Archivo para Sal. 45:16

PERO……¡ES QUE NO ME HA RESPONDIDO A NADA DE LO QUE TENGO PLANTEADO!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , , , on 25/10/2014 by Armando López Golart

imagesVV5F3IVZPorque resulta, queridos amigos que nos siguen y algo que les agradezco infinito, que hace unos días publicaba un servidor un escrito dirigido a ese esperpéntico personaje que es Apologista Mario Olcese, concretamente el 21/10/14 y en el que le formulaba una pregunta y en la que una vez más le rebatía su “enseñanza” acerca de que los personajes mencionados en el Salmo. 45:16, también reinarán con Cristo en el reino de Dios; pues bien, el dia 23 del corriente mes de Octubre me entró el siguiente correo y remitido por dicho “caballero”:

apologista commented on PREGUNTA PÚBLICA PARA APOLOGISTA MARIO OLCESE

Señor López, está usted servido. Mis respuestas las podrá encontrar en mi canal de vídeos ‘cristiano72392’. Espero que usted quede satisfecho con mis pruebas y finalmente convencido de que tengo razón en mis enseñanzas bíblicas. Bye, bye,

Bien, me dirigí a visionar dichas grabaciones (me gusta flagelarme de cuando en cuando ¡qué quieren ustedes que le diga!) y en las que, cómo ya me esperaba, solo encontré con que dicho “teólogo” se limitaba a reafirmarse en sus distintas propuestas, pero sin responderme en absoluto a las cuestiones concretas que le tengo planteadas en dicho artículo, acerca de la imposibilidad de que los notables del AT y como ya les he señalado, puedan reinarán al lado de Jesucristo durante el milenio…… sin embargo y a pesar de reafirmarse en su posición, no menciona absolutamente nada de las razones primarias del porque yo niego dicha posibilidad y que tienen que ver con el hecho de que tales personajes del AT, eso es, los Abraham, David, Daniel, Noé, Isaac, Job y tantísimos otros, no cumplen con los requisitos que estableció el Hijo de Dios para aquellos que desearan alcanzar dicho galardón y expuestos en mi escrito del 16/10/14 y que de nuevo los repito, por aquello de que quizás entre artículo y artículo alguien le haya enseñado a leer y se entere de algo de lo que le dije…… y requisitos que podríamos enumerar de la siguiente manera y en orden de importancia:

1º: No poseen los dos bautismos exigidos por Jesús en Juan 3:5 y por las razones que expongo en el referido escrito, e indispensables (según palabras del propio Jesús) para poder entrar en el reino en calidad de inmortal rey y sacerdote.

2º: No se ajustan a lo exigido en Rev. 20:4 e idea que es corroborada por lo dicho en Rev. 3:21 en palabras del propio Jesucristo, en el sentido de que para alcanzar dicha gloriosa posición de gobierno, se tenía que morir una muerte de sacrificio en defensa de la integridad de uno a Dios.

3º: Según estableció el propio Hijo de Dios y algo que leemos en Mat. 11:12, la posibilidad de acceder a dicha gloriosa posición de reinar a su lado en el reino de Dios, dio inicio a partir de la muerte de Juan “el bautizante” y no antes de ello, por lo que dichos notables no pudieron acceder a la misma, pues habían muerto muchos siglos antes (algunos incluso milenios) de que apareciera dicho personaje.

De estos tres puntos, repito, no dice absolutamente nada ese “genio” de la teología en los ocho videos empleados para supuestamente rebatir mis afirmaciones, aunque lo que sí hace en uno de ellos (22/10/14) es entrar a debatir y en una más que disparatada afirmación, el contenido del Sal. 45:16 y que yo uso para demostrar que dichos personajes de la antigüedad no pueden reinar en el milenio; y digo disparatada, porque el Sr. Olcese y desafiando una vez más la lógica y sentido común, nos dice y para demostrar que dichos personajes sí pueden hacer tal cosa, que se puede ser Hijo de Dios al mismo tiempo que se puede ser hijo de Jesucristo y por lo que una cosa, no quita la otra…… por lo que en su calidad de Hijos de Dios, dichos personajes sí alcanzarían a gobernar en dicho reino. El problema está, en que dicho “caballero” apoya su planteamiento estableciendo un paralelismo entre lo afirmado y lo que se dice en algunos pasajes escriturales protagonizados por Pablo o Juan, en los que estos identificaban a sus discípulos como sus “hijos” y sin embargo, estos eran también sus “hermanos” en la fe; pero veamos un ejemplo de ello y que encontramos en 1 Cor. 4:14-15:

No estoy escribiendo estas cosas para avergonzarlos, sino para amonestarlos como a mis hijos amados. 15 Pues aunque ustedes tengan diez mil tutores en Cristo, ciertamente no tienen muchos padres; porque en Cristo Jesús yo he llegado a ser padre de ustedes mediante las buenas nuevas.”

Pero claro, el contexto (y que es el que vale) nos dice que dicha relación “parental” entre Pablo y sus discípulos era figurada y no literal, pues tenía su origen en el hecho que de que Pablo había sido el que los había conducido o educado en el conocimiento de las buenas nuevas y es en ese sentido que figurativamente se sentía padre o progenitor en la cosas de Cristo, entre aquellos que a su lado habían crecido en la fe; sin embargo, este no es en absoluto el caso de lo dicho en el Sal. 45:16, dado que allí sí aplicaría la literalidad del término “hijos”, porque veamos: cuando el primer hombre fue expulsado del jardín de Edén, también fue expulsado de la familia de Dios, eso es, que Jehová y por decirlo de alguna manera lo repudió como hijo, con lo que Adán perdió tal condición y pasó a ser un paria bajo el dominio de Satanás y con él, toda su descendencia. Pero cuando Jesús dio su vida en sacrificio, “recompró” o rescató de su condición de abandono a la humanidad para sí en calidad de “padre”, con la figura de lo que en las Escrituras se conoce como el “derecho de recompra” (de “redención” o “rescate” según versiones) y de ahí, que en Isa. 9:6 se le reconozca entre otras cosas, como el “Padre Eterno” de una humanidad desvalida y que a partir de dicho momento, vino a tener como nuevo padre a Jesucristo, que nos compró o rescató con su sangre…… luego nada tienen que ver la expresión “hijos” usada por Pablo en 1 Cor. 4:14-15, con la que se usa en el Sal. 45:16 y por lo que ese “mandangas” se ha apoyado para sostener su absurdo planteamiento, en una idea (en este caso de Pablo) que si bien están en la Biblia, ha sido sacada totalmente de su contexto natural.

Por lo tanto, el salmo mencionado dice lo que dice y que no es otra cosa que los antepasados o padres de Jesús y en el momento del sacrificio de este, pasan a convertirse en sus “hijos” de pleno derecho, por lo que no pueden ser al mismo tiempo hijos de Dios (recordemos que Este ya había rechazado a la humanidad de la condición de hijos Suyos) y por lo tanto, no son “hermanos” de Jesucristo y por lo que no pueden heredar el reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes junto a este. Disparatada proposición, entonces, la presentada por esa “figura” de la teología actual, ya que nada de esto es lo que se nos dice en el contexto escritural y al que nos tenemos que ceñir, sino que más bien lo que este hace es hablarnos de ciertos requisitos establecidos por el Hijo de Dios, en los pasajes de Juan 3:5, Rev. 20:4 y en Rev. 3:21 mencionados y sin los que nadie puede acceder al reino de Dios en calidad de gobernante, si no los reúne…… y que esos antepasados de Jesús, obviamente, no los reunían. Patética por otra parte, la insinuación de tan errático personaje al acusarme en dicho video de actuar con aviesas intenciones al transcribir dicho salmo de la versión RV 1960, pues supuestamente esta lo vertería según yo necesitaba que dijera, para sostener mi planteamiento…… y contraponiendo a modo de ejemplo, el contenido de otras versiones que contienen en su traducción la palabra “trono” o “reyes”, según se lea la versión NTV, la NVI, la PDT, o la DHH; pero veamos primero, como vierte dicho pasaje la RV 1960 y que transcribí en mí artículo:

En lugar de tus padres serán tus hijos, a quienes harás príncipes en toda la tierra.”

Sin embargo, en las versiones que dicho personaje contrapone, dicho pasaje se vierte de la siguiente manera:

Tus hijos, oh rey, ocuparán el trono de tus antepasados y harás que gobiernen en todo el país.” (DHH).

O de esta forma, en la NTV:

Tus hijos se convertirán en reyes como su padre; los harás gobernantes de muchas tierras.”

Y expresiones que dicho indocumentado aprovecha para reforzar su idea de que dichos antepasados han de reinar en tronos en el reino de Dios al lado de Jesucristo y también, para acusarme de actitud deshonesta…… sin embargo, tan “honesto” personaje, de forma vergonzante omite a su vez que hay muchísimas otras versiones que no las usan, como son la LBLA, o la Jubilee Bible 2000 (JBS), o la NBLH, o la BLP, o la BJ (en su verso 17), o la RVC, o la TNM, o la SB (traducción de Evaristo Martín Nieto, o la SB de Nacar/Colunga, o la RVR 1977, o la RVR 1995, o la RVA, o la RVR 1989; entonces queda claro que tenemos mucha más versiones que omiten el término “trono” o la expresión “reyes”, que aquellas que los incluyen y con el agravante de que las versiones de la RV (que como hemos visto no usan dichas expresiones) se consideran, por parte de los entendidos en la materia, como las más fiables o cercanas al texto original y opinión, todo sea dicho, en la que personalmente no estoy de acuerdo…… pero en todo caso y volviendo al tema, circunstancia la señalada que yo ya conocía en el momento de publicar mi escrito, pues tengo la sana precaución de antes de transcribir un texto bíblico en cualquiera de mis artículos, contrastarlo con todas la Biblias a mi alcance y así evitar el engañar al personal. Por lo que si yo usé la traducción de la RV 1960 para transcribir dicho pasaje, no fue por conveniencia personal o falta de honestidad, sino sencillamente porque pensé que siendo esta la que usa dicho majadero como Biblia de referencia, no habría problemas en este aspecto, pues aceptaría su texto como bueno al ser la versión con la que él trabaja y que, obviamente, será de la que él se fía más…… pero no, resulta que a falta de capacidad para rebatir planteamientos, parece que lo que procede es buscar el más leve resquicio para desacreditarme señalando mi supuesta “deshonestidad”; pero dicho lo cual, veamos quien es aquí el tramposo, mostrándoles un ejemplo de la “honestidad” de ese desvergonzado e impresentable personaje.

Porque resulta que en otro de los videos publicados para, supuestamente, responder a mis objeciones (tarea en la que “se ha cubierto de gloria” una vez más) y video que pueden encontrar en fecha 21/10/14, inicia su exposición con un auténtico disparate; porque relacionar palabras que les fueron dirigidas a individuos concretos y en una época determinada y que se encuentran en Juan 3:2 y Fil. 3:20-21, con una supuesta afirmación del rey David en el Sal. 17:15, repito, es un auténtico disparate, pues las tales ocurren en contextos diferentes: mientras los primeros eran Hijos de Dios por haber recibido el bautismo en espíritu santo y solo dispensado a partir del Pentecostés de 33 EC por Jesucristo, este no era el caso de David que no podía haberlo recibido y con ello haber adquirido la condición de Hijo se Dios, pues murió siglos antes de que apareciera Jesús, por lo que no estaríamos hablando de personas en igualdad de condiciones: los primeros eran Hijos de Dios y el segundo no. Pero dicho esto y que es de simple lógica, veamos ahora la “honestidad” de ese miserable “sacamantecas”, al tomar como texto clave para sostener su esperpéntica idea de que los notables del AT también reinan con Cristo, el Sal. 17:15 y vertido por la misma RV 1960 de la siguiente manera:

En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.”

Expresión esta de “semejanza” que aparece también en los pasajes señalados de Juan 3:2 y Fil. 3:20-21 y por lo que dicho ignorante integral, ya establece la relación mencionada. Luego la cuestión es, por qué este personaje no hace ahora como sí hizo en el video citado anteriormente, eso es, el comparar dicho pasaje con lo que del mismo se vierte en el resto de traducciones, incluidas la RVR 1977 o la RVC y de la que translitero dicho pasaje:

A mí me bastará con ver tu rostro de justicia; ¡satisfecho estaré al despertar y contemplarte!

Y pasaje del que la TLA da una versión, que complementa la anterior:

Yo, por mi parte, he de quedar satisfecho cuando me declares inocente. ¡Despertar y verme en tu presencia, será mi mayor alegría!

O esto otro, según la NVI:

Pero yo en justicia contemplaré tu rostro; me bastará con verte, cuando despierte.”

Luego todas y cada una de las restantes Biblias que señalo unos párrafos atrás, se pronuncian en este mismo sentido, eso es, que lo que David dice realmente es que se sentirá satisfecho con solo “contemplar” o “ver” a Jesucristo cuando se levante en la resurrección y lo que para nada dan a entender sus palabras, que ese personaje tuviera aspiración alguna de reinar con él en el reino de Dios y como afirma semejante indocumentado; tenemos, eso sí, la excepción de la Jubilee Bible 2000, pero que en todo caso resulta que las que se pronuncian contrario al texto vertido por la RV 1960 son la inmensa mayoría y lo que desbarata totalmente, el planteamiento soportado en el contenido del citado pasaje en dicha traducción y formulado por dicho ignorante; por lo tanto, la pregunta es la siguiente: ¿por qué en este caso el Sr. Olcese no hace una mínima mención a este “pequeño” detalle de tan diferente forma de verter dicho pasaje en la inmensa mayoría de versiones bíblicas en español con respecto de la RV 1960, e incurriendo con ello en la misma “deshonestidad” de la que falsamente me acusa a mí? Pues porque si lo hiciera (aunque pueden estar convencidos de que dicho “honesto” personajes sí las ha contrastado todas en busca de más apoyos), no podría emplear ese Sal. 17:15 para sostener tan disparatada proposición, pues las Biblias que dicen que David no hablaba en absoluto de levantarse “a la semejanza” de Cristo son la inmensa mayoría y por lo que la lógica y el sentido común nos dicen, que debe de prevalecer esta forma de entender dicho pasaje, sobre unas pocas que digan lo contrario…… por lo que todo el andamiaje levantado sobre este pasaje por parte de ese “master” en teología y soportado en la RV 1960, se cae como un castillo de naipes. Pero que en todo caso y fuere cual fuera la resolución final, el hecho resaltable es que esta ocasión un texto no contrastado con otras versiones, ya es bueno para dicho “soplagaitas”, mientras que en mi caso el texto usado no tenía la misma credibilidad y viniendo como venía, de la misma traducción RV 1960.

Y este es el talante de tan miserable “personajillo”, desvergonzado dónde los haya, que con tal de tener la razón oculta información usando distintos baremos de ética: para un servidor la parte estrecha del embudo, mientras que para él usa la más ancha; olvidándose, eso sí, de lo más importante y es que el contexto escritural desmiente totalmente su estrambótica afirmación de unos notables del AT reinando junto a Cristo en el milenio, si tomamos en consideración esos tres requisitos presentados al inicio de este artículo y que están escritos en la Biblia, de los que dicho sujeto siquiera ha hecho una mínima mención (ni la hará, por supuesto), en una clara indicación de que no sabe ni de lo que habla y de ahí, que proponga semejantes desatinos. Porque de que no podrá responder a los mismos, es lo que vengo afirmando artículo tras artículo desde hace muchísimo tiempo y opinión que se ve confirmada por tan clamoroso silencio, ni siquiera roto por un mínimo atisbo de vergüenza torera…… ya otra cosa es repetirse en la misma sandez y sacando para ello textos de su contexto natural, como hemos visto que ha hecho al relacionar Juan 3:2 y Fil. 3:20-21 con palabras contenidas en cartas dirigidas a determinadas personas del primer siglo, con las dichas por un personaje fallecido siglos antes y que, como hemos comprobado, nada tienen que ver las unas con las otras.

Por lo tanto, deleznable actitud una vez más por parte de ese esquizofrénico personaje, incapaz de replicar a mis proposiciones y actitud que ponen en tela de juicio todas y cada una de sus disparatadas “enseñanzas”; de ahí, que nunca responda directamente a aquellos razonamientos que yo le planteo, sino que liándose como una serpiente, nos sale siempre por “los cerros de Úbeda” y usando textos para sustentar sus propuestas, en unos casos retorcidos hasta el extremo y en otros, sacados totalmente de su contexto natural. Porque ¡anda que dicho “portento” teológico no usó textos bíblicos para apoyar su demencial afirmación de que “millones, miles de millones” reinarían con Cristo!; sin embargo, se los tuvo que comer con patatas, cuando reconoció que él no sabía si eso era así y que además reconoció, que las Escrituras no dicen nada sobre el particular…… luego ¿de dónde sacó tanto texto “demostrativo” usado como prueba de semejante “pendejada”? Pues de lo que les he dicho: textos retorcidos hasta lo indecible, cuando no sacados totalmente de su contexto natural y que en su congénita ignorancia, cree como “definitivos” para sustentar sus despropósitos; ejemplo de ello lo tenemos, en que para sostener la payasada de su supuesta condición de “ungido”, se apoya en textos sacados de cartas cruzadas en el primer siglo, entre aquellas personas que sí tenían dicha condición y que lo demostraban, bien hablando lenguas, bien expulsando demonios, bien sanando paralíticos y en algunos casos, incluso levantando muertos, entre otras “pequeñas minucias”…… pero que tenían circunstancias distintas, distinta ubicación en el tiempo, así como necesidades diferentes a las actuales. Ello hace que dichos textos no puedan ser considerados como proféticos, pues eran simples cartas cruzadas entre esas personas y por lo que no pueden ser de aplicación alguna en la actualidad, como no sea para sacar principios espirituales; máxime cuando sabemos que con la muerte del último apóstol desaparecieron de la tierra las personas capaces de realizar tales prodigios (Hech. 8:1-20), pues los registros tanto religiosos como seglares de la época del segundo siglo en adelante, ya no nos hablan de personas que llevaran a cabo semejantes actos de fuerza sobrenatural…… luego, repito, nada que ver con nuestros días.

Lo que está haciendo que dicho personaje del que estamos hablando, se “columpie” cada vez que usa porciones de dichas cartas para “demostrar” su supuesta condición de “ungido” en el tiempo actual; porque de ser esto como nos lo plantea dicho indocumentado y realmente existieran hoy sobre la tierra supuestos Hijos de Dios, que además se tendrían que contar por millones y dada la inmensa cantidad existente de ellos en las distintas denominaciones religiosas de la “cristiandad”, se nos plantean las siguientes cuestiones: 1º ¿por qué no se nota su presencia de tal manera que tengan una influencia positiva en el contexto mundial? Porque resulta, paradójicamente, que cada día hay más de tales supuestos “ungidos” y sin embargo, la situación mundial en lugar de mejorar, está empeorando a ojos vista; 2º ¿por qué y de ser ello tal como nos cuenta esa catástrofe con patas peruana que es Apologista Mario Olcese, tendría que enviar Jehová a un pequeño resto “ungido” prefigurado por los “dos testigos” de Rev. 11:3 y dotados con grandes poderes (como tuvieron los de los apóstoles), para llevar a cabo una predicación por 1.260 días? Por otra parte y como 3ª pata de la mesa, si Jehová ya tiene supuestamente tantísimos “ungidos” o Hijos Suyos sueltos por aquí abajo predicando el evangelio “verdadero” ¿a santo de qué, tendría que mandar a otros para llevar a cabo igual comisión…… a menos que los actuales fueran falsos “ungidos” y que es lo que servidor afirma?

Todo esto tendría que ser contestado satisfactoriamente por una persona verdaderamente “ungida” y como afirma ser el estrafalario personaje del que estamos hablando; sin embargo, queridos amigos que siguen este blog, pierdan toda esperanza de que ello sea así…… muchísimo menos, si quién tiene que hacerlo es esa “figura” de la teología actual, que responde al nombre de Apologista Mario Olcese.

Armando López Golart

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PREGUNTA PÚBLICA PARA APOLOGISTA MARIO OLCESE.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 21/10/2014 by Armando López Golart

Mario2-casaPorque resulta que usted, Sr. Olcese, respondió a mi escrito del 16/10/14 y en el que le rebatía una de sus estrafalarias “enseñanzas”, pues le señalaba y contrario a lo que usted nos propone con harta insistencia, que los notables del AT (los Abraham, David, Daniel, Noé, Moisés, Isaac, Job, etc. etc. etc.) no pueden, en manera alguna, reinar al lado de Jesucristo en el reino de Dios; y lo ha hecho con un video publicado al día siguiente, eso es, el 17/10/14 y bajo el título “Los ungidos de los dos testamentos: un destino común” y en el que incluía la siguiente entradilla:

Los ungidos del Antiguo Testamento y los del Nuevo tienen un destino común…la inmortalidad, gloria y honra en el reino.”

Y que para más inri, se reafirma en dicha idea, en otro video publicado el 18/10/14 y titulado “El rey David resucitará como rey, no como vasallo de su reino”, pero continuando sin hacer referencia alguna a los requisitos imprescindibles para acceder al reino en calidad de inmortal rey y sacerdote y que servidor le señala en el citado escrito del día 16…… de eso, sorprendentemente, no ha dicho ni una sola palabra y con lo que queda palmariamente demostrada, una vez más, su tremenda incapacidad para refutar mi planteamiento.

