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USTED…… Y EL “ARREBATAMIENTO” DE LA IGLESIA.

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 26/12/2015 by Armando López Golart

images (4)Es esta una enseñanza muy popular dentro de la cristiandad y que tiene a decenas de millones de seguidores, básicamente entre aquellas denominaciones religiosas que se reconocen como “evangélicas”, pendientes del susodicho “arrebatamiento”; entre los actuales impulsores de dicha enseñanza, destacan personajes como los David Diamont, Armando Alducin, Darío Salas, Yiye Avila (ya fallecido), Antonio Bolainez o Dawlin Ureña y un largo etc., entre la ingente cantidad de distintos dirigentes religiosos de todo “pelaje” que se posicionan a favor de tan falsa enseñanza …… porque como creencia resulta ser más falsa que un “duro sevillano” y que no es por nada, pero ¡¡ya hay que ser falsa!!

Es lógico entonces que la tal tenga también sus detractores, pero lo sorprendente es que ninguno de ellos y hasta donde nosotros hemos podido averiguar, acierta a dar con la “tecla” que valide su argumentario en contra de dicha proposición acerca de un “rapto” o “arrebatamiento” de la Iglesia…… y siendo el caso que dicha propuesta ya se topa de entrada con un verdadero problema (sorprendentemente no señalado por los detractores de dicha enseñanza) y que tiene que ver con el “objeto” sujeto a dicho “arrebatamiento”. Y es que se considera “iglesia” al conjunto de personas que en su momento reinarán con Cristo en el reino de Dios y compuesto este de “ungidos” o individuos que han sido reconocidos por el Altísimo como Hijos Suyos, a la manera como en el primer siglo lo fueron los apóstoles y los más directos seguidores de estos (esto último, según se deduce de Juan 17:20)…… pero resulta que desde la muerte del último de esos personajes, no existe en la tierra dicho tipo de personas y con lo que no hay por tanto, “iglesia” a la que arrebatar. Porque recordemos que estos singulares personajes del I siglo, se caracterizaban y circunstancia que los diferenciaba del resto de sus contemporáneos, por su sorprendente capacidad para llevar a cabo obras poderosas y facultad de la que no disponen, incomprensiblemente, los actuales “ungidos”…… cuando el caso es que lo que dijo Jesucristo al respecto iba en dirección contraria, pues dirigiéndose a sus apóstoles lo que dijo fue esto:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas 18 y con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero, no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales (u obras poderosas) que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20). (Acotación nuestra).

Luego si la obra se mantenía en el tiempo, lo lógico es que las señales que la acompañaban también se mantuvieran constantes, máxime cuando eran la forma en la que Jesucristo manifestaba su apoyo a la misma…… pero dado que estas anunciadas “señales” desaparecieron de la tierra hace muchos siglos (a finales del I siglo, recordemos) y razón por lo que no las vemos actualmente sobre ella, solo quedan dos alternativas entre las cuales moverse: o los actuales “ungidos” no son tales, o bien estaríamos hablando de personas que “no han creído” y con lo que estaríamos en las mismas: Jesucristo no apoya a esa pandilla de “paniaguados” que a sí mismos pomposamente se identifican como “ungidos”; por lo que lo del “rapto de la Iglesia” no es más que una simple invención de mentes calenturientas, ya que no existe una “iglesia” como tal …… de hecho, tal “enseñanza” salió a la luz hará no más de 200 años, por lo que lógicamente no puede ser tomada como una enseñanza bíblica, dado que los más directos seguidores de Jesús la desconocían totalmente. Pero es que aparte de eso, tenemos otra incongruencia en dicha “enseñanza” y que tiene que ver con que el hecho de que pasaje en el que se apoyan esos defensores del arrebatamiento para sustentar su disparatada teoría, está brutalmente mal interpretado y lo que invalida su planteamiento de raíz…… y es que eso es lo que pasa cuando uno se apoya en un solo pasaje para proponer determinada idea y no la cuadra con lo que dice sobre ella el contexto general de las Escrituras.

Porque la realidad es que estas (las Escrituras), son un todo armonioso y que como en un puzle, se tienen que encajar todas sus piezas en el lugar apropiado…… de tal manera que si solo una pieza se coloca en un lugar inadecuado, ya no te encaja ninguna y con lo que la Biblia pasa de ser un libro serio, a ser una simple “pachanga verbenera” en la que no cree nadie pues esta se “contradice” (es la opinión generalizada y ello merced a los embustes que partiendo de ella se dicen), cuando en realidad los que se contradicen son aquellos que pretenden erigirse en interprételes de la misma; pero veamos cuál es el pasaje en el que se apoyan los defensores de dicha teoría del “rapto” o “arrebatamiento de la iglesia”:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.” (1 Tes. 4.15-17).

De esta pasaje concluyen los defensores de la teoría del “rapto” o “arrebatamiento”, que en un momento determinado personas de todas las condiciones serán arrebatadas con vida e instantáneamente trasladadas al cielo, para permanecer allí los siete últimos años del mundo como lo conocemos y espacio de tiempo en el que en la tierra ocurrirá lo que se conoce como la “gran tribulación” o, también, el “día de la ira de Dios” al traer Él castigo contra los impíos…… pasado este tiempo serán devueltas a la tierra para “reinar” al lado de Cristo durante el milenio. Y la “historia” que nos cuentan ya la conocen ustedes: brutales accidentes de automóviles por falta de conductor, caída de aviones al haber sido “raptados” en pleno vuelo sus pilotos o buques a la deriva por haber desaparecido sus capitanes al mando, en definitiva, un caos de magnitudes inimaginables sobre la tierra…… y todo este “cirio”, partiendo del pasaje que hemos leído; ahora bien ¿es esta la idea que se nos quiere transmitir en esas palabras de Pablo y contenidas en su primera carta dirigida a los miembros de la congregación sita en Tesalónica?

No, si tenemos en cuenta el contexto, porque veamos: cuándo Pablo menciona a “los vivientes” ¿se refería a personas que estarían vivas en el momento de ser arrebatadas y que es lo que nos propone la teoría del rapto”? No…… y ; y para entender esta aparente contradicción que les proponemos, tenemos que dirigirnos al pasaje de Rev. 20:6 y en donde se nos deja claro qué personas son las que accederán a reinar al lado de Cristo en el milenio y que es en donde está el meollo de la cuestión:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Luego lo que queda claro, es que todos aquellos que tengan que reinar con Cristo, tienen que haber salido de una “primera” resurrección y por lo que, obviamente, primero tienen que haber muerto…… luego nada que ver con personas raptadas estando en vida a los cielos, como nos aseguran los defensores del “rapto” y con lo que ya tenemos dilucidado el primer punto: no fueron estas personas “arrebatadas con vida, pues las personas que no hayan muerto no pueden heredar el reino de Dios en calidad de gobernantes del mismo, según lo que hemos leído en Rev. 20:6; pero entonces ¿qué quiso decir Pablo con eso de “los vivientes”? Para poder entenderlo, de nuevo tenemos que buscar en el contexto escritural e ir a unas palabras que dijo Jesús en su momento y que encontramos en Luc. 9:59-60:

Luego dijo a otro: “Sé mi seguidor”. El hombre dijo: “Permíteme primero ir y enterrar a mi padre”. 60 Pero él le dijo: “Deja que los muertos entierren a sus muertos, más vete tú y declara por todas partes el reino de Dios”.”

Pero dado que “un muerto” no puede enterrar a otros muertos y ni hacer actividad alguna en el mundo de los vivos (Ecle. 9:5-6) y algo que Jesús sabía de sobra, es obvio que lo que nos estaba queriendo decir era otra cosa y algo que se percibe leyendo con atención el texto que acabamos de señalar. Porque en el mismo, Jesús establece una clara distinción entre sus seguidores y que por ello estaban “vivos” ante Dios (los “vivientes” a los que aludió Pablo), en claro contraste con aquellos que no le seguían y por lo que ante Dios estaban como “muertos” o personas sin perspectivas de vida…… luego no estaríamos ante una percepción material de la cuestión, sino espiritual y que era a lo que Pablo se refería; de hecho y en el plano material, tanto el mismo Pablo, como el resto de seguidores de Jesús, murieron como el resto de seres humanos, aunque en este caso, asesinados por los poderes gubernamentales de su tiempo.

Sin embargo, detrás de esa expresión “nosotros los vivientes” y que Pablo colocaba en un futuro distante y no en sus tiempos, había otro trasfondo y que señalaba a otros “vivientes” o continuadores de la obra de Jesucristo, que estarían literalmente vivos en los últimos tiempos; y poderosísimos personajes a la forma de los apóstoles, de los que se nos habla en Rev. 11:3-6:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra.

5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen. “

Entonces estaríamos hablando de poderosísimos personajes, como en su momento fueron los apóstoles, enviados por Dios para transmitir un mensaje por toda la tierra, en este caso por espacio de tan solo 1.260 días y evento que se corresponde con la predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14; y estas son las personas a las que se refirió Pablo como “los vivientes” que estarían presentes en el día del regreso de Jesucristo a la tierra; luego volviendo a lo que estábamos, veamos ahora como estas personas sí fueron realmente “arrebatadas” con vida y no obstante, sí pueden reinar con Cristo, pues estaban dentro de lo exigido por Rev. 20:6 que hemos leído antes y de lo que se nos da razón, en Rev. 11:7-12:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron a los que moran en la tierra.

11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie (o resucitaron y evento que anuncia la consumación de la “primera” resurrección de Rev. 20:6)) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “¡Suban acá!”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Acotación nuestra).

De ahí que Pablo pudiera decir en 1 Tes. 4:17, que dichas personas serían elevadas al encuentro de Jesucristo en su regreso “juntamente con ellos”, eso es, con los ya también resucitados Pedro, Juan, el propio Pablo, etc……. todos conjuntamente y justo en el momento se sonar ese imperativo “¡Suban acá!”, serían elevados a los cielos para recibir a Jesucristo en su regreso a la tierra; luego está claro que estos personajes de última hora están incluidos entre “los vivientes” que mencionó Pablo y de los que el apóstol dijo que serían “arrebatados” de la tierra…… pero noten que dichos personajes primero tuvieron que morir y en armonía con Rev. 20:6, lo que les permite el poder acceder a la gobernación del reino al lado de Jesucristo. Sin embargo, lo que nos dicen los defensores de la teoría del “rapto” o “arrebatamiento de la iglesia”, es que millones de personas que no han experiementado la muerte, serán arrebatadas al cielo con vida para regresar siete años después y cogobernar con el Hijo de Dios durante el reino milenario, en lo que no deja de ser más que un auténtico despropósito.

Para ello y como ya les hemos comentado, se apoyan en una disparatada interpretación del pasaje de 1 Tes. 1:16-17 y que para nada dice algo que siquiera se aproxime a lo que esos teóricos del “arrebatamiento” proponen, como es y por aquello de enfatizar la idea, el que en un momento determinado anónimas personas vivas que van tranquilamente por la calle, serán “arrebatadas” al cielo para siete mil años después ser regresadas a la tierra para reinar con Cristo y lo que genera una derivada, porque…… ¿en función de qué se les ha concedido dicho privilegio a tales personas? ¿Solo porque pertenecen a determinada asociación religiosa, como si los miembros de las demás denominaciones cristianas no tuvieran derecho a disfrutar del mismo status, siendo como son, probablemente, tan buenos creyentes como puedan ser los primeros? Porque la idea es que solo los miembros de determinada confesión religiosa (la que sea), serán los elegidos para disfrutar de semejante privilegio.

Resumiendo y para no extendernos, que estamos ante una disparatada “enseñanza”, repetimos ¡con menos de dos siglos de antigüedad!, apoyada sin embargo en unas palabras dichas por una persona que vivió casi 2.000 años atrás y por lo que no tenía ni puñetera idea, de la susodicha doctrina del “rapto” o “arrebatamiento de la iglesia”. Por lo tanto y ya hablando en un sentido más universal, la realidad es que estamos ante un conjunto de enseñanzas de las distintas organizaciones religiosas que tienen que ir cayendo por su propio peso y dejando en la más absoluta evidencia a las organizaciones que las han difundido, en lo que significará el derrumbe de todas las denominaciones religiosas de hechura humana, pues todas ellas, absolutamente todas ellas, son falsas; porque prescindiendo de las “enseñanzas” que cada una de ellas proponga, lo cierto es que confluyen en un mismo aspecto: todos sus dirigentes afirmas ser “ungidos” (a sumarles aquellos que andan por libre y que reivindican también dicha condición de Hijo de Dios) y por tanto, supuestos “enviados” del Altísimo para pregonar el evangelio del reino al resto de mortales que no somos más que unos “ignorantes” que sin su inestimable “ayuda” no podríamos entender las Escrituras.

Y lo que plantea la siguiente cuestión a los miembros de base de dichas organizaciones religiosas y que no es de menor cuantía ¿qué harán esos seguidores, cuando aparezcan esos poderosísimos personajes de Rev. 11:3 y demuestren con sus amplísimos poderes que sí son verdaderos enviados de Dios, luego verdaderos “ungidos” y desenmascarando a los actuales líderes religiosos, que no son verdaderos “ungidos”? Entendemos entonces que estamos ante una importante cuestión a considerar para todo aquél que esté encuadrado en cualquiera de las actuales y numerosas denominaciones religiosas dentro de la cristiandad (todas ellas afirmando sin excepción ser la “verdadera” religión ¡faltaría más!), a tenor de las siguientes palabras:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella (el sistema mundial de religión falsa), pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas”.” (Rev. 18:4). (Acotación nuestra).

Notemos los dos puntos importantes de ese pasaje: primero, Dios reconoce que dentro de ese conglomerado de falsa religión tiene a “un pueblo” y al que insta a salirse de dicha asociación fraudulenta de alcance mundial: ello se refiere a las personas que sinceras, pero engañadas, aún están asociadas a las distintas denominaciones de hechura humana y lo que las obliga a tomar acción para reconducir su situación ante el Creador y autor de tan claro y enérgico mandato. En segundo lugar, el mismo hecho de que Jehová Dios mande a salirse de un sitio determinado, pero sin aclarar a dónde hay que dirigirse como alternativa, solo puede significar que Él no reconoce tener sobre la tierra a organización religiosa alguna que le represente y con lo que se desmiente la afirmación de cada una de ellas, en el sentido de ser la “verdadera” organización que Dios tiene sobre el planeta.

A partir de ahí, que cada uno tome su determinación y que no pasa por continuar pensando que está en el sitio correcto y que las palabras de Rev. 18:4 aplican a “los otros”, sino por intentar averiguar honestamente si él o ella (que para todos hay), están asociados a un sistema religioso falso y por lo que no tiene la aprobación divina…… no olvidando, en este íntimo y personal examen, que precisamente la religión es la trampa mejor urdida por Satanás para extraviar al ser humano.

MABEL

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“…… MÁS NO CONFORME A CONOCIMIENTO EXACTO”.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 27/05/2014 by Armando López Golart

23724841Una de las paradojas más destacables que  encontramos en el campo de la religión, básicamente entre aquellas  que se dicen “cristianas” y sean estas consideradas como minoritarias o las reconocidas como mayoritarias, es que todas y cada una de ellas afirma sin lugar a duda alguna ser la religión verdadera y por ello, la única que sostiene la “verdad”…… por tanto, el “único conducto” que relaciona a uno con Dios. Claro, cuando éste uno razona con un mínimo de lógica, obviamente se da cuenta de que eso no puede ser de ninguna de las maneras, pues o bien la religión católica es la que sostiene la verdad, o los es el adventismo, o los mormones, o lo son los TJ, o los pentecostales, o los baptistas, o los etc. etc. etc., pero todos al mismo tiempo no puede ser, pues tienen enseñanzas totalmente distintas; sin embargo, sus respectivos feligreses o seguidores y a los que nos queremos dirigir (sus líderes no son más que aprovechados que vive a costa de ellos), están plenamente convencidos de lo que se les enseña, eso es, que ellos son los que tienen la verdad y siendo que el resto de organizaciones religiosas, no son más que falsas “iglesias” al servicio de Satanás…… excusamos decir que todos son sinceros en su línea de pensamiento y, a su manera, creen estar sirviendo a Dios y no a los líderes religiosos que son los que les “interpretan” las Escrituras.

Por lo tanto, vamos a intentar profundizar en dicha cuestión y tomando como punto de referencia a la organización de los TJ, pues no solo su traducción bíblica TNM es la que tenemos como referente en este blog y de la que también hemos transcrito la porción del texto señalado, sino por ser esta organización la que más conocemos los autores de este blog por nuestros años de militancia en la misma…… si bien es cierto que el resto de denominaciones llamadas “cristianas” se mueven en los mismos parámetros señalados y por lo que la línea argumental que intentaremos desarrollar, aplicaría por igual a cada una de las restantes y sean cuales sean las enseñanzas propugnadas en las mismas, no necesariamente coincidentes con las que vamos a señalar; pero veamos el texto mencionado en toda su extensión:

Hermanos, la buena voluntad de mi corazón y mi ruego a Dios por ellos son, en realidad, para su salvación. 2 Porque les doy testimonio de que tienen celo por Dios; más no conforme a conocimiento exacto (o “pleno” según versiones); 3 pues, a causa de no conocer la justicia de Dios, pero de procurar establecer la suya propia, no se sujetaron a la justicia de Dios.” (Rom. 10:1-3). (Acotación nuestra).

En este caso, el apóstol Pablo se estaba refiriendo a la nación de Israel y de la que afirmaba que si bien el deseo de esta era el de agradar a su Dios, no tenían el conocimiento correcto de cómo hacerlo; en consecuencia, al intentar hacerlo a su manera, eso es, mediante su estricto apego a la Ley y no según lo demandado por Jehová, que era por medio del Cristo, lo que conseguían realmente era oponerse frontalmente a la voluntad divina…… y todo, por la falta de un “conocimiento exacto” de lo demandado por Dios. Y siendo cierto que Pablo no se refería directamente a los cristianos, no es menos cierto que dicho planteamiento puede ser tomado como un “principio” guiador, para aquellos que deseamos servir a Dios y lo que nos llevaría a esforzarnos por tener una idea correcta o “exacta” de lo que nos dicen las Escrituras (y no de aquello que “otros” nos cuentan “que dicen” las Escrituras); y es que el actuar contrario a lo que estas exponen y en función del principio señalado, nos convertiría en opositores al Altísimo. Pero veamos un ejemplo de lo que pretendemos decir y analizando, como hemos dicho, las enseñanzas de la organización religiosa de los TJ que tienen como propuesta fundamental y de la que depende todo su entramado argumental, en una supuesta venida o “presencia invisible” de Jesucristo en el año 1.914.

