Archivo para reino de Dios

EL “RAPTO DE LA IGLESIA”…… ¿O LA HISTORIA DE UN “CUENTO CHINO”?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 06/05/2017 by Armando López Golart

Uno de los eventos, es decir, el EVENTO por excelencia y que tiene en vilo a la mayoría de las iglesias llamadas “cristianas” en estos tiempos de tanta convulsión y dificultad a los que nos estamos enfrentando, es el llamado “rapto (o arrebatamiento) de la Iglesia”; pero antes de continuar, permítannos señalar que aunque hemos leído algo acerca de ello, no somos unos entendidos en esa materia y simplemente alcanzamos a resumirla, pero que nos vendría a decir, más o menos, que la vuelta de Cristo se produciría en dos etapas. Empezaría con un arrebatamiento (o rapto), en el cual los “santos” o la “Iglesia” actual serían llevados al cielo antes de que un período de siete años de tribulación y coincidente con la última semana profética de Daniel (9:27), devaste la Tierra; ya terminado ese período de tiempo, Cristo aparecería visiblemente acompañado de esos “santos” y juntos gobernarían sobre la Tierra por mil años……y disparatada teoría (la del “rapto”, no de que Cristo vaya a reinar por mil años), que se apoya en una esperpéntica interpretación de las palabras del apóstol Pablo en 1 Tes. 4:16-17 y que, hasta dónde sabemos, es el único lugar en las Escrituras en que se nos habla de un “rapto” como tal:

“…… porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después, nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.”

En síntesis, lo que se nos viene a decir es que en el momento de producirse la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:4), aquellos miembros de la “iglesia” que estén aún sobre la tierra serán “arrebatados” con vida para, junto con los resucitados, ser elevados al cielo para reinar con Cristo en el momento del regreso de éste a la tierra; hasta aquí y para un profano en las Escrituras, como son todos los que se creen tal tropelía, la cosa se podría aceptar…… pero a aquellos que miramos en el relato sagrado sin ningún tipo de condicionante, eso es, que no pertenecemos a organización religiosa alguna que nos adoctrine, de entrada ya se nos presentan tres problemas determinantes para la no aceptación de semejante enseñanza y que son los siguientes:

El primero de esos tres problemas es solo un asunto de lógica elemental: esa enseñanza de origen jesuita, tomó carta de naturaleza a mediados del siglo XVIII e impulsada por un tal Edward Irving, con lo que estaríamos hablando de una antigüedad de más o menos 200 años…… luego no es de ninguna manera, una enseñanza bíblica.

El segundo problema ya es una cuestión de mayor enjundia, pues resulta que a día de hoy no existe “iglesia” a la que arrebatar, porque veamos: se entiende por “iglesia” o “cuerpo de Cristo” al conjunto de personas que han sido bautizadas con el espíritu santo y por tanto “ungidas”, eso es, reconocidas como “Hijos de Dios”, luego hermanos de Jesucristo y como fue en el caso de los apóstoles, según propias palabras de éste:

Jesús le dijo: “Deja de colgarte de mí. Porque todavía no he ascendido al Padre. Pero ponte en camino a mis hermanos y diles: Asciendo a mi Padre y Padre de ustedes y a mi Dios y Dios de ustedes”.” (Juan 20:17).

Estas personas fueron oficialmente ungidas o reconocidas como Hijos de Dios, cuando en el Pentecostés de 33 E.C. fue derramado sobre ellos el espíritu santo (Hech. 2:3-4) y recibiendo con él, los poderes que le eran consustanciales a éste, eso es, los mismos que tenía Jesús en vida y que iban desde sanar un paralítico a resucitar un muerto, pasando por expulsar demonios…… y eso es lo que podían hacer esos “ungidos” o Hijos de Dios; condición esta que, además, podían transferir a sus más inmediatos seguidores y para lo cual se usaba el ritual de la imposición de manos y momento a partir del cual estos quedaban facultados, como nuevos Hijos de Dios, para poder llevar a cabo las obras poderosas consustanciales con dicha condición. Sin embargo y ello es un detalle importantísimo que nos ayuda a saber si a día de hoy existe algo parecido sobre la tierra a una “iglesia” o “cuerpo de Cristo” que pasara a engrosar el número de integrantes de esa “iglesia” primitiva, resulta que esos nuevos convertidos por mediación de los apóstoles, eso es, que habían recibido su ungimiento mediante la imposición de manos de estos, ya no podían transmitírselo a otros y como razonamos con todo detalle, en nuestro escrito del 27/09/14. Queda claro entonces, que con la muerte del último apóstol vivo (Juan) sobre el 99 E.C. cesó toda posibilidad de que aparecieran en la tierra nuevos “ungidos” y así hasta nuestros días.

Por lo tanto, todo aquél que a día de hoy se identifique como un “ungido” o miembro de la “iglesia”, no es más que un simple “soplagaitas” que no sabe de lo que habla…… porque de entrada y de ser ello así, tendría que tener también la capacidad de poder llevar a cabo obras poderosas que poseían esas personas (y este no es el caso), pues Dios no tiene hijos que puedan hacerlo y otros que no, ya que dichas obras poderosas son precisamente el aval de que uno es Hijo de Dios y actúa en su nombre:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas, 18 con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20).

Dicho lo cual y volviendo al tema central que, recordemos, es el “arrebatamiento de la iglesia”, veamos ahora cual es el tercer problema con el que se encuentra dicha teoría; y es que cuando se nos habla del citado “arrebatamiento”, siempre gira entorno al hecho de que personas estando con vida son arrebatadas de pronto de sobre la tierra y llevadas al cielo, para ser regresadas de nuevo a esta al final de la “gran tribulación” y pasar a reinar con Cristo durante los mil años del reino de Dios…… y el problema está en que para poder reinar con Cristo en el reino milenario, se tiene que participar de la llamada “primera” resurrección, algo que es imposible si uno no ha muerto primero:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6).

Pero la cosa se complica más, cuando leemos lo que se nos dice dos versículos antes (el 4) y que tiene que ver con la clase de muerte que dichas personas tienen que sufrir para poder acceder a reinar con Cristo; veámoslo:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.”

Luego estamos hablando de ser uno asesinado por mantener su lealtad a Dios, cuando esta es sometida a prueba, para acceder a participar en dicha gobernación; y ninguna de esas dos condiciones, el sufrir una muerte de martirio y el participar en una “primera” resurrección se puede dar en aquellos que son arrebatados con vida cuando van andando tranquilamente por la calle, o conduciendo su automóvil, etc. etc. y que es lo que nos están “vendiendo”. Por lo que todo indica que estamos ante una estafa monumental por parte de los líderes religiosos que proponen dicha enseñanza y que van por el mundo dando discursos, publicando libros, engañando a incautos: en resumidas cuentas, “viviendo del cuento”; pero para su fortuna, se dirigen a incautas audiencias enfervorizadas y previamente adoctrinadas, anhelantes de que se les diga aquello que quieren oír, como es el que serán llevadas al cielo antes de la “gran tribulación” y que reinarán al lado de Jesucristo…… en definitiva, lo más parecido al timo del “toco mocho”.

Pero puesto que hemos dicho que todo parte de una errónea interpretación de 1 Tes. 4:15-17, entendemos que lo suyo sería dar la interpretación correcta de dicho pasaje y para lo cual, quizás sería necesario y por aquello de refrescar la memoria, de volver a transcribir el pasaje en cuestión y ya puesto en su contexto:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17  Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.”

La frase clave de este pasaje está en la expresión “los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor”; por lo que en primer lugar, tendríamos que contrastar el término “vivientes” con los “muertos” de los que se nos habla en Mat. 8:21-22:

Entonces otro de los discípulos le dijo: “Señor, permíteme primero ir y enterrar a mi padre”. 22 Jesús le dijo: “Continúa siguiéndome y deja que los muertos entierren a sus muertos”.”

¿Quiénes eran esos “muertos” que podían enterrar a otros muertos? Pues sencillamente personas vivas, pero “muertas” a los ojos de Dios por culpa del pecado; luego con la expresión “vivientes” lo que Pablo nos está diciendo es que ellos, por ser seguidores de Jesucristo y haber recibido el espíritu santo de adopción como Hijos de Dios, pasaron de estar “muertos”, a estar “vivos” para Dios, pues al ser resucitados adquirirían la inmortalidad y tal como se nos indica en Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad (eso es la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotación nuestra).

Aclarado este punto, analicemos ahora la misma expresión “los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor”, pero desde otra perspectiva y que tiene que ver con ese “sobrevivamos” hasta el regreso de Cristo a la tierra; porque con ello el bueno de Pablo no nos estaba diciendo que ellos permanecerían vivos hasta consumarse dicho regreso, sino que daba a entender que otros “vivientes”, eso es, un resto de personas con su misma condición de Hijos de Dios y por tanto, poderosos como ellos, aparecerían en los últimos días para anunciar el regreso de Jesucristo en gloria a la tierra para establecer el reino de Dios…… pero veamos cómo se nos confirma esto en Rev. 11:3-6:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra.

5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.”

Y el que estemos hablando de un “resto” por aparecer, no es algo que nos inventemos nosotros, sino que es lo que está registrado en la Escrituras; veámoslo:

Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido degollados a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener. 10 Y clamaban con voz fuerte y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido.” (Rev. 6:9-11).

Luego es obvio que estamos hablando de un “resto” de personas para completar un número mayor y “resto” que no tiene que estar compuesto necesariamente por solo dos individuos; el hecho de que se nos hable en Rev. 11:3 de “dos testigos”, eso es, más de un testigo, está de acuerdo con la norma bíblica de que todo asunto que implicara castigo tenía que ser probado por boca de “dos o tres testigos” (Deut. 17:2). En consecuencia tendríamos que estar hablando de dos o más personas que conformarían ese “resto” mencionado; de hecho, podrían ser más, si nos atenemos a lo que se nos dice en Miq. 5:5 y en una profecía de largo alcance, señalando al momento de la aparición del “anticristo”:

“…… En cuanto al asirio (procedencia supuesta del “anticristo”), cuando entre en nuestro país y cuando pise sobre nuestras torres de habitación, nosotros también tendremos que levantar contra él siete pastores, sí, ocho adalides de la humanidad.” (Acotación nuestra).

