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LOS “NACIDOS DE NUEVO”…… O LA GRAN ESTAFA DE LOS LLAMADOS “UNGIDOS”.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 19/07/2014 by Armando López Golart

th 2Si usted es una persona que habitualmente visita Internet en busca de temas religiosos, estará al tanto de que todos los predicadores, evangelistas, pastores y resto de “gente de malvivir” de la inmensa mayoría de las distintas denominaciones de la llamada “cristiandad”, así como otros que afirman ir por libre, se arrogan el ser “ungidos” o lo que es lo mismo, el ser Hijos de Dios, en definitiva el haber “nacido de nuevo” (Juan 3:3-5) y lo que supuestamente les convierte en hermanos de Jesucristo y por tanto, herederos del reino de Dios en calidad de inmortales reyes y sacerdotes…… y decimos “gente de malvivir”, porque no solo con dicha afirmación están engañando al “personal” en un intento de atribuirse una autoridad que no poseen, sino que además mienten como bellacos cuando afirman que todos aquellos que crean en sus afirmaciones y se bauticen en el nombre de Jesucristo también correrán la misma suerte (excepción hecha de los TJ, que se dividen en dos grupos), eso es, que también ocuparán tan alta magistratura. Dicho esto, veamos lo que podría ser una afirmación tipo de lo que piensan de sí mismos esos “maestros de lo imposible”, pero que son seguidos por una inmensa cantidad de incautos, eso es, de personas que sin hacer nada y solo por seguir a determinados “iluminados, se creen esa “milonga” de que serán reyes en el reino de Dios…… pero veamos dicha afirmación:

Yo soy un UNGIDO del Señor, y nadie debe o puede tocarme a mí, o a usted, si en verdad es un cristiano, sin tener luego que pagar un precio muy caro. Yo me considero un UNGIDO del Señor, y si usted no se considera así, entonces usted no ha entendido lo que significa ser un cristiano o un ungido.” (Negritas nuestras).

O bien esto otro, procedente del mismo autor y hablando de una anterior membresía en la organización de los TJ:

Al contrario, soy un hombre muy feliz y dichoso, ya que por fin tengo la libertad que no gozan ellos para escribir y tener mi sitio web donde puedo exponer mis creencias personales y mis “descubrimientos” bíblicos según me lo revela el Espíritu de Dios. Sólo el Espíritu de Dios nos guía a la verdad.” (Negritas nuestras).

Eso, que fue dicho por esa catástrofe intelectual que responde al pomposo nombre de Apologista Cristiano, Ing. Mario Olcese Sanguineti, no es más que lo que nos vienen a decir acerca de sí mismos, todos esos sujetos de “mal vivir” (pues viven como reyes de mentir al “personal”) y que si bien pudiera ser expresado en otras palabras, en lo sustancial viene a ser lo mismo: esos personajes se reconocen a sí mismos como “ungidos” de Dios y con la autoridad que ello concede a uno, pues sus afirmaciones están supuestamente “guiadas” por el espíritu santo y por tanto, dignas de todo crédito…… y si uno pone en duda tan disparatada afirmación y, además, no se cree ser un “ungido”, resulta que este uno es tonto y que no se ha “enterado” de lo que significa tener dicho privilegio, tal como nos señala el personaje del que hemos transcrito dichos párrafos. Pero claro, dicha declaración de ser poseedor de tan alta magistratura, se topa con un pequeño “problemilla” y que tiene que ver con el que esos fraudulentos personajes (todos unos “vividores”, sea que saquen un rédito económico de su labor –la mayoría de ellos- o sencillamente, para satisfacer su propio ego) no pueden demostrar estar en posesión de dicha condición de “ungidos” o Hijos de Dios y tener la guía del espíritu de Este; y puesto que para sortear dicha dificultad, usan la excusa de que desde que fueron concluidas las Escrituras al final del primer siglo, ya no es necesario el desarrollar obras poderosas para demostrar uno su condición (pues según entienden la salvación se consigue por la fe en el evangelio de Cristo y posterior bautismo en nombre de este), nosotros y para iniciar nuestra consideración con el objetivo de desmontar tan falaz proposición, partiremos de unas palabras dichas por el apóstol Pablo y que algo sabría del tema…… palabras que, además, son de una lógica aplastante y que entienden hasta los “tontos de pueblo”:

Pero el que se jacta, jáctese en Jehová. 18 Porque no el que a sí mismo se recomienda es aprobado, sino el hombre a quien Jehová recomienda.” (2 Cor. 10:17-18).

Lo que se nos está diciendo en este pasaje y llevándolo al tema que nos ocupa, es que no es uno “ungido” o Hijo de Dios porque así lo afirme la persona en cuestión, sino que tiene que haber una clara manifestación de que el Altísimo así lo considera…… lo que lleva a hacernos la pregunta del millón: ¿cómo podemos saber, entonces, si uno está “recomendado” por el Altísimo o no? Pues por la única forma mediante la cual lo hemos sabido toda la vida y que no es otra que la observación de las cosas que uno hace y que tienen que estar más allá de la capacidad normal del ser humano común, porque preguntémonos ¿por qué fue reconocido Jesús como Hijo de Dios? ¿Simplemente porque así lo afirmó él? No, sino por las cosas que hacía y que estaban fuera del alcance del resto de los mortales; pero veamos cómo hasta el propio Hijo de Dios, reconoció o aceptó dicha circunstancia:

“…… ¿me dicen ustedes a mí, a quien el Padre santificó y despachó al mundo: “Blasfemas”, porque dije: Soy Hijo de Dios? 37 Si no hago las obras de mi Padre, no me crean. 38 Pero si las hago, aun cuando no me crean a mí, crean las obras, a fin de que lleguen a saber y continúen sabiendo que el Padre está en unión conmigo y yo estoy en unión con el Padre.” (Juan 10:37-38).

Si ello fue así y así fue, en el caso de Jesús ¿qué es lo que habría de esperarse de los actuales supuestos “ungidos”? Porque no olvidemos que esa capacidad de llevar a cabo obras poderosas, fue una constante entre aquellos que siguieron a Jesús, como mínimo hasta finales del primer siglo, al menos a tenor de lo dicho por el propio Jesucristo sobre estos:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas 18 y con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales (u obras milagrosas) que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20). (Acotación nuestra).

Y palabras que están en perfecta armonía con el contenido del registro bíblico de Hechos de los Apóstoles, acerca de cómo se transmitió durante el I siglo dicho mensaje divino o “evangelio del reino” como muchos gustan en llamar, por parte de los seguidores de Jesucristo; ya después de dicho tiempo y con la muerte del último de los apóstoles (Juan, sobre el año 99 E,C,), no existe registro escrito alguno posterior a dicha fecha, religioso o seglar (al menos, hasta donde nosotros sabemos) que nos hablen de personas que expulsaran demonios, curaran ciegos, sanaran paralíticos o levantaran muertos…… sin embargo, repetimos, los supuestos actuales “ungidos” nos quieren convencer de que solo con su mera afirmación, es más que suficiente para que uno sea contado entre aquellos que serán salvos y reconocidos como Hijos de Dios y que tiene que llevarles a reinar al lado de Cristo durante el milenio. En llegando aquí, ya nos encontramos con el primer obstáculo serio con el que se enfrentan todos esos personajes, pues a las luz del contexto escritural es muy difícil el probar su afirmación, porque veamos: si como nos cuentan estos “maestros de lo imposible”, es mediante el bautismo como se adquiere dicha condición, nos tendrían que responder quién les bautizó a ellos y con qué autoridad lo hizo la persona u organización religiosa que lo reconoció como tal; porque lo que se nos dice en las Escrituras es que uno tienen que estar reconocido por una autoridad superior para poder impartir cualquier bautismo, como fue en el caso de Juan “el bautizante”:

Ni siquiera yo lo conocía, pero El Mismo que me envió a bautizar en agua me dijo: “Sobre quienquiera que veas el espíritu descender y permanecer, este es el que bautiza en espíritu santo”.” (Juan 1:33).

Entonces Juan fue “enviado” o comisionado para efectuar esa tarea por el propio Jehová y en lo que se llegó a conocer como el “bautismo de Juan”; bautismo que se efectuaba mediante la total inmersión en agua del sujeto que se sometía a dicho bautismo y cuyo significado tenía que ver con el arrepentimiento público de pecados cometidos, así como el compromiso de someterse a Dios desde ese momento en adelante:

Juan el bautizante se presentó en el desierto, predicando bautismo en símbolo de arrepentimiento para perdón de pecados. 5 Por consiguiente, todo el territorio de Judea y todos los habitantes de Jerusalén salían a donde él y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando abiertamente sus pecados.”(Mar. 1:4-5).

Siendo esto así, vemos que dicho bautismo y que era desconocido hasta el momento, no confería condición especial alguna al bautizado y de ahí, el que tuviera que ser seguido por otro tipo de bautismo y que no podía impartir Juan, pues no estaba autorizado para ello, como claramente se desprende del pasaje de Juan 1:33 y que acabamos de leer, en donde se señala a un personaje aún por aparecer como el comisionado para impartirlo y que era el propio Jesús, cosa para la que no estuvo habilitado sino hasta después de su muerte y posterior resurrección, como queda claro del siguiente pasaje:

Y estando reunido con ellos, les dio las órdenes: “No se retiren de Jerusalén, sino sigan esperando lo que el Padre ha prometido, acerca de lo cual oyeron de mí; 5 porque Juan, en verdad, bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en espíritu santo no muchos días después de esto”.” (Hech. 1:4-5).

Por lo que ya tenemos dos bautismos en el “ruedo” y lo que genera una derivada, puesto que veamos: si tanto el que estaba autorizado para bautizar en agua, como el que lo estaba para bautizar en espíritu santo ya habían desaparecido de la escena terrestre ¿quién, entonces, tomó el testigo para continuar con la dispensación de ambos bautismos, indispensables según Juan 5:3-5, para conseguir alcanzar el poder reinar con Cristo? Ello se nos explica, en el siguiente mandato que Jesucristo dio a sus apóstoles:

Y Jesús se acercó y les habló, diciendo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra. 19 Vayan, por lo tanto y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en……” (Mat. 28:18-19).

Luego los depositarios de esa tarea fueron los apóstoles y en consecuencia, los únicos autorizados sobre la tierra para poder bautizar en el “nombre de Jesucristo” (ver al respecto, uno de nuestros primeros escritos, concretamente el del 15/03/10 y en donde bajo el título “El bautismo…… ¿en nombre de quién?” explicamos con detalle este punto); ahora bien, como resulta que los “ungidos” actuales se consideran “continuadores” de esa tarea encomendada por Jesucristo a sus fieles seguidores, veamos hasta dónde la extendió este y dato que queda claro en estas palabras dirigidas a su Padre Celestial y en referencia , como no, a sus fieles apóstoles:

Hago petición, no respecto a estos solamente (sus apóstoles), sino también respecto a los que pongan fe en mí mediante la palabra de ellos.” (Juan 17:20). (Acotación nuestra).

Entonces esa predicación iniciada por Jesús tenía fecha de caducidad, pues cuando muriera el último de los apóstoles y con ello finalizara el poder transmitir personalmente a otros lo dicho por este, se “acababa lo que se daba”; hay otro detalle que nos confirma esta circunstancia y que es la siguiente: el bautismo en espíritu santo y que concedía a uno la condición de Hijo de Dios, siempre según el registro escritural, solo lo podían impartir los apóstoles y no así, aquellos que la hubieran recibido de manos de estos. Porque lo que nos muestra el relato de Hech. 8:4-19 y en donde se nos cuentan las correrías de un tal Felipe (uno de los siete primeros que recibieron el bautismo en espíritu santo de manos de los apóstoles, según Hech. 6:1-6) por Samaria, vemos que aunque podía realizar obras poderosas en su calidad de Hijo de Dios, no podía sin embargo transmitir dicho bautismo de espíritu santo y prueba de ello, es que si bien ya Felipe había bautizado con agua a muchos discípulos, tuvieron que desplazarse dos apóstoles expresamente a esa zona para poder impartir el bautismo en espíritu santo a aquellos que habían aceptado el mensaje.

Idéntica situación ocurrió con Pablo (también apóstol) años más tarde en la ciudad de Éfeso, cuando se encontró con discípulos que no poseían dicho bautismo en espíritu santo…… y que para una información más detallada al respecto, de nuevo nos remitimos a otro de nuestros artículos, publicado el 02/11/11 y cuyo título es “Pero…… ¿y quién nos bautiza?”. Por lo tanto, estaríamos hablando de la imposibilidad de que esos señores fueran “continuadores” de la obra encomendada a los apóstoles y según pretenden hacernos creer; pues de ser ello así y contrario a lo que dicen en el sentido de que no precisan de obras poderosas para identificar su condición de enviados por Jesucristo (y que es lo que serían su estuvieran “continuando” su obra), lo que este dijo fue totalmente lo contrario:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas 18 y con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20).

La pregunta, entonces, sería la siguiente: si en un principio Jesucristo apoyó el mensaje mediante las señales que se les permitía hacer a sus enviados y, además, estas acompañarían a todos aquellos que “creyeran” ¿cómo es que a día de hoy esto no ocurre? ¿Es que Jesucristo nos mintió en su afirmación…… o más bien habría que pensar que estos supuestos “ungidos”, resulta que no han creído en el evangelio y por eso no se cumplen dichas palabras en ellos? Pero es que además y si fueran “continuadores” en el tiempo de aquella predicación que Jesús delegó en sus apóstoles, eso es, si fueran genuinos continuadores de dicha obra ¿por qué, entonces, el anuncio de una nueva predicación para el final de los tiempos (Mat. 24:14) y dirigida por poderosísimos personajes (Rev. 11:3-6) y no por estos “sacamantecas” actuales? ¿Quiénes son, entonces, esa pandilla de indocumentados que afirman estar predicando actualmente el “evangelio del reino” y quien los ha enviado? Pues son los que responden a las características de aquellos a los que Jesús dirigió estas palabras:

No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre y en tu nombre expulsamos demonios y en tu nombre ejecutamos muchas obras poderosas? 23 Y sin embargo, entonces les confesaré: ¡Nunca los conocí! Apártense de mí, obradores del desafuero.” (Mat. 7:21-23).

Otra cuestión adicional que demuestra lo fraudulenta de semejante afirmación de reconocerse uno como un “ungido”, tiene que ver con la siguiente cuestión: cada una de las distintas denominaciones cristianas tiene sus propios “ungidos” y que ¡faltaría más! son los verdaderos Hijos de Dios, mientras que los de las otras confesiones no pueden serlo, pues solo la propia es la “religión verdadera”…… sin embargo y dirigidas a esta “clase ungida” como un todo, fueron dichas esta palabras:

Ahora los exhorto, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que todos hablen de acuerdo y que no haya divisiones entre ustedes, sino que estén aptamente unidos en la misma mente y en la misma forma de pensar.” (1 Cor.1:10).

Ahora preguntémonos ¿es esto lo que vemos entre esas personas, eso es y por señalar a algunos de ellos, entre los ungidos de los TJ, con los de los adventistas, o con los de los mormones, o con los de los evangélicos, o con los……, etc. etc. etc.? ¿No es cierto que lo que caracteriza a la cristiandad, es la brutal división existente dentro de ella y en una flagrante violación de las palabras señaladas? El solo hecho de que cada de estas denominaciones religiosas afirme ser la “verdadera religión”, ya hace a las demás falsas y con ello, falsos a sus respectivos “ungidos” y siendo el caso, que todos pretenden ser creídos por sus meras afirmaciones de ser Hijos de Dios, por lo que la pregunta es del todo obligada por parte de aquellos que contemplamos semejante espectáculo desde una prudente distancia ¿cuáles son entonces los verdaderos “ungidos” y a los que poder creer?