Según sus dirigentes “ungidos” (condición equivalente a ser uno un Hijo de Dios y por tanto, inmortal rey y sacerdote en el venidero reino milenario), Jesucristo fue entronizado, eso es, tomó posición de su trono como rey en el reino de Dios en dicho año y siendo a partir de ese momento, que se produjeron los acontecimientos que derivaron con el ser escogidos por Jesucristo y de entre otros grupos religiosos distintos, para ser los voceros de Dios en la tierra y consecuentemente, el “único conducto” por el que Jehová y desde ese momento en adelante, se comunicaría con el hombre…… por extensión, dicha organización se otorga a sí misma el rango de “única religión verdadera”. Tanto es eso así, que sus enseñanzas tienen que considerarse como “palabra de Dios”, al grado que desobedecer a la organización es el equivalente a desobedecer al mismísimo Jehová Dios y lo que conlleva la expulsión inmediata de la misma y con todo lo que ello significa…… algo que solo sabe el que pasa por tal experiencia; ahora bien ¿es cierta dicha enseñanza y por tanto, coincidente con lo que nos dicen las Escrituras? Es más ¿es esa afirmación, una manifestación de “conocimiento exacto” del contenido escritural y como nos es exigido en el pasaje mencionado? Pues veámoslo acudiendo a lo que se nos cuenta en el registro escritural, acerca del regreso de Jesús a la tierra y siempre, como ya hemos señalado, partiendo de lo que vierten en su propia versión de las Escrituras, eso es, la TNM……y lo que vemos en primer lugar es lo siguiente:

Y estando ellos mirando con fijeza al cielo mientras él se iba, también, ¡mira!, dos varones con prendas de vestir blancas estuvieron de pie al lado de ellos 11 y dijeron: “Varones de Galilea ¿por qué están de pie mirando al cielo? Este Jesús que fue recibido de entre ustedes arriba al cielo, vendrá así de la misma manera como lo han contemplado irse al cielo”.” (Hech. 1:10-11).

Prescindiendo, no obstante, de que en la Biblia se nos habla solo de una segunda y definitiva venida (en el caso que nos ocupa estaríamos hablando de tres venidas) y no de “dos” venidas posteriores a la del I siglo, como sería el caso de ser cierto lo que nos cuentan esos señores, tenemos que si dicha segunda venida tenía que ser igual que su ida, eso es, tenía que ser “contemplada” literalmente por el “personal” y tal como fue contemplado su ascenso a los cielos, quedaría descartada una hipotética venida “invisible” o “parousía” y solo observable con los ojos de la fe, como absurdamente nos quieren hacer creer los TJ; porque eso significaría que solo aquellos que tuvieran fe en Jesucristo y, obviamente, miembros de dicha secta, podrían ser conscientes de dicha “presencia”…… cuando en realidad, lo que se nos dice en las Escrituras es algo totalmente diferente:

¡Miren! Viene con las nubes y todo ojo le verá y los que lo traspasaron; y todas las tribus de la tierra se golpearán en desconsuelo a causa de él.” (Rev. 1:7).

Aquí observamos que su venida es contemplada incluso por los que no tienen fe en él, pues se nos dice que no solo aquellos “que lo traspasaron” (en clara referencia al pueblo judío y que aún no acepta a Jesús como el Mesías) lo contemplarán, sino que también lo harán “todas las tribus de la tierra”, eso es, todos los habitantes del orbe y sea cual sea su forma de religión…… que ello es así, queda claro por lo que se lee en propias palabras de Jesús en Mat. 24:30:

Y entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre; y entonces todas las tribus de la tierra se golpearán en lamento (luego no les produce ninguna alegría dicha aparición y con lo que queda claro que no desean su venida) y verán al Hijo del hombre viniendo sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria.” (Acotación nuestra).

Y si no les produce alegría alguna, es porque dicha venida no es deseada por esas personas pues ello significa desastre para las tales, por lo que estaríamos hablando de personas que no ejercen fe en él y que solo lo pueden ver con los ojos literales y no “con los ojos de la fe”, como infantilmente nos quieren vender los miembros de ese llamado “cuerpo gobernante” y origen de las enseñanzas de dicha organización; palabras las transcritas, no lo olvidemos, que son parte de la amplia respuesta que Jesús dio a sus discípulos a la siguiente pregunta:

Estando él sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él los discípulos privadamente y dijeron: “Dinos: ¿Cuándo serán estas cosas y qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?”.” (Mat. 24:3).

Queda claro entonces, que Jesús en ningún momento hizo referencia a una presencia “invisible” sino todo lo contrario, a una que sería visualizada por todo el mundo, así como el rayo alcanza con su luminosidad a todo el firmamento visible…… de hecho, esta es la comparación que estableció el propio Hijo de Dios al decir lo siguiente y aún en el contexto de la pregunta formulada:

Porque así como el relámpago sale de las partes orientales y resplandece hasta las partes occidentales, así será la presencia del Hijo del hombre.” (Mat. 24:27).

Y no perdamos de vista el hecho de que Jesús estaba hablando del momento en que regresaría a la tierra y respuesta acorde con la pregunta que se le formuló…… luego él no dijo nada que siquiera pudiera sugerir algo parecido a una venida invisible; por otra parte y como detalle muy importante, notemos que el planteamiento de la pregunta señalada relaciona directamente su presencia o venida, con la conclusión de determinado sistema de cosas y en una directa relación causa/efecto, circunstancia que nos lleva a la siguiente pregunta: si Jesucristo y según se nos afirma, recibió el reino en 1.914 ¿dónde están y tras cien años de supuesta gobernación, los resultados de dicho gobernar? Es obvio que cuando miramos a nuestro alrededor, no vemos que la situación haya mejorado desde ese momento en adelante, sino todo lo contrario y siendo que las Escrituras nos dicen lo siguiente, acerca de lo que tiene que ver con le fe:

Fe es la expectativa segura de las cosas que se esperan, la demostración evidente de realidades aunque no se contemplen.” (Hebr. 11:1).

Luego si esa supuesta venida “invisible” de Jesucristo en 1.914, hubiera ocurrido realmente, eso es, que fuera una “realidad no contemplada” por el ojo humano literal, debería de existir una “demostración evidente” y palpable de que ello ha sido así y que tendría que verse reflejado en una sustancial mejora de circunstancias a nuestro alrededor…… algo que no solo no ha ocurrido, sino que ha sido todo lo contrario; pero veamos esto otro que se nos dice en la Biblia y que va en línea con que acabamos de leer:

Arrepiéntanse, por lo tanto y vuélvanse para que sean borrados sus pecados, para que vengan tiempos de refrigerio de parte de la persona de Jehová 20 y para que él envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Hech. 3:19-21).

Solo podemos entender de este pasaje, que los “tiempos de refrigerio” y de la “restauración de todas las cosas” están directamente relacionados con la venida de Jesús y como consecuencia inmediata de su toma de poder del reino…… pues claramente se nos dice que Jesucristo es retenido hasta que llegue el momento preciso de dicha restauración (no antes) y con ello los “tiempos de refrigerio”. Sin embargo, 100 años nos contemplan desde ese supuesto momento en que según los TJ, este tomó las riendas de la gobernación del mundo y nada ha sido “restaurado”, ni los “tiempos de refrigerio” han llegado; porque no olvidemos y para enfatizar la idea, que el pasaje leído nos señala claramente que el final de la “retención” de Jesucristo en los cielos, es seguida por la inmediata “restauración de todas las cosas” en el planeta tierra y, repetimos…… cien años nos contemplan, sin que nada de esto haya ocurrido y con la cosa que ha ido yendo a peor.

Pero añadámosle a lo dicho otra cuestión, que tiene que ver con la misma presencia aquí en la tierra de los supuestos “ungidos” de los TJ, pues esto es lo que nos explica su “cuerpo gobernante” compuesto precisamente de “ungidos”, acerca de la llamada “primera resurrección” de Rev. 20:6: esta inició y según un artículo de La Atalaya del 01/01/07 (pág. 25-30) titulado “La primera resurrección ya ha empezado”, en el período comprendido entre 1.914 y 1.935 para aquellos “ungidos” que habían muerto antes de esa supuesta “presencia invisible” de Jesucristo, mientras que los que fueran muriendo en fechas posteriores irían, de forma progresiva, completando “en los cielos” el número de los 144.000 individuos elegidos…… de los que actualmente y según nos cuentan dichos señores, aún queda un resto de ellos en la tierra y que, obviamente, son sus “ungidos” (excusamos decir que los “ungidos” de otras confesiones religiosas, son para ellos más falsos “que un duro sevillano”) y de los que según la estadística de participación en el “memorial” o “conmemoración” del año 2.013, arrojaba un total de 13.204 supuestos “ungidos” aún con vida en la tierra.

De entrada y de forma sorprendente, lo que vemos es que en lugar de irse reduciendo dicho número y como sería lo lógico y normal, dado que según su enseñanza se completó ya dicho número, con los 36.732 que en 1.938 participaron de los “emblemas” (el pan y el vino) en la “conmemoración” o “memorial” de la muerte de Cristo; cantidad que fue menguando progresivamente hasta el año 1.987 en que se contabilizaron alrededor del mundo un total 8.808 participantes. Sin embargo y de manera sorprendente, ese decrecimiento natural se quedó estancado por 21 años y en los que dicha cantidad oscilaba en +/- cien personas, hasta que en 2.008 y de forma inverosímil, dicha participación aumentó de pronto a los 9.986 individuos, en 2.009 a 10.857 y que en 2.013 llegó ya a los 13.204…… luego es evidente que algo está fallando en el planteamiento de los TJ, pues la tendencia no cuadra con lo que ellos nos proponen. Porque si según nos explican, fue en 1.935 cuando se acabó con la recolección de esos personajes y algo que les fue “revelado” por el propio Jesucristo (eso es lo que nos dicen, que este dirige al “cuerpo gobernante”), lo normal es que a partir de ese momento el número fuera menguando hasta quedar en una mínima expresión, para que se cumpliera con ellos lo dicho en 1 Tes. 4:17…… sin embargo y de manera incomprensible, dicha cantidad va en continuo aumento. Pero dejando aparte ese “pequeño” contrasentido, lo que leemos en las Escrituras no tiene nada que ver con la milonga que nos están contando esos señores, acerca de un completar progresivo “en el cielo” de ese número de 144.000, eso es, que a medida que van muriendo los miembros actuales de esa clase “ungida”, se van incorporando a ese grupo ya resucitado en el cielo y ocupando sus respectivos tronos de inmortales reyes y sacerdotes al lado de Jesucristo…… porque esto no es lo que se nos dice en las mismas, sino que lo que se nos dice es esto:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor, no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con e] Señor.” (1 Tes. 4:15-17).

Entonces lo que realmente ocurre, es que cuando Cristo vuelve a esta tierra ya glorificado y para tomar su posición como rey delegado por Jehová (notemos que no son los “ungidos” los que se van al cielo para reinar con Cristo desde allí y como disparatadamente se nos quiere hacer creer, sino que es este el que desciende a la tierra), se produce de inmediato la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6) y con ella, el “arrebatamiento” de esos que alcancen a estar vivos en ese momento para, todos juntos (no unos antes y otros años después) salir al encuentro del Señor que desciende del cielo y a modo de comité de recepción, para recibirle en su regreso a la tierra y que es desde dónde se ejerce dicha gobernación teocrática…… luego ya tenemos otra cosa que no encaja con lo que nos cuentan los TJ; pero resulta que la enseñanza mencionada de la toma de posesión del reino por parte de Jesucristo en 1.914, se enfrenta a otras dos derivadas, porque veamos: si ello fuera como se nos propone ¿cómo se nos explica la razón de la celebración más importante de los miembros de dicha organización y que es la “conmemoración” o “memorial” de la muerte de Jesucristo? Porque lo que se lee en las Escrituras y en palabras del apóstol Pablo, es lo que sigue:

Porque yo recibí del Señor (eso es, información directa de Jesucristo) lo que también les transmití: que el Señor Jesús, la noche en que iba a ser entregado, tomó un pan 24 y, después de dar gracias, lo partió y dijo: “Esto significa mi cuerpo a favor de ustedes. Sigan haciendo esto en memoria de mí”. 25 Hizo lo mismo respecto a la copa también, después de haber cenado, al decir: “Esta copa significa el nuevo pacto en virtud de mi sangre. Sigan haciendo esto, cuantas veces la beban, en memoria de mí”. 26 Porque cuantas veces coman este pan y beban esta copa, siguen proclamando la muerte del Señor, hasta que él llegue.” (1 Cor. 11:23-26). (Acotación nuestra).

Luego si Jesucristo (aunque supuestamente de forma “invisible”) ya llegó en 1.914 en el poder del reino y eso es lo que se nos cuenta ¿por qué continúan celebrando los TJ dicha ceremonia, oponiéndose con ello y por espacio de 100 años, a lo ordenado por Jesús en el sentido de que cuando “él llegue”, finaliza dicha celebración? Pero veamos ahora la segunda de esas dos derivadas que hemos mencionado: porque a tenor de lo que nos cuentan esos señores y en una franja de tiempo entre 1.914 y 1.935, se produjo la mencionada “primera” resurrección de los “ungidos” fallecidos de todos los tiempos y de los que aún hoy, según se nos dice, quedarían más de 13.000 con vida…… pero lo que leemos en el registro sagrado, acerca de esos personajes que con Cristo tienen que reinar, es lo siguiente:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6).

O sea, que lo que queremos señalar, es que si la citada “primera” resurrección se hubiera producido en el año 1.914 y como consecuencia directa de la venida de Jesucristo (de hecho, esto es lo que hemos visto que nos dicen las Escrituras), si esos supuestos “ungidos” que siguen aún hoy con vida murieran en este momento, resulta que solo reinarían con Cristo por 900 años y no los mil de los que se nos habla en el pasaje citado…… y así, vayan ustedes restándoles años de gobernación al lado de Cristo, a aquellos que fueran muriendo en tiempos posteriores y con lo que nos encontraríamos con que dicho pasaje nos estaría mintiendo. Por lo tanto, dicha “primera” resurrección y para que lo dicho por el pasaje en cuestión se cumpla, se tiene que producir en el mismo momento en que Jesús toma el poder del reino y empieza a reinar, que es en definitiva lo que nos muestra el relato escritural, pero hecho que según esos señores, ocurrió en 1.914…… por lo que, o es mentira que Jesucristo hubiera recibido el reino en 1.914, o es mentira que en la actualidad existan todavía “ungidos” entre los TJ, pues a tenor de lo leído no es posible la confluencia de ambas circunstancias. De hecho y en función de una información publicada en La Atalaya del 15 de Julio del año 1.981 por dicha organización, sería lo segundo, pues esto es lo que leíamos en la misma bajo el subtema “¿Por qué ajustes en el entendimiento?” y en su página 28:

Puede ser que alguien pregunte: ‘Si los testigos de Jehová están recibiendo “alimento al debido tiempo,” ¿a qué se debe que de vez en cuando han cambiado de entendimiento en cuanto a ciertas enseñanzas?’ La Biblia contesta: “Pero la senda de los justos es como la luz brillante que va haciéndose más y más clara hasta que el día queda firmemente establecido.” (Pro. 4:18) Igualmente, tal como la congregación del primer siglo tenía solamente conocimiento parcial, así también sucede con “el esclavo fiel y discreto” de hoy día. El conocimiento cabal de muchos asuntos espirituales se alcanza únicamente a medida que los propósitos de Dios llegan a la plenitud de su realización. (1 Cor. 13:9-12) El “esclavo” no está bajo inspiración divina; más bien, continúa escudriñando las Escrituras y examinando detenidamente los acontecimientos mundiales, así como la situación en que se encuentra el pueblo de Dios, a fin de entender el cumplimiento progresivo de las profecías bíblicas. Debido a limitaciones humanas, a veces puede haber un entendimiento incompleto o incorrecto de algún asunto que quizás requiera corrección más tarde.” (Negritas nuestras).

Porque si resulta que el “esclavo” o miembros del llamado “cuerpo gobernante” de los TJ no están bajo inspiración divina, sino que están sujetos a “limitaciones humanas” y así lo demuestran sus continuas meteduras de pata y que ellos mismos reconocen en el escrito de referencia, resulta que no son “ungidos” o Hijos de Dios como siempre nos han contado, pues esto es lo que leemos en las Escrituras:

Porque todos los que son conducidos (o “guiados” según versiones) por el espíritu de Dios, estos son los hijos de Dios.” (Rom. 8:14). (Acotación nuestra).

Siendo ello así, que no son “ungidos” y según declaración de parte ¿por qué participan de los emblemas en el “memorial”, si según ellos mismos afirman solo pueden hacerlo aquellos que son “ungidos” y de ahí, que su “gran muchedumbre” de “otras ovejas” tengan prohibida la participación en el mismo? Ya extendiéndonos en la pregunta ¿por qué entonces, ese división entre los supuestamente “ungidos” que dirigen, con las llamadas “otras ovejas” que son dirigidas, si resulta que todos son iguales? Sin embargo y en un total contrasentido, esos miembros del llamado “cuerpo gobernante” se identifican a sí mismos como “el conducto” mediante el cual Jehová dirige hoy a su pueblo; veamos cómo nos dicen esto, en este caso en el libro publicado en 2.006 “Adoremos a Dios”, en su capítulo 14 y párr. 10, en el que decían como sigue:

En nuestros días, el Cuerpo Gobernante de la organización visible de Jehová se compone de hermanos ungidos por espíritu procedentes de diversos países, y está situado en la sede mundial de los testigos de Jehová. Bajo la dirección de Jesucristo, promueve la adoración pura en toda la Tierra al coordinar las actividades evangelizadoras que llevan a cabo los testigos de Jehová de decenas de miles de congregaciones.”

