Archivo para 144.000

¿QUIÉNES SON, LOS REYES QUE SE NOS MENCIONAN EN REV. 21:24?

Posted in Uncategorized with tags , , , on 09/04/2016 by Armando López Golart

new-jerusalem1Cualquiera que se dedique a la noble tarea de investigar las Escrituras, con el fin de entender los propósitos divinos para el hombre, sabe que de cuando en cuando se encuentra de frente con un pasaje que parece ser del todo contradictorio; ello ocurre con el texto mencionado en el titular de este escrito que, colocado en su contexto, nos dice esto:

Y la ciudad no tiene necesidad de que el sol ni la luna resplandezcan sobre ella, porque la gloria de Dios la alumbraba y su lámpara era el Cordero. 24 Y las naciones andarán por medio de su luz y los reyes de la tierra, llevarán a ella su gloria. 25 Y sus puertas de ninguna manera se cerrarán de día, pues allí no existirá noche. 26 Y llevarán a ella (los mencionados reyes) la gloria y la honra de las naciones.” (Acotación nuestra).

Claro, la pregunta más inmediata es ¿quiénes son esos reyes? Porque se nos los cita en un contexto en el que se hace referencia a “las naciones” y lo que nos remite al ámbito de lo terrenal, por tanto reyes humanos representantes de dichas naciones, mientras que cuando se atiende al contenido de Rev. 20:6, lo que se nos dice ahí es que estaríamos hablando de inmortales Hijos de Dios como aquellos que reinarán “sobre la tierra” al lado de Jesucristo:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad (eso es lo que significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años (obviamente, sobre la tierra).” (Acotaciones nuestras).

Luego ¿estamos realmente, ante una flagrante contradicción? No, de ninguna manera, sino sencillamente que estamos delante de la lectura de un pasaje bíblico, hecha por un lector que parte de una idea preconcebida…… la de que solo reinarán en la tierra, Jesucristo y sus 144.000 asociados mencionados en Rev. 14:1:

Y vi y, ¡miren!, el Cordero de pie sobre el monte Sión y con él, ciento cuarenta y cuatro mil que tienen escritos en sus frentes el nombre de él y el nombre de su Padre.”

La idea que estamos intentando transmitir con este planteamiento, es que para entender las Escrituras hay que, primero, saber leer muy bien y, segundo, “hilar muy fino”, antes de llegar a una conclusión sobre lo leído; en la primera condición, no estamos diciendo que el que uno saque una idea equivocada es porque no sabe leer en el sentido estricto del término, sino que en lo que estamos incidiendo es en lo que acabamos de apuntar: el leer algo con una idea preconcebida. Porque uno puede ser un licenciado en filología hispana (pues este es el idioma en el que nos movemos) y sin embargo, ver condicionada su capacidad de entendimiento por partir de determinado supuesto al iniciar la lectura de cualquier texto escrito…… y es que hay que tener cierta experiencia (fruto obviamente de errores anteriores), para afrontar la lectura de cualquier porción textual en la que se nos intente transmitir determinado mensaje bíblico, con la mente completamente “en blanco”; y con lo que ya podemos acceder a la segunda condición mencionada, eso es, el “hilar muy fino”.

Un “hilar muy fino” que implica el hacer un análisis exhaustivo de lo que uno está leyendo, casi diseccionando su contenido palabra por palabra y luego cuadrar lo entendido, con su contexto más inmediato y, si procede, con el general de las Escrituras…… además y por aquello de asegurarse, contrastar dicho pasaje con lo que del mismo se nos dice en distintas versiones bíblicas y sacar con ello, una amplia perspectiva del contenido que del mismo se nos hace desde la óptica de varios traductores y que, normalmente, siempre suele llevar a un entendimiento cabal de la lectura realizada. Todo ello aplicado al tema que nos ocupa, veamos ahora cuáles son las razones para defender que en ese pasaje de Rev. 21:24 se nos habla de reyes humanos, que nada tienen que ver con los 144.000 que acompañan a Jesucristo en su gobernar sobre la tierra y que, como primera providencia, ya resulta que estos no son “humanos” en el estricto sentido del término…… pero no adelantemos acontecimientos y vayamos paso a paso, eso es, analizando en primer lugar el versículo 23 y en donde parece estar la clave del asunto:

Y la ciudad no tiene necesidad de que el sol ni la luna resplandezcan sobre ella, porque la gloria de Dios la alumbraba y su lámpara era el Cordero.”

Lo primero que hay que averiguar, entonces, es de qué “ciudad” se nos está hablando y que por aquello de empezar a situarnos, tenemos que una lectura sosegada de ese capítulo 21 del libro de Revelación ya nos muestra que esa “ciudad” no es literal, sino que simboliza el conjunto compuesto por los 144.000 seguidores de Jesucristo…… luego dado que ellos son simbólicamente representados por esa “ciudad”, no tendría sentido el que, como reyes, fueran ellos los que se llevaran a sí mismos la “gloria de las naciones” (v. 24). Por lo que solo sería entendible, el que fueran otros reyes los que les ofrendaran la referida “gloria” y que no significa otra cosa, que el que reyes de la tierra gobernantes sobre esas “naciones” que la componen y en representación de las mismas, acuden a rendirles pleitesía; lo que nos lleva a incidir en el asunto ya mencionado, en el sentido de que eses reyes “de la tierra” son seres humanos, mientras que los miembros del grupo de los 144.000 con Cristo al frente no lo son y de ahí, que en Luc. 20:34-36 se haga una clara distinción entre estos y los hijos de “este sistema de cosas”, eso es, los seres humanos como tales (para más información al respecto, pueden leer nuestro escrito del 18/03/16). No pasemos por alto y para consolidar este aspecto tan importante de la cuestión que estamos tratando, que de esos personajes corregentes con Cristo, ya en su momento se nos dijo lo siguiente:

Por consiguiente, si alguien está en unión con Cristo, es una nueva creación; las cosas viejas pasaron, ¡miren!, cosas nuevas han llegado a existir.” (2 Cor. 5:17).

Tema del que hablábamos en profundidad en nuestro escrito del 28/10/13 y que les resumimos a continuación: en la Creación observamos solo dos estadios…… uno el material al que pertenece el hombre y otro espiritual, al que pertenecen los ángeles en sus distintas categorías. Sin embargo, en el reino de Dios venidero se añade al conjunto otra creación que no serán hombres como los que conocemos, ni tampoco seres espirituales incorpóreos como los ángeles, sino seres materiales dotados de inmortalidad y lo que significa que son esencia de Dios, pues son Hijos de Este…… un ejemplo gráfico para entender lo que pretendemos decir, es el siguiente: si usted se acerca a la orilla del vasto mar (que podría prefigurar a Jehová Dios) y toma un cuenco de agua, lo que tendrá en dicho cuenco es mar, aunque con una porción infinitamente más pequeña y en lo que podría ser el equivalente a cada uno de esos seres por aparecer…… dicho para entendernos, porciones de Dios a una ínfima escala. De ahí, que se nos hable de una “nueva creación” (obviamente, con una estructura bioquímica totalmente distinta de la que caracteriza al ser humano), totalmente diferente y por ello desconocida, con respecto a lo que hasta el momento hemos visto sobre la tierra.

Por lo tanto, cuando en Rev. 21:24 se nos habla de “los reyes de la tierra”, se nos está hablando de reyes humanos que suben a rendir pleitesía a esos seres majestuosos que representan a la Suprema Soberanía del Dios Altísimo sobre toda la Creación, en calidad de Hijos Suyos; para entender el punto, tenemos que partir de la base que al igual que la tierra de Israel fue dividida en doce partes geográficas en las que asentaron sus respectivas tribus, con sus líderes patriarcales al frente, así la tierra ya dentro de reino de Dios y para una perfecta administración de la misma, será también dividida en lo que hoy conocemos comúnmente como “naciones” y con sus reyes o gobernantes al frente…… porque el que en la tierra habrá reyes de hechura humana, queda constatado por lo que leemos en Rev. 1:4-5:

Juan, a las siete congregaciones que están en el distrito de Asia: Que tengan bondad inmerecida y paz de parte de “Aquel que es y que era y que viene” (Jehová Dios) y de los siete espíritus que están delante de su trono; 5 y de Jesucristo, “el Testigo Fiel”, “el Primogénito de los muertos” y “el Gobernante de los reyes de la tierra.”

Es interesante al respecto, cómo en otras versiones la posición de Jesucristo con respecto a esos “reyes de la tierra” es vertida como “el dominador de…”, o “el que gobierna sobre…”, o “el que tiene autoridad sobre…” y otros “el soberano de…”; y ello es interesante porque, aunque sorprenda a algunos, Jesucristo no es nada de eso para con sus hermanos, sino que solo se le reconoce la condición de “primogénito” con respecto de ellos:

“…… porque a los que dio su primer reconocimiento también los predeterminó para que fueran hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito entre muchos hermanos.” (Rom. 8:29).

Condición esta que, según las Escrituras, no le daba al que la ostentaba ninguna superioridad “legislativa” sobre el resto de sus hermanos (eso es, que “reinara” sobre ellos), sino simplemente una autoridad “moral” y que le era reconocida mediante el recibir en herencia el doble que sus hermanos…… por poner un ejemplo, digamos que si cada hermano recibía como herencia 100 cabezas de ganado, al primogénito le eran dadas 200 y ello, prescindiendo de la cantidad de hermanos que tuviera: siempre recibía el doble de lo que se le daba a cada uno. Por lo tanto, queda claro que en el pasaje de Rev. 21:24 se hace referencia a reyes humanos que acuden a presentar sus respetos o reconocimiento a esos gobernantes delegados por el Dios Altísimo…… ahora bien ¿de dónde saldrán esos reyes, partiendo de lo que se nos cuenta en Rev. 19:19-21?:

Y vi a la bestia salvaje y a los reyes de la tierra (los actuales gobernantes) y a sus ejércitos reunidos para hacer la guerra contra el que iba sentado en el caballo y contra su ejército. 20 Y la bestia salvaje fue prendida y junto con ella el falso profeta que ejecutó delante de ella las señales con las cuales extravió a los que recibieron la marca de la bestia salvaje y a los que rinden adoración a su imagen. Estando todavía vivos (eso es, aún activos en el ejercicio de su autoridad), ambos fueron arrojados al lago de fuego que arde con azufre (símbolo de destrucción eterna). 21 Pero los demás (los reyes mencionados y sus ejércitos) fueron muertos con la espada larga del que iba sentado en el caballo, la espada que salía de su boca. Y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.” (Acotaciones nuestras).

Porque tenemos que partir de la base y según lo leído, razonablemente entre los sobrevivientes de la “gran tribulación” (Rev. 7:14), no habrá ninguno que ostente dicha condición de rey…… “pequeño” detalle ya tenido en cuenta por las Escrituras y según se lee en el Sal. 45:16:

En lugar de tus antepasados (o “padres” según versiones) llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación nuestra).

Luego los que ocuparán esos cargos de “reyes” de las naciones de la tierra (“príncipes”, según el pasaje, pero en todo caso, gobernantes reales) de Rev. 21:24, serán los Abraham, Noé, Moisés, Lot, David, los cabezas patriarcales y todos los etc. que uno quiera añadirle, de entre aquellos personajes prominentes del AT que destacaron por su inquebrantable fidelidad a Jehová Dios.

Por tanto y todo considerado, se puede afirmar con rotundidad que en el pasaje de Rev. 21:24 se hace expresa referencia a reyes o gobernantes humanos que subirán a Jerusalén a rendir pleitesía a esos Reyes de origen celestial, siendo portadores de la alabanza de sus respectivas naciones al Dios Todopoderoso, Jehová de los Ejércitos (1 Sam. 1:11), porque eso es lo que representa el que esos reyes acudan a la Ciudad Santa con la ofrenda de “la gloria y la honra de las naciones” (v. 26) a esos majestuosos reyes de origen divino, delegados del Dios Altísimo…… y es que como ya hemos señalado al inicio de este escrito, no es razonable el pensar que esos poderosos personajes se trajeran a sí mismos, su propia honra y gloria.

MABEL

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¿144.000…… O 288.000 GOBERNANTES CON CRISTO, EN EL REINO DE DIOS?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 09/08/2015 by Armando López Golart

images (5)Desde tiempos inmemoriales, casi nos atreveríamos a decir que desde el mismo momento en que fue hecha pública entre sus coetáneos la revelación dada al apóstol Juan, la cuestión del número de gobernantes que acompañarán a Cristo en su regir durante el período de mil años del reino de Dios sobre la tierra, ha sido objeto de intenso debate; debate que transitando por diversos estadios, ha ido desde la afirmación por parte de algunos en el sentido de que la cantidad que nos dan las Escrituras en Rev. 14:1 es literal, hasta encontrarnos con aquellos otros que actualmente son legión, que nos dicen que estaríamos ante una cantidad simbólica y pre-figurativa del conjunto de aquellos que como un todo y a través de los tiempos, eso es, desde los apóstoles en adelante, han conseguido alcanzar tan alta magistratura y que por lo tanto ahí cabemos todos. Circunstancia esta que nos colocaría (eso afirman los supuestos “ungidos” actuales), ante una cantidad que según algunos “entendidos” en la materia, alcanzaría la sicodélica cantidad de “millones, miles de millones” de acompañantes de Jesucristo en su regir en la tierra como rey delegado por Jehová Dios y que no serían otros (como acabamos de señalar) que todos aquellos cristianos bautizados en todos los tiempos desde Cristo en adelante…… eso, repetimos, según nos lo cuentan la inmensa mayoría de los “teólogos” actuales.

Planteamiento este último, al que se “apuntan” todos aquellos indocumentados que a día de hoy se reconocen como “continuadores” de la obra encomendada a los apóstoles y que abundan como la mala hierba (nunca mejor empleado el símil), por tanto presuntos Hijos de Dios y por ello coherederos del reino junto a Jesucristo, en calidad de inmortales reyes y sacerdotes…… pero “tenderete” que se les cae por su propio peso a toda esa pandilla de “paniaguados”, cuando señalan que su recompensa tendrá que ver con el ser nombrados gobernantes sobre “muchas ciudades” y apoyándose para ello en una aplicación literal de la llamada “parábola de las minas” (Luc. 19:12-27), en lo que no es más que un solemne disparate. Primero, porque ya no hay tantas ciudades en el mundo entero para tanto presunto “gobernante” y segundo, ya tomándonos la cosa un poco más en serio, porque lo que pretendía enseñar Jesús en dicha parábola no era la cuantía del premio a recibir, sino el hecho de que cada uno sería premiado de forma proporcional a como hubiera sido su esfuerzo y dedicación personal en defender los intereses del reino en la tierra, hasta el momento del regreso de este a la misma; por lo que no estaríamos más que ante una “chapuza” interpretativa de una parábola de Jesús y lo que nos habla de la altura “intelectual” del que así la interpreta…… y que no son pocos, dicho sea de paso.

Sin embargo y volviendo al tema que hoy nos ocupa, con lo que nunca nos habíamos topado es con el planteamiento que da título a este escrito y que nos propone un buen amigo de este blog, para lo que se apoya en la siguiente aparente lógica: los 144.000 de Rev. 7:4, más los 144.000 de Rev. 14:1, igual a 288.000 miembros para ese futuro gobierno de hechura divina…… visto así y sin los matices propios de una clara perspectiva del contexto escritural, tal pareciera entrar dentro de lo razonable dicha propuesta; lo que ocurre es que el citado contexto lo que nos dice es que “los tiros no van por ahí”, pues lo que en el mismo se nos da a entender es que en ambos pasajes se nos habla de los mismos personajes que en un futuro acompañarán a Jesús en su gobernar, eso es, de solo 144.000 individuos. No obstante y por aquello de que las cosas, más que decirlas, hay que demostrarlas, metámonos en harina y a ver que sale de este “engrudo”; decir de entrada que para desmontar las disparatadas teorías que alrededor de dicha cuestión se barajan y que lo único que hacen es embrollar la cosa, entendemos necesario partir de un supuesto que esté avalado por el mencionado contexto bíblico y en el que todos podamos estar de acuerdo: en este caso, que estaríamos hablando de una cantidad de cogobernantes en el reino predeterminada por Dios (eso es, un número concreto y de alcance limitado de personas) y circunstancia de la que se nos habla en la apertura del quinto sello del capítulo seis de Revelación o Apocalipsis, expuesta de la siguiente manera:

Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido degollados a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener. 10 Y clamaban con voz fuerte y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido.” (Rev. 6:9-11).

Por la importancia de dicho pasaje para un correcto entendimiento del asunto que estamos considerando, vemos la necesidad de analizarlo adecuadamente y en donde, en primer lugar, habría que hacer hincapié en lo siguiente: en el mismo se nos habla de aquellos que tienen que reinar junto a Cristo en el reino de Dios y parte de los que, simbólicamente se nos los muestra “debajo del altar”, reclamándole a Dios justicia sobre aquellos que los habían asesinado por “causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener”. Siendo esto así, lo que tenemos es a un grupo de personas a las que se les dice que, antes de que se les haga justicia, tienen que añadirse a ellas otras de su misma condición y que aún han de “completar” en la tierra una determinada cantidad, para que dicha cantidad a su vez y esta es la idea lógica que transmite el texto en cuestión, “complete” al grupo de personas que le están demandando justicia a Dios y con lo que conformar definitivamente el “gran total” de aquellos que al lado de Jesucristo, ejercerán la gobernación del reino…… y gran total que se nos da en Rev. 14:1:

Y vi y, ¡miren!, el Cordero de pie sobre el monte Sión y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tienen escritos en sus frentes el nombre de él y el nombre de su Padre.”

Que ello es así, eso es, que estamos ante el “gran total” de aquellos que junto a Cristo reinarán en el milenio, queda perfectamente establecido cuando dicho pasaje lo ubicamos debidamente en contexto escritural y lo que nos lleva al contenido del profético Sal. 2:4-6:

El Mismísimo que se sienta en los cielos se reirá; Jehová mismo hará escarnio de ellos. 5 En aquel tiempo les hablará en su cólera y en su ardiente desagrado los perturbará, 6 diciendo: “Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa montaña.”

Por lo tanto, lo que le fue mostrado al envejecido apóstol Juan en visión, era a Jesucristo ya ejerciendo sus funciones como rey delegado de Jehová Dios en la tierra…… luego si ello es así y así parece ser a la luz del contexto señalado ¿quiénes pueden ser esos 144.000 individuos que en Rev. 14:1 se nos muestran alrededor del Gran Rey en quién el Supremo Hacedor ha delegado Su Autoridad (Mat. 28:18), como no sean aquellos que comparten gobernación con tan majestuoso personaje, durante el período milenial? Cabría señalar y para redondear la cosa, que “las almas” de aquellos que le reclaman justicia a Jehová Dios y según hemos leído en Rev. 6:9-11, no son otros que aquella saga de fieles seguidores de Jesucristo del primer siglo y que fueron asesinados por la observancia de su fe y que desaparecieron de la faz de la tierra, coincidiendo en el tiempo con la muerte del último de los apóstoles…… mientras que aquellos que aún tienen que ser muertos “como ellos lo fueron” y por lo que aún están por sellar en sus frentes con “el sello del Dios vivo”, son aquellos personajes de los que se nos habla en Rev. 11:3 y que aún están por aparecer:

Y haré que mis dos testigos profeticen (o prediquen) mil doscientos sesenta días vestidos de saco.” (Acotación nuestra).

En cualquier caso, la expresión “dos testigos” y siempre según nuestro entender, aparte de cumplir con lo establecido en la norma divina registrada en Deut. 19:15, no es más que una indicación de que estaríamos hablando de un pequeño remanente o “resto” de enviados por Dios, repetimos, aún por aparecer y que tendrán la comisión de llevar la delantera en la predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

Convendría señalar, antes de entrar a explicar el significado real de la relación de los pasajes mencionados de Rev. 7:4 y 14:1, que el sellar que se menciona en Rev. 7:4 no se produce sino hasta después de la muerte en sacrificio del individuo en cuestión y como dejó perfectamente establecido en el momento de dar la revelación a Juan, el propio Jesucristo:

No tengas miedo de las cosas que estás para sufrir. ¡Mira! El Diablo seguirá echando a algunos de ustedes en la prisión para que sean puestos a prueba plenamente y para que tengan tribulación diez días. Pruébate fiel hasta la misma muerte y yo te daré la corona de la vida.” (Rev. 2:10).

