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EL FUTURO QUE NOS AGUARDA.

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 01/05/2017 by Armando López Golart

El señor Jack Ma (no es el señor de la foto), es un multimillonario chino dueño de la plataforma de comercio electrónico Alibaba y al que se le atribuye la siguiente reflexión: “En los próximos 30 años, el dolor del mundo será mucho mayor que su felicidad.” Pues…… ¡cómo no nos quedemos todos “embarazaos”!, que diría nuestro amigo el castizo, porque la realidad es que peor no puede pintar el tema a la luz de cómo están las cosas y las miremos por donde las miremos; y es que hubo un tiempo en el dichoso “botoncito rojo” que activaba los arsenales nucleares solo lo tenían Rusia y EE.UU., por lo que la cosa parecía estar más controlada. Sin embargo y con todo eso, hubo un momento determinado en que por “los pelos” se evitó un desastre global de proporciones apocalípticas y gracias al buen juico de un militar ruso…… pero recordemos la historia de dicho suceso:

Stanislav Yevgrafovich Petrov (este sí es el señor de la foto) y cuya imagen acompaña hoy a este escrito, actualemente un teniente coronel del Ejército soviético retirado, es el hombre que tuvo el destino del mundo en sus manos una noche de 1983, momento en que se vivían los últimos coletazos de la guerra fría y el ambiente era de máxima tensión, pues en ese tiempo la antigua URSS acababa de derribar un avión coreano que había entrado en su espacio aéreo por despiste, mientras los Estados Unidos seguían en sus trece de colocar una batería de misiles en Europa Occidental y con el consiguiente malestar de los rusos, que veían peligrar su seguridad. Con ese ambiente poco tranquilizador, llegamos al 26 de septiembre de 1983, cuando catorce minutos después de medianoche todas las alarmas saltaron en el búnker Serpukhov-15, a unos cien kilómetros de Moscú, pues el satélite OKO captó supuestamente el lanzamiento de cinco misiles nucleares norteamericanos rumbo a la URSS…… tiempo estimado de impacto: 20 minutos.

El mencionado Petrov, era en ese momento el oficial responsable de activar el protocolo de respuesta, es decir, de iniciar el contraataque nuclear que acabaría con todo lo que estaba en medio mundo; sin embargo, convencido de que tenía que tratarse de un error, pues razonó que no tenía lógica que EE.UU. atacara con solo cinco misiles, decidió ignorar todas las alarmas, incumplir las órdenes de la cadena de mando y esperar…… y, efectivamente, no pasó nada. Medio año después se supo que habían sido los rayos del sol los que provocaron la alarma, pues resulta que el sol, la tierra y el satélite OKO se habían alineado de tal forma que éste último confundió la luz solar reflejada en las nubes con el curso de unos misiles; el incidente, silenciado por la URSS, ha pasado a la historia como el “Equinoccio de otoño”, aunque ni la hazaña ni su protagonista son apenas conocidos. Petrov fue degradado por esa decisión que salvó al mundo y posteriormente restituido, otorgándosele incluso en Febrero del 2013 el premio “Dresde de la Paz”, pues gracias a sus nervios de acero y capacidad de razonamiento lógico podemos contar hoy lo ocurrido en estos últimos treinta y pico de años que nos separan de ese crucial momento, tanto lo bueno como lo malo…… y que de todo ha habido “en la viña del Señor”.

El “problemilla” está en que hoy y a diferencia de hace más de tres décadas, hasta el tendero de la esquina tiene su particular “botón rojo”, pues no hay nación que se precie que no esté en posesión de armamento nuclear; ya otra cosa distinta es si alguien se atreverá en algún momento a pulsar el “botoncito” de marras y el sentido común nos dice que no, ¡peeerooo…! Sin embargo y en el supuesto de que no haya ningún descerebrado que se atreva a ello (pensamos en el “mozo” de Corea del Norte y cruzamos los dedos), dado que de hecho el armamento nuclear se contempla hoy más como arma se disuasión que como arma de ataque, la cosa se complica cuando el tema se mira desde otra perspectiva y que tiene que ver con los sofisticados sistemas informáticos que controlan todo ese armamento y que bien podrían colapsar, o ser pirateados, o achicharrados por una fluctuación solar o no sabemos cuántas cosas más, pero que en todo caso y debido a un error informático se podría montar y como diría nuestro buen amigo el castizo “la de Dios es Cristo” en lo que significaría, prácticamente, la destrucción de la humanidad en un holocausto nuclear.

Y esto no es una simple cuestión de opinión, sino una posibilidad muy real que contemplan muchos analistas políticos y militares, en todo caso, personas muy bien informadas acerca de cómo está la situación mundial en este momento en el que usted lee estas líneas y en el que las armas nucleares aparecen hasta en los “supermercados”. Pero siempre están aquellos que piensan que “el miedo guarda la viña” y que nadie se atreverá a dar el primer paso, pues en realidad estaría preparando su propia aniquilación; valga como símil y salvando todas las distancias, el ejemplo del dentista con las tenacillas en la mano y su paciente con la boca abierta: en ese álgido momento el paciente coge al dentista por sus partes nobles y dice aquello tan convincente de: “No nos vamos a hacer daño ¿verdad?”…… pues eso. Aceptando este argumento, todo parecería indicar que la “sangre no llegará al río” y por lo que no hay nada de qué preocuparse; pero ¿es eso realmente así?

Lamentablemente no estamos hablando de una opción tranquilizadora, pues aun aceptando que no se vayan a usar armas nucleares, no es menos cierto que estas existen y en constante renovación (más alcance, más potencia, etc.) y que por lo tanto tiene que haber un forzoso almacenamiento del material obsoleto y cuyo poder radioactivo perdura por cientos, cuando no, por miles de años. Sin embargo, el hombre (inasequible al desaliento, el muy “desgraciao”) continúa con su suicida deriva llenando al mundo de residuos nucleares, bien sean de plantas nucleares, de armamento militar o de lo que sea, almacenándolos en cuevas, túneles de hormigón o lanzándolos al mar…… en fin: nada que una persona bien informada no esté al tanto de ello y lo que plantea una destrucción o arruinamiento total del planeta en el momento menos pensado (humanidad incluida), a menos que algo o alguien lo impida; y ahí es en donde entra La Biblia, pues esto es lo que se nos dicen en ella:

Porque esto es lo que ha dicho Jehová, el Creador de los cielos, Él, el Dios verdadero, el Formador de la tierra y el Hacedor de ella, Él, Aquel que la estableció firmemente, que no la creó sencillamente para nada, que la formó aun para ser habitada: “Yo soy Jehová y no hay ningún otro.” (Isa. 45:18).

Ello elimina entonces, la posibilidad de que el hombre se destruya a sí mismo en una devastación nuclear, pues no se contempla por parte de nuestro Creador la idea de una tierra sin habitantes; la pregunta es, entonces, cómo lo hará Dios para evitar aquello que parece inevitable…… y eso es lo que se nos contesta en las Escrituras:

Pero las naciones se airaron y vino tu propia ira y el tiempo señalado para que los muertos sean juzgados y para dar su galardón a tus esclavos los profetas y a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes y para causar la ruina de los que están arruinando la tierra.” (Rev. 11:18).

Eso es, que Dios destruirá a aquellas naciones o gobiernos y a los que les apoyan, que en su demencial deriva ponen en grave riesgo el futuro de la humanidad; y no solo destruirá a esos gobiernos, sino que instalará en la tierra una gobernación propia que sanará todas las heridas que estos han infligido al planeta tierra en su conjunto y referencia esta, que aparece por primera vez en la profecía de Daniel:

Y en los días de aquellos reyes (los actuales gobernantes), el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos (los actuales, repetimos) y él mismo (el susodicho reino), subsistirá hasta tiempos indefinidos.” (Dan. 2:44). (Acotaciones nuestras).

Este reino, obviamente no será un reino cualquiera, pues estará liderado por el propio Hijo de Dios, Jesucristo y acompañado en dicha gobernación por sus hermanos menores (Mat. 25:40; 45), con la comisión de restaurar en la tierra las condiciones paradisíacas que existían en tiempos de nuestros primeros padres, Adán y Eva; de dicha tarea restauradora se nos habla en el conocido pasaje de Hech. 3:20-21:

“…… y para que él (Jehová Dios), envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Acotación nuestra)

Luego lo que lo que habría de averiguarse es, primero, para cuándo podemos esperar ese tiempo, segundo, qué es lo que se va a restaurar y, tercero, de qué cosas habló Dios por boca de sus profetas, como cosas a restaurar; empezando por el “cuando”, tenemos que primero tiene que aparecer un singular personaje conocido como “el anticristo” y cuya tarjeta de presentación será un pacto por siete años que establecerá entre las naciones en conflicto (Dan. 9:27) y período temporal que conocemos como la “semana 70” de Daniel. Finalizada esta, se instaurará el citado reino de Dios en la tierra y que tendrá una duración de mil años, dentro de los cuales se producirá la anunciada “restauración”. Siguiendo por el “qué es” lo que se va a restaurar, es obvio que se trata de las condiciones que existían en un principio, eso es, en tiempos de Adán y Eva; que ello es así, queda enfatizado cuando analizamos “las cosas” a ser restauradas y que nuestro Creador anunció de antemano por “boca de sus profetas de tiempo antiguo” y empezando, por ejemplo, en lo que tiene que ver con nuestro entorno medioambiental, incluyendo los parajes más extremos, como se deduce de la lectura del siguiente pasaje:

“… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros (recordemos que estas plantas precisan de mucha agua para su desarrollo).” (Isa. 35:6-7). (Acotación nuestra).

Obviamente, dicha restauración pasa también con todo aquello que tiene que ver con nuestros cuerpos:

En aquel tiempo (eso es, a partir del momento en que Jesucristo tome posesión del gobierno del reino de Dios) los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría…”. (Isa. 35:5-6). (Acotación nuestra).

Restauración que tiene que ver también con la total eliminación de las enfermedades:

Y ningún residente (de aquellos que accedan a dicho reino) dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error (recordemos que las enfermedades son resultado del pecado heredado).” (Isa. 33:24). (Acotaciones nuestras).

Por otra parte, esto es lo que nos dijeron esos “profetas de tiempo antiguo” y voceros del Dios Altísimo, acerca de la vejez, que tanto nos limita y antesala de la muerte:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.” (Job 33:25).

O lo que es lo mismo, que la persona anciana y decrépita retroceda en el tiempo en cuanto a lo físico y sea devuelta (o “restaurada”) a los momentos de su máximo esplendor juvenil, tanto en lozanía como en vigor; pero veamos más de lo que se nos dijo por medio de esos “profetas de tiempo antiguo” y ello para el momento en que (según se lee en Hech. 3:20-21), Cristo regrese a la tierra para empezar a reinar en ella…… en este caso, relacionado con lo que Jehová hará con la muerte en ese período de mil años de gobernación divina por medio de Su Hijo:

Él realmente se tragará a la muerte para siempre (eso es, que la muerte como tal dejará de existir) y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro (causadas fundamentalmente por el dolor ante tan luctuoso suceso). Y el oprobio de su pueblo (eso es, el pecado que causa la muerte) quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.” (Isa. 25:8). (Acotaciones nuestras).

Pero “restauración de todas las cosas” que quedaría incompleta, si de ella quedaran excluidas todas aquellas personas que murieron antes de que ese momento tan esperado por aquellos que confiamos en las promesas de nuestro Creador se haya hecho realidad…… por eso, otra de las cosas de las que nos hablaron “por boca de Jehová los profetas de tiempo antiguo”, tiene que ver con la resurrección de los muertos:

Tus muertos vivirán. Cadáver mío… se levantarán. ¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo! (luego nuestro Creador ya los contempla como seres vivos). Porque tu rocío es como el rocío de malvas y la tierra misma dejará que hasta los que están impotentes en la muerte caigan en nacimiento (eso es, que vuelvan a la vida mediante una resurrección).” (Isa. 26:19). (Acotaciones nuestras).

Todas estas cosas, la restauración física, la eliminación de las enfermedades, la restauración del medio ambiente, el devolver al hombre la juventud interminable, el eliminar la muerte y el devolver la vida a los que han sido afectados por esta, son las cosas a restaurar y que fueron prometidas por Jehová Dios mediante “sus santos profetas de tiempo antiguo”. No olvidemos, sin embargo, que dicha restauración tiene que producirse dentro del período de mil años del reino de Dios y que para llegar al mismo tenemos que transitar aún por la mencionada “semana 70” de Dan. 9:27 y que se subdivide en dos partes: tres primeros años de una gran predicación y anunciada por Jesús en Mat. 24:14, con el propósito de poner en antecedentes al mundo del inmediato establecimiento del reino de Dios sobre la tierra y una segunda parte de dicha semana de “gran tribulación” para destrucción eterna de aquellos que hayan rechazado el someterse al reinado del Hijo de Dios; veamos cómo se nos explica este último evento en las Escrituras:

“…… al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios (porque no han querido conocerle)  y sobre los que no obedecen (más bien al contrario, se resisten a ello) las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús. 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.” (2 Tes. 1:7-9). (Acotaciones nuestras).

Este es y para concluir, el futuro que tenemos por delante y cuyo pistoletazo de salida lo dará la aparición al unísono del “anticristo”, por un lado y, por otro, la irrupción en escena de los llamados “dos testigos” o un pequeño resto de poderosísimos “ungidos” que tendrá la comisión de anunciar al mundo el inmediato establecimiento del reino de Dios sobre la tierra (Rev. 11:3-6)…… recordemos que hemos dicho que la citada predicación ocupa la primera mitad (tres años y medio) de la mencionada “semana 70” de Dan. 9:27 y que su segunda mitad, está caracterizada por un tiempo de tribulación sin precedentes en la historia (Mat. 24:21), contra aquellos que rehusaron aceptar el mensaje divino dado a través de esos dos poderosos personajes enviados por Dios y lo que significará su eterna destrucción.

