Archivo para Hech. 3:20-21

¡SE COGE ANTES A UN MENTIROSO, QUE A UN COJO!

Posted in Uncategorized with tags , , , on 30/01/2017 by Armando López Golart

descarga-1Y es que una de las “enseñanzas” más férreamente sostenida por el supuesto “teólogo” peruano Apologista Mario Olcese y contrario a lo que publican los Testigos de Jehová, tiene que ver con lo que acontecerá durante los mil del reino de Dios sobre la tierra y evento ya muy cercano en el tiempo…… tan cercano, que la inmensa mayoría de los que leen ahora esta información y prescindiendo de la edad que tengan, probablemente lo vivirán en primera persona y lo que les permitirá el pasar con vida al mismo, eso es, que tendrán la posibilidad de no experimentar jamás la muerte causada por el pecado heredado.

Pero volviendo al tema que nos ocupa, resulta que según los miembros de dicha organización religiosa y algo con lo que el que suscribe está del todo de acuerdo, con el ya cercano regreso de Jesucristo a la tierra dará inicio un período de mil años y que conocemos como “el reino de Dios”, durante el cual la humanidad será restaurada (Hech. 3:20-21) a su condición paradisíaca original, eso es, que a partir de ese momento ya no existirán sobre la tierra las enfermedades, los ciegos, los sordos y los paralíticos serán sanados, los ancianos recobrarán la juventud, los muertos serán resucitados y la muerte dejará de ser…… todo eso tienen que ocurrir dentro de ese período de tiempo regido por el Hijo de Dios, Jesucristo; sin embargo, circunstancia que con tenaz persistencia ha sido negada por el “teólogo” citado en muchos de sus videos (por ejemplo, en el publicado el 13/07/13 bajo el título “¿Perfección en el reino de Cristo? ¡Pero sí Isaías 65:20 dice lo contrario, señores del esclavo!”), o bien como se resume en este correo que en su momento me remitió y redactado en los siguientes términos:

Sólo un ingenuo como tú, Armando, puede decir que en el milenio se restaurará el paraíso edénico. Eso es lo mismo que afirmar que se restaurará la desnudez de los primeros padres antes de la caída y que durará mil años. Esa idea es una enorme estupidez que proviene de la Watchtower. Repito: Si se restaura el paraíso, se debe restaur también la desnudez que existía antes de la caída…y todos los súbditos deberán estar en cueros. Sin duda alguna, esa perspectiva hará que un buen número de los que resuciten (supuestamente en el milenio) se la pasen de lo lindo viendo a jovencitas y niñas desnudas, morboseándose y asechándolas. ¡Cuántas violaciones y abusos se podrían ver por parte de personas que aún necesitarán ser reeducadas y que supuestamente aún no son perfectas, y que aún no conocen a Dios!. Es preocupante pensar en eso. Pero claro, hay bobos que se han tragado esa historia de un paraíso restaurado milenial donde todos seremos buenitos y obedientes, y donde el pecado y la rebelión no existirán. ¿Es que acaso nos olvidamos que Cristo tendrá que gobernar con vara de hierro, o como dicen otros, con puño de hierro? ¡Despierta armandito, y no sigas engañando como lo hacen los Testigos de Jehová a tanta gente que no ve más alla de sus narices! Saludos.
Apologista, el corregidor

Sin embargo, son las mismas Escrituras las que contradicen tan esperpéntica posición y en los siguientes pasajes:

En aquel tiempo (eso es, a partir del momento en que Jesucristo tome posesión del gobierno del reino de Dios e inicie su andadura por mil años) los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría…”. (Isa. 35:5-6ª). (Acotación mía).

En cuanto al recobro de nuestro entorno medioambiental, incluyendo los parajes más extremos, se lee como sigue:

“… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros (especies vegetales que precisan de mucha agua).” (Isa. 35:6b-7). (Acotación mía).

Restauración que tiene que ver también con la total eliminación de las enfermedades:

Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error (recordemos que las enfermedades son resultado del pecado heredado).” (Isa. 33:24). (Acotación mía).

Por otra parte, esto es lo que nos dijeron esos “profetas de tiempo antiguo” y voceros del Dios Altísimo, acerca de la vejez, que tanto nos limita y antesala de la muerte:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.” (Job 33:25).

O lo que es lo mismo, que la persona anciana y decrépita retroceda en el tiempo en cuanto a lo físico y sea devuelta a los momentos de su máximo esplendor juvenil, tanto en lozanía como en vigor; pero veamos más de lo que se nos dijo por boca de esos “profetas de tiempo antiguo” y ello para el momento en que, como se lee en Hech. 3:20-21, Cristo regresara a la tierra para empezar a reinar en ella, con relación a lo que Jehová hará con la muerte en ese período de mil años de gobernación divina:

Él realmente se tragará a la muerte para siempre (eso es, la muerte como tal dejará de existir) y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro (causadas fundamentalmente por el dolor ante tan luctuoso suceso). Y el oprobio de su pueblo quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.” (Isa. 25:8). (Acotaciones mías).

Cumplimiento cabal de ese “tragarse la muerte”, que no sería tal si los muertos no fueran devueltos a la vida, mediante lo que conocemos como la “resurrección de los muertos”:

Tus muertos vivirán. Cadáver mío… se levantarán. ¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo! Porque tu rocío es como el rocío de malvas y la tierra misma dejará que hasta los que están impotentes en la muerte caigan en nacimiento (eso es, que vuelvan a la vida mediante una resurrección).” (Isa. 26:19). (Acotación mía).

Todas estas cosas, la restauración física, el devolver la paz la tierra, la eliminación de las enfermedades, la restauración del medio ambiente, el devolver al hombre la juventud interminable, el eliminar la muerte y el restaurar la vida a los que han sido afectados por esta, son “las cosas” sujetas a restauración y que fueron anunciadas por Jehová Dios por “boca de sus santos profetas de tiempos antiguos”…… ahora veamos para cuándo se nos señala que se producirá tal restauración en la humanidad:

“… y para que él (Jehová Dios) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Hech. 3:20-21). (Acotación mía).

Luego está claro que una lectura correcta de este pasaje, la idea que nos transmite es que la citada restauración tiene que producirse a partir y durante el reinado milenario de Jesucristo sobre esta tierra, pues si no hay Jesucristo, no hay reino de Dios…… y si no hay reino de Dios, no hay restauración; y ese simple y lógico razonamiento se le escapa a dicho personaje, que constantemente defiende en su videos que durante dicho reinado milenario no habrá restauración alguna sobre la tierra (algo que, como habrán visto, también defiende en el correo que he transcrito), sino que la tal se produce una vez terminado dicho período milenial. Sin embargo, nos hemos topado con una afirmación que contradice lo afirmado (algo normal en un personaje de tan pocas “luces” escriturales) y que delata su incapacidad para razonar con un mínimo de lógica sobre aquello que publica; afirmación que hemos encontrado en el comentario de presentación de su blog en wordpres.com y ligeramente reformado del que figuraba anteriormente, en donde nos dice lo que sigue:

Este es uno de los pocos blogs que revelan el mensaje central del Padre celestial, el cual Él comisionó a su Hijo Jesucristo para que lo diera a conocer a todos los hombres de buena voluntad (Lucas 4:43). Este anuncio salvador es presentado por Jesús y sus apóstoles como el evangelio o buenas noticias del reino de Dios, el único mensaje divino que brinda una esperanza real a la humanidad entera para que pueda sobrevivir a su auto destrucción y gozar de una verdadera justicia y paz perdurables. Este maravilloso y utópico porvenir para la humanidad se cristalizará cuando Jesucristo vuelva por segunda vez a esta tierra para restaurar todas las cosas a su estado prístino, tal como está escrito en Hechos 3:19-21. Por lo tanto, este sitio web está llamando a todos los hombres a prepararse para este magno evento, el cual está cada vez más cercano o próximo (Marcos 1:1,14,15).” (Negritas mías).

O sea y ya a modo de conclusión, que con estas palabras el personaje señalado se pone en evidencia una vez más, pues reconoce y contrario a lo que siempre ha defendido, que será con el regreso de Cristo a la tierra y momento en que inicia su andadura el reino de Dios, cuando se restaurarán todas las cosas a su “estado prístino” (primero, primitivo u original, según el diccionario de la RAE) y en clara contradicción, insisto en ello, a lo que por años me ha estado discutiendo y siempre en el sentido de que la mencionada restauración de Hech. 3:20-21, se efectuaría después de terminados los mil años del reino de Dios…… ¿será por tanto cierto y como aventura una buena amiga de este blog, que lo que está haciendo el hombre es ir aprendiendo de las correcciones que le apunta un servidor desde este blog?

Armando López Golart

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¡DIEZ AÑOS DESPÚES……!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 12/02/2016 by Armando López Golart

978-84-9784-255-6_g¿Se acuerdan ustedes del Sr. Al Gore, aquél ex-vicepresidente de EE.UU. que en su momento publicó un documental prediciendo un inmediato fin del mundo, como consecuencia de la alteración del medio ambiente provocada por el hombre y que conocemos coloquialmente como “el cambio climático”? Afirmación que en su momento tuvo un eco inusitado en todo el orbe y que aparte de hacer más rico al autor de la misma, poca o ninguna repercusión tuvo en los gobiernos del mundo, mientras que como es costumbre en el ser humano y pasada la efervescencia del momento, poco tardó esa advertencia a ingresar en el baúl de los recuerdos. El tema que les estamos presentando hoy, viene a cuento de un artículo que apareció en un medio de información no hace mucho y cuyo autor titulaba de la siguiente manera: “Se cumplen diez años desde que Al Gore predijera que el mundo se acabaría en diez años”; en el mismo se hacía alusión al documental citado y que bajo el titular “Una verdad incómoda” sacó a la luz el Sr. Al Gore un 6 de Enero del 2006…… el tiempo inexorablemente ha ido pasando y el pasado día 6 de Enero del recién iniciado año 2016 se cumplieron los diez años de tan apocalíptica afirmación, sin que el mundo se haya acabado y sin que la cosas, aparentemente, hayan sufrido un cambio sustancial.

Luego al entender del “personal”, no estaríamos más que ante un oportunista que supo aprovechar el momento y se “forró” al hilo de una inquietud generalizada que en ese momento pendía sobre la opinión pública y que el tiempo, como a tantos otros timadores, ha desenmascarado…… pero es que la cuestión y como reconoce el propio autor del artículo mencionado y a lo largo del mismo, tiene que ver con el hecho de que lo que dijo el ex-alto cargo de la administración estadounidense no fue eso, sino esto otro:

Si en una década el hombre no toma medidas drásticas en la actual deriva de contaminación del medio ambiente, el mundo llegará en diez años a un punto sin retorno y a partir del cual, se entrará en un proceso de rápida degeneración que concluirá en una trágica extinción de la vida sobre el planeta.” (Negritas nuestras).

Y todas las informaciones que tenemos hoy a nuestro alcance sobre el tema, no hacen sino el contrastar la veracidad del susodicho razonamiento, pues si las resumimos en titulares (todos ellos procedentes de artículos publicados en distintos medios de comunicación) y por aquello de abreviar, nos encontramos con lo siguiente:

-El “Niño” y el cambio climático, responsables del calentamiento global.

-El año 2015 fue el más cálido jamás registrado en la Tierra y con tendencia a superarse en 2016.

-Brutales sequías alrededor del mundo.

-Los océanos se vacían de peces a velocidad récord.

-Brutal aumento poblacional, se contrapone a la disminución de recursos alimenticios, así como de agua potable.

-Los depósitos de agua potable se reducen a marchas forzadas: acuíferos se agotan o contaminan y los glaciares desaparecen.

-Se extinguen los bancos de pesca en nuestros océanos.

Súmenle a ello, la brutal inestabilidad política existente, fundamentalmente en Oriente Medio y Asia, que tiene a muchos de sus actores al borde de la guerra nuclear y en donde tal parece que EE.UU. es la “estrella invitada”…… en todo caso, lo que queda patente es la impotencia del hombre para poner orden en este caos y circunstancia que queda perfectamente reflejada en la siguiente máxima bíblica:

Todo esto he visto y hubo un aplicar mi corazón a toda obra que se ha hecho bajo el sol, durante el tiempo que el hombre ha dominado al hombre para perjuicio suyo.” (Ecle. 8:9).

Claramente deja evidenciado este pasaje, que los actuales males del hombre son causados por este y no porque la naturaleza de pronto se haya vuelto loca; no pasemos por alto que hasta no hace mucho, los ciclos de la tierra respondían perfectamente a unas pautas marcadas en su momento por nuestro Creador, en el sentido de que “todos los días que continúe la tierra, nunca cesarán siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno y día y noche.” (Gén. 8:22)…… o lo que es lo mismo, una regulación perfecta y equilibrada de las estaciones y que nada tenía que ver con las circunstancias desequilibrantes a las que nos enfrentamos en nuestros días.

Sin embargo, la realidad del día a día nos pone al tanto de lo veraz del vaticinio expresado hace diez años por el Sr. Al Gore, en el sentido que la deriva medio ambiental provocada por el ser humano ha entrado en un punto sin retorno y que el colapso del planeta es solo cuestión de tiempo. No obstante, lo realmente sorprendente del caso es que no fue el personaje señalado el que dio el primer aviso de tan peligrosa situación, sino que tal advertencia ya se produjo casi 2.000 años atrás en el tiempo y cuando ni por asomo podía pasar por la cabeza del ser humano, el que de alguna manera pudiera éste influir en la alteración del entorno medioambiental…… de hecho, tuvieron que pasar cerca de 1.600 años para que se empezara a gestar dicha situación y que inició con la invención de la máquina de vapor (como punto de partida de la llamada “revolución industrial”), como el primer paso de una nefasta deriva que de forma progresiva nos ha llevado al ya irresoluble problema actual; pero volviendo a donde estábamos, tenemos que la primera advertencia de que lo cosa iría de mal en peor, la encontramos ya en una profecía dirigida a nuestros tiempos:

Pero las naciones se airaron y vino tu propia ira y el tiempo señalado para que los muertos sean juzgados, para dar su galardón a tus esclavos los profetas y a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes y para causar la ruina de los que están arruinando la tierra.” (Rev. 11:18).

Luego cuestión que ya se contemplaba también en el pasaje citado de Ecle. 8:9, pues la situación actual es la resultante directa del mal gobierno ejercido por el hombre que, víctima de su egoísmo (1Tim. 6:10), se ha lanzado por la senda del tener cada día más riquezas los ricos y poderosos (los menos), a costa de los pobres (la inmensa mayoría de la población), creando una era de consumismo desaforado que arrambla con todo y que ha sido determinante para llegar a esta lenta, pero inexorable, agonía de la vida como tal en la tierra y que es a lo que nos enfrentamos, por muchas soluciones que ahora pretendan encontrar los gobiernos mundiales a dicha situación…… sencillamente, el problema se les ha escapado de las manos y como señaló el Sr. Al Gore hace diez años, la deriva es irreversible.

