Archivo para antepasados

EL PREMIO “SOBREMANERA GRANDE” DE ABRAHAM.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 13/05/2015 by Armando López Golart

1451438_487103374731696_628979789_nUno de los tremendos errores que cometen determinados “teólogos” y que presumen de “diplomaturas” colgadas de una pared, como uno que nosotros conocemos, tiene que ver con la interpretación que hacen de esas palabras que le fueron dichas al patriarca en cuestión y que según ese “genio” de la teología al que nos referimos (que por aquello de la caridad cristiana y todas esas cosas, obviaremos dar su nombre), ello significa sin lugar a duda alguna que al bueno de Abraham le fue ofrecido el reinar con Cristo en el reino de Dios y no el morar en este “simplemente” en calidad de súbdito del mismo y que tampoco es el caso…… porque según el Sal 45:16 a ese personaje y a otros como él (en todo caso, antepasados de Jesús) les serán dados cargos de alta relevancia dentro del organigrama de dicha gobernación de hechura divina. Lo dicho viene a cuento de un video que ha publicado recientemente el personaje al que nos referimos (07/05/15) y en el que de entrada, como tiene por costumbre, miente más que habla, porque veamos:

En dicho video lo que pretende el autor en cuestión es contra argumentar a las respuestas que sobre 35 preguntas que había formulado a los Testigos de Jehová, se presentaron desde este blog y a petición de uno de nuestros lectores, respuestas que pueden encontrar en nuestro artículo del 07/05/15 y publicado casi un día antes de que fuera subido a la red el video mencionado, lo que ya establece una sospechosa relación causa/efecto…… si a ello le sumamos las veladas referencias que en el mismo se hacen de los autores de este blog, así como el temario de su contenido, está clara la señalada relación de causalidad; ahora bien ¿en que miente el autor del mismo? Pues sencillamente al afirmar que hasta el momento de publicar el video del que estamos hablando, ninguna respuesta a dichas preguntas le había llegado hasta él de parte de TJ, así como tampoco de ex-testigos (min. 25’40-26 de grabación) y en clara alusión a aquí “los mendas”; cuando el caso es que quién visualice dicha grabación, al tiempo que haya leído nuestro escrito, rápidamente se dará cuenta de la estrecha relación existente entre el contenido de la tal, con lo respondido por los autores de este blog y confesos ex-testigos de Jehová…… luego resumiendo: dicho autor si había leído nuestro escrito de respuesta a muchas de sus preguntas y a las que por cierto, objeta a su contenido en el video publicado y por lo que queda claro que miente, al señalar que absolutamente nadie le había podido responder a tan “incisivas” cuestiones.

Dicho lo cual, pasemos a responder al disparate en el que cae el “teólogo” en cuestión y que denotan la total carencia de esa formación teologal de que tanto presume, de la que por cierto apunta al término de dicho video que él “no tiene la culpa” de haber podido estudiar teología y extremo éste en el que los autores de este blog no podemos estar más de acuerdo…… ahora bien, de lo que “sí tiene la culpa” es, a nuestro entender, de haber sacado tan pésimo rendimiento de sus años de esfuerzo estudiantil. Porque de lo contrario, no se entiende la cantidad de disparates teológicos contenidos en dicho video (de hecho en todas sus “enseñanzas”) y que, además, resulta que en 30 minutos de grabación y de deslavazada y repetitiva verborrea en su intento de desbaratar las respuestas que desde este blog se le presentaron y ello con un amplio despliegue de textos bíblicos como apoyo de nuestras afirmaciones, solo cita de un testo bíblico (para meter aún más “la gamba” si cabe y algo de lo que hablaremos más adelante), por lo que mucho “bla, bla, bla”, pero nada de contra argumentar con una Biblia en la mano…… con lo que es del todo apropiada la cita que figura en nuestra imagen de entrada; dicho lo cual, volvamos al tema de Abraham y su supuesto premio como rey en el reino, arguyendo algunas de las razones por las que Abraham no puede reinar con Cristo en el reino de Dios.

En primer lugar y como el propio autor de ese desaguisado perpetrado en el video de referencia reconoce, para reinar en el reino uno tiene que tener la condición reconocida de Hijo de Dios y circunstancia que no concurre en dicho caso…… porque si ello fue así en el caso de Abraham ¿cómo podría ser entonces Jesucristo, el “primogénito” entre muchos hermanos y según nos muestra Rom. 8:29?:

“…… porque a los que dio su primer reconocimiento también los predeterminó para que fueran hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que él fuera el primogénito entre muchos hermanos.”

Para ser el “primogénito” (el término ya lo dice todo), entonces, se requería y como se señala en dicho pasaje, que los hermanos de Jesucristo fueran posteriores a este, pues de lo contrario y razonando con un mínimo de lógica y sentido común, no podrían ser hechos “a su imagen” (eso es, el “modelo” a partir del cual “ser hechos”, pues de lo contrario perderían todo sentido esas palabras de Pablo), ya que sería Jesús el que fue hecho “conforme a la imagen de ellos” pues existieron siglos antes que éste hiciera acto de presencia; por otra parte y según las Escrituras, el primer ser humano reconocido por Dios como hijo suyo fue Jesús, a menos, eso sí, que las Escrituras nos cuenten una “milonga”…… pero veamos cómo se produjo la cosa, desde su mismo principio, pues ello nos permitirá captar con más detalle lo que tratamos de exponer:

De modo que el ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado favor con Dios; 31 y, ¡mira!, concebirás en tu matriz y darás a luz un hijo y has de ponerle por nombre Jesús. 32 Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y Jehová Dios le dará el trono de David su padre 33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre y de su reino no habrá fin.” (Luc. 1:30-33).

La pregunta inmediata de María, que era virgen, pero no tonta, fue la siguiente:

Pero María dijo al ángel: “¿Cómo será esto, puesto que no estoy teniendo coito con varón alguno?”.” (v. 34).

Y a lo que el ángel respondió lo siguiente, según el versículo 35:

En respuesta, el ángel le dijo: “Espíritu santo vendrá sobre ti y poder del Altísimo te cubrirá (o “fecundará”) con su sombra. Por eso, también, lo que nace será llamado santo, Hijo de Dios.” (Acotación nuestra).

Entonces lo que se nos explica, es cómo Dios “engendró” en el vientre de una virgen judía y mediante la poderosa intervención de Su espíritu santo, un hijo Suyo que nacería “santo”, eso es, sin pecado; posteriormente de ese hijo se nos dijo lo siguiente:

Después que Jesús fue bautizado, inmediatamente salió del agua; y, ¡mire!, los cielos se abrieron y él vio descender como paloma el espíritu de Dios que venía sobre él. 17 ¡Mire! También hubo una voz desde los cielos que decía: “Este es mi Hijo, el amado, a quien he aprobado”.” (Mat. 3:16-17).

Eso es, que fue Jehová Dios quién reconoció su paternidad en el caso de Jesús, el hijo nacido de María, por lo que siempre ha sido identificado por generaciones como el “Hijo de Dios”, tal como Este había dicho por boca de su ángel…… y todo esto, no se produjo en el caso de Abraham, ni en el de ningún otro ser humano; pero es que hay más, cuando analizamos las palabras con las que Dios reconoció a Jesús como Su Hijo y que fueron estas: “Este es mi Hijo, el amado, a quien he aprobado”. Prescindiendo que la frase en sí misma ya lleva a pensar en la existencia de un solo Hijo de Dios envuelto en el asunto ¿significa la construcción de dicha frase, de que entre otros supuestos Hijos de Dios existentes y como nos sugiere el “teólogo” mencionado (Abraham y otros), solo éste era “amado” y el único “aprobado”? No y por lo tanto, lo único que se puede entender de dichas palabras, así como del entero relato expuesto, es que Jehová solo reconocía a Jesús como Su Hijo único…… de hecho, lo que leemos en Juan 3:16 y en palabras del propio Jesús y que algo más que ese “genio” de la teología del que estamos hablando, sabría del tema, va precisamente en esa dirección:

Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo (“unigénito” según versiones, pero que significa lo mismo), para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.” (NTV). (Acotación nuestra).

Algo que jamás podría haber afirmado Jesús en ese momento y sin incurrir en una mentira, si Abraham ya hubieran adquirido dicha condición en tiempos pretéritos; por lo tanto, en el momento de aparecer Jesús como el Hijo de Dios, no existía ningún otro Hijo de Dios “despendolao” por ahí y anterior a él…… luego Abraham no era un Hijo de Dios y por tanto no puede heredar el reino en calidad de inmortal rey y sacerdote. Pero no obstante, es cierto que lo dicho hasta este momento no explica que es lo que pudo ser ofrecido a Abraham y que se pudiera considerar como un galardón “muy grande” (que es de lo que se trata) y lo que nos retrotrae a los tiempos en que dicha oferta fue formulada; vayamos, por tanto, a las palabras que le fueron dichas a Abraham en su momento y que, de forma disparatada, el autor del video objeto de análisis afirma que solo pueden significar que le fue prometido un puesto de rey al lado de Jesucristo en el reino milenial:

Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abrán en una visión y dijo: “No temas, Abrán. Soy para ti un escudo. Tu galardón será muy grande.” (Gén. 15:1).

Habría que destacar que la expresión “sobremanera grande” de nuestro titular y que es sobre la que se apoya dicho autor para sacar sus disparatadas conclusiones, solo se encuentra en la RV 1960 y que es la traducción que suele usar dicho personaje como referente…… pero que en todo caso vendría a ser lo mismo: un premio por encima de lo imaginable para una persona como dicho patriarca; dicho esto, lo que procede es averiguar cuál era la situación por la que en ese momento estaba pasando el bueno de Abraham y expresada ésta en sus propias palabras:

A lo que dijo Abrán: “Señor Soberano Jehová, ¿qué me darás, cuando voy quedándome sin hijo y el que poseerá mi casa es un hombre de Damasco, Eliezer?”. 3 Y Abrán añadió: “¡Mira! No me has dado descendencia y, ¡mira!, un hijo de mi casa (el hijo tenido de una esclava egipcia) me sucede como heredero”.” (vs. 2-3). (Acotación nuestra).

Ello significaba que su línea genealógica quedaba cortada y con lo que no habría sido antepasado de Jesucristo, cosa fundamental en aquellos tiempos para esos patriarcas…… recordemos la que se montó entre Esaú y Jacob (Gén. 25:31-35), por los derechos de primogenitura; pero volviendo a donde estábamos, obviamente nos encontramos ante una pregunta directísima y que merecería en justa correspondencia, igual respuesta y por lo que si el plan de Dios hubiera sido el darle un puesto de rey en el gobierno del reino, lo lógico es que se lo hubiera dicho en ese mismo momento…… pero lejos de esto, veamos por dónde iban los planes de Jehová, según los versículos 4-5:

Pero, ¡mire!, la palabra de Jehová a él fue en estas palabras: “Este hombre no te sucederá como heredero; más bien, uno que saldrá de tus propias entrañas, te sucederá como heredero”. 5 Entonces lo sacó afuera y dijo: “Mira hacia arriba, por favor, a los cielos y cuenta las estrellas, si es que se te hace posible contarlas”. Y pasó a decirle: “Así llegará a ser tu descendencia”.”

Pero en todo caso, ésta y aunque parte de ella, no era en sí misma la recompensa “muy grande” prometida al bueno de Abraham, sino lo que encontramos más adelante y en dónde ya Jehová le explica en qué consistiría, realmente, la recompensa que iba a darle…… para ello tenemos que irnos a Gén. 17:3-6 y tomado de la misma traducción que usa esa “figura” de la teología del “mundo mundial”, la mencionada RV 1960:

Entonces Abram se postró sobre su rostro y Dios habló con él, diciendo: 4 He aquí mi pacto es contigo y serás padre de muchedumbre de gentes. 5 Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes. 6 Y te multiplicaré en gran manera y haré naciones de ti y reyes saldrán de ti” (refiriéndose fundamentalmente, a aquellos que reinarían en el reino de Dios).” (Acotación nuestra).

Y este es el “pacto” o promesa que Jehová Dios estableció con Abraham y que haría de ese personaje una auténtica figura para generaciones futuras (estaríamos hablando del principal antepasado de Jesús y sobre quien se empieza a gestar o edificar, el proyecto divino de restauración mediante el reino de Dios) y ejemplo de ello, es que unos 4.000 años nos contemplan desde esas palabras y todavía continuamos hablando de él, como uno de los personajes de más relumbrón en la historia del mundo y que como tal, será considerado por una eternidad; sin embargo y volviendo al tema que nos ocupa, noten que lo que se le dijo a ese patriarca es que reyes “saldrían de él” y no que él tuviera que ocupar el puesto de rey en cualquier momento de la historia y que es algo muy distinto…… luego todo considerado, la promesa de Jehová nada tenía que ver con el que Abraham participe en ese futuro gobierno del reino en calidad de inmortal rey y sacerdote, sino la pieza fundacional y por llamarlo de alguna manera, de la que arrancaría el proyecto del reino.

Pero es que además, resulta que desde la promesa divina al patriarca en cuestión, hasta llegar al pacto “para un reino” que celebró Jehová con el recién liberado pueblo de Israel del yugo egipcio y que ese sí, ya contemplaba la posibilidad de que algunos y en un futuro aún lejano, llegaran a ser reyes y sacerdotes para reinar junto a Cristo, pasaron más de 400 años y pacto que se estableció en estos términos:

“…… “Y ahora si ustedes obedecen estrictamente mi voz y verdaderamente guardan mi pacto, entonces ciertamente llegarán (tiempo futuro) a ser mi propiedad especial de entre todos los demás pueblos, porque toda la tierra me pertenece a mí. 6 Y ustedes mismos llegarán (de nuevo se está hablando en futuro) a ser para mí un reino de sacerdotes y una nación santa”. Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel.” (Éxo. 19:5-6). (Acotaciones nuestras).

Luego lo que está claro, es que hasta ese momento no hubo pacto alguno en este sentido, eso es, el de poder llegar a ser designado como rey para conformar ese futuro gobierno divino por aparecer…… luego ¿cómo se puede entender que ya Abraham hubiera recibido, más de 400 años antes, un puesto en ese gobierno del reino? Lo que nos indica la lógica, sencillamente, es que eso no fue eso lo que ocurrió, sino que lo que pasa es que estamos ante un supuesto “teólogo” que muestra estar “más pallá que pacá” en cuestiones bíblicas, pues está clarísimo en el contexto escritural que nada parecido le fue ofertado a dicho patriarca…… por lo que el “teólogo” en cuestión y como nos tiene acostumbrados, se ha “columpiado” de nuevo o, lo que es lo mismo, que no tiene ni puñetera idea de lo que está hablando.

