Archivo para Rev. 18:4

USTED…… Y EL “ARREBATAMIENTO” DE LA IGLESIA.

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 26/12/2015 by Armando López Golart

images (4)Es esta una enseñanza muy popular dentro de la cristiandad y que tiene a decenas de millones de seguidores, básicamente entre aquellas denominaciones religiosas que se reconocen como “evangélicas”, pendientes del susodicho “arrebatamiento”; entre los actuales impulsores de dicha enseñanza, destacan personajes como los David Diamont, Armando Alducin, Darío Salas, Yiye Avila (ya fallecido), Antonio Bolainez o Dawlin Ureña y un largo etc., entre la ingente cantidad de distintos dirigentes religiosos de todo “pelaje” que se posicionan a favor de tan falsa enseñanza …… porque como creencia resulta ser más falsa que un “duro sevillano” y que no es por nada, pero ¡¡ya hay que ser falsa!!

Es lógico entonces que la tal tenga también sus detractores, pero lo sorprendente es que ninguno de ellos y hasta donde nosotros hemos podido averiguar, acierta a dar con la “tecla” que valide su argumentario en contra de dicha proposición acerca de un “rapto” o “arrebatamiento” de la Iglesia…… y siendo el caso que dicha propuesta ya se topa de entrada con un verdadero problema (sorprendentemente no señalado por los detractores de dicha enseñanza) y que tiene que ver con el “objeto” sujeto a dicho “arrebatamiento”. Y es que se considera “iglesia” al conjunto de personas que en su momento reinarán con Cristo en el reino de Dios y compuesto este de “ungidos” o individuos que han sido reconocidos por el Altísimo como Hijos Suyos, a la manera como en el primer siglo lo fueron los apóstoles y los más directos seguidores de estos (esto último, según se deduce de Juan 17:20)…… pero resulta que desde la muerte del último de esos personajes, no existe en la tierra dicho tipo de personas y con lo que no hay por tanto, “iglesia” a la que arrebatar. Porque recordemos que estos singulares personajes del I siglo, se caracterizaban y circunstancia que los diferenciaba del resto de sus contemporáneos, por su sorprendente capacidad para llevar a cabo obras poderosas y facultad de la que no disponen, incomprensiblemente, los actuales “ungidos”…… cuando el caso es que lo que dijo Jesucristo al respecto iba en dirección contraria, pues dirigiéndose a sus apóstoles lo que dijo fue esto:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas 18 y con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero, no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales (u obras poderosas) que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20). (Acotación nuestra).

Luego si la obra se mantenía en el tiempo, lo lógico es que las señales que la acompañaban también se mantuvieran constantes, máxime cuando eran la forma en la que Jesucristo manifestaba su apoyo a la misma…… pero dado que estas anunciadas “señales” desaparecieron de la tierra hace muchos siglos (a finales del I siglo, recordemos) y razón por lo que no las vemos actualmente sobre ella, solo quedan dos alternativas entre las cuales moverse: o los actuales “ungidos” no son tales, o bien estaríamos hablando de personas que “no han creído” y con lo que estaríamos en las mismas: Jesucristo no apoya a esa pandilla de “paniaguados” que a sí mismos pomposamente se identifican como “ungidos”; por lo que lo del “rapto de la Iglesia” no es más que una simple invención de mentes calenturientas, ya que no existe una “iglesia” como tal …… de hecho, tal “enseñanza” salió a la luz hará no más de 200 años, por lo que lógicamente no puede ser tomada como una enseñanza bíblica, dado que los más directos seguidores de Jesús la desconocían totalmente. Pero es que aparte de eso, tenemos otra incongruencia en dicha “enseñanza” y que tiene que ver con que el hecho de que pasaje en el que se apoyan esos defensores del arrebatamiento para sustentar su disparatada teoría, está brutalmente mal interpretado y lo que invalida su planteamiento de raíz…… y es que eso es lo que pasa cuando uno se apoya en un solo pasaje para proponer determinada idea y no la cuadra con lo que dice sobre ella el contexto general de las Escrituras.

Porque la realidad es que estas (las Escrituras), son un todo armonioso y que como en un puzle, se tienen que encajar todas sus piezas en el lugar apropiado…… de tal manera que si solo una pieza se coloca en un lugar inadecuado, ya no te encaja ninguna y con lo que la Biblia pasa de ser un libro serio, a ser una simple “pachanga verbenera” en la que no cree nadie pues esta se “contradice” (es la opinión generalizada y ello merced a los embustes que partiendo de ella se dicen), cuando en realidad los que se contradicen son aquellos que pretenden erigirse en interprételes de la misma; pero veamos cuál es el pasaje en el que se apoyan los defensores de dicha teoría del “rapto” o “arrebatamiento de la iglesia”:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.” (1 Tes. 4.15-17).

De esta pasaje concluyen los defensores de la teoría del “rapto” o “arrebatamiento”, que en un momento determinado personas de todas las condiciones serán arrebatadas con vida e instantáneamente trasladadas al cielo, para permanecer allí los siete últimos años del mundo como lo conocemos y espacio de tiempo en el que en la tierra ocurrirá lo que se conoce como la “gran tribulación” o, también, el “día de la ira de Dios” al traer Él castigo contra los impíos…… pasado este tiempo serán devueltas a la tierra para “reinar” al lado de Cristo durante el milenio. Y la “historia” que nos cuentan ya la conocen ustedes: brutales accidentes de automóviles por falta de conductor, caída de aviones al haber sido “raptados” en pleno vuelo sus pilotos o buques a la deriva por haber desaparecido sus capitanes al mando, en definitiva, un caos de magnitudes inimaginables sobre la tierra…… y todo este “cirio”, partiendo del pasaje que hemos leído; ahora bien ¿es esta la idea que se nos quiere transmitir en esas palabras de Pablo y contenidas en su primera carta dirigida a los miembros de la congregación sita en Tesalónica?

No, si tenemos en cuenta el contexto, porque veamos: cuándo Pablo menciona a “los vivientes” ¿se refería a personas que estarían vivas en el momento de ser arrebatadas y que es lo que nos propone la teoría del rapto”? No…… y ; y para entender esta aparente contradicción que les proponemos, tenemos que dirigirnos al pasaje de Rev. 20:6 y en donde se nos deja claro qué personas son las que accederán a reinar al lado de Cristo en el milenio y que es en donde está el meollo de la cuestión:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Luego lo que queda claro, es que todos aquellos que tengan que reinar con Cristo, tienen que haber salido de una “primera” resurrección y por lo que, obviamente, primero tienen que haber muerto…… luego nada que ver con personas raptadas estando en vida a los cielos, como nos aseguran los defensores del “rapto” y con lo que ya tenemos dilucidado el primer punto: no fueron estas personas “arrebatadas con vida, pues las personas que no hayan muerto no pueden heredar el reino de Dios en calidad de gobernantes del mismo, según lo que hemos leído en Rev. 20:6; pero entonces ¿qué quiso decir Pablo con eso de “los vivientes”? Para poder entenderlo, de nuevo tenemos que buscar en el contexto escritural e ir a unas palabras que dijo Jesús en su momento y que encontramos en Luc. 9:59-60:

Luego dijo a otro: “Sé mi seguidor”. El hombre dijo: “Permíteme primero ir y enterrar a mi padre”. 60 Pero él le dijo: “Deja que los muertos entierren a sus muertos, más vete tú y declara por todas partes el reino de Dios”.”

Pero dado que “un muerto” no puede enterrar a otros muertos y ni hacer actividad alguna en el mundo de los vivos (Ecle. 9:5-6) y algo que Jesús sabía de sobra, es obvio que lo que nos estaba queriendo decir era otra cosa y algo que se percibe leyendo con atención el texto que acabamos de señalar. Porque en el mismo, Jesús establece una clara distinción entre sus seguidores y que por ello estaban “vivos” ante Dios (los “vivientes” a los que aludió Pablo), en claro contraste con aquellos que no le seguían y por lo que ante Dios estaban como “muertos” o personas sin perspectivas de vida…… luego no estaríamos ante una percepción material de la cuestión, sino espiritual y que era a lo que Pablo se refería; de hecho y en el plano material, tanto el mismo Pablo, como el resto de seguidores de Jesús, murieron como el resto de seres humanos, aunque en este caso, asesinados por los poderes gubernamentales de su tiempo.

Sin embargo, detrás de esa expresión “nosotros los vivientes” y que Pablo colocaba en un futuro distante y no en sus tiempos, había otro trasfondo y que señalaba a otros “vivientes” o continuadores de la obra de Jesucristo, que estarían literalmente vivos en los últimos tiempos; y poderosísimos personajes a la forma de los apóstoles, de los que se nos habla en Rev. 11:3-6:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra.

5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen. “

Entonces estaríamos hablando de poderosísimos personajes, como en su momento fueron los apóstoles, enviados por Dios para transmitir un mensaje por toda la tierra, en este caso por espacio de tan solo 1.260 días y evento que se corresponde con la predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14; y estas son las personas a las que se refirió Pablo como “los vivientes” que estarían presentes en el día del regreso de Jesucristo a la tierra; luego volviendo a lo que estábamos, veamos ahora como estas personas sí fueron realmente “arrebatadas” con vida y no obstante, sí pueden reinar con Cristo, pues estaban dentro de lo exigido por Rev. 20:6 que hemos leído antes y de lo que se nos da razón, en Rev. 11:7-12:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron a los que moran en la tierra.

11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie (o resucitaron y evento que anuncia la consumación de la “primera” resurrección de Rev. 20:6)) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “¡Suban acá!”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Acotación nuestra).

De ahí que Pablo pudiera decir en 1 Tes. 4:17, que dichas personas serían elevadas al encuentro de Jesucristo en su regreso “juntamente con ellos”, eso es, con los ya también resucitados Pedro, Juan, el propio Pablo, etc……. todos conjuntamente y justo en el momento se sonar ese imperativo “¡Suban acá!”, serían elevados a los cielos para recibir a Jesucristo en su regreso a la tierra; luego está claro que estos personajes de última hora están incluidos entre “los vivientes” que mencionó Pablo y de los que el apóstol dijo que serían “arrebatados” de la tierra…… pero noten que dichos personajes primero tuvieron que morir y en armonía con Rev. 20:6, lo que les permite el poder acceder a la gobernación del reino al lado de Jesucristo. Sin embargo, lo que nos dicen los defensores de la teoría del “rapto” o “arrebatamiento de la iglesia”, es que millones de personas que no han experiementado la muerte, serán arrebatadas al cielo con vida para regresar siete años después y cogobernar con el Hijo de Dios durante el reino milenario, en lo que no deja de ser más que un auténtico despropósito.

Para ello y como ya les hemos comentado, se apoyan en una disparatada interpretación del pasaje de 1 Tes. 1:16-17 y que para nada dice algo que siquiera se aproxime a lo que esos teóricos del “arrebatamiento” proponen, como es y por aquello de enfatizar la idea, el que en un momento determinado anónimas personas vivas que van tranquilamente por la calle, serán “arrebatadas” al cielo para siete mil años después ser regresadas a la tierra para reinar con Cristo y lo que genera una derivada, porque…… ¿en función de qué se les ha concedido dicho privilegio a tales personas? ¿Solo porque pertenecen a determinada asociación religiosa, como si los miembros de las demás denominaciones cristianas no tuvieran derecho a disfrutar del mismo status, siendo como son, probablemente, tan buenos creyentes como puedan ser los primeros? Porque la idea es que solo los miembros de determinada confesión religiosa (la que sea), serán los elegidos para disfrutar de semejante privilegio.

Resumiendo y para no extendernos, que estamos ante una disparatada “enseñanza”, repetimos ¡con menos de dos siglos de antigüedad!, apoyada sin embargo en unas palabras dichas por una persona que vivió casi 2.000 años atrás y por lo que no tenía ni puñetera idea, de la susodicha doctrina del “rapto” o “arrebatamiento de la iglesia”. Por lo tanto y ya hablando en un sentido más universal, la realidad es que estamos ante un conjunto de enseñanzas de las distintas organizaciones religiosas que tienen que ir cayendo por su propio peso y dejando en la más absoluta evidencia a las organizaciones que las han difundido, en lo que significará el derrumbe de todas las denominaciones religiosas de hechura humana, pues todas ellas, absolutamente todas ellas, son falsas; porque prescindiendo de las “enseñanzas” que cada una de ellas proponga, lo cierto es que confluyen en un mismo aspecto: todos sus dirigentes afirmas ser “ungidos” (a sumarles aquellos que andan por libre y que reivindican también dicha condición de Hijo de Dios) y por tanto, supuestos “enviados” del Altísimo para pregonar el evangelio del reino al resto de mortales que no somos más que unos “ignorantes” que sin su inestimable “ayuda” no podríamos entender las Escrituras.

Y lo que plantea la siguiente cuestión a los miembros de base de dichas organizaciones religiosas y que no es de menor cuantía ¿qué harán esos seguidores, cuando aparezcan esos poderosísimos personajes de Rev. 11:3 y demuestren con sus amplísimos poderes que sí son verdaderos enviados de Dios, luego verdaderos “ungidos” y desenmascarando a los actuales líderes religiosos, que no son verdaderos “ungidos”? Entendemos entonces que estamos ante una importante cuestión a considerar para todo aquél que esté encuadrado en cualquiera de las actuales y numerosas denominaciones religiosas dentro de la cristiandad (todas ellas afirmando sin excepción ser la “verdadera” religión ¡faltaría más!), a tenor de las siguientes palabras:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella (el sistema mundial de religión falsa), pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas”.” (Rev. 18:4). (Acotación nuestra).

Notemos los dos puntos importantes de ese pasaje: primero, Dios reconoce que dentro de ese conglomerado de falsa religión tiene a “un pueblo” y al que insta a salirse de dicha asociación fraudulenta de alcance mundial: ello se refiere a las personas que sinceras, pero engañadas, aún están asociadas a las distintas denominaciones de hechura humana y lo que las obliga a tomar acción para reconducir su situación ante el Creador y autor de tan claro y enérgico mandato. En segundo lugar, el mismo hecho de que Jehová Dios mande a salirse de un sitio determinado, pero sin aclarar a dónde hay que dirigirse como alternativa, solo puede significar que Él no reconoce tener sobre la tierra a organización religiosa alguna que le represente y con lo que se desmiente la afirmación de cada una de ellas, en el sentido de ser la “verdadera” organización que Dios tiene sobre el planeta.

A partir de ahí, que cada uno tome su determinación y que no pasa por continuar pensando que está en el sitio correcto y que las palabras de Rev. 18:4 aplican a “los otros”, sino por intentar averiguar honestamente si él o ella (que para todos hay), están asociados a un sistema religioso falso y por lo que no tiene la aprobación divina…… no olvidando, en este íntimo y personal examen, que precisamente la religión es la trampa mejor urdida por Satanás para extraviar al ser humano.

MABEL

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PERO…… ¿A QUIÉN SIRVEN REALMENTE, LOS MIEMBROS ACTIVOS DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 18/10/2015 by Armando López Golart

descargaSi usted es militante activo de dicha organización religiosa y que en principio es una opción tan respetable como cualquier otra, probablemente nunca se ha planteado hacerse dicha pregunta…… sin embargo, esta resulta de suma importancia en su sincero deseo de servir a su Sumo Hacedor, Jehová Dios; ello viene a cuento del comentario acerca del texto diario que dicha organización publicaba el viernes 16 del mes Octubre del corriente año de 2.015 y sustentado por el pasaje de Ecle. 12:1, en donde se lee como sigue:

Acuérdate de tu Magnífico Creador antes que procedan a venir los días calamitosos.”

Y este es el argumento que sigue a continuación del mismo, tomado de su publicación de cabecera La Atalaya:

Empleando lenguaje poético, Salomón describió los días calamitosos de la vejez (Ecl. 12:2-5). Nadie debería esperar a llegar a esa etapa de la vida para empezar a servir a Jehová. Aun si llevamos sirviéndole muchos años, de vez en cuando nos conviene pararnos a pensar en lo magnífico que es nuestro Creador. ¿No nos causan asombro los seres vivos? La complejidad de su diseño está más allá de nuestra comprensión. Jehová nos da tantas cosas y tan variadas que tenemos muchas oportunidades para disfrutar de la vida. Cuando contemplamos su creación, se renueva el aprecio que sentimos por su amor, sabiduría y poder (Sal. 143:5). Pero recordar a nuestro Magnífico Creador también implica reflexionar en lo que él espera de nosotros. Esa reflexión sin duda nos motiva a expresarle nuestra gratitud sirviéndole con toda el alma el resto de nuestros días (Ecl. 12:13). w14 15/1 4:1-3.” (Negritas nuestras).

Por nuestra pasada militancia en dicha organización, sabemos de sobra que con esas palabras se hace hincapié, fundamentalmente, en lo que ellos denominan “servicio del campo” y que no es otra cosa que el dedicar a la obra de predicación cuantas horas mejor, colocar el mayor número de publicaciones posibles y ello, con el loable objetivo de conseguir nuevos adeptos a la causa…… y aquí es donde empieza el problema, porque veamos: toda organización religiosa y por definición, no es más que una estructura piramidal, eso es, que cuanto más amplia sea la base (entiéndase sus fieles militantes), mayor es la sostenibilidad de su cúpula dirigente y que sencillamente vive de ello. Porque hay una ecuación que no falla: a más militantes, más literatura colocada y más contribuciones “voluntarias” recibidas en las distintas congregaciones y con ello, mayores ingresos económicos para sus líderes y que viven como reyes, a costa del esfuerzo sincero de sus fieles seguidores…… y ello, en todas las organizaciones religiosas que ustedes quieran investigar (por pequeñas que estas sean), siendo por lo tanto la de los Testigos de Jehová, una más entre tantas.

Dicho lo cual y si usted que nos lee es miembro de esta organización, permítanos una pequeña puntualización: desde este blog, jamás hemos atacado a la base militante de dicha estructura religiosa porque nos consta la honradez y buena fe de esas personas que la componen; es cierto que en su mayoría son personas de no muchas luces (pues a los más “espabilaos” pronto los promocionan a una posición superior para comprar su voluntad con un “galoncito”, entiéndase el cargo de siervo ministerial o anciano y algo de lo que hablábamos extensamente en nuestro escrito del 16/03/14), pero con una calidad humana extraordinaria y que se esfuerzan, no solo por aplicar en su vida las normas morales contenidas en las Escrituras, sino el intentar ayudar a los demás en dicho empeño y aportando para ello de su tiempo, esfuerzo y recursos económicos, lo que las convierte en personas totalmente fiables y dignas del mayor de los respetos. De hecho, no son pocos los militantes de esa organización que nos honran con sus visitas a nuestro blog; y lo sabemos porque uno de nuestros artículos más leídos y con gran diferencia, es el que publicamos en fecha 08/06/13 bajo el título “Los Testigos de Jehová…… y las relaciones sexuales dentro del matrimonio” y ¿a quién puede interesar dicho tema, por lógica, como no sea a los miembros de dicha organización y que, nos consta, que se han beneficiado mucho de su contenido?

Pero volviendo a lo que íbamos y referente al “servicio de toda alma” que debemos a nuestro Creador y que en dicha organización se sustancia mediante la predicación de puerta en puerta y como razón fundamental sobre la que gira la existencia de la misma, la cuestión que todo miembro de esta se tendría que plantear en primer lugar, es si está participando en una obra de predicación que tenga el “respaldo” de Jehová Dios…… o no: dicho de otra manera, si la predicación en la que está uno participando y como afirman los dirigentes de dicha sociedad religiosa, se corresponde a la que anunció Jesús en Mat. 24:14:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces (eso es, terminada dicha predicación) vendrá el fin.” (Acotación nuestra).

Cuestión esta que a su vez plantea una subordinada, como puede ser la siguiente interrogante: si esta predicación que llevan a cabo los TJ, se corresponde efectivamente con la anunciada por Jesús ¿por qué, entonces, en las Escrituras se nos habla de otra predicación aún futura llevada a cabo por un “resto” de poderosísimos Hijos de Dios y por espacio de tan solo 1.260 días? Veámoslo:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco”. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra (evidentemente estamos ante un resto “ungido”).

5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.” (Rev. 11:3-6). (Acotación nuestra).

Pasaje que a su vez nos abre un amplio abanico de cuestiones contradictorias y que podríamos iniciar con la siguiente reflexión: si ya tenemos una predicación en marcha y según se nos dice, apoyada de forma directa por el propio Jesucristo ¿por qué en las Escrituras se nos anuncia otra? Y que no podemos estar hablando de la misma predicación, queda claro por el hecho que los Testigos de Jehová llevan más de 100 años predicando, mientras que en el pasaje señalado se nos habla de una obra de predicación de tan solo tres años y medio (1.260 días); por otra parte, se nos dice que la tal predicación será liderada por poderosísimos Hijos de Dios, mientras que hasta donde nosotros sabemos, los supuestos “ungidos” de dicha organización no son más que hombres corrientes sin poder alguno…… es más, es el propio Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová el que despeja cualquier duda al respecto, con la siguiente afirmación que se encuentra en La Atalaya del 15/07/1.981 (pág. 29), en donde bajo el subtema “¿Por qué ajustes en el entendimiento?”, se puede leer como sigue:

Puede ser que alguien pregunte: ‘Si los testigos de Jehová están recibiendo “alimento al debido tiempo,” ¿a qué se debe que de vez en cuando han cambiado de entendimiento en cuanto a ciertas enseñanzas?’ La Biblia contesta: “Pero la senda de los justos es como la luz brillante que va haciéndose más y más clara hasta que el día queda firmemente establecido.” (Pro. 4:18) Igualmente, tal como la congregación del primer siglo tenía solamente conocimiento parcial, así también sucede con “el esclavo fiel y discreto” de hoy día. El conocimiento cabal de muchos asuntos espirituales se alcanza únicamente a medida que los propósitos de Dios llegan a la plenitud de su realización. (1 Cor. 13:9-12) El “esclavo” no está bajo inspiración divina; más bien, continúa escudriñando las Escrituras y examinando detenidamente los acontecimientos mundiales, así como la situación en que se encuentra el pueblo de Dios, a fin de entender el cumplimiento progresivo de las profecías bíblicas. Debido a limitaciones humanas, a veces puede haber un entendimiento incompleto o incorrecto de algún asunto que quizás requiera corrección más tarde.” (Negritas nuestras).

Luego estamos ante un implícito reconocimiento de que dichas personas no son “ungidas” o Hijos de Dios y lo que significa que, no solo no tienen los poderes sobrenaturales inherentes a dicha condición, sino que tampoco están guiadas por el espíritu santo del Altísimo o, como ellas dicen, “no están bajo inspiración divina”…… y lo que abre la puerta a nuevas dudas, a tenor de lo que Pablo dijo en Rom. 8:14:

Porque todos los que son conducidos (o guiados, según versiones) por el espíritu de Dios, estos son los hijos de Dios.” (Acotación nuestra).