Pero si han leído con atención ese pasaje de Rev. 11:18, habrán notado que el mensaje subliminal que se nos quiere comunicar es que para Jehová Dios el problema es perfectamente resoluble, pues todo se reduce a eliminar la causa, eso es, a aquellos que son los responsables de dicho estropicio, a reparar el daño causado por estos, pues Él tiene el poder para hacerlo y…… ¡aquí paz y después gloria! Porque no pasemos por alto, por otra parte, que hace también unos 2.000 años que se nos prometió una “restauración de todas las cosas” como consecuencia del regreso de Jesucristo a la tierra y ello durante un tiempo que en las Escrituras se denomina como “el reino de Dios” y anuncio del cual, fue el objetivo fundamental de la primera venida de Jesús a esta:

Pero él les dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”.” (Luc. 4:43).

Ahora bien ¿en qué consistirá o, mejor dicho, qué cosas en concreto serán restauradas durante ese periodo de gobierno del reino de Dios? Por otra parte ¿para cuándo podemos esperar dicho advenimiento y que llegue a tiempo de reparar el tremendo daño causado al planeta? Ambas preguntas, tienen su respuesta en las palabras de Hech. 3:20-21:

“… y para que él (Jehová Dios) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Acotación nuestra).

Noten en primer lugar, la interrelación existente entre el regreso de Cristo y la “restauración” anunciada y lo que coloca a esta dentro del período de mil años de gobernación del Hijo de Dios sobre la tierra; hecha esta matización, veamos ahora que cosas son la que Dios habló por boca de sus profeta de tiempo antiguo, como cosas a ser restauradas y, repetimos, durante el período de mil años de gobierno de Jesucristo…… y entre las que destaca entre otras, la que se refiere el tema del medio ambiente, dado que es el tema que da origen a este escrito:

“… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros.” (Isa. 35:6b-7).

Es obvio, entonces, que el aspecto medioambiental tendrá su protagonismo en la restauración prometida…… de hecho, lo que le prometió Jesús al delincuente que moría a su lado, es que estaría con él en un “paraíso” (Luc. 23:43) y que es totalmente lo contrario de lo que vemos hoy en la tierra; pero veamos más cosas que dijeron los profetas que tendrían que ser restauradas durante el reinado milenario de Cristo y que ya tienen que ver más con el cuerpo humano:

En aquel tiempo (eso es, a partir del momento en que Jesucristo tome posesión del gobierno del reino de Dios) los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría…”. (Isa. 35:5-6). (Acotación nuestra).

Restauración que tiene que ver también con la total eliminación de las enfermedades:

Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error (recordemos que las enfermedades son resultado del pecado heredado).” (Isa. 33:24). (Acotación nuestra).

Por otra parte, esto es lo que nos dijeron esos “profetas de tiempo antiguo” y voceros del Dios Altísimo, acerca de la vejez, que tanto nos limita y que es la antesala de la muerte:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.” (Job 33:25).

O lo que es lo mismo, que la persona anciana y decrépita retroceda en el tiempo en cuanto a lo físico y sea devuelta (o “restaurada”) a los momentos de su máximo esplendor juvenil, tanto en lozanía como en vigor (ver nuestro escrito del 09/04/12); pero veamos más de lo que se nos dijo por medio de esos “profetas de tiempo antiguo” y ello, repetimos, para el momento en que (según se lee en Hech. 3:20-21), Cristo regrese a la tierra para empezar a reinar en ella y en este caso ya relacionado con lo que Jehová hará con la muerte dentro, insistimos, de ese período de mil años de gobernación divina por medio de Su Hijo:

Él realmente se tragará a la muerte para siempre (eso es, la muerte como tal dejará de existir) y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro (causadas fundamentalmente por el dolor ante tan luctuoso suceso). Y el oprobio de su pueblo quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.” (Isa. 25:8). (Acotaciones nuestras).

Pero “restauración de todas las cosas” que quedaría incompleta, si de ella quedaran excluidas todas aquellas personas que murieron antes de que ese momento tan esperado por aquellos que confiamos en las promesas de nuestro Creador, se haya hecho realidad…… por eso, otra de las cosas de las que nos hablaron “por boca de Jehová los profetas de tiempo antiguo”, tiene que ver con la resurrección de los muertos:

Tus muertos vivirán. Cadáver mío… se levantarán. ¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo! Porque tu rocío es como el rocío de malvas y la tierra misma dejará que hasta los que están impotentes en la muerte caigan en nacimiento (eso es, que vuelvan a la vida mediante una resurrección).” (Isa. 26:19). (Acotación nuestra).

Todas estas cosas, la restauración física, la eliminación de las enfermedades, la restauración del medio ambiente, el devolver al hombre la juventud interminable, el eliminar la muerte y el devolver la vida a los que han sido afectados por esta, son las más importantes a destacar y que fueron prometidas por Jehová Dios mediante “sus santos profetas de tiempo antiguo”…… sin embargo y ante tan maravillosa perspectiva, la pregunta más razonable podría ser ahora ¿y para cuándo podemos esperar esto? Porque es cierto que hemos leído que dicha restauración tiene que ver con la segunda venida del Hijo de Dios a la tierra; pero la cuestión es ¿para cuándo está prevista dicha segunda venida? Ello nos llevaría a una serie de señales establecidas en las Escrituras y de las que ya les hablamos en su momento, que nos mostraban a partir de cuándo podríamos esperar la ocurrencia de tan esperado momento y pista que encontramos en el pasaje de Luc. 21:25-28:

También, habrá señales en el sol y en la luna y en las estrellas y sobre la tierra angustia de naciones, por no conocer la salida a causa del bramido del mar y de su agitación, 26 mientras que los hombres desmayan por el temor y la expectación de las cosas que vienen sobre la tierra habitada; porque los poderes de los cielos serán sacudidos. 27 Y entonces verán al Hijo del hombre viniendo en una nube con poder y gran gloria. 28 Pero al comenzar a suceder estas cosas, levántense erguidos y alcen la cabeza, porque su liberación se acerca.”

Lo que dicho pasaje está señalando y como ya hemos mencionado, es el momento a partir del cual se pueden empezar a esperar que ocurran acontecimientos relacionados con el establecimiento del reino de Dios en la tierra y que no necesariamente tiene que ver con el establecimiento del reino como tal en ese preciso momento…… sencillamente porque la secuencia de los hechos establecida es otra; de hecho, notemos que lo que se nos dice es que “al comenzar” a ocurrir esas cosas anunciadas en el pasaje en cuestión, es cuando sabremos que nuestra liberación “se acerca” y no que ya la hayamos alcanzado. Porque el reino de Dios no será establecido en la tierra y con él todos los beneficios ya señalados, hasta que se haya producido el acontecimiento clave que permitirá a las personas el tomar la decisión de adherirse al mismo o, por el contrario el rechazarlo, como es la gran predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

Eso es, el fin del mundo tal como lo conocemos (ya hemos hablado de sus “exquisiteces”) y con él el castigo de aquellos que hayan rechazado su establecimiento en esta tierra, extremo este que queda claro de la lectura de 2 Tes. 1:6-9:

Esto toma en cuenta que es justo por parte de Dios pagar con tribulación a los que les causan tribulación, 7 pero, a ustedes que sufren la tribulación, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen (porque no han querido) a Dios y sobre los que no obedecen (más bien han rechazado el hacerlo) las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús. 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.” (Acotaciones nuestras).

Y para que ello ocurra, la tal predicación y la venganza sobre aquellos que no hayan aceptado su mensaje, hay uno tiempo determinado y que se corresponde a lo que se conoce como la “semana 70” de la profecía de Daniel, que no es más que un período de siete años, divididos en dos partes, en donde en la primera de esas mitades es cuando se produce la mencionada predicación de Mat. 24:14…… de que eso es así, se sobreentiende de lo que se nos habla en Rev. 11:3:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco.”

Eso es, el equivalente a tres años y medio que se corresponde con la primera mitad de los siete años de la señalada “semana 70” de Daniel; terminada esta y con la predicación ya finiquitada, estos “dos testigos” o remanente “ungido” enviado por Jehová Dios, son asesinados por el gobierno mundial existente en ese tiempo y que la Biblia identifica como “la bestia” (Rev. 13:7)…… momento en el que se produce el cumplimiento de una profecía prácticamente olvidada, cuando no mal aplicada, como es la que se encuentra en 1 Tes. 5:3 y con la que da inicio también, la segunda parte de la “70 semana” de Daniel:

Cuando los hombres estén diciendo: “¡Paz y seguridad!”, entonces destrucción repentina ha de sobrevenirles instantáneamente, como el dolor de angustia a la mujer encinta; y no escaparán de ninguna manera.”

Que ello es como se lo planteamos, queda establecido por lo que se nos dice en el siguiente pasaje:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron a los que moran en la tierra (de ahí, lo de ¡paz y seguridad!, pues ya muertos esos “dos testigos” se acababa la “pesadilla” del mensaje del que eran portadores y que la inmensa mayoría de la gente de la tierra rechazaba).

11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pi y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Rev. 11:7-12). (Acotación nuestra).

Momento este en el que se produce la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6) y se pone en marcha (como ya hemos apuntado), la segunda parte de dicha “semana 70” y que tiene que ver, como hemos señalado, con el juicio divino sobre aquellos que rechacen la oferta ofrecida mediante la predicación de Mat. 24:14. Pero claro: para que dicho período de siete años (recordemos que son los últimos siete años del mundo como lo conocemos) e identificado en las Escrituras como la “70 semana” de Daniel, se ponga en marcha, nos falta que ocurra algo como detonante de ello y que es la aparición del personaje llamado “anticristo”, que no es más que un poderoso gobernante que conseguirá el formalizar un pacto de paz “entre los muchos” (esto es, entre Israel y sus vecinos árabes) y personaje del que se nos habla en Dan. 9:26-27:

Y después de las sesenta y dos semanas Mesías será cortado, con nada para sí. Y a la ciudad y al lugar santo el pueblo de un caudillo que viene los arruinará. Y el fin del tal será por la inundación. Y hasta el fin habrá guerra; lo que está decidido es desolaciones.

27 Y él (el “caudillo” en cuestión y descendiente del pueblo que, como etnia, asoló Jerusalén y su Templo) tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana (la “semana” aún pendiente del ciclo de 70 semanas de Dan. 9:24); y a la mitad de la semana (esto se corresponde con lo dicho en Rev. 11:7) hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva…” (Acotaciones nuestras).

La relación de estas palabras con los hechos actuales es totalmente directa, por lo que queda claro que hasta que no aparezca el “caudillo” anunciado no puede iniciar el ciclo de siete años y al fin de los cuales toma posesión en la tierra el reino de Dios…… por lo que de nuevo nos enfrentamos al interrogante de para qué tiempo se puede presumir la llegada del personaje en cuestión. Sin embargo, la cosa y aunque parezca sorprendente ya se pone más fácil de averiguar, cuando se tienen en cuenta diferentes factores y siendo el fundamental, el conocer qué pueblo (como etnia, repetimos) fue el que asolo Jerusalén y su Templo y que para el común de los mortales fue el pueblo “romano”, lo cual no se ajusta a los hechos históricos, porque veamos: si bien es cierto que fueron las legiones romanas las que montaron “el cirio” en el año 70 de nuestra era, no es menos cierto que estas estaban compuestas de mercenarios árabes, si bien sus mandos eran oficiales romanos.

Porque recordemos, que las legiones que marcharon sobre Jerusalén estaban acantonadas al norte de Israel y concretamente sobre el territorio que en su momento fue la antigua Asiria (ancestral enemiga del pueblo de Israel), por lo que los mercenarios que las componían eran en su inmensa mayoría descendientes de dicha nación (por lo tanto, enemigos irreconciliables de los judíos) y cuya desaparición como tal, eso es, como nación, se pierde en la noche de los tiempos y sin que hasta el momento se haya sabido más de ella; recordemos que la propia Israel, también desapareció de la escena sobre el año 135 de nuestra era en manos del emperador Adriano, para reaparecer de nuevo como nación el año 1.948…… ¡más de 1.800 años después! Es cierto que el lector avispado podría hacerse el siguiente razonamiento: “Si se nos dice que el “caudillo” señalado del que se nos habla en Dan. 9:26 tiene que ser descendiente del “pueblo” que como etnia arruinó Jerusalén (en definitiva un asirio) y resulta que Asiria como nación dejó de existir ni se sabe cuándo…… ¿de dónde puñetas puede salir, entonces, el personaje en cuestión?” Pues sencillamente puede aparecer en el momento más inesperado, pues la profecía bíblica nos habla de la inminente restauración de dicha nación en el escenario de los tiempos actuales:

Y vi una bestia salvaje que ascendía del mar, con diez cuernos y siete cabezas y sobre sus cuernos diez diademas, pero sobre sus cabezas nombres blasfemos. 2 Ahora bien, la bestia salvaje que vi era semejante a un leopardo, pero sus pies eran como los de un oso, y su boca era como boca de león. Y el dragón dio a la bestia su poder y su trono y gran autoridad.

3 Y vi una de las cabezas de ella como muerta por degüello, pero su golpe de muerte fue sanado y toda la tierra siguió a la bestia salvaje con admiración.” (Rev. 13:1-3).

Ese conjunto bestial de siete cabezas, representa al conjunto de imperios que dominaron sobre Israel a lo largo de los tiempos y que por este orden fueron: Egipto, Asiria, Babilonia (la actual Irak), Medo Persia (la actual Irán), Grecia, Roma y el Imperio Otomano (la actual Turquía); todas estas permanecen en nuestros días (algunas con otro nombre), excepto Asiria que, repetimos, está “desaparecida en combate”; sorprendentemente, el territorio que ésta ocupaba es el actual enclave que ha recibido el nombre de Kurdistán, pues es la etnia kurda la que lo reclama y que afirman ser los descendientes de los antiguos asirios. De hecho, no solo están a un paso de conseguir la independencia (ver el siguiente artículo del periódico británico The Guardian, generalmente muy bien informado), sino que en algunos medios de comunicación ya se les denomina más como “asirios” que como “kurdos” (ver nuestros artículos del 02/12/15 y 28/12/15, como complementarios a esta información).