Queda claro, entonces y haciendo buena la leyenda de la imagen que encabeza este escrito, que de nuevo nos encontramos ante grandilocuentes alocuciones sin ningún tipo de “sustancia” y de mucho menos apoyo bíblico, por tanto burdas mentiras por parte del personaje señalado a lo largo de este artículo que, en cuanto a teología, resulta ser una verdadera catástrofe andante y por lo que no puede ser tomado en consideración ninguna de sus proposiciones…… proposiciones ante las que los TJ se “chotean”, pues resulta ser menos creíble el “criticador” que el “criticado”, por lo que ya ni se molestan en contestarle. Y si lo hacemos nosotros, no es por el mero hecho de meternos con dicho “intelectual” (que de teólogo tienen lo mismo que nosotros de curas) y que más bien nos importa “un bledo” lo que diga, pues nada nos puede aportar (excepto ocasiones para “vapulearle”), sino el interés en aquellos de sus seguidores que también nos lean a nosotros (que no son pocos) y que puedan verse perjudicados por las “gansadas” que publica ese “súmmum” de la teología en su blog de videos; además, de la voluntad por parte de los autores de este blog, de subrayar el hecho de que aún continúa habiendo alguien que entiende lo que se dice en las Escrituras…… que eso se lo crea quien nos lee, ya es “harina de otro costal”.

MABEL

JOEL 2:28-29

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 09/04/2015 by Armando López Golart

imagesYa nos perdonarán que insistamos en este tema de la profecía de Joel, pero es que nos parece muy interesante esta primera parte de la misma, en nuestra opinión poco entendida y que por la importancia que tendrá en la vida de muchas personas, creemos oportuno el centrarnos en ella exclusivamente; y es que probablemente recordarán que en nuestro escrito anterior (04/04/15), hablábamos de dicha profecía como un todo y señalando que tal parece que el cumplimiento de las señales anunciadas en su segunda parte (la profecía consta de dos partes), que se corresponde con los versos 30-31 siguientes a los señalados en el titular de este escrito, se están cumplimentando en nuestros días. Tan es eso así, que la última “luna de sangre” de un ciclo de cuatro (llamado tétrada) se espera para el 28 de Septiembre del año en curso y lo que nos lleva a barruntar, que bien podríamos estar situados en ese momento ante el inicio de los siete últimos años del mundo tal como lo conocemos, a ser seguidos ¡nada más y nada menos! (no pasen por alto este punto) por el establecimiento definitivo del reino de Dios en la tierra y evento que nos fue anunciado con mucha antelación por el propio Hijo de Dios en su momento:

Desde entonces Jesús comenzó a predicar y a decir: “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos (o “de Dios”, indistintamente) se ha acercado.” (Mat. 4:17). (Acotación nuestra).

Desde esas palabras hasta nuestros días, casi 2.000 años nos contemplan y período de tiempo incluido, según Jesús, en lo que se conoce como “los tiempos de los gentiles” o de “las naciones” según versiones…… en todo caso, el espacio temporal en donde Israel con su capital Jerusalén, estaría en manos de potencias mundiales diversas (Luc. 21:24). Pero como resulta que Jesús dijo también otras cosas directamente relacionadas con el establecimiento de dicho reino de hechura divina y que recabará la participación directa de muchas personas, creemos interesante centrarnos en esa primera parte de la profecía de Joel, en la que se lee como sigue:

Y después de eso tiene que ocurrir que derramaré mi espíritu sobre toda clase de carne y sus hijos y sus hijas ciertamente profetizarán. En cuanto a sus viejos, sueños soñarán. En cuanto a sus jóvenes, visiones verán. 29 Y aun sobre los siervos y sobre las siervas, derramaré en aquellos días mi espíritu.” (Joel 2:28-29).

Pasaje que en la versión TLA se nos expone de manera más entendible, pues eso es lo que se lee en la misma:

Cuando esto haya pasado, les daré a todos mi espíritu: hombres y mujeres hablarán de parte mía; a los ancianos les hablaré en sueños y a los jóvenes, en visiones. 29 También en esos tiempos daré mi espíritu a los esclavos y a las esclavas (en los tiempos que se escribieron estas palabras, personas de la más baja condición social).” (Acotación nuestra).

En todo caso, estaríamos hablando de un brutal derramamiento de espíritu como no existen precedentes en la historia bíblica, pues en el siglo I de nuestra era el tal espíritu solo fue derramado sobre un determinado número de personas que comprendía a los apóstoles (entre los que se cuenta Pablo y no Matías) y a los más directos seguidores de estos, según se deduce de unas palabras de Jesús:

Hago petición, no respecto a estos solamente (los apóstoles), sino también respecto a los que pongan fe en mí mediante la palabra de ellos.” (Juan 17:20). (Acotación nuestra).

O sea, que solo aquellos que creyeron en Jesús por la palabra directa de un apóstol de este, pasaron a formar parte de ese grupo selecto por el que Jesús pidió también la protección de su Padre Celestial; personas que llegaron a ser aceptadas por el Altísimo, mediante el recibir el bautismo en espíritu santo que los convirtió en Hijos Suyos…… pero que nada tiene esto que ver (no nos confundamos), con el derramamiento de espíritu santo mencionado en Joel 2:28-29 y que tiene otro propósito. Porque no podemos pasar por alto, que la misión fundamental para la que fue enviado Jesús a la tierra, fue para iniciar la selección de aquellos que junto con él gobernarían en calidad de inmortales reyes y sacerdotes (Rev. 20:6) en el reino milenario de Dios, obra que fue continuada por los apóstoles y en los que Jesucristo había delegado el poder para impartir al “personal” la condición de Hijo de Dios…… lo que nos indica, que en cuanto el último de los apóstoles desapareció de sobre la faz de la tierra y como queda fehacientemente demostrado en el capítulo ocho del libro de Hechos de los Apóstoles, dicha obra de selección se dio por concluida o, lo que es lo mismo, que a partir de ese momento desapareció de sobre la tierra la posibilidad de que un ser humano pudiera ser adoptado por el Altísimo como Hijo Suyo.

Añadir y a modo de advertencia de “buen vecino”, que cuando se topen con algún “iluminado” que se las de dé “ungido” y de los que das una patada a un adoquín y te aparecen “tropecientos mil”, no les hagan ni caso y sobre todo, protejan su cartera por si acaso…… porque de entrada le están mintiendo, pues no tienen ni zorra idea de lo que dicen las Escrituras y lo que pretenden es lucrarse, ya que toda forma de religión no es más que una estructura piramidal: cuantos más conversos, mayor cuantía en los ingresos económicos, bien sea vía diezmos, o bien donaciones “voluntarias”.

Hecho este pequeño inciso, continuemos en lo que estábamos y consideremos otro dato que refuerza nuestra teoría, como es hecho de que personas que actuaron bajo la influencia del mismo espíritu santo que actuó sobre Jesús y los apóstoles (incluyendo a sus más inmediatos seguidores), como fueron los históricos personajes Moisés, Elías, Eliseo, Sansón y tantos otros, no alcanzaron la condición de Hijos de Dios como algunos supuestos “entendidos” en el tema afirman. Ello queda evidenciado, aparte de otros datos (ver nuestro escrito del 15/09/13 titulado “Los “antepasados” de Jesús…… y el Sal. 45:16.”), por un mínimo ejercicio de razonamiento lógico y de sentido común: si estos personajes hubieran sido reconocidos como Hijos de Dios en su momento, por lo tanto antes del nacimiento de Jesús y su reconocimiento como tal (Mat. 3:16-17), este no podría ser considerado como el “primogénito” de entre muchos hermanos (Rom. 8:29)…… luego queda claro, primero, que todo otro Hijo de Dios tenía que aparecer a partir de Jesucristo en adelante y lo que descarta totalmente a los antepasados de este; y segundo, que se tiene que poder actuar bajo la influencia del espíritu santo de Dios y con ello tener la capacidad de efectuar obras poderosas, sin ser necesariamente un Hijo de Dios y que es una cosa muy distinta, como hemos visto en los ejemplos mencionados.

Es a partir de esta segunda premisa, que podemos empezar a entender de lo que se nos habla en Joel 2:28-29, aunque no estaría fuera de lugar y para reforzar nuestro planteamiento, hacer una precisión más sobre el particular: los que adquieren dicha condición de Hijos de Dios y por tanto, coherederos del reino con Cristo en calidad de inmortales reyes y sacerdotes, son solo aquellos que participan de la llamada “primera” resurrección, según se nos dice en Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no sobre “otros”) la muerte segunda no tiene autoridad (eso significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotaciones nuestras).

Partiendo de esa idea, tenemos que en Rev. 11:3-6 se nos habla de unos poderosísimos personajes que son anunciados como los “dos testigos” (en todo caso, un pequeño resto de personas “ungidas” directamente por Dios en calidad de Hijos Suyos) y que tienen la comisión de profetizar (entiéndase predicar) por 1.260 días, eso es, llevar a cabo la predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14 y período de tiempo que abarca la primera mitad de la profética “semana 70” de Dan. 9:27; estos personajes, considerados en la parábola de las ovejas y las cabras como los “hermanos más pequeños” de Jesucristo, pues aparecen a última hora y de los que se nos dice que tendrán colaboradores en su comisión divulgadora (Mat. 25:31-40), serán muertos al término de la misma por el poder imperante en ese momento y circunstancia que se nos explica con estas palabras:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio (vencidos los 1.260 días), la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron (con su mensaje) a los que moran en la tierra.

11 Y después de los tres días y medio (de su asesinato), espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie (eso es, resucitaron) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Rev. 11:7-12). (Acotaciones nuestras).

Es en ese preciso momento cuando se produce la llamada “primera” resurrección y que incluye a los seguidores “ungidos” del siglo I (los apóstoles y sus más directos seguidores) y algo que sabemos gracias a la explicación que de este crucial momento nos da el apóstol Pablo:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor (Pablo no se refería así mismo, sino a aquellos que sabía aparecerían en los últimos días) no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados (obviamente después de haber sido resucitados, como hemos visto), juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.” (1 Tes. 4:15-17).

Luego lo que vemos es que solo ese resto “ungido” aún por aparecer e identificado como los “dos testigos”, son los que toman parte de esa “primera” resurrección que conlleva el reinar con Cristo y no así, el resto de personas que colaborarán con ellos en dar adelanto a la predicación mencionada y que se convertirán en la “gran muchedumbre” de sobrevivientes que “salen de la gran tribulación” (Rev. 7:9; 14), eso es, que salen de ella con vida y entran ya directamente al reino de Dios; lo que les convierte, no en inmortales reyes y sacerdotes (al no haber muerto, no pueden participar de dicha “primera” resurrección), sino en los primeros súbditos de dicho reino y a los que de forma progresiva, suponemos nosotros, se irán añadiendo aquellos que se levanten en la resurrección posterior que se lleva a cabo ya dentro del período milenario y que se corresponde con la que señaló Jesús en Juan 5:28-29…… porque habrán observado que la considerada como “primera” resurrección y en la que, como hemos dicho, solo participan aquellos que han de reinar junto a Cristo en el reino milenario, se produce aún dentro de este sistema de cosas, concretamente al final de la primera mitad de la “70 semana” de Dan. 9:27, luego antes de que estalle la “gran tribulación” que arrasará con una humanidad desobediente.

Todo considerado, ya podemos volver a aquellos que progresivamente se irán sumando a la predicación iniciada por esos “dos testigos” o resto “ungido” por aparecer y analizar en qué condiciones enfrentarán dicha tarea, en armonía con lo profetizado con Joel 2:28-29 y en donde se nos habla de un derramamiento de espíritu santo sin precedentes en la historia del ser humano…… obviamente y como medio hemos apuntado, sobre aquellos que tomarán la decisión de acudir en apoyo de esos hermanos “más pequeños” de Jesucristo. Y decimos sin precedentes históricos, pues a través del registro sagrado lo que aprendemos es que dicha concesión del tal espíritu divino, fue otorgado puntualmente a diferentes personajes (ya citados) para llevar a cabo determinadas comisiones dadas por el Altísimo para el adelanto de Sus Propósitos y con una específica y concreta finalidad última: el acreditar, mediante la capacidad de llevar a cabo obras poderosas fuera del alcance del ser humano normal, que el personaje del que se tratare era un enviado de Dios. Un ejemplo de que ello es como se lo decimos, lo tenemos reflejado en los preliminares de la comisión recibida por Moisés de parte de Jehová, para que se presentara ante los ancianos del cautivo pueblo de Israel (Éxo. 3:13-17) y ponerles en antecedentes de lo que su Dios pensaba hacer para, en respuesta a sus ruegos, liberarlos de la opresión de los egipcios…… esta es la conversación entre Jehová y Moisés:

Sin embargo, al contestar, Moisés dijo: “Pero supongamos que no me crean (los ancianos de Israel) y no escuchen mi voz, porque van a decir: “No se te apareció Jehová’”. 2 Entonces le dijo Jehová: “¿Qué tienes en la mano?”, a lo cual él dijo: “Una vara”. 3 En seguida dijo: “Arrójala a tierra”. De modo que él la arrojó a tierra y esta se convirtió en una serpiente; y Moisés empezó a huir de ella. 4 Jehová ahora dijo a Moisés: “Alarga la mano y agárrala por la cola”. De modo que él alargó la mano y la agarró y esta se convirtió en una vara en la palma de su mano. 5 “Para que —según dijo él— crean que se te ha aparecido Jehová el Dios de sus antepasados, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.”

6 Entonces Jehová le dijo otra vez: “Mete tu mano, por favor, en el pliegue superior de tu prenda de vestir”. De modo que él metió la mano en el pliegue superior de su prenda de vestir. Cuando la sacó, pues, ¡resultó que su mano estaba herida de lepra como la nieve! 7 Después de eso Dios dijo: “Vuelve tu mano al pliegue superior de tu prenda de vestir”. De modo que él volvió la mano al pliegue superior de su prenda de vestir. Cuando la sacó del pliegue superior de su prenda de vestir, pues, ¡resultó que estaba restaurada como el resto de su carne! 8 “Y tiene que suceder —según dijo él— que si no quieren creerte y no quieren escuchar la voz de la primera señal, entonces ciertamente creerán la voz de la señal posterior.” (Éxo. 4:1-8). (Acotación nuestra).

Notemos que nuestro Creador, Jehová Dios, no esperaba que el “personal” se creyera a Moisés de buenas a primeras en sus afirmaciones de ser enviado por Él, sino a las manifestaciones de poder que a modo de “acreditación” de su condición de “mandao” le fueron concedidas llevar a cabo al bueno de Moisés…… eso es, no que Moisés fuera el poderoso, sino en todo caso el medio por el que Jehová canalizaba Su Poder y que le identificaba como enviado por Este. De hecho, vemos como también Jesús en su momento, usó la misma “táctica” y por llamarla de alguna manera, pues esto es lo que dijo a los incrédulos dirigentes religiosos del pueblo de Israel:

Si no hago las obras de mi Padre, no me crean. 38 Pero si las hago, aun cuando no me crean a mí, crean las obras, a fin de que lleguen a saber y continúen sabiendo que el Padre está en unión conmigo y yo estoy en unión con el Padre (o lo que es lo mismo, que hablaba de parte de su Padre Celestial en calidad de enviado y según certificó posteriormente en Juan 12:49).” (Juan 10:37-38). (Acotación nuestra).