Por lo que si dichas personas no están “bajo inspiración divina”, eso es, que no son “conducidas” por el espíritu de Dios (luego mucho menos entonces, por el propio Jesucristo y como siempre han afirmado desde su Cuerpo Gobernante), resulta y según Pablo que tampoco son Hijos de Dios como siempre han afirmado, por lo que al morir no van al cielo para reunirse con los Pedro, Pablo, Juan y compañía para reinar al lado de Jesucristo en el milenio…… y si resulta que no son todo eso y lo que pasa es que nos han mentido en todos esos puntos (algo obvio, a tenor de estas pruebas aportadas), no solo su predicación no puede estar avalada por Jehová Dios y lo que coloca a los miembros de dicho Cuerpo Gobernante, en el plano de simples fraudulentos embaucadores, sino que además les aplican las siguientes graves palabras:

Sin embargo, el profeta que tenga la presunción de hablar en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado hablar (en este caso, la responsabilidad de llevar adelante la predicación de Mat. 24:14), o que hable en el nombre de otros dioses, ese profeta tiene que morir (en todo caso, sufrir un severo castigo divino). 21 Y en caso de que digas en tu corazón: “¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?”, 22 cuando hable el profeta en nombre de Jehová y la palabra no suceda ni se realice, esa es la palabra que Jehová no ha hablado. Con presunción la habló el profeta. No debes atemorizarte de él.” (Deut. 18:20-22). (Acotaciones nuestras).

Queda claro entonces y a tenor de dichas palabras, que la organización de los Testigos de Jehová no habla “en nombre” de Dios y por lo que no puede ser la representante legal de Este en la tierra, como de forma altanera afirman ser; y es que todos estamos al tanto de los errores garrafales que ha cometido dicha organización en cuanto a determinadas enseñanzas, así como de supuestas fechas para “el fin del mundo” y todas ellas fallidas…… luego dado que su palabra “ni sucede ni se realiza” y, repetimos, siempre según el pasaje leído, es obvio que estamos en dichas “enseñanzas” ante una palabra “que Jehová no ha hablado” y lo que nos permite identificar a dicha organización como un falso profeta, por lo que tiene el total repudio del Altísimo y según se desprende del versículo 20 con el que inicia dicho pasaje.

Permítannos señalar, que los autores de este blog ya éramos militantes de dicha secta en el año 1.975 y todavía recordamos la expectación despertada y en la que vivíamos todos, dado que en distintas publicaciones, así como en discursos de asamblea y en los discursos de congregación, se nos había estado señalando que este era el año clave, pues con el se cumplían los 6.000 años de la creación de Adán y por lo que el fin del mundo estaba al caer y el reino de mil años de Dios a punto de ser establecido en la tierra; de hecho, todavía quedan “restos” de otra anterior célebre “metida de pata” , como son ejemplares del libro “Millones que hoy viven, no morirán jamás” y en el que se anunciaba dicho “fin del mundo” para el año 1.925…… es más: es la propia organización la que reconoce que eso fue así, pues en La Atalaya del 15/08/09, en su pág. 16 y párr. 17, se encuentra el siguiente explícito comentario:

De 1918 a 1925, los siervos de Jehová de todo el mundo presentaron en más de treinta idiomas el discurso “Millones que ahora viven no morirán jamás”, el cual explicaba en qué consiste la esperanza de la vida eterna en la Tierra.” (Negritas nuestras).

Podríamos señalar y por aquello de añadirle “picante” al asunto, que tan solo medio año después y en La Atalaya 15/02/10, en su pág. 15-16, párr. 8, hacían un pequeño “arreglillo” en un intento de enmascarar tan sonado fracaso, diciendo lo siguiente:

Los cristianos ungidos (noten como continúan identificándose como personas “ungidas” eso es, que se declaran ser Hijos de Dios, cuando hemos visto que en 1.981 había afirmado todo lo contrario) están transmitiendo esta invitación desde 1918. Aquel año presentaron el discurso “Millones que ahora viven quizás nunca mueran”, el cual indicó que muchas personas vivirán en una Tierra paradisíaca después del Armagedón.” (Acotación y negritas nuestras).

Es obvio que detrás de esa “corrección” hay una evidente y perversa intención de engañar a los miembros de su feligresía (en otra mentira más), pues el título original de dicho discurso, así como el del libro publicado en su momento era un contundente “Millions now living will never die!” en su versión original en inglés publicada en 1.920 y que, como hemos señalado, se publicó en español bajo el título “Millones que ahora viven, no morirán jamás”; con lo que se complica aún más el asunto de la credibilidad en las “enseñanzas” de esa organización con la que usted quizás se asocia, si tenemos en cuenta las palabras del bueno de Santiago y que haría muy bien en tenerlas en cuenta:

La fuente no hace que lo dulce y lo amargo salgan burbujeando por la misma abertura, ¿verdad? 12 Hermanos míos, la higuera no puede producir aceitunas, ni la vid higos, ¿verdad? Tampoco puede el agua salada producir agua dulce.” (Sant. 3:11-12).

Lo que debidamente traducido significa que de una misma “fuente” (la “organización” o Sociedad Watchtower en este caso), no puede salir la mentira y la verdad al mismo tiempo y lo que nos retorna a la cuestión planteada en el titular de este escrito: usted como testigo de Jehová ¿a quién sirve realmente…… a Jehová, o a la “Organización” y que es algo tan distinto que le pondría en una delicada situación ante Jehová Dios y al que usted cree servir? A nuestro entender, a quien está sirviendo todo militante de dicha secta, no es más que a unos desaprensivos que amparados en la capa “de las buenas nuevas del reino de Dios”, lo que hacen es aprovecharse mediante el engaño (lo que ya nos habla de su “procedencia” según Juan 8:44) y sobre todo, de la coacción (el miedo a ser uno expulsado y con lo que ello conlleva de sufrimiento personal, por la destrucción de amistades de años e incluso de familias enteras), del esfuerzo de personas honestas y honradas engañadas en su buena fe…… pero circunstancia esta, no obviemos este detalle, que no exime a dichas personas de tener su propia responsabilidad ante Jehová Dios, pues esto es lo que leemos en 2 Tim. 2:3-4:

Esto es excelente y acepto a vista de nuestro Salvador, Dios, 4 cuya voluntad (expresión esta que viniendo de Quién viene, adquiere rango de mandato) es que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad.” (Acotación nuestra)

Y resulta que la primer “verdad” que uno debe de conocer, en su deseo de ajustarse a la “voluntad” de su Creador, es la de averiguar en dónde se mete para adorarlo correctamente…… eso es, averiguar la procedencia, historia y hechos de la organización religiosa con la que se asocia y que se le presenta como instrumento de Dios para esparcir “la verdad” y por tanto únicos “poseedores” de esta, al contrario que el resto de organizaciones que no son y desde su particular e interesado punto de vista, más que meros instrumentos de Satanás para extraviar al “personal”; porque de esa honesta investigación (los autores de este blog la hicimos en su momento), puede depender la vida de uno, si nos atenemos a lo que se lee en Rev. 18:4:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella (de cualquier forma de adoración que no cuente con la aprobación divina), pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas”.” (Acotación nuestra).

Palabras estas, que obligan a cualquier militante de dicha organización a tomarse muy en serio dicha advertencia, porque la cosa no va de broma; por lo que prescindiendo de que la información que tiene en este momento en sus manos, se la hayan proporcionado unos supuestos “apóstatas” (así nos califican a aquellos que decidimos en su momento servir, no a ellos, sino al Altísimo y por ello, mandarles a hacer puñetas) su obligación es contrastarla, pues ya conocen aquella máxima de que “La verdad, es la verdad, la diga Agamenón o su porquero” y, si mucho nos apuran, hasta si el que la dice es el propio puerco. Por lo que la información que ha leído y prescindiendo de quién la haya publicado y además, expuesta con todo lujo de detalles, ahí está y lo que obliga a cualquier militante de dicha secta a comprobar si dicha información se ajusta a la realidad o no; no sea el caso y es solo “un suponer”, que Jehová Dios, usando a unos “taimados apóstatas” (en su momento usó hasta a una burra para corregir a un profeta, según Núm. 22:22:31), le esté dando a usted un “toquecito” de atención para que reaccione y se posicione correctamente ante Él…… luego, querido ex-correligionario, a usted le toca decidir qué hace con lo que acaba de leer.

Pero séale sabido, querido ex-compañero de creencia, que si cuando nuestro Creador traiga todas las cosas a juicio, está usted asociado con una religión falsa como es la de los Testigos de Jehová, será plagado junto a ella…… a menos, eso sí, que uno suponga que Rev. 18:4 no dice lo que todos entendemos que dice y lo que ya sería mucho suponer.

Y si usted, querido amigo que nos lee, resulta por el contrario que no está relacionado con esa organización (¡bien por usted!), quizás concordará con nosotros en que sería una buenísima obra imprimir este escrito y cuando lo visiten esas personas (repetimos, honestas y bien intencionadas en su inmensa mayoría las que llaman a su puerta, aunque engañadas, eso sí), ofrecérselo como intercambio a sus revistas…… quizás algunas de ellas y en un futuro, se lo agradecerán. Y si no es este el caso, pues ya conoce aquella máxima de Mark Twain en el sentido de que “es más fácil engañar a una persona, que convencerla de que ha sido engañada”, lo que si tiene usted seguro es una cosa: ante esa maniobra “defensiva” por su parte y como no podrán desbaratarla, dejarán de visitarle…… ¡créannos, lo sabemos por experiencia!

MABEL

DIOS, USTED…… Y LA FIDELIDAD A UNA ORGANIZACIÓN RELIGIOSA.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 31/01/2015 by Armando López Golart

imagesY es que aunque ello parezca un contrasentido, resulta que no estaríamos hablando de lo mismo y por lo que, nos guste o no, todos estamos expuestos al reto moral que significa el averiguar si nuestra manera de relacionarnos con Dios está en línea con la voluntad divina…… al menos aquellos que tienen determinada forma de religión, eso es, que pertenecen o están afiliados a alguna de las distintas denominaciones de la cristiandad y que según se nos dice, su número asciende a más de 30.000 y cada una con sus propios dirigentes, ritos, doctrinas o enseñanzas, etc.; luego lo que está claro, es que no todas pueden ser la religión verdadera, es decir, las depositarias de “la verdad” (Juan 8:32). Y por lo que cada uno de sus respectivos seguidores tiene ante sí, el mencionado reto moral de averiguar si están en el lugar correcto y, si no es así, actuar en consecuencia saliéndose de él…… en definitiva, la disyuntiva de sujetarse a Dios o mantener fidelidad a la organización religiosa con la que uno está asociado; porque noten lo que ordena el Altísimo, al comparar al conjunto de religiones actuales (sean cristianas o no), como un imperio mundial de religión falsa y al que como un todo identifica como “Babilonia la Grande, la madre de las rameras y de las cosas repugnantes de la tierra”…… y repetimos que estamos hablando de una orden divina:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas”.” (Rev. 18:4).

Por tanto, decisión esta que en sí misma es uno de esos ingredientes agridulces que nos presenta la vida del cual no se puede uno escapar y que tiene el poder de enriquecernos o empobrecernos como personas (de ahí lo de agridulce), además de determinar la calidad de nuestras relaciones con aquellos que nos son conocidos…… todo depende, de cómo respondamos a dicho reto. La respuesta a tal desafío es una decisión personal, sólo y exclusiva de uno y rara vez fácil en este proceloso campo de la religión; por lo que no son pocos los que suelen escoger el “blindar” su conciencia como con una coraza de complaciente conformidad, es decir, un “seguir la corriente” de manera pasiva y así protegerse de cualquier cosa que pudiera perturbarle a uno. Por ello cuando surgen circunstancias que urgen ser afrontadas, como es el averiguar si la organización religiosa a la que estamos sujetos es la correcta o no, más bien que adoptar una posición de firmeza en línea con las convicciones de uno, normalmente se suele salir por la tangente con aquello de “no me voy a comprometer en este asunto, no sea que me vea en un aprieto”, pensando que el problema es del “vecino” y que por lo tanto no nos afecta a nosotros, por lo que ¡allá lo que él haga con su religión!…… máxime cuando la organización a la que pertenecemos, nos jura y perjura que ella es la forma de religión que Dios aprueba y son las otras las que son falsas; llevadas por tal disposición, no son pocas las personas que permanecen toda su vida en una posición moral sometida, al evadir de continuo tan “espinosa” cuestión.

Pero resulta que estamos hablando de un proceso acumulativo, pues cuando todo ha pasado y la vida llega a su tramo final, la persona que haya actuado en conciencia y a pesar de posibles resultados adversos pueda decir aquello de “yo defendí una causa justa”, indudablemente tendrá una mayor satisfacción que aquella que rara vez haya abogado por cosa alguna; a veces, parece ser como si en nuestro tiempo las personas de principios y convicciones morales correctas y firmes fueran una raza en extinción, eso es, algún raro vestigio de un pasado ya lejano y por tanto, una actitud extraña en el presente. Y es que si bien la mayoría de las personas encuentran que es bastante fácil maniobrar con una buena conciencia, mientras los asuntos envueltos sean de poca relevancia, la cosa ya cambia a medida que más hay envuelto en el asunto y mayor es el costo derivado de tomar una determinada decisión, pues más difícil se nos hace el resolver cuestiones de conciencia que nos lleven a hacer un juicio moral correcto del asunto y, actuando en armonía con nuestra decisión, aceptar las consecuencias de ello. Ya cuando el costo es muy elevado, es entonces cuando nos enfrentamos a una encrucijada moral, a una verdadera crisis existencial en nuestra vida y cuando uno tiene que tener las ideas muy claras; esta clase de crisis es originada por la lucha interna que uno sostiene ante las dos opciones que se le plantean: hacer caso a su conciencia y sufrir las consecuencias que ello conlleve…… o vivir constantemente con el peso de su indecisión y que en nada compensa dicha situación, el no sufrir las posibles consecuencias de una acción que uno sabe que era la correcta.

La cosa se complica de manera espectacular y como apuntamos en nuestro titular, cuando uno tiene que enfrentarse al espinoso asunto de tener que optar por ser leales a Dios o, en su defecto, a la organización religiosa con la que nos asociamos; y que si bien nos centraremos en los miembros de la organización religiosa de los Testigos de Jehová por ser más graves y traumáticas las consecuencias ante una posible disensión con sus dirigentes, no deja de aplicar a miembros de otras denominaciones, pues la cuestión continúa siendo la misma y que se reduce a lo siguiente: o Dios…… o la “organización” y que, repetimos, no es lo mismo. Y decimos que es más grave la situación de los TJ, por la especial forma de actuar de esa secta contra aquellos que deciden apartarse de la misma, pues a partir de dicho momento son literalmente repudiados por sus propios compañeros (familiares incluidos, si estos son también TJ), que no pueden ni dirigirles un simple saludo…… algo que los autores de este blog podemos explicar por experiencia personal y que bien podría considerarse como el chantaje al que dicha “organización” somete a su membresía, con el fin de evitar las disensiones internas y que pudieran afectar al entramado económico que tienen montado (no para beneficio del bienestar espiritual de dicha membresía y que a la “organización” como tal, le importa más bien un pimiento) y del que les hablaremos más adelante. Sin embargo, nada que no hubiera ocurrido siglos atrás con los seguidores de Jesucristo, como pudieran ser los apóstoles y como queda reflejado en el siguiente pasaje:

Pero, en respuesta, Pedro y Juan les dijeron: “Si es justo a vista de Dios escucharles a ustedes más bien que a Dios, júzguenlo ustedes mismos. 20 Pero en cuanto a nosotros, no podemos dejar de hablar de las cosas que hemos visto y oído”.” (Hech. 4:19-20).

Tengamos en cuenta que esos personajes vivían en una sociedad cerrada y repudiada por las demás naciones, como era la judía, por lo que si optaban por apartarse de ella se encontraban desamparados y en parecida situación a la de los actuales TJ o viceversa, como ustedes prefieran: repudiados como apóstatas por sus antiguos correligionarios y despreciados por el resto que nunca lo fueron…… en definitiva, más solos que la una; sin embargo, los apóstoles antepusieron la obediencia a Dios antes que la sujeción a la religión en la que habían nacido y que implicaba una estricta obediencia a la Ley , o más bien, a lo que sus dirigentes religiosos decían que decía esta y que es totalmente distinto. Por lo tanto, entre las personas a las que nos referimos están aquellas que nos son cercanas por mucho tiempo de militancia codo con codo; personas que continúan siendo miembros del grupo religioso mencionado y que se enfrentan a la misma encrucijada a la cual se enfrentaron Pedro, Juan, Pablo y hombres y mujeres de siglos posteriores: la lucha por mantenerse fieles a la conciencia personal, ante la presión de la autoridad religiosa de la que se trate. En definitiva, una lucha emocional crítica que le impele a uno a rechazar el que se entremeta la autoridad humana entre él y su Creador, a rechazar el dogmatismo religioso, el legalismo y autoritarismo…… en última instancia, a mantenerse fiel a la enseñanza de que Cristo Jesús y no algún cuerpo o grupo religioso humano, es “su cabeza”:

Pero quiero que sepan que la cabeza de todo varón es el Cristo (eso es, directamente, luego no mediante intervención de grupo alguno de personas, por muy “ungidas” que estas se consideren ser); a su vez, la cabeza de la mujer es el varón; a su vez, la cabeza del Cristo es Dios.” (1 Cor. 11:3). (Acotación nuestra).

Pero como contrapeso de la balanza, está la tremenda carga que suponen las consecuencias de enfrentarse a la “organización” en el caso de los TJ; sin embargo y dado que las instrucciones de Jesucristo las tenemos en las Escrituras, es a estas a las que nos tenemos que apegar y no a aquellos que nos quieren “interpretar” lo que nos dijo este en las mismas, arrogándose con ello el ser “el medio” del que se sirve Jehová Dios para comunicarse con nosotros. Recordemos y centrándonos en esa organización de los TJ, que son sus propios dirigentes los que enseñan, concretamente en el libro “Escuchando al Gran Maestro” y en su capítulo dos, que la Biblia es una carta personal que nuestro Creador dirige a cada uno de nosotros…… de hecho, finalizan dicho capítulo con las siguientes palabras:

Cuando recibimos una carta de alguien a quien amamos mucho, la leemos y la volvemos a leer. Es de mucho valor para nosotros. Así debe ser la Biblia para nosotros, porque es una carta de la Persona que más nos quiere. Es una carta que viene de Dios.” (Negritas nuestras).

Por lo que en tanto y cuanto estamos ante una carta “personal”, sobran los intermediarios que nos quieren hacer de intérpretes de la misma; sin embargo, los miembros de dicha secta que opten la decisión de andar por libre (como en su momento hicimos los autores de este blog) se enfrentan y como ya hemos señalado, al riesgo de perder amigos de toda la vida, de ver relaciones de familia afectadas traumáticamente y de sacrificar una herencia religiosa que puede provenir de varias generaciones…… y es justo reconocer, que ante esa clase de encrucijada las decisiones no son fáciles de tomar. Porque estamos ante un tema verdaderamente conflictivo que ha llevado a muchos hombres y mujeres a una crisis de conciencia brutal, una y otra vez, durante toda la historia de la religión establecida; porque aunque lo que describimos aparenta ser en la superficie como característico de la organización de los TJ, se debería notar que los puntos básicos o fundamentales del asunto, afectan la vida de personas de cualquier fe que se tengan o hayan tenido por “cristianas”.

Y es que el precio pagado por creer firmemente que no es prudente ni correcto obrar en contra de la conciencia de uno, dentro de la “organización” de los TJ y para quién básicamente van dirigidas estas palabras, no ha sido poco para los hombres y mujeres que conocemos y entre los que nos contamos los creadores de este blog; pues algunos de ellos y por aquello de enfatizar la cosa, se ven súbitamente separados de seres queridos como resultado de la acción oficial religiosa de la “organización” y con ello, privados de todo trato con padres, hijos e hijas, hermanos o hermanas y aún de abuelos o nietos, según sea el caso. Pero la cosa va más allá, pues otra parte se ven privados de asociación libre con amigos y compañeros de creencia por muchos años por quienes sienten un afecto profundo, pues tal asociación pondría a esos amigos en peligro de que se tomara también acción represiva contra ellos. Son, además, víctimas de la denigración de su propio buen nombre o reputación (un nombre ganado en algunas ocasiones con el esfuerzo de toda una vida) y todo lo que ese nombre significaba en la mente y corazón de aquellos que se asociaban con ellos; de esta manera, se les priva también de cualquier influencia buena y sana que ellos pudieran ejercer para el bien de aquellas personas que ellos mejor conocen en su comunidad…… es justo reconocer, entonces, que toda pérdida material, aún el maltrato físico y el abuso, pueden ser más fáciles de sobrellevar que esto.

Entonces ¿qué podría motivar a una persona arriesgarse a sufrir tal pérdida? O lo que es más ¿cuántas personas hoy día estarían dispuestas a hacer esto? Existen, por supuesto (como siempre han existido) y ejemplos que todos conocemos, personas que arriesgarían cualquier o todas estas cosas señaladas por orgullo testarudo, para satisfacer algún deseo de ganancia material, para obtener poder, o prestigio, prominencia o, sencillamente, por placer carnal…… en todo caso, ganancia material relativamente al alcance de la mano de uno. Sin embargo, el caso es que cuando la cuestión deriva hacia la ancestral disyntiva de a qué “soberanía” sujetarse, si a la de Dios o a la de, en este caso, la “organización” y que no son lo mismo, por mucho que la base militante de los TJ así lo entienda (pues así se les ha hecho creer), parece y parafraseando al Quijote que “con la iglesia hemos topado, amigo Sancho”…… porque pocos son, si acaso alguno, los que estén dispuestos a afrontar dicha situación de rechazo por amor y lealtad al Soberano de todo el Universo, Jehová Dios.

Y es que lo que ha sucedido entre los Testigos de Jehová, tendría que mover a un estudio de la naturaleza humana que es singular y que da mucho en que pensar; porque no podemos pasar por alto, que en el cuadro no entran solo los que se enfrentaron a la expulsión por causa de su conciencia, sino también la inmensa mayoría de sus antiguos correligionarios que se vieron obligados a participar o apoyar tales expulsiones, a permitir en algunos casos que el círculo familiar fuera quebrantado, así como a poner fin a amistades sinceras de muchos años. No hay duda acerca de la sinceridad de muchas de estas personas consentidoras, en el sentido de que sintieron (y que quizás todavía sientan), angustia por haber llevado a cabo lo que ellos consideraron en ese momento que era un deber religioso “necesario” para la buena convivencia dentro de la “organización”.