En todo caso, estaríamos hablando de más de dos personas las que conformarán ese “resto” de Hijos de Dios por aparecer y cuestión que nos plantea una derivada, porque veamos: si como se nos quiere hacer creer, resulta que Dios ya tiene ahora sobre la tierra a una ingente multitud de Hijos que conforman la “iglesia” a arrebatar ¿para qué mandar más? Ahora bien, el punto focal del asunto está en que Pablo sí hablo de un “arrebatamiento” y eso solo se puede hacer con personas vivas (de estar muertas sería una resurrección), pero hemos visto que personas que no hayan muerto no pueden reinar con Cristo en el gobierno milenario al no poder participar de la citada “primera” resurrección (Rev. 20:6) y que, recordemos, es la que concede la inmortalidad y el derecho de reinar con Cristo…… entonces ¿cómo se arregla este entuerto? La clave la tenemos en lo que ocurre con ese pequeño “resto” que aparecerá en la tierra en la primera mitad de la “semana 70” de Daniel y del que se nos dice lo siguiente:

Y cuando hayan terminado (ese citado “resto”) de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron (con su mensaje de juicio) a los que moran en la tierra.

11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie (resucitaron o volvieron a la vida) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Rev. 11:7-12). (Acotaciones nuestras).

Ese es el “arrebatamiento” del que nos habla Pablo en 1 Tes. 4:17, de aquellos miembros del “resto” mencionado y aún por aparecer, que tienen que reinar con Cristo: primero habrán tenido que morir, por lo que ya pueden acceder a participar del gobierno milenario y posteriormente resucitados aquí en la tierra, para ser “arrebatados” de ésta y con lo que cumplimentarán los dos requisitos mencionados. Por lo que volviendo a la enseñanza actual del “arrebatamiento” y ya para concluir, vemos que ninguna de esas circunstancias mencionadas se da entre aquellos que actualmente se postulan para ser “arrebatados” y por lo que estamos ante un “cuento chino” o engaño monumental, por medio del cual muchos viven como reyes esquilmando a los incautos; la pregunta sería…… ¿es usted, uno de esos incautos?

MABEL

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LOS “NUEVOS ROLLOS”, EL “ROLLO DEL CORDERO” Y EL “ROLLO DE LA VIDA”

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 10/04/2017 by Armando López Golart

Digamos de entrada que cuando hablamos de “rollos”, estamos sencillamente hablando de información escrita y que en tiempos bíblicos se presentaba en pergaminos enrollados (bien fueran hechos con tiras de piel curtida o de hojas de papiro), pues en esa época no se conocía el soporte escrito que actualmente conocemos como “libro” y por lo que tendríamos que estar actualmente hablando de “nuevos libros”, el “libro del cordero” y el “libro de la vida”. Tres expresiones que hacen referencia a distintas informaciones que nos atañen directamente de una forma u otra (por eso Jehová las incluyó en la Biblia) y por lo que es necesario que tengamos una correcta comprensión acerca de lo que estamos hablando; por ello, empezaremos por explicar lo que nosotros entendemos por “nuevos rollos” y expresión que encontramos en Rev. 20:12-13:

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él. De delante de él huyeron la tierra y el cielo y no se halló lugar para ellos. 12 Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados individualmente según sus hechos.”

Es obvio, entonces, que esos “rollos” que se abrieron contenían información a partir de la cual determinadas personas tenían que ser juzgadas y ahí es donde aparece el problema, porque ¿a qué muertos se está haciendo referencia y en función de cuáles hechos? Y es que no son pocos los autores bíblicos que sitúan ese evento al término del período milenario y en lo que llaman la “segunda resurrección”, donde las personas resucitadas serán juzgadas por sus hechos anteriores, eso es, por la cosas que hicieron en vida y planteamiento que denota por parte del autor del que se trate, un total desconocimiento del texto sagrado; porque lo que leemos en las Escrituras acerca del tema es lo siguiente:

Porque el que ha muerto ha sido absuelto (redimido, liberado o justificado, según versiones) de su pecado.” (Rom. 6:7). (Acotación nuestra).

Por lo tanto, si resulta que con su muerte uno ya paga por sus pecados (Rom. 6:23), ¿por qué tendría que ser juzgado en su resurrección, por los pecados que ya compensó con su muerte? Está claro que plantear dicha cuestión no es más que un sinsentido y que solo se les puede ocurrir, como ya hemos señalado, a personas desconocedoras del texto escritural; por otra parte, tenemos un dato que avala nuestra posición y que es el siguiente: si la información que esos “rollos” contuvieran fuera relativa a acciones pasadas de las personas resucitadas y por las que ser juzgadas, podrían ser calificados de todo menos de “nuevos rollos” (en su defecto, nueva información), pues su contenido sería acerca de acciones perfectamente conocidas y por lo que un término más correcto podría ser, por ejemplo, el de “rollos de recuerdo”…… eso es, información archivada acerca de los “andares” del resucitado en su vida anterior y por los que ser juzgado, cuando resulta que lo que se desprende del pasaje de Romanos citado es que nuestro Creador no tiene en cuenta los hechos anteriores a la muerte de uno pues, cuando este muere, con su muerte redime sus pecados.

Entonces y si así son las cosas y así son, queda claro de los “rollos” mencionados solo pueden ser nueva información a la tendrán que ajustar su conducta, tanto aquellos que pasen con vida al reino de Dios, como aquellos que resuciten dentro del mismo; y es que como ya hemos señalado en ocasiones anteriores, tenemos que tener en cuenta que los “rollos” de los que actualmente disponemos y que conocemos en su conjunto como La Biblia, solo nos son útiles para llevarle a uno hasta las puertas del mencionado reino de Dios, ya que esta no nos da información acerca de qué se les demandará a aquellos que entren en el mismo, para poder alcanzar la vida eterna. Recordemos y por aquello de reforzar nuestro planteamiento, que para poder alcanzar la posibilidad de vivir eternamente habrá que superar la prueba final de la suelta de Satanás y para lo que habrá que estar muy bien “alimentado” espiritualmente para vencer en dicha empresa:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos (de los extraviados) es como la arena del mar. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró.” (Rev. 20:7-9). (Acotación nuestra).

De ahí, la vital importancia de esos “nuevos rollos” o nueva información (no olvidemos este matiz) que será puesta a disposición de aquellos que entren al reino de Dios como súbditos del mismo y de cuyo aprovechamiento, dependerá el que uno pase o no la mencionada prueba y con ello adquirir en propiedad el derecho a vivir eternamente.

Establecida esta premisa, pasemos ahora a hablar de un nuevo “rollo” que recibe el nombre de “el rollo de la vida del Cordero” (Rev. 13:8) y al que deberíamos considerar como un rollo aparte, pues parece ser que solo concierne a los que acompañan al Cordero (Jesucristo) en su reinado, eso es, a aquellos con quienes él comparte su gobierno del Reino y lo que incluye a un pequeño resto de esas personas aún por aparecer (Rev. 11:3), pero en todo caso en un futuro inmediato. De hecho, se nos dice de esos personajes que tienen sus nombres escritos en el “rollo del Cordero” y por lo que entran en la Santa Ciudad, la Nueva Jerusalén y llegan a formar parte de la gobernación divina que regirá sobre la tierra en un futuro ya muy cercano (Rev. 21:2, 22-27), por lo que sus nombres se hallan escritos tanto en “el rollo del Cordero”, como en “el rollo de la vida” de Dios (Fil. 4:3; Rev. 3:5); luego dado que dicho “rollo” no nos aplica al común de los mortales, dejémosle aparte y metámonos de lleno en averiguar lo concerniente a un tercer rollo del que se nos habla en las Escrituras, pues este sí que nos aplica ¡y de qué manera! Pero veamos cómo se nos presente este en las Escrituras:

Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos y fueron juzgados individualmente según sus hechos. 14 Y la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esto significa la muerte segunda: el lago de fuego. 15 Además, cualquiera a quien no se halló escrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego (figura que significa la destrucción eterna).” (Rev. 20:12-15). (Acotación nuestra).

A lo largo de las Escrituras se hacen varias referencias al “rollo de la vida” o “libro de Dios” (Rev. 17:8) y en el que deben hallarse los nombres de todos aquellos que debido a su fe, pueden esperar que se les conceda el premio de la vida en el venidero reino de Dios; porque dicho libro o “rollo”, contiene los nombres de todos los siervos de Jehová “desde la fundación del mundo” en adelante, eso es, el mundo de la humanidad redimible y por lo que sería razonable pensar que el primer nombre en escribirse en dicho libro fue el de Abel (Mat. 23:35; Luc. 11:50-51). Ahora bien y por aquello de ir a lo que nos interesa: ¿qué significa realmente, el que el nombre de una persona se escriba en el “libro” o “rollo de la vida” de Dios?

De entrada, tendríamos que señalar que el que el nombre de una persona se escriba en “el libro de la vida” no significa que esa persona quede ya predestinada para la vida eterna, pues para que su nombre permanezca escrito en dicho registro y alcance dicho galardón, la persona tiene que ser obediente a las normas divinas durante su vida; de ahí que Moisés y rogando a Jehová en favor de Israel, dijera lo siguiente:

Pero ahora si perdonas su pecado… y si no, bórrame, por favor, de tu libro que has escrito  (estaríamos hablando del “rollo de la vida” de Rev. 20:12). Jehová respondió: “Al que haya pecado contra mí, lo borraré de mi libro”.” (Éxodo 32:32-33). (Acotación nuestra).

