Archivo para gran tribulación

LOS SIETE ÚLTIMOS AÑOS DEL MUNDO, TAL COMO LO CONOCEMOS HOY.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 28/09/2016 by Armando López Golart

hoy-acaba-el-mundo-l-9gjjesComo les prometíamos en un anterior escrito hoy nos vamos a referir a un período de tiempo del que se nos habla en una de las profecías más importantes de las Escrituras para estos tiempos en los que vivimos, eso es, la famosa “semana 70” mencionada en Dan. 9:27 y en dónde se lee como sigue:

Y él (el personaje “anticristo) tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana (de años); y a la mitad de la semana hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva…” (Acotaciones nuestras).

Y aunque en este blog hay mucha información acerca de dicha profecía, hoy nos vamos a centrar precisamente en esos últimos siete años y período de tiempo como el que jamás ha habido uno en la historia de la humanidad (ni lo habrá) y que cambiará el mundo de forma radical, al tiempo que llevará a muchas personas a hacer cosas inimaginables en estos momentos. Porque solo con un algo de imaginación, uno puede visualizar los tiempos de Jesús en donde no solo se sanaban leprosos, se restauraban sordos, ciegos o paralíticos, sino que se levantaban muertos por doquier y todo ello a diario…… todo ello, recordémoslo, por medio de personas sencillas como usted que nos lee o como los autores de este blog y en un área localizada, de lo que estamos hablando es de que eso tiene que producirse por todo el mundo. En armonía con lo afirmado, recordemos las instrucciones que en su momento el Hijo de Dios dio a sus más cercanos colaboradores y que, insistimos, eran personas comunes como somos todos nosotros:

A estos doce Jesús los envió, dándoles estas órdenes: “No se vayan por el camino de las naciones y no entren en ciudad samaritana; 6 sino, más bien, vayan continuamente a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7 Al ir, prediquen, diciendo: ‘El reino de los cielos se ha acercado’. 8 Curen enfermos, levanten muertos, limpien leprosos, expulsen demonios. Recibieron gratis; den gratis.” (Mat. 10:5-8).

Sabemos de la importancia de esos actos poderosos en la obra de testificación que les fue encomendada a dichas personas, por lo que se nos relata acerca de lo que ocurrió después de la muerte de Jesús en aquellos que atendieron el mensaje recibido a través de sus apóstoles y ello merced a una valiosa información que encontramos en Mar. 16:15-20:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas, 18 y con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán (y prescindiendo de lo mortal que fuera la enfermedad)”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales (u obras poderosas) que acompañaban a este.” (Acotaciones nuestras).

Luego queda claro que dichas señales no eran más que la “tarjeta de presentación” que identificaba a uno como verdadero enviado por Dios, para comunicar determinado mensaje a la humanidad; no pasemos por alto, el hecho de que ya en los tiempos de Jesús y según palabras de este, se aseveró que en un futuro distante de nuevo se llevaría a cabo una tarea de divulgación parecida y ya definitiva, aunque con otro “mensaje”…… pero veamos esas palabras:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” (Mat. 21:14).

Y dado que “el fin” no llegó en el I siglo, solo es pensable razonar que de lo que se nos está hablando de otra predicación para el fin de los tiempos (en los que nos encontramos) y, como hemos dicho, con un “mensaje” diferente. Porque mientras que en los tiempos de Jesús lo que se hizo, mediante la predicación puesta en marcha por el Hijo de Dios, fue el buscar a aquellos que junto a él y con la condición de inmortales reyes y sacerdotes en un futuro tendrían que gobernar a su lado en el reino de Dios (eso es lo que se ofertaba), lo que se va a buscar con esa nueva predicación ya es a los futuros súbditos de dicho reino; es cierto que algunos que se las dan de “teólogos” (más bien “papanatas” de la teología, diríamos nosotros) y ante esta cuestión que planteamos, afirmarán que eso es un puro disparate solo propio de ignorantes y como nos consideran a los autores de este blog algunos de esos teólogos, fundamentalmente por nuestro pasado como miembros de la secta de los Testigos de Jehová…… lo que ocurre es que aunque nuestro pasado sea un baldón a la vista de esos personajes, resulta que la realidad y con datos bíblicos en la mano, la razón parece que la tenemos nosotros y en función de lo que se lee en Rev. 7:9-14:

Después de estas cosas vi y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos (……)

13 Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación (eso es, que han sobrevivido a esta) y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.” (Acotación nuestra).

Luego estaríamos hablando de personas que pasan con vida al reino de Dios, mientras que lo que sabemos acerca de los que tienen que reinar con Cristo en dicho reino es que, primero, tienen que participar de la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6) y por lo que, obviamente tienen que haber muerto primero y, segundo, que su resurrección se produce antes de que inicie la “gran tribulación” sobre la tierra y a la que sobrevive la citada “gran muchedumbre”, por lo que no podemos estar hablando de las mismas personas; pero veamos un pasaje que nos habla de la certeza de que esos que tienen que reinar al lado de Jesucristo, sean quiénes fueran, tienen que morir primero:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio (la predicción anunciada en Mat. 24:14 y que tiene que llevar a cabo un “resto” de aquellos que con Cristo han de reinar y aún por aparecer, según Rev. 11:3), la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron (con su mensaje de juicio) a los que moran en la tierra.

11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos, y se pusieron de pie (fueron resucitados) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Rev. 11:7-12). (Acotaciones nuestras).

Siendo en este preciso momento en el que se produce la “primera” resurrección, pues según el apóstol Pablo aquellos “ungidos” que estén presentes en el tiempo del regreso de Cristo y como es el caso que ahora nos ocupa, “no precederán” en su resurrección (eso es, que no resucitarán antes que los ungidos del primer siglo), sino que será una resurrección conjunta; pero veamos el pasaje en cuestión:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero (eso es, en un mismo acto conjunto de resurrección).” (1 Tes. 4:15-16). (Acotación nuestra).

Pero todo esto ocurre, recordemos, después de terminada su obra de predicación por un espacio de tiempo de “1.260 días” (Rev. 11:3) y antes de que inicie la “gran tribulación” que tiene también una duración de tres años y medio, por lo que los “sobrevivientes” de la misma solo pueden ser los primeros súbditos de esos personajes que han sido reunidos para conformar el grupo gobernante en el reino de Dios, con Jesucristo al frente…… y decimos que serán los “primeros”, pues a ellos se irán añadiendo aquellos que vayan resucitando durante el milenio. Pero aclarado esto, veamos qué papel desempeñamos los “curritos” de a pie en todo ese espectáculo y que se nos explica en una famosa parábola, la conocida como la de “las ovejas y las cabras” (Mat. 25: 31-46) y de la que algo hemos escrito sobre ella, por ejemplo, en nuestro artículo del 25/06/15 y del que recomendamos su lectura para una mayor comprensión de lo que vamos a exponer a continuación.

Porque y por aquello de ir resumiendo, en dicha parábola se nos coloca inmediatamente después de terminada dicha predicación y cuando se “pasan cuentas” de lo hecho por cada uno…… y según lo hecho, o no hecho, unos son premiados con la vida eterna y los otros, los que “no han hecho”, castigados con la destrucción eterna; luego dada la importancia del asunto, es inevitable el tener que leer dicha parábola en toda su extensión:

Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria, y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono. 32 Y todas las naciones serán reunidas delante de él, y separará a la gente unos de otros, así como el pastor separa las ovejas de las cabras. 33 Y pondrá las ovejas a su derecha, pero las cabras a su izquierda.

34 Entonces dirá el rey a los de su derecha: “Vengan, ustedes que han sido bendecidos por mi Padre, hereden el reino preparado para ustedes desde la fundación del mundo. 35 Porque me dio hambre y ustedes me dieron de comer; me dio sed y me dieron de beber. Fui extraño y me recibieron hospitalariamente; 36 desnudo estuve y me vistieron. Enfermé y me cuidaron. Estuve en prisión y vinieron a mí’. 37 Entonces los justos le contestarán con las palabras: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber? 38 ¿Cuándo te vimos extraño y te recibimos hospitalariamente, o desnudo y te vestimos? 39 ¿Cuándo te vimos enfermo, o en prisión y fuimos a ti?”. 40 Y en respuesta el rey les dirá: “En verdad les digo: Al grado que lo hicieron a uno de los más pequeños de estos hermanos míos (el resto •ungido” por aparecer), a mí me lo hicieron”.

41 Entonces dirá, a su vez, a los de su izquierda: “Váyanse de mí, ustedes que han sido maldecidos, al fuego eterno (sinónimo de destrucción eterna) preparado para el Diablo y sus ángeles. 42 Porque me dio hambre, pero ustedes no me dieron de comer; y me dio sed, pero no me dieron de beber. 43 Fui extraño, pero no me recibieron hospitalariamente; desnudo estuve, pero no me vistieron; enfermo y en prisión, pero no me cuidaron”. 44 Entonces ellos también contestarán con las palabras: ‘Señor, ¿cuándo te vimos con hambre, o con sed, o extraño, o desnudo, o enfermo, o en prisión y no te ministramos?”. 45 Entonces les contestará con las palabras: “En verdad les digo: Al grado que no lo hicieron a uno de estos más pequeños, no me lo hicieron a mí”. 46 Y estos (los que no hicieron) partirán al cortamiento eterno (o destrucción eterna), pero los justos (o los que hicieron) a la vida eterna.” (Acotaciones nuestras).

Lo que dicho en román paladín y partiendo del hecho que dicha parábola tenía una proyección futurista, significa que lo que se demandara de cada uno de nosotros es el apoyo incondicional en la obra de predicación que a esos personajes les será encomendada y que tiene que ver con la participación activa en dicha obra divulgadora; un ejemplo práctico de lo que les pretendemos decir, lo tenemos en la actual predicación que llevan a cabo los Testigos de Jehová: cuando hacen un prosélito, este a sus vez tiene que involucrarse en el movimiento proselitista y hacer a su vez, tantos adeptos como le sea posible…… y en el bien entendido de que hacemos mención de esa organización religiosa, solo para mostrar la “dinámica” de la obra que nos será encomendada en un futuro a aquellos que estemos dispuestos a sumarnos a ella.

Y es que dicha secta, al igual que otros movimientos religiosos y muchos otros predicadores que van por libre, si bien se arrogan el estar ya efectuando la predicación anunciada en Mat. 24:14, fallan en los dos aspectos fundamentales de dicha obra y que se resaltan en Rev. 11:3; primero, que el período de tiempos establecido para efectuar dicha obra es de 1.260 días o tres años y medio, mientras que todos esos personajes mencionados nos llevan dando la “matraca” por decenios. Y en segundo lugar, según Rev. 11:5-6, que tanto los líderes de esa predicación por venir, como los que se unan a ellos (Mar. 16:15-20) serán capaces de llevar a cabo las obras poderosas necesarias para acreditar su condición de enviados del Altísimo y, extremo este, que brilla por su ausencia en los predicadores actuales…… luego estamos ante falsos enviados de Dios y, por tanto, ante un falso mensaje predicado; por lo que la pregunta bien podría ser ¿y para cuándo, entonces, tan espectacular oportunidad?

Pues en el mismo momento de cumplirse la profecía de Dan. 9:27, eso es, en cuanto aparezca un líder político (bíblicamente identificado como “el anticristo”) que establezca un pacto de paz o de no agresión entre poderosas naciones en conflicto (fundamentalmente entre Israel y sus vecinos árabes) y la cual cosa está al caer. Y es que al unísono con la aparición en escena del personaje citado, se produce también la de los “dos testigos” de Rev. 11:3 y momento que inicia la primera mitad de esa “semana 70” de Daniel con la “gran predicación” anunciada por el Hijo de Dios en Mat. 24:14 y con una duración, repetimos, de “1.260 días” o tres años y medio; pero veamos ese pasaje:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

Eso es, que cuando se haya llegado al término de los “1.260 días” Rev. 11:3 o tres años y medio de predicación (la primera mitad de dicha profética semana), ya muerto el resto ungido y producida la “primera” resurrección, iniciará la segunda parte de la citada “semana 70” y que será abarcada por lo que se conoce como la “gran tribulación” o “el día de la ira de Dios” (Sof. 1:14-18), sobre aquellos que hayan rechazado la oportunidad ofrecida de participar en la obra de divulgación de la inminente llegada del reino de Dios y como se nos explica en 2 Tes. 1:6-9:

Esto toma en cuenta que es justo por parte de Dios pagar con tribulación a los que les causan tribulación, 7 pero, a ustedes que sufren la tribulación, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios (porque no han querido) y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús (es más, se han opuesto a ellas). 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna (en armonía con lo dicho en la parábola de las ovejas y las cabras de Mat. 25:31-46) de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.” (Acotaciones nuestras).

Por lo tanto estamos en expectativa de que cualquier día amanezcamos y estemos ya inmersos en ese período de tiempo, en el que tendremos la oportunidad de participar en una obra que será única, pues jamás se volverá a repetir en la historia de la humanidad…… y no nos negarán, que haber sido portavoces del Dios Altísimo en la persona de Su Hijo Jesucristo y depositarios de Su Poder para llevar a cabo obras poderosas (Joel 2:28-29), ya tiene su “aquel”; cuestión aparte es cómo nos enteraremos de que ha llegado el momento de tomar acción y subirnos “al carro” de aquellos que partirán hacia la vida eterna.

Apuntábamos al respecto, una teoría en nuestro escrito del 14/09/15 y que si bien en principio parece buena, no es menos cierto que podría haber otra y sin ser tan espectacular como la mencionada, porque veamos: si lo que esperamos es la aparición del personaje “anticristo” que establezca un pacto por siete años (ni uno, más ni uno menos) entre distintas partes y que al unísono, aparezcan unos personajes haciendo obras poderosas y eso ya se haya producido ¿qué más habría que esperar? Lo que procedería es que cada uno empezara por visitar a su vecino más cercano, anunciándole el acontecimiento producido, así como lo que este significa y que él decida qué hacer: si creérselo y tomar la misma decisión, o no creérselo y quedarse en casa como si no pasara nada…… partiendo de ahí, cada uno estará labrándose su propio destino y según la parábola mencionada de “las ovejas y las cabras”.

En todo caso, lo que sí está claro es que todo aquél que adopte la correcta decisión de ponerse al lado de esos enviados de Dios, vivirá los tres años y medio más significativos e importantes de su vida (tanto pasada, como futura), pues estará al servicio directo de nuestro Creador en ese momento tan crucial de la historia de la humanidad y, dotado además, de grandes poderes para hacer el bien a todos aquellos que atiendan su mensaje; después de eso, tres años y medio más en que uno será ocultado o protegido de la “gran tribulación” (ver nuestro escrito del 13/05/10), para inmediatamente de terminada esta entrar con vida al reino de Dios (Rev. 7:14) y en dónde las enfermedades, la vejez e incluso la muerte, serán cosas del pasado. Todo ese proceso expuesto a lo largo de este escrito, se pondrá en marcha en el preciso momento en que aparezca en escena el “anticristo” y dé el pistoletazo de salida, con la firma de un pacto por siete años y que, insistimos en ello, serán los últimos siete años del mundo, tal como lo contemplamos hoy; y eso, queridos amigos que nos leen, podría ocurrir mañana mismo…… ¡miren si estamos cerca del reino de Dios!

MABEL

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¿QUÉ NOS QUISO DECIR JESÚS, REALMENTE, EN JUAN 10:16?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 17/11/2015 by Armando López Golart

images (8)Porque nos acaba de publicar el “teólogo” Apologista Mario Olcese un nuevo video, en esa cruzada personal que mantiene con la sociedad Watchtower de los Testigos de Jehová y en la que resulta que son más los disparates que publica, que aquellos que les pretende enmendar a esos señores; y es que en el mismo nos hace unas aseveraciones del todo incomprensibles para alguien con un mínimo conocimiento acerca de qué va el tema de las Escrituras, algunas de las cuales ya entran en el campo del engaño premeditado o, en cualquier caso, de la intención de condicionar subliminalmente el punto de vista del lector en favor de la tesis que uno expone…… y lo que no deja de ser una forma de engaño ¡claro!

En el video en cuestión, publicado en fecha 06/11/15 y titulado “La impía Watchtower degrada al rey David y le quita su corona real”, el personaje aludido continúa incidiendo en su disparatada idea mantenida en el tiempo, en el sentido de que los notables del AT o “héroes de la fe” (como tiene a bien llamarlos), también reinarán al lado de Jesucristo en el reino de Dios junto a los Pedro, Pablo, Juan y compañía. Y decimos disparatada, porque resulta que dicha supuesta “degradación” no la hace la “impía sociedad Watchtower” (descriptivo calificativo en el que los autores de este blog coincidimos), sino que la hacen las propias Escrituras y como en numerosas ocasiones le hemos señalado a ese “genio” de la teología, pero siendo el caso que aún no ha respondido a ninguna de las persistentes objeciones que sobre este tema en concreto se le han formulado desde este blog…… más bien al contrario y como tiene por costumbre, en una más que evidente muestra de su total ignorancia acerca del contenido escritural, se continúa “haciendo el sueco” reafirmándose en su propuesta, mientras ignora olímpicamente lo que en contra de la misma se le ha planteado.

Y es que entrando ya a analizar dicho video, lo primero con lo que nos topamos es con una afirmación tendenciosa y que no se ajusta a la realidad, pues ya en el minuto 2’35 de grabación nos sale el Sr. Olcese con que según “se nos dice” en la Biblia, David “fue rey en el reino de Dios” y lo cual no es más que una solemne animalada con el ánimo, repetimos, de condicionar la mente del lector, porque veamos: ni David reinó sobre el “reino de Dios” en ningún momento, ni en las Escrituras se nos dice algo semejante en ese sentido, sino todo lo contrario…… pues lo que estas nos dicen con respecto al gobierno ejercido por dicho personaje, es lo siguiente:

Y los filisteos llegaron a oír que David había sido ungido por rey sobre todo Israel. Ante eso, todos los filisteos subieron para buscar a David. Cuando David lo oyó, entonces salió contra ellos.” (1 Crón. 14:8).

Luego el personaje David, como su predecesor Saúl y los que les siguieron posteriormente a ambos (Salomón y otros), solo fueron reyes de la nación de Israel y no “del reino de Dios”, como así se desprende también del siguiente pasaje:

Así haga Dios a Abner y así añada a ello, si, tal como Jehová juró a David, no es como yo le haré, 10 para trasladar el reino de la casa de Saúl y para establecer el trono de David sobre Israel y sobre Judá desde Dan hasta Beer-seba.” (2 Sam. 3:9-10).

Entonces lo que Jehová le “juro a David” no fue el hacerle rey “en el reino de Dios” y como disparatadamente nos afirma el Sr. Olcese, sino sobre el pueblo que Jehová Dios tenía en la tierra en ese momento y que no era otro que la nación de Israel…… por lo tanto su gratuita afirmación en el minuto 3 de grabación, en el sentido de que el “fundador” del reino de Dios es el personaje en cuestión (y disparate que repite en el minuto 13’12-14 de grabación), no es más que una manifiesta falsedad tendente a continuar manipulando la mente del lector; de hecho, la primera mención del “reino de Dios” como tal, eso es, como un gobierno de alcance mundial, la encontramos posteriormente (sobre los 500 años después de desaparecido el personaje David) en la profecía de Daniel y en su capítulo 2 y concretada en el versículo 44:

Y en los días de aquellos reyes (en nuestros tiempos) el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos (los que actualmente rigen en el mundo y sujetos a Satanás, según palabras del propio Hijo de Dios en Luc. 4:5-6) y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos.” (Acotaciones muestras).

