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¡CUIDADO CON LOS LLAMADOS “UNGIDOS”!

Posted in Uncategorized with tags , on 12/02/2017 by Armando López Golart

pastores-enganadoresConvendría aclarar en primer lugar y por aquello de irnos situando, que dicho término como tal no significa más que uno ha sido “elegido” por Dios para llevar adelante determinada comisión y, por tanto, se supone que dotado de los poderes necesarios para llevarla a cabo…… al menos, si tenemos en cuenta lo que se nos cuenta en el registro bíblico; podríamos añadir, y por aquello de completar el cuadro, que el término citado es aceptado también como sinónimo de Hijo de Dios (y con los poderes que dicha condición lleva inherentes), por tanto hermano de Jesucristo y en consecuencia, coheredero con éste del reino de Dios en calidad de inmortal rey y sacerdote.

Hasta aquí todo bien, sino fuera por el “pequeño” problema y para desorientación del “personal”, que a día de hoy nos salen “ungidos” hasta de debajo de las piedras y condición que se arrogan fundamentalmente los líderes de las distintas organizaciones religiosas dentro de la llamada “cristiandad” y por lo que se arrogan la autoridad moral de ser los únicos que pueden interpretar correctamente las Escrituras: por ejemplo, tenemos a los Testigos de Jehová que afirman estar dirigidos por una élite (“Cuerpo Gobernante” lo llaman) compuesta de “ungidos” y que ya en el mismo momento de su muerte son elevados al cielo para tomar su puesto como reyes en el reino de Dios (este supuestamente instaurado en el cielo 1.914), mientras el grueso de sus acólitos conforman lo que ellos llaman “la grande muchedumbre” (Rev. 7:9) de “otras ovejas” y cuyo destino es el de ser súbditos de dicho reino…… y dichos señores son de los más “modositos”, pues solo de cuando en cuando aparece entre ellos uno al que de pronto le ha dado la “ventolera” y afirma ser también un “ungido”. Porque tenemos a otras organizaciones religiosas en las que se nos afirma que todos sus miembros (dirigentes y dirigidos) y por el mero hecho de estar bautizados, ya adquieren la condición de “ungidos” o Hijos de Dios y por tanto, como ya hemos señalado, coherederos con Cristo del citado reino; y ello sin contar, a aquellos supuestos “ungidos” que van por libre y publican en Internet y que no resultan ser pocos…… con lo que puede ocurrir y de ser ello tal como nos lo “pintan”, que en un momento dado o bien falten tronos, o bien sobren reyes.

Por lo que bien sea en un caso, o en el otro, si a usted que nos lee se le presenta alguien que afirma ser un “ungido” (las mujeres no pueden recibir dicha unción y algo que explicábamos en nuestro artículo del 14/07/11), debería de hacerse algunas preguntas como, por ejemplo y como más perentoria, la de ¿cómo puede demostrar su condición de Hijo de Dios o “ungido”? Porque no olvidemos que este es el “quid” de la cuestión, pues recordemos las palabras de Jesús a sus apóstoles, momentos antes de ser elevado a los cielos:

Les dijo: “No les pertenece a ustedes adquirir el conocimiento de los tiempos o sazones que el Padre ha colocado en su propia jurisdicción; 8 pero recibirán poder cuando el espíritu santo llegue sobre ustedes y serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea y en Samaria y hasta la parte más distante de la tierra.” (Hech. 1:7-8).

“Poder” que según el testimonio bíblico, iba desde el ser capaz de sanar un enfermo, de expulsar un demonio o, en el caso más extremo, el de resucitar a un muerto; queda claro, por otra parte, que el “poder” prometido estaba intrínsecamente relacionado con la obra de dar testimonio de Jesús como el Mesías prometido en los escritos sagrados que en ese momento tenían a su alcance y que eran lo que hoy conocemos como el “Antiguo Testamento” o “Escrituras Hebreas”. Que es obvia entonces, la intrínseca relación entre la comisión recibida y el poder necesario para llevarla a cabo, es algo que también se nos muestra claramente en unas palabras dichas por Jesucristo y dirigidas a sus más directos colaboradores, momentos ante de ser elevado a los cielos:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas, 18 con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero, no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20).

Lo que queda claro de esas palabras es, primero, que habría “señales” que identificarían a aquellos que hubieran sido comisionados como “continuadores” de la citada obra, eso es, de seguir predicando al mundo el evangelio del reino de Dios y, segundo, que dichas señales serían clara evidencia de que la obra tendría la aprobación divina al ser apoyada por el poder divino en acción: sin embargo, la realidad es que nada de esto ocurre en nuestros días y lo que solo puede significar que no hay en la tierra personas comisionadas por el Altísimo para obra alguna ni, en consecuencia, obra de predicación alguna que tenga la aprobación divina. Por lo tanto, toda aquella persona que afirme ser un “ungido” (pertenezca o no a organización religiosa alguna) y afirme anunciar el “verdadero” evangelio del reino de Dios, no es más que un pobre botarate que no sabe de lo que habla, eso es, que no tiene ni la más remota idea de lo que dicen las Escrituras; más bien al contrario, lo que hacen las Escrituras es darnos la razón en nuestro planteamiento de que no existe a día de hoy “ungido” alguno sobre la tierra (ello lo prueba la total ausencia de obras poderosas), al señalar proféticamente que en un futuro ya muy cercano sí habrá personas enviadas por Jehová Dios y dotadas, como no, de grandes poderes que las identificarán como personas al servicio del Altísimo:

Y haré que mis dos testigos (en todo caso, un pequeño resto de enviados por Dios, según se desprende de Rev. 6:9-11)) profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco”. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra.

5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar; y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen (¡“Igualico” que los actuales “ungidos”, oigan…!).” (Rev. 11:3-6). (Acotaciones nuestras).

En primer lugar, lo que se nos anuncia es una obra de divulgación que está limitada en el tiempo (1.260 días o tres años y medio), cuando resulta que los actuales predicadores y supuestos “ungidos”, bien sea que pertenezcan a alguna de las organizaciones religiosas existentes o bien sea que vayan por libre, ya llevan décadas dándonos la lata (¡de la Iglesia Católica mejor ya ni hablamos!) y demostrando con ello, que su labor nada tiene que ver con la que se nos señala en el pasaje que acabamos de leer…… si a ello le sumamos que esos fraudulentos personajes por no poder, no son capaces ninguno de ellos ni siquiera de curar un vulgar resfriado (luego de “poderes” sobrenaturales nada de nada), no tenemos más remedio que concluir que nos encontramos ante unos “fantasmas” que a sí mismos se han adjudicado la condición de “ungidos” o Hijos de Dios y que encima ¡van y se lo creen!

Por lo que cuando alguien se presente ante usted afirmando ser uno de esos supuestos “ungidos”, sepa que de entrada ya le está mintiendo y por lo que hará bien en poner su cartera a buen recaudo, pues todos buscan lo mismo: vivir a costa de sus adeptos, bien sea con contribuciones “voluntarias”, mediante el “diezmo” o como quieran llamarle, pero que todo se reduce a lo mismo…… unos pagan, para que otros (ellos) ya vivan “como reyes” sin necesidad alguna de entrar en el ya cercano reino de Dios.

Luego, mucho cuidado querido amigo que nos lee sobre con “quién se junta” usted, pues ese “personal” se las pintan solos para vivir a costa del “contribuyente”…… personajes que tienen nombre y apellidos, como los Armando Alducín, David Diamont, Yiye Ávila, Darío Salas (estos dos últimos ya fallecidos), Hugo Albornoz, Cash Luna, Juan Carlos Ortíz y otros muchísimos más, todos dañinos personajes y muchos de los cuales se han hecho ricos a costa de los que bobaliconamente les siguen (sobre todo en América Latina) y acerca de los que ya nos advirtió el apóstol Pedro:

Sin embargo, llegó a haber también falsos profetas entre el pueblo, como también habrá falsos maestros entre ustedes. Estos mismísimos introducirán calladamente sectas destructivas y repudiarán hasta al dueño que los compró, trayendo sobre sí mismos destrucción acelerada. 2 Además, muchos seguirán los actos de conducta relajada de ellos y por causa de estos se hablará injuriosamente del camino de la verdad. 3 También, con codicia los explotarán a ustedes con palabras fingidas. Pero en cuanto a ellos, el juicio desde lo antiguo no se mueve lentamente y la destrucción de ellos no dormita.” (2 Ped. 2:1-3).

MABEL

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¿PORQUÉ MILLONES DE PERSONAS, CREEN EN UN “ARREBATAMIENTO” QUE NO ACABA DE LLEGAR…… NI LLEGARÁ NUNCA?

Posted in Uncategorized with tags , , , on 11/01/2017 by Armando López Golart

imagesEn una de nuestras últimas entradas (21/12/16), hablábamos del clásico error de entendimiento bíblico causado, primero, por la incapacidad de leer con un mínimo de corrección y, segundo, por pasar por alto el contexto escritural y que es el que quita y da razones en el arte de entender las Escrituras. Y si bien en el caso del artículo citado la cosa no tenía mayor trascendencia en nuestro día a día, el asunto del que hoy vamos a tratar sí tiene mucha más importancia, pues de nuevo nos pone frente a otro disparatado entendimiento del texto sagrado y sin fundamente bíblico alguno, que tiene que ver con la enseñanza del llamado “arrebatamiento de la iglesia”. Enseñanza ésta muy popular dentro de la cristiandad y que tiene a decenas de millones de seguidores, básicamente entre aquellas denominaciones religiosas que se reconocen como “evangélicas”, pendientes del susodicho “arrebatamiento”…… cuando en realidad dicha “enseñanza” resulta ser más falsa que un “duro sevillano” (¡y que ya es ser falsa!), pues esta no es una enseñanza bíblica.

Es lógico entonces que la tal tenga sus detractores (entre los que nos encontramos los autores de este blog), si bien se da la circunstancia que ninguno de ellos y hasta donde nosotros hemos podido averiguar, acierta a dar con la “tecla” que valide su argumentario en contra de dicha propuesta acerca de un “rapto” o “arrebatamiento” de una supuesta “Iglesia”; porque el caso es que dicho planteamiento ya se topa de entrada con un verdadero problema (sorprendentemente no señalado por los detractores de la susodicha enseñanza) y que tiene que ver con el “objeto” sujeto al dicho “arrebatamiento”, eso es, la mencionada “Iglesia”. Y convendría aclarar antes de continuar con nuestra exposición y para aquellos no “muy puestos” en la cosa, que se considera como “Iglesia” al conjunto de personas que en su momento reinarán con Cristo en el reino de Dios y compuesto este de “ungidos” o individuos que supuestamente han sido reconocidos por el Altísimo como Hijos Suyos, a la manera como en el primer siglo lo fueron los apóstoles y los más directos seguidores de estos (esto último, según se deduce de Juan 17:20); pero resulta que desde la muerte del último de esos personajes al final del I siglo y ello hasta nuestros días, no existe en la tierra dicho tipo de personas y con lo que no hay, por tanto, “Iglesia” alguna a la que arrebatar.

Porque recordemos que estos singulares personajes del I siglo, se caracterizaban y circunstancia que los diferenciaba del resto de sus contemporáneos, por una sorprendente capacidad para llevar a cabo obras poderosas (expulsar demonios, levantar muertos, sanar enfermos, etc.) y facultad de la que no están dotados, incomprensiblemente, los actuales “ungidos” que son incapaces de curar un simple resfriado; sin embarg0, lo que dijo Jesucristo al respecto iba en dirección contraria, pues dirigiéndose a sus apóstoles lo que les prometió fue tanto como esto:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas 18 y con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero, no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales (u obras poderosas) que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20). (Acotación nuestra).

Luego si la obra llevada a cabo desde ese momento en adelante hubiera sido mantenida en el tiempo y que es la “milonga” que la mayoría de actuales líderes religiosos nos quieren “vender” para justificar su privilegiada posición, lo lógico es que las señales que la acompañaban también se hubieran mantenido constantes, máxime cuando estas eran la clara evidencia del apoyo divino a dicha obra…… pero dado que estas anunciadas “señales” desaparecieron de la tierra hace casi 2.000 años (a finales del I siglo, recordemos) y razón por lo que no las vemos actualmente sobre ella, solo quedan dos alternativas entre las cuales moverse: o bien los actuales “ungidos” no son tales sino unos auténticos farsantes, o bien estaríamos hablando de personas que “no han creído” (verso 17) y con lo que estaríamos en las mismas, eso es, que Jesucristo no apoya a esa pandilla de “palanganeros” que a sí mismos pomposamente se identifican como “ungidos” o Hijos de Dios, por tanto “hermanos” suyos y que de ninguna manera parece ser el caso. Por lo tanto, queda claro que lo del “rapto de la Iglesia” no es más que una simple invención de mentes calenturientas, ya que los hechos muestran que a día de hoy no existe sobre la tierra una “Iglesia” como tal y a la que poder “arrebatar”…… de hecho, dicha fraudulenta “enseñanza” salió a la luz hará no más de 200 años, por lo que lógicamente no puede ser tomada como una enseñanza bíblica y que los más directos seguidores de Jesús desconocían totalmente.

Por lo que la cuestión está en averiguar sobre qué base sustentan la mayoría de líderes religiosos actuales dicha enseñanza; y con lo que nos encontramos, una vez más, con un pasaje brutalmente mal interpretado por parte de los defensores de dicha propuesta y lo que invalida su planteamiento de raíz…… y es que eso es lo que pasa, insistimos en ello, cuando uno se apoya en un solo pasaje para proponer determinada idea y no la contrasta con lo que sobre ella se dice el contexto general de las Escrituras. Porque la realidad es que estas (las Escrituras), son un todo armonioso y que como en un reloj de precisión, se tienen que encajar todas sus piezas en el lugar apropiado…… de tal suerte que si solo una pieza se coloca fuera de su lugar, ya no encaja ninguna de las restantes y con lo que la Biblia pasa de ser un libro serio, a ser una simple “pachanga verbenera” en la que no cree nadie pues esta se “contradice” (opinión generalizada del “populacho”). Y ello, merced a los embustes que, partiendo de ella, se han enseñado por parte de esos “genios” de la teología, cuando en realidad los que se contradicen son aquellos que pretenden erigirse en interprételes de la misma; pero veamos cuál es el pasaje en el que se apoyan los defensores de la teoría de un supuesto “rapto” o “arrebatamiento” de una supuesta “Iglesia”:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.” (1 Tes. 4.15-17).

De esta pasaje y dicho sea a grandes rasgos, concluyen los defensores de la teoría del “rapto” o “arrebatamiento” que en un momento determinado millones de personas serán arrebatadas en vida e instantáneamente trasladadas al cielo, para permanecer allí los siete últimos años del mundo como lo conocemos y espacio de tiempo en el que en la tierra ocurrirá lo que se conoce como la “gran tribulación” o, también, el “día de la ira de Dios” al traer Éste castigo contra los impíos (Sof. 1:14-18) …… pasado este tiempo, dichas personas serán regresadas a la tierra para “reinar” al lado de Cristo durante el milenio. Y la “historia” que nos cuentan para cuando ocurra dicho “arrebatamiento”, más o menos ya la conocen ustedes: brutales accidentes de automóviles por falta de conductor que de pronto se ha “volatizado”, caída de aviones al haber sido “raptados” en pleno vuelo sus pilotos, o buques a la deriva por haber desaparecido misteriosamente sus capitanes al mando; en definitiva, un caos de magnitudes inimaginables sobre la tierra…… y todo este “circo”, partiendo del pasaje que hemos leído. Ahora bien ¿es esta la idea que se nos quiere transmitir mediante esas palabras de Pablo y contenidas en su primera carta dirigida a los miembros de la congregación sita en Tesalónica?