Dadas así las cosas, la pregunta clave tiene que ver en para cuándo la aparición del llamado “anticristo” y cuya respuesta no es nada difícil; porque si de él se nos dice que lo primero que hace y como cosa más importante es establecer un pacto de paz “entre los muchos”, ello parece indicar que su aparición en escena tiene que producirse forzosamente en un tiempo de gran turbulencia e inestabilidad entre las naciones. Luego viendo “cómo está el patio” en nuestros días…… ¿cree usted, que dicha aparición se puede retardar más?

MABEL

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EL “REINO DE DIOS”: ¿UNA BENDICIÓN…… O UN TIEMPO AL CUAL TEMER?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 28/03/2017 by Armando López Golart

Pues eso depende de con quién “se junte” usted que nos lee, eso es, a quién se cree, pues hay algunos autores bíblicos (generalmente teólogos) que tienen una visión del reino de Dios por venir, muy alejada de la realidad; aunque en primer lugar y para situarnos, deberíamos saber que hay que entender por eso del “reino de Dios” y lo que nos lleva a uno de los primeros lugares en donde las Escrituras nos hablan del mismo, que en este caso encontramos en Dan. 2:44 y en donde se lee como sigue:

Y en los días de aquellos reyes el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos.”

Tan es eso así, que cuando Jesús estuvo aquí en la tierra él mismo fue el que nos explicó la razón primaria de su venida y cuestión que tenemos reflejada en el evangelio de Lucas, capítulo 4 y versículo 43:

Pero él les dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”. 44 Por consiguiente, iba predicando en las sinagogas de Judea.”

Volviendo al pasaje de Daniel y por aquello de enfatizar la cuestión, lo que en el mismo se nos dice es que está en perspectiva sobre la tierra la instalación de un reino de origen divino, que aniquilará a los de hechura humana ya existentes (sean estos, democracias, repúblicas, dictaduras, teocracias, etc.) y cuya labor será el restaurar sobre la tierra las condiciones paradisíacas que existían en el llamado “jardín de Edén” (Gén. 2:15) y de las que disfrutaron nuestros primeros padres, Adán y Eva…… condiciones estas que (y no es por señalar), los gobiernos humanos que tenemos no pueden restablecer. Y estaríamos hablando de cosas tales como de una vida sin fin, pues allí no existía la muerte, ni las enfermedades, ni violencia alguna que pusiera en peligro la vida de uno, ni la contaminación medioambiental, ni ninguna de las grandes carencias que se ciernen sobre la humanidad en nuestros días y que amenazan al vida de millones de personas, como pudieran ser la falta de agua y comida, por ejemplo; sin embargo y de forma esperanzadora, esto es lo que leemos en Hech. 2:20-21:

“… y para que él (Jehová Dios) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Acotación nuestra).

De entrada y por aquello de desarrollar el pasaje, lo que se nos dice en el mismo es que con el regreso de Jesucristo a la tierra y cosa que está al caer, se producirá la restauración de “todas las cosas”, eso es, de las cosas tal como estaban en tiempos de Adán y Eva antes del pecado y cuya perspectiva, recordemos, era la de vivir eternamente en un entorno de paz y felicidad y espacio medioambiental que en las Escrituras recibe el nombre de “paraíso” (Gén. 1:27-29); recordemos al respecto, lo que un Jesús moribundo y apuntando a un futuro en el cual él reinaría sobre la tierra, le prometió a uno de los delincuentes que agonizaba a su lado y que fue esto :

Y pasó a decir: “Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu reino”. 43 Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el Paraíso.” (Luc. 23:42-43).

Hay que destacar en este pasaje lo consustancial de los términos “reino” y “paraíso”, lo que denota la existencia de una relación causa/efecto entre ambas expresiones: el reino de Dios sería el causante de la existencia de un paraíso en la tierra, que rememoraría al que había existido en un principio y que se perdió por el pecado de nuestros primeros padres. Sin embargo y como ya hemos señalado, no faltan aquellos “entendidos” en la materia que nos niegan la mayor (y de esto es de lo que va la cosa hoy), o sea, que de esa supuesta existencia de un “paraíso” en el reino de mil años de Dios, nada de nada, pues según nos afirman dichos “expertos” dentro de ese período de tiempo continuarán existiendo la muerte, las enfermedades, la violencia, los delincuentes (más o menos como hoy) y por lo que la humanidad tendrá que ser tratada como con “vara de hierro” por parte del citado gobierno entrante para mantener el orden y la calma entre el “populacho” y ello, en una más que delirante interpretación del Sal. 2:9…… en cualquier caso, que estaríamos hablando de una forma de gobierno de singular dureza y algo que no cuadra con lo que del mismo se nos dice en las Escrituras, por mucho que se empeñen algunos de esos “ingenieros” de la teología en proponernos semejante situación.

Entre estos “number one” de las ciencias teológicas , fulgura con luz propia un desnortado personaje que responde al nombre de Apologista Mario Olcese (afirma ser “teólogo”) y cuya esperpéntica visión de lo que será el paraíso del reino de Dios en la tierra, pueden encontrarla en uno de sus últimos videos (16/03/17) titulado: “El paraíso de la Watchtower, será el más inseguro de todas las épocas por causa de la multitud impía” y en donde nos da su particular “lección magistral” acerca de lo que ocurrirá dentro de dicho período de tiempo…… excusamos decir, que nosotros no hablamos del reino de Dios predicado por los Testigos de Jehová y que es a lo que hace referencia el autor en cuestión, sino de lo que dicen las Escrituras acerca del mismo y que, a menos que alguien demuestre lo contrario y lo sabemos por experiencia personal debido a nuestros largos años de militancia en dicha secta, es totalmente coincidente con el que predican esos señores; por ejemplo y volviendo al “teólogo” citado, vemos que mientras dicho personaje en el video señalado dirige el foco de su atención a la violencia que reinará dentro de dicho espacio de tiempo y, según dice, debido a la “abundancia de delincuentes y malhechores” que morarán en el mismo durante ese tiempo, lo que se nos dice en la Biblia al respecto es lo siguiente:

Porque los malhechores mismos serán cortados, pero los que esperan en Jehová son los que poseerán la tierra. 10 Y solo un poco más de tiempo y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar y él no será (eso es, que uno buscará una persona malvada y no la encontrará). 11 Pero los mansos mismos (no los malhechores ni delincuentes) poseerán la tierra y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz.” (Sal. 37:9-11). (Acotaciones nuestras).

Por lo que “la primera en la frente” y como se suele decir, pues difícilmente podrá existir en el reino de Dios violencia alguna, si a los que la promueven ya no se les permitirá siquiera la entrada en el mismo; más bien lo que existirá dentro de los límites de dicho período temporal y contrario a lo que da a entender tan disparatado personaje, es esto otro:

Pero hay nuevos cielos y una nueva tierra (se nos está hablando del reino de Dios) que esperamos según su promesa y, en estos, la justicia habrá de morar (por lo que no pueden haber delincuentes en dicho tiempo).” (2 Ped. 3:13). (Acotaciones nuestras).

Por otra parte, lo que se nos dice en las Escrituras acerca de quiénes son los que entrarán en dicho reino, es totalmente contrario a lo que nos afirma el personaje señalado y algo que podemos comprobar, leyendo Rev. 7:13-17:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación (eso es, que sobreviviendo a esta, acceden directamente al reino de Dios) y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero (eso es, que han ejercido fe en su sacrificio de rescate). 15 Por eso están delante del trono de Dios y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos. 16 Ya no tendrán hambre ni tendrán más sed, ni los batirá el sol ni ningún calor abrasador, 17 porque el Cordero, que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos”.” (Acotaciones nuestras).

Luego leído lo leído, lo menos que se puede pensar de esos “sobrevivientes” es que sean malhechores impenitentes que puedan perturbar la paz en el citado reino y que es lo que nos plantea ese “genio” de la teología que dice ser Apologista Mario Olcese; es cierto que alguien podría objetar que tenemos una variante que también hay que tener en cuenta y que es la resurrección de los muertos y de la que saldrá de todo: buenos, malos y regulares…… eso es, que nos saldrán personajes como Abraham, David, Jacob y compañía, pero también pandilleros de la banda a Al Capone y por aquello de decir algo. Pero eso tampoco será problema, pues esos delincuentes del pasado y resucitados ya sin la carga del pecado, tendrán la oportunidad de enderezar sus vidas en un entorno favorable y en el que se enseñará a las gentes de toda condición, nuevas instrucciones divinas por medio de los llamados “nuevos rollos” de los que se nos habla en Rev. 20:12 y con la destrucción eterna en mira e inmediata, para aquellos que las pasen por alto de forma contumaz; de hecho, esto es lo que se nos quiere explicar en el Sal. 37:10:

Y solo un poco más de tiempo y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar y él no será.”

Dicho de otra manera, que dentro del reino de Dios uno verá hoy a una persona resucitada de no muy muy buenos “andares” y dispuesta a causar disturbio y al día siguiente, la buscará, pero ya no la hallara: sencillamente, habrá sido eliminada para que la paz no sea perturbada.

Pero claro, para que esto ocurra, tendría que haber de por medio una resurrección y por lo que la cosa va empeorando, pues resulta que el personaje aludido y en el mismo video, nos sale por “peteneras” al afirmar que no hay ningún texto en las Escrituras que hable de una resurrección a ocurrir dentro del reino de Dios. Como pueden comprobar, de nuevo una nueva y descomunal “metedura de pata”, propia de un indocumentado en temas bíblicos y que nos habla de la “capacidad” teológica del personaje en cuestión; porque resulta que sí existe un pasaje que nos habla de esa futura resurrección y que encontramos en Rev. 20:11-15, donde se lee como sigue:

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él (momento en que Jesucristo empieza a reinar en la tierra por espacio de mil años). De delante de él huyeron la tierra y el cielo y no se halló lugar para ellos. 12 Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos (es obvio que de lo que aquí se nos habla es de una resurrección en toda regla, sino…… ¡que alguien nos explique qué puñetas se nos quiere decir en este verso 13!) y fueron juzgados individualmente según sus hechos. 14 Y la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esto significa la muerte segunda: el lago de fuego. 15 Además, cualquiera a quien no se halló escrito en el libro de la vida, fue arrojado al lago de fuego.” (Acotaciones nuestras).

Es inapelable entonces y a la luz de lo leído, que tenemos que estar hablando de una resurrección a producirse durante el reinado de mil años de Jesucristo en la tierra, pues solo pueden ser juzgadas por “sus hechos” personas que estén vivas; por lo tanto, insistimos en ello, estaríamos hablando de una resurrección dentro del período milenial y diga lo que diga Apologista Mario Olcese. Tengamos en cuenta, por otra parte, que lo que cierra ese espacio de tiempo de mil años del reino de Dios, es la suelta de Satanás y en lo que se ha dado en llamar “la prueba final”, relato que en las Escrituras se nos expone de la siguiente manera:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos es como la arena del mar. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró (a todos esos rebeldes impenitentes y en lo que significa su destrucción eterna). 10 Y el Diablo que los estaba extraviando fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde ya estaban tanto la bestia salvaje como el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.” (Rev. 20:7-10). (Acotación nuestra).

Luego lo que parece quedar claro del pasaje considerado, es que después de ese acontecimiento ya no existirá ni la muerte y por lo que se hace innecesaria la resurrección como tal, pues los que no hayan superado la prueba serán destruidos eternamente, mientras que aquellos que sí lo hayan hecho, continuarán viviendo eternamente; y con lo que tendremos que concluir, razonablemente, que la resurrección de los muertos y contrario a lo que nos cuenta el indocumentado de Apologista Mario Olcese, solo se puede producir durante el gobierno milenario del reino de Dios…… eso es, ni antes de ser establecido dicho período, ni después de que este haya finalizado. Ello, junto con la restauración mencionada en Hech. 3:20-21 y de la que hemos hablado al inicio de este escrito, hacen del período milenario ya cada día más cercano, el tiempo más maravilloso que habrá vivido jamás el ser humano y no como dice el disparatado personaje mencionado, el tiempo “más inseguro de todas las épocas” a causa de la maldad que existirá en el mismo…… ¡y es que ya hay que ser animal, para decir esto!

Todo considerado, tenemos que concluir que no solo estamos ante un analfabeto integral en cuestiones bíblicas, sino ante un perfecto ignorante que no tiene ni la más mínima capacidad para entender aquello que lee y por lo que con sus absurdas conclusiones, engaña a todos aquellos que, incomprensiblemente, aún siguen visionando sus videos y encima felicitándolo por tan “preciosas enseñanzas” y haciendo bueno aquello de que “en el país de los ciegos, el tuerto es rey”…… ¡¡y menos mal, que el personaje afirma estar “diplomado” en ingeniería y teología!! Circunstancia esta que nos obliga a plantearnos la siguiente cuestión y ello sin ánimo de ofender, claro…… pero ¿en qué “mercadillo”, compró dichos diplomas?

MABEL

¡SE COGE ANTES A UN MENTIROSO, QUE A UN COJO!

Posted in Uncategorized with tags , , , on 30/01/2017 by Armando López Golart

descarga-1Y es que una de las “enseñanzas” más férreamente sostenida por el supuesto “teólogo” peruano Apologista Mario Olcese y contrario a lo que publican los Testigos de Jehová, tiene que ver con lo que acontecerá durante los mil del reino de Dios sobre la tierra y evento ya muy cercano en el tiempo…… tan cercano, que la inmensa mayoría de los que leen ahora esta información y prescindiendo de la edad que tengan, probablemente lo vivirán en primera persona y lo que les permitirá el pasar con vida al mismo, eso es, que tendrán la posibilidad de no experimentar jamás la muerte causada por el pecado heredado.

