Archivo para santos

EL EXTRAÑO CASO DE MAT. 27:52-53.

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 14/07/2013 by Armando López Golart

biblia 1O lo que es lo mismo, la importancia del contexto escritural en la capacidad personal para el entendimiento del texto sagrado, aunque a veces tal parece que nos lo ponen realmente difícil. Porque si en el artículo anterior hablábamos de Juan 1:1 como texto conflictivo, por ahí aparece otro pasaje que también “se las trae” (como diría nuestro castizo de guardia), un tanto “rarito” y al que vamos a intentar darle un poco de sentido, siempre usando nuestras “armas” preferidas para esos menesteres, como son la capacidad de leer correctamente y luego razonar con lógica y sentido común sobre aquello que se lee, no sin antes y como acabamos de mencionar, de haberlo pasado por el cedazo del contexto general del registro sagrado.

Y es que algo que saben aquellos que con cierta asiduidad siguen este blog, tiene que ver con la importancia que damos a dicho contexto escritural, como método infalible para determinar la veracidad de determinados pasajes y que a veces resultan ya de entrada totalmente incomprensibles, acabando por sumirnos en la más profunda de las perplejidades. Y ello viene a cuento, de que buscando determinada información para uno de nuestros artículos, nos topamos con la explicación que se daba de uno de esos pasajes “raritos” que nos llenó de sorpresa, no tanto por la explicación que del tal se nos ofrecía (que también), sino por el pasaje en sí mismo y que por mucho tiempo había pasado totalmente desapercibido para nosotros, pues es una porción escritural que ahí está y que puesto que no tiene relación directa con ningún tema bíblico que precise de su asistencia para aclarar algo (más bien lo que hace y si nos lo permiten ustedes, es enredar más las cosas), es un pasaje en el que muy pocas personas han reparado…… y estaríamos hablando de Mat. 27:52-53 y en dónde se lee como sigue:

Se abrieron los sepulcros y muchos cuerpos de hombres santos que habían muerto se levantaron; 53 y salidos de los sepulcros después de la resurrección de él (de Jesús), fueron a la santa ciudad y aparecieron a muchos.” (Versión RVA 1989). (Acotación nuestra).

Honestamente afirmamos, que aunque entendemos lo que nos dice, no tenemos ni la menor idea de lo que se nos está hablando, ni con que se relaciona y lo qué es más, de que pinta ahí dicho pasaje; porque lo que el tal nos dice en síntesis, es que en el momento de morir Jesús y como consecuencia del fuerte terremoto que siguió inmediatamente a su fallecimiento, los sepulcros fueron abiertos (antiguamente en Israel, la mayoría de sepulcros estaban excavados en la roca), sus “moradores” expulsados de los mismos y según se nos da a entender, vueltos de nuevo a la vida y que entrando en Jerusalén, fueron vistos por muchas personas…… este es el resumen de lo que se nos relata en ese pasaje y que hasta donde nosotros entendemos, sencillamente nos parece un disparate. Pero no es menos es cierto, sin embargo, que muchos son los autores de artículos bíblicos que sostienen la veracidad de ese supuesto acontecimiento y apoyándose para ello en Efe. 4:8, en donde nos afirman dichos “entendidos”, que el propio Pablo reconoce como real esa resurrección de “santos”, según entienden de las siguientes palabras:

Por lo cual él dice: “Cuando ascendió a lo alto se llevó cautivos; dio dádivas en hombres”.”

Decir de entrada, que el entendimiento por parte de esos autores de las palabras de Pablo es como mínimo manifiestamente mejorable y por aquello de ser suaves, pues en las mismas el apóstol ni remotamente se refería a este acontecimiento que estamos analizando, sino a otra cosa que no viene ahora al caso. Y para probar que ello es así, noten que mientras Pablo supuestamente afirma que Jesús “se llevó” con él a cautivos, eso es, que se los llevó con él al cielo, en el pasaje objeto de análisis no se nos dice nada parecido, sino que lo que se nos dice es que cuando Jesús resucitó, los supuestos “resucitados” entraron en Jerusalén y se manifestaron a mucha gente. Pero es que además y si ustedes leen los versos 9 y 10, verán que allí Pablo dice que puesto que Jesús fue el único que “descendió” del cielo, también fue el único que ascendió al cielo, lo que descarta totalmente la idea de acompañamiento alguno en su viaje al Padre; y error producido, por no haberse leído esos señores el contexto de ese verso ocho (o sea, el 9 y el 10) y haberlo dado por bueno, sencillamente porque decía aquello que les interesaba que dijera para mantener su planteamiento y algo que es muy común, entre aquellos que presumen de “entendidos” en el conocimiento escritural…… y a eso se le llama, sacar un texto de su contexto.

Por lo que nosotros continuamos pensando que algo raro ocurre con ese pasaje, porque analizado con un poco de lógica y sentido común y siempre desde el necesario contraste con el contexto general de las Escrituras (que es la verdadera vara de medir sobre la veracidad de cualquier pasaje bíblico), resulta ser en conjunto un auténtico disparate; y es cierto que sobre dicha porción de Mat. 27:52-53 se dan todo tipo de interpretaciones cuando buscas un poco más de información, pues mientras unos lo definen como una resurrección adelantada (unas primicias) de algunos de los “ungidos” que en un futuro gobernarán con Cristo en el reino milenario, otros dicen que son los 24 ancianos de Rev. 4:4 y que representan al entero grupo de aquellos elegidos que en un futuro reinarán con Cristo por mil años. Por supuesto, que seguramente habrá más interpretaciones acerca de ello y todas ellas tan disparatadas como estas; y es que cuando se intenta interpretar un pasaje que en sí mismo ya es un total contrasentido y que solo porque está ahí, ya parece que haya que decir algo sobre él, ocurren esas cosas. Sin embargo nosotros, desde este blog y conscientes de que ello comporta algún riesgo, nos decantamos por afirmar que dicho pasaje no tiene sentido alguno tal como está vertido y de ahí la duda, de si el contenido del mismo se ajusta al contenido del manuscrito original o no…… y que sinceramente creemos que no, a menos que alguien nos demuestre lo contrario.

Y es que debemos de tener en cuenta, que cuando leemos la Biblia no estamos realmente haciendo tal cosa, sino que lo que estamos haciendo es leer el resultado de copias, de otras copias, de más copias, que a su vez, fueron copiadas de otras copias de los manuscritos originales de la Biblia y todas ellas transcritas a mano, por un espacio de tiempo de más o menos 1.400 años, momento en el que apareció la imprenta. Luego un simple e involuntario error en un signo ortográfico, de uno de los primeros copistas del texto sagrado (por poner un ejemplo) corregido y aumentado en el tiempo, podría llegar a derivar en que un texto que leemos hoy, nada tenga que ver con su versión original y como nos maliciamos que ocurre, con el que nos ocupa hoy. Añadámosle a eso y a través de los siglos, las distintas “conveniencias” (que también es el caso) de algunos de sus traductores u organizaciones religiosas que avalaban y financiaban dichas traducciones (no nos olvidemos de este “pequeño” detalle) y verán lo razonable de nuestra objeción; pero claro, quizás el sincero y voluntarioso estudiante de la Biblia, sobre todo el principiante en estas lides (como todos hemos sido, en nuestros inicios), podría objetar lo siguiente: ¿Pero no nos dice Jehová, en Rev. 22:18-19, que no se puede quitar o añadir algo a Su Palabra? Pues no, querido amigo, ahí no nos dice esto; y si no se lo cree, acompáñenos en la lectura de esa porción escritural, con un mínimo de atención:

Estoy dando testimonio a todo el que oye las palabras de la profecía de este rollo: Si alguien hace una añadidura a estas cosas, Dios le añadirá a él las plagas que están escritas en este rollo; 19 y si alguien quita algo de las palabras del rollo de esta profecía, Dios le quitará su porción de los árboles de la vida y de la santa ciudad, cosas de las cuales se ha escrito en este rollo.”

Luego de lo que aquí se nos habla, es de las consecuencias que comporta el llevar a cabo esa felonía, o sea, el voluntariosamente alterar el sentido de un pasaje en un sentido u otro, para beneficio propio…… el mero hecho de que las Escrituras contemplen una respuesta adecuada a dicha delictiva actitud, ya es indicativo de que la posibilidad de llevar a cabo tal acción continúa estando ahí y que como en algunas traducciones se observa, es un mal bastante extendido. Súmenle a ello, la lógica incidencia del error humano y se darán cuenta del porqué, muchos recomendamos constantemente tener muy en cuenta el contexto general del registro sagrado, para llegar a un correcto entendimiento acerca del sentido razonable de cualquier texto…… y que no se trataría de otra cosa, más que de comparar lo que nos dice un pasaje determinado, con lo que de ese tema se nos habla en distintas partes de la Biblia, pues eso es el contexto general.

Porque afortunadamente ese contexto general es lo único que no puede ser alterado, ya que para ello se tendría que cambiar el registro bíblico de arriba a abajo y eso es imposible, porque entonces ya no estaríamos hablando de la Biblia, sino de otra cosa muy distinta; por lo tanto, si se ajustan tanto el pasaje como el entendimiento que del mismo tenemos, a lo contrastado con el resto de las Escrituras, es correcto el pasaje y también nuestro entendimiento acerca de este…… y si por el contrario no es así, algo raro pasa: o que nosotros no damos con la “tecla” o que el texto del que se trate sea una “castaña pilonga” como es el caso que nos ocupa. En llegando a este caso, solo hay una cosa que no podemos hacer y que es el dudar de la Palabra de Dios; pues tenemos que tener la completa seguridad de que esta, jamás se contradice…… por lo que el error o bien está en nosotros, o bien en la porción bíblica que estemos analizando y por las razones que ya les hemos apuntado.

Y eso es lo que nos ocurre con el pasaje que estamos considerando de Mateo 27:52-53, ya que este no cuadra con el resto del contenido bíblico, porque veamos: de entrada, tenemos la circunstancia de que la figura de los “santos” o “ungidos” que como tal “clase” tenían que gobernar con Cristo en el reino de Dios (Dan. 7:18), todavía no existía en el momento de la muerte de este, pues no fue sino hasta 50 días después de producido dicho acontecimiento y merced al derramamiento del espíritu santo ocurrido en el Pentecostés de 33 E.C. sobre los apóstoles, reconociéndolos como Hijos adoptivos de Dios, por tanto hermanos de Jesucristo y en consecuencia, herederos del reino como gobernantes en el mismo, cuando apareció esta clase de personas identificadas como los “santos”, o “elegidos” o en todo caso, de los llamados “ungidos” y considerados por Dios como Sus Hijos adoptivos. Por otra parte, un hecho de tal magnitud y que algunos estudiosos califican de “histórico”, tendría que haber dejado una huella indeleble entre sus contemporáneos y por supuestísimo, en el registro escrito que dejaron los evangelistas; como así lo hicieron, por ejemplo, con las resurrecciones realizadas por Jesús (la hija de Jairo, el hijo de la viuda de Naín y la de Lázaro), la de Pedro resucitando a Tabita (o Dorcas), o la de Pablo, sobre un joven llamado Eutico y por supuesto, la del mismísimo Jesús.

Sin embargo y sorprendentemente, no hay ni el más mínimo rastro de este acontecimiento en ninguna otra parte de las Escrituras, ni ninguna mención de ello registrado en la historia seglar por algún historiador o cronista de la época, como por ejemplo, Tácito, Suetonio, Flavio Josefo o Plinio el Joven. Pero el más sorprendente silencio sobre dicho acontecimiento, lo encontramos en la encendida defensa que Pablo realizó acerca de la resurrección, según 1 Cor. 15 y que si bien hace referencia a la de Cristo, en ningún instante menciona nada acerca de otra multitudinaria resurrección y de cuya veracidad, de haber ocurrido en realidad, aún podrían certificar en ese momento muchas personas de Jerusalén: “…… y salidos de los sepulcros, después de la resurrección de él, fueron a la santa ciudad y aparecieron a muchos.” (Verso 53). Y tengamos en cuenta que de haberse producido algo semejante, Pablo de ninguna manera habría desaprovechado la oportunidad de citar de ello y así dar más peso a sus argumentos en defensa de la resurrección de los muertos…… sin embargo, silencio total y absoluto sobre dicha cuestión, por parte del citado personaje.

Cierto es, que algunos autores actuales y para sostener una explicación mínimamente razonable, afirman que la resurrección de dichos “santos” nada tenía que ver con las siguientes, en el sentido de que fueran para vida eterna o para juicio y que esas personas, al igual que Lázaro y los demás citados, volvieron a morir. Pero es que resulta que según Rev. 20:6, los “santos” que tienen que reinar con Jesucristo y de estos es de los que se nos está hablando en dicho pasaje, se levantan ya con inmortalidad concedida…… luego si esos personajes volvieron a morir ¿de qué resurrección se nos está hablando? Luego ¿qué finalidad tenía tal supuesta resurrección? ¿Para qué se llevó a cabo dicha resurrección y siempre en el bien entendido, que dicho pasaje fuera el relato de un acontecimiento verdadero? Porque aun aceptando cualquiera de los diversos argumentos señalados con anterioridad y que pudieran dar autenticidad de este hecho, quedaría la cuestión de porque algo tan espectacular e insólito como una resurrección masiva y que habría removido los cimientos de la propia Jerusalén, no hubiera sido mencionado en ningún momento por los autores de los restantes tres evangelios, así como por el metódico Lucas en el libro de su autoría, Hechos de los Apóstoles…… por tanto es del todo punto incomprensible que de producirse semejante evento, no haya constancia de ello ni en el registro bíblico, ni en las crónicas de la época; sin embargo, sorprendentemente así es la cosa, pues nada de nada se nos habla de ello en ningún sitio y por lo que fuera de toda duda, queda claro que dicha resurrección no ocurrió. Además del hecho de que dicho pasaje no parece apuntar en esa dirección, porque hay otra circunstancia que hace que sea el propio pasaje el que se contradiga a sí mismo; y que para constatar dicha circunstancia, consideremos de nuevo Mat. 27, pero ahora partiendo del versículo 50 hasta el 53 y en la misma versión RVA 1989:

Pero Jesús clamó otra vez a gran voz y entregó el espíritu. 51 Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. La tierra tembló y las rocas se partieron. 52 Se abrieron los sepulcros y muchos cuerpos de hombres santos que habían muerto se levantaron; 53 y salidos de los sepulcros después de la resurrección de él (la de Jesús), fueron a la santa ciudad y aparecieron a muchos.” (Acotación nuestra).

De esta lectura se desprende, que de haberse producido la resurrección de algunos “santos” de los que tenían que reinar con Cristo, como sostienen la mayoría de autores bíblicos, esta tuvo que acontecer en el mismo instante de la muerte de Jesús; luego y a bote pronto, nos encontramos que ni la futura resurrección de Rev. 20:6 y que acontece en la segunda venida de Jesucristo, sería la primera resurrección, ni Jesucristo podría ser considerado las primicias (Jesús resucitó tres días después de esa supuesta resurrección de “santos”), según el orden establecido por Pablo, bajo inspiración divina:

Pero cada uno en su orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.” (1 Cor. 15:23).

Luego de nuevo nos muestra Pablo aquí, que no tenía ni la más remota idea de semejante acontecimiento y con lo cual, podemos observar el desajuste entre ambos pasajes, eso es, de Rev. 20:6 y 1 Cor. 15:23, con Mat. 27:52-53; pero hay otro dato, por demás curioso e inexplicable: si seguimos el relato de forma cronológica de los acontecimientos de Mat. 27:50-53, tenemos que si bien dichos personajes “resucitan” en el mismo momento de morir Jesús, resulta que no salen de los sepulcros, ni aparecen públicamente, hasta tres días después de ser resucitados y coincidiendo con la resurrección de Jesús…… ¿tendría eso algún tipo de lógica? Evidentemente no, luego vemos que todo lo que rodea a este pasaje, como que es un poco forzado, extraño y rocambolesco: en definitiva, incoherente y contradictorio dentro del contexto bíblico. Por eso nosotros nos decantamos por pensar, que dicho texto ha sido deformado en el transcurso del tiempo, hasta quedar en ese sinsentido del que estamos hablando; no obstante, la TNM de los TJ y a diferencia del resto de las distintas versiones bíblicas a las que hemos tenido acceso y que traducen dicho pasaje según lo hemos transcrito, vierte Mat. 27:50-53 de la siguiente manera:

De nuevo clamó Jesús con voz fuerte, y cedió su espíritu. 51 Y, ¡mire!, la cortina del santuario se rasgó en dos, de arriba abajo y la tierra tembló y las masas rocosas se hendieron. 52 Y las tumbas conmemorativas se abrieron y muchos cuerpos de los santos que se habían dormido fueron levantados 53 (y algunas personas, saliendo de entre las tumbas conmemorativas después que él fue levantado, entraron en la ciudad santa) y se hicieron visibles a mucha gente.”

Noten el paréntesis aclaratorio del versículo 53, en un intento por parte de los TJ (queremos imaginar), de hacer más razonable, lógico y entendible el pasaje de Mat. 27:52-53, pero que en todo caso no pasa de ser una mera hipótesis voluntariosa, porque no existe posibilidad alguna de contrastar dichas palabras en ningún otro lugar de las Escrituras, o en su defecto, con algún tipo de información de la época sobre un acontecimiento de tal magnitud y que nos permitiera saber qué realmente es lo que pasó…… al menos, hasta donde nosotros entendemos.

