Archivo para Rev. 20:4

DICEN QUE “LA BURLA, ES EL RECURSO DE LOS NECIOS”.

Posted in Uncategorized with tags , , , on 26/05/2017 by Armando López Golart

Hace un tiempo (10/04/17), se publicó en este blog el artículo titulado “Los “nuevos rollos”, el “rollo del Cordero” y el “rollo de la vida” y en el que, como autor, aclaraba (al menos esa era mi pretensión) el significado respectivo de dichas expresiones y artículo que concluía, como hago en muchos de mis escritos, con la coletilla “… y es que yo también me puedo equivocar”; con ello lo que pretendo destacar es que mis afirmaciones no son de ninguna manera dogmas, sino que como todo “hijo de vecino” estoy en riesgo de caer en el error en alguno de mis argumentos, pues nadie es infalible. Y es que servidor, a diferencia de algunos que blasonan de ser “ungidos” o Hijos de Dios, por tanto supuestamente “guiados” por el espíritu santo al proponer sus planteamientos, nunca me he arrogado semejante privilegio y por lo que mis exposiciones nunca pueden ser tomadas como “enseñanzas”…… de ahí la razón, que con frecuencia cierre mis escritos de la forma señalada. Esto viene a cuento de un correo en tono burlesco que en su momento recibí del “inefable” Ing. Apologista Mario Olcese y fechado el 21/04/17, en el que expone lo siguiente:

apologista commented on LOS “NUEVOS ROLLOS”, EL “ROLLO DEL CORDERO” Y EL “ROLLO DE LA VIDA

Sí claro, se pueden equivocar los dueños de este sitio, pero desde que Don Armando fundó su blog junto con su viejo amigo, nunca se ha equivocado. Creo que debería ser el nuevo “esclavo fiel y Discreto” de la secta de los Testigos de Jehova…jajajajajaja

Por lo que me veo obligado a hacerle una pequeña precisión a tan histriónico personaje: servidor nunca ha dicho que no pueda equivocarse…… en lo que sí he incidido es en la brutal incapacidad por parte de ese aprendiz de teólogo que es el Sr. Olcese, para poder demostrar que estoy equivocado en mis planteamientos y que es algo muy distinto; por contra, sin embargo, yo sí he denunciado todas y cada una de sus “enseñanzas” como simples disparates y sin que hasta el momento haya sido capaz de demostrar que estoy equivocado en mis refutaciones. Es más, tanto es ello así como lo digo, que apenas había iniciado mi andadura en Internet (luego un “novato” en esas lides), ya le obligué reconocer públicamente que estaba equivocado en uno de sus planteamientos más señeros y que, recordemos, era aquél en el que nos afirmaba que la cantidad de los que tenían que reinar con Cristo en el reino de Dios ascendían a “millones, miles de millones” y no los 144.000 de los que se los habla en Rev. 14:1…… y extremo este que se puede comprobar con “pelos y señales” en mi escrito del 12/01/12.

Podría también hacer mención a otra de sus “magistrales” lecciones bíblicas en las que nos enseñaba que “con absoluta certeza”, todos los notables del AT (los Abraham, Moisés, David, etc. etc. etc.), junto a los apóstoles y a los seguidores de estos, reinarán con Cristo en el reino de Dios y planteamiento oportunamente rebatido por un servidor y sin que hasta el momento de me haya demostrado lo contrario; porque tal afirmación no deja de ser un despropósito si nos atenemos al registro escritural, pues veamos la condición sine qua non que imponen las Escrituras para acceder a participar en dicho gobierno milenial:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Rev. 20:4).

Entonces lo que entendemos, es que solo reinarán con Cristo en el período de mil años del reino de Dios, aquellos que sufran una muerte violenta (eso es, asesinados) en defensa de su lealtad al Creador en la persona de Su Hijo Jesucristo…… y esto es algo que queda fuera de toda duda, a tenor del pasaje leído; luego partiendo de esta premisa, veamos en contraposición cómo acabaron sus días en la tierra preclaros antepasados del Hijo de Dios:

Gén. 25:7-8: “Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.”

Gén. 35:28-29: “Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.”

Gén. 49:33: “Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.”

Desde luego y hasta el momento, nada que ver con el sufrir una muerte violenta en defensa de la fe de uno…… pero veamos más ejemplos en el mismo sentido, de otros prominentes personajes del AT:

1 Crón. 29:26-28: “En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.”

Gén. 9:28-29: “Y Noé continuó viviendo trescientos cincuenta años después del diluvio. 29 De modo que todos los días de Noé ascendieron a novecientos cincuenta años y murió (obviamente, también de muerte natural).” (Acotación mía).

Job 42:16-17: “Y después de esto Job continuó viviendo ciento cuarenta años y llegó a ver a sus hijos y sus nietos… cuatro generaciones. 17 Y gradualmente (eso es, el proceso natural de la vejez) murió Job, viejo y satisfecho de días.” (Acotación mía).

Y así podríamos continuar con los Moisés, Josué, Daniel y tantísimos otros personajes ilustres del AT, que de ningún modo sufrieron muerte violenta por defender su fe, eso es “por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios” según Rev. 20:4 y que ya hemos leído…… en definitiva, que todos los señalados murieron en la cama y de puro viejos; luego está claro que dichos personajes no pueden reinar con Cristo, pues no reúnen el requisito exigido en Rev. 20:4 y por lo que no se pueden contar, de ninguna de las maneras, entre aquellos que claman venganza a Dios por su “sangre derramada” (luego murieron violentamente) y algo de lo que se nos habla en el pasaje de Rev. 6:9-11, en expresa referencia a aquellos que han de acompañar a Cristo como reyes en el venidero reino de Dios:

Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido degollados a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener. 10 Y clamaban con voz fuerte y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre (luego es obvio que fueron asesinados por su lealtad a Dios) de los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido.” (Acotación mía).

Entonces “blanco y en botella”: a menos que violentemos brutalmente el registro escritural y como suele hacer constantemente ese supuesto “teólogo” que afirma ser el personaje Apologista Mario Olcese, esos antepasados de Jesús del AT no reúnen el requisito exigido en Rev. 20:4 para entrar en el reino de Dios en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y por lo cual, quedan fuera de dicho gobierno o, lo que es lo mismo, que no participan de la llamada “primera resurrección” de Rev. 20:6 y reservada solo para aquellos que han de reinar con Cristo:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no sobre los que no participan de ella) la muerte segunda no tiene autoridad (esto es lo que significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotaciones mías).

Pero la cosa ya adquiere tintes de “sainete”, cuando resulta que este necesario requisito de sufrir una muerte violenta para reinar con Cristo, fue contundentemente explicado por el “teólogo” en cuestión en un video publicado el 12/03/13 y dirigido expresamente a un servidor (si se me permite, en un más que incorrecto tono chulesco) y en el que me decía, entre los minutos del 16 al 20 de grabación y en flagrante contradicción con lo que enseñaba antes de publicar dicho video y de lo que defiende actualmente acerca de esos personajes del AT como reyes en el milenio, que solo aquellos que murieran “asesinados” en defensa de su fe durante la “gran tribulación” (evento que, recordemos, aún no se ha producido), en su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta”, el “anticristo” y que no recibieran la “marca” de dicha “bestia” (Rev. 13) en sus frentes o en sus manos, serían los que reinarían con Cristo en el milenio y que como apoyo de dicha idea, usaba el pasaje que acabamos de leer de Rev. 20:4.

Tajante afirmación, sin embargo, con la que ese personaje de opereta y sin darse cuenta de ello, apartaba de un plumazo de poder reinar con Cristo en el reino de Dios, no solo a los Abraham y compañía, sino a los mismísimos apóstoles y resto de seguidores de Jesús del I siglo que, aun siendo más próximos en el tiempo, hace ya la friolera de casi 2.000 años que murieron y la “gran tribulación”, repito, aún no ha llegado…… o sea, una flagrante y esperpéntica contradicción, como concurre en el caso de aquellos que hablan sin tener un criterio claro de lo que dicen y en la que cae el personaje señalado, que hoy nos dice una cosa, mañana otra y pasado mañana, si se tercia, ni la una ni la otra, sino toda la contraria. Pero claro ¿qué se puede esperar de un “despendolao” que, por ejemplo, en un artículo fechado el 13/02/09 y bajo el título “¿Quiénes son los ungidos de Dios?”, afirmaba lo siguiente?:

Yo soy un UNGIDO del Señor, y nadie debe o puede tocarme a mí, o a usted, si en verdad es un cristiano, sin tener luego que pagar un precio muy caro. Yo me considero un UNGIDO del Señor, y si usted no se considera así, entonces usted no ha entendido lo que significa ser un cristiano o un ungido.” (Negritas mías).

Disparatada afirmación donde las haya, pero que visto el “recorrido” teológico de tan estrafalario personaje, lo mismo le podía haber dado por afirmar que era Napoleón Bonaparte; por lo que no es de extrañar que en un tema anterior titulado “¡Todos los bautizados somos “Cristos”!” y publicado en esta ocasión el 29/03/08, se despachara en los siguientes términos”:

Ahora bien, “Ungidos con el Espíritu Santo” resalta otras bendiciones colaterales que Dios nos añade cuando nos entrega el Espíritu Santo, PERO LO MÁS IMPORTANTE ES QUE NOS GUÍA A LA VERDAD (Ver Juan 16:13). NADIE PUEDE SER GUIADO A LA VERDAD SIN EL ESPÍRITU OBRANDO EN ÉL.” (Negritas mías).

“Bendiciones colaterales” que en este caso brillan por su ausencia, aunque nos habla en primera persona y lo que solo puede significar, obviamente, que cree tener el espíritu santo de adopción como Hijo de Dios y que como “gilipollez” no está nada mal, a tenor de las “genialidades” publicadas hasta el momento y en las que no ha dicho una sola verdad como no sea la fecha de publicación del artículo del que se trate; de hecho, unos meses antes de perpetrar dicho disparate y en unos de sus primeros artículos, eso es, el 28/08/07 y en el colmo del “delírium tremens” del que es víctima el personaje en cuestión (vemos que ya desde un principio apuntaba “maneras” el hombre), publicó el tema “Consejos oportunos para miles de testigos de Jehová desanimados” y en donde hablando de la liberación que había supuesto para él, el salirse de dicha secta, hacía la siguiente y presuntuosa afirmación:

Al contrario, soy un hombre muy feliz y dichoso, ya que por fin tengo la libertad que no gozan ellos para escribir y tener mi sitio web donde puedo exponer mis creencias personales y mis “descubrimientos” bíblicos según me lo revela el Espíritu de Dios. Sólo el Espíritu de Dios nos guía a la verdad.” (Negritas mías).

Entonces se hace bueno en dicho personaje y a la vista de los resultados, aquél refrán tan español que dice “dime de qué presumes y te diré de lo que careces”; no obstante y si ello es así, eso es, que el espíritu santo le “chiva” cosas al oído, me permito insistir en mi demanda: que haga uso de dicha “fuente” y no permita que un, a su entender, ignorante como aquí “el menda” y que además no es teólogo (“… ni lo permita Dios”, como diría el gran Camilo José Cela, ante la pregunta de un periodista acerca de si sabía hablar en inglés), se le “suba a las barbas” y le esté obligando continuamente a “plegar velas” con esa bochornosa huida hacia delante en lo que no es más que un vergonzoso “abandonar el campo”, ante la imposibilidad de ser capaz de responder algo mínimamente coherente a las cuestiones en discusión: para no ir más lejos, como la que le acabo de plantear en este mismo escrito y que nunca me la ha podido rebatir…… eso es, que los notables del AT como los Abraham, Moisés, David, etc. etc. etc. y por las razones expuestas, no pueden de ninguna manera (según Rev. 20:4) reinar con Cristo en el ya cercano reino de Dios.

Pero es que además, a ese personaje hay que negarle la mayor, porque el que se identifique a sí mismo como un “ungido”, pues ¡ni tan mal, si al hombre le hace “ilusión”!…… lo que ocurre es que con un mínimo conocimiento de las Escrituras, esa es una afirmación que no se puede sostener con una Biblia en las manos, porque veamos: la unción del espíritu santo que daba a uno la condición de Hijo de Dios, fue recibida por los apóstoles directamente de Jesucristo en el Pentecostés de 33 E.C. (Hech, 4:31) y condición que estos podían transmitir a otros, escenificado ello en una especie de ritual que conocemos como la “imposición de manos” (Hech. 6:5). Sin embargo y como queda contrastado en el capítulo ocho de ese mismo libro de Hechos de los Apóstoles (para más información ver nuestro escrito del 27/09/14), aquellos que habían recibido dicha condición mediante la imposición de manos de esos directos seguidores de Jesús, ya no podían a su vez, trasmitírsela a otros; por tanto, lo que queda claro es que con la muerte del último de los apóstoles (Juan, en el 99 E.C.) se acabó la posibilidad de transmitir dicha unción como Hijo de Dios y, ya posteriormente, con la muerte de los más directos seguidores de los apóstoles, se acabó en la tierra la presencia de “ungidos” o Hijos de Dios y así hasta el días de hoy…… eso al menos, es lo que se puede deducir de Juan 17:20-21:

Hago petición, no respecto a estos (los doce apóstoles) solamente, sino también respecto a los que pongan fe en mí mediante la palabra de ellos (eso es, directamente de los apóstoles y no de otra persona que fuera seguidora de estos), 21 para que todos ellos sean uno, así como tú, Padre, estás en unión conmigo y yo estoy en unión contigo, que ellos también estén en unión con nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.” (Acotaciones mías).

Recordemos y por aquello de puntualizar, que a esas personas Jesús la identificó en su momento como “sus hermanos” (Juan 20:17) y por tanto, también como Hijos de Dios; pero retomando el tema que nos ocupa, tenemos que a partir del pasaje de Juan 17:20-21, toda afirmación personal de tener uno a día de hoy la condición de “ungido” o Hijo de Dios, no pasa de ser una mamarrachada sin sentido y teniendo en cuenta además, que todos aquellos que en su momento disfrutaron de la susodicha condición lo probaron fehacientemente por las obras poderosas que la tal les concedía llevar a cabo y lo cual, no es el caso en nuestros días. Pero volviendo al “ínclito” Apologista Mario Olcese, lo que no llego a entender es cómo un teólogo tan “eminente” como se precia de ser dicho personaje, no alcance a más que señalar los errores tipográficos en las imágenes de portada en las revistas de los Testigos de Jehová y ello en innumerables videos de menos de un minuto de duración; y circunstancia esta que forzosamente me lleva a la siguiente conclusión: como el personaje no tiene la capacidad necesaria para rebatir con un mínimo de rigor los argumentos que se le presentan (en el caso que nos ocupa, los de un servidor), no le queda otra que recurrir a la burla como arma de defensa…… luego lo dicho: la burla, es el recurso de los necios.

Armando López Golart.

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LUEGO DE “GARRAFAL ERROR DE NOVATO” ¡NADA DE NADA!…… ¿NO Sr. OLCESE?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 14/04/2016 by Armando López Golart

136c01d995e81073bcd26eeb6542de32Estarán ustedes al tanto de la acusación de la que fue objeto un servidor, Armando López Golart, por parte del ínclito personaje Apologista Mario Olcese, que en un anterior correo me imputaba un supuesto “garrafal error de novato” cometido en mi escrito del 09/04/16 y que al final no ha sido ninguna de las dos cosas, pues ni está el Sr. Olcese ante un novato (qué más quisiera él), ni ha existido el error imputado…… pero en todo caso, demos fe del correo en cuestión y publicado en mi escrito del 10/04/16 y que me llegó en los siguientes términos:

Armando, me tomé la molestia de leer tu estudio donde intentas explicar quiénes son los reyes de la tierra de Apo. 21:24 y debo decirte que HAS COMETIDO UN ERROR GARRAFAL, PROPIO DE UN NOVATO. SI DESEAS TE DIGO CUÁL ES ESE ERROR EN PRIVADO, O SI PREFIERES LO HAGO SUBIENDO UN VIDEO EN MI CANAL. TÚ DECIDES.” (Negritas mías).