Luego de ninguna manera, repetimos, David fue rey en el “reino de Dios” (cuánto menos “fundador” del mismo), ni lo será en un futuro y como el Sr. Olcese de forma tan disparatada afirma, puesto que el tal personaje (David, no el Sr. Olcese) forma parte de aquellos a los que el Sal. 45:16 denomina como “antepasados” de Jesús y de los que se nos dice como sigue:

En lugar de tus antepasados llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.”

Por lo que si bien es cierto que no serán reyes al lado de Jesucristo en el reino milenial, no es menos cierto que se les concederán posiciones de privilegio en la gobernación de dicho reino…… luego si bien no fungirán como reyes en dicho gobierno del reino, tampoco serán “degradados” a la condición de simples súbditos del mismo y como será en la mayoría del “personal”; entonces habría que señalar al Sr. Olcese aquello de que “ni tanto, ni tan poco”. Y que dichos personajes no reinarán al lado de Jesucristo, se desprende claramente del propio contenido del salmo citado y que solo un ignorante de la talla del “teólogo” en cuestión no entiende, pues por no saber no sabe ni leer; porque mientras en dicho salmo se nos aclara que cuando esos antepasados de Cristo resucitan serán “nombrados” algo, en este caso príncipes, aquellos que tiene que reinar con Cristo ya se levantan en su particular resurrección con la condición de inmortales reyes y sacerdotes (Rev. 20:6) y por lo que, obviamente, no precisan de ser nombrados nada…… y mucho menos de un título de menor condición de la que ya ostentan “de salida”; esta es la “pequeña” diferencia y sobre la que el Sr. Olcese, en su total desconocimiento del texto escritural, jamás ha sido capaz de argumentar nada a nuestros continuos apercibimientos de lo errado de su planteamiento.

Lo que ocurre con dicho personaje, que blasona de ser “ingeniero” y “teólogo”, es que no es más que un analfabeto integral y por lo que no tiene ni la más leve idea de lo que es la lengua española, rica en matices donde las haya, pero que sin embargo en uno de sus correos nos acusó de no saber leer siquiera en nuestro propio idioma; pero resulta que no solo el que es desconocedor del mismo es él, sino que además ignora una de las normas fundamentales de la llamada lógica o sentido común y que es lo que comúnmente se conoce como la “acción por activa” y su contraria, eso es, la “acción por pasiva”…… y que por aquello de explicárselo de manera accesible a su limitada capacidad intelectual, se lo pondremos facilito: si a una persona se le dice que lo que uno tiene en la mano es un tomate (acción por activa), lo que se le está diciendo subliminalmente (acción por pasiva) que lo que se tiene en la mano no es ni un pepino, ni un rábano, ni una zanahoria, etc. Entonces, cuando uno lee en el Sal. 45:16, que esos antepasados de Jesús van a ser “nombrados príncipes” (acción por activa), lo que se le está diciendo también de forma subliminal al lector (acción por pasiva), es que no son reyes, pues de lo contrario sería un contrasentido el ser nombrados para un cargo de inferior rango o condición del que ya están investidos…… y conclusión a la que se llega, por si no lo sabe el Sr. Olcese, solo leyendo con un mínimo de coherencia.

Sin embargo, dicho esto y cuestión a la que, por cierto, dicho personaje nunca ha respondido a nuestras objeciones relativas a ese Sal. 15:16 cuando desde este blog se las hemos presentado, vayamos a un asunto que demuestra los “poderes” que como teólogo le adornan. Y es que lo dicho hasta el momento, no pasa de ser una simple broma si se compara con la particular interpretación que nos hace ese “genio” de la teología del pasaje de Juan 10:16 y que nos lleva ya a entrar de lleno en el tema anunciado en nuestro titular, en su intento por sostener esa disparatada idea de que esos “héroes de la fe” del AT (los Abraham, David, Moisés, etc.) reinarán también al lado de los “héroes de la fe” del NT, eso es, con los Pablo, Juan, Pedro y compañía, al lado de Jesucristo en el reino de Dios…… pero veamos primero las palabras de Jesús el pasaje en cuestión:

Y tengo otras ovejas, que no son de este redil; a esas también tengo que traer y escucharán mi voz y llegarán a ser un solo rebaño, un solo pastor.”

En este pasaje se nos habla de la unificación de dos grupos en uno solo, eso es, de dos clases de ovejas de distinta procedencia que son reunidas en un solo redil y bajo la dirección de un solo pastor, que es Jesucristo…… hasta aquí, bien; el problema surge cuando a partir del minuto 7 de grabación y mezclando “churras con merinas”, dicho “teólogo” nos hace su particular y disparatada interpretación de dicho pasaje y en la que no se aclara en quién son unos y quiénes son los otros (los “héroes de la fe” del AT y los seguidores de Jesús del I siglo), en definitiva que no sabe ni de lo que está hablando, pues para nada se menciona en dicho pasaje a esos “héroes de la fe” del AT o también llamada primera “dispensación”. Porque una lectura coherente de dicho pasaje, nos muestra que Jesús estaba dirigiéndose a las ovejas del “redil” que ya tenía en ese momento y que no eran otros que sus seguidores, a los que les notifica que había “otras” ovejas ajenas a ese redil que ellos en conjunto componían y las que en su momento serían también atraídas por su “voz” (o mensaje) y ya, todas juntas, conformarían un solo redil y del que él sería el pastor único. Pero para entender de qué estaba hablando Jesús, tenemos que retrotraernos al tiempo de los profetas y ver a qué o a quiénes prefiguraban las expresiones “ovejas” y “redil” o aprisco; para ello, veamos qué se nos dice en los siguientes pasajes:

Y en lo que respecta a ustedes (los miembros de la nación de Israel) mis ovejas, las ovejas de mi apacentamiento, ustedes son hombres terrestres. “Yo soy su Dios”, es la expresión del Señor Soberano Jehová.” (Ezeq. 34:31).

Positivamente te reuniré, Jacob (refiriéndose a la nación de Israel), todo; sin falta juntaré a los restantes de Israel. En unidad los pondré, como rebaño en el aprisco (o redil), como hato en medio de su pasto; tendrán el alboroto de hombres.” (Miq. 2:12). (Acotaciones nuestras).

Luego compendiando el contenido de ambos pasajes, tendríamos lo siguiente: las “ovejas” de Jehová tienen que ver con hombres y el “aprisco” (o redil) que los contiene tiene que ver con la nación de Israel; ello considerado, Jesús en Juan 10:16 lo que quiso decir es que aparte de las “ovejas” que ya tenía del redil de Israel, había otras que no eran de dicha procedencia y en clara referencia a los “gentiles” (o gente “de las naciones”), que posteriormente y ante el rechazo mayoritario del pueblo con el que Dios había entrado en pacto, fueron invitados a participar de la promesa divina hecha en Sinaí, referente a sacar de entre Su pueblo Israel “un reino de sacerdotes” (Éxo. 19:6)…… y cambio de planes que el apóstol Pablo excusó con las siguiente palabras:

De modo que, hablando con denuedo, Pablo y Bernabé dijeron: “Era necesario que la palabra de Dios se les hablara primero a ustedes (los miembros de la nación de Israel y en función del mencionado pacto). Puesto que la están echando de ustedes (eso es, rechazando dicha oferta divina) y no se juzgan dignos de vida eterna, ¡miren!, nos volvemos a las naciones.” (Hech. 13:46). (Acotaciones nuestras).

Luego esas “otras ovejas” de las que habló Jesús en Juan 10:16 y que serían captadas de “entre las naciones” mediante el “oír su voz”, eso es, el mensaje proclamado, nada tenían que ver con los “héroes de la fe” del AT (los Abraham, Noé, Moisés, David, etc. etc. etc.) y de los que nos habla el Sr. Olcese, sino con los “gentiles” o gente de “las naciones” y que en principio no estaban incluidas en dicho pacto. Por otra parte y leyendo con la atención debida el pasaje de Juan 10:16, vemos que Jesús se estaba dirigiendo a unas “ovejas” que ya tenía y a las que advertía, que en un futuro se añadirían “otras” que aún no tenía y que reaccionarían ante su voz o mensaje publicado: ello se sustanció, con la conversión del oficial romano Cornelio y algo que se encuentra en el interesante relato del capítulo 10 del libro bíblico de Hechos de los Apóstoles.

Y que ello es como nosotros se lo estamos planteando, queda perfectamente establecido por una aseveración del propio Sr. Olcese (m. 3:48 de grabación), cuando refiriéndose al personaje David afirma que había muerto “en buena vejez” y como fue en el caso de la mayoría de los más prominentes “héroes de la fe” del AT (como atestiguan los relatos acerca de Noé, Abraham, Isaac, Jacob, Daniel, Moisés, etc. etc. etc.) y lo que nos enfrenta al hecho de que dichos notables del AT no pueden reinar al lado del Hijo de Dios en el reino milenario de Cristo, si nos atenemos a la siguiente cuestión que se nos plantea en el libro de Revelación o Apocalipsis, ya en el mismo cap. 2, versículo 10:

“…… Pruébate fiel hasta la misma muerte y yo te daré la corona de la vida (eso es, la inmortalidad).” (Acotación nuestra).

De hecho, en Rev. 3:21, Jesucristo menciona que para acceder a reinar con él se tenía que “vencer” como él “había vencido” y todos sabemos cómo venció Jesús: aguantando hasta la misma muerte; ahondando en la cuestión, tenemos las palabras de Pablo en el sentido de que solo muriendo a la “semejanza de Cristo”, se puede obtener una resurrección de gloria “semejante” a la suya (Rom. 6:5) y que es lo equitativamente correcto. Pero es que además, todo lo dicho queda confirmado por un pasaje que el Sr. Olcese ha usado con frecuencia y que contradice escandalosamente su planteamiento, en el sentido de que personajes que han muerto “en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria” y como fue en el caso de David (1 Crón. 29:28), puedan reinar al lado de Jesucristo…… y este es el pasaje en cuestión:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (eso es, muertos de forma violenta a la “semejanza” del Hijo de Dios) por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Rev. 20:4). (Acotación nuestra).

Entonces queda claro que solo las personas que reúnan dicho requisito (y los “héroes de la fe” del AT mencionados por el Sr. Olcese no lo hacen), serán aquellas que ocuparán un lugar al lado de Cristo en la gobernación del reino de Dios.

Sin embargo, el Sr. Olcese y que cambia de pensamiento tan rápido como de chaqueta, corbata o sombrero, nos decía en un video publicado el 02/08/13 que dichos personajes sí reinarían con Cristo en el reino de Dios por ser “conocidos” de Dios y en una más que estrafalaria interpretación del pasaje de Rom. 8:29-30. Unos meses antes, concretamente el 12/03/13 y en un video titulado “No, Don Armando, usted debe responderme esto primero…” nos había dicho y apoyándose precisamente en el pasaje mencionado de Rev. 20:4, exactamente todo lo contrario al afirmar en el mismo y entre los minutos del 16 al 20 de grabación (si pueden, no se los pierdan), que solo aquellos que murieran “asesinados” en defensa de su fe durante la “gran tribulación” aún futura, en su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta”, el “anticristo” y que no recibieran la “marca” de dicha “bestia” (Rev. 13) en sus frentes o en sus manos, serían los que reinarían con Cristo durante el milenio y con lo que rebatía flagrantemente lo dicho en el primer video mencionado.

No obstante e inasequible al desaliento y superándose a sí mismo, cinco días después (18/03/13), nos publicaba otro, en esta ocasión titulado “La prueba irrefutable de que la grande muchedumbre reinará con Cristo” y en donde incluso nos llegaba a afirmar con gran convicción y muy seguro de lo que decía (ya conocen aquella máxima aristotélica de que “el necio afirma, el sabio duda y reflexiona”), que aquellos que tenían que reinar con Cristo no saldrían de entre los seguidores de Jesús del primer siglo, sino de la “gran muchedumbre” sobreviviente de la “gran tribulación” aún por venir y de la que se nos habla en Rev. 7:9; 14; y con el peregrino argumento de que estas estaban vestidas de blanco y que solo las personas que así estuvieran vestidas (según nos aseguraba ese “estratega” de la teología), es a las que Jesucristo les concedería el sentarse junto a él en el trono para reinar en el reino de Dios (Rev. 3:4-5)…… y vestimentas blancas que solo se pueden conseguir, según tan estrafalario personaje, mediante el “vencer” en la “gran tribulación” final, eso es, en un suceso que aún no se ha producido.

Luego “revolucionario” planteamiento que inevitablemente excluye del gobierno del reino a los seguidores de Jesucristo del primer siglo, ni que hablar ya de los “héroes de la fe” del AT (Abraham y David incluidos), pues ni los unos ni los otros pueden pasar por las pruebas que la “bestia” impondrá durante la “gran tribulación” y con ello, hacer “méritos” para recibir sus vestiduras blancas como “vencedores” pues ya hace siglos (milenios en el caso de los notables del AT) que fallecieron; por lo que la pregunta solo puede ser esta…… ¿quiénes son, realmente entonces, aquellos que reinarán con Cristo en el reino de Dios o, dicho de otra manera, con cuál de las cuatro posibles opciones nos quedamos? ¿Reinarán con Cristo los notables del AT, o lo harán solo los sobrevivientes vestidos de blanco de la “gran tribulación” venidera o, en su defecto, los primeros seguidores de Cristo y los únicos bautizados con espíritu santo y por tanto, únicos reconocidos públicamente como Hijos adoptivos de Dios y por tanto, coherederos con él del reino milenario…… o lo harán todos juntos?

A nuestro entender, los notables del AT no pueden hacerlo, pues a lo ya dicho sobre el tema habría que añadir que para reinar en el milenio se tiene que ser “hermano” de Jesucristo (luego Hijo de Dios) y esos personajes no lo son, siempre atendiendo a lo que se nos dice en el profético Sal. 45:16 y que leeremos de nuevo:

En lugar de tus antepasados (o “padres”, según versiones), llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación nuestra).

Por lo que si dichos “héroes de la fe” del AT y por el “derecho de recompra” (Lev. 25:29-32), mediante la sangre derramada del Hijo de Dios, pasan a convertirse en hijos suyos y eso es lo que nos dice el salmo en cuestión, de ninguna manera pueden ser a la vez Hijos de Jehová Dios y lo que, por extensión, les impide ser “hermanos” de Jesucristo y por lo que no pueden ser coherederos con él del reino de Dios, en calidad de inmortales reyes y sacerdotes. Añadámosle a ello y a modo de curiosidad, el hecho de que si bien esos fieles antepasados de Jesús del AT reciben el nombramiento de “príncipes” en el momento de su resurrección, no así el de “sacerdotes” y condición “sine qua non” para tomar posesión como reyes al lado de Jesucristo, según Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Descartados por lo tanto estos “héroes de la fe” del AT, como futuros reyes cogobernantes en el milenio al lado de Jesucristo, veamos ahora que hay de aquellos que “salen de la gran tribulación” y que como hemos visto, el Sr. Olcese también los coloca en dicha posición en otra muestra de su clara ignorancia de lo que dice el texto escritural, porque veamos que se nos dice en Rev. 7:13-17 y con referencia a esas personas:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. 15 Por eso están delante del trono de Dios y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos. 16 Ya no tendrán hambre ni tendrán más sed, ni los batirá el sol ni ningún calor abrasador, 17 porque el Cordero, que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos”.”

Analicemos ahora lo que se nos dice en este pasaje acerca del tema que estamos considerando: en primer lugar, se nos dice de esas personas que salen de la “gran tribulación” o sobreviven a esta, pero que en todo caso aparecen después de terminada dicha tribulación; y debemos de tener en cuenta, que dicha “gran tribulación” culmina con la batalla de Har-magedón y que es peleada por Jesucristo, acompañado por sus leales seguidores:

Estos combatirán contra el Cordero, pero, porque es Señor de señores y Rey de reyes, el Cordero los vencerá. También, los llamados y escogidos y fieles que con él están lo harán.” (Rev. 17:14).

Y teniendo en cuenta que esos “llamados, escogidos y fieles” ya pelean con él dicha batalla contra los reyes de la tierra, solo pueden ser anteriores en orden de aparición a la “gran muchedumbre” de aquellos que aparecen después de terminada dicha batalla y que no han participado de la misma, sino que son los directos beneficiarios de la misma y por lo que no podemos estar hablando de las mismas personas. Por otra parte, tenemos el hecho de que el bueno de Juan desconocía la procedencia de dichas personas y por lo que no pudo responder a la pregunta que se le formuló, en el sentido de “¿quién son estos y de dónde vienen?”…… sin embargo, esa situación de ignorancia no se produce cuando a Juan se le habla de los 144.000 al lado de Jesucristo sobre el monte Sión (Rev. 14:1), porque ya sabía de lo que se le estaba hablando, pues él formaba parte de esos; porque Juan recordaba el “pacto por un reino” que Jesús en su momento les había ofrecido:

Entonces Pedro le dijo en respuesta: “¡Mira! Nosotros hemos dejado todas las cosas y te hemos seguido; ¿qué habrá para nosotros, realmente?”. 28 Jesús les dijo: “En verdad les digo: En la re-creación, cuando el Hijo del hombre se siente sobre su trono glorioso, ustedes los que me han seguido también se sentarán sobre doce tronos y juzgarán a las doce tribus de Israel.” (Mat. 19:27-28).

Mientras, tenemos que los sobrevivientes de la “gran tribulación” aún futura, de ningún modo han podido seguir a Jesús, pues este murió hace casi 2.000 años, aunque sí se benefician del sacrificio vicario de la sangre derramada por este. Dicho lo cual, veamos un tercer aspecto por el que de nuevo queda claro que esos sobrevivientes de la “gran tribulación” y diga lo que diga ese indocumentado del Sr. Olcese, no pueden reinar al lado de Cristo. Porque habrán notado ustedes, queridos lectores, que lo que leemos en el versículo 17 de ese capítulo 7 del libro de Revelación, es que esos sobrevivientes serán “pastoreados y guiados a fuentes de aguas de vida” por el pastor Jesucristo…… cosa que no aplica a aquellos que tienen que reinar con él, pues como hemos dicho se levantan en la resurrección ya con la inmortalidad concedida y lo que significa que no precisan el ser “guiados” a fuente alguna de “agua de vida”, pues ellos ya tienen vida en sí mismos (esto es lo que significa el ser inmortal), eso es, que no dependen de fuente exterior alguna para mantenerla; más bien al contrario, ellos son los que colaboran con Jesucristo en la labor de pastoreo y guía de esos sobrevivientes mencionados, a las “fuentes de aguas de vida”…… que son ellos mismos.