No, si tenemos en cuenta el contexto, porque veamos: cuándo Pablo menciona a “los vivientes” ¿se refería a personas que estarían vivas en el momento de ser arrebatadas y que es lo que nos propone la teoría del rapto”? No…… y sí; y para entender esta aparente contradicción que les proponemos, tenemos que dirigirnos al pasaje de Rev. 20:6 y en donde se nos deja claro qué personas son las que accederán a reinar al lado de Cristo en el milenio y que es en donde está el meollo de la cuestión:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Entonces lo que queda claro, es que todos aquellos que tengan que reinar con Cristo, tienen que haber salido de una “primera” resurrección y por lo que, obviamente, primero tienen que haber muerto…… luego nada que ver con personas raptadas estando en vida a los cielos, como nos aseguran los defensores del “rapto” y con lo que ya tenemos dilucidado el primer punto: no podemos estar hablando de personas “arrebatadas” en vida, pues las personas que no hayan muerto no pueden heredar el reino de Dios en calidad de gobernantes del mismo, según lo que hemos leído en Rev. 20:6; pero entonces ¿qué quiso decir Pablo con eso de “los vivientes”? Para poder entenderlo, de nuevo tenemos que buscar en el contexto escritural e ir a unas palabras que dijo Jesús en su momento y que encontramos en Luc. 9:59-60:

Luego dijo a otro: “Sé mi seguidor”. El hombre dijo: “Permíteme primero ir y enterrar a mi padre”. 60 Pero él le dijo: “Deja que los muertos entierren a sus muertos, más vete tú y declara por todas partes el reino de Dios”.”

Pero dado que “un muerto” no puede enterrar a otros muertos, ni desarrollar actividad alguna en el mundo de los vivos (Ecle. 9:5-6) y algo que Jesús sabía de sobra, es obvio que lo que nos estaba queriendo decir era otra cosa y algo que se percibe leyendo con atención el texto que acabamos de señalar. Porque en el mismo, Jesús establece una clara distinción entre sus seguidores y que por ello estaban “vivos” ante Dios (los “vivientes” a los que aludió Pablo), en claro contraste con aquellos que no le seguían y por lo que ante Dios estaban como “muertos” o personas sin perspectivas de vida…… luego no estaríamos ante una percepción material de la cuestión, sino espiritual y que era a lo que Pablo se refería; de hecho y en el plano material, tanto el mismo Pablo, como el resto de seguidores de Jesús, murieron como el resto de seres humanos, aunque en este caso, asesinados por los poderes gubernamentales de su tiempo.

Sin embargo, detrás de esa expresión “nosotros los vivientes” y que Pablo colocaba en un futuro distante y no en sus tiempos, había otro trasfondo y que señalaba a otros “vivientes” o continuadores de la obra de Jesucristo, que estarían literalmente vivos y que aparecerían en los últimos tiempos, eso es, en nuestros días…… y poderosísimos personajes a la forma de los apóstoles, de los que se nos habla en Rev. 11:3-6:

Y haré que mis dos testigos (un resto “ungido” por aparecer) profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra.

5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.” (Acotación nuestra.)

Entonces estaríamos hablando de poderosos personajes (nada que ver con los “despendolaos” ungidos actuales), como en su momento fueron los apóstoles, enviados en un futuro por Dios para transmitir un mensaje por toda la tierra, en este caso por espacio de tan solo 1.260 días (o tres años y medio) y evento que se corresponde con la predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14 y que aún está en el futuro (luego nada que ver con la obra divulgadora de los Testigos de Jehová y en la que llevan ya más de 100 años dando la “matraca”)…… y estas son las personas a las que se refirió Pablo como “los vivientes” que estarían presentes en el día del regreso de Jesucristo a la tierra. Luego volviendo a donde estábamos, veamos ahora como estas personas sí fueron realmente “arrebatadas” con vida y, no obstante, sí pueden reinar con Cristo, pues estaban dentro de lo exigido por Rev. 20:6 que hemos leído antes…… pero veamos cómo se nos aclara esta aparente contradicción en Rev. 11:7-12:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron a los que moran en la tierra.

11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie (o resucitaron y evento que anuncia el momento en que se produce la “primera” resurrección de Rev. 20:6)) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “¡Suban acá! (es en ese preciso momento y ya devueltas a la vida, cuando son “arrebatadas” de la tierra). Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Acotaciones nuestras).

De ahí que Pablo pudiera decir en 1 Tes. 4:17, que dichas personas serían elevadas al encuentro de Jesucristo en su regreso “juntamente con ellos”, eso es, con los ya también resucitados Pedro, Juan, el propio Pablo, etc……. todos conjuntamente y justo en el momento se sonar ese imperativo “¡Suban acá!”, serían elevados a los cielos para recibir a Jesucristo en su regreso a la tierra; luego está claro que estos personajes de última hora están incluidos entre “los vivientes” que mencionó Pablo y de los que el apóstol dijo que serían “arrebatados” de la tierra…… pero noten que dichos personajes primero tuvieron que morir y en armonía con Rev. 20:6, lo que les permite el poder acceder a la gobernación del reino al lado de Jesucristo. Sin embargo, lo que nos dicen los defensores de la teoría del “rapto” o “arrebatamiento de la iglesia”, es que millones de personas que no han experimentado la muerte, serán arrebatadas al cielo con vida para regresar siete años después y cogobernar con el Hijo de Dios durante el reino milenario, en lo que no deja de ser más que un auténtico despropósito contra la lógica de las Escrituras.

Para ello y por aquello de “recuperar el hilo”, recordemos que se apoyan en una disparatada interpretación del pasaje de 1 Tes. 1:16-17 y que para nada dice algo que siquiera se aproxime a lo que esos teóricos del “arrebatamiento” proponen, como es y por aquello de remachar la idea, el que en un momento determinado personas anónimas que van tranquilamente por la calle, serán súbitamente “arrebatadas” con vida al cielo para siete mil años después, ser regresadas a la tierra para reinar con Cristo y cuestión esta que genera una derivada, porque…… ¿en función de qué se les ha concedido dicho privilegio a tales personas? ¿Solo porque pertenecen a determinada asociación religiosa, como si los miembros de las demás denominaciones cristianas no tuvieran derecho a disfrutar del mismo status, siendo como son, probablemente, tan buenos creyentes como puedan serlo los primeros? Sin embargo, la idea que se intenta transmitir a la feligresía es que solo los miembros de la confesión religiosa a la que uno pertenece (la que sea), serán los elegidos para disfrutar de semejante privilegio…… porque de no ser ello así ¿qué más da la organización religiosa a la que uno esté afiliado, si al fin y a lo postre, también será “arrebatado”? Sin embargo, lo que vemos es que la esperanza del “rapto” es usada por las distintas confesiones religiosas, como una especie de “boletín de enganche” para captar feligreses que pasen a engrosar sus filas y con ello aumentar la recaudación, que es en definitiva de lo que se trata.

Resumiendo y para no extendernos más, que estamos ante una disparatada “enseñanza”, repetimos ¡con menos de dos siglos de antigüedad!, apoyada sin embargo en unas palabras dichas por una persona que vivió casi 2.000 años atrás y por lo que no podía tener ni puñetera idea, de la susodicha doctrina del “rapto” o “arrebatamiento de la iglesia”. Por lo tanto y ya hablando en un sentido más universal, la realidad es que estamos ante un conjunto de enseñanzas de determinadas denominaciones religiosas que tienen que ir cayendo por su propio peso y dejando en la más absoluta evidencia a las organizaciones que las han difundido, en lo que significará el derrumbe de todas las estructuras religiosas de hechura humana, pues todas ellas, absolutamente todas ellas, son falsas. Porque prescindiendo de las “enseñanzas” que cada una de ellas proponga, lo cierto es que confluyen en un mismo punto: todos sus dirigentes afirman ser “ungidos” (a sumarles aquellos que andan por libre y que reivindican para sí también dicha condición de Hijos de Dios) y por tanto, supuestos “enviados” del Altísimo para pregonar el evangelio del reino al resto de mortales que no somos más que unos ignorantes y que, sin su “inestimable ayuda”, no podríamos entender las Escrituras.

Lo que plantea la siguiente cuestión a los miembros de base de dichas organizaciones religiosas y que no es asunto de menor cuantía, porque ¿qué harán esos seguidores, cuando aparezcan esos poderosísimos personajes de Rev. 11:3 y demuestren con sus amplísimos poderes que sí son verdaderos enviados de Dios, luego verdaderos “ungidos” y desenmascarando a los actuales líderes religiosos, en el sentido que no son realmente “ungidos”, sino unos farsantes estafadores? Entendemos entonces que estamos ante una importante cuestión a considerar para todo aquél que esté encuadrado en cualquiera de las actuales y numerosas denominaciones religiosas dentro de la cristiandad (todas ellas afirmando sin excepción ser la “verdadera” religión ¡faltaría “plus”!), a tenor de las siguientes palabras:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella (el entero sistema mundial de religión falsa), pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas”.” (Rev. 18:4). (Acotación nuestra).

Notemos los dos puntos importantes de ese pasaje: primero, Dios reconoce que dentro de ese conglomerado de falsa religión tiene a “un pueblo” y al que insta a salirse de dicha asociación fraudulenta de alcance mundial: ello se refiere a las personas que sinceras, pero engañadas, aún están asociadas a las distintas organizaciones religiosas de hechura humana y lo que las obliga a tomar acción para reconducir su situación ante el Creador y Autor de tan claro y contundente mandato. En segundo lugar, el mismo hecho de que Jehová Dios mande a salirse de un sitio determinado, pero sin indicar a dónde hay que dirigirse como alternativa, solo puede significar que Él no reconoce tener sobre la tierra a organización religiosa alguna que le represente y con lo que se desmiente la afirmación de cada una de ellas, en el sentido de ser la “verdadera” organización que Dios tiene sobre el orbe.

A partir de ahí, que cada uno tome su determinación (sobre todo aquellos a los que se les ha vendido “la burra ciega” de un futuro “arrebatamiento” para sortear el “apocalipsis final”) y que no pasa por continuar pensando que está en el sitio correcto y que las palabras de Rev. 18:4 aplican a “los otros”, sino por intentar averiguar honestamente si uno o una (que para todos hay en la “viña del Señor”) están asociados a un sistema religioso falso y por lo que no tiene la aprobación divina…… no olvidando, en este íntimo y personal examen, que precisamente la religión es la trampa mejor urdida por Satanás para extraviar al ser humano.

MABEL

¿TIENEN QUE MORIR LOS “UNGIDOS”, PARA REINAR CON CRISTO EN EL YA CERCANO “REINO DE DIOS”?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 20/09/2016 by Armando López Golart

sin-tituloY entendiendo por “ungido” a todo varón que haya sido declarado Hijo de Dios, por tanto hermano de Jesucristo y coheredero del reino de Dios junto a éste (Rom. 8:17), en calidad de inmortal rey y sacerdote, según se desprende de Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad (eso significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotación nuestra).

Hasta aquí bien, si no fuera porque la historia se complica cuando en el asunto intervienen aquellos que no tienen ni puñetera idea de lo que está envuelto en el mismo y que a sí mismos se reconocen como “ungidos” y que son “la tira”; y es que la cosa hoy viene a cuento de una nueva “enseñanza” que ha difundido a través de uno de sus videos, uno de esos “genios” de la teología y que por aquello de la caridad cristiana omitiremos revelar su nombre, que también y al igual que el resto de “paniaguados” que como tal se reconocen (no como “paniaguados”, sino como “ungidos” y que son “mogollón”), afirma ostentar la condición de “ungido” y por tanto, como hemos señalado al inicio de este escrito, el haber sido reconocido por Dios como Hijo Suyo. Argumentos “tipo” como los que vamos a mostrar a continuación, retratan “el pelaje” de todos aquellos que afirman ostentar dicha condición:

Yo soy un UNGIDO del Señor, y nadie debe o puede tocarme a mí, o a usted, si en verdad es un cristiano, sin tener luego que pagar un precio muy caro. Yo me considero un UNGIDO del Señor, y si usted no se considera así, entonces usted no ha entendido lo que significa ser un cristiano o un ungido.”

O este otro y con el que reclaman para sí, una autoridad en conocimiento escritural que no tienen:

Ahora bien, “Ungidos con el Espíritu Santo” resalta otras bendiciones colaterales que Dios nos añade cuando nos entrega el Espíritu Santo, PERO LO MÁS IMPORTANTE ES QUE NOS GUÍA A LA VERDAD (Ver Juan 16:13). NADIE PUEDE SER GUIADO A LA VERDAD SIN EL ESPÍRITU OBRANDO EN ÉL.”

Uno más explícito todavía…… y lo peor es que se lo creen:

Al contrario, soy un hombre muy feliz y dichoso, ya que por fin tengo la libertad que no gozan ellos para escribir y tener mi sitio web donde puedo exponer mis creencias personales y mis “descubrimientos” bíblicos según me lo revela el Espíritu de Dios. Sólo el Espíritu de Dios nos guía a la verdad.”

Repetimos que estamos hablando de argumentos “tipo” y que pueden ser expresados en otras palabras, pero que todo acaba en lo mismo: se creen representantes de Dios en la tierra, sencillamente porque eso se creen ser y si uno no lo acepta, es porque es un incrédulo. Pero volviendo al video de referencia y publicado el 10/10/16 bajo el título “La WT enseña que los cristianos vivos en la parusía morirán para poder ser transformados”, su autor nos afirma sin lugar a duda alguna y en el minuto 7’40” de grabación que eso no es así, por lo que estaríamos ante una flagrante mentira difundida por parte de esa organización religiosa y siendo que esta asegura, con toda rotundidad, que para ser elevado uno a la co-gobernabilidad del reino primero se tiene que morir y como queda claro de este comentario tomado de un artículo de La Atalaya del 01/10/82 en su pág. 22, párr. 8:

Las Escrituras enlazan esta “primera resurrección” con la “presencia [griego, parousía]” de Cristo. (1 Corintios 15:23) El apóstol Pablo escribe: “El Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los que están muertos en unión con Cristo [desde el primer siglo y hasta la venida de Cristo al templo espiritual en 1918] se levantarán primero.” Entonces Pablo pasa a decir que los cristianos ungidos ‘que sobreviven hasta la presencia [parousía] del Señor,’ y que por lo tanto mueren durante la parousía, serán resucitados inmediatamente y serán “arrebatados… en nubes al encuentro del Señor en el aire.” (1 Tesalonicenses 4:14-17) Estos no tienen que ‘dormir’ en el sepulcro ni esperar la resurrección. Al morir son “cambiados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos.”—1 Corintios 15:51, 52, Versión Hispano-Americana.” (Negritas nuestras).

No obstante y para demostrar la razón que supuestamente les asiste a tanto “ungido” como hay suelto por ahí, en su planteamiento contrario a lo expuesto por dicha organización religiosa, hacen hincapié en el pasaje de 1 Tes. 4:14-17 y en el que se lee como sigue:

Porque si nuestra fe es que Jesús murió y volvió a levantarse, así también, a los que se han dormido en la muerte mediante Jesús, Dios los traerá con él. 15 Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.”