Todo considerado y dada la presión de algunos gobiernos como Rusia, por ejemplo, para que se les reconozcan a los “kurdos” sus derechos sobre dicho territorio y con lo que se convertirían en un aliado estratégico de gran importancia para la nación rusa en tan conflictiva zona la de Oriente Medio, no es descartable que el día menos pensado emerja de sus cenizas la antigua Asiria (en armonía con la palabras de Rev. 13:3) y con ella, el personaje “anticristo” que pacifique dicha zona y ello en línea con la ya leída profecía de Daniel; por lo tanto y como dijo Jesús “nuestra liberación está cerca”, eso es, más cerca de lo que jamás la hemos tenido y por lo que la pregunta es la siguiente: “Y para cuando dicho personaje aparezca…… ¿qué habrá que hacer entonces?” Pues sencillamente tomar acción y apoyar en su comisión divulgadora a los “dos testigos” o remanente “ungido” enviado por Dios (Rev. 11:3), que aparecen al mismo tiempo que el “anticristo” o en su defecto no hacerlo y que sería el equivalente a rechazar la propuesta ofertada por estos…… de hecho y por extensión, sería rechazar la oferta de Jehová Dios.

Recordemos que en la parábola “de las ovejas y las cabras” (Mat. 25:31-46), Jesús señaló que el poder acceder a la vida eterna o a su contraria, la destrucción eterna, no tenía tanto que ver con el que uno fuera malo, bueno, regular o “mediopensionista”, sino si uno había ayudado o colaborado, con esos “hermanos más pequeños” de los que hablo Jesús…… más “pequeños”, obviamente, en el sentido de que son los últimos en aparecer. Y por si alguno de ustedes piensa que en el momento de iniciar esa última “semana 70” con la predicación de Mat. 24:14 “aún” faltarán siete años para el establecimiento de Dios y con lo que se nos fía lejana la cosa, razone en lo siguiente: su uno toma la decisión correcta y apoya a dichos “hermanos más pequeños” de Cristo, en llevar adelante la comisión que les ha sido encomendada y no ceja en el empeño, ya tiene en su bolsillo el salvoconducto que le lleva a la vida eterna, pues todo parece indicar (y siempre que nosotros no nos equivoquemos), que las personas que emprendan ese derrotero ya no morirán a partir de ese momento en adelante y tengan la edad que tengan, lo que les llevará a entrar con vida al reino de Dios sin haber experimentado la muerte…… luego podemos decir sin riesgo a equivocarnos que nuestra “liberación”, efectivamente (Luc. 21:28), está mucho más cerca de lo que nos imaginamos.

MABEL

LA “RESTAURACIÓN DE TODAS LAS COSAS”, SEGÚN HECH. 3:20-21.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 09/12/2015 by Armando López Golart

gripe--620x349Así se quedó el “chucho” de nuestro vecino, al ser obligado por su amo a visionar un video de Apologista Mario Olcese en el que éste disertaba (es un decir) rebatiendo el planteamiento de los Testigos de Jehová, acerca del entendimiento que estos tienen del pasaje de Hech. 3:20-21; hecha esta pequeña precisión, volvamos al sufrido representante de la raza canina mencionado y que según nos contaba un vecino que es taxista, vio al pobre animal a eso de la medianoche del día de sufrir semejante maltrato con un “hatillo” de sus pertenencias a la espalda, andando hacia la entrada más próxima de la autopista y mascullando entre dientes algo parecido a “¡no hay derecho!, ¡no hay derecho!” (que más o menos en lenguaje perruno vendría a ser: “gggrrrr… ¡guau, guau!, ¡guau, guau!”)…… seguiremos informando.

Y es que el personaje en cuestión (el Sr. Olcese, no el “chucho”), sigue empecinado en negar la evidencia de una restauración en la tierra de las condiciones existentes en el primer hogar del ser humano y al que coloquialmente nos referimos con el nombre de “paraíso” o “jardín de Dios”. Porque dicho “teólogo” y como tiene por costumbre, confunde la “gimnasia con la magnesia” y con lo que nos demuestra, aparte de una incapacidad supina para leer con la debida corrección, que es incapaz de razonar con un mínimo de lógica y sentido común…… eso lo pueden constatar, en el video que dejó en estado de “shock” al mejor amigo del hombre (el “chucho” de la imagen que acompaña a este escrito) y fechado el 28/11/15; pero dicho esto, veamos qué es lo que se lee en el pasaje señalado de Hech. 2:30-31 y tomado de la TNM, que es la que usan los TJ:

“…… y para que él (Jehová Dios) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Acotación nuestra).

Y para que no hay discusión alguna, vean ustedes como vierte dicho pasaje la versión bíblica que usa el Sr. Olcese, en este caso, la RV 1960:

“…… y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado; 21 a quién de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo.”

Luego dos textos prácticamente “calcados” y corroborados por otras traducciones bíblicas, aunque usen distinta fraseología; pero es que sobre este tema ya le respondimos al personaje aludido en nuestro artículo 07/06/15 (entre otros) y sin que respondiera a nuestros argumentos en contra de su disparatado planteamiento y, lo que es peor, sin dar argumento alternativo alguno; por otra parte, el “gran razonamiento” que tan esperpéntico personaje esgrime para negar la evidencia de una restauración del “paraíso” aquí en la tierra y planteamiento que defienden los TJ, amparados en el contenido del pasaje señalado, es la de que ello significaría que los humanos tendríamos que volver al estado de desnudez inicial y para lo que se aferra al siguiente pasaje:

“ Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre y tiene que adherirse a su esposa; y tienen que llegar a ser una sola carne. 25 Y ambos continuaban desnudos, el hombre y su esposa y sin embargo, no se avergonzaban.” (Gén. 2:24-25).

Ahora bien ¿indica dicho pasaje, que la “desnudez” fuera una de las características principales de la primera morada del hombre y como circunstancia consustancial con la existencia del ser humano sobre la tierra, susceptible por tanto de ser “restaurada”? Nos puede ayudar a entender esta cuestión, el ver como vierte dicho pasaje la TLA:

Esto explica por qué el hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer para formar un solo cuerpo. 25 Tanto el hombre como su mujer andaban desnudos, pero no sentían vergüenza de andar así.”

Luego el mensaje que subyace en dicho pasaje y leyéndolo con la debida perspectiva contextual, tiene que ver con el que dentro del arreglo matrimonial que Dios estableció en Edén, la desnudez no tenía por qué suponer causa de vergüenza, pues dicho arreglo convertía a ambos cuerpos en “una sola carne”…… pero sí supondría una causa de vergüenza si dicha “desnudez” (y que en términos bíblicos no significa otra cosa que el ver los órganos genitales de la otra persona) se producía entre personas que no estuvieran dentro de dicho arreglo matrimonial. De hecho, cuando una hombre y una mujer tienen relaciones sexuales después de casarse, se reconoce dicha circunstancia como un “matrimonio consumado” y socialmente aceptado; sin embargo, el mismo acto entre el mismo hombre y la misma mujer, antes de haber entrado en el arreglo matrimonial, recibe el nombre de “fornicación” y rechazado por la sociedad…… obviamente no nos estamos refiriendo a la permisiva sociedad actual, carente de todo tipo de valores morales, enfrentada totalmente a Dios y que llega al extremo de llamar a las relaciones antes del matrimonio, no de fornicación pura y dura y que es lo que es, sino con el suave calificativo de “relaciones prematrimoniales” y al adulterio, que nos es más que la traición flagrante al cónyuge de uno, como “relaciones consuetudinarias” y como si ello pudiera cambiar el rechazo divino a tales prácticas y expresado claramente en Heb. 13:4.

Que el matrimonio sea honorable entre todos y el lecho conyugal sea sin contaminación, porque Dios juzgará a los fornicadores y a los adúlteros.”

Pero volviendo al tema que nos ocupa en cuanto a la “desnudez” y que como ya hemos señalado, la tal está asociada con el ver los órganos genitales de otra persona fuera del arreglo matrimonial y que es de lo que se nos habla realmente en Gén. 2:24-25, queda probado lo dicho por lo que se puede leer en Lev. 18:6-19 y que por su extensión no transcribiremos, pero que resumiéndolo, es la prohibición expresa del Creador de ver la “desnudez” de otra persona que no forme parte del arreglo matrimonial de uno; es cierto que otras versiones van un poco más allá y hablan directamente del mantener relaciones sexuales con otra persona fuera del matrimonio, pero no parece que el pasaje citado vaya expresamente en esa dirección ya que la relación sexual, en todo caso, no sería más que el resultado final de no observar el mandato divino en cuanto a la prohibición de ver la “desnudez” de otra persona. Porque lo cierto es que previo a dicha íntima relación, lógicamente existe una visión de los genitales de la otra persona y por lo que nuestro Creador lo que hace es atacar el problema ya desde su origen: está prohibido y según el relato de Levítico, el siquiera ver los órganos genitales de otra persona que no esté dentro de la relación íntima del matrimonio con el sujeto que mira. Luego solo atendiendo al pasaje mencionado del libro de Levítico, queda claro que Jehová Dios no contempló en ningún momento la restauración de la desnudez sobre la tierra; y que estaríamos hablamos de la desnudez física en sí misma y ya ajena al contexto del acto sexual, queda claro en el episodio del hijo de Noé, Cam y según se nos relata en Gén. 9:20:25:

Ahora bien, Noé comenzó a trabajar de labrador y procedió a plantar una viña. 21 Y empezó a beber del vino y se embriagó y así se desarropó en medio de su tienda. 22 Más tarde, Cam el padre de Canaán vio la desnudez de su padre y se puso a informarlo a sus dos hermanos afuera. 23 Ante aquello, Sem y Jafet tomaron un manto y se lo pusieron sobre los dos hombros y entraron caminando hacia atrás. Así cubrieron la desnudez de su padre, mientras tenían vuelto el rostro y no vieron la desnudez de su padre (nada que ver en este contexto, con la idea de relación sexual alguna).

24 Por fin Noé despertó de su vino y llegó a saber lo que le había hecho su hijo menor. 25 Por lo cual dijo: “Maldito sea Canaán. Llegue a ser él el esclavo más bajo para sus hermanos.” (Acotación nuestra).

Entonces va más allá de lo obvio, que nuestro Creador en ningún momento contempló la desnudez del “personal” como algo a ser restaurado en un nuevo estado de cosas llamado “paraíso” y circunstancia que de ninguna manera han contravenido los TJ, pues ellos solo se limitan a señalar a Hech. 3:20-21 como la promesa divina de una futura restauración en la tierra de determinadas condiciones…… ya otra cosa es que ese “genio” de la teología que dice ser Apologista Mario Olcese, sepa leer con un mínimo de corrección y lo cual no es el caso, como ya nos ha demostrado con el entendimiento que tiene de Gén. 2:24-25 ya citado; porque saber leer, tiene que ver con el captar el sentido correcto de lo que se nos está dando a entender a través de cualquier texto escrito y, si estamos hablando de las Escrituras, hay que contrastar lo leído con sus respectivos contextos y sacar de ello una conclusión adecuada…… sin embargo, ese “genio” de la teología, mete de continuo “la pata hasta el corvejón” por hacer afirmaciones disparatadas, consecuencia directa de apoyarse solo en lo que dice un texto, cuando no en una sola palabra del mismo y encima, leído de forma incorrecta. Porque en el caso de Hech. 3:20-21, dicho “intelecto” andante pasa por alto un detalle importantísimo y del que ni se ha enterado (por no saber ni leer, repetimos), lo que nos lleva a considerar de nuevo dicho pasaje:

“…… y para que él envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.”

Y ya les hemos mostrado que dicho pasaje es idéntico al que vierte la RV 1960, que es la que usa dicho personaje…… luego si se fijan en la redacción del mismo, verán que las cosas a ser restauradas son solo aquellas que Jehová Dios nos transmitió “por boca de sus profetas de tiempo antiguo”; eso es, que serán restauradas solo aquellas cosas que están escritas en la profecía y entre las que se encuentran, por ejemplo, la restauración de nuestro entorno medioambiental, incluyendo los parajes más extremos, como se percibe en el siguiente pasaje:

“… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros.” (Isa. 35:6b-7).

Obviamente dicha restauración pasa también por aquello que tiene que ver con nuestros cuerpos:

En aquel tiempo (eso es, a partir del momento en que Jesucristo tome posesión del gobierno del reino de Dios) los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría…”. (Isa. 35:5-6). (Acotación nuestra).

Restauración que tiene que ver también con la total eliminación de las enfermedades:

Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error (recordemos que las enfermedades son resultado del pecado heredado).” (Isa. 33:24). (Acotación nuestra).

Por otra parte, esto es lo que nos dijeron esos “profetas de tiempo antiguo” y voceros del Dios Altísimo, acerca de la vejez, que tanto nos limita y antesala de la muerte:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.” (Job 33:25).

O lo que es lo mismo, que la persona anciana y decrépita retroceda en el tiempo en cuanto a lo físico y sea devuelta (o “restaurada”) a los momentos de su máximo esplendor juvenil, tanto en lozanía como en vigor; pero veamos más de lo que se nos dijo por medio de esos “profetas de tiempo antiguo” y ello para el momento en que (según se lee en Hech. 3:20-21), Cristo regrese a la tierra para empezar a reinar en ella y relacionado con lo que Jehová hará con la muerte en ese período de mil años de gobernación divina por medio de Su Hijo:

Él realmente se tragará a la muerte para siempre (eso es, la muerte como tal dejará de existir) y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro (causadas fundamentalmente por el dolor ante tan luctuoso suceso). Y el oprobio de su pueblo quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.” (Isa. 25:8). (Acotaciones nuestras).

Pero “restauración de todas las cosas” que quedaría incompleta, si de ella quedaran apartadas todas aquellas personas que murieron antes de que ese momento tan esperado por aquellos que confiamos en las promesas de nuestro Creador se haya hecho realidad…… por eso, otra de las cosas de las que nos hablaron “por boca de Jehová los profetas de tiempo antiguo”, tiene que ver con la resurrección de los muertos:

Tus muertos vivirán. Cadáver mío… se levantarán. ¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo! Porque tu rocío es como el rocío de malvas y la tierra misma dejará que hasta los que están impotentes en la muerte caigan en nacimiento (eso es, que vuelvan a la vida mediante una resurrección).” (Isa. 26:19). (Acotación nuestra).

Todas estas cosas, la restauración física, la eliminación de las enfermedades, la restauración del medio ambiente, el devolver al hombre la juventud interminable, el eliminar la muerte y el devolver la vida a los que han sido afectados por esta, son todas las cosas a restaurar y que fueron prometidas por Jehová Dios mediante “sus santos profetas de tiempo antiguo”…… y prescindiendo de que Jehová Dios puede restaurar lo que le venga en gana, no vemos por ninguna parte que los profetas hablaran de la restauración de la desnudez, como nos propone el Sr. Olcese; porque de ser ello así, todo tan estrictamente literal como nos lo “pinta” ese personaje, tendría que ser restaurada también la ubicación original del paraíso, así como también el árbol “del bien y del mal” (Gén. 2:9) y lo que crearía un pequeño “problemilla”: en un inmenso planeta Tierra lleno de millones de sobrevivientes de la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14), más los que vayan resucitando posteriormente y con lo que resulta que nos juntaremos “la tira”…… ¿“en medio” de dónde puñetas plantaría el Sr. Olcese dicho “arbolito”? Porque si se ha de restaurar “todo” lo que había en un principio…… ¡pues eso!

