Archivo para vara de hierro

LA”VARA DE HIERRO”, LOS SÚBDITOS DEL REINO…… Y LAS “REVUELTAS” DURANTE EL MILENIO

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 10/06/2015 by Armando López Golart

mqdefaultCEV0GN5DEl día 24/05/15, el autor de artículos bíblicos (al menos eso cree él) Apologista Mario Olcese, publicó un sorprendente video que previamente titulado “El reino férreo que impondrá el Mesías en el milenio, no será del agrado de muchos”, posteriormente se cambió (se supone que en un intento de “suavizar” la cosa ante la salvajada que en el mismo perpetra) a “Eventuales revueltas durante el reino de cristo de mil años”…… y que, manteniéndose la salvajada, con esa expresión “eventuales” como que la cosa ya no sonaba tan mal al oído ¡vamos, que se disimulaba un poco el estropicio! Porque lo que nos dice tan “afamado” teólogo en el video de marras, es que el Salmo 2 y en donde se nos habla de la citada “vara de hierro” (o “cetro de hierro” según versiones y concretamente en su versículo 9), tiene su aplicación durante el período de tiempo del reinado de Cristo y ello debido, según dicho “erudito” en las Escrituras, a que el “populacho” que entrará en dicho reino y saliente de la llamada “gran tribulación” (por tanto, los primeros súbditos del reino de Dios), estará compuesto por lo “mejorcito” de cada casa o, lo que es lo mismo, por unos “pendones verbeneros” tales que ante la disyuntiva de aceptar el reinado de Cristo o la destrucción eterna por no hacerlo, optan a regañadientes por lo primero y por aquello tan manido de “del mal, el menos”…… y esa es la propuesta del “teólogo” en cuestión.

De ahí que el Sr. Olcese, con la fatuosidad que le caracteriza, siseando como una serpiente y adornándose en la “suerte”, pase a explicar de forma pormenorizada y por supuesto, disparatada, el contenido de ese Salmo 2 y tomado de la versión PDT, donde en sus tres primeros versos se lee como sigue:

¿Por qué se rebelan las naciones? ¿Por qué los pueblos hacen planes inútiles? 2 Los reyes y gobernantes se han unido en contra del SEÑOR y del rey que él eligió. 3 Y dicen: “¡Cortemos las ligaduras que nos imponen y liberémonos de sus ataduras!

A partir de ahí, el Sr. Olcese y de una manera totalmente gratuita y en extremo arriesgada, pues ningún contexto avala tan peregrina idea, ya afirma que dichas palabras tienen que ver directamente con el reinado del Hijo de Dios, eso es, que dicha situación se produce dentro del período de mil años de gobernación divina y que derivará en grandes “revueltas”, como consecuencia de que los individuos que entran en ese período de tiempo son personas que, renuentes a someterse a la gobernación de Cristo, pero ante la alternativa de ser destruidas eternamente si no lo hacen y como ya les hemos señalado, optan por la opción menos mala…… de ahí que la reacción inmediata de los nuevos gobernantes y según versión de dicho “caballero”, es lo relatado en los versos 8 y 9 y tomados de la misma traducción PDT:

Sólo tienes que pedirlo y te daré por herencia las naciones. El mundo entero será de tu propiedad. 9 Tú las golpearás con cetro de hierro y las harás pedazos como ollas de barro.”

Y siendo eso lo que nos explica ese “genio siseante” de la teología que sucederá durante el reinado de Cristo, eso es, un continuo batallar del Hijo de Dios al frente de sus gobernantes asociados, para sofocar las continuas “revueltas” que las naciones descontentas con su gobernación y con sus mandatarios (o reyes) a la cabeza le montarán…… y saltándose a la torera, por tanto tan “reputado” teólogo, el contexto escritural y que cuando se toma en cuenta, no solo desmiente semejante salvajada, sino que retrata a dicho personaje como el verdadero ignorante que es y que a falta de “más luces”, se ha inventado una historia para no dormir. Porque veamos, de entrada, qué es lo que se nos dice en dicho contexto escritural, acerca de las primeras personas que entran en el reino de Dios y como súbditas del mismo:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación (o los que han sobrevivido a esta y por tanto, los primeros súbditos del reino) y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero (eso es, que han ejercido fe en el sacrificio vicario de Cristo). 15 Por eso (por haber ejercido dicha fe y no por haberse rebelado contra él) están delante del trono de Dios; y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos (a modo de bondadosa aprobación).” (Rev. 7:13-15). (Acotaciones nuestras).

Luego nada más lejos de la realidad el que esas personas de las que nos hablan las Escrituras como los primeros súbditos del reino, puedan corresponderse con el estereotipo que propone esa catástrofe intelectual con patas que es el Sr. Olcese, como de personas resignadas a aceptar la gobernación de Cristo como un mal menor, ante las fatídicas consecuencias de no hacerlo; pero es que además, resulta que para poder acceder a la condición de primeros súbditos del reino, dichas personas habrán tenido que demostrar fehacientemente que quieren realmente vivir bajo dicha gobernación, mediante una estrecha colaboración con los hermanos “más pequeños” de Jesucristo (el poderosísimo resto “ungido” por aparecer) y ello por espacio de tres años y medio según Rev. 11:3, en extender por todo el mundo la buena nueva de la inmediata instalación en la tierra del reino de Dios y según se deduce del contenido de la parábola conocida como la de “las ovejas y las cabras” (Mat. 25:31-46). Recordemos que en la misma, se nos explica que si unos son colocados a la derecha del rey y lugar que significa posición aprobada para su entrada al reino de Dios, es por la ayuda que dichas personas les han prestado es esos personajes a los que Jesús identifica como sus “hermanos más pequeños”:

Entonces dirá el rey a los de su derecha: “Vengan, ustedes que han sido bendecidos por mi Padre, hereden el reino preparado para ustedes desde la fundación del mundo. 35 Porque me dio hambre y ustedes me dieron de comer; me dio sed y me dieron de beber. Fui extraño y me recibieron hospitalariamente; 36 desnudo estuve y me vistieron. Enfermé y me cuidaron. Estuve en prisión y vinieron a mí”. 37 Entonces los justos le contestarán con las palabras: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber? 38 ¿Cuándo te vimos extraño y te recibimos hospitalariamente, o desnudo y te vestimos? 39 ¿Cuándo te vimos enfermo, o en prisión y fuimos a ti?” 40 Y en respuesta el rey les dirá: “En verdad les digo: Al grado que lo hicieron a uno de los más pequeños de estos hermanos míos, a mí me lo hicieron”.” (Mat. 25:34-40).

Lo contrario sucede con aquellas que rehusaron colaborar con esos “hermanos” de Cristo y actitud propia de las supuestas personas que, según el Sr. Olcese, a regañadientes aceptan la soberanía de Jesucristo y ante la que se les puede caer encima de no hacerlo…… y a las que se les dice esto:

Entonces ellos también contestarán con las palabras: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre, o con sed, o extraño, o desnudo, o enfermo, o en prisión y no te ministramos?”. 45 Entonces les contestará con las palabras: “En verdad les digo: Al grado que no lo hicieron a uno de estos más pequeños, no me lo hicieron a mí”. 46 Y estos (los que rehusaron colaborar) partirán al cortamiento eterno, pero los justos (o los que sí colaboraron) a la vida eterna.” (vs. 44-46). (Acotaciones nuestras).

Entonces y por esta “regla de tres” que se resume en ese verso 46, queda clarísimo que nadie que no esté el 100% a favor de la gobernación divina mediante Jesucristo, tendrá acceso al reino de Dios como súbdito del mismo…… y con lo que la afirmación de ese “estropicio” teologal conocido como Apologista Mario Olcese sobre este particular, no es más que un puro esperpento que ya de entrada invalida la razón fundamental por la cual la “vara de hierro” tendría que ser aplicada “durante” el reinado de Cristo. Porque lo que ha quedado demostrado al contrastar lo dicho por el contexto escritural que acabamos de señalar, con respecto del disparatado planteamiento del personaje en cuestión, tiene que ver con el hecho de que el cumplimiento de dicho Salmo 2 no puede ser posterior a la toma de posesión de Cristo de su reino, sino anterior a esta…… y es que si esto no fuera así, tendríamos que preguntarnos qué es entonces, lo que hace Jesucristo en la batalla de Armagedón y evento que se produce antes de ser entronizado como rey sobre la tierra, eso es, aún dentro de este sistema corrupto de cosas.

Porque lo relatado de dicho episodio bélico en Rev. 19:19-21 y que ocurre antes de que sea atado Satanás (Rev. 20:1-3) y por tanto, antes de la toma de posición de los gobernantes del reino de sus respectivos tronos y que se nos relata en el verso 4 del capítulo 20 de Revelación o Apocalipsis (la toma de posesión de Jesucristo se nos relata en el versículo 11), es lo siguiente:

Y vi a la bestia salvaje y a los reyes de la tierra y a sus ejércitos (implica también a los miembros de las naciones que los apoyan y lo que nos retrotrae al Salmo 2) reunidos para hacer la guerra contra el que iba sentado en el caballo y contra su ejército. 20 Y la bestia salvaje (el imperio mundial dominante y unido en contra del futuro rey) fue prendida y junto con ella el falso profeta que ejecutó delante de ella las señales con las cuales extravió a los que recibieron la marca de la bestia salvaje y a los que rinden adoración a su imagen. Estando todavía vivos, ambos fueron arrojados al lago de fuego que arde con azufre. 21 Pero los demás (los reyes mencionados y los miembros de las naciones que siguen a estos en su rebelión) fueron muertos con la espada larga del que iba sentado en el caballo, la espada que salía de su boca. Y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos (lo que nos habla claramente de una destrucción total de aquellos que no aceptan la gobernación divina).” (Acotaciones nuestras).

Luego lo que queda claro, por una parte, es que dicha escena se corresponde a lo relatado en el Salmo 2 y por la otra, que de aquellos que no aceptan el ser regidos por el gobierno del Hijo de Dios, no queda ni el “apuntador” y que pudieran pasar con vida al reino milenario; cuestión que queda refrendada en la profecía de Daniel y en donde de nuevo se hace referencia a lo dicho en el Salmo 2, como de un evento a tener su ocurrencia antes de la instauración del reino de Dios en la tierra…… pero veamos qué se nos dice en dicha profecía:

Y en los días de aquellos reyes (los actuales gobernantes mundiales) el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos (o naciones que se resisten a ser gobernadas por Jehová Dios, mediante su rey delegado) y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos, 45 puesto que contemplaste que de la montaña una piedra fue cortada, no por manos y que trituró el hierro, el cobre, el barro moldeado, la plata y el oro (o la imagen que simboliza a los distintos gobiernos humanos que han dominado a través de los tiempos).” (Dan. 2:44-45). (Acotaciones nuestras).

Y como la secuencia lógica de la acción, resumida esta, es que llega un nuevo gobierno a escala mundial, destruye a los reyes o fuerzas opositoras que se le enfrentan y, derrotadas estas, pasa a establecerse en su lugar, no tenemos más remedio que aceptar que los relatos del Salmo 2, Rev. 19:19-21 y Dan. 2:44-45 mencionados, nos hablan de un mismo suceso y que nos muestra que el reino de Dios primero derrota a los reyes y naciones en conflicto y ya después de “triturados como vasos de alfarero” estos, eso es, arrasados de raíz y borrados de la faz de la tierra, toma su lugar y empieza a reinar…… decir otra cosa es ya simplemente desbarrar y que es lo que hace ese personaje llamado Apologista Mario Olcese, en el desvarío intelectual al que nos tiene acostumbrados y del que hace gala un día sí y el otro también.

Otra cuestión que contribuye a desbaratar tan esperpéntica propuesta y por aquello de que “para que falte, más vale que sobre”, tiene que ver con el hecho de que todo lo dicho por los profetas que hablaron en nombre del Altísimo (Hech. 3:20-21), se circunscribe al ámbito de las cosas a ocurrir dentro del período de mil años que abarca el reino de Dios y tema único alrededor del que giran las Escrituras, salvo en Rev. 20:7-10, en donde se nos avisa de algo con lo que nos enfrentaremos una vez terminado dicho milenio…… y acerca del ambiente que como nota característica marcará a este reino de Dios venidero, vean lo que leemos en un Salmo de David y referido, como hemos señalado, a lo que ocurrirá durante el prometido reino de Dios:

Y solo un poco más de tiempo (se nos dirige al período milenial) y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar y él no será (eso es, buscarás una persona inicua dentro de dicho reino de Dios y no la podrás hallar). 11 Pero los mansos mismos (o personas sujetas por convicción, que no por conveniencia, a la gobernación divina) poseerán la tierra y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz (nada que ver entonces, con “revueltas” y cosas por el estilo).” (Sal. 37:10-11). (Acotaciones nuestras).

Pasaje que vertido por la TLA, corrobora el correcto sentido de nuestras acotaciones en dicho pasaje y que hemos tomado de la TNM…… pero veamos como lo vierte dicha TLA:

Dentro de poco no habrá malvados; podrás buscar y rebuscar, pero no encontrarás uno solo. 11 En cambio, la gente humilde recibirá la tierra prometida y disfrutará de mucha paz.”

Y dado que esa “tierra prometida” no es otra que el reino de Dios ¿de dónde puñetas se saca el botarate de Apologista Mario Olcese, la “chorrada” de que al reino solo pasa gente descontenta y obligada por las circunstancias, por lo que Jesucristo continuamente y para sofocar “eventuales revueltas”, se verá obligado a reinar con “vara de hierro”? ¿Pero de dónde procede la pretendida “iluminación” de semejante cretino? Pues sencillamente del dios al que sirve y que no es otro que Satanás, por lo que no puede decir más que mentiras para extraviar a los cuatro ignorantes que le siguen y le ríen las gracias, sin darse cuenta que están siendo extraviados por dicho repugnante sujeto y ya caricaturizado por Pedro hará unos dos mil años y según se lee de la misma TLA y pasaje que también puede ser entendido de la siguiente manera:

En el pueblo de Israel hubo también algunos que decían ser enviados por Dios, pero no lo eran. Así también, entre ustedes, habrá quienes se crean maestros enviados por Dios (eso es lo que afirma ser tan extravagante personaje), sin serlo. Ellos les darán enseñanzas falsas (“les enseñarán herejías”, según algunas versiones) y peligrosas, sin que ustedes se den cuenta y hasta dirán que Jesucristo no es capaz de salvar (eso es, por medio de sustituir la verdad de lo dicho en las Escrituras, por sus disparatados y erráticos planteamientos). Por eso, cuando ellos menos lo esperen, serán destruidos por completo. 2 Mucha gente vivirá como esos falsos maestros (creyendo en la mentira que se les cuenta), haciendo todo lo malo que se les antoje (entre lo que se encuentra el re difundir a otros las tales mentiras). Por culpa de ellos, la gente hablará mal de los cristianos (o de aquellos que entienden la verdad contenida en las Escrituras y en un intento de ahogar dicha verdad, que es lo que intenta hacer Apologista) y de su modo de vivir. 3 Esos falsos maestros desearán tener más y más dinero (en el caso del personaje que nos ocupa, reconocimiento y prominencia con el que alimentar un ego desmedido, en todo caso otra forma de ganancia personal) y lo ganarán enseñando mentiras. Pero Dios ya decidió castigarlos desde hace mucho tiempo y no se salvarán de ese castigo.” (2 Ped. 2:1-3). (Acotaciones nuestras).

Y para aquellos que entiendan que nos hemos pasado un “pelín” al llamarle siervo de Satanás a ese nefasto personaje de vodevil y que responde al pomposo nombre de Apologista Cristiano Ingº Mario Olcese Sanguineti, señalarles que eso no es de una descripción de nuestra “propia cosecha”, sino tomada de algo que dijo el propio Hijo de Dios:

Ustedes proceden de su padre el Diablo y quieren hacer los deseos de su padre. Ese era homicida cuando principió y no permaneció firme en la verdad, porque la verdad no está en él. Cuando habla la mentira, habla según su propia disposición, porque es mentiroso y el padre de la mentira.” (Juan 8:44).

Por lo que si como hemos visto vez tras vez, ese bochornoso personaje nos miente en todas y cada una de sus “enseñanzas” y siendo como es Satanás, el “padre de la mentira”, dígannos ustedes de quién creen que puede ser seguidor Apologista Mario Olcese…… de hecho, en la imagen que acompaña a este escrito y con el aspecto que le dan las alas de ese ridículo sombrero, tal parece la viva imagen de Beelzebú, el gobernante de los demonios (Mat. 12:24). Por otra parte decirle a este caballero, que no tenga tan poca vergüenza (si acaso le queda alguna) y cree expectativas falsas entre la “concurrencia”, porque veamos qué es lo que responde a un comentario que recibió al video del que estamos comentando y señalado en el mismo inicio de este escrito.

Eso es lo que recibió:

LaVerdadOculta:
Estoy totalmente de acuerdo con usted hermano. Dios lo bendiga.”

Y esto es lo que respondió el “teólogo” en cuestión:

cristiano72392:
Gracias, y creo que mi hermano Armando López Golart también!

Contra respuesta:

LaVerdadOculta:
Asi es….”

