Archivo para abril, 2012

OTRA “FANTASMADA” DE APOLOGISTA MARIO OLCESE…… QUE DE NUEVO, SALE HUYENDO.

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 28/04/2012 by Armando López Golart

Y es que el pasado día 24 del corriente mes de Abril, colgamos en este blog un artículo dirigido al citado personaje, en el que bajo el título “Pero D. Mario…… ¿responderá Ud. a mis objeciones, sí o no?”, le afeábamos el hecho de que se metiera con nosotros, concretamente con un servidor (Armando López Golart), cuando es el caso, que tiene pendientes de respondernos unas cuantas cuestiones y que ponen en entredicho todo su entendimiento de las Escrituras…… y lo cual no es poca cosa; y objeciones que personalmente le señalaba en dicho escrito, a modo de recordatorio. También le acusaba (y le sigo acusando), del hecho de que cuando lo tengo acorralado y no sabe cómo responder a dichas objeciones, sale huyendo, eso es, usa la excusa de su dolencia ocular y nos anuncia que estará unos días apartado de sus quehaceres habituales en el blog…… cuando la realidad es que todo ello es falso, pues demostrado ha quedado lo que digo, con la actividad que posteriormente a su anuncio ha seguido desarrollando, en todas y cada una de las veces que nos ha venido con esa milonga. Y extremo que nos confirma el Sr. Olcese, en el propio artículo/anuncio que colgó en su blog al día siguiente de haber publicado yo el escrito de denuncia antes señalado y en el que además, ya advertía al personal que mi petición de respuesta a los temas referidos, no sería atendida…… y es que el Sr. Olcese es totalmente incapaz de ello; pero veamos de qué manera en dicho escrito, confirmaba mis sospechas, el personaje en cuestión:

AVISO DE SERVICIO PÚBLICO
Abril 25, 2012
Estimados amigos:
Ahora sí me marcho de mi blog por algún tiempo dado que debo hacer descansar mis dos lindos ojos verdes, ahora carmesí o escarlata. Y es que aunque me rueguen mis fans y mis caros detractores, no podré seguir subiendo más temas en mi blog por algún tiempo, y menos aún, responder a sus consultas u objeciones. Así que mi amigo y detractor, el Sr A.L.G, podrá seguir subiendo con toda confianza todos sus errores doctrinales en su blog sin que “Anonimus Apologisticus” se los tenga que señalar y corregir a cada rato con las Escrituras. Modestia aparte!
Así que me voy por algún tiempito, pero no más de 360 días, ni menos de 30. Tal vez para entonces las profecías Mayas se hayan hecho fatalmente una realidad y ya no haya más forma de comunicarnos. Dios no lo quiera.
Bueno, aprovechen la información publicada desde el año 2007 hasta la fecha.
Su servidor,
Apologista.

Luego mi afirmación de que cuando está acorralado y no sabe responder, usa la citada excusa y sale huyendo, queda probada por el hecho constatado de la postura adoptada también en esta ocasión: no puede responder y de nuevo nos anuncia que se va; pero también queda meridianamente claro, que en las anteriores ocasiones (y en esta no será distinto) nos ha mentido como un bellaco, a tenor de las palabras con que inicia su escrito; pues en las mismas nos dice que “Ahora sí me marcho del blog…” y lo cual solo puede significar, que en las ocasiones anteriores en las que nos ha dicho lo mismo no ha sido así y por lo tanto, nos ha estado tomando el pelo……. bueno, a mí no, pues conozco el “percal” y nunca me lo he creído. Pero además, resulta que D. Mario y en su errática deriva, ha dicho algo en ese enunciado que deja a las claras el pelaje del personaje: su cobardía por un lado, pues una vez más y de forma descarada, sin disimulo de ningún tipo ha salido huyendo; por otra parte, su altanería, soberbia, prepotencia y orgullo al no reconocer su error en las enseñanzas objetadas, pues él sabe que no puede refutar esas objeciones recibidas porque está equivocado…… y ya por último, su condición de embustero compulsivo y por tanto, de agente perfecto del padre de la mentira (Juan 8:44), porque veamos de lo que es capaz de decir en ese escrito:

“Así que mi amigo y detractor, el Sr. A.L.G., podrá seguir subiendo con toda confianza todos sus errores doctrinales en su blog sin que “Anonimus Apologisticus” se los tenga que señalar y corregir a cada rato con las Escrituras. ¡Modestia aparte!”

Y si me permiten la licencia, de “modestia aparte” nada de nada, sino en todo caso muy poca vergüenza, si acaso tiene alguna y que no parece darse tal circunstancia; y es que ya hay que ser sinvergüenza y mentiroso para hacer semejante aseveración, cuando resulta que le acabo de hacer salir huyendo del blog, porque no puede responder a ninguna de las objeciones que le tengo planteadas (y ahí están los hechos que prueban mi afirmación) y tiene la desvergüenza de decir que es él, el que me corrige a mí…… ¡cuidadito, que ya hay que tener “bemoles” para afirmar esto! Pero claro, dicho sujeto es capaz de ir mucho más allá que todo eso, porque si ustedes quieren acceder a ese escrito del individuo en cuestión (no merece otro calificativo), publicado el día 25 del mes en curso, esto es lo que leerán en el mismo a día de hoy:

Estimados amigos:
Ahora sí me marcho de mi blog por algún tiempo dado que debo hacer descansar a mis dos lindos ojos verdes, ahora de color carmesí o escarlata. Y es que aunque me rueguen mis fans y mis caros detractores, no podré seguir subiendo más temas en mi blog por algún tiempo, y menos aún, responder a sus consultas u objeciones. Sin embargo, de vez en cuando subiré algunos videos en mi canal de youtube (cristiano72392) comentando sobre diversos temas bíblicos y sobre los llamados cultos. Así que los interesados pueden suscribirse a mi canal para no perderse ninguno de ellos.
Bueno, aprovechen la información publicada desde el año 2007 hasta la fecha.
PD:
Les recuerdo que pueden visitar mis otros blogs que les recuerdo a continuación:
http://www.eladaliddelaverdad.over-blog.es (Todo sobre el REino)
http://www.detrinitatiserroribus.over-blog.es (Todo sobre la Trinidad)
http://www.retornoalparaiso.blogspot.com (Todo sobre todo)
Muchas más bendiciones para todos ustedes,
Su servidor,
Apologista.

Obviamente, lo que está claro es que ha sido manipulado el texto original, quitando por una parte, la alusión a mi persona (y es que me tiene más miedo que a la malaria) y añadiendo eso de que va publicar en otro sitio “comentando sobre diversos temas bíblicos y sobre los llamados cultos”…… y con lo que ya estamos de nuevo en las mismas; porque ¿es que su afección ocular y motivo de su tan cacareado “retiro” temporal, que ahora sí es verdad, pero que al final de nuevo resultará no ser verdad, no le afecta para publicar en según qué sitios, mientras sí le afecta el hacerlo en otros…… o cómo es eso? Porque para más inri, resulta que si ustedes van al blog de “Lavasori” y que actualmente regenta el propio Apologista, verán que tiene un video el día 25 (y posterior al anuncio efectuado), uno del día 26, junto a un largo escrito acerca de los TJ y su participación en la industria bélica y otro el día 27…… luego ¿por qué no los colgó también en su blog de cabecera? ¿O resulta que es en el único blog, en dónde se resienten sus “ojitos verde oliva”? ¿O es que de nuevo nos está mintiendo y tomando el pelo intentando jugar al despiste, algo de lo que a mí no me cabe la menor duda? Porque lo del blog de “Lavasori” no me lo invento yo, sino que lo pueden comprobar por ustedes mismos…… y lo de colgar videos en You Tube nos lo confirma el mismo; luego ¿de qué cese de actividad estaríamos hablando? Ahora bien, si es que sus seguidores han “insistido” con tanto fervor, porque no pueden vivir sin las “maravillas” que publica y el hombre no se ha podido negar, bien habría que entenderlo ¿no?

Y es que no es más una “trola” detrás de otra y en la queda él mismo queda entrampado continuamente, pues se coge antes a un mentiroso que a un cojo; pero por otra parte, ya les adelanto que ahora lo más probable es que dirá que él no ha rectificado dicho escrito y que jamás me aludió a mí en el mismo…… pero claro, como no es la primera vez que me ha hecho esto, resulta que en previsión de tal circunstancia me lo baje de su blog y ese escrito lo tengo archivado en mi ordenador; y que además, si van a “Google” a buscarlo, verán que con el mismo título, aparecen dos entradas con un día de diferencia y que se corresponden al mismo artículo, luego prueba evidente que hubo una manipulación posterior del texto original y pequeño “detalle”, este del archivo de “Google”, que D. Mario al parecer no tuvo en cuenta…… y es que ya lo dice el acervo popular: “Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.”

Pero que sepa dicho farsante, que no pararé hasta que responda a esas objeciones planteadas o lo saque definitivamente de Internet. Pues cuando “vuelva” de su “forzoso retiro”, se va a encontrar con que a cada artículo que publique, le responderé con uno recordándole todos esos temas a los que es incapaz de responder, pues no es más que un ignorante integral que no sabe ni de lo que habla; y que algún día nos tendría que explicar, que realmente es lo que le enseñaron en el Instituto Baxter de Teología en Honduras…… porque ¡hay que ver cómo se está luciendo el hombre!

Y ya sé, que alguno hay por ahí que me ha dicho en algún correo, que quizás mi tono es demasiado duro, incluso que uso a veces un lenguaje “indecente” (para gustos dicen que están los colores)…… pero resulta que yo continuo pensando que solo diciendo las cosas claras, es como se entiende la gente; sin embargo, lo que no parece de recibo es que se me censure a mí, que lo único que hago es desenmascarar a un falso maestro, que está impartiendo falsas y destructivas enseñanzas (y ello, a pesar que sabe que las tiene objetadas y que no ha podido rebatir dichas objeciones ¡y que ya es tener delito!), sin que haya nadie que le ponga las peras al cuarto a él y le exija que responda a todas esas cuestiones planteadas…… o en su defecto, que de una vez por todas se vaya hacer puñetas y cierre el blog de manera definitiva. Y es que (salvando las distancias, por supuesto) hasta Jesús y siendo como era, Hijo de Dios y por tanto, perfecto en todos sus extremos, no fueron precisamente lindezas lo que les dijo a los fariseos (Mat. 23:13-33) porque faltaban a la verdad y como por dos veces, sacó a patadas del templo a todos aquellos que lo usaban para un propósito distinto para el cual había sido construido…… y repito: era el Hijo de Dios; luego bien se me puede disculpar a mí, el que alguna vez tenga salidas de pata de banco…… y es que en todo caso, lo que hay detrás de tan radicales actitudes, no es otra cosa que la misma fuerza impulsora: el celo por la adoración verdadera o lo que es lo mismo, un profundo respeto por la verdad (Juan 2:17).

Armando López Golart

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PERO D. MARIO…… ¿RESPONDERÁ UD. A MIS OBJECIONES, Sí O NO?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 24/04/2012 by Armando López Golart

Y es que Apologista Mario Olcese, querido lector, ha tenido a bien darnos su parecer sobre nuestro escrito “Respondiendo a D. Pablo” y publicado el día 18 del corriente, en un artículo colgado en su blog al día siguiente (a eso se le llama rapidez y sobre todo, estar “al quite”), que bajo el título “Una pésima exégesis que conduce al abismo”, pasa a denunciar las carencias que supuestamente tiene un servidor en cuanto a la capacidad de interpretación acerca de las Escrituras…… y puesto que me alude personalmente, a título personal le voy a responder, puesto que soy el responsable de todo lo que se escribe en este blog; pero veamos en qué términos se expresa dicho caballero:

Sin duda alguna el Sr. Armando López hace una exégesis (interpretación) de Lucas 22:14-20 que es propio de un principiante, de un novato que no tiene la suficiente capacidad de análisis de lo que Jesús está enseñando en esos versos.” (Negritas y acotación mías).

Y puestos en esa tesitura, no tengo más remedio que negarle la mayor a D. Mario, que una vez más parece no querer enterarse de qué va la película: en primer lugar, yo no “interpreto” las palabras de Jesús, sino que dejo (como siempre he hecho) que sea el contexto general de las Escrituras, el que nos haga dicha interpretación; y en segundo lugar, si bien podría aceptarle lo de principiante y novato en estas lides, no así en lo que hace referencia a mi supuesta falta de capacidad de análisis acerca del registro escritural, pues demostrado ha quedado que le doy sopas con honda a tan “entendido” caballero en ese apartado…… porque resulta que paradójicamente, es esa supuesta “incapacidad” de análisis del texto escritural por mi parte, la que constantemente le ha puesto en graves dificultades, al no poder responder a ninguna de las objeciones que planteo a sus disparatadas enseñanzas y en las que ha dado (si se me permite la expresión), cobardemente la callada por respuesta. Y de ahí, el titular de este artículo…… pero veamos cuatro ejemplos prácticos que prueban la veracidad de mi afirmación, porque desde este blog jamás se dice nada que no pueda ser probado:

Por espacio de casi dos años, he mantenido una férrea oposición a la enseñanza de D. Mario en la nos afirmaba y sin lugar a duda alguna (ahí están sus escritos), que aquellos que “reinarían” con Cristo en el venidero reino de Dios serían “millones, miles de millones” y siendo calificada por mi parte dicha enseñanza, de auténtica salvajada; pues bien: el día 4 de Enero del año en curso, dicho caballero publicó un video/artículo en el que bajo el título “Llamados a ser príncipes en el reino de Dios”, reconocía explícitamente que él no sabía si eso realmente era así y que además (continuaba diciendo el Sr. Olcese), tal afirmación o idea no estaba contenida en las Escrituras y lo que me lleva a preguntarle…… entonces ¿por qué lo enseñaba? Luego todo parece indicar, que yo tenía toda la razón del mundo, mientras que el Sr. Olcese, “eminente teólogo” y saltándose la admonición paulina de “no ir más allá de lo que está escrito” (1 Cor. 4:6), estuvo mintiendo a sus lectores durante todo ese tiempo; y prueba de ello, es que a diferencia del caso que hoy nos ocupa (y me refiero a la rapidez en dar una respuesta), aún estoy esperando una explicación a mi escrito publicado ocho días después, eso es, el día 12 (luego casi cuatro meses nos contemplan) “O sea…… que se equivocó usted ¿no D. Mario?”. Y silencio que deja meridianamente claro que mi capacidad de análisis del contexto escritural, estaba y está, muy por encima de la capacidad interpretativa o de exégesis de D. Mario…… que por cierto, aún es el momento y que en un rasgo de decencia, haya pedido disculpas a su audiencia por haberla estado engañando por espacio de más de dos años o en su defecto, que se desdiga de lo dicho en el citado artículo y se ratifique en su anterior planteamiento. Pero no: cobardemente y como he señalado, se escuda detrás del silencio, esperando a que amaine la tormenta y el personal se olvide del caso; pero veamos otra “genial” interpretación de dicho caballero:

Y es que el Sr. Olcese y desde que le conocemos, mantiene con firmeza la enseñanza de que los santos del AT, eso es, los Abrahán, Moisés, Noé, Jacob, David, Daniel y un larguísimo etc., también reinarán con Cristo en el reino milenario y a lo que constantemente, en lógica armonía con el contexto general de las Escrituras, un servidor y conmigo, mi maestro y compañero de “fatigas” Manuel Bel, nos hemos opuesto frontalmente y calificando dicha enseñanza de auténtica burrada…… y poniéndole a D. Mario como prueba de su error de “principiante”, entre otros variados y sólidos argumentos, el contenido del Sal. 45:16 y en el que se lee lo siguiente:

En lugar de tus antepasados (o padres, según versiones) llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación mía).

Luego razonando con un mínimo de lógica y sentido común (algo de lo que parece carecer el Sr. Olcese), uno no puede menos que preguntarse algo parecido a esto: si esos personajes, pasan a convertirse en hijos de Jesucristo durante el milenio, que no en sus hermanos ¿qué relación tienen entonces dichos personajes con Jehová? La de hijos obviamente no, pues de lo contrario pasarían a ser reconocidos como hermanos de Jesucristo y eso no es lo que nos dice el citado salmo…… que por otra parte es muy claro en su afirmación; además del hecho lógico y razonable, que no se puede ser a la vez, hijo de Dios e hijo de Jesucristo, salvo que el Inspirador de la Biblia caiga en flagrante contradicción. Luego dadas las circunstancias, yo me quedo (como hago siempre) con lo que me dice un análisis lógico del contexto escritural y que en este caso está clarísimo: si esos personajes no son hermanos de Cristo (según el citado salmo), es obvio que no son Hijos de Dios; luego si no son Hijos de Dios, no pueden heredar el reino en calidad de reyes y sacerdotes…… eso es, no pueden reinar con Jesucristo en el período milenario.

