Archivo para gobernantes

EL “ENIGMÁTICO” SALMO 2

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 18/02/2017 by Armando López Golart

todas-las-nacionesUno de los errores más garrafales que puede cometer todo aquél que pretende enseñar de la Biblia a otros, no solo es saltarse el contexto y explicar sencillamente lo que él entiende del pasaje que lee, sin considerar lo que en otras partes de ella se nos cuenta relacionado con el tema tratado, perdiendo con ello de vista lo que está envuelto en el asunto y, como parte fundamental de la cuestión, la posible relación de la actual situación mundial con lo que estamos leyendo. Y puesto que tal error no lo queremos cometer, aquí “los mendas”, es por lo que les vamos a hablar del susodicho Salmo 2, así como de la gran relevancia que ha adquirido en estos últimos tiempos y a tenor de algunos sucesos ocurridos que han pasado totalmente desapercibidos por algunos “expertos” en las Escrituras…… y ello porque de forma disparatada, fijan el cumplimiento del citado Salmo 2 para dentro del período milenario del reino de Dios y que aún no ha llegado; para sostener tal planteamiento dirigen la atención del “personal” a los versos 8 y 9, en dónde se lee como sigue:

Pídeme, para que dé naciones por herencia tuya y los cabos de la tierra por posesión tuya propia. 9 Las quebrarás con cetro de hierro, como si fueran vaso de alfarero las harás añicos.”

Entonces y continuando con el disparate, deducen de estas palabras que Jesucristo ya tiene que estar reinando en el milenio y por lo que estaríamos hablando de una gobernación con mano dura por su conflictividad, supuestamente debida a unos gobernantes que se rebelan de continuo contra su autoridad y, siempre, según lo que interpretan de los tres primeros versos del Salmo en cuestión y en los que se lee como sigue:

¿Por qué han estado en tumulto las naciones y los grupos nacionales mismos han seguido hablando entre dientes una cosa vacía? 2 Los reyes de la tierra toman su posición y los altos funcionarios mismos se han reunido en masa como uno solo contra Jehová y contra su ungido3 y dicen: “¡Rompamos sus ataduras y echemos de nosotros sus cuerdas!”.

Sin embargo, la realidad es muy distinta, pues de ninguna manera puede ser aplicada tan conflictiva situación para después de iniciado el período milenial, si tenemos en cuenta lo que se nos dice en Rev. 19:11-21 y que nos habla del guerrear de Jesucristo, precisamente contra esas naciones con sus gobernantes al frente que se le oponen en su comisión de establecer el reino de Dios en la tierra y por lo que son destruidas totalmente…… luego si ello es así, difícilmente puede haber naciones o gobernantes “rebeldes” dentro del reino de Dios. Entonces lo que esos primeros versos hacen, en realidad, es marcarnos el momento en que Jehová Dios tomará acción en contra de los desmanes del hombre sobre la tierra…… dicho de otra manera, la llegada del momento tan esperado por aquellos que nos interesamos en las promesas divinas, eso es, el que se haga realidad nuestra tan deseada liberación del actual sistema opresivo creado por el ser humano, mediante el establecimiento del reino de Dios aquí en la tierra. Recordemos que lo que se nos explica en el citado Salmo 2 y por aquello de resumir su contenido a una mínima expresión, es que el desafío de esos gobernantes terrestres y relatado en los versículos que acabamos de leer, lo que hace es que monte en cólera el Dios Altísimo y cuya inmediata reacción es mandar a Su Rey Jesucristo para que destruya a tan revoltosos personajes:

El Mismísimo que se sienta en los cielos se reirá; Jehová mismo hará escarnio de ellos. 5 En aquel tiempo (lógicamente, estaríamos hablando del tiempo en que se produce dicha rebelión y dato a tener muy en cuenta) les hablará en su cólera y en su ardiente desagrado los perturbará, 6 diciendo: “Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa montaña”.

7 Déjeseme hacer referencia al decreto de Jehová; Él me ha dicho: “Tú eres mi hijo: yo, hoy, yo he llegado a ser tu padre. 8 Pídeme, para que dé naciones por herencia tuya y los cabos de la tierra por posesión tuya propia. 9 Las quebrarás con cetro de hierro, como si fueran vaso de alfarero las harás añicos”.” (Acotación nuestra).

Entonces parece quedar claro que estamos ante una reacción inmediata de nuestro Creador para el momento en que se produce la rebelión de los gobernantes de las naciones que “se han reunido en masa como uno solo” contra el Dios Altísimo y lo que nos lleva a preguntarnos lo siguiente: ¿cómo han podido materializar ese enfrentamiento dichos gobernantes?

En primer lugar y para situarnos, tenemos que tener en cuenta que esas naciones que se nos mencionan en esos tres primeros versos leídos, no pueden hacer nada contra Jehová Dios ni contra Su Ungido, Jesucristo, pues estos están fuera de su alcance…… pero lo que sí tienen a su alcance es una preciada propiedad del Altísimo que está sobre la tierra y que conocemos como la nación de Israel, contra la que si pueden y quieren actuar; teniendo esto presente y, sobre todo, que dicha nación es el reloj profético sobre el que tenemos que apoyamos para saber dónde estamos situados en la corriente de los tiempos, pasemos ahora a analizar el contenido de esos primeros tres versículos a la luz de los últimos acontecimientos ocurridos y que nos revelan lo “adelantada” que está la cosa, es decir, lo cercana que está la actuación divina en contra de los reyes y gobernantes de este mundo (así como de sus seguidores) y por lo tanto, consecuentemente, de la pronta instauración del reino de Dios en la tierra.

Por lo que la pregunta a formularnos debería ser la de ¿y cuando se cumple lo escrito en esos tres primeros versos, es decir, la rebelión “en masa” de dichos gobernantes? Pues no habrá que esperar mucho, pues la realidad es que esta ya se ha producido y algo que ha pasado desapercibido por la inmensa mayoría del “personal”, incluidos aquellos que se interesan en las Escrituras…… porque recordemos que el día 15 de Enero del corriente 2.017, se produjo una inusual reunión en París de los mandatarios de las 70 naciones más importantes del mundo y con un único tema del día: Israel. Recordemos también, que lo que se debatía en dicho foro (cabría señalar que sin la presencia de los interesados) y en aras de conseguir una paz “duradera”, de ahí que se nos diga de esos gobernantes que “han seguido hablando entre dientes una cosa vacía” (v. 1), era como dividir dicha nación en dos estados independientes: Israel por un lado y Palestina por el otro y la capitalidad de Jerusalén, repartida entre las dos naciones resultantes y proyecto que es un claro desafío al Dios Todopoderoso, que tiene a Su pueblo como indivisible y a Jerusalén como la Capital Santa del mismo; por otra parte y por aquello de añadir más “emoción” al asunto, tenemos lo llamativo de la cantidad de participantes en dicho foro, eso es, 70 naciones.

Porque resulta que dicho número es usado en importantes profecías; por ejemplo, en las “setenta semanas” de la profecía de Daniel que trata sobre la venida del Mesías. (Dan. 9:24-27); o con relación al tiempo que Jerusalén y Judá yacieron desoladas “setenta años” debido a su desobediencia a Dios (2 Crón. 36:21). Pero es que además, los dígitos que conforman el número “70” son el siete y el diez (siete veces diez o diez veces siete) y que si por separado representan cada uno la cualidad de completo, unidos representan lo completo de lo completo; por lo tanto, la reunión de las 70 naciones más importantes de la tierra no es más que el cumplimiento profético del versículo 2 del citado Salmo que incide en el hecho que los gobernantes de las naciones “se han reunido en masa como uno solo” en contra del Dios Altísimo.

De hecho y por aquello de destacar cómo “hilan de fino” las Escrituras en lo que a profecía se refiere (al menos según lo versiona la TNM de los Testigos de Jehová y de la que hemos transcrito los textos), de lo que se nos habla en el primer versículo del Salmo 2 es de “naciones” y “grupos nacionales” y que no son la misma cosa…… porque veamos quiénes intervinieron en “la fiesta” de París: por una parte, el llamado “Cuarteto” (Estados Unidos, Unión Europea, Rusia, Naciones Unidas), en todo caso un “grupo” de naciones; por otra parte, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y EEUU), todas ellas “naciones” independientes. También países árabes (Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, etc.) y europeos, los países del G20 y otros países de América Latina como Colombia, Perú, Bolivia, Chile, etc. etc. y que también van “por libre”: eso es, tanto “naciones” a título individual, como “grupos nacionales” o naciones asociadas entre sí por diversos intereses…… o sea, que hasta ese grado, es exacta la Palabra de Dios y por tanto, fiable su profecía.

Por lo que todo considerado, querido amigo que nos lee y siempre teniendo en cuenta la rápida reacción de nuestro Creador ante la sublevación mencionada en los primeros versos del Salmo 2 (según se deduce por lo relatado en el mismo), hágase la siguiente reflexión: una vez ya consumada por parte de las naciones de la tierra, la profetizada rebelión y ocurrencia de la que no queda duda alguna que ya se ha producido…… ¿cuánto tiempo, cree usted, que se tardará el Dios Altísimo en actuar en contra de esas naciones rebeldes?

Y nosotros ahí lo dejamos, para que cada uno saque sus propias conclusiones…… ¡pero se nos antoja y visto lo visto, que la cosa tendría que estar al caer!

MABEL

JOEL 2:28-29

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 09/04/2015 by Armando López Golart

imagesYa nos perdonarán que insistamos en este tema de la profecía de Joel, pero es que nos parece muy interesante esta primera parte de la misma, en nuestra opinión poco entendida y que por la importancia que tendrá en la vida de muchas personas, creemos oportuno el centrarnos en ella exclusivamente; y es que probablemente recordarán que en nuestro escrito anterior (04/04/15), hablábamos de dicha profecía como un todo y señalando que tal parece que el cumplimiento de las señales anunciadas en su segunda parte (la profecía consta de dos partes), que se corresponde con los versos 30-31 siguientes a los señalados en el titular de este escrito, se están cumplimentando en nuestros días. Tan es eso así, que la última “luna de sangre” de un ciclo de cuatro (llamado tétrada) se espera para el 28 de Septiembre del año en curso y lo que nos lleva a barruntar, que bien podríamos estar situados en ese momento ante el inicio de los siete últimos años del mundo tal como lo conocemos, a ser seguidos ¡nada más y nada menos! (no pasen por alto este punto) por el establecimiento definitivo del reino de Dios en la tierra y evento que nos fue anunciado con mucha antelación por el propio Hijo de Dios en su momento:

Desde entonces Jesús comenzó a predicar y a decir: “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos (o “de Dios”, indistintamente) se ha acercado.” (Mat. 4:17). (Acotación nuestra).

Desde esas palabras hasta nuestros días, casi 2.000 años nos contemplan y período de tiempo incluido, según Jesús, en lo que se conoce como “los tiempos de los gentiles” o de “las naciones” según versiones…… en todo caso, el espacio temporal en donde Israel con su capital Jerusalén, estaría en manos de potencias mundiales diversas (Luc. 21:24). Pero como resulta que Jesús dijo también otras cosas directamente relacionadas con el establecimiento de dicho reino de hechura divina y que recabará la participación directa de muchas personas, creemos interesante centrarnos en esa primera parte de la profecía de Joel, en la que se lee como sigue:

Y después de eso tiene que ocurrir que derramaré mi espíritu sobre toda clase de carne y sus hijos y sus hijas ciertamente profetizarán. En cuanto a sus viejos, sueños soñarán. En cuanto a sus jóvenes, visiones verán. 29 Y aun sobre los siervos y sobre las siervas, derramaré en aquellos días mi espíritu.” (Joel 2:28-29).

Pasaje que en la versión TLA se nos expone de manera más entendible, pues eso es lo que se lee en la misma:

Cuando esto haya pasado, les daré a todos mi espíritu: hombres y mujeres hablarán de parte mía; a los ancianos les hablaré en sueños y a los jóvenes, en visiones. 29 También en esos tiempos daré mi espíritu a los esclavos y a las esclavas (en los tiempos que se escribieron estas palabras, personas de la más baja condición social).” (Acotación nuestra).

En todo caso, estaríamos hablando de un brutal derramamiento de espíritu como no existen precedentes en la historia bíblica, pues en el siglo I de nuestra era el tal espíritu solo fue derramado sobre un determinado número de personas que comprendía a los apóstoles (entre los que se cuenta Pablo y no Matías) y a los más directos seguidores de estos, según se deduce de unas palabras de Jesús:

Hago petición, no respecto a estos solamente (los apóstoles), sino también respecto a los que pongan fe en mí mediante la palabra de ellos.” (Juan 17:20). (Acotación nuestra).

O sea, que solo aquellos que creyeron en Jesús por la palabra directa de un apóstol de este, pasaron a formar parte de ese grupo selecto por el que Jesús pidió también la protección de su Padre Celestial; personas que llegaron a ser aceptadas por el Altísimo, mediante el recibir el bautismo en espíritu santo que los convirtió en Hijos Suyos…… pero que nada tiene esto que ver (no nos confundamos), con el derramamiento de espíritu santo mencionado en Joel 2:28-29 y que tiene otro propósito. Porque no podemos pasar por alto, que la misión fundamental para la que fue enviado Jesús a la tierra, fue para iniciar la selección de aquellos que junto con él gobernarían en calidad de inmortales reyes y sacerdotes (Rev. 20:6) en el reino milenario de Dios, obra que fue continuada por los apóstoles y en los que Jesucristo había delegado el poder para impartir al “personal” la condición de Hijo de Dios…… lo que nos indica, que en cuanto el último de los apóstoles desapareció de sobre la faz de la tierra y como queda fehacientemente demostrado en el capítulo ocho del libro de Hechos de los Apóstoles, dicha obra de selección se dio por concluida o, lo que es lo mismo, que a partir de ese momento desapareció de sobre la tierra la posibilidad de que un ser humano pudiera ser adoptado por el Altísimo como Hijo Suyo.

Añadir y a modo de advertencia de “buen vecino”, que cuando se topen con algún “iluminado” que se las de dé “ungido” y de los que das una patada a un adoquín y te aparecen “tropecientos mil”, no les hagan ni caso y sobre todo, protejan su cartera por si acaso…… porque de entrada le están mintiendo, pues no tienen ni zorra idea de lo que dicen las Escrituras y lo que pretenden es lucrarse, ya que toda forma de religión no es más que una estructura piramidal: cuantos más conversos, mayor cuantía en los ingresos económicos, bien sea vía diezmos, o bien donaciones “voluntarias”.

Hecho este pequeño inciso, continuemos en lo que estábamos y consideremos otro dato que refuerza nuestra teoría, como es hecho de que personas que actuaron bajo la influencia del mismo espíritu santo que actuó sobre Jesús y los apóstoles (incluyendo a sus más inmediatos seguidores), como fueron los históricos personajes Moisés, Elías, Eliseo, Sansón y tantos otros, no alcanzaron la condición de Hijos de Dios como algunos supuestos “entendidos” en el tema afirman. Ello queda evidenciado, aparte de otros datos (ver nuestro escrito del 15/09/13 titulado “Los “antepasados” de Jesús…… y el Sal. 45:16.”), por un mínimo ejercicio de razonamiento lógico y de sentido común: si estos personajes hubieran sido reconocidos como Hijos de Dios en su momento, por lo tanto antes del nacimiento de Jesús y su reconocimiento como tal (Mat. 3:16-17), este no podría ser considerado como el “primogénito” de entre muchos hermanos (Rom. 8:29)…… luego queda claro, primero, que todo otro Hijo de Dios tenía que aparecer a partir de Jesucristo en adelante y lo que descarta totalmente a los antepasados de este; y segundo, que se tiene que poder actuar bajo la influencia del espíritu santo de Dios y con ello tener la capacidad de efectuar obras poderosas, sin ser necesariamente un Hijo de Dios y que es una cosa muy distinta, como hemos visto en los ejemplos mencionados.

Es a partir de esta segunda premisa, que podemos empezar a entender de lo que se nos habla en Joel 2:28-29, aunque no estaría fuera de lugar y para reforzar nuestro planteamiento, hacer una precisión más sobre el particular: los que adquieren dicha condición de Hijos de Dios y por tanto, coherederos del reino con Cristo en calidad de inmortales reyes y sacerdotes, son solo aquellos que participan de la llamada “primera” resurrección, según se nos dice en Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no sobre “otros”) la muerte segunda no tiene autoridad (eso significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotaciones nuestras).

Partiendo de esa idea, tenemos que en Rev. 11:3-6 se nos habla de unos poderosísimos personajes que son anunciados como los “dos testigos” (en todo caso, un pequeño resto de personas “ungidas” directamente por Dios en calidad de Hijos Suyos) y que tienen la comisión de profetizar (entiéndase predicar) por 1.260 días, eso es, llevar a cabo la predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14 y período de tiempo que abarca la primera mitad de la profética “semana 70” de Dan. 9:27; estos personajes, considerados en la parábola de las ovejas y las cabras como los “hermanos más pequeños” de Jesucristo, pues aparecen a última hora y de los que se nos dice que tendrán colaboradores en su comisión divulgadora (Mat. 25:31-40), serán muertos al término de la misma por el poder imperante en ese momento y circunstancia que se nos explica con estas palabras:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio (vencidos los 1.260 días), la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron (con su mensaje) a los que moran en la tierra.

11 Y después de los tres días y medio (de su asesinato), espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie (eso es, resucitaron) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Rev. 11:7-12). (Acotaciones nuestras).

Es en ese preciso momento cuando se produce la llamada “primera” resurrección y que incluye a los seguidores “ungidos” del siglo I (los apóstoles y sus más directos seguidores) y algo que sabemos gracias a la explicación que de este crucial momento nos da el apóstol Pablo:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor (Pablo no se refería así mismo, sino a aquellos que sabía aparecerían en los últimos días) no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados (obviamente después de haber sido resucitados, como hemos visto), juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.” (1 Tes. 4:15-17).

Luego lo que vemos es que solo ese resto “ungido” aún por aparecer e identificado como los “dos testigos”, son los que toman parte de esa “primera” resurrección que conlleva el reinar con Cristo y no así, el resto de personas que colaborarán con ellos en dar adelanto a la predicación mencionada y que se convertirán en la “gran muchedumbre” de sobrevivientes que “salen de la gran tribulación” (Rev. 7:9; 14), eso es, que salen de ella con vida y entran ya directamente al reino de Dios; lo que les convierte, no en inmortales reyes y sacerdotes (al no haber muerto, no pueden participar de dicha “primera” resurrección), sino en los primeros súbditos de dicho reino y a los que de forma progresiva, suponemos nosotros, se irán añadiendo aquellos que se levanten en la resurrección posterior que se lleva a cabo ya dentro del período milenario y que se corresponde con la que señaló Jesús en Juan 5:28-29…… porque habrán observado que la considerada como “primera” resurrección y en la que, como hemos dicho, solo participan aquellos que han de reinar junto a Cristo en el reino milenario, se produce aún dentro de este sistema de cosas, concretamente al final de la primera mitad de la “70 semana” de Dan. 9:27, luego antes de que estalle la “gran tribulación” que arrasará con una humanidad desobediente.

