Archivo para Moisés

CUANDO LA ESTULTICIA…… ES SOLO SUPERADA POR LA PROPIA ESTULTICIA.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 18/02/2014 by Armando López Golart

expulsar1Y siendo este al parecer, el caso del personaje que responde al nombre de Apologista Mario Olcese y si no, veamos lo que nos acaba de mandar en dos correos y que confirma la aseveración de nuestro titular…… pero permítannos antes recordarles de qué va la cosa: hace unos días, dicho autor publicó un video/artículo en el que mencionaba que durante el milenio continuarían existiendo la vejez, la muerte y obviamente, el pecado y causa de las dos anteriores. Ello le obligaba a afirmar que la “restauración” mencionada en Hech. 2:19-21 tenía que ver, no con la restauración del ser humano a la condición existente antes del pecado, eso es, a los tiempos de Adán y Eva, sino a la “restauración” del reino de David sobre la tierra, pues según dicho “entendido” eso era lo hablado por Dios “por boca de sus profetas de tiempo antiguo”…… y con el peregrino argumento, que de hacer referencia a los tiempos de Adán como afirmamos nosotros, tendríamos que volver de golpe al estado de desnudez de nuestros primeros padres; de ahí, el contenido de ambos correos:

15/02/14

apologista commented on ¿ES REALISTA, EL PENSAR EN UNA TIERRA CONVERTIDA PRONTO EN UN “PARAÍSO”?

¡Qué lindo paraíso restaurado, pues todos andaremos en cueros…¡totalmente desnuditos!… ¡Así que a bajar la panza para estar en forma!

16/02/14

apologista commented on ¿ES REALISTA, EL PENSAR EN UNA TIERRA CONVERTIDA PRONTO EN UN “PARAÍSO”?

No, mi amigo, no es realista lo que dices, porque no volveremos al paraíso en cueros como Adán y Eva antes de la caída. Pero por si acaso hay que bajar de peso para estar en forma, en la eventualidad de que se nos ordene a estar en cueros en el peculiar “paraíso restaurado” de la Watchtower…jajajajajaja.”

Como pueden ver, la catadura intelectual del personaje es, cómo mínimo, manifiestamente mejorable y por supuesto, indigna de crédito alguno; de ahí que para nada ha respondido a nuestra propuesta en el sentido de que dicha restauración se refería a otra cosa y algo que probamos con los adecuados textos bíblicos, así como que nada tenía que ver la tal con la “restauración” del reino de David. Tengamos en cuenta que la expresión “restaurar” tiene que ver con el devolver algo a su condición original, siendo el caso que el pueblo de Dios no fue gobernado en un principio por rey humano alguno y por lo que dicha restauración tenía que ver con el devolver al ser humano a su condición original…… de lo contrario ¿nos podría explicar ese “genio” de la interpretación bíblica, para que sirvió el sacrifico de Jesús? Es más: si durante el milenio tiene que continuar la vejez, la muerte y el pecado ¿por qué el tema central de las Escrituras es el reino de Dios, como instrumento fundamental para la salvación de la humanidad, si todo tiene que continuar igual que hasta ahora? ¿Nos podría explicar ese “ilustre teólogo” y “fantasma” donde los haya, en qué se invertirán esos mil años de reinado milenario de Cristo? De entrada, ya les afirmamos que no responderá a dichas cuestiones, como tampoco la ha hecho a algunas otras que le tenemos planteadas y que con una desvergüenza digna de mayor causa ignora totalmente como, por ejemplo, las siguientes:

Si los “sobrevivientes” de la “gran tribulación” pasan, obviamente, con vida al reino de Dios y como reconoce dicho caballero en el último párrafo de su artículo del 08/05/12 en el sentido de que dichos sobrevivientes “pasarán la grande tribulación sin morir” ¿por qué nos enseña en un video/artículo posterior y enseñanza rebatida desde este blog hasta la extenuación, en el sentido de que la “gran multitud” sobreviviente también reinarán con Cristo, dado que aparecen “vestidos de blanco”? Y es que lo que se lee en Rev. 20:6, es que solo aquellos que participen de la llamada “primera” resurrección alcanzan la inmortalidad y el poder reinar junto a Cristo…… y dado que dichas personas no han muerto, es obvio que, prescindiendo de como vayan vestidas, no pueden participar de resurrección alguna y cuestión que dicho “teólogo” aún no nos ha aclarado.

Tenemos por otra parte, el disparatado contenido de otro de sus videos en el que señalaba un supuesto error de los TJ, en el sentido de que lejos de lo que estos afirmaban de ser conocido el nombre de Jehová desde el inicio de los tiempos, este fue revelado por primera vez a Moisés; y algo que nosotros le demostramos que era falso, pues dicho nombre lo pronunció Eva al nacerle su primer hijo, Caín (Gén. 4:1), así como que dicho nombre se empezó a “invocar” en tiempos de Enós (Gén. 4:26), tercer patriarca a partir de Adán, eso es, casi 2.500 años antes de que naciera Moisés…… y algo de lo que ese “intelectual”, aún no nos ha dicho “ni mu”. Y como estas, muchas otras, que ahí están planteadas en nuestros artículos, como por ejemplo, por qué la necesidad de ser “nombrados” príncipes sobre la tierra esos antepasados de Jesús mencionados en el Sal. 45:16 y que según el Sr. Olcese tienen que reinar con él, si según Rev. 20:6, los que se levantan en esa “primera” resurrección ya lo hacen en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y condición que solo se puede adquirir mediante el participar en ella; y es que si los citados antepasados de Jesús precisan de un nombramiento “posterior” a su resurrección y como es el caso (algo que no se nos dice de los 144.000 y que ya resucitan con una condición infinitamente superior a la de “príncipes)), ello solo puede significar que no han participado de dicha “primera” resurrección, por lo que no pueden reinar con él.

Pero es que si no han participado de la misma y para el “genio” mencionado solo queda una “segunda” resurrección al final del milenio y para juicio o destrucción eterna de los que participen de ella (eso es lo que nos ha enseñado siempre)…… que nos explique en cuál resurrección participan entonces esos antepasados de Jesús, pues si no lo han hecho en la “primera” (algo que reconoce dicho autor) y tampoco en la “segunda”, pues en vez de ser destruidos, se les conceden títulos nobiliarios, eso es, de “príncipes sobre toda la tierra” ¿en qué resurrección participan? Y ya puestos, que nos aclare si es correcto nuestro entendimiento acerca de Isa. 65:20, diametralmente opuesto al que él defiende y del que le discutimos en nuestro anterior artículo y del que tampoco ¡faltaría más! nos dice nada; ni nos dirá nada, pues estamos ante un ignorante integral y por tanto, incapaz de responder con un mínimo de solvencia a las cuestiones que se le plantean…… y ya se sabe, aquello de que quien calla otorga.

En resumidas cuentas, es que todas esas memeces solo pueden salir de una mente enfermiza por un desaforado ego y que está “más pallá que pacá”, cuestión que se agrava con estas “chorradas” que escribe en esos correos y que nos hablan de la “capacidad intelectual” de semejante esperpéntico personaje; y es que como les hemos dicho, la peor estulticia es aquella que es superada por la propia estulticia de uno…… como es el caso de Apologista Mario Olcese.

MABEL

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PUES…… ¡SE ESTÁ USTED “LUCIENDO” , Sr. OLCESE!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , , on 26/01/2014 by Armando López Golart

mqdefault 1Porque claro, mandarme tres correos sobre el artículo que dediqué a desbaratar otra de sus “genialidades”, como es la de que el primer hombre que conoció el nombre divino fue Moisés y que hasta ese momento no se conocía, sin responderme nada al respecto, me reconocerá usted que tiene su “aquél”; pero veamos lo que me dice en ellos y por orden de llegada:

apologista commented on OTRO “INCREÍBLE ERROR” DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ……SEGÚN APOLOGISTA MARIO OLCESE

Sin duda Armandito López Golart tiene serios problemas para explicar Efesios 4:11-13, versos que simplemente ignora porque destreuye su estúpida tesis de las dos clases de esperanzas para los cristianos. Mientras Don Armadito no tome en serios mis planteamientos que aparecen claramente en mi canal de vídeos sobre las dos clases, seguirá ciego y pronto caerá al abismo de la eterna oscuridad. Pero vamos a entregarle este estudio para que lo medite mientras está en el retrete a ver si medita mejor:

El argumento más poderoso que podemos presentar para demostrar que la novia de Cristo está compuesta por toda la simiente de Abraham, y no tan sólo 144,000 personas “ungidas, como sostiene la Watchtower, está fundamentado en la epístola paulina a los efesios, capítulo 4 y versos 11 al 13, que dice:……” (Negritas mías).

En el siguiente, me manda el link para acceder a uno de sus videos, en donde nos habla de tan “genial” planteamiento:

apologista commented on OTRO “INCREÍBLE ERROR” DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ……SEGÚN APOLOGISTA MARIO OLCESE

“http://youtu.be/9v_wnsUDt5U”

Y ya un tercero, supongo que para que quede claro que usted “no lee” mis escritos, pues se trata de la misma “verborrea de siempre”…… solo que dicha “verborrea” le saca de sus casillas y de ahí ese comentario tan zafio cerca del “retrete” y que lo único que hace es retratar la clase de “personaje” que es usted; pero vamos al correo en cuestión y en el que me dirige al video por usted publicado:

apologista commented on OTRO “INCREÍBLE ERROR” DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ……SEGÚN APOLOGISTA MARIO OLCESE

Ver en mi canal cristiano72392 mi vídeo que lleva como título: “¡LOS ANCIANOS O PASTORES ESTÁN TODOS DESTINADOS A REINAR CON CRISTO, SEÑORES TESTIGOS DE JEHOVÁ!” para saber quiénes son los santos que reinarán con Cristo y que Armadito López no dice ni pío.”

Y correos que transcribo para que quede constancia de que usted los mandó desde ese artículo que publiqué, concretamente el anterior a este y que sí tuvo que leerlo usted, a tenor de su reacción y contenido que, desde luego, no le ha sentado nada bien; y que lo leyó y no le sentó nada bien, queda probado por el hecho de que no contento con esos correos, publicó un video en el que se pone de manifiesto el malestar que le corroe y en el que como siempre, la “empanada” mental que parece ser consustancial con usted, le lleva a mezclar “churras con merinas”, eso es, lo que dicen los TJ con lo que dice la Biblia y lo que dice la Biblia con lo que dicen los TJ…… y video en el que continúa sin decirme nada acerca del tema que trata el escrito al que presuntamente me responde ¡y que ya tiene “narices” el asunto! Además y como si lo que dice la Biblia y lo que interpretan de ello los TJ fuera un todo, nos pretende colar esa estupidez argumental partiendo del “poderoso argumento” de Efe. 4:11-13…… y a la que ¡faltaría más! usted me desafía responder, al decir que un servidor tiene “serios problemas para explicar Efe. 4:11-13” y por lo que “no digo ni pio”.

Pero claro, resulta que dicha petición de aclaración por mi parte del pasaje en cuestión, como exponente de la “cara dura” de la que usted hace gala no está nada mal, máxime cuando aún tiene por ahí unas cuantas cuestiones a las que aún estoy esperando dé atención (y “muchas lunas” nos contemplan desde que se las formulé)…… si bien es cierto, que ya advertí al “personal” que usted no se atrevería a dar respuesta a ninguna de las tales, pues ello le obligaría a retractarse de muchas de sus enseñanzas y algo que su orgullo, prepotencia y altanería le impiden hacer. Y un ejemplo de que ello es así, queda demostrado por el hecho de que después de tres correos y un video/artículo en el que me alude personalmente, usted aún no ha dicho en ellos “ni mu” acerca del asunto que le planteo en mi escrito y cuestión que se resume a algo tan simple como esto ¿quién entre usted y un servidor, tiene la razón en el tema acerca de cuándo se conoció por primera vez el nombre de Dios? Porque usted a eso y que es lo que le planteo en mí último artículo, aún no ha dado ninguna respuesta; y sencillamente no lo ha hecho, porque no puede hacerlo y lo que nos habla, o bien de su total ignorancia acerca del contenido escritural, al desconocer los pasaje de Gén. 4:1; 26 y lo que nos habla de la clase de “teólogo” que usted es, o bien del orgullo y arrogancia que usted atesora y que le impiden reconocer que se ha equivocado…… porque ¡mire que el asunto es fácil!: o fue Moisés y como usted afirma, el primer ser humano en conocer el nombre de Dios, o este ya era “invocado” más de 2.200 años antes del nacimiento de dicho personaje y que es la tesis que yo defiendo; luego ¿quién tiene razón, Sr. Olcese? ¿O no se atreve usted a reconocer que está equivocado?…… porque de lo contrario, habría que pensar que ya nos hubiera hablado de ello ¿o tampoco, Sr. Olcese?