Pero volviendo al tema que nos ocupa, resulta que según los miembros de dicha organización religiosa y algo con lo que el que suscribe está del todo de acuerdo, con el ya cercano regreso de Jesucristo a la tierra dará inicio un período de mil años y que conocemos como “el reino de Dios”, durante el cual la humanidad será restaurada (Hech. 3:20-21) a su condición paradisíaca original, eso es, que a partir de ese momento ya no existirán sobre la tierra las enfermedades, los ciegos, los sordos y los paralíticos serán sanados, los ancianos recobrarán la juventud, los muertos serán resucitados y la muerte dejará de ser…… todo eso tienen que ocurrir dentro de ese período de tiempo regido por el Hijo de Dios, Jesucristo; sin embargo, circunstancia que con tenaz persistencia ha sido negada por el “teólogo” citado en muchos de sus videos (por ejemplo, en el publicado el 13/07/13 bajo el título “¿Perfección en el reino de Cristo? ¡Pero sí Isaías 65:20 dice lo contrario, señores del esclavo!”), o bien como se resume en este correo que en su momento me remitió y redactado en los siguientes términos:

Sólo un ingenuo como tú, Armando, puede decir que en el milenio se restaurará el paraíso edénico. Eso es lo mismo que afirmar que se restaurará la desnudez de los primeros padres antes de la caída y que durará mil años. Esa idea es una enorme estupidez que proviene de la Watchtower. Repito: Si se restaura el paraíso, se debe restaur también la desnudez que existía antes de la caída…y todos los súbditos deberán estar en cueros. Sin duda alguna, esa perspectiva hará que un buen número de los que resuciten (supuestamente en el milenio) se la pasen de lo lindo viendo a jovencitas y niñas desnudas, morboseándose y asechándolas. ¡Cuántas violaciones y abusos se podrían ver por parte de personas que aún necesitarán ser reeducadas y que supuestamente aún no son perfectas, y que aún no conocen a Dios!. Es preocupante pensar en eso. Pero claro, hay bobos que se han tragado esa historia de un paraíso restaurado milenial donde todos seremos buenitos y obedientes, y donde el pecado y la rebelión no existirán. ¿Es que acaso nos olvidamos que Cristo tendrá que gobernar con vara de hierro, o como dicen otros, con puño de hierro? ¡Despierta armandito, y no sigas engañando como lo hacen los Testigos de Jehová a tanta gente que no ve más alla de sus narices! Saludos.
Apologista, el corregidor

Sin embargo, son las mismas Escrituras las que contradicen tan esperpéntica posición y en los siguientes pasajes:

En aquel tiempo (eso es, a partir del momento en que Jesucristo tome posesión del gobierno del reino de Dios e inicie su andadura por mil años) los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría…”. (Isa. 35:5-6ª). (Acotación mía).

En cuanto al recobro de nuestro entorno medioambiental, incluyendo los parajes más extremos, se lee como sigue:

“… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros (especies vegetales que precisan de mucha agua).” (Isa. 35:6b-7). (Acotación mía).

Restauración que tiene que ver también con la total eliminación de las enfermedades:

Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error (recordemos que las enfermedades son resultado del pecado heredado).” (Isa. 33:24). (Acotación mía).

Por otra parte, esto es lo que nos dijeron esos “profetas de tiempo antiguo” y voceros del Dios Altísimo, acerca de la vejez, que tanto nos limita y antesala de la muerte:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.” (Job 33:25).

O lo que es lo mismo, que la persona anciana y decrépita retroceda en el tiempo en cuanto a lo físico y sea devuelta a los momentos de su máximo esplendor juvenil, tanto en lozanía como en vigor; pero veamos más de lo que se nos dijo por boca de esos “profetas de tiempo antiguo” y ello para el momento en que, como se lee en Hech. 3:20-21, Cristo regresara a la tierra para empezar a reinar en ella, con relación a lo que Jehová hará con la muerte en ese período de mil años de gobernación divina:

Él realmente se tragará a la muerte para siempre (eso es, la muerte como tal dejará de existir) y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro (causadas fundamentalmente por el dolor ante tan luctuoso suceso). Y el oprobio de su pueblo quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.” (Isa. 25:8). (Acotaciones mías).

Cumplimiento cabal de ese “tragarse la muerte”, que no sería tal si los muertos no fueran devueltos a la vida, mediante lo que conocemos como la “resurrección de los muertos”:

Tus muertos vivirán. Cadáver mío… se levantarán. ¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo! Porque tu rocío es como el rocío de malvas y la tierra misma dejará que hasta los que están impotentes en la muerte caigan en nacimiento (eso es, que vuelvan a la vida mediante una resurrección).” (Isa. 26:19). (Acotación mía).

Todas estas cosas, la restauración física, el devolver la paz la tierra, la eliminación de las enfermedades, la restauración del medio ambiente, el devolver al hombre la juventud interminable, el eliminar la muerte y el restaurar la vida a los que han sido afectados por esta, son “las cosas” sujetas a restauración y que fueron anunciadas por Jehová Dios por “boca de sus santos profetas de tiempos antiguos”…… ahora veamos para cuándo se nos señala que se producirá tal restauración en la humanidad:

“… y para que él (Jehová Dios) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Hech. 3:20-21). (Acotación mía).

Luego está claro que una lectura correcta de este pasaje, la idea que nos transmite es que la citada restauración tiene que producirse a partir y durante el reinado milenario de Jesucristo sobre esta tierra, pues si no hay Jesucristo, no hay reino de Dios…… y si no hay reino de Dios, no hay restauración; y ese simple y lógico razonamiento se le escapa a dicho personaje, que constantemente defiende en su videos que durante dicho reinado milenario no habrá restauración alguna sobre la tierra (algo que, como habrán visto, también defiende en el correo que he transcrito), sino que la tal se produce una vez terminado dicho período milenial. Sin embargo, nos hemos topado con una afirmación que contradice lo afirmado (algo normal en un personaje de tan pocas “luces” escriturales) y que delata su incapacidad para razonar con un mínimo de lógica sobre aquello que publica; afirmación que hemos encontrado en el comentario de presentación de su blog en wordpres.com y ligeramente reformado del que figuraba anteriormente, en donde nos dice lo que sigue:

Este es uno de los pocos blogs que revelan el mensaje central del Padre celestial, el cual Él comisionó a su Hijo Jesucristo para que lo diera a conocer a todos los hombres de buena voluntad (Lucas 4:43). Este anuncio salvador es presentado por Jesús y sus apóstoles como el evangelio o buenas noticias del reino de Dios, el único mensaje divino que brinda una esperanza real a la humanidad entera para que pueda sobrevivir a su auto destrucción y gozar de una verdadera justicia y paz perdurables. Este maravilloso y utópico porvenir para la humanidad se cristalizará cuando Jesucristo vuelva por segunda vez a esta tierra para restaurar todas las cosas a su estado prístino, tal como está escrito en Hechos 3:19-21. Por lo tanto, este sitio web está llamando a todos los hombres a prepararse para este magno evento, el cual está cada vez más cercano o próximo (Marcos 1:1,14,15).” (Negritas mías).

O sea y ya a modo de conclusión, que con estas palabras el personaje señalado se pone en evidencia una vez más, pues reconoce y contrario a lo que siempre ha defendido, que será con el regreso de Cristo a la tierra y momento en que inicia su andadura el reino de Dios, cuando se restaurarán todas las cosas a su “estado prístino” (primero, primitivo u original, según el diccionario de la RAE) y en clara contradicción, insisto en ello, a lo que por años me ha estado discutiendo y siempre en el sentido de que la mencionada restauración de Hech. 3:20-21, se efectuaría después de terminados los mil años del reino de Dios…… ¿será por tanto cierto y como aventura una buena amiga de este blog, que lo que está haciendo el hombre es ir aprendiendo de las correcciones que le apunta un servidor desde este blog?

Armando López Golart

¿QUIÉNES SOMOS, DE DÓNDE VENIMOS…… Y HACIA DÓNDE VAMOS?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 05/11/2016 by Armando López Golart

sin-tituloCuestión esta que ha traído “a mal traer” a la humanidad desde sus inicios y que aún ahora, continúa siendo un auténtico galimatías para el común de los mortales, por lo que se nos plantea la siguiente disyuntiva: ¿no encontramos ante una cuestión de proporciones irresolubles, o más bien es que no hemos buscado la respuesta en la dirección correcta? Los autores de este blog nos decantamos por la segunda opción, dado que el continente de dicha información ha sido siempre tenido en menos por el hombre, cuando no denostado, incluso hasta perseguido a muerte…… sí, sí, lo han adivinado ustedes: estamos hablando de La Biblia y que inicia con estas prometedoras palabras:

En el principio, Dios creó los cielos y la tierra.” (Gén. 1:1).

Luego si ello es así y no hay porque dudarlo, solo cabe suponer que lo que siguió a dicho “principio” también tendría que estar reflejado en dicho conjunto de pequeños “libritos” y escritos en distintos momentos de la historia del hombre, que en conjunto conocemos como La Biblia o Las Escrituras; partiendo de esta base, pasemos a intentar averiguar la primera de las tres cuestiones cruciales para el hombre, eso es, ¿quiénes somos?

Y simplificando la cuestión, habría que concluir que no somos más que unos cretinos que hemos arruinado el lugar donde habitamos en un vasto Universo y que identificamos como el planeta Tierra, a tal grado que hemos pasado ya del punto de no retorno y por lo que la expectativa más razonable, a ojos de los científicos, es el buscarnos otro planeta para poder seguir viviendo y no extinguirnos como especie…… y sin con todos los insalvables inconvenientes que dicha posibilidad plantea, es la más barajada entre los entendidos, no quieran ni imaginarse como estará “el percal” para aquellos que mueven “el cotarro” y que realmente conocen la realidad de las cosas. Pero ¿nos habla la Biblia de tan negativa contingencia? Claro que sí y además, nos dice la razón de porque hemos llegado a dicha situación; veámoslo:

Sin embargo, los que están resueltos a ser ricos caen en tentación y en un lazo y en muchos deseos insensatos y perjudiciales, que precipitan a los hombres en destrucción y ruina. 10 Porque el amor al dinero es raíz de toda suerte de cosas perjudiciales y, procurando realizar este amor, algunos han sido descarriados de la fe y se han acribillado con muchos dolores (y arrastrando a la humanidad con ellos).” (1 Tim. 6:9-10). (Acotación nuestra).

Pero otra pregunta sería: ¿tenía prevista dicha terminal situación el Creador de todas las cosas? Por supuesto que sí, a tenor de lo que leemos en Rev. 11:18:

Pero las naciones se airaron y vino tu propia ira y el tiempo señalado para que los muertos sean juzgados y para dar su galardón a tus esclavos los profetas y a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes; y para causar la ruina, de los que están arruinando la tierra.”

Y tan caótica situación que nos muestra el “quiénes somos”, nos lleva a la segunda de la cuestiones planteadas, eso es, el ¿de dónde venimos? y algo perfectamente explicado en las Escrituras, porque veamos: en los primeros tres capítulos de libro de Génesis se nos explica y por aquello de resumir, cómo Dios creó al primer hombre y a la primera mujer (nuestros primeros padres, Adán y Eva) completamente perfectos y preparados sus cuerpos para vivir eternamente, lo que implica la no existencia de las enfermedades, vejez y muerte que nos asolan a sus descendientes. Porque tan excelente inicio y al posibilidad de mantenerlo eternamente estaba condicionado a la continua sujeción a su Creador, algo totalmente comprensible y perfectamente asumible, pues en nada gravaba su situación…… todo bien, hasta que ocurrió lo siguiente y según se nos relata en Gén. 3:1-7:

Ahora bien, la serpiente (usada por Satanás como títere) resultó ser la más cautelosa de todas las bestias salvajes del campo que Jehová Dios había hecho. De modo que empezó a decir a la mujer: “¿Es realmente el caso que Dios ha dicho que ustedes no deben comer de todo árbol del jardín?”. 2 Ante esto, la mujer dijo a la serpiente: “Del fruto de los árboles del jardín podemos comer. 3 Pero en cuanto a comer del fruto del árbol que está en medio del jardín, Dios ha dicho: No deben comer de él, no, no deben tocarlo para que no mueran”. 4 Ante esto, la serpiente dijo a la mujer: “Positivamente no morirán. 5 Porque Dios sabe que en el mismo día que coman de él tendrán que abrírseles los ojos y tendrán que ser como Dios, conociendo lo bueno y lo malo”.

6 Por consiguiente, la mujer vio que el árbol era bueno para alimento y que a los ojos era algo que anhelar, sí, el árbol era deseable para contemplarlo. De modo que empezó a tomar de su fruto y a comerlo. Después dio de este también a su esposo cuando él estuvo con ella y él empezó a comerlo. 7 Entonces se les abrieron los ojos a ambos y empezaron a darse cuenta de que estaban desnudos. Por lo tanto cosieron hojas de higuera y se hicieron coberturas para los lomos.” (Acotación nuestra).

Pero el daño ya estaba hecho y su castigo, ya pre-advertido por su Creador, fue el de su condena a muerte y el ser expulsados del paraíso en el que Dios los había puesto, por lo tanto obligados a “ganarse el pan con el sudor de su frente” (Gén. 3:19) y siendo esta la herencia que nos dejaron nuestros “puñeteros” primeros padres…… y de ahí, es “de dónde venimos”. No obstante, la más importante de las tres cuestiones planteadas tienen que ver con la tercera, eso es, el “hacia dónde vamos” y que ya se nos presenta un poco más apetecible, porque lo que nos dicen las Escrituras al respecto es lo siguiente:

“…… y para que él (Jehová Dios) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Hech. 3:20-21). (Acotación nuestra).

Notemos que no solo se nos anuncia una “restauración” y que significa el devolver una situación a una posición anterior (en este caso, de la que disfrutaban Adán y Eva), sino que además se nos dice que las cosas a restaurar las comunicó Dios a través de sus “profetas de tiempo antiguo”…… y siendo lo que nos transmitieron dichos profetas fue tanto como esto que sigue y que empieza con lo que tiene que ver con maltrecho medio ambiente que hoy contemplamos:

“… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros (vegetación esta, que precisa de agua en abundancia).” (Isa. 35:6b-7). (Acotación nuestra).

Obviamente y como no podría ser de otra manera, dicha restauración pasa también por aquello que tiene que ver con nuestros cuerpos:

En aquel tiempo (eso es, a partir del momento en que Jesucristo tome posesión del gobierno del reino de Dios y que es cuando inicia la mencionada “restauración”) los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría…”. (Isa. 35:5-6). (Acotación nuestra).

Restauración que tiene que ver también con la total eliminación de las enfermedades:

Y ningún residente dirá: “estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error (recordemos que las enfermedades son resultado del pecado heredado).” (Isa. 33:24). (Acotación nuestra).