Pero permítame y antes de continuar con esta exposición, que aclare y para no liar al “personal” (cosa en la que usted es un maestro), que por “ungidos del AT” usted hace referencia a los personajes que acabo de citar al inicio de este escrito y a los que de ahora en adelante, me referiré como los “notables del AT” y expresión con la que también usted los ha identificado en numerosas ocasiones, por lo que creo que en este extremo no hay discrepancia alguna entre nosotros; luego de sus palabras queda claro y continuando con el tema que nos ocupa, que dichos ancestros de Jesús participan de la llamada “primera” resurrección, pues esta es la que concede los atributos por usted señalados en la mencionada entradilla, según lo leemos en Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad (eso significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotación mía).

Y gloriosa condición que reciben, según usted nos firma, todos aquellos personajes destacados o notables del AT que vivieron antes de Jesús y lo que me lleva a formularle la siguiente pregunta: si este es el caso, eso es, que esos y como usted los llama, “ungidos de los dos testamentos” y en los que me centraré solo en los del AT (pues este es el tema de debate), ya resucitan como gloriosos e inmortales reyes y sacerdotes ¿quiénes son, entonces, esos “otros” antepasados de Jesucristo que pasan a convertirse en “hijos” suyos, que no en “hermanos” (detalle importantísimo para resolver esta cuestión) y a los que este premia, dándoles el nombramiento de “príncipes” sobre la tierra y que nos aparecen en el Sal. 45:16?:

En lugar de tus padres (o “antepasados” según versiones) serán tus hijos, a quienes harás (o “nombrarás”, según traducciones) príncipes en toda la tierra.” (RV 1960). (Acotaciones mías)

Leído ya dicho pasaje, permítame que le de otro sesgo a la pregunta que le he formulado: porque si según dicho salmo, esos antepasados pasan a ser, en lugar de padres, “hijos” de Jesucristo, es obvio que no pueden ser a la vez Hijos de Dios y por lo que no pueden heredar el reino con Cristo en calidad de inmortales reyes y sacerdotes; luego si según usted, todos los notables del AT, en definitiva antepasados de Jesús, se levantan en la “primera” resurrección, al igual que los apóstoles y seguidores de estos y que es la que, como hemos leído, concede la condición de inmortalidad y el poder gobernar con él en calidad de gloriosos reyes y sacerdotes ¿quiénes son y de dónde salen, esos “otros” ancestros, padres o antepasados (como usted prefiera) de Jesús, que pasan a convertirse en sus “hijos” que no en sus “hermanos” y de los que nos habla el salmo citado…… y a los que además, se les premia dándoles el título de “príncipes”? Y esto viene a colación, por el hecho de que usted enseña (una vez más, de forma errónea) que solo existen dos resurrecciones: una la mencionada en Rev.20:6 y en la que participan todos los “justos” o como usted dice “los ungidos de los dos testamentos” y una segunda a ocurrir al término de los mil años para los “injustos”, en dónde a estos se les enfrenta con sus antiguas fechorías y por ellas, son castigados a destrucción eterna…… y si bien estoy de acuerdo con usted en el número de las resurrecciones en perspectiva, no así en su distribución.

Porque si aceptamos su planteamiento acerca de cuándo se produce la segunda de ellas y la finalidad de la misma, nos encontramos con que después de que todos los “justos” son levantados en la “primera” resurrección, razonablemente solo pueden quedar “injustos” que resucitar y ello para su destrucción total…… sin embargo, resulta que el Sal. 45:16 nos muestra a otras personas que no participan de la “primera” resurrección, pero que lejos de estar guardadas para destrucción eterna al término de los mil años, se les premia con el título de príncipes y, obviamente, para que ejerzan dicho cargo durante el reinado milenario, pues de lo contrario dicho nombramiento no tendría sentido alguno. Luego repito, Sr. Olcese ¿de dónde salen esos personajes y que el citado salmo identifica también como antepasados de Jesús, a los que se les premia con el título de “príncipes” y lo que solo puede significar que no poseen la gloria dada a los participantes en la “primera” resurrección?…… eso es, que no son inmortales y gloriosos reyes y sacerdotes del Dios Altísimo y por lo que no pueden haber salido de esta. En caso contrario, Sr. Olcese, explíquenos usted ¿qué sentido tendría el nombrar príncipes a dichos participantes en la “primera” resurrección, si sus títulos ya son infinitamente más elevados que el de “príncipe”?…… y es que de ser así las cosas, las Escrituras entrarían en una flagrante incongruencia.

En todo caso, Sr. Olcese y aunque usted no responda a dicha pregunta (y me consta que no lo hará), lo que ha quedado claro y como ya apuntaba un servidor en el mencionado artículo del 16/10/14, es que usted no ha podido refutar mis argumentos expuestos en el mismo y en el sentido de que hay que cumplir con determinados requisitos que imponen las Escrituras, para reinar con Cristo en el milenio. Y limitándose tan solo y como tiene por costumbre (su capacidad intelectual no da para más, yo ya lo entiendo), a repetir su “cantinela” de que dichos personajes sí reinarán con Cristo y pasando por alto totalmente lo dicho en el contexto escritural; en el sentido, repito y para que entienda usted la idea, de que hay ciertos e ineludibles requisitos a cumplir, si se quiere alcanzar tan alto galardón y que no reúnen en modo alguno esos supuestos “ungidos del AT” y tema, Sr. Olcese, del que usted no me menciona absolutamente nada en su video…… ¿por qué será?

Tampoco y en otro orden de cosas, ha podido responder usted en forma alguna a mi aseveración del 27/09/14, en el sentido de que no existen en la actualidad personas con la condición de “ungidas” y equivalente a ser uno un Hijo de Dios (de haber podido, ya lo habría hecho) y lo que muestra que no tienen ni la más remota idea de lo que está hablando, cuando menciona acerca de supuestos “ungimientos” en nuestros días…… el suyo, por ejemplo; por lo que dicha ignorancia en este tema, solo significa que usted está mintiendo descaradamente al “personal”, cuando con tanta “convicción” dice cosas como la siguiente y publicada en su artículo “No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas” del 7 de Septiembre de 2007 y que translitero tal cual:

Yo soy un UNGIDO del Señor, y nadie debe o puede tocarme a mí, o a usted, si en verdad es un cristiano, sin tener luego que pagar un precio muy caro. Yo me considero un UNGIDO del Señor, y si usted no se considera así, entonces usted no ha entendido lo que significa ser un cristiano o un ungido.” (Negritas mías).

Pero estará de acuerdo conmigo, Sr. Olcese, que el que usted “se considere” estar en posesión de dicha condición de “ungido” o Hijo de Dios, no demuestra que eso sea realmente así (más bien todo lo contrario, si nos atenemos a lo dicho en 2 Cor. 10:18), pues lo mismo afirman ser los miembros del Cuerpo Gobernante de los TJ y ahí los tiene usted, haciendo “el burro” hoy sí y mañana también como, lamentablemente sucede en su caso particular, pues no hay diferencia entre los unos y los otros: tan falsos “ungidos” son ellos, como lo resulta ser usted; porque esos señores también afirman lo mismo que usted en el sentido de estar “guiados por el espíritu santo” y algo que le recuerdo también dijo de sí mismo en un artículo del 21/10/10, bajo el título de “Yo soy un ungido…. ¿y usted?” y que por cierto, no era más que una simple reposición del que publicó unos dos años antes, eso es, el 29 de Marzo de 2008 bajo el título “Todos los bautizados somos Cristos” y por lo que su estrambótica deriva, parece que viene de lejos:

Ahora bien, “Ungidos con el Espíritu Santo” resalta otras bendiciones colaterales que Dios nos añade cuando nos entrega el Espíritu Santo, PERO LO MÁS IMPORTANTE ES QUE NOS GUÍA A LA VERDAD (Ver Juan 16:13). NADIE PUEDE SER GUIADO A LA VERDAD SIN EL ESPÍRITU OBRANDO EN ÉL.” (Negritas mías).

De hecho, bastante tiempo antes de eso (como puede ver, Sr. Olcese, estoy muy bien documentado), concretamente el 28/08/07 y en el tema titulado “Consejos oportunos para miles de testigos de Jehová desanimados”, usted hablaba de la liberación que había supuesto en su caso el salirse de dicha secta (como, por otra parte, para cualquiera de los que hemos tenido la inmensa fortuna de haberlo conseguido) y hacía la siguiente y presuntuosa afirmación:

Al contrario, soy un hombre muy feliz y dichoso, ya que por fin tengo la libertad que no gozan ellos para escribir y tener mi sitio web donde puedo exponer mis creencias personales y mis “descubrimientos” bíblicos según me lo revela el Espíritu de Dios. Sólo el Espíritu de Dios nos guía a la verdad.” (Negritas mías).

Y dado que hasta dónde yo sé, Sr. Olcese, usted no se ha retractado de ninguna de dichas afirmaciones, debo de entender que aún continúa considerándose “guiado” por dicho espíritu santo de verdad…… y si ello es así, me sorprende profundamente que este no le haya “revelado” o “susurrado al oído”, el cómo poder rebatir los argumentos que yo le expongo para defender mis propuestas y totalmente contrarias a las suyas. Propuestas tales, como porque los sobrevivientes de la “gran tribulación” no pueden reinar en el milenio, o porque tampoco lo pueden hacer los notables del AT, o porqué usted no puede ser un “ungido” y temas, entre otros y que he defendido por años, sin que por su parte haya habido un desmontar uno por uno dichos argumentos y desbaratar con ello, las razones que me muevan a plantear tales cuestiones…… luego ¿dónde está la “influencia reveladora” de dicho espíritu santo y que supuestamente le pone a usted al día, en cuestiones espirituales? Pero hete aquí y continuando con lo de su personal “ungimiento”, lo que usted explicaba en el último párrafo del artículo “¿Quiénes son los 144.000 de Apocalipsis 7:4 y 14:1?” y que publicaba el 25 de Abril del 2007, para razonar sobre la inconsistencia de los miembros de la clase “ungida” de los TJ, al tratar de defender su supuesto “ungimiento”:

¿Cómo sabe un “T.J” que es un miembro de los 144,000 y no de la “GRAN MULTITUD” y viceversa? Bueno, aquí aparece el subjetivismo puro. Yo, como ex-“T.J”, me hacía la misma pregunta. Una vez le pregunté a uno de la clase de la Iglesia o de los 144,000, lo siguiente: ¿cómo sabe usted que es de la clase ungida?, y me contestó: “Yo siento un llamado celestial” o “Mi corazón me dice que mi paradero final y eterno está en el cielo y no en la tierra”. ¡Punto final! Caramba dije: ¡qué fácil es saber si uno es miembro de la iglesia! Como si nuestro destino final dependiera de lo que a uno le guste o le parezca. Los más de los “T.J” dicen no sentir el deseo de vivir en el cielo sino en la tierra. A éstos les corresponde vivir en la tierra, pues así lo han decidido ellos en su corazón. ¡Qué tontería! ¿Acaso se han olvidado los “T.J” que engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; y quién lo conocerá?” (Jeremías 17:9). ¿Acaso no recordamos que el Diablo suele usar “el corazón” de los hombres para engañarlos? (Ver Juan 13:2). Por tanto, debemos basarnos en lo que realmente dice la Biblia sobre algún asunto, y no en nuestras propias elucubraciones.” (Negritas mías).

Bien, Sr. Olcese ¿y por qué no se aplica usted a sí mismo, tan lógico razonamiento? Porque resulta, en última instancia, que los TJ dicen de usted, exactamente lo mismo que usted dice de ellos, eso es, que ambas partes se acusan recíprocamente de ser unos “ungidos” más falsos que un “duro sevillano”…… entonces ¿qué hacemos con su afirmación de ser un “ungido”, dado que usted tiene la misma “credibilidad” que tienen esos señores, pues no puede presentar argumentos más consistentes que los que ellos presentan para acreditar dicha “unción” y que se resumen, en una mera afirmación personal? ¿O se cree usted, por ventura, estar por encima del bien y del mal, por lo que no le aplicarían las palabras de Jer. 17:9 o en su defecto, las de Juan 13:2, mientras sí les aplican a los “ungidos” de los TJ? Sin embargo, lo que dice la Biblia sobre dicha cuestión y ya que usted se remite a la misma, lo tiene claramente reflejado en el relato de Hech. 8:1-20 y en donde se nos muestra, sin el menor atisbo de duda alguna, que con la muerte de los apóstoles se acabaron los “ungidos” de sobre la tierra, pues eran los únicos que podían bautizar en espíritu santo y transmitir con ello a otros, dicha condición y algo que ocurrió hace la friolera de 1.900 años…… y eso está escrito en la Biblia, Sr. Olcese, aunque usted pretenda ignorarlo.

Lo que me lleva a centrarme en la última frase de su escrito y dirigida a resaltar que “debemos basarnos en lo que realmente dice la Biblia sobre algún asunto y no, en nuestras propias elucubraciones” y frase que me sugiere algunas preguntas al respecto: ¿Dice acaso la Biblia en alguna parte, que los sobrevivientes de la “gran tribulación” reinarán con Cristo? ¿O acaso esta dice que los notables del AT sí lo harán? ¿O por ventura nos habla esta, de una resurrección al final del milenio, con resultado de destrucción eterna para aquellos a los que les toque el premio “gordo”? Obviamente no, sin embargo usted y pasando por alto el contexto escritural al que siempre le he remitido, sigue manteniendo de forma empecinada dichos planteamientos y pasando olímpicamente de dicho contexto; y lo que trae a mi memoria, cierto asunto del que decía estar también “muy seguro” en su momento de que ello era tal como usted lo planteaba y que, además, apoyaba con gran despliegue de textos bíblicos, del que me consta no es usted muy partidario de rememorar su desenlace final, pero que ahí está, al igual que lo están esas porciones de artículos suyos que he transcrito…… y es que la hemeroteca tiene estas cosas, Sr. Olcese.

Porque permítame recordarle que según usted y algo que estuvo enseñando por años, los mismos en los que yo se lo estuve rebatiendo con empeño, los que reinarían con Cristo durante el milenio serían “millones, miles de millones” y al final, dándome a mí la razón, tuvo que reconocer que usted estaba equivocado en dicho planteamiento, pues no solo no sabía si esto era así, sino que además reconoció que la Biblia no decía absolutamente nada sobre el particular…… y algo que está perfectamente documentado en los artículos que nos cruzamos durante ese largo espacio de tiempo; luego ¿en que se apoyaba usted para sostener semejante disparate: en lo que decía la Biblia, o en la primera “chorrada” que se le ocurrió un día al levantarse de la cama? Pues exactamente esto último y que es lo que continúa haciendo usted actualmente, pues continúa sin tener ni puñetera idea de lo que realmente nos dicen las Escrituras; de ahí, que en lugar de apoyarse en ellas para desmontar argumentos adversos a sus postulados, se limite solo a repetir ideas como vulgar cotorra (no llega a más su capacidad intelectual), como si por medio de repetir un disparate hasta la saciedad, este pudiera llegar a ser aceptado por el “populacho”…… y cayendo además, en el clásico error de atacar al mensajero, en lugar de centrar su atención en el mensaje que le llega. Porque si lo que en este blog se publica, es solo aquello que está reflejado en las Escrituras y tal parece ser así, de ahí que usted y muchos otros no puedan demostrar lo contrario (criticarlo por criticar, ya es otra cosa), resulta que no soy yo el que le está sacando los colores continuamente, sino el Autor del mensaje y al que usted resiste con un estoicismo digno de mejor causa…… pero en fin, Sr. Olcese, con su pan se lo coma ¡y que le aproveche!

Yo me limito a dejarle ahí esa pregunta formulada al principio de este escrito y usted sabrá si es capaz de responderla con un mínimo de solvencia; un servidor ya sabe que no es capaz de ello, pero como diría mi amigo el “castizo”…… “más verdes las han segado”.

Armando López Golart

¿POR QUÉ DANIEL Y RESTO DE PERSONAJES DEL ANTIGUO TESTAMENTO, COMO LOS ABRAHAM, DAVID, ETC. ETC., NO PUEDEN REINAR CON CRISTO EN EL REINO DE DIOS?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 16/10/2014 by Armando López Golart

images 1Este escrito viene a cuento, querido y paciente lector (¡santo, que es usted un santo por seguirnos!), de lo que el ínclito personaje (estrafalario donde los haya) de Apologista Mario Olcese acaba de publicar en formato de video y en fecha 09/10/14, con referencia a mi último artículo publicado solo unas horas antes de ese mismo día 9 y en el que le respondía a la pregunta que en el video en cuestión me formulaba, acerca del correcto significado del pasaje de Dan. 12:13; video que aparte de mostrarnos que dicho personaje malamente puede disimular el sentido de impotencia que le corroe por su interior, como consecuencia de no poder objetar a mis argumentos, nos deja clara una circunstancia y que es la siguiente: ese señor se lee todos mis escritos, pues la celeridad en responderlos es pasmosa, ya que yo publico hoy y a las pocas horas ya tengo la réplica en su página de videos …… respondiendo, eso sí, solo a aquellos artículos en los que puede replicar algo, aunque se una “chorrada” como en el caso que nos ocupa, ya que el personaje no da para más y limitación que es la que realmente le pone de los nervios, generando esa impotencia mencionada.

Porque al artículo en el que con todo despliegue de documentación yo le negaba esa supuesta condición de “ungido” o Hijo de Dios de la que hace ostentación y publicado el 27/09/14, aún es el momento en el que se haya pronunciado sobre el mismo, como si dicho escrito no existiera y lo cual es sorprendente, teniendo en cuenta que en este le pongo “a bajar de un burro”, pues le acuso de mentiroso y farsante; por lo que se me ocurre pensar que deberá estar de acuerdo con el planteamiento por mí formulado acerca de su supuesto “ungimiento” (ya saben ustedes aquello tan conocido de que “el que calla, otorga”)…… o que es totalmente incapaz de presentar argumentos en su defensa y que es lo más probable, dado su manifiesto desconocimiento del contenido escritural y que, en definitiva, vendría a ser lo mismo.

Pero fíjense que yo acabo de decir que dicho personaje no es capaz de “rebatir” mis argumentos y que es algo muy distinto a lo que él hace siempre, eso es, el enrocarse e insistir machaconamente en su disparatada afirmación (la que sea) y sin entrar a analizar y desbaratar el fundamento de mi argumentario en contra de la misma, dada su total carencia de conocimientos bíblicos y como acabo de señalar…… pero que en su indigencia mental, cree que con hacer esto ya ha contestado suficientemente y ahí está la hemeroteca para confirmar lo que yo digo. Y si como muestra basta un botón, me permito recordarles, queridos lectores, que el escrito publicado en este blog el 09/10/14 y al que dicho personaje dirige el video que les he adjuntado, aquí “el menda” y después, obviamente, de haberle expuesto un razonado planteamiento acerca de porqué los sobrevivientes de la “gran tribulación” no pueden reinar con Cristo en el reino de Dios (otra de sus esperpénticas “enseñanzas”), cerraba el escrito o artículo con las siguientes palabras:

Y si ese “genio” de la teología considera que ello no es como yo lo expongo, que publique un video en el que nos resuelva ese “pequeño problemilla” que le he planteado acerca de los sobrevivientes de la “gran tribulación”, así como yo le he resuelto el de Dan. 12:13…… ¡a que no, Sr. Olcese!

Y efectivamente, ha sido “que no”, en otra palmaria manifestación de que es tanta su ignorancia, que no tiene la más mínima capacidad para defender siquiera aquellas cosas que él “enseña” como verdades escriturales, pero que la realidad prueba que no son más que solemnes disparates que no hay por dónde cogerlos…… de ahí, que sumando a su supina ignorancia, la desvergüenza, orgullo y altanería que le adornan, se limite a ratificarse empecinadamente en sus rocambolescos planteamientos y pasando por alto los argumentos presentados en contra de los mismos, como si los tales no existieran y así esperar a que el tiempo “escampe” y el “personal” se olvide del tema; resumiendo, un auténtico impresentable.

Pero volviendo al video que nos ocupa, resulta que el Sr. Olcese afirma que un servidor se atrinchera en la versión TLA para el esclarecimiento de Dan. 12:13 y lo cual no es cierto, pues yo lo único que intentaba al citar de la misma, era poner al alcance del lector un pasaje que añadiera más claridad al punto que yo pensaba exponer; y no es cierto que yo me atrincherara en dicha versión, pues dejo meridianamente claro en dicho escrito que mi planteamiento está soportado por el contexto escritural y no por lo que diga o no diga determinado pasaje bíblico (sea de la traducción que sea), actitud a la que me apego constantemente…… razón por la cual, ese teólogo “de tres al cuarto” no puede desmontar mis argumentos, ya que yo dejo que sea el contexto bíblico el que hable y no mi opinión personal. Pero dejando aparte esas “pequeñas” disquisiciones (“pelillos a la mar”), vayamos al fondo del asunto y que es el siguiente: ese “fenómeno” de la teología contemporánea (desvergonzado e ignorante donde los haya), lo que nos quiere decir es que en Dan. 12:13 está la clave para demostrar que tanto Daniel como el resto de profetas del AT, se levantarán en la “primera” resurrección que se produce “al final de los días”, eso es, aún dentro de este sistema de cosas y que es de la que se nos habla en Rev. 20:6, que llevaría a dichos personajes y de ser como se nos explica, efectivamente, a reinar con Cristo…… dicho esto, veamos qué es lo que se nos dice en Dan. 12:13 y transcrito de la RV 1960 y que es la usa dicho “entendido”:

Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días.”