Y cuestión a la que de ninguna manera responderá, porque la realidad es que usted no es más que un orgulloso ignorante que sueña con ser un “ungido”, eso es, que le han contado una “película” y se la ha creído, porque ello va en el línea con su exacerbado ego y en lo que se podría considerar como un “auto-culto a la personalidad”; por ello, usted no puede reconocer (aunque lo sabe, pues son clarísimos en todas las traducciones bíblicas que usé) la solidez de los textos usados en mi escrito para demostrar cuándo se dio inicio a usar el nombre de Dios, así como los argumentos que apoyados en los mismos presento, dado que su arrogante personalidad se lo impide. Por ello, para desviar la atención del tema que nos ocupa y en espera de que la “tormenta” escampe, me sale por “los cerros de Úbeda” y planteándome una cuestión de la que en absoluto estábamos tratando y que, por cierto, sobraba el que me mandara el link del video mencionado en su tercer correo, pues ya lo había escuchado en su momento, dado que yo no tengo ningún empacho en reconocer que sigo sus publicaciones…… ya otra cosa que el tema me interesara, pues lo tomé como otra “charlotada” más de las tantas que publica y por demás, fácilmente desmontable. Pero dado que usted me ha retado a que le responda a tan “poderoso argumento” y yo no me “arrugo” ante nada y menos, ante un indocumentado como usted, ahí tiene la respuesta y que va en el sentido de negarle la mayor (espero que su estulticia no le impida saber que significa esa expresión): porque ese planteamiento que usted formula sustentado en Efe. 4:11-13, deja de tener validez en los tiempos actuales y que es en donde usted lo aplica de manera totalmente incorrecta, porque veamos lo que se lee en dicho pasaje:

Y dio algunos como apóstoles, algunos como profetas, algunos como evangelizadores, algunos como pastores y maestros, 12 con miras al reajuste de los santos, para obra ministerial, para la edificación del cuerpo del Cristo, 13 hasta que todos logremos alcanzar la unidad en la fe y en el conocimiento exacto del Hijo de Dios, a un hombre hecho, a la medida de estatura que pertenece a la plenitud del Cristo.”

Porque para que esas palabras fueran aplicables en nuestros días, tendría que existir una “iglesia” o “cuerpo de Cristo” a la que poder “reajustar” o “edificar” y este no es el caso; porque desde este blog, Sr. Olcese y algo que usted jamás ha podido rebatir, hemos demostrado hasta la saciedad que a partir de la muerte del último de los apóstoles, se acabó la presencia de miembros de la “iglesia” o “cuerpo de Cristo” sobre esta tierra y así hasta nuestros días. Luego todo lo que se edifique sobre dicho pasaje de Efe. 4:11-13 y en la orientación que usted le da, no es más que fruto de la pura ignorancia acerca del contenido escritural que a usted le “adorna” y de la realidad en la que vive, porque vamos a ver: usted mismo se identifica como un “ungido” o miembro de ese “cuerpo de Cristo”, entonces demuestre que ello es así…… porque lo que está claro y según el relato bíblico, es que todos los que poseyeron esta condición de Hijos de Dios, tenían los poderes que la misma llevaba inherentes y algo que está más que probado en el libro de Hechos de los Apóstoles. Pero ya puestos, veamos otra cuestión y a la que usted, Sr. “ungido”, nunca ha dado razón: ¿quién le administró a usted el bautismo en espíritu santo y que es el único bautismo que da la condición de Hijo de Dios (algo que no puede hacer el bautismo en agua), por tanto miembro de dicho “cuerpo de Cristo” y que según las Escrituras solo los apóstoles podían administrar? ¿O puede presentar usted algún pasaje o relato bíblico que nos diga lo contrario? Luego como usted mismo puede ver, su planteamiento no se sostiene, pues no tiene base bíblica sólida para ello…… a menos eso sí, que como le he dicho, nos pueda probar que existe una fórmula alternativa y que sustituyera a la acción de los apóstoles en cuanto a la administración del bautismo en espíritu santo y que nos sea explicada en la Biblia.

¡Hombre! yo ya sé que no responderá a esta cuestión, porque sencillamente no puede, como tampoco lo ha hecho a otros temas que le tengo planteados desde hace mucho tiempo y ahí está le hemeroteca para probar mi afirmación; temas que paso a recordarle para ver si se da un poco de vergüenza y toma acción…… sí, sí, ya sé: usted no sabe lo que es eso llamado “vergüenza”, pero pienso que algún día tendrá que aprenderlo. Por lo que de momento, me limito a recordarle esas cuestiones y a ver qué explicación nos da de ellas:

La primera, va en el sentido de que sí Jehová ya tiene tantos “ungidos” sobre la tierra y siempre según se deduce de sus particulares “enseñanzas”, para no ir más lejos con la que nos acaba de plantear, apoyándose en el citado Efe. 4:11-13 ¿por qué tiene Este la necesidad de enviar a más de ellos en un futuro inmediato y en la forma de un “pequeño resto” para llevar a cabo una comisión concreta (dar inicio a la gran predicación de Mat. 24:14), pues esto es lo que se infiere de Rev. 6:9-11 y 11:3? Lo que me lleva a recordar, que usted en muchas ocasiones ha afirmado que solo nuestro esfuerzo en dar adelanto a la predicación de las buenas nuevas del reino de Dios, es lo que propiciará la pronta venida de Jesucristo o, lo que es lo mismo, que si no “espabilamos” en nuestra tarea, esta segunda venida va para largo; luego ¿de qué predicación nos está hablando usted, si Jehová parece que tiene otra en mente y aún en el futuro? ¿No será que toda la actual “patulea” de indocumentados que se auto declaran “ungidos” (usted entre ellos) no son más que unos inútiles “fantasmas” que no le sirven para nada…… y por lo que el Altísimo se ve obligado a traer a otros más “eficientes”, para ponerse a trabajar un poco más en serio? Porque lo dicho, Sr. Olcese ¿cómo nos demuestra usted su ungimiento y que le haga ser algo más que los “ungidos” de los TJ, que no son más que unos farsantes vividores y a los que usted tanto ha criticado? Y como no puede hacerlo, como tampoco ellos pueden hacerlo, nos encontramos con los mismos farsantes embusteros…… pero si ello no es así, ¡pues nada hombre, demuéstrenos su condición de “ungido” y tan amigos! Porque lo que está claro, es que si los “ungidos” del primer siglo levantaban muertos y los que están por venir (Rev. 11:5-6), no son precisamente “mancos” en cuanto a poderes, mientras que los actuales no pueden curar ni un simple catarro…… ¡aquí está pasando algo raro!

Una segunda cuestión tiene que ver, con el cómo se puede mantener que las personas que en un futuro conformarán la “gran muchedumbre” que sobrevive a la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14) y siendo que pasan con vida al reino de Dios, puedan participar en el gobierno de dicho reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y como usted con tanta vehemencia afirma, cuando el caso es que solo pueden adquirir dicha condición aquellos que participan de la llamada “primera” resurrección de Rev. 20:6 y algo que esos “sobrevivientes” no pueden hacer, pues como indica la propia expresión, resulta que no han muerto y por lo que entran con vida al reino de Dios…… lo que forzosamente les coloca en la posición de súbditos de ese reino, pues si bien pasan al milenio de Dios, no pueden reinar en el mismo. Con lo que nos encontramos, obviamente y desde el punto de vista bíblico (olvidémonos de las disparatas aplicaciones que hacen los TJ del registro escritural), con “dos clases” de personas con las que inicia su andadura el reino de Dios: aquellos que gobiernan con Cristo porque ha participado de una “primera” resurrección y aquellos que serán gobernados como súbditos, pues al pasar con vida al reino de Dios (sobreviven a la “gran tribulación”, según Rev. 7:14), no han podido participar de la misma y que, repito, es la que concede a uno el reinar con Cristo. Y eso no lo dicen los TJ, Sr. Olcese, sino que esto es lo que se nos explica en el capítulo 7 de Revelación: 144.000 “sellados”  por una lado y una “gran muchedumbre” por otro y sin sello alguno que les haga iguales a los anteriores, como primeros moradores en el reino de Dios; o lo que es lo mismo “dos clases”: la “clase” de los que gobiernan y la “clase” de los que son gobernados…… ¿o no es eso así, Sr. Olcese?

Dicho lo cual, veamos una tercera cuestión y ésta en el sentido de por qué la necesidad de ser “nombrados” príncipes sobre la tierra esos antepasados de Jesús mencionados en el Sal. 45:16 y que según usted, también tienen que “reinar” con él, cuando el caso es que en Rev. 20:6 lo que se nos dice es que los que se levantan en esa “primera” resurrección ya lo hacen en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y condición que solo se puede adquirir, mediante el participar en ella y por lo que no precisan de nombramiento posterior alguno. Y es que si los citados antepasados de Jesús, precisan de un nombramiento “posterior” a su resurrección y como es el caso, según el Salmo mencionado (algo que no ocurre con los 144.000 y que ya resucitan, como he dicho, con una condición infinitamente superior a la de “príncipes)), ello solo puede significar que dichos “antepasados” no han participado de dicha “primera” resurrección…… sino de otra diferente ¿o no va por ahí la cosa, D. Mario?

Por otra parte y en línea con lo dicho en este párrafo anterior ¿cómo se puede explicar la existencia de una segunda resurrección, no durante el milenio como sostengo yo y según entiendo del registro escritural, sino al final del mismo y según nos propone usted, para juicio o destrucción eterna de los “injustos”, sin que ello se dé de bofetadas con el contexto escritural? Y es que entonces nos tendría que aclarar usted y si no es mucho pedir, en cuál resurrección se levantan esos antepasados de Jesús, siendo como hemos visto que no es en la primera” y que tampoco puede ser en esa considerada como “segunda” que usted nos propone, pues en lugar de ser destruidos como “injustos”, lo que ocurre es que se les concede un nombramiento como “príncipes” sobre la tierra (Sal. 45:16). Y lo cual, repito, significa que no han participado de esa “primera” resurrección y que es la única que permite el reinar con Cristo…… pero obviamente tampoco lo han hecho de la segunda que incomprensiblemente nos plantea usted para el final del milenio y para “juicio” o destrucción eterna de los “injustos”, pues en lugar de destrucción, reciben nombramientos. Lo que nos llevaría, forzosamente y según su esperpéntica teoría, a la existencia de otra resurrección “intermedia” entre esas dos y en la que a esos antepasados de Jesús sí se les pudiera “nombrar” lo que sea, en lugar de ser destruidos…… pero de la que nada se nos habla en las Escrituras; entonces ¿cómo nos aclara este “guirigay”, Sr. Olcese, que usted ha montado con su disparatada afirmación?

Ya por último y puesto que usted sostiene que no solo 144.000 son los que reinarán con Cristo ¿cómo nos puede explicar usted el pasaje de Rev. 14:1 y siendo como es este, el cumplimiento del profético Sal. 2:5-6? ¿O tampoco es eso así, Sr. Olcese? Y recuerde que todo lo que le refiero, son “enseñanzas” que usted estado difundiendo desde que yo le conozco.