Sin embargo, la pregunta es ¿qué convicciones y razonamientos lógicos y razonables los motivaron a permitir o, incluso apoyar tales expulsiones, cuando el caso es que los TJ nunca dicen cuál es el motivo de una expulsión? ¿Sobre qué base pudieron entonces, hacer un juicio de valor que les permitiera sacar una conclusión razonable con que justificar la traumática exclusión de uno de sus compañeros de creencia de entre ellos…… o fue solo por aquello de que “algo habrá hecho, cuando se le expulsa de la “organización”? Pues probablemente nada de eso, sino sencilla y llanamente por el temor a las represalias que la “organización” emprende contra aquellos que hablan en favor del expulsado y como le ocurrió a mi compañero y maestro (Manuel Bel Bordes), que fue expulsado por defender la razón que me asistía en mi litigio; porque en lo que tiene que ver con las cosas que aquí se consideran y como fue en el caso de mi compañero, resulta que la mayor parte de los envueltos en tales expulsiones son personas que estuvieron asociadas con los Testigos de Jehová por 20, 30, 40 o más años y con lo que gozarían de lo que podríamos llamar una buena “hoja de servicios” y de cierto prestigio dentro de la “organización”…… por lo que no estaríamos hablando de elementos marginales, pues ellos habrían estado entre los miembros más activos y más productivos de dicha “organización” en diferentes áreas.

Entre estos, obviamente, están incluidas también personas que eran miembros prominentes de la “organización”, como personal de las oficinas principales en Brooklyn (Nueva York), pasando por superintendentes viajantes, ancianos cualificados, así como mujeres (precursoras) que dedicaron muchos años en obra misionera y de evangelización. Y que los cuales, para llegar a ser lo que fueron dentro de dicha “organización” y siempre creyendo honestamente que servían a Jehová, a menudo tuvieron que eliminar amistades previas con personas de otras fes, ya que la secta “aconseja” no tener tales asociaciones; lo que les “condenaba” por el resto de su vida a que sus únicos amigos se contaran entre los Testigos de Jehová y, significando ello, el que muchas de esas personas hubieran planificado su vida y sus planes futuros en torno a las metas puestas delante de ellos por la “organización”, permitiendo así el que ésta controlara lo extenso de la educación seglar que buscaran y el tipo de trabajo que hicieran…… luego la “inversión” de ellos fue extremadamente grande.

Sin embargo, muchas de esas voluntariosas personas vieron y al igual que en el famoso “Cuento de la lechera” (adjudicado al fabulista griego Esopo y que popularizó en España en el siglo XVIII, el literato español D. Félix María de Samaniego), cómo todo había desaparecido en sólo unas cuantas horas con su expulsión y que ya con edades avanzadas, sin perspectivas de futuro ni derecho a ayudas estatales, pues quemaron toda su vida al servicio de una “organización” que se aprovechó de forma mezquina de su esfuerzo sincero “al servicio” de Jehová, sin preocuparse de proporcionarles algún tipo de asistencia o cobertura para un futuro y al que todo trabajador tiene derecho. Por lo que se encontraron en la calle y totalmente desamparados, pues no podían acudir en busca de ayuda a sus antiguos correligionarios que les ignoraban por miedo a las represalias y mucho menos a esos que en su momento habían considerado como “gente del mundo” y con los que jamás mantuvieron relación o amistad alguna…… y este es el otro chantaje al que están sometidos los miembros de dicha “organización”, lo que les convierte en auténticos prisioneros, cuando no en verdaderos esclavos de la misma; y por lo que queda claro que en esta “organización” no tienen reflejo alguno las palabras de Jesús cuando dijo lo siguiente y algo que exige una profunda reflexión por parte de todo TJ:

De modo que Jesús siguió diciendo a los judíos que le habían creído: “Si permanecen en mi palabra, verdaderamente son mis discípulos 32 y conocerán la verdad y la verdad los libertará.” (Juan 8:31-32).

Luego solo una mínima capacidad para razonar con lógica y sentido común, unido a un deseo sincero de hacer lo correcto, tienen que llevar a uno a entender que en esa organización religiosa no está dicha “verdad”, pues tiene a sus miembros sujetos de modo permanente a un chantaje económico/social/afectivo y de ahí, que estos no sean libres pues está coartado su derecho a ejercer su libertad de conciencia…… y si no, que todos esos TJ con serias dudas acerca de la representación “divina” que se arroga dicha “organización” (y que como diría un gallego “haberlos, haylos”) y que queda desmentida por sus erráticas enseñanzas, se pregunten a sí mismos por qué razón no toman acción apartándose de ella y que no tiene más explicación que por el miedo a las represalias. Por tanto, lo razonable es concluir que no están asociados a la verdadera “organización” de Dios sobre la tierra, pues dentro de esta no existe la libertad anunciada por Jesús; “organización”, por otra parte, que ha mantenido constantemente a su feligresía, la inmensa mayoría de ella compuesta de buenísimas y sinceras personas, con la “zanahoria” (recuerden la fábula del arriero que colgó una zanahoria a un palmo de la cara del caballo, el cual no paraba de andar pensando que la podría alcanzar) de la inminente llegada del Armagedón y con ello, el reino de Dios, evento anunciado en primera instancia para 1.874 y llamándose aún “Estudiantes de la Biblia” y por lo que uno tenía que olvidarse de adquirir una buena preparación de futuro, pues el reino de Dios llegaba ya y la tal no era necesaria…… más bien al contrario, toda su energía tenía que estar volcada en anunciar dicho feliz evento y, claro está, en vender literatura para engrosar las arcas de la “organización” (¡faltaría más!).

Situación que se repitió en 1.914, en 1.918, en 1.925 y posteriormente en 1.975, dándose el caso de que se repetía siempre la misma constante: anuncio a bombo y platillo de dicho inmediato evento, seguida por un instar al “personal” a intensificar la predicación y con ello su esfuerzo en colocar literatura, al tiempo que se “recordaba” el hecho de que la “organización” aceptaba donaciones complementarias a la “organización” procedentes de testamentos, venta de inmuebles o joyas, pues dado que estábamos en el final de los tiempos y ello ya no se necesitaba en el reino de Dios, dicha donación ayudaría a extender más la ayuda a personas desinformadas. Para incentivar dichas donaciones, periódicamente aparecían en la revista La Atalaya artículos que mencionaban a personas que habían hecho esto y que eran puestas como “ejemplos” a seguir ante la feligresía y lo que significaba que la “organización” aprobaba dicha actitud y con ello, lo veraz del evento anunciado. Y los autores de este blog conocemos esto de primera mano, pues en esa época de 1.975 militábamos en dicha “organización” y fuimos testigos presenciales de cómo en discursos de congregación y de asamblea, se dirigía la atención del “personal” a la inmediata cercanía de la fecha mencionada como estímulo para mayor actividad y una mayor aportación económica, para con ello estar en disposición la susodicha “organización”, de dar un mayor adelanto a la predicación mundial y llegar con ello al mayor número de personas “antes” de que llegara el fin en la fecha por ellos fijada; fin que es obvio que nunca llegó, ni fue devuelto el dinero que bajo esa mentira había recaudado la “organización”, en todas las ocasiones en que esta fue usada al señalar diferentes fechas…… y por no hablar del daño causado en la moral de sus confiados seguidores.

Ahora bien, podría ser que si nos lee un TJ, este piense que nuestra intención es desacreditar a su “organización” al mencionar eso de las fechas fallidas; pero si resulta que nuestro lector es TJ, probablemente también tendrá en su biblioteca personal el libro “Los Testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios” y publicado en 1.993, en donde en su capítulo 28 encontrará una información que le sorprenderá, acerca de las fechas que dicha “organización” barajó como tiempo para la venida del reino y que no fueron pocas…… y eso ya sería una declaración de parte, por tanto creíble y no proveniente de la “malsana” intención de unos vulgares “apostatas” como nosotros. Pero es que además, puede leer en la revista ¡Despertad! del 22 de Junio de 1.995 y donde en su página 8, encontrará la siguiente información bajo el sugerente subtema “Fue necesario corregir el punto de vista” (negritas nuestras):

Antes que finalizara el año 1914, muchos cristianos esperaban que Cristo retornara y los llevara al cielo. Por esta razón, A. H. Macmillan, Estudiante de la Biblia, dijo lo siguiente en un discurso que pronunció el 30 de septiembre de 1914: “Este probablemente sea el último discurso público que dé, porque pronto nos iremos a casa al cielo”. Obviamente, Macmillan estaba equivocado (tendenciosa afirmación donde las haya, pues dicho discursante no podía ser el equivocado, pues solo estaba trasmitiendo lo que el bosquejo del discurso decía y que había sido preparado por la “organización”, por tanto única responsable del desaguisado montado); pero aquella no fue la única esperanza que él u otros Estudiantes de la Biblia vieron defraudada.

Los Estudiantes de la Biblia (en todo caso sus dirigentes, habría que concretar), conocidos desde 1931 con el nombre de testigos de Jehová, también se figuraban que en 1925 se realizarían ciertas profecías bíblicas maravillosas, como la resurrección de hombres fieles de la antigüedad, entre ellos Abrahán, David y Daniel (tan seguros estaban de ello, que mandaron construir la mansión de Beth-Sarim o “casa de los príncipes” para el alojamiento de dichos personajes en su vuelta a este mundo, obviamente con el dinero de los “paganos” y que al final sirvió de excelente residencia del en ese momento presidente de la sociedad, el Sr. Rutherford). En años más recientes, muchos Testigos conjeturaron que los sucesos vinculados al inicio del Reino Milenario de Cristo podrían dar comienzo en 1975. Su expectativa arrancaba del entendimiento de que en ese año empezaría el séptimo milenio de la historia humana.

Tales opiniones erróneas no implicaron que las promesas de Dios estuvieran equivocadas ni que él hubiera cometido un error. ¡En absoluto! Los errores o ideas falsas surgieron, como en el caso de los cristianos del siglo I, a consecuencia de desatender el aviso de Jesús: ‘Nadie sabe la hora’. Las conclusiones erradas no estaban motivadas por intenciones torcidas o infidelidad a Cristo (no claro, sino que lo que provocó tales “conclusiones erradas”, fue lo falso de la afirmación de dicha “organización” en el sentido de que era el portavoz de Dios en la tierra y que estaban bajo la guía directa del propio Jesucristo), sino por el anhelo de ver cristalizadas las promesas de Dios durante su vida (habría que preguntarse que ver tendrá el anhelo personal, con el estricto cumplimiento de una profecía bíblica…… pues de esta manera es como presentaron el cumplimiento de las mencionadas fechas).

Por ende, Macmillan explicó más tarde: “Aprendí que debemos reconocer nuestros errores y continuar examinando la Palabra de Dios para conseguir más esclarecimiento. Sin importar los ajustes que tuviésemos que hacer de vez en cuando (continuamente diríamos nosotros, a tenor de los hechos conocidos) en nuestros puntos de vista, eso no cambiaría la provisión benigna del rescate ni la promesa de Dios de concedernos vida eterna”.” (Acotaciones y negritas nuestras).

Y siendo cierto que tales errores no cambian “la provisión benigna del rescate ni la promesa de Dios de concedernos vida eterna” y que depende de nuestro Creador, Jehová Dios, no es menos cierto que lo que sí cambia y de manera radical, es la afirmación de que dicha “organización” tiene la guía divina de Jesucristo en sus enseñanzas. Por otra parte, fíjense que en el segundo párrafo de esta información se lee que “algunos testigos conjeturaron” acerca de la venida del reino de Dios a la tierra, en un intento de descargar cualquier responsabilidad del Cuerpo Gobernante de dicha afirmación y atribuírsela a la base militante de la “organización”, cuando eso cualquier TJ de esa época, como los autores de este blog, nos hartamos de oírlo en numerosos discursos de congregación y de asambleas, tanto de circuito como de distrito y cuyos bosquejos venían directamente de la “organización” y se presentaban en todo el mundo…… por lo que no estaríamos hablando de un simple rumor entre la base militante, sino de una información que procedía del Cuerpo Gobernante y de quién partía toda enseñanza. Y que ello es como se lo contamos nosotros, queda probado por otra declaración de parte que encontramos en ese capítulo 28 del libro “Proclamadores” mencionado y que entre las páginas 632/633, encontramos el siguiente comentario:

Más tarde, durante los años 1935 a 1944, un examen de toda la cronología bíblica puso de manifiesto que la mala traducción de Hechos 13:19, 20 de la Versión Autorizada (con la que coinciden versiones españolas como la Reina-Valera), junto con otros factores, había desviado la cronología en más de un siglo. Esta revelación hizo concebir la idea, unas veces expresada como una posibilidad y otras con mayor seguridad (en todo caso, por parte de la “organización” y no de sus seguidores) de que, puesto que el séptimo milenio de la historia humana empezaría en 1975, los sucesos enlazados con el principio del Reinado Milenario de Cristo podrían empezar a realizarse ese año.

¿Resultaron correctas las creencias de los testigos de Jehová en estos asuntos? Los Testigos de ningún modo erraron al creer que Dios sin falta cumpliría lo que había prometido. Sin embargo, algunos de sus cálculos de tiempo (obviamente de la “organización” supuestamente “guiada” por el espíritu santo y no de sus adeptos, que solo eran pasivos receptores de dicha información) y las expectativas relacionadas con estos ocasionaron serias decepciones.

Después de 1925 se registró un descenso espectacular en la asistencia a las reuniones en algunas congregaciones de Francia y Suiza. También en 1975 hubo desilusión cuando las expectativas sobre el comienzo del Milenio no se realizaron. Como resultado, algunos se apartaron de la organización. Otros fueron expulsados por tratar de subvertir la fe de sus compañeros.” (Acotaciones y negritas nuestras).

¿Y quiénes fueron expulsados. por tratar se subvertir la fe de sus compañeros de creencia? Pues aquellos que intentaron explicar a los tales y con toda la razón que da la lógica y el sentido común, que dicha “organización” no era el instrumento que Dios usaba en la tierra para contactar con los seres humanos y por lo tanto, sus dirigentes no podían ser lo que afirmaban ser, eso es, “ungidos” o Hijos de Dios y futuros reyes asociados con Cristo, algo sobre lo que dicha “organización” ha mantenido su férrea “autoridad” desde un principio sobre su feligresía. Y es que es, como mínimo sorprendente, que el mismo espíritu santo que durante casi cuatro milenios de historia bíblica no se equivocó ni en una sola “coma” en el relato escritural, en los escasos 120 años de historia de dicha “organización” se haya equivocado en todo lo que ha dicho, siendo como era el mismo espíritu santo que afirman poseer los dirigentes “ungidos” de esta, además de estar guiados por el propio Hijo de Dios…… solo este razonamiento, debería de bastar a cualquier miembro de su base militante a abandonar dicha falsa religión; pero es que la hipocresía de dicha organización se ve reflejada en sus propios escritos, pues veamos lo que con referencia al fracaso de 1.975, dijeron en el volumen de La Atalaya de 1.976 y en su página 728, párrafo 11:

Puede ser que algunos que han estado sirviendo a Dios hayan planeado sus vidas en armonía con un punto de vista equivocado de precisamente lo que habría de suceder en cierta fecha o en cierto año (como si eso no fuera lo que dicha “organización” ha estado estimulando a hacer a todos sus militantes). Es posible que, por esta razón, hayan postergado o desatendido cosas que de otra manera habrían atendido. Pero no han caído en la cuenta del objeto de las advertencias de la Biblia en cuanto al fin de este sistema de cosas, al pensar que la cronología bíblica revela la fecha específica.”

Vemos de nuevo que, hipócritamente, la responsabilidad del fiasco es atribuida a la falta de perspicacia de “algunos” de sus adeptos que en su momento abandonaron la “organización” (y que se contaron por millones), en el sentido de que “no habían caído en la cuenta” de que la cronología bíblica no revela fechas específicas…… cuando eso no lo habían hecho los miembros de base de la “organización”, sino sus dirigentes del Cuerpo Gobernante y del que salía toda información; que ello es así, queda probado en el Anuario de 1.980 (pág. 30-31) en donde refiriéndose a la asamblea de distrito “Esperanza viva” y que se llevó a cabo por todo el mundo, se nos señala que en uno de sus discursos se dijo lo siguiente acerca del fiasco de 1.975:

Un punto excelente que se sacó a relucir en el discurso “Escogiendo el mejor modo de vivir” fue el de que Jehová Dios nos salva de tropezar —tal como lo hizo con David en el caso de la insolencia de Nabal— pero que tenemos que hacer nuestra parte. Los hermanos también apreciaron el candor de este mismo discurso, que reconoció la responsabilidad de la Sociedad por parte de la desilusión que sintieron algunos respecto a 1975.”

Porque la responsabilidad de dicha desilusión, no “en parte”, sino entera, recae en esa “organización” y su Cuerpo Gobernante, que por medio de sus publicaciones llevó a esa falsa esperanza a toda su membresía y que al no cumplirse, llevó a millones a mandar a hacer puñetas a dicha “organización” e incluso a algunos de ellos, lamentablemente, a apartarse de la Biblia de manera permanente. Por lo que, como acabamos de señalar, tales faltas de entendimiento escritural por parte de los miembros supuestamente “ungidos” y que conforman el conjunto del “esclavo fiel y discreto” y responsable de la “alimentación” espiritual de sus seguidores, tendría que llevar a todo TJ a la conclusión y que lamentablemente no es así, de que dicha “organización” no puede ser el vocero usado por Jehová Dios en la tierra, porque veamos: toda la información que hemos dado y mucha más, desenmascarando a dicha fraudulenta “organización”, se puede encontrar en Internet y de la que probablemente una gran mayoría de su base militante, más o menos ya tiene conocimiento de ello y por lo que no pueden alegar ignorancia ante Jehová Dios……sin embargo vemos y ya volviendo al tema central de este escrito, que adoptando la táctica mencionada al inicio del mismo, en el sentido de blindarse con una coraza de complaciente conformidad y en un absurdo “seguir la corriente”, la mayoría de los que son conscientes de dicha situación continúan optando por no tomar en cuenta la advertencia divina que hemos señalado al inicio de este escrito y que encontramos en Rev. 18:4, que por otra parte es inapelable:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas.”

Siendo por tanto, que la pregunta sería ¿por qué esa empecinada actitud, por parte de sus militantes de base de aferrarse a la organización”, en clara desobediencia a la orden divina? Pues la respuesta está en algo que de forma subrepticia hemos ido señalando a lo largo de este escrito, pues se habrán fijado que continuamente hemos estado hablando de la “organización”…… y es que para un TJ su Dios no es Jehová, sino la “organización”, aunque la inmensa mayoría de ellos no se hayan enterado de qué va la “película”, pues esto es lo que de forma subliminal y a través de las publicaciones de la susodicha “organización” se le inculca a uno desde el mismo momento en que se asocia con ella. De ahí, que aquellos de sus miembros que están al tanto de lo falso y fraudulento de esta (que no son pocos), no quieran ni oír siquiera de ello para no verse obligados a reconocer la realidad demostrada y con ello enfrentar una brutal represalia, algo de lo que ya les hemos puesto en antecedentes…… por eso se niegan a aceptar lo que es a todas luces una realidad incontestable: como parte del actual sistema religioso, porque eso es lo que son, los TJ no pueden resultar ser otra cosa que una religión falsa más de entre las muchísimas que existen en el mundo y de las que Jehová abomina y destruirá en un futuro inmediato, según Rev. 18:1-8. Sin embargo, muchos de sus miembros prefieren guardar las apariencias y no darse por enterados de la situación, cuando eso no les vale para nada ante su Creador pues esto es lo que se nos dice Él:

Y tú, Salomón, hijo mío, conoce al Dios de tu padre y sírvele con corazón completo y con alma deleitosa; porque todos los corazones Jehová los está escudriñando y toda inclinación de los pensamientos la está discerniendo. Si tú lo buscas (mediante apegarse al mandato divino), él se dejará hallar de ti; pero si lo dejas (en este caso, anteponiendo a Él a la “organización”), él te desechará para siempre.” (1 Crón. 28:9). (Acotaciones nuestras).

Luego si uno tiene esa sospecha dentro de sí mismo, sepa que Jehová está enterado de ello y pendiente de que este tome una decisión y que pasa por hacer las investigaciones oportunas para verificar dicha sospecha y por lo que tiene que valorar cualquier información al respecto…… y de confirmarse tal sospecha, mandar a dicha “organización” a hacer puñetas y en obediencia a la voluntad divina. Y este es el duro problema al que se enfrentan muchos de los miembros de la citada “organización” y que son conscientes de la realidad en que viven: la lucha de conciencia ante la evidencia palmaria de que están encuadrados en una religión falsa y de la que Jehová les exige que abandonen de forma inmediata…… y el temor a las graves consecuencias que se acarrearán si llevados por la exigencia divina, actúan en conciencia.

Dicho lo cual, nos gustaría señalar y ya a modo de conclusión, que con lo expuesto no pretendemos atacar a nadie y algo que sí han hecho la mayoría de los críticos de dicha organización religiosa, que se han limitado y tomando la parte por el todo, a acusar indiscriminadamente a todos por igual: desde el presidente de dicha fraudulenta organización religiosa, hasta el último de sus militantes y algo que jamás hemos hecho los autores de este blog. Porque hay una gran diferencia entre los perversos dirigentes que los gobiernan, ávidos de ganancia injusta y que les intoxican con enseñanzas falsas (2 Ped. 2:3), con la pareja de TJ que cualquier día se presentan ante cualquiera de nosotros para explicarnos lo que ellos honestamente creen que es verdad y que nos puede beneficiar; porque esas personas usan su tiempo de esparcimiento, primero para documentarse y, segundo, para visitar a las personas donde quiera que estas se encuentren y lo que implica coste económico, tiempo y mucho esfuerzo personal…… por lo que en todo caso su labor es, como mínimo, digna de alabar y agradecer en cuanto a la intención.

Por lo que es del todo razonable que esas voluntariosas personas se hayan sentido agredidas en su buena fe y hayan decidido el pasar olímpicamente de esos críticos mencionados y que si bien en los datos o argumentos presentados, eso es, en el “fondo” tienen toda la razón, no ha sido así en la “forma” pues han metido a todos en el mismo saco y lo que no es justo; con lo que han desaprovechado una oportunidad excelente para llevar hasta esas personas que periódicamente nos visitan en nuestros hogares o nos abordan por la calle (además con mucha amabilidad), esa información que les pudiera haber sido de ayuda para tomar la correcta decisión de abandonar la “organización”. Otra cosa distinta es que las tales hayan sido engañadas en su buena fe y que es de lo que hemos tratado en este escrito (recordemos que no todas están al tanto de ello), que no tiene más objetivo que el de intentar sacarles de dicho engaño; que lo consigamos o no, tendrá mucho que ver con lo dispuestas que estén a actuar con libertad de conciencia y escoger entre las dos opciones posibles presentadas, eso es, Jehová Dios por un lado y la “organización” por el otro…… y en el bien entendido que un futuro acceso al reino de Dios en calidad de súbdito del mismo, tendrá mucho que ver con el resultado final de dicha elección.

