Archivo para noviembre, 2012

¿QUÉ NOS QUISO DECIR EL APÓSTOL PABLO?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 30/11/2012 by Armando López Golart

portadacopyaUno de los aspectos en los que con más firmeza nos hemos pronunciado en este blog, tiene que ver con la actitud de aquellas personas que, avisadas de antemano acerca del propósito del Altísimo de traer juicio a la tierra y por lo tanto, con la urgente necesidad de hacer los pertinentes ajustes en el comportamiento o actitud personal de cada uno, tal parece que no lo tienen del todo claro y lo que les lleva a hacerse un poco el “remolón”. Y cuando obviamente se estaría hablando de una gravísima y peligrosa situación, que tendría que mover a uno y dejándose de tonterías y absurdos razonamientos a modo de excusa, a intentar llevar a cabo y por la vía rápida, los cambios necesarios en su vida y siempre en línea con el de hacer coincidir su punto de vista con el que tiene Jehová sobre el asunto del que se está hablando, estamos observando todo lo contrario; porque de manera lamentable y como ya hemos señalado, son muchísimos los que tal parece que se toman el tema con cierta calma y no con la seriedad propia del caso, a tenor de los argumentos que presentan y que vendrían a resumirse todos ellos, en eso tan característico de “cuando llegue el momento, ya tomaremos las medidas oportunas”. Por lo que nos permitimos recordar, que en el artículo del 01/11/12, bajo el título “…… y el mundo los odiará”, ilustrábamos y a modo de ejemplo, la necesidad de tomar rápida acción mientras haya tiempo, con aquella celebérrima fábula del “¿Serán galgos o podencos?”.

También es cierto, por otra parte, que muchas de las personas que así piensan son conocedoras del hecho que en la primera mitad de la profética semana 70 de Dan. 9:27 (y últimos siete años del mundo tal como lo conocemos), eso es, los primeros tres años y medio de la misma o “mil doscientos sesenta días” según Rev. 11:3 (los meses bíblicos son de 30 días), es cuando se llevará a cabo la gran predicación de Mat. 24:14 anunciada por Jesús y en donde quedará manifiestamente expuesta la decisión final de cada uno…… por lo que probablemente entienda el personal, que dicho lapso de tiempo permitirá cierto margen de maniobra. De lo que se podría deducir a partir de tan particular manera de razonar de esas personas y siempre teniendo en cuenta que estaríamos hablando de la inmensa mayoría del conjunto de la llamada “cristiandad” y conocedoras por tanto de la situación, que en un intento de no ganarse la desaprobación de su entorno social más inmediato, priva más en ellas el deseo de seguir viviendo al ritmo del mundanal ruido y con la idea de que cuando empiecen a verle “las orejas al lobo” (eso es, cuando inicie dicha predicación y la cosa ya parezca ir en serio), darán un giro radical en su actitud y entonces ya sí, efectuarán los ajustes pertinentes, que el tomarse en serio dicha grave situación…… y algo que desde este blog, no tenemos tan claro que las cosas puedan ser tal como se plantean, a tenor de lo dicho por el apóstol Pablo en su momento.

Porque seguramente sabrán ustedes que al apóstol Pablo, entre otros muchos escritos, se le atribuye la autoría de las dos cartas enviadas a los creyentes de la congregación de Tesalónica, interesantes ambas (como todo lo que escribió un genial Pablo) y que en este caso, nos centraremos en la segunda de ellas; y carta en la que nos encontramos con dos pasajes directamente relacionados entre sí y que nos llaman poderosamente la atención, siendo que en el primero de los cuales nos dice lo siguiente:

“…… al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús. 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza, 10 al tiempo en que él viene para ser glorificado con relación a sus santos y para ser considerado en aquel día con admiración con relación a todos los que han ejercido fe, porque el testimonio que dimos fue recibido con fe entre ustedes.” (2 Tes. 1:7-10).

En este primer pasaje se nos habla de algo que se supone deberían saber todos aquellos que se llaman cristianos y que resumiendo, sería lo siguiente: Jehová mediante Pablo, nos explica que cuando de nuevo envíe a Jesucristo, este tomará venganza sobre aquellos que no conocen a Dios, así como de aquellos que no obedecen las instrucciones (buenas nuevas o evangelio) que Jesús dio a conocer en su primera estancia entre nosotros…… ambas cosas no porque no se les hayan dicho o explicado a esas personas a las que se hace referencia, sino porque no han querido saber nada de ello en su momento. Y lo que retrataría perfectamente a aquellas que en la actualidad muestran la actitud mencionada de dejar la cosa para última hora y siempre para mantener una posición cómoda entre la sociedad que la rodea, pues sabido es que el creer y hablar de las cosas de Dios (como es obligación en un cristiano), no es precisamente lo que nos logra la “simpatía” del entorno social en el que nos movemos…… y como para esas personas ese “afecto” de sus convecinos o el congraciarse con su entorno más cercano es prioritario y muy por encima de los intereses divinos en los que no creen en absoluto (aunque afirmen vehementemente lo contrario), actúan como actúan. Sin embargo, veamos y en contraposición a tan dilatoria actitud, cual sería la forma correcta de proceder y que ya Jesús en su primera estancia en esta tierra, dejó perfectamente establecida en su mensaje y que permitiría a su vez, el poder “escapar” de las cosas que inevitablemente están por venir (destrucción eterna para los desobedientes) y actitud que podría ser resumida por las siguientes palabras:

Manténganse despiertos, pues, en todo tiempo haciendo ruego para que logren escapar de todas estas cosas que están destinadas a suceder y estar en pie delante del Hijo del hombre.” (Luc. 21:36).

Por lo que lejos de la actitud dilatoria en el tiempo de la que estamos afirmando adoptan muchísimas personas, dichas palabras de Jesús más bien estimularían a estar en constante alerta sobre las cosas de Dios y recabando la máxima información de Su propósito, o lo que es lo mismo, considerar con atención las Escrituras y lo que en ellas se nos dice, lo cual nos puede facilitar el poder escapar “enteros” del “sarao” que se avecina…… y algo que apoya nuestra afirmación, lo encontramos en un pasaje bíblico que nos muestra la opinión positiva que Dios tiene, acerca de aquellas personas que así lo hacen:

Ahora bien, estos eran de disposición más noble que los de Tesalónica, porque recibieron la palabra con suma prontitud de ánimo y examinaban con cuidado las Escrituras diariamente en cuanto a si estas cosas eran así.” (Hech. 17:11).

Claro, a partir de ahí, la pregunta del millón podría ser la siguiente ¿cómo considera Jehová entonces, a aquellas personas de las que estamos hablando en este artículo y que tienen una actitud diametralmente opuesta, a la reflejada en el texto citado? Pero volviendo al mensaje contenido en el mencionado pasaje de 2 Tes. 1:7-10, debemos de tener en cuenta que aplicaría a todos los llamados “cristianos” que, bien sea a nivel colectivo, eso es, que pertenezcan o se asocien con cualquier denominación religiosa dentro de ese “maremágnum” que es el mundo de la llamada “cristiandad”, sino también aquellos que yendo por libre, no nos asociamos con ningún colectivo, pero que por igual tenemos las Escrituras o La Biblia como nuestro libro de referencia.

Por ello y puesto que se supone que todos creemos en el valor del sacrificio redentor de Cristo y puesto que todos afirmamos “seguir” su enseñanzas, es por lo que somos llamados “cristianos”…… pero claro, como diría el castizo “una cosa es predicar y la otra dar trigo” o lo que traducido significa, que aunque se haga dicha afirmación de ser “cristianos” y por tanto “seguir” las directrices marcadas por Jesucristo durante su ministerio, la realidad es otra muy distinta; y algo que queda constatado a tenor de las diferentes y variadas enseñanzas existentes en la innumerables denominaciones dentro de la “cristiandad”, acerca de lo que realmente predicó Jesús. Y es que el panorama que contemplamos, es más bien patético, pues cada una de las distintas facciones mencionadas tiene sus propias doctrinas o enseñanzas, distintas ceremonias o liturgias, distintos cuerpos dirigentes, etc.: en definitiva una total confusión que lo único que consigue es despistar al personal…… a lo que se añade y para acabar de arreglar el “cuadro”, aquellos que yendo por libre publicamos en Internet y que contribuimos al “jolgorio” existente, diciendo cosas totalmente distintas unos de otros y dándose el caso, para mayor escarnio, que bebemos tanto unos como otros de una misma fuente: La Biblia…… pero pensando todos, por supuesto, que tenemos la razón ¡faltaría “plus”!

Y dicho lo cual, permitan el que nos apresuremos a decirles que no hay interés alguno por defender nuestra posición, con respecto de una supuesta veracidad en las afirmaciones que se hacen desde este blog, pues continuamos manteniendo nuestra inamovible postura en el sentido que son ustedes los que la tienen que determinar, mediante su escrutinio personal de la Biblia y consiguiente contraste con dichas afirmaciones. Pero volviendo a la confusa situación creada ante tanta disparidad de criterios, resulta que la tal, lo que consigue realmente en las personas que mantienen esa actitud denunciada del “¡ya lo haremos!”, es el que se “apalanquen” en su posición y alegando en defensa de dicha actitud que, puesto que todo es un “guirigay” de esos de “agárrate y no te menees” (pues no nos aclaramos ni entre nosotros mismos), lo mejor es poner en práctica eso tan socorrido para cuando no se sabe o no se quiere hacer algo, del “andaremos y veremos”.

Pero claro, esas personas se olvidan de un detalle fundamental y que tiene que ver con el hecho de que, aún a pesar del desbarajuste de las voces que conformamos tan contradictorio “coro”, la “partitura” continúa siendo la misma, eso es, La Biblia y por lo que el mensaje que subyace de fondo entre tanto “cacao” de voces discordantes, viene a ser el mismo: nos estamos acercando al momento en que Dios tomará acción y someterá a juicio a la humanidad y con muy negras consecuencias para aquellos que no superen el “examen”. Y que eso es de general dominio público, queda claro por el hecho de que no solo artículos religiosos hablan de dicho juicio, sino que en los distintos medios de comunicación, así como en películas, o televisión, o videos en You Tube y al alcance de todo el mundo por medio de Internet, e incluso en juegos de videoconsola para niños, en donde el término “apocalipsis”, o el negro panorama que pinta la profecía maya sobre el 21 de Diciembre próximo, así como las profecías de Nostradamus y que anuncian un inevitable fin del mundo, etc. etc. etc., aparecen profusamente…… por lo que queda claro que por tierra, mar y aire se nos está transmitiendo la idea de que “algo” se está cociendo, pues ya conocen ustedes aquello de que “cuando el rio suena, agua o piedra lleva”; resumiendo: que la idea del fin del mundo y prescindiendo del medio y en los términos en los que se exponga, está presente en el contexto actual de la entera humanidad y miremos hacia donde miremos.

Por lo que nuestra pregunta es la siguiente: si las cosas están así y aunque solo fuera como simple medida de precaución, ante lo que está envuelto en el asunto, recordemos, la propia vida de uno…… ¿no tendría que ser precisamente dicha confusión reinante en cuanto a la distinta manera de presentar el mensaje en sí mismo, lo que tendría que estimular más al personal a investigar qué de verdad, hay detrás de todo ello? Porque lo que está claro del pasaje de Luc. 21:36 que acabamos de citar, es que en sus palabras subyace la idea de no “dormirse” en los laureles y estar en constante alerta acerca de cómo están las cosas; y puesto que se hace referencia a estar “en todo tiempo haciendo ruego” si uno se quiere escapar de la “quema”, habría que entender de ello que uno tendría que dirigir todo su interés y esfuerzo en averiguar cómo se nos dice que hay que proceder para salirse del “fregao” que se avecina y hacerlo con la máxima diligencia…… y no demorando en el tiempo el tomar acción, pensando que cuando las cosas empiecen a pintar mal, ya habrá el suficiente espacio para tomar la acción requerida. Y siendo aquí en donde entraría en liza el segundo de los dos pasajes de Pablo citados y en el que leemos lo siguiente:

Entonces, realmente, será revelado el desaforado, a quien el Señor Jesús eliminará por el espíritu de su boca y reducirá a nada por la manifestación de su presencia. 9 Pero la presencia del desaforado es según la operación de Satanás con toda obra poderosa y señales y portentos presagiosos mentirosos 10 y con todo engaño injusto para los que están pereciendo, como retribución porque no aceptaron el amor de la verdad para que fueran salvos. 11 Por eso Dios deja que les vaya una operación de error, para que lleguen a creer la mentira, 12 a fin de que todos ellos sean juzgados por no haber creído la verdad, sino haberse complacido en la injusticia.” (2 Tes. 2:8-12).

Bien, dicho lo cual y antes de pasar a analizar estas palabras, recordemos que una de las razones por las que esas personas están tan “confiadas” en sus posibilidades de reacción, tiene que ver con el hecho profetizado (Rev. 7:1-3) de que cuando inicie esa gran predicación y que no será otra cosa, que el anuncio de que la hora del juicio de Dios ha llegado, habrá un tiempo de transición (extremo ya explicado brevemente al principio de este escrito), necesario obviamente para llevar dicha comisión a buen término y durante el cual, poder hacer lo necesario para encauzar correctamente la situación personal de cada uno. Pero anuncio que en sí mismo puede convertirse en un primer problema para esas personas, cuando no en una trampa, pues dicho anuncio de juicio y consiguiente venida de la catástrofe anunciada, ya se ha producido en varias ocasiones en el pasado por iniciativa de diversos “entendidos” en la materia, bien sea a nivel colectivo (Testigos de Jehová, por ejemplo y que lo cifraron para 1.914; luego para 1.925; después para 1.975 y que ahora lo esperan para 2.034) o de manera individual, por otros “profetas” como el Sr. Harold Camping (entre otros muchos “iluminados”) y que lo situó para el 21 de Octubre de 2.011, cuando antes lo había colocado para el 21 de Mayo del mismo año y planteamiento que ya venía “rebotado” del fracaso del 21 de Mayo de 1.988, así como el del 7 de Septiembre de 1.994…… y sin que en ninguno de estos casos citados y como en el de tantos otros por el estilo, haya pasado absolutamente nada.

Claro, dichas personas y ya no muy proclives a “moverse” de su cómoda situación entre la sociedad en la que viven, todo hay que decirlo, lo más probable es que cuando se produzca ese nuevo anuncio y puesto que en su entorno más inmediato, las cosas continuarán aparentemente igual y quizás tirando a mejor, obviamente su razonamiento, con toda probabilidad será el siguiente: “De nuevo los “enteraos” de turno dando la “matraca”…… ¡cómo si no conociera yo de qué va la cosa!”. Porque en realidad, lo que esas personas están haciendo con su actitud dilatoria, no es medir los tiempos, sino que sencillamente no creen en lo que dicen las Escrituras y razón por la cual, flagrantemente desobedecen la advertencia divina, en el sentido de no ser parte de este mundo (Juan 17:14), pues están apegados al mismo y temen perder “su afecto” (Juan 15:19), por lo que la excusa es decir “aún no es el momento”…… y algo en lo que obviamente se están equivocando. Porque ese tiempo de bonanza (los tres primeros años y medio de la última “semana” profética de Dan. 9:27) en donde esas personas “espabiladas” piensan maniobrar y ya entrando en el análisis del pasaje de 2 Tes. 2:9-12, es decretado por el propio Jehová, a tenor de lo que leemos en Rev. 7:1-3:

Después de esto vi a cuatro ángeles de pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, reteniendo los cuatro vientos de la tierra, para que no soplara viento alguno (disturbio o calamidad alguna) sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol. 2 Y vi a otro ángel que ascendía del nacimiento del sol, teniendo un sello del Dios vivo; y clamó con voz fuerte a los cuatro ángeles a quienes estaba concedido hacer daño a la tierra y al mar, 3 y dijo: “No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta después que hayamos sellado (“señal” o “marca” según distintas versiones en Ezeq. 9:4) en la frente a los esclavos de nuestro Dios”.” (Acotaciones nuestras).

Luego está claro que estaríamos hablando de un tiempo de no disturbio en la tierra, tendente a facilitar el proyecto divino y en donde las cosas parecerán incluso tener un aire de restablecimiento a tiempos mejores y que actualmente parecen quedar en el olvido, ante la negra perspectiva que la humanidad tiene ante sí, como crisis económica, brutales hambrunas, una galopante escasez de alimentos, guerras entre naciones, terrorismo y todo aquello que ustedes le quieran añadir…… y siendo en ese tiempo de previsible calma, en donde esas personas piensan tomar acción. Pero claro, es que Pablo nos habla de algo más que entrará en escena en ese preciso momento en que aparece el personaje “el Anticristo” y también provocado por el mismo Creador; pero veámoslo, leyendo lo que podríamos considera como una primera parte de ese segundo pasaje de Pablo:

Pero la presencia (“advenimiento” o “llegada” según versiones) del desaforado es según la operación de Satanás con toda obra poderosa y señales y portentos presagiosos mentirosos 10 y con todo engaño injusto para los que están pereciendo, como retribución porque no aceptaron el amor de la verdad para que fueran salvos.” (2 Tes. 2:9-10). (Acotación nuestra).

Bien: lo que vemos si parcelamos las dos ideas clave que estén incluidas en esa primera porción transcrita, tenemos en primer lugar que la llegada, aparición o “presencia” del Anticristo, va acompañada de grandes portentos, cuasi milagros mentirosos con el fin de “engañar” al personal; pero fíjense y ya entrando en la segunda de las dos ideas mencionadas, que se nos dice que ello es como “retribución” por no haber aceptado dicho personal, el “amor de la verdad para que fueran salvos”. Luego las preguntas que se imponen son por una parte ¿por qué tales manifestaciones de poder para engañar al personal?; por otra parte y como parte más importante del tema que estamos analizando…… y puesto que estamos hablando de una “retribución” negativa o castigo ¿cuándo esas personas “que están pereciendo” incurrieron en ese acto de “rechazar la verdad” mencionado en el pasaje citado y que les hubiera permitido el salvarse de los hechos por venir?…… y como tercera pata del asunto ¿de quién parte, dicha “retribución” negativa o castigo?

Y a la primera de esas tres cuestiones acerca del sobre por qué se intentará engañar o confundir al personal, habría que responder lo siguiente: el Anticristo (Satanás en última instancia) se verá obligado a tal despliegue de engañosos portentos sobrehumanos de toda índole, para contrarrestar el efecto que tendrán sobre la opinión pública mundial y en un intento por confundirla (y ahí estaría el engaño), los actos poderosos que realizarán aquellos que sean comisionados por Dios, para dar adelanto al mensaje de anunciar la inminente llegada del juicio por Éste. Tengamos en cuenta que todo parece indicar, que no solo el resto “ungido” por aparecer y prefigurado por los “dos testigos” de Rev. 11:3 que saldrán a escena al mismo tiempo que el “Anticristo”, tendrá inmensos poderes de parte de Dios (versos 5 y 6) y al igual que los primeros seguidores de Jesús (los Pedro, Juan, Pablo; Felipe, etc.), sino que todos aquellos que se vayan uniendo a ellos progresivamente y colaborando en la difusión del mensaje, probablemente también tendrán dicha capacidad para hacer cosas “raras” (quizás a un grado más reducido, que ese “resto ungido” aún por aparecer), siempre a tenor de lo citado en la profecía de Joel 2:28-29:

Y después de eso tiene que ocurrir que derramaré mi espíritu sobre toda clase de carne y sus hijos y sus hijas ciertamente profetizarán (o “hablarán de parte mía” según la TLA). En cuanto a sus viejos, sueños soñarán. En cuanto a sus jóvenes, visiones verán. 29 Y aun sobre los siervos y sobre las siervas (personas no pertenecientes o extrañas, al núcleo familiar) derramaré en aquellos días mi espíritu.” (Acotaciones nuestras).

Y que esa es una profecía para el final de los tiempos, prescindiendo que hubiera tenido un primer cumplimiento en el primer siglo (Hech. 2:16), queda claro en los versículos 29-30 de dicho capítulo, así como en el entero contexto de dicha profecía.

Luego como siempre que Jehová ha comisionado a alguien para hablar en Su Nombre, sea quien sea y a modo de “credencial” que lo identifica como enviado por Él, aquellos que lo sean disfrutarán de la capacidad de realizar actos poderosos o sobrenaturales que les identifique como enviados del Altísimo y como siempre (nos permitimos repetir) ha ocurrido a lo largo de toda la historia bíblica…… y que tendrá una segunda y más amplia aplicación en los últimos días de este sistema de cosas como lo conocemos. Por lo que toda esa pandilla de “mandangas” que hoy afirman ser “ungidos”, por tanto Hijos de Dios y consecuentemente se arrogan el hablar en Su nombre y que a diferencia de los Pedro, Juan, Pablo, Felipe, etc. etc. etc., son incapaces de hacer nada de lo que esos personajes hacían por el poder de Dios y que “acreditaba” (como carta de presentación) el que estaban actuando al servicio del mismo Jehová; pues mientras aquellos podían desde sanar un paralitico, pasando por tener poder sobre los demonios, hasta resucitar a un muerto, los actuales no pueden ni curar un catarro…… y lo que, obviamente, les delata como embusteros compulsivos, que pretenden que nos creamos semejante estupidez, sencillamente porque ellos se creen ser, lo que dicen ser y pretenden que nos lo creamos todos.

Pero volviendo al tema que nos ocupa, ante tanto despliegue de poder de aquellos que hablarán de parte de Jehová, anunciando la inmediata venida del juicio divino y posterior establecimiento del reino de Dios (Dan. 2:44) en manos de Jesucristo, no le queda otra a Satanás que dotar al “Anticristo” y al falso profeta” de la capacidad de hacer alguna pequeña “chapucilla” que desvíe la atención del personal de la realidad de la situación. No olvidemos que en el relato de la liberación del pueblo hebreo de las garras de Egipto, los sacerdotes de Faraón (Janes y Jambres) y bajo el poder de Satanás, llegaron a imitar algunas de las pruebas de poder sobrenatural que efectuó Moisés, pues consiguieron transformar unas varas en serpientes, convertir agua en sangre o producir ranas, aunque es cierto que en la tercera plaga (la de los “jejenes”) ya no consiguieron alcanzar ese propósito y reconociendo, a partir de ese momento, que detrás de Moisés y Aarón estaba “el dedo de Dios” (Éxo. 8:19)…… pues exactamente lo mismo es lo que ocurrirá.