Por otra parte, esto es lo que nos dijeron esos “profetas de tiempo antiguo” y voceros del Dios Altísimo, acerca de la vejez, que tanto nos limita y antesala de la muerte:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.” (Job 33:25).

O lo que es lo mismo, que la persona anciana y decrépita retroceda en el tiempo en cuanto a lo físico y sea devuelta (o “restaurada”) a los momentos de su máximo esplendor juvenil, tanto en lozanía como en vigor; pero veamos algo más de lo que se nos dijo por medio de esos “profetas de tiempo antiguo” y ello para el momento en que (según se lee en Hech. 3:20-21), Cristo regrese a la tierra para empezar a reinar en ella y relacionado con lo que Jehová hará con la muerte en ese período de mil años de gobernación divina por medio de Su Hijo:

Él realmente se tragará a la muerte para siempre (eso es, la muerte como tal dejará de existir) y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro (causadas fundamentalmente por el dolor ante tan luctuoso suceso). Y el oprobio de su pueblo (el pecado que nos condena) quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.” (Isa. 25:8). (Acotaciones nuestras).

Pero “restauración de todas las cosas” que quedaría incompleta, si de ella quedaran excluidas todas aquellas personas que murieron antes de que ese momento tan esperado por aquellos que confiamos en las promesas de nuestro Creador se hayan hecho realidad…… por eso, otra de las cosas de las que se nos hablaron “por boca de Jehová los profetas de tiempo antiguo”, tiene que ver con la resurrección de los muertos:

Tus muertos vivirán. Cadáver mío… se levantarán. ¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo! Porque tu rocío es como el rocío de malvas y la tierra misma dejará que hasta los que están impotentes en la muerte caigan en nacimiento (eso es, que vuelvan a la vida mediante una resurrección).” (Isa. 26:19). (Acotación nuestra).

Todas estas cosas, la restauración física, la eliminación de las enfermedades, la restauración del medio ambiente, el devolver al hombre la juventud interminable, el eliminar la muerte y el devolver la vida a los que han sido tragados por esta, son todas las cosas a “restaurar” y que fueron prometidas por Jehová Dios mediante “sus santos profetas de tiempo antiguo”.

Y con lo dicho, que a algunos les parecerá como de “perogrullo” (pero eso es lo que hay), se cierra la tercera de las cuestiones planteadas que, recordemos, tienen que ver con el “quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos”; y todo ello lo hemos averiguado, sencillamente por acudir a la fuente de información adecuada y que se encuentra, como hemos señalado, en las Escrituras…… por eso, un mundo totalmente apartado de Dios y por tanto de Su Palabra, la Biblia, no tiene respuesta a tan sencillas cuestiones.

MABEL

¿QUÉ ES, REALMENTE, EL “REINO DE DIOS”?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 01/09/2016 by Armando López Golart

descarga (2)Bien, en términos generales eso dependerá de la creencia religiosa que uno profese: si es católico, afirmará sin dudar que es el lugar a donde van los “buenos” después de morir, eso es, a estar eternamente al lado de Dios en el cielo; pero si profesa la creencia adventista y por aquello de señalar alguna, admitirá sin pestañear que estamos hablando de un período de mil años en el que la tierra estará sumida en una tenebrosa negrura en la que solo pulularán sobre ella Satanás y sus demonios, rumiando su negro futuro (nunca mejor dicho) y que será su destrucción eterna al término de dicho periodo de tiempo…… mientras tanto los “arrebatados” permanecerán todo ese tiempo en el cielo con Dios (su particular “reino de Dios”), para ser devueltos a la tierra terminado dicho período y ya convertida ésta en un paraíso, una vez eliminados tan perversos personajes.

Si por el contrario usted no tiene relación con organización religiosa alguna y es un asiduo a leer páginas bíblicas en Internet en busca de un poco de orientación, se encontrará con algún “genio” de la teología que le explicará que durante ese período de tiempo nada digno de mención ocurrirá en la tierra, sino que todas las cosas continuarán como hasta ahora y por lo que la “restauración” prometida en Hech. 3:20-21, está prevista para después de finalizado el milenio. Ya en último extremo y si uno se arrima a los postulados de los Testigos de Jehová, estará más cerca de dar en el blanco ¡pero ni por esas!…… porque para esos señores el reino de Dios ya se instauró “en el cielo” en el año 1.914 y desde donde (supuestamente) gobierna sobre la tierra hace ya la friolera de casi 103 años sin que, sorprendentemente, nos hayamos enterado de ello y a efectos prácticos los “curritos de a pie” que moramos en este “valle de lágrimas”, pues en la tierra las cosas, lejos de mejorar y que es lo que se esperaría, empeoran cada día más hasta niveles inaguantables. Por otra parte y “pequeño detalle” que incomprensiblemente se les escapa a los miembros de dicha secta, es que según la cronología bíblica el tal reino de Dios toma el poder después de finalizada la llamada “gran tribulación” de Mat. 24:29-30 (que se corresponde con la mencionada en Rev. 7:14) y esta, según las enseñanzas de dicha organización, aún está en el futuro y por lo que nos encontramos ante una flagrante contradicción, pues es obvio que siendo ello así, dicho reino de Dios no puede haber sido establecido aún en ninguna parte.

Luego estando así las cosas, dos preguntas fundamentales se nos plantean: la primera sería ¿quiénes son entonces, los que más se aproximan a la realidad del cuándo y del qué, en cuanto al establecimiento del citado reino de Dios?; y la segunda pregunta iría por el ¿cuán importantes son esos mil años, en el devenir de la humanidad? Y la respuesta son las siguientes: en cuanto a la primera pregunta, la realidad es que no hay organización religiosa alguna o, en su defecto, autor bíblico alguno de esos que dicen ser teólogos que van “por libre” y que publican en Internet (y siempre a tenor de lo que nosotros hemos podido comprobar en las distintas páginas visitadas), que tengan puñetera idea de por dónde “les sopla el viento” en cuanto al tema del reino de Dios……sin embargo y no queriendo ser presuntuosos, nos atrevemos a decirles a nuestros amables lectores que solo aquellos que visitan este blog y como es su caso en este momento, queridísimo lector, se enteran realmente de qué va la “película” y como le mostraremos a lo largo de este escrito.

En cuanto a la segunda pregunta y que se nos antoja por mucho como la más interesante, ya que tiene que ver directamente con dicho período de tiempo, desde nuestro particular punto de vista es tan importante ese espacio temporal de mil años y que conocemos como “el reino de Dios”, que sin su existencia la Biblia no tendría sentido alguno; de hecho y para reforzar dicha afirmación, recordemos que la razón fundamental de la venida de Jesús a la tierra y algo que muchos ignoran, fue la siguiente:

Pero él les dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”. 44 Por consiguiente, iba predicando en las sinagogas de Judea.” (Luc. 4:43-44).

Suponemos que ante tan tajante declaración de parte, nada cabe objetar; aunque es cierto que alguien podría señalar (y que es la creencia generalizada), que lo más importante de la venida de Jesús a la tierra tuvo que ver con su sacrificio vicario y mediante el que la humanidad fue redimida (o rescatada) del pecado…… pero no es menos cierto, que sin ese período necesario de mil años dentro del cual se van a sustanciar los beneficios de dicho rescate, el tal rescate tampoco tendría sentido alguno. La cosa se agrava cuando algunos “teólogos” de los que hemos hecho mención al inicio de este escrito y que también se arrogan la condición de “ungidos” (en definitiva, lo que se nos está diciendo es que han sido convertidos en Hijos de Dios y que como estupidez, no está nada mal), afirman que durante dicho período de tiempo las cosas van a continuar como hasta el día de hoy; y “sicodélica” interpretación que pueden encontrar, entre otros, en un curioso video que bajo el título “¿Perfección en el reino de Cristo? ¡Pero sí Isaías 65:20 dice lo contrario, señores del Esclavo!”, fue publicado el 13/07/13 y en lo que resulta ser una nefasta interpretación del pasaje de Isa. 65:20 por parte del autor de dicho video y personaje que destaca por contar sus “enseñanzas” por verdaderos disparates…… excusamos decir que dicho planteamiento fue objetado desde este blog en fecha 28/07/13 y sin que hasta el momento nuestra objeción haya sido debidamente atendida.

Pero les hemos dicho hace unas pocas líneas que solo en este blog hallarán la información correcta acerca del tema del reino de Dios y las cosas no solo hay que decirlas, sino también hay que probarlas; con este objetivo, empezaremos por analizar un pasaje que nos habla acerca de lo que va a ocurrir en la tierra con el regreso de Jesucristo a la misma, para instaurar lo que él mismo identifico como “el reino de Dios” e información que encontramos en Hech. 3:19-21:

“… para que vengan tiempos de refrigerio de parte de la persona de Jehová 20 y para que él (Jehová Dios) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Acotación nuestra).

Entonces queda claro que lo que se nos está diciendo en dicho pasaje, es que coincidente con el regreso de Jesucristo a la tierra para asumir su reinado en la misma y en una reacción causa/efecto, se producirá una “restauración de todas las cosas” y lo que significa que estas tendrán que volver a ser como eran antes de como las conocemos nosotros a día de hoy, lo que nos plantea la siguiente cuestión…… ¿y cómo eran “las cosas”, antes de ser como las conocemos nosotros? Algo fácil de averiguar, pues ello está claramente expuesto en lo que conocemos como el AT y lo que hace de dicha porción bíblica, la más interesante para las personas que deseamos indagar acerca de lo que nos deparará el futuro inmediato.

Porque según el pasaje leído serán restauradas, eso es, devueltas a una condición anterior y jamás experimentada por la humanidad actual, aquellas cosas que Jehová Dios nos anunció “por boca de sus profetas de tiempo antiguo”; o sea y repitiendo para énfasis, que serán restauradas todas aquellas cosas que están escritas en la profecía (eso es, en lo que hoy conocemos como el AT) y entre las que se encuentran, por ejemplo, lo que tiene que ver con la restauración de nuestro entorno medioambiental (tan maltratado últimamente), incluyendo los parajes más extremos y como se percibe en el contenido del siguiente pasaje:

“… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros (especies que para su desarrollo precisan de agua en abundancia).” (Isa. 35:6b-7). (Acotación nuestra).

Obviamente y como no podía ser de otra manera, dicha restauración pasa también por aquello que tiene que ver con nuestros cuerpos, pues de nada sirve un entorno medioambiental restaurado, si no estamos en disposición de disfrutarlo:

En aquel tiempo (eso es, a partir del momento en que Jesucristo tome posesión del gobierno del reino de Dios, luego dentro de ese período de mil años) los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría…”. (Isa. 35:5-6). (Acotación nuestra).

Cercana restauración que, por supuesto, incluye también la total erradicación de las enfermedades que hoy nos aquejan:

Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error (recordemos que las enfermedades son resultado del pecado heredado).” (Isa. 33:24). (Acotación nuestra).

Por otra parte, esto es lo que también dijeron esos “profetas de tiempo antiguo” y voceros del Dios Altísimo, acerca de la vejez que tanto nos limita y antesala de la muerte:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.” (Job 33:25).

O lo que es lo mismo, que las personas ancianas y decrépitas que entremos en dicho espacio de tiempo de mil años o reino de Dios, seremos devueltas (o “restauradas”) a los momentos de nuestro máximo esplendor juvenil, tanto en lozanía como en vigor; pero veamos más de lo que se nos dijo por medio de esos “profetas de tiempo antiguo” y ello para el momento en que, repetimos, Cristo regrese a la tierra para empezar a reinar en ella y ahora relacionado con lo que Jehová hará con la muerte dentro de ese período de mil años de gobernación divina por medio de Su Hijo Jesucristo:

Él realmente se tragará a la muerte para siempre (eso es, que la muerte como tal dejará de existir) y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro (causadas fundamentalmente por el dolor ante tan luctuoso suceso). Y el oprobio de su pueblo quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.” (Isa. 25:8). (Acotaciones nuestras).

Pero “restauración de todas las cosas” que quedaría incompleta, si de ella quedaran apartadas todas aquellas personas que murieron antes de que ese momento tan esperado por aquellos que confiamos en las promesas de nuestro Creador, se haya hecho realidad. Por eso, otra de las cosas de las que nuestro Creador nos transmitió “por boca de Jehová, los santos profetas de tiempo antiguo”, es Su voluntad de devolver la vida a aquellas personas que a lo largo de los siglos y hasta nuestros días la han ido perdiendo, en lo que conocemos como la “resurrección de los muertos”…… de ahí: que Jesús pudiera afirmar en Juan 5:28-29, aquello de que “viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán”; pero veamos cómo nos transmitieron los profetas dicho acontecimiento:

Tus muertos vivirán. Cadáver mío… se levantarán. ¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo! (en clara alusión a aquellos que sus cuerpos ya descompuestos, han sido devueltos al polvo de la tierra del que fueron tomados, según Gén. 2:7; 3:19). Porque tu rocío es como el rocío de malvas y la tierra misma dejará que hasta los que están impotentes en la muerte caigan en nacimiento (eso es, que vuelvan a la vida mediante una resurrección).” (Isa. 26:19). (Acotaciones nuestras).

Todas estas cosas, la restauración física, la eliminación de las enfermedades, la restauración del medio ambiente, el devolver al hombre a la juventud interminable, el eliminar la muerte y el devolver la vida a los que han sido afectados por esta, son todas las cosas a “restaurar” y que fueron prometidas por Jehová Dios mediante “sus santos profetas de tiempo antiguo”…… e insistimos en que todo lo mencionado, sucederá a partir del mismo instante en que Jesucristo regrese e instaure el reino de Dios en la tierra. Todo resumido, que las condiciones volverán a ser como las que existían en tiempos de nuestros primeros padres Adán y Eva antes del pecado…… y todo eso (no nos cansaremos de insistir en ello) dentro del período de mil años del reino de Dios y no al término de este, como auguran algunos “iluminados” que van por ahí dándoselas de “teólogos”.