Queda claro, que esta afirmación entra en franca contradicción con lo dicho en La Atalaya mencionada del año 81, al tiempo que no cuadra con lo que dijo Jesucristo y que fue esto:

Tengo muchas cosas que decirles todavía, pero no las pueden soportar ahora. 13 Sin embargo, cuando llegue aquel, el espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propio impulso, sino que hablará las cosas que oye y les declarará las cosas que vienen. 14 Aquel me glorificará, porque recibirá de lo que es mío y se lo declarará a ustedes.” (Juan 16:12-14).

Entonces estaríamos hablando de una información directa del Hijo de Dios a unos hombres determinados, por lo que de nuevo nos encontramos ante la flagrante contradicción de que, o bien no son “ungidos” y de ahí sus constantes errores como ellos mismos reconocen en La Atalaya mencionada, o bien son el “conducto de Dios” como a sí mismos se atribuyen y bajo la dirección de Jesucristo, con lo que no puede haber equivocación alguna en sus enseñanzas, pues en este caso el error sería atribuible al propio Jesucristo y bajo cuya dirección afirman estar esos miembros del “cuerpo gobernante”…… luego si el Hijo de Dios no se puede equivocar y los TJ sí lo hacen ¿qué está ocurriendo aquí?

Pues lo que ocurre de entrada, es que esas personas nos mienten en su afirmación de ser la única religión verdadera, pues ni son “ungidos”, ni mucho menos están dirigidos por el propio Jesucristo, dado que tanto ellos como por extensión, aquellos que les siguen no tienen conocimiento exacto de lo que dicen las Escrituras y de ahí, que tengan que estar justificando sus continuos errores, como hemos leído en esa publicación del 15 de Julio del año 1.981…… luego sin ese necesario “conocimiento exacto”, de ninguna manera se puede tener la pretensión de ser la “verdadera” religión que represente los intereses de Dios aquí en la tierra y al igual que aquellas personas a las que Pablo se dirigía, los TJ también buscan a Jehová según su conveniencia y no según nos exige Este en Su Palabra; pero recordemos de nuevo las palabras de Pablo:

Porque les doy testimonio de que tienen celo por Dios; mas no conforme a conocimiento exacto; 3 pues, a causa de no conocer la justicia de Dios, pero de procurar establecer la suya propia, no se sujetaron a la justicia de Dios.”

Pero claro, si esto es así y no creemos que después de lo dicho quede duda alguna de ello, esta organización no es más que una organización de hechura humana, totalmente enfrentada al Dios Altísimo y por lo que sus seguidores son reos de destrucción eterna; porque veamos sobre qué personas es sobre las que se traerá juicio adverso, cuando aparezca de verdad Jesucristo y según lo que leemos en 2 Tes. 1:7-9:

“…… al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús. 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.”

Luego si analizamos los dos pasajes con la atención debida, veremos que los puntos de coincidencia entre ambos tienen que ver con el “desconocimiento” por un lado y la “desobediencia” por el otro; por lo que los seguidores de a pie de dicha organización religiosa, eso es, sus militantes de base, se lo tienen que hacer mirar y sin hacerse trampas en el “solitario”…… o sea, no intentando ajustar lo que dice la Biblia a lo que uno cree porque así se lo ha enseñado la Sociedad Wachtower, sino intentar ajustar aquello que se cree con lo que realmente dice la Biblia y que nada tiene que ver con lo que les cuenta dicha fraudulenta organización religiosa.

Y como ya hemos apuntado, si nos hemos metido con la organización de los TJ no es porque sean mejores o peores que los demás grupos religiosos, sino porque es la que más conocemos en función de nuestra dilatada militancia en ella y por lo que la misma línea de actuación que hemos marcado con respecto de aquello que se nos enseña, aplicaría también al resto de seguidores de las distintas denominaciones religiosas que componen la llamada “cristiandad”, pues las unas en “esto” y las otras en lo “otro”, todas cojean del mismo pie…… eso es, que tan fraudulentas en su afirmación de ser la “verdadera religión” son las unas, como lo son las otras; al hilo de esto, recordemos lo que hacían ciertas personas en el primer siglo y que les valió para que las propias Escrituras alabaran su actitud:

Ahora bien, estos eran de disposición más noble que los de Tesalónica, porque recibieron la palabra con suma prontitud de ánimo y examinaban con cuidado las Escrituras diariamente en cuanto a si estas cosas eran así.” (Hech. 17:11).

Tomemos nota que la información que recibían les venía directamente de un tal apóstol Pablo, no sospechoso de mentir en cuanto a la enseñanza verdadera…… no obstante, esas personas tenían su confianza puesta en las Escrituras que poseían en ese tiempo y no en lo que les dijera persona alguna, por muy acreditada que esta estuviera y como era el caso. Por tanto y dado que no tenemos a día de hoy a un Pablo entre nosotros, más motivo para que los seguidores de cualquier denominación “cristiana” existente en nuestros días, hagan un sincero examen de sus respectivas creencias basadas en lo que las tales les hayan contado que “dice la Biblia”, contrastándolo con aquello que ellos mismos leen directamente de la misma y, como hemos señalado, sin hacerse trampas en el “solitario”. Y es que las Escrituras son la auténtica unidad de medida que mide a las distintas formas de religión de hechura humana (absolutamente todas las que tenemos a nuestro alrededor) y que nos muestran que, mientras están aquellas que “se pasan”, están aquellas otras que “no llegan”…… en definitiva, que ninguna da la medida correcta.

MABEL

¿MANTIENE USTED…… UNA “ACTITUD DE ESPERA” EN DIOS?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 15/04/2014 by Armando López Golart

esperar-en-diosUno de los muchos contrastes que percibimos entre las personas a nuestro alrededor, es que mientras unas se derrumban cuando se encaran a intensas dificultades, hay las otras que pasando por igual dolorosa experiencia o incluso hasta por peores circunstancias, asumen la situación adversa con una gran entereza; y tal parece que ello las fortalece para afrontar futuras penalidades, por lo que se podría afirmar que han sacado una consecuencia positiva, partiendo de una circunstancia negativa. De manera similar, mientras hay personas que hasta reniegan de la existencia misma de Dios cuando son sometidas a dificultades prolongadas, cuando no le acusan directamente de ser el causante de sus desdichas, hay las otras que pasan por pruebas severas con una fe inquebrantable en el Dios Todopoderoso…… luego la pregunta sería ¿por qué esta diferencia?

Pues porque las primeras se amargan y pierden la fe, probablemente debido a que se consideran demasiado importantes (solo piensan en sí mismas y por lo que evitan ver lo que está envuelto en la situación) y no reconocen que son generalmente los propios errores de uno los que provocan la mayoría de situaciones adversas por las que están atravesando, pues somos humanos imperfectos que vivimos bajo pecado, en un mundo que pasa por alto las leyes de Dios y ello, lógicamente, tiene sus consecuencias…… una de ellas y dicho sea de paso, lo difícil que resulta ser una persona que tenga una “actitud de espera” en Jehová Dios ante semejante entorno; por otra parte, incorrectamente le atribuyen al Altísimo las cosas malas de las cuales los hombres son los únicos responsables y con lo que no aprenden nada provechoso de las dificultades en las que se ven metidos…… y siendo el caso que después de que experimentan alivio de las mismas, generalmente se olvidan del asunto y quizás reflejen aún características o actitudes más indeseables que las anteriores y lo que las lleva a cometer peores errores. Sin embargo las segundas y para que eso no les suceda, hacen un esfuerzo por sobreponerse a sus problemas y beneficiarse de todo aquello que pueda acontecerles en este mundo plagado de maldad, eso es, sacar de ello una lección práctica y positiva, para lo que se necesita tener una perspectiva correcta de lo que está implicado en el asunto. Ahora bien, alguien podría preguntarse cuál es la fórmula “magistral” para conseguir mantener esta actitud ante la adversidad: y se requiere, sencillamente, el que tengamos un punto de vista correcto en cuanto a las causas del porqué del sufrimiento humano; y ello nos lleva a un libro bíblico frecuentemente pasado por alto por el “respetable” y que es precisamente un libro de lamentos, pues de hecho se le conoce con el descriptivo nombre de Lamentaciones y que nos ayuda a poner esta cuestión que nos planteamos, en la perspectiva correcta.

El libro, escrito por el profeta Jeremías después de la destrucción de Jerusalén y su templo por Nabucodonosor y sus habitantes deportados a Babilonia, contiene cinco poemas en los que se expresa lamento por la terrible destrucción que le sobrevino a Jerusalén a manos de los babilonios; en el tercer poema y en el que nos vamos a centrar, el profeta Jeremías, llevado por el espíritu de Dios, desahoga sus sentimientos intensos y aunque habla en primera persona, habría que entender que lo que está haciendo es “personificar” el sentir de la entera nación hebrea ante dicha catástrofe, eso es, el sentir de la nación rebelde de Israel, representada en la figura de un “hombre físicamente capacitado” (Lam. 3:1-18). Sin embargo y en un plano personal, aunque Jeremías también sufrió junto con la entera nación dicha calamidad, no permitió que la amargura hiciera presa en él y de ahí el sabio y estimulante consejo que vamos a leer; pues desplegando un punto de vista positivo del asunto, esperaba con esperanza el tiempo en que el favor de Dios estaría de nuevo con su pueblo y por lo que aceptó lo que le ocurrió a la nación, como lo que realmente era: una justa ejecución del juicio divino, por los continuados actos de rebelión del pueblo judío por casi 700 años. La esperanza de una liberación futura, repetimos y de un revertir en la situación, sustentó a Jeremías y como queda patente de sus palabras, que hoy nos tienen que servir de estímulo a los que las leemos:

Acuérdate de mí aflicción y de mi estado sin hogar, del ajenjo y de la planta venenosa. 20 Sin falta se acordará tu alma y se inclinará sobre mí. 21 Esto es lo que traeré de vuelta a mi corazón. Por eso mostraré una actitud de espera.” (Lam. 3:19, 21).

Jeremías no permitió que la amargura inundara su corazón, sino que lo que puso en este o trajo “de vuelta” al mismo, fue la esperanza de una próxima restauración y de ahí que decidiera mostrar una “actitud de espera” en su Dios. Y es que no había ninguna duda en la mente de Jeremías, que Jehová con el tiempo miraría con misericordia a Su pueblo arrepentido, aunque es cierto que habían sido sumamente humillados en una derrota sangrante…… pero Jehová descendería (por decirlo de alguna manera), de su alta posición en el cielo para recuperarlos de su estado degradado; con esto presente, Jeremías podía consolar su corazón y esperar con paciencia hasta que Jehová actuara a favor de Su pueblo arrepentido. Así que, cuando estemos pasando por una experiencia angustiosa, no deberíamos perder la esperanza, sino que debemos tener presente el hecho de que las pruebas tienen un comienzo y también tienen un final (recuerden ese dicho tan famoso de que “no hay mal que cien años dure…… ni cuerpo que lo aguante”) y que Jehová tiene el poder de reconducir las cosas, al grado que nos puede recuperar incluso hasta de la misma muerte (Hech. 24:15); y es que el Altísimo nunca permitirá que sus siervos fieles sufran indefinidamente junto con las personas que, desobedientemente, no están atentas a Su Palabra. Por esa razón, deberíamos mantener una confiada “actitud de espera” como decidió hacer Jeremías, aguardando con paciencia hasta que Jehová traiga alivio seguro y definitivo; y es que el mismo hecho de que como especie todavía estemos con vida, debería darnos razón para tener esperanza e idea que subyace en las palabras del profeta en cuestión, referidas a la nación de Israel:

Son los hechos de bondad amorosa de Jehová el que no nos hayamos acabado, porque sus misericordias ciertamente no terminan. 23 Son nuevas cada mañana. Es abundante tu fidelidad. 24 Jehová es la parte que me corresponde -ha dicho mi alma-, por eso mostraré una actitud de espera por él.” (Lam. 3:22-24).

Es cierto que en el tiempo de Jeremías la ciudad de Jerusalén con su templo y la tierra de Judá fueron desoladas, siendo muchos los israelitas que perecieron en aquella masacre; pero aun así, hubo muchos sobrevivientes y lo que le dio a Jeremías la seguridad de que Jehová Dios continuaría mostrándole misericordia a su pueblo. Porque si no fuera por la bondad amorosa de Dios y el interés compasivo hacia su pueblo en un futuro, no habría habido ninguna necesidad de dejar sobrevivientes entre los israelitas; de igual manera, Jehová podía haber acabado con Adán y Eva y acabar ahí la cuestión…… pero el Altísimo mostró bondad inmerecida a la humanidad, al permitir que ellos tuvieran descendencia antes de morir y lo que significa que para dicha descendencia tenía un propósito distinto al de la muerte. Así como en el caso de Israel que estamos analizando, de igual modo sus expresiones de misericordia continuarían fluyendo hacia esta descendencia (nosotros) y serían renovadas “cada mañana”, pues el hecho de que la fidelidad de Jehová es abundante nos asegura que se puede depender de sus misericordias, pues estas serían constantes y nunca débiles e ineficaces. Por otra lado y volviendo al Israel antiguo, dado que Este permaneció como la parte que le “correspondía” a su pueblo (a modo de herencia), había buena razón para que ellos continuaran a la espera de un cambio sustancial en las difíciles circunstancias en las que Él había permitido que se hallaran debido a su infidelidad; ahora bien, hemos visto que Jeremías es reincidente en la expresión “actitud de espera” y lo que nos lleva a preguntarnos lo siguiente: ¿qué debería de “caracterizar” a tal espera? Y siendo esto lo que el libro de Lamentaciones nos contesta:

Bueno es Jehová al que espera en él (o que confía en Él), al alma que sigue buscándolo (a pesar de la adversidad del momento). 26 Bueno es que uno espere, aun callado, la salvación de Jehová. 27 Bueno le es al hombre físicamente capacitado llevar el yugo durante su juventud. 28 Que se siente solitario y se quede callado, porque él le ha impuesto algo. 29 Que ponga su boca en el mismísimo polvo. Quizás exista una esperanza. 30 Que dé su mejilla al mismísimo que lo golpea. Que tenga su suficiencia de oprobio.” (Lam. 3:25-30). (Acotaciones nuestras).

Note que aún durante dicho tiempo de aflicción, uno debería continuar esperando en Dios con optimismo por alivio y acercarse más a él (buscarle), al tiempo que debería de ser paciente esperando calladamente o sin quejarse, hasta que el Todopoderoso haya traído la liberación o salvación de la circunstancia del que uno es víctima; por lo tanto, es muy beneficioso el que uno aprenda a sobreponerse de determinado sufrimiento, eso es, aprender a soporta la adversidad con entereza…… pero ¿por qué? Pues porque esto hará que sea mucho más fácil aguantar una posterior experiencia similar o mucho más dura, sin perder la esperanza; el saber que se ha enfrentado a otras dificultades anteriormente y ha salido con éxito de ellas con la ayuda de Dios, le dará una base para reafirmar su esperanza en Él.

Ahora bien, cuando una persona se ve sometida a un “yugo” de aflicción, esta no debería estar corriendo por todas partes expresando sus quejas y justificando su actitud, como intentó Job en su momento y dando a entender con ello, que uno no es merecedor de semejante sufrimiento (somos tendentes a justificarnos, en lugar de reconocer nuestros errores) y acabando, inevitablemente, por culpar a Dios de las desdichas de uno…… por lo que más bien lo que se debería de hacer y como señala Jeremías, es “sentarse solitario” o no alborotar contando a unos y a otros sus penares, sino permanecer callado. Dicho de manera figurada, debería postrarse con su boca en el mismísimo polvo y que no significa otra cosa que el que uno se somete humildemente a las pruebas que Dios ha permitido que experimente y espera con optimismo la liberación venidera. Porque si bien es cierto que el Altísimo con cosas malas no nos somete a prueba (Sant. 1:13), no es menos cierto que muchas veces permite dichas adversas circunstancias para disciplinarnos en justicia, como ocurrió en el caso de Israel.

Otro punto vital que debemos recordar cuando experimentemos una situación adversa, es que esta puede ser provocada por el hombre, provocada por errores propios o, en último extremo, provocada por la propia imperfección que caracteriza al ser humano. En el primer caso, tenemos el hecho de que Dios no aprueba las cosas que un tercero nos pueda causar a aquellos que confiamos en Él; sin embargo, si puede el Altísimo permitir que ciertas cosas nos aflijan en un momento determinado y por la directa acción del hombre en contra de uno, aun cuando no es de Su agrado el que esto suceda y tal como se nos muestra en las siguientes palabras del libro de Lamentaciones:

Porque Jehová no seguirá desechando hasta tiempo indefinido. 32 Porque aunque haya causado desconsuelo, también ciertamente mostrará misericordia conforme a la abundancia de su bondad amorosa. 33 Porque no de su propio corazón ha afligido ni desconsuela a los hijos de los hombres. 34 El aplastar debajo de los pies de uno a todos los prisioneros de la tierra, 35 el desviar el juicio de un hombre físicamente capacitado delante del rostro del Altísimo, 36 el torcer a un hombre en su causa judicial, no lo ha aprobado Jehová mismo.” (Lam. 3:31-36).

En el caso de los infieles israelitas, Jehová Dios les permitió sufrir una terrible experiencia a manos de los babilonios, pues los desechó hasta el grado de permitir que fueran llevados al exilio y Su propio templo destruido; no obstante, lo hizo con un buen propósito en mira, a saber, llevar a un arrepentimiento a los sobrevivientes y que les permitiera alcanzar de nuevo Su favor, pues de no haber actuado en la forma que lo hizo estos habrían seguido por el mismo derrotero que les llevó a ser castigados y quizás, con el tiempo, sin posibilidad ya de arrepentimiento alguno. Pero ello no significaba que los autores de dicha felonía, en este caso los babilonios, quedaran sin castigo por haber actuado contra el pueblo de Dios, según leemos a continuación:

Tú les devolverás un tratamiento, oh Jehová, conforme a la obra de sus manos. 65 Tú les darás la insolencia de corazón, tu maldición a ellos. 66 Seguirás tras ellos con cólera y los aniquilarás de debajo de los cielos de Jehová.” (Lam. 3:64-66).

