Archivo para primera resurrección

¿TIENEN QUE MORIR LOS “UNGIDOS”, PARA REINAR CON CRISTO EN EL YA CERCANO “REINO DE DIOS”?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 20/09/2016 by Armando López Golart

sin-tituloY entendiendo por “ungido” a todo varón que haya sido declarado Hijo de Dios, por tanto hermano de Jesucristo y coheredero del reino de Dios junto a éste (Rom. 8:17), en calidad de inmortal rey y sacerdote, según se desprende de Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad (eso significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotación nuestra).

Hasta aquí bien, si no fuera porque la historia se complica cuando en el asunto intervienen aquellos que no tienen ni puñetera idea de lo que está envuelto en el mismo y que a sí mismos se reconocen como “ungidos” y que son “la tira”; y es que la cosa hoy viene a cuento de una nueva “enseñanza” que ha difundido a través de uno de sus videos, uno de esos “genios” de la teología y que por aquello de la caridad cristiana omitiremos revelar su nombre, que también y al igual que el resto de “paniaguados” que como tal se reconocen (no como “paniaguados”, sino como “ungidos” y que son “mogollón”), afirma ostentar la condición de “ungido” y por tanto, como hemos señalado al inicio de este escrito, el haber sido reconocido por Dios como Hijo Suyo. Argumentos “tipo” como los que vamos a mostrar a continuación, retratan “el pelaje” de todos aquellos que afirman ostentar dicha condición:

Yo soy un UNGIDO del Señor, y nadie debe o puede tocarme a mí, o a usted, si en verdad es un cristiano, sin tener luego que pagar un precio muy caro. Yo me considero un UNGIDO del Señor, y si usted no se considera así, entonces usted no ha entendido lo que significa ser un cristiano o un ungido.”

O este otro y con el que reclaman para sí, una autoridad en conocimiento escritural que no tienen:

Ahora bien, “Ungidos con el Espíritu Santo” resalta otras bendiciones colaterales que Dios nos añade cuando nos entrega el Espíritu Santo, PERO LO MÁS IMPORTANTE ES QUE NOS GUÍA A LA VERDAD (Ver Juan 16:13). NADIE PUEDE SER GUIADO A LA VERDAD SIN EL ESPÍRITU OBRANDO EN ÉL.”

Uno más explícito todavía…… y lo peor es que se lo creen:

Al contrario, soy un hombre muy feliz y dichoso, ya que por fin tengo la libertad que no gozan ellos para escribir y tener mi sitio web donde puedo exponer mis creencias personales y mis “descubrimientos” bíblicos según me lo revela el Espíritu de Dios. Sólo el Espíritu de Dios nos guía a la verdad.”

Repetimos que estamos hablando de argumentos “tipo” y que pueden ser expresados en otras palabras, pero que todo acaba en lo mismo: se creen representantes de Dios en la tierra, sencillamente porque eso se creen ser y si uno no lo acepta, es porque es un incrédulo. Pero volviendo al video de referencia y publicado el 10/10/16 bajo el título “La WT enseña que los cristianos vivos en la parusía morirán para poder ser transformados”, su autor nos afirma sin lugar a duda alguna y en el minuto 7’40” de grabación que eso no es así, por lo que estaríamos ante una flagrante mentira difundida por parte de esa organización religiosa y siendo que esta asegura, con toda rotundidad, que para ser elevado uno a la co-gobernabilidad del reino primero se tiene que morir y como queda claro de este comentario tomado de un artículo de La Atalaya del 01/10/82 en su pág. 22, párr. 8:

Las Escrituras enlazan esta “primera resurrección” con la “presencia [griego, parousía]” de Cristo. (1 Corintios 15:23) El apóstol Pablo escribe: “El Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los que están muertos en unión con Cristo [desde el primer siglo y hasta la venida de Cristo al templo espiritual en 1918] se levantarán primero.” Entonces Pablo pasa a decir que los cristianos ungidos ‘que sobreviven hasta la presencia [parousía] del Señor,’ y que por lo tanto mueren durante la parousía, serán resucitados inmediatamente y serán “arrebatados… en nubes al encuentro del Señor en el aire.” (1 Tesalonicenses 4:14-17) Estos no tienen que ‘dormir’ en el sepulcro ni esperar la resurrección. Al morir son “cambiados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos.”—1 Corintios 15:51, 52, Versión Hispano-Americana.” (Negritas nuestras).

No obstante y para demostrar la razón que supuestamente les asiste a tanto “ungido” como hay suelto por ahí, en su planteamiento contrario a lo expuesto por dicha organización religiosa, hacen hincapié en el pasaje de 1 Tes. 4:14-17 y en el que se lee como sigue:

Porque si nuestra fe es que Jesús murió y volvió a levantarse, así también, a los que se han dormido en la muerte mediante Jesús, Dios los traerá con él. 15 Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.”

Por lo que y según una extravagante interpretación por parte de esas personas que se consideran “ungidas”, resulta que para el momento del regreso de Jesucristo a la tierra existirán gran cantidad de ellas y que, estando aún con vida, serán sencillamente cambiadas de una condición de mortal a una de inmortalidad y junto a los “ungidos” resucitados (los Pedro, Pablo y compañía), serán elevados a los cielos al encuentro de su maestro y hermano mayor…… más o menos la cosa va por ahí.

Pero todo indica que en este caso los Testigos de Jehová (aunque con algunos matices) tienen razón en su planteamiento y sus opositores están totalmente equivocados en su formulación; es cierto que alguno alegará a modo de defensa que a los autores de este blog ya nos ha salido la “venita watchtoweriana” (perdonen el “palabro”) y por lo que raudos y veloces acudimos en defensa de dicha organización religiosa, sea que ésta tenga razón o no. Pero nada más lejos de la realidad, sino que lo que hacemos en este blog es apegarnos al contexto escritural para ver si las afirmaciones bíblicas que se hacen y vengan de donde vengan, se ajustan al mismo o no…… y en el caso que nos ocupa, está claro que la interpretación que se hace de dicho pasaje por parte de los supuestos “ungidos” actuales, no se ajusta al citado contexto, porque veamos: lo que esas personas nos dicen y en una catastrófica interpretación, repetimos, del pasaje de 1 Tes. 4:14-17, es que aquellos “ungidos” que estén vivos en el momento del regreso de Jesucristo a la tierra no morirán (insistimos en el hecho de que estamos hablando de aquellos que con éste tienen que gobernar en el reino de Dios en calidad de inmortales reyes y sacerdotes), sino que serán cambiados en un instante de mortales a inmortales y ello estando aún con vida.

Sin embargo, acabamos de citar al inicio de este artículo, un pasaje bíblico que nos muestra que eso es imposible (Rev. 20:6), pues lo que en el tal se nos dice es que solo aquellos que participen de la llamada “primera” resurrección, son los que alcanzan la inmortalidad y reinarán con Cristo en el reino de Dios…… y se nos antoja algo “dificilillo” el poder resucitar, si resulta que uno previamente no ha muerto; pero volvamos a leer dicho pasaje y por aquello de que no quede duda alguna:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no sobre aquellos que no participan de la misma) la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotaciones nuestras).

Solo este pasaje debería de bastar para cambiar el punto de vista de algunos, pues si lo que se nos dice es que para poder reinar con Cristo hay que participar en una resurrección…… “blanco y en botella”: uno tiene que haber muerto primero; y ese razonamiento que entienden hasta los tontos de pueblo, se les “escapa” a sesudos “teólogos” que van dando clases de lógica y sentido común por ahí. Lo que ocurre es que la cosa no acaba con esto, sino que hay más envuelto en el asunto: porque se da la circunstancia que la muerte que tienen que sufrir esas personas para acceder a tan alto privilegio, es una muerte de sacrificio (eso es, violenta), en defensa de su fe y extremo que con meridiana claridad se nos muestra en Rev. 20:4:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (luego si todos los titulares de esos tronos, fueron “ejecutados con hacha”, es obvio que previamente y antes de ocuparlos, todos tuvieron que morir) por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Acotación nuestra).

Por lo tanto queda claro que el planteamiento presentado por los supuestos “ungidos” actuales en el sentido que no es preciso morir para acceder como gobernante en el reino de Dios, no deja de ser más que, repetimos, el resultado de una disparatada e interesada interpretación del pasaje de 1 Tes. 4:14-17 (a nadie le gusta que le “rebanen el pescuezo” y quieren reinar con Cristo por la vía cómoda) y provocada por la no aplicación del contexto escritural. Pero lo que ya le añade “bemoles” al asunto, es que la mayoría de esas personas se significan por resaltar aquella máxima que nos dice que “Un texto, sin su contexto, es solo un pretexto”, cuando resulta que los primeros en no respetar dicha máxima en su particular percepción de las cosas son ellos…… y es que “una cosa es predicar y otra muy distinta el dar trigo”, como diría nuestro amigo el castizo; hora bien ¿cuál sería entonces y a la luz del contexto bíblico, la interpretación correcta del pasaje en cuestión? Porque una cosa es señalar el error ajeno y otra muy distinta, el dar la versión correcta de un asunto…… y si a algo no estamos acostumbrados los autores de este blog, es a hacernos el “longuis” y no dar la cara; veamos por lo tanto, cómo lo hacemos para explicarnos de una forma entendible:

De entrada, rebatir la idea sostenida por muchos teólogos en el sentido de hacer referencia a los “santos” o “ungidos” de “todos los siglos” que se levantarán en la “primera” resurrección y en lo que no es más que una falacia propia de indoctos de altos vuelos; porque la realidad, es que los “ungidos” desaparecieron de la tierra con la muerte del último de los apóstoles (Juan) sobre el año 99 de nuestra era…… y dado que el bautismo en espíritu santo y que era el que realmente daba la condición de Hijo de Dios o “ungido”, solo podía ser impartido por los apóstoles mediante la “imposición de manos” (en todo caso una mera formula ritual) como directos seguidores de Jesucristo (ver al respecto, nuestro escrito del 27/09/14), ello significa que desde el I siglo en adelante y hasta nuestros días, no ha existido “ungido” alguno sobre la tierra, sino una auténtica marabunta de farsantes y embaucadores entre los que se incluyen también los falsos “ungidos” de la organización de los Testigos de Jehová. Pero continuando con nuestro análisis acerca de si los “ungidos” han de morir o no para tomar parte en el gobierno del reino de Dios y que es el tema central de este artículo, veamos y como botón de muestra, lo que se nos dice en el momento de ser abierto el quinto de los siete sellos del “rollo” que le es entregado al Hijo de Dios (Rev. 5:1) y que se encuentra en Rev. 6:9-11:

Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido degollados a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener. 10 Y clamaban con voz fuerte y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido (eso es, asesinados y en clara alusión a los “ungidos” de los últimos tiempos, luego es obvio que han de morir).” (Acotación nuestra).

Queda claro entonces y lejos de cualquier duda, que todos aquellos que hayan de gobernar con Cristo en el reino de Dios tienen que morir primero como mártires aquí en la tierra para poder entrar a formar parte de dicho gobierno y tal como afirman los Testigos de Jehová, mientras que aquellos que se ratifican en el sentido de que no es verdad que haya que morir para formar parte del tal gobierno del reino, están contradiciendo flagrantemente y de forma interesada, el sentido correcto del texto sagrado…… pero continúa en pie la cuestión de cómo entender entonces, el pasaje de 1 Tes. 4:15-17. Para averiguarlo, procederemos a analizarlo tomando los textos uno por uno y comentando sobre cada uno de ellos a la luz del contexto bíblico, que es como se hacen las cosas; veamos por tanto en primer lugar, el verso 15:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor, no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte.”

Por lo tanto, lo que hay que entender en principio de lo leído, es que en el momento del regreso de Cristo a la tierra habrá en esta hombres con la condición de “ungidos” a la manera del apóstol Pablo…… pero ¿cómo puede ser esto, si acabamos de decir que desde la muerte del último apóstol en el I siglo hasta nuestros días, no ha habido “ungidos” sobre la tierra? Pues porque estamos ante una proyección de futuro que es cuando aparecerán estos personajes, según se nos relata en Rev. 11:3-6:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco (……).5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.”

Se puede deducir entonces que estaríamos ante una reducida cantidad de poderosísimas personas, un pequeño “resto” según se deduce de Rev. 6:11 y a la manera de los Pedro, Pablo, Juan, etc. (recordemos que estos tenían grandes poderes, hasta el de levantar muertos) y que están por aparecer en nuestros días y cuya labor divulgadora (anunciada ya por Jesús en Mat. 24:14) se extenderá por solo tres años y medio o “1.260 días”…… luego cuando vemos organizaciones religiosas con sus respectivos “ungidos” al frente o, en su defecto, “teólogos” que van por libre y que dicen también ser “ungidos”, que llevan dándonos “la “matraca” por decenas de años, sabemos que no son parte de esas personas enviadas por Dios, sino que son unos perfectos farsantes. Poderosísimos personajes estos por aparecer, por otra parte y a la luz de lo leído, que avala nuestra posición de negar la actual existencia de “ungidos” en nuestros días, pues no vemos por ningún sitio tal despliegue de poder por parte de los “soplagaitas” que a día de hoy se arrogan dicha condición; máxime cuando los “soplagaitas” en cuestión, se reconocen como continuadores de la labor apostólica de predicar el reino de Dios por el mundo…… y que de ser tal cosa así, se tendrían que cumplir en ellos estas palabras de Jesús:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas, 18 con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20).

Y dado que estas demostraciones de poder, no las contemplamos en esos supuestos “ungidos” actuales…… pues se quedan sencillamente en eso: en simples “soplagaitas”; considerado ya el verso 15, pasemos ahora al versículo 16:

“… porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero.”

Versículo sin más trascendencia que el de anunciarnos la existencia de dos resurrecciones; porque si se nos señala una resurrección más temprana para aquellos que han muerto en “unión con Cristo” (ver Rom. 6:5), es lógico que tiene que ver otra para aquellas personas que, siendo fieles al Dios Altísimo en la persona de Su Hijo Jesucristo, no han sido elegidos (recordemos que el término “ungido” como tal, no significa otra cosa que “elegido” o “escogido”) para ocupar tan alto magisterio: ejercer de inmortales reyes y sacerdotes en el venidero reino de Dios. Pero ahora veamos el versículo 17 y que es en donde está el meollo del asunto, siendo esto lo que se lee en el mismo:

Después nosotros los vivientes (expresión esta que aparece también en el verso 15) que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.” (Acotación nuestra).

De entrada tendríamos que analizar el significado del término “vivientes” para empezar a tomarle el “tranquillo” al asunto y que solo se puede entender, partiendo de unas palabras que dijo Jesús en su momento:

Entonces otro de los discípulos le dijo: “Señor, permíteme primero ir y enterrar a mi padre”. 22 Jesús le dijo: “Continúa siguiéndome y deja que los muertos entierren a sus muertos.” (Mat. 8:21-22).

¿Quiénes eran esos “muertos”, que podían enterrar a otros muertos? Pues sencillamente personas que por su condición de pecadores estaban muertas a los ojos de Dios, pues el rescate pagado por Jesús aún no se había sustanciado, eso es, que éste aún no había muerto; por otra parte, cuando Pablo pronunció las palabras que estamos analizando, ya había recibido la adopción como Hijo de Dios y por lo que sabía que en el momento de su resurrección, ya se levantaría como ser inmortal. Circunstancia esta que no concurre con aquellos que no tenemos dicha condición, pues aunque entrando en el reino de Dios como súbditos o resucitando dentro de él y abolida ya la muerte, merced al sacrificio de Cristo y que nos libra de la muerte causada por el pecado, eso es, en la misma condición de Adán antes del pecado (sin pecar se podrá vivir eternamente), todavía tendremos que superar el escollo final y del que se nos habla en Rev. 20:7-10 y en el que aquellos que cedan al engaño satánico (como Adán), serán destruidos eternamente…… circunstancia esta, repetimos, que no concurre con los co-gobernantes en el reino (los Pablo y compañía), pues ya han resucitado con la inmortalidad concedida; de ahí que Pablo se refiriera a los de su condición, como los “vivientes”, pues aun estando en la tumba, permanecen vivos en la mente del Altísimo (Mat. 22:31-33).

En cuanto a la expresión “los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados”, esta no significa que no tengan que morir, condición “sine qua no” para reinar con Cristo y de lo que ya hemos hablado, sino que solo es una referencia a los “ungidos” que estarán vivos en el momento del regreso de Cristo a la tierra y de los que se nos habla en la apertura del quinto sello (Rev. 6:11). Y que ese resto “ungido” de personas aún por aparecer, tienen que morir, queda perfectamente reflejado en Rev. 11:7-10:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio (a los tres años y medio de iniciarlo), la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba (eso es, no serán sepultados). 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron (con su mensaje de juicio) a los que moran en la tierra.” (Acotaciones nuestras).

Nos dice Pablo en el versículo 17 que estamos analizando, que dichas personas serían “arrebatadas” y lo que indica, obviamente, que en ese momento estarían con vida…… pero la realidad es que instantes antes de ser “arrebatadas” y ya por “tres días y medio”, las tales personas habían estado muertas y por lo que tiene que haber una resurrección de por medio; pero veamos cómo se nos explica eso, si continuamos con la lectura del pasaje que acabamos de leer, eso es, los versículos 11 y 12:

Y después de los tres días y medio (de permanecer insepultos y a la intemperie), espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie (recobraron la vida o resucitaron) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá (momento del “arrebatamiento” mencionado). Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Acotaciones nuestras).

