Archivo para falsos maestros

¡CUIDADO CON LOS LLAMADOS “UNGIDOS”!

Posted in Uncategorized with tags , on 12/02/2017 by Armando López Golart

pastores-enganadoresConvendría aclarar en primer lugar y por aquello de irnos situando, que dicho término como tal no significa más que uno ha sido “elegido” por Dios para llevar adelante determinada comisión y, por tanto, se supone que dotado de los poderes necesarios para llevarla a cabo…… al menos, si tenemos en cuenta lo que se nos cuenta en el registro bíblico; podríamos añadir, y por aquello de completar el cuadro, que el término citado es aceptado también como sinónimo de Hijo de Dios (y con los poderes que dicha condición lleva inherentes), por tanto hermano de Jesucristo y en consecuencia, coheredero con éste del reino de Dios en calidad de inmortal rey y sacerdote.

Hasta aquí todo bien, sino fuera por el “pequeño” problema y para desorientación del “personal”, que a día de hoy nos salen “ungidos” hasta de debajo de las piedras y condición que se arrogan fundamentalmente los líderes de las distintas organizaciones religiosas dentro de la llamada “cristiandad” y por lo que se arrogan la autoridad moral de ser los únicos que pueden interpretar correctamente las Escrituras: por ejemplo, tenemos a los Testigos de Jehová que afirman estar dirigidos por una élite (“Cuerpo Gobernante” lo llaman) compuesta de “ungidos” y que ya en el mismo momento de su muerte son elevados al cielo para tomar su puesto como reyes en el reino de Dios (este supuestamente instaurado en el cielo 1.914), mientras el grueso de sus acólitos conforman lo que ellos llaman “la grande muchedumbre” (Rev. 7:9) de “otras ovejas” y cuyo destino es el de ser súbditos de dicho reino…… y dichos señores son de los más “modositos”, pues solo de cuando en cuando aparece entre ellos uno al que de pronto le ha dado la “ventolera” y afirma ser también un “ungido”. Porque tenemos a otras organizaciones religiosas en las que se nos afirma que todos sus miembros (dirigentes y dirigidos) y por el mero hecho de estar bautizados, ya adquieren la condición de “ungidos” o Hijos de Dios y por tanto, como ya hemos señalado, coherederos con Cristo del citado reino; y ello sin contar, a aquellos supuestos “ungidos” que van por libre y publican en Internet y que no resultan ser pocos…… con lo que puede ocurrir y de ser ello tal como nos lo “pintan”, que en un momento dado o bien falten tronos, o bien sobren reyes.

Por lo que bien sea en un caso, o en el otro, si a usted que nos lee se le presenta alguien que afirma ser un “ungido” (las mujeres no pueden recibir dicha unción y algo que explicábamos en nuestro artículo del 14/07/11), debería de hacerse algunas preguntas como, por ejemplo y como más perentoria, la de ¿cómo puede demostrar su condición de Hijo de Dios o “ungido”? Porque no olvidemos que este es el “quid” de la cuestión, pues recordemos las palabras de Jesús a sus apóstoles, momentos antes de ser elevado a los cielos:

Les dijo: “No les pertenece a ustedes adquirir el conocimiento de los tiempos o sazones que el Padre ha colocado en su propia jurisdicción; 8 pero recibirán poder cuando el espíritu santo llegue sobre ustedes y serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea y en Samaria y hasta la parte más distante de la tierra.” (Hech. 1:7-8).

“Poder” que según el testimonio bíblico, iba desde el ser capaz de sanar un enfermo, de expulsar un demonio o, en el caso más extremo, el de resucitar a un muerto; queda claro, por otra parte, que el “poder” prometido estaba intrínsecamente relacionado con la obra de dar testimonio de Jesús como el Mesías prometido en los escritos sagrados que en ese momento tenían a su alcance y que eran lo que hoy conocemos como el “Antiguo Testamento” o “Escrituras Hebreas”. Que es obvia entonces, la intrínseca relación entre la comisión recibida y el poder necesario para llevarla a cabo, es algo que también se nos muestra claramente en unas palabras dichas por Jesucristo y dirigidas a sus más directos colaboradores, momentos ante de ser elevado a los cielos:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas, 18 con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero, no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20).

Lo que queda claro de esas palabras es, primero, que habría “señales” que identificarían a aquellos que hubieran sido comisionados como “continuadores” de la citada obra, eso es, de seguir predicando al mundo el evangelio del reino de Dios y, segundo, que dichas señales serían clara evidencia de que la obra tendría la aprobación divina al ser apoyada por el poder divino en acción: sin embargo, la realidad es que nada de esto ocurre en nuestros días y lo que solo puede significar que no hay en la tierra personas comisionadas por el Altísimo para obra alguna ni, en consecuencia, obra de predicación alguna que tenga la aprobación divina. Por lo tanto, toda aquella persona que afirme ser un “ungido” (pertenezca o no a organización religiosa alguna) y afirme anunciar el “verdadero” evangelio del reino de Dios, no es más que un pobre botarate que no sabe de lo que habla, eso es, que no tiene ni la más remota idea de lo que dicen las Escrituras; más bien al contrario, lo que hacen las Escrituras es darnos la razón en nuestro planteamiento de que no existe a día de hoy “ungido” alguno sobre la tierra (ello lo prueba la total ausencia de obras poderosas), al señalar proféticamente que en un futuro ya muy cercano sí habrá personas enviadas por Jehová Dios y dotadas, como no, de grandes poderes que las identificarán como personas al servicio del Altísimo:

Y haré que mis dos testigos (en todo caso, un pequeño resto de enviados por Dios, según se desprende de Rev. 6:9-11)) profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco”. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra.

5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar; y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen (¡“Igualico” que los actuales “ungidos”, oigan…!).” (Rev. 11:3-6). (Acotaciones nuestras).

En primer lugar, lo que se nos anuncia es una obra de divulgación que está limitada en el tiempo (1.260 días o tres años y medio), cuando resulta que los actuales predicadores y supuestos “ungidos”, bien sea que pertenezcan a alguna de las organizaciones religiosas existentes o bien sea que vayan por libre, ya llevan décadas dándonos la lata (¡de la Iglesia Católica mejor ya ni hablamos!) y demostrando con ello, que su labor nada tiene que ver con la que se nos señala en el pasaje que acabamos de leer…… si a ello le sumamos que esos fraudulentos personajes por no poder, no son capaces ninguno de ellos ni siquiera de curar un vulgar resfriado (luego de “poderes” sobrenaturales nada de nada), no tenemos más remedio que concluir que nos encontramos ante unos “fantasmas” que a sí mismos se han adjudicado la condición de “ungidos” o Hijos de Dios y que encima ¡van y se lo creen!

Por lo que cuando alguien se presente ante usted afirmando ser uno de esos supuestos “ungidos”, sepa que de entrada ya le está mintiendo y por lo que hará bien en poner su cartera a buen recaudo, pues todos buscan lo mismo: vivir a costa de sus adeptos, bien sea con contribuciones “voluntarias”, mediante el “diezmo” o como quieran llamarle, pero que todo se reduce a lo mismo…… unos pagan, para que otros (ellos) ya vivan “como reyes” sin necesidad alguna de entrar en el ya cercano reino de Dios.

Luego, mucho cuidado querido amigo que nos lee sobre con “quién se junta” usted, pues ese “personal” se las pintan solos para vivir a costa del “contribuyente”…… personajes que tienen nombre y apellidos, como los Armando Alducín, David Diamont, Yiye Ávila, Darío Salas (estos dos últimos ya fallecidos), Hugo Albornoz, Cash Luna, Juan Carlos Ortíz y otros muchísimos más, todos dañinos personajes y muchos de los cuales se han hecho ricos a costa de los que bobaliconamente les siguen (sobre todo en América Latina) y acerca de los que ya nos advirtió el apóstol Pedro:

Sin embargo, llegó a haber también falsos profetas entre el pueblo, como también habrá falsos maestros entre ustedes. Estos mismísimos introducirán calladamente sectas destructivas y repudiarán hasta al dueño que los compró, trayendo sobre sí mismos destrucción acelerada. 2 Además, muchos seguirán los actos de conducta relajada de ellos y por causa de estos se hablará injuriosamente del camino de la verdad. 3 También, con codicia los explotarán a ustedes con palabras fingidas. Pero en cuanto a ellos, el juicio desde lo antiguo no se mueve lentamente y la destrucción de ellos no dormita.” (2 Ped. 2:1-3).

MABEL

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EL EVANGELIO “VERDADERO”…… O EL “TIMO DE LA ESTAMPITA”.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 02/01/2015 by Armando López Golart

imagesOR2NPELHSí, sí, ya sabemos que nuestro titular les puede parecer un tanto “descabestrado”, pero es que si por algo nos caracterizamos en este blog es casi siempre por decir todo lo contrario de lo que dicen los grandes “gurús” de la teología actual y entiéndase con ello, altos dirigentes de las denominaciones religiosas imperantes dentro de la cristiandad, porque veamos: hay una tremenda disputa entre estas, pues cada una de ellas se postula como la única que predica el evangelio “verdadero” y siendo que las restantes ¡faltaría “plus”!, son las que se han apartado del tal. Claro, ello ha originado una confusión entre el “respetable” de considerables proporciones, pues uno ya no sabe qué creer y de ahí que tengamos sueltos por ahí, aquellos que defienden un “evangelio de salvación”, otros un “evangelio de gracia”; aún otros creen en un “evangelio de milagros”, o en un “evangelio social”…… más aún, otros predican un “evangelio de alimentos”, o de “sanación”, otros un evangelio de “prosperidad”, etc. etc. etc.

Y así, podríamos continuar hasta llegar al evangelio del “tócame Roque”, con el agravante de que resulta que todos se apoyan en un mismo libro, eso es, la Biblia, para defender tan dispares ofertas…… y por lo que la pregunta sería ¿en qué creer entonces? Pues siguiendo la línea habitual que mantenemos los autores de este blog y que siempre hablamos tal cual pensamos, sencillamente en nada…… es más, cuando alguien se le acerque pretendiendo enseñarle el evangelio “verdadero”, ponga a buen recaudo su cartera y aléjese lo más disimulado que pueda del “evangelizador” en cuestión, pues consciente o inconscientemente esta persona le está tratando de engañar; porque en realidad no hay actualmente tal cosa como un evangelio “verdadero” que predicar y por lo que sobran todas las organizaciones religiosas que afirman dedicarse a dicha tarea (así como esos “entendidos” que van por libre y pavoneándose de predicar el “verdadero” evangelio)), pues les están ofreciendo un “producto” que no existe. Cierto que usted puede razonar, que tanto Jesús como sus apóstoles predicaron el “evangelio” y lo cual es del todo cierto…… es más, estas son las palabras con las que este inició su tarea en la tierra y según la versión RVC:

Después de que Juan fue encarcelado, Jesús fue a Galilea para proclamar el evangelio del reino de Dios. 15 Decía: “El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado. ¡Arrepiéntanse y crean en el evangelio!”.” (Mar. 1:14-15).

Ahora bien, pero…… ¿cuál evangelio? ¿Estaríamos hablando del mismo evangelio que algunos afirman que Pablo predicó a los gentiles y que según nos aseguran, era “distinto” al predicado por Jesús? En todo caso, la solución a todo este “guirigay” la tenemos sencillamente en averiguar el significado de la expresión “evangelio”, término que se ha mitificado hasta el grado de la veneración y de ahí que cuando a uno se le habla del mismo, crea que está ante algo cuasi sagrado…… cuando la realidad es que dicho término, que proviene del griego “eu·ag·gué·li·on”, no significa más que “buena nueva” o “buena noticia” y de ahí que en algunas otras traducciones, como en la NVI, dicho pasaje se vierta de la siguiente manera:

Después de que encarcelaron a Juan, Jesús se fue a Galilea a anunciar las buenas nuevas de Dios. 15 “Se ha cumplido el tiempo —decía—. El reino de Dios está cerca. ¡Arrepiéntanse y crean las buenas nuevas!”.”

Y aunque, por otra parte, casi todos los “expertos” en el tema creen que el “evangelio” es acerca de la persona de Jesús, ello es totalmente falso…… es cierto que este juega un papel extremadamente importante y central en esa “buena noticia” o “evangelio”, pero él no es la “buena noticia” en sí misma aunque, repetimos, tiene un papel fundamental en la misma; pero vamos a ver como explicamos este galimatías y partiendo de la base de que “evangelio” significa “buena nueva” o noticia y que esta está relacionada con el “reino de Dios”, como han podido comprobar en el pasaje señalado de Mar. 1:14-15. Para ello nos tenemos que retrotraer en el tiempo a cierto acontecimiento ocurrido en el desierto de Sinaí y con la recién liberada nación de Israel de la tiranía egipcia, por lo que estaríamos hablando de, año arriba, año abajo, de unos 1.500 años antes de la aparición de Jesús y con cuya aparición (se entiende esta desde el momento en que fue bautizado), se inició la divulgación de la “buena noticia” o “evangelio” del reino de Dios…… pero veamos de qué se trata el acontecimiento mencionado y que las Escrituras nos relatan de la siguiente manera:

“…… “Y ahora, si ustedes obedecen estrictamente mi voz y verdaderamente guardan mi pacto, entonces ciertamente llegarán a ser mi propiedad especial de entre todos los demás pueblos, porque toda la tierra me pertenece a mí. 6 Y ustedes mismos llegarán a ser para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel”.” (Éxo. 19:5-6).

O sea, que si dicha nación guardaba fidelidad a los mandatos recibidos de Su Libertador, en un futuro aún lejano Este sacaría de entre ellos a un grupo que conformaría el gobierno del venidero reino de Dios y ello en calidad de inmortales reyes y sacerdotes (Rev. 20:6); y lo que, para situarnos en el tiempo, nos lleva de nuevo a las palabras de Mar. 1:14-15 y ver cuál era realmente el mensaje o “buena noticia” que Jesús dio a conocer a sus contemporáneos:

Ahora bien, después que Juan fue arrestado, Jesús entró en Galilea, predicando las buenas nuevas de Dios 15 y diciendo: “El tiempo señalado se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado. Arrepiéntanse y tengan fe en las buenas nuevas”.”

Entonces la “buena nueva” que Jesús vino a anunciar, fue la de que ya había llegado el momento en que se cumpliera la promesa hecha quince siglos antes y se empezara a seleccionar a aquellos que se mostraran merecedores de alcanzar tan alto galardón; ello queda constatado, cuando el propio Hijo de Dios y heredero del trono de David, dijo lo siguiente y que nos muestra cuándo se inició la carrera para alcanzar tan preciado lugar, en el entramado del Plan Divino para la restauración de la humanidad:

Pero desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos es la meta hacia la cual se adelantan con ardor los hombres y los que se adelantan con ardor se asen de él.” (Mat. 11:12).

Entonces ya identificada cual era la “buena nueva” o “evangelio” que vino a anunciar Jesús y conocido su contenido (Éxo. 19:5-6), vemos que Jesús inició la búsqueda de aquellos que, en cumplimiento de la promesa divina, tendrían que acompañarle en su reinar y que la condición impuesta para conseguir tal fin no ponía las cosas fáciles a los aspirantes a ello, condición que se puede resumir en las siguientes palabras de Rev. 3:21:

Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.”

De lo que estaríamos hablando aquí, es de que a menos que uno muriera de la misma manera que murió Jesús, eso es, una muerte de martirio, no podría alcanzar dicho galardón; de hecho, ya Jesús había advertido a sus seguidores de que la consecución de su objetivo no sería cosa fácil, pues esto es de lo que les dijo en su momento y según la TLA, que es la que con más claridad vierte el sentido de lo que ocurrió:

Después, Jesús le dijo a Pedro: Pedro, escucha bien. Satanás ha pedido permiso a Dios para ponerles pruebas difíciles a todos ustedes y Dios se lo ha dado.” (Luc. 22:31).

Esta situación nos retrotrae a los tiempos de Job, en donde tan maligno personaje (obviamente nos referimos a Satanás y no al bueno de Job) reiteradamente le solicitaba a Jehová Dios autorización para “apretarle las tuercas” al patriarca en cuestión y a lo que el Altísimo le autorizó, pero puso una restricción: Satanás podía hacerle lo que quisiera Job, menos poner su vida en peligro…… sin embargo, eso no fue así en el caso de los seguidores de Jesús, que quedaron totalmente expuestos a las malignas intenciones de este malévolo personaje y que incluían el llegar hasta a quitarles la vida, si no transigían en su integridad a Dios; pero dicho lo cual, veamos unas palabras que el Hijo de Dios dijo a sus seguidores y que ya marcaban “la ruta” a seguir:

En cuanto a todo aquel, pues, que confiese unión conmigo (a pesar de lo que eso significaba) delante de los hombres, yo también confesaré unión con él delante de mi Padre que está en los cielos; 33 pero en cuanto a cualquiera que me repudie delante de los hombres (por miedo a las consecuencias), yo también lo repudiaré delante de mi Padre que está en los cielos. 34 No piensen que vine a poner paz en la tierra; no vine a poner paz, sino espada. 35 Porque vine a causar división y estará el hombre contra su padre, la hija contra su madre y la esposa joven contra su suegra. 36 Realmente, los enemigos del hombre serán personas de su propia casa.

37 El que le tiene mayor cariño a padre o a madre que a mí no es digno de mí; y el que le tiene mayor cariño a hijo o a hija que a mí no es digno de mí. 38 Y cualquiera que no acepta su madero de tormento y sigue en pos de mí (eso es, camino al sacrificio supremo) no es digno de mí. 39 El que halle su alma (por ceder ante la presión) la perderá y el que pierda su alma por causa de mí (aguantando hasta la misma muerte, por la fe puesta en su palabra), la hallará.” (Mat. 10:32-39). (Acotaciones nuestras).

Luego la propuesta que se ofreció, era algo tan simple como esto: si uno quería ocupar una plaza en ese gobierno por venir, tenía que dar su vida en cambio…… o dicho de otra manera: si uno quería resucitar en gloria e inmortalidad como el Hijo de Dios, tenía que sufrir una muerte ignominiosa en defensa de su fe, como la que Cristo sufrió y algo que Pablo tenía perfectamente claro, según se desprende de sus palabras:

Porque si hemos sido unidos con él en la semejanza de su muerte, ciertamente también seremos unidos con él en la semejanza de su resurrección.” (Rom. 6:5).

Y pasaje más clarificador, si lo tomamos de la versión DHH, en dónde se lee como sigue:

Si nos hemos unido a Cristo en una muerte como la suya, también nos uniremos a él en su resurrección (eso es, una resurrección de gloria e inmortalidad).” (Acotación nuestra).

Y esta propuesta, “buena nueva” o “evangelio” de alcanzar uno el poder reinar con él en el reino de Dios, fue la que Jesús trajo consigo y tarea para la que fue enviado (Luc. 4:43); propuesta que posteriormente los apóstoles extendieron hasta donde alcanzaron, siendo los que la aceptaron y al igual que estos, bautizados en espíritu santo y con lo que adquirieron la condición de Hijos de Dios y con ello, los poderes que la tal llevaba inherentes…… luego la cuestión sería, si aún continúa en vigor dicho “evangelio” o “buena nueva” que Jesús nos trajo y lo que significaría que la obra iniciada por este en el I siglo E.C., habría continuado ininterrumpidamente hasta nuestros días y que es lo que nos “venden” las actuales denominaciones de la cristiandad y lo que les permite, dicho sea de paso, continuar viviendo del cuento. Porque no olvidemos, que todas las organizaciones de la cristiandad viven a costa de las aportaciones de sus respectivos feligreses, bien sea mediante el diezmo, las contribuciones “voluntarias” y cuando no, de la venta de literatura, como es el caso de los TJ y que algún día hablaremos de ello; en todo caso teniendo como objetivo fundamental tales organizaciones, el captar adeptos afirmando estar publicando el “verdadero” evangelio que predicó Jesús en su momento y con ello, engrosar su cuenta de resultados (a más feligreses, más beneficios económicos)…… lo que no es algo nuevo, pues recuerden que dicha circunstancia ya nos fue advertida por el apóstol Pedro:

Sin embargo, llegó a haber también falsos profetas entre el pueblo, como también habrá falsos maestros entre ustedes. Estos mismísimos introducirán calladamente sectas destructivas y repudiarán hasta al dueño que los compró, trayendo sobre sí mismos destrucción acelerada. 2 Además, muchos seguirán los actos de conducta relajada de ellos y por causa de estos se hablará injuriosamente del camino de la verdad. 3 También, con codicia los explotarán a ustedes con palabras fingidas. Pero en cuanto a ellos, el juicio desde lo antiguo no se mueve lentamente y la destrucción de ellos no dormita.” (2 Ped. 2:1-3).