Por lo que y según una extravagante interpretación por parte de esas personas que se consideran “ungidas”, resulta que para el momento del regreso de Jesucristo a la tierra existirán gran cantidad de ellas y que, estando aún con vida, serán sencillamente cambiadas de una condición de mortal a una de inmortalidad y junto a los “ungidos” resucitados (los Pedro, Pablo y compañía), serán elevados a los cielos al encuentro de su maestro y hermano mayor…… más o menos la cosa va por ahí.

Pero todo indica que en este caso los Testigos de Jehová (aunque con algunos matices) tienen razón en su planteamiento y sus opositores están totalmente equivocados en su formulación; es cierto que alguno alegará a modo de defensa que a los autores de este blog ya nos ha salido la “venita watchtoweriana” (perdonen el “palabro”) y por lo que raudos y veloces acudimos en defensa de dicha organización religiosa, sea que ésta tenga razón o no. Pero nada más lejos de la realidad, sino que lo que hacemos en este blog es apegarnos al contexto escritural para ver si las afirmaciones bíblicas que se hacen y vengan de donde vengan, se ajustan al mismo o no…… y en el caso que nos ocupa, está claro que la interpretación que se hace de dicho pasaje por parte de los supuestos “ungidos” actuales, no se ajusta al citado contexto, porque veamos: lo que esas personas nos dicen y en una catastrófica interpretación, repetimos, del pasaje de 1 Tes. 4:14-17, es que aquellos “ungidos” que estén vivos en el momento del regreso de Jesucristo a la tierra no morirán (insistimos en el hecho de que estamos hablando de aquellos que con éste tienen que gobernar en el reino de Dios en calidad de inmortales reyes y sacerdotes), sino que serán cambiados en un instante de mortales a inmortales y ello estando aún con vida.

Sin embargo, acabamos de citar al inicio de este artículo, un pasaje bíblico que nos muestra que eso es imposible (Rev. 20:6), pues lo que en el tal se nos dice es que solo aquellos que participen de la llamada “primera” resurrección, son los que alcanzan la inmortalidad y reinarán con Cristo en el reino de Dios…… y se nos antoja algo “dificilillo” el poder resucitar, si resulta que uno previamente no ha muerto; pero volvamos a leer dicho pasaje y por aquello de que no quede duda alguna:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no sobre aquellos que no participan de la misma) la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotaciones nuestras).

Solo este pasaje debería de bastar para cambiar el punto de vista de algunos, pues si lo que se nos dice es que para poder reinar con Cristo hay que participar en una resurrección…… “blanco y en botella”: uno tiene que haber muerto primero; y ese razonamiento que entienden hasta los tontos de pueblo, se les “escapa” a sesudos “teólogos” que van dando clases de lógica y sentido común por ahí. Lo que ocurre es que la cosa no acaba con esto, sino que hay más envuelto en el asunto: porque se da la circunstancia que la muerte que tienen que sufrir esas personas para acceder a tan alto privilegio, es una muerte de sacrificio (eso es, violenta), en defensa de su fe y extremo que con meridiana claridad se nos muestra en Rev. 20:4:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (luego si todos los titulares de esos tronos, fueron “ejecutados con hacha”, es obvio que previamente y antes de ocuparlos, todos tuvieron que morir) por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Acotación nuestra).

Por lo tanto queda claro que el planteamiento presentado por los supuestos “ungidos” actuales en el sentido que no es preciso morir para acceder como gobernante en el reino de Dios, no deja de ser más que, repetimos, el resultado de una disparatada e interesada interpretación del pasaje de 1 Tes. 4:14-17 (a nadie le gusta que le “rebanen el pescuezo” y quieren reinar con Cristo por la vía cómoda) y provocada por la no aplicación del contexto escritural. Pero lo que ya le añade “bemoles” al asunto, es que la mayoría de esas personas se significan por resaltar aquella máxima que nos dice que “Un texto, sin su contexto, es solo un pretexto”, cuando resulta que los primeros en no respetar dicha máxima en su particular percepción de las cosas son ellos…… y es que “una cosa es predicar y otra muy distinta el dar trigo”, como diría nuestro amigo el castizo; hora bien ¿cuál sería entonces y a la luz del contexto bíblico, la interpretación correcta del pasaje en cuestión? Porque una cosa es señalar el error ajeno y otra muy distinta, el dar la versión correcta de un asunto…… y si a algo no estamos acostumbrados los autores de este blog, es a hacernos el “longuis” y no dar la cara; veamos por lo tanto, cómo lo hacemos para explicarnos de una forma entendible:

De entrada, rebatir la idea sostenida por muchos teólogos en el sentido de hacer referencia a los “santos” o “ungidos” de “todos los siglos” que se levantarán en la “primera” resurrección y en lo que no es más que una falacia propia de indoctos de altos vuelos; porque la realidad, es que los “ungidos” desaparecieron de la tierra con la muerte del último de los apóstoles (Juan) sobre el año 99 de nuestra era…… y dado que el bautismo en espíritu santo y que era el que realmente daba la condición de Hijo de Dios o “ungido”, solo podía ser impartido por los apóstoles mediante la “imposición de manos” (en todo caso una mera formula ritual) como directos seguidores de Jesucristo (ver al respecto, nuestro escrito del 27/09/14), ello significa que desde el I siglo en adelante y hasta nuestros días, no ha existido “ungido” alguno sobre la tierra, sino una auténtica marabunta de farsantes y embaucadores entre los que se incluyen también los falsos “ungidos” de la organización de los Testigos de Jehová. Pero continuando con nuestro análisis acerca de si los “ungidos” han de morir o no para tomar parte en el gobierno del reino de Dios y que es el tema central de este artículo, veamos y como botón de muestra, lo que se nos dice en el momento de ser abierto el quinto de los siete sellos del “rollo” que le es entregado al Hijo de Dios (Rev. 5:1) y que se encuentra en Rev. 6:9-11:

Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido degollados a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener. 10 Y clamaban con voz fuerte y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido (eso es, asesinados y en clara alusión a los “ungidos” de los últimos tiempos, luego es obvio que han de morir).” (Acotación nuestra).

Queda claro entonces y lejos de cualquier duda, que todos aquellos que hayan de gobernar con Cristo en el reino de Dios tienen que morir primero como mártires aquí en la tierra para poder entrar a formar parte de dicho gobierno y tal como afirman los Testigos de Jehová, mientras que aquellos que se ratifican en el sentido de que no es verdad que haya que morir para formar parte del tal gobierno del reino, están contradiciendo flagrantemente y de forma interesada, el sentido correcto del texto sagrado…… pero continúa en pie la cuestión de cómo entender entonces, el pasaje de 1 Tes. 4:15-17. Para averiguarlo, procederemos a analizarlo tomando los textos uno por uno y comentando sobre cada uno de ellos a la luz del contexto bíblico, que es como se hacen las cosas; veamos por tanto en primer lugar, el verso 15:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor, no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte.”

Por lo tanto, lo que hay que entender en principio de lo leído, es que en el momento del regreso de Cristo a la tierra habrá en esta hombres con la condición de “ungidos” a la manera del apóstol Pablo…… pero ¿cómo puede ser esto, si acabamos de decir que desde la muerte del último apóstol en el I siglo hasta nuestros días, no ha habido “ungidos” sobre la tierra? Pues porque estamos ante una proyección de futuro que es cuando aparecerán estos personajes, según se nos relata en Rev. 11:3-6:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco (……).5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.”

Se puede deducir entonces que estaríamos ante una reducida cantidad de poderosísimas personas, un pequeño “resto” según se deduce de Rev. 6:11 y a la manera de los Pedro, Pablo, Juan, etc. (recordemos que estos tenían grandes poderes, hasta el de levantar muertos) y que están por aparecer en nuestros días y cuya labor divulgadora (anunciada ya por Jesús en Mat. 24:14) se extenderá por solo tres años y medio o “1.260 días”…… luego cuando vemos organizaciones religiosas con sus respectivos “ungidos” al frente o, en su defecto, “teólogos” que van por libre y que dicen también ser “ungidos”, que llevan dándonos “la “matraca” por decenas de años, sabemos que no son parte de esas personas enviadas por Dios, sino que son unos perfectos farsantes. Poderosísimos personajes estos por aparecer, por otra parte y a la luz de lo leído, que avala nuestra posición de negar la actual existencia de “ungidos” en nuestros días, pues no vemos por ningún sitio tal despliegue de poder por parte de los “soplagaitas” que a día de hoy se arrogan dicha condición; máxime cuando los “soplagaitas” en cuestión, se reconocen como continuadores de la labor apostólica de predicar el reino de Dios por el mundo…… y que de ser tal cosa así, se tendrían que cumplir en ellos estas palabras de Jesús:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas, 18 con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20).

Y dado que estas demostraciones de poder, no las contemplamos en esos supuestos “ungidos” actuales…… pues se quedan sencillamente en eso: en simples “soplagaitas”; considerado ya el verso 15, pasemos ahora al versículo 16:

“… porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero.”

Versículo sin más trascendencia que el de anunciarnos la existencia de dos resurrecciones; porque si se nos señala una resurrección más temprana para aquellos que han muerto en “unión con Cristo” (ver Rom. 6:5), es lógico que tiene que ver otra para aquellas personas que, siendo fieles al Dios Altísimo en la persona de Su Hijo Jesucristo, no han sido elegidos (recordemos que el término “ungido” como tal, no significa otra cosa que “elegido” o “escogido”) para ocupar tan alto magisterio: ejercer de inmortales reyes y sacerdotes en el venidero reino de Dios. Pero ahora veamos el versículo 17 y que es en donde está el meollo del asunto, siendo esto lo que se lee en el mismo:

Después nosotros los vivientes (expresión esta que aparece también en el verso 15) que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.” (Acotación nuestra).

De entrada tendríamos que analizar el significado del término “vivientes” para empezar a tomarle el “tranquillo” al asunto y que solo se puede entender, partiendo de unas palabras que dijo Jesús en su momento:

Entonces otro de los discípulos le dijo: “Señor, permíteme primero ir y enterrar a mi padre”. 22 Jesús le dijo: “Continúa siguiéndome y deja que los muertos entierren a sus muertos.” (Mat. 8:21-22).

¿Quiénes eran esos “muertos”, que podían enterrar a otros muertos? Pues sencillamente personas que por su condición de pecadores estaban muertas a los ojos de Dios, pues el rescate pagado por Jesús aún no se había sustanciado, eso es, que éste aún no había muerto; por otra parte, cuando Pablo pronunció las palabras que estamos analizando, ya había recibido la adopción como Hijo de Dios y por lo que sabía que en el momento de su resurrección, ya se levantaría como ser inmortal. Circunstancia esta que no concurre con aquellos que no tenemos dicha condición, pues aunque entrando en el reino de Dios como súbditos o resucitando dentro de él y abolida ya la muerte, merced al sacrificio de Cristo y que nos libra de la muerte causada por el pecado, eso es, en la misma condición de Adán antes del pecado (sin pecar se podrá vivir eternamente), todavía tendremos que superar el escollo final y del que se nos habla en Rev. 20:7-10 y en el que aquellos que cedan al engaño satánico (como Adán), serán destruidos eternamente…… circunstancia esta, repetimos, que no concurre con los co-gobernantes en el reino (los Pablo y compañía), pues ya han resucitado con la inmortalidad concedida; de ahí que Pablo se refiriera a los de su condición, como los “vivientes”, pues aun estando en la tumba, permanecen vivos en la mente del Altísimo (Mat. 22:31-33).

En cuanto a la expresión “los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados”, esta no significa que no tengan que morir, condición “sine qua no” para reinar con Cristo y de lo que ya hemos hablado, sino que solo es una referencia a los “ungidos” que estarán vivos en el momento del regreso de Cristo a la tierra y de los que se nos habla en la apertura del quinto sello (Rev. 6:11). Y que ese resto “ungido” de personas aún por aparecer, tienen que morir, queda perfectamente reflejado en Rev. 11:7-10:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio (a los tres años y medio de iniciarlo), la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba (eso es, no serán sepultados). 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron (con su mensaje de juicio) a los que moran en la tierra.” (Acotaciones nuestras).

Nos dice Pablo en el versículo 17 que estamos analizando, que dichas personas serían “arrebatadas” y lo que indica, obviamente, que en ese momento estarían con vida…… pero la realidad es que instantes antes de ser “arrebatadas” y ya por “tres días y medio”, las tales personas habían estado muertas y por lo que tiene que haber una resurrección de por medio; pero veamos cómo se nos explica eso, si continuamos con la lectura del pasaje que acabamos de leer, eso es, los versículos 11 y 12:

Y después de los tres días y medio (de permanecer insepultos y a la intemperie), espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie (recobraron la vida o resucitaron) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá (momento del “arrebatamiento” mencionado). Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Acotaciones nuestras).

Tenemos que hace hincapié y para mayor comprensión del asunto, que es en este preciso instante en el que se produce la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6) y en la que solo participan aquellos que con Cristo tienen que reinar y en donde, efectivamente, los miembros del resto “ungido” aparecido a última hora y solo después de haber muerto y haber sido resucitados, son “arrebatados” de la tierra con vida y para lo que hay una explicación lógica: mientras los “ungidos” del primer siglo, los Pablo, Pedro, Juan y compañía son levantados con nuevos cuerpos (los originales se corrompieron en el sepulcro) dotados de inmortalidad, en el caso del resto “ungido” aparecido al final de los tiempos y como se nos ha relatado, son levantados con el mismo cuerpo y sin experimentar corrupción, pero ya dotado de la inmortalidad…… de ahí que Pablo pudiera decir que serían “arrebatados” de la tierra, así como también de que serían “cambiados”:

¡Miren! Les digo un secreto sagrado: No todos nos dormiremos en la muerte (eso es, el tener que permanecer por un largo tiempo de espera en los sepulcros), pero todos seremos cambiados, 52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, durante la última trompeta. Porque sonará la trompeta y los muertos serán levantados incorruptibles (con un cuerpo nuevo) y nosotros (los que sobrevivan hasta el tiempo del regreso de Cristo) seremos cambiados (de mortal a inmortal “en una abrir y cerrar de ojos” según acabamos de leer y que es lo que significa a los ojos de Dios, el breve espacio de tiempo que permanecen muertos y en el que ni siquiera se inicia el proceso de descomposición). 53 Porque esto que es corruptible tiene que vestirse de incorrupción y esto que es mortal, tiene que vestirse de inmortalidad.” (1 Cor. 15:51-53). (Acotaciones nuestras).

Luego todo considerado y a la luz del contexto escritural (que es el que marca la pauta), queda claro en primer lugar la no existencia a día de hoy de “ungidos” sobre la tierra y por lo que los que se arrogan dicha condición, no dejan de ser más que unos indocumentados farsantes…… y en segundo lugar, que nada hay en el pasaje de 1 Tes. 4:14-17 que nos permita siquiera el sugerir una mínima posibilidad de que personas que no hayan experimentado la muerte previamente, tengan acceso al reino de Dios como gobernantes en el mismo en calidad de inmortales reyes y sacerdotes. Todo lo que vaya más allá de esto, no dejan de ser “historias para no dormir” perpetradas por personas fantasiosas que se creen ser, nada más y nada menos, que Hijos de Dios…… y no nos negarán ustedes que ¡ya hay que ser acémila, para creerse semejante “milonga”!