Pero como colofón a nuestra afirmación en el sentido de que esos sobrevivientes de la “gran tribulación” y diga lo que diga esa estulticia con patas que resulta ser el “ingeniero” y “teólogos” Sr. Olcese, tenemos lo siguiente: de esas personas se nos dice que “salen” o sobreviven a la “gran tribulación” y lo que significa que entran con vida al reino de Dios; eso es, que serán personas que pasarán al reino de Dios sin haber experimentado la muerte…… ya aquí es en donde se crea el problema para el Sr. Olcese, según se lee en el siguiente pasaje:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no, sobre los que no participen de dicha primera resurrección) la muerte segunda no tiene autoridad (eso significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6). (Acotaciones nuestras).

Entonces “blanco y en botella”: aquellos que sobrevivan a la “gran tribulación”, es obvio que no pueden participar de dicha “primera” resurrección (ni de ninguna otra), pues no han muerto y por lo que no tienen acceso a reinar con Cristo en el reino de Dios…… luego nos tendrá que explicar el Sr. Olcese cómo “se come esta ensalada”.

Por lo que todo considerado, queda claro que los únicos que pueden reinar con Cristo son sus seguidores del primer siglo, eso es, los apóstoles y los que siguieron a estos posteriormente (Juan 17:20) y el resto o remanente aún por aparecer, de los que se nos habla en Rev. 11:3; todo lo demás, no son otra cosa más que gansadas de ese “iluminado” de Apologista Mario Olcese, que tendrá muchos títulos colgados en la pared, pero que por no saber no sabe ni leer y por lo que hoy nos dice una cosa, mañana otra y pasado mañana, ni la una ni la otra, sino toda la contraria. Porque habrán notado ustedes, que lo que nosotros les acabamos de contar nada tiene que ver con estar titulado en tal o cual materia, sino sencillamente en el leer con la corrección debida los textos usados…… y es que la Biblia no está al alcance de los “teólogos” (Dios no la hizo escribir para ellos), sino de aquellos que saber leer con un mínimo de lógica y sentido común

Volviendo al punto de partida y con los antecedentes ya expuestos, queda claro que ese “genio” de la teología no tiene ni puñetera idea de lo que se nos dice en Juan 10:16 y de ahí, que lo use para apoyar una idea tan disparada como es la de unos “héroes de la fe” del AT reinando al lado de Jesucristo en el reino de Dios, cuando todo el contexto escritural y según acabamos de comprobar, está diciendo exactamente todo lo contrario. Pero no se preocupen, que en su paranoia intelectual y en la que está permanentemente establecido, dicho personaje dejará pasar unos días y luego, como si no hubiera ocurrido nada y la cosa no fuera con él, volverá a publicar la misma sandez…… ¡¡que cruz, Señor, que cruz!!

MABEL

PERO…… ¿QUÉ HAY DE LOS ARGUMENTOS?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 22/10/2015 by Armando López Golart

images (4)Porque veamos, Sr. Olcese: cuando uno entra a debatir determinada cuestión y sea cual sea el tema del que se trate, lo que se espera es que aporte la documentación pertinente que valide su discrepancia y cosa que usted nunca ha podido hacer, porque no es más que un pobre “botarate”, ignorante hasta las cachas y que se da ínfulas de “teólogo” porque cierto día le dieron un “papelito” que le acreditaba como tal…… pero que como decimos por estas “Españas” de nuestras entretelas “una cosa es predicar y la otra dar trigo”. Porque una cosa es tener un “papelito” colgado en la pared que diga que usted es esto, lo otro o lo de más allá y otra muy distinta, hacer honor a dicha condición; y es que resulta que usted, como siempre, ha hecho gala una vez más de su congénita ignorancia, al intentar de nuevo rebatir uno de mis planteamientos sin ser capaz de aportar uno alternativo, eso es, sin aportar argumentos que sustenten su objeción; ello lo ha hecho mediante un nuevo correo y en donde demuestra una vez más su supina incapacidad para razonar con un mínimo de lógica y sentido común…… ya hablar de entendimiento escritural y a tenor de lo que me ha mandado ¡vamos, es que ni por el forro! Pero veamos el correo de marras y en el que, repito, queda patente no solo su total desconocimiento del contenido escritural, sino de su tremenda incapacidad para leer con un mínimo de rigor:

apologista commented on ¿”ÁNGELES”…… O “MENSAJEROS”?

Armando, eso te pasa por haberle escuchado al “esclavo” de la Watchtower, y no haberte educado en una universidad oportunamente, institución que te hubiera ayudado a cultivar tu incipiente intelecto y tener un mejor raciocinio, como lo tienen los ingenieros, por ejemplo.
Cuando la Biblia dice que Jesús viene con sus santos, de hecho se refiere a los seres espirituales que están al servicio de Dios y Su Hijo. No son los ungidos, o los arrebatados antes o durante la grande tribulación como dicen algunos bobos por allí. De hecho, Jesús viene con sus ángeles inmediatamente DESPUES de la gran tribulación (Mateo 24:29,30) y luego mandará a sus ángeles a que hagan la separación de ovejas y cabras, y será en ese momento en que les dirá a las ovejas que están a su derecha (todos los salvos…incluidos los ungidos) Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. ¿Entiendes ahora, cerebrito oxidado? (Lee Mateo 25:31-34 que te callará la boca).
Tu servidor, Ingeniero Mario A Olcese (Diplomado en Teología).
Y por favor, no borres este comentario…¿o.k? ¡Vale!

En primer lugar, me tendría que aclarar qué es eso que supuestamente “me pasa a mí”, porque hasta dónde yo llego, lo que me pasa es que en cuanto a conocimiento bíblico le doy te tortas hasta en el carné de identidad; es cierto que un servidor no ha tenido estudios superiores de ningún tipo (lamentablemente, no había profesores de mi talla), pero visto el resultado que estos tienen en algunos “ingenieros” y “teólogos” como es en su caso ¡casi hasta me alegro, oiga! Porque sin tenerlos y encima, según usted, con un “estropicio” por cerebro (tal parece que a usted, hace tiempo que este le ha abandonado), resulta que apenas le conocí ya le hice “comerse con patatas” una de sus enseñanzas más señeras y mantenida por años, como era la de los “millones, miles de millones” que tenían que reinar con Cristo en el reino de Dios…… o sea y como diría mi amigo el castizo “¡menos lobos, caperucita!”.

Por otra parte, habida cuenta de las sandeces que usted afirma en dicho correo, sería un auténtico desperdicio el no publicarlo y con ello aumentar su descrédito, si es que ello es ya posible; luego no estaría de más el hacerle unas cuantas preguntas relacionadas con el tema, para que usted mismo se acabe de hundir en ese submundo de la ignorancia en el que vive de manera permanente, porque veamos: en Rev. 17:12-14, se nos explica que cuando Jesucristo pelea la batalla final de Har-magedón contra los reyes de la tierra le acompañan determinados personajes, pues en dicho pasaje y tomado de la versión bíblica que usted usa (la RV 1960), se lee como sigue:

Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. 13 Estos (dichos reyes) tienen un mismo propósito y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. 14 Pelearán contra el Cordero y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él (obviamente, peleando dicha batalla y participando de la victoria) son llamados y elegidos y fieles.” (Acotaciones mías).

Entonces ¿por ventura nos podría explicar usted, quiénes son esos “llamados”, “elegidos” y “fieles”, que le acompañan en tan singular batalla final? Porque ya expliqué en el artículo al que usted responde y que por cierto, nada menciona de ello, que los ángeles podrán ser todo lo “fieles” que usted quiera, pero que de “llamados” o “elegidos” no tienen absolutamente nada; lo mismo ocurre, con otros aspectos de la cuestión y de los que quién lo desee se puede enterar, leyendo mi escrito publicado el 15/10/15 y a los que usted ni siquiera hace mención en el correo enviado. Pero veamos otra de sus “genialidades”: usted afirma y apoyándose para ello en el pasaje de Mat. 24:29-30, que Jesucristo regresa a la tierra después de ocurrida la “gran tribulación”…… pero veamos si lo que se nos dice en dicho pasaje, tiene algo que ver con lo que usted entiende del mismo, o es una cosa totalmente distinta; y para ello de nuevo usaremos su traducción favorita, la RV 1960:

E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor y las estrellas caerán del cielo y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.”

Note Sr. “teólogo” que en dicho pasaje no se habla para nada de la “gran tribulación” y como usted afirma, en una más que demostrada incapacidad para entender siquiera lo que lee, sino de la “tribulación de aquellos días” y que es algo totalmente distinto; porque la “tribulación” a la que se hace referencia en este pasaje, se explica en el pasaje paralelo de Luc. 21:25-27 y que dice así:

También, habrá señales en el sol y en la luna y en las estrellas y sobre la tierra angustia de naciones, por no conocer la salida a causa del bramido del mar y de su agitación, 26 mientras que los hombres desmayan por el temor y la expectación de las cosas que vienen sobre la tierra habitada; porque los poderes de los cielos serán sacudidos. 27 Y entonces (eso es, cuando confluyan esas dos circunstancias, señales en los astros y una grave situación sobre la tierra y en lo que coinciden ambos pasajes) verán al Hijo del hombre viniendo en una nube con poder y gran gloria.” (Acotación mía).

O sea, Sr. Olcese: que se nos está hablando de una desastrosa situación a nivel mundial y que llevamos padeciendo ya por varios años, agravada en tiempos recientes por el conflicto de Oriente Medio y situación que se corresponde con la citada “tribulación de aquellos días”, de Mat. 24:29; además, coincidente dicha tribulación o complicada situación en la tierra, con esas “señales” de las que se nos habla al inicio del pasaje leído y relacionadas por todos los autores bíblicos (me permito señalarle que usted y aunque yo se lo sugerí, no se ha pronunciado en cuanto a ello) con la tétrada de lunas rojas y los eclipses de Sol observados en los años 2.014 y 2.015 (coincidentes tales fenómenos estelares con celebraciones judías) y lo que nos sitúa ante una serie de señales conjuntas, que apuntarían (v. 27) al inminente regreso de Jesucristo a la tierra a partir de ocurridas estas…… por lo tanto, su afirmación en el sentido de que Jesucristo aparece inmediatamente después de la “gran tribulación” y que aún está en el futuro (primero tiene que producirse la predicación anunciada en Mat. 24:14), no es más que una mamarrachada de las suyas y por no tener ni puñetera idea de lo que lee, ni del contexto escritural, ni de los textos paralelos, ni nada que se le parezca.

Porque según Mat. 24:29-30, es después de la “tribulación de aquellos días” o grave situación por la que atraviesa la humanidad, según Luc. 21:25-27, cuando aparece la señal de la venida de Jesucristo y no después de la “gran tribulación” de la que se nos habla en Rev. 7:14 y que concluye con la batalla de Har-magedón, peleada por el Hijo de Dios y sus “llamados, escogidos y fieles” y que da paso inmediatamente al reino de Dios. Y es que si ello fuera como usted nos lo propone, que el regreso de Jesucristo se produjera después de ocurrida la “gran tribulación” al término de la cual, Satanás es abismado al abismo por mil años (Rev. 20:1-3)…… ¿nos podría explicar usted, en qué momento se produce la llamada “primera” resurrección? O dicho de otra manera ¿para cuándo fija usted lo relatado en Rev. 11:7-12? Porque recordemos que acaba de publicar un video (18/10/15) titulado “En la parusía la iglesia recibirá y dará la bienvenida a Jesús y no al revés” y para lo que se apoya en 1 Tes. 4:15-17, en dónde se lee como sigue:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor (los personajes de los que se nos habla en Rev. 11:3) no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.” (Acotación mía).

Luego está claro que estamos ante una resurrección conjunta de esos “ungidos” que están presentes en el tiempo del regreso de Cristo a la tierra, con la de los Pablo, Juan, Pedro y compañía…… entonces ¿nos podría usted situar ese acontecimiento en la corriente del tiempo? No se olvide que las Escrituras si lo hacen y algo que un servidor ha explicado en un montón de ocasiones…… pero es más ¿en dónde coloca usted la gran predicación de los poderosísimos “dos testigos” de Rev. 11:3 y por un espacio de tan solo 1.260 días abarcará el mundo entero, anunciada por Jesús en Mat. 24:14? ¿O pretenderá usted hacernos creer que la mamarrachada de “obra” de predicación del “prístino” evangelio del reino de Dios, emprendida por usted en Agosto de 2.007 (al menos hasta donde yo conozco), tiene algo que ver con la predicación mencionada? No olvide, por si acaso tiene la tentación de decir que si (de usted se puede esperar cualquier cosa), que la tal está liderada por un resto de poderosísimos Hijos de Dios, capaces de hacer lo siguiente:

Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos (ver 2 Rey. 1:10-14); y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera (en todo caso estaríamos hablando de una brutal capacidad de autodefensa). 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.” (Rev. 11:5-6). (Acotaciones nuestras).

Y puesto que dichos personajes no tenemos noticia de que hayan aparecido, no puedo menos que pensar que usted, lejos de ser uno de esos Hijos de Dios comisionado por el Altísimo y como constantemente afirma ser, no es más que un paniaguado desnortado que se da ínfulas de ostentar dicha condición, cuando no es más que un pobre “iluminado” que en el colmo del disparate, el 13/02/09 y bajo el título “¿Quiénes son los ungidos de Dios?”, se nos descolgaba afirmando lo siguiente:

Yo soy un UNGIDO del Señor, y nadie debe o puede tocarme a mí, o a usted, si en verdad es un cristiano, sin tener luego que pagar un precio muy caro. Yo me considero un UNGIDO del Señor, y si usted no se considera así, entonces usted no ha entendido lo que significa ser un cristiano o un ungido.” (Negritas mías).

Mamarrachada comparable a esta otra, publicada en esta ocasión el 29 de Marzo 2008, en un artículo que llevaba el título “¡Todos los bautizados somos “Cristos”!”:

Ahora bien, “Ungidos con el Espíritu Santo” resalta otras bendiciones colaterales que Dios nos añade cuando nos entrega el Espíritu Santo, PERO LO MÁS IMPORTANTE ES QUE NOS GUÍA A LA VERDAD (Ver Juan 16:13). NADIE PUEDE SER GUIADO A LA VERDAD SIN EL ESPÍRITU OBRANDO EN ÉL.” (Negritas mías).

Observe el detalle de que, al igual que hace hoy, habla en primera persona y lo que significa que reconoce tener el espíritu santo operativo sobre usted y que como memez no está nada mal, visto lo visto; de hecho unos meses antes, eso es, el 28/08/07 y en el colmo de su “delírium tremens”, en el tema “Consejos oportunos para miles de testigos de Jehová desanimados” y hablando de la liberación que había supuesto para usted, el salirse de dicha secta, hacía la siguiente y presuntuosa afirmación:

Al contrario, soy un hombre muy feliz y dichoso, ya que por fin tengo la libertad que no gozan ellos para escribir y tener mi sitio web donde puedo exponer mis creencias personales y mis “descubrimientos” bíblicos según me lo revela el Espíritu de Dios. Sólo el Espíritu de Dios nos guía a la verdad.” (Negritas mías).

Cuando no, encabezando artículos o en su defecto firmándolos, con la disparatada acreditación de “Embajador plenipotenciario del reino de Dios” y lo que deja claro de toda claridad, que usted como payaso deja en mantillas al genial Charlie Rivel, ¡vamos, qué digo…… usted deja en mantillas al circo entero!

Sin embargo, no pasa de ser usted tan falsario como los supuestos “ungidos” de los TJ (otros que tal bailan), o los “apóstoles” de los mormones, o de los adventistas o cualquiera de esa inmensa patulea de “soplagaitas” que, como usted y arrogándose una condición que no tienen (la de “ungidos”), van intoxicando al personal con sus estrafalarias “interpretaciones” del contenido escritural. Por lo tanto y aceptando la posibilidad que apunta en el sentido de que mi cerebro está un poco “oxidado” (¡qué quiere, cosas de la edad!), me basta y sobra para darle “sopas con honda” al indigente intelectual que es usted y por muchos títulos que posea; pero no quiero terminar este escrito, sin antes comentarle algo acerca del pasaje de Mat. 25:31-34 y que con tanto énfasis me recomienda leer, con la esperanza de que su contenido “me calle la boca”…… pero se me da, Sr. Olcese, que de nuevo el “correcaminos” español se la dará “con queso” al “coyote Apologista”, porque volvamos a una porción de su correo:

De hecho, Jesús viene con sus ángeles inmediatamente DESPUES de la gran tribulación (Mateo 24:29,30) y luego mandará a sus ángeles a que hagan la separación de ovejas y cabras, y será en ese momento en que les dirá a las ovejas que están a su derecha (todos los salvos…incluidos los ungidos).” (Negritas mías).

O lo que es lo mismo y según usted, que los “ungidos” o Hijos de Dios, por tanto sus “hermanos” y como los reconoció Jesús en Juan 20:17, aparecen incluidos en el grupo de las “ovejas” colocadas en una posición de favor en cuanto al rey de la “parábola” y olvidándose, por tanto, de lo fundamental de esta, porque ¿cuál es la razón por la que ambos grupos reciben distintas retribuciones, los primeros con la vida eterna en mira (nada que ver con la inmortalidad que reciben los “ungidos”) y los segundos, con la perspectiva de destrucción eterna, según el versículo 46 y final de dicha parábola?

Tenga en cuenta, Sr. Olcese, que estamos ante una “parábola” y que no es más (por si no se lo enseñaron en sus clases de teología) que un hecho ficticio o figurado, mediante el que se pretende transmitir una enseñanza y por lo que no puede ser tomada en su literalidad, como hace usted en el colmo de su congénita ignorancia; luego lo que hay que entender de dicha “parábola” y como enseñanza fundamental, es que en un momento determinado y para alcanzar el reino de Dios, las personas tendrán que elegir entre el estar a favor de esos personajes identificados como los “hermanos más pequeños” del rey de la parábola o estar en contra de ellos. Personajes estos aún por aparecer y anunciados en Rev. 11:3 como los “dos testigos”, en todo caso un “resto” o remanente de Hijos de Dios por salir a la luz y que serán el punto de referencia para determinar el futuro de otras personas, siempre en función del apoyo que estas les den o no, en la tarea que les ha sido encomendada…… eso es, la de anunciar mediante la predicación señalada en Mat. 24:14 y por espacio, repito, de 1.260 días, el inminente establecimiento del reino de Dios en la tierra.

Por lo tanto, resulta que el ser colocado uno a la derecha de Jesucristo y por tanto apto para la vida eterna, o por el contrario, colocado a su izquierda y por ello merecedor de destrucción eterna, pasa ineludiblemente por tomar determinada posición con respecto de unos terceros y a los que el Hijo de Dios identifica como “mis hermanos más pequeños”, obviamente, porque son los últimos en aparecer en escena; luego está claro que estos no pueden formar parte del grupo de los juzgados, puesto que ellos son el referente a partir del cual se ejecuta juicio sobre dicho grupo, bien sea este positivo o negativo. Quiero incidir, Sr. Olcese, en el hecho de que los “ungidos” y por ser Hijos de Dios, son dotados con la inmortalidad (Rev. 20:49), mientras que el grupo de los colocados en la favorable posición a la derecha del rey de la “parábola” y según el versículo 46 de la misma, parten “hacia la vida eterna” y que es algo totalmente diferente a tener la inmortalidad, que es otra cosa…… una razón más, por la que en dicho grupo no puede haber “ungidos” incluidos.