Quede claro que con esto no pretendemos decir que algunas de esas personas no sean sinceras en sus respectivas afirmaciones y que nos estén mintiendo a sabiendas; lo que decimos es que para hacer semejante afirmación de ser uno un Hijo de Dios, no basta con lo que uno sienta en su corazón (pues este resulta ser traicionero, según Jer. 17:9), sino que hay que poder probar aquello que se afirma con hechos evidentes y lejos de toda duda. Por lo tanto, cuando se le acerque alguien que se identifique como un “ungido” o Hijo de Dios, ponga su cartera a salvo ¡por si acaso!; recuerde que cuando a Jesús se le pidieron señales que identificaran el tiempo de su regreso a la tierra, la primera que mencionó fue la aparición de personas que vendrían en su nombre:

Estando él sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él los discípulos privadamente y dijeron: “Dinos: ¿Cuándo serán estas cosas y qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?”.

4 Y en contestación, Jesús les dijo: “Cuidado que nadie los extravíe; 5 porque muchos vendrán sobre la base de mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo” (o pertenecemos a Cristo, eso es “ungidos”) y extraviarán a muchos. 6 Ustedes van a oír de guerras e informes de guerras; vean que no se aterroricen. Porque estas cosas tienen que suceder, más todavía no es el fin.” (Mat. 24:3-6). (Acotación nuestra).

Noten que el primer peligro sobre el que se nos alertó, tenía que ver con el riesgo de ser “extraviado” uno por personas que vendrían “sobre la base” de su nombre y que llevaría “a muchos” al engaño, pues se creerían sus engañosas y rocambolescas afirmaciones y como es el caso que actualmente contemplamos…… por lo que no se crean esos cantos de sirena que le quieren convencer de que usted puede ser un inmortal rey y sacerdote en el reino de Dios (eso sí, por una módica cantidad mensual en concepto de donación “voluntaria” o diezmo ¡faltaría más¡) y recuerden el pasaje bíblico que hemos citado al inicio de este escrito:

Pero el que se jacta, jáctese en Jehová.” 18 Porque no el que a sí mismo se recomienda es aprobado, sino el hombre a quien Jehová recomienda.” (2 Cor. 10:17-18).

Y como dicen que “obras son amores y no, buenas razones”…… ¡pues eso!

MABEL

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“Y EN TÚ DESCENDENCIA, SERÁN BENDECIDAS TODAS LAS FAMILIAS DE LA TIERRA”.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , , on 14/03/2014 by Armando López Golart

abraham_y_las_estrellasJehová Dios, nuestro Creador, es el único que con Su poder puede dar vida y forma a las cosas y que todo lo ha hecho con un propósito; en Isaías 45:12, Él mismo nos dice lo siguiente:

Yo mismo he hecho la tierra y he creado aun al hombre sobre ella. Yo… mis propias manos han extendido los cielos, y a todo el ejército de ellos he dado órdenes.”

Sabemos que desde el principio Dios con su Poder creo los cielos y la tierra y todo lo que en ellos hay, en el Salmo 115:16 se nos explica para qué los crea:

En cuanto a los cielos, a Jehová pertenecen los cielos, pero la tierra la ha dado a los hijos de los hombres.”

Después de crear a Adán y Eva (nuestros primeros padres) les dio instrucciones de lo que debían hacer en Edén (El Paraíso) y les dijo:

Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla; y tengan en sujeción los peces del mar y las criaturas volátiles de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra.” (Gen. 1:28).

Para entenderlo, imaginemos a alguien levantando una morada ó casa para una gran familia, así es, nuestro Amoroso creador nos preparó una casa donde ahí podemos vivir y disfrutar de las buenas cosas de la Vida que realmente lo es. Pero lamentablemente antes que nuestros primeros padres llegaran a tener descendencia, la serpiente engaño a Eva y tomó (robaron) del árbol del conocimiento del bien y el mal. Entonces la mujer come del fruto prohibido y persuade a su esposo para que se una a ella en su rebelión, y así se profana Edén por la desobediencia. Dios señala inmediatamente el medio por el cual se realizará su propósito:

Y Jehová Dios procedió a decir a la serpiente (Satanás, el instigador de la rebelión)….. y pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullara en la cabeza y tú le magullaras en el talón.” (Gen. 3:14-15).

Luego se expulsa al hombre y la mujer del jardín, para vivir en dolor y fatiga laboriosa entre espinos y abrojos, hasta que murieron dejando una descendencia sumida en el pecado, prácticamente moribunda. Solo su prole puede cifrar su esperanza en la Descendencia prometida (Jesús). Más tarde, según se nos dice en las escrituras, todo iba mal… Caín (el primogénito de Adán y Eva) mata a su hermano Abel, ángeles se revelan, los gigantes (hijos de los ángeles) y los hombres comienzan a arruinar la tierra etc. etc. (similar a nuestros Días), hasta que Dios decide eliminar ese mundo impío con el famoso diluvio: allí murieron todos los Gigantes y hombres de Fama de ese mundo antiguo, mientras que los ángeles rebeldes fueron encadenados en prisiones de densa oscuridad para, el día de juicio, ser arrojados al “lago de fuego” (símbolo de destrucción eterna) junto a Satanás y así pagarán por todo el sufrimiento que trajeron a la humanidad.

Pero Jehová Dios, en su amor siguió escudriñando los corazones de los hombres, porque obviamente nuestro Sabio Creador no iba a permitir que una calumnia le impidiera cumplir con su propósito original para con la humanidad; tanto es así, que Jehová no perdió su Fe en el hombre, así que siempre esperaba que apareciera alguien agradable a su corazón… de ahí es que conocemos a los hombres fieles de la antigüedad como Abel, Enoc, Noé, Abrahán, Moisés y muchos más. Así como lo afirmo el Apóstol Pablo hace casi 2000 años en un discurso, donde dijo a los presentes que Dios “no se dejó a sí mismo sin testimonio, por cuanto hizo bien, dándoles (a todos) lluvias desde el cielo y épocas fructíferas, llenando por completo sus corazones de alimento y de alegría.” (Hechos 14:17).

Él mismo escogió y preparo a un pueblo (Israel) y les entrego su ley, con la que mostró al pueblo y a toda la humanidad, que solos no podrían salir de esa condición pecaminosa que los conducía a su propia autodestrucción. Por lo tanto en el plan de rescate que preparo Dios, se nos muestra lo que necesitaba la humanidad para salvarse de una extinción segura, era la vida de un Hombre Justo (Hijo de Dios). ¿Quién sería aquel Hijo del Hombre que cumpliría la Ley de Dios a la Perfección? Así es, estimado lector… ese único hombre fue Jesucristo, aquel de quien se nos cuenta que vino al mundo hace aproximadamente 2000 años y fue directamente engendrado por el espíritu Santo (Poder) de Dios en la matriz de una mujer virgen Judía llamada María. Años más tarde, cuando Jesús ya próximo a los 30 años de edad, es bautizado por Juan el Bautista, quien lo bautizo en agua y en ese momento Dios lo bautizó con Espíritu Santo; Juan pudo ver con sus ojos al Espíritu Santo de Dios descendiendo y reposando sobre Jesús (en ese momento es ungido por Dios) y así este comienza su ministerio impartiendo la enseñanza pura de la Justicia y mostrando a todos la misericordia de Dios, creando así el “camino” que conduce a la vida eterna.

Así nuestro Sabio Creador mediante su Hijo Jesús, habló su justicia e impartió el verdadero conocimiento que da vida eterna; también hizo saber mediante portentos y señales, lo que realmente esperaba Dios de aquellos que decían y afirmaban ser su pueblo, llegando hasta a hacer audible Su Voz desde el cielo, diciendo:

Este es mi Hijo, el que ha sido escogido. Escúchenle.” (Luc. 9:35).

Pero como dice Dios en la Biblia, Israel era un pueblo de “dura cerviz”, pues ellos rechazaron a los profetas, también rechazaron al Mesías y le quitaron la vida; pero Jesús es Justo, así que no podía ser retenido en el sepulcro (la muerte). Por lo tanto, Dios estaba en pleno derecho de devolverle la vida a su hijo, porque lo mataron injustamente: Dios lo resucito a los 3 días y después de su resurrección, Jesús se reúne con sus apóstoles y les deja instrucciones específicas de hablar e informar a todo el mundo, la Buena Noticia, eso es, las cosas vistas y oídas acerca de él y de su Padre, así como Su propósito para con la humanidad. Después de esto, Jesús ascendió al cielo donde tiene que ser retenido hasta la restauración de todas las cosas que el mismo Jehová Dios (el Padre de Jesús) hablo por medio de sus profetas. Esta restauración de la que hablamos, sería el cumplimiento de la promesa que Dios hizo a Abraham, Jehová Dios le prometió:

Por mí mismo de veras juro —es la expresión de Jehová— que por motivo de que has hecho esta cosa y no has retenido a tu hijo, tu único, yo de seguro te bendeciré y de seguro multiplicaré tu descendencia como las estrellas de los cielos y como los granos de arena que hay en la orilla del mar; y tu descendencia tomará posesión de la puerta de sus enemigos. Y mediante tu descendencia ciertamente se bendecirán todas las naciones de la tierra debido a que has escuchado mi voz.” (Gen. 22:16-18).

O sea, que las naciones serán bendecidas cuando Jesús (la descendencia prometida) venga del Cielo, trayendo consigo el Reino de su Padre; y para eso, se tienen que completar los 144000 reyes y sacerdotes que son sus Hermanos, que murieron en el mundo como mártires: estos son los que observan los mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús, estos son tomaron su madero de tormento y no amaron sus almas ni siquiera al arrostrar la muerte.

Según Apocalipsis (leer capítulo 11), la Revelación que Dios le dio a Jesucristo, en el tiempo del fin nos dice que Dios hará que dos mártires (Testigos) profeticen 1260 días (los primeros 3,5 años de los 7), ellos hablaran de Dios y exhortaran a la humanidad que se arrepientan de sus pecados y apoyen el Reino de Dios, pero serán acusados de terroristas y la bestia salvaje (líder del nuevo Orden Mundial) les hace la guerra y los mata (porque son Apóstoles ungidos por Dios y hablan de los juicios Divinos); pero observen que en ese mismo capítulo de la Revelación, se nos da a entender que cuando resucitan (evidencia de la primera resurrección, solo para los Santos, Hermanos de Jesús), se completa el número que forman el cuerpo Santo de nuestro Señor Jesucristo, con lo que se alcanza el número pleno de los 144.000 que serán Reyes y Sacerdotes…… así se inaugura, por decirlo de alguna manera, el Reino de Dios aquí en la Tierra, porque eso nos dice Apocalipsis 11:15:

Y el séptimo ángel tocó su trompeta. Y en el cielo ocurrieron voces fuertes, que decían: “El reino del mundo sí llegó a ser el reino de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará para siempre jamás.”

Ahí dice “mundo” y no “cielo”, por lo que hay que entender que cuando Jesús venga en el Reino de Dios, lo primero que hace es tomar control de este mundo, eso es, de toda la Tierra y lo que hay en ella; ahí comienza a dividir la humanidad en dos grupos, como lo explica el mismo Jesús en la parábola de Mateo 25: 31-33, donde dice:

Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria, y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono. Y todas las naciones serán reunidas delante de él, y separará a la gente unos de otros, así como el pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha, pero las cabras a su izquierda.”

Entonces vemos que hace una separación entre la humanidad, para extirpar a los inicuos y a los corruptos de la existencia, pues ese es el destino de las cabras; también nos da a entender algo así en la “parábola del sembrador” donde Jesús mismo lo explica en Mateo 13: 36-43:

El sembrador de la semilla excelente es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; en cuanto a la semilla excelente, estos son los hijos del reino; pero la mala hierba son los hijos del inicuo, y el enemigo que la sembró es el Diablo. La siega es el Fin del mundo (Fin del Sistema Férreo en el que vivimos), y los segadores son los ángeles. De manera que, así como se junta la mala hierba y se quema con fuego, así será en la conclusión del sistema de cosas, El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y ellos juntarán de su reino todas las cosas que hacen tropezar, y a los que cometen desafuero, y los arrojarán en el horno de fuego. Allí es donde será su llanto y el crujir de sus dientes. En aquel tiempo los justos resplandecerán tan brillantemente como el sol en el reino de su Padre.”

Acá vemos que Cristo envía a sus ángeles y limpian el mundo de la corrupción, lo que no sirve es arrojado al fuego eterno (lugar del que nadie puede volver), incluyendo a la bestia (Sistema Político actual ó Nuevo Orden Mundial) y al falso profeta (Sistema Religioso Apostata); a su vez, Satanás es apresado por mil años en el abismo y ya no puede extraviar a la humanidad.

En esos mil años se limpia la tierra, comenzando un tiempo en el que serán restauradas todas las cosas, que hablo por medios de sus profetas de tiempo antiguo, seremos enseñados por Jesús y los Santos (leer Ezequiel 34), la tierra volverá a ser un paraíso, porque Jehová nuestro creador no permitirá que nada nos falte, sino que Él mismo mediante su Hijo Jesús, abrirá su mano y satisfará el deseo de todo ser viviente, en ese mundo resucitaran casi todas las personas de todas las naciones de todos los tiempos empezando de Abel, para tener la oportunidad de vivir para siempre en un mundo donde reinara la Paz y la Justicia de Dios, donde el lobo morara junto con el cordero (leer Isaías 11). Esos 1000 años son como el verdadero Sábado de Dios, también llamado por la hermana de lázaro “el ultimo Día” (Juan 11:24) donde ella creía que resucitaría lázaro; allí también va a estar el ladrón que murió al lado de Jesús y que el mismo, le dijo que estaría en el paraíso.

Bueno, al final de los mil Años con la tierra convertida en el Edén y con la humanidad ya restaurada física y espiritualmente, Satanás es soltado de su prisión y ve todo lo bueno que Jesús y sus Santos han hecho en la tierra, con la bendición de Jehová y como restauró a la humanidad. Por lo que el Diablo, otra vez, intenta adueñarse de la tierra, y sale a extraviar y muchos se ponen de su parte, pero como la tierra ha sido bendecida por el espíritu Santo de Dios, el hace bajar fuego del cielo y los consume, mientras que Satanás y sus secuaces son arrojados al Fuego Eterno (leer Apocalipsis 20:7-10)… y al fin, llega el final de la muerte y de la maldad.

Pero antes que se cumplan todas estas cosas, tiene que suceder lo profetizado por Jesús y sus Apóstoles, cosas que ocurrirían después de su muerte; y lo que más enfatiza el capítulo 24 de Mateo (capítulo muy conocido), es la advertencia que deja a todo el que oye la palabra de Dios y es con respecto a la aparición de impostores que dirían venir en su nombre y hasta afirmando ser el mismo Jesús. Así es, estimado lector, un mundo plagado de falsos cristos o libertadores y falsos profetas… y si no pueden digerir esta realidad, abran los libros de historia del mundo, busquen información (Dios dispuso los medios) y verán lo real que es esta situación hasta en nuestros días: hombres que van según sus propias concupiscencias y buscando su propia gloria (no la de Dios) y sin dejar su mal proceder, imponiendo a su prójimo mandatos de hombres como doctrinas, colocando cargas pesadas sobre los hombros de todos los que buscan a Dios y tienen un verdadero deseo de servirle, convirtiendo a sus feligreses en mercancía y esclavos, utilizando al prójimo para erigir y mantener templos de piedras. En los que por cierto no reside Dios, sino más bien lo que reside en esos templos no es más que toda suerte de putrefacción, codicia y engaño y que como dijo Jesús son sepulcros blanqueados; y que tal como los fariseos hicieron en el tiempo de Jesús, igual hacen hoy todos los que se aferran al sistema religioso Babilónico, leamos Mat. 24:4-5:

Jesús respondió diciéndoles: “Miren que nadie los engañe; porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: “Yo soy el Cristo (mesías, ungido o elegido) y engañarán a muchos.”

También lo vuelve a decir en Mat. 24:10-12:

Entonces muchos tropezarán; y se traicionarán unos a otros, y se aborrecerán unos a otros. Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos; y por el aumento de la violación de la Ley, se enfriará el amor de muchos.”