MABEL

¿EXISTE LA RELIGIÓN VERDADERA?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 11/12/2014 by Armando López Golart

images (2)Tema que responde a una pregunta que nos ha enviado mediante correo electrónico un comunicante anónimo, con estas escuetas palabras: “tengo una pregunta: ¿existe la religión verdadera?”. Lo que nos ha llevado a desempolvar ciertas ideas que publicamos hace algún tiempo y que debidamente reorientadas a la pregunta recibida, creemos que responden de forma adecuada a la inquietud de nuestro amigo comunicante, en el sentido de si corremos el riesgo de ser engañados en nuestra buena fe en cuanto a creer aquello que se nos esté diciendo desde un púlpito o mediante publicaciones religiosas…… o ambas cosas.

A partir de ese supuesto, eso es, el riesgo de ser engañado por la religión, la siguiente pregunta que se podría hacer uno es ¿pero existe la religión falsa? Pues sí existe, querido amigo que nos lee (y por lo que tiene que tener mucho cuidado con qué “iglesia” se asocia) y ello queda claro por una simple regla de tres: porque puesto que todas y cada una de las distintas denominaciones religiosas dentro de la cristiandad y que es el “terreno” en el que nos movemos (el resto de religiones, como el hinduismo, budismo, islam, etc. ya damos por descontado que no son cristianas), afirman ser la verdadera, implícitamente con ello se reconoce que las restantes tienen que ser falsas…… lo que hace que la pregunta tenga que variar un poco, ahora ya en el sentido de que si ello es así ¿cómo distinguir entonces, cual es la verdadera y cual la falsa? ¿Cuál es, en definitiva, de todas las que nos proponen ser “la verdad”, la que más visos tiene de ajustarse a dicha exigencia? Porque no podemos olvidar, que cuando Jesucristo estuvo aquí en la tierra “fundó” una sola iglesia, con una sola enseñanza y de la que aseveró esto:

También, yo te digo a ti: Tú eres Pedro y sobre esta masa rocosa edificaré mi congregación (o “iglesia”) y las puertas del Hades no la subyugarán.” (Mat. 16:18). (Acotación nuestra).

Luego si ni siquiera el poder de la muerte podría hacer desaparecer dicha “iglesia” y más en concreto, el conjunto de enseñanzas sanas que implantó Jesús entre sus seguidores ¿dónde está ahora esa “iglesia” verdadera y en la que impartieran las genuinas enseñanzas promulgadas por su originador? ¿Será alguna de las denominaciones actuales la que pregone “la verdad” y por lo que el problema, solo estaría en localizarla? Pues nada más lejos de eso, porque la realidad es que ninguna de las diversas denominaciones de la cristiandad, en absoluto enseña “la verdad” y algo que queda probado con un simple experimento y que no pocas veces en foros de religión, de forma casual se ha producido: y es que si usted reúne en una tertulia religiosa a un católico, un pentecostal, un bautista, un adventista, un testigo de Jehová y un mormón, les da una Biblia y les conmina a que se pongan de acuerdo sobre aquello en lo que creen, aunque solo fuere en un único punto, comprobará que después de largas horas de intenso y acalorado debate no se ha conseguido sacar nada en claro, sino que cada uno de ellos continuará pensando que su forma de religión es la verdadera y las de los restantes contertulios, falsas…… luego y por otra parte ¿cómo puede existir “la verdad” dentro de una cristiandad, dividida, subdividida y requeté subdividida en distintas iglesias, sectas, denominaciones y creencias distintas, al grado que se ha perdido ya el cómputo de su número total, estimado en todo caso en más de 33.000 divisiones o grupos distintos denominados “cristianos”? Y con lo que ello significa de flagrante violación de esta admonición paulina:

Ahora los exhorto, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que todos hablen de acuerdo y que no haya divisiones entre ustedes, sino que estén aptamente unidos en la misma mente y en la misma forma de pensar.” (1 Cor. 1:10).

O sea, el mismo parecido de un huevo a una castaña entre dicha admonición y la realidad que contemplamos dentro del “cristianismo”…… sin embargo, ahí tenemos las palabras de Jesús afirmando que su enseñanza no desaparecería ni con el poder de la muerte, eso es, que permanecería para siempre. Por otra parte, también tenemos unas palabras que este dirigió a sus seguidores de aquél tiempo y que aplican directamente a cualquiera de los que se consideran sus seguidores actuales…… veamos por tanto, lo que nos dijo el Hijo de Dios:

De modo que Jesús siguió diciendo a los judíos que le habían creído: “Si permanecen en mi palabra, verdaderamente son mis discípulos 32 y conocerán la verdad y la verdad los libertará”.” (Juan 8:31-32).

Entonces es obvio que dicha “verdad” o religión verdadera existe en algún sitio y el único problema al que nos enfrentamos es al de averiguar dónde localizarla y que parece, visto lo visto, que ello puede ser en cualquier sitio menos dentro de las distintas denominaciones de la llamada “cristiandad”; y es que la religión (sea la que sea) como tal y en su conjunto, no es más que un poderoso instrumento en manos de Satanás para apartar al “personal” de su Creador, mediante enseñanzas falsas y al que las Escrituras describen como un imperio mundial de religión falsa (ahí ya entran todas) al que identifica como “Babilonia la Grande” (Rev. 17:5-6) y en dónde destaca en grado de culpabilidad ante Dios, la llamada “cristiandad”, pues esta es la que apostató de la enseñanza verdadera de Jesucristo y de la que afirma ser seguidora. Y situación que llegaría a su máximo exponente en los últimos tiempos, iniciando ello a finales del siglo XVIII en adelante con la aparición de numerosas sectas escindidas de las tres grandes ramas en que estaba dividida en ese momento la cristiandad (católicos, ortodoxos y protestantes) y a las que se continuaron añadiendo otras escisiones de esas anteriores escisiones y de las que como les hemos dicho, ya se ha perdido la cuenta…… pero ¿por qué a partir de un tiempo en concreto y como en singular avalancha? Pues por una razón muy sencilla: estaba profetizado que así ocurriría; recordemos que cuando Jesús fue preguntado por sus apóstoles acerca de las señales que marcarían el tiempo de su regreso a la tierra, la primera de estas y en orden de importancia, tenía que ver con la religión y sus falsas enseñanzas:

Estando él sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él los discípulos privadamente y dijeron: “Dinos: ¿Cuándo serán estas cosas y qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?”. 4 Y en contestación, Jesús les dijo: “Cuidado que nadie los extravíe; 5 porque muchos vendrán sobre la base de mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo” (o “pertenecemos al Cristo” y que tiene su exponente actual, en aquellos que a sí mismos se reconocen como “ungidos”) y extraviarán a muchos”.” (Mat. 24:3). (Acotación nuestra).

Y tan serio peligro representaba esa circunstancia de poder ser “extraviado” de la sana doctrina o enseñanza verdadera, que Jesús a lo largo de esa extensa respuesta a la pregunta de sus discípulos, la repitió por dos veces más:

Y muchos falsos profetas se levantarán y extraviarán a muchos; 12 y por el aumento del desafuero se enfriará el amor de la mayor parte.” (Mat. 24:11).

Fíjense que Jesús nos dice que “muchos” serían extraviados por la labor de esos “falsos profetas” y por lo que debemos de tomarnos la cosa muy en serio, para no contarnos entre dichos extraviados; pero veamos la tercera ocasión en la que Jesús repite la advertencia:

Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas (o maestros) y darán grandes señales y prodigios para extraviar, si fuera posible, hasta a los escogidos.” (Mat. 24:24). (Acotación nuestra).

Eso es, que las falsas enseñanzas se producirían dentro del mismo cristianismo, porque recordemos que en el versículo 5 se nos dice que los portadores de las mismas vendrían “en su nombre”, eso es, que serían miembros cualificados de dentro de la congregación u denominación religiosa que supuestamente le representaba; recordemos que ya en tiempos de Pablo y circunstancia que queda reflejada en todas sus cartas, existían grandes disensiones entre los dirigentes de las distintas congregaciones y con los que apóstol se las mantuvo “tiesas”…… por no hablar ya, de los últimos momentos del apóstol Juan (último apóstol en morir), quien se vio llevado y ante el panorama existente ante él, a escribir lo siguiente:

Niñitos, es la última hora y, así como han oído que el anticristo viene, aun ahora ha llegado a haber muchos anticristos (eso es, opositores a las genuinas enseñanzas de Jesús); del cual hecho adquirimos el conocimiento de que es la última hora. 19 Ellos salieron de entre nosotros, pero no eran de nuestra clase; porque si hubieran sido de nuestra clase, habrían permanecido con nosotros. Pero salieron, para que se mostrara a las claras que no todos son de nuestra clase.” (1 Juan 2:18-19). (Acotación nuestra).

Pero…… la “última hora” ¿de qué? Pues de la permanencia de la verdadera doctrina enseñada por el Hijo de Dios y que era aún retenida dentro de la congregación cristiana primitiva, merced al peso específico que los apóstoles de Jesús tenían dentro de la misma y que mantenía a raya a la apostasía emergente en su interior; pero veamos como realmente era ello así, según leemos en palabras del apóstol Pablo y que al igual que Juan, era consciente que desaparecida la influencia de los apóstoles, la apostasía camparía por sus respetos:

De modo que ahora (eso es, en aquel tiempo) ustedes conocen la cosa que obra como restricción (de la ola de apostasía), con miras a que él sea revelado a su propio tiempo. 7 Es verdad que el misterio de este desafuero ya está obrando; pero solo (se mantendría dicha obra de restricción) hasta que el que ahora mismo está obrando como restricción llegue a estar fuera del camino.” (2 Tes. 2:6-7). (Acotaciones nuestras).

Esta “cosa” que obraba como restricción, no era otra que el poder del espíritu santo obrando en aquellos que lo habían recibido, los apóstoles y que como ya hemos señalado, tenían gran autoridad dentro de la congregación cristiana; a partir de la desaparición de estos, desapareció dicha influencia restrictiva y con ella todo vestigio de la sana doctrina enseñada por Jesús, siendo la apostasía la que ocupó su lugar y que posteriormente derivó en lo que sería el embrión de la actual Iglesia Católica…… y a partir de ahí, el resto es historia. Pero hemos dicho que Jesús anunció que en los últimos días, la proliferación de los “falsos maestros” sería notable y algo que el apóstol Pedro también señaló en su segunda carta:

Sin embargo, llegó a haber también falsos profetas entre el pueblo, como también habrá falsos maestros entre ustedes. Estos mismísimos introducirán calladamente sectas destructivas y repudiarán hasta al dueño que los compró, trayendo sobre sí mismos destrucción acelerada.” (2 Ped. 2:1).

Y que para una mayor comprensión de la idea que queremos transmitirles, permítannos mostrarles este mismo pasaje en la versión TLA, en donde se translitera de esta manera:

En el pueblo de Israel hubo también algunos que decían ser enviados por Dios, pero no lo eran. Así también, entre ustedes, habrá quienes se crean maestros enviados por Dios, sin serlo. Ellos les darán enseñanzas falsas y peligrosas, sin que ustedes se den cuenta y hasta dirán que Jesucristo no es capaz de salvar. Por eso, cuando ellos menos lo esperen, serán destruidos por completo.”

Ahora bien ¿con quiénes se podría relacionar a esos “falsos profetas” (o “maestros”) por venir y señalados por Jesús en la respuesta mencionada, en la actualidad? Obviamente, con todo aquél que se nos presenta como un “ungido” o “enviado” de Dios, alegando predicar el “genuino” evangelio de Cristo y que se podrían contar en estos momentos en cientos de miles, cuando no, por millones; pues salvo los TJ y que establecen una diferencia entre sus “ungidos” (una ínfima cantidad) y sus “otras ovejas” que no lo son (más de siete millones), el resto de denominaciones religiosas afirman que tanto sus dirigentes, como su feligresía y mediante el bautismo, todos pasan a formar parte del “cuerpo de Cristo”, eso es, de la “iglesia” o grupo de aquellos que tienen que reinar con él durante el milenio y por tanto, portadores actuales de la “verdadera” enseñanza. Luego todas esas personas que les vienen a hablar en “nombre de Cristo” y a proponerles determinadas enseñanzas (como la reseñada), son esos falsos “Cristos” mencionados por Jesús a los que él no ha enviado y de los que en su momento dijo esto:

No todo el que me dice: ¡Señor, Señor!, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre y en tu nombre expulsamos demonios y en tu nombre ejecutamos muchas obras poderosas?”. 23 Y sin embargo, entonces les confesaré: “¡Nunca los conocí! Apártense de mí, obradores del desafuero.” (Mat. 7:21-23).

Lo que significa que dichos personajes no hacen la voluntad divina, en el sentido de que no han sido “enviados” para llevar a cabo predicación alguna y por lo que están actuando por su cuenta y riesgo…… contraviniendo con ello dicha voluntad divina que claramente fija la predicación de Mat. 24:14, por ejemplo, para el momento de la llegada de sus “dos testigos” y que la llevarán a cabo por espacio de 1.260 días (Rev. 11:3); ello significa que toda la labor de predicación de las “buenas nuevas” o “evangelio de Cristo” dentro de la cristiandad en este momento y provenga de donde o de quién provenga, es algo que Jehová Dios no ha mandado hacer y con lo que ello significa de responsabilidad última ante Él:

Sin embargo, el profeta (o “maestro”) que tenga la presunción de hablar en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado hablar, o que hable en el nombre de otros dioses, ese profeta tiene que morir.” (Deut. 18:20). (Acotación nuestra).

Pero es que además y en su desconocimiento del propósito divino, esos personajes están plenamente convencidos de su condición de representantes de Cristo y de ahí que se expresen con la convicción y autoridad con la que lo hacen; recordemos que en el pasaje de 2 Ped. 2:1 y en la versión TLA hemos leído, que “se creerán” enviados por Dios “sin serlo”…… de ahí que el propio Jesús afirmara que no los reconocería por ser “obradores del desafuero” o lo que es lo mismo, por actuar en contra de la voluntad divina expresada en el pasaje citado y con ello, adulterando la enseñanza o doctrina que él predicó. Porque este no enseñó, por ejemplo y como afirman algunos indoctos, que todos sus seguidores o cristianos bautizados reinarán con él; como no enseñó nada acerca de un “rapto” como tal, así como tampoco enseñó y como sí lo hacen los adventistas, por ejemplo, que durante el período milenial la tierra permanecerá en oscuridad y solo habitada por Satanás y sus secuaces, rumiando sus fechorías mientras esperan su destrucción, en tanto los fieles permanecerán en el cielo ante la presencia de Jehová para ser devueltos a la tierra al término de dicho período de tiempo…… y por citar solo algunas. Enseñanzas, en definitiva, que extravían de “la verdad” revelada en las Escrituras y por lo que a aquellos incautos que sean extraviados, no les aplicará lo dicho por Jesús en el sentido de que “conocerán la verdad y la verdad los libertará”.

Ahora bien, ya entrando en el meollo de lo que queremos resaltar en este escrito y que es el punto verdaderamente importante, veamos que ocurre con aquellos que son víctimas del mencionado engaño y no de los engañadores, pues el de estos ya lo conocemos; porque alguno podría razonar que en todo caso el problema estaría en aquellas personas que engañan y no en las que son engañadas, que de buena fe y al igual que sus “maestros”, creen sinceramente estar sirviendo a Dios y por lo que entienden que no tienen responsabilidad alguna ante Este…… pero eso no es lo que dicen las Escrituras, pues estas sí ponen responsabilidad en esas personas que son víctimas de la falsa enseñanza; ello se deduce de unas palabras que dijo Jesús y que señalaban que si un ciego, guiaba a un ciego, ambos caerían en un hoyo (Mat. 15:14). Por lo que vamos a hablar ahora, de la responsabilidad que recae también sobre la persona que se deja engañar y como veremos en el texto sagrado, que en este caso aplicaremos solo a los miembros de la apóstata cristiandad, cuando en el libro de Revelación o Apocalipsis, escrito para el tiempo del fin (en definitiva para nuestros días), se nos da el siguiente mandato:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas”.” (Rev. 18:4).

Ello de entrada significa, que Dios tiene un “pueblo” dentro de la misma y al que insta a separarse de esa religión falsa y algo que muchos ya hemos hecho, al salirnos de nuestra militancia en cualquiera de sus distintas denominaciones y hemos seguido a partir de ese momento, andando por nuestra cuenta…… noten que el mandato tiene que ver con el salirse de determinado lugar, pero nada se nos dice de meternos en otro. Mandato, por otra parte, que no se nos daría si no tuviéramos la posibilidad de tener éxito al alejarnos de la religión falsa, haciendo así frente a dicho engaño y que nos condenaría al mismo castigo que recibe aquél que somete a otros en el susodicho engaño; por lo que si usted es miembro de alguna organización que diga hablar en nombre de Cristo (todas las de la “cristiandad” lo hacen) y la sustenta con su esfuerzo personal y económico, mediante donativos, diezmo o como quieran llamarlo, el consejo divino es que se separe de ella de inmediato, si no quiere encontrarse como resistidor a ese expreso mandato de Dios y sufrir con ello las consecuencias de su desobediencia…… es cierto que como todas afirman ser “la verdad” y por tanto la religión verdadera, no entienden que dichas palabras les apliquen a ellos, sino que le dirán a usted que estas aplican “al vecino”.

No es menos cierto, por otra parte, que algunos podrían razonar que puesto que son numerosísimas las personas que no conocen la Biblia, como no sea por el quitarle el polvo de cuando en cuando, estas precisan de instrucción y de ahí, que de muy buena fe acudan a aquellos que afirman dar dicha instrucción en busca de guía; en este sentido se pronunciaba un amigo lector, que en su momento nos mandó un comentario y en el que, entre otras cosas, nos hacía la siguiente reflexión:

Todas las denominaciones afirman ser la verdadera de Dios y sin embargo, ninguna es capaz de hacer ningún milagro, tal como podían hacer en el primer siglo. Sólo esta obviedad probaría que no provienen de Dios. Son grandes instrumentos de confusión, que utiliza Satanás para confundir y separar a las personas de buena voluntad. Porque lo que está claro, es que esas personas desean servir a Dios, pero no tienen la capacidad de poder darse cuenta del engaño, al cual están sometidos.” (Negritas nuestras).

Argumento de nuestro comunicante que va en la dirección indulgente y “buenista” de eximir a dichas personas de la responsabilidad que, como hemos visto, contraen ante Dios al continuar con su afiliación en esas fraudulentas organizaciones…… pero que en nuestra opinión, avalada por las Escrituras y como hemos señalado, tanta responsabilidad tiene el que da la falsa enseñanza, como el que la acepta dándola por buena y despreocupándose de si ello es así o no. Y es cierto que uno podría razonar en el sentido de preguntarse a dónde ir para encontrar la religión verdadera, ya que esta debería de existir, pues recordemos las palabras ya mencionadas que habló Jesús, en el sentido de que a su “iglesia” o grupo de seguidores que se moverían dentro de sus enseñanzas “las puertas del Hades no la subyugarán.” (Mat. 16:18). Pero eso no significa que Jesucristo haya mantenido en el tiempo una estructura religiosa como tal, defensora de “la verdad” aquí en la tierra y como muchos indoctos afirman, a la cual apegarnos para que nos haga “el trabajo” que nuestra supuesta falta de capacidad nos impide hacer; lo cual es muy conveniente, porque ¡miren por dónde!, ello pone a cada uno ante la necesidad de tener que pelear personalmente por ese conocimiento y lo que evita que nos convirtamos en oidores pasivos, circunstancia reflejada en lo que vemos hoy en día dentro de la “cristiandad” y en donde unos pocos dirigen y unos muchos, se dejan dirigir.

Lo que ello significa, es que las enseñanzas de Jesús están a nuestro alcance y sin necesidad de recurrir a organización religiosa alguna que nos las explique, pues estas se encuentran reflejadas en las Escrituras, perfectamente claras y actualmente al alcance de cualquiera; que ello es así como se lo decimos, queda expuesto en unas palabras que dijo Jesús y que ya hemos mencionado, pero que repetiremos, pues en las mismas está la clave de la cuestión…… nos referimos al pasaje ya mencionado de Juan 8:31-32:

De modo que Jesús siguió diciendo a los judíos que le habían creído: “Si permanecen en mi palabra, verdaderamente son mis discípulos 32 y conocerán la verdad y la verdad los libertará”.”

Luego una persona puede conocer “la verdad”, si “permanece” en la palabra de Dios, la Biblia y en donde está contenida la salvadora información que le puede llevar a la vida eterna…… y es que si uno tiene la Biblia a mano ¿para qué necesita a alguien que se la interprete, si puede “beber” directamente de la fuente y no “agua” adulterada por el paso de otras manos y como es en el caso que estamos considerando? Pero claro, nos encontramos con lo que hemos leído en el comentario recién mencionado en el sentido de que la inmensa mayoría de las personas dicen querer servir a Dios, pero que “no tienen” la capacidad de poderse dar cuenta del engaño al que están sometidos”; y es que lo primero que uno dice cuando ve ese “tocho” que a simple vista parece ser la Biblia, es eso de “yo nunca podré entender lo que ahí se dice”…… razón por la que escogen el camino más corto, acudiendo a diversas “fuentes” de la cristiandad, para que estas les hagan el trabajo que ellos no quieren hacer (de hecho ni siquiera lo han intentado), eso es, el investigar por su cuenta.

Porque esta es la realidad y punto principal de este escrito, le pese ello a quien le pese; y es que si bien entre el “personal” pueda haber algunos que les interese el aprender de Dios, a lo que no están dispuestos es a hacer el esfuerzo necesario para ello, alegando que “no entienden” y por ello buscando formas sustitutorias, como el ser miembros de distintas iglesias para que sean otros los que les expliquen de por dónde va “la película”: en definitiva, que otros les hagan el trabajo de investigar y que les den las cosas “mascaditas”, que para eso “cobran”…… pero eso no es lo que dijo Jesús, sino que lo que dijo fue esto otro:

Entren por la puerta angosta; porque ancho y espacioso es el camino que conduce a la destrucción y muchos son los que entran por él; 14 mientras que angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la vida y pocos son los que la hallan.” (Mat. 7:13-14).

Vemos que Jesús nos habla de dos caminos, el uno ancho y espacioso y sin ninguna dificultad, eso es, que no requiere de esfuerzo alguno por parte del individuo para transitar por el mismo, pero que conduce a la destrucción ya que este nos pone en manos de esos “falsos maestros” (2 Ped. 2:1) y en última instancia, de Satanás; mientras que el que conduce a la vida es estrecho, pues requiere de esfuerzo personal y que pocos son los que están dispuestos a asumirlo. En relación con el traspasar esa mencionada “puerta angosta” que lleva “a la vida” y que implica esfuerzo individual, en Luc. 13:24 Jesús habla de un “esforzarse vigorosamente” para poder hallarla, pues muchos serán los que lo intentarán pero no podrán conseguirlo, sencillamente porque el esfuerzo realizado no ha sido acorde al logro deseado; luego…… ¿hasta dónde está uno dispuesto a esforzarse para poder pasar por esa simbólica “puerta angosta”, camino a “la vida”?