Por lo que dicho lo cual, vayamos ahora a la importante segunda cuestión planteada y que tiene que ver con el cuándo las personas a las que hace referencia Pablo, cometen el error de no aceptar “el amor de la verdad para que fueran salvos”, eso es, rechazaron la bondad y misericordia divina en el momento que les fue comunicada…… y circunstancia que se está produciendo ahora en estos tiempos, pues dichas personas han decidido anteponer su decisión sobre el cuándo aplicar el citado consejo, respecto al mandato divino de “no ser parte del mundo” (Juan 17:16) ya a partir del mismo momento en que se enteran de la voluntad divina y que repetimos, es ahora en nuestros días. Y lo que en sí misma dicha decisión dilatoria, ya significa una actitud de clara rebeldía ante la voluntad divina…… y algo que no puede quedar sin castigo; lo que nos lleva a la tercera cuestión planteada acerca de quién procede dicho castigo y la forma de llevarlo a cabo. Y para averiguarlo, aunque nos lo imaginamos, tenemos que acudir a los dos siguientes textos del pasaje que estamos analizando, eso es, 2 Tes. 2:11-12:

Por eso Dios deja que les vaya una operación de error, para que lleguen a creer la mentira, 12 a fin de que todos ellos sean juzgados por no haber creído la verdad, sino haberse complacido en la injusticia.”

Entonces es el propio Creador, que deja que una operación “de error” vaya a todas esas personas y se crean todos los actos mentirosos que llevará a cabo Satanás por medio del Anticristo y acepten lo que se les dice por medio de ellos (como en su momento pretendían hacer Janes y Jambres con el Faraón y sus súbditos), en contra de lo afirmado por los verdaderos enviados de Jehová, en el sentido de que el momento del juicio ya ha llegado y el reino de Dios está llamando a las puertas. Y que dicho castigo es consecuencia de que lejos de creer en el momento oportuno en la verdad, en el sentido que se está aproximando el juicio del Eterno sobre la humanidad y que cambiará las cosas radicalmente, mediante el reino de Dios en manos de Jesucristo, se “complacieron en la injusticia” al preferir (como es obvio que realmente prefieren) vivir en un mundo corrupto bajo la dominación satánica, antes que aceptar la instauración del reino de Dios. Porque el hecho que esas personas estén aplazando el actuar en armonía con lo indicado por Jehová, acerca de no considerarse ya parte de este sistema y por tanto, no participar en sus corruptos proyectos, metas y deseos, no es otra cosa que el reflejo de su deseo interior en el sentido de que las cosas no cambien de cómo están y por lo tanto, un claro rechazo al proyecto divino de “restauración” (Hech. 3:21).

Y así es como entendemos nosotros que están las cosas; ya a partir de ahí, queda en sus manos el averiguar si estamos en lo cierto o no…… o sea que ya conocen la “canción”: no se fíen un “pelo” de lo que les decimos y cogiendo su ejemplar de la Biblia, contrasten con ella la información recibida, saquen sus propias conclusiones y actúen en consecuencia. Pues claro está, que cada uno responderá de sí mismo en ese momento de juicio ante su Creador y que tenemos a la vuelta de la esquina, siendo ahora y según entendemos de las palabras de Pablo, el momento apropiado y que Jehová en su misericordia nos concede, para que cada uno haga los ajustes necesarios para conseguir una condición aprobada ante Él…… ya más adelante y como parece desprenderse de los pasajes examinados, la cosa como que estará un “pelín” más complicadilla; recuerden que según Jesús, la situación parece que cogerá por sorpresa a más de uno:

Más presten atención a sí mismos para que sus corazones (obviamente figurativos y fuente de nuestros deseos y razonamientos, según Mat. 15:18-20, entre otros) nunca lleguen a estar cargados debido a comer con exceso y beber con exceso y por las inquietudes de la vida (entre ellas, como conseguir el “afecto” de la sociedad en medio de la que vivimos) y de repente (luego ya sin posibilidad de reacción) esté aquel día sobre ustedes instantáneamente 35 como un lazo. Porque vendrá sobre todos los que moran sobre la haz de toda la tierra. 36 Manténganse despiertos, pues, en todo tiempo haciendo ruego para que logren escapar de todas estas cosas que están destinadas a suceder y estar en pie (o en una posición aprobada) delante del Hijo del hombre.” (Luc. 21:34-36). (Acotaciones nuestras).

Luego lo dicho: a partir de ahí, saquen sus propias conclusiones y actúen en consecuencia.

MABEL

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EL “YOGA”…… ¿”INOFENSIVO” EN LA VIDA DEL CRISTIANO?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 23/11/2012 by Armando López Golart

Desearíamos como primera providencia, decirles que lo que van a leer a continuación, no es más que una mera opinión personal de los autores de este blog, relacionada con una pregunta que acerca del tema se nos ha formulado y por lo tanto, ese es el valor que hay que darle y no más allá. Dicho lo cual y advertido ya el personal, pasemos al meollo del asunto y, repetimos, siempre desde nuestro personal e intransferible punto de vista.

Y para empezar, imaginémonos por un momento a una persona, que nota que un intenso dolor se extiende desde la parte inferior de la espalda hasta el pie y en busca de alivio, se arrodilla en una posición rígida y que sentada sobre sus talones, extiende el brazo derecho hacia el frente con el dedo índice hacia arriba. Lejos de pensar que dicha persona está “zumbada”, nos damos cuenta que lo que hace, es colocarse en la posición que en la práctica del “yoga” se conoce como “rayo” (Vajra Asana, en sánscrito), porque cree que dicha posición sirve de terapia para su problemático nervio ciático y que la está llevando a mal traer…… y esa persona citada, pudiera ser una de los cientos de miles, quizás millones, que practican el “yoga” por razones no religiosas y entre las que usted en este momento y quizás también por algún problema físico, estaría sospesando la posibilidad de entrar a formar parte.

Sin embargo, hay algunas preguntas que debería de hacerse antes de tomar dicha decisión y que podrían empezar por esta: ¿Por qué ha ganado el “yoga” tanta popularidad mundial? Obviamente una pregunta a la que muchas personas y de forma mayoritaria, contestarían siempre en función de su experiencia personal, algo parecido a esto: “Porque el yoga mejora mi salud”…… pero otra pregunta sería ¿es el “yoga” una práctica primordialmente terapéutica? Y cuya respuesta bien podría ser, que eso es lo que la inmensa mayoría de esas personas practicantes mencionadas, honestamente creen; pero entendemos nosotros, que cuando se hace necesario y como hemos señalado en el primer párrafo, hacer la matización cuando uno practica el “yoga”, que lo hace por razones “no religiosas” para así fijar determinada posición, ello evidentemente significa que estaríamos hablando de ello, como de una práctica eminentemente religiosa ¿no es así? Por otra parte, algunas personas ya dicen que dicha práctica hace que se manifiesten talentos “escondidos” y lo cual nos llevaría a una nueva pregunta: ¿Hace realmente esto el “yoga”?; y sobre lo que otras personas responderían que dicha disciplina, solo promueve un estado de tranquilidad mental o alivia las tensiones que causan frustración a la persona.

Por lo que la pregunta “fetén” o verdaderamente importante, siempre desde el punto de vista de la persona que cree en Dios y por lo que tiene necesidad de conocer la opinión del Altísimo al respecto, bien podría ser la siguiente: ¿Es el “yoga” la práctica sencilla y “aséptica” que millones de personas creen que es? Es más, quizás la pregunta del millón sería ¿qué es el “yoga” realmente? Porque si la práctica de dicha disciplina (o conjunto de disciplinas), es popular en el país donde usted vive y en consecuencia contempla la posibilidad de practicarlo por razones de salud (quizás aconsejada por su médico), entonces verdaderamente necesita saber que hay detrás de dicha práctica…… porque tenga en cuenta que su galeno particular, que puede ser un excelente profesional de la medicina y valorar esa disciplina como muy positiva desde un punto de vista terapéutico, puede sin embargo también, tener ideas religiosas muy distantes de las suyas y parecerle dicha práctica totalmente inocua en ese terreno, cuando el caso es que a usted la tal, le puede sentar a “cuerno quemao”; por lo que vamos a ver y de manera solo aproximada (pues no somos expertos en el asunto), de qué estaríamos hablando cuando nos referimos al “YOGA” en mayúsculas.

El “yoga” y con una antigüedad estimada entre los 3000 y los 5000 años (no hay acuerdo entre las fuentes consultadas), es una práctica netamente hindú, eso es, un complejo sistema de técnicas arraigadas en la filosofía hindú; de tal suerte que la palabra “yoga” se deriva de la raíz sánscrita “yuj” que significa “unir bajo yugo” y lo cual no deja de ser ya muy significativo, a la vez que preocupante. Tan lejos en el tiempo para nosotros en la actualidad (y estaríamos hablando de información sacada de Internet), como en el número de diciembre de 1981 de The Vedanta Kesari (revista divulgativa de la Misión Ramakrishna, de la India, editada en inglés), un tal Dr. B. S. Surti, autor del libro “La sabiduría de Zarathustra”, escribió lo siguiente:

El objetivo principal de la filosofía yoga es enseñar los medios mediante los cuales el alma humana, puede estar completamente unida con el Espíritu Supremo”. (Negritas nuestras).

Al explicar y definir más ampliamente el “yoga”, el maestro hindú “swāmī” (palabra que significa más o menos “maestro” o “guía espiritual) Harshananda afirmó como sigue:

El yoga o unión del ser individual con el Ser Supremo resulta mediante el yoga o samadhi (trance del yoga), cuando éstos (refiriéndose a determinados conflictos mentales) se controlan, se suprimen y se eliminan por medio del tipo apropiado de disciplina y entrenamiento. Tal disciplina y entrenamiento es también yoga.” (Acotaciones y negritas nuestras).

En resumidas cuentas, para los hindúes el “yoga” es la unión del “yo” con Dios (o “Ser Supremo) y por lo que estaríamos hablando de una actividad eminentemente religiosa…… luego ¿qué hay del practicar el “yoga” por razones de salud?

Se dice al respecto, que el antiguo sabio indio Patanyali (obviamente no tenemos el placer de conocerle) sistematizó la “filosofía” de dicha disciplina y por lo que no estaríamos hablando de una actividad dirigida a conseguir logros corporales sino mentales, por medio de enumerar ocho pasos para lograr “la unión” con el “Infinito”…… y se dice que esta unión resulta en buena salud; entonces dicho resultado no sería más que un efecto colateral y del que habría que averiguar, que “precio” hay que pagar para conseguirlo. Porque alguien podría decir “Pero yo no procuro lo espiritual; solo quiero tener buena salud”, en un intento por evadir el tema de fondo y que no es otro que el verse envuelto en una práctica religiosa, nada acorde con la creencia que uno manifiesta tener. Aparte, eso sí, de lo que un promotor del “yoga”, un tal “swāmīSiddhinathananda escribió acerca de la salud con relación a dicha disciplina:

Su potencial para proveer bienestar físico también contribuye a su atractivo popular. Pero el usarlo para cualquier otra meta que no sea espiritual, es hacer mal uso de él”. (En The Vedanta Kesari, revista india sobre el “yoga” ya mencionada). (Negritas nuestras)

Por lo que queda claro, que la buena salud no es ni de lejos, la meta principal del “yoga”. El escritor hindú “swāmīSwahananda (fallecido hace poco, el 19 octubre 2012), afirmó en su momento lo siguiente:

Los que procuran lo espiritual siempre consideran que los beneficios relacionados con la salud son beneficios complementarios, subordinados a su Meta principal, que es la realización del Yo o Dios.” (Negritas nuestras).

Ahora bien y volviendo al posible precio que uno tenga que pagar…… ¿hace el “yoga” que se manifiesten poderes latentes, según se alega? Y si así es ¿pueden “beneficiar” éstos a los cristianos verdaderos? Para contestar esta pregunta, note lo que advirtió el hindú “swāmīTapasyananda (1904-1991), en el siguiente comentario:

Sin embargo, hay un punto tocante al cual el yogui (o persona que practica el “yoga”) tiene que ser extraordinariamente cuidadoso. Cuando se practica el yoga, se producen hazañas sobrenaturales. El poder (recibido de una fuente externa, obviamente) se convierte en un monstruo de Frankenstein que aniquila a su creador (la persona que lo ha recibido).” (Acotaciones y negritas nuestras).

Por lo que ya estaríamos hablando de palabras mayores y siendo que el caballero en cuestión, enumera estas “hazañas”, entre otras, como los poderes de la clarividencia, el oír voces, o la levitación…… cuando es el caso que tal clarividencia (el poder pronosticar el futuro), o el oír voces (mensajes del más allá) y la levitación (estado de ingravidez), están todas relacionadas con el espiritismo y que la Biblia a su vez, relaciona con una fuente tremendamente dañina: criaturas espirituales inicuas, o demonios. Porque puesto que es obvio que el ser humano por sí mismo no puede hacer esas cosas, es necesario que en la situación intervengan otro tipo de fuerzas y de las que en las Escrituras encontramos muchas referencias y que a modo de ejemplo, citaremos una de ellas:

Y aconteció que, yendo nosotros al lugar de oración, nos encontró cierta sirvienta que tenía un espíritu, un demonio de adivinación. Ella proporcionaba mucha ganancia a sus amos practicando el arte de la predicción. 17 Esta muchacha seguía detrás de Pablo y de nosotros y gritaba, usando estas palabras: “Estos hombres son esclavos del Dios Altísimo, los cuales les están publicando el camino de la salvación”. 18 Esto lo siguió haciendo por muchos días. Por fin Pablo se cansó de ello y se volvió y dijo al espíritu (y no a la muchacha): “Te ordeno en el nombre de Jesucristo que salgas de ella”. Y salió en aquella misma hora. 19 Pues bien, cuando sus amos vieron que se les había ido su esperanza de ganancia (pues la muchacha perdió su capacidad de adivinación), se apoderaron de Pablo y de Silas y los arrastraron a los gobernantes en la plaza de mercado.” (Hech. 16:16-19). (Acotaciones nuestras).

Luego si la sirvienta en cuestión podía predecir el futuro y lo que daba pingües beneficios a sus amos, no era por su capacidad personal, sino por el demonio que “adivinación” por el que estaba poseída y que era en realidad, el que había reconocido a Pablo y Silas…… sin embargo, cuando dicho demonio fue expulsado del cuerpo de la muchacha, esta perdió todo el poder que tenía o capacidad de predicción y con lo que sus dueños cogieron un “rebote” de mil pares de narices, pues se les había acabado el “chollo”; pero lo que deja claro de la experiencia narrada, es que un ser humano sin esa “ayudita” externa, no puede manifestar dichos poderes. Y no hay que olvidar, que ese fenómeno de posesión demoníaca ocurre también en nuestros días, pues continúan habiendo médiums espiritistas que supuestamente hablan con los “muertos”, otros que sanan, otros que pronostican el futuro (los mejores al servicio incluso de poderosos gobiernos), etc. etc.; lo que nos demuestra que esos seres malignos continúan rondando y haciendo de la suyas por ahí y que si uno los “busca”…… pues eso: que los acaba encontrando. No olvidemos, la advertencia del bueno del apóstol Pedro:

Mantengan su juicio, sean vigilantes. Su adversario, el Diablo, anda en derredor como león rugiente, procurando devorar a alguien.” (1 Ped. 5:8).

Y una forma de buscarlos y lo que es peor, de encontrarlos como hemos visto (según los entendidos en el tema), es metiéndonos en “historias” como esa del “yoga” y por lo que la pregunta es obligada ¿continúa usted pensando meterse en ese “jardín”? La respuesta depende de dos factores: primero, el propósito que usted tenga en la vida y, segundo, sus valores y principios espirituales; por lo que antes de ponerse a practicar el “yoga”, o decidir si debe continuar practicándolo, en el supuesto que lo esté haciendo, sería oportuno identificar a ese misterioso “Infinito” o “espíritu supremo” con el cual se unirá bajo yugo. Porque ¿quisiera tener usted un encuentro con fuerzas espirituales sobrenaturales que acabarán controlándolo a usted? Y es que el que practica el “yoga” tiene que estar preparado para encararse a esta posibilidad, pues lo que ha quedado claro hasta el momento, es que al practicar dicha disciplina usted pudiera estar enredándose con el ocultismo; y si no, vea lo que un ex-practicante de esa “filosofía”, dijo en su momento:

Uno cree que está controlando otras fuerzas, fuerzas ocultas del universo. Pero, atemorizado, ahora creo que en realidad ellas controlan a uno”.

Y lo que de nuevo trae a nuestra mente, el anterior comentario del Sr. Tapasyananda en el sentido que “el poder se convierte en un monstruo de Frankenstein que aniquila a su creador”…… por lo que y como decía el castizo “con las cosas del comer, pocas bromas”. Por lo tanto ¿cómo puede el cristiano considerar provechosa una opción para mejorar su salud física, que tiene un potencial de esa índole para perjudicar el bienestar espiritual de uno? Tal vez haya algunas personas que piensen que pueden separar los supuestos rasgos inofensivos de la práctica del “yoga” de aquellos que se consideren perjudiciales para la espiritualidad de la misma…… pero de acuerdo con la siguiente declaración, que se hace en “A Dictionary of Hinduism” parece que la cosa, algo “dificililla” sí es:

Ningún sistema del yoga existe por sí solo y a menudo los elementos de uno se combinan con los de otro.”

¿Es de extrañar, pues, que algunas personas concluyamos que la práctica del “yoga” equivale a abrir una puerta y extender una invitación a los espíritus demoníacos, para que entren por ella?

Y como ejemplo de la manera como algunas personas pueden envolverse sin darse cuenta, en una práctica perjudicial, considere este paralelo antiguo, respecto de lo que es meterse en “follones” sin necesidad alguna; veamos: La nación de Israel adoraba al Dios de la Biblia, Jehová, quien exigía “devoción exclusiva” (Éxo. 20:5) y el pueblo hebreo estaba perfectamente de acuerdo con ello, pues habían aceptado el trato y mientras cumplían con lo acordado, recibían bendiciones de la otra parte “contratante”, eso es, del Altíasimo…… dichos personajes (israelitas ellos), que con el tiempo se establecieron en una tierra en la que estaban rodeados de adoradores del dios cananeo de la lluvia y la fertilidad “Baal”, por tierra, mar y aire, recibieron serias advertencias en el sentido de que no participaran en tal adoración falsa. Sin embargo, los israelitas y a pesar de su buena disposición inicial, finalmente lo hicieron; entonces ¿cómo pudo ocurrir eso sí, primero, tenían una clara advertencia sobre ello y, segundo, sabían perfectamente que “Baal” no era nada más que una estatua o imagen de hechura humana? Pues porque Satanás usó contra ellos, aquello que sabía que los enredaría: recordemos que puesto que los israelitas constituían una sociedad agrícola, era natural que se interesaran en mejorar su crianza de ganado y sus cultivos, que dependían del factor tiempo (lluvia, sol, etc.) y de los que sacaban además, los necesarios elementos para sus sacrificios y ofrendas a su Dios; pero lejos de continuar apoyándose en Jehová para obtener tal beneficio protector, paulatinamente se decantaron en procurarse ayuda de la fuente equivocada: de los dioses de los cananeos.

Poco a poco comenzaron a imitar a estos y ello los llevó de manera lenta pero inexorable, a impregnarse de sus creencias paganas y en consecuencia, el empezar a considerar que el culto a Baal, bien podía ser un medio alternativo de asegurarse la fertilidad de su ganado y el aumento de sus cosechas; y siendo la cuña usada por Satanás, para apartarlos de su Dios, el hasta cierto punto razonable deseo de prosperidad material…… pero el cual se interpuso lentamente entre ellos y su adoración exclusiva a Jehová, hasta que sin percibirse prácticamente de ello, se separaron de ésta y pasaron directamente a la adoración pura y dura de “Baal” y otros dioses; pero veamos cómo se nos relata este proceso en las Escrituras:

Entonces murió Josué hijo de Nun, el siervo de Jehová, a la edad de ciento diez años. 9 De modo que lo enterraron en el territorio de su herencia, en Timnat-heres, en la región montañosa de Efraín, al norte del monte Gaas. 10 Y toda aquella generación (la de José) también fue recogida a sus padres; y después de ellos empezó a levantarse otra generación que no conocía a Jehová ni la obra que él había hecho por Israel (o que no habían contemplado personalmente, las obras poderosas que Jehová había efectuado para ellos y que la cosa ya les venía como de muy lejos).

11 Y los hijos de Israel se pusieron a hacer lo que era malo a los ojos de Jehová y a servir a los Baales. 12 Así abandonaron a Jehová el Dios de sus padres que los había sacado de la tierra de Egipto y se pusieron a seguir a otros dioses de entre los dioses de los pueblos que estaban todo en derredor de ellos; y empezaron a inclinarse ante ellos, de modo que ofendieron a Jehová. 13 Así abandonaron a Jehová y se pusieron a servir a Baal y a las imágenes de Astoret.” (Jue. 2:9-13). (Acotaciones nuestras).

Y si analizamos el ejemplo con la calma y atención que merece, veremos que Satanás fue astuto y que con paciencia y valiéndose de los naturales deseos del hombre y hasta cierto punto, razonables, entrampó a este: pues en primer lugar, dejó que el tiempo fuera pasando y diluyendo el efecto impactante que las grandes y poderosas obras efectuadas por el Altísimo para liberar a su pueblo, dejó en las mentes de los que las vivieron y en segundo lugar, probablemente, procurando y de manera adicional dicho maligno personaje, que tuvieran “éxito” las nuevas prácticas paganas de los israelitas y en línea con la de los pueblos que tenían alrededor, promoviendo arteramente (tiene poder para ello) la consecución de mejores resultados en sus actividades tendentes al progreso material, para así irlos entrampando poquito a poco…… no olvidemos que aún en la actualidad (por lo menos en España), en las zonas rurales y ganaderas, dependientes por tanto del agua o factor tiempo, se continúan haciendo procesiones o rogativas para que la “virgen” tal o el “santo” cual, “haga” que llueva en tiempos de sequía, o que deje de hacerlo en épocas de exceso de lluvias…… y que en muchos casos da el resultado solicitado; al menos y ese sería el foco de la cuestión, en la particular forma de “interpretar” lo hechos por parte de esas personas y en definitiva, objetivo último perseguido por Satanás.

Es cierto que en una mente normal, ello se podría entender como una simple coincidencia o casualidad ¡pero vaya usted a decírselo a esas fervorosas personas y verá lo que le contestan!…… o vayan a decirle y por poner otro ejemplo gráfico de la idea que pretendemos transmitirles, a una persona que en Lourdes o Fátima ha sido restablecida milagrosamente de la invalidez que la tenía postrada en una silla de ruedas por años, de que la Iglesia Católica no es la verdadera religión que apoya directamente Dios…… y verá lo que esa persona tarda en mandarle a hacer puñetas. Y así de esta manera, es como Satanás continúa manteniendo entrampada a la gente en la religión falsa, por una parte y en el engaño de la vida después de la muerte y de que todos vamos al cielo al morir, por otra…… y enseñanza que obviamente, defiende dicha religión “verdadera”. E idea que queda reforzada por el hecho, que esas rogativas mencionadas se dirigen a “vírgenes” o “santos”, que supuestamente están en el “cielo” y puesto que “responden” a dichas peticiones, pues nada ¡si Pitágoras no estaba loco, dos y dos son cuatro! Y con lo que estaríamos hablando, por tanto y al igual que en el caso de los israelitas mencionados, de idolatría generalizada y por tanto, rogativas dirigidas en realidad al dios de este sistema de cosas (2 Cor. 4-4) Satanás el Diablo y no al Dios verdadero Jehová.