Luego lo que se deduce de estas palabras, es que la lista podría experimentar ciertos cambios debido a la desobediencia de algunos, por lo que sus nombres podrían ser “borrados” o “tachados” del “libro de la vida” de Dios (Rev. 3:5). Por otra parte, tenemos que en la escena de juicio que aparece en Rev. 20:11-15, se ve claramente que es durante el reinado milenario de Cristo cuando se abre de nuevo “el rollo de la vida” para que se apunten nuevos nombres en él (el de aquellos delincuentes resucitados que en ese tiempo acepten las normas divinas) y también, como ya hemos señalado, se abren otros “rollos” que contienen instrucciones. Aquellos que vuelven a la vida gracias a la “resurrección de los injustos” (Hech. 24:15), tendrán entonces la oportunidad de conseguir que sus nombres sean inscritos en “el libro de la vida”, siempre y cuando, cumplan obedientemente con las instrucciones que se hallan escritas en los “nuevos rollos” abiertos…… como cabría esperar, los siervos fieles de Dios de todos los tiempos que vuelvan en la “resurrección de los justos” (desde Abel hasta el último de los profetas, pasando por los Abraham, David, Jacob, etc. etc.), ya tendrán sus nombres escritos en “el rollo de la vida” y su obediencia leal a las nuevas instrucciones divinas, hará posible que sus nombres permanezcan escritos en él.

Ahora bien y yendo a lo que en definitiva nos interesa ¿cómo puede lograr una persona que su nombre sea inscrito permanentemente en “el libro de la vida”? Obviamente, aquellos que acceden a reinar con Cristo consiguen la inscripción permanente de sus nombres “venciendo” al mundo mediante su fe y demostrando fidelidad “hasta la misma muerte” (Rev. 2:10; 3:5) y por lo que les será concedida la inmortalidad en el mismo momento de su resurrección (Rev. 20:6); en cambio, aquellos que tienen que vivir sobre la Tierra mediante entrar al reino de Dios en calidad de súbditos del mismo, deberán de demostrar su lealtad inquebrantable a Jehová durante la decisiva prueba final y que tendrá lugar, como sabemos, al final del reinado milenario de Cristo (Rev. 20:7-8). Una vez alcanzado dicho propósito, habrán logrado que Dios retenga sus nombres en “el libro de la vida” y lo que significará que Jehová habrá reconocido que son “justos” en todos sentidos y merecedores, por tanto, del derecho a la vida eterna sobre la Tierra (Rom. 8:33). No pasemos por alto, sin embargo, el “pequeño” detalle de que en cualquier momento de la eternidad el nombre de uno podría ser borrado de dicho “libro de la vida” pues el derecho a la vida eterna, que no inmortalidad y que es una cosa muy distinta (ver nuestro escrito del 16/06/14), estará eternamente condicionado a la obediencia a nuestro Creador; recordemos que en el reino de Dios estaremos en las mismas condiciones que nuestros primeros padres Adán y Eva, que fueron creados para vivir eternamente y a los que se les advirtió de lo siguiente:

Y también impuso Jehová Dios este mandato al hombre: “De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho. 17 Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás.”

De hecho, esta es la misma situación a la que están sujetos los propios ángeles, eso es, a una perspectiva de vida condicionada siempre a la obediencia a su Creador; situación ésta que no es una desventaja para nosotros, sino más bien todo lo contrario: una gran ventaja. Porque ello significa que la posibilidad de vivir eternamente, Jehová Dios la ha puesto en nuestras propias manos…… dicho de otra manera, que es uno mismo el que puede hacer que su nombre permanezca escrito en el “rollo de la vida”, mediante el mantener una posición acepta ante su Creador y del que se nos dice lo siguiente:

Él te ha dicho, oh hombre terrestre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que Jehová está pidiendo de vuelta de ti, sino el ejercer justicia, amar la bondad y ser modesto al andar con tu Dios?” (Miq. 6:8).

Por lo tanto, vemos que no es una gran exigencia lo demandado por nuestro Creador, sino algo que está al alcance de lo que uno puede hacer, aunque eso sí, con más o menos dificultad en este caótico mundo y del que vivimos ya sus últimos estertores.

Y esto es en todo caso, queridos amigos que nos leen, más o menos lo que nosotros entendemos acerca de los “nuevos rollos”, el “rollo de la vida del cordero” y del “rollo de la vida” de Dios; ya a partir de ahí, que cada uno vea cómo le aplica lo expuesto y que actúe en consecuencia…… y es que ya saben: nosotros ¡también nos podemos equivocar!

MABEL

EL “REINO DE DIOS”: ¿UNA BENDICIÓN…… O UN TIEMPO AL CUAL TEMER?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 28/03/2017 by Armando López Golart

Pues eso depende de con quién “se junte” usted que nos lee, eso es, a quién se cree, pues hay algunos autores bíblicos (generalmente teólogos) que tienen una visión del reino de Dios por venir, muy alejada de la realidad; aunque en primer lugar y para situarnos, deberíamos saber que hay que entender por eso del “reino de Dios” y lo que nos lleva a uno de los primeros lugares en donde las Escrituras nos hablan del mismo, que en este caso encontramos en Dan. 2:44 y en donde se lee como sigue:

Y en los días de aquellos reyes el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos.”

Tan es eso así, que cuando Jesús estuvo aquí en la tierra él mismo fue el que nos explicó la razón primaria de su venida y cuestión que tenemos reflejada en el evangelio de Lucas, capítulo 4 y versículo 43:

Pero él les dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”. 44 Por consiguiente, iba predicando en las sinagogas de Judea.”

Volviendo al pasaje de Daniel y por aquello de enfatizar la cuestión, lo que en el mismo se nos dice es que está en perspectiva sobre la tierra la instalación de un reino de origen divino, que aniquilará a los de hechura humana ya existentes (sean estos, democracias, repúblicas, dictaduras, teocracias, etc.) y cuya labor será el restaurar sobre la tierra las condiciones paradisíacas que existían en el llamado “jardín de Edén” (Gén. 2:15) y de las que disfrutaron nuestros primeros padres, Adán y Eva…… condiciones estas que (y no es por señalar), los gobiernos humanos que tenemos no pueden restablecer. Y estaríamos hablando de cosas tales como de una vida sin fin, pues allí no existía la muerte, ni las enfermedades, ni violencia alguna que pusiera en peligro la vida de uno, ni la contaminación medioambiental, ni ninguna de las grandes carencias que se ciernen sobre la humanidad en nuestros días y que amenazan al vida de millones de personas, como pudieran ser la falta de agua y comida, por ejemplo; sin embargo y de forma esperanzadora, esto es lo que leemos en Hech. 2:20-21:

“… y para que él (Jehová Dios) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Acotación nuestra).

De entrada y por aquello de desarrollar el pasaje, lo que se nos dice en el mismo es que con el regreso de Jesucristo a la tierra y cosa que está al caer, se producirá la restauración de “todas las cosas”, eso es, de las cosas tal como estaban en tiempos de Adán y Eva antes del pecado y cuya perspectiva, recordemos, era la de vivir eternamente en un entorno de paz y felicidad y espacio medioambiental que en las Escrituras recibe el nombre de “paraíso” (Gén. 1:27-29); recordemos al respecto, lo que un Jesús moribundo y apuntando a un futuro en el cual él reinaría sobre la tierra, le prometió a uno de los delincuentes que agonizaba a su lado y que fue esto :

Y pasó a decir: “Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu reino”. 43 Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el Paraíso.” (Luc. 23:42-43).

Hay que destacar en este pasaje lo consustancial de los términos “reino” y “paraíso”, lo que denota la existencia de una relación causa/efecto entre ambas expresiones: el reino de Dios sería el causante de la existencia de un paraíso en la tierra, que rememoraría al que había existido en un principio y que se perdió por el pecado de nuestros primeros padres. Sin embargo y como ya hemos señalado, no faltan aquellos “entendidos” en la materia que nos niegan la mayor (y de esto es de lo que va la cosa hoy), o sea, que de esa supuesta existencia de un “paraíso” en el reino de mil años de Dios, nada de nada, pues según nos afirman dichos “expertos” dentro de ese período de tiempo continuarán existiendo la muerte, las enfermedades, la violencia, los delincuentes (más o menos como hoy) y por lo que la humanidad tendrá que ser tratada como con “vara de hierro” por parte del citado gobierno entrante para mantener el orden y la calma entre el “populacho” y ello, en una más que delirante interpretación del Sal. 2:9…… en cualquier caso, que estaríamos hablando de una forma de gobierno de singular dureza y algo que no cuadra con lo que del mismo se nos dice en las Escrituras, por mucho que se empeñen algunos de esos “ingenieros” de la teología en proponernos semejante situación.

Entre estos “number one” de las ciencias teológicas , fulgura con luz propia un desnortado personaje que responde al nombre de Apologista Mario Olcese (afirma ser “teólogo”) y cuya esperpéntica visión de lo que será el paraíso del reino de Dios en la tierra, pueden encontrarla en uno de sus últimos videos (16/03/17) titulado: “El paraíso de la Watchtower, será el más inseguro de todas las épocas por causa de la multitud impía” y en donde nos da su particular “lección magistral” acerca de lo que ocurrirá dentro de dicho período de tiempo…… excusamos decir, que nosotros no hablamos del reino de Dios predicado por los Testigos de Jehová y que es a lo que hace referencia el autor en cuestión, sino de lo que dicen las Escrituras acerca del mismo y que, a menos que alguien demuestre lo contrario y lo sabemos por experiencia personal debido a nuestros largos años de militancia en dicha secta, es totalmente coincidente con el que predican esos señores; por ejemplo y volviendo al “teólogo” citado, vemos que mientras dicho personaje en el video señalado dirige el foco de su atención a la violencia que reinará dentro de dicho espacio de tiempo y, según dice, debido a la “abundancia de delincuentes y malhechores” que morarán en el mismo durante ese tiempo, lo que se nos dice en la Biblia al respecto es lo siguiente:

Porque los malhechores mismos serán cortados, pero los que esperan en Jehová son los que poseerán la tierra. 10 Y solo un poco más de tiempo y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar y él no será (eso es, que uno buscará una persona malvada y no la encontrará). 11 Pero los mansos mismos (no los malhechores ni delincuentes) poseerán la tierra y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz.” (Sal. 37:9-11). (Acotaciones nuestras).

