Archivo para diciembre, 2012

EL “MILENIO” DE LA IGLESIA ADVENTISTA DEL SÉPTIMO DÍA.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 28/12/2012 by Armando López Golart

correcaminos¿Qué tal D. Mario? Soy su “querido” detractor español “el correcaminos”, eso es, Armando López Golart y el que según su opinión, le tiene “ojeriza”…… pero bueno, como de eso ya me ocupo en otro tema que le estoy preparando, vamos a obviarlo y me centraré en una curiosidad que me ha generado su video “El descabellado reino milenial de los adventistas del séptimo día” (26/12/12) y que ante mis inútiles esfuerzos por colocar este escrito en el apartado de comentarios dirigidos a la citada grabación (ya sabe, que si exceso de caracteres, o de párrafos, etc. etc.), no he tenido más remedio que publicarlo en mi blog.

Porque usted dice en dicha grabación, que según Rev. 20:6, los “santos” tienen que gobernar con Cristo y algo en lo que estoy de acuerdo…… pero pasaje que dice algo más y que parece usted querer pasar por alto; veámoslo:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Luego si entiendo bien, Sr. Olcese, reinarán con Cristo aquellos que participen de una llamada “primera resurrección” (para lo cual hay que morir, obviamente) y grupo de gobernantes a los que y de manera sorprendente, usted se incluye, al aplicarse las palabras de Pablo en 2 Tim. 2:12, que dicen así:

“…… si seguimos aguantando, también reinaremos juntos; si negamos, él también nos negará.”

Pero afirmación en la que usted (y siempre según mi entender) comete un par de errores; en primer lugar, que dichas palabras no fueron dirigidas a nosotros en la actualidad, es decir, a aquellos que como usted se consideran Hijos adoptivos de Dios (ya sabe que un servidor y a diferencia de su personal creencia, niega categóricamente ser un “ungido”), sino que sus destinatarios eran personas concretas que vivieron hace casi 2.000 años, por lo tanto nada que ver con nosotros hoy en día. Y en segundo lugar, usted y como siempre, cita un texto pero olvidándose del contexto del mismo si este y como es el caso, no le favorece; porque veamos que nos dice el propio Pablo en el texto inmediatamente anterior, eso es, el 11 y en perfecta armonía con Rev. 20:6 citado:

Fiel es el dicho: Ciertamente si morimos juntos, también viviremos juntos.”

O sea, Sr. Olcese, que Pablo en este verso 11 no solo nos muestra la necesidad de tener que morir para llegar a reinar con Cristo, sino además el de morir como Jesús murió y “vencer” hasta el grado de dar la vida por la fe de uno, pues eso es lo que significa la expresión “morir juntos”, eso es, junto a Cristo y si se quiere llegar a reinar con este en el reino de Dios…… luego todo pasa por experimentar una muerte de sacrificio (Rev. 20:4) y que es lo que permite estar en esa primera resurrección que da acceso a gobernar junto con Cristo en el milenio. Pero claro, ahí está lo que yo entiendo como su error, pues en ambos pasajes usted ha omitido la mención de la muerte como salvoconducto imprescindible para llegar a reinar con Jesucristo…… y es que usted me ha discutido hasta la saciedad y ahí está la hemeroteca de ambos blogs para probar mi afirmación, en el sentido de que no hay necesidad alguna de sufrir una muerte como la de Jesús, es más, ni siquiera tener que morir para poder acceder a ese gobierno del reino y con lo cual, ya nos explicará usted entonces para qué nos serviría el pasaje de Rev. 20:6 y del que usted hace mención, pues perdería todo su sentido.

Pero dejando ya aparte esa, seguramente para usted, “pequeña” minucia ¿me podría aclarar entonces, sobre quiénes gobernarían “ustedes” en ese período milenario y algo que ha sido incapaz de explicarnos a lo largo de dicho video? Y es que lo que dicen esos señores adventistas al respecto, ya lo conocemos la mayoría y algo de lo que yo escribí en su momento en mi artículo “El “milenio”…… y el predicador Doug Batchelor” (14/10/12): pero que a diferencia de usted, yo no solo mostré el disparatado planteamiento de los mismos, sino que expliqué cuál era mi particular interpretación acerca de la cuestión y que entiendo, es lo que procede, si realmente tiene usted el deseo de efectuar una crítica constructiva e instruir con ello a aquellos que le leen. Fíjese que un servidor, cuando le objeto cualquier planteamiento a usted, siempre propongo una alternativa para que sea el lector el que decida en qué parte está la razón.

Y ya puestos, permítame otra pregunta que también viene al caso ¿por qué razón, habría que gobernar a los súbditos de ese futuro reino con “vara de hierro” (Sal. 2:9)? ¿Está usted seguro, amigo Olcese, de haber colocado dicha expresión, en su contexto adecuado?

Atte.

Su detractor español “el correcaminos

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¡Y ES QUE DE DÓNDE NO HAY…!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 26/12/2012 by Armando López Golart

imagesCAEKJ04I… está claro que no se puede sacar! Porque aunque sea triste decirlo, es obvio que debajo de los múltiples sombreros que el Sr. Olcese ocasionalmente suele colocarse, hasta cuatro de ellos a la vez (uno encima del otro), lo que se puede encontrar es un encefalograma plano, producto de la estulticia más severa y resultado final del orgullo, altanería y soberbia de un personaje, apartado totalmente de Dios y privado por tanto, del conocimiento correcto de las Escrituras (Luc. 10:21). Pendiente por otra parte, solo de mantener su ego en el sentido que si su blog es el más leído, que si tiene tantos o cuantos millones de seguidores, que si miles de visitas diarias y que para la consecución de tal objetivo, publica cualquier cochambre, para así cada cierto tiempo darse ínfulas de que si ya tiene tantos o cuantos miles más de artículos publicados, etc. etc. etc.; pero que de aquello de “Anunciando el reino de Yahweh” como pomposamente titula a su blog de cabecera ¡pues eso, lo que yo les diga! Ahora bien ¿y a qué viene eso ahora, quizás se preguntará usted, querido lector, que quizás todavía no sabe con quién nos estamos jugando “los cuartos”?

Pues viene a cuento de la nueva tropelía que a ese esperpento con patas que es el citado caballero, se la ha ocurrido y que menos responder de forma adecuada a las imputaciones de las que pueda ser objeto, como cualquiera de los que publicamos en Internet, se le ocurre cualquier payasada…… y siempre dicho sea, con el debido respeto al noble arte de hacer reír al personal y para lo que se requiere un gran talento. Y es que si ustedes han leído mi último artículo “Apologista Mario Olcese, la verdad…… y la piedra de molino” (22/12/12), sabrán de qué va la actual polémica que mantengo con ese “number one” de la interpretación bíblica y en donde ha entrado en el cuadro, imagino que totalmente ajeno a ello, otro personaje y del que no puedo pensar otra cosa, dada la seriedad de la que siempre ha hecho gala. Bien, dicho lo cual, vayamos ahora al hecho recientemente producido y que provoca mi comentario: el día 23 del corriente mes de Diciembre D. Franco Olcese (hermano gemelo del susodicho) y como nos tiene acostumbrados, publico un excelente artículo referente a los TJ y que personalmente suscribo hasta la última tilde del mismo, titulado “La Watchtower dice que hay que lavar las mentes de los miembros para poder someterlos y manipularlos” y en donde dicho caballero, mediante un correctísimo y pormenorizado análisis de dos escritos de dicha secta en sendas revistas “La Atalaya” (publicación de cabecera de dicha organización), demostraba de forma impecable la veracidad de su afirmación…… y sin que en el mismo se me citara de manera alguna y por supuesto, nada que tuviera que ver con el tema que nos llevamos entre manos D. Mario y un servidor.

Y que sería lo esperado, pues con dicho caballero jamás he tenido trato alguno, como no sea un escrito que en su momento publiqué (06/01/12), felicitándolo por la exquisita rigurosidad que siempre ha mostrado en todos sus artículos en contra de la citada secta de los TJ (y que me ratifico en lo acertado de sus críticas) y el video que caballerosamente D. Franco publicó el mismo día, agradeciendo mi escrito de felicitación bajo el título “Comentario atinado de un ex-testigo de Jehová, sobre el contenido de un video de lavasori” (06/01/2012) y colgado en el mismo blog de “Apologista”…… aparte de eso, repito, jamás hemos cruzado palabra alguna. Entonces ¿qué relación tiene el video recién publicado de D. Franco Olcese, con el tema que nos lleva a mal traer a D. Mario y a un servidor?…… pues eso que van a leer ustedes a continuación y acompañado además, por la imagen de un perfecto “zumbao” y que me suena a “indirecta” ¡que quieren ustedes que les diga!:

¿Comprende ahora, querido hermano Armandito, lo que dice este libro precioso a todo color?….¡Síííííí, síííííí´…. ¡ahora ya entiendo perfectamente todo, estimado “esclavito”! … Efectivamente, hay dos clases de cristianos, los que son hijos de Dios, y los que son hijos del vecino!

Nota dirigida a mi persona, obviamente, que aparece debajo del video/artículo en cuestión y que por supuesto, continúo pensando en que D. Franco Olcese no tiene responsabilidad alguna en la misma, pues me consta que es bastante más serio que todo eso…… luego solo puede ser obra del botarate que manipula dichos blogs, eso es, el ínclito Mario Olcese y en su pretensión de continuar presentándome como un “cabeza lavada”, única forma al alcance de sus neuronas para intentar desmerecer mis escritos de crítica dirigidos a sus disparatados artículos, cuando resulta que precisamente lo que yo hago, es alinearme totalmente con su hermano gemelo en las acertadas críticas que este dirige a dicha secta ¡y ello desde hace mucho tiempo! Por lo que no me negarán ustedes, que ya hay que ser “más corto que una cuerda que no llega” que diría mi castizo de guardia, para escribir semejante estupidez.

Y por lo que ante la manifiesta incapacidad para defenderse de la grave imputación que, a tenor de lo afirmado en una de sus últimas publicaciones, le hizo un servidor, no se le ocurre otra cosa que emborronar tan excelente artículo de su hermano Franco, con tan grotesca nota (imagen incluida) y de la que, repito, ninguna responsabilidad parece tener en ella D. Franco, pues ni de lejos es este su estilo y siempre a tenor de lo demostrado hasta el momento. Pero como decimos en esta parte de España, llamada Cataluña “Brams d’ase no arriben al cel”, lo que traducido significa “Rebuznos de asno no llegan al cielo”, eso es, que nada de lo que pueda venir de ese “caballero”, puede ser considerado por mí como un insulto…… y es que sería darle demasiada importancia al personaje en cuestión; además, que como dijo el clásico “No insulta quién quiere, sino quién puede” y semejante espantajo, obviamente no puede.

Pero vamos a quedarnos con la parte final del comentario en cuestión (y por aquello de aprovechar la ocasión de transmitirles un dato interesante, obviamente lejos del alcance de dicho personaje), en donde se nos menciona de los “Hijos de Dios y de los hijos del vecino” y que va en línea con la enseñanza de ese “genio” de la interpretación bíblica, en el sentido de la existencia de una sola “esperanza” (o lo que es lo mismo, que todos los cristianos tienen como última finalidad, el reinar con Cristo) y que forma parte de las “grandes verdades” que dicho caballero asegura enseñar en sus blogs…… y que obviamente, no es más que uno de los disparatados planteamientos con los que nos “obsequia” y por lo tanto, otra de sus aberrantes mentiras, pues en las Escrituras no se nos habla de nada parecido. Por demás, enseñanza continuamente rebatida desde este blog, pero que como han podido comprobar, en cuanto se tercia continúa publicando dicha idea, como si la cosa no fuera con él, eso es: que no la puede rebatir, pero la sigue publicando. Y errónea enseñanza de la que el Sr. Olcese se daría cuenta, solo con que tuviera un cuarto de la capacidad de su hermano D. Franco en la forma que este tiene de razonar sobre un escrito y de lo que tenemos un claro ejemplo, en su video/artículo del 23 del corriente y mencionado hace solo un momento: D. Franco lee determinado escrito, asimila su contenido, lo analiza debidamente y saca del mismo, una conclusión ajustada a un lógico razonamiento.

Porque en cuanto a esta enseñanza de la una sola “esperanza”, no se trata de que estemos discutiendo de si un texto bíblico determinado nos dice esto, o aquello o lo de más allá y que nos pudiera llevar a confusión, por una mala interpretación del mismo…… no, no, nada de eso, pues de lo que estoy hablando es de que en las Escrituras se nos dice y sin lugar a duda alguna, que para reinar con Cristo así como conseguir la inmortalidad, hay que participar de una “primera resurrección” o ; pero veámoslo:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (eso es, los que participan de la misma) la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6). (Acotación mía).

Luego desarrollando el texto citado de manera lógica y razonable, a la manera de D. Franco, del mismo entendemos que la idea que se nos quiere transmitir, es que solo aquellos que participan de esa primera resurrección, son los que reinarán con Cristo y puesto que además se nos dice, que la muerte segunda no tiene autoridad sobre ellos, eso significa que alcanzan también la condición de seres inmortales…… y con lo que sí estaríamos hablando de una sola “esperanza” y que tendría que ver, con el formar parte de ese futuro gobierno con Jesucristo en el reino de Dios, en condición de inmortalidad. Pero claro, resulta que el libro de la Revelación, escrito en el año 96 EC (y este es el dato del que les he hablado) básicamente va dirigido a otras personas hasta ese momento desconocidas y las que por sus especiales circunstancias, obviamente tienen otra “esperanza” ante ellos y que tiene que ver con el ser súbditos (que no reyes) de ese reino y lo que no deja de ser una esperanza como cualquier otra y por lo que vemos, que en el cuadro entra ya otra esperanza distinta a la que tenían los apóstoles y los directos seguidores de estos; y algo que leemos en Rev. 7:9; 13-14:

Después de estas cosas vi y, ¡miren! una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos (……) 13 Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.”

Recordemos que la “gran tribulación” y para centrar el foco de los acontecimientos, sucede aquí en la tierra…… luego si de esas personas se nos dice que “salen” de ella, es sencillamente porque sobreviven a la misma y por lo que pasan con vida al nuevo mundo o reino de Dios, pues la instauración del mismo sigue inmediatamente a dicha “gran tribulación”. Pero claro, aquí está precisamente el problema al que se enfrenta D. Mario y ante sus incapacidad de razonar con un mínimo del lógica: resulta que esas personas no han muerto y recordemos que el requisito fundamental para reinar con Cristo y según hemos leído, tiene que ver con el levantarse en una “primera resurrección”…… y algo totalmente imposible para la persona que no ha experimentado la muerte (al menos hasta dónde alcanzo yo); por lo tanto, estaríamos hablando de personas que no pudiendo reinar con Jesucristo ni alcanzar la inmortalidad por la cuestión mencionada, sin embargo sí entran también en ese período milenario de restauración…… luego la pregunta es ¿en calidad de qué, pueden estar esas persona ahí? Y respuesta a dicha pregunta que no puede ser otra, que el que lo hacen como primeros súbditos del mismo.

Porque lo que está claro y siempre según el registro escritural, es que en ese venidero reino de Dios, tenemos por un lado, a los que por participar de la “primera resurrección” reinan con Cristo en condición de seres inmortales, pero por el otro, tenemos a aquellos que sobreviviendo a la “gran tribulación” pasan directamente con vida al mismo y por lo que al no participar de dicha resurrección, obviamente no pueden reinar con Cristo ni alcanzar la inmortalidad…… lo cual nos lleva y se ponga el Sr. Olcese como se ponga, a la existencia en un mismo marco de circunstancias, como es el reino de Dios, de dos grupos de personas totalmente distintos en cuanto a cualidades y procedencia y consecuentemente, con distintas esperanzas: los primeros la de reinar con Cristo y los segundos, el ser gobernados por esos reyes en su calidad de súbditos de dicho reino. ¿O no es así, Sr. Apologista, como lo explican los TJ y que para una de buena que dicen, encima usted se la discute y mostrando con ello, la supina ignorancia que atesora en conocimiento bíblico?

Y segundo grupo, que solo puede acceder al reino y como ya hemos dicho, en calidad de súbditos de ese reino, lo que nos lleva inevitablemente a la necesaria existencia de otra “esperanza” distinta de aquella primera que ofreció Jesús a sus discípulos y que se puso de manifiesto en la Revelación dada a Juan sobre el año 96 EC…… y detalle este muy importante y del que ya les he hablado, para entender mi afirmación en el sentido de que tenemos otra esperanza en perspectiva y cuestión negada por el Sr. Olcese, entre otros. Personas por otra parte, que se apoyan para mantener dicho erróneo punto de vista, en pasajes bíblicos contenidos en escritos que se cruzaron entre distintos personajes, durante esa parte del primer siglo que se hallan en el llamado NT y anteriores a la Revelación transmitida al apóstol Juan. Por lo que obviamente en ese momento, esta era la única “esperanza” que conocían esos escritores, pues como hemos dicho, fue al final del primer siglo, cuando se dio a conocer la otra “esperanza” asequible para otras personas, eso es, la de llegar a ser súbdito de dicho reino; y prueba de lo que estamos afirmado, es que ni el propio Juan pudo responder a la pregunta del anciano en el sentido de quiénes eran esas personas que aparecían de pronto, aclamando a Jesucristo como su salvador (Rev. 7:13-14), pues había un total desconocimiento sobre el particular…… de lo contrario ¿qué necesidad habría de que Jehová hubiera incluido esa información en la Revelación?

Recordemos que cuando Jesús vino a la tierra y algo en lo que el propio Sr. Olcese está de acuerdo, vino solo a buscar a aquellos que con él tenían que compartir gobierno y a eso iba dirigida todo su mensaje, evangelio o buena nueva: todo aquél que le creyera y le siguiera, extendiendo a otros dicha predicación, tendría un trono a su lado en el reino de Dios (Luc. 22:28-30); de hecho, esto es lo que decía el Sr. Olcese, en su artículo “Estar con Cristo…… ¿qué implica esta frase?” (12/10/10):

Pero lo cierto es que Jesús vino a los Suyos para buscar herederos de su reino, y éstos, por supuesto, eran una manada pequeña comparados con los gentiles del mundo entero. Pero una vez que la mayoría de Su pueblo natural rechazó la oferta del reino, Jesús llamó a los gentiles a través del ministerio de Pablo, y a éstos, les dijo: “Si sufrimos, también REINAREMOS con él; Si le negáremos, él también nos negará” (2 Timoteo 2:12). Así que una participación activa en el reino también le fue ofrecida a una grande multitud de conversos gentiles.” (Negritas mías).