Sin embargo, para con un resto del pueblo Jehová mostraría misericordia ya que no sintió ningún placer en castigarlos, ni fue el deseo de su corazón causarles desconsuelo y aflicción al entregarlos en manos de sus enemigos; Jehová no apoyó tampoco el terrible trato que estos dieron a su pueblo, pues Él no miraba con aprobación a aquellos hombres que oprimían a los prisioneros de guerra y a los que negaban sus derechos dados por Dios, como era en el caso de los babilonios. Por consiguiente, cuando alguien esté sometido a dificultades severas, generalmente provocadas por la maldad y egoísmo del hombre, no debe culpar a Dios por las mismas, pues el Altísimo no aprueba la opresión ni la violencia de este y siendo que al fin y al cabo, ellos tendrán que responderle por sus hechos malos (2 Tes. 1:6-9). No obstante y como ya hemos ido apuntando, los problemas pueden venir de otra parte, pues la gente pudiera causarse sufrimiento a sí misma por sus propios errores, pues de hecho fueron los propios israelitas quienes dieron la espalda a Jehová Dios, rechazando su cuidado protector…… por lo que Él y con justicia, los abandonó a manos de sus enemigos; de modo que no tenían base alguna para quejarse respecto a lo que les había sobrevenido y circunstancia que se enfatiza en la siguiente pregunta formulada por el profeta:

¿Cómo puede un hombre viviente entregarse a quejas, un hombre físicamente capacitado, a causa de su pecado?” (Lam. 3:39).

Como no hay razón alguna para quejarnos, cuando el problema está causado por nuestra propia impericia; por lo que en vez de quejarnos, deberíamos seguir el consejo dado a los israelitas, en el sentido que deberían de haber regresado a Jehová con arrepentimiento, apelando a su misericordia y como posteriormente así fue, pues esto es lo que leemos:

De veras escudriñemos nuestros caminos y explorémoslos y volvámonos, sí, hasta Jehová. 41 Levantemos nuestro corazón junto con las palmas de nuestras manos a Dios en los cielos: 42 Nosotros mismos hemos transgredido y nos hemos portado rebeldemente. Tú mismo no has perdonado.” (Lam. 3:40-42).

En efecto, no era tiempo para quejarse, sino un tiempo para que examinaran cuidadosamente sus caminos, su derrotero en la vida o conducta y para meditar en lo que ello había resultado; más bien que continuar en sus propios caminos para perjuicio propio, debían regresar a Jehová y obedecer sus mandatos de buena gana, pues con simples expresiones exteriores de arrepentimiento (el meramente levantar las palmas de las manos en oración) no era suficiente, sino que era necesario que se arrepintieran sinceramente de sus transgresiones dentro de su corazón…… y forma de actuar que nos aplica a todos. Así que, cuando se experimentan dificultades, lo que uno tiene que hacer es examinar su derrotero en la vida y preguntarse: ¿me he acarreado problemas yo mismo, debido a que paso por alto las normas divinas? Si así es, entonces no hay base para culpar al Altísimo sino que, más bien, deberíamos mostrar que nos hemos beneficiado de la justa disciplina recibida (Prov. 3:11-12), mediante abandonar el derrotero incorrecto y volvernos a Dios con arrepentimiento; y si por otra parte, nos hemos esforzado por llevar una vida recta y aun experimentamos aflicción causada por terceros, no debemos olvidar que Dios no aprueba lo que los inicuos hagan en contra de aquellos que deseamos servir a Dios y que en su momento les devolverá la “moneda” (Rom. 12:19)…… mientras tanto, deberíamos someternos humildemente a las difíciles circunstancias que estamos atravesando, esperando con paciencia y sin quejarnos hasta que Jehová Dios traiga alivio.

Pero ahora entraremos en otro apartado y que tiene que ver con el hecho de que no siempre las adversidades a las que tenemos que enfrentar, son producto de terceros o como consecuencia de nuestros propios errores, sino de algo a lo que no podemos poner remedio definitivo por nuestros propios medios; no olvidemos y este es el punto al que queríamos llegar, que ya llevando todo lo dicho hasta el momento a un nivel más general, eso es, a la humanidad como un todo, habría que aceptar que las cosas que le acontecen a esta tienen que ver con su imperfección, derivada del pecado del primer hombre y que finalmente resulta en la muerte del ser humano. Ahí tenemos, por ejemplo, enfermedades tremendas que se llevan la vida de personas queridas y sin tener en cuenta la edad que estas puedan tener y lo que nos sume en una situación de impotencia y desesperación profundas, que lleva a la persona a preguntarse cómo puede Dios permitir semejante cosa…… y cuando no, a culparle de ello. Y es que dado que el hombre no fue hecho para morir, la muerte de un ser humano y por milenios, continúa siendo un trauma brutal al que este no se ha podido acostumbrar; sin embargo y una vez más, ahí está de nuevo nuestro Creador para sacarnos “las castañas del fuego” de un hecho ante el que, como ya hemos señalado, estamos totalmente indefensos e impotentes y como resulta ser la muerte, pues esto es lo que leemos en las Escrituras y a modo de esperanzador mensaje:

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16).

Y esperanzador mensaje que nos estimula a “esperar en Jehová” para la solución a esta traumática ocurrencia que es la muerte y en definitiva del pecado, que es lo que la causa, pues el propósito divino es que gocemos de “vida eterna” y no el que tengamos que morir, de enfermedad grave o accidente mortal (pues ya las Escrituras -Ecl. 9:11- nos advierten de dicha posibilidad, al decirnos que “el tiempo y el suceso imprevisto les acaecen a todos”) en plena juventud; aunque, lamentablemente, sabemos de entrada que todos tenemos que pasar por ahí al final de nuestra trayectoria en esta tierra, como causa de la vejez y consecuente cese de nuestras fuerzas vitales, lo que nos lleva finalmente y en definitiva, a la muerte. Por lo que la vida y visto desde nuestra perspectiva, no es más que lo que conocemos hasta el momento, eso es, nacer, crecer, envejecer y todo ello en medio de sufrimientos, dolor y penalidades, para finalmente morir o dejar de existir como entes vivos, volviendo con ello al lugar del que fuimos sacados y según se nos señala en el libro sagrado:

Y a Adán dijo: “Porque escuchaste la voz de tu esposa y te pusiste a comer del árbol respecto del cual te di este mandato: “No debes comer de él”, maldito está el suelo por tu causa. Con dolor comerás su producto todos los días de tu vida. 18 Y espinos y cardos hará crecer para ti y tienes que comer la vegetación del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que vuelvas al suelo, porque de él fuiste tomado. Porque polvo eres y a polvo volverás.” (Gén. 3:17-19).

Porque antes de ser creado, Adán como ser vivo sencillamente no existía, pues los átomos que conformaron su cuerpo formaban en un principio parte del polvo de la tierra…… el mismo polvo que pisan nuestros pies a día de hoy; luego a lo que volvemos los seres humanos y sin más perspectiva ante nosotros, es a permanecer eternamente en esa inexistencia de la que provino el primer ser humano. Pero Jehová puso ante este la posibilidad de reconducir la situación, eso es, el recobrar la vida eterna, siempre y cuando el hombre “esperara en Él” y algo que no basta con afirmarlo, sino que hay que demostrarlo con hechos; porque recordemos que lo que hemos leído en el libro de Lamentaciones y en palabras de Jeremías, es algo parecido a esto:

De veras escudriñemos nuestros caminos (a la luz de las Escrituras) y explorémoslos y volvámonos, sí, hasta Jehová. 41 Levantemos nuestro corazón junto con las palmas de nuestras manos a Dios en los cielos; 42 Nosotros mismos hemos transgredido y nos hemos portado rebeldemente. Tú mismo no has perdonado.” (Lam. 3:41-42). (Acotación nuestra).

Si analizamos con atención este pasaje (y aunque ya hemos hablado de ello, lo repetimos para énfasis), notaremos que para conseguir el favor de Dios, uno tiene que escudriñar sus “caminos” y efectuar un volverse a Este, no con una actitud superficial (el equivalente a “levantar las palmas de las manos” en actitud suplicante a Jehová Dios) y como un mero formulismo, sino con un sincero deseo de corazón de cambiar en aquello que no le es del agrado a Este; porque si bien es cierto que nuestro Creador ha prometido que nos va a devolver a nuestros seres queridos mediante la resurrección, no es menos cierto que estaríamos hablando y en sentido figurado, de una moneda que tienen dos caras…… pero veamos un ejemplo de lo que pretendemos señalar: Imaginemos un caso extremo y como podría ser una familia que por un accidente mortal (el suceso imprevisto) o por una enfermedad incurable (consecuencia de la imperfección humana), pierde a uno de sus miembros en la flor de su juventud; bien, ya hemos dicho que Jehová Dios nos promete que va a revertir dicha situación, devolviéndonos a la persona en cuestión mediante la resurrección, pues esto es lo que nos dijo el propio Hijo de Dios:

No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz (o su nombre en la voz de Jesucristo, como en el caso de Lázaro) 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.” (Juan 5:28-29). (Acotación nuestra).

Luego esa persona perdida en la flor de su juventud y mediante la resurrección, volverá a estar entre nosotros y podrá abrazar a sus padres y demás familiares, luego estaríamos hablando de una separación temporal y no definitiva…… pero esta, la resurrección de esa persona, es una de las dos caras de la moneda mencionada, luego veamos cual es la otra. Y esta otra tiene que ver con el esfuerzo que hagan los dolientes que lloran la muerte de la persona en cuestión, pues estos también tienen que poner de su parte para poder estar presentes en el momento de dicha resurrección y propiciar así, el encuentro entre ellos y su ser querido; pero para entender lo que está envuelto en el asunto, tenemos que averiguar cuando se producirá dicha resurrección y que dicho sea de paso, no se va a tardar.

Notemos que lo que nos dijo Jeremías, es que tiene que haber un “volverse” a Jehová y lo que implica el tener una relación con Él por el medio o conducto apropiado, eso es, adorándole como Este quiere que se haga y no como nosotros entendemos que hay que hacerlo; recordemos que los israelitas en el desierto y poco después de su liberación de la esclavitud en Egipto, celebraron “una fiesta a Jehová” (Éxo. 32:5) y que acabó con la muerte de más de tres mil personas, como castigo divino: sencillamente, no adoraron a Dios como este dice que hay que hacerlo, sino como ellos querían hacerlo, eso es, mediante la imagen de un becerro de oro. Hecho que nos señala y dado que “las cosas escritas en tiempo pasado, fueron escritas para nuestra instrucción” (Rom. 15:4), la imperiosa necesidad de adorar a Dios desde un posición correcta según Su punto de vista y lo que está estrechamente relacionado, con la clase de religión con la que cada uno se asocia; y forma de adoración, que Jesús dejó perfectamente delimitada:

No obstante, la hora viene y ahora es, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre con espíritu y con verdad, porque, en realidad, el Padre busca a los de esa clase para que lo adoren. 24 Dios es un Espíritu y los que lo adoran tienen que adorarlo con espíritu (eso es, sin utilización de imágenes) y con verdad.” (Juan 4:13-24). (Acotación nuestra).

Entonces si usted está asistiendo a una iglesia que tiene imágenes como “ayuda” para la adoración, usted sabe que ahí hay algo no funciona; o si las enseñanzas que le llegan de su iglesia, no se ajustan a lo dicho en las Escrituras, tiene que sospechar que algo está fallando ahí, pues según Jesús, solo la Palabra de Dios “es la verdad” (Juan 17:17). Por ello y cuando Jehová, mediante su Hijo Jesucristo nos dio la Revelación o Apocalipsis, ya nos advirtió acerca de la existencia de un imperio mundial de religión falsa que no tenía su aprobación y por lo que sería destruido, al tiempo que lo serían también sus seguidores y del que nos teníamos que apartar, mediante estas palabras:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas”.” (Rev. 18:4).

Por lo que volviendo el ejemplo familiar antes citado, si bien la persona finada volverá a la vida en su momento, las personas envueltas en el asunto y si no hacen los arreglos necesarios para ello, no estarán presentes cuando se produzca dicha resurrección; y que por hacer los “arreglos necesarios”, se entiende la necesidad de averiguar si la religión en la que están asociadas tiene la aprobación de Dios o no…… y si es no, recuerden que Jeremías nos recomienda el “volvernos a Jehová” (Lam. 3:40). Pensemos que estamos a “puntito” de entrar en los siete últimos años del mundo como lo conocemos y que serán seguidos por el establecimiento del reino de Dios, periodo de tiempo en el que dará inicio la mencionada resurrección de los muertos; si además tenemos en cuenta que los tres años y medio últimos de ese cómputo de siete, serán ocupados por la llamada “gran tribulación” y en la que no habrá ya posibilidad de cambiar de “chip”, resulta que solo tenemos los primeros tres años y medio (y eso está al caer, repetimos) en los cuales se llevará a cabo la gran predicación anunciada en Mat. 24:14, como ayuda al “personal” para enderezar las respectivas relaciones con nuestro Supremo Hacedor.

Entonces, si uno es católico, TJ, adventista, mormón, bautista, etc. etc. etc., tiene que empezar a dar pasos en el sentido de averiguar si su forma de adoración tiene la aprobación de Dios y que de no ser así (y de hecho no lo es), no puede permanecer dentro de la misma ni un minuto más y prescindiendo de los muchos problemas que ello le cause, pues de lo contrario estaría oponiéndose a un mandato expreso dado por el propio Creador y en consecuencia, actuando en rebeldía contra Él; y aunque es cierto que esos “reajustes” en su forma de adoración, repetimos, conllevarán esfuerzo y sacrifico, no es menos cierto que si uno quiere volver a reunirse con sus seres queridos arrebatados por la muerte, tiene que hacer cambios en su forma de adorar a Dios, para que pueda realmente mantener una “actitud de espera” en Jehová con resultados de éxito, eso es, estar en el lugar adecuado en el momento oportuno.

Y que Este y como ya hemos señalado, devolverá a los muertos a la vida mediante la resurrección, es algo que no admite duda alguna puesto que “para con Dios, ninguna declaración será una imposibilidad” (Luc. 1:37)…… ya otra cosa, es que uno no pueda estar allí para disfrutar ese momento, por haber sido destruido en la “gran tribulación” al no obedecer el mandato divino de apartarse de la adoración falsa. Por lo tanto, ese tiempo sublime de la reunión con nuestros seres queridos que nos han sido arrebatados por la muerte, es cosa de dos: Jehová por una parte y nosotros por la otra…… y Él no fallará, luego ¿fallaremos nosotros, por no habernos atrevido a dar el paso de abandonar una forma de adoración que es falsa y que a Dios le repugna? Y con el agravante de que si usted que lee esto, está en esta situación de pertenencia a algún tipo de denominación religiosa de corte humano (repetimos la idea de que todas lo son), sepa que a partir de este momento tiene que darse por enterado y por ello, lo que tarde en tomar acción al respecto ya le “cuenta” como actitud de desobediencia hacia su Creador…… luego la cosa es muy seria.

En el bien entendido y ya se lo advertimos por adelantado y para que no se lleve a engaño, que no existe a día de hoy y dentro de la llamada “cristiandad”, denominación alguna que tenga la aprobación de Dios, aunque todas digan lo contrario, eso es, que cada una de ellas afirme ser la religión “verdadera”; pues ésta, la mencionada “cristiandad” y con todo su conjunto de distintas “iglesias” o formas de cultos (católicos, adventistas, testigos de Jehová, mormones, etc.), no es más que una parte del imperio mundial de religión falsa e identificado en las Escrituras como “Babilonia la Grande, la madre de las rameras” (Rev. 17:5) y del que nuestro Creador nos insta a salirnos de inmediato. Por lo tanto, si usted es una de las muchas personas que se encuentran en la situación que hemos usado como ejemplo, eso es, si llora la pérdida de un ser querido y desea volver a verlo pronto, lo prudente es que empiece a dar los pasos requeridos que le permitan mantener una “actitud de espera” en Jehová; y dado que, como hemos dicho, ese período de siete años por venir ya lo tenemos prácticamente encima, hágase a la idea de que ha emprendido un viaje hacia un destino que le llevará a encontrarse de nuevo con su ser querido, a la manera de aquél que toma un avión desde cualquier punto del planeta, para reunirse en el lado opuesto del mismo con alguien amado: sabe que si bien el trayecto es largo y duro en ocasiones, vale la pena hacerlo por lo que hay al final del este.

Y entendemos que el hacer uno ajustes en su forma de relacionarse con Dios (eso es, apartarse de la organización religiosa a la que se pertenece) no es nada fácil, pues los autores de este blog en su momento pasamos por ello al tener que decidir qué hacer, cuando nos dimos cuenta que la organización a la que pertenecíamos (TJ) no era “la verdadera” y según nos juraban y perjuraban su dirigentes. Pero como dice la leyenda que encabeza este artículo, si bien el “esperar en Dios” no es lo más fácil, si es lo más seguro…… por lo que ahora es usted, el que tiene que tomar una decisión.

MABEL

¿ES “REALISTA” EN NUESTROS DÍAS…… EL CREER EN DIOS?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , , , , on 22/10/2013 by Armando López Golart

adn¿Es usted una persona realista? La mayoría de nuestros congéneres quisieran creer que lo son y teniendo por realista, a aquella persona que se apega a la realidad que contempla y procura dejarse guiar por hechos que puedan comprobarse, eso es, que desea evitar el engaño de sueños fantasiosos poco realistas o de ideas aparentemente poco prácticas y que dentro del contexto racional y científico actual, no son admisibles; tal manera de abordar los asuntos en una sociedad supuestamente “realista” como la que nos rodea, es muy atrayente ya que le permite a uno el estar plenamente integrado en la misma. Pero no es menos cierto, que esta actitud ha resultado en que muchísimas personas hayan abandonado la creencia en un Dios Creador, pues les parece que en el siglo veintiuno, totalmente orientado hacia lo científico, dicha idea está anticuada o fuera de lugar y lo que las lleva a opinar, en consecuencia, que es del todo absurdo pensar en un Ser sobrenatural invisible que creó todo lo existente (Rev.4:11) y al que llamamos “Dios”…… por lo que el común de los mortales prefiere recurrir a la ciencia, para hallar en ella la respuesta a inquietudes tales como ¿quién somos, por qué somos y hacia dónde vamos? Partiendo para ello de la base tan “realista” de que todo lo creado o que existe, se ha hecho solo y circunstancia que se define mediante el pomposo nombre de “Teoría de la evolución” en el caso de los seres vivos (humanos, animales o vegetales) o como Big Bang o “gran explosión” primigenia de magnitudes colosales y que resultó en que de la nada viniera a la existencia el imponente universo en el que nos encontramos inmersos…… entonces ¿deberíamos de entender con ello, que somos poco “realistas” las personas que, por ejemplo, creemos en las palabras de apertura de la Biblia y en las que leemos que “en el principio creó Dios los cielos y la tierra”? (Gén. 1:1).