Entonces queda claro que lo que se va a restaurar son las condiciones idílicas de las que disfrutaba el primer hombre y que es a lo que se refieren los TJ en su predicación y en lo que tienen toda la razón del mundo; porque cuando se habla de “recobrar el paraíso” en las publicaciones de esos señores, es solo razonable que se haga incidencia en las condiciones de las que disfrutaba el ser humano como tal (vida sin fin, ausencia de enfermedades, vejez y muerte) y no en su ausencia de vestimenta, lo que no es más que una simple anécdota en el cambio que se efectuará en el ser humano y su entorno vital…… de lo contrario estaríamos en el caso del tonto al que se le señala la Luna con el dedo y se queda mirando el dedo, siendo eso lo que hace ese “mercachifle” de la teología. A este respecto, no podemos olvidar otra cuestión que apoya nuestra teoría (así como la de los TJ) y que es la de que siendo como es nuestro Creador un Dios de propósito, el hecho que hubiera rodeado al hombre de las fuentes de materias primas necesarias para hacerse vestimentas, como puedan ser el algodón, el lino, la seda, la lana de algunos animales, etc., tiene que ver obviamente con algún propósito divino y que no puede ser otro que el de que proveer material al ser humano para que pudiera hacerse vestimentas y con ello poner a buen recaudo su “desnudez” de las miradas indiscretas…… y no olvidemos que esas materias primas ya existían antes del pecado, lo que permite pensar que aún continuando el ser humano en el paraíso, se habrían procurado vestimenta para cubrirse y ocultar su “desnudez”.

Todo considerado, lo que sacamos en claro es que el “teólogo” Sr. Olcese de nuevo se ha “columpiado”, pues no solo no respondió en su momento a esta cuestión, sino que en ningún momento ha dado alternativa alguna al sentido correcto del pasaje de Hech. 3:20-21 y al momento de su cumplimiento…… es más, lo que parece que nos está diciendo es que no va a haber restauración de ningún tipo durante el período de mil años del reinado de Jesucristo, sino que dicha “restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus profetas de tiempo antiguo” se produce pasados dichos mil años y para cuando el ser humano haya recuperado la pureza o “inocencia” del principio, lo que como salvajada no está nada mal, porque veamos una vez más lo que se lee en Hech. 3:20-21:

“…… y para que él envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.”

Ello significa que cuando los cielos “dejen” de retener a Jesucristo y éste descienda a la tierra para iniciar su reinado de mil años, es el momento en que se debe producir la “restauración de todas las cosas”…… luego ¿cómo nos puede decir ese “genio” de la teología, que dicha “restauración” se produce pasados los mil años de gobierno teocrático en la tierra? Pues sencillamente porque está completamente “pirao” y ya no sabe ni lo que dice…… ¡y encima va el hombre y se nos pone “peluquín”!

Por lo tanto, en ese tema los Testigos de Jehová tiene toda la razón del mundo y lo que hace esa “pandemia” andante que es Apologista Mario Olcese, con sus disparatadas críticas, no es otra cosa hacer parecer buenos a esos señores de la Watchtower y que ya tiene narices la cosa; pero ¡qué quieren ustedes…… cuando la cabeza solo sirve para llevar sombreros o en su defecto “peluquín”, ocurren estas cosas!

MABEL

¿ESA ES SU RESPUESTA, Sr. “TEÓLOGO”…… ¡SOLO ESO!?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 07/06/2015 by Armando López Golart

default (1)Estaba preparando un artículo y argumentando en contra de una nueva barrabasada de dicho “genio” de la teología conocido como Apologista Mario Olcese, acerca de lo de la “vara de hierro” del Sal. 2, cuando me ha entrado otro de sus correos (¡menos mal que juró y perjuró que ya definitivamente y por “jamás de los jamases”, se dirigiría a un servidor!) y que les expondré a continuación; pero déjenme antes recordarles lo siguiente: le señalaba a dicho personaje en un artículo anterior, que tenía pendiente de responderme lo del asunto del premio “sobremanera grande” de Abraham (13/05/15), así como también le pedía que se pronunciara en cuanto a mi planteamiento acerca del cumplimiento para pasado este verano que estamos iniciando, eso es, para Septiembre/Octubre como el comienzo de la 70 semana de Dan. 9:27 (20/02/15) y con todo lo que ello implica. Y como no, ya puestos, demandaba también su opinión acerca de mi reciente escrito (04/06/15) y en el que le explico de lo que quiso decir Pablo en 2 Cor. 12:4…… y esto es, lo que recibí el día 5, a las 17’05 horas:

apologista commented on ¿DE QUÉ “PARAÍSO” NOS HABLA PABLO…… EN 2 COR. 12:4?

El “paraíso restaurado milenial” de Armandito, donde veremos a este señor Gallego, y a su socio, totalmente desnuditos, tal como lo estuvieron Adán y Eva antes de la caída. Será un lindo paraíso de nudistas para la felicidad de muchos mañosos y degenerados pedófilos que entrarán al milenio para tener una oportunidad de conocer a Dios, y de paso a las lindas niñas y niños en “cueros”…jajajajajaja

Y que no nos digan que será un paraíso restaurado, pero esta vez con gente vestida de finas prendas de Versace, tal como lo viene presentado la Watchtower en sus publicaciones. Si es así, entonces ya no es un paraíso restaurado, sino cualquier otra cosa.

Así que Armandito, ha empezar a hacer ejercicios para bajar la panza y así estar en forma para el paraíso nudista.”

Y eso es todo lo que ha sido capaz de responder en su calidad de “teólogo”, tan esquizofrénico personaje y en otra clara manifestación de su impotencia para desmontar argumentos contrarios a sus tesis (al menos a los míos), corroído por su orgullo herido al no ser capaz de poder contra argumentar a mis propuestas sólidamente establecidas sobre contundentes y decisivos pasajes bíblicos, que derrumban (no yo, sino dichas referencias bíblicas) sus disparatadas y esperpénticas “enseñanzas”. Pero es que además, resulta que por no saber no sabe ni leer, porque nadie en su sano juicio es capaz de negar que las palabras de Jesús al malhechor que moría a su lado y registradas en Luc. 23:42-43, ya significan en sí mismas que reino de Dios y paraíso son prácticamente la misma cosa, por lo que dicho paraíso tiene que ser sí o sí, restaurado durante el período milenario. Pero es que además resulta que tan “preclaro” personaje y en el colmo de su estulticia, con lo que acaba de escribirme niega algo que el mismo ha afirmado contundentemente en algunas ocasiones: que lo que será restaurado en el paraíso, son únicamente aquellas cosas que habló Jehová Dios “por boca de sus profetas de tiempo antiguo” (Hech. 3:20-21) y que son estas:

La componente física del hombre (Isa. 35:5-6a).

El entorno medioambiental (Isa. 35:6b-7).

La salud plena (Isa. 33:24).

La eterna juventud (Job 33:25).

Desaparición de la muerte (Isa. 25:8).

Los muertos serán restaurados a la vida, mediante resurrección (Isa. 26:19).

Estas son todas la cosas que serán restauradas (Jehová no habló de nada más por “boca de sus profetas”) y que se harán realidad, según Hech. 3:20-21, a partir del momento en que Cristo inicie su reinado en la tierra; y futuras cosas a restaurar, en dónde no hemos visto que se nos hable (la Biblia nada dice al respecto) por parte de algún profeta, acerca de la restauración de la desnudez, del árbol del bien y del mal, de la vida eterna (al final del milenio se verá quién la consigue) y muchísimo menos de la inmortalidad, algo que el primer hombre Adán jamás tuvo y por lo que, lógicamente, no puede ser “restaurada”. Pero es que tampoco nos hablaron dichos profetas y en su condición de voceros de Dios, de la espiritualidad como cosa a ser restaurada, porque dicha restauración dependerá de lo que haga cada cual con la información que será puesta a su alcance para su logro a lo largo del milenio y algo de lo que hablé en el artículo al que responde en su correo ese culto a la ignorancia que es el personaje en cuestión y que de nuevo nos sale con la memez de si la desnudez sí o la desnudez no; pero sin ser capaz, eso sí, de rebatir ni uno solo de los argumentos por mí presentados para sostener mi propuesta…… ¿y para eso tanto presumir de supuestos estudios en teología, para al final soltar esas auténticas “chorradas” y hacer continuamente el ridículo?

De ahí que ese supuesto “teólogo” tuviera que estimular en un video reciente a su “parroquia” (30/05/15), compuesta de auténticos ignorantes que le aplauden sus “gansadas”, a que vieran el entero contenido de su video (demanda esta que no es la primera vez que la formula), porque según nos dice dicho personaje “muchos” son los que dejan de ver sus videos cundo van por la mitad de ellos y siendo que algunos “pocos”, a duras penas llegan a las tres cuartas partes de grabación (loable la gran capacidad de sacrificio de esos “pocos”)…… lo que me lleva a plantearle a tan “iluminado” personaje, la siguiente cuestión: ¿y no se le ha ocurrido ponerse a pensar, por qué razón sus fieles seguidores le hacen tal “afrenta” y que le lleva a tener que andar mendigando por un poco de atención? ¿No será, por ventura, que están hartos de inútil verborrea sin contenido alguno que reúna unos mínimos de lógica y sentido común…… y que, además, se podría sumar a lo dicho la posibilidad de que probablemente ya estén hasta el “moño” de su manifiesta incapacidad para poder “empitonar” a su más enconado detractor, ese “españolillo matador” que le está dando “sopas con honda” un día sí y al otro también y haciéndole quedar constantemente como “Cagancho” en Almagro?

Porque lo que me ocurre a mí es todo lo contrario con los amigos que me leen: de entrada, tuve que rogarles que no me mandaran más correos porque me era imposible atenderlos a todos y lo que me llevó a aquello tan salomónico de “o todos o ninguno”; por otra parte, no son pocos les que me han explicado que leen mis escritos por dos o tres veces, para sacarles el máximo jugo…… ¡y cuidadín, que estamos hablando de “tochos” de entre 5 y 7 mil palabras cada uno y que no es “moco de pavo”, pues como diría mi amigo el castizo, soy más “pesao” en mis formulaciones “que llevar una vaca en brazos”! Eso sí, están bien explicados, bien redactados, bien documentados y con una finalidad concreta, así como exentos de altanería alguna, pues tengo perfectamente claro que en cuestiones bíblicas uno solo sabe aquello que se le permite saber (Luc. 10:21) y paren de contar, por lo que no hay nada de lo que presumir; sin embargo, altanería y un más que exagerado ego, es lo que exudan todos esos bodrios que publica el Sr. Olcese como “preciosas” enseñanzas y, de ahí, que ni sus más acólitos sean capaces de resistir el ver completos su videos…… por cierto: ha hecho caso a una recomendación que le formulé y en sus últimas grabaciones su cámara ya no enfoca al lateral en donde tiene colgados tanta foto y tanto título.

Pero por aquello de si algunos quieren ver con quién “se juegan los cuartos” con ese personaje, me permito sugerirles que visionen el video que publicó el 13/10/12 y al que se corresponde la imagen que acompaña a este escrito (les aseguro que las tiene de peores, aunque no se lo crean)…… ya después de ver y oír, me cuentan ustedes qué crédito se puede dar a las “enseñanzas” provenientes de semejante botarate.

Armando López Golart

APOLOGISTA MARIO OLCESE, O EL “CORREGIDOR”…… CORREGIDO.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , , on 28/05/2015 by Armando López Golart

EpCEnsearporCoaccin.previewY es que estaba yo tan tranquilo preparando un tema dirigido al “teólogo” en cuestión, como réplica a un video que publicó recientemente y en el que me aludía con claridad en mi condición de impenitente “detractor” (ya ni se atreve a citarme por nombre, no sea que se me suba la mosca a la nariz y le “sacuda” otra vez), cuando me entró, sorprendentemente, el siguiente correo del personaje citado…… y digo sorprendente, porque dicho personaje y no hace mucho tiempo de ello (17/12/14, m. 18 de grabación), juró y perjuró que jamás volvería a hacerme objeto de su atención ni a mandarme correo alguno, en vista de mi “terca” actitud en no plegarme a las sandeces que publica; sin embargo y “fiel cumplidor” de sus promesas, hete aquí lo que recibí:

apologista commented on TIC-TAC, TIC-TAC, TIC-TAC…

Sólo un ingenuo como tú, Armando, puede decir que en el milenio se restaurará el paraíso edénico. Eso es lo mismo que afirmar que se restaurará la desnudez de los primeros padres antes de la caída y que durará mil años. Esa idea es una enorme estupidez que proviene de la Watchtower. Repito: Si se restaura el paraíso, se debe restaur también la desnudez que existía antes de la caída…y todos los súbditos deberán estar en cueros. Sin duda alguna, esa perspectiva hará que un buen número de los que resuciten (supuestamente en el milenio) se la pasen de lo lindo viendo a jovencitas y niñas desnudas, morboseándose y asechándolas. ¡Cuántas violaciones y abusos se podrían ver por parte de personas que aún necesitarán ser reeducadas y que supuestamente aún no son perfectas, y que aún no conocen a Dios!. Es preocupante pensar en eso. Pero claro, hay bobos que se han tragado esa historia de un paraíso restaurado milenial donde todos seremos buenitos y obedientes, y donde el pecado y la rebelión no existirán. ¿Es que acaso nos olvidamos que Cristo tendrá que gobernar con vara de hierro, o como dicen otros, con puño de hierro? ¡Despierta armandito, y no sigas engañando como lo hacen los Testigos de Jehová a tanta gente que no ve más alla de sus narices! Saludos.