En todo caso, una cuestión que hay que dejar clara es que no es cierta la afirmación tan comúnmente extendida en el sentido de que uno no puede entender las Escrituras sin la ayuda de terceros, supuestamente “versados” en estas, sino que lo que sí es cierto es que no se hace el esfuerzo necesario para conseguirlo; pero veamos un ejemplo bíblico (y que para algo están los ejemplos) que nos muestra que cualquiera puede entender la Biblia si se lo propone, pues según Rom. 15:4 “todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado, fueron escritas para nuestra instrucción”…… luego veamos lo que ha sido escrito para nuestro aprovechamiento:

Tú, sin embargo, continúa en las cosas que aprendiste y fuiste persuadido a creer, sabiendo de qué personas las aprendiste 15 y que desde la infancia has conocido los santos escritos, que pueden hacerte sabio para la salvación mediante la fe relacionada con Cristo Jesús.” (2 Tim. 3:14-15).

Lo que aquí notamos, es que un niño pudo aprender lo suficiente de los “santos escritos”, como para ponerle en el camino de la salvación; luego si ello fue así en el caso de un niño…… ¿cómo alguien adulto puede decir, que “no entiende” lo que dice la Biblia? Y es que no sería comprensible, que una información que nos da nuestro Creador para que todos nos podamos beneficiar de ella, solo pudiera ser entendida por personas de determinado nivel intelectual y como se nos quiere dar a entender, cuando la realidad es que esta fue dirigida en principio a pastores, agricultores, pescadores, carpinteros, etc., en definitiva, personas que en aquellos tiempos tenían unos conocimientos rudimentarios, pues el acceso a la cultura estaba restringido a una pequeña clase pudiente de aquella sociedad…… cuando el caso es que en la actualidad, la Biblia continúa siendo la misma, mientras que la media intelectual y en la gran mayoría de los casos, supera en mucho a la de aquellos tiempos.

Pero en todo caso, que ello no es así, o sea, que para entender las Escrituras se precise de elevados estudios teológicos e idea que se nos ha estado vendiendo por medio de aquellos que dirigen las mencionadas denominaciones religiosas de la cristiandad y que viven de ello, lo tenemos reflejado en estas y como veremos a continuación; porque lo que se nos dice una y otra vez es que a menos que uno tenga estudios teológicos, la Biblia es un coto cerrado al cual solo se puede acceder con la expresa ayuda (y siendo ello otra de las muchas mentiras que nos cuentan) de aquellos que sí los tienen, los llamados “teólogos”…… pero que ello no es así, repetimos, queda probado por lo que leemos en la Palabra de Dios:

Los proverbios de Salomón hijo de David, el rey de Israel, 2 para conocer uno sabiduría y disciplina, para discernir los dichos del entendimiento, 3 para recibir la disciplina que da perspicacia, justicia y juicio y rectitud, 4 para dar sagacidad a los inexpertos, conocimiento y capacidad de pensar al joven.” (Prov. 1:1-4).

Entonces queda claro que las Escrituras sí se pueden entender por uno mismo, pues de lo contrario no conseguirían dichos resultados en los “inexpertos”, ni podrían desarrollar el “conocimiento y capacidad de pensar”, incluso en personas jóvenes. Porque hemos dicho que es una falacia el afirmar que si no se tienen determinados conocimientos en Teología, Hermenéutica y ciencias afines, no se puede entender la Biblia a menos que nos las expliquen, pues el entendimiento acerca de la palabra de Dios no se consigue por meritorios estudios universitarios, sino que se obtiene porque el Altísimo se lo permite a uno…… veamos para apoyar nuestro argumento, las palabras que Jesús y en un claro reconocimiento de que eso es así, se encuentran en Luc. 10:21:

En aquella misma hora se llenó de gran gozo en el espíritu santo y dijo: “Te alabo públicamente, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido cuidadosamente estas cosas de los sabios e intelectuales y las has revelado a los pequeñuelos. Sí, oh Padre, porque el hacerlo así vino a ser la manera aprobada por ti”.”

Luego lo que ahí vemos, es que el Altísimo retiene o revela dicho conocimiento, en función de parámetros distintos a los que establece el ser humano y con lo que resulta, que el tener altos conocimientos y apoyarse en ellos para alcanzar el verdadero conocimiento, no es más que un impedimento para conseguir dicho fin; mientras que el ser uno humilde y confiar en que Dios le proveerá la ayuda necesaria para aprender de Él, es el camino recomendado para alcanzar el entendimiento correcto que lleva a la vida eterna…… todo lo contrario de lo que se nos cuenta, por parte de las distintas organizaciones religiosas con las que uno se asocie. Es cierto que no le estamos diciendo que coja una Biblia y se ponga a leerla como un poseso, sino que haga aquello que ciertas personas de la antigüedad hicieron y por lo que se las calificó como de ser “de noble condición”; veámoslo:

Ahora bien, estos eran de disposición más noble que los de Tesalónica, porque recibieron la palabra con suma prontitud de ánimo y examinaban con cuidado las Escrituras diariamente en cuanto a si estas cosas eran así.” (Hech. 17:11).

Personas por tanto, que lo que hacían era recibir una determinada información y luego contrastarla con lo que leían en las Escrituras que estaban a su alcance en aquellos tiempos; fíjense en el hecho de que lo hacían con mucho “cuidado” y “a diario”, lo que las identificaba como personas que tenían sincero interés por las cosas de Dios. De ahí, que constantemente les estemos recomendando desde este blog, que no se crean de buena a primeras las cosas que nosotros les contamos, sino que comprueben si aquello que les explicamos se ajusta a lo dicho por las Escrituras y luego saquen sus propias conclusiones; y es que contrario a lo que suelen decir esos dirigentes de las distintas denominaciones religiosas que nos rodean por tierra, mar y aire, nosotros afirmamos que para entender la Biblia es condición “sine qua non” el abrirla y el leerla con atención, además de una motivación correcta: eso es, un sincero deseo de aprender de los propósitos de Jehová Dios para con Su creación…… y es que Jehová ve hasta el más profundo de nuestros pensamientos:

Y tú, Salomón, hijo mío, conoce al Dios de tu padre y sírvele con corazón completo y con alma deleitosa; porque todos los corazones Jehová los está escudriñando y toda inclinación de los pensamientos la está discerniendo. Si tú lo buscas, él se dejará hallar de ti; pero si lo dejas (eso es, si uno no se interesa en Él), él te desechará para siempre.” (1 Crón. 28:9). (Acotación nuestra).

Y con el añadido de que nada tiene que ver para alcanzar el beneplácito de Jehová, cuánto uno sepa acerca de Él, sea esto mucho o poco, porque es razonable el pensar que los que ya llevamos muchos años metidos en esta aventura de aprender por nuestra cuenta, sepamos más de las Escrituras que uno que empiece ahora y que nos pudiera dar cierta ventaja sobre el que recién empieza en su investigación, como por ejemplo pueda ser en su caso. Porque lo que realmente valora nuestro Dios, no es tanto la cantidad de conocimiento que se tenga sobre Él y su propósito (pues ello depende de muchos factores ajenos a nuestra voluntad), sino el esfuerzo sincero del que se propone alcanzar dicho conocimiento, sea poco o mucho, en definitiva, el empeño puesto en conseguirlo…… a ese grado, le será concedido a cada uno el poder entender las Escrituras; pero veamos cómo nos estimula a ello, el consejo de Pablo a su discípulo Timoteo:

Reflexiona sobre estas cosas; hállate intensamente ocupado en ellas, para que tu adelantamiento sea manifiesto a todos. 16 Presta constante atención a ti mismo y a tu enseñanza. Persiste en estas cosas, pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y también a los que te escuchan.” (1 Tim. 4:15-16).

Entonces séale sabido, querido amigo que nos lee, que de su actitud dependerá el que Jehová le permita comprender el significado de Su Palabra…… o no; y ello no exento de consecuencias, a tenor de lo que leemos en 2 Tes. 1:6-9:

Esto toma en cuenta que es justo por parte de Dios pagar con tribulación a los que les causan tribulación, 7 pero, a ustedes que sufren la tribulación, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelación del Señor Jesús (ya cercana) desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios (obviamente porque no quisieron hacer el esfuerzo necesario para ello) y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús (porque no se han preocupado en conocerlas, sino que se han conformado con aquello que otros les han contado). 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.” (Acotaciones nuestras).

Y es que, resumiendo, estamos ante una situación que no admite zonas intermedias, pues Jesús dijo claramente que el que no estaba con él, estaba contra él (Luc. 11:23)…… obviamente estar contra él y como se sobreentiende del pasaje que acabamos de leer, es el seguir enseñanzas falsas y que es todo lo que se encuentra por ahí. Por lo que usted solo puede encontrar lo que dijo Jesús, leyéndolo directamente de las Escrituras y entendiendo por usted mismo lo que de ellas lee, pues este el medio que usa Dios para comunicarse hoy con nosotros y no a través de “falsos maestros”, pues según Sant. 3:11 una fuente “no hace que lo dulce y lo amargo salgan burbujeando por la misma abertura”…… eso es, que donde está cobijada la mentira, pueda en algún momento salir algo de “la verdad”. No se olvide, por otra parte, que los pastores, ancianos, sacerdotes o como quiera que se hagan llamar los dirigentes de la organización con la que se asocia, no hacen más que eso: leer la Biblia y comunicarle a usted lo que ellos entienden que dice esta, siempre desde su particular punto de vista y generalmente, en función de espurios intereses…… luego si usted puede “beber” directamente de la fuente ¿para qué beber el “agua” que le trae un intermediario, cuando la Biblia resulta ser la carta que su Creador le dirige a usted personalmente para que se entere de porqué estamos como estamos, que ha hecho Él para enderezar las cosas, cómo y cuándo acabará todo y además, quiénes se beneficiarán de ello? ¿Dejará tan fundamental información, en manos de gente que usted no conoce y que le dice que son “enviados” de Dios, en definitiva, que solo defienden intereses propios (recuerde que viven de ello) y no los suyos, pues para ellos generalmente no es usted más que una fuente de ingresos? Vea el consejo que Jehová le da al respecto:

Sé sabio, hijo mío y regocija mi corazón, para que pueda responder al que me está desafiando con escarnio.” (Prov. 27:11).

Siendo que el que está desafiando al Altísimo, no es otro que el rebelde Satanás, pues este afirma que usted no hará los cambios que sean pertinentes ni el esfuerzo necesario para aprender de Él, sino que continuará en la misma situación de dependencia de organizaciones religiosas de hechura humana que ha tenido hasta ahora (si este es el caso) y que, como hemos dicho, no son más que el instrumento usado por dicho inicuo personaje para extraviar al “personal”; y siendo que mientras el primero le ofrece la vida eterna, el segundo le ofrece la destrucción eterna…… o sea, ¡que usted decide!

Pero dado que quizás la mayoría de las personas que desean iniciar dicho camino, se preguntarán aquello tan manido de ¿y por dónde empezamos?, permítannos que les demos una sugerencia: empiecen por continuar leyendo todo lo que se publica y se ha publicado en este blog, contrastando los textos bíblicos leídos con su ejemplar de las Escrituras para ver si la idea que les proponemos coincide con lo que usted entiende de los mismos y que es en donde está el quid de la cuestión. Porque es cierto que por algún sitio hay que empezar y lo que está claro es que la Biblia no se puede leer como un libro de aventuras, eso es, que no tiene un argumento progresivo que se vaya desarrollando en el transcurso del mismo con determinada correlación, hasta llegar a un final feliz; luego por lo que hay que empezar es por tener un referente o punto de apoyo del que partir para iniciar su aventura o investigación…… a este respecto, recuerden lo que ocurrió con unas personas de la antigua ciudad de Berea y cuya actitud mereció el elogio de Jehová Dios, que las calificó como de noble condición:

Ahora bien, estos eran de disposición más noble que los de Tesalónica, porque recibieron la palabra con suma prontitud de ánimo y examinaban con cuidado las Escrituras (las que tenían a su alcance en ese momento) diariamente en cuanto a si estas cosas eran así.” (Hech. 17:11). (Acotación nuestra).

Noten por favor, que dichas personas no se pusieron a leer de pronto como “cosacos” las Escrituras de las que disponían en aquel tiempo, sino que primero recibieron determinada información y después pasaron a contrastarla con la información que ellos tenían registrada en sus “biblias” y que era lo que actualmente conocemos como el AT; y esa es la actitud que nosotros les estamos recomendando…… a partir de ahí, la cosa ya dependerá de las ganas que usted le ponga y que casi siempre suelen ser proporcionales al aprecio que uno tenga por las cosas de Dios.

Por lo que a modo de conclusión y ya centrándonos en la pregunta formulada por nuestro anónimo comunicante, la respuesta concreta sería la siguiente: la religión verdadera si existe y la tiene probablemente usted en su propia casa, quizás acumulando polvo en una estantería de su salón, en su despacho personal o en el mejor de los casos, en su mesilla de noche; en todo caso, esperando que usted se decida a usarla e iniciar con ello el camino a la vida eterna…… por cierto, esa “religión verdadera” se conoce como La Biblia.

MABEL

¿Y QUÉ HACEMOS…… CON TANTO “UNGIDO” SUELTO POR AHÍ?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 26/04/2014 by Armando López Golart

Yo-soy-un-hijo-de-Dios-y-tuSi en algo existe unanimidad entre los distintos representantes de las innumerables confesiones religiosas que existen dentro de la llamada “cristiandad” (y mira que ya es difícil que se pongan de acuerdo en algo) y que en la mayoría de ellas se incluye a su feligresía, es en que todos se consideran “ ungidos” o Hijos de Dios, eso es, bautizados con el espíritu santo de adopción de Este, por tanto hermanos de Jesucristo y en consecuencia, herederos con él en calidad de inmortales reyes y sacerdotes del reino milenario por venir; y con la particularidad, de que como cada uno de ellos afirma pertenecer a la religión “verdadera”, obviamente se da por descontado que los “ungidos” del resto de organizaciones religiosas a su alrededor, son más falsos que “un duro sevillano”. Y para que no hayan malos entendidos, ya les adelantamos que este no es el caso de aquí “los mendas”, eso es, de los dos autores de este blog, pues no pertenecemos a organización religiosa alguna (ni falta que nos hace), ni nos consideramos “ungidos”; es más, lo que nosotros afirmamos es que a día de hoy y eso desde el primer siglo en adelante, no ha existido ni existe sobre la tierra persona alguna que ostente dicha condición de Hijo de Dios y por tanto, que pueda reinar junto a Jesucristo en el milenio…… afirmación que pone al borde de un ataque de nervios a más de uno.

Porque claro, de ser esta cierta, ello dejaría al descubierto a dichos supuestos “hijos” de Dios y futuros “reyes” con Cristo, en el sentido que los expondría públicamente como lo que son: unos vulgares charlatanes mentirosos o “falsos maestros” (2 Ped. 2:1) y por lo que nada de lo que enseñan debe ser tomado en cuenta, pues ya mienten en su primera declaración, eso es, la de ser “ungidos” y por lo que de ningún modo pueden tener la aprobación de Dios; y es que la mentira nunca puede estar asociada con la verdad, como se nos señala en el siguiente pasaje:

La fuente no hace que lo dulce y lo amargo salgan burbujeando por la misma abertura, ¿verdad? 12 Hermanos míos, la higuera no puede producir aceitunas, ni la vid higos, ¿verdad? Tampoco puede el agua salada producir agua dulce.” (Sant. 3:11-12).

Y es que según la teoría de estos auto-proclamados “ungidos”, cuando uno se bautiza por inmersión en el nombre de Jesucristo, ya recibe el espíritu santo de adopción y por lo que a partir de ese momento ya es declarado Hijo de Dios, con todo lo que eso comporta y que hemos citado al inicio de este escrito…… así es de fácil el alcanzar reinar con Cristo, según dichos caballeros; por lo tanto y según su lógica, si uno no se considera hijo “ungido” de Dios y como es nuestro caso, no puede ser un cristiano por muy bautizado que esté, pues en su empanada mental, solo se puede ser hijo de Dios o hijo de Satanás (algo que sabemos por experiencia, pues de eso último se nos ha acusado a nosotros). Ahora bien, el problema está en que ese planteamiento acerca de las bondades del bautismo en agua, ni se insinúa en las Escrituras, sino que lo que estas más bien nos dicen es que solo con la intervención directa de los apóstoles se concedía el espíritu de adopción de uno como Hijo de Dios…… algo que ya señalábamos en un artículo que publicamos el 24/09/13. Y por lo que nosotros desde este blog, no tenemos nada clara esta supuesta pertenencia de esas personas a un grupo de “ungidos” actualmente presente aquí en la tierra y sin que ello signifique que pongamos en duda la sinceridad de tan personales convicciones; no obstante, sí desearíamos pasar dicha afirmación por el filtro de las Escrituras y contrastando para ello los argumentos en los que se apoyan para confirmar o apoyar tal idea, con lo que estas nos dicen …… porque sencillamente entendemos que la Biblia no corrobora dicha afirmación y por lo que la realidad de ser un “ungido”, tiene que apoyarse no en la convicción personal de uno y por muy sincero que este sea, sino en algo más sólido y como son los hechos que avalan dicha condición, tal como nos demuestra la historia contenida en el registro sagrado.

Pero para centrar el tema, deberíamos primero responder a una pregunta clave que nos puede llevar a una conclusión correcta ¿qué es un “ungido”? Y que simplificando al máximo la cuestión y lejos de toda mitificación, la cosa quedaría así: un “ungido” es aquella persona que ha sido comisionada por el Altísimo, para llevar a cabo una tarea por Él encomendada, por lo que al igual que Jesús, estaríamos hablando de una persona enviada en representación de Jehová:

Pero él les dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado.” (Luc. 4:43).

Esta expresión fue una constante en Jesús mientras permaneció en la tierra, hasta tal grado que con frecuencia y a lo largo del evangelio de Juan, le encontramos refiriéndose a Dios, no como “Dios”, ni como “mi Padre”, sino como “el que me envió”; por lo tanto y por extensión, queda claro que un “ungido” es una persona elegida y comisionada por Jehová, “enviada” en su representación para dar adelanto a determinada tarea y prescindiendo por supuesto, del hecho de que reciba la adopción de Hijo de Dios o no: Moisés, por ejemplo, fue “enviado” por Dios para liberar a su pueblo de las garras de Egipto y no gozó de dicha relación paterno/filial con el Creador, como ninguno de los personajes del AT que fueron “enviados” por Jehová para cumplir con determinado propósito del Altísimo…… sin embargo, sí vemos que en su práctica totalidad desarrollaron poderes milagrosos en mayor o menor grado. Luego el primer principio que debemos aceptar en cuanto a la obra de Dios, es que todos Sus obreros son personas “enviadas”; por lo que extendiéndonos en la idea, tenemos que concluir que si no hay comisión divina, no puede haber manifestación divina de poder y por lo que parece quedar claro, que el poder milagroso para cambiar las situaciones en el mundo físico, es una manifestación necesaria en la afirmación de ser uno un “ungido” o comisionado por Dios. Por lo que asumir el rol de “enviado” del Dios Omnipotente y que repetimos, es lo que significa básicamente el término “ungido” y sin embargo, estar incapacitados ante situaciones que desafían Su poder y con las que normalmente se enfrentan aquellos que actúan en Su Nombre, sería una clamorosa contradicción y en la que entran todos esos “iluminados” que, según afirman, serán “reyes” al lado de Jesucristo.

Luego lo dicho nos lleva a una derivada que nos propone la cuestión de cuáles personas son “ungidas”, eso es, el porqué y el cómo de dicho ungimiento; para ello debemos tener en cuenta que las expresiones “ungido” y elegido (o escogido), aunque no son sinónimas, sí son ambas ciertamente interdependientes. Uno no puede ser un “ungido”, sin previamente haber sido elegido (véase el caso de David), del mismo modo que uno no puede afirmar que ha sido “elegido”, sin posteriormente mostrar y mediante el poder recibido por el espíritu santo, su “ungimiento” mediante algún tipo de manifestación externa (tal y como acabamos de afirmar) que de prueba de ello. Otro detalle a tener en cuenta, es el significado de las expresiones “elegido” o “escogido”, que sí son sinónimas y que según el diccionario de la RAE, ambas tienen su raíz en la palabra del latín saligêre, cuyo participio pasivo es selectus (en español “selecto”) y que significa: “Que es o se reputa como mejor, entre las cosas de su especie”. O sea, de ello podemos concluir que escoger o elegir y en el caso que nos ocupa, se refiere a, de entre iguales, escoger o elegir a algunos y que por alguna razón Jehová considera más óptimos para llevar a cabo con la comisión asignada (el caso de Pablo) o bien por orden de aparición en escena (como es el caso que nos ocupa), derecho que por demás tiene el Altísimo, como en su momento nos recordó:

Pero él dijo: “Yo mismo haré que toda mi bondad pase delante de tu rostro y ciertamente declararé el nombre de Jehová delante de ti; y ciertamente favoreceré al que favorezca y ciertamente mostraré misericordia al que le muestre misericordia.” (Exo. 33:19).

Entonces es un “ungido” y ya desde Jesucristo en adelante, aquella persona que elegida de entre otras de igual condición, o sea, de entre seguidores de este, recibió mediante el bautismo en espíritu santo (un bautismo diferente del bautismo en agua), el reconocimiento como Hijo de Dios y con ello los poderes necesarios para llevar a cabo cualquier comisión recibida de Jehová. Luego vemos que en el I siglo, no todos los cristianos bautizados tenían por qué ser “ungidos” (muchísimos no lo fueron), mientras que sí todos los que fueron “ungidos” o elegidos como sus representantes, tenían que ser cristianos bautizados; y entendiendo, como ya hemos comentado, que el poder referido es un poder que les permitía el realizar actos impensables para el ser humano normal, como nos muestran los primeros capítulos del libro de Hechos de los Apóstoles, con los Pedro, Juan y resto de apóstoles (Pablo entre ellos), así como en el caso de Felipe, Bernabé y otros:

Por lo tanto, ellos (Pablo y Bernabé) pasaron bastante tiempo hablando con denuedo por la autoridad de Jehová, quien daba testimonio de la palabra de su bondad inmerecida, concediendo que mediante las manos de ellos ocurrieran señales y portentos presagiosos.” (Hech. 14:3). (Acotación nuestra).