Luego cuando Jesús se fue y posteriormente, murió el último de los apóstoles que fueron comisionados para continuar dicha recolección, finalizó la misma y así hasta nuestros días, en los que aún queda pendiente de aparecer un pequeño resto de ellos, según Rev. 6:11 y prefigurado por los “dos testigos” de Rev. 11:3 y los que darán inicio a la gran predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14; predicación que extendiéndose en el tiempo por espacio de tres años y medio (1260 días), tendrá ya como único objetivo el reunir a los miembros de la “gran muchedumbre” mencionada y cuyos miembros conformarán el primer contingente de súbditos del reino y a ser seguidos, por aquellos que vayan resucitando durante el milenio y eso ya, como segunda y última resurrección. Que eso que les he dicho, en el sentido que con la muerte de los apóstoles se cerró dicho tiempo de “gracia”, eso es, que aquellos que aceptaran de manera voluntaria el mensaje de Jesús y colaboraran en su difusión, podrían acceder a reinar con Cristo revestidos de inmortalidad, lo prueba la propia aparición del libro de la Revelación y que vino a cerrar un capítulo más del Plan de Dios para la restauración final del hombre y obviamente, a abrir un nuevo episodio del mismo (recordemos, a partir del año 96) ya dirigido a personas que podrían acceder al reino venidero en la condición de súbditos del mismo, pues esa fue la “nueva información” que el Altísimo dio a conocer para futuras generaciones, mediante el referido libro y con el que se cierra el registro escritural.

Por lo que pretender mantenerse en la idea que el ungimiento de uno como Hijo adoptivo de Dios, continuó después de los apóstoles y que ha perdurado en el tiempo hasta nuestros días, como asegura el Sr. Olcese y tantos otros indocumentados cómo él en el entendimiento de las Escrituras, que además y de forma altanera se reconocen a sí mismos como tales, en un acto de presunción indescriptible, no es sino otra forma más de oponerse a la voluntad divina, al violentar el sentido del contenido escritural. Es cierto que como hemos dicho, está pendiente por aparecer (luego aún no lo ha hecho y por lo que, obviamente y como he dicho, no pueden existir “ungidos” actualmente), un resto pequeño de esos Hijos de Dios; pero no es menos cierto, por otra parte, que dicha elección ya nada tendrá que ver con la decisión personal de uno en aceptar las enseñanzas de Jesús como fue al principio (Mar. 16:16), sino que será por designación directa de Jehová…… y que le tocará, al que le tocará. Por lo que en la actualidad y digan lo que digan esos “genios” de la interpretación bíblica, supuestamente y según propia afirmación “guiados” por el espíritu de verdad procedente de Dios, no existen ni “ungidos” ni la “gran muchedumbre” como tal, sino que está todo pendiente del inicio de la 70 semana profética de Dan. 9:27 y que es cuando el Plan del Divino de nuevo volverá a ponerse en marcha, ya para su culminación: decir algo más allá de esto, es sencillamente no saber de qué está hablando uno y tal como nos tiene acostumbrados el “caballero” en cuestión…… y que ya puestos, nos tendría que explicar “cual espíritu” es el que lo está “guiando” a semejantes “verdades”.

Y volviendo a la esperpéntica notita de la que les he hablado (disculpen ese apartarme del tema, pero siempre intento poner algún dato de interés en mis escritos), pues solo recomendarles que se olviden de ella y disfruten del excelente artículo de D. Franco Olcese, que una vez más hace gala de su buen criterio, así como de su proverbial ceñirse escrupulosamente a la realidad de los hechos…… y es que parece mentira que sean hermanos gemelos: el uno tan correcto y el otro tan “soplagaitas”.

Armando López Golart

APOLOGISTA MARIO OLCESE, LA “VERDAD”…… Y LA PIEDRA DE MOLINO.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 22/12/2012 by Armando López Golart

mqdefaultCALHJGLO¿Está usted seguro, Sr. Olcese, de que adopta la actitud correcta? Porque claro, de entrada, eso de titular su respuesta a mi escrito del 18 del corriente, como “Nuestros detractores resentidos nos atacan porque decimos la verdad” ¡hombre! como broma vale, pero pare usted de contar…… aunque ello y si me permite el inciso, así como dice que yo tengo cierta fijación con lo que usted publica, su rápida respuesta demuestra que también usted está muy pendiente de lo que publico yo, pues dicha respuesta se produjo el mismo día en que colgué en el blog el escrito “¿Deberíamos de entender entonces, Sr. Olcese, que la “culpa” fue de Dios?” y cuando el caso era que un servidor, llevaba más de medio año sin siquiera mencionarle, por lo que algo nos tiene que querer decir esa fulgurante rapidez. Pero continuando con lo que le decía y note que hablo a título personal, pues yo soy el detractor español supuestamente aún TJ (según usted) y al que claramente alude en el trasfondo del comentario de su video de respuesta, esa afirmación en el sentido que es atacado por “decir la verdad”, repito, como broma se la puedo aceptar, pero en serio ¡ni por esas!…… y es que usted no sabe lo que es la verdad, más allá de la fecha de sus artículos y en el bien entendido, que creo estar excediéndome en mi innata generosidad. Y “detractor” del que si usted no da su nombre no es por aquello del “no hacerme publicidad” (ya lo ha dado en innumerables ocasiones), sino porque me teme más que a un “nublao”…… temor que en última instancia, bien podría ser la causa de que ya no se atreva siquiera, a publicar temas religiosos en su blog de cabecera.

Y me gustaría dejar claro también, antes de entrar en el tema de fondo de este escrito, que yo no le ataco a usted como persona, sino por los demenciales planteamientos que usted publica (aunque y perdone mi sinceridad, entiendo consustancial una cosa con la otra ¡para qué nos vamos a engañar, si nos conocemos perfectamente!) y a los que usted mismo es incapaz de defender, porque bíblicamente hablando (espero que la cosa no pase a otros terrenos) es usted una completa nulidad e incapaz de decir una verdad, porque sencillamente es un ignorante que no sabe de lo que habla en cuanto al texto escritural y cosa que desde este blog, se le ha demostrado hasta la saciedad y que de nuevo, lo volveré a mostrar en esta ocasión…… y es que ya sabe por experiencia, que cada vez que viene a por lana, sale trasquilado.

Y prueba de lo que le estaba diciendo, es que después de la gravísima imputación que le he hecho, al decir que usted ha blasfemado en contra el Altísimo al imputarle malos motivos, al igual que un perrito faldero se ha limitado a lamerse las heridas y quejarse lastimosamente ante su audiencia, de que “le atacan” de forma inmisericorde, esos “malvados” y “resentidos” detractores (concretamente uno que yo me sé), que movidos por la “envidia” hacia su éxito de audiencia, no le perdonamos una…… cuando lo que tenía que haber hecho era defender enérgicamente su postura con respecto de la grave imputación que yo le hacía en mi artículo, saliendo al paso de la misma y desenmascarando públicamente mis supuestas falacias; o en su defecto y de no poder hacer esto (que es público y notorio que no puede) pedir perdón públicamente, no solo ante sus seguidores, sino también ante aquellos que leen mis escritos y que quiero pensar, merecerán también su respeto. Y por no hablar ya, de lo que le tiene que pedir al propio Jehová y que ahí si tiene “tela”, pues es con quién realmente tiene el problema gordo…… porque para que lo sepa y no se haga el “longuis” como tiene por costumbre, Sr. Olcese, se ha creado usted un gravísimo problema con el Altísimo, pues le ha imputado malos motivos; a menos, eso sí, que pueda demostrar lo contrario y algo de lo que tengo más que razonables dudas.

No obstante, muy al contrario y aquí entra lo de la actitud incorrecta ante la grave situación en la que se encuentra (por demás, como es su estilo), no hace ni lo uno ni lo otro, sino que resulta que nos sale por “los cerros de Úbeda” e inundándonos de cifras de audiencia y contrastándolas con las que supuestamente tengo yo…… imagino, que con la pretensión de que dicha circunstancia pudiera establecer las diferencias de calidad entra ambos blogs, pero que de ninguna manera minimizaría el ofensivo planteamiento que usted publicó y que es en dónde realmente está el quid de la cuestión. Y que ya le confirmo, por otra parte y entrándole “al trapo”, que prácticamente ha clavado las cifras, pues yo me doy con un canto en los dientes si entre los dos blogs, consigo alcanzar las ciento cincuenta visitas diarias, mientras usted nos habla que tiene cerca de diez mil en el mismo período de tiempo y afirmación que, por supuesto, doy por buena ¡pero que quiere usted, Sr. Olcese…… es que la vida en casa del pobre es muy dura! Pero claro, como en todas las cosas, tenemos que valorar distintos matices, como por ejemplo y sin ánimo de buscar una excusa, pues acepto que la diferencia de audiencias entre ambos blogs es abismal, que todas y cada una de las personas que visitan el blog de un servidor, están deseosas de que se les hable de Dios…… porque eso es lo único que se puede encontrar en el mismo.

Sin embargo, en el suyo y sin ánimo de desmerecerlo, entre los apasionados por el fenómeno ovni que son muchísimos; entre aquellos afectos a la información sobre el ocultismo; entre los adictos a la información general o de agencia; entre los interesados en temas de satanismo; entre los estudiosos en el tema de los “Illuminati” y compañía; sumándoles a ellos, innumerables e ininteligibles artículos traducidos automáticamente “con pequeños errorcillos tolerables” que para nada sirven…… y otros temas varios que se encuentran en dicho blog, obviamente atraen a muchísimos más lectores que los temas eminentemente bíblicos y que son de muy poca aceptación en general, pero que a la postre, lectores los citados, que suman al total de visitas. Por lo que de ahí la diferencia de audiencia de su blog, con respecto de aquellos que, como en el mío, única y exclusivamente se habla de las cosas de Dios y por lo que bien se podría considerar, que mientras en su blog se concentra la cantidad, en el mío en cambio, la calidad.

Porque usted Sr. Olcese y en líneas generales, no me puede negar que en su blog de cabecera, ha dejado desde hace tiempo de publicar acerca de las cosas de Dios y muy probablemente, como he dicho con anterioridad, porque me teme más que a un “pedrisco” y sencillamente no se atreve, por aquello de la que se le puede caer encima, salvo en esos repetitivos bodrios que dirige a los TJ desde YouTube y a los que yo no hago ni caso…… allá usted con los TJ y los TJ con usted. Pero que resulta que para cuando se le ocurre volver a hacerlo, eso es, el publicar de nuevo algo del Altísimo en dicho blog principal, es para ponerle a “caldo” soltándonos la barbaridad que nos soltó sobre Él, al imputarle malos motivos y posición en la que parece mantenerse usted firme, pues no solo no se ha defendido de mi grave imputación, sino que lo único que ha hecho ha sido el lamentarse quejumbrosamente de que unos “resentidos” le ataquen porque en sus video/artículos dice “la verdad”…… y lo que me lleva a preguntarle lo siguiente: ¿A qué “verdad” se refiere, D. Mario?

Y es que por ejemplo y para no ir más lejos, una de sus presuntas “verdades” en ese artículo al que yo le objeté y objeto de la actual polémica, tiene que ver con su categórica afirmación, en el sentido que la creación en sí misma solo nos habla del poder creativo de Jehová y no de sus otros atributos, razón por la cual el Altísimo y para poder mostrarnos (siempre según su estrafalario planteamiento), que poseía también otras muchas cualidades como el amor, bondad, misericordia, poder regenerativo (devolver la vida a los muertos), etc., precisaba de un marco de circunstancias apropiado, como era el caos en la humanidad, para a “posteriori” podérnoslas mostrar. Claro, ello nos lleva a tener que dar por sentado que, lógicamente, Dios tuvo que interactuar para que se produjeran tal como se produjeron, los acontecimientos que llevaron el pecado al mundo…… eso es, que usted está afirmando implícitamente que Jehová actuó de forma premeditada en perjuicio de su creación humana, para poder mostrarnos posteriormente “cuanto” nos quiere. Y siendo eso de lo que yo le acuso y que usted aún no ha desmentido, con lo cual queda meridianamente claro que acepta que eso fue lo que usted quiso decir, al simplemente lamentarse en su respuesta, del hecho de que no entendemos sus “verdades” porque le tenemos “resentimiento”.

Pero que en el colmo de la estulticia y para probar la gran “verdad” de su planteamiento, no se le ocurrió otra cosa que dirigirnos a Rom. 1:19-20, justo en dónde el Altísimo y por boca de Pablo, dice exactamente todo lo contrario de lo que usted afirma, eso es, que no se requiere de otra cosa más que la propia creación, para mostrarnos la Excelsa personalidad de nuestro Creador en toda su plenitud ¿quiere que se lo lea de nuevo, Sr. Olcese?:

Porque lo que es posible conocer acerca de la divinidad (eso es, todo aquello que el hombre necesita “conocer” de su Creador, para alabarlo como se merece), lo tienen ellos a su alcance, ya que Dios mismo se lo ha puesto ante los ojos. 20 En efecto, partiendo de la creación del universo, la razón humana puede descubrir, a través de las cosas creadas, las perfecciones (o cualidades) invisibles de Dios: su eterno poder y su divinidad. De ahí que no tengan disculpa.” (BLP). (Acotaciones mías)

Luego estaremos de acuerdo Sr. Olcese, que leyendo adecuadamente este pasaje, cosa que usted no parece haber hecho y que ignoramos el porqué de ello (aunque servidor se lo malicia) queda claro que por medio de lo creado, se puede llegar a conocer todo aquello que se puede conocer de Dios y pasaje del que me permito hacerle una pequeña observación: la expresión “divinidad” que aparece en el mismo, en cualquier diccionario que se le ocurra buscar, leerá la siguiente definición acerca de sus significado:

Naturaleza divina y esencia del ser de Dios en cuanto Dios.”

Por lo que habría que entender, obviamente, que en esa citada expresión “divinidad” en el mencionado pasaje, se incluyen todas y cada una de las infinitas cualidades del Altísimo, que pueden llegar a ser “conocidas por el hombre” como dice el propio pasaje de Rom. 1:19-20, simplemente a través de lo creado. Y ello, mediante una correcta percepción de la creación en sí misma, por lo que no se precisaba de que Jehová montara la que tenemos montada, para mostrarnos “cuanto” nos ama…… y supuesto montaje que usted, absurda y malévolamente, lo atribuyó a Su autoría; pero que en definitiva ¿quién es en este caso, el que no nos dice la verdad, Sr. Olcese: Jehová o usted? ¿Quién además, es incapaz de leer un texto bíblico e interpretarlo correctamente y cómo ha quedado meridianamente claro? Y como un servidor no tiene ninguna duda de quién es el que no nos dice la verdad, pues no tiene usted ni la capacidad de leer siquiera con un mínimo de corrección, por eso le escribí lo que le escribí y en lo que me ratifico punto por punto; y todo ello debidamente probado, como es mi costumbre y a lo que usted, como también es su costumbre y siguiendo su natural línea de altanería, orgullo y cobardía, da la callada por respuesta…… eso sí, quejándose de lo malo que es el “detractor” español que tan mal le trata, o lo que vendría a ser lo mismo, David abofeteando a Goliat y encima escupiéndole.

Y que no deja de ser sorprendente y dicho sea en términos numéricos y vía por la que usted parece haberse decantado para no solo justificarse, sino para probar su supuesta superioridad sobre un servidor, el que Goliat tenga porque temerle a David y cómo parece ser que es el caso…… ¿será por los “cantazos” que en cuanto se le ocurre abrir la boca, le estoy arreando? Y puesto que todo parece indicar que por ahí va la cosa, me permito recordarle un pequeño detalle y que bien se podría tomar como “moraleja” de esa historia a la que hago referencia: David se enfrentó a Goliat en el “nombre de Jehová” y por lo que obviamente fue Este y usando la habilidad del pastor, el que dirigió la piedra que tumbó a Goliat; pero leámoslo:

A su vez, David dijo al filisteo: “Tú vienes a mí con una espada y con una lanza y con una jabalina, pero yo voy a ti con el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de las líneas de batalla de Israel, a quien tú has desafiado con escarnio.” (1 Sam. 17:45).

Y usted, Sr Olcese y como el “Goliat” de turno, con su aberrante escrito ha “desafiado con escarnio” al Excelso Creador del Universo, con tan grave imputación y por lo que probablemente (no descarte dicha posibilidad), Este se ha “cabreado” y mire por dónde, le ha mandado al “David” que más a mano tenía (pequeño en cifras, eso sí, pero con una mala “gaita” impresionante cuando le tocan a Jehová, parecida a la del pastor de la historia) y que le ha soltado un “pedruscazo” del que usted solo atina a lamentarse como una damisela ofendida y buscando la complicidad de su audiencia, al pintarme mentirosamente ante ella y en armonía a su abyecto estilo (no es la primera vez, ya lo sabe usted, que me sale con esas), como un ogro al que le corroe la envidia y el resentimiento hacia sus “éxitos” de audiencia; y que si me permite el juego de palabras, ni usted podría subir tan alto…… ni yo caer tan bajo.

Pero resulta que ya puestos y para defenderme de tan estrafalaria imputación que me hace usted, Sr. Olcese, yo lejos del lamento quejumbroso (ya sabe que eso no va conmigo), me revuelvo pegando “mandobles” a diestro y siniestro, pues yo sí sé de lo que hablo y por lo que me permito recordarle unos pequeños “asuntillos” (perdón, quería decir “grandes verdades” que usted ha publicado ¡disculpe el lapsus, pero ya sabe…… la edad y todas esas cosas!), que aún tiene por ahí pendientes de aclararnos desde hace muchísimo tiempo y que no solo contradicen flagrantemente el texto escritural, sino que contradicen además la lógica más elemental…… y que no solo son muestra de su supina ignorancia en cuestiones bíblicas, sino de su innata incapacidad de razonar con un mínimo de lógica, resultado de su arrogante orgullo y prepotencia que le impiden reconocer siquiera la posibilidad, de que de una manera u otra y en un momento determinado, pudiera estar equivocado…… pero no se preocupe, Sr. Olcese, que yo le entiendo perfectamente, porque ¿qué le puede enseñar a usted, un detractor envidioso y resentido, además de abominable ex TJ? ¡Faltaría más, hombre!

Sin embargo y mire por donde, yo le recuerdo que no fue usted capaz de rebatir mi objeción, en el sentido que no era cierta su “gran verdad” de que la muchedumbre sobreviviente de la “gran tribulación” de Rev. 7:9; 14, también reinaría con Cristo en el reino de Dios, pues ello solo está al alcance de aquellos que participan de una “primera” resurrección…… al menos, según nos afirma Jesucristo y que algo sabría del asunto, teniendo en cuenta que transmitía aquello que el mismísimo Jehová le había revelado:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6).

Y claro, ante “tamaña verdad” por usted afirmada, no tuve más remedio que señalarle el “pequeño detalle” que lo que se nos dice de esa muchedumbre en Rev. 7:14, es que “sale” de dicha tribulación, luego obviamente sobrevive a la misma y por lo tanto, pasan con vida al nuevo orden de Yahweh y del que usted afirma predicar (si bien es cierto, que lo disimula bastante bien); luego puesto que esas personas no han muerto, el común de los mortales entiende (menos usted, parece ser) que ello las imposibilita del participar de esa “primera” resurrección, o de cualquier otra, por supuesto y por lo que no pueden, obviamente, reinar con Cristo…… como no sea que Jehová se contradiga, claro. Y esto que lo comprende hasta el “tonto” de mi pueblo, que será tonto pero razonando es un “hacha”, no le entra en la cabeza a un diplomado en teología y titulado en estudios superiores como usted…… a menos, claro está, que hubiera conseguido acceso a dichos títulos en una tómbola o en una feria de pueblo y que es lo que me malicio.