Antes de pasar a contestar esta pregunta, deberíamos de recordar que el realismo tiene sus límites, pues la persona realista solo puede formular conclusiones partiendo de los hechos que ella conoce…… pero ¿qué hay si no conoce “todos” los hechos? O supongamos que dicha persona crea en algo que no sea exacto, o que tal vez los hechos que ella tenga a su alcance solo sean la parte de un todo y por ello no ajustados a la realidad, o que quizás su modo de razonar sobre ellos sea erróneo; en tal caso, es evidente que sus conclusiones “realistas” estarían erradas y cuanto más elevada sea la persona de que se trate, tanta más repercusión tiene dicho error…… como nos refleja el caso del famoso estadista inglés Sir Winston Churchill, eminentemente “realista” según creía él, cuando dijo en 1939 lo siguiente:

La energía atómica tal vez sea tan buena como los explosivos que tenemos hoy en día, pero es poco probable que produzca algo que sea mucho más peligroso que éstos”. (Negritas nuestras)

Cómo podemos ver, el hombre no es que diera precisamente “en el clavo”…… y es que tristemente su conclusión estaba muy lejos de la realidad, como lo evidencian los hechos que conocemos hoy sobre el tema en cuestión; en la misma línea andaba en 1959 el, en ese entonces, director gerente del Fondo Monetario Internacional, cuando dijo algo parecido a esto:

Es muy probable que la inflación mundial haya llegado a su fin”.

Bien, estarán de acuerdo con nosotros que cualquier ama de casa actual, le podría rebatir dicha afirmación a tan encumbrado personaje, sin ningún problema; por eso, aun cuando hombres altamente cualificados evalúan cierta situación “de manera realista”, sus conclusiones no siempre están dentro de lo correcto y en el bien entendido, de que estamos hablando de personas que por su posición y capacidades personales, deberían de estar bien enteradas de lo que se “cuece” por el mundo, sobre todo en lo concerniente a aquello que tiene que ver con su cargo. Pasando ya al campo de las creencias, la pregunta es solo obligada: ¿a qué se debe el que personas que afirman ser “realistas”, nieguen la existencia de Dios?

Una razón por la cual se produce dicho fenómeno, es porque a algunos (líderes religiosos incluidos) les parece que la ciencia ha hecho que pase de moda, no solo dicha creencia en sí misma, sino el valor de la Biblia en la vida del hombre; por ejemplo, en 1953 el científico Stanley Miller, junto a otros colaboradores, consiguió pasar una chispa eléctrica a través de una “atmósfera” de hidrógeno, metano, amoníaco y vapor de agua, lo que produjo una reacción en la que aparecieron algunos de los muchos aminoácidos que existen y que son los bloques de construcción de las proteínas; y aunque dicho científico solo consiguió sólo 4 de los 20 aminoácidos que se necesitan para que la vida exista, fue suficiente para que se publicara a “bombo y platillo” que la ciencia había logrado “crear vida” en un laboratorio…… circunstancia que apartaba un poco más a Dios del proceso de creación de la vida como tal, siempre desde el punto de vista de los “realistas”. Si bien es cierto, que 60 años después, a los científicos todavía les es imposible el producir experimentalmente los 20 aminoácidos necesarios para producir vida en medio de condiciones que pudieran considerarse plausibles; pero ¿qué es lo que la ciencia había hecho en realidad, con ese pequeño logro? Pues sencillamente demostrar que detrás de la vida que intentaban reproducir, existía una poderosa fuerza inteligente que la llevó a cabo; porque lo que es cierto detrás del experimento citado, es que tuvo que haber una inteligencia que diseñara un laboratorio, los instrumentos necesarios para conseguir un fin y unos científicos para llevarlo a cabo: en definitiva, inteligencia…… lo que prueba sin lugar a duda alguna que la vida en su origen, tuvo un Diseñador y no apareció sencillamente de la nada.

Bueno, es cierto que pocos de entre nosotros somos científicos y por lo que no estamos habilitados para valorar en toda su extensión el experimento mencionado…… pero no es menos cierto que un apegarse a la realidad, sería el considerar lo que los propios científicos dicen al respecto de la cuestión planteada en este artículo que ustedes están leyendo; por lo que veamos que se dice en un artículo que apareció en la revista New Scientist (revista científica de gran prestigio) y que se pronunciaba en los siguientes términos:

Entre los legos (gente no instruida en el conocimiento científico) persiste el punto de vista (……) de que los científicos han refutado la religión. Dicho punto de vista generalmente sostiene que los científicos son incrédulos; que Darwin puso los últimos clavos del ataúd de Dios y que desde entonces, una serie de innovaciones científicas y tecnológicas han descartado la posibilidad de que haya resurrección alguna (idea eminentemente religiosa)…… este punto de vista está extremadamente errado.”

Un poco más adelante, el artículo agregaba lo siguiente:

Los científicos no son personas notablemente irreligiosas. No hay encuestas confiables que se puedan usar como base, pero una encuesta extraoficial en universidades, instituciones de investigación y laboratorios industriales, indica que hasta ocho científicos de cada 10, son adeptos a una fe religiosa o apoyan principios que no son necesariamente científicos.” (Acotación y negritas nuestras).

Luego considerado desde un punto de vista realista, el hecho de que muchos científicos tengan cierto grado de fe en Dios, obviamente es prueba de que la ciencia moderna no es incompatible con la idea de la existencia de un Creador. Pero tal vez a muchos (y estaríamos hablando de cientos de millones de personas que reconocen ser “cristianas”) les parezca que las teorías científicas, especialmente la “teoría” de la evolución y que se enseña en todas las universidades del mundo, aunque continúe siendo una simple teoría (y que ya tiene narices el asunto), hacen innecesaria la existencia de Dios…… pero siendo cierto el hecho de que muchos de los que de modo realista, reexaminan las pruebas a favor de la citada teoría, descubren para su sorpresa que éstas son deficientes en grado extremo. Y algunos de aquellos que a pesar de todo la aceptan, reconocen que la misma no basta para explicar la belleza y la magnificencia de la vida en nuestro planeta Tierra, pues dicha “teoría” entre otras cosas, solo nos habla de la evolución o desarrollo seguido por la vida, pero no de la aparición de esta como tal; en otro orden de cosas, tenemos que el conocido profesor Robert Jastrow, eminente geólogo, astrónomo y físico, que aceptando la teoría de la evolución y en un artículo que apareció publicado también en la revista Science Digest mencionada, escribió lo siguiente:

Cuando se estudia la historia de la vida y se contempla esta larga historia desde la perspectiva de varios centenares de millones de años, uno se da cuenta de que es progresiva y que sigue una dirección fija. (……) No obstante ¿se puede decir que esta historia de los sucesos que culminan en el hombre, con su clara dirección, carezca de dirección?”. (Negritas nuestras).

El citado personaje concluye en que dicha pregunta “va más allá del alcance de la ciencia actual”; sin embargo, siendo cierto que dicho caballero entre otros muchos, concuerda en que la “historia de los sucesos que culminan en el hombre” muestra que hay dirección tras ellos, no es menos cierto que adolece de no pasar al próximo eslabón lógico en su línea de razonamiento: el que haya prueba clara de dirección, ciertamente evidencia la existencia de un genial y poderoso director tras ello y que ese director, solo puede ser Jehová Dios…… de esto se puede concluir de manera realista que, en vez de que la evolución haga imposible la creencia en Dios, la realidad es que la existencia de Dios hace innecesaria la teoría de la evolución. Pero veamos otra razón, por la cual algunas personas afirman no creer en Dios y que a veces se valen de la ciencia, para encubrir motivos más profundos; consideremos lo que escribió el escritor británico Aldous Huxley, personaje de fuerte tendencia atea:

Yo tenía motivos para no querer que el mundo tuviera sentido; por consiguiente, supuse que no lo tenía (ahora vean cuáles eran sus motivos). Para mí, así como para muchos de mis contemporáneos, sin duda, la filosofía de la falta de sentido (de la vida como tal) era esencialmente un instrumento de liberación. La liberación que deseábamos era simultáneamente liberación de cierto sistema político y económico y liberación de cierto sistema de moralidad.” (Acotaciones y negritas nuestras).

Pero si negamos la existencia de Dios y decimos que el mundo no tiene sentido, simplemente porque queremos que así sea ¿cambia esto en algo los hechos? Cualquiera que crea que así es, no hace más que adoptar la táctica del avestruz que cuando se ve perseguido, meta la cabeza en el primer hoyo que encuentra y al no ver a nadie, cree que nadie le ve a él…… por lo que ¿es realista el afirmar que Dios no existe, simplemente porque rehusamos reconocer de su existencia? Ya el apóstol Pablo en su momento, desarrolló un argumento poderoso que ha resultado en que muchas personas que sí son realistas, crean en la existencia de un Dios Creador de todas las cosas…… y este es el sencillo y lógico razonamiento que planteó dicho personaje:

Sus cualidades invisibles (las de Dios) se ven claramente desde la creación del mundo en adelante, porque se perciben por medio de las cosas hechas, hasta su poder sempiterno y divinidad.” (Rom. 1:20). (Acotación nuestra).

Entonces Pablo, podía percibir en la belleza de la creación en la maravillosa diversidad de manifestarse la vida, o en los asombrosos cielos estrellados que podía contemplar y en definitiva, en cualquier aspecto de todo lo existente, las maravillosas cualidades del Ser Divino que les dio forma; y es que no es menos cierto, que la propia ciencia moderna nos ayuda a ver lo intrincado y complejo que es el diseño de las cosas de la naturaleza y cuánto poder y sabiduría se necesitaron para traerlas a la existencia…… ya el propio rey David y sin los actuales conocimiento científicos, reconoció que “de manera que inspira temor” el ser humano está maravillosamente hecho (Sal. 139:14). Por lo tanto, toda la obra creativa, desde lo “micro” como el átomo, hasta lo “macro” como el inmenso e insondable universo que contemplamos y merced al amplio conocimiento que hoy tenemos de ella gracias a la ciencia, da un testimonio infinitamente más poderoso de la existencia de un Dios Creador, que en los tiempos de Pablo; es verdad que hay algunas personas que rechazan el razonamiento de Pablo…… pero ¿de qué otra manera pueden explicarnos esas personas, el orden preciso que existe en todo aspecto de la creación material y las inmutables leyes que la gobiernan, repetimos, desde lo “micro” hasta lo “macro”? Respecto a tan solo un pequeño aspecto de dicho orden, como puedan se las moléculas de proteína, el autor sobre asuntos científicos Rutherford H. Platt, escribió lo siguiente:

La posibilidad de que los átomos de carbón, oxígeno, nitrógeno e hidrógeno, como también el fósforo y una constelación de elementos metálicos, se combinen en las proporciones correctas y bajo las condiciones apropiadas, puede compararse con la posibilidad de que una baraja de naipes que se haya tirado al aire, caiga sobre la mesa de tal manera que todos los naipes estén en el debido orden…… cosa prácticamente imposible, aun si los naipes se tiraran al aire cada segundo y sin pausar, durante toda la historia del ser humano.” (Negritas nuestras).

Sin embargo, es cierto y en el colmo del “realismo” más absurdo, que el autor en cuestión continúa diciendo que él, no obstante, sigue creyendo que las proteínas llegaron a existir de esta manera, eso es, por “casualidad”. Pero no es menos cierto, que una persona realista y al hallar una baraja de naipes colocados armoniosamente en su debido orden sobre una mesa, razonaría de que “alguien” los había colocado ahí de esa manera; por lo tanto ¿es ser poco realista llegar a la misma conclusión, cuando uno observa la bella armonía que hay en la naturaleza que nos rodea en esta tierra y en todo el universo que contemplamos más allá de nuestra atmosfera? Entonces ¿cómo puede ser, que intelectuales de la categoría del mencionado Sr. Rutherford H. Platt, se sientan impulsados a aceptar una explicación naturalista o no divina de las cosas, a pesar de las pruebas contrarias a ello y que ellos mismos ponen al alcance de otras personas?…… pues debido a que ése es el tipo de razonamiento que es aceptable o no está bien visto en la sociedad actual. Aún a los científicos que afirman creer en Dios, se les hace difícil, al preparar sus escritos, darle el crédito a Él como Causa primera y directa de la creación material, pues si quieren seguir en el candelero (eso es, ganándose las “habichuelas”) no tienen más remedio que hacer lo que está de moda en el mundo intelectual; ahora bien ¿es realista el permitir que las “modas” del mundo científico, dicten nuestro personal parecer sobre las cosas? Tengamos en cuenta que las modas cambian ¡y la existencia de Dios, es un asunto demasiado serio para el ser humano, como para que dependa de modas y cosas por el estilo!…… no olvidemos unas palabras del mencionado apóstol Pablo (supuesto escritor de la carta a los hebreos) y que parecen dejar las cosas claras en el sentido de un Ser Supremo como hacedor de todo lo que existe, mediante este lógico razonamiento:

Por supuesto, toda casa es construida por alguien, pero el que ha construido todas las cosas es Dios.” (Hebr. 3:4).

Y es que no podemos perder de vista el hecho, de que si bien la ciencia ha aumentado nuestro conocimiento en cuanto al mundo que nos rodea, así como del universo en el que estamos inmersos como un puntito imperceptible en el espacio, no ha sido capaz de resolver el problema de cómo crear una sociedad humana que funcione debidamente; cierto es, que tampoco lo ha logrado ninguna otra rama de la instrucción humana, como pueda ser la política, la económica y sobre todo, la religiosa…… y situación que en la actualidad, ha llegado a ser un problema serio. Porque la realidad palmaria que contemplamos, es que a día de hoy la situación mundial está totalmente fuera del control de los seres humanos: los políticos no pueden controlar la carrera de armamentos nucleares y químicos, ni la amenaza de la contaminación medioambiental que, inexorablemente, se va esparciendo alrededor del mundo; los poderes cívicos no pueden controlar la explosión del delito y crimen organizado; los economistas no pueden resolver los problemas de la inflación, ni de la producción menguante de productos básicos para el sostén de la vida y que para centenares de millones de personas, significa una vida degradada y sin esperanza alguna; los recursos hídricos y según nos cuentan, están bajo mínimos; los líderes religiosos, por su parte, han sido totalmente incapaces de inculcar en las personas el concepto de una moralidad apegada a las justas normas de Dios…… con lo que nos enfrentamos a la espantosa realidad de que, sumadas dichas variantes, hay buena razón para dudar que la raza humana pueda sobrevivir por mucho más tiempo ¡y eso es una realidad!

Obviamente, no se puede soslayar el hecho de que si uno cree en Dios, obviamente tiene que creer en la Biblia como palabra escrita de Este, la cual ya desde hace mucho tiempo nos había advertido de esta peligrosa situación actual…… es más, nos pone en antecedentes de la razón principal de la misma e información que encontramos en las palabras del apóstol Pablo, quién bajo inspiración hizo un perfecta fotocopia de los tiempos por venir, con casi 2.000 años de antelación:

Más sabe esto, que en los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar. 2 Porque los hombres serán amadores de sí mismos, amadores del dinero, presumidos, altivos, blasfemos, desobedientes a los padres, desagradecidos, desleales, 3 sin tener cariño natural, no dispuestos a ningún acuerdo, calumniadores, sin autodominio, feroces, sin amor del bien, 4 traicioneros, testarudos, hinchados de orgullo, amadores de placeres más bien que amadores de Dios, 5 teniendo una forma de devoción piadosa, pero resultando falsos a su poder…… y de estos apártate.” (2 Timoteo 3:1-4).

¿Es de extrañar, entonces, que el mundo esté en tan mala situación, estando como está lleno de personas con esas características, básicamente entre la llamada “cristiandad” y que sin embargo, afirman “creer” en el Dios de la Biblia? Y es que claramente, el apóstol relaciona los tiempos críticos e ingobernables en los que estamos viviendo, con la actitud del “personal” y por lo que queda patente que las condiciones jamás mejorarán, si no mejora primero la “materia prima”, eso es, las personas; ahora bien, siendo obvio que la ciencia no puede mejorar la naturaleza de estas…… ¿hay alguien que pueda hacer semejante cosa? Sí, Dios puede hacerlo, pues la naturaleza del hombre ha degenerado debido a que éste se ha alejado de Dios…… pero hay un pequeño problema que resolver para ello y que tiene que ver con el verso 5 del pasaje mencionado, pues en el mismo leemos que las personas se caracterizarán por tener “una forma de devoción piadosa, pero resultando falsos a su poder”, eso es, que afirmarán creer en Dios, pero que dicha creencia no interactúa o tiene influencia alguna en sus normas de comportamiento. De hecho, recuerden que hemos mencionado que creer en Dios, significa creer en Su Palabra escrita la Biblia y siendo que esas personas no quieren ni oír hablar de ella…… y si no, querido amigo que nos lee, cuando se encuentre en una conversación acerca de cómo está el mundo y en donde siempre sale aquella coletilla de “no sé a dónde iremos a parar”, pruebe de tomar la palabra y decir que Jehová (o Yahveh, según sea su preferencia) el Dios de la Biblia nos lo explica, pues esta nos habla del porqué estamos como estamos, a dónde nos lleva dicha situación y en qué resultará el final de todo ello…… y verá como le empiezan a mirar de un modo raro, para poco a poco irse apartando la “parroquia” de su lado, pues no les interesa el tema: usted les está hablando de cosas que “ya no se llevan” y siendo que lo que subyace detrás de dicha actitud, no es más que un total desprecio de esas personas que se reconocen “cristianas”, hasta por el mismo nombre del que afirman es “su” Dios.