Por lo tanto y puesto que queda abierto el campo a la especulación, nosotros vamos a aportar nuestro granito de arena, amparándonos eso sí, en lo que entendemos como un razonamiento lógico y de sentido común del contexto general de las Escrituras, aventurando por ello que lo que ocurrió fue lo siguiente: como consecuencia del violento terremoto que se produjo en el momento de la muerte de Jesús (v. 54), el terreno se resquebrajó y con él, las tumbas excavadas en la roca a modo de nichos (costumbre en Israel) fueran rotas violentamente y lo que hizo que los cadáveres contenidos en ellas fueran expulsados al exterior, quedando expuestos a la vista de los que por allí pasaban…… los cuales entrando en Jerusalén, fueron los que explicaron el dantesco espectáculo a los habitantes de la misma y con los que se toparon al entrar en ella. Y esa es la opción más razonable que se nos ocurre y que creemos que es lo que la versión TNM de los TJ quieren dar a entender al personal, para dar sentido a un pasaje que no tiene ninguno, al menos tal como es vertido en la inmensa mayoría de las traducciones bíblicas que tenemos a mano.

No obstante y como la citada versión también tiene sus fallos, de nuevo queda validada la idea de que para un correcto entendimiento de lo que realmente nos quieren decir las Escrituras, nada como el ajustarse a los contextos, tanto el más inmediato al pasaje del que se trate, así como de su relación con el contexto general del registro escritural…… ello, junto a una buena técnica de lectura y una no menos valiosa capacidad de razonar con lógica y sentido común sobre aquello que se ha leído, nos permitirá, no solo entender el contenido del mensaje divino, sino el “descifrar” algunos pasajes que como el analizado, tal parece que fueron escritos aposta para “darnos el día”.

MABEL

 

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¡NOTICIÓN! APOLOGISTA MARIO OLCESE RECONOCE, IMPLÍCITAMENTE, HABERSE EQUIVOCADO EN OTRA DE SUS “GRANDES” ENSEÑANZAS.

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 25/03/2013 by Armando López Golart

extra-extra-newspaperPero que de ser eso así y lo es, resultaría que de nuevo nos ha estado engañando desde hace años con otra de sus disparatadas ocurrencias y encima, como en el caso de los “millones, miles de millones” que con Cristo tenían que reinar, de tan infausto recuerdo y primer error reconocido, después de habernos estado discutiendo hasta la saciedad nuestra objeción ante tan disparatado planteamiento y al que nos vamos a referir a continuación. Para ello, recordemos en primer lugar, el planteamiento que el Sr. Olcese aún mantenía hace tan solo un par de meses y refiriéndose a personajes del AT, tales como los Abraham, David, Daniel, Noé, Moisés, etc., etc., etc. y que comúnmente se les identifica como los “notables” o “santos” del AT, en el video/artículo “¿Qué premio recibirán los notables o beneméritos fieles del antiguo testamento?” (13/01/13) y rebatido constantemente desde este blog (y ahí está la hemeroteca, por si D. Mario tiene alguna duda), en el sentido de que estos “notables” reinarían durante el milenio junto a Cristo…… y artículo del que, como tenemos por costumbre, transcribimos algunos fragmentos para probar la veracidad de nuestra afirmación:

Esto muestra claramente que la iglesia de la Edad del Evangelio es realmente añadida a, y perfeccionada con, los fieles pre-cristianos comenzando con Abel y terminando con Juan el Bautista.

Algunos de estos antiguos que fueron “llamados” por Dios incluyen a Noé, Abraham, Moisés, Rut, Jonás, Isaías, Jeremías, Ezequiel, todos los profetas y de todos los escritores de la Biblia, por nombrar sólo algunos.”

Y prescindiendo que en ese listado de los “llamados” por Dios a reinar con Su Hijo, el Sr. Olcese y en una muestra más de su supina ignorancia del contenido escritural, nos coloca a Rut (una mujer) entre estos y dando a entender con ello, que las mujeres también pueden reinar con Cristo, cuando la realidad bíblica nos muestra que estas no pueden participar en el gobierno del reino, ni en nada que implique autoridad sobre el varón (ver nuestro artículo “Ungidos…… ¿y ungidas?” del 14/07/11), el hecho que queremos destacar es que D. Mario y hace de ello solo un par de meses, aún nos estaba diciendo que personajes destacados que vivieron siglos antes de Jesucristo, sin lugar a duda alguna reinarían con este en el reino de Dios; unos párrafos más adelante en el artículo del que estamos citando, nos confirma esta idea al decir lo siguiente y añadiendo más contundencia a su argumento:

Concluyendo en el verso 40, se da a entender que los notables del AT recibirían su “mejor resurrección”, junto con los fieles de la edad de la iglesia evangélica cristiana.

Lo que se quiere dejar bien establecido es que los beneméritos de la antigüedad y de la Iglesia, tendrán la misma posición y destino privilegiado JUNTOS.” (Negritas nuestras).

O como ya hemos apuntado, que dichos personajes como un todo, eso es, los “santos” del AT (Abraham, David, Daniel, Moisés, ect.), más los “santos” del primer siglo o la época del evangelio, los Pedro, Pablo, Juan, etc., etc., reinarán todos ellos junto a Cristo en el venidero reino de Dios…… y planteamiento al que desde este blog nos hemos opuesto desde un principio como piratas berberiscos (por aquello de que dicen que fueron los peores), con nulos resultados, obviamente. Sin embargo, dicho planteamiento sostenido por años en multitud de artículos de Apologista y causa de numerosos enfrentamientos entre dicho caballero y los autores de este blog, de pronto ha sido desechado y cambiado por otro de un plumazo, sin decir nada del porqué de dicha decisión. Y es que si ustedes han estado al tanto de los últimos videos del Sr. Olcese, habrán notado que este ha estado enseñando y sin dejar resquicio a la duda, que los que reinarán con Jesucristo durante el milenio y apoyándose para ello en Rev. 20:4, son ahora aquellos que habrán sido muertos durante la venidera “gran tribulación” a manos de la “bestia” (Rev. 11:7), por resistirse a someterse a ella y aceptar su “marca”…… algo que pueden ver y oír, entre los minutos 16 al 20 de grabación en su video “No, Don Armando, usted debe responderme esto primero…” (12/03/13) y en donde esa catástrofe intelectual con patas, que responde al pomposo nombre de Apologista Ing. Mario A. Olcese Sangineti y diplomado en teología por el Instituto Baxter de Honduras, nos deja perfectamente claro además ¡pásmense ustedes!, que esas personas mencionadas resultan ser los miembros de la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9 y que ya tiene delito la cosa, pues lo que se nos dice de esa muchedumbre incontable, es esto:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.” (Rev. 7:13-14).

Luego es obvio que dicha “gran muchedumbre” la componen personas que no han muerto durante la citada “gran tribulación”, sino que como nos dice el pasaje en cuestión, estas “salen” de ella y lo cual significa que sobreviven a la misma, por lo que pasan con vida al reino de Dios…… luego si los miembros de esta “gran muchedumbre” resulta que no han muerto durante la “gran tribulación” y si hacemos caso a lo que nos “enseña” ahora el propio Sr. Olcese, razonablemente no pueden reinar con Cristo en el milenio; recordemos que dicho “caballero” se apoya para defender su nuevo planteamiento, en una catastrófica interpretación de Rev. 20:4 (en otro artículo hablaremos de ello), en donde se lee lo siguiente:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (en definitiva, asesinados) por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje, ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Acotación nuestra).

No obstante, el Sr. Olcese se ratifica en lo afirmado, en el reciente video/artículo “¡La prueba irrefutable de que la grande muchedumbre reinará con Cristo!” (18/03/13) y en donde nos repite en varias ocasiones (y ahí tienen el video para comprobarlo, queridos lectores) que esos que han de reinar durante el milenio, tienen que aparecer en los “últimos tiempos”, eso es, durante la “gran tribulación” aún por venir, pues este “nomber one” de la interpretación bíblica y según nos dice ahora (y en total contradicción, con lo que nos estuvo diciendo por años y hasta hace unos días), solo aquellos que enfrentan dicho evento y son “degollados” o asesinados en el mismo, por no aceptar la marca de la “bestia”, son los que han de ocupar tan regia posición. Y enfoca su atención, como ya hemos señalado, hacia la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9, sencillamente porque van vestidos de blanco y que solo significa en terminología bíblica, que uno tiene la aprobación de Dios…… nada más; pero que como acabamos de ver en la lectura de Rev. 7:13-14 y repetimos el argumento para énfasis, estaríamos hablando de personas que lejos de morir asesinadas en dicha “gran tribulación”, resulta que “salen” de ella, o sea, que sobreviven a la misma y por lo que pasan con vida al reino de Dios. Luego lo que dicho “iluminado” realmente nos está diciendo es una cosa totalmente disparatada, pues no puede ser que los asesinados por la “bestia”, luego muertos en defensa de su fe e integridad para con Cristo durante la “gran tribulación” (según Rev. 20:4), sean los mismos que al final de la misma “salen” o sobreviven a ella; por lo que no nos negarán que la cosa y como animalada, no está nada mal…… ¡y encima va el tío y se lo cree!

Pero es que dejando tan esperpéntica barbaridad aparte y centrándonos en el punto al que queremos llegar, resulta y resumiendo el tema, que en dicho video el Sr. Olcese nos asegura enfáticamente que esos futuros reyes y sacerdotes, son personas que han de pasar forzosamente (eso nos afirma dicho “caballero”) por la “gran tribulación” aún por venir, para adquirir dicho privilegio y en virtud de su resistencia franca a la “bestia” y al “anticristo”. Por lo tanto y ya yendo al tema de fondo, si ello fuera así, como con tanta convicción y despliegue de argumentos nos plantea el Sr. Olcese, resultaría que lo por él tantos años defendido en el sentido de que los notables del AT también reinarían al lado de Jesucristo (algo de lo que hace solo un par de meses aún afirmaba, según hemos leído), se va a hace puñetas pues estas personas fallecieron hace milenios y por lo tanto no pueden enfrentar de ninguna manera dicha “tribulación”…… con lo cual, es de todo punto imposible que cumplan con el requisito exigido por Rev. 20:4 de morir “ejecutadas con hacha” o asesinadas por la “bestia” durante la misma y conseguir con ello, el alcanzar el privilegio de sentarse en tronos al lado de Jesucristo:

Porque los vivos tienen conciencia de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto, ni tienen ya más salario, porque el recuerdo de ellos se ha olvidado. 6 También, su amor y su odio y sus celos ya han perecido y no tienen ya más porción hasta tiempo indefinido en cosa alguna que tenga que hacerse bajo el sol.” (Ecle. 9:5-6).

Y requisito necesario, el sufrir una muerte de martirio para reinar con Cristo, que hace años viene discutiéndonos dicho caballero, pues este nos decía que se podía reinar sin morir en defensa de la fe de uno. Recordemos, entre otros, el artículo “¿Es necesario morir en el martirio para reinar con Cristo?” (29/09/11), en el que rebatía nuestra afirmación en sentido contrario sobre dicho planteamiento y en donde podíamos leer, por ejemplo, esto:

Es decir, lo que Don Armando López está diciendo alegremente, es que todos aquellos que serán reyes y sacerdotes con Cristo en su reino deberán primero morir martirizados como lo fue él mismo, y así merecer resucitar a su misma semejanza con vida inmortal. Y para sostener esta tesis, López esgrime el pasaje de Romanos 6:5, donde dice: Porque si fuimos plantados juntamente con él en la SEMEJANZA de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección”. Pues bien, si tomamos literalmente lo que Pablo les dice aquí a los Romanos, ¿qué pasará con el apóstol Juan, quien, según todas las evidencias disponibles, no murió asesinado sino desterrado en la isla de Patmos? ¿Acaso el no reinará con Cristo por haber muerto de viejo? ¿Realmente tendríamos acaso que morir a la misma semejanza de su muerte, es decir, en una cruz, para poder reinar con Cristo en su reino?

Creo que la correcta explicación de Romanos 9:5 está en los versos 3 y 4, en donde se lee lo siguiente: ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”. Así que, guiándonos por el contexto, lo que Pablo quería decir es que si somos sepultados en su muerte por el bautismo, resucitaremos a su semejanza. Aquí Pablo no está en ningún momento hablando de morir físicamente en el martirio, sino morir y ser sepultados por Cristo en el bautismo. Es el bautismo que no faculta a resucitar a la semejanza de Cristo en novedad de vida. Y sin duda, cuando resucitemos de la tumba, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es (1 Juan 3:2).

Y finalmente, si hay algo que se nos pide para reinar con Cristo es vencer, no necesariamente morir como mártires, sino vencer. Y uno puede vencer sin tener que morir asesinado por causa de Cristo.

Por lo tanto, lo que dice Don Armando López Golart, en el sentido de que uno debe morir martirizado primero antes de poder reinar lado a lado con Cristo, simplemente no es verdad.” (Negritas nuestras).

Sin embargo y sorpresivamente, acabamos de ver que D. Mario y dando un giro de 180 grados con respecto de su anterior “enseñanza”, lo que nos está diciendo ahora y en ese video del 19/03/13 mencionado y del que vamos a citar a partir de ahora, es todo lo contrario de lo que defendió por tanto tiempo y con lo que de nuevo da la razón a un servidor en mi planteamiento por tanto tiempo mantenido, pues ahora nos dice que solo reinan con Cristo “aquellos que han sido “degollados (eso es, asesinados) por causa del testimonio de Jesús” (minuto 1’30 a 2’30 de grabación) y que es lo que desde este blog y como afirma el propio Sr. Olcese en la transcripción hecha de sus palabras, siempre se ha defendido…… lo que aparta, en todo caso y de forma definitiva de la gobernación del reino, a los notables del AT y por lo que estaríamos hablando de una total rectificación de un planteamiento que hasta hace pocos días estaba enseñando aún.

Pero no queda ahí la cosa, pues no solo con dicho nuevo planteamiento se borra de un plumazo a los notables del NT de participar en el gobierno del reino, sino que en ese nuevo enfoque dicho “caballero” nos afirma algo que, por otro lado, rompe ya totalmente con la coherencia de las Escrituras…… porque si se nos dice con referencia a aquellos que han de reinar durante el milenio al lado de Jesucristo, que “no estamos hablando” de personas del primer siglo y eso es lo que nos dice este indocumentado desde el minuto 4’20 al 6’40 de grabación, ello supone que se quedan también fuera de la gobernación del reino, los propios apóstoles y a los seguidores de estos (Juan 17:20) y con los que Jesús en su momento, pactó lo siguiente:

Sin embargo, ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; 29 y yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino, 30 para que coman y beban a mi mesa en mi reino y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.” (Luc. 22:28-30).

Recordamos, no obstante y con respecto a esa extraña afirmación, en el sentido de que “no estamos hablando” (y afirmación que hace concretamente en el minuto 4’20/25 de grabación) de personas del primer siglo para ocupar dicha posición de reyes al lado de Jesucristo y ya en el colmo del disparate, que el mismo Sr. Olcese decía lo siguiente, en su artículo del 12/10/2010, titulado “Estar con Cristo ¿qué implica esta frase?”:

Pero lo cierto es que Jesús vino a los Suyos para buscar herederos de su reino, y éstos, por supuesto, eran una manada pequeña comparados con los gentiles del mundo entero. Pero una vez que la mayoría de Su pueblo natural rechazó la oferta del reino, Jesús llamó a los gentiles a través del ministerio de Pablo, y a éstos, les dijo: “Si sufrimos, también REINAREMOS con él; Si le negáremos, él también nos negará” (2 Timoteo 2:12). Así que una participación activa en el reino también le fue ofrecida a una grande multitud de conversos gentiles.” (Negritas nuestras).

Que Jesús vino a buscar a aquellas personas que tenían que gobernar con él y que las encontró, queda palmariamente demostrado y sin que nos lo tenga que decir el Sr. Olcese, por el registro del NT y que nos habla de las personas que tenían dicha esperanza y de las cartas que se cruzaron entre ellas, por lo que no se entiende la salvajada que dice ese indocumentado al afirmar que no podemos estar hablando de personas del primer siglo como reyes en el milenio y con lo que está negando la veracidad de la propia Escritura. Porque si de algo es de lo que no podemos estar hablando, en todo caso es de aquellos que pasan por la venidera “gran tribulación” y sobreviven a la misma, como de futuros reyes en el reino de Dios y como nos acaba de afirmar ese analfabeto estructural…… y es que ¡cuidadito la empanada mental que lleva ese sujeto y que encima pretende darnos lecciones!