Es de señalar, como vierte ese versículo 3 la versión TLA:

Esos falsos maestros desearán tener más y más dinero y lo ganarán enseñando mentiras. Pero Dios ya decidió castigarlos desde hace mucho tiempo y no se salvarán de ese castigo.”

“Mentiras” y “palabras fingidas” entre las que está incluida la enseñanza del “verdadero” evangelio y por lo que dentro de ese “saco” pueden ustedes meter a cualquier organización religiosa que se les venga a la cabeza y sin temor a equivocarse; porque claro, si ello fuera como nosotros afirmamos, eso es, que dicho “evangelio” ya no existiera, automáticamente dichas organizaciones no tendrían razón de ser y por lo que se les acabaría el “momio”, circunstancia por la cual mantienen ese lucha fratricida acerca de cuál de entre ellas es en la que predica el “verdadero” evangelio y se lleva con ello “el gato al agua”. Por lo tanto, lo que uno tendría que averiguar y dado que dicho “evangelio” o “buena nueva” tuvo su momento de eclosión, es hasta dónde llegó su vigencia, eso es y por decirlo de otra manera, hasta cuándo estuvo en vigor la oportunidad presentada y en cumplimiento de la promesa divina, de poder reinar al lado de Jesucristo y lo que nos lleva a averiguar lo que estaba envuelto para alcanzarla; partamos de la base que Jesús estableció un requisito para acceder a la condición de Hijo de Dios y sin la cual uno no podía heredar el reino en calidad de inmortal rey y sacerdote, que es la siguiente:

Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua (bautismo de agua y conocido como “bautismo de Juan”) y del espíritu (bautismo en espíritu santo), no puede entrar en el reino de Dios”.” (Juan 3:5). (Acotaciones nuestras)

Entonces estaríamos hablando de estar en posesión de dos bautismos: el bautismo de agua y de otro totalmente distinto, como es el bautismo en espíritu santo; lo que ocurre, es que el bautismo en espíritu santo y que es el que daba la condición de Hijo de Dios y con ella los poderes que esta llevaba inherentes, solo pudo ser impartido por Jesucristo a sus apóstoles después de ser ascendido al cielo:

Y estando reunido con ellos, les dio las órdenes: “No se retiren de Jerusalén, sino sigan esperando lo que el Padre ha prometido, acerca de lo cual oyeron de mí; 5 porque Juan, en verdad, bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en espíritu santo no muchos días después de esto”.” (Hech. 1:4-5).

Luego ya tenemos a los primeros y únicos bautizados en espíritu santo hasta ese momento (si exceptuamos a Jesús, que recibió directamente dicho bautismo de su Padre Celestial, según Mat. 3:16-17) y que inmediatamente los capacitó para llevar a cabo obras poderosas, como está registrado en el libro de Hechos de los Apóstoles…… con posterioridad, dicho bautismo en espíritu santo y a través de la directa intervención de dichos apóstoles, fue administrado a otras personas. Sin embargo, el capítulo ocho del libro mencionado y citando el caso de un tal Felipe (una de las siete primeras personas que recibieron dicho bautismo en espíritu santo de manos de los apóstoles, según Hech. 6:5), nos deja perfectamente claro que si bien aquellos que lo habían recibido por mediación de los apóstoles, podían realizar actos poderosos como estos, lo que ya no podían era impartir dicho bautismo a otros y lo cual sienta un precedente: ninguna persona que no hubiera recibido dicho bautismo directamente de manos de Jesucristo, como fue en el caso de los apóstoles (y posteriormente Pablo), tenía la autoridad para impartírselo a otras personas…… pues eso es lo que se nos explica en dicho capítulo ocho. Lo que nos lleva a la lógica y razonable conclusión, de que con la muerte del último de los apóstoles se acabó el poder bautizar en espíritu santo y con ello, el poder transmitir la condición de Hijo de Dios a otros, con lo que llegó a su fin la oportunidad de poder alcanzar el privilegio de reinar al lado de Jesucristo.

Obviamente, con ello se acabó el tiempo en que dicha “buena noticia” o “evangelio” fuera anunciada, pues muertos los apóstoles y únicos autorizados por Jesucristo a conceder la condición de Hijos de Dios a otros, dicho “evangelio” o “buena noticia” quedaba totalmente obsoleta y sin sentido…… y así, hasta el día de hoy; por lo tanto, no hay en la actualidad “evangelio” o “buena noticia” alguna que anunciar y con lo que queda claro que todos aquellos que se arrogan tal comisión, no son más que unos falsarios, pues no pueden acreditar su condición de enviados por Dios y que siempre se ha evidenciado por los poderes especiales que el Altísimo ha concedido a aquellos que ha comisionado para determinada cuestión, como queda demostrado a lo largo del registro escritural y refrendado, por las siguientes palabras de Jesucristo dirigidas a sus apóstoles:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas, 18 con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero, no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales (u obras poderosas) que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20). (Acotación nuestra).

Por lo que si esto no ocurre a día de hoy y no ocurre, solo tenemos ante nosotros dos opciones: o no existen en este momento personas comisionadas para predicar “evangelio” alguno, o Jesucristo nos mintió…… como ustedes prefieran. No obstante, lo que si sabemos es que este ya nos advirtió en su momento de la presencia en los últimos días de “falsos Cristos” que tratarían de engañar al “personal” haciéndose pasar por sus “enviados” y auto identificándose como “ungidos” o Hijos de Dios y de los que dijo lo siguiente:

No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor ¿no profetizamos en tu nombre y en tu nombre expulsamos demonios y en tu nombre, ejecutamos muchas obras poderosas?’. 23 Y sin embargo, entonces les confesaré: ¡Nunca los conocí! Apártense de mí, obradores del desafuero”.” (Mat. 7:21-23).

Y partiendo del hecho de que dichas palabras fueron dichas en el contexto de la respuesta a una pregunta formulada por sus apóstoles y que cuya respuesta abarcaba el tiempo del fin, eso es, a nuestros días…… ¿a quién se creen ustedes, que se estaba refiriendo el Hijo de Dios? Pues a todos esos “mandangas” que se hacen llamar “ungidos” y que sin siquiera pueden curar un simple “catarro” se identifican como “enviados” de Cristo, algo de lo que este ya nos avisó, pues nos dijo que estos afirmarían venir “en su nombre” (Mat. 24:4-5).

Entonces la conclusión, todo considerado, es que no existe tal cosa como un “evangelio verdadero” que anunciar a día de hoy, pues de lo que tratamos es de una noticia que en su momento dio a conocer Jesús y que abrió el camino para que algunos accedieran al reino de Dios en calidad de inmortales reyes y sacerdotes; etapa que llegó a su conclusión en el momento en que los únicos autorizados para impartir el bautismo en espíritu santo que daba acceso a dicha condición (los apóstoles), desaparecieron en la muerte…… pues recordemos que sin poseer dicho bautismo y según el requisito establecido por Jesús (Juan 3:5), no se podía acceder a la gobernación del reino al lado de Jesucristo. Por lo tanto, estamos ante un fraude piramidal, pues detrás de dicho supuesto “evangelio verdadero” y que con tanto empeño nos quieren “colocar” las diferentes denominaciones religiosas de la cristiandad, no hay más que el espurio intento de alcanzar cuantos más adeptos mejor, ya que ello significa más rendimiento económico pues, a más clientela, más diezmos o contribuciones “voluntarias”…… en todo caso, de lo que estamos hablando es de una auténtica estafa.

Ahora bien, eso nos plantea una derivada porque, si no hay “evangelio”…… ¿entonces qué? Pues nada amigos: como solían decir nuestros abuelos “tranquilidad y buenos alimentos” porque lo mejor está por llegar; pues a no tardar, se va a proclamar por toda la tierra otra gran noticia o “buena nueva” y esta esperada por milenios. Porque recordarán que les hemos dicho que Jesús vino a anunciar el momento del cumplimiento de la promesa establecida por Jehová Dios con su pueblo por esos andurriales del desierto de Sinaí y en consecuencia, a reunir a aquellos que le tenían que acompañar en su gobernación situada en ese momento aún en el futuro lejano…… luego lo que solo queda por anunciar, es el momento en que dicho gobierno toma las riendas de la tierra y algo que se hará y como en el primer siglo, por medio de una gran predicación y en este caso de alcance mundial y anunciada por Jesús en Mat. 24:14, también como señal que marcaría los últimos tiempos del mundo tal como lo conocemos:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

Que a no más tardar (y tómense esta afirmación, como una simple “corazonada”), dicho acontecimiento podría iniciar en el próximo verano de 2.015 y lo que significaría el comienzo de la 70 semana de Dan. 9:27, eso es, de los últimos siete años del mundo tal como lo conocemos; no obstante y para saber de dónde sacamos el razonamiento para hacer dicho cálculo, pueden leer nuestro escrito del 11/02/14 y partiendo de la base de que la secuencia de la aparición de las cuatro lunas rojas (ver nuestro artículo del 22/04/14) está en su mitad y aún por suceder un gran eclipse solar antes de las dos última lunas “color de sangre” (Joel 2:21). Sin embargo y para ver los acontecimientos que marcarán el inicio de la mencionada 70 semana de Daniel y partiendo de lo que ya conocen (si han seguido nuestras recomendaciones en cuanto a leer los artículos señalados), pueden también considerar nuestro escrito del 06/03/14 y lo que les aclarará totalmente el panorama de lo que realmente tenemos que esperar en nuestros días…… al menos desde nuestro personal punto de vista ¡claro!

Luego resumiendo la cuestión, manden a hacer puñetas a la organización religiosa a la que pertenezcan, evangelio “verdadero” incluido, pues su futuro no depende de lo que en ella le están explicando ahora, pues todas organizaciones religiosas de la cristiandad son más falsas que un “duro sevillano”…… porque todo, absolutamente todo aquello que tiene que ver con el futuro de su persona, se determinará por la respuesta que dé a esa gran noticia que por espacio de solo 1.260 días (Rev. 11:3), se anunciará por toda la tierra habitada mediante una futura gran predicación anunciada por Jesús (Mat. 24:14) y de la que sus pastores, curas, ancianos o como quiera que se hagan llamar, no le están diciendo absolutamente nada. Y partiendo de la base de que dicha proclamación tiene una duración de tan solo 1.260 días o tres años y medio, pregúntese usted ahora lo siguiente ¿cuánto tiempo lleva la organización religiosa con la que me asocio, predicando el supuesto “evangelio verdadero”?…… y verá que desde los 2.000 años que se atribuye la Iglesia Católica en dicha tarea, hasta los más de cien que llevan dando la “matraca” los TJ y otras denominaciones de idéntico pelaje, todas “se pasan de frenada” en cuanto al tiempo límite marcado por Dios…… lo que significa que, obviamente, no están predicando el evangelio o mensaje “verdadero” ni nada que se le parezca y por lo que les aplican las siguientes palabras:

Y Jehová pasó a decirme: “Falsedad es lo que los profetas están profetizando en mi nombre. Yo no los he enviado, ni les he ordenado ni les he hablado. Una visión falsa y adivinación y una cosa que nada vale y la artimaña de su corazón (para la perversa consecución de sus fines lucrativos) es lo que ellos les están hablando proféticamente”.” (Jer. 14:14). (Acotación nuestra).

Dicho lo cual, cada uno es muy dueño de tomar la decisión que considere más oportuna…… eso sí, sin pasar por alto lo que Jehová Dios nos advierte acerca de las consecuencias de asociarse con organizaciones religiosas falsas que como un todo, conforman lo que podríamos considerar como un “imperio mundial” de religión falsa:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas”.” (Rev. 18:4).

Ya a partir de ahí y como suele decir nuestro amigo el castizo “ca quién es ca quién y ca cual, es ca cual” (que dicho en “cristiano” significa que “cada quién es cada quién y cada cual, es cada cual”).

MABEL

¿EXISTE LA RELIGIÓN VERDADERA?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 11/12/2014 by Armando López Golart

images (2)Tema que responde a una pregunta que nos ha enviado mediante correo electrónico un comunicante anónimo, con estas escuetas palabras: “tengo una pregunta: ¿existe la religión verdadera?”. Lo que nos ha llevado a desempolvar ciertas ideas que publicamos hace algún tiempo y que debidamente reorientadas a la pregunta recibida, creemos que responden de forma adecuada a la inquietud de nuestro amigo comunicante, en el sentido de si corremos el riesgo de ser engañados en nuestra buena fe en cuanto a creer aquello que se nos esté diciendo desde un púlpito o mediante publicaciones religiosas…… o ambas cosas.

A partir de ese supuesto, eso es, el riesgo de ser engañado por la religión, la siguiente pregunta que se podría hacer uno es ¿pero existe la religión falsa? Pues sí existe, querido amigo que nos lee (y por lo que tiene que tener mucho cuidado con qué “iglesia” se asocia) y ello queda claro por una simple regla de tres: porque puesto que todas y cada una de las distintas denominaciones religiosas dentro de la cristiandad y que es el “terreno” en el que nos movemos (el resto de religiones, como el hinduismo, budismo, islam, etc. ya damos por descontado que no son cristianas), afirman ser la verdadera, implícitamente con ello se reconoce que las restantes tienen que ser falsas…… lo que hace que la pregunta tenga que variar un poco, ahora ya en el sentido de que si ello es así ¿cómo distinguir entonces, cual es la verdadera y cual la falsa? ¿Cuál es, en definitiva, de todas las que nos proponen ser “la verdad”, la que más visos tiene de ajustarse a dicha exigencia? Porque no podemos olvidar, que cuando Jesucristo estuvo aquí en la tierra “fundó” una sola iglesia, con una sola enseñanza y de la que aseveró esto:

También, yo te digo a ti: Tú eres Pedro y sobre esta masa rocosa edificaré mi congregación (o “iglesia”) y las puertas del Hades no la subyugarán.” (Mat. 16:18). (Acotación nuestra).

Luego si ni siquiera el poder de la muerte podría hacer desaparecer dicha “iglesia” y más en concreto, el conjunto de enseñanzas sanas que implantó Jesús entre sus seguidores ¿dónde está ahora esa “iglesia” verdadera y en la que impartieran las genuinas enseñanzas promulgadas por su originador? ¿Será alguna de las denominaciones actuales la que pregone “la verdad” y por lo que el problema, solo estaría en localizarla? Pues nada más lejos de eso, porque la realidad es que ninguna de las diversas denominaciones de la cristiandad, en absoluto enseña “la verdad” y algo que queda probado con un simple experimento y que no pocas veces en foros de religión, de forma casual se ha producido: y es que si usted reúne en una tertulia religiosa a un católico, un pentecostal, un bautista, un adventista, un testigo de Jehová y un mormón, les da una Biblia y les conmina a que se pongan de acuerdo sobre aquello en lo que creen, aunque solo fuere en un único punto, comprobará que después de largas horas de intenso y acalorado debate no se ha conseguido sacar nada en claro, sino que cada uno de ellos continuará pensando que su forma de religión es la verdadera y las de los restantes contertulios, falsas…… luego y por otra parte ¿cómo puede existir “la verdad” dentro de una cristiandad, dividida, subdividida y requeté subdividida en distintas iglesias, sectas, denominaciones y creencias distintas, al grado que se ha perdido ya el cómputo de su número total, estimado en todo caso en más de 33.000 divisiones o grupos distintos denominados “cristianos”? Y con lo que ello significa de flagrante violación de esta admonición paulina:

Ahora los exhorto, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que todos hablen de acuerdo y que no haya divisiones entre ustedes, sino que estén aptamente unidos en la misma mente y en la misma forma de pensar.” (1 Cor. 1:10).

O sea, el mismo parecido de un huevo a una castaña entre dicha admonición y la realidad que contemplamos dentro del “cristianismo”…… sin embargo, ahí tenemos las palabras de Jesús afirmando que su enseñanza no desaparecería ni con el poder de la muerte, eso es, que permanecería para siempre. Por otra parte, también tenemos unas palabras que este dirigió a sus seguidores de aquél tiempo y que aplican directamente a cualquiera de los que se consideran sus seguidores actuales…… veamos por tanto, lo que nos dijo el Hijo de Dios:

De modo que Jesús siguió diciendo a los judíos que le habían creído: “Si permanecen en mi palabra, verdaderamente son mis discípulos 32 y conocerán la verdad y la verdad los libertará”.” (Juan 8:31-32).

Entonces es obvio que dicha “verdad” o religión verdadera existe en algún sitio y el único problema al que nos enfrentamos es al de averiguar dónde localizarla y que parece, visto lo visto, que ello puede ser en cualquier sitio menos dentro de las distintas denominaciones de la llamada “cristiandad”; y es que la religión (sea la que sea) como tal y en su conjunto, no es más que un poderoso instrumento en manos de Satanás para apartar al “personal” de su Creador, mediante enseñanzas falsas y al que las Escrituras describen como un imperio mundial de religión falsa (ahí ya entran todas) al que identifica como “Babilonia la Grande” (Rev. 17:5-6) y en dónde destaca en grado de culpabilidad ante Dios, la llamada “cristiandad”, pues esta es la que apostató de la enseñanza verdadera de Jesucristo y de la que afirma ser seguidora. Y situación que llegaría a su máximo exponente en los últimos tiempos, iniciando ello a finales del siglo XVIII en adelante con la aparición de numerosas sectas escindidas de las tres grandes ramas en que estaba dividida en ese momento la cristiandad (católicos, ortodoxos y protestantes) y a las que se continuaron añadiendo otras escisiones de esas anteriores escisiones y de las que como les hemos dicho, ya se ha perdido la cuenta…… pero ¿por qué a partir de un tiempo en concreto y como en singular avalancha? Pues por una razón muy sencilla: estaba profetizado que así ocurriría; recordemos que cuando Jesús fue preguntado por sus apóstoles acerca de las señales que marcarían el tiempo de su regreso a la tierra, la primera de estas y en orden de importancia, tenía que ver con la religión y sus falsas enseñanzas:

Estando él sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él los discípulos privadamente y dijeron: “Dinos: ¿Cuándo serán estas cosas y qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?”. 4 Y en contestación, Jesús les dijo: “Cuidado que nadie los extravíe; 5 porque muchos vendrán sobre la base de mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo” (o “pertenecemos al Cristo” y que tiene su exponente actual, en aquellos que a sí mismos se reconocen como “ungidos”) y extraviarán a muchos”.” (Mat. 24:3). (Acotación nuestra).

Y tan serio peligro representaba esa circunstancia de poder ser “extraviado” de la sana doctrina o enseñanza verdadera, que Jesús a lo largo de esa extensa respuesta a la pregunta de sus discípulos, la repitió por dos veces más:

Y muchos falsos profetas se levantarán y extraviarán a muchos; 12 y por el aumento del desafuero se enfriará el amor de la mayor parte.” (Mat. 24:11).

Fíjense que Jesús nos dice que “muchos” serían extraviados por la labor de esos “falsos profetas” y por lo que debemos de tomarnos la cosa muy en serio, para no contarnos entre dichos extraviados; pero veamos la tercera ocasión en la que Jesús repite la advertencia:

Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas (o maestros) y darán grandes señales y prodigios para extraviar, si fuera posible, hasta a los escogidos.” (Mat. 24:24). (Acotación nuestra).

Eso es, que las falsas enseñanzas se producirían dentro del mismo cristianismo, porque recordemos que en el versículo 5 se nos dice que los portadores de las mismas vendrían “en su nombre”, eso es, que serían miembros cualificados de dentro de la congregación u denominación religiosa que supuestamente le representaba; recordemos que ya en tiempos de Pablo y circunstancia que queda reflejada en todas sus cartas, existían grandes disensiones entre los dirigentes de las distintas congregaciones y con los que apóstol se las mantuvo “tiesas”…… por no hablar ya, de los últimos momentos del apóstol Juan (último apóstol en morir), quien se vio llevado y ante el panorama existente ante él, a escribir lo siguiente:

Niñitos, es la última hora y, así como han oído que el anticristo viene, aun ahora ha llegado a haber muchos anticristos (eso es, opositores a las genuinas enseñanzas de Jesús); del cual hecho adquirimos el conocimiento de que es la última hora. 19 Ellos salieron de entre nosotros, pero no eran de nuestra clase; porque si hubieran sido de nuestra clase, habrían permanecido con nosotros. Pero salieron, para que se mostrara a las claras que no todos son de nuestra clase.” (1 Juan 2:18-19). (Acotación nuestra).

Pero…… la “última hora” ¿de qué? Pues de la permanencia de la verdadera doctrina enseñada por el Hijo de Dios y que era aún retenida dentro de la congregación cristiana primitiva, merced al peso específico que los apóstoles de Jesús tenían dentro de la misma y que mantenía a raya a la apostasía emergente en su interior; pero veamos como realmente era ello así, según leemos en palabras del apóstol Pablo y que al igual que Juan, era consciente que desaparecida la influencia de los apóstoles, la apostasía camparía por sus respetos:

De modo que ahora (eso es, en aquel tiempo) ustedes conocen la cosa que obra como restricción (de la ola de apostasía), con miras a que él sea revelado a su propio tiempo. 7 Es verdad que el misterio de este desafuero ya está obrando; pero solo (se mantendría dicha obra de restricción) hasta que el que ahora mismo está obrando como restricción llegue a estar fuera del camino.” (2 Tes. 2:6-7). (Acotaciones nuestras).