MABEL

¿SE CONTRADICE LA BIBLIA?…… ¿QUÉ OPINA USTED?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 27/05/2016 by Armando López Golart

imagen cambiadaPorque resulta que no son pocos los “estudiosos” que afirman que en esta aparecen serias contradicciones y convicción que repercute en que una inmensa mayoría de personas tiendan, consecuentemente, a restarle credibilidad al texto sagrado; ahora bien ¿estaríamos hablando realmente de contradicciones en el relato escritural…… o más bien de un escaso conocimiento bíblico por parte del que tal afirmación hace, aunando a ello una total falta de capacidad para leer con un mínimo de corrección? Obviamente estaríamos en la segunda tesitura, porque la Biblia no se puede contradecir al ser la Palabra escrita de Dios y de la que se nos asegura lo siguiente:

Toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa para enseñar, para censurar, para rectificar las cosas, para disciplinar en justicia, 17 para que el hombre de Dios sea enteramente competente y esté completamente equipado para toda buena obra.” (2Tim. 3:16-17).

Entonces y si ello es así, resulta que no fueron cosas que el hombre se inventó lo que está contenido en el texto escritural, sino las cosas que le fueron “dictadas” a este por el propio Creador mediante la operación de Su espíritu santo o fuerza activa; pero veamos ahora el pasaje de 2 Ped. 1:21 y en donde se nos confirma tal aseveración:

Porque la profecía no fue traída en ningún tiempo por la voluntad del hombre, sino que hombres hablaron de parte de Dios al ser llevados por espíritu santo.”

Por lo tanto, dada que lo capacidad interpretativa del hombre no tuvo nada que ver en la redacción del texto bíblico, sino que todo dependió del espíritu santo del Todopoderoso, tal texto no puede en modo alguno contener contradicción posible…… luego toda afirmación en este sentido y como ya hemos señalado, solo puede suponer por parte del que la formula una manifiesta incapacidad para entender lo que lee de las Escrituras, aparte de un supino desconocimiento del contexto escritural; pero veamos algunas de esas aparentes contradicciones, considerando en primer lugar lo que se lee en Isa. 45:18:

Porque esto es lo que ha dicho Jehová, el Creador de los cielos, Él, el Dios verdadero, el Formador de la tierra y el Hacedor de ella; Él, Aquel que la estableció firmemente, que no la creó sencillamente para nada, que la formó aun para ser habitada: “Yo soy Jehová, y no hay ningún otro.”

Y de esas palabras de ninguna manera se puede inferir, que en un momento dado el planeta Tierra pueda ser destruido y como señalan tantos catastrofistas sueltos por ahí, bien sea por el impacto de un asteroide, bien sea por una concatenación de explosiones nucleares, bien sea por el ocaso de la estrella de la que dependemos para sostener la vida en este “terruño” de nuestras entretelas o, por cualquier otra circunstancia que a uno se le ocurra aventurar; y para sostener este planteamiento de una tierra no finita, por tanto perdurable en el tiempo, veamos este consejo divino dirigido al ser humano:

Apártate de lo que es malo y haz lo que es bueno y por lo tanto reside (o “vive en la tierra”) hasta tiempo indefinido (o “para siempre”). 28 Porque Jehová es amador de la justicia y no dejará a los que le son leales.

Hasta tiempo indefinido (o “para siempre) ciertamente serán guardados; pero en cuanto a la prole de los inicuos, ésta en verdad será cortada.

29 Los justos mismos poseerán la tierra y residirán para siempre sobre ella.” (Sal. 37:27-29). (Acotaciones nuestras).

Palabras que no se cumplirían si el planeta y en algún momento determinado en la corriente del tiempo, pudiera ser destruido…… luego lo que significan esas palabras es que nuestro hogar planetario permanecerá para siempre y lo que presupone, aunque ello les parezca una barbaridad a algunos, que permanecerá habitable por toda una eternidad ya que eso es lo que se nos dice en el pasaje ya leído de Isa.45:18; de hecho, recordemos que la promesa de Dios a aquellos que le sean fieles, tiene que ver con el vivir eternamente:

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16).

Y si las perspectivas son las de vivir eternamente, es obvio que tenemos que tener también un hogar eterno donde poder hacerlo y que solo puede ser la tierra, según promesa divina:

En cuanto a los cielos, a Jehová pertenecen los cielos, pero la tierra (como morada del ser humano) se la ha dado a los hijos de los hombres.” (Sal. 115:16). (Acotación nuestra)

Bien, hasta aquí y visto lo visto, podríamos estar todos de acuerdo en que la tierra permanecerá para siempre…… el problema empieza para algunos “entendidos”, cuando leen las palabras que dijo Jesús en su momento:

En verdad les digo: Esta generación no pasará de ningún modo sin que todas las cosas sucedan. 33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras de ningún modo pasarán.” (Luc. 21:32-33).

A partir de ahí, ya tenemos la contradicción en marcha, pues esta afirmación tan diametralmente opuesta a lo que acabamos de exponer, la hizo una persona de una autoridad tan reputada como pudiera ser el Hijo de Dios…… y a la que se agarran como lapas muchos “entendidos” en las Escrituras, para mantener su planteamiento de una tierra destruida y como castigo divino a la humanidad, en un apocalipsis de ámbito planetario. Ahora bien: siendo cierto que las palabras que el Hijo de Dios pronunció fueran esas, lo que ya no está tan claro es que su significado fuera precisamente el que se les está dando, porque Jesús no pudo decir semejante barbaridad y que invalidaba de un plumazo todo lo dicho anteriormente por los profetas…… y que recordemos, fueron inspirados por el propio espíritu santo del Altísimo; luego ¿cuál sería entonces una explicación razonable a esta aparente contradicción y que los citados “apocalípticos” no han tenido en cuenta?

Pues sencillamente diciendo que lo que estaba haciendo Jesús en esa frase, era usar una figura retórica llamada hipérbole y que no es más es una exageración tan obvia que deja grabada una imagen inolvidable en la mente del que la está escuchando…… por ejemplo, cuando unos padres le dicen a su hijo: “¡Te he dicho un millón de veces que no hagas eso!” y aunque solo se lo hayan dicho uno docena de veces, están usando una hipérbole. O sea, que cuando Jesús dijo “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras de ningún modo pasarán”, la idea que estaba intentando transmitir a sus oyentes con el uso de esa hipérbole tenía que ver con el hecho de que, tan imposible era que los cielos (como morada permanente de Dios) y la tierra (como permanente morada del ser humano) “pasaran” y según lo que ellos ya conocían sobre el particular por los escritos que tenían en ese momento y de los que hemos citado, así de imposible sería también que pasaran sus palabras, eso es, que no se cumplieran.

Por lo tanto, la persona que se apoya en dicho pasaje para plantear una destrucción apocalíptica final del planeta como castigo divino, primero, no tiene ni idea del contexto escritural y, segundo, no sabe leer con un mínimo de corrección y ambas cosas fundamentales, para meterse uno en el “berenjenal” de intentar hablar a otros acerca de las cosas de Dios; pero una vez puestos, veamos otra aparente contradicción y leyendo en esta ocasión del pasaje de Sof. 1:14-18, en donde se nos hace una clara referencia a la llamada “gran tribulación” venidera:

El gran día de Jehová está cerca. Está cerca y hay un apresurarse muchísimo de él. El sonido del día de Jehová es amargo. Allí un hombre poderoso da un grito. 15 Ese día es día de furor, día de angustia y de zozobra, día de tempestad y de desolación, día de oscuridad y de tenebrosidad, día de nubes y de densas tinieblas, 16 día de cuerno y de señal de alarma, contra las ciudades fortificadas y contra las elevadas torres de las esquinas. 17 Y ciertamente causaré angustia a la humanidad y ciertamente andarán como ciegos, porque han pecado contra Jehová. Y su sangre realmente será derramada como polvo y sus entrañas como el estiércol. 18 Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; sino que por el fuego de su celo toda la tierra será devorada, porque él hará un exterminio, realmente uno terrible, de todos los habitantes de la tierra.”

Bien…… eso es lo que se lee en la profecía de Sofonías y que, prescindiendo que tuvo un primer cumplimiento en el año 587 a.C. en la tierra de Judá, resulta que al igual como sucede en todas las grandes profecías apunta a un cumplimiento mayor en los últimos días del sistema de cosas y que son, precisamente, en los que nos encontramos inmersos nosotros; ahora bien, esa afirmación de que “todos los habitantes de la tierra” serán destruidos, eso es, que no habrá supervivientes de esa futura “gran tribulación” o “apocalipsis”, resulta que no pega “ni con cola” con lo que acerca del mismo período de tiempo se nos afirma en Rev. 7:9-14:

Después de estas cosas vi y, ¡miren!, una gran muchedumbre que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos. 10 Y siguen clamando con voz fuerte, y dicen: “La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono y al Cordero” (……)

13 Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación (eso es, que sobreviven a esta) y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero”.” (Acotación nuestra).

Luego lo que tenemos, es que mientras Sofonías nos dice que la destrucción de los hombres en el “apocalipsis” final será total, lo que a Juan le fue mostrado en la Revelación es que una “gran muchedumbre” (versículo 9) sobreviviría a dicho “apocalipsis” o “gran tribulación”…… luego ¿cómo se puede resolver esta flagrante “contradicción”? Pues sencillamente atendiendo al contexto escritural e intentando averiguar primero, a quiénes se refiere Sofonías (en última instancia Jehová Dios) con la expresión “todos los habitantes de la tierra” y para lo cual, tenemos que reconsiderar cómo se van a distribuir esos siete últimos años del mundo tal como hoy lo conocemos (equivalentes a la profética “70 semana” de Dan. 9:25-27) y que será de la siguiente manera: tres años y medio primeros (o 1.260 días, según Rev. 11:3) en los que se llevará a cabo la predicación mundial anunciada por Jesús en Mat. 24:14 (luego nada que ver con la llevada a cabo por los Testigos de Jehová u otros grupos y que nos vienen dando la “matraca” por décadas), seguidos por los restantes tres años y medio en donde se llevará acabo lo que se denomina la “gran tribulación” (o “apocalipsis”) y en donde se castigará a aquellos que hayan rehusado aceptar las condiciones del reino de Dios; pero veamos cómo se nos explica eso en 2 Tes. 1:6-9:

Esto toma en cuenta que es justo por parte de Dios pagar con tribulación a los que les causan tribulación, 7 pero, a ustedes que sufren la tribulación, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen (porque han rehusado hacerlo) a Dios y sobre los que no obedecen (más bien al contrario, se oponen a ello) las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús (eso es, las que se predicarán durante esos primeros tres años y medio). 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.” (Acotaciones nuestras).

Eso ocurrirá, insistimos, en la segunda mitad de esa profética “semana 70” y periodo de tiempo que abarca la “gran tribulación” y coloquialmente denominada por muchos, la “apocalipsis final”; lo que está en juego entonces y a tenor de lo leído, es sencillamente si uno desea cambiar de forma de vida, eso es, el tomar partido por el nuevo mundo a instaurarse (el reino de Dios) o, por el contrario, permanecer sujeto a este injusto sistema en el que se encuentra cómodo, pues las cosas le van bien…… luego es a este tipo de personas que pretenden perpetuar el mundo tal cual lo conocemos, aquellas a las que se hace referencia en Sof. 1:18 como “todos los hombres de la tierra”. Porque aquellos que esperamos heredar ese reino de Dios con la condición de súbditos, pues confiamos en Sus promesas, tenemos muy en cuenta las palabras que dijo en su momento Jesús:

Si ustedes fueran parte del mundo, el mundo le tendría afecto a lo que es suyo. Ahora bien, porque ustedes no son parte del mundo, sino que yo los he escogido del mundo, a causa de esto el mundo los odia.” (Juan 15:19).

Ello implica el que, si bien físicamente estamos en este mundo como también era en el caso de los apóstoles y resto de seguidores de Jesús del I siglo, no participamos de sus asuntos (eso es lo que significa el no ser “parte del mundo”) porque no nos sentimos allegados a él; a modo de ilustración, imaginemos a la persona que siendo española se va a vivir a EE.UU. por un tiempo, pero que al no ser ciudadano de ese país no participa de sus elecciones ni de nada que tenga que ver con la gobernabilidad de ese país (bien sea en la política, sindicatos, patronatos, organizaciones de cualquier índole, etc.) pues es un “extranjero”…… pero circunstancia que no le exime del cumplimento de las leyes de dicho país. De hecho, el escritor de la carta “A los Hebreos” (se supone que fue el apóstol Pablo) y hablando de distinguidos personajes del AT, dijo lo siguiente sobre ellos y reflejando el especial sentir de aquellas personas de las que hablaba, acerca del particular posicionamiento que estas asumían con relación al mundo en el que vivían:

En fe murieron todos estos, aunque no consiguieron el cumplimiento de las promesas (eso es, de una nueva tierra sin pecado o reino de Dios), pero las vieron desde lejos y las acogieron y declararon públicamente que eran extraños y residentes temporales en la tierra.” (Hebr. 11:13).(Acotación nuestra).

Con lo que se nos quiere decir que no se sentían identificados con la tierra que pisaban, al igual que los seguidores de Cristo no nos identificamos con el sistema de cosas actual y por ello anhelamos la nueva tierra por venir y de la que ya nos consideramos ciudadanos; es por eso que Jehová Dios no nos incluye en ese “todos los habitantes de la tierra” mencionados en Sof. 1:18 y que serán destruidos durante “el día de la ira de Jehová” o “gran tribulación”, pues en esplíritu ya somos pobladores de esa nueva tierra…… siendo esta la explicación de la aparente contradicción existente entre Sof. 1:18 y Rev. 7:14 y que queda claro que no es tal, cuando uno conoce el contexto de las Escrituras. Y si quieren complementar esta información, les sugerimos la lectura de un corto artículo que hemos encontrado de un tal Oscar Morales, caballero al que no tenemos el placer de conocer (pero que escribe muy bien), titulado “Errores y contradicciones en la Biblia” de fecha 31/10/14; dicho lo cual, continuemos con lo que íbamos.

Porque los desatinos resulta que no acaban con lo que les acabamos de contar, sino que se extienden mucho más allá al haber algunos “entendidos” del texto sagrado y que se identifican como “ungidos” o Hijos de Dios, que afirman que no todo lo dicho en la Biblia puede ser considerado como “Palabra de Dios” y contraviniendo flagrantemente con ello, lo afirmado por Pablo en 2 Tim. 3:16-17 y de lo que algo ya hemos comentado:

Toda Escritura es inspirada de Dios y provechosa para enseñar, para censurar, para rectificar las cosas, para disciplinar en justicia, 17 para que el hombre de Dios sea enteramente competente y esté completamente equipado para toda buena obra.”

Eso es, que todo lo contenido en las Escrituras y sin excepción, ha sido inspirado por Dios; pero veamos el abracadabrante razonamiento que hacen esos supuestos “ungidos” para sustentar semejante disparate:

Sin duda alguna en la Biblia podemos encontrar la palabra de Dios, y su mensaje salvador para la humanidad. Sin embargo, la Biblia entera no es la palabra de Dios, puesto que hay palabras que provienen del diablo mismo, y de reyes y autoridades civiles y religiosas impíos.”