Por lo que nos vemos obligados a aclararle a ese/esa comunicante de “LaVerdaOculta”, que Armando López Golart ni se considera “hermano” de semejante sujeto (¡y es que aún existen clases!), ni está de acuerdo con la bazofia que continuamente publica ese desnortado “mercachifle” de la teología y lo nos lleva a pensar a los autores de este blog ¡qué tal serán, los remitentes de esos correos de aprobación!…… y es que ya se sabe aquello de que “en el reino de los ciegos, el tuerto es el rey”.

MABEL

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APOLOGISTA MARIO OLCESE, O EL “CORREGIDOR”…… CORREGIDO.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , , on 28/05/2015 by Armando López Golart

EpCEnsearporCoaccin.previewY es que estaba yo tan tranquilo preparando un tema dirigido al “teólogo” en cuestión, como réplica a un video que publicó recientemente y en el que me aludía con claridad en mi condición de impenitente “detractor” (ya ni se atreve a citarme por nombre, no sea que se me suba la mosca a la nariz y le “sacuda” otra vez), cuando me entró, sorprendentemente, el siguiente correo del personaje citado…… y digo sorprendente, porque dicho personaje y no hace mucho tiempo de ello (17/12/14, m. 18 de grabación), juró y perjuró que jamás volvería a hacerme objeto de su atención ni a mandarme correo alguno, en vista de mi “terca” actitud en no plegarme a las sandeces que publica; sin embargo y “fiel cumplidor” de sus promesas, hete aquí lo que recibí:

apologista commented on TIC-TAC, TIC-TAC, TIC-TAC…

Sólo un ingenuo como tú, Armando, puede decir que en el milenio se restaurará el paraíso edénico. Eso es lo mismo que afirmar que se restaurará la desnudez de los primeros padres antes de la caída y que durará mil años. Esa idea es una enorme estupidez que proviene de la Watchtower. Repito: Si se restaura el paraíso, se debe restaur también la desnudez que existía antes de la caída…y todos los súbditos deberán estar en cueros. Sin duda alguna, esa perspectiva hará que un buen número de los que resuciten (supuestamente en el milenio) se la pasen de lo lindo viendo a jovencitas y niñas desnudas, morboseándose y asechándolas. ¡Cuántas violaciones y abusos se podrían ver por parte de personas que aún necesitarán ser reeducadas y que supuestamente aún no son perfectas, y que aún no conocen a Dios!. Es preocupante pensar en eso. Pero claro, hay bobos que se han tragado esa historia de un paraíso restaurado milenial donde todos seremos buenitos y obedientes, y donde el pecado y la rebelión no existirán. ¿Es que acaso nos olvidamos que Cristo tendrá que gobernar con vara de hierro, o como dicen otros, con puño de hierro? ¡Despierta armandito, y no sigas engañando como lo hacen los Testigos de Jehová a tanta gente que no ve más alla de sus narices! Saludos.

Apologista, el corregidor

Ni corto ni perezoso, dejé en barbecho lo que estaba preparando y me puese manos a la obrá en responder a tan ignorante personaje; de entrada, permítanme un pequeño inciso para señalar que dicho caballero y según afirma, poseedor de sesudos estudios universitarios, tendría que mejorar un poco su gramática porque en la España de mis tiempos de enseñanza obligatoria (lamentablemente, estos son tan solo mis “poderes”), ese texto no habría superado ni un examen de primaria. Pero dicho lo cual, acepto de tan “experto” corregidor (así y como han leído, se califica a sí mismo “el gachó”) esa descripción de persona ingenua, pues la verdad es que “espabilao”, aquello que se dice muy “espabilao”, tampoco soy ¡qué quieren ustedes que les diga!…… pero sin que ello implique carencia alguna en mi capacidad para razonar con lógica y sentido común acerca de las cosas que conozco, contrario ello a lo que parece querer insinuar acerca de las capacidades del que suscribe, u séase, aquí “el menda”, el Sr. Olcese en su comentario. Por lo que en todo caso, no estaríamos más que ante un efecto reflejo de la impotencia que como gangrena corroe a tan indocto personaje, que se ve incapaz de “hincarme el diente” en todo aquello que publico, pues carece de la suficiente capacidad para ello; como prueba de que esto es así, no hay más que analizar el contenido de dicho correo (no la ortografía del mismo y en donde hay faltas clamorosas, pero ¡pelillos a la mar!) y en el que destacan dos puntos que, por sí solos, ya nos hablan de la supina ignorancia de su autor…… no solo en aquello que tiene que ver con el contenido de las Escrituras, sino también en cuanto a su “capacidad” personal para establecer prioridades, porque veamos:

Su respuesta parte de un artículo que recién se publicó en este blog, eso es, el día 17 del mes en curso titulado “Tic-tac, tic-tac, tic-tac…” y en el que se habla de un tema muy serio, pues tiene que ver con la cercanía de los acontecimientos que darán inicio a la profética “70 semana” de años de Dan. 9:27, que a su vez dará paso al inicio de los últimos siete años del mundo como lo conocemos y a ser seguidos de forma inmediata, por el establecimiento del reino de Dios sobre la tierra y, con ello, la restauración del llamado “paraíso” en este “terruño” de nuestras entretelas y que buena falta nos hace, visto el panorama actual; en dicho escrito, además, servidor hacía referencia a anteriores artículos en los que se incide en la cercanía de dicho evento y que, en definitiva, es la cuestión mollar del asunto…… y puesto que dicho correo está enviado desde el acceso disponible en el artículo señalado, es obvio que el Sr. Olcese tuvo que leérselo y algo que se deduce del propio contenido del correo recibido, ya que está aludiendo a los temas que en el escrito mencionado se reseñan.

La cuestión, entonces, está en que el Sr. Olcese y al igual que el tonto de pueblo al que le señalan la luna con el dedo y se queda mirando el dedo, se hace eco en ese artículo de lo anecdótico, eso es, de si la expresión “reino” es equivalente a la de “paraíso” o no, pero sin enterarse de lo sustancial y que es, si yo no me equivoco en mi predicción, el hecho de que dentro de cuatro/cinco meses máximo podría iniciar dicha “semana 70” y con toda la tremenda repercusión que ello tendrá para la humanidad en general; porque de eso, que es lo mollar en el artículo señalado y ello desde que empecé con el primero de una serie de escritos hablando de dicha posibilidad (20/02/15), el personaje en cuestión no ha dicho esta boca es mía y…… ¡hombre!, se supone que algo tendría que decir sobre ello en su pretendida condición de teólogo, bien para tranquilizar a la “parroquia” en el caso de que entienda que yo estoy en un error, o bien para animarla a estar alerta si entiende que no voy desencaminado en mis deducciones. Pues de ser cierta mi propuesta y cosa que está por ver, estaríamos a las puertas de un hecho esperado por miles de generaciones pasadas y a lo largo de la historia del ser humano sobre la tierra: nada más y nada menos, que a siete años vista del establecimiento en la tierra del reino de Dios anunciado por Jesús (Mat. 4:17), hace casi 2.000 años…… y si a esto, ese “genio” de la teología no tiene nada que decir, repito, en un sentido o en otro, pues “apaga y vámonos” ¡qué quieren ustedes que les diga!

Pero claro, como está completamente a oscuras en cuanto a entendimiento de las Escrituras y es que no se entera el hombre de por dónde le suenan los truenos, no sabe cómo responder a esa cuestión (y a ninguna otra, por supuesto) y por lo que nos sale con la primera “chuminá” que se le ocurre y que diría mi amigo el castizo, en el sentido de que el paraíso no se puede restablecer durante el periodo de tiempo del reino de Dios, porque de ser ello así también se tendría que volver al estado de desnudez en el que estaban Adán y Eva dentro del mismo y con todo el “show” que, según tan indocto personaje, se montaría con ello…… y que como argumento teológico “de peso”, me reconocerán ustedes que no está nada mal. Y es que en primer lugar, para pronunciarse con un mínimo de propiedad hay que saber leer y por extensión, entender aquello que se está leyendo, pues de lo contrario malamente se puede enseñar a otros y como pretende dicho caballero…… porque de hecho, lo que nos dicen las Escrituras respecto a esta cuestión, es lo siguiente:

Y ambos continuaban desnudos, el hombre y su esposa y, sin embargo, no se avergonzaban.” (Gén. 2:25).

Nada pues “del otro jueves”, ya que estaríamos ante una actitud normal entre marido y mujer, que con frecuencia se ven desnudos y no se avergüenzan de dicha situación, bien sea duchándose, en la alcoba o en otra situación que conlleve intimidad…… ya otro cantar es cuando hay un tercero de por medio, aunque se trate de un hijo y que lo normal, es no mostrarse ante él desnudos: luego lo que es normal en determinado momento de intimidad y que es la situación que concurría entre Adán y Eva en el paraíso (estaban completamente solos), cambia radicalmente cuando cambia también la situación en la que uno se encuentra; es cierto que después de haber pecado y aun estando dentro de los límites del “jardín de Edén” o “jardín de Dios” y que es lo que significa sencillamente el término “paraíso”, su situación cambió y ya acusaron el estar desnudos:

Por consiguiente, la mujer vio que el árbol era bueno para alimento y que a los ojos era algo que anhelar, sí, el árbol era deseable para contemplarlo. De modo que empezó a tomar de su fruto y a comerlo. Después dio de este también a su esposo cuando él estuvo con ella y él empezó a comerlo. 7 Entonces (cuando ya se había consumado el pecado) se les abrieron los ojos a ambos y empezaron a darse cuenta de que estaban desnudos. Por lo tanto cosieron hojas de higuera y se hicieron coberturas para los lomos.” (Gén. 3:6-7). (Acotación mía).

Para entender lo que pretendo decir, tenemos que tener presentes dos aspectos fundamentales de la cuestión: el primero, que mientras nuestros primeros padres estaban en una condición espiritual aprobada ante su creador no eran conscientes de su estado de desnudez…… solo fueron conscientes de ello, cuando perdieron dicha aprobación; y el segundo, que cuando hablamos de restauración del paraíso en la tierra, estamos hablando y según los profetas, de una restauración física y no espiritual, que en definitiva era la que les daba “cobertura” y les hacía ignorantes de dicho estado de desnudez física. Por lo tanto y hasta que se restaurase en la tierra dicho estado de perfección espiritual (y de la que nada hablan los profetas), como cobertura divina para dicha desnudez y ello merced a nueva información dirigida a recobrar la restauración de dicha condición espiritual, que se hará disponible durante ese tiempo milenario (los nuevos rollos de Rev. 20:12), no se podría volver, hipotéticamente hablando, a ese estado de desnudez corporal…… y solo por responder algo a la disparada argumentación que nos hace el Sr. Olcese.
Pero es que las cosas tal parece que van por otro camino y quede claro, que lo que estoy planteando no tiene más valor que el de una mera especulación, por tanto susceptible de ser enmendada, porque tendríamos que preguntarnos por qué aún hoy, un hombre y una mujer unidos en matrimonio no se avergüenzan de su desnudez y sí lo hacen ante un extraño…… pues sencillamente porque están dentro del arreglo de Dios en cuanto a las relaciones de pareja:

Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre y tiene que adherirse a su esposa; y tienen que llegar a ser una sola carne.” (Gén. 2:24).

Pero aún en esta sociedad actual tan permisiva, la realidad es que cuando en un matrimonio entra una relación adulterina por parte de uno de los cónyuges, la cosa cambia radicalmente y si bien no lo calificaríamos como de una sensación de vergüenza, si es cierto que ese estado de desnudez entre ambos ya se hace un tanto embarazosa, como si algo hubiera cambiado…… y lo que ha cambiado es que ya no se está dentro del arreglo divino, en lo que tiene que ver con la relación de pareja. Y eso es lo que les pasó a nuestros primeros padres: cuando desobedecieron el mandato divino, se salieron del arreglo establecido y la cosa cambió radicalmente para ellos; por otra parte, notemos que el texto que acabamos de leer lo que establece es que el ser “una sola carne” aplica solo al hombre y a la mujer que entran en una relación de matrimonio y por lo que no se entiende la presencia de un tercero, en ese pasar a ser “una sola carne”…… pero es que además, tenemos que contemplar otra variante en el caso que nos ocupa y que no permite establecer ninguna aseveración como la presentada por el personaje Apologista: no sabemos (de ahí que yo señale, que lo que planteo no pasa de ser más que una simple especulación sobre un supuesto planteado) cómo hubiera cambiado la situación en cuanto a esa desnudez inicial, de no haberse producido el pecado y ya con el aumento de personas sobre la tierra y que no serían, obviamente, parte de esa “sola carne” que conforma una unidad familiar esposo/esposa, sino unos terceros.

Pensemos que la comisión de dicha pareja no solo era el procrear y hacerse “muchos” y llenar la tierra (Gén. 1:28), sino que implicaba también el extender ese jardín de perfección por todo el planeta y para lo cual tenían que salir de ese recinto protector, ayudados obviamente por sus descendientes y que en un momento dado, debido a su rápida multiplicación y a la consecuente expansión territorial, ya llegarían a ser unos auténticos desconocidos entre ellos…… entonces ¿sería razonable y aún dentro de la perfección, eso es, sin el pecado, que las personas no se hubieran procurado prendas de vestir y cubrir así su cuerpo de la mirada indiscreta de “extraños”? Por mi parte entiendo que sí sería razonable, máxime teniendo en cuenta lo dadas que son genéticamente las mujeres a la cuestión de los “trapitos”; a lo que habría que añadir, el hecho de que Jehová (que no hace nada sin un propósito determinado, según se deduce de Isa. 45:18) proveyó de materias primas al ser humano para la confección de tales coberturas, como pueden ser el lino, la seda, o el algodón…… razonemos, por ejemplo, el porqué de la existencia de un animal como la oveja, entre otros (como la llama, el guanaco, la vicuña, etc.) y que periódicamente, mediante un proceso de “esquila”, nos provee de una materia prima como es la lana y que tratada debidamente, sirve para hacer excelentes prendas de abrigo y referencia, que nos lleva a una cuestión añadida y que no hablaría precisamente en favor de la desnudez perpetua del ser humano, fuera de ese habitáculo natural que era el “jardín de Edén” y conocido coloquialmente como el paraíso.

Porque tenemos que partir de la base que dicho paraíso o tierra de placer y perfección, no fue más que el punto de partida de un majestuoso plan de Dios para extender al ser humano por toda la tierra (de momento y como parte inicial del propósito mencionado) y por lo que lo que allí había, era sencillamente lo esencial para empezar a desarrollar dicho propósito…… el resto se lo tenía que “currar” el hombre, mediante su ingenio y del que estaba grandemente dotado y como queda constatado por los increíbles logros que aún hoy, 6.000 años después de perdida su perfección, este ha colocado a su alcance; recordemos que alejado casi 2.000 años de dicha perfección, esto es lo que dijo Jehová de la inmensa capacidad del hombre para ingeniárselas por sí solo:

Y Jehová procedió a bajar para ver la ciudad y la torre que los hijos de los hombres habían edificado. 6 A continuación dijo Jehová: “¡Mira! Son un solo pueblo y hay un solo lenguaje para todos ellos y esto es lo que comienzan a hacer. Pues, ahora no hay nada que tengan pensado hacer, que no les sea posible lograr. 7 ¡Vamos! Bajemos y confundamos allí su lenguaje para que no escuche el uno el lenguaje del otro”. 8 Por consiguiente, Jehová los esparció desde allí sobre toda la superficie de la tierra…… y poco a poco dejaron de edificar la ciudad.” (Gén. 11:5-8).

Luego lo que está claro es que Jehová capacitó al hombre para, a partir de lo que tenía y según las necesidades que se le fueran presentando, crear cosas para suplir las tales…… entre ellas, las prendas de abrigo; y que si bien es cierto que el paraíso o “jardín de Dios” (no deifiquemos el término “paraíso”), no era más que un espacio en el que reinaba la paz y la felicidad, pues no existían la enfermedad, ni la vejez, ni la muerte y que se tenía que extender por todo el globo terráqueo, nada tenía que ver con que la desnudez fuera consustancial con ese primer entorno del hombre y que este no pudiera cambiar dicha circunstancia a su voluntad…… recordemos que la única condición impuesta al hombre se limitaba a no comer del árbol que se hallaba “en medio del jardín” (Gén. 2:9) y a absolutamente nada más. Por otra parte, estas cosas mencionadas son las cosas que se nos dice que son las que serán restauradas y que Jehová Dios hizo que nos fueran transmitidas “por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo”, según se lee en Hecho. 3:20-21…… y esto es lo que nos dijeron los profetas aludidos, en su momento:

En aquel tiempo (eso es, a partir del momento en que Jesucristo tome posesión del gobierno del reino de Dios) los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría…”. (Isa. 35:5-6ª). (Acotación mía).

En cuanto al recobro de nuestro entorno medioambiental, incluyendo los parajes más extremos, se lee como sigue:

“… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros.” (Isa. 35:6b-7)

Restauración que tiene que ver también con la total eliminación de las enfermedades:

Y ningún residente dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error (recordemos que las enfermedades son resultado del pecado heredado).” (Isa. 33:24). (Acotación mía).