Y si se nos permite la observación, hoy en día no hay nadie con capacidad de realizar tales logros o portentos presagiosos, porque habría que pensar que de haberlos, ya nos habríamos enterado de ello; por lo que, en consecuencia, no hay actualmente nadie en nuestros días que pueda afirmar el haber sido escogido/ungido/enviado por el Altísimo, para una comisión en particular, por ejemplo, la tan “cacareada” predicación de las buenas nuevas del reino en toda la tierra habitada que afirman estar llevando a cabo los supuestos “ungidos” actuales, pues dicha obra anunciada en Mat. 24:14 no se puede estar realizando en nuestros días, pues aún no hay mandato divino al respecto. Ya sabemos que más de uno se escandalizará ante esta afirmación (sobre todos, los TJ), pero es que si esa obra se estuviera realizando en el momento actual y como continuación de la iniciada por Jesús en su momento, se nos plantearía la siguiente cuestión ¿para qué entonces, se le tendría que haber dicho al apóstol Juan en la Revelación, que le sería necesario “profetizar de nuevo”? (“otra vez” según versiones); veamos:

Y me dicen: “Tienes que profetizar de nuevo respecto a pueblos y naciones y lenguas y muchos reyes.” (Rev. 10:11).

La prueba de que esta comisión de Mat. 24:14, reservada para los últimos días y como preludio de la gran tribulación (que aún no ha llegado), no es la que se está efectuando en nuestros días, es que Jehová aún no ha enviado a nadie para poner en marcha dicha comisión, algo que se deduce de lo que leemos en Rev. 11:3-6 en donde se nos dice lo siguiente:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco”. 4 (……). 5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.”

Entonces si aún no han aparecido esos poderosísimos “dos testigos” o pequeño resto de personas de la clase de Juan (eso es, “ungidos” verdaderos) y que de haberlo hecho ya lo habríamos notado, es obvio que dicha comisión divulgadora aún no se ha iniciado y que, notemos, se tiene que llevar a cabo en tan solo 1.260 días o tres años y medio…… ahora solo preguntémonos el tiempo que llevan predicando esos falsos “ungidos” o las organizaciones en nombre de las que afirman hablar esos supuestos “enviados” de Dios y saquemos la cuenta: la que menos lleva, rondará los 90 o 100 años dando “la matraca”; con el añadido, de que en todo ese tiempo no hemos tenido noticia alguna de ese tremendo despliegue de poder del que nos habla el pasaje en cuestión, así como que la condición del “personal” en la tierra no solo no mejora con tanta predicación, sino que empeora cada día más.

Por lo que y aunque es cierto que hoy en día se están haciendo muchos esfuerzos en ese sentido, las organizaciones dedicadas a ello han resultado fraudulentas (Testigos de Jehová, Adventistas, Mormones, etc. etc. etc.), por lo cual es obvio que las tales no pueden ser un instrumento usado por nuestro Creador; tenemos por otra parte a Internet con el inmenso caudal de información al respecto, pero que de ninguna manera llega a toda la tierra habitada (por falta de medios, pues aún hay millones de personas en zona subdesarrolladas que no disponen de dicho instrumento) y que además, en aquellos lugares adelantados que sí tienen acceso a dicho medio, la inmensa mayoría de las personas no tiene el más mínimo interés en ese tema, ocupadas como están en mantener el ritmo trepidante de sus vidas…… luego ¿por qué tan nulos resultados, ante tan loables esfuerzos por extender las “buenas nuevas” del reino? Porque recordemos que estas se tendrán que conocer en “toda la tierra habitada” antes de que venga “el fin”; pero para encontrar la respuesta a esa pregunta formulada, nos tendríamos que remontar muy atrás en el tiempo y escuchar unas palabras de Jehová, de las que dejó constancia Jeremías:

Yo no envié a esos profetas y ellos corrieron. No les hablé y ellos profetizaron (predicaron o anunciaron).” (Jer. 23:21). (Acotación nuestra).

Y veamos ahora, las consecuencias de ese actuar, eso es, el hablar sin mandato expreso de Jehová:

Aquí estoy yo contra los profetas de sueños falsos, es la expresión de Jehová, que los cuentan y hacen que mi pueblo ande errante debido a sus falsedades y debido a su jactancia (por identificarse como enviados Suyos). Pero yo mismo no los envié ni les di orden. Así que de ninguna manera aprovecharán (sus palabras o prédicas) a este pueblo”, es la expresión de Jehová.” (Jer. 23:32). (Acotaciones nuestras).

Entonces vemos una directa relación causa/efecto, entre la tremenda falta de resultados con el no haber sido esas personas o las organizaciones a las que pertenecen, comisionadas o “enviadas” directamente por Jehová y lo que nos lleva a considerar lo que nos señala nuestro Creador en el siguiente pasaje de Jeremías, acerca de la efectividad de su palabra, según la versión DHH y que les rogamos presten atención al verso 29:

¡Si un profeta tiene un sueño, que diga que es un sueño, pero si recibe mi palabra, que la anuncie fielmente! No se puede comparar la paja con el trigo. 29 Mi palabra es como el fuego, como un martillo que hace pedazos la roca (eso es, que produce sin falta resultados). Yo, el Señor, lo afirmo.

30 Por eso me declaro contra esos profetas que se roban unos a otros mis palabras (eso es, cada uno asegura tener él la verdad y no así el resto). Yo, el Señor, lo afirmo. 31 Me declaro contra esos profetas que hacen pasar como mensaje mío, cosas que ellos inventan. 32 Me declaro contra esos profetas que cuentan sueños mentirosos; que con sus mentiras y habladurías hacen que mi pueblo se extravíe. Yo no los he enviado ni les he dado orden alguna, así que son incapaces de ayudar al pueblo. Yo, el Señor, lo afirmo.” (Jer. 23:28-32). (Acotaciones nuestras).

O lo que es lo mismo, que Su palabra y en boca de Sus “enviados”, tiene efecto y deja huella de su paso en las personas; todo lo contrario a lo que estamos observando en nuestros días, donde nadie en absoluto y por diversas circunstancias, hace el más mínimo caso de la predicación de los innumerables “profetas” existentes hoy en día. Según Jehová, profetas que Él “no ha enviado”, manteniéndose por lo tanto la máxima antes expuesta en el sentido de que “si no hay comisión divina, no puede haber obra divina” y por tanto, manifestaciones de poder del espíritu santo. Y es que de lo que nos está hablando la Biblia en Mat. 24:14, es de una predicación mundial persona a persona y por medio de unos agentes debidamente reconocidos como representantes legales de Jehová, mediante las obras poderosas (a modo de tarjeta de presentación) que les será permitido llevar a cabo, como se nos dice de los “dos testigos” de Rev. 11:3-6 y personajes, dicho sea de paso, que serán elegidos de entre cristianos de hoy en día y que tengan las debidas cualidades espirituales requeridas por Jehová…… y que habrá una inmensa cantidad de personas que les apoyarán en su comisión y sin necesidad de ser “ungidos”, lo prueba el contenido de la profecía de Joel 2:28-29 y refrendada por el apóstol Pedro en Hech. 2:17-18, en esta ocasión, según versión de la TLA:

En los últimos tiempos les daré a todos de mi Espíritu: hombres y mujeres hablarán de parte mía; a los jóvenes les hablaré en visiones y a los ancianos, en sueños. 18 También en esos tiempos les daré de mi Espíritu a los esclavos y a las esclavas, para que hablen en mi nombre.”

Eso es, que el Altísimo haría una manifestación de su espíritu santo de mucho más calado que en el I siglo y que abarcaría no solo a unos pocos (como ocurrió en ese tiempo), en este caso al resto “ungido” por aparecer y prefigurado por los mencionados “dos testigos” de Rev. 11:3, sino también a todos aquellos que colaboren con estos en llevar adelante dicha comisión, como se desprende de la parábola de “las ovejas y las cabras” de Mat. 25:31-46 y de la que ya en su momento les hablamos……y de ahí, que solo se precisen tres años y medio o 1.260 días, para abarcar el planeta entero. Pero fíjense que lo que se nos dice en ese pasaje que recién hemos leído, es que esas personas hablarán de “parte suya” o en su nombre y algo que, como en el I siglo, quedará probado por los hechos poderosos que dicho espíritu santo les permitirá llevar a cabo y cómo no puede ser de otra manera; y dado que de momento y por mucho que lo afirmen, nadie puede probar que ha sido comisionado por Jehová mediante el llevar a cabo dichas obras del espíritu santo, ninguna organización religiosa aquí en la tierra puede probar que ha sido comisionada por el Altísimo para representarle por medio de sus pastores o como quieran llamarles, eso es, el hablar “en su nombre”…… por lo que eso que nos cuentan, no son más que “fantasías engañosas” y como hemos leído en la profecía de Jeremías.

Por lo tanto, cuando se les acerque alguno de esos supuestos “hijos de Dios” que se identifican a sí mismos como “ungidos” y que les hablan de un rapto, o que si usted se bautiza en nombre de Cristo será aceptado para reinar con él, o que el reino de Dios ya fue instaurado en el cielo en 1.914, etc. etc. etc., sepan que les están mintiendo; y si quieren convencerse de que ello es como se lo decimos, hagan una simple prueba: exíjanles que les muestren sus “credenciales” como “enviados” de Dios, eso es, alguna manifestación del poder del espíritu santo obrando en uno. Recuerden que acabamos de leer en Joel, que todos los que vengan en Su Nombre, podrán demostrarlo mediante las obras milagrosas que llevarán a cabo y que les identificará como Sus “enviados”…… al menos, eso es lo que corroboró Jesús con sus palabras en Mar. 16:15-20:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas; 18 y con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero, no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.”

Señales que obraban como “credencial” de estar uno representando al Soberano del Universo, Jehová Dios, pues esto es lo que siempre ha hecho Este: cuando a comisionado a alguna persona para hacer algo y la Biblia está llena de ejemplos de ello, siempre la ha dotado de los poderes necesarios para llevarla a cabo…… de no ocurrir así en ese momento ya cercano de iniciar la gran predicación de Mat. 24:14, las palabras que acabamos de leer serían mentira. Sin embargo, nos encontramos con la contradicción de que esos supuestos “ungidos” actuales, nos dicen que a día de hoy ya no son necesarias manifestaciones poderosas para demostrar uno su condición de enviado de Dios y con lo que están llamando mentiroso al propio Hijo de Este, Jesucristo…… luego la pregunta es ¿a quién se cree usted? Si se cree a Jesucristo, lo primero que tiene que hacer en salirse de ese entramado infecto de religión falsa que es la “cristiandad” en toda su extensión, pues este es el mandato divino:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas”.” (Rev. 18:4).

Y con la particularidad, de que estas palabras son muy usadas por los TJ (lo sabemos por experiencia) para hablarle de la necesidad de salirse de la religión “falsa” en la que usted está encuadrado y sin darse cuenta de que ellos también se encuentran en semejante situación de peligro, pues la organización a la que pertenecen y de la que se les ha contado la “milonga” de que es la “verdadera” (encima van y se lo creen), resulta ser tan falsa como todas las demás…… y ahí están los hechos que lo demuestran. Recordemos por otra parte y para apoyar nuestra afirmación, que esta secta también tienen sus propios “ungidos” y que tampoco pueden demostrar dicha condición de forma alguna; es más, fueron estos mismos “ungidos” y miembros de su famoso “Cuerpo Gobernante”, órgano de dirección del que emanan todas las enseñanzas o “alimento espiritual” que reciben los TJ, los que en la revista conocida como La Atalaya (órgano oficial de adoctrinamiento) del año 1.981 y en su número del 15 de Julio, pág. 29, afirmaron lo siguiente con relación a sus constantes cambios de rumbo y bajo el suave planteamiento “¿Por qué ajustes en el entendimiento?”…… pero veamos lo que dijeron:

El “esclavo” no está bajo inspiración divina; más bien, continúa escudriñando las Escrituras y examinando detenidamente los acontecimientos mundiales, así como la situación en que se encuentra el pueblo de Dios, a fin de entender el cumplimiento progresivo de las profecías bíblicas (eso es, que “levantan la cola al burro” y saben si es macho o hembra). Debido a limitaciones humanas, a veces puede haber un entendimiento incompleto o incorrecto de algún asunto que quizás requiera corrección más tarde.” (Obviamente, acotación nuestra).

Por lo que si esos personajes que dirigen a los TJ, resulta que “no están bajo inspiración divina” (y estamos hablando de una declaración de parte), por tanto sujetos a las “limitaciones humanas”, lo que hay que entender es que mienten como bellacos al afirmar que son miembros de la “clase ungida”, eso es, Hijos de Dios y por tanto “reyes” durante el milenio junto a Cristo. Y es que según nos, cuentan reinarán desde “el cielo” sobre su gran muchedumbre de “otras ovejas”, que serán sus súbditos aquí en la tierra; pero claro, ello se topa con lo que dijo Pablo en Rom. 8:14 y leído de su propia traducción bíblica:

Porque todos los que son conducidos por el espíritu de Dios, estos son los hijos de Dios.”

Luego sí reconocen no estar bajo inspiración divina, eso es, que no son conducidos o guiados por el espíritu santo y que es lo que significa el “no estar bajo inspiración divina”, según las palabras de Pablo obviamente no son Hijos de Dios y por lo que está claro que Jehová no los está usando para nada, por lo que al igual que las demás organizaciones religiosas de la cristiandad, no son más que falsos profetas y contra los que el Altísimo dice estar. Sin embargo, sus adeptos y en el colmo del absurdo, a pesar de esa concluyente declaración de parte continúan con “la burra en el pesebre”, eso es, afirmando pertenecer a la religión “verdadera” y contribuyendo por tanto a expandir la mentira entre aquellas personas que les escuchan, lo que las hace culpables ante Dios de proclamar falsedades; y que no se crean esas personas que escaparán del juicio divino, pues esto es lo que dijo Jesús respecto de aquellas organizaciones religiosas que predican falsedades y de aquellos que se las creen y contribuyen a su expansión:

En respuesta, él dijo: “Toda planta que mi Padre celestial no ha plantado será desarraigada. 14 Déjenlos. Guías ciegos es lo que son. Por eso, si un ciego guía a un ciego, ambos caerán en un hoyo”.” (Mat. 15:13-14).

MABEL

¿MANTIENE USTED…… UNA “ACTITUD DE ESPERA” EN DIOS?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 15/04/2014 by Armando López Golart

esperar-en-diosUno de los muchos contrastes que percibimos entre las personas a nuestro alrededor, es que mientras unas se derrumban cuando se encaran a intensas dificultades, hay las otras que pasando por igual dolorosa experiencia o incluso hasta por peores circunstancias, asumen la situación adversa con una gran entereza; y tal parece que ello las fortalece para afrontar futuras penalidades, por lo que se podría afirmar que han sacado una consecuencia positiva, partiendo de una circunstancia negativa. De manera similar, mientras hay personas que hasta reniegan de la existencia misma de Dios cuando son sometidas a dificultades prolongadas, cuando no le acusan directamente de ser el causante de sus desdichas, hay las otras que pasan por pruebas severas con una fe inquebrantable en el Dios Todopoderoso…… luego la pregunta sería ¿por qué esta diferencia?

Pues porque las primeras se amargan y pierden la fe, probablemente debido a que se consideran demasiado importantes (solo piensan en sí mismas y por lo que evitan ver lo que está envuelto en la situación) y no reconocen que son generalmente los propios errores de uno los que provocan la mayoría de situaciones adversas por las que están atravesando, pues somos humanos imperfectos que vivimos bajo pecado, en un mundo que pasa por alto las leyes de Dios y ello, lógicamente, tiene sus consecuencias…… una de ellas y dicho sea de paso, lo difícil que resulta ser una persona que tenga una “actitud de espera” en Jehová Dios ante semejante entorno; por otra parte, incorrectamente le atribuyen al Altísimo las cosas malas de las cuales los hombres son los únicos responsables y con lo que no aprenden nada provechoso de las dificultades en las que se ven metidos…… y siendo el caso que después de que experimentan alivio de las mismas, generalmente se olvidan del asunto y quizás reflejen aún características o actitudes más indeseables que las anteriores y lo que las lleva a cometer peores errores. Sin embargo las segundas y para que eso no les suceda, hacen un esfuerzo por sobreponerse a sus problemas y beneficiarse de todo aquello que pueda acontecerles en este mundo plagado de maldad, eso es, sacar de ello una lección práctica y positiva, para lo que se necesita tener una perspectiva correcta de lo que está implicado en el asunto. Ahora bien, alguien podría preguntarse cuál es la fórmula “magistral” para conseguir mantener esta actitud ante la adversidad: y se requiere, sencillamente, el que tengamos un punto de vista correcto en cuanto a las causas del porqué del sufrimiento humano; y ello nos lleva a un libro bíblico frecuentemente pasado por alto por el “respetable” y que es precisamente un libro de lamentos, pues de hecho se le conoce con el descriptivo nombre de Lamentaciones y que nos ayuda a poner esta cuestión que nos planteamos, en la perspectiva correcta.

El libro, escrito por el profeta Jeremías después de la destrucción de Jerusalén y su templo por Nabucodonosor y sus habitantes deportados a Babilonia, contiene cinco poemas en los que se expresa lamento por la terrible destrucción que le sobrevino a Jerusalén a manos de los babilonios; en el tercer poema y en el que nos vamos a centrar, el profeta Jeremías, llevado por el espíritu de Dios, desahoga sus sentimientos intensos y aunque habla en primera persona, habría que entender que lo que está haciendo es “personificar” el sentir de la entera nación hebrea ante dicha catástrofe, eso es, el sentir de la nación rebelde de Israel, representada en la figura de un “hombre físicamente capacitado” (Lam. 3:1-18). Sin embargo y en un plano personal, aunque Jeremías también sufrió junto con la entera nación dicha calamidad, no permitió que la amargura hiciera presa en él y de ahí el sabio y estimulante consejo que vamos a leer; pues desplegando un punto de vista positivo del asunto, esperaba con esperanza el tiempo en que el favor de Dios estaría de nuevo con su pueblo y por lo que aceptó lo que le ocurrió a la nación, como lo que realmente era: una justa ejecución del juicio divino, por los continuados actos de rebelión del pueblo judío por casi 700 años. La esperanza de una liberación futura, repetimos y de un revertir en la situación, sustentó a Jeremías y como queda patente de sus palabras, que hoy nos tienen que servir de estímulo a los que las leemos:

Acuérdate de mí aflicción y de mi estado sin hogar, del ajenjo y de la planta venenosa. 20 Sin falta se acordará tu alma y se inclinará sobre mí. 21 Esto es lo que traeré de vuelta a mi corazón. Por eso mostraré una actitud de espera.” (Lam. 3:19, 21).

Jeremías no permitió que la amargura inundara su corazón, sino que lo que puso en este o trajo “de vuelta” al mismo, fue la esperanza de una próxima restauración y de ahí que decidiera mostrar una “actitud de espera” en su Dios. Y es que no había ninguna duda en la mente de Jeremías, que Jehová con el tiempo miraría con misericordia a Su pueblo arrepentido, aunque es cierto que habían sido sumamente humillados en una derrota sangrante…… pero Jehová descendería (por decirlo de alguna manera), de su alta posición en el cielo para recuperarlos de su estado degradado; con esto presente, Jeremías podía consolar su corazón y esperar con paciencia hasta que Jehová actuara a favor de Su pueblo arrepentido. Así que, cuando estemos pasando por una experiencia angustiosa, no deberíamos perder la esperanza, sino que debemos tener presente el hecho de que las pruebas tienen un comienzo y también tienen un final (recuerden ese dicho tan famoso de que “no hay mal que cien años dure…… ni cuerpo que lo aguante”) y que Jehová tiene el poder de reconducir las cosas, al grado que nos puede recuperar incluso hasta de la misma muerte (Hech. 24:15); y es que el Altísimo nunca permitirá que sus siervos fieles sufran indefinidamente junto con las personas que, desobedientemente, no están atentas a Su Palabra. Por esa razón, deberíamos mantener una confiada “actitud de espera” como decidió hacer Jeremías, aguardando con paciencia hasta que Jehová traiga alivio seguro y definitivo; y es que el mismo hecho de que como especie todavía estemos con vida, debería darnos razón para tener esperanza e idea que subyace en las palabras del profeta en cuestión, referidas a la nación de Israel:

Son los hechos de bondad amorosa de Jehová el que no nos hayamos acabado, porque sus misericordias ciertamente no terminan. 23 Son nuevas cada mañana. Es abundante tu fidelidad. 24 Jehová es la parte que me corresponde -ha dicho mi alma-, por eso mostraré una actitud de espera por él.” (Lam. 3:22-24).

Es cierto que en el tiempo de Jeremías la ciudad de Jerusalén con su templo y la tierra de Judá fueron desoladas, siendo muchos los israelitas que perecieron en aquella masacre; pero aun así, hubo muchos sobrevivientes y lo que le dio a Jeremías la seguridad de que Jehová Dios continuaría mostrándole misericordia a su pueblo. Porque si no fuera por la bondad amorosa de Dios y el interés compasivo hacia su pueblo en un futuro, no habría habido ninguna necesidad de dejar sobrevivientes entre los israelitas; de igual manera, Jehová podía haber acabado con Adán y Eva y acabar ahí la cuestión…… pero el Altísimo mostró bondad inmerecida a la humanidad, al permitir que ellos tuvieran descendencia antes de morir y lo que significa que para dicha descendencia tenía un propósito distinto al de la muerte. Así como en el caso de Israel que estamos analizando, de igual modo sus expresiones de misericordia continuarían fluyendo hacia esta descendencia (nosotros) y serían renovadas “cada mañana”, pues el hecho de que la fidelidad de Jehová es abundante nos asegura que se puede depender de sus misericordias, pues estas serían constantes y nunca débiles e ineficaces. Por otra lado y volviendo al Israel antiguo, dado que Este permaneció como la parte que le “correspondía” a su pueblo (a modo de herencia), había buena razón para que ellos continuaran a la espera de un cambio sustancial en las difíciles circunstancias en las que Él había permitido que se hallaran debido a su infidelidad; ahora bien, hemos visto que Jeremías es reincidente en la expresión “actitud de espera” y lo que nos lleva a preguntarnos lo siguiente: ¿qué debería de “caracterizar” a tal espera? Y siendo esto lo que el libro de Lamentaciones nos contesta:

Bueno es Jehová al que espera en él (o que confía en Él), al alma que sigue buscándolo (a pesar de la adversidad del momento). 26 Bueno es que uno espere, aun callado, la salvación de Jehová. 27 Bueno le es al hombre físicamente capacitado llevar el yugo durante su juventud. 28 Que se siente solitario y se quede callado, porque él le ha impuesto algo. 29 Que ponga su boca en el mismísimo polvo. Quizás exista una esperanza. 30 Que dé su mejilla al mismísimo que lo golpea. Que tenga su suficiencia de oprobio.” (Lam. 3:25-30). (Acotaciones nuestras).

Note que aún durante dicho tiempo de aflicción, uno debería continuar esperando en Dios con optimismo por alivio y acercarse más a él (buscarle), al tiempo que debería de ser paciente esperando calladamente o sin quejarse, hasta que el Todopoderoso haya traído la liberación o salvación de la circunstancia del que uno es víctima; por lo tanto, es muy beneficioso el que uno aprenda a sobreponerse de determinado sufrimiento, eso es, aprender a soporta la adversidad con entereza…… pero ¿por qué? Pues porque esto hará que sea mucho más fácil aguantar una posterior experiencia similar o mucho más dura, sin perder la esperanza; el saber que se ha enfrentado a otras dificultades anteriormente y ha salido con éxito de ellas con la ayuda de Dios, le dará una base para reafirmar su esperanza en Él.