Por lo que “la primera en la frente” y como se suele decir, pues difícilmente podrá existir en el reino de Dios violencia alguna, si a los que la promueven ya no se les permitirá siquiera la entrada en el mismo; más bien lo que existirá dentro de los límites de dicho período temporal y contrario a lo que da a entender tan disparatado personaje, es esto otro:

Pero hay nuevos cielos y una nueva tierra (se nos está hablando del reino de Dios) que esperamos según su promesa y, en estos, la justicia habrá de morar (por lo que no pueden haber delincuentes en dicho tiempo).” (2 Ped. 3:13). (Acotaciones nuestras).

Por otra parte, lo que se nos dice en las Escrituras acerca de quiénes son los que entrarán en dicho reino, es totalmente contrario a lo que nos afirma el personaje señalado y algo que podemos comprobar, leyendo Rev. 7:13-17:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación (eso es, que sobreviviendo a esta, acceden directamente al reino de Dios) y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero (eso es, que han ejercido fe en su sacrificio de rescate). 15 Por eso están delante del trono de Dios y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos. 16 Ya no tendrán hambre ni tendrán más sed, ni los batirá el sol ni ningún calor abrasador, 17 porque el Cordero, que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos”.” (Acotaciones nuestras).

Luego leído lo leído, lo menos que se puede pensar de esos “sobrevivientes” es que sean malhechores impenitentes que puedan perturbar la paz en el citado reino y que es lo que nos plantea ese “genio” de la teología que dice ser Apologista Mario Olcese; es cierto que alguien podría objetar que tenemos una variante que también hay que tener en cuenta y que es la resurrección de los muertos y de la que saldrá de todo: buenos, malos y regulares…… eso es, que nos saldrán personajes como Abraham, David, Jacob y compañía, pero también pandilleros de la banda a Al Capone y por aquello de decir algo. Pero eso tampoco será problema, pues esos delincuentes del pasado y resucitados ya sin la carga del pecado, tendrán la oportunidad de enderezar sus vidas en un entorno favorable y en el que se enseñará a las gentes de toda condición, nuevas instrucciones divinas por medio de los llamados “nuevos rollos” de los que se nos habla en Rev. 20:12 y con la destrucción eterna en mira e inmediata, para aquellos que las pasen por alto de forma contumaz; de hecho, esto es lo que se nos quiere explicar en el Sal. 37:10:

Y solo un poco más de tiempo y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar y él no será.”

Dicho de otra manera, que dentro del reino de Dios uno verá hoy a una persona resucitada de no muy muy buenos “andares” y dispuesta a causar disturbio y al día siguiente, la buscará, pero ya no la hallara: sencillamente, habrá sido eliminada para que la paz no sea perturbada.

Pero claro, para que esto ocurra, tendría que haber de por medio una resurrección y por lo que la cosa va empeorando, pues resulta que el personaje aludido y en el mismo video, nos sale por “peteneras” al afirmar que no hay ningún texto en las Escrituras que hable de una resurrección a ocurrir dentro del reino de Dios. Como pueden comprobar, de nuevo una nueva y descomunal “metedura de pata”, propia de un indocumentado en temas bíblicos y que nos habla de la “capacidad” teológica del personaje en cuestión; porque resulta que sí existe un pasaje que nos habla de esa futura resurrección y que encontramos en Rev. 20:11-15, donde se lee como sigue:

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él (momento en que Jesucristo empieza a reinar en la tierra por espacio de mil años). De delante de él huyeron la tierra y el cielo y no se halló lugar para ellos. 12 Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos (es obvio que de lo que aquí se nos habla es de una resurrección en toda regla, sino…… ¡que alguien nos explique qué puñetas se nos quiere decir en este verso 13!) y fueron juzgados individualmente según sus hechos. 14 Y la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esto significa la muerte segunda: el lago de fuego. 15 Además, cualquiera a quien no se halló escrito en el libro de la vida, fue arrojado al lago de fuego.” (Acotaciones nuestras).

Es inapelable entonces y a la luz de lo leído, que tenemos que estar hablando de una resurrección a producirse durante el reinado de mil años de Jesucristo en la tierra, pues solo pueden ser juzgadas por “sus hechos” personas que estén vivas; por lo tanto, insistimos en ello, estaríamos hablando de una resurrección dentro del período milenial y diga lo que diga Apologista Mario Olcese. Tengamos en cuenta, por otra parte, que lo que cierra ese espacio de tiempo de mil años del reino de Dios, es la suelta de Satanás y en lo que se ha dado en llamar “la prueba final”, relato que en las Escrituras se nos expone de la siguiente manera:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos es como la arena del mar. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró (a todos esos rebeldes impenitentes y en lo que significa su destrucción eterna). 10 Y el Diablo que los estaba extraviando fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde ya estaban tanto la bestia salvaje como el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.” (Rev. 20:7-10). (Acotación nuestra).

Luego lo que parece quedar claro del pasaje considerado, es que después de ese acontecimiento ya no existirá ni la muerte y por lo que se hace innecesaria la resurrección como tal, pues los que no hayan superado la prueba serán destruidos eternamente, mientras que aquellos que sí lo hayan hecho, continuarán viviendo eternamente; y con lo que tendremos que concluir, razonablemente, que la resurrección de los muertos y contrario a lo que nos cuenta el indocumentado de Apologista Mario Olcese, solo se puede producir durante el gobierno milenario del reino de Dios…… eso es, ni antes de ser establecido dicho período, ni después de que este haya finalizado. Ello, junto con la restauración mencionada en Hech. 3:20-21 y de la que hemos hablado al inicio de este escrito, hacen del período milenario ya cada día más cercano, el tiempo más maravilloso que habrá vivido jamás el ser humano y no como dice el disparatado personaje mencionado, el tiempo “más inseguro de todas las épocas” a causa de la maldad que existirá en el mismo…… ¡y es que ya hay que ser animal, para decir esto!

Todo considerado, tenemos que concluir que no solo estamos ante un analfabeto integral en cuestiones bíblicas, sino ante un perfecto ignorante que no tiene ni la más mínima capacidad para entender aquello que lee y por lo que con sus absurdas conclusiones, engaña a todos aquellos que, incomprensiblemente, aún siguen visionando sus videos y encima felicitándolo por tan “preciosas enseñanzas” y haciendo bueno aquello de que “en el país de los ciegos, el tuerto es rey”…… ¡¡y menos mal, que el personaje afirma estar “diplomado” en ingeniería y teología!! Circunstancia esta que nos obliga a plantearnos la siguiente cuestión y ello sin ánimo de ofender, claro…… pero ¿en qué “mercadillo”, compró dichos diplomas?

MABEL

¡SE COGE ANTES A UN MENTIROSO, QUE A UN COJO!

Posted in Uncategorized with tags , , , on 30/01/2017 by Armando López Golart

descarga-1Y es que una de las “enseñanzas” más férreamente sostenida por el supuesto “teólogo” peruano Apologista Mario Olcese y contrario a lo que publican los Testigos de Jehová, tiene que ver con lo que acontecerá durante los mil del reino de Dios sobre la tierra y evento ya muy cercano en el tiempo…… tan cercano, que la inmensa mayoría de los que leen ahora esta información y prescindiendo de la edad que tengan, probablemente lo vivirán en primera persona y lo que les permitirá el pasar con vida al mismo, eso es, que tendrán la posibilidad de no experimentar jamás la muerte causada por el pecado heredado.

Pero volviendo al tema que nos ocupa, resulta que según los miembros de dicha organización religiosa y algo con lo que el que suscribe está del todo de acuerdo, con el ya cercano regreso de Jesucristo a la tierra dará inicio un período de mil años y que conocemos como “el reino de Dios”, durante el cual la humanidad será restaurada (Hech. 3:20-21) a su condición paradisíaca original, eso es, que a partir de ese momento ya no existirán sobre la tierra las enfermedades, los ciegos, los sordos y los paralíticos serán sanados, los ancianos recobrarán la juventud, los muertos serán resucitados y la muerte dejará de ser…… todo eso tienen que ocurrir dentro de ese período de tiempo regido por el Hijo de Dios, Jesucristo; sin embargo, circunstancia que con tenaz persistencia ha sido negada por el “teólogo” citado en muchos de sus videos (por ejemplo, en el publicado el 13/07/13 bajo el título “¿Perfección en el reino de Cristo? ¡Pero sí Isaías 65:20 dice lo contrario, señores del esclavo!”), o bien como se resume en este correo que en su momento me remitió y redactado en los siguientes términos:

Sólo un ingenuo como tú, Armando, puede decir que en el milenio se restaurará el paraíso edénico. Eso es lo mismo que afirmar que se restaurará la desnudez de los primeros padres antes de la caída y que durará mil años. Esa idea es una enorme estupidez que proviene de la Watchtower. Repito: Si se restaura el paraíso, se debe restaur también la desnudez que existía antes de la caída…y todos los súbditos deberán estar en cueros. Sin duda alguna, esa perspectiva hará que un buen número de los que resuciten (supuestamente en el milenio) se la pasen de lo lindo viendo a jovencitas y niñas desnudas, morboseándose y asechándolas. ¡Cuántas violaciones y abusos se podrían ver por parte de personas que aún necesitarán ser reeducadas y que supuestamente aún no son perfectas, y que aún no conocen a Dios!. Es preocupante pensar en eso. Pero claro, hay bobos que se han tragado esa historia de un paraíso restaurado milenial donde todos seremos buenitos y obedientes, y donde el pecado y la rebelión no existirán. ¿Es que acaso nos olvidamos que Cristo tendrá que gobernar con vara de hierro, o como dicen otros, con puño de hierro? ¡Despierta armandito, y no sigas engañando como lo hacen los Testigos de Jehová a tanta gente que no ve más alla de sus narices! Saludos.
Apologista, el corregidor

Sin embargo, son las mismas Escrituras las que contradicen tan esperpéntica posición y en los siguientes pasajes:

En aquel tiempo (eso es, a partir del momento en que Jesucristo tome posesión del gobierno del reino de Dios e inicie su andadura por mil años) los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría…”. (Isa. 35:5-6ª). (Acotación mía).