Todo considerado, ya podemos volver a aquellos que progresivamente se irán sumando a la predicación iniciada por esos “dos testigos” o resto “ungido” por aparecer y analizar en qué condiciones enfrentarán dicha tarea, en armonía con lo profetizado con Joel 2:28-29 y en donde se nos habla de un derramamiento de espíritu santo sin precedentes en la historia del ser humano…… obviamente y como medio hemos apuntado, sobre aquellos que tomarán la decisión de acudir en apoyo de esos hermanos “más pequeños” de Jesucristo. Y decimos sin precedentes históricos, pues a través del registro sagrado lo que aprendemos es que dicha concesión del tal espíritu divino, fue otorgado puntualmente a diferentes personajes (ya citados) para llevar a cabo determinadas comisiones dadas por el Altísimo para el adelanto de Sus Propósitos y con una específica y concreta finalidad última: el acreditar, mediante la capacidad de llevar a cabo obras poderosas fuera del alcance del ser humano normal, que el personaje del que se tratare era un enviado de Dios. Un ejemplo de que ello es como se lo decimos, lo tenemos reflejado en los preliminares de la comisión recibida por Moisés de parte de Jehová, para que se presentara ante los ancianos del cautivo pueblo de Israel (Éxo. 3:13-17) y ponerles en antecedentes de lo que su Dios pensaba hacer para, en respuesta a sus ruegos, liberarlos de la opresión de los egipcios…… esta es la conversación entre Jehová y Moisés:

Sin embargo, al contestar, Moisés dijo: “Pero supongamos que no me crean (los ancianos de Israel) y no escuchen mi voz, porque van a decir: “No se te apareció Jehová’”. 2 Entonces le dijo Jehová: “¿Qué tienes en la mano?”, a lo cual él dijo: “Una vara”. 3 En seguida dijo: “Arrójala a tierra”. De modo que él la arrojó a tierra y esta se convirtió en una serpiente; y Moisés empezó a huir de ella. 4 Jehová ahora dijo a Moisés: “Alarga la mano y agárrala por la cola”. De modo que él alargó la mano y la agarró y esta se convirtió en una vara en la palma de su mano. 5 “Para que —según dijo él— crean que se te ha aparecido Jehová el Dios de sus antepasados, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.”

6 Entonces Jehová le dijo otra vez: “Mete tu mano, por favor, en el pliegue superior de tu prenda de vestir”. De modo que él metió la mano en el pliegue superior de su prenda de vestir. Cuando la sacó, pues, ¡resultó que su mano estaba herida de lepra como la nieve! 7 Después de eso Dios dijo: “Vuelve tu mano al pliegue superior de tu prenda de vestir”. De modo que él volvió la mano al pliegue superior de su prenda de vestir. Cuando la sacó del pliegue superior de su prenda de vestir, pues, ¡resultó que estaba restaurada como el resto de su carne! 8 “Y tiene que suceder —según dijo él— que si no quieren creerte y no quieren escuchar la voz de la primera señal, entonces ciertamente creerán la voz de la señal posterior.” (Éxo. 4:1-8). (Acotación nuestra).

Notemos que nuestro Creador, Jehová Dios, no esperaba que el “personal” se creyera a Moisés de buenas a primeras en sus afirmaciones de ser enviado por Él, sino a las manifestaciones de poder que a modo de “acreditación” de su condición de “mandao” le fueron concedidas llevar a cabo al bueno de Moisés…… eso es, no que Moisés fuera el poderoso, sino en todo caso el medio por el que Jehová canalizaba Su Poder y que le identificaba como enviado por Este. De hecho, vemos como también Jesús en su momento, usó la misma “táctica” y por llamarla de alguna manera, pues esto es lo que dijo a los incrédulos dirigentes religiosos del pueblo de Israel:

Si no hago las obras de mi Padre, no me crean. 38 Pero si las hago, aun cuando no me crean a mí, crean las obras, a fin de que lleguen a saber y continúen sabiendo que el Padre está en unión conmigo y yo estoy en unión con el Padre (o lo que es lo mismo, que hablaba de parte de su Padre Celestial en calidad de enviado y según certificó posteriormente en Juan 12:49).” (Juan 10:37-38). (Acotación nuestra).

Ello queda establecido de forma contundente, eso es, la necesidad de una “acreditación” que certifique que uno habla en representación del Dios Altísimo y no de parte de otra “agencia”, por lo que les dijo Jesús a sus continuadores (más inmediatos o futuros en el tiempo y como es en el caso que nos ocupa) en la obra de anunciar el propósito de Dios para la humanidad:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado (en el caso actual, ello sería el equivalente a recibir una porción del espíritu santo anunciada en Joel) será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas, 18 y con las manos tomarán serpientes y, si beben algo mortífero, no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20). (Acotación nuestra).

Partiendo entonces de lo considerado, es evidente que aquellos que en ese futuro inmediato y que nosotros auguramos para el final del verano del año en curso, acepten el mensaje anunciado por esos “dos testigos” enviados de Dios y decidan secundarles en su tarea, recibirán esos poderes anunciados y con los que “acreditar” su condición de enviados del Dios Altísimo. Poderes que, obviamente y como mínimo, pasarán y según el pasaje leído, por el uso de lenguas que no nos son conocidas en donde ello sea necesario, la capacidad de expulsar demonios (y que en definitiva, es a los que nos tendremos que enfrentar, según Efe. 6:12), ser inmunes a todo tipo de sustancia venenosa, dominio sobre animales dañinos (es lo que probablemente en ese contexto significa el “tomar serpientes con las manos”), la capacidad de sanar enfermedades o deficiencias físicas y cualquier otra cosa necesaria para llevar adelante nuestra comisión, como podría ser, por ejemplo, la capacidad de autodefensa ya que de lo contrario le duraríamos a Satanás (en este caso a sus esbirros terrestres), lo que un “chupa-chups” en la puerta de un colegio.

Y eso es lo que a nuestro entender, tenemos a tan solo unos 5/6 meses vista y que bien podría significar un aumento de presión en el entorno más inmediato de los que esperamos en Jehová (1 Ped. 5:8-9; Rev. 12:12) y que estamos alerta para tomar acción en favor de esos “hermanos menores” de Jesucristo; por lo tanto la pregunta sería…… ¿cómo estamos de ánimos, para afrontar dicha adversa situación? Porque lo que está claro es que el privilegio de, aunque solo sea por un tiempo determinado, poder disfrutar de ser depositarios (aquellos que estén ahí) del espíritu santo o fuerza activa de Jehová Dios y ser dirigidos por la misma, en nuestro empeño de defender Su Soberanía sobre todo el Universo, es algo impagable y actitud que será puesta como ejemplo a generaciones futuras por toda la eternidad; escondido en las Escrituras, hay un pasaje que nos habla de ello y que desearíamos compartir con todos ustedes, que se encuentra en Isa. 65:1 y que dice así:

Esto es lo que ha dicho Jehová: “Los cielos son mi trono y la tierra es el escabel de mis pies. ¿Dónde, pues, está la casa que ustedes pueden edificar para mí y dónde, pues, está el lugar que me es lugar de descanso?

Ese artilugio, el “escabel” y como seguramente todos ustedes sabrán, no es otra cosa que la banqueta en la que los reyes apoyaban sus pies, dada la altura del trono en el que se sentaban; en este caso el escabel del “trono” de Jehová no es otro que la misma Tierra. Sin embargo y dado que nuestro Supremo Hacedor no está literalmente sentado en ningún trono (se nos dice que “los cielos” son su trono) y por lo que no precisa de apoyo alguno, el que se nos señale a la tierra como el “escabel” de Sus pies y sacándole un poquitín de “punta” a lo leído, bien podría ser (o no, pero que por si acaso nosotros nos pronunciamos al respecto) que estuviéramos ante un significado más bien simbólico del asunto y que nos intentara transmitir otra idea, que bien podría ser la siguiente: la soberanía de Jehová Dios sobre su creación inteligente y partiendo del libre albedrío de la que está dotada la misma, no estaría sustentada tanto por Su Infinito Poder (y que podría hacerlo), como en la libre decisión por parte de esa humanidad obediente a la que nos hemos referido y que ha defendido contra “tirios y troyanos” el supremo derecho del Altísimo a gobernar sobre todo el Universo, en detrimento de su adversario Satanás y que, en definitiva, es la cuestión que está en juego desde el inicio de la creación del hombre sobre la tierra (Gén. 3:1-5).

Y esa es la humanidad (como Tierra) de la que podemos formar parte como directos sostenedores del legítimo derecho de nuestro Creador a gobernar sobre Su creación y germen (tales personas) a partir del cual el ser humano se extenderá por todo el Universo y con dicha épica gesta como recordatorio eterno para futuras generaciones…… luego la pregunta es ¿está usted dispuesto a aguantar lo que haga falta y más, si se tercia, con tal de figurar entre esas benditas personas que se convertirán en un ejemplo eterno de firme lealtad a su Magnífico y Supremo Hacedor? Recordemos que Adán es el ejemplo eterno de lo que no se debe de hacer, mientras que Jesús es el supremo ejemplo eterno de lo que sí se debe de hacer; luego la pregunta es obligada…… ¿a qué bando, se apunta usted?

Es cierto, por otra parte, que alguien podría decir de lo planteado en este escrito, que es lo más parecido al célebre “cuento de la lechera”, pero que los autores de este blog entendemos que bien se podría contemplar como una posibilidad; lo que nos lleva a recordar algo que nos plantábamos en un artículo anterior (14/03/15) y que venía a ser más o menos, eso de “¿y si no ocurre nada de aquello a lo que nosotros estamos apuntando, eso es, que dentro de unos pocos meses ya la tendremos “montada”? Ello nos lleva a voltear la pregunta en el sentido de plantear la cuestión a la inversa, eso es ¿y si resulta que sí ocurre…… y que también podría ser? ¿Está usted preparado para afrontar dicha posibilidad? Y lo preguntamos en el sentido de si está cada uno debidamente informado, como mínimo, de los eventos por venir y, por aquello del “por si las moscas”, estar preparado para tomar acción: es decir, por si resulta que lo que se plantea desde este blog no estuviera tan alejado de la realidad y que, como acabamos de señalar…… también podría ser.

MABEL

¿ESTAMOS ANTE OTRA “ENSEÑANZA” DE APOLOGISTA MARIO OLCESE, PUESTA EN LA “PICOTA”?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 04/02/2014 by Armando López Golart

puente_mal_hechoY es que los que nos siguen leyendo (obviamente por ello, merecedores del premio “a la combatividad” del Tour de Francia, como mínimo), recordarán que el “ignorante” que escribe los artículos que se publican en este blog (u séase aquí “el menda”) y siempre desde el punto de vista del personaje mencionado, ya le obligó en su momento a rectificar una enseñanza por dos años objetada en tales escritos, que nos hablaba acerca de “millones, miles de millones” que reinarían con Cristo en el milenio y reconocimiento que pueden encontrar en el tema publicado el 20/05/12 en este blog y con todo lujo de detalles, en dónde muestro cómo se retracta de la misma, pues no solo reconoce que no sabe si ello es así, sino que afirma que en la Biblia no se dice tal cosa ni nada que se le asemeje…… ¡y por dos años me lo había estado discutiendo!

Posteriormente, de nuevo le hice retroceder en su afirmación de que los “notables” del AT también reinarían con Cristo y reconocimiento que se plasmó en un video publicado el 12/03/13 en donde nos afirmaba con toda convicción y una vez más, contradiciéndose de una enseñanza que había mantenido por años (esa es la coherencia intelectual de ese “teólogo” del que hago mención), que los que reinarían durante el período milenario serían los sobrevivientes de la “gran tribulación” (minuto 15-18 de grabación) y con lo que dicho personaje nos aparta ya de ese reinar con Cristo, no solo a los “notables” del AT, eso es, a los Abraham, Jacob, Moisés, Daniel, etc. etc. etc. sino también a los seguidores de Jesús del I siglo, apóstoles incluidos…… y cuestión, repito, que yo se la estuve discutiendo por años. Luego puesto que queda claro que en dicho video, ese “caballero” nos dice que solo aquellos que hayan enfrentado al “anticristo”, a la “bestia” y al “falso profeta” de Rev. 13 y figuras estas aún por aparecer, son los que reinarán en el gobierno milenario, ello borra de un plumazo de participar en dicho reinar a esos personajes del AT y a los mismos apóstoles, pues hace muchos siglos que los tales desaparecieron de la escena; o sea, que resumiendo y punto al yo quería llegar, que ya el Sr. Olcese reconoce que los notables del AT no reinarán con Cristo……luego otra enseñanza en la que yo tengo la razón y el personaje en cuestión y a pesar de la actitud “caricaturesca” (más bien “chulesca”) que muestra en el video señalado, ha estado por años totalmente equivocado; eso es, de momento dos a mi favor.

Pero veamos otro planteamiento que le he rebatido constantemente a ese ignorante integral en cuestiones bíblicas (espero que la cosa no pase a otros estadios) y que tiene que ver con una afirmación que nos hacía en un video/artículo que publicó el 17/05/13, en el sentido de que los miembros de la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9 y por el simple hecho de que estaban vestidos de “largas ropas blancas”, ello ya significaba que esas personas y en función de una disparatada interpretación de Rev. 3:5 y 3:21, tenían que formar parte de los que gobernarían con Jesucristo en el milenio en calidad de inmortales reyes y sacerdotes…… y a pesar de las veces que yo he había refutado dicha formulación, el Sr. Olcese se había mantenido siempre “en sus trece”. Pero hete aquí (¡cosas de la vida!), que hace unos días y buscando cierta información en Internet, me apareció un artículo que en su momento me dirigió esa “eminencia” de la interpretación bíblica y como no podía ser de otra manera poniéndome “a caldo”, que publicado el 08/05/12, eso es ¡justo un año antes del mencionado! y que yo desconocía de su existencia (¡sino de qué, estaría yo aquí sin responderle!), en su último párrafo y transcrito tal cual, se leen unas palabras muy “jugosas”:

Yo llegué a la conclusión de que si sólo los 144,000 SON DE CRISTO, Y sólo ellos son el VERDADERO LINAJE DE ABRAHAM, tal como dice la WT en dicho número de la revista La Atalaya, entonces la grande muchedumbre de Testigos de Jehová de la clase terrenal (no necesariamente la grande muchedumbre de Apo. 7, que para mi pasarán la grande tribulación sin morir) jamás podrán resucitar, ya que Pablo dice que SÓLO LOS QUE SON DE CRISTO resucitarán en la parusía de Cristo y ninguno más. Así de simple es la cosa. Y por supuesto yo paso a demostrar con cierto detalle esta falacia de la Watchtower en mi estudio ya publicado en mi blog, y que no se hace necesario repetirlo nuevamente acá. Si esto no lo entiende Don Armando, es ya problema suyo. Pero lo cierto es que la Grande Muchedumbre watchtoweriana dista mucho de parecerse en a la grande muchedumbre de Apo. 7 que sí está frente al trono y frente al Cordero en su presencia misma.”

Decirle de entrada a esa nulidad “teológica” que es el personaje en cuestión, que jamás me ha visto publicar que la clase de las “otras ovejas” de los TJ tengan nada que ver con la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9; porque lo que se puede leer de mis escritos, es que los TJ hacen una aplicación disparatada de la Escrituras y por lo que sus supuestos “ungidos” tienen nada que ver con el “resto” por aparecer según Rev. 11:3, ni su predicación es la de Mat. 24:14, ni su “gran muchedumbre” se corresponde con la de Rev. 7:9, pues nada de eso ha acontecido aún en nuestros tiempos…… luego ese señor está poniendo en mi boca cosas que no he dicho, o sea, que está mintiendo como tiene por costumbre. Ahora bien, he mencionado que en el citado párrafo había unas palabras y que he calificado de “jugosas”, aunque quizás ustedes no se habrán fijado en ellas: y es que en el mismo hay una frase mediante la que dicho “teólogo” admite implícitamente como disparatado su anterior planteamiento, en el sentido de que la citada muchedumbre de Rev. 7:9 esté destinada a reinar con Cristo (recordemos, porque están vestidas de blanco) y en una frase que inserta entre paréntesis en dicho párrafo:

“…… (no necesariamente la grande muchedumbre de Apo. 7, que para mí pasarán la grande tribulación sin morir)……”

Entonces si la opinión personal del Sr. Olcese es que dichas personas no mueren en la “gran tribulación” (quiero imaginar que ello formará parte de una creencia sólida y no la cambiará pasado mañana, como tiene por costumbre) que me responda a la siguiente cuestión: si dicha “muchedumbre” pasa a través de la “gran tribulación” sin morir, ello significa que entran al reino de Dios (suceso inmediato a ocurrir en finalizar la misma) con vida…… bien, si eso es así y así es ¿nos podría explicar ese “caballero”, como cuadra una multitud entrando al reino de Dios con vida y “reinando” con Cristo, con lo que está registrado en Rev. 20:6?:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (luego no sobre la “gran muchedumbre”, que según el Sr. Olcese “no muere” y por lo que no puede participar de esa resurrección) la muerte segunda no tiene autoridad (lo que significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotaciones mías).