Concluyendo, Sr. “teólogo” vs. “ingeniero”, que no es usted más tonto porque no entrena, pues se ha contado una “película” y encima se la ha creído, como es la de tenerse por un Hijo de Dios, que el espíritu santo le susurra cosas al oído, que va a reinar con Cristo en el milenio, que va a tener poder sobre tantas o cuantas ciudades y otras estupideces por el estilo. Por otra parte y permítame la observación, resulta y por mucho que se esfuerce, que un “cerebro oxidado” como el de un servidor no alcanza a entender como un tan alto personaje como usted afirma ser (¡nada menos que un Hijo de Dios!) y en los tiempos cruciales que estamos viviendo, limite su aportación a esa mamarrachada (no me puedo imaginar a los Pedro, Pablo, Juan, etc. en esta tesitura) que es su página de videos en YouTube y en la que, aparte de mostrarnos que su cabeza solo sirve para llevar sombreros y que tiene corbatas y trajes, solo publica videos de algo más de un minuto, cuando no de unos pocos segundos y repetidos en siete u ocho idiomas todos ellos, para al final “de curso” poder sacar pecho y decirnos que ha publicado tantos o cuantos miles de videos.

Sencillamente no lo entiendo, Sr. Olcese…… ¡pero igual es por eso que usted dice: porque tengo el “cerebro oxidado”!

Armando López Golart

A FALTA DE TAREA…… ¡PUES YA SE SABE: A PEINAR AL GATO!

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 06/10/2015 by Armando López Golart

images (5)Y es que dicho todo lo que había por decir acerca de las señales que nos anuncian el inminente regreso de Jesucristo a la tierra y con todo lo que ello significa, los autores de este blog nos hemos quedado sin discurso alguno (como es lógico, por otra parte, pues las señales son las que son y ya no hay más que identificar) y por lo que vamos a dedicar el tiempo en analizar algunas “genialidades” que últimamente nos ha dejado ese “crisol” de la teología que afirma ser Apologista Mario Olcese que, día sí, día también, nos prueba que lo más cercano a una Biblia que ha visto en su vida, es la hoja dominical de la iglesia de su barrio…… de lo contrario no se entiende. Porque resulta que el pasado día 19/09/15 publicó un video titulado “Y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar”, en el que después de una “dudosilla” interpretación de Luc.21:25-27 y en donde de nuevo nos muestra no tener ni la más remota idea del significado de lo que está leyendo, se adorna en el minuto 6 de grabación con estas dos “perlas” y como conclusión a su lectura: Jesucristo no regresa a la tierra hasta después de ocurrida la gran tribulación y que esta tiene una duración de siete años…… disparates ambos donde los haya y que solo a un ignorante integral del texto escritural se le ocurre afirmar; porque veamos, lo que al respecto se nos dice en Dan. 9:24-27:

Hay setenta semanas que han sido determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para poner fin a la transgresión, para acabar con el pecado, para hacer expiación por el error, para introducir la justicia para tiempos indefinidos, para imprimir un sello sobre visión y profeta y para ungir el Santo de los Santos. 25 Y debes saber y tener la perspicacia de que desde la salida de la palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén hasta Mesías el Caudillo, habrá siete semanas, también sesenta y dos semanas. Ella volverá y será realmente reedificada, con plaza pública y foso, pero en los aprietos de los tiempos.

26 Y después de las sesenta y dos semanas Mesías será cortado, con nada para sí. Y a la ciudad y al lugar santo el pueblo de un caudillo que viene los arruinará. Y el fin del tal será por la inundación. Y hasta el fin habrá guerra; lo que está decidido es desolaciones.

27 Y él tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana; y a la mitad de la semana hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva. Y sobre el ala de cosas repugnantes habrá el que cause desolación; y hasta un exterminio, la misma cosa que se ha decidido irá derramándose también sobre el que yace desolado.”

Queda claro entonces, que dentro de ese espacio temporal de “70 semanas” de años (490 años) fraccionado en tres partes (7+62+1=70), se tenía que resolver la cuestión de poner fin a la transgresión, acabar con el pecado, hacer expiación por el error, introducir la justicia para tiempos indefinidos, imprimir un sello sobre visión y profeta (eso es, el cumplimiento total de todas las profecías) y ungir el Santo de los Santos (entronizar al Hijo de Dios, como rey en la tierra)…… algo que por definición solo se puede producir, cuando el reino de Dios tome posesión de su dominio sobre el mundo y evento que se sustancia al término de dicho período temporal de 490 años. Pero noten que en la información que se nos da en ese pasaje de Daniel, la “69 semana” (7+62) se cumple después de la muerte de Jesús y por lo que si todavía no se ha cumplido la exigencia del versículo 24 del pasaje leído, está claro que nos queda aún una “semana de años” por cumplir y que conocemos como la “semana 70” de Daniel. Última “semana” del ciclo que inicia con la aparición de un “caudillo” (o poderoso gobernante) que establecerá un “pacto entre los muchos”, eso es, entre Israel como sujeto de la profecía de las “70 semanas” y las naciones de tendencia islámica que la rodean, que se han caracterizado siempre por llevarse como “el perro y el gato”…… luego como queda claro que ni en esos tiempos pasados ni a lo largo de la historia posterior, ningún dirigente político o “caudillo” estableció pacto alguno entre Israel y los pueblos que la rodean (y que es de lo que trata la profecía), hemos de entender que dicha “semana 70” aún está en el futuro.

En todo caso, prescindiendo de quién sea el personaje que establezca dicho pacto “por una semana” y que no es el tema que nos ocupa, la cuestión está en que la misma comprende los últimos siete años del mundo como lo contemplamos, pues ya hemos dicho que al final de esta se establece el reino de Dios en la tierra y momento en el que se conseguirán lo logros señalados. Por lo tanto, lo que nos importa saber es qué ocurre durante dicha “semana 70”, eso es, si como dice el Sr. Olcese, son siete años de “gran tribulación” y si solo es al final de los mismos cuando regresa Jesucristo…… disparatadas afirmaciones, repetimos, donde las haya y a las que nos tiene acostumbrados dicho personaje en sus planteamientos “teológicos”, porque veamos: dicho período de siete años (“semana 70” y última del ciclo), inicia con la aparición, no solo del gobernante o “caudillo” señalado que establece el pacto mencionado, sino también de un “resto” o remanente de poderosísimos Hijos de Dios (Rev. 11:5-6), a la manera de los apóstoles y con la comisión de liderar la gran predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14, que se llevará a cabo en un espacio de tiempo de 1.260 días o tres años y medio (Rev. 11:3); para facilitar dicha tarea, Jehová Dios da la siguiente orden en el pasaje que vamos a leer a continuación y coincidente con el tiempo en el que dicha predicación se va a llevar a cabo:

Después de esto vi a cuatro ángeles de pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, reteniendo los cuatro vientos de la tierra (símbolos de destrucción), para que no soplara viento alguno sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol. 2 Y vi a otro ángel que ascendía del nacimiento del sol, teniendo un sello del Dios vivo; y clamó con voz fuerte a los cuatro ángeles a quienes estaba concedido hacer daño a la tierra y al mar 3 y dijo: “No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta después que hayamos sellado en la frente a los esclavos de nuestro Dios”.” (Rev. 7:1-3). (Acotación nuestra).

Eso es, hasta “después” de terminada lo obra de recolección y lo que nos muestra, sin lugar a duda alguna, que la primera parte de esos siete últimos años del mundo como lo conocemos, será caracterizada por un tiempo de relativa calma y que permita la expansión a nivel mundial del mensaje a predicar…… y contrario, por lo tanto, a lo que nos dice ese “genio” de la teología llamado Apologista Mario Olcese y que cuenta por disparates sus “enseñanzas”, en este caso en el sentido de que estaríamos hablando de siete años de “gran tribulación” y que como ya hemos visto, eso es imposible, pues la primera parte de estos 7 años y según decreto divino, tienen que ver con una calma relativa a nivel mundial que permita la expansión de la predicación anunciada. Resuelta esta primera cuestión, pasemos a la segunda y que tiene que ver con la afirmación de que Jesucristo regresa a la tierra finalizados dichos siete años…… por lo tanto, vamos a averiguar cuando regresa Cristo a la tierra y con ello cuando inicia la “gran tribulación”; por lo que empezaremos por averiguar primero el “cuando” del regreso de Jesucristo a la tierra:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo, se levantarán primero.” (1 Tes. 4:15-16).

Entonces lo que aquí se nos dice, es que la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6) se produce como consecuencia directa e inmediata al regreso de Jesucristo a la tierra…… luego si averiguamos “cuando” se produce dicha “primera” resurrección, sabremos el momento del regreso de Cristo a este valle de lágrimas; ahora bien ¿cómo podemos averiguar el momento en que se produce dicha “primera” resurrección? Pues sencillamente, prestando atención a lo que se nos dice en el contexto bíblico, acerca de qué ocurre cuándo esos “dos testigos”, resto o remanente “ungido”, finalizan su comisión:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará (……). 11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie (eso es, fueron resucitados) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “¡Suban acá!”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Rev. 11:7; 11-12). (Acotación nuestra).

Es en ese preciso momento y delatado por ese “¡Suban acá!”, que se produce de manera conjunta, eso es, del “resto” aún por aparecer en nuestros días y los fieles del primer siglo (los Pedro, Pablo, Juan y compañía), lo que conocemos como la “primera” resurrección y que según Rev. 11:7, se produce exactamente a los 1.260+3 días y medio, eso es, ya vencida por tanto la primera mitad de la “semana 70…… y dado que hemos visto que dicha “primera” resurrección es consecuencia directa e inmediata (en una relación causa/efecto) del regreso de Cristo a la tierra, dicho regreso no se puede producir al final de esos siete años de los que se compone la “semana 70”, sino al inicio de la segunda parte de dicha semana y con ello el inicio de la “gran tribulación”. Porque resulta que dicha “gran tribulación” final (Rev. 7:14), es desatada sobre aquellos que han rechazado la oferta ofrecida mediante la predicación llevada a cabo por los “dos testigos” durante los primeros tres años y medio de dicha “semana 70”, al iniciar esta su segunda parte y según se deduce de 2 Tes. 1:6-9:

Esto toma en cuenta que es justo por parte de Dios pagar con tribulación a los que les causan tribulación, 7 pero, a ustedes que sufren la tribulación, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen (porque no han querido) a Dios y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús (más bien al contrario, se han opuesto a ellas). 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor (en la “gran tribulación”) y de la gloria de su fuerza.” (Acotaciones nuestras).
Luego es obvio que la “gran tribulación” está también directamente relacionada con el regreso de Jesucristo a la tierra y por lo que esta no puede iniciar, si Cristo no está presente…… y dado que el Hijo de Dios aparece vencida la primera mitad de la “semanita” en cuestión y con él la “gran tribulación”, resulta que solo nos quedan tres años y medio por delante para que la tal se pueda producir y por lo que es del todo imposible que dure “siete años” y como afirma el “teólogo” Apologista Mario Olcese. Con lo que tenemos lo siguiente, a modo de resumen: dicha “semana 70” se divide en una primera parte (tres años y medio) caracterizada por una bonanza que permitirá la rápida extensión del proceso de testificación y una segunda mitad (los restantes tres años y medio) de “gran tribulación”, en la que serán castigados aquellos que no hayan aceptado someterse al gobierno del reino de Dios.

Por lo tanto y contrario a lo que ese “number one” de la teología, de forma tan categórica afirma (actitud propia del ignorante, según Aristóteles), ni la “gran tribulación” dura siete años, ni Jesucristo aparece al final de la misma…… pero claro, cuando uno confunde la Biblia con la hoja dominical de la parroquia más cercana, cuando no con las “Aventuras del Capitán Trueno”, suelen producirse estos desaguisados y que no hacen otra cosa, más que mostrar el nulo nivel de entendimiento escritural del que los perpetra y por muy “teólogo” que afirme ser. Pero no crean que la cosa acaba ahí, porque en el próximo artículo les hablaremos de otras “genialidades” de las que también es autor el ínclito personaje que responde al rimbombante nombre de Apologista Cristiano, Ignº. Mario Olcese Sanguineti (Teólogo por el Instituto de Teología Baxter de Honduras); por lo que nos permitimos el atrevimiento de recomendarles que permanezcan “atentos a la pantalla”…… pues de todo se aprende un poco.

MABEL

ACOMPAÑADO…… ¿POR QUIÉN?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 21/09/2015 by Armando López Golart

2014030523405700000405350000075723Se le atribuye al filósofo griego Aristóteles la frase “El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona”…… y no es que nos haya dado ahora a los autores de este blog por meternos a “pensadores”, sino que la referencia viene a cuento de una nueva “pasada de frenada” de ese “genio” de la teología que responde al nombre de Apologista Mario Olcese, pues veamos cuál es la nueva “fechoría” escritural que ha perpetrado: hace unos días, publicó un video (12/09/15) titulado “¿Quiénes acompañan a Cristo en su venida, sus ángeles o su iglesia fiel?” y en el que afirma con toda la rotundidad de la que es capaz (actitud propia de los ignorantes, según Aristóteles), que los que acompañarán a Jesús en el momento de su regreso a la tierra y para derrotar a los gobiernos del mundo e inmediatamente, establecer el reino de Dios en la misma, serán miríadas de “ángeles” y no los miembros de la “iglesia”, entendiéndose por tal definición al conjunto de los “santos” que con él van a reinar (Dan. 7:27) durante el milenio…… de hecho, ya en la misma entradilla del video citado se nos “amenaza” con la siguiente afirmación:

La verdad bíblica de que Jesús viene del cielo con sus ángeles, no con su iglesia, después de 7 años de tribulación.” (Negritas nuestras).

Para empezar, permítannos señalar que hablar de un período de “7 años de tribulación”, lejos de ser una “verdad bíblica”, no es más que una muestra de supina ignorancia en cuanto al relato escritural, cuando no de una terquedad digna de mejor causa; porque desde este blog se le ha explicado hasta la saciedad al personaje en cuestión, que los siete años mencionados y últimos del mundo tal como lo conocemos, son los que conforman la profética “70 semana” de Dan. 9:27 y período de tiempo que se divide en dos partes claramente diferenciadas: tres años y medio para llevar a cabo la gran predicación de Mat. 24:14 y tiempo caracterizado por una relativa calma a nivel global, que permitirá el desarrollo de la misma y según se nos señala en Rev. 7:1-3. Finalizada dicha primera parte de la semana y ya terminada la predicación señalada, inicia y por los restantes tres años y medio la llamada “gran tribulación” (Rev. 7:14), período de tiempo también conocido como “el gran día de la ira de Jehová Dios” (Sof. 1:14-18) y dirigido contra aquellos que habrán despreciado el ofrecimiento divino de someterse a la soberanía de Su reino en manos de Jesucristo, por los siguientes mil años.

Hecha esta aclaración, pasemos ahora al meollo de la cuestión y que tiene que ver con esa supuesta “verdad bíblica”, según el Sr. Olcese, en el sentido de que Cristo en su regreso a la tierra lo hará acompañado con sus “santos ángeles” y no con la “iglesia” o conjunto de aquellos que en su momento identificó como sus “hermanos” (Juan 20:17), por tanto Hijos de Dios y herederos junto a él del gobierno del reino de Dios; para ello, el citado personaje usa el texto inicial de la llamada “parábola de las ovejas y las cabras” (Mat. 25:31) y en el que se lee como sigue:

Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono.”

Apoyándose en este solo pasaje y olvidándose de que es el contexto el que nos permite poder determinar el sentido correcto de cada porción de las Escrituras, el personaje aludido afirma de forma categórica que Cristo en su regreso a la tierra será acompañado por “ángeles” y no por sus fieles seguidores o “hermanos”, señalando además de forma enfática que no hay en las Escrituras texto bíblico alguno que diga lo contrario y, por ello, retando a que se levante alguien que le demuestre lo contrario…… y haciendo buenas, en su caso, las palabras del genial Aristóteles en el sentido de que “el ignorante afirma” mientras que el sabio “duda y reflexiona”.

Porque haciendo honor a dicha máxima y reconociendo los autores de este blog que “espabilaos”, aquello que se dice “muy espabilaos” tampoco somos, pero que en cuanto a cuestiones bíblicas le damos al Sr. Olcese “sopas con honda” continuamente y ahí está la hemeroteca para comprobarlo, aquí los “miuras españolillos” (que embestimos al primer quite que nos hacen) y siguiendo el consejo “aristotélico”, después de “dudar” acerca de la veracidad de la estrafalaria ocurrencia del personaje en cuestión y de “reflexionar” adecuadamente sobre ello, hemos llegado a la conclusión de que sí existe el pasaje que desmonta la afirmación de ese “genio” de la teología (de hecho existen varios), en el sentido de que los acompañantes de Jesucristo en el momento de su regreso sean “ángeles”, cuando el caso y según el pasaje hallado, es que los que le acompañan en ese momento tan esperado por aquellos que confiamos en las promesas divinas, no son otros que los miembros de la “iglesia” o conjunto de “hermanos” de Cristo que junto a él tienen que reinar y algo que queda perfectamente establecido en el siguiente texto de Rev. 17:14, tomado en esta ocasión de la versión bíblica PDT, por ser una de las que con más claridad expresa la idea:

Pelearán contra el Cordero, pero el Cordero los vencerá porque él es Señor de señores y Rey de reyes. Él los vencerá y los que están con él (copartícipes por tanto, en tan gloriosa victoria) son sus fieles seguidores (no los ángeles), a quienes él mismo eligió y llamó.” (Acotaciones nuestras).

Contundente pasaje este que elimina de raíz la afirmación del Sr. Olcese en el sentido de que son los ángeles los que acompañan a Jesucristo en su regreso a la tierra, pues nada se nos habla en el mismo de la presencia de seres angelicales como figuras protagonistas en ese evento, sino solo de los “seguidores” de Cristo y que en su momento él mismo “eligió”…… y por tanto, repetimos, texto contundente que elimina la “gansada” en la que ha incurrido dicho personaje. Pero como ustedes saben, lo que caracteriza a los autores de este blog es que no somos partidarios de que sea un solo texto el que determine el sentido de una idea o planteamiento y lo que nos ha llevado a continuar investigando para dar más soporte a nuestra teoría, acerca de quiénes son los que acompañan al Hijo de Dios en su regreso a la tierra; y dicha investigación pasa por analizar tres puntos esenciales de la cuestión: primero, qué es una parábola; segundo, cual es, el significado del término “ángel” y ya, en tercer lugar, cuando y para hacer qué regresa Jesucristo a la tierra…… y dado que el Sr. Olcese para sostener su planteamiento, se ha apoyado en un texto que forma parte de una parábola, veamos por tanto en primer lugar qué se entiende por una “parábola” y que según aquellos que saben de la materia, es algo parecido a esto:

Una “parábola” es una comparación o símil, una narración corta, generalmente ficticia, de la que se puede obtener una verdad moral o espiritual.”

De ello se deduce, por tanto, que una parábola es un todo indivisible y de la que no se puede aislar un texto concreto para demostrar algo y como se ha hecho en el caso que nos ocupa (máxime cuando estamos ante un relato ficticio o figurado, luego nada que tenga que ver con hechos reales), sino que tiene que ser tomada en su conjunto y ver que enseñanza o moraleja nos transmite…… en este caso, de la “parábola de las ovejas y las cabras” la enseñanza focal que se nos pretende transmitir, no es quién acompaña a Jesucristo en su regreso, sino la de que solo aquellos que colaboren con esos “hermanos más pequeños” del “rey” mencionado en la misma, son los que entrarán al reino de Dios; expuesto este primer punto, pasemos al segundo y que tiene que ver con el significado del término “ángel”.