Sin embargo, paradójicamente, es la Biblia y no ningún libro de física cuántica (por decir algo), la que nos explica que Dios está “reconciliando consigo mismo a un mundo” (2 Cor. 5:19) y siendo que los que responden a esta reconciliación, cambian radicalmente de actitud, pues cesan de “amoldarse a este sistema de cosas” y para lo cual se “transforman, rehaciendo su mente” (Rom. 12:2), eso es, dejan que sean los puntos de vista de su Creador expresados en las Escrituras, los que dirijan sus vidas y no que sean estos, los que se tengan que ajustar a la particular forma que tiene cada uno de percibir las cosas. Por lo tanto y en su continuado esfuerzo por aprender mediante el uso de las Escrituras, sobre la personalidad de su Supremo Hacedor, progresivamente van cultivando cualidades como el amor, la consideración, la honradez, la confiabilidad e interés en otras personas; y personas que tienen una razón sumamente sólida y realista para creer en Dios, pues han experimentado el poder beneficioso de la Palabra de Este en sus propias vidas …… por ejemplo, ellas si saben por qué el mundo está como está y lo que Dios piensa hacer al respecto (Sof. 1:14-18), por lo que lejos de estar presas de la preocupación, están tranquilas y sosegadas ante la crítica situación por la que atraviesa la humanidad (Rom. 14:4); pues son conscientes de la promesa divina y creen en ella, pues como tantas veces ha ocurrido en la historia, saben que Jehová Dios acudirá en su socorro y las librará en su momento, de cualquier peligro que las pueda acechar:

Anda, pueblo mío, entra en tus cuartos interiores y cierra tus puertas tras de ti. Escóndete por solo un momento hasta que pase la denunciación. 21 Porque, ¡mira!, Jehová está saliendo de su lugar para pedir cuenta por el error del habitante de la tierra contra él y la tierra ciertamente expondrá su derramamiento de sangre; y ya no encubrirá a los de ella a quienes han matado.” (Isa. 26:20-21).

Es lógico, por otra parte, que si el mundo estuviera lleno de personas que obedecieran o aplicaran los principios divinos registrados en la Biblia en sus vidas (no de personas que simplemente “afirman” ser cristianas y que es el denominador común entre la llamada “cristiandad”), la mayor parte de los problemas que hoy nos afligen quedarían resueltos. Viene a nuestra mente y al hilo de esto que decimos, las palabras que un destacado estadista hindú (Mahatma Gandhi), que hablando con un colega británico (Lord Irwin, quien había sido en su momento “virrey” de la India) le dijo más o menos esto:

Cuando el país suyo y el país mío, obren a una en conformidad con las enseñanzas que Cristo estableció en el Sermón del Monte, habremos resuelto no solo los problemas de nuestros respectivos países, sino los del mundo entero.”

Y eso es, exactamente lo que va a suceder:

Y solo un poco más de tiempo y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar y él no será (o buscarás un inicuo y no lo hallarás). 11 Pero los mansos mismos poseerán la tierra y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz.” (Sal. 37:10-11). (Acotación nuestra).

Entonces es obvio que la única esperanza que el hombre realista pudiera abrigar, depende del cumplimiento de esta promesa; ahora bien ¿es ésta una esperanza que no se apega a la realidad? Bueno, de momento la realidad que palpamos a día de hoy, es que los hombres están arruinando el ambiente del planeta Tierra y que están a un paso de destruir la vida de sobre el mismo; por lo que confiar en que el hombre arregle aquello que no ha sido capaz de mantener en el tiempo, carece de todo realismo…… por lo que si no creemos en las promesas divinas registradas en las Escrituras, nuestra esperanza de un arreglo de la situación actual por parte del hombre, se apoya en vanas ilusiones. ¿Es, entonces, un proceder “realista” el dar la espalda a Dios? ¿No es más bien, una magnífica expresión de realismo el recurrir al Único que tiene el poder, la sabiduría y el deseo de rescatarnos de los resultados de nuestros propios errores? Definitivamente y a nuestro entender, la persona realista no solo puede creer en Dios, sino que tiene que creer en Dios, pues fuera de Él no hay posibilidad alguna de sostener la viabilidad de la vida como tal, sobre esta tierra de nuestras “entretelas”:

Pero las naciones se airaron y vino tu propia ira y el tiempo señalado para que los muertos sean juzgados; y para dar su galardón a tus esclavos los profetas y a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes y para causar la ruina de los que están arruinando la tierra.” (Rev. 11:18).

MABEL

EL “YOGA”…… ¿”INOFENSIVO” EN LA VIDA DEL CRISTIANO?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 23/11/2012 by Armando López Golart

Desearíamos como primera providencia, decirles que lo que van a leer a continuación, no es más que una mera opinión personal de los autores de este blog, relacionada con una pregunta que acerca del tema se nos ha formulado y por lo tanto, ese es el valor que hay que darle y no más allá. Dicho lo cual y advertido ya el personal, pasemos al meollo del asunto y, repetimos, siempre desde nuestro personal e intransferible punto de vista.

Y para empezar, imaginémonos por un momento a una persona, que nota que un intenso dolor se extiende desde la parte inferior de la espalda hasta el pie y en busca de alivio, se arrodilla en una posición rígida y que sentada sobre sus talones, extiende el brazo derecho hacia el frente con el dedo índice hacia arriba. Lejos de pensar que dicha persona está “zumbada”, nos damos cuenta que lo que hace, es colocarse en la posición que en la práctica del “yoga” se conoce como “rayo” (Vajra Asana, en sánscrito), porque cree que dicha posición sirve de terapia para su problemático nervio ciático y que la está llevando a mal traer…… y esa persona citada, pudiera ser una de los cientos de miles, quizás millones, que practican el “yoga” por razones no religiosas y entre las que usted en este momento y quizás también por algún problema físico, estaría sospesando la posibilidad de entrar a formar parte.

Sin embargo, hay algunas preguntas que debería de hacerse antes de tomar dicha decisión y que podrían empezar por esta: ¿Por qué ha ganado el “yoga” tanta popularidad mundial? Obviamente una pregunta a la que muchas personas y de forma mayoritaria, contestarían siempre en función de su experiencia personal, algo parecido a esto: “Porque el yoga mejora mi salud”…… pero otra pregunta sería ¿es el “yoga” una práctica primordialmente terapéutica? Y cuya respuesta bien podría ser, que eso es lo que la inmensa mayoría de esas personas practicantes mencionadas, honestamente creen; pero entendemos nosotros, que cuando se hace necesario y como hemos señalado en el primer párrafo, hacer la matización cuando uno practica el “yoga”, que lo hace por razones “no religiosas” para así fijar determinada posición, ello evidentemente significa que estaríamos hablando de ello, como de una práctica eminentemente religiosa ¿no es así? Por otra parte, algunas personas ya dicen que dicha práctica hace que se manifiesten talentos “escondidos” y lo cual nos llevaría a una nueva pregunta: ¿Hace realmente esto el “yoga”?; y sobre lo que otras personas responderían que dicha disciplina, solo promueve un estado de tranquilidad mental o alivia las tensiones que causan frustración a la persona.

Por lo que la pregunta “fetén” o verdaderamente importante, siempre desde el punto de vista de la persona que cree en Dios y por lo que tiene necesidad de conocer la opinión del Altísimo al respecto, bien podría ser la siguiente: ¿Es el “yoga” la práctica sencilla y “aséptica” que millones de personas creen que es? Es más, quizás la pregunta del millón sería ¿qué es el “yoga” realmente? Porque si la práctica de dicha disciplina (o conjunto de disciplinas), es popular en el país donde usted vive y en consecuencia contempla la posibilidad de practicarlo por razones de salud (quizás aconsejada por su médico), entonces verdaderamente necesita saber que hay detrás de dicha práctica…… porque tenga en cuenta que su galeno particular, que puede ser un excelente profesional de la medicina y valorar esa disciplina como muy positiva desde un punto de vista terapéutico, puede sin embargo también, tener ideas religiosas muy distantes de las suyas y parecerle dicha práctica totalmente inocua en ese terreno, cuando el caso es que a usted la tal, le puede sentar a “cuerno quemao”; por lo que vamos a ver y de manera solo aproximada (pues no somos expertos en el asunto), de qué estaríamos hablando cuando nos referimos al “YOGA” en mayúsculas.

El “yoga” y con una antigüedad estimada entre los 3000 y los 5000 años (no hay acuerdo entre las fuentes consultadas), es una práctica netamente hindú, eso es, un complejo sistema de técnicas arraigadas en la filosofía hindú; de tal suerte que la palabra “yoga” se deriva de la raíz sánscrita “yuj” que significa “unir bajo yugo” y lo cual no deja de ser ya muy significativo, a la vez que preocupante. Tan lejos en el tiempo para nosotros en la actualidad (y estaríamos hablando de información sacada de Internet), como en el número de diciembre de 1981 de The Vedanta Kesari (revista divulgativa de la Misión Ramakrishna, de la India, editada en inglés), un tal Dr. B. S. Surti, autor del libro “La sabiduría de Zarathustra”, escribió lo siguiente:

El objetivo principal de la filosofía yoga es enseñar los medios mediante los cuales el alma humana, puede estar completamente unida con el Espíritu Supremo”. (Negritas nuestras).

Al explicar y definir más ampliamente el “yoga”, el maestro hindú “swāmī” (palabra que significa más o menos “maestro” o “guía espiritual) Harshananda afirmó como sigue:

El yoga o unión del ser individual con el Ser Supremo resulta mediante el yoga o samadhi (trance del yoga), cuando éstos (refiriéndose a determinados conflictos mentales) se controlan, se suprimen y se eliminan por medio del tipo apropiado de disciplina y entrenamiento. Tal disciplina y entrenamiento es también yoga.” (Acotaciones y negritas nuestras).

En resumidas cuentas, para los hindúes el “yoga” es la unión del “yo” con Dios (o “Ser Supremo) y por lo que estaríamos hablando de una actividad eminentemente religiosa…… luego ¿qué hay del practicar el “yoga” por razones de salud?

Se dice al respecto, que el antiguo sabio indio Patanyali (obviamente no tenemos el placer de conocerle) sistematizó la “filosofía” de dicha disciplina y por lo que no estaríamos hablando de una actividad dirigida a conseguir logros corporales sino mentales, por medio de enumerar ocho pasos para lograr “la unión” con el “Infinito”…… y se dice que esta unión resulta en buena salud; entonces dicho resultado no sería más que un efecto colateral y del que habría que averiguar, que “precio” hay que pagar para conseguirlo. Porque alguien podría decir “Pero yo no procuro lo espiritual; solo quiero tener buena salud”, en un intento por evadir el tema de fondo y que no es otro que el verse envuelto en una práctica religiosa, nada acorde con la creencia que uno manifiesta tener. Aparte, eso sí, de lo que un promotor del “yoga”, un tal “swāmīSiddhinathananda escribió acerca de la salud con relación a dicha disciplina:

Su potencial para proveer bienestar físico también contribuye a su atractivo popular. Pero el usarlo para cualquier otra meta que no sea espiritual, es hacer mal uso de él”. (En The Vedanta Kesari, revista india sobre el “yoga” ya mencionada). (Negritas nuestras)

Por lo que queda claro, que la buena salud no es ni de lejos, la meta principal del “yoga”. El escritor hindú “swāmīSwahananda (fallecido hace poco, el 19 octubre 2012), afirmó en su momento lo siguiente:

Los que procuran lo espiritual siempre consideran que los beneficios relacionados con la salud son beneficios complementarios, subordinados a su Meta principal, que es la realización del Yo o Dios.” (Negritas nuestras).

Ahora bien y volviendo al posible precio que uno tenga que pagar…… ¿hace el “yoga” que se manifiesten poderes latentes, según se alega? Y si así es ¿pueden “beneficiar” éstos a los cristianos verdaderos? Para contestar esta pregunta, note lo que advirtió el hindú “swāmīTapasyananda (1904-1991), en el siguiente comentario:

Sin embargo, hay un punto tocante al cual el yogui (o persona que practica el “yoga”) tiene que ser extraordinariamente cuidadoso. Cuando se practica el yoga, se producen hazañas sobrenaturales. El poder (recibido de una fuente externa, obviamente) se convierte en un monstruo de Frankenstein que aniquila a su creador (la persona que lo ha recibido).” (Acotaciones y negritas nuestras).

Por lo que ya estaríamos hablando de palabras mayores y siendo que el caballero en cuestión, enumera estas “hazañas”, entre otras, como los poderes de la clarividencia, el oír voces, o la levitación…… cuando es el caso que tal clarividencia (el poder pronosticar el futuro), o el oír voces (mensajes del más allá) y la levitación (estado de ingravidez), están todas relacionadas con el espiritismo y que la Biblia a su vez, relaciona con una fuente tremendamente dañina: criaturas espirituales inicuas, o demonios. Porque puesto que es obvio que el ser humano por sí mismo no puede hacer esas cosas, es necesario que en la situación intervengan otro tipo de fuerzas y de las que en las Escrituras encontramos muchas referencias y que a modo de ejemplo, citaremos una de ellas:

Y aconteció que, yendo nosotros al lugar de oración, nos encontró cierta sirvienta que tenía un espíritu, un demonio de adivinación. Ella proporcionaba mucha ganancia a sus amos practicando el arte de la predicción. 17 Esta muchacha seguía detrás de Pablo y de nosotros y gritaba, usando estas palabras: “Estos hombres son esclavos del Dios Altísimo, los cuales les están publicando el camino de la salvación”. 18 Esto lo siguió haciendo por muchos días. Por fin Pablo se cansó de ello y se volvió y dijo al espíritu (y no a la muchacha): “Te ordeno en el nombre de Jesucristo que salgas de ella”. Y salió en aquella misma hora. 19 Pues bien, cuando sus amos vieron que se les había ido su esperanza de ganancia (pues la muchacha perdió su capacidad de adivinación), se apoderaron de Pablo y de Silas y los arrastraron a los gobernantes en la plaza de mercado.” (Hech. 16:16-19). (Acotaciones nuestras).

Luego si la sirvienta en cuestión podía predecir el futuro y lo que daba pingües beneficios a sus amos, no era por su capacidad personal, sino por el demonio que “adivinación” por el que estaba poseída y que era en realidad, el que había reconocido a Pablo y Silas…… sin embargo, cuando dicho demonio fue expulsado del cuerpo de la muchacha, esta perdió todo el poder que tenía o capacidad de predicción y con lo que sus dueños cogieron un “rebote” de mil pares de narices, pues se les había acabado el “chollo”; pero lo que deja claro de la experiencia narrada, es que un ser humano sin esa “ayudita” externa, no puede manifestar dichos poderes. Y no hay que olvidar, que ese fenómeno de posesión demoníaca ocurre también en nuestros días, pues continúan habiendo médiums espiritistas que supuestamente hablan con los “muertos”, otros que sanan, otros que pronostican el futuro (los mejores al servicio incluso de poderosos gobiernos), etc. etc.; lo que nos demuestra que esos seres malignos continúan rondando y haciendo de la suyas por ahí y que si uno los “busca”…… pues eso: que los acaba encontrando. No olvidemos, la advertencia del bueno del apóstol Pedro:

Mantengan su juicio, sean vigilantes. Su adversario, el Diablo, anda en derredor como león rugiente, procurando devorar a alguien.” (1 Ped. 5:8).

Y una forma de buscarlos y lo que es peor, de encontrarlos como hemos visto (según los entendidos en el tema), es metiéndonos en “historias” como esa del “yoga” y por lo que la pregunta es obligada ¿continúa usted pensando meterse en ese “jardín”? La respuesta depende de dos factores: primero, el propósito que usted tenga en la vida y, segundo, sus valores y principios espirituales; por lo que antes de ponerse a practicar el “yoga”, o decidir si debe continuar practicándolo, en el supuesto que lo esté haciendo, sería oportuno identificar a ese misterioso “Infinito” o “espíritu supremo” con el cual se unirá bajo yugo. Porque ¿quisiera tener usted un encuentro con fuerzas espirituales sobrenaturales que acabarán controlándolo a usted? Y es que el que practica el “yoga” tiene que estar preparado para encararse a esta posibilidad, pues lo que ha quedado claro hasta el momento, es que al practicar dicha disciplina usted pudiera estar enredándose con el ocultismo; y si no, vea lo que un ex-practicante de esa “filosofía”, dijo en su momento:

Uno cree que está controlando otras fuerzas, fuerzas ocultas del universo. Pero, atemorizado, ahora creo que en realidad ellas controlan a uno”.

Y lo que de nuevo trae a nuestra mente, el anterior comentario del Sr. Tapasyananda en el sentido que “el poder se convierte en un monstruo de Frankenstein que aniquila a su creador”…… por lo que y como decía el castizo “con las cosas del comer, pocas bromas”. Por lo tanto ¿cómo puede el cristiano considerar provechosa una opción para mejorar su salud física, que tiene un potencial de esa índole para perjudicar el bienestar espiritual de uno? Tal vez haya algunas personas que piensen que pueden separar los supuestos rasgos inofensivos de la práctica del “yoga” de aquellos que se consideren perjudiciales para la espiritualidad de la misma…… pero de acuerdo con la siguiente declaración, que se hace en “A Dictionary of Hinduism” parece que la cosa, algo “dificililla” sí es:

Ningún sistema del yoga existe por sí solo y a menudo los elementos de uno se combinan con los de otro.”

¿Es de extrañar, pues, que algunas personas concluyamos que la práctica del “yoga” equivale a abrir una puerta y extender una invitación a los espíritus demoníacos, para que entren por ella?