Queda claro entonces el aspecto condicional de la oferta, en el sentido que solo después de haber sufrido la muerte en defensa de la fe de uno, es cuando se es sellado en la frente, como merecedor de la “corona de la vida”, eso es, de la inmortalidad y de la que solo estarán dotados aquellos que reinarán con Cristo y que se levantan conjuntamente en la llamada “primera” resurrección:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad (eso significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6). (Acotación nuestra).

Partiendo entonces de esos pequeños puntos aclaratorios, pasemos ahora a analizar la relación existente entre Rev. 7:4 y 14:1; y siendo que como ya hemos señalado que en ambos casos de lo que se nos habla es del número total de aquellos que comparten gobierno con Jesucristo, veamos ahora cómo desmenuzamos Rev. 7:4 y para lo cual hay que leerlo en su contexto más inmediato, eso es, partiendo de los versos 1-3 y en donde se nos dice esto:

Después de esto vi a cuatro ángeles de pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, reteniendo los cuatro vientos de la tierra, para que no soplara viento alguno sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol. 2 Y vi a otro ángel que ascendía del nacimiento del sol, teniendo un sello del Dios vivo; y clamó con voz fuerte a los cuatro ángeles a quienes estaba concedido hacer daño a la tierra y al mar 3 y dijo: “No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta después que hayamos sellado en la frente a los esclavos de nuestro Dios”.”

Lo que en este pasaje se nos está anunciando, de entrada, es un tiempo de relativa tranquilidad que permita el recoger a un determinado grupo de personas que tienen que ser selladas también en “sus frentes” con el “sello del Dios vivo” y sello que como hemos leído, solo es otorgado en el momento de ser muerto uno en sacrificio en defensa de su fe, al mantener su lealtad a Jehová Dios y a Su Hijo Jesucristo, aún a costa de su muerte…… lo que nos lleva al período de 1.260 días de la predicación señalada en Rev. 11:3 a cargo de esos “dos testigos” enviados por Dios, para anunciar al mundo que el reino de Dios ya ha tomado el control de los asuntos humanos, pues es al cabo de dicho tiempo, cuando se produce el siguiente suceso, según Rev. 11:7:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio (eso es, cumplidos los 1.260 días determinados por Dios), la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará.” (Acotación nuestra).

Es en este momento cuando se completa con el sellar de ese pequeño resto o remanente de enviados de Dios, aún por aparecer y del que se nos habla en la apertura del quinto sello, que se cierra el cómputo total de esos 144.000 personajes que aparecen en Rev. 14:1 al lado de Jesucristo…… no que en ese período concreto de la historia aún por llegar, se sellen a 144.000 individuos más, aparte de los señalados en dicho pasaje de Rev. 11:3. Por lo tanto y para enfatizar la idea, lo que tiene que quedar claro es que no son 144.000 los que son sellados durante ese período de tiempo de 1.260 días, pues en la tierra en ese momento solo está ese pequeño resto conformado por aquellos a los que Jehová Dios reconoce como “mis dos testigos”, en todo caso, repetimos, un número reducidísimo de enviados Suyos y con el que completar al grueso de los que ya están sellados, según Rev. 6:11, eso es, el total de los elegidos por Dios para acompañar a Cristo en su regir…… siendo así cómo debemos entender, entonces, lo que leemos a continuación de Rev. 7:1-3, eso es, en el verso 4:

Y oí el número de los que fueron sellados, ciento cuarenta y cuatro mil, sellados de toda tribu de los hijos de Israel.”

Porque si hemos dicho hace un momento que en Rev. 14:1 se nos da el total de aquellos que reinarán junto a Cristo en el reino de Dios, en este verso 4 que acabamos de leer nos encontramos ante la primera vez que en las Escrituras se nos revela o explica cuál es el número predeterminado de gobernantes escogidos por Jehová Dios, para acompañar en su regir a Su rey delegado, Jesucristo, así como también la razón del porqué de este número en concreto y no de otro cualquiera, algo que se nos muestra en los siguientes versículos del 5 al 8. De ahí, que no haya lugar para entender que estemos ante un número simbólico o indefinido de individuos como acompañantes de Cristo en su posición de rey sobre el monte Sión (donde siempre estuvo situado el “trono de Jehová”, según 1 Crón. 29:23) en la cantidad mencionada por Rev. 14:1-5 en dónde, por otra parte, solo se nos hable de 144.000 individuos “comprados” de la tierra y no de 288.000:

Y vi y, ¡miren!, el Cordero de pie sobre el monte Sión y con él ciento cuarenta y cuatro mil que tienen escritos en sus frentes el nombre de él y el nombre de su Padre. 2 Y oí un sonido procedente del cielo como el sonido de muchas aguas y como el sonido de fuerte trueno; y el sonido que oí fue como el de cantantes que se acompañan con el arpa, tocando sus arpas. 3 Y están cantando como si fuera una canción nueva delante del trono y delante de las cuatro criaturas vivientes y de los ancianos; y nadie pudo dominar aquella canción sino los ciento cuarenta y cuatro mil, que han sido comprados de la tierra. 4 Estos son los que no se contaminaron con mujeres; de hecho, son vírgenes. Estos son los que van siguiendo al Cordero no importa adónde vaya. Estos (los 144.000) fueron comprados de entre la humanidad como primicias para Dios y para el Cordero 5 y no se halló en su boca falsedad; están sin tacha.” (Acotación nuestra),

Luego siendo que de “entre la humanidad” solo fueron comprados 144.000 individuos, como primicias “para Dios y para el Cordero” y esto es lo que se nos dice en esta porción bíblica leída, toda discusión acerca de cuantos reinarán al lado de Jesucristo durante el milenio, no es más que “buscarle cinco pies al gato”…… eso sí, todo ello dicho partiendo desde nuestro particular punto de vista sobre el particular y que como casi siempre (“rumbosos” que somos ¡qué le vamos hacer!), se aparta de lo “políticamente correcto”, eso es, de las tendencias actuales en asunto de interpretación bíblica.

Entonces y por aquello de “remachar el clavo”, resumiremos a modo de aclaración sobre el tema analizado (reconocemos que está un poco “liadillo” y más, explicado por unos palurdos como nosotros), lo que hemos intentado resaltar acerca de esos pasajes de Rev. 7:1-8 y 14:1-5 y esta sería la resultante: en Rev.7:1-3, a Juan se le coloca en la franja de tiempo que comprende la primera parte de la profética semana 70 de Dan. 9:27 y últimos siete años del mundo como lo conocemos, de la cual se le dice que será un tiempo de relativa calma para permitir que pueda ser usado para el desarrollo normal de la predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14 y momento en el que determinados siervos suyos serán sellados…… dado que ya les hemos dicho que dicho sellar solo se hace y según Rev. 2:10, cuando uno entrega su vida en sacrificio por su lealtad a Jehová Dios y a Su Hijo Jesucristo, es obvio que dicho sellar se produce cuando la “bestia” mata a los “dos testigos” (Rev. 11:7), en todo caso y según Rev. 7:3, de un reducido grupo de enviados por el Altísimo y cuando ya estos han terminado la comisión que se les asignó.

Noten que a continuación del citado verso 3, se produce un punto y aparte que gramaticalmente significa que la idea que se va a dar a continuación, ya no sigue el mismo hilo de la que se acaba de dar; de ahí que mientras los versos 1-3 nos hablan de lo que va a ocurrir durante ese período de tiempo, lo que se produce en el verso 4 es que a Juan se le revela la cantidad total de sellados de todos los tiempos y que hasta ese momento nadie conocía, eso es, el de los Pedro, Pablo, el propio Juan, etc. del primer siglo, junto al grupeto formado por los “dos testigos” aún por aparecer y cuya suma total, repetimos, se revela por primera vez y que se compone, exclusivamente de 144.000 individuos…… ya en los siguientes versos (del 5 al 8), se da información adicional del porqué se ha tomado como referente dicho número y no otro cualquiera.

La pregunta pertinente sería ahora, la de ¿qué pinta en este “enjuague”, el pasaje de Rev. 14:1-5? Pues sencillamente el demostrar de forma evidente que lo que hemos explicado hasta el momentos es verdad, pues en el mismo y como ya les hemos razonado (recuerden que estamos haciendo un resumen de todo lo dicho), se nos confirma que evidentemente son solo 144.000 los que acompañan de Jesucristo en su regir, pues ya se nos los muestran en su posición de reyes adjuntos al Rey Mayor, Jesucristo, sobre el monte Sión (repasen de nuevo el Sal. 2:4-6) y en donde a partir del rey David, siempre estuvo y estará situada la gobernación real de Jehová Dios en manos de su rey delegado. Por lo que es obvio, que en ese versículo 1 lo que se nos está mostrando no es otra cosa que una visión de Jesucristo ya en el ejercicio de sus funciones como rey, acompañado por aquellos que, lógicamente y en calidad de inmortales reyes y sacerdotes (Rev. 20:6), colaboran con él en dicha tarea administrativa; mientras que los versos del 2 al 5 lo que hacen es reafirmar la idea dada en el verso 1, al mostrarnos no solo la cantidad, sino también la procedencia de esos personajes que apoyan al Hijo de Dios en su gestión…… más o menos bien explicado, la cosa va por ahí.

Ya otra cuestión es que cada cual y en función de espurios intereses, como por ejemplo, el pensar que también es un “ungido” y que tiene derecho a formar parte de ese grupo de inmortales reyes y sacerdotes, lo que le lleva a no aceptar la explicación dada y continúe yendo a su “bola”. Por lo que no estaría de más el señalar, que caer en el error de intentar proponer una cosa distinta de la que sugieren las Escrituras y que parece ser lo que hay detrás de dicha actitud, colocaría a uno ante una clara transgresión de la máxima paulina que nos aconseja el “no ir más allá, de las cosas que están escritas” (1 Cor. 4:6) y con ello, por extensión, el violar flagrantemente la voluntad divina de ceñirnos siempre a la verdad expuesta en el registro sagrado, solo porque dicha verdad no está acorde con sus personales expectativas…… con las siguientes fatales consecuencias, en caso de mantener semejante línea de conducta:

Pero cualquiera que haga tropezar (mediante proponer enseñanzas falsas) a uno de estos pequeños que ponen fe en mí, más provechoso le es que le cuelguen alrededor del cuello una piedra de molino como la que el asno hace girar y que lo hundan en alta mar.” (Mat. 18:6). (Acotación nuestra).

O sea que, como solían decir nuestros abuelos, “con las cosas del comer”…… ¡bromas, las justas!

MABEL

¿ESTÁ SEGURO DE LO QUE DICE, Sr. SOSPEDRA?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 17/01/2015 by Armando López Golart

imagesY es que acabamos de recibir un correo con un extenso comentario acerca de uno de nuestros escritos, concretamente el titulado “¿Cuándo “aparecen” en escena, los 144.000 cogobernantes con Cristo?” y publicado el 13/06/14, en donde se nos hacen una serie de puntualizaciones y que, como tenemos por costumbre, al entender que son de interés general responderemos públicamente. En el correo en cuestión, que lo remite uno de nuestros asiduos lectores (así más o menos se identifica) y que responde al nombre de D. Carlos Sospedra (Willy), se nos hacen una serie de afirmaciones en las que queda claro que dicho caballero, o bien no se ha leído con la atención debida dicho artículo, o bien que no ha entendido nada de lo que ha leído, pues lo que nos plantea lo tiene explicado en el mismo; porque una cosa es que no se esté de acuerdo con nuestras afirmaciones y las mismas se rebatan con textos bíblicos procedentes que las puedan contrarrestar, lo cual es enriquecedor y otra muy distinta, el que se objete porque a uno no le gusta lo que nosotros planteamos y sin aportar prueba convincente alguna que avale su disconformidad con lo publicado.

Dicho lo cual, pasemos a exponer los dos puntos fundamentales que se nos discuten y que ya muestran que dicho caballero no está muy puesto en eso del entendimiento bíblico, al menos atendiendo a lo que él mismo nos dice ya de entrada en lo referido al primer punto en discordia y que pone en nuestro conocimiento con las siguientes palabras…… palabras que transcribimos sin retoque alguno, eso es, tal cual nos han llegado y en las que nos permitiremos resaltar en “negrita” algunas palabras significativas:

Sabemos que los 144.000 son literales,no hay duda,pero a pesar de haber escudriñado mucho tiempo éste pasaje polémico y haber defendido la pertenencia de los primeros cristianos a él,he de admitir por puro sentido y continuación del pasaje,que los 144.000 son sellados enteramente en la tribulación.TODOS.No indica el sentido del texto para nada,un sellamiento dividido en dos tiempos diferentes y distanciados en 2000 años. Es verdaderamente torcer el texto y acomodarlo forzosamente a nuestra idea pre-concebida.

Yo mismo defendía su idea,e incluso la torcí,pero hay que admitir y reconocer que los 144.000 son sellados ¨todos juntos¨ en un momento determinado.¿Sabemos quienes serán?,No.¿Sabemos si serán los únicos que acompañarán en su gobierno a Yahshua?,No.

¿Por qué aparecen sólo ellos en Sión junto a él?.No lo sabemos.

Las escrituras no lo revelan,y tú lo sabes.”

Luego dicho caballero y que afirma tener muchas lagunas en cuanto a conocimiento escritural para tanta objeción presentada, de entrada ya nos está acusando de mentir flagrantemente y a sabiendas de ello (luego nos imputa mala fe o perversas intenciones), pues si resulta que nosotros sabemos algo y publicamos lo contrario de lo que sabemos y eso es lo que nos está diciendo…… ¡pues juzguen ustedes mismos! Pero volviendo al tema que nos ocupa, estaríamos hablando del pasaje de Rev. 7:2-4 y en donde se lee como sigue:

Y vi a otro ángel que ascendía del nacimiento del sol, teniendo un sello del Dios vivo; y clamó con voz fuerte a los cuatro ángeles a quienes estaba concedido hacer daño a la tierra y al mar 3 y dijo: “No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta después que hayamos sellado en la frente a los esclavos de nuestro Dios”. 4 Y oí el número de los que fueron sellados, ciento cuarenta y cuatro mil, sellados de toda tribu de los hijos de Israel.”

Ya leído dicho pasaje, veamos ahora lo que nos objeta dicho caballero en su comentario: 1º, los primeros cristianos no tienen nada que ver con esos sellados; 2º, los 144.000 son sellados todos juntos durante la “gran tribulación”; 3º no sabemos quiénes serán; 4º, no sabemos, además, si serán los únicos que acompañarán a Cristo en su reinar y, 5º, no sabemos tampoco que hacen o representan al lado de Jesucristo “sobre el monte Sión” y según nos los muestra Rev. 14:1. Es decir, que ese caballero no sabe nada de nada acerca de todo eso (de nuevo nos remitimos a su afirmación en este sentido) y lo que pone seriamente en entredicho su aseveración de que nos sigue desde hace tiempo, pues dichos puntos los tenemos perfectamente explicados en numerosos artículos…… sin embargo, se permite la licencia de afirmar que nosotros “torcemos los textos” para acomodarlos a nuestra particular forma de entender el asunto y lo cual no es más que una falacia, pues tal como muestra nuestra trayectoria siempre nos movemos en función del contexto escritural, como haremos también en esta ocasión.

Por lo que atendiendo a dicha ignorancia reconocida, pasaremos a enseñarle de “qué va la película” al caballero mencionado, desmontándole punto por punto su planteamiento y que es obligado iniciar con lo que se nos dice en Rev. 14:1 y del que dicho caballero afirma no saber que hacen esos 144.000 al lado de Jesucristo en dicho monte Sión:

Y vi, y ¡miren!, el Cordero de pie sobre el monte Sión y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tienen escritos en sus frentes el nombre de él y el nombre de su Padre.”

Es cierto que si uno lee dicho pasaje con ideas preconcebidas, no parece aclararnos mucho en sí mismo, acerca de qué se nos quiere decir con la presencia de esos personajes al lado de Jesucristo y más si uno tiene las “lagunas” escriturales que parecen adornar al comunicante en cuestión…… ya otra cosa es, cuando dicho pasaje se entiende a la luz del contexto escritural y que para algo está, por ejemplo en lo que se lee en el Sal. 2:5-6:

En aquel tiempo les hablará en su cólera y en su ardiente desagrado los perturbará, 6 diciendo: “Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa montaña”.”

Entonces y teniendo en cuenta que la Revelación o Apocalipsis es una narración de cosas que tenían “que suceder en la tierra” aún en un futuro lejano (Rev. 1:1), lo que se le mostró a Juan en esa visión de Rev. 14:1 era el momento en que Jesucristo toma el control del mundo en calidad de rey delegado de Jehová sobre el monte Sión y donde siempre estuvo el trono de Dios (1 Crón. 29:23), ocupado por Su rey designado…… luego si ello es así y así es, pues es el propio Dios Altísimo el que pronuncia dichas palabras, esos 144.000 acompañantes de Cristo en esa visión solo pueden ser aquellos que le acompañan en su reinar durante el milenario reino de Dios. Entonces y contrario a lo que nos dice el Sr. Sospedra, sí sabemos de entrada que esos 144.000 son los únicos que gobiernan al lado de Jesucristo en el reino de Dios…… y partiendo de dicha premisa, también sabemos que esos 144.000 personajes de los que nos habla Rev. 7:4, no son todos “sellados” en ese tiempo final de la “gran tribulación”, a tenor de lo que leemos en Luc. 22:28-30:

Sin embargo, ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; 29 y yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino, 30 para que coman y beban a mi mesa en mi reino y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.”

Por lo tanto, dado que dentro de esa cantidad 144.000 están contabilizados también los apóstoles y resto de seguidores de estos del I siglo y con los que Jesús estableció dicho pacto, es obvio que Rev. 7:4 nos tiene que estar diciendo otra cosa distinta a la que entiende D. Carlos en el sentido de que es en ese momento cuando serán sellados “todos” aquellos que con Cristo tienen que reinar…… y lo que está haciendo dicho pasaje no puede ser otra cosa, que darnos simplemente la cantidad total y hasta ese momento desconocida, de aquellos que participarían en dicho gobierno del reino. Porque recordemos la directa relación existente entre esos personajes mencionados en Rev. 7:4 y los mencionados en Rev. 14:1, en el sentido de que todos ellos (y a diferencia de la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9:14 y que sobrevive a la mencionada “tribulación”), están “sellados en sus frentes” con el sello del Dios vivo, eso es, “el nombre de él (Jesucristo) y el nombre de su Padre”…… y circunstancia que nos lleva indudablemente al hecho de que estamos hablando de las mismas personas; ahora bien, quizás el Sr. Sospedra podría objetar acerca del significado de Rev. 7:3, pues probablemente tampoco sabrá de lo que se nos está hablando en el mismo:

“…… y dijo: “No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta después que hayamos sellado en la frente a los esclavos de nuestro Dios”.”

Porque si nos fijamos, en dicho pasaje y si bien se nos habla de sellar “a alguien”, es obvio y por lo ya explicado, que no pueden ser todos los 144.000 del verso cuatro, sino un resto de estos y que aún no han aparecido…… pero ¿nos habla la Biblia de esto, o estamos ante suposiciones nuestras para “torcer el texto y acomodarlo a ideas preconcebidas” para salir airosos del supuesto “atolladero” en el que nos haya podido meter la objeción del Sr. Sospedra? Nada de esto, sino que dado que los autores de este blog jamás decimos algo que no podamos demostrar, veamos que se nos dice que ocurre en la apertura del quinto sello, de los siete que abre Jesucristo:

Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido (noten el verbo en tiempo pretérito) degollados a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener. 10 Y clamaban con voz fuerte y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto (luego suceso posterior a la reclamación de los personajes citados) de ser muertos como ellos también lo habían sido (eso es, asesinados en defensa de su fe).” (Rev. 6:9-11). (Acotaciones nuestras).