Por otra parte, esto es lo que nos dijeron esos “profetas de tiempo antiguo” y voceros del Dios Altísimo, acerca de la vejez, que tanto nos limita y antesala de la muerte:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.” (Job 33:25).

O lo que es lo mismo, que la persona anciana y decrépita retroceda en el tiempo en cuanto a lo físico y sea devuelta a los momentos de su máximo esplendor juvenil, tanto en lozanía como en vigor; pero veamos más de lo que se nos dijo por boca de esos “profetas de tiempo antiguo” y ello para el momento en que, como se lee en Hech. 3:20-21, Cristo regresara a la tierra para empezar a reinar en ella, con relación a lo que Jehová hará con la muerte en ese período de mil años de gobernación divina:

Él realmente se tragará a la muerte para siempre (eso es, la muerte como tal dejará de existir) y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro (causadas fundamentalmente por el dolor ante tan luctuoso suceso). Y el oprobio de su pueblo quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.” (Isa. 25:8). (Acotaciones mías).

Cumplimiento cabal de ese “tragarse la muerte”, que no sería tal si los muertos no fueran devueltos a la vida, mediante lo que conocemos como la “resurrección de los muertos”:

Tus muertos vivirán. Cadáver mío… se levantarán. ¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo! Porque tu rocío es como el rocío de malvas y la tierra misma dejará que hasta los que están impotentes en la muerte caigan en nacimiento (eso es, que vuelvan a la vida mediante una resurrección).” (Isa. 26:19). (Acotación mía).

Todas estas cosas, la restauración física, la eliminación de las enfermedades, la restauración del medio ambiente, el devolver al hombre la juventud interminable, el eliminar la muerte y el devolver la vida a los que han sido afectados por esta, son “las cosas” a restaurar y que fueron dichas por Jehová Dios por “boca de sus santos profetas de tiempos antiguos”…… y no vemos por ninguna parte, que los profetas hablaran de la restauración de la desnudez, como nos propone el Sr. Olcese; porque de ser ello así, todo tan estrictamente literal como nos lo “pinta” ese personaje, tendría que ser restaurado también el árbol “del bien y del mal” (Gén. 2:9) y lo que crearía un pequeño “problemilla”: en un inmenso planeta Tierra lleno de millones de sobrevivientes de la “gran tribulación” (Rev. 7:9; 14), más los que vayan resucitando posteriormente y con lo que resulta que nos juntaremos “la tira”…… ¿“en medio” de dónde puñetas, plantaría el Sr. Olcese dicho “arbolito”? Porque si se ha de restaurar todo…… ¡pues eso!

Porque incidiendo un poco más en el tema de la desnudez y repitiendo que lo que estoy exponiendo, no es más que una simple elucubración por mi parte de algo que jamás sabremos, como es el qué hubiera pasado de no mediar el pecado, hay otra cuestión a añadir a lo ya dicho y que ese indocumentado personaje no ha tenido en cuenta: para llevar a cabo la tarea de extender ese paisaje edénico, el hombre tenía que salir del mismo y enfrentarse a climas distintos y que requerirían de coberturas para protegerse de ellos, como sería en el caso de las bajas temperaturas invernales; porque siendo cierto que alguien podría argumentar que un dosel de agua cubría el globo terráqueo y hacía las veces de invernadero (lo que solo hacía que no existieran climas tan extremos como los actuales), no es menos cierto que los efectos físicos derivados del movimiento de rotación y traslación de la tierra y que es lo que genera el día y la noche y el cambio de estaciones, respectivamente, obviamente generarían distintas temperaturas y como ocurre, sin ir más lejos, entre la temperatura diurna y la nocturna y que en muchas ocasiones difieren entre sí en unos 20 o 30 grados…… o más, según sea la situación geográfica.

Pero es que además, prescindiendo de que en un principio la primera pareja hubiera sido creada en un estado de desnudez, no se entiende el por qué el hombre tendría que continuar así, siendo como era que éste y en el ejercicio de su libre albedrío, podía haber tomado la decisión que hubiera querido y en función de lo que les he relatado al respecto…… pero que en el restaurado paraíso la gente no andará desnuda. contrario a lo que afirma el “teólogo” en cuestión y como “gran impedimento” para que este sea restaurado durante el reino milenario (¡ya hace falta ser “acémila” para soltar semejante animalada!), se sobreentiende de las siguientes palabras de nuestro Creador:

Durante todos los días que continúe la tierra, nunca cesarán siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno y día y noche.” (Gén. 8:22).

Luego está claro que esta promesa divina se mantendrá también dentro del paraíso restaurado y por lo que el frio obligará al “personal” a cubrirse para protegerse del mismo, así como el calor, a cambiarlas por prendas más ligeras y vaporosas…… exactamente como se ha hecho, desde que el mundo es mundo. Es cierto que alguien podría llegar al extremo (¡no le demos ideas al Sr. Olcese¡), de decir que en un estado de perfección, los seres humanos serían inmunes a esos cambios térmicos y por lo que no se requeriría de prenda de abrigo alguna para protegerse del frio…… pero si ello fuera así ¿por qué Jehová habla de las sensaciones de “frio” y “calor”, si no estuviera el cuerpo humano preparado para experimentar tal diferencia térmica? Por lo tanto, la razón dada por dicho “genio” de la teología del porqué el paraíso no puede ser restaurado durante el reinado de Jesucristo, no deja de ser más que una mera estupidez propiciada por un nulo entendimiento del contenido escritural y, fundamentalmente, por la necesidad de responder algo a mis planteamientos (lo que sea, con tal que parezca que me discute “algo”) y que ponen en tela de juicio sus disparatadas “enseñanzas”…… máxime cuando son las propias palabras de un moribundo y agonizante Jesús, las que confirman que el paraíso será restaurado en su reino de mil años y algo que dicho “number one” de la teología niega estúpidamente:

Y pasó a decir: “Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu reino”. 43 Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el paraíso.” (Luc. 23:42-43).

Recordemos, que el término paraíso deviene del griego “pa·rá·dei·sos” y que se usaba para hablar del “jardín de Edén” en la época de Jesús, como del “día” o espacio de tiempo en donde las personas vivirían en un futuro en paz y felicidad, en donde la enfermedad, la vejez y la muerte serían cosa del pasado y los muertos serían resucitados (Juan 6:40; 11:24), todo ello según el registro profético, hasta la llegada del momento final en el que Dios juzgaría a todos…… y eso es de lo que hablaba el malhechor, que no entendía otra cosa por paraíso y a lo que el Hijo de Dios, lejos de rectificarle, identificó el establecimiento del tal para cuando él reinara sobre la tierra. Está claro entonces y para un coeficiente intelectual medio, que el Hijo de Dios relacionó directamente el reino con el paraíso como las dos caras de una misma moneda; decir lo contrario, como hace dicho personaje, no es más que demostrar su completa incapacidad para entender lo que está leyendo y a lo que en España se llama, ser un perfecto analfabeto: saben leer una frase, pero son incapaces de interpretar su significado…… ¡claro!, siendo así, se comprende otra disparatada afirmación que nos hace ese personaje en el sentido de que durante el reino de Dios en la tierra, no habrá lugar para una situación paradisíaca, sino más bien todo lo contrario.

Porque lo que señala al final de su correo, es que en el momento de su reinado “Cristo tendrá que gobernar con vara de hierro, o como dicen otros, con puño de hierro” y con lo que ese “caballero” demuestra no tener ni puñetera idea de por dónde le sopla el viento en cuestiones bíblicas (esperemos que la cosa no pase a otros campos), porque veamos: esa expresión de gobernar con “vara de hierro” o “cetro de hierro” y en referencia al bastón que, generalmente de metal precioso, simboliza el rango o autoridad del que lo lleva, aparece por primera vez en el Sal. 2:9 y en dónde se lee como sigue:

Las quebrarás con cetro de hierro (vara de hierro, según versiones), como si fueran vaso de alfarero las harás añicos.” (Acotación mía).

Lo que ocurre, es que ese quebrar “con cetro de hierro” no ocurre durante el reinado de Jesucristo y como afirma tan disparatado personaje, sino que es anterior a la instalación de dicho reino; y es que el contexto en el que se produce esta profética declaración, tiene que ver con un total enfrentamiento del Dios Altísimo con los reyes de la tierra, que rehúsan aceptar la soberanía de Su Hijo y en lo que se conoce como la batalla de Armagedón, de la que se nos habla en Rev. 19:11-16 y con la que concluye la “gran tribulación” (Rev. 7:14), para dar inmediatamente paso el reino de Dios. Por tanto, evento que se produce cuando aún Satanás no ha sido apresado y echado en prisión (Rev. 20:1-3), luego cuando aún no se ha establecido el reino de Dios en la tierra y algo que queda claro en el contexto del entero Salmo 2; pero es que además, de que la secuencia de los hechos es esta, queda probado por lo que se dice en la profecía de Daniel y en la que se lee como sigue:

Y en los días de aquellos reyes (gobernantes actuales) el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos (los actuales gobiernos mundiales que se opondrán a su establecimiento y que es, de lo que se nos habla en el mencionado Salmo 2) y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos; 45 puesto que contemplaste que de la montaña una piedra fue cortada, no por manos y que trituró el hierro, el cobre, el barro moldeado, la plata y el oro (la imagen que representaba a los sucesivos imperios que gobernaría sobre la tierra hasta la llegada del reino de Dios). El magnífico Dios mismo ha hecho saber al rey lo que ha de ocurrir después de esto. Y el sueño es confiable y la interpretación de él es digna de confianza.” (Dan. 2:44-45). (Acotaciones mías).

Por lo que queda claro que antes de ser establecido dicho reino y como es lógico (otra cosa no se entendería), se tenía que desalojar a los actuales gobernantes y que es de lo que se nos en habla en dicho Salmo 2 y en Rev. 19:11-21; si ello es así y así es, habrá que convenir que es un total disparate el afirmar que “durante” el milenio el personal será tratado “a palos” y según afirma el indocumentado de Apologista Mario Olcese citando del Sal. 2:9 leído, en donde se habla de “quebrar” y “hacer añicos” a las naciones opositoras a dicho reino…… máxime cuando con lo que se encontrará Jesucristo en el momento de tomar posesión de dicho reino, lejos de naciones “opositoras”, será con una “parroquia” de cuyos componentes se nos dice lo siguiente:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son, y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación (o sobreviven a ella y que culmina con la mencionada batalla de Armagedón) y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero (eso es, que han ejercido fe en el sacrificio propiciatorio de Jesús). 15 Por eso (por ejercer esa fe) están delante del trono de Dios; y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos. 16 Ya no tendrán hambre ni tendrán más sed, ni los batirá el sol ni ningún calor abrasador, 17 porque el Cordero, que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará (obviamente de buenas manera y no a “palos”, según se desprende del verso anterior) a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos”.” (Rev. 9:13-17). (Acotaciones mías).

Como pueden comprobar, nada más lejos este trato recibido por aquellos que sobrevivan a esa “gran tribulación”, con el ser gobernados con “vara de hierro” tales personas y que las Escrituras cuantifican como “una gran muchedumbre que ningún hombre podía contar” (Rev. 7:9). Por lo que estaríamos hablando de los primeros súbditos del reino de Dios y por lo tanto, de personas que pasan al mismo por la fe ejercida en el sacrificio de Jesús y lo que es más, que lejos de oponerse al establecimiento de dicho reino, han colaborado firmemente en difundir por todo el mundo, la buena nueva de la inminente llegada de este y como queda claro, en la parábola de “las ovejas y las cabras” (Mat. 25:31-46)…… luego la afirmación del Sr. Olcese y como nos tiene acostumbrados, no puede ser más sacada de contexto y por ello, más disparatada.

Entonces y como siempre he afirmado desde este blog, estamos ante un auténtico ignorante en el campo escritural (quizás como “sexador” de pollos destaque algo, pero ¡paren ustedes de contar!) y del que no se puede creer nada de lo que diga, pues todo ello se da continuamente de bofetadas con el contexto bíblico…… y este indocto personaje, es el que le quiere enmendarle la plana a un servidor ¡vamos, que ni el Sr. Olcese podría subir tan alto, ni aquí “el menda” caer tan bajo! No tendría que olvidarse dicho “teólogo” (cualquier semejanza a lo que es un teólogo de verdad, es pura coincidencia), que en su momento ya le hice rectificar una enseñanza mantenida por años y por lo que me tendría que tener un poco de “respeto”, circunstancia que pueden comprobar y con todo lujo de detalles, en un artículo publicado en este blog el 12/01/12 y en donde, además, añado un acceso directo al video en el que reconocía estar equivocado. Por cierto y ya que estamos metidos “en harina”, me gustaría que el Sr. Olcese dijera algo sobre mi escrito acerca del premio “sobremanera grande” que recibirá Abraham (13/05/15), en el que le discutía su afirmación en el sentido de que dicha expresión que se encuentra en Gén. 15:1 y en la versión RV 1960, tenía que ver con que le fuera concedido a dicho patriarca el gobernar al lado de Jesucristo en calidad de inmortal rey y sacerdote, durante el reino milenial.

Disparate donde los haya y de ahí que no se atreva siquiera a mencionar la cuestión y desmontar mis argumentos con una Biblia en la mano (no solo sosteniéndola, sino citando de ella ¡claro está!), en una más que evidente muestra de la incapacidad que sobre conocimientos bíblicos atesora…… pero ¡qué quieren ustedes, si el personaje no da para más! Y es que cuando no sabe que responder a lo que se le objeta, olímpicamente “pasa” de ello como si la cuestión no fuera con él y al más puro estilo avestruz; por eso y a 15 días vista de publicado dicho escrito, un clamoroso silencio se produce por parte de ese “genio” de la teología sobre el particular y mostrando claramente con ello que no es más que un vulgar “mercachifle” de la teología, por tanto sin capacidad alguna para refutar objeciones. Sin embargo, recordemos que abre su blog de cabecera “apologista.wordpress.com” y como texto de presentación, con el pasaje de 1 Ped. 3:15 y en donde se lee como sigue:

Antes bien, santifiquen al Cristo como Señor en su corazón, siempre listos para presentar una defensa ante todo el que les exija razón de la esperanza que hay en ustedes, pero haciéndolo junto con genio apacible y profundo respeto.”

Sin embargo, ni es capaz de presentar defensa alguna de sus propuestas y basándose en las Escrituras, lo de genio apacible mejor ni hablar de ello y lo de profundo respeto, pues…… ¡lo que yo les diga! Y claro, eso que lo haga un servidor que no es más que un “garrulo” sin formación alguna, tiene su pase…… pero que lo haga un supuesto Hijo de Dios, también supuestamente “iluminado” por Éste (y algo de lo que les hablaré en un próximo artículo) para llevar las buenas nuevas del evangelio del reino de Dios a todo el mundo y según propia afirmación, pues ¡qué quieren que les diga, como no sea que “sa pasao” siete pueblos”!, como diría mi amigo el castizo. En todo caso, estamos ante un simple vendedor de humo que encandila a unos cuantos ignorantes que le ríen la gracias y que se auto reconoce pomposamente como tocado por el dedo divino, para impartir la enseñanza del verdadero evangelio al mundo mundial (lo cual y visto lo visto, no se lo cree nadie ni harto de vino), pero que por otra parte, es totalmente incapaz de refutar las objeciones que un servidor le plantea.

Armando López Golart

¡EFECTIVAMENTE, NOS TOMA A TODOS POR…!

Posted in Uncategorized with tags , , , on 13/01/2011 by Armando López Golart

… tontos, tal como apuntábamos como posibilidad, en un artículo anterior (en su antepenúltimo párrafo) titulado “Miqueas 4:1-3” y es que lamentablemente, no parece quedarnos otra opción que tener que creerlo así, dado como está llevando las cosas el caballero que vamos a citar. Porque probablemente estarán ustedes al tanto de unos correos que publicamos en este blog y en los que Apologista Mario Olcese (remitente de los mismos), nos instaba a responderle a la cuestión de si a nuestro juicio, la gran muchedumbre de sobrevivientes Rev. 7:9 y 14, es la que sería tratada con la “vara de hierro” que se menciona en el Sal. 2:9. Y ello tenía que ver con un artículo publicado el 4 de Diciembre pasado por el citado autor y en que se planteaba la cuestión, con la variante eso sí, de si sería la “gran muchedumbre de otras ovejas” de los TJ, quienes serían tratados con semejante dureza; y que aprovechando la pertenencia en su día a dicha organización de los autores de este blog, dirigía personalmente a uno de ellos. Por nuestra parte, una vez leído dicho escrito y puesto que en él habíamos sido aludidos, inmediatamente preparamos una respuesta y que colgamos en nuestra página, el siguiente día 8 (solo cuatro días después) y con todos los argumentos y matices que creímos oportunos, en el sentido de que eso no era así: la gran muchedumbre de sobrevivientes de Rev. 7:9; 14, pero en abstracto o sin etiquetas, no son los destinatarios de esa vara de hierro, como afirma dicho caballero.