Apologista, el corregidor

Ni corto ni perezoso, dejé en barbecho lo que estaba preparando y me puese manos a la obrá en responder a tan ignorante personaje; de entrada, permítanme un pequeño inciso para señalar que dicho caballero y según afirma, poseedor de sesudos estudios universitarios, tendría que mejorar un poco su gramática porque en la España de mis tiempos de enseñanza obligatoria (lamentablemente, estos son tan solo mis “poderes”), ese texto no habría superado ni un examen de primaria. Pero dicho lo cual, acepto de tan “experto” corregidor (así y como han leído, se califica a sí mismo “el gachó”) esa descripción de persona ingenua, pues la verdad es que “espabilao”, aquello que se dice muy “espabilao”, tampoco soy ¡qué quieren ustedes que les diga!…… pero sin que ello implique carencia alguna en mi capacidad para razonar con lógica y sentido común acerca de las cosas que conozco, contrario ello a lo que parece querer insinuar acerca de las capacidades del que suscribe, u séase, aquí “el menda”, el Sr. Olcese en su comentario. Por lo que en todo caso, no estaríamos más que ante un efecto reflejo de la impotencia que como gangrena corroe a tan indocto personaje, que se ve incapaz de “hincarme el diente” en todo aquello que publico, pues carece de la suficiente capacidad para ello; como prueba de que esto es así, no hay más que analizar el contenido de dicho correo (no la ortografía del mismo y en donde hay faltas clamorosas, pero ¡pelillos a la mar!) y en el que destacan dos puntos que, por sí solos, ya nos hablan de la supina ignorancia de su autor…… no solo en aquello que tiene que ver con el contenido de las Escrituras, sino también en cuanto a su “capacidad” personal para establecer prioridades, porque veamos:

Su respuesta parte de un artículo que recién se publicó en este blog, eso es, el día 17 del mes en curso titulado “Tic-tac, tic-tac, tic-tac…” y en el que se habla de un tema muy serio, pues tiene que ver con la cercanía de los acontecimientos que darán inicio a la profética “70 semana” de años de Dan. 9:27, que a su vez dará paso al inicio de los últimos siete años del mundo como lo conocemos y a ser seguidos de forma inmediata, por el establecimiento del reino de Dios sobre la tierra y, con ello, la restauración del llamado “paraíso” en este “terruño” de nuestras entretelas y que buena falta nos hace, visto el panorama actual; en dicho escrito, además, servidor hacía referencia a anteriores artículos en los que se incide en la cercanía de dicho evento y que, en definitiva, es la cuestión mollar del asunto…… y puesto que dicho correo está enviado desde el acceso disponible en el artículo señalado, es obvio que el Sr. Olcese tuvo que leérselo y algo que se deduce del propio contenido del correo recibido, ya que está aludiendo a los temas que en el escrito mencionado se reseñan.

La cuestión, entonces, está en que el Sr. Olcese y al igual que el tonto de pueblo al que le señalan la luna con el dedo y se queda mirando el dedo, se hace eco en ese artículo de lo anecdótico, eso es, de si la expresión “reino” es equivalente a la de “paraíso” o no, pero sin enterarse de lo sustancial y que es, si yo no me equivoco en mi predicción, el hecho de que dentro de cuatro/cinco meses máximo podría iniciar dicha “semana 70” y con toda la tremenda repercusión que ello tendrá para la humanidad en general; porque de eso, que es lo mollar en el artículo señalado y ello desde que empecé con el primero de una serie de escritos hablando de dicha posibilidad (20/02/15), el personaje en cuestión no ha dicho esta boca es mía y…… ¡hombre!, se supone que algo tendría que decir sobre ello en su pretendida condición de teólogo, bien para tranquilizar a la “parroquia” en el caso de que entienda que yo estoy en un error, o bien para animarla a estar alerta si entiende que no voy desencaminado en mis deducciones. Pues de ser cierta mi propuesta y cosa que está por ver, estaríamos a las puertas de un hecho esperado por miles de generaciones pasadas y a lo largo de la historia del ser humano sobre la tierra: nada más y nada menos, que a siete años vista del establecimiento en la tierra del reino de Dios anunciado por Jesús (Mat. 4:17), hace casi 2.000 años…… y si a esto, ese “genio” de la teología no tiene nada que decir, repito, en un sentido o en otro, pues “apaga y vámonos” ¡qué quieren ustedes que les diga!

Pero claro, como está completamente a oscuras en cuanto a entendimiento de las Escrituras y es que no se entera el hombre de por dónde le suenan los truenos, no sabe cómo responder a esa cuestión (y a ninguna otra, por supuesto) y por lo que nos sale con la primera “chuminá” que se le ocurre y que diría mi amigo el castizo, en el sentido de que el paraíso no se puede restablecer durante el periodo de tiempo del reino de Dios, porque de ser ello así también se tendría que volver al estado de desnudez en el que estaban Adán y Eva dentro del mismo y con todo el “show” que, según tan indocto personaje, se montaría con ello…… y que como argumento teológico “de peso”, me reconocerán ustedes que no está nada mal. Y es que en primer lugar, para pronunciarse con un mínimo de propiedad hay que saber leer y por extensión, entender aquello que se está leyendo, pues de lo contrario malamente se puede enseñar a otros y como pretende dicho caballero…… porque de hecho, lo que nos dicen las Escrituras respecto a esta cuestión, es lo siguiente:

Y ambos continuaban desnudos, el hombre y su esposa y, sin embargo, no se avergonzaban.” (Gén. 2:25).

Nada pues “del otro jueves”, ya que estaríamos ante una actitud normal entre marido y mujer, que con frecuencia se ven desnudos y no se avergüenzan de dicha situación, bien sea duchándose, en la alcoba o en otra situación que conlleve intimidad…… ya otro cantar es cuando hay un tercero de por medio, aunque se trate de un hijo y que lo normal, es no mostrarse ante él desnudos: luego lo que es normal en determinado momento de intimidad y que es la situación que concurría entre Adán y Eva en el paraíso (estaban completamente solos), cambia radicalmente cuando cambia también la situación en la que uno se encuentra; es cierto que después de haber pecado y aun estando dentro de los límites del “jardín de Edén” o “jardín de Dios” y que es lo que significa sencillamente el término “paraíso”, su situación cambió y ya acusaron el estar desnudos:

Por consiguiente, la mujer vio que el árbol era bueno para alimento y que a los ojos era algo que anhelar, sí, el árbol era deseable para contemplarlo. De modo que empezó a tomar de su fruto y a comerlo. Después dio de este también a su esposo cuando él estuvo con ella y él empezó a comerlo. 7 Entonces (cuando ya se había consumado el pecado) se les abrieron los ojos a ambos y empezaron a darse cuenta de que estaban desnudos. Por lo tanto cosieron hojas de higuera y se hicieron coberturas para los lomos.” (Gén. 3:6-7). (Acotación mía).

Para entender lo que pretendo decir, tenemos que tener presentes dos aspectos fundamentales de la cuestión: el primero, que mientras nuestros primeros padres estaban en una condición espiritual aprobada ante su creador no eran conscientes de su estado de desnudez…… solo fueron conscientes de ello, cuando perdieron dicha aprobación; y el segundo, que cuando hablamos de restauración del paraíso en la tierra, estamos hablando y según los profetas, de una restauración física y no espiritual, que en definitiva era la que les daba “cobertura” y les hacía ignorantes de dicho estado de desnudez física. Por lo tanto y hasta que se restaurase en la tierra dicho estado de perfección espiritual (y de la que nada hablan los profetas), como cobertura divina para dicha desnudez y ello merced a nueva información dirigida a recobrar la restauración de dicha condición espiritual, que se hará disponible durante ese tiempo milenario (los nuevos rollos de Rev. 20:12), no se podría volver, hipotéticamente hablando, a ese estado de desnudez corporal…… y solo por responder algo a la disparada argumentación que nos hace el Sr. Olcese.
Pero es que las cosas tal parece que van por otro camino y quede claro, que lo que estoy planteando no tiene más valor que el de una mera especulación, por tanto susceptible de ser enmendada, porque tendríamos que preguntarnos por qué aún hoy, un hombre y una mujer unidos en matrimonio no se avergüenzan de su desnudez y sí lo hacen ante un extraño…… pues sencillamente porque están dentro del arreglo de Dios en cuanto a las relaciones de pareja:

Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre y tiene que adherirse a su esposa; y tienen que llegar a ser una sola carne.” (Gén. 2:24).

Pero aún en esta sociedad actual tan permisiva, la realidad es que cuando en un matrimonio entra una relación adulterina por parte de uno de los cónyuges, la cosa cambia radicalmente y si bien no lo calificaríamos como de una sensación de vergüenza, si es cierto que ese estado de desnudez entre ambos ya se hace un tanto embarazosa, como si algo hubiera cambiado…… y lo que ha cambiado es que ya no se está dentro del arreglo divino, en lo que tiene que ver con la relación de pareja. Y eso es lo que les pasó a nuestros primeros padres: cuando desobedecieron el mandato divino, se salieron del arreglo establecido y la cosa cambió radicalmente para ellos; por otra parte, notemos que el texto que acabamos de leer lo que establece es que el ser “una sola carne” aplica solo al hombre y a la mujer que entran en una relación de matrimonio y por lo que no se entiende la presencia de un tercero, en ese pasar a ser “una sola carne”…… pero es que además, tenemos que contemplar otra variante en el caso que nos ocupa y que no permite establecer ninguna aseveración como la presentada por el personaje Apologista: no sabemos (de ahí que yo señale, que lo que planteo no pasa de ser más que una simple especulación sobre un supuesto planteado) cómo hubiera cambiado la situación en cuanto a esa desnudez inicial, de no haberse producido el pecado y ya con el aumento de personas sobre la tierra y que no serían, obviamente, parte de esa “sola carne” que conforma una unidad familiar esposo/esposa, sino unos terceros.

Pensemos que la comisión de dicha pareja no solo era el procrear y hacerse “muchos” y llenar la tierra (Gén. 1:28), sino que implicaba también el extender ese jardín de perfección por todo el planeta y para lo cual tenían que salir de ese recinto protector, ayudados obviamente por sus descendientes y que en un momento dado, debido a su rápida multiplicación y a la consecuente expansión territorial, ya llegarían a ser unos auténticos desconocidos entre ellos…… entonces ¿sería razonable y aún dentro de la perfección, eso es, sin el pecado, que las personas no se hubieran procurado prendas de vestir y cubrir así su cuerpo de la mirada indiscreta de “extraños”? Por mi parte entiendo que sí sería razonable, máxime teniendo en cuenta lo dadas que son genéticamente las mujeres a la cuestión de los “trapitos”; a lo que habría que añadir, el hecho de que Jehová (que no hace nada sin un propósito determinado, según se deduce de Isa. 45:18) proveyó de materias primas al ser humano para la confección de tales coberturas, como pueden ser el lino, la seda, o el algodón…… razonemos, por ejemplo, el porqué de la existencia de un animal como la oveja, entre otros (como la llama, el guanaco, la vicuña, etc.) y que periódicamente, mediante un proceso de “esquila”, nos provee de una materia prima como es la lana y que tratada debidamente, sirve para hacer excelentes prendas de abrigo y referencia, que nos lleva a una cuestión añadida y que no hablaría precisamente en favor de la desnudez perpetua del ser humano, fuera de ese habitáculo natural que era el “jardín de Edén” y conocido coloquialmente como el paraíso.

Porque tenemos que partir de la base que dicho paraíso o tierra de placer y perfección, no fue más que el punto de partida de un majestuoso plan de Dios para extender al ser humano por toda la tierra (de momento y como parte inicial del propósito mencionado) y por lo que lo que allí había, era sencillamente lo esencial para empezar a desarrollar dicho propósito…… el resto se lo tenía que “currar” el hombre, mediante su ingenio y del que estaba grandemente dotado y como queda constatado por los increíbles logros que aún hoy, 6.000 años después de perdida su perfección, este ha colocado a su alcance; recordemos que alejado casi 2.000 años de dicha perfección, esto es lo que dijo Jehová de la inmensa capacidad del hombre para ingeniárselas por sí solo:

Y Jehová procedió a bajar para ver la ciudad y la torre que los hijos de los hombres habían edificado. 6 A continuación dijo Jehová: “¡Mira! Son un solo pueblo y hay un solo lenguaje para todos ellos y esto es lo que comienzan a hacer. Pues, ahora no hay nada que tengan pensado hacer, que no les sea posible lograr. 7 ¡Vamos! Bajemos y confundamos allí su lenguaje para que no escuche el uno el lenguaje del otro”. 8 Por consiguiente, Jehová los esparció desde allí sobre toda la superficie de la tierra…… y poco a poco dejaron de edificar la ciudad.” (Gén. 11:5-8).

Luego lo que está claro es que Jehová capacitó al hombre para, a partir de lo que tenía y según las necesidades que se le fueran presentando, crear cosas para suplir las tales…… entre ellas, las prendas de abrigo; y que si bien es cierto que el paraíso o “jardín de Dios” (no deifiquemos el término “paraíso”), no era más que un espacio en el que reinaba la paz y la felicidad, pues no existían la enfermedad, ni la vejez, ni la muerte y que se tenía que extender por todo el globo terráqueo, nada tenía que ver con que la desnudez fuera consustancial con ese primer entorno del hombre y que este no pudiera cambiar dicha circunstancia a su voluntad…… recordemos que la única condición impuesta al hombre se limitaba a no comer del árbol que se hallaba “en medio del jardín” (Gén. 2:9) y a absolutamente nada más. Por otra parte, estas cosas mencionadas son las cosas que se nos dice que son las que serán restauradas y que Jehová Dios hizo que nos fueran transmitidas “por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo”, según se lee en Hecho. 3:20-21…… y esto es lo que nos dijeron los profetas aludidos, en su momento:

En aquel tiempo (eso es, a partir del momento en que Jesucristo tome posesión del gobierno del reino de Dios) los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría…”. (Isa. 35:5-6ª). (Acotación mía).

En cuanto al recobro de nuestro entorno medioambiental, incluyendo los parajes más extremos, se lee como sigue:

“… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros.” (Isa. 35:6b-7)

Restauración que tiene que ver también con la total eliminación de las enfermedades:

Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error (recordemos que las enfermedades son resultado del pecado heredado).” (Isa. 33:24). (Acotación mía).

Por otra parte, esto es lo que nos dijeron esos “profetas de tiempo antiguo” y voceros del Dios Altísimo, acerca de la vejez, que tanto nos limita y antesala de la muerte:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.” (Job 33:25).

O lo que es lo mismo, que la persona anciana y decrépita retroceda en el tiempo en cuanto a lo físico y sea devuelta a los momentos de su máximo esplendor juvenil, tanto en lozanía como en vigor; pero veamos más de lo que se nos dijo por boca de esos “profetas de tiempo antiguo” y ello para el momento en que, como se lee en Hech. 3:20-21, Cristo regresara a la tierra para empezar a reinar en ella, con relación a lo que Jehová hará con la muerte en ese período de mil años de gobernación divina:

Él realmente se tragará a la muerte para siempre (eso es, la muerte como tal dejará de existir) y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro (causadas fundamentalmente por el dolor ante tan luctuoso suceso). Y el oprobio de su pueblo quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.” (Isa. 25:8). (Acotaciones mías).