Tenemos que hace hincapié y para mayor comprensión del asunto, que es en este preciso instante en el que se produce la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6) y en la que solo participan aquellos que con Cristo tienen que reinar y en donde, efectivamente, los miembros del resto “ungido” aparecido a última hora y solo después de haber muerto y haber sido resucitados, son “arrebatados” de la tierra con vida y para lo que hay una explicación lógica: mientras los “ungidos” del primer siglo, los Pablo, Pedro, Juan y compañía son levantados con nuevos cuerpos (los originales se corrompieron en el sepulcro) dotados de inmortalidad, en el caso del resto “ungido” aparecido al final de los tiempos y como se nos ha relatado, son levantados con el mismo cuerpo y sin experimentar corrupción, pero ya dotado de la inmortalidad…… de ahí que Pablo pudiera decir que serían “arrebatados” de la tierra, así como también de que serían “cambiados”:

¡Miren! Les digo un secreto sagrado: No todos nos dormiremos en la muerte (eso es, el tener que permanecer por un largo tiempo de espera en los sepulcros), pero todos seremos cambiados, 52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, durante la última trompeta. Porque sonará la trompeta y los muertos serán levantados incorruptibles (con un cuerpo nuevo) y nosotros (los que sobrevivan hasta el tiempo del regreso de Cristo) seremos cambiados (de mortal a inmortal “en una abrir y cerrar de ojos” según acabamos de leer y que es lo que significa a los ojos de Dios, el breve espacio de tiempo que permanecen muertos y en el que ni siquiera se inicia el proceso de descomposición). 53 Porque esto que es corruptible tiene que vestirse de incorrupción y esto que es mortal, tiene que vestirse de inmortalidad.” (1 Cor. 15:51-53). (Acotaciones nuestras).

Luego todo considerado y a la luz del contexto escritural (que es el que marca la pauta), queda claro en primer lugar la no existencia a día de hoy de “ungidos” sobre la tierra y por lo que los que se arrogan dicha condición, no dejan de ser más que unos indocumentados farsantes…… y en segundo lugar, que nada hay en el pasaje de 1 Tes. 4:14-17 que nos permita siquiera el sugerir una mínima posibilidad de que personas que no hayan experimentado la muerte previamente, tengan acceso al reino de Dios como gobernantes en el mismo en calidad de inmortales reyes y sacerdotes. Todo lo que vaya más allá de esto, no dejan de ser “historias para no dormir” perpetradas por personas fantasiosas que se creen ser, nada más y nada menos, que Hijos de Dios…… y no nos negarán ustedes que ¡ya hay que ser acémila, para creerse semejante “milonga”!

MABEL

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LA BATALLA DE HAR-MAGEDÓN: ¿UNA GUERRA…… O UN “PICNIC”?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 19/08/2016 by Armando López Golart

images (9)Porque claro, tal como nos lo plantea el “teólogo” Apologista Mario Olcese, la cosa como que más parece que vaya de una simple “acampada” de fin de semana y no de algo mucho más serio; pero antes de continuar, queridos amigos que nos siguen, permítanme explicarles el porqué de esta introducción: hace unos días (27/07/16), se publicó en este blog un artículo dirigido a desmontar una nueva salida de “pata de banco” del personaje en cuestión, pues en uno de sus videos (23/06/16) nos afirmaba que Jesús de ninguna manera pudo haber hecho un “pacto para un reino” con sus apóstoles, pues dicho pacto se había establecido siglos antes con el rey David…… y como en ese artículo del día 27 tienen amplia información de por dónde iba la cosa, no les aburro con los detalles y paso a explicarles de qué va la “historia” en este nuevo escrito.

Y es que dicho personaje acaba de publicar otra de sus “ocurrencias” en forma de video, en este caso titulado “El engaño jehovísta de que Armagedón es una guerra entre el reino de dios y los reinos mundanos” (28/07/16) y titular que ya no tiene desperdicio alguno, pero “aliñado” en su entradilla de presentación y por aquello de si quedaba duda alguna del disparate que en el mismo se nos propone, con el siguiente texto:

En el libro de la WT ¿Qué enseña Realmente la Biblia? página 81, párrafos 17 y 18, se dice que la batalla de Armagedón, previa al milenio, es entre el reino de Dios y los reinos de este mundo. Pero ¿es posible eso? ¿Se puede sostener con la Biblia? Absolutamente NO!

O sea que según tan singular personaje, la citada batalla no es un conflicto entre el reino de Dios (eso es, Jesucristo y sus seguidores, según Rev. 17:14) y los reyes de este mundo al frente de sus ejércitos…… es más: según dicho “teólogo”, una afirmación contraria al planteamiento por él expuesto no se puede sostener con la Biblia. Pero antes de continuar con el argumento, permítanme que les haga una pequeña observación: el video que vamos a analizar apareció un día después de que se publicara en este blog el artículo señalado al inicio de este escrito (27/07/16), en el que se desmontaba el surrealista planteamiento del Sr. Olcese en el sentido que Jesús no pudo ofrecer a sus apóstoles ningún pacto y contrario a lo que se nos muestra claramente en Luc. 22:29, porque según el argumento presentado por tan “agudo” personaje, el tal pacto ya se había establecido siglos antes con su antepasado David. Por lo tanto, todo parece indicar que el video que hoy nos ocupa fue publicado por el Sr. Olcese después de haber leído el artículo que el día anterior un servidor había publicado y, supuestamente, como “un darse por enterado”.

Y para hacer tal conjetura, me apoyo en el hecho de que lo que el Sr. Olcese hace y después de un largo tiempo de absoluto silencio en cuanto a mi persona, es sencillamente el mandarme un abrazo y lo que me parece muy bien (¡por algo se empieza!), pero sin hacer el más leve comentario sobre el contenido de mí objeción y lo que me hace suponer que da por bueno mi planteamiento, en un implícito reconocimiento de que se había equivocado en su línea argumental (aunque solo sea por aquello tan popular de que “quién calla, otorga”) y en una clara asunción del hecho de no ser capaz de rebatir mis argumentos, que es en donde está el meollo de la cuestión. Por cierto y para que no tenga duda alguna, decirle al personaje en cuestión que, efectivamente, sigo su página de videos diariamente (nunca he negado dicho extremo) como hago con algunas otras y por aquello de encontrar temas que me permitan, en mi esfuerzo por rebatirlos, no solo aprender un poco más a nivel personal, sino también advertirles a aquellas personas que nos honran con sus visitas (y razón fundamental de este blog), acerca de enseñanzas disparatadas que se publican y que no se sostienen partiendo de un mínimo conocimiento escritural…… ya otra cosa es, que aquellos que nos leen sepan sacar el debido provecho de este esfuerzo.

Pero dicho lo cual, volvamos al asunto de la “batallita” de Har-magedón mencionada y que según dicho personaje resulta que no es un enfrentamiento entre Jesucristo y sus seguidores (Rev. 17:14), contra los reyes de la tierra…… y para demostrar lo cual, ya empieza por citarnos de un pasaje bíblico que dice exactamente todo lo contrario de lo que nos está proponiendo y que es el de Dan. 2:44:

Y en los días de aquellos reyes (obviamente de los actuales reyes o gobernantes) el Dios del cielo establecerá un reino (de ahí lo del “reino de Dios”) que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos (luego estaríamos hablando de una guerra o confrontación entre dos partes) y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos.” (Acotaciones mías).

El Sr. Olcese apoya su planteamiento razonando que si el reino de Dios y según Dan. 2:44, se “establece” en los “días de aquellos reyes”, ello significaría que cuando echa a andar dicho reino en la tierra y con ello el inicio de los mil años de gobernación divina en ella, todavía están esos reyes gobernando en la misma…… mientras que la batalla de Har-Magedón es anterior al mencionado establecimiento del período milenial (a grandes rasgos por ahí va la cosa). Claro, partiendo solo del pasaje leído de Dan. 2:44, la cosa y apurando mucho se quedaría “entre Pinto y Valdemoro” y poco se podría objetar al respecto…… pero si uno está al tanto del contexto bíblico y circunstancia que no concurre en el caso de tan reputado “teólogo”, la cosa ya cambia como el día de la noche, pues en el mismo se nos dice cuándo y en dónde adquiere carta de naturaleza dicho reino; pero veamos primero el “cuando” y que reflejado en el siguiente pasaje de Rev. 11:7-12:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio (los “dos testigos” o resto “ungido que aparecerá en la tierra según el versículo 3), la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron (con su mensaje de juicio) a los que moran en la tierra.

11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie (en ese preciso momento se produce la llamada “primera resurrección” de Rev. 20:6 y en la que participan solo aquellos que han de reinar con Cristo) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Acotaciones mías).

Por lo que dado que ya tenemos el “cuando” toma cuerpo el reino de Dios y que está directamente relacionado con la resurrección de aquellos que participan en el mismo, veamos ahora “dónde” queda conformado definitivamente como tal, dicho reino. Hemos visto en el versículo 12 que esos resucitados son llamados “al cielo” para su reencuentro con Jesucristo y evento este que en las Escrituras se identifica como “las bodas del cordero” (Rev. 19:7-9)…… y ahí es precisamente donde, repito, se conforma, se funda o adquiere carta de naturaleza como ente gobernante el reino de Dios, en lo que tiene que ver con la designación de sus miembros gobernantes; de hecho, que dicho reino adquiere carta de naturaleza en el cielo y de ahí posteriormente es derivado a la tierra y en la que tiene que gobernar por mil años, queda claro en el propio pasaje de Dan. 2:44 leído ya en su contexto del verso 45:

Y en los días de aquellos reyes el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos; 45 puesto que contemplaste que de la montaña (en terminología bíblica, esa expresión significa gobernación, en este caso la de Dios) una piedra (en clara referencia al reino derivado a la tierra) fue cortada, no por manos (lo que nos da a entender que dicho gobierno o reino no es de procedencia humana, sino divina y por lo que no podemos estar hablando más que del venidero reino de Dios) y que trituró el hierro, el cobre, el barro moldeado, la plata y el oro (eso es, al entero sistema de corruptos gobiernos humanos). El magnífico Dios mismo ha hecho saber al rey lo que ha de ocurrir después de esto. Y el sueño es confiable y la interpretación de él es digna de confianza.” (Acotaciones mías).

Luego resumiendo, el reino de Dios como tal nace en el cielo (el “dónde”) y ello a renglón seguido de producirse la llamada “primera” resurrección de Rev. 20:6 (el “cuándo”); porque no olvidemos un detalle que al Sr. Olcese se le pasa por alto y de ahí su absurdo razonamiento: las Escrituras nos hablan de los mil años en que dicho gobierno divino ejercerá su dominio en la tierra, pero nada nos dicen del tiempo transcurrido entre su nacimiento en el cielo (lo contado acerca de “las bodas del cordero”) y el momento en que es derivado a la tierra…… luego nada tiene que ver el momento en que es formado, con el momento en que inicia su gobernanza en ella.

Otra cosa que al citado “teólogo” también se le pasa por alto, tiene que ver con el hecho que desde que el mundo es mundo, un reino o gobierno no puede ser establecido o tomar posesión de un territorio para gobernar sobre el mismo, sin que previamente haya derrotado o derrocado al anterior gobierno para establecerse en lugar de ese: eso es, que no puede iniciar su gobernación, sin antes haber limpiado de enemigos dicho territorio…… y lo que nos propone el Sr. Olcese, es exactamente todo lo contrario y contrario por tanto (valga la redundancia), a la lógica de las cosas que siempre hemos tenido por comunes. Luego partiendo de dicha premisa, la lógica y el sentido común nos dicen que para cuando el reino de Dios se establece en la tierra y empiezan a correr los mil años de su gobernación, los anteriores reinos ya tienen que haber sido desalojados de su poder…… entonces lo que está claro y dado que según Rev. 20:6, esos reyes de origen divino tienen que reinar por los mil años (ni un día más, ni un día menos), es que los reinos opositores tienen que haber sido destruidos antes de que empiecen a contar esos mil años señalados. De hecho, en Rev. 19:6-8 se nos habla de las “bodas del cordero” y a partir del verso 11 hasta el final del capítulo se nos resume la batalla librada por Jesucristo y sus seguidores, que recibe el nombre de la “guerra de Har-Magedón”, así como en qué resulta esta, eso es, en la total destrucción de todas las fuerzas opositoras al servicio de Satanás…… pero veamos ahora como inicia el capítulo 20:

Y vi a un ángel que descendía del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano. 2 Y prendió al dragón, la serpiente original, que es el Diablo y Satanás (el gran instigador de la rebelión ya sofocada) y lo ató por mil años. 3 Y lo arrojó al abismo y lo cerró y lo selló sobre él, para que no extraviara más a las naciones hasta que se terminaran los mil años. Después de estas cosas tiene que ser desatado por un poco de tiempo.” (Rev. 20:1-3). (Acotación mía).

Pero para que ello sea así, es obvio que dicha cruenta batalla de Har-Magedón y en la que se aniquila totalmente a los ejércitos rebeldes de los reyes de la tierra al servicio de Satanás, como hemos visto en el capítulo 19, tiene que producirse antes de que inicien los mil años del reino de Dios…… por lo que la afirmación del Sr. Olcese en el sentido de que la derrota de esos reyes de la tierra rebeldes dirigidos por Satanás y sus angélicos esbirros, tiene lugar dentro del período de los mil años y eso es lo que nos dice, no deja de ser más que otra de sus acostumbradas mamarrachadas.

Porque el resumen de los acontecimientos y en orden correlativo es el siguiente; se produce la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6) y aquellos que participan de la misma son llamados al cielo (Rev. 11:11-12) para su reencuentro con Jesucristo, momento que se produce el evento que en las Escrituras recibe el nombre de “las bodas del cordero” (Rev. 19:7-9); es en ese momento cuando es establecido o fundado el reino de Dios, eso es, que toma cuerpo como ente gobernante y estando aún en el cielo. Ya investido de poder, dicho gobierno de hechura celestial y compuesto, no lo olvidemos, por hombres inmortales, es proyectado a la tierra (Dan. 2:44-45) para destruir a los reyes rebeldes instigados por Satanás y sus espíritus malignos; destruidos dichos reyes y sus ejércitos, el principal instigador de la rebelión (Satanás) es encerrado en el abismo por un período de mil años (Rev. 20:1-3) y, momento este, en que inicia dicho período de tiempo de mil años de gobierno del reino de Dios en la tierra. Luego la guerra de Jesucristo y sus fieles (Rev. 17:14), contra los reyes de la tierra y sus ejércitos al servicio de Satanás, contrario a lo que nos dice el Sr. Olcese, no se produce dentro del período milenario sino antes de que este empiece, según se desprende del relato escritural y en el que se nos muestra la secuencia de los acontecimientos:

Y vi el cielo abierto y, ¡miren!, un caballo blanco. Y el que iba sentado sobre él se llama Fiel y Verdadero y juzga y se ocupa en guerrear con justicia. 12 Sus ojos son una llama de fuego y sobre su cabeza, hay muchas diademas. Tiene un nombre escrito que nadie conoce sino él mismo 13 y está vestido de una prenda de vestir exterior rociada de sangre y el nombre con que se le llama es La Palabra de Dios. 14 También, los ejércitos que estaban en el cielo le seguían en caballos blancos y estaban vestidos de lino fino, blanco y limpio. 15 Y de su boca sale una aguda espada larga, para que hiera con ella a las naciones y las pastoreará con vara de hierro. Pisa también el lagar de vino de la cólera de la ira de Dios el Todopoderoso. 16 Y sobre su prenda de vestir exterior, aun sobre su muslo, tiene un nombre escrito: Rey de reyes y Señor de señores.

17 Vi también a un ángel que estaba de pie en el sol y clamó con voz fuerte y dijo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: “Vengan acá, sean reunidas a la gran cena de Dios, 18 para que coman las carnes de reyes y las carnes de comandantes militares y las carnes de hombres fuertes y las carnes de caballos y de los que van sentados sobre ellos y las carnes de todos, de libres así como de esclavos y de pequeños y grandes”.

19 Y vi a la bestia salvaje y a los reyes de la tierra y a sus ejércitos reunidos para hacer la guerra contra el que iba sentado en el caballo y contra su ejército. 20 Y la bestia salvaje fue prendida y junto con ella el falso profeta que ejecutó delante de ella las señales con las cuales extravió a los que recibieron la marca de la bestia salvaje y a los que rinden adoración a su imagen. Estando todavía vivos, ambos fueron arrojados al lago de fuego que arde con azufre. 21 Pero los demás fueron muertos con la espada larga del que iba sentado en el caballo, la espada que salía de su boca. Y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.” (Rev. 19:11-21).

Hasta ese momento, es obvio que todo indica que el reino de Dios aún no ha empezado a ejercer su gobierno sobre la tierra, pues para ello falta que se lleve a cabo la acción fundamental y en la que concluye lo que en las Escrituras se conoce como la “guerra de Har-Magedón” y que se nos relata a continuación en Rev. 20:1-4:

Y vi a un ángel que descendía del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano. 2 Y prendió al dragón, la serpiente original, que es el Diablo y Satanás y lo ató por mil años. 3 Y lo arrojó al abismo y lo cerró y lo selló sobre él, para que no extraviara más a las naciones hasta que se terminaran los mil años. Después de estas cosas tiene que ser desatado por un poco de tiempo. 4 Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar (es en ese preciso instante cuando inicia la gobernación del reino de Dios sobre la tierra). Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Acotación mía).

Resumiendo la cuestión, que de nuevo el “teólogo” Apologista Mario Olcese se ha “columpiado” al afirmar primero que dicha guerra no es la del reino de Dios en contra de los reyes de la tierra y, segundo (y entrando en flagrante contradicción), que esta se produce pero dentro del período de mil años de gobernación divina…… o sea y como nos tiene acostumbrados ¡que no ha acertado ni una! Porque dicho personaje es tan ignorante en cuestiones escriturales, que parece no saber que el término “Har-Magedón” (que significa “Montaña de Megido”), guarda relación directa con “la guerra del gran día de Dios el Todopoderoso” (y que se nos relaciona en Sof. 1:14-18 con el “gran día de Jehová” ) y término que aplica específicamente a una condición, o situación, en la que se reúne a “los reyes de toda la tierra habitada” en oposición a Jehová y su reino dirigido por Cristo:

Son, de hecho, expresiones inspiradas por demonios y ejecutan señales y salen a los reyes de toda la tierra habitada, para reunirlos a la guerra del gran día de Dios el Todopoderoso (……). 16 Y los reunieron en el lugar que en hebreo se llama Har-Magedón.” (Rev. 16:14-16).