Esta “cosa” que obraba como restricción, no era otra que el poder del espíritu santo obrando en aquellos que lo habían recibido, los apóstoles y que como ya hemos señalado, tenían gran autoridad dentro de la congregación cristiana; a partir de la desaparición de estos, desapareció dicha influencia restrictiva y con ella todo vestigio de la sana doctrina enseñada por Jesús, siendo la apostasía la que ocupó su lugar y que posteriormente derivó en lo que sería el embrión de la actual Iglesia Católica…… y a partir de ahí, el resto es historia. Pero hemos dicho que Jesús anunció que en los últimos días, la proliferación de los “falsos maestros” sería notable y algo que el apóstol Pedro también señaló en su segunda carta:

Sin embargo, llegó a haber también falsos profetas entre el pueblo, como también habrá falsos maestros entre ustedes. Estos mismísimos introducirán calladamente sectas destructivas y repudiarán hasta al dueño que los compró, trayendo sobre sí mismos destrucción acelerada.” (2 Ped. 2:1).

Y que para una mayor comprensión de la idea que queremos transmitirles, permítannos mostrarles este mismo pasaje en la versión TLA, en donde se translitera de esta manera:

En el pueblo de Israel hubo también algunos que decían ser enviados por Dios, pero no lo eran. Así también, entre ustedes, habrá quienes se crean maestros enviados por Dios, sin serlo. Ellos les darán enseñanzas falsas y peligrosas, sin que ustedes se den cuenta y hasta dirán que Jesucristo no es capaz de salvar. Por eso, cuando ellos menos lo esperen, serán destruidos por completo.”

Ahora bien ¿con quiénes se podría relacionar a esos “falsos profetas” (o “maestros”) por venir y señalados por Jesús en la respuesta mencionada, en la actualidad? Obviamente, con todo aquél que se nos presenta como un “ungido” o “enviado” de Dios, alegando predicar el “genuino” evangelio de Cristo y que se podrían contar en estos momentos en cientos de miles, cuando no, por millones; pues salvo los TJ y que establecen una diferencia entre sus “ungidos” (una ínfima cantidad) y sus “otras ovejas” que no lo son (más de siete millones), el resto de denominaciones religiosas afirman que tanto sus dirigentes, como su feligresía y mediante el bautismo, todos pasan a formar parte del “cuerpo de Cristo”, eso es, de la “iglesia” o grupo de aquellos que tienen que reinar con él durante el milenio y por tanto, portadores actuales de la “verdadera” enseñanza. Luego todas esas personas que les vienen a hablar en “nombre de Cristo” y a proponerles determinadas enseñanzas (como la reseñada), son esos falsos “Cristos” mencionados por Jesús a los que él no ha enviado y de los que en su momento dijo esto:

No todo el que me dice: ¡Señor, Señor!, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre y en tu nombre expulsamos demonios y en tu nombre ejecutamos muchas obras poderosas?”. 23 Y sin embargo, entonces les confesaré: “¡Nunca los conocí! Apártense de mí, obradores del desafuero.” (Mat. 7:21-23).

Lo que significa que dichos personajes no hacen la voluntad divina, en el sentido de que no han sido “enviados” para llevar a cabo predicación alguna y por lo que están actuando por su cuenta y riesgo…… contraviniendo con ello dicha voluntad divina que claramente fija la predicación de Mat. 24:14, por ejemplo, para el momento de la llegada de sus “dos testigos” y que la llevarán a cabo por espacio de 1.260 días (Rev. 11:3); ello significa que toda la labor de predicación de las “buenas nuevas” o “evangelio de Cristo” dentro de la cristiandad en este momento y provenga de donde o de quién provenga, es algo que Jehová Dios no ha mandado hacer y con lo que ello significa de responsabilidad última ante Él:

Sin embargo, el profeta (o “maestro”) que tenga la presunción de hablar en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado hablar, o que hable en el nombre de otros dioses, ese profeta tiene que morir.” (Deut. 18:20). (Acotación nuestra).

Pero es que además y en su desconocimiento del propósito divino, esos personajes están plenamente convencidos de su condición de representantes de Cristo y de ahí que se expresen con la convicción y autoridad con la que lo hacen; recordemos que en el pasaje de 2 Ped. 2:1 y en la versión TLA hemos leído, que “se creerán” enviados por Dios “sin serlo”…… de ahí que el propio Jesús afirmara que no los reconocería por ser “obradores del desafuero” o lo que es lo mismo, por actuar en contra de la voluntad divina expresada en el pasaje citado y con ello, adulterando la enseñanza o doctrina que él predicó. Porque este no enseñó, por ejemplo y como afirman algunos indoctos, que todos sus seguidores o cristianos bautizados reinarán con él; como no enseñó nada acerca de un “rapto” como tal, así como tampoco enseñó y como sí lo hacen los adventistas, por ejemplo, que durante el período milenial la tierra permanecerá en oscuridad y solo habitada por Satanás y sus secuaces, rumiando sus fechorías mientras esperan su destrucción, en tanto los fieles permanecerán en el cielo ante la presencia de Jehová para ser devueltos a la tierra al término de dicho período de tiempo…… y por citar solo algunas. Enseñanzas, en definitiva, que extravían de “la verdad” revelada en las Escrituras y por lo que a aquellos incautos que sean extraviados, no les aplicará lo dicho por Jesús en el sentido de que “conocerán la verdad y la verdad los libertará”.

Ahora bien, ya entrando en el meollo de lo que queremos resaltar en este escrito y que es el punto verdaderamente importante, veamos que ocurre con aquellos que son víctimas del mencionado engaño y no de los engañadores, pues el de estos ya lo conocemos; porque alguno podría razonar que en todo caso el problema estaría en aquellas personas que engañan y no en las que son engañadas, que de buena fe y al igual que sus “maestros”, creen sinceramente estar sirviendo a Dios y por lo que entienden que no tienen responsabilidad alguna ante Este…… pero eso no es lo que dicen las Escrituras, pues estas sí ponen responsabilidad en esas personas que son víctimas de la falsa enseñanza; ello se deduce de unas palabras que dijo Jesús y que señalaban que si un ciego, guiaba a un ciego, ambos caerían en un hoyo (Mat. 15:14). Por lo que vamos a hablar ahora, de la responsabilidad que recae también sobre la persona que se deja engañar y como veremos en el texto sagrado, que en este caso aplicaremos solo a los miembros de la apóstata cristiandad, cuando en el libro de Revelación o Apocalipsis, escrito para el tiempo del fin (en definitiva para nuestros días), se nos da el siguiente mandato:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas”.” (Rev. 18:4).

Ello de entrada significa, que Dios tiene un “pueblo” dentro de la misma y al que insta a separarse de esa religión falsa y algo que muchos ya hemos hecho, al salirnos de nuestra militancia en cualquiera de sus distintas denominaciones y hemos seguido a partir de ese momento, andando por nuestra cuenta…… noten que el mandato tiene que ver con el salirse de determinado lugar, pero nada se nos dice de meternos en otro. Mandato, por otra parte, que no se nos daría si no tuviéramos la posibilidad de tener éxito al alejarnos de la religión falsa, haciendo así frente a dicho engaño y que nos condenaría al mismo castigo que recibe aquél que somete a otros en el susodicho engaño; por lo que si usted es miembro de alguna organización que diga hablar en nombre de Cristo (todas las de la “cristiandad” lo hacen) y la sustenta con su esfuerzo personal y económico, mediante donativos, diezmo o como quieran llamarlo, el consejo divino es que se separe de ella de inmediato, si no quiere encontrarse como resistidor a ese expreso mandato de Dios y sufrir con ello las consecuencias de su desobediencia…… es cierto que como todas afirman ser “la verdad” y por tanto la religión verdadera, no entienden que dichas palabras les apliquen a ellos, sino que le dirán a usted que estas aplican “al vecino”.

No es menos cierto, por otra parte, que algunos podrían razonar que puesto que son numerosísimas las personas que no conocen la Biblia, como no sea por el quitarle el polvo de cuando en cuando, estas precisan de instrucción y de ahí, que de muy buena fe acudan a aquellos que afirman dar dicha instrucción en busca de guía; en este sentido se pronunciaba un amigo lector, que en su momento nos mandó un comentario y en el que, entre otras cosas, nos hacía la siguiente reflexión:

Todas las denominaciones afirman ser la verdadera de Dios y sin embargo, ninguna es capaz de hacer ningún milagro, tal como podían hacer en el primer siglo. Sólo esta obviedad probaría que no provienen de Dios. Son grandes instrumentos de confusión, que utiliza Satanás para confundir y separar a las personas de buena voluntad. Porque lo que está claro, es que esas personas desean servir a Dios, pero no tienen la capacidad de poder darse cuenta del engaño, al cual están sometidos.” (Negritas nuestras).

Argumento de nuestro comunicante que va en la dirección indulgente y “buenista” de eximir a dichas personas de la responsabilidad que, como hemos visto, contraen ante Dios al continuar con su afiliación en esas fraudulentas organizaciones…… pero que en nuestra opinión, avalada por las Escrituras y como hemos señalado, tanta responsabilidad tiene el que da la falsa enseñanza, como el que la acepta dándola por buena y despreocupándose de si ello es así o no. Y es cierto que uno podría razonar en el sentido de preguntarse a dónde ir para encontrar la religión verdadera, ya que esta debería de existir, pues recordemos las palabras ya mencionadas que habló Jesús, en el sentido de que a su “iglesia” o grupo de seguidores que se moverían dentro de sus enseñanzas “las puertas del Hades no la subyugarán.” (Mat. 16:18). Pero eso no significa que Jesucristo haya mantenido en el tiempo una estructura religiosa como tal, defensora de “la verdad” aquí en la tierra y como muchos indoctos afirman, a la cual apegarnos para que nos haga “el trabajo” que nuestra supuesta falta de capacidad nos impide hacer; lo cual es muy conveniente, porque ¡miren por dónde!, ello pone a cada uno ante la necesidad de tener que pelear personalmente por ese conocimiento y lo que evita que nos convirtamos en oidores pasivos, circunstancia reflejada en lo que vemos hoy en día dentro de la “cristiandad” y en donde unos pocos dirigen y unos muchos, se dejan dirigir.

Lo que ello significa, es que las enseñanzas de Jesús están a nuestro alcance y sin necesidad de recurrir a organización religiosa alguna que nos las explique, pues estas se encuentran reflejadas en las Escrituras, perfectamente claras y actualmente al alcance de cualquiera; que ello es así como se lo decimos, queda expuesto en unas palabras que dijo Jesús y que ya hemos mencionado, pero que repetiremos, pues en las mismas está la clave de la cuestión…… nos referimos al pasaje ya mencionado de Juan 8:31-32:

De modo que Jesús siguió diciendo a los judíos que le habían creído: “Si permanecen en mi palabra, verdaderamente son mis discípulos 32 y conocerán la verdad y la verdad los libertará”.”

Luego una persona puede conocer “la verdad”, si “permanece” en la palabra de Dios, la Biblia y en donde está contenida la salvadora información que le puede llevar a la vida eterna…… y es que si uno tiene la Biblia a mano ¿para qué necesita a alguien que se la interprete, si puede “beber” directamente de la fuente y no “agua” adulterada por el paso de otras manos y como es en el caso que estamos considerando? Pero claro, nos encontramos con lo que hemos leído en el comentario recién mencionado en el sentido de que la inmensa mayoría de las personas dicen querer servir a Dios, pero que “no tienen” la capacidad de poderse dar cuenta del engaño al que están sometidos”; y es que lo primero que uno dice cuando ve ese “tocho” que a simple vista parece ser la Biblia, es eso de “yo nunca podré entender lo que ahí se dice”…… razón por la que escogen el camino más corto, acudiendo a diversas “fuentes” de la cristiandad, para que estas les hagan el trabajo que ellos no quieren hacer (de hecho ni siquiera lo han intentado), eso es, el investigar por su cuenta.

Porque esta es la realidad y punto principal de este escrito, le pese ello a quien le pese; y es que si bien entre el “personal” pueda haber algunos que les interese el aprender de Dios, a lo que no están dispuestos es a hacer el esfuerzo necesario para ello, alegando que “no entienden” y por ello buscando formas sustitutorias, como el ser miembros de distintas iglesias para que sean otros los que les expliquen de por dónde va “la película”: en definitiva, que otros les hagan el trabajo de investigar y que les den las cosas “mascaditas”, que para eso “cobran”…… pero eso no es lo que dijo Jesús, sino que lo que dijo fue esto otro:

Entren por la puerta angosta; porque ancho y espacioso es el camino que conduce a la destrucción y muchos son los que entran por él; 14 mientras que angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la vida y pocos son los que la hallan.” (Mat. 7:13-14).

Vemos que Jesús nos habla de dos caminos, el uno ancho y espacioso y sin ninguna dificultad, eso es, que no requiere de esfuerzo alguno por parte del individuo para transitar por el mismo, pero que conduce a la destrucción ya que este nos pone en manos de esos “falsos maestros” (2 Ped. 2:1) y en última instancia, de Satanás; mientras que el que conduce a la vida es estrecho, pues requiere de esfuerzo personal y que pocos son los que están dispuestos a asumirlo. En relación con el traspasar esa mencionada “puerta angosta” que lleva “a la vida” y que implica esfuerzo individual, en Luc. 13:24 Jesús habla de un “esforzarse vigorosamente” para poder hallarla, pues muchos serán los que lo intentarán pero no podrán conseguirlo, sencillamente porque el esfuerzo realizado no ha sido acorde al logro deseado; luego…… ¿hasta dónde está uno dispuesto a esforzarse para poder pasar por esa simbólica “puerta angosta”, camino a “la vida”?

En todo caso, una cuestión que hay que dejar clara es que no es cierta la afirmación tan comúnmente extendida en el sentido de que uno no puede entender las Escrituras sin la ayuda de terceros, supuestamente “versados” en estas, sino que lo que sí es cierto es que no se hace el esfuerzo necesario para conseguirlo; pero veamos un ejemplo bíblico (y que para algo están los ejemplos) que nos muestra que cualquiera puede entender la Biblia si se lo propone, pues según Rom. 15:4 “todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado, fueron escritas para nuestra instrucción”…… luego veamos lo que ha sido escrito para nuestro aprovechamiento:

Tú, sin embargo, continúa en las cosas que aprendiste y fuiste persuadido a creer, sabiendo de qué personas las aprendiste 15 y que desde la infancia has conocido los santos escritos, que pueden hacerte sabio para la salvación mediante la fe relacionada con Cristo Jesús.” (2 Tim. 3:14-15).

Lo que aquí notamos, es que un niño pudo aprender lo suficiente de los “santos escritos”, como para ponerle en el camino de la salvación; luego si ello fue así en el caso de un niño…… ¿cómo alguien adulto puede decir, que “no entiende” lo que dice la Biblia? Y es que no sería comprensible, que una información que nos da nuestro Creador para que todos nos podamos beneficiar de ella, solo pudiera ser entendida por personas de determinado nivel intelectual y como se nos quiere dar a entender, cuando la realidad es que esta fue dirigida en principio a pastores, agricultores, pescadores, carpinteros, etc., en definitiva, personas que en aquellos tiempos tenían unos conocimientos rudimentarios, pues el acceso a la cultura estaba restringido a una pequeña clase pudiente de aquella sociedad…… cuando el caso es que en la actualidad, la Biblia continúa siendo la misma, mientras que la media intelectual y en la gran mayoría de los casos, supera en mucho a la de aquellos tiempos.

Pero en todo caso, que ello no es así, o sea, que para entender las Escrituras se precise de elevados estudios teológicos e idea que se nos ha estado vendiendo por medio de aquellos que dirigen las mencionadas denominaciones religiosas de la cristiandad y que viven de ello, lo tenemos reflejado en estas y como veremos a continuación; porque lo que se nos dice una y otra vez es que a menos que uno tenga estudios teológicos, la Biblia es un coto cerrado al cual solo se puede acceder con la expresa ayuda (y siendo ello otra de las muchas mentiras que nos cuentan) de aquellos que sí los tienen, los llamados “teólogos”…… pero que ello no es así, repetimos, queda probado por lo que leemos en la Palabra de Dios:

Los proverbios de Salomón hijo de David, el rey de Israel, 2 para conocer uno sabiduría y disciplina, para discernir los dichos del entendimiento, 3 para recibir la disciplina que da perspicacia, justicia y juicio y rectitud, 4 para dar sagacidad a los inexpertos, conocimiento y capacidad de pensar al joven.” (Prov. 1:1-4).

Entonces queda claro que las Escrituras sí se pueden entender por uno mismo, pues de lo contrario no conseguirían dichos resultados en los “inexpertos”, ni podrían desarrollar el “conocimiento y capacidad de pensar”, incluso en personas jóvenes. Porque hemos dicho que es una falacia el afirmar que si no se tienen determinados conocimientos en Teología, Hermenéutica y ciencias afines, no se puede entender la Biblia a menos que nos las expliquen, pues el entendimiento acerca de la palabra de Dios no se consigue por meritorios estudios universitarios, sino que se obtiene porque el Altísimo se lo permite a uno…… veamos para apoyar nuestro argumento, las palabras que Jesús y en un claro reconocimiento de que eso es así, se encuentran en Luc. 10:21:

En aquella misma hora se llenó de gran gozo en el espíritu santo y dijo: “Te alabo públicamente, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido cuidadosamente estas cosas de los sabios e intelectuales y las has revelado a los pequeñuelos. Sí, oh Padre, porque el hacerlo así vino a ser la manera aprobada por ti”.”

Luego lo que ahí vemos, es que el Altísimo retiene o revela dicho conocimiento, en función de parámetros distintos a los que establece el ser humano y con lo que resulta, que el tener altos conocimientos y apoyarse en ellos para alcanzar el verdadero conocimiento, no es más que un impedimento para conseguir dicho fin; mientras que el ser uno humilde y confiar en que Dios le proveerá la ayuda necesaria para aprender de Él, es el camino recomendado para alcanzar el entendimiento correcto que lleva a la vida eterna…… todo lo contrario de lo que se nos cuenta, por parte de las distintas organizaciones religiosas con las que uno se asocie. Es cierto que no le estamos diciendo que coja una Biblia y se ponga a leerla como un poseso, sino que haga aquello que ciertas personas de la antigüedad hicieron y por lo que se las calificó como de ser “de noble condición”; veámoslo:

Ahora bien, estos eran de disposición más noble que los de Tesalónica, porque recibieron la palabra con suma prontitud de ánimo y examinaban con cuidado las Escrituras diariamente en cuanto a si estas cosas eran así.” (Hech. 17:11).

Personas por tanto, que lo que hacían era recibir una determinada información y luego contrastarla con lo que leían en las Escrituras que estaban a su alcance en aquellos tiempos; fíjense en el hecho de que lo hacían con mucho “cuidado” y “a diario”, lo que las identificaba como personas que tenían sincero interés por las cosas de Dios. De ahí, que constantemente les estemos recomendando desde este blog, que no se crean de buena a primeras las cosas que nosotros les contamos, sino que comprueben si aquello que les explicamos se ajusta a lo dicho por las Escrituras y luego saquen sus propias conclusiones; y es que contrario a lo que suelen decir esos dirigentes de las distintas denominaciones religiosas que nos rodean por tierra, mar y aire, nosotros afirmamos que para entender la Biblia es condición “sine qua non” el abrirla y el leerla con atención, además de una motivación correcta: eso es, un sincero deseo de aprender de los propósitos de Jehová Dios para con Su creación…… y es que Jehová ve hasta el más profundo de nuestros pensamientos:

Y tú, Salomón, hijo mío, conoce al Dios de tu padre y sírvele con corazón completo y con alma deleitosa; porque todos los corazones Jehová los está escudriñando y toda inclinación de los pensamientos la está discerniendo. Si tú lo buscas, él se dejará hallar de ti; pero si lo dejas (eso es, si uno no se interesa en Él), él te desechará para siempre.” (1 Crón. 28:9). (Acotación nuestra).