Y algo de lo que el que suscribe, u séase aquí “el menda”, les puede contar una experiencia personal; porque cuando yo era un chaval (aproximadamente por el pleistoceno) pude ver en innumerables ocasiones y en momentos de lluvia incesante que perjudicaba los cultivos, venir los agricultores de la zona a mi abuela materna para que hiciera rogativas y cesara la lluvia…… y “clavao” ¡oigan!: hacer mi abuela la oración o rito preceptivo y a la media hora, más o menos, disiparse las nubes y salir un sol que rompía las piedras; y repito que estoy hablando de algo que he presenciado en primera persona en muchas ocasiones y que sin pretender pronunciarme en el sentido de cual podía ser la causa que producía dicho fenómeno, lo cierto es que tantas “coincidencias” o “casualidades” quedan bastante lejos de un razonable cálculo de posibilidades. Por lo que sin descartar la circunstancia del efecto casuístico en algunos casos, tanto en los citados de mi niñez, como en los actuales, que detrás de la mayoría de ellos hay una “mano indecente” manipulando las cosas con la finalidad de mantener engañado al personal…… a mí no me cabe la menor duda.

Por lo que volviendo al asunto que nos ocupa, eso es, el uso del “yoga” como terapia alternativa, de nuevo nos encontramos con un deseo normal del ser humano, que en este caso sería el poder aliviar algunos dolores que nos llevan a mal traer y en donde la práctica de algunos ejercicios o posturas de la citada disciplina (todo pinta que diabólica), pudieran ser beneficiosas y algo que ha quedado constatado con el tiempo; pero circunstancia que a su vez, ha llevado a muchísimas personas a razonar que siendo la cosa así, nada malo podría haber detrás de ello…… pero craso error, pues las Escrituras ya nos advierten de lo siguiente:

Y no es maravilla, porque Satanás mismo sigue transformándose en ángel de luz (o benefactor).” (2 Cor. 11:14) (Acotación nuestra).

Y que para ejemplificarlo de manera gráfica, piensen en lo que usted hace para cazar un ratón: primero le pone al alcance de la boca, lo que para él es un manjar de dioses, eso es, un pedazo de queso y que dicho ratón, después de relamerse mil y una vez, dudando si va o no va en pos de tan exquisito bocado, o sea, el queso en cuestión, cede a su instinto natural, se va a por él y ¡zas!…… ya está en la trampa; pues así es como actúa Satanás con nosotros. Luego visto lo visto, es obvio que nos podríamos maliciar que dichos beneficios terapéuticos (como los “milagros” anteriores mencionados), bien pudieran ser auspiciados por nuestro “amigo” el de los cuernos y “reclamo” al que responde nuestro natural deseo (al igual que los israelitas mencionados, pero en otro aspecto) de conseguir el necesario alivio a nuestras dolencias y así de esta manera, poder dicho sujeto llegar a entrampar a las personas, pues de nuevo las Escrituras nos advierten de cómo está el “percal”:

Sabemos que nosotros nos originamos de Dios, pero el mundo entero (el personal, obviamente) yace en el poder del inicuo (y evidentemente a través de tretas como las mencionadas y otras parecidas, en las que quedan entrampadas las personas incautas).” (1 Juan 5:19). (Acotaciones nuestras).

Por lo que si usted es un cristiano sincero ¿permitiría que el deseo, aunque lógico y razonable, de gozar de una buena salud socavara su relación con Jehová, su Creador? Porque por otra parte, es evidente que no hay nada malo en ejercitar con regularidad el cuerpo, pues ello entona los músculos, alivia la tensión, mejora el porte y ayuda a la respiración; de hecho, la misma Palabra de Dios reconoce que el entrenamiento corporal puede ser valioso, pero que a diferencia del “yoga”, separa totalmente de la religión tal entrenamiento corporal, al decirnos lo siguiente:

Porque el entrenamiento corporal es provechoso para poco (relativamente hablando); pero la devoción piadosa (luego una cosa distinta y ya relacionada con las normas de Jehová) es provechosa para todas las cosas, puesto que encierra promesa de la vida de ahora y de la que ha de venir.” (1 Tim. 4:8). (Acotaciones nuestras).

Y aunque es cierto que el escoger, en este caso un conjunto de ejercicios para mejorar la salud, es asunto personal, el cristiano querría escoger en su vida actividades que agradaran a Jehová Dios y por tanto, evitar aquellas que pudieran provocar un conflicto con Este, al estar relacionadas, como es el caso que nos ocupa, con ideas religiosas que no sean compatibles con la adoración a nuestro Creador. Pero claro, siempre salen aquellos consoladores al estilo de esos tres “pendones verbeneros” de los que “disfruto” el bueno de Job, eso es, los Elifaz el temanita, Bildad el suhita y Zofar el naamatita (Job 2:11) y que intentan convencernos, ante nuestra incomprensible (para ellos) e intransigente postura de rechazar ciertas posturas o conductas de general aceptación, en beneficio de nuestra salud espiritual, de que somos unos “exageraos” y que Jehová no va a culparnos por el hecho de (y en el caso que nos ocupa), buscar remedio a nuestras dolencias…… pero ¿es lógico tal razonamiento? Y puesto que el cristiano sincero se esfuerza en ver las cosas desde el punto de vista de su Creador y no del de aquellos que, aun reconociendo sus buenas intenciones para con nosotros, no tienen ninguna relación con Él (de lo contrario tendrían nuestro mismo punto de vista), vamos a analizar un pasaje que siendo cierto que no está escrito para ese tema del “yoga” en particular y que ignoramos si en aquellos tiempos y en esa zona, siquiera se conocía su existencia, no es menos cierto que como “principio” sí sería aplicable en esta situación:

Oyeron ustedes que se dijo: ‘No debes cometer adulterio’. 28 Pero yo les digo que todo el que sigue mirando a una mujer a fin de tener una pasión por ella ya ha cometido adulterio con ella en su corazón. 29 Ahora bien, si ese ojo derecho tuyo te está haciendo tropezar, arráncalo y échalo de ti. Porque más provechoso te es que uno de tus miembros se pierda y no que todo tu cuerpo sea arrojado en el Gehena. 30 También, si tu mano derecha te está haciendo tropezar, córtala y échala de ti. Porque más provechoso te es que uno de tus miembros se pierda y no que todo tu cuerpo vaya a parar al Gehena.” (Mat. 5:27-30).

Fijémonos que la enseñanza fundamental en dicho pasaje radica, no tanto en el hecho de que solo con pensar en la mera posibilidad de hacer algo, ya es suficiente motivo para afectar nuestra relación con el Creador, sino en que sería preferible el perder órganos tan vitales como pudieran ser el ojo derecho (el predomínate en la mayoría de seres humanos) o en su defecto la mano derecha y que es la que con mayor soltura maneja el personal, pues mayormente las personas son diestras…… y con las limitaciones que ambos casos implicarían para la persona, antes que perder nuestra buena relación con Jehová y algo que nos podría llevar al “Gehena”, o lo que es lo mismo, al “lago que arde con fuego y azufre” y lo que significa ir directos hacia la destrucción eterna (Rev. 21:8).

Y con ello no estamos diciendo que uno esté condenado a sufrir un dolor “in aeternum”, en el caso que lo tengamos, sino en buscar otras opciones alternativas al “yoga” y que por supuesto las hay, que no nos enfrenten al desagrado del Divino; pero que en todo caso y ya yendo al extremo, en el supuesto que no hubiera otra opción alternativa, la “moraleja” o principio contenido en ese pasaje mencionado, es el de que mejor es sufrir lo que sea, que ser apartados de una buena relación con nuestro Creador…… y es que Jesús en su momento, ya dijo algo que nos tiene que hacer pensar, pues “marca” de alguna manera el modo o línea de conducta del vivir cristiano:

Tomen mi yugo (enseñanzas o normas a las que el cristiano está sujeto) sobre ustedes y aprendan de mí (seguir su ejemplo y consejo), porque soy de genio apacible y humilde de corazón y hallarán refrigerio para sus almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.” (Mat. 11:29-30). (Acotaciones nuestras).

Y esa es nuestra personal opinión (pues solo es una opinión, como ya les hemos señalado al inicio de este escrito) sobre el asunto de la práctica del “yoga” en un cristiano y en el bien entendido, de que quizás algo más se podría decir al respecto; no obstante creemos, que con lo dicho es suficiente para que uno pueda empezar a sacar conclusiones…… a partir de ahí, que cada cual haga lo que crea más oportuno. Por cierto y volviendo a esas palabras de Jesús ¿por qué su yugo es “suave” y su carga “ligera”? Pero en fin, ese ya sería otro tema y que pueden averiguar por ustedes mismos, solo meditando un poco sobre tan precioso pasaje…… ¡hombre, no pretenderán que se lo hagamos todo nosotros ¿no?!

MABEL

¿SEGURO, Sres. DIAMOND Y NORERO, QUE EXISTE UN LUGAR DE TORMENTO LLAMADO “INFIERNO”?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 20/11/2012 by Armando López Golart

infierno-1600x12001Esta enseñanza, característica de la Iglesia Católica y que podríamos considerar como la asignatura pendiente de este blog, pues nunca habíamos tratado el tema y con la importancia que probablemente puede tener para muchas personas, es aquella que nos habla (y generalizando un poco) de un tenebroso lugar en donde supuestamente van a parar las “almas” de aquellos que, desobedientes a Dios, han muerto en pecado y por lo que no tienen cabida en el “cielo”. Por otra parte nos gustaría señalar, que si nos hemos decidido meternos en este “fregao”, ha sido debido a la indicación de una buena amiga que tenemos en el continente americano, que leyendo nuestro último escrito en el que hablábamos del Sr. David Diamond y su “coleguilla” el Sr. Arturo Norero, sobre su “genial” afirmación en el sentido que en un futuro los mares en la tierra serán eliminados por nuestro Creador, nos mandó un correo en el que nos decía lo siguiente:

Pues si esto os ha alborotado de tal manera, no sé lo que haréis si escucháis lo que cuentan esos señores acerca del infierno.”

Y nosotros, que como buenos “miuras” (toro bravo español y con muy mala “gaita”) solo necesitamos que nos muestren la capa para embestir como “idems”, ni cortos ni perezosos nos fuimos en busca del video de referencia, titulado “David Diamond – ¿Existe el infierno?” y “corroídos” por la curiosidad, nos dedicamos a visionarlo…… tras lo cual, concluimos que nuestra buena amiga se había quedado bastante corta en su valoración, porque estaríamos hablando de la disparatada “enseñanza” promulgada por dos sujetos indocumentados e ignorantes, que no tienen ni la más remota idea de lo que están diciendo. Y que además, tal parece ser que arteramente escogen aquellos textos en los que se halla aquella palabra clave que necesitan que se diga, para mantener su rocambolesco planteamiento…… e incluso presentando como reales, relatos escriturales que son totalmente ficticios, para tener algo con qué apoyar su disparatada afirmación y que nada tiene que ver (nos permitimos señalar) con lo que dicen las Escrituras sobre el tema. Es cierto que ignoramos, si dicha actitud mencionada es voluntariosa o producto de la supina ignorancia de esos “caballeros” acerca del contenido escritural…… y que sinceramente, no sabemos que sería peor; pero que en todo caso y como es costumbre en este blog, pasaremos a intentar probar la falsedad de las tales “enseñanzas”, así como la catadura moral e intelectual de esos dos “genios” de la interpretación bíblica.

Por lo que iniciaremos nuestra exposición (y que ya les “amenazamos” con que será extensa, debido a la seriedad del tema que estamos analizando, luego la cosa va para largo), haciendo referencia a algunas de las distintas y disparatadas afirmaciones que dichos caballeros nos hacen, como por ejemplo, al decirnos que ese lugar llamado “infierno” y lugar de tormento según ellos, a dónde supuestamente va una (también supuesta) parte “inmaterial” del ser humano, eso es, las “almas” de los pecadores impenitentes (mientras el cuerpo físico o mortal se descompone en la tierra o sepultura), es conocido en hebreo como “sche´óhl” (Seol, en español) y traducido al griego como “hái·des” (“Hades” en español), cuando la realidad es que los tales términos, hacen simple referencia a la sepultura común de la humanidad y al grado que algunas traducciones, transliteraran dichas expresiones como “reino de los muertos”, o “morada de los muertos”, o “lugar donde descansan los muertos”. Luego lo que está claro es que la afirmación de esos dos señores, como mínimo no se ajusta, no solo al texto escritural, sino tan siquiera al punto de vista general de una inmensa mayoría de traductores y por tanto, perfectamente discutible.

Porque el Sr. Diamond inicia su exposición afirmando que esa palabra hebrea “sche´óhl”, es la que mejor describe ese lugar “único” en todo el universo (y que ¡oh casualidad! nos lo han “clavao” en el mismo centro de nuestra tierra), eso es, un “infierno” de fuego para tormento eterno de las almas de los pecadores impenitentes y planteamiento que dicho caballero resume de la siguiente manera:

“…… en pocas palabras; el Seol o Hades es el receptáculo de las almas rebeldes, en la vida después de la muerte.”

Y en el bien entendido que dicho caballero ya nos ha dejado claro, que el cuerpo físico se queda en la tumba o sepulcro y en donde se descompone, mientras que su “alma” pecaminosa va camino a un lugar más profundo llamado “Seol”. E incongruente afirmación donde las haya, pues decir que después de la muerte “continúa” habiendo vida, ya tiene sus “bemoles”…… pero es que además dicha afirmación es falsa y por lo que ya nos disculparán ustedes el exceso, pero es que hay que ser “pollino” para hacer semejante aseveración, a la par que de un total incapaz el Sr. Norero, por no saltar como una ballesta ante semejante animalada de su compañero de fechorías; porque dicha afirmación, no solo significa que ambos “genios” de la interpretación bíblica, “gozan” de un claro desconocimiento del contenido escritural, sino que aún no se han enterado de lo que le dijo Jehová al primer hombre, cuando le advirtió sobre las consecuencias de desobedecerle:

Y también impuso Jehová Dios este mandato al hombre: “De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho. 17 Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás.” (Gén. 2:16-17).

Luego ¿qué podía significar en ese contexto, la expresión “morirás”? Pues obviamente lo contrario de estar vivo y que era lo único que conocía Adan; de hecho si ustedes buscan en cualquier diccionario, verán que el término “muerte” significa y en una primera acepción, la “Cesación o término de la vida.” Entonces cuando uno se muere, el común de los mortales entiende que uno deja de vivir, eso es, de existir como ser viviente. Pero dicho la cual, continuemos con el planteamiento que nos hacen esos “intelectuales”, en el sentido que exista un lugar parecido a un “infierno” de fuego, en donde residan las almas de los impíos en una situación de tormento perpetuo o eterno…… pero claro, para que eso fuera así, precisaríamos de cuatro hechos fundamentales: en primer lugar, que tanto esa palabra hebrea “Seol”, como la versión griega de la misma, eso es, “Hades”, realmente transmitan dicha idea; en segundo lugar, que la Biblia nos dé una mínima referencia de que el tal “infierno” exista en realidad; en tercer lugar, que el ser humano tenga una parte inmaterial o alma que se separe del cuerpo y susceptible de ir a ese lugar; y ya por último, que haya consciencia después de la muerte…… porque si no se dan esos cuatro requisitos, difícilmente puede ser creíble el planteamiento de dichos caballeros (y les continuamos advirtiendo, de que la cosa va para largo).

Por lo que empecemos por atender la primera cuestión planteada y que tiene que ver con si la palabra “Seol”, o su variante griega “Hades” (ya españolizadas ambas) “transmiten” la idea de un “infierno” o lugar ardiente de tormento en el centro de la tierra…… y supuesto destino de las “almas” pecadoras; para ello, veamos lo que se nos dice en cualquier diccionario bíblico que consultemos y que prácticamente vendría a ser, más o menos, lo que leemos en esta información extraída de “wikipedia.org”:

El término «hades» en la teología cristiana (y en el Nuevo Testamento Griego) es paralelo al hebreo sheol ( “tumba” o “pozo de suciedad”) y alude a la morada de los muertos. El concepto cristiano de infierno se parece más al Tártaro griego, una parte profunda y sombría del Hades usada como mazmorra de tormento y sufrimiento.” (Negritas nuestras).

Entonces vemos en primer lugar, que la idea primitiva transmitida por la palabra hebrea “sche´óhl” así como su homónima griega “hái·des” nada tenía que ver con algo relacionado con el fuego y muchísimo menos, como forma de tormento, sino con el sentido de “tumba” o sepulcro y también por el descriptivo nombre de “pozo de suciedad”. Es más, se nos habla de la palabra “infierno” como de un concepto “cristiano” del término y que tendría que ver más con la mitología griega, que con el punto de vista hebreo acerca del mismo (que no aceptaba de ninguna manera la idea de la vida después de la muerte), pues conocida es la gran influencia que la cultura griega acabó teniendo ya a finales del primer siglo después de Cristo sobre el primitivo cristianismo, con enseñanzas como la de la inmortalidad del alma y que partiendo de las ideas filosóficas griegas (básicamente de Platón, 428-347 a.C.), encontró su acomodo en el cristianismo actual; recordemos que fue este filósofo, que atribuyéndola a su maestro Sócrates, en la supuesta conversación que este mantuvo en su último día de vida, con los personajes Simmias y Cebes (y narrada por Fedón, también supuesto testigo presencial de la misma), sostuvo la idea de la inmortalidad del alma: veamos unas breves referencias a dicha conversación, en una de las obras de Platón, titulada precisamente “Fedón”:

El alma, (……) que se separa pura, sin arrastrar nada del cuerpo, (……) se va hacia lo que es semejante a ella, lo invisible, lo divino, inmortal y sabio, y al llegar allí está a su alcance ser feliz, apartada de errores, insensateces, terrores, (……) y de todos los demás males humanos, (……) para pasar de verdad el resto del tiempo en compañía de los dioses.” (Fedón, 80 d, e; 81 a.).

Luego es un absurdo lo que nos dice el Sr. Diamond a partir del minuto 4 de grabación, en el sentido que fueran los judíos los que tuvieron cierta “dificultad” para transmitir a los griegos, la idea de que la vida no acababa en la tumba (eso es, después de la muerte), cuando resulta que los hebreos jamás han tenido dicha creencia, sino que esta procedía de culturas mucho más antiguas que la hebrea y absorbida totalmente por la civilización griega…… ¡y que ya hay que ser cateto e ignorante, para afirmar semejante disparate! Ya otra cosa y como hemos comentado, sería el “cristianismo” de finales del primer siglo en adelante y que con la entrada de gentiles de origen griego, se contaminó de tal manera de dicha enseñanza pagana, que dio origen a una nueva orientación de las enseñanzas de Jesús…… pero el pueblo hebreo, como tal pueblo, nunca tuvo dicha creencia.

Porque es cierto que la primera traducción al griego de las escrituras hebreas fue la llamada “Septuaginta” y ordenada por Ptolomeo II (no IV, Sr. Diamond) Filadelfo y faraón de Egipto durante el período 285-246 a.d.C. y traducción que recibió dicho nombre en función de los sabios que intervinieron en la misma…… pero en realidad lo que se hizo, fue impregnar esa traducción al griego de las escrituras hebreas, del pensamiento egipcio y griego (y de culturas anteriores a estas, como hemos dicho) sobre la inmortalidad del alma y por lo tanto, muy anterior a dicha traducción; por lo que la palabra griega “hái·des” (“Hades”, en español) y a pesar de su lejano parentesco con el “Tártaro” de la mitología griega, resultó un término idóneo para ello…… y creencia egipcia, que queda gráficamente constatada por sus gigantescos monumentos funerarios como son las pirámides; pero veamos dos comentarios más de la citada obra de consulta:

El inframundo griego es un término general que se emplea para describir a los distintos reinos de la mitología griega que se creía estaban situados debajo de la tierra o más allá del horizonte. Entre estos reinos se incluyen los Campos Elíseos, las Islas de los Bienaventurados o Islas Elíseas, la morada de los muertos (que suele recibir el nombre de Hades) y el Tártaro.” (Negritas nuestras).

Pero lo que queda claro y según entendemos de esa transcripción, es que el “Tártaro” hacía referencia a una parte más profunda que el “Hades” y por tanto distinto a este…… y que si bien el “Tártaro” describía un lugar de tormento, este no tenía nada que ver con el propio “Hades” y por lo cual, obviamente, no estaríamos hablando de la misma cosa; por tanto y resumiendo, el concepto de un lugar de tormento no derivaba de la palabra hebrea para “Seol” y su homónima “Hades”, sino en todo caso y como ya hemos señalado, de la mitología griega, como nos muestra el siguiente comentario:

En la mitología griega, el Tártaro es tanto una deidad como un lugar del Inframundo, más profundo incluso que el Hades. En antiguas fuentes órficas y en las escuelas mistéricas es también la «cosa» ilimitada que existió primero, de la que nacieron la Luz y el Cosmos.” (Negritas nuestras).

Entonces estaríamos hablando de dos cosas totalmente distintas y en donde la versión griega de la palabra hebrea para “Seol”, eso es, “Hades”, solo transmitiría la idea original de la primera, como sepulcro común de la humanidad; y proviniendo la idea de un lugar de tormento o “infierno” situado en una parte más profunda de lo tierra (mucho más abajo del “Hades”), de la mitología griega a través de la palabra “Tártaro”, que nada en absoluto tenía que ver con el pensamiento hebreo para “Seol”. Por lo que resumiendo la cosa, podríamos decir que es falsa la afirmación que nos hacen dichos caballeros, en el sentido de que la palabra hebrea “sche´óhl” identifique un lugar único en el universo llamado “infierno”, para castigo o tormento eterno de las almas de los pecadores impenitentes…… por lo que esos señores, nos están mintiendo como bellacos y de lo que, obviamente, responderán ante Jehová.