Pero es que por otra parte y ya llevando mi capacidad de análisis a extremos inalcanzables para D. Mario, vemos que se nos abre una derivada con relación al citado Sal. 45:16: y es que en él se nos dice de los citados personajes (los Abrahán y compañía), que son nombrados por Jesucristo como “príncipes” sobre toda la tierra……. lo cual precisamente refuerza mi planteamiento en el sentido que no reinarán con Cristo, sino que estarán sometidos a la autoridad de aquellos que sí son Hijos de Dios, quienes cuando son levantados en la “primera” resurrección, lo hacen ya con la condición de inmortales reyes y sacerdotes (Rev. 20:6) y que por lo tanto, no precisan que nadie les conceda ningún título nobiliario: ellos ya se levantan en esa “primera” resurrección, con el título de reyes. Luego ello significa que esos personajes del AT no participan de esa “primera” resurrección y que, recordemos, es precisamente la que confiere la condición de gobernante con Cristo, en calidad de inmortal rey y sacerdote (Rev. 20:6). Sin embargo y a pesar de ese lógico razonamiento, inserto en innumerables de mis artículos, el más absoluto silencio ha sido siempre la respuesta de D. Mario a mi supuesta “limitada” capacidad de análisis acerca de este tema…… pero que le ha dejado mudo; y ya conocen ustedes el dicho: “Quién calla, otorga”. Y quede claro que ya llevamos desde este blog, casi dos “añitos” repitiéndole a dicho caballero la misma “canción”, eso es, que está equivocado en su planteamiento; pero veamos otra cuestión, en la que el Sr. Olcese se “columpia”, dándonos de nuevo una muestra de sus “dotes” teológicas y “experiencia” en el campo de la interpretación:

Porque según nos propone D. Mario (quiero pensar que después de profundos y sesudos estudios teológicos), los sobrevivientes de la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14), también reinarán con Cristo en el reino milenario y apoyándose para tal afirmación, en el “concluyente” y “definitivo” argumento de que visten “ropas blancas” (ver su artículo “¿Tienen razón los Testigos de Jehová cuando dicen que la grande muchedumbre entrará en el reino como súbditos?” (26/02/12). Y claro, un servidor, un pobre ignorante y en una actitud muy propia de un principiante, de novato que no tienen la suficiente capacidad de análisis para entender lo que dicen las Escrituras y ante tan “sólida” argumentación de un “genio” de la interpretación bíblica como es D. Mario, me quedo “a cuadros” ante semejante animalada; y es que por mucho que me esfuerzo, no consigo que me cuadren los números…… pero ¡que quieren ustedes, limitado que es uno! Pero no obstante (ya se sabe que la “ignorancia” es muy atrevida), vamos a ver de entrada y según mis pocas “luces” en el campo de la exégesis (y siempre en opinión ese “number one” de la interpretación bíblica que es Apologista Mario A. Olcese Sanguineti), qué dicen las Escrituras acerca de este asunto y a partir de ahí, como tengo por costumbre, es cuándo empezaré a analizar la cuestión; y pare ello leeremos de nuevo Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Luego según entiende de este pasaje hasta el tonto de mi pueblo (que será muy tonto, pero que razona con mucha lógica), solo pueden reinar con Cristo, aquellos que participen de esa citada “primera” resurrección…… pero resulta que el Sr. Olcese y en ese artículo del día 26 de Febrero pasado, nos está hablando de personas que sobreviven a la “gran tribulación” (Rev. 7:14), luego no han muerto sino que pasan con vida a través de ella y ya entran directamente en el nuevo mundo o reino de Dios y lo cual, razonablemente, les impide participar de cualquier resurrección ¿o no es eso querido lector, lo que nos dice el sentido común?…… entonces ¿sobre qué fundamenta el Sr. Olcese, su “genial interpretación”? ¿Solo en el hecho de que van “vestidos de blanco”? Porque el pasaje de Rev. 20:6 es clarísimo y prescindiendo de cómo vayan vestidos: solo reinan con Cristo, aquellos que participan de esa “primera” resurrección…… punto; y algo que no pueden hacer (ni vestidos de azul turquesa) los citados sobrevivientes, pues entran al reino de Dios con vida, eso es, sin haber experimentado la muerte y por lo tanto, sin participar de resurrección alguna.

Pero también en este caso se nos crea una derivada, que nos demuestra la empanada mental de dicho caballero, cuando afirma que es una barbaridad la enseñanza de los TJ, en el tema de los “dos grupos” o esperanzas, porque veamos: si ya tenemos un primer grupo de personas (minoritario según Luc. 12:32) que sale de la “primera” resurrección y que sabemos fijo que van a reinar con Cristo en ese reino de Dios y por otra parte, tenemos otro grupo (los citados sobrevivientes) que entran también en dicho reino y de los que ya sabemos que no pueden reinar con Cristo en el mismo…… ¿en calidad de qué, entonces están allí? Obviamente solo puede ser en calidad de súbditos de ese reino y por lo que pasan a conformar un segundo grupo infinitamente más numeroso (Rev. 7:9), a ser aumentado por aquellos que posteriormente se irán levantando de forma progresiva en la resurrección que acontecerá durante dicho milenio y que componen en conjunto el grupo de aquellos que serán súbditos de dicho reino…… luego en esencia, la teoría de los “dos grupos” enseñada por los TJ es correcta (ya otra cosa es cómo y a quién la apliquen) y D. Mario una vez más, ha hecho el ridículo. Y tema al que di atención en el artículo del pasado 14 de Marzo “Apologista…… y los Testigos de Jehová” y del que aún estoy esperando por parte de dicho caballero, algún intento de desbaratar mi planteamiento, aunque solo sea por aquello de quedar bien; pero veamos otra enseñanza en la que tan “entendido” e “ilustrado” caballero, el Sr. Olcese, mete la pata hasta el corvejón:

Y es que desde un principio, luego ya también va camino de los dos años, le he discutido fuertemente a D. Mario, la absurda enseñanza que ha estado difundido (entiéndase “engañando” al personal), en el sentido que el bautismo en agua es consustancial con el ser reconocido como Hijo adoptivo de Dios, eso es, que cuando uno se bautiza y ya de forma automática recibe el espíritu de adopción como Hijo del Altísimo, lo que le convierte en hermano de Cristo y por tanto, en cogobernante del reino de Dios en calidad de inmortal rey y sacerdote…… y lo que haría de dicho bautismo en agua, el protagonista principal del cristianismo, pues solo por medio de él y según particular “interpretación” del Sr. Olcese, se podría conseguir la “salvación”. Sin embargo ¡hete aquí! que hace unos días y en un implícito, a la par que sorprendente apoyo a mi tesis, D. Javier Rivas Martínez publicó un artículo titulado “¿Salva el bautismo en agua, ciertamente?” (31/03/12) y en el que entre otras cosas, leíamos lo siguiente:

Existen controversias “no muy nuevas” acerca de si el bautismo en agua salva o no. Demostraremos en este sencillo estudio que el bautismo en agua no está involucrado en lo más ínfimo en la «regeneración espiritual» del creyente, en su «conversión», en su «salvación».” (Negritas mías).

O esto otro:

En 1 de P. 3:21, no se proporciona o se sugiere la idea, y en ninguna otra parte (se sobreentiende que de las Escrituras), que el bautismo en agua logre salvar de un modo u otro.

El bautismo en agua, es un «antitipo» de la liberación de Noé y su familia del agua que anegaba el mundo pecador (1 P. 3:20). «Ahora os salva» (humas nun sözei, gr.), es un verbo simple que denota que la salvación, la que Pedro concibe precisamente, es tan sólo simbólica.” (Negritas y acotación mías).

Y planteamiento que, dicho en “román paladino” (lenguaje del pueblo llano), manda a hacer puñetas la disparatada enseñanza de D. Mario; y tema al que respondí inmediatamente con el artículo “Lo uno…… y lo contrario” (12/04/12), destacando la diferencia de criterios entre ambos caballeros…… y artículo que obviamente el Sr. Olcese ha leído, pues no se pierde nada de lo que publico ya que me teme más que a un “nublao”. Pero que sin embargo, de nuevo el más absoluto de los silencios ha sido la respuesta a esa frontal objeción, planteada en este caso por el Sr. Martínez (que obviamente apoya mi tesis, por tanto tiempo defendida y contraria a la citada enseñanza del Sr. Olcese) y en una clara muestra por parte de D. Mario, de no saber ni dónde tiene la mano derecha en asuntos bíblicos, ya que es manifiesta su incapacidad para salir siquiera en defensa de sus propias enseñanzas…… y menos mal que soy un “novato” y un “principiante” en esas lides ¡que si no…!

Por lo tanto y ya adelantando que de nuevo ha metido la “gamba” en el comentario de conclusión del artículo que estamos analizando y que dirigió a mi persona el pasado día 19, dejaré que primero responda públicamente a estas cuatro cuestiones planteadas (no caerá esa breva) antes de sacarle de nuevo los colores, al señalarle los errores que comete en dicho comentario de conclusión. Y es que no es de recibo, que se pronuncie en el sentido que lo hace acerca de mi supuesta “incapacidad”, cuando ha sido totalmente incapaz de responder, hasta el momento al menos, a las continuas objeciones que le planteo desde este blog; porque en una clara muestra de que no es más que un analfabeto integral en temas bíblicos, sencillamente no puede hacerlo, pues de poder, por supuesto que ya lo habría hecho hace tiempo…… pero al no concurrir dicha circunstancia, ello es prueba evidente de la veracidad de mi argumento. Y es que lo único que sabe hacer cuando está acorralado y sin poder contra argumentar, es recurrir de nuevo a la excusa de su afección ocular y anunciarnos que nos tiene que “dejar” por un tiempo (esta última vez, el 9 de este mes y con el anuncio “Unas “vagaciones” merecidas (R.I.P.)”, en aras de una mejor recuperación, cuando la realidad es que continúa diariamente con su tarea en el blog, como si nada pasara y como ha hecho en todas y cada una de las ocasiones que nos ha venido contando dicha milonga…… y si no, analicen ustedes lo que ha hecho en las tres anteriores ocasiones en la que nos ha “vendido” la misma historia.

Pero esperemos que en esta ocasión, D. Mario al menos tenga la decencia moral de responder a dichas cuatro cuestiones y demuestre públicamente eso de mi supuesta incapacidad para analizar el contenido escritural…… y algo que solo puede conseguir, dando una clara y contundente respuesta a mis objeciones; y es que ya hace tiempo (todo el que llevan esos temas ahí pendientes de ser atendidos), que yo vengo demostrando que en asuntos bíblicos, el Sr. Olcese no tiene ni la más remota idea de por donde le sopla el aire…… por lo que ¿se atreven ustedes, queridos lectores, a apostarse conmigo un pan y un pescado, a que en esta ocasión tampoco responderá a ellas?

Y no lo hará, como ya he dicho, sencillamente porque no puede, pues no tiene la suficiente capacidad para ello ; y es que como ya he señalado hace un momento, de haberlo podido hacer ya lo habría hecho…… pero que dicha pertinaz actitud de negación a aclarar las cosas, obviamente tiene sus consecuencias. Porque si dicho caballero no puede explicarnos en qué finalmente queda lo de los “millones, miles de millones” que supuestamente tenían que reinar con Cristo en el milenio; lo del Sal. 45:16 y los notables del AT, que supuestamente también, tienen que reinar en el milenio; lo de la “primera” resurrección de Rev. 20:6 y los sobrevivientes de la “gran tribulación” vestidos de blanco que ¡faltaría más! y al igual que los dos casos anteriores, también han de reinar con Jesucristo y ya por último, que opina de la afirmación del Sr. Rivas en el sentido que el bautismo en agua, de ninguna manera tiene que ver con ser uno adoptado como Hijo de Dios (lo que significa alcanzar la salvación) y contraria a su enseñanza de un reconocimiento inmediato como Hijo adoptivo de Dios, precisamente por medio de ese bautismo en agua…… obviamente quedaría en una delicada situación.

Porque si no puede explicar, repito, dichas cuestiones, es obvio que quedaría en evidencia ante sus lectores (aunque ello le importe un rábano, claro). Pero no solo eso, sino que además quedaría demostrado que ya puesto a mentir, nos habría soltado otra trola de campeonato…… porque recordemos que dicho caballero ha afirmado hasta la saciedad, ser un “ungido” o Hijo adoptivo de Jehová y por tanto poseedor, del “espíritu de verdad” que tiene que acompañar a estos, según palabras de Jesús:

Sin embargo, cuando llegue aquel, el espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propio impulso, sino que hablará las cosas que oye y les declarará las cosas que vienen. 14 Aquel me glorificará, porque recibirá de lo que es mío y se lo declarará a ustedes.” (Juan 16:13-14).

Y es que esto es lo que nos afirmaba en el artículo “No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas” (párrafo tres), del 7 de Septiembre de 2007 (y posteriores reediciones), que como siempre transcribimos tal cual:

Yo soy un UNGIDO del Señor, y nadie debe o puede tocarme a mí, o a usted, si en verdad es un cristiano, sin tener luego que pagar un precio muy caro. Yo me considero un UNGIDO del Señor, y si usted no se considera así, entonces usted no ha entendido lo que significa ser un cristiano o un ungido.

En el Nuevo Testamento se nos dice que todos los cristianos hemos sido UNGIDOS por el Señor, y es por eso que tenemos el Espíritu Santo y somos sacerdotes de Dios y los futuros reyes del reino por venir. Esto parece que es ignorado por quienes se dicen ser Cristianos, llenos del Espíritu Santo.” (Negritas mías).

Luego si D. Mario no puede demostrar que tiene razón en sus planteamientos, ello significaría que no solo nos ha estado mintiendo continuamente y durante mucho tiempo, sino que dicho espíritu santo “guiador a la verdad” brilla por su ausencia en dicho caballero y por tanto, no es un “ungido” o miembro del cuerpo de Cristo y que es en dónde radica el meollo del asunto…… sino que solo es un farsante y un embaucador, a la par que un analfabeto integral en la palabra de Dios, lo que le convierte (consciente o inconscientemente) en un útil agente de Satanás. Entonces y siendo así de grave la situación, no creo que D. Mario pueda continuar sin resolver esas cuestiones que en mi “ignorancia” le he planteado; pues de persistir en su silencio habitual con respecto de ellas, demostraría a las claras la veracidad de mi afirmación, en el sentido que ni puede, ni sabe responder a las mismas y por ello merecedor, del total desprestigio ante sus lectores. Por lo tanto, quedo a la expectativa de la decisión que tome dicho caballero; pero que si les tengo que ser sincero…… creo que lo tiene francamente mal (¡y es que cada vez que se mete conmigo…!).

Armando López Golart

RESPONDIENDO A D. PABLO.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 18/04/2012 by Armando López Golart

Hace poco, concretamente el día 2 del actual mes de Abril, recibimos el siguiente correo y que según tenemos por costumbre con aquellos que nos parecen interesantes, lo respondemos en formato de artículo; y escrito que transcribimos tal cual lo hemos recibido, a fin de no alterar en lo más mínimo su contenido:

Me gustaría que brindaran un extenso (como siempre lo han hecho en esta página) estudio BÍBLICO sobre el por qué solo los 144,000 pueden beber el vino y comer el pan en “La Conmemoración de la muerte de Jesucristo” y por qué la gran muchedumbre NO. He leído algunos artículos de su página y en verdad los encuentro INTERESANTES (puesto que muestran textos bíblicos) ya que me han resuelto algunas dudas… Esperando con ansias su respuesta..

Pablo

En primer lugar, rogarle a D. Pablo (ignoramos sus apellidos, así como su origen), sepa disculpar la tardanza en responder a su amable comunicado, pues teníamos entre manos nada menos que tres temas que nos llevaban a mal traer (los publicados en los días 4, 9 y 12) y que deseábamos sacarnos de delante cuanto antes; al tiempo que le agradecemos la deferencia que nos tiene al leer algunos de nuestros artículos y que si encima, le han sido útiles para aclararle alguna de sus dudas…… ¡pues para qué queremos más!

Dicho lo cual, pasemos a intentar aclarar la cuestión que nos transmite el amigo Pablo y que tiene que ver, con el porqué mientras unos (los 144.000) pueden participar de los emblemas (el pan y el vino) en la conmemoración de lo muerte de Cristo, otros (la “gran muchedumbre”) no puede hacerlo…… y que hasta dónde sabemos nosotros, esa es una característica que identifica básicamente a los Testigos de Jehová; aunque para responder a dicha cuestión, tendríamos que averiguar primero, con quién estableció Jesús dicho arreglo y para lo cual, nos dirigiremos a las Escrituras, concretamente al relato de Luc. 22:14-20:

Al fin, cuando llegó la hora, él se reclinó a la mesa y los apóstoles con él. 15 Y les dijo: “En gran manera he deseado comer con ustedes esta pascua antes que sufra; 16 porque les digo: No volveré a comerla hasta que quede cumplida en el reino de Dios”. 17 Y, aceptando una copa, dio gracias y dijo: “Tomen esta y pásenla del uno al otro entre ustedes; 18 porque les digo: De ahora en adelante no volveré a beber del producto de la vid hasta que llegue el reino de Dios”.

19 También, tomó un pan, dio gracias, lo partió y se lo dio a ellos, diciendo: “Esto significa mi cuerpo que ha de ser dado a favor de ustedes. Sigan haciendo esto en memoria de mí”. 20 También, la copa de la misma manera después que hubieron cenado, diciendo él: “Esta copa significa el nuevo pacto en virtud de mi sangre, que ha de ser derramada a favor de ustedes”.”