Decir de entrada que quién ha escrito eso o, en su caso, quiénes compartan dicha línea de razonamiento, no tienen ni la más remota idea de lo que se traen entre manos, porque veamos: siendo cierto la afirmado, en el sentido de que en la Biblia hay expresiones atribuidas a Satanás o en su defecto, a personajes que ningún afecto sentían por Jehová Dios como el Faraón de Egipto, o los mismos líderes religiosos de Su pueblo Israel que incluso asesinaron a Su propio Hijo, la pregunta a formular sería la siguiente: ¿qué ver tendrá, la gimnasia con la magnesia o, lo que es lo mismo, qué tiene que ver una cosa con la otra? Porque lo que hemos leído en el pasaje de 2 Tim. 3:16-17 es que “toda” la Escritura es “inspirada” por Dios y lo que significa, que si bien es cierto que en la Biblia hay expresiones que no pueden ser atribuidas al Altísimo, no es menos cierto que las tales fueron colocadas en ella por expreso deseo de Este y con un claro objetivo en mira, como se nos es explicado en ese mismo pasaje de 2 Tim. 3:16-1…… por ejemplo, el enseñarnos la diferencia entre una actitud correcta, en el caso de Jesús y una de incorrecta, en el caso de Satanás y por aquello de tomar de los dos ejemplos más extremos.

Por otra parte, razonemos lo siguiente: ¿cómo podríamos entender la decadente situación del ser humano sobre la tierra y que se reduce a nacer, crecer, envejecer y finalmente morir y todo ello sufriendo penalidades, a menos que se nos hubiera contado con “pelos y señales” el origen de esta situación y que encontramos ya al mismo principio de las Escrituras? (Gén, 3:1-24). Partamos de la base que ese libro de Génesis fue escrito por un personaje que vivió más de 2.500 años después del suceso que originó esa hecatombe en la humanidad; luego prescindiendo de que algo de información le hubiera podido haber llegado a Moisés por vía oral, eso es, a través de leyendas transmitidas de generación en generación, lo que está claro es que un relato tan minuciosamente detallado de los hechos que llevaron a la caída del primer hombre (conversaciones incluidas), solo se entiende por la intervención divina en el asunto……eso es y en armonía con 2 Tim. 3:16 ya leído, la directa acción del espíritu santo de Jehová Dios, “inspirando” o transmitiendo a Moisés la información que nuestro Creador creyó oportuna se pusiera por escrito y para general conocimiento del “personal”, acerca de lo sucedido.

¿O cómo se podría explicar y para enfatizar la idea temática de hoy, que partiendo de solo ocho personas que hablaban una misma lengua (Noé y su familia), hoy en día se calcule entre 3.000 y 5.000 las distintas lenguas existentes sobre la tierra, a menos que se nos contara el episodio de la “torre de Babel” y que no fue más que el castigo divino a un acto de brutal rebelión del ser humano en contra su Creador y que perdura hasta nuestros días? ¿O cómo podríamos entender la profecía y que tiene a Israel como eje vertebrador, si no se nos hubiera explicado con todo detalle la historia de este pueblo y en la que está incluida el enfrentamiento de Moisés con el Faraón de Egipto y en el que se nos señala la altanería del personaje, en su menosprecio al Dios Todopoderoso y causa fundamental del castigo de las “diez plagas”? Y así, en todos los casos que se nos explican en las Escrituras y que resultan ser veraces hasta el extremo; tan veraces y fiables, que no solo se nos cuenta en ellas las despectivas palabras o malas acciones de personas que no destacaron precisamente por su buena relación con Jehová Dios, sino también de negativos sucesos en los que incurrieron siervos fieles a Éste como fue, por ejemplo, en el caso de David con Bat-seba (2 Sam. 11:1-27), o como fue en el caso del apóstol Pedro que negó por tres veces al mismísimo Hijo de Dios (Mat. 26:69-75)…… ¡y anda que no tuvieron “miga” ambos casos!

En todo caso y siendo obvio que toda esa información contenida en las Escrituras, que nos ha permitido entender muchas cosas que de lo contrario desconoceríamos, nos ha sido transmitida por deseo expreso de nuestro Creador, es del todo increíble el que haya quienes tengan el atrevimiento de afirmar que “no todo” el contenido bíblico es la Palabra de Dios y con lo cual, lo que prácticamente nos vienen a decir esos personajes es que Satanás también participó en su redacción y colocando en ella aquello que a él le interesaba…… ¡y que ya hay que ser majadero para apuntar siquiera semejante posibilidad! Sin embargo, eso es lo que hacen aquellos que se llaman a sí mismos “ungidos” y que son peores que una “plaga malaya”; por lo que si se le acerca en la calle una de esas personas, o contacta usted con ella por Internet y ya empieza por presentarse como “ungida”, no se crea nada más de lo que le diga, pues de entrada ya le ha “colado” la primera mentira.

Porque resulta que con la muerte de los apóstoles de Jesús y de los más directos seguidores de estos (Juan 17:20), desaparecieron de sobre la tierra ese tipo de personas y por lo que no hay entre nosotros, a día de hoy, “ungidos” o Hijos de Dios enviados por el Altísimo…… porque de lo contrario, de haber hoy día esa clase de personas sobre la tierra, no se entendería lo que se nos dice en Rev. 11:3-6 y que está aún en un futuro:

Y haré que mis dos testigos (un “resto ungido” aún por aparecer, según Rev. 6:9-11 y enviado a la manera de los apóstoles) profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco”. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra (……).

6 Estos (los tales enviados) tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.” (Acotaciones nuestras).

¿Reconoce usted, amigo lector, en alguno de esos supuestos “ungidos” o pretendidos “enviados” de Dios actuales, tal autoridad o poder? Pues eso: si no la tienen (¡y no la tienen!), o es que ni son “ungidos” y por tanto, tampoco “enviados” del Altísimo, o es que Éste y algo totalmente impensable, nos ha “tomado el pelo” en la Revelación…… ¡usted mismo!

MABEL

¿QUÉ CREE USTED QUE ES MÁS FÁCIL: ENTENDER LAS ESCRITURAS…… O RESUCITAR UN MUERTO?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 15/05/2016 by Armando López Golart

descargaY no piensen que se nos han “cruzado los cables” al hacer esta pregunta, pues lo único que pretendemos es resaltar el hecho de que al leer los Sagrados Escritos (vulgo La Biblia), hay un montón de cosas que normalmente nos pasan desapercibidas; y que si bien es cierto que no alteran la comprensión de lo fundamental del mensaje recibido, no es menos cierto que nos privan el disfrutar de aquello a lo que Pablo, en una profunda reflexión, calificó de la siguiente manera:

¡Oh la profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán inescrutables son sus juicios e ininvestigables sus caminos!” (Rom. 11:33).

Sin tener eso en mente, es cierto que la pregunta tal pudiera parecer como muy rebuscada y fuera de lugar, pues el común de la gente concordaría en que mientras lo primero es perfectamente accesible, ya que tal parece que las Escrituras las entiende hasta “el tonto del pueblo”, lo segundo (eso es, el resucitar a un muerto), no pasa de ser una simple quimera. Lo cierto, por otra parte, es que estamos ante algo que se nos cuenta en la Biblia y que se nos dice que pasó fundamentalmente en tiempos de Jesús…… pero no deja de ser menos cierto, en contraste, que de hecho no hay constancia de que en siglos posteriores se repitiera dicho fenómeno que, incluso para la ciencia más avanzada, representa un logro totalmente inalcanzable. Luego todo lleva a perpetuar la idea generalizada de que la Biblia no es más que un libro de mitos y que cuando uno muere, ahí se acaba todo y se nos haya contado, lo que se nos haya contado…… conclusión lógica: mientras que entender las Escrituras es accesible a cualquiera, resucitar a un muerto está fuera del alcance del ser humano.

De hecho, con lo que nos hemos encontrado a lo largo de la historia es con una gran cantidad de personajes que, creyéndose “tocados” por el dedo divino, por tanto elevados a la categoría de “ungidos” (el equivalente a ser considerado uno como un Hijos de Dios) y con toda la autoridad moral que supuestamente ello les concede ante el “personal”, han afirmado y continúan afirmando entenderla plenamente, creando alrededor de dicha idea el fenómeno que se ha dado en llamar “la religión verdadera” (Testigos de Jehová, entre otras muchas). Y que sin el concurso de la cual, faltaría más, el resto de mortales que no estamos “tocados” por el dedo de Dios no tendríamos acceso al conocimiento del propósito divino y por lo que estaríamos apartados del favor del Dios Altísimo…… luego o te arrimas al “pilón” y echas mano a la cartera (la contribución “voluntaria”, diezmo o como quieran llamarle y que en cualquier organización religiosa que se precie, no falta), o te pierdes “la fiesta”.

Tan es esto así, que dentro de la llamada “cristiandad” y heredera según se afirma, de las prístinas enseñanzas del Hijo de Dios, hay más de 30.000 denominaciones diferentes más o menos populosas, con doctrinas distintas, líderes distintos, ritos distintos, celebraciones distintas, etc. aunque, eso sí, con un común denominador en todas ellas y como les acabamos de señalar: todos sus líderes “se forran” y viven como “reyes” ya en este sistema de cosas, con el dinero de sus afiliados; y ello sin contar con aquellos que van por libre, eso es, que dicen no militar en denominación alguna y que solo publican sus particulares “enseñanzas” por Internet…… todo este “pandemónium”, montado a partir de un mismo punto neurálgico y que es la Biblia. Lo que vendría a poner en tela de juicio la afirmación de que esta es fácil de entender para una clase “privilegiada” (todas esas personas supuestamente “ungidas”), máxime cuando lo que se lee en las Escrituras es lo siguiente:

Ahora los exhorto, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que todos hablen de acuerdo y que no haya divisiones entre ustedes, sino que estén aptamente unidos en la misma mente y en la misma forma de pensar.” (1 Cor. 1:10).

Queda claro entonces que algo está fallando aquí; porque lo que muestra la realidad es que si reunimos en una sala a un católico, un adventista, un mormón, un pentecostal, un evangélico, un metodista, un anglicano o un ortodoxo (por citar algunas de las organizaciones de más raigambre dentro del cristianismo) y les damos una Biblia para que se pongan de acuerdo en algún punto, al final ocurre como con los dos gatos encerrados en una habitación para ver cuál de los dos es el que gana: abres la puerta pasado un tiempo y solo encuentras los dos rabos…… es decir, que ninguno de esos contertulios se pondría de acuerdo con los restantes y partiendo todos, insistimos, de un punto en común: la Biblia.

Llegados a esta situación y visto lo visto, resulta que la pregunta inicial ya no es tan estrambótica como parece a simple vista y que tiene, además, una respuesta que para muchos será sorprendente: es tan difícil (o tan fácil, según se mire), el entender las Escrituras, como el resucitar a un muerto…… porque algo a lo que pocos han prestado atención, es al hecho de que tanto para una cosa como para la otra, se precisa del poder del espíritu santo que proviene de Dios; veamos al respecto, lo relatado acerca del momento en que Jesús envió a sus doce apóstoles a predicar:

De manera que mandó llamar a sus doce discípulos y les dio autoridad (o un poder sobrehumano procedente de Dios y que ellos no tenían) sobre espíritus inmundos, para expulsarlos y para curar toda suerte de dolencia y toda suerte de mal (……).

5 A estos doce Jesús los envió, dándoles estas órdenes: “No se vayan por el camino de las naciones y no entren en ciudad samaritana; 6 sino, más bien, vayan continuamente a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7 Al ir, prediquen, diciendo: “El reino de los cielos se ha acercado”. 8 Curen enfermos, levanten muertos, limpien leprosos, expulsen demonios. Recibieron gratis (dicho poder), den gratis”.” (Mat. 10:1-8). (Acotaciones nuestras).

Ha quedado meridianamente claro, entonces, que la capacidad de resucitar muertos estaba intrínsecamente relacionada con el poder que habían recibido de Jehová Dios esos enviados y que identificamos como el “espíritu santo” o fuerza activa que proviene de Este; pero veamos ahora cómo la historia se repite, en lo tocante a algo aparentemente menos complicado como pueda ser la comprensión de la Palabra de Dios y reflejado esto, en unas palabras que les dijo Jesús a sus apóstoles poco antes de su muerte y tomadas en este caso de la versión BLP:

Tendría que deciros muchas cosas más, pero no podríais entenderlas ahora (eso es, partiendo de la limitada capacidad de comprensión humana respecto de las cosas divinas). 13 Cuando venga el Espíritu de la verdad, os guiará para que podáis entender la verdad completa. No hablará por su propia cuenta, sino que dirá únicamente lo que ha oído y os anunciará las cosas que han de suceder.” (Juan 16:12-13). (Acotación nuestra).

Todo parece indicar, leído lo leído, que esas personas tan próximas a Jesús y enseñadas por él (no pasemos por alto este detalle), en su estado natural y sin el concurso del espíritu santo de Dios, estaban totalmente inhabilitadas para poder entender a cabalidad los propósitos de Este; de hecho, lo que Jesús les había dicho instantes antes y reflejado en el versículo 7 de ese mismo capítulo 16 de Juan, confirma lo que les estamos diciendo en el sentido de que sin la operación del espíritu santo en uno, este uno no puede entender las Escrituras:

No obstante, les digo la verdad: Es para provecho de ustedes por lo que me voy. Porque si no me voy, el ayudante (el espíritu santo de Jehová Dios) de ninguna manera vendrá a ustedes; pero si sigo mi camino, lo enviaré a ustedes.” (Juan 16:7). (Acotación nuestra).

¿Y qué haría dicho “ayudante” en esas personas a las que sería enviado? Pues algo que Jesús ya les había aclarado momentos antes y registrado en Juan 14:26:

Más el ayudante, el espíritu santo, que el Padre enviará en mi nombre, ese les enseñará todas las cosas (las que ellos no podían entender sin dicha ayuda) y les hará recordar todas las cosas que les he dicho.” (Acotación nuestra).

Pero sin duda alguna, que esto es tal cual se lo explicamos, queda refrendado por unas palabras que Jesús en su momento dijo en una oración dirigida a su Padre Celestial y que nos explicaría el porqué de tanta confusión actual, en lo referente al entendimiento correcto del contenido bíblico y en donde nos encontramos de todo (menos coherencia), dentro de ese “maremágnum” de creencias que resulta ser “la cristiandad”…… pero veamos esas interesantes palabras:

En aquella misma hora se llenó de gran gozo en el espíritu santo y dijo: “Te alabo públicamente, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido cuidadosamente estas cosas de los sabios e intelectuales y las has revelado a los pequeñuelos (o “a los que son como niños”). Sí, oh Padre, porque el hacerlo así vino a ser la manera aprobada por ti”.” (Acotación nuestra).

Luego lo que se deduce de esas palabras, es que el entender correctamente las Escrituras o no, está totalmente supeditado a que Jehová Dios se lo permita a uno…… y si algo queda claro en nuestros días y visto lo visto, tal parece que se lo permite a unos pocos, muy pocos para ser más exactos; pero ¿por qué a unos pocos sí y a una inmensa mayoría no? Y es que no podemos sustraernos al hecho de que la Biblia fue escrita para ser leída por el hombre y con el propósito de traer consuelo y esperanza a este, lo que haría del entenderla la condición sine qua non para conseguir dicho objetivo; pero veamos qué se nos dice en la misma al respecto:

Porque todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para nuestra instrucción, para que mediante nuestro aguante y mediante el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.” (Rom. 15:4).