Ello nos devuelve a algo que quizás a alguno se le habrá pasado por alto (al “teólogo” Mario Olcese, desde luego), como es el hecho de que dicho reino de Dios estará conformado por poderosísimos hombres inmortales (por tanto, indestructibles)…… pero en definitiva, hombres como usted que nos lee o un servidor que escribe, aunque un poco más “peleones”, eso sí. Y que tendrán que enfrentarse a los ejércitos de los reyes de la tierra y a todo su arsenal bélico de índole nuclear, químico o electromagnético (tanto el que nos han mostrado, como el que no nos han mostrado y que “haberlo haylo”), por lo que estaremos ante una guerra con “todas las de la ley” y encima apoyada por Satanás y sus demonios (Rev. 16:13-14); poderosos personajes que dado que en las Escrituras se les identifica como una “nueva creación” (2 Cor. 5:17), desconocemos de qué armas se valdrán para pelear dicha batalla y en el supuesto de que porten alguna; en todo caso algo difícil de especular desde la perspectiva humana, que siempre hemos precisado de algún artilugio adicional para “arrearle” al vecino en donde más duele y así dejar constancia de nuestra “disconformidad” con sus puntos de vista.

En todo caso y elucubraciones aparte (ya lo veremos llegado el momento), de nuevo Apologista Mario Olcese nos ha hecho una demostración de sus dotes “teológicas” al afirmar, primero, que la batalla de Har-Magedón no es una confrontación bélica entre el reino de Dios y los reyes humanos al frente de sus ejércitos; y segundo y contradiciéndose a sí mismo, que la tal confrontación sí se produce, pero ya dentro del período milenario…… y es que claro: ante la sapiencia “teológica” del personaje en cuestión ¡qué sabrá la Biblia de esas cosas!

Armando López Golart

¿QUIÉNES SON…… LOS “HIJOS” DE LA RESURRECCIÓN?

Posted in Uncategorized with tags , , , on 18/03/2016 by Armando López Golart

images (5)Hay quienes afirman y por aquello de resumir el tema, que dicha condición de “hijos de la resurrección” afecta a todos aquellos que habiendo sido (o siendo actualmente) fieles a Dios, tengan la perspectiva de en un futuro y después de la muerte, alcanzar la resurrección de los muertos; pero idea que parte de un principio equivocado, como es el especificar que solo los creyentes serán resucitados, cuando en realidad la resurrección es un derecho que concede gratuitamente el Dios Altísimo a todo ser humano, en virtud del sacrificio vicario de Su Hijo, Jesucristo…… es cierto que todo parece indicar, que tal derecho no aplicaría a aquellas personas que en algún momento de la historia fueron destruidas por un castigo divino y según se desprende de lo que se lee en Judas 5 y 7:

Deseo recordarles, a pesar de que saben todas las cosas de una vez para siempre, que Jehová, aunque salvó a un pueblo de la tierra de Egipto, después destruyó a los que no mostraron fe. (……) 7 Así también Sodoma y Gomorra y las ciudades circunvecinas –después que ellas de la misma manera como los anteriores hubieron cometido fornicación con exceso, e ido en pos de carne para uso contranatural– son puestas delante de nosotros como ejemplo amonestador al sufrir el castigo judicial de fuego eterno (sinónimo de destrucción eterna).” (Acotación nuestra).

Ejemplos que bien se podrían extender a los muertos por medio del diluvio del día de Noé, o a aquellos que cayeron en las llanuras del desierto del Sinaí, destruidos por la ira de Dios ante su crasa desobediencia, como los Coré, Datán y Abiram, así como al resto de sus seguidores y según se nos relata en el capítulo 16 del libro de Números. Pero volviendo a donde estábamos, en el sentido que la resurrección es universal (no confundir con la llamada “primera resurrección” de Rev. 20:6 y que es otra cosa totalmente diferente, por ser esta de índole selectiva), eso es, tanto para cristianos como para no cristianos, ello queda probado por las siguientes palabras de Jesús:

No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas (o en el recuerdo de Jehová y lo que excluye, repetimos, a aquellos que hayan sido expresamente destruidos por Él, pues sus juicios son inapelables) oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.” (Juan 5:28-29). (Acotación nuestra).

Luego dado que la resurrección se nos dice que alcanza a “todos”, ciertos autores bíblicos indoctos utilizan dicha circunstancia para afirmar que, en consecuencia, “todos” serán considerados como “hijos de la resurrección” y por extensión, constituidos en Hijos de Dios, apoyándose para ello en una estrafalaria interpretación del pasaje de Luc. 20:34-38:

Jesús les dijo: “Los hijos de este sistema de cosas se casan y se dan en matrimonio, 35 pero los que han sido considerados dignos de ganar aquel sistema de cosas y la resurrección de entre los muertos ni se casan ni se dan en matrimonio. 36 De hecho, tampoco pueden ya morir, porque son como los ángeles y son hijos de Dios por ser hijos de la resurrección. 37 Pero el que los muertos son levantados, hasta Moisés lo expuso, en el relato acerca de la zarza, cuando llama a Jehová “el Dios de Abrahán y Dios de Isaac y Dios de Jacob”. 38 Él no es Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos ellos viven”.”

Por lo tanto, la clave está en entender qué significa la expresión “hijos de la resurrección” y que, no lo olvidemos, le da a uno la condición de Hijo de Dios y por ello, el derecho a heredar el reino en calidad de inmortal rey y sacerdote de Dios (Rev. 20:6), siempre a tenor del versículo 36 y en donde lo que se lee es que “son Hijos de Dios por ser hijos de la resurrección”…… pero afirmar a partir de ahí, que “todos” aquellos que sean levantados en la resurrección serán Hijos de Dios y por tanto coherederos del reino milenario, es una salvajada que solo pueden cometer personajes tan desnortados como el “teólogo” peruano Apologista Mario Olcese y como pueden comprobar en su video del 05/03/16. Pero como los autores de este blog nos tomamos un poco más en serio las cosas de Dios y no como lo que hace tan caricaturesco personaje, vamos a intentar “desguazar” el pasaje sobre el que se apoya tan disparatada proposición, eso es, Luc. 20: 34-38 y mediante un análisis serio, explicar la historia como realmente es y no como nos la pretenden “vender” algunos indoctos de la “calaña” del personaje mencionado; para ello empezaremos por los versículos 34-36 y en donde, recordemos, se lee como sigue:

Jesús les dijo: “Los hijos de este sistema de cosas se casan y se dan en matrimonio, 35 pero los que han sido considerados dignos de ganar aquel sistema de cosas y la resurrección de entre los muertos ni se casan ni se dan en matrimonio. 36 De hecho, tampoco pueden ya morir, porque son como los ángeles, y son hijos de Dios por ser hijos de la resurrección”.”

Noten en primer lugar, que con esa afirmación lo que estaba haciendo Jesús, era poner en contraste (de lo contrario no se entendería la frase) dos tipos de personas: los “hijos de este sistema de cosas” que se casan y se dan en matrimonio, eso es, el común de los mortales que habitamos este planeta y de otros, que sacados de entre estos (luego en principio son tan humanos como los anteriores), son considerados “dignos” (Rev. 3:4) de ganar en el futuro sistema de cosas la “resurrección de entre los muertos” y que, semejantes a los ángeles, no pueden morir y además, ni se casan ni se dan en matrimonio (y lo que podría significar que no pueden reproducirse y perpetuar con ello la especie). Obviamente esto pudiera llegar a ser un auténtico galimatías, si uno pasa por alto el más ínfimo de los detalles del pasaje mencionado y como pudiera ser, la expresión que figura al final del verso 36 en donde se nos aclara que “son hijos de Dios, por ser hijos de la resurrección”…… lo que vendría a significar, que su resurrección les da una calidad o condición, que no tenían antes de morir; ello nos lleva a considerar las repercusiones que resurrecciones que están perfectamente documentadas en las Escrituras, produjeron en cada una de las personas afectadas.

Tenemos resurrecciones relatadas en el AT, como las registradas en 1 Rey. 17:17-24, en 2 Rey. 4:32-37 y 13:20- 21; y tenemos por otra parte, las registradas en el NT y protagonizadas por Jesús, como en el caso del hijo de la viuda de Naín (Luc. 7:11-15), o la de la hija del presidente de la Sinagoga (Mar. 5:38-429 y la más conocida de todas, la de Lázaro y relatada en Juan 11:38-44. También se nos habla de la llevada a cabo por Pedro en Jope (Hech. 9:40-41) y Pablo en Troas (Hech. 20:8-10)…… en todo caso, estaríamos hablando de las más conocidas, pues es obvio que tuvo que haber muchas otras en el transcurso de la actividad desarrollada por los apóstoles en sus largos años de actividad evangelizadora; sin embargo y volviendo al tema que nos ocupa, nada cambió en las circunstancias de esas personas resucitadas ya que después de ello volvieron a sufrir enfermedades, el proceso de vejez y finalmente de nuevo la muerte, en espera de una futura nueva resurrección que acontecerá en la próxima venida del Hijo de Dios a la tierra y según éste mismo afirmó:

No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.” (Juan 5:28-29).

No obstante, en las Escrituras se nos habla de una resurrección que sí cambió totalmente la perspectiva futura del que participó de la misma y que fue la del propio Jesús; porque este, recordemos, también era un ser humano que murió y fue resucitado…… pero ya se levantó con la condición de hombre inmortal ¡el primer y único resucitado hasta el momento, en disfrutar de esa condición! Luego vemos que de tantas resurrecciones de las que se nos habla en las Escrituras, en solo una de ellas y lo que denota selectividad, se concedió a su beneficiario el derecho a la inmortalidad y condición a la que posteriormente se añadirían otros (Rom. 6:5); de hecho, el que otros le seguirían en ese camino del que Jesús fue precursor, queda confirmado por las siguientes palabras:

“…… porque a los que dio su primer reconocimiento también los predeterminó para que fueran hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito entre muchos hermanos.” (Rom. 8:29).

Luego con lo que nos encontramos, es con dos tipos de resurrecciones entre las que movernos: una, la del común de los mortales y merced al sacrificio de Jesús, pero que no cambia nuestra condición de mortales y en la que participarán todos los muertos, a producirse ello después de ser entronizado Jesucristo y puesto ya en marcha el reino de Dios (Rev. 20:11-13) y otra de carácter selectivo, insistimos, anterior a la ya mencionada y conocida en las Escrituras como la “primera” resurrección (Rev. 20:6), en la que participan todos aquellos que han sido considerados “dignos” o merecedores de alcanzarla (Rev. 3:4) y en la que ya se levantan con una nueva condición, eso es, como poseedores de la inmortalidad. De ahí que se nos diga en Luc. 20:36 que son “hijos” de la resurrección, pues de ella ya salen o “nacen” a una nueva forma de vida inmortal que antes de morir no tenían y circunstancia que no concurre entre los participantes de la “segunda” resurrección (si se nos habla de una “primera”, ello ya presupone la existencia de una “segunda”) y a producirse, como hemos señalado, después de esta “primera” y a partir del mismo inicio del reinado de Jesucristo en la tierra; sin embargo, tenemos que la “primera” se produce aún dentro del actual sistema de cosas y por lo que, insistimos, estamos ante dos resurrecciones totalmente distintas entre sí y en dos momentos distintos en la corriente del tiempo, según se deduce de las siguientes palabras:

Y los diez cuernos que viste significan diez reyes, que todavía no han recibido un reino, pero sí reciben autoridad como reyes por una hora con la bestia salvaje. 13 Estos tienen un solo pensamiento y por eso dan su poder y autoridad a la bestia salvaje. 14 Estos combatirán contra el Cordero, pero porque es Señor de señores y Rey de reyes, el Cordero los vencerá. También, los llamados y escogidos y fieles que con él están lo harán.” (Rev. 17:12-14).

Entonces esas personas “llamadas, escogidas y fieles” que acompañan a Jesucristo en su cruzada contra los desobedientes reyes de la tierra y con lo que inicia la “gran tribulación” (luego aún dentro del actual sistema inicuo de cosas), es porque han tomado parte en esa “primera” resurrección ya con la inmortalidad concedida y momento circunstancial que se produce, según Rev. 11:3-12, como conclusión de los primeros tres años y medio de la profética “semana 70” de Dan. 9:27, eso es, que dicho período de tiempo concluye con dicha “primera” resurrección; y ello se nos explica de esta manera:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días (o tres años y medio) vestidos de saco”. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra (……). 7 Y cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará (……). 11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie (o resucitaron) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”.” (Acotaciones nuestras).

Y ese volver a la vida de los enigmáticos personajes señalados, que marca el momento en que se produce la “primera” resurrección ocurre, insistimos en la idea, al término y como colofón, de esos primeros tres años y medio en que se ha llevado a cabo la gran predicación de Mat. 24:14 liderada por esos personajes y a los que Jesús identificó como sus “hermanos más pequeños” (Mat. 25:40;46)…… ya a partir de ese momento, es cuando inicia el restante ciclo de tres años y medio más y que tiene que ver con el período de tiempo en el que se produce lo que se denomina como la “gran tribulación” o “día de la ira de Dios” en contra de aquellos que han rechazado lo ofertado durante ese tiempo de predicación anterior (2 Tes. 1:6-9). Llegados a este punto y con el ánimo de pensar que más o menos hemos aclarado el primer asunto objeto de consideración, vayamos ahora ya a los versos 37-38 de ese capítulo 20 del evangelio de Lucas que estamos analizando y en los que se lee como sigue:

Pero el que los muertos son levantados, hasta Moisés lo expuso, en el relato acerca de la zarza, cuando llama a Jehová ‘el Dios de Abrahán y Dios de Isaac y Dios de Jacob’. 38 Él no es Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos ellos viven.”

Luego es obvio el cambio de línea argumental que lleva a cabo Jesús y ya respondiendo directamente a la pregunta que los saduceos le habían formulado, con respecto de lo hablado en los tres anteriores verso considerados (34-36), eso es, que en estos nos habla del contraste existente entre aquellos que siendo hijos de este “sistema de cosas” se casan y se dan en matrimonio, luego se reproducen, con respecto de aquellos que son “dignos” de ganar otro “sistema de cosas” (v. 34-35), luego diferente al que contemplamos en nuestros días. De nuevo nos encontraríamos ante un escollo insalvable, eso es, el saber de qué diferentes sistemas de cosas se nos está hablando, si pasáramos por alto un “pequeño” detalle: en el “sistema actual” de cosas, con lo que nos encontramos por un lado es con seres humanos mortales que están capacitados para perpetuar la especie y, por otro, con seres espirituales (los ángeles) que no pueden morir y que además, como tales, no pueden reproducirse…… por lo tanto, en este “sistema de cosas” estamos ante dos creaciones distintas: los seres terrenales y los seres celestiales, cada uno con sus diferentes características; entonces la pregunta es ¿en qué sentido, es diferente al actual, el venidero “sistema de cosas”? Para poder entender la diferencia tenemos que acudir a unas palabras de Pablo, registradas en 2 Cor. 5:17 y que nos aportan la solución al problema; veámoslas:

Por consiguiente, si alguien está en unión con Cristo, es una nueva creación; las cosas viejas (los patrones que caracterizan a este actual “sistema de cosas”) pasaron, ¡miren!, cosas nuevas han llegado a existir.” (Acotación nuestra).

Y es cierto que uno podría preguntarse ¿cuáles son, esas “cosas nuevas” que van a hacer diferente al nuevo “sistema de cosas”, del anterior y en el que aún estamos inmersos? Pues de entrada y por seguir el ritmo del relato, que pasaremos de las dos “creaciones” conocidas hasta el momento y de las que les acabamos de hablar, a tres: eso es, que a las dos ya conocidas, seres humanos por un lado y seres celestiales por otro, se añade otra creación hasta ese momento desconocida e infinitamente superior a las anteriores, como serán esos hombres adoptados como Hijos de Dios y por tanto, inmortales, que no se pueden reproducir para perpetuar dicha especie de nueva creación. Recordemos que en el verso 36, Jesús los compara con los ángeles, cuando acabamos de señalar que en realidad son infinitamente superiores en dignidad y poder a estos, por ser hechos esos hombres directamente Hijos de Dios, pero ello tiene su explicación: para el entendimiento de la época, decir que no podían morir, era una forma entendible de decir que serían superiores al común de los hombres; por otra parte, al decir que esos futuros hombres y al igual que los ángeles, tampoco se casaban ni se daban en matrimonio y en una época en donde la procreación solo se concebía en el ámbito del matrimonio, era lo mismo que decirles a aquellos judíos del I siglo, que esos personajes no se podrían reproducir.

Súmenle a lo dicho, que en ese venidero “sistema de cosas” y a diferencia del actual, gobernado por el propio hombre y “para perjuicio” de este (Ecle. 8:9), será regido por esos seres de nueva creación en su condición de inmortales reyes y sacerdotes Hijos de Dios y lo que cambia sustancialmente las cosas de cómo las conocemos hoy; entonces era lógico que Jesús contrapusiera el actual “sistema de cosas” con uno que está por venir y donde veremos cosas inimaginables. Luego parece quedar claro, que de las palabras de Jesús registradas en el pasaje de Luc. 20:34-38, nada hace pensar que a todos aquellos resucitados durante el reinado de Cristo en la tierra y de los que habrá “la tira”, les aplique el versículo 35 en el sentido de “ser Hijos de Dios, por ser hijos de la resurrección”, ya que resucitarán con las mismas características humanas que el día en que murieron…… ya otro cantar, es la de aquellos que participan de la llamada “primera” resurrección, pues ya salen o “nacen” de ella con la condición de inmortalidad y que no tenían antes de morir: de ahí, repetimos, que Jesús les considerara como “hijos de la resurrección”, pues nacían a una forma de vida totalmente distinta de la que en su vida anterior tuvieron.