Luego en ese pasaje se nos dan dos datos importantísimos que nos ayudarán a resolver la duda de nuestro amable lector: Jesús estaba en ese momento con sus doce apóstoles (con nadie más) y la copa era o significaba, la ratificación de un pacto…… pero ¿de qué pacto estaríamos hablando? Veamos entonces, que leemos solo uno versos más adelante:

Sin embargo, ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; 29 y yo hago un pacto con ustedes (luego no con otros), así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino, 30 para que coman y beban a mi mesa en mi reino y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.” (Versículos 28-29). (Acotación nuestra).

Entonces queda claro que dicho pacto, se estableció entre Jesús y esos doce apóstoles que en ese momento estaban con él y arreglo que nada tenía que ver por tanto, con el resto de innumerables seguidores que Jesús tenía y por lo cual, vemos que dicho pacto no implicaba a todos…… luego los que tenían que seguir “haciendo eso en memoria de…”, solo eran esas doce personas que habían participado personalmente en el mismo y no aquellas que estuvieron ausentes en ese momento. Y pacto que se sustanció, cuando en el Pentecostés de 33 E.C., sobre esos doce apóstoles (el traidor Judas ya había sido sustituido) fue derramado el espíritu santo y pasaron a convertirse en Hijos adoptivos del Altísimo y por tanto, herederos con Cristo del reino de Dios en calidad de gobernantes, eso es, como inmortales reyes y sacerdotes (Rev. 20:6).

Y espíritu de adopción, que como tantas veces hemos explicado desde este blog, solo pudo ser transmitido a otros mediante la imposición de manos por parte de los apóstoles, pues si bien aquellos que lo recibían de manos de estos, podían desarrollar los poderes que dicha adopción como Hijos de Dios llevaba inherentes y entraban a formar parte de ese pacto y por lo tanto, a contarse entre aquellos que tenían que seguir “haciendo eso en memoria de…”, ya no podían sin embargo, transmitir dicho espíritu de adopción a otros (para más información, ver nuestro artículo “No es eso, Sr. Olcese…… no es eso” de 14/09/10). Y con lo que queda claro, por tanto, que con la muerte del último de los apóstoles se acabó la posibilidad de continuar transmitiendo dicho espíritu de adopción y con ello, el seguir aumentando el número de aquellos que estaban en esa relación de pacto con Jesucristo…… y con la muerte del último de los que recibieron dicho espíritu de manos de los apóstoles, pero que ya no podían transmitirlo a otros, se acabaron aquellos que tenían el mandato de Jesús de “continuar haciendo eso en memoria de mí”. Por lo tanto y a partir de ese momento, se acabó la celebración de este Memorial (así se le suele llamar) por falta de asistentes, pues ya no quedaba con vida sobre la tierra ningún miembro implicado en dicho pacto…… y así, hasta el día de hoy.

Por lo que la respuesta a la cuestión planteada por D. Pablo, no puede ser otra que la de afirmar que toda celebración actual de dicho “Memorial”, no es más que una “mamarrachada” por parte de los que la llevan a cabo, bien sean organizaciones religiosas (como los TJ u otras si las hubiere) o particulares y que van por libre, pues ni existe hoy nadie que esté en esa relación de pacto con Jesucristo, ni existe la “gran muchedumbre” como tal (Rev. 7:9; 14), pues esta no aparecerá hasta que se produzca la gran predicación de Mat. 24:14, aún futura. Y para lo cual, antes tiene que dar inicio la profética semana 70 de Dan. 9:27, con la aparición del personaje del “Anticristo”, así como de la aparición sobre la tierra de un pequeño resto de esos Hijos de Dios (Rev. 6:9-11), para dar inicio a dicha predicación y prefigurados por lo “dos testigos” de Rev. 11:3…… y puesto que todo eso aún no ha ocurrido, no tenemos a ningún miembro de los 144.000 con nosotros, ni a una “gran muchedumbre” que les pueda disputar el participar de dicha ceremonia conmemorativa.

Y prueba de que todo ello es así, tal como se lo contamos, la tiene D. Pablo precisamente en el propio marco donde se celebra dicho “Memorial”: en el seno de una cristiandad totalmente dividida en mil y una denominaciones, cada una con sus propias creencias o doctrinas y por tanto, apóstata y alejada del favor de Dios…… así como abundante en una colección de supuestos hijos de Dios, pues los tenemos a patadas y de todo color o denominación religiosa, así como de aquellos que van por libre y acusándose, eso sí, unos a otros de ser falsos “ungidos”; pero que sorpresivamente y a diferencia de aquellos “ungidos” del primer siglo, que podían levantar muertos, expulsar demonios, restaurar paralíticos, ciegos, sordos o mudos, ninguno de los actuales puede curar un simple catarro. Pero eso sí, ostentosa y presuntuosamente hablan de su supuesta condición de “ungidos”, cuando no son más que unos farsantes e impostores, incapaces siquiera de interpretar correctamente un texto bíblico y de ahí, sus erráticas y disparatadas enseñanzas. Porque no podemos olvidar, lo que entre otras cosas dijo Jesús acerca de esas personas que ostentarían después de su resurrección, esa relación paterno/filial con el Altísimo y que no se cumple ni por el forro, en los actuales supuestos “ungidos” y demostrando con ello, ser falsos en su afirmación de ser Hijos de Dios…… a menos eso sí, que Jesús nos hubiera mentido:

El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas, 18 y con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán.” (Mar. 16:16-18).

Por lo tanto, lo dicho: todo es una falsedad, propia de un cristianismo apartado totalmente de los postulados de su originador, Jesucristo y por lo que ninguna celebración, sea la que sea, puede contar con el beneplácito del mismo, ni mucho menos con la de su Padre Celestial, Jehová Dios. Y ese es nuestro punto de vista acerca de la cuestión que nos plantea dicho caballero y que esperamos haya quedado complacido y atendida razonablemente su pregunta…… de no ser así, gustosamente responderemos a alguna posible aclaración.

MABEL

LO UNO…… Y LO CONTRARIO.

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 12/04/2012 by Armando López Golart

Y no interprete esta frase que abre nuestro tema de hoy, querido amigo que nos lee, como dicha en un tono crítico o descalificador, pues nada más lejos de nuestra intención; sencillamente es que estamos muy sorprendidos, por el contenido de un artículo que acabamos de leer y por lo que hemos intentado ajustar nuestro encabezamiento, con la idea que más se ajusta a la realidad que se nos plantea en el mismo…… pero permita que le expliquemos de qué va la cosa en esta ocasión. Hace unos días, se publicó en el blog del Dr. Javier Rivas Martínez, el artículo “¿Salva el bautismo en agua, ciertamente?” (31/03/12) y del que ya decimos de entrada, en el supuesto que hayamos entendido correctamente su planteamiento, que estamos totalmente de acuerdo con el contenido de ese escrito. Y es que la respuesta a esa pregunta que da origen a su artículo, D. Javier ya nos la da en los siguientes términos:

Existen controversias “no muy nuevas” acerca de si el bautismo en agua salva o no. Demostraremos en este sencillo estudio que el bautismo en agua no está involucrado en lo más ínfimo en la «regeneración espiritual» del creyente, en su «conversión», en su «salvación».” (Negritas nuestras).

Luego lo que nos dice quiere decir dicho autor, según entendemos nosotros, es que el bautismo en agua no tiene absolutamente nada que ver con la regeneración espiritual del individuo, eso es, la conversión y posterior salvación del mismo. Por lo que habría de reconocerse, en este tercer párrafo del artículo en cuestión (y que como tenemos por costumbre, transcribimos tal cual figura en el artículo de referencia), que el Sr. Rivas lo podía haber dicho quizás más alto, pero nunca más claro: el bautismo en agua (el único que existe hoy y de cuya validez, personalmente dudamos…… permítasenos aclararlo) no tiene nada que ver, con la conversión y posterior salvación del individuo. Y conclusión que no nace por nuestra parte, de la simple lectura de este único párrafo, sino de la exhaustiva consideración del desarrollo argumental que le sigue y que es demoledor por su contundencia; y en donde, por ejemplo, podemos leer cosas como las siguientes:

En 1 de P. 3:21, no se proporciona o se sugiere la idea, y en ninguna otra parte, que el bautismo en agua logre salvar de un modo u otro.” (Negritas nuestras).

El bautismo en agua, es un «antitipo» de la liberación de Noé y su familia del agua que anegaba el mundo pecador (1 P. 3:20). «Ahora os salva» (humas nun sözei, gr.), es un verbo simple que denota que la salvación, la que Pedro concibe precisamente, es tan sólo simbólica.” (Negritas nuestras).

Pero antes de continuar con el análisis del argumento presentado por D. Javier para sustentar su tesis, permítanos querido lector, un pequeño inciso. Y es que desde este blog, nos las hemos tenido tiesas con dicho caballero en multitud de ocasiones, a causa de nuestro desacuerdo con alguna de sus diferentes enseñanzas que enfrentaban fuertemente (a nuestro juicio) al registro escritural; ahora bien, jamás le hemos negado al Sr. Rivas, el mérito de que redacta sus escritos de forma correctísima y transmitiendo perfectamente las ideas o planteamientos que desea comunicar a sus lectores; de tal manera, que no quedan dudas acerca de lo que ha querido decir en su momento, en un determinado escrito…… como sucede en el caso que nos ocupa. Dicho esto (a cada uno lo suyo), continuemos resaltando algunas de las cosas que nos dice el Dr. Rivas Martínez en defensa de su idea; por ejemplo y para no extendernos en demasía, pues ustedes pueden leer dicho artículo en su totalidad, accediendo a su blog http://www.ladoctrinadedios.blogspot.com, veamos por último, el párrafo de conclusión de dicho escrito:

En el Nuevo Testamento, el bautismo en agua es la declaración pública, la confesión inicial de la fe en Cristo. Es el testimonio del creyente que ha sido salvado y el cual se ha comprometido con Dios para «vida nueva», para «servirle, para «amarle», y para «obedecerle».” (Negritas nuestras).

Y párrafo en el que podría existir una aparente contradicción, con el planteamiento dado al resto del artículo objeto de análisis, cuando en el mismo se nos dice que estamos hablando del “testimonio del creyente que ha sido salvado…”. Pero puesto que en su inicio, el párrafo citado ya nos habla del bautismo como la declaración pública inicial de la persona de la que se trate, eso es, simplemente el primer paso dado en busca de una salvación futura, solo podemos entender dicha frase en el sentido de que uno ha sido “recuperado” de este mundo inicuo, para la causa del Creador. O lo que vendría a ser lo mismo, el bautismo en agua como manifestación pública de una decisión interior y personal, luego una mera declaración de intenciones en la que uno se compromete con su Creador y ante testigos, a amarle, servirle y obedecerle para siempre…… y lógicamente, sin que ello implique una contraprestación por parte de Jehová. No olvidemos y algo que avalaría nuestra interpretación de dicha frase, que hace un momento y citando de 1 Ped. 3:20, D. Javier nos menciona que el propio Pedro nos habla de una salvación “simbólica”; por lo que no cabe ninguna duda que es en esa línea, en la que se mantiene el Sr. Rivas en la citada porción del texto de su escrito y por lo que no ha lugar, a una posible contradicción.

Bien, hasta aquí estamos completamente de acuerdo con dicho planteamiento y que nosotros llevamos defendiendo desde que abrimos nuestro primer blog; ahora bien, ese planteamiento de D. Javier y si se nos permite el símil naval, es todo un torpedo en la línea de flotación del “buque insignia” de Apologista Mario Olcese, o sea, su enseñanza de que el bautismo en agua es consustancial con recibir el espíritu santo, o lo que es lo mismo, el recibir uno la adopción como Hijo de Dios y circunstancia que convierte a dicho bautismo en agua, en parte fundamental para conseguir la salvación…… o sea, exactamente todo lo contrario de lo afirmado por D. Javier. Pero veamos algunas afirmaciones del citado autor (Apologista) en la línea mencionada, en algunos de sus artículos publicados, por ejemplo, en el ya sugerentemente titulado “Todos los bautizados somos Cristos”, del 05/02/2007 y en donde en su párrafo cinco nos dice lo siguiente:

Los primeros creyentes no estaban esperando una experiencia futura de ungimiento del Espíritu Santo, porque Dios ya los había ungido el mismo día de su conversión y bautismo, de lo contrario no podrían haber sido considerados cristianos, ni menos, ser parte de la iglesia de Corinto.” (Negritas nuestras).

Luego vemos como se establece una directa relación causa/efecto, entre el bautismo en agua y el conseguir el reconocimiento como Hijo de Dios y por tanto, la salvación; pero veamos ahora un artículo del 30/03/2009, en donde bajo el subtítulo “Los otros Cristos”, en el primer párrafo del mismo y ya precisando un poco más, el citado autor nos dice en esta ocasión, lo siguiente:

La Biblia nos dice que los cristianos, los que hemos sido bautizados para el perdón de los pecados, hemos sido automáticamente ungidos por Dios para ser ‘Cristos’, y por lo tanto, coherederos con él del reino de Dios.” (Negritas nuestras).

Y enseñanza mantenida en el tiempo, en la que D. Mario nos afirma que es la propia Biblia la que nos dice (sin aclararnos dónde en la Escrituras, se nos hace semejante afirmación), que en el mismo momento de someternos al bautismo en agua, ya somos automáticamente “ungidos” por Dios para ser Cristos, eso es, adoptados o reconocidos como Hijos Suyos y por tanto, hermanos de Jesucristo y cogobernantes en calidad de reyes y sacerdotes en el reino de Dios, junto a él. Luego queda claro en el planteamiento del Sr. Olcese, la vital importancia que tiene el bautismo en agua en la salvación de la persona en cuestión, pues sin el mismo no se puede conseguir el ser reconocido como Hijo adoptivo de Dios y por tanto, ser “salvo”…… luego si no se pasa por el participar de ese bautismo en agua y por aquello de enfatizar la cosa, no se puede conseguir la condición de Hijo adoptivo de Dios y en consecuencia, conseguir la salvación; y que de ser así la cuestión, sería este bautismo en agua el que realmente otorgaría la condición de Hijo del Altísimo y el alcanzar la inmortalidad. Pero como hemos señalado con anterioridad, resulta que la afirmación del Sr. Rivas es totalmente contraria a dicha enseñanza, como comprobamos al recordar parte de su argumentado razonamiento:

Demostraremos en este sencillo estudio que el bautismo en agua no está involucrado en lo más ínfimo en la «regeneración espiritual» del creyente, en su «conversión», en su «salvación».

En 1 de P. 3:21, no se proporciona o se sugiere la idea, y en ninguna otra parte, que el bautismo en agua logre salvar de un modo u otro.” (Negritas nuestras).

Más claro imposible y algo en lo que como ya hemos dicho al inicio de este escrito, estamos totalmente de acuerdo; ahora bien, siendo las cosas así, la cuestión que se nos plantea, por una parte, es la siguiente: ¿Dónde ha conseguido entonces D. Javier, la adopción como Hijo de Dios? Porque no podemos pasar por alto, que dicho caballero se reconoce a sí mismo como un Hijo adoptivo de Dios y que, recordemos, son los únicos que son “salvos” pues son los únicos sobre los que la muerte segunda ya no tiene autoridad o lo que es lo mismo, les ha sido concedida la inmortalidad y por ello, ya resucitan como inmortales Hijos de Dios…… y siendo eso lo que en definitiva significa el alcanzar la salvación (Rev. 20:6). Luego repetimos ¿dónde y cómo, ha conseguido dicha condición el Sr. Rivas?…… en el momento de ser bautizado en agua y según el planteamiento del Sr. Olcese, obviamente no, pues ya el propio D. Javier ha dejado claro como el agua (y disculpen la redundancia), que en absoluto dicho bautismo logra salvar “de un modo u otro”, o lo que es lo mismo, de nada que dependa o tenga relación con el mismo.

Pero por otra parte también nos tenemos que preguntar, como puede dicho caballero hacer semejante afirmación, cuando es obvio que comparte de hecho la misma enseñanza predicada por Apologista y de universal aceptación (nosotros somos la honrosa excepción) y lo cual queda patente con su personal reconocimiento de ser un “ungido” o Hijo de Dios…… pues no existe actualmente ningún otro medio para, supuestamente, conseguir esa relación paterno/filial con el Altísimo, fuera del bautismo en agua. Porque si bien es cierto que a partir de la muerte de Jesús, por un tiempo coexistieron dos bautismos, eso es, el bautismo en agua y el bautismo en espíritu santo, no es menos cierto que después de la muerte de los apóstoles, ambos bautismos desparecieron. Y bautismo en espíritu santo que solo Jesús, después de ser resucitado, podía impartir y algo que fue señalado explícitamente por el apóstol Pedro:

Por eso, debido a que fue ensalzado a la diestra de Dios y recibió del Padre (en ese momento, no antes) el espíritu santo prometido, él ha derramado esto que ustedes ven y oyen.” (Hech. 2:33). (Acotación nuestra).