Obviamente, lo que se deduce claramente en este pasaje, es que solo aquellos que participan de dicha “primera” resurrección, adquieren la inmortalidad y reinarán con Cristo en el milenio…… luego y para enfatizar la idea, si la mencionada “gran muchedumbre” de Rev. 7:9 resulta que no muere y por ello, razonablemente, no puede participar de esa “primera” resurrección, no puede adquirir la inmortalidad y mucho menos la posibilidad de reinar con el Hijo de Dios en el milenio, siempre según el pasaje mencionado. Cuestión esta que se la vengo planteando (entre otras) desde hace “muchas lunas” y sin que hasta el momento, ese “genio” de la interpretación bíblica haya sido capaz de responderme a la misma, sencillamente porque no puede, pues está “pillado” en su propia contradicción y algo que todos ustedes han podido comprobar; en resumidas cuentas, otra enseñanza que le he desmontado a ese ignorante caballero, que habla de aquello que no entiende en absoluto y de ahí tantas salidas “de pata de banco”. Y es que en su total desconocimiento del contenido escritural, hoy nos dice una cosa, mañana nos dice otra y pasado mañana, totalmente la contraria y en un despliegue de “coherencia” digno de mayor causa; lo que lleva a carecer de credibilidad alguna, al menos entre aquellos que demostramos entender de lo qué hablamos y a los que nunca, como es mi caso personal, ha sido capaz de pillarme en contradicción alguna…… probablemente, más por causa de su supina ignorancia, que de mi acierto en la formulación de dichos planteamientos. Pero claro, como dicen que “no hay dos sin tres” (en este caso serían “tres sin cuatro”), resulta que esa rectificación del Sr. Olcese, conlleva una derivada y que también se la vengo discutiendo desde hace mucho tiempo, que es la de “dos grupos” de personas distintos que pasan al reino de Dios en el momento de ser este instaurado, porque veamos:

Dicho “intelectual” me ha rebatido hasta la saciedad y tildándola de “diabólica”, la afirmación de que cuando inicia el reino de Dios solo pasan a este, aquellos que fungen como gobernantes del mismo, por una parte y salidos de una “primera” resurrección, como hemos visto y por otra, aquellos identificados como la “gran muchedumbre” y de los que el propio Sr. Olcese nos dice que pasan con vida a dicho reino de Dios, pues “salen” o sobreviven a la “gran tribulación”…… luego si como hemos visto solo los que participan de esa “primera” resurrección gobiernan en calidad de inmortales reyes y sacerdotes con Cristo ¿qué pintan o en calidad de qué, están los miembros de dicha “multitud que ningún hombre podía contar”, dentro de ese recién iniciado reino de Dios? Obviamente la única respuesta posible para una cabeza medianamente “amueblada” (descarten la del citado personaje para este menester), es que están en calidad de súbditos de dicho gobierno de hechura celestial…… y que no me interprete mal esa “lumbrera” que responde al nombre de Apologista Mario Olcese, pues con ello yo no digo como hacen erróneamente las TJ, que dicho gobierno será ejercido “desde” el cielo, ya que nunca hablo de lo que ellos dicen y que no me importa en absoluto, sino de lo que dicen las Escrituras (ya otra cosa es que esos señores coincidan en algo con ello); y por tanto lo que yo digo, es que es de “hechura celestial” en el sentido que está puesto por el propio Dios y está regido por Sus Principios.

Lo considerado nos lleva a entender, que en el reino coexisten y ya desde su mismo inicio, un grupo o “clase” que gobierna y otro grupo o “clase” distinta que es gobernada: en definitiva, dos grupos (o clases) distintos de personas y que es de lo que se nos habla en Rev. 7; algo que sistemáticamente ha sido negado por dicho “caballero”, apartándose por tanto de la lógica más elemental y al alcance, como he señalado, de una mente medianamente “amueblada”…… permítanme incidir en el hecho de que no estoy hablando de lo que dicen los TJ, sino de lo que dicen las Escrituras. Dicho lo cual, veremos si ese “number one” de la teología es capaz de explicarnos con qué afirmación nos tenemos que quedar de las dos que nos ha planteado: o con que esa “gran muchedumbre” y por ir vestidos de “largas ropas blancas” reinarán con Cristo en el milenio, o si por el contrario y al no poder participar de la mencionada “primera” resurrección, pues al no morir pasan con vida al reino de Dios y no les aplican los beneficios de la tal resurrección, entran en dicho reino en calidad de súbditos del mismo…… quedo pendiente por tanto, de la respuesta de este “adalid de la verdad” y que responde al “discreto” nombre de Ing. Apologista Mario Olcese, “teólogo”, “evangelizador”, “maestro” de las Escrituras y probablemente (por aquello de que para que falte, más vale que sobre), presidente de la comunidad de vecinos de su escalera.

Armando López Golart

LA “VIDA ETERNA” Y LA “INMORTALIDAD”…… ¿LAS DOS CARAS DE UNA MISMA MONEDA?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , , , , on 28/10/2013 by Armando López Golart

cara%20o%20cruzEs este, al menos desde el punto de vista de los autores de este blog, un tema ciertemente conflictivo a tenor de lo que uno va leyendo de personas que se tienen por “entendidas” en la materia y que no parecen estar muy de acuerdo entre ellas; sin embargo, parece que destaca la unanimidad existente entre una mayoría de las tales, en el sentido de que efectivamente estaríamos hablando en ambos casos de la misma cosa, eso es, que el término “vida eterna” sería sinónimo de “inmortalidad” y viceversa. Sin embargo y valga como ejemplo, ahí tenemos a los Testigos de Jehová que, de una manera un tanto confusa, cierto es, pues en algunos de sus escritos tal parece que se contradicen así mismos, llegan a la conclusión de que habrá unos pocos que reinarán con Cristo (144.000 según Rev. 14:1-5) y que gozarán de dicha “inmortalidad”, mientras que unos muchos, eso es, la “gran muchedumbre” sobreviviente en la “gran tribulación” de Rev. 7:9; 14 y súbditos de dicho reino, disfrutarán de la llamada “vida eterna” y con la idea de que esta condición, es inferior a la “inmortalidad” que ostentarán los 144.000 que, como sus hermanos menores, han de acompañar a Jesucristo en su reinar…… planteamiento que desde este blog apoyamos en todos su extremos y hacemos nuestro, aunque lo digan los TJ y que, como tantas veces hemos dicho desde esta página, suelen acertar casi siempre en su interpretación de las Escrituras, pero yerran lamentablemente en la aplicación del resultado de dichas interpretaciones; y como dicen que “para muestra, basta un botón”, veamos un claro ejemplo de ello y sin apartarnos del caso que pretendemos analizar.

Porque si bien dicha organización acierta en la interpretación de que los que con Cristo tienen que reinar, son 144.000 individuos, falla en su aplicación al decir que de estos existe aún un “resto” (Rev. 6:9-11) en la tierra en estos momentos, que está conformado por miembros que pertenecen a tal organización y siendo los que asumen la responsabilidad de dirigir la obra de predicación que lleva a cabo dicha organización religiosa…… cuando el caso es y algo que les niega la mayor, que a día de hoy y circunstancia que hemos demostrado en este blog hasta la saciedad, no existen “ungidos” sobre la tierra, eso es, miembros de dicho grupo de los 144.000. Por otra parte, si bien interpretan correctamente que la mencionada “gran muchedumbre” son las personas que accederán al reino en calidad de súbditos, yerran estrepitosamente al afirmar que esta ingente cantidad de personas se corresponde con sus llamadas “otras ovejas” y salidas de su obra de predicación, cuando la realidad es que la predicación de la que salen tales personas es de la que anunció Jesús en Mat. 24:14 y que tendrá una duración de tan solo 1260 días (Rev. 11:2)…… luego dado que los TJ llevan más de 100 años predicando y según reconocen ellos mismos, solo podemos concluir que no estamos hablando de la misma predicación. Por lo tanto y partiendo del hecho mencionado de la ausencia actual de “ungidos” sobre la tierra y que son los que tienen que encabezar dicha obra divulgadora, solo podemos pensar que la predicación anunciada por Jesús no ha empezado todavía, por lo que el resultado de la misma, es decir, los citados súbditos del reino como tales, tampoco han podido hacer su aparición sobre la tierra…… y con lo que su clase de las “otras ovejas”, lógicamente, no se corresponde con esa “gran muchedumbre” anunciada: o sea, que han acertado en el “fondo”, pues así será el desarrollo de los acontecimientos profetizados, pero han errado en la “forma”, al adelantarse a esos acontecimientos en más de cien años y además, al aplicarse a sí mismos dicha profecía.

Y ya sabemos que alguien habrá por ahí, que dirá que esta forma que tenemos de apoyar la tesis de una correcta interpretación de las Escrituras por parte de los TJ, en el sentido de quiénes serán inmortales y quiénes no lo serán, tiene mucho que ver con el poso acumulado por el tiempo que permanecimos como miembros activos de dicha organización los dos autores de este blog y por aquello que “de casta le viene al galgo”; sin embargo, la realidad es que mientras esas personas pueden meterse con los TJ y desmontar algunos de sus planteamientos, no pueden hacer lo mismo con los artículos que nosotros publicamos, pues están estrictamente basados en lo que dicen las Escrituras y no en lo que enseñan determinadas estructuras religiosas…… por lo que, obviamente, alguna diferencia tiene que haber entre lo que decimos nosotros y lo es enseñado por la mencionada organización. Dicho lo cual, metámonos ya “en harina” y empecemos con la tarea de demostrar la veracidad de nuestra posición inicial, con lo que consideramos como un buen punto de partida para llegar al fondo de la cuestión…… y que tiene que ver con un pasaje bíblico que nos habla de la promesa divina de que en un fututo, en este momento ya muy cercano, el ser humano podrá alcanzar la “vida eterna”:

Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16).

Estas palabras, dichas por el propio hijo de Dios, Jesús, no sospechoso por tanto de desconocimiento de la realidad de las cosas o afán de tergiversarlas, hacen referencia al mundo en general y no a una parte selecta del mismo, como los beneficiarios del acceso a la mencionada “vida eterna”…… luego la promesa de alcanzar dicha meta, estaba dirigida a la humanidad obediente como un todo y sin excepción de ninguna clase: la única condición exigida para ello, es la de ejercer fe en el sacrificio expiatorio o sangre derramada de Cristo y algo que se nos confirma, en lo dicho por Rev. 7:14-15 y en clara referencia a aquellos que sobrevivirán a la “gran tribulación” venidera:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo (al apóstol Juan): “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe” (luego Juan lo ignoraba). Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación (luego sobreviven a ella) y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero (eso es, que han “ejercido fe” en su sacrifico de rescate). 15 Por eso (por haber ejercido dicha fe) están delante del trono de Dios y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos”.” (Acotaciones nuestras).

Entonces sabemos de esas personas a las que se hace referencia, que serán los primeros súbditos del reino de Dios y por tanto los primeros seres humanos, en alcanzar la “vida eterna”, porque han hecho lo demandado en Juan 3:16; pero además lo sabemos también, porque de aquellos que reinan en el mismo junto a Cristo, se nos dice algo distinto y que les diferencia radicalmente de la “gran muchedumbre” de súbditos del reino:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6).

Aclaremos en primer lugar, que por “muerte segunda” y en ese contexto, se entiende aquella muerte que es producto de un juicio adverso de Dios y con resultado de destrucción eterna (Rev. 20:14-15); a partir de ahí, razonemos con un poco de lógica sobre lo leído en el pasaje en cuestión: si sobre “estos” que participan de dicha “primera” resurrección y que reinarán con Cristo se nos dice, que la “muerte segunda” no tiene autoridad sobre ellos y algo que no se nos dice de la “gran muchedumbre” de súbditos aún por aparecer, ello significa en primer lugar que gozan de la “inmortalidad” (no pueden ya morir) desde el mismo momento que se levantan en esa “primera” resurrección…… pero por otra parte y tomando la oración por pasiva, lo que se sobreentiende es que hay otros a los que sí les puede alcanzar dicha “muerte segunda”, pues de lo contrario y en el pasaje transcrito, no tendría sentido alguno el concretar que es sobre “estos”, luego no sobre otros, que dicha “muerte segunda” ya no tiene poder. Luego teniendo en cuenta que la Revelación nos sitúa en los últimos días de este inicuo sistema de cosas y cercano ya el momento de la instauración del reino de Dios, solo es razonable que nos formulemos la siguiente pregunta ¿de cuántos grupos de personas nos habla Rev. 7:1-10 que estarán presentes, en el momento de empezar a andar el reino de Dios? Y siendo esta la respuesta: de un grupo reducido de 144.000 sellados en sus frentes y de una “gran muchedumbre” que “ningún hombre podía contar” que habrá sobrevivido a la “gran tribulación” venidera y que no tenían sello identificativo alguno en sus frentes. Eso es, dos grupos perfectamente diferenciados el uno del otro, tanto por cantidad como por calidad y del cual primer grupo, según el texto de Rev. 20:6 leído, se nos dice que gozarán de la “inmortalidad” pues la “muerte segunda” ya no puede alcanzarlos…… entonces blanco y en botella: aquellos que sí pueden ser alcanzados por la “muerte segunda”, son los integrantes del grupo de la “gran muchedumbre” y a pesar de que según hemos leído en Rev. 7:14-15, por ser parte del mundo de la humanidad que sí ha ejercido fe en la sangre derramada de Cristo, se les concede y en armonía con la promesa divina de Juan 3:16, el poder vivir eternamente, eso es, la “vida eterna”. Luego un mínimo ejercicio de lógica y sentido común nos dice, que ello solo puede significar que “vida eterna” y la “inmortalidad” no pueden ser de ninguna manera una misma cosa, como afirman la mayoría de “entendidos” a los que nos hemos referido al inicio de este escrito.

Ahora bien ¿por qué enfatizamos el hecho de que esa “gran muchedumbre” sobrevive a la “gran tribulación”? Pues para acentuar el contraste entre ambos grupos, porque veamos: si estas personas pasan al reino de Dios con vida, eso es, sin haber muerto, ello significa que de ninguna manera pueden participar de la “primera” resurrección y que es la que da la citada “inmortalidad”, así como el derecho a reinar con Cristo, como ya hemos señalado; y con lo que se nos viene a decir, que estaríamos hablando de una cantidad inmensa de personas que a diferencia del reducido grupo de los 144.000, no tienen dicha “inmortalidad”, ni pueden reinar con Cristo, pues no proceden de la llamada “primera” resurrección, sino que proceden o salen de la “gran tribulación” y lo que es algo muy distinto. Luego ya tenemos un reducido grupo de personas que tienen la “inmortalidad”, por una parte y otro grupo inmenso por la otra que, aun teniendo el favor de Dios y como hemos comprobado, resulta que no la tienen, pero que en última instancia y por haber entrado al reino de Dios con vida y haber sido liberados de la carga del pecado (cuyo salario es la muerte, según Rom. 6:23) y en función del rescate de Cristo, ya no tienen por qué volver a morir y con lo que resulta que ya están en posesión de la “vida eterna” o vida indefinida (y concepto cuyo significado aclararemos más adelante)…… por lo que es obvio, que no podemos estar hablando de una misma cosa cuando nos referimos a la “inmortalidad” y a la “vida eterna”, pues, repetimos, son dos cosas totalmente diferentes.

Sin embargo, la opinión generalizada y como ya hemos señalado, es la de que sí estaríamos ante dos términos sinónimos y por ello, refiriéndonos a lo mismo cuando usamos cualquiera de las dos expresiones; pero para reforzar nuestro planteamiento en contra de dicha disparatada afirmación, pasemos a considerar un texto bíblico muy usado por parte de aquellos que defienden la equivalencia de los mencionados términos, como es el de 2 Tim. 1:10 y que como tenemos por costumbre, transcribimos de la TNM de los TJ, pues es la que usamos de cabecera, para seguidamente ver como lo vierten distintas traducciones:

TNM: “…… pero ahora se ha hecho claramente patente mediante la manifestación de nuestro Salvador, Cristo Jesús, que ha abolido la muerte, pero ha arrojado luz sobre la vida y la incorrupción mediante las buenas nuevas.”

RV 1960: “……pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio.” (2 Tim. 1:10).

NVI: “…… y ahora lo ha revelado con la venida de nuestro Salvador Cristo Jesús, quien destruyó la muerte y sacó a la luz la vida incorruptible mediante el evangelio.”

PDT: “Pero ahora nos ha sido mostrado ese amor por medio de la venida de nuestro Salvador Jesucristo, quien destruyó la muerte y ha dado a conocer la manera de tener vida eterna por medio de la buena noticia.”

DHH: “Esa bondad se ha mostrado gloriosamente ahora en Cristo Jesús nuestro Salvador, que destruyó el poder de la muerte y que, por el evangelio, sacó a la luz la vida inmortal.”

Para entender lo que nos dicen esos pasajes, discrepantes entre sí en cuanto a los términos usados para definir una misma condición (“vida eterna”, “vida inmortal”, “vida incorruptible”, “inmortalidad” o “incorrupción”) tenemos que situarnos en el contexto en el que fueron dichas esas palabras de 2 Tim: 1:10; porque resulta que en ese momento, aún no había constancia de que hubiera de existir en un futuro algo parecido a una “gran muchedumbre”, pues esta idea apareció 31 años después de que Pablo pronunciara tales palabras, en la Revelación a Juan y por lo que el citado Pablo no se podía estar refiriendo a dicha “gran muchedumbre” en ese momento, pues no hay ningún dato en los registros de este que nos permitan suponer que sabía algo de la misma…… recuerden que el propio Juan y cuando se le pregunta acerca de esas personas, afirma ignorar de quiénes se trataba (Rev. 7:13-14). Por lo que a quién se podía referir Pablo en ese momento y con esas palabras, solo era a la clase “ungida”, pues esta era la única que existía en ese tiempo y que es a la que Jesús vino exclusivamente a buscar, tarea que continuaron posteriormente sus apóstoles, Pablo incluido…… luego esas expresiones mencionadas tenían los mismos destinatarios y algo que parece ser, quieren ignorar la mayoría de los teólogos actuales. Pero veamos un nuevo elemento que se incorpora al asunto y que nos ayuda a comprender mejor de qué estamos hablando, que encontramos en Hebr. 7:15-17:

Y es aún más abundantemente claro que con semejanza a Melquisedec se levanta otro sacerdote, 16 que ha venido a serlo, no según la ley de un mandamiento que dependa de la carne, sino según el poder de una vida indestructible, 17 pues se dice en testimonio: “Tú eres sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec”.”

Por lo que volviendo a lo que hemos leído y haciendo un compendio de los distintos términos utilizados en esos versos citados e incorporando esa última expresión, fácilmente podríamos llegar a la conclusión de que se estaba haciendo referencia a una “vida eterna indestructible”…… pero claro, para poder sostener esta afirmación, tendríamos que tener a mano una “vida eterna destructible” y lo que es más…… poder explicar lo que ello significa.

Afortunadamente en las Escrituras se nos da un ejemplo de ello y que nos permite aprovechar el momento para introducir la cuña aclaratoria con respecto del significado de “vida eterna” o indefinida, que les habíamos prometido: el hombre muere a causa del pecado heredado, luego cuando dicho pecado es redimido por la muerte de Cristo, este queda eximido de la muerte y de ahí, que los que sobrevivan a la “gran tribulación” y pasen con vida al reino de Dios, ya no precisan morir como pago del pecado (Rom. 6:7)…… y eso es en esencia, la “vida eterna”; a menos, eso sí y como ya les hemos señalado, que la muerte se produzca como resultado de un juicio adverso directo de Jehová y que resulta en la “muerte segunda” o destrucción eterna del sujeto. Y esta es, precisamente, la muerte a la que los participantes de la “primera” resurrección no están sujetos y algo que les aclararemos más adelante; dicho lo cual, continuemos en donde estábamos y que era en el ejemplo que nos proporcionan las Escrituras de una “vida eterna destructible” (eso es, que puede ser destruida en un momento dado) y de la que todos conocemos, como es el caso de nuestro primer padre Adán. Porque veamos: mientras este se mantuvo alejado del pecado, tenía “vida eterna” o indefinida y situación que podía haber mantenido eternamente (y valga la redundancia), si se hubiera mantenido observante de la advertencia recibida, pues el que continuara con vida estaba condicionado a la obediencia de la misma (Gén: 2;17); pero en cualquier caso, la “vida eterna” de la que disfrutaba era una dádiva divina que solo él podía perder y que nadie le podía arrebatar, ni siquiera el propio Jehová, mientras Adán se mantuviera libre de pecado (de lo contrario, Dios habría violentado la condición que Él mismo había impuesto). Y siendo en este sentido que se podía considerar a Adán como un ser “eterno”, pues eso es lo que significa el concepto de “vida eterna”…… sin embargo, no era “inmortal” o no sujeto a muerte, como posteriormente se comprobó y lo que nos permite calificar la vida que poseía, como de “vida eterna destructible”.