Y nos vuelve a advertir del engaño que vendría, en Mat. 24:23-27:

Entonces, si alguien les dice: ‘Miren, aquí está el Cristo’, o ‘Allá está,’ no le crean. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y maravillas para engañar, de serles posible, aun a los escogidos. Miren que se los he dicho de antemano. Así que, si les dicen: ‘Miren, está en el desierto’, no salgan; o ‘Miren, está en los aposentos interiores (de alguna estructura edilicia), no lo crean. Porque así como el relámpago sale del oriente y resplandece hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre.”

Años más tarde que Jesús pronunciara sus Palabras, el Apóstol Pablo se lo dijo a sus hermanos en la carta 2 Tes. 2:1-4:

Ahora, con respecto a la venida de nuestro Maestro Jesús el Mesías y nuestra reunión con él, les rogamos, hermanos, que no se dejen mover fácilmente de su modo de pensar ni se alarmen, ni por espíritu, ni por mensaje, ni por carta como si fuera nuestra, como que ya hubiera llegado el día de Jehová. Nadie los engañe de ninguna manera; porque esto no sucederá sin que venga primero la apostasía y se manifieste el hombre sin-ley, el hijo de perdición. Este se opondrá y se alzará contra todo lo que se llama divino, o que se adora, tanto que se sentará en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios.”

Es por eso que hoy en el mundo las religiones en su gran mayoría, nos quieren hacer creer a todos, que Jehová, Jesús y el Espíritu Santo son lo mismo (o sea, un ser de tres cabezas). El impostor se hace pasar por Dios y tiene el apoyo de todos los Líderes Mundiales, a su vez de las Masas. Además el Falso Reino de Dios que nos proponen en este mundo, la política y la religión y en el que sus líderes instan a sus seguidores y feligreses a ocupar todas sus energías en trabajar para que dicho reino se haga realidad, no es más que una burda imitación de lo que realmente será el Verdadero Reino de Dios; el apóstol Juan también lo dijo en su primera carta:

Hijitos, ya es la última hora; y como oyeron que el anticristo habría de venir, así también ahora han surgido muchos anticristos. Por esto sabemos que es la última hora. Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros; porque si hubieran sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero salieron, para que fuera evidente que no todos eran de los nuestros.” (1 Juan 2:18-19).

Y por último, Jesús fue tajante con respecto y quienes afirmarían estar de su lado en Mat. 12:30:

El que no está conmigo, está contra mí (o es Anticristo); y el que conmigo no recoge, desparrama.”

Miren por ustedes mismos: hoy la cristiandad, está dividida entre miles de iglesias y corporaciones u organizaciones o como se llamen, cada una con su propia interpretación de la verdad, sazonadas con ideas paganas, es por eso que todas las organizaciones sean políticas o religiosas, junto con sus estructuras que erigieron los hombres y que forman parte de este Sistema Corrupto, tienen sus cimientos en la arena y están destinados por palabra de Dios a la destrucción… si no creen eso, vean lo que dice Mateo 7:26-27:

Además, a todo el que oye estos dichos míos y no los hace se le asemejará a un varón necio, que edificó su casa sobre la arena. Y descendió la lluvia y vinieron las inundaciones y soplaron los vientos y dieron contra aquella casa, y se hundió, y fue grande su desplome”.

También, el Apóstol Juan escribió:

No estén amando ni al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él; porque todo lo que hay en el mundo —el deseo de la carne y el deseo de los ojos y la exhibición ostentosa del medio de vida de uno—no se origina del Padre, sino que se origina del mundo. Además, el mundo va pasando, y también su deseo, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.” (1 Juan 2:15-17).

Nosotros no debemos amar al mundo ni a sus cosas, suficiente es saber que Dios tanto amo al mundo, que dio a su hijo unigénito para que todo el que cree en él, no sea destruido sino más bien (y por su bondad inmerecida), alcancemos la vida eterna (en ese paraíso que tanto anhelamos). Y antes que se queme a Babilonia, hay que hacer caso a la voz de Dios desde el cielo:

Salid de ella pueblo mío para que no participen de sus pecados y para que no reciban parte de sus plagas, porque sus pecados se amontonaron hasta llegar al cielo, y Dios ha recordado sus actos de injusticia.” (Rev. 18:4).

Y a pesar de que vivimos en este mundo caótico, lleno de ideologías, cultos y organizaciones, religiones paganas, que forman parte de Babilonia, Dios mediante su Hijo nos ha dejado instrucciones precisas de lo que debemos hacer para no caer presos, del engaño que tiene cautivos a muchos creyentes. No hay duda que Él nos ha cuidado y mantenido con vida para que lo busquemos, es por eso, que nos dejó como base la enseñanza de Jesús registrada en su Palabra (La Biblia), para tener un ejemplo, así como una guía o tutor mantiene un árbol pequeño derecho y no permite que se incline ni a un lado ni a otro y esto es lo que nos mantiene en el camino de la Vida; pero el problema está en que nos dedicamos más a cosas vanas, en vez de aprovechar el corto tiempo que tenemos en hablar y darnos a entender con estas cosas… que no se para usted, pero para mí son de vida o muerte.

En mi opinión personal, tenemos que amar a Dios por lo que este es y no por las cosas que podríamos llegar a tener de este. En la Biblia, ese libro que está en el rincón de muchas casas, ahí está la prueba de que Dios siempre estuvo, está y estará, que tiene un propósito para todo cuanto ha hecho y hará, sea la versión Valera, Jerusalén, King james, TNM, etc. etc., todas las biblias tocan el mismo tema importante: El apoyo a la soberanía de Dios (su derecho a gobernar) en su Reino por medio de Jesús (su Hijo Unigénito) a quien nombro como Rey de reyes y Señor de señores. Indicó a sus verdaderos discípulos, el lugar que este asunto debería ocupar en su vida cuando dijo:

Sigan, pues, buscando primero el reino y la justicia de Dios.” (Mateo 6:33).

Y que no nos preocupemos tanto por las cosas materiales, porque Dios sabe bien lo que realmente necesitamos (Mateo 6:32). También enseño a sus discípulos a orar de esta manera:

Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra.” (Mateo 6:10).

Ahora bien, está en uno como parte interesada el pedirle a Dios entendimiento para lograr discernir estos asuntos “… porque cada uno llevará su propia carga de responsabilidad.” (Gal. 6:5). Además, hoy sabemos que después de morir los verdaderos Apóstoles, los cristianos se comenzaron a fusionar con el estado Romano, fueron absorbiendo muchas creencias paganas. Comenzaron a aparecer en el escenario del mundo personajes que se dedicaron a sacar textos de sus contextos, para apoyar falsas ideas o falsas doctrinas, por ejemplo: adoración a los muertos, el alma inmortal, la trinidad, adoradores de ídolos demoniacos, bien sean del cielo o la tierra, obras y estructuras y todo tipo de cosas viles erigidas por hombres, que no son más, que la sabiduría del mundo. Y de hecho, eso es lo que hizo la iglesia Católica por muchos siglos, de la cual salieron todas las denominaciones religiosas que existen hoy en día. En la carta que el Apóstol Pablo dirigió a los romanos, se nos explica de la siguiente manera:

“….porque, aunque conocieron a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se hicieron casquivanos en sus razonamientos, y se les oscureció su fatuo corazón. Aunque afirmaban que eran sabios, se hicieron necios y tornaron la gloria del Dios incorruptible en algo semejante a la imagen del hombre corruptible, y de aves y cuadrúpedos y cosas que se arrastran.” (Rom 1:21-23).

Pero esto no debería ser un obstáculo para encontrar a Dios y entender sus caminos, ya que el mismo dice, a todo el que oye sus palabras en Isaías 55:

¡Oigan, todos ustedes los sedientos! Vengan al agua. ¡Y los que no tienen dinero! Vengan, compren y coman. Sí, vengan, compren vino y leche hasta sin dinero y sin precio. ¿Por qué siguen pagando dinero por lo que no es pan, y por qué es su afán por lo que no resulta en satisfacción? Escúchenme atentamente, y coman lo que es bueno, y halle su alma su deleite exquisito en la grosura misma. 3 Inclinen su oído y vengan a mí. Escuchen, y su alma se mantendrá viva, y prestamente celebraré con ustedes un pacto de duración indefinida respecto a las bondades amorosas para con David, que son fieles. 4 ¡Miren! Lo he dado como testigo a los grupos nacionales, como caudillo y comandante a los grupos nacionales.

5 ¡Mira! A una nación a quien tú no conoces llamarás, y los de una nación que no te han conocido correrán aun a ti, por causa de Jehová tu Dios, y por el Santo de Israel, por cuanto él te habrá hermoseado. 6 Busquen a Jehová mientras pueda ser hallado. Clamen a él mientras resulte estar cerca. 7 Deje el inicuo su camino, y el hombre dañino sus pensamientos; y regrese a Jehová, quien tendrá misericordia de él, y a nuestro Dios, porque él perdonará en gran manera.

8 “Porque los pensamientos de ustedes no son mis pensamientos, ni son mis caminos los caminos de ustedes —es la expresión de Jehová—. 9 Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que los caminos de ustedes, y mis pensamientos que los pensamientos de ustedes. 10 Porque tal como la lluvia fuerte desciende, y la nieve, desde los cielos, y no vuelve a ese lugar, a menos que realmente sature la tierra y la haga producir y brotar, y realmente se dé semilla al sembrador y pan al que come, 11 así resultará ser mi palabra que sale de mi boca. No volverá a mí sin resultados, sino que ciertamente hará aquello en que me he deleitado, y tendrá éxito seguro en aquello para lo cual la he enviado.

12 “Porque con regocijo saldrán ustedes, y con paz se les hará entrar. Las montañas y las colinas mismas se alegrarán delante de ustedes con clamor gozoso, y todos los mismísimos árboles del campo batirán las manos. 13 En vez del matorral de espinas subirá el enebro. En vez de la ortiga que causa comezón subirá el mirto. Y tendrá que llegar a ser para Jehová algo famoso, una señal hasta tiempo indefinido que no será cortada.”

Jesús confirmo que él era la Palabra que Dios había enviado, cuando cito la profecía de Isaías:

De modo que se le dio (a Jesús) el rollo del profeta Isaías, y abrió el rollo y halló el lugar donde estaba escrito: “El espíritu de Jehová está sobre mí, porque él me ungió para declarar buenas nuevas a los pobres, me envió para predicar una liberación a los cautivos y un recobro de vista a los ciegos, para despachar a los quebrantados con una liberación, para predicar el año acepto de Jehová”. Con eso enrolló el rollo, se lo devolvió al servidor, y se sentó; y los ojos de todos los que estaba en la sinagoga se fijaron atentamente en él. Entonces comenzó a decirles: “Hoy se cumple esta escritura que acaban de oír.” (Lucas 4:17-21).

Por lo tanto, al leer estos textos nos damos cuenta que Dios no se deleita en la muerte de los inicuos, sino que en verdad se vuelva de sus malos caminos y que las personas que ejercen verdadera Fe en él y su Palabra, hallen consuelo, junto a todos aquellos fieles que verdaderamente lo aman…… tal como dice en Hebreos 11:6:

Además, sin fe es imposible agradar a Dios. Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe y que el mismo recompensa a los que le buscan.”

Contribuido por Jaime Marcelo (Argentina)

LA COHERENCIA…… Y LAS “OTRAS OVEJAS” DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 10/11/2013 by Armando López Golart

imagesCualquiera de los que habitualmente nos han venido leyendo, sabe que no hemos sido muy beligerantes con los miembros de dicha organización religiosa, sobre todo con los miembros de su base militante y a los se les denomina como las “otras ovejas”, eso es, un grupo distinto del de los “ungidos” y que según nos cuenta dicha organización, estos son lo que han de reinar “desde el cielo” (algo que de entrada ya es falso, o sea ¡que empezamos bien!) al lado de Cristo por mil años, mientras que esas figurativas “otras ovejas” serán los súbditos terrestres de dicho reino; pues bien, es a los componentes de ese grupo a los que nos vamos a dirigir en este escrito. La razón que nos impulsa a ello, está en que los autores de este blog y por más de treinta años cada uno, hemos formado parte de la citada clase de las “otras ovejas” y conocemos la calidad del general de las personas que la componen y que en el fondo de sus respectivos corazones, lo que les anima es el sincero deseo de servir a su creador, Jehová Dios y para lo cual hacen arduos esfuerzos en un loable intento de ajustar su vida a las normas divinas…… y que en aras de dicho loable deseo, merced al adoctrinamiento que de forma progresiva han sido víctimas por parte de los desaprensivos que dirigen dicha organización (como todos los que en algún momento hemos militado en dicha secta), desde los ancianos de la misma, hasta el último “ungido” responsable de dicha sociedad, estas personas han cambiado la parte por el todo y resultando en última instancia que a quien están sirviendo realmente es a la organización como tal (la parte) y estando totalmente alejadas, por tanto, de Jehová Dios (el todo) y al que en primera instancia pretendían servir.

Y si usted que nos lee, querido amigo, es miembro de dicha clase de las “otras ovejas”, le rogamos que no se tome como un ataque personal lo que va a leer y que no cierre esta página, sino acabe de considerar nuestra exposición, salvo que quiera caer en el error que le acabamos de señalar: el confundir a la tal organización con lo que es Jehová y en consecuencia, sentirse ofendido por lo que decimos; porque nosotros también amamos a Jehová al igual que usted, pero que gracias a Su bondad inmerecida conseguimos salir de la confusión que envuelve a muchas personas dentro de esa organización religiosa…… y es que una cosa es Dios y otra muy distinta (¡pero que muy distinta!), aquellos que dicen hablar “en su nombre” y expresión que a usted le “sonará”, pues eso es lo que le ha estado diciendo de forma machacona desde dicha organización por medio de sus publicaciones. Y es que constantemente se nos ha “vendido” que el llamado “cuerpo gobernante” está compuesto por miembros “ungidos”, eso es, Hijos adoptivos de Dios, que conforman el “esclavo fiel y discreto” del que habló Jesús en Mat. 24:45-47…… de hecho, en La Atalaya del 01/12/99 y vehículo principal de la Sociedad Wachtower para transmitir sus enseñanzas a los adeptos o seguidores, en la pág. 15, párr. 4, leemos como sigue:

Jehová todavía utiliza a su Hijo, el “cabeza de la congregación”, para enseñar a sus siervos en la Tierra (Efesios 5:23; Isaías 54:13; Juan 6:45). También emplea su espíritu para instruir a su pueblo (Juan 15:26; 1 Corintios 2:10). Y del mismo modo como Jesús usó “a su esclavo Juan” con el fin de transmitir alimento espiritual nutritivo a las congregaciones del siglo primero, hoy usa al “esclavo fiel y discreto” (o la “clase” Juan, como ellos se denominan), compuesto de sus “hermanos” ungidos en la Tierra, para dar a sus domésticos y a los compañeros de estos “alimento [espiritual] al tiempo apropiado” (Mateo 24:45-47; 25:40). Felices son los que reconocen a la Fuente (eso es, a Jehová Dios) de estas ‘dádivas buenas’, que recibimos en la forma de alimento espiritual, y aceptan el conducto (obviamente dicha organización) que está utilizando para ello (Santiago 1:17).” (Acotaciones y negritas nuestras).