Ello queda establecido de forma contundente, eso es, la necesidad de una “acreditación” que certifique que uno habla en representación del Dios Altísimo y no de parte de otra “agencia”, por lo que les dijo Jesús a sus continuadores (más inmediatos o futuros en el tiempo y como es en el caso que nos ocupa) en la obra de anunciar el propósito de Dios para la humanidad:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado (en el caso actual, ello sería el equivalente a recibir una porción del espíritu santo anunciada en Joel) será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas, 18 y con las manos tomarán serpientes y, si beben algo mortífero, no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20). (Acotación nuestra).

Partiendo entonces de lo considerado, es evidente que aquellos que en ese futuro inmediato y que nosotros auguramos para el final del verano del año en curso, acepten el mensaje anunciado por esos “dos testigos” enviados de Dios y decidan secundarles en su tarea, recibirán esos poderes anunciados y con los que “acreditar” su condición de enviados del Dios Altísimo. Poderes que, obviamente y como mínimo, pasarán y según el pasaje leído, por el uso de lenguas que no nos son conocidas en donde ello sea necesario, la capacidad de expulsar demonios (y que en definitiva, es a los que nos tendremos que enfrentar, según Efe. 6:12), ser inmunes a todo tipo de sustancia venenosa, dominio sobre animales dañinos (es lo que probablemente en ese contexto significa el “tomar serpientes con las manos”), la capacidad de sanar enfermedades o deficiencias físicas y cualquier otra cosa necesaria para llevar adelante nuestra comisión, como podría ser, por ejemplo, la capacidad de autodefensa ya que de lo contrario le duraríamos a Satanás (en este caso a sus esbirros terrestres), lo que un “chupa-chups” en la puerta de un colegio.

Y eso es lo que a nuestro entender, tenemos a tan solo unos 5/6 meses vista y que bien podría significar un aumento de presión en el entorno más inmediato de los que esperamos en Jehová (1 Ped. 5:8-9; Rev. 12:12) y que estamos alerta para tomar acción en favor de esos “hermanos menores” de Jesucristo; por lo tanto la pregunta sería…… ¿cómo estamos de ánimos, para afrontar dicha adversa situación? Porque lo que está claro es que el privilegio de, aunque solo sea por un tiempo determinado, poder disfrutar de ser depositarios (aquellos que estén ahí) del espíritu santo o fuerza activa de Jehová Dios y ser dirigidos por la misma, en nuestro empeño de defender Su Soberanía sobre todo el Universo, es algo impagable y actitud que será puesta como ejemplo a generaciones futuras por toda la eternidad; escondido en las Escrituras, hay un pasaje que nos habla de ello y que desearíamos compartir con todos ustedes, que se encuentra en Isa. 65:1 y que dice así:

Esto es lo que ha dicho Jehová: “Los cielos son mi trono y la tierra es el escabel de mis pies. ¿Dónde, pues, está la casa que ustedes pueden edificar para mí y dónde, pues, está el lugar que me es lugar de descanso?

Ese artilugio, el “escabel” y como seguramente todos ustedes sabrán, no es otra cosa que la banqueta en la que los reyes apoyaban sus pies, dada la altura del trono en el que se sentaban; en este caso el escabel del “trono” de Jehová no es otro que la misma Tierra. Sin embargo y dado que nuestro Supremo Hacedor no está literalmente sentado en ningún trono (se nos dice que “los cielos” son su trono) y por lo que no precisa de apoyo alguno, el que se nos señale a la tierra como el “escabel” de Sus pies y sacándole un poquitín de “punta” a lo leído, bien podría ser (o no, pero que por si acaso nosotros nos pronunciamos al respecto) que estuviéramos ante un significado más bien simbólico del asunto y que nos intentara transmitir otra idea, que bien podría ser la siguiente: la soberanía de Jehová Dios sobre su creación inteligente y partiendo del libre albedrío de la que está dotada la misma, no estaría sustentada tanto por Su Infinito Poder (y que podría hacerlo), como en la libre decisión por parte de esa humanidad obediente a la que nos hemos referido y que ha defendido contra “tirios y troyanos” el supremo derecho del Altísimo a gobernar sobre todo el Universo, en detrimento de su adversario Satanás y que, en definitiva, es la cuestión que está en juego desde el inicio de la creación del hombre sobre la tierra (Gén. 3:1-5).

Y esa es la humanidad (como Tierra) de la que podemos formar parte como directos sostenedores del legítimo derecho de nuestro Creador a gobernar sobre Su creación y germen (tales personas) a partir del cual el ser humano se extenderá por todo el Universo y con dicha épica gesta como recordatorio eterno para futuras generaciones…… luego la pregunta es ¿está usted dispuesto a aguantar lo que haga falta y más, si se tercia, con tal de figurar entre esas benditas personas que se convertirán en un ejemplo eterno de firme lealtad a su Magnífico y Supremo Hacedor? Recordemos que Adán es el ejemplo eterno de lo que no se debe de hacer, mientras que Jesús es el supremo ejemplo eterno de lo que sí se debe de hacer; luego la pregunta es obligada…… ¿a qué bando, se apunta usted?

Es cierto, por otra parte, que alguien podría decir de lo planteado en este escrito, que es lo más parecido al célebre “cuento de la lechera”, pero que los autores de este blog entendemos que bien se podría contemplar como una posibilidad; lo que nos lleva a recordar algo que nos plantábamos en un artículo anterior (14/03/15) y que venía a ser más o menos, eso de “¿y si no ocurre nada de aquello a lo que nosotros estamos apuntando, eso es, que dentro de unos pocos meses ya la tendremos “montada”? Ello nos lleva a voltear la pregunta en el sentido de plantear la cuestión a la inversa, eso es ¿y si resulta que sí ocurre…… y que también podría ser? ¿Está usted preparado para afrontar dicha posibilidad? Y lo preguntamos en el sentido de si está cada uno debidamente informado, como mínimo, de los eventos por venir y, por aquello del “por si las moscas”, estar preparado para tomar acción: es decir, por si resulta que lo que se plantea desde este blog no estuviera tan alejado de la realidad y que, como acabamos de señalar…… también podría ser.

MABEL

CUANDO LA ESTULTICIA…… ES SOLO SUPERADA POR LA PROPIA ESTULTICIA.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 18/02/2014 by Armando López Golart

expulsar1Y siendo este al parecer, el caso del personaje que responde al nombre de Apologista Mario Olcese y si no, veamos lo que nos acaba de mandar en dos correos y que confirma la aseveración de nuestro titular…… pero permítannos antes recordarles de qué va la cosa: hace unos días, dicho autor publicó un video/artículo en el que mencionaba que durante el milenio continuarían existiendo la vejez, la muerte y obviamente, el pecado y causa de las dos anteriores. Ello le obligaba a afirmar que la “restauración” mencionada en Hech. 2:19-21 tenía que ver, no con la restauración del ser humano a la condición existente antes del pecado, eso es, a los tiempos de Adán y Eva, sino a la “restauración” del reino de David sobre la tierra, pues según dicho “entendido” eso era lo hablado por Dios “por boca de sus profetas de tiempo antiguo”…… y con el peregrino argumento, que de hacer referencia a los tiempos de Adán como afirmamos nosotros, tendríamos que volver de golpe al estado de desnudez de nuestros primeros padres; de ahí, el contenido de ambos correos:

15/02/14

apologista commented on ¿ES REALISTA, EL PENSAR EN UNA TIERRA CONVERTIDA PRONTO EN UN “PARAÍSO”?

¡Qué lindo paraíso restaurado, pues todos andaremos en cueros…¡totalmente desnuditos!… ¡Así que a bajar la panza para estar en forma!

16/02/14

apologista commented on ¿ES REALISTA, EL PENSAR EN UNA TIERRA CONVERTIDA PRONTO EN UN “PARAÍSO”?

No, mi amigo, no es realista lo que dices, porque no volveremos al paraíso en cueros como Adán y Eva antes de la caída. Pero por si acaso hay que bajar de peso para estar en forma, en la eventualidad de que se nos ordene a estar en cueros en el peculiar “paraíso restaurado” de la Watchtower…jajajajajaja.”

Como pueden ver, la catadura intelectual del personaje es, cómo mínimo, manifiestamente mejorable y por supuesto, indigna de crédito alguno; de ahí que para nada ha respondido a nuestra propuesta en el sentido de que dicha restauración se refería a otra cosa y algo que probamos con los adecuados textos bíblicos, así como que nada tenía que ver la tal con la “restauración” del reino de David. Tengamos en cuenta que la expresión “restaurar” tiene que ver con el devolver algo a su condición original, siendo el caso que el pueblo de Dios no fue gobernado en un principio por rey humano alguno y por lo que dicha restauración tenía que ver con el devolver al ser humano a su condición original…… de lo contrario ¿nos podría explicar ese “genio” de la interpretación bíblica, para que sirvió el sacrifico de Jesús? Es más: si durante el milenio tiene que continuar la vejez, la muerte y el pecado ¿por qué el tema central de las Escrituras es el reino de Dios, como instrumento fundamental para la salvación de la humanidad, si todo tiene que continuar igual que hasta ahora? ¿Nos podría explicar ese “ilustre teólogo” y “fantasma” donde los haya, en qué se invertirán esos mil años de reinado milenario de Cristo? De entrada, ya les afirmamos que no responderá a dichas cuestiones, como tampoco la ha hecho a algunas otras que le tenemos planteadas y que con una desvergüenza digna de mayor causa ignora totalmente como, por ejemplo, las siguientes:

Si los “sobrevivientes” de la “gran tribulación” pasan, obviamente, con vida al reino de Dios y como reconoce dicho caballero en el último párrafo de su artículo del 08/05/12 en el sentido de que dichos sobrevivientes “pasarán la grande tribulación sin morir” ¿por qué nos enseña en un video/artículo posterior y enseñanza rebatida desde este blog hasta la extenuación, en el sentido de que la “gran multitud” sobreviviente también reinarán con Cristo, dado que aparecen “vestidos de blanco”? Y es que lo que se lee en Rev. 20:6, es que solo aquellos que participen de la llamada “primera” resurrección alcanzan la inmortalidad y el poder reinar junto a Cristo…… y dado que dichas personas no han muerto, es obvio que, prescindiendo de como vayan vestidas, no pueden participar de resurrección alguna y cuestión que dicho “teólogo” aún no nos ha aclarado.

Tenemos por otra parte, el disparatado contenido de otro de sus videos en el que señalaba un supuesto error de los TJ, en el sentido de que lejos de lo que estos afirmaban de ser conocido el nombre de Jehová desde el inicio de los tiempos, este fue revelado por primera vez a Moisés; y algo que nosotros le demostramos que era falso, pues dicho nombre lo pronunció Eva al nacerle su primer hijo, Caín (Gén. 4:1), así como que dicho nombre se empezó a “invocar” en tiempos de Enós (Gén. 4:26), tercer patriarca a partir de Adán, eso es, casi 2.500 años antes de que naciera Moisés…… y algo de lo que ese “intelectual”, aún no nos ha dicho “ni mu”. Y como estas, muchas otras, que ahí están planteadas en nuestros artículos, como por ejemplo, por qué la necesidad de ser “nombrados” príncipes sobre la tierra esos antepasados de Jesús mencionados en el Sal. 45:16 y que según el Sr. Olcese tienen que reinar con él, si según Rev. 20:6, los que se levantan en esa “primera” resurrección ya lo hacen en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y condición que solo se puede adquirir mediante el participar en ella; y es que si los citados antepasados de Jesús precisan de un nombramiento “posterior” a su resurrección y como es el caso (algo que no se nos dice de los 144.000 y que ya resucitan con una condición infinitamente superior a la de “príncipes)), ello solo puede significar que no han participado de dicha “primera” resurrección, por lo que no pueden reinar con él.

Pero es que si no han participado de la misma y para el “genio” mencionado solo queda una “segunda” resurrección al final del milenio y para juicio o destrucción eterna de los que participen de ella (eso es lo que nos ha enseñado siempre)…… que nos explique en cuál resurrección participan entonces esos antepasados de Jesús, pues si no lo han hecho en la “primera” (algo que reconoce dicho autor) y tampoco en la “segunda”, pues en vez de ser destruidos, se les conceden títulos nobiliarios, eso es, de “príncipes sobre toda la tierra” ¿en qué resurrección participan? Y ya puestos, que nos aclare si es correcto nuestro entendimiento acerca de Isa. 65:20, diametralmente opuesto al que él defiende y del que le discutimos en nuestro anterior artículo y del que tampoco ¡faltaría más! nos dice nada; ni nos dirá nada, pues estamos ante un ignorante integral y por tanto, incapaz de responder con un mínimo de solvencia a las cuestiones que se le plantean…… y ya se sabe, aquello de que quien calla otorga.

En resumidas cuentas, es que todas esas memeces solo pueden salir de una mente enfermiza por un desaforado ego y que está “más pallá que pacá”, cuestión que se agrava con estas “chorradas” que escribe en esos correos y que nos hablan de la “capacidad intelectual” de semejante esperpéntico personaje; y es que como les hemos dicho, la peor estulticia es aquella que es superada por la propia estulticia de uno…… como es el caso de Apologista Mario Olcese.

MABEL

PUES…… ¡SE ESTÁ USTED “LUCIENDO” , Sr. OLCESE!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , , on 26/01/2014 by Armando López Golart

mqdefault 1Porque claro, mandarme tres correos sobre el artículo que dediqué a desbaratar otra de sus “genialidades”, como es la de que el primer hombre que conoció el nombre divino fue Moisés y que hasta ese momento no se conocía, sin responderme nada al respecto, me reconocerá usted que tiene su “aquél”; pero veamos lo que me dice en ellos y por orden de llegada:

apologista commented on OTRO “INCREÍBLE ERROR” DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ……SEGÚN APOLOGISTA MARIO OLCESE

Sin duda Armandito López Golart tiene serios problemas para explicar Efesios 4:11-13, versos que simplemente ignora porque destreuye su estúpida tesis de las dos clases de esperanzas para los cristianos. Mientras Don Armadito no tome en serios mis planteamientos que aparecen claramente en mi canal de vídeos sobre las dos clases, seguirá ciego y pronto caerá al abismo de la eterna oscuridad. Pero vamos a entregarle este estudio para que lo medite mientras está en el retrete a ver si medita mejor:

El argumento más poderoso que podemos presentar para demostrar que la novia de Cristo está compuesta por toda la simiente de Abraham, y no tan sólo 144,000 personas “ungidas, como sostiene la Watchtower, está fundamentado en la epístola paulina a los efesios, capítulo 4 y versos 11 al 13, que dice:……” (Negritas mías).