Sin embargo y lejos de darle la oportuna atención, discutiendo u objetando su contenido y en un intento de llegar a una razonable conclusión, beneficiosa e instructiva para todos, el Sr Olcese inició esa serie de correos que les hemos citado, en demanda de una respuesta a su solicitud y que ya desde el día 8 tenía a su disposición; y correos que hicimos públicos en artículos publicados los días 16, 19 y 22 del mismo mes. Este último bastante escueto por cierto y recordándole una vez más (la tercera), en dónde tenía la respuesta que con tanta urgencia nos demandaba, pero que para facilitarle la cuestión, le transcribimos el párrafo de conclusión de nuestro artículo de respuesta y en donde se resumía claramente nuestra posición y con lo que esperábamos que se diera por enterado de una vez por todas. Pues bien, después de un tiempo prudencial y dejando pasar las fiestas navideñas, ya saben, por aquello de “paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”, etc., etc., hemos de hacer constar que el Sr. Olcese aún no ha dicho esta boca es mía y hecho que no llegamos a entender, después de tan apremiante exigencia. Bueno, lo cierto es que somos nosotros los que pensamos que no nos ha respondido, aunque quizás y desde su punto de vista si lo ha hecho, porque vean lo que ha ocurrido:

El día 3 de este recién estrenado mes de Enero, D. Mario publicó el siguiente artículo: “Esto dicen los Testigos de Jehová, de los gobernantes y súbditos del reino de Cristo” y en el que, al no ser aludidos directamente ni hacerse referencia al artículo de respuesta que en su día publicamos, obviamente no podíamos considerarlo como una respuesta dirigida a nosotros y por lo tanto, dejamos a los TJ (si así lo creían oportuno) el resolver sus cuitas con dicho caballero. Sin embargo y después de la amplia transcripción de una información sacada de las mismas publicaciones de los TJ, el Sr. Olcese pasa a exponer lo que podríamos considerar como su comentario de conclusión, acerca de esa información transcrita y en donde una vez más, se reafirma en sus argumentos en el sentido que esa gran muchedumbre de sobrevivientes de Rev. 7:9/14, es la que sí tiene que ser gobernada con vara de hierro y en donde parece que empieza a tomar forma la idea de que posiblemente y de una manera indirecta, nos estuviera respondiendo a nosotros. Vean lo que dice, en el tercer párrafo de su comentario de conclusión:

Por otro lado, ¿no resulta paradójico que siendo la grande muchedumbre, o los llamados “súbditos” del reino, los Testigos de Jehová convertidos al evangelio que han demostrado ser siervos leales a Jehová y a su organización en estos tiempos, y además, porque han desarrollado un carácter manso y humilde de corazón, necesiten ser regidos por Cristo y su “manada pequeña” de co-gobernantes con “VARA DE HIERRO”? ( Ver Salmo 2:9; Apo. 2:27; Apo.12:5; Apo. 19:15).” (Negritas nuestras).

Luego si tomáramos ese comentario como una respuesta a nuestro escrito, la cosa sería muy grave ya que con ello nos vendría a decir, que nos pongamos como nos pongamos, digamos lo que digamos y aportemos las pruebas que aportemos, no nos hace ni puñetero caso y continúa con su rollo a machaca martillo y si no estamos conformes…… pues eso. Y ello conllevaría el implícito reconocimiento de que nosotros tenemos razón, mejor dicho, la Biblia tiene razón (ya que solo usamos argumentos bíblicos) y que D. Mario está equivocado completamente en sus postulados y por eso no puede rebatir nuestros argumentos. Ello, más agravado aún si cabe, por el hecho de no tener la necesaria humildad para reconocerlo y además, por esa constante actitud del “mantenella e no enmendalla”, mediante la que continua esparciendo enseñanza falsa, con el grave perjuicio espiritual que ello puede reportar a todos aquellos que le lean…… y le crean; y ahí está la gravedad del asunto.

Luego como les hemos dicho, nos toma a todos, incluidos los que le leen, por tontos, porque esos argumentos los tiene rebatidos, pero no ha sido capaz de responder a dicha objeción, de lo contrario tengan por cierto que ya lo habría hecho. Por lo tanto, solo el sentido común nos dice, que hasta que no lo haga y se aclare el tema, no está en disposición de reafirmarse de nuevo en tales extremos y lo que es peor: que no tiene ningún crédito, mientras no resuelva semejante cuestión, para ser tenido en cuenta en nada de lo que publique. Porque una persona que presume de una Diplomatura en Teología, de ser un adalid de la verdad y máximo exponente de la prístinas verdades de la Biblia y que como guinda del pastel, se auto-proclama un “ungido”…… pues hombre, como mínimo y con la voluntad de enseñarnos y sacarnos de esa oscuridad en la que estamos metidos el resto de mortales, tendría que manifestarse en algún sentido ¿no creen? Pero claro, como a ese señor eso le tiene sin cuidado y a la mayoría de los que le leen parece que también, ya que ninguno de ellos es capaz de coger una Biblia y ponerle las peras al cuarto si lo que les cuenta, no se ajusta al registro sagrado, pues todos tan contentos…… y tan engañados: en el país de los ciegos, el tuerto es el rey.

Pero ya puestos en harina y aunque ese artículo nada tenga que ver con nosotros (eso queremos pensar y así dar la palabras dichas, por no dichas), veamos algunas afirmaciones del Sr. Olcese en su citado comentario de conclusión y en el que demuestra una vez más, no saber ni por donde le da el aire, al menos hablando en términos bíblicos o como mínimo, que no sabe explicarse correctamente. Veamos el primer párrafo del citado comentario de conclusión:

Sin duda, los Testigos de Jehová tienen un concepto muy sui géneris del reino de Cristo, al hacer de los salvos dos clases o grupos de personas: Los que gobiernan y los gobernados. Los que gobiernan según la WT son los TJ que son sellados o comprados para la vida celestial para convertirse en los reyes y sacerdotes de Dios, reinando con Cristo desde los cielos. En cambio, los súbditos del reino son todos aquellos que sin ser sellados, comprados, o ungidos, son llamados para una vida terrenal en un paraíso restaurado, porque han obedecido a Dios y han creído en las Buenas Nuevas del reino de buena gana, y han apoyado a la organización mundial de Jehová que lleva el mensaje verdadero a los pueblos.” (Negritas nuestras).

Y esa opinión de la Watchtower, acerca de los que gobiernan y los que son gobernados (y si la sacamos del ámbito watchtoweriano, o sea, universalizándola), es exactamente lo que nos dice la Biblia de lo que será el reino de Dios: unos pocos “sellados” o elegidos para gobernar (Luc. 12:32), sobre otros muchos (Rev. 7:9) no sellados o elegidos para tal fin: eso en esencia es el reino de Dios. Por ello ¿nos podría decir el Sr. Olcese entonces, cual es su idea acerca de cómo estará estructurado dicho reino? O en su defecto ¿qué entendían aquellos judíos a los que se dirigía Jesús en el primer siglo de nuestra era, por la expresión “reino”? El común de los mortales entendemos que estamos hablando de unos (los menos) que gobiernan y de otros (la inmensa mayoría) que son gobernados: o sea dos grupos ¿o no es así? Luego la idea de los TJ, lejos de ser “rarita”, se ajusta perfectamente a lo que todos entendemos, porque a menos que Pitágoras estuviera loco 1+1=2; o sea: un grupo, más otro grupo, igual dos grupos. Luego el concepto que tienen los TJ de lo que es el reino, es el correcto y lo cual nos indica, puesto que el Sr. Olcese les contradice el citado planteamiento, que el que tiene un concepto erróneo de lo que es el reino es él, porque ¿de qué se compondría entonces y según entiende dicho caballero, el reino de Dios? Y que no deja de ser una buena pregunta ya que hasta el momento, con todo lo que D. Mario lleva hablado del reino, en ningún momento se ha descolgado en el sentido de decir: el reino de Dios, estará compuesto de esto, de aquello y de lo de más allá. Por ello preguntamos…… ¿cómo estará organizado el reino, según usted, D. Mario? ¿Nos podría hacer una pequeña descripción? Y ya sabemos que no lo va a hacer, pero por preguntar que no quede.

Pero es que además, el Sr. Olcese hace gala de una limitada capacidad de entendimiento, porque los TJ, no dividen a los que son salvos en dos grupos, unos gobernando sobre los otros, como nos afirma. Cierto es que a continuación y como es característico en él, ya en la siguiente frase se contradice totalmente, al afirmar que según los mismos TJ, aquellos que gobiernan son los sellados, comprados de la tierra o “ungidos” para ser reyes (luego los salvos, según Rev. 20:6), sobre aquellos que no siendo sellados, comprados o “ungidos” para ser reyes, no participan de ese gobierno del reino; luego en armonía con el mismo texto, esos no serían salvos. Luego no existe, contrario a lo que nos indica en la primera frase del citado párrafo, ninguna división entre el grupo de los salvos. Entonces ¿nos podría aclarar el Sr. Olcese, qué es lo que realmente dicen los TJ?

Y lo que ellos dicen, efectivamente y que es de lo que nos habla la Biblia (no olvidemos ese “pequeño detalle”), es que el grupo de los que gobernarán con Cristo y que han sido “sellados” y comprados de entre la humanidad, son los únicos que ya son salvos y que han de gobernar sobre otros, que aún no son salvos. Luego estaríamos hablando de dos grupos perfectamente diferenciados, con distintas atribuciones y distintas responsabilidades. Y universalizando dicha idea y no circunscribiéndola solo, al entorno de esa organización, por supuesto. Y vean ahora, el texto que apoya dicha idea:

Y vi y, ¡miren!, el Cordero de pie sobre el monte Sión y con él ciento cuarenta y cuatro mil que tienen escritos en sus frentes el nombre de él y el nombre de su Padre (……) 3…… y nadie pudo dominar aquella canción sino los ciento cuarenta y cuatro mil, que han sido comprados de la tierra. 4 Estos son los que no se contaminaron con mujeres; de hecho, son vírgenes. Estos son los que van siguiendo al Cordero no importa adónde vaya. Estos fueron comprados de entre la humanidad como primicias para Dios y para el Cordero” (Rev. 14:1; 3-4).

Y que son los únicos que son salvos, porque son los únicos que por participar de la primera resurrección, ya se levantan con inmortalidad:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6).

Luego si sobre estos no tiene autoridad la muerte segunda y son los que van a reinar con Cristo, significa que hay otros, que no participando de esa primera resurrección y que por lo tanto no van a reinar con Cristo, la muerte segunda sí tiene autoridad sobre ellos y con lo cual estaríamos hablando de los que serán súbditos de ese reino. Entonces tenemos un grupo de ya salvos que reina (gobierna), sobre otro grupo de no salvos y que son gobernados: en todo caso dos grupos distintos. Y para confirmar que esto es así, veamos a continuación el pasaje bíblico que nos habla de esos súbditos, la gran muchedumbre de sobrevivientes de Rev. 7:9; 14 y que prescindiendo de etiquetas (al menos por nuestra parte), en el que se nos muestra que aún no son salvos, a tenor de las necesarias medidas que se tendrán que tomar con ellos:

Ya no tendrán hambre ni tendrán más sed, ni los batirá el sol ni ningún calor abrasador, 17 porque el Cordero (y evidentemente el resto de los salvos que con Él están), que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos.” (Rev. 7:16-17).

Y a menos que D. Mario nos rectifique (no creemos que se atreva), esa actuación progresiva de pastoreo y guía hacia fuentes de aguas de vida, solo denota la necesidad que tienen que ser ayudados para conseguir la vida eterna, que no poseen aún y algo que de ninguna manera, necesitan los gobernantes de ese reino, que ya son inmortales. Y que eso “pinta” de esa manera, mal le pese al Sr. Olcese, tiene que ver con el hecho de que los integrantes de ese gobierno, aparte que reyes, Jehová también los ha hecho sacerdotes y lo cual implica una labor de mediación entre Dios y el hombre (por deducción de 1 Tim. 2:5) y que, permítasenos repetir, labor mediadora de la que no precisan los que con Cristo gobiernan, puesto que ya han sido aprobados directamente por Jehová y por ello ya han recibido la inmortalidad: ellos ya vencieron en la prueba a la que fueron sometidos (Rev. 2:11) y por eso ya en el mismo momento de su resurrección, les es concedida la citada inmortalidad. Por lo tanto, la condición de sacerdotes de esos gobernantes, remarcaría el hecho de que la citada gran muchedumbre de sobrevivientes de la gran tribulación, aún no ha adquirido la condición salva y que necesita de ayuda exterior para conseguirlo. Luego y para enfatizar la idea, tenemos un grupo de salvos, que gobiernan sobre otro de no salvos y que es algo muy distinto de lo que nos dice el Sr. Olcese, que afirman los TJ (porque aunque se contradiga ya en el mismo párrafo, eso es lo que ha dicho).

Luego indisputablemente hay un grupo de salvos, cuantificados en 144.000 según Rev. 14:1, pero que dado lo discutido que es ese tema, lo vamos a obviar, aunque es evidente que siempre según Jesús (Luc. 12:32), estaríamos hablando en todo caso de un reducido grupo de integrantes y que gobernarán con Él, sobre una gran muchedumbre que ningún hombre podía contar, de sobrevivientes de la gran tribulación (Rev. 7:9; 14). Y personas que aún no son salvas, por las razones que ya hemos apuntado, pero además, con el “pequeño detalle” añadido de que al pasar con vida al reino de Dios y con la posibilidad de ya no morir jamás (aunque eso se resolverá en la prueba final, según Rev. 20:7-9) no han participado de la primera resurrección y que es la única que concede automáticamente la inmortalidad. Sin embargo y volviendo al número de integrantes de dicho gobierno, la opinión que el Sr. Olcese no parece coincidir con la de Jesús en cuanto a una reducida cantidad de miembros, ya que según él y muy al contrario, serán millones, miles de millones los co-gobernantes con Cristo en el reino; luego eso nos llevaría a preguntarnos ¿sabría Jesús de lo que estaba hablando? ¡¡Mira que decir eso, sin antes consultarle al Sr. Olcese!! Pero en fin, mientras el Sr. Olcese solventa con Jesús esa “pequeña diferencia”, lo que está claro es que gobiernen cuantos gobiernen, de momento y como hemos dicho, gobernarán sobre otros que a diferencia de ellos, no tienen aún la condición de salvos. Y mientras tanto, esperaremos que el Sr. Olcese, que en varias ocasiones ha “entrevistado” al Hijo de Dios y que por cierto, nunca ha hablado de ese tema con Él, un día de estos se ponga de nuevo en contacto y le pegunte acerca de estas tres cuestiones, que nos llevan a mal traer y que no nos dejan dormir:

1º ¿Son 144.000 (en todo caso, un grupo pequeño) o son millones, miles de millones los que conformarán el gobierno del reino?

2º ¿Participarán los notables del A.T. de la primera resurrección?

3º ¿Formará parte Juan el Bautizante, del gobierno del reino?

Porque claro, semejante fuente de información, habría que usarla a modo cabal; luego esperamos que a no tardar, D. Mario nos aclare nuestras dudas y nos ayude con ello, a alcanzar ese conocimiento exacto (o pleno) de la verdad, que nos exige el Altísimo (1 Tim. 2:4) y a lo que él, en su calidad de “ungido”, no puede negarse. Por lo tanto, esperamos con ansia contenida, el desvelar de esas cuestiones; y no que las mismas no estén suficientemente explicadas en las Escrituras, sino que lo que ocurre, es que partiendo de los mismos textos, se sacan distintas conclusiones. Por lo tanto una ayuda no vendría nada mal para unificar criterios ¿no creen?

Pero es que además y volviendo al citado comentario de conclusión de Apologista, lo que queda clara es su nula capacidad para entender textos bíblicos y cosa que se complica aún más, cuando se muestra incapaz de mantenerlos en su debido contexto. “¿En su debido con……¡queeeeé!?”, seguramente se estará preguntando D. Mario ahora mismo, ya que todo parece indicar que no sabe de lo que le estamos hablando; y que será cierto o no (queremos pensar que no), pero al menos y a tenor de lo visto, eso es lo que parece. Porque como siempre, usa textos sin ton ni son, para apoyar planteamientos que poco o nada tienen que ver con el contenido de los mismos. Porque veamos: en un intento por probar que efectivamente la gran muchedumbre (primeros súbditos del reino) de sobrevivientes de Rev. 7:9; 14, son los que serán gobernados con dureza (o vara de hierro), como consecuencia (según afirma el Sr. Olcese) de que ni conocerán a Dios y muchísimo menos a Jesucristo y que además, serán rebeldes empecinados y por tanto susceptibles de ser tratados a patadas, D. Mario nos cita algunos textos que según nos asegura él, así lo indican. Y no se esfuercen intentando convencer a tan erudito “entendido” en las Escrituras, de que Rev. 7:13-15, nos dice todo lo contrario: nosotros lo hemos intentando en un montón de ocasiones y ya ven el resultado. Pero volviendo a los textos que usa para demostrar lo indemostrable, veamos uno de ellos, según nos cita en el último párrafo de su artículo y que es el de Lucas 19:27:

En Lucas 19:27 leemos que Jesús dirá: “Y también a aquellos mis ENEMIGOS que no querían que yo REINASE sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí”. Esto sugiere que habrá enemigos del rey que aceptarán ser gobernados por Cristo, pero que necesitarán ser regidos con mano de hierro hasta que aprendan la ley de Dios y la pongan en práctica en el milenio, porque de Sión saldrá la ley y de Jerusalén la palabra de Jehová” (Isa. 2:3; Miq.4:2).” (Negritas nuestras).