Ya para concluir, decir que es muy probable que en un análisis tan “complicadillo” como en el que nos hemos metido, algo se nos haya quedado “en el tintero” (aunque más propio sería decir “en el teclado) y que fuera necesario para una mejor comprensión del tema…… pero es que aquí los “nenes”, alcanzamos hasta dónde alcanzamos. Por lo tanto y con el ánimo de pensar que la cosa la hemos dejado medio orientada, por nuestra parte ahí lo dejamos; ya a partir de aquí y tomando como punto de partida los datos expuestos, así como la orientación planteada, que cada uno se busque “las habichuelas” por su cuenta, pues como en algunas ocasiones les hemos señalado, nosotros…… también nos podemos equivocar.

MABEL

Sr. OLCESE…… ¿ESTÁ USTED SEGURO DE LO QUE DICE?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 15/03/2016 by Armando López Golart

images (1)Porque acabo de visionar uno de sus últimos videos, concretamente el publicado el 05/03/16 titulado “¿Quiénes son los hijos de la resurrección, señores de la Watchtower?” y para lo que se apoya en Luc. 20:34-38, en donde se lee como sigue y tomado de la versión bíblica que suele usar usted, eso es, la RV 1960:

Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento; 35 más los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento. 36 Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección.

37 Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. 38 Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven.”

Partiendo de esas palabras, usted deduce que todos aquellos que sean resucitados para “alcanzar aquél siglo”, serán hechos Hijos de Dios…… lo que significaría, por tanto y esto es lo que usted defiende, que todos los resucitados coheredarían el reino de Dios en calidad de inmortales reyes y sacerdotes; y usted incluye entre dichos personajes, amparándose en el verso 37, a los Abraham, Isaac, Jacob y, lógicamente y por extensión, al resto de patriarcas o notables del AT. Ahora bien, si su planteamiento fuera correcto, nos enfrentaríamos al siguiente problema, a tenor de lo que leemos en Rev. 20:4 y tomado también de la RV 1960:

Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.”

Luego lo que se entiende de lo leído, es que solo aquellos que murieron “decapitados” o “ejecutados con hacha”, en definitiva, muertos violentamente (asesinados) “por causa del testimonio de Jesús”, serán los que reinarán junto a él…… esto es lo que se nos dice dicho pasaje. El problema está, en que usted mismo y en un video titulado “No, Don Armando, usted debe responderme esto primero…” (12/03/13) nos decía entre los minutos del 16 al 20 de grabación y apoyándose precisamente en el texto citado de Rev. 20:4, que solo aquellos que murieran “asesinados” en defensa de su fe durante la “gran tribulación” y que aún está en el futuro (ahí está esa grabación, para quien quiera confirmar dicho extremo), en su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta”, el “anticristo” y que no recibieran la “marca” de dicha “bestia” (Rev. 13) en sus frentes o en sus manos, serían los únicos que reinarían con Cristo durante el milenio…… afirmación esta con la que usted, contradiciéndose a sí mismo y como nos tiene acostumbrados, borra de un plumazo del cuadro que nos pinta hoy en el video señalado al inicio de este escrito, no solo a los Abraham, Isaac , Jacob, David y todos los etc. etc. que quiera añadirle., sino también a los mismísimos apóstoles y resto de seguidores de Cristo del I siglo hasta nuestros días (si los hubiera), pues dicha “gran tribulación”, repito, continúa aún en el futuro.

Por otra parte, que la necesidad de que ello fuera así, eso es, el tener que sufrir una muerte de sacrificio como condición sine que non para reinar al lado del Hijo de Dios, lo dejó Pablo perfectamente clarificado en Rom. 6:5 y tomado en esta ocasión de la RVA 2015:

Porque así como hemos sido identificados con él en la semejanza de su muerte (eso es, ejecutados por su lealtad a Dios, como lo fue Jesús), también lo seremos en la semejanza de su resurrección (eso es, con la condición de inmortales Hijo de Dios y únicos que pueden reinar a su lado.” (Acotaciones mías).

Que este es el único camino para alcanzar el reino en calidad de inmortal rey y sacerdote, quedó refrendado posteriormente por el propio Jesucristo en el pasaje de Rev. 2:10, según nos lo vierte la RV 1960:

No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.”

Entonces tendríamos que entender que la “corona de la vida”, eso es, la inmortalidad y requisito fundamental para alcanzar la condición de Hijo de Dios, solo se conseguía mediante el guardar uno integridad hasta la misma muerte; quedando por tanto este punto claro, veamos ahora cómo murieron los personajes Abraham, Isaac y Jacob y de los que se nos cita en Luc. 20:37:

Gén. 25:7-8: “Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.”

Gén. 35:28-29: “Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.”

Gén. 47:27-28; 49:33: “E Israel continuó morando en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; y quedaron establecidos en ella y fueron fructíferos y llegaron a ser muchísimos. 28 Y Jacob siguió viviendo en la tierra de Egipto diecisiete años, de modo que los días de Jacob, los años de su vida, llegaron a ser ciento cuarenta y siete años (……) Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.”

Luego nada que ver con el sufrir una muerte violenta en defensa de la fe de uno…… pero veamos más ejemplos, de otros prominentes personajes del AT:

1 Crón. 29:26-28: “En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.”

Gén. 9:28-29: “Y Noé continuó viviendo trescientos cincuenta años después del diluvio. 29 De modo que todos los días de Noé ascendieron a novecientos cincuenta años y murió (obviamente, también de muerte natural).” (Acotación mía).

Job 42:16-17: “Y después de esto Job continuó viviendo ciento cuarenta años y llegó a ver a sus hijos y sus nietos… cuatro generaciones. 17 Y gradualmente (eso es, el proceso natural de la vejez) murió Job, viejo y satisfecho de días.” (Acotación mía).

Y así podríamos hablar de Moisés, José y tantísimos otros personajes ilustres del AT, que de ningún modo sufrieron muerte violenta por defender su fe, eso es “por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios” según Rev. 20:4 y que ya hemos leído…… en definitiva, que los personajes señalados murieron en la cama y de pura vejez; luego está claro que dichos personajes no pueden estar entre aquellos que claman venganza a Dios por su sangre derramada y de lo que se nos habla en el pasaje de Rev. 6:9-11, en expresa referencia a aquellos que han de reinar con Cristo en el reino de Dios. Luego blanco y en botella, Sr. Olcese: a menos que violentemos brutalmente el registro escritural y como usted hace constantemente, esos personajes del AT no reúnen este requisito exigido en el mismo (Rev. 20:4) para entrar en el reino de Dios en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y por lo cual, quedan fuera de dicho gobierno o. lo que es lo mismo, que no participan de la llamada “primera resurrección” de Rev. 20:6 y reservada solo para aquellos que han de reinar con Cristo, texto éste tomado también de la RVA 2015:

Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección. Sobre estos (luego no sobre los que no participan de ella) la segunda muerte no tiene ningún poder (esto es lo que significa la inmortalidad); sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él por los mil años.” (Acotaciones mías).

Pero cuestión que provoca una derivada y que nos tendría usted que aclarar también, porque si dichos personajes no participan de dicha “primera” resurrección y todo lo señalado nos muestra contundentemente que no pueden hacerlo a menos que reescribamos la Biblia…… ¿en cuál resurrección nos los coloca usted, siendo como es el caso que siempre ha defendido de forma disparatada, que hay una primera resurrección para los fieles para reinar con Cristo y una segunda, al término de los mil años, para destrucción eterna de los impíos? Luego lo que un servidor se pregunta y me imagino que alguno de sus seguidores también, es cómo nos puede usted explicar que ello sea así, cuando resulta que de lo único que se nos dice en las Escrituras para el término de esos mil años es de la suelta de Satanás:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos es como la arena del mar. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró. 10 Y el Diablo que los estaba extraviando fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde ya estaban tanto la bestia salvaje como el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.” (Rev.20:7-10).

O sea, que ni rastro de un evento tan dramático y ejemplificante a nivel universal, como sería la resurrección y posterior destrucción de miles de millones de impíos desobedientes a Jehová Dios de todos los tiempos y por lo que la pregunta es la siguiente: ¿cómo se explica la ausencia de referencia alguna a tan determinante suceso e, insisto en ello, ejemplificante a nivel universal? Sencillamente, porque dicha supuesta resurrección al término de los mil años para juicio y destrucción eterna de los impíos, solo está en su enfermiza y paranoica mente, fruto de su total incapacidad para entender las Escrituras…… de no ser así, muéstrenos en dónde se nos habla de esa resurrección final para destrucción de los impíos de todos los tiempos. Y para que no cometa la estupidez de citarnos de Rev. 20:5, me permito remitirle a mi escrito del 19/08/10, titulado “El incomprendido pasaje de Rev. 20:5”, en dónde explico el significado de dicho texto y argumentos que usted jamás ha sido capaz de rebatir (de lo contrario, saque el video o artículo escrito en el que lo hace); y dado que casi 6 años nos contemplan desde que lo publiqué…… no creo que haya sido por falta de tiempo.

Por lo que todo considerado y a menos que usted nos aclare este “engrudo” que he sometido a su consideración, Sr. Olcese, mediante respuestas claras y concisas, es obvio que de nuevo se ha “columpiado” en el planteamiento que nos hace basándose en ese pasaje de Luc. 20:34-38, en el sentido de que todos los resucitados, sin excepción, serán “hijos de la resurrección” y por tanto, Hijos de Dios y reyes en el reino; lo que prueba y lejos de toda duda, insisto en ello, su brutal incapacidad para entender las Escrituras y de ahí que todas sus “enseñanzas” se cuenten por disparates, como el que nos está intentando “colar” en el video señalado hoy…… pero no adelantemos acontecimientos y esperemos que “suene la flauta” y sea usted capaz de dar respuesta a lo que le estoy planteando, cuestión que se puede reducir a una simple pregunta:

¿Cómo compatibiliza usted Rev. 20:4, con la apacible muerte que tuvieron los patriarcas señalados?

Y si no la puede responder, que es lo que ocurriría de contar usted con un mínimo de lógica y sentido común, se le plantea esta otra:

¿En cuál resurrección nos coloca, entonces, a esos patriarcas mencionados y partiendo de la base que no pueden levantarse en la “primera” de Rev. 20:6, siempre según las pruebas aportadas, pero tampoco en una segunda para destrucción eterna de los impíos ya que estaríamos ante personas considerada justas por el propio Jehová Dios?

No dudo, por otra parte, que nos saldrá con alguna de las mamarrachadas a las que nos tiene acostumbrados, menos el rebatir los puntos señalados y sencillamente porque no puede, debido a su falta de capacidad para entender el texto escritural…… pero en todo caso, ello es algo que no me importa lo más mínimo, pues no escribo para que usted lo entienda (es obvio que no puede), sino para hacer pensar a aquellos personas que nos leen. Porque no se trata de que estas se crean lo que uno u otro decimos, sino de que se esfuercen para entender por sí mismos y mediante escrutinio personal de las Escrituras, quién de nosotros dos hace la exposición más ajustada a estas…… pues solo así, sacarán el debido beneficio.

Armando López Golart

LA BIBLIA DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ…… Y APOLOGISTA MARIO OLCESE.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 10/01/2016 by Armando López Golart

23724841De nuevo y como respuesta a mi anterior escrito (05/01/16), Apologista Mario Olcese me ha remitido dos correos y que como tengo por costumbre, paso a publicar tal cual los he recibido y para que no haya dudas sobre el contenido de los mismos (también por aquello de las faltas de ortografía que “haberlas haylas” y que si se me permite, es algo impropio en una persona con formación universitaria y que es de lo que presume dicho personaje ¡qué quieren ustedes que les diga!)…… en todo caso, estos son los dos correos recibidos en los siguientes términos y por orden de llegada:

Señor Armando Gallego, efectivamente, yo hice alusión a tu persona cuando dije que hay algunos por allí que creen que la TNM es una de las mejores versiones, o tal vez la mejor. Pero eso lo dije en mi vídeo donde yo criticaba el texto de 1 Pedro 3:3 según la TNM, por su pésima traducción, y no en mi vídeo sobre Zacarías 9:9, pasaje que tú defiendes alegando que es “exacta” su traducción según la WT. Sin duda no has querido comentar nada de 1 Pedro 3:3 y el “no uso de prendas de vestir exteriores”, como dice la TNM, porque tú sabes muy bien que no hay forma de justificar ese craso error y preferiste desarrollar la defensa de Zacarías 9:9, pese a que en este pasaje yo no te aludía para nada. ¿Y qué hay de los otros vídeos que subí donde presento las “cantinfladas” de la WT, traduciendo ridiculeces que ni tú entiendes, un sabiondo en las Escrituras?…¡Ni chis ni mus!…calladito, don armandito?¿Y qué hay de la tierra gloriosa, que la WT traduce “Tierra de la decoración”? ¿Tiene sentido para ti esa forma de Traducir de la WT en su TNM?¿Es acaso igual para ti “obrero maestro” que Arquitecto”? ¿Y por qué no comentas algo sobre Isaías 33:14 y la palabra inexistente “apóstata” en la TNM? o 1 Corintios 15:29 en la TNM. Vamos, chavalillo, repóndeme esto, y no te vayas por la tangente. Medita en esto, y te darás cuenta que estás orinando fuera del bacín.”

Minutos después me llegó este:

Ah, y en cuanto a tu comentario sobre Zacarías 9:9, yo te voy a responer en otro vídeo porque toma tiempo escribirlo, y expondré la falacia de tu argumentación jalada de los cabellos.”

Permítaseme empezar por este último, para decirle al Sr. Olcese que ya sería hora de que empezara a responderme algo y si pudiera ser por escrito, mucho mejor…… pero sin hacer como siempre, eso es, que solo se limita a ratificarse en la “chorrada” planteada y sin desmontar los argumentos que un servidor presenta para objetar a la misma. Dicho esto, pasemos al primer correo y en el que dicho “caballero” de nuevo miente, es cierto que en algo sin importancia, pero que demuestra como cierta mi aseveración en el sentido de que, al igual que los ordenadores, ese pintoresco personaje miente “por defecto”; por ejemplo, mi nombre no tiene nada que ver con el apellido “Gallego”, sino que es Armando López Golart; por otra parte, verán ustedes que niega haberme aludido en su video del 30/12/15, al que dirijo mi artículo señalado al inicio de este escrito y objeto del correo que estamos analizando, sino en uno anterior.

Pero prescindiendo de que eso fuera así, el que me hubiera aludido en un video anterior, no es menos cierto que contrario a lo que afirma también lo hace en la grabación que acabo de señalar, concretamente en el minuto 9’55” de grabación, eso es, prácticamente al final del video del que les acabo de dar la fecha…… luego miente; por lo tanto, nos encontramos ante un rocambolesco personaje indigno de la menor credibilidad, pues si miente en cosas tan simples e ínfimas como las señaladas ¡qué no va a hacer en cosas más serias y de las que no tiene ni la más remota idea, como pueda ser en un asunto tan serio y delicado como es el entendimiento de las Escrituras! Y lo cual ya nos lleva a la segunda parte de su correo, en la que me afea el no haber dado atención a determinadas afirmaciones que ha hecho, relacionadas también con supuestos errores de traducción de la TNM de los Testigos de Jehová y dando a entender que servidor se ha “escaqueado” de ello para no tener que responder acerca de los mismos y nada más alejado de la realidad…… sencillamente que al entrar en su página de videos y entre tanta “imagen diabólica” atribuidas a los TJ, se me habían pasado por alto; además de que en esas fechas, estaba “liado” con el escrito al que el Sr. Olcese dirige su correo y no me ocupaba en cosas que no tuvieran que ver con el tema que estaba tratando.

Sin embargo, hay una razón de más peso para justificar mi silencio: y es que no me gusta perder el tiempo con planteamientos estúpidos, provocados por la ignorancia patológica de esa clase de personajes que se las dan de “teólogos” y que lo más cercano a una Biblia que han visto, es un tomo de “Las aventuras de Tom Sawyer”, porque veamos: de entrada un servidor jamás ha dicho que la TNM sea la “más original, exacta y que no nos induce a error alguno”, o sea, “la mejor” traducción existente hasta el momento y como me atribuye el Sr. Olcese, de ahí que entienda lógico, el que en ella existan pasajes como el que se me cita de 1 Cor. 15:29 y que ni siquiera con la ayuda del contexto queda muy clara la cosa, sencillamente porque como toda obra humana, dicha traducción no es perfecta. Lo que yo he dicho y repito de nuevo, es que es “una de las mejores” traducciones bíblicas que se pueden encontrar a día de hoy y lo que queda probado (insisto en ello), por el hecho de que dicho personaje aún es el momento en que me haya podido señalar como incorrecto o mal interpretado, uno solo de los cientos de pasajes bíblicos tomados de dicha traducción bíblica para defender mis planteamientos…… por lo tanto, yo respondo de lo que digo y no de lo que cualquier “sacamantecas” entienda acerca de lo que yo he dicho; sentada esta base, vayamos ahora a la estupidez que dicho “caballero” a perpetrado en su análisis del pasaje de 1 Ped. 3:3 según lo vierte la TNM:

Y que su adorno no sea el de trenzados externos del cabello ni el de ponerse ornamentos de oro ni el uso de prendas de vestir exteriores.”

Veamos ahora como vierte dicho pasaje la RV y que es la que contrapone el Sr. Olcese a la TNM:

Vuestro adorno no sea exterior, con encrespamiento del cabello, y atavío de oro, ni vestidos costosos.”