Tengamos en cuenta, que según los diccionarios actuales la expresión “inmortal” significa que “no se puede morir” y siendo por tanto sinónima de “imperecedero”, “eterno”, “perenne”, “perpetuo” y “sempiterno”. Claro, ello nos podría llevar a confusión, pues esas definiciones retratan o son equivalentes a la “vida eterna” de la que se nos habla en Juan 3:16 y circunstancia que los teólogos actuales aprovechan para afirmar que “vida eterna” e “inmortalidad” son las dos caras de una misma moneda…… y lo que nos lleva a la repetición del argumento que les hemos dado: ello es así como dicen los diccionarios, pero en el bien entendido de que solo aplica en el sentido de que una vez quitado el pecado por el sacrificio vicario de Cristo, la muerte como consecuencia del mismo desaparece y por lo que no existe ya causa natural alguna por la que el ser humano y desde ese momento en adelante, experimente la muerte y con lo que ya a partir de ese instante, aplican todos esos calificativos que nos exponen los diccionarios; y por lo que no hay contradicción alguna con lo que nosotros estamos intentando explicar, cuando las cosas se colocan en su debido contexto. Pues no olvidemos, que en una primera instancia esa era la situación real de Adán y por lo que en él se concitaban todos esos términos…… sin embargo, Adán murió; ahora bien y que es a dónde queríamos llegar: la muerte no le llegó propiciada por una falla en su condición de ser humano perfecto y por tanto poseedor en sí mismo de “vida eterna”, sino por una acción exterior como causa de su desobediencia a la advertencia dada por su Creador. De ahí, que nosotros afirmemos, que la “inmortalidad” como tal y según el punto de vista bíblico, va un paso más allá de las definiciones que de la misma nos dan los diccionarios.

Luego y para ir colocando poco a poco las cosas en su sitio, podríamos hacer la siguiente evaluación, en el sentido de que mientras Adán gozaba una “vida eterna destructible”, ahora estaríamos hablando de un “vida eterna indestructible” y lo que nos lleva a la siguiente reflexión: es cierto que en términos prácticos sería lo mismo la “inmortalidad” que la “vida eterna”, pues en ambos casos y en esencia, solo proponen la duración indefinida de la vida siempre bajo el punto de vista humano; entonces…… ¿cuál es el matiz que interviene, para que desde el punto de vista bíblico esto no sea así? Pues que mientras la “vida eterna” de la que en su momento gozó Adán y de la que gozan los ángeles también (no nos olvidemos de ello), así como de la que en un futuro gozará la “gran muchedumbre” que sobreviva a la “gran tribulación”, es “destructible”, la condición en la que fue levantado Jesucristo en su resurrección fue a una “vida eterna indestructible” y que ya más adelante explicaremos “de qué manera, se come eso”; porque antes tenemos que hablar de aquellos seguidores de Jesús que se levantan en la “primera” resurrección y de los que el apóstol Pablo dijo lo sigue:

Porque si hemos sido unidos con él en la semejanza de su muerte (asesinados por mantener su lealtad a Dios), ciertamente también seremos unidos con él en la semejanza de su resurrección.” (Rom. 6:5). (Acotación nuestra).

Entonces queda claro que aquellos de los que nos habla Rev. 20:6 y que participan en la “primera” resurrección, tienen que tener un resurrección igual a la que Cristo tuvo, eso es, a una resurrección con “vida eterna indestructible”, pues de los tales se nos dice que la muerte “segunda” no tiene autoridad sobre ellos y en el bien entendido, como ya hemos señalado, que “la muerte segunda” no es consecuencia del pecado heredado, sino por un juicio directo de Dios y que equivale a destrucción eterna (Rev. 20:15)…… ahora bien ¿por qué son indestructibles? Para entender este interesante punto, tenemos que remontarnos a unas palabras que pronunció Pablo y que parecen ser desconocidas por la mayoría de los teólogos, pues no nos las mencionan ni por casualidad y que sin embargo, son cruciales para entender la diferencia existente entre lo que es la “vida eterna” y lo que es la “inmortalidad”…… siempre desde el punto de vista de las Escrituras y que se supone que es de eso de lo que nos tendrían que hablar esos señores; pero antes de pasar a transcribir dicho pasaje y puesto que también se mueven en nuestra tesis (o nosotros en la suya), veamos lo que opinan los TJ acerca de la razón del por qué a esas personas se les concede dicha condición de vida “indestructible” y lo que esto significa:

Por consiguiente, el que se otorgue “vida indestructible” (Heb 7:16) o “vida indisoluble” a los cristianos que obtienen el privilegio de reinar con el Hijo de Dios en el Reino celestial, demuestra de manera maravillosa la confianza que Dios tiene en ellos.” (Perspicacia para entender las Escrituras, pág. 1.230). (Negritas nuestras).

Argumento pueril donde los haya y en el que no estamos en absoluto de acuerdo, esgrimido como último recurso al no tener ni idea, imaginamos, de la verdadera razón del porque disfrutan esas personas de la condición de “indestructibles”; dicho lo cual, ahora ya sí, veamos el pasaje en cuestión:

Porque sabemos que si nuestra casa terrestre, esta tienda, fuera disuelta, hemos de tener un edificio procedente de Dios, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.” (2 Cor. 5:1).

Pero para entender claramente la idea que Pablo nos estaba transmitiendo con esas palabras, recurriremos a la versión que del mismo pasaje nos da la Nueva Traducción Viviente y que es un poco más explícita y por tanto, clarificadora:

Pues sabemos que, cuando se desarme esta carpa terrenal en la cual vivimos (es decir, cuando muramos y dejemos este cuerpo terrenal), tendremos una casa en el cielo, un cuerpo eterno hecho para nosotros por Dios mismo y no por manos humanas.”

Lo que entendemos entonces a partir de lo leído, es que a diferencia de los resucitados de los que nos habla la Biblia (exceptuando el caso de Jesucristo), así como será en el caso de los que participen de lo que podríamos considerar como la “segunda” resurrección durante el milenio, que volverán a la vida con un cuerpo terrestre, eso es, procedente de la tierra (Gén. 2:7), esas personas reconocidas como Hijos de Dios, dejaron esa condición de origen terrestre para siempre en el momento de su muerte, para adquirir un cuerpo nuevo que les ha “fabricado” el propio Jehová en los cielos, por lo tanto ya de condición divina y que les será dado en el momento de su resurrección; el hecho de que se nos mencione que no será hecho “por manos humanas” significa que a diferencia del resto de la humanidad, este cuerpo no será de sustancia terráquea, eso es, compuesto de los ingredientes del suelo (Gén. 3:19) y que resulta del producto del ayuntamiento de un hombre y una mujer, con la aparición de un nuevo ser en el mundo, en definitiva de esencia terrenal y que es lo que transmite el ser humano a su descendencia. No será este el caso en dichos personajes, pues desechados definitivamente sus cuerpos terrenales, serán dotados de cuerpos acordes con la condición que tienen de Hijos de Dios y hechos por Este, por lo que serán de esencia divina o dicho para entendernos, como una porción del propio Dios Altísimo hecha materia y a lo que Pablo denominó “una nueva creación”:

2 Cor. 5:17: “Por consiguiente, si alguien está en unión con Cristo, es una nueva creación; las cosas viejas pasaron, ¡miren!, cosas nuevas han llegado a existir.”

Gál. 6:15: “Porque ni la circuncisión es nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación es algo.”

No olvidemos, que hasta el momento conocemos dos formas de vida: la espiritual y la material, una de ascendencia o esencia celestial y la otra de ascendencia o esencia terrenal; sin embargo ahora estamos hablando de una tercera concepción de vida, eso es, vida material o en la forma de hombres, pero de ascendencia celestial o proveniente de Dios. Y dado que son Hijos de Dios, los cuerpos que reciben también tienen que reflejar las características de su Padre Celestial y llevándose con ello al extremo, la afirmación que Jesús hizo en su momento en el sentido de que quién lo estaba viendo a él, estaba viendo al Padre (Juan 14:9), o sea, ya en un total y estricto sentido del término. Luego cuando en el reino de Dios ya instalado en esta tierra, estemos conviviendo con Jesucristo y con sus hermanos, estaremos conviviendo y por decirlo de una manera un tanto pedestre, pero lo máximo de realista, con sustancia de Dios en forma de hombres (no olvidemos que estamos hablando de una nueva creación); de hecho, algo de ello parece que se nos quiere dar a entender, cuando en Rev. 21:3-4 leemos lo siguiente:

Con eso, oí una voz fuerte desde el trono decir: “¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad y él (eso es, Dios) residirá con ellos y ellos serán sus pueblos. Y Dios mismo estará con ellos. 4 Y limpiará toda lágrima de sus ojos y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado”.” (Acotación nuestra).

Tan explícito es dicho pasaje, que muchos que se las dan de teólogos dicen que, efectivamente, de manera literal Jehová habitará con el hombre aquí en la tierra, pero planteamiento que se topa con algunas “pequeñas” dificultades; por ejemplo, con lo afirmado por el propio Jehová a Moisés:

Y añadió: “No puedes ver mi rostro, porque ningún hombre puede verme y sin embargo, vivir.” (Éxo. 33:20).

Recordemos que ni el propio Adán, en estado de perfección y siendo directa creación de Dios, pudo ver a literalmente a Este, sino que lo único que percibía era “la voz de Jehová que andaba en el jardín” (Gén. 3:8-10); pero tenemos otro pasaje de más peso, que nos muestra la imposibilidad de que Dios literalmente more con el hombre y que encontramos en 1 Rey. 8:27, que nos narra el solemne momento de la inauguración del templo de Jerusalén y las palabras que el rey Salomón dirigió a Aquél para quién se había edificado el mismo:

Pero ¿verdaderamente morará Dios sobre la tierra? ¡Mira! Los cielos, sí, el cielo de los cielos, ellos mismos no pueden contenerte ¡cuánto menos, pues, esta casa que yo he edificado!

Pero para entender ese pasaje en toda su dimensión, veamos como lo vierten otras dos traducciones:

PDT: “Pero ¿en realidad puede vivir Dios en la tierra? Si ni los cielos más profundos pueden contenerte, entonces ¿cómo será adecuado para ti este templo que he hecho construir?

DHH: “Pero ¿será verdad que Dios puede vivir sobre la tierra? Si el cielo, en toda su inmensidad, no puede contenerte, ¡cuánto menos este templo que he construido para ti!

Luego es obvio que Jehová y que identifica al globo terráqueo como el “escabel” de sus pies (Isa. 66:1), no puede literalmente posarse sobre esta tierra y vivir junto a nosotros…… sin embargo, eso es lo que parece decirnos Rev. 21:3-4 y por lo que habría de averiguarse, cuál es la fórmula para que dicha circunstancia se produzca, sin violar los pasajes mencionados; y clave para esclarecer dicha cuestión, la tenemos en Rev.21:4 mencionado hace un momento y que, recordemos, nos dice lo siguiente:

Y limpiará toda lágrima de sus ojos y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado.”

Por lo que ahora razonemos sobre lo que hemos leído y preguntémonos ¿quiénes son los que llevan a cabo todos esos cambios sobre la tierra durante el milenio? Pues Jesucristo y sus hermanos, en todo semejantes a él y a quien todo poder y autoridad sobre el cielo y sobre la tierra le han sido concedidos (Mat. 28:18); y que según leemos en las Escrituras, una vez conseguido dicho objetivo y al término de los mil años de gobierno teocrático sobre la tierra, ocurre lo siguiente y según la versión Dios Habla Hoy:

Entonces vendrá el fin (o la culminación del Plan de Dios para la restauración de la humanidad), cuando Cristo derrote a todos los señoríos, autoridades y poderes y entregue el reino al Dios y Padre. 25 Porque Cristo tiene que reinar hasta que todos sus enemigos estén puestos debajo de sus pies (luego durante el milenio Jehová no estará en la tierra ni, obviamente, después del mismo, como tampoco lo estuvo en el principio); 26 y el último enemigo que será derrotado es la muerte. 27 Porque Dios lo ha sometido todo bajo los pies de Cristo. Pero cuando dice que todo le ha quedado sometido, es claro que esto no incluye a Dios mismo, ya que es él quien le sometió todas las cosas. 28 Y cuando todo haya quedado sometido a Cristo, entonces Cristo mismo, que es el Hijo, se someterá a Dios (y le devolverá el reino), que es quien sometió a él todas las cosas. Así, Dios será todo en todo.” (1 Cor. 15:24-28). (Acotaciones nuestras).

Entonces y volviendo al tema que nos ocupaba ¿en qué sentido estará Dios con la humanidad? A nuestro entender solo existe una manera y que es la que hemos apuntado: en las figuras, tanto de Jesucristo y de sus hermanos que son un calco de este, que no son otra cosa y por decirlo de alguna manera, más que ínfimas “porciones” del un todo que es Dios, materializadas en cuerpos humanos como Hijos Suyos o lo que viene a ser lo mismo, esencia del propio Dios en figura o forma humana; y circunstancia que les permite el convivir entre nosotros, sin que su presencia nos sea letal, como sí lo es la del Altísimo, según hemos leído…… en definitiva, que ellos “son” Dios y con todas la limitaciones que a ello le queramos poner. Y para transmitirles la idea de la forma más cercana a lo que intentamos decirles, vean el siguiente ejemplo y que una buena amiga de este blog nos ha hecho llegar: si ustedes van a la orilla del mar y sacan con un cuenco una porción de agua de este, lo que tienen en sus manos en ese momento, no es otra cosa más que “mar”, aunque solo sea en una ínfima cantidad, si la comparamos con la vasta porción de agua que tenemos ente nosotros…… pero en definitiva “mar” y no otra cosa; y siendo eso, exactamente, lo sucedido en el caso de esos personajes. Dicho lo cual y partiendo de todo lo considerado, volvamos al principio de esta historia y que iniciábamos con Juan 3:16…… ¿se acuerdan de lo que decía?; veámoslo de nuevo:

Porque tanto amó Dios al mundo (de la humanidad) que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.” (Acotación nuestra).

Y ya hemos visto en qué consiste la “vida eterna destructible” y que suena más suave si se define diciendo que no es más que la “vida eterna”, sujeta o dependiente de la obediencia a Dios; sin embargo, en el “Plan Divino de Redención” también se contemplaba, aparte de la figura de Jesucristo, la de un determinado número de personajes que acompañarían a este en la gobernación de un reino por mil años y que colaborarían en el encargo dado al mismo, de llevar a cabo dicha obra de restauración…… por lo que la pregunta es ¿qué criterio se siguió, para elegir a dichas personas? Pues sencillamente a medida que se iban incorporando, eso es, a los primeros que aceptaron la propuesta de Jesús y decidieron seguirle, sin saber siquiera lo que les esperaba, como queda claro por las palabras que los apóstoles dirigieron a Jesús y que encontramos en Mat. 19:27-28:

Entonces Pedro le dijo en respuesta: “¡Mira! Nosotros hemos dejado todas las cosas y te hemos seguido; ¿qué habrá para nosotros, realmente?”. 28 Jesús les dijo: “En verdad les digo: En la re-creación, cuando el Hijo del hombre se siente sobre su trono glorioso, ustedes los que me han seguido también se sentarán sobre doce tronos y juzgarán a las doce tribus de Israel”.”

Por lo que estaríamos hablando simplemente de estar en el lugar oportuno, en el momento adecuado y situación que se extendió hasta el tiempo en que, con la muerte del último apóstol y por las razones ya dadas, llegó temporalmente a su final dicha obra y que repetimos como recordatorio: con la muerte de los apóstoles se acabó el bautismo en espíritu santo, pues eran los únicos autorizados para poderlo impartir y que era el que le daba a uno la unción como Hijo de Dios…… y con ello finalizó la posibilidad de todo ser humano y por esfuerzo personal, de poder alcanzar un puesto en dicha gobernación de hechura divina. Y decimos que concluyó temporalmente, pues según nos dicen las Escrituras queda por aparecer un pequeño “resto” de esos personajes (Rev. 6:9-11) y prefigurado por los “dos testigos” de Rev. 11:3 y que a diferencia de lo que ocurrió en el primer siglo, ya serán elegidas “a dedo” por el Altísimo; no obstante a esas personas y al igual que a todo hijo de vecino, en principio les aplicaban las palabras citadas de Juan…… solo que por haber sido los primeros que siguieron a Jesús, en el caso del primer siglo y por haber sido seleccionados directamente por Dios dicho resto, serán exaltados a una posición más elevada, como queda claro de lo dicho en Rev. 14:4:

Estos son los que no se contaminaron con mujeres (u organizaciones religiosas fraudulentas); de hecho, son vírgenes. Estos son los que van siguiendo al Cordero no importa adónde vaya. Estos fueron comprados de entre la humanidad (o “mundo” del que nos habla Juan 3:16), como primicias para Dios y para el Cordero.” (Acotaciones nuestras).

Ahora bien, puesto que estaríamos hablando de unas personas sacadas de entre los miembros del mundo de la humanidad obediente y a la que le fue ofrecida la oportunidad de conseguir la “vida eterna”, como “primicias” o primeros frutos de una cosecha mayor, es obvio entonces que la afirmación de algunos “teólogos” en el sentido de que todos los cristianos bautizados de todos los tiempos reinarán junto a Cristo, no deja de ser más que una majadería propia de la ignorancia que atesoran esos señores y algo que, en sí mismo, ya les descalifica categóricamente de su pretendida condición de personas “ungidas”. No obstante y para ahondar un poco más en el tema, en el sentido que la “inmortalidad” y desde el punto de vista bíblico, es mucho más que la “vida eterna”, basta con analizar lo que se lee en Rev. 20:7-9:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión, 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos (los extraviados) es como la arena del mar. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró (“muerte segunda” o destrucción eterna).” (Acotaciones nuestras).

Una vez más y como en el caso de Adán, la capacidad de mantener la “vida eterna” que nos fue recuperada mediante el sacrifico redentor de Cristo y que empezaremos a disfrutar en el momento de pasar con vida al reino de Dios, o bien al resucitar dentro del mismo, dependerá de la respuesta que se dé ante el desafío satánico al que seremos sometidos todos mil años después, como se deduce de lo leído en el pasaje en cuestión y lo que nos demuestra que la “vida eterna” está intrínsecamente relacionada con la obediencia a Dios; ahora bien ¿todos?…… bueno, todos menos aquellos que nos gobernarán (Jesucristo y sus hermanos) pues al ser estos esencia divina, ellos están ya por encima de cualquier prueba:

Al estar bajo prueba, que nadie diga: “Dios me somete a prueba”. Porque con cosas malas Dios no puede ser sometido a prueba, ni somete a prueba él mismo a nadie.” (Santiago 1:13).