Porque el monumental disparate que nos acaba de plantear ese perverso personaje, solo al alcance de un indigente intelectual, rompe con todos los esquemas de la lógica y la razón, sobre los que se apoya el relato bíblico…… y es que no tiene ni la más ligera idea de lo que dice, porque es inconcebible para una mente medianamente amueblada, el descartar y en contra de lo que dice el NT, a esos primeros seguidores de Jesús y con los que este hizo precisamente un pacto para un reino (Luc. 22:28-30), como gobernantes en el mismo y afirmar que solo los que pasen por la gran “tribulación final” que ocurrirá en nuestros días y “venzan” en ella, muriendo como mártires de la “bestia”, ocuparán el cargo de reyes en el milenio; y afirmación que tienen en el minuto 3’20/58 de la citada grabación, en donde literalmente se nos dice lo siguiente de aquellos que con Jesucristo han de compartir reino:

“…… estos individuos son creyentes, que “fueron” fieles…… o que “serán” fieles en todo caso, cuando se produzca la “gran tribulación” en los últimos tiempos, cuando aparezca la “bestia” y el llamado “anticristo” y por supuesto el “falso profeta” que va a incentivar la aplicación de la “marca de la bestia” en la mano o en la frente de los hombres…… y esto nos está hablando de los últimos tiempos…”.

Entonces y si estamos hablando de una selección de gobernantes del reino aún futura, solo hay que entender que si bien hasta el día de hoy, no se sabe quiénes serán aquellos que superarán la prueba en su enfrentamiento con la “bestia”, el “anticristo” y el “falso profeta”, si conocemos a aquellos que no lo podrán hacer, por no poder afrontar dicha “gran tribulación” que les dé la oportunidad de manifestar su lealtad hasta la muerte, pues fallecieron hace milenios y que son los notables del AT, eso es, los Abraham, David y compañía, lo que les aparta obviamente del reinar con Cristo. Porque eso y no otra cosa, es lo que nos dice ese ignorante patológico en sus actuales artículos y con lo que es obvio que rectifica su anterior enseñanza en la que afirmaba que esos notables del AT sí reinarían con Cristo en el milenio…… y con lo que cambia una animalada, por una salvajada.

Luego queda claro entonces y como en el caso de los “millones, miles de millones” y que según ese “espantajo verbenero” que es Apologista Mario Olcese, tenían que ejercer la gobernación real durante el milenio al lado de Jesucristo, que de nuevo nosotros en este blog teníamos toda la razón del mundo, al pronunciarnos en el sentido que esos personajes del AT no podían en manera alguna reinar en el milenio, a menos que se violentara, entre otros pasajes, el Sal. 45:16 y del que aún esperamos un “análisis a fondo” a cargo de tan “iluminado” caballero. Pero claro, es que dicha rectificación o “marcha atrás” del Sr. Olcese en esta “preciosa” enseñanza (así llama en uno de sus videos a sus disparatadas ocurrencias) y que como ya hemos señalado, también aparta a los apóstoles y a los seguidores de estos, de la posibilidad de reinar con Cristo en el reino de Dios, conlleva una derivada muy interesante, pues recordemos que lo que nos está diciendo ahora por activa y por pasiva el Sr. Olcese en su nuevo planteamiento, es que solo aquellos que sufran muerte de martirio durante la venidera “gran tribulación”, o sea, asesinados en defensa de su fe por su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta” y el “anticristo”, son los que gobernarán al lado de Jesucristo.

Y la derivada tiene que ver, con la situación en la que a partir de este momento quedan esos notables del AT, pues si con su nueva “salvajada” el Sr. Olcese ya ha excluido a estos personajes de reinar junto a Cristo durante el mandato milenario de este y eso es lo que ha hecho, dado que después de muertos ya son totalmente ajenos a cualquier cosa que pueda suceder en el mundo de los vivos (recuerden Ecle. 9:5-6), solo les quedan a esos “santos” dos alternativas: o la de ser y como desde este blog siempre se ha afirmado, súbditos del reino (muy cualificados, eso sí, pero súbditos en definitiva) y para lo cual, tendría que existir una “segunda” resurrección durante el milenio y algo que nosotros damos por sentado, resulta que al negar dicha posibilidad sistemáticamente el Sr. Olcese de forma tajante, ello llevaría a dichos personajes a la segunda alternativa y que tiene que ver con el ser destruidos eternamente, en la segunda resurrección de los “injustos” o “inicuos” al final de los mil años y que es la doctrina que defiende el Sr. Olcese. Porque recordemos y por si ustedes no lo saben, que para el Sr. Olcese no hay tal como una segunda resurrección durante el período milenario, sino una al final del mismo y para juicio o destrucción de los “injustos”, lo cual añade más confusión (si ello es posible) a lo que nos dice dicho “enterao” en su nueva enseñanza. De hecho y si ustedes leen con un poco de atención, cuales son las creencias de dicho personaje y expuestas en un conjunto de 20 disposiciones insertadas al inicio de su blog, verán que la número 8 dice como sigue:

Creemos en la destrucción eterna de los impíos, cuando éstos sean resucitados para juicio.”

Eso ocurre y según ese “genio” de la interpretación bíblica y otros “ilustrados” como él, al final del milenio y en función de un disparatado “razonamiento” sobre Rev. 20:5.…… pero que de ser así, nos encontraríamos con un nuevo conflicto bíblico, pues al no poder pasar por la “gran tribulación” aún por venir, los apóstoles de Jesús y a los que este prometió tronos, resulta que al igual que los notables del AT o bien pasarían a ser súbditos del reino mediante dicha segunda resurrección y en el caso de haberla, o en su defecto, ser también destruidos eternamente en la segunda resurrección de juicio, al término de los mil años…… pero es que en este caso, ninguna de estas dos opciones cuadraría y ahí estaría el conflicto mencionado, con lo que se nos dice de la celestial “santa ciudad” o “nueva Jerusalén” que desciende del cielo (Rev. 21:10) y que representa a la congregación de los “ungidos”, de la que estos apóstoles son, precisamente, las piedras de fundamento:

El muro de la ciudad también tenía doce piedras de fundamento y sobre ellas los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.” (Rev. 21:14).

No obstante y dejando ya aparte la brutalidad que significaría el pensar que todos esos personajes mencionados, tanto del AT como del NT, pudieran ser contados entre aquellos “inicuos” levantados en la segunda resurrección al final de los mil años y en la que cree el Sr. Olcese, para ser destruidos eternamente, la realidad con la que nos topamos y siempre partiendo de la nueva “ocurrencia” del Sr. Olcese, es que si no pueden reinar con Cristo y en el bien entendido que, como este afirma, no hay tal cosa como una segunda resurrección durante el milenio, ya nos contará ese “genio” de la interpretación bíblica en dónde nos mete a esas personas. Pero para que no decaiga la “fiesta” nos encontramos por otra parte (¡con el Sr. Olcese, no ganamos para sustos!) que aparece una nueva derivada y que desbarata otra afirmación en la que se ha prodigado ese “caballero” a lo largo del tiempo y nosotros en rebatirla (claro está), que tiene que ver con el hecho de algo que nos decía ufanamente en su artículo “El Milenio de Jesucristo: ¡Lo que el Señor tiene reservado para Ud. y su familia!” (03/02/09) y en su párrafo nueve:

¡Jesús entonces regirá y reinará en persona, y nosotros le ayudaremos y regiremos y reinaremos con él! ¡Reinará de punta a punta, y nosotros, Sus hijos, ya no seremos la pobre minoría perseguida que somos hoy en día! ¡En compañía de los cristianos de todos los siglos, que habrán resucitado, seremos millones, miles de millones, y gobernaremos junto a Jesús a la gente buena que haya sobrevivido.”

Sin embargo y quedando pendientes de saber a qué resurrección se refiere, pues la “primera” no puede ser, ya que ella convierte a uno en rey sin pasar por la “gran tribulación” (Rev. 20:6) y la segunda, según dicho “caballero” es para juicio o destrucción eterna de los que participan en la misma, nos encontramos con que según la nueva “enseñanza” del Sr. Olcese, los cristianos de “todos los siglos” y que habría que pensar que serán un “mogollón”, tampoco y contrario a tan rotunda afirmación transcrita de dicho “caballero”, pueden reinar con Cristo, pues lo que ahora nos está “enseñando” ese Albert Einstein de las Escrituras, es que solo aquellos cristianos que pasen por la aún futura “gran tribulación” y sean asesinados o “degollados” por su lealtad a Jesucristo, podrán hacerlo; luego ¿dónde nos mete también a estos cristianos de “todos los tiempos”?…… pero es que el esperpento aumenta, cuando a continuación de lo anterior y siguiendo con ese párrafo nueve citado, nos habla de la “gran muchedumbre” qué él mismo reconoce que sobrevive a dicha “gran tribulación” en estos términos:

Ésta será gente que, sin ser salva, habrá resistido al Anticristo y se habrá negado a aceptar su Marca, ¡motivo por el cual Dios, en Su misericordia, les habrá permitido salir con vida del reino del Anticristo, y hasta sobrevivir al periodo siguiente, la Ira de Dios y la Batalla de Armagedón! Son los bienaventurados que dice la Biblia, en Daniel 12:12, que entrarán con vida en el Milenio.” (Negritas nuestras).

Pero ¿no nos acaba de decir y apoyándose en Rev. 20:4, que aquellos que se nieguen a aceptar la marca de la “bestia”, son asesinados por su fidelidad y en consecuencia, son los considerados dignos de sentarse en tronos en el reino de Dios? ¿O es que ahora resulta que Jehová trata de manera diferente a personas que tienen el mismo mérito, eso es, haberse enfrentado a la “bestia” y al “anticristo” y “vencer” en dicha confrontación y lo que las hace automáticamente merecedoras de un trono en el reino?:

Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.” (Rev. 3:21)

Recordemos que según el propio Sr. Olcese, Jehová no hace acepción de personas (Hech. 10:34-35), luego ¿qué es lo que ocurre en ese caso de clara discriminación de unos sobre otros? Por otra parte ¿no leemos en Rev. 13:15, que el “falso profeta” dio aliento a la “imagen de la bestia, para “que hiciese matar a todo el que no la adorase”? ¿Alguno de ustedes puede entender el follón que se monta este indocumentado, que hoy dice una cosa, mañana otra y pasado mañana exactamente la contraria y encima, se las cree todas? Dicho lo cual y solo por curiosidad, repetimos la pregunta: ¿en dónde nos coloca a todos esos personajes el Sr. Olcese, eso es, a los “santos” del AT, a los apóstoles y ya por último, a los cristianos de “todos los tiempos” y que por haber muerto ya todos ellos, no pueden pasar por la aún venidera “gran tribulación”…… pero que resulta que están ahí?

¿O nos los coloca en una segunda resurrección durante el milenio y lo que les convertiría en súbditos del reino y con lo que una vez más, tendría que reconocer ese analfabeto estructural, que nosotros tenemos razón al afirmar que la que se podría considerar como “segunda” resurrección, ocurre durante ese tiempo? ¿O por el contrario, los lleva “directitos” a la destrucción definitiva en su particular resurrección al final de los mil años y para destrucción eterna de los “injustos”? Porque ha quedado claro y siempre según la nueva “genialidad” del Sr. Olcese, que cualquier cosa les puede ocurrir a dichos personajes, menos el reinar con Cristo en el milenio, puesto que dichas personas nada tienen que ver con la venidera “gran tribulación”, pues aquellos que están muertos y como hemos leído, no tienen ya arte ni parte en las cosas que ocurren en el mundo de los vivos.

Ya otra cosa, sería que ese indigente intelectual, llegara al extremo de decirnos que Dios les “resucitará” para que puedan afrontarla y con ello, la oportunidad de ganarse el privilegio de ser reyes…… pero ello la convertiría en la “primera” resurrección y que es la que da la inmortalidad y el reinar con Jesucristo en el reino de Dios, según Rev. 20:6. Pero es que si fueran resucitados todos esos personajes para afrontar dicha “gran tribulación” y pelear para conseguir el ansiado galardón, ello les convertiría en reyes antes de habérselo “currado”, es decir, antes de haberse enfrentado a la “bestia”, al “falso profeta” y al “anticristo”…… con lo que la nueva “enseñanza” de D. Mario en el sentido de que es la actitud de uno durante la “gran tribulación” lo que da acceso como gobernante del reino, no es más que una nueva salvajada que se le ha ocurrido, obviamente como todo lo que plantea ese incompetente; luego todo considerado: ¿qué hace con todas esas personas, el Sr. Olcese?

Dicho lo cual, nos permitimos una pequeña observación para aquellos que lean este escrito: no es nuestra intención el demostrar quién tiene razón o no, si el Sr. Olcese o los autores de este blog, sino el advertir al personal de cómo está el patio y sepan de quiénes se pueden fiar y de quiénes no, eso es, quién merece su credibilidad y quién no…… algo que solo podrán averiguar, si se deciden a comprobar personalmente en su propio ejemplar de las Escrituras, lo correcto de los argumentos bíblicos presentados por ambas partes.

MABEL

EL “MILENIO” DE LA IGLESIA ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 28/12/2012 by Armando López Golart

correcaminos¿Qué tal D. Mario? Soy su “querido” detractor español “el correcaminos”, eso es, Armando López Golart y el que según su opinión, le tiene “ojeriza”…… pero bueno, como de eso ya me ocupo en otro tema que le estoy preparando, vamos a obviarlo y me centraré en una curiosidad que me ha generado su video “El descabellado reino milenial de los adventistas del séptimo día” (26/12/12) y que ante mis inútiles esfuerzos por colocar este escrito en el apartado de comentarios dirigidos a la citada grabación (ya sabe, que si exceso de caracteres, o de párrafos, etc. etc.), no he tenido más remedio que publicarlo en mi blog.

Porque usted dice en dicha grabación, que según Rev. 20:6, los “santos” tienen que gobernar con Cristo y algo en lo que estoy de acuerdo…… pero pasaje que dice algo más y que parece usted querer pasar por alto; veámoslo:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Luego si entiendo bien, Sr. Olcese, reinarán con Cristo aquellos que participen de una llamada “primera resurrección” (para lo cual hay que morir, obviamente) y grupo de gobernantes a los que y de manera sorprendente, usted se incluye, al aplicarse las palabras de Pablo en 2 Tim. 2:12, que dicen así:

“…… si seguimos aguantando, también reinaremos juntos; si negamos, él también nos negará.”

Pero afirmación en la que usted (y siempre según mi entender) comete un par de errores; en primer lugar, que dichas palabras no fueron dirigidas a nosotros en la actualidad, es decir, a aquellos que como usted se consideran Hijos adoptivos de Dios (ya sabe que un servidor y a diferencia de su personal creencia, niega categóricamente ser un “ungido”), sino que sus destinatarios eran personas concretas que vivieron hace casi 2.000 años, por lo tanto nada que ver con nosotros hoy en día. Y en segundo lugar, usted y como siempre, cita un texto pero olvidándose del contexto del mismo si este y como es el caso, no le favorece; porque veamos que nos dice el propio Pablo en el texto inmediatamente anterior, eso es, el 11 y en perfecta armonía con Rev. 20:6 citado:

Fiel es el dicho: Ciertamente si morimos juntos, también viviremos juntos.”

O sea, Sr. Olcese, que Pablo en este verso 11 no solo nos muestra la necesidad de tener que morir para llegar a reinar con Cristo, sino además el de morir como Jesús murió y “vencer” hasta el grado de dar la vida por la fe de uno, pues eso es lo que significa la expresión “morir juntos”, eso es, junto a Cristo y si se quiere llegar a reinar con este en el reino de Dios…… luego todo pasa por experimentar una muerte de sacrificio (Rev. 20:4) y que es lo que permite estar en esa primera resurrección que da acceso a gobernar junto con Cristo en el milenio. Pero claro, ahí está lo que yo entiendo como su error, pues en ambos pasajes usted ha omitido la mención de la muerte como salvoconducto imprescindible para llegar a reinar con Jesucristo…… y es que usted me ha discutido hasta la saciedad y ahí está la hemeroteca de ambos blogs para probar mi afirmación, en el sentido de que no hay necesidad alguna de sufrir una muerte como la de Jesús, es más, ni siquiera tener que morir para poder acceder a ese gobierno del reino y con lo cual, ya nos explicará usted entonces para qué nos serviría el pasaje de Rev. 20:6 y del que usted hace mención, pues perdería todo su sentido.

Pero dejando ya aparte esa, seguramente para usted, “pequeña” minucia ¿me podría aclarar entonces, sobre quiénes gobernarían “ustedes” en ese período milenario y algo que ha sido incapaz de explicarnos a lo largo de dicho video? Y es que lo que dicen esos señores adventistas al respecto, ya lo conocemos la mayoría y algo de lo que yo escribí en su momento en mi artículo “El “milenio”…… y el predicador Doug Batchelor” (14/10/12): pero que a diferencia de usted, yo no solo mostré el disparatado planteamiento de los mismos, sino que expliqué cuál era mi particular interpretación acerca de la cuestión y que entiendo, es lo que procede, si realmente tiene usted el deseo de efectuar una crítica constructiva e instruir con ello a aquellos que le leen. Fíjese que un servidor, cuando le objeto cualquier planteamiento a usted, siempre propongo una alternativa para que sea el lector el que decida en qué parte está la razón.

Y ya puestos, permítame otra pregunta que también viene al caso ¿por qué razón, habría que gobernar a los súbditos de ese futuro reino con “vara de hierro” (Sal. 2:9)? ¿Está usted seguro, amigo Olcese, de haber colocado dicha expresión, en su contexto adecuado?

Atte.