Ahora bien, cuando una persona se ve sometida a un “yugo” de aflicción, esta no debería estar corriendo por todas partes expresando sus quejas y justificando su actitud, como intentó Job en su momento y dando a entender con ello, que uno no es merecedor de semejante sufrimiento (somos tendentes a justificarnos, en lugar de reconocer nuestros errores) y acabando, inevitablemente, por culpar a Dios de las desdichas de uno…… por lo que más bien lo que se debería de hacer y como señala Jeremías, es “sentarse solitario” o no alborotar contando a unos y a otros sus penares, sino permanecer callado. Dicho de manera figurada, debería postrarse con su boca en el mismísimo polvo y que no significa otra cosa que el que uno se somete humildemente a las pruebas que Dios ha permitido que experimente y espera con optimismo la liberación venidera. Porque si bien es cierto que el Altísimo con cosas malas no nos somete a prueba (Sant. 1:13), no es menos cierto que muchas veces permite dichas adversas circunstancias para disciplinarnos en justicia, como ocurrió en el caso de Israel.

Otro punto vital que debemos recordar cuando experimentemos una situación adversa, es que esta puede ser provocada por el hombre, provocada por errores propios o, en último extremo, provocada por la propia imperfección que caracteriza al ser humano. En el primer caso, tenemos el hecho de que Dios no aprueba las cosas que un tercero nos pueda causar a aquellos que confiamos en Él; sin embargo, si puede el Altísimo permitir que ciertas cosas nos aflijan en un momento determinado y por la directa acción del hombre en contra de uno, aun cuando no es de Su agrado el que esto suceda y tal como se nos muestra en las siguientes palabras del libro de Lamentaciones:

Porque Jehová no seguirá desechando hasta tiempo indefinido. 32 Porque aunque haya causado desconsuelo, también ciertamente mostrará misericordia conforme a la abundancia de su bondad amorosa. 33 Porque no de su propio corazón ha afligido ni desconsuela a los hijos de los hombres. 34 El aplastar debajo de los pies de uno a todos los prisioneros de la tierra, 35 el desviar el juicio de un hombre físicamente capacitado delante del rostro del Altísimo, 36 el torcer a un hombre en su causa judicial, no lo ha aprobado Jehová mismo.” (Lam. 3:31-36).

En el caso de los infieles israelitas, Jehová Dios les permitió sufrir una terrible experiencia a manos de los babilonios, pues los desechó hasta el grado de permitir que fueran llevados al exilio y Su propio templo destruido; no obstante, lo hizo con un buen propósito en mira, a saber, llevar a un arrepentimiento a los sobrevivientes y que les permitiera alcanzar de nuevo Su favor, pues de no haber actuado en la forma que lo hizo estos habrían seguido por el mismo derrotero que les llevó a ser castigados y quizás, con el tiempo, sin posibilidad ya de arrepentimiento alguno. Pero ello no significaba que los autores de dicha felonía, en este caso los babilonios, quedaran sin castigo por haber actuado contra el pueblo de Dios, según leemos a continuación:

Tú les devolverás un tratamiento, oh Jehová, conforme a la obra de sus manos. 65 Tú les darás la insolencia de corazón, tu maldición a ellos. 66 Seguirás tras ellos con cólera y los aniquilarás de debajo de los cielos de Jehová.” (Lam. 3:64-66).

Sin embargo, para con un resto del pueblo Jehová mostraría misericordia ya que no sintió ningún placer en castigarlos, ni fue el deseo de su corazón causarles desconsuelo y aflicción al entregarlos en manos de sus enemigos; Jehová no apoyó tampoco el terrible trato que estos dieron a su pueblo, pues Él no miraba con aprobación a aquellos hombres que oprimían a los prisioneros de guerra y a los que negaban sus derechos dados por Dios, como era en el caso de los babilonios. Por consiguiente, cuando alguien esté sometido a dificultades severas, generalmente provocadas por la maldad y egoísmo del hombre, no debe culpar a Dios por las mismas, pues el Altísimo no aprueba la opresión ni la violencia de este y siendo que al fin y al cabo, ellos tendrán que responderle por sus hechos malos (2 Tes. 1:6-9). No obstante y como ya hemos ido apuntando, los problemas pueden venir de otra parte, pues la gente pudiera causarse sufrimiento a sí misma por sus propios errores, pues de hecho fueron los propios israelitas quienes dieron la espalda a Jehová Dios, rechazando su cuidado protector…… por lo que Él y con justicia, los abandonó a manos de sus enemigos; de modo que no tenían base alguna para quejarse respecto a lo que les había sobrevenido y circunstancia que se enfatiza en la siguiente pregunta formulada por el profeta:

¿Cómo puede un hombre viviente entregarse a quejas, un hombre físicamente capacitado, a causa de su pecado?” (Lam. 3:39).

Como no hay razón alguna para quejarnos, cuando el problema está causado por nuestra propia impericia; por lo que en vez de quejarnos, deberíamos seguir el consejo dado a los israelitas, en el sentido que deberían de haber regresado a Jehová con arrepentimiento, apelando a su misericordia y como posteriormente así fue, pues esto es lo que leemos:

De veras escudriñemos nuestros caminos y explorémoslos y volvámonos, sí, hasta Jehová. 41 Levantemos nuestro corazón junto con las palmas de nuestras manos a Dios en los cielos: 42 Nosotros mismos hemos transgredido y nos hemos portado rebeldemente. Tú mismo no has perdonado.” (Lam. 3:40-42).

En efecto, no era tiempo para quejarse, sino un tiempo para que examinaran cuidadosamente sus caminos, su derrotero en la vida o conducta y para meditar en lo que ello había resultado; más bien que continuar en sus propios caminos para perjuicio propio, debían regresar a Jehová y obedecer sus mandatos de buena gana, pues con simples expresiones exteriores de arrepentimiento (el meramente levantar las palmas de las manos en oración) no era suficiente, sino que era necesario que se arrepintieran sinceramente de sus transgresiones dentro de su corazón…… y forma de actuar que nos aplica a todos. Así que, cuando se experimentan dificultades, lo que uno tiene que hacer es examinar su derrotero en la vida y preguntarse: ¿me he acarreado problemas yo mismo, debido a que paso por alto las normas divinas? Si así es, entonces no hay base para culpar al Altísimo sino que, más bien, deberíamos mostrar que nos hemos beneficiado de la justa disciplina recibida (Prov. 3:11-12), mediante abandonar el derrotero incorrecto y volvernos a Dios con arrepentimiento; y si por otra parte, nos hemos esforzado por llevar una vida recta y aun experimentamos aflicción causada por terceros, no debemos olvidar que Dios no aprueba lo que los inicuos hagan en contra de aquellos que deseamos servir a Dios y que en su momento les devolverá la “moneda” (Rom. 12:19)…… mientras tanto, deberíamos someternos humildemente a las difíciles circunstancias que estamos atravesando, esperando con paciencia y sin quejarnos hasta que Jehová Dios traiga alivio.

Pero ahora entraremos en otro apartado y que tiene que ver con el hecho de que no siempre las adversidades a las que tenemos que enfrentar, son producto de terceros o como consecuencia de nuestros propios errores, sino de algo a lo que no podemos poner remedio definitivo por nuestros propios medios; no olvidemos y este es el punto al que queríamos llegar, que ya llevando todo lo dicho hasta el momento a un nivel más general, eso es, a la humanidad como un todo, habría que aceptar que las cosas que le acontecen a esta tienen que ver con su imperfección, derivada del pecado del primer hombre y que finalmente resulta en la muerte del ser humano. Ahí tenemos, por ejemplo, enfermedades tremendas que se llevan la vida de personas queridas y sin tener en cuenta la edad que estas puedan tener y lo que nos sume en una situación de impotencia y desesperación profundas, que lleva a la persona a preguntarse cómo puede Dios permitir semejante cosa…… y cuando no, a culparle de ello. Y es que dado que el hombre no fue hecho para morir, la muerte de un ser humano y por milenios, continúa siendo un trauma brutal al que este no se ha podido acostumbrar; sin embargo y una vez más, ahí está de nuevo nuestro Creador para sacarnos “las castañas del fuego” de un hecho ante el que, como ya hemos señalado, estamos totalmente indefensos e impotentes y como resulta ser la muerte, pues esto es lo que leemos en las Escrituras y a modo de esperanzador mensaje:

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16).

Y esperanzador mensaje que nos estimula a “esperar en Jehová” para la solución a esta traumática ocurrencia que es la muerte y en definitiva del pecado, que es lo que la causa, pues el propósito divino es que gocemos de “vida eterna” y no el que tengamos que morir, de enfermedad grave o accidente mortal (pues ya las Escrituras -Ecl. 9:11- nos advierten de dicha posibilidad, al decirnos que “el tiempo y el suceso imprevisto les acaecen a todos”) en plena juventud; aunque, lamentablemente, sabemos de entrada que todos tenemos que pasar por ahí al final de nuestra trayectoria en esta tierra, como causa de la vejez y consecuente cese de nuestras fuerzas vitales, lo que nos lleva finalmente y en definitiva, a la muerte. Por lo que la vida y visto desde nuestra perspectiva, no es más que lo que conocemos hasta el momento, eso es, nacer, crecer, envejecer y todo ello en medio de sufrimientos, dolor y penalidades, para finalmente morir o dejar de existir como entes vivos, volviendo con ello al lugar del que fuimos sacados y según se nos señala en el libro sagrado:

Y a Adán dijo: “Porque escuchaste la voz de tu esposa y te pusiste a comer del árbol respecto del cual te di este mandato: “No debes comer de él”, maldito está el suelo por tu causa. Con dolor comerás su producto todos los días de tu vida. 18 Y espinos y cardos hará crecer para ti y tienes que comer la vegetación del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que vuelvas al suelo, porque de él fuiste tomado. Porque polvo eres y a polvo volverás.” (Gén. 3:17-19).

Porque antes de ser creado, Adán como ser vivo sencillamente no existía, pues los átomos que conformaron su cuerpo formaban en un principio parte del polvo de la tierra…… el mismo polvo que pisan nuestros pies a día de hoy; luego a lo que volvemos los seres humanos y sin más perspectiva ante nosotros, es a permanecer eternamente en esa inexistencia de la que provino el primer ser humano. Pero Jehová puso ante este la posibilidad de reconducir la situación, eso es, el recobrar la vida eterna, siempre y cuando el hombre “esperara en Él” y algo que no basta con afirmarlo, sino que hay que demostrarlo con hechos; porque recordemos que lo que hemos leído en el libro de Lamentaciones y en palabras de Jeremías, es algo parecido a esto:

De veras escudriñemos nuestros caminos (a la luz de las Escrituras) y explorémoslos y volvámonos, sí, hasta Jehová. 41 Levantemos nuestro corazón junto con las palmas de nuestras manos a Dios en los cielos; 42 Nosotros mismos hemos transgredido y nos hemos portado rebeldemente. Tú mismo no has perdonado.” (Lam. 3:41-42). (Acotación nuestra).

Si analizamos con atención este pasaje (y aunque ya hemos hablado de ello, lo repetimos para énfasis), notaremos que para conseguir el favor de Dios, uno tiene que escudriñar sus “caminos” y efectuar un volverse a Este, no con una actitud superficial (el equivalente a “levantar las palmas de las manos” en actitud suplicante a Jehová Dios) y como un mero formulismo, sino con un sincero deseo de corazón de cambiar en aquello que no le es del agrado a Este; porque si bien es cierto que nuestro Creador ha prometido que nos va a devolver a nuestros seres queridos mediante la resurrección, no es menos cierto que estaríamos hablando y en sentido figurado, de una moneda que tienen dos caras…… pero veamos un ejemplo de lo que pretendemos señalar: Imaginemos un caso extremo y como podría ser una familia que por un accidente mortal (el suceso imprevisto) o por una enfermedad incurable (consecuencia de la imperfección humana), pierde a uno de sus miembros en la flor de su juventud; bien, ya hemos dicho que Jehová Dios nos promete que va a revertir dicha situación, devolviéndonos a la persona en cuestión mediante la resurrección, pues esto es lo que nos dijo el propio Hijo de Dios:

No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz (o su nombre en la voz de Jesucristo, como en el caso de Lázaro) 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.” (Juan 5:28-29). (Acotación nuestra).

Luego esa persona perdida en la flor de su juventud y mediante la resurrección, volverá a estar entre nosotros y podrá abrazar a sus padres y demás familiares, luego estaríamos hablando de una separación temporal y no definitiva…… pero esta, la resurrección de esa persona, es una de las dos caras de la moneda mencionada, luego veamos cual es la otra. Y esta otra tiene que ver con el esfuerzo que hagan los dolientes que lloran la muerte de la persona en cuestión, pues estos también tienen que poner de su parte para poder estar presentes en el momento de dicha resurrección y propiciar así, el encuentro entre ellos y su ser querido; pero para entender lo que está envuelto en el asunto, tenemos que averiguar cuando se producirá dicha resurrección y que dicho sea de paso, no se va a tardar.

Notemos que lo que nos dijo Jeremías, es que tiene que haber un “volverse” a Jehová y lo que implica el tener una relación con Él por el medio o conducto apropiado, eso es, adorándole como Este quiere que se haga y no como nosotros entendemos que hay que hacerlo; recordemos que los israelitas en el desierto y poco después de su liberación de la esclavitud en Egipto, celebraron “una fiesta a Jehová” (Éxo. 32:5) y que acabó con la muerte de más de tres mil personas, como castigo divino: sencillamente, no adoraron a Dios como este dice que hay que hacerlo, sino como ellos querían hacerlo, eso es, mediante la imagen de un becerro de oro. Hecho que nos señala y dado que “las cosas escritas en tiempo pasado, fueron escritas para nuestra instrucción” (Rom. 15:4), la imperiosa necesidad de adorar a Dios desde un posición correcta según Su punto de vista y lo que está estrechamente relacionado, con la clase de religión con la que cada uno se asocia; y forma de adoración, que Jesús dejó perfectamente delimitada:

No obstante, la hora viene y ahora es, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre con espíritu y con verdad, porque, en realidad, el Padre busca a los de esa clase para que lo adoren. 24 Dios es un Espíritu y los que lo adoran tienen que adorarlo con espíritu (eso es, sin utilización de imágenes) y con verdad.” (Juan 4:13-24). (Acotación nuestra).

Entonces si usted está asistiendo a una iglesia que tiene imágenes como “ayuda” para la adoración, usted sabe que ahí hay algo no funciona; o si las enseñanzas que le llegan de su iglesia, no se ajustan a lo dicho en las Escrituras, tiene que sospechar que algo está fallando ahí, pues según Jesús, solo la Palabra de Dios “es la verdad” (Juan 17:17). Por ello y cuando Jehová, mediante su Hijo Jesucristo nos dio la Revelación o Apocalipsis, ya nos advirtió acerca de la existencia de un imperio mundial de religión falsa que no tenía su aprobación y por lo que sería destruido, al tiempo que lo serían también sus seguidores y del que nos teníamos que apartar, mediante estas palabras:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas”.” (Rev. 18:4).

Por lo que volviendo el ejemplo familiar antes citado, si bien la persona finada volverá a la vida en su momento, las personas envueltas en el asunto y si no hacen los arreglos necesarios para ello, no estarán presentes cuando se produzca dicha resurrección; y que por hacer los “arreglos necesarios”, se entiende la necesidad de averiguar si la religión en la que están asociadas tiene la aprobación de Dios o no…… y si es no, recuerden que Jeremías nos recomienda el “volvernos a Jehová” (Lam. 3:40). Pensemos que estamos a “puntito” de entrar en los siete últimos años del mundo como lo conocemos y que serán seguidos por el establecimiento del reino de Dios, periodo de tiempo en el que dará inicio la mencionada resurrección de los muertos; si además tenemos en cuenta que los tres años y medio últimos de ese cómputo de siete, serán ocupados por la llamada “gran tribulación” y en la que no habrá ya posibilidad de cambiar de “chip”, resulta que solo tenemos los primeros tres años y medio (y eso está al caer, repetimos) en los cuales se llevará a cabo la gran predicación anunciada en Mat. 24:14, como ayuda al “personal” para enderezar las respectivas relaciones con nuestro Supremo Hacedor.

Entonces, si uno es católico, TJ, adventista, mormón, bautista, etc. etc. etc., tiene que empezar a dar pasos en el sentido de averiguar si su forma de adoración tiene la aprobación de Dios y que de no ser así (y de hecho no lo es), no puede permanecer dentro de la misma ni un minuto más y prescindiendo de los muchos problemas que ello le cause, pues de lo contrario estaría oponiéndose a un mandato expreso dado por el propio Creador y en consecuencia, actuando en rebeldía contra Él; y aunque es cierto que esos “reajustes” en su forma de adoración, repetimos, conllevarán esfuerzo y sacrifico, no es menos cierto que si uno quiere volver a reunirse con sus seres queridos arrebatados por la muerte, tiene que hacer cambios en su forma de adorar a Dios, para que pueda realmente mantener una “actitud de espera” en Jehová con resultados de éxito, eso es, estar en el lugar adecuado en el momento oportuno.

Y que Este y como ya hemos señalado, devolverá a los muertos a la vida mediante la resurrección, es algo que no admite duda alguna puesto que “para con Dios, ninguna declaración será una imposibilidad” (Luc. 1:37)…… ya otra cosa, es que uno no pueda estar allí para disfrutar ese momento, por haber sido destruido en la “gran tribulación” al no obedecer el mandato divino de apartarse de la adoración falsa. Por lo tanto, ese tiempo sublime de la reunión con nuestros seres queridos que nos han sido arrebatados por la muerte, es cosa de dos: Jehová por una parte y nosotros por la otra…… y Él no fallará, luego ¿fallaremos nosotros, por no habernos atrevido a dar el paso de abandonar una forma de adoración que es falsa y que a Dios le repugna? Y con el agravante de que si usted que lee esto, está en esta situación de pertenencia a algún tipo de denominación religiosa de corte humano (repetimos la idea de que todas lo son), sepa que a partir de este momento tiene que darse por enterado y por ello, lo que tarde en tomar acción al respecto ya le “cuenta” como actitud de desobediencia hacia su Creador…… luego la cosa es muy seria.

En el bien entendido y ya se lo advertimos por adelantado y para que no se lleve a engaño, que no existe a día de hoy y dentro de la llamada “cristiandad”, denominación alguna que tenga la aprobación de Dios, aunque todas digan lo contrario, eso es, que cada una de ellas afirme ser la religión “verdadera”; pues ésta, la mencionada “cristiandad” y con todo su conjunto de distintas “iglesias” o formas de cultos (católicos, adventistas, testigos de Jehová, mormones, etc.), no es más que una parte del imperio mundial de religión falsa e identificado en las Escrituras como “Babilonia la Grande, la madre de las rameras” (Rev. 17:5) y del que nuestro Creador nos insta a salirnos de inmediato. Por lo tanto, si usted es una de las muchas personas que se encuentran en la situación que hemos usado como ejemplo, eso es, si llora la pérdida de un ser querido y desea volver a verlo pronto, lo prudente es que empiece a dar los pasos requeridos que le permitan mantener una “actitud de espera” en Jehová; y dado que, como hemos dicho, ese período de siete años por venir ya lo tenemos prácticamente encima, hágase a la idea de que ha emprendido un viaje hacia un destino que le llevará a encontrarse de nuevo con su ser querido, a la manera de aquél que toma un avión desde cualquier punto del planeta, para reunirse en el lado opuesto del mismo con alguien amado: sabe que si bien el trayecto es largo y duro en ocasiones, vale la pena hacerlo por lo que hay al final del este.

Y entendemos que el hacer uno ajustes en su forma de relacionarse con Dios (eso es, apartarse de la organización religiosa a la que se pertenece) no es nada fácil, pues los autores de este blog en su momento pasamos por ello al tener que decidir qué hacer, cuando nos dimos cuenta que la organización a la que pertenecíamos (TJ) no era “la verdadera” y según nos juraban y perjuraban su dirigentes. Pero como dice la leyenda que encabeza este artículo, si bien el “esperar en Dios” no es lo más fácil, si es lo más seguro…… por lo que ahora es usted, el que tiene que tomar una decisión.

MABEL

“Y EN TÚ DESCENDENCIA, SERÁN BENDECIDAS TODAS LAS FAMILIAS DE LA TIERRA”.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , , on 14/03/2014 by Armando López Golart

abraham_y_las_estrellasJehová Dios, nuestro Creador, es el único que con Su poder puede dar vida y forma a las cosas y que todo lo ha hecho con un propósito; en Isaías 45:12, Él mismo nos dice lo siguiente:

Yo mismo he hecho la tierra y he creado aun al hombre sobre ella. Yo… mis propias manos han extendido los cielos, y a todo el ejército de ellos he dado órdenes.”

Sabemos que desde el principio Dios con su Poder creo los cielos y la tierra y todo lo que en ellos hay, en el Salmo 115:16 se nos explica para qué los crea:

En cuanto a los cielos, a Jehová pertenecen los cielos, pero la tierra la ha dado a los hijos de los hombres.”

Después de crear a Adán y Eva (nuestros primeros padres) les dio instrucciones de lo que debían hacer en Edén (El Paraíso) y les dijo:

Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla; y tengan en sujeción los peces del mar y las criaturas volátiles de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra.” (Gen. 1:28).

Para entenderlo, imaginemos a alguien levantando una morada ó casa para una gran familia, así es, nuestro Amoroso creador nos preparó una casa donde ahí podemos vivir y disfrutar de las buenas cosas de la Vida que realmente lo es. Pero lamentablemente antes que nuestros primeros padres llegaran a tener descendencia, la serpiente engaño a Eva y tomó (robaron) del árbol del conocimiento del bien y el mal. Entonces la mujer come del fruto prohibido y persuade a su esposo para que se una a ella en su rebelión, y así se profana Edén por la desobediencia. Dios señala inmediatamente el medio por el cual se realizará su propósito:

Y Jehová Dios procedió a decir a la serpiente (Satanás, el instigador de la rebelión)….. y pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullara en la cabeza y tú le magullaras en el talón.” (Gen. 3:14-15).