Algo imposible de conseguir, si resulta que la Biblia no se puede entender por una inmensa mayoría y lo que nos lleva a la cuestión de fondo: ¿por qué si Dios dio Su Palabra de forma escrita para conseguir esos fines, resulta que es Él mismo el que obstaculiza su entendimiento a muchos, según lo leído en Luc. 10:21? La respuesta a esta pregunta la tenemos en los versículos que siguen al que acabamos de leer en Rom. 15:4, eso es, el 5 y 6, en donde se nos explica lo que resulta ser la clave para que a uno se le permita entender las Escrituras y con ello sacar el debido provecho; pero leamos esos versos 5 y 6:

Ahora, que el Dios que suministra aguante y consuelo les conceda tener entre sí la misma actitud mental que tuvo Cristo Jesús, 6 para que, de común acuerdo, con una sola boca (eso es, dando todos el mismo mensaje) glorifiquen al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.” (Acotación nuestra).

Y dado que esas personas a las que hemos aludido (bien sean líderes de organizaciones religiosas o “teólogos” que vayan por libre), no cumplen con el requisito exigido en ese verso 6, eso es, el de hablar “con una sola boca” o, dicho de otra manera, todos hablando de acuerdo y enseñando lo mismo, ello solo puede significar que no tienen la misma actitud mental del Hijo de Dios y que se nos señala en el pasaje de Fil. 2:5-11:

Mantengan en ustedes esta actitud mental que también hubo en Cristo Jesús, 6 quien, aunque existía en la forma de Dios (eso es, tenía condición divina al no ser engendrado por un hombre, sino por el propio Dios), no dio consideración a una usurpación, a saber, que debiera ser igual a Dios. 7 No: antes bien, se despojó a sí mismo y tomó la forma de un esclavo y llegó a estar en la semejanza de los hombres. 8 Más que eso, al hallarse a manera de hombre, se humilló y se hizo obediente hasta la muerte, sí, muerte en un madero de tormento. 9 Por esta misma razón, también, Dios lo ensalzó a un puesto superior y bondadosamente le dio el nombre que está por encima de todo otro nombre, 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, de los que están sobre la tierra y de los que están debajo del suelo; 11 y reconozca abiertamente toda lengua que Jesucristo es Señor para la gloria de Dios el Padre.” (Acotación nuestra).

Ahora bien ¿de qué manera, esas personas a las que nos referimos no manifiestan la “actitud mental” que caracterizó a Jesús? Veamos para entender esa cuestión, lo que dice de sí mismo uno de esos incapacitados personajes, en este caso el “teólogo” Apologista Mario Olcese y cuyas palabras reflejan exactamente la misma línea de razonamiento de todos esos “mandangas” que a sí mismos se reconocen como “ungidos” o Hijos de Dios:

Yo soy un UNGIDO del Señor, y nadie debe o puede tocarme a mí, o a usted, si en verdad es un cristiano, sin tener luego que pagar un precio muy caro. Yo me considero un UNGIDO del Señor, y si usted no se considera así, entonces usted no ha entendido lo que significa ser un cristiano o un ungido.” (Negritas nuestras).

Noten que el argumento “de peso” es sencillamente que él se cree ser un “ungido”…… y si uno duda de ello, es porque no ha entendido de qué va la “película”; veamos ahora esto otro:

Ahora bien, “Ungidos con el Espíritu Santo” resalta otras bendiciones colaterales que Dios nos añade cuando nos entrega el Espíritu Santo, PERO LO MÁS IMPORTANTE ES QUE NOS GUÍA A LA VERDAD (Ver Juan 16:13). NADIE PUEDE SER GUIADO A LA VERDAD SIN EL ESPÍRITU OBRANDO EN ÉL.” (Negritas nuestras).

Con lo que subliminalmente nos está diciendo que tiene un plus de autoridad en conocimiento escritural que el resto de la gente no tiene; o esto otro:

Al contrario, soy un hombre muy feliz y dichoso, ya que por fin tengo la libertad que no gozan ellos para escribir y tener mi sitio web donde puedo exponer mis creencias personales y mis “descubrimientos” bíblicos según me lo revela el Espíritu de Dios. Sólo el Espíritu de Dios nos guía a la verdad.” (Negritas nuestras).

Bien, con estas u otras palabras parecidas (todos están cortados con el mismo “patrón”), lo que estos señores supuestamente “ungidos” nos vienen a decir es que son Hijos de Dios y parten de la “autoridad” que dicha condición les concede para enseñar a otros, pues se reconocen directamente guiados por el espíritu de Dios y con lo que nos encontramos, volviendo a lo de la correcta actitud mental desplegada por Jesús, con lo siguiente: Jesús era Hijo de Dios y se rebajó a la condición de hombre, mientras que esos personajes son hombres y se ensalzan a la condición de Hijos de Dios; por otra parte, mientras Jesús esperó que fuera su Padre Celestial el que lo “ensalzara” a una posición de privilegio, esos personajes se ensalzan a sí mismos y diciéndole por tanto a Jehová Dios de forma altanera, lo que Este tiene que hacer con respecto a ellos…… eso es, “reconocerlos” como hijos suyos, dado que ellos ya se han autoproclamado como tales. Es por esta presuntuosa y altanera actitud, que en armonía con lo dicho en las Escrituras el Altísimo no les permite entender su palabra escrita:

Porque Jehová es alto y, no obstante, al humilde lo ve; pero al altanero lo conoce solo de distancia.” (Sal. 138:6).

Eso es, que no tiene la más mínima relación con los altaneros o presuntuosos; pero claro, en este pasaje se nos habla también de los “humildes” y que según el pasaje leído de Luc. 10:21, es a los que el Dios Altísimo “revela” el sentido de su palabra y algo que ya ocurrió en su momento…… véanlo:

Y él (Jesús) procedió a decirles: “A ustedes (a los fieles y sinceros seguidores de este) se les ha dado el secreto sagrado del reino de Dios, más a los de afuera (a los que despreciaban las enseñanzas del Hijo de Dios) todas las cosas ocurren en ilustraciones, 12 para que, aunque estén mirando, miren y sin embargo no vean y, aunque estén oyendo, oigan y sin embargo no capten el sentido de ello, ni nunca se vuelvan y se les dé perdón”.” (Mar. 4:11-12). (Acotaciones nuestras).

Partiendo de aquí, la pregunta obligada es ¿y quiénes son, esos a los que se les permite captar el sentido correcto de las Escritura? Pues por ejemplo, sin ir más lejos, a todos los lectores de este blog y que están totalmente de acuerdo con lo que en el mismo se publica…… y a partir de ahí es cuando a usted que nos está leyendo por primera vez, se le ponen los pelos como “escarpias” y razona aquello tan manido de ¡“Ya están aquí los “enteradillos” de turno, afirmando que solo ellos entienden las Escrituras…… todos son iguales”! Pero “quieto parao” querido amigo, pues nosotros no hemos dicho esto; porque los autores de este blog (Manuel Bel Bordes y Armando López Golart) y a diferencia de los personajes señalados, jamás hemos dicho que seamos “ungidos”, sino que hemos afirmado por activa y por pasiva es exactamente todo lo contrario, eso es, que nosotros no somos “ungidos” o cosa que se le parezca y por lo que no tenemos más relevancia que usted que nos está leyendo. Solo somos y como consta en alguno de nuestros escritos, personas sencillas, sin estudios superiores de ninguna clase (uno un excelente carpintero –mi compañero y maestro “Manolo”– y aquí el “menda” –Armando y responsable de todo lo que se publica– un simple camionero en toda su vida), que por años nos ha apasionado el estudio de las Escrituras (muchos de ellos como miembros activos de la secta Testigos de Jehová) y que como nos sorprendía la falta de concordancia entre lo que leíamos en estas, con lo que otros nos “enseñaban” que estas decían, un día nos plantamos, les mandamos a hacer puñetas a todos y nos decidimos a denunciar dicha situación…… y esa es toda la historia.

Por otra parte, nunca hemos presentado nuestros planteamientos como “enseñanzas” y contrario a lo que hacen los personajes de los que hemos hablado, sean lideres representantes de alguna denominación religiosa dentro de la “cristiandad” o vayan por libre, como es el caso del que les hemos citado, Apologista Mario Olcese y que no deja de ser uno más entre tanto “zumbao” que se cree Hijo de Dios…… es más: cuando usted entra en nuestro blog y lee en nuestra entradilla de presentación los motivos que nos inspiraron a publicar en Internet, verá nuestra clara afirmación en el sentido de que nunca ha sido nuestra pretensión “el enseñar ni crear doctrina”, sino sencillamente el contrastar lo dicho por algunos “entendidos” en la materia, con aquello que dicen las Escrituras y cuestión que siempre nos había “chirriado”, pues había y hay en algunos casos un desfase brutal. Súmele a ello, querido y suspicaz lector, el hecho de que en muchos de nuestros escritos hemos señalado que la responsabilidad de decidir con qué quedarse de nuestras opiniones publicadas, está en la persona que nos lee, pues nosotros “ni quitamos ni ponemos rey” sino que solo constatamos una situación de flagrante contradicción entre lo que uno lee de algunos autores bíblicos u organización religiosa, con lo que de ello se nos dice en la Biblia…… a partir de ahí, lo que haga cada uno de nuestros lectores con dicha información, ya es asunto suyo.

Por ejemplo, querido lector y que aún continúa con la “mosca detrás de la oreja”, eso es, no demasiado “convencidillo” de que estemos nosotros entre aquellos pocos a los que se les permite entender las Escrituras, ahí tiene lo que acaba de leer en este artículo: primero vea si alguien le ha hablado jamás de ello y luego contraste por sí mismo si lo dicho se ajusta o no, a lo que usted lee en el texto escritural; por nuestra parte continuamos afirmando que, a menos que intervenga el espíritu santo de Dios, la misma dificultad entraña el entender correctamente la Biblia, que el resucitar un muerto: es imposible hacerlo. Recuerde que los apóstoles hicieron las dos cosas y, ambas, con la imprescindible ayuda del espíritu santo de Jehová Dios; y como dicho lo dicho, todo parece indicar que nosotros tenemos la razón en lo que estamos proponiendo, ello significaría y para aclarar las dudas que aún le puedan quedar, que a nosotros y a diferencia de la inmensa mayoría sí parece que se nos permite el entender correctamente las Escrituras…… ¿o no? ¿Qué opina usted?

MABEL

PERO…… ¿QUÉ HAY DE LOS ARGUMENTOS?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 22/10/2015 by Armando López Golart

images (4)Porque veamos, Sr. Olcese: cuando uno entra a debatir determinada cuestión y sea cual sea el tema del que se trate, lo que se espera es que aporte la documentación pertinente que valide su discrepancia y cosa que usted nunca ha podido hacer, porque no es más que un pobre “botarate”, ignorante hasta las cachas y que se da ínfulas de “teólogo” porque cierto día le dieron un “papelito” que le acreditaba como tal…… pero que como decimos por estas “Españas” de nuestras entretelas “una cosa es predicar y la otra dar trigo”. Porque una cosa es tener un “papelito” colgado en la pared que diga que usted es esto, lo otro o lo de más allá y otra muy distinta, hacer honor a dicha condición; y es que resulta que usted, como siempre, ha hecho gala una vez más de su congénita ignorancia, al intentar de nuevo rebatir uno de mis planteamientos sin ser capaz de aportar uno alternativo, eso es, sin aportar argumentos que sustenten su objeción; ello lo ha hecho mediante un nuevo correo y en donde demuestra una vez más su supina incapacidad para razonar con un mínimo de lógica y sentido común…… ya hablar de entendimiento escritural y a tenor de lo que me ha mandado ¡vamos, es que ni por el forro! Pero veamos el correo de marras y en el que, repito, queda patente no solo su total desconocimiento del contenido escritural, sino de su tremenda incapacidad para leer con un mínimo de rigor:

apologista commented on ¿”ÁNGELES”…… O “MENSAJEROS”?

Armando, eso te pasa por haberle escuchado al “esclavo” de la Watchtower, y no haberte educado en una universidad oportunamente, institución que te hubiera ayudado a cultivar tu incipiente intelecto y tener un mejor raciocinio, como lo tienen los ingenieros, por ejemplo.
Cuando la Biblia dice que Jesús viene con sus santos, de hecho se refiere a los seres espirituales que están al servicio de Dios y Su Hijo. No son los ungidos, o los arrebatados antes o durante la grande tribulación como dicen algunos bobos por allí. De hecho, Jesús viene con sus ángeles inmediatamente DESPUES de la gran tribulación (Mateo 24:29,30) y luego mandará a sus ángeles a que hagan la separación de ovejas y cabras, y será en ese momento en que les dirá a las ovejas que están a su derecha (todos los salvos…incluidos los ungidos) Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. ¿Entiendes ahora, cerebrito oxidado? (Lee Mateo 25:31-34 que te callará la boca).
Tu servidor, Ingeniero Mario A Olcese (Diplomado en Teología).
Y por favor, no borres este comentario…¿o.k? ¡Vale!

En primer lugar, me tendría que aclarar qué es eso que supuestamente “me pasa a mí”, porque hasta dónde yo llego, lo que me pasa es que en cuanto a conocimiento bíblico le doy te tortas hasta en el carné de identidad; es cierto que un servidor no ha tenido estudios superiores de ningún tipo (lamentablemente, no había profesores de mi talla), pero visto el resultado que estos tienen en algunos “ingenieros” y “teólogos” como es en su caso ¡casi hasta me alegro, oiga! Porque sin tenerlos y encima, según usted, con un “estropicio” por cerebro (tal parece que a usted, hace tiempo que este le ha abandonado), resulta que apenas le conocí ya le hice “comerse con patatas” una de sus enseñanzas más señeras y mantenida por años, como era la de los “millones, miles de millones” que tenían que reinar con Cristo en el reino de Dios…… o sea y como diría mi amigo el castizo “¡menos lobos, caperucita!”.

Por otra parte, habida cuenta de las sandeces que usted afirma en dicho correo, sería un auténtico desperdicio el no publicarlo y con ello aumentar su descrédito, si es que ello es ya posible; luego no estaría de más el hacerle unas cuantas preguntas relacionadas con el tema, para que usted mismo se acabe de hundir en ese submundo de la ignorancia en el que vive de manera permanente, porque veamos: en Rev. 17:12-14, se nos explica que cuando Jesucristo pelea la batalla final de Har-magedón contra los reyes de la tierra le acompañan determinados personajes, pues en dicho pasaje y tomado de la versión bíblica que usted usa (la RV 1960), se lee como sigue:

Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. 13 Estos (dichos reyes) tienen un mismo propósito y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. 14 Pelearán contra el Cordero y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él (obviamente, peleando dicha batalla y participando de la victoria) son llamados y elegidos y fieles.” (Acotaciones mías).

Entonces ¿por ventura nos podría explicar usted, quiénes son esos “llamados”, “elegidos” y “fieles”, que le acompañan en tan singular batalla final? Porque ya expliqué en el artículo al que usted responde y que por cierto, nada menciona de ello, que los ángeles podrán ser todo lo “fieles” que usted quiera, pero que de “llamados” o “elegidos” no tienen absolutamente nada; lo mismo ocurre, con otros aspectos de la cuestión y de los que quién lo desee se puede enterar, leyendo mi escrito publicado el 15/10/15 y a los que usted ni siquiera hace mención en el correo enviado. Pero veamos otra de sus “genialidades”: usted afirma y apoyándose para ello en el pasaje de Mat. 24:29-30, que Jesucristo regresa a la tierra después de ocurrida la “gran tribulación”…… pero veamos si lo que se nos dice en dicho pasaje, tiene algo que ver con lo que usted entiende del mismo, o es una cosa totalmente distinta; y para ello de nuevo usaremos su traducción favorita, la RV 1960:

E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor y las estrellas caerán del cielo y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.”