Pero como desde este blog nos gusta dejar las cosas perfectamente clarificadas, entendemos que no basta con esas razonadas afirmaciones literarias (quizás se podrían presentar otras en sentido contrario) para dar fuerza a nuestra posición y por ello, pasaremos a la segunda cuestión planteada y que tiene que ver, en si realmente y desde la óptica de las Escrituras “existe” algo parecido a un “infierno” de fuego y lugar de tormento eterno que fuera conocido por los primeros patriarcas hebreos, pues de la palabra hebrea para “Seol” y según nos afirman dichos “genios” de la interpretación bíblica, se derivaría dicha idea…… recordemos que según el Sr. Diamond, dicha expresión hebrea “sche´óhl” identifica lo siguiente, a tenor de su afirmación textual transcrita del video en cuestión (minuto 4’25 de grabación en adelante) :

…… la palabra Seol, es la que más claramente describe a este lugar único en el universo ¡único! (……) esta palabra Seol se refiere a las profundidades de la tierra, pero no dónde va el cuerpo, sino dónde va lo inmaterial del ser humano, es decir el alma…… y más aún: el alma de los rebeldes en condenación

Y en donde a continuación entra en liza el “enteradillo” del Sr. Norero, para apoyar la salvaje afirmación del amigo Diamond, con una clase “magistral” en dónde nos cita de textos bíblicos en los que, presuntamente, el propio Jesucristo se refirió a ese citado “infierno” como lugar de tormento y reflejado en la palabra hebrea “sche´óhl”…… pero que ya después de acabar nuestro repaso a los cuatro puntos que les hemos señalado, es cuando le aclararemos esta cuestión a tan “entendido” y vehemente caballero; aunque nos permitimos el adelantarles a ustedes, que Jesús jamás hablo de ese “infierno” que nos están “vendiendo” esos dos ignorantes, que con un mínimo de sentido común y un poco de vergüenza torera, no dirían las burradas que dicen. Pero volvamos a la afirmación que nos acaba de hacer el Sr. Diamond sobre el significado de la palabra “sche´óhl” y que habríamos de imaginar que de ser las cosas como él nos las ha expuesto, los notables del AT obviamente tendrían que conocer de sobra que había detrás de dicho término, pues formaba parte de su idioma natural y de uso diario…… por lo tanto, veamos qué idea les transmitía a ellos dicha expresión; por ejemplo, al patriarca Jacob:

Gén 37:34-35: “Con eso, Jacob rasgó sus mantos y se puso saco sobre las caderas y se dio al duelo de su hijo por muchos días. 35 Y todos sus hijos y todas sus hijas siguieron levantándose para consolarlo, pero él siguió rehusando recibir consuelo y diciendo: “¡Porque en duelo bajaré a donde mi hijo, al Seol!”. Y su padre continuó llorándolo.”

Luego ¿habría que pensar, que lo que entendía Jacob sobre su hijo José, de quien le acababan de comunicar su muerte, era que este estaba siendo “atormentado” en un “infierno” de fuego y lugar al que él mismo estaba deseando ir, precisamente para liberarse del tremendo dolor que sentía en ese momento? Razonable no parece al menos y ello lo prueba, el hecho que algunas traducciones sustituyen la palabra “Seol” en este pasaje, por las expresiones “reunirme con él en el reino de los muertos” (BLP); o “hasta que descienda al *sepulcro para reunirme con mi hijo” y asterisco en la expresión “*sepulcro” que nos remite a la siguiente nota a pie de página “o Seol en hebreo” (NVI); o “hasta que vaya a reunirme con él entre los muertos” (DHH) y otras de igual tenor. Por otra parte cabría destacar, que las versiones que en ese pasaje transliteran la palabra “Seol” directamente del original, como la RV 1960 y RVC dan una referencia sobre la misma a pie de página, con la aclaración “Nombre hebreo, del lugar de los muertos”…… luego nada más lejos de la mente de Jacob y que algo más que los Sres. Diamond y Norero sabría del asunto, el que el “sche´óhl” fuera algo parecido a un “infierno “ de fuego o lugar de tormento, e idea o punto de vista (la del patriarca en cuestión), compartido por los actuales traductores bíblicos, como hemos comprobado.

Pero es que además, hay que tener en cuenta que según el bueno de Jacob, José ya estaba en el “Seol”…… sin embargo, sabemos que Jehová posteriormente bendijo al citado personaje abundantemente, lo que nos indicaría que no era un “alma rebelde en condenación” (como tampoco lo era obviamente Jacob y que sin embargo, también pensaba en bajar al Seol) según menciona ese espantajo intelectual que es el Sr. Diamond, por lo que no podía haber sido mandado al “infierno” para ser atormentado: luego el “Seol”, lugar donde se afirma que José estaba y a dónde también esperaba ir Jacob, según el pasaje citado, no puede ser lo que esos caballeros nos dicen que es; pero veamos otro pasaje para confirmar nuestro planteamiento y que nos habla de otro reconocido patriarca:

Job 14:13: “¡Oh que en el Seol me ocultaras, que me mantuvieras secreto hasta que tu cólera se volviera atrás, que me fijaras un límite de tiempo y te acordaras de mí!

Entonces ¿qué le estaba pidiendo el sufrido Job, al Altísimo? ¿Qué le mandara a un “infierno” o lugar de tormento eterno, peor por tanto que el que ya tenía en ese momento aquí en la tierra…… o más bien al contrario, ser ocultado en un lugar de descanso, apartado del “mundanal ruido” y que Jehová se acordara de él en el momento de la resurrección y en la que creían los hebreos? Porque hay que señalar que en este pasaje, mientras la RV 1960 transcribe la palabra “Seol” al igual que la versión que nosotros usamos por sistema en nuestros escritos (que es la TNM de los TJ), su versión hermana, la RVC la sustituye por la palabra “sepulcro” tal como hacen otras versiones; por ejemplo, la NVLH vierte el texto señalado con la siguiente acotación para la palabra “Seol”:

¡Oh, sí me escondieras en el Seol (región de los muertos), si me ocultaras hasta que Tu ira se pasara, si me pusieras un plazo y de mí te acordaras!

Por lo que de nuevo queda claro y digan lo que digan esos dos “enteraos”, que el “Seol” hebreo (y su sinónimo griego “Hades”), no es un “infierno” o lugar de tormento de fuego, sino el sepulcro común de la humanidad y algo situado (el susodicho “infierno”) más abajo de la posición de este…… que es lo que en su momento nos ha dicho el Sr. Diamond; sin embargo y de manera contraria, vean lo que nos dice Jehová:

Porque se ha encendido un fuego en mi cólera y arderá hasta el Seol, el lugar más bajo y consumirá la tierra y sus productos e incendiará los fundamentos de las montañas.” (Deut. 32:22).

Luego lo que habría que entender, razonando con lógica, es que si tal arrebato de justa furia del Altísimo y para enfatizar el máximo grado de indignación divina, se nos dice que llega hasta el “Seol”, es porque ya no hay otra lugar más allá de esas “latitudes” y con el que poder ser medido el gran enojo del Creador, eso es, que exista tal cosa como un “infierno” como lugar de tormento en las profundidades terrenas, mucho más abajo del citado “Seol”…… de lo contrario, Jehová no se habría expresado de la forma que lo hizo. Luego de todas todas y digan lo que digan esos dos analfabetos integrales en entendimiento bíblico (esperemos que la cosa no pase a mayores y llegue a otros aspectos), no hay nada parecido a un “infierno” de fuego, como lugar de tormento y situado más allá de la sepultura común de la humanidad, eso es, el “sche´óhl” en hebreo o “hái·des” en griego.

Pero vayamos ahora por la tercera cuestión planteada y que tiene que ver con que el ser humano tenga algo parecido a una cosa “inmaterial” que pueda ser separada del cuerpo cuando este muere y llamada “alma”. Porque el Sr. Diamond y con la completa aquiescencia del Sr. Norero, a la pregunta del moderador del programa sobre qué habría en este mismo momento en ese supuesto “infierno”, responde de forma categórica y enfática en el sentido de que lo que hay ahora mismo en el tal, son “almas”…… sin embargo, parece ser que la idea de Jehová no va por ahí, pues según Gén. 2:7 y en cuanto a lo que tiene que ver con la composición del ser humano, vean que se nos dice:

Y Jehová Dios procedió a formar al hombre del polvo del suelo y a soplar en sus narices el aliento de vida y el hombre vino a ser (no “a tener”, que es distinto) un alma viviente (literalmente “né·fesch” que significa “ser viviente”). (Acotaciones nuestras).

Y que otras versiones, de manera equivalente, como por ejemplo RVC vierten dicho pasaje de la siguiente manera:

Así el hombre se convirtió en un ser con vida (y que equivale a “ser viviente” y no “con alma”).”
Luego en todo caso, lo que vemos y nosotros afirmamos, según se desprende del registro escritural, es que el hombre en su conjunto es en sí mismo un “alma”; tengamos en cuenta que el uso dado en el contexto bíblico al término original en hebreo “né·fesch” (“psy·kje” en griego) para “alma”, muestra que dicha expresión se refería tanto a personas como a animales o en su defecto, a la vida que hay en ambos y que los convierte en “seres vivientes”. Por lo que en contraste directo con la pagana enseñanza griega ya mencionada, sobre un “alma” inmaterial, intangible, invisible e inmortal, las Escrituras contraponen que cuando “psy·kje” o “né·fesch” se utilizan con respecto a las criaturas terrestres, ambas se refieren a lo que es material, tangible, visible y mortal…… o lo que es lo mismo, a un “ser viviente” y que es lo que significa el término hebreo “né·fesch”.

Pero si nos hemos fijado, el Sr. Diamond nos ha dicho que en el “infierno” están las “almas” de aquellas personas que han pecado contra Jehová de manera impenitente, mientras que las “almas” de aquellos que no lo han hecho, descansarían provisionalmente en un lugar distinto, en lo que él identifica como “seno de Abraham” o “segundo paraíso” (en todo caso, otra chorrada más de ese “genio”) y que los separaría o distinguiría, del resto de los que estaban en el “infierno”…… y algo que no cuadra con lo que dice Jehová, pues con respecto de los hombres en general, esto es lo que hay escrito acerca del destino de cada cual y transcrito también en este caso, de la citada RVC:

A todos nos espera lo mismo. El mismo final tendrán los justos y los injustos, los buenos y los malos, los puros y los impuros, los que ofrecen sacrificios y los que no los ofrecen, los que hacen lo bueno y los que hacen lo malo, los que hacen juramentos y los que no los hacen. 3 Hay un mal en todo lo que se hace bajo el sol y es que a todos los mortales nos espera lo mismo y que durante toda nuestra vida tenemos el corazón lleno de maldad e insensatez y que al final acabamos entre los muertos.” (Ecle. 9:2-3).

Por lo que si al final y contrario a lo manifestado por esos dos ignorantes integrales, tanto pecadores como no pecadores, buenos y no tan buenos, acabamos por igualentre los muertos” (lógicamente en espera de la resurrección), es obvio que no existen esos dos lugares distintos para diferentes personas…… y por lo que la palabra “Seol”, no puede significar otra cosa que la fosa común de la humanidad en general. A tenor de lo cual, lo dicho por el Sr. Diamond y corroborado por el ignorante Sr. Norero (bíblicamente hablando, esperemos), en el sentido que los “malos” y a diferencia de los que no lo son tanto, van a un “infierno” de fuego para sufrir tormento y dramatizado por D. Arturo, al decir aquello tan tétrico del “castañetear” de los dientes y eso por una eternidad, etc. etc. etc. no deja de ser una estupidez como un piano y propia de analfabetos integrales en el conocimiento de las Escrituras…… pero es que Jehová continúa remachando el clavo y en línea con lo mencionado acerca del significado de las palabra “né·fesch” para “alma” nos dice lo siguiente:

Porque hay un suceso resultante respecto a los hijos de la humanidad y un suceso resultante respecto a la bestia y ellos tienen el mismo suceso resultante. Como muere el uno, así muere la otra; y todos tienen un solo espíritu, de modo que no hay superioridad del hombre sobre la bestia, porque todo es vanidad. 20 Todos van a un solo lugar. Del polvo han llegado a ser todos y todos vuelven al polvo.” (Ecle. 3:19-20).

Afirmación hecha por un personaje guiado por la sabiduría divina, como fue Salomón y en la que para nada se nos da a entender la existencia de un “infierno” a donde ser llevados los hombres “malos” para, conscientemente, ser atormentados por una eternidad. Contrario a esto, se nos dice que tanto hombre como animal, somos en esencia lo mismo y todos vamos al mismo sitio, eso es, al “polvo” o la “no existencia”; por lo que habría que sobreentender además, que si somos exactamente (y a tenor de esas palabras de Jehová), como los animales y que es universalmente reconocido, que no tienen nada parecido a un “alma” que se separe de su cuerpo cuando mueren y sobreviva a este, es que tampoco la tenemos nosotros, pues claramente nos dice nuestro Creador y que algo sabrá del tema (habría que suponer), que “no hay superioridad” del hombre sobre los animales o bestias salvajes…… y pasaje perfectamente en línea, con la sentencia que Jehová fijó para Adán:

Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que vuelvas al suelo (o a la tierra), porque de él fuiste tomado. Porque polvo eres y a polvo volverás.” (Gén. 3:19). (Acotación nuestra).

Y todos estaremos de acuerdo en que si hay un ser humano que merecería estar en un lugar de tormento, después de montar la que montó, ese sería Adán…… sin embargo, la sentencia divina fue tan simple como esta: morir y ser devuelto al polvo de la tierra, eso es, destruido eternamente…… y punto pelota; porque preguntémonos ¿qué fue realmente lo que le ocurrió a Adan al morir? Pues ni más ni menos que esto:

Sale su espíritu, él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos.” (Sal. 146:4).

Eso es, cuando el hombre muere, su espíritu o “fuerza de vida” recibida por el aliento divino (Gén. 2:7) regresa al Dios verdadero que lo dio y hombre vuelve al polvo…… eso es, al menos, lo que nos confirma el siguiente pasaje:

Entonces el polvo (refiriéndose al hombre) vuelve a la tierra justamente como sucedía que era y el espíritu mismo vuelve al Dios verdadero que lo dio.” (Ecle. 12:7). (Acotación nuestra).

Pero puesto que el Altísimo no aprovechó esta circunstancia para hablarnos de algo supuestamente inmaterial del ser humano parecido a un “alma” que separándose del cuerpo, pudiera ir a un lugar de tormento (solo nos habló de un espíritu que vuelve a Dios), solo cabría pensar que no existe nada inmaterial en el hombre a la forma de un “alma” (de la cual las Escrituras no nos hablan para nada) y que pudiera ir a un lugar tan estrambótico, como un “infierno” de fuego en un lugar, solo existente en la caótica y disparatada mente de esos señores. Porque no olvidemos un “pequeño” detalle que nos puede aclarar mucho las cosas, pero que precisamente por ser tan sencillo, no es tomado en cuenta por nadie y que es el siguiente: antes de ser creado el hombre por Dios, sencillamente no existía; luego Jehová tuvo que hacer una imagen de barro y soplar sobre ella aliento de vida y esa imagen cobró vida, convirtiéndose en un ser viviente y que es lo que significa la palabra hebrea “lené·fesch jai·yáh” o “criatura respiradora” y que tiene su raíz, en la expresión “né·fesch” (Gén. 2:7)…… cuando el hombre cae en el pecado, el proceso se invierte: Jehová retira su aliento de vida del hombre y por lo que este ya como simple materia, vuelve al polvo del que fue sacado o lo que es lo mismo, vuelve de nuevo a la no existencia. Todo lo que vaya más allá de este razonamiento, no dejan de ser más que historias para no dormir que se ha inventado el “cabrito” ese de Satanás para apartar al ser humano de su Creador y alejarlo por tanto de la salvación, al impartir falsas enseñanzas por medio de sujetos (como esos dos impresentables a los que nos estamos refiriendo) a los que Pedro calificó como de “falsos maestros” (2 Ped. 2:1)…… y con la satánica misión de introducir “sectas destructivas” eso es, diferentes grupos de personas con distintas y contradictorias enseñanzas, alejadas todas ellas del conocimiento de “la verdad” exigido por nuestro Creador (1 Tim. 2:4).

Dicho lo cual, entremos ya en la cuarta de las cuatro partes mencionadas al principio de este escrito y que tiene que ver con el averiguar si hay “consciencia” después de la muerte; porque recordemos que el Sr. Diamond y dando por buena la animalada de su compañero de fechorías, en el sentido que la ilustración o parábola del “hombre rico y Lázaro” (Luc. 16:19-31) era una historia “real” contada, para más inri, por el propio Hijo de Dios, aprovecha la circunstancia para, por una parte, confirmar la existencia del “infierno” y por otra y como veremos, sacar de dicha historia “real” datos para usar literalmente en favor de semejante salvajada…… sin embargo, lo que las Escrituras nos explican de Jesús y sobre su manera de enseñar a la gente, niega la literalidad de ese relato y por supuesto, la burrada que acaban de decir esos “caballeros”:

De manera que con muchas ilustraciones de ese tipo les hablaba la palabra, hasta el grado que podían escuchar. 34 Verdaderamente, sin ilustración no les hablaba, pero privadamente explicaba a sus discípulos todas las cosas.” (Mar. 4:33-34).

Entonces parece quedar claro que ese relato mencionado no era más que una simple ilustración o parábola, pues con el uso de las mismas era la manera en que enseñaba Jesús a sus oyentes y algo además, profetizado de antemano con respecto de este:

Todas estas cosas habló Jesús a las muchedumbres por ilustraciones. En verdad, sin ilustración no les hablaba; 35 para que se cumpliera lo que se habló por medio del profeta que dijo: “Abriré mi boca con ilustraciones, publicaré cosas escondidas desde la fundación”.” (Mat. 13:34-35).

¡Más claro agua ¿no?! Entonces y lejos de lo afirmado por esos dos ignorantes, no estaríamos hablando de una historia “real”, sino de una ilustración o parábola y cuya finalidad era la de transmitir una enseñanza moral, la que fuere en ese momento.
Pero volviendo a lo de la consciencia después de la muerte, vemos que el Sr. Diamond toma datos de esa historia “real” para “demostrarnos” que las “almas” de las personas tienen consciencia en ese “infierno”…… pero dado que ya parte de un supuesto falso, su planteamiento, lógicamente, se cae por su propia base: y es que según ese “genio” de la interpretación bíblica, puesto que el hombre rico de la historia en cuestión, pudo ver a Abrahán, ello significaría que en el “infierno” se puede ver y con lo que resultaría que hay consciencia después de la muerte. Además, puesto que el “hombre rico” de la ilustración, reconoció a Abrahán y dado que pudo calcular que este se encontraba lejos (siempre según el Sr. Diamond), es obvio que en ese lugar llamado “infierno”, se puede ver, reconocer y calcular; luego conclusión: todos los sentidos funcionan a la perfección en ese abismo de tormento, al que van las almas de los pecadores…… y es que ¡así de “borricos” (que diría el “mañico”) son esos dos personajes!; y rogando a tan nobles cuadrúpedos (nos referimos a los sufridos “borricos”, naturalmente) que no se sientan ofendidos por esta desafortunada comparación.

Y es que por otra parte, que el Seol/Hades es el sepulcro o tumba común de la humanidad, como la inmensa mayoría de traductores afirman que dicho término significa, nos lo aclara más si cabe lo que vamos a leer a continuación sobre el “Seol” y que niega tajantemente lo que nos dicen esos señores, en el sentido de que los que supuestamente allí van, están plenamente conscientes:

Todo lo que tu mano halle que hacer, hazlo con tu mismo poder, porque no hay trabajo, ni formación de proyectos, ni conocimiento, ni sabiduría en el Seol, el lugar adonde estás yendo.” (Ecle. 9:10).

Traducen literalmente “Seol” en este pasaje la TNM de los TJ, la LBLA, la RVR 1989, la BJ, la NBLH y la RV 1995, mientras que el resto lo vierte con su equivalentes “sepulcro”, o “tumba” o “reino de los muertos”, etc.

Resumiendo, que estaríamos hablando de lo mismo y por lo que no hay consciencia en el “Seol”, pues ese pasaje mencionado dice exactamente todo lo contrario de lo afirmado por esos señores y con lo que quedaría también claro, que es una solemne majadería el afirmar la existencia del “Seol” como un “infierno” o lugar de tormento para las almas pecadoras y sobre lo que esos dos “iluminados” han montado todo su esperpéntico “tinglao”. Por lo tanto y visto que las cuatro premisas requeridas para que ello pudiera ser así, dicen todo lo contrario de lo que esos señores afirman, la palabra hebrea “sche´óhl” o “Seol” en español, no puede representar otra cosa más que la sepultura común de la humanidad…… lo que significa que nuestro planteamiento es correcto, mientras que esos señores nos están mintiendo y no tienen ni idea de lo que dicen las Escrituras ¡porque cuidado con la “película” que se han montado los “nenes”!

Y que para mostrarles lo acertado de nuestra afirmación, en el sentido que esos señores no tienen ni puñetera idea de lo que hablan (se lo hemos prometido), pasaremos a analizar ahora la serie de textos que el Sr. Norero nos cita para “demostrar” al personal, que fue el propio Hijo de Dios el que nos habló del “infierno” como lugar de tormento y por lo que (según nos dice enfáticamente dicho caballero) negar la existencia del mismo, sería llamar mentiroso al propio Jesucristo. Y cosa que nosotros no hacemos, sino que con toda rotundidad decimos que Jesús jamás afirmo semejante necedad y que los que están mintiendo al enseñar la existencia de un “infierno” de tormento, son esos dos cretinos y a los que emplazamos públicamente, a que rebatan nuestros argumentos en contra de su disparatada afirmación; al tiempo que le recomendamos al Sr. Norero, que antes de apoyarse en un texto bíblico, se asegure un poco más de lo que el mismo realmente dice…… porque veamos, que en realidad, es lo que dicen esos pasajes “probatorios” por él mencionados:

Mat. 5:29-30: “Ahora bien, si ese ojo derecho tuyo te está haciendo tropezar, arráncalo y échalo de ti. Porque más provechoso te es que uno de tus miembros se pierda y no que todo tu cuerpo sea arrojado en el Gehena. 30 También, si tu mano derecha te está haciendo tropezar, córtala y échala de ti. Porque más provechoso te es que uno de tus miembros se pierda y no que todo tu cuerpo vaya a parar al Gehena.”

Mat. 10:28: “Y no se hagan temerosos de los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma; sino, más bien, teman al que puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el Gehena.”

Mat. 23:15: “¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas!, porque atraviesan mar y tierra seca para hacer un solo prosélito y cuando este llega a serlo, lo hacen merecedor del Gehena dos veces más que ustedes.”

Mat. 23:33: “Serpientes, prole de víboras, ¿cómo habrán de huir del juicio del Gehena?

Luego ¿qué palabra leemos que pronunció Jesús: “infierno” o “Gehena”? Porque obviamente no son lo mismo, pues a diferencia de la palabra “Seol” que aparece hasta 65 veces en el texto escritural y siempre relacionada con la morada final de los muertos en general, esta última expresión y derivada del griego “gué·en·na”, aparece solo 12 veces en las Escrituras y que en algunas traducciones (como parece ser el caso de la que usan esos caballeros y que con toda probabilidad, será la RV 1960) se vierte como “infierno”. Pero es que resulta que dicha expresión “infierno” es traducida del latín “infernum” que a su vez, es el equivalente de las expresiones hebrea “sche´óhl” y griega “hái·des” y de las que ya hemos analizado su significado; por lo que esa expresión “infierno” en el sentido que la entienden esos señores, no cuadra para nada con aquello de lo que estaba hablando Jesús en esos pasajes.