¿Sabe cuál es la diferencia entre usted y yo, D. Mario? Que mientras yo publico todo lo que entiendo como correcto en las Escrituras y con la tranquilidad del que no tiene miedo a ser rectificado, pues si en algo me equivocara y otro me rectificara, yo se lo agradecería porque me estaría enseñando y eso es lo que yo quiero, aprender más cada día (y solo se aprende cuando a uno le enseñan), usted, supuesto “teólogo” y además supuesto “ungido” y por ello, supuestamente “guiado” por el espíritu santo de Dios, según propia afirmación y que tiene publicada, cree estar sobre el bien y el mal y por ello no puede soportar que alguien como aquí “el menda” y al que usted mismo le tuvo que montar el blog en el que escribo, porque ni eso sabía yo hacer, le ponga las peras al cuarto y le deje con la boca cerrada, eso es, en el más espantoso de los ridículos. Porque esa es la realidad y algo que está reflejado en esas cuestiones que le planteo, que ni ha respondido ni responderá según las Escrituras, pues para ello tendría usted que retractarse de la mayoría de enseñanzas que ha publicado y algo que su orgullo le impide hacer…… o sea que bájese de una puñetera vez del pedestal en el que se ha endiosado, creyéndose ser lo que no es y si ello no es así, pues nos lo demuestra y todos tan contentos; y si no puede demostrarlo y no puede, pues cállese, póngase a mi nivel de currito de pie, e intentemos llegar a acuerdos y en los que la Biblia sea la que lleve la voz cantante.

Concluyendo, D. Mario, como puede ver yo sí y una vez más, he dado respuesta a su requerimiento, lo cual no significa que en su indigencia intelectual con respecto del contenido escritural, sea capaz de entenderla…… probablemente no por causa de su ignorancia congénita, que también, sino porque el orgullo, la arrogancia y prepotencia que le caracterizan, impiden el que Jehová le permita entender de Su Palabra. Por eso, nunca podrá responder a esas cuestiones que le planteo y por ello continuará, miserablemente, exigiendo respuestas, cuando usted es totalmente incapaz de darlas; resumiendo…… ¡vaya porquería de “teólogo”.

A cualquiera de ojos altivos y de corazón arrogante…… a ese no puedo aguantar.” (Salmo 101:5).

Lo que significa que tiene usted un “pequeño” problema con Jehová; y es que no me negará, por otra parte, que auto identificarse como un Hijo de Dios, cuando no es usted siquiera capaz de saber que la Biblia, inspirada por el mismo espíritu que supuestamente le guía a usted, repito, según propia afirmación, hizo que se escribiera que Eva ya conocía el nombre de Jehová, así como que en tiempos de Enos (¡más de 2.000 años antes del nacimiento de Moisés!) ya se “invocaba” el nombre de Jehová en la tierra…… ya es como para hacérselo mirar ¡oiga! Y cuestión esta, que como las mencionadas y como tengo por costumbre, se las iré recordando periódicamente para su vergüenza y descrédito personal, hasta que me las responda…… veremos hasta dónde es capaz de aguantar.

Armando López Golart

OTRO “INCREÍBLE ERROR” DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ……SEGÚN APOLOGISTA MARIO OLCESE.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 22/01/2014 by Armando López Golart

81-moises-y-la-zarzaY a partir de lo cual, ya pueden apostar lo que ustedes quieran a que esos señores (los TJ) están en lo cierto en lo que hayan afirmado y que Apologista está totalmente equivocado, pues no se entera de la película y demostrando con ello una vez más, de manera lamentable y vergonzante, que lo más cercano que ha visto parecido a una Biblia, son “Las aventuras de Tom Sawyer”…… ¿y que han dicho ahora los dirigentes de esa secta, que ha levantado “en armas” a tan “entendido” caballero? Pues lo que vamos a leer en un comentario que se encuentra en una reciente publicación en formato de libro y en el que bajo el título “Acerquémonos al Creador”, en el primer capítulo y párrafo 7, nos encontramos con la siguiente afirmación:

7 El Todopoderoso eligió su nombre, un nombre con mucho significado. Al parecer, Jehová quiere decir “Él Hace que Llegue a Ser”. Es cierto que no hay nadie como Jehová en el universo, pues todo le debe la existencia a él y él hace realidad todo cuanto se propone, lo cual constituye una realidad que nos infunde reverencia. Pero ¿es eso lo único que nos enseña su nombre? Como es obvio, Moisés deseaba saber algo más. Para empezar, él ya sabía que Dios había creado todas las cosas y que se llamaba Jehová. No se trataba de un nombre nuevo, pues llevaba siglos en uso.” (Negritas nuestras).

Pero si ustedes visionan dicho documento, verán que su autor, el ínclito personaje Apologista Mario Olcese, hace una larga pausa al llegar a este punto de la lectura (pues el párrafo no concluye ahí) y tras la que exclama “y aquí me detengo”…… claro, ahí se detiene porque ha cometido un error garrafal al mostrar el párrafo completo, pues lo que sigue a continuación y en donde los TJ muestran lo que realmente quería saber Moisés y que da todo el sentido a su planteamiento, no le interesa al autor en cuestión, pues desmonta toda su esperpéntica interpretación; porque así es como continúa y concluye dicho párrafo 7, aunque el Sr. Olcese, interesadamente, lo pase por alto:

En realidad, al preguntar por él, Moisés se refería a la persona que este representaba. Venía a decir: “¿Qué puedo contarle a tu pueblo Israel para fortalecer su fe en ti y convencerlo de que de verdad vas a liberarlo?”.”

Y porción que, repetimos, le da al párrafo transcrito un sentido correcto; ahora bien…… ¿es cierto, como afirman los TJ, que el nombre divino era conocido y usado de antiguo y que es el asunto que se pone en disputa? ¿O más bien es cierta la afirmación de Apologista en el sentido de que es en Éxo. 3:13-15 donde por primera vez, Jehová da a conocer Su Nombre al ser humano, en este caso al bueno Moisés? Pero veamos que se lee en dicho pasaje:

Sin embargo, Moisés dijo al Dios verdadero: “Supongamos que llego ahora a los hijos de Israel y de hecho les digo: “El Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes”, y ellos de hecho me dicen: “¿Cuál es su nombre?”. ¿Qué les diré?”. 14 Ante esto, Dios dijo a Moisés: “YO RESULTARÉ SER LO QUE RESULTARÉ SER”. Y añadió: “Esto es lo que has de decir a los hijos de Israel: ‘YO RESULTARÉ SER me ha enviado a ustedes’”. 15 Entonces Dios dijo otra vez a Moisés: “Esto es lo que habrás de decir a los hijos de Israel: “Jehová el Dios de sus antepasados, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a ustedes”. Este es mi nombre hasta tiempo indefinido, y este es la memoria de mí a generación tras generación”.”

Sin embargo ¿se desprende de la lectura de este relato, que el nombre de Jehová (o Yahveh, según opciones), fuera desconocido de antiguo, al grado y según ese “genio” de la interpretación bíblica, que personajes de la talla de Abraham (el llamado “padre de la fe”), Isaac o Jacob (minuto 3 de grabación) y cualesquiera que hubiera existido antes de Moisés, desconocían ese Nombre, o lo que es lo mismo, casi 2.500 años de historia del ser humano sin saber cuál era en nombre de su Creador? Obviamente no, pues ello evidentemente, conllevaría pensar que el propio Adán nunca se enteró del nombre de su Creador: eso es, que el mismo que le dio un nombre a Adán, que le comisionó a su vez para que este diera un nombre a todo bicho viviente de la creación, incluida su compañera (Gén. 2:23), resulta que Él mismo no se había dado a conocer por nombre. Luego ante semejante desatino, lo primero que se nos ocurrió es pensar que lo que quería venir a decirnos ese “caballero”, es que lo que hizo Jehová en ese momento al que se refiere, es “descifrarle” a Moisés el significado de Su Nombre (“Yo resultaré ser lo que resultaré ser”), aunque ello no tendría sentido alguno, pues en esa época era conocido por todos el significado de cada nombre; pero después de visionar varias veces dicha grabación, concluimos que lo que se nos estaba diciendo en la misma y como habíamos entendido de entrada, era que, efectivamente, el nombre “Jehová” como tal era desconocido hasta ese momento y por lo que Moisés, fue el primer ser humano en escuchar dicho Nombre…… pero ¿es esto así?

Es obvio que esto no puede ser a sí; pero para entender este punto tenemos que partir de una premisa: cuando en la Biblia encontramos la grafía “Jehová”, “Yahveh” o en algunos casos “Señor” y referido a Dios (procedente del término griego “Kiryos”), es traducida a partir de lo que se llama el “tetragrámaton” ((del griego te·tra, que significa “cuatro” y grám·ma, que significa “letra”) y que se vierte, de derecha a izquierda con los signos יהוה y que se traducen al español con las siguientes consonantes: YHWH. Por lo tanto, cada vez que en los registros o manuscritos más antiguos aparece el “tetragrámaton”, se sustituye en la mayoría de las actuales traducciones por el nombre Jehová o Yahweh, según sea el caso; luego la pregunta es la siguiente: ¿cuándo aparece por primera vez el “tetragrámaton” en las Escrituras y cuándo es pronunciado por primera vez por un ser humano? Pues sencillamente y a tenor del registro escritural, la primera vez que aparece dicho “tetragrámaton” es mucho antes de ser creado Adán:

Esta es una historia de los cielos y la tierra en el tiempo en que fueron creados, en el día que Jehová Dios hizo tierra y cielo.” (Gén. 2:4).

Ahora bien ¿y cuando fue pronunciado dicho nombre por un ser humano y lo que significaría que no solo era conocido, sino que además era usado desde un principio? Pues en ocasión del nacimiento del primer ser humano procedente de la relación entre un hombre y una mujer:

Ahora bien, Adán tuvo coito con Eva su esposa y ella quedó encinta. Con el tiempo, ella dio a luz a Caín y dijo: “He producido un hombre con la ayuda de Jehová.” (Gén. 4:1).

Entonces la primera persona de la que se tiene registro que pronunció el nombre Jehová, fue Eva y que solo lo pudo haber aprendido de su esposo Adán…… luego el primero que conoció dicho nombre fue Adán. Ahora bien, el Sr. Olcese nos podría decir que puesto que Moisés escribió los cinco primeros libros de la Biblia o Pentateuco después de haberle sido revelado dicho nombre, pudo haberlo colocado en los sitios que entendiera como apropiado el uso del nombre divino…… pero si bien eso podría ser plausible en el caso de relatos en el que no interviniera el ser humano, no tendría sentido el hacerlo en situación contraria, como en el caso citado de Eva, pues ello significaría que Moisés colocó en labios de la primera mujer algo que esta no dijo, dado que supuestamente ella no conocía dicho nombre y con lo que de ser eso así, la fiabilidad de las Escrituras se pondría en entredicho. Pero claro, resulta que afortunadamente, Moisés también escribió otra cosa que despeja cualquier sombra de duda en el sentido de que el nombre divino era conocido muchísimo antes de que supuestamente y según Apologista, este le fuera “revelado” a Moisés, porque veamos:

Y Adán procedió a tener coito otra vez con su esposa, de modo que ella dio a luz un hijo y lo llamó por nombre Set, porque, según dijo ella: “Dios ha nombrado otra descendencia en lugar de Abel, porque Caín lo mató”. 26 Y a Set también le nació un hijo y él procedió a llamarlo por nombre Enós. En aquel tiempo (eso es, en el tiempo de Enós) se dio comienzo a invocar el nombre de Jehová.” (Gén. 4:25-26). (Acotación nuestra).

Y prescindiendo del motivo por el que se produjo dicha situación, eso es, para alabar o renegar de dicho nombre (como algunos afirman, en función del contexto), lo cierto es que empezó a ser invocado por el “personal”, lo que significa que conocían dicho nombre y además, sabían quién estaba detrás del mismo. Luego si tenemos en cuenta que Enós fue el tercer patriarca a partir de Adán, eso es, casi 2.500 años antes de que naciera Moisés y el nombre de Jehová era ya invocado, ello solo significa que ya era conocido…… luego solo podía ser conocido por medio de Adán y que fue el que lo tuvo que dar a conocer a sus descendientes; entonces ¿de dónde saca dicha peregrina idea el Sr. Olcese y que una vez más, ha sido pillado tocando el “violón”? Pues probablemente de un relato de Josefo, historiador judío perteneciente a una familia sacerdotal y que en su particular versión de la revelación de Dios a Moisés en este episodio que estamos analizando, afirma lo siguiente:

Dios entonces le dijo su santo nombre, que nunca había sido comunicado a ningún hombre; por lo tanto no sería leal por mi parte que dijera nada más al respecto.” (Antigüedades Judías, libro II, cap. XII, sec. 4.). (Negritas nuestras).