Es cierto que leído tal cual y como dije en mi escrito de referencia, tal parecería ser correcto el planteamiento de ese “genio” de la interpretación bíblica…… pero claro, no es menos cierto que ahí está el contexto bíblico para demostrar que los personajes del AT no pueden en manera alguna, reinar con Cristo en el milenio y cuestión que le he presentado a dicho personaje hasta la saciedad, sin que por el momento haya sido capaz de desmontar mi argumentario…… es más, ni lo ha intentado; porque como acabo de resaltar, una cosa es repetir un planteamiento hasta el extremo esperando que dicha repetición lleve a su aceptación general por parte del “respetable” y otra muy distinta, es contra argumentar a las razones que se presentan en el sentido de que el tal es erróneo. Dicho lo cual, de nuevo voy a demostrar el por qué los Daniel, Abraham, David y compañía, no pueden participar en el gobierno del reino de Dios y por mucho que Dan. 12:13 parezca afirmar lo contrario; y dado que es de general aceptación la máxima de que “un texto sin su contexto, es solo un pretexto”, a esta máxima y como tengo por costumbre, me ceñiré. Por lo que vamos a repasar a continuación, una serie de requisitos imprescindibles para participar en el reino de Dios en calidad de gobernante y que prueban más allá de toda duda, que dichos personajes del AT no lo pueden hacer, pues no reúnen dichos requisitos y por lo que no pueden alcanzar dicho privilegio…… y sacando el primero de ellos de unas palabras que dijo Jesús en su momento:

Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.” (Juan 3:5).

Eso es, que si uno no había recibido esos dos diferentes bautismos, uno de agua y el otro en espíritu santo, no podía de ninguna manera participar en ese gobierno del reino de Dios, en calidad de inmortal rey y sacerdote; ahora bien, veamos qué eran dichos bautismos y cuando (factor clave en este asunto) se empezaron a impartir. El primero de ellos, el bautismo de agua, lo instauró Juan “el bautizante” por mandato directo de Jehová Dios, según propias palabras y que tenemos registradas en Juan 1:33-34:

Ni siquiera yo lo conocía, pero El Mismo que me envió a bautizar en agua me dijo: “Sobre quienquiera que veas el espíritu descender y permanecer, este es el que bautiza en espíritu santo”. 34 Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios.”

Luego fue el Dios Altísimo, el que ordenó que se pusiera en marcha un bautismo de agua, que en ese momento era totalmente desconocido en el pueblo de Israel y que tenía la siguiente finalidad:

De modo que él entró en toda la comarca del Jordán, predicando bautismo en símbolo de arrepentimiento para perdón de pecados, 4 así como está escrito en el libro de las palabras de Isaías el profeta: “¡Escuchen! Alguien clama en el desierto: “Preparen el camino de Jehová, hagan rectas sus veredas”.” (Luc. 3:3-4).

Por lo que queda claro que dicho bautismo en inmersión por agua, no era otra cosa que la manifestación pública del que se sometía al mismo, de que se arrepentía de sus pecados y desde ese momento en adelante, se comprometía con Dios para hacer Su voluntad y ello delante de testigos (los que observaban), por lo que recibía la “dádiva divina” (Hech. 2:38) o regalo de Dios, en el sentido de que mediante dicho acto se le condonaban los pecados cometidos y adquiriendo con ello, una condición aprobada ante Este…… y ese era el primer bautismo del que hizo referencia Jesús en Juan 3:5; y bautismo en agua que nadie (notables del AT incluidos) que hubiera vivido antes de la aparición de Juan “el bautizante” podía poseer. Y si me permiten un pequeño inciso, bautismo de agua que nunca transmitió el otro bautismo, eso es, el del espíritu santo y que daba al individuo la adopción como Hijo de Dios, pues de lo contrario no habría hecho falta la intervención de los apóstoles para lograr tal fin y como queda claro del relato de Hech. 8:1-20.

Salvado el inciso y continuando con lo que estábamos, es cierto que esa catástrofe con patas que es Apologista Mario Olcese, afirma que todos los judíos habían sido bautizados por Moisés en las aguas del Mar Rojo (cuando pasaron a través de ellas) y afirmación que tiene la misma credibilidad que si nos dijera algo parecido a que “una bandada de vacas volaba de flor en flor”; porque si ello fuera cierto (no lo de las vacas, claro está, sino lo de un simulacro de bautismo lo del cruce del Mar Rojo), inmediatamente se nos plantearía la siguiente cuestión: de ser así las cosas ¿por qué Jehová, ordenó a Juan que empezara a impartir dicho bautismo en agua como muestra de arrepentimiento de pecados, si el paso del Mar Rojo había hecho las veces o misma función del bautismo de Juan? Obviamente porque dicho evento no fue considerado nunca por el Altísimo como un bautismo y muchísimo menos, que el tal tuviera nada que ver con arrepentimiento alguno por parte del “personal”, por lo que no estaríamos más que ante una chapuza interpretativa salida del personaje en cuestión y de aquellos que como él se pronuncian…… en todo caso y dado que hay por ahí un texto algo “escabrosillo” de entender (1 Cor. 10:1-5) en cuanto a un hipotético o simbólico bautismo en el evento mencionado, es solo obvio establecer que el bautismo en agua ordenado por Jehová a Juan era el exigido y el que cumplía con el requisito dado por Jesús, pues deriva de una orden directa del Altísimo y por tanto, nada que ver con el acontecimiento del cruce de las aguas del Mar Rojo.

Resuelta esta cuestión, veamos ahora que era el segundo bautismo exigido por Jesús, eso es, el bautismo en espíritu santo y bautismo que solo podía ser administrado por este y ello, como está constatado por los hechos que conocemos, solo después de su resurrección y lo que significa que antes de dicho acontecimiento, tampoco nadie (notables del AT incluidos) podía estar en posesión del mismo:

Ni siquiera yo lo conocía, pero El Mismo que me envió a bautizar en agua me dijo: “Sobre quienquiera que veas el espíritu descender y permanecer, este es el que bautiza en espíritu santo”.” (Juan 1:33).

Por lo tanto y se ponga como se ponga el ignorante del Sr. Olcese, esos personajes del AT no podían reunir el requisito de contar con los dos bautismos y sin el cual requisito, según palabras del propio Jesús “no se podía entrar en el reino de Dios”; y es que en sus días, aún faltaban siglos para que aquellos en quienes Jehová delegó para que empezaran a impartir dichos bautismos, aparecieran en escena. Pero es que además y de forma adicional, tenemos el hecho de que fue el propio Hijo de Dios quien estableció el momento a partir del cual, el acceso al reino se ponía al alcance de los hombres, cuando dijo lo siguiente y según lo vierte la NVI:

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea y los que se esfuerzan, logran aferrarse a él.” (Mat. 11:12).

Es cierto que dicho pasaje también está vertido por otras traducciones de forma distinta, en este caso por la RVC:

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan.”

Sin embargo, notarán que a pesar de tan dispar y curiosa forma de traducir dicho pasaje, en lo fundamental están de acuerdo todas las versione bíblicas, eso es, que fue a partir de Juan “el bautizante”, eso es, desde ese momento en adelante (no hacia atrás) cuando aquello que tenía que ver con el reino de Dios, fuera lo que fuera, se puso en marcha…… y para ese tiempo, repito, los personajes citados del AT hacía siglos que habían desaparecido en la muerte y por lo que, obviamente, no tenían ya ni arte ni parte en esta cuestión. Visto ya un primer requisito que no reunían dichos antiguos personajes, veamos un segundo que tampoco alcanzaban a reunir y que tiene que ver con lo que se registra en Rev. 20:4:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.”

Está sobradamente aceptado por los autores bíblicos actuales, que con estas palabras se está haciendo expresa referencia a personas que sufrieron una muerte “violenta” a manos de sus perseguidores, por su comisión de dar adelanto a los intereses del reino de Dios; o sea, que solo aquellos que hayan muerto violentamente (asesinados) por su servicio a la causa del reino, son los que sentarán al lado de Jesucristo para reinar con él…… de hecho, eso es lo que Jesucristo dio a entender en Rev. 3:21:

Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.”

Y todos sabemos cómo “venció” Jesús: aguantando el martirio hasta la muerte y por lo que esto es lo que se exigía de todo aquél que deseara sentarse a su lado en el reino de Dios; de hecho, a eso es a lo que se refería Pablo cuando dijo aquello de que solo se podía resucitar a la “semejanza” de Cristo, esto es, en gloria e inmortalidad, si se había muerto a la semejanza de como él murió (Rom. 6:5), eso es, martirizado por mantener su integridad a Dios. Es más, resulta que este necesario requisito de sufrir una muerte violenta para reinar con Cristo, fue contundentemente explicado por el Sr. Olcese en un video publicado el 12/03/13 y dirigido expresamente a un servidor (en un más que estúpido tono chulesco), en el que nos decía, entre los minutos del 16 al 20 de grabación y en flagrante contradicción con lo que enseñaba antes de publicar dicho video y de lo que nos dice ahora, acerca de los personajes del AT como reyes en el milenio, que solo aquellos que murieran “asesinados” en defensa de su fe durante la “gran tribulación” aún futura, en su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta”, el “anticristo” y que no recibieran la “marca” de dicha “bestia” (Rev. 13) en sus frentes o en sus manos, serían los que reinarían con Cristo durante el milenio y que como apoyo de dicha idea, usaba el pasaje que acabamos de leer de Rev. 20:4.

Tajante afirmación, con la que dicho indocumentado y sin darse cuenta de ello (¡ignorante, que no es más que un disparatado ignorante!) apartaba de un plumazo de poder reinar con Cristo en el reino de Dios, no solo a los Daniel, Abraham y compañía, sino a los mismísimos apóstoles y que aun siendo más próximos en el tiempo, hace ya la friolera de casi 2.000 años que murieron y la “gran tribulación”, repito, aún no ha llegado…… o sea, una flagrante y esperpéntica contradicción en sus afirmaciones, pues como en el caso de los que hablan sin tener un criterio claro de lo que dicen, hoy el Sr. Olcese nos dice una cosa, mañana otra y pasado mañana, si se tercia, ni la una ni la otra, sino toda la contraria. Dicho lo cual y todos de acuerdo con este punto señalado en Rev. 3:21 y que se refrenda en Rev. 20:4, acerca de una necesaria muerte en sacrificio para acceder al reino como gobernante, veamos ahora como murieron esos personajes del AT de los que nos habla el “caballero” en cuestión y empezando por el propio Daniel, quién en función del pasaje referido de Dan. 12:13, nada parece indicar en el mismo que tuviera una muerte violenta, sino que probablemente murió en la cama y de vejez o muerte natural…… pero veamos cómo murieron otros insignes personajes del AT y de los que sí tenemos información directa de las Escrituras:

Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.” (Gén. 25:7-8).

Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días; y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.” (Gén. 35:28-29).

Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.” (Gén. 49:33).

Y después de esto, Job continuó viviendo ciento cuarenta años y llegó a ver a sus hijos y sus nietos… cuatro generaciones. 17 Y gradualmente murió Job, viejo y satisfecho de días.” (Job 42:16-17).

Con el tiempo, Gedeón hijo de Joás, murió en buena vejez y fue enterrado en la sepultura de Joás su padre, en Ofrá de los abí-ezritas.” (Jue. 8:32). “”

En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.” (1 Cró. 29:26-28).

Y Noé continuó viviendo trescientos cincuenta años después del diluvio. 29 De modo que todos los días de Noé ascendieron a novecientos cincuenta años y murió (obviamente y a esa edad, de muerte natural y en la cama, como todos los mencionados).” (Gén. 9:28-29). (Acotación mía).

Entonces vemos que las muertes de todos estos prominentes personajes y a los que habría que añadir a los Moisés, Lot, los doce patriarcas de la nación de Israel y tantísimos otros como ellos, no se ajustan al requisito exigido por Jesucristo en el sentido de que para alcanzar el reino como inmortal rey y sacerdote, se tenía que “vencer” como él había vencido Rev. 3:21), eso es, sufrir una muerte de martirio, ni mucho menos se corresponden a la visión que le fue dada a Juan en Rev. 20:4 y en la que con claridad meridiana, se nos muestran sentándose en tronos de gloria, a personas que habían muerto asesinadas (“ejecutadas con hacha”) por “el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios”…… evidentemente este no es el caso de los personajes señalados y según se deduce de la prueba bíblica presentada y por lo que se me ocurre preguntarle a ese “fenómeno” de la interpretación bíblica actual, lo siguiente: ¿cómo nos razonaría él, la presencia entre esos gobernantes de Rev. 20:4 “ejecutados con hacha” o asesinados por defender su integridad a Dios, junto a otros personajes que han muerto plácidamente en la cama y algunos de ellos, colmados de “riquezas y gloria”, como el caso de David? ¿Deja, por ventura, la lectura de Rev. 20:4 algún pequeño resquicio que nos permita siquiera elucubrar sobre dicha posibilidad? Es más ¿sería razonable en un Dios de justicia como es el Soberano sobre todo el Universo, dar el mismo premio, para tan distinto mérito? Sería interesante conocer, cómo nos resuelve esta cuestión ese “genio” de la interpretación bíblica ¿no creen?

Dicho lo cual, metámonos de nuevo “en harina” y veamos ahora un tercer punto que de nuevo nos prueba, que esos personajes de la antigüedad de ninguna manera pueden y contrario a lo que nos asegura esa catástrofe teológica andante que es el Sr. Olcese, participar en la resurrección que se produce “al final de los días” de este sistema inicuo de cosas y que se corresponde con la resurrección mencionada en Rev. 20:6, eso es, la llamada “primera” resurrección; porque lo que nos encontramos en dicha resurrección, es que los que participan en ella ya se levantan con la condición de inmortales reyes y sacerdotes…… sin embargo, vean lo que se nos dice en el Sal. 45:16, acerca de esos antepasados de Jesús, eso es, los Abraham, David, Daniel y un larguísimo etc.:

En lugar de tus antepasados (o “padres” según versiones) llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación mía).

Luego no podemos estar hablando de la misma resurrección, porque si hemos leído que los que se levantan en la “primera” ya lo hacen con la condición de inmortales reyes y sacerdotes y por lo que no precisan ya de nombramiento alguno ¿qué sentido tendría, entonces, el que se les diera un nombramiento de menor rango (príncipes) que el que ya tienen en el mismo momento en que resucitan? Además, vemos que a esos “antepasados” de Cristo se les nombra “príncipes”, pero no sacerdotes” y título imprescindible en aquellos que tienen que reinar en el milenio, según Rev. 20:6; y lo que solo puede significar, que esos notables del AT no participan de esa “primera” resurrección, sino que tienen que hacerlo en una “segunda” (ya que si no resucitan, no se les puede dar “nombramiento” alguno), pues en la “primera” solo lo hacen aquellos que reinan con Cristo y como nos muestra el pasaje mencionado de Rev. 20:6.

Pero es que además y volviendo al Salmo señalado, si lo leemos detenidamente (¡hay que ver lo que da de sí un simple texto, si se lee con atención!), nos encontramos con otra incongruencia, porque veamos: se nos dice de esos antepasados o “padres” de Jesucristo, que en el momento de su resurrección pasan a convertirse en sus “hijos” y lo que cuadraría con Isa. 9:6, pues uno de los títulos concedidos por Jehová Dios a su hijo Jesucristo es el de “Padre Eterno”…… hasta aquí bien, pero continuemos desarrollando la idea y veamos qué nos sale de ella: porque resulta que si pasan a ser “sus hijos” que no sushermanos”, esas personas no pueden heredar el reino con él. Es más, si pasan a ser “hijos” de Jesucristo y eso es lo que leemos en dicho Sal. 45:16, no pueden ser a su vez Hijos de Dios y condición “sine qua non” para heredar el reino como gobernantes del mismo…… pero añadámosle al asunto un poquito más de picante: porque resulta que con los que estableció Jesús un pacto por un reino, no fue con sus antepasados, sino que fue con sus contemporáneos (en este caso con los apóstoles) y como queda meridianamente claro en el siguiente pasaje:

Sin embargo, ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; 29 y yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino, 30 para que coman y beban a mi mesa en mi reino y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.” (Luc. 22:28-30).

Partiendo de estas palabras, la idea de que un pacto, arreglo o algo parecido para gobernar con Cristo en el milenio, pudiera haber sido ofrecido de una forma u otra a esos personajes de la antigüedad, se me antoja disparatada; porque de ser así ,Jesús habría mentido a sus apóstoles, pues si analizamos con detenimiento sus palabras vemos que lo que dice es “yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo”…… noten que no dijo “con otros” y como sería preceptivo, si todos esos personajes del AT y según nos afirma Apologista Mario Olcese, hubieran estado de alguna manera, en un pacto o arreglo divino para participar también en la gobernación del reino de Dios. Pacto, por otra parte, que como todos los pactos no tenía efectos retroactivos y por lo que aplicaba solo a aquellos que en ese momento estaban presentes en el acto y aceptaron las condiciones del mismo; y pacto que posteriormente fue extendido a otros a través de dichos apóstoles, pues estos habían sido expresamente comisionados por Jesucristo para continuar con su obra de búsqueda de personas merecedoras de alcanzar dicho galardón:

Y Jesús se acercó y les habló, diciendo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra. 19 Vayan, por lo tanto y hagan discípulos de gente de todas las naciones…”.” (Mat. 28:18-19).

Todo considerado, está claro que esos personajes del AT y a tenor del contexto escritural, no pueden de manera alguna reinar con Jesucristo en el reino de Dios, porque , no habían sido bautizados en ninguno de los dos bautismos que estableció Jesús como requisito imprescindible en Juan 3:5 para alcanzar el reino; , que su muerte no fue violenta y en defensa de su integridad a Dios y como se exige en Rev. 20:4 para sentarse en un trono en el reino milenario; , su existencia fue anterior a la de Juan “el bautizante” y momento en que, según Jesús en Mat. 11:12, fue cuando se abrió la carrera hacia el reino de Dios y por lo que no pudieron participar en la misma; y ya como cuestión, dichos personajes precisan de ser nombrados algo (en este caso “príncipes”), según el Sal. 45:16, lo que significa que no participan de la “primera” resurrección, pues de la tal ya sale uno investido como inmortal rey y sacerdote, por lo que no precisa de nombramiento posterior alguno y mucho menos si es de rango inferior, como es el caso…… lo contrario sería una incongruencia sin sentido alguno. Dicho lo cual, queda claro que Dan. 12:13 no es prueba de absolutamente nada en sí mismo, pues cuando se lo pasa por el tamiz del contexto escritural, no dice nada de lo que se pretende que diga dicho pasaje, por parte de ese ignorante patológico que es ese “fenómeno” de la teología actual, pues de lo contrario tendríamos que poner la Biblia “patas arriba” cambiando el entero contexto escritural.

Por lo tanto, ya tenemos otra nueva cuestión pendiente de aclaración por parte del Sr. Olcese, que añadir a la anterior acerca de la cuestión de los sobrevivientes de la “gran tribulación” y a la que ese “ilustrado” en interpretación bíblica, aún no ha sido capaz de responder…… ni lo hará; y que ya les adelanto, que en esta nueva cuestión planteada, también será “que no”, porque no puede responder a ninguna de las dos, a menos que reconozca que tales “enseñanzas”, eso es, la de unos notables del AT reinando con Cristo, así como la los sobrevivientes de la “gran tribulación” haciendo lo mismo son, al menos a mi entender, dos auténticas salvajadas…… ¡qué quieren ustedes que les diga…!

Armando López Golart

¡Y ES QUE POR NO SABER…… NO SABE NI LEER!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 27/02/2014 by Armando López Golart

GILIPOLLASVaya por delante, queridos lectores, que la imagen que acompaña a este escrito “no es lo que parece” y algo que entenderán a medida que vayan adelantando en la lectura del mismo; porque este artículo como tantos otros, no tiene más intención que la de enseñar al “personal” cómo hacer para enfrentar a las innumerables “enseñanzas” impartidas por tanto “falso maestro” que pulula por este valle de lágrimas (1 Ped. 2:1) y a los que a todos les une el mismo común denominador: todos se creen ser “ungidos”, eso es, Hijos de Dios y por tanto, herederos del reino milenario junto a Cristo en calidad de inmortales reyes y sacerdotes (Rev. 20:6); afirmación con la que ya nos ponen en antecedentes de que nos encontramos ante uno de tantos “fantasmas” sueltos por ahí y por lo que nada de lo que nos proponga tiene que ser creído, pues la realidad es que a día de hoy no existen sobre la tierra personas que ostenten dicha condición…… luego el que afirme ser depositario de la misma, no solo nos está mintiendo, sino que demuestra no tener ni puñetera idea de lo que nos dicen las Escrituras y por tanto, sin credibilidad alguna.

Y volviendo al titular de este escrito, digamos que eso le aplica al personaje del que les voy a hablar y máximo exponente de cualquier enseñanza falsa que circule por ahí, pues todo lo que dicho autor nos explica es falso (no dice la verdad ni cuando se le pregunta la hora), eso es, que no solo desconoce totalmente el contenido escritural, sino que ni siquiera es capaz de entender lo que lee del mismo, a la luz del contexto que envuelve dicho contenido; y como probablemente se habrán imaginado ustedes, estoy hablando del ínclito personaje que se identifica como Apologista Mario Olcese y que nos ha dado una prueba más que confirma lo que les estoy diciendo. Y digo una prueba más, porque ya hace unos pocos días publicó un video/artículo en donde nos explicaba, sorprendentemente, que el primer ser humano en conocer el nombre Jehová como tal fue Moisés; para ello usaba como apoyo el texto de Éxo. 3:15, en donde se lee lo siguiente:

Esto es lo que habrás de decir a los hijos de Israel: “Jehová el Dios de sus antepasados, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a ustedes”. Este es mi nombre hasta tiempo indefinido y este es la memoria de mí a generación tras generación.”