Porque en dichos pasajes, tanto la TNM de los TJ que usamos en este blog, como la traducción La Palabra vierten directamente la palabra “Gehena”, mientras que cualquier otra traducción con referencias, como NVI, o la NBLH entre otras, al lado de la palabra “infierno” hay una acotación que dice “en griego, gehena”; y que la versión La Santa Biblia (versión Evaristo Martín Nieto), vierte como “el fuego” en clara alusión a ese lugar llamado “Gehena” y que conocían perfectamente los judíos a los que se dirigía Jesús en esos textos…… y que si conoce cualquier persona un poco versada en las Escrituras ¡cuánto más deberían de conocerlo, aquellos que como es el caso que nos ocupa, se arrogan la labor de enseñar a otros! Y que sin embargo en este caso, nos encontramos con unos sujetos que lo desconocen por completo y lo que les lleva a hacer el ridículo tan espantoso que estamos contemplando…… pero a todo ello ¿qué era el “Gehena”?

Pues resumiéndolo a una mínima expresión (bastante extenso es ya este escrito), estaríamos hablando de un vertedero cercano a Jerusalén, en un lugar conocido como el valle de Hinón y en el que había un fuego continuo mantenido con azufre, en donde junto a las basuras y otros desechos de la citada ciudad, para ser destruidos por quema, se echaban también los cadáveres de los malhechores ejecutados, que según la Ley Mosaica no merecían sepultura y que en la idea judía, ello significaba que Jehová no los tendría en cuenta en la resurrección que esperaba (y espera) ese pueblo…… por lo que echar a uno en ese fuego que ardía continuamente, tenía el simbolismo de destrucción eterna. Por eso Jesús pudo hacer referencia en Mar. 9:48, a que “donde su cresa no muere y el fuego no se apaga”, porque en ese quemadero y en aquellos rincones en los que el fuego no llegaba, se producía la repugnante visión de las cresas o gusanos que se alimentaban de productos orgánicos en descomposición (restos también de cadáveres) que lejos de desparecer, se reproducían continuamente; y al tiempo que el fuego no se apagaba, pues era mantenido artificialmente con azufre…… pero en todo caso, nada parecido a un lugar de tormento, pues los que eran arrojados en ese fuego, ya eran cadáveres. Por lo que Jesús nunca habló de algo parecido al “infierno” que esos dos indocumentados nos quieren vender y que ya en el colmo del paroxismo, el Sr. Norero nos sale con otro disparate, fruto de su estulticia y total ignorancia de lo que habla, en el sentido que también según el propio Hijo de Dios, dicho infierno había sido “creado para el diablo y sus demonios” y que para demostrar lo indemostrable y que en un claro desconocimiento del pasaje en cuestión, cita de Mat. 25:41:

Entonces dirá, a su vez, a los de su izquierda: “Váyanse de mí, ustedes que han sido maldecidos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles”.”

Bien, pero de nuevo nos tenemos que preguntar ¿de qué estaba hablando Jesús es ese pasaje? Pues Jesús estaba hablando y como aquellas personas que le estaban escuchando en esa ilustración conocida como “la de las ovejas y las cabras” entendían perfectamente, en clave del fuego como símbolo de destrucción eterna, porque ¿dónde en definitiva, se nos cuenta que fue echado el diablo y sus ángeles para su destrucción?; veámoslo, analizando un pasaje que tiene su cumplimiento al final de los mil años del reinado de Cristo:

Y el Diablo que los estaba extraviando fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde ya estaban tanto la bestia salvaje como el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.” (Rev. 20:10).

Luego puesto que nos aparece un “lago de fuego” tendríamos que averiguar si estamos hablando de un literal lago de fuego y por tanto, literal “infierno” en el que el propio Satanás y demonios, en un momento dado también son arrojados…… o realmente se nos está diciendo otra cosa. Y para ello averiguarlo, puesto que sabemos que la Biblia se interpreta a sí misma, dejemos que sea esta la que hable y nos lo aclare; vamos a leer para ello, lo que se nos dice en Rev. 21:8:

Pero en cuanto a los cobardes y los que no tienen fe y los que son repugnantes en su suciedad y asesinos y fornicadores y los que practican espiritismo, e idólatras y todos los mentirosos, su porción será en el lago que arde con fuego y azufre. Esto (el citado lago de fuego) significa la muerte segunda.” (Acotación nuestra).

Entonces dicho “lago de fuego” y según el citado pasaje, nada tiene que ver con algo literal, sino que significa la muerte “segunda”, o muerte de la que ya no hay resurrección posible…… por tanto, estaríamos hablando de destrucción eterna; y siendo eso a lo que se refería Jesús, cuando se dirigía a aquellas personas que le escuchaban y que sí sabían de lo que se les estaba hablando, cuando se les hacía referencia al “Gehena”. Pero resulta que el Sr. Norero, recordémoslo, es el que con gran énfasis y vehemencia ha dicho que fue el propio Jesús, el que dijo que el “infierno” del que nos hablan esos dos indocumentados, había sido preparado para el diablo y sus demonios…… y por tanto, en una clara confirmación de la existencia del mismo. Pero nosotros le recordamos a dicho “caballero” que también fue el propio Jesucristo el que le dio la Revelación a Juan y en ella se nos dice y como hemos visto, que el juicio de fuego nada tiene que ver con un literal “infierno” de tormento, como el que nos quieren “vender” esos analfabetos integrales en cuestiones bíblicas, sino que significa la muerte “segunda” y de la que ya no hay resurrección: en definitiva y como ya hemos señalado, estaríamos hablando de destrucción eterna…… luego ¿nos podría explicar entonces tan “entendido” caballero, en cuál de esas dos afirmaciones, nos miente el Hijo de Dios? ¿O más bien tenemos que entender que esos dos “genios” de la interpretación bíblica, son los que no tienen ni puñetera idea de lo que dicen y nos están mintiendo como bellacos, en cada una de sus disparatadas afirmaciones?

Porque puesto que esa es la realidad, la conclusión a la que llegamos los autores de este blog, sobre el tema objeto de análisis, es que no existe nada parecido a un “infierno” de fuego en donde ser atormentadas unas hipotéticas “almas”, sino que cuando uno muere, sencillamente deja de existir como ser viviente, por tanto en la inconsciencia más absoluta, como si de un fuerte sueño se tratara (ver Mat. 11:11-14) y queda esperando en el “Seol” o sepulcro común de la humanidad, el momento en que será resucitado ya en el reino de Dios, donde su cuerpo será regenerado en perfección y en un entorno paradisíaco.

Y que esto no puede ser de otra manera, queda claro si razonamos de manera lógica y con sentido común: puesto que es obvio que Jehová cuando nos habla de los muertos, sabe de lo que nos habla, habría que pensar que si quedara vivo en el ser humano después de la muerte física de este, algo parecido un “alma inmaterial” susceptible de ser atormentada en un lugar llamado “Seol” y siempre según la esquizofrénica paranoia de esos dos ignorantes, Dios nos habría hablado de ello para, lógicamente, advertirnos del potencial peligro; sin embargo, en ningún lugar de las Escrituras encontramos que nuestro Creador nos diga algo al respecto y de manera clarificadora, que nos permitiera el no tener que estar a estas alturas de la “película” aún en esta confusa situación de si hay o no hay un “infierno” para el tormento de las “almas” pecadoras.

Pero en todo caso, la prueba definitiva de que no existe ningún tipo de vida en el ser humano, después de la muerte de este, ni en aspecto material o físico, ni en un hipotético caso de algo inmaterial (como la mencionada “alma”), lo tenemos en el mismo inicio del registro sagrado y en el asunto que se puso en cuestión por medio de Satanás, acerca de la afirmación del Creador, a la criatura creada; por lo que veamos que dijo Jehová y lo que contraargumento Satanás:

Gén. 2:17: “Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás.”

Y que ya hemos dicho, que ese “morir” significaba sencillamente lo contrario de “vivir”…… algo tan sencillo como esto, es cómo planteó la situación Jehová; sin embargo veamos ahora, lo que Satanás le dijo a Eva:

Gén. 3:4: “Ante esto, la serpiente (Satanás) dijo a la mujer: “Positivamente no morirán.” (Acotación nuestra).

Luego y dado que todos los días comprobamos que el ser humano sí muere ¿a quién le interesa mantener la idea de que realmente no acaba todo después de la muerte física, sino que la vida continua más allá de esta y en algo inmaterial como el “alma”? Pues al propio Satanás y de ahí la enseñanza falsa de la inmortalidad del “alma” promulgada ya por primitivas civilizaciones, con lugares de ultratumba y que en el caso del cristianismo, tiene su versión en el “infierno” de tormento como castigo de las “almas” pecadoras, así como la enseñanza de que dichas “almas” en el caso de los buenos, van al “cielo” y que en el caso de otras culturas, son parecidos sitios pero con distintos nombres. Por ello el porqué de los ancestrales y distintos ritos mortuorios, como las misas para las almas del purgatorio, o las oraciones por los muertos y otros distintos actos, según las distintas formas de religión existentes…… y toda esa parafernalia montada para el “alivio” de las “almas” de los muertos y a los que se supone aún vivos en otra dimensión. Y con lo que se perpetúa la idea satánica, de que la vida continúa después de la muerte física y con lo que resultaría, de ser ello así (que no lo es), que Satanás no le mintió a Eva, sino que fue Jehová el que le mintió a Adán…… ¡algo tan simple como esto, es alrededor de lo que gira todo el asunto! Entonces, la cuestión planteada es la siguiente: ¿a quién se cree usted? Si usted aún  cree en un alma inmortal que se separa del cuerpo en el momento de la muerte, está creyendo a Satanás; si por el contrario, usted cree que cuando uno muere, ahí se acaba todo hasta el momento de la resurrección, está creyendo a Jehová…… o sea ¡que usted mismo!

En fin, aquí tienen ustedes la información de cómo vemos nosotros las cosas (rogamos de nuevo, disculpen por la extensión del escrito) y a partir de lo cual, ya serán ustedes los que tengan la última palabra; pero dicho esto, permítannos una pequeña explicación a modo de disculpa. Y es que se habrán dado cuenta que nos hemos “despendolao” un poco en el tono en que nos hemos dirigido a esos señores, pero es nos parece que ya está bien de tanta chorrada y tan poca vergüenza; porque como siempre hemos dicho desde este blog, un error de interpretación en determinado texto y en consecuencia, una incorrecta aplicación del mismo, lo podemos cometer todos, pues todos nos equivocamos…… pero eso es una cosa y de lo que estaríamos hablando aquí sería de otra.

Porque y por poner un ejemplo, es costumbre en este blog, antes de usar un texto que “pinte” un poco conflictivo como apoyo de cualquier afirmación, contrastarlo en primer lugar con lo que nos dicen otras 14 distintas traducciones que están contenidas en el sitio http://www.biblegateway.com, más tres también accesibles por Internet, como son la versión RV 1989; la Biblia de Jerusalén y la versión católica Sagrada Escritura, así como la que tenemos en formato de libro en nuestra biblioteca personal La Santa Biblia (en versión de Evaristo Martín Nieto), para eliminar toda posibilidad de error de interpretación personal y saber qué realmente se nos quiere transmitir en el texto del que se trate. Pero es que además, dedicamos gran cantidad de tiempo a analizar los distintos contextos envueltos en el mismo, tanto el más inmediato del versículo en cuestión, así como su relación con el contexto general de las Escrituras, de tal forma que no sea un solo texto el que determine el sentido de cualquier planteamiento que podamos formular, sino el argumento global del texto escritural. Y todo ello, por el más elemental sentido de la prudencia y sobre todo, por el respeto debido a la Palabra de Dios…… y algo que es obvio, no han hecho esos “caballeros”.

Y es que si se hubieran tomado dicha “molestia”, habrían llegado a las mismas conclusiones a las que hemos llegado nosotros y a las que muy posiblemente llegarán ustedes, si hacen lo que siempre aconsejamos desde este blog: coger su ejemplar de las Escrituras y comprobar por ustedes mismos, si lo que les contamos se ajusta a lo que dice la Palabra de Dios…… o no. Pero como queda claro que esos señores no han actuado con la prudencia debida, sino más bien todo lo contrario, por eso le hemos calificado de impresentables para arriba, pues demuestran no tener ningún respeto por las cosas de Dios…… por lo que entendemos, que tampoco merecen nuestro respeto.

MABEL

EL MAR…… Y EL PREDICADOR Sr. DAVID DIAMOND.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 13/11/2012 by Armando López Golart

Y ya les advertimos de entrada (por aquello de evitar malos entendidos), que no les estamos hablando de una melodía romántica a la forma de “La niña y el mar” del excelente cantante y compositor español (gallego para más señas) Juan Pardo, o de otras melodías sobre el tema: no, no, queridos amigos, nada de eso; a nosotros y con el “oído” que tenemos, como que no parece que nos haya llamado el Altísimo por el camino de crítica musical…… y muchísimo menos después de oír, lo que acabamos de oír y que nos ha dejado los oídos “zumbando”. Y es que continuando con esa incursión que nos propusimos hacer al mundo de los distintos “predicadores” o “evangelistas” pululantes por esos mundos de Dios, que con sus sermones y enseñanzas no hacen otra cosa más que engañar vilmente al personal, estaríamos hablando hoy de la afirmación de un personaje “mundialmente” conocido y especialmente por nuestros queridos amigos sudamericanos, pues dicho caballero emite su señal televisiva desde Puerto Rico y al parecer, con amplio seguimiento en toda Latinoamérica…… extremos que pueden comprobar, si acceden al video del que estamos hablando y en donde se halla el “cuerpo del delito” (eso es, la brutalidad con la que nos obsequia dicho predicador), buscando en You Tube por “David Diamond/2012 y el arrebatamiento” .

Decir de entrada, que dicho caballero defiende a capa y espada la “teoría del rapto” y que ya al inicio de dicha grabación, manifiesta su sorpresa por el hecho de que pueda haber alguien, en este caso unas personas a las que califica de “pseudo-apóstoles de la prosperidad” (ignoramos a quienes se refiere), que tenga la “osadía” de negar la veracidad de esta enseñanza, cuando según el Sr. Diamond estaríamos hablando de una de las doctrinas más difundidas actualmente…… pero que nos permitimos el atrevimiento de señalarle a dicho caballero y sin negarle el hecho que, efectivamente, estaríamos hablando de una enseñanza muy difundida en nuestros días, que la misma tiene aproximadamente unos doscientos años de existencia, lo que la hace relativamente reciente y por tanto, obviamente desconocida por los apóstoles de Jesús y los más directos seguidores de estos…… en consecuencia, no contenida en las Escrituras y por lo que nos encontraríamos ante una enseñanza totalmente falsa. Y que si dicho caballero nos permite la temeridad, dicha enseñanza también es negada desde este blog, por ejemplo y entre otros, en nuestro último artículo publicado el pasado día ocho del mes en curso, bajo el título “¿Qué ocurrirá con nosotros, en la ya cercana “Gran Tribulación”?”. Por lo que nos arrogamos la facultad de ponerle nosotros a él “entre la espada y la pared” (pues así se titula el programa desde el que hace sus prédicas), al rogarle que intente rebatir los argumentos bíblicos en los que apoyamos nuestro planteamiento opuesto a dicha enseñanza…… aunque a tenor de lo oído en boca de dicho “predicador”, dudamos mucho que tenga la altura suficiente de conocimiento bíblico requerido para ello, porque ¡cuidadito la que nos ha soltado el “nene”!

Aunque también sería justo decir, que apoyada dicha extravagante afirmación (al menos no la niega) por el caballero que con el Sr. Diamond comparte programa y que responde al nombre de “pastor” Arturo Norero (otro que tal baila, a tenor de sus afirmaciones)…… lo que nos hace pensar que tampoco se distingue dicho Sr. Norero, por un especial entendimiento del registro escritural. Es más y haciendo honor a la claridad con la que siempre se habla desde este blog, entendemos que no tienen ni el uno ni el otro, puñetera idea de lo que están hablando…… pero veamos con la que se nos han descolgado los Sres. Diamond y Norero. En el citado video, entre el minuto 4 y 5 de grabación y ante la pregunta (preparada de antemano, obviamente) a cargo del moderador del programa “¿Porque se escribe el Apocalipsis en “pasado”?”, el Sr. Diamond pasa a citar directamente de Rev. 21:1 para responder a dicha pregunta y en donde se lee lo siguiente:

Y vi un nuevo cielo y una nueva tierra; porque el cielo anterior y la tierra anterior habían pasado y el mar ya no existe.”

Bien, veamos ahora la “magistral” interpretación que hace dicho caballero del texto en cuestión y apoyada por el silencio más absoluto del Sr. Norero y que no sabemos si se produce porque comparte dicha interpretación…… o porque se había quedado convertido en piedra al oírla; y que en todo caso, transcribimos literalmente del contenido de dicho video y en donde después de leer el citado pasaje, el Sr. Diamond dice algo parecido a esto:

¿De qué está hablando? En efecto, vivimos en un planeta que debería llamarse planeta agua y no planeta tierra, pues prácticamente estamos rodeados de mar; sin embargo en Apoc. 21:1 se describe una tierra nueva en dónde no hay mar…… ¿qué es lo que describe Juan?… un viaje al futuro prácticamente; por eso…

Y a partir de ese momento, nos pasa a anunciar un libro titulado “Historia del futuro” que, junto al programa de televisión en el que está hablando, así como en la página web a la que nos dirige, se habla del libro de Revelación como de una historia del futuro, porque para Dios, el futuro es historia…… y hay que reconocer que el juego de palabras está muy bien logrado. Pero volviendo al tema que nos ocupa, habría que entender y siempre según lo afirmado por dicho caballero, que lo que nos muestra Jehová a través de la Revelación dada a Juan por medio de su Hijo Jesucristo, es el mundo tal como será en un futuro: un mundo sin mares y océanos, o lo que es lo mismo, una tierra sin agua…… y salvajada que se topa con unas “pequeñas” objeciones, que a su vez nos llevan a enfrentarnos con una triste y grave realidad. En primer lugar, hablaremos de las citadas “pequeñas” objeciones, recordando por ejemplo, que cuando el Altísimo terminó su obra creativa, dijo lo siguiente:

Después de eso vio Dios todo lo que había hecho y, ¡mire!, era muy bueno. Y llegó a haber tarde y llegó a haber mañana, un día sexto.” (Gén. 1:31).

Luego ¿qué razón habría, para cambiar algo que ya en un principio, Dios había declarado como “muy bueno” y lo cual significaba, que era sencillamente perfecto? Porque además, si el primer hombre no hubiera transgredido el mandato divino, las cosas tal como fueron hechas, obviamente habrían continuado como habían sido creadas en un principio, pues fueron creadas a la medida y necesidades del hombre ¿o no es así? Pero es que por otra parte, la promesa del Altísimo en Hech. 3:20-21 es la siguiente:

“…… y para que él (Jehová) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Acotación nuestra).

Entonces lo que vemos en este pasaje es lo siguiente: a partir de la segunda venida de Jesucristo y momento en donde comienza el período de mil años o “reino de Dios”, es cuando se produce la “restauración de todas las cosas”; y todos sabemos que la palabra “restaurar”, significa el devolver algo a su condición original, eso es, exactamente igual a cómo era, pues de lo contrario no podríamos hablar de una “restauración”, sino de una remodelación de las cosas…… y no pequeña a tenor de lo que nos plantea dicho caballero. Pero es que se nos dice que dicha restauración implica a “todas las cosas” y lo que nos lleva a preguntarnos ¿de qué “cosas” estaríamos hablando? Obviamente de aquellas que existieron en tiempos de Adán antes del pecado y que, acordes a las necesidades estructurales del hombre, el Altísimo había creado y declarado como “muy buenas”; y entre las que estaban los mares y los océanos: en definitiva el agua…… pero es que yendo un poco más allá y según el pasaje transcrito, Jehová ya había hablado o comunicado “por boca de sus santos profetas de tiempo antiguoqué cosas serían las restauradas. Y prescindiendo que en algunos de nuestros anteriores artículos, ya hemos dado una amplia relación de las mismas, como por ejemplo en el titulado “¡Y el sapo se convirtió en un príncipe!” (09/04/12), veamos una de las que nuestro Creador nos cita, como que va a ser restaurada durante el milenio y que tiene directa relación con el agua:

“…… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque (y todos sabemos lo que es un estanque) lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros (lo cual requiere de abundantísima agua).” (Isa. 35:6-7). (Acotaciones nuestras).

Por lo que estaríamos hablando de una autentica transformación, eso es, el pasar de la actual grave carencia de agua dulce apta para el consumo humano que padecemos en nuestros días (al grado que se afirma que las próximas guerras, serán por el control de tan preciado y escaso líquido elemento), a una abundancia inimaginable del mismo por toda la tierra…… como era en un principio. Pero si esta fue una de las cosas prometidas por Jehová en “boca de sus profetas de tiempo antiguo” ¿cómo cuadraría esto, en un mundo sin mares ni océanos, cuando son estos la fuente primaria del agua dulce, imprescindible para toda forma de vida, al menos tal como esta se manifiesta en nuestro planeta? Y continuamos recordando, que Jehová prometió una restauración y no una remodelación y que es lo que habría, si Dios cambiara algo de su diseño original; pero veamos algo más:

Y ustedes, hijos de Sión, gocen y regocíjense en Jehová su Dios; porque de seguro les dará la lluvia de otoño en la medida correcta y hará bajar sobre ustedes un aguacero, lluvia de otoño y lluvia de primavera (eso es, ciclos perfectamente regulados e inalterables), como al principio.” (Joel 2:23). (Acotación nuestra).

Por lo tanto si eso y como nos dicen las Escrituras, era lo que había en un “principio”, esos es, ciclos de lluvias perfectamente regulados, eso es lo que tiene volver a existir si las cosas son “restauradas”…… ¿o no, Sres. Diamond y Norero? Pero es que además, el que continuarán existiendo mares y océanos como en la actualidad y desde que el mundo es mundo (y es que parece increíble el tener que estar hablando aún de tales cosas a estas alturas de la “película”), lo prueba otra profecía que hace referencia a la gobernación de Jesucristo durante el milenio o “reino de Dios”:

Ponte muy gozosa, oh hija de Sión. Grita en triunfo, oh hija de Jerusalén. ¡Mira! Tu rey mismo viene a ti. Es justo, sí, salvado; humilde y cabalga sobre un asno, aun sobre un animal plenamente desarrollado, hijo de una asna. 10 Y ciertamente cortaré de Efraín el carro de guerra y de Jerusalén el caballo. Y el arco de batalla tiene que ser cortado. Y él realmente hablará paz a las naciones; y su gobernación será de mar a mar y desde el Río (el Éufrates) hasta los cabos de la tierra.” (Zac. 9:9-10). (Acotación nuestra).