Pero es que además, tenemos esa otra “gran verdad” que usted afirma con relación a la citada “gran muchedumbre”, en el sentido que también se les concede la “inmortalidad”, cuando esa condición solo la alcanzan aquellos que toman parte de la mencionada “primera resurrección”, pues es de ellos y en el mismo texto citado, que se nos dice que “sobre estos (los que participan de dicha primera resurrección) la muerte segunda no tiene autoridad” y que es lo que significa la inmortalidad; luego aquellos que no pertenezcan a dicho grupo, como es el caso de la muchedumbre sobreviviente de la “gran tribulación”, no pueden recibir dicha inmortalidad y por lo tanto, al no ser de la esencia de Cristo (eso es, inmortales) no pueden reinar con él…… y algo que de nuevo nuestro “tonto del pueblo” particular entiende a la primera, porque ¡tonto sí será!, pero que a diferencia de usted y visto lo visto, de leer sabe un rato el tío. Luego está claro que en ambos casos usted no dijo la “verdad” de la que hace ostentación en el video al que le estoy respondiendo, eso es, mintió y por ello, le dije en su momento lo que le dije; sin embargo usted y dando muestras de la natural desvergüenza que le adorna, a la par de una total falta de respeto hacia el Altísimo, no solo no rebatió dichas razonables y lógicas objeciones, sino que continuó posteriormente publicando artículos en los que se reafirmaba en semejante disparate…… y ahí está la hemeroteca de nuestros respectivos blogs, para certificar la veracidad de mi afirmación y que cuando usted diga, podemos echar mano de ella.

Pero para que quede claro que usted es un desvergonzado y no siente el más mínimo respeto por la cosas de Dios y ya ni le cuento, para con sus “millones” de seguidores y por otra parte, para dejar claro que yo no me permito hacer afirmaciones como la que acabo de hacer, sin tener pruebas fehacientes de ello, permítame recordarle un “pequeño” incidente y que está reflejado en mi artículo del 20/05/12 “Apologista Mario Olcese…… o la mentira a falta de otros recursos”. Y que “grosso modo” y para poner en antecedentes a quienes no estén al tanto de lo ocurrido, se trataba que después de dos años de intensos debates entre ambos, sobre lo de los “millones, miles de millones” que usted proponía tenían que gobernar con Cristo en el reino de Dios y que defendía como de absoluta y “gran verdad” dicho planteamiento y apoyándolo con todo tipo de textos bíblicos, mientras que yo por mi parte, resaltaba la falsedad de dicha enseñanza, usted y ya en el colmo de la desvergüenza y respondiendo a una pregunta directa que yo le formulé en su momento y que no le fue posible evadir, negó públicamente el haber dicho jamás semejante disparate…… y por lo que me vi obligado a citarle del artículo y párrafo correspondientes en donde usted hacia tan rocambolesca afirmación. Y que para más inri, pasó usted a reconocer en el video al que yo me refiero en el artículo señalado, que no solo usted no sabía si los que gobernarían con Jesucristo serían “millones, miles de millones”, sino que además reconoció en la misma grabación, que esa idea por usted tanto tiempo mantenida y “demostrada” incluso con textos bíblicos, no estaba contenida en las Escrituras. Excuso decir, que la respuesta a mi lógica pregunta en el sentido de por qué entonces y durante más de dos años, estuvo usted publicando dicho disparate y desoyendo mis correctos argumentos en contra del mismo, aún está pendiente de respuesta…… y una vez más me remito a la hemeroteca, para que cualquiera pueda comprobar la veracidad de mi afirmación.

Ahora bien ¿pidió usted públicas disculpas por tanto tiempo de información errónea y consecuentemente, de mantener una mentira semejante y de la que fueron víctimas directas sus “millones” de seguidores? ¿O acaso y ante la situación creada, usted reconoció caballerosamente que yo estaba en lo cierto durante esos dos años de continuo rebatir su disparatada enseñanza, probando con toda clase de argumentos debidamente apoyados por textos bíblicos, que ello no podía ser tal como usted afirmaba? Y en línea con su peculiar manera de actuar, ni una cosa ni la otra, sino toda la contraria, pues continuó usted manteniendo dicha enseñanza y publicando artículos en ese sentido…… pero con lo que al final resultaría, dado que yo solo transcribía lo que dicen las Escrituras, que al que se estaba enfrentando usted en su rebelde y altanera actitud y desoyendo su reprensión, no era a mí, sino al propio Jehová y que en lógica consecuencia, el que le estaba llamando la atención no era yo, sino el Altísimo. Sin embargo resulta, que a pesar de haber efectuado el mencionado reconocimiento (con la boquita pequeña, eso sí) y para certificar la desvergüenza de la que es poseedor y por mí señalada, así como la cara de cemento armado que tiene, resulta y existiendo lo precedentes señalados (entre otros muchos) y de los que no es ignorante, que nos sale ahora con que es atacado por “resentidos” sencillamente porque “dice la verdad”. Y por lo que me permito, siempre con el ánimo de tranquilizarle, Sr. Olcese, el señalarle que no tiene de que preocuparse en este aspecto, pues de seguro que jamás nadie le podrá atacar por decir la verdad, porque no solo no está en sus genes el decirla, sino que sencillamente desconoce siquiera lo que significa el término…… y repito: al menos en lo que tiene que ver con asuntos bíblicos.

Y es que además, no es menos cierto que si yo le “ataco” Sr. Olcese, es porque puedo, pues usted es el que me lo pone “a huevo” y disculpe tan escatológica expresión, ante las barbaridades que continuamente publica y que nos hablan de su orgullo, prepotencia, altanería y falta de respeto a su Creador, al publicar continuas mentiras o falsas enseñanzas, que no las “verdades” que se atribuye, en todo aquello que habla y que haga referencia a Jehová…… porque sencillamente Este y en función de las “cualidades” que lo adornan (me refiero a las suyas, Sr. Olcese y no a las del Altísimo) no le permite siquiera entender y cuanto menos, el hablar de Él. De ahí, el que hayan estado tanto tiempo ausentes de su blog de cabecera temas relacionados con “el reino de Yahveh” y que con tanto bombo y platillo se anuncia en el titular de cabecera del mismo…… y porque no, como ya le he señalado, por el miedo que tiene a que aquello que pueda publicar (porque no sabe ni de lo que habla), sea rebatido por el “malvado” y “resentido” detractor español. Y nombre del cual, esto ya para los que estén leyendo este escrito, que pueden averiguar en el video que menciono en el artículo del 20/05/12 citado y en el que D. Mario sí da mi nombre completo en varias ocasiones, junto con otros detalles y por lo que no entiendo el que no lo haga ahora; pero claro, es que la “mieditis” tiene esas cosas.

Por otra parte y volviendo en donde estábamos, recuerde Sr. Olcese, que en una ocasión y por el mismo motivo, le dije a ese “intrépido” evangelizador, erudito, maestro bíblico, estudioso de las Escrituras, “incansable” predicador del monoteísmo bíblico y probablemente, hasta presidente de la comunidad de vecinos de su escalera (para que falte, que sobre), llamado Javier Ribas Martínez y ante la feroz actitud con la que respondió siempre a mis objeciones, que no era a mí a quién se oponía, sino al propio Jehová, pues yo solo le hablaba de lo que Este decía en Su Palabra y que por su actitud de frontal rechazo, Este le pasaría cuentas…… y el citado caballero y por la razón que sea, que sería lo de menos, ha sido apartado totalmente de hablar de Dios, pues ya hace más de año y medio que no publica nada (ya otra cosa es que usted le haga alguna pequeña aportación)…… pero que en todo caso, ese “caballero” fue silenciado; y ahí están sus blogs inactivos, en una clara demostración de hasta dónde “llegaba” su genuino celo por la “evangelización”.

Pero resulta que lo mismo y con posterioridad le dije que le ocurriría a usted, que por su terco y altivo enfrentamiento a los escritos divinos, mediante los que yo le mostraba que estaba equivocado, nuestro Creador le pasaría cuentas…… y hete aquí que de pronto y también por las razones que fueren, usted dejó de publicar en su blog de cabecera temas acerca de Dios y el cual se ha convertido en la agencia de noticias que es. Y quedando reducida su actividad, aún ahora, a esos ridículos y repetitivos, a la par que cansinos temas en contra de los TJ y por quienes malévolamente, en su afán por intentar desprestigiarme y desvirtuar así mis escritos en contra de sus planteamientos, insinúa que continúo teniendo afectos; y, que dicho sea de paso, ha sido siempre su principal “cargo” en mi contra y como si ello pudiera justificar su total incapacidad para poder hacer frente a mis objeciones sobre sus erróneos escritos…… y es que ya lo dijo el clásico: “La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero” y si mucho me apura, Sr. Olcese, hasta si el que se la dice es el propio puerco. Cuando el caso sería, paradójicamente y de ser ello como usted afirma, el hecho de que un todavía simpatizante de dicha secta (y que no lo soy, pero pongámonos en dicha tesitura) le ponía y le continúa poniendo continuamente a “caldo” y a lo que usted, con todos sus conocimientos y a la par que “fuente inagotable” de tan grandes “verdades”, no se atreviera ni siquiera a responderme e, ignorando lo que se leía en medio mundo, continuara publicando los mismos despropósitos (actualmente ya ni eso), como si la cosa no fuera con usted…… ahora, eso sí, de “lloriquear” lo que haga falta.

Aunque claro, Sr. Olcese, lo que ocurre es que ahora de lo que estaríamos hablando, no es de una afrenta a mí persona, al pintarme como siempre ha hecho, como un fanático e ignorante rescoldo de la Wachtower (cuando está más que probado que el que nunca ha dado pie con bola, ni ha podido rebatir mis argumentos ha sido usted), sino de algo mucho más grave…… y es que se ha pasado usted siete pueblos, pues ha tenido el atrevimiento de imputarle al Altísimo una mala actitud y acción de la que no se retractado, o en su defecto, no ha entrado a discutir en el sentido de que no quiso decir eso que dijo y que ahí continúa publicado; lo que deja claro que continúa estando de acuerdo con el planteamiento formulado y algo que, probablemente, a nuestro Creador le sentará a “cuerno quemao”. Y si ello es así, algo que como posibilidad se podría contemplar, que no dejará sin castigo semejante ofensa lo puede usted tener más claro que el agua…… por lo que y a modo de consejo, le insto a que se olvide del mensajero, se centre en el mensaje y que tomándose este escrito como una advertencia del Creador (no mía), medite en el asunto y de los pasos pertinentes, en el sentido de reconsiderar su insultante planteamiento para con Dios; recuerde lo que nos dicen las Escrituras sobre Él:

La Roca, perfecta es su actividad, porque todos sus caminos son justicia. Dios de fidelidad, con quien no hay injusticia; justo y recto es él. 5 Ellos han obrado ruinosamente por su propia cuenta: no son hijos de él; el defecto es de ellos mismos.” (Deut. 32:4-5).

Entonces es obvio que Jehová no puedo diseñar ningún plan que encerrara maldad alguna, como queda claro en Gén. 2:16-17 y que posteriormente le permitiera mostrar Sus excelsas cualidades al hombre y a costa del sufrimiento de este, como le demostré adecuadamente en mi escrito anterior; y del que salvo sus lastimosos gemidos, ha sido incapaz (como siempre) de plantar cara y demostrar esa supuesta “verdad” que afirma transmitir en todos sus artículos y de la que es totalmente incapaz, pues como le he dicho, Jehová no le permite entender de Su Palabra (Luc. 10:21), como respuesta a su altanero, prepotente y orgulloso corazón. Mientras tanto, continúe usted consolándose en los muchos visitantes que afirma tener, así como en la gran cantidad de artículos publicados y de los que de cuando en cuando presume, dándonos la cantidad de ellos y si ello le hace feliz; pero la conclusión a la que puede llegar cualquiera, con un mínimo de sentido común y ante las pruebas acumuladas (como ya hemos citado), es que mientras usted tiene la cantidad…… un servidor tiene la calidad. Y es que a mí se me permite entender las cosas de Dios y ello queda probado, por el hecho de que usted se queda literalmente mudo ante las objeciones que desde este blog se le plantean, al grado de no mencionar siquiera mi nombre, por aquello de no hacerme “publicidad”…… olvidándose en su patológica ignorancia, que si a mí se me lee, poco o mucho, no es por la publicidad que usted me pueda hacer o no, sino porque Jehová así lo dispone. Pero además, no se fie demasiado de lo que presuntamente le dicen los números, pues vea lo que nos dijo Jesús y que algo sabría del tema:

Entren por la puerta angosta; porque ancho y espacioso es el camino que conduce a la destrucción y muchos (en su caso y según propia afirmación, 6.000.000 hasta el momento) son los que entran por él; 14 mientras que angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la vida y pocos (en nuestro caso, unos cuantos que en conjunto hacemos lo que podemos) son los que la hallan.” (Mat. 7:13-14).

Por lo que la pregunta sería ¿qué puerta es la que representa usted y cual la que corresponde en mí caso? Dicho lo cual, saque usted las conclusiones oportunas; pero mientras tanto y en el supuesto que se tome las cosas de Jehová con la debida seriedad y algo de lo que me atrevo dudar, pero puesto que me alegraría infinitamente el equivocarme, me permito el atrevimiento de advertirle de cómo yo veo la situación: piense que se ha creado un grave problema con el Altísimo y que si el tal no está dentro de lo que Jesús incluyó, en lo que se conoce como el “pecado imperdonable”…… pues se le está acercando mucho ¡qué quiere usted que le diga!:

En verdad les digo que todas las cosas les serán perdonadas a los hijos de los hombres, no importa qué pecados y blasfemias cometan blasfemamente. 29 Sin embargo, cualquiera que blasfema contra el espíritu santo (eso es, contra el propio Creador, pues Suyo es dicho espíritu) no tiene perdón jamás, sino que es culpable de pecado eterno”. 30 Esto, porque decían (los escribas y fariseos): “Tiene espíritu inmundo”.” (Mar. 3:28-30). (Acotaciones mías).

Y es que usted, Sr. Olcese, está obrando igual que esas personas del verso 30 y a las que dirigió Jesús las citadas palabras, que debido a las enseñanzas que este publicaba totalmente contrarias a los planteamientos de ellos y sin razonar que las mismas procedían del Creador, falazmente le atribuían a Jesús el estar poseído por un “espíritu inmundo” y del que consecuentemente procedían dichas palabras y con ello “blasfemando” en contra del espíritu santo de Dios que había detrás de dicho mensaje. Porque usted y salvando las distancias, está haciendo lo mismo conmigo, pues olvidándose de que lo que yo le digo está avalado por la Palabra de Dios (los textos con los que pruebo mis afirmaciones) y atribuir dicho consejo procedente de las Escrituras, como el fruto de una mente desequilibrada por la envidia y el resentimiento contra usted, con dicho erróneo razonamiento y consecuente actitud, se halla usted también “blasfemando” en contra del espíritu santo detrás de esos pasajes bíblicos con los que se le intenta mostrar su error.

Pero es que además se quiere olvidar, en esa actitud de dirigir toda su “artillería” sobre mí, que la gravísima imputación dirigida a Jehová en el sentido de que actuó premeditadamente en contra de Su creación, para favorecer determinado propósito y que le pone al borde del pecado que Jesús califico de imperdonable, la formuló usted…… y lo que le tendría que mover y olvidándose del “mensajero” como ya le he dicho, es a centrarse en el mensaje, a rectificar y reconocer su error (porque es usted el que lo ha cometido, no yo) si entiende que ello procede, o en su defecto, intentar desmontar mis argumentos, en el sentido que eso no es lo que usted dijo en ese conflictivo escrito que ha dado pie a esta polémica confrontación o, al menos, que no es eso lo que quería usted decir; luego no le queda en este caso, la opción que siempre ha usado de hacerse el “loco” o no darse por enterado, pues cualquier cosa que no sea una de esas dos opciones que le he mencionado, lo enfrenta irremisiblemente a Dios…… o sea que usted verá lo que hace: advertido ya está.

Y que para finalizar, me voy a permitir hacerle una pequeña observación: usted menciona al inicio de su video (concretamente en el segundo 40-46 de grabación), que le alegra la existencia de esos detractores y en eso tan clásico del “ladran, mi buen Sancho, luego cabalgamos” del relato del Quijote, porque a su entender ello significa que lo que usted está publicando y así lo afirma literalmente, “tiene peso”…… lo malo es que no sabe usted de cuanto peso estaríamos hablando, pero yo se lo diré, Sr. Olcese: exactamente del de una rueda de molino:

Pero cualquiera que haga tropezar (mediante información engañosa) a uno de estos pequeños que ponen fe en mí (cualquiera de los innumerables seguidores que afirma usted tener), más provechoso le es que le cuelguen alrededor del cuello una piedra de molino como la que el asno hace girar y que lo hundan en alta mar. 7 “¡Ay del mundo, debido a los tropiezos! Pues, forzosamente, tienen que venir los tropiezos; pero ¡ay del hombre por medio de quien viene el tropiezo!”.” (Mat. 18:6-7). (Acotaciones mías).

Y eso, Sr. Olcese, como tantísimas otras cosas que se publican en este blog, lo dijo Jesús…… no yo.

Armando López Golart

¿DEBERÍAMOS DE ENTENDER ENTONCES, Sr. OLCESE, QUE LA “CULPA” ES DE DIOS?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 18/12/2012 by Armando López Golart

adan_eva1Y es que D. Mario Olcese (Apologista), recientemente ha publicado un artículo bajo en el título “Si Dios sabía que íbamos a pecar ¿por qué nos creó?” (11/12/12) y que cómo mínimo, tendríamos que calificarlo de “llamativo”…… ¡ya saben ustedes, por aquello de que estamos cerca de la Navidad, lo de la misericordia divina, o eso de perdonar al que no sabe, etc. etc. etc.! Porque si lo que entendemos nosotros de ese escrito, es lo que realmente se nos está diciendo en el mismo y en este blog, otra cosa quizás no, pero lo de leer lo solemos llevar muy bien, dicho caballero de nuevo ha incurrido en una de las barbaridades que suelen caracterizar a la inmensa mayoría de sus escritos…… solo que en esta ocasión, se ha pasado siete pueblos. Y conste que a pesar de nuestro personal convencimiento en el sentido que dicho escrito dice aquello que nosotros entendemos que dice y por aquello de “curarnos en salud”, hemos consultado a varios de nuestros lectores con los que mantenemos contacto e instándoles a que lo leyeran y nos dieran su parecer, para asegurarnos que ahí se decía lo que nosotros habíamos entendido…… y efectivamente, dichos amigos corroboraron que ellos entendían lo mismo que nosotros acerca del escrito en cuestión.