Estamos, por lo tanto, en el momento más apasionante de la historia de la humanidad y que viviremos en primera persona aquellos que actualmente confiamos en las promesas del Dios Altísimo “que no puede mentir” (Tito 1:2); ya otra cosa es para cuándo podemos esperar dicho acontecimiento, eso es, el establecimiento del reino de Dios en la tierra para así disfrutar de sus inmediatos beneficios y que de momento la cosa no tiene fecha fija. Porque el punto de partida para que se desencadenen los hechos que nos tienen que llevar a dicha meta, está relacionado directamente con la aparición de un personaje conocido como “el anticristo”, del que se nos habla en la profecía de las “70 semanas” (estaríamos hablando de “semanas” de años) y que encontramos en Dan. 9:24-27:

Hay setenta semanas que han sido determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para poner fin a la transgresión, para acabar con el pecado, para hacer expiación por el error, para introducir la justicia para tiempos indefinidos, para imprimir un sello sobre visión y profeta y para ungir el Santo de los Santos. 25 Y debes saber y tener la perspicacia que desde la salida de la palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén hasta Mesías el Caudillo, habrá siete semanas, también sesenta y dos semanas. Ella volverá y será realmente reedificada, con plaza pública y foso, pero en los aprietos de los tiempos.

26 Y después de las sesenta y dos semanas Mesías será cortado, con nada para sí. Y a la ciudad y al lugar santo el pueblo de un caudillo que viene los arruinará. Y el fin del tal será por la inundación. Y hasta el fin habrá guerra; lo que está decidido es desolaciones.

27 Y él (el “caudillo” mencionado y que tiene que ver con el personaje “anticristo” que les acabamos de mencionar) tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana (eso es, por siete años); y a la mitad de la semana hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva. Y sobre el ala de cosas repugnantes habrá el que cause desolación; y hasta un exterminio, la misma cosa que se ha decidido irá derramándose también sobre el que yace desolado.” (Acotaciones nuestras).

Es esta una de las más importantes profecías, sino la más importante, pues en ella se nos identifica el tiempo en el que se puede esperar la prometida venida del reino de Dios a la tierra, porque veamos y resumiéndolo un poco: de un cómputo de “70 semanas” divididas en tres fracciones de 7, 62 y 1 semana respectivamente, solo queda por cumplir esa última semana, eso es, siete años. Excusamos decir que el hecho que dicho tiempo de “70 semanas” del versículo 24 se nos fraccione en tres partes, indica que su secuencia no tiene por qué ser correlativa; es cierto que de la redacción del versículo 25 se puede deducir que los dos primeros bloques si fueron correlativos, mientras que el tercero no lo puede ser, pues si antes de la muerte de Jesús ya había vencido el segundo bloque de 62 semanas (noten ese “después” con que inicia el verso 26) y las cosas siguen igual que en ese momento, tirando a peor, ello significa que dicha “semana 70” y que antecede a lo señalado en el versículo 24, aún no ha iniciado.

Porque esta inicia en el momento en que aparezca un “caudillo” y que se corresponderá con el “anticristo”, que establezca un pacto por una “semana”, o sea por siete años “entre los muchos” y siendo que estos “muchos” tienen que ver con Israel y sus vecinos árabes: queda claro entonces que una vez haya entrado en acción dicho personaje, estaremos a siete años vista del reino de Dios. Claro, la cuestión tiene que ver con “cuándo” aparecerá el susodicho personaje y que es el tiempo que se nos “queda bailando”, pues lo desconocemos…… pero que nos podemos hacer una idea, a tenor de lo dicho en la profecía de Daniel considerada, porque veamos las pistas se nos dan en la misma: en el versículo 26 de la misma, se nos da un detalle muy importante y que tiene que ver con el hecho de que dicho personaje tiene que ser descendiente del “pueblo” que asoló Jerusalén y su templo; recordémoslo:

Y después de las sesenta y dos semanas Mesías será cortado, con nada para sí. Y a la ciudad y al lugar santo el pueblo (como etnia) de un caudillo que viene (luego dicho “caudillo”, en ese momento aún en el futuro, tiene que proceder de ese “pueblo”) los arruinará. Y el fin del tal será por la inundación. Y hasta el fin habrá guerra; lo que está decidido es desolaciones.” (Acotaciones nuestras).

Y a pesar de lo que a usted le hayan podido decir, el “pueblo” que como etnia que destruyó Jerusalén y su templo no fueron las levas romanas, sino mercenarios asirios que estaban enrolados en las legiones de Roma acantonadas el norte de Israel y región que un día fue la poderosa nación de Asiria…… de ahí que fueran individuos de etnia asiria los que como “pueblo” participaron de dicha destrucción. Por lo que el personaje que hoy estamos esperando, tiene que ser de ascendencia asiria según la profecía de Daniel; y siendo cierto que la nación de Asiria desapareció en la noche de los tiempos y nunca más se supo de ella, no es menos cierto y según las Escrituras, que la tal tiene que aparecer de nuevo como nación en la escena mundial:

Y vi una bestia salvaje que ascendía del mar, con diez cuernos y siete cabezas, y sobre sus cuernos diez diademas, pero sobre sus cabezas nombres blasfemos. 2 Ahora bien, la bestia salvaje que vi era semejante a un leopardo, pero sus pies eran como los de un oso y su boca era como boca de león. Y el dragón dio a la bestia su poder y su trono y gran autoridad.

3 Y vi una de las cabezas de ella como muerta por degüello, pero su golpe de muerte fue sanado y toda la tierra siguió a la bestia salvaje con admiración.” (Rev. 13:1-3).

Recordemos que la “bestia salvaje” de siete cabezas prefigura al conjunto de potencias mundiales que dominaron sobre el pueblo de Dios, Israel y que por orden de aparición fueron las siguientes: Egipto, Asiria, Babilonia, Medo-Persia (la actual Irán), Grecia, Roma y el Imperio Otomano (la actual Turquía); cómo podemos comprobar, todas esas naciones existen en la actualidad aunque algunas con nombres distintos, excepto Asiria y que como hemos señalado, desapareció de la escena mundial sin dejar rastro alguno…… y siendo esta la “cabeza” que recibió el golpe de muerte y que tiene que ser sanado, eso es, que tiene que volver a aparecer como nación y como fue en el caso de Israel, que estuvo desaparecida por más de 1.800 años, desde 135 E.C. hasta 1.948 en que reapareció como tal.

En nuestros días, entonces y para que se cumpla la profecía, tiene que reaparecer la nación de Asiria aunque lo hará también con un nombre distinto y que quizás les suene de algo; porque si siguen los sucesos de Oriente Medio, estarán al tanto de la lucha que mantiene la etnia kurda por recuperar su territorio y al que se refieren como el “Kurdistán”, territorio que antiguamente era el que ocupaba la desaparecida Asiria y…… ¡exacto, querido amigo, ha dado en la diana!: los kurdos actuales son los directos descendientes de los antiguos asirios. Tan es eso así, que en algún medio de comunicación ya se les identifica como asirios, no como kurdos y de los que esparcidos por el mundo habrá entre 50/60 millones, distribuidos fundamentalmente entre Turquía, Irak, Irán, Siria y un resto, entre Europa y otros países calculado entre 5 y 7 millones; luego la incógnita solo está en saber cuándo estos conseguirán la independencia y en el bien entendido que, para ello, precisarán de un líder carismático capaz de negociarla y que todo indica que será el personaje “anticristo”, que destacará por ser un sagaz político y no un hombre de armas.

Por lo tanto, no nos queda otra que seguir “ojo avizor” la situación en dicho territorio y esperar la aparición del citado personaje, cuya “tarjeta de presentación” será el susodicho pacto de paz o no agresión por siete años que establecerá entre Israel y sus vecinos árabes: a partir de ese mismo instante, empiezan ya a correr los siete últimos años del mundo tal como lo conocemos y a ser sustituido por el reino de Dios…… y si quieren saber cómo se distribuirán esos siete años, solo tiene que leer nuestro próximo artículo en dónde continuaremos profundizando con el tema. Mientras tanto y siendo cierto que en este blog se escribe la verdad sobre el contenido escritural, no estaría de más por parte de la “parroquia” el comprobar con su ejemplar de las Escrituras, si lo que les hemos dicho se ajusta a lo que estas dicen o no; y es que nosotros…… también nos podemos equivocar.

MABEL

¿Y DÓNDE EN LAS ESCRITURAS, SR. OLCESE, SE NOS HABLA ACERCA DE SI ESOS REYES DE REV. 21:24 SERÁN, O NO SERÁN, “ISRAELITAS”?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 29/04/2016 by Armando López Golart

images (1)Porque esta es la nueva cuestión que nos acaba de proponer ese indocto personaje que resulta ser Apologista Mario Olcese, en un nuevo despropósito (perdón, quería decir video) que bajo el título: “Porque no hará nada el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas”, publicó el pasado día 20/04/16 y como respuesta a mi escrito del día anterior (19/04/16), en un intento más por defender lo indefendible y como es, en este caso, el que los reyes mencionados en el pasaje señalado en el titular de este escrito de ninguna manera pueden ser los llamados “notables del AT”, eso es, los Abraham, Moisés, Noé, Isaac, Isaías, etc. etc. etc. y precisamente por su supuesta condición de “israelitas”, cuando nada en la Biblia se nos dice al respecto.

Lo que ocurre es que esa “eminencia” intelectual que pretende ser Apologista Mario Olcese, alias “el teólogo”, continúa sin querer aceptar el claro mensaje del Sal. 45:16 (pues desbarata todas y cada una de sus “enseñanzas”) y que es muy concreto al señalar que a esos “antepasados” de Jesucristo que en el mismo se nos mencionan, es a los que éste nombrará como “príncipes” por toda la tierra (en todo caso, gobernantes reales) y no a otros; luego queda claro que por dicha indiscutible condición de ancestros del Hijo de Dios, solo esos personajes señalados pueden ser nombrados algo, bien sea reyes, príncipes, gobernantes, mamporreros o lo que sea, en la nueva tierra por venir…… de ahí que dicho personaje huya de ese Salmo como “alma que lleva el diablo” (nunca mejor empleado el símil), pues el tal desmonta toda su “filigranesca” estructura (entiéndase “chapuza”) para defender un planteamiento contrario al expuesto en el susodicho salmo. Porque el “teólogo” en cuestión y pasando olímpicamente del contenido de este, inicia la defensa de su ideario citando de otro, en este caso del Sal. 72:10-11, en dónde se lee como sigue y tomado de la versión LBLA:

Los reyes de Tarsis y de las islas traigan presentes; los reyes de Sabá y de Seba ofrezcan tributo; 11 y póstrense ante él todos los reyes de la tierra; sírvanle todas las naciones.”

Pasaje este que como ya señalaba en mi anterior escrito, no hace más que ir en la misma línea de lo que se dice posteriormente en Rev. 21:24; sin embargo, de ahí saca ese desnortado personaje la rocambolesca idea de que, puesto que esos reyes mencionados eran de distintas naciones de la tierra, no podían ser “israelitas” y por lo que de ninguna manera podían prefigurar a los Abraham y compañía, pues según ese “non plus ultra” de la teología que afirma ser el “intelecto” en cuestión sí lo eran, Partiendo tan surrealista interpretación del salmo señalado, el Sr. Olcese ya presupone que esos reyes “de la tierra” citados en Rev. 21:24 tienen que ser “gentiles”…… y con lo que ya estamos ante dos errores de bulto cometidos por el “teólogo” en cuestión”: el primero, que ese Sal. 72:10-11 está sacado de su contexto ya que el mismo tenía como expreso destinatario al rey Salomón, pues estamos ante una petición que le hizo David a Jehová Dios con respecto de su hijo y sucesor al trono. Que ello es así, lo prueba el hecho de que el tal salmo inicia con la dedicatoria o leyenda: “Salmo a Salomón” o “Para Salomón”…… extremo este que queda confirmado al final del mismo, según el versículo 20 y que claramente nos muestra que estamos ante una petición del rey David, en favor de su sucesor Salomón y donde se lee como sigue:

Las oraciones (o peticiones a Dios) de David, hijo de Jesé, han terminado.” (Acotación mía).

Luego, repito, estamos ante una pésima aplicación del Sal. 72:10-11 y que ha sido descontextualizado por parte de ese “genio” de la teología que afirma ser el Sr. Olcese, que para tener la razón en sus planteamientos retuerce las Escrituras hasta el extremo y, como si un servidor fuera el “novato” que en su momento me acusó de ser, intenta colarme ese gol por “toda la escuadra”…… pero ni él podría subir tan alto, ni aquí “el menda” caer tan bajo; y es que la única aplicación futura del Sal. 72:10-11 con respecto de Jesucristo, solo podría ser en lo referente a que al igual que a su antepasado Salomón, reyes de poderosas y lejanas naciones llegarán hasta él para rendirle pleitesía, habida cuenta de que a día de hoy ya no existen esas naciones a las que se cita en dicho salmo. Pero es que a esa pésima aplicación, se le añade un brutal error de interpretación, al señalar que dado que esos reyes mencionados en el salmo y que prefiguraban a los señalados en Rev. 21:24, no eran israelitas, ello descarta a esos “notables del AT” como aquellos que subirán a rendir pleitesía al “rey de reyes” Jesucristo, pues Apologista presupone que ellos sí eran israelitas…… y con lo que estamos ante una nueva burrada de ese “intelecto” con patas.

Porque prescindiendo de que más adelante volvemos sobre este tema, de lo que ahora se trata es de si uno es “antepasado” de Jesucristo, pues solo esta condición determinará quiénes serán aquellos que reciban el nombramiento de “príncipes” y no de si estos son de ascendencia “israelita” o no…… requisito este, insisto, del que no se nos hace mención alguna en las Escrituras y por lo que es del todo irrelevante en este asunto. Es más: que ello es como lo afirmo, en el sentido de que no estamos más que ante una invención ridícula y disparatada de ese “Machu Picchu” de la teología y en su intento desesperado por tener la razón a toda costa aunque sea tergiversando la verdad escritural hasta el extremo y para beneficio propio, queda demostrado por el hecho de que, ajustándonos al estricto sentido del término, ni el mismísimo Jacob era “israelita” y término que solo significa “descendiente de Israel” (en su momento llamado Jacob); pues recordemos que su nombre no fue cambiado por Jehová Dios al de “Israel” sino hasta los casi cien años de edad (hay que tener en cuenta que dicho patriarca murió a los 147 años, según Gén. 47:28) y por lo que solo sus descendientes pudieron ser llamados “israelitas”…… luego desde su padre Isaac, hasta el bueno de Set y pasando por el patriarca Abraham, ahí habrá la tira de “personal” y que ninguno de ellos tenía la condición de “israelita”, por lo que bien podrían estar entre los reyes mencionados en Rev. 21:24 por su condición de “antepasados” de Jesús.