En cuanto al recobro de nuestro entorno medioambiental, incluyendo los parajes más extremos, se lee como sigue:

“… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros (especies vegetales que precisan de mucha agua).” (Isa. 35:6b-7). (Acotación mía).

Restauración que tiene que ver también con la total eliminación de las enfermedades:

Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error (recordemos que las enfermedades son resultado del pecado heredado).” (Isa. 33:24). (Acotación mía).

Por otra parte, esto es lo que nos dijeron esos “profetas de tiempo antiguo” y voceros del Dios Altísimo, acerca de la vejez, que tanto nos limita y antesala de la muerte:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.” (Job 33:25).

O lo que es lo mismo, que la persona anciana y decrépita retroceda en el tiempo en cuanto a lo físico y sea devuelta a los momentos de su máximo esplendor juvenil, tanto en lozanía como en vigor; pero veamos más de lo que se nos dijo por boca de esos “profetas de tiempo antiguo” y ello para el momento en que, como se lee en Hech. 3:20-21, Cristo regresara a la tierra para empezar a reinar en ella, con relación a lo que Jehová hará con la muerte en ese período de mil años de gobernación divina:

Él realmente se tragará a la muerte para siempre (eso es, la muerte como tal dejará de existir) y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro (causadas fundamentalmente por el dolor ante tan luctuoso suceso). Y el oprobio de su pueblo quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.” (Isa. 25:8). (Acotaciones mías).

Cumplimiento cabal de ese “tragarse la muerte”, que no sería tal si los muertos no fueran devueltos a la vida, mediante lo que conocemos como la “resurrección de los muertos”:

Tus muertos vivirán. Cadáver mío… se levantarán. ¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo! Porque tu rocío es como el rocío de malvas y la tierra misma dejará que hasta los que están impotentes en la muerte caigan en nacimiento (eso es, que vuelvan a la vida mediante una resurrección).” (Isa. 26:19). (Acotación mía).

Todas estas cosas, la restauración física, el devolver la paz la tierra, la eliminación de las enfermedades, la restauración del medio ambiente, el devolver al hombre la juventud interminable, el eliminar la muerte y el restaurar la vida a los que han sido afectados por esta, son “las cosas” sujetas a restauración y que fueron anunciadas por Jehová Dios por “boca de sus santos profetas de tiempos antiguos”…… ahora veamos para cuándo se nos señala que se producirá tal restauración en la humanidad:

“… y para que él (Jehová Dios) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Hech. 3:20-21). (Acotación mía).

Luego está claro que una lectura correcta de este pasaje, la idea que nos transmite es que la citada restauración tiene que producirse a partir y durante el reinado milenario de Jesucristo sobre esta tierra, pues si no hay Jesucristo, no hay reino de Dios…… y si no hay reino de Dios, no hay restauración; y ese simple y lógico razonamiento se le escapa a dicho personaje, que constantemente defiende en su videos que durante dicho reinado milenario no habrá restauración alguna sobre la tierra (algo que, como habrán visto, también defiende en el correo que he transcrito), sino que la tal se produce una vez terminado dicho período milenial. Sin embargo, nos hemos topado con una afirmación que contradice lo afirmado (algo normal en un personaje de tan pocas “luces” escriturales) y que delata su incapacidad para razonar con un mínimo de lógica sobre aquello que publica; afirmación que hemos encontrado en el comentario de presentación de su blog en wordpres.com y ligeramente reformado del que figuraba anteriormente, en donde nos dice lo que sigue:

Este es uno de los pocos blogs que revelan el mensaje central del Padre celestial, el cual Él comisionó a su Hijo Jesucristo para que lo diera a conocer a todos los hombres de buena voluntad (Lucas 4:43). Este anuncio salvador es presentado por Jesús y sus apóstoles como el evangelio o buenas noticias del reino de Dios, el único mensaje divino que brinda una esperanza real a la humanidad entera para que pueda sobrevivir a su auto destrucción y gozar de una verdadera justicia y paz perdurables. Este maravilloso y utópico porvenir para la humanidad se cristalizará cuando Jesucristo vuelva por segunda vez a esta tierra para restaurar todas las cosas a su estado prístino, tal como está escrito en Hechos 3:19-21. Por lo tanto, este sitio web está llamando a todos los hombres a prepararse para este magno evento, el cual está cada vez más cercano o próximo (Marcos 1:1,14,15).” (Negritas mías).

O sea y ya a modo de conclusión, que con estas palabras el personaje señalado se pone en evidencia una vez más, pues reconoce y contrario a lo que siempre ha defendido, que será con el regreso de Cristo a la tierra y momento en que inicia su andadura el reino de Dios, cuando se restaurarán todas las cosas a su “estado prístino” (primero, primitivo u original, según el diccionario de la RAE) y en clara contradicción, insisto en ello, a lo que por años me ha estado discutiendo y siempre en el sentido de que la mencionada restauración de Hech. 3:20-21, se efectuaría después de terminados los mil años del reino de Dios…… ¿será por tanto cierto y como aventura una buena amiga de este blog, que lo que está haciendo el hombre es ir aprendiendo de las correcciones que le apunta un servidor desde este blog?

Armando López Golart

¿NACERÁN NIÑOS, EN EL VENIDERO REINO DE DIOS?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 19/01/2017 by Armando López Golart

imagenes-paraiso16 El trabajo de la gente en la Tierra no siempre será un esforzarse tras el viento. Será trabajo con tanto propósito y significado como aquel que se le asignó en el principio a la primera pareja humana en el Edén. Se realizará el propósito de Jehová de que la Tierra sea un paraíso global atendido por criaturas humanas justas. (Isaías 55:11) Sobre esa Tierra llena de personas perfectas gobernará el reino de Dios en manos de Cristo. Nunca se hará monótona ni aburrida la vida en ese nuevo sistema, porque habrá mucho trabajo que hacer… no el trabajo vano y fútil de este viejo mundo que hace que la semana laboral sea un esfuerzo penoso, lo cual hace que los hombres se refieran al principio de la semana como el “lunes triste.” No, su trabajo será la labor interesante y fascinante de hermosear la Tierra, ejercer dominio amoroso sobre los animales, criar hijos y educar a los humanos resucitados, hasta que la Tierra se llene de una raza justa y de muchos otros gozos inimaginables. Entonces las personas ocupadas “disfrutarán largo tiempo de la obra de sus manos y la usarán a grado cabal.” (Isaías 65:22).”

Este párrafo que ustedes acaban de leer, forma parte de un excelente artículo de estudio que aparece en la revista La Atalaya de los Testigos de Jehová del 15/12/82 titulado “El trabajo, un don de Dios a sus siervos”. Y decimos excelente artículo, no porque seamos “forofos” de dicha organización religiosa (les aseguramos que este no es precisamente el caso), sino porque son estos señores los que mejor describen lo que significará el reino de Dios para el ser humano…… ya otra cosa distinta, es su errónea afirmación en el sentido de que al tal reino solo tendrán acceso aquellos que forman parte de su membresía y dato que no está contenido en las Escrituras, aunque este sea el mensaje que finalmente “venden” a sus seguidores. Pero volviendo a lo que íbamos, notarán en ese párrafo transcrito que entre las gratificantes tareas que esperan a aquellos que consigan acceder a dicho reino como súbditos del mismo, estará la de “criar hijos”; algo razonable para cualquier persona un poco puesta en lo que es el contenido escritural, pues la tarea fundamental exigida por su Creador a nuestros primeros padres, Adán y Eva, fue la siguiente:

Y Dios procedió a crear al hombre a su imagen, a la imagen de Dios lo creó; macho y hembra los creó. 28 Además, los bendijo Dios y les dijo Dios: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla y tengan en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra”.” (Gén. 1:27-28).

Luego con un reino de Dios “sin hijos”, fácilmente convendríamos en que no dejaría de ser un serio contrasentido a la voluntad expresada por nuestro Creador desde un principio, aunque la realidad es que no hay muchas opiniones al respecto que clarifiquen un poco la situación; partamos de la base que los propios Testigos de Jehová y ante la imposibilidad física de ir más allá de los límites de una tierra finita, cuando en nuestros tiempos de militantes de dicha secta (ya ha llovido de ello) les preguntábamos a los ancianos de nuestra congregación acerca del tema, la respuesta más socorrida era la de que cuando eso ocurriera (eso es, cuando la tierra estuviera al límite cabal de su capacidad), Dios probablemente “desactivaría” las capacidades reproductoras de los seres humanos…… y se quedaban tan anchos los tíos ¡como si el poder de Dios, pudiera verse limitado de algún modo por la capacidad de determinado continente y como sería en este caso, nuestro planeta Tierra! (Para más información, pueden leer nuestro artículo del 19/06/16).

Sin embargo, hay algunos “genios” de la teología que, siendo acérrimos críticos de dicha organización religiosa, siguen en parecida dirección y que se nos descuelgan con artículos o videos para impartir sus particulares “enseñanzas” sobre dicho tema; en el caso que nos ocupa, nos estamos refiriendo a un video titulado “Los dignos de alcanzar ese mundo y la resurrección de los muertos, ni se casan, ni se dan en nupcias” (09/01/17) y en el que se nos afirma, en línea con el titulado, que en el reino de Dios no nacerán niños a los que cuidar y educar…… pero es que además y en el colmo de la estulticia, va su autor y nos muestra un pasaje bíblico que supuestamente apoya semejante disparate y en el que se lee como sigue:

Sin embargo, algunos de los saduceos, los que dicen que no hay resurrección, se acercaron y le interrogaron, 28 diciendo: “Maestro, Moisés nos escribió: “Si el hermano de algún hombre muere mientras tiene esposa, pero esta ha quedado sin hijos, su hermano debe tomar la esposa y levantar prole de ella a su hermano”. 29 Pues bien, hubo siete hermanos; y el primero tomó esposa y murió sin hijos. 30 Lo mismo el segundo 31 y el tercero la tomó. Igualmente los siete; no dejaron hijos, sino que murieron. 32 Por último, la mujer también murió. 33 Por consiguiente, en la resurrección ¿de cuál de ellos llega a ser esposa? Porque los siete la tuvieron por esposa”.