De nuevo vemos como el registro sagrado contradice lo dicho por el Sr. Sospedra, pues él sostiene que no estamos ante un sellamiento dividido en dos tiempos con una separación de casi 2.000 entre ambos, cuando la realidad es totalmente la contraria, porque veamos: sabemos que con la muerte de los apóstoles, finalizó la dispensación del bautismo en espíritu santo y que era el que daba la condición a uno de Hijo de Dios (algo que hemos explicado con harta frecuencia en diferentes artículos y citando para ello de Hech. 8:1-20), así como el que dotaba de poderes sobrenaturales a sus poseedores y que les identificaba como aquellos que reinarían con Cristo, con lo que hubo un “parón” en la obra iniciada por Jesús de búsqueda de aquellos que tenían que reinar a su lado…… de hecho, con dicha interrupción temporal finalizó la oportunidad extendida al ser humano de poder luchar para alcanzar dicho privilegio y así hasta el tiempo actual. Porque estaríamos hablando de la próxima aparición en la tierra de un pequeño “resto” de esos poderosos personajes y que serán elegidos ya directamente por Jesucristo (eso es, a la manera de Pablo) y no como en el I siglo, mediante búsqueda por medios humanos (los apóstoles en ese caso) y como premio al esfuerzo personal de uno, completando con ello la cantidad pendiente de redondear y de la que nos habla el pasaje que acabamos de mencionar; luego leamos lo que se nos dice en Rev. 11:3-6:

Y haré que mis dos testigos (obviamente un pequeño resto “ungido”) profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco”. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra.

5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.” (Acotación nuestra).

Luego poderosísimos personajes a la manera de los apóstoles, Moisés o Elías, que tienen una comisión divina que llevar a cabo por espacio de 1.260 días o tres años y medio, para lo cual se decreta por orden divina un tiempo de tregua en la tierra (Rev. 7:1-3) y después de lo cual, ocurre esto:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. (……)

11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Rev. 11:7-12).

Es en ese momento y completado ya el número de los que con Cristo tienen que reinar, cuando se produce la “primera” resurrección de Rev. 20:6 y ello conjuntamente con el arrebatamiento de esos personajes (1 Tes. 4:16-17); momento en el que inicia la segunda parte de la profética 70 semana de Dan. 9:26-27 y con ello la “gran tribulación” (para más información, ver el artículo mencionado al inicio de este escrito). Lo cual nos lleva a la segunda objeción que nos plantea dicho caballero y que, como la primera, transcribimos directamente de su correo…… obviamente sin hacer corrección alguna a dicho contenido, salvo el añadir de nuevo “negritas” para destacar puntos clave que nos plantea:

A pesar de decir que es sólo tu opinión personal lo que cuentas en éste y otros temas,pareces tener una obsesión con la ¨famosa semana setenta¨. Amigo Armando,en las escrituras no existe ninguna semana de siete años guardada para la tribulación.Eso es una falsa doctrina que se ha establecido en numerosas sectas.Tú bien sabes, que tanto en Daniel como en Revelación, se nos detalla el único tiempo de duración de la gran tribulación y que dura únicamente 1260 días,42 meses o tres tiempos y medio.No existe ningún periodo de 7 años para la gran tribulación.La misma biblia nos lo indica en varias formas el mismo periodo de duración como para tergiversarlo. Tú mismo siempre has dejado patente,tu humildad a la hora de tener que reconocer que uno se puede equivocar y que estarías dispuesto,como debe hacer todo cristiano, a rectificar.

¿Puedes objetar algo a ésto que te expongo?

Dan 9:26 (DESPUÉS) de las sesenta y dos semanas el Mesías será muerto y no tendrá nada, y el pueblo del príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario. Su fin vendrá con inundación; aun hasta el fin habrá guerra; las desolaciones están determinadas.

Dan 9:27 Y él hará un pacto firme con muchos por una semana, pero a la mitad de la semana pondrá fin al sacrificio y a la ofrenda de cereal. Sobre el ala de abominaciones vendrá el desolador, hasta que una destrucción completa, la que está decretada, sea derramada sobre el desolador.

En todas las traducciones,compruébalo, aparece traducido DEPUÉS, Y DESPUÉS, PASADAS, CUANDO PASEN, las 7+62 semanas=69 Por lo tanto, PASADAS las 69 semanas, no puede significar otra cosa que ¨ESTAR YA DENTRO DE LA SEMANA 70¨

Es incongruente y saltarse el puro sentido común, afirmar que aun no se llegó a la semana 70. Luego es evidente y claro, que el Mesías sería cortado ¨DENTRO DE LA SEMANA 70¨ por la sencilla razón de que ¨DESPUÉS DEL 69 VIENE EL 70¨.

Daniel 9:26 también nos afirma la destrucción de Jerusalén por Tito,el hijo del emperador romano y por lo tanto príncipe, a pesar de que él mismo, no quiso destruir el Santuario,sino el ¨pueblo islámico¨ que regía bajo su legión y que desobedecieron sus óredenes.También se predice las contínuas guerras ¨hasta el fin¨ que soportaría Jerusalén. No podemos objetar nada a ésta evidencia.

Daniel 9:27 sigue hablando del Mesías,el cual haría un pacto¨CON MUCHOS¨ por ¨una semana¨. ¿Cual pacto?

Mat_26:28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que es derramada ¨POR MUCHOS¨para el perdón de los pecados.

Ésta es la ¨misma semana 70¨ o periodo de tiempo.

En medio o mitad de esa misma semana 70 en que se efectuará el pacto de expiación con su propia sangre, el Mesías pondrá ¨fin¨ a los sacrificios del Templo de Yahveh, pues ya nunca harían falta.”

Y después de algunas expresiones reiterativas a la objeción presentada, nos dice esto otro y a modo de conclusión:

Por lo tanto, sólo queda ¨MEDIA SEMANA PENDIENTE¨ o ¨3.5 AÑOS¨ o ¨TRES TIEMPOS Y MEDIO¨ y que está acorde con el tiempo decretado por las escrituras para la gran tribulación.

Luego, el intentar forzar sucesos en una semana de siete años partida en dos tramos, es un tanto infructuoso y algo temeroso.”

Por lo que con la claridad que nos caracteriza en este blog, tenemos que decir que lo que es realmente temerario es hablar, cuando no se tiene ni puñetera idea de lo que se habla y lo que es peor, ni siquiera de lo que se lee; porque veamos lo que se nos dice en el libro de Daniel, acerca de dicha profecía de las 70 semanas:

Hay setenta semanas que han sido determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para poner fin a la transgresión, para acabar con el pecado, para hacer expiación por el error, para introducir la justicia para tiempos indefinidos, para imprimir un sello sobre visión y profeta y para ungir el Santo de los Santos. 25 Y debes saber y tener la perspicacia de que desde la salida de la palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén hasta Mesías el Caudillo, habrá siete semanas, también sesenta y dos semanas. Ella volverá y será realmente reedificada, con plaza pública y foso, pero en los aprietos de los tiempos.

26 Y después de las sesenta y dos semanas Mesías será cortado, con nada para sí.

Y a la ciudad y al lugar santo el pueblo de un caudillo que viene los arruinará. Y el fin del tal será por la inundación. Y hasta el fin habrá guerra; lo que está decidido es desolaciones.

27 Y él tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana; y a la mitad de la semana hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva.”

Luego de lo que estamos hablando es de tres periodos de tiempo y lo que se nos quiere dar a entender con ello, es que no estaríamos hablando de 70 semanas de años correlativas, sino fraccionadas en períodos de 7 semanas+62 semanas+1 semana=70 semanas de años y que suman un total de 490 años en tres fracciones que, repetimos, no son correlativas; notemos y como nos apunta dicho caballero con insistencia, que el verso 26 nos habla de que la muerte de Jesús se produjo “después” de las sesenta y dos semanas, eso es, ya fuera de dicho computo de tiempo, mientras lo que leemos en el verso 25 es que “desde la salida de la palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén hasta Mesías el Caudillo, habrá siete semanas, también sesenta y dos semanas” que suman un total de 69 semanas de años…… y aparición de dicho Mesías que se produjo cuando Jesús fue bautizado y reconocido por Dios como Su Hijo (Mat. 3:17); sin embargo, este murió mucho tiempo después del cumplimiento de la 62 semana, pues se cifra dicha muerte sobre los tres años y medio de haber iniciado su ministerio.

Pero ello no significa, como en una simplista y más bien rudimentaria lógica sustentada por dicho caballero y en el sentido de que “después del 69 viene el 70”, que dicha muerte se produjera dentro de la última semana de años pendiente, pues ya hemos señalado que no son períodos de tiempo correlativos y que además, esta no puede ser fraccionada. Y algo que incomprensiblemente nos apunta dicho caballero al decir que los primeros tres años y medio se cumplieron durante el ministerio de Jesús y, casi 2.000 años después, aún quedan pendientes de cumplirse los restantes tres años y medio, pues ya estaríamos hablando de cuatro intervalos de tiempo y no de los tres marcados por la profecía de Daniel. Por otra parte, si se lee correctamente el verso 26, queda claro que no puede ser Jesús el caudillo que mediará el “pacto con los muchos” del versículo 27 y por lo que dicha semana 70 no pudo iniciar con él, como de forma incomprensible nos asegura el Sr. Sospedra, pues veamos que se nos dice en la parte b de dicho verso 26:

Y a la ciudad y al lugar santo, el pueblo de un caudillo que viene, los arruinará…

O sea, que “la ciudad (Jerusalén) y el lugar santo (el templo)” serían arruinados por “el pueblo de un caudillo que viene”, eso es, de un caudillo que aún tenía que aparecer y procedente del pueblo, raza o etnia que destruiría Jerusalén y su templo, por lo que no se podría elucubrar acerca de quién pudiera tratarse, hasta después de que se averiguara que pueblo arruinaría Jerusalén y algo que ocurrió más de 30 años después de muerto Jesús, por lo que en vida de este, dicho misterioso personaje aún quedaba en el futuro…… o dicho de otra manera, que el caudillo que establecería “el pacto entre los muchos” pertenecería al pueblo o “etnia” que desolaría posteriormente a Jerusalén y su templo y que no fueron en realidad los llamados “romanos” (como pueblo o raza), sino miembros de etnia asiria (o “pueblo islámico” según nos apunta el Sr. Sospedra) y de las que estaban compuestas las legiones mandadas por el general romano Tito, cuyos componentes era mayoritariamente mercenarios de la zona en las que estaban acantonadas dichas legiones, eso es, de lo que hoy conocemos como Oriente Medio. En todo caso y para añadir fuerza a nuestro argumento, resaltar que no fue el pueblo hebreo y al que pertenecía Jesús, el que causó la ruina de Jerusalén y su templo en el año 70 E.C., por lo que queda descartado el Hijo de Dios como el “caudillo” promotor del futuro pacto mencionado en el versículo 27 y al que dicho caballero de forma disparatada relaciona con Mat. 26:28; luego con lo que nos encontramos, no es con la disparatada afirmación de que solo restan tres años y medio de “gran tribulación”, sino que lo que resta por cumplirse es la entera semana 70 de Daniel y que aún no ha iniciado, pues veamos de nuevo que se lee en Rev. 7:1-3:

Después de esto vi a cuatro ángeles de pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, reteniendo los cuatro vientos de la tierra (vientos que son símbolo de destrucción), para que no soplara viento alguno sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol (lo que significa un tiempo de calma sobre la tierra). 2 Y vi a otro ángel que ascendía del nacimiento del sol, teniendo un sello del Dios vivo; y clamó con voz fuerte a los cuatro ángeles a quienes estaba concedido hacer daño a la tierra y al mar 3 y dijo: “No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta después que hayamos sellado en la frente a los esclavos de nuestro Dios”.” (Acotaciones nuestras).

Y ya hemos dicho que los “dos testigos” de Rev. 11:3, tienen que profetizar o predicar por espacio de 1.260 días o tres años y medio, por lo que dicha calma anunciada se produce para que dicha predicación (la de Mat. 24:14) se pueda extender hasta la extremidad de toda la tierra habitada; solo después de finalizada dicha comisión, es cuando se da muerte a dichos personajes por su lealtad a Dios y momento en el que reciben “el sello” de aprobación divina; pues lo que se lee en Rev. 2:10, es que uno no puede recibir dicho sello acreditativo, sino sufre una muerte de sacrificio en defensa de su fe, pues lo que allí se dice es “pruébate fiel hasta la misma muerte y yo te daré la corona de la vida”, eso es, la inmortalidad. Luego no se puede “sellar” a esos personajes mencionados, hasta que no sean ejecutados después de cumplir con su comisión; ya a partir de dicho suceso y con lo que se acaban los 1.260 días o primeros tres años y medio de “calma chicha” anunciada en Rev. 7:1-3 que acabamos de mencionar, se inicia el segundo período de tiempo pendiente (tres años y medio más) y en el que los cuatro ángeles de Rev. 7:1 dejarán de retener a los “cuatro vientos” de destrucción, con lo que inicia el período de la “gran tribulación” que destruirá a todos aquellos que no hayan aceptado el mensaje predicado por esos poderosos personajes y que culmina con la batalla de Armagedón.

Por cierto y para que conste “en acta”, desde este blog jamás se ha dicho que la “gran tribulación” tenga una duración de siete años y como nos imputa dicho caballero, lo que demuestra que nos ha leído muy poco, o que no se ha enterado de lo que ha leído: porque lo que nosotros siempre hemos dicho, es que la primera mitad de dicha semana se desarrolla la gran predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14 y acabado ésta a los 1.260 días, es cuando inicia el período restante de tres años y medio en el que se produce dicha “gran tribulación” sobre aquellos y como ya hemos señalado, no hayan hecho caso al mensaje publicado. Y 70 semana de Daniel que aún no se ha iniciado, pues ni ha aparecido el príncipe o caudillo que tiene que validar el “pacto entre los muchos” y que se conoce como el “anticristo”, ni han aparecido esos poderosos personajes (los “dos testigos”) que tendrán la comisión de anunciar al mundo el establecimiento del reino de Dios; por otra parte y para añadir más a favor de nuestra afirmación, veamos qué es lo que se espera de dicha semana, según le fue explicado al profeta Daniel:

Hay setenta semanas que han sido determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para poner fin a la transgresión y para acabar con el pecado, para hacer expiación por el error y para introducir la justicia para tiempos indefinidos; y para imprimir un sello sobre visión y profeta (eso significa, el cumplimiento total de la profecía bíblica) y para ungir el Santo de los Santos (entendemos que se refiere a la instauración del reino de Dios en la tierra).” (Dan. 9:24). (Acotaciones nuestras).

Y más de 2.500 años nos contemplan desde el momento en que se escribió dicha profecía y ni uno solo de esos logros mencionados se ha conseguido, sino que lo que estamos viendo a nuestro alrededor es totalmente lo contrario; luego repetimos, profética semana 70 de Daniel que aún queda en el futuro, aunque su próximo cumplimiento lo tengamos prácticamente encima…… pero futura al fin y al cabo.

Por lo que al “desconocimiento” de algunos puntos importantes en este tema y circunstancia reconocida por el mismo Sr. Sospedra, habría que añadir su incapacidad para leer correctamente un texto y que le ha llevado a la brutalidad de afirmar la división de la mencionada semana 70 en dos mitades y con casi 2.000 años de por medio, pues según él la primera mitad corrió a cargo de Jesús y en una incomprensible aplicación del pasaje de Mat. 26:28 (como ya hemos señalado) y una segunda mitad, de la que aún no sabemos nada. Y por otra parte y dado que como hemos visto, Jesús no pertenecía al pueblo que más de treinta años después de su muerte arruinó Jerusalén y a su templo, nos tendría que explicar el Sr. Sospedra quién es entonces el caudillo proveniente de dicho pueblo, etnia o raza, que tiene que venir para establecer un pacto “para los muchos” y al que las Escrituras identifican como “el asirio”:

Y el asirio tiene que caer a espada, no la de un hombre; y una espada, no la del hombre terrestre, lo devorará (referencias directas a la batalla de Armagedón, en la que el “anticristo” es derrotado y destruido junto a sus seguidores, por el ejército celestial liderado por Jesucristo).” (Isa. 31:8ª). (Acotación nuestra).

En todo caso, un personaje aparentemente proveniente del mundo islámico y por lo que resulta que si Jesús no es dicho caudillo por aparecer y por lo que la semana 70 no pudo iniciar con él, el disparatado planteamiento de dicho caballero se cae por su propia base; también nos tendría que explicar de qué “pacto para los muchos” se nos habla en Dan. 9:27 y que dicho caballero relaciona disparatadamente con el de Mat. 26:28, cuando el caso es que el pacto mencionado en Daniel no solo está en el futuro, sino que aún no ha aparecido el personaje que tiene que validarlo, mientras que el pacto del pasaje de Mateo fue establecido o validado en ese mismo momento entre Jesús y aquellos que participaron del pan y del vino, por lo que no tenía nada de futuro ya que se estableció hace casi 2.000 años.

Y es que cuando uno no sabe de lo que habla, como parece ser el caso, es muy temerario pronunciarse de forma tan tajante y ya ni que decir, de acusar a otros de mentir diciendo aquello contrario a lo que saben, como nos ha acusado a nosotros de forma tan clara…… y claridad por claridad, esta es nuestra respuesta.

MABEL

CARTA ABIERTA A APOLOGISTA MARIO OLCESE.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 05/08/2014 by Armando López Golart

Mario2-casaAcabo de visionar, Sr. Olcese, su video “Reflexiones… XXV” de fecha 04/08/14 y en el que usted parece “salir al trapo” del tema que recién acababa de publicar un servidor, bajo el título “La última “barrabasada” de Apologista Mario Olcese” y que aquellas personas que nos honran con sus visitas, pueden encontrar en este artículo del 03/08/14. Sorprendentemente, su grabación titulada “¿Son de Cristo los fieles del Antiguo Testamento?” y como el propio titular indica, absolutamente nada tenía que ver con el contenido del escrito que ha motivado su rápida respuesta y que un servidor, había publicado rebatiéndole su disparatada afirmación en el sentido de que en el reino de Dios o milenio, continuarán existiendo la muerte y el dolor…… lo que me lleva y ante la ausencia de referencia alguna a lo por mí publicado, a formularle la siguiente pregunta: ¿debo de pensar que acepta la “enmienda a la totalidad” que le planteé y reconoce con ello su error, al exponer semejante salvajada? ¿O es que de nuevo nos encontramos ante otra de sus estrambóticas “enseñanzas” que no es capaz de defender cuando alguien se la objeta y por ello opta, como siempre, por dar la callada por respuesta para que no se note la metedura de pata? Le confieso que me gustaría que, o bien reconociera su error en el caso de ser así, o bien que me rebatiera los argumentos que le he presentado para desmotar semejante disparate; dicho lo cual, pasemos a analizar el contenido de su exposición.

Como primera providencia, Sr. Olcese, decirle que yo sigo sus publicaciones, exactamente igual como usted hace con las mías, con la única diferencia que yo nunca he negado dicha circunstancia y usted en cambio, nunca la ha reconocido; como segunda providencia, decirle que cuando se cita de un texto, hay que asegurarse de que se hace de modo correcto para que le lector se entere de lo que le estamos hablando…… sin embargo, usted y al inicio de su video, transcribe un texto que no se corresponde con el enunciado, eso es, que adjudica a Rom. 2:20-24 el texto que se encuentra en Sant. 2:20-24 y lo que ya nos habla de la “ligereza” con la que trata la Palabra de Dios. Y ya como tercera providencia, usted no es mi amigo pues a estos los escojo yo y usted, de momento, está muy lejos de reunir los requisitos que debe de atesorar la persona a la que un servidor considera un amigo; dicho lo cual, le respondo a la pregunta que de entrada me formula, en el sentido de si yo entiendo que los que componen la “iglesia” o “cuerpo de Cristo” son todos los bautizados y a lo que respondo afirmativamente…… todos los bautizados en espíritu santo y bautismo que usted no posee, diga lo que diga y si no, demuéstrenos lo contrario. Y usted no puede poseer dicho bautismo (luego eso de “ungido”, nada de nada), pues con la muerte del último apóstol se acabó la posibilidad de transmitir dicho bautismo y como queda puesto de manifiesto en el capítulo 8 del libro de Hechos de los Apóstoles y tema que trato extensamente en mi escrito del 14/09/10…… por lo que usted no es más que un farsante y un mentiroso, cuando afirma cosas como las siguientes:

Yo soy un UNGIDO del Señor, y nadie debe o puede tocarme a mí, o a usted, si en verdad es un cristiano, sin tener luego que pagar un precio muy caro. Yo me considero un UNGIDO del Señor, y si usted no se considera así, entonces usted no ha entendido lo que significa ser un cristiano o un ungido.” (Negritas mías).