Y de nuevo y como nos tiene acostumbrados, D. Mario coge un texto que dice algo que él necesita que diga, lo saca de su contexto y si cuela, cuela. Pero además, resulta que en este caso estamos hablando de un texto que forma parte de un todo, como es una parábola y que al extrapolarlo, o bien pierde todo su sentido o bien convierte en un verdadero contrasentido el planteamiento que con él se pretende apoyar, como es el caso. Porque de lo que nos habla ese pasaje, es de un merecido ajuste de cuentas y que nada tiene que ver con algo parecido a una forma de gobernar, más o menos dura y que es de lo que estamos hablando. Sin embargo a D. Mario, ese texto le sugiere que habrá enemigos que a regañadientes aceptarán ser gobernados por Cristo y que en consecuencia, al no ser supuestamente muy anuentes a tal regir, necesitarán ser conducidos con mano dura o “vara de hierro”. Pero sin embargo y si tuviéramos que sacar forzosamente una conclusión de ese pasaje de Lucas, es obvio que nos dice justo todo lo contrario de lo que plantea dicho caballero: el rey en cuestión lo que hace, es coger a todos aquellos enemigos que no le querían como rey, les corta la cabeza y les impide así, formar parte de sus súbditos; por lo cual si algo se desprende de esa actitud, es que el citado rey solo acepta como súbditos a aquellos que si le quieren como rey: justo lo que nos dice la Biblia. Y es que entender otra cosa, es sencillamente disparatar; sin embargo, como hemos visto, el Sr. Olcese entiende otra cosa…… en fin.

Por lo tanto, lo único que de este párrafo transcrito se puede inferir, es la incapacidad de la que hace gala D. Mario, de sacar una conclusión mínimamente lógica y razonable de un texto bíblico, al tiempo de ser incapaz de respetar su contexto. Y es que el texto citado de Lucas 19:27, no sugiere ni por el forro, que los citados sobrevivientes de los que estamos hablado, tengan que ser tratados con “vara de hierro”, porque sencillamente no está hablando de ellos. Y es que dicho pasaje, tiene que ver con lo que conocemos como la “parábola de las 10 minas” (que se halla en Luc. 19:11-27) y que tenía como único objetivo, el sacar a los discípulos del error de pensar, que el reino tenía que manifestarse en ese tiempo. Pero primero, veamos lo que se entiende por una parábola, según el diccionario de la RAE: “Narración de un suceso fingido, del que se deduce, por comparación o semejanza, una verdad importante o una enseñanza moral.” Y es que para entender las Escrituras, también necesitamos entender el significado correcto de las palabras (Negritas nuestras).

Luego Jesús, mediante esa parábola, intentaba establecer una analogía entre el mensaje subyacente en el relato y el instaurar del reino en un tiempo aún futuro: nada más…… eso es todo. Porque claro, entre otras cosas, no nos imaginamos el iniciar del gobierno del reino, cortando cabezas de la gente por muy cabritos que sean, ya que algún tiempo habría que darles para enmendar su actitud ¿no creen? Pero claro, como D. Mario ha leído que en ese texto se hablaba de enemigos, que no querían que Jesús reinase y que se cortaban cabezas, pues nada, ni que venido al pelo: conclusión…… la gran muchedumbre será gobernada a estacazos; que el contexto se da de bofetadas con lo que él interpreta ¿y qué? ¿qué importa eso? ¡Si la gente es tonta y no se entera! Pero es que resulta que cuando eso lo leemos personas, que más o menos entendemos algo de las Escrituras y sí nos enteramos de que va la película, no podemos evitar el ponerle la cara roja, diciéndole que es un farsante, por lo de “ungido” y un falso maestro, por sus disparatadas enseñanzas. Pero quizás usted querido lector, se preguntará si estamos seguros de nuestra afirmación en el sentido de que ese pasaje de Lucas, no tiene nada que ver con lo que lo relaciona el Sr. Olcese. Bueno, por supuesto que estamos seguros, de lo contrario no diríamos nada ya que nunca hablamos de aquello que no sabemos (por lo menos algo); pero en cualquier caso, de lo que sí estamos completamente seguros, es de que eso mismo que les estamos diciendo nosotros, es lo que nos afirmaba el citado autor en un artículo publicado el 26 de Junio de 2.009 bajo el título de “¿Por qué pronunció Jesús la parábola de las diez minas?” y del que les transcribimos sus tres primeros párrafos:

Pocos estudiantes de la Biblia se han detenido para preguntarse para qué Jesús pronunció la famosa parábola de las Diez Minas de Lucas 19:11-27. Pues bien, esta es una de las pocas parábolas que Jesús habló para responder a una inquietud o expectativa de sus seguidores con relación a su tan anhelado reinado mesiánico.

¿Un reino que se manifestaría inmediatamente?

En Lucas 19:11 descubrimos la razón por la que Jesús pronunció la parábola de la Diez Minas, con estas palabras: “Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente”. Nótese que Jesús elaboró esta parábola porque sus partidarios pensaban que su reino se manifestaría inmediatamente o que estaba muy próximo a cumplirse.

¿Pero qué les hizo pensar que el reino era inminente?

La respuesta se obtiene del mismo verso 11, el cual dice: “por cuanto estaba cerca de Jerusalén”. Sí, los partidarios del Mesías y su reino creyeron que Jesús ya iba inaugurar el reino esperado porque estaba acercándose a Jerusalén, la ciudad capital que Jesús había llamado: “la ciudad del gran rey” (Mateo 5:35). Recordemos que los antiguos reyes ungidos de Israel habían hecho de Jerusalén la capital del reino de Dios, y como era de esperarse, el heredero al trono tendría que entrar en esta misma ciudad para retomar el reino y el trono de sus ancestros.” (Negritas nuestras).

Luego si la intención de Jesús en ese pasaje y según afirma el propio Sr. Olcese, no nosotros (que también) tenía como propósito el sacar de un error a sus discípulos, en cuanto al debido tiempo de la instauración del reino, ¿por qué ahora le da un sesgo totalmente distinto y lo usa para mostrarnos “la calaña” y consiguiente trato que recibirán los primeros súbditos de ese reino, cuando esa no fue nunca, la intención de Jesús? Pues porque a D. Mario y como ya hemos dicho, le trae al fresco el contexto, tanto el más inmediato al texto de que se trate, como del general de la Escritura. Ese pasaje parece que dice lo que él necesita que se diga, para sostener determinado planteamiento y sencillamente lo usa ¿qué el contexto del mismo no tiene nada que ver con su planteamiento? Pues nada, “peccata minuta”, algo sin importancia, porque como cree que los que le leemos somos tontos…… ¿qué más da?

Pero veamos otro ejemplo y que también se lo hemos razonado al Sr. Olcese, pero como si nada, él a su bola: habrán notado ustedes que en el primer párrafo que hemos transcrito de dicho caballero, hemos marcado en negrita uno de los textos que usa para apoyar su afirmación (el Sal. 2:9) y que es en donde básicamente se usa dicho texto en su contexto natural. Los otros tres textos de Rev. 2:27; 12:5 y 19:15 citados, no son más que referencias que tienen su origen en el Salmo 2 y en cuyo contexto queda delimitada la cuestión del uso de la vara de hierro:

Sal. 2:9: “Los quebrantarás con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzarás.”

Y a partir de ese texto, obviamente mal interpretado, formula D. Mario su planteamiento en el sentido de que los miembros de la gran muchedumbre, debido a su pésima condición, tienen que ser gobernados con “vara de hierro”. Sin embargo, noten ustedes de entrada y por eso decimos que está mal interpretado, que las expresiones “quebrantar” y “desmenuzar”, según el diccionario de la RAE, nada tienen que ver con gobernar, sino con destruir y reducir a “picadillo”. Luego no son sinónimas y no tienen nada que ver las unas, con la otra. Sin embargo, de lo que nos habla el Sr. Olcese es de cómo se gobernará sobre esos primeros súbditos del reino ¿o no es así? Luego en principio, nada que ver una cosa con la otra; o sea, no puede ser usado dicho pasaje con relación a una determinada forma de gobernar, porque sencillamente nos habla de destruir, con la facilidad que una vara de hierro destruye una vasija de barro. Pero leamos el siguiente versículo:

Sal. 2:10: “Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes; admitid amonestación, jueces de la tierra.”

Luego la pregunta solo puede ser una: ¿de qué reyes se nos habla y de que jueces, que deberían supuestamente cambiar de actitud, para no recibir “leña” de la buena, mediante esa “vara de hierro”? Porque claro, averiguando eso, sabríamos a quién realmente se dirigen las palabras del verso 9: y ello nos obliga a considerar el contexto en que se producen esas palabras, si queremos salir de dudas. Para ello vamos a leer el Salmo 2 entero: del verso 1 al 12 y al que le hemos añadido negritas, para remarcar el argumento central:

¿Por qué han estado en tumulto las naciones y los grupos nacionales mismos han seguido hablando entre dientes una cosa vacía? 2 Los reyes de la tierra toman su posición y los altos funcionarios mismos se han reunido en masa como uno solo contra Jehová y contra su ungido 3 y dicen: “¡Rompamos sus ataduras y echemos de nosotros sus cuerdas!”. 4 El Mismísimo que se sienta en los cielos se reirá; Jehová mismo hará escarnio de ellos. 5 En aquel tiempo les hablará en su cólera y en su ardiente desagrado los perturbará, 6 diciendo: “Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa montaña”. 7 Déjeseme hacer referencia al decreto de Jehová; Él me ha dicho: “Tú eres mi hijo; yo, hoy, yo he llegado a ser tu padre. 8 Pídeme, para que dé naciones por herencia tuya y los cabos de la tierra por posesión tuya propia. 9 Las quebrarás con cetro de hierro, como si fueran vaso de alfarero las harás añicos”. 10 Y ahora, oh reyes, ejerzan perspicacia; déjense corregir, oh jueces de la tierra. 11 Sirvan a Jehová con temor y estén gozosos con temblor. 12 Besen al hijo, para que Él no se enoje y ustedes no perezcan del camino, porque su cólera se enciende fácilmente. Felices son todos los que se refugian en él.

Luego no hay que ser un lince, sino tener solo un poco de sentido común y capacidad de razonar con lógica, para darse cuenta de que esas duras palabras del verso 9 son dirigidas a aquellas naciones que con sus dirigentes al frente se oponen a la instauración del reino de Dios sobre la tierra y situación que se solventa en la final batalla de Armagedón y que por lo tanto, no tiene ese contexto nada que ver con una determinada manera de ejercer una gobernación. Porque no nos imaginamos a Jehová, burlándose y haciendo escarnio, en cólera y ardiente desagrado, además de amenazarlas con el ser destruidas si no cambian de actitud (como cita el Salmo), a aquellas personas a las que Él mismo, ha considerado dignas de pasar con vida a través de la gran tribulación, porque eso sería un disparate. Veamos el texto que nos confirma esa idea:

Y siguen clamando con voz fuerte y dicen: “La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono y al Cordero.” (Rev. 7:10).

Luego en ese Salmo 2, solo se nos está hablando de un enfrentamiento futuro y que acaba con la destrucción total de los opositores (Rev. 19:19-21) al establecimiento del reino de Dios aquí en la Tierra. Y situación límite que se producirá como consecuencia del resultado final de la última de las señales que nos anuncian la inminente venida de “el gran día de la cólera de Jehová” (Sof. 2:2): la gran predicación de Mat. 24:14:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

Y resultado final que se traduce en que muchísimas personas de todas las naciones, independientemente de sus rango, religión u opción política y que renunciando a tales condicionantes, aceptarán esas buenas nuevas (se convertirán), pondrán fe en la promesa de Jehová y aceptarán el sacrificio redentor de Jesús y de ahí saldrá la gran muchedumbre de personas, de las que se dice que han lavado sus ropas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero (Rev. 7:14) y por ello han sido preservadas con vida a través de la gran tribulación. No olvidemos la última frase del último verso del Salmo 2: “Felices son todos los que se refugian en él.” Sof. 2:3, nos lo explica de esta manera:

“…… busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová.”

Y a todos aquellos que no desarrollen dicha actitud, las naciones opositoras y sus gobernantes al frente, es a quienes les aplica el Sal. 2:9: son quebradas y destrozadas con la facilidad con que una vara de hierro destroza la frágil estructura de una vasija de barro, obra de alfarero y de lo que se nos habla el ya señalado pasaje de Rev. 19:19-21:

Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo y contra su ejército. 20 Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. 21 Y los demás (los miembros de las naciones que rechazaron la oportunidad) fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.”

Luego nada que ver el uso de la “vara de hierro” con aquellos que sobrevivan a ese momento y pasen a convertirse en los primeros súbditos del reino y de los que sin embargo, el Sr. Olcese dice entre otras cosas y haciendo gala del “gran entendimiento” bíblico que tiene, lo siguiente en el artículo que publicó el día cuatro del pasado mes de diciembre y del que ya les hemos hecho referencia al inicio, titulado: “¿Será la gran muchedumbre de Testigos de Jehová, regida con vara de hierro?” y al que nosotros respondimos adecuadamente cuatro días después (el día ocho) con otro titulado: “¡Por disparates…… que no quede!” y en el que, como también les hemos dicho, exponíamos nuestro punto de vista, como siempre con un amplio despliegue de textos bíblicos probatorios y que por cierto, aún no ha sido respondido y circunstancia que también hemos señalado. Pero volvamos a lo que afirmaba el Sr. Olcese en ese artículo:

Debemos entender que los súbditos de ese reino no son perfectos, y menos, mansos, como para ser regidos sin usar una vara de hierro. Estos súbditos tendrán que ser reeducados e instruidos en el camino del Señor a fin de que puedan conocer al rey y someterse a él. Así lo podrán honrar como corresponde a un rey recto y justo, pues será el mismísimo Hijo de Dios quien los gobierne.” (Negritas nuestras).

O esto otro, en un siguiente párrafo:

Sin duda alguna estos súbditos del reino son los sobrevivientes de las naciones (gente aún no conversa) que habrán quedado vivos después de la destrucción sobrenatural del anticristo y sus fuerzas, al final de la Gran tribulación (Zacarías 14:16).” (Negritas nuestras).

Y disparatado razonamiento éste donde los haya, permítannos señalar, porque ello significaría que la gran tribulación es un acontecimiento indiscriminado, no selectivo, que pilla a quién pilla y negando con ello, lo que implica de juicio de Dios sobre la humanidad y que como burrada (disculpen la equina expresión), es difícilmente superable. Porque lo que nos dice la Biblia, por ejemplo en el texto ya considerado de Sof. 2:3, es que una actitud acorde con la voluntad de Jehová y no la simple casualidad, es lo que puede llevar a uno a ser ocultado (o preservado) o no de la ira del Altísimo. Y que con esa afirmación, lo que hace el Sr. Olcese es de nuevo poner en entredicho unas palabras de Jesús:

De hecho, a menos que se acortaran aquellos días, ninguna carne se salvaría; mas por causa de los escogidos aquellos días serán acortados.” (Mat. 24:22).

Y aunque en principio esas palabras señalaban a los acontecimientos que tendrían lugar en 66 E.C., es obvio que apuntaban a un hecho de mayor envergadura, ya que Jesús estaba hablando de una gran tribulación, en los siguientes términos:

“…… porque entonces habrá gran tribulación como la cual no ha sucedido una desde el principio del mundo hasta ahora, no, ni volverá a suceder.” (Mat. 24:21).

Y dado que en la historia de Jerusalén, habían ocurrido episodios más trágicos, por ejemplo en el año 587 a. E.C. con la total destrucción de Jerusalén (templo incluido) y el destierro de los judíos a Babilonia por 70 años, que los cinco meses y algo que duró el sitio de Cestio Galo, antes de que de manera incomprensible se retirara y permitiera a los seguidores de Jesús, escapar de una muerte segura tal como éste prometió, la cosa tenía que ver obviamente con algo más lejano en el tiempo. Prueba de ello, es lo que se nos dice en Rev. 7:14 y que nos habla de los sobrevivientes que entrarán en calidad de primeros súbditos del reino de Dios:

De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.”

Luego de nuevo vemos, que una actitudpositiva de esas personas (lavaron y emblanquecieron sus ropas con la sangre del Cordero), es lo que les permitió sobrevivir a esa tribulación y lo que nos lleva a razonar, que los que no hicieron así, no sobrevivieron: luego de casualidad nada de nada. Y que no podemos olvidar, por otra parte, que la revelación a Juan se dio para mostrar “las cosas que deben suceder pronto” (Rev. 1:1) y para ese entonces, la gran tribulación anunciada para la Jerusalén del primer siglo, quedaba ya 30 años atrás en el tiempo, o sea, ya había sucedido, luego se estaba señalando a otra tribulación futura y en la que de nuevo, solo el actuar de acuerdo a la voluntad del Creador (Sof. 2:3), resultará en salvación. Pero continuando con el “ínclito” Sr. Olcese y sus afirmaciones, veamos esta otra en un artículo posterior (22/12/10) titulado: “Miqueas 4:1-2 e Isaías 2:2-3, nos indican que los que……”:

Sin embargo, la Biblia parece indicarnos que los individuos que entren en el milenio de Cristo como súbditos no serán arquetipos de la fe y de la piedad, y mucho menos aún, conocedores de Dios, puesto que necesitarán ser aleccionados y corregidos por el mismo Dios dentro del reino milenial, como lo veremos a continuación……” (Negritas nuestras).