Y que de “error garrafal de novato” no hay nada de nada, es algo que admite el propio Sr. Olcese en el video en que pretende demostrar el tal error y publicado el 12/04/16 bajo el titulado “¿Quiénes son los reyes de la tierra de Apocalipsis 24:14?” y cuestión, que sorprendentemente no nos aclara, pues solo se limita a decirnos quiénes no serán esos “reyes de la tierra”…… luego sabemos quiénes no son y siempre según tan esperpéntico personaje, pero no quiénes sí serán y que es de lo que se trata, pues a eso apunta la pregunta que da título al video que publica. Pero volviendo a lo del supuesto error garrafal y que finalmente ha quedado en “agua de borrajas”, lo tienen ustedes claramente reflejado en los primeros siete minutos de grabación del video mencionado, en donde después de hacer un resumen del tema objeto de discusión y publicado por un servidor, el Sr. Olcese reconoce estar de acuerdo con todo mi planteamiento…… solo discrepa de mi afirmación en el sentido de que esos reyes de la tierra sean los Abraham y resto de notables del AT, tal como he sostenido siempre y para lo cual me apoyo en el Sal. 45:16, en donde haciendo alusión profética a Jesucristo, se lee como sigue:

En lugar de tus antepasados (o “padres”, según versiones) llegará a haber tus hijos (por derecho de “recompra”, mediante su sangre derramada), a quienes nombrarás (eso es, a dichos antepasados y no a otros) príncipes (o “gobernantes”, en todo caso una designación real) en toda la tierra.” (Acotaciones mías).

Solo de una mínima comprensión de la lectura de este pasaje, se desprende con claridad que los Abraham y resto de notables del AT, por su condición de “antepasados” de Jesucristo, ya meritan como los únicos a recibir el nombramiento de “reyes sobre la tierra” y aludidos en Rev. 21:24…… a menos, eso sí, que en el citado salmo se nos mienta; pero claro, resulta que el Sr. Olcese no sabe leer con un mínimo de corrección (y siempre según mi personal definición de lo que es saber leer de manera apropiada, para entender el mensaje contenido en aquello que se lee), pues ya parte del supuesto que esos personajes citados gobernarán al lado de Jesucristo en el reino de Dios, en calidad de inmortales reyes y sacerdotes. Y siendo este un tema que llevo largo tiempo debatiendo con ese ignorante personaje y que jamás ha sido capaz de refutar mis planteamientos en el sentido de que ello no puede ser tal como nos lo plantea, pues de entrada dichos notables ya no reúnen el requisito fundamental exigido en las Escrituras para acceder al cargo de gobernante del reino con la condición de inmortal rey y sacerdote, según Rev. 20:4 y en donde se lee como sigue:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (eso es, asesinados) por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Acotación mía).

Es más, resulta que este necesario requisito de sufrir una muerte violenta para reinar con Cristo, fue contundentemente explicado por el propio Sr. Olcese en un video publicado el 12/03/13 y dirigido expresamente a un servidor (en un más que incorrecto tono chulesco), en el que nos decía, entre los minutos del 16 al 20 de grabación y en flagrante contradicción con lo que enseñaba antes de publicar dicho video y de lo que defiende ahora acerca de esos personajes del AT como reyes en el milenio, que solo aquellos que murieran “asesinados” en defensa de su fe durante la “gran tribulación” (aún futura), en su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta”, el “anticristo” y que no recibieran la “marca” de dicha “bestia” (Rev. 13) en sus frentes o en sus manos, serían los que reinarían con Cristo durante el milenio y que como apoyo de dicha idea, usaba el pasaje que acabamos de leer de Rev. 20:4.

Tajante afirmación, con la que dicho indocumentado y sin darse cuenta de ello, apartaba de un plumazo del poder reinar con Cristo en el reino de Dios, no solo a los Abraham y compañía, sino a los mismísimos apóstoles y resto de seguidores de Jesús del I siglo, que aun siendo más próximos en el tiempo, hace ya la friolera de casi 2.000 años que murieron y la “gran tribulación”, repito, aún no ha llegado…… o sea, una flagrante y esperpéntica contradicción en sus afirmaciones, pues como en el caso de los que hablan sin tener un criterio claro de lo que dicen, hoy el Sr. Olcese nos dice una cosa, mañana otra y pasado mañana, si se tercia, ni la una ni la otra, sino toda la contraria. El caso más reciente en plantearle a dicho caballero tal cuestión, lo tienen ustedes en el artículo que se publicó en este blog el pasado 15/03/16 titulado “¿Sr. Olcese…… ¿está usted seguro de lo que dice?” y en el que por enésima vez un servidor incidía en este tema de la imposibilidad de que esos notables del AT pudieran reinar al lado de Jesucristo como inmortales reyes y sacerdotes, recibiendo como siempre, la callada por respuesta…… por cierto, uno de mis escritos más leídos es el publicado el 15/09/13, bajo el título “Los antepasados de Jesús…… y el Sal. 45:16” y en el que ya demostraba la razón de dicha imposibilidad, sin que el Sr Olcese haya sido capaz, hasta el momento, de objetar nada al respecto.

Estaríamos por lo tanto y retomando el tema que inspira este escrito, no ante “un error garrafal propio de un novato”, sino ante una simple discrepancia en cuanto a formulaciones distintas y ello debido a la supina ignorancia del personaje señalado en cuanto a entendimiento escritural y agravada esta, si cabe, por un ansia enfermiza para no reconocer un posible error en sus planteamientos…… y si para ello hace falta el retorcer las Escrituras hasta el límite, pues se hace ¡y punto! Porque la razón por la que el “mandangas” intelectual que resulta ser el “teólogo” en cuestión (los responsables de darle dicha acreditación, aún continúan flagelándose a día de hoy, arrepentidos en “saco y cilicio” ante tamaña ocurrencia), sostiene que los “héroes” del AT y como él los llama, reinarán al lado de Jesucristo en calidad de inmortales reyes y sacerdotes, no es otra que la disparatada interpretación que hace del pasaje de Juan 5:28-29 y en donde se lee como sigue:

No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.”

Siendo lo que de ahí deduce ese “genio” de la teología, que en lugar de una sola resurrección con dos retribuciones distintas y que es de lo que se nos habla en dicho pasaje, existen dos resurrecciones separadas por un espacio de tiempo de mil años: la primera en el momento de ser establecido el reino de Dios en la tierra (la resurrección para “vida”) y una segunda, al término de dicho período de tiempo de mil años, para juicio y destrucción eterna de los impíos (la resurrección “de juicio”)…… y con lo que se genera una derivada, porque veamos: si ello es así como nos cuenta ese “chiquilicuatre” de la teología en el sentido de que, por una parte, los notables del AT no son los reyes mencionados en Rev. 24:24 y por otra, no pueden participar en la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6) y preparada solo para aquellos que tienen que reinar con Cristo en el reino de Dios, pues no reúnen el requisito exigido en Rev. 20:4 para alcanzar tan encumbrada posición ¿qué hacemos, entonces, con esos denominados por el Sr. Olcese, como los “héroes” del AT? Porque según la disparatada interpretación de Juan 5:28-29 hecha por tan rocambolesco personaje, si no lo hacen en la “primera” resurrección y ya hemos visto que no pueden hacerlo, solo les queda una segunda al término de los mil años y para destrucción eterna…… y algo disparatado, cuando estamos hablando de personas que gozaron hasta el momento de su muerte del favor del Dios Altísimo; luego ¿nos podría aclarar algo el Sr. Olcese, sobre el particular?

Pero es que, por otra parte, dicho personaje también defiende en un video crítico con la organización de los Testigos de Jehová (20/04/13), que las mujeres no pueden en modo laguna reinar con Cristo en el reino de Dios y afirmación que le enfrenta a una nueva e insoluble cuestión: porque si ello es así y así es, lo que es obvio es que “no pueden” participar de la mencionada “primera” resurrección, reservada solo para aquellos que si acceden a dicho reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes…… entonces el Sr. Olcese nos tendría que responder a la siguiente pregunta ¿qué hacemos con ellas? Eso es ¿en dónde metemos y por poner algunos ejemplos, a mujeres como Sara, Rebeca, Raquel, Esther, Lea, Noemí, Débora, etc. etc. etc. o en su defecto, a aquellas que posteriormente creyeron en Jesús, como su propia madre María, Ana, Elisabet, o las hermanas de Lázaro, María y Marta, o María Magdalena y otras muchas que le estuvieron acompañando y sirviendo durante su ministerio en la tierra (Luc. 8:1-3)…… o a Evodia, Síntique, Lidia, Priscila, Eunice, Dorcas y otras tantas que como ellas se bautizaron posteriormente en el nombre de Jesucristo y murieron fieles a Dios? (Hech. 8:12)? Y permítanme el hacer un pequeño inciso, ya que viene al caso, para señalar que tan solo cinco meses después de formular tan tajante afirmación dirigida a los TJ y en una muestra de la “coherencia” que adorna a tan esquizofrénico personaje, publicó otro video (08/09/13) en donde decía exactamente lo contrario y algo que se puede escuchar a partir del minuto 4’30 de dicha grabación…… pero sigamos con lo que íbamos.

Partiendo entonces de esa primera afirmación ¿vamos a meter a todas esas personas fieles en una “segunda” resurrección para destrucción eterna al término del milenio, puesto que obviamente no pueden hacerlo en la “primera”…… o tiene el Sr. Olcese una solución alternativa para ellas? Por otra parte y ya que puestos, preguntarle a esa incoherencia andante que es Apologista Mario Olcese ¿en dónde se nos habla en las Escrituras de algo parecido a una resurrección al término de los mil años y para destrucción eterna de los que participen de ella? Porque del único evento a ocurrir y del que se nos hace mención en estas para el final de esos mil años, lo tenemos en el siguiente pasaje:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos es como la arena del mar.” (Rev. 20:7-8).

Y de lo que se nos está hablando aquí, no es de una resurrección, sino de una “prueba” a la que será sometida la humanidad, con la suelta de Satanás…… dicho de una manera más positiva, ante la oportunidad que nos dará nuestro Creador de poder responder personalmente al desafío presentado por Satanás en su momento a la primera pareja humana y de cuya respuesta, aún estamos hoy sus descendientes pagando los “platos rotos” del estropicio causado por ellos; porque de tratarse y tal como se nos apunta, de una “gran resurrección” de impíos de todos los tiempos para ser juzgados y destruidos por los pecados cometidos en su anterior vida ¡hombre, algo se nos tendría que decir de ello en la Biblia, pues no es “peccata minuta” la cuestión de un juicio de dimensiones universales y para destrucción eterna de esos “impíos” desde Caín hasta nuestros días ¿no creen ustedes? Sin embargo, ni la más leve mención en las Escrituras de esta misteriosa resurrección que se saca de la manga ese desnortado personaje que responde al nombre de Apologista Mario Olcese, sino que de lo que se nos habla en estas es de la destrucción inmediata, finalizados esos mil años, de personas que al término de dicho período de tiempo se dejen entrampar por las engañosas artimañas de Satanás al ser soltado y no de personas “resucitadas” que hayan de ser juzgadas por errores anteriores al momento de su muerte y con lo que se mandaría a hacer puñetas, de ser ello así, con lo afirmado en Rom. 6:7…… mientras que aquellos que no se dejen engañar y sigan fieles a Jehová, continuarán viviendo eternamente y en idénticas condiciones de vida de que disfrutaba Adán antes del pecado.

Presentadas esas cuestiones y a las que ese “teólogo” tendría que darnos alguna explicación, permítanme comentar algo sobre el tema de “hilar muy fino” y del que se me acusa de no aplicármelo personalmente…… e “hilar muy fino” que el Sr. Olcese identifica con el aplicar lo de las “referencias cruzadas” y como si descubriera “la sopa de ajo”, porque veamos lo que un servidor ya dice acerca de tal asunto, en este párrafo tomado del artículo en cuestión:

Un “hilar muy fino” que implica el hacer un análisis exhaustivo de lo que uno está leyendo, casi diseccionando su contenido palabra por palabra y luego cuadrar lo entendido, con su contexto más inmediato y, si procede, con el general de las Escrituras…… además y por aquello de asegurarse, contrastar dicho pasaje con lo que del mismo se nos dice en distintas versiones bíblicas y sacar con ello, una amplia perspectiva del contenido que del mismo se nos hace desde la óptica de varios traductores y que, normalmente, siempre suele llevar a un entendimiento cabal de la lectura realizada.”

Y ese contrastar con el contexto general de las Escrituras (además de lo restante añadido) y que es lo que yo hago constantemente y recomiendo siempre hacer a mis lectores, es precisamente lo que significa ese uso de las “referencias cruzadas” y que a tenor de lo visto hasta el momento, queda claro que lo único que tiene “cruzado” tan singular personaje son sus neuronas; luego que no “cruce” tantas referencias y que nos aclare qué hacemos con los Abraham y compañía, así como con esas fieles mujeres que no pueden reinar en el milenio y por lo que no tienen acceso a la llamada “primera” resurrección y en la que participan solo (Rev. 20:6), repito, los 144.000 de Rev. 14:1. Y si no es mucho pedir, con referencia a esa posibilidad de reinar o no, de las mujeres junto a Cristo en el reino de Dios, que nos diga también cuándo nos mintió: si en el video en el que les dice a los TJ que no pueden hacerlo, o en el video que dirige a un servidor diciendo que pueden hacerlo…… porque mucho me temo, que las dos cosas a la vez, algo “dificilillo” si es.

Resumiendo la cuestión, que de “error garrafal, propio de un novato” no hay nada de nada, sino que de lo que se trata es de una simple discrepancia argumental y cuestión en la que queda claro a tenor de lo considerado, que soy yo el que lleva la razón en la forma de plantear quiénes serán esos reyes de Rev. 21:24; y por otra parte, que lo único que ha hecho ese estrafalario personaje en su intento por desacreditarme ante el “personal”, no ha sido más que ponerse en ridículo por enésima vez ante los suyos y a lo que en España se le llama “ir por lana y salir trasquilado”. Porque de nuevo, el “correcaminos Armandito”, le ha soltado un “soplamocos” de escándalo al “coyote Apologista” y que no responderá, ya se lo adelanto a ustedes, a las cuestiones planteadas: tal es, la capacidad de entendimiento escritural de ese “genio” de la teología y que responde al pomposo nombre de Teólogo Ingº. Apologista Mario Olcese…… por cierto, Sr. Olcese ¿para cuándo su nombramiento como presidente de la comunidad de vecinos de su escalera? Por títulos, que la cosa no quede ¿no cree? Igual le dan otro diploma que colgar en la pared…

Armando López Golart

Sr. OLCESE…… ¿ESTÁ USTED SEGURO DE LO QUE DICE?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 15/03/2016 by Armando López Golart

images (1)Porque acabo de visionar uno de sus últimos videos, concretamente el publicado el 05/03/16 titulado “¿Quiénes son los hijos de la resurrección, señores de la Watchtower?” y para lo que se apoya en Luc. 20:34-38, en donde se lee como sigue y tomado de la versión bíblica que suele usar usted, eso es, la RV 1960:

Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento; 35 más los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento. 36 Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección.

37 Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. 38 Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven.”

Partiendo de esas palabras, usted deduce que todos aquellos que sean resucitados para “alcanzar aquél siglo”, serán hechos Hijos de Dios…… lo que significaría, por tanto y esto es lo que usted defiende, que todos los resucitados coheredarían el reino de Dios en calidad de inmortales reyes y sacerdotes; y usted incluye entre dichos personajes, amparándose en el verso 37, a los Abraham, Isaac, Jacob y, lógicamente y por extensión, al resto de patriarcas o notables del AT. Ahora bien, si su planteamiento fuera correcto, nos enfrentaríamos al siguiente problema, a tenor de lo que leemos en Rev. 20:4 y tomado también de la RV 1960:

Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.”

Luego lo que se entiende de lo leído, es que solo aquellos que murieron “decapitados” o “ejecutados con hacha”, en definitiva, muertos violentamente (asesinados) “por causa del testimonio de Jesús”, serán los que reinarán junto a él…… esto es lo que se nos dice dicho pasaje. El problema está, en que usted mismo y en un video titulado “No, Don Armando, usted debe responderme esto primero…” (12/03/13) nos decía entre los minutos del 16 al 20 de grabación y apoyándose precisamente en el texto citado de Rev. 20:4, que solo aquellos que murieran “asesinados” en defensa de su fe durante la “gran tribulación” y que aún está en el futuro (ahí está esa grabación, para quien quiera confirmar dicho extremo), en su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta”, el “anticristo” y que no recibieran la “marca” de dicha “bestia” (Rev. 13) en sus frentes o en sus manos, serían los únicos que reinarían con Cristo durante el milenio…… afirmación esta con la que usted, contradiciéndose a sí mismo y como nos tiene acostumbrados, borra de un plumazo del cuadro que nos pinta hoy en el video señalado al inicio de este escrito, no solo a los Abraham, Isaac , Jacob, David y todos los etc. etc. que quiera añadirle., sino también a los mismísimos apóstoles y resto de seguidores de Cristo del I siglo hasta nuestros días (si los hubiera), pues dicha “gran tribulación”, repito, continúa aún en el futuro.

Por otra parte, que la necesidad de que ello fuera así, eso es, el tener que sufrir una muerte de sacrificio como condición sine que non para reinar al lado del Hijo de Dios, lo dejó Pablo perfectamente clarificado en Rom. 6:5 y tomado en esta ocasión de la RVA 2015:

Porque así como hemos sido identificados con él en la semejanza de su muerte (eso es, ejecutados por su lealtad a Dios, como lo fue Jesús), también lo seremos en la semejanza de su resurrección (eso es, con la condición de inmortales Hijo de Dios y únicos que pueden reinar a su lado.” (Acotaciones mías).