A este respecto ya hay “más tela que cortar”, pues tanto el término hebreo mal·ʼákj como el griego ág·gue·los y que aparecen en conjunto unas cuatrocientas veces en las Escrituras, significan literalmente “mensajero”: cuando el mensajero referido se entiende que es un espíritu, los traductores bíblicos suelen verter el término como “ángel”, mientras que si es obvio que se trata de una criatura humana y para señalar la distinción, lo transcriben como “mensajero”. No obstante esta no es una regla fija, pues en Revelación o Apocalipsis, libro lleno de simbolismos, algunas de las referencias a “ángeles” vemos que se dirigen también a criaturas humanas, cuando en dicho libro y en sus capítulos 2 y 3 se alude a los dirigentes humanos de las distintas iglesias cristianas del I siglo, como “al ángel de la congregación que está en…”; y dado que aquellas iglesias estaban dirigidas por personas “ungidas” o Hijos de Dios y destinadas a reinar con Cristo, bien se les podría aplicar a estas el término “ángel” (como veremos más adelante) y que, repetimos, significa “mensajero”.

No abandonando esta línea argumental, señalar que están aquellos que pensando como el Sr. Olcese en el sentido que serán “ángeles” los que acompañarán a Jesucristo en su regreso a la tierra, complementan el pasaje de Mat. 25:31 usado por el personaje en cuestión, con el de Mat. 24:31 y que transcribimos de la versión TLA, por su sencillez:

Y enviaré por todo el mundo a mis ángeles con una gran trompeta (entiéndase como gran repercusión mundial), para que reúnan a mis seguidores.” (Acotación nuestra).

Con lo cual estamos en lo mismo, pues este evento se corresponde al momento en que se lleva a cabo la gran predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14 y llevada a cabo, no por “ángeles”, sino por seres humanos como son los “dos testigos” de Rev. 11:3 y que mediante su labor, recogen de toda la tierra a los verdaderos seguidores de Cristo y que, a diferencia de ellos, no tenemos nada que ver con el participar en el gobierno del reino; recordemos que en la “parábola de las ovejas y las cabras” a esas personas recogidas, se las premia por lo que han hecho a favor de otros personajes y a los que Jesucristo llama “mis hermanos más pequeños”, por lo que queda claro que esas personas no pueden ser parte de ellos. En definitiva y enfatizando la idea, dado que dicha labor de reunir a los fieles seguidores de Jesús que estamos esperando su venida, es llevada a cabo por hombres, en definitiva, seres humanos (el resto “ungido” por aparecer e identificado como los “dos testigos”), resulta que de nuevo nos encontramos ante otro pasaje mal entendido y peor aplicado, por culpa de decir lo primero que se nos ocurre a simple vista, sin tomar en cuenta el contexto bíblico y que es el que marca la pauta.

No podemos pasar por alto dos circunstancias que podrían ayudar a aclarar esta cuestión relacionada con Mat. 24:31 y 25:31, entre otros: la primera tiene que ver con el hecho de que lo que leemos hoy en nuestras actuales biblias, no es más que el fruto de copias, hechas de otras copias, de las miles de copias de la primeras copias que se hicieron de los texto originales…… y la mayoría de ellas ejecutadas a mano (la imprenta no se inventó hasta el siglo XV) por personas, fundamentalmente monjes de monasterios, que en su inmensa mayoría no sabían ni leer ni escribir, aunque eso sí, eran habilidosos copiando signos o letras; luego esas personas copiaban lo que se les ponía enfrente, pero sin saber lo que decía y lo que aumentaba el riesgo de error. Sumémosle a ello que dicho trabajo era muy costoso y por ello caro, lo que hacía que solo los poderosos pudieran encargar dichas copias…… y claro, aprovechando la ignorancia de esos amanuenses, estos poderosos y que “casualmente” eran los líderes religiosos del momento que dominaban el cotarro (en definitiva, la Iglesia Católica), podían rectificar textos a su antojo y conveniencia; ahí tenemos, por ejemplo, el tema de la “Trinidad” sostenido sobre textos evidentemente adulterados.

Porque si en esos pasajes citados, en lugar del término “ángel” se hubiera usado el sinónimo “mensajero”, el significado del pasaje habría cambiado radicalmente; por ello consideramos un puro disparate, el cifrar todo el soporte de una idea en la literalidad de un solo pasaje (cuando en realidad solo usando un sinónimo, se puede cambiar toda le idea expresada en el mismo) y que es lo que ha hecho el ignorante del Sr. Olcese, pues desconocemos que es lo que realmente se decía en el manuscrito original; lo que nos obliga a ser muy cautelosos y echar mano constantemente del contexto escritural, siempre que queramos sostener determinado planteamiento con un mínimo de rigor. Y es que en un libro como el de Revelación o Apocalipsis, lleno de simbolismos, tenemos que tener mucho cuidado con lo que es simbólico y diferenciarlo de lo que es literal; por lo que el consejo es que cuando en dicho libro encontramos la palabra “ángel”, la sustituyamos por el sinónimo “mensajero” (pauta a seguir en el resto de las Escrituras) y dejando que sea el contexto el que nos indique si se trata de un ser celestial o de uno terrenal…… o sea y para entendernos: no dejar que sean otros los que nos interpreten las Escrituras a su conveniencia y por no tomarnos la “molestia” de hacerlo nosotros, sencillamente porque es más cómodo; veamos un pequeño ejemplo de la idea que queremos transmitirles, usando dos pasajes en los que sustituiremos el término “ángel” que aparece en los mismos, por su sinónimo “mensajero” y verán lo fácil que es:

Una revelación por Jesucristo, que Dios le dio, para mostrar a sus esclavos las cosas que tienen que suceder dentro de poco. Y él (Jesucristo) envió a su mensajero y mediante este la presentó en señales a su esclavo Juan.” (Rev. 1:1). (Acotación nuestra).

Es obvio que en este caso estamos hablando de un “mensajero” celestial, por tanto de un ser “angélico” que transmite un mensaje a un hombre; pero veamos ahora la parte contraria, en este otro pasaje:

Al mensajero de la congregación que está en Éfeso escribe: Estas son las cosas que dice el que tiene las siete estrellas en su mano derecha, el que anda en medio de los siete candelabros de oro: 2 ”Conozco tus hechos, tu labor y aguante y que no puedes soportar a hombres malos y que pusiste a prueba a los que dicen ser apóstoles, pero no lo son y los hallaste mentirosos. 3 También estás mostrando aguante y has soportado por causa de mi nombre y no te has cansado”.” (Rev. 3:1-3).

En este caso estamos ante un “mensajero” terrenal, por tanto de un hombre, pues ningún “ángel” como tal ha gobernado nunca en congregación humana alguna; además, que el contexto nos habla de dificultades por las que los ángeles no pasan, pero sí los hombres…… tan fácil y sencillo como esto. Sin embargo, si en ambos pasajes usamos la expresión “ángel” que aparece en las biblias actuales, la cosa se presta a confusión porque partimos de una idea preconcebida, pues así se nos ha inculcado, de lo que es un “ángel”…… y que es lo que ocurre en los pasajes tomados como referentes del tema, eso es, Mat. 24:31 y 25:31, que inducen a muchos a tener una idea equivocada del verdadero significado del mensaje.

La segunda circunstancia y ya como un hipotético asunto de lógica, tiene que ver con el hecho de que cuando esas personas fieles seguidoras de Jesucristo sean resucitadas y dotadas de la inmortalidad, tendrán más de seres sobrenaturales (o de esencia divina al igual que los ángeles, aunque infinitamente más poderosos por ser Hijos de Dios) que de hombres y según entendemos por el concepto “hombre”…… y dado que Jesús sí sabía esto, tampoco es descartable (y entiendan que estamos conjeturando) que pudiera haber hecho usado la expresión “ángeles” tal como la leemos hoy en día, solo con el propósito de dar a entender a sus seguidores, más o menos de forma aproximada y entendible para ellos, la condición divina que alcanzarían si le continuaban siendo fieles y no, obviamente, con la intención de hacer de los ángeles los protagonistas del asunto y que es la idea que se nos ha ido transmitido a través del tiempo, merced a los intereses de los primeros traductores de los manuscritos originales, pero idea que “se da de bofetadas” con el contexto escritural y que es el que en todo momento debe prevalecer.

Establecidas estas dos premisas, pasemos a la tercera cuestión y que tiene que ver con el cuándo regresa Jesucristo a la tierra y para hacer qué…… en cuanto al “cuándo”, tenemos que considerar un par de textos que nos aclaran el tema y siendo el primero de ellos, 1 Tes. 4:15-17 y en dónde se lee como sigue:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor, no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro (saldrán a recibirlo) del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor (no siempre “en el aire”, sino siempre “a su lado”…… y lo aclaramos, por aquello de los malos entendidos).” (Acotaciones nuestras).

De lo que aquí se nos está hablando, es del momento en que se produce la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6) y como consecuencia directa e inmediata del regreso de Cristo a la tierra; pero como dicho dato tampoco nos aclara el “cuando” que intentamos averiguar, no tenemos más remedio que continuar buscando otro pasaje que complementando al anterior, nos indique el momento en que se produce dicha “primera” resurrección y, hete aquí, que encontramos dicha información en la porción bíblica de Rev. 11:3-12 y en donde se nos muestra el período temporal en el que se produce el reencuentro “en el aire” de un Jesucristo ya de regreso a la tierra, con el completo de sus “hermanos” (Juan 20:17) que acaban de ser levantados en esa “primera” resurrección…… pero porción bíblica de la que solo transcribiremos los textos más representativos y por aquello de abreviar:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco”. (……) 7 Y cuando hayan terminado de dar su testimonio (eso es, finalizados ya los 1.260 días), la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. (……) 11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie (instante preciso en el que se produce la “primera” resurrección y en la que participan solo aquellos que tiene que reinar con Cristo) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá (a recibir a Cristo). Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Acotaciones nuestras).

Dicho lo cual, pasemos a analizar lo leído: los “dos testigos” aparecen simultáneamente con el personaje “anticristo” y evento con el que inicia la profética “semana 70” de Dan. 9:27 y últimos siete años del mundo como lo contemplamos; luego si su labor se extiende por “1.260 días” o tres años y medio (la mitad de dicha “semana 70”), al final de los cuales son asesinados por “la bestia” o imperio mundial dirigido por el “anticristo” y tres días y medio después, son resucitados simultáneamente con los Pedro, Juan, Pablo y compañía…… blanco y en botella: Jesucristo regresa vencida ya la primera mitad de esa “semana 70”, pues recuerden que hemos comentado que la “primera” resurrección y que es de lo que estamos hablando, es consecuencia directa e inmediata del regreso de éste a la tierra.

Averiguado ya el “cuando”, centrémonos ahora en la segunda cuestión y que tiene que ver con el “qué”, o dicho de otra manera, cuál va a ser y siempre según las Escrituras, el próximo movimiento del Hijo de Dios en su calidad de rey nombrado por el Altísimo (el primero habría sido el resucitar a sus leales seguidores con la condición de inmortales reyes y sacerdotes) y teniendo en cuenta que los tres años y medio restantes son los destinados a la “gran tribulación”, dirigida contra todos aquellos que no hayan aceptado el someterse a la soberanía divina…… y lo que las Escrituras nos dicen al respecto, es lo siguiente:

Y vi el cielo abierto y, ¡miren!, un caballo blanco. Y el que iba sentado sobre él se llama Fiel y Verdadero y juzga y se ocupa en guerrear con justicia. 12 Sus ojos son una llama de fuego y sobre su cabeza hay muchas diademas. Tiene un nombre escrito que nadie conoce sino él mismo 13 y está vestido de una prenda de vestir exterior rociada de sangre y el nombre con que se le llama es La Palabra de Dios. 14 También, los ejércitos que estaban en el cielo le seguían en caballos blancos y estaban vestidos de lino fino, blanco y limpio. 15 Y de su boca sale una aguda espada larga, para que hiera con ella a las naciones y las pastoreará con vara de hierro. Pisa también el lagar de vino de la cólera de la ira de Dios el Todopoderoso. 16 Y sobre su prenda de vestir exterior, aun sobre su muslo, tiene un nombre escrito: Rey de reyes y Señor de señores.” (Rev. 19:11-16).

Luego tenemos que el segundo movimiento de Cristo es el “guerrear” contra las “naciones” que se le oponen y destruirlas, tal como se destruye una vasija de barro hasta reducirla a simple polvo (ver Sal. 2)…… y aquí es donde entramos el punto que nos interesa, porque ¿quiénes componen, ese ejército celestial que le acompaña en su justo guerrear? ¿Los ángeles…… o los miembros de su “iglesia” que tienen que reinar con él? Es cierto que lo que parece indicarnos el pasaje leído con la expresión “los ejércitos que estaban en el cielo”, es que serán los ángeles los que acompañarán a Jesucristo y ante lo que el “ignorante” y según la máxima de Aristóteles, rápidamente convendría que ello es así y eso es lo que ha hecho el Sr. Olcese…… pero el “sabio” duda de semejante posibilidad, pues se contradice con el contexto escritural y por lo que “reflexiona” para ver el porqué de las cosas y que es lo que hemos hecho los autores de este blog; y siendo que lo que proféticamente nos dicen las Escrituras, acerca de este episodio bélico, es esto:

Y Jehová (representado por la persona de Jesucristo) ciertamente saldrá y guerreará contra aquellas naciones como en el día de su guerrear (en referencia a 2 Crón. 20:15), en el día de pelea. 4 Y sus pies realmente se plantarán en aquel día sobre la montaña de los olivos, que está enfrente de Jerusalén, al este; y la montaña de los olivos tendrá que partirse por en medio, desde el naciente y hacia el oeste. Habrá un valle muy grande; y la mitad de la montaña realmente será movida hacia el norte y la mitad de ella hacia el sur. 5 Y ustedes ciertamente huirán al valle de mis montañas; porque el valle de las montañas llegará hasta Azel misma. Y ustedes tendrán que huir, tal como huyeron debido al temblor de tierra en los días de Uzías el rey de Judá. Y Jehová mi Dios ciertamente vendrá (regreso de Jesucristo) y con él estarán todos los santos (o “fieles”, según otras versiones y no los “ángeles”).” (Zac. 14:3-5). (Acotaciones nuestras).

Luego ya tenemos que en este pasaje profético para nada se nos habla de “ángeles” como acompañantes de Cristo en su cruzada en la tierra, sino de los “santos” y término que como se ve en la profecía de Daniel y en todas las ocasiones que se usa en el NT, aplica exclusivamente a los fieles seguidores de Cristo; que no se nos habla de “ángeles”, queda corroborado por lo que se lee en Rev. 17:14 y texto que ya hemos considerado en la versión PDT, pero que ahora lo haremos en la RV 1960 y por ser esta la que usa ese “genio” de la teología llamado Apologista Mario Olcese, por lo que no tiene excusa que justifique su tremenda incapacidad para entender siquiera aquello que lee:

Pelearán contra el Cordero (las naciones con sus reyes al frente) y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él (en dicha batalla, lógicamente) son llamados y elegidos y fieles.” (Acotaciones nuestras).

Y estando de acuerdo en que los ángeles también pueden ser “fieles”, lo que no son, obviamente, es “llamados” y “elegidos” por Jesucristo…… esto lo fueron los apóstoles y todos aquellos que siguieron a estos, por lo que queda meridianamente claro que los personajes que acompañan a Cristo en su justo guerrear, no son otros que los resucitados Pedro, Juan, Pablo, Felipe, Timoteo y tantísimos otros fieles del I siglo, junto a los “dos testigos”, resto o remanente “ungido” aún por aparecer y a los que en la profecía de Daniel se les identifica, repetimos, como “los santos del Supremo” (o del “Altísimo”, según versiones) y que han de reinar con Cristo por los mil años. Pero en nuestro deseo de asegurarnos que lo que decimos es cierto, en el sentido de que los ángeles como tal, no tienen nada que ver con esa “fiesta” a ocurrir en la tierra y como no quedamos plenamente convencidos con lo averiguado hasta el momento, continuamos aplicando la máxima “aristotélica”, eso es, el continuar “reflexionando” sobre el tema, hasta que nos apareció el pasaje que vamos a leer a continuación y que parece redondear la cuestión, pues descarta la posibilidad de que los “ángeles” tengan protagonismo alguno en el regreso de Cristo a la tierra y en la “limpia” que va a llevar a cabo sobre esta…… vean el pasaje en cuestión:

Por su parte, el Dios que da paz aplastará a Satanás bajo los pies de ustedes en breve. Que la bondad inmerecida de nuestro Señor Jesús esté con ustedes.” (Rom. 16:20).

Noten que ahí no dice bajo los pies “de los ángeles” sino bajo los pies de los fieles seguidores de Cristo; pero no convencidos aún del todo (puntillosos que somos los “nenes”), continuamos con nuestras pesquisas hasta que nos topamos con unas palabras del apóstol Pablo, que también contribuyen a esclarecer el tema y que se hallan en Efe. 6:11-13:

Pónganse la armadura completa que proviene de Dios para que puedan estar firmes contra las maquinaciones del Diablo; 12 porque tenemos una lucha, no contra sangre y carne, sino contra los gobiernos, contra las autoridades, contra los gobernantes mundiales de esta oscuridad, contra las fuerzas espirituales inicuas en los lugares celestiales.”

De nuevo notamos algo significativo: la mencionada lucha no la tenían los “ángeles”, sino esos seguidores fieles de Jesucristo y lucha en la que aparentemente Satanás salió vencedor en un primer “round”, al conseguir arrebatarles la vida; pero falta por jugar la segunda mitad del partido y que es la que se va a dilucidar en el período de la “gran tribulación” de los días finales…… y esa revancha, los “llamados, elegidos y fieles” de Jesucristo, no la pueden dejar en manos de ángeles. Pero es que además y en línea con nuestra propuesta, tenemos un pasaje casi olvidado y medio suelto por ahí, que es del todo explícito sobre el particular:

Estos son los que no se contaminaron con mujeres; de hecho, son vírgenes. Estos son los que van siguiendo al Cordero no importa adónde vaya. Estos fueron comprados de entre la humanidad como primicias para Dios y para el Cordero.” (Rev. 14:4).

Luego si Cristo viene a derrotar a los gobiernos humanos dirigidos por Satanás y apresar a este por mil años (Rev. 20:1-3), es solo lógico pensar que estarán también a su lado en ese crítico momento; por lo que todo lo considerado hasta el momento, apunta a que Jesucristo regresará comandando a sus 144.000 hermanos y no a miríadas de “ángeles”, porque ¿sería razonable que en un momento tan decisivo de la historia de la humanidad, Jesucristo regresara acompañado por “ángeles” y esos prominentes personajes se quedaran en la “grada”, viendo el partido como meros espectadores? Entendemos que no, primero, porque de ser así, las palabras que acabamos de leer no se cumplirían y, en segundo lugar, por lo que vamos a leer a continuación en otro pasaje también olvidado por ahí y que tiene que ver con una promesa que hizo Jesucristo con relación a su segunda venida:

Y al que venza y observe mis hechos hasta el fin, le daré autoridad sobre las naciones 27 y pastoreará a la gente con vara de hierro, de modo que serán hechos pedazos como vasos de barro, como lo que he recibido de mi Padre.”