Vean como descaradamente establecen una directa relación con “la Fuente” de la información recibida (Jehová Dios), con “el conducto” por el que supuestamente se transmite la misma (la organización), eso es, el “esclavo fiel y discreto” o conjunto de los supuestos hermanos “ungidos” de Cristo en la tierra y que según nos cuentan, dirigen a la organización de los TJ por medio del llamado “cuerpo gobernante”. Luego tenemos que entender y de hecho, es lo que han enseñado siempre y sobre lo que han sustentado su “autoridad” sobre su base militante, que dicho “cuerpo gobernante” está compuesto por parte del “resto ungido” que queda en la tierra y que tienen la condición de hermanos de Jesucristo (por lo tanto, Hijos de Dios), exactamente como en su momento lo fueron los Pedro, Juan, Santiago, Pablo, etc.; de hecho se reconocen como una extensión de ellos. Lo cual implicaría el que dicho “cuerpo gobernante” actual y al igual que esos personajes mencionados (y otros como los profetas, que también tenían el espíritu santo de Dios actuando en ellos) goza de la “dirección divina” mediante el espíritu santo que según nos dicen fue derramado también sobre ellos…… y por tanto que sus afirmaciones y al igual que los escritos de esos personajes citados (que forman parte del Canon bíblico de las Escrituras), deberían ser tomadas como “Palabra de Dios” y por tanto, de obligado cumplimiento:

Tengo muchas cosas que decirles todavía, pero no las pueden soportar ahora. 13 Sin embargo, cuando llegue aquel, el espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propio impulso, sino que hablará las cosas que oye y les declarará las cosas que vienen. 14 Aquel me glorificará, porque recibirá de lo que es mío y se lo declarará a ustedes. 15 Todas las cosas que el Padre tiene son mías. Por eso dije que él recibe de lo mío y se lo declara a ustedes.” (Juan 16:12-15).

Y como espíritu santo solo hay uno y emana del Dios Altísimo, tendría que ser el mismo, repetimos, que guió en la escritura del registro sagrado a hombres como Moisés, Salomón, Isaías, Jeremías, Daniel, Pedro, Pablo, Juan, Judas, etc. etc. etc. Sin embargo, nos encontramos con algo como mínimo sorprendente: mientras que las Escrituras y en un espacio de casi 4.000 años de narración bíblica, con autores distintos y de distintas épocas, así como distintas ocupaciones y cultura personales, no se han equivocado o contradicho ni en una sola coma, la organización de los TJ, dirigida por esos supuestos “hermanos ungidos” de Jesucristo como “conducto” para alimentar espiritualmente a sus seguidores y que afirman recibir información directa de este, cuentan sus errores por el número de afirmaciones que han realizado. Por ejemplo y como cuestiones más “sonadas” a nivel del público en general, tenemos que en 1.914 tenía que llegar el Armagedón y con ello el fin del mundo tal como lo conocemos y algo que como es obvio, no ocurrió; después y ante el fallo monumental cometido, lo fijaron para 1.918 y con el mismo catastrófico resultado; después se trasladó a 1.925 y en donde estuvimos en las mismas; luego y ante el “éxito” alcanzado, nos lo fiaron para 1.975 y en dónde los autores de este, blog vivimos en primera persona la expectación despertada ante tamaña afirmación, pues en ese tiempo ya militábamos como miembros activos de dicha organización…… y aquí continuamos esperando; pero claro, nos encontramos con que las Escrituras son claras en este sentido, cuando nos dicen lo siguiente:

Sin embargo, el profeta que tenga la presunción de hablar en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado hablar, o que hable en el nombre de otros dioses, ese profeta tiene que morir. 21 Y en caso de que digas en tu corazón: “¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?”: 22 cuando hable el profeta en nombre de Jehová y la palabra no suceda ni se realice, esa es la palabra que Jehová no ha hablado. Con presunción la habló el profeta. No debes atemorizarte de él”.” (Deut. 18:20-22).

Pues eso…… sin embargo y según nos cuenta ahora e inasequibles al desaliento, la cosa se aplaza hasta el año 2.034 (ver La Atalaya del 15/12/03, pág. 15, párr. 6-7); y quede claro que nos estamos remitiendo a cosas que están publicadas y que quienes tengan literatura de esas respectivas fechas, lo pueden comprobar perfectamente; luego ¿cuál es la cuestión, después de lo considerado? Pues o que bien Jesucristo y como máximo responsable de la organización (eso nos cuentan esos señores) es el causante de dicho desaguisado, o bien que la cúpula de dicha organización nos ha mentido sistemáticamente en su afirmación de ser “ungidos” y actuar como profeta o “conducto único” entre Dios y los hombres…… y puesto que es impensable un error en la inmaculada y poderosísima figura de Jesucristo (Mat. 28:18), ello nos lleva a razonar y partiendo del pasaje que acabamos de considerar, que dichos personajes ni están guiados por el espíritu santo de Dios, ni son hermanos de Jesucristo, ni son conducto divino de nada en absoluto: eso es y resumiendo, solo son unos farsantes que acumulan mentira sobre mentira para provecho personal (económico obviamente) y si no es así, que alguien nos lo explique.

Porque en primer lugar y algo que desde este blog se ha demostrado fehacientemente, es que desde la muerte del último de los apóstoles y por ser estos los únicos que estaban autorizados por Jesucristo para bautizar en espíritu santo (bautismo que se llevaba a cabo mediante el ritual de la imposición de manos y algo que sabe cualquier TJ) y que era el que realmente concedía la unción de uno como Hijo adoptivo de Dios, esa clase de personas “ungidas” dejaron de existir de sobre la tierra a partir de dicho momento. Y que estamos en lo cierto, en el sentido de que esos dirigentes de los TJ no son “ungidos” (ni nadie, quién quiera que sea, que afirme serlo) y por tanto, que no están guiados por el espíritu santo del Altísimo, queda probado por el hecho de que dicha circunstancia la reconocen hasta los propios dirigentes de dicha organización; vean sino, lo que publicaron los responsables de la misma, eso es, el mismísimo “cuerpo gobernante”, o la “clase del esclavo”, o la “clase Juan”, o como ustedes los prefieran llamar, en todo caso últimos responsables de tan escandalosos fracasos de calendario, en La Atalaya de 15 de Julio de 1.981, en su pág. 29 y bajo el subtítulo “¿Por qué, ajustes en el entendimiento?”:

Puede ser que alguien pregunte: ‘Si los testigos de Jehová están recibiendo “alimento al debido tiempo,” ¿a qué se debe que de vez en cuando (luego reconocen el haber metido la pata en más de una ocasión) han cambiado de entendimiento en cuanto a ciertas enseñanzas?’ La Biblia contesta: “Pero la senda de los justos es como la luz brillante que va haciéndose más y más clara hasta que el día queda firmemente establecido.” (Pro. 4:18) Igualmente, tal como la congregación del primer siglo tenía solamente conocimiento parcial, así también sucede con “el esclavo fiel y discreto” de hoy día. El conocimiento cabal de muchos asuntos espirituales se alcanza únicamente a medida que los propósitos de Dios llegan a la plenitud de su realización (o lo que es lo mismo, que si le levantamos la cola al “bicho”, sabremos si es macho o hembra ¿no?). (1 Cor. 13:9-12) El “esclavo” no está bajo inspiración divina (recordemos que los apóstoles y resto de seguidores del primer siglo y de los que dicen se continuación, sí lo estaban); más bien, continúa escudriñando las Escrituras y examinando detenidamente los acontecimientos mundiales, así como la situación en que se encuentra el pueblo de Dios, a fin de entender el cumplimiento progresivo de las profecías bíblicas. Debido a limitaciones humanas, a veces puede haber un entendimiento incompleto o incorrecto de algún asunto que quizás requiera corrección más tarde.” (Acotaciones y negritas nuestras”.

Luego si los miembros de dicho “esclavo” y máximo exponente de la clase “ungida” de los TJ, resulta que reconocen no estar bajo inspiración divina y lo cual ha quedado meridianamente claro, eso es, que no están dirigidos por el espíritu santo de Dios, la conclusión resultante es que no son tampoco Hijos de Dios y mucho menos, los continuadores de la clase del “esclavo fiel y discreto” del primer siglo y algo que queda probado, siempre a tenor de las palabras de Pablo en Rom. 8:14:

Porque todos los que son conducidos (o “guiados” según versiones) por el espíritu de Dios, estos son los hijos de Dios.” (Acotación nuestra).

Entonces “el esclavo” en cuestión o los dirigentes de su famoso “cuerpo gobernante” y como primera providencia, si según declaración de parte reconocen no estar bajo la influencia del espíritu santo de Dios, ello significa que reconocen no ser “ungidos” o Hijos de Dios y por lo resulta que no son más que usted o cualquiera de nosotros, que nos esforzamos a diario por entender las Escrituras. Pero claro, la pregunta es la siguiente: si reconocen no tener la unción divina y por tanto, estar sujetos a las lógicas “limitaciones humanas” ¿por qué han estado “jugando” a profetas, marcando fechas en el tiempo con años de antelación y con ello, dañar los intereses (espirituales y sobre todo económicos, no olvidemos ese “pequeño” detalle) de aquellos que confiaban en su palabra de estar bajo la guía divina? ¿Por qué, a aquellos que hemos discrepado con ellos, nos han expulsado como apóstatas y rebeldes contra Dios, cuando a lo que objetábamos no era al contenido de las Escrituras, sino a la aplicación que de ellas hacía dicha clase dirigente? ¿En qué, entonces, era superior su personal punto de vista de las cosas, con el de aquellos que no encontrábamos razonables muchas de sus enseñanzas?

Sin embargo y para que no decaiga la fiesta, tenemos el gravísimo asunto de las transfusiones de sangre o el comer alimentos que la contuvieran y que se hizo oficial a mitad de la década de los 40, con lo que ya hablamos de palabras mayores, pues costó la vida de muchas personas que honestamente pensaron que esta era una disposición divina proveniente de Jehová y transmitida por “el conducto ungido” de Este aquí en la tierra y por ello, prefirieron la muerte a violarla…… luego si resulta que reconocen que de dirección divina, nada de nada y que realmente no son “ungidos”, eso es, Hijos de Dios y con lo que no pueden ser conducto de absolutamente nada, pues “no están” bajo la guía del espíritu santo ¿a quiénes habría de adjudicarse la directa responsabilidad de dichas muertes, sino que a dicho “cuerpo gobernante”? Y es que hasta donde nosotros conocemos, dicha importantísima y grave resolución, no fue tomada por unanimidad por los 7 miembros supuestamente “ungidos” del tal “cuerpo gobernante” de los TJ y como consecuencia directa de la acción del espíritu santo sobre ellos, sino por una vulgar votación en una sala de la sexta planta del edificio de la Sociedad Watchtower en Brooklyn y resuelta “in-extremis” por el voto de calidad del entonces presidente de la misma, Nathan H. Knorr…… el resultado de dicha votación, 4 contra 3, demuestra el grado de “unidad” de pensamiento (1 Cor. 1:10) entre los miembros de ese “cuerpo gobernante” o lo que es lo mismo, la carencia más absoluta de guía divina en tan serio y grave asunto y que, repetimos, llevó y continúa llevando a personas a la muerte.

Pero veamos otras cuestiones de no tanta enjundia y para que se hagan una pequeña idea de “cómo está el patio” en dicha organización: en el caso de sus “ungidos” y cuando aún afirmaban serlo, cosa que no ha variado y a pesar de lo publicado en La Atalaya del 81, pues de manera subliminal continúan manipulando al “personal” con sus publicaciones acerca de lo cierto de su “ungimiento” y por tanto, de su guía divina (y ahí tienen como ejemplo de ello, el paripé de la Conmemoración o Memorial y de lo que hablaremos en el siguiente artículo), publicaron lo siguiente en el Anuario de 1.975 y bajo el subtema “Golpe de muerte a los “dos testigos”.” (Parte 1, pág. 104), en lo que podríamos considerar una más que discutible aplicación de dicha profecía:

Después del principio de octubre de 1914, los seguidores ungidos de Cristo proclamaron que los Tiempos de los Gentiles habían terminado y que las naciones se acercaban a su destrucción en Armagedón. (Luc. 21:24; Rev. 16:14-16) Estos “dos testigos” figurativos declararon este mensaje de lamentación para las naciones por 1.260 días, o tres años y medio (del 4/5 de octubre de 1914 al 26/27 de marzo de 1918). Entonces el sistema político bestial del Diablo guerreó contra los “dos testigos” de Dios, y con el tiempo ‘los mató’ en cuanto a la obra atormentadora que ellos hacían de profetizar “vestidos de saco,” para gran alivio de sus enemigos religiosos, políticos, militares y judiciales. (Rev. 11:3-7; 13:1) Esa era la profecía, y se cumplió.” (Negritas nuestras).

Por lo que vemos que se aplicaron así mismos dicha profecía y que se encuentra en Rev. 11:3; pero claro, como tantas veces hemos dicho desde este blog, interpretan correctamente los textos bíblicos, pero los aplican pésimamente en su intento de cuadrar el círculo y mostrarse como los directos destinatarios de la profecía bíblica, cuando este no es el caso…… lo que significa que aciertan en el “fondo”, pues interpretan correctamente la secuencia de los acontecimientos por venir, pero fallan en la “forma”, ya que se han adelantado más de cien años a dichos acontecimientos y de ahí, que no les cuadren “los números” y tengan que recurrir “de vez en cuando” a clamorosas rectificaciones. Porque de entrada y contrario a su afirmación en el sentido de que esa profecía de Rev. 11:3-7 ya se cumplió, la tal resulta que aún está en el futuro, pues el cumplimiento de la misma y que coincide con la aparición del personaje “el anticristo”, marca el inicio de la semana 70 de Dan. 9:27 y con ello, la puesta en marcha de la predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14…… y algo que, repetimos, aún está en el futuro, cercano eso sí, pero futuro al fin y al cabo; pero veamos primero, la profecía de Rev. 11:3-7 y a la que ellos mismo aluden en el párrafo transcrito:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco”. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra. 5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre; y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen. 7 Y cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará.”

Entonces observamos en primer lugar, que dicho “profetizar” o predicación (no la lucha de la que nos hablan esos señores con tribunales humanos) tiene una duración de 1.260 días literales y se daba por “terminada” con la muerte de los “dos testigos”…… sin embargo, en la esperpéntica aplicación que hacen de dicha profecía en el Anuario mencionado, resulta que después de la simbólica muerte de esos “dos testigos”, al ser encarcelado el grueso de sus dirigentes y contrario a lo profetizado, la “obra de dar testimonio” no solo no se interrumpió, sino que continuó en el tiempo y ha alcanzado hasta nuestros días, eso es, por ¡95 años más! Y eso es totalmente contrario, a lo que se desprende del contexto escritural y según la mencionada profecía en Dan. 9:27:

Y él tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana; y a la mitad de la semana hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva.”

Veamos de entrada, que se nos habla y como ya hemos apuntado, de un personaje concreto que interviene en el asunto, pues el texto inicia diciendo “Y él tiene…”, entonces ¿quién es ese “él”? Ello nos lleva a la lectura del versículo 26 y que nos dice como sigue:

Y después de las sesenta y dos semanas Mesías será cortado, con nada para sí. Y a la ciudad y al lugar santo, el pueblo de un caudillo que viene los arruinará. Y el fin del tal será por la inundación. Y hasta el fin habrá guerra; lo que está decidido es desolaciones.”

De lo leído se deduce, que el “caudillo” o príncipe y descendiente del pueblo que arrasó Jerusalén en el año 70 E.C. (y que no fueron los romanos como pueblo o etnia, los que acabaron con ella y según opinan muchos doctos en la materia), aparecería en la última semana que quedaba pendiente para establecer una pacto de paz entre “los muchos” y que recibe el nombre de “el hombre del desafuero” en 2 Tes. 2:3-4 y que como ya hemos dicho, es comúnmente conocido como “el anticristo” y que aún no ha aparecido; y que al término de dicha semana 70 se acababa el mundo tal como lo conocemos y a ser sustituido por el reino de Dios , queda claro por lo que le fue dicho por el ángel a Daniel, acerca de las 70 semanas:

Hay setenta semanas que han sido determinadas sobre tu pueblo (Israel) y sobre tu santa ciudad (Jerusalén), para poner fin a la transgresión y para acabar con el pecado, para hacer expiación por el error, para introducir la justicia para tiempos indefinidos, para imprimir un sello sobre visión y profeta (eso es, para que se cumpliera con toda la profecía) y para ungir el Santo de los Santos.” (Dan. 9:24). (Acotaciones nuestras).