En el siguiente, me manda el link para acceder a uno de sus videos, en donde nos habla de tan “genial” planteamiento:

apologista commented on OTRO “INCREÍBLE ERROR” DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ……SEGÚN APOLOGISTA MARIO OLCESE

“http://youtu.be/9v_wnsUDt5U”

Y ya un tercero, supongo que para que quede claro que usted “no lee” mis escritos, pues se trata de la misma “verborrea de siempre”…… solo que dicha “verborrea” le saca de sus casillas y de ahí ese comentario tan zafio cerca del “retrete” y que lo único que hace es retratar la clase de “personaje” que es usted; pero vamos al correo en cuestión y en el que me dirige al video por usted publicado:

apologista commented on OTRO “INCREÍBLE ERROR” DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ……SEGÚN APOLOGISTA MARIO OLCESE

Ver en mi canal cristiano72392 mi vídeo que lleva como título: “¡LOS ANCIANOS O PASTORES ESTÁN TODOS DESTINADOS A REINAR CON CRISTO, SEÑORES TESTIGOS DE JEHOVÁ!” para saber quiénes son los santos que reinarán con Cristo y que Armadito López no dice ni pío.”

Y correos que transcribo para que quede constancia de que usted los mandó desde ese artículo que publiqué, concretamente el anterior a este y que sí tuvo que leerlo usted, a tenor de su reacción y contenido que, desde luego, no le ha sentado nada bien; y que lo leyó y no le sentó nada bien, queda probado por el hecho de que no contento con esos correos, publicó un video en el que se pone de manifiesto el malestar que le corroe y en el que como siempre, la “empanada” mental que parece ser consustancial con usted, le lleva a mezclar “churras con merinas”, eso es, lo que dicen los TJ con lo que dice la Biblia y lo que dice la Biblia con lo que dicen los TJ…… y video en el que continúa sin decirme nada acerca del tema que trata el escrito al que presuntamente me responde ¡y que ya tiene “narices” el asunto! Además y como si lo que dice la Biblia y lo que interpretan de ello los TJ fuera un todo, nos pretende colar esa estupidez argumental partiendo del “poderoso argumento” de Efe. 4:11-13…… y a la que ¡faltaría más! usted me desafía responder, al decir que un servidor tiene “serios problemas para explicar Efe. 4:11-13” y por lo que “no digo ni pio”.

Pero claro, resulta que dicha petición de aclaración por mi parte del pasaje en cuestión, como exponente de la “cara dura” de la que usted hace gala no está nada mal, máxime cuando aún tiene por ahí unas cuantas cuestiones a las que aún estoy esperando dé atención (y “muchas lunas” nos contemplan desde que se las formulé)…… si bien es cierto, que ya advertí al “personal” que usted no se atrevería a dar respuesta a ninguna de las tales, pues ello le obligaría a retractarse de muchas de sus enseñanzas y algo que su orgullo, prepotencia y altanería le impiden hacer. Y un ejemplo de que ello es así, queda demostrado por el hecho de que después de tres correos y un video/artículo en el que me alude personalmente, usted aún no ha dicho en ellos “ni mu” acerca del asunto que le planteo en mi escrito y cuestión que se resume a algo tan simple como esto ¿quién entre usted y un servidor, tiene la razón en el tema acerca de cuándo se conoció por primera vez el nombre de Dios? Porque usted a eso y que es lo que le planteo en mí último artículo, aún no ha dado ninguna respuesta; y sencillamente no lo ha hecho, porque no puede hacerlo y lo que nos habla, o bien de su total ignorancia acerca del contenido escritural, al desconocer los pasaje de Gén. 4:1; 26 y lo que nos habla de la clase de “teólogo” que usted es, o bien del orgullo y arrogancia que usted atesora y que le impiden reconocer que se ha equivocado…… porque ¡mire que el asunto es fácil!: o fue Moisés y como usted afirma, el primer ser humano en conocer el nombre de Dios, o este ya era “invocado” más de 2.200 años antes del nacimiento de dicho personaje y que es la tesis que yo defiendo; luego ¿quién tiene razón, Sr. Olcese? ¿O no se atreve usted a reconocer que está equivocado?…… porque de lo contrario, habría que pensar que ya nos hubiera hablado de ello ¿o tampoco, Sr. Olcese?

Y cuestión a la que de ninguna manera responderá, porque la realidad es que usted no es más que un orgulloso ignorante que sueña con ser un “ungido”, eso es, que le han contado una “película” y se la ha creído, porque ello va en el línea con su exacerbado ego y en lo que se podría considerar como un “auto-culto a la personalidad”; por ello, usted no puede reconocer (aunque lo sabe, pues son clarísimos en todas las traducciones bíblicas que usé) la solidez de los textos usados en mi escrito para demostrar cuándo se dio inicio a usar el nombre de Dios, así como los argumentos que apoyados en los mismos presento, dado que su arrogante personalidad se lo impide. Por ello, para desviar la atención del tema que nos ocupa y en espera de que la “tormenta” escampe, me sale por “los cerros de Úbeda” y planteándome una cuestión de la que en absoluto estábamos tratando y que, por cierto, sobraba el que me mandara el link del video mencionado en su tercer correo, pues ya lo había escuchado en su momento, dado que yo no tengo ningún empacho en reconocer que sigo sus publicaciones…… ya otra cosa que el tema me interesara, pues lo tomé como otra “charlotada” más de las tantas que publica y por demás, fácilmente desmontable. Pero dado que usted me ha retado a que le responda a tan “poderoso argumento” y yo no me “arrugo” ante nada y menos, ante un indocumentado como usted, ahí tiene la respuesta y que va en el sentido de negarle la mayor (espero que su estulticia no le impida saber que significa esa expresión): porque ese planteamiento que usted formula sustentado en Efe. 4:11-13, deja de tener validez en los tiempos actuales y que es en donde usted lo aplica de manera totalmente incorrecta, porque veamos lo que se lee en dicho pasaje:

Y dio algunos como apóstoles, algunos como profetas, algunos como evangelizadores, algunos como pastores y maestros, 12 con miras al reajuste de los santos, para obra ministerial, para la edificación del cuerpo del Cristo, 13 hasta que todos logremos alcanzar la unidad en la fe y en el conocimiento exacto del Hijo de Dios, a un hombre hecho, a la medida de estatura que pertenece a la plenitud del Cristo.”

Porque para que esas palabras fueran aplicables en nuestros días, tendría que existir una “iglesia” o “cuerpo de Cristo” a la que poder “reajustar” o “edificar” y este no es el caso; porque desde este blog, Sr. Olcese y algo que usted jamás ha podido rebatir, hemos demostrado hasta la saciedad que a partir de la muerte del último de los apóstoles, se acabó la presencia de miembros de la “iglesia” o “cuerpo de Cristo” sobre esta tierra y así hasta nuestros días. Luego todo lo que se edifique sobre dicho pasaje de Efe. 4:11-13 y en la orientación que usted le da, no es más que fruto de la pura ignorancia acerca del contenido escritural que a usted le “adorna” y de la realidad en la que vive, porque vamos a ver: usted mismo se identifica como un “ungido” o miembro de ese “cuerpo de Cristo”, entonces demuestre que ello es así…… porque lo que está claro y según el relato bíblico, es que todos los que poseyeron esta condición de Hijos de Dios, tenían los poderes que la misma llevaba inherentes y algo que está más que probado en el libro de Hechos de los Apóstoles. Pero ya puestos, veamos otra cuestión y a la que usted, Sr. “ungido”, nunca ha dado razón: ¿quién le administró a usted el bautismo en espíritu santo y que es el único bautismo que da la condición de Hijo de Dios (algo que no puede hacer el bautismo en agua), por tanto miembro de dicho “cuerpo de Cristo” y que según las Escrituras solo los apóstoles podían administrar? ¿O puede presentar usted algún pasaje o relato bíblico que nos diga lo contrario? Luego como usted mismo puede ver, su planteamiento no se sostiene, pues no tiene base bíblica sólida para ello…… a menos eso sí, que como le he dicho, nos pueda probar que existe una fórmula alternativa y que sustituyera a la acción de los apóstoles en cuanto a la administración del bautismo en espíritu santo y que nos sea explicada en la Biblia.

¡Hombre! yo ya sé que no responderá a esta cuestión, porque sencillamente no puede, como tampoco lo ha hecho a otros temas que le tengo planteados desde hace mucho tiempo y ahí está le hemeroteca para probar mi afirmación; temas que paso a recordarle para ver si se da un poco de vergüenza y toma acción…… sí, sí, ya sé: usted no sabe lo que es eso llamado “vergüenza”, pero pienso que algún día tendrá que aprenderlo. Por lo que de momento, me limito a recordarle esas cuestiones y a ver qué explicación nos da de ellas:

La primera, va en el sentido de que sí Jehová ya tiene tantos “ungidos” sobre la tierra y siempre según se deduce de sus particulares “enseñanzas”, para no ir más lejos con la que nos acaba de plantear, apoyándose en el citado Efe. 4:11-13 ¿por qué tiene Este la necesidad de enviar a más de ellos en un futuro inmediato y en la forma de un “pequeño resto” para llevar a cabo una comisión concreta (dar inicio a la gran predicación de Mat. 24:14), pues esto es lo que se infiere de Rev. 6:9-11 y 11:3? Lo que me lleva a recordar, que usted en muchas ocasiones ha afirmado que solo nuestro esfuerzo en dar adelanto a la predicación de las buenas nuevas del reino de Dios, es lo que propiciará la pronta venida de Jesucristo o, lo que es lo mismo, que si no “espabilamos” en nuestra tarea, esta segunda venida va para largo; luego ¿de qué predicación nos está hablando usted, si Jehová parece que tiene otra en mente y aún en el futuro? ¿No será que toda la actual “patulea” de indocumentados que se auto declaran “ungidos” (usted entre ellos) no son más que unos inútiles “fantasmas” que no le sirven para nada…… y por lo que el Altísimo se ve obligado a traer a otros más “eficientes”, para ponerse a trabajar un poco más en serio? Porque lo dicho, Sr. Olcese ¿cómo nos demuestra usted su ungimiento y que le haga ser algo más que los “ungidos” de los TJ, que no son más que unos farsantes vividores y a los que usted tanto ha criticado? Y como no puede hacerlo, como tampoco ellos pueden hacerlo, nos encontramos con los mismos farsantes embusteros…… pero si ello no es así, ¡pues nada hombre, demuéstrenos su condición de “ungido” y tan amigos! Porque lo que está claro, es que si los “ungidos” del primer siglo levantaban muertos y los que están por venir (Rev. 11:5-6), no son precisamente “mancos” en cuanto a poderes, mientras que los actuales no pueden curar ni un simple catarro…… ¡aquí está pasando algo raro!

Una segunda cuestión tiene que ver, con el cómo se puede mantener que las personas que en un futuro conformarán la “gran muchedumbre” que sobrevive a la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14) y siendo que pasan con vida al reino de Dios, puedan participar en el gobierno de dicho reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y como usted con tanta vehemencia afirma, cuando el caso es que solo pueden adquirir dicha condición aquellos que participan de la llamada “primera” resurrección de Rev. 20:6 y algo que esos “sobrevivientes” no pueden hacer, pues como indica la propia expresión, resulta que no han muerto y por lo que entran con vida al reino de Dios…… lo que forzosamente les coloca en la posición de súbditos de ese reino, pues si bien pasan al milenio de Dios, no pueden reinar en el mismo. Con lo que nos encontramos, obviamente y desde el punto de vista bíblico (olvidémonos de las disparatas aplicaciones que hacen los TJ del registro escritural), con “dos clases” de personas con las que inicia su andadura el reino de Dios: aquellos que gobiernan con Cristo porque ha participado de una “primera” resurrección y aquellos que serán gobernados como súbditos, pues al pasar con vida al reino de Dios (sobreviven a la “gran tribulación”, según Rev. 7:14), no han podido participar de la misma y que, repito, es la que concede a uno el reinar con Cristo. Y eso no lo dicen los TJ, Sr. Olcese, sino que esto es lo que se nos explica en el capítulo 7 de Revelación: 144.000 “sellados”  por una lado y una “gran muchedumbre” por otro y sin sello alguno que les haga iguales a los anteriores, como primeros moradores en el reino de Dios; o lo que es lo mismo “dos clases”: la “clase” de los que gobiernan y la “clase” de los que son gobernados…… ¿o no es eso así, Sr. Olcese?

Dicho lo cual, veamos una tercera cuestión y ésta en el sentido de por qué la necesidad de ser “nombrados” príncipes sobre la tierra esos antepasados de Jesús mencionados en el Sal. 45:16 y que según usted, también tienen que “reinar” con él, cuando el caso es que en Rev. 20:6 lo que se nos dice es que los que se levantan en esa “primera” resurrección ya lo hacen en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y condición que solo se puede adquirir, mediante el participar en ella y por lo que no precisan de nombramiento posterior alguno. Y es que si los citados antepasados de Jesús, precisan de un nombramiento “posterior” a su resurrección y como es el caso, según el Salmo mencionado (algo que no ocurre con los 144.000 y que ya resucitan, como he dicho, con una condición infinitamente superior a la de “príncipes)), ello solo puede significar que dichos “antepasados” no han participado de dicha “primera” resurrección…… sino de otra diferente ¿o no va por ahí la cosa, D. Mario?

Por otra parte y en línea con lo dicho en este párrafo anterior ¿cómo se puede explicar la existencia de una segunda resurrección, no durante el milenio como sostengo yo y según entiendo del registro escritural, sino al final del mismo y según nos propone usted, para juicio o destrucción eterna de los “injustos”, sin que ello se dé de bofetadas con el contexto escritural? Y es que entonces nos tendría que aclarar usted y si no es mucho pedir, en cuál resurrección se levantan esos antepasados de Jesús, siendo como hemos visto que no es en la primera” y que tampoco puede ser en esa considerada como “segunda” que usted nos propone, pues en lugar de ser destruidos como “injustos”, lo que ocurre es que se les concede un nombramiento como “príncipes” sobre la tierra (Sal. 45:16). Y lo cual, repito, significa que no han participado de esa “primera” resurrección y que es la única que permite el reinar con Cristo…… pero obviamente tampoco lo han hecho de la segunda que incomprensiblemente nos plantea usted para el final del milenio y para “juicio” o destrucción eterna de los “injustos”, pues en lugar de destrucción, reciben nombramientos. Lo que nos llevaría, forzosamente y según su esperpéntica teoría, a la existencia de otra resurrección “intermedia” entre esas dos y en la que a esos antepasados de Jesús sí se les pudiera “nombrar” lo que sea, en lugar de ser destruidos…… pero de la que nada se nos habla en las Escrituras; entonces ¿cómo nos aclara este “guirigay”, Sr. Olcese, que usted ha montado con su disparatada afirmación?