34 Jesús les dijo: “Los hijos de este sistema de cosas se casan y se dan en matrimonio, 35 pero los que han sido considerados dignos de ganar aquel sistema de cosas y la resurrección de entre los muertos, ni se casan ni se dan en matrimonio. 36 De hecho, tampoco pueden ya morir, porque son como los ángeles y son hijos de Dios por ser hijos de la resurrección.” (Luc. 20:27-36).

Partiendo de ahí, el autor de la grabación se pregunta qué harán entonces, aquellos miembros varones de la citada organización religiosa que durante su vida hayan contraído matrimonio dos, tres o hasta cuatro veces (que haberlos haylos) debido al fallecimiento de la esposa anterior, cuando en la resurrección se encuentren con las “parientas” en cuestión, todas “vivitas y coleando” y exigiendo su derecho matrimonial. Demencial cuestión que solo puede ser planteada por un personaje mediocre como parece ser el autor en cuestión y carente del más mínimo rigor en cuanto a entendimiento del texto escritural; porque de entrada ya resulta que, bíblicamente, una relación matrimonial queda automáticamente rescindida con la muerte de uno de los cónyuges, según nos cuenta un personaje del calado del apóstol Pablo y que algo sabría del asunto:

¿Será que ignoran, hermanos (porque estoy hablando a los que conocen ley), que la Ley es amo sobre el hombre en tanto que este vive (luego si muere, queda librado de toda ley)? 2 Por ejemplo, la mujer casada está atada por ley a su esposo mientras este vive; pero si su esposo muere, queda desobligada de la ley de su esposo. 3 Así es que, mientras vive su esposo, sería llamada adúltera si llegara a ser de otro hombre. Pero si su esposo muere, queda libre de la ley de él, de modo que no es adúltera si llega a ser de otro hombre (situación que también aplicaría en caso contrario, esto es, que fuera la esposa la que falleciera en primer lugar y lo que dejaría al varón en libertad para contraer nuevas nupcias).” (Rom. 7:1-3). (Acotaciones nuestras).

Por lo que el supuesto que plantea el “teólogo” mencionado, no obedece a lógica alguna y solo es fruto, repetimos, de un total desconocimiento escritural por parte del personaje en cuestión; pero dicho lo cual, vayamos ahora a la respuesta que dio Jesús a la pregunta que le fue formulada y en la que, de nuevo, la “capacidad” teológica del personaje aludido le lleva a meter “la gamba” en la conclusión que saca de la misma, al señalar que de ella se concluye que en el reino de Dios no nacerán niños…… pero retomemos la respuesta dada por el Hijo de Dios y analicémosla con detenimiento:

Jesús les dijo: “Los hijos de este sistema de cosas se casan y se dan en matrimonio, 35 pero los que han sido considerados dignos de ganar aquel sistema de cosas y la resurrección de entre los muertos ni se casan ni se dan en matrimonio. 36 De hecho, tampoco pueden ya morir, porque son como los ángeles y son hijos de Dios por ser hijos de la resurrección”.” (Luc. 20:34-36).

Claro, leído tal cual y sin pormenorizar un poco, que es lo que hace la inmensa mayoría del “personal” cuando lee la Biblia, la conclusión es obvia: puesto que aquellos que entran en el reino de Dios “ni se casan ni se da en matrimonio” (único ámbito en el que están permitidas las relaciones sexuales), la conclusión obvia va en el sentido de que no habrán nacimientos de infantes dentro de los límites del citado reino. Lo que ocurre es que los autores de este blog, que de teólogos tenemos lo mismo que de frailes cartujanos, pero que de leer sabemos un rato, hemos analizado dicha porción bíblica desde cierta perspectiva y con la lógica y sentido común requeridos (amén del recurso imprescindible del contexto escritural) y lo que hemos encontrado ya de entrada, es que en dicho pasaje se nos habla de dos clases de personas: unos, “los hijosde este sistemas de cosas” y que “se casan y se dan en matrimonio”, en claro contrate con otros que son “dignos” de ganar un futuro sistema de cosas y que no “se casan ni se dan en matrimonio”…… luego la cuestión está en averiguar quiénes son los “unos” y quiénes son los “otros”.

De los primeros no cabe ninguna duda que son aquellos que sobreviven al juicio final de Dios sobre la humanidad (Sof. 1:14-18) y de los que se nos habla en Rev. 7:14 como “sobrevivientes” del mismo, por tanto “hijos” de este sistema de cosas y que son los que entran como súbditos del reino de Dios…… por lo que, lógicamente, lo normal es que continúen casándose y procreando como lo habían hecho antes de hacer ese tránsito, eso es, en el actual sistema de cosas que aún estamos padeciendo. Establecido entonces quiénes son los “unos”, veamos ahora quiénes son esos “otros” y por lo que no tenemos más remedio que acudir de nuevo al pasaje de Lucas citado y en el que se nos dan tres pistas: primero, que son “dignos” de ganar un sistema de cosas; segundo, que “serán” como los ángeles y, tercero, que son “hijos” de la resurrección…… y siendo que la primera de dichas pistas, nos lleva directamente a Rev. 3:4:

No obstante, sí tienes en Sardis unos cuantos nombres que no contaminaron sus prendas de vestir exteriores y andarán conmigo en prendas blancas, porque son dignos.”

La segunda de ellas, el ser como los ángeles, significa que al igual que estos no se pueden reproducir para perpetuar la especie, tampoco lo pueden hacer esos personajes…… y es que los ángeles no fueron creados con la capacidad de reproducirse:

Y a los ángeles que no guardaron su posición original (la espiritual y por lo que no fueron hechos para tener relaciones sexuales), sino que abandonaron su propio y debido lugar de habitación (al bajar a la tierra y habilitarse cuerpos humanos para poseer a las bellas mujeres de la tierra), los ha reservado con cadenas sempiternas bajo densa oscuridad para el juicio del gran día.” (Judas 6). (Acotaciones nuestras).

Y la tercera, que son “hijos” de la resurrección, pues en el momento de ser resucitados ya nacen a una novedosa condición de la que no disponían antes de morir, eso es, dotados de la inmortalidad y por lo tanto con la condición de Hijos de Dios y que no ostentan los “hijos” de este sistema de cosas, aun cuando entren el reino de Dios:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad (eso es lo que significa ser inmortal), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6). (Acotación nuestra).

Tenemos que partir de la base, que ya en su momento Jesús nos habló de esos personajes cuando dijo aquello del “nacer de nuevo” (Juan 3:3) y que el apóstol Pablo denominó como “nueva creación” (2 Cor. 5:17); en definitiva, que estaríamos ante seres humanos dotados de la inmortalidad y, por lo tanto, Hijos de Dios que no se pueden reproducir con las “hijas” de este sistema de cosas…… de ahí, que se nos diga que son “como los ángeles”.

Por otra parte, tenemos que aquellos sobrevivientes de la “gran tribulación” por venir (Rev. 7:14), entran con vida en el reino de Dios y por lo que no pueden participar de esa “primera” resurrección que concede la inmortalidad y el poder reinar con Cristo durante el milenio. Por lo tanto, queda claro que esos “otros” mencionados y de los que se nos dice que “ni se casan, ni se dan en matrimonio”, no pueden ser más que aquellos que reinarán con Cristo en el milenio sobre los “hijos” de este sistema de cosas (en definitiva, seres humanos mortales) que consigan el acceso al reino de Dios en calidad de súbditos del mismo y en donde continuarán como hasta hoy, eso es, “casándose y dándose en matrimonio” (Luc. 20:34) y, en consecuencia, reproduciéndose y teniendo hijos a los que educar.

Estaríamos, por tanto, ante una afirmación que no es más que una nueva gansada de las muchas que se publican por parte de personas que no tienen ni la más remota idea de lo que dicen las Escrituras y por lo que, voluntaria o involuntariamente nos están mintiendo, pero que se creen “teólogos” y por ello poseedores de la verdad, cuando no son más que perfectos ignorantes y que por no saber, no saben ni leer con un mínimo de corrección. Por lo tanto, no nos dejemos llevar por mentes calenturientas que no tienen ni idea de lo que dicen y continuemos pensando en lo felices que seremos en ese venidero reino de Dios, viendo a nuestros hijos crecer en paz y felicidad, sin nada que los perturbe…… y todo, gracias al cuidado amoroso de un Dios que dio a Su Hijo, para que nosotros tuviéramos vida:

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna (y con uno, también los hijos que le nazcan en el reino de Dios).” (Juan 3:16). (Acotación nuestra).

MABEL

LA BIBLIA…… Y LOS “NUEVOS ROLLOS”

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 08/01/2017 by Armando López Golart

imagesDe ese conjunto de “libritos”, concretamente 66 y que identificamos como La Biblia, se asevera que al igual que su Autor, pervivirá eternamente…… sin embargo, lo que los autores de este blog (siempre contestatarios con afirmaciones dogmáticas) afirmamos es que ello de ninguna manera puede ser así, siempre ateniéndonos a la correcta lectura del contenido bíblico; y conscientes de que se nos va a “poner a caldo” por esa afirmación (eso es, que menos “bonitos” nos dirán de todo), veamos cómo es la propia Escritura la que confirma nuestra aseveración:

Toda Escritura (la actual Biblia) es inspirada de Dios y provechosa para enseñar, para censurar, para rectificar las cosas, para disciplinar en justicia, 17 para que el hombre de Dios sea enteramente competente y esté completamente equipado para toda buena obra.” (2 Tim. 3:16-17). (Acotación nuestra).