Partiendo de ahí, ese señor y que es un auténtico indocumentado (como les mostraré a continuación), ya pasa a acusar a los TJ y en una actitud soez y ofensiva para los miembros de base de dicha secta (que ¡hombre!, podrán ser personas engañadas, pero que merecen un respeto), de estar preconizando el andar medio desnudos en las actividades propias de dicha organización ¡y que ya hay que ser imbécil para sostener dicha idea y partiendo para ello de un solo pasaje! Y es que ese cateto integral, se olvida de varias cosas que hay que tener en cuenta antes de emitir una opinión sobre un texto bíblico y que parezca dudoso en su traducción, como por ejemplo, qué es lo que se nos dice en el contexto del mismo; luego veamos ahora cómo suena ese pasaje de 1 Ped. 3:3 en la TNM una vez colocado en su contexto:

De igual manera, ustedes, esposas, estén en sujeción a sus propios esposos, a fin de que, si algunos no son obedientes a la palabra, sean ganados sin una palabra por la conducta de sus esposas, 2 por haber sido ellos testigos oculares de su conducta casta junto con profundo respeto. 3 Y que su adorno no sea el de trenzados externos del cabello ni el de ponerse ornamentos de oro ni el uso de prendas de vestir exteriores, 4 sino que sea la persona secreta del corazón en la vestidura incorruptible del espíritu quieto y apacible, que es de gran valor a los ojos de Dios. 5 Porque así, también, se adornaban en otros tiempos las mujeres santas que esperaban en Dios, sujetándose a sus propios esposos, 6 como Sara obedecía a Abrahán, llamándolo “señor”. Y ustedes han llegado a ser hijas de ella, con tal que sigan haciendo el bien y no teman a ninguna causa de terror.”

Es obvio entonces que de lo que se nos está hablando en este pasaje es sencillamente del contraste existente entre una actitud personal de profundo respeto de la esposa hacia su marido y por encima de cualquier consideración, con el ser una mujer que este más preocupada por su apariencia exterior y no de las cualidades internas, que son las que Jehová Dios realmente valora…… porque de seguir la aberrante línea de pensamiento del Sr. Olcese, tendríamos que llegar a la conclusión de que las mujeres de las que se nos habla en el versículo 5, andaban también todo el día “despelotadas” ante los ojos de todo el mundo y algo que para una persona con un mínimo de coherencia intelectual, es totalmente impensable; entonces queda claro que el contexto nos ayuda a entender la idea de lo que nos quiere transmitir un determinado texto. Pero es que además de esta ayuda inestimable para el correcto entendimiento de determinado pasaje (prescindiendo del uso o carencia de determinado término aclaratorio en el mismo), tenemos el hecho que la TNM es una versión bíblica “con referencias” y que para algo están estas, como es el llevarnos a otros pasajes de parecido corte y que nos ayudan a entender el texto que estamos considerando; y es que si ustedes acceden a dicha traducción, verán en el inicio del verso 3 y a continuación de la palabra “cabello”, hay una referencia que nos lleva al pasaje de 1 Tim. 2:9-10 y en donde se lee como sigue:

Igualmente deseo que las mujeres se adornen en vestido bien arreglado, con modestia y buen juicio, no con estilos de cabellos trenzados y oro o perlas o traje muy costoso, 10 sino como es propio de mujeres que profesan reverenciar a Dios, a saber, mediante buenas obras.”

Luego con solo esas dos precauciones, uno ya entiende de qué va la cosa y evita el ridículo que ha hecho ese “genio” de la teología y que no es más que un pobre hombre corto de entendederas, que no sabe “ni lo que se pesca”; porque tenemos que tener en cuenta también y como dato adicional (servidor es una persona documentada), la época de la que estamos hablando y las costumbres en el vestir de esas personas, por lo que tenemos que saber lo que era “una prenda exterior de vestir” y de lo que entendieron sobre la cuestión, esas personas a las que Pedro dirigió sus palabras. Porque estaríamos hablando de una prenda que se colocaba sobre el vestido normal y que actualmente en aquella zona del mundo árabe se continúa usando, que en español conocemos como “túnica” y si la misma lleva una capucha adosada, se la llama “chilaba”…… y que es la que usan esas personas para salir a la calle, especialmente para acudir a sus festejos religiosos.

Todos hemos visto a esas personas por nuestras ciudades (al menos en España) con dicho atuendo y debajo de dicha prenda van vestidos normalmente; hoy en nuestra sociedad (cosas del “multiculturalismo”), hay muchas personas de esa parte del mundo musulmán y es normal ver a los hombres y a las mujeres vestir a diario a la manera occidental, especialmente a las muchachas jóvenes, bien sea estas con pantalones no ajustados o faldas hasta los tobillos (eso sí, tocadas las mujeres con el clásico pañuelo en la cabeza), pero cuando acuden a algún evento que los reúne, van todos con esa “prenda exterior de vestir” y que cuando llegan a su casa se la quitan y punto. En la época de la que estamos hablando y según la información recabada, esa prenda (normalmente de lino fino o lana primorosamente tejida, las más lujosas) en la mujer iba acompañada de ricos bordados y adornos que realzaban la belleza, tanto de la prenda como de la portadora de la misma, por lo que quizás a lo que se refería Pedro en su comentario tenía que ver con el “no pasarse de rosca” en dicho tipo de adornos, sino que fueran más bien de tono discreto; en todo caso, “la prenda exterior de vestir” a la que hace referencia la TNM tenía que ver con una prenda que se colocaba encima de la vestimenta normal del día a día y a la manera de lo que llamábamos en España antiguamente como el “traje de los domingos” y día festivo en que uno se acicalaba más de lo normal…… luego nada que tuviera que ver con la parcial desnudez de uno, si no la llevaba puesta.

Luego lo que el Sr. Olcese ha hecho de nuevo, aparte de mostrar su ignorancia en aquello de que habla, es quedar “como “Cagancho” en Almagro” en este análisis del pasaje de Ped. 3:3; como también lo hace cuando analiza en el video del 01/01/16 las palabras de Luc. 23:42-43 y dirigidas por Jesús al ladrón que moría a su lado y que son estas, según la TNM:

Y pasó a decir: “Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu reino”. 43 Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el Paraíso”.”

Mientras que la RV 1960 y la inmensa mayoría de otras traducciones bíblicas vierten dicho pasaje como sigue:

Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.”

Luego según el Sr. Olcese, el “grave” problema está en esa diferencia entre la expresión “entres” de la TNM o la que usan el resto de versiones bíblicas y que es “vengas”…… como si eso tuviera algo que ver para la estrambótica idea de los TJ en el sentido que el reino se instaló en 1.914: luego tanto si “entró”, como si “vino”, a ellos les da exactamente lo mismo y por lo que no hay razón para cambiar exprofeso un término por otro. Lo que sí es grave, es que el Sr. Olcese ha incurrido de nuevo en el error denunciado por Jesús, eso es, el de “colar el mosquito y tragarse el camello” (Mat. 23:24); porque el error garrafal de traducción en ese pasaje y al que ese indocumentado personaje aludido ni siquiera hace mención, está en la respuesta de Jesús y según se vierte en todas las versiones RV y resto de traducciones bíblicas, porque veamos: si la expresión correcta de la pregunta recibida era la de “cuando vengas en tu reino” (tiempo verbal que señala a un futuro) ¿cómo es que en el verso 43 y en la redacción del texto que hace del mismo la versión RV, resulta que lo que se nos dice que le prometió Jesús al ladrón que moría a su lado es que en ese mismo día, estaría con él en el paraíso? De hecho, las versiones RV y otras, transcriben lo siguiente de dicho pasaje:

Y decía a Jesús: Señor, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo: Hoy estarás conmigo en el paraíso.” (RV 1960).

Y las que no usan el sistema de doble punto (:), como por ejemplo la RVC, vierten el pasaje de la siguiente manera:

Y a Jesús le dijo: “Acuérdate de mí cuando llegues a tu reino”. 43 Jesús le dijo: “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”.”

Y que “lo mismo me da, que me da lo mismo”, pues en ambos casos estamos ante un brutal error que ya va más allá de una simple incorrección en el uso de determinada palabra como en el “entres” o “vengas” y que no es más que, en todo caso, un error semántico corregido por el propio contexto del pasaje, mientras que lo que acabamos de leer contradice gravemente el sentido general de las Escrituras y algo en lo que el “mindunguis” del Sr. Olcese, tan puntilloso y estricto él con la TNM, ni siquiera ha reparado…… y si no ha sido así, sencillamente “se ha hecho el loco” y con lo que la cosa ya es más grave. Porque de ser eso así como nos lo exponen las versiones RV entre otras, significaría que los muertos vuelven a la vida inmediatamente después de su muerte y lo que contradeciría lo dicho en Ecle. 9:5-10, en el sentido que después de la muerte uno deja de existir, tanto en el plano físico como en el espiritual y ello hasta el momento de la resurrección de los muertos y que todavía no ha llegado. Por otra parte, semejante exposición del texto considerado, contradeciría también el relato bíblico en el sentido de que Jesús y antes de resucitar y ser elevado al cielo, permanecería muerto por tres días en la tumba…… afirmación que hizo él mismo:

Mientras estaban reunidos en Galilea, Jesús les dijo: “El Hijo del hombre está destinado a ser traicionado en manos de los hombres 23 y lo matarán; y al tercer día será levantado”. Por consiguiente, se contristaron en gran manera.” (Mat. 17:22-23).

Si ello no hubiera sido así y que es lo que nos proponen las RV y resto de traducciones bíblicas al inducir a pensar que Jesús ese mismo día partió hacia un supuesto paraíso acompañado por el citado delincuente (esa fue la promesa), resultaría que éste nos mintió en esa afirmación de Mat. 17:22-23 y lo que haría de las Escrituras un relato no fiable, con todo lo que ello significaría para la esperanza del ser humano…… no obstante, de algo tan serio como es eso, insisto en ello, ese esperpento andante que es Apologista Mario Olcese guarda un clamoroso silencio. Sin embargo y ahí le duele al Sr. Olcese (que pretende ignorar dicha realidad), la TNM es la única que transcribe correctamente dicho pasaje y acorde al contexto escritural, colocando debidamente la puntuación detrás de la palabra “hoy” y con lo que cambia totalmente el sentido disparatado que imprimen el resto de versiones bíblicas al pasaje en cuestión; porque lo que Jesús hizo realmente ante la petición recibida, fue prometerle a la persona que se la había formulado que cuando en un futuro tomara posesión de su reino y en armonía con la promesa hecha, se acordaría de ella…… sencillamente esto y que es lo que traduce la TNM y que transcribo de nuevo por aquello de refrescar la memoria:

Y pasó a decir: “Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu reino”. 43 Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el Paraíso”.” (Luc. 23:42-43).

Pero es que puestos a señalar errores serios y de graves repercusiones para el texto escritural, veamos uno de aurora boreal y que de nuevo trastoca gravemente el entero significado de las Escrituras y sobre el Sr. Olcese nunca se ha posicionado (a pesar que en su momento se lo señalé en uno de mis escritos) y que tiene que ver en cómo vierten las RV el pasaje de Rev. 5:8-10:

Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; 9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; 10 y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes y reinaremos sobre la tierra.”

Noten que según dicha traducción, los que habrían sido “redimidos” por la sangre de Jesús, hechos “reyes y sacerdotes” y llevados a “reinar” con Cristo en el reino de Dios, serían los “cuatro seres vivientes” y los “24 ancianos” y lo que no es más que un puro disparate. Sin embargo, la interpretación que nos hace el Sr. Olcese de dicho despropósito y según nos explicaba en un artículo publicado el 27/10/11, es que “incluso los 4 seres vivientes y los 24 ancianos fueron redimidos por la sangre de Cristo” y salvajada que acompaña con la siguiente reflexión: “¿Podrían ser estos 24 ancianos, los 12 apóstoles y las 12 cabezas de las tribus de Israel? Es posible!”…… y si no pega ¡pues se le pone un poquito de cola y tan amigos! Y es que esta es la “capacidad” de entendimiento escritural del personaje en cuestión y que en su congénita ignorancia acerca del texto sagrado, en lugar de ajustar su forma de ver las cosas a dicho registro, ajusta este a la manera que él tiene de ver las cosas; porque si ello fuera como dice ese “genio” de la teología, que ese grupo de “24 ancianos” existente en el cielo estaba conformado por los “12 apóstoles y los 12 patriarcas de las tribus de Israel” es obvio que para estar allí ya tenían que haber sido resucitados para el tiempo en que le fue dada la Revelación o Apocalipsis al apóstol Juan y por lo que ya tendríamos cumplida la llamada “primera” resurrección y en la que solo participan aquellos que tienen que reinar con Cristo.

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años (no así, los que no participan de ella).” (Rev. 20:6). (Acotación mía).

Con lo que ya tenemos el primer problema encima de la mesa: porque resulta que el que escribió dicha revelación fue el apóstol Juan y por lo que si bien el grupo de los “12 patriarcas” podría estar al completo en ese momento y siempre según la pintoresca teoría del Sr. Olcese, no así el grupo de los “12 apóstoles” pues faltaría uno y que era el propio Juan, por lo que ya no nos salen los números y por lo que tan singular teoría (y por aquello de ser suave) se va a hacer puñetas. Pero es que además tenemos otra cuestión a considerar, porque ¿en cuál resurrección, entonces, se levantarían Juan y resto de “ungidos” que en ese momento de ser dada la Revelación aún quedaban en la tierra y a los que él de dirigía en sus cartas, que les permitiera el poder reinar con Cristo, si resulta que según ese pasaje de Rev. 20:6 ya habían “perdido el tren”? Porque las resurrecciones que siguen a la “primera” ya no pueden ser consideradas como “primera”, sino como mínimo una “segunda” y por lo que ésta ya no vale para elevar a uno a la condición de rey al lado de Jesucristo…… recordemos que solo esa “primera” resurrección es la que permite el acceso al reino con el Hijo de Dios, en calidad de inmortal rey y sacerdote, según el pasaje mencionado; luego si resulta que Juan y el resto de “ungidos” que con él aún quedaban en la tierra en ese momento no habían, obviamente, participado de la misma, se quedaban fuera de alcanzar el gobernar con Cristo en el reino de Dios y lo que crea un grave problema de coherencia escritural.

Pero es que hay más: porque lo que leemos en ese pasaje de Rev. 5:8-10, es que tanto los “cuatro seres vivientes” como los “24 ancianos” portaban “tazones de oro” (o copas) llenos de incienso, el cual incienso ofrendado a Jehová Dios significaba las oraciones “de los santos” y que obviamente tenían que ser las oraciones de otros y no las suyas propias…… porque hasta donde sabemos, los que reciben el reino en calidad de gobernantes son “el pueblo de los santos del supremo” (Dan. 7:18) y pueblo que nunca ha estado en los cielos, sino aquí en la tierra, aparte de que en ningún lugar de las Escrituras se relaciona a esos “cuatro seres viviente” y a los “24 ancianos” como miembros de ese “pueblo de santos”; recordemos y para resaltar este punto, que la Revelación tuvo lugar para mostrarle a Juan “las cosas que tienen que suceder dentro de poco”, obviamente en la tierra, mientras que a esos personajes mencionados se nos los muestra situados en el cielo, según Rev. 4-5 y en donde Juan nos explica el majestuoso espectáculo que le fue mostrado mediante visión, en el ámbito celestial. Otro punto en disputa con la ridícula idea del Sr. Olcese, tiene que ver con lo que leemos en Rev. 14:1-4 y en donde se lee como sigue:

Y vi y, ¡miren!, el Cordero de pie sobre el monte Sión y con él ciento cuarenta y cuatro mil que tienen escritos en sus frentes el nombre de él y el nombre de su Padre. 2 Y oí un sonido procedente del cielo como el sonido de muchas aguas y como el sonido de fuerte trueno; y el sonido que oí fue como el de cantantes que se acompañan con el arpa, tocando sus arpas. 3 Y están cantando como si fuera una canción nueva delante del trono y delante de las cuatro criaturas vivientes y de los ancianos; y nadie pudo dominar aquella canción sino los ciento cuarenta y cuatro mil, que han sido comprados de la tierra. 4 Estos son los que no se contaminaron con mujeres; de hecho, son vírgenes. Estos son los que van siguiendo al Cordero no importa adónde vaya. Estos (los 144.000) fueron comprados de entre la humanidad como primicias para Dios y para el Cordero, 5 y no se halló en su boca falsedad; están sin tacha.” (Acotación mía).

Y tampoco se nos dice en ninguna parte que dicha señal de identificación estuviera en la frente de las “cuatro criaturas vivientes” ni de los “24 ancianos”, ni que los tales hubieran sido comprados “de entre la humanidad” y por lo que tendríamos que razonar que estamos hablando de seres no terrenales y que por tanto, nada tenían que ver con aquellos que en un futuro reinarán al lado de Jesucristo en la tierra…… brutal y desconcertante interpretación, por tanto, del pasaje de Rev. 5:8-10 por parte de las RV y tema del que el Sr. Olcese ladinamente no hace la menor alusión; sin embargo, todas estas contradicciones señaladas desaparecen cuando uno lee dicho pasaje según está vertido en la TNM de los TJ:

Y cuando tomó el rollo, las cuatro criaturas vivientes y los veinticuatro ancianos cayeron delante del Cordero, cada uno teniendo un arpa y tazones de oro que estaban llenos de incienso y el incienso significa las oraciones de los santos. 9 Y cantan una canción nueva y dicen: “Eres digno de tomar el rollo y de abrir sus sellos, porque fuiste degollado y con tu sangre compraste para Dios personas de toda tribu y lengua y pueblo y nación (luego los “comprados” no eran los que cantaban la canción), 10 e hiciste que fueran (no los que cantaban, sino otros) un reino y sacerdotes para nuestro Dios y han de reinar (no ellos, sino los 144.000) sobre la tierra”.” (Acotaciones mías).