Por lo que la cuestión radica en quién nos merece más crédito, si el personaje de Josefo mencionado, o aquellos que llevados por espíritu santo, en este caso Moisés y que cumplió con la comisión dada por Dios de liberar a Su pueblo de la esclavitud en Egipto y poner además por escrito, el relato de la historia humana contenida en esos cinco primeros libros de las Escrituras…… excusamos decir que nosotros y por lo que se ve, en claro contraste con Apologista Mario Olcese, lo tenemos clarísimo. Pero en todo caso y una vez más, disparate donde los haya el afirmado por dicho “genio” de la teología, que deja a las claras la incompetencia e ineptitud en su trato a las Escrituras y al que le aplicaremos la misma “medicina” que él aplica a los TJ y que una vez más le han dado “sopas con honda”, pues ha quedado probado que en este tema tienen razón; porque resulta que en su crítica a esos señores en el video de referencia y en el minuto 9’36 de grabación, menciona que “si en esto tan elemental, tan básico, se equivocan ¡qué podemos esperar de ellos en lo más complejo o más intrincado!”…… pues eso mismo, Sr. Olcese: si en algo tan simple y que solo tiene que ver con un elemental conocimiento del texto escritural, mete usted “la gamba” hasta el corvejón como es público y notorio ¿cómo puede esperar que se le tome en serio, o que desde este blog se tome en cuenta el último correo que nos ha mandado, comentando sobre uno de nuestros artículos y escritos que usted, según reciente afirmación “nunca lee”?

apologista commented on LUEGO…… SI NO HAY “ARREBATAMIENTO” ¿QUÉ HAY ENTONCES?

Efesios 4:11-13 demuestra que el verdadero cuerpo de Cristo que reinará con el Mesías no son los 144,000 personas, sino todos aquellos que son perfeccionados por los ancianos de las congregaciones, es decir, una grande muchedumbre de creyentes. A éstos Pablo los llama “santos”, y los santos han de regir el mundo (Ver Daniel 7:13,14,22,27). Además, verán a Dios (Heb. 12:14). FIN DE LA HISTORIA, SEÑORES TESTIGOS DE JEHOVÁ Y TODOS SUS FANS.”

O sea, que cuando ese caballero deje de hacer el tonto y se dedique a algo más provechoso que leer “Las aventuras de Tom Sawyer” y se tome un poco más en serio la Biblia, dejando de decir esas sandeces como la publicada en el video comentado (así como la expresada en dicho correo y que es un disparate tal, que no hay por dónde cogerlo), igual en este blog le tomamos un poco en serio…… mientras tanto, que vaya aprendiendo un poco ¡como mínimo a leer!

MABEL

¿CUÁL ES EL TRASFONDO EXISTENTE, DETRÁS DEL RELATO DE “LAS DIEZ PLAGAS DE EGIPTO”?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 02/11/2013 by Armando López Golart

MOISS_~1Y partiendo de la base que dicho relato, que encontramos en los capítulos del 5 al 12 del libro de Éxodo, es junto con el del diluvio del día de Noé y el de la destrucción de Sodoma y Gomorra, de los más conocidos eventos del registro escritural por el ser humano y en especial, por los aquellos que se reconocen como “cristianos”; sin embargo y en una total falta de interés en lo que nos quiere enseñar Dios, el mundo en general pasa por alto la enseñanza contenida en ellos y que, lógicamente, trasciende al relato es sí mismo. Por ejemplo, cuando analizamos los hechos del episodio mencionado en el titular que da pie a este escrito, vemos que ocurrió algo muy interesante: cuando Moisés y Aarón, representando a Jehová, empezaron a ejecutar ante Faraón las plagas contra Egipto, los “sacerdotes practicantes de magia” de este (Janes y Jambres, entre otros) lograban imitarlas, como también anteriormente habían logrado convertir su varas en culebras grandes: si Aarón golpeaba las aguas y las convertía en sangre, los sacerdotes del Faraón hacían lo mismo; si Aarón golpeaba el río con su vara y subían las ranas sobre Egipto, los sacerdotes también lo hacían. Seguramente y a esas alturas de la película, Faraón y sus brujos creían que estaban poniendo en ridículo a Moisés, a Aarón y, en consecuencia, al mismísimo Dios de Israel que los había enviado. Pero ya en la tercera plaga (la de los “jejenes” o piojos), la historia comienza a dar un giro para ellos insospechado: los sacerdotes de Faraón, viendo que la plaga de los piojos se volvía incontenible y que ellos no podían producirlos, reconocen ante este la indudable intervención divina en el asunto:

Y trataron de hacer lo mismo los sacerdotes practicantes de magia por sus artes ocultas, a fin de producir jejenes, pero no pudieron. Y los jejenes llegaron a estar sobre hombre y bestia. 19 Por lo tanto, los sacerdotes practicantes de magia dijeron a Faraón: “¡Es el dedo de Dios!”. Pero el corazón de Faraón continuó obstinado y no les escuchó, tal como había hablado Jehová.” (Éxo. 8:18-19).

Pero dichos sacerdotes, practicantes de magia, tenían que haber reconocido mucho antes este extremo, por la siguiente cuestión: si bien esos sacerdotes y hechiceros pudieron imitar las tres primeras muestras de poder llevadas a cabo por Moisés pues, por ejemplo, en el caso de las culebras y que no era propiamente una plaga, sino una señal, pudieron también transformar sus varas en reptiles, resultó que la vara de Aarón trasformada en culebra se “merendó” a las culebras de ellos; y en el caso de la primera plaga y la segunda (agua en sangre y ranas), si bien es cierto que pudieron copiarlas, no es menos cierto que no pudieron eliminarlas y por lo que Faraón tuvo que recurrir a Moisés, para que este intercediera ante Jehová y se les librara de esas plagas, así como ocurrió con las restantes. Y es que una cosa era copiar una plaga y otra muy distinta, poderla erradicar, pues sólo Dios podía hacer eso, ya que el infinito poder de Este tiene esa peculiaridad inimitable…… y lo que llevó a entender a los sacerdotes de Egipto, aquello que a Faraón le costó sufrir otras siete para darse cuenta de ello: el auténtico poder de Jehová no se manifestaba solo trayendo la plaga, sino erradicándola y algo que dichos sacerdotes en ningún momento pudieron hacer.

Ahora bien, volviendo a la esencia que inspira este artículo ¿qué ocurrió con aquellos que fueron liberados de la esclavitud en Egipto y salieron de este, aún sobrecogidos ante la visión del inmenso poder desplegado por su Dios? Nos dicen las Escrituras que, además de los israelitas, también salió con ellos una “vasta compañía mixta” de personas no israelitas, atónitas y convencidas ante lo que acababan de ver; y es que no podemos olvidar que durante el tiempo en que Israel fue residente forastero en Canaán y Egipto, muchas personas de esas naciones llegaron a formar parte de las casas de los hijos de Jacob y sus descendientes. Esto se debió, a que contrataron siervos que vivían con la familia y compraron esclavos que, de acuerdo con los términos expresados en el pacto con Abrahán, tenían que ser circuncidados (Gén. 17:9-14); por otra parte, sumémosle a ello algunos matrimonios mixtos y su lógica descendencia, que también figuraban entre los que componían dicha “vasta compañía mixta” que acompañó a los israelitas en su éxodo hacia una nueva tierra y con lo que el total de personas que salieron de Egipto, probablemente, rondaría los tres millones de almas (Éxo. 12:37-38)…… pero veamos cómo nos resume Pablo, las “andanzas” de esas personas tras su salida de Egipto:

Ahora bien, estas cosas llegaron a ser nuestros ejemplos, para que nosotros no seamos personas que deseen cosas perjudiciales, tal como ellos las desearon. 7 Ni nos hagamos idólatras, como hicieron algunos de ellos; así como está escrito: “Se sentó el pueblo a comer y beber y se levantaron para divertirse”. 8 Ni practiquemos fornicación, como algunos de ellos cometieron fornicación, de modo que cayeron, veintitrés mil de ellos en un día. 9 Ni pongamos a Jehová a prueba, como algunos de ellos lo pusieron a prueba, de modo que perecieron por las serpientes. 10 Ni seamos murmuradores, así como algunos de ellos murmuraron, de modo que perecieron por el destructor. 11 Pues bien, estas cosas siguieron aconteciéndoles como ejemplos y fueron escritas para amonestación de nosotros a quienes los fines de los sistemas de cosas han llegado.” (1 Cor. 10:6-11).

No pasemos por alto, que estamos hablando de personas que habían visto el inmenso poder de Dios en acción en múltiples ocasiones (luego no podían alegar ignorancia), pues no solo los sacó de Egipto, el imperio más poderoso del mundo en ese momento, sino que les partió un mar para proveerles escape y los mantuvo por mucho tiempo, dándoles comida y agua en medio de un desierto “grande e inspirador de temor”, mientras que “ni su ropa se ajó, ni si sus sandalias se gastaron de sobre sus pies” (Deut. 1:19; 29:5). Y con respecto del agua, no olvidemos que el pueblo de Israel tenía como requisito el ser un pueblo limpio, tanto en lo moral como en lo físico y para esto último se precisaba de mucha agua…… y estamos hablando de un transitar por cuarenta años en un desierto; luego queda claro que las divinas manifestaciones de poder las podían percibir a diario (con el “maná”, por ejemplo).

Sin embargo, estaremos de acuerdo en que su conducta no parece estar acorde con la de personas que han percibido en su propia carne, los directos beneficios de la actuación divina y con lo que llegamos al meollo de la cuestión que nos ha impulsado a publicar este escrito y cuestión que se podría caricaturizar con la siguiente historia (real o ficticia, no lo sabemos, pero en todo caso extremadamente ilustrativa de lo que queremos decir), en donde se ve reflejado el estúpido actuar del ser humano en general. Y es que se cuenta que, estando de viaje el Rabí Menajem Najum, el Maguid de Chernobyl (1730 – 1787) y fundador de dicha dinastía, decidió pernoctar en una posada del camino; el dueño de la posada, también judío y bastante simple, viendo a Rabí Najum y ya muy adentrada la noche, en una posición de recogimiento que le intrigó, se atrevió a preguntarle qué estaba haciendo. El Rabí Najum interrumpió su rezo y le dijo que estaba implorando a Dios, para que llegara el Mesías y regresara a todos los judíos de vuelta a su tierra Israel. Anonadado, el hombre subió las escaleras que llevaban a sus aposentos personales, despertó a su mujer y le dijo:

¡Querida! Hay un judío abajo que está rezando para que llegue el Mesías y podamos volver todos a Israel”.

La mujer, medio dormida, se restregó los ojos y después de un instante de vacilación, le dijo:

¿Y qué va a ser de nuestra granja, nuestras vacas y nuestros caballos?”.

Perturbado, el hombre volvió a bajar e interrumpiendo nuevamente al Rabí Najum, le dijo:

Pero Rabí… ¿qué va a ser de nuestra granja, de nuestras vacas y de nuestros caballos?”.

El Rabí Najum se le quedó mirando por un momento y viendo el poco alcance del hombre, intentó razonar con él:

Vamos a ver, querido amigo: cuando vienen los cosacos y saquean todo lo que tienes ¿eres feliz? ¿Es eso, acaso, lo que te gusta? ¿Quieres que tu vida sea siempre igual? Sin embargo, cuando llegue el Mesías, vamos a poder volver todos a Israel y se acabaron los cosacos…… ¿entiendes? ¡Adiós cosacos! ¡Se acabaron todos nuestros problemas!