Y con el añadido de que nada tiene que ver para alcanzar el beneplácito de Jehová, cuánto uno sepa acerca de Él, sea esto mucho o poco, porque es razonable el pensar que los que ya llevamos muchos años metidos en esta aventura de aprender por nuestra cuenta, sepamos más de las Escrituras que uno que empiece ahora y que nos pudiera dar cierta ventaja sobre el que recién empieza en su investigación, como por ejemplo pueda ser en su caso. Porque lo que realmente valora nuestro Dios, no es tanto la cantidad de conocimiento que se tenga sobre Él y su propósito (pues ello depende de muchos factores ajenos a nuestra voluntad), sino el esfuerzo sincero del que se propone alcanzar dicho conocimiento, sea poco o mucho, en definitiva, el empeño puesto en conseguirlo…… a ese grado, le será concedido a cada uno el poder entender las Escrituras; pero veamos cómo nos estimula a ello, el consejo de Pablo a su discípulo Timoteo:

Reflexiona sobre estas cosas; hállate intensamente ocupado en ellas, para que tu adelantamiento sea manifiesto a todos. 16 Presta constante atención a ti mismo y a tu enseñanza. Persiste en estas cosas, pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y también a los que te escuchan.” (1 Tim. 4:15-16).

Entonces séale sabido, querido amigo que nos lee, que de su actitud dependerá el que Jehová le permita comprender el significado de Su Palabra…… o no; y ello no exento de consecuencias, a tenor de lo que leemos en 2 Tes. 1:6-9:

Esto toma en cuenta que es justo por parte de Dios pagar con tribulación a los que les causan tribulación, 7 pero, a ustedes que sufren la tribulación, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelación del Señor Jesús (ya cercana) desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios (obviamente porque no quisieron hacer el esfuerzo necesario para ello) y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús (porque no se han preocupado en conocerlas, sino que se han conformado con aquello que otros les han contado). 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.” (Acotaciones nuestras).

Y es que, resumiendo, estamos ante una situación que no admite zonas intermedias, pues Jesús dijo claramente que el que no estaba con él, estaba contra él (Luc. 11:23)…… obviamente estar contra él y como se sobreentiende del pasaje que acabamos de leer, es el seguir enseñanzas falsas y que es todo lo que se encuentra por ahí. Por lo que usted solo puede encontrar lo que dijo Jesús, leyéndolo directamente de las Escrituras y entendiendo por usted mismo lo que de ellas lee, pues este el medio que usa Dios para comunicarse hoy con nosotros y no a través de “falsos maestros”, pues según Sant. 3:11 una fuente “no hace que lo dulce y lo amargo salgan burbujeando por la misma abertura”…… eso es, que donde está cobijada la mentira, pueda en algún momento salir algo de “la verdad”. No se olvide, por otra parte, que los pastores, ancianos, sacerdotes o como quiera que se hagan llamar los dirigentes de la organización con la que se asocia, no hacen más que eso: leer la Biblia y comunicarle a usted lo que ellos entienden que dice esta, siempre desde su particular punto de vista y generalmente, en función de espurios intereses…… luego si usted puede “beber” directamente de la fuente ¿para qué beber el “agua” que le trae un intermediario, cuando la Biblia resulta ser la carta que su Creador le dirige a usted personalmente para que se entere de porqué estamos como estamos, que ha hecho Él para enderezar las cosas, cómo y cuándo acabará todo y además, quiénes se beneficiarán de ello? ¿Dejará tan fundamental información, en manos de gente que usted no conoce y que le dice que son “enviados” de Dios, en definitiva, que solo defienden intereses propios (recuerde que viven de ello) y no los suyos, pues para ellos generalmente no es usted más que una fuente de ingresos? Vea el consejo que Jehová le da al respecto:

Sé sabio, hijo mío y regocija mi corazón, para que pueda responder al que me está desafiando con escarnio.” (Prov. 27:11).

Siendo que el que está desafiando al Altísimo, no es otro que el rebelde Satanás, pues este afirma que usted no hará los cambios que sean pertinentes ni el esfuerzo necesario para aprender de Él, sino que continuará en la misma situación de dependencia de organizaciones religiosas de hechura humana que ha tenido hasta ahora (si este es el caso) y que, como hemos dicho, no son más que el instrumento usado por dicho inicuo personaje para extraviar al “personal”; y siendo que mientras el primero le ofrece la vida eterna, el segundo le ofrece la destrucción eterna…… o sea, ¡que usted decide!

Pero dado que quizás la mayoría de las personas que desean iniciar dicho camino, se preguntarán aquello tan manido de ¿y por dónde empezamos?, permítannos que les demos una sugerencia: empiecen por continuar leyendo todo lo que se publica y se ha publicado en este blog, contrastando los textos bíblicos leídos con su ejemplar de las Escrituras para ver si la idea que les proponemos coincide con lo que usted entiende de los mismos y que es en donde está el quid de la cuestión. Porque es cierto que por algún sitio hay que empezar y lo que está claro es que la Biblia no se puede leer como un libro de aventuras, eso es, que no tiene un argumento progresivo que se vaya desarrollando en el transcurso del mismo con determinada correlación, hasta llegar a un final feliz; luego por lo que hay que empezar es por tener un referente o punto de apoyo del que partir para iniciar su aventura o investigación…… a este respecto, recuerden lo que ocurrió con unas personas de la antigua ciudad de Berea y cuya actitud mereció el elogio de Jehová Dios, que las calificó como de noble condición:

Ahora bien, estos eran de disposición más noble que los de Tesalónica, porque recibieron la palabra con suma prontitud de ánimo y examinaban con cuidado las Escrituras (las que tenían a su alcance en ese momento) diariamente en cuanto a si estas cosas eran así.” (Hech. 17:11). (Acotación nuestra).

Noten por favor, que dichas personas no se pusieron a leer de pronto como “cosacos” las Escrituras de las que disponían en aquel tiempo, sino que primero recibieron determinada información y después pasaron a contrastarla con la información que ellos tenían registrada en sus “biblias” y que era lo que actualmente conocemos como el AT; y esa es la actitud que nosotros les estamos recomendando…… a partir de ahí, la cosa ya dependerá de las ganas que usted le ponga y que casi siempre suelen ser proporcionales al aprecio que uno tenga por las cosas de Dios.

Por lo que a modo de conclusión y ya centrándonos en la pregunta formulada por nuestro anónimo comunicante, la respuesta concreta sería la siguiente: la religión verdadera si existe y la tiene probablemente usted en su propia casa, quizás acumulando polvo en una estantería de su salón, en su despacho personal o en el mejor de los casos, en su mesilla de noche; en todo caso, esperando que usted se decida a usarla e iniciar con ello el camino a la vida eterna…… por cierto, esa “religión verdadera” se conoce como La Biblia.

MABEL

DE NUEVO, A VUELTAS CON LOS “ROLLOS” DE REV. 22:12-15.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 18/08/2014 by Armando López Golart

libro-de-la-vidaY es que, inasequibles al desaliento, los “enteradillos” de turno, eso es, esa pléyade de “genios” de la teología y que van por ahí presumiendo de “ungidos”, por tanto supuestos candidatos para reinar con Cristo en el reino de Dios, continúan con su “sonsonete” en el sentido de que los muertos serán juzgados por los hechos que hayan realizado en su vida anterior y lo que no deja de ser un verdadero disparate. Dicho lo cual y medio centrado ya el tema, veamos lo que se nos relata en dicho pasaje y que resumiendo un poco la cuestión, tiene que ver con unos “rollos” que se abren, a continuación de los cuales se abre otro llamado “el rollo de la vida” y por lo que de entrada ya sabemos, que estamos hablando de “rollos” abiertos con distintos propósitos; y asunto este que, desconocido por la inmensa mayoría de los llamados “cristianos”, es causa frecuente de garrafales errores por parte de esos personajes mencionados y que se llaman a sí mismos “teólogos” (y que son legión), solo porque colgado en una pared de su casa tienen un diploma y del que suelen hacer periódicamente pública ostentación, cuando dicho “papelito” no hace más que acreditar de que en un determinado momento, uno se pasó por un Instituto de Teología…… ya del aprovechamiento derivado de los estudios cursados y como diría D. Quijote de la Mancha “mejor es no meneallo, amigo Sancho”, pues en vista de los disparates que son capaces de publicar dichos personajes, queda claro que el logro alcanzado es manifiestamente mejorable.

Porque según afirman esos señores y volviendo al tema que nos ocupa, en estos “rollos” estarían escritas todas las barrabasadas que uno hizo mientras estuvo con vida y por las que será juzgado en el momento de su resurrección, al final de los mil años del reino de Dios; lo que ocurre es que de entrada, esa afirmación que se nos propone ya presenta algunos “problemillas” que se hacen necesarios resolver y para lo cual, sería oportuno el leer primero el pasaje referenciado:

Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos y fueron juzgados individualmente según sus hechos. 14 Y la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esto significa la muerte segunda: el lago de fuego. 15 Además, cualquiera a quien no se halló escrito (su nombre) en el libro de la vida, fue arrojado al lago de fuego.” (Acotación nuestra).

Pero para ponernos en situación, precisamos empezar por averiguar cuál es el punto de partida de esos “intelectuales” para que nos presenten tan disparatada propuesta y que más o menos viene a ser este: según ellos, el milenio o reino de Dios, echaría a andar con lo que se conoce como la “primera” resurrección (Rev. 20:6) y en la que participan todos los “justos” o personas que han vivido en todos los tiempos y que se han conseguido el favor de Dios; y es al final de dicho período de tiempo, eso es, al término de los mil años de reinado de Jesucristo y siempre, recordemos, según nos proponen esos señores, cuando se produce lo relatado en el pasaje mencionado y que resulta en la resurrección de todos los “injustos” para juicio o destrucción eterna, consecuencia directa de sus actos impíos y denunciados en los citados “rollos”…… tenemos que señalar que para llegar a dicha conclusión, esos “genios” de la teología se apoyan en un erróneo entendimiento de lo dicho por el apóstol Pablo y reflejado en Hech. 24:15:

“…… y tengo esperanza en cuanto a Dios, esperanza que estos mismos también abrigan, de que va a haber resurrección así de justos como de injustos.”

Sobre estas palabras soportan esos “entendidos” la idea de dos resurrecciones separadas por mil años entre sí, cuando es la realidad contextual del propio pasaje la que nos niega dicha posibilidad; porque, que el apóstol en cuestión no nos podía estar hablando de dos resurrecciones separadas por tal período de tiempo (nada de ello, se sugiere siquiera en las Escrituras) y para colmo la segunda de las cuales para destrucción eterna de los que participen de ella, está fuera de toda duda, pues de lo contrario no se entendería el que todo un apóstol como Pablo, así como aquellos fieles con los que compartía sentimiento, abrigaran “la esperanza” de que personas fueran destruidas eternamente. Luego a lo único que Pablo se podía referir con sus palabras y apelando a la razón y al sentido común, era a la esperanzadora perspectiva de una resurrección futura, en la que participarían tanto “justos” o personas que conocieron a Dios y le sirvieron, así como “injustos” o personas que a lo largo de la historia de la humanidad no tuvieron la oportunidad de conocerlo y por ello, no pudieron servirle y cuyo cómputo en este caso, se elevará probablemente a cientos (sino miles) de millones.

Dicho lo cual, retomemos el hilo de lo que estábamos diciendo y que tenía que ver con lo expuesto en el pasaje de Rev. 20:12-15, en cuyo mismo texto ya notamos algo que no cuadra con la idea que se nos quiere “vender” por parte de esos “intelectuales”, porque veamos: de su lectura se desprende que el “rollo” de la vida que se abre a continuación de los “rollos” que contienen información sobre hechos pasados y por mor de la cual serán juzgados los resucitados, es para anotar en el mismo los nombres de aquellos que superen el juicio adverso, eso es, que sus pecados sean considerados “peccata minuta” y por lo tanto no reos de destrucción eterna, pues de lo contrario no se entendería la apertura de dicho “rollo” en ese momento. Pero puesto que resulta que esos “entendidos” nos han asegurado que todos los “justos” ya se han levantado “para vida” en la primera resurrección al inicio del milenio (luego habría que pensar que ya no quedan más “justos” entre los muertos) y que la siguiente resurrección a ocurrir mil años después de esa “primera”, es para destrucción de todos aquellos que participen de ella y para lo que se supone que han sido guardados durante esos mil años…… se nos ocurre la siguiente pregunta: ¿para qué un libro o “rollo de la vida” en el que ser inscrito uno, si resulta que todas esas personas que se levantan en esa segunda resurrección lo hacen para ser juzgados y destruidos eternamente, pues todos son “injustos” y siempre según nos explican esos “genios” de la teología? Luego ¿a quiénes se inscribe en dicho “rollo de la vida” en ese momento, si según se nos cuenta, los “justos” que podían figurar en el mismo fueron levantados mil años antes de que apareciera dicho “rollo”? ¿Se dan cuenta esos “genios” de la interpretación bíblica, de la salvajada que nos están proponiendo?

Pero es que además, es necesario averiguar en qué contexto se producen estos hechos y para lo cual habría que leerse con atención el capítulo 20 de Revelación y que es en dónde realmente está “la madre del cordero” de tan embrollado asunto; por lo que veamos como inicia este:

Y vi a un ángel que descendía del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano. 2 Y prendió al dragón, la serpiente original, que es el Diablo y Satanás y lo ató por mil años. 3 Y lo arrojó al abismo y lo cerró y lo selló sobre él, para que no extraviara más a las naciones hasta que se terminaran los mil años. Después de estas cosas tiene que ser desatado por un poco de tiempo.” (v. 1-3).

Estas palabras nos sitúan en el preciso momento en que, recién terminada la batalla de Armagedón que pelean Jesucristo y sus fieles (Rev. 17:14) contra Satanás y sus seguidores, que son destruidos y este abismado por mil años a un estado de inactividad, da inicio el reino de mil años de Dios en manos de Jesucristo y de ahí, que en los siguientes versos 4-6 leamos como sigue:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años. 5 (Los demás de los muertos no llegaron a vivir sino hasta que se terminaron los mil años.) Esta es la primera resurrección. 6 Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Básicamente aquí se nos está hablando de la aparición en escena de aquellos que gobernarán junto a Cristo durante esos mil años y que como hemos dicho, nos sitúa en el momento en que inicia del milenio…… pero noten que en este cuadro nos falta un elemento importantísimo por aparecer, como es el trono del gran rey, eso es, de Jesucristo y del que se nos habla en el verso 11:

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él. De delante de él huyeron la tierra y el cielo y no se halló lugar para ellos.”

Y prescindiendo que la mayoría de autores colocan este evento al término de los mil años, lo cierto es que dicha afirmación no se ajusta al contexto escritural, pues esos “tierra y cielo” que huyen ante ese glorioso personaje que se sienta sobre ese trono (Jesucristo), no son otros que aquellos de los que nos habló el apóstol Pedro y que sustituyen a los “cielos y tierra” actuales:

Pero hay nuevos cielos (o nuevo gobierno) y una nueva tierra (o una sociedad humana obediente) que esperamos según su promesa y en estos, la justicia habrá de morar.” (2 Ped. 3:13). (Acotaciones nuestras).

Lo que nos continúa manteniendo instalados en el inicio del milenio, pues de eso es lo que nos estaba hablando Pedro y de ahí, que los versículos siguientes de Rev. 20, eso es, desde el 12 hasta el 15 y a los que ya hemos hecho referencia al inicio de este escrito, no pueden referirse a otra cosa que no sea a lo que ocurre a partir de ese mismo momento en la tierra y durante ese período de mil años…… y cuestión que tiene que ver con la razón fundamental de la misma existencia del reino de Dios y sin la cual, dicho reino no tendría sentido alguno: la resurrección de los muertos, merced al sacrificio redentor de Cristo, de la que se nos habla en Hech. 24:15 y que ya hemos considerado; por lo que situados en esta perspectiva, releamos dichos versos:

Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados individualmente según sus hechos. 14 Y la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esto significa la muerte segunda: el lago de fuego. 15 Además, cualquiera a quien no se halló escrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.”

Entonces y desde este razonable punto de vista, esos nuevos “rollos” que se abren y lejos de ser un recordatorio de fechorías anteriores de aquellos que vayan resucitando, no son más que nueva información tendente al recobro espiritual (el recobro físico es otra “historia”) del ser humano para prepararlo adecuadamente para algo que ocurre al final de esos mil años y que a modo de acotación, se nos menciona en los versos 7 al 10 de este capítulo 20 que estamos analizando. No perdamos de vista y para situar correctamente el punto que queremos resaltar, el hecho de que actualmente estamos en posesión de unos “rollos” (el conjunto de libros que componen la Biblia actual) y cuyo único cometido es el de darnos la información necesaria para colocarnos al pie del reino de Dios…… una vez alcanzado ese objetivo, es razonable que los actuales “rollos” y cumplida su comisión, den paso a otros que contengan información adicional para saber cómo enfrentar la prueba final con la suelta de Satanás y de la que se nos habla en esos versos 7 al 10 y que nosotros, de forma deliberada, hemos pasado por alto y en dónde se lee como sigue:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos es como la arena del mar. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró. 10 Y el Diablo que los estaba extraviando fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde ya estaban tanto la bestia salvaje como el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.”

Es cierto que muchos son los autores que no entienden que ese pasaje no es más que un paréntesis y entendiendo por dicho término y en cualquier diccionario, la referencia a una oración o frase incidental que se intercala en un relato, interrumpiéndolo pero no alterando su contenido, en este caso para señalar a algo que ocurrirá al término de los mil años de los que se nos está hablando y como aviso a “navegantes”. Luego este pasaje intercalado entre los versos 6 al 11 del capítulo 20 de Revelación que estamos analizando no es correlativo en orden de sucesos y por lo que no puede alterar la cadencia del relato que se nos ofrece en dicho capítulo; porque si eso no fuera como se lo explicamos nosotros y realmente estuviéramos hablando de uno texto escritural “correlativo” y ese pasaje de Rev. 20:7-10 nos transportara a mil años adelante en el tiempo, nos encontraríamos con la siguiente incongruencia: que toda una Biblia dirigida a anunciarnos precisamente el reino de mil años de Dios y objetivo principal de la venida de Jesús (Luc. 4:43), no nos dice nada de este, pues del verso 6 al 11 resulta que pasan mil años y sin que nos enteremos de lo que va a suceder durante ese período de tiempo…… y lo que presenta la siguiente cuestión, sin que esos “genios” de la teología nos acierten a aclarar: ¿dónde entonces, se producirá la “restauración de todas las cosas” prometidas por el Altísimo “por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo”? (Hech. 3:20-21).

Y con lo que nos enfrentaríamos a la inconcebible y disparatada situación, de que después de milenios de preparación y espera para llegar a este período milenial, la Biblia no nos habla nada del mismo y liquida dicho período de tiempo en solo 4 versos…… pero resulta que la cosa no acaba ahí; porque se ser las cosas como nos las plantan esos “teólogos de pizarrín”, tendríamos que aceptar entonces que lo que se nos cuenta en los capítulos 21 y 22 de este libro de Revelación, es posterior al milenio y con lo que nos encontraríamos que después de mil años de gobernación en la tierra a cargo de Jesucristo, Jehová tiene que actuar rectificando todo lo hecho durante dicho período de tiempo, pues esto es lo que se nos dice en Rev. 21:1-8:

Y vi un nuevo cielo y una nueva tierra; porque el cielo anterior y la tierra anterior habían pasado y el mar ya no existe. 2 Vi también la santa ciudad, la Nueva Jerusalén, que descendía del cielo desde Dios y preparada como una novia adornada para su esposo. 3 Con eso, oí una voz fuerte desde el trono decir: “¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad y él residirá con ellos y ellos serán sus pueblos. Y Dios mismo estará con ellos. 4 Y limpiará toda lágrima de sus ojos y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado.” (v. 1-4).

Y por cosas “anteriores” y en ese marco de circunstancias, tendríamos que entender las que han ocurrido durante esos mil años de gobernación por Jesucristo, pues Jehová Dios tiene que empezar desde el principio, eso es, por limpiar las lágrimas de dolor del “personal” y eliminar la muerte, clamor y dolor que habrían continuado durante ese período de tiempo, estableciendo un “nuevo cielo y una nueva tierra”, que sustituyeran a los existentes durante el milenio…… por lo que en vista de tanta inoperancia por parte de ese gobierno delegado durante mil años, el Altísimo se ve obligado a “cortar por lo sano” y según se sobreentiende de los siguientes versículos del 5 al 7:

Y Aquel que estaba sentado en el trono dijo: “¡Mira!, voy a hacer nuevas todas las cosas” (eso es, cambiar todo lo hecho hasta ese momento, por Jesucristo y asociados). También, dice: “Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas”. 6 Y me dijo: “¡Han acontecido! Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. A cualquiera que tenga sed le daré de la fuente del agua de la vida gratis. 7 Cualquiera que venza heredará estas cosas y yo seré su Dios y él será mi hijo.” (Acotación nuestra).