Dicho pasaje y que nos muestra a Israel y su capital Jerusalén, como el reloj profético de Jehová, nos habla de la definitiva instauración del reino de Dios sobre la tierra, en finalizar la semana 70 y que consta de 7 años; sin embargo veamos la aplicación que la organización Watchtower hace de esta profecía en su libro “Las profecías de Daniel”, pág. 192:

23 ¿Qué habría de lograrse durante la septuagésima semana (eso es, la semana con la que cerraba el ciclo de 70 semanas de años)? Gabriel indicó que el período de “setenta semanas” se había determinado “para poner fin a la transgresión, y para acabar con el pecado, y para hacer expiación por el error, y para introducir la justicia para tiempos indefinidos, y para imprimir un sello sobre visión y profeta, y para ungir el Santo de los Santos”. Para que esto se consiguiera, “Mesías el Caudillo” tendría que morir. ¿Cuándo? Gabriel dijo: “Después de las sesenta y dos semanas Mesías será cortado, con nada para sí. […] Y él tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana; y a la mitad de la semana hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva” (Daniel 9:26a, 27a). El momento crítico llegaría “a la mitad de la semana”, es decir, a mediados de la última semana de años.

24 El ministerio público de Jesucristo se inició en los últimos meses de 29 E.C. y se extendió tres años y medio. Tal como se había profetizado, Cristo fue “cortado” a principios de 33 E.C., cuando murió en un madero de tormento y de ese modo entregó su vida como rescate por la humanidad (Isaías 53:8; Mateo 20:28).” (Acotación nuestra).

Luego según esos señores, dicha semana 70 ya aconteció en el primer siglo de nuestra era…… pero claro, los resultados que acontecieron después de los siguiente tres años y medio de la muerte de Jesús y con los que concluía dicha profética semana 70, para nada indica que el reino de Dios hubiera tomado el control del mundo y que, como nos señala la Escritura, ocurriera el “poner fin a la transgresión y para acabar con el pecado, para hacer expiación por el error, para introducir la justicia para tiempos indefinidos, para imprimir un sello sobre visión y profeta (eso es, el cumplimiento total de toda la profecía) y para ungir el Santo de los Santos”…… en definitiva, insistimos, el establecimiento del reino de Dios sobre la tierra. Más bien al contrario, lo que hemos visto por espacio de casi 2.000 años, es el empeoramiento progresivo de la conducta humana sobre la misma y lo que significa que dicho cumplimiento es aún futuro, pues ni el reino de Dios ha sido instaurado en la tierra, ni el personaje “anticristo” ha aparecido, ni lo han hecho los “dos testigos” y que lo hacen al mismo tiempo que el anterior (que destacarán además, por el inmenso poder que poseerán según Rev. 11:5-6 y del que carecen totalmente los supuestos “ungidos” de los TJ, algo de lo que nunca nos han hablado), ni nada que mínimamente se le parezca…… luego la aplicación de los TJ en cuanto al cumplimiento de dicha profecía de Rev. 11:3-7, es totalmente disparatada y ello solo puede significar, como derivada de lo dicho, que la predicación en la que están envueltos los TJ no es la de Mat. 24:14 y que es la que dirigen los “dos testigos”.

Es más, lo que los dirigentes de esta organización enseñan, es que el reino de Dios ya se estableció en el cielo en 1.914 y lo que nos lleva a otra cuestión: ¿qué hacemos, entonces, con el resto “ungido” que según ellos permanece aún en la tierra y que son los que cuidan de “los intereses del amo Jesucristo”? Porque hemos visto como se nos ha explicado, que esos “ungidos” son el “resto” anunciado en Rev. 11:3, prefigurado por los “dos testigos” y que supuestamente dirigen la predicación de Mat. 24:14, de la que sale la “gran muchedumbre” y después de la cual, viene “el fin”…… pero aquí hay unas cuantas cosas que no cuadran; por ejemplo y como hemos dicho, el “cuerpo gobernante” de los TJ ha enseñado que el reino de Dios fue “instaurado en 1.914”, según su publicación “Las profecías de Isaías, una luz para toda la humanidad II” y en una nota aclaratoria a pie de página, en la que se lee lo siguiente:

El Ciro Mayor, que en 1919 liberó al “Israel de Dios” del cautiverio espiritual, es el mismísimo Jesucristo, que está entronizado como Rey del Reino celestial de Dios desde 1914.”

Sin embargo, vean lo que leemos en Rev. 20:4 y de lo que el autor Apologista Mario Olcese (a cada uno lo suyo) ha hecho la siguiente reflexión en uno de sus últimos videos y que pueden visualizar en este link http://www.youtube.com/watch?v=bJY7H9WE3pg y en la que estamos totalmente de acuerdo; pero antes leamos el texto en cuestión:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.”

Claro, la reflexión del Sr. Olcese y que, repetimos, nosotros compartimos totalmente, es la siguiente: si es cierto que Jesucristo tomo el control del reino en 1.914, eso es, empezó a reinar en esa fecha y como hemos leído, ello significaría que los supuestos “ungidos” actuales de los TJ que se van incorporando a su posición en dicho reino celestial al resucitar y según afirmación de su clase gobernante, a medida que van muriendo, no podrían reinar con Cristo los mil años mencionados en el pasaje de Rev. 20:4; pues y por aquello de hacer números redondos, los supuestos “ungidos” de dicha organización que mueran en el próximo año 2.014 (y faltan menos de dos meses para alcanzarlo) solo reinarían con Cristo 900 años y no los 1.000 que nos dice el texto en cuestión…… y por no hablar de los “nuevos ungidos” más jóvenes que se van incorporando al grupo y según propias estadísticas (sorprendentemente dicha cantidad va en aumento y algo de lo que les hablaremos en el próximo artículo), que para cuando mueran, pongamos dentro de 50 años y por decir algo, reinarían con Cristo solo 850 años. Y puesto que las Escrituras no nos mienten, ello solo significa que es el “cuerpo gobernante” o la pomposamente llamada “clase Juan” la que nos ha estado tomando el pelo, pues nos ha mentido en dicha enseñanza relativa a 1.914 y mentira que ha sido mantenida por casi 100 años y, de la que dicho sea de paso, han sacado pingües beneficios económicos…… ¿y qué significa ello? Pues sencillamente, que todo lo enseñado por esa organización a lo largo de su historia y relacionado directamente con dicha fecha de 1.914 es todo pura falsedad, de la que han venido aprovechándose un montón de personas y que han montado un imperio económico con las contribuciones voluntarias de personas honestas, como usted que nos lee y que se han visto engañadas en su buena fe; pero claro, querido ex-correligionario…… por aquello de que “no hay dos sin tres”, otra derivada nos sale al paso.

Porque si no hay no hay resto ungido, o “dos testigos” que lleven adelante tarea alguna, “ni perro que nos ladre” como diría nuestro amigo el castizo, nos encontramos con que tampoco ha iniciado la predicación de Mat. 24:14…… y ello significa que usted no es miembro de ninguna “gran muchedumbre” como le han estado vendiendo, pues dicha multitud sale precisamente de la predicación anunciada en Mat. 24:14 y no de ninguna otra. Seguramente recordará usted, que esta organización con la que se asocia le ha venido enseñando que el 31 de Mayo de 1.935 se identificó a dicha “gran muchedumbre” en el discurso presentado por el entonces presidente de la Sociedad Watchtower, J. F. Rutherford, en la asamblea que los Testigos de Jehová celebraron en Washington, D.C; recordará cómo le han contado que dicho caballero y en un momento de su discurso, invitó a los asistentes que deseaban vivir en la tierra que se levantaran y ya puestos de pie, dramáticamente dijo aquello de “¡He aquí a la gran muchedumbre!”…… cuando el caso es que la susodicha multitud aún no existe en nuestros días, pues no han aparecido aún los poderosos “dos testigos” que deben iniciar su búsqueda; luego un despropósito más y que seguramente le llevará a preguntarse, querido amigo ¿y a dónde nos llevan todo esta serie de despropósitos en cadena?

Pues a la siguiente conclusión y que le afecta directamente a usted, querido ex-compañero, ya que ello le lleva a enfrentarse a una decisión personal muy sería y que tiene que ver con la relación que toda persona tiene con su Creador, porque veamos: si dicha organización no está dirigida por el espíritu santo de Dios en las personas de sus supuestos “ungidos” del “cuerpo gobernante” de la misma y algo que ellos mismos confiesan en la mencionada publicación de La Atalaya del año 81, ello significa que no son Hijos de Dios y por lo no son el pretendido “esclavo fiel y discreto” de Mat. 24:45-46 usado por Dios para dar alimento a sus siervos…… por lo tanto, no son usados como el “conducto” elegido por Dios para tratar con sus siervos. Y lo que nos lleva a la lógica conclusión de que dicha organización no es más que una de tantas, entre las innumerables organizaciones religiosas dirigidas por el hombre y a las que la Biblia denomina, en conjunto, como “Babilonia la Grande, la madre de las rameras y de las cosas repugnantes de la tierra”, eso es, el imperio mundial de religión falsa y del que la cristiandad ocupa el lugar más prominente…… y usted ya conoce el clarísimo mandato del Altísimo, a los que pretenden ser parte de su pueblo y con ello, el ser protegidos de la “gran tribulación” por venir:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas. 5 Porque sus pecados se han amontonado hasta llegar al cielo y Dios ha recordado sus actos de injusticia.” (Rev. 18:4-5).

Y es que si usted, querido ex-compañero de fatigas, es coherente con la determinación de servir a Jehová y que un día le llevo a asociarse con dicha organización (cómo tantos otros lo hicimos en su momento y por la misma razón que le guió a usted), no tiene más remedio que reconsiderar su situación y salirse de una organización que tiene el total repudio divino; y por lo que usted tiene ante sí dos opciones entre las que elegir: o continuar sirviendo a la Sociedad Watchtower y que es lo que está haciendo ahora y en el mejor de los casos, sin ser consciente de ello…… o empezar a servir a Jehová de verdad y lo cual implica de entrada el obedecer Su mandato reflejado en el pasaje mencionado: apartarse de todo contacto con la religión falsa. Por lo que le estimulamos, no a que tome decisiones precipitadas y que nunca es bueno, sino que con tranquilidad analice con cuidado los datos, que no simples opiniones personales, que le hemos aportado en este escrito y una vez hecho lo indicado, saque sus lógicas conclusiones y ya después, actúe en coherencia con las mismas.

Porque ahora, querido ex-correligionario, ya Jehová le está avisando de cómo está “el percal” y lo que quiere es que usted entienda que no es lo mismo servirle a Él, que servir a la Sociedad Watchtower y que es la trampa en la que usted se encuentra en este momento, como en su tiempo también nos encontrábamos nosotros ¡no se crea! Y no entienda, por favor, que somos unos “iluminados” que ahora pretendemos ser nosotros los que nos erijamos en conductos de Jehová para decirle a usted estas cosas, pues los autores de este blog no somos conducto de nada en absoluto…… solo somos unas personas que en su momento supimos separar el grano de la paja (lo bueno de las enseñanzas recibidas en dicha organización, de la trampa que subyacía tras ellas), pues leíamos con atención aquello que se nos enseñaba y luego razonábamos con lógica y sentido común sobre aquello que habían pretendido hacernos creer y siempre pasándolo por el tamiz de las Escrituras: el resultado fue que entendimos que estábamos sirviendo a una organización de hechura humana que no era más y como ya hemos mencionado, que una de tantas entre las que conforman el imperio mundial de religión falsa y por tanto, al directo servicio de Satanás…… en coherencia con nuestro criterio, así lo manifestamos y nos pusieron de “patitas” en la calle, eso es, nos expulsaron por apóstatas.

No obstante y aunque le hemos hablado del mandato divino de salirse uno de la religión falsa, no sabemos si usted se ha dado cuenta de un pequeño detalle: cuando Jehová en Rev. 18:4, nos da el mandato “¡Sálganse de ella!”, eso es, de la religión que no cuenta con su aprobación, no nos da una alternativa a la que podamos dirigirnos ¿se ha dado cuenta de ello? Y no nos lo dice en ese momento, porque ya muchos años antes lo había hecho Su Hijo Jesucristo, cuando dijo esto:

Jesús le dijo: “Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí.” (Juan 14:6).

Recordemos que en ese momento no existía religión organizada alguna, como no fuera la “creada” por los escribas y fariseos como primer conato de organización religiosa estructurada por hombres, que habían adulterado totalmente el contenido de la Ley de Dios y de la que en un principio tenían que ser custodios…… y lo primero que hizo Jesús, fue el apartar a sus seguidores de ellos, como queda claro en sus palabras en Mat. 23:1-36. Luego ¿qué razón habría para pensar que en estos tiempos, Jehová a delegado en una agencia humana el que nos “interprete” la carta que Él ha mandado a cada ser humano y en donde nos cuenta, el porqué de nuestra actual situación dificultosa, los pasos que ha dado para ayudarnos a salir de ella, así como en que resultará todo e incluso, indicándonos el momento en que ello se producirá? Entonces, habría que preguntarse, si la “carta” que Dios le ha enviado a usted (pues eso es lo que en definitiva resulta ser la Biblia), es razonable que usted se la dé a otros para que estos se la interpreten a su antojo…… y es que si Jesús es el “camino”, resulta que las religiones actuales son solo “atajos” que el “personal” usa para no hacer el trabajo que tiene que hacer: estudiar la Palabra de Dios por sí mismos y averiguar lo que su Creador les quiere comunicar y no pensar que con el asistir a determinado número de reuniones, aceptar lo que nos enseñan, unas cuantas horas de predicación y, por supuesto, nuestra “voluntaria” contribución económica, ya nos hemos ganado nuestra “parcelita” en el reino de Dios, pues esto no es así; de ahí que Pablo dijera aquello de que “cada uno llevará su propia carga de responsabilidad” y por lo que no valdrá el decir en su momento eso de “es que a mí me dijeron que…”…… máxime cuando resulta que esto a usted ya tampoco le valdría, pues si está leyendo este escrito, se tiene que dar por advertido.

Resumiendo: su usted que nos está leyendo es militante o se asocia con dicha organización, tiene ante Jehová Dios al que dice servir y que, por supuesto, creemos en su sinceridad, la obligación ineludible de intentar averiguar honestamente si lo que le hemos dicho es tal cual se lo hemos dicho, o no…… porque de ser cierto y mucho nos tememos que sí lo es, pues hemos usado información de la propia Sociedad Watchtower, usted está obligado ante su Creador a obedecer Su mandato de salirse inmediatamente de ella, como nos recuerdan las siguientes palabras de Pablo:

No lleguen a estar unidos bajo yugo desigual con los incrédulos. Porque, ¿qué consorcio tienen la justicia y el desafuero? ¿O qué participación tiene la luz con la oscuridad? 15 Además, ¿qué armonía hay entre Cristo y Belial (o Satanás)? ¿O qué porción tiene una persona fiel con un incrédulo? 16 ¿Y qué acuerdo tiene el templo de Dios con los ídolos? Porque nosotros somos templo de un Dios vivo; así como dijo Dios: “Yo residiré entre ellos y andaré entre ellos y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo”. 17 “Por lo tanto, sálganse de entre ellos y sepárense -dice Jehová- y dejen de tocar la cosa inmunda; y yo los recibiré”.” (2 Cor. 6:14-17).(Acotación nuestra).

Y si usted reconoce la veracidad de lo que le hemos dicho y a pesar de ello, por miedo a las consecuencias no da paso alguno, probablemente le aplicarán las palabras de advertencia que nos dio el propio Hijo de Dios y que transcribimos de la versión Traducción en Lenguaje Actual, pues es la que más claro expone el sentido correcto de lo que este quiso decir, cuando en Luc. 14.26 afirmó lo siguiente:

Si alguno de ustedes quiere ser mi discípulo, tendrá que amarme más que a su padre o a su madre, más que a su esposa o a sus hijos y más que a sus hermanos o a sus hermanas (eso es, que no antepongan a persona o perjuicio alguno, a la obediencia debida a Dios). Ustedes no pueden seguirme, a menos que me amen más que a su propia vida.” (Acotación nuestra).