Luego resumiendo la cuestión y según tan “entendido” caballero, nos encontraríamos con lo siguiente: los sobrevivientes de la gran tribulación de Rev. 7:9; 14, no conocen a Jehová; no conocen a Jesucristo como Rey ungido de Jehová; no serán mansos; no tendrán fe; será gente no conversa y que por lo tanto, todo considerado, necesariamente precisarán del “jarabe de palo” (entiéndase vara de hierro) para ser gobernados y llevados al “buen camino”. Y todo ello partiendo de un único texto (Sal. 2:9) que nada dice de esto y solo porque la Biblia parece indicarnos…… y afirmación que sin lugar a dudas ya significa que la Biblia no dice nada de eso en ningún lugar (de lo contrario ya nos lo habría mostrado). Y ello provoca que le digamos a D. Mario que si no sabe, que se calle y no haga más el ridículo, porque precisamente la Biblia nos dice todo lo contrario de lo que él afirma:

conocen a Jehová:

Miq. 4:1-2: “Y en la parte final de los días tiene que suceder (……) 2 Y muchas naciones ciertamente irán y dirán: “Vengan y subamos a la montaña de Jehová y a la casa del Dios de Jacob; y él nos instruirá acerca de sus caminos y ciertamente andaremos en sus sendas.”

Rev. 7:10: “Y siguen clamando con voz fuerte y dicen: “La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono y al Cordero.”

conocen a Jesucristo:

Rev. 7:9-10: “Después de estas cosas vi y, ¡miren!, una gran muchedumbre (……) 10 Y siguen clamando con voz fuerte y dicen: “La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono y al Cordero.”

Juan 3:16: “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.”

son mansos:

Sof. 2:3: “…… busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová.”

Sal. 37:11: “Pero los mansos mismos poseerán la tierra y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz.”

Sal. 76:8-9: “Desde el cielo hiciste oír el litigio; la tierra misma temió y se quedó quieta 9 cuando Dios se levantó a juicio, para salvar a todos los mansos de la tierra.”

tienen fe:

Juan 3:16: “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.”

Heb. 11:6: “Además, sin fe es imposible serle de buen agrado, porque el que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que llega a ser remunerador de los que le buscan solícitamente.”

Rev. 21:8: “Pero en cuanto a los cobardes y los que no tienen fe (……), su porción será en el lago que arde con fuego y azufre. Esto significa la muerte segunda.”

es gente conversa:

Sof. 2:3: “…… busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial……”

Heb. 11:6: “Además, sin fe es imposible serle de buen agrado, porque el que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que llega a ser remunerador de los que le buscan solícitamente.”

Luego vemos en este breve resumen, que las Escrituras nos dicen todo lo contrario de D. Mario y lo cual tendría que hacerle reflexionar un poco. Es más, dada su auto-supuesta condición de “ungido” y por tanto, se supone que dirigido por el “espíritu de verdad” (Juan 16:13), no tendría que tener ningún problema en desmontar nuestros argumentos, sacar textos que digan lo contrario (algo dificilillo se lo ponemos) y demostrarnos que estamos equivocados. Pero no se preocupen que no caerá esa breva; que vuelva a publicar algo reafirmándose en tan disparatada idea y sin tomarse la lógica, necesaria y decente tarea de responder a las objeciones recibidas, es lo más probable. O sea, nos toma a todos por tontos.

MABEL

¿Y QUÉ HACEMOS AHORA……?

Posted in Uncategorized with tags , on 22/12/2010 by Armando López Golart

Querido Armando, después pasaré a comentar tus refutaciones a mis creencias sobre los gobernantes y los súbditos. Ahora sólo me resta preguntarte: Si estos súbditos son los mansos de la tierra (Mateo 5:5) ¿por qué tendrían éstos que ser regidos CON VARA DE HIERRO si ya son mansos? Realmente no sé si mi pregunta está clara o no, pero necesito saber cuál es tu respuesta.

Muchas gracias,

Mario

(Negritas nuestras)

Este es el último correo recibido del Sr. Olcese, en demanda de una respuesta, que tiene publicada y se lo hemos dicho, por activa y por pasiva, desde el día 8 de este mes. Y enfrentados a tan esperpéntica actitud, obviamos el entrar en semejante dinámica y de nuevo, ya por tercera y última vez, decirle a D. Mario que la respuesta a su pregunta, la tiene y perfectamente documentada, en el artículo que publicamos el 8 de este mes de Diciembre, titulado “¡Por disparates…… que no quede!”. O sea que nosotros entendimos perfectamente la pregunta; el que no parece entender es dicho caballero, ya que con solo buscar el artículo en cuestión, dejaría satisfechas sus necesidades. Pero por si le sirve, le trascribimos el penúltimo párrafo del citado artículo:

“Luego nuestra respuesta a la cuestión que nos ha planteado Apologista Mario Olcese, es que bajo ningún concepto, es la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9 y futuros súbditos de ese reino o gobernación ya a punto de tomar posesión, la que sufrirá un tratamiento como de “vara de hierro”. Y por si desea continuar hablando del tema, decirle que nos tiene a su entera disposición y señalarle también que ya en previsión de que pudiera hacerlo, nos hemos reservado unos cuantos argumentos, tanto o más contundentes de los que hemos usado hasta el momento. Y no podemos evitar el hacernos una pregunta, quizás movidos por la curiosidad: ¿nos habría dicho el Sr. Olcese, tal cantidad de sandeces, si en lugar de empezar a leer el Salmo 2 por el versículo 7 al 12, hubiera empezado desde el 1 al 6?”

¿Complacido D. Mario?

MABEL

¡Y ES QUE……!

Posted in Uncategorized with tags , , , on 16/12/2010 by Armando López Golart

Para Armando López
De: Mario Olcese S. (molceses@hotmail.com)
Enviado: miércoles, 15 de diciembre de 2010 19:41:21
Para: Armando López (habacuc-2@hotmail.com)

Mi querido Armando,
¡Hola y que sigas disfrutando de los videos de Lavasori!
Por si acaso, no habéis contestado aún a una pregunta puntual que os hice hace meses: ¿Si la grande muchedumbre de Testigos de Jehová que son MANSOS Y HUMILDES DE CORAZÓN son los súbditos del reino, ¿por qué necesitarán éstos ser gobernados con VARA DE HIERRO?

Espero vuestra “sabia” respuesta.
Vuestro tormento,
Mario

(Negritas nuestras).

Ese queridos amigos, es el correo que en la fecha indicada en el mismo, recibimos de Apologista Mario Olcese y al cual, obviamente, no podemos dejar sin respuesta:

En primer lugar, no se ajusta a la verdad, el que haga meses que tenemos esa respuesta pendiente, porque haciendo un poco de historia y para que D. Mario vea, que estamos al tanto de la situación y hechos que nos atañen, el 30/05/09 se publicó un artículo basado en esa cuestión de la que se nos habla en el correo que hemos transcrito al inicio de este comentario, dirigido a los TJ (“Los quebrantarás con vara de hierro”) y que en el 11/08/10, se publicó otro (“¿Será la grande muchedumbre de salvos de la Watchtower, regida con vara de hierro?”) y donde en ninguno de ellos éramos aludidos y por lo tanto, dejamos que fueran los propios TJ los que tomaran a su cargo el replicar (era asunto suyo) y cosa, que ignoramos si sucedió. Circunstancia esta que cambió, cuando el día 4 de este último mes de Diciembre, Apologista publicó otro artículo con idéntico título “¿Será la grande muchedumbre de Testigos de Jehová regida con “vara de hierro”?”, pero que era exacta copia del primero que hemos citado, salvo una pequeña añadidura al final del mismo, en el que se nos señalaba, entre paréntesis, que “los sobrevivientes de las naciones (gente aún no conversa)…..” y por cierto, disparatada idea donde las haya, que no hay por dónde cogerla y que en su momento, recibió la respuesta adecuada.

Y decimos que la circunstancia cambió, porque a modo de introducción, D. Mario colocó en ese artículo, la siguiente leyenda: “Una reflexión para mi amigo, el Sr. Armando López Golart (ex Testigo de Jehová)” y con lo cual, obviamente nos dimos ya por enterados y aludidos, por lo que de forma rápida procedimos a dar la oportuna respuesta. Tan rápido lo hicimos, que el día 8, solo cuatro días después y en un extenso escrito (5.944 palabras) titulado “¡Por disparates…… que no quede!”, dimos oportuna respuesta al requerimiento del Sr. Olcese. O sea, que nosotros, como tenemos por costumbre y dada nuestra educación, procedemos a dar cumplida atención a todos aquellos requerimientos que se nos hacen, a la mayor brevedad posible. Algo en lo que por cierto, no se prodiga el amigo Mario y el cual, tiene aún pendientes de respondernos algunas cuestiones publicadas en distintos artículos, siendo los casos más sangrantes (que no los únicos), un escrito en el que es directamente aludido ya en el mismo titular: “No es eso, Sr. Olcese…… no es eso” y que publicado el 14/09/10 (más de tres meses), aún no ha sido atendido; u otro un pelín más cercano, titulado “Contrarréplica a Apologista”, del 19/10/10 (casi dos meses) y que, faltaría más, ha recibido la misma atención. Aunque claro, también hay que reconocer que eso es “peccata minuta”, al lado de lo del “ínclito” Dr. Javier Rivas Martínez y que desde el 6 de Febrero de este 2.010, aún no ha sido capaz de respondernos y según su especial interpretación de Juan 5:28-29 (vean, “La Biblia si dice esto: que habrá dos resurrecciones”, en el blog de dicho caballero y publicado el día 4/02/10) en que resurrección de esas dos que se citan en dicho texto, nos coloca a Juan el Bautista; y circunstancia que nos lleva a maliciar que, o no tiene ni la más remota idea de por dónde le da el aire, o porque de responder correctamente, tendría que reconocer que su interpretación del texto en cuestión, es sencillamente demencial. Y claro, eso para un caballero con estudios universitarios (y es que a pesar de todo, nos resistimos a creer que el título en medicina, se lo hayan dado en una tómbola) y que se auto califica como investigador, evangelista, erudito y maestro bíblico, pues en fin….. saquen ustedes sus propias conclusiones.

Pero continuando con D. Mario y su correo, manifestar que nosotros desconocemos si nuestros escritos son “sabios”, como con cierta ironía los califica nuestro amigo en el citado correo y cosa por otra parte, que nunca hemos pretendido, ya que somos conscientes de nuestras limitaciones y que jamás, por cierto, hemos ocultado. Pero sí nos permitimos señalar, que por mucho, nuestros planteamientos son más sólidos, coherentes, lógicos, razonables y por supuesto, con muchísimo más apoyo bíblico de los que él citado caballero cuelga en sus blogs y de ahí, su demostrada incapacidad para rebatirnos cualquier afirmación que en los mismos, se halle reflejada. Porque y sin ánimo de señalar, lo único que sabe hacer el Sr. Olcese, es continuar machaconamente publicando las mismas ideas erróneas que a modo de enseñanzas establece, sin atender para nada las objeciones que se le formulan e ignorándolas por completo (como si la cosa no fuera con él) y eso sí, exigiendo que los demás sí atendamos sus requerimientos, aunque luego no se entere de que ya hace tiempo que han sido debidamente respondidos: esa por lo visto, es la consideración que le merecemos.

Y en último lugar, decirle que por supuesto, para nada se ha convertido en nuestro “tormento” y por una razón fundamental: parece que no tiene la suficiente categoría para ello, ya que no puede rebatirnos nada de lo que publicamos, al menos de forma razonable y apegándose a las Escrituras. Vista la cosa desde esa perspectiva, nosotros tendríamos que ser el tormento para él, ya que no le dejamos pasar una ¿o no? Pero sin embargo y ya hablando en serio, nos conformaríamos en que convirtiera en un interlocutor accesible, o sea, que de cuando en cuando se decidiera a responder a alguna de nuestras objeciones, aunque solo fuera por aquello de ir animando el cotarro y no dejarnos por tontos. Y es que ¡hombre!, somos conscientes que dado el volumen y auge que están adquiriendo sus blogs, tampoco es que disponga el hombre de mucho tiempo que dedicarnos a nosotros, eso lo entendemos; ahora bien, cuando a uno se le alude personal y públicamente y casi se le dice, que no sabe ni por dónde le sopla el viento, algo se tendría que replicar, aunque solo fuera para mantener el prestigio ante aquellos que le leen.

Y es que además es imprescindible, al menos es lo que nosotros entendemos como correcto y necesario para todo aquél que publica cualquier tipo de enseñanza, en el trascendental campo de lo religioso, el mantenerse al día mediante la oportuna consideración de distintas otras fuentes de información, máxime cuando uno es consciente que desde algunas de ellas, se le está dando “estopa” por todos lados y para demostrar al menos, que uno está a la altura de las circunstancias y mantiene todo bajo control. Pero es que y aunque hemos hablado del volumen adquirido por sus blogs, no es menos cierto que desde hace ya bastante tiempo, Apologista escribe muy pocos nuevos artículos: casi todo lo que publica tiene que ver con simples reposiciones, noticias de prensa o diversas colaboraciones y así, aún a riesgo de no ser muy justos, hasta nosotros llegaríamos a los 6.000 artículos colgados. En todo caso, muy poco apropiado para una “página” que blasona de tener como principal objetivo, la predicación de las “prístinas” verdades de la Biblia; porque claro, si cuando se colgara una noticia de prensa sobre algún hecho noticioso acaecido, se la analizara debidamente luego y a la luz de las Escrituras (tal como se anuncia en la entradilla del blog), pues ni tan mal, pero el caso no es así: se cuelga la noticia y cada cual que saque su propia conclusión. Y con ello pretendemos decir, que tan ocupado no parece, como para no poder atender a determinadas objeciones perfectamente documentadas y razonables, que tienen que ver con temas de corte doctrinal; pero en fin, eso solo es una opinión y la cual, quizás no tenemos derecho a formular, porque en definitiva, cada uno es muy libre de administrar su tiempo como crea oportuno.

Y ya en otro orden de cosas, es cierto que continuamos disfrutando de los videos de Lavasori, sin embargo y ya que sale a colación, señalaremos que lo qué nos ha desconcertado un poco, ha sido el hecho de que un blog tan riguroso y serio en sus aportaciones (todo lo que afirma, está avalado por pruebas irrefutables) y que por otra parte, justo es decirlo, dicho caballero se mueve con mucha soltura y solvencia ante la cámara, haya colgado esos esperpentos (en todos los sentidos posibles) aportados por el caballero TJ mexicano y que en nuestra opinión, no es que desmerezcan tan impecable trayectoria (la de Lavasori, claro), pero sí que y dicho sea con suavidad, no “pegan” demasiado en ese contexto. Y tomen este comentario, por favor, como lo que pretende ser: una simple opinión.

Y eso es todo en esta ocasión, queridos amigos. Por nuestra parte continuaremos esperando a que alguien se decida por fin, a responder a nuestras objeciones y aunque solo sea por aquello de averiguar, si tenemos razón al formularlas o no (y es que de lo contrario, no hay manera de aprender).

MABEL


¡POR DISPARATES…… QUE NO QUEDE!

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 08/12/2010 by Armando López Golart

Y es que a veces, uno no puede dar crédito a lo que está oyendo o como es el caso que nos ocupa, a lo que está leyendo, porque la sarta de sandeces que se publican y que parecen seguir aquella máxima de “hoy más que ayer, pero menos que mañana”, es continua. Vean por qué les decimos esto: el día 4 de este mes de Diciembre, Apologista Mario Olcese, colgó en su blog y a modo de pregunta, el siguiente artículo: “¿Será la grande muchedumbre de Testigos de Jehová, regida con vara de hierro?” y que, ignoramos la razón, iba dirigido a uno de los dos autores de este blog. En el mismo parece ser que nos plantea una cuestión, a tenor del subtítulo con el que da inicio dicho escrito (“Los quebrantarás con vara de hierro: ¿a quiénes?”) y que antes de pasar a considerar, nos gustaría hacer una breve aclaración: nosotros, los autores de este blog y se lo hemos dicho por activa y por pasiva al amigo Mario, no somos TJ, aunque ciertamente lo fuimos en su día al igual que él mismo, pero resulta que ya no lo somos, afortunadamente. Por ello es que no entendemos, esta cierta propensión que tiene de relacionarnos con temas que afectan a dicho colectivo, como es el caso que tiene que ver con su “grande muchedumbre de otras ovejas” (así los llaman ellos) y la forma en que ésta será gobernada. De todas maneras, no deseamos eximirnos a dar cumplida atención al requerimiento que se nos hace, porque en este blog tenemos por costumbre (aunque solo sea por educación), el no dejar sin la respuesta oportuna a cualquier planteamiento que se nos formule y contrario parece ser, a la línea seguida por los Sres. Olcese, Rivas y otros, que teniendo planteadas algunas más que razonables objeciones y todas debidamente documentadas, están dando groseramente la callada por respuesta. Dicho esto, pasemos a considerar el tema expuesto por el Sr. Olcese.