O bien esto otro y hablándonos de su anterior membresía en la organización de los TJ:

Al contrario, soy un hombre muy feliz y dichoso, ya que por fin tengo la libertad que no gozan ellos para escribir y tener mi sitio web donde puedo exponer mis creencias personales y mis “descubrimientos” bíblicos según me lo revela el Espíritu de Dios. Sólo el Espíritu de Dios nos guía a la verdad.” (Negritas mías).

Por lo que habría que entender, Sr. Olcese, que la enseñanza de los “millones, miles de millones” que tenían que reinar con Cristo y que le estuve rebatiendo por espacio de casi tres años, también se la había revelado el “espíritu de Dios”…… sin embargo me reconocerá usted y ahí está la hemeroteca para avalar mi afirmación, que finalmente le hice reconocer que estaba totalmente equivocado en dicho planteamiento y lo que le obliga a buscar una fuente de información más fiable. Y ello nos lleva a algo que usted nos dice en el video mencionado, en donde nos señala el tremendo error de los TJ y que compartimos sus detractores de la lejana España, al sostener la idea de que solo 144.000 son los que reinaran con Cristo, en lugar de una ingente cantidad de personas como usted propone…… pero en llegando ahí, permítame un inciso: a ver si puede conseguir, el dejar de mezclar lo que dicen los TJ con lo que yo digo, pues nada tiene que ver una cosa con la otra; porque yo solo digo aquello que dicen las Escrituras y no lo que dicen los TJ, que sinceramente me importa más bien un rábano. Ya otra cosa es que las opiniones coincidan, pero circunstancia que no nos coloca en el mismo plano; como no me coloca a mí en el plano en el que usted está situado, porque defienda al igual que usted que el reino de Dios ejercerá desde la tierra y no desde el cielo como proponen esos señores: sencillamente son coincidencias de opinión y por lo que usted continúa siendo uno y servidor, algo totalmente distinto.

Dicho lo cual, volvamos a su afirmación en la que niega que las Escrituras digan expresamente que solo 144.000 son los que reinarán con Jesucristo durante el milenio…… pero en todo caso y como mínimo, Sr. Olcese, estará de acuerdo conmigo en que no es menos cierto que tampoco se nos dice de forma explícita lo contrario en el registro escrito; sin embargo, lo que prueba que usted está equivocado en su planteamiento y que yo tengo razón en el mío, es que nunca me ha respondido a la siguiente cuestión y que le tengo planteada en numerosos de mis escritos: ¿qué debemos entender, entonces, de las palabras de Rev. 14:1 y a la luz del Sal. 2:5-6? Y fíjese Sr. Olcese, que no le hablo de lo que dicen los TJ, sino de lo que está escrito en dos pasajes bíblicos y como en tantas ocasiones he hecho; por lo que no puedo dejar de pensar, que si usted hubiera podido hacer frente a esta cuestión ya lo habría hecho y lo que me lleva a concluir, que de nuevo se ve usted acorralado (como en el caso mencionado de los “millones, miles de millones”) y ahí se está debatiendo en esperpénticas series como la que está metido sobre “razonamientos de no sé qué”, para al final no decir nada y emular así al tramposo “trilero” que vive de engañar al “personal. Porque eso es lo que usted hace o, al menos intenta hacer, mediante esos rollos “patateros” que nos coloca y que si uno los sigue, al final se queda sin saber claramente que es lo que está intentando explicar.

Pero claro, resulta que usted dirige el foco de atención en el video señalado, a la posición que ocuparán los Abrahán, Moisés, David y compañía en el reino de Dios, e incidiendo en el personaje Abrahán, resaltando que no es un personaje de segunda fila y algo que a mí nunca se me ha pasado por la cabeza; lo que yo me he limitado a señalar, son las palabras que dijo el propio Hijo de Dios (que algo más que usted sabría de qué iba la cosa), en el sentido de que Juan “el bautizante” era el personaje más grande o “mayor” en orden de importancia “de entre los nacidos de mujer” y lo que pone al resto de personajes del AT, en una posición secundaria con respecto de él. Y no olvidemos que el propio Juan, no formará parte de ese gobierno del reino de Dios (cuánto menos esos que son “menores” que él), a tenor de la idea que expresó Jesús en Mat. 11:11-12 y que tiene usted perfectamente desarrollada en mi anterior escrito del 12/07/14 y de la que no ha dicho nada aún…… teniendo en cuenta y según un correo que me envió que tengo publicado, que montó ese esperpento llamado “Razonamiento a partir de las Escrituras” precisamente para responder a la cuestiones que le tengo planteadas en dicho escrito y en la que se incluye la mencionada. Sin embargo, 25 capítulos nos contemplan, eso es, 393 minutos (o lo que es lo mismo, casi 7 horas de verborrea absurda y estéril) para al final no aclarar ninguno de los puntos objetados. “”

Ahora bien, volviendo a dichos personajes del AT, me permito el señalarle que fue usted mismo el que en un video dirigido a un servidor, fechado el 12/03/13 y titulado “¡No, don Armando, usted debe responderme esto primero…!”, afirmó y apoyándose en Rev. 20:4, que solo reinarán con Cristo aquellos que hubieran pasado por la “gran tribulación” venidera y que hubieran enfrentado a la bestia, al falso profeta y que no hubieran recibido la marca en sus frentes…… algo que usted y para refrescar su memoria, puede encontrar, así como aquellos que deseen comprobar la veracidad de lo que yo digo, entre los minutos 16 y 19 de esa grabación mencionada. Porque si ello es como usted con tanto énfasis afirmaba en dicho video, quedarían automáticamente descartados para participar en ese gobierno del reino los personajes del AT de los que usted nos cita y en una flagrante contradicción con su actual afirmación, pues estos murieron hace milenios…… ¡es más, quedarían descartados también de participar en dicho gobierno del reino los mismísimos apóstoles, pues es obvio que tampoco podrán pasar a través de dicha aún venidera tribulación, al llevar casi 2.000 años muertos! Luego sería cuestión de que se aclarara un poco y nos explicara como cuadra lo dicho hace poco más de un año, con lo que nos dice ahora acerca de los referidos Abrahán, David, Moisés y tantísimos otros…… porque, o bien es lo uno o bien es lo otro, pero las dos cosas al mismo tiempo desde luego no pueden ser.

Por otra parte, aún espero que nos aclare cómo puede ser y según usted plantea, que los sobrevivientes de la “gran tribulación” de Rev. 7:14 también puedan formar parte de ese gobierno del reino, eso es, el reinar al lado de Jesucristo, si ello solo lo pueden hacer aquellos que participan de la llamada “primera” resurrección de Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no sobre otros) la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotación mía).

Lo que le plantea tres “pequeños” problemas a su disparatada propuesta, Sr. Olcese y que son los siguientes:

1º- La mencionada “primera” resurrección se produce tres años y medio antes de que finalice la tal “gran tribulación” y aparezcan dichos sobrevivientes.

2º Si estamos hablando de “sobrevivientes”, ello significa que son personas que pasan al reino de Dios con vida y por lo tanto, al no haber muerto, no pueden participar de ninguna resurrección.

3º Aún en el caso de aquellos que murieran durante dicha tribulación, tampoco podrían participar en esa “primera” resurrección, pues esta acontece antes de que se inicie dicho período de tribulación y en la que ellos pierden la vida.

Dicho argumentario y que en España entienden hasta los “tontos de pueblo” (que serán tontos, pero son más listos que el hambre), resulta que se le hace inaccesible a un personaje como usted que, dándoselas de teólogo, es capaz de decir la salvajada de que durante el milenio existirá la vejez, la enfermedad y la muerte y el dolor que esto lleva aparejado…… y que, repitiéndome en mi exposición inicial, siendo el caso de que su video es la respuesta a mi escrito en el que denuncio su última “barrabasada”, he echado de menos que en el mismo dijera alguna cosa sobre el particular, por lo que habría de entenderse que acepta la rectificación, o más bien y como le planteo al inicio de este escrito, que no sabe cómo responder a la misma.

Usted, Sr. Olcese y a mi entender, tiene un grave problema y del que no se ha dado cuenta: es tanto su orgullo, altanería y prepotencia, que no puede soportar que una persona como yo, sin estudios y que después de mi expulsión de los TJ y como tantos otros, recaló en su blog para empezar a entender que las cosas no eran como durante tantos años me las habían contado, ahora se le haya subido a las barbas y le dé continuamente sopas con honda en cuanto a conocimiento bíblico. Y no entienda, Sr. Olcese, que con eso pretendo darme una importancia que es obvio no tengo; porque de lo que yo puedo presumir y si es que puedo presumir de algo, es de que Jehová me permita entender Su Palabra y por lo que no puedo estar hablando de ningún mérito personal…… solo que mientras para mí, la verdad revelada en dicha palabra está ante todo, para usted lo primordial es el tener la razón a toda costa.

Pero mientras usted intenta desprestigiar mis razonamientos, recurriendo a airear mi pasado como miembro de dicha secta, se olvida de lo más importante y es que quién da y quita razones es la Palabra de Dios y no las personas; por ello, yo escribo aquello que honradamente entiendo que esta dice y sin ningún temor de que salga alguien y me rectifique en algo, pues eso me enriquecería y lo cual agradecería infinito, pues me estaría enseñando. Sí, sí, ya sé que usted se arroga el ser este alguien, pues en su video menciona que algún día me daré cuenta de que usted tiene la razón en sus postulados…… de momento, no obstante, ahí tenemos el “affaire” de los “millones, miles de millones” que juegan a mi favor; pero es que además, cuando se me acerca alguien afirmando con gran convicción el ser un “ungido” y como usted hace, lo primero que hago es proteger mi cartera (por si acaso) y después, pensar en las palabras del apóstol Pablo y muy apropiadas para estos casos:

Porque no el que a sí mismo se recomienda es aprobado, sino el hombre a quien Jehová recomienda.” (2 Cor. 10:18).

Y mientras usted continúe buscando solo el tener la razón e intentando ajustar lo que dice la Biblia a lo que usted cree, en lugar de ajustar lo que usted cree a lo que esta dice y que es algo muy distinto, se está manteniendo en la condición de opositor a Dios y por lo que Este no le permitirá entender Su Palabra, por mucho que se empecine:

En aquella misma hora se llenó de gran gozo en el espíritu santo y dijo: “Te alabo públicamente, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido cuidadosamente estas cosas de los sabios e intelectuales y las has revelado a los pequeñuelos. Sí, oh Padre, porque el hacerlo así vino a ser la manera aprobada por ti.” (Luc. 10:21).

Entonces queda claro que el entender las Escrituras no depende de lo que uno quiera, sino de lo que Jehová le permita y lo que probaría, el que uno ha sido “recomendado” por Este…… y que todo indica que este no es su caso. Por lo que su adversario Sr. Olcese y al que se está enfrentando, no soy yo sino que es usted mismo; porque en todo caso yo no soy más que un “mandao”, eso es, el medio que quizás y de alguna manera Jehová pueda estar utilizando, para señalarle que tiene usted que cambiar de actitud; por lo que de nada sirve que “mate” al mensajero, pues el Autor del mensaje continúa estando ahí…… y Su mensaje, escrito en la Biblia.

Armando López Golart

¡LA ÚLTIMA “BARRABASADA” DE APOLOGISTA MARIO OLCESE!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 03/08/2014 by Armando López Golart

trilero_0Permítannos decirles de entrada, que esta prolongada ausencia en nuestra habitual cadencia en la publicación de artículos y que seguramente habrán notado, se debe (por fortuna) a una avería en nuestro ordenador y no a causas personales que hubieran afectado nuestra salud; súmenle a ello, la coincidencia de este hecho con una nueva “genialidad” de los dirigentes de Microsoft y que para la “seguridad” de sus usuarios, nos han montado una que ha hecho que perdamos el acceso a nuestro correo del blog y por lo que no podemos comunicarnos con nadie, ni nadie se puede comunicar con nosotros ¡claro está!…… circunstancia esta que obviamente esperamos solucionar en la mayor brevedad posible y si Dios lo permite.

Y por aquello de seguir hablando de catástrofes, volvamos a lo que nos ocupa y que tiene que ver con el personaje mencionado en el titular de este escrito, “trilero” donde los haya y expresión que se refiera a la persona que se gana la vida mediante aquel juego callejero de apuestas que consiste en adivinar dónde está una carta mostrada previamente de entre tres, después de haberlas movido rápidamente (o bien una bolita contenida en uno de tres cubiletes) y por lo general haciendo trampas, campo en el que el personaje en cuestión se las pinta solo, eso es, para hacer trampas dialécticas en sus publicaciones y con el ánimo, no de que prevalezca la verdad escritural, sino la de intentar mantener su particular punto de vista acerca de las cosas escritas en el texto sagrado. Y ejemplo de ello lo tenemos en la siguiente historia que les vamos a contar, que inicia con este correo que nos llegó en fecha 20/07/14 (aún nos funcionaba el correo) y que por su texto no parece estar dirigido expresamente a los autores de este blog, sino más bien al general de su cada día más menguante audiencia (que ya no aguanta tanto disparate junto) y que transcribimos tal cual nos llegó:

apologista commented on ¡CUANDO LA ZORRA NO LLEGA A LAS UVAS…… DICE QUE ESTÁN VERDES!

Os recomiendo, hijo mío, la serie titulada: “Razonamiento a partir de las Escrituras” que aparece en mi canal de videos cristiano72392 para que veáis lo que realmente dicen las Escrituras sobre la esperanza de los cristianos EN GENERAL y os quedéis así asombrados de las verdades que no dicen los Testigos de Jehová y algunos de sus fans de la madre patria…”

Y en el bien entendido de que con esa mención acerca de “algunos de sus fans de la madre patria” se está refiriendo a los autores de esta blog, nosotros nos damos por aludidos y procedemos a responder a dicho “velado” requerimiento. Por lo que empezaremos y a modo de curiosidad, por señalar que en esa serie de videos que se menciona en el susodicho correo y que ya va por el capítulo 24, el “teólogo” en cuestión ha invertido hasta el momento 368’5 minutos, eso es ¡más de 6 horas de supuesto “razonamiento”! (amén de otros videos)…… o dicho de otro modo y a tenor de la manifiesta incapacidad de dicho personaje para entender las Escrituras, de insulsa verborrea y cuánto menos por lo tanto, de poder razonar sobre las mismas, para acabar no respondiendo a ninguna de las cuestiones que le tenemos planteadas en el tema aludido en su correo.

Porque en el artículo al que se hace referencia en el mismo y publicado en este blog el 12/07/14, se le exponían algunas cuestiones que tienen que ver con otra tantas disparatadas propuestas por él publicadas, como por ejemplo, esta: si dicho caballero sostiene que la “gran muchedumbre” mencionada en Rev. 7:9; 14 también reinará en el reino de Dios al lado de Jesucristo, que nos explique cómo puede ser que, según Rev. 20:6 solo los que participen de una “primera” resurrección lo pueden hacer, cuando el caso es que dicha resurrección se produce tres años y medio antes de que aparezca esa “gran muchedumbre” sobreviviente de la gran tribulación (Rev. 7:14) y por lo que tal afirmación es un completo disparate…… y que para más inri, resulta que estamos hablando de “sobrevivientes”, eso es, de personas que pasan con vida al reino de Dios y por lo que, obviamente, ello significa que no han muerto y lo cual les impide el poder participar de resurrección alguna. Pero es que hasta en el supuesto caso de aquellos que perdieran la vida durante dicha “gran tribulación”, tampoco alcanzarían a participar de esa primera “resurrección” pues esta se produce antes de que inicie el periodo de la “gran tribulación” y en la que se les da muerte…… y repetimos para que la idea quede clara: solo los que participen de dicha “primera” resurrección, podrán gobernar con Cristo en el milenio o reino de Dios.

Por otra parte y puesto que dicho “genio” de la teología nos afirma, que en ningún lugar de las Escrituras se nos habla de que solo 144.000 son los que reinan con Cristo en el milenio, la pregunta es esta: ¿cómo se puede entender, entonces, el significado de Rev. 14:1 a la luz del Sal. 2:5-6? Pero es que además, podríamos voltear la pregunta en el sentido de ¿dónde en las Escrituras se nos dice, que aquellos que con Jesucristo tienen que reinar serán una inmensa cantidad? Recordemos que al reino de Dios solo entran y según Rev. 7:1-14, dos únicos grupos: los 144.000 sellados en sus frentes con el “sello del Dios vivo” por una parte y la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9 y cuyos componentes no tienen dicho sello en sus frentes y por lo que no pueden formar parte de ese primer grupo:

Y vi y, ¡miren!, el Cordero de pie sobre el monte Sión y con él, ciento cuarenta y cuatro mil que tienen escritos en sus frentes (el sello en cuestión) el nombre de él y el nombre de su Padre.” (Acotación nuestra).

Pero veamos otra objeción presentada y que tiene que ver con lo siguiente: ese disparatado personaje defiende con gran empeño que los notables del AT, eso es, los Abrahán, David, Moisés, Isaac, Jacob. Noé, Lot, etc. etc. etc. también participaran en ese gobierno de reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes…… pero continúa sin responder, no obstante, a la siguiente cuestión ¿qué hacemos entonces, con lo dicho por Jesús en Mat. 11:11-12, Juan 3:3-5 y Rev. 2:10 y requisitos que de ninguna manera pudieron reunir dichos personajes? Porque y siguiendo el orden cronológico de los textos mencionados, resulta que esos personajes no eran “mayores” en importancia con respecto de Juan, ni ninguno de ellos pudo recibir los dos bautismos exigidos por Jesús para entrar en el reino, ni la inmensa mayoría de ellos experimentaron una muerte de sacrificio para alcanzar dicho galardón. Pero dada la complejidad del tema y para una información más detallada acerca del particular, nos remitimos a nuestro escrito del 12/07/14, que es el mismo al que dicho personaje pretende responder con esa serie que se ha sacado “de la manga” y con el pomposo nombre de “Razonamientos sobre las Escrituras”, cuando resulta y visto lo visto, que no sabe siquiera como se abre una Biblia…… cuánto menos, entonces, el poder razonar sobre ella.

Pero para que se hagan una idea de la insolvencia intelectual de dicho personaje y hasta qué grado nos asiste la razón, cuando decimos que es un indocumentado en temas que tengan que ver con las Escrituras, veamos lo que nos dice (y ahí está la “barrabasada” de la que les hemos hablado) en un video que publicó el 21/07/14 y tomando como referencia un comentario del libro de los TJ titulado “Conocimiento que lleva a vida eterna”, a partir del cual el personaje mencionado planteaba ya en su titular, la siguiente cuestión a los seguidores de dicha secta: “Testigo de Jehová: ¿realmente cree Ud. que no habrá velorios, vejetes, ni plañideras en el milenio?”. Porque lo que dicho “genio” de la teología nos plantea en esos 7 minutos de grabación y basándose en el contenido de Isa. 65:20, es que contrario a lo que dicen los TJ (y en lo que estos tienen toda la razón, pues ello está refrendado por las Escrituras), durante el reino milenial sí existirá la muerte y con ella la vejez con sus limitaciones, así como el dolor, puesto que si como dice ese “number one” de la interpretación bíblica existirán las “plañideras” en ese tiempo, es obvio que tiene que existir el dolor causado por la muerte de un ser querido…… pero resulta y como ya hemos apuntado, que esto es contrario a lo que nos dicen las Escrituras, pues estas se pronuncian de la siguiente manera:

Con eso, oí una voz fuerte desde el trono decir: “¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad; y él residirá con ellos y ellos serán sus pueblos. Y Dios mismo estará con ellos. 4 Y limpiará toda lágrima de sus ojos y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores (las que está sufriendo actualmente el ser humano) han pasado”.” (Rev. 21:3-4). (Acotación nuestra).