Que este es el único camino para alcanzar el reino en calidad de inmortal rey y sacerdote, quedó refrendado posteriormente por el propio Jesucristo en el pasaje de Rev. 2:10, según nos lo vierte la RV 1960:

No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.”

Entonces tendríamos que entender que la “corona de la vida”, eso es, la inmortalidad y requisito fundamental para alcanzar la condición de Hijo de Dios, solo se conseguía mediante el guardar uno integridad hasta la misma muerte; quedando por tanto este punto claro, veamos ahora cómo murieron los personajes Abraham, Isaac y Jacob y de los que se nos cita en Luc. 20:37:

Gén. 25:7-8: “Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.”

Gén. 35:28-29: “Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.”

Gén. 47:27-28; 49:33: “E Israel continuó morando en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; y quedaron establecidos en ella y fueron fructíferos y llegaron a ser muchísimos. 28 Y Jacob siguió viviendo en la tierra de Egipto diecisiete años, de modo que los días de Jacob, los años de su vida, llegaron a ser ciento cuarenta y siete años (……) Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.”

Luego nada que ver con el sufrir una muerte violenta en defensa de la fe de uno…… pero veamos más ejemplos, de otros prominentes personajes del AT:

1 Crón. 29:26-28: “En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.”

Gén. 9:28-29: “Y Noé continuó viviendo trescientos cincuenta años después del diluvio. 29 De modo que todos los días de Noé ascendieron a novecientos cincuenta años y murió (obviamente, también de muerte natural).” (Acotación mía).

Job 42:16-17: “Y después de esto Job continuó viviendo ciento cuarenta años y llegó a ver a sus hijos y sus nietos… cuatro generaciones. 17 Y gradualmente (eso es, el proceso natural de la vejez) murió Job, viejo y satisfecho de días.” (Acotación mía).

Y así podríamos hablar de Moisés, José y tantísimos otros personajes ilustres del AT, que de ningún modo sufrieron muerte violenta por defender su fe, eso es “por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios” según Rev. 20:4 y que ya hemos leído…… en definitiva, que los personajes señalados murieron en la cama y de pura vejez; luego está claro que dichos personajes no pueden estar entre aquellos que claman venganza a Dios por su sangre derramada y de lo que se nos habla en el pasaje de Rev. 6:9-11, en expresa referencia a aquellos que han de reinar con Cristo en el reino de Dios. Luego blanco y en botella, Sr. Olcese: a menos que violentemos brutalmente el registro escritural y como usted hace constantemente, esos personajes del AT no reúnen este requisito exigido en el mismo (Rev. 20:4) para entrar en el reino de Dios en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y por lo cual, quedan fuera de dicho gobierno o. lo que es lo mismo, que no participan de la llamada “primera resurrección” de Rev. 20:6 y reservada solo para aquellos que han de reinar con Cristo, texto éste tomado también de la RVA 2015:

Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección. Sobre estos (luego no sobre los que no participan de ella) la segunda muerte no tiene ningún poder (esto es lo que significa la inmortalidad); sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él por los mil años.” (Acotaciones mías).

Pero cuestión que provoca una derivada y que nos tendría usted que aclarar también, porque si dichos personajes no participan de dicha “primera” resurrección y todo lo señalado nos muestra contundentemente que no pueden hacerlo a menos que reescribamos la Biblia…… ¿en cuál resurrección nos los coloca usted, siendo como es el caso que siempre ha defendido de forma disparatada, que hay una primera resurrección para los fieles para reinar con Cristo y una segunda, al término de los mil años, para destrucción eterna de los impíos? Luego lo que un servidor se pregunta y me imagino que alguno de sus seguidores también, es cómo nos puede usted explicar que ello sea así, cuando resulta que de lo único que se nos dice en las Escrituras para el término de esos mil años es de la suelta de Satanás:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos es como la arena del mar. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró. 10 Y el Diablo que los estaba extraviando fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde ya estaban tanto la bestia salvaje como el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.” (Rev.20:7-10).

O sea, que ni rastro de un evento tan dramático y ejemplificante a nivel universal, como sería la resurrección y posterior destrucción de miles de millones de impíos desobedientes a Jehová Dios de todos los tiempos y por lo que la pregunta es la siguiente: ¿cómo se explica la ausencia de referencia alguna a tan determinante suceso e, insisto en ello, ejemplificante a nivel universal? Sencillamente, porque dicha supuesta resurrección al término de los mil años para juicio y destrucción eterna de los impíos, solo está en su enfermiza y paranoica mente, fruto de su total incapacidad para entender las Escrituras…… de no ser así, muéstrenos en dónde se nos habla de esa resurrección final para destrucción de los impíos de todos los tiempos. Y para que no cometa la estupidez de citarnos de Rev. 20:5, me permito remitirle a mi escrito del 19/08/10, titulado “El incomprendido pasaje de Rev. 20:5”, en dónde explico el significado de dicho texto y argumentos que usted jamás ha sido capaz de rebatir (de lo contrario, saque el video o artículo escrito en el que lo hace); y dado que casi 6 años nos contemplan desde que lo publiqué…… no creo que haya sido por falta de tiempo.

Por lo que todo considerado y a menos que usted nos aclare este “engrudo” que he sometido a su consideración, Sr. Olcese, mediante respuestas claras y concisas, es obvio que de nuevo se ha “columpiado” en el planteamiento que nos hace basándose en ese pasaje de Luc. 20:34-38, en el sentido de que todos los resucitados, sin excepción, serán “hijos de la resurrección” y por tanto, Hijos de Dios y reyes en el reino; lo que prueba y lejos de toda duda, insisto en ello, su brutal incapacidad para entender las Escrituras y de ahí que todas sus “enseñanzas” se cuenten por disparates, como el que nos está intentando “colar” en el video señalado hoy…… pero no adelantemos acontecimientos y esperemos que “suene la flauta” y sea usted capaz de dar respuesta a lo que le estoy planteando, cuestión que se puede reducir a una simple pregunta:

¿Cómo compatibiliza usted Rev. 20:4, con la apacible muerte que tuvieron los patriarcas señalados?

Y si no la puede responder, que es lo que ocurriría de contar usted con un mínimo de lógica y sentido común, se le plantea esta otra:

¿En cuál resurrección nos coloca, entonces, a esos patriarcas mencionados y partiendo de la base que no pueden levantarse en la “primera” de Rev. 20:6, siempre según las pruebas aportadas, pero tampoco en una segunda para destrucción eterna de los impíos ya que estaríamos ante personas considerada justas por el propio Jehová Dios?

No dudo, por otra parte, que nos saldrá con alguna de las mamarrachadas a las que nos tiene acostumbrados, menos el rebatir los puntos señalados y sencillamente porque no puede, debido a su falta de capacidad para entender el texto escritural…… pero en todo caso, ello es algo que no me importa lo más mínimo, pues no escribo para que usted lo entienda (es obvio que no puede), sino para hacer pensar a aquellos personas que nos leen. Porque no se trata de que estas se crean lo que uno u otro decimos, sino de que se esfuercen para entender por sí mismos y mediante escrutinio personal de las Escrituras, quién de nosotros dos hace la exposición más ajustada a estas…… pues solo así, sacarán el debido beneficio.

Armando López Golart

¡HOMBRE, SI SE ES UN “JUSTO”…… PUES NI TAN MAL!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 30/11/2014 by Armando López Golart

descargaHace unos días y buscando información en la red sobre un tema del que trataremos en breve, nos apareció un video de Apologista Mario Olcese que se nos había pasado por alto y publicado el 11/11/14, bajo el título de “Si eres un justo de Dios, te sentarás en tu propio trono junto con otros reyes” y que en principio, si uno no está muy puesto en estas cosas, parece que no hay nada a objetar a tan tajante aseveración. Obviamente con dicho planteamiento, el autor mencionado se está refiriendo a aquellos (entre los que dice contarse) que en el momento actual, u séase en nuestros días, supuestamente tengan la condición de “justos” o “ungidos”, en todo caso de Hijos de Dios y que son los únicos que se pueden sentar en un trono al lado de Jesucristo en el reino milenario…… el problema está en que en la actualidad y desde la muerte del último apóstol al final del primer siglo, no existen en la tierra personas que ostenten dicha condición y eso por un espacio de tiempo de casi ¡2.000 años!

Extremo este que hemos mantenido siempre los autores de este blog y con la argumentación necesaria para probar veracidad de nuestro planteamiento, al que el Sr. Olcese (claro exponente de las disparatadas ideas que pululan por ahí acerca del tema en cuestión) no ha podido objetar nada en absoluto, como no sea el reafirmarse en sus postulados y apoyados estos en textos sacados totalmente de su contexto…… y así cualquiera ¡claro! Porque resulta que dicho personaje apoya su argumentación con pasajes sacados de las cartas paulinas (básicamente), cuando el caso es que los pasajes utilizados en esas misivas tenían destinatarios concretos y contemporáneos de los apóstoles, con distintas necesidades y distintas circunstancias a las actuales…… no obstante y para aquellos que deseen profundizar un poco más en este tema y comprobar la razón que nos asiste en nuestra afirmación, en el sentido de que actualmente no existen “justos”, “ungidos”, “Hijos de Dios” o como ustedes quieran llamarles, les recomendamos nuestro escrito del 17/09/14 titulado “Sin huevos…… no se pueden hacer tortillas” (sí, sí, ya sabemos que el “títulillo” tiene su aquél, pero les aseguramos que está muy bien traído para el tema que explicamos). Luego ya puestos, permitan que les demos una nueva razón por la que no es posible la existencia de esos personajes, no solo en los tiempos actuales, sino durante esos casi 2.000 años transcurridos desde la muerte del último apóstol (ocurrida aproximadamente en 99 E.C.)…… y razón señalada que tiene que ver con el siguiente pasaje:

Porque él dice: “En un tiempo acepto te oí y en día de salvación te ayudé”. ¡Miren! Ahora es el tiempo especialmente acepto. ¡Miren! Ahora es el día de salvación.” (2 Cor. 6:2).

Entonces la pregunta sería a qué espacio de tiempo se refería Pablo con ese “ahora” es el tiempo o día de salvación, lo que nos lleva a preguntarnos y si eso es a lo que se estaba refiriendo dicho apóstol y que todo parece indicar que sí, cuándo empezó dicho tiempo y cuando terminó, en el supuesto de que terminará en algún momento de la historia y no haya estado vigente hasta el momento actual, como nos plantean los teólogos actuales e idea que los autores de este blog descartamos totalmente. Por lo tanto, habría que empezar por averiguar cuando inició dicho “tiempo de salvación” y en el bien entendido que por “salvación” se entiende lo que consiguen unos pocos que, participando de la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6), ya se levantan con la inmortalidad concedida (eso es la salvación) y reinan con Cristo en calidad de reyes y sacerdotes y por lo que ya son invulnerables al desafió de Satanás, en la mal llamada “prueba final” propiciada por la suelta de este al término de los mil años del reinado de Jesucristo (Rev. 20:7-10)…… y en la que todo aquél que no ande “fino” en ese momento, será destruido eternamente; por lo que continuando con lo que íbamos, veamos un pasaje que parece nos acerca al tiempo del que estaba hablando Pablo:

Y ahora si ustedes obedecen estrictamente mi voz y verdaderamente guardan mi pacto, entonces ciertamente llegarán a ser mi propiedad especial de entre todos los demás pueblos, porque toda la tierra me pertenece a mí. 6 Y ustedes mismos llegarán a ser para mí un reino de sacerdotes y una nación santa.” (Éxo. 19:5-6).

Estas palabras, dichas por Jehová a una nación de Israel recién liberada de Egipto, señalaban a un tiempo futuro en el que serían escogidos determinados miembros de dicha nación y que, junto a un también futuro personaje por aparecer (Jesús), tendrían que reinar durante un periodo de mil años sobre la humanidad…… luego el sentido común nos dice que hasta que no apareciera el personaje Jesús (se entiende que en el momento de iniciar su ministerio y que vino a sustituir al de Juan “el bautizante”, como se nos indica en Juan 3:30), no podían aparecer esos que según la promesa divina hecha por Dios más de 1.500 años atrás en el tiempo, tenían que acompañarle en su reinar; pero es que además, fue el propio Hijo de Dios el que nos dijo cuándo inició ese periodo de tiempo (y del que nos habla el apóstol Pablo) en el que se podía tener la oportunidad de alcanzar la “salvación” mencionada por el apóstol, cuando afirmó lo siguiente:

Pero desde los días de Juan el Bautista (eso es, desde que este fue detenido y ejecutado, con lo que acabó su ministerio) hasta ahora, el reino de los cielos es la meta hacia la cual se adelantan con ardor los hombres; y los que se adelantan con ardor, se asen de él.” (Mat. 11:12). (Acotación nuestra).

Entonces lo que se nos está diciendo, es que antes de los días de Juan “el bautizante” no existía posibilidad alguna de pelear por la “meta” de formar parte del gobierno del reino de Dios y con ello el llegar a ser “salvo”, sino que esta inició a partir de la aparición de Jesús, pues esto es lo que leemos respecto de él:

Vino a su propia casa, pero los suyos no lo recibieron. 12 No obstante, a cuantos lo recibieron, a ellos les dio autoridad de llegar a ser hijos de Dios, porque ejercían fe en su nombre.” (Juan 1:11-12).

Luego este pasaje no solo nos indica el momento en el que se abrió el camino a la “salvación”, sino que derriba por sí solo la esperpéntica “enseñanza” mantenida por ese “genio” de la interpretación bíblica Apologista Mario Olcese y a cuantos como él opinan, en el sentido que personajes como los Noé, Abrahán, David, Job y un larguísimo etc. de prohombres del AT, también heredar con Cristo el reino de Dios…… cuando el caso es que para hacerlo hay que ser Hijo de Este y queda claro que no lo pueden ser, pues fallecieron siglos (cuando no milenios) antes de que Jesús apareciera y les pudiera dar también a ellos la “autoridad” para adquirir dicha relación paterno/filial con el Altísimo. Tenemos por otra parte, que para alcanzar dicha condición se tenía que estar en posesión del bautismo de agua y del bautismo de espíritu santo (Juan 3:5), requisito del que ni Jesús pudo librase y algo que se deduce de las siguientes palabras:

Entonces Jesús vino de Galilea al Jordán a Juan, para ser bautizado por él. 14 Pero este trató de impedírselo, diciendo: “Yo soy el que necesito ser bautizado por ti ¿y vienes tú a mí?”. 15 En respuesta Jesús le dijo: “Deja que sea, esta vez, porque de esa manera nos es apropiado llevar a cabo todo lo que es justo”. Entonces él dejó de impedírselo.” (Mat. 3:13-15).

De hecho, esa acción marcó un modelo a seguir y como quedó claro en Juan 3:5, pues continuemos observando lo que ocurrió durante el bautismo de Jesús y según nos lo cuentan las Escrituras:

Después que Jesús fue bautizado, inmediatamente salió del agua; y, ¡mire!, los cielos se abrieron y él vio descender como paloma el espíritu de Dios que venía sobre él. 17 ¡Mire! También hubo una voz desde los cielos que decía: “Este es mi Hijo, el amado, a quien he aprobado”.” (Mat. 3:16-17).

Si observamos la secuencia de los acontecimientos, vemos que Jesús primero recibió el bautismo de agua, a continuación el bautismo en espíritu santo que descendió en forma de paloma (en el caso de los apóstoles fue en llamitas o lenguas de fuego) y ya después, es cuando lo voz del Altísimo lo reconoce como Hijo Suyo…… y nada de eso ocurrió en el caso de los notables del AT mencionados, pues en sus días no existían tales bautismos. Como tampoco concurre en ellos el haber sufrido una muerte de sacrificio por defender su fe, como les es exigido a todos aquellos que tienen que reinar con Cristo:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Rev. 20:4).