Y palabras del apóstol Pedro que no dejan lugar a ninguna duda de lo razonable del actual planteamiento de D. Javier (así como nuestra frontal oposición a la citada enseñanza de D. Mario Olcese), en el sentido que el bautismo en agua no tiene absolutamente nada que ver, con el ser reconocido como Hijo adoptivo de Dios y conseguir con ello la salvación. Pues lo que convirtió a los apóstoles en Hijos adoptivos del Altísimo, no fue el bautismo en agua y que habían llevado a cabo más de tres años antes, sino el espíritu santo recibido por Jesucristo de su Padre celestial y que a modo de bautismo fue derramado sobre ellos y algo, que previamente les había sido comunicado con unas palabras que claramente nos muestran la absoluta falta de relación de un bautismo de agua, con el recibir uno dicho espíritu santo de adopción y ser reconocido por Jehová, como Su Hijo adoptivo:

Y estando reunido con ellos, les dio las órdenes: “No se retiren de Jerusalén, sino sigan esperando lo que el Padre ha prometido, acerca de lo cual oyeron de mí; 5 porque Juan, en verdad, bautizó con agua, pero ustedes (eso es, sus apóstoles y a los que se dirigía en ese momento y a diferencia del resto de otros seguidores, que también habían sido bautizados en agua) serán bautizados en espíritu santo no muchos días después de esto”.” (Hech. 1:4-5). (Acotación nuestra).

Luego fue ese “bautismo” en espíritu santo, lo que cambió la condición de aquellas primeras doce personas y sobre las que fue derramado y no su anterior bautismo de agua y ya lejano en el tiempo…… y hecho que se sustanció, cuando en Pentecostés de 33 E.C. fueron “ungidos” con el espíritu santo de adopción como Hijos de Dios, los doce apóstoles que en ese momento permanecían juntos en un aposento en Jerusalén:

Ahora bien, mientras estaba en progreso el día de la fiesta del Pentecostés, todos se hallaban juntos en el mismo lugar 2 y de repente ocurrió desde el cielo un ruido exactamente como el de una brisa impetuosa y fuerte y llenó toda la casa en la cual estaban sentados. 3 Y lenguas como de fuego se les hicieron visibles y fueron distribuidas en derredor; y una se asentó sobre cada uno de ellos, 4 y todos se llenaron de espíritu santo y comenzaron a hablar en lenguas diferentes, así como el espíritu les concedía expresarse.” (Hech. 2:1-4).

Luego no solo recibieron la adopción como Hijos de Dios, sino la capacidad de desplegar los poderes que esta nueva condición llevaba inherentes y que eran los mismos que en su momento manifestó el propio Jesús; recordemos algo que les había sido dicho por este, en el momento de ser elevado al cielo:

“…… pero recibirán poder cuando el espíritu santo llegue sobre ustedes y serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea y en Samaria y hasta la parte más distante de la tierra”. 9 Y después que hubo dicho estas cosas, estando ellos mirando, fue elevado y una nube se lo llevó de la vista de ellos.” (Hech. 1:8-9).

Y llegando ya a la parte mollar del asunto y relacionada con el tema que nos ocupa, lo que nos muestran las Escrituras es que Jesucristo delegó en esos doce discípulos, el poder que él tenía para “bautizar” en espíritu santo y por tanto, el impartir a otros dicho espíritu de adopción como Hijos de Dios, hecho que se producía mediante la imposición de manos por parte de dichos apóstoles; y que curiosamente, aquellos que habiendo recibido de estos (los apóstoles) dicho espíritu de adopción y que si bien podían desplegar los mismos poderes que ellos, no podían ya sin embargo, transmitírselos a otros…… y documentación que avala nuestra afirmación, la pueden encontrar (entre otros) en nuestro artículo “No es eso, Sr. Olcese…… no es eso” de 14/09/10.

Por lo que habría que pensar, razonablemente, que con la muerte del último de los apóstoles (Juan en este caso) se acabó la posibilidad de bautizar en espíritu santo o lo que es lo mismo, el poder transmitir dicho espíritu de adopción como Hijo del Altísimo y con lo que la figura del “ungido” o Hijo de Dios, desapareció de sobre la faz de la tierra…… y así hasta el día de hoy. Y razón por lo que nos gustaría que D. Javier nos explicara, de qué manera y por medio de quién, le ha sido dada a él dicha condición de Hijo adoptivo de Dios; pues por una parte, vemos que ya van para casi 2.000 años sin que exista sobre la tierra quién pueda bautizar en espíritu santo (la única manera de impartir dicha adopción divina) y por otra, que es el propio Sr. Rivas el que nos afirma (y tiene toda la razón del mundo) que el bautismo en agua nada tiene que ver con la salvación, eso es, con el poder adquirir dicha condición de inmortal Hijo adoptivo de Dios…… luego de nuevo ¿dónde y cómo, ha conseguido tal reconocimiento dicho caballero? Porque lo que no se puede hacer, es “seguir en procesión y al mismo tiempo, estar repicando las campanas”, o lo que es lo mismo, afirmar una cosa y aplicarse la contraria. Pues eso es lo que significa el decir que el bautismo en agua no tiene la más ínfima relación con la salvación del creyente y al mismo tiempo afirmar, que se es un Hijo de Dios (o sea, un “salvo”), en virtud del espíritu de adopción recibido supuestamente en dicho bautismo de agua, pues no existe otra fórmula reconocida de recibirlo; luego lo dicho: lo uno…… y lo contrario.

Pero por aquello de añadirle un poquitín más de “salsa a los caracoles, pues pican poco”, habrá que ver cómo responde ahora D. Mario Olcese, a esta andanada en la misma línea de flotación de su enseñanza estrella, eso es, que el recibir esa adopción como Hijo de Dios es consustancial con el recibir el bautismo en agua y lo que convierte a dicho bautismo en el centro gravitacional del asunto, pues sin el mismo no se podría llegar a ser un “ungido”…… y andanada que le viene ahora, no frontalmente (o sea, de nuestra parte), sino desde su propia retaguardia, ya que procede de uno de sus correligionarios. Y que de no poder rebatir D. Mario el planteamiento del Sr. Rivas, resultaría que no solo dicho caballero es falso en su afirmación de ser un “ungido” o un “Cristo” (como el gusta en llamarse), sino que nos habría estado mintiendo en todos y cada uno de los artículos en los que apoyándose en semejante esperpéntica enseñanza, pretendía convencer al personal de que todos los bautizados en agua (el bautismo que supuestamente aún queda) eran y son, inmediata y automáticamente reconocidos como Hijos adoptivos de Jehová…… y algo que las Escrituras no dicen, ni siquiera dan a entender en ningún lugar. Y que solo por ver la cara que se les quedaría a esos “catetos” que le escribían correos a D. Mario (y que este encima presumía publicándolos), dándole las gracias porque dicha enseñanza les había “arreglado la vida”, pues ahora ya eran felices al saber que “reinarían” con Cristo en el reino de Dios…… créannos que gustosos pagaríamos por ello.

Pero permítanos, querido lector, añadir un comentario de corte más personal: si el planteamiento que nos hace el Sr. Rivas, es producto de un viraje consciente de su enfoque anterior, sinceramente decir que nos alegraría infinito tal decisión; pues conocido es aquello que dice “De humanos es errar…… y de sabios el rectificar.” Y es que de ser así (y hacemos votos para que así sea) significaría, entre otras cosas de mayor calado, que concretamente y en el caso que nos ocupa, ya no estaríamos solos frente a D. Mario Olcese en objetar a tan disparatada y absurda enseñanza, sino que tendríamos compañía en nuestra particular “cruzada”…… y que si hemos de ser sinceros, tenemos que reconocer que un apoyo de esa altura y dimensión, significarían muchos “caballos de fuerza” en nuestra labor.

Sin embargo, no adelantemos acontecimientos y quedemos a la espera, de ver lo que el Sr. Rivas nos responde a nosotros (si es que tiene a bien el hacerlo) y lo que a su vez, D. Mario le responda al Sr. Rivas…… y en un asunto, en el que ambos se juegan su prestigio; luego no nos negarán que la cosa promete ¿no es cierto?

MABEL

¡Y EL SAPO SE CONVIRTIÓ EN UN PRÍNCIPE!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 09/04/2012 by Armando López Golart

Y quizás se estará preguntando, querido amigo o amiga que nos lee (solo por este sacrificio, ya se merece toda nuestra consideración), que es lo que ahora se nos ha metido entre ceja y ceja y que pueda ser representado apropiadamente por semejante titular; pero es que este título nos recuerda la secuencia de un cuento infantil, original de los hermanos Grimm (Jacob y Wilhelm), alemanes ellos y que adquirieron gran fama en su época, eso es, finales del siglo XVIII y principios del XIX como escritores de cuentos infantiles…… y secuencia que nos habla sencillamente de una “transformación” radical e instantánea de imagen y aspecto este, sobre el que va a centrarse nuestro artículo de hoy.

Y es que cuando el apóstol Pedro en la mañana del Pentecostés de 33 E.C., ya investido de la condición de Hijo adoptivo de Dios, se dirigía a la muchedumbre en el transcurso de su discurso inicial, dijo unas palabras que condensan (de forma más clara imposible), el verdadero propósito de Dios sobre la humanidad obediente y a tal grado, que jamás se había hecho un resumen tan sencillo y entendible, de lo que Jehová tiene preparado para aquellas personas que le sean leales:

Arrepiéntanse, por lo tanto y vuélvanse para que sean borrados sus pecados, para que vengan tiempos de refrigerio de parte de la persona de Jehová; 20 y para que él envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Hech. 3:19-21).

Y es cierto que por boca de esos “profetas de tiempo antiguo”, Jehová nos anunció cosas realmente maravillosas y que pasaremos a exponer inmediatamente, aunque no sin antes hacer hincapié en el hecho, de que hay uno de esos logros que nuestro buen Dios hará por todos nosotros y que sin ser conocido por una inmensa mayoría, no solo nos parece realmente de los más significativos, sino el centro neurálgico sobre donde pivota en gran parte el proyecto del Altísimo…… y repetimos, desconocido casi por completo, entre la mayoría de los que se llaman “cristianos”.

De entrada tendríamos que señalar, que el que se nos hable de la “restauración de todas las cosas”, en esencia no es más que decirnos que Jehová devolverá dichas cosas a su estado primigenio u original, eso es, como estaban en tiempos de Adán y Eva antes de caer estos en el pecado…… y de los cuales se nos dice, que eran “perfectos” y que vivían en una tierra paradisíaca. Pero claro, resulta que el ser humano y distante en extremo de ese momento de máximo esplendor del primer hombre al ser creado (¡quién nos ha visto y quién nos ve!), desconocemos lo que realmente significa ser “perfecto” y muchísimo menos, lo que significa vivir en un mundo “paradisíaco”. Cierto es que algo podemos imaginarnos, pero siempre lejísimos de una realidad pasada, puesto que desde la actual posición de imperfección y embrutecimiento general del ser humano, no existen puntos de referencia fiables con los que poder establecer una correlación aproximada con la situación de aquellos días. Pero para ayudarnos a averiguar cómo estaba “el patio” en aquel tiempo, ahí están esos “profetas de tiempo antiguo” y por boca de los cuáles, habló nuestro Creador; y profetas que nos dan información de cómo será la tierra convertida en un “paraíso”…… o lo que es lo mismo, en un mundo en donde la paz y la verdadera justicia serán las constantes y no la excepción. Y feliz acontecimiento que se producirá dentro de un espacio de tiempo de mil años y que conocemos como “el reino de Dios” y por el que Jesús nos enseñó a pedir, en la famosa oración modelo que coloquialmente denominamos como “el padrenuestro” (Mat. 6:9-13); por lo tanto, veamos en primer lugar, que es lo que se va a hacer en ese “reino de Dios”, con el primer obstáculo que nos impide disfrutar de dicha paz, a saber, la guerra:

Sal. 46:9: “Hace cesar las guerras hasta la extremidad de la tierra. Quiebra el arco y verdaderamente corta en pedazos la lanza; quema los carruajes en el fuego.”

Miq. 4:3: “Y él ciertamente dictará el fallo entre muchos pueblos y enderezará los asuntos respecto a poderosas naciones lejanas. Y tendrán que batir sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas. No alzarán espada, nación contra nación, ni aprenderán más la guerra.”

Isa. 2:4: “Y él ciertamente dictará el fallo entre las naciones y enderezará los asuntos respecto a muchos pueblos. Y tendrán que batir sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni aprenderán más la guerra.”

Y palabras estas de Isaías, que figuran grabadas en un muro existente ante la fachada principal del edificio de la Naciones Unidas en Nueva York y que vendrían a resumir, el objetivo primario de esa organización. Cinceladas en 1945, por aquellos que fundaron dicha organización, durante décadas no se indicó la procedencia o autoría de la cita en cuestión y puesto que el objetivo de dicha iniciativa, era el trabajar en favor de la paz mundial, fácilmente podía ser atribuida a sus fundadores. Sin embargo, treinta años después (en 1975), se incorporó el nombre de Isaías al pie de dicha cita, como autor de la misma y así se puso de manifiesto, que esas palabras no tenían un origen moderno; de hecho, constituyen una profecía que escrita hace casi tres mil años, se encuentra en lo que hoy es el capítulo segundo del libro de Isaías, tal como hemos visto. Pero ya volviendo al tema que nos ocupa, es bien cierto que la ausencia de guerra no significa, que no haya otras cuestiones que perturben la paz de las personas; y siendo la cuestión, que lo que en realidad se nos promete es precisamente eso…… una tierra sumida en una paz total y verdadera:

Sal. 37:11: “Pero los mansos mismos poseerán la tierra y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz.”

Sal. 72:7: “En sus días el justo brotará y la abundancia de paz hasta que la luna ya no sea.”

Isa. 9:6: “Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; y el regir principesco vendrá a estar sobre su hombro. Y por nombre se le llamará Maravilloso Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”

Por lo que también será necesario, que se dirija la atención sobre otros aspectos, pues a tal grado tiene que ser un mundo de verdadera paz, que la misma será incluso extendida al reino animal y a la relación de este con el hombre; pero veamos lo que nos dice de ello, el citado profeta Isaías, uno de los “voceros” de nuestro Creador:

Isa. 11:6-8: “Y el lobo realmente morará por un tiempo con el cordero y el leopardo mismo se echará con el cabrito y el becerro y el leoncillo crinado y el animal bien alimentado todos juntos; y un simple muchachito será guía sobre ellos. 7 Y la vaca y la osa mismas pacerán; sus crías se echarán juntas. Y hasta el león comerá paja justamente como el toro. 8 Y el niño de pecho ciertamente jugará sobre el agujero de la cobra; y sobre la abertura para la luz de una culebra venenosa realmente pondrá su propia mano un niño destetado. 9 No harán ningún daño ni causarán ninguna ruina en toda mi santa montaña; porque la tierra ciertamente estará llena del conocimiento de Jehová como las aguas cubren el mismísimo mar.”

Y notemos la relación causa/efecto que establece dicho profeta y portavoz del Altísimo, entre ese fenómeno de la nueva actitud totalmente inofensiva de los animales salvajes más peligrosos para con el ser humano y el hecho de que la tierra “estará llena del conocimiento de Jehová”. Esto es lo que llevará incluso hasta a los animales más feroces y mortales que hoy conocemos, como por ejemplo un tigre o una víbora venenosa, ser como un simple juguete inofensivo en manos de un niño destetado. Y no nos negará, querido lector, que no deja de tener su atractivo el imaginarnos por un momento ya en esa tierra paradisíaca y ver a nuestro hijito de tierna edad, colgado de la melena de un imponente león, intentado montarse encima de él o quizás intentando esforzado y tozudo, sacar de su escondrijo a una culebra venenosa y metiendo su manecita en el mismo agujero de su guarida, sin que nos recorra por la espina dorsal un escalofrío de pánico ante las consecuencias de dichas acciones…… porque sencillamente, no existirá ningún peligro que nos haga temblar y por tanto, causa de alarma (cierto es, que quizás a la víbora en cuestión, maldita la gracia que le va a hacer que la manoseen ¡pero que quieren ustedes…… gajes de ser víbora!).

Luego veamos y tal como íbamos diciendo, en que otros aspectos sería necesario trabajar, para conseguir una paz plena; por ejemplo, es evidente que sería muy difícil gozar de esta paz a plenitud, si uno estuviera afectado por alguna enfermedad grave, defecto físico o por la misma vejez, que tantas limitaciones nos impone. Pero en este terreno no hay motivo de preocupación, pues eso será debidamente atendido por nuestro Creador y por lo que inmensos edificios como hospitales, residencias sanitarias, servicios de urgencias o consultorios médicos, con toda su carga de intranquilidad, serán cosas del pasado pues habrán desaparecido…… y con ellos, los profesionales de la medicina, tales como médicos, enfermeras, personal de farmacia, etc. (puesto que ya no serán necesarios), dado que una nueva situación habrá llegado a establecerse sobre toda la tierra:

Isa. 33:24: “Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error.”

Isa. 35:5-6: “En aquel tiempo, los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo, el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría.”

Luego habrán desaparecido de la escena también, los farragosos y antinaturales adminículos como las gafas, audífonos, muletas, prótesis de todo tipo para poder siquiera movernos, así como el lenguaje para sordomudos y todos, “instrumentos” de gran utilidad a día de hoy (ya se sabe…… del mal, el menos). Y es que todos disfrutaremos de un cuerpo perfecto que no sufrirá alteración alguna y por tanto, no precisará de cuidado médico alguno; pues gozaremos de unos ojos con una inigualable capacidad de visión y unos oídos capaces de captar hasta el más imperceptible de los sonidos, así como una agilidad en los movimientos que serán envidiados por el más ágil de los felinos…… y nuestras lenguas, usarán a plenitud todo su potencial para alabar y glorificar a nuestro Supremo Hacedor por tanta bondad, al igual como hizo el salmista:

Te elogiaré, porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma.” (Sal. 139:14).