Y lo que ha venido a plantearnos el Sr. Olcese y resumiéndolo al máximo, es que el brutal registro de sufrimiento, dolor y muerte que la humanidad ha padecido por milenios como causa del pecado heredado, tendría como objetivo (luego estaríamos hablando de un plan premeditado y con toda la gravedad que ello conllevaría) el que nuestro Creador pudiera posteriormente poner de manifiesto su amor, misericordia, paciencia y capacidad de perdón para con nosotros…… resumiendo y un poco a lo bruto: que Jehová y para colgarse una “medallita” habría permitido, cuando no provocado y siempre a tenor de lo publicado por el Sr. Olcese, que por miles de años Su creación humana haya sufrido lo indecible y llegando incluso al extremo de tener que sacrificar a Su propio hijo, para alcanzar ese objetivo perseguido; y que no nos negarán ustedes, que dicha afirmación por parte del citado caballero, ya tiene sus “bemoles”…… porque hay que ser cernícalo y por no emplear una expresión más gruesa (que las hay, por supuesto), para plantear semejante salvajada; y rogamos nos disculpen el tono, pero hablando claro es como se entiende la gente, además de que ese caballero ya sabe cómo las gastamos en este blog. Y en el bien entendido que lo más probable es que dicho caballero, ni se haya enterado de la burrada que acaba de escribir…… pero claro, lo escrito, escrito está y prescindiendo de la posible intención, o no, detrás de lo escrito, no por ello deja de ser menos dañino.

Pero déjennos explicarles cómo ha sido que nos hemos topado con semejante esperpento: desde hace mucho tiempo, concretamente desde que D. Mario, al verse impotente para poder responder a nuestras múltiples y razonadas objeciones a cada uno de los innumerables disparates con los que nos “obsequiaba” de continuo (ahí están nuestros escritos que dan fe de ello), dejó de publicar artículos de corte religioso en su blog de cabecera y cuyo rimbombante título identificativo de la que podríamos suponer línea editorial del mismo, es el de “El nuevo orden mundial de Yahweh” y cuyo parecido con la actual realidad, no deja de ser pura coincidencia.

Porque el caso es que desde ese momento que les hemos señalado y hará de ello casi un año, en ese blog solo se han publicado innumerables noticias de prensa; extensa información sobre el fenómeno “ovni”; cuantiosos escritos sobre libros de satanismo; de brujería; de las distintas órdenes ocultistas existentes; algún que otro pequeño relato de la creación (obviamente de otro autor); de la situación económica de EEUU; infinidad de ininteligibles traducciones automáticas que nada aportan; o se nos ha hecho saber que China consiguió colocar un avión de combate sobre la cubierta de un portaaviones (por lo visto, noticia indispensable para que usted entienda de qué va eso del reino de Yahweh) y demás cosas por el estilo…… eso es, se nos ha hablado de cualquier cosa, menos de información clara sobre el nuevo orden mundial que pronto establecerá Dios y que conocemos como “el reino de Dios”.

Obviamente, a eso le tenemos que añadir el que en su página de YouTube y bajo la dirección “cristiano72392” solo publica videos cortos en contra de los TJ (en esa miserable tarea se ha quedado el “gran” apologista Mario Olcese) y encima, con una vergonzante imagen de presunto “zumbao”…… porque ya nos dirán ustedes como califican a un señor que graba videos en los que afirma hablar de Dios, cubierto hoy con un modelito de sombrero, mañana con otro, pasado con dos o tres (uno encima del otro, claro está), otro día tocado con el clásico gorro de lana peruano, al siguiente con el mismo gorrito de lana, pero debajo de una gorra de beisbol, o debajo de un sombrero de “cowboy”, o con un sombrero, la gorra de beisbol encima y otro sombrero encima de esta…… en fin, todo un ejemplo de “seriedad” y por lo visto muy “propio” en una persona que afirma tener a su cargo, el hablar de las prístinas “verdades” del evangelio de Jesús.

Por lo que ante ese cúmulo de circunstancias y dado que de otras cosas quizás no disponemos, pero que seriedad y respeto por todo aquello que tiene que ver con Dios, nos sobran en este blog y por otra parte, ante el hecho constatado de que no se nos respondía a las continuas objeciones perfectamente razonadas que le planteábamos (no lo hizo nunca), la inmediata reacción por nuestra parte fue el dejarle por imposible y dedicarnos a otras cosas y por ello, el que hayamos estado tanto tiempo sin hablar de dicho pintoresco personaje en nuestros escritos, pues prácticamente no visitábamos dicha página. Pero como de pronto y buscando cierta información, casualmente nos salió esa cuenta de YouTube y en ella, un video que nos cantaba las excelencias de su blog de cabecera mencionado, como “máximo referente” en la defensa y “divulgación” del reino de Yahweh venidero, se nos ocurrió pensar que quizás ya habría sentado la cabeza el hombre y dejado los sombreros en el armario (ya saben aquello de que “arrepentidos los quiere Dios”), por lo que de nuevo volvimos a entrar en dicho blog, con el objetivo de confirmar la veracidad de dicha afirmación; y en donde lo único que pudimos comprobar, lamentablemente, es que seguía en las mismas…… salvo un corto escrito en que sí nos hablaba de Jehová y que es del que les estamos haciendo mención, bajo el título que les hemos dado al inicio de nuestro escrito; y que repetimos, consideramos un esperpéntico disparate solo producto de una mente no demasiado bien “amueblada”.

Pero pasemos de las palabras a los hechos y analicemos con todo detenimiento el contenido de ese despropósito publicado, párrafo a párrafo (transcrito tal cual de su blog y por no alterar el sentido del mismo, así como por aquello de las faltas de ortografía) y empezando por el primero de ellos, en donde ya de entrada aparece una pregunta algo tendenciosa y por ello, bastante cuestionable:

Nuestra tendencia a contestar esta pregunta (la formulada en el título de su escrito) es mirar las cosas desde una perspectiva centrada en el hombre, que se pregunta insistentemente: ¿No hubiera sido mejor para nosotros que nunca hubiese pecado la primera pareja humana?” (Negritas y acotación nuestras).

Y no nos negarán ustedes que dicha “preguntita” ya tiene su aquél, pues tras ella subyace la insinuación de que Jehová, entre dos posibles opciones, escogió aquella que favorecía Sus propios intereses, en detrimento de los nuestros…… e impresión personal la nuestra, que se va confirmando y como irán comprobando ustedes, a medida que avanzamos en el análisis de ese infecto escrito. Pero en todo caso, pregunta a la que desde este blog respondemos en el sentido de afirmar que eso, efectivamente, hubiera sido lo mejor para nosotros, eso es, que no hubiera existido nunca el pecado y por ello y siempre en aras del beneficio de Su creación, o sea nosotros, fue por lo que nuestro Creador puso ante Adán la siguiente perspectiva:

Y también impuso Jehová Dios este mandato al hombre: “De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho. 17 Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás.” (Gén. 2:16-17).

Por lo que es obvio, que nada más lejos de la voluntad divina el que hombre pecara y se acarreara con ello, todo el sufrimiento que dicho acto derivó para la humanidad descendiente de Adán; lo cual significaría, dicho en otras palabras y totalmente contrario a lo que nos afirma ese “genio” de la interpretación bíblica que es el Sr. Olcese, que el Altísimo no precisaba del pecado y consiguiente desgracia del ser humano, para mostrarnos sus cualidades y sobre todo, el inmenso amor que siente por nosotros…… pero el Sr. Olcese, por lo visto en otra línea de pensamiento, continúa su exposición con el siguiente párrafo y en el que añade otra pregunta:

Pero la respuesta que da la Biblia nos desafía, a una perspectiva centrada en Dios (luego parece ser, que se nos quiere llevar a la idea que Este solo pensó en sí mismo). Y nos hace dar un paso atrás y hacer una pregunta aún más grande: ¿Para qué Dios creó el mundo y la primera pareja y permitió su caída?” (Negritas y acotación nuestras).

Pero es que tras esa pregunta, subyace cierto “tufillo” de intencionalidad atribuida a Jehová, al sugerírsenos que Este “permitió”, es decir, que ya le venía bien a Su propósito que Adán pecara; es más, que incluso esperaba que este lo hiciera y así tener vía libre para continuar adelante con su plan tendente a, en su momento, poder mostrarnos a todos “cuanto” nos amaba…… y que lo que entendemos nosotros, es lo que realmente se nos dice en dicho escrito, queda puesto de manifiesto ante la explicación que como respuesta a dicha pregunta, nos ofrece ese “number one” de la interpretación bíblica:

Dios no creó el mundo sobre todo para nuestro beneficio, lo hizo para su gloria. Él creó un mundo que mostrara su gloria más plena y más perfecta. Es decir, todos los aspectos del carácter de Dios podrían ser mostrados en su forma más extrema.” (Negritas nuestras).

Con lo que explícitamente dicho caballero nos está diciendo que para poder demostrar Sus excelsas cualidades, nuestro Creador precisaba de un marco de circunstancias apropiado sobre el que poder actuar y poner con ello de manifiesto dichas cualidades…… y lo cual estaba intrínsecamente relacionado con un mundo sometido al pecado y con ello, a sus dañinas consecuencias. Y no se crean queridos amigos que nos leen, que eso nos lo estamos inventando nosotros porque le tengamos manía al Sr. Olcese…… no, no, nada de eso: lean ustedes mismos lo que nos dice a continuación:

Si Dios hubiera creado un mundo en el que nadie podría haber pecado ¿qué aspectos de su Divina Persona podría haber él mostrado a sus criaturas?¿Acaso su amor, paciencia y misericordia? Recordemos que la creación, por sí sola, simplemente nos sirve para poder percibir el poder creativo de Dios, así como su eterno poder y deidad.. ¡y punto! (Ver Romanos 1:20).” (Negritas nuestras).

Y prescindiendo que más adelante analizaremos el citado pasaje de Rom. 1:20, para ver si es cierta tan ignorante y falsa afirmación en el sentido que la creación solo nos sirve para percibir el “poder creativo” de Jehová, vemos que en la misma va implícita la idea de que si hubieran habido otras circunstancias distintas a las causadas por el pecado, eso es, que no hubieran existido las consecuencias del mismo y por consiguiente, nada parecido al actual sufrimiento de la humanidad, el Creador no hubiera podido poner de manifiesto su amor, bondad, sabiduría o misericordia…… y algo que acabamos de demostrar falso unos pocos párrafos atrás; pero veamos cómo nos argumenta dicho caballero tal razonamiento:

¿Pero cómo mostraría Dios su carácter bondadoso, es decir, Su misericordia, paciencia, justicia, y amor por Sus criaturas?¿Lo pudo él haber demostrado si no le hubiésemos fallado? ¡Me parece que no! Se necesitó, por lo tanto, que los hombres le fallaran (luego la premeditación divina, obviamente entraría en el cuadro) para que él nos demostrara su “corazón de oro”, el cual es capaz de perdonar nuestros más graves pecados y restaurarnos nuevamente en su núcleo familiar, como un Padre bondadoso recibe a sus hijos rebeldes y necios que están dispuestos finalmente a obedecer sus divinas reglas.

Por otro lado, no hubiéramos podido ver en toda su dimensión su poder creativo y regenerador si no hubiera habido ninguna muerte causada por el pecado, y menos aún, una esperanza futura de resurrección, venciendo la muerte? (y si usted entretanto, querido amigo que nos lee, ha sufrido lo que no está en los escritos, por ejemplo, con la muerte de un hijo ¡pues nada hombre, todo es por una buena causa, eso es, para que usted vea lo “bueno” que es Dios, que le promete que ya después en la resurrección futura, se lo devolverá!).

Recordemos esto, la grandeza de su bondad y amor demostradas por nosotros, los pecadores, se dio a través del extraordinario sacrificio que Dios hizo por nosotros a través de Su único amado Hijo, Jesucristo.” (Negritas y acotaciones nuestras).

Y lo cual estaría muy bien, si la razón detrás de todo ello no fuera la de “mostrarnos” Jehová sus excelentes cualidades, a costa de nuestros sufrimientos y que es lo que se nos plantea realmente en este infumable, vergonzante y difamador escrito; pero veamos que nos continúa diciendo el Sr. Olcese y en una clara demostración de que no tiene ni puñetera idea de qué nos está hablando, cuando nos menciona los textos que figuran en los siguientes párrafos, como apoyo de su planteamiento:

Pablo explica algo de esto en Romanos 9:22-23 “¿Y si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, con el fin de dar a conocer las riquezas de su gloria sobre los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria …’

Y en Romanos 5:10, Pablo dice de manera muy clara, lo siguiente: “Mas Dios muestra SU AMOR para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”.

Entonces podemos decir que la caída del hombre definitivamente sirvió a los propósitos de Dios, al mostrar primero Su gran amor por sus criaturas, a fin de que éstas puedan amarle como resultado de su ofrenda preciosa, la vida de su único Hijo amado.

Y recordemos siempre este lindo pasaje iluminador que nos aclara todo aún más:

1 Juan 4:19: “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”.” (Negritas nuestras).

O sea, que en todo caso las cosas se le habrán aclarado a él, pues para nosotros cada vez están más oscuras; porque lo que este señor nos acaba de proponer es de aurora boreal: y es que según ese analfabeto integral que es el Sr. Olcese, primero Jehová nos hace unos desgraciados, para acto seguido “demostrarnos” Su gran amor, al poner remedio a algo que Él mismo y según ese “genio” de la interpretación bíblica, había preparado (pues nos acaba de decir que ello “sirvió a los propósitos de Dios”) en nuestra contra y que en un intento de poner un ejemplo gráfico, nos atrevemos a exponerlo de la siguiente manera: es como si un padre (usted que nos lee, por ejemplo) y para mostrarle a un hijo “cuanto” le ama, coge un bate de beisbol y le rompe una pierna, le quiebra un brazo, le hunde seis costillas, lo muele a palos y luego, en una muestra de “genuino amor”, le somete a grandes cuidados para sanarlo y todo ello ¡no lo olviden!, con el objetivo de que el hijo “perciba” en toda su extensión, el “gran amor” que le tiene su padre…… pues eso es lo que realmente se nos viene a decir en ese infecto escrito que ese “señor” ha sido capaz de perpetrar y que ya nos disculparán ustedes el exabrupto, pero es que ¡ya hay que ser “animal”! para siquiera plantear dicha posibilidad.

Y esperamos que comprendan nuestra lógica indignación pues, que se nos está diciendo que Jehová a tramado y desarrollo de un malévolo plan, con la finalidad de demostrarnos algo (el “amor” de Dios hacia su creación) y que ya de entrada dicho extremo quedaría probado como falso por el propio hecho que se nos está planteando, queda meridianamente claro si seguimos desarrollando el perverso razonamiento que nos presenta esa estulticia con patas que es el sujeto en cuestión, pues de dicho desarrollo se desprende la siguiente idea: cuando Jehová decidió llevar a cabo la creación y como parte de ella, al ser humano, obviamente ya sabía que ésta en sí misma no era suficiente para que el hombre conociera todas las cualidades que El Divino pretendía que el hombre conociera de Él. Y por ello, siempre siguiendo el disparatado planteamiento que nos presenta ese “caballero”, tuvo que diseñar un plan “complementario” para conseguir que el ser humano pudiera aquilatar Su, según el Sr. Olcese, “corazón de oro”…… y lo que comportaría que el hombre fuera llevado o inducido al pecado, con los consiguientes miles de años de sufrimiento y amargura para el ser humano, así como el sufrimiento agónico y posterior brutal muerte de Jesús, para que Dios pudiera llevar adelante Su Plan de redención y con ello “mostrarnos” todo su amor, misericordia y capacidad de regeneración.

Aparte todo ello, del “pequeño” detalle (no nos olvidemos de eso) y de ser las cosas tal como nos las presenta dicho caballero, que lógicamente tuvo que ser el propio Dios y para conseguir Su supuesto propósito, el que preparó el “show” de la serpiente en el paraíso y por lo que Satanás, en una lógica derivada, también tuvo que ser “dirigido” por el Creador a tan horrenda maldad y lo que nos llevaría a entender que no actuó por propia iniciativa y por lo tanto no sería responsable de semejante fechoría…… y que por extensión, también Eva y posteriormente Adán, actuaron bajo un plan premeditado de Dios y por lo que no podían ser considerados como responsables de su rebelde actitud. Y con lo que nos encontraríamos en que tanto Satanás, como nuestros primeros padres, lejos de ser violadores de la voluntad divina, pasarían a convertirse en “colaboradores” necesarios para el buen resultado de dicho plan; entonces ¿por qué los castigó Jehová, si presuntamente y según el disparatado razonamiento del Sr. Olcese, tal parecería que actuaron en “armonía” con el propósito divino?:

Y Jehová Dios procedió a decir a la serpiente: “Porque has hecho esta cosa, tú eres la maldita de entre todos los animales domésticos y de entre todas las bestias salvajes del campo. Sobre tu vientre irás y polvo es lo que comerás todos los días de tu vida. 15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullará en la cabeza y tú le magullarás en el talón. 16 A la mujer dijo: “Aumentaré en gran manera el dolor de tu preñez; con dolores de parto darás a luz hijos y tu deseo vehemente será por tu esposo y él te dominará”.

17 Y a Adán dijo: “Porque escuchaste la voz de tu esposa y te pusiste a comer del árbol respecto del cual te di este mandato: ‘No debes comer de él’, maldito está el suelo por tu causa. Con dolor comerás su producto todos los días de tu vida. 18 Y espinos y cardos hará crecer para ti y tienes que comer la vegetación del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que vuelvas al suelo, porque de él fuiste tomado. Porque polvo eres y a polvo volverás”.” (Gén. 3:14-19).

Luego el Sr. Olcese, nos presenta un Dios que nada tiene que ver con el verdadero y amoroso Jehová, pues lo único que Este hizo fue crear un hombre con la capacidad del libre albedrío (sin la cual el hombre sería sencillamente un robot dirigido) y que después de una oportuna y clara advertencia, dejó que este tomara sus propias decisiones (Gén. 2:16-17); pero es que además, dicho caballero tergiversa totalmente el sentido de la historia bíblica, pues fue otro personaje que también y en función del libre albedrío con el que fue dotado, tomó su propia e inicua decisión y con ello alteró temporalmente y por la supina necedad del hombre, luego nada que tenga que ver con la voluntad divina y los planes del Altísimo con respecto del ser humano…… ya otra cosa, es que a tenor de los hechos acaecidos, Jehová tuviera que actuar sobre la marcha y en Su infinita sabiduría, pusiera en marcha Su Plan redentor con el fin de enderezar el entuerto y que es lo que realmente se nos dice en el texto de Gén. 3:15 que acabamos de mencionar.

Porque lejos de la afirmación del caballero en cuestión (y que de las aventuras del “Capitán Trueno” quizás entienda algo, pero que en lo que tiene que ver con la Biblia, no se entera de qué va la película), en el sentido que la creación en sí misma no es suficiente para describir al verdadero personaje Jehová en todo su esplendor y apoyándose para ello en Rom. 1:20, una lectura atenta del mismo nos muestra exactamente todo lo contrario, eso es, que lejos de necesitar de todo ese disparatado y malévolo plan que ignominiosamente le está imputando el Sr. Olcese al Creador, con la simple creación hay más que suficiente para mostrar al hombre todas Sus Excelsas cualidades; pero leámoslo:

“…… porque lo que puede conocerse acerca de Dios está entre ellos manifiesto, porque Dios se lo ha puesto de manifiesto. 20 Porque las cualidades invisibles de él se ven claramente desde la creación del mundo en adelante, porque se perciben por las cosas hechas (“por medio de” según versiones), hasta su poder sempiterno y Divinidad, de modo que ellos son inexcusables.” (Rom. 1:19-20). (Acotación nuestra).