Es cierto que los TJ y siempre refiriéndonos a sus dirigentes, obviamente y como suele decirse coloquialmente, han “arrimado el ascua a su sardina”, o sea, han ajustado lo que dice la Biblia a su especial forma de aplicar las cosas escritas en el texto sagrado, siempre para su propio beneficio pecuniario. Porque siendo cierto, por ejemplo, que las Escrituras indisputablemente nos hablan de 144.000 cogobernantes con Cristo, por lo menos eso y no otra cosa, es lo que está escrito (Rev. 14:1; 3b), no parece que se correspondan a sus 144.000, porque nada apunta a que esa clase ungida o escogida por Dios, tenga algo que ver con el grupo que los encabeza o dirige. Y siendo cierto también, que Rev. 7:9 hace referencia a una “gran muchedumbre” incontable, nada parece indicar, que sea precisamente su gran muchedumbre particular (que según nos cuentan y váyase usted a saber, sobrepasa en algo los 7 millones de militantes), a la que se hace referencia en dicho pasaje. Sencillamente, estaríamos hablando de una clase dirigente sin demasiados escrúpulos, a la que poco o nada les importa la situación material y espiritual de sus “otras ovejas” y que se han apoderado de unos conceptos, usándolos para lucro personal y haciendo buena aquella máxima de que, “mientras haya burros……”, pues eso. Y si alguien tiene dudas acerca de lo que decimos, que visite el blog más informado y documentado acerca de esa secta, organización o como quieran llamarla y que aporta siempre pruebas concretas de lo que afirma, como es el de “lavasori.wordpress.com” y podrá comprobarlo de primera mano.

Por otra parte, desde este blog siempre hemos pensado que, más útiles para entender la Biblia que los muchos conocimientos que uno pueda llegar a poseer y ello de ninguna manera significa que los desmerezcamos, son la capacidad para razonar con lógica y sentido común, el arte de leer con la debida corrección y por supuesto, la debida atención al contexto más inmediato al pasaje que se esté considerando, o en su defecto, al general de las Escrituras. Y puesto que estas son las cualidades que creemos atesorar, ya que no sabemos nada de teología, ni de idiomas originales de las Escrituras o conocimientos relacionados, será a partir de esas pretendidas cualidades desde las que enfocaremos nuestra visión sobre el asunto que se nos plantea. Para ello y olvidándonos ya de los TJ, entremos a averiguar a quién aplicaría lo de ser tratado con “vara de hierro”, si a los sobrevivientes de la “gran tribulación” de Rev. 7:14 y como de forma categórica afirma el Sr. Olcese, o a otro colectivo de personas distinto al citado. Y ello lo haremos mediante la consideración, párrafo por párrafo, del escrito de D. Mario y el cual siempre transcribiremos en cursiva y que dicho autor, inicia con unos versículos del Salmo 2. Vamos a ello:

Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. Pídeme y te daré por herencia las naciones. Y como posesión tuya los confines de la tierra. Los quebrantarás con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzarás. Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes; admitid amonestación, jueces de la tierra. Servid a Jehová con temor y alegraos con temblor. Honrad al Hijo, para que no se enoje y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían” (Sal.2:7-12). (Negritas nuestras).

Bien, así con esas palabras del Salmo 2, se inicia el estudio en cuestión y por ello vamos a averiguar en primer lugar, el significado de dos palabras clave en ese pasaje y para saber de entrada, de qué realmente se nos está hablando. Según el diccionario de la RAE, el término “quebrantar” implica el destruir algo con violencia y por otra parte, la expresión “desmenuzar”, tiene que ver con el reducir algo a su mínima expresión (hacerlo migas, triturarlo) y ello, según el pasaje citado, con la facilidad con la que una vara de hierro destroza una vasija de barro. Ahora bien, la cuestión que parece plantear el autor de dicho escrito es a quiénes creemos nosotros, van dirigidas esas palabras; pero como nos maliciamos que la finalidad última de esta alusión, es la de ponernos en un “aprieto”, pues vaya ya por delante que nosotros nunca rehusamos el “entrar a esos trapos” (valga el símil taurino), por lo que vamos a ver quién es el que, en última instancia, queda en una situación un tanto “apretujada”.

Y como lo importante no es lo que pensemos nosotros, sino lo que dice la Palabra de Dios acerca de este asunto, a ella nos dirigiremos y averiguando en primer lugar, tal y como hemos señalado conveniente, qué nos dice el contexto más inmediato de esas palabras del Salmo 2, citadas por Apologista. Y para ello nos dirigiremos a leer, los versículos anteriores a los citados por el Sr. Olcese, o sea, del 1 al 6 y que incorrectamente han sido omitidos, por si nos dieran alguna pista:

¿Por qué han estado en tumulto las naciones y los grupos nacionales mismos han seguido hablando entre dientes una cosa vacía? 2 Los reyes de la tierra toman su posición y los altos funcionarios mismos se han reunido en masa como uno solo contra Jehová y contra su ungido 3 y dicen: “¡Rompamos sus ataduras y echemos de nosotros sus cuerdas!”. 4 El Mismísimo que se sienta en los cielos se reirá; Jehová mismo hará escarnio de ellos. 5 En aquel tiempo, les hablará en su cólera y en su ardiente desagrado los perturbará, 6 diciendo: “Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa montaña”.

Y ya solo ese contexto nos muestra, que las palabras de esa porción del Salmo 2 usada por el Sr. Olcese (versos del 7 al 12) al empezar su artículo, sobre la que parece soportar todo su planteamiento y que son continuación de los que nosotros hemos señalado, lejos de ir dirigidas a la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9, a quiénes se dirigen es a los grupos nacionales y a sus respectivos reyes o gobernantes, que altivamente se posicionan contra el arreglo de Jehová; luego blanco y en botella: el Sr. Olcese no tiene razón en su planteamiento, ya que como verán más adelante, el citado caballero afirma exactamente todo lo contrario. Por ello y para dar más consistencia a nuestra afirmación, citaremos de otros textos que van en el mismo sentido, al indicar que el uso de una medida de extrema dureza o el ser tratado como con vara de hierro, tiene que ver con las naciones y los reyes o poderosos de esas naciones, que se enfrentan a la voluntad del Altísimo y situación que culmina o se resuelve, en la batalla de Armagedón (Rev. 19:19). Circunstancia que se repite en cualquier texto que nos hable de la aplicación de esa vara de hierro: indefectiblemente hacen referencia a las naciones opositoras al propósito del Altísimo de instaurar de nuevo su reino y que le obligan a actuar de forma expeditiva:

Y en los días de aquellos reyes el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos.” (Dan. 2:44).

¿Convincente, no? Sin embargo, vayamos a la consideración y tal como les hemos dicho, de otros textos que parecen avalar nuestra tesis. Veamos:

Rev. 2:27 “…… y pastoreará a la gente con vara de hierro, de modo que serán hechos pedazos como vasos de barro, como lo que he recibido de mi Padre.”

Y no parece razonable que sean las personas que conforman la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9, las que serán “hechas pedazos” a manos del Altísimo, ya que de ellas se nos dice unos versículos más adelante (14-15), lo siguiente:

De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. 15 Por eso están delante del trono de Dios; y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos.”

Luego estaríamos hablando de personas que tienen el completo favor de Jehová y a las que difícilmente Este daría semejante trato, más bien al contrario, se nos explica que “extiende” sobre ellos su tienda a modo de protectora acogida. Sin embargo y en agudo contraste a esa actitud, en el versículo 5 del citado Salmo 2, se nos habla de la gran cólera y ardiente desagrado de Jehová, hacia las personas a las que se dirigen las palabras de este Salmo 2; luego es evidente que estaríamos hablando de otras personas. Por lo tanto, la pregunta obligada sería la siguiente: ¿a qué gente o personas, se refiere el texto que estamos considerando? Veamos si el siguiente pasaje nos aclara algo:

Rev. 12:5Y ella dio a luz un hijo, un varón, que ha de pastorear a todas las naciones con vara de hierro. Y su hijo fue arrebatado hacia Dios y hacia su trono.”

Entonces vemos que de nuevo se nos relaciona, la “vara de hierro” con las naciones o en su defecto, con las gentes de esas naciones que se oponen a Jehová y de las que nos habla el Sal. 2:1, esta vez en la versión RVR 1960: “¿Por qué se amotinan las gentes y los pueblos (o naciones) piensan cosas vanas?”. (Acotación nuestra).

Pero veamos otro texto, también esclarecedor:

Rev. 19:15Y de su boca sale una aguda espada larga, para que hiera con ella a las naciones y las pastoreará con vara de hierro. Pisa también el lagar de vino de la cólera de la ira de Dios el Todopoderoso.”

Y no olvidemos que en ese contexto (Rev. 19:11-21), estamos en el momento en que Jesucristo, seguido de un impresionante ejército angelical, pasa a enfrentarse en batalla, con los reyes de la Tierra y sus ejércitos, que se oponen a su investidura como rey nombrado por Jehová y en la que por ejemplo, leemos episodios como el siguiente:

Vi también a un ángel que estaba de pie en el sol y clamó con voz fuerte y dijo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: “Vengan acá, sean reunidas a la gran cena de Dios, 18 para que coman las carnes de reyes y las carnes de comandantes militares y las carnes de hombres fuertes y las carnes de caballos y de los que van sentados sobre ellos y las carnes de todos, de libres así como de esclavos y de pequeños y grandes.” (Versos 17-18).

Luego si el amigo Mario, cree que eso es lo que les va a ocurrir a esas personas sobrevivientes de esos eventos y de las que se nos habla en Rev. 7:9; 14-15, o sea, el ser pasto de los buitres carroñeros…… pues en fin; para gustos dicen que está los colores ¿no?

Y es obvio que esa “aguda espada larga” tiene que ver con la Palabra de Verdad de Jehová (Hebr. 4:12), pero Palabra que para aquél que cree en ella y la guarda u observa (Juan 14:23), no produce herida sino bendición, como por ejemplo, a los miembros de la “gran muchedumbre” y que son favorecidos a pasar con vida a través de la “gran tribulación”. Por otra parte, el hecho de que en ese mismo texto de Revelación se asocie el herir con una aguda espada larga a las naciones, con la “cólera” y la “ira” de Dios, nos indica sin duda alguna que esas palabras son una clara amenaza o advertencia, que se dirige a las naciones rebeldes y que son las que serán tratadas de forma tan dura, como consecuencia de su actitud. Ya solo lo hasta aquí referido, debería bastar para responder a la cuestión planteada por Apologista y dar por finiquitado el asunto; pero deseamos mostrarle al Sr. Olcese, que en su escrito y como veremos a continuación, nos hace unas afirmaciones algo “extrañas”…… por decirlo de una forma suave. Y es que si esas afirmaciones vinieran de otra persona, pensaríamos que no sabe ni por donde le sopla el viento y aun viniendo de quién vienen…… pues eso, que nos quedamos con la duda. Porque si continuamos con la siguiente porción o segundo párrafo de ese artículo y en la que D. Mario, nos “interpreta” lo que según él, nos quieren decir esos textos del Salmo 2, con los que inicia su artículo, nos encontramos con algo increíble; vean, vean…… vean y pásmense:

La referencia a la vara de hierro siempre indica un hecho correspondiente al milenio, al reinado de Cristo, que durará mil años (Apocalipsis 12 y 20). El gobierna con vara de hierro (con un poder estricto) porque, aunque es un tiempo de bienaventuranza para todo el mundo y la maldición habrá sido al menos parcialmente removida de la tierra, también es un tiempo en el que el pecado sigue manifestándose hasta cierto punto. La justicia reina en la tierra, pero tiene que ser impuesta con autoridad férrea. En el tiempo de los nuevos cielos y la nueva tierra, que Juan vislumbra en los dos últimos capítulos del libro de Apocalipsis, veremos que en ellos ya no hay un reinado con una vara de hierro porque simplemente el pecado se ha resuelto totalmente y ya nada malvado o imperfecto formará parte de la escena.” (Negritas nuestras).

Y es cierto, como pueden ver, que el amigo Olcese asocia lo de la vara de hierro con un gobernar de forma estricta, pero eso no es lo que hemos leído hasta ahora en los distintos textos considerados y que más bien tienen que ver con destrozar, hacer pedazos, desmenuzar, cólera, ira, ardiente desagrado…… y lo cual nos hablaría más de acción bélica y de destrucción violenta, que no de una forma determinada de gobierno. Pero además, para que la referencia a la aplicación de la “vara de hierro” tuviera que ver con el milenio o reinado de Cristo, ella se tendría que aplicar sobre la “gran muchedumbre” de sobrevivientes de Rev. 7:14 y ha quedado probado, creemos que de forma convincente, que eso no puede ser así; luego el Sr. Olcese en esa afirmación, está sencillamente disparatando; porque el Salmo 2 dice exactamente lo contrario de lo que él afirma “entender” de su contenido. Y es que además, ¿cuándo se producen los acontecimientos que se nos relatan en el Salmo 2 y ateniéndonos al contexto general de las Escrituras? Pues para antes de que se instale dicho gobierno milenario y momento en el cual la gran muchedumbre, aún no ha aparecido…… ¿y cómo manifiestan su oposición esas naciones, con sus reyes o gobernantes el frente, en ese momento? Pues con el enfrentamiento de esos reyes con Jesucristo y su leales (Rev. 17:14), como se nos relata en Rev. 19:11-21 y que se corresponde a la final batalla de Armagedón, que como hemos dicho, tiene lugar antes de que aparezca en escena esa “gran muchedumbre” de sobrevivientes y lo cual nos reafirma, en el hecho de que lo de la “vara de hierro”, no puede tener nada que ver con ellos.

Luego el Sr. Olcese parte de un supuesto equivocado, con lo cual, todo su planteamiento se muestra absolutamente erróneo. Y que no aplica dicho suceso a ese período milenario, resulta que y para más inri, nos lo dice el mismo caballero, cuando afirma que en el tiempo de los “nuevos cielos y la nueva tierra”, ya no hay un reino o gobierno que actúe con vara de hierro. Aunque la pregunta sería si el amigo Apologista, tiene idea de cuándo se establecen esos nuevos cielos y nueva tierra y que por lo que afirma, tal da la sensación de que no. De entrada, tenemos que partir de la base que la expresión “nuevos cielos y nueva tierra”, solo se menciona cuatro veces en la Biblia; en Isa. 65:17; 66:22; 2 Ped. 3:13 y Rev. 21:1 y siempre tienen la misma connotación: “nuevos cielos” se refiere a gobiernos y “nueva tierra”, al conjunto de personas sometidas a dichos gobiernos, o sociedad gobernada. Pero veamos las palabras de 2 Ped. 3:13:

Pero hay nuevos cielos y una nueva tierra que esperamos según su promesa y en estos la justicia habrá de morar.”

Luego las palabras de Pedro nos hablarían de la instauración de un nuevo gobierno y de una nueva sociedad humana…… ¿y la promesa a la que hace referencia Pedro, cuál era? ¿No era acaso, eso que con tan y loable empeño, proclama el Sr. Olcese y causa fundamental de la primera venida de Jesús aquí a la tierra (Luc. 4:43), o sea, la restauración del reino de Dios aquí en la tierra? Si esto es así y dado que ese reino, en esencia no es más que un gobierno o administración, Pedro nos estaría hablando del momento en que dicho gobierno, como nuevo cielo, sería instalado y con lo que se iniciaría en ese momento el milenio, sobre una nueva tierra o sociedad humana obediente. Pero Pedro, también nos dijo algo más:

Y todo el que invoque el nombre de Jehová será salvo.” (Hec. 2:21).

Esas palabras las pronunció el apóstol, citando de la profecía de Joel (2:32) y que si bien en su tiempo tuvo un cumplimiento limitado, es evidente que por su contenido, tenía una proyección mayor a cumplirse en un futuro ahora ya muy cercano. Y podríamos añadir, que el mero hecho de la relación causa/efecto que establece Pedro entre la toma de posesión de los nuevos cielos y nueva tierra, con la promesa recibida, nos conducen indudablemente al momento en que el gobierno de Cristo toma el poder, o sea, en el mismo momento de iniciarse el reino y no al final de los mil años, como incomprensiblemente parece afirmar el Sr. Olcese.

Luego volviendo a lo de una “nueva tierra”, estaríamos hablando de personas que se salvan, porque han acudido al Dios verdadero y aceptado su medio de rescate, lo cual los convierte en un sociedad distinta de la anterior, rebelde y sometida a Satanás. Y no podemos pasar por alto, la forma en cómo cierra Pedro sus palabras, al hablarnos de los nuevos cielos y nueva tierra: “…… y en estos la justicia habrá de morar”; y dando a entender con esas palabras, que en aquellos días y por desgracia, aún en los nuestros, esa justicia brillaba por su ausencia. Entonces, dado que la justicia no es una cosa abstracta, sino una condición, derecho o razón emanada, en este caso de un gobierno hacia unos gobernados, de lo que Pedro nos estaba hablando era de la instauración de un nuevo gobierno o reino, que sería capaz de promover un sistema de verdadera justicia: el reino de Dios. Y cuya instauración como “nuevos cielos”, repetimos, da inicio al período milenario.