Pero quizás alguien se pregunte, como podrá ser posible disfrutar a cabalidad de esas bendiciones, aún con un cuerpo perfecto y de inalterable buen funcionamiento, en medio de una tierra azotada por una desertización galopante; sequías brutales; mares, ríos, lagos y otras diversas fuentes de agua contaminadas; la protectora capa de ozono mandada a hacer puñetas y el Sol haciendo el burro por ahí, que el día menos pensado nos puede “freir” a todos; los elementos de la “madre naturaleza” desatados e ingobernables, manifestándose en destructivos terremotos, espantosos tsunamis, brutales huracanes, tornados…… y tantos y tantos otros aspectos nocivos que escapan a nuestro control y que afectan directamente a nuestra seguridad y calidad de vida. Pero de nuevo, no se preocupe usted, que Jehová también tiene en cuenta esta circunstancia y por ello, llevará a efecto el siguiente arreglo:

Isa. 35:6-7: “…… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros.”

Joel 2:23: “Y ustedes, hijos de Sión, gocen y regocíjense en Jehová su Dios; porque de seguro les dará la lluvia de otoño en la medida correcta y hará bajar sobre ustedes un aguacero, lluvia de otoño y lluvia de primavera (eso es, ciclos perfectamente regulados e inalterables), como al principio.” (Acotación nuestra).

Pero ¿qué hay del mencionado brutal descontrol de los elementos llamados naturales, que tantos daños y desgracias causan alrededor del mundo? Pues que serán también cosa del pasado, ya que la persona que nos gobernará en ese tiempo en nombre de Jehová, su Hijo Jesucristo, tendrá todo ello bajo su absoluto control; recordemos que ya en su momento y en un ínfimo reflejo de lo que será capaz de hacer con respecto a dichos devastadores elementos de la naturaleza, demostró su total poder sobre ellos…… pero veamos el relato que nos habla de esa experiencia, vivida en primera persona por los propios discípulos de Jesús:

Y en aquel día, al anochecer, les dijo: “Pasemos a la otra ribera”. 36 Por eso, después de haber despedido ellos a la muchedumbre, lo llevaron en la barca, tal como estaba y había con él otras barcas. 37 Ahora bien, estalló una grande y violenta tempestad de viento y las olas seguían lanzándose dentro de la barca, de modo que faltaba poco para que la barca se llenara. 38 Pero él estaba en la popa, durmiendo sobre una almohada. De modo que lo despertaron y le dijeron: “Maestro, ¿no te importa que estemos a punto de perecer?”. 39 Con eso, él se despertó y reprendió al viento y dijo al mar: “¡Silencio! ¡Calla!”…… y el viento se apaciguó y sobrevino una gran calma. 40 De modo que les dijo: “¿Por qué se acobardan? ¿Todavía no tienen fe?”. 41 Pero ellos sintieron un temor extraordinario y se decían unos a otros: “¿Quién realmente es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?” (Mar. 4:35-41).

Obviamente excusamos decir, por otra parte, que todos aquellos (entidades o individuos) que en aras de grandes ganancias explotan egoístamente y sin medida los recursos naturales del planeta, con la consiguiente secuela de contaminación medio ambiental y consecuente alteración de los ciclos naturales, acabando con ello con la fauna y la flora de nuestro entorno, serán eliminados:

Rev. 11:18: “…… y para causar la ruina de los que están arruinando la tierra.”

Y por otra parte, no pase cuidado, amigo que nos lee, que esa paz que Jehová nos ofrece no se verá ensombrecida por la falta de un trabajo remunerador y satisfaciente, de una vivienda apropiada o de carencia alguna de alimentos, con los que sustentar su vida y la de sus seres queridos; pues vea lo que se nos garantiza:

Isa. 65:21-22: “Y ciertamente edificarán casas y las ocuparán; y ciertamente plantarán viñas y comerán su fruto. 22 No edificarán y otro lo ocupará; no plantarán y otro lo comerá. Porque como los días de un árbol serán los días de mi pueblo; y la obra de sus propias manos mis escogidos usarán a grado cabal.”

Miq. 4:4: “Y realmente se sentarán, cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera y no habrá nadie que los haga temblar; porque la boca misma de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.”

Sal. 72:16: “Llegará a haber abundancia de grano en la tierra; en la cima de las montañas habrá sobreabundancia.”

Isa. 25:6: “Y Jehová de los ejércitos ciertamente hará para todos los pueblos, en esta montaña (eso es, en su reino) un banquete de platos con mucho aceite, un banquete de vino mantenido sobre las heces, de platos con mucho aceite, llenos de médula (o sea, un banquete exquisito y permanente), de vino mantenido sobre las heces, filtrado (se sobreentiende además, que se hace referencia no solo al alimento físico o material, sino también al espiritual).” (Acotaciones nuestras).

Pero por otra parte, quizás se pregunte usted, querido amigo que nos lee ¿no sería lamentable que esas bendiciones se acabaran con la muerte de uno? Por supuesto que sí y por eso mismo al Altísimo (que “eztá en tó” que diría el castizo), no se le ha pasado por alto ese “pequeño” detalle y por ello la muerte también será eliminada:

Isa. 25:8: “Él realmente se tragará a la muerte para siempre y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro. Y el oprobio de su pueblo quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.”

Oseas 13:14: “De la mano del Seol los redimiré; de la muerte los recobraré. ¿Dónde están tus aguijones, oh Muerte? ¿Dónde está tu poder destructor, oh Seol? La compasión misma (hacia esos dos azotes) estará oculta de mis ojos.” (Acotación nuestra).

Luego entonces, ¡cuánto echaremos de menos en medio de tan felices circunstancias, a aquellos seres queridos que en su día perdimos en la muerte! ¿No es cierto, querido amigo que nos lee? ¡Pero un momento!…… recordemos que la esperanza del malhechor ejecutado al lado de Jesús, se basaba precisamente en la creencia de una “resurrección” futura, al formular la petición que le dirigió a este; entonces…… ¿sería razonable el pensar en que se produzca tan impactante milagro? Bueno, ciertamente ya se produjo en el pasado y no solo en la propia resurrección de Jesucristo, pues hasta donde sabemos del relato bíblico, tanto los profetas Elías como Eliseo, así como el apóstol Pedro y posteriormente Pablo, sin olvidarnos del propio Jesús, tuvieron que ver con el traer de nuevo a la vida a personas que en su momento habían muerto. Pues bien, en respuesta a la pregunta formulada, vemos que Jehová se propone llevar a cabo dicho milagro, pero en una escala sin precedentes y por lo que los lúgubres cementerios, panteones y sepulturas comunes, con su carga de dolor, lágrimas y amargura, también pasarán a ser cosa del pasado:

Dan. 12:2: “Y habrá muchos de los que están dormidos en el suelo de polvo que despertarán, estos a vida de duración indefinida y aquellos a oprobios y a aborrecimiento de duración indefinida.”

Juan 5:28-29: “No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.”

Hech. 24:15: “…… y tengo esperanza en cuanto a Dios, esperanza que estos mismos también abrigan, de que va a haber resurrección así de justos como de injustos.”

¡Maravilloso, ¿no?! Pues estas son solo parte de las cosas de las que habló Jehová “por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo” y que llevará a cabo mediante el gobierno de su Hijo Jesucristo y como hemos señalado, durante el período venidero del reino de mil años de Dios. Y que todo considerado, nos dan una leve idea de lo que quiso decir Jesús al malhechor que moría a su lado, cuando le prometió que estaría con él en un “paraíso”:

Y pasó a decir: “Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu reino”. 43 Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el paraíso.” (Luc. 23:42-43).

Luego queda clara la asociación que estableció Jesús entre “su reino”, eso es, el período milenario y el “paraíso”, o lo que es lo mismo, una tierra que reflejará en grado inimaginable para nuestra limitada mente actual, todas esas bendiciones que hasta el momento hemos mencionado.

Pero como hemos dicho al principio de este artículo, hay un aspecto acerca de algo que Jehová hará también por nosotros, que siempre nos ha impresionado sobremanera y que es pasado por alto, cuando no completamente desconocido por la mayoría de las personas que afirman conocer la Biblia; y que si bien saben de todas o algunas de esas cosas que Jehová “restaurará” para el ser humano, probablemente desconozcan esta a la cual nos referimos y que es fundamental para que todo cuadre perfectamente. Porque con ser todo lo dicho algo que sobrepasa a la imaginación humana, como puede ser la resurrección de los muertos y que sin duda alguna, será la “estrella” de todo lo que hemos comentado que va a ocurrir en ese reino de Dios…… no es menos cierto que las resurrecciones a las que hemos hecho referencia (las únicas que conocemos), exceptuando la de Jesús, tenían una limitación: las personas que resucitaron, como por ejemplo Lázaro, volvieron a la vida tal cual eran antes de morir, eso es, con la misma edad y las mismas limitaciones físicas que tenía en ese momento. Entonces ¿qué hay por ejemplo, de las personas que sobrevivan a la “gran tribulación” (Rev. 7:14), ya con una edad “madurita”, pongamos entre los 60 u 80 años y franja en la que nos encontramos los dos autores de este blog (quizás por ello nuestra inquietud), con la consiguiente falta de fuerzas, reflejos, pelo y además, llenos de arrugas?…… porque si mucho nos apuran, hasta podríamos estar de acuerdo con el cretino que dijo la “chorrada” aquella de que “la arruga es bella”, ¡pero hombre, tantas…!

¡Pues hasta en eso, fíjense ustedes, ha pensado Jehová!…… y si no se lo creen, vean esa promesa de la que les hemos hablado, “perdida” en un libro que no se considera profético y al que no se le hace mucho caso (si acaso se le hace alguno, pues muchos “cristianos” no saben ni que exista tal libro), pero que en su capítulo 33 y hablando proféticamente de la venidera resurrección y en la que el personaje que en ese momento estaba hablando (en este caso, Elihú y que corregía a Job) creía firmemente, pronunció las siguientes palabras que son el complemento necesario para la citada resurrección y que como hemos señalado, echábamos en falta; y es que esas palabras, dan sentido y redondean el significado de la “restauración de todas las cosas” prometida por nuestro Creador:

Job 33:25: “Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.”

Y puesto que dicho personaje establece una directa relación entre la resurrección y ese mandato del Altísimo, ello nos lleva a pensar (algo que por demás, no solo se ajusta al tono de lo expuesto por los profetas, sino a la lógica y a la razón), que aquellas personas que sobrevivan a la “gran tribulación” final y por ello, entren con vida en el reino de Dios como súbditos del mismo, serán cambiados inmediatamente a cuerpos físicos perfectos y libres de tara alguna que recuerden a las cosas anteriores que Dios habría eliminado; así como ocurrirá con los que posteriormente y de forma progresiva irán resucitando durante el milenio y según vayan apareciendo sobre la tierra. Y por si acaso, ya nos apresuramos a señalar que dicha afirmación, no pasa de ser una mera especulación por nuestra parte y solo con el ánimo de señalar lo cercano que estamos ya de esos acontecimientos futuros…… aunque con visos de ser una realidad, como veremos en los próximos párrafos.

Porque piense por un momento, querido lector, lo que podría significar eso: imagínese por ejemplo, en el “día después” del Armagedón (batalla con la que concluye la “gran tribulación” y que da paso al reino de Dios), a una persona de 80 o 90 años y que sobreviva a dicho evento, que se ha ido a la cama aún impactado por lo que acaba de vivir, lleno de arrugas, encorvado por el peso de los años y los sufrimientos (que también ayudan lo suyo), víctima de la alopecia más vil, que a duras penas puede moverse y que para lo cual, quizás precise de muletas o bastón de apoyo…… y que se despierta al día siguiente, hecho un fornido mocetón de 1,90 o más de altura, lleno de vigor y abundante cabellera, todo músculo y bíceps, una piel fresca propia de la juventud y con la agilidad felina de una pantera saltarina; luego ¡et voila!…… ¡el sapo se transformó en un príncipe!

O en el caso de una mujer, que anciana y ya doblada por el peso de los años, sin apenas dientes y siendo prácticamente una arruga andante y que cuando se levanta de su cama en ese “día después”, el espejo le devuelve la imagen de una estupenda mujer joven, con una piel fresca, tersa y aterciopelada y sin el más mínimo rastro de arruga alguna; llena de vitalidad por otra parte y hermosa en todos sus aspectos…… ¡vamos, una de esas hembras de “rompe y rasga” y que tiran de espaldas al más pintado, como aquellas que incluso trastornaron a los propios ángeles de Dios! (Gén. 6:2). Luego por fin y en este caso también, una anciana decrépita se ha transformado milagrosamente, por obra y gracia de nuestro Creador, el Señor Soberano de todo el Universo, Jehová Dios, en una hermosa y escultural mujer, o lo que viene a ser lo mismo ¡la rana se convirtió en una bellísima princesa!…… y así, en todas y cada una de las personas que habitarán en ese nuevo mundo, en el que no podemos ni imaginarnos, por mucho que nos esforcemos y por más que se nos explique, las cosas que nuestro Buen Dios va a hacer por nosotros; con estas palabras mostraba el apóstol Pablo, la veracidad de nuestra afirmación:

Pero así como está escrito: “Ojo no ha visto, ni oído ha oído, ni se han concebido en el corazón del hombre las cosas que Dios ha preparado para los que lo aman.” (1 Cor. 2:9).

Y espacio de tiempo el milenio venidero, en donde se producirá la siguiente y maravillosa circunstancia, en clara manifestación de la bondad inmerecida de nuestro Supremo Hacedor:

Estás abriendo tu mano y satisfaciendo el deseo de toda cosa viviente.” (Sal. 145:16).

Luego no va a existir persona alguna en ese nuevo mundo, que abrigue ni la más mínima insatisfacción acerca de su cuerpo, entorno o cualquier otra circunstancia que le pudiera perturbar (aunque ya sabe usted ¡siempre los hay de quejicas!); pero veamos como el propio Jehová nos garantiza, que no habrá motivo para ello:

Y realmente sucederá que, antes que ellos clamen, yo mismo responderé; mientras todavía estén hablando, yo mismo oiré.” (Isa. 65:24).

Y es cierto que unos párrafos atrás y antes empezar a hablarles de cómo podrían ser cambiados inmediatamente nuestros cuerpos en el mismo momento de entrar en el reino de Dios (y algo que tenemos a la vuelta de la esquina), hemos hecho la salvedad de que en principio no era más que una mera especulación, porque lógicamente no tenemos la certeza de que los hechos sucedan con la inmediatez que hemos señalado y algo que explícitamente no nos dicen las Escrituras…… aunque eso sí, se infiere a través de la lógica y el sentido común. Porque, razonemos un poco: la vejez, con toda su carga de desagradables secuelas, no es más que el resultado o consecuencia directa del pecado heredado de nuestros primeros padres Adán y Eva ¿no es cierto?…… entonces, si Jesucristo murió por nuestro pecado, a aquellos que pasen con vida al nuevo orden de Dios, automáticamente les tiene que aplicar el beneficio de dicho sacrificio y por lo que las citadas secuelas, tendrían que ser borradas de inmediato. Y es que no se entendería un reino de Dios, con personas aún lastradas con las deficiencias propias de un pecado del que ya han sido perdonadas; y razonamiento que aplica exactamente igual a los que posteriormente vayan levantándose en la resurrección: uno no será resucitado tal como murió, por ejemplo, sin alguna de sus extremidades, o tetrapléjico, o con Alzheimer, o con síndrome de Down, o ciego, sordo o mudo…… sino que será resucitado totalmente restaurado; recordemos las palabras que hemos leído hace un momento en Isa. 33:24:

Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error (eso es, del pecado heredado).” (Acotación nuestra).

Por lo que entendemos nosotros, que también la vejez debería de ser eliminada y levantarse uno o una, en la resurrección, con un cuerpo rejuvenecido y en la plenitud de sus facultades, tanto físicas, mentales como emocionales. Tenemos por otra parte, el tono en el que está redactado el pasaje de Job 33:25 en algunas versiones bíblicas, eso es, como un mandato imperativo de parte del Altísimo, al traducir dicho verso de la siguiente manera:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.”

Por lo que teniendo en cuenta además, que esas palabras están directamente relacionadas con la resurrección, nuestra teoría no parece tan descabellada. Y es que de lo contrario, de mantenerse por largo tiempo dichas deficiencias físicas dentro de ese período del reino de Dios, porque la restauración prometida por nuestro Creador no fuera inmediata como nosotros hemos aventurado, sino que fuera llevada a cabo de manera progresiva o gradual a través del tiempo (tanto en los sobrevivientes de la “gran tribulación”, como en aquellos que posteriormente irán resucitando), sería difícil de conciliar dicha situación, con las palabras del propio Jehová en Isa. 65:17:

Porque, ¡miren!, voy a crear nuevos cielos (nuevo sistema de gobierno) y una nueva tierra (nueva sociedad humana); y las cosas anteriores no serán recordadas, ni subirán al corazón.” (Acotaciones nuestras).