El hecho de que lo que le fue presentado en visión a Juan, tuviera que ver solo con personas “ejecutadas con hacha” o asesinadas por mantener su integridad a Dios, ya nos muestra que los que no hayan sido muertos de esa manera (como es en el caso de la totalidad de esos personajes mencionados del AT), no pueden alcanzar tan alto privilegio. Pero volviendo al tema que nos ocupa y ya conociendo el momento en que inició esa carrera para conseguir la “salvación”, solo nos resta por averiguar en qué momento cesó o finalizó dicha oportunidad, o si bien no cesó y ha continuado vigente hasta el día de hoy, como afirma la inmensa mayoría de dirigentes religiosos actuales y con el Sr. Olcese de abanderado; para ello nos tenemos que ir al contenido de Hechos de los Apóstoles, pues es allí donde se nos cuenta como era el paso para adquirir dicha condición de “salvo” (recuerden que hemos dicho que ello tiene relación con el ser resucitado uno en condición de inmortalidad) y que tenía que ver, como hemos señalado, con el ser bautizado, no solo en agua, sino también en espíritu santo y siguiendo los pasos de Jesús…… bautismo en espíritu santo que este recibió de su Padre Celestial, pero que en el caso de los apóstoles fue él quien lo impartió y eso después de su resurrección:

Y estando reunido con ellos, les dio las órdenes: “No se retiren de Jerusalén, sino sigan esperando lo que el Padre ha prometido, acerca de lo cual oyeron de mí; 5 porque Juan, en verdad, bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en espíritu santo no muchos días después de esto”.” (Hech. 1:4-5).

Recordemos que ya antes y estando con vida, les había señalado a sus apóstoles la necesidad de que él muriera para que se lo pudiera enviar, con lo que queda claro que en vida no podía hacerlo:

No obstante, les digo la verdad: Es para provecho de ustedes por lo que me voy. Porque si no me voy, el ayudante de ninguna manera vendrá a ustedes; pero si sigo mi camino, lo enviaré a ustedes.” (Juan 16:7).

Dicho esto, tenemos que a partir de ese momento y como los hechos narrados en las Escrituras nos demuestran, solo los apóstoles podían bautizar en espíritu santo y transmitir con ello a uno, la condición de Hijo de Dios…… ya otra cuestión es que este uno la perdiera por el camino, como resultado de una conducta incorrecta y como ocurrió con no pocos de ellos (1 Juan 2:19). Pero el caso, es que solo los apóstoles tenían la “autoridad” para impartir dicho bautismo y que era consustancial con el adquirir la condición de Hijo de Dios y los poderes inherentes a dicha condición, como queda claro en Hech. 8:1:20 y que sienta un precedente a seguir de cómo funcionaban las cosas en la primitiva congregación cristiana…… y que por tanto continúa siendo válido en nuestros días, pues nada en las Escrituras se nos dice en el sentido de que ello hubiera sido cambiado; por ello les rogamos, que presten mucha atención a lo que en dicho pasaje escritural se nos dice:

En aquel día se levantó gran persecución contra la congregación que estaba en Jerusalén; todos salvo los apóstoles fueron esparcidos por las regiones de Judea y de Samaria. 2 Pero varones reverentes se llevaron a Esteban para sepultarlo, e hicieron gran lamentación sobre él. 3 Sin embargo, Saulo empezó a tratar atrozmente a la congregación. Iba invadiendo una casa tras otra y, sacando a rastras tanto a varones como a mujeres, los entregaba a la prisión.

4 No obstante, los que habían sido esparcidos iban por la tierra declarando las buenas nuevas de la palabra. 5 Felipe, uno de estos (recordemos que este personaje fue uno de los siete primeros que, según Hech. 6:3-6, recibió de mano de los apóstoles el bautismo en espíritu santo y con ello, el ungimiento como Hijo de Dios y condición que se ponía de manifiesto por la capacidad de llevar a cabo obras poderosas, lejos del alcance del hombre común), bajó a la ciudad de Samaria y se puso a predicarles al Cristo. 6 Las muchedumbres prestaban atención de común acuerdo a las cosas que Felipe decía, mientras escuchaban y miraban las señales que él ejecutaba. 7 Porque había muchos que tenían espíritus inmundos y estos clamaban con voz fuerte y salían. Además, muchos paralíticos y cojos fueron curados. 8 De modo que llegó a haber mucho gozo en aquella ciudad.

9 Ahora bien, en la ciudad había cierto varón, Simón por nombre, que, antes de esto, había estado practicando artes mágicas y asombrando a la nación de Samaria, mientras decía que él mismo era alguien grande. 10 Y todos ellos, desde el menor hasta el mayor, le prestaban atención y decían: “Este hombre es el Poder de Dios, que puede llamarse Grande”. 11 De modo que le prestaban atención porque los había asombrado durante mucho tiempo con sus artes mágicas. 12 Pero cuando creyeron a Felipe, que estaba declarando las buenas nuevas del reino de Dios y del nombre de Jesucristo, procedieron a bautizarse, tanto varones como mujeres. 13 Simón mismo también se hizo creyente y, después de bautizarse, atendía constantemente a Felipe; y quedaba asombrado al contemplar las señales y grandes obras poderosas que se efectuaban (obviamente por medio de Felipe).

14 Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había aceptado la palabra de Dios, les despacharon a Pedro y a Juan; 15 y estos bajaron y oraron para que recibieran espíritu santo. 16 Porque todavía no había caído sobre ninguno de ellos, sino que solo habían sido bautizados (en agua y por un poderoso personaje como era Felipe) en el nombre del Señor Jesús. 17 Entonces se pusieron a imponerles las manos y ellos empezaron a recibir espíritu santo.

18 Ahora bien, cuando Simón vio que mediante la imposición de las manos de los apóstoles se daba el espíritu, les ofreció dinero, 19 diciendo: “Denme a mí también esta autoridad, para que cualquiera a quien yo imponga las manos reciba espíritu santo”. 20 Pero Pedro le dijo: “Perezca tu plata contigo, porque pensaste conseguir posesión de la dádiva gratuita de Dios mediante dinero. 21 No tienes tú ni parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto a vista de Dios.” (Acotaciones nuestras).

Luego está claro que solo los apóstoles tenían la “autoridad” para bautizar en espíritu santo y con ello transmitir la unción de uno como Hijo de Dios, pero dándose la circunstancia de que ya no era así en el caso de los que recibieron dicha unción de manos de estos y como queda patente en el caso de Felipe…… que si bien como poderoso Hijo de Dios que era podía llevar a cabo grandes obras milagrosas y más allá del alcance del ser humano común, además que estaba autorizado para bautizar en agua en el nombre de Jesucristo, ya no podía sin embargo impartir el bautismo en espíritu santo; la pregunta podría ser entonces ¿y cuándo recibieron dicha autoridad los apóstoles? Veámoslo:

Y Jesús se acercó y les habló, diciendo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra. 19 Vayan, por lo tanto y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos…” (Mat. 28:18-19 a).

Entonces vemos que en función de la autoridad recibida por Jesucristo de su Padre Celestial, este podía delegar a sus apóstoles el “poder” para bautizar en espíritu santo y que él recibió cuando llegó al cielo, lo que se sustanció cuando lo derramó en Pentecostés de 33 E.C. sobre ellos…… recordemos que hemos leído en Juan 16:7 que solo si Jesús proseguía su camino al Padre, podría transmitirles dicho poder. Por lo tanto y volviendo al tema central de este escrito, puesto que nada en las Escrituras nos habla de un cambio en el procedimiento señalado en el relato considerado de Hech. 8:1-20, tenemos que aceptar el hecho de que con la muerte del último de los apóstoles, en este caso Juan y sobre el año 99 E.C., se acabó el poder impartirse el bautismo en espíritu santo y con ello la oportunidad de conseguir la adopción de uno como Hijo de Dios…… que conlleva la “salvación”, dado que estos participan de una resurrección que, como ya hemos señalado, lleva aparejada la inmortalidad (Rev. 20:6). Dicho esto, volvamos a ese tiempo señalado por Pablo en 2 Cor. 6:2 y pasaje que recordaremos por aquello de refrescar la memoria al “personal”, en el que uno podía alcanzar la “salvación”:

Porque él dice: “En un tiempo acepto te oí y en día de salvación te ayudé”. ¡Miren! Ahora es el tiempo especialmente acepto. ¡Miren! Ahora es el día de salvación.”

Por lo tanto, solo es aceptable pensar que ese tiempo mencionado por Pablo y en el que se podía intentar alcanzar la “salvación”, tenía que ver con aquél que iba desde el momento del bautismo de Jesús, hasta el momento de la muerte del último de los apóstoles (unos sesenta y pocos años) y en donde estuvo en vigor el bautismo en espíritu santo…… ya después de los apóstoles, este desapareció de la tierra y con él, la posibilidad de alcanzar la condición de Hijo de Dios y los poderes sobrenaturales inherentes en ella. Luego si ello es así y así parece ser a tenor del registro escritural, no pueden existir a día de hoy personas “ungidas” o Hijos de Dios que estén pululando por estos andurriales “terrenos”, por lo que nadie puede esperar y a esto es a lo que anima disparatadamente el Sr. Olcese, a sentarse con otros reyes en el gobierno del reino de Dios; por lo que estaríamos hablando de una brutal distorsión del texto escritural (pues este no dice tal cosa ni por el forro), que puede hacer que muchas personas de buena fe y llevadas por un “subidón” emocional, lleguen a creerse “ungidas” y por tanto seguras candidatas a reinar con Jesucristo en el reino de Dios…… máxime si el que tal cosa enseña, afirma ser un “ungido” al que el espíritu santo le “sopla” al oído nuevos “descubrimientos bíblicos” y según nos contaba el autor en cuestión, en un artículo del 28/08/07 titulado “Consejos oportunos para miles de testigos de Jehová desanimados”, en el que nos hacía la siguiente y presuntuosa afirmación:

Al contrario, soy un hombre muy feliz y dichoso, ya que por fin tengo la libertad que no gozan ellos para escribir y tener mi sitio web donde puedo exponer mis creencias personales y mis “descubrimientos” bíblicos según me lo revela el Espíritu de Dios. Sólo el Espíritu de Dios nos guía a la verdad.” (Negritas nuestras).

Luego lo que tendría que hacer el Sr. Olcese, en lugar de decir las “gilipolleces” que dice, sería tomar en seria consideración unas palabras que dijo Jesús en su momento y que es un aviso a “navegantes”:

Pero cualquiera que haga tropezar (con enseñanzas que generen falsas expectativas) a uno de estos pequeños que ponen fe en mí, más provechoso le es que le cuelguen alrededor del cuello una piedra de molino como la que el asno hace girar y que lo hundan en alta mar.” (Mat. 18:6). (Acotación nuestra).

Nosotros ya sabemos que en su desquiciada e irreflexiva forma de ver las cosas dicho personaje, cree tener toda la razón en sus distintas “enseñanzas” a pesar de que es consciente de que nunca ha sido capaz de desbaratar nuestros planteamientos mediante el refutar los textos bíblicos que usamos en los mismos, pues a lo máximo que llega es a reafirmarse en sus disparates aunque para ello tenga que sacar textos de su contexto o apoyarse en determinada expresión que se cita en alguno de ellos y que dan pie a sus esperpénticas afirmaciones. Sin embargo, nos permitimos recordarle al Sr. Olcese que en el tema de los “millones, miles de millones” que tenían que reinar con Cristo en el gobierno milenario y defendido a lo largo de años (los mismos en los que nosotros se lo estuvimos rebatiendo), también uso cientos de textos bíblicos para apoyar dicho disparate para al final tener que reconocer, que no solo él no sabía si esto era así, sino que las Escrituras no dicen nada acerca de algo que nos pudiera llevar a sacar semejante conclusión…… luego está claro que su entendimiento o interpretación de dichos textos “demostrativos”, no podía ser más disparatada y alejada de la verdad.
Por lo tanto, mucha precaución con lo que dice determinado texto bíblico o el valor que se le da a determinada expresión, porque no es esto lo que determina lo razonable de una idea o planteamiento, sino lo que se dice en el contexto bíblico, tanto el más inmediato al pasaje del que se trate, como el general de las Escrituras…… y de esto el Sr. Olcese, nos demuestra en cada cosa que publica que no tiene ni puñetera idea de por dónde le sopla el viento. Por cierto ¿saben cuál es la novedosa forma del personaje en cuestión para rebatir nuestros planteamientos y sin que ustedes se enteren? Pues ¡asómbrense!: mandándonos correos en los que se nos remite a videos por él publicados y que son precisamente los que nosotros le estamos rebatiendo…… ¡no nos negarán que es un “genio” el tío!

MABEL

¿QUÉ SIGNIFÍCAN LAS “VESTIDURAS BLANCAS” DE REV. 7:13-14?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 19/11/2014 by Armando López Golart

untitled 3Una de las enseñanzas más sorprendentes con las que nos hemos topado, tiene que ver con aquella que afirma que las “vestiduras blancas” en la Biblia son clara evidencia de que sus poseedores pasarán a gobernar con Cristo en el reino de Dios; uno de los personajes que más se prodiga en tan discutible “enseñanza”, es el ínclito Apologista Mario Olcese y que recientemente (13/11/14) publicó un video bajo el título “Uyuyuy: ¡otra prueba contundente de que la grande muchedumbre reinará con cristo mil años!” y en cuya “entradilla” de presentación, nos decía lo siguiente;:

Este vídeo les presentará varios pasajes bíblicos clave y luego escucharán mis comentarios sobre lo que nos quieren enseñar éstos, y que los convencerán de que la grande muchedumbre que sale de la gran tribulación, reinará con Cristo en su trono y en su reino.” (Negritas nuestras).

Observen que en dicho titular, ese “genio” de la teología nos señala que estaríamos hablando de una prueba “contundente” y en la entradilla mencionada, que determinados pasajes “nos convencerán” de que dicha multitud salida de tan catastrófico acontecimiento, efectivamente, reinarán con Cristo en el reino de Dios…… algo que los autores de este blog ya les aseguramos que es totalmente falso, como todo lo que sale de tan disparatada mente. Porque en el desarrollo de su planteamiento (y para ponerles en antecedentes de qué va la cosa), lo que hace el autor en cuestión es establecer una relación causa/efecto entre el ir cubierto con “vestiduras blancas” y para lo cual usa una serie de pasajes que tienen esa expresión como denominador común, con el reinar con Cristo en el reino de Dios y por lo que, dado que de aquellos que “salen de la gran tribulación” se nos dice que están vestidos de la “larga ropa blanca” (Rev. 7:9), resulta que dichas personas y siempre según el planteamiento del Sr. Olcese, también reinarán con Cristo junto a los participantes de la “primera” resurrección de Rev. 20:6.

Dicho lo cual y no perdiendo de vista el hecho, importantísimo en esta cuestión, que cuando estamos hablando de esos que “salen de la gran tribulación” estamos hablando de personas que “sobreviven” a la misma (luego no han muerto en ella), por lo que pasan con vida al reino de Dios y circunstancia esta que les inhabilita totalmente de participar en resurrección alguna, veamos ahora lo que las Escrituras nos dicen acerca del significado, más bien “simbolismo”, del estar uno vestido con ropajes blancos; de entrada tenemos que el color que más se menciona en la Biblia es precisamente el blanco y que fundamentalmente se utiliza como símbolo de justicia y limpieza espiritual ante Dios, eso es, se relaciona dicho color con el mantener uno una condición aprobada ante el Creador, como se infiere de los siguientes pasajes y referidos en este caso a ángeles:

Cuando entraron en la tumba conmemorativa, vieron a un joven sentado a la derecha, vestido de una ropa larga blanca y se aturdieron.” (Mar. 16:5).

María, sin embargo, se quedó de pie fuera, junto a la tumba conmemorativa, llorando. Entonces, mientras lloraba, se agachó para mirar dentro de la tumba conmemorativa 12 y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabeza y uno a los pies donde había yacido el cuerpo de Jesús.” (Juan 20:11-12).

También, los ejércitos que estaban en el cielo le seguían en caballos blancos y estaban vestidos (los miembros de dicho ejército, no los caballos y por si hay algún “despistadillo” por ahí) de lino fino, blanco y limpio. (Rev. 19:14). (Acotación nuestra).

Sin embargo, ni los ángeles, ni los miembros del ejército celestial (ni los caballos, por supuesto) y aunque vayan ataviados con vestimentas de color blanco, tienen nada que ver con el reinar al lado de Cristo en el milenio; partiendo de dicha premisa, volvamos a los sobrevivientes de la “gran tribulación” y veamos la razón del porque se nos los muestra en Rev. 7:9, ataviados con “vestiduras blancas”, algo que se nos explica en los siguientes versos 13-14:

Después de estas cosas vi y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos. (……)

13 Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero”.”

Y puesto que la ropa literal no se puede lavar y mucho menos, emblanquecer con sangre, tenemos que estar hablando de algo simbólico y que solo puede estar relacionado con una apariencia de justicia…… eso es, que por haber ejercido fe en el sacrificio de Jesucristo, dichas personas han adquirido una condición aprobada ante Dios (y que se simboliza presentándolos cubiertos de ropaje blanco), como se deduce del verso 15 en donde se lee como sigue:

Por eso están delante del trono de Dios; y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda (en señal de protectora aprobación) sobre ellos.” (Acotación nuestra).