Ya por último y puesto que usted sostiene que no solo 144.000 son los que reinarán con Cristo ¿cómo nos puede explicar usted el pasaje de Rev. 14:1 y siendo como es este, el cumplimiento del profético Sal. 2:5-6? ¿O tampoco es eso así, Sr. Olcese? Y recuerde que todo lo que le refiero, son “enseñanzas” que usted estado difundiendo desde que yo le conozco.

¿Sabe cuál es la diferencia entre usted y yo, D. Mario? Que mientras yo publico todo lo que entiendo como correcto en las Escrituras y con la tranquilidad del que no tiene miedo a ser rectificado, pues si en algo me equivocara y otro me rectificara, yo se lo agradecería porque me estaría enseñando y eso es lo que yo quiero, aprender más cada día (y solo se aprende cuando a uno le enseñan), usted, supuesto “teólogo” y además supuesto “ungido” y por ello, supuestamente “guiado” por el espíritu santo de Dios, según propia afirmación y que tiene publicada, cree estar sobre el bien y el mal y por ello no puede soportar que alguien como aquí “el menda” y al que usted mismo le tuvo que montar el blog en el que escribo, porque ni eso sabía yo hacer, le ponga las peras al cuarto y le deje con la boca cerrada, eso es, en el más espantoso de los ridículos. Porque esa es la realidad y algo que está reflejado en esas cuestiones que le planteo, que ni ha respondido ni responderá según las Escrituras, pues para ello tendría usted que retractarse de la mayoría de enseñanzas que ha publicado y algo que su orgullo le impide hacer…… o sea que bájese de una puñetera vez del pedestal en el que se ha endiosado, creyéndose ser lo que no es y si ello no es así, pues nos lo demuestra y todos tan contentos; y si no puede demostrarlo y no puede, pues cállese, póngase a mi nivel de currito de pie, e intentemos llegar a acuerdos y en los que la Biblia sea la que lleve la voz cantante.

Concluyendo, D. Mario, como puede ver yo sí y una vez más, he dado respuesta a su requerimiento, lo cual no significa que en su indigencia intelectual con respecto del contenido escritural, sea capaz de entenderla…… probablemente no por causa de su ignorancia congénita, que también, sino porque el orgullo, la arrogancia y prepotencia que le caracterizan, impiden el que Jehová le permita entender de Su Palabra. Por eso, nunca podrá responder a esas cuestiones que le planteo y por ello continuará, miserablemente, exigiendo respuestas, cuando usted es totalmente incapaz de darlas; resumiendo…… ¡vaya porquería de “teólogo”.

A cualquiera de ojos altivos y de corazón arrogante…… a ese no puedo aguantar.” (Salmo 101:5).

Lo que significa que tiene usted un “pequeño” problema con Jehová; y es que no me negará, por otra parte, que auto identificarse como un Hijo de Dios, cuando no es usted siquiera capaz de saber que la Biblia, inspirada por el mismo espíritu que supuestamente le guía a usted, repito, según propia afirmación, hizo que se escribiera que Eva ya conocía el nombre de Jehová, así como que en tiempos de Enos (¡más de 2.000 años antes del nacimiento de Moisés!) ya se “invocaba” el nombre de Jehová en la tierra…… ya es como para hacérselo mirar ¡oiga! Y cuestión esta, que como las mencionadas y como tengo por costumbre, se las iré recordando periódicamente para su vergüenza y descrédito personal, hasta que me las responda…… veremos hasta dónde es capaz de aguantar.

Armando López Golart

PUES…… ¡MUY MAL HECHO, Sr. APOLOGISTA!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 08/01/2014 by Armando López Golart

matiY es que dicho personaje, queridos amigos que aún nos leen (¡mártires, que son ustedes unos abnegados mártires!), el ínclito D. Mario Olcese, respondió a mí escrito del pasado día 1 de Enero del año recién iniciado, afirmando que no había leído el artículo que recién había publicado un servidor (22/12/13) y calificando de “gamberrada” su disparatada afirmación en el sentido de que Jesús no tenía un cuerpo “perfecto” en todos sus extremos, mientras transitó por este valle de lágrimas. El amigo Mario y que con tanta fruición propone preguntas a los TJ, parece que es totalmente reacio a responder a las que a él se le formulan, en este caso de parte de un servidor de ustedes; y claro, aquí “el menda” que no es tonto y al que el Sr. Olcese solo le puede enseñar a hacer dinero (¡y del bueno, que del falso también se hacer!), sabe que si no me las responde es sencillamente porque no puede hacerlo a menos de quedar nuevamente en evidencia, pues dichas preguntas ponen en “solfa” todas y cada una de sus disparatadas “enseñanzas”……. y sin ánimo de señalar, resulta que ya hay dos precedentes en los que mi “verborrea” ha obligado al “caballero” en cuestión, a retractarse de dos de sus “enseñanzas” fundamentales y que por caridad cristiana no voy a mencionar en este momento, pero que ahí están publicadas en este blog. Sin embargo ¡oh, sorpresa!, parece que la cuestión se reduce a que D. Mario no lee mis artículos debido a mi “verborrea” acostumbrada y por lo que no puede, lógicamente, responder a mis demandas…… al menos eso es lo que se desprende del último correo que me ha remitido:

apologista commented on ¡LA DUDA OFENDE, D. MARIO!

Falso, pues no he leído tu último artículo porque es la misma verborrea de siempre.”

Y es que recordarán ustedes, queridos lectores, que el último correo que me mandó, había sido enviado precisamente desde ese artículo que afirma “no haber leído”, siempre según el reporte que nosotros recibimos y que era el siguiente:

apologista commented on LA NUEVA “GAMBERRADA” DE APOLOGISTA MARIO OLCESE

Don Armando, una sola pregunta para que me la respondas con la mayor honestidad posible: ¿Eres tú parte del cuerpo de Cristo, o no?

¡Claro! pensar que uno entra en el blog del “enemigo”, abre un artículo en el que se le pone “a parir” y sin leerlo, solo usa el espacio final del mismo ofrecido para que uno pueda manifestar su opinión sobre lo escrito, para mandarme esa simple pregunta ajena totalmente al texto en cuestión…… ¡pues que quieren que les diga!, como no sea que ese señor miente y que contrario a su afirmación sí leyó ese artículo, pues a él iba dirigido el mismo y encima llamándole “gamberro”, como queda claro en el mismo titular ¿o es que tampoco lo leyó?; y por otra parte, tenemos el hecho de que si no lo leyó ¿cómo sabe que se trata de la misma “verborrea de siempre? Entonces todo me lleva a pensar que ante la incapacidad de poderlo responder (entiéndase orgullo, prepotencia y altanería que le impiden reconocer su salida de “pata de banco”, al afirmar que Jesús tenía un cuerpo “imperfecto”), opta por excusarse diciendo que “no lo ha leído”…… lo que me trae a la memoria aquél célebre refrán español, en el que se dice que “cuando la zorra no puede llegar a las uvas, dice que están verdes”, eso es, que ante la imposibilidad de poder responder, prefiere hacerse “el loco”. Y es que ello sería lo mismo que yo les dijera a ustedes, que no estoy al tanto de lo que publica dicho “caballero”, cuando resulta que cada día al abrir mi ordenador entro en su página de YouTube, así como en la de otros autores y a fin de ver que se publica, lo cual me sirve de orientación acerca de nuevos temas a escribir. Pero como estamos aún en ambiente navideño y por aquello de “paz en la tierra” y todas esas cosas que se dicen, voy a hacer como que me creo a D. Mario en su afirmación de que “no leyó” dicho artículo…… y con lo que resulta que es peor el remedio que la enfermedad, pues ello le coloca en una peor posición ya que le descalifica totalmente en su afirmación de ser un “ungido” o Hijo de Dios, o como a él le gusta llamarse “embajador plenipotenciario del reino de Dios” (¿se puede ser más “gilí”, como diría un castizo?).

Porque claro, según su último correo, no lee mis escritos debido a que son “la misma verborrea de siempre” y que de ser ello cierto, falta a su primera responsabilidad como supuesto siervo “ungido” de Dios de salir al paso de toda información “falsa” a la que tenga acceso, rectificándola para general beneficio de aquellos de sus lectores que pudieran ser entrampados por medio de “verborreas malignas”, eso es, por medio de falsas enseñanzas salidas en este caso de este blog…… como sí hace, por ejemplo, con los TJ (¡y cuidadito que no estaríamos hablando de la misma “verborrea de siempre”, cuando ya llevan más de cien años con la misma “matraca”!); lo que ocurre es que estos no le responden y no le ponen “a bajar de un burro”. Pero claro, cuando se encuentra con el “gallo” del corral y que cada vez que se le ocurre al Sr. Olcese salirse del “tiesto”, el “españolillo matador” sí responde y encima le saca los colores…… entonces y cobardemente, a esa “verborrea” ya no responde D. Mario y finge ignorarla. Pero actitud y como he señalado, que le coloca en una peor posición, porque lejos de hacer lo dicho, o sea, de acudir en ayuda de esas personas “victimas” propiciatorias de “malvados” personajes como un servidor que solo publica “mentiras” y desbaratando mis “falsas” enseñanzas, resulta que en un claro desprecio hacia esas personas (a ese personaje estas le traen absolutamente al fresco) dicho caballero “pasa” olímpicamente del tema no leyendo lo que de incorrecto se publica acerca de la Palabra de Dios y con lo cual, repito, invalida su propia afirmación de ser un “ungido” o Hijo de Dios, por tanto supuesto defensor de “la verdad” (Juan 8:32); y es que según dejo claro el propio Hijo de Dios, estos personajes que como tal se consideran, tienen la sacrosanta misión de defender a su rebaño de “ovejas” de los engaños de potenciales “depredadores”:

Pues bien, cuando se hubieron desayunado, Jesús dijo a Simón Pedro: “Simón hijo de Juan, ¿me amas más que a estos?”. Él le dijo: “Sí, Señor, tú sabes que te tengo cariño”. Le dijo: “Apacienta mis corderos”. 16 De nuevo le dijo, por segunda vez: “Simón hijo de Juan, ¿me amas?”. Él le dijo: “Sí, Señor, tú sabes que te tengo cariño”. Le dijo: “Pastorea mis ovejitas”. 17 Le dijo por tercera vez: “Simón hijo de Juan, ¿me tienes cariño?”. Pedro se contristó de que por tercera vez le dijera: “¿Me tienes cariño?”. De modo que le dijo: “Señor, tú sabes todas las cosas; tú bien sabes que te tengo cariño”. Le dijo Jesús: “Apacienta mis ovejitas”.” (Juan 21:15-17).

Sin embargo, conocedor de mi supuesta condición de “engañador” en mi verborrea “engañosa” y al igual que Poncio Pilato, vemos que dicho “caballero” también se “lava las manos” en dicha comisión y no entrando al trapo, tal parece que deja que sea Cristo el que se “apañe” con sus propios intereses…… probablemente (se me ocurre pensar a mí), porque en su condición de “plenipotenciario embajador del reino de Dios” tiene cosas más importantes de las que ocuparse, antes que de esas “minucias” ordenadas por Cristo. Ahora bien, es que tenemos otra cuestión sobre la mesa y en la que es el propio personaje el que se “retrata”, porque veamos: en ese último correo afirma que él “no ha leído” el artículo en el que le llamo “gamberro”…… pero para hacer dicha afirmación, sí tuvo que leer el artículo “¡La duda ofende, D. Mario!” y cuyo segundo párrafo iniciaba con estas palabras, en clara referencia al excrito del día 22/12/13:

Decir y como primera providencia, que es obvio que dicho caballero leyó dicho escrito y que, increíblemente, esta fue su única respuesta al mismo, lo que ciertamente me ha dejado un poco sorprendido…”

Luego si D. Mario me dice que dicha aseveración es falsa, es porque obviamente ha leído del artículo que acabo de mencionar y en el que le emplazaba a aclararnos, quién de los dos y después de expuestos mis argumentos, tenía razón en el tema de la perfección o no del cuerpo de Jesús, en su primera estancia en esta tierra…… por lo que tuvo que haber leído también, las otras cuestiones que en el mismo le planteaba; y que por aquello de que a lo mejor “tampoco” las haya leído, se las vuelvo a repetir:

Una primera, en el sentido de que sí Jehová ya tiene tantos “ungidos” sobre la tierra y siempre según se deduce de las enseñanzas del Sr. Olcese ¿por qué tiene Este la necesidad de enviar más de ellos en un futuro inmediato en la forma de un “pequeño resto” y que es lo que se infiere de Rev. 6:9-11 y 11:3?

O una segunda y que tiene que ver con el cómo se puede mantener que las personas que en un futuro conformarán la “gran muchedumbre” que sobrevive a la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14) y siendo que pasan con vida al reino de Dios, puedan participar en el gobierno de dicho reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes, cuando el caso es que solo pueden adquirir dicha condición aquellos que participen de la llamada “primera” resurrección de Rev. 20:6…… y algo que esos “sobrevivientes” no pueden hacer, pues como indica la propia expresión, resulta que no han muerto.

Veamos una tercera, esta en el sentido de por qué la necesidad de ser “nombrados” príncipes sobre la tierra esos antepasados de Jesús mencionados en el Sal. 45:16 y que según el Sr. Olcese tienen que reinar con él, si según Rev. 20:6, los que se levantan en esa “primera” resurrección ya lo hacen en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y condición que solo se puede adquirir mediante el participar en ella; y es que si los citados antepasados de Jesús precisan de un nombramiento “posterior” a su resurrección y como es el caso (algo que no se nos dice de los 144.000 y que ya resucitan con una condición infinitamente superior a la de “príncipes)), ello solo puede significar que no han participado de dicha “primera” resurrección…… sino de otra diferente ¿o no es así, D. Mario?

En último lugar y en línea con lo dicho en este párrafo anterior, cómo se puede explicar el tema de una segunda resurrección, no durante el milenio como sostengo yo y según entiendo del registro escritural, sino al final del mismo y según propone el Sr. Olcese, para juicio o destrucción eterna de los “injustos”, sin que ello se dé de bofetadas con el texto escritural; y es que entonces se nos tendría que aclarar y si no es mucho pedir, en cuál resurrección se levantan esos antepasados de Jesús, siendo como hemos visto que no es en la primera” y que tampoco puede ser en esa segunda propuesta por D. Mario, pues en lugar de ser destruidos, se les concede un nombramiento como “príncipes” sobre la tierra (Sal. 45:16). Y lo cual, repito, significa que no han participado de la “primera”, pero obviamente tampoco de la segunda que D. Mario nos plantea para el final del milenio para “juicio” o destrucción eterna…… pues en lugar de destrucción, reciben nombramientos; lo que nos llevaría, forzosamente, a la existencia de una resurrección intermedia y en la que a esos antepasados de Jesús sí se les pueda “nombrar” lo que sea, pero de la que nada se nos habla en las Escrituras. Entonces ¿cómo nos aclara este “guirigay” el Sr. Olcese?