Por lo tanto y de ser bueno el surrealista planteamiento de Mario Olcese, resultaría que mientras sí podrían ser estos últimos los reyes mencionados en Rev. 21:24 por su condición de “no israelitas”, todos aquellos descendientes de Jacob y por el hecho de ser ya “israelitas” no podrían serlo, con lo que se eliminarían figuras tan relevantes en el registro bíblico, como el rey David, su sucesor Salomón, Moisés, Daniel y resto de los profetas, entre otros, de figurar entre dicha realeza; en contraposición, resulta que todos esos personajes, tanto los anteriores a Jacob, como los posteriores a este, todos son antepasados de Jesús y por lo que el Sr. Olcese nos tendría que aclarar algo al respecto, pues es difícil de entender que mientras medio árbol genealógico de Jesús sí pueda reinar en la tierra, el otro medio no pueda hacerlo, siendo como es que todos ellos son “antepasados” de este. Y es que más genuino antepasado de Jesucristo que el mismísimo rey David, el más grande rey de Israel, los hay pocos y, sin embargo, partiendo de esa disparatada teoría del “teólogo” Mario Olcese, resulta que se quedaría fuera del grupo de esos reyes de Rev. 21:24…… recordemos que a Jesús se le identifica bíblicamente como “el Hijo de David” (Mat. 21:9), por lo tanto preclaro “antepasado” de este. No obstante, insisto, según la esperpéntica teoría de ese “intelectual” que es Apologista Mario Olcese, mientras Abraham por no ser “israelita” sí se contaría entre esos reyes de Rev. 21:24, David se quedaría fuera de figurar entre esos reyes por sí ser “israelita”…… y siendo ambos, como son, destacadísimos antepasados del Hijo de Dios ¡no me negarán, que ya tiene “bemoles” el asunto!

Expuesto lo cual, es obvio que es del todo gratuita la afirmación que hace ese inepto personaje en el video señalado (m. 5’40 de grabación), en el sentido de que servidor no haga mención a dicho pasaje de Sal. 72:10-11 porque “va en mí contra”, cuando la realidad es totalmente la contraria y como acabo de demostrar…… además de que yo sí se interpretarlo y él no: porque si algo ha quedado claro en este asunto, es la completa incapacidad que tiene ese “genio” de la teología para sacar conclusiones correctas del contenido escritural. Pero la cosa no queda ahí, porque a continuación y para “reforzar” su teoría, pasa a explicarnos el significado del pasaje de Isa. 52:15 y con lo que la cosa se lía aún más, pues lo usa para intentar demostrar y acorde con lo señalado en el titular del video objeto de análisis, que Dios habría revelado a los profetas todo aquello que tenía que ver con la composición del reino de Dios, eso es, las especiales características de sus reyes, el tiempo de su duración, etc. y lo que es totalmente falso…… pero veamos dicho pasaje:

“…… ante él reyes cerrarán la boca, porque realmente verán lo que no se les había relatado y tendrán que dirigir su consideración, a lo que no habían oído.”

El Sr. Olcese empieza diciendo que esos reyes mencionados no tienen nada que ver con patriarcas o profetas (algo que niega tajantemente el Sal. 45:16), dado que estaríamos hablando de reyes de las naciones que desconocerían todo del propósito divino y lo que se topa de entrada con un pequeño “problemilla” del que ya le hablé en mi escrito y sin que se me haga la menor referencia a ello en el video de respuesta, que es el siguiente: el pasaje señalado de Isa. 52:15 nos sitúa ya dentro del reino de Dios y lógicamente, por lo dicho en ese pasaje, ante la primera visita de esos “reyes de la tierra” a esos gobernantes divinos…… el problema está, en que el Sr. Olcese no nos dice de dónde salen estos reyes, pues veamos qué es lo que se lee en Rev. 19:19-21:

Y vi a la bestia salvaje y a los reyes de la tierra y a sus ejércitos reunidos para hacer la guerra contra el que iba sentado en el caballo y contra su ejército. 20 Y la bestia salvaje fue prendida y junto con ella, el falso profeta que ejecutó delante de ella las señales con las cuales extravió a los que recibieron la marca de la bestia salvaje y a los que rinden adoración a su imagen. Estando todavía vivos, ambos fueron arrojados al lago de fuego que arde con azufre. 21 Pero los demás (esos “reyes de la tierra” y sus seguidores) fueron muertos con la espada larga del que iba sentado en el caballo, la espada que salía de su boca. Y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos (lo que significa que no serán resucitados).” (Acotaciones mías).

Luego si todos los “reyes de la tierra”, eso es, procedentes de las naciones, son destruidos en la batalla final de Har-magedón, lo que queda claro es que no puede haber ninguno de esos “reyes de la tierra” entre los sobrevivientes de la “gran tribulación” (Rev. 7:14)…… máxime cuando resulta que en otra de las disparatadas “enseñanzas” de ese “entendido” personaje, se nos afirma que dichos sobrevivientes también reinarán junto a Cristo en calidad de inmortales reyes y sacerdotes. Obviamente al Sr. Olcese, “súmmum” de la teología donde los haya, se le pasa por alto el “pequeño” detalle de que para poder reinar con Cristo en la condición señalada, es necesario participar de la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6), cosa que dichos sobrevivientes y como la misma palabra indica, no pueden hacerlo de manera alguna pues no han muerto, sino que pasan con vida al reino de Dios; en todo caso, la pregunta que nos tendría que responder el Sr. Olcese es ¿de dónde, entonces, salen esos reyes de Isa. 52:15 y que nada tienen que ver con aquellos que gobiernan al lado de Cristo en su condición de Hijos de Dios, por tanto hermanos de Jesucristo?

Pregunta que genera una derivada y que habiéndosela citado un servidor en mí escrito al que está respondiendo dicho personaje, resulta que la ha ignorado totalmente y como suele hacer con aquellos asuntos a los que no puede responder, porque veamos: si por una parte, los “notables” del AT no pueden ser esos reyes de Rev. 21:24 y según nos afirma con vehemencia el Sr. Olcese, pero por la otra, no reúnen y como tantas veces se ha demostrado en este blog (ver, por ejemplo, nuestro artículo del 16/10/14), el requisito exigido en Rev. 20:4, eso es, el de haber muerto violentamente en defensa de su fe para poder reinar al lado de Jesucristo en calidad de inmortales reyes y sacerdotes ¿en dónde puñetas nos coloca a dichos “notables”, esa “enciclopedia” andante de la teología que cree ser tan desnortado personaje?

Porque recordemos que de otra de sus “geniales” enseñanzas, señalada en el mismo artículo al que responde y de la que tampoco me dice nada, tiene que ver con el que partiendo de un nefasto entendimiento del pasaje de Juan 5:28-29, nos explica que hay una primera resurrección “de vida” al inicio del milenio (Rev. 20:6) y de la que salen aquellos que reinarán al lado de Jesucristo como inmortales reyes y sacerdotes, mientras que hay una segunda al término de los mil años, para “juicio” y destrucción eterna de los que participen de ella…… por lo que repito la pregunta: si esos “notables” del AT no pueden participar de la primera por no reunir los requisitos exigidos en Rev. 20:4, pero tampoco pueden hacerlo en la segunda para juicio y destrucción eterna de los impíos, pues estamos hablando de personas que murieron en el favor de Dios ¿en dónde nos los mete el Sr. Olcese? ¿En esa segunda para destrucción eterna de los impíos cuando, insisto, resulta que fueron personas fieles…… o al menos así son consideradas, en el capítulo once de la carta “A los Hebreos”? ¿O cómo es la cosa, Sr. Olcese?

Sin embargo y en una nueva demostración de su “sagacidad” teologal, vean ahora la interpretación que nos hace del pasaje de Hech. 3:20-21 en un intento de probar que esos notables del AT sí conocían todo sobre el reino de Dios y por lo que de ninguna manera pueden ser esos “reyes de la tierra” de Rev. 21:24, que se asombrarán ante lo que “nunca les fue contado y entenderán lo que jamás habían oído”; pero veamos el pasaje en cuestión y cómo nos lo interpreta ese “adalid” de la interpretación escritural:

“…… y para que él envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.”

Noten que he cargado el acento en la expresión “todas”, pues eso es lo que hace el Sr. Olcese en el video objeto de análisis, además de explicarnos que ello significa que no habló Dios a esos profetas “de unas sí y de otras no” sino que se lo dijo “todo, todito, todo” acerca del reino de Dios y por lo que dichos profetas no podían manifestar sorpresa alguna, pues estarían al tanto hasta del más mínimo detalle de todo lo concerniente al reino de Dios (al menos eso, es lo que nos pretende “vender” el “teólogo” en cuestión)…… por lo cual, esos “reyes de la tierra” de Rev. 21:24 en modo alguno pueden ser los “notables” del AT pues, insisto en ello, estos supuestamente ya estaban “al loro” en su tiempo, de todo lo por acontecer en el reino de Dios y por lo que no habría lugar para sorpresa alguna. Pero como primera objeción a tal afirmación, permítanme señalar que lo que tenía que ser “restaurado” eran aquellas cosas que Dios “habló por medio” de sus profetas y no de aquellas de las que no habló a los mismos…… y en el bien entendido de que Jehová Dios no tenía por qué explicarles todo Su Plan, sino simplemente aquello que era necesario para el adelanto del mismo y que siempre es lo que ha hecho Este; ejemplo de ello, lo tenemos en siguiente revelador pasaje y tomado de la versión PDT:

Los apóstoles estaban reunidos con Jesús y le preguntaron: “Señor, ¿le vas a devolver ahora el reino a Israel?” 7 Jesús les contestó: “El Padre es el único que tiene la autoridad de decidir las horas o las fechas. A ustedes no les corresponde saberlo.” (Hech. 1:6-7).

Es más, había información que desconocía hasta el propio Hijo de Dios y como queda claro en el pasaje de Mat. 24:36; pero en todo caso, lo que nos demuestra la pregunta de los apóstoles era que desconocían dicha información, lo que significa que esta no estaba contenida en los relatos proféticos que estaban a su alcance y lo que significa a su vez, que también era desconocida por los escritores de dichos relatos, eso es, de los profetas…… lo que significa y contrario a lo afirmado por Apologista Mario Olcese, alias “el mentiroso”, que a dichos profetas no se les había dicho todo, sino solo lo necesario para el desarrollo del Plan Divino y como un servidor señala. Tanto es ello así, que una persona tan prominente como el apóstol Pablo desconocía mucha información; pues a tenor de lo que se lee en el pasaje de 1 Tes. 4:15-17, tal parece que este colocó el regreso de Jesucristo y por tanto, la instauración del reino de Dios, en sus tiempos…… ¡y casi 2.000 años nos contemplan sin que nada de esto haya sucedido! Pero veámoslo:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros (obviamente, él y sus contemporáneos) los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor, no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.” (Acotación mía).

En otro orden de cosas y como prueba de que Apologista no tiene ni la más remota idea de la salvajada que ha planteado, está el hecho de que es el propio pasaje de Hech. 3:20-21 el que resalta que lo que Dios habló a esos profetas, tenía que ver con aquello que tenía que ser “restaurado” y en clara referencia a cosas que ya existían en Su boceto original antes del pecado…… y dado que la inmortalidad no existía en el jardín de Edén, esta no podía por tanto ser “restaurada”, eso es, que de ello no pudo hablar Jehová Dios a esos profetas y por lo tanto, cuestión que estos desconocían por completo. Como también desconocían que en un futuro lejano habría una resurrección especial y no contemplada en lo que conocemos como el AT, pues los judíos y partiendo de los escritos que tenían a su alcance, solo conocían de una para el general de los muertos y como claramente se deduce de la respuesta de la hermana de Lázaro a Jesús:

Jesús le dijo: “Tu hermano se levantará”. 24 Marta le dijo: “Yo sé que se levantará en la resurrección en el último día.” (Juan 11:24).

Lo que significa que a los profetas tampoco les fue explicado nada acerca de otra resurrección distinta de la que esperaban, puesto que no lo pusieron por escrito, pues de lo contrario los judíos sabrían de ello y este no era el caso, como acabamos de ver…… y “primera” resurrección, en la que hombres serán elevados a la condición de Hijos de Dios y dotados de la inmortalidad, algo de lo que nos enteramos por medio del apóstol Pablo y no por medio de los profetas “de tiempo antiguo” (1 Cor. 15:53-54). También nos enteramos, por medio de la Revelación o Apocalipsis y no por medio de los “profetas de tiempo antiguo”, que el tiempo para llevar a cabo la restauración anunciada tendría una duración de mil años (Rev. 20:4) y algo que, lógicamente, desconocían dichos profetas al ser anteriores a la aparición de dicha porción escritural…… de hecho, solo se tuvo un conocimiento total y completo del Plan Divino de Redención, después de ser escrito el Apocalipsis o Revelación.

Luego queda claro que a la afirmación hecha por el Sr. Olcese, en el sentido de que esos “profetas de tiempo antiguo” habían sido puestos en antecedentes de todo lo que envolvía al reino de Dios, no es más que una burda mentira salida de una mente esquizofrénica que hace lo que sea para tener la razón y alimentada por un ego solo comparable con el orgullo, altanería y soberbia que adornan a ese “humilde servidor”, pues así se define el personaje en el video del que les estoy hablando (¡vamos: “igualico” a la Pompadour dando clases de virginidad!) y que le impiden reconocer que está totalmente equivocado. Pero es que no solo está equivocado es esto que les acabo de explicar, sino en todas las “enseñanzas” que ha publicado ese “Jaimito” de la teología; en la única que no está equivocado, es en aquella que tiene que ver con si las mujeres pueden reinar en el reino de Dios o no…… y ello porque nos ha dicho las dos cosas a la vez: en un video publicado el 20/04/13 y dirigido a los Testigos de Jehová, afirmaba categóricamente que no podían hacerlo, mientras que en un video posterior y dirigido a un servidor en fecha 08/09/13, decía exactamente todo lo contrario, eso es, que sí podían hacerlo…… ¡eso es lo que se llama “asegurar el tiro” y lo demás con puñetas! Y es que al Sr. Olcese le ocurre lo mismo que a los relojes parados, que con todo y estar parados, resultan ser los más precisos del mundo: cada día dan dos veces la hora exacta.