Que ello es así, queda constatado por lo que las Escrituras nos dicen de la “novia de Cristo”, al explicarnos el significado de sus inmaculadas prendas blancas de “lino fino y brillante” que reflejaban su pureza:

Regocijémonos y llenémonos de gran gozo y démosle la gloria, porque han llegado las bodas del Cordero y su esposa se ha preparado. 8 Sí, a ella se le ha concedido estar vestida de lino fino, brillante y limpio (obviamente blanco), porque el lino fino representa los actos justos de los santos.” (Rev. 19:7-8). (Acotaciones nuestras).

No queda ninguna duda, por  tanto, que el estar vestido de “largas ropas blancas” tiene que ver con una “condición” de la persona como tal y no como indicativo de una “posición” o cargo a ocupar en un momento determinado. Pero es que además, el que estas personas de las que estamos hablando y que son las que “salen” de la “gran tribulación” (luego sobreviven a ella) no reinarán con Cristo en el milenio, queda probado por lo que se lee en los versos siguientes y algo de lo que el Sr. Olcese parece no haberse dado cuenta…… cierto es, que después de la “genialidad” interpretativa de esta “figura” de la teología al afirmar que en Rev. 20:6 “no se dice por ningún lado” que aquellos que tomen parte de esa “primera” resurrección mencionada, son los únicos que reinarán con Cristo durante el periodo milenial, cualquier cosa se puede esperar de tan esperpéntico personaje; hecho este pequeño inciso, veamos ahora qué es lo que se nos dice en los versos 16-17 de ese capítulo 7 de Revelación o Apocalipsis:

Ya no tendrán hambre ni tendrán más sed, ni los batirá el sol ni ningún calor abrasador, 17 porque el Cordero, que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos.”

Sí analizamos con atención este pasaje, veremos que estas personas “salidas” del trágico evento ocurrido sobre la tierra y causado por el juicio divino, serán “pastoreadas” y “guiadas a fuentes de aguas de vida” y ello durante el milenio (observemos que la acción transcurre con Jesucristo ya instalado en su trono y ejerciendo como rey)…… algo de lo que no precisan esos que acompañan a Jesucristo en su reinar (Rev. 14:1), pues al ser resucitados reciben la inmortalidad que les confiere el tener vida en sí mismos y por lo que no necesitan ni ser “pastoreados” ni “guiados” a fuentes de “agua de vida” alguna. Pero que además, al ser reyes y sacerdotes del Dios Altísimo y de Su Cristo, no solo no necesitan de ser “pastoreados” o dirigidos por nadie, sino que son ellos los que guían en su condición de reyes y pastorean en su condición de sacerdotes, bajo la dirección del Hijo de Dios, a esos miembros de la “gran muchedumbre” salidos de la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14), así como a aquellos que durante el milenio vayan resucitando.

Luego lo considerado hasta el momento, nos deja claro que esa gran multitud de la que se nos habla en Rev. 7:9 y que sobrevive a la “gran tribulación, lejos de reinar con Cristo lo que hacen es beneficiarse de la dirección y pastoreo de esos reyes y sacerdotes salidos de la “primera” resurrección, durante el milenio y junto con aquellos que vayan resucitando en el transcurso del mismo…… aparte del hecho incontestable, de que puesto que los miembros de dicha gran multitud pasan con vida al reino de Dios, no pueden participar de resurrección alguna y algo que por lo visto, es incapaz de entender ese “súmmum” de la lógica y el sentido común que es el Sr. Olcese. Pero veamos unos pasajes que dicho personaje menciona en el video mencionado y que nos dan la razón a nosotros (algo de lo que al parecer no se ha enterado el “caballero” en cuestión), en el sentido de que esa multitud de personas que sobrevive a la gran tribulación, puesto que no han muerto, no pueden acceder al gobierno del reino de Dios en calidad, también, de inmortales reyes y sacerdotes, pues esto es lo que leemos en Rev. 3:21:

Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.”

Fíjense ustedes, que la condición para sentarse junto a Cristo en un trono en el reino de Dios, era el “vencer” como él había vencido y algo que todos sabemos en qué consistió dicha victoria: aguantar hasta una muerte de martirio, en defensa de su integridad a Dios…… por lo que se espera que todos aquellos que deseen alcanzar dicho privilegio, tienen que pasar por ahí pues, según Pablo y en armonía con el texto que acabamos de considerar, para resucitar a la semejanza de Cristo, eso en gloria e inmortalidad, hay que morir a la semejanza de este sufriendo una muerte de sacrificio (Rom.6:5); ello nos lleva a considerar, otro de los pasajes que nos menciona el Sr. Olcese en su video que también va en línea con nuestra afirmación y que se encuentra en Rev. 6:9-11, donde se lee así:

Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido degollados (o asesinados, en todo caso muertos) a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener. 10 Y clamaban con voz fuerte y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar (algo que no tendría sentido pedir, si hubieran muerto por causas naturales) nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca (y por lo que vamos viendo hasta el momento, ello solo significaría que se les “reafirmó” en su condición de aprobados ante el Altísimo); y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido (eso es, asesinados en defensa de su fe).” (Acotaciones nuestras).

Por lo que resulta que es el propio Jehová Dios, el que nos dice que aquellos que tengan que reinar en su reino, tienen que morir inexcusablemente una muerte de sacrificio en defensa de su integridad hacia Él…… y algo que no ocurre con aquellos que sobreviven a la “gran tribulación” y como la misma palabra nos indica: si “sobreviven” a ella, es que no han muerto; y que ello es como se lo explicamos nosotros, queda de nuevo confirmado por la visión que se le dio a Juan y en la que se nos muestra una característica como denominador común, entre aquellos que ocupan los tronos del reino, según Rev. 20:4:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (o asesinados) por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Acotación nuestra).

Noten que lo que se destaca en este pasaje, es que no es la clase de vestimenta que uno lleva la que determina si uno accede a reinar con Cristo o no, sino el hecho de haber sido “ejecutado con hacha”, eso es, el sufrir una muerte violenta o de martirio en defensa de su integridad a Dios y prescindiendo de cual haya sido el instrumento usado para tal fin, pues en dicho pasaje no se pone el énfasis en el instrumento usado para dar muerte, sino por la violencia en que esta se produce; por lo que una vez más se incide en las Escrituras, que solo se puede acceder al gobierno del reino en calidad de inmortal reye y sacerdote mediante el sufrir una muerte de martirio como la que acabó con la vida de Jesús…… y algo que no ocurre, repetimos, con aquellos que salen con vida de la gran tribulación y por lo que el término “sobrevivientes” se ajusta perfectamente a su situación. Lo que queda claro entonces, es que lo de las “vestiduras blancas” no es más que algo accesorio en todo este asunto y que se limita a señalar que uno tiene el favor de Dios en un momento determinado; pero claro, resulta que el Sr. Olcese, ignorante donde los haya en cuanto a conocimiento escritural y del dominio de su contexto (e incapaz, por otra parte, de leer con un mínimo de corrección cualquier texto que se le presente), apoya su versión de unos sobrevivientes de la “gran tribulación” reinando también con Cristo en el reino de Dios, en las palabras de Pablo contenidas en 1 Tes. 4:15-17 y en donde se lee como sigue:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después, nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.”

Para entender lo que Pablo nos estaba queriendo decir con esa referencia a “nosotros los vivientes”, tenemos que acudir a lo que bíblicamente se entiende por dicha expresión y por lo que tendríamos que empezar por analizar unas palabras que en su momento pronunció Jesús, que se encuentran en Mat. 8:21-22:

Entonces otro de los discípulos le dijo: “Señor, permíteme primero ir y enterrar a mi padre”. 22 Jesús le dijo: “Continúa siguiéndome y deja que los muertos entierren a sus muertos”.”

Veamos ahora, algo muy interesante que dijo el apóstol Pedro en su primera carta:

De hecho, con este propósito las buenas nuevas fueron declaradas también a los muertos, para que fueran juzgados en cuanto a la carne desde el punto de vista de los hombres, pero vivieran en cuanto al espíritu desde el punto de vista de Dios.” (1 Pedro 4:6)

Pero dado que en Ecl. 9:5 se nos dice que “en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto”, tenemos que preguntarnos de nuevo de qué clase de muertos se nos está hablando, que no solo podían enterrar a sus propios muertos, sino que además se les podían declarar las “buenas nuevas”…… y algo a lo que Pablo añade un poco de luz, cuando nos dice lo siguiente:

Además, aunque estaban muertos en sus ofensas y en el estado incircunciso de su carne, Dios los vivificó junto con él (Jesucristo). Bondadosamente nos perdonó todas nuestras ofensas.” (Col. 2:13). (Acotación nuestra).

Luego tanto Jesús, como Pablo y, posteriormente Pedro, se estaban refiriendo a personas vivas y que a causa del pecado heredado, estaban en una condición de muertos ante su Creador; recordemos que en el caso de Adán, lo que se le dijo fue que en el día que comiera del árbol prohibido “moriría”…… sin embargo, después de haber montado la que montó, este vivió aún cientos de años antes de morir, luego ¿es que se equivocó Jehová? No, sino que lo que ocurrió es que en el preciso momento de caer en la desobediencia, Adán ya fue dado como muerto por su Creador Dios y dada la inmutabilidad de la sentencia divina, pues en este mismo momento le fue retirada su capacidad de vivir eternamente y su cuerpo empezó el declive celular, hasta llegar a la muerte física; partiendo de esta idea, veamos ahora lo que, por otra parte, también dijo Jesús acerca de aquellos que le seguirían:

Muy verdaderamente les digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna y no entra en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida.” (Juan 5:24).

O lo que es lo mismo, que esas personas “muertas” que siguieron a Jesús y que recibieron la adopción como Hijos de Dios, pasaron a estar “vivas” ante el Creador, aunque estuvieran dentro de un cuerpo físico aún imperfecto como el resto de su contemporáneos…… y ahora, teniendo esto en mente, veamos lo que pudo decir el apóstol Juan acerca de sí mismo y personas de su misma condición, como el apóstol Pablo, por ejemplo:

Nosotros (eso es, aquellos que tenían la condición de Hijos de Dios, mediante el bautismo en espíritu santo) sabemos que hemos pasado de muerte a vida, porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en la muerte.” (1 Juan 3:14). (Acotación nuestra).

De ahí que Pablo pudiera decir aquello de “nosotros los vivientes (o que habían sido declarados “vivos” por Dios) que sobrevivamos hasta la presencia del Señor…” (1 Tes. 4:15) y en claro contraste con el resto de la humanidad, que estaba muerta a los ojos de Dios; ahora bien, dado que ni él ni sus compañeros sobrevivieron al primer siglo ¿a quiénes se estaba refiriendo, entonces, con esa mención a determinados personajes de su misma condición como Hijos de Dios (fíjense que Pablo dice “nosotros los vivientes”, luego refiriéndose a un grupo en particular) que estarían presentes en el tiempo del regreso de Jesucristo a la tierra? Pues sencillamente a aquellos que se nos cita en Rev. 11:3 y que prefigurados por los “dos testigos”, en definitiva un pequeño resto “ungido” aún por aparecer y que por espacio de 1.260 días anunciarán por toda la tierra el inminente regreso de Jesucristo para tomar el control de los asuntos de la tierra…… recordemos que en el pasaje leído de Rev. 6:9-11 y que se nos habla de la apertura del quinto sello, a aquellos que claman venganza a Jehová por el vil asesinato del que han sido objeto, se les dice que esperen un poco más “hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido”.

Entonces estaríamos hablando de que en ese pasaje de Rev. 6:9-11 mencionado, se nos dice que aún está por completarse un pequeño grupo de poderosísimas personas (Rev. 11:5-6) aquí en la tierra y a la manera de los Pablo, Pedro, Juan y compañía, que a su vez, completarán el gran total de otro grupo de personas asesinadas por su integridad a Dios y que en conjunto, son las que reinarán con Cristo en el reino de Dios…… y ya que viene a cuento, decir que si se precisa de un determinado grupo de personas para completar una cantidad mayor, eso significa que el número de aquellos que tienen que reinar con Jesucristo es una cantidad cerrada y predeterminada. Y de la única que se nos habla en las Escrituras en clara referencia a aquellos que forman parte de dicho gobierno de hechura divina, la encontramos en Rev. 14:1 y cuando se nos muestra a Jesucristo ya en su posición de rey, circundado por 144.000 cogobernantes con él…… por otra parte, que estaríamos hablando de una cantidad cerrada de personas que reinarían con Cristo en el milenio, queda claro cuando en Rom. 11:17-19 y hablando de un olivo simbólico que representaba a Israel, Pablo señala que unas ramas podían sustituir a otras, por lo que hay que entender que el número de ellas no se podía ni disminuir, ni aumentar.

Y que si nos permiten el inciso, eso es precisamente lo que nos propone esa catástrofe intelectual andante que es Apologista Mario Olcese y también supuesto “ungido”, cuando afirma que todos los cristianos bautizados de todos los siglos y según han ido apareciendo e independientemente de su número, más los notables del AT, más los sobrevivientes de la “gran tribulación” y que según Rev. 7:9 es incalculable, todos ellos juntos formarán parte de ese reino de inmortales reyes y sacerdotes que se sentarán en tronos al lado de Jesucristo en el milenio y conformando con ello, una cantidad “cuasi” galáctica compuesta de “millones, miles de millones” de gobernantes en el reino de Dios…… y que como animalada, no está nada mal.

Hecho este inciso y volviendo al tema que nos ocupa, vemos que las palabras de Pablo en 1 Tes. 4:15-17 acerca de “nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor”, nada tienen que ver con los sobrevivientes de la “gran tribulación”, pues estas personas poderosísimas por aparecer y a las que se refería Pablo, tenían que ser muertas “como ellos (los Pedro, Juan. Pablo y compañía) también los habían sido”, según Rev. 6:11…… hecho que se produce a los 1.260 días o tres años y medio de haber iniciado su comisión (Mat. 24:14) de anunciar al mundo la inminente venida del Hijo de Dios a la tierra, para tomar el control de la misma y que se nos relata de la siguiente manera:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten, que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron (con su predicación de la pronta llegada del Hijo de Dios y lo que ello significaba de juicio) a los que moran en la tierra.

11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie y gran temor cayó sobre los que los contemplaban (eso es, resucitaron a la vista de todo el mundo y con lo que se identifica el momento en que se produce la “primera” resurrección, según se deduce de lo afirmado por Pablo en 1 Tes. 4:16-17). 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Rev. 11:7-12). (Acotaciones nuestras).

Luego es correcto lo que dice Pablo en 1 Tes. 4:15-17, en el sentido de que los de su clase (“ungidos”) que “estemos vivos en aquél momento seremos arrebatados” de la tierra (al igual que lo fue Jesucristo); sin embargo, estas personas no se puede confundir y como de forma disparatada hace el Sr. Olcese, con los vivos que salen de la “gran tribulación”, pues los personajes citados estaban vivos después de ser resucitados de una muerte violenta en defensa de su lealtad a Dios…… y circunstancia que no concurre en el caso de los sobrevivientes de Rev. 7:9; 14.

Por lo tanto y ya para concluir, vemos que nada tiene que ver el vestir de blanco, gris merengo o verde oliva para reinar al lado de Cristo, pues ha quedado claro que los que salen de la “gran tribulación” y si bien se les ha dotado de una indumentaria de color blanco, eso es, de “largas vestiduras blancas” no pueden de ninguna manera reinar en el milenio sencillamente porque al no haber muerto, no pueden participar de resurrección alguna…… requisito indispensable para adquirir la inmortalidad y la condición de reyes y sacerdotes de Dios y del Cristo durante el milenio, según Rev. 20:6. Luego lo que el Sr. Olcese tendría que hacer antes de decir tantas “chorradas”, es aprender a leer correctamente los textos bíblicos y contrastarlos adecuadamente con el contexto escritural (y que para algo está), para ver si estos apoyan sus planteamientos o no; pero claro, para eso hay que saber y ese “genio” de la interpretación bíblica no tiene ni puñetera idea de lo que habla, pues tal parece que lo más cercano que ha visto parecido a una Biblia, es la hoja dominical de alguna iglesia del vecindario…… ¡y es que si no es así, tantas “meteduras de pata” no se entienden!

MABEL

¿POR QUÉ DANIEL Y RESTO DE PERSONAJES DEL ANTIGUO TESTAMENTO, COMO LOS ABRAHAM, DAVID, ETC. ETC., NO PUEDEN REINAR CON CRISTO EN EL REINO DE DIOS?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 16/10/2014 by Armando López Golart

images 1Este escrito viene a cuento, querido y paciente lector (¡santo, que es usted un santo por seguirnos!), de lo que el ínclito personaje (estrafalario donde los haya) de Apologista Mario Olcese acaba de publicar en formato de video y en fecha 09/10/14, con referencia a mi último artículo publicado solo unas horas antes de ese mismo día 9 y en el que le respondía a la pregunta que en el video en cuestión me formulaba, acerca del correcto significado del pasaje de Dan. 12:13; video que aparte de mostrarnos que dicho personaje malamente puede disimular el sentido de impotencia que le corroe por su interior, como consecuencia de no poder objetar a mis argumentos, nos deja clara una circunstancia y que es la siguiente: ese señor se lee todos mis escritos, pues la celeridad en responderlos es pasmosa, ya que yo publico hoy y a las pocas horas ya tengo la réplica en su página de videos …… respondiendo, eso sí, solo a aquellos artículos en los que puede replicar algo, aunque se una “chorrada” como en el caso que nos ocupa, ya que el personaje no da para más y limitación que es la que realmente le pone de los nervios, generando esa impotencia mencionada.