Luego si usted, querido ex-correligionario, es coherente con su sincero deseo de servir a nuestro Excelso Creador, Jehová Dios y lo que le llevó a dar el paso de dedicar su vida a Este en el momento de su bautismo, esperamos y deseamos que sea consecuente con la decisión a tomar. Y como es probable que mientras madure su decisión, lo primero que le venga a la mente es aquello de “¡…… y después ¿qué hago?!”, permítanos una pequeña sugerencia: apóyese en aquellos que tenemos cierta experiencia en estas lides, pues ya hemos pasado por ahí y lea nuestros artículos para entender de qué realmente va la cosa, siempre teniendo presente que nosotros no somos “ungidos” sino personas que como usted, amamos a nuestro Dios y hemos dedicado muchas horas de nuestra vida a aprender de Él…… solo nos diferencia con respecto de usted, en que tenemos un poco más de práctica en entender lo que nos dice la Biblia sin ayuda externa de organización humana alguna y no depender, por tanto, de aquello que otros nos dicen que dice la Biblia, pues llevamos mucho tiempo haciéndolo. Y en el bien entendido, que nuestro consejo es que de entrada no dé por sentado lo que le contamos, sino que compruebe con su propio ejemplar de las Escrituras, si aquello que le decimos se corresponde con lo que estas dicen (Hech. 17:11); y si acepta nuestra sugerencia, aquí nos tiene para lo que desee y…… ¡bienvenido al club!

MABEL

LA PARTE…… POR EL TODO.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 15/12/2011 by Armando López Golart

Y en ese error de confundir la parte con el todo, caen continuamente todos aquellos que intentan hacer del reino de Dios un fin, cuando realmente no es más que un medio, para la consecución de un propósito…… gobernantes incluidos. Pero vean porque decimos esto: hace un tiempo, leímos un artículo que publicó Apologista Mario Olcese, titulado “Lo que los Testigos de Jehová no dicen de los redimidos y del verdadero Israel de Dios” (23/11/11) y mostrando una vez más tener una prodigiosa capacidad de imaginación, eso sí, orientada a favorecer sus particulares intereses, como es la pretensión de reinar con Cristo en el reino de Dios. Porque el Sr. Olcese en este artículo objeto de análisis, cita de una porción de la revista estrella de los TJ, La Atalaya, de fecha 15/12/09 y que a nuestro entender (sin que sirva de precedente), al menos la porción de la que estamos hablando, impecable en todos sus aspectos y totalmente aséptica, pues no se menciona en ella ninguna enseñanza doctrinal, sino que se limita a destacar la bondad del Altísimo al dar a su Hijo en beneficio de la humanidad…… nada más. Tanto eso es así, que el propio D. Mario y a continuación de la porción transcrita de la citada Atalaya, hace la siguiente afirmación:

Como vemos, los TJ dicen que Dios proporcionó rescate para redimir a la humanidad, dando a Su Hijo en sacrificio por nuestros pecados. Esto quiere decir que los que somos convertidos hemos sido redimidos por el sacrificio de Cristo—¿Qué implica esto?” (Negritas nuestras).

Pero sin embargo, si bien es cierto lo que dicen los TJ en esa porción de la citada Atalaya, lo que ya no es tan cierto es que eso quiera decir lo que el Sr. Olcese interpreta que dice y sobre lo que basa su escrito; lo único que se hace en esa parte transcrita, es explicar el significado de Juan 3:16…… sin embargo y ya buscándole cinco pies al gato, dicho caballero inicia su exposición de la siguiente manera:

Ustedes deben leer con atención este estudio para no perder la ilación de lo que pretendo demostrar.

Los Testigos de Jehová dicen que la iglesia son los 144,000 ungidos, los santos, el Israel de Dios. El resto de la humanidad redimida serán los súbditos del reino, personas que se salvan sin ser ungidas, sin ser parte del cuerpo de Cristo, sin tener el Espíritu Santo, y sin ser hijos de Dios. ¿Pero será cierto eso?” (Negritas nuestras).

Por lo tanto, vamos a ver si D. Mario es capaz de demostrarnos eso que pretende y que no es más, que el rebatir la afirmación de los TJ, en el sentido de que solo 144.000 gobernarán con Cristo…… pero cuestión en la que los TJ tienen razón, porque es totalmente cierto lo que ellos afirman y siempre según las Escrituras, con lo que ya nos permitimos responderle al Sr. Olcese, la pregunta que formula al final de ese párrafo transcrito: es cierto lo que dicen los TJ. Porque vamos a ver: ya de entrada, que solo 144.000 gobernarán con Jesucristo en el reino de Dios, no lo dicen los TJ, sino que lo dicen las Escrituras y a las que el Sr. Olcese hace caso omiso, en un intento de tener razón en su más que discutible enseñanza de un cuerpo de gobernantes compuesto por los notables del AT, más todos los bautizados como seguidores de Jesucristo, más la “gran muchedumbre” de sobrevivientes de la “gran tribulación” de Rev. 7:14, todos ejerciendo como reyes y sacerdotes con Cristo en ese gobierno milenario por venir. Sin embargo, la razón de los TJ está, en que no hacen más que citar de Rev. 14:1 y del que el citado caballero, así como todos aquellos que actualmente se auto-consideran “ungidos” o Hijos de Dios, huyen como de un “nublao” y en dónde podemos leer como sigue:

Y vi y, ¡miren!, el Cordero de pie sobre el monte Sión y con él ciento cuarenta y cuatro mil que tienen escritos en sus frentes el nombre de él y el nombre de su Padre.”

Y eso es lo que dice el texto en cuestión…… nada más; pero incluso prescindiendo del hecho de que esa cantidad pueda ser literal o simbólica (como afirman algunos “entendidos”) y por aquello de ceder un poco (para que no se diga), lo que está claro es que el grupo de los que con Cristo tienen que reinar, está conformado por un reducido número de integrantes según Jesús (Luc. 12:32) y alejado por tanto, de los “millones, miles de millones” que propone el Sr. Olcese y acercándose por lo tanto, más a lo que dice Rev. 14:1, que a lo que afirma el citado caballero.

Ya de entrada, se hace necesario averiguar, de qué se nos está hablando en este pasaje de Rev. 14:1, porque hay que tener en cuenta en primer lugar y para situarnos, que la Revelación fue escrita para “mostrar a sus esclavos (u séase, a nosotros en nuestros días) las cosas que tienen que efectuarse dentro de poco” (Rev. 22:6), por lo que esta no podía apartarse de las cosas que ya Jehová había profetizado en tiempos anteriores “por boca de sus santos profetas” (Hech.3:21). Luego lo que le fue presentado a Juan en visión, fue el cumplimiento de cosas profetizadas de antemano, como por ejemplo, el contenido del Sal. 2:5-6:

En aquel tiempo les hablará en su cólera y en su ardiente desagrado los perturbará, 6 diciendo: “Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa montaña”.”

Luego lo que Juan vio por adelantado, fue el cumplimiento de esa profecía, o sea, a Jesucristo ya entronizado y ejerciendo como Rey delegado de Jehová…… y junto a él, obviamente, a aquellos que conformarán su gobierno en pleno y que en el citado pasaje se nos cuantifica en 144.000 “sellados”; y detalle de importancia, porque el hecho que estén sellados en sus frentes con “el nombre de él y el nombre de su Padre”, denota propiedad o pertenencia y lo que los distingue de otros que no son sellados, pues de lo contrario, no se entendería la necesidad de un sellamiento distintivo. Por ejemplo, de los sobrevivientes de la “gran tribulación” y a los que D. Mario coloca de forma incorrecta, también como gobernantes con Cristo en su reino, no se nos dice nada de esto:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.” (Rev. 7:13-14).

Y analizando este pasaje con un poco de atención, notamos que el anciano del que se hace mención, no le pregunta a Juan por los personajes sellados de los versículos del 4 al 8, pues ya el propio Juan era uno de esos, aunque si estamos hablando de una revelación, obviamente estaríamos hablando de cosas que Juan no sabía (cuanto menos el resto de apóstoles, muertos antes que él), por ejemplo, la cantidad concreta de sellados “con el nombre de él y el de su Padre”. Sin embargo, sí se le pregunta, por esa ingente masa de personas que aparecen en el versículo 9 y de las que Juan desconocía su procedencia, pues a diferencia de los 144.000 no tenían señal o marca que los identificara, por lo que el anciano en cuestión, tuvo que revelarle que eran los sobrevivientes de la “gran tribulación”…… luego habría que notar, que nos encontramos con personas que no habían muerto y por lo tanto, no podían participar de ninguna resurrección. Pero por otra parte, no podemos olvidarnos un “pequeño” detalle: aquellos que con Cristo han de reinar, inexcusablemente tienen que participar de la llamada “primera” resurrección:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6).

Luego el Sr. Olcese, comete un error de bulto cuando coloca a esos sobrevivientes de la “gran tribulación” reinando con Cristo; como comete un error de bulto al afirmar que los notables del AT (los Abrahán, Moisés, Noé, David, Daniel, etc.), también reinaran con Cristo, al igual que cuando afirma que todos los bautizados en el nombre de Jesucristo, desde el primer siglo en adelante, serán parte de ese gobierno o administración “predeterminada” por Jehová. Entonces ¿quiénes son esas personas, que no teniendo ninguna señal distintiva, sin embargo han lavado y han emblanquecido sus ropas con la sangre del “Cordero”, eso es, se han beneficiado del sacrificio redentor de este? Pues esas de las que se nos habla en el mencionado pasaje de Juan 3:16 y del que citan los TJ, razonablemente, en esa publicación a la que hace referencia Apologista:

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.”

Luego si no entendemos mal, estaríamos hablando de un sacrificio que abarcaba a toda la humanidad y con lo cual los TJ, en este caso estarían en lo cierto…… ya otra cosa y algo que no parece entender el Sr. Olcese, es que para llevar a cabo la “restauración” mencionada en Hech. 3:21, que aplicaría a la humanidad en general y orientada hacia el retorno a la vida eterna, había que diseñar un plan y siendo eso lo que hizo Jehová, en el mismo momento en que Adán y Eva pecaron:

Y pondré enemistad entre ti y la mujer y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullará en la cabeza y tú le magullarás en el talón.” (Gén. 3:15).

Y palabras con las que se dio a la humanidad, la promesa de que el Altísimo, su Creador, no renunciaba a devolver las cosas a su estado original, pero algo que requeriría de un proceso que necesitaría tiempo para su desarrollo; la misma palabra “restauración” que se usa en Hech. 3:21, lleva implícita la idea de una acción progresiva y por lo tanto, tiempo para llevarla a cabo y durante el cual, se tendrían que ir superando distintas etapas y usando distintos “instrumentos”…… siendo el último de ellos, un periodo de mil años y espacio de tiempo que conocemos como “el reino de Dios”. Pero claro, el tiempo por sí solo, no arreglaría las cosas, sino que haría falta alguien que interactuara con él, para llevar adelante el Plan Divino y lo que este implicaba; y ahí, es donde entra la figura de Jesús, con su sacrificio redentor y la de aquellos que, según voluntad de Jehová, fueron “predeterminados” para acompañarle en la “administración” de ese reino e instrumento necesario, para culminar el logro preestablecido por el Creador:

Esta él la hizo abundar para con nosotros en toda sabiduría y buen sentido, 9 por cuanto nos dio a conocer el secreto sagrado de su voluntad. Es según su beneplácito que él se propuso en sí mismo 10 para una administración al límite cabal de los tiempos señalados, a saber: reunir todas las cosas de nuevo en el Cristo, las cosas en los cielos y las cosas en la tierra. Sí, en él, 11 en unión con el cual a nosotros también se nos asignó como herederos, por cuanto fuimos predeterminados según el propósito de aquel que opera todas las cosas conforme a la manera como su voluntad aconseja.” (Efe. 1:11).

Luego entendemos que el pasaje es claro al afirmar, que Jehová se propuso la creación de una administración, con el fin de reunir de nuevo todas las cosas, tanto del cielo como de la tierra, en Cristo como Su representante y volviendo al inicial principio de igualdad que se rompió con Adán (Mat. 6:10). Por lo que algo que hay que tener claro, es que a diferencia de que piensan los Olcese y compañía, el reino no es el fin a conseguir, sino el medio para la consecución de un fin…… dicho de otra manera: el reino de Dios, no es el todo, sino una parte del todo y mediante el cual Jehová consigue su objetivo de restaurar a la humanidad a su condición original. Y así en esa misma línea, vemos en ese pasaje una perspectiva del plan de Jehová y que Pablo denomina como un “secreto sagrado”, el cual consistía en la creación de una “administración” u órgano direccional, obviamente para administrar o dirigir algo y que nos queda explicado en Hech. 3:20-21:

“…… y para que él envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.”

Y puesto que estamos hablando de una restauración pendiente, lógicamente tendría que haber alguien que asumiera la responsabilidad de llevarla a cabo, labor encomendada (según se sobreentiende del citado texto) a Jesucristo y a aquellos que él escogió, durante su estancia aquí en la tierra, como acompañantes en esa labor. Pero ya que por restaurar entendemos el devolver algo a una condición anterior, deberíamos de averiguar si existe relación entre lo que se perdió con Adán y Eva, con lo que Dios nos habló por boca de sus profetas que sería restaurado…… por lo que tendríamos que averiguar de qué nos hablaron los profetas; veámoslo:

Salmo 46:9: “Hace cesar las guerras hasta la extremidad de la tierra. Quiebra el arco y verdaderamente corta en pedazos la lanza; quema los carruajes en el fuego.”

Miqueas 4:3: “Y él ciertamente dictará el fallo entre muchos pueblos y enderezará los asuntos respecto a poderosas naciones lejanas. Y tendrán que batir sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas. No alzarán espada, nación contra nación, ni aprenderán más la guerra.”

Isaías 33:24: “Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error.”

Isaías 35:5-6: “En aquel tiempo los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría..….”

Job 33:25: “Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.”

Isaías 35:6-7: “…… Pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros.”

Isaías 65:21-22: “Y ciertamente edificarán casas y las ocuparán; y ciertamente plantarán viñas y comerán su fruto. 22 No edificarán y otro lo ocupará; no plantarán y otro lo comerá. Porque como los días de un árbol serán los días de mi pueblo; y la obra de sus propias manos mis escogidos usarán a grado cabal.”

Miqueas 4:4: “Y realmente se sentarán, cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera y no habrá nadie que los haga temblar; porque la boca misma de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.

Salmos 72:16: “Llegará a haber abundancia de grano en la tierra; en la cima de las montañas habrá sobreabundancia.”

Isaías 11:6-8: “Y el lobo realmente morará por un tiempo con el cordero y el leopardo mismo se echará con el cabrito y el becerro y el leoncillo crinado y el animal bien alimentado todos juntos; y un simple muchachito será guía sobre ellos. 7 Y la vaca y la osa mismas pacerán; sus crías se echarán juntas. Y hasta el león comerá paja justamente como el toro. 8 Y el niño de pecho ciertamente jugará sobre el agujero de la cobra; y sobre la abertura para la luz de una culebra venenosa realmente pondrá su propia mano un niño destetado. 9 No harán ningún daño ni causarán ninguna ruina en toda mi santa montaña; porque la tierra ciertamente estará llena del conocimiento de Jehová como las aguas cubren el mismísimo mar.”

Isaías 25:8: “Él realmente se tragará a la muerte para siempre y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro. Y el oprobio de su pueblo quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.”