En principio, este pasaje es claro en afirmar un cambio radical de las condiciones hasta ahora sufridas por la humanidad y por tanto, desmintiendo la esperpéntica afirmación de Apologista Mario Olcese…… luego ¿en qué se apoya este personaje para decir semejante sandez, en el sentido de que durante el milenio seguirá existiendo la muerte u por tanto, las enfermedades y la vejez, todo ello producto o consecuencia, del pecado adámico? De entrada, el personaje en cuestión ya comete un error de bulto al identificar lo que dicen los TJ con lo que dice la Biblia, cuando en realidad son dos cosas totalmente distintas y razón por lo que acumula disparate sobre disparate; porque, por ejemplo: una cosa es que la clase dirigente de esa secta se atribuyan ser parte de la clase de los 144.000 y otra cosa muy distinta, el que la Biblia no nos hable de que solo esa cantidad es la que conformará la clase gobernante en el reino de Dios y cuestión que queda meridianamente clara (como ya hemos señalado), cuando uno lee Rev. 14:1 a la luz del Sal. 2:5-6. Por otra parte es cierto que Jesús anunció en Mat. 24:14 y para el final de los tiempos, una gran predicación…… pero cosa muy distinta, es que esta sea la que están llevando a cabo los miembros de dicha organización religiosa desde hace más de 100 años; o que siendo cierto que en los últimos días está por aparecer un resto “ungido” y prefigurado por los “dos testigos” de Rev. 11:3, sea cierto que este “resto” tenga algo que ver con los actuales miembros de su clase dirigente y que se arrogan dicha condición. Podríamos añadir, que siendo cierta su afirmación de la próxima venida del reino de Dios y que gobernará por mil años sobre la tierra, no es menos cierto que es un auténtico disparate el afirmar que este será establecido en los cielos y no en la tierra, tal como nos aseguran.

Pero volviendo a la pregunta que nos hemos hecho, en el sentido de en qué se apoya ese “caballero” para afirmar que durante el milenio seguirá existiendo la enfermedad, vejez y muerte (si existe la una, tienen que existir las otras, pues todas son consecuencia directa del pecado), la respuesta es la siguiente: en un disparatado error impropio de una persona con un mínimo de lógica y sentido común, ya que siendo cierto como el Sr. Olcese afirma que el capítulo 21 de Revelación o Apocalipsis, es continuación del 20 (como no podría ser de otra manera), no es menos cierto que hay unos textos en este capítulo 20 que son solo una acotación y que nada tienen que ver con el contexto en el que están situados (eso es lo que implica una acotación), que son los siguientes:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró. 10 Y el Diablo que los estaba extraviando fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde ya estaban tanto la bestia salvaje como el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.” (Rev. 20:7-10).

A partir de ahí, el personaje citado ya da por sentado que todo lo que sigue a continuación de estas palabras, eso es, desde el verso 11 de dicho capítulo 20 y que nos relata la aparición del gran trono blanco, hasta el final de la Revelación, ya ocurre después de transcurridos los mil años del reinado de Jesucristo y lo que constituye la “barrabasada” que les hemos señalado en el titular de este escrito y, afirmación, que demuestra un total desconocimiento del contenido escritural por parte del mencionado “teólogo”. Porque esas palabras de Rev. 20:7-10, repetimos, no son más que un inciso o acotación en el tema principal que ocupa el foco de atención y que se limitan a señalar algo que ocurrirá en un futuro lejano (al igual que el pasaje de Rev. 20:5ª y sobre el que hablamos en nuestro escrito del 19/08/10), a modo de “aviso para navegantes”; de todas maneras y para no extendernos, nos permitimos el sugerirles que para una perspectiva más amplia de lo que pretendemos decirles, se lean nuestro escrito del 29/01/12 que contiene una extensa y detallada explicación sobre el particular (recuerden que para aprender, hay que “clavar” los codos).

Porque claro, si eso no fuera así como nosotros afirmamos, en el sentido de que esas palabras de Rev. 20:7-10 no son más que una simple acotación y por tanto, nada que ver con el relato que se nos está haciendo acerca de lo que ocurre en el momento de instalarse el reino de Dios en la tierra para iniciar el milenio, nos encontraríamos con lo siguiente y siempre partiendo del supuesto planteado, que lo relatado en Rev. 21 se correspondiera a sucesos a ocurrir después de los mil años y según nos afirma ese “genio” de la teología…… veamos, por ejemplo, lo que se nos dice en sus versículos del 1 al 8:

Y vi un nuevo cielo y una nueva tierra; porque el cielo anterior y la tierra anterior habían pasado y el mar ya no existe. 2 Vi también la santa ciudad, la Nueva Jerusalén, que descendía del cielo desde Dios y preparada como una novia adornada para su esposo. 3 Con eso, oí una voz fuerte desde el trono decir: “¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad y él residirá con ellos y ellos serán sus pueblos. Y Dios mismo estará con ellos. 4 Y limpiará toda lágrima de sus ojos y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado”.

5 Y Aquel que estaba sentado en el trono dijo: “¡Mira!, voy a hacer nuevas todas las cosas”. También, dice: “Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas”. 6 Y me dijo: “¡Han acontecido! Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. A cualquiera que tenga sed le daré de la fuente del agua de la vida gratis. 7 Cualquiera que venza heredará estas cosas y yo seré su Dios y él será mi hijo. 8 Pero en cuanto a los cobardes y los que no tienen fe y los que son repugnantes en su suciedad, asesinos, fornicadores y los que practican espiritismo, e idólatras y todos los mentirosos, su porción será en el lago que arde con fuego y azufre. Esto significa la muerte segunda”.”

Luego con lo que nos encontramos después de mil años de gobernación por Jesucristo y sus hermanos sobre la tierra, es que Jehová tiene que hacer “nuevas todas las cosas” de tal manera que “las cosas anteriores”, eso es, las ocurridas durante ese milenio “no sean recordadas ni suban al corazón” (Isa. 65:17); pues tanta ha sido ineficacia de dicho gobierno de mil años, que Jehová se ve en la necesidad de limpiar las lágrimas del “personal” y rescatarlos de la muerte, del lamento y del dolor. Pero es que además, con lo que se encuentra el Altísimo (v. 8), es con una tierra llena de cobardes, de gente sin fe y que son repugnantes en su suciedad, con asesinos, fornicadores y practicantes de espiritismo, de idólatras y de mentirosos…… este es el panorama existente después de los mil años de gobierno por Cristo, si lo que nos plantea esa catástrofe intelectual que es Apologista Mario Olcese fuera cierto y lo que permite el plantearnos la siguiente pregunta: ¿qué han hecho durante todo ese tiempo, entonces, Jesucristo y sus gobernantes asociados, teniendo en cuenta además que no han contado con la oposición de Satanás, restringida su actividad desde el inicio del milenio (Rev. 20:1-3)? Pero es que aquí se genera una derivada, porque ¿cómo cuadraría esta situación que nos propone el “mandangas” mencionado, con lo que nos dice Pablo en 1 Cor. 15:24-28?:

En seguida, el fin, cuando él entrega el reino a su Dios y Padre, cuando haya reducido a nada todo gobierno y toda autoridad y poder. 25 Porque él tiene que reinar hasta que Dios haya puesto a todos los enemigos debajo de sus pies. 26 Como el último enemigo, la muerte ha de ser reducida a nada. 27 Porque Dios “sujetó todas las cosas debajo de sus pies”. Más cuando dice que “todas las cosas han sido sujetadas”, es evidente que esto es con la excepción de aquel que le sujetó todas las cosas. 28 Pero cuando todas las cosas le hayan sido sujetadas, entonces el Hijo mismo también se sujetará a Aquel que le sujetó todas las cosas, para que Dios sea todas las cosas para con todos.”

Porque lo que aquí se nos plantea, es que Jesucristo y “asociados” sanean la cosa durante ese período de mil años y cuando la tienen saneada, eso es, cuando han pulido a la humanidad y la han llevado a la perfección, lo que previamente implica la desaparición de le enfermedad, vejez y la muerte (por supuesto de los delincuentes irredentos), devuelve el reino a su Padre Celestial para que Este de nuevo vuelva a ser el foco de atención de todas las cosas…… luego nada que nos haga pensar en el apocalíptico panorama que nos pinta ese “genio” de la teología, con su esperpéntica interpretación de los hechos por venir. Por lo que queda claro que nos encontramos ante un total indocumentado, incapaz de razonar con un mínimo de lógica y sentido común sobre aquello que plantea; y es que antes de aventurar cualquier afirmación o idea que se nos ocurra sobre determinado planteamiento, uno tiene que desarrollarlo hasta sus últimas consecuencias antes de publicarlo, para averiguar si el resultado final tiene un conclusión lógica y razonable, que obviamente no es el caso tal como hemos comprobado.

Por lo tanto y a partir de dicha disparatada afirmación, nada de lo que diga este personaje puede ser tomado en serio, pues queda meridianamente claro que no sabe ni de lo que habla; es cierto que nos sale con el pasaje de Isa. 65:20, pero sin tener ni puñetera idea de a lo que este se refiere, porque es un pasaje que aplica directamente y según su contexto, a la situación existente para aquellos regresados del exilio en Babilonia y que nos habla de la seguridad que disfrutarían los regresados en su “nueva tierra”, merced a la intervención divina. Es cierto que como la inmensa mayoría de profecías tiene un doble cumplimiento y que señala al milenio, pero es necesario colocar las cosas en su justo contexto; por lo que analicemos qué es lo que realmente leemos en dicha porción bíblica:

Ya no llegará a haber de aquel lugar un niño de pecho de unos cuantos días de edad, ni un viejo que no cumpla sus días; porque uno morirá como simple muchacho, aunque tenga cien años de edad; y en cuanto al pecador, aunque tenga cien años de edad se invocará el mal contra él.” (Isa. 65:20).

Pero puesto que queremos que no quede duda alguna sobre nuestra argumentación, veremos también como vierte dicho texto, la traducción bíblica que usa ese caballero y que es la RV 1960:

No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito.”

Luego dado que las dos versiones más o menos vienen a decir lo mismo, tenemos que acudir al razonamiento lógico para discernir el pensamiento que se nos quiere transmitir con este pasaje y que, obviamente, es ignorado totalmente por ese aprendiz de teólogo; y para ello, nada mejor que situar tales palabras en su contexto inicial y averiguar lo que significaron para ese entonces y alcanzar con ello, a entender el paralelismo profético que se nos quiere transmitir para tiempos futuros. Y es que cuando se cumplieron por primera vez estas palabras en el pueblo hebreo (a su regreso del destierro en Babilonia), significaron que incluso los bebés se hallaban a salvo, pues ya no había enemigos que invadieran la tierra, como lo habían hecho en un tiempo los babilonios, para matar o llevarse a los niños de pecho lejos de sus madres, o segar la vida de hombres en la flor de la vida, etc. (2 Crón. 36:17; 20); en todo caso, dichas palabras proféticas significaron seguridad para aquellos regresados del destierro en Babilonia, al ser colocados bajo la protección divina. Por lo que en el tiempo actual, en donde diversas circunstancias nos colocan prácticamente en la misma condición de inseguridad en cuanto a preservar la vida ante cualquier circunstancia adversa, como tenían aquellas personas de la antigüedad, lo que nos aseguran esas palabras de Isa. 65:20 y al igual que en su momento lo hicieron con aquellos regresados de Babilonia, es que en el nuevo mundo venidero o reino de Dios (los “nuevos cielos” y la “nueva tierra” del verso 17), la gente estará a salvo de toda contingencia, incluida la muerte y tendrá seguridad completa en todo aspecto y por lo que podrá disfrutar de la vida plenamente. Que la idea va por ahí, nos queda mucho más clara cuando leemos el pasaje de Isa. 65:20 en una versión que nos suele sacar de muchos apuros, máxime cuando nos encontramos con algún texto “rebelde” o difícil de entender, como pudiera ser el mencionado…… y que no es otra que la TLA, que vierte dicho texto de la siguiente manera:

No habrá niños que mueran al nacer, ni ancianos que mueran antes de tiempo (luego es imposible que en ese tiempo exista la muerte). Morir a los cien años será morir joven; no llegar a esa edad será una maldición.” (Acotación nuestra).

Pero fijémonos en que la idea básica que nos transmite este pasaje y en la traducción que ustedes quieran, va en el sentido de que no habrán ancianos que mueran “antes de tiempo”; y para captar la idea tras esas palabras, no nos queda más remedio que ver las cosas desde el punto de vista de las Escrituras y variar un poco nuestra perspectiva de las mismas: en primer lugar, tenemos que entender que no se nos está hablando de ancianos en los términos en los que hoy entendemos que es un anciano, eso es, una persona decrépita, llena de arrugas y achaques, tambaleante e insegura y ya al límite de su vida, sino que se nos está hablando de seres humanos totalmente perfectos que acumularán cientos de años de vida, al grado que un hombre con cien años, será considerado prácticamente como un simple “muchachito”…… de lo contrario, lo anunciado en Job 33:25, en el sentido que durante dicho período de tiempo nuestra carne recobrará la frescura de la juventud y nuestro cuerpo, el vigor juvenil, sería mentira. Y puesto que la Biblia no miente y el planteamiento que estamos desarrollando, se ajusta perfectamente a los textos mostrados, ello quiere decir que estamos en el camino correcto…… por lo tanto, continuemos con la exposición de nuestra idea; y lo cual nos lleva a analizar el significado de esa expresión de que no habrá personas con años o ancianos que mueran “antes de tiempo”. Por lo que la primera pregunta sería antes ¿de cuál tiempo? Y siendo la respuesta del todo obvia, cuando la Biblia se analiza desde la perspectiva de Jehová y sin la pretensión de que esta se ajuste a nuestra particular forma de entenderla, como ocurre en el caso del Sr. Olcese, sino con la idea de ajustar nuestro punto de vista al contenido escritural.

Porque uno de los muchos detalles que se le pasan por alto al citado personaje y de ahí que diga tantas burradas, es que nuestro Creador ya nos avisa con siglos de antelación de que una vez entremos en ese restaurador período milenario de perfección y en el que incluso la muerte como producto del pecado “ya no será más” (Rev. 21:4), tenemos un límite de mil años en donde prepararnos para la prueba final con la suelta de Satanás (Rev. 20:7-8) y en donde uno tendrá que tomar acción, en el sentido de qué decisión tomar ante la propuesta satánica y por la que obviamente será debidamente recompensado: vida eterna si la elección es la correcta y destrucción eterna si no es así, tal como ocurrió en el caso de Adán y Eva. Por lo tanto esa expresión “ni ancianos que mueran antes de tiempo”, se tiene que referir a que las personas no morirán antes de que transcurran esos mil años que Jehová ha decretado para la restauración de la humanidad obediente y que en función del rescate pagado por su hijo, el Altísimo puede legalmente eximir a dicha humanidad del tener que morir por el pecado adámico y que es lo que estamos sufriendo ahora; ya otra cosa, es que la muerte de alguna persona durante el milenio, ocurra como castigo directo de Jehová, por la actitud impenitente de algunos que no aceptarán el sujetarse al gobierno teocrático decretado por el Altísimo sobre la tierra…… y por lo que más que hablar en términos de muerte debida al pecado (que no existirá en el milenio), tendríamos que estar hablando en términos de destrucción eterna para esas personas como consecuencia de un juicio adverso de Jehová y que es algo muy distinto.

Es en este sentido, que en el pasaje de Isa. 65:20 se nos dice que morir a lo cien años y tiempo suficiente para ver los “andares” de una persona, será una “maldición” y sin embargo, morir a esa edad, será prácticamente para el rebelde pecador, como el morir como un simple “muchachito”, pues en condiciones normales los hombres tienen que vivir el tiempo suficiente para llegar a la conclusión del milenio y en donde ya allí, es cuando se dilucidará de una vez por todas el destino final de todo ser humano sobre la tierra y según sea su respuesta a la prueba de Satanás…… ello decidirá si la vida de uno se prolonga por la eternidad o por el contrario y ante una respuesta alejada del propósito divino, es cortada en ese mismo momento y destruida eternamente. Es por esta razón que los “ancianos” u hombres que acumulen cientos de años, no pueden morir antes del tiempo de mil años decretado por el Altísimo, o como dicen otras versiones analizadas, no pueden existir ancianos que “no cumplan sus días” pues sí o sí, tienen que llegar al final del milenio y quedar en disposición de afrontar la prueba final, para que se cumpla con ello el propósito divino para con el hombre, eso es, que este tenga la libertad de escoger su propio destino (Deut. 30:19). Es obvio por otra parte y como no podría ser de otra manera, pues Jehová nunca hace nada de lo que no nos haya advertido de antemano (Amos 3:7), que se nos señale en la profecía de Isaías lo que les ocurrirá a las personas que imprudentemente actúen en línea contraria al propósito divino, sea cual fuere su edad:

Aunque se muestre favor al inicuo, simplemente no aprenderá justicia. En la tierra de derechura (eso es, durante el milenio o reino de Dios) actuará injustamente y no verá la eminencia de Jehová.” (Isa. 26:10). (Acotación nuestra).

Y con lo que se nos quiere señalar que muchas de las personas que irán resucitando durante ese período de tiempo, quizás se rebelarán contra el propósito divino y a las que no se les dará mucho tiempo para enmendar su conducta, sino que serán destruidas de inmediato para que no perturben la vida de aquellos que sí se ciñan a las normas divinas en busca de alcanzar la vida eterna al fin de los mil años…… de ahí la afirmación de Isa. 65:20, en el sentido de que uno “morirá” como un mero muchacho y asociando dicha expresión con el “pecador”, por lo que estaríamos hablando solo de muerte causada por un castigo judicial con resultado de destrucción eterna como máxima expresión de juicio divino sobre aquellos que se rebelen contra Dios en ese tiempo y de forma inmediata. Seguramente concordará con nosotros, querido lector, que ya con algunos datos más con los que trabajar y desde la perspectiva que estos nos dan, se va aclarando mucho más el significado del pasaje de Isa. 65:20, de nuevo en la versión TLA:

No habrá niños que mueran al nacer, ni ancianos que mueran antes de tiempo. Morir a los cien años será morir joven; no llegar a esa edad será una maldición.”

Mil años durante los que, insistimos, no existirá la muerte a causa del pecado, pues aplicará en toda su extensión durante ese tiempo del milenio, el beneficio redentor de la muerte vicaria de Cristo y por lo que los muertos habidos en la historia de la humanidad, serán devueltos a la vida y siendo este el mayor atractivo o más importante logro del reino de Dios. Y eso que les acabamos de contar, es lo que realmente se nos está diciendo en Isa. 65:20 y no otra cosa, como sugiere Apologista Mario Olcese y que una vez más ha dejado patente no saber ni de lo que habla y que para todo un “teólogo” como afirma ser, no está nada mal.

Y nosotros aquí lo dejamos, no sin antes mencionarles algo a modo de anécdota: en el III capítulo de esa disparatada serie de “Razonamientos de las Escrituras”, el Sr. Olcese achacaba nuestra supuesta falta de capacidad para entender los argumentos que el expone, a nuestra ignorancia para entender la lengua de Shakespeare…… o sea y según ese “divo” de las ciencias teológicas, si uno no puede acceder a los comentarios en inglés de supuestos “eruditos” en materia bíblica, es imposible entender las Escrituras y lo que nos lleva a plantearnos la siguiente cuestión ¿es que las Biblias en inglés, dicen algo diferente a las traducidas al español? Por lo que por aquello de la caridad cristiana y todas esas cosas, rogamos a nuestros lectores que hablan dicha lengua, que nos saquen de esa duda “existencial” en la que nos ha metido el personaje en cuestión y que nos ha quitado el sueño…… ¡y es que no podemos pegar ojo, oigan!

MABEL

¡CUANDO LA ZORRA NO LLEGA A LAS UVAS…… DICE QUE ESTÁN VERDES!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 12/07/2014 by Armando López Golart

050409105407214O dicho de manera más escatológica, le excusa del enfermo que se meaba en la cama y decía que sudaba; y en España, queridísimos lectores, esos refranes o “dichos” se usan para señalar a aquellas personas que ante la imposibilidad de responder a determinada cuestión con un mínimo de solvencia, se sacan de la manga cualquier excusa y por peregrina que esta sea, con tal de justificar dicha incapacidad. Y esto es lo que ha hecho el ínclito personaje Apologista Mario Olcese, en un video publicado el 30/06/14 y en principio dirigido a aquellos de sus seguidores que le preguntan la razón de por qué no responde a las objeciones que se le plantean desde este blog por un servidor y circunstancia de la que constantemente ya advierto al “personal”, eso es, que no dará respuesta a ninguna de mis objeciones sencillamente porque no puede hacerlo, a menos eso sí, de que se retracte de la mayoría de disparates que publica como “enseñanzas”.