Porque al artículo en el que con todo despliegue de documentación yo le negaba esa supuesta condición de “ungido” o Hijo de Dios de la que hace ostentación y publicado el 27/09/14, aún es el momento en el que se haya pronunciado sobre el mismo, como si dicho escrito no existiera y lo cual es sorprendente, teniendo en cuenta que en este le pongo “a bajar de un burro”, pues le acuso de mentiroso y farsante; por lo que se me ocurre pensar que deberá estar de acuerdo con el planteamiento por mí formulado acerca de su supuesto “ungimiento” (ya saben ustedes aquello tan conocido de que “el que calla, otorga”)…… o que es totalmente incapaz de presentar argumentos en su defensa y que es lo más probable, dado su manifiesto desconocimiento del contenido escritural y que, en definitiva, vendría a ser lo mismo.

Pero fíjense que yo acabo de decir que dicho personaje no es capaz de “rebatir” mis argumentos y que es algo muy distinto a lo que él hace siempre, eso es, el enrocarse e insistir machaconamente en su disparatada afirmación (la que sea) y sin entrar a analizar y desbaratar el fundamento de mi argumentario en contra de la misma, dada su total carencia de conocimientos bíblicos y como acabo de señalar…… pero que en su indigencia mental, cree que con hacer esto ya ha contestado suficientemente y ahí está la hemeroteca para confirmar lo que yo digo. Y si como muestra basta un botón, me permito recordarles, queridos lectores, que el escrito publicado en este blog el 09/10/14 y al que dicho personaje dirige el video que les he adjuntado, aquí “el menda” y después, obviamente, de haberle expuesto un razonado planteamiento acerca de porqué los sobrevivientes de la “gran tribulación” no pueden reinar con Cristo en el reino de Dios (otra de sus esperpénticas “enseñanzas”), cerraba el escrito o artículo con las siguientes palabras:

Y si ese “genio” de la teología considera que ello no es como yo lo expongo, que publique un video en el que nos resuelva ese “pequeño problemilla” que le he planteado acerca de los sobrevivientes de la “gran tribulación”, así como yo le he resuelto el de Dan. 12:13…… ¡a que no, Sr. Olcese!

Y efectivamente, ha sido “que no”, en otra palmaria manifestación de que es tanta su ignorancia, que no tiene la más mínima capacidad para defender siquiera aquellas cosas que él “enseña” como verdades escriturales, pero que la realidad prueba que no son más que solemnes disparates que no hay por dónde cogerlos…… de ahí, que sumando a su supina ignorancia, la desvergüenza, orgullo y altanería que le adornan, se limite a ratificarse empecinadamente en sus rocambolescos planteamientos y pasando por alto los argumentos presentados en contra de los mismos, como si los tales no existieran y así esperar a que el tiempo “escampe” y el “personal” se olvide del tema; resumiendo, un auténtico impresentable.

Pero volviendo al video que nos ocupa, resulta que el Sr. Olcese afirma que un servidor se atrinchera en la versión TLA para el esclarecimiento de Dan. 12:13 y lo cual no es cierto, pues yo lo único que intentaba al citar de la misma, era poner al alcance del lector un pasaje que añadiera más claridad al punto que yo pensaba exponer; y no es cierto que yo me atrincherara en dicha versión, pues dejo meridianamente claro en dicho escrito que mi planteamiento está soportado por el contexto escritural y no por lo que diga o no diga determinado pasaje bíblico (sea de la traducción que sea), actitud a la que me apego constantemente…… razón por la cual, ese teólogo “de tres al cuarto” no puede desmontar mis argumentos, ya que yo dejo que sea el contexto bíblico el que hable y no mi opinión personal. Pero dejando aparte esas “pequeñas” disquisiciones (“pelillos a la mar”), vayamos al fondo del asunto y que es el siguiente: ese “fenómeno” de la teología contemporánea (desvergonzado e ignorante donde los haya), lo que nos quiere decir es que en Dan. 12:13 está la clave para demostrar que tanto Daniel como el resto de profetas del AT, se levantarán en la “primera” resurrección que se produce “al final de los días”, eso es, aún dentro de este sistema de cosas y que es de la que se nos habla en Rev. 20:6, que llevaría a dichos personajes y de ser como se nos explica, efectivamente, a reinar con Cristo…… dicho esto, veamos qué es lo que se nos dice en Dan. 12:13 y transcrito de la RV 1960 y que es la usa dicho “entendido”:

Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días.”

Es cierto que leído tal cual y como dije en mi escrito de referencia, tal parecería ser correcto el planteamiento de ese “genio” de la interpretación bíblica…… pero claro, no es menos cierto que ahí está el contexto bíblico para demostrar que los personajes del AT no pueden en manera alguna, reinar con Cristo en el milenio y cuestión que le he presentado a dicho personaje hasta la saciedad, sin que por el momento haya sido capaz de desmontar mi argumentario…… es más, ni lo ha intentado; porque como acabo de resaltar, una cosa es repetir un planteamiento hasta el extremo esperando que dicha repetición lleve a su aceptación general por parte del “respetable” y otra muy distinta, es contra argumentar a las razones que se presentan en el sentido de que el tal es erróneo. Dicho lo cual, de nuevo voy a demostrar el por qué los Daniel, Abraham, David y compañía, no pueden participar en el gobierno del reino de Dios y por mucho que Dan. 12:13 parezca afirmar lo contrario; y dado que es de general aceptación la máxima de que “un texto sin su contexto, es solo un pretexto”, a esta máxima y como tengo por costumbre, me ceñiré. Por lo que vamos a repasar a continuación, una serie de requisitos imprescindibles para participar en el reino de Dios en calidad de gobernante y que prueban más allá de toda duda, que dichos personajes del AT no lo pueden hacer, pues no reúnen dichos requisitos y por lo que no pueden alcanzar dicho privilegio…… y sacando el primero de ellos de unas palabras que dijo Jesús en su momento:

Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.” (Juan 3:5).

Eso es, que si uno no había recibido esos dos diferentes bautismos, uno de agua y el otro en espíritu santo, no podía de ninguna manera participar en ese gobierno del reino de Dios, en calidad de inmortal rey y sacerdote; ahora bien, veamos qué eran dichos bautismos y cuando (factor clave en este asunto) se empezaron a impartir. El primero de ellos, el bautismo de agua, lo instauró Juan “el bautizante” por mandato directo de Jehová Dios, según propias palabras y que tenemos registradas en Juan 1:33-34:

Ni siquiera yo lo conocía, pero El Mismo que me envió a bautizar en agua me dijo: “Sobre quienquiera que veas el espíritu descender y permanecer, este es el que bautiza en espíritu santo”. 34 Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios.”

Luego fue el Dios Altísimo, el que ordenó que se pusiera en marcha un bautismo de agua, que en ese momento era totalmente desconocido en el pueblo de Israel y que tenía la siguiente finalidad:

De modo que él entró en toda la comarca del Jordán, predicando bautismo en símbolo de arrepentimiento para perdón de pecados, 4 así como está escrito en el libro de las palabras de Isaías el profeta: “¡Escuchen! Alguien clama en el desierto: “Preparen el camino de Jehová, hagan rectas sus veredas”.” (Luc. 3:3-4).

Por lo que queda claro que dicho bautismo en inmersión por agua, no era otra cosa que la manifestación pública del que se sometía al mismo, de que se arrepentía de sus pecados y desde ese momento en adelante, se comprometía con Dios para hacer Su voluntad y ello delante de testigos (los que observaban), por lo que recibía la “dádiva divina” (Hech. 2:38) o regalo de Dios, en el sentido de que mediante dicho acto se le condonaban los pecados cometidos y adquiriendo con ello, una condición aprobada ante Este…… y ese era el primer bautismo del que hizo referencia Jesús en Juan 3:5; y bautismo en agua que nadie (notables del AT incluidos) que hubiera vivido antes de la aparición de Juan “el bautizante” podía poseer. Y si me permiten un pequeño inciso, bautismo de agua que nunca transmitió el otro bautismo, eso es, el del espíritu santo y que daba al individuo la adopción como Hijo de Dios, pues de lo contrario no habría hecho falta la intervención de los apóstoles para lograr tal fin y como queda claro del relato de Hech. 8:1-20.

Salvado el inciso y continuando con lo que estábamos, es cierto que esa catástrofe con patas que es Apologista Mario Olcese, afirma que todos los judíos habían sido bautizados por Moisés en las aguas del Mar Rojo (cuando pasaron a través de ellas) y afirmación que tiene la misma credibilidad que si nos dijera algo parecido a que “una bandada de vacas volaba de flor en flor”; porque si ello fuera cierto (no lo de las vacas, claro está, sino lo de un simulacro de bautismo lo del cruce del Mar Rojo), inmediatamente se nos plantearía la siguiente cuestión: de ser así las cosas ¿por qué Jehová, ordenó a Juan que empezara a impartir dicho bautismo en agua como muestra de arrepentimiento de pecados, si el paso del Mar Rojo había hecho las veces o misma función del bautismo de Juan? Obviamente porque dicho evento no fue considerado nunca por el Altísimo como un bautismo y muchísimo menos, que el tal tuviera nada que ver con arrepentimiento alguno por parte del “personal”, por lo que no estaríamos más que ante una chapuza interpretativa salida del personaje en cuestión y de aquellos que como él se pronuncian…… en todo caso y dado que hay por ahí un texto algo “escabrosillo” de entender (1 Cor. 10:1-5) en cuanto a un hipotético o simbólico bautismo en el evento mencionado, es solo obvio establecer que el bautismo en agua ordenado por Jehová a Juan era el exigido y el que cumplía con el requisito dado por Jesús, pues deriva de una orden directa del Altísimo y por tanto, nada que ver con el acontecimiento del cruce de las aguas del Mar Rojo.

Resuelta esta cuestión, veamos ahora que era el segundo bautismo exigido por Jesús, eso es, el bautismo en espíritu santo y bautismo que solo podía ser administrado por este y ello, como está constatado por los hechos que conocemos, solo después de su resurrección y lo que significa que antes de dicho acontecimiento, tampoco nadie (notables del AT incluidos) podía estar en posesión del mismo:

Ni siquiera yo lo conocía, pero El Mismo que me envió a bautizar en agua me dijo: “Sobre quienquiera que veas el espíritu descender y permanecer, este es el que bautiza en espíritu santo”.” (Juan 1:33).

Por lo tanto y se ponga como se ponga el ignorante del Sr. Olcese, esos personajes del AT no podían reunir el requisito de contar con los dos bautismos y sin el cual requisito, según palabras del propio Jesús “no se podía entrar en el reino de Dios”; y es que en sus días, aún faltaban siglos para que aquellos en quienes Jehová delegó para que empezaran a impartir dichos bautismos, aparecieran en escena. Pero es que además y de forma adicional, tenemos el hecho de que fue el propio Hijo de Dios quien estableció el momento a partir del cual, el acceso al reino se ponía al alcance de los hombres, cuando dijo lo siguiente y según lo vierte la NVI:

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea y los que se esfuerzan, logran aferrarse a él.” (Mat. 11:12).

Es cierto que dicho pasaje también está vertido por otras traducciones de forma distinta, en este caso por la RVC:

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan.”

Sin embargo, notarán que a pesar de tan dispar y curiosa forma de traducir dicho pasaje, en lo fundamental están de acuerdo todas las versione bíblicas, eso es, que fue a partir de Juan “el bautizante”, eso es, desde ese momento en adelante (no hacia atrás) cuando aquello que tenía que ver con el reino de Dios, fuera lo que fuera, se puso en marcha…… y para ese tiempo, repito, los personajes citados del AT hacía siglos que habían desaparecido en la muerte y por lo que, obviamente, no tenían ya ni arte ni parte en esta cuestión. Visto ya un primer requisito que no reunían dichos antiguos personajes, veamos un segundo que tampoco alcanzaban a reunir y que tiene que ver con lo que se registra en Rev. 20:4:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.”

Está sobradamente aceptado por los autores bíblicos actuales, que con estas palabras se está haciendo expresa referencia a personas que sufrieron una muerte “violenta” a manos de sus perseguidores, por su comisión de dar adelanto a los intereses del reino de Dios; o sea, que solo aquellos que hayan muerto violentamente (asesinados) por su servicio a la causa del reino, son los que sentarán al lado de Jesucristo para reinar con él…… de hecho, eso es lo que Jesucristo dio a entender en Rev. 3:21:

Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.”

Y todos sabemos cómo “venció” Jesús: aguantando el martirio hasta la muerte y por lo que esto es lo que se exigía de todo aquél que deseara sentarse a su lado en el reino de Dios; de hecho, a eso es a lo que se refería Pablo cuando dijo aquello de que solo se podía resucitar a la “semejanza” de Cristo, esto es, en gloria e inmortalidad, si se había muerto a la semejanza de como él murió (Rom. 6:5), eso es, martirizado por mantener su integridad a Dios. Es más, resulta que este necesario requisito de sufrir una muerte violenta para reinar con Cristo, fue contundentemente explicado por el Sr. Olcese en un video publicado el 12/03/13 y dirigido expresamente a un servidor (en un más que estúpido tono chulesco), en el que nos decía, entre los minutos del 16 al 20 de grabación y en flagrante contradicción con lo que enseñaba antes de publicar dicho video y de lo que nos dice ahora, acerca de los personajes del AT como reyes en el milenio, que solo aquellos que murieran “asesinados” en defensa de su fe durante la “gran tribulación” aún futura, en su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta”, el “anticristo” y que no recibieran la “marca” de dicha “bestia” (Rev. 13) en sus frentes o en sus manos, serían los que reinarían con Cristo durante el milenio y que como apoyo de dicha idea, usaba el pasaje que acabamos de leer de Rev. 20:4.

Tajante afirmación, con la que dicho indocumentado y sin darse cuenta de ello (¡ignorante, que no es más que un disparatado ignorante!) apartaba de un plumazo de poder reinar con Cristo en el reino de Dios, no solo a los Daniel, Abraham y compañía, sino a los mismísimos apóstoles y que aun siendo más próximos en el tiempo, hace ya la friolera de casi 2.000 años que murieron y la “gran tribulación”, repito, aún no ha llegado…… o sea, una flagrante y esperpéntica contradicción en sus afirmaciones, pues como en el caso de los que hablan sin tener un criterio claro de lo que dicen, hoy el Sr. Olcese nos dice una cosa, mañana otra y pasado mañana, si se tercia, ni la una ni la otra, sino toda la contraria. Dicho lo cual y todos de acuerdo con este punto señalado en Rev. 3:21 y que se refrenda en Rev. 20:4, acerca de una necesaria muerte en sacrificio para acceder al reino como gobernante, veamos ahora como murieron esos personajes del AT de los que nos habla el “caballero” en cuestión y empezando por el propio Daniel, quién en función del pasaje referido de Dan. 12:13, nada parece indicar en el mismo que tuviera una muerte violenta, sino que probablemente murió en la cama y de vejez o muerte natural…… pero veamos cómo murieron otros insignes personajes del AT y de los que sí tenemos información directa de las Escrituras:

Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.” (Gén. 25:7-8).

Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días; y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.” (Gén. 35:28-29).

Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.” (Gén. 49:33).

Y después de esto, Job continuó viviendo ciento cuarenta años y llegó a ver a sus hijos y sus nietos… cuatro generaciones. 17 Y gradualmente murió Job, viejo y satisfecho de días.” (Job 42:16-17).

Con el tiempo, Gedeón hijo de Joás, murió en buena vejez y fue enterrado en la sepultura de Joás su padre, en Ofrá de los abí-ezritas.” (Jue. 8:32). “”

En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.” (1 Cró. 29:26-28).

Y Noé continuó viviendo trescientos cincuenta años después del diluvio. 29 De modo que todos los días de Noé ascendieron a novecientos cincuenta años y murió (obviamente y a esa edad, de muerte natural y en la cama, como todos los mencionados).” (Gén. 9:28-29). (Acotación mía).