Estas son, entre otras, las cosas de las que habló Jehová por boca de sus profetas y que nos hablan de Su propósito para con nosotros, o sea, de todos aquellos que creemos en Su promesa mediante el ejercer fe en su Hijo Jesucristo (Juan 3:16): devolver al ser humano a las mismas condiciones de perfección física, mental y medioambiental de las que gozaron nuestros primeros padres…… nada más; y siempre que entendamos correctamente la palabra “restauración”, eso es, el devolver algo a su estado original. Y con ello podemos observar, que la afirmación de los Testigos de Jehová, sobre un gobierno de 144.000 miembros junto a Jesucristo, como una “administración” escogida para dirigir ese proceso restaurador, estaría en línea con el propósito de Jehová y que de ninguna manera, es el de tener un mundo lleno de reyes y sacerdotes (Rev. 20:6), lo cual no se ajustaría a lo que es una restauración de cosas preexistentes, sino a la creación de algo nuevo y que no existía en los tiempos de Adán y Eva; por lo tanto, nada parecido a una restauración.

Sin embargo, el planteamiento del Sr. Olcese, así como el de todos aquellos que como él piensan, es totalmente contrario a esa tesis y favoreciendo la idea, de que todos tenemos que ser reyes y sacerdotes en ese nuevo mundo por venir, si queremos conseguir la salvación…… y algo que pueden comprobar, si siguen el contenido del artículo del Sr. Olcese que estamos analizando; y planteamiento que cambia radicalmente el propósito ya explicado del Altísimo, a algo que Este nunca ha tenido en mente o al menos, no nos ha sido revelado en Su Palabra, como es el que todos adquiramos la condición de reyes y sacerdotes, lo cual no deja de ser un solemne disparate. Y es que esas personas que van presumiendo por ahí de ser “santos” o “redimidos”, según nos dice el caballero en cuestión en su artículo, cometen un error de bulto e impropio de personas que, según afirman, son depositarios del espíritu guiador a la verdad (Juan 16:13), que Jesucristo prometió a aquellos que tenían que llegar a ser sus hermanos: intentan averiguar el propósito de Dios para el hombre, tomando como punto de referencia el NT, cuando en realidad dicho propósito solo está revelado en el AT…… no olvidemos, que según Hech. 3:21, fue “por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo” que Jehová nos habló de lo que pensaba hacer con nosotros y algo que les hemos mostrado hace un momento. Porque de lo que trata el NT, se resume perfectamente en unas palabras que pronunció el apóstol Pablo:

Porque digo que Cristo realmente llegó a ser ministro de los circuncisos a favor de la veracidad de Dios, para confirmar las promesas que Él hizo a los antepasados de ellos.” (Rom. 15:8).

Y eso es de lo que estaríamos hablando: de la confirmación del propósito del Altísimo en la figura de Jesús y confirmación que continuó tomando cuerpo, por ejemplo, con la selección de aquellos que junto a él tenían que formar parte en ese gobierno o “administración” prometida y que tendrían la responsabilidad de llevar a buen término el propósito de Jehová…… que, repetimos, no era otro que devolver al ser humano a la misma situación de nuestros primeros padres antes del pecado y no de hacernos a todos reyes y sacerdotes. No olvidemos, por ejemplo y para enfatizar el asunto, que la labor del sacerdote era la de interceder a favor de los hombres ante Jehová (Hebr. 5:1), mientras que nuestro primer padre Adán, como perfecto hijo de Dios, no precisaba de intermediarios para hablar con su Creador:

Y Jehová Dios siguió llamando al hombre y diciéndole: “¿Dónde estás?”. 10 Por fin él dijo: “Oí tu voz en el jardín, pero tuve miedo porque estaba desnudo y por eso me escondí”. 11 A lo que dijo él: “¿Quién te informó que estabas desnudo? ¿Del árbol del que te mandé que no comieras has comido?”. 12 Y pasó el hombre a decir: “La mujer que me diste para que estuviera conmigo, ella me dio fruto del árbol y así es que comí”. 13 Ante eso, Jehová Dios dijo a la mujer: “¿Qué es esto que has hecho?”. A lo cual respondió la mujer: “La serpiente… ella me engañó y así es que comí”.” (Gén. 3:9-13).

Y nada en este pasaje nos hace pensar, repetimos, que el hombre Adán necesitara de un intermediario para hablar con Dios; por lo tanto y si como nos sugiere Apologista, todos adquiriéramos la condición de perfectos e inmortales Hijos de Dios para poder entrar en el reino…… ¿para qué se precisaría la capacidad sacerdotal, si todos podríamos tener una relación directa con nuestro Padre Celestial? Entonces ¿qué sentido tendría el que Jehová dotara de dicha capacidad? ¿No será para atender precisamente, a esos sobrevivientes de la “gran tribulación”, que pasan con vida al nuevo mundo y por lo tanto, precisarán de esa ayuda, así como aquellos que durante el milenio vayan resucitando? Con lo cual, la afirmación de los TJ, sería correcta cuando hablan de unos pocos reinando con Cristo, sobre unos muchos que necesitarán de dicha mediación sacerdotal, como ayuda para conseguir los requisitos establecidos por Jehová, para el acceso a la vida eterna.

Porque esa parece ser la voluntad de nuestro Creador y voluntad que solo está expresada en el AT, pues el contenido del NT, no es más que una biografía compuesta de Jesús (los cuatro evangelios), de la historia de la primitiva congregación cristiana (el libro de Hechos de los Apóstoles) y del libro de Revelación, dirigido a las personas que vivirían en los tiempos finales de este inicuo sistema de cosas; los restantes 22 libros de un total de 27 y en los que los defensores del auto-ungimiento como Hijos de Dios se apoyan para reivindicar dicha condición, son cartas cruzadas entre aquellos verdaderos “ungidos” del primer siglo y que nada tienen que ver con nosotros actualmente…… o al menos, eso es lo que se deduce al ver los destinatarios a los que fueron dirigidas. No olvidemos que con la muerte del último apóstol, Juan, se acabó la dispensación del bautismo en espíritu santo y el que daba la adopción como Hijo de Dios, por lo que dejaron de aparecer personas con ese reconocimiento; más información acerca de este tema, la pueden encontrar en nuestro artículo “Pero…… ¿y quién nos bautiza?” (02/11/11).

Luego y para resumir, el Sr. Olcese no ha demostrado nada, como no sea una nula capacidad de entendimiento de las Escrituras, pues nada, absolutamente nada de lo por él afirmado, en el sentido de que junto con aquellos que “sueñan” con ser reyes en ese nuevo orden venidero, gobernará “sobre muchas ciudades” y en una esperpéntica interpretación de la parábola de las minas (Luc. 19:15-27), se ajusta a la realidad del propósito declarado por Jehová, mediante sus profetas “de tiempo antiguo” (Hech. 3:21), tal y como hemos visto. Y nosotros ahí lo dejamos, pasándoles a ustedes el testigo de la labor de averiguar, quién tiene la razón en sus afirmaciones…… si D. Mario o nosotros y conocer de esta manera, cuál es el futuro que realmente tiene reservado nuestro Creador para cada uno de nosotros: si el de ser todos reyes y sacerdotes en Su reino, cómo nos aseguran esos “iluminados” que se auto-proclaman “ungidos” o Hijos de Dios (entre ellos el Sr. Olcese), o sencillamente, ser felices súbditos bajo ese gobierno de hechura celestial que regirá en esa nueva tierra venidera, convertida en un verdadero paraíso y con la vida eterna en perspectiva. Y es que el planteamiento que esos señores nos hacen acerca del propósito del Altísimo para con Su creación, pues ¡que quieren que les digamos!…… pero un pelín “disparatadillo” si parece ¿no creen?

MABEL

RESPUESTA A D. LUCAS R.

Posted in Uncategorized with tags , , on 05/01/2011 by Armando López Golart

Como todos ustedes saben,   es nuestra costumbre responder a los correos que nos mandan, al menos a aquellos formulados con la debida corrección, de forma pública y con el ánimo de no hurtar a los que nos leen de ninguna cuestión que pudiera derivar en un mayor conocimiento de las Escrituras, ni por supuesto, de cualquier error que se nos pueda imputar. Entendemos nosotros, que del respetuoso intercambio de argumentos, siempre se siega un aumento en el conocimiento de la materia de la que se trate. Por ello, nos vamos a ocupar del correo que recibimos hace unos pocos días y que transcribimos en su totalidad, como es nuestra costumbre, tal cual nos llegó:

Comentario:
Muy buenas noches, he leído con detenimiento este artículo y me pareció muy interesante, estoy de acuerdo con usted mas puntualmente sobre la última prueba de dios despues del reinado de los mil años.
lo que me llamó la atención de estas respuestas que se le hacen al señor guttmann (el cual vi sus casi todos sus videos) es el tono en que parecen haberse escrito, puedo equivocarme en mi apreciación, pero lo senti en un tono fuerte y en unos casos respondiendo preguntas con otras preguntas… me pareció leer una confrontación permanente entre las dos partes, en otras palabras fuí testigo de una pelea verbal. defender las creencias religiosas tiene que ser así?, pregunto desde mi humilde lugar, soy creyente de la palabra de jehová, no sigo a ninguna religión ni predico pero sé que la humildad, la paciencia, la tolerancia y el respeto son la base fundamental para ser buenos creyentes o personas, no ví ni leí esto en este blog. muchas gracias
.”

Y como es obvio, no podíamos empezar de otra manera que agradeciéndole a D. Lucas su generosidad al leernos y como no, la molestia que se ha tomado al señalarnos algunos puntos que podrían ser susceptibles de mejora, cosa que valoramos en lo que vale. Dicho lo cual, pasamos a responder a lo que podríamos considerar como el mensaje central de su correo, en el sentido de criticar el tono, digamos un tanto “agresivo”, del intercambio de los distintos pareceres entre el Sr. Guttmann y unos servidores. Y de entrada, lamentamos haber dado esa impresión y que reconocemos, efectivamente, que no es de recibo cuando de lo que se trata es de defender distintas opiniones acerca de un tema religioso:

Antes bien, santifiquen al Cristo como Señor en su corazón, siempre listos para presentar una defensa ante todo el que les exija razón de la esperanza que hay en ustedes, pero haciéndolo junto con genio apacible y profundo respeto.” (1 Ped. 3:15).

Pero partiendo de la base que  siempre intentamos ser respetuosos, lo cual no excluye el ser enérgicos, resulta que hay circunstancias y circunstancias; porque de lo contrario, tendríamos que decir que Jesús actuó como un bárbaro, cuando calificó a los fariseos de serpientes y prole de víboras: “Serpientes, prole de víboras, ¿cómo habrán de huir del juicio del Gehena? (Mat. 23:33). ¿Y qué hacían básicamente esas personas, para merecer ese trato y ser consideradas por el Hijo de Dios, como reos sujetos al Gehena? Pues extraviar a las personas humildes con enseñanzas falsas, exactamente como hace el Sr. Guttmann, en su calidad de falso maestro.

Y es que el amable comunicante, nos habla acerca de las respuestas que nosotros dimos a dicho caballero, pero…… ¿se fijó en las preguntas, que éste nos hizo? Nosotros creemos sinceramente que hubo una correspondencia en el tono de ambas. Pero es que  además, nos dice haberse visionado “casi todos sus videos” (los del Sr. Guttmann), pero resulta que nosotros también y además, hemos leído muchas de las respuestas que da a los correos que recibe, por eso hablamos como hablamos; y razón por la cual, nos permitimos preguntarle lo siguiente a D. Lucas ¿le parecen correctas las enseñanzas del amigo Félix? ¿O quizás lógicas sus afirmaciones? ¿Está de acuerdo con lo que se expone en los citados videos? Porque si ese señor nos hablara del proceso de las peras en almíbar, pues allá él, pero ¡ah amigo!, nos está hablando de la Biblia y ahí, al menos con nosotros, la cosa ya se pone un poco seria. Porque no podemos tolerar, sin denunciarlo, que se esté engañando impunemente a confiadas personas, que se dejan llevar por la aparente erudición del engañabobos de turno.

¿O es que a D. Lucas le parece correcta la idea de que hay sexo en el cielo, porque de lo contrario, cómo se procrearían las familias de los ángeles……? ¿O quizás la afirmación de que la Torre de Babel, era una rampa de lanzamiento de naves espaciales, a la manera de Cabo Cañaveral? En fin, si quiere saber de ello y mucho más por supuesto, le sugerimos que lea nuestro artículo “Será una broma…… ¿no Sr. Guttmann?”, publicado el 12/10/10 y del que no tenemos constancia que haya sido respondido.

Porque nosotros nos preguntamos, además, si D. Lucas se tomo la molestia de escribirle otro correo en parecidos términos al Sr. Guttmann, aparte de señalarle por supuesto, lo disparatado de sus enseñanzas o estrambótico de sus afirmaciones. Porque probablemente, eso habría sido de mucha más utilidad para esas personas que en su ingenuidad, son extraviadas a falsas enseñanzas, por falsos maestros y con grave repercusión sobre ellas: “Déjenlos. Guías ciegos es lo que son. Por eso, si un ciego guía a un ciego, ambos caerán en un hoyo.” (Mat. 15:14). Porque nada, pero absolutamente nada de lo que afirma dicho caballero, se sostiene con una Biblia en la mano; es más, en un determinado video en el que hablaba acerca de las 70 semanas proféticas de Dan. 9:24-27 y en el que montó un “cacao” que no había quién se aclarara, quedó evidenciado que dicho señor, en materia bíblica, no sabe ni por donde le sopla el viento. Eso lo pueden ver en la dirección “caminoluz.org”, en el apartado de “estudios avanzados” y con el título “Dan. 9:24-27: EL Plan de Elohim”.

Por lo tanto y para concluir, decirle a D. Lucas que en nuestra opinión, con las cosas de comer no se juega, o sea, en lo que tiene que ver con la Palabra de Jehová y al igual que Jesús (y salvando las distancias por supuesto), no nos andamos con contemplaciones y exponemos las cosas con claridad meridiana, para qué no haya malos entendidos. Y como lo decimos públicamente y nos exponemos a ser rectificados (si estamos en un error), creemos actuar en igualdad de condiciones; riesgo además que corremos, todos aquellos que estamos metidos en ese “berenjenal” de publicar en Internet: en cualquier momento, nos pueden poner la cara roja. Y es que si se tratara de un error puntual, producto de una mala lectura y posterior errónea interpretación de un pasaje bíblico, tanto de una parte como de la otra (ya que en todas partes “se cuecen habas”), si podríamos estar dentro del terreno que D. Lucas nos señala. Pero de lo que aquí estamos hablando, es de un disparate tras otro y ya se nos perdonará, pero estamos jugando y si nos tomamos el mensaje de las Escrituras en serio, con la vida de personas; porque sencillamente, eso y no otra cosa, es lo que está en juego.

“…… al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús. 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.” (2 Tes. 1:7-9).

Y difícilmente alcanzarán un conocimiento correcto de Dios y de Jesucristo (Juan 17:3) y por tanto, ser obedientes a las buenas nuevas acerca de Cristo, escuchando semejantes disparates. De todas formas, estamos agradecidísimos a D. Lucas por su comentario y quedamos a su entera disposición.

Atte.

MABEL

FALSOS MAESTROS.

Posted in Uncategorized with tags , , , on 29/03/2010 by Armando López Golart

Una de las señales que Jesús les dio a sus discípulos y que advertiría de la llegada de los últimos tiempos, fue en el sentido de que “…… muchos falsos profetas se levantarán y extraviarán a muchos.” (Mat. 24:11). Y no se refería únicamente a lo que tiene que ver con el profetizar a la usanza de los Isaías, Jeremías, etc., sino a algo más: a personas que también ejercerían de “maestros” de las Escrituras. Es digno de notar que el apóstol Pedro en su segunda carta, establece un paralelismo entre dos clases: los falsos profetas que siempre existieron en tiempos precristianos y los falsos maestros que aparecerían en épocas posteriores y que han permanecido hasta nuestros días:

Sin embargo, llegó a haber también falsos profetas entre el pueblo, como también habrá falsos maestros entre ustedes. Estos mismísimos introducirán calladamente sectas destructivas y repudiarán hasta al dueño que los compró, trayendo sobre sí mismos destrucción acelerada.” (2 Ped. 2:1).