Entonces todo lo que humanamente se puede llegar a conocer del Altísimo, eso es, lo que se necesita para llegar a conocerlo en profundidad o en toda su extensión, es precisamente “por medio de las cosas hechas” o lo que es lo mismo a través de Su obra creativa…… al menos eso es lo que nos dice el propio Jehová en su palabra escrita y tal como acabamos de leer; luego ¿de qué nos habla ese ignorante integral que es el Sr. Olcese?

Por lo que de entrada, se precisa de un profundo análisis de lo creado, para ver que nos dice esa obra creativa acerca de su autor, pues es de general aceptación que detrás de cualquier obra de arte, están reflejadas la “huellas” o cualidades de su autor…… y como muestra de ello, solo habría que pensar en nuestro propio cuerpo físico y del que aún en estado de imperfección, el rey David pudo decir lo siguiente del mismo:

Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma.” (Sal. 139:14).

Y que en todas Sus “obras” se está manifestando sabiduría, poder, equilibrio, orden, diseño, lógica y propósito, desde lo más grande como pueda ser un imponente y vasto Universo, hasta lo más pequeño como puede ser el átomo, pasando por nuestro mencionado cuerpo (en definitiva un conjunto a átomos colocados en un perfecto y exquisito orden), no lo duda ni el que asó la manteca…… pero claro, según el Sr. Olcese y llevando la contraria al propio Jehová, resulta que la creación en sí misma no puede mostrar la faceta predominante en el Altísimo, como es el inmenso amor que siente hacia Sus criaturas humanas y algo que es un solemne disparate, pues ya hemos visto que es el propio Creador el que nos dice que todo lo que se puede conocer de Él (su inmenso amor hacia nosotros, incluido), está puesto de manifiesto “claramente” en Su creación. Porque según el pasaje de Rom. 1:19-20 citado, las cualidades “invisibles” de Dios se perciben a través de lo creado…… si uno, obviamente, lo analiza con la atención necesaria; pues si bien y como ya hemos dicho, esta creación imponente nos habla de su infinito poder y sabiduría, sería de esperar que también nos hablara de su infinito amor hacia su creación viviente, en particular para el ser humano; porque veamos:

Consideremos con qué cuidado tan extraordinario ha sido hecha la creación material, básicamente la terrestre, para mantener la salud, el placer y el bienestar del hombre, lo que redunda en felicidad y lo cual expone a las claras, que detrás de ello hay amor de por medio. Y es que el ser humano no solo está hecho para existir, sino para deleitarse en su misma existencia, al disfrutar por ejemplo, de un maravilloso sistema gustativo del que hemos sido dotados y que nos permite paladear variados alimentos con mil y un sabores distintos, texturas diversas y que contribuyen a hacernos la vida deleitable…… pero que además, dichos alimentos nos nutren y colaboran en nuestro desarrollo físico y mental, al tiempo que actúan en defensa del bienestar de nuestro organismo y tomaremos como ejemplo a una naranja: no solo es de hermosa apariencia, delicioso sabor y que además, este va en función de las diferentes variedades existentes de la misma (luego uno puede elegir), sino que contiene la valiosa vitamina C que nos protege o fortalece nuestro organismo para que este combata con éxito y de forma natural, el proceso que suele afectar nuestro cuerpo y que conocemos como “resfriado”…… y justo en invierno que es cuando somos propensos a coger los dichos molestos resfriados, es cuando nuestro amoroso Creador y de manera considerada hacia nosotros, ha colocado la producción de dicho fruto para que lo tengamos en abundancia en el momento adecuado; y así, en cada una de las diversas variedades de productos de la tierra, e incluso del mar (como diferentes variedades de mariscos y peces) y que todos contribuyen en aportar lo necesario para el correcto funcionamiento y protección de nuestro cuerpo…… y dicho sea ello, desde nuestra ignorancia sobre el tema, pues no somos expertos en el mismo, pero que como idea de lo que pretendemos comunicar, ya vale.

Pero es que en una muestra más de Su amor hacia nosotros, no solo nos permite el disfrutar de los distintos productos hechos para nosotros, el de tener la capacidad de poder saborearlos, de oler sus distintos aromas, sino fíjense en el detalle de que incluso antes de dar los árboles su fruto y mediante el maravilloso don de la vista, Jehová nos ofrece una majestuosa belleza de los mismos; por ejemplo, volvamos de nuevo al mencionado naranjo ¿recuerda usted la última vez que vio uno de ellos en flor y disfrutó de la belleza del mismo, así como de la suave fragancia que en ese momento de floración este desprende? ¿No es eso en sí mismo, una muestra del amor que nuestro Creador nos tiene, así como del cuidado y mimo con el que nos trata? ¿Ha disfrutado usted de la magnífica imagen de un manzano o de un almendro en flor o en su defecto, de la majestuosa belleza de un olivo?

Y quede todo ello como una simple e insignificante idea de lo que queremos comunicarle con esos ejemplos y que los puede usted extender a cualquiera de las cosas que tiene a su alrededor…… porque ¿qué hay de la capacidad de amar y de ser amados y la inmensa felicidad y gozo que ello nos produce? ¿Se acuerda usted de la primera vez que se enamoró, es más, sería usted capaz de explicar la cantidad de sentimientos encontrados que usted experimentó, sobre todo cuando recibió el “sí” de la persona pretendida? ¿Qué hay además, de la infinita felicidad que siente una madre cuando tiene entre sus brazos a su hijito o hijita y siente el contacto de su pequeño y frágil cuerpecito contra el suyo y que percibe a través de todos los sentidos implicados en ello…… y que solo podemos entender, como una amorosa dádiva de nuestro Creador? ¿No nos transmiten solo esos pequeños detalles de la creación, el amor y cuidado exquisito hacia nosotros de parte de Jehová y que nos hablan de Sus maravillosas cualidades y jamás suficientemente ponderadas por el ser humano?

Lo que vemos, oímos, olemos, gustamos y sentimos, es procesado por una maravillosa y excelsa obra de ingeniería creativa llamada cerebro y que no solo nos sirve para tomar conciencia de quien somos, situarnos en nuestro entorno, hacer proyectos, trazarnos metas y ser felices al alcanzar dichos logros, etc. etc. etc., sino que también nos permite la posibilidad de valorar aunque sea mínimamente a causa de nuestra imperfección, la maravillosa y excelsa personalidad de nuestro Creador, pues fuimos hechos “a su imagen y semejanza” (Gén. 1:26). Por lo que solo conociendo el amor que una madre siente por un hijo y multiplicándolo por el infinito, podríamos medio entender el amor de Jehová hacia nosotros…… y ejemplo del inmenso amor de una madre hacia el fruto de su vientre, que no ponemos nosotros porque así se nos haya ocurrido, sino porque fue el propio Todopoderoso el que usó este ejemplo en su momento, para mostrar Su inquebrantable fidelidad para con el pueblo Israel:

¿Pero acaso se olvida la mujer del hijo que dio a luz? ¿Acaso deja de compadecerse del hijo de su vientre? Tal vez ella lo olvide, pero yo nunca me olvidaré de ti.” (Isa. 49:15, en la versión RVC).

Entonces queda perfectamente claro, el inquebrantable e inmenso amor del Altísimo para con nosotros y que queda probado “por medio de las cosas hechas”; por lo que el Sr. Olcese es “inexcusable” de la brutalidad que ha publicado, porque no hace falta la “repugnante” historia que se ha montado para que el ser humano perciba el amor que Jehová nos tiene, cuando resulta que es Él mismo el que nos dice que es Su propia creación y de la que formamos parte como su logro más preciado, la que nos habla de las Excelsas cualidades que adornan a Su Santísima e Inconmensurable Persona…… lo que obviamente nos muestra que el Sr. Olcese no tiene ni puñetera idea de leer un texto, cuanto menos de interpretarlo. Debido a ello y entendiendo incorrectamente su significado (para “variar”) apoya su esperpéntica idea en el pasaje de Rom. 9:22-23 y que repetiremos, para señalar en dónde se ha “colado” ese ignorante integral que es el “caballero” en cuestión:

Pues, si Dios, aunque tiene la voluntad de demostrar su ira y de dar a conocer su poder, toleró con mucha y gran paciencia vasos de ira hechos a propósito para la destrucción, 23 a fin de dar a conocer las riquezas de su gloria sobre vasos de misericordia, que él preparó de antemano para gloria, 24 a saber, nosotros, a quienes llamó no solo de entre los judíos, sino también de entre las naciones ¿qué hay de ello?

Luego lo que ha hecho y como siempre D. Mario, es usar un pasaje que tiene las palabras que necesita que se digan para apoyo de su planteamiento y que hemos señalado en “negrita”, pero sin la debida precaución de detenerse a pensar cómo se relacionan con el contexto bíblico…… sencillamente las ha plantado ahí y punto. Porque la verdadera cuestión, está en averiguar qué lugar ocupan esas palabras del pasaje citado (como el de cualquier otro) en el contexto general de las Escrituras y así saber como hay que entenderlas y usarlas como un correcto apoyo del tema que se trate…… y algo de lo que el Sr. Olcese no tiene ni remota idea de cómo se hace esto. Pero que antes de continuar con nuestra exposición, les rogamos un inciso que nos permita poner el mérito de ese punto que vamos a mencionar, sobre quién realmente lo tiene y que es una buena amiga latinoamericana y excelente persona, seguidora de este blog y que nos trajo a la atención la posibilidad de que D. Mario se apoyara en este pasaje (y algo que se nos había pasado por alto a nosotros), interpretando del mismo que ello aplicaría al Plan de Dios antes de llevar a cabo la creación del hombre y que es en definitiva, a tenor de lo planteado, en dónde fundamenta el Sr. Olcese su disparatado planteamiento. Dicho lo cual y mostrado públicamente nuestro agradecimiento, continuemos con el desarrollo de nuestro razonamiento y que tiene que ver precisamente, a partir de cuándo aplicarían dichas palabras: y que a nuestro entender tienen que ver, con el Plan Divino preparado después del pecado de Adán y tendente a la restauración del mal causado, como queda patente en las siguientes palabras del Altísimo:

Y pondré enemistad entre ti y la mujer y entre tu descendencia (los seguidores de Satanás y “vasos de ira” mencionados) y la descendencia de ella (los seguidores de Jesucristo o “vasos de misericordia”). Él te magullará en la cabeza y tú le magullarás en el talón.” (Gén. 3:15). (Acotaciones nuestras).

Entonces el plan diseñado por el Altísimo sería posterior al pecado y de ello es de lo que nos habla Rom. 9:22-23, como solución a los efectos del mismo y no un diseño anterior a la creación del hombre, tendente a posibilitar el que Jehová, tras las consecuencias del pecado, le pudiera revelar a este las excelencias de Sus cualidades. Por lo que queda claro que Apologista Mario Olcese no tiene ni idea de lo que está diciendo y que después de la gravísima imputación que le ha hecho al Soberano Creador de todo el Universo al atribuirle malos motivos, con un mínimo de vergüenza torera (si acaso tiene algún tipo de vergüenza), cerraría todos los blogs y se iría a pastorear llamas por el Machu Picchu, siempre en el bien entendido que las pobres llamas aceptaran y no le escupieran…… algo de lo que tenemos serias dudas (¡y es que no saben ustedes como son las llamas!).

Por lo que después de todo considerado, queda claro que para saber del inmenso amor que nos tiene nuestro Sublime Creador, no se precisan de rocambolescos y aberrantes planes como el que se nos ha presentado; pues que Jehová nos ama hasta extremos incomprensibles para la limitada mente humana, es algo que diariamente podemos comprobar…… simplemente cada vez que respiramos.

MABEL

¿Y CÓMO ESTÁ EL TEMA DEL 21/12/2012?

Posted in Uncategorized with tags , , , on 13/12/2012 by Armando López Golart

abraracurcixPorque después de tanto follón, que si la profecía de los Mayas, que si las cuartetas de Nostradamus, que si los “enteradillos” de turno que se sumaron al carro del anuncio de un cercano “fin del mundo” con sus más o menos fatales vaticinios y con lo que se montó un buen “pollo”…… paradójicamente ahora, resulta que la cosa parece haberse esfumado como por arte de magia, cuando más nos estamos acercando al “fatídico” punto final. Porque la realidad es que distamos ya unos pocos días de la por tantos años esperada fecha y nadie abre la boca, cuando lo razonable es que esos medios de comunicación que en su momento tanto beneficio económico derivaron de publicar sobre el tema (periódicos, libros, novelas, videos, películas, etc.), hicieran ahora “su Agosto” y hablaran de ello día y noche; sin embargo, dicho supuesto acontecimiento ha sido borrado literalmente de la escena pública como si nada pasara, lo que solo nos lleva a pensar y por aquello tan manido de que “cuando el río suena, agua o piedra lleva”…… y que aunque en este caso el rio “no suene”, ello es lo que nos lleva a maliciar que dicha circunstancia en sí misma, ya significa que algo sí está pasando; al menos habría que concordar, en que tan repentino silencio por parte de la inmensa mayoría de medios de comunicación y en un tema potencialmente noticiable y de máxima actualidad y expectación como es este (¡nada más y nada menos que el “fin del mundo”!), por “casualidad” no se ha producido y por lo tanto, como mínimo es sospechoso.

Y lo que probablemente pasa (es la única explicación que se nos ocurre), que no es tanto el que se tenga que producir dicho fatal desenlace para nuestra y a pesar de todos los pesares, querida Tierra (no tenemos otra) y los que la habitamos, pues ya les adelantamos ¡qué no va a ocurrir nada!…… como la gran alarma que existe a nivel mundial y que a través de los tiempos se ha ido generando, merced a esos escritos sensacionalistas relacionados con el tema en cuestión y que ahora se pretende controlar, aparentemente, acallando por decreto las voces que hablan de ello…… se supone que con el fin de no provocar auténticas desbandadas de gente aterrada y con ello las lógicas situaciones incontroladas, que si bien no tienen motivo real alguno que las justifique, está claro que podrían ser devastadoras en todo el planeta. Pero no es menos cierto que cuando alguien se ha “forrado” con la venta de ese tipo de “mercancía”, o cuando uno se entera de la cantidad de alojamientos a prueba de “Apocalipsis” que se han construido alrededor del mundo los poderosos mandatarios que lo dominan (al resto del mundo mundial, que nos den ¡claro!), así como el gran “semillero” construido en una remota isla noruega situada en el Círculo Polar Ártico llamada Spitsbergen (o Svalbard) y por aquello del “por si acaso”, obviamente estaríamos ante “pequeños detalles” que en nada contribuyen a tranquilizar al personal; y es que acerca de lo que realmente saben aquellos que nos gobiernan, o al menos creemos que saben dichos gobernantes, nunca nos dicen la verdad sobre ello y por aquello de “protegernos”…… el que los refugios los hagan para ellos y allegados, por lo visto lo consideran “peccata minuta”, además de una “gran protección” para nosotros.

Pero volviendo a lo que nos importa en este blog (de los gobernantes actuales ya se encargará Jehová en su momento), tenemos que decir y como siempre se ha mantenido en todos nuestros artículos, que nada parecido a una destrucción a escala global va a ocurrir; por lo que después del 21 de Diciembre, le seguirá el 22, el 23, el 24…… y así sucesivamente, pues el propósito de Jehová no es el de destruir el mundo, sino el destruir a aquellos que están destruyendo al mundo y que es algo muy distinto:

Pero las naciones se airaron y vino tu propia ira y el tiempo señalado para que los muertos sean juzgados y para dar su galardón a tus esclavos los profetas y a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes y para causar la ruina de los que están arruinando la tierra” (Rev. 11:18).

Luego que “algo” va a ocurrir y a tenor del registro bíblico, está más claro que el agua…… pero no este 21 de Diciembre próximo y que nos atrevemos a aseverar, que ni siquiera en los próximos 7 u 8 años siguientes, pues el principio del fin del mundo o sistema de cosas tal como lo conocemos (el planeta no tiene la culpa de que sus habitantes seamos unos ceporros), inicia con la aparición de un personaje y que en la terminología bíblica se conoce como “el Anticristo”, que establece un pacto de paz por siete años (ni uno más ni uno menos), entre distintas partes o naciones y que según todos los indicios, básicamente sería entre Israel y el mundo islámico; hecho que de momento aún no se ha producido y por lo que afirmamos que quedan como mínimo siete años antes de que pase algo que tenga que ver con la totalidad del globo terráqueo o la humanidad en general. Y que ustedes y para tranquilidad personal, se pueden documentar más adecuadamente de la razón por la que nos pronunciamos de la manera tan categórica en que lo hacemos, leyendo nuestro artículo que bajo el título “¿Qué ocurrirá con nosotros, en la ya cercana “Gran Tribulación”?” publicamos el 08/11/12; obviamente debido a ello, excusamos el extendernos en ese sentido en este escrito, pues tampoco es asunto de ir repitiendo planteamientos por demás muy recientes.

Pero siempre en el bien entendido y según explicamos en nuestros artículos “¿Qué quiso decir Jesús?” (03/09/12) y “¡…… y el mundo los odiará!” (01/11/12), que el que nos quede ese tiempo de 7 años “a partir de…”, no significa de manera alguna el que uno se tenga que “dormir en los laureles”, pues el momento de tomar acción es precisamente ahora, cuando aún hay tiempo; porque si uno en el momento en que es advertido, eso es, en el mismo momento en que se entera uno de qué va la historia (como quizás pudiera ser en el caso de usted, pues bien pudiera ser que nos leyera por primera vez), en vez de actuar inmediatamente según el consejo divino, lo va aplazando en el tiempo pensando que “aún” queda tiempo, probablemente quedará entrampado y no sobrevivirá al juicio divino.

Dicho lo cual y volviendo al tema objeto de este escrito, si bien es cierto que no hay porque temer un acontecimiento a nivel mundial y que nos pueda desmontar todo el “tenderete”, ya otra cosa es y que en función de las “ideas” que se han ido dando a tanto “descerebrado” que anda suelto por ahí, el que alguien escoja dicha fecha para montar su particular “fiestecita” y así “animar” un poco el cotarro, por si acaso estaba algo decaído…… pero que de ser así, no pasaría de ser uno más de los muchos actos de terrorismo que estamos padeciendo y que podría ser más o menos significativo e incluso y hablando ya de causas naturales, posiblemente un terremoto de grado alto seguido quizás por un tsunami, o también de un volcán al que le dé por erigirse en “rey por un día” y amargue el ídem a algunos. Y en el bien entendido en estos dos últimos supuestos, como fruto de la mera casualidad coincidente en el tiempo con la fecha mencionada…… pero en definitiva, nada fuera de lo que ya hemos padecido y a lo que parece que nos hemos ido acostumbrando, pues cada día esas noticias impactan menos al personal. Pero en líneas generales, queridos amigos, nada de lo que preocuparse a escala global, pues de momento las cosas seguirán igual, sencillamente a la espera de la aparición en escena del personaje “el Anticristo”…… a partir de ahí, ya sí se pueden ir haciendo números; pero de momento, queridos amigos, tranquilidad absoluta en ese aspecto. O sea y como diría Abraracúrcix, el simpático “jefe” de la irreductible aldea gala en las historietas de Astérix y Obélix: “El cielo no se nos va a caer encima”…… de momento.