Espero que en esta ocasión, D. Mario sí lea mi artículo y me pueda responder a esta “banal verborrea” que me atribuye, pero que resulta lo pone a él en total “fuera de juego” ya que es incapaz de responder de forma adecuada a ninguna de las cuestiones que le planteo…… porque esa es la realidad constatada y diga lo que diga el Sr. Olcese. Y es que dicho “caballero” y al igual que la zorra mencionada del refranero español, al no tener la posibilidad de responder a esas cuestiones que publico en mis escritos y que sí lee (¡no se crea dicho personaje que me chupo el dedo!), se hace el ignorante de las mismas…… a menos eso sí, de que estemos ante un caso de “mieditis aguditis” a siquiera leer mis escritos. Pero resulta y como también decimos por esos lejanos lares de la “madre patria”, en el sentido de que “se coge antes a un mentiroso que a un cojo”, resulta que ha sido el propio D. Mario el se ha delatado a sí mismo en el último correo que me ha enviado y como oportunamente he señalado, pues en el tal reconoce implícitamente el haber leído y consecuentemente estar informado, de lo que yo he publicado…… lo que ocurre, es que no ya la ignorancia, que también, sino como ya he señalado hace un momento, el orgullo, la prepotencia y la altanería, le deja mudo, sordo y ciego y por tanto, incapaz de reconocer que está equivocado. De ahí que no responda a ninguno de mis requerimientos; y si esto no es así, pues le recomiendo que ¡cómo los de Alicante, que tire “palante”! y responda a estas cuestiones que le planteo y demuestre que realmente lo que yo publico, es vana y simple “verborrea”…… ¡a que no!

Armando López Golart

LOS “ANTEPASADOS” DE JESÚS…… Y EL SAL. 45:16.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 15/09/2013 by Armando López Golart

genealogia-de-jesucristoUna creencia muy extendida entre ciertos personajillos que se las dan de “entendidos” en teología, así como el “no va más” en la técnica de la interpretación bíblica, es aquella que tiene que ver con la afirmación de que los llamados “notables del AT”, eso es, todos aquellos personajes de los que se nos habla en el AT y que en algún momento tuvieron que ver con Dios, empezando por Set, pasando por Abraham y acabando por el último de los profetas de Dios, Malaquías, todos sin excepción, han sido llamados a reinar con Jesucristo en el reino de Dios, junto con todos aquellos bautizados en nombre de Cristo a lo largo de toda la era cristiana; y “enseñanza” que rompe con todos los esquemas del propósito divino contenidos en la Biblia, por lo que a partir de la cual se tienen que reformular o “retocar” otras enseñanzas bíblicas, pues dicho planteamiento tiene difícil encaje con el un todo armonioso que es el registro sagrado. Y es que al igual como ocurre en un cesto de cerezas, que tiras de una y te salen una docena enganchadas por sus “rabitos”, así sucede cuando se altera una enseñanza bíblica, porque ello repercute directamente y sin remisión, en las restantes.

Sin embargo y como es característico en este blog (para eso lo montamos), cuando no estamos de acuerdo con determinado planteamiento bíblico, pues nos “huele” a falsa enseñanza, nos movemos inmediatamente para intentar probar lo falso del mismo y siempre con la finalidad de que las personas que sinceramente quieren aprender de Dios (usted, querido y desconocido amigo (o amiga), es una de ellas, pues de lo contrario no estaría leyendo estas palabras), no se vean entrampadas por las malas artes de tanto “falso maestro” como anda suelto por ahí (2 Ped. 2:1) y proponiendo para ello, como no podría ser de otra manera, soluciones alternativas a la “enseñanza” que estemos analizando. Y “falsos maestros” que se distinguen por tener todos el mismo común denominador, eso es, el creerse “elegidos” por Dios para reinar en el milenio, o lo que es lo mismo, que han sido reconocidos por Este como sus Hijos adoptivos, por tanto hermanos de Jesucristo y en consecuencia, herederos con este del reino de Dios, en calidad de inmortales reyes y sacerdotes de Dios…… y como no, la mayoría de ellos afirman tener “grandes” conocimientos en Teología. Entonces y para desmontar dicha falsa “enseñanza”, nos vamos a apoyar en principio sobre un texto muy sencillo, pero letal para dicho fraudulento planteamiento y del que huyen como “alma que lleva el diablo” aquellos que enseñan dicha doctrina, eso es, la de que todos los “notables del AT” reinarán con Cristo en el milenio…… y pasaje que no es otro, que el Sal. 45:16 en donde leemos como sigue:

En lugar de tus antepasados (o “padres” según versiones), llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación nuestra).

Y es que detrás de tan sencillas y parcas palabras, cuando uno las razona y las va desarrollando desde la lógica y el sentido común, se da cuenta que se esconden fuertes argumentos que se convierten en un arma determinante para desmontar el citado planteamiento o enseñanza, aunque los que la sostienen afirmen que dicho salmo no tienen la mayor relevancia y por lo que en poco o nada, afecta el mismo a la idea que ellos proponen; por lo que vamos a ver, si eso resulta ser así…… o no. De entrada, hay que tener en cuenta que esas proféticas palabras fueron escritas hará unos 3.500 años atrás, aplican directamente al tiempo en que Jesucristo toma las riendas del reino de Dios aquí en la tierra, momento en donde según dicho salmo ocurrirá lo siguiente: esos “antepasados” o “padres” de Jesús, van a sufrir un cambio radical en su relación de parentesco con este, pues de la condición de “padres” o “antepasados” suyos, pasan a adquirir la condición de “hijos” con respecto de él y en función de lo que se conoce como el “derecho de recompra” (Lev. 25:47-49); y es que Jesús y en virtud de su sangre derramada, rescató o “recompró” a la entera humanidad de las garras del pecado y la muerte y por lo que pasamos todos y no solo esos “antepasados” de Jesús, a tenerle por “Padre Eterno” (Isa. 9:6)…… excepción hecha de aquellos que Jehová ha reclamado para Sí y que en Rev. 7:4 y 14:1, se nos cuantifican en 144.000 miembros de dicha humanidad. En todo caso, pertenencia de esos “antepasados” ahora ya como “hijos” de Jesucristo, que queda clara en la primera parte de dicho pasaje, pues en ella hemos leído que “en lugar” (o sustituyendo) de los “antepasados” o “padres” de Jesucristo, llegarán a haber sus “hijos” y dando lugar con ello, como ya hemos dicho, a una nueva relación de parentesco.

Claro, cuando uno empieza a madurar, a entender y sobre todo, a aceptar dicha idea, pues la inmensa mayoría de cristianos actuales creen tener por Padre a Jehová Dios, con lo primero que se encuentra es con que si dichos personajes adquieren el rol de “hijos” que no de “hermanos” de Jesucristo, resulta y partiendo de la lógica más elemental, que los tales no pueden ser de ninguna manera Hijos del Altísimo y por lo que, en consecuencia, no pueden heredar con Cristo el reino de Dios. Pero es que además y mirándolo desde otro ángulo, al describirnos la Biblia a esos personajes como los “antepasados” o los “padres” de Jesús, razonablemente y desde el más elemental sentido común, ya se entiende que de ninguna manera pueden ser “hermanos” de este, a menos que se violenten descaradamente las leyes de la naturaleza, las de la genealogía y sí mucho nos apuran, hasta las del más elemental sentido de la razón: porque si dichos personajes vivieron antes de aparecer Jesús y eso es lo que significa el ser un “antepasado” o “padre” de… obviamente un mínimo ejercicio de lógica nos dice de dichos personajes, que pueden ser cualquier cosa menos “hermanos” de Jesús y lo que significa por extensión, como acabamos de señalar, que no pueden ser Hijos de Dios. Luego como primera providencia de lo considerado hasta el momento, queda claro que esos “antepasados” de Jesús a los que esos autores de los que estamos hablando hacen mención, como los Abraham, David, Moisés, Jeremías y tantísimos otros como nos meten en el mismo “saco”, no pueden tener como absurdamente se nos afirma y extremo que avala el salmo objeto de análisis, la condición de Hijos de Dios y por lo que de heredar el reino en calidad de reyes y sacerdotes…… pues eso ¡lo que nosotros les digamos!

Porque en directa armonía con el registro escritural y como de todos es conocido, no pueden heredar el reino en calidad de reyes y sacerdotes, aquellos que no sean Hijos de Dios y que por extensión, tampoco son “hermanos” de Jesucristo…… y eso es precisamente, lo que nos dice el Sal. 45:16: que dichos “antepasados” no son hermanos de Jesucristo. Pero es que en este pasaje se nos da otro detalle que confirma nuestro planteamiento (y algo que ya hemos explicado en algunos de nuestros anteriores artículos), porque veamos: esos “entendidos” de los que hablamos, nos dicen que esos “antepasados” o “padres” de Jesús, junto a sus descendientes hasta llagar a nuestros días y como un todo, conforman lo que actualmente se conoce como la “iglesia” o “cuerpo de Cristo”; pero notemos, sin embargo, que la segunda parte de ese Sal. 45:16 y de la que esos “genios” de la interpretación bíblica actuales no quieren ni oír hablar de ella, nos dice de esos “antepasados” de Jesucristo, que cuando se levanten en la resurrección, serán “nombrados” por este “príncipes sobre toda la tierra”…… cuando todos sabemos, por lo menos las personas medianamente formadas en las Escrituras, que según Rev. 20:6 todos aquellos que conforman el “cuerpo de Cristo” y que son los que reinarán con este en el milenio, cuando se levantan en la “primera” resurrección ya lo hacen con la condición inherente de inmortales reyes y sacerdotes y por lo que no precisan de nombramiento alguno. Entonces y según se deduce de lo analizado hasta el momento, si los miembros de la “iglesia” o “cuerpo de Cristo” ya se levantan en la “primera” resurrección como inmortales reyes y sacerdotes ¿por qué necesitan ser nombrados “príncipes” sobre la tierra, siendo como es este rango totalmente inferior al de rey y que es con el que ya resucitan?

Por tanto y en una lógica conclusión de lo considerado, si esos “antepasados” de Jesús de los que nos habla el Sal. 45:16, al resucitar precisan de ser nombrados algo (lo que sea), sencillamente es porque no han participado de esa “primera” resurrección y de la que como les hemos indicado, ya se sale con la condición de inmortal rey y sacerdote…… circunstancia que nos lleva a la siguiente derivada: si no han participado de esa “primera resurrección” (lo cual es obvio, pues precisan de ser nombrados “algo” por “alguien”) y dado que según la “sagaz” interpretación que del pasaje de Juan 5:28-29 nos hacen esos autores bíblicos de los que estamos hablando, acerca de “dos” supuestas resurrecciones, una “primera” al inicio del milenio para aquellos que tienen que reinar con Cristo y una “segunda” al final de los mil años, para “juicio” o destrucción eterna de los que participan de ella…… ¿de dónde, cuándo y cómo, aparecen entonces en escena esos “antepasados” de Jesucristo? Porque claro, si como ha quedado perfectamente constatado, no han participado de esa “primera” resurrección, pero que lejos de ser “guardados” en sus tumbas respectivas hasta la conclusión de los mil años para levantarse en la “segunda”, para su “juicio” y destrucción eterna, resulta que más bien al contrario se les conceden “nombramientos” como altos dignatarios del gobierno ejerciente, solo podemos suponer una cosa: su volver a la vida y posterior nombramiento como “príncipes”, tiene que suceder en un espacio de tiempo intermedio entre ambas resurrecciones…… y lo cual desmonta otra enseñanza bíblica, eso es, el andamiaje de las “dos” resurrecciones de las que supuestamente nos habla el pasaje de Juan, luego ¿será que de lo que en realidad se estaría tratando es de tres resurrecciones y que Jesús se equivocó al hablarnos (supuestamente) de dos en ese pasaje de Juan? Porque de lo contrario que alguien nos explique de dónde salen esos personajes…… ¿o más bien resulta que dichos “entendidos” están equivocados también en esta “enseñanza” de colocar a dicha “segunda” resurrección al final del milenio y que los autores de este blog tenemos razón cuando tantas veces hemos señalado dicho error, al explicar que la misma transcurre durante el reino de mil años de Dios?

Permítannos un inciso para decirles, que todo esto que les acabamos de señalar, es lo que se va desprendiendo del análisis razonado del Sal. 45:16 cuando esto se hace con la corrección debida y algo que por lo visto, los “entendidos” actuales son incapaces de llevar a cabo…… imaginamos que dada su limitada capacidad para razonar con lógica y sentido común sobre aquello que leen y algo que en este blog, solemos hacer muy bien. Por lo que volviendo a lo que íbamos, que lo que les decimos es cierto, eso es, que dichos “antepasados” de Jesucristo no pueden participar en manera alguna de la llamada “primera” resurrección, queda meridianamente claro por el hecho de que esos personajes citados incumplen dos de los requisitos fundamentales exigidos por el propio Hijo de Dios, para poder acceder al reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes…… y circunstancia que fortalece el planteamiento que acabamos de formular, siempre partiendo de dicho salmo y de ahí la gran importancia del mismo en el tema que nos ocupa; veamos por lo tanto, el primero de esos requisitos y que encontramos en Juan 3:3-5:

En respuesta, Jesús le dijo: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. 4 Nicodemo le dijo: “¿Cómo puede nacer el hombre cuando es viejo? No puede entrar en la matriz de su madre por segunda vez y nacer ¿verdad?”. 5 Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”

O lo que es lo mismo, el requisito de contar con el bautismo de agua y con el bautismo en espíritu santo (eso es, dos bautismos totalmente distintos el uno del otro) y que era el que realmente otorgaba la condición de Hijo adoptivo de Dios (por ejemplo, los apóstoles); y dado que el bautismo en agua como tal, inició con la venida de Juan “el bautizante” (Juan 1:33), pues dicha ceremonia era totalmente desconocida entre el pueblo de Israel hasta ese momento…… y que el bautismo en espíritu santo, no se pudo administrar hasta después de la resurrección de Jesucristo (1:4-5), solo el sentido común nos dice que de ninguna manera esos “antepasados” de Jesús podían reunir dichos dos bautismos, pues habían muerto muchos siglos antes de que estos fueran establecidos. Y no vale decir, como suelen hacer estrafalariamente algunos de esos “entendidos”, que esos “antepasados” de Jesucristo “ya recibieron” ambos bautismos cuando pasaron “bajo la nube” en el desierto de Sinaí y citando de 1 Cor. 10:1-5; porque dicho pasaje y cuando se interpreta correctamente su contenido, no dice eso ni por el forro, sino que lo que nos dice es esto:

Hermanos, quiero que recuerden que todos nuestros antepasados estuvieron bajo la nube y que todos atravesaron el mar Rojo. 2 Fue como si todos hubieran sido bautizados en la nube y en el mar, para ser seguidores de Moisés. 3 Todos comieron el mismo alimento espiritual, 4 y bebieron la misma bebida espiritual. Bebieron de la roca espiritual que iba con ellos, y la roca era Cristo. 5 Pero Dios no estaba contento con muchos de ellos, por eso sus cuerpos quedaron tendidos por el desierto.” (En versión Palabra de Dios para Todos y siendo que con igual claridad se pronuncian NVI; TLA; DHH; NTV, así como BLP).