Note Sr. “teólogo” que en dicho pasaje no se habla para nada de la “gran tribulación” y como usted afirma, en una más que demostrada incapacidad para entender siquiera lo que lee, sino de la “tribulación de aquellos días” y que es algo totalmente distinto; porque la “tribulación” a la que se hace referencia en este pasaje, se explica en el pasaje paralelo de Luc. 21:25-27 y que dice así:

También, habrá señales en el sol y en la luna y en las estrellas y sobre la tierra angustia de naciones, por no conocer la salida a causa del bramido del mar y de su agitación, 26 mientras que los hombres desmayan por el temor y la expectación de las cosas que vienen sobre la tierra habitada; porque los poderes de los cielos serán sacudidos. 27 Y entonces (eso es, cuando confluyan esas dos circunstancias, señales en los astros y una grave situación sobre la tierra y en lo que coinciden ambos pasajes) verán al Hijo del hombre viniendo en una nube con poder y gran gloria.” (Acotación mía).

O sea, Sr. Olcese: que se nos está hablando de una desastrosa situación a nivel mundial y que llevamos padeciendo ya por varios años, agravada en tiempos recientes por el conflicto de Oriente Medio y situación que se corresponde con la citada “tribulación de aquellos días”, de Mat. 24:29; además, coincidente dicha tribulación o complicada situación en la tierra, con esas “señales” de las que se nos habla al inicio del pasaje leído y relacionadas por todos los autores bíblicos (me permito señalarle que usted y aunque yo se lo sugerí, no se ha pronunciado en cuanto a ello) con la tétrada de lunas rojas y los eclipses de Sol observados en los años 2.014 y 2.015 (coincidentes tales fenómenos estelares con celebraciones judías) y lo que nos sitúa ante una serie de señales conjuntas, que apuntarían (v. 27) al inminente regreso de Jesucristo a la tierra a partir de ocurridas estas…… por lo tanto, su afirmación en el sentido de que Jesucristo aparece inmediatamente después de la “gran tribulación” y que aún está en el futuro (primero tiene que producirse la predicación anunciada en Mat. 24:14), no es más que una mamarrachada de las suyas y por no tener ni puñetera idea de lo que lee, ni del contexto escritural, ni de los textos paralelos, ni nada que se le parezca.

Porque según Mat. 24:29-30, es después de la “tribulación de aquellos días” o grave situación por la que atraviesa la humanidad, según Luc. 21:25-27, cuando aparece la señal de la venida de Jesucristo y no después de la “gran tribulación” de la que se nos habla en Rev. 7:14 y que concluye con la batalla de Har-magedón, peleada por el Hijo de Dios y sus “llamados, escogidos y fieles” y que da paso inmediatamente al reino de Dios. Y es que si ello fuera como usted nos lo propone, que el regreso de Jesucristo se produjera después de ocurrida la “gran tribulación” al término de la cual, Satanás es abismado al abismo por mil años (Rev. 20:1-3)…… ¿nos podría explicar usted, en qué momento se produce la llamada “primera” resurrección? O dicho de otra manera ¿para cuándo fija usted lo relatado en Rev. 11:7-12? Porque recordemos que acaba de publicar un video (18/10/15) titulado “En la parusía la iglesia recibirá y dará la bienvenida a Jesús y no al revés” y para lo que se apoya en 1 Tes. 4:15-17, en dónde se lee como sigue:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor (los personajes de los que se nos habla en Rev. 11:3) no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.” (Acotación mía).

Luego está claro que estamos ante una resurrección conjunta de esos “ungidos” que están presentes en el tiempo del regreso de Cristo a la tierra, con la de los Pablo, Juan, Pedro y compañía…… entonces ¿nos podría usted situar ese acontecimiento en la corriente del tiempo? No se olvide que las Escrituras si lo hacen y algo que un servidor ha explicado en un montón de ocasiones…… pero es más ¿en dónde coloca usted la gran predicación de los poderosísimos “dos testigos” de Rev. 11:3 y por un espacio de tan solo 1.260 días abarcará el mundo entero, anunciada por Jesús en Mat. 24:14? ¿O pretenderá usted hacernos creer que la mamarrachada de “obra” de predicación del “prístino” evangelio del reino de Dios, emprendida por usted en Agosto de 2.007 (al menos hasta donde yo conozco), tiene algo que ver con la predicación mencionada? No olvide, por si acaso tiene la tentación de decir que si (de usted se puede esperar cualquier cosa), que la tal está liderada por un resto de poderosísimos Hijos de Dios, capaces de hacer lo siguiente:

Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos (ver 2 Rey. 1:10-14); y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera (en todo caso estaríamos hablando de una brutal capacidad de autodefensa). 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.” (Rev. 11:5-6). (Acotaciones nuestras).

Y puesto que dichos personajes no tenemos noticia de que hayan aparecido, no puedo menos que pensar que usted, lejos de ser uno de esos Hijos de Dios comisionado por el Altísimo y como constantemente afirma ser, no es más que un paniaguado desnortado que se da ínfulas de ostentar dicha condición, cuando no es más que un pobre “iluminado” que en el colmo del disparate, el 13/02/09 y bajo el título “¿Quiénes son los ungidos de Dios?”, se nos descolgaba afirmando lo siguiente:

Yo soy un UNGIDO del Señor, y nadie debe o puede tocarme a mí, o a usted, si en verdad es un cristiano, sin tener luego que pagar un precio muy caro. Yo me considero un UNGIDO del Señor, y si usted no se considera así, entonces usted no ha entendido lo que significa ser un cristiano o un ungido.” (Negritas mías).

Mamarrachada comparable a esta otra, publicada en esta ocasión el 29 de Marzo 2008, en un artículo que llevaba el título “¡Todos los bautizados somos “Cristos”!”:

Ahora bien, “Ungidos con el Espíritu Santo” resalta otras bendiciones colaterales que Dios nos añade cuando nos entrega el Espíritu Santo, PERO LO MÁS IMPORTANTE ES QUE NOS GUÍA A LA VERDAD (Ver Juan 16:13). NADIE PUEDE SER GUIADO A LA VERDAD SIN EL ESPÍRITU OBRANDO EN ÉL.” (Negritas mías).

Observe el detalle de que, al igual que hace hoy, habla en primera persona y lo que significa que reconoce tener el espíritu santo operativo sobre usted y que como memez no está nada mal, visto lo visto; de hecho unos meses antes, eso es, el 28/08/07 y en el colmo de su “delírium tremens”, en el tema “Consejos oportunos para miles de testigos de Jehová desanimados” y hablando de la liberación que había supuesto para usted, el salirse de dicha secta, hacía la siguiente y presuntuosa afirmación:

Al contrario, soy un hombre muy feliz y dichoso, ya que por fin tengo la libertad que no gozan ellos para escribir y tener mi sitio web donde puedo exponer mis creencias personales y mis “descubrimientos” bíblicos según me lo revela el Espíritu de Dios. Sólo el Espíritu de Dios nos guía a la verdad.” (Negritas mías).

Cuando no, encabezando artículos o en su defecto firmándolos, con la disparatada acreditación de “Embajador plenipotenciario del reino de Dios” y lo que deja claro de toda claridad, que usted como payaso deja en mantillas al genial Charlie Rivel, ¡vamos, qué digo…… usted deja en mantillas al circo entero!

Sin embargo, no pasa de ser usted tan falsario como los supuestos “ungidos” de los TJ (otros que tal bailan), o los “apóstoles” de los mormones, o de los adventistas o cualquiera de esa inmensa patulea de “soplagaitas” que, como usted y arrogándose una condición que no tienen (la de “ungidos”), van intoxicando al personal con sus estrafalarias “interpretaciones” del contenido escritural. Por lo tanto y aceptando la posibilidad que apunta en el sentido de que mi cerebro está un poco “oxidado” (¡qué quiere, cosas de la edad!), me basta y sobra para darle “sopas con honda” al indigente intelectual que es usted y por muchos títulos que posea; pero no quiero terminar este escrito, sin antes comentarle algo acerca del pasaje de Mat. 25:31-34 y que con tanto énfasis me recomienda leer, con la esperanza de que su contenido “me calle la boca”…… pero se me da, Sr. Olcese, que de nuevo el “correcaminos” español se la dará “con queso” al “coyote Apologista”, porque volvamos a una porción de su correo:

De hecho, Jesús viene con sus ángeles inmediatamente DESPUES de la gran tribulación (Mateo 24:29,30) y luego mandará a sus ángeles a que hagan la separación de ovejas y cabras, y será en ese momento en que les dirá a las ovejas que están a su derecha (todos los salvos…incluidos los ungidos).” (Negritas mías).

O lo que es lo mismo y según usted, que los “ungidos” o Hijos de Dios, por tanto sus “hermanos” y como los reconoció Jesús en Juan 20:17, aparecen incluidos en el grupo de las “ovejas” colocadas en una posición de favor en cuanto al rey de la “parábola” y olvidándose, por tanto, de lo fundamental de esta, porque ¿cuál es la razón por la que ambos grupos reciben distintas retribuciones, los primeros con la vida eterna en mira (nada que ver con la inmortalidad que reciben los “ungidos”) y los segundos, con la perspectiva de destrucción eterna, según el versículo 46 y final de dicha parábola?

Tenga en cuenta, Sr. Olcese, que estamos ante una “parábola” y que no es más (por si no se lo enseñaron en sus clases de teología) que un hecho ficticio o figurado, mediante el que se pretende transmitir una enseñanza y por lo que no puede ser tomada en su literalidad, como hace usted en el colmo de su congénita ignorancia; luego lo que hay que entender de dicha “parábola” y como enseñanza fundamental, es que en un momento determinado y para alcanzar el reino de Dios, las personas tendrán que elegir entre el estar a favor de esos personajes identificados como los “hermanos más pequeños” del rey de la parábola o estar en contra de ellos. Personajes estos aún por aparecer y anunciados en Rev. 11:3 como los “dos testigos”, en todo caso un “resto” o remanente de Hijos de Dios por salir a la luz y que serán el punto de referencia para determinar el futuro de otras personas, siempre en función del apoyo que estas les den o no, en la tarea que les ha sido encomendada…… eso es, la de anunciar mediante la predicación señalada en Mat. 24:14 y por espacio, repito, de 1.260 días, el inminente establecimiento del reino de Dios en la tierra.

Por lo tanto, resulta que el ser colocado uno a la derecha de Jesucristo y por tanto apto para la vida eterna, o por el contrario, colocado a su izquierda y por ello merecedor de destrucción eterna, pasa ineludiblemente por tomar determinada posición con respecto de unos terceros y a los que el Hijo de Dios identifica como “mis hermanos más pequeños”, obviamente, porque son los últimos en aparecer en escena; luego está claro que estos no pueden formar parte del grupo de los juzgados, puesto que ellos son el referente a partir del cual se ejecuta juicio sobre dicho grupo, bien sea este positivo o negativo. Quiero incidir, Sr. Olcese, en el hecho de que los “ungidos” y por ser Hijos de Dios, son dotados con la inmortalidad (Rev. 20:49), mientras que el grupo de los colocados en la favorable posición a la derecha del rey de la “parábola” y según el versículo 46 de la misma, parten “hacia la vida eterna” y que es algo totalmente diferente a tener la inmortalidad, que es otra cosa…… una razón más, por la que en dicho grupo no puede haber “ungidos” incluidos.

Concluyendo, Sr. “teólogo” vs. “ingeniero”, que no es usted más tonto porque no entrena, pues se ha contado una “película” y encima se la ha creído, como es la de tenerse por un Hijo de Dios, que el espíritu santo le susurra cosas al oído, que va a reinar con Cristo en el milenio, que va a tener poder sobre tantas o cuantas ciudades y otras estupideces por el estilo. Por otra parte y permítame la observación, resulta y por mucho que se esfuerce, que un “cerebro oxidado” como el de un servidor no alcanza a entender como un tan alto personaje como usted afirma ser (¡nada menos que un Hijo de Dios!) y en los tiempos cruciales que estamos viviendo, limite su aportación a esa mamarrachada (no me puedo imaginar a los Pedro, Pablo, Juan, etc. en esta tesitura) que es su página de videos en YouTube y en la que, aparte de mostrarnos que su cabeza solo sirve para llevar sombreros y que tiene corbatas y trajes, solo publica videos de algo más de un minuto, cuando no de unos pocos segundos y repetidos en siete u ocho idiomas todos ellos, para al final “de curso” poder sacar pecho y decirnos que ha publicado tantos o cuantos miles de videos.

Sencillamente no lo entiendo, Sr. Olcese…… ¡pero igual es por eso que usted dice: porque tengo el “cerebro oxidado”!

Armando López Golart

PERO…… ¿A QUIÉN SIRVEN REALMENTE, LOS MIEMBROS ACTIVOS DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 18/10/2015 by Armando López Golart

descargaSi usted es militante activo de dicha organización religiosa y que en principio es una opción tan respetable como cualquier otra, probablemente nunca se ha planteado hacerse dicha pregunta…… sin embargo, esta resulta de suma importancia en su sincero deseo de servir a su Sumo Hacedor, Jehová Dios; ello viene a cuento del comentario acerca del texto diario que dicha organización publicaba el viernes 16 del mes Octubre del corriente año de 2.015 y sustentado por el pasaje de Ecle. 12:1, en donde se lee como sigue:

Acuérdate de tu Magnífico Creador antes que procedan a venir los días calamitosos.”

Y este es el argumento que sigue a continuación del mismo, tomado de su publicación de cabecera La Atalaya:

Empleando lenguaje poético, Salomón describió los días calamitosos de la vejez (Ecl. 12:2-5). Nadie debería esperar a llegar a esa etapa de la vida para empezar a servir a Jehová. Aun si llevamos sirviéndole muchos años, de vez en cuando nos conviene pararnos a pensar en lo magnífico que es nuestro Creador. ¿No nos causan asombro los seres vivos? La complejidad de su diseño está más allá de nuestra comprensión. Jehová nos da tantas cosas y tan variadas que tenemos muchas oportunidades para disfrutar de la vida. Cuando contemplamos su creación, se renueva el aprecio que sentimos por su amor, sabiduría y poder (Sal. 143:5). Pero recordar a nuestro Magnífico Creador también implica reflexionar en lo que él espera de nosotros. Esa reflexión sin duda nos motiva a expresarle nuestra gratitud sirviéndole con toda el alma el resto de nuestros días (Ecl. 12:13). w14 15/1 4:1-3.” (Negritas nuestras).