MABEL

EL “ERROR” DE PEDRO.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 11/12/2012 by Armando López Golart

HIPOCRISIA_DE_PEDROUno de los problemas que solemos tener las personas, fiel exponente de nuestra condición imperfecta y dicho sea en plan un tanto desenfadado, es que “o no llegamos…… o nos pasamos”; o dicho de otra manera y ya para centrar el tema, que hay aquellos que están hasta tal grado convencidos de tener la aprobación de Dios y en consecuencia, de que recibirán sus favores, que de hecho ya se nos presentan como “ungidos” o Hijos adoptivos de Dios y por tanto, poseedores del espíritu santo de verdad (Juan 16:13)…… luego lo que ellos dicen está guiado por dicho espíritu y lo que más o menos nos llevaría a tener que aceptar y siempre según el particular entender de dichos personajes, que sus afirmaciones equivalen a ser Palabra de Dios. Pero por el contrario tenemos a aquellos que militan en el otro extremo (a estas dirigimos este escrito) y que se hunden en la miseria más absoluta, en su completa convicción de que debido a su condición de pecadores, jamás alcanzarán el favor del Altísimo…… a los primeros, por su altanería y prepotencia, dejaremos que sea el propio Creador el que les lea la cartilla en el momento oportuno; pero a los segundos y por su humildad, quizás excesiva, cierto es, pero que en estos casos siempre suele ser mejor pecar por exceso, que por defecto, nos permitiremos hacerles una pequeña reflexión y en un intento de elevar su ánimo, al tiempo de que procuraremos hacerles ver a esas personas que el amor de Jehová hacia nosotros, va mucho más allá de lo que ellas suponen y siempre a tenor de su negativa forma de pensar…… y siendo el caso que nuestra afirmación la podríamos sostener, mediante el siguiente texto bíblico:

Porque tanto amó Dios al mundo (o a la humanidad caída) que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16). (Acotación nuestra).

O dicho de otra manera y para continuar fijando el tema, que tanto le amó Dios a usted querido amigo o amiga que nos lee (pues obviamente forman tanto el uno como la otra, parte de esa humanidad mencionada) y que piensa de manera tan negativa hacia la consideración que cree Dios le pueda tener, que el Altísimo sacrificó a su Hijo para que usted pueda alcanzar la posibilidad de volver a vivir eternamente. Luego si Jehová llegó hasta ese extremo por usted ¿a qué viene ese miedo morboso a no poder alcanzar el favor de Dios, debido a nuestra pecaminosa imperfección, como si nuestro buen Dios fuera un Ser inflexible e intransigente, cuando el caso es que es todo lo contrario, pues es puro amor y misericordia? Porque dado que nuestro Creador conoce nuestra imperfección, el sacrifico de Cristo no solo cubrió el pecado heredado de nuestros primeros padres, Adán y Eva, sino todas aquellas malas acciones producto de esa imperfección que nos vino impuesta a través de dicho pecado y en las que inevitablemente caemos todos; y actitud la del Altísimo hacia nosotros, que se pone de manifiesto en la manera en que Este se dio a conocer a Moisés:

Y Jehová fue pasando delante del rostro de él y declarando: “Jehová, Jehová, un Dios misericordioso y benévolo, tardo para la cólera y abundante en bondad amorosa y verdad, 7 que conserva bondad amorosa para miles, que perdona error y transgresión y pecado, pero de ninguna manera dará exención de castigo……” (Éxo. 34:6-7).

Algo por demás razonable, pues quien ha cometido un error debe asumir no solo la culpa, sino las posibles consecuencias derivadas del mismo; por ejemplo: si uno roba en un acto inconsciente y sinceramente arrepentido acude a Jehová en demanda de Su perdón, este y como hemos leído en el texto citado, obviamente le perdonará…… siempre que haya de por medio la devolución o restauración del bien robado cuando eso sea posible; pero que en todo caso no habrá “exención de castigo”, pues no será eximido de sufrir las consecuencias o castigo que un juez y acorde a lo que disponga la ley que ha infringido, le imponga como condena. Pero leamos otro texto, que obviamente nos tendría que tranquilizar en cuanto a esa actitud del Altísimo hacia nosotros y en palabras del apóstol Pablo, al que se le supone algo enterado de cómo estaría de la cosa:

Pero Dios recomienda su propio amor a nosotros en que, mientras todavía éramos pecadores (y que aún lo continuamos siendo), Cristo murió por nosotros.” (Rom. 5:8). (Acotación nuestra).

Tan clara tenía esa idea Pablo, que en otro momento llego a decir y ya personalizando el asunto, que la vida que en ese momento vivía en la carne la vivía según dijo:

“…… por la fe que es para con el Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí” (Gál. 2:20b).

Cierto es que con esas palabras y las anteriores de Rom. 5:8, Pablo se estaba refiriendo a los que como él eran “ungidos” o personas elegidas por Dios para formar parte junto a Cristo, de ese gobierno divino que conocemos como “el reino de Dios” y que son los reales protagonistas del llamado NT (exceptuando la Revelación). Por lo que todo lo que en el mismo está escrito está dirigido a ellos, pues solo a esos fue a los que vino a buscar Jesús en su primera venida; porque de la “gran muchedumbre” que sobrevive a los eventos finales y que entra con vida al nuevo mundo u orden de cosas ya bajo el reino de Dios y protegidos de la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14), de ella solo se nos habla en el citado libro de Revelación o Apocalipsis…… pero no es menos cierto, que el apóstol Juan mencionó unas palabras que añaden luz a la cuestión, pues corrobora la idea subyacente en las palabras de Pablo y que nos ponen ante una feliz realidad:

Y él es un sacrificio propiciatorio por nuestros pecados, pero no solo por los nuestros (los “elegidos” para reinar con Cristo mencionados y de los que el propio Juan formaba parte), sino también por los de todo el mundo.” (1 Juan 2:2). (Acotación nuestra).

De hecho, las palabras con las que Juan el Bautista identificó a Jesús fueron “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29) y no solo de aquellos pocos “redimidos” o “comprados” de entre la humanidad para reinar con Cristo en el reino de Dios (Rev. 14:3-4).

No olvidemos por otra parte, que si bien las Escrituras nos dicen que entre los cuatro atributos principales de Jehová están el amor, la sabiduría, el poder y la justicia, además de todos los que se le pudieran ocurrir añadir a uno y seguro que se quedaría corto, del único atributo que no se nos dice (y lo mencionamos simplemente como un detalle) que el Altísimo “tenga” sino que el Altísimo “es”, tiene que ver con el del amor y por lo que habría que entender que Jehová es la personificación del mismo…… porque se nos dice de Él que “tiene” poder, que “tiene” sabiduría, que “actúa” en justicia, pero no que actúe con amor o que tenga amor, sino que Él es el amor (1 Juan 4:8). Pero puesto que dicen que una imagen vale más que mil palabras, vamos a intentar usar a modo de imagen una historia que se nos cuenta en las Escrituras, acerca de un hombre impetuoso, algo tosco, inestable, un tanto irreflexivo y lo que le llevó a cometer muchos actos que merecieron la reprobación del propio Jesús, pero al que este amaba por la condición de corazón que ese personaje del que les vamos a hablar tenía y que llegó a ser un puntal en la primitiva congregación cristiana…… y que no es otro que el apóstol Pedro.

Ya en el artículo anterior a este, hicimos mención de él cuando les hablábamos acerca de unas intrigantes palabras que Jesús le dirigió a este personaje, precisamente por esa especial forma de ser que hemos señalado y tema (el anterior) que esperamos haber dejado perfectamente aclarado; pero hoy vamos a convertirle a él en el protagonista de nuestro relato, pues es un claro ejemplo de cómo nos evalúa Jehová y por tanto (entendemos nosotros), como un referente gratificante y animador para aquellos que están llenos de dudas en cuanto a su personal posición ante el Altísimo. Por lo que para ello, empezaremos narrando unos pocos episodios de los muchos que protagonizó Pedro y que nos muestran el controvertido carácter del personaje, pero que a pesar de ello llegó a convertirse en uno de los referentes entre el resto de los apóstoles…… y sí mucho nos apuran, hasta pieza fundamental en el “organigrama” de Jesús, dentro del conjunto de seguidores a los que él vino a buscar. Y que Pedro tenía cierto ascendente sobre Jesús, queda probado por el hecho que en tres ocasiones destacadas en el ministerio del Hijo de Dios, dicho apóstol figuró entre los tres que este escogió para que le acompañaran en esos momentos críticos, como fue la de la resurrección de la hija de Jairo (Mar. 5:35-42); o en la que se conoce como la de la “transfiguración” de Jesús (Luc. 9:28-30), así como en la dramática ocasión de la noche en que este fue arrestado y en donde una vez más, se hizo acompañar por Pedro y dos apóstoles más (los hijos de Zebedeo) en su agónica oración en el jardín de Getsemaní (Luc. 22:39-46).

Y ocasión en donde de nuevo Pedro dio muestras de su impetuosidad, cuando en el momento de la detención de Jesús, sacó una espada y en defensa de este cortó de un tajo la oreja del esclavo del Sumo Sacerdote (Juan 18:10)…… y que nunca sabremos si lo de darle en la oreja fue premeditado o sencillamente un error y lo que Pedro pretendía, era cortar “algo más”. Y decimos que “de nuevo” porque dicho ímpetu y actitud irreflexiva, le llevo (entre otras) en una ocasión anterior a “reprender” al propio Hijo de Dios, por haber predicho este sus futuros sufrimientos y muerte como Mesías y por lo que Jesús, se vio obligado a “cantarle las cuarenta”:

Desde ese tiempo en adelante Jesucristo comenzó a mostrar a sus discípulos que él tenía que ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas de parte de los ancianos y de los sacerdotes principales y de los escribas y ser muerto y al tercer día ser levantado. 22 Con eso, Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo, diciendo: “Sé bondadoso contigo mismo, Señor; tú absolutamente no tendrás este destino”. 23 Pero él, dándole la espalda, dijo a Pedro: “¡Ponte detrás de mí, Satanás! Me eres un tropiezo, porque no piensas los pensamientos de Dios, sino los de los hombres.” (Mat. 16:21-23).

Sin embargo, es significativo el hecho de que en el relato paralelo de tal situación en el evangelio de Marcos (cap. 8 y verso 33), se nos hace la aclaración de que antes de reprender a Pedro, Jesús “miro a sus discípulos” y lo que nos podría dar a entender que lo expresado por Pedro, era pensado también por el resto de apóstoles y que solo este, en su vehemente personalidad, se atrevió a decir…… y llevándose por supuesto el “broncazo” que Jesús le soltó (y que es lo que significa en el refranero español, el “cantarle las cuarenta” a uno).

En otra ocasión, Pedro se tomó la libertad de hablar en nombre de Jesús respecto al pago de cierto impuesto exigido en el templo (dos dracmas en moneda griega) y que por ley se requería de cada varón adulto para el mantenimiento del templo, los servicios que se efectuaban allí y los sacrificios diarios a favor de la nación entera. Y es que muy probablemente y en un afán de implicar a Jesús en una violación de la costumbre establecida, los hombres que se encargaban de cobrar el impuesto del templo abordaron a Pedro y le preguntaron: “¿No paga el maestro de ustedes, el impuesto de los dos dracmas para el templo?”…… con lo que quedó claro que la preguntita iba con muy mala “gaita” y a lo que Pedro, siempre fiel a su estilo y para “variar”, respondió imprudentemente lo primero que se le vino a la cabeza y de nuevo metió la pata (claro está); y por lo que otra vez, Jesús tuvo que reconvenir a Pedro, intentando refrenar la natural precipitación del personaje (Mat. 17:24-27). Pero aparte de estas cosas, a las que se podrían sumar otras muchas de “menor cuantía” (por decirlo de alguna manera) y por aquello de abreviar, vamos a dirigirnos a la más grave de las que cometió y que le pudo haber costado muy cara, siendo este el ejemplo que queremos citar para señalar el grado de misericordia que nos tiene Jehová cuando a pesar de nuestros errores, lo que predomina en uno y al igual que ocurría en el caso del apóstol Pedro, es un corazón completamente entregado al Creador (o en su defecto a Jesús) y que es lo que estaba detrás de sus muchas precipitaciones…… pero veamos cómo fue la cosa:

Entonces Jesús les dijo: “A todos ustedes se les hará tropezar respecto a mí esta noche, porque está escrito: Heriré al pastor y las ovejas del rebaño serán esparcidas. 32 Pero después que yo haya sido levantado iré delante de ustedes a Galilea”. 33 Pero Pedro, en respuesta, le dijo: “Aunque a todos los demás se les haga tropezar respecto a ti, ¡a mí nunca se me hará tropezar!”. 34 Jesús le dijo: “En verdad te digo: Esta noche, antes que un gallo cante, me repudiarás tres veces”. 35 Pedro le dijo: “Aun cuando tenga que morir contigo, de ningún modo te repudiaré”. Todos los demás discípulos también dijeron lo mismo.” (Mat. 26:31-35).

Y siendo cierto que todos los demás respaldaron esta afirmación, no es menos cierto que Pedro fue el primero en manifestarse y reafirmarlo “con insistencia” en el relato paralelo de este suceso y que encontramos en Mar. 14:31…… fue entonces cuando Jesús predijo que Pedro negaría a su Señor “tres veces”; pero veamos cómo acontecieron los hechos, una vez que temerariamente e impulsado por el inmenso amor y preocupación que tenía por Jesús, desde la distancia Pedro fue siguiendo a la muchedumbre que llevaba preso a este y consiguió introducirse en el patio de la residencia del sumo sacerdote y, después de entrar, se quedó sentado con los servidores de la casa para ver el desenlace final de tan grave situación:

Ahora bien, Pedro estaba sentado fuera en el patio; y una sirvienta se le acercó y dijo: “¡Tú también estabas con Jesús el galileo!”. 70 Pero él lo negó ante todos, diciendo: “No sé de qué hablas”. 71 Después que él hubo salido al portal, otra muchacha lo observó y dijo a los que estaban allí: “Este hombre estaba con Jesús el Nazareno”. 72 Y otra vez él lo negó, con juramento: “¡No conozco al hombre!”. 73 Un poco después se acercaron los que estaban parados por allí y dijeron a Pedro: “Ciertamente tú también eres uno de ellos, porque, de hecho, tu dialecto te denuncia”. 74 Entonces él empezó a maldecir y a jurar: “¡No conozco al hombre!”. E inmediatamente un gallo cantó. 75 Y Pedro se acordó del dicho que Jesús habló, a saber: “Antes que un gallo cante, me repudiarás tres veces”. Y salió fuera y lloró amargamente.” (Mat. 26:69-75).

Luego no quedó ninguna duda y ante la reiterada y enfática actitud de Pedro, del cumplimiento de las palabras de Jesús…… y de nuevo habría que señalar, que según el relato paralelo de este grave suceso y que se encuentra en el evangelio de Lucas, se nos dice lo siguiente de lo que ocurrió tras el canto del gallo:

Y el Señor se volvió y miró a Pedro y Pedro recordó lo que el Señor había expresado cuando le dijo: “Antes que el gallo cante hoy, me repudiarás tres veces”. 62 Y salió fuera y lloró amargamente.” (Luc. 22:61-62).

Bien, pero ¿dónde estaba lo grave del asunto, siendo ya gravísimo el hecho de traicionar a Jesús en ese momento y encima, mintiendo como un bellaco? Pues sencillamente en una afirmación que había hecho Jesús con anterioridad y refiriéndose a la posible actitud que distintas personas adoptarían con respecto a él y que encontramos en Mat. 10:32-33:

En cuanto a todo aquel, pues, que confiese unión conmigo delante de los hombres, yo también confesaré unión con él delante de mi Padre que está en los cielos; 33 pero en cuanto a cualquiera que me repudie delante de los hombres, yo también lo repudiaré delante de mi Padre que está en los cielos.”

Y palabras que por extensión, nos aplican a cada uno de nosotros actualmente…… y que no lo decimos por nada en especial: solo para advertir al personal de cómo está el patio; pero es que además y no sabemos si a alguien se le habrá ocurrido pensar en ello, está la siguiente cuestión de fondo y que no hace más que complicar el asunto: o Jesús se retractaba de sus palabras…… o Pedro y como mínimo, tenía que ser rechazado de ser apóstol ¿o no van las cosas por ahí? Porque además, también Jesús afirmó en su momento, que él solo podía decir aquello que su Padre Celestial le había mandado (Juan 12:49); luego habría que razonar que dicho pensamiento expresado por Jesús, estaría también en la mente del Altísimo y con lo cual, la cosa adquiría para Pedro color hormiga, eso es, marrón oscuro tirando a negro…… y más recordando el precedente de Judas Iscariote ¡y que no iba en favor de Pedro, precisamente! Sin embargo, resulta que contrario a todos esos negros presagios, un Jesús resucitado e investido por su Padre Celestial del máximo poder y autoridad (Mat. 28:18), a la primera persona que se le aparece para animarlo y confortarlo, es al propio Pedro; y algo que nos aparece relatado en el evangelio de Lucas, capítulo 24 y versos del 15 en adelante, dónde se nos explica que dos discípulos de Jesús (uno de nombre Cleopas y otro no identificado, pero que no formaban parte de los doce), después de encontrarse con este e identificarlo, corrieron a donde estaban los apóstoles y entre los que aún no había regresado Pedro, pero que ya sabían que Jesús se le había aparecido a Pedro, dándoles la noticia de lo que les había ocurrido:

Y en aquella misma hora se levantaron y volvieron a Jerusalén y hallaron congregados a los once y a los que estaban con ellos, 34 que decían: “¡Es un hecho que el Señor ha sido levantado y se ha aparecido a Simón! 35 Entonces ellos mismos contaron lo que había sucedido en el camino y cómo se les dio a conocer en el acto de partir el pan.” (Luc. 24:33-35).

Luego confirmada la resurrección de Jesús y aun dentro del revuelo causado por dicha noticia, es cuando se produce la aparición de este a esos once también (v. 36) y secuencia de hechos que confirma posteriormente el apóstol Pablo:

“…… y que fue enterrado, sí, que ha sido levantado al tercer día según las Escrituras; 5 y que se apareció a Cefas (o Pedro), entonces a los doce. 6 Después de eso se apareció a más de quinientos hermanos de una vez, de los cuales la mayoría permanece hasta ahora, pero algunos se han dormido en la muerte.” (1 Cor. 15:4-6). (Acotación nuestra).

Y todos sabemos, por otra parte y merced al texto escritural, la importancia que Pedro posteriormente tuvo en la primitiva congregación cristiana y que incluso el propio Pablo reconoció, cuando ya pasado el tiempo afirmó lo siguiente:

Pero, al contrario, cuando ellos vieron que yo tenía encomendadas a mí las buenas nuevas para los incircuncisos, así como Pedro las tenía para los circuncisos; 8 porque El que dio a Pedro poderes necesarios para un apostolado a los circuncisos me dio poderes también a mí para los que son de las naciones. 9 Sí, cuando llegaron a saber de la bondad inmerecida que me había sido dada, Santiago y Cefas (o Pedro) y Juan, los que parecían ser columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la mano derecha de la coparticipación: que nosotros fuéramos a las naciones, mas ellos a los circuncisos.” (Gal.2:7-9). (Acotación nuestra).