Luego no podemos estar hablando de un bautismo equivalente, en primer lugar porque de lo que se trataba ahora era de hacerse seguidor de Jesús y no de Moisés; y en segundo lugar y como punto más importante, porque Jehová no habría establecido dichos bautismos que marcaron obviamente un antes y un después en el pueblo de Israel, de haber existido ya un bautismo equivalente en el pasado y que englobara a los dos. Por lo tanto, está claro que dichos “notables del AT” no reunían este primer requisito…… como tampoco reunían el segundo y que encontramos en los siguientes pasajes, por cierto muy usados por la mayoría de esos “estudiosos”:

Rev. 2:10: “No tengas miedo de las cosas que estás para sufrir. ¡Mira! El Diablo seguirá echando a algunos de ustedes en la prisión para que sean puestos a prueba plenamente y para que tengan tribulación diez días. Pruébate fiel hasta la misma muerte y yo te daré la corona de la vida.”

Rev. 3:21: “Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.”

Queda claro entonces, que dicho segundo requisito implicaba el sufrir una muerte de sacrificio o martirio en defensa de la integridad de uno hacia Dios, así como lo había hecho el propio Jesús y por lo que se le concedió el sentarse al lado de su Padre Celestial; de hecho, cuando le fue dada la Revelación a Juan, le fue concedida una visión de aquellos que se sentarían en los tronos al lado de Jesucristo, para juzgar a las naciones y de la que Juan nos destaca la característica principal que identificaba a dichos personajes y que, lógicamente, habría que entender como fundamental (de lo contrario Jehová no la habría puesto ahí), para poder acceder a dicha posición de privilegio:

Y vi tronos, y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (eso es, asesinados) por el testimonio que dieron de Jesús (algo que dichos “notables del AT” no pudieron hacer, pues en su tiempo aún faltaban siglos para que el tal viniera a la existencia) y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Rev. 20:4). (Acotaciones nuestras).

Y siendo que de dichas palabras, queda meridianamente clara la necesidad de una muerte violenta por causa “del testimonio dado de Jesús y por hablar acerca de Dios” en un enfrentamientos desigual con la “bestia” (Rev. 13:1), evitando ser afectado por la marca de la misma; sin embargo y siendo demoledor lo expuesto a partir de los pasajes de Rev. 2:10; 3:21 y 20:4, veamos ahora qué clase de muerte tuvieron los más preclaros de esos “antepasados” de Jesús:

Gén. 25:7-8: “Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.”

Gén. 35:28-29: “Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días; y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.”

Gén. 49:33: “Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.”

1 Cró. 29:26-28: “En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años, y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.”

Entonces, que esos “antepasados” de Jesús no reúnen esos dos imprescindibles requisitos exigidos por Jesús, para reinar a su lado en el reino de Dios, queda fuera de toda duda para una mente medianamente “amueblada”; y de nuevo resaltamos que todo esto que hasta el momento les hemos expuesto, se deriva de un pasaje que según esos “genios” de la interpretación bíblica, no tiene “la mayor importancia” y del que además aseguran “que nada aporta la debate”. Pero para que la fiesta no decaiga, veamos otro dato a tener en cuenta y que también ¡faltaría más!, se nos da en dicho Sal.45:16 y ello para probar que, lejos de tan desafortunada apreciación, dicho salmo sí da para mucho, aunque entendemos que en su supina ignorancia sobre temas bíblicos, esos señores ni se enteran de qué va la película. Dicho lo cual, veamos ahora de qué dato estaríamos hablando: porque alguno de esos “genios” de la teología, afirma enfáticamente en reiteradas ocasiones que innumerables personajes como los Moisés, Jeremías, Jeremías, el propio Daniel, etc. etc., participarán en la gobernación del reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes al lado de Cristo…… sin embargo eso no es lo que el Sal. 45:16 nos dice; porque recuerden, que este nos pone el énfasis en los “antepasados” de Jesús y lo que nos tiene que llevar a la siguiente cuestión: cuando en ese Sal: 45:16 se nos habla de dichos “antepasados” ¿de quienes realmente se nos está hablando?

Bien, cuando buscamos en el diccionario de la RAE de la Lengua la expresión “antepasado” y en una segunda acepción, vemos que se lee lo siguiente: “Ascendiente más o menos remoto, de una persona o de un grupo de personas”…… o lo que es lo mismo, estaríamos hablando del árbol genealógico del que uno desciende, eso es, de aquellos individuos que formando una línea directa de sucesión, da como resultado la aparición de uno y siendo esos citados individuos, entonces, los antepasados de este uno, usted por ejemplo. Pero para entender esta importante cuestión, lo que vamos a hacer es poner unos pocos ejemplos de lo que queremos decir y para no confundirnos, pues este es un detalle muy importante para saber de qué estamos hablando: mientras que Abraham fue un “antepasado” de Jesús, no lo fue Lot, siendo como era sobrino de dicho patriarca; mientras que Isaac fue un “antepasado” de Jesús, no lo fue sin embargo Ismael y eso, que eran hermanos por parte de padre; mientras que Jacob sí fue un “antepasado” de Jesús, no así Esaú, siendo como eran hermanos de padre y madre; mientras que Judá, fue otro “antepasado” de Jesús, no así el resto de sus once hermanos; mientras Sem (hijo de Noé) sí fue “antepasado” de Jesús, no así sus hermanos Cam y Jafet…… y así, suma y sigue.

Luego queda claro que, por una parte, eso reduce a una mínima expresión el número o cantidad de esos “antepasados” o personas de las que desciende directamente Jesús y a los que hace explicita referencia el Sal. 45:16, como aquellos que serán nombrados “príncipes” y que se circunscribiría a la lista genealógica que encontramos en Mat. 1:1-16 y ello por quedarnos en el personaje Abraham, pues a este es al que le fue hecha la promesa que de su simiente, provendría la “descendencia” (Gál. 3:16). De todas formas y si alguien quiere ampliar el horizonte de antepasados de Cristo, puede ir a la lista genealógica de este y que se nos da en Luc. 3:23-38, que abarca desde Adán hasta José, esposo de María; si bien es cierto que dicha línea sucesoria y a partir de David, ya no viene por la línea de Salomón (y línea de la que desciende directamente Jesús), sino que viene por línea de Natán, descendiente de Judá y que nos lleva a los antepasados de Jesús por línea materna; y de los que ya no nos pronunciamos, así como tampoco lo hacemos con los antepasados antediluvianos de este (los Set, Enós, Mahalaleel, Matusalén, Enoc, etc.) en el sentido de si serán contados como antepasados de Jesús y por tanto, si también recibirán el nombramiento de “príncipes” sobre la tierra, o no…… y es que a tanto ya no llegamos. Pero que en todo caso ¿sabe usted, querido amigo que nos lee, de cuantos “antepasados” de Jesús estaríamos hablando?…… pues de poco más de un centenar de personas, eso es, si nos atenemos a aquellas de las que las Escrituras nos alistan, como “antepasados” de Jesús.

Lo que queremos destacar y ya llegando a la segunda parte de esta cuestión, es que en todo caso en ninguna de esas dos listas genealógicas de Jesús y que nos hablan de quiénes fueron realmente los “antepasados” de Jesús, aparecen como tales los Moisés, Josué, Jeremías, Benjamín, Zabulón, José (el que fuera gobernante en Egipto), Isaías, Daniel, Elías, Ezequías, Eliseo, Zacarías y tantísimos otros hombres prominentes que estuvieron al servicio de Dios y de los que nos habla la historia bíblica……. porque una cosa son estos y otra muy distinta, algo que parece ser ignoran esos “genios” de la interpretación bíblica, son aquellos que sí fueron “antepasados” del Hijo de Dios y que las Escrituras, como hemos comprobado, nos alistan por nombre. Luego siendo que el Sal 45:16 es claro al hacer referencia solo a los directos “antepasados” de Jesús y si lo que nos afirman esos señores fuera cierto, en el sentido de que estos “antepasados” también tuvieran que reinar con él en el reino de Dios, levantándose por ello en la “primera” resurrección ¿qué hacemos, entonces, con estos que acabamos de mencionar y que por no ser “antepasados” directos de Cristo, pues el registro genealógico de las Escrituras no los reconoce como tales, no pueden reinar con este y lo que les elimina de un plumazo, de poder participar de dicha “primera” resurrección? Entonces ¿en dónde nos los meten dichos caballeros, si lo que está claro es que fueron personas justas al servicio de Dios y por lo que no merecen el ser destruidas eternamente en la considerada como “segunda” resurrección para juicio o destrucción eterna de los “injustos”? ¿Será por ventura y como ya hemos apuntado hasta la saciedad desde este blog, que la llamada “segunda” resurrección, ni ocurre al final de los mil años, ni es para juicio o destrucción eterna de los “injustos”, sino que ocurre durante el período de mil años y para la “restauración” (Hech. 3:20-21) del ser humano en general?

Pero claro, resulta que si las cosas son como nosotros las contamos y así pintan ser, se genera otra derivada: y es que si esos señores supuestamente “elegidos” por Dios, cometen tantos errores y en tantos temas ¿qué crédito tienen, en el resto de cosas que nos puedan contar? Porque aquí está el quid de la cuestión, pues cuando todo un “teólogo” nos afirma que el Sal. 45:16 es un pasaje anodino “sin la más mínima importancia” desde su punto de vista, pero dos “descamisados” como los autores de este blog le demuestran que ello no es así (ahí está el rédito que le hemos sacado a dicho pasaje), cómo mínimo nos tendrán que reconocer que algo está fallando en esas personas y lo que las convierte en sujetos carentes de toda credibilidad, eso es, en “falsos maestros”. Y es que gracias a un correcto “análisis a fondo” del Sal. 45:16 y que los autores de este blog sí hemos sabido hacer y algo de lo que esos “ilustrados” no han sido nunca capaces, pues según nos dicen estamos ante un pasaje “intrascendente” y que nada aporta, ustedes queridos lectores, ha podido averiguar una verdad que por ignorancia o por mala fe de esas personas y que tanto nos da que nos da lo mismo, pues el resultado final sería el mismo (Mat. 15:14), se les estaba ocultando.

Por lo tanto, pensamos que dichos “entendidos” deberían de tener un poco más de recato en lo que dicen y no emplear (como hace alguno de ellos) un tono tan conmiserativo hacia los autores de este blog, pues está claro que en cuanto a conocimiento bíblico se refiere, les damos “sopas con honda” en todos los terrenos: sencillamente porque a nosotros se nos permite entender la Palabra de Dios (Luc. 10:21), mientras que a ellos no se les permite, por su orgullo, altanería y prepotencia, primero, por auto-erigirse en un alarde de soberbia, Hijos de Dios y segundo, por ese constante enfrentamiento que mantienen con Jehová (no con nosotros, que en todo caso no seríamos más que unos “mandaos”), al contradecir todas y cada una de las enseñanzas que Este expone en Su Palabra…… sin ir más lejos, en su absurda y disparatada “enseñanza” de unos “notables del AT” reinando en el reino de Dios, cuando hemos demostrado fehacientemente que el Sal. 45:16 dice todo lo contrario; y por extensión, en aquella que tiene que ver con Juan 5:28-29, en donde de lo que se nos habla realmente, es de una sola resurrección con dos distintas retribuciones y a ocurrir durante el período del reinado de Cristo en la tierra.

MABEL

CARTA ABIERTA A APOLOGISTA MARIO OLCESE.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 07/05/2012 by Armando López Golart

Y si me lo permite, D. Mario, empezare respondiendo a su artículo “Los cuatro flancos vulnerables de D. Armando López”, por el final del mismo y en donde me dice lo siguiente:

Finalmente, le pido a Don Armando a que no se haga el loco, y que refute los argumentos que le he presentado en mi último post de Mayo 5, titulado: ¿REALMENTE YA NO ESTÁ VIGENTE EL BAUTISMO EN AGUA Y YA NO ESTÁ DISPONIBLE EL ESPÍRITU SANTO?

Pero mire Ud., nada más lejos de mi intención que el hacerme “el loco” o intentar pasar por alto sus objeciones, pues en el artículo al que Ud. está respondiendo “Pero…… ¿qué hay de lo mío, Sr. Olcese? (1)” y publicado el mismo día 5 (luego difícilmente podía yo atender al suyo en ese momento), en las dos última líneas del penúltimo párrafo y en clara referencia al tema que me cita, se puede leer lo siguiente:

“…… pero bueno, dejemos eso para el próximo artículo y en donde le responderé adecuadamente

Luego nada de intentar hacerme “el loco” sino de acabar primero lo que le estaba escribiendo y luego pasar a lo siguiente…… y por lo que usted tendría que asegurarse un poco más, leyendo con un poco más de atención, antes de hacer afirmaciones tan fuera de lugar; ahora bien, si en el momento de leer usted mi artículo, me estaba “enfilando” con el florete en mis “flancos débiles” y esas palabras se le pasaron por alto, pues ¡nada hombre!, pelillos a la mar y continuemos adelante. Pero claro, D. Mario, es que resulta que quién parece hacerse “el loco” es usted, porque veamos: me está usted respondiendo en este artículo/reclama que hoy nos ocupa, a un escrito en el que claramente le planteo cuatro puntos relacionados con sus principales “enseñanzas” y en dónde justamente en el cuarto de ellos, le estoy hablando del tema sobre el que me exige respuesta en su artículo del día 5 mencionado…… y debidamente acompañados esos cuatro puntos, de sus correspondientes textos bíblicos de apoyo, así como de sus preceptivas argumentaciones y con la solicitud, de que me diga si interpreto bien los textos y si mis argumentos se corresponden con una aplicación correcta de los mismos.

Sin embargo, usted no me menciona nada de esos pasajes y sin usar por su parte un solo texto bíblico en su respuesta, pretende desmontar los citados cuatro puntos, solo con su personal afirmación de que yo estoy equivocado en mis cuatro “flancos vitales”. Pero para variar, podría intentar el entrar a demostrar que esos textos usados no apoyan mis tesis y fíjese que le pido poco: solo que lea los textos, vea el desarrollo que hago de los mismos y que me diga en donde me equivoco…… a eso Sr. Olcese, es a lo que se le llama enseñar. Y algo a lo que usted, puesto que se identifica como un Hijo adoptivo de Dios y por tanto, revestido del “espíritu de verdad” (Juan 15:26), no puede negarse…… sin embargo, se ha negado a ello al no atender mi petición y algo sorprendente en un “ungido” ¿no cree usted?