Basándose en dicho pasaje, el Sr. Olcese y como he señalado, ya interpreta que fue Moisés el primer ser humano en conocer el nombre divino Jehová o Yahveh (según versiones), pero olvidándose (o desconociendo en su ignorancia y que es lo más probable) que en las Escrituras se lee algo parecido a esto:

Gén. 4:1: “Ahora bien, Adán tuvo coito con Eva su esposa y ella quedó encinta. Con el tiempo ella dio a luz a Caín y dijo: “He producido un hombre con la ayuda de Jehová.”

Por lo que es solo obvio que Eva ya conocía el nombre divino, evidentemente a través de su esposo Adán; pero veamos ahora un hecho que se nos menciona en el registro sagrado y que ocurrió nada menos que unos 2.000 años antes de que naciera el “amigo” Moisés:

Gén. 4:26: “Y a Set también le nació un hijo y él procedió a llamarlo por nombre Enós. En aquel tiempo se dio comienzo a invocar el nombre de Jehová.”

Pero no contento con esa “salida de pata de banco”, ese “caballero” nos remata la jugada diciéndonos que tampoco Abraham, ni Isaac ni Jacob conocían dicho nombre, cuando la realidad contextual nos muestra exactamente todo lo contrario, eso es, que dichos personajes sí lo conocían:

Gén. 12:8: “Más tarde (Abraham) se mudó de allí a la región montañosa, al este de Betel y asentó su tienda, con Betel al oeste y Hai al este. Entonces edificó allí un altar a Jehová y empezó a invocar el nombre de Jehová.” (Acotación mía).

Gén. 26:25: “Por consiguiente, él (Isaac) edificó allí un altar e invocó el nombre de Jehová y asentó allí su tienda; y los siervos de Isaac se pusieron a excavar un pozo allí.” (Acotación mía).

Probablemente concordará usted conmigo, querido lector, que es un “pelín” difícil el invocar un nombre que no se conoce en toda su dimensión; pero veamos lo ocurrido con Jacob:

Gén. 28:13; 16: “Y, ¡mire!, allí estaba Jehová apostado por encima de ella y procedió a decir: “Yo soy Jehová el Dios de Abrahán tu padre y el Dios de Isaac. La tierra sobre la cual estás acostado, a ti te la voy a dar y a tu descendencia (……). 16 Entonces Jacob despertó de su sueño y dijo: “Verdaderamente Jehová está en este lugar y yo mismo no lo sabía”.”

Luego es obvio que esos tres personajes también conocían el nombre Jehová, pues los dos primeros edificaron altares para invocar (adorar u ofrecer sacrificios) precisamente a dicho nombre y al tercero y por si quedaba duda alguna, es el propio Dios Altísimo el que se identifica ante él por nombre; por lo que es obvio que dichos personajes y contrario a lo que afirma ese “genio” de la teología al que estoy aludiendo, sí conocían el nombre del Dios verdadero…… y cuestión, que habiéndosela señalado en un artículo de respuesta al personaje en cuestión, aún es el momento en el que me tiene que aclarar algo al respecto y en una actitud que le es característica: cuando mete la pata y se le señala dicha circunstancia, como no sabe por dónde salirse y en una vergonzante actitud, no se da por enterado y se olvida del tema como si este no existiera, esperando que el tiempo pase y así el “personal” se olvide de ello.

Pero por aquello de que no hay dos sin tres, el personaje mencionado nos acaba de dar y como les he dicho, una muestra más de su total ignorancia en cuanto al registro escritural y que tiene que ver con su total incapacidad para leer con un mínimo de corrección, amén de su ignorancia en cuanto el contexto de aquello que lee y factor fundamental para una correcta comprensión del relato considerado; y es que en un nuevo video/artículo publicado en el que me voy a centrar (si lo visionan, empezarán a entender el porqué de la leyenda que acompaña a este escrito) y en donde objeta dos de mis planteamientos, lo inicia diciéndonos que en el Pentecostés de 33 E.C. el espíritu santo fue derramado sobre 120 personas y no solo sobre los apóstoles, para lo cual nos cita de Hech. 1:15 y en donde se lee lo siguiente:

Ahora bien, durante estos días Pedro se levantó en medio de los hermanos y dijo (la muchedumbre de personas era en conjunto como de ciento veinte)……”

Ese texto el Sr. Olcese y en el colmo de la ignorancia en materia escritural, amén de una grave deficiencia en entender aquello que lee, toma dicho pasaje como correlativo con Hech. 2:1-4 y en el que se lee como sigue:

Ahora bien, mientras estaba en progreso el día de la fiesta del Pentecostés, todos se hallaban juntos en el mismo lugar 2 y de repente ocurrió desde el cielo un ruido exactamente como el de una brisa impetuosa y fuerte y llenó toda la casa en la cual estaban sentados. 3 Y lenguas como de fuego se les hicieron visibles y fueron distribuidas en derredor y una se asentó sobre cada uno de ellos; 4 y todos se llenaron de espíritu santo y comenzaron a hablar en lenguas diferentes, así como el espíritu les concedía expresarse.”

Como puede ver cualquiera que lea con cierta corrección, estamos hablando de dos momentos distintos en el tiempo; pero no obstante para no extenderme en demasía y para demostrarles a ustedes la capacidad “teológica” de dicho caballero y su “extremado dominio” del contexto escritural, me remito a un artículo que se publicó en este blog el 19/07/11 y en donde bajo el título 120 ungidos…… ¿o no?, se dejaba perfectamente claro y con todo lujo de detalles que eso no podía ser tal como nos lo presenta el Sr. Olcese, sino que solo 12 personas estaban reunidas en ese lugar y en ese preciso momento, por lo que fueron las únicas receptoras de dicho bautismo en espíritu santo …… decir lo contrario como hace el Sr. Olcese, no puede ser tomado más que como una muestra de su manifiesta incapacidad para entender lo que se lee en las Escrituras. Y si una persona ya parte de estos dos ejemplos de entendimiento bíblico que les he señalado, para objetar determinado planteamiento…… credibilidad, aquello que se dice credibilidad, no es que tenga demasiada; máxime cuando resulta que le tengo por ahí presentadas algunas cuestiones y a las que hasta el momento ha sido incapaz de darnos explicación alguna, como por ejemplo, las siguientes:

En primer lugar, su “enseñanza” en el sentido de que las personas que en un futuro conformarán la “gran muchedumbre” que sobrevive a la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14) y siendo que pasan con vida al reino de Dios, puedan participar en el gobierno de dicho reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes, cuando el caso es que solo pueden adquirir dicha condición aquellos que participen de la llamada “primera” resurrección de Rev. 20:6 y algo que esos “sobrevivientes” no pueden hacer, pues como indica la propia expresión, resulta que no han muerto…… pero es que para más inri, es el propio Sr. Olcese el que nos afirma que según él entiende, esas personas no morirán durante la “gran tribulación” y lo que las incapacita para participar de resurrección alguna; luego nos tendría que explicar cómo “se come eso”.

En segundo lugar, que nos explique porqué sí Jehová ya tiene tantos “ungidos” sobre la tierra y siempre según se deduce de las “enseñanzas” del autor en cuestión (el mismo afirma ser uno de los tales) ¿qué necesidad tiene Este de enviar a más de ellos en un futuro inmediato, en la forma de un “pequeño resto” y que es lo que se infiere de Rev. 6:9-11 y 11:3? ¿O es que dichos pasajes no dicen lo que un servidor entiende que dicen?

Una tercera, tiene que ver con el porqué de la necesidad de ser “nombrados” príncipes sobre la tierra esos antepasados de Jesús mencionados en el Sal. 45:16 y que según el Sr. Olcese también tienen que reinar con él y en otra original “enseñanza”, si resulta que en Rev. 20:6 los que se levantan en esa “primera” resurrección que se nos menciona, ya lo hacen en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y condición que solo se puede adquirir mediante el participar en ella; y es que si los citados antepasados de Jesús precisan de un nombramiento “posterior” a su resurrección y como es el caso (algo que no se nos dice de los 144.000 y que ya resucitan con una condición infinitamente superior a la de “príncipe”), ello solo puede significar que los Abrahán, Isaac, Daniel, David, etc., etc., no han participado de dicha “primera” resurrección…… sino de otra diferente ¿o no es eso lo que nos dice la lógica más elemental?

Sin embargo y en línea con lo dicho en el párrafo anterior, ese planteamiento nos genera una derivada, pues ¿cómo se puede explicar el tema de una “segunda” resurrección, no durante el milenio como sostenemos desde este blog y según se infiere del registro escritural, sino al final del mismo y según propone el Sr. Olcese, para juicio o destrucción eterna de los “injustos”, sin que ello se dé de bofetadas con el contexto escritural? Porque de ser así, entonces nos tendría que aclarar y si no es mucho pedir, en cuál resurrección se levantan esos antepasados de Jesús, siendo como hemos visto que no es en la “primera” y que tampoco puede ser en esa segunda propuesta por D. Mario, pues en lugar de ser destruidos se les concede un nombramiento como “príncipes” sobre la tierra (Sal. 45:16). Y lo cual, repito para énfasis, significa que no han participado de la “primera”, pero por otra parte tampoco participan de la segunda que D. Mario nos plantea para el final del milenio para “juicio” o destrucción eterna, pues en lugar de destrucción reciben nombramientos; lo que nos llevaría, forzosamente, a la existencia de una resurrección intermedia en la que a esos antepasados de Jesús sí se les pueda “nombrar” lo que sea, pero de la que nada se nos habla en las Escrituras (y por lo que nos encontraríamos ya con tres diferentes resurrecciones: una para aquellos que reinan con Cristo, otra para dar nombramientos a los antepasados de Jesús y otra al final del milenio, para destrucción de los “injustos”)…… entonces ¿cómo nos aclara este “guirigay” el Sr. Olcese? Eso es ¿en cuál resurrección participan esos personajes del AT?

Ya por último y para no “castigarle” más, resulta que dicho caballero aún tiene pendiente de responderme otra cuestión, esta sobre el tema de los 144.000 que tienen que reinar con Cristo y que ese “genio” de la teología nos dice que no es un número literal, sino que serán muchísimos más los que gobernarán con Jesucristo…… pero si ello es así ¿cómo se debe entender entonces, Rev. 14:1 a la luz del Sal. 2:5-6? Pero dicho lo cual (¡ya saben ustedes, la carne es débil y todas esas cosas!), no me resisto el mencionarles otro disparatado planteamiento de ese “genio” de la interpretación bíblica, en el que nos afirma que el malhechor arrepentido que murió al lado de Jesús, también estará con él en dicho gobierno del reino durante el milenio…… algo imposible a tenor de las palabras de Jesús en Juan 3:5 y en donde leemos lo siguiente:

Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”

Eso es, que a menos que uno hubiera recibido el bautismo de agua y el bautismo de espíritu santo, distintos totalmente el uno del otro, no se podía acceder al reino de Dios en calidad de inmortal rey y sacerdote…… estando el problema entonces, en que aun suponiendo y que ya es mucho suponer en el caso del delincuente en cuestión, que hubiera recibido el bautismo en agua (sus “andares” no parecen ir en esa dirección), no así el bautismo en espíritu santo, pues este solo pudo ser impartido por Jesús después de su resurrección y posterior ascenso a los cielos y no mientras estuvo con vida aquí en la tierra:

Y estando reunido con ellos, les dio las órdenes: “No se retiren de Jerusalén, sino sigan esperando lo que el Padre ha prometido, acerca de lo cual oyeron de mí; 5 porque Juan, en verdad, bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en espíritu santo no muchos días después de esto”.” (Hech. 1:4-5).

Luego es del todo punto impensable que el citado malhechor pudiera reinar con Cristo en el milenio, pues no reunía los dos requisitos exigidos por Jesús en Juan 3:5; pero es que hay más, pues para reinar con Cristo se exigía un tercer requisito y del que tampoco era poseedor el personaje citado, porque veamos:

Y vi tronos; y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Rev. 20:4).

Entonces y a tenor de lo que hemos leído, los que acceden a la gobernación en el reino de Dios son aquellos que han sido “ejecutados con hacha”, eso es, asesinados por “el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios” y algo que no se puede decir del personaje en cuestión; y ello confirmado por él mismo, pues estas fueron sus palabras dirigidas al otro malhechor que se burlaba de Jesús:

En respuesta, el otro le reprendió y dijo: “¿No temes tú a Dios de ninguna manera, ahora que estás en el mismo juicio? 41 Y nosotros, en verdad, justamente, porque estamos recibiendo de lleno lo que merecemos por las cosas que hicimos; pero este no ha hecho nada indebido.” (Luc. 23:40-41).

Todo considerado, queda claro que a la luz del contexto escritural y dicho sea coloquialmente, que “ni por el forro” puede ese personaje reinar con Cristo en el reino de Dios…… no obstante, eso es lo que el Sr. Olcese absurdamente defiende y violando con ello una máxima en el estudio de las Escrituras que nos dice que “un texto fuera de su contexto, no es más que un pretexto”; claro, partiendo de esos antecedentes que les he mencionado, que dicho personaje se meta a objetarme un planteamiento, la cosa ya adquiere tintes caricaturescos. Sin embargo, eso es lo que ha hecho en el reciente video/artículo del que les he mencionado y en el que me rebate en primer lugar, la idea expuesta en este blog en el sentido de que la observancia de la “conmemoración” o “memorial” establecido por Jesús en la última cena con sus apóstoles, aplicaba a aquellos que posteriormente recibieron la condición de Hijos de Dios, eso es, el bautismo en espíritu santo…… lo curioso es el cómo lo hace. En primer lugar y para ir “preparando” el terreno en un intento de desacreditarme, hace mención expresa a mi anterior condición de TJ y con lo que no hace más que agravar su situación, porque veamos: si resulta que un ex-TJ y supuestamente influenciado aún por las enseñanzas recibidas de estos, según afirma dicho “caballero”, es capaz de plantearle cuestiones como las que acabo de mencionar y a las que no puede dar respuesta (de haber podido responderlas, ya lo habría hecho), como mínimo se lo tendría que hacer mirar: ¡un ex-TJ le está dando “sopas con honda” y poniéndole en ridículo en cuanto a conocimiento bíblico! Pero volvamos a las dos objeciones que me plantea y que las presenta a partir de lo que digo en el cuarto párrafo empezando por el final del artículo en cuestión y sacando afirmaciones de su contexto, porque lo que yo digo en parte del mismo es lo siguiente:

En todo caso y sea como fuere, lo explicado hasta el momento no tiene más de lo que pudiera ser una simple anécdota, dado que en el momento actual no hay “ungidos” sobre la tierra y por lo tanto personas que tengan que observar el mandato de Jesús “sigan haciendo esto en memoria de mí”. Porque no podemos olvidar, que dicha observancia aplicaba solo a aquellos que mediante la acción del espíritu santo habían recibido la condición de Hijos de Dios; es cierto que cuando los apóstoles entraron en ese pacto con Jesús al participar del pan y del vino en la mencionada cena, aún no habían recibido el bautismo en espíritu santo que les otorgaría dicha condición…… pero no es menos cierto que 50 días después de la muerte de Jesús, solo sobre aquellos que habían participado en dicho pacto, fue derramado el bautismo en espíritu santo, eso es, en el pentecostés de 33 E.C. y declarados Hijos de Dios.”

Y lo que hace ese indocumentado, es poner el énfasis en el hecho de que ya aclaro que cuando los apóstoles participaron en dicho pacto, aún no eran “ungidos” y señalando (mezclando “churras con merinas”, como siempre suele hacer) que los TJ dicen que el pacto se formalizó con personas ya “ungidas”…… pero es que una cosa y como tantas veces llevo repitiendo, es lo que dicen esos señores y otra bien distinta es lo que yo digo, que solo hablo de aquello que está reflejado en las Escrituras y que, además en este caso y según reconoce dicho “caballero”, yo afirmo todo lo contrario de lo que dicen esos señores y lo cual desbarata la afirmación del Sr. Olcese en el sentido de que un servidor sigue enseñanzas “wachtowerianas”, pues repito, afirmo en este caso algo totalmente opuesto de lo que esos señores dicen. Pero es que además, lo que vemos es una total incapacidad de razonar con lógica y sentido común del personaje mencionado, en una clara demostración de no entender siquiera lo que lee; porque lo que yo digo es lo siguiente: solo aquellos que recibieran el bautismo en espíritu santo, podrían participar de dicha “conmemoración” o “memorial” y lo que de entrada, nos lleva a averiguar de qué estamos hablando con dichas expresiones; veamos:

Conmemoración: “Recuerdo de una persona o acontecimiento y ceremonia o celebración con que se recuerda.”

Memorial: “Acto que se hace para honrar la memoria de un personaje.”

Luego cuando los apóstoles estaban en ese momento celebrando el pacto para un reino con Jesús, no estaban celebrando en ese momento ningún memorial y por lo que yo en mis palabras no entro en contradicción como quiere dar a entender dicho indocumentado, sino que estaban participando del acto que posteriormente Jesús estableció como “memorial”, al decir aquello de “hagan esto en memoria de mí”. Lo que significaba que un año después, en el mismo día y hora en que se había producido dicho evento, este se tenía que repetir como recordatorio del mismo…… y solo podrían participar del mismo, aquellos que hubieran sido declarados Hijos de Dios y por tanto hermanos de Jesucristo, mediante el bautismo en espíritu santo y que empezó a ser derramado sobre los 53 días después de haber sido establecido dicho “memorial”; y que se tenía que empezar a celebrar dicha “conmemoración” diez meses y siete días después de celebrado dicho pacto, por lo que ninguna importancia tiene el que en ese momento los apóstoles aún no hubieran sido “ungidos”, dado que no estaban celebrando dicha observancia, sino el acto del que derivó, precisamente, dicha observancia. Por lo tanto, si alguno de aquellos apóstoles no hubiera recibido dicho bautismo en espíritu y para ejemplificar lo que yo pretendía señalar en mi escrito, no hubiera podido participar con otros en celebrar dicha “conmemoración”, eso es, un año después de los sucesos a los que yo me refiero.

Pero recordemos algo y que ya desde este blog se señaló en un artículo publicado el 26/01/12 y que con el título Desmitificando el término “ungido”, que el sentido primario de dicho término no tiene más connotación que el de ser uno “elegido”, “escogido” o “separado” con respecto de otros, para una comisión divina y siendo ya después en una ceremonia pública, que se procedía al acto ritual del ungimiento con aceite y posteriormente mediante el rito de la imposición de manos, para mostrar a la “concurrencia” que dicha persona había sido apartada para un servicio divino (el que fuera) y como ocurrió, por ejemplo, en el caso de David. Sin embargo y en el caso de los apóstoles fíjense que, curiosamente, nadie fue testigo visual de su ungimiento, sino que la gente se apercibió de ello por los hechos poderosos que a partir de ese momento les fue permitido llevar a cabo…… pero volviendo a donde estábamos, me permito señalar algo que, como siempre, el Sr. Olcese ignora totalmente y es que los apóstoles ya fueron reconocidos como Hijos de Dios, mucho antes de ser bautizados en espíritu santo y que lo único que se hizo en ese momento de ser derramado sobre ellos el espíritu santo, fue sencillamente el dotarles de los poderes consustanciales a dicha condición y a modo de “credencial” ante sus contemporáneos; pero veamos lo que el “teólogo” en cuestión ignora y que está contenido en unas palabras que dijo Jesús a María Magdalena momentos después de ser resucitado, eso es, tres días después de su muerte y por tanto, 50 antes de que fuera derramado el espíritu santo sobre los apóstoles:

Jesús le dijo: “Deja de colgarte de mí. Porque todavía no he ascendido al Padre. Pero ponte en camino a mis hermanos y diles: Asciendo a mi Padre y Padre de ustedes y a mi Dios y Dios de ustedes”.” (Juan 20:17).

Es obvio entonces, que en ese momento los apóstoles ya tenían la condición de Hijos de Dios (pues de lo contrario Jesucristo habría mentido) y que en mi opinión personal y, repito, no es más que una opinión, ello se produjo en el mismo momento en que entraron en pacto con Dios a través de Jesús, según se nos relata en Luc. 22:28-30 y sin necesidad alguna de derramamiento del espíritu santo; lo que ocurrió, fue que al cabo de 50 días de pronunciadas las palabras de Jesucristo, se hizo pública dicha circunstancia mediante las manifestaciones de poder que les fueron dadas e inherentes a la condición de Hijos de Dios. Por lo que el Sr. Olcese y antes de objetar algo, se tendría que documentar un poco más para no meter “la gamba” como ha hecho en este caso (y ya he perdido la cuenta) y algo a lo que nos tiene acostumbrados; pero no contento con eso, resulta que en el mismo artículo al que estoy respondiendo, afirma también que yo me equivoco al decir que solo los apóstoles podían transferir a otros la condición de Hijos de Dios y algo que ya no podían hacer aquellos que lo recibieron de ellos, cuando eso no lo digo yo sino que eso es lo que dicen las Escrituras cuando uno las lee correctamente y capacidad que no parece estar al alcance de dicho “genio” de la teología.