Y dado que todos sabemos lo que es un maestro y cuál es su comisión, no hace falta incidir en el asunto. Pero puesto que Pedro menciono acerca de “maestros falsos”, deberíamos de pensar que también habrá alguno de verdadero, por lo tanto, vamos a ver cómo distinguir unos de otros. Veamos para ello, como empieza un nuevo artículo, el conocido Dr. Javier Rivas Martínez:

La Biblia nos dice con relevante claridad que los Santos del Antiguo Testamento serán resucitados «junto», «simultáneamente», con los Creyentes del Nuevo Testamento”.

Y nosotros desde este blog, ¡qué quieren que les digamos!, no vemos tan “relevante claridad” por ningún sitio; es más, echamos en falta algún texto que apoye tan “brillante conclusión”, porque y ya sabrá disculparnos dicho personaje, con su sola afirmación de que la cosa es así, no hay bastante. El artículo en cuestión lleva el titulado “Una resurrección simultanea (los santos del Antiguo y Nuevo testamento)” (18/03/10), o sea, todo lo contrario de lo que dicen las Escrituras, exactamente todo lo contrario. Sin embargo y con ser ya grave este hecho, lo peor es que “llueve sobre mojado”, como coloquialmente decimos en España, porque fíjense como acaba dicho artículo:

El orden cronológico de los acontecimientos en el programa de «la primera resurrección» (Ap. 20:6), quedaría entonces de la siguiente manera:

1. La resurrección de Cristo: «Las Primicias» ( 1 Co. 15:23).

2. La resurrección de los Santos del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento (Dn. 12:1, 2; Is. 26:19; 1 Ts. 4:16; Ap. 20:3-5).

«La resurrección de los muertos inicuos y rebeldes a Dios», «la segunda»: Tendrá su consumación hasta que el Reinado milenario de Cristo haya concluido (Ap. 20:5, 11-14).”

Y “llueve sobre mojado”, porque dicho caballero y con motivo de esa afirmación, repetida en anteriores artículos, tiene aún una pregunta pendiente de respondernos desde hace bastante tiempo y así continuamos, lo cual nos indica que ha sido incapaz de dar con la respuesta adecuada. Pero es que claro, si solo se hubiera limitado a dar la callada por respuesta, pues ni tan mal, nosotros lo entenderíamos, ahí estaríamos callados y “pelillos a la mar”; pero la cosa cambia cuando se reafirma en su absurda creencia, que tiene formalmente revocada y sin haber atendido tal revocación, como un falso maestro enseña como verdad, lo que es una mentira, porque en las Escrituras no se nos dice nada de esto. Y claro, como desde este blog no hacemos una sola afirmación, que no podamos avalar con los correspondientes textos bíblicos, en ese menester vamos a meternos. Y para ello señalaremos algunas razones por las cuales los santos del AT, no pueden participar de la primera resurrección y que está destinada solo para aquellos que han de gobernar con Cristo en el Reino (Rev. 20:6), cosa que los santos del AT, repetimos, no pueden hacer. Eso al menos, es lo que entendemos nosotros que nos dice la Biblia, no obstante, vamos a ver que entienden ustedes. En primer lugar y como primera razón, tenemos las siguientes palabras de Jesús:

Pero desde los días de Juan el Bautista hasta ahora el reino de los cielos es la meta hacia la cual se adelantan con ardor los hombres y los que se adelantan con ardor se asen de él.” (Mat. 11:12).

Eso sencillamente es lo que dice el texto, luego ¿que entendemos nosotros, que quiso decir Jesús con esas palabras? Pues que desde esos días de Juan el Bautista en adelante, luego no antes, fue abierta la posibilidad de pelear para conseguir acceder a tan elevado privilegio. Por lo tanto, solo es razonable pensar que ninguno de los notables del AT, pudieran haber participado de tal expectativa, dado que habían fallecido siglos antes. Luego vemos que la cosa no era más que un asunto de oportunidad: estar en lugar apropiado en el momento oportuno y que ellos y por razones de temporalidad, no pudieron hacerlo…… así de sencillo. Una segunda razón, se nos da en Juan 3:5:

Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

Vamos a analizar de nuevo que nos dicen esas palabras: uno no podía nacer del agua a menos que fuera bautizado en el bautismo que principió en Juan el Bautista y continuó después con Jesús (Juan 1:33), o sea, sumergido en agua. Así como tampoco se podía nacer del Espíritu a menos que uno fuera ungido por Jehová, mediante derramamiento de Espíritu Santo, lo que equivale al bautismo en espíritu y que era impartido (a partir de 33 E.C.), mediante la imposición de manos por parte de los apóstoles de Jesús (Hech. 8:18). Luego esos dos requisitos, indispensables según Jesús, para conseguir entrar en el reino de los cielos en calidad de gobernante asociado con él, de ninguna manera estaban disponibles para los Abraham, Isaac, Jacob y demás, sencillamente porque habían muerto siglos antes de que fueran establecidos. Recordemos que los apóstoles no recibieron este bautismo, hasta el Pentecostés de 33 E.C., cuando fue derramado sobre ellos en espíritu santo. Pero es que además, Jesús, con quien estableció el pacto por un reino no fue con los Abraham y compañía, sino con sus seguidores:

Sin embargo, ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; 29 y yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino.” (Luc. 22:28-29).

Luego ¿cómo entonces este privilegio podía abarcar a esos personajes del AT? ¿O es que esos textos no nos dicen, lo que nosotros leemos que dicen? Porque ¿quiénes eran esos ustedes, a los que Jesús se dirigía en ese momento y que habían compartido sus pruebas? ¿A las personas que estaban sentadas a su alrededor en ese momento o a personas muertas ya hacía siglos? En fin, lean por favor de nuevo el texto y saquen sus propias conclusiones. Y veamos ahora una tercera razón:

En verdad les digo: Entre los nacidos de mujer no ha sido levantado uno mayor que Juan el Bautista; mas el que sea de los menores en el reino de los cielos es mayor que él.” (Mat. 11:11).

Luego veamos que sacamos en claro, de lo que nos estaba diciendo aquí Jesús: si Juan el Bautista era (entendemos que en orden de importancia), el mayor de todos los nacidos de mujer y sin embargo, el menor (o el último empezando por la cola) en el reino de los cielos era mayor queél, evidentemente lo que se nos está diciendo, es que de ninguna manera podía contarse Juan entre ellos; o sea, Juan el Bautista no formaría parte de esa clase selecta que conformaría la gobernación del reino. Y eso es lo que realmente nos quiso decir Jesús, porque eso y no otra cosa es la que leemos en el texto; pero es que también nos dijo algo más; porque veamos: si Juan era el mayor entrelos nacidos de mujer, significaba que era mayor, repetimos, en orden de importancia, que los Abraham, Isaac, Jacob, David, etc.; luego, si él no podía estar formando parte del gobierno del reino, cuanto menos, aquellos que eran menores que él. Y Juan no podía formar parte de ese gobierno del reino (lo cual quiere decir que no participará de la primera resurrección), sencillamente porque murió antes de que se abriera la oportunidad para ello, en 33 EC.; pero si los notables del AT, no pueden participar de la primera resurrección, el problema que se les presenta a los Rivas, Olcese y compañía, es averiguar en cual resurrección los meten. Y si mencionamos al Sr. Olcese en este tinglado, es porque colgó el citado artículo en su blog, con lo cual habría que entender que está de acuerdo con su contenido y de no ser así, que por favor lo diga públicamente.

Todo visto y volviendo al tema que nos ocupa, veamos entonces, cual es la diferencia entre el falso maestro y el buen maestro. La diferencia está en que mientras los primeros expresan una idea personal y luego buscan textos para poder apoyarla, aunque sea retorciéndolos para que se ajusten a lo que ellos quieren afirmar, los segundos por el contrario, se limitan a citar un texto bíblico y luego dar la explicación de lo que quiere decir (siempre en línea con su contexto, tanto el más inmediato como el general de las Escrituras), dando con ello todo el protagonismo a quien realmente debe de tenerlo: la Biblia. Y puesto que el ejemplo de los segundos, lo acaban de ver en este artículo, veamos una muestra de lo que hacen los primeros. El Sr. Rivas dice lo siguiente en su segunda conclusión:

“La resurrección de los Santos del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento (Dn. 12:1, 2; Is. 26:19; 1 Ts. 4:16; Ap. 20:3-5)”.

Y para ello, vemos que usa cuatro textos que razonablemente deberían de avalar su idea acerca de una primera resurrección conjunta, tanto de los santos del antiguo, como del nuevo testamento. Veamos si ello es cierto y dichos textos avalan tal idea.

Dan. 12:2: “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna y otros para vergüenza y eterno horror.”

¿Nos podría decir querido lector, en donde lee usted es ese texto, leído en sí mismo por supuesto, que ahí se nos haga referencia a dos resurrecciones distintas y separadas entre sí, por un espacio de mil años, como ellos nos dicen? ¿O más bien aquí se nos está hablando, de lo mismo que en Hech. 24:15? Vemos que lo que leemos allí es “…… y tengo esperanza en cuanto a Dios, esperanza que estos mismos también abrigan, de que va a haber resurrección así de justos como de injustos.” Y dado que la Biblia no se contradice, eso es lo que deberíamos de entender. Luego la pregunta es: ¿en qué apoya el texto citado de Daniel, el argumento presentado? Pero veamos ahora, Isa. 26:19.

Isa. 26:19: “Tus muertos vivirán. Cadáver mío… se levantarán. ¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo! Porque tu rocío es como el rocío de malvas y la tierra misma dejará que hasta los que están impotentes en la muerte caigan en nacimiento.”

Y hasta donde nosotros llegamos, de lo que aquí se nos habla es sencillamente de una resurrección o levantamiento de personas muertas y sin especificar nada más. Luego, ni asomo de que nos diga algo siquiera cercano, a una resurrección conjunta de miembros de los dos pactos. Es más, cuando se pronunciaron esas palabras, no había sido revelado aún el plan divino de una primera y una segunda resurrección. Entonces este texto es probatorio ¿de qué? Vamos ahora al siguiente: 1 Tes. 4:16.

1 Tes. 4:16: “Porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero.”

Pero ¿se nos dice aquí, quiénes son esos muertos en unión con Cristo? ¿Se nos habla acaso aquí de los Abraham y compañía, junto a los apóstoles, por ejemplo, en una resurrección conjunta y simultánea? No ¿verdad? Entonces, ¿a qué viene usar este texto? Pero veamos el último: Rev. 20:3-5.

Rev. 20:3-5: “Lo arrojó al abismo y lo cerró y lo selló sobre él para que no engañase más a las naciones, hasta que se cumpliesen los mil años. Después de esto, es necesario que sea desatado por un poco de tiempo. 4 Y vi tronos; y se sentaron sobre ellos y se les concedió hacer juicio. Y vi las almas de los degollados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios. Ellos no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni tampoco recibieron su marca en sus frentes ni en sus manos. Ellos volvieron a vivir y reinaron con Cristo por mil años. 5 Pero los demás muertos no volvieron a vivir, sino hasta que se cumplieran los mil años. Esta es la primera resurrección.”

Y de nuevo nos encontramos en este pasaje, con que tampoco se asocia a los santos del AT, en una resurrección conjunta con los santos del NT, luego ¿por qué nos lo incluye el Sr. Rivas, para defender su disparata teoría? Porque aquí solo se nos habla de unos que ocuparán tronos y de otros que “volverán a vivir” al fin de los mil años y lo cual nos muestra, que el amigo Rivas no tiene ni la más remota idea de lo que nos está explicando dicho pasaje; pero le vamos a ayudar un poco, veamos:

La versión Biblia de Jerusalén, usa la expresión “revivieron” y que es lo mismo; ahora bien, ¿por qué se usa la expresión “volvieron a vivir” (o “revivieron”), en vez de “resucitaron”? Pues porque sencillamente y en ese momento, no era de una resurrección literal de lo que se nos estaba hablando, sino que de lo que se nos está hablando, es que los que participan de la primera resurrección “vuelven a vivir” o “reviven”, en el sentido de que cuando resucitan ya reciben vida plena en perfección, eterna o inmortal. Ya Pablo nos habló de ella como “…… de la vida que realmente lo es.” (1 Tim. 6:19); sin embargo, habrá personas, como los sobrevivientes de la Gran Tribulación (Rev. 7:14) o los que vayan resucitando durante el milenio, que no reciben esta vida plena, sino hasta el final de los mil años y por supuesto, si consiguen superar la última prueba al ser soltado de nuevo Satanás. Por eso es que nos dice Rev. 20: 5 que “los demás de los muertos no llegaron a vivir sino hasta que se terminaron los mil años” y que es cuando se habrá resuelto la cuestión de los que seguirán fieles a Jehová, o de aquellos que al igual que Adán y Eva, optarán por seguir a Satanás y rebelarse por tanto contra Jehová.

Pero aclaremos un poco más, que significa eso de “los muertos que no llegaron a vivir”; en primer lugar ¿de qué muertos se nos está hablando? Veamos: cuando Adán y Eva pecaron, no solo perdieron la vida física para siempre, sino que legaron a sus descendientes la condición que ellos adquirieron, o sea, como de muertos ante su Creador. Ya cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, confirmo tal situación:

Jesús le dijo: “Continúa siguiéndome y deja que los muertos entierren a sus muertos”.” (Mat. 8:22).

Ahora bien ¿quiénes eran esos muertos mencionados por Jesús y capaces de enterrar a otros muertos? ¿De qué nos estaba hablando? Analicemos las palabras de una persona que entendió perfectamente lo que él quiso decir:

Mientras vosotros estabais muertos en los delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, Dios os dio vida juntamente con él, perdonándonos todos los delitos.” (Col. 2:13).

Tenemos que tener en cuenta, que cuando Lázaro fue resucitado, no se le dio “la vida que realmente lo es” tal como menciono Pablo en 1 Tim. 6:19; lo único que se le hizo, fue prolongarle la que había tenido por un poco de tiempo más, el que fuere, porque al fin y al cabo volvió a morir.

Entonces de lo que estaríamos hablando en Rev. 20:5, sería de nuestra condición actual ante nuestro Creador, debido al pecado heredado, de un estado como de muertos, es decir, como si no existiéramos delante de Él. Solo que en su infinita misericordia y mediante entregar a Su Hijo, nos concedió la oportunidad de poder de nuevo recuperar ese condición de hijos perfectos y amados, mediante el ejercer fe en su sangre derramada a nuestro favor…… y eso es todo.

Por eso, cuando alguien les venga con el cuento de que cuando uno se bautiza mediante inmersión y en el nombre de Jesucristo, ya automáticamente es reconocido (ungido) como Hijo de Dios, en consecuencia hermano de Cristo y por extensión, coheredero con Él en el Reino de Dios, por favor, no se crean semejante estupidez porque resulta que la cosa es mucho más sería que todo esto. Por lo menos, así lo entendió Pablo:

Porque si hemos sido unidos con él en la semejanza de su muerte, ciertamente también seremos unidos con él en la semejanza de su resurrección.” (Rom. 6:5).

Luego si eso es así, uno solo se une a la semejanza de su resurrección (la de Cristo), o sea, adquiere su misma condición de Hijo de Dios, siempre y cuando haya sufrido en la semejanza de su muerte brutal y de sacrificio por mantener integridad…… recordemos que en los capítulos 2 y 3 de Revelación, se nos habla de que el galardón se recibe, cuando uno vence y circunstancia que se produce en el mismo momento de su muerte en sacrificio. Luego ¿cómo sería posible que uno y ya en el momento de su bautismo, que es cuando uno inicia su carrera de cristiano y no se sabe aún si será capaz de superar las pruebas por pasar, ya fuera reconocido como Hijo de Dios con todo lo que ello conlleva? Y es que es demencial porque no saben lo que dicen y es que realmente, no tienen ni idea de lo que están hablando…… pues bien, ahí tienen ustedes a los falsos maestros.

MABEL