Dicho en “román paladino”, que cuando Jesucristo regrese a poner “firmes al personal” y a dar “estopa” a diestro y siniestro (destrozar a las naciones rebeldes a su soberanía), a su lado para ayudarle estarán los 144.000 “que han vencido” y no los “ángeles”. Y es que ellos solos se bastan y sobran para reducir a escombros el diabólico imperio del mal montado por Satanás, tanto en el ámbito espiritual, como en el material; al respecto podríamos añadir y por aquello de enfatizar la cosa, que uno solo de esos excelsos personajes tiene más gloria y poder que todos los ángeles juntos, pues mientras ellos son “Hijos” de Dios, los ángeles solo son “creación” de Dios…… de ahí que se nos diga, que tan encumbrados personajes “juzgarán a ángeles” (1 Cor. 6:3). Es cierto que alguien podría pensar que poco importa con quién venga acompañado Jesucristo, si la conclusión del asunto es la misma, eso es, que “no importa el color del gato, lo importante es que cace ratones”…… solo hay un “pero” a tal forma de pensar, que tiene que ver con el siguiente pasaje:

Esto es excelente y acepto a vista de nuestro Salvador, Dios, 4 cuya voluntad es que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad.” (1 Tim. 2:3-4).

Y como el creer que Jesucristo regresa acompañado de los “ángeles”, puede ser cualquier cosa, menos el tener un conocimiento exacto o pleno de “la verdad”, entendemos que lo que uno estaría haciendo en tal caso es violar de forma flagrante la “voluntad” divina. Por lo que los autores de este blog, nos tomamos muy en serio el tener en cuenta la voluntad de Dios, pues entendemos que la misma, por venir de Quién viene, tiene rango de mandato y lo que nos mueve a apresuramos en investigar aquello que con respecto de Su Palabra nos suena mal y a compartirlo con otros a través de este blog, para que no se nos impute responsabilidad alguna (Ezeq. 3:17-21)…… ya lo que cada uno haga con dicha información, es asunto suyo, pues cada uno puede hacer “de su capa un sayo”; pero en todo caso y por aquello de parafrasear a Pablo, nosotros queremos estar “limpios de la sangre de todo hombre” (Hech. 20:26), pues hemos advertido de la situación.

Luego resumiendo y por aquello de ir terminando, no solo le hemos mostrado a ese “genio” de la teología llamado Apologista Mario Olcese, que sí existen numerosos textos que prueban que Jesucristo regresa a la tierra acompañado, no por ángeles, sino por los miembros de su congregación de seguidores fieles o “iglesia” y por emplear la misma terminología del personaje en cuestión, sino que además se lo hemos demostrado con argumentos contextuales y que es como se debe de hacer. En todo caso, la conclusión del asunto y todo considerado, es que de nuevo nos encontramos ante otro “patinazo” del personaje en cuestión, que como sexador de pollos quizás tenga futuro, pero que como teólogo tiene menos recorrido que un “chupa-chups” en la puerta de un colegio; lo cual no le impide, eso sí, hacer tajantes afirmaciones del todo disparatadas y apoyándose para ello en solitarios textos y encima, mal interpretados…… y es que ya lo dijo Aristóteles: “El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona”.

MABEL

LOS “DÍAS CREATIVOS” DE 24 HORAS…… O COMO CAER, EN EL MISMO ERROR QUE SE PRETENDE ENMENDAR.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 29/06/2015 by Armando López Golart

descarga (2)Es de todos conocida la interminable discusión entre la ciencia y la religión, acerca del cómo aparecieron las cosas que contemplamos a nuestro alrededor, tanto en lo “macro” como en lo “micro” y sobre todo, en lo que tiene que ver con esa singularidad llamada “vida” sin la cual nada tendría sentido y que, hasta donde alcanzamos ver, solo existe en este pequeño planeta perdido en un remoto rincón del inconmensurable universo; y es que mientras los científicos y circunscribiéndonos al ámbito de lo más cercano, eso es, en lo relacionado con nuestro planeta y en la vida en él existente, abogan por una secuencia fortuita de sucesos que a lo largo de cientos de millones de años y mediante un proceso llamado “evolución” devino en lo que contemplamos hoy a nuestro alrededor, resulta que los líderes religiosos se inclinan por atribuir como causa primera de todo lo existente, a la directa intervención de un Sumo Hacedor o Creador de todo lo contemplado y ello, en seis períodos de tiempo llamados “días” creativos; así es como se nos expone en los primeros capítulos de un libro llamado La Biblia y que para colmo de los científicos, abre con esta sencilla pero a la par, grandiosa declaración:

En el principio, Dios creó los cielos y la tierra.” (Gén. 1:1).

Y palabras que ponen los pelos como “escarpias” a cualquier “evolucionista” que se precie y que siga defendiendo la “veracidad” de la llamada “teoría de la evolución” propugnada por el biólogo británico Charles Darwin en 1.859, cuando publicó su obra “El origen de las especies”…… obviando, eso sí los evolucionistas actuales, el hecho de que más de 150 años después de aparecer dicha publicación, el tal proceso evolutivo continúa no siendo más que una simple “teoría” (científicamente indemostrable, por cierto), aunque se enseñe como una “verdad absoluta” en las mejores cátedras de Biología de las más prestigiosas universidades del mundo. Sin embargo, la realidad y que es muy tozuda, demuestra que no solo los avances científicos actuales en todos los campos de la investigación no avalan dicha teoría, sino que rebaten la misma desde su misma raíz…… pero en todo caso esta no es nuestra “guerra”, porque de lo que les queremos hablar es del intenso debate creado dentro de las principales religiones de la cristiandad, en cuanto a la duración de esos “días” creativos.

Ello viene a cuento de un artículo al que tuvimos acceso, publicado por D. Carlos Aracil Orts en su página “Amistad en Cristo” y como respuesta a la pregunta que le formulaba uno de sus muchos lectores; excusamos decir, de entrada, que estamos hablando de una persona que particularmente nos merece mucho respeto por su erudición, así como por su talante conciliador y por su “savoir faire” ¡vamos, que es un “señor” en toda la extensión del término, por tanto un auténtico caballero! Pero claro, ello poco tiene que ver con el hecho de que su amplio entendimiento de las Escrituras tenga algún que otro pequeño “claro/oscuro”; a ese respecto nos permitimos recordar, que en cierta ocasión ya le objetábamos a una de sus propuestas la cual tenía que ver con su afirmación en el sentido de que tanto Adán como Eva, serán levantados en la futura resurrección de los muertos; planteamiento que no solo va en contra de todo el contexto escritural, sino de la lógica y el sentido común más elementales: lo primero, porque decir eso sería lo mismo que afirmar que Jehová Dios se equivoca en sus juicios…… y lo segundo, porque de ser la cosa como nos la plantea D. Carlos, Dios entraría en franca contradicción consigo mismo.

Porque recordemos que lo que les fue dicho a nuestros primeros padres es que en el “día que pecaran”, eso es, desobedecieran el mandato divino sobre el no comer del fruto prohibido “morirían” y lo que era totalmente contrario al “vivir” que tenían antes del pecado…… es decir y por aquello de resumir la cuestión: la muerte es lo contrario de la vida. Luego teniendo en cuenta lo que dijo Jesús en Luc. 20:37-38, nuestros primeros padres no pueden participar de la resurrección de los muertos, a menos que Jehová Dios y como ya hemos señalado, se contradijera a sí mismo…… porque esto es lo que leemos en esas palabras del Hijo de Dios:

Pero el que los muertos son levantados, hasta Moisés lo expuso en el relato acerca de la zarza, cuando llama a Jehová “el Dios de Abrahán y Dios de Isaac y Dios de Jacob”. 38 Él no es Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos ellos viven.”

Obviamente, “viven” en su recuerdo y de ahí que los pueda levantar de nuevo a la vida cuando llegue el momento oportuno; luego la pregunta sería ¿cómo están nuestros primeros padres en la Mente Divina: vivos…… o muertos? Lo primero y como ya hemos señalado, sería totalmente contradictorio con lo sentenciado allí en el jardín de Edén…… si es lo segundo y que parece ser lo más coherente, queda claro entonces y según las palabras de Jesús, que algo sabría del “invento”, que estos no pueden ser resucitados; no olvidemos, por otra parte, el importante detalle de que la resurrección solo es aplicable a aquellos nacidos bajo el pecado adámico, eso es, de aquellos que “pagan” por la decisión que otro tomó en su lugar. De ahí, que la resurrección no sea más que una segunda oportunidad concedida a toda persona nacida bajo el pecado (esta no era la situación de Adán y Eva) y por la inmensa misericordia de nuestro Supremo Hacedor (Juan 3:16), que le permita en su momento (Rev. 20:7-10) decidir por sí misma en cuanto a que autoridad es a la que desea sujetarse: si a la de su Magnífico Creador Jehová Dios o a la del archienemigo de Este, eso es, de Satanás el diablo y lo que hace a uno, ahora ya sí, responsable directo de la decisión tomada…… y esta es toda la “historia”.

Dicho lo cual y ya volviendo al tema que nos ocupa, resulta que nos hemos encontrado con que en el artículo mencionado, D. Carlos nos hace una clara y taxativa afirmación de lo que él cree acerca de la duración de esos períodos de tiempo creativos y que en las Escrituras reciben el nombre de “día primero”, “día segundo” y así, sucesivamente, hasta alcanzar el “día séptimo” y del cual se nos dice que Jehová lo dedicó a reposar de toda su actividad creativa…… pero veamos qué es lo que nos propone al respecto el autor en cuestión, en los siguientes tres párrafos tomados de su artículo de respuesta:

Como no soy científico no puedo hablar desde ese punto de vista, sino solo desde mi lógica personal y de la interpretación Bíblica que creo Dios me ha dado entender. Al respecto, además de las Iglesias católica, ortodoxa y anglicana, son ya muchos los líderes de las iglesias evangélicas, que han claudicado al aceptar parte de las tesis evolucionistas preconizadas y defendidas por los científicos.

En general, la mayoría de los dirigentes de las principales o más importantes Iglesias cristianas citadas arriba –para conseguir esta conciliación del relato bíblico de los seis días de la Creación con la teoría evolucionista, que afirma que todo se formó lentamente durante millones de años, sin un Creador, mediante el azar y la casualidad– defienden que no hay que interpretar literalmente los primeros capítulos del libro del Génesis, y que cuando la Biblia habla de “Día” y “Noche”, “Y fue la “tarde” y la “mañana un día” (Génesis 1:5), en realidad está queriendo decir miles de años. Esta interpretación no literal, que desnaturaliza y pervierte completamente el texto bíblico, no es posible sostenerla desde un análisis imparcial gramatical y textual del mismo; y esta cesión de la fe bíblica de tantos creyentes, en aras de las tesis evolucionistas de los científicos, solo se puede entender por su falta de valentía intelectual.

Estos líderes religiosos –al no encontrar bases bíblicas para rechazar la evidencia de que los días de la Creación de nuestro mundo son de veinticuatro horas, como siempre han sido desde que éste existe–, absurda, ridícula e ilógicamente tratan de amparar sus postulados apoyándose en un texto de la Segunda Epístola de San Pedro (3:8), que registra: “Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día”; porque cuando se escoge este pasaje aislado y se saca fuera de su contexto para aplicarlo a cualquiera otra parte de la Biblia, se están violando las más elementales reglas de la interpretación bíblica y de cualquier interpretación, solo con el fin de tratar de hacer decir a la Santa Biblia lo que de ninguna manera afirma.”

Nos hemos permitido el atrevimiento de destacar en negrita el “sugerente” planteamiento del Sr. Aracil y en el que, a nuestro entender, está totalmente equivocado y por lo que cae en el mismo error que en su escrito denuncia…… eso es, el de no ceñirse uno al estricto contexto bíblico cuando se explica el sentido de un pasaje o en su defecto, del planteamiento que se formule; porque cuando esto se hace con la pulcritud requerida en algo tan importante como es el hablar a otros de las cosas de Dios, de ninguna manera se puede afirmar que los períodos creativos llamados “días”, tengan nada que ver con la duración de los días tal como la conocemos los seres humanos y que nos viene dada por el movimiento de rotación del planeta Tierra. Por tanto, estaríamos ante una “ligereza” que no se puede tolerar en quien está afirmando hablar “en función” de la interpretación bíblica que “cree” que Dios le ha dado a entender y según se lee en el primer párrafo transcrito…… en todo caso, que subliminalmente uno estaría sugiriendo el estar hablando bajo la guía del espíritu santo y lo que no es más, que una forma como cualquier otra de condicionar a los que le escuchan a uno; no olvidemos, por otra parte, que D. Carlos se reconoce a sí mismo como Hijo de Dios y supuesta condición que siempre le concede a uno cierta superioridad teologal sobre aquellos a los que enseña con sus escritos o, en su defecto, en sus conferencias públicas pronunciadas en distintos foros.

Y es que afirmar que esos “días” creativos fueron períodos de 24 horas porque esto “siempre ha sido así” en la historia de la tierra como planeta, es no tener demasiado clara la idea de lo que el contexto escritural nos transmite acerca de la expresión “día”; por lo que vamos a ver ahora, distintos significados de dicha expresión y determinados estos por el contexto bíblico en el que se encuentran, empezando por el pasaje señalado por el Sr. Aracil, eso es, 2 Ped. 3:8:

Sin embargo, no vayan a dejar que este hecho en particular se les escape, amados, que un día es para con Jehová como mil años y mil años como un día.”

En este caso, el contexto envuelto en el asunto no nos permite entrever de esas palabras el establecimiento de una rígida regla divina en cuanto a la medición del tiempo, sino la circunstancia de que nuestro Creador no sigue los mismos criterios que la limitada perspectiva del ser humano caído en el pecado, en el acto de medir el tiempo; de hecho, si el hombre “mide” el tiempo es por aquello de que “necesidad le está impuesta”, dado lo efímero de su vida y por lo que el tiempo se convierte en un preciado bien que se le agota rápidamente:

En cuanto al hombre mortal, sus días son como los de la hierba verde; como la flor del campo es como florece. 16 Porque un simple viento tiene que pasar sobre ella y ya no es más; y su lugar no la reconoce más.” (Sal. 103:15-16).

Pero claro, este no es el caso de nuestro Creador, pues no solo no está sujeto al paso del tiempo, sino que Él es quien creó esa constante universal que determina lo largo de nuestras vidas (Sal. 90:10) y que conocemos como “tiempo”…… ¡pero es que ni siquiera Adán antes del pecado, estaba sujeto a la tiranía del tiempo, dado que su cuerpo estaba preparado para vivir eternamente! Dicho lo cual, veamos otro uso de la expresión “día”:

El gran día de Jehová está cerca. Está cerca y hay un apresurarse muchísimo de él. El sonido del día de Jehová es amargo. Allí un hombre poderoso da un grito. 15 Ese día es día de furor, día de angustia y de zozobra, día de tempestad y de desolación, día de oscuridad y de tenebrosidad, día de nubes y de densas tinieblas, 16 día de cuerno y de señal de alarma, contra las ciudades fortificadas y contra las elevadas torres de las esquinas. 17 Y ciertamente causaré angustia a la humanidad y ciertamente andarán como ciegos; porque han pecado contra Jehová. Y su sangre realmente será derramada como polvo y sus entrañas como el estiércol. 18 Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; sino que por el fuego de su celo toda la tierra será devorada, porque él hará un exterminio, realmente uno terrible, de todos los habitantes de la tierra.” (Sof. 1:14-18).

En este caso, ese “gran día” del “furor de Jehová” y según el contexto bíblico, tiene una duración de tres años y medio; porque tiene que ver con el momento en que se desata en la tierra la llamada “gran tribulación” y que ocupa la segunda mitad de la “semana 70” de Dan. 9:27, eso es, los tres últimos años y medio del actual sistema de cosas como lo conocemos y período de tiempo en el que son castigadas con la destrucción eterna, aquellas personas que han rechazado la oferta recibida en los primeros tres años y medio de dicha profética semana de años, mediante la gran predicación de Mat. 24:14 por toda la tierra y liderada esta por los “dos testigos” mencionados en Rev. 11:3, por espacio de 1.260 días (o 3 años y medio)…… circunstancia que queda reflejada en lo que vamos a leer a continuación:

Esto toma en cuenta que es justo por parte de Dios pagar con tribulación (en este caso destrucción eterna) a los que les causan tribulación; 7 pero, a ustedes que sufren la tribulación, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios (porque han rehusado hacerlo) y sobre los que no obedecen (pues se resisten a ello) las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús. 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza, 10 al tiempo en que él viene para ser glorificado con relación a sus santos y para ser considerado en aquel día con admiración con relación a todos los que han ejercido fe, porque el testimonio que dimos fue recibido con fe entre ustedes.” (2 Tes. 1:6-10). (Acotaciones nuestras).

Por lo que estas palabras colocan el cumplimiento de la profecía de Sof. 1:14-18 acerca del “día del furor de Jehová” en ese espacio temporal de tres años y medio de “gran tribulación” y que culmina con la “batalla de Armagedón”, en donde Jesucristo junto a sus leales “hará limpia” (Rev. 17:14) e inmediatamente después de lo cual, instaurará el reino de Dios en este tierra; pero veamos otras aplicaciones del término “día”:

Entonces Jacob dijo a su casa y a todos los que con él estaban: “Aparten los dioses extranjeros que hay en medio de ustedes y límpiense y muden sus mantos 3 y levantémonos y subamos a Betel. Y allí haré un altar al Dios verdadero que me contestó en el día de mi angustia, puesto que resultó estar conmigo en el camino por el cual he ido”.” (Gén. 35:2-3).

¿Se podría deducir de ello, que ese “día” de angustia del bueno de Jacob, era un día de 24 horas “como así ha sido siempre” y por aquello de parafrasear al Sr. Aracil? Obviamente no, pues el contexto nos habla de un período temporal de duración indeterminada y en la que Jacob, parece ser, no lo pasó especialmente bien; pero veamos otro ejemplo:

Y la carne del sacrificio de acción de gracias de sus sacrificios de comunión ha de ser comida en el día de su ofrenda. Él no debe guardar nada de ella hasta la mañana.” (Lev. 7:15).

En este caso en cambio, el contexto determina que estamos hablando de un día o ciclo temporal de 24 horas…… pero veamos otro ejemplo en que al término “día” no se le puede dar esta aplicación:

En cuanto a Benaya hijo de Jehoiadá, hijo de un hombre valiente, que hizo muchas hazañas en Qabzeel, él mismo derribó a los dos hijos de Ariel de Moab; y él mismo descendió y derribó a un león dentro de una cisterna en el día de la nieve.” (1 Crón. 17:22).