Entonces vemos que las muertes de todos estos prominentes personajes y a los que habría que añadir a los Moisés, Lot, los doce patriarcas de la nación de Israel y tantísimos otros como ellos, no se ajustan al requisito exigido por Jesucristo en el sentido de que para alcanzar el reino como inmortal rey y sacerdote, se tenía que “vencer” como él había vencido Rev. 3:21), eso es, sufrir una muerte de martirio, ni mucho menos se corresponden a la visión que le fue dada a Juan en Rev. 20:4 y en la que con claridad meridiana, se nos muestran sentándose en tronos de gloria, a personas que habían muerto asesinadas (“ejecutadas con hacha”) por “el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios”…… evidentemente este no es el caso de los personajes señalados y según se deduce de la prueba bíblica presentada y por lo que se me ocurre preguntarle a ese “fenómeno” de la interpretación bíblica actual, lo siguiente: ¿cómo nos razonaría él, la presencia entre esos gobernantes de Rev. 20:4 “ejecutados con hacha” o asesinados por defender su integridad a Dios, junto a otros personajes que han muerto plácidamente en la cama y algunos de ellos, colmados de “riquezas y gloria”, como el caso de David? ¿Deja, por ventura, la lectura de Rev. 20:4 algún pequeño resquicio que nos permita siquiera elucubrar sobre dicha posibilidad? Es más ¿sería razonable en un Dios de justicia como es el Soberano sobre todo el Universo, dar el mismo premio, para tan distinto mérito? Sería interesante conocer, cómo nos resuelve esta cuestión ese “genio” de la interpretación bíblica ¿no creen?

Dicho lo cual, metámonos de nuevo “en harina” y veamos ahora un tercer punto que de nuevo nos prueba, que esos personajes de la antigüedad de ninguna manera pueden y contrario a lo que nos asegura esa catástrofe teológica andante que es el Sr. Olcese, participar en la resurrección que se produce “al final de los días” de este sistema inicuo de cosas y que se corresponde con la resurrección mencionada en Rev. 20:6, eso es, la llamada “primera” resurrección; porque lo que nos encontramos en dicha resurrección, es que los que participan en ella ya se levantan con la condición de inmortales reyes y sacerdotes…… sin embargo, vean lo que se nos dice en el Sal. 45:16, acerca de esos antepasados de Jesús, eso es, los Abraham, David, Daniel y un larguísimo etc.:

En lugar de tus antepasados (o “padres” según versiones) llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación mía).

Luego no podemos estar hablando de la misma resurrección, porque si hemos leído que los que se levantan en la “primera” ya lo hacen con la condición de inmortales reyes y sacerdotes y por lo que no precisan ya de nombramiento alguno ¿qué sentido tendría, entonces, el que se les diera un nombramiento de menor rango (príncipes) que el que ya tienen en el mismo momento en que resucitan? Además, vemos que a esos “antepasados” de Cristo se les nombra “príncipes”, pero no sacerdotes” y título imprescindible en aquellos que tienen que reinar en el milenio, según Rev. 20:6; y lo que solo puede significar, que esos notables del AT no participan de esa “primera” resurrección, sino que tienen que hacerlo en una “segunda” (ya que si no resucitan, no se les puede dar “nombramiento” alguno), pues en la “primera” solo lo hacen aquellos que reinan con Cristo y como nos muestra el pasaje mencionado de Rev. 20:6.

Pero es que además y volviendo al Salmo señalado, si lo leemos detenidamente (¡hay que ver lo que da de sí un simple texto, si se lee con atención!), nos encontramos con otra incongruencia, porque veamos: se nos dice de esos antepasados o “padres” de Jesucristo, que en el momento de su resurrección pasan a convertirse en sus “hijos” y lo que cuadraría con Isa. 9:6, pues uno de los títulos concedidos por Jehová Dios a su hijo Jesucristo es el de “Padre Eterno”…… hasta aquí bien, pero continuemos desarrollando la idea y veamos qué nos sale de ella: porque resulta que si pasan a ser “sus hijos” que no sushermanos”, esas personas no pueden heredar el reino con él. Es más, si pasan a ser “hijos” de Jesucristo y eso es lo que leemos en dicho Sal. 45:16, no pueden ser a su vez Hijos de Dios y condición “sine qua non” para heredar el reino como gobernantes del mismo…… pero añadámosle al asunto un poquito más de picante: porque resulta que con los que estableció Jesús un pacto por un reino, no fue con sus antepasados, sino que fue con sus contemporáneos (en este caso con los apóstoles) y como queda meridianamente claro en el siguiente pasaje:

Sin embargo, ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; 29 y yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino, 30 para que coman y beban a mi mesa en mi reino y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.” (Luc. 22:28-30).

Partiendo de estas palabras, la idea de que un pacto, arreglo o algo parecido para gobernar con Cristo en el milenio, pudiera haber sido ofrecido de una forma u otra a esos personajes de la antigüedad, se me antoja disparatada; porque de ser así ,Jesús habría mentido a sus apóstoles, pues si analizamos con detenimiento sus palabras vemos que lo que dice es “yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo”…… noten que no dijo “con otros” y como sería preceptivo, si todos esos personajes del AT y según nos afirma Apologista Mario Olcese, hubieran estado de alguna manera, en un pacto o arreglo divino para participar también en la gobernación del reino de Dios. Pacto, por otra parte, que como todos los pactos no tenía efectos retroactivos y por lo que aplicaba solo a aquellos que en ese momento estaban presentes en el acto y aceptaron las condiciones del mismo; y pacto que posteriormente fue extendido a otros a través de dichos apóstoles, pues estos habían sido expresamente comisionados por Jesucristo para continuar con su obra de búsqueda de personas merecedoras de alcanzar dicho galardón:

Y Jesús se acercó y les habló, diciendo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra. 19 Vayan, por lo tanto y hagan discípulos de gente de todas las naciones…”.” (Mat. 28:18-19).

Todo considerado, está claro que esos personajes del AT y a tenor del contexto escritural, no pueden de manera alguna reinar con Jesucristo en el reino de Dios, porque , no habían sido bautizados en ninguno de los dos bautismos que estableció Jesús como requisito imprescindible en Juan 3:5 para alcanzar el reino; , que su muerte no fue violenta y en defensa de su integridad a Dios y como se exige en Rev. 20:4 para sentarse en un trono en el reino milenario; , su existencia fue anterior a la de Juan “el bautizante” y momento en que, según Jesús en Mat. 11:12, fue cuando se abrió la carrera hacia el reino de Dios y por lo que no pudieron participar en la misma; y ya como cuestión, dichos personajes precisan de ser nombrados algo (en este caso “príncipes”), según el Sal. 45:16, lo que significa que no participan de la “primera” resurrección, pues de la tal ya sale uno investido como inmortal rey y sacerdote, por lo que no precisa de nombramiento posterior alguno y mucho menos si es de rango inferior, como es el caso…… lo contrario sería una incongruencia sin sentido alguno. Dicho lo cual, queda claro que Dan. 12:13 no es prueba de absolutamente nada en sí mismo, pues cuando se lo pasa por el tamiz del contexto escritural, no dice nada de lo que se pretende que diga dicho pasaje, por parte de ese ignorante patológico que es ese “fenómeno” de la teología actual, pues de lo contrario tendríamos que poner la Biblia “patas arriba” cambiando el entero contexto escritural.

Por lo tanto, ya tenemos otra nueva cuestión pendiente de aclaración por parte del Sr. Olcese, que añadir a la anterior acerca de la cuestión de los sobrevivientes de la “gran tribulación” y a la que ese “ilustrado” en interpretación bíblica, aún no ha sido capaz de responder…… ni lo hará; y que ya les adelanto, que en esta nueva cuestión planteada, también será “que no”, porque no puede responder a ninguna de las dos, a menos que reconozca que tales “enseñanzas”, eso es, la de unos notables del AT reinando con Cristo, así como la los sobrevivientes de la “gran tribulación” haciendo lo mismo son, al menos a mi entender, dos auténticas salvajadas…… ¡qué quieren ustedes que les diga…!

Armando López Golart

¡CUANDO LA ZORRA NO LLEGA A LAS UVAS…… DICE QUE ESTÁN VERDES!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 12/07/2014 by Armando López Golart

050409105407214O dicho de manera más escatológica, le excusa del enfermo que se meaba en la cama y decía que sudaba; y en España, queridísimos lectores, esos refranes o “dichos” se usan para señalar a aquellas personas que ante la imposibilidad de responder a determinada cuestión con un mínimo de solvencia, se sacan de la manga cualquier excusa y por peregrina que esta sea, con tal de justificar dicha incapacidad. Y esto es lo que ha hecho el ínclito personaje Apologista Mario Olcese, en un video publicado el 30/06/14 y en principio dirigido a aquellos de sus seguidores que le preguntan la razón de por qué no responde a las objeciones que se le plantean desde este blog por un servidor y circunstancia de la que constantemente ya advierto al “personal”, eso es, que no dará respuesta a ninguna de mis objeciones sencillamente porque no puede hacerlo, a menos eso sí, de que se retracte de la mayoría de disparates que publica como “enseñanzas”.

Sin embargo, lo que más o menos nos viene a decir el personaje en cuestión, es que no responde a mis demandas porque no vale la pena perder el tiempo tontamente, intentando enseñar a esos que, con “mala intención”, lejos de querer aprender y en una más que manifiesta terquedad, lo único que buscan es “destruir” mediante su recalcitrante obra de objeción, aquello que otros (se supone que él se incluye en este grupo) quieren edificar sobre ellos en un esfuerzo por sacarlos de su error…… excuso decir que me malicio que ello va dirigido en primera instancia a un servidor, pues soy el que continuamente le está poniendo “las peras al cuarto” a ese maestro de lo imposible y al que le recuerdo, (por aquello de la fragilidad de memoria y todas esas cosas), que ya le he obligado a rectificar alguna que otra de sus disparatadas proposiciones como, por ejemplo, la de los “millones, miles millones” que supuestamente tenían que reinar con Cristo; dicho lo cual, veamos sobre qué pasaje se apoya el Sr. Olcese para desarrollar su excusa y que en esta ocasión tiene que ver con Judas 22:

A algunos que dudan, convencedlos.” (RV 1960).

Pero de entrada y como es norma en él, el Sr. Olcese ya aplica mal dicho pasaje, pues un servidor no tiene duda alguna sobre los temas que le planteo y a los que es él, el que no puede responder…… luego habría que pensar que las “dudas” estarán en su tejado y no en el mío. Por otra parte y en el mismo inicio de su grabación, parece ser que dicho “estudioso” de la Biblia me incluye dentro del grupo de aquellos que, según entiende el personaje en cuestión, intentan discutir o rebatir “lo que dicen las Escrituras”, cuando eso no es más que una afirmación deliberadamente tendenciosa para predisponer a su auditorio en mi contra y para nada ajustada a la verdad; porque lo que yo discuto no es lo que dicen las Escrituras, sino aquello que el Sr. Olcese nos afirma que estas dicen y que es algo muy distinto. Y como dicho “genio” de la teología me imputa una perversa mala intención de intentar “destruir” con mis objeciones, la obra de “edificación” que él intenta desarrollar con sus disparatadas enseñanzas sobre “el respetable” que le sigue, veamos lo que tienen de destructivas las siguientes cuestiones y que recién se las había planteado en un exhaustivo artículo publicado el 23/06/14 y que ante la imposibilidad de respondérmelas, se ha acogido y como ya he señalado, a la excusa de la zorra que cuando no puede alcanzar el fruto, dice que está verde.

Y es que el Sr. Olcese continúa manteniendo con firmeza, la idea de que los sobrevivientes de la “gran tribulación” reinarán en el milenio al lado de Cristo y por lo que yo solo le emplazo, a que nos explique lo siguiente ¿cómo puede ser esto así, si los que ocuparán dicho cargo son solo aquellos que participan de la llamada “primera” resurrección de Rev. 20:6 y que es la que lleva a uno a reinar en el gobierno milenario como inmortal rey y sacerdote? Pero veamos cómo nos expone esto el pasaje mencionado:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Porque según el registro escritural, esta se produce al final de la primera mitad de la profética semana 70 de Dan. 9:27 y coincidente con la muerte de los “dos testigos” de Rev. 11:3; 7 y siempre según se deduce de lo que nos cuenta Pablo en 1 Tes. 4:16-17…… sin embargo, resulta que la “gran muchedumbre” aparece cuando finaliza la “gran tribulación”, pues se nos dice que “salen de ella” (Rev. 7:14), eso es, tres años y medio después de ocurrida dicha “primera” resurrección y por lo que es obvio, que no pueden participar de ella y argumento que entiende hasta el más tonto de la clase. Ahora bien, querido lector ¿le parece a usted que esa pregunta intenta “destruir lo que dicen las Escrituras”, según el Sr. Olcese esgrime en un burdo intento de justificar el que no haya podido responder a dicha cuestión, o más bien señala a una flagrante contradicción en la enseñanza propuesta por dicho personaje? Luego es obvio, que nos encontramos ante lo que no es más que una simple argucia por parte del Sr. Olcese, para salirse por la tangente y “escurrir el bulto” y así no tener que reconocer que está totalmente equivocado en cuanto a esta enseñanza; pero dicho lo cual, veamos otra de mis objeciones y que también, según el personaje cuestionado, atenta contra el contenido escritural.

Y es que dicho “entendido” nos jura y perjura que en ningún lugar de las Escrituras se nos dice que sean solo 144.000 individuos aquellos que reinan con Cristo en el milenio…… y lo que un servidor hace, no es más que plantearle la siguiente pregunta: si ello es así ¿nos podría explicar, entonces, que significa lo que se leemos en Rev. 14:1 y siempre a la luz, de lo que se nos dice en el Sal. 2:5-6? Por lo que de nuevo les pregunto a ustedes ¿entienden que esta es una cuestión que intente “destruir” algo, o más bien un correcto deseo de que se dé cumplida explicación sobre una tesis que yo no comparto?…… porque a mí entender, la actitud del Sr. Olcese de excusarse en no contestar a esta nueva objeción, no es más que el fiel reflejo de la imposibilidad de poderlo hacer y salirse del follón en el que por su ignorancia supina se ha metido, al hacer tan peregrina afirmación. Permítanme que le recuerde a ese indocto, que lo mismo hizo a lo largo de casi tres años, cuando le rebatía la rocambolesca “enseñanza” de que “millones, miles de millones” reinarían con Cristo en el milenio hasta que forzado por la realidad, tuvo que reconocer, no solo que estaba equivocado en su planteamiento, sino que él no sabía si ello era así y que las Escrituras no decían nada de ello…… sin embargo, lo estuvo enseñando por casi tres años y con un gran despliegue de textos bíblicos como apoyo de semejante majadería.

Pero veamos otra cuestión y en la que el Sr. Olcese se ha reafirmado en su video del 07/07/14, en el sentido de que el rey David, así como resto de notables del AT, eso es, los Abraham, Isaac, Jacob, Moisés, etc. etc. etc. también participarían de la gobernación del reino de Dios en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y “enseñanza” que de forma reiterada le ha sido rebatida desde este blog, sin que nunca haya sido capaz de contrarrestar mis argumentos en contra de semejante disparate…… empezando por no ser capaz de explicarnos el significado del Sal. 45:16:

En lugar de tus antepasados (o “padres” según versiones) llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación mía).

Dada la situación, lo que un servidor hace es plantear la siguiente “destructiva” pregunta: si los que reinarán en el milenio, ya se levantan en la “primera” resurrección con la condición de inmortales reyes y sacerdotes ¿porque razón estos personajes mencionados o antepasados de Jesús, tienen que “ser nombrados” algo, en este caso “príncipes en toda la tierra”? Ello solo puede deberse a que no han participado de ese mencionada “primera” resurrección y que es la que concede la inmortalidad y el poder reinar junto a Cristo en el milenio, por lo que no pueden participar en dicho gobierno; pero fijémonos además, que dichos personajes reciben el nombramiento de “príncipes” pero no el de “sacerdotes”, condición indispensable que deben de tener aquellos que reinan con Cristo y lo que vemos acudiendo de nuevo a Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes (ver Gén. 19:6) de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6). (Acotación mía).

Luego solo la lógica y el sentido común nos dicen, que no podríamos estar hablando de esos antepasados de Jesús, como de personas que puedan reinar con él…… y esa es la cuestión que le he planteado al Sr. Olcese y que aún es el momento que se haya dignado a responderme; pero es que resulta que hay más argumentos bíblicos que nos muestran que esos personajes del AT no reinarán con Jesucristo y ello en línea con lo afirmado “tercamente” desde este blog, siempre respetando el texto escritural y como tengo por costumbre (servidor y a diferencia de lo que hace el Sr. Olcese, sí respeto y me ciño al texto sagrado), porque veamos lo que dijo Jesús en su momento:

Pero desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos es la meta hacia la cual se adelantan con ardor los hombres y los que se adelantan con ardor, se asen de él.” (Mat. 11:12).