Entonces lo que está claro, es que la idea que un correcto entendimiento del pasaje leído nos transmite es que cuando esos objetivos señalados sean alcanzados, la Biblia y cumplida su función, como tal quedará obsoleta…… y si alguien no está de acuerdo con nuestro planteamiento, que se haga la siguiente reflexión: ¿Necesitaba Adán una Biblia que le ayudara a alcanzar esas metas? Obviamente no, pues él ya era y en su condición de ser perfecto, “un hombre competente y equipado para toda buena obra”; eso es lo que se deduce de la conclusión a la que llegó nuestro Creador al término de su obra creativa y que, recordemos, certificó con estas palabras:

Después de eso vio Dios todo lo que había hecho y, ¡mire!, era muy bueno. Y llegó a haber tarde y llegó a haber mañana, un día sexto.” (Gén. 1:31).

Sin embargo y siendo tan idílica la situación, todos sabemos cómo acabó “la fiesta” después de la insidiosa acción de Satanás, la irresponsable actitud de Eva alternando con “lo peor de cada casa” (el “gachó” en cuestión) y la no menos irresponsable decisión del “calzonazos” de nuestro primer padre Adán que, lisa y llanamente, entre ser fiel a su Creador o seguir con su mujer, se quedó con esta última y así nos luce el pelo….. ¡y encima las féminas se nos ponen ahora en plan “cabrito”, en su pretensión de ser iguales al hombre y olvidándose de que “la que montó el pollo” fue una congénere suya! (ver nuestro escrito del 24/11/16). Pero volvamos al tema que nos interesa y lo que nos lleva a preguntarnos qué es entonces la Biblia: pues sencillamente y por aquello de resumir la cosa, un instrumento divino mediante el cual Dios nos da una amplia explicación acerca del de dónde venimos, porqué estamos como estamos, las medidas que ha tomado al respecto y, sobre todo, información acerca de cómo nos podemos beneficiar de las tales:

Porque he llamado, pero ustedes siguen rehusando; he extendido la mano, pero no hay nadie que preste atención 25 y ustedes siguen descuidando todo mi consejo y mi censura no han aceptado; 26 yo también, por mi parte, me reiré del propio desastre de ustedes, me mofaré cuando venga lo que los llena de pavor, 27 cuando lo que los llena de pavor venga justamente como una tempestad y el propio desastre de ustedes llegue aquí justamente como un viento de tempestad, cuando la angustia y los tiempos difíciles les sobrevengan.

28 En aquel tiempo ellos seguirán llamándome, pero yo no responderé; seguirán buscándome, pero no me hallarán, 29 por razón de que odiaron el conocimiento y no escogieron el temor de Jehová. 30 No consintieron en mi consejo; mostraron falta de respeto a toda mi censura. 31 De manera que comerán del fruto de su camino y se hartarán de sus propios consejos. 32 Porque el renegar de los inexpertos es lo que los matará y lo despacioso de los estúpidos es lo que los destruirá. 33 En cuanto al que me escucha, él residirá en seguridad y estará libre del disturbio que se debe al pavor de la calamidad.” (Prov. 1:24-33).

Y la forma de “escuchar” hoy a nuestro Creador, es sencillamente por medio de atender todo el consejo expresado en Su Palabra, La Biblia; pero y volviendo al inicio de este escrito, la cuestión que se plantea es hasta cuando ese consejo será útil, pues ya hemos dicho que el tal tiene fecha de caducidad. Porque y por aquello de simplificar las cosas, las Escrituras no son más que el instrumento guía que nuestro Creador usa para llevarnos hasta las puertas del llamado “reino de Dios” y por lo que, cumplida dicha comisión, estas quedarán obsoletas y lo que significa que tienen que ser sustituidas por nueva información, siendo precisamente de esto de lo que se nos habla en Rev. 20:11-15:

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él. De delante de él huyeron la tierra y el cielo y no se halló lugar para ellos (a partir de este momento, inicia su andadura el reino de mil años de Dios en manos de Jesucristo). 12 Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos y fueron juzgados individualmente según sus hechos. 14 Y la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esto significa la muerte segunda: el lago de fuego. 15 Además, cualquiera a quien no se halló escrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.” (Acotación nuestra).

Pero claro, ahí tenemos a los “entendidos” de turno afirmando que el contenido de dichos “rollos” (libros, en definitiva) no son más que un registro de las faltas cometidas en su anterior vida por parte de aquellos que serán resucitados y en función de las cuales serán sometidos a juicio, en lo que no es más que un puro disparate propiciado, una vez más, por la incapacidad de esas personas de leer con un mínimo de corrección, así como el “pasar” olímpicamente del contexto escritural. Porque lo que este nos dice, es que una persona no puede ser juzgada dos veces por el mismo delito y como sería el caso, si las cosas fueran como nos las plantean dichos “entendidos”, pues veamos qué es lo que nos dicen las Escrituras al respecto:

Porque el salario que el pecado paga es muerte, pero el don que Dios da es vida eterna por Cristo Jesús nuestro Señor.” (Rom. 6:23).

Palabras que se ajustan perfectamente a lo dicho por nuestro Creador al primer hombre Adán, cuando le dijo aquello de que “el día que peques, morirás”; o sea, que respondía con su vida acerca de cualquier desobediencia a su Supremo Hacedor. Recordemos al respecto, que Adán solo tenía una vida y que era la única que podía dar y, en consecuencia, la única que se le podía exigir y como queda claro del pasaje que acabamos de leer: solo una vida por el error cometido; de ello se puede deducir y sin posibilidad de error, que con la muerte de uno queda saldada la deuda del pecado que todos tenemos ante Jehová Dios (recordemos que esta es la “herencia” que nos dejó Adán) y que, irremediablemente, tenemos que pagar todos en un momento u otro. Sin embargo, tenemos un pasaje brevísimo en su redacción, pero grandioso en su contenido, que es el que sustenta nuestro planteamiento y nos insufla esperanza, que encontramos en Rom. 6:7:

Porque el que ha muerto ha sido absuelto (“justificado”, “redimido” o “exonerado”, según versiones) de su pecado.” (Acotación nuestra).

Y pasaje que es clave en el tema que nos ocupa, siguiendo el siguiente razonamiento: si al morir uno ya cancela su deuda y partiendo del hecho que nuestros errores como humanos, son consecuencia del pecado heredado ¿sobre qué base se nos puede condenar por ellos en el momento de nuestra resurrección y que es lo que nos proponen los citados “entendidos”, si con nuestra muerte ya hemos “pagado” por ellos? Un aspecto clave en el asunto, tiene que ver con lo que se nos dice acerca de esta cuestión en Juan 3:16-18:

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para que juzgara al mundo, sino para que el mundo se salve por medio de él. 18 El que ejerce fe en él no ha de ser juzgado. El que no ejerce fe ya ha sido juzgado, porque no ha ejercido fe en el nombre del Hijo unigénito de Dios.”

De ahí, que aquellos que pasen con vida al reino de Dios (Rev. 7:13-14) y que solo lo harán aquellos que hayan ejercido fe en las promesas divinas, ya serán eximidos de sufrir la muerte, pues son directos beneficiarios aun en vida, del valor del rescate pagado por Cristo y por lo que pueden convertirse, si superan la prueba final de la que se nos habla en Rev. 20:7-10 (y dicho sea a modo de anécdota), en personas que jamás experimentarán la muerte. Personas y continuando con nuestra exposición, que cuando entren en el citado reino de Dios estando vivas no serán sometidas a ningún tipo de juico por las faltas cometidas en el mundo anterior, eso es, en el que estamos viviendo ahora, pues en las Escrituras no se nos dice que se abran “rollos” de faltas contra ellos; por lo tanto y partiendo de una simple lógica ¿por qué sí lo han de ser aquellos que resuciten dentro del citado reino de Dios, si además tienen el “aval” de haber pagado con su muerte por los errores cometidos en su vida anterior?

Por lo que nos encontramos ante una “enseñanza” que es un auténtico despropósito por parte de los indocumentados que la promulgan y con lo que demuestran no tener ni puñetera idea de lo que dice la Biblia, pero “enseñanza” que sostienen amparándose en los citado “rollos” como instrumentos recordatorios de faltas anteriores, cuando en realidad no son más que nueva información para un tiempo nuevo y que sustituirá a la que hasta este momento tenemos, como son las Escrituras y que, como hemos señalado, están preparadas para dejarnos justo a las puertas del reino de Dios…… pero no más allá; luego lo razonable y para superar esa nueva etapa de mil años, es que se nos den nuevas instrucciones tendentes a edificarnos para superar la prueba final y de la que ya hemos hablado.

No pasemos por alto y por aquello de añadir más fuerza a nuestro planteamiento, que incluso los beneficios redentores del sacrificio de rescate de Jesús y por mucho que les sorprenda a algunos, también tienen fecha de caducidad, eso es, que tampoco son eternos; porque las personas que entren en dicho período de mil años de gobernación divina y mueran dentro del mismo, ya no les serán aplicados dichos beneficios y por lo que no resucitarán jamás, sino que serán destruidas eternamente. Luego lo que tenemos es que el beneficio del rescate de Jesucristo y que se sustancia con la resurrección de los muertos, solo aplica a las personas que mueran dentro de este sistema de cosas en el que nos encontramos actualmente, pues a aquellas que lo hagan en dicho período milenario y en clara desobediencia a lo escrito en los citados “rollos” o nueva información que se nos dará, esto es lo que les ocurrirá:

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él. De delante de él huyeron la tierra y el cielo y no se halló lugar para ellos (es a partir de este momento, cuando inicia su andadura el reino de mil años de Dios en manos de Jesucristo). 12 Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono y se abrieron rollos (nueva información o “nuevas enseñanzas”). Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos (siempre con relación a la nueva información suministrada en los citados “rollos”). 13 Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos y fueron juzgados individualmente según sus hechos (repetimos para énfasis, siempre con relación a las nuevas enseñanzas que sustituirán a las actuales Escrituras). 14 Y la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esto significa la muerte segunda: el lago de fuego. 15 Además, cualquiera a quien no se halló escrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego (sinónimo de destrucción eterna).” (Acotaciones nuestras).