Su detractor español “el correcaminos

¿ESTÁ UD. SEGURO DE LO QUE DICE, D. JAVIER?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 30/03/2012 by Armando López Golart

Y es que hace unos días, concretamente el 25 de este mes de Marzo, el Dr. Javier Rivas Martínez publicó un artículo titulado “La Parusía y el Antiguo Testamento” y el cual nos sorprendió por la ligereza con que estaba escrito, pues D. Javier nos hace unas afirmaciones un tanto sorprendentes…… como mínimo; y es que vean el planteamiento que dicho caballero propone, en el primer párrafo del citado artículo:

La Parusía o la segunda venida de Cristo, no es una revelación exclusiva del Nuevo Testamento. Este suceso, es descrito en el Antiguo Testamento, precisamente y con harta claridad en el libro del profeta Daniel. Cristo dijo que vendría por segunda vez al mundo, y acontecerá al término inmediato del la Gran Tribulación Final (Mt. 24:29) y el propósito es el de instalar un Nuevo Orden Terrenal de Mil años bajo un gobierno teocrático y que el mismo Señor Jesucristo regirá al sentarse en Su Trono de Gloria (Sal. 2:8; Is.9:7; Mt. 25:31;Ap.19:15), gobierno, de carácter celestial y que se le denomina o se le conoce como Reino de Dios (Mr.1:15), o Reino de los Cielos (Mt.3:2). Pero antes de que así sea, Cristo juzgará las naciones del mundo (Mt.25:31-32), separará a los suyos de los malvados, las ovejas de las cabras (Mt.25; Mt.25:33), permitiendo solamente la entrada al Reino Terrenal a sus fieles santos (Mt.25:34), y a los impíos los destinará al Infierno de Fuego, que es el Castigo Eterno y la Muerte Segunda (Mt.10:28; Mt.25:46; Ap.20:14; Mt.20:14-15). La venida del Señor al mundo, en su Parusía, será visible y gloriosa (Mt.24:29-30; Tit. 2:13; Jud. 14; Ap.1:7).” (Negritas nuestras).

Y párrafo que como tenemos por costumbre, transcribimos tal cual para evitar alterar su contenido y en el que se nos plantea una duda, que tenemos claro que el Sr. Rivas no nos va a solventar. Porque quién es capaz de cometer la serie de errores que D. Javier ha cometido en un solo párrafo, es que no tiene ni idea de lo que escribe…… salvo eso sí, que se trate de un lapsus monumental y que tampoco hablaría demasiado bien de su autor, si nos atenemos (siempre según declaración de parte) al hecho de que escribe en calidad de “erudito”, “maestro bíblico”, “investigador de las Escrituras” y “evangelista”; por lo que pensamos nosotros, que alguna responsabilidad implicará, el hablar desde tan “elevada” posición.

Pero sea como fuere, resulta D. Javier comete el primer error al afirmar que Jesucristo regirá en el reino de Dios al sentarse en su trono de gloria (hasta aquí bien), pero que antes de que eso se produzca, juzgará a las naciones, separando a “los suyos” de los malvados, etc. etc. etc. Pero es que resulta que el mismo texto que nos da como apoyo de dicha idea, eso es, Mat. 25:31-32 nos dice exactamente todo lo contrario, ya que dicho evento de selección se produce después de sentarse Cristo en el mencionado trono y no antes:

Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono. 32 Y todas las naciones serán reunidas delante de él (sentado ya en el trono e investido de autoridad, obviamente) y separará a la gente unos de otros, así como el pastor separa las ovejas de las cabras.” (Acotación nuestra).

Y no se le escapará a un lector normal, que la secuencia de los hechos (según se lee en dicho pasaje) es la siguiente: Jesucristo llega en su gloria, se sienta en su trono, a continuación las naciones son traídas a su presencia y empieza seguidamente, el proceso de selección…… y esa es la secuencia lógica, porque no hay lugar para otra. Pero ¿por qué comete dicho error, tan “entendido” caballero? Pues porque no sabe cuándo Jesucristo accede a su trono, ni de qué manera se produce dicha separación, ni quiénes son las ovejas, ni quien son las cabras…… o sea, que no sabe nada de nada, pues de lo contrario no habría publicado semejante disparate.

Y prueba de que eso es así, es el segundo error que comete y que ya es de aurora boreal, tratándose de tan “cualificada” persona, cuando nos dice que Jesucristo separará a “los suyos” de los malvados, eso es, las ovejas de las cabras y permitiendo solamente la entrada al Reino Terrenal a su “fieles santos”, mientras que a los impíos los destinará al fuego eterno y que no significa otra cosa, que la destrucción eterna. Pero claro, resulta que más adelante D. Javier nos identifica a esos “fieles santos”, como aquellos que han de reinar con Cristo en el mencionado reino de Dios, al citarnos de Dan. 7:18…… luego ¿sobre quiénes reinarán? Porque de nuevo, si analizamos la secuencia de los hechos, notamos que lo que ocurre es lo siguiente: una vez Jesucristo sentado en su trono de gloria, es cuando todas las naciones son reunidas ante él y las divide en dos partes; una, las ovejas o los que “son suyos” (siempre según la extraña afirmación de D. Javier), eso es “los santos” y que son los que han de reinar con él y la otra, los impíos que son mandados al “tostaero”…… pero es que nos encontramos con que ya no queda nadie más; luego repetimos la pregunta ¿sobre quiénes reinarán esos “santos”?

Pero como dicen que no hay dos sin tres, veamos un tercer error, este clamoroso por la carencia absoluta, no ya de entendimiento bíblico por parte de tan “laureado” caballero (que también), sino de un mínimo de lógica y sentido común, inaceptable por otra parte en un titulado universitario ¡nada menos que en medicina!…… a menos eso sí, que los doctorados en medicina en Méjico los sorteen en una tómbola; porque recordemos (y ya volviendo al tema que nos ocupa) que lo que nos ha dicho el Sr. Rivas, es que las ovejas en cuestión, son los “fieles santos” y de los cuales, se nos dice en Dan. 7:27 lo siguiente:

Y el reino y la gobernación y la grandeza de los reinos bajo todos los cielos fueron dados al pueblo que son los santos del Supremo. Su reino es un reino de duración indefinida y todas las gobernaciones servirán y obedecerán aun a ellos.”

Y si hay algo que no tiene discusión, es que para reinar con Cristo hay que ser Hijo de Dios y en consecuencia, hermano de Jesucristo; pues bien, veamos ahora lo que Jesucristo responde a las ovejas, ante la siguiente pregunta de estas:

¿Cuándo te vimos enfermo, o en prisión y fuimos a ti? 40 Y en respuesta el rey les dirá: “En verdad les digo: Al grado que lo hicieron a uno de los más pequeños de estos hermanos míos, a mí me lo hicieron”.”

Luego, obviamente, solo la lógica y el sentido común nos dicen que no estamos hablando de las mismas personas ¿no es así? Porque lo que queda claro de dicha parábola, es que tanto las ovejas como las cabras, reciben su justa retribución en función de lo que han hecho o no han hecho, a otro grupo de personas que Jesucristo identifica como “estos hermanos míos”…… luego ni las ovejas ni las cabras, pueden pertenecer a ese grupo compuesto por los que Jesucristo reconoce como sus “hermanos” y con respecto de quiénes, además, han sido juzgadas. Y este razonamiento de “pizarrín”, tan lógico y de sentido común, se le escapa a D. Javier, porque sencillamente no tiene ni la más remota idea de lo que habla, pues como hemos señalado, ni sabe cuándo accede Jesucristo a su trono, ni cómo ni cuándo se hace dicha separación, ni muchísimo menos a quienes prefiguran las ovejas o las cabras. Y es cierto que nosotros le podríamos recomendar a dicho caballero, que leyera nuestro artículo “Las ovejas y las cabras” (20/06/10) para que se documentara un poco, pero es que eso nos consta que ya lo hizo en su momento y sin que pudiera discutir nuestro planteamiento…… al menos no lo hizo (insultarnos sí, pero aclarar el tema, no). Y es que ya en esos tiempos pretéritos, instamos a los Sres. Rivas y Olcese (Apologista), a que aunaran esfuerzos y publicaran entre los dos, un artículo hablando de la citada parábola (¡tampoco es que pidiéramos mucho!), para ver si podían desmontar nuestra explicación de la misma en el artículo citado…… y excusamos decir, que nuestra petición no fue atendida; sin embargo, ya ven lo que acaba de publicar el Dr. Rivas y se queda tan ancho el hombre…… “total (debe de pensar D. Javier) los que me leen son tontos y no se enteran”. Y es que dichos dos personajes citados y muchos otros como ellos, tampoco hay que olvidarlo, no respetan a Jehová y por ello, se ajustan al perfil que de tales personas nos proporcionó el apóstol Pedro:

Sin embargo, llegó a haber también falsos profetas entre el pueblo, como también habrá falsos maestros entre ustedes. Estos mismísimos introducirán calladamente sectas destructivas y repudiarán (mediantes sus falsas enseñanzas) hasta al dueño que los compró, trayendo sobre sí mismos destrucción acelerada.” (2 Ped. 2:1). Acotación nuestra).

Y es que de lo contrario, se asegurarían muy mucho de lo que dicen y atenderían las objeciones recibidas, para aprender de ellas si fuera el caso o para enseñarnos a otros, si tuvieran razón…… pero lejos de esto, uno da la callada por respuesta (Olcese) y el otro (Rivas) nos insulta; pero eso sí, continúan publicando los mismos disparates vez tras vez, como si los demás fuéramos tontos y no nos acordáramos de que los tienen objetados. Y eso es precisamente lo que les califica de “falsos maestros” y por tanto, como “obreros de desafuero” (Mat. 7:23), o lo que es la mismo, agentes de Satanás; porque una cosa es el error involuntario (y en el todos podemos caer) y otra muy distinta y ya delictiva ante Jehová, la voluntariosa terquedad de continuar publicando enseñanzas que se han demostrado falsas o que como mínimo, han sido puestas en tela de juicio, sin resolver la cuestión y como si la cosa no fuera con ellos. Por ello, el tono más bien duro y sin contemplaciones de este escrito, porque sabemos con quién nos estamos jugando los “cuartos” (u séase el dinero) y por lo que ya es más sangrante: el inmenso mal que están haciendo, entre muchos de aquellos que les están leyendo y que pasan por alto, la máxima bíblica de que “si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en un hoyo” (Mat. 15:14).

Pero en fin, queridos amigos, como la cosa tampoco da para más, pues nos remitimos a lo que siempre les aconsejamos: lean un artículo, compárenlo con el otro, luego lo pasan todo por el cedazo de las Escrituras…… y saquen sus propias conclusiones.

MABEL

LOS “SANTOS DEL SUPREMO”…… Y JUAN 17:38-39.

Posted in Uncategorized with tags , , , on 15/03/2012 by Armando López Golart

Y el reino y la gobernación y la grandeza de los reinos bajo todos los cielos fueron dados al pueblo que son los santos del Supremo. Su reino es un reino de duración indefinida y todas las gobernaciones servirán y obedecerán aun a ellos.” (Dan. 7:27).

Y a partir de ahí ya tenemos el “tiberio” montado, porque ¿quiénes conforman realmente este pueblo compuesto de “los santos del Supremo”? Los más y entre los que figuran personajes de la talla de Apologista Mario Olcese, D. Javier Rivas Martínez, Sir Anthony Buzzard y un largo etc., sostienen que serán los “santos” de todos los tiempos y lo significa que los notables del AT, eso es, los Abrahán, Isaac, Jacob, Moisés, David, Daniel, Lot, Noé y un largo etc. estarían ahí, junto a los “santos” del NT, eso es, los Pedro, Juan, Mateo, Pablo, etc. etc., todos reinando con Cristo en el reino de Dios. Y luego estamos aquellos, los menos y que para ser sinceros, con los nombres de los dos miembros de este blog se acabaría la lista (al menos hasta dónde nosotros sabemos), que contra tirios y troyanos mantenemos que dichos personajes del AT, ni por el forro pueden gobernar con Jesucristo en el reino milenario.

Pero es cierto que cuando uno entra a valorar los “poderes” que cada uno aporta, hay que reconocer que demasiado bien parados del lance no salimos: y es que el más “inculto” de esos señores, es diplomado en Teología y ciencias afines, a la par que algún conocimiento de las lenguas originales de las Escrituras (hebreo, griego y si te descuidas, hasta arameo)…… con el agravante que uno de los personajes que sostiene tal enseñanza y obviamente en el que se amparan todos, nada menos es “master” en Teología y que para entendernos, sería el equivalente a maestro de maestros: en concreto, el Sr. Buzzard. Y por la otra parte, u séase aquí los mendas ¿qué tenemos que pueda contraponerse a tanta sapiencia? Pues que quieren que les digamos, como no sea hambre, miseria y compañía, metafóricamente hablando, claro; porque la realidad nos dice que somos personas que a duras penas alcanzamos a culminar una enseñanza secundaria raspadita y ahí se acabó todo lo que se daba, pues en los hogares de aquel tiempo en España (años 60/70) un sueldo era muy bien venido y a temprana edad (14 años) ya se nos ponía a trabajar de aprendices en cualquier empresa. Y con este panorama, entendemos que es solo razonable que ustedes piensen que esos caballeros tienen toda la razón en su planteamiento y que nosotros somos los equivocados…… ¡pero no! Y es que resulta que las cosas, casi nunca suelen ser como parecen; porque veamos unas palabras de Jesús relacionadas con esta cuestión, eso es, sobre en quién descansa la capacidad de poder entender las Escrituras:

En aquella misma hora se llenó de gran gozo en el espíritu santo y dijo: “Te alabo públicamente, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido cuidadosamente estas cosas de los sabios e intelectuales y las has revelado a los pequeñuelos. Sí, oh Padre, porque el hacerlo así vino a ser la manera aprobada por ti”.” (Luc. 10:21).

En primer lugar, es destacable el hecho de que estamos viendo una acción de ocultación deliberada por parte del Altísimo y lo que nos muestra, que la capacidad de entender las Escrituras no está tanto en la capacidad personal de cada uno (nivel de estudios), como en el hecho que Jehová le conceda a este uno la posibilidad de poder entenderlas…… algo siempre condicionado, no al intelecto personal, sino a la personal disposición de corazón:

Porque Esdras mismo había preparado su corazón para consultar la ley de Jehová y para ponerla por obra y para enseñar en Israel disposiciones reglamentarias y justicia.” (Esd. 7:10).

Y puesto que también vemos que se contrapone la expresión “sabios e intelectuales” con la de “pequeñuelos”, habría que pensar que estos últimos harían referencia a personas que, al igual que nosotros, no dispondrían de muchos posibles intelectuales. Porque no podemos olvidar, que ya desde un principio, la Biblia o Palabra de Dios estuvo dirigida a personas de humilde condición, tales como pastores, pescadores, ganaderos, agricultores y oficios varios y que no se distinguían precisamente y más en aquellos tiempos, por sus elevados estudios. Por ello siempre les hemos dicho desde este blog, que basta con saber leer con la debida corrección y luego razonar con lógica y sentido común sobre aquello que se ha leído, amén del sincero deseo de corazón en aprender de nuestro Creador, para que le sea concedido a uno el poder entender el contenido de las Escrituras…… y algo que está al alcance de cualquiera; no olvidemos, por otra parte, que los oídos de Jehová están atentos al ruego de aquellos que le piden ayuda para entender Su Palabra (Luc. 11:13). Dicho lo cual, vamos a ver porque y según nuestra visión de las cosas, los “santos” o notables del AT no pueden reinar con Cristo; y para ello leeremos unas palabras de Jesús en el pasaje de Juan 7:38-39, que entendemos altamente significativas, para sostener nuestro planteamiento:

El que pone fe en mí, así como ha dicho la Escritura: “De su parte más interior fluirán corrientes de agua viva”. 39 Sin embargo, dijo esto respecto al espíritu que estaban para recibir los que ponían fe en él; porque aún no había espíritu, por cuanto Jesús todavía no había sido glorificado.”

Pero prescindiendo que para poner fe en Jesús, obviamente se tenía que ser contemporáneo de él y eso notables mencionados, no lo fueron, estaríamos hablando de algo que quedaba aún en el futuro, o sea, que esas personas que ponían fe en él (básicamente los doce apóstoles) no habían recibido algo que no se podía recibir hasta que Jesús fuera glorificado y circunstancia que no se produjo hasta después de su muerte. No obstante, de forma sorprendente y según esos “genios” en el campo de la interpretación bíblica, a los que hemos hecho referencia (los Olcese, Rivas, Buzzard y compañía), ya habían recibido los Abrahán, Jacob, David, Daniel y compañía…… luego aquí falla algo; o sea, que alguien no se entera de la película y miente.