Luego ¿cómo se puede entender que la gobernación de Jesucristo, la mida Dios de “mar a mar”, si los tales dejaran de existir? ¿De qué, entonces, nos estaría hablando Jehová? Por otra parte ¿cómo podríamos estar hablando de ríos, sin la existencia de mares y origen de los mismos, cuando además todos ellos tienen la “rara” costumbre de desembocar en los tales mares? ¿Nos podrían explicar esos señores, cómo se “come” esto?

Y ya nos disculparán ustedes que insistamos en ello, pero es que el planteamiento presentado, como burrada no está nada mal; pero con todo y ya refiriéndonos a la triste realidad que habría detrás de semejante barbaridad, lo grave del asunto no está tanto en afirmar semejante salvajada (y que también), ni en que de los muchos que siguen a esos dos “genios” de la interpretación bíblica y que ya son como para darles de comer a parte (los que les siguen, pues ¡hay que ver hasta dónde llega el papanatismo!), ninguno se haya percatado de semejante fechoría…… sino en el significado de la afirmación realizada. Porque si esos “caballeros” (algo habrá que llamarles) y a los que el apóstol Pedro calificó de “falsos maestros” (2 Ped. 2:1), por tanto agentes de Satanás, no son capaces de entender el pasaje de Rev. 21:1 y lo que queda probado por la aplicación literal que hacen del mismo y que ha dado lugar a esa animalada que nos han “regalado”, la realidad es que no tiene ni la más remota idea de lo que dicen las Escrituras y en consecuencia, no conocen nada del Plan de Dios para con nosotros…… con lo que de entrada estarían mintiendo a los que les escuchan, en todo aquello que dicen y con el riesgo que ello comporta ante el Altísimo; porque engañar al personal en las cosas de Dios, es algo muy serio, a tenor de las palabras de Jesús:

Pero cualquiera que haga tropezar (o enseñe incorrectamente) a uno de estos pequeños que creen, mejor le sería que se le pusiera alrededor del cuello una piedra de molino como la que el asno hace girar y realmente fuera arrojado al mar.” (Mar. 9:42). (Acotación nuestra).

Porque una cosa es equivocarse en la aplicación de un texto bíblico y error en el que podemos incurrir todos (el mejor escribano comete un borrón ¡ya se sabe!) y otra muy distinta y como es el caso que nos ocupa, el afirmar algo que va contra toda lógica y sentido común y que además, no aguanta un mínimo contraste con el texto escritural. Pero como no saben realmente ni de qué hablan, se permiten el atrevimiento de hacer tan extravagantes interpretaciones, mostrando con ello que desconocen lo fundamental que tiene que saber toda persona que habla de Dios…… eso es, cual es el método apropiado para interpretar correctamente las Escrituras y algo que nos fue dicho hace más de 3.500 años; pero veámoslo:

Por lo cual le dijeron: “Hemos soñado un sueño y no hay intérprete con nosotros”. De modo que les dijo José: “¿No pertenecen a Dios las interpretaciones? Cuéntenmelo, por favor”.” (Gén. 40:8).

Entonces si las interpretaciones pertenecen a Dios y este nos habla a través de Su Palabra, es obvio que es en ellas en dónde tenemos que buscar el significado correcto de las cosas; de hecho es conocido por todos los que más o menos entienden de esto, que la Biblia se interpreta a sí misma…… luego lo que hay que hacer sencillamente, es leerla con mucha atención y luego razonar sobre lo leído, con lógica y sentido común. Al menos eso es lo que se hace en este blog y algo que nos ha funcionado muy bien, pues hasta el día de hoy y partiendo de un absoluto desconocimiento en Teología, Hermenéutica y ciencias afines, además de una total ignorancia en los idiomas originales en los que se escribieron distintas partes de la Biblia, hemos objetado muchas enseñanzas erróneas y disparatadas como la que hoy nos ocupa, sin que nadie por el momento haya podido rebatir nuestros argumentos…… al menos de manera razonable; veremos por tanto, si los Sres. Diamond y Norero son capaces de ello (aunque visto lo visto ¡algo “dificilillo” sí lo tienen!).

Pero hemos dicho que lo grave de la aplicación literal del pasaje de Rev. 21:1, está en la falta general de entendimiento en las Escrituras que subyace detrás de semejante tropelía, por parte de esos dos “genios” contemporáneos de la interpretación bíblica; porque si para esos señores y en el pasaje en cuestión, la afirmación sobre que “el mar ya no existe” resulta literal, obviamente también lo tienen que ser las referencias acerca de un “cambio” por otros “nuevos”, de los demás elementos que aparecen en el mismo, como son el “cielo” y la “tierra” mencionados…… pero resulta que en el contexto general de las Escrituras, no se nos habla para nada de algo parecido a una tierra y cielo literales, que tengan que ser “cambiados” por otros “nuevos”:

Isa. 45:18: “Porque esto es lo que ha dicho Jehová, el Creador de los cielos, Él, el Dios verdadero, el Formador de la tierra y el Hacedor de ella, Él, Aquel que la estableció firmemente, que no la creó sencillamente para nada, que la formó aun para ser habitada (luego no para ser destruida y sustituida por otra): “Yo soy Jehová y no hay ningún otro.” (Acotación nuestra).

Prov. 3:19: “Jehová mismo con sabiduría fundó la tierra. Afirmó sólidamente los cielos con discernimiento.”

Luego lo dicho: no vemos en esas palabras signo alguno de que ambos, cielo y tierra, tengan que ser cambiados, como si Jehová hubiera cometido algún error en su diseño y construcción (y que es lo que daría a entender el simple acto de cambiarlos), sino todo lo contrario, a tenor de lo que leemos en el siguiente pasaje:

Jer. 10:12: “Él es el Hacedor de la tierra por su poder, Aquel que firmemente estableció la tierra productiva por su sabiduría y Aquel que por su entendimiento extendió los cielos.”

Pero si esto es así (y fijo que lo es), probablemente se preguntarán ustedes de qué entonces, se nos habla en Rev. 21:1…… y puesto que la pregunta es oportuna, dejemos y tal como hemos mencionado, que sean las propias Escrituras las que se interpreten a sí mismas y así, evitaremos el meter la “gamba” como de forma tan estrepitosa han hecho esos dos señores. Porque ¿podrían ellos darnos una mínima explicación, de a qué se refiere la Biblia, cuando habla de “nuevos cielos”, de una “nueva tierra” y de un “mar” que ya no existe, más allá de la “golfada” que nos han soltado? Y como entendemos que ni por el forro son capaces de hacerlo, porque con su disparatada afirmación han demostrado ser unos auténticos ignorantes del texto escritural, permítannos que seamos nosotros los que demos dicha explicación. Porque es costumbre en este blog, cuando se rebate cualquier afirmación o enseñanza de otro autor, dar un planteamiento alternativo para que ustedes y como decía un famoso anuncio televisivo “Busquen, comparen y si encuentran algo mejor…… cómprenlo”; por lo que empezaremos y para ponernos en situación, leyendo de nuevo el pasaje de Rev. 21:1:

Y vi un nuevo cielo y una nueva tierra; porque el cielo anterior y la tierra anterior habían pasado y el mar ya no existe.”

Tengamos en cuenta que la expresión “nuevos cielos y nueva tierra”, aparece solo cuatro veces en las Escrituras y en ninguno de esos lugares, tiene que ver con una tierra o cielos literales…… esos pasajes son los siguientes y por este orden: Isa. 65:17; 66:22; 2 Ped. 3:13 y Rev. 21:1. Y somos conscientes de que puede parecer una exageración, pero es que a juzgar por la interpretación tan disparatada que han hecho acerca del “mar que ya no existe”, estamos convencidos que los Sres. Diamond y Norero no tienen ni la más ligera aproximación, a la idea que se nos quiere transmitir con las palabras del pasaje que estamos analizando; ahora bien, si no es (y obviamente no lo es) lo que afirman esos señores ¿cómo podríamos entender esas palabras?

Fijémonos de entrada que en el texto en cuestión, mientras un “nuevo cielo” y una “nueva tierrasustituyen al cielo y tierra anteriores, el mar al que se hace referencia en dicho texto, no es sustituido sino que deja de existir. De ello se podría deducir, cosa que han hecho dichos caballeros y aplicando su particular y cavernícola lógica de tomar dicho texto de forma literal, que mares y océanos al no tener sustituto, pasarán a formar parte en el nuevo mundo, del baúl de los recuerdos. Y suponemos que eso es así, porque no se nos ocurre otra cosa que pueda justificar dicho disparatado planteamiento; ahora bien ¿nos permite la lógica y el sentido común, tomar ese pasaje de forma literal y llegar a semejante conclusión? Pues no, ya que ni la lógica, ni el sentido común, ni un mínimo conocimiento del registro bíblico, ni siquiera el más elemental sentido del ridículo, nos permite hacer eso; porque veamos.

Algo que sabemos todos aquellos que hablamos sobre las Escrituras o deberíamos de saber y como ya hemos mencionado (pero creemos oportuno el enfatizarlo), es que estas se interpretan a sí mismas y por lo tanto, no hay necesidad de que nosotros le estemos buscando los cinco pies al gato. Porque resulta que este pasaje de Rev. 21:1 y que hace referencia directa a las palabras de 2 Ped. 3:13, tiene estrecha relación con lo que se dice en Isa. 65:17…… y que siendo en donde por primera vez leemos semejante planteamiento, solo sería razonable pensar que dicha circunstancia nos marca ya una línea a seguir y de la que, lógicamente, dependería el significado de Rev. 21:1; por lo que veamos que se nos dice en ese pasaje de Isaías:

Porque, ¡miren!, voy a crear nuevos cielos y una nueva tierra; y las cosas anteriores no serán recordadas, ni subirán al corazón.”

Y a partir de ahí, la pregunta obligada sería ¿en qué contexto se cumplieron estas palabras? Pues en el momento en que el pueblo judío fue liberado de Babilonia y devuelto a su tierra de Israel…… y que hasta donde sabemos, Jehová en ese momento no creó otra tierra física con otros cielos literales; entonces ¿qué podrían significar estas palabras? Evidentemente nada que ver con una nueva creación literal, ya que cuando Jehová por boca de Isaías dijo esas palabras, según podemos leer en el capítulo 65 del libro que lleva el nombre de ese profeta, se centró concreta y exclusivamente en las condiciones que reinarían cuando los israelitas regresaran a su tierra natal; por ello en Isa. 65:17-19, leemos lo siguiente:

Porque, ¡miren!, voy a crear nuevos cielos y una nueva tierra; y las cosas anteriores no serán recordadas, ni subirán al corazón. 18 Pero alborócense y estén gozosos para siempre en lo que voy a crear. Porque, ¡miren!, voy a crear a Jerusalén una causa para gozo y a su pueblo una causa para alborozo. 19 Y ciertamente estaré gozoso en Jerusalén y me alborozaré en mi pueblo; y ya no se oirá más en ella el sonido de llanto ni el sonido de un lastimero clamor.”

Obviamente tenemos que admitir, que Isaías describió “condiciones” que serían mucho mejores que las que los judíos seguramente conocieron y vivieron mientras permanecían cautivos en Babilonia: predijo gozo, alborozo y felicidad. Ahora analicemos la expresión “nuevos cielos y una nueva tierra” a la luz de los hechos ocurridos, en la que tal como hemos mencionado, resulta ser la primera de las cuatro veces que aparece esta frase en la Biblia y teniendo los cuatro pasajes, una relación directa con nuestro futuro, ya que son proféticos.

El cumplimiento inicial de dicha expresión, relatado en Isa. 65 y como hemos mencionado, tuvo que ver con judíos de la antigüedad, quienes tal como este profeta había predicho con exactitud unos doscientos años antes, regresaron de su destierro por 70 años en Babilonia a su tierra natal y en donde restablecieron la adoración verdadera (Esd. 1:1-4; 3:1-4). Luego es obvio que regresaron a una tierra que se hallaba en este mismo planeta, la tierra de sus antepasados y no en otro “nuevo” planeta; este hecho puede ayudarnos a analizar lo que Isaías quiso decir por “nuevos cielos y una nueva tierra”. Pero que no tenemos necesidad de especular, pues tal y como hemos dicho, es la misma Biblia la que nos aclara lo que Isaías quiso decir, pues en las Escrituras la palabra “tierra” no siempre se refiere a nuestro globo terráqueo; por ejemplo el Sal. 96:1 dice literalmente: “Cante a Jehová, toda la tierra”, así como por su parte el Sal. 66:4, también literalmente dice: “¡Toda la tierra te adorará y cantará a ti! ¡Cantarán a tu nombre!

Sin embargo sabemos que nuestro planeta, eso es, la tierra firme y los inmensos océanos que esta contiene, no pueden ni adorar ni cantar…… es la gente que la habita, quien adora o canta; luego tanto el Sal. 96:1, como el Sal. 66:4 (en este caso, en la segunda parte del mismo), hacen expresa referencia a la gente de la tierra y siendo este, el sentido que se le da al término “tierra” en el pasaje de Isaías. Pero Isa. 65:17 también menciona “nuevos cielos”…… luego entonces y si aceptamos que la “nueva tierra” representaba en ese contexto, a una nueva sociedad de personas en el suelo natal de esos judíos ¿qué se entendería por “nuevos cielos”? Veamos lo que una reputada Enciclopedia Teológica (de McClintock y Strong), nos dice al respecto:

Cuando la palabra “cielo” se menciona en una visión profética, significa […] el conjunto de los poderes gobernantes […] que están por encima de sus súbditos y los gobiernan, tal como el cielo natural está por encima de la tierra y la gobierna.”

En cuanto a la expresión combinada “cielo y tierra”, dicha Enciclopedia explica lo siguiente:

En lenguaje profético, la expresión significa la condición política de personas de diferentes rangos. El cielo es la soberanía; la tierra son los súbditos: hombres que son gobernados por sus superiores.”

Y en línea perfectamente, con lo que se sobreentiende del relato de Isa. 65:17-19, pues cuando los judíos regresaron a su tierra natal, entraron en lo que podríamos considerar como un nuevo orden de cosas; tuvieron un nuevo cuerpo gobernante en el que Zorobabel, descendiente del rey David, era el gobernador y siendo Josué, por otra parte, el sumo sacerdote (Ageo 1:1; 12; 2:21)…… estos (y sus colaboradores) como gobierno, pasaron a constituir los “nuevos cielos”, pero ¿por encima de qué? Pues por encima de una “nueva tierra”, o sea, la nueva sociedad limpia de personas obedientes a Dios, que habían regresado a su tierra natal a fin de reconstruir Jerusalén y su templo, para restaurar la adoración verdadera a Jehová. Por tanto y en este sentido, es que verdaderamente hubo unos “nuevos cielos” y una “nueva tierra” simbólicos en el cumplimiento profético que vivieron los judíos en aquel tiempo.

Luego si en lógica correspondencia, en 2 Ped. 3:13 y en Rev. 21:1, los “nuevos cielos” hacen referencia como hemos visto, a una nueva forma de gobierno (en manos de Jesucristo, en este caso) y la “nueva tierra”, a una renovada sociedad humana (los sobrevivientes de la “gran tribulación”) obediente a su Creador ¿qué significaría en ese contexto “el mar” que deja de existir? Cualquier cosa, afirmamos nosotros, menos aquello que tenga que ver con la literalidad del término, pues veamos de nuevo como la Biblia se interpreta a sí misma y nos da la clave del asunto; en Jer. 50:41-42, por ejemplo, se compara el sonido de los ejércitos que atacaron Babilonia, con un mar que está bullicioso:

¡Miren! Un pueblo viene desde el norte; y una nación grande y reyes grandiosos mismos serán suscitados desde las partes más remotas de la tierra. 42 Arco y jabalina manejan. Son crueles y no mostrarán misericordia. El sonido de ellos es como el mar que está bullicioso y montarán sobre caballos; dispuestos en orden como un solo hombre para guerra contra ti, oh hija de Babilonia.”

Por lo que cuando se predijo que “el marsubiría sobre Babilonia, según Jer. 51:42 (algo dificilillo de producirse literalmente, como no fuera con un nuevo diluvio), debió referirse a la “inundación” figurativa de las tropas de ataque de medos y los persas mencionadas y de ninguna manera, a un mar literal: en primer lugar, por la diferencia de altura sobre el nivel del mar y en segundo lugar, porque no hay registros de la época que mencionen ninguna inundación literal sobre dicha ciudad; pero veamos que se nos dice en el pasaje de Jer. 51:41-42, refiriéndose a la citada Babilonia:

¡Oh, cómo ha sido tomada Sesac y cómo llega a ser capturada la Alabanza de toda la tierra! ¡Cómo ha llegado a ser Babilonia simplemente un objeto de pasmo entre las naciones! 42 El mar ha subido aun sobre Babilonia. Por la multitud de sus olas ha sido cubierta.”

Y dado que el mar no puede “tomar” ni “capturar” nada, es obvio que ese mar mencionado solo puede ser la referencia simbólica al poderoso ejército medo-persa y que en una sola noche, tomó Babilonia. Isaías, por otra parte, asemejó a las personas inicuas de la Tierra, o sea, las muchedumbres alejadas de Dios, al “mar que está siendo agitado” cuando dijo:

Pero los inicuos son como el mar que está siendo agitado, cuando no puede calmarse, cuyas aguas siguen arrojando alga marina y fango.” (Isa. 57:20).

En Rev. 17:1, como otro ejemplo más, se nos muestra a la “gran ramera” sentada sobre “muchas aguas”, mientras que en el versículo 15 del mismo capítulo, se nos explica que “las aguas” sobre las que está sentada Babilonia la Grande (la gran ramera) significan “pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas”; Isaías de nuevo, por otra parte, también profetizó en cuanto a la simbólica “mujer” de Dios, Sión, diciendo:

Porque a ti se dirigirá la riqueza del mar; los recursos mismos de las naciones vendrán a ti.” (Isa. 60:1; 5).

Luego estas palabras que evidentemente relacionan la riqueza del “mar” con los recursos de las naciones, solo puede significar que muchas personas de entre las multitudes (semejantes a un mar) de esas naciones de la Tierra, se volverían hacia la adoración verdadera.

También Daniel describió cuatro “bestias” que salieron “del mar” y reveló que simbolizaban reyes o reinos políticos, lo cual evidencia que no estaba hablando de un mar literal, sino del simbólico “mar” de la humanidad (Dan. 7:2-3; 17; 23), ya que el mar literal no produce reyes o reinos ¿no es cierto? De manera similar, Juan habló de una “bestia salvaje que ascendía del mar”, o sea, de la extensa parte de la humanidad que está apartada de Dios; el que se mencione en dicho pasaje unas diademas y un trono, indicaría que esta bestia que sale del “mar” simboliza una organización política…… luego de forma evidente y clara, tiene que tener su origen en el “mar” simbólico de la humanidad y no en un mar literal de agua (Rev. 13:1-2). Y puesto que es el mismo Juan, el que en Rev. 21:1 nos dice que vio en visión el tiempo en que habría “un nuevo cielo y una nueva tierra” (que ya hemos visto cuál es su significado) y que en el mismo contexto, también nos habla de un “mar” que deja de existir, es obvio que lejos de referirse a un mar literal, se estaba refiriendo y al igual que en otras partes de su escrito, a un mar “figurativo” y que hace referencia, como hemos comentado, a las masas turbulentas de personas alejadas de Dios y que en un futuro ya cercano, serán destruidas en la “gran tribulación” y dejaran de existir, como consecuencia del juicio adverso que Jehová ejecutará sobre ellas.

Por eso, en dicho pasaje el mar citado no tiene sustituto, dado que al igual que el cielo y tierra “anteriores” (gobiernos imperfectos y una humanidad apartada de Dios, respectivamente), no es aprovechable y por lo tanto, destruido eternamente. Luego queridos amigos, dejen de preocuparse, que los que lleguen a vivir bajo esos “nuevos cielos y nueva tierra” prometidos, en donde la justicia tendrá su morada eterna (2 Ped. 3:13), podrán (o podremos) seguir disfrutando de los deliciosos productos que Jehová bondadosamente creó para nuestro disfrute en los mares, océanos y ríos, tales como diversas clases de peces, mariscos, etc. sin ningún tipo de problema…… y si nos lo permiten, les recomendamos la langosta con un poquitín de salsa picante canaria, que está realmente para “mojar” pan. Pero es que por otra parte y ya fuera de bromas, nos tendrían que explicar los Sres. Diamond y Norero, no solo a qué se refería Pedro, sino cuándo se producirá el evento futuro, señalado en las siguientes palabras:

Pero hay nuevos cielos y una nueva tierra que esperamos según su promesa y en estos la justicia habrá de morar.” (2 Ped. 3:13).

Porque no olvidemos, que en Rev. 21:1, se nos habla sencillamente de la visión dada a Juan con respecto del cumplimiento de las palabras de Pedro…… y palabras en las que vemos que se nos menciona que hay una “promesa” de por medio, obviamente que solo podía hacer Jehová y que de nuevo nos lleva a las palabras del propio Pedro en Hech. 3:20-21, pues ahí está localizada dicha promesa de Dios y pasaje que podríamos volver a leer:

“…… y para que él (Jehová) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración (esta es la promesa en cuestión) de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Acotaciones nuestras).

Luego esa promesa divina de “restauración”, está directamente relacionada con las cosas “de que habló Dios por boca de sus profetas de tiempo antiguo” y que se producirán, cuando Él envíe de nuevo al Cristo y en el espacio de tiempo que este anunció como “el reino de Dios” o período de mil años en donde se producirá la “restauración de todas las cosas” y entre ellas el medio ambiente, como ya hemos señalado (recuerden aquello de los estanques llenos de cañas, etc. etc.); por lo que estaríamos hablando de la misma tierra que estamos habitando hoy y no una de nueva…… porque si se tuviera que empezar ya “restaurando” una “nueva tierra” ¡pues que quieren que les digamos, pero algo mal sí empezaríamos! Pero volviendo a los Sres. Diamond y Norero y de los que estamos hablando, les emplazamos públicamente a que nos expliquen, para cuando fijan ellos, la instalación de esos “nuevos cielos y nueva tierra” de los que se nos habla en Rev. 21:1, pues habría que suponer que si no tienen problema para interpretar lo del “mar” que ya no existe más, obviamente tendrían que saber también cuándo se producirá dicha cambio; y ya puestos a pedir, de qué manera se llevaría a cabo ese trasvase de personal, de una tierra a otra…… ¡a que no!