Y siendo cierto que hay versiones que difieren de contenido, pues algunas traducen algo parecido a “el reino sufrió violencia y los violentos se apoderan de él”, no es menos cierto que todas están de acuerdo en que sea lo que sea que ocurriera con respecto del reino de Dios, ello tuvo un punto de partida en la corriente del tiempo y que inició a partir de la aparición de Juan “el bautizante” en adelante. Por lo que es del todo punto imposible, que personajes que vivieron antes de ese momento en que inició la carrera por el reino y por decirlo de alguna manera, pudieran tener acceso al mismo…… es más, ni siquiera el propio Juan pudo disfrutar de dicho privilegio, pues murió antes de que se abriera el acceso al mismo mediante el bautismo en espíritu santo y que fue derramado por primera vez sobre los apóstoles en Pentecostés de 33 E.C. y, circunstancia, que ya había señalado el propio Jesús con estas palabras:

En verdad les digo: Entre los nacidos de mujer no ha sido levantado uno mayor que Juan el Bautista; más el que sea de los menores en el reino de los cielos, es mayor que él.” (Mat. 11:11).

Y pasaje que en la versión TLA, se vierte de la siguiente manera y que complementa el sentido de lo que quiso decir Jesús con sus palabras:

Les aseguro que todavía no ha nacido un hombre más importante que Juan el Bautista. Pero en el reino de Dios, la persona menos importante es superior a Juan.”

Luego si razonamos con un poco de lógica y sentido común sobre esta afirmación del Hijo de Dios (y eso es lo que él dijo), lo que vemos es lo siguiente: si resulta que el menor o más pequeño en orden de importancia de los que participarían en la gobernación del reino de Dios, ya era mayor que Juan, es del todo punto imposible que este pudiera estar entre ellos y ciñéndonos siempre a lo que leemos en el contenido escritural. Pero claro, resulta que esta idea nos abre una derivada y que también nos muestra que los personajes del AT señalados por el Sr. Olcese, eso es, los Abraham, David, etc. de ninguna manera puede formar parte de dicho gobierno, porque veamos: si Juan era, según Jesús, el mayor o más importante de entre los “nacidos de mujer”, tenía que ser obviamente mayor que esos personajes del AT y que el Sr. Olcese coloca en la gobernación del reino de Dios…… entonces si siendo él mayor o más importante que estos, no podía contarse entre los gobernantes del reino ¿cómo lo podían hacer esas personas que, según Jesús (repito), eran “menores” en cuanto a importancia que el mencionado Juan? Pero veamos otra cosa que nos dijo Jesús y que de nuevo nos muestra que dichos personajes no pueden reinar con Cristo, que se lee en el siguiente y revelador pasaje:

En respuesta, Jesús le dijo: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. 4 Nicodemo le dijo: “¿Cómo puede nacer el hombre cuando es viejo? No puede entrar en la matriz de su madre por segunda vez y nacer, ¿verdad?”. 5 Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua (bautismo de agua) y del espíritu (bautismo en espíritu santo), no puede entrar en el reino de Dios.” (Juan 5:3-5). (Acotaciones mías).

Y es revelador porque nos muestra que para acceder al reino de Dios en calidad de inmortal rey y sacerdote, uno tenía que haber recibido los dos bautismos mencionados: el bautismo en agua y el bautismo en espíritu santo…… eso es, al menos, lo que se deduce del pasaje en cuestión; y aquí ya nos topamos con el primer problema, pues el primero de esos dos bautismos solo se empezó a impartir en el momento en que Juan “el bautizante” (de ahí, el sobrenombre) empezó su ministerio:

Ni siquiera yo lo conocía, pero El Mismo que me envió a bautizar en agua me dijo: “Sobre quienquiera que veas el espíritu descender y permanecer, este es el que bautiza en espíritu santo”.” (Juan 1:33).

Eso es, que dicho bautismo de agua no existía en tiempos precristianos y por lo que esos personajes mencionados por el Sr. Olcese, los Abraham y compañía, no lo podían haber recibido…… pero es que el pasaje mencionado también nos dice otra cosa del segundo de esos bautismos: el único que podía bautizar en espíritu santo era Jesús y algo que solo pudo hacer después de muerto y resucitado:

Y estando reunido con ellos, les dio las órdenes: “No se retiren de Jerusalén, sino sigan esperando lo que el Padre ha prometido, acerca de lo cual oyeron de mí; 5 porque Juan, en verdad, bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en espíritu santo no muchos días después de esto”.” (Hech. 1:4-5).

Queda claro entonces que esos notables del AT tampoco pudieron recibir este segundo bautismo, por lo que no reunían esos dos requisitos y sin los cuales era totalmente imposible, en palabras del propio Hijo de Dios y que ya hemos leído, entrar en el reino de Dios, pues recordemos que lo que dijo fue que “a menos” que se estuviera en posesión de los dos bautismos “no se podía” entrar en dicho reino…… y esos personajes del AT, habían muerto siglos antes de que se instituyeran dichos bautismo; pero es que aún tenemos un argumento más, que prueba mi afirmación en el sentido de que los Abraham y compañía no pueden de ninguna manera gobernar con Cristo en el reino de Dios, porque veamos: según se lee en Rev. 20:4 solo alcanzan dicho privilegio, aquellos que hubieran muerto asesinados en defensa de su fe:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (eso es, muertos violentamente) por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Acotación mía).

Que ello es así, queda determinado por lo que les dijo Jesucristo a esas personas en Rev. 2:10 y en dónde se lee como sigue:

No tengas miedo de las cosas que estás para sufrir. ¡Mira! El Diablo seguirá echando a algunos de ustedes en la prisión para que sean puestos a prueba plenamente y para que tengan tribulación diez días. Pruébate fiel hasta la misma muerte y yo te daré la corona de la vida.”

Entonces es obvio y por el contenido de ambos pasajes, que el requisito o condición indispensable era permanecer fiel hasta la misma muerte, si se quería alcanzar la “corona de la vida” y lo que cuadraría perfectamente, con lo que se lee en Rev. 6:9-11:

Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido degollados a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener. 10 Y clamaban con voz fuerte y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido (eso es, también asesinados por su lealtad a Dios).” (Acotación mía).

Luego nada que objetar a que solo acceden a la gobernación del reino, aquellos que han ofrecido su vida en sacrificio o muerte de martirio; ahora bien, quedando eso perfectamente aclarado…… ¿cómo murieron, la mayoría de esos personajes del AT y de los que el Sr. Olcese nos dice que reinarán con Cristo? Veámoslo:

Gén. 25:7-8: “Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.”

Gén. 35:28-29: “Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.”

Gén. 47:27-28; 49:33: “E Israel continuó morando en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; y quedaron establecidos en ella y fueron fructíferos y llegaron a ser muchísimos. 28 Y Jacob siguió viviendo en la tierra de Egipto diecisiete años, de modo que los días de Jacob, los años de su vida, llegaron a ser ciento cuarenta y siete años (……) Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.”

1 Crón. 29:26-28: “En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.”

Gén. 9:28-29: “Y Noé continuó viviendo trescientos cincuenta años después del diluvio. 29 De modo que todos los días de Noé ascendieron a novecientos cincuenta años y murió (obviamente, también de muerte natural).” (Acotación mía).

Job 42:16-17: “Y después de esto Job continuó viviendo ciento cuarenta años y llegó a ver a sus hijos y sus nietos… cuatro generaciones. 17 Y gradualmente murió Job, viejo y satisfecho de días.”

Y así podríamos hablar de Moisés, José y tantísimos otros personajes ilustres del AT, que de ningún modo sufrieron muerte violenta por defender su fe, eso es “por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios” según Rev. 20:4 y que ya hemos leído…… en definitiva que murieron en la cama; luego está claro que dichos personajes no pueden estar entre aquellos que claman venganza por su sangre a Dios y de lo que nos habla el pasaje mencionado de Rev. 6:9-11. Luego blanco y en botella: a menos que violentemos brutalmente el registro de las Escrituras, esos personajes del AT no reunían los requisitos imprescindibles exigidos en las mismas para entrar en el reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y sin los cuales, quedaban fuera de dicho gobierno y por lo que solo podían ser súbditos del mismo…… súbditos cualificados, eso sí, pues muchos de ellos serán nombrados príncipes (Sal. 45:16), pero súbditos al fin y al cabo y diga lo que diga el indocumentado del Sr. Olcese, Por lo que de nuevo les emplazo, queridos lectores, a que me digan que hay de “destructivo” y de “mala intención” en estas objeciones presentadas y sustentadas (como tengo por costumbre) en textos bíblicos fuera de toda duda; entonces ¿qué es lo que en realidad ocurre?

Pues que el Sr Olcese, que es un ignorante patológico, no puede responder a mis objeciones de manera razonable y de ahí que se excuse diciendo que no vale la pena razonar con alguien que solo tiene la intención de “discutir por discutir” y de “destruir”…… cuando lo que un servidor hace es poner negro sobre blanco o viceversa (como ustedes prefieran), para que sea la verdad contenida en las Escrituras la que prevalezca y aquellos que visiten este blog se beneficien de ello; por lo que contrario a lo que dice ese señor, lejos de hacer gala de una malsana intención en querer “destruir”, lo que pretendo es edificar a aquellos que han sido engañados por esas disparatadas “enseñanzas” propugnadas por tan nefasto personaje y otros de su misma “calaña”. De hecho, no son pocos los lectores que me han llegado rebotados del blog de Apologista hasta esta página e incluso, siendo muchos los seguidores del personaje referido que también me leen y algo que confirma él mismo dicho extremo, al asegurar “que muchos de sus seguidores”, le preguntan por qué no responde a mis objeciones…… ¡luego cómo estará la cosa, que ha tenido que salir al paso de ello con el video mencionado!

Y es que dicho “caballero” cuenta sus enseñanzas por disparates, pues veamos lo que nos acaba de decir, en una grabación publicada en su blog el 27/06/14, en el sentido de que Adán y Eva sí estarán en el venidero reino de Dios y ello, textualmente (minuto 1-1’13 de grabación), porque ambos fueron “salvados por su fe” y lo cual es una solemne majadería, fruto de un total desconocimiento de lo que nos dicen las Escrituras o de una empanada mental de esas de “agárrate y no te menees”, pues estos personajes y ya de entrada, no tenían por qué tener fe…… al menos, la fe de la que se nos habla en las Escrituras:

Fe es la expectativa segura de las cosas que se esperan, la demostración evidente de realidades aunque no se contemplen.” (Heb. 11:1).

Por lo que Adán y Eva no podían tener esta fe, pues ellos ya eran depositarios de esa “realidad” que nosotros esperamos en virtud de la sangre derramada de Cristo y que nos tiene que devolver a esa forma de vida de la que disfrutaban ambos personajes, eso es, una vida sin la mancha del pecado que acarrea la muerte o, como dijo Pablo, de “la vida que realmente lo es” (1 Tim. 6:19) y que equivale a una vida de duración indefinida…… y repito para énfasis: ellos ya vivían esa realidad que nosotros esperamos en virtud de la sangre de Cristo y por lo que no precisaban de la fe. Pero claro, resulta que ese disparate que acaba de afirmar el Sr. Olcese con respecto de Adán y Eva, se convierte en una solemne salvajada cuando lo contemplamos a la luz de otra de sus “geniales” enseñanzas y que tiene que ver con la resurrección; porque recordemos que según nos cuenta ese “genio” de la teología, hay una resurrección al principio del milenio en la que participan todos aquellos “justos” que son salvos y para reinar con Cristo y otra para el final del mismo, en la que participan los “injustos” para juicio o destrucción eterna y apoyándose para ello en una disparatada interpretación de Hech. 24:15. Entonces, si nuestros primeros padres resulta que son “salvados por su fe” y eso es lo que nos acaba de decir ese indocumentado, nos encontramos con la siguiente paradoja: que a los culpables directos de miles de años de sufrimiento, muerte, dolor y amargura del ser humano sobre la tierra, Jehová los “recompensa” con el participar en calidad de inmortales reyes y sacerdotes precisamente junto al que Él tuvo que dar en brutal sacrificio (a Su Hijo Jesucristo) para recobrar lo que ellos habían perdido…… o sea y ya me disculpará el Sr. Olcese, pero estamos ante una animalada más propia de un descerebrado, que de un teólogo.

Pero claro, resulta que por aquello de que “para que falte, más vale que sobre”, la cosa no acaba aquí, porque si lo que nos dice el “teólogo” en cuestión fuera cierto, eso es, que tanto Adán como Eva fueron “salvados por su fe”, ello les llevaría a ambos a participar en la primera de las dos resurrecciones propuestas por dicho “caballero” y en consecuencia, a reinar con Cristo durante el milenio…… solo que aparece un pequeño problema y que tiene que ver con otra afirmación que ese rocambolesco personaje publicó el 20/04/13 en el sentido de que aquellos que tienen que reinar con Cristo solo pueden ser varones y apoyándose para ello en el pasaje de Rev. 14:4:

Estos son los que no se contaminaron con mujeres; de hecho, son vírgenes. Estos son los que van siguiendo al Cordero no importa adónde vaya. Estos fueron comprados de entre la humanidad como primicias para Dios y para el Cordero.”

Y siendo cierto que en su congénita ignorancia nos hace una pésima aplicación de esas palabras, pues ahí no se nos habla de mujeres literales, sino de organizaciones religiosas, no es menos cierto que usó dicho pasaje para “demostrar” que los 144.000 tienen que ser varones; luego si ello es así como como nos afirma ¿dónde metemos a una Eva “salvada por su fe”, que en ningún caso podría participar de esa primera resurrección que nos plantea, preparada solo para aquellos que tienen que reinar con Jesucristo y algo que esta no puede hacer por ser una mujer, teniendo en cuenta que solo nos queda una segunda resurrección para juicio o destrucción eterna de los que en ella participen…… siempre, claro está, según lo que nos cuenta ese indocumentado? Excuso decir, que en este video y analizado con atención, hay un implícito reconocimiento de que aquellos que tienen que participar de ese gobierno del reino son un grupo de solo 144.000 individuos y no uno compuesto de una inmensa cantidad de personas, como absurdamente propone tan indocto personaje…… no es menos cierto que dado que no sabe ni de lo que habla, probablemente no se haya dado cuenta de ello.

Tan indocto, que en una infecta perorata contenida en un video posterior y publicado el 27/06/14, nos decía más o menos lo siguiente (minuto 10 en adelante): para que los hombres amaran a Dios, era “necesario” que la primera pareja cayera en el pecado, pues ya en los planes de Dios se contemplaba el que Adán y Eva tenían que pecar, para poder así “demostrarle” Dios al hombre su gran amor hacia este, al dar a Su Hijo como rescate; luego lo que realmente nos está planteando ese indocumentado, es que Jehová es el responsable último del sufrimiento, dolor y amargura que ha existido en la tierra por milenios (pues ello y según nos da a entender ese “zumbao”, formaba parte de un plan divino), así como el brutal sufrimiento de Su Hijo y todo, para que la humanidad “se enterara” de cuanto nos ama Dios…… y ya me disculparán ustedes ¡pero ya hay que ser salvaje, para plantear semejante disparate! Según nos afirma a continuación y habría que pensar, que en un despliegue de sus “amplios” conocimientos teológicos, esta es la “única explicación” que hay sobre lo ocurrido con nuestros primeros padres, pero afirmación que no cuadra con lo que el Altísimo le dijo al primer ser humano:

Y también impuso Jehová Dios este mandato al hombre: “De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho. 17 Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás”.” (Gén. 2:16-17).

Palabras que denotan claramente que el plan de Dios no tenía nada que ver con el que la primera pareja humana pecara y de ahí dicha advertencia; porque si ello fuera como nos lo propone el Sr. Olcese, estaríamos ante una actitud hipócrita de Dios con la finalidad de proporcionarse una coartada, eso es, un poder decir en su momento “yo ya les advertí y no me hicieron caso”…… y resumiendo, queridos amigos que me leen, esta es la “capacidad intelectual” del personaje en cuestión, que afirma que no responde a mis objeciones porque no merece la pena perder su tiempo con una persona tan “mal intencionada” como un servidor, guiada por razones puramente “destructivas” en sus planteamientos (eso es, que al igual que la zorra del título de este escrito, cuando no puede dice que “están verdes”); y que para justificar su actitud, me aplica las palabras de Mat. 7:6:

No den lo santo a los perros, ni tiren sus perlas delante de los cerdos, para que nunca las huellen bajo los pies y, volviéndose, los despedacen a ustedes.”

Claro, visto cómo se revuelve dicho personaje cuando se le interpela y no es capaz de dar una mínima respuesta a la cuestión que se le plantea, la pregunta es solo obligada: ¿quién es el que en esta ocasión, está ocupando el lugar del cerdo mencionado por Jesús?

Armando López Golart