Algo imposible de suceder, si a nuestro alrededor o en propia persona, se estuvieran viendo constantemente en dicha “nueva” tierra (y que en un principio ya no sería tan nueva, sino un reflejo de la anterior), secuelas del pecado heredado hasta que el último de los resucitados (lo cual probablemente nos llevaría casi al final del milenio), recobrara la perfección física en esos citados “nuevos cielos y nueva tierra” por venir, eso es, el período milenario del reino de Dios…… y de ser la prometida “restauración” (repetimos), no inmediata, sino progresiva en el tiempo. Porque pensemos en una persona que falleció faltándole las dos piernas, o los dos brazos, o una pierna y un brazo o solo una de las cuatro extremidades (y para saber que ello no es inusual, basta con solo seguir los Juegos Paralímpicos, cada cuatro años) o incluso una que en dichas circunstancias, sobrevive a la “gran tribulación” y entra con vida al nuevo mundo…… ¿cómo se va a solucionar ese problema? ¿Dejando que “con el tiempo”, se vayan desarrollando esos miembros o extremidades perdidas en su momento? Y por no citar a los que a causa de las guerras (el pan nuestro de cada día), actos de terrorismo o accidentes, han quedado brutalmente mutilados o completamente destrozados e irreconocibles sus cuerpos…… ¿no sería lo razonable esperar, que esas personas fueran restauradas completamente de inmediato? Y si eso es razonable con esos casos…… ¿por qué no con la vejez?

Cuestiones que parecen un tanto rebuscadas, si se quiere, pero que inevitablemente se van a producir, pues esas trágicas situaciones son las tenemos como parte del “paisaje” en el día a día y para las que nuestro Creador, obviamente, tiene la respuesta adecuada a cada situación…… nosotros solo estamos divagando un poco, en el sentido de cómo lo podría hacer y a partir de lo que desde nuestras limitaciones, entendemos como razonable…… y si alguien tiene otra ocurrencia, pues que la exponga y aprenderemos todos. Ya otra cosa será la restauración de la condición espiritual, puesto que esto ya es harina de otro costal y sobre la que habrá que trabajar un “poquito” más, a tenor de lo que se lee en Rev. 20:11-15…… pero claro, esa ya sería otra historia.

Y todo eso que le hemos explicado, querido amigo o amiga que nos lee, es lo que consideramos como un pírrico entrante de lo que entendemos va a ser el “paraíso” en el que se convertirá la tierra y del que Jesús le habló al malhechor que agonizaba a su lado…… y ya tan cercano. Ya otra cosa, es que usted se crea o no, todo lo contado y citando solo de pasajes bíblicos, por lo que podría considerarse que eso se lo han estado diciendo directamente esos personajes (los profetas) y “por boca de los que habló” nuestro Creador Jehová Dios, para explicarle a usted (entre otros, por supuesto), cuál es Su propósito con respecto a su persona y resto de la humanidad obediente; luego quién en última instancia le estaría dando esa información, querido lector, sería el mismísimo Jehová Dios…… lo cual da ciertas garantías ¿no cree? Pero que ello desgraciadamente no conlleva (no queremos pensar que este sea su caso), en que los llamados “cristianos” acepten como más creíbles esas palabras contenidas en el registro sagrado; pues si en algo se distingue el mundo de la llamada “cristiandad” (casi 2.100 millones de personas, en un maremágnum de denominaciones y credos distintos), es precisamente por su total desprecio al registro sagrado y en no creerse, en lógica consecuencia, ninguna de las advertencias o en su defecto, las promesas divinas (como es el caso) contenidas en el mismo. Y para muestra un botón: el propio pueblo judío y que tenía al Altísimo como su único Dios (recordemos que estaban en una relación de pacto con Él), no creyeron en Su propio Hijo Jesús (a pesar de las evidentes pruebas que dio de ser Hijo de Dios) y lo ejecutaron como un vulgar criminal…… ya partiendo de ahí (y de ahí partimos), cualquier cosa.

Pero tengamos en cuenta un aspecto importantísimo de la cuestión y que a la inmensa mayoría se les escapa: tanto si el ser humano en general se lo cree, como si no se lo cree, Jehová va a seguir adelante con Su propósito. Y por lo que mientras unos (los que no crean),van a ser destruidos en la “gran tribulación” final, habrá otros que, contemplando seriamente la posibilidad de que las cosas pueden resultar ser tal cual nosotros se las hemos transmitido de las Escrituras (pues esa ha sido simplemente nuestra labor, ya que no nos hemos inventado nada), comprueben personalmente dicha posibilidad en su propio ejemplar de las Escrituras y actúen en lógica consecuencia, serán los que se llevarán “el gato al agua” o lo que es lo mismo, se beneficiarán de dichas bendiciones futuras; a partir de ahí…… el “pescado” ya estará todo vendido.

MABEL

¿QUÉ ES, REALMENTE, LA “GRAN TRIBULACIÓN”?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 04/04/2012 by Armando López Golart

En líneas generales y según nos cuentan los que afirman conocer del tema (que lo conozcan realmente, ya es harina de otro costal) estaríamos hablando del tiempo final o “últimos días” (2 Tim. 3:1) de este mundo tal como lo conocemos, caracterizados por una extrema dificultad, destrucción y muerte, que llevaría a aquellos que superaran todas las dificultades y en consecuencia sobrevivieran a ese tempestuoso período (una “gran muchedumbre”, según Rev. 7:9), a entrar con vida en lo que conocemos como el “reino de Dios” en calidad (¡ni más ni menos!) de inmortales reyes y sacerdotes, para gobernar con Cristo por un período de mil años…… todo sea dicho de forma resumida, pues pensamos que los que acceden a leer este tipo de artículos, obviamente alguna idea tienen del tema y no precisan por lo tanto, de grandes explicaciones para saber de qué les estamos hablando.

Sin embargo y según nuestro modo de ver las cosas, por muy entendidos que afirmen ser los autores que defienden dicho planteamiento (y son legión), la Biblia no dice nada que siquiera se parezca a esto…… esto es y para fijar claramente el tema sobre el que hoy gira nuestro artículo, que la citada “grande muchedumbre” de sobrevivientes de esa “gran tribulación” anunciada (Rev. 7:14), tenga que reinar con Cristo en el reino de Dios y muchísimo menos que para ello, tengan que “vencer” a todas las dificultades que dicho período “tribulacional” pondrá frente a ellos y afirmación, que no siendo más que una falacia, solo contribuye a meter el miedo en el cuerpo del personal. Y para que ustedes conozcan nuestro punto de vista sobre el particular, empezaremos por averiguar qué se nos quiere decir cuando se nos habla de “tribulación” o de su variante “gran tribulación” y que bíblicamente no tienen las mismas connotaciones. Y es que mientras que por tener tribulación, se entiende en la Biblia como el sufrir dificultades más o menos severas, la expresión “gran tribulación” nos habla de un período de tiempo concreto y determinado que sobrevendrá sobre la humanidad y que conlleva un severo juicio de parte de Jehová sobre ella; pero dejemos que sean las Escrituras las que avalen nuestra afirmación.

Y es que el término “tribulación”, tiene que ver con el vocablo griego thlí-psis y que significa básicamente angustia, aflicción o sufrimiento ocasionado por la presión a la que uno es sometido en determinadas circunstancias. En la Biblia lo encontramos, por ejemplo, en relación con la angustia del parto (Juan 16:21); el encarcelamiento (Rev. 2:10); el hambre (Hech. 7:11); la pobreza y las adversidades comunes a los huérfanos y a las viudas (Sant. 1:27); la persecución (Mat. 24:9; Hech 11:19; 20:23; 2 Cor. 1:8; Hebr. 10:33; Rev. 1:9), o el castigo por mala conducta (Rom. 2:9; Rev. 2:22). Incluso la “tribulación” que se nos menciona en 2 Cor. 2:4, bien pudiéramos entenderla como la angustia que sintió el apóstol Pablo debido a la conducta impropia de los cristianos de Corinto y por lo que se vio obligado a tener que darles un poquito de “caña”, eso es, corregirlos con severidad…… y con lo que estaríamos añadiendo un nuevo concepto al término “tribulación”. En todo caso, situaciones que siendo penosas, unas más que otras (pues en algunas circunstancias podían llevar hasta la muerte), no obstante no dejaban de estar circunscritas al ámbito de lo cotidiano; sin embargo no se usa para este menester, la expresión “gran tribulación” y que se traduce del griego thlí-psis me-gá-le…… y que hasta donde nosotros sabemos, solo se encuentra cuatro veces en el registro escritural: una ya citada (Hech. 7:11) pero que aunque se use dicho término en el contexto en el que se encuentra, no tiene connotaciones apocalípticas, mientras que las tres restantes sí la tienen y nos hablan de una situación futura y de traumáticas consecuencias para la humanidad, eso es, marcando un antes y un después de algo:

Mat. 24:21: “…… porque entonces habrá gran tribulación como la cual no ha sucedido una desde el principio del mundo hasta ahora, no, ni volverá a suceder.”

Rev. 2:22: “¡Mira! Estoy a punto de echarla en un lecho de enfermo y a los que cometen adulterio con ella, en gran tribulación, a menos que se arrepientan de los hechos de ella.”

Rev. 7:17: “De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.”

Y como hemos dicho, todas ellas nos proyectan hacia un período de tiempo futuro en concreto y que se conoce como “el gran día de Jehová” y en el que van a ocurrir cosas tan “divertidas”, como las que pueden leer a continuación:

El gran día de Jehová está cerca. Está cerca y hay un apresurarse muchísimo de él. El sonido del día de Jehová es amargo. Allí un hombre poderoso da un grito. 15 Ese día es día de furor, día de angustia y de zozobra, día de tempestad y de desolación, día de oscuridad y de tenebrosidad, día de nubes y de densas tinieblas, 16 día de cuerno y de señal de alarma, contra las ciudades fortificadas y contra las elevadas torres de las esquinas. 17 Y ciertamente causaré angustia a la humanidad y ciertamente andarán como ciegos; porque han pecado contra Jehová. Y su sangre realmente será derramada como polvo y sus entrañas como el estiércol. 18 Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; sino que por el fuego de su celo toda la tierra será devorada, porque él hará un exterminio, realmente uno terrible, de todos los habitantes de la tierra.” (Sof. 1:14-18).

Luego estaríamos hablando de un juicio directo de Jehová, con resultado de destrucción eterna y en el que todos los habitantes de la tierra se ven involucrados…… sin embargo, esos “insignes” intérpretes de las Escrituras señalados al principio (entre los cuales el que más se prodiga en ello, es Apologista Mario Olcese), apoyándose incorrectamente en Rev. 3:5 y en el que entre otras cosas, se lee que “el que venza será vestido así de prendas de vestir exteriores blancas; y de ninguna manera borraré su nombre del libro de la vida…”, sacan la siguiente ecuación: el vestir ropas blancas es consustancial con el poseer la inmortalidad y reinar con Cristo, pues a las mismas personas a las que se dirigieron dichas palabras, también se les dijo “al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono…” (Rev. 3:21), eso es, cogobernar con él. Por lo tanto y en un alarde de “capacidad interpretativa”, ellos deducen que puesto que esos sobrevivientes de la “gran tribulación”, han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero, al salir ya vestidos de largas ropas blancas del citado período tribulacional, dicha circunstancia solo puede significar que indisputablemente esas personas pertenecen a esa clase gobernante que reinará con Cristo y que goza de la inmortalidad……. y las vacas volando de flor en flor y las abejas pastando en los verdes prados, añadimos nosotros ¡porque cuidadito que hay que ser indocumentado para establecer semejante relación!

Porque en primer lugar, no parece que las palabras de Jehová mencionadas de Sof. 1:14-18, permitan suponer la presencia de supervivientes en ese período llamado la “gran tribulación”, cuando se nos habla del exterminio de todos los habitantes de la tierra ¡vamos, como si a Jehová se le pudiera “colar” alguien! En segundo lugar, porque el figurativamente vestir de blanco solo significa el que uno tiene la aprobación de Dios, pero de ninguna manera el reinar con Cristo y poseer la inmortalidad…… a los ángeles por ejemplo, también se les muestra siempre vestidos de ropas blancas y nadie en su sano juicio, se le ocurriría pensar que son inmortales y mucho menos, el que reinen con Jesucristo en el reino milenario. Y en tercer lugar, porque la segunda parte de Rev. 3:21 que hemos citado, nos dice que “así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono”…… luego preguntémonos: ¿En qué pudo vencer, un hombre que fue vilipendiado, escupido, coronado burlonamente rey con una corona de espinas, escarnecido y finalmente, ejecutado como el peor de los criminales? Solo el sentido común nos dice, que su victoria estuvo en el hecho de que prefirió sufrir todas estas ignominias, antes que transigir en su lealtad a Jehová…… ahora bien ¿a manos de quién murió Jesús? ¿No fue a manos de los enemigos de Dios? Sin embargo, vemos que la “gran tribulación” es un juicio de Jehová contra sus enemigos y por lo tanto, nada que ver con esa milonga que nos quieren colar esos señores tan “entendidos”; recordemos que fue el propio Jesús el que afirmó haber vencido al mundo:

Les he dicho estas cosas para que por medio de mí tengan paz. En el mundo están experimentando tribulación, pero ¡cobren ánimo! yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33).

Y solo se puede aceptar dicha afirmación, en el sentido de haber vencido por no haber transigido en su lealtad al Padre Celestial y aguantar hasta la misma muerte…… otra cosa no tendría sentido. Luego lo que habría que entender, es que aquellos que quieran reinar con Cristo en su reino, solo lo pueden conseguir venciendo como el venció (Rom. 6:5), eso es, aguantando hasta la misma muerte…… algo que obviamente es incompatible, con el sobrevivir a esa “gran tribulación” venidera. Pero por otra parte y que es en donde dichos autores meten la pata hasta el corvejón en este asunto, demostrando no tener ni idea de lo que dicen las Escrituras, es que pasan por alto al exponer su teoría, el pasaje de Rev. 20:6 y que precisamente apoya de manera incontestable nuestra afirmación:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no sobre otros) la muerte segunda no tiene autoridad (lo que significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotaciones nuestras).

Luego si algo queda claro en la lectura de este texto (si uno sabe leer con la debida corrección, por supuesto), es que solo aquellos que participan de la citada “primera” resurrección, adquieren la inmortalidad y el poder reinar con Cristo en el reino de Dios; por lo que la afirmación de que los sobrevivientes de esa “gran tribulación”, porque vayan vestidos de blanco, de azul cielo o de gris merengo, ya consiguen la inmortalidad y pasan a reinar con Jesucristo, no deja de ser una auténtica salvajada, la diga quien la diga. Y es que si esas personas sobreviven a la “gran tribulación”, es porque pasan con vida al reino de Dios; y si pasan con vida al reino de Dios, no pueden participar, lógicamente, de dicha “primera” resurrección (ni de ninguna otra, claro está) porque no han muerto, luego no pueden adquirir la inmortalidad ni reinar con Jesucristo en el reino de Dios…… y esto que lo razona hasta el tonto de cualquier pueblo, por lo visto no entra en las entendederas de esos “diplomados” en teología, algunos de los cuales van dando conferencias por ahí y haciendo el ridículo, al ir enseñando algo que solo la lógica y el sentido común, le dicen a uno que esa enseñanza no puede ser verdad.

Sin embargo, lo que queda claro y a tenor de Rev. 7:14, es que de esa “gran tribulación” venidera habrá sobrevivientes y que pasarán a conformar el grupo de los primeros súbditos del venidero reino de Dios y que serán seguidos, por aquellos que de forma progresiva se irán levantando en lo que podríamos considerar como una “segunda” resurrección. Porque no podemos olvidar, que esa acción punitiva del Altísimo, no será general sino selectiva, a tenor de lo que leemos en el libro que cierra el AT:

Porque, ¡miren!, viene el día que está ardiendo como el horno y todos los presuntuosos y todos los que hacen iniquidad (ya vemos una selección, en estas palabras) tienen que llegar a ser como rastrojo. Y el día que viene ciertamente los devorará, ha dicho Jehová de los ejércitos, de modo que no les dejará raíz ni rama mayor. 2 “Y a ustedes, los que están en temor de mi nombre, el sol de la justicia ciertamente brillará con curación en sus alas (se confirma la selección); y realmente saldrán y escarbarán el suelo como becerros engordados. 3 Y ustedes ciertamente pisotearán a los inicuos, porque ellos llegarán a ser como polvo debajo de las plantas de sus pies el día en que voy a actuar”, ha dicho Jehová de los ejércitos.” (Mal. 4:1-3). (Acotaciones nuestras).

No hay que olvidar, por otra parte, otros pasajes bíblicos que nos hablan de que nuestro Creador (y ejemplos de juicios pasados lo avalan), mantendrá ocultos o protegidos durante ese período de “gran tribulación”, luego no se verán afectados por ella, a esos que están “en temor” de Su Nombre:

Isa. 26:20-21: “Anda, pueblo mío, entra en tus cuartos interiores y cierra tus puertas tras de ti. Escóndete por solo un momento hasta que pase la denunciación (eso es, el período de la “gran tribulación”). 21 Porque, ¡mira!, Jehová está saliendo de su lugar para pedir cuenta por el error del habitante de la tierra contra él; y la tierra ciertamente expondrá su derramamiento de sangre y ya no encubrirá a los de ella a quienes han matado.” (Acotación nuestra).

Sof. 2:2-3: “Antes que el estatuto dé a luz algo, antes que el día haya pasado justamente como el tamo, antes que venga sobre ustedes la cólera ardiente de Jehová, antes que venga sobre ustedes el día de la cólera de Jehová, 3 busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová.”