Cumplimiento cabal de ese “tragarse la muerte”, que no sería tal si los muertos no fueran devueltos a la vida, mediante lo que conocemos como la “resurrección de los muertos”:

Tus muertos vivirán. Cadáver mío… se levantarán. ¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo! Porque tu rocío es como el rocío de malvas y la tierra misma dejará que hasta los que están impotentes en la muerte caigan en nacimiento (eso es, que vuelvan a la vida mediante una resurrección).” (Isa. 26:19). (Acotación mía).

Todas estas cosas, la restauración física, la eliminación de las enfermedades, la restauración del medio ambiente, el devolver al hombre la juventud interminable, el eliminar la muerte y el devolver la vida a los que han sido afectados por esta, son “las cosas” a restaurar y que fueron dichas por Jehová Dios por “boca de sus santos profetas de tiempos antiguos”…… y no vemos por ninguna parte, que los profetas hablaran de la restauración de la desnudez, como nos propone el Sr. Olcese; porque de ser ello así, todo tan estrictamente literal como nos lo “pinta” ese personaje, tendría que ser restaurado también el árbol “del bien y del mal” (Gén. 2:9) y lo que crearía un pequeño “problemilla”: en un inmenso planeta Tierra lleno de millones de sobrevivientes de la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14), más los que vayan resucitando posteriormente y con lo que resulta que nos juntaremos “la tira”…… ¿“en medio” de dónde puñetas, plantaría el Sr. Olcese dicho “arbolito”? Porque si se ha de restaurar todo…… ¡pues eso!

Porque incidiendo un poco más en el tema de la desnudez y repitiendo que lo que estoy exponiendo, no es más que una simple elucubración por mi parte de algo que jamás sabremos, como es el qué hubiera pasado de no mediar el pecado, hay otra cuestión a añadir a lo ya dicho y que ese indocumentado personaje no ha tenido en cuenta: para llevar a cabo la tarea de extender ese paisaje edénico, el hombre tenía que salir del mismo y enfrentarse a climas distintos y que requerirían de coberturas para protegerse de ellos, como sería en el caso de las bajas temperaturas invernales; porque siendo cierto que alguien podría argumentar que un dosel de agua cubría el globo terráqueo y hacía las veces de invernadero (lo que solo hacía que no existieran climas tan extremos como los actuales), no es menos cierto que los efectos físicos derivados del movimiento de rotación y traslación de la tierra y que es lo que genera el día y la noche y el cambio de estaciones, respectivamente, obviamente generarían distintas temperaturas y como ocurre, sin ir más lejos, entre la temperatura diurna y la nocturna y que en muchas ocasiones difieren entre sí en unos 20 o 30 grados…… o más, según sea la situación geográfica.

Pero es que además, prescindiendo de que en un principio la primera pareja hubiera sido creada en un estado de desnudez, no se entiende el por qué el hombre tendría que continuar así, siendo como era que éste y en el ejercicio de su libre albedrío, podía haber tomado la decisión que hubiera querido y en función de lo que les he relatado al respecto…… pero que en el restaurado paraíso la gente no andará desnuda. contrario a lo que afirma el “teólogo” en cuestión y como “gran impedimento” para que este sea restaurado durante el reino milenario (¡ya hace falta ser “acémila” para soltar semejante animalada!), se sobreentiende de las siguientes palabras de nuestro Creador:

Durante todos los días que continúe la tierra, nunca cesarán siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno y día y noche.” (Gén. 8:22).

Luego está claro que esta promesa divina se mantendrá también dentro del paraíso restaurado y por lo que el frio obligará al “personal” a cubrirse para protegerse del mismo, así como el calor, a cambiarlas por prendas más ligeras y vaporosas…… exactamente como se ha hecho, desde que el mundo es mundo. Es cierto que alguien podría llegar al extremo (¡no le demos ideas al Sr. Olcese¡), de decir que en un estado de perfección, los seres humanos serían inmunes a esos cambios térmicos y por lo que no se requeriría de prenda de abrigo alguna para protegerse del frio…… pero si ello fuera así ¿por qué Jehová habla de las sensaciones de “frio” y “calor”, si no estuviera el cuerpo humano preparado para experimentar tal diferencia térmica? Por lo tanto, la razón dada por dicho “genio” de la teología del porqué el paraíso no puede ser restaurado durante el reinado de Jesucristo, no deja de ser más que una mera estupidez propiciada por un nulo entendimiento del contenido escritural y, fundamentalmente, por la necesidad de responder algo a mis planteamientos (lo que sea, con tal que parezca que me discute “algo”) y que ponen en tela de juicio sus disparatadas “enseñanzas”…… máxime cuando son las propias palabras de un moribundo y agonizante Jesús, las que confirman que el paraíso será restaurado en su reino de mil años y algo que dicho “number one” de la teología niega estúpidamente:

Y pasó a decir: “Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu reino”. 43 Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el paraíso.” (Luc. 23:42-43).

Recordemos, que el término paraíso deviene del griego “pa·rá·dei·sos” y que se usaba para hablar del “jardín de Edén” en la época de Jesús, como del “día” o espacio de tiempo en donde las personas vivirían en un futuro en paz y felicidad, en donde la enfermedad, la vejez y la muerte serían cosa del pasado y los muertos serían resucitados (Juan 6:40; 11:24), todo ello según el registro profético, hasta la llegada del momento final en el que Dios juzgaría a todos…… y eso es de lo que hablaba el malhechor, que no entendía otra cosa por paraíso y a lo que el Hijo de Dios, lejos de rectificarle, identificó el establecimiento del tal para cuando él reinara sobre la tierra. Está claro entonces y para un coeficiente intelectual medio, que el Hijo de Dios relacionó directamente el reino con el paraíso como las dos caras de una misma moneda; decir lo contrario, como hace dicho personaje, no es más que demostrar su completa incapacidad para entender lo que está leyendo y a lo que en España se llama, ser un perfecto analfabeto: saben leer una frase, pero son incapaces de interpretar su significado…… ¡claro!, siendo así, se comprende otra disparatada afirmación que nos hace ese personaje en el sentido de que durante el reino de Dios en la tierra, no habrá lugar para una situación paradisíaca, sino más bien todo lo contrario.

Porque lo que señala al final de su correo, es que en el momento de su reinado “Cristo tendrá que gobernar con vara de hierro, o como dicen otros, con puño de hierro” y con lo que ese “caballero” demuestra no tener ni puñetera idea de por dónde le sopla el viento en cuestiones bíblicas (esperemos que la cosa no pase a otros campos), porque veamos: esa expresión de gobernar con “vara de hierro” o “cetro de hierro” y en referencia al bastón que, generalmente de metal precioso, simboliza el rango o autoridad del que lo lleva, aparece por primera vez en el Sal. 2:9 y en dónde se lee como sigue:

Las quebrarás con cetro de hierro (vara de hierro, según versiones), como si fueran vaso de alfarero las harás añicos.” (Acotación mía).

Lo que ocurre, es que ese quebrar “con cetro de hierro” no ocurre durante el reinado de Jesucristo y como afirma tan disparatado personaje, sino que es anterior a la instalación de dicho reino; y es que el contexto en el que se produce esta profética declaración, tiene que ver con un total enfrentamiento del Dios Altísimo con los reyes de la tierra, que rehúsan aceptar la soberanía de Su Hijo y en lo que se conoce como la batalla de Armagedón, de la que se nos habla en Rev. 19:11-16 y con la que concluye la “gran tribulación” (Rev. 7:14), para dar inmediatamente paso el reino de Dios. Por tanto, evento que se produce cuando aún Satanás no ha sido apresado y echado en prisión (Rev. 20:1-3), luego cuando aún no se ha establecido el reino de Dios en la tierra y algo que queda claro en el contexto del entero Salmo 2; pero es que además, de que la secuencia de los hechos es esta, queda probado por lo que se dice en la profecía de Daniel y en la que se lee como sigue:

Y en los días de aquellos reyes (gobernantes actuales) el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos (los actuales gobiernos mundiales que se opondrán a su establecimiento y que es, de lo que se nos habla en el mencionado Salmo 2) y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos; 45 puesto que contemplaste que de la montaña una piedra fue cortada, no por manos y que trituró el hierro, el cobre, el barro moldeado, la plata y el oro (la imagen que representaba a los sucesivos imperios que gobernaría sobre la tierra hasta la llegada del reino de Dios). El magnífico Dios mismo ha hecho saber al rey lo que ha de ocurrir después de esto. Y el sueño es confiable y la interpretación de él es digna de confianza.” (Dan. 2:44-45). (Acotaciones mías).

Por lo que queda claro que antes de ser establecido dicho reino y como es lógico (otra cosa no se entendería), se tenía que desalojar a los actuales gobernantes y que es de lo que se nos en habla en dicho Salmo 2 y en Rev. 19:11-21; si ello es así y así es, habrá que convenir que es un total disparate el afirmar que “durante” el milenio el personal será tratado “a palos” y según afirma el indocumentado de Apologista Mario Olcese citando del Sal. 2:9 leído, en donde se habla de “quebrar” y “hacer añicos” a las naciones opositoras a dicho reino…… máxime cuando con lo que se encontrará Jesucristo en el momento de tomar posesión de dicho reino, lejos de naciones “opositoras”, será con una “parroquia” de cuyos componentes se nos dice lo siguiente:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son, y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación (o sobreviven a ella y que culmina con la mencionada batalla de Armagedón) y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero (eso es, que han ejercido fe en el sacrificio propiciatorio de Jesús). 15 Por eso (por ejercer esa fe) están delante del trono de Dios; y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos. 16 Ya no tendrán hambre ni tendrán más sed, ni los batirá el sol ni ningún calor abrasador, 17 porque el Cordero, que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará (obviamente de buenas manera y no a “palos”, según se desprende del verso anterior) a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos”.” (Rev. 9:13-17). (Acotaciones mías).

Como pueden comprobar, nada más lejos este trato recibido por aquellos que sobrevivan a esa “gran tribulación”, con el ser gobernados con “vara de hierro” tales personas y que las Escrituras cuantifican como “una gran muchedumbre que ningún hombre podía contar” (Rev. 7:9). Por lo que estaríamos hablando de los primeros súbditos del reino de Dios y por lo tanto, de personas que pasan al mismo por la fe ejercida en el sacrificio de Jesús y lo que es más, que lejos de oponerse al establecimiento de dicho reino, han colaborado firmemente en difundir por todo el mundo, la buena nueva de la inminente llegada de este y como queda claro, en la parábola de “las ovejas y las cabras” (Mat. 25:31-46)…… luego la afirmación del Sr. Olcese y como nos tiene acostumbrados, no puede ser más sacada de contexto y por ello, más disparatada.

Entonces y como siempre he afirmado desde este blog, estamos ante un auténtico ignorante en el campo escritural (quizás como “sexador” de pollos destaque algo, pero ¡paren ustedes de contar!) y del que no se puede creer nada de lo que diga, pues todo ello se da continuamente de bofetadas con el contexto bíblico…… y este indocto personaje, es el que le quiere enmendarle la plana a un servidor ¡vamos, que ni el Sr. Olcese podría subir tan alto, ni aquí “el menda” caer tan bajo! No tendría que olvidarse dicho “teólogo” (cualquier semejanza a lo que es un teólogo de verdad, es pura coincidencia), que en su momento ya le hice rectificar una enseñanza mantenida por años y por lo que me tendría que tener un poco de “respeto”, circunstancia que pueden comprobar y con todo lujo de detalles, en un artículo publicado en este blog el 12/01/12 y en donde, además, añado un acceso directo al video en el que reconocía estar equivocado. Por cierto y ya que estamos metidos “en harina”, me gustaría que el Sr. Olcese dijera algo sobre mi escrito acerca del premio “sobremanera grande” que recibirá Abraham (13/05/15), en el que le discutía su afirmación en el sentido de que dicha expresión que se encuentra en Gén. 15:1 y en la versión RV 1960, tenía que ver con que le fuera concedido a dicho patriarca el gobernar al lado de Jesucristo en calidad de inmortal rey y sacerdote, durante el reino milenial.

Disparate donde los haya y de ahí que no se atreva siquiera a mencionar la cuestión y desmontar mis argumentos con una Biblia en la mano (no solo sosteniéndola, sino citando de ella ¡claro está!), en una más que evidente muestra de la incapacidad que sobre conocimientos bíblicos atesora…… pero ¡qué quieren ustedes, si el personaje no da para más! Y es que cuando no sabe que responder a lo que se le objeta, olímpicamente “pasa” de ello como si la cuestión no fuera con él y al más puro estilo avestruz; por eso y a 15 días vista de publicado dicho escrito, un clamoroso silencio se produce por parte de ese “genio” de la teología sobre el particular y mostrando claramente con ello que no es más que un vulgar “mercachifle” de la teología, por tanto sin capacidad alguna para refutar objeciones. Sin embargo, recordemos que abre su blog de cabecera “apologista.wordpress.com” y como texto de presentación, con el pasaje de 1 Ped. 3:15 y en donde se lee como sigue:

Antes bien, santifiquen al Cristo como Señor en su corazón, siempre listos para presentar una defensa ante todo el que les exija razón de la esperanza que hay en ustedes, pero haciéndolo junto con genio apacible y profundo respeto.”

Sin embargo, ni es capaz de presentar defensa alguna de sus propuestas y basándose en las Escrituras, lo de genio apacible mejor ni hablar de ello y lo de profundo respeto, pues…… ¡lo que yo les diga! Y claro, eso que lo haga un servidor que no es más que un “garrulo” sin formación alguna, tiene su pase…… pero que lo haga un supuesto Hijo de Dios, también supuestamente “iluminado” por Éste (y algo de lo que les hablaré en un próximo artículo) para llevar las buenas nuevas del evangelio del reino de Dios a todo el mundo y según propia afirmación, pues ¡qué quieren que les diga, como no sea que “sa pasao” siete pueblos”!, como diría mi amigo el castizo. En todo caso, estamos ante un simple vendedor de humo que encandila a unos cuantos ignorantes que le ríen la gracias y que se auto reconoce pomposamente como tocado por el dedo divino, para impartir la enseñanza del verdadero evangelio al mundo mundial (lo cual y visto lo visto, no se lo cree nadie ni harto de vino), pero que por otra parte, es totalmente incapaz de refutar las objeciones que un servidor le plantea.