Y como ejemplo de la manera como algunas personas pueden envolverse sin darse cuenta, en una práctica perjudicial, considere este paralelo antiguo, respecto de lo que es meterse en “follones” sin necesidad alguna; veamos: La nación de Israel adoraba al Dios de la Biblia, Jehová, quien exigía “devoción exclusiva” (Éxo. 20:5) y el pueblo hebreo estaba perfectamente de acuerdo con ello, pues habían aceptado el trato y mientras cumplían con lo acordado, recibían bendiciones de la otra parte “contratante”, eso es, del Altíasimo…… dichos personajes (israelitas ellos), que con el tiempo se establecieron en una tierra en la que estaban rodeados de adoradores del dios cananeo de la lluvia y la fertilidad “Baal”, por tierra, mar y aire, recibieron serias advertencias en el sentido de que no participaran en tal adoración falsa. Sin embargo, los israelitas y a pesar de su buena disposición inicial, finalmente lo hicieron; entonces ¿cómo pudo ocurrir eso sí, primero, tenían una clara advertencia sobre ello y, segundo, sabían perfectamente que “Baal” no era nada más que una estatua o imagen de hechura humana? Pues porque Satanás usó contra ellos, aquello que sabía que los enredaría: recordemos que puesto que los israelitas constituían una sociedad agrícola, era natural que se interesaran en mejorar su crianza de ganado y sus cultivos, que dependían del factor tiempo (lluvia, sol, etc.) y de los que sacaban además, los necesarios elementos para sus sacrificios y ofrendas a su Dios; pero lejos de continuar apoyándose en Jehová para obtener tal beneficio protector, paulatinamente se decantaron en procurarse ayuda de la fuente equivocada: de los dioses de los cananeos.

Poco a poco comenzaron a imitar a estos y ello los llevó de manera lenta pero inexorable, a impregnarse de sus creencias paganas y en consecuencia, el empezar a considerar que el culto a Baal, bien podía ser un medio alternativo de asegurarse la fertilidad de su ganado y el aumento de sus cosechas; y siendo la cuña usada por Satanás, para apartarlos de su Dios, el hasta cierto punto razonable deseo de prosperidad material…… pero el cual se interpuso lentamente entre ellos y su adoración exclusiva a Jehová, hasta que sin percibirse prácticamente de ello, se separaron de ésta y pasaron directamente a la adoración pura y dura de “Baal” y otros dioses; pero veamos cómo se nos relata este proceso en las Escrituras:

Entonces murió Josué hijo de Nun, el siervo de Jehová, a la edad de ciento diez años. 9 De modo que lo enterraron en el territorio de su herencia, en Timnat-heres, en la región montañosa de Efraín, al norte del monte Gaas. 10 Y toda aquella generación (la de José) también fue recogida a sus padres; y después de ellos empezó a levantarse otra generación que no conocía a Jehová ni la obra que él había hecho por Israel (o que no habían contemplado personalmente, las obras poderosas que Jehová había efectuado para ellos y que la cosa ya les venía como de muy lejos).

11 Y los hijos de Israel se pusieron a hacer lo que era malo a los ojos de Jehová y a servir a los Baales. 12 Así abandonaron a Jehová el Dios de sus padres que los había sacado de la tierra de Egipto y se pusieron a seguir a otros dioses de entre los dioses de los pueblos que estaban todo en derredor de ellos; y empezaron a inclinarse ante ellos, de modo que ofendieron a Jehová. 13 Así abandonaron a Jehová y se pusieron a servir a Baal y a las imágenes de Astoret.” (Jue. 2:9-13). (Acotaciones nuestras).

Y si analizamos el ejemplo con la calma y atención que merece, veremos que Satanás fue astuto y que con paciencia y valiéndose de los naturales deseos del hombre y hasta cierto punto, razonables, entrampó a este: pues en primer lugar, dejó que el tiempo fuera pasando y diluyendo el efecto impactante que las grandes y poderosas obras efectuadas por el Altísimo para liberar a su pueblo, dejó en las mentes de los que las vivieron y en segundo lugar, probablemente, procurando y de manera adicional dicho maligno personaje, que tuvieran “éxito” las nuevas prácticas paganas de los israelitas y en línea con la de los pueblos que tenían alrededor, promoviendo arteramente (tiene poder para ello) la consecución de mejores resultados en sus actividades tendentes al progreso material, para así irlos entrampando poquito a poco…… no olvidemos que aún en la actualidad (por lo menos en España), en las zonas rurales y ganaderas, dependientes por tanto del agua o factor tiempo, se continúan haciendo procesiones o rogativas para que la “virgen” tal o el “santo” cual, “haga” que llueva en tiempos de sequía, o que deje de hacerlo en épocas de exceso de lluvias…… y que en muchos casos da el resultado solicitado; al menos y ese sería el foco de la cuestión, en la particular forma de “interpretar” lo hechos por parte de esas personas y en definitiva, objetivo último perseguido por Satanás.

Es cierto que en una mente normal, ello se podría entender como una simple coincidencia o casualidad ¡pero vaya usted a decírselo a esas fervorosas personas y verá lo que le contestan!…… o vayan a decirle y por poner otro ejemplo gráfico de la idea que pretendemos transmitirles, a una persona que en Lourdes o Fátima ha sido restablecida milagrosamente de la invalidez que la tenía postrada en una silla de ruedas por años, de que la Iglesia Católica no es la verdadera religión que apoya directamente Dios…… y verá lo que esa persona tarda en mandarle a hacer puñetas. Y así de esta manera, es como Satanás continúa manteniendo entrampada a la gente en la religión falsa, por una parte y en el engaño de la vida después de la muerte y de que todos vamos al cielo al morir, por otra…… y enseñanza que obviamente, defiende dicha religión “verdadera”. E idea que queda reforzada por el hecho, que esas rogativas mencionadas se dirigen a “vírgenes” o “santos”, que supuestamente están en el “cielo” y puesto que “responden” a dichas peticiones, pues nada ¡si Pitágoras no estaba loco, dos y dos son cuatro! Y con lo que estaríamos hablando, por tanto y al igual que en el caso de los israelitas mencionados, de idolatría generalizada y por tanto, rogativas dirigidas en realidad al dios de este sistema de cosas (2 Cor. 4-4) Satanás el Diablo y no al Dios verdadero Jehová.

Y algo de lo que el que suscribe, u séase aquí “el menda”, les puede contar una experiencia personal; porque cuando yo era un chaval (aproximadamente por el pleistoceno) pude ver en innumerables ocasiones y en momentos de lluvia incesante que perjudicaba los cultivos, venir los agricultores de la zona a mi abuela materna para que hiciera rogativas y cesara la lluvia…… y “clavao” ¡oigan!: hacer mi abuela la oración o rito preceptivo y a la media hora, más o menos, disiparse las nubes y salir un sol que rompía las piedras; y repito que estoy hablando de algo que he presenciado en primera persona en muchas ocasiones y que sin pretender pronunciarme en el sentido de cual podía ser la causa que producía dicho fenómeno, lo cierto es que tantas “coincidencias” o “casualidades” quedan bastante lejos de un razonable cálculo de posibilidades. Por lo que sin descartar la circunstancia del efecto casuístico en algunos casos, tanto en los citados de mi niñez, como en los actuales, que detrás de la mayoría de ellos hay una “mano indecente” manipulando las cosas con la finalidad de mantener engañado al personal…… a mí no me cabe la menor duda.

Por lo que volviendo al asunto que nos ocupa, eso es, el uso del “yoga” como terapia alternativa, de nuevo nos encontramos con un deseo normal del ser humano, que en este caso sería el poder aliviar algunos dolores que nos llevan a mal traer y en donde la práctica de algunos ejercicios o posturas de la citada disciplina (todo pinta que diabólica), pudieran ser beneficiosas y algo que ha quedado constatado con el tiempo; pero circunstancia que a su vez, ha llevado a muchísimas personas a razonar que siendo la cosa así, nada malo podría haber detrás de ello…… pero craso error, pues las Escrituras ya nos advierten de lo siguiente:

Y no es maravilla, porque Satanás mismo sigue transformándose en ángel de luz (o benefactor).” (2 Cor. 11:14) (Acotación nuestra).

Y que para ejemplificarlo de manera gráfica, piensen en lo que usted hace para cazar un ratón: primero le pone al alcance de la boca, lo que para él es un manjar de dioses, eso es, un pedazo de queso y que dicho ratón, después de relamerse mil y una vez, dudando si va o no va en pos de tan exquisito bocado, o sea, el queso en cuestión, cede a su instinto natural, se va a por él y ¡zas!…… ya está en la trampa; pues así es como actúa Satanás con nosotros. Luego visto lo visto, es obvio que nos podríamos maliciar que dichos beneficios terapéuticos (como los “milagros” anteriores mencionados), bien pudieran ser auspiciados por nuestro “amigo” el de los cuernos y “reclamo” al que responde nuestro natural deseo (al igual que los israelitas mencionados, pero en otro aspecto) de conseguir el necesario alivio a nuestras dolencias y así de esta manera, poder dicho sujeto llegar a entrampar a las personas, pues de nuevo las Escrituras nos advierten de cómo está el “percal”:

Sabemos que nosotros nos originamos de Dios, pero el mundo entero (el personal, obviamente) yace en el poder del inicuo (y evidentemente a través de tretas como las mencionadas y otras parecidas, en las que quedan entrampadas las personas incautas).” (1 Juan 5:19). (Acotaciones nuestras).

Por lo que si usted es un cristiano sincero ¿permitiría que el deseo, aunque lógico y razonable, de gozar de una buena salud socavara su relación con Jehová, su Creador? Porque por otra parte, es evidente que no hay nada malo en ejercitar con regularidad el cuerpo, pues ello entona los músculos, alivia la tensión, mejora el porte y ayuda a la respiración; de hecho, la misma Palabra de Dios reconoce que el entrenamiento corporal puede ser valioso, pero que a diferencia del “yoga”, separa totalmente de la religión tal entrenamiento corporal, al decirnos lo siguiente:

Porque el entrenamiento corporal es provechoso para poco (relativamente hablando); pero la devoción piadosa (luego una cosa distinta y ya relacionada con las normas de Jehová) es provechosa para todas las cosas, puesto que encierra promesa de la vida de ahora y de la que ha de venir.” (1 Tim. 4:8). (Acotaciones nuestras).

Y aunque es cierto que el escoger, en este caso un conjunto de ejercicios para mejorar la salud, es asunto personal, el cristiano querría escoger en su vida actividades que agradaran a Jehová Dios y por tanto, evitar aquellas que pudieran provocar un conflicto con Este, al estar relacionadas, como es el caso que nos ocupa, con ideas religiosas que no sean compatibles con la adoración a nuestro Creador. Pero claro, siempre salen aquellos consoladores al estilo de esos tres “pendones verbeneros” de los que “disfruto” el bueno de Job, eso es, los Elifaz el temanita, Bildad el suhita y Zofar el naamatita (Job 2:11) y que intentan convencernos, ante nuestra incomprensible (para ellos) e intransigente postura de rechazar ciertas posturas o conductas de general aceptación, en beneficio de nuestra salud espiritual, de que somos unos “exageraos” y que Jehová no va a culparnos por el hecho de (y en el caso que nos ocupa), buscar remedio a nuestras dolencias…… pero ¿es lógico tal razonamiento? Y puesto que el cristiano sincero se esfuerza en ver las cosas desde el punto de vista de su Creador y no del de aquellos que, aun reconociendo sus buenas intenciones para con nosotros, no tienen ninguna relación con Él (de lo contrario tendrían nuestro mismo punto de vista), vamos a analizar un pasaje que siendo cierto que no está escrito para ese tema del “yoga” en particular y que ignoramos si en aquellos tiempos y en esa zona, siquiera se conocía su existencia, no es menos cierto que como “principio” sí sería aplicable en esta situación:

Oyeron ustedes que se dijo: ‘No debes cometer adulterio’. 28 Pero yo les digo que todo el que sigue mirando a una mujer a fin de tener una pasión por ella ya ha cometido adulterio con ella en su corazón. 29 Ahora bien, si ese ojo derecho tuyo te está haciendo tropezar, arráncalo y échalo de ti. Porque más provechoso te es que uno de tus miembros se pierda y no que todo tu cuerpo sea arrojado en el Gehena. 30 También, si tu mano derecha te está haciendo tropezar, córtala y échala de ti. Porque más provechoso te es que uno de tus miembros se pierda y no que todo tu cuerpo vaya a parar al Gehena.” (Mat. 5:27-30).

Fijémonos que la enseñanza fundamental en dicho pasaje radica, no tanto en el hecho de que solo con pensar en la mera posibilidad de hacer algo, ya es suficiente motivo para afectar nuestra relación con el Creador, sino en que sería preferible el perder órganos tan vitales como pudieran ser el ojo derecho (el predomínate en la mayoría de seres humanos) o en su defecto la mano derecha y que es la que con mayor soltura maneja el personal, pues mayormente las personas son diestras…… y con las limitaciones que ambos casos implicarían para la persona, antes que perder nuestra buena relación con Jehová y algo que nos podría llevar al “Gehena”, o lo que es lo mismo, al “lago que arde con fuego y azufre” y lo que significa ir directos hacia la destrucción eterna (Rev. 21:8).

Y con ello no estamos diciendo que uno esté condenado a sufrir un dolor “in aeternum”, en el caso que lo tengamos, sino en buscar otras opciones alternativas al “yoga” y que por supuesto las hay, que no nos enfrenten al desagrado del Divino; pero que en todo caso y ya yendo al extremo, en el supuesto que no hubiera otra opción alternativa, la “moraleja” o principio contenido en ese pasaje mencionado, es el de que mejor es sufrir lo que sea, que ser apartados de una buena relación con nuestro Creador…… y es que Jesús en su momento, ya dijo algo que nos tiene que hacer pensar, pues “marca” de alguna manera el modo o línea de conducta del vivir cristiano:

Tomen mi yugo (enseñanzas o normas a las que el cristiano está sujeto) sobre ustedes y aprendan de mí (seguir su ejemplo y consejo), porque soy de genio apacible y humilde de corazón y hallarán refrigerio para sus almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.” (Mat. 11:29-30). (Acotaciones nuestras).

Y esa es nuestra personal opinión (pues solo es una opinión, como ya les hemos señalado al inicio de este escrito) sobre el asunto de la práctica del “yoga” en un cristiano y en el bien entendido, de que quizás algo más se podría decir al respecto; no obstante creemos, que con lo dicho es suficiente para que uno pueda empezar a sacar conclusiones…… a partir de ahí, que cada cual haga lo que crea más oportuno. Por cierto y volviendo a esas palabras de Jesús ¿por qué su yugo es “suave” y su carga “ligera”? Pero en fin, ese ya sería otro tema y que pueden averiguar por ustedes mismos, solo meditando un poco sobre tan precioso pasaje…… ¡hombre, no pretenderán que se lo hagamos todo nosotros ¿no?!

MABEL

PERO…… ¿ESTO QUÉ ES?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 03/08/2011 by Armando López Golart

Así  reaccionan aquellas personas a las que de pronto se les ocurre, ante la difícil situación por la que atraviesa la humanidad, que no estaría de más el acercarse al Creador del Universo y en consecuencia, de la Tierra y todo lo que hay en ella, Jehová Dios y a Su Palabra la Biblia, por si acaso resulta que aquello del paraíso, la tentación, la supuesta manzanita, etc., fuera cierto y se diera el caso que Jehová tuviera preparado para el hombre, algo distinto de lo que estamos viviendo en la actualidad. Y que bien podría ser que lo que realmente está ocurriendo, es que estemos pagando los platos rotos de la burrada cometida por nuestros primeros padres…… y así nos luce el pelo. Luego uno piensa en que si ese relato de la creación fuera verdad y realmente tuviera un propósito determinado que no se pudo cumplir, lo razonable sería pensar que Jehová nos explicara a través de ese libro incomparable, lo que piensa hacer para reconducir la situación y para cuándo, devolvernos a lo que parece ser, era su propósito en un primer momento para el ser humano…… y lo que es más importante: qué tenemos que hacer nosotros individualmente, para conseguir ser beneficiarios de los posibles arreglos que en ese sentido se lleven a cabo.

Pero cuando uno y animado por esa posibilidad, acude en demanda de socorro en su deseo de averiguar hasta qué grado la religión le puede ayudar a resolver la multitud de “porqués” que le traen a malvivir, se topa de golpe (y por aquello de que “la primera en la frente”) con una dura e incomprensible realidad: multitud de distintas denominaciones religiosas, todas ellas apellidadas cristianas, con distintas y muchas veces contradictorias enseñanzas y que siembran de confusión su mente inquirente; y si decide dejar aparte lo de asociarse con algún tipo de organización religiosa y acercarse a Internet (lo que hemos hecho muchos), la cosa ya se sale de madre, ante la numerosa cantidad de supuestos “ungidos” o elegidos por Dios, sueltos por ahí y proponiendo disparatadas enseñanzas, que cuando una persona razonablemente equilibrada y sin necesidad de ser muy entendida en la cosa religiosa, las compara con el contenido de las Escrituras, no puede dar crédito al espectáculo que está viendo. Pero lo que hace más complicado y esperpéntico el asunto, aumentando la confusión al extremo, es el hecho de que tanto las unas (las diversas denominaciones religiosas) como los otros (esos “ungidos que van por libre), todos tienen como punto focal de sus creencias un mismo libro de referencia: La Biblia. Luego un libro escrito para unir (1 Cor. 1:10), resulta que es el foco de una total disparidad de criterios y en el que todos afirman (¡faltaría más!) poseer laverdad.

Por lo tanto y teniendo en cuenta el hecho que nos está honrando con su visita y que posiblemente su perfil se pudiera ajustar a lo ya mencionado, partiremos del supuesto que este es su caso y por ello, querido lector, sepa de entrada que le comprendemos perfectamente, cuando se muestra confuso ante el hecho de que partiendo todas de una misma base, la Biblia, existan tantas y distintas opiniones entre aquellos que hablamos de temas religiosos. Luego y por aquello de ayudarle un poco (si nos lo permite) le recomendamos que nunca olvide, lo que podríamos considerar como dos máximas a tener siempre en cuenta, para uno empezar a orientarse en esta alborotada parcela en que se ha convertido el tema de la religión: una, que la Biblia no es la culpable de esta situación y otra, que alguien de entre esa marabunta de voces discordantes, tiene que decir la verdad…… y lógicamente siempre será aquél, cuyas afirmaciones se ajusten al texto escritural. No se olvide de las palabras de Santiago en Hech. 15:21:

Porque desde tiempos antiguos Moisés ha tenido en ciudad tras ciudad quienes lo prediquen (por tanto, la palabra de Jehová que tenían en ese tiempo), porque es leído en voz alta en las sinagogas todos los sábados.” (Acotación nuestra).