Entonces la situación y por aquello de ir resumiendo, es la siguiente: tanto el consejo bíblico contenido en las Escrituras, como los beneficios del rescate de Jesucristo, solo son aplicables para aquellos que vivimos en este sistema de cosas, pero no ya para aquellos que, o bien pasando con vida o bien mediante la resurrección, entren en el reino de Dios; porque la Biblia y cumplida su misión, será sustituida por nueva información (nuevos “rollos” que se abrirán) y, por otra parte, como los que sean encontrados dignos de entrar en el reino de Dios ya lo harán limpios de la carga del pecado, su muerte solo se puede producir por un juicio adverso de Jehová Dios y para el que ya no hay redención posible…… de ahí, que digamos que ni el contenido bíblico actual, ni el rescate pagado por Cristo en su momento, tendrán aplicación alguna en el venidero reino de Dios.

Luego compendiando lo dicho, nos estamos acercando rápidamente a tiempos nuevos en los que, mediante esos nuevos “rollos” por abrirse en sustitución de la Biblia actual, se nos enseñarán muchísimas más cosas que no sabemos acerca de nuestro Creador y que debido a nuestra actual situación de sujeción al pecado no seríamos capaces de entender (Juan 16:12), además de otra notable bendición: la vida que uno posea en ese momento y al igual que fue en el caso de nuestro primer padre Adán, dependerá exclusivamente de la actitud obediente de cada uno para con su Creador y no de un fatal designio que no podamos evitar y como resulta ser ahora el caso: sencillamente, el vivir eternamente dependerá de uno mismo…… ¿podría Jehová Dios, nuestro Supremo Hacedor, ser más misericordioso con aquellos que confiamos en sus promesas?

MABEL

¡EL QUE HAYA AGUANTADO HASTA EL FIN…!

Posted in Uncategorized with tags , , on 15/11/2016 by Armando López Golart

confianza-en-diosHace unos días recibíamos un correo de una muy buena amiga de este blog y que, con evidentes síntomas de desaliento, nos decía lo siguiente acerca de la cada día más difícil situación mundial:

Que te perece esta pesadilla? Espero venga el reino desesperadamente”…… “Te digo estoy cansada de este mundo horrible y caótico. Te digo se siente opresión severa.”

Pues ¡bienvenida la club!, querida amiga, porque así estamos todos aquellos que esperamos en la justicia del reino y que abominamos de este mundo corrupto y cruel; y parecido estado de ánimo que también anidaba en el corazón del profeta Isaías, en una situación que no debería de estar muy alejada de lo que vivimos hoy en día, a tenor de las proféticas palabras que siguen a continuación:

Y empecé a oír la voz de Jehová que decía: “¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?”. Y yo procedí a decir: “¡Aquí estoy yo! Envíame a mí”. 9 Y él pasó a decir: “Ve y tienes que decir a este pueblo: “Oigan vez tras vez, pero no entiendan; y vean vez tras vez, pero no consigan conocimiento”. 10 Haz el corazón de este pueblo indispuesto a recibir y haz sus mismísimos oídos indispuestos a responder y pégales los mismísimos ojos, para que no vean con los ojos y no oigan con los oídos y para que su propio corazón no entienda, para que realmente no se vuelvan y consigan curación para sí.”

11 Ante esto, dije: “¿Hasta cuándo, oh Jehová?”. Entonces él dijo: “Hasta que las ciudades realmente caigan estrepitosamente en ruinas, para estar sin habitante y las casas estén sin hombre terrestre y el suelo mismo sea arruinado hasta ser una desolación; 12 y Jehová realmente aleje a los hombres terrestres y la condición desértica de veras llegue a ser muy extensa en medio de la tierra”.”

Profecía que tuvo su cumplimiento en la deportación de la nación de Israel a Babilonia (pasaron casi 200 años desde que fue hecha la tal, hasta que tuvo su cumplimiento), pero que como toda profecía tiene una posterior aplicación, pues estas no son más que advertencias de lo que nos puede ocurrir si se cae en los mismos errores del pasado. Y puesto que esa “condición desértica” en cuanto a la actual población mundial de ninguna manera puede ser tomada literalmente (esta como tal no puede ser deportada a ningún lugar), es obvio que dicha expresión también podría estar haciendo referencia a la carencia total del “conocimiento de Jehová” en la inmensa mayoría de los actuales habitantes del planeta y causa fundamental, en su momento, de la deportación de los judíos (ello es lo que nos muestra el contexto del pasaje leído, versos 8-10), así como del caos total en el que estamos sumidos actualmente; por lo tanto, solo desde este punto de vista se puede entender la situación por la que transitamos. Porque la relación “conocimiento de Dios” y correcto funcionamiento de la sociedad humana son consustanciales, tal como nos apunta el rey Salomón en Prov.1:7:

El temor de Jehová es el principio del conocimiento. La sabiduría y la disciplina, son lo que han despreciado los que simplemente son tontos.”

Luego está claro que es la falta de dicho “conocimiento” y que solo se encuentra en la Biblia, el causante del desbarajuste en el que nos encontramos y que tiende a empeorar, aunque ello parezca empresa imposible; sin embargo, las palabras que dan título a este escrito fueron dichas por el propio Hijo de Dios como respuesta a una pregunta que le formularon sus discípulos y situadas las tales, en el siguiente contexto:

Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino y habrá escaseces de alimento y terremotos en un lugar tras otro. 8 Todas estas cosas son principio de dolores de angustia. 9 Entonces los entregarán a tribulación y los matarán, y serán objeto de odio de parte de todas las naciones por causa de mi nombre. 10 Entonces, también, a muchos se les hará tropezar y se traicionarán unos a otros y se odiarán unos a otros. 11 Y muchos falsos profetas se levantarán y extraviarán a muchos; 12 y por el aumento del desafuero se enfriará el amor de la mayor parte. 13 Pero el que haya aguantado hasta el fin, es el que será salvo.” (Mat. 24:7-13).

Recordemos que estamos ante una profecía de largo alcance (luego aplica en nuestros días) y que no pintaba precisamente un “camino de rosas” para sus verdaderos seguidores, como es en el caso que nos ocupa…… sin embargo y según Jesús, nuestra salvación y que tiene que ver con el poder alcanzar el reino de Dios como súbditos del mismo, pasa ineludiblemente por el “aguantar hasta el fin” y lo que implica el sacar fuerzas de dónde parece que ya no las hay; por ello la pregunta bien podría ser la de ¿nos estaba pidiendo el Hijo de Dios, algo más allá de nuestras posibilidades? De ninguna manera, pues él era muy consciente de algo que se nos dice en las Escrituras y que a veces solemos pasar por alto, tomado en este caso de la versión bíblica DHH:

Ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no los dejará sufrir pruebas más duras de lo que pueden soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios les dará también la manera de salir de ella, para que puedan soportarla.” (1 Cor. 10:13).

Entonces y partiendo de esa base, es algo ilógico el preocuparnos en exceso acerca de nuestra capacidad de aguante ante las pruebas por venir (y que vendrán); pero ello no es óbice para que una persona que se esfuerza por seguir tras los pasos de Cristo, pase por momentos de presión y algo que puede estar relacionado con una mala salud, un trágico suceso inesperado, etc., que mine nuestra capacidad de aguante y veamos las cosas de color hormiga, eso es, oscuro tirando a negro…… no que sean las cosas las que cambien, sino que lo que cambia es nuestra percepción de las mismas y en función de nuestro estado de ánimo. Pensemos por otra parte, que aquellos que confiamos en las promesas divinas tenemos un adversario (Satanás) que es muy listo y sabe aprovechar esos momentos de debilidad para zarandearnos y hacernos tropezar…… e incluso hasta hacernos caer; y la pregunta, llegados a esta situación y de la que nadie está libre, es la de cuál es la solución ante el estropicio causado. Y siendo cierto que cada uno tendrá su personal forma de ver las cosas, los autores de este blog siempre hemos tenido una máxima en nuestra vida y que es la de tener siempre muy presente, lo que acerca de nuestro Creador se nos recuerda en el Sal. 103:8-14:

Jehová es misericordioso y benévolo, tardo para la cólera y abundante en bondad amorosa. 9 No por todo tiempo seguirá señalando faltas, ni hasta tiempo indefinido se quedará resentido.10 No ha hecho con nosotros aun conforme a nuestros pecados, ni conforme a nuestros errores ha traído sobre nosotros lo que merecemos.

11 Porque así como los cielos son más altos que la tierra, su bondad amorosa es superior para con los que le temen. 12 Tan lejos como está el naciente del poniente, así de lejos ha puesto de nosotros nuestras transgresiones. 13 Como un padre muestra misericordia a sus hijos, Jehová ha mostrado misericordia a los que le temen. 14 Pues él mismo conoce bien la formación de nosotros y se acuerda de que somos polvo.”

Y la convicción de que ello es así, es lo que nos debe ayudar a continuar andando el camino hacia el reino de Dios y que nadie nos dijo que ello fuera tarea fácil, sino más bien todo lo contrario; vean de lo que advirtió Jesús a aquellos que quisieran seguirle:

No piensen que vine a poner paz en la tierra; no vine a poner paz, sino espada. 35 Porque vine a causar división y estará el hombre contra su padre, la hija contra su madre y la esposa joven contra su suegra. 36 Realmente, los enemigos del hombre serán personas de su propia casa. 37 El que le tiene mayor cariño a padre o a madre que a mí no es digno de mí; y el que le tiene mayor cariño a hijo o a hija que a mí no es digno de mí. 38 Y cualquiera que no acepta su madero de tormento y sigue en pos de mí no es digno de mí. 39 El que halle su alma la perderá y el que pierda su alma por causa de mí, la hallará.” (Mat. 10:34-39).

Por lo tanto y dado el camino ya recorrido (nos falta ya muy poco para conseguir nuestro objetivo), recordarle a nuestra buena amiga y a todos aquellos que como ella se encuentren de “desanimadillos”, que no es el momento de bajar los brazos, sino más bien de hacer acopio de fuerzas y teniendo muy presentes las palabras del salmista:

Son muchas las calamidades del justo, pero de todas ellas, lo libra Jehová.” (Sal. 34:19).

MABEL