Sin embargo, lo que más o menos nos viene a decir el personaje en cuestión, es que no responde a mis demandas porque no vale la pena perder el tiempo tontamente, intentando enseñar a esos que, con “mala intención”, lejos de querer aprender y en una más que manifiesta terquedad, lo único que buscan es “destruir” mediante su recalcitrante obra de objeción, aquello que otros (se supone que él se incluye en este grupo) quieren edificar sobre ellos en un esfuerzo por sacarlos de su error…… excuso decir que me malicio que ello va dirigido en primera instancia a un servidor, pues soy el que continuamente le está poniendo “las peras al cuarto” a ese maestro de lo imposible y al que le recuerdo, (por aquello de la fragilidad de memoria y todas esas cosas), que ya le he obligado a rectificar alguna que otra de sus disparatadas proposiciones como, por ejemplo, la de los “millones, miles millones” que supuestamente tenían que reinar con Cristo; dicho lo cual, veamos sobre qué pasaje se apoya el Sr. Olcese para desarrollar su excusa y que en esta ocasión tiene que ver con Judas 22:

A algunos que dudan, convencedlos.” (RV 1960).

Pero de entrada y como es norma en él, el Sr. Olcese ya aplica mal dicho pasaje, pues un servidor no tiene duda alguna sobre los temas que le planteo y a los que es él, el que no puede responder…… luego habría que pensar que las “dudas” estarán en su tejado y no en el mío. Por otra parte y en el mismo inicio de su grabación, parece ser que dicho “estudioso” de la Biblia me incluye dentro del grupo de aquellos que, según entiende el personaje en cuestión, intentan discutir o rebatir “lo que dicen las Escrituras”, cuando eso no es más que una afirmación deliberadamente tendenciosa para predisponer a su auditorio en mi contra y para nada ajustada a la verdad; porque lo que yo discuto no es lo que dicen las Escrituras, sino aquello que el Sr. Olcese nos afirma que estas dicen y que es algo muy distinto. Y como dicho “genio” de la teología me imputa una perversa mala intención de intentar “destruir” con mis objeciones, la obra de “edificación” que él intenta desarrollar con sus disparatadas enseñanzas sobre “el respetable” que le sigue, veamos lo que tienen de destructivas las siguientes cuestiones y que recién se las había planteado en un exhaustivo artículo publicado el 23/06/14 y que ante la imposibilidad de respondérmelas, se ha acogido y como ya he señalado, a la excusa de la zorra que cuando no puede alcanzar el fruto, dice que está verde.

Y es que el Sr. Olcese continúa manteniendo con firmeza, la idea de que los sobrevivientes de la “gran tribulación” reinarán en el milenio al lado de Cristo y por lo que yo solo le emplazo, a que nos explique lo siguiente ¿cómo puede ser esto así, si los que ocuparán dicho cargo son solo aquellos que participan de la llamada “primera” resurrección de Rev. 20:6 y que es la que lleva a uno a reinar en el gobierno milenario como inmortal rey y sacerdote? Pero veamos cómo nos expone esto el pasaje mencionado:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Porque según el registro escritural, esta se produce al final de la primera mitad de la profética semana 70 de Dan. 9:27 y coincidente con la muerte de los “dos testigos” de Rev. 11:3; 7 y siempre según se deduce de lo que nos cuenta Pablo en 1 Tes. 4:16-17…… sin embargo, resulta que la “gran muchedumbre” aparece cuando finaliza la “gran tribulación”, pues se nos dice que “salen de ella” (Rev. 7:14), eso es, tres años y medio después de ocurrida dicha “primera” resurrección y por lo que es obvio, que no pueden participar de ella y argumento que entiende hasta el más tonto de la clase. Ahora bien, querido lector ¿le parece a usted que esa pregunta intenta “destruir lo que dicen las Escrituras”, según el Sr. Olcese esgrime en un burdo intento de justificar el que no haya podido responder a dicha cuestión, o más bien señala a una flagrante contradicción en la enseñanza propuesta por dicho personaje? Luego es obvio, que nos encontramos ante lo que no es más que una simple argucia por parte del Sr. Olcese, para salirse por la tangente y “escurrir el bulto” y así no tener que reconocer que está totalmente equivocado en cuanto a esta enseñanza; pero dicho lo cual, veamos otra de mis objeciones y que también, según el personaje cuestionado, atenta contra el contenido escritural.

Y es que dicho “entendido” nos jura y perjura que en ningún lugar de las Escrituras se nos dice que sean solo 144.000 individuos aquellos que reinan con Cristo en el milenio…… y lo que un servidor hace, no es más que plantearle la siguiente pregunta: si ello es así ¿nos podría explicar, entonces, que significa lo que se leemos en Rev. 14:1 y siempre a la luz, de lo que se nos dice en el Sal. 2:5-6? Por lo que de nuevo les pregunto a ustedes ¿entienden que esta es una cuestión que intente “destruir” algo, o más bien un correcto deseo de que se dé cumplida explicación sobre una tesis que yo no comparto?…… porque a mí entender, la actitud del Sr. Olcese de excusarse en no contestar a esta nueva objeción, no es más que el fiel reflejo de la imposibilidad de poderlo hacer y salirse del follón en el que por su ignorancia supina se ha metido, al hacer tan peregrina afirmación. Permítanme que le recuerde a ese indocto, que lo mismo hizo a lo largo de casi tres años, cuando le rebatía la rocambolesca “enseñanza” de que “millones, miles de millones” reinarían con Cristo en el milenio hasta que forzado por la realidad, tuvo que reconocer, no solo que estaba equivocado en su planteamiento, sino que él no sabía si ello era así y que las Escrituras no decían nada de ello…… sin embargo, lo estuvo enseñando por casi tres años y con un gran despliegue de textos bíblicos como apoyo de semejante majadería.

Pero veamos otra cuestión y en la que el Sr. Olcese se ha reafirmado en su video del 07/07/14, en el sentido de que el rey David, así como resto de notables del AT, eso es, los Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, etc. etc. etc. también participarían de la gobernación del reino de Dios en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y “enseñanza” que de forma reiterada le ha sido rebatida desde este blog, sin que nunca haya sido capaz de contrarrestar mis argumentos en contra de semejante disparate…… empezando por no ser capaz de explicarnos el significado del Sal. 45:16:

En lugar de tus antepasados (o “padres” según versiones) llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación mía).

Dada la situación, lo que un servidor hace es plantear la siguiente “destructiva” pregunta: si los que reinarán en el milenio, ya se levantan en la “primera” resurrección con la condición de inmortales reyes y sacerdotes ¿porque razón estos personajes mencionados o antepasados de Jesús, tienen que “ser nombrados” algo, en este caso “príncipes en toda la tierra”? Ello solo puede deberse a que no han participado de ese mencionada “primera” resurrección y que es la que concede la inmortalidad y el poder reinar junto a Cristo en el milenio, por lo que no pueden participar en dicho gobierno; pero fijémonos además, que dichos personajes reciben el nombramiento de “príncipes” pero no el de “sacerdotes”, condición indispensable que deben de tener aquellos que reinan con Cristo y lo que vemos acudiendo de nuevo a Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes (ver Gén. 19:6) de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6). (Acotación mía).

Luego solo la lógica y el sentido común nos dicen, que no podríamos estar hablando de esos antepasados de Jesús, como de personas que puedan reinar con él…… y esa es la cuestión que le he planteado al Sr. Olcese y que aún es el momento que se haya dignado a responderme; pero es que resulta que hay más argumentos bíblicos que nos muestran que esos personajes del AT no reinarán con Jesucristo y ello en línea con lo afirmado “tercamente” desde este blog, siempre respetando el texto escritural y como tengo por costumbre (servidor y a diferencia de lo que hace el Sr. Olcese, sí respeto y me ciño al texto sagrado), porque veamos lo que dijo Jesús en su momento:

Pero desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos es la meta hacia la cual se adelantan con ardor los hombres y los que se adelantan con ardor, se asen de él.” (Mat. 11:12).

Y siendo cierto que hay versiones que difieren de contenido, pues algunas traducen algo parecido a “el reino sufrió violencia y los violentos se apoderan de él”, no es menos cierto que todas están de acuerdo en que sea lo que sea que ocurriera con respecto del reino de Dios, ello tuvo un punto de partida en la corriente del tiempo y que inició a partir de la aparición de Juan “el bautizante” en adelante. Por lo que es del todo punto imposible, que personajes que vivieron antes de ese momento en que inició la carrera por el reino y por decirlo de alguna manera, pudieran tener acceso al mismo…… es más, ni siquiera el propio Juan pudo disfrutar de dicho privilegio, pues murió antes de que se abriera el acceso al mismo mediante el bautismo en espíritu santo y que fue derramado por primera vez sobre los apóstoles en Pentecostés de 33 E.C. y, circunstancia, que ya había señalado el propio Jesús con estas palabras:

En verdad les digo: Entre los nacidos de mujer no ha sido levantado uno mayor que Juan el Bautista; más el que sea de los menores en el reino de los cielos, es mayor que él.” (Mat. 11:11).

Y pasaje que en la versión TLA, se vierte de la siguiente manera y que complementa el sentido de lo que quiso decir Jesús con sus palabras:

Les aseguro que todavía no ha nacido un hombre más importante que Juan el Bautista. Pero en el reino de Dios, la persona menos importante es superior a Juan.”

Luego si razonamos con un poco de lógica y sentido común sobre esta afirmación del Hijo de Dios (y eso es lo que él dijo), lo que vemos es lo siguiente: si resulta que el menor o más pequeño en orden de importancia de los que participarían en la gobernación del reino de Dios, ya era mayor que Juan, es del todo punto imposible que este pudiera estar entre ellos y ciñéndonos siempre a lo que leemos en el contenido escritural. Pero claro, resulta que esta idea nos abre una derivada y que también nos muestra que los personajes del AT señalados por el Sr. Olcese, eso es, los Abraham, David, etc. de ninguna manera puede formar parte de dicho gobierno, porque veamos: si Juan era, según Jesús, el mayor o más importante de entre los “nacidos de mujer”, tenía que ser obviamente mayor que esos personajes del AT y que el Sr. Olcese coloca en la gobernación del reino de Dios…… entonces si siendo él mayor o más importante que estos, no podía contarse entre los gobernantes del reino ¿cómo lo podían hacer esas personas que, según Jesús (repito), eran “menores” en cuanto a importancia que el mencionado Juan? Pero veamos otra cosa que nos dijo Jesús y que de nuevo nos muestra que dichos personajes no pueden reinar con Cristo, que se lee en el siguiente y revelador pasaje:

En respuesta, Jesús le dijo: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. 4 Nicodemo le dijo: “¿Cómo puede nacer el hombre cuando es viejo? No puede entrar en la matriz de su madre por segunda vez y nacer, ¿verdad?”. 5 Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua (bautismo de agua) y del espíritu (bautismo en espíritu santo), no puede entrar en el reino de Dios.” (Juan 5:3-5). (Acotaciones mías).

Y es revelador porque nos muestra que para acceder al reino de Dios en calidad de inmortal rey y sacerdote, uno tenía que haber recibido los dos bautismos mencionados: el bautismo en agua y el bautismo en espíritu santo…… eso es, al menos, lo que se deduce del pasaje en cuestión; y aquí ya nos topamos con el primer problema, pues el primero de esos dos bautismos solo se empezó a impartir en el momento en que Juan “el bautizante” (de ahí, el sobrenombre) empezó su ministerio:

Ni siquiera yo lo conocía, pero El Mismo que me envió a bautizar en agua me dijo: “Sobre quienquiera que veas el espíritu descender y permanecer, este es el que bautiza en espíritu santo”.” (Juan 1:33).

Eso es, que dicho bautismo de agua no existía en tiempos precristianos y por lo que esos personajes mencionados por el Sr. Olcese, los Abraham y compañía, no lo podían haber recibido…… pero es que el pasaje mencionado también nos dice otra cosa del segundo de esos bautismos: el único que podía bautizar en espíritu santo era Jesús y algo que solo pudo hacer después de muerto y resucitado:

Y estando reunido con ellos, les dio las órdenes: “No se retiren de Jerusalén, sino sigan esperando lo que el Padre ha prometido, acerca de lo cual oyeron de mí; 5 porque Juan, en verdad, bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en espíritu santo no muchos días después de esto”.” (Hech. 1:4-5).

Queda claro entonces que esos notables del AT tampoco pudieron recibir este segundo bautismo, por lo que no reunían esos dos requisitos y sin los cuales era totalmente imposible, en palabras del propio Hijo de Dios y que ya hemos leído, entrar en el reino de Dios, pues recordemos que lo que dijo fue que “a menos” que se estuviera en posesión de los dos bautismos “no se podía” entrar en dicho reino…… y esos personajes del AT, habían muerto siglos antes de que se instituyeran dichos bautismo; pero es que aún tenemos un argumento más, que prueba mi afirmación en el sentido de que los Abraham y compañía no pueden de ninguna manera gobernar con Cristo en el reino de Dios, porque veamos: según se lee en Rev. 20:4 solo alcanzan dicho privilegio, aquellos que hubieran muerto asesinados en defensa de su fe:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (eso es, muertos violentamente) por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Acotación mía).

Que ello es así, queda determinado por lo que les dijo Jesucristo a esas personas en Rev. 2:10 y en dónde se lee como sigue:

No tengas miedo de las cosas que estás para sufrir. ¡Mira! El Diablo seguirá echando a algunos de ustedes en la prisión para que sean puestos a prueba plenamente y para que tengan tribulación diez días. Pruébate fiel hasta la misma muerte y yo te daré la corona de la vida.”

Entonces es obvio y por el contenido de ambos pasajes, que el requisito o condición indispensable era permanecer fiel hasta la misma muerte, si se quería alcanzar la “corona de la vida” y lo que cuadraría perfectamente, con lo que se lee en Rev. 6:9-11:

Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido degollados a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener. 10 Y clamaban con voz fuerte y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido (eso es, también asesinados por su lealtad a Dios).” (Acotación mía).

Luego nada que objetar a que solo acceden a la gobernación del reino, aquellos que han ofrecido su vida en sacrificio o muerte de martirio; ahora bien, quedando eso perfectamente aclarado…… ¿cómo murieron, la mayoría de esos personajes del AT y de los que el Sr. Olcese nos dice que reinarán con Cristo? Veámoslo:

Gén. 25:7-8: “Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.”

Gén. 35:28-29: “Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.”

Gén. 47:27-28; 49:33: “E Israel continuó morando en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; y quedaron establecidos en ella y fueron fructíferos y llegaron a ser muchísimos. 28 Y Jacob siguió viviendo en la tierra de Egipto diecisiete años, de modo que los días de Jacob, los años de su vida, llegaron a ser ciento cuarenta y siete años (……) Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.”

1 Crón. 29:26-28: “En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.”

Gén. 9:28-29: “Y Noé continuó viviendo trescientos cincuenta años después del diluvio. 29 De modo que todos los días de Noé ascendieron a novecientos cincuenta años y murió (obviamente, también de muerte natural).” (Acotación mía).

Job 42:16-17: “Y después de esto Job continuó viviendo ciento cuarenta años y llegó a ver a sus hijos y sus nietos… cuatro generaciones. 17 Y gradualmente murió Job, viejo y satisfecho de días.”

Y así podríamos hablar de Moisés, José y tantísimos otros personajes ilustres del AT, que de ningún modo sufrieron muerte violenta por defender su fe, eso es “por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios” según Rev. 20:4 y que ya hemos leído…… en definitiva que murieron en la cama; luego está claro que dichos personajes no pueden estar entre aquellos que claman venganza por su sangre a Dios y de lo que nos habla el pasaje mencionado de Rev. 6:9-11. Luego blanco y en botella: a menos que violentemos brutalmente el registro de las Escrituras, esos personajes del AT no reunían los requisitos imprescindibles exigidos en las mismas para entrar en el reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y sin los cuales, quedaban fuera de dicho gobierno y por lo que solo podían ser súbditos del mismo…… súbditos cualificados, eso sí, pues muchos de ellos serán nombrados príncipes (Sal. 45:16), pero súbditos al fin y al cabo y diga lo que diga el indocumentado del Sr. Olcese, Por lo que de nuevo les emplazo, queridos lectores, a que me digan que hay de “destructivo” y de “mala intención” en estas objeciones presentadas y sustentadas (como tengo por costumbre) en textos bíblicos fuera de toda duda; entonces ¿qué es lo que en realidad ocurre?

Pues que el Sr Olcese, que es un ignorante patológico, no puede responder a mis objeciones de manera razonable y de ahí que se excuse diciendo que no vale la pena razonar con alguien que solo tiene la intención de “discutir por discutir” y de “destruir”…… cuando lo que un servidor hace es poner negro sobre blanco o viceversa (como ustedes prefieran), para que sea la verdad contenida en las Escrituras la que prevalezca y aquellos que visiten este blog se beneficien de ello; por lo que contrario a lo que dice ese señor, lejos de hacer gala de una malsana intención en querer “destruir”, lo que pretendo es edificar a aquellos que han sido engañados por esas disparatadas “enseñanzas” propugnadas por tan nefasto personaje y otros de su misma “calaña”. De hecho, no son pocos los lectores que me han llegado rebotados del blog de Apologista hasta esta página e incluso, siendo muchos los seguidores del personaje referido que también me leen y algo que confirma él mismo dicho extremo, al asegurar “que muchos de sus seguidores”, le preguntan por qué no responde a mis objeciones…… ¡luego cómo estará la cosa, que ha tenido que salir al paso de ello con el video mencionado!

Y es que dicho “caballero” cuenta sus enseñanzas por disparates, pues veamos lo que nos acaba de decir, en una grabación publicada en su blog el 27/06/14, en el sentido de que Adán y Eva sí estarán en el venidero reino de Dios y ello, textualmente (minuto 1-1’13 de grabación), porque ambos fueron “salvados por su fe” y lo cual es una solemne majadería, fruto de un total desconocimiento de lo que nos dicen las Escrituras o de una empanada mental de esas de “agárrate y no te menees”, pues estos personajes y ya de entrada, no tenían por qué tener fe…… al menos, la fe de la que se nos habla en las Escrituras:

Fe es la expectativa segura de las cosas que se esperan, la demostración evidente de realidades aunque no se contemplen.” (Heb. 11:1).

Por lo que Adán y Eva no podían tener esta fe, pues ellos ya eran depositarios de esa “realidad” que nosotros esperamos en virtud de la sangre derramada de Cristo y que nos tiene que devolver a esa forma de vida de la que disfrutaban ambos personajes, eso es, una vida sin la mancha del pecado que acarrea la muerte o, como dijo Pablo, de “la vida que realmente lo es” (1 Tim. 6:19) y que equivale a una vida de duración indefinida…… y repito para énfasis: ellos ya vivían esa realidad que nosotros esperamos en virtud de la sangre de Cristo y por lo que no precisaban de la fe. Pero claro, resulta que ese disparate que acaba de afirmar el Sr. Olcese con respecto de Adán y Eva, se convierte en una solemne salvajada cuando lo contemplamos a la luz de otra de sus “geniales” enseñanzas y que tiene que ver con la resurrección; porque recordemos que según nos cuenta ese “genio” de la teología, hay una resurrección al principio del milenio en la que participan todos aquellos “justos” que son salvos y para reinar con Cristo y otra para el final del mismo, en la que participan los “injustos” para juicio o destrucción eterna y apoyándose para ello en una disparatada interpretación de Hech. 24:15. Entonces, si nuestros primeros padres resulta que son “salvados por su fe” y eso es lo que nos acaba de decir ese indocumentado, nos encontramos con la siguiente paradoja: que a los culpables directos de miles de años de sufrimiento, muerte, dolor y amargura del ser humano sobre la tierra, Jehová los “recompensa” con el participar en calidad de inmortales reyes y sacerdotes precisamente junto al que Él tuvo que dar en brutal sacrificio (a Su Hijo Jesucristo) para recobrar lo que ellos habían perdido…… o sea y ya me disculpará el Sr. Olcese, pero estamos ante una animalada más propia de un descerebrado, que de un teólogo.