Entonces vemos que los comprados o redimidos con la sangre de Cristo no fueron las “cuatro criaturas vivientes” o los “24 ancianos” que formaban parte de las cosas que estaban en el cielo y que le fueron mostradas a Juan, sino personas de la tierra y como queda claro de los pasajes que hemos señalado; sin embargo, de esos errores serios y que sí alteran radicalmente el contenido del texto escritural, el Sr. Olcese no nos habla y se queda en la simpe anécdota (disquisiciones estériles y absurdas sobre palabras como “semejanza”, o “conoció”, o “sobremanera grande” y tantas otras sobre las que ha polemizado a través del tiempo, hasta llegar a las actuales de “entres” o “vengas”), pasando por alto lo realmente fundamental: en definitiva y como he señalado, dicho personaje “cuela el mosquito y engulle el camello”, al detenerse a cuestionar simples “palabras” sueltas y no asuntos doctrinales serios…… y de personas así, es de las que Pablo nos habló en los siguientes términos, según se lee en 1 Tim. 6:3-5 y tomado de la versión TLA,:

Si alguien enseña algo que no va de acuerdo con las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo, ni con la verdadera religión cristiana, 4 es un orgulloso que no sabe nada y que tiene la mala costumbre de discutir sobre el significado de ciertas palabras. Con esto sólo causa envidias, enojos, insultos, desconfianza 5 y peleas en todo momento. Los que hacen eso no son capaces de pensar bien ni conocen la verdad; piensan que, por medio de la religión, pueden ganar mucho dinero.”

En este caso, estaríamos hablando de ganar reconocimiento personal para alimentar un ego desmedido, pero…… ¡qué quieren ustedes, si el hombre no da para más!

Armando López Golart

¿QUÉ NOS QUISO DECIR JESÚS, REALMENTE, EN JUAN 10:16?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 17/11/2015 by Armando López Golart

images (8)Porque nos acaba de publicar el “teólogo” Apologista Mario Olcese un nuevo video, en esa cruzada personal que mantiene con la sociedad Watchtower de los Testigos de Jehová y en la que resulta que son más los disparates que publica, que aquellos que les pretende enmendar a esos señores; y es que en el mismo nos hace unas aseveraciones del todo incomprensibles para alguien con un mínimo conocimiento acerca de qué va el tema de las Escrituras, algunas de las cuales ya entran en el campo del engaño premeditado o, en cualquier caso, de la intención de condicionar subliminalmente el punto de vista del lector en favor de la tesis que uno expone…… y lo que no deja de ser una forma de engaño ¡claro!

En el video en cuestión, publicado en fecha 06/11/15 y titulado “La impía Watchtower degrada al rey David y le quita su corona real”, el personaje aludido continúa incidiendo en su disparatada idea mantenida en el tiempo, en el sentido de que los notables del AT o “héroes de la fe” (como tiene a bien llamarlos), también reinarán al lado de Jesucristo en el reino de Dios junto a los Pedro, Pablo, Juan y compañía. Y decimos disparatada, porque resulta que dicha supuesta “degradación” no la hace la “impía sociedad Watchtower” (descriptivo calificativo en el que los autores de este blog coincidimos), sino que la hacen las propias Escrituras y como en numerosas ocasiones le hemos señalado a ese “genio” de la teología, pero siendo el caso que aún no ha respondido a ninguna de las persistentes objeciones que sobre este tema en concreto se le han formulado desde este blog…… más bien al contrario y como tiene por costumbre, en una más que evidente muestra de su total ignorancia acerca del contenido escritural, se continúa “haciendo el sueco” reafirmándose en su propuesta, mientras ignora olímpicamente lo que en contra de la misma se le ha planteado.

Y es que entrando ya a analizar dicho video, lo primero con lo que nos topamos es con una afirmación tendenciosa y que no se ajusta a la realidad, pues ya en el minuto 2’35 de grabación nos sale el Sr. Olcese con que según “se nos dice” en la Biblia, David “fue rey en el reino de Dios” y lo cual no es más que una solemne animalada con el ánimo, repetimos, de condicionar la mente del lector, porque veamos: ni David reinó sobre el “reino de Dios” en ningún momento, ni en las Escrituras se nos dice algo semejante en ese sentido, sino todo lo contrario…… pues lo que estas nos dicen con respecto al gobierno ejercido por dicho personaje, es lo siguiente:

Y los filisteos llegaron a oír que David había sido ungido por rey sobre todo Israel. Ante eso, todos los filisteos subieron para buscar a David. Cuando David lo oyó, entonces salió contra ellos.” (1 Crón. 14:8).

Luego el personaje David, como su predecesor Saúl y los que les siguieron posteriormente a ambos (Salomón y otros), solo fueron reyes de la nación de Israel y no “del reino de Dios”, como así se desprende también del siguiente pasaje:

Así haga Dios a Abner y así añada a ello, si, tal como Jehová juró a David, no es como yo le haré, 10 para trasladar el reino de la casa de Saúl y para establecer el trono de David sobre Israel y sobre Judá desde Dan hasta Beer-seba.” (2 Sam. 3:9-10).

Entonces lo que Jehová le “juro a David” no fue el hacerle rey “en el reino de Dios” y como disparatadamente nos afirma el Sr. Olcese, sino sobre el pueblo que Jehová Dios tenía en la tierra en ese momento y que no era otro que la nación de Israel…… por lo tanto su gratuita afirmación en el minuto 3 de grabación, en el sentido de que el “fundador” del reino de Dios es el personaje en cuestión (y disparate que repite en el minuto 13’12-14 de grabación), no es más que una manifiesta falsedad tendente a continuar manipulando la mente del lector; de hecho, la primera mención del “reino de Dios” como tal, eso es, como un gobierno de alcance mundial, la encontramos posteriormente (sobre los 500 años después de desaparecido el personaje David) en la profecía de Daniel y en su capítulo 2 y concretada en el versículo 44:

Y en los días de aquellos reyes (en nuestros tiempos) el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos (los que actualmente rigen en el mundo y sujetos a Satanás, según palabras del propio Hijo de Dios en Luc. 4:5-6) y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos.” (Acotaciones muestras).

Luego de ninguna manera, repetimos, David fue rey en el “reino de Dios” (cuánto menos “fundador” del mismo), ni lo será en un futuro y como el Sr. Olcese de forma tan disparatada afirma, puesto que el tal personaje (David, no el Sr. Olcese) forma parte de aquellos a los que el Sal. 45:16 denomina como “antepasados” de Jesús y de los que se nos dice como sigue:

En lugar de tus antepasados llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.”

Por lo que si bien es cierto que no serán reyes al lado de Jesucristo en el reino milenial, no es menos cierto que se les concederán posiciones de privilegio en la gobernación de dicho reino…… luego si bien no fungirán como reyes en dicho gobierno del reino, tampoco serán “degradados” a la condición de simples súbditos del mismo y como será en la mayoría del “personal”; entonces habría que señalar al Sr. Olcese aquello de que “ni tanto, ni tan poco”. Y que dichos personajes no reinarán al lado de Jesucristo, se desprende claramente del propio contenido del salmo citado y que solo un ignorante de la talla del “teólogo” en cuestión no entiende, pues por no saber no sabe ni leer; porque mientras en dicho salmo se nos aclara que cuando esos antepasados de Cristo resucitan serán “nombrados” algo, en este caso príncipes, aquellos que tiene que reinar con Cristo ya se levantan en su particular resurrección con la condición de inmortales reyes y sacerdotes (Rev. 20:6) y por lo que, obviamente, no precisan de ser nombrados nada…… y mucho menos de un título de menor condición de la que ya ostentan “de salida”; esta es la “pequeña” diferencia y sobre la que el Sr. Olcese, en su total desconocimiento del texto escritural, jamás ha sido capaz de argumentar nada a nuestros continuos apercibimientos de lo errado de su planteamiento.

Lo que ocurre con dicho personaje, que blasona de ser “ingeniero” y “teólogo”, es que no es más que un analfabeto integral y por lo que no tiene ni la más leve idea de lo que es la lengua española, rica en matices donde las haya, pero que sin embargo en uno de sus correos nos acusó de no saber leer siquiera en nuestro propio idioma; pero resulta que no solo el que es desconocedor del mismo es él, sino que además ignora una de las normas fundamentales de la llamada lógica o sentido común y que es lo que comúnmente se conoce como la “acción por activa” y su contraria, eso es, la “acción por pasiva”…… y que por aquello de explicárselo de manera accesible a su limitada capacidad intelectual, se lo pondremos facilito: si a una persona se le dice que lo que uno tiene en la mano es un tomate (acción por activa), lo que se le está diciendo subliminalmente (acción por pasiva) que lo que se tiene en la mano no es ni un pepino, ni un rábano, ni una zanahoria, etc. Entonces, cuando uno lee en el Sal. 45:16, que esos antepasados de Jesús van a ser “nombrados príncipes” (acción por activa), lo que se le está diciendo también de forma subliminal al lector (acción por pasiva), es que no son reyes, pues de lo contrario sería un contrasentido el ser nombrados para un cargo de inferior rango o condición del que ya están investidos…… y conclusión a la que se llega, por si no lo sabe el Sr. Olcese, solo leyendo con un mínimo de coherencia.

Sin embargo, dicho esto y cuestión a la que, por cierto, dicho personaje nunca ha respondido a nuestras objeciones relativas a ese Sal. 15:16 cuando desde este blog se las hemos presentado, vayamos a un asunto que demuestra los “poderes” que como teólogo le adornan. Y es que lo dicho hasta el momento, no pasa de ser una simple broma si se compara con la particular interpretación que nos hace ese “genio” de la teología del pasaje de Juan 10:16 y que nos lleva ya a entrar de lleno en el tema anunciado en nuestro titular, en su intento por sostener esa disparatada idea de que esos “héroes de la fe” del AT (los Abraham, David, Moisés, etc.) reinarán también al lado de los “héroes de la fe” del NT, eso es, con los Pablo, Juan, Pedro y compañía, al lado de Jesucristo en el reino de Dios…… pero veamos primero las palabras de Jesús el pasaje en cuestión:

Y tengo otras ovejas, que no son de este redil; a esas también tengo que traer y escucharán mi voz y llegarán a ser un solo rebaño, un solo pastor.”

En este pasaje se nos habla de la unificación de dos grupos en uno solo, eso es, de dos clases de ovejas de distinta procedencia que son reunidas en un solo redil y bajo la dirección de un solo pastor, que es Jesucristo…… hasta aquí, bien; el problema surge cuando a partir del minuto 7 de grabación y mezclando “churras con merinas”, dicho “teólogo” nos hace su particular y disparatada interpretación de dicho pasaje y en la que no se aclara en quién son unos y quiénes son los otros (los “héroes de la fe” del AT y los seguidores de Jesús del I siglo), en definitiva que no sabe ni de lo que está hablando, pues para nada se menciona en dicho pasaje a esos “héroes de la fe” del AT o también llamada primera “dispensación”. Porque una lectura coherente de dicho pasaje, nos muestra que Jesús estaba dirigiéndose a las ovejas del “redil” que ya tenía en ese momento y que no eran otros que sus seguidores, a los que les notifica que había “otras” ovejas ajenas a ese redil que ellos en conjunto componían y las que en su momento serían también atraídas por su “voz” (o mensaje) y ya, todas juntas, conformarían un solo redil y del que él sería el pastor único. Pero para entender de qué estaba hablando Jesús, tenemos que retrotraernos al tiempo de los profetas y ver a qué o a quiénes prefiguraban las expresiones “ovejas” y “redil” o aprisco; para ello, veamos qué se nos dice en los siguientes pasajes:

Y en lo que respecta a ustedes (los miembros de la nación de Israel) mis ovejas, las ovejas de mi apacentamiento, ustedes son hombres terrestres. “Yo soy su Dios”, es la expresión del Señor Soberano Jehová.” (Ezeq. 34:31).

Positivamente te reuniré, Jacob (refiriéndose a la nación de Israel), todo; sin falta juntaré a los restantes de Israel. En unidad los pondré, como rebaño en el aprisco (o redil), como hato en medio de su pasto; tendrán el alboroto de hombres.” (Miq. 2:12). (Acotaciones nuestras).

Luego compendiando el contenido de ambos pasajes, tendríamos lo siguiente: las “ovejas” de Jehová tienen que ver con hombres y el “aprisco” (o redil) que los contiene tiene que ver con la nación de Israel; ello considerado, Jesús en Juan 10:16 lo que quiso decir es que aparte de las “ovejas” que ya tenía del redil de Israel, había otras que no eran de dicha procedencia y en clara referencia a los “gentiles” (o gente “de las naciones”), que posteriormente y ante el rechazo mayoritario del pueblo con el que Dios había entrado en pacto, fueron invitados a participar de la promesa divina hecha en Sinaí, referente a sacar de entre Su pueblo Israel “un reino de sacerdotes” (Éxo. 19:6)…… y cambio de planes que el apóstol Pablo excusó con las siguiente palabras:

De modo que, hablando con denuedo, Pablo y Bernabé dijeron: “Era necesario que la palabra de Dios se les hablara primero a ustedes (los miembros de la nación de Israel y en función del mencionado pacto). Puesto que la están echando de ustedes (eso es, rechazando dicha oferta divina) y no se juzgan dignos de vida eterna, ¡miren!, nos volvemos a las naciones.” (Hech. 13:46). (Acotaciones nuestras).

Luego esas “otras ovejas” de las que habló Jesús en Juan 10:16 y que serían captadas de “entre las naciones” mediante el “oír su voz”, eso es, el mensaje proclamado, nada tenían que ver con los “héroes de la fe” del AT (los Abraham, Noé, Moisés, David, etc. etc. etc.) y de los que nos habla el Sr. Olcese, sino con los “gentiles” o gente de “las naciones” y que en principio no estaban incluidas en dicho pacto. Por otra parte y leyendo con la atención debida el pasaje de Juan 10:16, vemos que Jesús se estaba dirigiendo a unas “ovejas” que ya tenía y a las que advertía, que en un futuro se añadirían “otras” que aún no tenía y que reaccionarían ante su voz o mensaje publicado: ello se sustanció, con la conversión del oficial romano Cornelio y algo que se encuentra en el interesante relato del capítulo 10 del libro bíblico de Hechos de los Apóstoles.

Y que ello es como nosotros se lo estamos planteando, queda perfectamente establecido por una aseveración del propio Sr. Olcese (m. 3:48 de grabación), cuando refiriéndose al personaje David afirma que había muerto “en buena vejez” y como fue en el caso de la mayoría de los más prominentes “héroes de la fe” del AT (como atestiguan los relatos acerca de Noé, Abraham, Isaac, Jacob, Daniel, Moisés, etc. etc. etc.) y lo que nos enfrenta al hecho de que dichos notables del AT no pueden reinar al lado del Hijo de Dios en el reino milenario de Cristo, si nos atenemos a la siguiente cuestión que se nos plantea en el libro de Revelación o Apocalipsis, ya en el mismo cap. 2, versículo 10:

“…… Pruébate fiel hasta la misma muerte y yo te daré la corona de la vida (eso es, la inmortalidad).” (Acotación nuestra).

De hecho, en Rev. 3:21, Jesucristo menciona que para acceder a reinar con él se tenía que “vencer” como él “había vencido” y todos sabemos cómo venció Jesús: aguantando hasta la misma muerte; ahondando en la cuestión, tenemos las palabras de Pablo en el sentido de que solo muriendo a la “semejanza de Cristo”, se puede obtener una resurrección de gloria “semejante” a la suya (Rom. 6:5) y que es lo equitativamente correcto. Pero es que además, todo lo dicho queda confirmado por un pasaje que el Sr. Olcese ha usado con frecuencia y que contradice escandalosamente su planteamiento, en el sentido de que personajes que han muerto “en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria” y como fue en el caso de David (1 Crón. 29:28), puedan reinar al lado de Jesucristo…… y este es el pasaje en cuestión:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (eso es, muertos de forma violenta a la “semejanza” del Hijo de Dios) por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Rev. 20:4). (Acotación nuestra).

Entonces queda claro que solo las personas que reúnan dicho requisito (y los “héroes de la fe” del AT mencionados por el Sr. Olcese no lo hacen), serán aquellas que ocuparán un lugar al lado de Cristo en la gobernación del reino de Dios.

Sin embargo, el Sr. Olcese y que cambia de pensamiento tan rápido como de chaqueta, corbata o sombrero, nos decía en un video publicado el 02/08/13 que dichos personajes sí reinarían con Cristo en el reino de Dios por ser “conocidos” de Dios y en una más que estrafalaria interpretación del pasaje de Rom. 8:29-30. Unos meses antes, concretamente el 12/03/13 y en un video titulado “No, Don Armando, usted debe responderme esto primero…” nos había dicho y apoyándose precisamente en el pasaje mencionado de Rev. 20:4, exactamente todo lo contrario al afirmar en el mismo y entre los minutos del 16 al 20 de grabación (si pueden, no se los pierdan), que solo aquellos que murieran “asesinados” en defensa de su fe durante la “gran tribulación” aún futura, en su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta”, el “anticristo” y que no recibieran la “marca” de dicha “bestia” (Rev. 13) en sus frentes o en sus manos, serían los que reinarían con Cristo durante el milenio y con lo que rebatía flagrantemente lo dicho en el primer video mencionado.

No obstante e inasequible al desaliento y superándose a sí mismo, cinco días después (18/03/13), nos publicaba otro, en esta ocasión titulado “La prueba irrefutable de que la grande muchedumbre reinará con Cristo” y en donde incluso nos llegaba a afirmar con gran convicción y muy seguro de lo que decía (ya conocen aquella máxima aristotélica de que “el necio afirma, el sabio duda y reflexiona”), que aquellos que tenían que reinar con Cristo no saldrían de entre los seguidores de Jesús del primer siglo, sino de la “gran muchedumbre” sobreviviente de la “gran tribulación” aún por venir y de la que se nos habla en Rev. 7:9; 14; y con el peregrino argumento de que estas estaban vestidas de blanco y que solo las personas que así estuvieran vestidas (según nos aseguraba ese “estratega” de la teología), es a las que Jesucristo les concedería el sentarse junto a él en el trono para reinar en el reino de Dios (Rev. 3:4-5)…… y vestimentas blancas que solo se pueden conseguir, según tan estrafalario personaje, mediante el “vencer” en la “gran tribulación” final, eso es, en un suceso que aún no se ha producido.