Bien, hasta aquí lo que queríamos decirles, al tiempo de señalarles que a partir de ese momento, ya es competencia personal de cada uno el averiguar quién les está diciendo la verdad y quién les está mintiendo ¡y no por nada en especial!…… “solo” por aquello de que la voluntad de Dios, es que cada uno llegue a un conocimiento exacto (pleno o completo, según versiones) de la verdad, por lo que ahí no tiene cabida la mentira y lo cual nos obliga, a ser muy selectivos en cuanto a creernos todo aquello que nos cuentan; pero veámoslo:

Esto es excelente y acepto a vista de nuestro Salvador, Dios, 4 cuya voluntad es que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad.” (1 Tim.2:3-4).

Y lo que está claro como el agua, es que o bien los Sres. Diamond y Norero…… o en su caso, los autores de este blog, una de las dos partes y puesto que decimos cosas diametralmente opuestas, no les está contando la verdad acerca del propósito manifestado de Dios. Y eso es precisamente lo que les toca averiguar a ustedes, si es cierto que se interesan en las cosas de Jehová; por lo que no se olviden, como tantas veces les hemos señalado en nuestros artículos, que según Gál. 6:5 cada uno responderá de sí mismo ante su Creador…… y en dónde, obviamente, tendrá que ver mucho con el resultado final, el aprecio que ya ahora uno muestre por las cosas divinas.

MABEL

¿QUÉ OCURRIRÁ CON NOSOTROS, EN LA YA CERCANA “GRAN TRIBULACIÓN”?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 08/11/2012 by Armando López Golart

Y en el sobreentendido que al decir “nosotros”, nos estamos refiriendo a todas aquellas personas que contando con el favor del Altísimo, sobrevivirán a la citada “gran Tribulación” por venir (y entre las que esperamos estar, lógicamente) y de las que se nos habla en Rev. 7:13-14:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.”

Ya establecida esta necesaria premisa, aclaratoria de lo que vamos a tratar en este artículo y quedando claro en ella, que estaríamos hablando de “sobrevivientes” de dicho evento y circunstancia fundamental para aclarar el tema objeto de debate, pasemos ahora al desarrollo del mismo. Y es que estaríamos hablando de un asunto muy interesante, a la vez que controvertido y con el añadido, que no es un tema ciertamente bien comprendido por los “entendidos” de turno, que les dan a esas personas mencionadas cualquier destino menos el que realmente tienen: porque las tales personas y en su condición de “sobrevivientes” de la “gran tribulación” (y repetimos, no olviden ese “pequeño” detalle de que estamos hablando de “sobrevivientes”) y que da paso de manera inmediata a un período de tiempo de mil años de gobernación divina, son por pura lógica los primeros súbditos de ese gobierno instaurado por Jehová (Dan. 2:44) y que ubicado aquí en la tierra, se nos anuncia como “el reino de Dios”.

Y con la instauración del cual, inicia dicho período de tiempo, durante el que se producirá la tan esperada resurrección de los muertos (Hech. 24:15) y que de manera progresiva pasarán a engrosar las filas de esos primeros súbditos mencionados, a la par que se producirá la “restauración de todas las cosas” y que por boca de Sus “profetas de tiempo antiguo” (Hech. 3:21), nos han sido prometidas por nuestro Creador, eso es, el recuperar la condición de perfección, tanto física, como mental y por supuesto espiritual del ser humano y con ello, la posibilidad de poder vivir de nuevo eternamente: en definitiva, el volver a la misma situación de la que disfrutaban nuestros primeros padres Adán y Eva antes del pecado; y visto desde esta óptica, uno empieza a pensar…… a valorar distintas posibilidades y acaba concluyendo, que estaríamos hablando de algo bastante razonable.

Pero hete aquí y por aquello de que la alegría en casa del pobre suele durar más bien poco, nos salen esos “genios” modernos de la interpretación bíblica y que pertenecientes a distintos segmentos religiosos existentes en nuestros días, nos cuentan aquello tan “psicodélico” de que seremos arrebatados (evento conocido como “teoría del rapto”) o “raptados” al inicio de la septuagésima semana profética de Dan. 9:27 (algo de lo que les hablaremos más adelante en este escrito, no se preocupen) para ser llevados al cielo y ante la presencia del Divino (nada más y nada menos ¡por pedir, que no quede!) y que se conoce como el rapto “pre-tribulacional”…… y por tanto, fuera ya del alcance de dicha “gran tribulación”; obviamente al final de los siete años mencionados (algunos incluso y ya en el colmo del disparate, como el evangelista Sr. Doug Batchelor, afirman que tal regreso ocurre después de transcurrido el milenio), serán devueltos los arrebatados a esta tierra para, ya en condición de seres inmortales, pasar a reinar junto a Cristo en el citado “reino de Dios”.

Y para que no decaiga la fiesta, están otros que defienden una barbaridad parecida, solo diferente en cuanto a tiempo, pues nos afirman que dicho “rapto” se producirá a la mitad de dicha séptima semana (o rapto midi-tribulacional) y por lo que también el personal sería librado de enfrentar dicha “gran tribulación” y, por supuesto, también llevado al cielo para allí esperar el momento en que, acabado dicho “sarao” por estos lares, ser devueltos a esta tierra y ocupar tan encumbrado puesto, que repetimos, tiene que ver con el fungir de inmortales reyes y sacerdotes en ese venidero “reino de Dios”.

Pero hay aún una tercera vía y quizás por aquello de que no hay dos sin tres, conocida como rapto “post-tribulacional” y en dónde estaríamos hablando de un “arrebatamiento” al final de dicha séptima semana y por lo que, a diferencia de los dos planteamientos anteriores, nos “pillaría el toro” o lo que es lo mismo, tendríamos que enfrentar los graves sucesos de la “gran tribulación” y que, culminando con la batalla de “Armagedón”, acabará con el mundo tal como lo conocemos, para dar inicio al tan esperado “reino de Dios”.

Dicha tercera posibilidad, se apoya fundamentalmente en los capítulos 2 y 3 del libro de Revelación, en dónde en diversos pasajes de ambos capítulos, Jesucristo menciona y dirigiéndose a sus más directos seguidores, que “al que venza”, le serían dadas diversas prebendas, como el reinar con él y con la inmortalidad concedida…… por lo que se supone, que ese “vencer” tiene que ver con el superar con éxito, las terribles dificultades por las que pasará la humanidad en ese trágico momento y que como hemos dicho, se conoce como la “gran tribulación”. Pero en todo caso y escoja usted la opción que prefiera y siempre según dichos “genios” de la interpretación bíblica, esos “sobrevivientes” de la mencionada “gran tribulación” de Rev. 7:14, tienen como destino último el reinar con Jesucristo en su reino milenario y ya como seres inmortales. Pero que a nuestro entender (ya nos disculparán ustedes, que seamos tan “tiquismiquis”), dichas tres opciones y entre otras razones de menor cuantía, se enfrentan a un problema algo “complicadillo” de resolver y que hasta el momento nadie nos ha aclarado (¡y miren que lo hemos planteado veces!), que tiene que ver con la siguiente cuestión: para reinar con Cristo y en condición de inmortalidad, hay que participar inexcusablemente de la llamada “primera resurrección” y de la que se nos habla en Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (eso es, sobre aquellos que participan de la misma) la muerte segunda no tiene autoridad (lo que significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotaciones nuestras).

Luego queda meridianamente claro y a tenor del registro escritural, que la condición de inmortal rey y sacerdote, solo la adquieren aquellos que participan de esa llamada “primera” resurrección y lo cual desvirtúa todas esas teorías del rapto, pues el denominador común en todas ellas es que los “raptados” o “arrebatados” o como quiera que se les llame, pasan “a reinar” con Cristo y ya revestidos de “inmortalidad” en el reino milenario…… cuando sorprendentemente es el caso, que las Escrituras nos están hablando de sobrevivientes de dicha “gran tribulación”, luego de personas que pasan con vida a través de la misma…… eso es, personas que no han muerto y por lo tanto, no pueden participar de ningún tipo de resurrección: ni de la llamada “primera”, ni de la que le seguirá a continuación y ya dentro del milenio y que es el único vehículo (dicha “primera” resurrección) que lleva a uno a reinar con Jesucristo y disfrutar de la inmortalidad…… siempre y cuando, claro está, las Escrituras no nos mientan.

Y circunstancia la señalada (no el que las Escrituras nos mientan, algo por demás imposible, sino la anterior), que nos devuelve a la cuestión primera y objeto de análisis en este artículo, en el sentido de qué va a ocurrir con aquellos que siendo fieles a Jehová, nos encontremos ante esa situación calamitosa y que se nos describe como de “gran tribulación”; pues según hemos leído, al apóstol Juan se le dice que “salimos” de ella, pero que no sabemos cómo, ni cuándo, ni dónde. Y para averiguarlo, no tenemos más remedio que dirigirnos a los ejemplos de juicios pasados de Dios sobre el hombre y que están registrados en las Escrituras (de hecho, la “gran tribulación” no es otra cosa que un mega-juicio de Dios), pues son las propias Escrituras las que nos recomiendan ese camino a seguir:

Porque todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para nuestra instrucción, para que mediante nuestro aguante y mediante el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.” (Rom. 15:4).

Entonces entendemos que la esperanza nos viene dada por lo que está contenido en las Escrituras y que fue escrito para instruirnos, eso es, para que tomáramos ejemplo de ello, por lo que es en ellas en dónde tenemos que buscar la información requerida…… en este caso, en el sentido de averiguar qué será realmente de nosotros, partiendo de un análisis correcto lo que ocurrió en sucesos anteriores. Y algo que nos queda claro, si así lo hacemos, que una constante en todos los casos de juicio divino, es que siempre Jehová ha mantenido a sus leales apartados de los mismos, pues no es en contra de estos que van sus acciones punitivas; pero veamos algunos relatos que nos hablan de ello, por demás conocidos por todos.

En el caso de Noé y su familia, si bien es cierto que vivieron una época de cierta dificultad y que podríamos considerar como de “tribulación” (como nosotros actualmente) durante el tiempo que emplearon en construir el arca, pues no olvidemos que Jehová trajo juicio según le dijo a Noé “porque la tierra está llena de violencia como resultado de ellos (eso es, de las personas que en ese momento moraban en ella); y, ¡mira!, voy a arruinarlos junto con la tierra” y con la que se montó, la que se montó, no es menos cierto sin embargo, que cuando vino sobre aquella generación impenitente el juicio de Dios, eso es, el conocido como “Diluvio Universal” y lo que podríamos considerar como el equivalente a una “gran tribulación”, ya Noé y familia habían sido puestos a buen recaudo, o lo que es lo mismo, completamente alejados y a salvo de dicha trágica situación…… luego no enfrentaron dicho dramático evento, porque el juicio no era contra ellos que, a diferencia del resto, habían sido obedientes a su Creador, sino en contra de aquellos que no lo habían sido. Y esa, como hemos mencionado, es una constante en los juicios de Jehová y que se ha visto repetida a lo largo de toda la historia bíblica: las dificultades generadas por determinada situación, las afrontan todos sin excepción…… pero cuando ya se pone Dios a actuar directamente sobre aquellos que le desobedecen, lógicamente protege a aquellos que sí le obedecen y dejándolos al margen de los acontecimientos; pero veamos dos casos más, que nos confirman dicho extremo.

En el año 587 a. E.C., Jehová usó a los ejércitos de Babilonia, bajo el reinado de Nabucodonosor, para ejecutar juicio sobre Su pueblo Israel y que culminó después de una brutal masacre, con la deportación de unos pocos sobrevivientes a la lejana Babilonia…… aunque antes de eso, Dios dio una última oportunidad a los que, confiando en Él, se quisieran salvar; pero veamos cómo se desarrollaron los hechos desde su inicio:

Y Jeremías procedió a decirles: Esto es lo que dirán a Sedequías: 4 Esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de Israel: “Mira, voy a volver en dirección contraria las armas de guerra que están en las manos de ustedes (luego dejaría de tener éxito su resistencia frente a los caldeos), con las cuales están peleando contra el rey de Babilonia y los caldeos que los tienen sitiados fuera del muro; y ciertamente reuniré a estos en medio de esta ciudad. 5 Y yo mismo ciertamente pelearé contra ustedes con mano extendida y con brazo fuerte y con cólera y con furia y con gran indignación. 6 Y de veras golpearé a los habitantes de esta ciudad, tanto a hombre como a bestia. De una gran peste morirán”.

7 “Y después de eso, es la expresión de Jehová, daré a Sedequías el rey de Judá y a sus siervos y al pueblo y a los que en esta ciudad queden de la peste, de la espada y del hambre, en la mano de Nabucodonosor el rey de Babilonia, aun en la mano de los enemigos de ellos y en la mano de los que están buscando su alma; y él ciertamente los herirá a filo de espada. No les tendrá lástima, ni mostrará compasión ni tendrá misericordia alguna.” (Jer. 21:3-7).

Por lo que la perspectiva no tenía nada de halagüeña; sin embargo, antes que Jehová empezara a pelear personalmente contra Su propio pueblo (hasta ese momento, solo era una confrontación entre dos ejércitos opuestos) y a llevar a cabo Su resolución, dio la siguiente oportunidad a los moradores de Jerusalén:

Y a este pueblo dirás: Esto es lo que ha dicho Jehová: “Aquí pongo delante de ustedes el camino de la vida y el camino de la muerte. 9 El que se quede sentado en esta ciudad (o que no hiciera caso a la admonición divina) morirá a espada y del hambre y de la peste; pero el que esté saliendo y realmente se pase (o se entregue, haciendo caso a lo dicho por Jehová) a los caldeos que los tienen sitiados seguirá viviendo; y su alma ciertamente llegará a ser suya como despojo.” (Jer. 21:8-9). (Acotaciones nuestras).

Y decisión que no era nada fácil de tomar, en vista de la fama que tenían los caldeos acerca de la crueldad con la que “obsequiaban” a sus prisioneros y además, del trato que los propios judíos daban a sus desertores (si los pillaban, claro)…… sin embargo y protegidas por Jehová, esas personas que obedecieron confiando en Él, fueron las únicas que resultaron escapar con vida (en definitiva, lo más importante) de tan brutal destrucción y el equivalente también, a una “gran tribulación” en aquellos días. En todo caso observamos, que si bien las dificultades iniciales (o llamémosle “tribulación”) propias de un cerco las sufrieron todos los habitantes de Jerusalén, cuando la cosa se puso de “color hormiga” (eso es, marrón oscuro, tirando a negro), Jehová maniobró para sacar a sus fieles de ese entorno conflictivo que derivó en una brutal masacre o “gran tribulación” y preservó sus vidas.

Pero veamos ahora un suceso más cercano, como por ejemplo, fue el caso en el año 66 E.C. para los seguidores de Jesús dentro de Jerusalén y en el primer cerco que los ejércitos romanos sometieron a dicha ciudad, lo que podríamos valorar como una “tribulación” o dificultades graves; pero incomprensiblemente, cuando los soldados de Roma estaban a punto de tomar la ciudad y en una decisión inexplicable, aún no entendida por ningún estratega militar actual, su general al mando, Cestio Galo, ordenó la retirada…… proporcionando con ello y de forma milagrosa, la ocasión para que aquellos que tenían presente la advertencia dada por Jesús en su momento, tomaran acción:

Además, cuando vean a Jerusalén cercada de ejércitos acampados (ya lo habían visto), entonces sepan que la desolación de ella se ha acercado. 21 Entonces los que estén en Judea echen a huir a las montañas y los que estén en medio de Jerusalén retírense y los que estén en los lugares rurales no entren en ella; 22 porque estos son días para hacer justicia, para que se cumplan todas las cosas que están escritas.” (Luc. 21:20-22). (Acotación nuestra).

Por lo que puesto que esos seguidores de Jesús, en cuanto vieron las orejas al lobo (año 66 E.C.) y aprovechando el “impasse” producido por la sorprendente retirada de las tropas romanas, empezaron a poner tierra de por medio y abandonando Jerusalén, se dirigieron a las lejana tierras de Pela, se libraron del desastre ocurrido en el año 70 con el regreso de los ejércitos romanos (esta vez, al mando del general Tito) y que, en cumplimiento de las palabras de Jesús con respecto de Jerusalén y en lo que ya fue una “gran tribulación” para el pueblo judío, esta fue totalmente arrasada y con un saldo de más de un millón de muertos y casi cien mil cautivos, que tampoco es que tuvieran mejor suerte en los circos romanos…… pero aquellos que hicieron caso a la advertencia de Jesús (en definitiva, un medio de salvar de Jehová), ya estaban fuera de los límites de la zona de los hechos y ni se enteraron de ello.

Y es que según el registro bíblico, repetimos, en tiempos de conflicto por un juicio de Jehová, Éste siempre y de una forma u otra, ha mantenido a sus leales lejos de la zona de peligro y por tanto, resguardados de todo mal…… y que podríamos citar, como un ejemplo más de ello, la situación del pueblo de Israel bajo la esclavitud de Egipto y que en el momento de su liberación, mientras fue también afectado por las incómodas tres primeras plagas, no así por las mortíferas siete restantes y de las que fueron milagrosamente librados. Experiencia que pueden ustedes leer, en un artículo que bajo el título “Usted…… y las diez plagas de Egipto” se publicó en este blog el 17/03/12; pues bien, algo parecido es lo que de nuevo va a ocurrir y a tenor de los siguientes pasajes bíblicos, pues con la citada “gran tribulación” no estaríamos hablando de otra cosa sino de un juicio directo de nuestro Creador, contra la humanidad desobediente…… y acerca del cual, ya Jehová nos adelanta qué medidas piensa tomar con respecto de aquellos que optemos por obedecerle:

Isa. 26:20: “Anda, pueblo mío, entra en tus cuartos interiores y cierra tus puertas tras de ti. Escóndete por solo un momento hasta que pase la denunciación.”

Sof. 2:2-3: “Antes que el estatuto dé a luz algo, antes que el día haya pasado justamente como el tamo, antes que venga sobre ustedes la cólera ardiente de Jehová, antes que venga sobre ustedes el día de la cólera de Jehová, 3 busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová.”

Y podrían complementar dicha información, con la lectura del entero Salmo 91 y del que en su día publicamos un artículo titulado “Usted…… y el Salmo 91” (13/05/10), en una muestra de cómo Jehová protegerá a aquellos que le son fieles, en los críticos momentos que se avecinan y siendo el ejemplo de Noé, probablemente el más gráfico de todos. Pero dicho lo cual, quizás les interesará a ustedes y de hecho a eso íbamos, el averiguar cuál es la secuencia de los hechos que nos llevarán al nuevo mundo que nuestro Creador nos promete y en dónde seremos totalmente restaurados, tanto física, como mental y espiritualmente, así como también nuestro entorno medioambiental. Y es que por todos lados oímos que se acerca el fin del mundo, o el Apocalipsis (como prefieran) y que de pronto, o un “pedrusco” del tamaño de un campo de fútbol de esos que van rondando por nuestra cercanía planetaria nos dará en toda la cresta, o un descerebrado apretará un botoncito no adecuado en el momento más inoportuno y desencadenará un holocausto nuclear que acabará con la vida en la tierra, o que el Osama bin Laden de turno llevará a cabo un ataque terrorista de características biológicas que nos envenenará a todos…… y cosas por el estilo; y aumentando el “regocijo” del personal, fechas tan “emblemáticas” como el cercano 21 de Diciembre del año en curso y en donde se nos dice, más o menos, que serán desatados todos los horrores del averno.

También es cierto, por otra parte, que la mayoría de los “entendidos” en la materia nos dirigen al libro de Revelación, como el que nos tiene que desvelar el secreto de lo que va a ocurrir y algo que podríamos aceptar, pues es cierto que en el mismo se nos revelan las cosas que Dios va a hacer en contra de la humanidad rebelde…… pero quedémonos con este dato: de entrada en dicho libro no se nos habla de un juicio indiscriminado, sino selectivo, pues afectará solo a aquellos que se oponen a Jehová; y por otra parte, si bien en dicho libro se nos dice qué va a ocurrir, no se nos dice cuándo va a empezar la “fiesta” y que es en realidad lo que intentamos averiguar nosotros. Por lo que para ello, nos tenemos que ir a un libro escrito casi seiscientos y pico de años antes que la mencionada Revelación, en dónde se nos da la clave del asunto si lo analizamos con la debida atención; veamos que se nos dice en dicho libro y que no es otro que el libro profético de Daniel y que, explicado a grosso modo, las cosas sucedieron así:

A dicho profeta les es transmitido cierto mensaje por medio de una visión, que tiene que ver con el propósito de Jehová para un futuro distante y de lo cual el hombre, se entera más bien poco ¡para que nos vamos a engañar! (ya saben ustedes, la edad y todas esas cosas). El caso es que en vista de ello, Jehová le manda un ángel que le aclare las ideas al bueno de Daniel y lo cual hace al ángel, que identificado con el nombre de Gabriel, se pronuncia de la siguiente manera:

Y empezó a impartir entendimiento y a hablar conmigo y decir: “Oh Daniel, ahora he salido para hacerte tener perspicacia con entendimiento. 23 Al comienzo de tus súplicas salió una palabra y yo mismo he venido a dar informe, porque eres alguien muy deseable. Así que da consideración al asunto y ten entendimiento en la cosa vista.

24 “Hay setenta semanas que han sido determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad (Israel y Jerusalén, respectivamente), para poner fin a la transgresión y para acabar con el pecado; y para hacer expiación por el error y para introducir la justicia para tiempos indefinidos y para imprimir un sello sobre visión y profeta…… y para ungir el Santo de los Santos. 25 Y debes saber y tener la perspicacia de que desde la salida de la palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén hasta Mesías el Caudillo, habrá siete semanas, también sesenta y dos semanas.” (Dan. 9:22-25). (Acotación nuestra).

Pero vemos que el cómputo final se queda en 69 semanas (y tengamos en cuenta que estaríamos hablando de semanas de años y no de días), cuando en el verso 24 se nos habla de 70 y por lo que queda claro que nos falta una; pero también observamos que puesto que se nos da el número de semanas fraccionado en grupos, eso es, 7+62+obviamente, la 1 restante, estaríamos hablando de fracciones de tiempo que no necesariamente tendrían que ser correlativas (si bien es cierto, que las 7 primeras y las 62 siguientes, si lo fueron). Pero veamos que se nos dice de esa séptima semana y para ello, con el fin de tener una perspectiva lógica, leeremos Dan. 9:26-27:

Y después de las sesenta y dos semanas Mesías será cortado, con nada para sí. Y a la ciudad y al lugar santo el pueblo de un caudillo que viene los arruinará. Y el fin del tal será por la inundación. Y hasta el fin habrá guerra; lo que está decidido es desolaciones. 27 Y él tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana; y a la mitad de la semana hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva.”