Porque es cierto que el espíritu santo o fuerza activa de Jehová, se había manifestado en innumerables ocasiones en el pasado y de diversas maneras, como en el caso de Moisés, Otniel, Jefté, Sansón, Elías, David, Salomón y un largo etc. Pero Jesús nos estaba hablando de una manifestación del espíritu, que aún no se había producido y que por lo tanto, difícilmente podía estar en posesión de los notables del AT, fuere la que fuere; ahora bien ¿cuál podría ser esa manifestación? Una pista de ello nos la da el verso 39, al decirnos que “aún no había espíritu, por cuanto Jesús todavía no había sido glorificado”. Y ya hemos señalado que Jesús no quiso decir que la fuerza activa o espíritu santo de Dios, no hubiera estado operativo antes de que él pronunciara dichas palabras en la fiesta de los tabernáculos en 32 E.C.; y es que tanto él como sus oyentes, sabían cómo Dios por largo tiempo había estado usando Su espíritu santo (Gén. 1:2; 2 Sam. 23:2; Hech. 28:25)…… pero por lo visto y a tenor de las palabras de Jesús en Juan 7:39, había una manera en la cual dicho espíritu santo todavía no había sido utilizado con relación a humanos imperfectos. Entonces habría que considerar, siempre partiendo de lo leído, que la tal manifestación de dicho espíritu tenía que producirse a partir de la glorificación de Jesucristo (algo que ocurrió después de su resurrección) y que por lo tanto, anterior a la misma, nadie se podía haber beneficiado de dicha manifestación; sin embargo y para una mayor comprensión del asunto, veamos unas cuantas cosas que sucedieron antes de ese momento…… pero sin olvidar que el punto focal de nuestra consideración, es el averiguar si los notables del AT, pueden gobernar con Cristo en el reino de Dios o no.

La noche antes de morir, Jesús les dijo a sus apóstoles que les enviaría el espíritu santo de la verdad, el cual les haría recordar todas las cosas que les había dicho (Juan 14:16-17, 26)…… pero ¿significaba eso que no habían tenido nada de espíritu santo operativo en ellos, hasta ese momento? Obviamente no podía significar eso, pues por medio del espíritu habían podido efectuar obras milagrosas, eso sí, siempre en relación directa con su enseñanza o comisión de servicio asignada y bajo la autoridad de Jesús (Mat. 10:5-8; Luc. 10:17);y debido a ese espíritu pudieron entender además, muchas de las cosas espirituales que Jesús enseñaba…… pero puesto que todavía no habían recibido el bautismo en espíritu santo que les declaraba o reconocía, como Hijos de Dios y que era a lo que se refería Juan 7:39, muchas de la enseñanzas recibidas todavía estaban más allá de su entendimiento. Por ejemplo, no discernían que Cristo sería levantado de entre los muertos a vida inmortal al tercer día, ni que su reino aún tardaría en establecerse (Juan 20:9; Hech. 1:6); sin embargo, una vez que ellos fueron ungidos con el espíritu de adopción mencionado, pasaron a recibir los mismos poderes y capacidad de entendimiento que su hermano mayor, Jesucristo (Juan 20:17) y por ello, pudieron entender cabalmente el significado de lo que Cristo había dicho sobre tales cosas. Pero momentos antes de llegar a esta situación y aun cuando Jesús se les había aparecido y permanecido con ellos por espacio de cuarenta días después de su resurrección, aún no había espíritu” en el sentido que quiso decir en Juan 7:39, pues Jesucristo les prometió:

Recibirán poder cuando el espíritu santo llegue sobre ustedes y serán testigos de mí.” (Hech. 1:8).

Luego continuaríamos hablando aún en términos de futuro, en cuanto al momento en que recibirían dicha dádiva; y es que aunque los apóstoles ya habían sido testigos de Jesús como el Mesías, aún no habían dado testimonio en cuanto a su condición de criatura inmortal como rey glorificado por Jehová y lo que es más importante, el que otros seres humanos pudieran acompañarle en esa encumbrada posición, tal como fue posteriormente su caso. Finalmente, en el Pentecostés de 33 E.C., Jesús derramó sobre sus seguidores el espíritu santo prometido y que él, como rey glorificado, había recibido de Jehová:

Y lenguas como de fuego se les hicieron visibles y fueron distribuidas en derredor y una se asentó sobre cada uno de ellos 4 y todos se llenaron de espíritu santo y comenzaron a hablar en lenguas diferentes, así como el espíritu les concedía expresarse.” (Hech. 2:3-4).

Sin embargo, es interesante lo que el apóstol Pedro nos cuenta de la citada circunstancia y que nos esclarece más si cabe, si los notables del AT reinarán con cristo o no:

Por eso, debido a que fue ensalzado a la diestra de Dios y recibió del Padre (luego él hasta ese momento aún no lo tenía) el espíritu santo prometido, él ha derramado esto que ustedes ven y oyen.” (Hech. 2:33). (Acotación nuestra).

Y eso que “ustedes ven y oyen”, no era otra cosa que la manifestación de los poderes recibidos (los mismos que su hermano mayor, Jesucristo) y que les recomendaba ante el mundo como Hijos adoptivos de Dios y con los poderes que eran consustanciales con dicha condición. Luego si como dice el texto, fue “debido” a su muerte en sacrificio y posterior ensalzamiento a la diestra de Dios, que Jesucristo pudo recibir su glorificada posición y a partir de ahí, empezar a derramar dicho espíritu de adopción como Hijos adoptivos de Dios sobre seres humanos imperfectos (en este caso sus apóstoles), ello significa que los notables del AT, no pudieron recibir nada parecido a lo que recibieron los Pedro, Juan, Mateo, etc.; y lo cual es solo cuestión de sentido común, pues para ese momento hacía muchos siglos que esos notables del AT no existían, pues habían muerto…… y en ningún lugar de las Escrituras se nos dice, que el citado derramamiento de ese espíritu de adopción, tuviera efectos retroactivos. Y la cosa nos queda más clara, cuando analizamos con más profundidad, qué fue realmente lo que recibieron los apóstoles de Jesús en ese Pentecostés de 33 E.C.; porque veamos lo que nos dijo Juan el Bautista:

Yo, por mi parte, los bautizo con agua a causa de su arrepentimiento; pero el que viene después de mí es más fuerte que yo y no soy digno de quitarle las sandalias. Ese los bautizará con espíritu santo y con fuego.” (Mat. 3:11).

Y ahora, veamos que dijo el propio Jesucristo a sus apóstoles, momentos antes de ascender al cielo:

Y estando reunido con ellos, les dio las órdenes: “No se retiren de Jerusalén, sino sigan esperando lo que el Padre ha prometido (luego aún es ese momento estaríamos hablando de una promesa, pues aún no se había sustanciado y por lo que, fuere lo que fuere, no podía obrar en poder de ningún ser humano), acerca de lo cual oyeron de mí; 5 porque Juan, en verdad, bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en espíritu santo no muchos días después de esto”.” (Hech. 1:4-5). (Acotación nuestra).

Y esta fue, por tanto, la primera vez que a humanos imperfectos se les había dado la esperanza de ser adoptados como Hijos de Dios y que era lo que significaba realmente, el ser uno bautizado en espíritu santo…… y es que no existe otra manera de conseguir tal galardón; por lo que nos permitimos señalar y a tenor de lo considerado, que aquellos notables del AT no pudieron ser bautizados con ese espíritu santo de adopción en su tiempo, porque el único que podía impartirlo (Jesucristo y después de su glorificación, tal como hemos visto), aún tardaría siglos en nacer. Y si sabemos que el bautismo en espíritu santo (que nada tiene que ver con el bautismo en agua, pues son dos cosas totalmente distintas y separadas), implicaba el ser reconocido uno como Hijo adoptivo de Jehová, es porque después de su resurrección y dirigiéndose a María Magdalena, Jesús se refirió a sus apóstoles usando el término “hermanos”…… y lógicamente, si ya los reconocía como hermanos suyos, era porque Jehová los había aceptado como Hijos adoptivos:

Jesús le dijo: “Deja de colgarte de mí. Porque todavía no he ascendido al Padre. Pero ponte en camino a mis hermanos y diles: Asciendo a mi Padre y Padre de ustedes y a mi Dios y Dios de ustedes”.” (Juan 20:17).

Pero además de que en ningún lugar de las Escrituras se nos dice que Jesucristo, hubiera reconocido como hermanos suyos a los notables del AT y si por si quedaba alguna duda, tenemos la confirmación del Sal. 45:16 que, en defensa de nuestro planteamiento, nos dice como sigue:

En lugar de tus antepasados llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.”

Y si por una parte tenemos que los antepasados (o “padres”, según versiones) de Jesucristo, eso es, los Abrahán, Daniel, Moisés y todos los etc. que ustedes quieran añadir, pasan a ser sus hijos, que no sus hermanos, queda claro que esos personajes no reinarán con Cristo en el reino de Dios, pues al no ser Hijos de Dios (de lo contrario serían hermanos de Cristo y ya hemos visto que no), no pueden heredar el reino en calidad de reyes y sacerdotes. Y si por otra parte, vemos que la posibilidad de llegar a ser reconocido como Hijo de Dios, mediante el recibir el bautismo en espíritu santo, solo pudo ocurrir (según Hech. 2:33) después de la resurrección de Jesucristo…… no entendemos a que viene tanto “teólogo diplomado” enseñando disparatadamente que los “santos” del AT, también reinarán con Cristo en el reino de Dios. Y es que además, no podemos olvidar unas palabras de Jesús que claramente señalan a la época posterior a Juan el Bautista, como punto de partida para la posibilidad de acceder al reino en calidad de gobernante:

Pero desde los días de Juan el Bautista hasta ahora el reino de los cielos es la meta hacia la cual se adelantan con ardor los hombres y los que se adelantan con ardor se asen de él.” (Mat. 11:12).

Y siendo cierto que hay alguna disparidad de criterio entre las distintas traducciones de la Biblia, en cuanto al contenido de dicho texto, no es menos cierto que son coincidentes en el hecho de que fuera lo que fuera que ocurriera con respecto del reino, ello tuvo que ocurrir a partir de Juan el Bautista. Dicho de otra manera, que solo personas que estuvieran vivas desde ese momento en adelante, podían hacer algo con respecto del reino…… lo que excluye totalmente a los “santos” o notables del AT, así como al propio Juan, que para esas fechas ya había sido ejecutado (Mar. 1:14).

Y para más inri, esos autores citados y que nos consta nos leen y prueba de ello, los enfrentamientos que hemos tenido con algunos, lejos de defender su posición de manera clara y contundente (textos hacen cerrar bocas), den la callada por respuesta y como el caso de los señores Olcese y Rivas, continúen publicando el mismo disparate vez tras vez y sin inmutarse un pelo, como si la cosa no fuera con ellos y quizás pensando que, por repetir machaconamente una mentira, esta acaba por convertirse en una verdad. Y si mucho nos apuran, menos entendemos la actitud de sus respectivos lectores al no demandarles que salgan al paso de esas objeciones que se les formulan y exigiéndoles que les aclaren las cosas debidamente…… aunque quizás estas personas, como posiblemente pudiera ser su caso, querido lector, piensen que tampoco tiene tanta importancia para los curritos de a pie, en el caso que nos ocupa, el saber quién nos va a gobernar si podeos estar ahí…… y que visto desde esa perspectiva, hasta podríamos estar de acuerdo. Pero es que el quid de la cuestión, no está tanto en los temas puntuales que periódicamente vamos analizando y refutando de distintos autores, sino en averiguar quién realmente nos miente y nos puede alejar de Dios, mediante falsas enseñanzas que solo benefician al enemigo público nº 1 de Jehová y que es Satanás el diablo; porque fue el propio Sr. Olcese, quien refiriéndose a los dirigentes de los TJ en su video/artículo “Los Testigos de Jehová y su idea extraña de cómo opera el espíritu santo en el creyente” (15/02/12), se manifestó en los siguientes términos y que queremos entender, serán tan válidos para las personas a las que se dirige, como para él mismo…… ¿o no es así, D. Mario?:

Si uno toma nota de las barbaridades que dice el llamado “Esclavo” de los Testigos de Jehová, especialmente en cuanto a la doctrina del Espíritu Santo, uno realmente llega a convencerse que esta gente está guiada por Satanás, pues sólo este espíritu engañador puede enseñar mentiras (especialmente religiosas) a los hombres.” (Negritas nuestras).

Entonces siguiendo esta línea de razonamiento, quedaría claro que toda persona que nos enseña mentiras religiosas, incluidos los Sres. Olcese, Rivas, Buzzard y compañía y como constantemente queda evidenciado, es un agente al servicio de Satanás y que procura apartarnos del conocimiento exacto que nos demanda nuestro Creador para conseguir su aprobación:

Esto es excelente y acepto a vista de nuestro Salvador, Dios, 4 cuya voluntad es que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto (o “pleno”, según versiones) de la verdad.” (1 Tim. 2:4). (Acotación nuestra).

Luego lo que deja claro la lectura de este pasaje, es que si uno quiere hacer la voluntad de Jehová y con ello ganar la recompensa de vivir en el venidero reino de Dios, tiene que aprender “la verdad” que proviene del Altísimo y lo que no significa que con una “media” verdad sea suficiente…… cuanto menos si la “trola” que nos quieren colocar (como la que nos ocupa), tiene tintes de récord Guinness. Sin embargo y lamentablemente, lejos de hacer una investigación personal como siempre recomendamos desde este blog, en el sentido de averiguar si lo que nos cuentan es precisamente esa verdad salvadora, los hay que piensan que solo porque quién se lo cuenta afirma sin lugar a duda alguna, ser un “elegido” de Dios (Hijo de Dios) y poseer títulos académicos, es suficiente garantía para creerse todo lo que sale de esa persona; pero lamentablemente, la realidad es que esa clase de lectores están siendo engañados por esos falsos maestros (2 Ped. 2:1) para perjuicio suyo. Y todos sabemos lo que dijo Jesús: “…… si un ciego guía a un ciego, ambos caerán en un hoyo.” (Mat. 15:14); ahora bien, si se dejan…

MABEL

REV. 5:8-10…… Y APOLOGISTA MARIO OLCESE.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 30/10/2011 by Armando López Golart

Algo que desde este blog nos preguntamos, es hasta dónde será capaz de llegar D. Mario Olcese, en la errática deriva que está tomando y ya rayando en la paranoia, en su disparatado entendimiento de las Escrituras. O quizás mejor sería preguntar, hasta dónde le permitirán llegar aquellos que tiene a su lado y que se supone que le aprecian (eso sería lo razonable), para que no haga más el ridículo y se ponga, si ello cabe, aún más en evidencia ante una audiencia que asiste perpleja a las continuas barbaridades que publica (y ya lamentamos tener que decir esto, pero es que las cosas son como son) y que le restan todo tipo de credibilidad. Y súmenle a ello, su continuo y fracasado intento por rebatir nuestros argumentos, en el sentido que ni los notables del AT, ni los sobrevivientes de la gran tribulación (Rev. 7:9; 14), tienen sitio entre aquellos que con Cristo reinarán…… quede claro que él dice que sí lo harán y por supuesto, nosotros que no.

Sin embargo, en sus últimos video/artículos publicados sobre el tema y en que destaca el más reciente “Los Santos recibirán la autoridad en el reino milenial de Jesucristo” (26/10/11) y algo que no discutimos desde este blog, pues eso es lo que se nos dice en Dan. 7:18, de ninguna manera rebate nada de nuestro planteamiento, como parece pretender, ya que no es más que la repetición del que publicó el 30/09/11 “El genuino fundamento de la Iglesia: ¡La verdad que pocos entienden en su real dimensión!”, solo que con algunos textos más y que solo tienen en común, que en todos ellos se halla repetida una expresión (en este caso la palabra “santo”) y lo cual parece ser definitivo para el Sr. Olcese, para considerar probado lo correcto de su teoría. Nada le importa a dicho caballero, parece ser, el no haber sido capaz de rebatir los argumentos que desde este blog se usaron para desmontar tan estrafalaria forma de razonar, el 07/10/11 bajo el título “Efe. 2:20, no dice eso, Sr. Olcese”, en ese caso con el uso de la expresión “profeta”.

Pero sea como sea y por lo visto, en lo que “suponemos” es un intento de responder a nuestro último escrito “¿Reinará Abrahán con Cristo, en el reino de Dios?” (26/10/11), el citado caballero vuelve a las andadas al publicar un disparate que avergonzaría a cualquiera que tuviera un poco de sensatez, así como una mínima capacidad para razonar con lógica y sentido común. Y es que una vez más, como en el caso del Sal. 17:15 y en dónde tuvimos que demostrarle en el artículo “Y “Armandito” respondió…” (15/09/11), que ese salmo no decía lo que él nos pretendía hacer “tragar”, vuelve a caer en el mismo error y a meter la pata hasta el corvejón, en una muestra más de lo poco creíble que es en sus afirmaciones, esa “quintaesencia” de la interpretación bíblica que es el Sr. Olcese; pero veamos la animalada que nos dice en esta ocasión…… y lo repetimos para que no queden dudas: es una animalada.

Y es que en uno de sus últimos escritos publicados hasta el momento “¿Está el Cuerpo de Cristo compuesto por solo 144.000 personas?” y después de citarnos de Rev.  7:9-15, en un nuevo intento de hacernos creer que los citados sobrevivientes forman parte del grupo de los que han de reinar con Jesucristo, fíjense que nos dice (y transcripción que se hace sin ningún retoque) como una manera de dar más fuerza y apoyo a la idea que plantea…… y no se pierdan detalle, porque la porción de su artículo que transcribimos, no tiene desperdicio:

Incluso los 4 seres vivientes y los 24 ancianos fueron redimidos por la sangre de Cristo, se ven antesm en  Apocalipsis 5:8,9, que dice:

Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, Y CON TU SANGRE nos has REDIMIDO para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación.