Luego “revolucionario” planteamiento que inevitablemente excluye del gobierno del reino a los seguidores de Jesucristo del primer siglo, ni que hablar ya de los “héroes de la fe” del AT (Abraham y David incluidos), pues ni los unos ni los otros pueden pasar por las pruebas que la “bestia” impondrá durante la “gran tribulación” y con ello, hacer “méritos” para recibir sus vestiduras blancas como “vencedores” pues ya hace siglos (milenios en el caso de los notables del AT) que fallecieron; por lo que la pregunta solo puede ser esta…… ¿quiénes son, realmente entonces, aquellos que reinarán con Cristo en el reino de Dios o, dicho de otra manera, con cuál de las cuatro posibles opciones nos quedamos? ¿Reinarán con Cristo los notables del AT, o lo harán solo los sobrevivientes vestidos de blanco de la “gran tribulación” venidera o, en su defecto, los primeros seguidores de Cristo y los únicos bautizados con espíritu santo y por tanto, únicos reconocidos públicamente como Hijos adoptivos de Dios y por tanto, coherederos con él del reino milenario…… o lo harán todos juntos?

A nuestro entender, los notables del AT no pueden hacerlo, pues a lo ya dicho sobre el tema habría que añadir que para reinar en el milenio se tiene que ser “hermano” de Jesucristo (luego Hijo de Dios) y esos personajes no lo son, siempre atendiendo a lo que se nos dice en el profético Sal. 45:16 y que leeremos de nuevo:

En lugar de tus antepasados (o “padres”, según versiones), llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación nuestra).

Por lo que si dichos “héroes de la fe” del AT y por el “derecho de recompra” (Lev. 25:29-32), mediante la sangre derramada del Hijo de Dios, pasan a convertirse en hijos suyos y eso es lo que nos dice el salmo en cuestión, de ninguna manera pueden ser a la vez Hijos de Jehová Dios y lo que, por extensión, les impide ser “hermanos” de Jesucristo y por lo que no pueden ser coherederos con él del reino de Dios, en calidad de inmortales reyes y sacerdotes. Añadámosle a ello y a modo de curiosidad, el hecho de que si bien esos fieles antepasados de Jesús del AT reciben el nombramiento de “príncipes” en el momento de su resurrección, no así el de “sacerdotes” y condición “sine qua non” para tomar posesión como reyes al lado de Jesucristo, según Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Descartados por lo tanto estos “héroes de la fe” del AT, como futuros reyes cogobernantes en el milenio al lado de Jesucristo, veamos ahora que hay de aquellos que “salen de la gran tribulación” y que como hemos visto, el Sr. Olcese también los coloca en dicha posición en otra muestra de su clara ignorancia de lo que dice el texto escritural, porque veamos que se nos dice en Rev. 7:13-17 y con referencia a esas personas:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. 15 Por eso están delante del trono de Dios y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos. 16 Ya no tendrán hambre ni tendrán más sed, ni los batirá el sol ni ningún calor abrasador, 17 porque el Cordero, que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos”.”

Analicemos ahora lo que se nos dice en este pasaje acerca del tema que estamos considerando: en primer lugar, se nos dice de esas personas que salen de la “gran tribulación” o sobreviven a esta, pero que en todo caso aparecen después de terminada dicha tribulación; y debemos de tener en cuenta, que dicha “gran tribulación” culmina con la batalla de Har-magedón y que es peleada por Jesucristo, acompañado por sus leales seguidores:

Estos combatirán contra el Cordero, pero, porque es Señor de señores y Rey de reyes, el Cordero los vencerá. También, los llamados y escogidos y fieles que con él están lo harán.” (Rev. 17:14).

Y teniendo en cuenta que esos “llamados, escogidos y fieles” ya pelean con él dicha batalla contra los reyes de la tierra, solo pueden ser anteriores en orden de aparición a la “gran muchedumbre” de aquellos que aparecen después de terminada dicha batalla y que no han participado de la misma, sino que son los directos beneficiarios de la misma y por lo que no podemos estar hablando de las mismas personas. Por otra parte, tenemos el hecho de que el bueno de Juan desconocía la procedencia de dichas personas y por lo que no pudo responder a la pregunta que se le formuló, en el sentido de “¿quién son estos y de dónde vienen?”…… sin embargo, esa situación de ignorancia no se produce cuando a Juan se le habla de los 144.000 al lado de Jesucristo sobre el monte Sión (Rev. 14:1), porque ya sabía de lo que se le estaba hablando, pues él formaba parte de esos; porque Juan recordaba el “pacto por un reino” que Jesús en su momento les había ofrecido:

Entonces Pedro le dijo en respuesta: “¡Mira! Nosotros hemos dejado todas las cosas y te hemos seguido; ¿qué habrá para nosotros, realmente?”. 28 Jesús les dijo: “En verdad les digo: En la re-creación, cuando el Hijo del hombre se siente sobre su trono glorioso, ustedes los que me han seguido también se sentarán sobre doce tronos y juzgarán a las doce tribus de Israel.” (Mat. 19:27-28).

Mientras, tenemos que los sobrevivientes de la “gran tribulación” aún futura, de ningún modo han podido seguir a Jesús, pues este murió hace casi 2.000 años, aunque sí se benefician del sacrificio vicario de la sangre derramada por este. Dicho lo cual, veamos un tercer aspecto por el que de nuevo queda claro que esos sobrevivientes de la “gran tribulación” y diga lo que diga ese indocumentado del Sr. Olcese, no pueden reinar al lado de Cristo. Porque habrán notado ustedes, queridos lectores, que lo que leemos en el versículo 17 de ese capítulo 7 del libro de Revelación, es que esos sobrevivientes serán “pastoreados y guiados a fuentes de aguas de vida” por el pastor Jesucristo…… cosa que no aplica a aquellos que tienen que reinar con él, pues como hemos dicho se levantan en la resurrección ya con la inmortalidad concedida y lo que significa que no precisan el ser “guiados” a fuente alguna de “agua de vida”, pues ellos ya tienen vida en sí mismos (esto es lo que significa el ser inmortal), eso es, que no dependen de fuente exterior alguna para mantenerla; más bien al contrario, ellos son los que colaboran con Jesucristo en la labor de pastoreo y guía de esos sobrevivientes mencionados, a las “fuentes de aguas de vida”…… que son ellos mismos.

Pero como colofón a nuestra afirmación en el sentido de que esos sobrevivientes de la “gran tribulación” y diga lo que diga esa estulticia con patas que resulta ser el “ingeniero” y “teólogos” Sr. Olcese, tenemos lo siguiente: de esas personas se nos dice que “salen” o sobreviven a la “gran tribulación” y lo que significa que entran con vida al reino de Dios; eso es, que serán personas que pasarán al reino de Dios sin haber experimentado la muerte…… ya aquí es en donde se crea el problema para el Sr. Olcese, según se lee en el siguiente pasaje:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no, sobre los que no participen de dicha primera resurrección) la muerte segunda no tiene autoridad (eso significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6). (Acotaciones nuestras).

Entonces “blanco y en botella”: aquellos que sobrevivan a la “gran tribulación”, es obvio que no pueden participar de dicha “primera” resurrección (ni de ninguna otra), pues no han muerto y por lo que no tienen acceso a reinar con Cristo en el reino de Dios…… luego nos tendrá que explicar el Sr. Olcese cómo “se come esta ensalada”.

Por lo que todo considerado, queda claro que los únicos que pueden reinar con Cristo son sus seguidores del primer siglo, eso es, los apóstoles y los que siguieron a estos posteriormente (Juan 17:20) y el resto o remanente aún por aparecer, de los que se nos habla en Rev. 11:3; todo lo demás, no son otra cosa más que gansadas de ese “iluminado” de Apologista Mario Olcese, que tendrá muchos títulos colgados en la pared, pero que por no saber no sabe ni leer y por lo que hoy nos dice una cosa, mañana otra y pasado mañana, ni la una ni la otra, sino toda la contraria. Porque habrán notado ustedes, que lo que nosotros les acabamos de contar nada tiene que ver con estar titulado en tal o cual materia, sino sencillamente en el leer con la corrección debida los textos usados…… y es que la Biblia no está al alcance de los “teólogos” (Dios no la hizo escribir para ellos), sino de aquellos que saber leer con un mínimo de lógica y sentido común

Volviendo al punto de partida y con los antecedentes ya expuestos, queda claro que ese “genio” de la teología no tiene ni puñetera idea de lo que se nos dice en Juan 10:16 y de ahí, que lo use para apoyar una idea tan disparada como es la de unos “héroes de la fe” del AT reinando al lado de Jesucristo en el reino de Dios, cuando todo el contexto escritural y según acabamos de comprobar, está diciendo exactamente todo lo contrario. Pero no se preocupen, que en su paranoia intelectual y en la que está permanentemente establecido, dicho personaje dejará pasar unos días y luego, como si no hubiera ocurrido nada y la cosa no fuera con él, volverá a publicar la misma sandez…… ¡¡que cruz, Señor, que cruz!!

MABEL

¿”ÁNGELES”…… O “MENSAJEROS”?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 15/10/2015 by Armando López Golart

3angelesAntes de empezar con nuestro comentario, permítannos una pequeña observación: cuando nosotros publicamos algo rebatiendo determinadas propuestas del “celebérrimo” personaje de Apologista Mario Olcese, no es que tengamos fijación con éste, sino que con ello estamos rebatiendo también a todos aquellos que piensan como él y que son muchísimos más de los que se imaginan, prescindiendo de la “ganadería” religiosa a la que pertenezcan; por ello, nuestros artículos, lejos de ir “en contra de…”, van “a favor de…”, en este caso en favor de ustedes que nos leen. Porque realmente lo que pretendemos, es poner a nuestros lectores en guardia ante la avalancha de los “falsos maestros” (2 Ped. 2:1) que según el apóstol Pedro aparecerían en los últimos días…… el Sr. Olcese no es más que la excusa, que nos permite el poder compartir con ustedes lo que realmente dicen las Escrituras. Así como la forma correcta de averiguarlo, pues en nuestros escritos les mostramos los pasos a seguir para encontrar el verdadero entendimiento de estas y que es lo que a la postre le permitirá a uno alcanzar el tan esperado reino de Dios y que lo tenemos a la vuelta de la esquina. No olvidemos que la Biblia no es más que el libro de instrucciones que Jehová Dios puso a nuestra disposición, para ponernos al corriente de los pasos que debemos de seguir para beneficiarnos de sus promesas…… el primero de ellos, este:

Esto es excelente y acepto a vista de nuestro Salvador, Dios, 4 cuya voluntad (luego un mandato en toda línea) es que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad.” (1 Tim. 2:3-4). (Acotación nuestra).

Luego pensando que nuestro pequeño esfuerzo puede contribuir a que alcancen tal logro, pasemos al tema de hoy y que tiene que ver, no tanto con el artículo que publicamos el pasado día 21/09/15 y en el que tratábamos de desmontar un planteamiento del personaje aludido (compartido por no pocos “entendidos” en la materia y cómo les hemos señalado), sino por la respuesta que a este le dio. Porque apoyándose en el pasaje de Mat. 25:31, ese “caballero” afirmaba que cuando Jesucristo regrese a la tierra lo hará acompañado por “ángeles” y no por la “Iglesia” o conjunto de sus seguidores fieles; por ello señalábamos en nuestro escrito, la necesidad de que cuando uno lee las Escrituras no tiene que hacerlo condicionado por lo que otros le han dicho que estas dicen (en este caso, los primeros traductores de estas y algo que razonábamos en el artículo mencionado), sino lo que este uno interpreta de ellas y así no caer en “vicios” inducidos.

Por ejemplo, cuando en la Biblia leemos el término “ángel”, no tenemos que presuponer de entrada que estamos hablando de un ser celestial, sino lo que el contexto nos indique en ese momento…… recordemos, que dicha expresión procede del griego ág·gue·los y este a su vez, del hebreo mal·ʼákj y expresiones ambas que literalmente significan “mensajero”. Entonces y según sea el contexto en el que nos encontremos, tenemos que decidir qué término usar: si estamos hablando del personaje que le dio la revelación al apóstol Juan, estaríamos hablando de un mensajero de origen celestial y por lo que el vocablo “ángel” sería el procedente…… sin embargo, a Jesús y a los que este envió, aunque “enviados” de Dios en definitiva, no se les puede aplicar el término “ángel” porque estamos hablando de seres humanos, por lo que les llamaríamos “mensajeros” de Dios ¿entienden por dónde va más o menos la cosa? Luego tiene que quedar claro que no hay que aplicar estrictamente la literalidad de las expresiones mal·ʼákj o ág·gue·los y que desde tiempos inmemoriales en las diferentes traducciones de las Escrituras nos han vertido por “ángel”, sino el término que en cada momento identifique correctamente en el idioma de uno, al personaje del que estamos hablando y que en español sería “ángel” si estamos hablando de un ser celestial, o “mensajero” si estamos hablando de un ser humano…… sin ir más lejos y por aquello de enfatizar la cosa, tenemos que los “dos testigos” de Rev. 11:3 no serían más que unos “mensajeros” enviados por Dios, mientras que al “mensajero” enviado a transmitir información a Daniel acerca de la profecía de las “70 semanas”, se le tiene que aplicar el término “ángel”.

Dicho lo cual y pensando que la idea ha quedado correctamente establecida, pasemos ahora a la respuesta que Apologista Mario Olcese dio a nuestro planteamiento en el video publicado el 25/09/15 y bajo el ya sugerente titular “Repito: son los ángeles santos los que acompañan al Hijo de Dios durante su parusía” (en ese entretanto, nos ha mandado dos videos más, uno hablando de los “100 porqués razonables para salirse de la Watchtower” y otro tratando el tema de “Recomendaciones técnicas para la crianza de pollos”…… ¡justito de lo que le estamos hablando nosotros, oigan!) y en el que se reafirmaba en sus tesis, aunque para ello se limitaba sencillamente a enumerar una serie de textos en los que se señala que Jesús regresa acompañado de sus “santos ángeles” (Mat. 25:31, Mar. 8:38, Luc. 9:26), pero sin entrar a rebatir en ningún momento los argumentos que nosotros dábamos en nuestro escrito para sostener nuestra propuesta y como es costumbre en ese personaje: se reafirma en la tropelía publicada a modo de “enseñanza”, pasando por alto los argumentos que en contra de su exposición, se le hayan formulado.

Continúa en su video, sorprendentemente y para validar su posición, citando otros pasajes que usan también el término “ángeles”, pero relacionados los tales con el momento que en la tierra se lleva a cabo la predicación de Mat. 24:14 anunciada por Jesús en su momento (Mat. 24:31, Mar.13:27, Mat. 13:41, Mat. 16:27) y que hasta donde nosotros entendemos de las Escrituras, esta no la llevan a cabo ángeles, sino los “dos testigos” (Rev. 11:3) o resto “ungido” por aparecer y a la manera de los Pedro, Juan, Pablo y muchísimos otros del primer siglo (hombres en todo caso), que recibirán la colaboración de otras personas para llevar adelante su tarea o comisión, siempre según el contenido de la “parábola de las oveja y las cabras” y que pueden ustedes leer en Mat. 25:31-46…… por lo que en este caso, tendríamos que estar hablando de “mensajeros” y no de “ángeles”, como de forma machacona nos traducen las versiones bíblicas actuales.

Permítannos sin embargo y antes de continuar con nuestra exposición, hacer una pequeña matización y por aquello de entender de qué estamos hablando nosotros: porque en todo momento los autores de este blog y en lo relativo al regreso de Cristo a la tierra, hemos centrado nuestra atención al momento concreto en que éste regresa en persona (eso es, de forma visible) para destruir a las naciones con sus líderes al frente y evento que en las Escrituras recibe el nombre de “la guerra del gran día de Dios el Todopoderoso”, en la que se reúne a “los reyes de toda la tierra habitada” en oposición a Jehová y batalla ésta dirigida por Jesucristo (Rev. 16:14; 16) y que coloquialmente nos referimos a ella como la “batalla de Har-magedón” y que no la pelean los ángeles. Y decimos esto, porque si bien es cierto que los autores de este blog hemos dejado probado sin lugar a duda alguna que la “primera” resurrección es consecuencia directa e inmediata del regreso de Jesucristo a la tierra (1 Tes. 4:15-17), no es menos cierto que ello puede llevar a engaño a aquellos que no estén muy puestos en la cosa, eso es, que no estén al tanto de lo que realmente sucede, porque lean con atención lo que se nos dice que ocurre en ese preciso momento:

Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “¡Suban acá!”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Rev. 11:11-12).

Recordemos y por aquello de centrarnos, que estamos en ese dramático momento vencida ya la primera mitad de la “semana 70” en tres días y medio, cuando se produce el regreso del Hijo de Dios a la tierra y que hemos dicho, conlleva asociada la inmediata “primera” resurrección; pero si analizamos este pasaje con cuidado, nos encontramos con la siguiente paradójica situación: nos enteramos del regreso de Cristo a la tierra, no por una presencia física y directa de éste regresando apoteósicamente acompañado por una ingente cantidad de ángeles, sino solo por el “efecto reflejo” que dicho regreso tiene con relación a la resurrección de los “dos testigos”…… y como sea que Pablo nos dijo que la resurrección de estos, “no precedería” (1 Tes. 4:15), eso es, no se podía producir antes que la de los restantes seguidores de Cristo del primer siglo, es por lo que podemos concluir que estamos ante la llamada “primera” resurrección y prueba evidente, de que el Hijo de Dios ya está de retorno en la tierra. Pero a todo esto, resulta que a Jesucristo en ese momento aún no lo ha visto nadie, sino que lo que se les da a los resucitados “dos testigos” es un autoritativo mandato de “¡Suban acá!” y siendo que lo que ve a continuación el espectador de ese lance, es lo siguiente:

Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (v. 12 b).