Luego se expulsa al hombre y la mujer del jardín, para vivir en dolor y fatiga laboriosa entre espinos y abrojos, hasta que murieron dejando una descendencia sumida en el pecado, prácticamente moribunda. Solo su prole puede cifrar su esperanza en la Descendencia prometida (Jesús). Más tarde, según se nos dice en las escrituras, todo iba mal… Caín (el primogénito de Adán y Eva) mata a su hermano Abel, ángeles se revelan, los gigantes (hijos de los ángeles) y los hombres comienzan a arruinar la tierra etc. etc. (similar a nuestros Días), hasta que Dios decide eliminar ese mundo impío con el famoso diluvio: allí murieron todos los Gigantes y hombres de Fama de ese mundo antiguo, mientras que los ángeles rebeldes fueron encadenados en prisiones de densa oscuridad para, el día de juicio, ser arrojados al “lago de fuego” (símbolo de destrucción eterna) junto a Satanás y así pagarán por todo el sufrimiento que trajeron a la humanidad.

Pero Jehová Dios, en su amor siguió escudriñando los corazones de los hombres, porque obviamente nuestro Sabio Creador no iba a permitir que una calumnia le impidiera cumplir con su propósito original para con la humanidad; tanto es así, que Jehová no perdió su Fe en el hombre, así que siempre esperaba que apareciera alguien agradable a su corazón… de ahí es que conocemos a los hombres fieles de la antigüedad como Abel, Enoc, Noé, Abrahán, Moisés y muchos más. Así como lo afirmo el Apóstol Pablo hace casi 2000 años en un discurso, donde dijo a los presentes que Dios “no se dejó a sí mismo sin testimonio, por cuanto hizo bien, dándoles (a todos) lluvias desde el cielo y épocas fructíferas, llenando por completo sus corazones de alimento y de alegría.” (Hechos 14:17).

Él mismo escogió y preparo a un pueblo (Israel) y les entrego su ley, con la que mostró al pueblo y a toda la humanidad, que solos no podrían salir de esa condición pecaminosa que los conducía a su propia autodestrucción. Por lo tanto en el plan de rescate que preparo Dios, se nos muestra lo que necesitaba la humanidad para salvarse de una extinción segura, era la vida de un Hombre Justo (Hijo de Dios). ¿Quién sería aquel Hijo del Hombre que cumpliría la Ley de Dios a la Perfección? Así es, estimado lector… ese único hombre fue Jesucristo, aquel de quien se nos cuenta que vino al mundo hace aproximadamente 2000 años y fue directamente engendrado por el espíritu Santo (Poder) de Dios en la matriz de una mujer virgen Judía llamada María. Años más tarde, cuando Jesús ya próximo a los 30 años de edad, es bautizado por Juan el Bautista, quien lo bautizo en agua y en ese momento Dios lo bautizó con Espíritu Santo; Juan pudo ver con sus ojos al Espíritu Santo de Dios descendiendo y reposando sobre Jesús (en ese momento es ungido por Dios) y así este comienza su ministerio impartiendo la enseñanza pura de la Justicia y mostrando a todos la misericordia de Dios, creando así el “camino” que conduce a la vida eterna.

Así nuestro Sabio Creador mediante su Hijo Jesús, habló su justicia e impartió el verdadero conocimiento que da vida eterna; también hizo saber mediante portentos y señales, lo que realmente esperaba Dios de aquellos que decían y afirmaban ser su pueblo, llegando hasta a hacer audible Su Voz desde el cielo, diciendo:

Este es mi Hijo, el que ha sido escogido. Escúchenle.” (Luc. 9:35).

Pero como dice Dios en la Biblia, Israel era un pueblo de “dura cerviz”, pues ellos rechazaron a los profetas, también rechazaron al Mesías y le quitaron la vida; pero Jesús es Justo, así que no podía ser retenido en el sepulcro (la muerte). Por lo tanto, Dios estaba en pleno derecho de devolverle la vida a su hijo, porque lo mataron injustamente: Dios lo resucito a los 3 días y después de su resurrección, Jesús se reúne con sus apóstoles y les deja instrucciones específicas de hablar e informar a todo el mundo, la Buena Noticia, eso es, las cosas vistas y oídas acerca de él y de su Padre, así como Su propósito para con la humanidad. Después de esto, Jesús ascendió al cielo donde tiene que ser retenido hasta la restauración de todas las cosas que el mismo Jehová Dios (el Padre de Jesús) hablo por medio de sus profetas. Esta restauración de la que hablamos, sería el cumplimiento de la promesa que Dios hizo a Abraham, Jehová Dios le prometió:

Por mí mismo de veras juro —es la expresión de Jehová— que por motivo de que has hecho esta cosa y no has retenido a tu hijo, tu único, yo de seguro te bendeciré y de seguro multiplicaré tu descendencia como las estrellas de los cielos y como los granos de arena que hay en la orilla del mar; y tu descendencia tomará posesión de la puerta de sus enemigos. Y mediante tu descendencia ciertamente se bendecirán todas las naciones de la tierra debido a que has escuchado mi voz.” (Gen. 22:16-18).

O sea, que las naciones serán bendecidas cuando Jesús (la descendencia prometida) venga del Cielo, trayendo consigo el Reino de su Padre; y para eso, se tienen que completar los 144000 reyes y sacerdotes que son sus Hermanos, que murieron en el mundo como mártires: estos son los que observan los mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús, estos son tomaron su madero de tormento y no amaron sus almas ni siquiera al arrostrar la muerte.

Según Apocalipsis (leer capítulo 11), la Revelación que Dios le dio a Jesucristo, en el tiempo del fin nos dice que Dios hará que dos mártires (Testigos) profeticen 1260 días (los primeros 3,5 años de los 7), ellos hablaran de Dios y exhortaran a la humanidad que se arrepientan de sus pecados y apoyen el Reino de Dios, pero serán acusados de terroristas y la bestia salvaje (líder del nuevo Orden Mundial) les hace la guerra y los mata (porque son Apóstoles ungidos por Dios y hablan de los juicios Divinos); pero observen que en ese mismo capítulo de la Revelación, se nos da a entender que cuando resucitan (evidencia de la primera resurrección, solo para los Santos, Hermanos de Jesús), se completa el número que forman el cuerpo Santo de nuestro Señor Jesucristo, con lo que se alcanza el número pleno de los 144.000 que serán Reyes y Sacerdotes…… así se inaugura, por decirlo de alguna manera, el Reino de Dios aquí en la Tierra, porque eso nos dice Apocalipsis 11:15:

Y el séptimo ángel tocó su trompeta. Y en el cielo ocurrieron voces fuertes, que decían: “El reino del mundo sí llegó a ser el reino de nuestro Señor y de su Cristo, y él reinará para siempre jamás.”

Ahí dice “mundo” y no “cielo”, por lo que hay que entender que cuando Jesús venga en el Reino de Dios, lo primero que hace es tomar control de este mundo, eso es, de toda la Tierra y lo que hay en ella; ahí comienza a dividir la humanidad en dos grupos, como lo explica el mismo Jesús en la parábola de Mateo 25: 31-33, donde dice:

Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria, y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono. Y todas las naciones serán reunidas delante de él, y separará a la gente unos de otros, así como el pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha, pero las cabras a su izquierda.”

Entonces vemos que hace una separación entre la humanidad, para extirpar a los inicuos y a los corruptos de la existencia, pues ese es el destino de las cabras; también nos da a entender algo así en la “parábola del sembrador” donde Jesús mismo lo explica en Mateo 13: 36-43:

El sembrador de la semilla excelente es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; en cuanto a la semilla excelente, estos son los hijos del reino; pero la mala hierba son los hijos del inicuo, y el enemigo que la sembró es el Diablo. La siega es el Fin del mundo (Fin del Sistema Férreo en el que vivimos), y los segadores son los ángeles. De manera que, así como se junta la mala hierba y se quema con fuego, así será en la conclusión del sistema de cosas, El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y ellos juntarán de su reino todas las cosas que hacen tropezar, y a los que cometen desafuero, y los arrojarán en el horno de fuego. Allí es donde será su llanto y el crujir de sus dientes. En aquel tiempo los justos resplandecerán tan brillantemente como el sol en el reino de su Padre.”

Acá vemos que Cristo envía a sus ángeles y limpian el mundo de la corrupción, lo que no sirve es arrojado al fuego eterno (lugar del que nadie puede volver), incluyendo a la bestia (Sistema Político actual ó Nuevo Orden Mundial) y al falso profeta (Sistema Religioso Apostata); a su vez, Satanás es apresado por mil años en el abismo y ya no puede extraviar a la humanidad.

En esos mil años se limpia la tierra, comenzando un tiempo en el que serán restauradas todas las cosas, que hablo por medios de sus profetas de tiempo antiguo, seremos enseñados por Jesús y los Santos (leer Ezequiel 34), la tierra volverá a ser un paraíso, porque Jehová nuestro creador no permitirá que nada nos falte, sino que Él mismo mediante su Hijo Jesús, abrirá su mano y satisfará el deseo de todo ser viviente, en ese mundo resucitaran casi todas las personas de todas las naciones de todos los tiempos empezando de Abel, para tener la oportunidad de vivir para siempre en un mundo donde reinara la Paz y la Justicia de Dios, donde el lobo morara junto con el cordero (leer Isaías 11). Esos 1000 años son como el verdadero Sábado de Dios, también llamado por la hermana de lázaro “el ultimo Día” (Juan 11:24) donde ella creía que resucitaría lázaro; allí también va a estar el ladrón que murió al lado de Jesús y que el mismo, le dijo que estaría en el paraíso.

Bueno, al final de los mil Años con la tierra convertida en el Edén y con la humanidad ya restaurada física y espiritualmente, Satanás es soltado de su prisión y ve todo lo bueno que Jesús y sus Santos han hecho en la tierra, con la bendición de Jehová y como restauró a la humanidad. Por lo que el Diablo, otra vez, intenta adueñarse de la tierra, y sale a extraviar y muchos se ponen de su parte, pero como la tierra ha sido bendecida por el espíritu Santo de Dios, el hace bajar fuego del cielo y los consume, mientras que Satanás y sus secuaces son arrojados al Fuego Eterno (leer Apocalipsis 20:7-10)… y al fin, llega el final de la muerte y de la maldad.

Pero antes que se cumplan todas estas cosas, tiene que suceder lo profetizado por Jesús y sus Apóstoles, cosas que ocurrirían después de su muerte; y lo que más enfatiza el capítulo 24 de Mateo (capítulo muy conocido), es la advertencia que deja a todo el que oye la palabra de Dios y es con respecto a la aparición de impostores que dirían venir en su nombre y hasta afirmando ser el mismo Jesús. Así es, estimado lector, un mundo plagado de falsos cristos o libertadores y falsos profetas… y si no pueden digerir esta realidad, abran los libros de historia del mundo, busquen información (Dios dispuso los medios) y verán lo real que es esta situación hasta en nuestros días: hombres que van según sus propias concupiscencias y buscando su propia gloria (no la de Dios) y sin dejar su mal proceder, imponiendo a su prójimo mandatos de hombres como doctrinas, colocando cargas pesadas sobre los hombros de todos los que buscan a Dios y tienen un verdadero deseo de servirle, convirtiendo a sus feligreses en mercancía y esclavos, utilizando al prójimo para erigir y mantener templos de piedras. En los que por cierto no reside Dios, sino más bien lo que reside en esos templos no es más que toda suerte de putrefacción, codicia y engaño y que como dijo Jesús son sepulcros blanqueados; y que tal como los fariseos hicieron en el tiempo de Jesús, igual hacen hoy todos los que se aferran al sistema religioso Babilónico, leamos Mat. 24:4-5:

Jesús respondió diciéndoles: “Miren que nadie los engañe; porque muchos vendrán en mi nombre diciendo: “Yo soy el Cristo (mesías, ungido o elegido) y engañarán a muchos.”

También lo vuelve a decir en Mat. 24:10-12:

Entonces muchos tropezarán; y se traicionarán unos a otros, y se aborrecerán unos a otros. Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos; y por el aumento de la violación de la Ley, se enfriará el amor de muchos.”

Y nos vuelve a advertir del engaño que vendría, en Mat. 24:23-27:

Entonces, si alguien les dice: ‘Miren, aquí está el Cristo’, o ‘Allá está,’ no le crean. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y maravillas para engañar, de serles posible, aun a los escogidos. Miren que se los he dicho de antemano. Así que, si les dicen: ‘Miren, está en el desierto’, no salgan; o ‘Miren, está en los aposentos interiores (de alguna estructura edilicia), no lo crean. Porque así como el relámpago sale del oriente y resplandece hasta el occidente, así será la venida del Hijo del Hombre.”

Años más tarde que Jesús pronunciara sus Palabras, el Apóstol Pablo se lo dijo a sus hermanos en la carta 2 Tes. 2:1-4:

Ahora, con respecto a la venida de nuestro Maestro Jesús el Mesías y nuestra reunión con él, les rogamos, hermanos, que no se dejen mover fácilmente de su modo de pensar ni se alarmen, ni por espíritu, ni por mensaje, ni por carta como si fuera nuestra, como que ya hubiera llegado el día de Jehová. Nadie los engañe de ninguna manera; porque esto no sucederá sin que venga primero la apostasía y se manifieste el hombre sin-ley, el hijo de perdición. Este se opondrá y se alzará contra todo lo que se llama divino, o que se adora, tanto que se sentará en el templo de Dios, haciéndose pasar por Dios.”

Es por eso que hoy en el mundo las religiones en su gran mayoría, nos quieren hacer creer a todos, que Jehová, Jesús y el Espíritu Santo son lo mismo (o sea, un ser de tres cabezas). El impostor se hace pasar por Dios y tiene el apoyo de todos los Líderes Mundiales, a su vez de las Masas. Además el Falso Reino de Dios que nos proponen en este mundo, la política y la religión y en el que sus líderes instan a sus seguidores y feligreses a ocupar todas sus energías en trabajar para que dicho reino se haga realidad, no es más que una burda imitación de lo que realmente será el Verdadero Reino de Dios; el apóstol Juan también lo dijo en su primera carta:

Hijitos, ya es la última hora; y como oyeron que el anticristo habría de venir, así también ahora han surgido muchos anticristos. Por esto sabemos que es la última hora. Salieron de entre nosotros, pero no eran de los nuestros; porque si hubieran sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero salieron, para que fuera evidente que no todos eran de los nuestros.” (1 Juan 2:18-19).

Y por último, Jesús fue tajante con respecto y quienes afirmarían estar de su lado en Mat. 12:30:

El que no está conmigo, está contra mí (o es Anticristo); y el que conmigo no recoge, desparrama.”

Miren por ustedes mismos: hoy la cristiandad, está dividida entre miles de iglesias y corporaciones u organizaciones o como se llamen, cada una con su propia interpretación de la verdad, sazonadas con ideas paganas, es por eso que todas las organizaciones sean políticas o religiosas, junto con sus estructuras que erigieron los hombres y que forman parte de este Sistema Corrupto, tienen sus cimientos en la arena y están destinados por palabra de Dios a la destrucción… si no creen eso, vean lo que dice Mateo 7:26-27:

Además, a todo el que oye estos dichos míos y no los hace se le asemejará a un varón necio, que edificó su casa sobre la arena. Y descendió la lluvia y vinieron las inundaciones y soplaron los vientos y dieron contra aquella casa, y se hundió, y fue grande su desplome”.

También, el Apóstol Juan escribió:

No estén amando ni al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él; porque todo lo que hay en el mundo —el deseo de la carne y el deseo de los ojos y la exhibición ostentosa del medio de vida de uno—no se origina del Padre, sino que se origina del mundo. Además, el mundo va pasando, y también su deseo, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.” (1 Juan 2:15-17).

Nosotros no debemos amar al mundo ni a sus cosas, suficiente es saber que Dios tanto amo al mundo, que dio a su hijo unigénito para que todo el que cree en él, no sea destruido sino más bien (y por su bondad inmerecida), alcancemos la vida eterna (en ese paraíso que tanto anhelamos). Y antes que se queme a Babilonia, hay que hacer caso a la voz de Dios desde el cielo:

Salid de ella pueblo mío para que no participen de sus pecados y para que no reciban parte de sus plagas, porque sus pecados se amontonaron hasta llegar al cielo, y Dios ha recordado sus actos de injusticia.” (Rev. 18:4).

Y a pesar de que vivimos en este mundo caótico, lleno de ideologías, cultos y organizaciones, religiones paganas, que forman parte de Babilonia, Dios mediante su Hijo nos ha dejado instrucciones precisas de lo que debemos hacer para no caer presos, del engaño que tiene cautivos a muchos creyentes. No hay duda que Él nos ha cuidado y mantenido con vida para que lo busquemos, es por eso, que nos dejó como base la enseñanza de Jesús registrada en su Palabra (La Biblia), para tener un ejemplo, así como una guía o tutor mantiene un árbol pequeño derecho y no permite que se incline ni a un lado ni a otro y esto es lo que nos mantiene en el camino de la Vida; pero el problema está en que nos dedicamos más a cosas vanas, en vez de aprovechar el corto tiempo que tenemos en hablar y darnos a entender con estas cosas… que no se para usted, pero para mí son de vida o muerte.

En mi opinión personal, tenemos que amar a Dios por lo que este es y no por las cosas que podríamos llegar a tener de este. En la Biblia, ese libro que está en el rincón de muchas casas, ahí está la prueba de que Dios siempre estuvo, está y estará, que tiene un propósito para todo cuanto ha hecho y hará, sea la versión Valera, Jerusalén, King james, TNM, etc. etc., todas las biblias tocan el mismo tema importante: El apoyo a la soberanía de Dios (su derecho a gobernar) en su Reino por medio de Jesús (su Hijo Unigénito) a quien nombro como Rey de reyes y Señor de señores. Indicó a sus verdaderos discípulos, el lugar que este asunto debería ocupar en su vida cuando dijo:

Sigan, pues, buscando primero el reino y la justicia de Dios.” (Mateo 6:33).

Y que no nos preocupemos tanto por las cosas materiales, porque Dios sabe bien lo que realmente necesitamos (Mateo 6:32). También enseño a sus discípulos a orar de esta manera:

Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra.” (Mateo 6:10).

Ahora bien, está en uno como parte interesada el pedirle a Dios entendimiento para lograr discernir estos asuntos “… porque cada uno llevará su propia carga de responsabilidad.” (Gal. 6:5). Además, hoy sabemos que después de morir los verdaderos Apóstoles, los cristianos se comenzaron a fusionar con el estado Romano, fueron absorbiendo muchas creencias paganas. Comenzaron a aparecer en el escenario del mundo personajes que se dedicaron a sacar textos de sus contextos, para apoyar falsas ideas o falsas doctrinas, por ejemplo: adoración a los muertos, el alma inmortal, la trinidad, adoradores de ídolos demoniacos, bien sean del cielo o la tierra, obras y estructuras y todo tipo de cosas viles erigidas por hombres, que no son más, que la sabiduría del mundo. Y de hecho, eso es lo que hizo la iglesia Católica por muchos siglos, de la cual salieron todas las denominaciones religiosas que existen hoy en día. En la carta que el Apóstol Pablo dirigió a los romanos, se nos explica de la siguiente manera:

“….porque, aunque conocieron a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se hicieron casquivanos en sus razonamientos, y se les oscureció su fatuo corazón. Aunque afirmaban que eran sabios, se hicieron necios y tornaron la gloria del Dios incorruptible en algo semejante a la imagen del hombre corruptible, y de aves y cuadrúpedos y cosas que se arrastran.” (Rom 1:21-23).

Pero esto no debería ser un obstáculo para encontrar a Dios y entender sus caminos, ya que el mismo dice, a todo el que oye sus palabras en Isaías 55:

¡Oigan, todos ustedes los sedientos! Vengan al agua. ¡Y los que no tienen dinero! Vengan, compren y coman. Sí, vengan, compren vino y leche hasta sin dinero y sin precio. ¿Por qué siguen pagando dinero por lo que no es pan, y por qué es su afán por lo que no resulta en satisfacción? Escúchenme atentamente, y coman lo que es bueno, y halle su alma su deleite exquisito en la grosura misma. 3 Inclinen su oído y vengan a mí. Escuchen, y su alma se mantendrá viva, y prestamente celebraré con ustedes un pacto de duración indefinida respecto a las bondades amorosas para con David, que son fieles. 4 ¡Miren! Lo he dado como testigo a los grupos nacionales, como caudillo y comandante a los grupos nacionales.

5 ¡Mira! A una nación a quien tú no conoces llamarás, y los de una nación que no te han conocido correrán aun a ti, por causa de Jehová tu Dios, y por el Santo de Israel, por cuanto él te habrá hermoseado. 6 Busquen a Jehová mientras pueda ser hallado. Clamen a él mientras resulte estar cerca. 7 Deje el inicuo su camino, y el hombre dañino sus pensamientos; y regrese a Jehová, quien tendrá misericordia de él, y a nuestro Dios, porque él perdonará en gran manera.

8 “Porque los pensamientos de ustedes no son mis pensamientos, ni son mis caminos los caminos de ustedes —es la expresión de Jehová—. 9 Porque como los cielos son más altos que la tierra, así mis caminos son más altos que los caminos de ustedes, y mis pensamientos que los pensamientos de ustedes. 10 Porque tal como la lluvia fuerte desciende, y la nieve, desde los cielos, y no vuelve a ese lugar, a menos que realmente sature la tierra y la haga producir y brotar, y realmente se dé semilla al sembrador y pan al que come, 11 así resultará ser mi palabra que sale de mi boca. No volverá a mí sin resultados, sino que ciertamente hará aquello en que me he deleitado, y tendrá éxito seguro en aquello para lo cual la he enviado.

12 “Porque con regocijo saldrán ustedes, y con paz se les hará entrar. Las montañas y las colinas mismas se alegrarán delante de ustedes con clamor gozoso, y todos los mismísimos árboles del campo batirán las manos. 13 En vez del matorral de espinas subirá el enebro. En vez de la ortiga que causa comezón subirá el mirto. Y tendrá que llegar a ser para Jehová algo famoso, una señal hasta tiempo indefinido que no será cortada.”

Jesús confirmo que él era la Palabra que Dios había enviado, cuando cito la profecía de Isaías:

De modo que se le dio (a Jesús) el rollo del profeta Isaías, y abrió el rollo y halló el lugar donde estaba escrito: “El espíritu de Jehová está sobre mí, porque él me ungió para declarar buenas nuevas a los pobres, me envió para predicar una liberación a los cautivos y un recobro de vista a los ciegos, para despachar a los quebrantados con una liberación, para predicar el año acepto de Jehová”. Con eso enrolló el rollo, se lo devolvió al servidor, y se sentó; y los ojos de todos los que estaba en la sinagoga se fijaron atentamente en él. Entonces comenzó a decirles: “Hoy se cumple esta escritura que acaban de oír.” (Lucas 4:17-21).

Por lo tanto, al leer estos textos nos damos cuenta que Dios no se deleita en la muerte de los inicuos, sino que en verdad se vuelva de sus malos caminos y que las personas que ejercen verdadera Fe en él y su Palabra, hallen consuelo, junto a todos aquellos fieles que verdaderamente lo aman…… tal como dice en Hebreos 11:6:

Además, sin fe es imposible agradar a Dios. Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe y que el mismo recompensa a los que le buscan.”

Contribuido por Jaime Marcelo (Argentina)