Sin embargo y ante tan flagrante contradicción en una persona que afirma ser un Hijo de Dios (un puro payaso es lo que es) y estar guiada por el espíritu santo (para ver lo que afirma de sí mismo, lean nuestro escrito del 22/10/15), lo único que hace es dar la callada por respuesta a mis claras objeciones, como en tantas y tantas ocasiones ha hecho…… tal es la condición moral de ese esperpento intelectual, incapaz de un mínimo razonamiento lógico y por sencillo que este sea, pues veamos otra de sus genialidades: en un artículo publicado el 27/10/11 y titulado “¿Está el Cuerpo de Cristo, compuesto por tan solo 144,000 personas?” hablando de aquellos que habrían sido “redimidos”, nos hace la siguiente afirmación y transcrita tal cual:

Incluso los 4 seres vivientes y los 24 ancianos fueron redimidos por la sangre de Cristo, se ven antes en Apocalipsis 5:8,9, que dice:
“Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, Y CON TU SANGRE nos has REDIMIDO para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación.”
¿Podrían ser estos 24 ancianos, los 12 apóstoles y las 12 cabezas de las tribus de Israel? Es posible!” (Negritas mías).

Para llegar a tan disparatada conclusión, vean que se apoya en el pasaje de Rev. 5:8-9 tomado de la RV 1960 en donde como ven, los supuestos “redimidos” por la sangre de Cristo son esos cuatro “seres vivientes” y los 24 “ancianos”; ahora bien, veamos dicho pasaje leído hasta el versículo 10:

Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; 9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; 10 y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes y reinaremos sobre la tierra.”

Tres días después de publicado dicho escrito, eso es, el 30/10/11 y titulado “Rev. 5:8:10…… y Apologista Mario Olcese”, servidor le “saltaba a la yugular” diciendo que lo que había publicado era una auténtica salvajada pues, en primer lugar, ninguna versión bíblica vertía dicho pasaje en esa línea y, en segundo lugar, que esa forma de verter el mismo contradecía totalmente el entero contexto escritural y polémica que hemos mantenido hasta el día de hoy; sin embargo, hete aquí y ahí está lo sabroso del asunto, que en el pasado año 2.015 la RV publicó una versión actualizada, la RVA-2.015, en donde dicho pasaje era rectificado y ajustado a lo que decían las restantes versiones bíblicas, incluida la tan denostada por el Sr. Olcese TNM de los Testigos de Jehová…… y así se vertía dicho pasaje de Rev. 5:8-10, en esa versión ya actualizada de la RV:

Cuando tomó el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Cada uno tenía un arpa y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos. 9 Ellos (los cuatro “seres vivientes” y los 24 “ancianos”) entonaban un cántico nuevo, diciendo: “¡Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos! Porque tú fuiste inmolado y con tu sangre has redimido (a otros, no ha ellos) para Dios gente de toda raza, lengua, pueblo y nación. 10 Tú los has constituido (a otros, no a ellos) en un reino y sacerdotes para nuestro Dios y reinarán (otros, no ellos) sobre la tierra”.” (Acotaciones mías).

La pregunta, entonces, es la siguiente ¿qué va a hacer ahora el “teólogo” en cuestión? ¿Rectificar dicha “enseñanza” o continuar manteniéndola, cuando es obvio que se apoyó para sostenerla en un pasaje a todas luces incorrectamente vertido en la RV 1960? Porque si la rectifica y que tendría que hacerlo públicamente, le dará la razón a un servidor y que a los tres días de publicar semejante disparate, ya se lo había rebatido…… y si no lo hace, quedará clara mi afirmación en el sentido de que para tener la razón y no dar su brazo a torcer, subvierte lo que haya que subvertir, como es el apoyarse en una porción bíblica que no se ajustaba al contexto escritural y lo que es peor: que con toda su “sapiencia” teologal, nunca se dio cuenta de ello…… por lo que ¡vaya chapuza de teólogo!

No obstante, lo que me malicio y conociendo al “morlaco” como lo conozco, es que no dirá “ni pio” sobre el particular, esperando que la tormenta “escampe” y por aquello de que “el tiempo todo lo cubre”; mientras tanto, continuará afirmando que soy yo el que nunca le puede desmontar planteamiento alguno, aunque la realidad que muestra la hemeroteca contradiga dicha afirmación. Y si ello no es así, que nos muestre algún video en el que me rebata claramente, por ejemplo, alguna de las cuestiones que le planteo en este escrito y desde hace ya mucho tiempo…… ¡a que no, Sr. Olcese!

Armando López Golart

¡DIEZ AÑOS DESPÚES……!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 12/02/2016 by Armando López Golart

978-84-9784-255-6_g¿Se acuerdan ustedes del Sr. Al Gore, aquél ex-vicepresidente de EE.UU. que en su momento publicó un documental prediciendo un inmediato fin del mundo, como consecuencia de la alteración del medio ambiente provocada por el hombre y que conocemos coloquialmente como “el cambio climático”? Afirmación que en su momento tuvo un eco inusitado en todo el orbe y que aparte de hacer más rico al autor de la misma, poca o ninguna repercusión tuvo en los gobiernos del mundo, mientras que como es costumbre en el ser humano y pasada la efervescencia del momento, poco tardó esa advertencia a ingresar en el baúl de los recuerdos. El tema que les estamos presentando hoy, viene a cuento de un artículo que apareció en un medio de información no hace mucho y cuyo autor titulaba de la siguiente manera: “Se cumplen diez años desde que Al Gore predijera que el mundo se acabaría en diez años”; en el mismo se hacía alusión al documental citado y que bajo el titular “Una verdad incómoda” sacó a la luz el Sr. Al Gore un 6 de Enero del 2006…… el tiempo inexorablemente ha ido pasando y el pasado día 6 de Enero del recién iniciado año 2016 se cumplieron los diez años de tan apocalíptica afirmación, sin que el mundo se haya acabado y sin que la cosas, aparentemente, hayan sufrido un cambio sustancial.

Luego al entender del “personal”, no estaríamos más que ante un oportunista que supo aprovechar el momento y se “forró” al hilo de una inquietud generalizada que en ese momento pendía sobre la opinión pública y que el tiempo, como a tantos otros timadores, ha desenmascarado…… pero es que la cuestión y como reconoce el propio autor del artículo mencionado y a lo largo del mismo, tiene que ver con el hecho de que lo que dijo el ex-alto cargo de la administración estadounidense no fue eso, sino esto otro:

Si en una década el hombre no toma medidas drásticas en la actual deriva de contaminación del medio ambiente, el mundo llegará en diez años a un punto sin retorno y a partir del cual, se entrará en un proceso de rápida degeneración que concluirá en una trágica extinción de la vida sobre el planeta.” (Negritas nuestras).

Y todas las informaciones que tenemos hoy a nuestro alcance sobre el tema, no hacen sino el contrastar la veracidad del susodicho razonamiento, pues si las resumimos en titulares (todos ellos procedentes de artículos publicados en distintos medios de comunicación) y por aquello de abreviar, nos encontramos con lo siguiente:

-El “Niño” y el cambio climático, responsables del calentamiento global.

-El año 2015 fue el más cálido jamás registrado en la Tierra y con tendencia a superarse en 2016.

-Brutales sequías alrededor del mundo.

-Los océanos se vacían de peces a velocidad récord.

-Brutal aumento poblacional, se contrapone a la disminución de recursos alimenticios, así como de agua potable.

-Los depósitos de agua potable se reducen a marchas forzadas: acuíferos se agotan o contaminan y los glaciares desaparecen.

-Se extinguen los bancos de pesca en nuestros océanos.

Súmenle a ello, la brutal inestabilidad política existente, fundamentalmente en Oriente Medio y Asia, que tiene a muchos de sus actores al borde de la guerra nuclear y en donde tal parece que EE.UU. es la “estrella invitada”…… en todo caso, lo que queda patente es la impotencia del hombre para poner orden en este caos y circunstancia que queda perfectamente reflejada en la siguiente máxima bíblica:

Todo esto he visto y hubo un aplicar mi corazón a toda obra que se ha hecho bajo el sol, durante el tiempo que el hombre ha dominado al hombre para perjuicio suyo.” (Ecle. 8:9).

Claramente deja evidenciado este pasaje, que los actuales males del hombre son causados por este y no porque la naturaleza de pronto se haya vuelto loca; no pasemos por alto que hasta no hace mucho, los ciclos de la tierra respondían perfectamente a unas pautas marcadas en su momento por nuestro Creador, en el sentido de que “todos los días que continúe la tierra, nunca cesarán siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno y día y noche.” (Gén. 8:22)…… o lo que es lo mismo, una regulación perfecta y equilibrada de las estaciones y que nada tenía que ver con las circunstancias desequilibrantes a las que nos enfrentamos en nuestros días.

Sin embargo, la realidad del día a día nos pone al tanto de lo veraz del vaticinio expresado hace diez años por el Sr. Al Gore, en el sentido que la deriva medio ambiental provocada por el ser humano ha entrado en un punto sin retorno y que el colapso del planeta es solo cuestión de tiempo. No obstante, lo realmente sorprendente del caso es que no fue el personaje señalado el que dio el primer aviso de tan peligrosa situación, sino que tal advertencia ya se produjo casi 2.000 años atrás en el tiempo y cuando ni por asomo podía pasar por la cabeza del ser humano, el que de alguna manera pudiera éste influir en la alteración del entorno medioambiental…… de hecho, tuvieron que pasar cerca de 1.600 años para que se empezara a gestar dicha situación y que inició con la invención de la máquina de vapor (como punto de partida de la llamada “revolución industrial”), como el primer paso de una nefasta deriva que de forma progresiva nos ha llevado al ya irresoluble problema actual; pero volviendo a donde estábamos, tenemos que la primera advertencia de que lo cosa iría de mal en peor, la encontramos ya en una profecía dirigida a nuestros tiempos:

Pero las naciones se airaron y vino tu propia ira y el tiempo señalado para que los muertos sean juzgados, para dar su galardón a tus esclavos los profetas y a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes y para causar la ruina de los que están arruinando la tierra.” (Rev. 11:18).

Luego cuestión que ya se contemplaba también en el pasaje citado de Ecle. 8:9, pues la situación actual es la resultante directa del mal gobierno ejercido por el hombre que, víctima de su egoísmo (1Tim. 6:10), se ha lanzado por la senda del tener cada día más riquezas los ricos y poderosos (los menos), a costa de los pobres (la inmensa mayoría de la población), creando una era de consumismo desaforado que arrambla con todo y que ha sido determinante para llegar a esta lenta, pero inexorable, agonía de la vida como tal en la tierra y que es a lo que nos enfrentamos, por muchas soluciones que ahora pretendan encontrar los gobiernos mundiales a dicha situación…… sencillamente, el problema se les ha escapado de las manos y como señaló el Sr. Al Gore hace diez años, la deriva es irreversible.

Pero si han leído con atención ese pasaje de Rev. 11:18, habrán notado que el mensaje subliminal que se nos quiere comunicar es que para Jehová Dios el problema es perfectamente resoluble, pues todo se reduce a eliminar la causa, eso es, a aquellos que son los responsables de dicho estropicio, a reparar el daño causado por estos, pues Él tiene el poder para hacerlo y…… ¡aquí paz y después gloria! Porque no pasemos por alto, por otra parte, que hace también unos 2.000 años que se nos prometió una “restauración de todas las cosas” como consecuencia del regreso de Jesucristo a la tierra y ello durante un tiempo que en las Escrituras se denomina como “el reino de Dios” y anuncio del cual, fue el objetivo fundamental de la primera venida de Jesús a esta:

Pero él les dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”.” (Luc. 4:43).

Ahora bien ¿en qué consistirá o, mejor dicho, qué cosas en concreto serán restauradas durante ese periodo de gobierno del reino de Dios? Por otra parte ¿para cuándo podemos esperar dicho advenimiento y que llegue a tiempo de reparar el tremendo daño causado al planeta? Ambas preguntas, tienen su respuesta en las palabras de Hech. 3:20-21:

“… y para que él (Jehová Dios) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Acotación nuestra).

Noten en primer lugar, la interrelación existente entre el regreso de Cristo y la “restauración” anunciada y lo que coloca a esta dentro del período de mil años de gobernación del Hijo de Dios sobre la tierra; hecha esta matización, veamos ahora que cosas son la que Dios habló por boca de sus profeta de tiempo antiguo, como cosas a ser restauradas y, repetimos, durante el período de mil años de gobierno de Jesucristo…… y entre las que destaca entre otras, la que se refiere el tema del medio ambiente, dado que es el tema que da origen a este escrito:

“… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros.” (Isa. 35:6b-7).

Es obvio, entonces, que el aspecto medioambiental tendrá su protagonismo en la restauración prometida…… de hecho, lo que le prometió Jesús al delincuente que moría a su lado, es que estaría con él en un “paraíso” (Luc. 23:43) y que es totalmente lo contrario de lo que vemos hoy en la tierra; pero veamos más cosas que dijeron los profetas que tendrían que ser restauradas durante el reinado milenario de Cristo y que ya tienen que ver más con el cuerpo humano:

En aquel tiempo (eso es, a partir del momento en que Jesucristo tome posesión del gobierno del reino de Dios) los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría…”. (Isa. 35:5-6). (Acotación nuestra).

Restauración que tiene que ver también con la total eliminación de las enfermedades:

Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error (recordemos que las enfermedades son resultado del pecado heredado).” (Isa. 33:24). (Acotación nuestra).