¿Podrían ser estos 24 ancianos, los 12 apóstoles y las 12 cabezas de las tribus de Israel? Es posible!” (Negritas nuestras).

Y ya nos disculparán ustedes el exceso ¡pero es que hay que ser bruto, ceporro e inútil, para decir semejante salvajada! Porque, en primer lugar ¿en qué cabeza medianamente “amueblada” cabe, el pensar que esos “4 seres vivientes” y los “24 ancianos”, son “redimidos” por la sangre de Cristo? Porque no nos olvidemos del verso 10, que según la traducción que usa el Sr. Olcese, dice como sigue:

“…… y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes y reinaremos sobre la tierra.”

Y lo cual significaría, poniendo ese verso 10 en su contexto natural (o sea, sin excluirlo), que solo esos personajes, los “4 seres vivientes” y los “24 ancianos” son hechos reyes y sacerdotes y por lo tanto, reinarían sobre la tierra y por cierto, contrario a lo que afirma D. Mario en el sentido de que serán “millones, miles de millones” los que han de gobernar con Cristo y entre los que se cuentan los “santos” de todos los tiempos, él mismo, así como a los Rivas, Dávila, Buzzard y tantísimos otros que pululan por ahí y dándoselas de “ungidos”; y con lo cual dicho caballero, de nuevo entraría en contradicción consigo mismo en una de sus enseñanza…… tal como tiene por costumbre, por otra parte.

Porque  claro, resulta que en este pasaje transcrito, los citados personajes hablan en primera persona al decir “con tu sangre nos has redimido…… y nos has hecho……”, como refiriéndose a sí  mismos y por lo que solo ellos seríanlos que reinarían  sobre la tierra, como ya hemos señalado y lo cual es una verdadera atrocidad; aunque probablemente alguien podría decir, que el Sr. Olcese no se inventa eso sino que lo transcribe directamente de la Biblia y lo cual, desde este blog, ya sabemos que es cierto…… pero no es menos cierto que lo hace de la única versión de la Biblia, que traduce de ese pasaje semejante barbaridad: la versión RVR 1960. Sin embargo, nos tememos que lejos de ser un error, no es más que un nuevo intento (por aquello del “si cuela……  cuela”) usado por D. Mario, que aprovechándose de esa errónea traducción, o mejor dicho, pésima traducción de la citada versión, de nuevo ha intentado (como en su día hizo en el caso del Sal. 17:15) colarnos un gol en su desesperado empeño de no darse por vencido en su disparatado planteamiento, pues ha evitado tal y como hemos señalado, el mencionar el verso 10 y que hace del argumento, algo demasiado grotesco como para no ser visto hasta por el más torpe.

Y es que todas las demás versiones en lengua española que tenemos a nuestra disposición, vierten el pasaje de Rev. 5:8-10 en el mismo sentido, incluidas la RVR 1989 y la RVC:

Tan pronto como lo tomó, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se arrodillaron ante el Cordero. Todos llevaban arpas y también copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos 9 y entonaban un cántico nuevo, que decía: «Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque fuiste inmolado. Con tu sangre redimiste para Dios gente de toda raza, lengua, pueblo y nación 10 y para nuestro Dios los hiciste reyes y sacerdotes y reinarán sobre la tierra.»

O sea, que la sangre de Cristo redimió, no a los “4 seres vivientes” y a los “24 ancianos”, sino a otros y algo que se nos dice Rev. 14:1-4…… ¡incluso la propia RVR 1960!:

Y vi y, ¡miren!, el Cordero de pie sobre el monte Sión y con él ciento cuarenta y cuatro mil que tienen escritos en sus frentes (denotando propiedad o pertenencia) el nombre de él y el nombre de su Padre. 2 Y oí un sonido procedente del cielo como el sonido de muchas aguas y como el sonido de fuerte trueno; y el sonido que oí fue como el de cantantes que se acompañan con el arpa, tocando sus arpas. 3 Y cantaban un cántico nuevo delante del trono y delante de los cuatro seres vivientes y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra. 4 Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos (los 144.000, obviamente) fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero.” (Acotaciones nuestras).

Y prescindiendo que en este pasaje de Rev. 14:1-4, ya se nos muestra claramente que los que gobiernan con Cristo son 144.000, dejando por tanto zanjada esta cuestión que se plantea de entrada (eso es lo que nos dice la Biblia), en el artículo que estamos analizando y ya volviendo al tema que nos ocupa, tenemos que la propia versión RVR 1960 se contradice a sí misma, al señalar que los tales redimidos no eran eso personajes que Juan vio en el cielo, sino miembros “de entre los de la tierra”, luego seres humanos, o sea, personal de “entre los hombres”; y algo que una persona entendida y con el ánimo de decir la verdad y no de engañar, como es lo que pretende Apologista en su empeño por defender lo indefendible, tendría que saber, o de lo contrario demostraría ser un ignorante…… y en el caso de Apologista, incluso un farsante, porque encima presume de una diplomatura en Teología. Y es que se ve tan desbordado ante nuestros argumentos, que se agarra a cualquier cosa por esperpéntica que sea, para tercamente sostener un disparate que se le hunde por todos lados y lo que le conduce a no saber ya ni lo que dice.

Y es que la lógica nos muestra, que esos personajes (los “4 seres vivientes” y los “24 ancianos”) formaban parte de algo que estaba en el cielo, alrededor del Trono de Jehová, mientras que Juan fue llamado arriba con el propósito de mostrarle las cosas que tenían que ocurrir en la tierra…… luego nada que ver una cosa con la otra:

Después de estas cosas vi y, ¡miren!, una puerta abierta en el cielo y la primera voz que oí era como de una trompeta, que hablaba conmigo y decía: “Sube acá y te mostraré las cosas que tienen que suceder (obviamente, en la tierra y desde la perspectiva del cielo).” (Rev. 4:1). (Acotación nuestra).

Todo lo que sigue a continuación, hasta Rev. 5:1, donde se produce la apertura del primer sello, es la narración de cosas que Juan vio que había en el cielo, alrededor del Trono de la Majestuosa Persona de Jehová y nada que tuviera relación, por lo tanto, con lo que tenía que suceder en la tierra. Pero en su desvarío paranoide, el Sr. Olcese aún va más allá, porque vean lo que nos continúa diciendo y en referencia a Rev. 7:9:

Sin embargo, noten ustedes que está grande multitud incontable de redimidos (miembros del cuerpo o iglesia de Cristo) está frente al trono y del Cordero, y no como meros súbditos de un reino por venir, como falsamente enseñan los Testigos de Jehová con su  absurda teoría de las dos clases de salvos que tienen diferentes esperanzas y destinos.” (Negritas nuestras).

¿Y cómo sabe este caballero que no están “frente al trono y del Cordero” en una condición de súbditos de dicho reino? ¿De dónde saca que son miembros del cuerpo o la iglesia de Cristo? ¿Dónde en las Escrituras se nos hace la afirmación, de que concretamente esas personas fueran redimidas como “primicias” para Dios y el Cordero? Porque eso de quién se nos dice es de los 144.000 (Rev. 14:4), pero no de esa “gran muchedumbre” de sobrevivientes. ¿O es que el Sr. Olcese continúa manteniéndose en su disparatada teoría de que esas personas, reinan con Cristo durante el período milenario? Y para que vean de qué va la cosa, queridos lectores, nos permitimos recordarles y por aquello de si acaso lo han olvidado, o en su defecto, explicárselo a aquellos que no lo sepan, cual es esa teoría del citado caballero, según los siguientes artículos y cuyos titulares ya no dejan de ser, dicho sea suavemente, “curiosos” en sí mismos; vean, vean y pásmense:

La muchedumbre incalculable de 144.000, viene de la Gran Tribulación

Porque convendrán con nosotros, que si ya sabemos que son 144.000, difícilmente puede tratarse de  una muchedumbre “incalculable”……  pues ya están perfectamente calculados ¿o no?

Los 144.000 sellados de Apocalipsis, son una grande muchedumbre

Y si para dicho caballero, 144.000 (luego están perfectamente contados) son una gran muchedumbre, de la que se nos dice “que ningún hombre podía contar”…… pues en fin, si él lo dice; pero pegar, aquello que se dice pegar, desde luego no lo hace ni con cola.

¿Pueden ser los 144.000 de Apocalipsis 7 y 14, la misma grande muchedumbre? ¡Las evidencias muestran que sí!

Pero por mucha evidencia que el Sr. Olcese afirme que exista (y que no ha podido presentar, obviamente), semejante despropósito queda desbaratado cuando analizamos la cuestión, desde la lógica y el sentido común; y para ello nada mejor que empezar leyendo el pasaje al que D. Mario hace referencia y analizándolo con la debida atención, para ver que sacamos en claro:

Después de estas cosas vi y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos (……) De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son losque salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.”

Y lo primero que notamos, es que esta “gran muchedumbre” aparece, como nos dice el propio pasaje, después de la “gran tribulación” (pues se nos los presenta como sobreviviendo a ella) y lógicamente, ya en el momento de entrar en el período milenario…… pero fijémonos en un “pequeño” detalle: esas personas sobreviven a la “gran tribulación”, luego pasan con vida al nuevo “mundo” que se establece y por lo tanto, puesto que no han experimentado la muerte, no pueden participar de ninguna resurrección. Sin embargo, esos que con Cristo han de reinar, obligatoriamente tienen que tomar parte de una “primera” resurrección:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (los que participan de esta resurrección y no, sobre los que no lo hagan) la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6). (Acotación nuestra).

Luego queda claro, que si no se participa de esa “primera” resurrección, no se puede obtener la inmortalidad, ni se puede reinar con Cristo…… porque eso es lo que nos dice el texto que acabamos de leer. Luego razonablemente, de ninguna manera pueden ser los miembros de esa “gran muchedumbre” de sobrevivientes y que no han participado de esa “primera” resurrección (ni de ninguna otra, pues no han experimentado la muerte) miembros de ese grupo gobernante; pero es que además, antes de que se produzca el final de esa “gran tribulación” (y que es cuando aparece esa “gran muchedumbre”), ocurren dos sucesos en los  que nada tienen que ver esos sobrevivientes: primero, la segunda venida de Jesucristo y momento en que se produce (1 Tes. 4:15-17) esa citada “primera” resurrección de aquellos que tienen que reinar junto a él en el reino de Dios y segundo, a continuación de ello y para finiquitar este inicuo sistema de cosas (Dan. 2:44), se produce la batalla de Armagedón y que es con lo que culmina la referida “gran tribulación” y el mundo tal como lo conocemos; y batalla que pelea Jesucristo…… ya consus“hermanos” a su lado:

Y los diez cuernos que viste significan diez reyes, que todavía no han recibido un reino, pero sí reciben autoridad como reyes por una hora con la bestia salvaje. 13 Estos tienen un solo pensamiento y por eso dan su poder y autoridad a la bestia salvaje. 14 Estos combatirán contra el Cordero, pero, porque es Señor de señores y Rey de reyes, el Cordero los vencerá. También, los llamados y escogidos y fieles que con él están lo harán.” (Rev. 17:12-14).

O sea, que para cuando se produce esa batalla final como culminación de la “gran tribulación” (de la que sobrevive la ingente muchedumbre citada) y que precede a la instauración del reino, todos los miembros que componen ese gobierno del reino, o sea, los hermanos de Cristo, ya están junto a él, peleando en defensa de la Soberanía del Altísimo y para derrotar a las fuerzas inicuas de Satanás…… luego dicho grupo de gobernantes ya está al completo y no se le puede añadir a nadie más. Y siendo solo después de esta batalla, eliminados ya todos los opositores al gobierno del reino establecido por Dios y preso Satanás por un largo tiempo (Rev. 19:19-21 hasta 20:3), cuando se procede a la instauración del reino mesiánico, con la toma de posesión de esos reyes gobernantes:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano.” (Rev. 20:4).

Acto seguido y ya dicho gobierno establecido, aparece esa “gran muchedumbre” de sobrevivientes y que en calidad de súbditos, se ponen bajo la tutela y cuidado de los primeros (Rev. 7:16-17).

Luego, resumiendo y a menos que las Escrituras nos mientan, la secuencia de los acontecimientos, más o menos es la siguiente: esos sobrevivientes de la “gran tribulación” y tal como hemos mencionado, aparecen al iniciarse el período milenario y tras la toma de posesión de esos reyes, o sea después de que esos miembros del gobierno del reino y a través de la “primera” resurrección, hayan aparecido y peleado junto a su Hermano Mayor, Jesucristo, la batalla de Armagedón, con la que culmina dicha “gran tribulación” y a la que esa “gran muchedumbre” sobrevive y por lo que, obviamente y por mucha “evidencia” que exista, siempre según el Sr. Olcese, nada tienen que ver los unos con los otros y por lo que esos otros, los sobrevivientes de ese período histórico que llamamos “la gran tribulación”, pasan a convertirse en los primeros súbditos de ese reino milenario. Y ya a continuación, irán apareciendo los participantes de lo que podríamos considerar como una “segunda” resurrección y que se produce durante ese período de mil años del reinado de Cristo…… y no al final del mismo (y encima, para destrucción eterna), como de forma disparata proponen los Sres. Olcese, Rivas, Dávila, Buzzard y tantos otros, en una clara muestra de que no saben de qué están hablando.

Porque de ser cierta la afirmación del Sr. Olcese, en el sentido que esos sobrevivientes también formarán parte del gobierno del reino, en calidad de reyes y sacerdotes, ello implicaría que durante mil años y sobre la tierra, solo habría perfectos e inmortales reyes y sacerdotes…… obviamente de vacaciones, porque no tendrían sobre quién reinar y sobre quién derramar sus aptitudes sacerdotales. Porque no olvidemos que de la “gran tribulación”, solo sobreviven, aquellos que “han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero”…… no se nos habla de que sobreviva nadie más, a pesar de que D. Mario afirme en otra de su “genialidades”, que los súbditos del reino serán personas que “por casualidad” se ha escapado de la “gran tribulación” y que a la fuerza (eso es, como con “vara de hierro”) son obligadas a someterse a Jesucristo y su gobierno…… o sea, que a Jehová y según el Sr. Olcese, se le “escapa” gente en el día de Su juicio (Sof. 1:14-18) sobre la tierra y luego, para solventar la situación, les “obliga” a obedecer en el reino, a base de “jarabe de palo” . Y eso lo pueden leer, entre otros, en su artículo “Los quebrantarás con vara de hierro: ¿a quiénes?” del 30/05/09; pero que estamos ante otra burrada del Sr. Olcese, queda establecido cuando atendemos las palabras de Pablo, en 2 Tes. 1:6-10:

Esto toma en cuenta que es justo por parte de Dios pagar con tribulación a los que les causan tribulación, 7 pero, a ustedes que sufren la tribulación, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús. 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.”

Luego queda claro que al Altísimo no se le escapa ni uno solo de aquellos que considera reos de destrucción eterna y por lo tanto, a la “gran tribulación” solo la sobreviven aquellos que tiene el favor de Jehová, o sea, aquellos que han “lavado” y han “emblanquecido” sus ropas con la sangre del cordero (Rev. 7:14).

Y es que si como afirma el Sr. Olcese, también esos sobrevivientes, más los notables del AT  y según su estrambótica conclusión (ya considerada), formaran parte de ese grupo de 144.000 miembros reinantes junto a Cristo que aparece en Rev. 14:1,  entonces sí estaríamos hablando como dice él, de un reino compuesto de “millones, miles de millones” de perfectos e inmortales Hijos de Dios, en calidad de reyes y sacerdotes, pero sin nadie sobre quién reinar; o sea, que estaríamos hablando de un reino…… sin súbditos. Y claro, ante tan extravagante situación, la pregunta que se nos ocurre a nosotros es la siguiente: ¿sobre quiénes entonces, se llevará a cabo “la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo” (Hech. 3:21)? O sea y para entendernos, de eso que nos cuenta Isaías, por ejemplo (y por boca de quién también habló Jehová), de que los ciegos recobrarán la vista, los mudos el habla, los sordos el oído, los inválidos el restablecimiento de sus miembros (Isa. 35:5-6), etc. etc. etc…… luego ¿cuándo y en quiénes, se llevarán a cabo esas “restauraciones”? Y ya yendo un poco más allá ¿a quién saldrá Satanás a extraviar, al final de los mil años del reinado de Jesucristo (Rev. 20:7-8)? Porque claro, nos gustaría que el Sr. Olcese nos explicara quiénes serán esos que “numerosos como la arena del mar”, son entrampados por tan pérfido personaje y que según el versículo 9, serán destruidos al ser devorados por el propio fuego de Dios. ¿O tenemos que entender que inmortales Hijos de Dios, transgreden de nuevo en contra de la Soberanía del Altísimo y Este y a pesar de haberlos declarado inmortales, tiene que dar marcha atrás y se los tiene que “cargar” otra vez? ¿O se “equivocó” quizás Jehová, al concederles la inmortalidad? Y aunque pudiera parecer irreverente, pero…… ¿estará Jesucristo entre esos rebeldes transgresores, según el Sr. Olcese?