Luego estaríamos hablando de dos personajes de referencia dentro de la congregación cristiana del primer siglo y en la que en sus inicios y según el libro de “Hechos de los Apóstoles” Pedro fue un abanderado, aún con todas las meteduras de pata en las que incurrió a lo largo de sus primeros pasos como apóstol de Jesús…… y que por aquello de que “la cabra siempre tira al monte”, la volvió a montar más de 20 años después y cuando ya situados dentro de cierta lógica, razonablemente tendríamos que pensar que el hombre se habría “serenado” un poco ¡pues ni por esas!; pero veamos que pasó y según nos lo cuenta Pablo:

Sin embargo, cuando Cefas vino a Antioquía, lo resistí cara a cara, porque se hallaba condenado (una vez más). 12 Porque, antes de la llegada de ciertos hombres desde Santiago (desde Jerusalén), solía comer con gente de las naciones; pero cuando estos llegaron, se puso a retirarse y a separarse, por temor a los de la clase circuncisa. 13 Los demás de los judíos también se unieron a él en hacer esta simulación, de modo que hasta Bernabé fue llevado con ellos en su simulación. 14 Mas cuando yo vi que no estaban andando rectamente conforme a la verdad de las buenas nuevas, dije a Cefas delante de todos ellos: “Si tú, aunque eres judío, vives como las naciones y no como los judíos, ¿cómo obligas a gente de las naciones a vivir conforme a la práctica judía?”.” (Gal. 2:11-14). (Acotaciones nuestras).

Lo que dicho en “román paladino” sería más o menos, que la que le montó Pablo al bueno de Pedro fue de esas de “agárrate y no te menees”…… pero ¿cómo reaccionó Pedro ante ese “rebote” del casi recién llegado Pablo y que lo puso “a bajar de un burro” delante de todos los presentes? Es cierto que las Escrituras no nos lo dicen explícitamente, pero no es menos cierto que unos diez años después, Pedro escribió dos excelentes cartas y que actualmente figuran en el registro bíblico y donde en la segunda de ellas nos habla de Pablo en los siguientes términos: “…… nuestro amado hermano Pablo” (2 Ped. 3:15), por lo que habría que entender que humildemente aceptó la corrección y la cosa no pasó a mayores. Pero habría que destacar el hecho, de que estamos hablando de dos cartas que forman parte del canon bíblico, eso es, de las Escrituras y acerca de cuyo contenido un inspirado Pablo, dijo lo siguiente:

Porque todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para nuestra instrucción, para que mediante nuestro aguante y mediante el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.” (Rom. 15:4).

Y puesto que entre todas las cosas “escritas en tiempo pasado” y que precisamente fueron escritas para nuestra “instrucción”, figuran también las dos excelentes cartas de Pedro y colofón a su vida al servicio del Altísimo, la pregunta es solo necesaria: ¿Cuál sería entonces, la instrucción o enseñanza que podríamos derivar del hecho concreto analizado, así como del relato pormenorizado de los altibajos del bueno de Pedro? Pues bien, de entrada y para poder entender de qué realmente va la cosa, tendríamos que contrastar y que es lo que quizás muchos quizás se estarán preguntando, qué diferencia existía entre lo ocurrido con Judas, con respecto de lo explicado sobre Pedro y en donde subyace la siguiente cuestión: ¿Por qué tan distintos finales, para tan parecidos errores…… puesto que en esencia, ambos traicionaron a Jesús?

Pues sencillamente la diferencia estaba en la actitud de corazón, pues Judas tramó con nocturnidad y alevosía la traición a Jesús y con lo que demostró la maldad que se desarrolló en él, al grado que ya no había cabida dentro de su corazón para pensar en la misericordia de Jehová y buscar un posible perdón por su fechoría. Por ello acabó quitándose la vida como única solución, pues no encontraba lugar ante tanta ruindad, la idea de un genuino arrepentimiento y que pudiera conmover a Dios…… más bien, si hubo un intento de buscar la reparación a la traición llevada a cabo, este fue en la dirección equivocada:

Entonces Judas, que lo había traicionado, viendo que Jesús había sido condenado, sintió remordimiento y devolvió las treinta piezas de plata a los sacerdotes principales y a los ancianos, 4 diciendo: “Pequé cuando traicioné sangre justa”. Ellos dijeron: “¿Qué nos importa? ¡Tú tienes que atender a eso!”. 5 De modo que él tiró las piezas de plata en el templo y se retiró; y se fue y se ahorcó.” (Mat. 27:3-5).

Sin embargo y totalmente al contrario, en el trasfondo de los errores cometido por Pedro no había más que el amor que sentía por Jesús y que en armonía con su natural impulsiva forma de ser, lo llevaba espontáneamente a actuar con precipitación y en muchos casos como hemos visto, a “pasarse de rosca”…… pero nunca hubo premeditación o mala fe en su forma de actuar. En el acto que estamos analizando de Pedro y en el que negó esas tres veces a Jesús, vemos que una genuina preocupación por la suerte que pudiera correr este y porque no, un exceso de confianza en sí mismo, fue lo que le llevo a tomar una acción temeraria y que cuando se vio entrampado en ella y obligado a tomar acción ante la situación que se le había creado…… y que le estaba sobrepasando, la imperfección humana salió a relucir y dominado por el temor, cedió a este y respondió como respondió; pero en su acción y a diferencia del caso de Judas, no hubo en ningún momento premeditación alguna y prueba de ello, es que consumada la negación y dándose cuenta de lo que había hecho “salió fuera y lloró amargamente” (Luc. 22:62).

Por lo que vemos que en el cuadro ya entra a formar parte un sincero y genuino arrepentimiento de la acción llevada a cabo y en dónde estuvo la clave de que Jehová no abandonara a Pedro a su suerte, sino que teniendo en cuenta los claros sentimientos de su corazón, aunque traicionados por la imperfección humana, lo restauró de nuevo y con el tiempo saco lo mejor de él para Su servicio, al grado y como ya hemos mencionado, que Pedro fue un fuerte baluarte dentro de la primitiva congregación cristiana. De hecho, Jesucristo lo comisionó para grandes logros, como fue el concederle las “tres llaves del reino” (Mat. 16:19) y que tenía que ver con el extender a diferentes grupos de personas, la oportunidad de poder acceder a formar parte de esa gobernación real en un futuro aún lejano y auspiciada por el Altísimo…… lo que significaba para el bueno de Pedro, un gran privilegio el recibir tan especial comisión.

Pero volviendo a lo afirmado hace un momento en el sentido que de las Escrituras podemos derivar instrucción consoladora, preguntemos: ¿Qué en esencia nos vendría a enseñar ese relato de la vida de Pedro? Pues algo tan simple y siempre a nuestro entender (insistimos en ello), como el gran poder que un genuino arrepentimiento tiene ante cualquier burrada cometida y detrás de la cual no hubiera premeditación malvada (como en el caso de Judas) y que nos permite mantener una buena relación con nuestro Dios y muy a pesar de lo que nosotros negativamente pudiéramos pensar; que ello es así, es el propio Creador el que nos lo confirma mediante la invitación que nos extiende:

Vengan, pues y enderecemos los asuntos entre nosotros, dice Jehová. Aunque los pecados de ustedes resulten ser como escarlata (rojo intenso), se les hará blancos justamente como la nieve; aunque sean rojos como tela de carmesí, llegarán a ser aun como la lana (por su blancura).” (Isa. 1:18). (Acotaciones nuestras).

Y aunque es cierto que alguien podría decir que esa invitación de volver a Él para “enderezar” los asuntos mediante el arrepentimiento de uno, iban dirigidas a su pueblo Israel, no es menos cierto lo que se nos dice en el libro de los Salmos:

Porque así como los cielos son más altos que la tierra (distancia imposible de cuantificar para el ser humano), su bondad amorosa es superior para con los que le temen. 12 Tan lejos como está el naciente del poniente (eso es, diametralmente opuestos), así de lejos ha puesto de nosotros nuestras transgresiones. 13 Como un padre muestra misericordia a sus hijos, Jehová ha mostrado misericordia a los que le temen. 14 Pues él mismo conoce bien la formación de nosotros y se acuerda de que somos polvo.” (Sal. 103:11-14). (Acotaciones nuestras).

Y en el bien entendido que no estaríamos hablando de un temor morboso al castigo, eso es, miedo puro y duro, sino el sano temor de ofenderle en algo, pues eso no es lo que está en nuestro corazón. Y que ese salmo nos aplica a todos, fue lo que llevó el apóstol Pablo a afirmar que Jehová no solo era el Dios de los judíos, sino el de todos los hombres de la tierra:

¿O es él el Dios de los judíos únicamente? ¿No lo es también de gente de las naciones? , de gente de las naciones también.” (Rom. 3:29).

Lo que nos reafirma en la idea de que la invitación de acudir a nuestro Creador en busca de un “enderezar” nuestros asuntos con Él y que siempre tiene que ver con nuestros pecados en contrate con Su perdón, está abierta a todo ser humano…… pues como refleja el versículo final del salmo transcrito, Jehová “se acuerda de que somos polvo” y lo que significa que está consciente de nuestras dificultades por hacer lo correcto (ya que nacimos bajo la carga del pecado) y por ello está presto a pasar por alto nuestras ofensas cuando, repetimos, no hay una actitud premeditada detrás de ellas y son seguidas por un sincero deseo de no continuar en las mismas. Porque no se crea que el pecar o dicho de otra manera, no acertar en la dirección correcta, es cosa en la que solo cae usted, sino que personajes como el ya mencionado Pedro o el mismo Pablo (¡y que ya tenían el ungimiento como Hijos adoptivos de Dios!) estaban en la misma situación que usted o nosotros…… de hecho esto es lo que dijo el propio Pablo de sí mismo:

Hallo, pues, esta ley en el caso mío: que cuando deseo hacer lo que es correcto, lo que es malo está presente conmigo. 22 Verdaderamente me deleito en la ley de Dios conforme al hombre que soy por dentro, 23 pero contemplo en mis miembros otra ley que guerrea contra la ley de mi mente y que me conduce cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. 24 ¡Hombre desdichado que soy! ¿Quién me librará del cuerpo que está padeciendo esta muerte?” (Rom. 7:21-24).

Luego y según propia confesión, el apóstol Pablo también tenía sus “pequeños problemillas” con los que lidiar con esfuerzo y tesón, exactamente igual que usted, que nosotros o cualquier hijo de vecino…… y sin embargo ambos, Pedro y Pablo, Pablo y Pedro, llegaron a ser prominentes y valiosos instrumentos dentro del propósito divino. Y en un claro y valioso exponente de que cuando uno ama a Jehová y muestra un genuino arrepentimiento por las malas acciones que, motivadas por la imperfección y no por una “tolerancia” en cuanto al pecado, uno comete, ahí está Jesucristo aplicando el valor de su sangre derramada y abogando por nosotros ante el Creador, para que se nos exculpe de nuestro error.

Por lo que nuestro consejo es que si usted se encuentra en la situación de temor que ha dado lugar a este escrito, compruebe con su ejemplar de las Escrituras si lo que le hemos contado se ajusta a lo dicho en las mismas, medite en ello y saque conclusiones animadoras…… y recuerde aquello tan popular de que “arrepentidos los quiere Dios”; al menos, eso es lo que se podría entender también de las siguientes palabras dichas por el propio Hijo de Dios y que algo sabría del tema:

Les digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de arrepentimiento.” (Luc. 15:7).

MABEL

“PEDRO…… ¿ME AMAS MÁS QUE ESTOS?”

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 04/12/2012 by Armando López Golart

p11Estas palabras que se encuentran en el evangelio de Juan, han representado un problema para muchos estudiosos, al grado que hasta dónde nosotros hemos podido llegar en nuestra búsqueda por averiguar el sentido de las mismas, poco o nada nos han aclarado acerca de lo que probablemente esté envuelto en ellas y que a nuestro entender, es más de lo que parece a simple vista. Cierto es, que entresacando un comentario de aquí, otro de allí, una sugerencia por un lado, otra por otro, nos hemos podido hacer una pequeña idea de cómo más o menos se podría enfocar el asunto, para salir airosos del lance de publicar algo sobre el tema (y que nos había sido demandado por algunos de nuestros lectores); y siempre apoyándonos en la filosofía de este blog, en el sentido de lo valioso de una correcta lectura de los textos envueltos en el asunto y de un cuidadoso ejercicio de razonamiento lógico y con sentido común, sobre aquello que hemos leído…… ¡en fin, ya saben ustedes aquello de, a falta de altura, suplementos!

Y como resulta que en este blog no alcanzamos la altura suficiente requerida en cuanto a estudios se refiere, no tenemos más remedio que apoyarnos en tan particular filosofía o forma de proceder, para conseguir sacar algo en claro de cualquier tema que podamos estar considerando…… lo que ocurre es que a veces, ese intento por hacer una lectura correcta de determinado pasaje se queda en “agua de borrajas”, al enfrentarnos con el hecho que las distintas versiones bíblicas contrastadas para una correcta comprensión del mismo (precaución necesaria para todo aquél que habla de las cosas de Dios), resulta que nos dicen cosas totalmente distintas y como sucede en el caso que hoy nos ocupa.

Porque una premisa aceptada por todo el mundo (más o menos culto, eso sí), es que las letras forman palabras, estas a su vez forman frases y las cuales a su vez, nos transmiten pensamientos…… pero cuando dicha premisa se quiebra, porque de un mismo texto o pasaje escritural se nos dan dos o tres interpretaciones distintas, resulta que el “invento” se nos va a hacer puñetas y no tenemos más remedio que buscarnos la vida por otros vericuetos y que es lo que hoy tendremos que hacer. Pero dicho esto, veamos que nos dice la traducción que nosotros tenemos por más fiable en cuanto a la transcripción correcta de textos de las Escrituras (la TNM de los TJ), acerca de las palabras que dan tema a este escrito y de las que hoy hablaremos:

Pues bien, cuando se hubieron desayunado, Jesús dijo a Simón Pedro: “Simón hijo de Juan ¿me amas más que a estos?”. Él le dijo: “Sí, Señor, tú sabes que te tengo cariño”. Le dijo: “Apacienta mis corderos”. 16 De nuevo le dijo, por segunda vez: “Simón hijo de Juan ¿me amas?”. Él le dijo: “Sí, Señor, tú sabes que te tengo cariño”. Le dijo: “Pastorea mis ovejitas”. 17 Le dijo por tercera vez: “Simón hijo de Juan ¿me tienes cariño?”. Pedro se contristó de que por tercera vez le dijera: “¿Me tienes cariño?”. De modo que le dijo: “Señor, tú sabes todas las cosas; tú bien sabes que te tengo cariño”. Le dijo Jesús: “Apacienta mis ovejitas.” (Juan 21:15-17).

Es cierto que algunos entendidos en la materia afirman, que esa triple repetición en el pasaje transcrito bien pudiera estar relacionada con las tres veces que Pedro negó a Jesús y algo que no tendría demasiada lógica, pues a la primera persona a la que se mostró Jesucristo después de ser resucitado, fue precisamente a Pedro y, obviamente, para ayudarle a superar el mal “trago” pasado y circunstancia que por demás, ya había sido prevista por Jesús (Luc. 22:32); por lo que no tendría sentido el que después se le volviera a recordar dicho “affaire” al pobre hombre, en una especie de “perdono…… pero no olvido” y algo totalmente impensable tratándose de Jesucristo. Pero es que además y en el supuesto que aceptáramos (que ya sería mucho aceptar) que ambas cosas estuvieran relacionadas entre sí, continuaría sin aclarársenos la cuestión de fondo que subyace en ese versículo 15 y que tiene que ver con el contenido real de la pregunta formulada por Jesús. Porque en lo que respecta a lo dicho en los versos 16-17, no se aprecia diferencia sustancial alguna entre las distintas versiones consultadas y por lo que el lío lo está montado ese versículo 15, pues la “preguntita” en cuestión difiere en significado entre las distintas versiones consultadas y en las que se nos presenta hasta en tres formas distintas; pero veamos como lo vierten la inmensa mayoría de traducciones y usando como ejemplo representativo, la versión RV 1960:

Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos?

Sin embargo y como hemos dicho, el planteamiento de la pregunta formulada en ese verso 15, por parte en este caso de la TNM de los TJ, es otro muy distinto:

Pues bien, cuando se hubieron desayunado, Jesús dijo a Simón Pedro: “Simón hijo de Juan, ¿me amas más que a estos?

Luego es obvio que se nos están preguntando dos cosas diametralmente opuestas, pero que en todo caso, ambas tendrían que ver con el contraponer el amor de Pedro, entre Jesús…… y “estos”, fueran quienes fueran. Y que “estos” podrían ser el resto de apóstoles que en ese momento estaban presentes en esta escena, se podría inferir a tenor de otra traducción que también se añade a la “fiesta”, la PDT (Palabra de Dios para Todos) y que nos plantea la “preguntita” de marras, de la siguiente manera:

Cuando acabaron de desayunar, Jesús le dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más de lo que me aman ellos?

Lo que ocurre es que si eso fuera así, la cuestión sería ¿qué objetivo entonces, perseguía la pregunta de Jesús? Porque no olvidemos que Jesús tenía el poder de conocer lo que había en los corazones o pensamientos más recónditos de las personas, como queda reflejado entre otros, en este pasaje de Mar. 2:6-8:

Ahora bien, estaban allí algunos de los escribas, sentados y razonaban en sus corazones (eso es, dentro de sí): 7 “¿Por qué habla este hombre de esta manera? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados sino uno solo, Dios?”. 8 Pero Jesús, habiendo discernido inmediatamente por su espíritu que razonaban de aquella manera dentro de sí, les dijo: “¿Por qué razonan estas cosas en sus corazones?” (Acotación nuestra).

Luego y aplicando la lógica, no se entendería que un Jesucristo resucitado y ya investido de la máxima autoridad (Mat. 28:18) y por ello poderosísimo, no conociera lo que había en el corazón de Pedro y necesitara preguntárselo a este para enterarse de ello; por lo que obviamente tendríamos que entender que algo más tenía que haber detrás de esa pregunta y que de momento desconocemos, pero que por supuesto desde este blog y con la ayuda del Altísimo, vamos a averiguar ¡faltaría más!…… aunque reconocemos que la empresa no es nada fácil, pues con esa pregunta formulada de tan distintas maneras, se nos plantean en realidad, tres supuestos distintos. Pero como por algún sitio hay que empezar, veamos cuales son estas tres posibilidades o supuestos que a nuestro entender se podrían contemplar, a tenor de lo leído hasta el momento sobre esa misma pregunta:

1º Que la pregunta estuviera formulada en el sentido de saber si Pedro, amaba más a Jesús que “estos” o resto de apóstoles. (RV 1960 y otras).

2º Que la pregunta tuviera como finalidad el averiguar si Pedro amaba a Jesús, más de lo que amaba “a estos” o resto de sus compañeros. (TNM de los TJ).

3º Que la pregunta apuntara la posibilidad de que Jesucristo realmente mencionara “a estos” como refiriéndose a otra cosa no relacionada con el resto de los discípulos presentes en ese momento, pero que de alguna manera pudiera prevalecer sobre el amor que Pedro tenía a su maestro y Señor.