Dicho lo cual, vemos que aquellos que superen la prueba sencillamente continuarán disfrutando de la “vida eterna” que les fue dada en un principio y que mientras mantengan fidelidad a su Creador, vivirán por los siglos de los siglos. Por lo que a aquellos que niegan dicho extremo, o sea, que la “vida eterna” no es vida dependiente de la obediencia a Dios, les haríamos la siguiente pregunta ¿cuál continúa siendo entonces, la situación de las criaturas angélicas y que fueron creadas mucho antes que el ser humano? (Job 38:7). Obviamente, la misma que siempre han tenido y con lo que está claro, que la “vida eterna” es una condición de vida sujeta a la obediencia al Creador y por lo tanto “destructible” en un momento dado…… algo que se entiende cuando uno analiza con seriedad y atención el pasaje de Gén. 2:17 y no se lee de pasada como suelen hacer muchos, al considerarlo un texto sin contenido e interés alguno; pero con el fin de probar nuestra afirmación sobre lo que significa la “vida eterna”, leámoslo de nuevo:

Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás.”

De entrada, tenemos que decir que dicho árbol no simbolizaba más que la obediencia debida del ser humano a Aquél que lo creó y lo cual continuará por la eternidad (con árbol o sin árbol), como no puede entenderse de otra manera…… y es que si Jehová puso leyes, obviamente era para que fueran obedecidas ¿o no? Porque si bien es cierto que hoy no nos regimos por la Ley Mosaica, no es menos cierto que todos continuamos bajo ley, por tanto sujetos a obediencia:

Porque siempre que los de las naciones que no tienen ley, hacen por naturaleza las cosas de la ley, estos, aunque no tienen ley, son una ley para sí mismos. 15 Son los mismísimos que demuestran que la sustancia de la ley está escrita en sus corazones, mientras su conciencia da testimonio con ellos y, entre sus propios pensamientos, están siendo acusados o hasta excusados.” (Rom. 2:14-15).

Luego si tenemos una conciencia que nos dice “esto es correcto y esto otro, no” (y más, si la tenemos entrenada en las cosas de Dios), eso es, que somos conscientes de lo que está bien en detrimento de aquello que está mal, ello significa que como seres racionales, estamos sujetos a leyes que rigen nuestro comportamiento dentro de una sociedad inteligente con la que tenemos que convivir. Pero es que además, la condicional puesta por Jehová fue la de que “en el día que comas, morirás”…… es obvio que ello significa que dicha condición restrictiva era eterna, pues si Adán no hubiera comido, la tal condición se habría mantenido eternamente en vigencia. Entonces hay que entender que la muerte de Jesucristo no quitó dicha condicional, sino que lo que hizo fue dar la oportunidad a los descendientes de Adán de no tener que pagar por algo de lo que no eran culpables, pues ellos no fueron (y no somos) los que tomaron la decisión de desobedecer la advertencia de Dios; por lo tanto, cuando todo vuelva a la situación de normalidad que existía en el tiempo de Adán, la cuestión de la obediencia a su Creador continuará ante el ser humano eternamente, para poder mantener la “vida eterna” de la que de nuevo será dotado.

Todo considerado, la conclusión y siempre desde el punto de vista de las Escrituras, es que la “vida eterna” y la “inmortalidad”, no son las dos caras de una misma moneda, sino dos cosas totalmente distintas cuando como hemos dicho, las enfocamos, no desde nuestro personal punto de vista como seres humanos, sino desde el punto de vista de nuestro Creador: la “vida eterna” significa el vivir eternamente, maravillosa dádiva que recibimos de Jehová Dios y que nadie nos puede arrebatar, ni siquiera nuestro propio Creador, pero condicionada también eternamente a la obediencia a Este. Y siendo la “inmortalidad” no una mera extensión de la vida por tiempo indefinido, sino la nueva dimensión corpórea que les será dada a esos seres que han de reinar en el milenio en condición de Hijos de Dios y que, despojados totalmente de su condición de origen terrenal, pasan a la condición de esencia de Dios o, por decirlo de alguna manera, como si de “réplicas” de Dios en miniatura y en la figura de hombres se tratara y algo que nada tiene que ver con “la confianza” que pueda tener Dios con respecto de ellos, como absurdamente afirman los TJ. De ahí, que los Pedro, Juan, Pablo y tantísimos otros como Jehová tuvo a bien escoger, pasen de ser cuando estaban en forma humana Hijos “adoptivos” de Dios, a la situación de Hijos de Dios de pleno derecho con todas sus consecuencias en su nueva condición y por tanto, que reflejen las mismas cualidades divinas de inmortalidad, justicia, lealtad, amor, poder, sabiduría, imparcialidad, etc. etc. etc. que siempre han caracterizado al Dios Todopoderoso y Excelso Padre de ellos y, que como hemos dicho, tuvo a bien el llamarles a Su Servicio…… eso sí y como ya hemos apuntado, no siendo estos más que una ínfima expresión divina, si se les intentara comparar con el Excelso Creador del Universo y de todas las cosas que en el mismo existen.

Dicho lo cual ¡ya lo saben, queridos amigos que tienen la paciencia de leernos!…… a echar mano de sus ejemplares de la Biblia y comprobar si lo que les hemos dicho se ajusta a la realidad que en ella se nos cuenta, o si por el contrario y como diría nuestro amigo el castizo…… “nos hemos “pasao” siete pueblos”.

MABEL

LAS “SACERDOTISAS” DEL REINO DE DIOS Y JUAN 5:28-29…… O EL 2+2=5.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 18/09/2013 by Armando López Golart

descarga (3)O como un disparate y al igual que cerezas en un cesto, inevitablemente va seguido de otro y sobre todo en algo tan sensible como puede ser el texto sagrado, que siendo como es un todo armonioso, en cuanto violentas en lo más mínimo una de sus enseñanzas repercute inmediatamente en todas las demás. La cosa ya pasa a mayores, cuando siendo el caso que la incorrecta interpretación de un solo pasaje de las Escrituras, altera significativamente una determinada enseñanza bíblica, el “teólogo” en cuestión al ver que su particular punto de vista sobre la misma ya no le cuadra con la siguiente, lejos de rectificar su personal entendimiento de aquella, lo que intenta es cambiar el sentido de la susodicha siguiente enseñanza, para que esta se ajuste a su subjetiva manera de enfocar las cosas; y con lo que de seguir así, lo que al final nos encontramos, es con una Biblia paralela. Y un ejemplo sencillo de lo que pretendemos decirles, le tendríamos en aquel matemático al que la suma de 2+2 le salen 5 y que en lugar de reconsiderar su postura, pues las leyes de la matemática dicen que 2+2 solo pueden resultar 4, lo que intenta es cambiar dicha ley mediante cualquier subterfugio para que esta diga que 2+2=5…… y salirse de esta manera con la suya; y eso es lo que hacen esos “genios” de la teología que nos rodean por tierra, mar y aire y que queda perfectamente plasmado en las consecuencias producidas a causa de la desafortunada interpretación de un texto perdido entre los muchos de los que conforman las Escrituras y del que muchos llamados “cristianos” no siquiera saben de su existencia; pero esperpéntica interpretación que nos lleva a encontrarnos ante el monumental disparate de que las mujeres también gobernarán en el reino de Dios, en calidad de “inmortales reinas y sacerdotisas” al lado de Cristo: nos referimos al texto de Rev. 20:5 y en el que leemos lo siguiente:O como un disparate y al igual que cerezas en un cesto, inevitablemente va seguido de otro y sobre todo en algo tan sensible como puede ser el texto sagrado, que siendo como es un todo armonioso, en cuanto violentas en lo más mínimo una de sus enseñanzas repercute inmediatamente en todas las demás. La cosa ya pasa a mayores, cuando siendo el caso que la incorrecta interpretación de un solo pasaje de las Escrituras, altera significativamente una determinada enseñanza bíblica, el “teólogo” en cuestión al ver que su particular punto de vista sobre la misma ya no le cuadra con la siguiente, lejos de rectificar su personal entendimiento de aquella, lo que intenta es cambiar el sentido de la susodicha siguiente enseñanza, para que esta se ajuste a su subjetiva manera de enfocar las cosas; y con lo que de seguir así, lo que al final nos encontramos, es con una Biblia paralela. Y un ejemplo sencillo de lo que pretendemos decirles, le tendríamos en aquel matemático al que la suma de 2+2 le salen 5 y que en lugar de reconsiderar su postura, pues las leyes de la matemática dicen que 2+2 solo pueden resultar 4, lo que intenta es cambiar dicha ley mediante cualquier subterfugio para que esta diga que 2+2=5…… y salirse de esta manera con la suya; y eso es lo que hacen esos “genios” de la teología que nos rodean por tierra, mar y aire y que queda perfectamente plasmado en las consecuencias producidas a causa de la desafortunada interpretación de un texto perdido entre los muchos de los que conforman las Escrituras y del que muchos llamados “cristianos” no siquiera saben de su existencia; pero esperpéntica interpretación que nos lleva a encontrarnos ante el monumental disparate de que las mujeres también gobernarán en el reino de Dios, en calidad de “inmortales reinas y sacerdotisas” al lado de Cristo: nos referimos al texto de Rev. 20:5 y en el que leemos lo siguiente:

Los demás de los muertos no llegaron a vivir sino hasta que se terminaron los mil años.” (Rev. 20:4-6).

Palabras que analizamos con detalle en nuestro artículo del 19/08/10, titulado “El incomprendido pasaje de Rev. 20:5” y que los “teólogos” actuales ponen en directa relación con lo que leemos en Juan 5:28-29 y con lo que ya tenemos el “sarao” montado; pero veamos que nos dice ese pasaje de Juan:

No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.”

Entonces blanco y en botella para esos “genios” de la interpretación bíblica: la primera de esas dos resurrecciones de la que nos habla Juan para los “justos”, es la mencionada en Rev. 20:6 y que lleva al personal a reinar con Cristo…… y la segunda para los “injustos”, ocurre al final de esos mil años (aquí es en donde entra Rev. 20:5), para juicio o destrucción eterna de los tales y con lo que ya empieza a asomar ante nosotros la ecuación del 2+2=5. Porque para que la mujer no sea destruida en esta segunda resurrección, hay que montarse la “película” de que si puede esta ejercer de “reina” y “sacerdotisa” con Cristo en el reino de Dios y así, ya la tenemos colocada en la primera de dichas resurrecciones y problema resuelto; pero claro, resulta que según las Escrituras la ecuación lógica es la de 2+2=4, pues estas nos dicen que la mujer no puede acceder de ninguna manera a un puesto en el gobierno del reino de Dios…… entonces, ¿qué hacer? Porque si ello es tal como nosotros afirmamos, dicha circunstancia elimina a la mujer de poder participar de dicha primera resurrección para “vida” y lo que la coloca, irremediablemente y aquí está el quid de la cuestión, en la segunda de esas dos resurrecciones de Juan 5:28-29 y en calidad de persona “injusta”, por lo que debe ser destruida eternamente…… y con toda franqueza: colocar a Sara, Rebeca, Rut, Raquel, Lea, Noemí y tantísimas otras mujeres fieles a Jehová y que vivieron en tiempos precristianos, o las que vivieron en tiempos posteriores como María (la madre de Jesús), Elizabeth, Marta y María (las hermanas de Lázaro), María Magdalena, Ana “la profetisa”, Lidia, Loida, Eunice y a todas aquellas que se bautizaron posteriormente en el nombre de Jesús (Hech. 8:12), en una segunda resurrección para destrucción eterna, no nos negarán que resulta un “pelín” fuerte.

Por lo que, entre reconsiderar la postura adoptada sobre dichas dos resurrecciones citadas por Juan o tratar de minimizar el desaguisado creado por tan absurda formulación, esos “artistas” de la interpretación bíblica optan por lo segundo y que en este caso sería el buscar métodos alternativos, mediante “retocar” las distintas enseñanzas afectadas, aunque ello signifique el retorcer textos o sacarlos de sus contextos naturales para conseguir el fin perseguido: que las Escrituras se ajusten a su particular forma de entenderlas y lo que pasa por decir que la mujeres sí gobernarán en el reino milenario al lado de Jesucristo, en calidad de inmortales “reinas” y “sacerdotisas” y lo que ya sí les permite a estas, el pasar por la “primera” resurrección para salvación. Claro, ello lleva a esos “genios” de la ciencia teológica y como ya les hemos señalado, a las más disparatadas afirmaciones para defender su insostenible postura; y como muestra de lo que estamos diciendo, veamos lo que respondía uno de esos “entendidos” a la objeción presentada por este blog, en el sentido de que las mujeres no pueden reinar en el reino de Dios. Ese autor y para defender su postura, claramente inclinada a favor de que las mujeres sí pueden ejercer de “reinas” y “sacerdotisas” en el reino de Dios, respondía a nuestro artículo del pasado día 11 del corriente mes de Septiembre y en el que mostrábamos las razones bíblicas del porqué esa afirmación es una auténtica salvajada, diciéndonos y para empezar su tarea de mostrar que 2+2=5, que si bien en Rev. 14:4 y hablando de los 144.000, se nos dice de estos que “no se contaminaron con mujeres, de hecho son vírgenes”, lo que solo puede significar (siempre según el autor señalado), que estaríamos hablando de varones, nada sin embargo tiene que ver este pasaje con el de Rev. 20:6, en el que leemos lo siguiente:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.”

Luego en su empeño de que 2+2=5, dicho autor pone el énfasis en la expresión “cualquiera” y afirmando con ello, que lo que hay de entender de dicha palabra es que tanto hombres como mujeres pueden participar de dicha “primera” resurrección; pero claro, para ello sería necesario que realmente las personas que participan de esta no fueran parte de esos 144.000 varones de los que se nos habla Rev. 7:4 y 14:1 y que es precisamente lo que afirma dicho autor…… amparándose, eso sí, en el hecho de que en ninguna de esas dos citas se usa explícitamente la palabra “reinarán” y que sí se usa en cambio, en Rev. 20:6. Como ustedes pueden ver, queridos amigos que nos leen, una “magistral” lección de los fundamentos teológicos que adornan a ese “genio” de la interpretación bíblica; porque veamos lo que a Juan le fue mostrado en visión, en esa porción escritural que comprende el pasaje de Rev. 14:1…… y no perdiendo de vista, que la Revelación fue dada “para mostrar a sus esclavos, las cosas que tienen que suceder” y en ese momento, en un futuro aún muy distante:

Y vi y, ¡miren!, el Cordero (Jesucristo) de pie sobre el monte Sión y con él ciento cuarenta y cuatro mil que tienen escritos en sus frentes el nombre de él y el nombre de su Padre.” (Acotación nuestra).

Luego puesto que la visión, obviamente, tenía el propósito de transmitir un mensaje o información, la pregunta pertinente sería ¿qué tipo de información era, la que se le quería transmitir al bueno de Juan en esa visión?…… y respuesta que encontramos en el Sal. 2:4-6:

El Mismísimo que se sienta en los cielos se reirá; Jehová mismo hará escarnio de ellos. 5 En aquel tiempo les hablará en su cólera y en su ardiente desagrado los perturbará, 6 diciendo: “Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa montaña.”

Entonces lo que se le estaba mostrando a Juan en ese momento y en formato de visión, era el cumplimiento por adelantado de esas proféticas palabras dichas por boca del propio Jehová, eso es, a Jesucristo ya ejerciendo en su posición de encumbrado rey sobre el monte Sión…… siendo esto así y algo de lo que no queda ninguna duda ¿quiénes son entonces, esos 144.000 que se encuentran a su lado en ese preciso momento? ¡Exactamente, querido amigo, dio usted en el clavo! Porque esos 144.000 personajes que en ese momento flanquean a Jesucristo, solo pueden ser aquellos que le acompañan en su tarea de reinar y por lo tanto, aquellos que inexcusablemente participan de la “primera” resurrección de Rev. 20:6, pues esta es la vía por la que se accede a la inmortalidad y al derecho a reinar con Cristo y de los que se nos dice, que “serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años”. Luego es una falacia, propia de un total indocumentado, primero, el negar la relación entre Rev. 14:1-4 y 20:6 y segundo, el afirmar que no se dice explícitamente de esos 144.000 de Rev.14:1, que “reinarán” con Cristo en el reino de Dios. Pero es que dicho “estudioso” nos dice algo más, en su intento de cuadrar el círculo, eso es, que 2+2=5…… y es que nos afirma que esas restricciones impuestas a la mujer en tiempos pre-cristianos, formaban parte de la antigua “dispensación”, pero que con la muerte de Cristo se entró en una nueva “dispensación” y por tanto, abolida dicha restricción; y pasando con ello las mujeres, a tener ya los mismos derechos y oportunidades que los hombres, lo que les permite ya el poder ejercer de “reinas y sacerdotisas” en el gobierno milenario y con ello lo más importante (y que es de lo que se trata), el poder colocarse en una “salvadora” primera resurrección.

Porque no pierdan de vista, queridos amigos que nos leen, que el interés de esos “entendidos” en las Escrituras y en el tema que estamos analizando, no es tanto el que las mujeres gobiernen en calidad de inmortales “reinas y sacerdotisas” en el reino de Dios y lo cual les importa exactamente un pimiento, con tal que ellos sí puedan estar ahí (pues esta es su esperpéntica esperanza y en un claro desconocimiento del propósito de Dios), sino el poder colocarlas en la “primera” resurrección y no en la “segunda” para destrucción eterna, salvando con ello su disparatada interpretación de las “dos” resurrecciones de Juan 5:28-29; en donde y dicho sea de paso, se nos habla de una sola resurrección, con dos distintas retribuciones, siempre dependiendo estas de la personal actitud de cada uno a partir del momento en que sea resucitado y de lo que hablaremos más adelante. Es por eso que formulan esos disparatados argumentos que estamos analizando para “probar” que las mujeres sí pueden “reinar” y ejercer de “sacerdotisas” en el milenio, pues de lo contrario y en función de su disparatado planteamiento de Juan 5:28-29, obviamente las tienen que meter en la “segunda” de dichas resurrecciones y lo que las lleva directas a la destrucción eterna; y como en su orgullo y altanería no se quieren “bajar del burro” reconociendo su error, ahí están enrocados en ese 2+2=5 y que es el meter a las mujeres a gobernar en el milenio al lado de Cristo, como inmortales “reinas y sacerdotisas” y soltándonos, entre otras disparatadas afirmaciones, el “rollo” de las mencionadas dispensaciones y afirmando que en la actual, ya no existe restricción alguna sobre nuestra congéneres femeninas…… solo que cuando uno lee las palabras de Pablo y que fueron dichas ya muy adentrados en dicha nueva “dispensación”, dirigidas a establecer el rol de la mujer dentro del organigrama de la congregación cristiana, como que no suena muy creíble la afirmación del autor al que nos referimos:

Que la mujer aprenda en silencio, con plena sumisión. 12 No permito que la mujer enseñe, ni que ejerza autoridad sobre el hombre, sino que esté en silencio.” (1 Tim. 2:11-12).