Por otra parte, esto es lo que nos dijeron esos “profetas de tiempo antiguo” y voceros del Dios Altísimo, acerca de la vejez, que tanto nos limita y que es la antesala de la muerte:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.” (Job 33:25).

O lo que es lo mismo, que la persona anciana y decrépita retroceda en el tiempo en cuanto a lo físico y sea devuelta (o “restaurada”) a los momentos de su máximo esplendor juvenil, tanto en lozanía como en vigor (ver nuestro escrito del 09/04/12); pero veamos más de lo que se nos dijo por medio de esos “profetas de tiempo antiguo” y ello, repetimos, para el momento en que (según se lee en Hech. 3:20-21), Cristo regrese a la tierra para empezar a reinar en ella y en este caso ya relacionado con lo que Jehová hará con la muerte dentro, insistimos, de ese período de mil años de gobernación divina por medio de Su Hijo:

Él realmente se tragará a la muerte para siempre (eso es, la muerte como tal dejará de existir) y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro (causadas fundamentalmente por el dolor ante tan luctuoso suceso). Y el oprobio de su pueblo quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.” (Isa. 25:8). (Acotaciones nuestras).

Pero “restauración de todas las cosas” que quedaría incompleta, si de ella quedaran excluidas todas aquellas personas que murieron antes de que ese momento tan esperado por aquellos que confiamos en las promesas de nuestro Creador, se haya hecho realidad…… por eso, otra de las cosas de las que nos hablaron “por boca de Jehová los profetas de tiempo antiguo”, tiene que ver con la resurrección de los muertos:

Tus muertos vivirán. Cadáver mío… se levantarán. ¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo! Porque tu rocío es como el rocío de malvas y la tierra misma dejará que hasta los que están impotentes en la muerte caigan en nacimiento (eso es, que vuelvan a la vida mediante una resurrección).” (Isa. 26:19). (Acotación nuestra).

Todas estas cosas, la restauración física, la eliminación de las enfermedades, la restauración del medio ambiente, el devolver al hombre la juventud interminable, el eliminar la muerte y el devolver la vida a los que han sido afectados por esta, son las más importantes a destacar y que fueron prometidas por Jehová Dios mediante “sus santos profetas de tiempo antiguo”…… sin embargo y ante tan maravillosa perspectiva, la pregunta más razonable podría ser ahora ¿y para cuándo podemos esperar esto? Porque es cierto que hemos leído que dicha restauración tiene que ver con la segunda venida del Hijo de Dios a la tierra; pero la cuestión es ¿para cuándo está prevista dicha segunda venida? Ello nos llevaría a una serie de señales establecidas en las Escrituras y de las que ya les hablamos en su momento, que nos mostraban a partir de cuándo podríamos esperar la ocurrencia de tan esperado momento y pista que encontramos en el pasaje de Luc. 21:25-28:

También, habrá señales en el sol y en la luna y en las estrellas y sobre la tierra angustia de naciones, por no conocer la salida a causa del bramido del mar y de su agitación, 26 mientras que los hombres desmayan por el temor y la expectación de las cosas que vienen sobre la tierra habitada; porque los poderes de los cielos serán sacudidos. 27 Y entonces verán al Hijo del hombre viniendo en una nube con poder y gran gloria. 28 Pero al comenzar a suceder estas cosas, levántense erguidos y alcen la cabeza, porque su liberación se acerca.”

Lo que dicho pasaje está señalando y como ya hemos mencionado, es el momento a partir del cual se pueden empezar a esperar que ocurran acontecimientos relacionados con el establecimiento del reino de Dios en la tierra y que no necesariamente tiene que ver con el establecimiento del reino como tal en ese preciso momento…… sencillamente porque la secuencia de los hechos establecida es otra; de hecho, notemos que lo que se nos dice es que “al comenzar” a ocurrir esas cosas anunciadas en el pasaje en cuestión, es cuando sabremos que nuestra liberación “se acerca” y no que ya la hayamos alcanzado. Porque el reino de Dios no será establecido en la tierra y con él todos los beneficios ya señalados, hasta que se haya producido el acontecimiento clave que permitirá a las personas el tomar la decisión de adherirse al mismo o, por el contrario el rechazarlo, como es la gran predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

Eso es, el fin del mundo tal como lo conocemos (ya hemos hablado de sus “exquisiteces”) y con él el castigo de aquellos que hayan rechazado su establecimiento en esta tierra, extremo este que queda claro de la lectura de 2 Tes. 1:6-9:

Esto toma en cuenta que es justo por parte de Dios pagar con tribulación a los que les causan tribulación, 7 pero, a ustedes que sufren la tribulación, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen (porque no han querido) a Dios y sobre los que no obedecen (más bien han rechazado el hacerlo) las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús. 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.” (Acotaciones nuestras).

Y para que ello ocurra, la tal predicación y la venganza sobre aquellos que no hayan aceptado su mensaje, hay uno tiempo determinado y que se corresponde a lo que se conoce como la “semana 70” de la profecía de Daniel, que no es más que un período de siete años, divididos en dos partes, en donde en la primera de esas mitades es cuando se produce la mencionada predicación de Mat. 24:14…… de que eso es así, se sobreentiende de lo que se nos habla en Rev. 11:3:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco.”

Eso es, el equivalente a tres años y medio que se corresponde con la primera mitad de los siete años de la señalada “semana 70” de Daniel; terminada esta y con la predicación ya finiquitada, estos “dos testigos” o remanente “ungido” enviado por Jehová Dios, son asesinados por el gobierno mundial existente en ese tiempo y que la Biblia identifica como “la bestia” (Rev. 13:7)…… momento en el que se produce el cumplimiento de una profecía prácticamente olvidada, cuando no mal aplicada, como es la que se encuentra en 1 Tes. 5:3 y con la que da inicio también, la segunda parte de la “70 semana” de Daniel:

Cuando los hombres estén diciendo: “¡Paz y seguridad!”, entonces destrucción repentina ha de sobrevenirles instantáneamente, como el dolor de angustia a la mujer encinta; y no escaparán de ninguna manera.”

Que ello es como se lo planteamos, queda establecido por lo que se nos dice en el siguiente pasaje:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron a los que moran en la tierra (de ahí, lo de ¡paz y seguridad!, pues ya muertos esos “dos testigos” se acababa la “pesadilla” del mensaje del que eran portadores y que la inmensa mayoría de la gente de la tierra rechazaba).

11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pi y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Rev. 11:7-12). (Acotación nuestra).

Momento este en el que se produce la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6) y se pone en marcha (como ya hemos apuntado), la segunda parte de dicha “semana 70” y que tiene que ver, como hemos señalado, con el juicio divino sobre aquellos que rechacen la oferta ofrecida mediante la predicación de Mat. 24:14. Pero claro: para que dicho período de siete años (recordemos que son los últimos siete años del mundo como lo conocemos) e identificado en las Escrituras como la “70 semana” de Daniel, se ponga en marcha, nos falta que ocurra algo como detonante de ello y que es la aparición del personaje llamado “anticristo”, que no es más que un poderoso gobernante que conseguirá el formalizar un pacto de paz “entre los muchos” (esto es, entre Israel y sus vecinos árabes) y personaje del que se nos habla en Dan. 9:26-27:

Y después de las sesenta y dos semanas Mesías será cortado, con nada para sí. Y a la ciudad y al lugar santo el pueblo de un caudillo que viene los arruinará. Y el fin del tal será por la inundación. Y hasta el fin habrá guerra; lo que está decidido es desolaciones.

27 Y él (el “caudillo” en cuestión y descendiente del pueblo que, como etnia, asoló Jerusalén y su Templo) tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana (la “semana” aún pendiente del ciclo de 70 semanas de Dan. 9:24); y a la mitad de la semana (esto se corresponde con lo dicho en Rev. 11:7) hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva…” (Acotaciones nuestras).

La relación de estas palabras con los hechos actuales es totalmente directa, por lo que queda claro que hasta que no aparezca el “caudillo” anunciado no puede iniciar el ciclo de siete años y al fin de los cuales toma posesión en la tierra el reino de Dios…… por lo que de nuevo nos enfrentamos al interrogante de para qué tiempo se puede presumir la llegada del personaje en cuestión. Sin embargo, la cosa y aunque parezca sorprendente ya se pone más fácil de averiguar, cuando se tienen en cuenta diferentes factores y siendo el fundamental, el conocer qué pueblo (como etnia, repetimos) fue el que asolo Jerusalén y su Templo y que para el común de los mortales fue el pueblo “romano”, lo cual no se ajusta a los hechos históricos, porque veamos: si bien es cierto que fueron las legiones romanas las que montaron “el cirio” en el año 70 de nuestra era, no es menos cierto que estas estaban compuestas de mercenarios árabes, si bien sus mandos eran oficiales romanos.

Porque recordemos, que las legiones que marcharon sobre Jerusalén estaban acantonadas al norte de Israel y concretamente sobre el territorio que en su momento fue la antigua Asiria (ancestral enemiga del pueblo de Israel), por lo que los mercenarios que las componían eran en su inmensa mayoría descendientes de dicha nación (por lo tanto, enemigos irreconciliables de los judíos) y cuya desaparición como tal, eso es, como nación, se pierde en la noche de los tiempos y sin que hasta el momento se haya sabido más de ella; recordemos que la propia Israel, también desapareció de la escena sobre el año 135 de nuestra era en manos del emperador Adriano, para reaparecer de nuevo como nación el año 1.948…… ¡más de 1.800 años después! Es cierto que el lector avispado podría hacerse el siguiente razonamiento: “Si se nos dice que el “caudillo” señalado del que se nos habla en Dan. 9:26 tiene que ser descendiente del “pueblo” que como etnia arruinó Jerusalén (en definitiva un asirio) y resulta que Asiria como nación dejó de existir ni se sabe cuándo…… ¿de dónde puñetas puede salir, entonces, el personaje en cuestión?” Pues sencillamente puede aparecer en el momento más inesperado, pues la profecía bíblica nos habla de la inminente restauración de dicha nación en el escenario de los tiempos actuales:

Y vi una bestia salvaje que ascendía del mar, con diez cuernos y siete cabezas y sobre sus cuernos diez diademas, pero sobre sus cabezas nombres blasfemos. 2 Ahora bien, la bestia salvaje que vi era semejante a un leopardo, pero sus pies eran como los de un oso, y su boca era como boca de león. Y el dragón dio a la bestia su poder y su trono y gran autoridad.

3 Y vi una de las cabezas de ella como muerta por degüello, pero su golpe de muerte fue sanado y toda la tierra siguió a la bestia salvaje con admiración.” (Rev. 13:1-3).

Ese conjunto bestial de siete cabezas, representa al conjunto de imperios que dominaron sobre Israel a lo largo de los tiempos y que por este orden fueron: Egipto, Asiria, Babilonia (la actual Irak), Medo Persia (la actual Irán), Grecia, Roma y el Imperio Otomano (la actual Turquía); todas estas permanecen en nuestros días (algunas con otro nombre), excepto Asiria que, repetimos, está “desaparecida en combate”; sorprendentemente, el territorio que ésta ocupaba es el actual enclave que ha recibido el nombre de Kurdistán, pues es la etnia kurda la que lo reclama y que afirman ser los descendientes de los antiguos asirios. De hecho, no solo están a un paso de conseguir la independencia (ver el siguiente artículo del periódico británico The Guardian, generalmente muy bien informado), sino que en algunos medios de comunicación ya se les denomina más como “asirios” que como “kurdos” (ver nuestros artículos del 02/12/15 y 28/12/15, como complementarios a esta información).

Todo considerado y dada la presión de algunos gobiernos como Rusia, por ejemplo, para que se les reconozcan a los “kurdos” sus derechos sobre dicho territorio y con lo que se convertirían en un aliado estratégico de gran importancia para la nación rusa en tan conflictiva zona la de Oriente Medio, no es descartable que el día menos pensado emerja de sus cenizas la antigua Asiria (en armonía con la palabras de Rev. 13:3) y con ella, el personaje “anticristo” que pacifique dicha zona y ello en línea con la ya leída profecía de Daniel; por lo tanto y como dijo Jesús “nuestra liberación está cerca”, eso es, más cerca de lo que jamás la hemos tenido y por lo que la pregunta es la siguiente: “Y para cuando dicho personaje aparezca…… ¿qué habrá que hacer entonces?” Pues sencillamente tomar acción y apoyar en su comisión divulgadora a los “dos testigos” o remanente “ungido” enviado por Dios (Rev. 11:3), que aparecen al mismo tiempo que el “anticristo” o en su defecto no hacerlo y que sería el equivalente a rechazar la propuesta ofertada por estos…… de hecho y por extensión, sería rechazar la oferta de Jehová Dios.

Recordemos que en la parábola “de las ovejas y las cabras” (Mat. 25:31-46), Jesús señaló que el poder acceder a la vida eterna o a su contraria, la destrucción eterna, no tenía tanto que ver con el que uno fuera malo, bueno, regular o “mediopensionista”, sino si uno había ayudado o colaborado, con esos “hermanos más pequeños” de los que hablo Jesús…… más “pequeños”, obviamente, en el sentido de que son los últimos en aparecer. Y por si alguno de ustedes piensa que en el momento de iniciar esa última “semana 70” con la predicación de Mat. 24:14 “aún” faltarán siete años para el establecimiento de Dios y con lo que se nos fía lejana la cosa, razone en lo siguiente: su uno toma la decisión correcta y apoya a dichos “hermanos más pequeños” de Cristo, en llevar adelante la comisión que les ha sido encomendada y no ceja en el empeño, ya tiene en su bolsillo el salvoconducto que le lleva a la vida eterna, pues todo parece indicar (y siempre que nosotros no nos equivoquemos), que las personas que emprendan ese derrotero ya no morirán a partir de ese momento en adelante y tengan la edad que tengan, lo que les llevará a entrar con vida al reino de Dios sin haber experimentado la muerte…… luego podemos decir sin riesgo a equivocarnos que nuestra “liberación”, efectivamente (Luc. 21:28), está mucho más cerca de lo que nos imaginamos.

MABEL