Y preguntas que son consecuencia lógica de una salvajada como la que nos quiere colar el “teólogo” Apologista, que una vez más y ya van “tropecientas”, acredita un total desconocimiento de aquello que realmente nos dicen las Escrituras y que como un falso maestro, por tanto, agente al servicio de Satanás, intenta extraviar a los que le leen y que inocentemente se creen sus disparates…… y de los que desgraciadamente hay más de uno, que encima le dan las gracias por haberles “arreglado la vida”, al enterarse de que por haberse bautizado ya han sido adoptados como Hijos de Dios y por tanto, reinarán al lado de Jesucristo…… y que ya hay que ser lerdo para creerse semejante estupidez (Ver su artículo del 19/09/11 “Algunos comentarios de mis amigos y de mis detractores más furibundos”). Pero claro, el problema surge cuando dicho caballero se ha topado con unos que saben leer y razonar con lógica y sentido común sobre aquello que leen y empiezan a apretarle las clavijas y a ponerle las peras al cuarto: en ese momento al Sr. Olcese ya se le empieza a hacer de noche, las cosas ya se le ponen cuesta arriba, se le empiezan a cruzar los cables y no sabiendo por donde salirse, nos suelta barbaridades como la que sigue:

Incluso los 4 seres vivientes y los 24 ancianos fueron redimidos por la sangre de Cristo

Como si esas personas que de manera permanente están ante la mismísima presencia del Soberano del Universo, Jehová Dios y a Su exclusivo servicio, tuvieran pecado y necesitaran de ser redimidas por alguien…… ¡cuidadito que hay que ser ceporro para decir esto! Y de nuevo pedimos excusas por nuestra salida de tono, pero es que la cosa ya pasa de castaño oscuro, porque quién nos dice semejante burrada, se auto identifica como un “ungido” o Hijo de Dios, se erige en publicador de las prístinas “verdades” de la Biblia, “adalid” de la verdad y poseedor además, de una diplomatura en Teología…… y que visto lo visto, hace falta tener estómago para decir esto. Pero es que en su idiocia, va mucho más allá, porque vean cual es el razonamiento del que es capaz y que ya hemos señalado al principio de este artículo, pero que se lo repetimos porque cuando se analiza con cuidado, ya es de aurora boreal:

¿Podrían ser estos 24 ancianos, los 12 apóstoles y las 12 cabezas de las tribus de Israel? Es posible!

Porque si esta mamarrachada fuera “posible”, con ello se estaría dando por sentado como mínimo, que la primera resurrección o parte de ella, ya había acontecido en los tiempos de escribirse la Revelación; es más, significaría que mucho antes de ser glorificado Jesucristo y acceder a la presencia del Ser Supremo ¡ya lo habían sido esos personajes!, pues según el relato de Juan, para cuando él ve a dichos personajes aún no hay ni rastro del Cordero…… y nosotros con esos pelos y sin enterarnos de la jugada. Pero claro, para contemplar semejante “posibilidad”, como hace dicho caballero, hay que ser un ignorante integral (como parece ser el caso y a las pruebas nos remitimos) y no saber que la “primera” resurrección está circunscrita a la segunda venida de Jesucristo y por lo tanto, si Juan ya vio a esos personajes en el cielo…… es obvio que aquí hay algo que no cuadra, porque lo que dijo Pablo fue clarísimo:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.” (1Tes. 4:15-17).

Y para más inri, resulta que después de tanta lata con la prominencia de Abrahán y David, como la que nos ha dado y nos está dando D. Mario, encima los que están ante la presencia del Altísimo, según Juan, sean los cabezas de las doce tribus de Israel (por lo tanto más importantes) y nada que haga referencia a esos dos personajes. Aunque nosotros queremos pensar (¡que quieren! nos ha cogido en el día bueno), que quizás lo que pretendía decir es que esos personajes “prefiguraban” a los doce apóstolos y a los cabezas de las doce tribus; pero en primer lugar, eso no es lo que dice y en segundo lugar, si ello fuera así…… ¿a quién prefiguraban entonces, las “cuatro criaturas vivientes”?

Luego en todo caso estaríamos hablando de un despropósito continuado, porque como les hemos dicho, Juan solo dejó constancia de lo que vio que había en el cielo alrededor del Altísimo, cuando mediante una visión, accedió a dicho lugar y que nada tenía que ver lo que contempló en ese momento, con acontecimientos relacionados con la tierra y por lo tanto, nada sobre lo que tengamos que especular o intentar sacar conclusiones. En todo caso, esos “24 ancianos” y lejos de la barbaridad que nos ha dicho el Sr. Olcese, acerca de si podrían ser una representación de los 12 apóstoles y los 12 cabezas de las tribus de Israel, no serían más que el conjunto de prominentes personajes  que en asamblea permanente, rodean al Altísimo y en continua actitud de servicio:

Dios se levanta en la asamblea divina, en medio de los dioses juzga.” (Sal. 82:1).

Y que eso parece tener todas las trazas de ser así, se deduce del libro de Daniel y en dónde en “una visión de la noche”, dicho profeta nos habla de algo que contempló que sucedía también el cielo y suceso que sería muy anterior a la visión relata por el apóstol Juan en el libro de Revelación:

Seguí contemplando hasta que se colocaron tronos (luego había más personajes acompañando a Jehová) y el Anciano de Días se sentó. La ropa de él era blanca justamente como la nieve y el cabello de su cabeza era como lana limpia. Su trono era llamas de fuego (luego obviamente era diferente de los restantes tronos, de los que no se nos dan detalles); sus ruedas eran un fuego ardiente. 10 Había una corriente de fuego que fluía y salía de delante de él. Había mil millares que seguían ministrándole y diez mil veces diez mil que seguían de pie directamente delante de él. El Tribunal tomó asiento y hubo libros que se abrieron.” (Dan. 7:9-10). (Acotaciones nuestras).

Y probablemente a ese Tribunal hacía referencia Jesús, cuando en su Sermón del Monte (así se le conoce), dijo lo siguiente:

Sin embargo, yo les digo que todo el que continúe airado con su hermano será responsable al tribunal de justicia; pero quienquiera que se dirija a su hermano con una palabra execrable de desdén será responsable al Tribunal Supremo; mientras que quienquiera que diga: ‘¡Despreciable necio!’, estará expuesto al Gehena de fuego.” (Mat. 5:22).

Y aunque es cierto que algunas traducciones relacionan dicho tribunal con el Sanedrín judío, no es menos cierto que puesto que esas cosas se podían hacer desde el fuero interno de cada uno y ser por lo tanto, solo vistas por Jehová, sería razonable pensar que dicha secreta actitud personal, tendría que ser sometida a juicio por ese divino e inapelable Tribunal Supremo y presidido por el propio Jehová. Aparte que en su porción final, en dicho pasaje se nos menciona la posibilidad de ser expuesto uno al Gehena  de fuego, que significa destrucción eterna y algo que solo depende del Jehová (Mat. 10:28); pero repetimos…… “probablemente” Jesús se refería a eso. En todo caso, lo que sí queda de manifiesto, es que la rocambolesca interpretación del Sr. Olcese acerca de los “24 ancianos”, una vez más deja patente que no tiene ni idea de lo que dice, porque sencillamente no entiende las Escrituras y mostrando con ello, no poseer el “espíritu de verdad” del que habló Jesús y que al parecer, tenía una misión específica y que obviamente no se concreta en el citado caballero:

Sin embargo, cuando llegue aquel, el espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propio impulso, sino que hablará las cosas que oye y les declarará las cosas que vienen.” (Juan 16:13).

Luego con esa deriva de la que hace gala dicho caballero, no solo no es fiable en sus afirmaciones, sino mucho más grave aún, miente descaradamente en su categórica afirmación de ser un Hijo de Dios…… porque una cosa es lo que él nos diga y otra muy distinta, la que nos dicen los hechos constatados. Pero como les venimos diciendo continuamente, queridos lectores, ustedes tienen la palabra en cuanto a creerse las enseñanzas de dicho caballero y seguir leyéndole…… o “cambiar de canal”; y es que nosotros, los dos autores de este blog, ya sabemos de qué va el asunto y lo tenemos por lo que es: un falso maestro y agente satánico, cuyas enseñanzas son destructivas, porque crean confusión (2 Ped. 2:1) y apartan a uno de la verdadera enseñanza impartida por las Escrituras y sin la cual, no se puede agradar a Dios.

Y no se tomen estas discusiones como algo de poca importancia, como si no tuvieran nada que ver con ustedes que nos leen, porque recuerden que cuando los apóstoles le preguntaron a Jesús acerca de las señales que anunciarían su segunda venida, fíjense que señaló en primer lugar:

Estando él sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él los discípulos privadamente y dijeron: “Dinos: ¿Cuándo serán estas cosas y qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?”. 4 Y en contestación, Jesús les dijo: “Cuidado que nadie los extravíe; 5 porque muchos vendrán sobre la base de mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo” y extraviarán a muchos”.” (Mat. 24:3-5).

O sea, que no solo lo cercano de la segunda venida de Jesucristo estaría marcada por la proliferación de personas que afirmarían hablar “en su nombre” y que son todos aquellos que actualmente afirman ser “ungidos” o Hijos de Dios y que son legión, como es el caso del Sr. Olcese, sino que estas representarían un peligro para aquellos que les prestaran atención, pues “extraviarían a muchos”. Luego si Jesús ya advirtió de que representarían un peligro, es obvia la necesidad de tenerles identificados para no ser presa de sus falsas y engañosas enseñanzas que evidentemente nos pueden perjudicar. Y es por eso que desde este blog nos metemos en estos zafarranchos, pues deseamos poner en alerta a quiénes nos quieran escuchar, para que no se dejen engañar…… pero no que por ello tengan que dar crédito a todo lo que nosotros les contamos, sino que lo contrasten, al igual que cualquier otra información que les llegue, con su ejemplar de la Biblia y entonces decidan quién les está mintiendo y quién les dice la verdad. O sea que advertidos ya están y por lo que solo resta que manifiesten su soberana decisión acerca de quién deben de fiarse, no sin antes volverles a repetir, la necesidad de contrastar esto que les hemos contado con su propio ejemplar de las Escrituras…… ya saben, por aquello de que nosotros también nos podemos equivocar.

MABEL

MÁS RESPUESTAS PARA APOLOGISTA.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 23/10/2011 by Armando López Golart

Y es que tal como me comprometí (en este blog solemos tener la sana costumbre de ser formales y cumplir con nuestros compromisos), voy a continuar con la serie de respuestas a las preguntas de D. Mario Olcese contenidas en su artículo del 16/10/11 “Don Armando: el “correcaminos”.” Luego para abreviar y ya atendida la primera, en el artículo anterior a este que están ustedes leyendo, pasemos al contenido de la segunda pregunta y que como es costumbre, transcribimos tal cual:

2.- Si Ud., Don Armado, no es miembro del cuerpo de Cristo, cuya cabeza es obviamente Cristo mismo, ¿Por qué sigue usted los mandamientos de Jesús, si usted no es miembro de su cuerpo?¿No dirige Jesús (la cabeza) sólo a su cuerpo (la iglesia)?

En primer lugar, decirle al Sr. Olcese, que esta pregunta carece de sentido, porque los seguidores de Cristo, no siguen los mandamientos  de este, sino los de Jehová…… al menos eso es lo que se deduce de las palabras de Jesús:

El que me desatiende y no recibe mis dichos tiene quien lo juzgue. La palabra que he hablado es lo que lo juzgará en el último día; 49 porque no he hablado de mi propio impulso, sino que el Padre mismo, que me ha enviado, me ha dado mandamiento en cuanto a qué decir y qué hablar. 50 También, sé que su mandamiento significa vida eterna. Por lo tanto, las cosas que hablo, así como el Padre me las ha dicho, así las hablo.” (Juan 12:48-50).

Y algo que el apóstol Juan tenía perfectamente claro, pues reconoció que “aquel a quien Dios envió habla los dichos de Dios” (Juan 3:34) y por eso, casi al final de su vida, pudo decir lo siguiente:

Pues esto es lo que el amor a Dios significa: que observemos sus mandamientos; y, sin embargo, sus mandamientos no son gravosos.” (1 Juan 5:3).

Entonces, como estamos sometidos a los mandamientos del Altísimo y puesto que entiendo que ese es el deber de todo bien nacido, el obedecer a Dios, por eso obedezco Sus mandamientos (llegados a nosotros, a través de Su Hijo Jesucristo), en cumplimiento de Ecle. 12:14:

La conclusión del asunto, habiéndose oído todo, es: Teme al Dios verdadero y guarda sus mandamientos. Porque este es todo el deber del hombre (o “de la humanidad”, según traducción literal). 14 Porque el Dios verdadero mismo traerá toda clase de obra a juicio con relación a toda cosa escondida, en cuanto a si es buena o es mala.” (Acotación mía).

Y me permito rogar a dicho caballero, que antes de formular una pregunta, se asegure de que está planteada correctamente, porque tal da la sensación de que ni para eso alcanza; pero veamos ahora, la tercera pregunta:

3.- Si usted no es ungido por el espíritu santo, ¿cómo puede usted producir buenos frutos como el amor, gozo, paz, mansedumbre, etc, etc?

Pues porque una cosa es desarrollar esos frutos del espíritu y que no nos vienen dados, sino que hay que esforzarse en desarrollar, como queda claro de las palabras de Pablo en Rom. 7:21-25 y otra muy distinta, el ser “elegido” directamente por Dios, para pasar a formar parte del grupo de Sus Hijos Adoptivos y algo que ya no depende de uno mismo, sino de la voluntad expresa de Jehová:

Y no solo ese caso, sino también cuando Rebeca concibió gemelos de un solo hombre, de Isaac nuestro antepasado: 11 pues cuando todavía no habían nacido ni practicado cosa buena ni vil, para que el propósito de Dios tocante a la selección continuara dependiendo, no de obras, sino de Aquel que llama, 12 se le dijo a ella: “El mayor será esclavo del menor”. 13 Así como está escrito: “Amé a Jacob, pero odié a Esaú”.” (Rom.  9:10-13).

Y para un mayor entendimiento de lo que pretendo decir, veamos cómo nos expresa la idea el escritor del libro de Hebreos y refiriéndose en este caso al sacerdocio, según una versión de las Escrituras, muy fácil de entender y que suele aclarar muchas dudas, como es La Biblia en lenguaje actual:

Dios elige a los jefes de los sacerdotes para que ayuden al pueblo y para que presenten las ofrendas y sacrificios, para que Dios los perdone. 2 Y como a esos sacerdotes también les resulta difícil obedecer a Dios, pueden mostrarse pacientes con los ignorantes y pecadores. 3 Por eso tienen que presentar ofrendas y sacrificios, para que Dios perdone los pecados del pueblo y también los de ellos.

4 Pero nadie puede ser jefe de los sacerdotes sólo porque así lo quiere, sino que Dios es quien lo elige y le da ese honor. Así lo hizo Dios cuando escogió a Aarón como jefe de los sacerdotes.

5 Cristo no llegó a ser Jefe de sacerdotes porque así lo quiso, sino que Dios lo eligió y le dio ese honor. Fue Dios quien le dijo: “Tú eres mi Hijo; desde hoy soy tu padre.” 6 En otra parte de la Biblia también le dijo: “Tú eres sacerdote para siempre, como lo fue Melquisedec.”

Luego la idea queda perfectamente establecida, pues si así era en el caso de la elección del Sumo Sacerdote, cuanto más en el caso de ser declarado uno Hijo de Dios y cuestión que queda perfectamente interrelacionada en el versículo 5. Y lo cual no sería así, de ser cierta esa chorrada que D. Mario defiende, en el sentido que cuando uno se bautiza, automáticamente ya es “ungido” y reconocido como Hijo adoptivo de Dios (con todo lo que eso conlleva), pues entonces la cosa quedaría en manos de la voluntad de cada cual: la de bautizarse o de no bautizarse y viéndose por tanto obligado Jehová, a reconocer como Hijo Suyo al primero que le diera la ventolera de decantarse por el bautismo…… dicho sea de forma coloquial y para entendernos; y veamos ahora la cuarta pregunta:

4.- Si usted no es un hijo de Dios y tampoco un hermano de Cristo, ¿Por qué se dirige usted a Dios como “Padre celestial” cuando le ora? Por otro lado, ¿acaso no dice Jesús que los que hacen la voluntad del Padre esos son sus hermanos?¿Si usted no es hermano de Cristo e hijo de Dios, entonces la voluntad de quién está haciendo usted, Don Armando?

¿Y al Sr. Olcese, quién le ha dicho de qué manera me dirijo a Dios en mis oraciones? ¿No cree dicho caballero, que en su intento de torcer las cosas según su conveniencia y en su inaudito atrevimiento, va un poco “más allá” de dónde puede llegar? Y es que desde que inicie mi andadura con los TJ y hasta mi expulsión, el 99% de las oraciones que he escuchado (y en más de 30 años de militancia ¡cuidadito que habré escuchado oraciones y a diferentes oradores!) se dirigían al Altísimo bajo la fórmula de “Señor Soberano Jehová……” y no como les imputa dicho caballero (la fórmula que menciona en la pregunta) en algunos de sus artículos. Y ese uno por ciento restante, siempre a cargo de personas que se iniciaban en el dirigir a la congregación en oración y usaban el consabido inicio “Padre nuestro que estás en los cielos……” y lo que dijeran a continuación, pero siempre en su condición de inexpertos y que con el tiempo rectificaban dicha frase inicial…… y en mi caso particular y si a D. Mario le parece bien ¡faltaría más! suelo dirigirme a mi Creador, con la frase “Señor y Dios mío……” y lo que siga, para cerrar la oración rogándole que la misma le sea acepta en el nombre de Su Hijo Jesucristo, en su posición de actual mediador (1 Tim. 2:5) y según nos enseñó él mismo:

En aquel día ya no me preguntarán nada. De cierto, de cierto les digo, que todo lo que pidan al Padre, en mi nombre, él se lo concederá. 24 Hasta ahora nada han pedido en mi nombre; pidan y recibirán, para que su alegría se vea cumplida.” (Juan 16:23-24-RVC).