Armando López Golart

DOS “EJEMPLOS” DE RAZONAMIENTO LÓGICO Y SENTIDO COMÚN.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 16/11/2014 by Armando López Golart

mqdefaultcag1rzljHace unos días, en este blog publicamos un artículo bajo el título “Lo uno y lo contrario…… ¡¡en menos de un minuto!!” en el que nos hacíamos eco de un correo que nos remitió Apologista Mario Olcese y en donde nos “amenazaba” con que si nosotros continuábamos metiéndonos con él, criticando esa bazofia mentirosa a la que pomposamente llama “estudios”, él haría lo mismo con nosotros…… a lo que los autores de este blog, respondíamos en el sentido de que eso es precisamente lo que nosotros queremos que haga, pues cada vez que se mete con aquí los “mendas”, más quedan expuestas sus carencias en cuanto a conocimiento escritural y más el ridículo hace y algo que quedará fehacientemente confirmado, cuando les expongamos los “ejemplos” citados. Decíamos también, al final de nuestro escrito, que estuvieran atentos a su “demoledor ataque” como respuesta al mismo y que se produjo en el mismo día que publicamos nosotros el artículo de referencia, en dos videos que analizaremos seguidamente y a cual más disparatado, por lo que le rogamos al Sr. Olcese que sepa disculparnos el exceso ¡¡pero es que ya hay que ser acémila, para publicar lo que ha publicado!!

En el primero de ellos y bajo el título “Las dos clases de perfección: la del espíritu (carácter) y la del cuerpo en dos momentos distintos” (10/11/14), dicho personaje pasa a explicarnos y como se puede intuir del titular señalado, que existen dos clases de perfección y algo de lo que nunca, hasta donde nosotros recordamos, nos había dicho ni una sola palabra…… por lo que habría que suponer, que el espíritu santo le ha “soplado” al oído una nueva “revelación”; porque recordarán ustedes que según tan disparatado personaje nos cuenta y en el colmo de la estupidez, lo que expone en sus artículos son “descubrimientos bíblicos según se los revela el espíritu santo” (28/08/07, párrafo ocho) y afirmación que repite en su escrito del 29/03/08, en su antepenúltimo párrafo. Pero retomando el tema, resulta que un primer “perfeccionamiento” y según nos plantea dicho “entendido”, tiene que ver con el “carácter” o comportamiento que cada uno tiene con respecto de Dios y por lo que podríamos considerarlo como la perfección “espiritual” y que, según ese desconcertante “caballero”, ocurre durante la vida de uno.

De tal suerte, que cuando el Altísimo declaró, por ejemplo a Job, como un personaje “perfecto”, estaba señalando al hecho de que dicho personaje ya era “per-fec-to” en su condición espiritual…… mientras que la perfección del cuerpo físico, eso es, los pequeños “defectillos” que uno pudiera tener como, ser manco, cojo, ciego, paralítico, etc. etc. etc., se producirá en el momento del regreso de Cristo a la tierra y en la llamada “primera” resurrección. Lo que sorprende grandemente, es que nada de esto nos dijo el Sr. Olcese en el video que publicó el 26/10/14 y en el que en una delirante y esperpéntica dramatización, señal inequívoca de que ese “caballero” tal parece no estar en sus cabales, señalaba que Jehová ya había declarado a Job “per-fec-to” en vida de este y, repetimos, sin decirnos absolutamente nada acerca del tipo de perfección al que se estaba refiriendo en ese video (probablemente fue una “revelación” de última hora)…… luego la pregunta es ¿por qué no nos matizó dicha cuestión en ese momento y nos lo hace ahora?

Pues, sencillamente, porque no puede objetar nada a lo que le planteábamos en nuestro artículo mencionado al inicio del primer párrafo de este escrito y en donde le señalábamos las contradicciones en las que sobre este tema quedó entrampado; por lo que como el clásico “trilero” que es, se saca ahora ese disparate de la manga para salirse como sea del “embolao” en el que se ha metido…… pero no adelantemos acontecimientos y vean ustedes lo que ya nos plantea en la “entradilla” que sirve de orientación, sobre el tema del que se va a tratar en el video que estamos analizando:

Hay dos perfecciones que todo cristiano debe buscar, la del carácter, que es uno espiritual, y la del cuerpo, que se logrará cuando Cristo venga a transformarnos para darnos el regalo del cuerpo perfecto, que ya no esté sujeto a las taras, enfermedades, y a la muerte.

La Biblia dice que Job era un hombre perfecto, tal como lo fueron Noé, Abraham, Asa y todos los hombres y mujeres ejemplares que nos hablan las Escrituras. Esta perfección está referida sólo al carácter. Ellos demostraron su fe con obras de justicia y de rectitud que los convirtieron en perfectos a la vista de Dios. Sin embargo, resta aún la perfección del cuerpo (Romanos 8:23), la cual se producirá sólo en la parusía de Cristo. Mientras tanto, mientras vamos haciéndonos perfectos en lo espiritual, en el carácter, en nuestras acciones justas; todavía debemos esperar que Cristo venga para resucitarnos a la semejanza de su resurrección para nunca más morir. Este es el perfeccionamiento corporal que yo llamo escatológico.” (Negritas nuestras).

Claro…… y las vacas volando de flor en flor ¿no Sr. Olcese? Porque miren, queridos amigos que nos leen, que llevamos años estudiando las Escrituras y jamás nos hemos topado con tan estrambótica enseñanza…… pero como en dicho video el autor en cuestión, nos acusa a los autores de este blog de buscarle siempre “cinco pies al gato”, eso es lo que vamos hacer a continuación y en un intento de hacer honor a dicha fama, sacando razones que demuestran que la afirmación de ese “portento” de la interpretación bíblica que responde al nombre de Apologista Mario Olcese, es un disparate monumental; porque de entrada, ya tenemos que el pasaje de Hech. 3:20-21 nos dice lo siguiente:

“…… y para que él envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.”

Y dado que cuando Jehová dice “todas las cosas”, son sencillamente todas las cosas, por narices se tiene que incluir en la mencionada “restauración” la espiritualidad del “personal” de la que depende el “carácter” o modo de actuar de cada uno y que afecta a nuestra relación con Dios. De hecho, en el mismo inicio de la “entradilla” transcrita, hemos visto que dicho personaje relaciona el “carácter” con la espiritualidad y lo que nos lleva a razonar lo siguiente: si como nos señala el Sr. Olcese en su entradilla, Job ya era un hombre “per-fec-to”, así como los Abraham, Noé y compañía en cuanto a su faceta espiritual y algo que supuestamente reconoció el propio Jehová con sus palabras registradas en Job 1:8 y 2:3; por lo tanto, solo quedaba pendiente para ellos la “perfección” física a ocurrir en el momento del regreso de Cristo para alcanzar la total perfección y por lo que, razonablemente, tenemos que pensar que estaríamos ante personas que eran espiritualmente “perfectas” a la manera de Jesús y por tanto, ajenas totalmente a la influencia del pecado que nos somete a todos los seres humanos…… pues de lo contrario, Dios no los podía haber declarado “perfectos” en ese terreno. En el caso concreto de Job, repetimos, vemos que lo que se nos dice y sacado de la versión escritural que usa ese “genio” de la interpretación bíblica, eso es, la RV 1960, es lo siguiente:

Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?” (Job 1:8: 2:3).

Sin embargo, con lo que nos encontramos es que dicho “genio” de nuevo nos la ha querido “dar con queso”, ya que de forma artera nos ha intentado engañar de nuevo, pues esa expresión “perfecto” solo se usa en las versiones JBS y en las RV Antigua, 1960 y 1977, mientras en el resto de traducciones bíblicas dicha expresión es sustituida por los términos “intachable”, “cabal”, “integro” o sinónimos de estas…… en todo caso, nada que tenga que ver con una perfección espiritual de tal calibre, que Jesucristo en su regreso a la tierra solo se tenga que preocupar de la perfección física. Por lo tanto, con lo que nos hemos encontrado es con otra incomprensible y delirante interpretación fuera de toda lógica y sentido común (virtudes de las que carece absolutamente ese extraño personaje, como queda patente en la imagen que acompaña a este escrito), alejada totalmente del contexto escritural y tendente a retorcer este, en un desesperado intento de tener razón a toda costa ante la imposibilidad de refutar nuestros argumentos; porque la realidad es que en las Escrituras lo que se lee son cosas como las que expondremos a continuación, que refutan categóricamente la existencia de personas a las que su “perfección” espiritual las eximiera de cometer pecado y por lo que no pueden ser “perfectas” en ese sentido:

En caso de que pequen contra ti (porque no hay hombre que no peque)…… (1 Rey. 8:46; 2 Crón. 6:36)).

¿Quién puede decir: “He limpiado mi corazón; he quedado puro de mi pecado”?” (Prov. 20:9).

Pues no hay en la tierra hombre justo que siga haciendo el bien y no peque.” (Ecle. 7:20).

Lo leído nos lleva a afirmar y dado que el que peca no es el cuerpo físico, sino las acciones derivadas del “carácter” o condición espiritual de cada uno, que no existe ni ha existido nunca persona alguna (en este mundo de imperfección) “perfecta” en su condición espiritual, excepto Jesús que era perfecto tanto física como espiritualmente desde que nació, hasta que murió asesinado; pero veamos ahora la afirmación de Pablo con respecto de esta circunstancia constatada en los pasajes leídos y que es del todo esclarecedora:

Porque todos han pecado y no alcanzan a la gloria de Dios 24 y es como dádiva gratuita que por su bondad inmerecida, se les está declarando justos (según el Sr. Olcese, en sentido espiritual) mediante la liberación por el rescate pagado por Cristo Jesús.” (Rom. 3:23-24). (Acotación nuestra).

Palabras que nos dejan meridianamente claro, que en todo caso antes del sacrificio expiatorio del Hijo de Dios, nadie podía ser declarado “perfecto” ni física ni espiritualmente, a menos que Jehová transgrediera su propio propósito al mandar a Su Hijo a la tierra, eso es, que por medio del sacrificio de este se hiciera accesible a la humanidad “la dádiva gratuita de Su bondad inmerecida” y que tiene que ver con el obtener la perfección, tanto física como espiritual y que, según hemos leído en Hech. 3:20-21, nadie puede alcanzar hasta que Cristo regrese a la tierra; por lo que de nuevo el Sr. Olcese se ha “columpiado” en su intento desesperado por salirse del “follón” en el que se ha metido, pues desde este blog le estamos cerrando todas las salidas y lo que le lleva cada vez más a aumentar el tamaño de sus disparates. Porque la experiencia demuestra que cuando uno miente, en este caso en planteamientos teológicos y como es el caso de tan contradictorio personaje, para encubrir sus mentiras publicadas precisa de otras cada vez más “gordas” hasta que se llega al esperpento que hoy nos ha intentado colar…… y es que como decían nuestros abuelos “se coge antes a un mentiroso, que a un cojo”.

Ahora bien, por si con esto que les hemos contado no hubiera bastante, veamos lo que nos explica ese “portento” intelectual y por lo visto, para rematar el asunto, en el segundo de los videos mencionados y publicado en el mismo día (10/11/14) con unas pocas horas de diferencia, cuyo mismo titular ya demuestra que algo está fallando en la mente de tan indocto personaje (vulgo, que le faltan un par de “tornillos”); porque eso de que “Los fieles de la primera resurrección no son los únicos que reinarán con Cristo” no se lo cree ni harto de vino y tema del que les transcribimos también (sin retoque alguno), la “entradilla” a modo de presentación del argumento sobre el que se habla en el video en cuestión:

Algunos detractores me dicen que los fieles que salen de la gran tribulación no reinarán con Cristo porque ellos no han muerto, ya que son sobrevivientes de ese periodo terrible. Dicen que Apo.20:6 “prueba” que sólo los que resucitan reinarán con Cristo, no los vivos. Sin embargo, Apo. 20:6 no dice por ningún lado que los que partiicpan en la primera resurrección son los únicos que reinarán con Cristo. Simplemente dice que los fieles muertos resucitarán para reinar con él. ¿Pero qué ocuure con los fieles vivos para cuando venga Cristo? El Apóstol Pablo explica que los muertos en Cristo resucitarán primero, y luego los que queden vivos en su parusía serán igualmente transformados, y ambos, muertos resucitados y los que quedaron vivos, serán arrebatados por Cristo para darle el encuentro en el aire, y así estaremos siempre con el Señor (1 Tim. 4:14-17). Así que los fieles muertos resucitados, y los fieles de la gran tribulación que quedarán vivos cuando Cristo venga, juntos serán glorificados para estar con Cristo para siempre.” (Negritas nuestras).

De entrada, tenemos que tener en cuenta que esos fieles de los que nos menciona el Sr. Olcese y que “salen de la gran tribulación”, son personas que sobreviven a la misma y afirmación que dicho personaje ha publicado en no pocas ocasiones, lo que significa que no han muerto y por lo que entran con vida en el reino de Dios. Partiendo de esta premisa, veamos su declaración en el sentido que Rev. 20:6 “no dice por ningún lado” que solo aquellos que participan en dicha “primera” resurrección son los que reinaran con Cristo y afirmación que no solo es una aberración de su disparatada y errática mente, sino una prueba más que concluyente de que dicho personaje, el “no va más” del sentido común, no tiene ni puñetera idea de leer con un mínimo de corrección (luego nos encontramos ante un analfabeto integral), porque veamos qué se nos dice en dicho pasaje:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (eso es, de los que participan de la misma, luego no sobre aquellos que no lo hacen) la muerte segunda no tiene autoridad (eso significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotaciones nuestras).

Luego está claro para una persona con un mediano coeficiente intelectual (el del Sr. Olcese está, obviamente, bajo mínimos), que los que serán sacerdotes y reinarán con Jesucristo en condición de inmortalidad, son “estos” que “tienen parte” en dicha “primera” resurrección y no aquellos que no participen de la misma. Porque y para enfatizar el asunto, la expresión “sobre estos”, hace referencia única y específicamente a aquellos que tienen parte en dicha resurrección y por lo tanto, no sobre aquellos que no tienen participación en ella; luego contrario a lo afirmado por ese “intelecto” andante, el pasaje de Rev. 20:6 si nos dice y con una claridad meridiana, que solo aquellos que participen en dicha “primera” resurrección, son los que adquieren la inmortalidad y pasan a ser reyes y sacerdotes junto a Cristo en el milenio.

Porque por otra parte, tenemos que esos personajes de la talla de Pablo (eso es “ungidos”) y a los que se refiere el Sr. Olcese como los que quedaron con vida en la venida de Cristo a la tierra y a los que se hace referencia en 1 Tes. 4:17, nada tienen que ver con los sobrevivientes de la “gran tribulación”; porque de quién nos habla Pablo, es de aquellos que se nos menciona en Rev. 11:3-12. Y que si nos fijamos, vemos que esas personas también murieron y sí fueron resucitadas por tanto, en esa “primera” resurrección que ocurre en el preciso momento en que ellas son levantadas, eso es, que sus cuerpos mortales aún incorruptos, son “cambiados” (1 Cor, 15:52) a inmortales aquí en la tierra al igual que fue en el caso de Jesucristo…… ya con vida y de pie sobre esta tierra, son elevados a los cielos al encuentro de Jesucristo; de ahí que se nos diga que fueron “arrebatados” de la tierra, circunstancia que no se podía dar con los “ungidos” del primer siglo y que resucitan al mismo tiempo que ellos (repetimos que estamos hablando de la “primera” resurrección), puesto que sus antiguos cuerpos físicos ya no existen por lo que se les tiene que dotar de nuevos cuerpos inmortales y que nada en las Escrituras (hasta donde nosotros sabemos) parece indicar que dicha operación será visible al “personal”.