De nuevo el hombre quedó impresionado y volvió a subir desesperado dónde a su mujer y le contó la respuesta del Rabí Najum.

Querida… Llega el Mesías… ¡Adiós cosacos! ¡Se acabaron nuestros problemas!”.

La mujer miró con fijeza a su marido y después de meditar por unos segundos, le dijo:

Baja a ver a ese tal Rabí Najum y dile que rece para que el Mesías se lleve a los cosacos a Israel y nos deje a nosotros aquí, con nuestra granja, nuestras vacas y nuestros caballos”.

Y la conclusión de dicho relato, ficticio o real y al que nuestro amigo el castizo calificaría su razonamiento final como del “ser más corto que una cuerda que no llega”, nos sirve de moraleja para nuestros días, pues no es más que un reflejo de cual era en realidad el verdadero problema con el que se enfrentaba Moisés y que no era tanto Faraón, como la obstinación del pueblo de Israel; porque no se trataba tanto de lidiar con Faraón para sacar a la nación de Israel de Egipto y que se llevó a cabo en apenas un mes, como el sacar a Egipto de la mente Israel y que implico 40 años de vagar en un desierto y el que Jehová eliminara la generación entera de aquellos que habían vivido en Egipto…… dificultad que queda probada, con lo que ocurrió solo 45 días después de haber experimentado la sobrecogedora manifestación de poder que los libró de la esclavitud y de la que probablemente aún no se habían recuperado, pero en dónde su “yo” interno ya empezaba a tomar cartas en el asunto:

Más tarde partieron de Elim y por fin llegó toda la asamblea de los hijos de Israel al desierto de Sin, que está entre Elim y Sinaí, el día quince del segundo mes después de haber salido de la tierra de Egipto. 2 Y toda la asamblea de los hijos de Israel empezó a murmurar contra Moisés y Aarón en el desierto. 3 Y siguieron diciéndoles los hijos de Israel: “¡Si siquiera hubiéramos muerto por la mano de Jehová en la tierra de Egipto, mientras nos sentábamos junto a las ollas de carne, mientras comíamos pan hasta quedar satisfechos, porque ustedes nos han sacado a este desierto para hacer que toda esta congregación muera de hambre!”.” (Éxo. 16:1-3).

Ello llevó a que ese pueblo viviera otra gran manifestación del poder de Jehová, cuando les llenó el campamento de codornices y por la mañana se encontraron con el maná que caía del cielo; pero ni eso fue suficiente, pues poco tiempo después, volvieron “con la burra en el pesebre”, exclamando:

Y la muchedumbre mixta que se hallaba en medio de ellos expresó anhelo egoísta y también los hijos de Israel se pusieron a llorar de nuevo y a decir: “¿Quién nos dará carne para comer? 5 ¡Cómo nos acordamos del pescado que comíamos de balde en Egipto (y olvidándose que allí no eran más que esclavos y se les trataba a latigazos), de los pepinos y las sandías y los puerros y las cebollas y el ajo! 6 Pero ahora nuestra alma se halla seca. Nuestros ojos no se posan en cosa alguna sino en el maná”.” (Núm. 11:4-6). (Acotación nuestra).

O sea, que no solo no valoraron lo que se les estaba dando de manera milagrosa, sino que incluso llegaron a despreciarlo, además de no valorar el hecho de que eran libres y algo por lo que por tanto tiempo suspiraron; pero es que para más inri, cuando estaban ya a punto de entrar en la tierra prometida y de la que “manaba leche y miel” (Éxo. 3:8), merced a un mal informe de algunos de los espías que se mandaron a inspeccionar el terreno (y circunstancia que no hizo más que resaltar lo que había en el corazón de aquel pueblo, que dos años y algunos meses antes había sido sacado con gran poder de la esclavitud en Egipto), aquellas personas se lamentaron en los siguientes términos:

Entonces toda la asamblea alzó la voz y el pueblo siguió dando salida a su voz y llorando durante toda aquella noche. 2 Y todos los hijos de Israel empezaron a murmurar contra Moisés y Aarón y toda la asamblea empezó a decir contra ellos: “¡Si siquiera hubiéramos muerto en la tierra de Egipto, o si siquiera hubiéramos muerto en este desierto! 3 ¿Y por qué está Jehová llevándonos a esta tierra para caer a espada? (estaban imputando malos motivos a Jehová). Nuestras esposas y nuestros pequeñuelos llegarán a ser botín. ¿No es mejor volvernos a Egipto?”. 4 Hasta se pusieron a decir unos a otros: “¡Nombremos un cabeza y volvámonos a Egipto!”.” (Núm. 14:1-4). (Acotación nuestra).

Luego queda claro, que nada de lo habían visto durante todo el tiempo en que Jehová había estado obrando en su favor, fue suficiente para hacerles desistir de su idea de retornar a un pasado en el que habían sido esclavos de un sistema opresivo y que les mantenía apartados de su relación con su Dios…… como hemos dicho, fueron necesarios cuarenta años más de vagar por el desierto (Núm. 14:28-34), para que se extinguiera aquella generación y se levantara otra que no conocía Egipto:

Pero todos los hombres que han estado viendo mi gloria y mis señales que he ejecutado en Egipto y en el desierto y, no obstante, han seguido poniéndome a prueba estas diez veces y no han escuchado mi voz, 23 nunca verán la tierra acerca de la cual juré a sus padres, sí, ninguno de los que me tratan sin respeto la verán.” (Núm. 14:22-23).

Bien, dicho lo cual, veamos qué hay de moraleja en toda esta historia y que al igual que en relato del Rabí Najum, se nos señala a grado cabal la capacidad de estupidez que atesora el ser humano, porque veamos: estamos en el momento en que la humanidad y al igual que el pueblo de Israel en su momento, será liberada de la brutal opresión de los gobiernos humanos bajo el dominio satánico, por el Moisés Mayor, eso es, Jesucristo, para ser introducidos en una tierra en la que realmente “manará leche y miel” (sinónimo de abundancia, calidad y excelencia) y que se conoce por “El reino de Dios”, en donde disfrutaremos del gozo de una vida plena, o lo que es lo mismo, libres ya de cosas tales como enfermedades, vejez o muerte y bajo el amoroso cuidado de nuestro Creador. Sin embargo, pocas personas en la humanidad aceptan dicho mensaje esperanzador y contenido en las Escrituras, pues están apegadas como en esclavitud a este “Egipto” atípico que es el mundo actual en el que vivimos y lo prefieren, pues se apegan a la vieja máxima de que “más vale malo conocido, que bueno por conocer” y con lo que están rechazando la amorosa dádiva de Dios, de restaurar a la humanidad a la perfección…… pues al igual que la mujer de la ilustración mencionada, se aferran a lo miseria de lo que poseen (por mucho que esto sea), pues está destinado a la destrucción, antes que aceptar la riqueza de tener una buena relación con nuestro Dios Jehová y disfrutando de una vida eterna en deleitable abundancia de paz y felicidad, bajo su gobierno eterno (Sal. 37:10-11).

Y es que estableciendo una correlación en los tiempos, estamos actualmente en una situación tan convulsa como la que vivieron esas gentes durante las plagas y poco antes de ser liberadas; luego ahora es el momento de tomar acción y poder ser de la partida de los que entrarán en esa venidera tierra en la que “mana leche y miel” y que como hemos dicho es el reino de Dios en manos de Jesucristo…… y que estamos en tiempos convulsos que se asemejan a aquellos del antiguo Egipto en el momento de las plagas, nos lo recuerdan unas palabras que encontramos en las Escrituras y dirigidas a nosotros, los que vivimos en los últimos días de este mundo tal como lo conocemos:

Porque esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos: “Todavía una vez -es poco tiempo- y voy a mecer los cielos y la tierra y el mar y el suelo seco. 7 Y ciertamente meceré todas las naciones y las cosas deseables de todas las naciones tienen que entrar; y ciertamente llenaré de gloria esta casa”, ha dicho Jehová de los ejércitos.” (Ageo 2:6-7).

Que estas palabras tenían un contenido futuro, queda probado por el hecho de que el escritor de la carta a los hebreos, las cita como un acontecimiento aún distante en su tiempo (Hebr. 12:26-28); ahora bien ¿qué se nos quiere decir con la expresión “y las cosas deseables de las naciones tienen que entrar”? Pero antes de responder a dicha cuestión, sería menester considerar el hecho de que hay una total disensión entre las distintas traducciones, acerca del contenido de dicho pasaje y que nosotros transcribimos, como tenemos por costumbre, de la TNM de los TJ y que es por mucho la más clarificadora y entendible de las que usted puede encontrar en el mercado, pues es la que generalmente, más se ajusta al verdadero sentido del texto del que se trate (ya harina de otro costal, es la aplicación que dichos señores hagan de su buena interpretación); dicho lo cual, veamos como vierte dicho pasaje de Ageo 2:6-7, la versión RV 1960:

Porque así dice Jehová de los ejércitos: “De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca; 7 y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos”.”

Esta traducción, una de las más nefastas a nuestro entender de cuantas tenemos a nuestro alcance, dirige su atención a la venida del “Deseado de todas las naciones”, obviamente apuntando a Jesucristo o en todo caso, al reino de Dios y que vendría a ser lo mismo; pero la pregunta es la siguiente: ¿Es cierto que en estos días finales y que son a los que apunta dicha profecía, las naciones “suspiran” por la venida de este personaje, o por la pronta instauración del reino de Dios? ¿O no será más bien, que las “naciones” ni quieren oír hablar de ambos? Siendo cierto esto último, vemos que nos encontramos ante una interpretación de dicho pasaje y por decirlo de manera suave, manifiestamente mejorable; luego veamos que nos dicen del mismo, otras traducciones:

DHH: “…… “Dentro de poco haré temblar el cielo y la tierra, el mar y la tierra firme. 7 Haré temblar a todas las naciones, y traerán sus riquezas, y mi templo se llenará de gloria”. El Señor todopoderoso lo afirma.”

NTV: “El Señor de los Ejércitos Celestiales dice: “Dentro de poco, haré temblar los cielos y la tierra, los océanos y la tierra firme una vez más. 7 Haré temblar a todas las naciones y traerán los tesoros de todas las naciones a este templo. Llenaré este lugar de gloria -dice el Señor de los Ejércitos Celestiales-”.”

BLP: “Porque dice también el Señor del universo: Dentro de poco tiempo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y los continentes; 7 haré temblar a todas las naciones. Llegarán aquí todas las naciones con sus valiosos tesoros, y llenaré este Templo de esplendor -oráculo del Señor del universo-”.”

TLA: “Yo soy el Dios de Israel y dentro de poco tiempo haré temblar el cielo y la tierra; ¡sacudiré el mar y la tierra firme! 7 Haré que tiemblen todas las naciones; haré que me traigan todas sus riquezas para llenar con ellas mi templo.”

PDT: “…… pues esto dice el SEÑOR Todopoderoso: Una vez más, muy pronto, voy a sacudir los cielos y la tierra, 7 el mar y la tierra firme. Voy a sacudir a todas las naciones, llegarán aquí todos sus tesoros y llenaré este templo de esplendor”, dice el SEÑOR Todopoderoso.”

NVI: “…… porque así dice el Señor Todopoderoso: “Dentro de muy poco haré que se estremezcan los cielos y la tierra, el mar y la tierra firme; 7 ¡haré temblar a todas las naciones! Sus riquezas llegarán aquí, y así llenaré de esplendor esta casa -dice el Señor Todopoderoso-”.”

Ahora bien ¿qué son esas riquezas o tesoros que tienen que llegar al templo de Dios, para que este se llene “de esplendor y de gloria”? ¿Estaríamos hablando de oro, plata o piedras preciosas, eso es, tesoros literales? Obviamente no, pues se nos está hablando de un templo espiritual (1 Cor. 3:16-17; 2 Cor. 6:16); por otra parte y dado que en Ageo 2:8, Jehová menciona que tanto el oro como la plata ya “son suyos”, no se entiende que nadie se los tenga que traer para gloria de ningún templo; luego ¿de qué estaríamos hablando con ese “hacer temblar”, “sacudir”, estremecer” o el “mecer” a todas las naciones y que tiene que resultar en “tesoros” que llegarán a “la casa de Jehová”, para gloria y esplendor de esta? Pero para entenderlo, leamos de nuevo dicho pasaje de Ageo 2:6-7 en la primera versión que hemos utilizado, eso es, la TNM:

Porque esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos: Todavía una vez -es poco tiempo- y voy a mecer los cielos y la tierra y el mar y el suelo seco. 7 Y ciertamente meceré todas las naciones y las cosas deseables de todas las naciones tienen que entrar; y ciertamente llenaré de gloria esta casa”, ha dicho Jehová de los ejércitos.”