Y si a eso se le suma la lectura del entero Salmo 91, se dará cuenta querido lector, que estamos hablando de personas que milagrosamente son apartadas por el Creador del período destructor de la “gran tribulación” y que por tanto, esta afectará solo al resto de la humanidad. Ahora bien, uno podría preguntarse que han tenido que hacer dichas personas para conseguir ser apartadas o protegidas y sobrevivir así al juicio divino, sobre una humanidad rebelde y pecadora; y para lo cual, las Escrituras tienen una respuesta fácil:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.” (Rev. 7:13-14).

Sin embargo, la cuestión parece que tiene que ver con el conseguir averiguar la forma de poder lavar y emblanquecer simbólicamente nuestras ropas y que nos permitan tener una apariencia apropiada ante nuestro Creador, en el día de juicio por Él; pero eso es algo que el propio Jehová ya nos indicó mucho tiempo atrás, según una invitación que extendió a todos los hombres:

Vengan, pues y enderecemos los asuntos entre nosotros (dice Jehová). Aunque los pecados de ustedes resulten ser como escarlata, se les harán blancos justamente como la nieve; aunque sean rojos como tela de carmesí, llegarán a ser aun como la lana. 19 Si ustedes muestran buena disposición y de veras escuchan, comerán lo bueno de la tierra. 20 Pero si rehúsan y realmente son rebeldes, por una espada serán comidos; porque la mismísima boca de Jehová lo ha hablado.” (Isa. 1:18-20).

Y la cuestión es la siguiente: a no tardar, usted querido amigo, verá acontecer un suceso que le tiene que poner los pelos como escarpias, pues es el pistoletazo de salida a los últimos siete años del mundo como lo conocemos. Y suceso que tiene que ver, con la aparición de una figura de renombre y a la que bíblicamente se le conoce como el “Anticristo”, que conseguirá reconducir una dramática situación en Oriente Medio, mediante la firma de un pacto de paz por una “semana” de años (Dan. 9:17) entre Israel y el mundo musulmán…… en ese mismo momento, dará inicio una gran predicación a escala mundial anunciada por Jesús en su momento (Mat. 24:14), a cargo de personas que podrán acreditar venir en nombre de Dios (nada que ver por tanto, con los Testigos de Jehová u otros que tal bailan, bien sean organizaciones o “evangelistas” que vayan por libre, como por ejemplo, los Apologista, Rivas, Buzzard, Ureña, Tito Martínez y tantísimos otros), que le comunicarán que el reino de Dios ha tomado el control de la tierra (Dan. 2:44) y lo que usted tiene que hacer, si quiere beneficiarse del mismo.

La tal predicación, tendrá una duración en el tiempo de 1.260 días (Rev. 11:3), eso es, tres años y medio y que abarcará la primera mitad de la citada semana profética; justo al cumplirse ese tiempo, el personaje que confirmó el pacto de paz entre israelís y musulmanes y que, repetimos, se le conoce en términos bíblicos como el “Anticristo”, rompe el pacto establecido (Dan. 9:27) al tiempo que se vuelve en contra esos proclamadores del reino de Dios, enviados por Jehová y los elimina (Rev. 11:7). A partir de ese momento, es cuando nuestro Creador pone a buen recaudo a los que han escuchado, eso es, han respondido favorablemente a la mencionada predicación del reino (Mat. 25:31-33) y comienza la “gran tribulación” o el día de la ira de Dios en contra de la humanidad rebelde que, bajo el dominio del “Anticristo”, no ha aceptado vivir bajo la gobernación de Dios, o sea, han rehusado aceptar las condiciones del reino; eso es al menos, lo que se infiere del siguiente pasaje bíblico y que se proyecta hacia nuestros días:

“…… al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios (porque no han querido) y sobre los que no obedecen las buenas nuevas (pues han rehusado escucharlas) acerca de nuestro Señor Jesús. 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.” (2 Tes. 1:7-9). (Acotaciones nuestras).

Pero por aquello de dejar las cosas perfectamente aclaradas y que no quede ni la más mínima sombra de duda, incidiremos en un hecho que probablemente a usted, amigo que nos lee, no le ha pasado por alto y que quizás le ha llevado a exclamar eso tan célebre de “¡Cuate, aquí hay tomate!”, que traducido significa “Aquí hay algo que no cuadra”. Y es que resulta que en las Escrituras, por una parte se nos afirma que todos los habitantes de la tierra serán destruidos en la “gran tribulación”, mientras que por otra se nos habla de que habrán sobrevivientes de la misma; por ello, dedicaremos un poco de tiempo a analizar dicha circunstancia, pues es un punto ciertamente un tanto contradictorio y por lo que es necesario aclararlo de forma conveniente.

Porque resulta que hablando de la citada “gran tribulación” (solo hay una), mientras que en Sof. 1:18, se nos dice que Jehová “hará un exterminio, realmente uno terrible, de todos los habitantes de la tierra”, sin embargo en Rev. 7:9; 14, se nos habla de “una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar” (entendemos que por numerosa) de sobrevivientes de la misma…… o sea, dos afirmaciones totalmente antagónicas entre sí. Pero puesto que partimos del hecho cierto de que la Biblia no se contradice, nos permitiremos el aventurar una teoría y para lo cual, consideraremos unas palabras de Jesús y partiendo siempre de la base, que las Escrituras hay que verlas desde el punto de vista de Dios y no del nuestro…… dicho esto, volvamos a nuestra teoría y veamos las palabras de Jesús:

Si ustedes fueran parte del mundo, el mundo le tendría afecto a lo que es suyo. Ahora bien, porque ustedes no son parte del mundo, sino que yo los he escogido del mundo, a causa de esto el mundo los odia.” (Juan 15:19).

Luego si en ese momento hubiera venido la “gran tribulación” y por aquello de establecer un ejemplo gráfico, esas personas (en este caso los apóstoles), no habrían sido consideradas por Jehová como habitantes de aquel mundo (a pesar de haber nacido y estar viviendo en él), porque sencillamente no se identificaban con el mismo, sino que como dijo Pedro en su momento “…… hay nuevos cielos y una nueva tierra que esperamos según su promesa y en estos la justicia habrá de morar.” (2 Ped. 3:13). Luego al igual que Abrahán y tantos otros, los que ejercemos fe en la promesa divina de una nueva tierra en la que “la justicia habrá de morar”, no nos consideramos parte de este mundo, sino “extraños” o “residentes temporales” en este sistema dominado por Satanás…… sencillamente no es nuestro mundo:

En fe murieron todos estos, aunque no consiguieron el cumplimiento de las promesas, pero las vieron desde lejos y las acogieron y declararon públicamente que eran extraños y residentes temporales en la tierra.” (Hebr. 11:13).

Y esta manifestación pública de residencia temporal o el considerarnos como extraños y residentes de paso en este mundo (pues esperamos otro), la hará uno cuando se lleve a cabo la futura gran predicación de Mat. 24:14 en donde, mientras unos decidirán acogerse a los beneficios del reino de Dios y que inaugurará la “nueva tierra” prometida, otros decidirán rechazarlo y permanecer como súbditos de una tierra gobernada por el opositor del Altísimo y por lo cual, así serán considerados por Jehová cuando traiga juicio destructor sobre esta tierra: como los genuinos habitantes de un mundo (o sociedad) destinado al juicio divino de destrucción eterna…… y mundo que nosotros no deseamos y por lo que Dios no nos contará como parte de sus habitantes en ese dramático momento. Por eso y apara enfatizar un poco el tema, cuando Jehová dice en Sof. 1:18 que “hará un exterminio, realmente uno terrible, de todos los habitantes de la tierra”, se refiere a todos aquellos que han rechazado su oferta de una nueva tierra de paz y justicia, pues han preferido seguir siendo súbditos del corrompido gobierno satánico y continuar como residentes de pleno derecho, en una tierra corrupta y depravada con la cual obviamente se identifican. Y algo que avala nuestra idea, lo encontramos en unas palabras de Jesús acerca del diluvio del día de Noé y en donde nos señaló su correspondencia o paralelismo con los tiempos por venir…… y de los cuales estamos hablando:

Porque así como eran los días de Noé, así será la presencia del Hijo del hombre. 38 Porque como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, los hombres casándose y las mujeres siendo dadas en matrimonio, hasta el día en que Noé entró en el arca; 39 y no hicieron caso hasta que vino el diluvio y los barrió a todos, así será la presencia del Hijo del hombre.” (Mat. 24:37-39).

En este relato observará, amigo lector, que también se nos habla en el sentido de que todos los habitantes del planeta de ese entonces, fueron barridos o eliminados…… sin embargo, la humanidad actual es prueba fidedigna de que eso no fue así, sino que hubo sobrevivientes (en concreto ocho personas), pues somos descendientes de ellos: Noé, su esposa, los hijos de ambos, Sem, Cam y Jafet y sus respectivas esposas…… entonces ¿se contradice la Biblia en este relato? Pues no, ya que todo se reduce a que sencillamente nos explica que fueron destruidos todos aquellos que no hicieron caso a la advertencia dada por Noé y demostrando con ello, que querían continuar viviendo en un mundo o estado de cosas que Jehová había condenado…… y exactamente de la misma manera, tenemos que interpretar el relato de Sofonías. En fin, creemos que la idea ha quedado clara y que podría ser dada por buena; pero si alguien tiene otra…… pues eso, que la publique y aprenderemos todos.

Y esta es a nuestro entender toda la historia, obviamente resumida, de lo que es la “gran tribulación” y como el poder sobrevivir a ella, eso es, el formar parte de esa “gran muchedumbre” que pasa a través de ella con vida…… y privilegio que se gana antes de que dicha “gran tribulación” estalle. O lo que es lo mismo, exactamente todo lo contrario de lo que afirman esos “genios” de la interpretación bíblica y que se autoproclaman “ungidos” o Hijos de Dios (otra falacia), cuando nos dicen que esa ingente cantidad de personas mencionada en Rev. 7:9, sobreviven porque “han vencido” sobre las dificultades que la citada “gran tribulación” les ha planteado…… cuando lo que nos dicen las Escrituras y como hemos podido comprobar, es que Jehová las oculta durante la duración de la misma, como fue “ocultado” Noé en su momento, o los israelitas en Egipto en el caso de las siete últimas plagas y que puede leer cualquiera en nuestro artículo “Usted…… y las diez plagas de Egipto” (17/03/12), o en el caso de los judíos del año 64 E.C. y como ejemplo de juicio divino más cercano, que haciendo caso de la advertencia de Jesús, salieron huyendo en el momento oportuno:

Además, cuando vean a Jerusalén cercada de ejércitos acampados, entonces sepan que la desolación de ella se ha acercado. 21 Entonces los que estén en Judea echen a huir a las montañas y los que estén en medio de Jerusalén retírense y los que estén en los lugares rurales no entren en ella; 22 porque estos son días para hacer justicia, para que se cumplan todas las cosas que están escritas.” (Luc. 21:20-22).

Y si usted amable lector, conoce algo de dicha historia, sabrá que en el año 64 E.C. las legiones del Imperio Romano, al mando del general Cestio Galo, atacaron Jerusalén y cuando después de un cerco de unos cinco meses, estaban a punto de tomarla (de hecho ya la habían reducido), inesperadamente se retiraron y sin que ningún estratega militar actual entienda, por qué dicho general tomo tal decisión. Pero sea como fuere, aquellos judíos que confiaron en la advertencia de Jesús, aprovecharon tal circunstancia para tomar “las de Villadiego” (eso es, salir “pitando”) y se fueron cuanto más lejos mejor. Pasados algo más de tres años, mientras los que se quedaron en Jerusalén sin hacer caso a las palabras de Jesús, se las prometían muy felices, de nuevo volvieron las legiones romanas (año 70 E. C.), esta vez al mando del general Tito y las palabras de Jesús se cumplieron al pie de la letra, pues no quedó piedra sobre piedra que no fuera derribada (Mat. 24:2)…… resultado de la escabechina y según el historiador Flavio Josefo: 1,100.000 muertos (tengamos en cuenta que los romanos cercaron la ciudad, cuando se celebraba la fiesta de la Pascua y que reunía en ese momento a judíos de todas partes del mundo) y 90.000 cautivos, la mayoría de los cuales no corrieron mejor suerte que los que murieron en el cerco. Una vez más, vemos que hubo quienes se libraron o fueron “ocultados” del juicio adverso de Jehová sobre el infiel pueblo judío, al hacer caso a una advertencia dada uno 30 años antes y huir a un lugar de seguridad…… y es que hay que observar una constante en todos los juicios de Jehová: cuando se inician, afectan a todos, a continuación se dan las oportunas vías de escape y luego, se intensifican destructoramente sobre aquellos que no las han aprovechado.

Pero en fin, querido amigo, es usted muy dueño de creerse a quien le parezca más oportuno; nosotros lo único que pretendemos es tranquilizar al personal, mediante darles lo que creemos es información correcta de los planes del Altísimo y siempre partiendo del registro escrito, acerca del cómo sucederán las cosas en ese venidero día de juicio…… ya otra cosa es lo que cada cual haga con dicha información. Sin embargo, permítanos el atrevimiento de aconsejarle que antes de tomar la decisión de decantarse por una u otra opción, lea lo que le dicen unos muchos y lo que le dicen otros pocos, u séase nosotros, aquí los “mendas” (no nos consta que nadie más comparta nuestro planteamiento), contrástelo con su ejemplar de las Escrituras y ya a partir de ahí, pues como se decía en un antiguo anuncio de detergente para máquinas lavadoras: “Busque, compare y si encuentra algo mejor…… cómprelo”.

MABEL

¡Y ES QUE ES PATÉTICO!

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 01/04/2012 by Armando López Golart

Porque sinceramente no acabamos de entender la actitud de Apologista Mario Olcese, pues tal da la sensación que estamos ante una persona que no está en sus cabales, que a fuerza de no podernos rebatir ninguna de las objeciones que le presentamos y que desmontan todas y cada una de las “maravillas” que enseña, víctima de su impotencia ha perdido el norte y que se ha tomado eso de hablar de Dios, no con la seriedad que se merece, sino como un cachondeo en el que cada uno puede decir lo primero que se le ocurre y no pasa nada. Y es que de aquí para allá nos sale en un video/artículo tocado con un sombrero de “cowboy” y en una clara falta de respeto hacia la Persona de la que estaba hablando; o de pronto desaparece su imagen y nos muestra durante un tiempo en sus video/artículos una portada de la revista estrella de los TJ “La Atalaya” (y que ya son narices)…… o la última que conocemos y en la que utiliza una carátula con la leyenda “Predicando la verdad”, cuando es público y notorio y a tenor de lo que escribe, que la desconoce por completo. Pero nos maliciamos nosotros (y es que somos así de mal pensados ¡cosas de la edad, qué quieren ustedes!) que si esconde su imagen en los videos que publica actualmente, a lo mejor es porque con tanto cambio de “look”, le ha dado ahora por vestirse de “lagarterana” y que su familia y por aquello del “qué dirán de nosotros en el pueblo”, le han prohibido que aparezca de tal guisa en dichos videos, como venía haciendo en tiempos pretéritos, pero vestido como Dios manda, claro…… aunque tampoco es que hayamos perdido mucho, la verdad sea dicha.

Pero la última “fechoría” y que con un poquitín de vergüenza y decoro personal, no habría llevado a cabo, es la que les vamos a contar y en la que ya le advertimos a D. Mario, que como en tantas ocasiones en las que se ha querido meter con nosotros y de las que siempre ha salido con el rabo entre las piernas, en esta ocasión le va a ocurrir lo mismo…… o sea, que menos carcajadas D. Mario, pues como solemos decir en España “quién ríe último, ríe mejor”. Y es que resulta, queridos amigos que nos leen, que el Sr. Olcese publicó un artículo el 25 de Marzo pasado titulado “Los pastores edifican a los santos o el cuerpo de Cristo, no a meros vasallos del reino”, dirigido a los TJ y al que no le prestamos demasiada atención, pues estábamos metidos de lleno en ultimar la redacción del tema “Sodoma y Gomorra” y otro en lista de espera, dirigido al Dr. Javier Rivas Martínez (otro que tal baila) y que aparecieron finalmente publicados el 29 y 30 respectivamente del mismo mes de Marzo.

Pero antes, el día 26 del citado mes, dicho caballero volvió a la carga con otro video/artículo en el que bajo el título de “Aplastante argumento que los Testigos de Jehová no saben cómo refutar”, mencionó en varias ocasiones que no solo los TJ, sino tampoco “sus detractores” (los de D. Mario), habían podido refutar dicho argumento. Como es normal y conociendo con quién nos jugamos “los cuartos”, nos empezó a subir la mosca a la nariz, pensando que éramos nosotros los principales aludidos; pero como unas pocas horas después y en el mismo día, subió otro video reincidiendo en el mismo tema y bajo el titular “Los ancianos o pastores son los llamados a perfeccionar a los ungidos”, pero sin hacer ya referencia alguna a “sus detractores”, obviamente pensamos que la cosa no iba realmente con nosotros. Por lo que procedimos a entonar el “mea culpa”, nos reprochamos el ser tan mal pensados e hicimos propósito de enmienda y continuamos con nuestro trabajo, que bastante guerra nos estaba dando…… además del hecho constatado, que dicho caballero está tan desacreditado en cuanto a la veracidad de sus “maravillosas enseñanzas”, que estamos ya dejándolo un poco de lado o dicho en “roman paladino”, que nos importan un bledo sus excéntricas afirmaciones.