Luego en tiempos modernos, también Jesús (un profeta semejante a Moisés, según Deut. 18:18) tiene quién lo predique; en consecuencia y dado que solo habló aquello que se le mando (Juan 12:49), de nuevo es Jehová quién continúa teniendo a alguien que le predique y a través del registro escrito de Las Santas Escrituras; luego aquél o aquellos que se apeguen, como hemos dicho, perfectamente al contenido de las mismas, pueden considerarse portavoces o voceros fiables de Dios, en el momento actual.

Luego no se quede solo en lo superficial (en que aquí no hay quién se aclare) e indague precisamente en esa dirección: quién de entre todos esos que usted lee, es el que se ajusta al registro escrito y si no lo ha encontrado aún, continúe buscando porque seguro que lo hay; y ya sabemos que con lo que le estamos diciendo, lo que hacemos es colocar la responsabilidad del entendimiento de las Escrituras sobre sus propios hombros, que por otra parte, es en dónde debe de estar (Gál. 6:5). Y es que si usted ha leído alguno de nuestros escritos, vera que en casi todos ellos acabamos dando el mismo consejo: que nuestro lector no se fie un pelo de lo que le decimos (nosotros o quién sea) y que Biblia en mano, compruebe mediante contraste, si aquello que ha leído o le han explicado, se ajusta a lo que él entiende de lo que está leyendo en la misma.

Pero no le podemos ocultar, querido y desconocido amigo, que para poder hacer eso que nos tomamos el atrevimiento de señalarle, hay que haberse leído las Escrituras y con la atención que estas se merecen: o sea, que requiere un poco de esfuerzo por nuestra parte. Recuerde la pregunta que le hizo Zofar a Job:

¿Puedes sondear las cosas profundas de Dios, o puedes sondear hasta el mismísimo límite del Todopoderoso?” (Job 11:7).

Y no se deje intimidar por aquellos que van blasonando de sus muchos títulos académicos o de profundos estudios en teología, hermenéutica o conocimientos de las lenguas vernáculas en las que fue escrita la Biblia, porque eso no va a ningún sito…… ¡hombre! sobrar no sobran, es cierto, pero lo que nosotros estamos intentando decirle es que no son imprescindibles. Porque mucho más útiles que todos esos conocimientos, para un correcto y provechoso entendimiento escritural, son la habilidad de leer correctamente y la capacidad para razonar con lógica y sentido común sobre aquello que se ha leído. Por ejemplo, los dos autores de este blog, carecemos de estudios superiores y por lo tanto, no tenemos más “armas” que estas que le hemos citado, para movernos por estas procelosas aguas del tema religioso. Pero le aseguramos que la cosa no nos va tan mal, ya que aún es el momento que alguno de esos autores de los que usted quizás haya leído, fuera capaz de presentar una objeción razonable a alguno de nuestros argumentos; más bien al contrario y cosa que puede fácilmente comprobar, solo leyendo algo de lo que llevamos escrito hasta el momento en nuestro blog, hemos sido nosotros los que continuamente hemos discrepado fuertemente de algunos de sus planteamientos y aún estamos esperando respuesta…… y pensamos nosotros, que por algo será.

Y es que por otra parte, no se puede olvidar que la Biblia fue dirigida en su inicio a personas tales como pastores, agricultores, pescadores, carpinteros…… en definitiva gente humilde y que teniendo en cuenta la época de la que estaríamos hablando, Einsteins, aquello que se dice Einsteins, desde luego no serían. Luego si Jehová así lo dispuso, significa que todo el mundo tiene la posibilidad de entender Su mensaje, solo con un mínimo esfuerzo y sin tener que ser un “cerebrito”. Y es que la Biblia, querido amigo, es sencillísima de entender, cuando uno no le busca cinco pies al gato, o sea, cuando intenta entenderla desde la sencillez y no cuando uno lo hace a partir de los elevados estudios que posee, error en el que caen constantemente los poseedores de los citados estudios. Por ello, las palabras que dijo Jesús y que de otro modo no se entenderían, en el sentido que los elevados saberes en ese campo del conocimiento bíblico, tal parecerían ser un estorbo, más que una ayuda:

En aquella misma hora se llenó de gran gozo en el espíritu santo y dijo: “Te alabo públicamente, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido cuidadosamente estas cosas de los sabios e intelectuales y las has revelado a los pequeñuelos. Sí, oh Padre, porque el hacerlo así vino a ser la manera aprobada por ti”.” (Luc. 10:21).

Y pasaje que si lo analiza con cuidado, querido amigo, se dará cuenta del hecho de que depende más de que el Altísimo le conceda a uno el entender el mensaje contenido en Su Palabra (siempre en función del esfuerzo que este uno haga para conseguirlo), que todos los diplomas o títulos colgados en las paredes de su despacho. Por eso nos encontramos con tanto “ilustrado” suelto por ahí, diciendo las barbaridades que dicen y que si uno conoce algo de la Biblia, solo la lógica y el sentido común ya le advierten que “eso” no puede ser tal como se lo pintan. Pero situación lógica por demás, cuando se tiene en cuenta el relato de Mat. 24, que inicia con la famosa pregunta de los apóstoles a Jesús, acerca de las señales o acontecimientos que marcarían su futura segunda venida. Y que con ser cierto que todo lo que profetizó era muy serio, no es menos cierto, que lo primero a lo que hace mención, es precisamente a esta cuestión que a muchos tanto inquieta: la falta de entendimiento entre aquellos que hablan de la Biblia. Veamos:

Estando él sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él los discípulos privadamente y dijeron: “Dinos: ¿Cuándo serán estas cosas y qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?”. 4 Y en contestación, Jesús les dijo: “Cuidado que nadie los extravíe; 5 porque muchos vendrán sobre la base de mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo”  y extraviarán a muchos.” (Mat. 24:3-5).

Y note por favor, que el 99.99% de los que escriben en Internet, nos aseguran sin lugar a dudas venir en “su nombre”, al identificarse como “ungidos” o Hijos de Dios y por tanto, futuros gobernantes en su reino…… luego lo que estamos viendo, es el cumplimiento de la profecía de Jesús ¿no es así?; y con lo cual el momento de su venida, está más cercano de lo que muchos se imaginan y con ello, el aumento de falsos “Cristos” o comúnmente llamados “ungidos”, con el consiguiente peligro de que nos  “extravíen”. Y por otra parte, tenemos también las inspiradas palabras del apóstol Pedro, que ya nos advirtió de lo siguiente:

Sin embargo, llegó a haber también falsos profetas entre el pueblo, como también habrá falsos maestros entre ustedes. Estos mismísimos introducirán calladamente sectas destructivas y repudiarán hasta al dueño que los compró, trayendo sobre sí mismos destrucción acelerada.” (2 Pedro 2:1).

Luego de nuevo vemos que la situación se ajusta a lo profetizado. Y fíjese que esos “falsos maestros” introducirían “sectas destructivas”, o sea, crearían confusión entre sus seguidores, al esparcir distintas enseñanzas que desorientarían y dividirían al personal…… justo lo que está ocurriendo actualmente; ante lo cual, muchas personas y en vista de cómo está el patio, no tienen claro a que banda decantarse ante tanta confusión e ideas encontradas ¿no es eso cierto, querido amigo? Y ante tal situación, la inmensa mayoría acaba dejando la Biblia en la estantería de su comedor para que haga bonito y vaya acumulando polvo, se olvidan del tema y tan felices…… Satanás y sus secuaces, por supuesto, porque han conseguido el objetivo perseguido. Luego usted, amigo que nos lee en su búsqueda espiritual ¿qué hará? ¿Se dejará vencer por el cabrito ese de los cuernos, o seguirá luchando para conseguir su objetivo de aprender realmente de Jehová, como hemos hecho tantos? Y a nosotros se nos antoja, puesto que nos está leyendo, que es usted una persona realmente interesada en adquirir el citado conocimiento al principio apuntado y por lo tanto, capaz de superar esa situación de desconcierto por la que pueda estar pasando. Y puesto que eso también nos habla de su interés en encontrar la ayuda necesaria para lograr su fin, nos atrevemos a formularle una pregunta ¿se le ha ocurrido pensar por un momento, el que quizás Jehová  lo hubiera dirigido a este blog, para darle la ayuda que usted está buscando? Y dejémoslo ahí de momento, ya que es el tiempo el que da y quita razones; luego como decía el clásico “andaremos…… y veremos”.

Ya volviendo al tema de los supuestos “ungidos”, habrá notado que nosotros y de forma intencionada, nos hemos excluido del grupo de estos que escriben en Internet…… pero es que ni mi compañero ni un servidor (los autores de este blog), nos hemos colocado jamás y como siempre hemos dejado perfectamente claro en nuestros escritos, entre aquellos que declaran ser “ungidos” o Hijos de Dios, luego entendemos que la cosa no va con nosotros. Y el caso más palmario de entre aquellos que sí afirman ser tales, lo tenemos en el autor de una de las páginas religiosas más importantes y visitadas de Internet (del que quizás también habrá leído usted), el amigo Apologista Mario Olcese y que en uno de sus escritos, afirmó tajantemente lo que sigue:

Yo soy un UNGIDO del Señor, y nadie debe o puede tocarme a mí, o a usted, si en verdad es un cristiano, sin tener luego que pagar un precio muy caro. Yo me considero un UNGIDO del Señor, y si usted no se considera así, entonces usted no ha entendido  lo que significa ser un cristiano o un ungido.” (Negritas nuestras).

Y no se puede negar que “convencidillo” de ello sí parece estar el hombre; ahora bien, lo que ocurre es que cuando uno lee algunos de sus artículos, se queda con la duda de si su fuente de información es la Biblia o las aventuras del “Capitán Trueno”. Sin ir más lejos, en nuestro último escrito publicado “El Sr. Olcese…… y el paraíso”, encontrará usted un ejemplo de ello; lo mismo podríamos decir de su amigo mejicano, el Dr. Javier Rivas Martínez y que desde este blog, a ambos les hemos cuestionado muchas de sus enseñanzas y que como antes hemos dicho, aún estamos esperando respuesta…… y nos consta que nos leen. Y teniendo en cuenta que nuestro único interés, querido amigo (y siempre que nos lo permita), es el ayudarle a salir de la confusión en la que se halla sumido, permítanos señalarle una pequeña estrategia para separar el grano de la paja, o sea, los planteamientos correctos, por tanto ajustados al registro sagrado y por ello beneficiosos para sus intereses, de aquellos que, digámoslo suavemente, no lo son tanto…… aunque lo parezcan: tenga usted siempre en cuenta, que la mejor manera de averiguar si un determinado planteamiento es correcto o no, es continuar con su desarrollo y ver en que acaba; y permítanos un ejemplo:

El citado Sr. Rivas, Médico Internista e Intensivista (que por lo visto, será algo muy importante ser eso) y que en sus blogs se define a sí mismo, como estudioso de las Santas Escrituras, investigador, evangelista, erudito y maestro bíblico (luego no estaríamos hablando de un cualquiera, intelectualmente hablando), hace una asombrosa interpretación acerca de Juan 5:28-29, compartida tanto por el Sr. Olcese, como por otros muchos de igual o más elevado nivel intelectual; pero veamos el pasaje en cuestión:

No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.”

Y ahora veamos la interpretación que hace el amigo Rivas de dicho pasaje, sacada de un artículo titulado “La Biblia sí dice eso: que habrá dos resurrecciones” (04/02/10) y en el que después de recibir uno de nuestros escritos de reprobación acerca de semejante idea, nos contestaba lo que sigue y por tanto, reafirmándose en su planteamiento; pero leamos su enérgica respuesta:

La Biblia revela indiscutiblemente que habrá «dos resurrecciones»:

La primera: llamada «resurrección para vida».

La segunda: llamada «resurrección de juicio», «de condenación».

Ahora, querido amigo y puesto que ya tenemos una idea sobre la que trabajar, vamos a desarrollarla hasta sus últimas consecuencias y ver a dónde nos lleva; veamos:

Si los participantes en esa primera resurrección “para vida” son los justos de todas las edades, tal y como nos afirma el citado caballero en su artículo “Una resurrección simultánea (los Santos de Antiguo y Nuevo Testamento)” (18/03/10), eso significaría que todos ellos gobernarán junto a Cristo en el reino de Dios, según Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Luego si la segunda resurrección, dicho caballero nos la sitúa al final de los mil años y solo para juicio y condenación eterna…… ¿sobre quiénes entonces reinarán y ejercerán sus benéficas labores sacerdotales, durante ese período de tiempo, aquellos levantados en esa primera resurrección? ¿Luego qué va a ocurrir durante esos mil años? Porque el panorama que nos pinta D. Javier, es el de un período milenario que se inicia con una tierra repleta de perfectos e inmortales Hijos de Dios (cuantificada en millones, miles de millones, según el Sr. Olcese) ejerciendo como reyes y sacerdotes…… sobre nadie; porque no podemos contar tampoco con la gran muchedumbre de sobrevivientes de la gran tribulación de Rev. 7:9; 14, como súbditos de ese reino milenario, ya que según el Sr. Olcese y nunca desmentido por el Sr. Rivas, esas personas forman parte también de aquellos que junto a Cristo han de reinar. Entonces ¿a qué tipo de restauración se hace referencia en Hechos 3:21 y que tendría que producirse a partir de la segunda venida de Cristo en el poder del reino?

“……a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.”

Luego ¿para qué tanto bombo y platillo acerca del reino milenario de Dios, como esperanza de la humanidad, si durante ese período de tiempo y de ser cierto el planteamiento del Sr. Rivas, no va a ocurrir nada, porque no habrá nadie sobre quién pueda ocurrir algo? Porque recordemos que los participantes de la llamada primera resurrección, ya se levantan como perfectos e inmortales Hijos de Dios al inicio del milenio, luego ¿sobre quiénes se cumplirán las cosas “que Dios habló por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo”? Y cosas de las que nosotros les contamos en nuestro anterior artículo (entre otros) “Pero…… ¿qué hay de nosotros?”; por lo tanto e incidiendo en el asunto, todas esas cosas que han de ocurrir durante el milenio, según los profetas ¿sobre quiénes ocurrirán, si lo que nos encontramos es con un reino, en el que no habrá súbditos?

Pero el disparate de la interpretación de D. Javier (repetimos, compartida por muchos) acerca de las dos resurrecciones de Juan 5:28-29, no se queda ahí, sino que nos plantea otras derivadas: por ejemplo ¿dónde metemos a Juan el Bautista, del que el propio Jesús aseguró que no estaría formando parte de esa gobernación real?:

En verdad les digo: Entre los nacidos de mujer no ha sido levantado uno mayor que Juan el Bautista; mas el que sea de los menores en el reino de los cielos es mayor que él.” (Mat. 11:11).

Pero otra parte y como segunda derivada, tenemos al malhechor ajusticiado al lado de Jesús y al que éste le prometió que estaría con él en el paraíso, cuando el caso es que dicho personaje no reunía los dos requisitos imprescindibles  que Jesús y en conversación con Nicodemo, estableció para acceder al reino en calidad de gobernante:

Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”.” (Juan 3:5).

Y no reunía esos dos requisitos, el nacer del agua y el nacer del espíritu, sencillamente porque murió antes de que estuvieran accesibles y circunstancia que se produjo en el Pentecostés de 33 E.C., cuando fue derramado el Espíritu Santo sobre los doce apóstoles. Entonces ¿qué hacemos con esos dos personajes? ¿Los metemos en la segunda resurrección del Sr. Rivas, para que sean destruidos eternamente como simples inicuos? Porque recordemos que en la primera resurrección, solo participan aquellos que han de reinar con Cristo (Rev. 20:6), luego si ni Juan ni el malhechor podían hacerlo, solo les queda la segunda resurrección al término de los mil años y que según el Dr. Rivas, es para destrucción eterna.

Pero entonces ¿cómo se entendería eso en el caso de Juan y del que Jesús afirmó, que era el más grande nacido de mujer; o en el caso del malhechor, que tenía la promesa directa de Jesús de ir al paraíso?

Pero por otra parte y como tercera derivada, tenemos que tampoco reunían los citados requisitos establecidos por Jesús, los mencionados santos del AT, o sea, los Abel, Noé, Lot, Abraham, Jacob, Moisés, David, Daniel, etc., etc., etc., porque el que fuera el último de ellos en morir, lo hizo más de 400 años antes de que los citados requisitos estuvieran accesibles, luego ¿cómo nos puede decir el Sr. Rivas, que esas personas se levantarán en la primera resurrección y en la que solo participan aquellos que han de reinar con Cristo, si no reunían los requisitos requeridos para ello, impuestos por el propio Jesús en su momento? ¿O nos está dando a entender D. Javier, que Jesús nos mintió? Porque si Jesús no nos mintió (como es obvio) y resulta que sin estos requisitos, es imposible reinar con él, significa que tanto Juan el Bautista, como el malhechor citado, así como los mismos santos del AT y que a tenor de lo que hemos leído, no los poseían, serán destruidos eternamente en la segunda resurrección de juicio y lo cual (que quiere qué le digamos) nos parece una animalada.

Y eso es lo que puede ocurrir, querido amigo, cuando uno va siguiendo el desarrollo de cualquier planteamiento que le quieran “vender”, para comprobar lo correcto o no del mismo: que si no es correcto, al final de su desarrollo deriva en situaciones tan esperpénticas como las que nos han ido apareciendo. Luego la conclusión a la que se debe de llegar, en tal caso, es que lo que nos plantea el Sr. Rivas (u otro en su defecto) y con toda su pretendida solvencia en conocimientos bíblicos, es un puro disparate y que el autor en cuestión, en consecuencia, no es más que un falso maestro; por tanto y llamando las cosas por su nombre, un agente de Satanás, a tenor las citadas palabras de 2 Ped. 2:1. Y créanos, querido amigo, ese método no falla nunca y es la auténtica prueba del nueve, para averiguar si lo que nos cuentan es verdad o no.

Pero como siempre aconsejamos, querido amigo, no se fie de lo que nosotros le decimos y cogiendo su Biblia, compruebe por usted mismo si en lo que le explicamos tenemos razón o en su defecto, la tienen los Sres. Rivas y Olcese y con lo que decida, sabrá en quién puede confiar para continuar en su deseo de aprender más acerca de los propósitos de Dios para con su creación. Y de todas maneras, muchas gracias por leernos.

MABEL