Es obvio que en este caso el término “día” hace referencia a la estación invernal y que dura unos pocos meses…… por lo que de nuevo ha sido el contexto el que nos señala el significado correcto del término “día”; pero veamos un último ejemplo acerca de la polivalencia de esa expresión “día” y solo determinado su significado por el contexto en el que se encuentra situada:

En los días de Samgar hijo de Anat, en los días de Jael, no había tránsito en los senderos y los viajantes de veredas viajaban por senderos indirectos.” (Jue. 5:6).

En este caso y ya en su plural, el contexto nos indica que esa expresión “en los días de” tiene que ver con algo que ocurrió durante el período de tiempo en que esas personas traslaparon sus vidas, pero sin indicar espacio temporal determinado, pues este queda fijado por la duración del tiempo en que estas coincidieron. Por otra parte no podemos pasar por alto y como circunstancia adicional, el hecho de que a la suma de las seis unidades o “días” creativos dedicados a la preparación del planeta Tierra, también se le llama “día” en Gén. 2:4 y en donde se lee como sigue:

Esta es una historia de los cielos y la tierra en el tiempo en que fueron creados, en el día que Jehová Dios hizo tierra y cielo (eso es, la creación como un todo).” (Acotación nuestra).

Es obvia entonces la polivalencia del término “día” y que no tiene en sí mismo significado concreto alguno, sino que este le viene dado por el contexto que lo acompaña; pero dicho esto, la pregunta que uno podría hacerse sería la siguiente: ¿es posible, entonces, de una forma u otra conocer la duración de esos períodos de tiempo creativos llamados “días”? Claro que sí, cuando uno usa el contexto de manera apropiada y no se lanza a especular en función de una idea personal, sin haberse asegurado antes que los contextos avalan su planteamiento; para ello tenemos que remontarnos a las palabras que pronunció el Creador en el momento de ver terminada su obra:

Después de eso vio Dios todo lo que había hecho y, ¡mire!, era muy bueno. Y llegó a haber tarde y llegó a haber mañana, un día sexto.

2 Así quedaron terminados los cielos y la tierra y todo su ejército. 2 Y para el día séptimo Dios vio terminada su obra que había hecho y procedió a descansar en el día séptimo de toda su obra que había hecho. 3 Y Dios procedió a bendecir el día séptimo y a hacerlo sagrado, porque en él ha estado descansando de toda su obra que Dios ha creado con el propósito de hacer.” (Gén. 1:31: 2:1-3).

A partir de ahí ya entran en escena la lógica y el sentido común, que nosotros aplicamos de la siguiente manera: en el registro bíblico, vemos que cada uno de los seis “días” creativos finaliza con las palabras: “Y llegó a haber tarde y llegó a haber mañana”, eso es, que el día había iniciado y se había acabado y con ello abarcada una determinada porción de obra creativa ese día primero, también el día segundo y así, sucesivamente, hasta llegar al día séptimo en donde dicha coletilla no aparece por ningún sitio, como si ese “día” aun estuviera en proceso, eso es, que aún no hubiera terminado…… y esto es exactamente lo que se deduce de las palabras de Pablo en Heb. 4:1-10 cuando se analizan con atención y que no reproducimos para no alargar demasiado la cosa, pero que cada uno debería de consultar en su propio ejemplar de las Escrituras. Por lo tanto y habida cuenta que estamos ya al borde de los seis mil años de finalizad la obra creativa en el “día” sexto y que culminó con la aparición de Eva como última creación divina y, por otra parte, tenemos por delante los mil años del reino de Dios para poner remedio al desaguisado montado por el pecado adámico (todas las profecías apuntan a que estamos ya ante los momentos preliminares al establecimiento de dicho período milenario), está claro que este “séptimo día” de descanso divino tiene una duración de 7.000 años.

Lo que ello significa y ya para concluir, que en un Dios de orden como es en el caso de nuestro Creador, lo que se tiene que razonar es que la duración de los restantes seis “días” creativos también tuvieran idéntica cantidad de años…… en todo caso y si no estuviéramos en lo cierto en nuestro planteamiento, como mínimo ya estaríamos ante un “día” del período creativo (aunque sea el de descanso de Jehová) que contrario a lo afirmado por el Sr. Aracil, no es de 24 horas, sino de 7.000 años; no olvidemos, por otra parte, que esta “semana” creativa fue la que estableció un modelo ya a una escala inferior y ajustada al entorno del hombre, eso es, para la semana actual como una división de tiempo impuesta por Dios, en primera instancia, a la nación de Israel:

Acordándote del día del sábado para tenerlo sagrado, 9 seis días has de prestar servicio y tienes que hacer todo tu trabajo. 10 Pero el séptimo día es un sábado a Jehová tu Dios. No debes hacer ningún trabajo, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu animal doméstico, ni tu residente forastero que está dentro de tus puertas. 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos y procedió a descansar en el séptimo día. Por eso Jehová bendijo el día del sábado y procedió a hacerlo sagrado.” (Éxo. 20:8-11).

Por tanto y guardando la respectiva correlación, si los días de la semana impuesta al hombre tienen la misma duración, eso es, 24 horas cada uno, no es descabellado pensar que el modelo original y salvando las distancias, también tenía que ser una semana de “días” de igual duración entre ellos, en este caso de 7.000 años cada uno…… ir más allá o más acá de esto, ya es saltarse a la torera lo dicho por Pablo en 1 Cor. 4:6:

Ahora pues, hermanos, estas cosas las he transferido de modo que nos apliquen a mí y a Apolos para el bien de ustedes, para que en nuestro caso aprendan la regla: “No vayas más allá de las cosas que están escritas”, a fin de que no se hinchen ustedes individualmente a favor de uno y en contra de otro.”

Y nada en las Escrituras nos permite entender, que los “días” creativos fueran espacios de tiempo de 24 horas; es cierto que para la perspectiva del hombre 7.000 años por “día” pueden parecer muchos años…… pero no olvidemos que el Creador no se halla restringido dimensionalmente a los límites de nuestro sistema solar y por lo que no está condicionado a sus ciclos naturales de traslación y rotación, luego Su situación no puede compararse a la del hombre; el salmista dijo de Dios, quien es de “tiempo indefinido hasta tiempo indefinido” (Sal. 90:2), lo siguiente:

Porque mil años son a tus ojos solo como el día de ayer cuando ha pasado y como una vigilia durante la noche.” (Sal. 90:4)

Es a tenor de estas palabras, que el apóstol Pedro pudo escribir aquello que “un día es para con Jehová como mil años y mil años como un día” (2Ped. 3:8); porque si bien un período de mil años representa para el hombre la friolera de unos 365.242 días de veinticuatro horas, para el Creador puede ser un único e indivisible corto espacio de tiempo en el que Él comienza y lleva a buen término un determinado propósito…… es, en cierto modo y salvando todas las distancias, lo más parecido a la jornada de trabajo de una persona, que da comienzo por la mañana y termina hacia el final del día.

MABEL

APOLOGISTA MARIO OLCESE, O EL “CORREGIDOR”…… CORREGIDO.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , , on 28/05/2015 by Armando López Golart

EpCEnsearporCoaccin.previewY es que estaba yo tan tranquilo preparando un tema dirigido al “teólogo” en cuestión, como réplica a un video que publicó recientemente y en el que me aludía con claridad en mi condición de impenitente “detractor” (ya ni se atreve a citarme por nombre, no sea que se me suba la mosca a la nariz y le “sacuda” otra vez), cuando me entró, sorprendentemente, el siguiente correo del personaje citado…… y digo sorprendente, porque dicho personaje y no hace mucho tiempo de ello (17/12/14, m. 18 de grabación), juró y perjuró que jamás volvería a hacerme objeto de su atención ni a mandarme correo alguno, en vista de mi “terca” actitud en no plegarme a las sandeces que publica; sin embargo y “fiel cumplidor” de sus promesas, hete aquí lo que recibí:

apologista commented on TIC-TAC, TIC-TAC, TIC-TAC…

Sólo un ingenuo como tú, Armando, puede decir que en el milenio se restaurará el paraíso edénico. Eso es lo mismo que afirmar que se restaurará la desnudez de los primeros padres antes de la caída y que durará mil años. Esa idea es una enorme estupidez que proviene de la Watchtower. Repito: Si se restaura el paraíso, se debe restaur también la desnudez que existía antes de la caída…y todos los súbditos deberán estar en cueros. Sin duda alguna, esa perspectiva hará que un buen número de los que resuciten (supuestamente en el milenio) se la pasen de lo lindo viendo a jovencitas y niñas desnudas, morboseándose y asechándolas. ¡Cuántas violaciones y abusos se podrían ver por parte de personas que aún necesitarán ser reeducadas y que supuestamente aún no son perfectas, y que aún no conocen a Dios!. Es preocupante pensar en eso. Pero claro, hay bobos que se han tragado esa historia de un paraíso restaurado milenial donde todos seremos buenitos y obedientes, y donde el pecado y la rebelión no existirán. ¿Es que acaso nos olvidamos que Cristo tendrá que gobernar con vara de hierro, o como dicen otros, con puño de hierro? ¡Despierta armandito, y no sigas engañando como lo hacen los Testigos de Jehová a tanta gente que no ve más alla de sus narices! Saludos.

Apologista, el corregidor

Ni corto ni perezoso, dejé en barbecho lo que estaba preparando y me puese manos a la obrá en responder a tan ignorante personaje; de entrada, permítanme un pequeño inciso para señalar que dicho caballero y según afirma, poseedor de sesudos estudios universitarios, tendría que mejorar un poco su gramática porque en la España de mis tiempos de enseñanza obligatoria (lamentablemente, estos son tan solo mis “poderes”), ese texto no habría superado ni un examen de primaria. Pero dicho lo cual, acepto de tan “experto” corregidor (así y como han leído, se califica a sí mismo “el gachó”) esa descripción de persona ingenua, pues la verdad es que “espabilao”, aquello que se dice muy “espabilao”, tampoco soy ¡qué quieren ustedes que les diga!…… pero sin que ello implique carencia alguna en mi capacidad para razonar con lógica y sentido común acerca de las cosas que conozco, contrario ello a lo que parece querer insinuar acerca de las capacidades del que suscribe, u séase, aquí “el menda”, el Sr. Olcese en su comentario. Por lo que en todo caso, no estaríamos más que ante un efecto reflejo de la impotencia que como gangrena corroe a tan indocto personaje, que se ve incapaz de “hincarme el diente” en todo aquello que publico, pues carece de la suficiente capacidad para ello; como prueba de que esto es así, no hay más que analizar el contenido de dicho correo (no la ortografía del mismo y en donde hay faltas clamorosas, pero ¡pelillos a la mar!) y en el que destacan dos puntos que, por sí solos, ya nos hablan de la supina ignorancia de su autor…… no solo en aquello que tiene que ver con el contenido de las Escrituras, sino también en cuanto a su “capacidad” personal para establecer prioridades, porque veamos:

Su respuesta parte de un artículo que recién se publicó en este blog, eso es, el día 17 del mes en curso titulado “Tic-tac, tic-tac, tic-tac…” y en el que se habla de un tema muy serio, pues tiene que ver con la cercanía de los acontecimientos que darán inicio a la profética “70 semana” de años de Dan. 9:27, que a su vez dará paso al inicio de los últimos siete años del mundo como lo conocemos y a ser seguidos de forma inmediata, por el establecimiento del reino de Dios sobre la tierra y, con ello, la restauración del llamado “paraíso” en este “terruño” de nuestras entretelas y que buena falta nos hace, visto el panorama actual; en dicho escrito, además, servidor hacía referencia a anteriores artículos en los que se incide en la cercanía de dicho evento y que, en definitiva, es la cuestión mollar del asunto…… y puesto que dicho correo está enviado desde el acceso disponible en el artículo señalado, es obvio que el Sr. Olcese tuvo que leérselo y algo que se deduce del propio contenido del correo recibido, ya que está aludiendo a los temas que en el escrito mencionado se reseñan.

La cuestión, entonces, está en que el Sr. Olcese y al igual que el tonto de pueblo al que le señalan la luna con el dedo y se queda mirando el dedo, se hace eco en ese artículo de lo anecdótico, eso es, de si la expresión “reino” es equivalente a la de “paraíso” o no, pero sin enterarse de lo sustancial y que es, si yo no me equivoco en mi predicción, el hecho de que dentro de cuatro/cinco meses máximo podría iniciar dicha “semana 70” y con toda la tremenda repercusión que ello tendrá para la humanidad en general; porque de eso, que es lo mollar en el artículo señalado y ello desde que empecé con el primero de una serie de escritos hablando de dicha posibilidad (20/02/15), el personaje en cuestión no ha dicho esta boca es mía y…… ¡hombre!, se supone que algo tendría que decir sobre ello en su pretendida condición de teólogo, bien para tranquilizar a la “parroquia” en el caso de que entienda que yo estoy en un error, o bien para animarla a estar alerta si entiende que no voy desencaminado en mis deducciones. Pues de ser cierta mi propuesta y cosa que está por ver, estaríamos a las puertas de un hecho esperado por miles de generaciones pasadas y a lo largo de la historia del ser humano sobre la tierra: nada más y nada menos, que a siete años vista del establecimiento en la tierra del reino de Dios anunciado por Jesús (Mat. 4:17), hace casi 2.000 años…… y si a esto, ese “genio” de la teología no tiene nada que decir, repito, en un sentido o en otro, pues “apaga y vámonos” ¡qué quieren ustedes que les diga!

Pero claro, como está completamente a oscuras en cuanto a entendimiento de las Escrituras y es que no se entera el hombre de por dónde le suenan los truenos, no sabe cómo responder a esa cuestión (y a ninguna otra, por supuesto) y por lo que nos sale con la primera “chuminá” que se le ocurre y que diría mi amigo el castizo, en el sentido de que el paraíso no se puede restablecer durante el periodo de tiempo del reino de Dios, porque de ser ello así también se tendría que volver al estado de desnudez en el que estaban Adán y Eva dentro del mismo y con todo el “show” que, según tan indocto personaje, se montaría con ello…… y que como argumento teológico “de peso”, me reconocerán ustedes que no está nada mal. Y es que en primer lugar, para pronunciarse con un mínimo de propiedad hay que saber leer y por extensión, entender aquello que se está leyendo, pues de lo contrario malamente se puede enseñar a otros y como pretende dicho caballero…… porque de hecho, lo que nos dicen las Escrituras respecto a esta cuestión, es lo siguiente:

Y ambos continuaban desnudos, el hombre y su esposa y, sin embargo, no se avergonzaban.” (Gén. 2:25).

Nada pues “del otro jueves”, ya que estaríamos ante una actitud normal entre marido y mujer, que con frecuencia se ven desnudos y no se avergüenzan de dicha situación, bien sea duchándose, en la alcoba o en otra situación que conlleve intimidad…… ya otro cantar es cuando hay un tercero de por medio, aunque se trate de un hijo y que lo normal, es no mostrarse ante él desnudos: luego lo que es normal en determinado momento de intimidad y que es la situación que concurría entre Adán y Eva en el paraíso (estaban completamente solos), cambia radicalmente cuando cambia también la situación en la que uno se encuentra; es cierto que después de haber pecado y aun estando dentro de los límites del “jardín de Edén” o “jardín de Dios” y que es lo que significa sencillamente el término “paraíso”, su situación cambió y ya acusaron el estar desnudos:

Por consiguiente, la mujer vio que el árbol era bueno para alimento y que a los ojos era algo que anhelar, sí, el árbol era deseable para contemplarlo. De modo que empezó a tomar de su fruto y a comerlo. Después dio de este también a su esposo cuando él estuvo con ella y él empezó a comerlo. 7 Entonces (cuando ya se había consumado el pecado) se les abrieron los ojos a ambos y empezaron a darse cuenta de que estaban desnudos. Por lo tanto cosieron hojas de higuera y se hicieron coberturas para los lomos.” (Gén. 3:6-7). (Acotación mía).

Para entender lo que pretendo decir, tenemos que tener presentes dos aspectos fundamentales de la cuestión: el primero, que mientras nuestros primeros padres estaban en una condición espiritual aprobada ante su creador no eran conscientes de su estado de desnudez…… solo fueron conscientes de ello, cuando perdieron dicha aprobación; y el segundo, que cuando hablamos de restauración del paraíso en la tierra, estamos hablando y según los profetas, de una restauración física y no espiritual, que en definitiva era la que les daba “cobertura” y les hacía ignorantes de dicho estado de desnudez física. Por lo tanto y hasta que se restaurase en la tierra dicho estado de perfección espiritual (y de la que nada hablan los profetas), como cobertura divina para dicha desnudez y ello merced a nueva información dirigida a recobrar la restauración de dicha condición espiritual, que se hará disponible durante ese tiempo milenario (los nuevos rollos de Rev. 20:12), no se podría volver, hipotéticamente hablando, a ese estado de desnudez corporal…… y solo por responder algo a la disparada argumentación que nos hace el Sr. Olcese.
Pero es que las cosas tal parece que van por otro camino y quede claro, que lo que estoy planteando no tiene más valor que el de una mera especulación, por tanto susceptible de ser enmendada, porque tendríamos que preguntarnos por qué aún hoy, un hombre y una mujer unidos en matrimonio no se avergüenzan de su desnudez y sí lo hacen ante un extraño…… pues sencillamente porque están dentro del arreglo de Dios en cuanto a las relaciones de pareja:

Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre y tiene que adherirse a su esposa; y tienen que llegar a ser una sola carne.” (Gén. 2:24).

Pero aún en esta sociedad actual tan permisiva, la realidad es que cuando en un matrimonio entra una relación adulterina por parte de uno de los cónyuges, la cosa cambia radicalmente y si bien no lo calificaríamos como de una sensación de vergüenza, si es cierto que ese estado de desnudez entre ambos ya se hace un tanto embarazosa, como si algo hubiera cambiado…… y lo que ha cambiado es que ya no se está dentro del arreglo divino, en lo que tiene que ver con la relación de pareja. Y eso es lo que les pasó a nuestros primeros padres: cuando desobedecieron el mandato divino, se salieron del arreglo establecido y la cosa cambió radicalmente para ellos; por otra parte, notemos que el texto que acabamos de leer lo que establece es que el ser “una sola carne” aplica solo al hombre y a la mujer que entran en una relación de matrimonio y por lo que no se entiende la presencia de un tercero, en ese pasar a ser “una sola carne”…… pero es que además, tenemos que contemplar otra variante en el caso que nos ocupa y que no permite establecer ninguna aseveración como la presentada por el personaje Apologista: no sabemos (de ahí que yo señale, que lo que planteo no pasa de ser más que una simple especulación sobre un supuesto planteado) cómo hubiera cambiado la situación en cuanto a esa desnudez inicial, de no haberse producido el pecado y ya con el aumento de personas sobre la tierra y que no serían, obviamente, parte de esa “sola carne” que conforma una unidad familiar esposo/esposa, sino unos terceros.