O sea que, todavía “una vez más” luego no es la primera vez que Jehová ejecuta un “mecimiento” de las naciones para que estas den un “producto”; recordemos que la primera vez que lo hizo y en el caso de Egipto, apareció un “pueblo” y que Él tomó como suyo, con una maravillosa promesa por delante (Éxo. 19:5-6)…… ya en una segunda ocasión en que Jehová convulsionó a las naciones, tuvo que ver con la venida de Jesús y en la que este vino cumplimentar la promesa de Dios hecha en el desierto de Sinaí, eso es, a buscar a aquellos que con él tenían que gobernar como “reyes y sacerdotes” en el reino de Dios. Luego solo se puede esperar, de esta tercera ocasión en la que de nuevo serán “mecidas las naciones”, hoy ya a nivel mundial y solo comparable dicho mecimiento, a como con un cedazo y por fuerte movimiento, se separa el producto fino de otro más grueso…… o como cuando en las eras antiguas se aventaba el trigo para separar el grano de la paja; y siendo el resultado de tal mecimiento, la aparición de personas que aman a Jehová y que son las cosas deseables que glorifican y llenan Su Templo de esplendor:

Después de estas cosas vi y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos. 10 Y siguen clamando con voz fuerte y dicen: “La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono y al Cordero”.” (Rev. 7:9-10).

Luego esa “gran muchedumbre, venida de todo lugar, se entiende que son las cosas deseables de las naciones, que tienen que entrar en algún tipo de lugar y que no es otro que al reino de Dios y que son el resultado directo del mencionado “sacudir”, “hacer temblar” o “mecer” a las naciones…… pero ¿por qué esto así, eso es, el tener que hacer una selección por “mecimiento” o pasar por un cedazo? Pues porque al igual que aquellas personas que salieron de Egipto (y ahí está el trasfondo del que les hemos hablado en el titular de nuestro escrito), estaban totalmente impregnadas de la esencia del mundo en el que vivieron, así es el caso de la inmensa mayoría de la humanidad a día de hoy y que está aferrados a esta forma de vida actual y no desean otra, pues no creen en las promesas divinas; y si no, vaya usted a explicarle a su vecino que tiene ante sí la oportunidad de entrar en un mundo nuevo, en donde la salud, la felicidad, la paz y la justicia serán lo normal y no lo extraordinario…… y a ver si su respuesta no va por el mismo camino de aquello de ¿y qué de mi auto, de mi casa y de mi “chabolita” junto al mar, para pasar el verano? Recuerden que Jesús, ya nos advirtió de eso cuando avisó acerca de no ser “parte del mundo” (Juan 15:19), eso es, el no dejarnos atrapar por la atracción de las cosas del mundo y que el apóstol Juan, que entendió perfectamente la idea, lo expuso de la siguiente manera, según nos lo vierte la Nueva Traducción Viviente:

No amen (o tengan aprecio) a este mundo ni las cosas que les ofrece, porque cuando aman (o desean intensamente) al mundo, no tienen el amor del Padre en ustedes. 16 Pues el mundo sólo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo; 17 y este mundo se acaba junto con todo lo que la gente tanto desea; pero el que hace lo que a Dios le agrada, vivirá para siempre.” (1 Juan 2:15-17). (Acotaciones nuestras).

Entonces lo que está claro, es que para poder entrar en el reino de Dios tenemos que renunciar a sentir aprecio alguno por las cosas de este mundo nos ofrece (Fil. 3:8); y siendo este el trasfondo o moraleja que encontramos en el relato de la diez plagas de Egipto y que nos tiene que servir de amonestación, pues esta es la idea o pensamiento que nos quiso transmitir el apóstol Pablo (que obviamente sabía de qué nos hablaba), cuando dijo aquello de que “las cosas que fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para nuestra instrucción” (Rom. 15:4). Y no vale el pensar que ya cuando llegue el momento, uno prescindirá de sus posesiones o pertenencias como si nunca las hubiera tenido y tranquilamente se pasará al “otro bando” y ¡aquí paz y después gloria! Recordemos que el trasfondo del que les estamos hablando, tenía que ver con el que aquellas personas que siguieron a Moisés y por espacio de casi dos años, mantuvieron en su corazón el anhelo por las cosas pasadas, antes de las por vivir según la promesa divina y lo que las llevó a ser exterminadas en el desierto, pues Jehová no permitió a esa gente que anhelaba el pasado, entrar a la tierra de la que “manaba leche y miel”. Y ese será el caso de aquellas personas que, aunque afirmando que creen en Dios y en sus promesas, van retrasando en momento de entrar en acción para desmarcarse de este mundo y con ello, desligarse en su corazón de las cosas en las que actualmente tienen puestas sus miras (el bienestar personal, el deseo por alcanzar más cosas y el orgullo de sus respectivos logros y posesiones, sean estos de la índole que sean), razonando dentro de su fuero interno o corazón, que cuando quieran prescindirán de ello y olvidándose, si acaso es que lo conocen, de lo que dijo en su momento un profeta de Dios:

El corazón es más traicionero que cualquier otra cosa y es desesperado. ¿Quién puede conocerlo? 10 Yo, Jehová, estoy escudriñando el corazón, examinando los riñones (estos figuran entre los órganos más inaccesibles del cuerpo humano), aun para dar a cada uno conforme a sus caminos, conforme al fruto de sus tratos.” (Jer. 17:9-10). (Acotación nuestra).

Fijémonos en que Jehová, más que en las actitudes o palabras de uno, tiene en cuenta las motivaciones detrás de dichas actitudes o, dicho de otra manera, lo que realmente hay en el corazón de la persona en cuestión y por lo que a Jehová no se le puede engañar, pues alcanza a ver hasta lo más recóndito de nuestro ser; entonces no pasarán al reino de Dios, aquellos que dicen pero no hacen, eso es y aunque digan lo contrario, que estén “amando” las cosas que este mundo ofrece en detrimento de las por venir y que nos dará Dios.

Y esto que les acabamos de contar, queridos amigos que nos leen, es y siempre según nuestro particular punto de vista, lo que nosotros entendemos como el trasfondo o moraleja que subyace, en el relato bíblico de “las diez plagas de Egipto”; ya ustedes determinarán y partiendo de su estudio personal sobre el asunto, si hemos dado “en el clavo”…… o no.

MABEL

¿Y QUÉ HAY DE FILIPENSES 2:6 Y 7?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 18/06/2013 by Armando López Golart

JesusEso es lo que decía escueta y literalmente, uno de los correos que hemos recibido con relación a nuestro último artículo “Jesús de Nazaret…… ¿quién fue realmente?”  (13/06/13) y en donde afirmábamos, siempre según nuestro entender, que este fue un ser humano perfecto, “engendrado” por el propio Dios en una virgen judía, no siendo por tanto un poderoso ser angelical cuya vida fuera transferida por Este a la matriz de la mujer en cuestión y dando lugar con ello, a la simple reencarnación de un poderoso ser espiritual y no a la creación de algo nuevo, como es el caso. Por otra parte, también hacíamos mención a algunos pasajes que parecían inducir a la idea de que Jesús había tenido, efectivamente, una preexistencia en la región celestial, como poderoso ser al directo servicio divino e instrumento usado por el Altísimo para llevar a cabo el acto de la creación. Entre estos, por ejemplo, citamos de Juan 8:57-58 o Juan 17:5 y a los que añadíamos a continuación la coletilla de “entre otros del mismo talante”, entre los que se contaría el pasaje mencionado; no obstante, los argumentos presentados para sostener nuestro planteamiento en el citado artículo y que no se nos han discutido en ningún momento, dejan perfectamente clara la identidad del personaje Jesús, fuera de toda duda…… pero puesto que ahí está la pregunta, vamos a contestarla y para ello, lo primero que vamos a hacer es leer el pasaje señalado y ya después lo analizaremos con detalle, para ver de qué, realmente, se nos está hablando en el mismo:

“…… quien, aunque existía en la forma de dios, no dio consideración a una usurpación, a saber, que debiera ser igual a Dios. 7 No; antes bien, se despojó a sí mismo y tomó la forma de un esclavo y llegó a estar en la semejanza de los hombres.”

De entrada, decir que cuando se usa ese pasaje para situar la acción del mismo en un contexto celestial y con ello, avalar la idea de una pre-existencia divina de Jesús, como un poderoso arcángel y mano derecha del Altísimo, se está asumiendo un monumental disparate, pues es del todo impensable que un ser espiritual, por muy poderoso que fuera, pensara que pudiera prevalecer al rebelarse directamente contra el Soberano Señor del Universo, Jehová Dios, en un intento de usurparle el trono universal. De hecho, la más grande criatura de magnificente belleza en la aurora cósmica y según las Escrituras (Ezeq. 28:11-19), fue un magnífico querubín de una hermosura increíble y no comparable a ninguna otra creación; todos los seres angelicales que fueron creados después de él, arcángeles incluidos, no tenían la belleza ni la grandeza que poseía esa poderosa creación de Dios y que hoy conocemos como Satanás…… y a este ni se le paso por la cabeza el desafiar el poder del Altísimo, sino que centro el foco de su rebelión en la primera creación terrestre de la que estaba al cuidado, por expreso mandato divino. Luego la rebelión de ese poderoso personaje, posteriormente secundada por otros seres celestiales, se produjo después de la creación de la primera pareja humana, eso es, Adán y Eva y para conseguir el dominio sobre estos y no para conseguir ser “igual” a Dios, algo totalmente imposible.

Por otra parte ¿leemos en Fil. 2:6-7, atisbo alguno que nos indique algo parecido a una pre-existencia en la región celestial del personaje al que se hace referencia en el mismo, como nos sugieren los TJ y otros? Obviamente no y por lo que solo podemos situar la acción de ese pasaje como refiriéndose a ya estando Jesús aquí en la tierra, máxime cuando intentamos averiguar en primer lugar, el significado que tiene en las Escrituras, por ejemplo, el término “dios”, cuando no hace referencia al Altísimo:

Jesús les contestó: “¿No está escrito en su Ley: ‘Yo dije: “Ustedes son dioses”’? 35 Si él llamó “dioses” a aquellos contra quienes vino la palabra de Dios (se hace referencia al Sal. 82:6 y que iba dirigido a los jueces de Israel, luego estaríamos hablando de hombres mortales) y sin embargo la Escritura no puede ser nulificada, 36 ¿me dicen ustedes a mí, a quien el Padre santificó y despachó al mundo: ‘Blasfemas’, porque dije: Soy Hijo de Dios? (luego un “dios”).” (Juan 10:34-36). (Acotaciones nuestras).

Y Pablo, que fue uno de los que entendió perfectamente la idea, dijo esto en su momento:

Porque aunque hay aquellos que son llamados “dioses”, sea en el cielo o en la tierra, así como hay muchos “dioses” y muchos “señores.” (1 Cor. 8:5).