Y según leemos, la muerte de Jesús se produjo después de cumplirse el segundo período de 62 semanas que, más las 7 del período precedente, sumaban 69…… luego faltaba una y de la que se nos habla en el verso 27, que aún y según nuestro entender, no se ha cumplido; recordemos que Jesús en su momento, dijo lo siguiente:

“…… y caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada (o pisoteada, o humillada) por las naciones, hasta que se cumplan los tiempos señalados de las naciones.” (Luc. 21:24). (Acotación nuestra).

Luego aquí se nos está hablando de un tiempo neutro, en el que Jehová no tomaría acción en lo que respecta de Su pueblo Israel y concretamente de Jerusalén (como capital del mismo), sino que sería dejada en manos de las naciones del mundo, hasta llegar a un tiempo determinado y que comprendía desde el final de la semana 69, hasta el momento del comienzo de la 70 y definitiva semana. Y para abreviar, diremos que con dicha séptima semana, de nuevo empieza la cuenta regresiva del tiempo que el Altísimo había decretado para su pueblo y que según el versículo 27, daría inicio con la firma de un pacto o tratado de paz por siete años (eso es, la semana completa), entre varias partes y auspiciado por un personaje, el “un caudillo que viene” del verso 26 y al que se conoce como “el Anticristo”. Y pacto que presumiblemente se establecerá entre Israel y los países árabes hoy en conflicto y con lo que empezarán, ahora ya sí, los últimos siete años del mundo como lo conocemos; pues al finalizar la semana 70 y como nos muestra el texto de Daniel, se pone fin “a la transgresión y para acabar con el pecado y para hacer expiación por el error y para introducir la justicia para tiempos indefinidos y para imprimir un sello sobre visión y profeta (o cerrar definitivamente todas las profecías, pues ya se habrían cumplido) y para ungir el Santo de los Santos” (versículo 24)…… luego es obvio que estaríamos hablando del reino de Dios ya instaurado. Pero rebobinando un poco, también hemos visto que a la mitad de dicha semana, el mismo personaje que auspicia el pacto de paz, rompe o viola el mismo…… por lo que la pregunta es pertinente ¿y dónde entramos nosotros, en este cuadro?

Pues como ya explicábamos con detalle en un anterior artículo titulado “El milenio…… y el predicador Sr. Doug Batchelor” (14/10/12), la aparición de dicho “caballero” (el Anticristo, no el Sr. Batchelor) es coincidente en el tiempo con la de un resto “ungido” o personas como los apóstoles de Jesús, dotados de extraordinarios poderes y prefiguradas por los “dos testigos” de Rev. 11:3-6, que darán inicio a la gran predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14…… y según el pasaje citado, por un espacio de tiempo limitado a 1.260 días, eso es, 42 meses o tres años y medio y que comprende, la primera parte de la semana 70 de Daniel y de la que se gozará de una relativa calma, a tenor de lo mencionado en Rev. 7:1-3, para propiciar con ello la predicación del citado mensaje divino:

Después de esto vi a cuatro ángeles de pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, reteniendo los cuatro vientos de la tierra, para que no soplara viento alguno (o no hubiera disturbio) sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol. 2 Y vi a otro ángel que ascendía del nacimiento del sol, teniendo un sello del Dios vivo; y clamó con voz fuerte a los cuatro ángeles a quienes estaba concedido hacer daño a la tierra y al mar 3 y dijo: “No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta después que hayamos sellado en la frente a los esclavos de nuestro Dios”.” (Acotación nuestra).

Entonces lo que nos aseguran dichas palabras y a tenor del contexto bíblico, es que en esa primera parte de la semana 70 (tres años y medio o 1.260 días) y como hemos dicho, la cosa estará calmada y lo que permitirá que se recojan, mediante dicha gran predicación, a aquellos que acepten las condiciones de Dios y que pasarán a formar parte de esa “gran muchedumbre” de personas que “ningún hombre podía contar” y de la que se nos habla en Rev. 7:9 y que se irán uniendo a dicha obra de predicar, sin ser molestados de manera alguna; terminado ese período de tiempo y en vista del desenvolvimiento de las cosas (el éxito de dicha predicación), el Anticristo se revuelve, rompe el pacto y hace matar a los miembros de ese resto “ungido” que han liderado la citada campaña de predicación, siempre según el siguiente pasaje:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio (eso es, al término de los 1.260 días y con lo que se acabará la oportunidad de escaparse del “follón” que se avecina), la bestia salvaje que asciende del abismo (un gobierno global emergente, de hechura humana) hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará.” (Rev. 11:7). (Acotaciones nuestras).

Y momento que el Altísimo y en cumplimiento de Su promesa en los citados pasajes de Isa. 26:20; Sof. 2:2-3 y el Salmo 91, oculta, pone a cubierto…… en definitiva, sitúa lejos del alcance del Anticristo y del gobierno mundial que este comanda, así como de los trágicos acontecimientos por venir, a aquellos que han aceptado Su propuesta de vivir bajo Su gobernación en manos de Jesucristo; ahora bien, a partir de aquí ¿qué ocurrirá? Pues lo que se nos dice a continuación, en los versos 8-10 del capítulo 11 del libro de Revelación que estamos considerando:

Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron a los que moran en la tierra.”

Por lo que a nuestro entender y tomen esta afirmación con todas las cautelas del mundo (es una simple opinión), es en este momento y no cuando se firma el tratado de paz que da inicio a la semana 70 (según la opinión generalizada de los “entendidos” en la materia), cuando se cumplen las palabras de 1 Tes. 5:3:

Cuando los hombres estén diciendo: “¡Paz y seguridad!”, entonces destrucción repentina ha de sobrevenirles instantáneamente, como el dolor de angustia a la mujer encinta; y no escaparán de ninguna manera.”

Y repetimos que se trata de una mera opinión personal, aunque basada en dos hechos clave: por una parte, destrucción “repentina” e “instantánea” que no ocurre cuando el “Anticristo” firma el pacto de paz, que además no es tal, ya que de lo que estaríamos hablando sería de una simple tregua de siete años y por lo tanto, no de algo definitivo que pueda provocar semejante proclamación…… pero es que además, lo que ocurre a continuación de firmado dicho acuerdo y lejos de ser una destrucción repentina, es la proclamación de un mensaje divino de esperanza y que facilita a los que lo acepten, el poder salvar su vida en un futuro inmediato. Sin embargo y ahí tenemos el segundo hecho clave, lo que hemos leído en Rev. 11:10, es que las naciones tienen gran regocijo, debido a que han sido muertos o destruidos, los molestos personajes que las “atormentaban” con dicho mensaje divino…… por lo que ya sí pueden vivir en “paz y seguridad” pues ya nadie va a perturbar más su existencia, con mensajes de juicio que no son de su agrado. Pero siendo en ese preciso momento, cuando ocurre lo siguiente y a diferencia de lo ocurrido cuando el “Anticristo” firmó el pacto o tregua en cuestión, siempre siguiendo el relato de Revelación:

Y después de los tres días y medio (de su muerte y exposición pública de sus cuerpos sin vida), espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron. 13 Y en aquella hora ocurrió un gran terremoto y la décima parte de la ciudad cayó; y siete mil personas fueron muertas por el terremoto y los demás se atemorizaron y dieron gloria al Dios del cielo.” (Rev. 11:11-13). (Acotación nuestra).

Luego estaríamos contemplando, a nuestro entender, el inicio de la “gran tribulación” y sucesos subsiguientes, de los que se nos hace una semblanza, entre otros relatos proféticos, en Sof. 1:14-18:

El gran día de Jehová está cerca. Está cerca y hay un apresurarse muchísimo de él. El sonido del día de Jehová es amargo. Allí un hombre poderoso da un grito. 15 Ese día es día de furor, día de angustia y de zozobra, día de tempestad y de desolación, día de oscuridad y de tenebrosidad, día de nubes y de densas tinieblas, 16 día de cuerno y de señal de alarma, contra las ciudades fortificadas y contra las elevadas torres de las esquinas. 17 Y ciertamente causaré angustia a la humanidad y ciertamente andarán como ciegos; porque han pecado contra Jehová. Y su sangre realmente será derramada como polvo y sus entrañas como el estiércol. 18 Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; sino que por el fuego de su celo toda la tierra será devorada, porque él hará un exterminio, realmente uno terrible, de todos los habitantes de la tierra.”

Pero, volviendo al tema de este artículo ¿dónde estaremos en ese momento, los que hemos sido fieles a nuestro Dios? Pues sencillamente y como ya hemos dicho, aunque en este momento estemos pasando también como en los ejemplos mencionados, por un periodo de gran dificultad y equivalente de una época de “tribulación”, para cuando sea desatada la “gran tribulación” o acción directa de Jehová en contra de una humanidad desobediente y rebelde, nosotros estaremos bajo Su directa protección, por tanto a resguardo de todo mal, como lo estuvo Noé y siete personas más dentro del arca, que fueron obedientes a su Creador cuando aún era el tiempo para tomar decisiones correctas…… y recordemos que eso fue antes, en todos los juicios divinos que hemos analizado, que Jehová se pusiera “manos a la obra” en contra de aquellos que no le obedecieron. Y es que una vez Jehová se ha puesto en marcha, ya no hay posible vuelta atrás en la opción tomada por parte cualquier persona, eso es, un cambio de decisión a partir de “cuando ven” que la cosa va en serio, pues ya es demasiado tarde entonces para rectificar…… de ahí la importancia y como siempre se ha señalado desde este blog, de no esperar hasta el último momento para llevar a cabo la voluntad de nuestro Creador.

Para los que así piensan (y que son muchísimos), nos permitimos hacerles una pequeña observación de algo que se nos dice en el pasaje citado con anterioridad de Sof. 2:2-3 y que ante la posibilidad de que no se hayan dado cuenta de ello y se les haya pasado por alto, nos permitimos el hacérselo notar; y para ello, de nuevo transcribiremos dicho pasaje:

Antes que el estatuto dé a luz algo, antes que el día haya pasado justamente como el tamo, antes que venga sobre ustedes la cólera ardiente de Jehová, antes que venga sobre ustedes el día de la cólera de Jehová, 3 busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová.”

De entrada la “advertencia” divina (que tiene rango de mandato, pues viene directamente del Altísimo), es la de actuar antes de que los acontecimientos empiecen a tomar forma; y que ello es así, queda perfectamente establecido por el hecho que se nos dice que aquellos que serán ocultados o protegidos por Jehová de la inminente destrucción que se avecina, son aquellos que han hecho una práctica en su vida (lo cual y según cualquier diccionario, significa una “acción continuada en el tiempo”) y desde el mismo momento en que fueron advertidos o recibieron informe del propósito divino, de ajustar su conducta a las normas divinas requeridas, para alcanzar la salvación de lo que se nos está viniendo encima…… o sea, no dejar para “más adelante” y por aquello del “qué dirán mis vecinos” (lo que en sí mismo significa ya un claro acto de desobediencia a la voluntad expresa de Dios), el tomar acción y atender el requerimiento divino…… luego que nadie diga que no ha sido debidamente advertido.

Y en el bien entendido, por supuesto, que estamos simplemente dando nuestra personal interpretación de unos hechos por acontecer y según entendemos se desprenden del contenid0 escritural; por lo que sería aconsejable que cada uno y a título personal, hiciera su particular investigación sobre el asunto tratado y tomara sus propias decisiones…… y es que ya saben: cada uno responderá de sí mismo ante su Creador (Gál. 6:5).

MABEL

¡…… Y EL MUNDO LOS ODIARÁ!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 01/11/2012 by Armando López Golart

Y discúlpennos si incidimos de nuevo en este tema, pues de él hablábamos en un fragmento de nuestro anterior escrito “Usted…… y nuestros primeros padres, Adán y Eva” (24/10/12), pero resulta que a tenor de algunos correos recibidos, tal parece que hay aspectos del mismo que no han sido debidamente entendidos (sin duda alguna, por nuestra dificultad en transmitir nuestras ideas o planteamientos); y por lo que desearíamos hacer unas aclaraciones al respecto, acerca de los dos aspectos básicos sobre los que se llamó nuestra atención, por lo que empezaremos analizando el primero de ellos.

Porque si recuerdan ustedes, hablábamos en el citado artículo acerca de la afirmación de Jesús en el sentido de que sus seguidores, no tenían que ser parte del mundo y que dicho mundo, les “odiaría” por ello (Juan 15:19); y por lo que intentamos explicar lo que significaba “el odio” que las personas de nuestro entorno más inmediato, eso es, la actitud de rechazo que se sentiría hacia aquellos que debido a nuestra posición adoptada de no ser parte del mundo, no nos sintiéramos como parte activa de él . Pues bien, recibimos unos correos en el sentido de hacernos notar que una cosa es la actitud de nuestros convecinos en su relación diaria con nosotros, los que tal posición adoptamos y otra muy distinta, lo que ocurre en lejanos países del orbe en donde los llamados “cristianos” son masacrados por “fanáticos religiosos”…… al menos, eso es lo que se nos cuenta en los distintos medios de información.

Sin embargo y después de decir que lamentamos profundamente estas situaciones de violencia entre personas, en el supuesto que dichos conflictos se produzcan y de los que desconocemos detalles del porqué se han producido, nos vemos obligados a señalar determinada circunstancia y para llevar las cosas a su justo contexto…… y sin que ello signifique, por supuesto, el que de alguna manera nosotros “justifiquemos” dichos actos violentos. Porque resulta que en dichos conflictos y hasta donde sabemos nosotros, no se ven envueltos en ellos personas que, como dijo Jesús “no son parte de este mundo”, sino personas que son miembros reconocidos de distintas organizaciones religiosas implantadas en el actual panorama mundial y que en conjunto, conforman el imperio mundial de religión falsa y que las Escrituras identifican como “Babilonia la Grande, la madre de las rameras y de las cosas repugnantes de la tierra” (Rev. 17:5). Luego estaríamos hablando de personas que de alguna manera sí son “parte” de este mundo, pues toman partido por alguna de las facciones en las que éste está dividido, bien sea religiosa (como es el caso que nos ocupa), política o de otra índole y lo cual, lógicamente, expone a uno a determinadas consecuencias…… por lo que no estaríamos hablando de lo mismo, pues lo que caracteriza a aquellas personas que no son parte del mundo, es precisamente y puesto que esperan en Jehová y sus promesas y por lo tanto, tienen diferentes expectativas, metas, ilusiones y proyectos para su vida, que no se envuelven en los asuntos de este sistema actual de cosas.

Dicho lo cual y esperando haber aclarado dicho punto, pasemos al siguiente y obviamente relacionado con el anterior, pues se nos ha criticado la extrema “radicalidad” con la que sobre dicho tema, nos manifestábamos en el citado artículo…… y opinión de la que respetuosamente discrepamos, pues nosotros entendemos que solo nos limitamos a decir las cosas claras, para que la persona que nos lee “se entere” y no le queden dudas acerca de lo que le queremos decir; porque aunque algunos no lo sepan, es mucho lo que está en envuelto en el asunto, tanto para el que recibe el mensaje…… como para el que lo transmite y siempre a tenor, de las palabras que Jehová dirigió a sus profetas de tiempo antiguo:

En cuanto a una tierra, en caso de que yo traiga sobre ella una espada y la gente de la tierra, todos sin excepción, realmente tomen a un hombre y lo pongan como su atalaya 3 y él verdaderamente vea venir la espada sobre la tierra y toque el cuerno y advierta a la gente 4 y el que oye, realmente oiga el sonido del cuerno, pero no acepte de ningún modo la advertencia y una espada venga y lo quite, la propia sangre de este llegará a estar sobre su propia cabeza. 5 El sonido del cuerno oyó, pero no aceptó la advertencia. Su propia sangre llegará a estar sobre sí mismo. Y si él mismo hubiera aceptado la advertencia, su propia alma habría escapado.

6 Ahora bien, en lo que respecta al atalaya, en caso de que él vea venir la espada y realmente no toque el cuerno y la gente misma no reciba ninguna advertencia y una espada venga y quite de ellos alma, por su propio error esta gente misma tiene que ser quitada, pero su sangre la reclamaré de mano del atalaya mismo.

7 Ahora bien, en cuanto a ti, oh hijo del hombre, atalaya (centinela o vigilante) es lo que te he hecho a la casa de Israel y de mi boca (en este caso de las Escrituras) tienes que oír la palabra y darles advertencia de parte de mí. 8 Cuando yo diga a alguien inicuo: “¡Oh inicuo, tú positivamente morirás!”, pero tú realmente no te expreses para advertir al inicuo en cuanto a su camino, él mismo, como inicuo, morirá en su propio error, pero de tu propia mano reclamaré su sangre. 9 Pero en lo que respecta a ti, en caso de que tú realmente adviertas a alguien inicuo en cuanto a su camino para que él se vuelva de este, pero él realmente no se vuelva de su camino, él mismo morirá en su propio error, mientras que tú mismo ciertamente librarás tu propia alma.” (Ezeq. 33:2-9). (Acotaciones nuestras).

Luego dado que la cosa no parece ir de broma, al menos desde este blog no nos lo tomamos para nada en broma, es obvio que todos aquellos que conocemos los propósitos de Jehová en cuanto a traer juicio a la tierra y las consecuencias que el mismo tendrá sobre las personas, en función de determinada actitud tomada al respecto, tenemos la ineludible obligación ante nuestro Creador, de poner dicha información al alcance de cualquiera que desee oírla…… lo que cada uno después haga con ella, ya no es asunto nuestro. Pero lo que es asunto nuestro y como nos señala el versículo 4 del pasaje citado, es que las personas “realmente oigan”, o sea, que entiendan sin lugar a duda alguna, de qué les estamos hablando y así quedar nosotros, como atalayas que somos, libres de culpa de derramamiento de sangre. Pero claro, la cuestión está en cómo hacer para que nuestro mensaje realmente llegue “alto y claro” a las personas en cuestión, de tal manera que no haya excusa posible…… y que quizás la habría si no habláramos con la suficiente claridad; por lo que la única manera de transmitir dicho mensaje para que “cale” entre el personal, es el hablar “sin pelos en la lengua” y provocar con ello la reacción de las distintas personas ante nuestra advertencia: o bien mostrando una postura receptiva a la misma y en consecuencia, cambiando su derrotero de vida y agradeciéndole al Altísimo, el que las haya advertido por medio de Sus atalayas, o por el contrario (y como es el caso que nos ocupa) revolviéndose en contra de estos y acusándoles de ser demasiado “radicales” o “salidos de tono” al transmitir la advertencia divina. Pero quedando claro en todo caso, que han captado perfectamente el mensaje que se les ha transmitido, ya que se han dado por aludidos (pues si les ha molestado, es que se han enterado de qué va la película) y que nosotros a la vez, como buenos atalayas, hemos cumplido con nuestro cometido de transmitir el mensaje con la claridad debida y quedando por tanto, libres de culpa de sangre ante nuestro Creador…… tan sencillo como esto. Y sin perder de vista el hecho, que dicho juicio lo tenemos a las puertas y por lo que no habría tiempo que perder:

“…… al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús. 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.” (2 Tes. 1:7-9).

Y personas que “no conocen” a Dios (o Sus propósitos con respecto de la humanidad obediente) sencillamente porque no han querido, pues el mensaje de advertencia les ha llegado y como ya hemos dicho “alto y claro”, evidenciado ello por su virulenta reacción ante el mismo y lo que les lleva en consecuencia, a “no obedecer” las condiciones divinas exigidas (no ser parte del mundo) para conseguir una posición acepta ante Dios, manifestadas a través de las “buenas nuevas” acerca de Jesucristo; porque la realidad es que en su fuero interno, dichas personas desean continuar siendo parte de este mundo y tener la aceptación del mismo, cuando resulta que el mismo está condenado a la destrucción y en un futuro ya inmediato…… siempre a tenor de los acontecimientos mundiales y que cuadran perfectamente con las señales dadas en las Escrituras, para mostrar la proximidad de tan trágico evento.

Lo que nos lleva a recordar una pequeña historieta (con moraleja incluida), que nos contaban de pequeños y que nos sirve como ilustración de lo que pretendemos decir: tiene que ver con dos liebres, que viendo desde la distancia venir hacia ellas una nube de polvo (obviamente levantada por el correr de perros de caza), se pusieron a discutir acerca de si los perros que se acercaban serían “galgos” o “podencos”. El caso es que una de las liebres, la más precavida obviamente, lejos de considerar dicha disquisición como “oportuna” en ese momento, tomó rápida acción y empezó a poner tierra de por medio, cuando aún había espacio suficiente para ello; sin embargo la otra, pensó que cuando llegara a divisar de que raza eran los perros en cuestión, aún le quedaría tiempo para tomar acción y escapar…… lamentablemente ello no fue así, pues cuando los tuvo al alcance de su vista y pudo averiguar si eran lo uno o lo otro, prácticamente ella también estuvo al alcance de la mandíbulas de los citados perros y fue muerta por ellos. Y así, lamentablemente, pasará con aquellas personas que cuando reciben la advertencia divina de apartarse de un mundo próximo a la destrucción (“no ser parte” de este, según palabras de Jesús), continúan manteniendo su posición en el sentido que puesto que de momento aún estamos en dicho mundo, hay que seguir su ritmo y que cuando la cosa esté “más madura”, ya empezarán a dar los pasos oportunos; solo que para ese entonces y como en el caso de la liebre curiosa e imprudente, quizás ya sea demasiado tarde…… y tomen eso como una simple opinión.

Pero siendo en todo caso lo verdaderamente lamentable, el hecho que haya personas que en lugar de agradecerle a Jehová, que les haya hecho llegar un mensaje claro y diáfano que les permita salvar la vida en ese juicio venidero mencionado y alcanzar con ello, la posibilidad de vivir eternamente en un mundo paradisíaco, se revuelvan en contra del mensajero y con lo que dejan claro con dicha actitud, que este (el atalaya mencionado) ha cumplido perfectamente con la responsabilidad encomendada de transmitir una información de forma clara y entendible y quedando por tanto ante el Altísimo, libre de toda culpa. Porque como dijo Pablo en su carta a los creyentes de la en su día, provincia romana de Galacia, cada uno será responsable directo ante Jehová de sus propias decisiones (Gál. 6:5). Por lo que no valdrá en ese momento de ajuste de cuentas, el decir eso de “… es que no me hablaron claro y por ello no entendí el mensaje”, pues su propia reacción ante el mismo es lo que delatará a la persona ante su Creador: o bien porque haya cambiado de actitud y haya ajustado su vida a las normas divinas (señal inequívoca que ha entendido el mensaje) y por lo cual será bendecida, o en su defecto, por el revolverse en contra el mensajero diciendo que dicho mensaje es demasiado radical y hasta ofensivo, con lo cual uno, obviamente, también reconoce el haberlo entendido y por tanto, al no hacerle caso, único responsable de su destrucción eterna…… de ahí la cualidad requerida al centinela o atalaya de turno, de hablar claro, alto y entendible.

MABEL