Por nuestra pasada militancia en dicha organización, sabemos de sobra que con esas palabras se hace hincapié, fundamentalmente, en lo que ellos denominan “servicio del campo” y que no es otra cosa que el dedicar a la obra de predicación cuantas horas mejor, colocar el mayor número de publicaciones posibles y ello, con el loable objetivo de conseguir nuevos adeptos a la causa…… y aquí es donde empieza el problema, porque veamos: toda organización religiosa y por definición, no es más que una estructura piramidal, eso es, que cuanto más amplia sea la base (entiéndase sus fieles militantes), mayor es la sostenibilidad de su cúpula dirigente y que sencillamente vive de ello. Porque hay una ecuación que no falla: a más militantes, más literatura colocada y más contribuciones “voluntarias” recibidas en las distintas congregaciones y con ello, mayores ingresos económicos para sus líderes y que viven como reyes, a costa del esfuerzo sincero de sus fieles seguidores…… y ello, en todas las organizaciones religiosas que ustedes quieran investigar (por pequeñas que estas sean), siendo por lo tanto la de los Testigos de Jehová, una más entre tantas.

Dicho lo cual y si usted que nos lee es miembro de esta organización, permítanos una pequeña puntualización: desde este blog, jamás hemos atacado a la base militante de dicha estructura religiosa porque nos consta la honradez y buena fe de esas personas que la componen; es cierto que en su mayoría son personas de no muchas luces (pues a los más “espabilaos” pronto los promocionan a una posición superior para comprar su voluntad con un “galoncito”, entiéndase el cargo de siervo ministerial o anciano y algo de lo que hablábamos extensamente en nuestro escrito del 16/03/14), pero con una calidad humana extraordinaria y que se esfuerzan, no solo por aplicar en su vida las normas morales contenidas en las Escrituras, sino el intentar ayudar a los demás en dicho empeño y aportando para ello de su tiempo, esfuerzo y recursos económicos, lo que las convierte en personas totalmente fiables y dignas del mayor de los respetos. De hecho, no son pocos los militantes de esa organización que nos honran con sus visitas a nuestro blog; y lo sabemos porque uno de nuestros artículos más leídos y con gran diferencia, es el que publicamos en fecha 08/06/13 bajo el título “Los Testigos de Jehová…… y las relaciones sexuales dentro del matrimonio” y ¿a quién puede interesar dicho tema, por lógica, como no sea a los miembros de dicha organización y que, nos consta, que se han beneficiado mucho de su contenido?

Pero volviendo a lo que íbamos y referente al “servicio de toda alma” que debemos a nuestro Creador y que en dicha organización se sustancia mediante la predicación de puerta en puerta y como razón fundamental sobre la que gira la existencia de la misma, la cuestión que todo miembro de esta se tendría que plantear en primer lugar, es si está participando en una obra de predicación que tenga el “respaldo” de Jehová Dios…… o no: dicho de otra manera, si la predicación en la que está uno participando y como afirman los dirigentes de dicha sociedad religiosa, se corresponde a la que anunció Jesús en Mat. 24:14:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces (eso es, terminada dicha predicación) vendrá el fin.” (Acotación nuestra).

Cuestión esta que a su vez plantea una subordinada, como puede ser la siguiente interrogante: si esta predicación que llevan a cabo los TJ, se corresponde efectivamente con la anunciada por Jesús ¿por qué, entonces, en las Escrituras se nos habla de otra predicación aún futura llevada a cabo por un “resto” de poderosísimos Hijos de Dios y por espacio de tan solo 1.260 días? Veámoslo:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco”. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra (evidentemente estamos ante un resto “ungido”).

5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.” (Rev. 11:3-6). (Acotación nuestra).

Pasaje que a su vez nos abre un amplio abanico de cuestiones contradictorias y que podríamos iniciar con la siguiente reflexión: si ya tenemos una predicación en marcha y según se nos dice, apoyada de forma directa por el propio Jesucristo ¿por qué en las Escrituras se nos anuncia otra? Y que no podemos estar hablando de la misma predicación, queda claro por el hecho que los Testigos de Jehová llevan más de 100 años predicando, mientras que en el pasaje señalado se nos habla de una obra de predicación de tan solo tres años y medio (1.260 días); por otra parte, se nos dice que la tal predicación será liderada por poderosísimos Hijos de Dios, mientras que hasta donde nosotros sabemos, los supuestos “ungidos” de dicha organización no son más que hombres corrientes sin poder alguno…… es más, es el propio Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová el que despeja cualquier duda al respecto, con la siguiente afirmación que se encuentra en La Atalaya del 15/07/1.981 (pág. 29), en donde bajo el subtema “¿Por qué ajustes en el entendimiento?”, se puede leer como sigue:

Puede ser que alguien pregunte: ‘Si los testigos de Jehová están recibiendo “alimento al debido tiempo,” ¿a qué se debe que de vez en cuando han cambiado de entendimiento en cuanto a ciertas enseñanzas?’ La Biblia contesta: “Pero la senda de los justos es como la luz brillante que va haciéndose más y más clara hasta que el día queda firmemente establecido.” (Pro. 4:18) Igualmente, tal como la congregación del primer siglo tenía solamente conocimiento parcial, así también sucede con “el esclavo fiel y discreto” de hoy día. El conocimiento cabal de muchos asuntos espirituales se alcanza únicamente a medida que los propósitos de Dios llegan a la plenitud de su realización. (1 Cor. 13:9-12) El “esclavo” no está bajo inspiración divina; más bien, continúa escudriñando las Escrituras y examinando detenidamente los acontecimientos mundiales, así como la situación en que se encuentra el pueblo de Dios, a fin de entender el cumplimiento progresivo de las profecías bíblicas. Debido a limitaciones humanas, a veces puede haber un entendimiento incompleto o incorrecto de algún asunto que quizás requiera corrección más tarde.” (Negritas nuestras).

Luego estamos ante un implícito reconocimiento de que dichas personas no son “ungidas” o Hijos de Dios y lo que significa que, no solo no tienen los poderes sobrenaturales inherentes a dicha condición, sino que tampoco están guiadas por el espíritu santo del Altísimo o, como ellas dicen, “no están bajo inspiración divina”…… y lo que abre la puerta a nuevas dudas, a tenor de lo que Pablo dijo en Rom. 8:14:

Porque todos los que son conducidos (o guiados, según versiones) por el espíritu de Dios, estos son los hijos de Dios.” (Acotación nuestra).

Por lo que si dichas personas no están “bajo inspiración divina”, eso es, que no son “conducidas” por el espíritu de Dios (luego mucho menos entonces, por el propio Jesucristo y como siempre han afirmado desde su Cuerpo Gobernante), resulta y según Pablo que tampoco son Hijos de Dios como siempre han afirmado, por lo que al morir no van al cielo para reunirse con los Pedro, Pablo, Juan y compañía para reinar al lado de Jesucristo en el milenio…… y si resulta que no son todo eso y lo que pasa es que nos han mentido en todos esos puntos (algo obvio, a tenor de estas pruebas aportadas), no solo su predicación no puede estar avalada por Jehová Dios y lo que coloca a los miembros de dicho Cuerpo Gobernante, en el plano de simples fraudulentos embaucadores, sino que además les aplican las siguientes graves palabras:

Sin embargo, el profeta que tenga la presunción de hablar en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado hablar (en este caso, la responsabilidad de llevar adelante la predicación de Mat. 24:14), o que hable en el nombre de otros dioses, ese profeta tiene que morir (en todo caso, sufrir un severo castigo divino). 21 Y en caso de que digas en tu corazón: “¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?”, 22 cuando hable el profeta en nombre de Jehová y la palabra no suceda ni se realice, esa es la palabra que Jehová no ha hablado. Con presunción la habló el profeta. No debes atemorizarte de él.” (Deut. 18:20-22). (Acotaciones nuestras).

Queda claro entonces y a tenor de dichas palabras, que la organización de los Testigos de Jehová no habla “en nombre” de Dios y por lo que no puede ser la representante legal de Este en la tierra, como de forma altanera afirman ser; y es que todos estamos al tanto de los errores garrafales que ha cometido dicha organización en cuanto a determinadas enseñanzas, así como de supuestas fechas para “el fin del mundo” y todas ellas fallidas…… luego dado que su palabra “ni sucede ni se realiza” y, repetimos, siempre según el pasaje leído, es obvio que estamos en dichas “enseñanzas” ante una palabra “que Jehová no ha hablado” y lo que nos permite identificar a dicha organización como un falso profeta, por lo que tiene el total repudio del Altísimo y según se desprende del versículo 20 con el que inicia dicho pasaje.

Permítannos señalar, que los autores de este blog ya éramos militantes de dicha secta en el año 1.975 y todavía recordamos la expectación despertada y en la que vivíamos todos, dado que en distintas publicaciones, así como en discursos de asamblea y en los discursos de congregación, se nos había estado señalando que este era el año clave, pues con el se cumplían los 6.000 años de la creación de Adán y por lo que el fin del mundo estaba al caer y el reino de mil años de Dios a punto de ser establecido en la tierra; de hecho, todavía quedan “restos” de otra anterior célebre “metida de pata” , como son ejemplares del libro “Millones que hoy viven, no morirán jamás” y en el que se anunciaba dicho “fin del mundo” para el año 1.925…… es más: es la propia organización la que reconoce que eso fue así, pues en La Atalaya del 15/08/09, en su pág. 16 y párr. 17, se encuentra el siguiente explícito comentario:

De 1918 a 1925, los siervos de Jehová de todo el mundo presentaron en más de treinta idiomas el discurso “Millones que ahora viven no morirán jamás”, el cual explicaba en qué consiste la esperanza de la vida eterna en la Tierra.” (Negritas nuestras).

Podríamos señalar y por aquello de añadirle “picante” al asunto, que tan solo medio año después y en La Atalaya 15/02/10, en su pág. 15-16, párr. 8, hacían un pequeño “arreglillo” en un intento de enmascarar tan sonado fracaso, diciendo lo siguiente:

Los cristianos ungidos (noten como continúan identificándose como personas “ungidas” eso es, que se declaran ser Hijos de Dios, cuando hemos visto que en 1.981 había afirmado todo lo contrario) están transmitiendo esta invitación desde 1918. Aquel año presentaron el discurso “Millones que ahora viven quizás nunca mueran”, el cual indicó que muchas personas vivirán en una Tierra paradisíaca después del Armagedón.” (Acotación y negritas nuestras).

Es obvio que detrás de esa “corrección” hay una evidente y perversa intención de engañar a los miembros de su feligresía (en otra mentira más), pues el título original de dicho discurso, así como el del libro publicado en su momento era un contundente “Millions now living will never die!” en su versión original en inglés publicada en 1.920 y que, como hemos señalado, se publicó en español bajo el título “Millones que ahora viven, no morirán jamás”; con lo que se complica aún más el asunto de la credibilidad en las “enseñanzas” de esa organización con la que usted quizás se asocia, si tenemos en cuenta las palabras del bueno de Santiago y que haría muy bien en tenerlas en cuenta:

La fuente no hace que lo dulce y lo amargo salgan burbujeando por la misma abertura, ¿verdad? 12 Hermanos míos, la higuera no puede producir aceitunas, ni la vid higos, ¿verdad? Tampoco puede el agua salada producir agua dulce.” (Sant. 3:11-12).

Lo que debidamente traducido significa que de una misma “fuente” (la “organización” o Sociedad Watchtower en este caso), no puede salir la mentira y la verdad al mismo tiempo y lo que nos retorna a la cuestión planteada en el titular de este escrito: usted como testigo de Jehová ¿a quién sirve realmente…… a Jehová, o a la “Organización” y que es algo tan distinto que le pondría en una delicada situación ante Jehová Dios y al que usted cree servir? A nuestro entender, a quien está sirviendo todo militante de dicha secta, no es más que a unos desaprensivos que amparados en la capa “de las buenas nuevas del reino de Dios”, lo que hacen es aprovecharse mediante el engaño (lo que ya nos habla de su “procedencia” según Juan 8:44) y sobre todo, de la coacción (el miedo a ser uno expulsado y con lo que ello conlleva de sufrimiento personal, por la destrucción de amistades de años e incluso de familias enteras), del esfuerzo de personas honestas y honradas engañadas en su buena fe…… pero circunstancia esta, no obviemos este detalle, que no exime a dichas personas de tener su propia responsabilidad ante Jehová Dios, pues esto es lo que leemos en 2 Tim. 2:3-4:

Esto es excelente y acepto a vista de nuestro Salvador, Dios, 4 cuya voluntad (expresión esta que viniendo de Quién viene, adquiere rango de mandato) es que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad.” (Acotación nuestra)

Y resulta que la primer “verdad” que uno debe de conocer, en su deseo de ajustarse a la “voluntad” de su Creador, es la de averiguar en dónde se mete para adorarlo correctamente…… eso es, averiguar la procedencia, historia y hechos de la organización religiosa con la que se asocia y que se le presenta como instrumento de Dios para esparcir “la verdad” y por tanto únicos “poseedores” de esta, al contrario que el resto de organizaciones que no son y desde su particular e interesado punto de vista, más que meros instrumentos de Satanás para extraviar al “personal”; porque de esa honesta investigación (los autores de este blog la hicimos en su momento), puede depender la vida de uno, si nos atenemos a lo que se lee en Rev. 18:4:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella (de cualquier forma de adoración que no cuente con la aprobación divina), pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas”.” (Acotación nuestra).

Palabras estas, que obligan a cualquier militante de dicha organización a tomarse muy en serio dicha advertencia, porque la cosa no va de broma; por lo que prescindiendo de que la información que tiene en este momento en sus manos, se la hayan proporcionado unos supuestos “apóstatas” (así nos califican a aquellos que decidimos en su momento servir, no a ellos, sino al Altísimo y por ello, mandarles a hacer puñetas) su obligación es contrastarla, pues ya conocen aquella máxima de que “La verdad, es la verdad, la diga Agamenón o su porquero” y, si mucho nos apuran, hasta si el que la dice es el propio puerco. Por lo que la información que ha leído y prescindiendo de quién la haya publicado y además, expuesta con todo lujo de detalles, ahí está y lo que obliga a cualquier militante de dicha secta a comprobar si dicha información se ajusta a la realidad o no; no sea el caso y es solo “un suponer”, que Jehová Dios, usando a unos “taimados apóstatas” (en su momento usó hasta a una burra para corregir a un profeta, según Núm. 22:22:31), le esté dando a usted un “toquecito” de atención para que reaccione y se posicione correctamente ante Él…… luego, querido ex-correligionario, a usted le toca decidir qué hace con lo que acaba de leer.

Pero séale sabido, querido ex-compañero de creencia, que si cuando nuestro Creador traiga todas las cosas a juicio, está usted asociado con una religión falsa como es la de los Testigos de Jehová, será plagado junto a ella…… a menos, eso sí, que uno suponga que Rev. 18:4 no dice lo que todos entendemos que dice y lo que ya sería mucho suponer.

Y si usted, querido amigo que nos lee, resulta por el contrario que no está relacionado con esa organización (¡bien por usted!), quizás concordará con nosotros en que sería una buenísima obra imprimir este escrito y cuando lo visiten esas personas (repetimos, honestas y bien intencionadas en su inmensa mayoría las que llaman a su puerta, aunque engañadas, eso sí), ofrecérselo como intercambio a sus revistas…… quizás algunas de ellas y en un futuro, se lo agradecerán. Y si no es este el caso, pues ya conoce aquella máxima de Mark Twain en el sentido de que “es más fácil engañar a una persona, que convencerla de que ha sido engañada”, lo que si tiene usted seguro es una cosa: ante esa maniobra “defensiva” por su parte y como no podrán desbaratarla, dejarán de visitarle…… ¡créannos, lo sabemos por experiencia!

MABEL