Y todo eso, ocurre antes de que inicie la “gran tribulación” en la tierra y aparezcan los sobrevivientes de la misma al término de esta, en el bien entendido de que estamos hablando de un período de tiempo de tres años y medio…… por lo que es falsa la relación establecida por el Sr. Olcese, entre estas personas y aquellas de las que se nos habla en 1 Tes. 4:14-17 (noten que dicho “caballero” ha tenido un pequeño lapsus sin importancia, pues en dicha “entradilla” ha señalado a 1 Tim. 4:14-17). Por lo que queda clara la brutal ignorancia acerca del contenido escritural de ese personaje de opereta que es Apologista Mario Olcese y de ahí, que la afirmación de ese “súmmum” de la lógica y el sentido común en el titular de dicho video (y que desarrolla durante el mismo), en el sentido de que los que participan de dicha “primera” resurrección no son los únicos que reinarán con Cristo y apoyándose para ello en un pasaje que dice exactamente todo lo contrario, es de una paranoia digna de hacérsela mirar; porque lo que se nos dice precisamente en dicho pasaje, es que nadie que no haya tomado parte en dicha “primera” resurrección y para lo que previamente se tiene que haber muerto, circunstancia que no se da en aquellos que “salen de la gran tribulación” cuando esta concluye, puede acceder a reinar con Cristo en el reino de Dios…… o la Biblia y en ese pasaje de Rev. 20:6, nos está mintiendo ¡como ustedes prefieran!

Por cierto, ese disparatado personaje, ignorante donde los haya, nos acaba de mandar un nuevo correo en donde nos dice como sigue:

apologista commented on LA RESURRECCIÓN “MEJOR”…… Y EL PASAJE DE HEBRE. 11:40

20 nuevas preguntas “knock out” para armandito lópez que aún no sabe cómo responder con un mínimo de sentido común.”

O sea y resumiendo la cuestión: que este personaje se ha leído dicho tema y como no puede rebatir nuestro razonamiento, bien sea porque en su congénita ignorancia ni lo ha entendido, o bien porque su soberbia, orgullo y altanería le impiden reconocer que nosotros tenemos razón y que conociendo como conocemos el “percal”, es la opción por la que nos decantamos, nos sale con esa nueva “gansada” y sin mencionar nada del contenido de nuestro artículo. Pero es que además, tengamos en cuenta que con referencia a este video de las “preguntitas” de marras, ya le demostramos en su momento (ver nuestro escrito del 10/11/14) que la segunda de estas apuntaba directamente en sentido contrario a la que formulaba en sexto lugar y viceversa, por lo que entraba en flagrante contradicción consigo mismo…… y de eso, como es normal en tan histriónico personaje, “todo lógica y sentido común” él, no nos dice absolutamente nada. Para más inri y como medio hemos apuntado al inicio de este párrafo, resulta que nada nos dice tampoco de lo que acabamos de hacer con este artículo al que dirige su correo, publicado el 13/11/14 y pocas horas antes de que nos llegara el correo señalado, que no ha sido otra cosa que el desmontarle su disparatada interpretación acerca de lo que es la “resurrección mejor” de Hebr. 11:35 y el verdadero sentido del pasaje de Hebr. 11:39-40…… pero en fin ¡qué se puede esperar de tan “ilustrado” personaje!

MABEL

¡LA DUDA OFENDE, D. MARIO!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 01/01/2014 by Armando López Golart

1359304977-646Hace poco, recordarán ustedes que desde este blog se publicó un artículo en el que nos oponíamos al planteamiento expuesto por dicho autor en uno de sus videos de crítica a los TJ y en el que se manifestaba contrario a lo que estos (y la inmensa mayoría de teologías cristianas) siempre han afirmado en el sentido de que Jesús tuvo un cuerpo perfecto durante su estancia entre nosotros…… eso es, que la afirmación de dicho caballero era que Jesús no tuvo un cuerpo perfecto  cuando estuvo aquí en la tierra; pues bien, hará unos pocos días y dirigido a un servidor, en nuestro blog se recibió el siguiente correo de Apologista:

-apologista commented on LA NUEVA “GAMBERRADA” DE APOLOGISTA MARIO OLCESE-

Don Armando, una sola pregunta para que me la respondas con la mayor honestidad posible: ¿Eres tú parte del cuerpo de Cristo, o no?

Decir y como primera providencia, que es obvio que dicho caballero leyó dicho escrito y que, increíblemente, esta fue su única respuesta al mismo, lo que ciertamente me ha dejado un poco sorprendido; pues pasándose totalmente por alto la fuerte objeción señalada en el mismo hacia su extraño planteamiento, pasa olímpicamente de ella y me sale “por los cerros de Úbeda” como decimos en España, soltándome esa pregunta que considero una auténtica “chorrada” totalmente fuera de lugar y que me lleva a responderle lo siguiente:

En primer lugar, D. Mario, entiendo la pregunta como una “chorrada”, porque Ud. es el menos indicado para dudar de mi honestidad; porque ya aceptando que en algunas veces me he pasado de “rosca” (por lo que pido disculpas, pero como diría el castizo “es que así me ha pario mi mare”), el caso es que usted ha sido “victima” destacada de la misma; por lo que dudar de mi honestidad, no parece que a estas alturas de la “película” tenga mucho sentido…… ¡pero en fin!

En segunda lugar, entiendo como improcedente y sin sentido dicha pregunta, pues usted sabe que constantemente me he manifestado en mis artículos en el sentido de que a día de hoy no existen sobre la tierra “ungidos” a la manera de los Pedro, Juan, Pablo y tantos otros del primer siglo, eso es, aquellos que han de reinar con Cristo y a los que Pablo define, efectivamente, como miembros del “cuerpo de Cristo” (1 Cor. 12:27), en definitiva la “iglesia” o “congregación” de personas (Col. 1:24) bautizadas con espíritu santo y por lo que, difícilmente, me podría considerar yo como parte de ese cuerpo, ya que (le repito la idea) no existen a mi entender y a día de hoy, personas que ostenten dicha condición. Es más, me permito señalarle D. Mario, que usted jamás me ha refutado dicho planteamiento (sustentado en la clara información que de dicha cuestión nos da el libro de Hechos de los Apóstoles), sino más bien al contrario, ha continuado tirando “balones fuera”, eso es, ha continuado ignorando mis argumentos al respecto y dándoselas de “ungido” o miembro de dicho “cuerpo de Cristo”, pero sin dar prueba alguna de que ello es así…… o sea, que al igual que a los “ungidos” de los TJ y a los que usted tanto critica, nos propone a los demás, exactamente lo mismo que nos proponen ellos: les tenemos que creer sencillamente porque ellos “afirman” ser tal, o sea, tenemos que creerle en su personal afirmación de ser un Hijo de Dios y por tanto, miembro del “cuerpo de Cristo”, sencillamente porque usted lo dice y sin nada que respalde dicha afirmación.

Y en tercer lugar, ya me disculpará D. Mario, pero que del artículo al que responde en su correo, solo se le haya ocurrido esa pregunta y no el mencionar siquiera algo acerca de la seria y dura objeción de la que ha sido objeto, en el sentido de lo disparatado de su afirmación sobre la no perfección del cuerpo de Jesús cuando transitó por este valle de lágrimas, me parece un total despropósito…… a menos que debamos de entender de dicho silencio que usted y, por aquello de que “el que calla otorga”, reconoce su error y acepta mi objeción como buena; pero lo que deja en muy mal lugar, dada su condición de teólogo y que es lo que nos ha estado “vendiendo” hasta el momento (y que yo tampoco soy). Pero lo que está claro, D. Mario, es que Jesús o bien tuvo un cuerpo “perfecto” o bien lo tuvo “imperfecto”, luego dado que las dos cosas al mismo tiempo no pueden ser, le ruego me permita el atrevimiento de rogarle que, públicamente, nos diga quién de los dos está en lo correcto…… si usted, o un servidor y por aquello de personalizar la cuestión.

Pero ya metidos en harina y puesto que usted afirma ser un “ungido”, por tanto “guiado” por el espíritu santo de “la verdad” (Juan 16:13) y a diferencia del que le habla (pues le vuelvo a repetir que yo no me considero un “ungido” ni nada que se le parezca), me gustaría que nos explicara en alguno de sus videos como se puede entender que, sí Jehová ya tiene tantos “ungidos” sobre la tierra y siempre según se deduce de sus enseñanzas, Sr. Olcese, tenga la necesidad de enviar más de ellos en un futuro inmediato en la forma de un “pequeño resto” y que es lo que se infiere de Rev. 6:9-11 y 11:3…… ¿será acaso, porque los que supuestamente “tiene” ahora en la tierra, son unos inútiles y que no le sirven para nada, eso es, que son más falsos que un “duro” sevillano? (porque de lo contrario, no hay manera de entender el contexto escritural, tal como está expresado). Y es que recordará, amigo Mario, que en no pocas ocasiones se ha “descolgado” usted manifestándose en el sentido de que la segunda venida de Jesucristo está “condicionada” al esfuerzo de los cristianos actuales (todos “ungidos” según sus propias afirmaciones) en extender las buenas nuevas del evangelio por toda la tierra; y que a tenor del “éxito” que estamos viendo en el empeño, dicha “tarea” suena a una completa “chapuza”…… ¡vamos, que a este paso ya no le volvemos a ver el pelo! De ahí que “quizás” Jehová se vea en la necesidad de “arramblar” con tanto “fantasma” como hay suelto por estos lares y mandar a “ungidos” de verdad, los cuales se distinguirán por los inmensos poderes de los que, a diferencia de los supuestos “ungidos” actuales (usted, por ejemplo), serán dotados esos personajes por aparecer (Rev. 11:5-6).

También me gustaría, que en función de ese espíritu que afirma le guía a usted, supuestamente el de Dios (ya conoce mi posición contraria a ese supuesto), que nos explicara cómo desde esa posición y sin ruborizarse, se puede mantener que las personas que en un futuro conformarán la “gran muchedumbre” que sobrevive a la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14) y siendo que pasan con vida al reino de Dios, puedan participar en el gobierno de dicho reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes, cuando el caso es que solo pueden adquirir dicha condición aquellos que participen de la llamada “primera” resurrección de Rev. 20:6 y pasaje que transcribo de su Biblia de referencia, la RV 1960:

Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.”

Luego si uno no tiene parte en esa “primera” resurrección y como es el caso de los que sobreviven a la “gran tribulación” ya que no mueren y cuestión al alcance de cualquier mente medianamente “amueblada”…… pues eso: ¿cómo puede afirmar usted y sin ponerse “colorao”, el que esas personas sí reinarán con Cristo en el reino de Dios?

Y si no lo considera como un abuso, Sr. Olcese y ya aprovechando la ocasión ¿nos podría explicar cuántos antepasados de Jesús serán nombrados por éste como “príncipes” sobre la tierra, dado que como publiqué en un anterior artículo titulado Los “antepasados” de Jesús…… y el Sal. 45:16, si bien Jacob fue antepasado de Jesús, no así su hermano Esaú, o sí bien lo fue Judá, no así el resto de sus once hermanos y por poner solo un par de ejemplos? Es más ¿por qué la necesidad de ser nombrados “príncipes” sobre la tierra dichos personajes, si según Rev. 20:6 y cómo hemos visto, los que se levantan en esa “primera” resurrección ya lo hacen con el título de inmortales reyes y sacerdotes y que solo se puede adquirir mediante el participar en ella, sin el cual no se puede reinar con Cristo en el gobierno milenario del reino de Dios? Y es que si los citados antepasados de Jesús precisan de un nombramiento al ser resucitados, solo puede ser porque no han participado de dicha “primera” resurrección…… sino de otra diferente ¿o no es así, D. Mario?

Lo que nos lleva a otra de sus extrañas enseñanzas y que tiene que ver con el tema de una segunda resurrección, no durante el milenio como sostengo yo y según entiendo del registro escritural, sino al final del mismo y según afirma usted, para juicio o destrucción eterna de los “injustos”; luego explíqueme, por favor, en cuál resurrección se levantan esos antepasados de Jesús y en la que en lugar de ser destruidos, se les concede un nombramiento como “príncipes” sobre la tierra (Sal. 45:16). Y que no se levantan en la “primera” y como ya he apuntado, queda claro dado que esta resurrección ya concede automáticamente la inmortalidad y la condición de rey y sacerdote de Dios y del Cristo y por lo que no se precisa de un posterior nombramiento como de “príncipes”, dado que su posición es infinitamente superior a la de “príncipe”; por lo que es obvio que esos antepasados de Jesús no han participado de dicha “primera” resurrección…… pero lo curioso, es que tampoco lo hacen en la segunda que usted nos coloca para el final de los mil años y para destrucción eterna, puesto que en lugar de ser destruidos, son recompensados con un título nobiliario; entonces, permítame que le repita la pregunta ¿en cuál resurrección se levantan esos antepasados de Jesús, Sr Olcese? ¿A ver si resultará que también tengo razón, al colocar la segunda resurrección durante el milenio y usted está equivocado (como en tantas ocasiones) al colocarla al final del mismo, lo que le lleva a cometer un brutal error en la correcta interpretación del Plan de restauración de Dios, según Hech. 3:20-21?

¡Hombre! yo ya sé que no me responderá, a menos que quiera correr el riesgo de quedar en evidencia por enésima vez, dado que dichas cuestiones y que forman parte de sus enseñanzas fundamentales, ya me las tendría que haber respondido desde hace muchísimo tiempo…… y si no lo ha hecho hasta ahora, es sencillamente porque no ha podido hacerlo ¡vamos, eso es de “Perogrullo”! Pero digo yo, que alguna vez nos tendrá que demostrar eso de su supuesto “ungimiento” y así como lo de que el espíritu santo le “sopla” al oído nuevos “descubrimientos” bíblicos; porque lo que ocurre, es que de no dar cumplida respuesta a dichos asuntos, mucho me temo que ello corroboraría mis fundadas sospechas en el sentido de que no es el espíritu santo de Dios precisamente el que le guía a usted, sino otro de muy distinto signo, ya que de lo contrario me podría responder fácilmente a lo que le estoy planteando…… pero en fin, D. Mario, en todo caso a usted le toca ahora mover ficha.

Armando López Golart