Por lo que mucho nos tememos que el punto de vista de Pablo (en última instancia de Jehová), distaba mucho del que tiene el autor en cuestión y todas sus chorradas de las distintas dispensaciones; porque en esa supuesta “nueva” dispensación, el varón continuaba siendo el varón y llevando la delantera en la adoración al Dios verdadero y la mujer continuaba siendo la mujer, que seguía sujeta al varón, tanto en el ámbito de las relaciones de pareja, como en el ámbito de las relaciones dentro de la congregación cristiana…… y no olvidemos, que dichas palabras fueron dichas casi treinta años después de la muerte de Jesús y en un momento de máximo esplendor de la congregación cristiana. Por lo que vemos, que la condición de sujeción de la mujer al varón, entre los adoradores de Dios, no había cambiado en absoluto con respecto de los tiempos precristianos o “antigua” dispensación; sin embargo, permítannos un inciso que creemos necesario para hacer una puntualización y dejar las cosas en su justa posición: cuando hablamos de la autoridad del hombre sobre la mujer, en primer lugar señalar que no estamos hablando de “autoritarismo” y que es algo muy distinto…… y en segundo lugar, que ello siempre depende de la relación existente entre ambos. Y es que una mujer que va por la calle, no está sujeta a la autoridad del primer varón que pase por su lado y que le pueda decir en un momento determinado, haz esto o lo otro o lo de más allá y ella tenga que obedecerlo…… nada de eso, por lo que tranquilamente lo puede mandar a hacer puñetas y encima, llamar al policía más próximo, pues no es de eso de lo que nos habla Jehová. Y es que la autoridad del hombre sobre la mujer, solo se activa y por decirlo de alguna manera, en cuanto esta entra en relación con el hombre, bien sea por medio de una relación afectiva, o por medio de un ámbito común como puede ser una reunión de creyentes cuyo objetivo sea la adoración verdadera. Es en esos ámbitos, en los que se ponen en marcha las disposiciones divinas acerca de la relación entre ambos sexos; dicho lo cual, volvamos a lo que íbamos y veamos como en un esfuerzo digno de mejor causa, ese autor (por supuesto, tomado como ejemplo de los que así piensan) añadiendo al 2+2=5, nos retrotrae ahora a los tiempos de Adán y Eva y en donde según extraña afirmación de ese caballero, no existía dicha posición de autoridad del hombre sobre la mujer…… algo que nos intenta probar, en una nueva demostración de su “capacidad” teológica, con el pasaje de Gén. 1:26-28:

Y Dios pasó a decir: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza, y tengan ellos en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y los animales domésticos y toda la tierra y todo animal moviente que se mueve sobre la tierra”. 27 Y Dios procedió a crear al hombre a su imagen, a la imagen de Dios lo creó; macho y hembra los creó. 28 Además, los bendijo Dios y les dijo Dios: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla y tengan en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra.”

Y dado que estas instrucciones están formuladas en plural, dicho “genio” de la teología ya interpreta de ellas que, ambos, hombre y mujer, tenían el mismo rol ante Dios pues a ambos y en virtud de esas palabras, se les dio la misma responsabilidad de dominar sobre la creación o “señorear” sobre ella…… y siendo que solo por causa del pecado, se pasó a la dominación del hombre sobre la mujer. ¡Claro! cuando uno razona con un mínimo de lógica y sentido común, lo primero que se le ocurre preguntarse es qué ver tendrá, con que ambos dominaran sobre una creación inferior, con el que existiera determinada primacía del varón sobre la mujer en el arreglo divino, o dicho de otra manera que la mujer pudiera imponer su voluntad sobre un león o cualquier animal salvaje y sin embargo, estar ella bajo la sujeción del varón, pues este es el lugar en que Jehová la había colocado. Un ejemplo de lo que queremos señalar, lo encontramos en Efe. 6:1 en dónde el consejo de Pablo a los hijos, era que estos fueran “obedientes a sus padres (también en plural) en unión con el Señor, porque esto es justo”, lo cual no significaba en absoluto y como ha quedado perfectamente claro, que hombre y mujer tuvieran el mismo rol dentro del matrimonio, sino que como hemos visto en lo dicho hasta el momento, la mujer estaba en sujeción al marido y por lo que habría de considerarse esa “autoridad” de la madre sobre el hijo como “relativa”, eso es, como una “extensión” de la autoridad del padre y no que emanara de la mujer a título individual. De hecho y según el apóstol Pablo, el arreglo teocrático era de que “la cabeza de todo varón es el Cristo; a su vez, la cabeza de la mujer es el varón; a su vez, la cabeza del Cristo es Dios” (1 Cor. 11:3)…… y todos entendemos perfectamente, la distancia que hay del hombre respecto a su cabeza Jesucristo, así como la de este con respecto a su cabeza Jehová Dios; por lo tanto ¿cuál se supone que debería ser en dicho organigrama divino, la distancia de la mujer, con respecto de su cabeza, el varón? Recordemos que lo que dijo Jehová con relación de la creación de la mujer, fue lo siguiente:

Y Jehová Dios pasó a decir: “No es bueno que el hombre continúe solo. Voy a hacerle una ayudante, como complemento de él”.” (Gén. 2:18).

Por lo que habría que entender, que la fémina no era más que el complemento del varón, porque probablemente lo que Jehová vio que el hombre Adán echaba en falta para sí y a diferencia de la creación animal a la que estaba poniendo nombre y como parece indicar el verso 20 del capítulo citado de Génesis “pero para el hombre no se halló ayudante como complemento de él”, era que no tenía pareja correspondiente que le complementara y con la que poder aparejarse y producir descendencia. De ahí que Pablo, remontándose también al principio de la creación y en clara discrepancia con lo que nos dice dicho autor (y algo más que ese señor, sabría Pablo), afirmara lo siguiente y que demuestra la veracidad de nuestra argumentación:

Porque el varón no debe tener cubierta la cabeza, puesto que es la imagen y gloria de Dios; pero la mujer es la gloria del varón (obviamente, bastante menos). 8 Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón; 9 y, más aún, el varón no fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. 10 Por eso la mujer debe tener una señal de autoridad sobre la cabeza (eso es, en reconocimiento de la autoridad dada por Dios al varón, sobre ella), debido a los ángeles.” (1 Cor. 11:7-10). (Acotaciones nuestras).

No obstante, la cosa se va complicando, pues en ese empeño de que las mujeres han de ocupar esa posición de privilegio en el reino de Dios y para salvar el escollo de las dos resurrecciones de Juan 5:28-29, ese autor y para añadir fuerza a su argumentación, afirma que si bien esa escala jerárquica mencionada por Pablo en 1 Cor. 11:3 es correcta en la actual situación del hombre y con el fin de evitar la anarquía en las relaciones humanas, ya no sucederá así en los dominios del reino de Dios, en donde ya no existirá el matrimonio, ni la procreación entre aquellos que participen de esa “primera” resurrección; así como tampoco, entre aquellos que pasen con vida a dicho reino de Dios y en donde la esposa de uno ya no será su esposa, ni sus hijos serán sus hijos, sino que todos ellos pasarán a convertirse en sus hermanos y por lo que dejará de existir esa posición jerárquica del hombre sobre la mujer, al desaparecer la institución del matrimonio. Porque según ese “genio” de la teología del que estamos citando, todos esos personajes pasan a reinar con Cristo y serán como los ángeles en el cielo, que ni se casan ni se reproducen…… pero claro, en primer lugar, dicho planteamiento ya se topa con el primer escollo y que nos muestra la supina ignorancia del “intelecto” que lo presenta, dado que según se lee de Rev. 20:6, solo aquellos que participan de esa “primera” resurrección, son lo que reinarán con Cristo y no así, aquellos que como nos acaba de señalar el “genio” en cuestión, pasan con vida al reino de Dios (Rev. 7:13-17); “pequeño” detalle que les impide participar de dicha “primera” resurrección (pues si no han muerto, difícilmente pueden resucitar) y con ello, alejados de toda posibilidad de alcanzar el título de rey y sacerdote al lado de Cristo. No obstante y ya en segundo lugar, ese autor nos ha afirmado que en el reino de Dios no existirán ni el matrimonio ni la procreación, cuando lo que leemos en Hech. 3:20-21 es lo siguiente:

“…… y para que él envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.”

Luego si las cosas han de ser “restauradas”, ello significa que tienen que ser devueltas a su estado original, eso es, al mismo estado en el que se encontraban en tiempos de Adán y Eva antes del pecado…… ¿y cuál fue la comisión que Jehová les dio a estos? Veámosla:

Y Dios procedió a crear al hombre a su imagen, a la imagen de Dios lo creó; macho y hembra los creó. 28 Además, los bendijo Dios y les dijo Dios: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla; y tengan en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra”.” (Gén. 1:27-28).

Entonces ¿cómo que no existirá en el reino de Dios el matrimonio y la lógica consecuencia del mismo, que es la reproducción para perpetuar la especie, siendo como era esta la razón fundamental de dicha institución? Por lo que resulta, que de nuevo nos encontramos con otra enseñanza afectada por la idiocia de ese “personajillo” que no teniendo ni idea de lo que habla, va diciendo las cosas según se le van ocurriendo para defender un esperpéntico planteamiento, como resulta ser el de las “dos” resurrecciones de Juan 5:28-29, con una primera (como ya hemos señalado) para salvación de los “justos” y una segunda al término de los mil años, para juicio de los “injustos” y posterior destrucción eterna de ellos. Con lo que es del todo punto necesario, que las mujeres puedan reinar con Cristo, ya que ello las coloca en la primera resurrección, pues de lo contrario su destino final es la destrucción eterna al término del milenio y lo cual no tendría ni pies ni cabeza…… y esta es toda la esperpéntica historia que se montan esos ignorantes patológicos, acerca de las mujeres como “reinas y sacerdotisas” en el reino de Dios, eso es, el 2+2=5 de esos “entendidos” en las Escrituras.

Sin embargo, querido amigo que nos lee, cierre los ojos  solo por un momento y piense en una “primera” resurrección (Rev. 20:6) en la que participan solo aquellos 144.000 “comprados de entre la humanidad, como primicias para Dios y para el Cordero” (Rev. 14:1.4) como gobernantes en el reino de Dios y en una “segunda” (Juan 2:28-29), a ocurrir durante el milenio en la cual se levantarán (como súbditos del mismo) todas aquellas personas fallecidas desde los inicios de la historia de la humanidad, hasta el momento actual y que se hallen en el recuerdo de Jehová, entre ellas a aquellos seres amados a los que la muerte apartó de nuestro lado, para ser restauradas a las mismas condiciones de perfección de las que gozaron nuestros primeros padres Adán y Eva y al igual que ellos en su momento, poder iniciar una nueva vida de paz y felicidad y en la que la muerte no existirá, pues “el Cordero, que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos” (Rev. 7:17). Ya al final del milenio y lejos de hablársenos de una resurrección (otro error de bulto de esos “enteraos”), de lo que se nos habla es de que Satanás será soltado de sus encarcelamiento y saldrá “a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra” (Rev. 20:7-10), tal como en su momento “extravió” a Adán y Eva; y siendo que los que superen dicha prueba y como dice Juan, su resurrección habrá resultado “para vida”, mientras que en el caso de aquellos que no lo consigan, su resurrección habrá resultado ser, una para “juicio” o destrucción eterna.

Y ahora, querido amigo que nos lee, díganos si esa sencilla explicación que le acabamos de dar, precisa para ser creída, de los disparatados enredos que se nos han contado y que pueden encontrar en el siguiente link  http://www.youtube.com/watch?v=HO0siSV2Bpo y en un burdo intento de hacernos tragar tan esperpéntico planteamiento de la mujeres como “reinas” y “sacerdotisas” en el reino de Dios…… y es que en definitiva, la ecuación bíblica continúa siendo la del 2+2=4.

MABEL

“…… Y EN ESTOS, LA JUSTICIA HABRÁ DE MORAR”.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , , on 29/08/2013 by Armando López Golart

author-7Un 2 de febrero de 1905, nació en San Petersburgo (Rusia) Alissa Zinovievna Rosenbaum, posteriormente nacionalizada estadounidense y que derivó en la filósofa y escritora más conocida en el mundo de las letras, bajo el seudónimo de “Ayn Rand” (y cuya imagen acompaña este escrito), entre cuyos numerosos éxitos literarios destacan los best-sellers “El manantial” y “La rebelión de Atlas” y el haber desarrollado un sistema filosófico al que denominó “Objetivismo”. Sin embargo, dicho personaje que murió en Nueva York el 6 de marzo de 1.982, bien podía haber pasado a la posteridad solo por unas breves palabras que escribió allá por los años 50 del siglo pasado y que en unas pocas líneas, describía magistralmente la dramática realidad del mundo en el que vivimos:

Cuando adviertas que para producir necesitas obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes no trafican con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias, más que por su trabajo y que las leyes no te protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra ti; cuando descubras que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto-sacrificio, entonces podrás afirmar, sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada.”

Estamos seguros, querido amigo que nos lee, que si usted es una persona informada y algo que no dudamos, suscribirá dichas palabras pues desde el lugar en donde usted viva, hasta el último rincón del planeta, esa es la maldita constante: una inmensa mayoría, expoliada y oprimida por una minoría gobernante, que con la excusa de que todo lo hacen por y para “el pueblo” y por el cual ellos “se sacrifican”, se lo llevan crudo llenando sus arcas personales no solo para ellos, sino para sus futuros descendientes, pues tal es el expolio al que nos someten a nosotros, el llamado “pueblo”. Y sin que este escrito pretenda ser un alegato en contra de nadie, ni una llamada a nada (no es para esto, para lo que fue creado este blog), lo cierto es que por todas partes vemos lo mismo: la explotación del hombre gobernado o “pueblo”, por parte del hombre que gobierna y con el consecuente y creciente cabreo del “pueblo” que se lanza a la calle en defensa de aquello que entiende son sus derechos adquiridos a lo largo de una vida de duro trabajo, para encontrarse con que aquellos a los que pagan el sueldo con sus impuestos, entiéndase gobernantes (políticos, reyes o dictadores militares) se revuelven contra ellos azuzándoles a las fuerzas de seguridad del estado y que en teoría, están para defender al “pueblo” de los abusos de terceros; con lo que nos encontramos con la paradójica situación de la única “empresa” en que el asalariado (el gobernante), manda, impone y exprime al empresario que le paga el sueldo (“el pueblo”)…… o lo que es lo mismo, el mundo al revés y algo de lo que ya se nos advirtió unos 3.000 años atrás, en unas sabias palabras que resumen perfectamente lo expuesto por la escritora de la que hemos citado:

Todo esto he visto y hubo un aplicar mi corazón a toda obra que se ha hecho bajo el sol, durante el tiempo que el hombre ha dominado al hombre para perjuicio suyo.”

Luego podríamos decir que la declaración de la mencionada escritora, no es más que la fehaciente constatación siglos después, de la veracidad incontestable de las palabras del sabio rey Salomón y que encontramos en la Biblia, en Ecle. 8:9…… pero resulta que en la Biblia, también se nos explica la razón fundamental del porqué las cosas son así, según unas geniales palabras del apóstol Pablo:

Sin embargo, los que están resueltos a ser ricos caen en tentación y en un lazo y en muchos deseos insensatos y perjudiciales, que precipitan a los hombres en destrucción y ruina. 10 Porque el amor al dinero (y el poder que el mismo conlleva aparejado) es raíz de toda suerte de cosas perjudiciales y, procurando realizar este amor, algunos han sido descarriados de la fe y se han acribillado con muchos dolores.” (1 Tim. 6:9-10). (Acotación nuestra).

¿Y qué es lo que vemos a nuestro alrededor, sino el afán desmedido de riquezas y como hemos señalado, del poder que estas dan, por parte de nuestros gobernantes y que han corrompido hasta el tuétano, a los tres pilares fundamentales de la llamada democracia (según dicen, la menos mala de las formas de gobierno), como son el poder legislativo, el judicial y el ejecutivo? Ya después de esta breve semblanza, volvamos a leer las palabras de la Sra. “Ayn Rand” para entenderlas, ya ahora sí, en toda su dimensión:

Cuando adviertas que para producir necesitas obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes no trafican con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias, más que por su trabajo y que las leyes no te protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra ti; cuando descubras que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto-sacrificio, entonces podrás afirmar, sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada.”

¿Concluyentes, no? Seguro que leyéndolas, querido lector, algún que otro político se le habrá venido a la cabeza ¿verdad? Porque fijémonos que dicha escritora apunta directamente con la carga de la culpa, a la corrupción desaforada de los políticos que nos gobiernan (y que a fuer de ser honrados ¡cuidadito la “rachita” que llevamos en España, que es como para hacérselo mirar!) y que si alguno no es corrupto, es sencillamente porque aún no ha tocado poder; porque cuando esto sucede, dicho político y por muy bien intencionado que sea, bien por acción, bien por omisión o en una tercera instancia, porque le obligan los poderes fácticos que sustentan su “sillón”, se corrompe…… quizás de ahí el dicho, de que “el poder corrompe”. Y que la sociedad en la que vivimos está condenada sin remisión, es un hecho que toda persona realista y que no es más que un pesimista bien informado, percibe en el mundo que nos rodea cuando ve que tras la brutal crisis económica, falta de trabajo por doquier, generaciones de jóvenes sin futuro alguno, irreversible crisis medioambiental, escases galopante de recursos hídricos que están dejando a muchos pueblos sin agua para el sostén de la vida, hambre generalizada, etc. etc. etc., lo que subyace indefectiblemente es una corrupción sin límites en aquellos que nos gobiernan. Pero es que el que todo ello tiene que ver con un problema de actitud por parte del ser humano, queda perfectamente reflejado en unas interesantes palabras que pronunció el apóstol Pablo, registradas en 2 Tim. 3:1-5 y a las que se podría considerar, como una nítida fotocopia de la situación actual, hecha con casi 2.000 años de antelación:

Más sabe esto, que en los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar. 2 Porque los hombres serán amadores de sí mismos, amadores del dinero, presumidos, altivos, blasfemos, desobedientes a los padres, desagradecidos, desleales, 3 sin tener cariño natural, no dispuestos a ningún acuerdo, calumniadores, sin autodominio, feroces, sin amor del bien, 4 traicioneros, testarudos, hinchados de orgullo, amadores de placeres más bien que amadores de Dios, 5 teniendo una forma de devoción piadosa, pero resultando falsos a su poder…… y de estos apártate.”