Por lo tanto, el concepto de “dios” aplicaría también a hombres poderosos, como por ejemplo, Moisés, pues el propio Jehová le dijo y con referencia a su hermano Aarón “y tiene que suceder que él te servirá de boca y tú le servirás de dios. Y esta vara la tomarás en tu mano para que ejecutes con ella las señales” (Éxo. 4:16-17). Luego, personajes tales como el citado Moisés, o Elías, o Eliseo, o incluso los Pedro, Juan, Pablo, entre otros, podrían ser considerados dioses al grado que fueron poderosos con respecto del resto de sus contemporáneos (Hech. 14:11). De hecho, el propio Adán fue un dios o ser poderosísimo y creado solo un poco inferior a los ángeles, al ser hecho a imagen y semejanza del Divino (Gén. 1:26) en la creación material; podríamos decir y salvando todas las distancias (entiendan, por favor, la idea), que así como Jehová reinaba sobre lo espiritual (obviamente el Altísimo gobierna sobre todo tipo de creación existente y por existir), le concedió al hombre Adán tener dominio sobre toda la creación material (Hebr. 2:6-7); tanto es eso así, que el mismísimo Satanás no se atrevió a enfrentarle directamente, sino que se valió de la complicidad de Eva para entramparlo. Entonces y volviendo a Fil. 2:6-7 ¿en qué sentido se puede decir de Jesús y en su estancia sobre la tierra, “existía en la forma de dios”?…… y para averiguarlo, deberíamos recuperar la lectura de Luc. 1:34-35:

Pero María dijo al ángel: “¿Cómo será esto, puesto que no estoy teniendo coito con varón alguno?”. 35 En respuesta, el ángel le dijo: “Espíritu santo vendrá sobre ti y poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, también, lo que nace será llamado santo, Hijo de Dios”.”

Luego lo que María concibió en su matriz, no contenía y dicho sea en términos sencillos y para no perdernos, el genoma humano sino el divino y de ahí que lo que llegara a nacer, sería un ser humano sin pecado e hijo de Dios…… por lo tanto, un “dios” tan poderoso como en su momento lo fue el perfecto Adán, que también llevaba en sus genes esencia divina y de ahí que también se nos diga de él, que fue un “hijo” de Dios (Gén. 5:1; Luc. 3:38). Y esencia divina que habría transmitido a sus descendientes, de no haber pecado y con lo que la historia de la humanidad hubiera sido totalmente distinta a como la conocemos…… y la padecemos aún hoy en día; pero ese primer dios venido en carne pecó y de ahí, que el Altísimo y para enmendar el entuerto, precisara de hacer una copia exacta de Adán (aunque el método empleado fuera distinto: creación personal de Dios en el caso de Adán {Gén. 2:7} y mediante engendramiento, en el caso de Jesús) y usara la matriz de una mujer virgen, transfiriendo en ella esencia divina de vida (equivalente al “soplo de vida” que recibió la imagen de barro de Adán y que lo trajo a la existencia), que esta virgen judía gestó en su vientre hasta que vino también a la existencia o, dicho sea ya en términos humanos, llegó a nacer un hijo de Dios (el segundo, en este caso) sobre la tierra (1 Cor. 15:45). No olvidemos, que nos diga lo que nos diga dicho pasaje u otros del mismo tenor, ya mostramos en su momento que Jesús tenía que ser un calco del primer hombre Adán según la ley de Dios (Éxo. 21:23-25), o de lo contrario el sacrificio vicario llevado a cabo por este habría quedado invalidado, siempre según la idea que se desprende de Hebr. 2:17 y del que ya les hablábamos en nuestro anterior artículo:

Por consiguiente, le era preciso llegar a ser semejante a sus “hermanos” en todo respecto, para llegar a ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel en cosas que tienen que ver con Dios, a fin de ofrecer sacrificio propiciatorio por los pecados de la gente.”

Visto ya en qué sentido Jesús vino a existir en la “forma” de dios, veamos ahora como se puede entender la expresión de que “no dio consideración a una usurpación, a saber, que debiera ser igual a Dios”…… que traducido al cristiano, significaría que no permitió que en su mente de hombre perfecto, asomara siquiera la idea de llegar a elevarse por encima de la condición que tenía, a diferencia de Adán que sí dioconsideración a una usurpación” al intentar ocupar en la tierra el papel que le correspondía exclusivamente a Jehová: determinar sobre ella qué era lo correcto, o qué lo incorrecto; porque recordemos que la oferta de Satanás para Adán y a través de su esposa Eva, fue la siguiente:

Ante esto, la mujer dijo a la serpiente: “Del fruto de los árboles del jardín podemos comer. 3 Pero en cuanto a comer del fruto del árbol que está en medio del jardín, Dios ha dicho: ‘No deben comer de él, no, no deben tocarlo para que no mueran’”. 4 Ante esto, la serpiente dijo a la mujer: “Positivamente no morirán. 5 Porque Dios sabe que en el mismo día que coman de él tendrán que abrírseles los ojos y tendrán que ser como Dios, conociendo lo bueno y lo malo”.” (Gén. 3:2-5).

Y eso es lo que hizo pecar a Adán: el deseo de usurpar al propio Jehová, el derecho de Este a gobernar sobre sus criaturas y en un intento de establecer sus propias normas acerca de lo que era bueno y lo que era malo, sobre todo ser vivo que llegara a existir en su entorno terrenal. Sin embargo, Jesús no cedió a esa tentación, aunque la tal también le fue presentada por el propio Satanás y con ello, dada la oportunidad de llegar a ser más de lo que era y lo que significaba el “usurpar” o tomar posesión de algo que solo le pertenece al Divino, como es el dictar las normas sobre aquello que es correcto y lo que es incorrecto…… normas por las que nos tenemos que gobernar los seres humanos:

De modo que lo llevó hacia arriba y le mostró todos los reinos de la tierra habitada en un instante de tiempo; 6 y el Diablo le dijo: “Te daré toda esta autoridad y la gloria de ellos, porque a mí me ha sido entregada y a quien yo quiera se la doy. 7 Por eso, si tú haces un acto de adoración delante de mí (eso es, el someterse a Satanás, como sí hizo en su momento Adán), todo será tuyo.” (Luc. 4:5-7). (Acotación nuestra).

Fue en este sentido que Jesús “no dio consideración a una usurpación, a saber, que debiera ser igual a Dios”, eso es, estableciendo los parámetros de lo que era lo bueno y de lo que era lo malo; ante bien y como continúa el pasaje objeto de análisis “se despojó a sí mismo y tomó la forma de un esclavo y llegó a estar en la semejanza de los hombres”…… lo que significa que Jesús renunció a los privilegios consustanciales a su condición de poderoso ser perfecto y se rebajó al papel de simple hombre, ajustándose y en una prueba de humildad y sumisión a su Padre Celestial, al entorno humano en el que tuvo que vivir. Que ello es así, entendemos que queda perfectamente reflejado en un suceso normalmente pasado por alto por los estudiosos del tema, pero totalmente explícito de lo que estamos planteando en este escrito y que ocurrió en el momento del bautismo de Jesús:

Entonces Jesús vino de Galilea al Jordán a Juan, para ser bautizado por él. 14 Pero este trató de impedírselo, diciendo: “Yo soy el que necesito ser bautizado por ti ¿y vienes tú a mí?”. 15 En respuesta Jesús le dijo: “Deja que sea, esta vez, porque de esa manera nos es apropiado llevar a cabo todo lo que es justo (o voluntad de Dios)”. Entonces él dejó de impedírselo.” (Mat. 3:13-15). (Acotación nuestra).

Recordemos que el bautismo en agua no significaba, en última instancia, más que el reconocimiento público de los pecados de uno, pues según se nos relata en el evangelio de Marcos, Juan el bautizante se presentó en el desierto predicando el bautismo de agua en “símbolo de arrepentimiento para perdón de pecados” (Mar. 4:1) y algo que lógicamente no aplicaba a Jesús, pues él era un poderoso ser perfecto y por lo tanto sin pecado (Mat. 3:11)…… sin embargo y en un intento de hacerse igual, no a su Padre Celestial, sino a sus contemporáneos terrestres, acudió a ese bautismo y lo que públicamente le declaró como igual al resto de los mortales, desprendiéndose o renunciando con ello voluntariamente a los privilegios que derivaban de su condición de ser perfecto y sin pecado. Es más, si continuamos leyendo en Fil. 2, veremos lo que se nos dice en su verso 8:

Más que eso, al hallarse a manera de hombre (eso es, pecador, a la que voluntaria y públicamente se había rebajado, aunque sin tener pecado), se humilló y se hizo obediente hasta la muerte, sí, muerte en un madero de tormento (o “cruz”, como vierten el resto de traducciones).” (Acotaciones nuestras).

O sea y dicho de manera coloquial y sencilla, Jesús, entre escoger continuar siendo un poderoso hombre perfecto y todo lo que ello conllevaba (incluso “aspirar” a algo más, como intentó Adán), o renunciar voluntariamente a su condición privilegiada, sometiéndose a la voluntad de su Padre Celestial y pasar por todo lo que pasó, para con ello dar adelanto al propósito divino de redención…… decidió, afortunadamente para la humanidad, “despojarse” de los privilegios de su condición de poderoso hijo perfecto de Dios y llegar a estar en la “forma de hombre”, con lo que evidentemente escogió la “mejor porción” (Luc. 10:42).

Por lo que volviendo de nuevo al pasaje inicial de Fil. 2:6-7 y ya para concluir, no es lo que diga o parezca que dice un pasaje en concreto, lo que nos tiene que indicar por dónde van las Escrituras en determinado asunto, sino el contraste de este con el contexto general de las mismas…… y en este caso, dicho contexto general nos dice sin lugar a duda alguna, que Jesús no tuvo una pre-existencia celestial al lado de Jehová, en calidad de “obrero maestro” (Prov. 8:30) como nos pretenden “vender” los TJ. Y permítannos mencionarles, que para una total comprensión de lo que les acabamos de contar, es aconsejable leer el artículo de origen señalado en el primer párrafo de este escrito, pues ambos se complementan. Disculparnos también, por las expresiones un tanto “de andar por casa” que hemos empleado al expresar alguna de nuestras formulaciones, ante la carencia intelectual para encontrar otros términos más acordes con el que expresar las ideas planteadas en el tema tratado…… y en el bien entendido, que estas no son más que el reflejo de nuestro personal punto de vista sobre el asunto objeto de debate; y es que ya saben ustedes aquello de que “el que da lo que tiene, no está obligado a más”…… ¿o sí?

MABEL

LOS “DOS TESTIGOS”.

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 17/06/2011 by Armando López Golart

Uno de los temas en los que se observa mucha discrepancia y un algo de ignorancia (porque no decirlo), entre distintos autores bíblicos, tiene que ver con el asunto de la identidad de “los dos testigos” de Rev. 11:3. Y es que mientras los unos, por ejemplo, afirman que estaríamos hablando de personajes tales como Enoc y Elías, están los otros, que mantienen que se trataría de Moisés y Elías; pero tenemos a los de más allá, que los personalizan con el Nuevo y el Antiguo Testamento y para que no decaiga la fiesta, algunos más, se decantan por creer que son una representación de “la iglesia” que será arrebatada a mitad de la “gran tribulación”; por otra parte, también están aquellos menos imaginativos que afirman, sin lugar a dudas, que simplemente se trataría de dos judíos que Dios levantaría durante un período de 1.260 días o tres años y medio en la ciudad de Jerusalén. Y ese acontecimiento, según algunos autores, se produciría en la primera mitad de la última semana de Daniel, mientras que otros lo sitúan para la segunda mitad de dicha semana final…… en fin, como pueden ver y como siempre, aquí cada uno diciendo la suya y afirmando (¡faltaría más!), estar en posesión de la verdad. Y mientras tanto, aquellos que observamos el espectáculo desde la distancia, inmersos en una considerable confusión.

Sin embargo no podemos olvidar que, paradójicamente, el libro de Revelación fue escrito precisamente con el ánimo de aclarar las cosas, o sea, para “mostrar a sus esclavos las cosas que tienen que suceder dentro de poco” (Rev. 1:1). Por lo tanto, tiene que haber en las Escrituras una explicación lógica y razonable, que nos desvele el misterio y nos saque de la susodicha confusión; de hecho, la misma palabra “revelación” tiene el sentido de develar, o sea, quitar o descorrer el velo que cubre algo: dicho de otra manera, el poner de manifiesto algo que estaba oculto. Luego es difícil de entender tanta disparidad de criterios, ya que cabría pensar que el libro sagrado nos aclarara, sin lugar a dudas, de qué se nos está hablando. Por lo tanto y partiendo de la premisa, de que es el propio libro sagrado el que se interpreta a sí mismo, vamos a intentar averiguar la identidad de esos personajes citados en Rev. 11:3 y para ello usaremos las “armas” preferidas por los dos  autores de este blog: la capacidad de razonar con lógica y sentido común y por supuesto, una lectura correcta de los diferentes textos que nos puedan dar pistas en nuestra investigación, acerca de la identidad de esos dos personajes. Veamos en primer lugar quienes son, según las Escrituras, los entes en cuestión:

Estos testigos son los dos olivos y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra.” (Rev. 11:4).