Y es que desde este blog, se ha mencionado muchas veces del capítulo ocho del libro de Hechos de los Apóstoles y en donde queda perfectamente reflejada la veracidad de mi planteamiento en el sentido de que solo estos podían impartir el bautismo en espíritu santo y a lo que el Sr. Olcese responde que ello no es así, pues según él afirma Pablo fue bautizado en espíritu santo por un desconocido discípulo de nombre Ananías y algo de lo que he hablado ampliamente en mi escrito titulado Una reflexión sobre Hech. 9:17…… y ¡hombre! yo ya asumo que ese “genio” de la interpretación bíblica no alcance a entender argumentos tan intrincados, dado que su mente no parece dar para más, pero como mínimo podría hacerse la siguiente reflexión: si según él y citando del ejemplo de Ananías, todos los discípulos de Jesús podían bautizar en espíritu santo y transmitir con ello la condición de Hijo de Dios, así como los poderes que dicha condición llevaba inherentes ¿por qué no lo pudo hacer un personaje tan poderoso como Felipe y que es exactamente lo que nos muestra el registro sagrado? (Hech. 8:4-17). Pues sencillamente porque eso solo lo podían hacer los apóstoles; pero veamos un dato que refuerza mi planteamiento y se nos da en las Escrituras, que tiene que ver con algo ocurrió en ese momento y que es muy revelador:

Ahora bien, cuando Simón vio que mediante la imposición de las manos de los apóstoles se daba el espíritu, les ofreció dinero 19 diciendo: “Denme a mí también esta autoridad, para que cualquiera a quien yo imponga las manos reciba espíritu santo”.” (Hech. 8:18-19).

Luego la pregunta es ¿por qué el tal Simón no hizo esta oferta a Felipe y con el que le unía una estrecha relación, según el registro escrito y se la hizo a Pedro y Juan, que eran dos perfectos desconocidos para él? Pues porque Simón se dio cuenta que estos podían hacer algo que Felipe no podía hacer y siendo este como era, también un poderoso Hijo de Dios…… luego la pregunta es obvia: ¿si no lo podía hacer un poderoso personaje como Felipe, que expulsaba demonios, restauraba paralíticos, devolvía la vista a los ciegos, sanaba enfermos aquejados de cualquier dolencia y otras “minucias” por el estilo, cómo lo pudo hacer un personaje tan anónimo como el tal Ananías? Entiendo que eso es lo que nos tendría que responder el Sr. Olcese, antes de tirar la piedra y esconder la mano, eso es, decir que algo no es como un servidor lo plantea, pero sin dar una opción alternativa y que pueda ser enfrentada a lo que yo propongo…… porque no se trata solo de decir que lo que yo afirmo es incorrecto, sino de ofrecer una oferta alternativa bien fundada en las Escrituras y que es lo que se debe de hacer, cuando se rebate cualquier planteamiento.

Yo ya sé que dicho personaje no lo hará, porque no es más que un indocumentado dominado por un ego indomable, alimentado constantemente por un orgullo y una soberbia que le ciegan la mente; porque solo el mero hecho de que a los temas que he expuesto al inicio de este escrito no les haya podido dar respuesta (¡y no ha podido, que conste!), ya tendría que indicarle al Sr. Olcese que algo le falla en su formulación. Me permito recordarle y a modo de ejemplo de que yo no hablo por hablar, que tras dos años de duros enfrentamientos dialecticos, al final le obligué a retractarse de su famosa “enseñanza” de que “millones, miles de millones” gobernarían con Cristo en el milenio…… o sea y resumiendo: que un aprendiz ex-TJ, le está dando “sopas con honda” continuamente y lo que le relega en toda esta historia, a la simple condición de “monigote del pim, pam, pum” de esos que en las ferias hay que tumbar de un pelotazo; eso es, que cada vez que abre la boca le llueven los pelotazos por todos lados. Y todo esto que les estoy diciendo y por incidir en algo que ya he señalado en el primer párrafo de este escrito, solo será practico para usted que me lee si saca el debido provecho, eso es, si le coge el tranquillo a como hay que actuar para distinguir entre a una enseñanza verdadera y otra falsa: leer con mucha atención los textos bíblicos envueltos en el asunto, contrastarlos con otras versiones bíblicas y siempre a la luz de su contexto (tanto el más inmediato, como el general de las Escrituras) y luego el razonar con lógica y sentido común sobre lo que ha leído…… y a partir de ahí sacar las oportunas conclusiones. Solo así, se puede aprender de Jehová y se puede librar uno de la influencia engañosa de esperpentos como el personaje Apologista Mario Olcese…… y al que animo a que monte un video, dando respuesta a esas cuestiones que le planteo en este escrito ¡a que no es capaz, Sr. Olcese!

Armando López Golart

LOS “ANTEPASADOS” DE JESÚS…… Y EL SAL. 45:16.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 15/09/2013 by Armando López Golart

genealogia-de-jesucristoUna creencia muy extendida entre ciertos personajillos que se las dan de “entendidos” en teología, así como el “no va más” en la técnica de la interpretación bíblica, es aquella que tiene que ver con la afirmación de que los llamados “notables del AT”, eso es, todos aquellos personajes de los que se nos habla en el AT y que en algún momento tuvieron que ver con Dios, empezando por Set, pasando por Abraham y acabando por el último de los profetas de Dios, Malaquías, todos sin excepción, han sido llamados a reinar con Jesucristo en el reino de Dios, junto con todos aquellos bautizados en nombre de Cristo a lo largo de toda la era cristiana; y “enseñanza” que rompe con todos los esquemas del propósito divino contenidos en la Biblia, por lo que a partir de la cual se tienen que reformular o “retocar” otras enseñanzas bíblicas, pues dicho planteamiento tiene difícil encaje con el un todo armonioso que es el registro sagrado. Y es que al igual como ocurre en un cesto de cerezas, que tiras de una y te salen una docena enganchadas por sus “rabitos”, así sucede cuando se altera una enseñanza bíblica, porque ello repercute directamente y sin remisión, en las restantes.

Sin embargo y como es característico en este blog (para eso lo montamos), cuando no estamos de acuerdo con determinado planteamiento bíblico, pues nos “huele” a falsa enseñanza, nos movemos inmediatamente para intentar probar lo falso del mismo y siempre con la finalidad de que las personas que sinceramente quieren aprender de Dios (usted, querido y desconocido amigo (o amiga), es una de ellas, pues de lo contrario no estaría leyendo estas palabras), no se vean entrampadas por las malas artes de tanto “falso maestro” como anda suelto por ahí (2 Ped. 2:1) y proponiendo para ello, como no podría ser de otra manera, soluciones alternativas a la “enseñanza” que estemos analizando. Y “falsos maestros” que se distinguen por tener todos el mismo común denominador, eso es, el creerse “elegidos” por Dios para reinar en el milenio, o lo que es lo mismo, que han sido reconocidos por Este como sus Hijos adoptivos, por tanto hermanos de Jesucristo y en consecuencia, herederos con este del reino de Dios, en calidad de inmortales reyes y sacerdotes de Dios…… y como no, la mayoría de ellos afirman tener “grandes” conocimientos en Teología. Entonces y para desmontar dicha falsa “enseñanza”, nos vamos a apoyar en principio sobre un texto muy sencillo, pero letal para dicho fraudulento planteamiento y del que huyen como “alma que lleva el diablo” aquellos que enseñan dicha doctrina, eso es, la de que todos los “notables del AT” reinarán con Cristo en el milenio…… y pasaje que no es otro, que el Sal. 45:16 en donde leemos como sigue:

En lugar de tus antepasados (o “padres” según versiones), llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación nuestra).

Y es que detrás de tan sencillas y parcas palabras, cuando uno las razona y las va desarrollando desde la lógica y el sentido común, se da cuenta que se esconden fuertes argumentos que se convierten en un arma determinante para desmontar el citado planteamiento o enseñanza, aunque los que la sostienen afirmen que dicho salmo no tienen la mayor relevancia y por lo que en poco o nada, afecta el mismo a la idea que ellos proponen; por lo que vamos a ver, si eso resulta ser así…… o no. De entrada, hay que tener en cuenta que esas proféticas palabras fueron escritas hará unos 3.500 años atrás, aplican directamente al tiempo en que Jesucristo toma las riendas del reino de Dios aquí en la tierra, momento en donde según dicho salmo ocurrirá lo siguiente: esos “antepasados” o “padres” de Jesús, van a sufrir un cambio radical en su relación de parentesco con este, pues de la condición de “padres” o “antepasados” suyos, pasan a adquirir la condición de “hijos” con respecto de él y en función de lo que se conoce como el “derecho de recompra” (Lev. 25:47-49); y es que Jesús y en virtud de su sangre derramada, rescató o “recompró” a la entera humanidad de las garras del pecado y la muerte y por lo que pasamos todos y no solo esos “antepasados” de Jesús, a tenerle por “Padre Eterno” (Isa. 9:6)…… excepción hecha de aquellos que Jehová ha reclamado para Sí y que en Rev. 7:4 y 14:1, se nos cuantifican en 144.000 miembros de dicha humanidad. En todo caso, pertenencia de esos “antepasados” ahora ya como “hijos” de Jesucristo, que queda clara en la primera parte de dicho pasaje, pues en ella hemos leído que “en lugar” (o sustituyendo) de los “antepasados” o “padres” de Jesucristo, llegarán a haber sus “hijos” y dando lugar con ello, como ya hemos dicho, a una nueva relación de parentesco.

Claro, cuando uno empieza a madurar, a entender y sobre todo, a aceptar dicha idea, pues la inmensa mayoría de cristianos actuales creen tener por Padre a Jehová Dios, con lo primero que se encuentra es con que si dichos personajes adquieren el rol de “hijos” que no de “hermanos” de Jesucristo, resulta y partiendo de la lógica más elemental, que los tales no pueden ser de ninguna manera Hijos del Altísimo y por lo que, en consecuencia, no pueden heredar con Cristo el reino de Dios. Pero es que además y mirándolo desde otro ángulo, al describirnos la Biblia a esos personajes como los “antepasados” o los “padres” de Jesús, razonablemente y desde el más elemental sentido común, ya se entiende que de ninguna manera pueden ser “hermanos” de este, a menos que se violenten descaradamente las leyes de la naturaleza, las de la genealogía y sí mucho nos apuran, hasta las del más elemental sentido de la razón: porque si dichos personajes vivieron antes de aparecer Jesús y eso es lo que significa el ser un “antepasado” o “padre” de… obviamente un mínimo ejercicio de lógica nos dice de dichos personajes, que pueden ser cualquier cosa menos “hermanos” de Jesús y lo que significa por extensión, como acabamos de señalar, que no pueden ser Hijos de Dios. Luego como primera providencia de lo considerado hasta el momento, queda claro que esos “antepasados” de Jesús a los que esos autores de los que estamos hablando hacen mención, como los Abraham, David, Moisés, Jeremías y tantísimos otros como nos meten en el mismo “saco”, no pueden tener como absurdamente se nos afirma y extremo que avala el salmo objeto de análisis, la condición de Hijos de Dios y por lo que de heredar el reino en calidad de reyes y sacerdotes…… pues eso ¡lo que nosotros les digamos!

Porque en directa armonía con el registro escritural y como de todos es conocido, no pueden heredar el reino en calidad de reyes y sacerdotes, aquellos que no sean Hijos de Dios y que por extensión, tampoco son “hermanos” de Jesucristo…… y eso es precisamente, lo que nos dice el Sal. 45:16: que dichos “antepasados” no son hermanos de Jesucristo. Pero es que en este pasaje se nos da otro detalle que confirma nuestro planteamiento (y algo que ya hemos explicado en algunos de nuestros anteriores artículos), porque veamos: esos “entendidos” de los que hablamos, nos dicen que esos “antepasados” o “padres” de Jesús, junto a sus descendientes hasta llagar a nuestros días y como un todo, conforman lo que actualmente se conoce como la “iglesia” o “cuerpo de Cristo”; pero notemos, sin embargo, que la segunda parte de ese Sal. 45:16 y de la que esos “genios” de la interpretación bíblica actuales no quieren ni oír hablar de ella, nos dice de esos “antepasados” de Jesucristo, que cuando se levanten en la resurrección, serán “nombrados” por este “príncipes sobre toda la tierra”…… cuando todos sabemos, por lo menos las personas medianamente formadas en las Escrituras, que según Rev. 20:6 todos aquellos que conforman el “cuerpo de Cristo” y que son los que reinarán con este en el milenio, cuando se levantan en la “primera” resurrección ya lo hacen con la condición inherente de inmortales reyes y sacerdotes y por lo que no precisan de nombramiento alguno. Entonces y según se deduce de lo analizado hasta el momento, si los miembros de la “iglesia” o “cuerpo de Cristo” ya se levantan en la “primera” resurrección como inmortales reyes y sacerdotes ¿por qué necesitan ser nombrados “príncipes” sobre la tierra, siendo como es este rango totalmente inferior al de rey y que es con el que ya resucitan?

Por tanto y en una lógica conclusión de lo considerado, si esos “antepasados” de Jesús de los que nos habla el Sal. 45:16, al resucitar precisan de ser nombrados algo (lo que sea), sencillamente es porque no han participado de esa “primera” resurrección y de la que como les hemos indicado, ya se sale con la condición de inmortal rey y sacerdote…… circunstancia que nos lleva a la siguiente derivada: si no han participado de esa “primera resurrección” (lo cual es obvio, pues precisan de ser nombrados “algo” por “alguien”) y dado que según la “sagaz” interpretación que del pasaje de Juan 5:28-29 nos hacen esos autores bíblicos de los que estamos hablando, acerca de “dos” supuestas resurrecciones, una “primera” al inicio del milenio para aquellos que tienen que reinar con Cristo y una “segunda” al final de los mil años, para “juicio” o destrucción eterna de los que participan de ella…… ¿de dónde, cuándo y cómo, aparecen entonces en escena esos “antepasados” de Jesucristo? Porque claro, si como ha quedado perfectamente constatado, no han participado de esa “primera” resurrección, pero que lejos de ser “guardados” en sus tumbas respectivas hasta la conclusión de los mil años para levantarse en la “segunda”, para su “juicio” y destrucción eterna, resulta que más bien al contrario se les conceden “nombramientos” como altos dignatarios del gobierno ejerciente, solo podemos suponer una cosa: su volver a la vida y posterior nombramiento como “príncipes”, tiene que suceder en un espacio de tiempo intermedio entre ambas resurrecciones…… y lo cual desmonta otra enseñanza bíblica, eso es, el andamiaje de las “dos” resurrecciones de las que supuestamente nos habla el pasaje de Juan, luego ¿será que de lo que en realidad se estaría tratando es de tres resurrecciones y que Jesús se equivocó al hablarnos (supuestamente) de dos en ese pasaje de Juan? Porque de lo contrario que alguien nos explique de dónde salen esos personajes…… ¿o más bien resulta que dichos “entendidos” están equivocados también en esta “enseñanza” de colocar a dicha “segunda” resurrección al final del milenio y que los autores de este blog tenemos razón cuando tantas veces hemos señalado dicho error, al explicar que la misma transcurre durante el reino de mil años de Dios?

Permítannos un inciso para decirles, que todo esto que les acabamos de señalar, es lo que se va desprendiendo del análisis razonado del Sal. 45:16 cuando esto se hace con la corrección debida y algo que por lo visto, los “entendidos” actuales son incapaces de llevar a cabo…… imaginamos que dada su limitada capacidad para razonar con lógica y sentido común sobre aquello que leen y algo que en este blog, solemos hacer muy bien. Por lo que volviendo a lo que íbamos, que lo que les decimos es cierto, eso es, que dichos “antepasados” de Jesucristo no pueden participar en manera alguna de la llamada “primera” resurrección, queda meridianamente claro por el hecho de que esos personajes citados incumplen dos de los requisitos fundamentales exigidos por el propio Hijo de Dios, para poder acceder al reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes…… y circunstancia que fortalece el planteamiento que acabamos de formular, siempre partiendo de dicho salmo y de ahí la gran importancia del mismo en el tema que nos ocupa; veamos por lo tanto, el primero de esos requisitos y que encontramos en Juan 3:3-5:

En respuesta, Jesús le dijo: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. 4 Nicodemo le dijo: “¿Cómo puede nacer el hombre cuando es viejo? No puede entrar en la matriz de su madre por segunda vez y nacer ¿verdad?”. 5 Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”

O lo que es lo mismo, el requisito de contar con el bautismo de agua y con el bautismo en espíritu santo (eso es, dos bautismos totalmente distintos el uno del otro) y que era el que realmente otorgaba la condición de Hijo adoptivo de Dios (por ejemplo, los apóstoles); y dado que el bautismo en agua como tal, inició con la venida de Juan “el bautizante” (Juan 1:33), pues dicha ceremonia era totalmente desconocida entre el pueblo de Israel hasta ese momento…… y que el bautismo en espíritu santo, no se pudo administrar hasta después de la resurrección de Jesucristo (1:4-5), solo el sentido común nos dice que de ninguna manera esos “antepasados” de Jesús podían reunir dichos dos bautismos, pues habían muerto muchos siglos antes de que estos fueran establecidos. Y no vale decir, como suelen hacer estrafalariamente algunos de esos “entendidos”, que esos “antepasados” de Jesucristo “ya recibieron” ambos bautismos cuando pasaron “bajo la nube” en el desierto de Sinaí y citando de 1 Cor. 10:1-5; porque dicho pasaje y cuando se interpreta correctamente su contenido, no dice eso ni por el forro, sino que lo que nos dice es esto:

Hermanos, quiero que recuerden que todos nuestros antepasados estuvieron bajo la nube y que todos atravesaron el mar Rojo. 2 Fue como si todos hubieran sido bautizados en la nube y en el mar, para ser seguidores de Moisés. 3 Todos comieron el mismo alimento espiritual, 4 y bebieron la misma bebida espiritual. Bebieron de la roca espiritual que iba con ellos, y la roca era Cristo. 5 Pero Dios no estaba contento con muchos de ellos, por eso sus cuerpos quedaron tendidos por el desierto.” (En versión Palabra de Dios para Todos y siendo que con igual claridad se pronuncian NVI; TLA; DHH; NTV, así como BLP).

Luego no podemos estar hablando de un bautismo equivalente, en primer lugar porque de lo que se trataba ahora era de hacerse seguidor de Jesús y no de Moisés; y en segundo lugar y como punto más importante, porque Jehová no habría establecido dichos bautismos que marcaron obviamente un antes y un después en el pueblo de Israel, de haber existido ya un bautismo equivalente en el pasado y que englobara a los dos. Por lo tanto, está claro que dichos “notables del AT” no reunían este primer requisito…… como tampoco reunían el segundo y que encontramos en los siguientes pasajes, por cierto muy usados por la mayoría de esos “estudiosos”:

Rev. 2:10: “No tengas miedo de las cosas que estás para sufrir. ¡Mira! El Diablo seguirá echando a algunos de ustedes en la prisión para que sean puestos a prueba plenamente y para que tengan tribulación diez días. Pruébate fiel hasta la misma muerte y yo te daré la corona de la vida.”

Rev. 3:21: “Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.”

Queda claro entonces, que dicho segundo requisito implicaba el sufrir una muerte de sacrificio o martirio en defensa de la integridad de uno hacia Dios, así como lo había hecho el propio Jesús y por lo que se le concedió el sentarse al lado de su Padre Celestial; de hecho, cuando le fue dada la Revelación a Juan, le fue concedida una visión de aquellos que se sentarían en los tronos al lado de Jesucristo, para juzgar a las naciones y de la que Juan nos destaca la característica principal que identificaba a dichos personajes y que, lógicamente, habría que entender como fundamental (de lo contrario Jehová no la habría puesto ahí), para poder acceder a dicha posición de privilegio:

Y vi tronos, y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (eso es, asesinados) por el testimonio que dieron de Jesús (algo que dichos “notables del AT” no pudieron hacer, pues en su tiempo aún faltaban siglos para que el tal viniera a la existencia) y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Rev. 20:4). (Acotaciones nuestras).

Y siendo que de dichas palabras, queda meridianamente clara la necesidad de una muerte violenta por causa “del testimonio dado de Jesús y por hablar acerca de Dios” en un enfrentamientos desigual con la “bestia” (Rev. 13:1), evitando ser afectado por la marca de la misma; sin embargo y siendo demoledor lo expuesto a partir de los pasajes de Rev. 2:10; 3:21 y 20:4, veamos ahora qué clase de muerte tuvieron los más preclaros de esos “antepasados” de Jesús:

Gén. 25:7-8: “Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.”

Gén. 35:28-29: “Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días; y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.”

Gén. 49:33: “Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.”

1 Cró. 29:26-28: “En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años, y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.”

Entonces, que esos “antepasados” de Jesús no reúnen esos dos imprescindibles requisitos exigidos por Jesús, para reinar a su lado en el reino de Dios, queda fuera de toda duda para una mente medianamente “amueblada”; y de nuevo resaltamos que todo esto que hasta el momento les hemos expuesto, se deriva de un pasaje que según esos “genios” de la interpretación bíblica, no tiene “la mayor importancia” y del que además aseguran “que nada aporta la debate”. Pero para que la fiesta no decaiga, veamos otro dato a tener en cuenta y que también ¡faltaría más!, se nos da en dicho Sal.45:16 y ello para probar que, lejos de tan desafortunada apreciación, dicho salmo sí da para mucho, aunque entendemos que en su supina ignorancia sobre temas bíblicos, esos señores ni se enteran de qué va la película. Dicho lo cual, veamos ahora de qué dato estaríamos hablando: porque alguno de esos “genios” de la teología, afirma enfáticamente en reiteradas ocasiones que innumerables personajes como los Moisés, Jeremías, Jeremías, el propio Daniel, etc. etc., participarán en la gobernación del reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes al lado de Cristo…… sin embargo eso no es lo que el Sal. 45:16 nos dice; porque recuerden, que este nos pone el énfasis en los “antepasados” de Jesús y lo que nos tiene que llevar a la siguiente cuestión: cuando en ese Sal: 45:16 se nos habla de dichos “antepasados” ¿de quienes realmente se nos está hablando?