Fijémonos en que dicho autor bíblico, establece una directa relación entre los “pequeños defectillos” mencionados, con los tiempos “críticos” y “difíciles de manejar” en ese momento aún por venir y lógicamente con ello, colocando sobre los hombros del ser humano la total responsabilidad de la situación creada; y es que jamás en la historia de la humanidad, el hombre ha tenido tanta capacidad para influir en su entorno medioambiental, como lo tiene en estos momentos de la historia y en los que está arruinando literalmente su hábitat natural, eso es, su entorno medioambiental…… dejando ya aparte, el inmenso potencial destructivo de armas nucleares, biológicas y de destrucción masiva (o como quiera que se llamen) que poseen las naciones y que podrían acabar con cualquier vestigio de vida en el globo terráqueo, como mínimo una docena de veces. Y lo que nos lleva a suscribir la conclusión formulada por la escritora mencionada, en el sentido de que podemos asegurar “sin temor a equivocarnos”, que esta sociedad está condenada irremisiblemente; y que la situación llegaría a dichos extremos, es algo que ya se nos adelantó hace también casi 2.000 años, momento en que fueron escritas las siguientes palabras:

Pero las naciones se airaron y vino tu propia ira y el tiempo señalado para que los muertos sean juzgados; y para dar su galardón a tus esclavos los profetas y a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes y para causar la ruina de los que están arruinando la tierra.” (Rev. 11:18).

Luego lo que estamos viendo, es que se nos anuncia un tiempo “señalado” en que el hombre estaría “arruinando la tierra” y con lo que vendría una inmediata actuación de nuestro Creador, que acabaría con el arruinamiento o destrucción eterna de aquellos que con tanta falta de respeto, tratan aquello que es de Su Exclusiva Propiedad. Notemos sin embargo, que la “ruina” será causada solo sobre aquellos que están “arruinando” la tierra y no a la tierra en sí misma o a aquellos que son ajenos a dicha actitud de arruinamiento…… o mejor dicho, personas que más bien se duelen de cómo se está tratando a la creación de Dios y suspiran por un cambio en la situación (Ezeq. 9:4); y con lo que nos venimos a encontrar con la verdadera condenación de esta inicua sociedad actual, perfectamente retratada en las palabras citadas de Pablo en 2 Tim. 3:1-5 y que tiene que ver con el juicio que Dios, en breve, desatará sobre la humanidad desobediente. Todo considerado, hay que llegar a la conclusión de que a este sistema de cosas tal como lo conocemos, le quedan ya muy pocos “cortes de pelo”, pues a tenor de los rápidos desenvolvimiento en los acontecimientos actuales en esta olla a presión que es el mundo, básicamente en Oriente Medio, o se actúa rápido o solo quedará un solar sobre el cual poder trabajar. Pero claro, al igual que en la “procesión triunfal” de la que nos habla Pablo en 2 Cor. 2:14-16, la botella puede parecer medio vacía para algunos, básicamente para aquellos que por no creer en las promesas del Creador, no ven un futuro claro ante sí, pero sin embargo medio llena para otros, los que sí creemos en dichas promesas; pues dicha situación coloca a unos a las puertas de su destrucción eterna, mientras que a otros, ante su inminente liberación de la carga que significa el vivir en este mundo actual sujetos a muerte, eso es, a todos aquellos que confiamos en las promesas de Dios y siempre a tenor de lo que leemos en el evangelio de Lucas:

También, habrá señales en el sol y en la luna y en las estrellas; y sobre la tierra angustia de naciones, por no conocer la salida a causa del bramido del mar y de su agitación, 26 mientras que los hombres desmayan por el temor y la expectación de las cosas que vienen sobre la tierra habitada; porque los poderes de los cielos serán sacudidos. 27 Y entonces verán al Hijo del hombre viniendo en una nube con poder y gran gloria. 28 Pero al comenzar a suceder estas cosas, levántense erguidos y alcen la cabeza, porque su liberación se acerca.” (Luc. 21:25-28).

Por lo que vemos que en el verso 28, se dirige nuestra atención al momento en que algo comience a suceder y que marca el principio de un tiempo limitado, en el que se acabarán nuestros problemas; y es que cuando uno entiende correctamente lo que se nos está diciendo en este pasaje, se da perfecta cuenta de que “estas cosas” ya han comenzado a suceder, porque veamos: cuando se nos habla de las “señales en el sol, la luna y las estrellas”, no solo se nos puede estar hablando de esos astros literales (de momento que se sepa, nunca en los juicios de Dios ha ocurrido algo semejante), sino que también pueden ser referencias simbólicas a los gobernantes o lideres actuales, bien sean políticos, religiosos o científicos. Que ello puede ser así, nos lo muestra la expresión “por no conocer la salida, a causa del bramido del mar y de su agitación” y lo que no puede hacer referencia al mar literal, pues de ser ello así dicho bramido solo afectaría a las personas que viven en los litorales y no a los miles de millones de personas que viven en el interior de los continentes, por lo que poco tendrían de que preocuparse, cuando la realidad es que se nos dice que la afectada por ese bramido, es la tierra entera…… luego, inevitablemente, aquí se nos tiene que querer decir otra cosa. Pero puesto que la Biblia se interpreta a sí misma, dejemos que sea esta la que nos explique a qué hacen referencia esas palabras y para ello, veamos qué se nos dice en Isa. 57:20:

Pero los inicuos son como el mar que está siendo agitado, cuando no puede calmarse, cuyas aguas siguen arrojando alga marina y fango.” (Ver también Jer. 50:42 y 51:42).

No olvidemos, por otra parte, que en Rev. 17:15 se le dice a Juan que “las aguas” que vio y sobre las que estaba sentada la ramera, significaban “pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas”; luego si como lo reseñado parece apuntar, en ese pasaje de Lucas “el mar” mencionado no es literal, sino que prefigura otra cosa, tampoco lo pueden ser el sol, la luna y las estrellas que aparecen mencionadas en el mismo contexto. Luego si no podemos tomar esos “sol, la luna y las estrellas” de las que nos habla Lucas, de manera literal ¿de qué otra cosa, entonces, se nos podría estar hablando?…… pues según entendemos nosotros y como ya hemos mencionado, bien podría ser una referencia directa a los líderes actuales y en los campos de la política, ciencia o religión, que como “lumbreras” siempre han dirigido o “iluminado” el camino de la humanidad como referentes o “guías” de esta y que ahora se han quedado “sin luz” o soluciones efectivas, dejando a la humanidad en oscuridad total acerca de su futuro. Tengamos en cuenta, que en relatos paralelos al de Luc. 21:25-28 y como confirmación de lo que queremos decir, leemos lo siguiente:

Mar. 13:24-25: “Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, la luna no dará su luz, 25 las estrellas estarán cayendo del cielo y los poderes que están en los cielos serán sacudidos.”

Rev. 6:12-13: “Y vi cuando abrió el sexto sello y ocurrió un gran terremoto; y el sol se puso negro como saco de pelo, la luna entera se puso como sangre 13 y las estrellas del cielo cayeron a la tierra, como cuando una higuera sacudida por un viento fuerte echa sus higos aún no maduros.”

Siendo por otra parte, totalmente imposible que siquiera una sola estrella pueda caer literalmente sobre el planeta Tierra, tengamos en cuenta que cuando en la profecía se nos habla de “cielos”, no se nos habla de los cielos literales, sino generalmente de gobiernos humanos y por lo que estas estrellas “cayendo del cielo”, bien pudieran ser los líderes que nos gobiernan cayendo de su posición de privilegio y sucesos que están ocurriendo constantemente en estos últimos tiempos, bien sea por violentos derrocamientos de algunos líderes que parecían inamovibles (ejemplos tenemos en la llamada “primavera árabe”) o bien pérdida de confianza en aquellos que debido a su manifiesta corrupción y en países más o menos democráticos, han perdido el apoyo popular y son despreciados por los gobernados…… en todo caso, unos y otros han “caído” de su posición encumbrada, al no tener ya el favor o reconocimiento de sus conciudadanos; y circunstancia que concurre en estos momentos, en la mayoría de naciones del mundo. Noten por favor, que en el pasaje de Marcos se nos dice que “los poderes de los cielos serán sacudidos” y eso a nuestro entender significa, que dichos gobernantes y producto de ese sacudimiento mundial propiciado por la mala situación por la que transita el mundo, caerán como fruta madura de sus respectivas posiciones encumbradas y perdiendo su “poder” o influencia en una sociedad que les desprecia; e idea que también parece querer transmitirnos el pasaje de Revelación que acabamos de citar, pues cuando continuamos con su análisis y leemos los versos siguientes del 14 al 17, tal parece que quieren confirmar nuestro planteamiento:

Y el cielo se apartó como un rollo que se va enrollando y toda montaña y toda isla fueron removidas de sus lugares. 15 Y los reyes de la tierra y los de primer rango y los comandantes militares y los ricos y los fuertes y todo esclavo y toda persona libre se escondieron (en una clara manifestación de pérdida de poder) en las cuevas y en las masas rocosas de las montañas. 16 Y siguen diciendo a las montañas y a las masas rocosas: “Caigan sobre nosotros y escóndannos del rostro del que está sentado en el trono y de la ira del Cordero, 17 porque ha llegado el gran día de la ira de ellos y ¿quién puede estar de pie?”.” (Acotación nuestra).

Y en donde el cielo que “se apartó como un rollo” hace referencia a la gobernación humana como un todo (Rev. 21:1), mientras que las “montañas” (o “montes” según versiones) que fueron removidas de su lugar, prefiguran a reinos o grandes potencias existentes actualmente en la tierra y siendo las “islas” que siguen su mismo camino, o bien pequeños países satélite, o bien organizaciones dependientes de esas potencias, como por ejemplo, la ONU, la OTAN, etc. No pasemos por alto, que en el simbolismo bíblico las montañas suelen representar reinos o gobiernos (Dan. 2:35; 44-45; compárese con Isa 41:15; Rev. 17:9-11; 18); la misma Babilonia que arruinó a otras naciones por medio de sus conquistas militares, se le llama una “montaña ruinosa” (Jer. 51:24-25). Un salmo que relata los actos de Jehová contra ciertos hombres de guerra, describe a Dios “envuelto en luz, más majestuoso que las montañas de presa” (Sal. 76:4)…… y dado que las montañas literales no pueden hacer “presa” de nadie, solo podemos pensar que en dicho salmo, dichas montañas obviamente representan a reinos agresivos como el de Babilonia (ver Nah. 2:8-13). En línea con lo que estamos planteando, vemos que David dijo con respecto a Jehová, que este había hecho que su “su montaña” subsistiera con fuerza, lo que indudablemente quería decir que Jehová había ensalzado el reino de David y lo había establecido firmemente (Sal. 30:7; compárese con 2 Sam. 5:12); por otra parte, la profecía de Daniel dice que después de triturar a todos los reinos de la tierra, el reino de Dios llegaría a ser una “montaña grande” que llenaría toda la Tierra (Dan. 2:34-35; 44-45)…… y palabras que quieren decir que dicho reino de Dios, extendería su bendita gobernación sobre toda la Tierra.

Como hemos visto, el hecho de que las montañas puedan representar reinos, nos ayuda a comprender el significado de los pasajes mencionados y entender que en esos contextos, el sol, la luna, las estrellas y un mar que ruge, no pueden ser entendidos literalmente sino que prefiguran hechos o circunstancias en las que tiene que ver el hombre; por lo tanto, es claro que si hacemos un compendio de dichos pasajes, eso es, de Luc. 21:25-28, con Isa. 57:20, Mar. 13:24-25 y Rev. 6:12-17, nos encontramos con lo siguiente: los corruptos gobiernos humanos ya han perdido toda capacidad de dirigir o alumbrar como guías a sus gobernados y lo que resulta en un mundo desorientado e ingobernable y en una total oscuridad, que se revuelve contra dichos gobiernos y como un mar bramante y agitado, se manifiesta por doquier (lo vemos en numerosas naciones) en contra de esos líderes que nada les solventan y que solo se preocupan de su situación o bienestar personal; y que para mantener dicho status personal, usan en contra del “pueblo” todos los recursos a su alcance, como el judicial (que nunca actúa contra los poderosos, sino contra los débiles), las fuerzas de orden público y ya convertidas en “guardia de corps” a su servicio personal para que les defienda de las justas iras del “populacho”, así como del ejército si se tercia y de la tecnología existente para espiar al ciudadano, controlando todo aspecto de su vida, etc. (y sino, véase la que está cayendo actualmente en cuanto a este tema, en EEUU y con la ya famosa NSA)…… y siendo este a groso modo, el panorama con el que nos encontramos actualmente y que como ya les hemos señalado al principio, ello solo significa la señal indiscutible de que como leemos en Luc. 21:28, “estas cosas” ya han comenzado a suceder y por lo que ya estamos tocando nuestra liberación con las manos.

Porque lo que nos aguarda, según el apóstol Pedro, son unos “nuevos cielos (nuevo gobierno) y una nueva tierra (una nueva sociedad humana) que esperamos según su promesa y en estos la justicia habrá de morar” (2 Ped. 3:13); y es que esos futuros gobernantes (Jesucristo y sus hermanos menores) que nos regirán son totalmente incorruptibles, pues han pasado el filtro personal del Altísimo, por lo que son intachables y cuyo único deseo, en armonía con la voluntad divina, sí será el ayudar a sus gobernados guiándolos a la vida eterna en un mundo de plena justicia, paz y felicidad, como vemos en las siguientes palabras:

“…… porque el Cordero, que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos.” (Rev. 7:17).

Entonces ¿estamos o no estamos ya, en disposición de “levantar nuestras cabezas” en señal de reconfortante alivio, pues nuestra “liberación” está a la vuelta de la esquina? Por lo que y por aquello de “por si acaso”, no pierdan de vista los últimos acontecimientos de Oriente Medio (cada día más graves e insostenibles) y que bien pudieran ser el detonante que marcará la aparición del “anticristo”…… y lo más importante, la de un “resto ungido” que dará inicio a la gran predicación de Mat. 24:14, con lo que iniciarán los últimos siete años del mundo tal como lo conocemos, según la profecía de Dan 9:27. Y de los que los tres y medio primeros años o 1.260 días (Rev. 11:3), aquellos que creemos en las promesas de Jehová los pasaremos predicando acerca del ya recién establecido reino de Dios (Rev. 11:15) y del juicio por venir de parte de Este, sobre aquellos que rehúsen aceptar la invitación de acogerse a sus beneficios, tarea para la cual seremos investidos con el poder de Su espíritu santo (Joel 2:28-29); y los tres años y medio restantes, “ocultados” o “escondidos”, en todo caso protegidos por el Altísimo (Sof. 2:3; Isa. 26:20; Sal. 91) del castigo que Este infligirá a la humanidad desobediente…… luego ¡arriba esos ánimos!, que ya lo tenemos al alcance de la mano. Y es como dijo la autora de la que hemos citado al inicio de este escrito, la Sr. Alisa Zinóvievna Rosenbaum, (alias Ayn Rand), ahora más que nunca y “sin temor a equivocarnos” podemos asegurar que esta sociedad actual está irremisiblemente condenada.

MABEL

PERO VAMOS A VER, Sr. OLCESE ¿USTED ES TONTO…… O QUÉ?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 25/08/2013 by Armando López Golart

ideas-manSí, sí, ya sé que me responderá que usted es “o qué”, pero comprenderá que tenía que preguntárselo…… porque mandarme lo que me acaba de mandar, es “pa mear y no echar gota” que diría mi amigo el castizo; y además sabiendo como sabe, que yo hago público todo lo que se me manda, sobre todo aquello que se me manda en contra y con lo que el que queda en la más absoluta evidencia al escribirme de tapadillo esos correos, en lugar de publicar un artículo contundente respondiendo y aclarando las objeciones que le planteo, es usted sin lugar a duda alguna…… pero claro, eso no puede hacerlo (de poder ya lo habría hecho) pues usted sabe perfectamente que de responder a las tales, se le van a hacer puñetas todos sus esperpénticos planteamientos: por ejemplo, el de unos notables del AT reinando con Cristo, o el de una “gran muchedumbre” reinando también con Cristo y para acabar de arreglar la cosa, la burrada de una segunda resurrección al término de los mil años. Y de ahí que vaya usted estúpidamente mareando la perdiz, en lugar de darme una lección de su supuesta “sapiencia” teológica y dejarme públicamente en ridículo; dicho lo cual y para general conocimiento de nuestros respectivos lectores, he aquí el libelo que me ha mandado y como siempre, sin retocar ni una sola coma:

apologista commented on AUNQUE LA MONA SE VISTA DE SEDA…… MONA SE QUEDA:

Ay, amigo López, qué pobre tu perorata, mucho sonido y pocas nueces…bla,bla,bla. No has podido responder mis dos sencillas preguntas. Simplemente te has ido por la tangente, insultándome y poniendo en tela de juicio la legitimidad de mis pergaminos que tanto envidias y quisieras tener. De todos modos te doy otra nueva oportunidad para que me contestes, pero esta vez sin irte por las ramas, por favor. Para eso tómate tu tiempo y consúltale a tu socio y amigo en la fe. Recuerda que dos personas piensan mejor que una. Mientras tanto, perdono todos tus insultos y burlas, como un buen cristiano, y espero, ahora sí, una respuesta puntual de tu parte. Céntrate en mis preguntas.”