O sea y resumiendo, que Jehová Dios tiene que hacer “nuevas todas las cosas”, pues el resultado del reino milenario ha sido una auténtica catástrofe…… y tan catastrófico ha sido, que vean el panorama con el que se encuentra Este finalizado el milenio, según lo que se lee en el verso 8:

Pero en cuanto a los cobardes y los que no tienen fe y los que son repugnantes en su suciedad y asesinos y fornicadores y los que practican espiritismo, e idólatras y todos los mentirosos, su porción será en el lago que arde con fuego y azufre. Esto significa la muerte segunda.”

O sea, que según dicho verso 8 (y eso es lo que está escrito) resulta que la tierra y para ese tiempo continúa llenas de personas sin fe, repugnantes en su suciedad (homosexualidad), de asesinos, de fornicadores, de espiritistas, de idólatras y mentirosos (probablemente en lo que tiene que ver con la enseñanza de la Palabra de Dios), eso es ¡un show de esos de “agárrate y no te menees”!…… siempre eso sí y según esos “genios” de la teología, que tomemos el capítulo 20 de Revelación como un relato “correlativo” y no hagamos el paréntesis que nosotros hemos señalado, con respecto de esos versos del 7 al 10. Y que nosotros tenemos razón en nuestro planteamiento, en el sentido de que el orden lógico de la narración de dicho capítulo 20, es que el verso 6 tenga su continuación natural en el verso 11, queda demostrado por el “cacao” que se monta si eso no se hace así y del que les acabamos de hablar…… pero es que aún hay más.

Porque resulta que la afirmación de tanto impresentable que se las dan de “entendidos” en las Escrituras (y que no saben siquiera como estas se abren), en el sentido de que el pasaje de Rev. 20:12-13 aplique a una supuesta resurrección de juicio al final de los mil años, con resultado de destrucción eterna de los que participen de la misma y siendo los “testigos de cargo” en dicho juicio, los mencionados “rollos” que se abren (merced al contenido de los cuales se procederá a la inculpación y posterior destrucción eterna de los que en dicha resurrección se levanten), se topa con un escollo insalvable y que se encuentra en Rom. 6:7:

Porque el que ha muerto ha sido absuelto (redimido, liberado o exonerado, según versiones) de su pecado.”

Y como resulta que nuestra muerte nada tiene que ver con los actos que podamos haber realizado durante nuestra vida, sino que es consecuencia del pecado heredado y que ha condicionado la tal, cuando uno muere ya ha pagado su deuda con el Creador…… porque recordemos que lo que Este dijo fue lo siguiente:

Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás (eso es, Adán dejaría de existir).” (Gén. 2:17). (Acotación nuestra).

Por lo que como más adelante afirma el mismo escritor, en el sentido de que “el salario que el pecado es muerte” (Rom. 6:23), es obvio que cuando uno ha muerto y al igual que se le exigió a Adán, este uno ya ha cancelado la deuda existente: Jehová se queda con la vida del interfecto y este, pasa a la inexistencia eterna…… es en este momento en que inicia el milenio y a diferencia del caso de Adán y Eva (a los que no les aplica el sacrificio redentor de Cristo), cuando entra en funcionamiento el arreglo divino del rescate mediante la sangre de Jesucristo y el fallecido es devuelto a la vida, pues el Hijo de Dios “cargó” con el peso de su pecado y por lo que a cada uno se le da una segunda oportunidad, devolviendo los muertos a la vida y a aquellos que pasen con vida al reino de Dios, eximiéndoseles totalmente de la muerte como consecuencia del pecado, en armonía con las siguientes palabras:

Así, pues, como mediante una sola ofensa el resultado a toda clase de hombres fue la condenación, así mismo también mediante un solo acto de justificación (el sacrificio de Jesucristo) el resultado a toda clase de hombres es el declararlos justos para vida. 19 Porque así como mediante la desobediencia de un solo hombre muchos fueron constituidos pecadores, así mismo, también, mediante la obediencia de una sola persona muchos serán constituidos justos.” (Rom: 5:18-19). (Acotación nuestra).

Siendo esto así, queda claro que una vez el ser humano ha muerto o pasado a la inexistencia, ya no puede ser juzgado por los cosas que hizo en una vida anterior condicionada por el pecado, pues cuando vuelve a la vida merced al sacrifico de Jesucristo, ya lo hace sin pecado y con la deuda saldada, por lo que no hay registro alguno que pueda ser levantado en su contra; por lo que los “rollos” que se abren, no pueden ser otra cosa más que información adicional para restablecer la espiritualidad del “personal”, o fortalecerlo en vista a la “prueba” final con la suelta de Satanás y como ya se nos advierte en ese pasaje de Rev. 20:7-10 mencionado. Y que lejos de ser, como nos afirman esa pandilla de indocumentados que a sí mismos se califican de “ungidos”, una prueba la suelta final de Satanás en sentido de lo que entendemos por “prueba”, resulta que estaríamos hablando de lo que no es más que la maravillosa oportunidad que Jehová Dios brinda al ser humano, para que sea cada uno a título individual el que responda a la cuestión de la soberanía universal, eso es, si desea ser gobernado por Jehová, o desea serlo por Satanás (como escogieron Adán y Eva) y no continuar pagando los “platos rotos” por la decisión que otros tomaron en su momento.

Luego cuando alguno de esos “maestros de lo imposible” le cuente ese “invento” de las dos resurrecciones separadas por mil años, mándenle a hacer puñetas de inmediato, ya que demuestra no ser más que un “indocumentado” que no tiene ni la más remota idea de lo que dicen las Escrituras…… recuerden que una de las señales más notables que nos anunciarían la inminente venida de Jesucristo en el poder del reino, sería la aparición de esos malignos personajes (Mat. 24:4-5) y a los que el apóstol Pedro se refirió de la siguiente manera:

Sin embargo, llegó a haber también falsos profetas entre el pueblo, como también habrá falsos maestros entre ustedes. Estos mismísimos introducirán calladamente sectas destructivas (solo hay que ver cómo está fragmentada la llamada “cristiandad”) y repudiarán hasta al dueño que los compró, trayendo sobre sí mismos destrucción acelerada. 2 Además, muchos seguirán los actos de conducta relajada de ellos y por causa de estos se hablará injuriosamente del camino de la verdad. 3 También, con codicia los explotarán a ustedes con palabras fingidas (todos los dirigentes de esas organizaciones recaban de sus feligreses la aportación económica y con lo que viven como reyes). Pero en cuanto a ellos, el juicio desde lo antiguo no se mueve lentamente y la destrucción de ellos no dormita.” (2 Ped. 2:1-3). (Acotaciones nuestras).

Y pasaje que la versión TLA vierte de la siguiente manera, esclareciendo aún más lo que el apóstol nos quería decir con sus palabras:

En el pueblo de Israel hubo también algunos que decían ser enviados por Dios, pero no lo eran. Así también, entre ustedes, habrá quienes se crean maestros enviados por Dios (y que se auto proclaman “ungidos”), sin serlo. Ellos les darán enseñanzas falsas y peligrosas, sin que ustedes se den cuenta y hasta dirán que Jesucristo no es capaz de salvar. Por eso, cuando ellos menos lo esperen, serán destruidos por completo. 2 Mucha gente vivirá como esos falsos maestros, haciendo todo lo malo que se les antoje. Por culpa de ellos, la gente hablará mal de los cristianos y de su modo de vivir. 3 Esos falsos maestros (los actuales dirigentes religiosos) desearán tener más y más dinero y lo ganarán enseñando mentiras. Pero Dios ya decidió castigarlos desde hace mucho tiempo y no se salvarán de ese castigo.” (Acotaciones nuestras).

A partir de ahí, querido lector, ya es usted el que decide a quien creerse: si a esos supuestos “enviados” de Dios y que se reconocen a sí mismos como “ungidos”, o a los autores de este blog que de lo único que presumimos, es de saber leer correctamente y luego razonar con lógica y sentido común sobre aquello que hemos leído.

MABEL

EL RÁBANO POR LAS HOJAS.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 30/06/2014 by Armando López Golart

th 0La expresión “tomar el rábano por las hojas” no significa otra cosa que el interpretar algo en forma equivocada o errónea y no ajustada, por tanto, a lo que se espera de una actitud dirigida por la razón y el sentido común; de ahí, que la expresión alude al hecho de que a menudo al intentar sacar un rábano de la tierra, ya sea por inexperiencia o por brusquedad, nos quedamos con las hojas en la mano perdiendo el rábano y algo que nada tiene que ver con lo que es deseable. Tubérculo este que como la patata, la zanahoria o la remolacha, por ejemplo, crece bajo tierra y que alerta de su presencia con un penacho de abundantes hojas que, para recoger su fruto, hay que tener la precaución de ablandar la tierra a su alrededor con un azadón y remover dicho fruto con cuidado, si no queremos que al tirar de las hojas nos quedemos con estas en las manos y, confundiéndolas con el fruto, comerlas y cometiendo con ello la gansada del día…… y que no son pocos los que han incurrido en ese error, de ahí este “dicho” proverbial. Precisamente por crecer bajo tierra la parte comestible y mostrar exteriormente tan solo las hojas, en la locución se utiliza esta planta bulbosa para advertirnos contra los errores y equivocaciones que se cometen por falta de información y que podrían ser evitados fácilmente, prestando un poco de atención o profundizando más en el conocimiento que uno tenga del tema del que se esté tratando en un determinado momento.

Y si bien con el rábano en cuestión, la cosa no tiene mayor trascendencia (con un poco de práctica se solventa el problema), ya no es lo mismo cuando tratamos de asuntos de mayor enjundia y como pudiera ser el hablar acerca de la Palabra de Dios, en donde se quiera o no, lo que uno está haciendo al difundir sus planteamientos es enseñar a aquellos que menos conocimiento tienen de lo que uno está hablando, fundamentalmente por medio de Internet. Y es que al igual que los que ya llevamos algún tiempo en esta aventura de intentar aprender de las cosas de Dios, que cuando empezamos tuvimos que acudir a otras fuentes para aprender ciertos aspectos de la cuestión que nos eran desconocidos (para así iniciar nuestra andadura con un mínimo de solvencia), los hay que actualmente acuden a los que ya tenemos ese poco más de experiencia en el asunto, para iniciarse así en ese proceloso andar por el camino que lleva al conocimiento de la voluntad divina…… y voluntad divina que, por otra parte, es la siguiente:

Esto es excelente y acepto a vista de nuestro Salvador, Dios, 4 cuya voluntad es que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto (o “pleno”, según versiones) de la verdad.” (1 Tim. 2:3-4). (Acotación nuestra).

Ello hace que aquellos que editamos información relacionada con el propósito de Dios para con la humanidad, nos lo tengamos que mirar dos veces antes de publicar algo que de alguna manera pudiera llevar a engaño a aquellos que nos leen; porque si bien es cierto que en última instancia cada uno responderá de sí mismo ante Dios en el momento del juicio venidero (Gál. 6:5), no es menos cierto que esta persona pudiera estar influenciada en su toma de decisiones y en tan crucial momento, por enseñanzas erróneas que le han sido facilitadas por otros que afirman ser portadores del conocimiento “verdadero”…… y lo que pone en difícil situación a estos “maestros de lo imposible”, pues esto es lo que dijo el Hijo de Dios al respecto:

Pero cualquiera que haga tropezar (mediante una enseñanza falsa) a uno de estos pequeños que ponen fe en mí, más provechoso le es que le cuelguen alrededor del cuello una piedra de molino como la que el asno hace girar y que lo hundan en alta mar.” (Mat. 18:6). (Acotación nuestra).

Dicho lo cual, veamos una de las enseñanzas más difundidas entre la cristiandad y que tiene que ver con la afirmación de que el destino final de los cristianos de todos los tiempos, no es otro que el de reinar al lado de Jesucristo en el reino de Dios; de hecho, están aquellos que yendo un poco más allá, incluyen en la lista a los santos o notables del AT desde Abel en adelante, eso es, los Abraham, Noé, Lot, Isaac, Jacob, etc. etc. etc. Eso es, que usted y sea quien sea, querido lector, si se considera cristiano porque en su momento fue bautizado (esa es la milonga que le contarán), inevitablemente pasará a reinar en el reino de Dios como inmortal rey y sacerdote al lado de Cristo, entre los Juan, Pedro, Pablo y que igual su trono está al lado del de Abraham, o Isaac, o quizás del mismísimo Noé y con el que poder tertuliar, acerca de cómo se las apañó para dar de comer a tanto bicho metido ahí adentro…… volviendo a la senda de lo serio, señalemos que todas las personas que presentan esta enseñanza actualmente y que son legión, se reconocen a sí mismas como “ungidas” o Hijos de Dios.

Excusamos decir que no lo pueden demostrar y por lo que pretenden que les creamos, por su simple afirmación, considerándose por tanto coherederos con este de dicho reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes, que afirman de sí mismos el haber “nacido de nuevo” (Juan 3:3) y ser en consecuencia, receptores de tan alto privilegio. Disparatada enseñanza donde las haya y que no hay por dónde cogerla, pues el contexto escritural y empezando ya por el libro de Génesis, la desmiente de forma absoluta en todos sus extremos…… sin embargo, repetimos, cuando uno se da un “garbeo” por la red (vulgo Internet), observa sorprendido que la mayoría de representantes de las distintas denominaciones religiosas de la cristiandad, así como aquellos muchos que afirman ir por libre (todos “ungidos” ¡faltaría plus!), la propugnan desde sus púlpitos y prédicas, cuando no, desde la página impresa, o bien en videos o artículos colgados en Internet, estaciones de radio o televisión y que de todo hay en la viña del Señor.

Idea que se edifica por parte de esos “entendidos”, la mayoría de ellos con brillantes estudios en teología, en el contenido del llamado Nuevo Testamento y fundamentalmente en las cartas de Pablo, pero ignorando por completo que esos pasajes usados para sostener su peregrina afirmación, iban dirigidos a personas concretas, en una época concreta y en unas circunstancias específicas, que nada tienen que ver con los tiempos actuales…… en otras palabras, que estaríamos hablando de textos sacados de su contexto que resaltan o se ajustan a las circunstancias del momento en que fueron escritos y por ello, aplicando a personas específicas. Pero como ya sabemos que por ahí no podremos convencer a esos que tan felices se las prometen en un futuro ya cercano, reinando en inmortalidad al lado de Jesucristo (¡no piden nada los nenes!) y posibilidad que también extienden a todos aquellos que les quieran seguir, intentaremos enfocar el asunto desde otro ángulo y que esperamos que haga reflexionar a más de uno…… no a esos que tan disparatada idea proponen (pues no es tarea nada fácil), sino a aquellos que, como usted que nos lee, deseen ver las cosas con un poco más de calma y reflexión; ello nos lleva a unas palabras que dijo el apóstol Pedro en su primer discurso, después de recibir el espíritu santo y que son del todo indicativas de que en ese planteamiento que se nos ofrece, hay algo que no cuadra:

“…… y para que él envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Hech. 3:20-21).

Porque analizando este pasaje con atención, vemos que se nos habla de una “restauración” a producirse en determinado momento en la corriente del tiempo y expresión que no significa otra cosa, según el diccionario de la RAE, que el devolver algo a su situación o configuración inicial y lo que nos indica que el ser humano tiene que volver a una condición que ya existió en tiempos pretéritos…… y que hasta donde nosotros sabemos, Adán no fue creado para reinar sobre nadie, sino para multiplicarse y extenderse por sobre la tierra. Por otra parte, vemos que se nos indica que la información acerca de las cosas que tenían que ser restauradas, Jehová Dios la transmitió “por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo”…… y lo que significa que tenemos que dirigir nuestra atención para saber cómo van a ser las cosas en un futuro, no al NT y en el que se apoyan esos “entendidos” o “maestros de lo imposible” (como ya les hemos “bautizado”), sino al AT o Escrituras Hebreas y que es en donde se nos habla de lo que deparará el tiempo venidero a la humanidad en general, eso es, la posición que esta ocupará en un futuro en el reino de Dios y los beneficios que recibirá de este, empezando y como hemos dicho, en el mismo libro de Génesis. Luego lo que tenemos que hacer es averiguar, en primer lugar, cómo estaban las cosas en ese momento, pues supuestamente estas son las que tienen que ser restauradas…… y esto es lo que leemos del principio de los principios:

Después de eso vio Dios todo lo que había hecho y, ¡mire!, era muy bueno. Y llegó a haber tarde y llegó a haber mañana, un día sexto.” (Gén. 1:31).

Habría que incidir en el hecho de que cuando Jehová Dios pronunció estas palabras, ya había finalizado la secuencia de la creación que culminó con la aparición o creación de la mujer (pues este fue el último acto creativo de Dios) y el hombre ya había recibido la siguiente advertencia:

Y también impuso Jehová Dios este mandato al hombre: “De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho. 17 Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás”.” Gén. 2:16-17).

Entonces estaba ya todo programado para que continuará desarrollándose el propósito de Dios por la eternidad y sin nada que lo alterara o perturbara, eso es, que nuestro primer padre hubiera continuado sujeto a la obediencia y por tanto, viviendo de forma indefinida o eterna; por lo que solo de este pasaje, ya queda claro que la enseñanza de que todos los cristianos, más los notables del AT, tienen como destino el “reinar” con Cristo es un verdadero disparate (recordemos que según Rev. 20:6, de esos personajes se nos dice que gozarán de la inmortalidad y algo de lo que no gozaba el primer hombre), pues del mismo se extraen dos conclusiones contundentes: la primera, que si Adán no hubiera comido nunca del fruto prohibido, según el mandato recibido de su Creador y que era lo que se esperaba de él, habría continuado viviendo la vida que tenía y que era por tiempo indefinido o eterno, pues este no fue creado para morir sino para vivir…… pero que no obstante y repetimos para énfasis, no estaba en posesión de la condición de ser inmortal como posteriormente se demostró. Y segunda cuestión, que Jehová no habría de cambiar aquellas cosas de las que dijo recién finalizadas, que eran “muy buenas”, pues con ello habría un implícito reconocimiento de que no eran tan “buenas” como se había dicho…… pero es que además, la situación original no se puede cambiar, pues de lo contrario no podríamos estar hablando de una “restauración” de cosas y que significa el volver a las mismas condiciones de nuestro primer padre, sino de un crear otras cosas distintas como si las primeras hubieran resultado ser defectuosas y que no es el caso.

Luego ya aquí, en esos primeros capítulos del libro de Génesis, se nos muestra que la voluntad divina no era que los seres humanos llegaran a ser inmortales reyes y sacerdotes en un reino venidero, necesario este para devolver a la humanidad a la condición que Dios había establecido para ella (de no haber existido el pecado, no habría existido necesidad del mismo) y propósito que el pecado había truncado momentáneamente; y esto nos lleva a un pasaje, en donde ya Jehová menciona que la cuestión de la futura gobernabilidad de un reino necesario dentro de Su plan de restauración no aplicaba a todos, con el siguiente pacto que estableció con una nación escogida al efecto, eso es, Israel:

Y ahora si ustedes obedecen estrictamente mi voz y verdaderamente guardan mi pacto, entonces ciertamente llegarán a ser mi propiedad especial de entre todos los demás pueblos, porque toda la tierra me pertenece a mí. 6 Y ustedes mismos llegarán a ser para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel.” (Éxo. 19:5-6).

De entrada vemos, que dicho pacto se circunscribía a la nación de Israel y no al resto de pueblos que esta tenía a su alrededor, ni pasados ni futuros, en definitiva que nada tenía que ver con el resto de la humanidad; pero es que además, ni siquiera abarcaba a todos los miembros de dicha nación, sino solo a algunos de entre ellos que serían escogidos y como se vio posteriormente (Mat. 22:14). Porque notemos que con ese “ustedes”, Jehová estaba estableciendo un pacto con las personas que en ese momento estaban allí presentes y que eran las que tenían que aceptar o no, las condiciones de dicho pacto; por lo que dado que un pacto no tiene efectos retroactivos, no se podían beneficiar del mismo aquellos miembros del pueblo hebreo desaparecidos en la muerte, como era en los mismos casos de los precursores de este pueblo, como los Abraham, Isaac, Jacob o sus doce hijos y cabezas de las doce tribus de Israel. Entonces está claro que esas personas no podían formar parte de ese reino de sacerdotes y digan lo que digan esos “enteradillos” que tal disparate afirman, pues no participaron de ese pacto ofrecido por Jehová y por lo que no se pudieron beneficiar directamente del mismo, como tampoco lo pudieron hacer aquellas que se fueron quedando en el camino durante siglos y por lo que no alcanzaron a vivir hasta que llegó el momento de dar forma a dicho pacto con la venida del Mesías prometido, en la persona de Jesús; y que como ya hemos señalado, no todos aceptaron las condiciones del mismo sino más bien al contrario, la inmensa mayoría del pueblo de Israel lo rechazó…… y siendo estas las palabras con las que Jesús dio inicio a dicha recolección:

Ahora bien, después que Juan fue arrestado, Jesús entró en Galilea predicando las buenas nuevas de Dios 15 y diciendo: “El tiempo señalado se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado. Arrepiéntanse y tengan fe en las buenas nuevas”.” (Mar. 1:14-15).