Y dada la imposibilidad de que esos personajes a los que nos referimos, capaces de profetizar y defenderse ante una agresión, puedan ser literalmente olivos o candeleros, tenemos que pensar que lo que se nos quiere decir, es que están simbolizados por los dos olivos y los dos candeleros. Entonces el próximo paso sería, averiguar si en el registro sagrado se nos explica de qué son símbolo los dos olivos y los dos candeleros, ya que tenemos que tener en cuenta, como hemos dicho, que siempre es la Biblia la que se interpreta a sí misma. Veamos entonces, qué se nos dice en cuanto a los dos olivos:

Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?” (Rom. 11:24).

Luego esos olivos simbolizarían a los judíos naturales y a los gentiles, que conjuntamente pasaron a formar la iglesia o cuerpo de Cristo. Pero veamos ahora, que se nos dice de los dos candeleros:

El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra y de los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias y los siete candeleros que has visto, son las siete Iglesias.” (Rev. 1:20).

Luego de nuevo tenemos a la iglesia o cuerpo de Cristo, representada en esta ocasión, por los candeleros. Y cuando hablamos de “la iglesia”, estamos hablando del grupo de personas que junto a Jesucristo, participarán en la gobernación del reino milenario, en calidad de reyes y sacerdotes (Rev. 20:6) y que comúnmente conocemos como los “ungidos”; por ello y siendo esto así, de ahora en adelante nos referiremos a esa clase co-gobernante, por medio de la expresión “ungidos”. Veamos ahora un pasaje interesante, que nos ayuda a descubrir quienes formarán parte, de ese grupo de los “dos testigos”:

Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. 10 Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? 11 Y se les dieron vestiduras blancas y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.” (Rev. 6:9-11).

¿Y básicamente de quién se está hablando en este pasaje? Pues de aquellos primeros “ungidos” que fueron muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían de Jesús y que en un futuro serán levantados en la primera resurrección, para ocupar sus regios puestos tal como se nos aclara en Rev. 20:4:

Y vi tronos y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años.”

Y nos permitimos hacer un pequeño inciso, para señalarles que en este texto que acabamos de citar y siempre según nuestro entender, es en donde se nos da la clave para asegurar, sin lugar a dudas, que la marca de la Bestia no será ni un microchip, ni un código de barras o algo parecido, insertado en nuestro cuerpo. Y es que si se lee con atención y se razona con lógica y sentido común su contenido, la conclusión no puede ser más clara y evidente…… y si a alguien se le escapa, pues que contacte con nosotros y gustosamente le daremos la pertinente explicación, aunque a no tardar, publicaremos algo acerca de este asunto. Dicho esto, retomemos el tema que nos ocupa.

Entonces vemos que queda perfectamente establecido que, a tenor de lo considerado, estamos hablando del grupo de los “ungidos” y coherederos del reino con Cristo, pero que según el capítulo 6, verso 11 que recién hemos leído, para nuestros días aún estaría pendiente de completarse el número de ellos. Y si tenemos en cuenta que al envejecido apóstol Juan y escritor del libro de Revelación, se le comisionó para que profetizara “de nuevo sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes” (Rev. 10:11) y dado que, por razones obvias, él no podía hacer tal cosa, solo es razonable pensar que Juan prefiguro a un “resto” indeterminado de personas que, como clase “ungida”, aparecerían en los últimos días para dar cumplimiento a Mat. 24:14:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

Entonces esos dos testigos de Rev. 11:3 prefiguran a su vez, a ese resto de “ungidos” por aparecer y que tienen que llevar la delantera en esa predicación mundial que precede al fin. Luego ya averiguada la identidad de los misteriosos “dos testigos”, tendríamos que preguntarnos ahora, porque a ese “resto” aún por aparecer, se les presenta como los “dos testigos”…… ¿o es que acaso eran solo dos los que faltaban para completar el numero de gobernantes con Cristo”, del que se nos habla Rev. 6:11? Obviamente, tal circunstancia no parece ser la más razonable, a tenor del contexto en el que nos movemos y que nos muestra, en primer lugar, que la predicación tiene que efectuarse por “toda la tierra habitada” y no parece ser que se cuente con demasiado tiempo para ello, a lo sumo y según los entendidos en la materia, los primeros tres años y medio de la última semana profética (Dan. 9:27). Por lo cual, no parece probable que solo dos personas, por poderosas que fueran, pudieran culminar con éxito tal empresa, en un planeta de casi 7.000 millones de habitantes, máxime cuando aparentemente solo hacen uso de ese poder cuando son violentadas (Rev. 11:5);  porque no olvidemos que el testimonio tiene que darse en toda la Tierra habitada. Y en segundo lugar, como otro detalle importante a tener en cuenta y también relacionado con la cantidad, tenemos que considerar Joel 2:28-29, que si bien tuvo un cumplimiento parcial en el primer siglo, se tiene que volver a producir en nuestros días, en una escala inmensamente mayor:

Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños y vuestros jóvenes verán visiones. 29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.”

Luego es obvio que estaríamos hablando y por mucho, de más de dos personas envueltas en el asunto y lo cual refuerza la idea de que los “dos testigos”, no son sino la prefiguración de ese resto “ungido”, al que se suman las personas que se asocian con ellos (a tenor del verso 29) en esa tarea de predicación. Porque no podemos olvidar, que en la parábola (o ilustración) de “las ovejas y las cabras” (Mat. 25:31-46), la razón por la que algunos serán colocados a la derecha del Rey (Jesucristo), eso es, en una posición de favor, tiene que ver con las cosas buenas que hicieron para con los hermanos de Este, o sea, por la colaboración que les prestaron:

Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber? 38 ¿Y cuándo te vimos forastero y te recogimos, o desnudo y te cubrimos? 39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel y vinimos a ti? 40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que al grado que lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.” (Versos 37-40).

Luego lo que está claro, es que las personas a las que se dirigieron esas palabras no eran hermanos de Jesucristo y todos sabemos además, que solo los hermanos de Jesucristo (por tanto Hijos de Dios) son co-herederos del reino milenario en calidad de reyes y sacerdotes, o sea, los “ungidos”. Y puesto que Jehová solo hablo de que haría que Sus “dos testigos” profetizaran, sin mencionar a nadie más, es obvio que los tales y a tenor de los considerado, tienen que ser una representación del completo conjunto de personas que en su momento, tomarán parte activa en esa gran predicación pendiente de Mat. 24:14. Y reino de Dios, que unos heredarán como gobernantes del mismo (los hermanos de Jesús) y otros, el resto de colaboradores de estos, que lo heredarán en calidad de súbditos y pasando de esa manera a conformar, la “gran muchedumbre que ningún hombre podía contar” que sobrevive a la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14)…… aunque la pregunta continua en pie ¿por qué lo de dos testigos? Y para responderla dejaremos que, una vez más, sea la Biblia la que se interprete a sí misma.

En el simbolismo bíblico, la presencia de “dos testigos” tiene que ver con la veracidad, rectitud y justicia en un juicio. Por ello es apropiado que en el mensaje de juicio que se va a publicar, se implique la figura de “dos testigos”  y lo cual nos lleva a una norma o ley de Jehová, dada a su pueblo:

Por boca de dos testigos o de tres testigos debe dársele muerte al que ha de morir. No se le dará muerte por boca de un solo testigo.” (Deut. 17:6).

Recordemos que Jesús, no solo mandó a predicar a sus discípulos de dos en dos, de acuerdo con esa máxima, sino que en un asunto que tenía que ver con un juicio, se la repitió a sus seguidores:

Pero si no escucha, toma contigo a uno o dos más, para que por boca de dos o tres testigos se establezca todo asunto.” (Mat. 18:16).

Luego lo que se desprende de estos pasajes, es el sentido de seriedad y firmeza, aparte de la veracidad del asunto considerado, que debe rodear a todo asunto de importancia; porque lo que es evidente, es que sin ningún problema Jehová podría haber dicho perfectamente “mandaré a mis testigos”, sin que por ello se alterara la situación. Pero la justicia divina requería, como hemos visto, la presencia de cómo mínimo dos testigos para establecer un asunto de juicio, porque “no se le dará muerte (al delincuente) por boca de un solo testigo”. Luego lo que se hace en Rev. 11:3, es establecer un principio de legalidad y respeto a las justas normas de Jehová y a las que el propio Jesús se sujetó:

Si yo solo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. 32 Hay otro que da testimonio acerca de mí y sé que el testimonio que él da acerca de mí es verdadero. 33 Ustedes han despachado hombres a Juan (el Bautista) y él ha dado testimonio de la verdad. 34 Sin embargo, yo no acepto el testimonio de parte de hombre, pero digo estas cosas para que ustedes se salven. 35 (……) 36 Pero yo tengo el testimonio mayor que el de Juan, porque las obras mismas que mi Padre me asignó realizar, las obras mismas que yo hago, dan testimonio acerca de mí, de que el Padre me despachó. 37 También, el Padre que me envió ha dado testimonio él mismo acerca de mí……” (Juan 5:31-37). (Acotación nuestra).

Recordemos que Jehová dio testimonio en el mismo momento en que Jesús salió del agua bautismal, cuando dijo “…… Este es mi hijo, el amado, a quien he aprobado” (Mat. 3:17), o también en el caso de la trasfiguración:

Mientras él todavía hablaba, ¡mire!, una nube brillante los cubrió con su sombra y, ¡mire!, una voz procedente de la nube, que decía: “Este es mi Hijo, el amado, a quien he aprobado; escúchenle.” (Mat. 17:5).

Por lo tanto, Jesús presentó ante sus detractores, tres testimonios (como testigos de su identidad) que confirmaban su condición de hijo de Dios y que por lo tanto, refrendaban su autoridad como tal: el de Juan el Bautista (Juan 1:32-34), el de sus obras poderosas (Juan 10:38) y el del propio Creador del Universo, su Padre Celestial (Mat. 3:17; 17:5). Dicho esto y aunque nos podríamos extender un poco más para defender nuestro planteamiento, creemos que para dar una idea de lo que pretendemos decir, es más que suficiente y por lo que no nos extenderemos más.

Luego este es, más o menos bien explicado, nuestro punto de vista en cuanto al significado de Rev. 11:3 y que por lo que hemos ido leyendo por ahí, es bastante diferente de la interpretación mayoritaria, lo cual no significa que estemos equivocados…… ni que tengamos la razón, por supuesto: sencillamente estamos planteando una opción más. Pero el resolver la “incógnita” de quién tiene la razón, querido lector, le corresponde a usted, mediante (sería lo aconsejable) un contrastar lo que decimos nosotros, con lo que dicen otros y luego pasarlo todo por el tamiz de las Escrituras. Lo que si nos permitimos sugerirle, es que no se tome este asunto como de poca importancia, porque cuando dichos personajes aparezcan (y están ya por aparecer), ello significará que al mundo tal como lo conocemos, le quedan y dicho sea coloquialmente, dos telediarios. Y que con toda seguridad, en un momento dado, esos personajes se plantarán ante usted para transmitirle el mensaje divino y que usted, no otro en su lugar, tendrá que tomar la decisión más trascendental de su vida: aceptar ese mensaje y obrar en consecuencia…… o rechazarlo. Pero antes de tomar la decisión, recuerde que esas dos personas que le visitarán (y nada que ver con los TJ), también van acompañadas, 1º: por el testimonio de sus obras poderosas (Rev. 11:5-6) y 2º: por el testimonio del mismísimo Creador del Universo, Jehová Dios: “Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco.”

MABEL