Y ¡hombre!, decir eso de “pobre perorata, mucho sonido y pocas nueces, bla, bla ,bla” con respecto de mis escritos ¡pues que quiere usted que le diga, Sr. Olcese!, porque aún con ese supuesto “pobre” bagaje que usted me atribuye, resulta que le tengo cogido por sus partes nobles y prueba de ello, es que es del todo incapaz de atender a esas cuestiones que le planteo en mi artículo anterior y con las que llevo casi un año insistiendo, pues es usted consciente que de hacerlo tendría que rectificar toda esa sarta de disparates a los que usted eufemísticamente llama “preciosas enseñanzas”…… porque usted sabe que está equivocado y de ahí, que no pueda responderme. Por eso y como único recurso para no quedar como lo que es, un bocazas impresentable y un ignorante integral, se limita a escribirme de tapadillo esos correos que ofenden a la inteligencia…… y si lo que yo digo no es así, respóndame a esas cuestiones y deje de falsear la realidad insinuando que soy yo el que no atiende sus preguntas, lo cual es totalmente incierto y ahí está la hemeroteca para comprobarlo cuando usted quiera. Lo que me lleva a sugerirle, en primer lugar, que antes de responder a cualquier comunicado aprenda a leer un poco, más que nada para evitarse el ridículo que está haciendo; porque me acusa de no responder a sus “dos sencillas preguntas” y que para mí no son más que dos estupideces monumentales (y ya ni digamos del planteamiento a las que las tales hacen referencia), cuando la realidad es que yo le dije que ya las tiene debidamente respondidas desde mucho antes de que me las formulara. Y es que en cuanto a esa esperpéntica afirmación de los notables del AT (los Abraham, David, Moisés y compañía) reinando con Cristo a la que hace referencia y la presente con el argumento que la presente, yo siempre le he negado la mayor diciéndole que usted miente en dicha formulación, pues esto no puede ser así; y no puede ser así, porque resulta que el Sal. 45:16 y mal le pese, dice todo lo contrario de lo que usted en su ignorancia patológica afirma en la misma. Por lo que resulta, que el que le dice que usted está equivocado en su planteamiento no soy yo, sino el propio Jehová mediante Su Palabra; y es que usted recordará y si no se lo recuerdo yo, en vista de que parece que no quiere enterarse de qué va la película, que en el video/artículo “¿Qué premio recibirán los notables o beneméritos del Antiguo Testamento?” (13/01/13) y en el escrito de entradilla del mismo, usted y en clara alusión a lo que yo le había publicado anteriormente, decía lo siguiente en el último párrafo del mismo y que transcribo tal cual:

El verso usado frecuente en el Salmo 45:16, no prueba en modo alguno que estos tienen un destino diferente a la iglesia cuando se analiza a fondo. Los príncipes son hijos del rey, a la espera de sus coronas y reino. Esta es su herencia. Al recibir su herencia, se convertirán también en REYES, con excepción de Don Armandito, “el españolillo matador”, a quien hábilmente capeamos en este blog con nuestros fundamentos bíblicos.” (Negritas mías).

Inmediatamente, “D. Armandito, el “españolillo matador”, como usted me llama, le invitó y en varias ocasiones, a que le hiciera ese “análisis a fondo” del salmo mencionado y así resolver la cuestión de una vez por todas…… pero casi un año nos contempla y sin que usted, que se las da de “eminente” teólogo, se haya atrevido a abrir la boca para decir nada acerca del tema y en una clara demostración de que no puede; y con lo que el “españollilo matador” le ha dado otro “revolcón”, parecido al de los “millones, miles de millones” que según usted tenían que reinar con Cristo y planteamiento al que le obligue a tener que reconocer que no solo usted no sabía si eso era así, sino que la Biblia no lo dice en ningún sitio. Sin embargo, doctrina que llevaba publicando por más de dos años y lo que prueba fehacientemente que usted, en un alarde extremo de irresponsabilidad, es capaz de publicar como “enseñanza” la primera sandez que se le ocurre, sin comprobar siquiera si la Biblia habla de ello. Y que usted puede refrescar su memoria y nuestro lectores comprobar la veracidad de esta afirmación, leyendo mi artículo del 12/01/12 titulado “O sea…… que se equivocó usted ¿no D. Mario?” y al que por cierto, cobardemente usted nunca me respondió…… de lo contrario, muéstreme el artículo en donde lo hizo.

Pero por otra parte, veamos ahora lo más chocante y que se lo recordé en mi anterior artículo y algo de lo que usted, arteramente, en ese correo no menciona para nada…… y es que en su artículo “No, Don Armando, usted debe responderme esto primero…” (12/03/13), decía exactamente todo lo contrario de aquello a lo que ahora me exige respuesta, al afirmar en el mismo y entre los minutos del 16 al 20 de grabación (¿se acuerda usted de eso?), que solo aquellos que murieran y según sus propias palabras, “asesinados” en defensa de su fe durante la “gran tribulación” aún futura, por su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta”, el “anticristo” y que no recibieran la “marca” de dicha “bestia” (Rev. 13) en sus frentes o en sus manos, serían los únicos que gobernarían como reyes con Cristo durante el milenio. Y que como apoyo de dicha idea y para dar fuerza a la misma, nos la acompañaba con el texto de Rev. 20:4…… luego ¿a qué le tengo que responder, Sr. Olcese: a si serán los Abraham y compañía los que reinarán con Cristo, o si por el contrario los que lo harán, serán solo los mártires de la “gran tribulación” aún por venir y que según usted, es de lo que se nos habla en Rev. 20:4? Y que de ser así como nos afirma, no se olvide que este pasaje señalado estaría en total contradicción con los que usted usa para demostrar exactamente todo lo contrario, eso es, que los notables del AT participarán también en esa función de reyes, como por ejemplo: Rom. 8:29-30; o el Sal. 139:1-6; o Exo. 33:12; 17; o Jer. 1:4-5 y que usted usó en el video “¿Quiénes son todos los “conocidos” por Dios que serán como Jesús en el reino?” (02/08/13), para demostrar que personajes como David, Moisés o Jeremías, también reinarían con Cristo en el milenio…… y dado que la Biblia no se contradice, luego no puede estar diciendo lo uno y lo contrario ¿con cuál de esos dos planteamientos que usted propone, nos quedamos tenemos que quedar, Sr. Olcese?

Y contradicción perfectamente documentada en mi escrito del pasado día 7 del corriente mes de Agosto, bajo el título “Entonces, Sr. Olcese…… ¿en qué quedamos?” y al que usted en la cobarde y vil actitud que le caracteriza “de tirar la piedra y esconder la mano”, de nuevo dejó sin respuesta mi interpelación, con lo que queda claramente probado que yo tenía la razón cuando le objete tamaña salvajada; por lo tanto ¿cómo tiene la desfachatez de exigirme que le dé razón de un asunto, en el que usted mismo se contradice, pues no tiene ni puñetera idea de lo que habla y por lo que hoy nos dice una cosa, mañana la contraria y pasado mañana, ni la una ni la contraria, sino otra totalmente distinta y ello sobre un mismo tema? Y de esto, que se lo razoné en el artículo al que se refiere en el correo que me remite y que se lo demostré con pruebas, como son los artículos de referencia que aporté en el mismo, usted no me dice “ni mu”; luego la pregunta es obligada ¿reconoce usted haber afirmado en ese artículo que le cito del 12/03/13, que no son los notables del AT, ni siquiera los apóstoles los que reinarán con Cristo, sino solo aquellos que mueran “ejecutados con hacha” (o asesinados, según sus propias palabras) durante la “gran tribulación” venidera?…… y recuerde que tiene un video que le delata ¡a menos que también lo borre, claro está!

Luego menos correos evasivos y más dar la cara, que como ya le dije la tiene usted de granito; porque solo con un mínimo de vergüenza, no me habría dicho lo que me dice en ese correo y en el que tal parece que me “perdona” la vida, cuando resulta que es usted incapaz de responder a una simple objeción, pues aún es el momento en que me haya respondido alguna a mí. Y si no es verdad esto que yo le digo, le desafío a que lo demuestre echando mano de su hemeroteca y sacando de ella algún artículo en el que haya dado respuesta a una sola de mis objeciones en alguna ocasión…… y yo haré lo propio con los míos y así podremos comprobar, quién realmente es el que ha respondido a quién y quien es el que siempre se ha “escaqueado” de hacerlo. Por lo que” menos lobos, caperucita” que diría un castizo y póngase a la faena, explicando por ejemplo y públicamente, por qué acusó falsamente a los TJ sobre una supuesta omisión del término “Rabí” en Mat. 26:49 y que en el video aparecía leyendo una TNM (o al menos simulando hacerlo), cuando resulta que dicha expresión aparece en ese pasaje en todas las Biblias que han editado los TJ y lo que significa que usted omitió adrede dicha término para tener algo que decir sobre esa organización. Y que ello es como yo lo digo, quedó perfectamente demostrado cuando al denunciar yo públicamente que usted mentía con nocturnidad y alevosía, eso es, a sabiendas y al hacer dicha afirmación (recuerde mi artículo “Lo que nos suponíamos…… no lee la Biblia, sino las aventuras del Capitán Trueno” del 05/08/13), usted inmediatamente borró dicho documento y sin dar aún ahora, una sola explicación y lo que es más, sin pedir disculpas a dicha organización por la tropelía cometida…… organización que será todo lo corrupta que uno quiera que sea y algo que no le voy a discutir, pero sí digo que con su actitud se ha puesto a la misma altura de eso que tanto critica, pues usted mintió a sabiendas y solo su orgullo, altanería, prepotencia e indignidad moral, le impiden el reconocerlo; la prueba de que lo que digo es verdad, es que intentó hacer desaparecer inmediatamente la prueba de su felonía, como si esta nunca hubiera existido.

Por otra parte, no necesito que me perdone usted ningún insulto, ya que cuando digo que es usted un miserable embustero, un indigente intelectual, un ignorante integral y otras lindezas por el estilo, no le estoy insultando sino constatando una realidad y ahí está los hechos que acabo de reseñar, que lo prueban sin lugar a duda alguna…… por cierto, yo no he dicho en mi artículo al que usted hace referencia “que ponga en tela de juicio la legitimidad de sus pergaminos”, sino que lo que yo digo en el mismo, es que ante la falta de pruebas sólidas sobre la información que había llegado a mi conocimiento, me decantaba por creerme aquello que vi y que es lo que usted me enseño en uno de sus videos; luego no me atribuya cosas que yo no he dicho, pues tengo por costumbre el meditar y medir muy mucho las cosas que publico, aunque solo sea por el respeto que me merecen las personas que me leen. En cuanto a que yo envidie sus títulos ¡pues que quiere que le diga!, pero viendo de lo que es usted capaz, mejor no tenerlos ¿no cree? Y es que si bien usted tiene los títulos, un servidor tiene la capacidad y a las pruebas me remito: mientras que yo le he pillado en muchas contradicciones y le tengo objetas muchas de sus “enseñanzas”, usted aún no me ha pillado en ningún “renuncio”, ni me ha podido responder adecuadamente a dichas objeciones…… y si no, ahí le adjunto las últimas que le planteé y de las que usted continúa sin decir “ni mu”, a pesar de que ya llevamos casi un año con este asunto ¡y si a todos los teólogos les cuesta tanto el dar una lección de teología a un indocumentado como yo, como le cuesta a usted, desde luego vamos “apañaos”! Pero veamos de nuevo esas tres cuestiones de las que le acabo de hacer mención:

1º ¿Cómo nos explica que los notables del AT puedan reinar con Cristo, si el Sal. 45:16 nos dice que no son sus hermanos, sino sus hijos? ¿O no dice eso, Sr. Olcese, el salmo mencionado? Según sus “elevados” conocimientos en teología y que yo tendría que “envidiar” ¿cómo se tendría que interpretar dicho pasaje?

2º Por otra parte ¿por qué no nos aclara cómo puede ser que la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9 reine con Cristo, si resulta que esta sobrevive a la “gran tribulación”, luego pasan con vida al nuevo mundo y por no morir, no pueden participar de la “primera” resurrección y que es la que da la inmortalidad y el derecho a reinar en el milenio? Luego ¿qué parte de la ciencia teológica de la que supuestamente es usted depositario, permite sostener semejante contradicción por usted planteada?

3º Si la “primera” resurrección es solo para aquellos que tienen que reinar con Cristo y las mujeres no pueden hacerlo (¿o no dijo usted eso, en su artículo “La Biblia dice que los 144,000 son varones… ¡La Watchtower dice que no!”?)…… ¿qué hacemos entonces con aquellas que sirvieron a Dios tanto en el AT, como en el NT, si según usted solo nos queda una “segunda” resurrección de juicio o destrucción eterna para los “injustos” al final del milenio? ¿En cuál resurrección nos las mete usted…… o es que Jehová y por ser mujeres, no piensa resucitarlas? En otras palabras ¿cómo y con arreglo a sus “expertos” conocimientos en teología, se puede solucionar dicho problema?

Recuerde que es usted el que presume de ser “teólogo” y algo que le obliga a responder…… pero yo ya sé que usted no responderá a estas cuestiones, pues no tiene ni los conocimientos necesarios para ello, ni las agallas suficientes para hacerlo, pues de lo contrario ya lo habría hecho; pero es que como ya le he dicho, usted sabe que está equivocado y antes muerto que reconocerlo; porque la realidad es que usted, no solo es un bocazas orgulloso y prepotente, además de un ignorante, sino que también es un pobre hombre frustrado y sin demasiado éxito en la vida, por lo que solo le queda vivir de una ilusión y que es la de creerse alguien en el tema bíblico, entre esa patulea de indocumentados que le siguen y que le aplauden sus “éxitos” teológicos, en una clara manifestación de la veracidad de aquél dicho en el que se lee que “en el país de los ciegos, el tuerto es el rey”…… y ambiente en el que usted se siente realizado, pues se siente alguien: en definitiva, que es usted un pobre hombre incapaz siquiera de responder de sus actos y a las pruebas me remito. Y soy consciente que mi afirmación puede parecer ofensiva para aquellos que le leen o que están a su alrededor, pero tengo por costumbre decir las cosas claras para que se me entienda bien lo que digo…… y es que si sus seguidores no fueran unos indocumentados como usted, o bien en vez de aplaudirle le pondrían a bajar de un burro como hago yo y defenderían la verdad expuesta en la Biblia, o bien me responderían ellos a esas cuestiones a las que usted es incapaz de responder; pero queda claro que ellos al igual que usted, ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario. Sin embargo, como yo no puedo creer que usted sea tan inútil como para no poder responderme a dichas cuestiones, que no requieren de grandes conocimientos para ello, sino de lógica y sentido común, solo puedo pensar que no lo hace porque le es imposible el franquear esa barrera de orgullo, prepotencia y altanería que le impide reconocer que un ignorante como yo, en un momento dado pueda ponerle “las peras al cuarto”…… olvidándose de lo fundamental y que es que si uno entiende las Escrituras, no es porque sea más listo o más tonto que otro, que sea teólogo o sea un currito de a pie, sino que sea humilde y que es cuando Jehová le permite a uno el entender Su Palabra; al menos, eso es lo que parece que se nos quiere dar a entender en el siguiente pasaje:

Sin embargo, la bondad inmerecida que él da es mayor. Por eso se dice: “Dios se opone a los altivos, pero da bondad inmerecida a los humildes”.” (Sant. 4:6)

Y si contrastamos dicho pasaje con Luc. 10:21, la conclusión es clara; pero veamos primero que se lee en el mismo:

En aquella misma hora se llenó de gran gozo en el espíritu santo, y dijo: “Te alabo públicamente, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido cuidadosamente estas cosas de los sabios e intelectuales y las has revelado a los pequeñuelos. Sí, oh Padre, porque el hacerlo así vino a ser la manera aprobada por ti”.”

Luego nada que ver para entender las Escrituras, con aptitudes intelectuales, sino con actitudes personales: si uno tiene la altanería propia del intelectual que cree que con sus conocimientos ya lo resuelve todo (su caso, Sr. Olcese, pues de lo contrario no hablaría como usted lo hace), sencillamente Jehová no le permite entender; sin embargo, si uno tiene la humildad del que sabe poco y confía en una “ayudita” por parte del Altísimo para conocerle mejor, Este bondadosamente y de acuerdo con el pasaje citado, le permite entender Su Palabra…… tan simple como eso, Sr. Olcese; aunque usted y desde su posición de “eminente” teólogo no lo pueda entender, pues se cree por encima de estas “tonterías”. Y por lo que si un servidor lo tiene a usted “contra las cuerdas” constantemente y valga el símil boxístico, no es en ningún caso por mérito personal, sino porque “alguien” me permite el tener la capacidad de entendimiento bíblico necesario para poderlo hacer. Y comprendo perfectamente que esa lógica no entre en sus esquemas mentales, de lo contrario no actuaría como actúa, pues su orgullo y altanería le impiden aceptar dicha sencilla lógica y lo cual le coloca en una posición un tanto delicada; porque usted, Sr. Olcese, resulta que no tiene un problema con “el españolillo matador”, pues en definitiva yo soy lo más parecido a un “mandao”, sino que lo tiene con el propio Jehová y eso ya son palabras mayores…… y es que como dijo el escritor bíblico y usted ha citado de ello en alguna ocasión “cosa horrenda es, caer en las manos del Dios vivo” (Hebr. 10:31).

Porque resulta que yo no me inventé el Sal. 45:16 y que refuta de plano su rocambolesca afirmación de los Abraham, David y compañía reinando con Cristo, sino que eso lo dice Jehová y que algo sabrá del tema, habría que pensar; por otra parte, tampoco me inventé Rev. 7:14, en donde se nos dice que habrá “sobrevivientes” de la “gran tribulación” y que por lo tanto pasarán con vida al reino de Dios, lo que les excluye del poder participar de la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:6) y que es la que da la inmortalidad y el poder reinar con Cristo, lo que impide a esos sobrevivientes alcanzar tan elevada posición. Y ya para finalizar, no soy yo el que planeó mil años para la “restauración” de la humanidad (Hech. 3:20-21) y la cual restauración no tendría sentido alguno sin una “segunda” resurrección durante dicho período de tiempo, de aquellos que en el transcurso de los siglos han ido muriendo y a los que estando en la memoria de Jehová, también les aplica el rescate de la sangre de Cristo; y es que si como usted dice, en la “primera” se levanta a los “justos” y que ya lo hacen como perfectas e inmortales criaturas (luego sin nada ya que “restaurar” y esto lo digo yo) y la “segunda” al término de esos mil años, lo hacen los “injustos” para juicio o destrucción eterna por sus pecados anteriores, ya nos explicará usted sobre quienes se llevaría a cabo dicha restauración prometida por Dios. Y váyase olvidando de Zac. 14:16 (otro de sus disparates y que intenté aclararle en mi artículo del 11/07/12 “Zacarías 14:16…… y los súbditos del reino de Dios” y al que usted tampoco respondió), porque el capítulo 7 de Revelación y en el que se nos presenta a los primeros moradores del reino de Dios, no nos habla para nada de ellos, sino solo de 144.000 personas por un lado y de una “grande muchedumbre” que sobrevive a la “gran tribulación” por otro; y esto, porque “han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero”, eso es, que han ejercido fe en el sacrificio de Jesús y en las promesas divinas…… luego difícilmente, podríamos estar hablando de personas que salgan de guerrear contra Jerusalén, la ciudad que está defendiendo el propio Jehová. Y con el añadido, de que este episodio se refiere a la final batalla de Armagedón, que da paso al reino de Dios y en la que cae hasta el apuntador, eso es, que no quedan sobrevivientes entre aquellos que forman parte de las hordas de Satanás que atacan Jerusalén (Rev. 19:17-18).

Y yo ahí lo dejo, esperando (me imagino que en vano) que de una vez por todas se le haga la luz y sea capaz de atender a esas cuestiones que le planteo, aunque me temo “que no caerá esa breva”…… por cierto, Sr. Olcese, para responderle a usted yo no necesito de la asistencia de mi compañero, ni este de la mía, pues tanto el uno como el otro le damos sopas con honda en cuanto a conocimiento bíblico; espero que esto le quede claro y deje ya de hacer el payaso, dicho sea con el debido respeto a los payasos, por supuesto.

Armando López Golart.