Porque ¿a qué se refería Jesús, cuando mencionó que “el tiempo señalado” se había “cumplido”? Obviamente y por lo que sigue a continuación, en el sentido de que “el reino de Dios se ha acercado”, se estaba refiriendo a que había llegado el momento en que se iniciaría por parte de Jehová y en conformidad con Su promesa anterior a la nación de Israel, con la selección de entre ellos de aquellos que tendrían que acompañar a Su Hijo como rey en dicho reino, ejerciendo de inmortales reyes y sacerdotes asociados por un período de mil años de duración; y el cual reino tenía que maniobrar durante dicho periodo de tiempo, para traer la mencionada “restauración” de las cosas perdidas en un principio como consecuencia del pecado original y lo que implicaría uno de los más grandes acontecimiento jamás vistos por el ser humano: una inmensa y progresiva resurrección de personas muertas por miles de años, para que pudieran beneficiarse del rescate de la sangre de Cristo y de ahí, esos mil años de duración de dicha gobernación divina necesarios para llevar a cabo tan ingente obra. Por lo que yendo a lo fundamental, nos encontramos en que si bien el propósito divino para la humanidad en general era el restablecerla a las condiciones en las que el Creador se había propuesto que esta viviera, eso es, una vida de duración indefinida condicionada a la obediencia a Este y como queda claro de la advertencia que se le dio a Adán, cuando la cosa se alteró con el pecado de nuestro primer padre, Jehová Dios se tuvo y por decirlo coloquialmente, sacarse de la manga lo que Jesucristo llamó una “nueva creación” y de la que él es el máximo exponente:

En respuesta, Jesús le dijo: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca de nuevo, no puede ver el reino de Dios”.” (Juan 3:3).

Y con lo que ya nos encontramos con una serie de seres humanos inmortales a la manera de Jesucristo y que las Escritura cuantifican en 144.000 individuos (Rev. 14:1 y apoyado por el Sal. 2:5-6), a cuyo cargo será puesta la responsabilidad de llevar a cabo la “restauración” durante su gobernar, por lo que nada tienen que ver con el inmenso resto de la humanidad que será resucitada y que continuará con las mismas condiciones de nuestro primer padre Adán; porque recordemos que lo que le fue dicho a este, es que “en el día” que comiera del árbol prohibido, desobedeciendo el mandato recibido, recibiría la condena a muerte…… y condición “sine qua non” esta de la obediencia para mantener la vida, que aplicaba también a sus descendientes y que somos todos nosotros. Porque tal como si nuestro primer padre no hubiera comido, habría continuado viviendo él y sus descendientes “hasta” que alguno de ellos hubiera desobedecido el mandato divino y con lo que se acarrearía la muerte, así será en el caso de aquellos que sobrevivan a la llamada “gran tribulación” (Rev. 7:14) y de aquellos que se levanten en la mencionada gran resurrección a efectuarse durante el milenio.

Pero claro, cuando el primer hombre cayó en la desobediencia se fue todo al traste y lo llevó a una inmediata reacción de Dios en confeccionar un plan para restaurar aquello que se había perdido y que incluía, entre otras cosas, la elección de un pueblo y del que serían sacados los miembros de un futuro reino, así como la aparición de un redentor en la personas de Jesús y que con su vida recobraría para Dios aquello que se había hurtado a los descendientes de Adán y, obviamente, un espacio de tiempo en el que ese gobierno pudiera actuar en favor de la humanidad perjudicada por dicho pecado…… ya al término de dicho periodo de tiempo, Jesucristo y alcanzada la meta propuesta, devolvería a su Padre Celestial una humanidad ya restaurada, eso es, como era en el principio:

En seguida, el fin, cuando él entrega el reino a su Dios y Padre, cuando haya reducido a nada todo gobierno y toda autoridad y poder. 25 Porque él tiene que reinar hasta que Dios haya puesto a todos los enemigos debajo de sus pies. 26 Como el último enemigo, la muerte ha de ser reducida a nada. 27 Porque Dios “sujetó todas las cosas debajo de sus pies”. Más cuando dice que “todas las cosas han sido sujetadas”, es evidente que esto es con la excepción de aquel que le sujetó todas las cosas. 28 Pero cuando todas las cosas le hayan sido sujetadas, entonces el Hijo mismo también se sujetará a Aquel que le sujetó todas las cosas, para que Dios sea todas las cosas para con todos.” (1 Cor. 15:24-28).

Eso es, que el ser humano de nuevo tendrá ante él y merced a ese Plan Divino anunciado ya tan temprano como en Gén. 3:15, la posibilidad de volver a las condiciones existentes al inicio de los tiempos, eso es, a vivir la misma vida de perfección de Adán y con la eternidad ante él, siempre y cuando supera la prueba que en ese momento se pondrá ante el “respetable”…… exactamente la misma que no superó Adán y de la que la humanidad está aún pagando los platos rotos hoy en día y que las Escrituras, con casi tres mil años de anticipación, ya nos ha estado advirtiendo:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos es como la arena del mar. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró (a los que al igual que Adán, se hayan dejado extraviar).” (Rev. 20:7-9). (Acotación nuestra).

Recordemos que dichas palabras fueron puestas por escrito finales del primer siglo E.C. y que lejos de ser una amenaza, son el anuncio por adelantado de que al ser humano le será dada la oportunidad de responder personalmente al desafío inicial que planteó Satanás, en cuanto a si el hombre deseaba ser gobernado por él o, por el contrario, deseaba ser gobernado por su Creador y por tanto, mantenerse en sujeción u obediencia a Este…… sujeción u obediencia que le permitiría y en armonía con la advertencia divina, mantenerse viviendo por una eternidad en una tierra convertida en un paraíso y bajo el cuidado amoroso de su Creador, Jehová Dios, el Soberanos sobre todo el Universo y algo que Adán (¡el muy “cabestro”!), tiró por la borda y así nos lucido el pelo por milenios.

Por lo que volviendo de dónde partíamos y para concluir, la afirmación de que todo ser humano que se acoja al sacrificio redentor del Hijo de Dios, eso es, que ejerza fe en él, está destinado a ser un inmortal rey y sacerdote junto a Cristo en el reino milenario, es sencillamente un “tomar el rábano por las hojas” pues nunca ha sido este el propósito de Dios para el ser humano; porque el reino no es más que uno de los instrumentos necesarios que formaba parte del Plan Divino de Redención del Creador, eso es, una excepción y no una regla, para devolver al ser humano a la condición original que Este había determinado para él y que solo la torpeza del primer hombre, truncó momentáneamente…… por lo tanto, lo dicho: quien afirme tal disparate, no hace otra cosa que “tomar el rábano por las hojas”.

MABEL

¿Y QUÉ HACEMOS…… CON TANTO “UNGIDO” SUELTO POR AHÍ?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 26/04/2014 by Armando López Golart

Yo-soy-un-hijo-de-Dios-y-tuSi en algo existe unanimidad entre los distintos representantes de las innumerables confesiones religiosas que existen dentro de la llamada “cristiandad” (y mira que ya es difícil que se pongan de acuerdo en algo) y que en la mayoría de ellas se incluye a su feligresía, es en que todos se consideran “ ungidos” o Hijos de Dios, eso es, bautizados con el espíritu santo de adopción de Este, por tanto hermanos de Jesucristo y en consecuencia, herederos con él en calidad de inmortales reyes y sacerdotes del reino milenario por venir; y con la particularidad, de que como cada uno de ellos afirma pertenecer a la religión “verdadera”, obviamente se da por descontado que los “ungidos” del resto de organizaciones religiosas a su alrededor, son más falsos que “un duro sevillano”. Y para que no hayan malos entendidos, ya les adelantamos que este no es el caso de aquí “los mendas”, eso es, de los dos autores de este blog, pues no pertenecemos a organización religiosa alguna (ni falta que nos hace), ni nos consideramos “ungidos”; es más, lo que nosotros afirmamos es que a día de hoy y eso desde el primer siglo en adelante, no ha existido ni existe sobre la tierra persona alguna que ostente dicha condición de Hijo de Dios y por tanto, que pueda reinar junto a Jesucristo en el milenio…… afirmación que pone al borde de un ataque de nervios a más de uno.

Porque claro, de ser esta cierta, ello dejaría al descubierto a dichos supuestos “hijos” de Dios y futuros “reyes” con Cristo, en el sentido que los expondría públicamente como lo que son: unos vulgares charlatanes mentirosos o “falsos maestros” (2 Ped. 2:1) y por lo que nada de lo que enseñan debe ser tomado en cuenta, pues ya mienten en su primera declaración, eso es, la de ser “ungidos” y por lo que de ningún modo pueden tener la aprobación de Dios; y es que la mentira nunca puede estar asociada con la verdad, como se nos señala en el siguiente pasaje:

La fuente no hace que lo dulce y lo amargo salgan burbujeando por la misma abertura, ¿verdad? 12 Hermanos míos, la higuera no puede producir aceitunas, ni la vid higos, ¿verdad? Tampoco puede el agua salada producir agua dulce.” (Sant. 3:11-12).

Y es que según la teoría de estos auto-proclamados “ungidos”, cuando uno se bautiza por inmersión en el nombre de Jesucristo, ya recibe el espíritu santo de adopción y por lo que a partir de ese momento ya es declarado Hijo de Dios, con todo lo que eso comporta y que hemos citado al inicio de este escrito…… así es de fácil el alcanzar reinar con Cristo, según dichos caballeros; por lo tanto y según su lógica, si uno no se considera hijo “ungido” de Dios y como es nuestro caso, no puede ser un cristiano por muy bautizado que esté, pues en su empanada mental, solo se puede ser hijo de Dios o hijo de Satanás (algo que sabemos por experiencia, pues de eso último se nos ha acusado a nosotros). Ahora bien, el problema está en que ese planteamiento acerca de las bondades del bautismo en agua, ni se insinúa en las Escrituras, sino que lo que estas más bien nos dicen es que solo con la intervención directa de los apóstoles se concedía el espíritu de adopción de uno como Hijo de Dios…… algo que ya señalábamos en un artículo que publicamos el 24/09/13. Y por lo que nosotros desde este blog, no tenemos nada clara esta supuesta pertenencia de esas personas a un grupo de “ungidos” actualmente presente aquí en la tierra y sin que ello signifique que pongamos en duda la sinceridad de tan personales convicciones; no obstante, sí desearíamos pasar dicha afirmación por el filtro de las Escrituras y contrastando para ello los argumentos en los que se apoyan para confirmar o apoyar tal idea, con lo que estas nos dicen …… porque sencillamente entendemos que la Biblia no corrobora dicha afirmación y por lo que la realidad de ser un “ungido”, tiene que apoyarse no en la convicción personal de uno y por muy sincero que este sea, sino en algo más sólido y como son los hechos que avalan dicha condición, tal como nos demuestra la historia contenida en el registro sagrado.

Pero para centrar el tema, deberíamos primero responder a una pregunta clave que nos puede llevar a una conclusión correcta ¿qué es un “ungido”? Y que simplificando al máximo la cuestión y lejos de toda mitificación, la cosa quedaría así: un “ungido” es aquella persona que ha sido comisionada por el Altísimo, para llevar a cabo una tarea por Él encomendada, por lo que al igual que Jesús, estaríamos hablando de una persona enviada en representación de Jehová:

Pero él les dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado.” (Luc. 4:43).

Esta expresión fue una constante en Jesús mientras permaneció en la tierra, hasta tal grado que con frecuencia y a lo largo del evangelio de Juan, le encontramos refiriéndose a Dios, no como “Dios”, ni como “mi Padre”, sino como “el que me envió”; por lo tanto y por extensión, queda claro que un “ungido” es una persona elegida y comisionada por Jehová, “enviada” en su representación para dar adelanto a determinada tarea y prescindiendo por supuesto, del hecho de que reciba la adopción de Hijo de Dios o no: Moisés, por ejemplo, fue “enviado” por Dios para liberar a su pueblo de las garras de Egipto y no gozó de dicha relación paterno/filial con el Creador, como ninguno de los personajes del AT que fueron “enviados” por Jehová para cumplir con determinado propósito del Altísimo…… sin embargo, sí vemos que en su práctica totalidad desarrollaron poderes milagrosos en mayor o menor grado. Luego el primer principio que debemos aceptar en cuanto a la obra de Dios, es que todos Sus obreros son personas “enviadas”; por lo que extendiéndonos en la idea, tenemos que concluir que si no hay comisión divina, no puede haber manifestación divina de poder y por lo que parece quedar claro, que el poder milagroso para cambiar las situaciones en el mundo físico, es una manifestación necesaria en la afirmación de ser uno un “ungido” o comisionado por Dios. Por lo que asumir el rol de “enviado” del Dios Omnipotente y que repetimos, es lo que significa básicamente el término “ungido” y sin embargo, estar incapacitados ante situaciones que desafían Su poder y con las que normalmente se enfrentan aquellos que actúan en Su Nombre, sería una clamorosa contradicción y en la que entran todos esos “iluminados” que, según afirman, serán “reyes” al lado de Jesucristo.

Luego lo dicho nos lleva a una derivada que nos propone la cuestión de cuáles personas son “ungidas”, eso es, el porqué y el cómo de dicho ungimiento; para ello debemos tener en cuenta que las expresiones “ungido” y elegido (o escogido), aunque no son sinónimas, sí son ambas ciertamente interdependientes. Uno no puede ser un “ungido”, sin previamente haber sido elegido (véase el caso de David), del mismo modo que uno no puede afirmar que ha sido “elegido”, sin posteriormente mostrar y mediante el poder recibido por el espíritu santo, su “ungimiento” mediante algún tipo de manifestación externa (tal y como acabamos de afirmar) que de prueba de ello. Otro detalle a tener en cuenta, es el significado de las expresiones “elegido” o “escogido”, que sí son sinónimas y que según el diccionario de la RAE, ambas tienen su raíz en la palabra del latín saligêre, cuyo participio pasivo es selectus (en español “selecto”) y que significa: “Que es o se reputa como mejor, entre las cosas de su especie”. O sea, de ello podemos concluir que escoger o elegir y en el caso que nos ocupa, se refiere a, de entre iguales, escoger o elegir a algunos y que por alguna razón Jehová considera más óptimos para llevar a cabo con la comisión asignada (el caso de Pablo) o bien por orden de aparición en escena (como es el caso que nos ocupa), derecho que por demás tiene el Altísimo, como en su momento nos recordó:

Pero él dijo: “Yo mismo haré que toda mi bondad pase delante de tu rostro y ciertamente declararé el nombre de Jehová delante de ti; y ciertamente favoreceré al que favorezca y ciertamente mostraré misericordia al que le muestre misericordia.” (Exo. 33:19).

Entonces es un “ungido” y ya desde Jesucristo en adelante, aquella persona que elegida de entre otras de igual condición, o sea, de entre seguidores de este, recibió mediante el bautismo en espíritu santo (un bautismo diferente del bautismo en agua), el reconocimiento como Hijo de Dios y con ello los poderes necesarios para llevar a cabo cualquier comisión recibida de Jehová. Luego vemos que en el I siglo, no todos los cristianos bautizados tenían por qué ser “ungidos” (muchísimos no lo fueron), mientras que sí todos los que fueron “ungidos” o elegidos como sus representantes, tenían que ser cristianos bautizados; y entendiendo, como ya hemos comentado, que el poder referido es un poder que les permitía el realizar actos impensables para el ser humano normal, como nos muestran los primeros capítulos del libro de Hechos de los Apóstoles, con los Pedro, Juan y resto de apóstoles (Pablo entre ellos), así como en el caso de Felipe, Bernabé y otros:

Por lo tanto, ellos (Pablo y Bernabé) pasaron bastante tiempo hablando con denuedo por la autoridad de Jehová, quien daba testimonio de la palabra de su bondad inmerecida, concediendo que mediante las manos de ellos ocurrieran señales y portentos presagiosos.” (Hech. 14:3). (Acotación nuestra).

Y si se nos permite la observación, hoy en día no hay nadie con capacidad de realizar tales logros o portentos presagiosos, porque habría que pensar que de haberlos, ya nos habríamos enterado de ello; por lo que, en consecuencia, no hay actualmente nadie en nuestros días que pueda afirmar el haber sido escogido/ungido/enviado por el Altísimo, para una comisión en particular, por ejemplo, la tan “cacareada” predicación de las buenas nuevas del reino en toda la tierra habitada que afirman estar llevando a cabo los supuestos “ungidos” actuales, pues dicha obra anunciada en Mat. 24:14 no se puede estar realizando en nuestros días, pues aún no hay mandato divino al respecto. Ya sabemos que más de uno se escandalizará ante esta afirmación (sobre todos, los TJ), pero es que si esa obra se estuviera realizando en el momento actual y como continuación de la iniciada por Jesús en su momento, se nos plantearía la siguiente cuestión ¿para qué entonces, se le tendría que haber dicho al apóstol Juan en la Revelación, que le sería necesario “profetizar de nuevo”? (“otra vez” según versiones); veamos:

Y me dicen: “Tienes que profetizar de nuevo respecto a pueblos y naciones y lenguas y muchos reyes.” (Rev. 10:11).

La prueba de que esta comisión de Mat. 24:14, reservada para los últimos días y como preludio de la gran tribulación (que aún no ha llegado), no es la que se está efectuando en nuestros días, es que Jehová aún no ha enviado a nadie para poner en marcha dicha comisión, algo que se deduce de lo que leemos en Rev. 11:3-6 en donde se nos dice lo siguiente:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco”. 4 (……). 5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.”

Entonces si aún no han aparecido esos poderosísimos “dos testigos” o pequeño resto de personas de la clase de Juan (eso es, “ungidos” verdaderos) y que de haberlo hecho ya lo habríamos notado, es obvio que dicha comisión divulgadora aún no se ha iniciado y que, notemos, se tiene que llevar a cabo en tan solo 1.260 días o tres años y medio…… ahora solo preguntémonos el tiempo que llevan predicando esos falsos “ungidos” o las organizaciones en nombre de las que afirman hablar esos supuestos “enviados” de Dios y saquemos la cuenta: la que menos lleva, rondará los 90 o 100 años dando “la matraca”; con el añadido, de que en todo ese tiempo no hemos tenido noticia alguna de ese tremendo despliegue de poder del que nos habla el pasaje en cuestión, así como que la condición del “personal” en la tierra no solo no mejora con tanta predicación, sino que empeora cada día más.

Por lo que y aunque es cierto que hoy en día se están haciendo muchos esfuerzos en ese sentido, las organizaciones dedicadas a ello han resultado fraudulentas (Testigos de Jehová, Adventistas, Mormones, etc. etc. etc.), por lo cual es obvio que las tales no pueden ser un instrumento usado por nuestro Creador; tenemos por otra parte a Internet con el inmenso caudal de información al respecto, pero que de ninguna manera llega a toda la tierra habitada (por falta de medios, pues aún hay millones de personas en zona subdesarrolladas que no disponen de dicho instrumento) y que además, en aquellos lugares adelantados que sí tienen acceso a dicho medio, la inmensa mayoría de las personas no tiene el más mínimo interés en ese tema, ocupadas como están en mantener el ritmo trepidante de sus vidas…… luego ¿por qué tan nulos resultados, ante tan loables esfuerzos por extender las “buenas nuevas” del reino? Porque recordemos que estas se tendrán que conocer en “toda la tierra habitada” antes de que venga “el fin”; pero para encontrar la respuesta a esa pregunta formulada, nos tendríamos que remontar muy atrás en el tiempo y escuchar unas palabras de Jehová, de las que dejó constancia Jeremías:

Yo no envié a esos profetas y ellos corrieron. No les hablé y ellos profetizaron (predicaron o anunciaron).” (Jer. 23:21). (Acotación nuestra).

Y veamos ahora, las consecuencias de ese actuar, eso es, el hablar sin mandato expreso de Jehová:

Aquí estoy yo contra los profetas de sueños falsos, es la expresión de Jehová, que los cuentan y hacen que mi pueblo ande errante debido a sus falsedades y debido a su jactancia (por identificarse como enviados Suyos). Pero yo mismo no los envié ni les di orden. Así que de ninguna manera aprovecharán (sus palabras o prédicas) a este pueblo”, es la expresión de Jehová.” (Jer. 23:32). (Acotaciones nuestras).

Entonces vemos una directa relación causa/efecto, entre la tremenda falta de resultados con el no haber sido esas personas o las organizaciones a las que pertenecen, comisionadas o “enviadas” directamente por Jehová y lo que nos lleva a considerar lo que nos señala nuestro Creador en el siguiente pasaje de Jeremías, acerca de la efectividad de su palabra, según la versión DHH y que les rogamos presten atención al verso 29:

¡Si un profeta tiene un sueño, que diga que es un sueño, pero si recibe mi palabra, que la anuncie fielmente! No se puede comparar la paja con el trigo. 29 Mi palabra es como el fuego, como un martillo que hace pedazos la roca (eso es, que produce sin falta resultados). Yo, el Señor, lo afirmo.