Pero puesto que las actuales traducciones son contradictorias entre sí en la transcripción de dicho pasaje, no tenemos más remedio que sospesar todos los supuestos e irlos analizando uno a uno, hasta conseguir un resultado razonable que armonice con el contexto envuelto en el asunto. Y para conseguir averiguar por dónde podría ir la cosa, no nos queda más remedio que poner en marcha nuestras “células grises” (al estilo de Hércules Poirot) y empezar por analizar lo hechos que conocemos, al tiempo que ir eliminando posibilidades hasta encontrar aquella que parezca, en principio, ser la más razonable…… ¿y qué tenemos como primer dato constatado y por tanto, ya fiable? Pues el ya mencionado, en el sentido que lo que se estaba poniendo en contraposición, era el amor o afecto de Pedro por Jesucristo, con respecto de otra cosa denominada “estos” y de los que en realidad ignoramos quiénes eran o qué eran…… pero que nos barruntamos que en averiguar dicha identidad, está la clave del asunto; por lo que empezaremos a descartar opciones, siempre partiendo del marco de circunstancias o entorno en el que se produjo el hecho que estamos analizando y que a “grosso” modo, sería el siguiente:

Después de muerto Jesús, Pedro junto a otros discípulos, estaba faenando en una barca en el lago Tiberíades (o mar de Galilea) y por lo visto, sin demasiado éxito esa noche; cuando ya amaneciendo y prontos a dejar su labor de pesca, pues con la luz del día ya termina el momento óptimo para dicha tarea, Jesucristo desde la orilla les indica que echen otra vez las redes al mar y donde de manera inusual, recogieron una abundantísima cantidad de peces grandes y con los que se dirigieron a la orilla, al encuentro con su Señor…… no sin que antes el impulsivo Pedro y al reconocer que era Jesús el que estaba en dicha orilla, le diera la “ventolera” de lanzarse al agua y ganar la playa a nado ¡y es que así era de “arrancao” el hombre, que quieren ustedes que les digamos!

Y ya todos en la orilla, es cuando se produce la situación que estamos analizando; por lo que expuesto lo cual, iniciaremos nuestra personal investigación, partiendo de la base que el pasaje de Juan 21:15 y en la versión PDT, el foco de atención de la pregunta que estamos cuestionando, se coloca sobre el resto de discípulos que en ese momento estaban allí en el lugar de los hechos:

Cuando acabaron de desayunar, Jesús le dijo a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más de lo que me aman ellos?” Pedro le contestó: “Sí, Señor. Tú sabes que te amo.”

Partiendo pues de esa premisa, consideremos de nuevo como lo vierte la RV 1960 entre una inmensa mayoría de traducciones y que tal parecen contemplar la posibilidad de que, efectivamente, la pregunta fuera por esos derroteros señalados y que con la expresión “estos” se hiciera referencia al resto de discípulos allí presentes:

Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo.”

Y lo que equivaldría a preguntarle a Pedro, si el amor que le tenía a Jesús, era superior al que le tenían el resto de sus compañeros al propio Jesús…… y algo que no solo estaría en línea con la primera de las tres posibilidades planteadas, sino que además, es la que parece tener más fuerza entre la mayoría de autores bíblicos; pues no hay que olvidar, por otra parte, que Pedro y no hacía mucho de ello, ya había asegurado ser más leal a Jesús que los demás apóstoles (Mat. 26:33-35) y por lo que la pregunta de Jesús, planteada en los términos que nos ha sido presentada, podría considerarse en principio como lógica o razonable. Pero claro, pregunta que a su vez no tendría demasiado sentido, no solo por el hecho ya establecido que Jesús conocía de antemano lo que había en el corazón de cada uno de ellos (y por supuesto en el de Pedro), sino porque además no tendría ninguna lógica, el que Jesús incitara a Pedro a comparar cuánto más amor él le tenía con relación al que le pudieran tener el resto de sus compañeros, cuando el caso es que ya les había corregido enérgicamente con anterioridad, en la ocasión en que se planteó una situación parecida y como resultado de cierta rivalidad entre los apóstoles, sobre la cuestión de quién entre ellos, estaba mejor situado con relación a Jesús:

Y entraron en Capernaum. Ahora bien, cuando estuvo en la casa, les hizo la pregunta: “¿Qué discutían en el camino?”. 34 Se quedaron callados, porque en el camino habían discutido entre sí, sobre quién era el mayor. 35 De modo que él se sentó y llamó a los doce y les dijo: “Si alguien quiere ser el primero, tiene que ser el último de todos y ministro de todos”.” (Mar. 9:33-35).

Lo que en “román paladino” podría significar que les llamó a capítulo y los puso a “caldo”…… y ante tal circunstancia, lo razonable sería el descartar esa primera opción, en el sentido de que Jesús preguntara a Pedro, si este le tenía más amor que el que el resto de sus compañeros pudieran tenerle; pero claro, ello nos llevaría a la segunda de las tres opciones planteadas y que tiene que ver con lo que leemos en la TNM de los TJ:

Pues bien, cuando se hubieron desayunado, Jesús dijo a Simón Pedro: “Simón hijo de Juan ¿me amas más que a estos?”. Él le dijo: “Sí, Señor, tú sabes que te tengo cariño”.”

Porque lo que se podría deducir de la manera en que, aparentemente, parece estar estructurada la pregunta, que Jesucristo le preguntaba a Pedro si el amor que le tenía éste a él, era superior al que el propio Pedro le pudiera tener a sus compañeros de discipulado…… y lo que sería francamente un disparate, el solo pensar que alguien pudiera imaginar que Jesucristo planteó la pregunta con esa intención: en primer lugar y como ya hemos dicho con anterioridad, porque Jesús conocía perfectamente lo que había en el corazón del bueno de Pedro; en segundo lugar, porque parecería especialmente extraño hacer tal pregunta a Pedro, cuando instantes antes y estando en la barca con los otros seis discípulos, en el mismo momento en que reconoció a Jesús en la orilla, Pedro dejó a los demás discípulos plantados y lanzándose al agua, nadó hacia la playa en su afán por llegar cuanto antes hasta dónde estaba Jesús (Juan 21:7). Por otra parte, ya Pedro había mostrado un apego similar en muchas ocasiones, por ejemplo, cuando en cierta ocasión y con motivo de determinada afirmación de Jesús que provocó la estampida de numerosos de sus seguidores, este preguntó a los apóstoles si deseaban irse también ellos, con los que habían tropezado…… y siendo Pedro el que una vez más, tomó la delantera en señalar su personal resolución a permanecer al lado de Jesús (Juan 6:66-69).

Además y aunque en última instancia fallara, fue el único que, aunque abandonó a Jesús al igual que los otros discípulos durante el arresto de este, se atrevió a seguir desde la distancia a la chusma que fue a detener a Jesús, tal vez debatiéndose entre el temor por su propia vida y su profundo amor o preocupación, respecto a lo que le podría suceder a este en aquél momento crucial…… y temeridad que le pudo haber costado muy cara, pues acabó negando por tres veces a Jesús (Mat. 26:31-35). Por lo que visto lo visto, tampoco podemos dar por buena la segunda de las posibilidades apuntadas y lo que nos llevaría a la tercera y última de ellas, en el sentido que al preguntar Jesús “¿me amas más que a estos?”, se pudiera estar refiriendo a algo que no fuera o tuviera que ver, con el resto de apóstoles que estaban en ese momento allí y que tal parece ser, es hacia lo que apunta la TNM de los TJ y que recordemos, es la única que le da este sentido al pasaje de Juan 21:15.

Pero a lo que alguien un poco avispado, podría objetar que eso es imposible, pues en ese momento y según consta en las Escrituras, no había nadie más en el lugar y al que Jesucristo pudiera referirse como “a estos” y según translitera dicha versión TNM, como no fueran los seis discípulos que acompañaban a Pedro en la barca y testigos directos de la conversación entre este y Jesús. Pero afirmación que no es del todo cierta, pues había allí entre ellos unos testigos silenciosos en dicha escena y que desde un punto de vista lógico no deberían de haber estado en donde estaban, pero que son parte fundamentalísima en el desenlace final de la historia que estamos intentando comprender y que no obstante, de forma paradójica, han sido ignorados por la inmensa mayoría de los entendidos en la materia…… excepto por los autores de este blog, u séase aquí los “mendas”; porque veamos unos detalles que se nos dan en el relato que nos habla de este suceso y que quizás, a muchos se les hayan pasado por alto:

Sin embargo, cuando salieron de la barca a tierra, contemplaron un fuego de carbón puesto allí y pescado puesto encima y pan. 10 Jesús les dijo: “Traigan de los peces que acaban de pescar”. 11 Simón Pedro, por lo tanto, subió a bordo y sacó a tierra la red llena de peces grandes, ciento cincuenta y tres. Pero aunque había tantos, la red no se reventó (al ser arrastrada por Pedro, desde la barca hasta donde estaba Jesús). 12 Jesús les dijo: “Vengan, desayúnense”. Ni uno de los discípulos tuvo el ánimo de inquirir de él: “Tú ¿quién eres?” porque sabían que era el Señor. 13 Jesús se acercó y tomó el pan y se lo dio y así mismo el pescado. 14 Esta fue ya la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos después de haber sido levantado de entre los muertos.” (Juan 21:9:14). (Acotación nuestra).

Y ahora veamos los detalles destacables en el relato transcrito: en el versículo 9, se nos dice que cuando los discípulos saltaron a tierra, ya sobre las brasas de carbón del fuego encendido había pescado puesto encima”, luego si ya había pescado preparado para comer…… ¿porque Jesús pidió que se trajeran hasta el lugar, “de los peces”, eso es, “algunos” de los peces conseguidos en la redada, si en el verso 13 vemos que Jesús les dio de comer del pan y “el pescado” que ya tenía en las brasas antes que llegaran ellos y que por lo tanto, no era de los que ellos habían pescado? Entonces ¿qué propósito podría haber, detrás de tan extraña petición de Jesús? Pero es que además, cuando Jesús efectuó dicha petición fue Pedro y no otro, el que salió disparado como un rayo hacia la barca y en lugar de atender la petición de Jesús en el sentido de traer solo “algunos” de los peces capturados, “presumió” (por decirlo de alguna manera) del botín conseguido trayendo toda la red llena de pescados, cuando era del todo punto imposible el que se los pudieran comer todos…… y en el supuesto que Jesucristo los hubiera pedido para comer de ellos y algo de lo que tenemos serias dudas. Por lo tanto una actitud de Pedro a todas luces, fuera de lugar, solo entendible en un pescador enamorado de su oficio y para quién la vista de semejante espectáculo, eso es, una red a reventar de peces de gran tamaño, vivitos y coleando (nunca mejor dicho), sería como un regalo del cielo y que obviamente, deseaba que otros también contemplaran tal maravilla…… y así fue, como los peces entraron a formar parte del cuadro o marco de circunstancias, en el que se desarrollaron los hechos y por petición expresa de Jesucristo, no lo olvidemos; por otra parte queda claro, que a Pedro le atraía fuertemente el oficio que tenía.

Por lo que no estaría de más y con estos datos en la mano, el hacernos una reflexión: ¿Pudiera ser que el que se pusiera de manifiesto esa realidad en el sentir de Pedro, fuera la razón que estuvo detrás de tan “extraña” petición de Jesús y en un intento de demostrarle “gráficamente” a Pedro dónde realmente estaba situado el corazón de este en ese momento?…… y “trampa” en la que este cayó inocentemente, al ser el único que cedió vehementemente a su natural impulso de moverse e ir en busca de los peces que estaban en la barca. Recordemos de nuevo, que en ese momento Jesucristo ya era un ser poderosísimo y conocedor por tanto de las debilidades humanas, lo que nos llevaría a pensar que no daba “puntada sin hilo”…… por lo que detrás de tan “extraña” petición, obviamente había un propósito perfectamente definido.

Tengamos en cuenta y para apoyar nuestra afirmación, que si bien Pedro había estado entre los primeros discípulos que siguieron a Jesús (Juan 1:35-42), tal parece que no siguió enseguida por tiempo completo a Jesús, sino que más bien regresó a su añorado oficio de pescador, pues recordemos que tenía un negocio de pesca en sociedad con Santiago y Juan, hijos de Zebedeo. De ello, que unos meses después de nuevo Jesús tuviera que exhortar a Pedro a alejarse de aquel buen y preciado negocio, que tantas satisfacciones le producía y hacerse “pescador de hombres” (Luc. 5:10)…… con todo, después de la muerte de Jesús y ante la aparente situación de desamparo en la que quedaron todos sus seguidores, Pedro tendió otra vez a volver a su oficio (ya se sabe ¡la cabra siempre tira al monte!) y algo que se nos relata en el siguiente pasaje:

Estaban juntos Simón Pedro y Tomás, que se llamaba El Gemelo, y Natanael de Caná de Galilea y los hijos de Zebedeo y otros dos de sus discípulos. 3 Simón Pedro les dijo: “Voy a pescar”. Ellos le dijeron: “Vamos también nosotros contigo”. Salieron y subieron a la barca, mas durante aquella noche no pescaron nada.” (Juan 21:2-3).

Probablemente en esa reunión, se estuvo debatiendo sobre que acción tomar después de la muerte de Jesús y ante la desconcertante situación de abandono en la que se habían quedado y en dónde Pedro, decidió volver definitivamente a su antiguo oficio y acción en la que fue secundado, entre otros, por sus antiguos socios los hijos de Zebedeo. Y que no habría de entenderse esa decisión como de un simple hecho puntual, sino que lo que estaba diciendo en realidad Pedro, era que dejaba el seguir a Jesús y se volvía a su mundo de la pesca…… porque eso es lo que hubiera ocurrido, si esa misma noche no hubiera actuado de nuevo Jesucristo en favor de Pedro, por medio del suceso que estamos analizando. Pero añadámosle a lo dicho y para mostrar que Pedro no estaba del todo por la labor de seguir a Jesús, que según Juan 21:14, esta fue la tercera ocasión en que un Jesucristo resucitado se presentaba ante ellos; luego hubo dos anteriores ocasiones…… y que a pesar de lo impactante que cada una de ellas tuvo que haber sido para los que las presenciaron (y Pedro estaba entre ellos), este aún no estaba convencido del todo y demostró que continuaba “arraigado” en el mundo de la pesca y de ahí su intención de volver a su vida anterior.

Por lo que es muy posible que Jesucristo (que amaba mucho a Pedro), lo que le estuviera preguntando en realidad en esa escena que podemos visualizar en nuestra mente, era si amaba más “a estos” y refiriéndose a los peces que había mandado traer de la barca (con lo que de nuevo, la TNM de los TJ, habría sido la más acertada en la transcripción del correcto sentido de la pregunta de Jesús) y no por los peces en sí mismos y de los que Pedro tenía una sugerente red repleta de excelentes ejemplares delante de él, sino por lo que “estos” obviamente, representaban para él. Y con lo que probablemente y a través de dicha pregunta, Jesús estuviera sencillamente presionando a Pedro sobre la necesidad de que tomara una decisión clara y definitiva: ¿Qué iba a poner en primer lugar en la vida? ¿Ser su seguidor, o volver de nuevo a una forma de vida como la que le sugeriría la visión de una atiborrada red de jugosos pescados apilados ante él? Y es que en ese momento, Pedro tenía ante él a los dos “amores” de su vida: a Jesús y a los peces…… y tenía que decidir ya con qué quedarse.

Quizás por esta razón (continuamos pensando nosotros), fue por la que Jesús demandó que le fueran traídos algunos peces de la barca, eso es, en un intento de poner a Pedro ante sus propias contradicciones, pues ¿cuánto de encariñado estaba Pedro de los peces, las redes, las barcas, la camaradería con otros pescadores, sus tertulias contando las respectivas “batallitas” contra los temporales, etc. etc. etc.? ¿De veras abandonaría Pedro todas estas cosas de las que disfrutaba y que habían formado parte intrínseca de su vida por décadas, para poner en primer lugar su amor por Cristo con la consiguiente responsabilidad de alimentar a las “ovejas” o seguidores de Jesús y algo tan diametralmente opuesto a lo que realmente le “molaba” a Pedro? (Juan 21:17) O sea y para entendernos ¿amaba Pedro tanto a Jesús, como para renunciar a su amado y lucrativo negocio que le proporcionaba además intensa satisfacción personal, así como el reconocimiento de su entorno más inmediato, por una “simple” promesa de este (Mat. 19:27-29) y de la que no sabía en qué podría acabar, pero que sí sabía que le traería serios problemas, visto lo visto en lo ocurrido con Jesús? Esa y no otra, a nuestro entender, fue la cuestión real que se debatía en ese momento y que originó la pregunta que un Jesús resucitado le hizo a Pedro en ese momento y que bien se podría resumir con el siguiente argumento: este tenía que escoger ya, entre Jesús…… o aquello que “estos” (o sea, los peces) representaban en su vida.

Por lo que si nosotros estuviéramos acertados en nuestro análisis y esta fuera la verdadera razón subyacente detrás la pregunta realizada por Jesús en Juan 21:15 (y que nosotros sinceramente entendemos que así es, ya otra cosa es que estemos en lo cierto), no solo habríamos aprendido algo más y quedaría confirmado que nuestro personal “método” de investigación es correcto y funciona, sino que nos encontraríamos con que de ese relato se desprende una derivada y que nos aplicaría a todos actualmente. Pues la cuestión viene a ser la misma a la que nos enfrentamos cada uno de los que hoy afirmamos creer en Dios y en consecuencia, nos declaramos seguidores de Su Hijo Jesucristo, porque ¿hasta qué grado anteponemos las cosas que consideramos “importantes” en nuestra vida, como un buen y remunerado empleo; o nuestros ratos de ocio delante de un televisor o de “chateo” insulso con otras personas por Internet y a los que la mayoría dedican horas enteras; o las “amenas” tertulias con compañeros de trabajo o vecinos, sobre temas intrascendentes y alejados por tanto de los intereses de Jehová y retrayéndonos de hablar de ellos, por aquello “del que dirán” y que no tengan una mala opinión de uno; o de las continuas fiestas y ocasiones de divertimento que una sociedad de consumo en la que vivimos constantemente nos ofrece; o nuestro esfuerzo por alcanzar metas mayores en esta sociedad que nos rodea y nos absorbe, apartándonos por tanto de la verdadera cuestión que está en juego ante nosotros?

Y es que en estos cruciales momentos en que la humanidad se dirige a paso de carga hacia un mega-juicio divino, como tantas veces se ha señalado desde este blog, la cuestión tendría que ver en cómo responderíamos al problema que tuvo que enfrentar Pedro y que traducido, vendría a ser más o menos esto: ¿Apreciamos más una buena relación con nuestro Creador, que a cualquiera de estas cosas mencionadas, que ocupan y absorben nuestra vida, o incluso a todas ellas juntas si ello se requiriera? Es más ¿demuestra nuestra actitud ante la grave situación a la que ya hoy nos tenemos que enfrentar, aparte de la que está por venir en un futuro ya inmediato, que nuestra respuesta está en línea con la decisión final que tomó Pedro?

En fin, queridos amigos, entendemos que esas preguntas son personales e intransferibles y por tanto, que cada uno se las responda a sí mismo con la máxima sinceridad y actúe en consecuencia; porque hasta donde sabemos, al final Pedro supo escoger la opción correcta, pero…… ¿qué hay de nosotros?

MABEL