Bien, cuando buscamos en el diccionario de la RAE de la Lengua la expresión “antepasado” y en una segunda acepción, vemos que se lee lo siguiente: “Ascendiente más o menos remoto, de una persona o de un grupo de personas”…… o lo que es lo mismo, estaríamos hablando del árbol genealógico del que uno desciende, eso es, de aquellos individuos que formando una línea directa de sucesión, da como resultado la aparición de uno y siendo esos citados individuos, entonces, los antepasados de este uno, usted por ejemplo. Pero para entender esta importante cuestión, lo que vamos a hacer es poner unos pocos ejemplos de lo que queremos decir y para no confundirnos, pues este es un detalle muy importante para saber de qué estamos hablando: mientras que Abraham fue un “antepasado” de Jesús, no lo fue Lot, siendo como era sobrino de dicho patriarca; mientras que Isaac fue un “antepasado” de Jesús, no lo fue sin embargo Ismael y eso, que eran hermanos por parte de padre; mientras que Jacob sí fue un “antepasado” de Jesús, no así Esaú, siendo como eran hermanos de padre y madre; mientras que Judá, fue otro “antepasado” de Jesús, no así el resto de sus once hermanos; mientras Sem (hijo de Noé) sí fue “antepasado” de Jesús, no así sus hermanos Cam y Jafet…… y así, suma y sigue.

Luego queda claro que, por una parte, eso reduce a una mínima expresión el número o cantidad de esos “antepasados” o personas de las que desciende directamente Jesús y a los que hace explicita referencia el Sal. 45:16, como aquellos que serán nombrados “príncipes” y que se circunscribiría a la lista genealógica que encontramos en Mat. 1:1-16 y ello por quedarnos en el personaje Abraham, pues a este es al que le fue hecha la promesa que de su simiente, provendría la “descendencia” (Gál. 3:16). De todas formas y si alguien quiere ampliar el horizonte de antepasados de Cristo, puede ir a la lista genealógica de este y que se nos da en Luc. 3:23-38, que abarca desde Adán hasta José, esposo de María; si bien es cierto que dicha línea sucesoria y a partir de David, ya no viene por la línea de Salomón (y línea de la que desciende directamente Jesús), sino que viene por línea de Natán, descendiente de Judá y que nos lleva a los antepasados de Jesús por línea materna; y de los que ya no nos pronunciamos, así como tampoco lo hacemos con los antepasados antediluvianos de este (los Set, Enós, Mahalaleel, Matusalén, Enoc, etc.) en el sentido de si serán contados como antepasados de Jesús y por tanto, si también recibirán el nombramiento de “príncipes” sobre la tierra, o no…… y es que a tanto ya no llegamos. Pero que en todo caso ¿sabe usted, querido amigo que nos lee, de cuantos “antepasados” de Jesús estaríamos hablando?…… pues de poco más de un centenar de personas, eso es, si nos atenemos a aquellas de las que las Escrituras nos alistan, como “antepasados” de Jesús.

Lo que queremos destacar y ya llegando a la segunda parte de esta cuestión, es que en todo caso en ninguna de esas dos listas genealógicas de Jesús y que nos hablan de quiénes fueron realmente los “antepasados” de Jesús, aparecen como tales los Moisés, Josué, Jeremías, Benjamín, Zabulón, José (el que fuera gobernante en Egipto), Isaías, Daniel, Elías, Ezequías, Eliseo, Zacarías y tantísimos otros hombres prominentes que estuvieron al servicio de Dios y de los que nos habla la historia bíblica……. porque una cosa son estos y otra muy distinta, algo que parece ser ignoran esos “genios” de la interpretación bíblica, son aquellos que sí fueron “antepasados” del Hijo de Dios y que las Escrituras, como hemos comprobado, nos alistan por nombre. Luego siendo que el Sal 45:16 es claro al hacer referencia solo a los directos “antepasados” de Jesús y si lo que nos afirman esos señores fuera cierto, en el sentido de que estos “antepasados” también tuvieran que reinar con él en el reino de Dios, levantándose por ello en la “primera” resurrección ¿qué hacemos, entonces, con estos que acabamos de mencionar y que por no ser “antepasados” directos de Cristo, pues el registro genealógico de las Escrituras no los reconoce como tales, no pueden reinar con este y lo que les elimina de un plumazo, de poder participar de dicha “primera” resurrección? Entonces ¿en dónde nos los meten dichos caballeros, si lo que está claro es que fueron personas justas al servicio de Dios y por lo que no merecen el ser destruidas eternamente en la considerada como “segunda” resurrección para juicio o destrucción eterna de los “injustos”? ¿Será por ventura y como ya hemos apuntado hasta la saciedad desde este blog, que la llamada “segunda” resurrección, ni ocurre al final de los mil años, ni es para juicio o destrucción eterna de los “injustos”, sino que ocurre durante el período de mil años y para la “restauración” (Hech. 3:20-21) del ser humano en general?

Pero claro, resulta que si las cosas son como nosotros las contamos y así pintan ser, se genera otra derivada: y es que si esos señores supuestamente “elegidos” por Dios, cometen tantos errores y en tantos temas ¿qué crédito tienen, en el resto de cosas que nos puedan contar? Porque aquí está el quid de la cuestión, pues cuando todo un “teólogo” nos afirma que el Sal. 45:16 es un pasaje anodino “sin la más mínima importancia” desde su punto de vista, pero dos “descamisados” como los autores de este blog le demuestran que ello no es así (ahí está el rédito que le hemos sacado a dicho pasaje), cómo mínimo nos tendrán que reconocer que algo está fallando en esas personas y lo que las convierte en sujetos carentes de toda credibilidad, eso es, en “falsos maestros”. Y es que gracias a un correcto “análisis a fondo” del Sal. 45:16 y que los autores de este blog sí hemos sabido hacer y algo de lo que esos “ilustrados” no han sido nunca capaces, pues según nos dicen estamos ante un pasaje “intrascendente” y que nada aporta, ustedes queridos lectores, ha podido averiguar una verdad que por ignorancia o por mala fe de esas personas y que tanto nos da que nos da lo mismo, pues el resultado final sería el mismo (Mat. 15:14), se les estaba ocultando.

Por lo tanto, pensamos que dichos “entendidos” deberían de tener un poco más de recato en lo que dicen y no emplear (como hace alguno de ellos) un tono tan conmiserativo hacia los autores de este blog, pues está claro que en cuanto a conocimiento bíblico se refiere, les damos “sopas con honda” en todos los terrenos: sencillamente porque a nosotros se nos permite entender la Palabra de Dios (Luc. 10:21), mientras que a ellos no se les permite, por su orgullo, altanería y prepotencia, primero, por auto-erigirse en un alarde de soberbia, Hijos de Dios y segundo, por ese constante enfrentamiento que mantienen con Jehová (no con nosotros, que en todo caso no seríamos más que unos “mandaos”), al contradecir todas y cada una de las enseñanzas que Este expone en Su Palabra…… sin ir más lejos, en su absurda y disparatada “enseñanza” de unos “notables del AT” reinando en el reino de Dios, cuando hemos demostrado fehacientemente que el Sal. 45:16 dice todo lo contrario; y por extensión, en aquella que tiene que ver con Juan 5:28-29, en donde de lo que se nos habla realmente, es de una sola resurrección con dos distintas retribuciones y a ocurrir durante el período del reinado de Cristo en la tierra.

MABEL

O SEA, Sr. OLCESE…… QUE LAS MUJERES TAMBIÉN REINARÁN CON CRISTO ¿NO?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 11/09/2013 by Armando López Golart

Templo-de-Jerusalen-02Y vaya por delante, Sr. Olcese que le agradezco que al fin tenga esa deferencia conmigo; sin embargo, lamento tener que decirle que en este primer intento de dar respuesta a las diversas cuestiones que le tengo planteadas, ya nos encontramos con la primera metedura de pata por su parte, como no podía ser de otra manera y viniendo la cosa de quién viene; pero que para que sepan nuestros lectores de qué va el tema, mostrémosles el correo que me remitió el día 8, a la 7’49 con el siguiente texto y en el que se compromete responderme a ciertas cuestiones:

apologista commented on ¡Y DE NUEVO, Sr. OLCESE…… USTED “CON LA BURRA EN EL PESEBRE”

Para satisfacer sus demandas, Sr. Nicolás López, estoy dando respuesta, de a pocos, a sus argumentos en mis vídeos que voy subiendo en mi canal cristiano72392 para que de una vez por todas aprenda la verdad de la esperanza de los cristianos verdaderos y sobre la doctrina satánica de los nicolaítas que usted tanto defiende y propaga sin temor a Dios…

Y prescindiendo de que en su momento y cuando hayamos acabado de solventar dicho temario, le responderé a eso de “Nicolás” López, para mostrarle de que no sabe de qué está hablando al confundir mi afirmación de las “dos clases” en el reino de Dios, con la enseñanza “nicolaíta” de la diferencia entre “clero” y “laicos”, pasemos a lo que importa y es que por fin ha empezado a responder a mis preguntas, tal y como afirma en su correo; respuestas que ha iniciado por el asunto de las dos resurrecciones de Juan 5:28-29 y que le planteaba de la siguiente manera:

¿Qué hacemos pues, con mujeres como Sara, Rebeca, Rut, Raquel, Lea, Noemí y tantísimas otras mujeres fieles a Jehová y que vivieron en tiempos precristianos, o con las que vivieron en tiempos posteriores como María (la madre de Jesús) y a la que se le dijo ser “bendita entre las mujeres” (Luc. 1:48), Elizabeth, Marta y María (las hermanas de Lázaro), María Magdalena, Ana la profetisa, Lidia, Loida, Eunice y a todas aquellas que se bautizaron posteriormente en el nombre de Jesús (Hech. 8:12)? ¿Debemos entender que lo que usted nos plantea, es que serán destruidas en esa “segunda” resurrección “para juicio”, dado que al no poder reinar con Cristo por su condición de mujeres, no pueden participar de la “primera”?

No obstante, tengo que confesarle que su sorprendente respuesta y que nuestros respectivos lectores pueden encontrar en su video del 08/09/13 bajo el título “¿Reinarán mujeres en el reino de dios?— Respuesta a un detractor de la madre patria” me ha dejado totalmente descolocado, pues usted pasa a negarme la mayor y en una total contradicción con una afirmación anterior, ahora nos dice que las mujeres también se levantarán en la “primera” resurrección y en consecuencia, pasando con ello a formar parte de aquellos que reinarán con Cristo en el reino de Dios…… pues eso es lo que implica el participar de la misma:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6).

Luego ahora resulta que las mujeres sí reinarán con Cristo en el reino de Dios y para afirmar lo cual, se apoya usted en el citado pasaje y consumándose con ello, un garrafal error de interpretación (uno más) al afirmar y en una prueba más de la “exquisitez” de sus fundamentos teológicos, que puesto que en el mismo no se especifica que dichos personajes sean solo varones, ello significa que también las mujeres pueden estar entre ellos; y posibilidad a la que usted se aferra, para refutar mi objeción…… pero resulta Sr. Olcese, que “Armandito” es mucho “Armandito” para que le cuelen ese gol por la escuadra. Porque resulta que sin ser teólogo (algo que le agradezco infinito al Altísimo), soy capaz de darme cuenta de que sí bien en este pasaje mencionado no se nos dice expresamente, que aquellos que participan de la “primera” resurrección solo pueden ser varones, sí se nos dice por deducción lógica, que no puede haber mujeres entre ellos; porque se le ha pasado por alto, Sr. “Teólogo”, que aparte de reinar con Cristo también se nos dice de esos personajes que serán “sacerdotes de Dios y del Cristo” y lo que me permite plantearle la siguiente cuestión ¿dónde en todo el registro bíblico, se nos habla de la existencia de alguna mujer, ejerciendo el oficio de “sacerdotisa” en el templo de Dios? Y pregunta que ya se la respondo yo y sin lugar a duda alguna: exactamente en ninguna parte, porque la mujer siempre ha estado apartada de las tareas que directamente tuvieran que ver con la adoración verdadera, es más: recordará usted, que en el templo tenían un lugar aparte para ellas en dicho recinto, pues no se les permitía siquiera el acceder al lugar en donde adoraban los hombres o “atrio de Israel”, sino que estaban confinadas en una grada inferior, en lo que se conocía como el “atrio de las mujeres” y tal como se observa en la imagen que acompaña a este escrito. Y para mostrarle que la cosa va por ahí, voy a hacer uso del mismo pasaje que usted utilizó para desvirtuar (o criticar, como le parezca mejor) a la religión adventista, por su dependencia de la fundadora de dicha denominación religiosa, en el video titulado “No permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre…… ¡salvo a Elena G. Waite!” (24/04/13) y que no es otro, que el de 1 Tim. 2:11-12:

Que la mujer aprenda en silencio, con plena sumisión. 12 No permito que la mujer enseñe, ni que ejerza autoridad sobre el hombre, sino que esté en silencio.”

Entonces queda claro de esas palabras de Pablo, que la restricción de la mujer en cuanto a “enseñar” continuaba dentro de la congregación cristiana primitiva (labor intrínseca en un sacerdote de Dios) y por lo que se mantiene aún en el tiempo; pero es que además, con el agravante de que tampoco se le permite a la mujer ejercer “autoridad” (o “dominio” según versiones) sobre el varón…… luego no me negará, Sr. Olcese, que eso impide totalmente la posibilidad de que las mismas gobiernen en el reino de Dios, pues ello las colocaría en una posición de superioridad con respecto de otros hombres, es decir, de aquellos que en calidad de súbditos del reino de Dios, serían gobernados (y también enseñados) por ellas y siendo que de lo que se trata, es de que la mujer y en el arreglo de Dios, nunca puede tener una posición más elevada que el varón. Y es que usted no puede olvidar, que el arreglo teocrático con respecto del hombre y la mujer, establece lo siguiente:

Pero quiero que sepan que la cabeza de todo varón es el Cristo; a su vez, la cabeza de la mujer es el varón; a su vez, la cabeza del Cristo es Dios. 4 Todo varón que ora o profetiza con algo sobre la cabeza avergüenza su cabeza; 5 pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta avergüenza su cabeza, porque es una y la misma cosa como si fuera mujer con la cabeza rapada. 6 Porque si la mujer no se cubre, que también se trasquile; pero si le es vergonzoso a la mujer ser trasquilada o rapada, que se cubra.

7 Porque el varón no debe tener cubierta la cabeza, puesto que es la imagen y gloria de Dios; pero la mujer es la gloria del varón. 8 Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón; 9 y, más aún, el varón no fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. 10 Por eso la mujer debe tener una señal de autoridad sobre la cabeza (eso es, como reconocimiento de la autoridad que el varón tiene sobre ella), debido a los ángeles.” (1 Cor. 11:3-10). (Acotación mía).

Por lo que obviamente, Sr Olcese y partiendo de esos postulados, está claro como al agua que la mujer no puede asumir ningún tipo de regencia sobre el varón y como sería el caso, si estas participaran de la gobernación del reino al lado de Jesucristo. Pero es que el quid de la cuestión, está en que en el video en que me responde a este asunto (y tema del que yo mantengo la posición de que la mujer no puede en manera alguna, tener un puesto al lado de Jesucristo en el reino de Dios y por lo cual, no puede participar de esa “primera” resurrección), usted afirma categóricamente que las mujeres sí reinarán con Cristo y en una flagrante contradicción (como ya le he señalado), con respecto de lo que dijo el 20/04/13 en un corto video (3’31 minutos de duración) y dirigido a los TJ, bajo el título “La biblia dice que los 144,000 son varones—¡la Watchtower dice que no!”; pues en el mismo negaba rotundamente dicha posibilidad…… y algo que cualquiera que desee comprobar, puede ver en este link que adjunto: https://www.youtube.com/watch?v=C79JP84pTg8

Es cierto que usted y al recordarle yo que con anterioridad había afirmado lo contrario, se excusa diciendo que “no se acuerda” de si hizo esta afirmación o no, pero que en todo caso si la hubiera hecho “se retracta” de la misma y lo cual, ya me disculpará usted, pero esto ya es el colmo del disparate y la desvergüenza. Porque un servidor y algo que me tendrá que reconocer usted mismo, equivocado o no en mis planteamientos y desde el momento en que abandone a los TJ, en que me vi obligado a hacer unos “pequeños arreglillos” en mi forma de ver las cosas, siempre he mantenido la misma posición en cuanto a mis fundamentos bíblicos; por ejemplo, usted recordará que por más de dos años le estuve martilleando su disparatada enseñanza de los “millones, miles de millones” gobernando con Cristo, hasta que usted se tuvo que “retractar” de la misma…… y que dicho sea de paso, puesto que usted cita de dicho suceso en su video, he echado en falta que reconociera honestamente que usted estaba equivocado y que yo tenía la razón. Pero echa dicha apostilla (tampoco es asunto de pedirle peras al olmo), volvamos a lo que íbamos y que tiene que ver con el hecho de que usted afirma “no acordarse” de lo que dijo hace tan solo cuatro meses acerca de una enseñanza bíblica y lo que nos muestra, no solo una total falta de rigor, sino lo que es más alarmante: que usted no tiene fundamento bíblico sólido alguno o lo que es lo mismo, que no tiene nada claro en qué cosas cree y en cuáles no cree. De ahí, que hoy nos diga una cosa, mañana la contraria y pasado mañana, ni la una ni la contraria, sino otra totalmente distinta; en el caso que nos ocupa, hoy nos dice con la mayor de las rotundidades, que las mujeres sí reinarán con Cristo en el milenio y hace cuatro meses y unos pocos días, les decía a los TJ y con la misma rotundidad, totalmente lo contrario, eso es, que las mujeres no pueden hacer tal cosa.

Sin embargo, lo más chocante del caso, es que con una flema digna de mayor causa nos dice con toda desfachatez, que si en algún momento dijo eso, pues que “se retracta” de ello “y pelillos a la mar”…… luego ¿debo de entender Sr. Olcese, que de nuevo “el españolillo matador” y al que usted le pretende dar lecciones bíblicas, le ha pillado otra vez con “el carrito del helado”, obligándole de nuevo a retractarse de otra de sus “enseñanzas”? Porque si esto no es así, no me negará que se le parece muchísimo; pero es que en el colmo de todo este esperpento que resulta ser usted, es que hasta cuando cambia de opinión la termina por liar más: pues de lo que le he expuesto en este escrito queda perfectamente demostrado, que la mujer no puede de ninguna manera reinar con Cristo en el reino de Dios, pues no solo no está autorizada a servir en el sacerdocio, sino que Jehová y en boca de Pablo, no puede hablar más claro sobre el lugar que debe ocupar ésta en Su Creación:

Que la mujer aprenda en silencio, con plena sumisión. 12 No permito que la mujer enseñe, ni que ejerza autoridad sobre el hombre (dos cosas que, obviamente, van implícitas con la función de rey y sacerdote), sino que esté en silencio. 13 Porque Adán fue formado primero, luego Eva. 14 También, Adán no fue engañado, sino que la mujer fue cabalmente engañada y llegó a estar en transgresión. 15 No obstante, a ella se le mantendrá en seguridad mediante el tener hijos, con tal que continúen en fe y amor y santificación, junto con buen juicio.” (1 Tim. 2:11-15). (Acotación mía).

Luego la opinión del Altísimo, Sr. Olcese y en lo que podríamos considerar como una declaración de intenciones con respecto del rol de la mujer dentro de Su Organigrama, está más clara que el agua; por lo que usted y con su rocambolesca última afirmación de que esta si reinará en el milenio, de forma clara se está posicionando frontalmente contra Jehová…… por lo que y parafraseándole en la citada contestación a los TJ ¿a quién, según usted, tenemos que creer: a Jehová o a usted? Es más ¿con qué enseñanza nos quedamos, Sr. Olcese…… con la que nos da ahora en el sentido de que la mujer si reina en el reino de Dios, o con la que daba a los TJ hace poco más de cuatro meses, en el sentido de que no podía hacerlo? Por cierto: olvídese de esa absurda dicotomía que establece entre Rev. 20:6 y Rev. 14:1-4, pues cuando hablamos de los 144.000 y prescindiendo que se tome el número como literal o simbólico, de lo que estamos hablando en definitiva es de aquellos que como grupo o colectivo, reinarán con Cristo y que participan de la “primera” resurrección; luego estamos hablando de los mismos personajes y no de dos cosas distintas como usted pretende hacernos creer, en un infantil intento de dispersar la cosa para que no se note tanto su supina ignorancia sobre el asunto…… o lo que es peor, su pertinaz contumacia en no reconocer que está equivocado.