Pero claro, resulta que por aquello de que “para que falte, más vale que sobre”, la cosa no acaba aquí, porque si lo que nos dice el “teólogo” en cuestión fuera cierto, eso es, que tanto Adán como Eva fueron “salvados por su fe”, ello les llevaría a ambos a participar en la primera de las dos resurrecciones propuestas por dicho “caballero” y en consecuencia, a reinar con Cristo durante el milenio…… solo que aparece un pequeño problema y que tiene que ver con otra afirmación que ese rocambolesco personaje publicó el 20/04/13 en el sentido de que aquellos que tienen que reinar con Cristo solo pueden ser varones y apoyándose para ello en el pasaje de Rev. 14:4:

Estos son los que no se contaminaron con mujeres; de hecho, son vírgenes. Estos son los que van siguiendo al Cordero no importa adónde vaya. Estos fueron comprados de entre la humanidad como primicias para Dios y para el Cordero.”

Y siendo cierto que en su congénita ignorancia nos hace una pésima aplicación de esas palabras, pues ahí no se nos habla de mujeres literales, sino de organizaciones religiosas, no es menos cierto que usó dicho pasaje para “demostrar” que los 144.000 tienen que ser varones; luego si ello es así como como nos afirma ¿dónde metemos a una Eva “salvada por su fe”, que en ningún caso podría participar de esa primera resurrección que nos plantea, preparada solo para aquellos que tienen que reinar con Jesucristo y algo que esta no puede hacer por ser una mujer, teniendo en cuenta que solo nos queda una segunda resurrección para juicio o destrucción eterna de los que en ella participen…… siempre, claro está, según lo que nos cuenta ese indocumentado? Excuso decir, que en este video y analizado con atención, hay un implícito reconocimiento de que aquellos que tienen que participar de ese gobierno del reino son un grupo de solo 144.000 individuos y no uno compuesto de una inmensa cantidad de personas, como absurdamente propone tan indocto personaje…… no es menos cierto que dado que no sabe ni de lo que habla, probablemente no se haya dado cuenta de ello.

Tan indocto, que en una infecta perorata contenida en un video posterior y publicado el 27/06/14, nos decía más o menos lo siguiente (minuto 10 en adelante): para que los hombres amaran a Dios, era “necesario” que la primera pareja cayera en el pecado, pues ya en los planes de Dios se contemplaba el que Adán y Eva tenían que pecar, para poder así “demostrarle” Dios al hombre su gran amor hacia este, al dar a Su Hijo como rescate; luego lo que realmente nos está planteando ese indocumentado, es que Jehová es el responsable último del sufrimiento, dolor y amargura que ha existido en la tierra por milenios (pues ello y según nos da a entender ese “zumbao”, formaba parte de un plan divino), así como el brutal sufrimiento de Su Hijo y todo, para que la humanidad “se enterara” de cuanto nos ama Dios…… y ya me disculparán ustedes ¡pero ya hay que ser salvaje, para plantear semejante disparate! Según nos afirma a continuación y habría que pensar, que en un despliegue de sus “amplios” conocimientos teológicos, esta es la “única explicación” que hay sobre lo ocurrido con nuestros primeros padres, pero afirmación que no cuadra con lo que el Altísimo le dijo al primer ser humano:

Y también impuso Jehová Dios este mandato al hombre: “De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho. 17 Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás”.” (Gén. 2:16-17).

Palabras que denotan claramente que el plan de Dios no tenía nada que ver con el que la primera pareja humana pecara y de ahí dicha advertencia; porque si ello fuera como nos lo propone el Sr. Olcese, estaríamos ante una actitud hipócrita de Dios con la finalidad de proporcionarse una coartada, eso es, un poder decir en su momento “yo ya les advertí y no me hicieron caso”…… y resumiendo, queridos amigos que me leen, esta es la “capacidad intelectual” del personaje en cuestión, que afirma que no responde a mis objeciones porque no merece la pena perder su tiempo con una persona tan “mal intencionada” como un servidor, guiada por razones puramente “destructivas” en sus planteamientos (eso es, que al igual que la zorra del título de este escrito, cuando no puede dice que “están verdes”); y que para justificar su actitud, me aplica las palabras de Mat. 7:6:

No den lo santo a los perros, ni tiren sus perlas delante de los cerdos, para que nunca las huellen bajo los pies y, volviéndose, los despedacen a ustedes.”

Claro, visto cómo se revuelve dicho personaje cuando se le interpela y no es capaz de dar una mínima respuesta a la cuestión que se le plantea, la pregunta es solo obligada: ¿quién es el que en esta ocasión, está ocupando el lugar del cerdo mencionado por Jesús?

Armando López Golart

EL PELIGRO DE PREGUNTAR, Sr. OLCESE, ESTÁ EN QUE UNO CORRE EL RIESGO DE QUE LE RESPONDAN.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , , , , , , on 23/06/2014 by Armando López Golart

480343_3419030292960_478741871_nYa otra cosa es que la respuesta sea del agrado de uno, pero quizás sepa usted aquello que decimos en España, en el sentido de que “el que no quiera polvo, que no vaya a la era”; y es que usted, D. Mario, que en conocimiento bíblico es más corto que una cuerda que no llega (¡y que ya es ser corto!), en dos de sus últimos video/artículos me ha emplazado a responderle a dos preguntas que por su misma formulación, ya le descalifican como entendido en las Escrituras…… ni hablemos ya de su supuesta condición de “teólogo” y que queda por los suelos. Pero por aquello que ir por partes, empezaré respondiendo a la primera que me planteó y que se halla en su grabación del 09/06/14 y que tal parece ser (siempre desde su más que manifiesta insolvencia en conocimiento escritural), que la considera como la cuestión focal del asunto que objeta y por ello, formulada con el ánimo de rebatir mí planteamiento; porque usted usa el argumento de que si fuera cierta mi afirmación de que 144.000 son las personas que reinarán con Cristo y solo los sobrevivientes de la “gran tribulación” fueran los súbditos de dicho reino…… ¿qué sería de mí, entonces, si yo muriera antes de llegar dicha gran tribulación?

Por lo que creo entender y generalizando la cosa, que usted se refiere a qué sucederá con aquellas personas que no alcancen a vivir lo suficiente para poder “pasar” por la mencionada tribulación y alcanzar con ello el poder ser súbditos en dicho reino ¿no es así?; y pregunta, repito D. Mario, que demuestra su total ignorancia acerca del contenido escritural y que le descalifica totalmente para objetar a cuestión alguna que tenga que ver con las Escrituras…… porque como sexador de pollos será usted una “figura”, pero con una Biblia en las manos ¡pues que quiere usted que le diga, como no sea que se lo haga mirar! No obstante, permítame que antes de responderle le haga la siguiente observación y que tiene que ver con su extraña forma (incluso tendenciosa si me lo permite) de objetar a mí artículo.

Porque en el video señalado, usted estaba discrepando sobre algunos puntos del artículo que yo publiqué el 07/06/14 y resaltando determinados párrafos en los que un servidor formulaba alguna propuesta, para seguidamente mostrar usted su completa disconformidad con ella…… y hasta aquí, ni tan mal; sin embargo y de forma sorprendente, resulta no mostró ninguno de los párrafos en los que yo explicaba las razones que me llevaban a plantear la propuesta que usted estaba señalando, eso es, el argumento sobre el que un servidor sostenía la afirmación por usted discutida. Veamos el siguiente ejemplo ilustrativo de lo que quiero decir, tomando como referencia la primera porción de mi escrito que resalta usted y punto en el que, precisamente, tiene su origen la pregunta mencionada:

“Partiendo de esta idea, vemos que ese gobierno de hechura divina (ya que proviene de Dios) y según nos plantean las Escrituras, estará compuesto por Jesucristo y 144.000 asociados (extremo este, polémico donde los haya y del que hablaremos más adelante), que gobernarán sobre una gran multitud de personas sobrevivientes de lo que se conoce como la “gran tribulación” e idea que defienden los TJ y con la que los autores de este blog estamos de acuerdo.” (Fin de la cita).

Sin embargo y, repito, de manera sorprendente y que retrata claramente la clase de sujeto que es usted, omite totalmente aquellos párrafos en donde expongo mi argumentación en el sentido de por qué la “gran muchedumbre” no puede de ninguna manera acceder a reinar con los 144.000 en el milenio y con lo que no pueden pasar a incrementar esa cantidad mencionada a un número cuasi-infinito de personas y que es lo que usted propone; con lo que dicha cantidad se quedaría tal cual, eso es, con literalmente 144.000 individuos, pues al reino de Dios y en el momento de su instalación, Sr. Olcese, no entra nadie más aparte de esos dos grupos…… los 144.000 por una lado y la “gran muchedumbre” por el otro; sin embargo, resulta que unos párrafos más adelante yo expongo el siguiente razonamiento acerca del punto que usted pone en entredicho y de los cuales usted no dice “ni mu”:

“Hecho este pequeño inciso, volvamos a dónde estábamos y que tenía que ver con el tremendo error que comete el Sr. Olcese en su planteamiento y en una total falta de capacidad para razonar con un mínimo de lógica y sentido común sobre aquello que lee, por no pensar en una manifiesta actitud de manipulación de mi escrito, porque veamos: sabemos que los sobrevivientes de la “gran tribulación” aparecen al término de la misma, pues se nos dice de estos que “salen” de ella (Rev. 7:14). Por otra parte, sabemos también que esta concluye con la llamada batalla de Armagedón que pelea Jesucristo con las naciones que suben contra Jerusalén y en la que es acompañado ya por sus fieles hermanos (Rev. 17:14), lo que significa que la “primera” resurrección ya se ha producido…… “primera” resurrección que como hemos visto, ocurre en el mismo momento de ser devueltos a la vida los “dos testigos” (recuérdese ahora, lo leído en 1 Tes. 4:15-17), eso es, antes de que inicie el período de la “gran tribulación”. Lo que hace imposible la disparatada teoría del autor en cuestión, dado que aquellos que sean muertos dentro de dicha “gran tribulación” ya no tendrán a su alcance el poder participar de esa “primera” resurrección, pues esta ya aconteció estando ellos aún con vida y con lo que pierden la posibilidad de participar en ella y alcanzar así, la inmortalidad y el derecho de reinar con Cristo; recordemos que solo dicha “primera” resurrección es la que concede a uno el convertirse en inmortal rey y sacerdote junto a Cristo…… por otra parte, excuso decir que tampoco lo podrían hacer aquellos que salieran con vida de dicha “gran tribulación”, pues al no haber muerto no pueden participar de resurrección alguna y requisito fundamental, para reinar con Cristo como inmortal rey y sacerdote:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad (lo que significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6). (Acotación nuestra).

Es obvio entonces, que aquellos que no participan de esa “primera” resurrección y como son los casos señalados, no tienen acceso alguno al gobierno del reino de Dios y por lo que, en todo caso, solo pueden acceder a ser súbditos del mismo; y este argumento presentado y que entienden hasta los tontos de pueblo en España, parece que es inalcanzable para el Sr. Olcese y que se ha “columpiado” una vez más, por no tener ni la más remota idea de lo que le transmite aquello que lee en la Biblia.” (Fin de la cita).
Entonces, Sr. Olcese, nos tendría que explicar por qué razón omite usted esta porción del artículo que está objetando y que, “casualmente”, es en donde yo explico o doy razón del porqué de mi afirmación inicial; dicho de otra manera y para entendernos: ¿por qué no objeta directamente sobre el argumento expuesto, en lugar de simplemente decir que estoy equivocado y con ese tono burlón y sarcástico que suele usar, que tal parece indicar que se ha metido a montar el video con unas copas de más…… o sencillamente, que no es usted más que un “bobo solemne”? ¡Ah, que no puede usted rebatirlo…… pues entonces cállese y no se meta en “camisa de once varas”, hombre! Porque aquí tiene un argumento que le demuestra con meridiana claridad, que es del todo imposible la barbaridad que usted defiende en el sentido de que dicha “gran muchedumbre” que sale de la “gran tribulación” (tanto los que mueran en ella, como aquellos que la sobrevivan, según usted), puedan reinar durante el milenio al lado de Cristo y algo totalmente inalcanzable para ellos, al no poder participar de esa “primera” resurrección que, recuerde, es la que concede dicho privilegio…… y que según se lee del pasaje de 1 Tes. 4:16-17, en línea con Rev. 11:3-12, esta se produce antes de que inicie la tribulación mencionada y siendo como es el caso, que según su teoría dicha “gran muchedumbre” aparece tres años y medio después de que se haya producido la tal resurrección y que es cuando acaba la citada tribulación, de donde sale precisamente esa multitud ingente de personas que entran directamente al reino de Dios, en calidad de súbditos del mismo.

Por otra parte, aún estoy esperando y puesto que usted afirma que en ningún lugar de las Escrituras, se nos dice que solo 144.000 son los que reinarán con Cristo (pero tampoco se nos dice nada en sentido contrario), que me explique entonces que hemos de entender de lo que leemos en Rev. 14:1 y en directa relación con el Sal. 2:5-6…… ¡ah!, que tampoco puede explicarlo ¿no? Porque habría que pensar que de lo contrario y con las veces que le he planteado esta cuestión, con un mínimo de vergüenza torera (ya ni menciono “las ganas” que usted me tiene”) ya lo habría hecho…… luego blanco y en botella: si no lo ha hecho es porque no puede, a menos que renuncie a su disparatada enseñanza sobre el particular. Pero dicho lo cual, no crea que me he olvidado de la pregunta “fundamental” que me platea en este video, en el sentido de qué pasaría si yo muriera antes de llegar la “gran tribulación” y cuya respuesta es tan simple como esto: sencillamente, Sr. Olcese, que resucitaría durante el período milenario, en función del rescate de la sangre de Cristo y ¡aquí paz y después gloria! ¿O para qué, según usted, se ha preparado el reino de mil años de Dios? ¿Para que usted y un montón de “iluminados” como usted, puedan llevar a cabo su esperpéntica pretensión de reinar al lado de Jesucristo? Pero claro, resulta que usted defiende el disparatado planteamiento de una resurrección al inicio del milenio de los “justos” para vida eterna e inmortal, en la que entra “to quisqui” y otra, para los “injustos” al final del mismo y para juicio o destrucción eterna de estos…… solo que como es usted un solemne ignorante, no ha reparado en que dicho planteamiento mandaría a hacer puñetas la afirmación del apóstol Pablo en Rom. 6:7 y que algo más que usted sabría de qué iba “la película”, en el sentido de que el que ha muerto ya ha sido absuelto, liberado o redimido de su pecado, eso es, que no puede ser juzgado de nuevo por las cosas que cometió estando con vida, pues con su muerte ya pagó por ellas y con lo que canceló su deuda con el Creador, siempre en armonía con lo demandado por Este en Gén. 2:17.

Pero es que además, de ser la cosa como usted la plantea ¿de qué beneficio sería la sangre derramada por Cristo, sobre los cientos de miles de millones de personas muertas a lo largo de la historia de la humanidad y que por razones ajenas a su voluntad, no tuvieron ocasión de conocer a Dios y obedecerle, pero que, como dice Pablo, con su muerte “saldaron” la deuda contraída (Rom. 6:23)? Por lo tanto, es evidente que usted está tan garrafalmente equivocado en este planteamiento de “sus dos” resurrecciones, como lo estuvo en su día con el de los “millones, miles de millones” que tenían que gobernar con Cristo y que enseñó por años, sin saber si ello era cierto o no (¡y que ya es el colmo de la desvergüenza!); ello hasta que apareció aquí “el menda” y le obligó a retractarse de semejante salvajada, obligándole a reconocer que ni usted lo sabía, ni en las Escrituras se hace la más mínima mención de ello…… ¿lo recuerda, D. Mario, o le “refresco” la memoria? Pero volviendo a donde estábamos ¿para qué serviría entonces el milenio, si se le despojara de la gloria e inconmensurable grandeza del acto de la resurrección y razón fundamental del sacrificio redentor de Cristo, para directo beneficio de la humanidad descendiente de Adán? ¿Se está usted dando cuenta del monumental disparate que está perpetrando, con esa más que estrambótica proposición de una segunda resurrección al final de los mil años, para destrucción eterna de los que participen de ella? Y es que además, su propuesta va contra la lógica y el más elemental sentido común y cualidades de las que usted anda más bien “escasito”, pues según Jesús y pasaje en el que usted se apoya, esto es lo que tenía que ocurrir:

No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.” (Juan 5:28-29).

Y es que de existir esa segunda resurrección que usted coloca al final del milenio para destrucción eterna de los que participen de ella, ello se toparía con cierto “problemilla” y que por su incapacidad para leer con un mínimo de corrección el texto transcrito, se le ha pasado por alto, porque ¿sobre qué base se juzgará y condenará a los miles de millones de niños muertos a lo largo de la historia humana hasta nuestros días entre, por ejemplo, sus primeros días y los cinco o seis años de edad y que no pudieron “practicar” cosa buena ni vil, pues no eran conscientes de ello y de lo que tenemos un claro ejemplo, en los infantes asesinados por Herodes en el I siglo (Mat. 2:16-17)?…… repito ¿en base a qué “prácticas viles”, se les condenará a destrucción eterna? Pero es que, por otra parte, usted también defiende y por ahí lo tiene publicado, que las mujeres no pueden reinar con Cristo en el reino de Dios (con lo que estoy totalmente de acuerdo) y afirmación que le enfrenta a una nueva e insoluble cuestión: porque si ello es así y así es, lo que es obvio es que no pueden participar de la mencionada “primera” resurrección, reservada solo para aquellos que si acceden a dicho reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes…… entonces, Sr. Olcese ¿qué hacemos con ellas? ¿En dónde nos mete y por poner un ejemplo, a mujeres como Sara, Rebeca, Raquel, Esther, Lea, Noemí, Débora, etc. etc. etc. o en su defecto, a aquellas que posteriormente creyeron en Jesús, como su propia madre María, Ana, Elisabet, o las hermanas de Lázaro, María y Marta, o María Magdalena y otras muchas que le estuvieron acompañando y sirviendo durante su ministerio en la tierra (Luc. 8:1-3)…… o a Evodia, Síntique, Lidia, Priscila, Eunice, Dorcas y otras tantas que como ellas se bautizaron posteriormente en el nombre de Jesucristo (Hech. 8:12)?

Entonces, Sr. Olcese ¿vamos a meter a todas esas personas (niños y mujeres), en “su” segunda resurrección para destrucción eterna al término del milenio, puesto que obviamente no pueden hacerlo en la “primera”…… o tiene usted una solución alternativa? Por otra parte, Sr. Olcese y ya que usted es tan amante de la “literalidad” de los cosas ¿en dónde se nos habla en las Escrituras y de manera literal, de una resurrección al término de los mil años para destrucción eterna de los que participen de ella? Porque del único evento a ocurrir y del que se nos hace mención para el final de esos mil años, lo tenemos en el siguiente pasaje:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos es como la arena del mar.” (Rev. 20:7-8).

Luego de lo que se nos está hablando aquí, Sr. Olcese, no es de una resurrección, sino de una “prueba” a la que es sometida la humanidad, con la suelta de Satanás…… dicho de otra manera, de la oportunidad que nos da nuestro Creador de poder responder personalmente al desafío presentado por Satanás en su momento a la primera pareja humana y de cuya respuesta, aún está hoy la humanidad pagando los “platos rotos” del estropicio causado; y es que de tratarse como usted apunta, de una gran resurrección de impíos para ser de muevo juzgados y destruidos por los pecados cometidos en su anterior vida ¡hombre, algo se nos tendría que decir de ella, pues no es “peccata minuta” la cuestión ¿no cree?! Sin embargo, ni la más leve mención de esta misteriosa resurrección que se saca usted de la manga se nos hace ahí, ni mucho menos en el resto del registro escritural, sino que de lo que se nos habla es de la destrucción inmediata de aquellas personas “vivas” que se dejen entrampar en ese momento por Satanás y no de personas que sean juzgadas por sus hechos anteriores a su muerte…… mientras que aquellos que no se dejen engañar y sigan fieles a Jehová, continuarán viviendo eternamente, eso es, en las mismas condiciones de vida que tenía Adán antes del pecado.