30 Por eso me declaro contra esos profetas que se roban unos a otros mis palabras (eso es, cada uno asegura tener él la verdad y no así el resto). Yo, el Señor, lo afirmo. 31 Me declaro contra esos profetas que hacen pasar como mensaje mío, cosas que ellos inventan. 32 Me declaro contra esos profetas que cuentan sueños mentirosos; que con sus mentiras y habladurías hacen que mi pueblo se extravíe. Yo no los he enviado ni les he dado orden alguna, así que son incapaces de ayudar al pueblo. Yo, el Señor, lo afirmo.” (Jer. 23:28-32). (Acotaciones nuestras).

O lo que es lo mismo, que Su palabra y en boca de Sus “enviados”, tiene efecto y deja huella de su paso en las personas; todo lo contrario a lo que estamos observando en nuestros días, donde nadie en absoluto y por diversas circunstancias, hace el más mínimo caso de la predicación de los innumerables “profetas” existentes hoy en día. Según Jehová, profetas que Él “no ha enviado”, manteniéndose por lo tanto la máxima antes expuesta en el sentido de que “si no hay comisión divina, no puede haber obra divina” y por tanto, manifestaciones de poder del espíritu santo. Y es que de lo que nos está hablando la Biblia en Mat. 24:14, es de una predicación mundial persona a persona y por medio de unos agentes debidamente reconocidos como representantes legales de Jehová, mediante las obras poderosas (a modo de tarjeta de presentación) que les será permitido llevar a cabo, como se nos dice de los “dos testigos” de Rev. 11:3-6 y personajes, dicho sea de paso, que serán elegidos de entre cristianos de hoy en día y que tengan las debidas cualidades espirituales requeridas por Jehová…… y que habrá una inmensa cantidad de personas que les apoyarán en su comisión y sin necesidad de ser “ungidos”, lo prueba el contenido de la profecía de Joel 2:28-29 y refrendada por el apóstol Pedro en Hech. 2:17-18, en esta ocasión, según versión de la TLA:

En los últimos tiempos les daré a todos de mi Espíritu: hombres y mujeres hablarán de parte mía; a los jóvenes les hablaré en visiones y a los ancianos, en sueños. 18 También en esos tiempos les daré de mi Espíritu a los esclavos y a las esclavas, para que hablen en mi nombre.”

Eso es, que el Altísimo haría una manifestación de su espíritu santo de mucho más calado que en el I siglo y que abarcaría no solo a unos pocos (como ocurrió en ese tiempo), en este caso al resto “ungido” por aparecer y prefigurado por los mencionados “dos testigos” de Rev. 11:3, sino también a todos aquellos que colaboren con estos en llevar adelante dicha comisión, como se desprende de la parábola de “las ovejas y las cabras” de Mat. 25:31-46 y de la que ya en su momento les hablamos……y de ahí, que solo se precisen tres años y medio o 1.260 días, para abarcar el planeta entero. Pero fíjense que lo que se nos dice en ese pasaje que recién hemos leído, es que esas personas hablarán de “parte suya” o en su nombre y algo que, como en el I siglo, quedará probado por los hechos poderosos que dicho espíritu santo les permitirá llevar a cabo y cómo no puede ser de otra manera; y dado que de momento y por mucho que lo afirmen, nadie puede probar que ha sido comisionado por Jehová mediante el llevar a cabo dichas obras del espíritu santo, ninguna organización religiosa aquí en la tierra puede probar que ha sido comisionada por el Altísimo para representarle por medio de sus pastores o como quieran llamarles, eso es, el hablar “en su nombre”…… por lo que eso que nos cuentan, no son más que “fantasías engañosas” y como hemos leído en la profecía de Jeremías.

Por lo tanto, cuando se les acerque alguno de esos supuestos “hijos de Dios” que se identifican a sí mismos como “ungidos” y que les hablan de un rapto, o que si usted se bautiza en nombre de Cristo será aceptado para reinar con él, o que el reino de Dios ya fue instaurado en el cielo en 1.914, etc. etc. etc., sepan que les están mintiendo; y si quieren convencerse de que ello es como se lo decimos, hagan una simple prueba: exíjanles que les muestren sus “credenciales” como “enviados” de Dios, eso es, alguna manifestación del poder del espíritu santo obrando en uno. Recuerden que acabamos de leer en Joel, que todos los que vengan en Su Nombre, podrán demostrarlo mediante las obras milagrosas que llevarán a cabo y que les identificará como Sus “enviados”…… al menos, eso es lo que corroboró Jesús con sus palabras en Mar. 16:15-20:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas; 18 y con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero, no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.”

Señales que obraban como “credencial” de estar uno representando al Soberano del Universo, Jehová Dios, pues esto es lo que siempre ha hecho Este: cuando a comisionado a alguna persona para hacer algo y la Biblia está llena de ejemplos de ello, siempre la ha dotado de los poderes necesarios para llevarla a cabo…… de no ocurrir así en ese momento ya cercano de iniciar la gran predicación de Mat. 24:14, las palabras que acabamos de leer serían mentira. Sin embargo, nos encontramos con la contradicción de que esos supuestos “ungidos” actuales, nos dicen que a día de hoy ya no son necesarias manifestaciones poderosas para demostrar uno su condición de enviado de Dios y con lo que están llamando mentiroso al propio Hijo de Este, Jesucristo…… luego la pregunta es ¿a quién se cree usted? Si se cree a Jesucristo, lo primero que tiene que hacer en salirse de ese entramado infecto de religión falsa que es la “cristiandad” en toda su extensión, pues este es el mandato divino:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas”.” (Rev. 18:4).

Y con la particularidad, de que estas palabras son muy usadas por los TJ (lo sabemos por experiencia) para hablarle de la necesidad de salirse de la religión “falsa” en la que usted está encuadrado y sin darse cuenta de que ellos también se encuentran en semejante situación de peligro, pues la organización a la que pertenecen y de la que se les ha contado la “milonga” de que es la “verdadera” (encima van y se lo creen), resulta ser tan falsa como todas las demás…… y ahí están los hechos que lo demuestran. Recordemos por otra parte y para apoyar nuestra afirmación, que esta secta también tienen sus propios “ungidos” y que tampoco pueden demostrar dicha condición de forma alguna; es más, fueron estos mismos “ungidos” y miembros de su famoso “Cuerpo Gobernante”, órgano de dirección del que emanan todas las enseñanzas o “alimento espiritual” que reciben los TJ, los que en la revista conocida como La Atalaya (órgano oficial de adoctrinamiento) del año 1.981 y en su número del 15 de Julio, pág. 29, afirmaron lo siguiente con relación a sus constantes cambios de rumbo y bajo el suave planteamiento “¿Por qué ajustes en el entendimiento?”…… pero veamos lo que dijeron:

El “esclavo” no está bajo inspiración divina; más bien, continúa escudriñando las Escrituras y examinando detenidamente los acontecimientos mundiales, así como la situación en que se encuentra el pueblo de Dios, a fin de entender el cumplimiento progresivo de las profecías bíblicas (eso es, que “levantan la cola al burro” y saben si es macho o hembra). Debido a limitaciones humanas, a veces puede haber un entendimiento incompleto o incorrecto de algún asunto que quizás requiera corrección más tarde.” (Obviamente, acotación nuestra).

Por lo que si esos personajes que dirigen a los TJ, resulta que “no están bajo inspiración divina” (y estamos hablando de una declaración de parte), por tanto sujetos a las “limitaciones humanas”, lo que hay que entender es que mienten como bellacos al afirmar que son miembros de la “clase ungida”, eso es, Hijos de Dios y por tanto “reyes” durante el milenio junto a Cristo. Y es que según nos, cuentan reinarán desde “el cielo” sobre su gran muchedumbre de “otras ovejas”, que serán sus súbditos aquí en la tierra; pero claro, ello se topa con lo que dijo Pablo en Rom. 8:14 y leído de su propia traducción bíblica:

Porque todos los que son conducidos por el espíritu de Dios, estos son los hijos de Dios.”

Luego sí reconocen no estar bajo inspiración divina, eso es, que no son conducidos o guiados por el espíritu santo y que es lo que significa el “no estar bajo inspiración divina”, según las palabras de Pablo obviamente no son Hijos de Dios y por lo que está claro que Jehová no los está usando para nada, por lo que al igual que las demás organizaciones religiosas de la cristiandad, no son más que falsos profetas y contra los que el Altísimo dice estar. Sin embargo, sus adeptos y en el colmo del absurdo, a pesar de esa concluyente declaración de parte continúan con “la burra en el pesebre”, eso es, afirmando pertenecer a la religión “verdadera” y contribuyendo por tanto a expandir la mentira entre aquellas personas que les escuchan, lo que las hace culpables ante Dios de proclamar falsedades; y que no se crean esas personas que escaparán del juicio divino, pues esto es lo que dijo Jesús respecto de aquellas organizaciones religiosas que predican falsedades y de aquellos que se las creen y contribuyen a su expansión:

En respuesta, él dijo: “Toda planta que mi Padre celestial no ha plantado será desarraigada. 14 Déjenlos. Guías ciegos es lo que son. Por eso, si un ciego guía a un ciego, ambos caerán en un hoyo”.” (Mat. 15:13-14).

MABEL

¿CÓMO EVITAR SER ENGAÑADO…… POR LA RELIGIÓN FALSA?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 01/04/2014 by Armando López Golart

san pedroA partir de ese supuesto, el riesgo de ser engañado por la religión, la siguiente pregunta que se podría hacer uno es ¿pero existe la religión falsa? Pues sí existe, querido amigo que nos lee (y por lo que tiene que tener mucho cuidado con qué “iglesia” se asocia) y ello queda claro por una simple regla de tres: puesto que todas y cada una de las distintas denominaciones religiosas dentro de la cristiandad y que es el “territorio” que nos ocupa (el resto de religiones, hinduismo, budismo, islam, etc. ya damos por descontado que no son cristianas), afirman ser la verdadera, implícitamente con ello se reconoce que las restantes tienen que ser falsas…… lo que hace que la pregunta tenga que variar un poco, ya en el sentido de que si ello es así ¿cuál sería la verdadera y cual la falsa? ¿Cuál es, en definitiva, de todas las que nos proponen ser “la verdad”, la que tiene más visos de ajustarse a dicha exigencia? Porque no podemos olvidar, que cuando Jesucristo estuvo aquí en la tierra “fundó” una sola iglesia, con una sola enseñanza y de la que aseveró esto:

También, yo te digo a ti: Tú eres Pedro y sobre esta masa rocosa edificaré mi congregación (o “iglesia”); y las puertas del Hades no la subyugarán.” (Mat. 16:18). (Acotación nuestra).

Luego si ni siquiera el poder de la muerte podría hacer desaparecer dicha “iglesia” y más en concreto, el conjunto de enseñanzas sanas que implantó Jesús entre sus seguidores ¿dónde está ahora esa “iglesia” verdadera y que impartiera las genuinas enseñanzas promulgadas por su creador? ¿Será alguna de las denominaciones actuales la que pregone “la verdad” y por lo que el problema, solo estaría en localizarla? Pues nada más lejos de eso, porque la realidad es que ninguna de dichas denominaciones en absoluto enseña “la verdad” y algo que queda probado con un simple experimento y que no pocas veces en foros de religión, de forma casual se ha producido: y es que si usted reúne en una tertulia religiosa a un católico, un pentecostal, un bautista, un adventista, un testigo de Jehová y un mormón, les da una Biblia y les conmina a que se pongan de acuerdo sobre aquello en lo que creen, aunque solo fuere en un único punto, comprobará que después de largas horas de intenso y acalorado debate no se ha conseguido sacar nada en claro, sino que cada uno de ellos continuará pensando que su forma de religión es la verdadera y las de los restantes contertulios, falsas…… luego y por otra parte ¿cómo puede existir “la verdad” dentro de una cristiandad, dividida, subdividida y requeté subdividida en distintas iglesias, sectas, denominaciones y creencias distintas, al grado que se ha perdido ya el cómputo de su número total, estimado en todo caso en más de 33.000 divisiones o grupos distintos? Y con lo que ello significa de flagrante violación de esta admonición paulina:

Ahora los exhorto, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que todos hablen de acuerdo y que no haya divisiones entre ustedes, sino que estén aptamente unidos en la misma mente y en la misma forma de pensar.” (1 Cor. 1:10).

O sea, el mismo parecido de un huevo a una castaña…… sin embargo, ahí tenemos las palabras de Jesús afirmando que su enseñanza no desparecería ni con el poder de la muerte, eso es, que permanecería para siempre. Por otra parte, también tenemos unas palabras que este dirigió a sus seguidores de aquél tiempo y que aplican directamente a cualquiera de los que se consideran sus seguidores actuales…… pero veamos lo que nos dijo Jesucristo:

De modo que Jesús siguió diciendo a los judíos que le habían creído: “Si permanecen en mi palabra, verdaderamente son mis discípulos 32 y conocerán la verdad y la verdad los libertará”.” (Juan 8:31-32).

Entonces es obvio que dicha “verdad” existe en algún sitio y el único problema al que nos enfrentamos es al de averiguar dónde localizarla y que parece, visto lo visto, que ello puede ser en cualquier sitio menos dentro de las distintas denominaciones de la llamada cristiandad; y es que la religión (sea la que sea) como tal y en su conjunto, no es más que un poderoso instrumento en manos de Satanás para apartar al “personal” de su Creador, mediante enseñanzas falsas y al que las Escrituras describen como un imperio mundial de religión falsa al que identifica como “Babilonia la Grande” (Rev. 17:5-6) y en dónde destaca en grado de culpabilidad ante Dios, la llamada “cristiandad”, pues esta es la que apostató de la enseñanza verdadera de Jesucristo y de la que afirma ser seguidora. Y situación que llegaría a su máximo exponente en los últimos tiempos, iniciando ello a finales del siglo XVIII en adelante con la aparición de numerosas sectas escindidas de las tres grandes ramas en que estaba dividida en ese momento la cristiandad (católicos, ortodoxos y protestantes) y a las que se continuaron añadiendo otras escisiones de esas anteriores escisiones y de las que como les hemos dicho, ya se ha perdido la cuenta…… pero ¿por qué a partir de un tiempo en concreto y como en singular avalancha? Pues por una razón muy sencilla: estaba profetizado que así ocurriría; recordemos que cuando Jesús fue preguntado por sus apóstoles acerca de las señales que marcarían el tiempo de su regreso a la tierra, la primera de estas y en orden de importancia, tenía que ver con las falsas enseñanzas:

Estando él sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él los discípulos privadamente y dijeron: “Dinos: ¿Cuándo serán estas cosas y qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?”. 4 Y en contestación, Jesús les dijo: “Cuidado que nadie los extravíe; 5 porque muchos vendrán sobre la base de mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo” (o “pertenecemos al Cristo”) y extraviarán a muchos”.” (Mat. 24:3). (Acotación nuestra).

Y tan serio peligro representaba esa circunstancia de poder ser “extraviado” de la sana doctrina o enseñanza, que Jesús a lo largo de esa extensa respuesta a la pregunta de sus discípulos, la repitió por dos veces más:

Y muchos falsos profetas se levantarán y extraviarán a muchos; 12 y por el aumento del desafuero se enfriará el amor de la mayor parte.” (Mat. 24:11).

Fíjense que Jesús nos dice que “muchos” serían extraviados por la labor de esos “falsos profetas” y por lo que debemos de tomarnos la cosa muy en serio, para no contarnos entre dichos extraviados; pero veamos la tercera ocasión en la que Jesús repite la advertencia:

Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas (o maestros) y darán grandes señales y prodigios para extraviar, si fuera posible, hasta a los escogidos.” (Mat. 24:24). (Acotación nuestra).

Eso es, que las falsas enseñanzas se producirían dentro del mismo cristianismo, porque recordemos que en el versículo 5 se nos dice que los portadores de las mismas vendrían “en su nombre”, eso es, que serían miembros cualificados de dentro de la congregación formada por Jesús; recordemos que ya en tiempos de Pablo y circunstancia que queda reflejada en todas sus cartas, existían grandes disensiones entre los componentes de las distintas congregaciones y con los que apóstol se la mantuvo “tiesas”…… por no hablar ya, de los últimos momentos del apóstol Juan (último apóstol en morir), quien se vio llevado y ante el panorama existente ante él, a escribir lo siguiente:

Niñitos, es la última hora y, así como han oído que el anticristo viene, aun ahora ha llegado a haber muchos anticristos (eso es, opositores a las genuinas enseñanzas de Jesús); del cual hecho adquirimos el conocimiento de que es la última hora. 19 Ellos salieron de entre nosotros, pero no eran de nuestra clase; porque si hubieran sido de nuestra clase, habrían permanecido con nosotros. Pero salieron, para que se mostrara a las claras que no todos son de nuestra clase.” (1 Juan 2:18-19). (Acotación nuestra).

Pero…… la última hora ¿de qué? Pues de la permanencia de la verdadera doctrina enseñada por el Hijo de Dios y que era aún retenida dentro de la congregación cristiana primitiva, merced al peso específico de los apóstoles de Jesús dentro de la misma y que mantenía a raya a la apostasía emergente en su interior; pero veamos como realmente era ello así, según leemos en palabras del apóstol Pablo y que al igual que Juan, era consciente que desaparecida la influencia de los apóstoles, la apostasía camparía por sus respetos:

De modo que ahora (eso es, en aquel tiempo) ustedes conocen la cosa que obra como restricción (de la ola de apostasía), con miras a que él sea revelado a su propio tiempo. 7 Es verdad que el misterio de este desafuero ya está obrando; pero solo (se mantendría dicha obra de restricción) hasta que el que ahora mismo está obrando como restricción llegue a estar fuera del camino.” (2 Tes. 2:6-7). (Acotaciones nuestras).

Esta “cosa” que obraba como restricción, no era otra que el poder del espíritu santo obrando en aquellos que lo habían recibido, los apóstoles y que tenían gran autoridad dentro de la congregación cristiana, como ya hemos señalado; a partir de la desaparición de estos, desapareció dicha influencia restrictiva y con ella todo vestigio de la sana doctrina enseñada por Jesús, siendo la apostasía la que ocupó su lugar y que posteriormente derivó en lo que sería el embrión de la actual Iglesia Católica…… y a partir de ahí, lo que ya les hemos contado. Pero hemos dicho que Jesús anunció que en los últimos días, la proliferación de los “falsos maestros” sería notable y algo de lo que el apóstol Pedro, señaló en su segunda carta:

Sin embargo, llegó a haber también falsos profetas entre el pueblo, como también habrá falsos maestros entre ustedes. Estos mismísimos introducirán calladamente sectas destructivas y repudiarán hasta al dueño que los compró, trayendo sobre sí mismos destrucción acelerada.” (2 Ped. 2:1).

Y que para una mayor comprensión de la idea que queremos transmitirles, permítannos mostrarles este mismo pasaje en la versión TLA, en donde se translitera de esta manera:

En el pueblo de Israel hubo también algunos que decían ser enviados por Dios, pero no lo eran. Así también, entre ustedes, habrá quienes se crean maestros enviados por Dios, sin serlo. Ellos les darán enseñanzas falsas y peligrosas, sin que ustedes se den cuenta y hasta dirán que Jesucristo no es capaz de salvar. Por eso, cuando ellos menos lo esperen, serán destruidos por completo.”

Ahora bien ¿con quiénes se podría relacionar a esos “falsos profetas” (o “maestros”) por venir y señalados por Jesús en la respuesta mencionada, en la actualidad? Obviamente, con todo aquél que se nos presenta como un “ungido” o “enviado” de Dios, alegando predicar el “genuino” evangelio de Cristo y que se podrían contar en estos momentos en cientos de miles; pues salvo los TJ y que establecen una diferencia entre sus “ungidos” (una ínfima cantidad) y sus “otras ovejas” que no lo son (más de siete millones), el resto de denominaciones religiosas afirman que tanto sus dirigentes, como su feligresía y mediante el bautismo, todos pasan a formar parte del “cuerpo de Cristo”, eso es, de la “iglesia” o grupo de aquellos que tienen que reinar con él durante el milenio y por tanto, portadores de la “verdadera” enseñanza. Luego todas esas personas que les vienen a hablar en “nombre de Cristo” y a proponerles determinadas enseñanzas (como la reseñada), son esos falsos “Cristos” mencionados por Jesús y a los que él no ha enviado, de los que en su momento dijo esto:

No todo el que me dice: ¡Señor, Señor!, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre y en tu nombre expulsamos demonios y en tu nombre ejecutamos muchas obras poderosas?”. 23 Y sin embargo, entonces les confesaré: “¡Nunca los conocí! Apártense de mí, obradores del desafuero”.” (Mat. 21:7-23).