Y habida cuenta que es Jehová y no Jesucristo, el “oidor” de la oración (Sal. 65:2), a Él nos tenemos que dirigir; y como a mi edad y diga lo que el Sr. Olcese diga, ya no voy a cambiar…… pues así lo vamos a dejar. Y en cuanto la voluntad de quién estoy haciendo ¿pues la de quién va a ser? La de Jehová y es que según Jesús, si queremos ser sus “amigos” (Juan 15:14), tenemos que hacer las cosas que nos manda y si como hemos visto en la primera respuesta que hemos dado, Jesús solo manda lo que a su vez le fue mandado a él, la conclusión es clara: podemos tener una buena relación con nuestro Creador y sin necesidad de ser reconocidos como Hijos suyos, al igual que muchísimas personas del AT, si hacemos lo que nos manda (1 Sam. 15:22; Hech. 20:35)…… en nuestro caso, por boca de su Hijo Jesucristo, Su mediador; y pasemos a la quinta pregunta:

5.- ¿Si la congregación o iglesia de los primogénitos están inscritos en los cielos, según Heb. 12:23, ¿por qué dice usted que el rey David será un mero súbdito del reino en la tierra, si él mismo es también llamado por Dios como “mi primogénito” en Salmo 89:20,27?¿No debería estar David también incluido dentro de la iglesia o congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos?

Y en cuanto a esta pregunta, decirle a ese caballero que su ignorancia solo es superada por su propia ignorancia, pues de ninguna manera en este profético salmo que nos cita, se puede hacer referencia con esa expresión “mi primogénito”, literalmente al personaje David…… pues resulta que este Salmo 89, fue escrito después de la muerte de éste, por un tal Etán, el ezrahíta y uno de los cuatro hombres cuya sabiduría, aunque considerable, fue superada por la del rey Salomón:

Y Dios continuó dando a Salomón sabiduría y entendimiento en medida sumamente grande y una anchura de corazón, como la arena que está sobre la orilla del mar. 30 Y la sabiduría de Salomón era más vasta que la sabiduría de todos los orientales y que toda la sabiduría de Egipto. 31 Y era más sabio que todo otro hombre, más que Etán el ezrahíta y Hemán y Calcol y Dardá, hijos de Mahol; y su fama llegó a estar en todas las naciones todo en derredor.” (1 Rey. 4:29-31).

Luego estaríamos hablando de un contemporáneo del reinado de Salomón y por lo tanto, su salmo no podía ir dirigido al rey David, que como hemos dicho ya había muerto para cuando el citado salmo fue escrito, por lo que y de forma profética, solo podía hacer referencia a Jesucristo y algo que ya le expliqué al Sr. Olcese en mi artículo del 11 de Agosto pasado “Luego es mentira que……”; porque veamos que nos dicen los versos 26-27:

El me clamará: Mi padre eres tú,  Mi Dios y la roca de mi salvación.  27 Yo también le pondré por primogénito, El más excelso de los reyes de la tierra.”

Y lo que vemos, es que el citado pasaje está escrito en tiempo futuro, por lo que no podía aplicar de ninguna manera a un David que ya había muerto, ni a su hijo Salomón, que en ese momento ya estaba ejerciendo de rey sobre Israel. Luego con la referencia del verso 20 al nombre “David” y como ya le expliqué en mi reciente artículo “Apologista…… y Oseas 3:4-5” (10/10/11), tenemos que tener en cuenta que cuando en las Escrituras se hace proféticamente referencia al nombre del rey David y más en este caso, que dicho personaje hacía tiempo que había desparecido de la escena, se nos está hablando del llamado David Mayor, o sea, de Jesucristo. Por otra parte (y ello valida mi afirmación), el hecho de que tenía que ser “el más excelso” de entre los reyes de la tierra, obviamente nos muestra que solo se podía referir a Jesucristo, pues de aplicar al rey David esas palabras, como erróneamente afirma el Sr. Olcese, lo colocarían en una posición superior al propio Hijo de Dios, que razonablemente ya no podría ser “el rey de reyes y señor de señores” (Rev. 19:16).

Luego, resumiendo, dicho Salmo 89 no se podía referir de ninguna manera al literal rey David y por lo tanto, el verso 20 se dirigía proféticamente al futuro heredero del trono que había ocupado en su día David, eso es, al David Mayor, Jesucristo y no al propio David…… con lo que de nuevo y a pesar de estar advertido en el artículo citado, D. Mario ha vuelto a meter la pata hasta el corvejón, lo que hace patente la errática deriva que está tomando últimamente. Recordemos que en ese momento de la profecía, no había ni hombre ni nombre (pues Jesús aún no existía), por lo que Jehová y a fin de transmitir la idea a su pueblo, hace uso de esa alegoría para presentar al desconocido personaje y que tendría que ser el artífice de la verdadera y definitiva restauración del reino, en que un día fungió como rey su antepasado David, en calidad de legítimo heredero del mismo y de las bendiciones que este derramaría sobre la humanidad obediente…… y qué mejor que personalizarlo en un personaje prominente y por todos reconocido, como el anterior rey David. Dicho esto, pasemos a la pregunta número seis:

6.- Si usted cree que es necesario el bautismo para la salvación, y sabemos que Cristo salva a su cuerpo  o iglesia, ¿por qué dice usted que no es miembro del cuerpo  o iglesia de Cristo si usted es un bautizado?

Pues porque yo fui bautizado en agua, como seguidor de Jesucristo, pero no con el Espíritu Santo de adopción como Hijo de Dios, porque no había ( ni hay) nadie con la autoridad para dar ese bautismo, como en su día fueron los apóstoles (para más información al respecto, vean por favor “La Iglesia de Cristo…… ¿dónde está?” (12/07/11). Luego si bien nací del agua, no así del espíritu (Juan 3:5) y por lo tanto, no tengo la unción como Hijo de Dios; y es que esta milonga que nos cuenta D. Mario y “cuatro iluminados” más (obviamente porque les interesa, pues se creen Hijos de Dios), de que inmediatamente después de ser uno bautizado con agua, ya de forma automática es “ungido” o declarado Hijo de Dios…… pues que quieren que les diga, como no sea que las Escrituras no nos dicen nada de ello, sino exactamente todo lo contrario; y si alguien desea enterarse de ello con todo detalle, incluido el Sr. Olcese, que lea mi artículo “No es eso, Sr. Olcese…… no es eso” del 14/09/10, en el que aclaro la cuestión punto por punto…… y si procede, que D. Mario nos demuestre lo contrario (si puede, claro, porque hasta el momento no ha sido así). No obstante, esa pregunta acerca de la cuestión del bautismo en la actualidad, tiene un trasfondo en el que llevo pensando mucho tiempo (aún no lo tengo del todo claro), por lo que me reservo el hablarles más delante de este tema. Pero pasemos ya a la séptima pregunta y última para hoy:

7.- Si los santos recibirán el reino, y éstos gobernarán con Cristo, según Daniel 7:13,14,21, ¿debemos concluir que usted no es un santo puesto que dice que no reinará con Cristo en su reino? Si no es un santo, ¿qué es entonces? ¿No dice la Biblia que quién no es un santo es un inmundo (ver 1 Tes. 4:7)?

Pues por supuesto que no soy un “santo” o persona “elegida” por Jehová para reinar con Cristo, según se desprende de Dan. 7:18,  como no lo es ni el Sr. Olcese, ni tantos otros farsantes que andan sueltos por ahí y que presuntuosamente se las van dando de Hijos de Dios y que en su delirio pretenden reinar con Cristo en el reino de Dios…… por la sencilla razón de que actualmente no existe ninguna persona de esas características sobre la tierra, a menos eso sí, que Rev. 11:3-6 nos esté mintiendo:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco”. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra. 5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.”

En resumidas cuentas, que estamos hablando de personajes poderosísimos. Y puesto que actualmente no hay sobre la tierra personas que manifiesten estos poderes (solo al alcance de los verdaderos Hijos de Dios) y por los que precisamente, tienen que ser reconocidos como tales enviados por el Altísimo…… pues eso, que aún no han aparecido esos personajes y que por lo tanto, con relación a lo que tenemos por aquí abajo, pues estaríamos hablando de unos auténticos charlatanes, digan lo que digan y lo digan como lo digan aquellos que actualmente nos quieren hacer creer, mediante su sola afirmación personal (como el propio Sr. Olcese, o los Rivas, Buzzard, Dávila, los “ungidos” de los TJ y tantísimos otros), que son Hijos de Dios y que reinarán con Cristo. Y si no es así, que nos demuestren esos poderes y que son, como hemos dicho, tarjeta de presentación de todos aquellos que son enviados por Dios…… o en su defecto que nos dejen de dar la lata con sus paranoias: actualmente no hayungidos” o Hijos de Dios sobre la tierra. Porque todas, pero absolutamente todas aquellas personas enviadas por Jehová en todos los tiempos, para cumplir con una comisión divina, fueron dotadas de los poderes sobrenaturales necesarios para acreditar la autoridad que les había sido conferida en función de la tarea para la que habían sido enviados por Jehová.

Sin embargo y sorprendentemente, en estos tiempos actuales y siempre según esos farsantes, Jehová tiene a una montonera de sus Hijos sueltos por ahí y sin dar un palo al agua, luego…… ¿para que los tiene aquí? O sea y para entendernos ¿qué tarea les ha sido encomendado de parte de Jehová? Porque si es la de predicar el reino de Dios, como presume dicho caballero y otros tantos como él, en primer lugar ¡anda con el éxito que tienen!…… aparte, por supuesto, de la burradas que continuamente publican; y en segundo lugar, la gran predicación de Mat. 24:14 aún no ha comenzado, porque todavía no ha aparecido ese resto de hermanos de Jesucristo de Rev. 6:9-11 (por tanto Hijos de Dios) y prefigurados por esos “dos testigos” citados, que tienen que llevar la delantera en dicha obra; luego si no hay comisión divina…… no hay obra divina y por lo tanto, lo que están haciendo esos señores, al igual que los TJ y muchos otros, es el “canelo”, eso es, el tonto. Pero dándose el caso además, de que tampoco ha sido cumplida aún la segunda y más completa parte de la profecía de Joel 2:28-29 y derramamiento de dicho espíritu o poder de Dios, que acompañará a aquellos que tomen parte en dicha predicación:

Y después de eso tiene que ocurrir que derramaré mi espíritu sobre toda clase de carne y sus hijos y sus hijas ciertamente profetizarán. En cuanto a sus viejos, sueños soñarán. En cuanto a sus jóvenes, visiones verán. 29 Y aun sobre los siervos y sobre las siervas derramaré en aquellos días mi espíritu.”

Y que eso es así, tal como lo estoy afirmado, que queda una segunda parte de esa profecía por cumplir, queda probado por lo que sigue inmediatamente a continuación, en los versículos 30-32 y que leemos seguidamente:

Y ciertamente daré portentos presagiosos en los cielos y en la tierra, sangre y fuego y columnas de humo. 31 El sol mismo será convertido en oscuridad y la luna en sangre, antes de la venida del día de Jehová, grande e inspirador de temor. 32 Y tiene que ocurrir que todo el que invoque el nombre de Jehová escapará salvo; porque en el monte Sión y en Jerusalén resultarán estar los escapados, tal como ha dicho Jehová, y entre los sobrevivientes, a quienes Jehová llama.”

Y señales o “portentos presagiosos” que no ocurrieron en el primer cumplimiento de esta profecía, en el Pentecostés de 33 E.C. ni posteriormente, en aquellos tiempos del primer siglo, sino que además se nos señala el tal derramamiento, para antes de la “venida del día de Jehová, grande e inspirador de temor” (y que no vino en el primer siglo, como es obvio) e idea que cuadra perfectamente con las palabras proféticas de Luc. 21:25-28 y con la apertura del sexto sello, según Rev. 6:12-17 y que señalan a nuestros días. Y con el agravante que en aquellos tiempos, al que invocaba el nombre de Jehová, se le perseguía y se le ejecutaba (le cortaban la cabeza, para entendernos) y a diferencia de lo que se nos dice que va a ocurrir en la actualidad, en el sentido de que “escaparán” o serán “ocultados” (Sof. 2:3; Isa. 26:20). Luego, puesto que no hay ni rastro de ese resto de Hijos de Dios por aparecer, ni muestra alguna del poder el Espíritu Santo de Jehová en acción, en una gran obra de predicación mundial en marcha, fíjense ustedes sin van errados todos esos farsantes y engañabobos, que tan altaneramente se arrogan el ser Hijos de Dios y por tanto, su condición de reyes en reino milenario, al lado de Jesucristo.

Y por otra parte, que no nos salgan con la monserga de que esas señales llevadas a cabo por esos citados “dos profetas” son “simbólicas”, porque el libro de Revelación está precisamente escrito para mostrar a los siervos del Altísimo, las cosas que han de ocurrir aquí en la tierra:

Y me dijo: “Estas palabras son fieles y verdaderas; sí, Jehová el Dios de las expresiones inspiradas de los profetas envió a su ángel para mostrar a sus esclavos las cosas que tienen que efectuarse dentro de poco.” (Rev. 22:6).

Porque además se da la circunstancia, de que esas poderosas señales ya fueron efectuadas por profetas de la antigüedad, como Elías en el caso del fuego destructor, como sistema de autodefensa (2 Rey. 1:9-15) y en el caso de la falta de lluvia (1 Rey. 7:1); o en el relato acerca de Moisés, con el tornar el agua en sangre y los posteriores derramamientos de plagas mortíferas (Éxo. 7:14 a 11:10) y acciones por las que demostraron ser verdaderos profetas del Altísimo. Y además, que la primera parte del cumplimiento de la profecía de Joel 2:28-29 en el primer siglo, no tuvo nada de simbólica, sino que fue muy real y de lo cual nos hablan las Escrituras.

Y en cuanto a lo que personalmente yo soy y que el señor Olcese parece interesado en saber, se lo expliqué el 14/07/10 en mi artículo “Hijos de Dios…… ¿o del diablo?”; o sea, que si lo quiere averiguar, ya sabe dónde buscarlo. Por otra parte, 1 Tes. 4:7 nada afirma de lo que ese caballero pretende y en su intento, una vez más, de conseguir y mediante torcerlos, que los textos bíblicos digan aquello que él necesita que digan, para conseguir un fin determinado; y es que sencillamente no se entera de la película. Porque de lo que ese pasaje nos habla, no es el que si no se es “blanco”, solo se puede ser “negro”, sino lo que hace y para entendernos, es dar una advertencia o recordatorio a las personas a las que fueron dirigidas dichas palabras, en el sentido de que “Dios no nos ha llamado a seguir pecando, sino a vivir una vida santa”…… o limpia, aclaro yo (La Biblia en lenguaje actual). Eso es, según Pablo, que dicho llamamiento no les concedía a esas personas involucradas en sus palabras, “barra libre” o los hacía inmunes a las consecuencias del pecado, sino que les exigía un cambio de actitud, perceptible y ejemplar para el resto del personal, que se podría sentir atraído hacia ese nuevo derrotero de vida. Ya el apóstol Pedro, posteriormente, lo explicitó de la siguiente manera en 1 Ped. 1:13-16:

Por lo tanto, fortifiquen su mente para actividad, mantengan completamente su juicio; pongan su esperanza resueltamente en la bondad inmerecida que ha de ser traída a ustedes en la revelación de Jesucristo. 14 Como hijos obedientes, dejen de amoldarse según los deseos que tuvieron en otro tiempo en su ignorancia, 15 y más bien, de acuerdo con el Santo que los llamó, háganse ustedes mismos santos (o limpios) también en toda su conducta, 16 porque está escrito: “Tienen que ser santos, porque yo soy santo”.” (Acotación mía).

O sea, que tenían que reflejar y en la medida de sus posibilidades, una conducta acorde con la “personalidad” del Ser Supremo y del cual habían recibido tal llamamiento, o sea, Jehová Dios.

Entonces, con lo que nos hemos encontrado de nuevo en 1 Tes. 4:7, es con un pasaje de las Escrituras “forzado” para que se ajuste a la idea que D. Mario desea exponer, para mantener su torpe razonamiento al proponer la pregunta. Y dicho esto, aquí lo dejo de momento y espero en un par de días, ir a por la octava pregunta y que de nuevo se me antoja que D. Mario tendrá alguna sorpresa, a causa del argumento que demuestra que Abrahán no puede reinar con Cristo…… y que al Sr. Olcese jamás se le habría ocurrido, pues de lo contrario no haría las afirmaciones que hace sobre este particular, por ejemplo, en un reciente video titulado “Abrahán esperaba la ciudad celestial (el tabernáculo permanente)”.

Armando López Golart