Habría que concluir entonces, que todo son peregrinas ideas que se le ocurren a usted cuando cae en el éxtasis de sus delirios de grandeza (¡nada menos que reinar con Cristo!), que distorsionan totalmente su visión acerca de la realidad del contenido escritural y que sin un mínimo de razonable investigación personal, se aventura a publicar; y de ahí, que cuando se le presentan argumentos sólidos desbaratando sus propuestas, no les pueda hacer frente y pase de puntillas sobre ellos para “no hacer mucho ruido”, no sea que alguien se dé cuenta de que usted está totalmente incapacitado para responderlos…… y a las pruebas me remito. Excuso decir, que en el resto del video analizado se mantiene la misma tónica: se señala un párrafo en el que afirmo algo y se omite aquel en que se explica la razón o argumento del porque yo he afirmado ese algo…… ¡genio, que es usted un genio, Sr. Olcese!

Estamos, por lo tanto, ante una más que reprobable actitud barriobajera, pues usted manipula de manera interesada mi escrito para presentar del mismo (y algo que cualquiera puede comprobar, contrastando ambos artículos), aquello que no le comprometa y en un total desprecio a sus lectores, a los que hurta la posibilidad de que saquen ellos sus propias conclusiones del contenido de mi escrito. Dicho lo cual, vamos a la segunda pregunta que me formula, en esta ocasión en un video más reciente y publicado el 17/05/14, como respuesta al artículo escrito por un servidor bajo el título “¿Es lo mismo la “vida eterna”, que la “inmortalidad”?” del 16/06/14 y en donde una vez más da muestra usted, no solo de su total ignorancia en cuanto al sentido correcto del registro escritural, sino su nula capacidad para entender aquello que lee y como veremos en el ejemplo que a continuación mencionaré.

Artículo en el que de nuevo, Sr. Olcese, usted no solo elude en su video el enfrentar los argumentos que uso en apoyo de mis planteamientos, sino que incurre en algo más sorprendente si cabe…… por cierto, Sr. Olcese y disculpe el inciso: me permito señalarle, que yo no tengo ninguna duda acerca de lo que es la vida eterna y la inmortalidad, sino que por el contrario tengo las cosas tan claras al respecto, que mis argumentos en defensa de dicha posición no han podido ser rebatidos por usted (de hecho, ni se atreve a mencionarlos). Hecha esta aclaración y ya continuando con lo que le estaba diciendo, pasemos a la consideración de su video/artículo y en el que ya empieza usted con el pie izquierdo, pues no solo se ha limitado cobardemente y como tiene por costumbre, a pasar por alto mis argumentos en defensa de mi exposición y siendo como es el caso que estos son el “meollo” de la cuestión y aquello que hay que desmontar para probar la razón que pretende tener uno al objetarlos, sino que a falta de recursos para poder probar que estoy equivocado, pone gran énfasis en afearme y poniéndose como un basilisco, una supuesta “alteración” premeditada y alevosa por mi parte del sentido correcto de un pasaje (obviamente para adulterarlo y confundir así al “personal”), al usar el término “intentar” en lugar del que aparece en el texto, eso es, el término “buscar” y que se lee en Rom. 2:7. Nueva metedura de pata por su parte, que me lleva inevitablemente a preguntarle aquello tan clásico de “¿Usted es tonto o es que se peina así?”; porque veamos, Sr. Olcese, en dónde uso yo dicho término en mi artículo y el porqué de ello, transcribiendo la porción a la que usted hace referencia:

“Sin embargo, noten que en ninguno de los dos pasajes se nos habla de la inmortalidad por haber ejercido fe en el Hijo de Dios, sino de vida eterna y en línea con lo leído en Juan 3:16, por lo que a nuestro entender no estaríamos hablando de dos términos equivalentes; no obstante, esta reflexión no es compartida por aquellos que defienden la idea de una inmortalidad igual a vida eterna o viceversa y usando el siguiente pasaje, para probar su planteamiento:

Y él pagará a cada uno conforme a sus obras: 7 vida eterna a los que por aguante en la obra que es buena buscan gloria y honra e incorruptibilidad.” (Rom. 2:6-7).

Pero si analizamos el texto con atención, lo que leemos es que aquellos que por el aguante en la obra que es buena intentan alcanzar la gloria, la honra y la incorrupción, se les premia con la vida eterna y lo que significa que esta es una cosa distinta a la inmortalidad y en principio, de más valor que esta, pues dicha vida eterna se concede como “recompensa” a un determinado esfuerzo; es cierto que la mayoría de traducciones bíblicas vierten el término “incorruptibilidad” que aparece en ese pasaje en la versión TNM por el de “inmortalidad”, en un intento de transmitir la idea de que la inmortalidad es la misma cosa que la vida eterna…… y algo que a los autores de este blog no nos acaba de “cuadrar”. Pero ello solo se puede entender, si se parte del hecho de que mientras la expresión “vida eterna” es un concepto y que nos habla de una vida mantenida por tiempo indefinido, la “inmortalidad” es una condición o cualidad que se añade a la vida eterna que uno ya tiene y que es algo muy distinto…… o dicho de otra manera y para entendernos: que se puede tener vida eterna sin tener inmortalidad, pero no se puede tener inmortalidad, sin tener previamente vida eterna.” (Fin de la cita).

Entonces y como usted puede ver, Sr. Olcese, yo transcribo correctamente el pasaje de Rom. 2:7 y en donde aparece el término “buscar” y por lo que no se me puede acusar de mala intención; yo solo uso la expresión “intentar alcanzar”, so-ignorante, cuando entro a desarrollar el texto en cuestión y en el bien entendido de que cuando uno “busca”, en este caso, gloria, honra e incorruptibilidad por medio de un buen hacer, está “intentando” alcanzar algo…… ¿o no es así, Sr. Olcese? De hecho y para su información, le recuerdo que en el diccionario de la RAE, bajo la definición “buscar” y en su segunda acepción, se lee lo siguiente: “Hacer lo necesario para conseguir algo.”

O dicho de manera equivalente, el “intentar alcanzar” un determinado objetivo mediante esfuerzo personal; luego no me dé usted lecciones de cómo hay que usar los diferentes términos para expresar una misma cosa en lengua española, por demás muy rica en matices, pues tengo a gala el conocerla y escribirla con cierta corrección. Por lo que el problema no está en mí, sino en su incapacidad de leer con un mínimo de solvencia y que implica el entender aquello que se lee…… si a ello se le añade el hecho de que no puede rebatir de manera alguna la razón que me asiste en mi argumento, se entiende el que usted intente apartar la atención del mismo, creando el “problemón” que usted ha intentado montar alrededor de dicha palabra. Porque el que siempre “busca” o intenta condicionar la opinión de sus lectores y llevándoles al engaño es usted, pues por ejemplo y en un momento de su exposición (minuto 7’50), afirma que Jesús es claro al decir que la meta a alcanzar es la inmortalidad; sin embargo, Sr. Olcese y hasta donde yo llego (corríjame si me equivoco), Jesús nunca hablo de “inmortalidad” a sus seguidores, sino de “vida eterna”, eso es, este jamás usó dicha expresión…… y si no es así, muéstreme un pasaje en el que este hubiera citado expresamente dicha palabra. Pero una vez más y en una prueba incuestionable de que no puede rebatir mis argumentos o razones en el sentido de que la inmortalidad y la vida eterna no son lo mismo, es que se ha deshecho de los mismos en su crítica y que yo exponía de la siguiente manera:

“Para explicar esa cuestión, lejos de enzarzarnos en una guerra de textos bíblicos con los autores que defienden un planteamiento contrario al nuestro, dejaremos que sea el contexto bíblico el que dé y quite razones; en consecuencia, nos retrotraeremos a los tiempos de nuestro primer padre Adán y punto inicial de la perfecta creación de Dios, para sacar una perspectiva de cuál era la situación. Y lo que vemos ya de entrada, es que este fue creado para no morir y lo que significa que ya estaba en posesión de la tan traída y llevada vida eterna, lo que se deduce de la siguiente advertencia que se le dio:

Y también impuso Jehová Dios este mandato al hombre: “De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho. 17 Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás.” (Gén. 2:16-17).

Ahora pregúntese lo siguiente: ¿qué habría ocurrido, si Adán no hubiera desobedecido ese mandato divino? Pues sencillamente que habría seguido viviendo indefinidamente, pues en su cuerpo estaba implantado el “chip” de la vida eterna y solo la desobediencia podía arrancarlo de ahí; por lo que mientras este se hubiera mantenido sujeto en obediencia a su Creador, a ese grado se hubiera mantenido con vida…… y esta es la vida eterna de la que se nos habla en Juan 3:16 y que tanto disfrutarán el grupo de los que reinarán con Cristo, como aquellos que sean sobrevivientes de la mencionada “gran tribulación” y que serán súbditos del reino de Dios, así como también aquellos que vayan resucitando posteriormente durante ese período de tiempo y en lo que se podría considerar como una “segunda” resurrección, porque veamos que se lee en las Escrituras:

“…… y para que él (Jehová Dios) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Hech. 3:20-21). (Acotación nuestra).

Luego si todas las cosas tienen que ser “restauradas” y término que solo significa el devolver algo a una condición anterior, hay que pensar que de nuevo volverá el ser humano a disfrutar de esa misma vida eterna de la que dispuso nuestro primer padre…… y que sin embargo no era inmortal, como quedó demostrado posteriormente; pero dicho lo cual ¿qué es, entonces, la inmortalidad?” (Fin de la cita).

¿Me podría dar usted una explicación alternativa a este planteamiento, Sr. Olcese? Yo ya sé que no, es más, estoy convencido de que no me hablará de ello nunca, pues sabe perfectamente que usted está equivocado en su planteamiento y por lo que se limitará, como siempre ha hecho, a repetirse en las mismas sandeces vez tras vez y como si nada se le hubiera dicho al respecto…… pues tal es su orgullo, prepotencia y altanería, que le impiden reconocer que un “sacamantecas” que no sabe griego (de eso me acusa usted en este video) ni ha estudiado teología, como es el caso de un servidor, le saque los colores continuamente y ahí está la hemeroteca que confirma mi aseveración. Y es que no hace falta, Sr. Olcese, tener esos conocimientos para entender las Escrituras (las personas a las que fueron dirigidas estas, no los tenían), pues con que los tengan aquellos que traducen del griego a lo idiomas actuales es más que suficiente; porque si el traductor es de fiar y eso es lo que se espera de él, se supone que dará a los textos que traduce el correcto sentido que tienen en el manuscrito traducido y por lo que los demás, solo tenemos que leer correctamente lo traducido, razonar con lógica y sentido común sobre lo leído y partiendo, por supuesto, de un lógico conocimiento del contexto bíblico (que por fortuna, no depende de traductor alguno), para poder entender lo que se nos quiere decir en las distintas versiones que hoy tenemos de las Escrituras.

Por lo tanto, lo que usted está haciendo al acusarme de insolvencia por no conocer el significado de distintos términos en griego, es intentar desviar la atención del “personal” de mis argumentos, porque no los puede desbaratar e intentando defenderse resaltando mis carencias en conocimientos de lenguas escriturales, como si ello fuera un impedimento para el correcto planteamiento de mis escritos; pero dicho esto y como prueba de que no tiene usted no la más remota idea de lo que habla, veamos la pregunta que me hace en este video que estamos analizando, que apoya en Mat. 19:29 y pasaje que dice como sigue:

Y todo el que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o hijos, o tierras, por causa de mi nombre, recibirá muchas veces más y heredará la vida eterna.”

A partir de ahí usted me pregunta, escandalizado y con un gran despliegue de teatralidad, para probar que la vida eterna no puede ser otra cosa que la inmortalidad, lo siguiente: ¿Qué más tendrían que hacer los ungidos, para poder ganar el plus de la inmortalidad, aparte de la “vida eterna” prometida en este pasaje? Pues muy sencillo, Sr. Olcese y siendo como es, que el propio Jesucristo es el que responde a su pregunta:

No tengas miedo de las cosas que estás para sufrir. ¡Mira! El Diablo seguirá echando a algunos de ustedes en la prisión para que sean puestos a prueba plenamente, y para que tengan tribulación diez días. Pruébate fiel hasta la misma muerte y yo te daré la corona de la vida.” (Rev. 2:10).

O lo que es lo mismo, Sr. Olcese, que además de hacer lo escrito en Mat. 19:29 y que todo el que lo haga conseguirá alcanzar la vida eterna de la que se nos habla en dicho pasaje, para dar un paso más allá hay que entregar la vida con todo lo que ello implica de renuncia a una anterior condición humana, en un intento de alcanzar o “buscar” esa “corona de la vida” y en conformidad, con lo que se lee en Rev. 20:4:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (eso es, asesinados) por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Acotación mía).

Notará usted, Sr. Olcese y en primer lugar, que se nos dice que todas esas personas murieron de la misma manera, o sea, asesinadas por defender su fe; también notará que no se nos dice de esos personajes que serían resucitados (ello se presupone), sino que “llegaron a vivir”, eso es, que llegaron a tener la que, según Pablo, es la “vida que realmente lo es” (1 Tim. 6:19) o “la vida verdadera” según versiones y que no es otra que aquella vida que no está condicionada por el pecado, que finalmente lleva a uno a la muerte…… siendo esta la vida de la que gozaba Adán, pues si no hubiera pecado aún estaría vivo. Pero notemos esa expresión de “la corona de la vida” de Rev. 2:10 mencionado, que bien podríamos entender como ese plus que significa la inmortalidad y que tiene que ver, no con la duración de la vida de uno y que es de lo que nos habla la “vida eterna” o indefinida al modo de Adán, sino con la “indestructibilidad” de dicha vida eterna o sin fin y de la que no gozaba nuestro primer padre, como se vio posteriormente. Porque Pablo en 1 Cor. 15:53-54 y en claro contraste con el disparate que usted sostiene en su video acerca del sentido de dicho pasaje, no establece una relación entre vida eterna e inmortalidad, sino entre incorrupción e inmortalidad y que es algo muy distinto; pero leamos el pasaje:

Porque esto que es corruptible tiene que vestirse de incorrupción y esto que es mortal, tiene que vestirse de inmortalidad. 54 Pero cuando esto que es corruptible se vista de incorrupción y esto que es mortal se vista de inmortalidad, entonces se efectuará el dicho que está escrito: “La muerte es tragada para siempre”.”

Por otra parte es usted mismo, Sr. Olcese, el que nos explica que los que se levanten en esa primera resurrección y en la que según nos da a entender habrá “overbooking” (eso es, muchísimos más de los que deberían de estar) lo hacen ya con la vida eterna y la inmortalidad añadida a ella; pero que para ello sea así, Jehová Dios los ha tenido que transformar en lo que Pablo denominó “una nueva creación” (2 Cor. 5:17; Gál. 6:15), eso es, seres humanos “indestructibles” y por tanto diferentes a los seres humanos normales a la manera de Adán y producto de la venidera “restauración” mencionada en Hech. 3:20-21…… en cualquier caso, seres perfectos en todos sus extremos y teniendo vida en sí mismos, por lo que no dependen ya de una fuente exterior para sostener dicha vida y que es en definitiva lo que significa la inmortalidad; sin embargo y en apoyo de mi tesis, vea que lo que se nos dice de la “gran muchedumbre” sobreviviente de la “gran tribulación” es algo totalmente opuesto:

Ya no tendrán hambre ni tendrán más sed, ni los batirá el sol ni ningún calor abrasador, 17 porque el Cordero, que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos.” (Rev. 7:16-17).

Entonces si esas personas sobrevivientes tienen que ser guiadas a “fuentes de aguas de vida”, es porque no tienen, a diferencia de las anteriores, vida en sí mismas y por lo que precisan de pastoreo y ayuda para conseguir alcanzar la vida de duración eterna o indefinida de la que disfrutó Adán en su momento y que hubiera mantenido por los siglos de los siglos, si no hubiera pecado…… y por lo que en el reino de Dios y contrario a lo que usted sostiene, existirán aquellas personas que disfrutarán de la vida eterna sin ser inmortales (pues eso es lo que se infiere de la “restauración” mencionada en Hech. 3:20-21 y que devolverá al ser humano, a la misma condición de la que gozó Adán en su momento) y que será el caso de los súbditos de dicho reino, junto a aquellos que reinen en el mismo y que sí disfrutarán de la vida eterna indestructible o inmortal: ello y como yo afirmo, Sr. Olcese, significa que la vida eterna y la inmortalidad no pueden ser una misma cosa, como usted de forma disparatada asegura.

Dicho esto y para ir terminando, no estaría de más que nos explicara algo sobre estos dos puntos: el primero y siempre según su particular punto de vista, cómo puede ser que los miembros de la “gran muchedumbre” que aparece al final de la “gran tribulación”, eso es, tres años y medio después de que se haya producido la “primera” resurrección, puedan alcanzar a reinar con Cristo, cuando resulta que la puerta que lleva a ese reinar solo la transitan aquellos que participan de la misma (Rev. 20:6) y que en el momento de aparecer ellos ya está cerrada…… de lo contrario sería absurdo el que se la llamara la “primera, resurrección ¿no cree, Sr. Olcese?. Y en segundo lugar, cómo nos explica que si según usted la vida eterna es lo mismo que la inmortalidad, coexistan en el reino de Dios venidero y como ha quedado claro, personas que sí tienen vida eterna inmortal o indestructible (según nos enseña Pablo), con aquellas que producto de la “restauración” de Hech. 3:20-21 y al modo de Adán, tendrán vida eterna mortal o destructible, como está claro que es la que tuvo nuestro primer padre, eso es, vida eterna “condicionada” perpetuamente a la obediencia al Creador…… luego los primeros gozan de la vida eterna “incondicional” o no sujeta a restricción alguna o, dicho de otra manera, vida eterna inmortal o indestructible y lo que los hace totalmente diferentes de aquellos salidos de la “restauración” venidera.

Y yo, Sr. Olcese, que le conozco más que su señora madre y que merece todos mis respetos (¡qué culpa tendrá ella que le haya salido un hijo así!) ya sé que no me responderá, pues cuestiones parecidas se las llevo señalando reiteradamente y hasta el momento no ha sido capaz de responder a una sola de ellas…… otra cosa es, que usted diga que estoy equivocado en tal o cual afirmación y me salga por “los cerros de Úbeda”, mencionado textos que según usted le dan la razón (la mayoría de ellos sacados de su contexto) y ocultando a sus lectores el argumento por mí presentado para sostener la propuesta que hago y que es en donde hay que incidir pare demostrar lo errado del mismo. O en todo caso y que viene a ser lo mismo, denunciando si el pasaje usado está sacado de su contexto y en consecuencia mal aplicado, o si este no se relaciona correctamente con el contexto escritural y tarea, mucho me temo, para lo que usted no está capacitado.

Pero antes de concluir, permítame señalarle que si me tomo la molestia de responderle, no es porque me inquiete lo más mínimo la opinión que usted tenga de mis escritos y que para empezar, ni siquiera entiende aquello que está leyendo en ellos; si lo hago, Sr. Olcese, es en atención a aquellas personas que nos puedan leer a ambos, para que tengan una opción distinta a los disparates que usted enseña y saquen sus propias conclusiones. Y siendo cierto lo que usted dice en el primer video analizado, en el sentido de que mi blog es poco visitado (lo que me sorprendería y dado los tiempos que corremos, es que hablando solo de Dios lo fuera mucho), lo cierto es que los lectores que me honran con sus visitas son constantes en ello y lo cual les agradezco infinito; notándose un crecimiento mínimo pero continuado en su querida Perú, en dónde de tener sobre unas diez visitas diarias, he pasado últimamente a tener entre veinte y treinta…… y es a todas esas personas que me visitan, a las que dirijo mis escritos, porque son agradecidas y constantes en querer aprender de Dios (de las que también aprendo yo con sus certeros comentarios) y por las que hago lo que puedo, siempre dentro de mis limitaciones. En cambio, me consta que con usted no merece la pena siquiera dedicar unos minutos de mi atención, porque es un perfecto ignorante al que un ego demasiado elevado le impide siquiera reconocer una mínima posibilidad de error en alguna de sus propuestas; y no entienda con esto, aquello que no le digo, eso es, que yo piense que no pueda equivocarme, que sí puedo hacerlo…… lo que yo señalo, es su tremenda y manifiesta incapacidad para demostrarlo.

Armando López Golart