Por lo que la conclusión sobre esta primera respuesta que usted me ofrece, sobre el tema de qué pasará con las mujeres en la resurrección, no puede ser más deplorable pues nada nuevo nos ha aclarado, aparte de ese perpetuo contradecirse a sí mismo y que solo nos muestra que no tiene una idea clara de aquello de lo que nos habla; porque si algo ha quedado patente de lo expuesto hasta el momento, es que estas no pueden reinar en el milenio, por lo que no pueden participar de esa “primera” resurrección mencionada y por lo que continúa en pie la pregunta formulada: si en la “primera” resurrección y como ha quedado meridianamente demostrado hasta el momento, no tienen cabida las mujeres y solo nos queda (siempre según su criterio, Sr. Olcese) una segunda al término de los mil años, para juicio o destrucción eterna de los que participen de la misma ¿qué hacemos con aquellas mujeres, que tanto en tiempos pre-cristianos, como en tiempos post-cristianos, fueron fieles a Dios? Por lo que si me permite una sugerencia, Sr. Olcese, quizás sería conveniente que dejara usted de hacer el tonto y revisase de nuevo su planteamiento acerca de las dos resurrecciones de Juan 5:28-29 y probablemente así, consiga salir de la empanada mental en la que está metido hasta “las cachas”; y que para justificar tan absurda “enseñanza”, no le queda otro remedio que decir la animalada de que las mujeres sí reinan con Cristo en el reino de Dios y lo que les permitiría a ellas participar a la citada “primera” resurrección y con lo que ya las tendría usted colocadas…… y así salvar el escollo de tener que reconocer que en la doctrina de las resurrecciones de Juan 5:28-29, está usted y parafraseando a una muy buena amiga mía de allende los mares “más perdido que el hijo de Lindbergh”.

Pero por otra parte y algo que le agradezco, resulta que también me ha intentado responder al tema de los “notables del AT” como reyes al lado de Cristo en el gobierno del reino, eso es, los Abraham, David, etc. etc. etc. en un nuevo video, posterior al que acabo de hacer referencia y bajo el título de “Abraham y todos los fieles fueron llamados para ser glorificados como hermanos de Jesús” (08/09/13) y que ya lamento decírselo, pero con el mismo negativo resultado. Porque resulta, Sr. Olcese, que usted y en una patética y dramática puesta en escena, no hace más que repetirse en los mismos argumentos que hasta el momento ha venido presentado y que son precisamente aquellos que le vengo continuamente objetando, en lugar de ir directamente al grano y responder a la pregunta concreta que yo le formulo sobre dicha cuestión, para ver si su planteamiento es correcto o no. Y recordará que la demanda que le hago, solo tiene que ver con el que me explique cómo hay que entender el Sal. 45:16 y a la que usted no solo no ha respondido, sino que en toda su exposición ha sido incapaz de hacer mención de dicho pasaje…… en una más que evidente manifestación de que usted sabe perfectamente, que dicho pasaje es letal para su planteamiento y lo que le impide poder atender a mi requerimiento; y es que dicho Sal. 45:16, derrumba todo su esperpéntico argumentario, acerca de unos “notables del AT” reinando con Cristo durante el milenio.

Por lo tanto y resumiendo la cuestión, le insto a que vuelva a intentarlo aclarándonos en primer lugar, si las mujeres pueden o no pueden reinar en el reino de Dios…… y es que en el corto espacio de algo más de cuatro meses, nos ha dicho una cosa y la contraria; ya cuando se aclare en este extremo, podremos volver a hablar; y en caso de que se retracte de lo dicho hace cuatro meses, explíquenos por favor, en función de que lo hace, dado que el texto empleado para decir lo que dijo en ese momento, eso es, Rev. 14:4, continúa diciendo lo mismo. Y en segundo lugar, explicándonos de una puñetera vez, como hay que entender el Sal. 45:16…… y es que todo lo que no sea hacer esto, solo sirve que constatar lo inepto e ignorante integral que usted aparenta ser en cuestiones bíblicas. Y digo “aparenta” porque lo que me barrunto, Sr. Olcese, no es que usted sea un ignorante integral en este campo, pues dicha idea le aseguro y aunque no se lo crea, que me cuesta mucho de aceptar (otra cosa es, que en el fragor del “combate” le suelte las “lindezas” que le suelto), sencillamente porque me malicio que una persona con su formación, no puede ser tan indocumentada como para ir contra la lógica más elemental…… lo que pasa es que la alternativa que se me ocurre, es mucho peor de lo que sería eso.

Y es que tengo el total convencimiento de que usted sabe que tengo razón en las objeciones que le planteo y solo su orgullo, prepotencia y altanería le impiden el reconocerlo; y algo que queda demostrado por el hecho de ni mencionar el Sal. 45:16, cuando usted es consciente de que lo único que yo le pido, es que me explique cómo se puede entender dicho texto…… pero como dicho salmo niega terminantemente su postura en cuanto al tema de los “notables del AT” reinando en el milenio, sencillamente usted no quiere ni oír hablar del mismo. Y como ese escueto y claro pasaje, no le permite ser tergiversado como hace usted con Rev. 20:6, del que nos ha llegado a decir que el tal no se pronuncia en el sentido de si los que participan es esa resurrección son solo varones o también incluye a mujeres (argumento que le he desmontado con toda facilidad, pues solo hay que leer con atención dicho pasaje para ver que eso no es así como usted lo dice) etc. etc. etc., la solución más inmediata es “ni mentarlo” y si cuela, cuela; en todo caso, ya se ha proporcionado usted la excusa perfecta y como hace siempre, para decir que “ya respondió” a mis requerimientos, pero como yo soy un terco, no he querido aceptar tal explicación. Cuando la realidad, es que en el caso que nos ocupa de los “notables del AT” reinando junto a Cristo, usted no respondió a la pregunta que le he formulado en varias ocasiones y que tiene que ver con la interpretación correcta del Sal. 45:16…… y algo que un “teólogo” como usted, no debería tener el menor problema en explicar.

Pero ya metidos en harina, veamos otro caso que nos habla de la tremenda deriva mental en la que usted está instalado y que viene acreditando día tras día, que tiene que ver con una de las preguntas que con más énfasis me ha planteado usted y en la que me exigía razón del porqué mientras las Escrituras nos dicen de Abraham que le fue prometido un galardón “muy grande”, a los apóstoles solo se les prometió “un galardón” a secas y lo que establecía una significativa diferencia entre ambos; claro, esta pregunta y en la que usted insiste, suena a estrambótica cuando resulta que el mismo día que me la repitió, acaba de publicar un video titulado “Muchos aún ignoran que sólo hay un galardón para los salvos— ¡y usted debe conocerlo!” (07/09/13) y en el que nos habla de la existencia de un único galardón para todos los salvos…… entonces ¿por qué me hace dicha pregunta? ¿O debemos de entender entonces, Sr. Olcese, que los apóstoles no son salvos y de ahí, el que se les concediera un mini-galardón a diferencia de los Abraham y compañía? ¿O resulta que cuando me plateó dicha pregunta, estaba convencido de que había dos galardones distintos para el personal y luego un día al bajarse de la cama, lo hizo con el pie cambiado y lo que resultó en que también cambiara de idea en el sentido de que ya no habían dos, sino un solo galardón y entrando de nuevo, en clara contradicción consigo mismo?

Resumiendo, Sr. Olcese: la triste realidad de lo que estamos contemplando, nos muestra que usted es un puro disparate andante, sin criterio alguno pues no sabe ni de lo que habla y de ahí que hoy nos diga una cosa, mañana la contraria y pasado mañana, ya ni se sabe lo que nos dirá; circunstancia palmariamente demostrada en este escrito y situación que solo contribuye a restarle credibilidad y a que “el españolillo matador” le ponga continuamente colorado al señalarle sus vergüenzas, mientras usted se parapeta detrás de un papel que nos indica que un día entró en una escuela de teología…… de lo que hizo allí dentro ¡para que hablar!, teniendo como tenemos a mano su “brillante” trayectoria de autor bíblico; y es que como dijo cierto personaje, que sí sabía de lo que hablaba: “Por sus obras los conocerán”.

Armando López Golart

UNA BREVE REFLEXIÓN, SOBRE EL PASAJE DE ROM. 8:29-30.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 04/09/2013 by Armando López Golart

genetica_hombrediosYa les advertimos, queridos lectores, que lo de “breve” se nos ha estirado un “pelín”, porque nos hemos ido enrollando como una persiana y para cuando nos hemos dado cuenta, la cosa ya era kilométrica…… pero como el titular ya lo teníamos colocado y puesto que queda muy bien (al menos es animador eso de “breve”), hemos decidido dejarlo tal cual; por lo que ya debidamente advertidos, esto que sigue es lo que les hemos preparado para hoy.

Y es que hay un proverbio en España, que dice “¡Qué atrevida, que es la ignorancia!” y algo que casi todos en nuestro cotidiano deambular por la vida, sin duda alguna habremos podido observar en algunas personas que, temerariamente y fruto de su ignorancia en determinado asunto, se han metido en unos “embolaos” de esos de “agárrate y no te menees”. Y dado que esto ocurre en todos los ámbitos en los que se mueve el ser humano, como no podía ser de otra manera también ocurre en el campo de la religión, quedando quizás más patente si cabe dicha negativa circunstancia, entre aquellos que escriben artículos bíblicos en Internet y en donde un tonto con un ordenador, puede publicar la primera chorrada que se le ocurra sin tener que responder de ello ante nadie…… bueno, aquello que se dice ante nadie, ante nadie, vamos a matizarlo un poco, pues el que escribe de Dios obviamente tendrá que rendir cuentas ante Él en algún momento, de aquello que escribe; razón por la que uno se tiene que asegurar muy mucho de lo que dice, pues se quiera o no, cuando uno expresa su punto de vista sobre cualquier tema que trate del texto sagrado y más cuando este uno se las da de “ungido” o de “teólogo”, en todo caso de persona capacitada en el estudio de las Escrituras, lo que está haciendo es impartir enseñanza y con lo que ello conlleva de responsabilidad no exenta de riesgo, pues esto es lo que leemos en las mismas:

Pero cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeños que ponen fe en mí (obviamente, mediante una enseñanza falsa), más provechoso le es que le cuelguen alrededor del cuello una piedra de molino como la que el asno hace girar y que lo hundan en alta mar.” (Mat. 18:6). (Acotación nuestra).

Por lo que queda claro que una afirmación o “enseñanza” que pudiera en un momento dado, apartar del correcto entendimiento escritural a la persona que quiere aprender sobre lo que el Altísimo nos está explicando en Su Palabra y con ello, crear confusión sobre la voluntad divina, colocaría a quien la formula en una situación algo “complicadilla” con respecto de Jehová Dios. Y decimos esto, porque hay algunos que se creen ser “él no va más” en conocimiento bíblico (y solo porque un día quitaron el polvo a una Biblia), que con inusitada frecuencia y por no entender el significado correcto de determinado pasaje bíblico, incurren en el grave error de tergiversar totalmente el sentido de las Escrituras e impartiendo en consecuencia, un mensaje totalmente contrario al que nuestro Creador pretende transmitir al “personal” mediante Su Palabra Escrita. Incurriendo por tanto esos nefastos personajes, en contribuir a la total desorientación existente hoy en día en cuanto al conocimiento del propósito de Dios para nosotros los seres humanos, pues las personas no saben ni qué va a hacer Dios, ni siquiera si va a hacer algo para sacar a la humanidad del atolladero en el que se encuentra, ni cómo lo va a hacer si es que lo hace, ni cuándo lo hará, ni cómo afectará individualmente a cada uno, etc. etc. etc. Y siendo este el caso del pasaje que mencionamos en el titular de este escrito y con cuyo estrafalario desarrollo, nos encontramos en uno de los innumerables videos de corte bíblico que se publican en YouTube; pero antes de pasar a exponerles la “magistral” interpretación que del mismo nos hace el autor de dicho video y del que por caridad cristiana omitiremos dar su nombre (¡ya saben ustedes, por aquello de evitar que la familia sea abucheada al salir a la calle y todas esas cosas que pasan!), veamos qué leemos en dicho pasaje de Rom. 8:29-30 y para lo cual usaremos la versión RV 1960, pues es la utilizada por el autor del video en cuestión y razón por lo que será esta la versión que utilizaremos a lo largo de este escrito, a menos que señalemos lo contrario:

Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.”

Entonces de lo que nos habla esta porción escritural, es de determinada actitud secuencial del Altísimo con respecto de determinadas personas, eso es, que primero “conoció”, después “predetermino”, después “llamó”, después “justificó y finalmente “glorificó”; pero fíjense que hemos remarcado en negrita la expresión “conoció”, pues es en función de la misma que el autor de ese despropósito se monta un “tinglao” de mil pares de narices y todo ello, por no entender de qué se nos está hablando en dicho pasaje. Porque el autor mencionado, partiendo de esa simple palabra y en una lógica “cavernaria”, plantea la siguiente cuestión: puesto que en otros pasajes y refiriéndose a determinadas personas, encontramos la misma expresión “conoció” o derivadas de la misma, ello tendría que significar que esa persona es una de las que se nos habla en el citado pasaje de Rom. 8:29-30 y cuyo destino final y por expreso deseo del Altísimo, es gobernar como rey al lado de Su Hijo Jesucristo durante el milenio; y como primer ejemplo de dicho supuesto, el autor en cuestión nos menciona el caso del rey David y tomando como base para ello el Sal. 139:1-6, en donde dicho personaje se expresaba en los siguientes términos:

Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. 2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. 3 Has escudriñado mi andar y mi reposo y todos mis caminos te son conocidos. 4 Pues aún no está la palabra en mi lengua y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. 5 Detrás y delante me rodeaste y sobre mí pusiste tu mano. 6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; alto es, no lo puedo comprender.”

Como pueden ver, en esta porción bíblica aparece también la expresión “conocido” y ello ya es más que suficiente para que el autor en cuestión, saque la conclusión ya mencionada: si en Rom. 8:29-30 se nos habla de que aquellos a los que Jehová “conoció”, fueron “llamados”, declarados “justos” y finalmente “glorificados” al lado de Cristo, se puede deducir de ello que puesto que David también era “conocido” por Dios y según propia afirmación, dicho personaje también se podría contar entre aquellos que participarán de esa glorificación al lado de Jesucristo…… y rupestre razonamiento dónde lo haya, que nos muestra que ese autor no tiene ni la más remota idea de qué es de lo que se nos habla en Rom. 8:29-30 (y algo que aclararemos más adelante), ni por supuesto de a qué se estaba refiriendo David con esas palabras. Porque de lo que estaba hablando David, no era más que de la maravillosa capacidad de “presciencia” u “omnisciencia” de Jehová y que le permite “examinar” y consecuentemente “conocer”, hasta aquello que aún no ha ocurrido y por muy lejano que esté situado en la corriente del tiempo…… pues aún David no había nacido y ya Jehová lo “conocía” todo de él (su carácter, sus tendencias, sus sentimientos más profundos, sus debilidades, etc.) en virtud del “examen” al que fue sometido. Y algo que queda claro en el verso 4, cuando David afirma que aún antes de que él hablara, ya Jehová conocía todo lo que David iba a decir…… y de ahí, que este exclamara que dicha capacidad divina era demasiado elevada para poder ser comprendida por el ser humano (v. 6).

Que ello es como se lo afirmamos, lo deja claro la propia versión RV 1960 (entre otras), pues como cabecera de dicho salmo coloca la leyenda o título de “Omnipresencia y omnisciencia de Dios” y en una clara manifestación de que eso es de lo que trata dicho salmo y no de otra cosa…… luego nada parecido a que en dicho salmo se nos quiera dar a entender, que el hecho de ser David “conocido” por Dios (hecho que por demás, ocurre con cada ser vivo, sea material o espiritual, bueno o malo, racional o irracional que pueda existir en el Universo, pues Jehová lo “conoce” o puede saber todo de todos, incluso antes de que vengamos a la existencia), tenga relación alguna con el que este y en un momento futuro, esté entre aquellos que vayan a reinar con Cristo en el reino de Dios. Porque de lo que este salmo nos habla y como señala el encabezado del mismo al que nos hemos referido, es de las cualidades de Dios y no de lo que David sería en un futuro lejano; pero veamos otro ejemplo que nos da dicho autor para sostener su planteamiento y para lo que nos dirige en esta ocasión a Éxo. 33:12-13, que nos habla sobre Moisés:

Y dijo Moisés a Jehová: “Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre y has hallado también gracia en mis ojos. 13 Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo”.”

Entonces, dado que de nuevo aparece la expresión “conocido” en ese pasaje y siempre según el autor en cuestión, se debería de entender que Moisés también figurará entre aquellos que reinarán con Cristo en el reino de Dios; ahora bien ¿es esto lo que se nos quiere dar a entender en dicho pasaje? ¿Qué significa, realmente, ese “te he conocido por nombre”? Pues algo tan sencillo como la relación de intimidad personal que Jehová mantenía con Moisés y que no tenía en ese tiempo con nadie más; y circunstancia que queda clara cuando leemos el contexto, en este caso el verso anterior a los citados, eso es, el verso 11 y en donde se nos dice que “hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero”. Luego nada que ver esa expresión mencionada “te he conocido por nombre”, con la posición de futuro rey al lado de Cristo para Moisés, sino que solo nos habla de la relación de máxima proximidad que el Altísimo mantenía con Moisés en ese momento. Y que tenemos razón en nuestro planteamiento, queda claro cuando dicho pasaje de Éxo. 33:12-13 es contrastado con lo que del mismo interpretan otras traducciones bíblicas y de las que veremos unos pocos ejemplos a continuación; y por lo que les rogamos que centren su atención en el verso 12, pues en donde la versión RV 1960 dice aquello de “te he conocido por tu nombre y has hallado también gracia en mis ojos” y expresión en la cual el autor en cuestión apoya todo su disparatado planteamiento, las siguiente versiones traducen esto otro:

Traducción en Lenguaje Actual: “Moisés le dijo a Dios: “Tú me ordenaste guiar a este pueblo, pero no me dijiste quién me ayudaría a hacerlo. También me dijiste que me amas y que confías en mí. 13 Si eso es verdad, dime qué piensas hacer, para que yo también llegue a amarte y tú sigas confiando en mí. No olvides que este pueblo es tuyo y no mío”.”

Dios Habla Hoy: “Moisés le dijo al Señor: “Mira, tú me pides que yo dirija a este pueblo, pero no me dices a quién vas a enviar conmigo. También dices que tienes mucha confianza en mí y que me he ganado tu favor. 13 Pues si esto es cierto, hazme saber tus planes, para que yo pueda tener confianza en ti y pueda seguir contando con tu favor. Ten en cuenta que este pueblo es tu pueblo”.”

Nueva Versión Internacional: “Moisés le dijo al Señor: “Tú insistes en que yo debo guiar a este pueblo, pero no me has dicho a quién enviarás conmigo. También me has dicho que soy tu amigo y que cuento con tu favor. 13 Pues si realmente es así, dime qué quieres que haga. Así sabré que en verdad cuento con tu favor. Ten presente que los israelitas son tu pueblo”.”

La Palabra (España): “Moisés dijo al Señor: “Mira, tú mismo me has encomendado que guíe a este pueblo, pero no me has indicado a quién enviarás para ayudarme. Dices que me he ganado tu confianza y gozo de tu favor; 13 pues si realmente es así, dame a conocer tus intenciones para que sepa que confías en mí. Recuerda que esta gente es tu pueblo”.”

O sea, que ni rastro de la expresión “conocido”, ni nada que mínimamente nos pueda dar a entender que la tal palabra tiene que ver con la connotación y trascendencia que le da el autor mencionado, pues de ser ello así, dichas versiones no hubieran excluido la tal de ese verso 12; luego queda claro que los traductores de esas versiones no entendieron de dicho pasaje, aquello de lo que el autor en cuestión nos quiere convencer…… por lo tanto, nada que ver con un futuro de privilegio para Moisés como rey, al lado de Cristo en el reino de Dios. Porque de lo que simplemente se nos está hablando en esa porción bíblica y como dice la traducción Palabra de Dios para Todos en ese texto 12, que traduce como “que me conocías muy bien y estabas contento conmigo”, era de que al igual que en el caso de David o de cualquier otro ser humano, Jehová lo conocía todo de Moisés, eso es, su pensar, su sentir, su firmeza, su integridad, etc. etc. etc. y valores por los que le escogió, para la concreta labor de sacar a Su pueblo de Egipto…… y para nada más. Y algo parecido a lo que nos encontramos, en otro ejemplo que nos plantea ese “genio” de la interpretación bíblica que parece ser el autor del que estamos hablando y que es el caso del profeta Jeremías, personaje del que ese “intelecto” mencionado, nos dice que también se le puede considerar candidato a reinar con Cristo, en función de lo él que interpreta del siguiente pasaje:

Antes que te formase en el vientre te conocí y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.” (Jer. 1:5).

Y que en este caso ya son ambas expresiones, “conocí” y “santifiqué”, las que son usadas y enfatizadas por el citado autor como determinantes para demostrar que también Jeremías estaba destinado a reinar con Cristo en el milenio y en consecuencia, la veracidad de tan disparatado planteamiento; sin embargo y como en el caso anterior, veamos cómo vierten dicho texto bíblico otras traducciones, para ver si eso es así y realmente esas dos palabras tienen la connotación y en consecuencia, el valor concluyente que ese autor les atribuye:

Dios Habla Hoy: “Antes de darte la vida, ya te había yo escogido; antes de que nacieras, ya te había yo apartado; te había destinado a ser profeta de las naciones.”

Nueva Traducción Viviente: “Te conocía aun antes de haberte formado en el vientre de tu madre; antes de que nacieras, te aparté (o “escogí”) y te nombré mi profeta a las naciones.” (Acotación nuestra).

Nueva Versión Internacional: “Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado: te había nombrado profeta para las naciones.”

Traducción en Lenguaje Actual: “Yo te elegí antes de que nacieras; te aparté para que hablaras en mi nombre a todas las naciones del mundo.”