O sea, que lo que realmente se ve de tan magno evento, es el ascenso al cielo de los resucitados “dos testigos”…… y nada más. Dicho de otra manera, que si bien se percibe y para entendernos, la influencia de la presencia activa de Cristo en la tierra, por medio de la resurrección de los “dos testigos”, ni se ve físicamente a Jesucristo, ni se ve la resurrección de los Juan, Pablo, Pedro y compañía, sino solo a los “dos testigos” ya resucitados partiendo hacia el cielo y como se les había ordenado…… sin embargo, recordemos de nuevo, que es el regreso de Cristo a la tierra lo que provoca la “primera” resurrección, luego resulta que de alguna manera éste ya ha descendido del cielo.

Por lo que estaríamos ante lo que los TJ entienden y entienden correctamente (otra cosa es que apliquen dicho entendimiento de forma disparatada)para disgusto del Sr. Olcese , en el sentido de que el regreso de Jesucristo se produce en dos fases: una primera en la que solo se percibe la influencia de su “presencia” y constatada por la “primera” resurrección y una segunda, ya visible y definitiva, en la que se presenta al frente de sus “ejércitos”, eso es, de sus 144.000 fieles seguidores (Rev. 14:4) para derrotar a las naciones rebeldes (Salmo 2) y establecer el reino de Dios en la tierra. Observen que en las Escrituras se nos insinúa un cierto “impase” en el tiempo, desde el momento en que se produce la “primera” resurrección y denunciada por ese inapeable “¡Suban acá!”, hasta el regreso visible de Jesucristo y que podría estar justificado dicho “impase” por un evento que se produce en el cielo y que se conoce como “las bodas del cordero” (Rev. 19:7) , que no es otra cosa que el encuentro de Jesucristo con su congregación al completo…… eso es, que juntos por fin ya todos los fieles seguidores de Cristo en el cielo con éste, es cuando se puede celebrar dicha simbólica boda.

Ello explicaría que entre la “primera” resurrección y la “batalla de Armagedón” existe un pequeño paréntesis aquí en la tierra, pues en la profecía de Revelación o Apocalipsis parece que antes de producirse dicha confrontación, hay una serie de desastres naturales que producen espectaculares destrozos en la tierra y causados por la ira divina (Rev. 15-18), mientras que Jesucristo no aparece visiblemente hasta Rev. 19:11 y en plan, digamos, poco “amistoso” y ya como para ultimar la cosa…… y aquí nos detenemos, para matizar lo siguiente: que en el momento de regresar Jesucristo a la tierra y antes de ese “¡Suban acá!” de los miembros participantes de la “primera” resurrección y para celebrar la simbólica boda o unión eterna entre ellos y Jesucristo, lo hubiera hecho acompañado de un gran cortejo de ángeles de Dios y como señala el Sr. Olcese, es una cuestión que no discutimos. Es más, nunca hemos entrado a debatir dicha circunstancia, porque nos parece un hecho sumamente irrelevante por la total opacidad que a dicho supuesto evento se le da; recordemos que según las Escrituras y como acabamos de explicar, nos enteramos del regreso de Cristo por la ocurrencia de la “primera” resurrección y no por una magnificente aparición del Hijo de Dios rodeado de miríadas de poderosos ángeles.

A lo que habría que añadir, el hecho poco coherente y del que algo nos tendría que decir el “teólogo” en cuestión, de como un anuncio hecho “a bombo y platillo” en las Escrituras a lo largo de siglos, acerca de un impresionante regreso de Cristo rodeado de todos sus “santos ángeles” y relatado en numerosos textos bíblicos (como nos muestra el Sr. Olcese), se produjera sin una espectacular manifestación pública de ello y tal como hemos señalado…… ¡vamos: que se podría decir que ocurre “en la más estricta intimidad”!; y con lo que, obviamente, no nos negarán que estaríamos ante un auténtico despropósito. Ya harina de otro costal y que es de lo que nosotros estamos hablando, es la del regreso físico de un Jesucristo en plan guerrero (Rev. 19:11) “para enfrentarse a los reyes de la tierra” y de aquellos que en ese momento le acompañan (evento trascendental para la humanidad) y que de ninguna manera son “ángeles”, como mostraremos a continuación y empezando por señalar a una profecía de largo recorrido, pues apunta a nuestros días y que se encuentra ya en el libro de Zacarías:

Y ustedes ciertamente huirán al valle de mis montañas; porque el valle de las montañas llegará hasta Azel misma. Y ustedes tendrán que huir, tal como huyeron debido al temblor de tierra en los días de Uzías el rey de Judá. Y Jehová mi Dios ciertamente vendrá (en la persona de Jesucristo) y con él estarán todos los santos.” (Zac. 14:5).

Noten ustedes que no se nos habla de “ángeles” en este pasaje, sino de los “santos” (o “fieles”, según versiones) y que si nos remitimos a la profecía de Daniel, estos no son otros que “el pueblo de los santos del Supremo” o “Altísimo” en algunas traducciones (Dan. 7:27)…… eso es, el conjunto de aquellos que al lado de Cristo tienen que reinar sobre el mundo y por lo que, a tenor de lo leído en Hebr. 2:5, de ninguna manera podríamos estar hablando de ángeles; pero veamos qué se nos dice al respecto en otro pasaje, en este caso en el de Rev. 17:14:

Estos (los reyes de la tierra) combatirán contra el Cordero, pero, porque es Señor de señores y Rey de reyes, el Cordero los vencerá. También, los llamados y escogidos y fieles que con él están lo harán (eso es, que participan en dicha victoria).” (Acotaciones nuestra).

Y los ángeles podrán ser todo lo “fieles” que el Sr. Olcese quiera, pero lo que no pueden ser nunca es “llamados” o “escogidos”…… luego queda claro que no son los ángeles los que acompañan a Jesucristo en su regreso a la tierra para establecer el reino de Dios; no podemos olvidar al respecto, las palabras proféticas de Pablo cuando dijo lo siguiente:

Por su parte, el Dios que da paz aplastará a Satanás bajo los pies de ustedes (no de los ángeles) en breve. Que la bondad inmerecida de nuestro Señor Jesús esté con ustedes.” (Rom. 16:20). (Acotación nuestra).

Sin embargo el personaje en cuestión, ignorante hasta las cachas, continúa en su disparatada proposición, cuando solo con usar el término “mensajero” y que es lo que significa la palabra “ángel” en los textos por él usados, bastaría para darse cuenta de lo equivocado que está al reafirmarse en esta cuestión; porque si leemos los pasajes mencionados por ese “prócer” de la teología bajo este prisma, esos es, sustituir el término “ángeles” por el de “mensajeros”, veamos en qué resulta:

Mat. 25:31: “Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria y todos los mensajeros con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono (recordemos que los que comparten trono con él y según promesa reflejada en Rev. 3:21, son sus fieles seguidores y no los ángeles).” (Acotación nuestra).

Mar. 13:27: “Y entonces él enviará los mensajeros (los “dos testigos” y aquellos que con estos colaborarán) y reunirá a sus escogidos desde los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.” (Acotación nuestra).

Mat. 16:27: “Porque el Hijo del hombre está destinado a venir en la gloria de su Padre con sus mensajeros (eso es, sus “llamados, escogidos y fieles”) y entonces recompensará a cada uno según su comportamiento.” (Acotación nuestra).

Porque la realidad y como acabamos de comprobar, es que Jesucristo regresa rodeado de aquellos que en su momento envió en calidad de “mensajeros” por todo el mundo conocido en aquél momento, a anunciar las “buenas nuevas del reino de los cielos” (Mat. 28:18-20). Sin embargo, lejos de hacer este ejercicio de lógica y con el ánimo, según dice en el video mencionado el “teólogo” Apologista Mario Olcese, de “hacer callar a sus detractores” (y que en lo que a nosotros respecta, ni él podría subir tan alto, ni aquí los “mendas” caer tan bajo) usa el pasaje de Rev. 19:11-14 como prueba definitiva e irrevocable, de lo “acertado” de su planteamiento…… por lo tanto, es con este mismo pasaje con el que desbarataremos su “castillo de naipes”, pues analicemos con detenimiento lo que se nos dice en el susodicho pasaje:

Y vi el cielo abierto y, ¡miren!, un caballo blanco. Y el que iba sentado sobre él se llama Fiel y Verdadero y juzga y se ocupa en guerrear con justicia. 12 Sus ojos son una llama de fuego y sobre su cabeza hay muchas diademas. Tiene un nombre escrito que nadie conoce sino él mismo, 13 y está vestido de una prenda de vestir exterior rociada de sangre y el nombre con que se le llama es La Palabra de Dios. 14 También, los ejércitos que estaban en el cielo le seguían en caballos blancos y estaban vestidos de lino fino, blanco y limpio.”

Y ahora entrémonos en ese último versículo 14, pues es en donde se nos dan dos claves que nos ayudarán a desmontar el disparate perpetrado por el “teólogo” Apologista Mario Olcese, porque veamos: se nos habla de unos “ejércitos” que estaban en el cielo y que seguían a Jesucristo en su regreso a la tierra, vestidos de “lino fino, blanco y limpio”…… por lo tanto, necesitamos averiguar en primer lugar qué significa ese tipo de vestimenta nada apropiada para el combate y para lo que tenemos que retroceder unos pocos versículos en ese mismo capítulo 19, concretamente a los versos 7 y 8 y en donde haciendo referencia expresa a la “Iglesia” o congregación de fieles seguidores de Jesucristo, se nos dice como sigue:

Regocijémonos y llenémonos de gran gozo y démosle la gloria, porque han llegado las bodas del Cordero y su esposa (la congregación fiel y por fin ya reunida en su totalidad) se ha preparado. 8 Sí, a ella (no a los “ángeles”) se le ha concedido estar vestida de lino fino, brillante y limpio, porque el lino fino representa los actos justos de los santos (no de los ángeles).” (Acotaciones nuestras).

Ello nos retrotrae a lo que se les ofertó a los miembros de las siete congregaciones mencionadas en los capítulos 2 y 3 de Revelación o Apocalipsis y “que vencieran”, eso es, que aguantaran hasta la misma muerte (Rev. 2:10), entre otras cosas con el ser dotados de “prendas de vestir exteriores blancas”, como premio a sus “actos justos” (Rev. 3:4-5). Luego con el pasaje que acabamos de leer en mente, volvamos de nuevo al versículo 14 de este mismo capítulo 19 del que estamos hablando y saquemos conclusiones:

También, los ejércitos que estaban en el cielo le seguían en caballos blancos y estaban vestidos de lino fino, blanco y limpio.”

Luego “blanco y en botella” y nunca mejor dicho: los que siguen a Jesucristo en su regreso definitivo a la tierra para tomar el poder sobre ella y que es de lo que se trata, no son un ejército de ángeles, sino un ejército compuesto por su “iglesia” o “congregación” de santos ya simbólicamente desposada con él y vestidos de refulgentes prendas de vestir de “lino fino, blanco y limpio”, como recompensa por su “actos justos” de extrema fidelidad…… en definitiva, sus 144.000 hermanos menores (Juan 20:17); es cierto que alguien pudiera objetar que lo que leemos en dicho pasaje es que los que le seguían era los “ejércitos de los cielos” y que ello da a entender que tendríamos que estar hablando de ángeles, pero lo que con dicha afirmación conseguiríamos y según hemos argumentado, no sería más que violentar el contexto general de las Escrituras. Recordemos que en nuestro artículo señalado al inicio de este escrito, ya mencionábamos que la Biblia que tenemos hoy a nuestro alcance, probablemente y en algunos textos nada tenga que ver con la idea original de los manuscritos más antiguos y por lo que solo el contexto general de ésta, nos puede servir de guía acerca del correcto mensaje que se nos quiere transmitir por medio de dichos textos; reiterado lo cual, veamos si tenemos una explicación lógica acerca de esos “ejércitos de los cielos” que se nos mencionan.

De entrada, hagámonos una pregunta: ¿Cómo definiría usted a unos personajes, todos ellos inmortales Hijos de Dios, por tanto seres con esencia divina, si tuviera que escribir algo sobre ellos para personas que vivirían casi 2.000 años después de usted? Porque no podría hablar de “ángeles”, porque esas personas no son ángeles…… pero es que tampoco son hombres y por lo que entendemos como “hombre” en el estricto sentido del término, pero que sin embargo y junto a Cristo, vienen procedentes del cielo; recordemos al respecto, que en uno de nuestros muchos escritos y para dar una aproximación de más o menos cercana a lo que son esos ensalzados personajes, tomamos como punto de referencia al inmenso y vasto mar: si usted se acercara a la orilla y tomara un vaso de agua de dicho mar, lo que usted tendría en el vaso no sería otra cosa que mar, aunque en una ínfima cantidad…… pero mar, al fin y al cabo. Por lo tanto y si personalizamos al mar en la figura del infinito Dios, lo que usted tendría en el vaso no sería otra cosa que una ínfima porción de Dios…… pero Dios al fin y al cabo; luego ¿cómo identificar a seres que no pueden ser llamados ángeles porque no lo son, pero que tampoco pueden ser llamados hombres, porque tampoco lo son, pero que bajan del cielo? La única pista que se nos da sobre el particular, la encontramos en 2 Cor. 5:17 y que tampoco nos aclara nada, acerca de qué nombre darles a esos excelsos personajes:

Por consiguiente, si alguien está en unión con Cristo, es una nueva creación; las cosas viejas pasaron, ¡miren!, cosas nuevas han llegado a existir.”

Probablemente lo que usted haría y como seguro hicieron los primeros traductores de los manuscritos antiguos, es tirar por la calle de en medio y hablar “de los ejércitos que estaban en el cielo” y que era los más ajustado a lo que se entendía en aquél tiempo, por todo aquello que provenía del cielo; pero note que el pasaje de Rev. 19:14 no dice “los ángeles que estaban en el cielo” y que sería lo suyo si se estuviera hablando en dicho pasaje de esos seres celestiales, sino “los ejércitos que estaban en el cielo”…… entonces dado que los miembros participantes de la llamada “primera” resurrección, son primero elevados a los cielos (Rev. 11:12), luego es de donde bajan acompañando a Jesucristo, nada nos indica que los acompañantes de Jesucristo y por bajar del cielo, tengan que ser precisamente ángeles. Y en cuanto al plural del término “ejército” empleado en esa frase, bien podríamos estar ante una especie de plural mayestático, eso es, que solo pretenda indicar el inmenso poder desplegado proveniente del cielo; recordemos y eso ya no es más que una simple conjetura personal de los autores de este blog, pero del todo verosímil en el contexto en el que nos movemos, que en su momento señalamos que cada uno de esos personajes y por ser Hijos de Dios, tiene más poder que todos los ángeles juntos…… luego es obvio que el inmenso poder acumulado por Jesucristo y sus 144.00 “hermanos” menores y desplegado en esa lucha por venir y como un todo, bien se podría reflejar de forma mayestática con el término “ejércitos”.

En todo caso, la evidencia del contexto escritural no nos permite suponer el que Cristo baje a combatir a los reyes de la tierra acompañado por los ángeles, pues a los que se les concedió la autoridad para “destrozar a las naciones como vasos de alfarero” no fue a los ángeles, sino a los fieles seguidores de Cristo:

Y al que venza y observe mis hechos hasta el fin, le daré autoridad sobre las naciones 27 y pastoreará a la gente con vara de hierro, de modo que serán hechos pedazos como vasos de barro, como lo que he recibido de mi Padre.” (Rev. 2:26-27).

Y es obvio que eso ocurre y según el Salmo 2, en el momento de producirse el conflicto de la batalla final de “Har-magedón” y con lo que termina la “gran tribulación”, en donde la naciones rebeldes con sus reyes al frente son destruidas y Satanás apresado y sacado de la “circulación” por una “temporadita” (mil años) y evento que da paso al reino de Dios…… no entiendan y como hace ese “genio” de la teología que afirma ser Apologista Mario Olcese, que dicho gobernar y hacer pedazos como con “vara de hierro” a las naciones tiene que ver con el período de tiempo del reinado de mil años de Jesucristo, porque no van por ahí “los tiros”. Por otra parte y según hemos creído demostrar, “los tiros” tampoco van por que los acompañantes del Hijo de Dios en su regreso a la tierra, sean los ángeles, sino que son sus “llamados, escogidos y fieles” (Rev. 17:14)…… todo lo demás, no son más que “historias para no dormir”, salidas de una mente con un bajísimo coeficiente intelectual.

En todo caso, dicho lo dicho y ya a modo de conclusión, solo nos queda hacerle una pregunta a ese “súmmum” de la teología y que es la siguiente: si como queda probado y lejos de duda alguna, Jesucristo viene a la tierra a pelear la batalla de Har-magedón rodeado de sus “llamados, escogidos y fieles”, en definitiva de la “Iglesia”…… ¿en qué momento, el Hijo de Dios regresa a esta acompañado de “todos sus santos ángeles”? ¿O tenemos que pensar de dicho “teólogo”, resulta que ahora comparte la enseñanza de los TJ, en el sentido de un regreso de Cristo en dos fases? Los autores de este blog ya nos hemos pronunciado al respecto y con toda suerte de argumentos probatorios, por lo que ahora resulta que “la pelota” está en el tejado del “teólogo” en cuestión…… a ver cómo, entonces, resuelve la cuestión y sin hacer el ridículo.

MABEL