Pero claro, quizás resulta que Ud. con un florete en la mano es un maestro, pero que no sabe distinguir entre la Biblia y un tomo de las aventuras de Tom Sawyer…… y es que si usted no puede responder a esos citados cuatro puntos, desmontando esos textos y sus correspondientes argumentos (y no puede, pues de lo contrario ya lo habría hecho), no creo que haga ya falta que yo le responda a ese artículo que usted me demanda, porque su silencio ya habrá dejado el asunto sobradamente contestado y resuelto. Y es que en esos cuatro puntos (repito), está resumido lo principal de sus esperpénticas enseñanzas y cuestiones a las que no es capaz de responder, porque dichas enseñanzas no son más que auténticos disparates, que para nada se ajustan a lo dicho en las Escrituras…… y que repito: de haber podido responder, ya lo habría hecho. Y que para que no queden dudas, de nuevo y por segunda vez, vuelvo a repetirle dichos cuatro puntos, para que sus lectores (por si no se han enterado aún) sepan de su falta de solvencia en conocimientos bíblicos, al no poder responder a algo tan sencillo, como las preguntas que le hago al final de cada uno de ellos:

 

Primero:

El Sr. Olcese reconoció en su video/artículo “Llamados a ser príncipes en el reino de Dios” (04/01/12) y acerca de su disparatada enseñanza de los “millones, miles de millones” que supuestamente tenían que gobernar con Cristo en el reino de Dios, que él no sabía si eso realmente era así y que además (continuaba diciendo el Sr. Olcese), tal afirmación o idea no estaba contenida en las Escrituras, a pesar de habernos discutido dicho extremo por casi dos años (nosotros diciendo que eso no podía ser así y D. Mario afirmando y “probando”, según él, lo contrario)…… y lo que nos llevó a responderle unos días después (el 12 del mismo mes) con el artículo “O sea…… que se equivocó usted ¿no D. Mario?” y escrito que no recibió respuesta alguna; luego la cuestión es la siguiente:

¿Reconoce D. Mario que estaba equivocado en dicha enseñanza y como desde este blog y por espacio de dos años, vinimos señalándole…… o por el contrario, se reafirma en la misma?

 

Segundo:

El Sr. Olcese y desde que le conocemos, mantiene con firmeza la enseñanza de que los santos del AT, eso es, los Abrahán, Moisés, Noé, Jacob, David, Daniel y un larguísimo etc., también reinarán con Cristo en el reino milenario (de hecho, en su nueva vuelta al “tajo”, acaba de publicar un artículo en el que incide en dicho planteamiento, titulado “La fe de Jesús es la misma fe de Abrahán”, el día 4 del presente mes de Mayo) y a lo que constantemente, por un largo espacio de tiempo y en lógica armonía con el contexto general de las Escrituras, desde este blog nos hemos opuesto frontalmente a semejante idea (disparatada donde las haya) y apoyándonos, entre otros diversos argumentos, en el Sal. 45:16 y en el que leemos lo siguiente:

En lugar de tus antepasados (o “padres”, según versiones) llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.”

Y dado que dicho pasaje no puede ser más explícito, este es nuestro razonamiento a partir de esas palabras: si esos personajes mencionados y que son los “antepasados” de Jesús (eso es, los Abrahán y compañía) pasan a convertirse en sus hijos durante el milenio, que no en sus hermanos, lógicamente es que no son Hijos de Dios, de lo contrario serían reconocidos por las Escrituras como sus hermanos y eso no es lo que nos dice el salmo en cuestión; luego si no son hermanos de Jesucristo, no pueden ser Hijos de Dios y en consecuencia no pueden heredar el reino en calidad de reyes y sacerdotes…… eso es, no pueden reinar con Jesucristo en el período milenario. Pero es que además, en el citado salmo se nos ofrece una derivada que confirma la veracidad de nuestra afirmación, cuando en el mismo se nos dice que esos “antepasados” de Jesucristo serán nombrados por este y ya dentro del milenio, como “príncipes” sobre toda la tierra…… cuando el caso es que aquellos que con Cristo tienen que reinar, ya se levantan en la “primera” resurrección (Rev. 20:6) y que ocurre antes de entrar en dicho milenio, investidos con la condición de inmortales reyes y sacerdotes, por lo que no precisan de nadie que les proponga para nombramiento alguno: ellos ya son reyes; luego la cuestión es la siguiente:

¿Podría explicarnos el Sr. Olcese, si nuestro entendimiento de dicho Sal. 45:16 es correcto o, en su defecto, cómo cree él que hay que interpretarlo?

¿Es correcta nuestra argumentación sobre el mismo y de no ser así, en qué nos equivocamos?

 

Tercero:

Según dicho caballero, también los sobrevivientes de la “gran tribulación” (Rev. 7:14), reinarán con Cristo en el reino de Dios, en función de su indumentaria (según “genial” observación del Sr Olcese) puesto que van vestidos de blanco; y “genialidad” que pueden leer en su artículo “¿Tienen razón los Testigos de Jehová cuando dicen que la grande muchedumbre entrará en el reino como súbditos?” (26/02/12)…… sin embargo, este es nuestro argumento, siempre en función de lo que nos dicen las Escrituras, en este caso en Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no sobre otros) la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotación nuestra).

Luego requisito fundamental para reinar con Cristo en su reino milenario, si no entendemos mal y el pasaje es clarísimo en su exposición, es el participar de esa “primera” resurrección…… pero es que el Sr. Olcese en el citado artículo, nos está hablando de personas que según Rev. 7:14 sobreviven a la “gran tribulación” y evento que culmina con la batalla de Armagedón. Y la cual cosa significa, que esas personas pasan con vida al nuevo orden o reino de Dios y por lo tanto, puesto que no han muerto, solo es razonable pensar que no pueden participar de resurrección alguna y lo cual le impide el tomar parte, lógicamente, en esa “primera” resurrección y que es la que da acceso a reinar con Cristo; y por lo tanto esas personas no puedan reinar con Cristo en el reino de Dios…… al menos si dos y dos, continúan sumando cuatro.

Pero es que por otra parte y como detalle adicional, tenemos que la citada batalla de Armagedón es peleada por Jesucristo y…… sus hermanos, según Rev. 17:14; luego la “primera” resurrección ya tiene que haber acontecido para ese tiempo, luego antes de que aparezca en escena la citada “gran muchedumbre” de sobrevivientes de Rev. 7:9; 14; por lo que la cuestión es la siguiente:

¿Nos podría aclarar el Sr. Olcese, cómo se come esta “ensalada”, eso es, como cuadra su enseñanza, con la lógica de las cosas?

¿O es que en este blog entendemos mal lo que se nos dice en esos pasajes del libro de Revelación citados…… y D. Mario tiene otra interpretación de los mismos?

 

Cuarto:

Es proverbial el enconado enfrentamiento que desde este blog hemos mantenido con el Sr. Olcese, en el sentido de lo incorrecto de su enseñanza “estrella” y sobre la que giran todas las demás, en la que afirma que mediante el bautismo en agua, uno ya es de manera automática e inmediata adoptado como Hijo de Dios, por tanto hecho hermano de Jesucristo y consecuentemente, heredero con él del reino en calidad de gobernante. Sin embargo, en un artículo publicado el 31/03/12, bajo el título “¿Salva el bautismo en agua, ciertamente?”, el Dr. D. Javier Rivas Martínez venía a decir exactamente todo lo contrario, en la siguiente y contundente afirmación:

Existen controversias “no muy nuevas” acerca de si el bautismo en agua salva o no. Demostraremos en este sencillo estudio que el bautismo en agua no está involucrado en lo más ínfimo en la «regeneración espiritual» del creyente, en su «conversión», en su «salvación».”

En 1 de P. 3:21, no se proporciona o se sugiere la idea, y en ninguna otra parte, que el bautismo en agua logre salvar de un modo u otro.” (Negritas nuestras).

Luego no quedan dudas acerca de lo que D. Javier nos quiere decir: en absoluto el bautismo en agua tiene relación alguna, con nada que tenga que ver con la “salvación” de la persona que lo recibe…… y uno no es “salvo” (nos permitimos recordar), si no adquiere la condición de Hijo adoptivo de Dios y pasa a ser gobernante con Cristo en el reino milenario, en calidad de inmortal (por eso se dice que uno ya es “salvo”) rey y sacerdote (Rev. 20:6). Sin embargo, si realmente y según nos afirma D. Mario Olcese, dicha condición de Hijo adoptivo de Dios, se recibiera a través del bautismo en agua, en una directa relación causa/efecto, eso es, si el recibirla fuera consustancial con el mismo (así reconoce haberla recibido dicho caballero), dicho bautismo sí tendría obviamente, relación directa con la “salvación” mencionada. Pero algo que como hemos visto, nos niega tajantemente el Sr. Rivas, cuando nos dice en el primer párrafo transcrito de su artículo, que dicho bautismo en agua “no está involucrado en lo más ínfimo” (eso es, ni en lo más remoto) en la “salvación” del individuo…… y afirmación que D. Mario Olcese aún no ha desmentido, a pesar que ya ha pasado más de un mes desde que fuera realizada; luego la cuestión es la siguiente:

¿Desmiente el Sr. Olcese, el planteamiento de D. Javier Rivas y se mantiene firme en su postura, o por el contrario y como en el caso de los “millones, miles de millones” citado en el apartado primero, reconoce que en las Escrituras no se dice nada sobre el particular y que está equivocado en dicha enseñanza?

¿O por el contrario, es el Sr. Rivas el que está equivocado?

 

O sea, D. Mario, que espero que deje el florete a un lado y coja una Biblia (si es que sabe cómo hacerlo), aclarando a sus lectores en que cosas me equivoco en esos cuatro puntos…… si en la interpretación de los textos, bien en la aplicación de los mismos, o en su defecto, en aquello que a usted le parezca oportuno. Pero lo que no vale el que solo me diga que “a su entender” y porque usted “cree” esto, lo otro o lo de más allá, yo estoy equivocado y que tengo muchos “flancos vulnerables”; cuando la realidad es que de momento no ha podido mostrarlos, o sea, que ha “pinchado en hueso”; por lo tanto, le emplazo a que lo demuestre…… si puede. Porque me permito recordarle y a modo de ejemplo, que después de años manteniéndose firme en lo de los “millones, miles de millones” que según usted, tenían que gobernar con Cristo y de asegurar que yo estaba equivocado cuando le rebatía dicha idea, al final tuvo que reconocer que no sabía si realmente eso sería así (que ya hay que ser un total inconsciente para hablar con tanta ligereza de las cosas de Jehová) y afirmando además, que dicha idea no estaba contenida en las Escrituras, lo que añade, si cabe, más “delito” al asunto…… y lo que me lleva a preguntarle, en qué se basa usted para plantear sus enseñanzas ¿en lo que dicen las Escrituras, o en lo primero que a usted se le antoja en un momento determinado? Y no hace falta que me responda a eso, pues con el ejemplo citado hay más que suficiente para saber por dónde van los tiros.

Por cierto D. Mario ¿se ha puesto de acuerdo con el Sr. Rivas, acerca de la última afirmación de dicho caballero, en el sentido que el bautismo de agua no concede la “salvación”, eso es, que no puede darle a uno el reconocimiento como Hijo adoptivo de Dios?…… ¿nos podría explicar cómo está el tema? Porque tendrá que reconocerme usted, que en dicho planteamiento, no solo se me da a mí la razón cuando pongo en tela de juicio la validez actual del bautismo en agua (en mi artículo “El bautismo en agua…… ¿está aún vigente?” del 04/05/12) y planteamiento al que usted se ha opuesto fuertemente en su artículo del día cinco del mes en curso, sino que además se demuestra que su enseñanza de la adopción automática e inmediata de uno como Hijo de Dios mediante el bautismo en agua, no es más que una burrada equiparable a lo de los “millones……” y que al final resulta que no parecen ser tantos; y que no deja de ser sorprendente, que a un mes vista de haber sido publicado dicho planteamiento a cargo del Sr. Rivas, usted no haya dicho aún ni pio…… y no es porque no sea conocedor del tema, pues se lo decía yo en el artículo al que me está contestando.

Y ya puestos, Sr. Olcese, permítame una curiosidad (cosas de viejos, ya sabe usted que la edad no perdona), pues nos dice en su artículo lo siguiente:

Pero aquí estamos, lidiando con tirios y troyanos por igual, con la colaboración de una gentil secretaria que me ayuda en los escritos y en los posts. Como ven, para un cojo hay una muleta, y para un cegatón, una secretaria ejecutiva que escribe los dictados. ¿Fácil la cosa, no?

Pero si la cosa es tan fácil y la tenía solventada ¿por qué tanto “cuentazo” sobre que nos tendría que dejar “huérfanos de guía espiritual” por tantos o cuantos días, como tantas veces nos ha venido diciendo? ¿O es que no sabía cuándo nos “amenazaba” con dejarnos por un tiempo y algo que ha hecho por cuatro veces (el decirlo, claro), que podía contar con dicha “secretaria ejecutiva”? Porque si no recuerdo mal y ahí está publicado (espero que no lo borre), fue usted mismo el que en la última ocasión, nos dijo lo siguiente al inicio de su comunicado:

Ahora sí me marcho de mi blog por algún tiempo dado que debo hacer descansar a mis dos lindos ojos verdes, ahora de color carmesí o escarlata. Y es que aunque me rueguen mis fans y mis caros detractores, no podré seguir subiendo más temas en mi blog por algún tiempo, y menos aún, responder a sus consultas u objeciones.” (Negritas mías).

Luego si tenía tan eficaz colaboradora ¿a qué viene eso de no poder seguir subiendo escritos en su blog, si solo tenía que dictarlos? ¿O resulta que en realidad, es que el mentir es un problema instalado en sus genes y no puede evitarlo? Porque si nos dijo que “ahora sí”, tendrá que reconocerme que eso quiere decir que antes no; eso es, que las tres veces anteriores que nos dijo que se tenía que ir, nos mintió ¿o no es así?…… y se lo pregunto solo por curiosidad ¡no se crea usted otra cosa!

Por cierto, D. Mario ¿me podría aclarar una cosa? Y es que en su artículo del día cinco mencionado (acerca del bautismo en agua), al final del mismo dice “Continuará la paliza…” y lo que me ha dejado dudando, porque…… ¿se refiere usted a la que en sus sueños cree darme, o a la que le doy yo cada día en todos y cada uno de mis artículos, que le obligan a hacer esos “papelones” de fugarse del blog, porque no puede escribir a “causa de sus lindos ojos, verde/azul/esmeralda”, para luego decirnos que si puede continuar publicando, pues tiene una secretaria que etc. etc. etc. y demás historias para no dormir? Porque eso no me lo invento yo, sino que es lo que usted mismo nos ha contado…… y en cuanto a lo de las palizas ¡pues que quiere que le diga!, pero a las pruebas me remito: ahí están esos cuatro puntos que no hay manera de que me los responda y que por otra parte, desenmascaran todas y cada una de sus esperpénticas enseñanzas (¿se anima a darles respuesta…… o ni por esas?).

Armando López Golart