Palabra de Dios para Todos: “Antes de que yo te formara en el vientre de tu madre, ya te conocía (o “sabía” Jehová, la clase de persona que sería Jeremías). Antes de que nacieras, ya te había elegido para que fueras un profeta para las naciones.” (Acotación nuestra).

Luego lo que entendemos de ese pasaje y a tenor de lo que dicen de él distintas versiones bíblicas, es que Jeremía no fue pre-seleccionado (como tampoco lo fueron David y Moisés) para reinar con Cristo en el reino de Dios, sino sencillamente para que sirviera a Jehová como profeta y hablara en Su Nombre a las naciones, o lo que es lo mismo, para servirle en una comisión determinada y concreta. Y que en función de las cualidades que Jehová había visto en Jeremías, aún antes de que este fuera formado en el vientre de su madre y por medio de Su “presciencia” u “omnisciencia” y ante las que se maravilló David, el Altísimo sabía que Jeremías daría “la talla” y cumpliría cabalmente con la asignación encomendada; y que eso es así tal como lo planteamos nosotros, queda claro en un ejemplo del pasado, en el que Jehová actuó de igual manera y que tiene que ver con los dos hijos de Isaac y circunstancia que el apóstol Pablo nos resume de la siguiente manera:

Porque la palabra de promesa fue como sigue: “Por este tiempo vendré y Sara tendrá un hijo”. 10 Y no solo ese caso, sino también cuando Rebeca concibió gemelos de un solo hombre, de Isaac nuestro antepasado, 11 pues cuando todavía no habían nacido ni practicado cosa buena ni vil, para que el propósito de Dios tocante a la selección continuara dependiendo, no de obras, sino de Aquel que llama, 12 se le dijo a ella: “El mayor será esclavo del menor”. 13 Así como está escrito: “Amé a Jacob, pero odié a Esaú”.” (Rom. 9:9-13 en la versión TNM).

Lo cual no significa que Dios hubiera movido los asuntos para que ello fuera así, lo que hubiera sido una grave injerencia en la legítima capacidad de libre albedrio de esos dos seres aún por nacer, sino que el Altísimo y en Su “omnisciencia” vio las “tendencias” de los dos fetos y concluyó que las obras de ambos conducirían indefectiblemente a ese resultado, como así fue: en un alarde de total desprecio por las cosas sagradas, posteriormente Esaú vendió su derecho de primogenitura a su hermano Jacob por un plato de lentejas (Gén. 25:34) y con lo que despreció el maravilloso privilegio de convertirse en un antepasado directo del Mesías. Por otra parte, la expresión “santificado” y a la que el autor mencionado también le da tanta importancia, si consultan con cualquier diccionario bíblico verán que no significa más que algo que es apartado para el servició exclusivo de Dios, fuera el tal persona, animal o cosa; pues no olvidemos que según las Escrituras, se santificaban o dedicaban al servicio exclusivo de Jehová, tanto personas, como animales, lugares y cosas:

Dios le dijo a Moisés: 12 “El día en que le quité la vida al primer hijo de cada familia egipcia, decidí que los israelitas debían entregarme todo primer hijo varón, tanto de personas como de animales. 13 En lugar de sus hijos quiero que me consagren (o me “santifiquen”, en todo caso que se dedicara al servicio exclusivo de Dios) a los descendientes de Leví para que estén a mi servicio y me pertenezcan de manera especial. Yo soy el Dios de Israel”.” (Num. 3:11-13).

Sin embargo y siendo así, que también el tabernáculo y posteriormente el templo de Jerusalén, así como los utensilios del mismo, estaban consagrados o “santificados” a Dios, ello de ninguna manera significa que ni los animales, ni lugares como el templo o los utensilios usados en el mismo, tengan que reinar con Cristo en el reino de Dios; luego queda claro que la expresión “santificar” no puede tener más connotación que el que uno ha sigo puesto bajo el servicio de Dios y no, que el ser uno “santificado” tenga que ver para nada con el recibir un puesto de privilegio en el nuevo mundo, en calidad de inmortal rey y sacerdote…… decir lo contrario no es más que fruto de una brutal ignorancia del contenido escritural, cuando no de la diabólica intención de adulterar las Escrituras para uno salirse con la suya. Ahora bien, dicho lo cual, quizás ha llegado el momento y para acabar de entender de qué estamos hablando, que pasáramos a analizar Rom. 8:29-30 y que para refrescar la memoria, volveremos a transcribir y como hemos dicho, en la versión de la RV 1960:

Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.”

Y ahí tenemos la palabra “talismán” del autor al que estamos haciendo referencia, eso es, la expresión “conoció” y que da pie al disparatado argumento que estamos analizando y que, supuestamente, llevaría a David, a Moisés y a Jeremías, a reinar con Cristo en el reino de Dios; pero claro, resulta que nos encontramos de entrada con un pequeño problema: y es que por la misma regla de tres y aplicando el mismo baremo, tendríamos que suponer también, que de aquellos “notables del AT” de los que las Escrituras no mencionan expresamente que el Altísimo los “conoció”, como es el caso de Noé, Abraham, Isaac, Daniel, Isaías, Amós, Abdías, etc. etc. etc., quedarían apartados de poder disfrutar de semejante privilegio. Y lo que nos lleva a razonar que nos encontramos ante una estupidez de tamaño colosal y resultado, como hemos señalado al principio de este escrito, de no tener ni puñetera idea por parte del autor mencionado de qué realmente nos está hablando y mucho menos, a qué se refiere el pasaje mencionado de Rom. 8:29-30…… algo que les vamos a explicar inmediatamente y para lo cual, tenemos que empezar por recordar unas palabras que pronunció el Altísimo, en el mismo momento de pecar Adán:

Y Jehová Dios procedió a decir a la serpiente: “Porque has hecho esta cosa, tú eres la maldita de entre todos los animales domésticos y de entre todas las bestias salvajes del campo. Sobre tu vientre irás y polvo es lo que comerás todos los días de tu vida. 15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullará en la cabeza y le magullarás en el talón”.” (Gén. 3:14-15, en la versión TNM).

Luego en el bien entendido que Jehová no se estaba dirigiendo a una serpiente literal, sino a la fuerza que operaba detrás de ella, el ser espiritual Satanás (Rev. 12:9), queda claro del verso 15 que desde ese mismo instante, ya el Altísimo tenía en su prodigiosa e inconmensurable mente todo el plan de redención del ser humano, hasta la última coma del mismo. Lo que se podía resumir y para entendernos, como que Dios ya tenía en su mente perfectamente planificados y perfectamente situados en la corriente del tiempo, todos, absolutamente todos, los acontecimientos que ustedes pueden leer hoy en la Biblia, así como a los distintos “actores” que participarían en los mismos y el papel que cada uno de ellos desempañaría en dicha “obra” y en el momento apropiado, hasta el más ínfimo detalle…… luego Jehová ya conocía miles de años antes de que ocurriera, todo aquello que tenía que ocurrir y lo nos lleva a la clave del asunto. Porque si han prestado atención a las palabras con que inicia Rom. 8:29-30, habrán notado que dice “porque a los que antes conoció”…… y lo que lleva a preguntarse a cualquiera con una cabeza medianamente “amueblada”, eso de: “antes” ¿de qué? Pues sencillamente antes de que viniera a la existencia este mundo que conocemos, pues recordemos que las palabras de Dios a Adán fueron dichas antes de que este fuera expulsado del jardín de Eden…… luego antes de que este mundo de pecado en el que vivimos viniera a la existencia y que principió con el nacimiento del primer ser humano sujeto al pecado (Caín), Jehová ya había predeterminado todo suceso que ocurriera en el mismo, para el completo logro de su propósito redentor; y lo que nos lleva a considerar de nuevo ese pasaje de Rom. 8, pero en esta ocasión desde el verso 28 y que para una mayor comprensión del mismo, transcribiremos de la versión Traducción en Lenguaje Actual y del cual, la versión Palabra de Dios para Todos, dice prácticamente lo mismo:

Sabemos que Dios va preparando todo para el bien de los que lo aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo con su plan. 29 Desde el principio, Dios ya sabía a quiénes iba a elegir y ya había decidido que fueran semejantes a su Hijo, para que éste sea el Hijo mayor. 30 A los que él ya había elegido, los llamó; y a los que llamó también los aceptó; y a los que aceptó les dio un lugar de honor.”

Ahora bien ¿significa eso que Dios desde ese principio señalado, ya sabía que un tal David, o un tal Moisés, o un Jeremías, un Pablo, Pedro, Juan, Santiago, etc. etc. etc. ocuparían un lugar en el gobierno del reino de Dios, pues así lo había “predeterminado” acerca de dichos personajes…… y que es exactamente lo que nos quiere dar a entender el autor del que estamos hablando? Obviamente no, pues como ya hemos señalado, eso violentaría el derecho al libre albedrío de esas personas y en consecuencia, el derecho de las mismas a ser lo que ellas quisieran ser, eso es, fieles a Jehová o no; pero además y de ser ello así, significaría que Jehová ya desde un principio habría condenado y para el adelanto de sus propósitos, a un tal Judas Iscariote a la destrucción eterna, pues ya estaba “decidido” de antemano que este fuera el que “cargara con el mochuelo” de traicionar al Hijo de Dios…… y con lo que de nuevo se violentaría el derecho al libre albedrío, en este caso del personaje en cuestión, de actuar como un traidor a Jesús o no. Y como eso no puede ser así, tiene que haber una explicación más razonable de lo que Jehová realmente hizo; porque recuerden que hemos dicho que en la mente de Jehová y en el mismo momento de pecar Adán, ya estaba perfectamente diseñado el plan completo de redención y que contemplaba como figura central, a un Hijo que daría su vida por la humanidad, así como a un conjunto de personas que colaborarían con este Hijo y durante un período de mil años, para llevar adelante el plan divino de restauración del ser humano en general (Hech. 3:20-21). Entonces lo que hizo Dios, fue lo siguiente: estableció una serie de requisitos semejantes a los que tendría Su Hijo, o lo que es lo mismo, hizo de este el “modelo” al que se tendrían que ajustar en todos sus extremos, aquellos que tuvieran que compartir tronos con él; luego llegado el momento y momento que llegó cuando apareció este Hijo de Dios aquí en la tierra, para buscar a aquellos que con el tendrían que reinar en el reino de Dios, todos aquellos (quienes fueran) que reunían las cualidades que Jehová había “predeterminado” en un principio que tendría que tener uno para alcanzar dicho galardón, fueron apareciendo y apegándose a su modelo que era Jesús…… y como esas personas cumplían con esos requisitos preestablecidos por Dios, con toda lógica Él los “llamó” o atrajo hacia Su Hijo (Juan 6:44), pues los “declaró justos” o de acuerdo a los requisitos exigidos y en consecuencia, “los glorificó” al reconocerlos también como Hijos Suyos.

Es entonces en este sentido, que Jehová “conoció” de antemano a aquellos que serían co-gobernantes con Su Hijo en un futuro aún distante en el tiempo, pues si no se ajustaban a los requisitos por Él demandados, ninguna persona podría acceder a dicho privilegio; luego y para entendernos: Jehová no eligió de antemano a personas determinadas con nombres y apellidos, sino que estableció requisitos que se exigirían a todo aquél que deseara formar parte de ese grupo de personas. Y permítannos ilustrar el asunto con un pequeño ejemplo, imaginándonos por un momento al todopoderoso presidente de una importante corporación financiera con miles de empleados, que hace el siguiente llamado a su secretario personal: “Quiero que me encuentres a 25 personas que hablen cinco idiomas, expertos en economía y finanzas, de total dedicación a la empresa, hábiles en informática y con un gran don de gentes; a los que reúnan dichos requisitos, los nombraré mis asesores personales”. Es obvio que ese presidente no conoce personalmente a los individuos que en un futuro colocará a su lado, pero sí la cualidades que tendrán, pues es él el que las ha delimitado…… una vez pasadas las pruebas de rigor y demostrada la capacidad de cada uno y acorde a los requisitos demandados, aparecen las 25 personas requeridas y que son elevadas al rango de asesores personales de ese poderoso personaje; luego en justicia y sin faltar a la verdad, dicho personaje podría decir que “conoció” a sus asesores personales, aún antes de que estos supieran de la oferta, pues él puso los requisitos que tenían que reunir para alcanzar dicho puesto de privilegio.

Pues más o menos y salvando todas las distancias, así es como ocurre con el grupo de aquellos que con Cristo tienen que reinar: Jehová estableció unos requisitos para poder acceder a gobernar con Su Hijo y a medida que fueron apareciendo aquellos que los reunían, les fue concediendo el alcanzar el puesto prometido. Y grupo de personas que inició con los apóstoles y no con los David, Moisés o Jeremías, pues en primer lugar y para ser de la partida, uno de los requisitos que las tales personas tenían que reunir, era el de haber recibido el bautismo en agua y que inició en Juan el Bautista (Juan 1:33) y el bautismo en espíritu santo que los “ungía” como Hijos adoptivos de Dios…… y bautismo que no estuvo accesible, hasta después de la resurrección de Jesucristo (Juan 1:33; Hech. 1:5); y requisito de poseer ambos bautismos, que por razones obvias (hacía siglos que habían muerto) los David, Moisés, Jeremías y tantísimos otros, no pudieron alcanzar. Pero es que en segundo lugar y según entendemos desde este blog, hay una razón mucho más sólida y definitiva por la que esos personajes mencionados y entre los que se contarían también, los Noé, Abraham, Daniel, Isaac, Jacob, etc. etc. etc. y a los que se conoce en conjunto como a “los notables del AT”, no podían de ninguna manera reinar con Cristo y que es la de ser precisamente antepasados de este; y razonamiento que se nos explica en el Sal. 45:16, en donde leemos lo que se nos dice acerca de ellos y en la misma versión RV 1960:

En lugar de tus padres serán tus hijos, a quienes harás príncipes en toda la tierra.”

Porque lo que se nos está diciendo realmente en este pasaje, es que por “derecho de recompra” (Lev. 25:47-54) y en función de su sangre derramada, Jesucristo “recompró” o “redimió” a la humanidad de su condena de muerte por el pecado heredado y lo que convierte a todo ser humano en hijo de Jesucristo, pues con su muerte nos devolvió la vida; porque recordemos que cuando Jehová expulsó a Adán del jardín de Edén, no solo le expulsó de un lugar físico, sino que también le expulsó de Su Presencia y por tanto de la vida (Gén. 3:22-24), así como de su relativa condición de hijo de Dios (Luc. 3:38)…… y situación que Adán pasó como herencia a sus descendientes, que a partir de ese momento quedaron bajo la tutela de Satanás y con la muerte en mira. Ya cuando apareció el Hijo de Dios y con su sangre recompró a la humanidad, todo aquel que ejerza fe en su sangre derramada pasa a convertirse en su hijo y con la vida en mira…… y de ahí, el título que el propio Jehová y entre otros, le concede a Su Hijo Jesucristo:

Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; y el regir principesco vendrá a estar sobre su hombro. Y por nombre se le llamará Maravilloso Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” (Isa. 9:6, en la versión TNM).

Pero, padre ¿de quién? Pues como hemos señalado, de los miembros de la humanidad y que adquirió en posesión, merced a su sacrificio vicario y lo que incluye a esos antepasados mencionados…… excepción hecha, claro está, de aquellos que como ya hemos dicho, reunieran determinadas características predeterminadas por Dios (entre ellas el “nacer del agua y del espíritu”, según Juan 3:3; 5) y que Este adquirió para Sí como “primicias” (Rev. 14:4) y que reuniéndolos al lado de Su Hijo, los adoptó como Hijos Suyos y por tanto, hermanos de Jesucristo; algo que no pudieron hacer esos notables del AT, pues para cuando apareció Jesús, ellos ya llevaban siglos muertos. Pero la cuestión es que si esos antepasados de Jesús y al igual que la humanos en general, pasan a convertirse en hijos de Jesucristo y esto el Sal. 45:16 lo deja claro como el agua, resulta que no pueden ser al mismo tiempo Hijos de Dios y en consecuencia, no pueden ser hermanos de Jesucristo…… y sabemos que solo los hermanos de Jesucristo y por tanto Hijos de Dios, pueden heredar el reino con él, en calidad de inmortales reyes y sacerdotes (Rev. 20:6). Y lo cual y dicho como simple anécdota, no significa que no hayan existido en el transcurso de los siglos posteriores a Jesucristo y existan actualmente personas, que afirmen reunir los requisitos predeterminados por el Altísimo para ocupar un lugar de rey en el reino de Dios (ahí esta esa pléyade de supuestos “ungidos” que nos rodea por tierra, mar y aire) y algo en lo que no nos queremos meter…… pero que en todo caso, resulta que Jehová también había predeterminado el número de estos y que limitó a 144.000 individuos (Rev. 7:4; 14:1.5). Grupo que inició con los apóstoles y a los que a estos siguieron (Juan 17:20) y de los que aún queda un pequeño resto por aparecer, prefigurado por los “dos testigos” de Rev. 11:3 y a los que les aguarda la comisión de llevar adelante la predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14, que precederá al fin de este sistema inicuo de cosas; luego resumiendo la cuestión del porqué unos sí y otros no, digamos que se trataría sencillamente de haber estado en el lugar apropiado, en el momento oportuno: tan simple como eso.

Sin embargo y por si a alguien le queda alguna duda acerca de si esos antepasados de Jesús, eso es, los notables del AT, reinarán o no en el milenio con Cristo, solo tiene que reparar en un dato que se nos da en ese salmo mencionado y que no cuadra con lo que ocurre con aquellos que si gobernarán como reyes durante esos mil años; porque en el Sal. 45:16 se nos dice que Jesucristo “nombrará” a todos esos antepasados suyos por “príncipes sobre la tierra”…… cuando el caso es, que aquellos que tienen que reinar con él, ya se levantan en la llamada “primera” resurrección en calidad de inmortales reyes y sacerdotes, por lo que no precisan de que nadie les nombre nada. Porque no olvidemos que dicha condición ya la consiguen en el mismo momento en que ofrecen su vida en martirio en defensa de su integridad a Dios y al Cristo, algo que queda claro en los siguientes versos:

Rev. 2:10: “No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida.”

Rev. 3:21: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono.”

Luego lo que queda claro en esos dos pasajes, es que para sentarse en un trono junto a Cristo, hay que aguantar “hasta la muerte” y muerte violenta (Rev. 20:4) como la que él tuvo, eso es, una muerte de sacrifico en defensa de su integridad a Dios y lo que le llevó a sentarse en un trono al lado de su Padre Celestial; luego como hemos dicho, esas personas y en el mismo momento de su muerte en sacrificio, ya adquieren la condición de inmortales reyes y sacerdotes y por lo que es con dicha condición con la que se levantan en su resurrección, por lo que repetimos, no precisan de que nadie les nombre nada. Pero es que además y por si lo dicho fuera poco, la inmensa mayoría de esos “notables del AT” no sufrieron esta muerte violenta o de sacrificio exigida (luego otro requisito que no cumplieron) y sino, vean algunos ejemplos registrados en las Escrituras y en la versión TNM que siempre usamos nosotros, dado que no hay conflicto de contenidos con la RV 1960:

Gén. 25:7-8: “Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.”

Gén. 35:28-29: “Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días; y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.”

Gén. 49:33: “Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.”

Job 42:16-17: “Y después de esto Job continuó viviendo ciento cuarenta años, y llegó a ver a sus hijos y sus nietos… cuatro generaciones. 17 Y gradualmente murió Job, viejo y satisfecho de días.”

Jue. 8:32: “Con el tiempo, Gedeón hijo de Joás, murió en buena vejez y fue enterrado en la sepultura de Joás su padre, en Ofrá de los abí-ezritas.”

1 Cró. 29:26-28: “En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años, y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.”

Gén. 9:28-29: “Y Noé continuó viviendo trescientos cincuenta años después del diluvio. 29 De modo que todos los días de Noé ascendieron a novecientos cincuenta años y murió (obviamente de muerte natural y en la cama, como todos los mencionados).” (Acotación nuestra).

Entonces vemos que todos estos personajes y a los que había que sumar a los Moisés, Lot, los doce patriarcas de la nación de Israel y tantísimos otros, no se ajustan al requisito exigido por el Altísimo en el sentido de que para alcanzar el reino como inmortal rey y sacerdote, se tenía que “vencer” como el Cristo había vencido, eso es y cómo hemos mencionado, sufrir una muerte de martirio. Por lo tanto y ya a partir de ahí, no deja de ser una falacia y producto de la ignorancia, cuando no de la soberbia y altanería de algunos de esos autores, el que se empecinen en afirmar que dichos “notables del AT” estarán como reyes al lado de Jesucristo y que para ello presenten largos y disparados argumentos como el que hemos analizado y en donde a partir de unas determinadas palabras, como “conoció” y “santificó” así como otras derivadas de las mismas, son capaces de persistir empecinadamente en un planteamiento que solo razonando con un mínimo de lógica y sentido común sobre un solo texto, como pueda ser el Sal. 45:16, dicho planteamiento es echado por tierra sin ninguna dificultad. Y prueba de que lo que afirmamos es tal como lo afirmamos, es que ninguno de esos autores que sostienen el planteamiento sobre el que hemos escrito hoy, es capaz de darnos una explicación razonable de cómo hay que entender entonces dicho salmo, para que cuadre con su argumentación; y si no, queridos lectores, a ver si alguno de ustedes consigue encontrar a un “teólogo” que sea capaz de darles razón del significado del citado Sal. 45:16 y al mismo tiempo, que pueda sostener que los “notables del AT” también reinarán con Jesucristo en el reino de Dios…… ¡a que no lo encuentran!

MABEL