Pero como bien solían decir nuestros abuelos, “piensa mal y acertarás”; y es que hete aquí, que el día 30 de Marzo nos encontramos con un mini artículo del Sr. Olcese titulado “¿Dónde están mis detractores Testigos de Jehová en España, de América Latina y del Caribe?” y en dónde ya dimos por sentado que el “pollo” iba en su parte más suculenta para nosotros…… y claro, una cosa es una cosa y la otra, es que ya nos toquen la moral. Por lo que con escudo, yelmo y lanza en ristre y al grito de “Santiago y cierra España” nos aprestamos a reconquistar nuestra honrilla (¡nos van a enseñar a nosotros lo que es una reconquista, que echamos a los moros al mar y aún no han conseguido volver!); y para empezar nuestra particular cruzada contra el “sarraceno” y al que ya le auguramos que se le van a quitar las ganas de reír, después de leer este escrito (¡que quieren ustedes, pero es que nos “mola” el espíritu de D. Pelayo!), transcribimos el primer párrafo de dicho artículo:

Algunos de mis detractores de la madre patria que hacían gala de un lenguaje locuaz, fluido y socarrón defendiendo las dos clases de ovejas que propugna la Watchtower, ahora resulta que se han quedado sin habla, o en el mejor de los casos sólo tartamudean cuando se enteran por primera vez de lo que dice el inspirado apóstol Pablo en Efesios 4:11-13. Y es que estos “paladines de la verdad” se les ha caído la mandíbula al enterarse de lo que dice Pablo en los versos citados, y que claramente derrumban de un solo plumazo la teoría “Jehovísta” de los ungidos, supuestamente llamados para una esperanza “celestial, y una grande muchedumbre de todos los pueblos y naciones que tienen una esperanza inferior y terrenal.” (Negritas nuestras).

Decirle en primer lugar al Sr. Olcese, que agradecemos infinito que haya puesto como imagen representativa del artículo en cuestión, la caricatura de nuestro blog partiéndose de risa, ante la estupidez que acaba de cometer al publicar semejante afirmación. En primer lugar, porque esas palabras de Efe. 4:11-13 y que conocemos desde hace mucho tiempo…… y encima las entendemos (no como D. Mario, que no se entera), nosotros y a diferencia del citado caballero, sí las sabemos colocar en su justo contexto. Pues fueron dirigidas no a nosotros, sino a aquellas personas del primer siglo y destinatarias de la carta, siendo todas ellas pertenecientes al grupo de los “santos” o adoptadas como Hijos de Dios…… a menos eso sí, que Pablo nos mintiera acerca de las personas a quiénes se dirigía en dicha misiva;

Pablo, apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios, a los santos que están en Éfeso y a los fieles en unión con Cristo Jesús.” (Efe. 1:1).

Luego en primer lugar, nada que ver dichas palabras con nosotros en la actualidad, pues esas cartas cruzadas entre esos “santos” no son proféticas, sino un mero relato de unos acontecimientos que nos hablan de lo que ocurrió en esos tiempos entre esas personas; y en segundo lugar ¿qué ver tendrá lo que dicen las Escrituras sobre determinado asunto, con la interpretación que los TJ hagan del mismo, por demás siempre interesada? Y es que el Sr. Olcese en su estulticia, tiene la mala costumbre de mezclar “churras con merinas”, porque sencillamente no tiene ni idea de lo que dice; porque una cosa es lo que dicen las Escrituras y a quiénes aplica y otra muy distinta, lo que los TJ interpreten o dejen de interpretar de la cuestión que se trate y que cómo hemos dicho, siempre barren para casa. Y esa es nuestra respuesta a la “demoledora” evidencia de Efe. 4:11-13 y que es “tan demoledora” que se ha disuelto como un azucarillo en un vaso de agua; porque el que no aplica a nuestros días dicho pasaje, queda probado incontestablemente por el hecho de que la posibilidad de llegar a ser un “santo”, eso es, un Hijo adoptivo de Dios, solo se podía conseguir mediante el recibir el bautismo en espíritu santo mediante la imposición de manos por parte de los apóstoles; por lo que al morir el último de ellos (Juan), se acabó dicha posibilidad y a partir de ese momento se acabó la existencia de esas personas sobre la tierra…… y así hasta nuestros días.

Y que estamos en lo correcto al hacer dicha afirmación, nos lo prueba el contexto general de las Escrituras; y es que de ser la cosa como la pinta ese “genio” de la interpretación bíblica que es el “ínclito” Sr. Olcese, en el sentido de que hoy se da una patada a un adoquín y te aparecen “tropecientos mil” ungidos (pues para él todos los creyentes somos Hijos de Dios), no se entenderían, por ejemplo, las palabras de Rev. 5:9-11:

Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido degollados a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener. 10 Y clamaban con voz fuerte y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido.”

Porque lo que sobreentiende de este pasaje, es que en un futuro y para completar determinado número o cantidad, tiene que aparecer un resto de esos “hermanos” de Jesucristo, por tanto Hijos de Dios y que están prefigurados por los “dos testigos” de Rev. 11:3, dotados de tremendos poderes, al igual que los apóstoles del primer siglo (y de los que sorprendentemente, carecen los actuales “ungidos). Y que si tomáramos Miq. 5:5 de forma literal, posibilidad que no hemos investigado y por lo que no nos atrevemos a pronunciarnos sobre ello, estaríamos hablando de solo ocho poderosísimas personas, pues en el citado texto leemos lo siguiente:

Y este tiene que llegar a ser paz. En cuanto al asirio, cuando entre en nuestro país y cuando pise sobre nuestras torres de habitación, nosotros también tendremos que levantar contra él siete pastores, sí, ocho adalides de la humanidad (De cualquier manera y de no ser literal dicha cantidad, lo cual es posible, serían en todo caso los suficientes para dirigir la última gran predicación de Mat. 24:14). (Acotación nuestra).

Y circunstancia que como el citado pasaje nos muestra, es coincidente con la aparición del Anticristo (el asirio), dando inicio a un pacto por siete años (Dan. 9:27)…… y situación que aún no se ha producido; por lo tanto, pongamos las células grises a trabajar un poco: ¿Qué razón tendría Jehová para anunciarnos la aparición en determinado momento, de un resto ungido o Hijos Suyos, si resulta que la tierra ya estaría sobreabundantemente llena de personas que ostentan tal condición, según nos da a entender ese “number one” de la interpretación bíblica, el Sr. Olcese? Porque lo que vemos y a tenor de la enseñanza de D. Mario, es que hasta el tonto del pueblo es un ungido, ya que todo el mundo se declara como tal: los Olcese, Rivas, Buzzard, Tito Martínez, Dawlin Ureña, el cuerpo gobernante de lo TJ, de los mormones, de los adventistas y tantos etc. como quieran añadirle ustedes, queridos lectores…… y seguro que se quedan cortos; pero algo que no cuadraría, como hemos dicho, con el anuncio dado por Jehová en el citado pasaje de Rev. 5:9-11.

Y planteamiento repetido hasta la saciedad en este blog, sin que D. Mario haya sido capaz de rebatirlo de manera alguna; por lo que no tenemos más remedio que considerar como una desvergüenza total por su parte, el que teniendo como tiene numerosas objeciones pendientes de respondernos, nos venga ahora metiendo el dedo en el ojo, por el hecho de que no le hayamos rebatido su “genial” y definitivo argumento y que cómo han podido ver, queridos lectores, el hacerlo nos ha durado lo que un “chupa-chups” a la puerta de un colegio: sencillamente no aplica Efe. 4:11-13 en nuestros días y punto…… como por otra parte tampoco nos aplica la ley mosaica, o el pacto por un reino establecido por Jesús con sus apóstoles, etc. Y es que el Sr. Olcese y en el colmo de su ignorancia supina (pero mal intencionada, pues miente a sabiendas), saca de su contexto Efe. 4:11-13 y lo aplica de forma interesada en un momento en el que no procede…… porque la Biblia también tiene sus tiempos, aunque dicho caballero y en su analfabetismo extremo en temas bíblicos (y a las pruebas nos remitimos), ignore ese “pequeño” detalle. Pero es que “a más, a más” (que diría un catalán) y en el colmo de la aberración, nos demanda respuesta a nosotros acerca de sus absurdos desatinos, cuando como hemos señalado, aún estamos esperando desde este blog que él nos responda, no solo a nosotros, sino a toda su audiencia y aparte del mencionado tema, las siguientes cuestiones:

En primer lugar ¿qué hay de la enseñanza de los “millones, miles de millones” que supuestamente tenían de reinar con Cristo en el reino de Dios? Porque le recordamos a D. Mario que le pillamos en un “renuncio”, cuando afirmó en uno de sus video/artículos que él no sabía si eso era así o no, pues esa idea no estaba contenida en las Escrituras…… pero enseñanza en la que empecinadamente insistía y que nos mantuvo enfrentados por espacio de dos años (él a favor de la misma y nosotros, obviamente, en contra de ella) y algo que denunciábamos en nuestro artículo “O sea…… que se equivocó usted ¿no D. Mario?” (12/01/12). Sin embargo, aún estamos esperando que públicamente acepte dicho error y pida las debidas disculpas a sus lectores o en su defecto, que se ratifique en su planteamiento…… pero no: cobardemente ha dado la callada por respuesta (eso es lo que tiene el orgullo y la altanería) y seguramente esperando que escampe la tormenta, para cuando crea que ya está olvidada la cuestión, volver a publicar el mismo disparate y asunto resuelto; pero es que la cosa no acaba ahí…

Porque tenemos también un tema que le ha sido objetado en numerosas ocasiones desde este blog y que tiene que ver con su afirmación/enseñanza de que los notables del AT, eso es, los Abrahán, Isaac, Moisés, David, Daniel y todos los etc. que se quieran añadir, también reinarán con Cristo en el reino de Dios; y en donde además de otros diversos argumentos, desde este blog se le ha llamado la atención a D. Mario acerca del contenido del Sal. 45:16 y que nos muestra la imposibilidad de tal circunstancia, pues en él leemos lo siguiente:

En lugar de tus antepasados (o “padres”, según versiones) llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación nuestra).

Y es que todos sabemos que solo reinarán con Cristo sus “hermanos” y por tanto, también Hijos de Dios, según propias palabras de Jesús en su momento:

Jesús le dijo: “Deja de colgarte de mí. Porque todavía no he ascendido al Padre. Pero ponte en camino a mis hermanos y diles: Asciendo a mi Padre y Padre de ustedes y a mi Dios y Dios de ustedes”.” (Juan 20:17).

Y es que esas palabras, un Jesús ya resucitado se las dirigió a sus apóstoles, eso es, a las mismas personas con las que en vida, había establecido un pacto para un reino (Luc. 22:28-29). Sin embargo en el salmo en cuestión, claramente se nos dice que esos antepasados de Jesús, llegan a ser sus hijos, que no sus hermanos y lo cual significa que los citados personajes no son Hijos adoptivos de Dios, pues de lo contrario serían hermanos de Jesús…… y algo que se nos niega radicalmente en el salmo citado; en consecuencia, no pueden heredar el reino en calidad de reyes y sacerdotes, sino que solo pueden ser súbditos del mismo. Pero cuestión que también ha evitado entrar a discutir, limitándose a repetir la misma sandez vez tras vez (como ustedes habrán comprobado), sin explicarnos cuál es a su entender, el significado del Sal. 45:16; pero es que la cosa continúa…

Porque en nuestros últimos artículos, hemos incidido en la burrada interpretativa que comete D. Mario (y es que es un analfabeto integral en interpretación bíblica), al decirnos que la “gran muchedumbre” de sobrevivientes de la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14) también reinarán en inmortalidad con Cristo en el reino milenario (porque también van “vestidos de blanco”, según D. Mario y que ya hay que ser memo para decir eso), haciendo oídos sordos a nuestros repetitivos argumentos en contra de semejante animalada y solo digna, como hemos dicho, de un analfabeto integral en cuestiones bíblicas, así como en el arte de emplear la lógica y el sentido común…… cualidades que para algo, se supone, nos han sido concedidas. Porque si esas personas resulta que sobreviven a la citada “gran tribulación” y que culmina con la batalla de “Armagedón”, ello significa que entran con vida en el reino de Dios, por lo que obviamente no han muerto y en consecuencia no pueden (aunque vayan vestidas con prendas de Armani) participar de la “primera” resurrección y que es la que concede la inmortalidad y la condición de rey y sacerdote con Cristo, según Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad (eso es, gozarán de la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotación nuestra).

Pues bien, de esas tres enseñanzas objetadas (y hay algunas más), el Sr. Olcese no ha dicho esta boca es mía y con el agravante de que si nosotros tenemos razón (¡y la tenemos!), todos, absolutamente todos los planteamientos, artículos o comentarios que haya podido publicar D. Mario hasta el día presente, referidos a las mismas, son falsas enseñanzas. Incluida la respuesta que le da a un supuesto comunicante, en el sentido que es totalmente imposible que existan dos clases o esperanzas, eso es, una de reinar y la otra de ser súbdito de dicho reino, en un artículo del día 30 titulado “Los “comprados” de la tierra” y a la que de nuevo califica de enseñanza diabólica de los TJ; y que si dicho comunicante queda satisfecho de la misma…… pues en fin ¡qué tal será él!

Porque si los notables del AT no pueden reinar con Cristo, pero realmente sí estarán en el reino de Dios, pues en el citado Sal. 45:16 se nos dice de ellos que recibirán “nombramientos” en ese período milenario…… y por otra parte, tenemos a los sobrevivientes de la “gran tribulación” y que tampoco pueden reinar con Cristo, pero que también estarán en ese nueva tierra, puesto que han sobrevivido a la citad “gran tribulación”, solo la lógica y el sentido común nos dice que todos ellos serán súbditos de ese reino milenario y gobernado por Jesucristo y sus hermanos. Luego algo que entiende hasta el más tonto del pueblo, es que estamos hablando de dos clases, grupos, esperanzas o como se le quiera llamar: en definitiva, unos pocos que gobernarán y otros mucho más numerosos que serán gobernados…… en conclusión, dos grupos absolutamente distintos; aunque también es cierto, que una cosa es que eso lo entienda hasta el tonto del pueblo y otra muy distinta, que lo haga ese insigne “diplomado” en teología por el Instituto Baxter de Honduras (y que menuda propaganda les está haciendo, desde luego). Y es que el Sr. Olcese, o nos demuestra que estamos equivocados, o tiene que reconsiderar todo su “entendimiento” de las Escrituras, porque es que realmente no se entera de la película y no da una ni por casualidad…… ya otra cosa es que se atreva.

Nosotros, por otra parte, si le hemos dado razón del porqué está en un error D. Mario con respecto al uso de Efe. 4:11.13, porque si bien el pasaje en cuestión, dice las palabras que dicho caballero afirma que dice, no es menos cierto que está sacado de su contexto, pues no aplica a nuestros días, al no existir “santos” en la actualidad, por la razón ya esgrimida antes y además, porque actualmente no tiene Jehová ninguna organización religiosa sobre la tierra, que pueda ejercer dicha labor de “reajuste” de unos supuestos “santos”…… y algo que sorprendentemente dio a entender el propio Sr. Olcese, en su artículo del 6 de Septiembre de 2011 “El misterio de la religión falsa”, al afirmar que no había ninguna religión actual, que tuviera la aprobación de Dios; sin embargo, hoy publica exactamente lo contrario y sin que se le mueva un solo músculo de la cara.

Y damos como tema de introducción a este escrito, ese “Y es que es patético”, porque es lo que más se ajusta a la realidad, sobre la deriva de Apologista y que ha pasado de tener un blog de prestigio, en el que se podría estar de acuerdo o no, pero que era un blog de contenidos eminentemente religiosos y que se podían leer, a tener el actual bodrio en donde el 90% de su contenido o está en videos en inglés, o son traducciones automáticas totalmente inentendibles, o son noticias de prensa, bien sean económicas (y casi siempre referidas a EEUU) o de otra índole, así como una excesiva información sobre ovnis y apenas unos pocos video/artículos de corte religioso a cargo del propio Sr. Olcese y que ya ven para lo que dan; eso es en lo que se ha quedado dicho blog y que cada día lee menos gente…… al menos a nosotros cada día nos llegan más personas rebotadas de dicho blog. Pero eso sí, dentro de poco nos volverá a anunciar D. Mario la feliz “noticia” de que ya tiene “tropecientos mil” artículos más publicados en su página (pues la cantidad parece ser su único objetivo), de los que el 95%, o no se entienden o nos importan un bledo a aquellos que queremos hablar o leer de Dios y no de ovnis…… por decir algo.

Y es que dicho caballero y al igual que ocurrió en su momento con el Sr. Rivas Martínez, cuando se les pone delante una Biblia y se les enfrenta a sus brutales errores, van perdiendo fuelle y poco a poco van dejando de publicar artículos propios (pues no tienen nada que explicar o enseñar)…… ni Jehová se lo permite. Y cuando lo hacen, no es más que un disparate sobre otro disparate, como es el caso que nos ocupa; lo dicho…… son patéticos.

MABEL