Pensemos que la comisión de dicha pareja no solo era el procrear y hacerse “muchos” y llenar la tierra (Gén. 1:28), sino que implicaba también el extender ese jardín de perfección por todo el planeta y para lo cual tenían que salir de ese recinto protector, ayudados obviamente por sus descendientes y que en un momento dado, debido a su rápida multiplicación y a la consecuente expansión territorial, ya llegarían a ser unos auténticos desconocidos entre ellos…… entonces ¿sería razonable y aún dentro de la perfección, eso es, sin el pecado, que las personas no se hubieran procurado prendas de vestir y cubrir así su cuerpo de la mirada indiscreta de “extraños”? Por mi parte entiendo que sí sería razonable, máxime teniendo en cuenta lo dadas que son genéticamente las mujeres a la cuestión de los “trapitos”; a lo que habría que añadir, el hecho de que Jehová (que no hace nada sin un propósito determinado, según se deduce de Isa. 45:18) proveyó de materias primas al ser humano para la confección de tales coberturas, como pueden ser el lino, la seda, o el algodón…… razonemos, por ejemplo, el porqué de la existencia de un animal como la oveja, entre otros (como la llama, el guanaco, la vicuña, etc.) y que periódicamente, mediante un proceso de “esquila”, nos provee de una materia prima como es la lana y que tratada debidamente, sirve para hacer excelentes prendas de abrigo y referencia, que nos lleva a una cuestión añadida y que no hablaría precisamente en favor de la desnudez perpetua del ser humano, fuera de ese habitáculo natural que era el “jardín de Edén” y conocido coloquialmente como el paraíso.

Porque tenemos que partir de la base que dicho paraíso o tierra de placer y perfección, no fue más que el punto de partida de un majestuoso plan de Dios para extender al ser humano por toda la tierra (de momento y como parte inicial del propósito mencionado) y por lo que lo que allí había, era sencillamente lo esencial para empezar a desarrollar dicho propósito…… el resto se lo tenía que “currar” el hombre, mediante su ingenio y del que estaba grandemente dotado y como queda constatado por los increíbles logros que aún hoy, 6.000 años después de perdida su perfección, este ha colocado a su alcance; recordemos que alejado casi 2.000 años de dicha perfección, esto es lo que dijo Jehová de la inmensa capacidad del hombre para ingeniárselas por sí solo:

Y Jehová procedió a bajar para ver la ciudad y la torre que los hijos de los hombres habían edificado. 6 A continuación dijo Jehová: “¡Mira! Son un solo pueblo y hay un solo lenguaje para todos ellos y esto es lo que comienzan a hacer. Pues, ahora no hay nada que tengan pensado hacer, que no les sea posible lograr. 7 ¡Vamos! Bajemos y confundamos allí su lenguaje para que no escuche el uno el lenguaje del otro”. 8 Por consiguiente, Jehová los esparció desde allí sobre toda la superficie de la tierra…… y poco a poco dejaron de edificar la ciudad.” (Gén. 11:5-8).

Luego lo que está claro es que Jehová capacitó al hombre para, a partir de lo que tenía y según las necesidades que se le fueran presentando, crear cosas para suplir las tales…… entre ellas, las prendas de abrigo; y que si bien es cierto que el paraíso o “jardín de Dios” (no deifiquemos el término “paraíso”), no era más que un espacio en el que reinaba la paz y la felicidad, pues no existían la enfermedad, ni la vejez, ni la muerte y que se tenía que extender por todo el globo terráqueo, nada tenía que ver con que la desnudez fuera consustancial con ese primer entorno del hombre y que este no pudiera cambiar dicha circunstancia a su voluntad…… recordemos que la única condición impuesta al hombre se limitaba a no comer del árbol que se hallaba “en medio del jardín” (Gén. 2:9) y a absolutamente nada más. Por otra parte, estas cosas mencionadas son las cosas que se nos dice que son las que serán restauradas y que Jehová Dios hizo que nos fueran transmitidas “por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo”, según se lee en Hecho. 3:20-21…… y esto es lo que nos dijeron los profetas aludidos, en su momento:

En aquel tiempo (eso es, a partir del momento en que Jesucristo tome posesión del gobierno del reino de Dios) los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría…”. (Isa. 35:5-6ª). (Acotación mía).

En cuanto al recobro de nuestro entorno medioambiental, incluyendo los parajes más extremos, se lee como sigue:

“… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros.” (Isa. 35:6b-7)

Restauración que tiene que ver también con la total eliminación de las enfermedades:

Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error (recordemos que las enfermedades son resultado del pecado heredado).” (Isa. 33:24). (Acotación mía).

Por otra parte, esto es lo que nos dijeron esos “profetas de tiempo antiguo” y voceros del Dios Altísimo, acerca de la vejez, que tanto nos limita y antesala de la muerte:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.” (Job 33:25).

O lo que es lo mismo, que la persona anciana y decrépita retroceda en el tiempo en cuanto a lo físico y sea devuelta a los momentos de su máximo esplendor juvenil, tanto en lozanía como en vigor; pero veamos más de lo que se nos dijo por boca de esos “profetas de tiempo antiguo” y ello para el momento en que, como se lee en Hech. 3:20-21, Cristo regresara a la tierra para empezar a reinar en ella, con relación a lo que Jehová hará con la muerte en ese período de mil años de gobernación divina:

Él realmente se tragará a la muerte para siempre (eso es, la muerte como tal dejará de existir) y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro (causadas fundamentalmente por el dolor ante tan luctuoso suceso). Y el oprobio de su pueblo quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.” (Isa. 25:8). (Acotaciones mías).

Cumplimiento cabal de ese “tragarse la muerte”, que no sería tal si los muertos no fueran devueltos a la vida, mediante lo que conocemos como la “resurrección de los muertos”:

Tus muertos vivirán. Cadáver mío… se levantarán. ¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo! Porque tu rocío es como el rocío de malvas y la tierra misma dejará que hasta los que están impotentes en la muerte caigan en nacimiento (eso es, que vuelvan a la vida mediante una resurrección).” (Isa. 26:19). (Acotación mía).

Todas estas cosas, la restauración física, la eliminación de las enfermedades, la restauración del medio ambiente, el devolver al hombre la juventud interminable, el eliminar la muerte y el devolver la vida a los que han sido afectados por esta, son “las cosas” a restaurar y que fueron dichas por Jehová Dios por “boca de sus santos profetas de tiempos antiguos”…… y no vemos por ninguna parte, que los profetas hablaran de la restauración de la desnudez, como nos propone el Sr. Olcese; porque de ser ello así, todo tan estrictamente literal como nos lo “pinta” ese personaje, tendría que ser restaurado también el árbol “del bien y del mal” (Gén. 2:9) y lo que crearía un pequeño “problemilla”: en un inmenso planeta Tierra lleno de millones de sobrevivientes de la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14), más los que vayan resucitando posteriormente y con lo que resulta que nos juntaremos “la tira”…… ¿“en medio” de dónde puñetas, plantaría el Sr. Olcese dicho “arbolito”? Porque si se ha de restaurar todo…… ¡pues eso!

Porque incidiendo un poco más en el tema de la desnudez y repitiendo que lo que estoy exponiendo, no es más que una simple elucubración por mi parte de algo que jamás sabremos, como es el qué hubiera pasado de no mediar el pecado, hay otra cuestión a añadir a lo ya dicho y que ese indocumentado personaje no ha tenido en cuenta: para llevar a cabo la tarea de extender ese paisaje edénico, el hombre tenía que salir del mismo y enfrentarse a climas distintos y que requerirían de coberturas para protegerse de ellos, como sería en el caso de las bajas temperaturas invernales; porque siendo cierto que alguien podría argumentar que un dosel de agua cubría el globo terráqueo y hacía las veces de invernadero (lo que solo hacía que no existieran climas tan extremos como los actuales), no es menos cierto que los efectos físicos derivados del movimiento de rotación y traslación de la tierra y que es lo que genera el día y la noche y el cambio de estaciones, respectivamente, obviamente generarían distintas temperaturas y como ocurre, sin ir más lejos, entre la temperatura diurna y la nocturna y que en muchas ocasiones difieren entre sí en unos 20 o 30 grados…… o más, según sea la situación geográfica.

Pero es que además, prescindiendo de que en un principio la primera pareja hubiera sido creada en un estado de desnudez, no se entiende el por qué el hombre tendría que continuar así, siendo como era que éste y en el ejercicio de su libre albedrío, podía haber tomado la decisión que hubiera querido y en función de lo que les he relatado al respecto…… pero que en el restaurado paraíso la gente no andará desnuda. contrario a lo que afirma el “teólogo” en cuestión y como “gran impedimento” para que este sea restaurado durante el reino milenario (¡ya hace falta ser “acémila” para soltar semejante animalada!), se sobreentiende de las siguientes palabras de nuestro Creador:

Durante todos los días que continúe la tierra, nunca cesarán siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno y día y noche.” (Gén. 8:22).

Luego está claro que esta promesa divina se mantendrá también dentro del paraíso restaurado y por lo que el frio obligará al “personal” a cubrirse para protegerse del mismo, así como el calor, a cambiarlas por prendas más ligeras y vaporosas…… exactamente como se ha hecho, desde que el mundo es mundo. Es cierto que alguien podría llegar al extremo (¡no le demos ideas al Sr. Olcese¡), de decir que en un estado de perfección, los seres humanos serían inmunes a esos cambios térmicos y por lo que no se requeriría de prenda de abrigo alguna para protegerse del frio…… pero si ello fuera así ¿por qué Jehová habla de las sensaciones de “frio” y “calor”, si no estuviera el cuerpo humano preparado para experimentar tal diferencia térmica? Por lo tanto, la razón dada por dicho “genio” de la teología del porqué el paraíso no puede ser restaurado durante el reinado de Jesucristo, no deja de ser más que una mera estupidez propiciada por un nulo entendimiento del contenido escritural y, fundamentalmente, por la necesidad de responder algo a mis planteamientos (lo que sea, con tal que parezca que me discute “algo”) y que ponen en tela de juicio sus disparatadas “enseñanzas”…… máxime cuando son las propias palabras de un moribundo y agonizante Jesús, las que confirman que el paraíso será restaurado en su reino de mil años y algo que dicho “number one” de la teología niega estúpidamente:

Y pasó a decir: “Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu reino”. 43 Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el paraíso.” (Luc. 23:42-43).

Recordemos, que el término paraíso deviene del griego “pa·rá·dei·sos” y que se usaba para hablar del “jardín de Edén” en la época de Jesús, como del “día” o espacio de tiempo en donde las personas vivirían en un futuro en paz y felicidad, en donde la enfermedad, la vejez y la muerte serían cosa del pasado y los muertos serían resucitados (Juan 6:40; 11:24), todo ello según el registro profético, hasta la llegada del momento final en el que Dios juzgaría a todos…… y eso es de lo que hablaba el malhechor, que no entendía otra cosa por paraíso y a lo que el Hijo de Dios, lejos de rectificarle, identificó el establecimiento del tal para cuando él reinara sobre la tierra. Está claro entonces y para un coeficiente intelectual medio, que el Hijo de Dios relacionó directamente el reino con el paraíso como las dos caras de una misma moneda; decir lo contrario, como hace dicho personaje, no es más que demostrar su completa incapacidad para entender lo que está leyendo y a lo que en España se llama, ser un perfecto analfabeto: saben leer una frase, pero son incapaces de interpretar su significado…… ¡claro!, siendo así, se comprende otra disparatada afirmación que nos hace ese personaje en el sentido de que durante el reino de Dios en la tierra, no habrá lugar para una situación paradisíaca, sino más bien todo lo contrario.

Porque lo que señala al final de su correo, es que en el momento de su reinado “Cristo tendrá que gobernar con vara de hierro, o como dicen otros, con puño de hierro” y con lo que ese “caballero” demuestra no tener ni puñetera idea de por dónde le sopla el viento en cuestiones bíblicas (esperemos que la cosa no pase a otros campos), porque veamos: esa expresión de gobernar con “vara de hierro” o “cetro de hierro” y en referencia al bastón que, generalmente de metal precioso, simboliza el rango o autoridad del que lo lleva, aparece por primera vez en el Sal. 2:9 y en dónde se lee como sigue:

Las quebrarás con cetro de hierro (vara de hierro, según versiones), como si fueran vaso de alfarero las harás añicos.” (Acotación mía).

Lo que ocurre, es que ese quebrar “con cetro de hierro” no ocurre durante el reinado de Jesucristo y como afirma tan disparatado personaje, sino que es anterior a la instalación de dicho reino; y es que el contexto en el que se produce esta profética declaración, tiene que ver con un total enfrentamiento del Dios Altísimo con los reyes de la tierra, que rehúsan aceptar la soberanía de Su Hijo y en lo que se conoce como la batalla de Armagedón, de la que se nos habla en Rev. 19:11-16 y con la que concluye la “gran tribulación” (Rev. 7:14), para dar inmediatamente paso el reino de Dios. Por tanto, evento que se produce cuando aún Satanás no ha sido apresado y echado en prisión (Rev. 20:1-3), luego cuando aún no se ha establecido el reino de Dios en la tierra y algo que queda claro en el contexto del entero Salmo 2; pero es que además, de que la secuencia de los hechos es esta, queda probado por lo que se dice en la profecía de Daniel y en la que se lee como sigue:

Y en los días de aquellos reyes (gobernantes actuales) el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos (los actuales gobiernos mundiales que se opondrán a su establecimiento y que es, de lo que se nos habla en el mencionado Salmo 2) y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos; 45 puesto que contemplaste que de la montaña una piedra fue cortada, no por manos y que trituró el hierro, el cobre, el barro moldeado, la plata y el oro (la imagen que representaba a los sucesivos imperios que gobernaría sobre la tierra hasta la llegada del reino de Dios). El magnífico Dios mismo ha hecho saber al rey lo que ha de ocurrir después de esto. Y el sueño es confiable y la interpretación de él es digna de confianza.” (Dan. 2:44-45). (Acotaciones mías).

Por lo que queda claro que antes de ser establecido dicho reino y como es lógico (otra cosa no se entendería), se tenía que desalojar a los actuales gobernantes y que es de lo que se nos en habla en dicho Salmo 2 y en Rev. 19:11-21; si ello es así y así es, habrá que convenir que es un total disparate el afirmar que “durante” el milenio el personal será tratado “a palos” y según afirma el indocumentado de Apologista Mario Olcese citando del Sal. 2:9 leído, en donde se habla de “quebrar” y “hacer añicos” a las naciones opositoras a dicho reino…… máxime cuando con lo que se encontrará Jesucristo en el momento de tomar posesión de dicho reino, lejos de naciones “opositoras”, será con una “parroquia” de cuyos componentes se nos dice lo siguiente:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son, y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación (o sobreviven a ella y que culmina con la mencionada batalla de Armagedón) y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero (eso es, que han ejercido fe en el sacrificio propiciatorio de Jesús). 15 Por eso (por ejercer esa fe) están delante del trono de Dios; y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos. 16 Ya no tendrán hambre ni tendrán más sed, ni los batirá el sol ni ningún calor abrasador, 17 porque el Cordero, que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará (obviamente de buenas manera y no a “palos”, según se desprende del verso anterior) a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos”.” (Rev. 9:13-17). (Acotaciones mías).

Como pueden comprobar, nada más lejos este trato recibido por aquellos que sobrevivan a esa “gran tribulación”, con el ser gobernados con “vara de hierro” tales personas y que las Escrituras cuantifican como “una gran muchedumbre que ningún hombre podía contar” (Rev. 7:9). Por lo que estaríamos hablando de los primeros súbditos del reino de Dios y por lo tanto, de personas que pasan al mismo por la fe ejercida en el sacrificio de Jesús y lo que es más, que lejos de oponerse al establecimiento de dicho reino, han colaborado firmemente en difundir por todo el mundo, la buena nueva de la inminente llegada de este y como queda claro, en la parábola de “las ovejas y las cabras” (Mat. 25:31-46)…… luego la afirmación del Sr. Olcese y como nos tiene acostumbrados, no puede ser más sacada de contexto y por ello, más disparatada.

Entonces y como siempre he afirmado desde este blog, estamos ante un auténtico ignorante en el campo escritural (quizás como “sexador” de pollos destaque algo, pero ¡paren ustedes de contar!) y del que no se puede creer nada de lo que diga, pues todo ello se da continuamente de bofetadas con el contexto bíblico…… y este indocto personaje, es el que le quiere enmendarle la plana a un servidor ¡vamos, que ni el Sr. Olcese podría subir tan alto, ni aquí “el menda” caer tan bajo! No tendría que olvidarse dicho “teólogo” (cualquier semejanza a lo que es un teólogo de verdad, es pura coincidencia), que en su momento ya le hice rectificar una enseñanza mantenida por años y por lo que me tendría que tener un poco de “respeto”, circunstancia que pueden comprobar y con todo lujo de detalles, en un artículo publicado en este blog el 12/01/12 y en donde, además, añado un acceso directo al video en el que reconocía estar equivocado. Por cierto y ya que estamos metidos “en harina”, me gustaría que el Sr. Olcese dijera algo sobre mi escrito acerca del premio “sobremanera grande” que recibirá Abraham (13/05/15), en el que le discutía su afirmación en el sentido de que dicha expresión que se encuentra en Gén. 15:1 y en la versión RV 1960, tenía que ver con que le fuera concedido a dicho patriarca el gobernar al lado de Jesucristo en calidad de inmortal rey y sacerdote, durante el reino milenial.

Disparate donde los haya y de ahí que no se atreva siquiera a mencionar la cuestión y desmontar mis argumentos con una Biblia en la mano (no solo sosteniéndola, sino citando de ella ¡claro está!), en una más que evidente muestra de la incapacidad que sobre conocimientos bíblicos atesora…… pero ¡qué quieren ustedes, si el personaje no da para más! Y es que cuando no sabe que responder a lo que se le objeta, olímpicamente “pasa” de ello como si la cuestión no fuera con él y al más puro estilo avestruz; por eso y a 15 días vista de publicado dicho escrito, un clamoroso silencio se produce por parte de ese “genio” de la teología sobre el particular y mostrando claramente con ello que no es más que un vulgar “mercachifle” de la teología, por tanto sin capacidad alguna para refutar objeciones. Sin embargo, recordemos que abre su blog de cabecera “apologista.wordpress.com” y como texto de presentación, con el pasaje de 1 Ped. 3:15 y en donde se lee como sigue:

Antes bien, santifiquen al Cristo como Señor en su corazón, siempre listos para presentar una defensa ante todo el que les exija razón de la esperanza que hay en ustedes, pero haciéndolo junto con genio apacible y profundo respeto.”

Sin embargo, ni es capaz de presentar defensa alguna de sus propuestas y basándose en las Escrituras, lo de genio apacible mejor ni hablar de ello y lo de profundo respeto, pues…… ¡lo que yo les diga! Y claro, eso que lo haga un servidor que no es más que un “garrulo” sin formación alguna, tiene su pase…… pero que lo haga un supuesto Hijo de Dios, también supuestamente “iluminado” por Éste (y algo de lo que les hablaré en un próximo artículo) para llevar las buenas nuevas del evangelio del reino de Dios a todo el mundo y según propia afirmación, pues ¡qué quieren que les diga, como no sea que “sa pasao” siete pueblos”!, como diría mi amigo el castizo. En todo caso, estamos ante un simple vendedor de humo que encandila a unos cuantos ignorantes que le ríen la gracias y que se auto reconoce pomposamente como tocado por el dedo divino, para impartir la enseñanza del verdadero evangelio al mundo mundial (lo cual y visto lo visto, no se lo cree nadie ni harto de vino), pero que por otra parte, es totalmente incapaz de refutar las objeciones que un servidor le plantea.

Armando López Golart