Lo que significa que dichos personajes no hacen la voluntad divina, en el sentido de que no han sido “enviados” para llevar a cabo predicación alguna y por lo que están actuado por su cuenta y riesgo…… contraviniendo con ello dicha voluntad divina que claramente fija la predicación de Mat. 24:14, por ejemplo, para el momento de la llegada de sus “dos testigos” y que la llevarán a cabo por espacio de 1.260 días (Rev. 11:3); ello significa que toda la labor de predicación de las “buenas nuevas” o “evangelio de Cristo” dentro de la cristiandad en este momento, es algo que Jehová Dios no ha mandado y con lo que ello significa de responsabilidad última ante Él:

Sin embargo, el profeta (o “maestro”) que tenga la presunción de hablar en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado hablar, o que hable en el nombre de otros dioses, ese profeta tiene que morir.” (Deut. 18:20). (Acotación nuestra).

Pero es que además y en su desconocimiento del propósito divino, esos personajes están plenamente convencidos de su condición de representantes de Jesucristo y de ahí que se expresen con la convicción y autoridad con la que lo hacen; recordemos que en el pasaje de 2 Ped. 2:1 y en la versión TLA hemos leído, que “se creerán” enviados por Dios sin serlo…… de ahí que el propio Jesús afirmara que no los reconocería por ser “obradores del desafuero” o lo que es lo mismo, por actuar en contra de la voluntad divina expresada en el pasaje citado y con ello, adulterando la enseñanza o doctrina que él predicó. Porque este no enseñó, por ejemplo y como afirman algunos indoctos, que todos sus seguidores o cristianos bautizados reinarán con él; como no enseñó nada acerca de un “rapto” como tal, así como tampoco enseñó y como sí lo hacen los adventistas, por ejemplo, que durante el período milenial la tierra permanecerá en oscuridad y solo habitada por Satanás y sus secuaces, rumiando sus fechorías mientras esperan su destrucción, en tanto los fieles permanecerán en el cielo ante la presencia de Jehová para ser devueltos a la tierra al término de dicho período de tiempo…… y por citar solo algunas. Enseñanzas que extravían de “la verdad” revelada en las Escrituras y por lo que a aquellos incautos que sean extraviados, no les aplicará lo dicho por Jesús en el sentido de que “conocerán la verdad y la verdad los libertará”.

Ahora bien, ya entrando en el meollo de lo que queremos resaltar en este escrito y que es el punto verdaderamente importante, veamos que ocurre con aquellos que son víctimas del mencionado engaño y no de los engañadores, pues el de estos ya lo conocemos; porque alguno podría razonar que en todo caso el problema estaría en aquellas personas que engañan y no en las que son engañadas, que de buena fe y al igual que sus “maestros”, creen sinceramente estar sirviendo a Dios y por lo que entienden que no tienen responsabilidad alguna ante Este…… pero esto no es lo que dicen las Escrituras, pues estas sí ponen responsabilidad en esas personas que son víctimas de la falsa enseñanza; ello se deduce de unas palabras que dijo Jesús y que señalaban que si un ciego, guiaba a un ciego, ambos caerían en un hoyo (Mat. 15:14). Por lo que vamos a hablar ahora, de la responsabilidad que recae también sobre la persona que se deja engañar y como veremos en el texto sagrado, que en este caso aplicaremos solo a los miembros de la apóstata cristiandad, cuando en el libro de Revelación o Apocalipsis, escrito para el tiempo del fin (en definitiva para nuestros días), se nos da el siguiente mandato:

Y oí otra voz procedente del cielo decir: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados y si no quieren recibir parte de sus plagas”.” (Rev. 18:4).

Ello de entrada significa, que Dios tiene un “pueblo” dentro de la misma y al que insta a separarse de esa religión falsa y algo que muchos ya hemos hecho, al salirnos de nuestra militancia en cualquiera de sus distintas denominaciones y andamos por libre. Mandato, por otra parte, que no se nos daría si no tuviéramos la posibilidad de tener éxito al alejarnos de la religión falsa, haciendo así frente a dicho engaño y que nos condenaría al mismo castigo que recibe aquél que somete a otros en el susodicho engaño; por lo que si usted es miembro de alguna organización que diga hablar en nombre de Cristo (todas las de la “cristiandad” lo hacen) y la sustenta con su esfuerzo personal y económico, mediante donativos, diezmo o como quieran llamarlo, el consejo divino es que se separe de ella de inmediato, si no quiere encontrarse como resistidor a ese expreso mandato de Dios y sufrir con ello las consecuencias de su desobediencia…… es cierto que como todas creen ser “la verdad” y por tanto la religión verdadera, no entienden que dichas palabras les apliquen a ellos. No es menos cierto, por otra parte, que algunos podrían razonar que puesto que son numerosísimas las personas que no conocen de las Escrituras, estas precisan de instrucción y de ahí, que de muy buena fe acudan a aquellos que afirman dar dicha instrucción en busca de guía; en este sentido se pronunciaba un amigo lector, en un correo que nos remitió y en el que, entre otras cosas, nos hacía la siguiente reflexión:

Todas las denominaciones afirman ser la verdadera de Dios y sin embargo, ninguna es capaz de hacer ningún milagro, tal como podían hacer en el primer siglo.

Sólo esta obviedad probaría que no provienen de Dios. Son grandes instrumentos de confusión, que utiliza Satanás para confundir y separar a las personas de buena voluntad.

Porque lo que está claro, es que esas personas desean servir a Dios, pero no tienen la capacidad de poder darse cuenta del engaño, al cual están sometidos.” (Negritas nuestras).

Argumento que va en la dirección indulgente y buenista de eximir a dichas personas de la responsabilidad que, como hemos visto, contraen ante Dios al continuar con su afiliación en esas fraudulentas organizaciones…… y que en nuestra opinión, avalada por las Escrituras como hemos señalado, tanta responsabilidad tiene el que da la falsa enseñanza, como el que la acepta dándola por buena y despreocupándose de si ello es así o no. Y es cierto que uno podría razonar en el sentido de preguntarse a dónde ir para encontrar la religión verdadera, ya que esta debería de existir, pues recordemos las palabras ya mencionadas que habló Jesús, en el sentido de que a su “iglesia” o grupo de seguidores que se moverían dentro de sus enseñanzas “las puertas del Hades no la subyugarán.” (Mat. 16:18). Pero eso no significa que Jesucristo haya mantenido en el tiempo una estructura religiosa como tal, defensora de “la verdad” aquí en la tierra y como muchos indoctos afirman, a la cual apegarnos para que nos haga “el trabajo” que nuestra supuesta falta de capacidad nos impide hacer; lo cual es muy conveniente, porque ¡miren por dónde!, ello pone a cada uno ante la necesidad de tener que pelear personalmente por ese conocimiento y lo que evita que nos convertirnos en oidores pasivos, circunstancia reflejada en lo que vemos hoy en día dentro de la “cristiandad” y en donde unos pocos dirigen y unos muchos, de dejan dirigir. Lo que ello significa, es que las enseñanzas de Jesús están a nuestro alcance y sin necesidad de recurrir a organización religiosa alguna que nos las explique, pues estas se encuentran reflejadas en las Escrituras, perfectamente claras y actualmente al alcance de cualquiera; que ello es así como se lo decimos, queda claro en unas palabras que dijo Jesús y que ya hemos mencionado, pero que repetiremos, pues en las mismas está la clave de la cuestión…… nos referimos al pasaje ya mencionado de Juan 8:31-32:

De modo que Jesús siguió diciendo a los judíos que le habían creído: “Si permanecen en mi palabra, verdaderamente son mis discípulos 32 y conocerán la verdad y la verdad los libertará”.”

Luego una persona puede conocer “la verdad”, si permanece en la palabra de Dios, la Biblia y en donde está contenida la salvadora información que le puede llevar a la vida eterna…… y si uno tiene la Biblia a mano ¿para qué necesita a alguien que se la interprete, si puede “beber” directamente de la fuente y no “agua” adulterada por el paso de otras manos y como es el caso que estamos considerando? Pero claro, nos encontramos con lo que hemos leído en el correo mencionado en el sentido de que la inmensa mayoría de las personas dicen querer servir a Dios, pero que no tienen la capacidad de poderse dar cuenta del engaño al que están sometidos”; y es que lo primero que uno dice cuando ve ese “tocho” que a simple vista parece que es la Biblia, es eso de “yo no entiendo lo que en ella se dice”…… y de ahí que tengan que acudir a diversas “fuentes” de la cristiandad, para que les hagan el trabajo que ellos no quieren hacer, eso es, investigar por su cuenta. Porque esta es la realidad y punto principal de este escrito, le pese ello a quien le pese; y es que si bien entre el “personal” pueda haber algunos que les interese el aprender de Dios, a lo que no están dispuestos es a hacer el esfuerzo necesario para ello, alegando que “no entienden” y por ello buscando formas sustitutorias, como el ser miembros de distintas iglesias para que otros les expliquen de qué va “la película”: en definitiva, que les hagan el trabajo de investigar y que les den las cosas “mascaditas”, que para eso “cobran”…… pero eso no es lo que dijo Jesús, sino que lo que dijo fue esto:

Entren por la puerta angosta; porque ancho y espacioso es el camino que conduce a la destrucción y muchos son los que entran por él; 14 mientras que angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la vida y pocos son los que la hallan.” (Mat. 7:13-14).

Vemos que Jesús nos habla de dos caminos, el uno ancho y espacioso y sin ninguna dificultad, eso es, que no requiere de esfuerzo alguno por parte del “`personal” para transitar por el mismo, pero que conduce a la destrucción ya que este nos pone en manos de esos “falsos maestros” (2 Ped. 2:1) y en última instancia, de Satanás; mientras que el que conduce a la vida es estrecho, pues requiere de esfuerzo personal y que pocos son los que están dispuestos a hacerlo. En relación con el traspasar esa mencionada “puerta angosta” que lleva “a la vida” y que implica esfuerzo individual, en Luc. 13:24 Jesús habla de un “esforzarse vigorosamente” para poder hallarla, pues muchos lo intentarán pero no podrán conseguirlo, pues su esfuerzo no ha estado acorde con el logro deseado; luego…… ¿hasta dónde está uno dispuesto a esforzarse para poder pasar por esa simbólica puerta, camino a “la vida”? Porque una cuestión que hay que dejar clara, es que no es cierta la afirmación tan comúnmente extendida en el sentido de que uno no puede entender las Escrituras sin la ayuda de terceros, supuestamente “versados” en las Escrituras, sino que lo que sí es cierto, es que no se hace el esfuerzo necesario para conseguirlo; pero veamos un ejemplo bíblico (y que para algo están los ejemplos) que nos muestra que cualquiera puede entender la Biblia si se lo propone, pues según Rom. 15:4 “todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado, fueron escritas para nuestra instrucción”…… luego veamos lo que ha sido escrito para nuestra instrucción:

Tú, sin embargo, continúa en las cosas que aprendiste y fuiste persuadido a creer, sabiendo de qué personas las aprendiste 15 y que desde la infancia has conocido los santos escritos, que pueden hacerte sabio para la salvación mediante la fe relacionada con Cristo Jesús.” (2 Tim. 3:14-15).

Lo que aquí notamos, es que un niño pudo aprender lo suficiente de los “santos escritos”, como para ponerle en el camino de la salvación; luego si ello fue así en el caso de un niño…… ¿cómo alguien adulto puede decir, que “no entiende” lo que dice la Biblia? Y es que no sería comprensible, que una información que nos da nuestro Creador para que todos nos podamos beneficiar de ella, solo pudiera ser entendida por personas de determinado nivel intelectual y como se nos quiere dar a entender, cuando la realidad es que esta fue dirigida en principio a pastores, agricultores, pescadores, carpinteros, etc., en definitiva, personas que en aquellos tiempos tenían unos conocimientos rudimentarios, pues el acceso a la cultura estaba restringido a una pequeña clase pudiente de aquella sociedad…… cuando el caso es que en la actualidad, la Biblia continúa siendo la misma, mientras que la media intelectual y en la gran mayoría de los casos, supera en mucho a la de aquellos tiempos. Pero en todo caso, que ello no es así, o sea, que para entender las Escrituras se precise de elevados estudios teológicos e idea que se nos ha estado vendiendo por medio de aquellos que dirigen las mencionadas denominaciones religiosas de la cristiandad y que viven de ello, lo tenemos reflejado en las Escrituras y como veremos continuación; porque lo que nos dicen es que a menos que uno tenga estudios teológicos, la Biblia es un coto cerrado al cual solo se puede acceder con su expresa ayuda (y siendo ello otra de las muchas mentiras que nos cuentan)…… pero que ello no es así, repetimos, queda probado por lo que leemos en la Palabra de Dios:

Los proverbios de Salomón hijo de David, el rey de Israel, 2 para conocer uno sabiduría y disciplina, para discernir los dichos del entendimiento, 3 para recibir la disciplina que da perspicacia, justicia y juicio y rectitud, 4 para dar sagacidad a los inexpertos, conocimiento y capacidad de pensar al joven.” (Prov. 1:1-4).

Entonces queda claro que las Escrituras sí se pueden entender por uno mismo, pues de lo contrario no conseguirían dichos resultados en los “inexpertos”, ni podrían desarrollar el “conocimiento y capacidad de pensar”, incluso en personas jóvenes. Porque hemos dicho que es una falacia el afirmar que si no se tienen determinados conocimientos en Teología, Hermenéutica y ciencias afines, no se puede entender las Escrituras a menos que nos las expliquen, pues el entendimiento acerca de la palabra de Dios no se consigue por meritorios estudios personales, sino que se obtiene porque el Altísimo se lo permite a uno…… veamos para apoyar nuestro argumento, las palabras que Jesús y en un claro reconocimiento de que eso es así, se encuentran en Luc. 10:21:

En aquella misma hora se llenó de gran gozo en el espíritu santo y dijo: “Te alabo públicamente, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido cuidadosamente estas cosas de los sabios e intelectuales y las has revelado a los pequeñuelos. Sí, oh Padre, porque el hacerlo así vino a ser la manera aprobada por ti”.”

Luego lo que ahí vemos, es que el Altísimo retiene o revela dicho conocimiento, en función de parámetros distintos a los que establece el ser humano y con lo que resulta, que el tener altos conocimientos y apoyarse en ellos para alcanzar el verdadero conocimiento, no es más que un impedimento para conseguir dicho fin; mientras que el ser uno humilde y confiar en que Dios le proveerá ayuda para aprender de Él, es el camino recomendado para alcanzar el entendimiento correcto que lleva a la vida eterna…… todo la contrario de lo que se nos cuenta, por parte de las distintas organizaciones religiosas con las que uno se asocie. Es cierto que no le estamos diciendo que coja una Biblia y se ponga a leerla como un poseso, sino que haga aquello que ciertas personas de la antigüedad hicieron y por lo que se las calificó como de ser “de noble condición”; veámoslo:

Ahora bien, estos eran de disposición más noble que los de Tesalónica, porque recibieron la palabra con suma prontitud de ánimo y examinaban con cuidado las Escrituras diariamente en cuanto a si estas cosas eran así.” (Hech. 17:11).

Personas por tanto, que lo que hacían era recibir una determinada información y luego contrastarla con lo que leían en las Escrituras que estaban a su alcance en aquellos tiempos; fíjense en el hecho de que lo hacían con mucho “cuidado” y “a diario”, lo que las identificaba como personas que tenían sincero interés por las cosas de Dios. De ahí, que constantemente les estemos recomendando desde este blog, que no se crean de buena a primeras las cosas que nosotros les contamos, sino que comprueben si aquello que les explicamos se ajusta a lo dicho por las Escrituras y luego saquen sus propias conclusiones; y es que contrario a lo que suelen decir esos dirigentes de las distintas denominaciones religiosas que nos rodean por tierra, mar y aire, nosotros afirmamos que para entender la Biblia es condición “sine qua non” el abrirla y el leerla con atención, además de una motivación correcta: eso es, un sincero deseo de aprender de los propósitos de Jehová Dios para con Su creación…… y es que Jehová ve hasta el más profundo de nuestro de nuestros pensamientos:

Y tú, Salomón, hijo mío, conoce al Dios de tu padre y sírvele con corazón completo y con alma deleitosa; porque todos los corazones Jehová los está escudriñando y toda inclinación de los pensamientos la está discerniendo. Si tú lo buscas, él se dejará hallar de ti; pero si lo dejas (eso es, si uno no se interesa en El), él te desechará para siempre.” (1 Crón. 28:9). (Acotación nuestra).

Y con el añadido de que nada tiene que ver para alcanzar el beneplácito de Jehová, cuánto sepa este acerca de Él, si mucho o poco, porque es razonable el pensar que los que ya llevamos muchos años metidos en esta aventura de aprender “por libre”, sepamos más de las Escrituras que uno que empiece ahora y que nos pudiera dar cierta ventaja sobre el que recién empieza en su investigación, como por ejemplo pueda ser en su caso. Porque lo que realmente valora nuestro Dios, no es tanto la cantidad de conocimiento que se tenga sobre Él y su propósito (pues ello depende de muchos factores ajenos a nuestra voluntad), sino el esfuerzo sincero del que se propone alcanzar dicho conocimiento, sea poco o mucho, en definitiva, el empeño en conseguirlo…… a ese grado, le será concedido a cada uno el poder entender las Escrituras; pero veamos cómo nos estimula a ello, el consejo de Pablo a su discípulo Timoteo:

Reflexiona sobre estas cosas; hállate intensamente ocupado en ellas, para que tu adelantamiento sea manifiesto a todos. 16 Presta constante atención a ti mismo y a tu enseñanza. Persiste en estas cosas, pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y también a los que te escuchan.” (1 Tim. 4:15-16).

Luego séale sabido, querido amigo que nos lee, que de su actitud dependerá el que Jehová le permita comprender el significado de Su Palabra o no…… y ello no exento de consecuencias, a tenor de lo que leemos en 2 Tes. 1:6-9:

Esto toma en cuenta que es justo por parte de Dios pagar con tribulación a los que les causan tribulación, 7 pero, a ustedes que sufren la tribulación, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelación del Señor Jesús (ya cercana) desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios (obviamente porque no quisieron hacer el esfuerzo necesario para ello) y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús (porque no se han preocupado en conocerlas, pues se han conformado en aquello que les han contado). 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.” (Acotaciones nuestras).

Y es que, resumiendo, estamos ante una situación que no admite zonas intermedias, pues Jesús dijo claramente que el que no estaba con él, estaba contra él (Luc. 11:23)…… obviamente estar contra él y como se sobreentiende del pasaje que acabamos de leer, es el seguir enseñanzas falsas y que es todo lo que se encuentra por ahí. Porque usted solo puede encontrar lo que dijo Jesús, leyéndolo directamente de las Escrituras y entendiendo por usted mismo lo que de ellas lee, pues este el medio que usa Dios para comunicarse hoy con nosotros y no a través de “falsos maestros”, pues según Sant. 3:11 una fuente “no hace que lo dulce y lo amargo salgan burbujeando por la misma abertura”…… eso es, que donde está cobijada la mentira, pueda en algún momento salir algo de “la verdad”. No se olvide, por otra parte, que los pastores, ancianos, sacerdotes o como quiera que se hagan llamar los dirigentes de la organización con la que se asocia, no hacen más que eso: leer la Biblia y comunicarle a usted lo que ellos entienden que dice esta, siempre desde su particular punto de vista y generalmente, en función de espurios intereses…… luego si usted puede “beber” directamente de la fuente ¿para qué beber el “agua” que le trae un intermediario, cuando la Biblia resulta ser la carta que su Creador le dirige a usted personalmente para que se entere de porqué estamos como estamos, que ha hecho Él para enderezar las cosas y en qué, cómo y cuándo acabará todo? ¿Dejará tan fundamental información, en manos de gente que usted no conoce y que en definitiva, solo defienden intereses propios (viven de ello) y no los suyos, pues para ellos no es usted más que una fuente de ingresos? Vea el consejo que Jehová le da al respecto:

Sé sabio, hijo mío y regocija mi corazón, para que pueda responder al que me está desafiando con escarnio.” (Prov. 27:11).

Siendo que el que está desafiando al Altísimo, no es otro que el rebelde Satanás, pues este afirma que usted no hará los cambios que sean pertinentes, sino que continuará en la misma situación de dependencia de organizaciones religiosas de hechura humana que ha tenido hasta ahora (si este es el caso) y que, como hemos dicho, no son más que el instrumento usado por dicho inicuo personaje para extraviar al “personal”; y siendo que el primero le ofrece la vida eterna, mientras el segundo le ofrece la destrucción eterna…… o sea, ¡que usted decide!

MABEL