Porque no podemos olvidar, además, que Pedro estaba contrastando esos nuevos cielos y nueva tierra futuros, con los cielos y tierra de su día, o sea, los gobiernos y la humanidad gobernada, todos bajo el poder de Satanás:

Sabemos que nosotros nos originamos de Dios, pero el mundo entero yace en el poder del inicuo.” (1 Juan 5:19).

Entonces y dado que aún continuamos en la misma situación, en Rev. 21:1, de lo que se nos está hablando es del momento en que el reino de Dios, toma el mando de la situación y con ello se da el pistoletazo de salida al período de gobierno milenario y que es en donde aparece la “gran muchedumbre”. Y que el propio Apologista nos ha dicho, en el pasaje transcrito, que es a partir de la instauración de los nuevos cielos y nueva tierra, que ya no habrá la necesidad de aplicar la “vara de hierro”. Luego el mismo Sr. Olcese nos dice, que dicha vara de hierro no tiene nada que ver con la “gran muchedumbre”, con lo cual o se contradice de forma flagrante así mismo (le hemos leído en este artículo objeto de análisis, afirmar categóricamente lo contrario), o es que no tiene ni la más mínima idea ni de qué significan, ni de cuando aplican las palabras de Ped. 3:13. Y ello y lo decimos muy en serio, es gravísimo ya que solo nos mostraría su condición de “falso maestro” y por tanto, la condición de agente de Satanás de dicho caballero, porque su enseñanza en tendente a engañar.

Porque hay que enfatizar y según lo considerado, que la instauración de los nuevos cielos y la nueva tierra, marcan el inicio del milenio y no el final, como incomprensiblemente el Sr. Olcese parece querer darnos a entender. Tengamos en cuenta por otra parte, que todo lo que está escrito en la Biblia, abarca desde Adán, hasta el lanzamiento de Satanás al lago de fuego al final de los mil años de gobierno Mesiánico. Luego todo lo escrito en el libro sagrado, ocurre dentro del espacio de tiempo comprendido entre esos dos acontecimientos, ya que más allá de ese último evento, o sea, el destruir definitivamente a Satanás al término de los mil años, no hay absolutamente nada escrito: ahí se acaba la Biblia. Luego es imposible como parece afirmar el Sr. Olcese, que sea en ese momento cuando se establecen los nuevos cielos y nueva tierra, con toda su carga de posteriores acontecimientos. Porque además, lo que nos indicaría esa afirmación y de ser como dice D. Mario, es que si para el final del milenio, de nuevo tuviera Jehová la necesidad de cambiar a otro nuevo cielo (nuevo gobierno) y a otra nueva tierra (nueva sociedad humana) y que con tanto anhelo esperaba Pedro dicho suceso para que cambiaran las circunstancias, significaría que el gobierno mesiánico habría fracasado en su comisión de restaurar todas las cosas y que Jesucristo y asociados eran unos incompetentes, a la par que Jehová se equivocó al elegirlos.

Pero que el establecimiento de esos nuevos cielos (gobierno de Cristo) y de la nueva tierra (la gran muchedumbre de Rev. 7:9), marcan el inicio del período de mil años y que al fin de los mismos, ya no se establece ningún otro cielo u otro nuevo gobierno, se nos dice claramente en Dan. 2:44 y al que antes hemos aludido:

Y en los días de aquellos reyes el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos.”

Y extremo que queda refrendado, por las siguientes palabras de Pablo:

En seguida, el fin, cuando él entrega el reino a su Dios y Padre, cuando haya reducido a nada todo gobierno y toda autoridad y poder.” (1 Cor. 15:24).

Luego si con ese gobierno por Cristo, ya se han cumplido con todos los objetivos marcados por Jehová ¿qué necesidad habría, de cambiar a otro gobierno (nuevo cielo) para la consecución de una nueva sociedad humana (nueva tierra), si ésta ya es perfecta y aprobada por Dios, al final de los mil años? Pero veamos otra “perla” con la que nos obsequia el amigo Mario en su tercer párrafo y que desde luego es increíble:

Debemos entender que los súbditos de ese reino no son perfectos, y menos, mansos, como para ser regidos sin usar una vara de hierro. Estos súbditos tendrán que ser reeducados e instruidos en el camino del Señor a fin de que puedan conocer al rey y someterse a él. Así lo podrán honrar como corresponde a un rey recto y justo, pues será el mismísimo Hijo de Dios quien los gobierne.” (Negritas nuestras).

Y es que el amigo Olcese, nos tendría que explicar en primer lugar y para entendernos, qué libro está leyendo: si la Biblia o las aventuras del Capitán Trueno. Porque…… por el amor de Dios ¿cómo se le puede ocurrir afirmar, que lo que menos pueden ser los miembros de esa multitud de sobrevivientes de la “gran tribulación”, es mansos? ¿Pero de dónde saca la información, para tan esperpéntico disparate? Pero en fin, veamos si Sr. Olcese, es capaz de hacer un esfuerzo y razonar un poco: ¿por qué sobrevive la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9, al juicio divino al que es sometida la humanidad? Veámoslo:

“…… han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. 15 Por eso están delante del trono de Dios; y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos.” (Rev. 7:14-15).

Luego otra cosa, quizás se pueda decir de esas personas, pero que no son mansas y que por tanto, precisan de ser gobernadas con mano dura o “vara de hierro”, significa no enterarse de la película, o como hemos dicho antes, no saber uno ni por dónde le sopla el viento y dicho sea con todos los respetos. Porque ¿se les ocurre mayor prueba de mansedumbre, que el sometimiento de esas personas al aceptar el medio de rescate (el sacrificio de su Hijo) ofrecido por Jehová y el que le estén rindiendo servicio sagrado día y noche en Su templo? Por otra parte ¿no se nos dice que los mansos, son los que serán bendecidos por Dios? Por ejemplo en el Sal. 37:11, entre otros muchísimos:

Pero los mansos mismos poseerán la tierra y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz.”

Luego si Jehová les permite a esas personas acceder con vida a esa nueva tierra y con la perspectiva de poder alcanzar la vida eterna, o es que son mansos, pero aquello que se dice mansos, mansos o es que Jehová se contradice…… o que D. Mario, no se ha enterado de por dónde va la película y que parece lo más probable. Ustedes mismos, queridos lectores.

Pero es que además y vayan sumando despropósitos, nos dice que dichos súbditos del reino, aún necesitan conocer (o sea, no conocen) a su rey para someterse a Él, cuando si algo queda claro, es que esas personas o súbditos de ese reino no necesitan esperar a conocer a su rey durante el tiempo de su regencia, porque precisamente han pasado con vida a colocarse bajo esa regencia, por conocerlo, no solo a Él, sino también a su Excelso Padre Celestial:

Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo.” (Juan 17:3).

Pero es que además, esas personas sobreviviente de la gran tribulación pendiente, para pasar con vida al reino de Dios, tiene que hacer algo imprescindible:

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna.” (Juan 3:16).

Y es que no se entiende cómo se puede ejercer fe en alguien a quién no se conoce, pero de haber hecho caso omiso a esa admonición de ejercer fe en él, sencillamente no habrían pasado con vida a ese nuevo orden de cosas; luego si esas personas sobrevivientes del juicio divino y debido a que obviamente sí conocen a su nuevo rey, ya tienen un pie y casi parte del otro en la vida eterna ¿de qué nos habla el Sr. Olcese? ¿Es consciente de lo que nos está diciendo? Pero en fin, como dicen que no hay dos sin tres, veamos otra afirmación un tanto, digamos “dudosilla”, en el último párrafo de su escrito:

Los Testigos de Jehová suponen que estos súbditos son la clase terrestre de Testigos de Jehová que han decidido servir a Jehová y a Cristo (los mansos de la tierra), pero que no tienen el privilegio ni el llamado para ser los gobernantes de ese reino, sino sólo los 144,001 Testigos de Jehová Ungidos que según ellos conforman el cuerpo de Cristo, los hijos de Dios y los hermanos de Cristo. Pero si esto es verdad, es decir, que los únicos súbditos del reino son la gran mayoría de Testigos de Jehová o las “otras ovejas” mansas (Mateo 5:5), ¿por qué tendrían que ser regidas con vara de hierro? ¿Acaso “ovejas mansas” requieren ser dirigidas con mano dura, con vara de hierro? ¿Por qué tendrían que admitir amonestación y servir al Señor con temblor si ya lo han estado haciendo desde su conversión? Sin duda alguna estos súbditos del reino son los sobrevivientes de las naciones (gente aún no conversa) que habrán quedado vivos después de la destrucción sobrenatural del anticristo y sus fuerzas, al final de la Gran tribulación (Zacarías 14:16).” (Negritas nuestras).

Acerca del comentario sobre los TJ, puesto que nuestra postura ya ha sido definida al principio, creemos que ya está respondido. Pero sin embargo, se nos ocurre una sugerencia ¿por qué no aplica el Sr. Olcese, esas tres preguntas que formula para las “otras ovejas” de los TJ, a la “gran muchedumbre” de sobrevivientes de la que se nos habla en Rev. 7:9; 14? Porque prescindiendo de que los TJ se apropien de la “gran muchedumbre” a beneficio de inventario, la realidad es que existe  en el propósito de Jehová, porque la Biblia nos habla de ella; luego repetimos la sugerencia ¿porque no les aplica esas preguntas a la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9 y luego nos explica de nuevo, eso de que han de ser tratadas con “vara de hierro”? Y conste que nosotros no le estamos hablando de la enseñanza de los TJ sobre sus “otras ovejas” y que personalmente nos trae al fresco, sino de la gran muchedumbre de sobrevivientes de la gran tribulación de la que nos habla Jehová en Rev. 7:9; 14…… y es que nosotros siempre hablamos de la Biblia. Porque una cosa es lo que enseñan los TJ y otra muy distinta, lo que nos dicen las Escritura y que es lo que nos interesa a nosotros. ¿A que no se atreve? Porque si hiciera lo que le sugerimos, se daría cuenta de lo disparatado de afirmar que esas personas han de ser gobernadas con mano dura.

Ahora bien, dicho esto, vayamos a la “dudosilla” afirmación que antes hemos señalado y que tiene que ver con el hecho (según tan “entendido” caballero) que esos sobrevivientes de las naciones son gente no conversa y que como burrada no está nada mal y ya nos disculpará el amigo Mario, tan equina expresión. Porque cuidadito con esta afirmación, ya que nos permite asegurar, sin lugar a dudas, que la capacidad de entendimiento que parece haber tras ella es como mínimo, manifiestamente mejorable; pero en fin, por intentarlo que no quede: vamos a ver si conseguimos que el Sr. Olcese se aclare, aunque sea leyéndole de nuevo los textos citados de Rev. 7: 9-10 y 14.

Después de estas cosas vi y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos. 10 Y siguen clamando con voz fuerte y dicen: “La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono y al Cordero” (…..) . 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.”

Luego veamos: si “estos” (la gran muchedumbre del verso 9) son los que salen de la “gran tribulación”, es que no hay otros, porque Juan no nos habla de otros, sino solo de estos…… y ¿por qué han salido solo estos? Pues porque son los únicos que han lavado y emblanquecido sus ropas en la sangre del Cordero, pero…… ¿por qué han hecho esto? Veamos qué cuestión planteó Jesús en su momento, a Marta, hermana de Lázaro, instantes antes de resucitar a éste:

Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que ejerce fe en mí, aunque muera, llegará a vivir; 26 y todo el que vive y ejerce fe en mí no morirá jamás. ¿Crees tú esto?” (Juan 11:25-26).

Luego esas personas citadas en Revelación, han lavado y emblanquecido sus ropas con la sangre del cordero y en consecuencia, se han salvado de una muerte cierta en el día del Juicio por Jehová, porque creyeron en esas palabras de Jesús y se beneficiaron de su sacrificio redentor. Extremo que nos confirma, el versículo 15 de ese capítulo 7 de Revelación, al decirnos:

Por eso están delante del trono (lo que implica una posición de aceptación divina) de Dios; y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda (gesto de aprobación y protección) sobre ellos.” (Acotaciones nuestras).

Luego es obvio que esas personas podrían ser cualquier cosa, menos personas no conversas y como incomprensiblemente afirma D. Mario y que da evidentes muestras de no saber de qué está hablando.

Entonces nuestra respuesta a la cuestión que nos ha planteado Apologista Mario Olcese, es que bajo ningún concepto, es la “gran muchedumbre” de Rev. 7:9 y futuros súbditos de ese reino o gobernación ya a punto de tomar posesión, la que sufrirá un tratamiento como de “vara de hierro”. Y por si desea continuar hablando del tema, decirle que nos tiene a su entera disposición y señalarle también, que ya en previsión de que pudiera hacerlo, nos hemos reservado unos cuantos argumentos, tanto o más contundentes de los que hemos usado hasta el momento. Y no podemos evitar el hacernos una pregunta, quizás movidos por la curiosidad: ¿nos habría dicho el Sr. Olcese, tal cantidad de sandeces, si en lugar de empezar a leer el Salmo 2 por el versículo 7 al 12, hubiera empezado desde el 1 al 6?

En fin, esa es nuestra visión acerca del tema de la “vara de hierro” y las “costillas” de los nuevos súbditos del gobierno del reino; no obstante, se aceptan alternativas. Pero eso sí, para otra ocasión, instaríamos al Sr. Olcese que formulara sus planteamientos con un poco más de rigurosidad y no incurriera en los disparates a los que lamentablemente hemos tenido que responder. Y en cuanto a ustedes, sufridos lectores, pedirles excusas por las “palizas” que les damos, aunque son para su propio beneficio; y como no, animarles a que Biblia en mano, confirmen por ustedes mismos si lo que decimos se ajusta a la verdad o por el contrario, es susceptible de corrección. Porque ya saben que nosotros…… también nos podemos equivocar.

MABEL

RESPONDIENDO AL Sr. FÉLIX GUTTMANN.

Posted in Uncategorized with tags , , , on 05/03/2010 by Armando López Golart

imagesHace unos días visitamos un sitio en Internet, cuya dirección caminoluz.org nos llamó la atención y siendo el autor de la misma (creemos) un tal Sr. Félix Guttmann, que tiene un curioso sistema de enseñanza a través de cortos videos y en los que va impartiendo sus enseñanzas y que, evidentemente, es un sistema muy ameno y que hace muy fácil el asimilar dichos estudios. Nos llamó la atención uno de ellos titulado “¿Qué es la salvación?” y en el que nos sorprendieron, dos de sus afirmaciones: una en el sentido que el gran Trono Blanco de Rev. 20:11, aparece al final del milenio (idea que él declara de forma enfática) y después de la destrucción física de Satanás en el lago de fuego y azufre y una segunda, en la que nos dice que los que son lanzados al lago de fuego y azufre al final de los mil años, no mueren sino que son mantenidos con vida eternamente y limitados a no participar de la creación y en franca contradicción, por lo tanto, con lo referido acerca del fin de Satanás, en el renglón anterior. Luego para él y en ese momento, de forma sorprendente, el lago de fuego y azufre ya no significa la muerte segunda, sino un lugar de reclusión eterna.

Nos dirigimos a dicho caballero manifestándole nuestras dudas acerca de ello y rogándole una aclaración, a la vez que le sugeríamos leer nuestro artículo “El Gran Trono Blanco” (reeditado el 29/01/12, bajo el título “El misterio del “gran trono blanco” ¿antes…… o después del milenio?”), para que pulsara nuestra opinión al respecto y que no sabemos si así lo hizo…… y de ser así, si entendió lo que en dicho artículo explicábamos y que a juzgar por lo que nos respondió, mucho nos tememos que no: con un dosier de variadas preguntas y algunas de las cuales, ya estaban respondidas en el citado artículo. Con lo cual, sorprendentemente, pasamos de ser los que pedíamos una pequeña aclaración, a ser nosotros los que tenemos que dar las explicaciones y que ya son narices, pero en fin, esa es la situación; por lo tanto y desde este blog, intentaremos cumplimentar dicho dosier, por aquello “del que no se diga”. No sin antes añadir, que ya es lamentable que cada vez que a uno se le ocurre señalar algo en lo que no está de acuerdo, la primera respuesta que recibe, es aquello tan clásico del “y tú más” y es que entendemos que la cosa ya está bien y que hay que empezar a llamar las cosas por su nombre: el Sr. Guttmann no parece tener muy claro, cual es el contenido de las Escrituras y si lo tenemos que juzgar por las preguntas que nos formula; sin embargo, ahí lo tienen dando clases de entendimiento bíblico y claro, luego así nos luce el pelo. Pero en fin, con esos mimbres parece que tenemos que hacer el cesto, por lo tanto, por nuestra parte intentaremos cumplir; de todas formas, no se pierdan el “nivel” de las preguntas, que ya tiene tela el asunto…… pero vamos a ello:

Armando & Manuel

Si es como ustedes lo creen, que el Trono Blanco aparece en el mismo inicio del Milenio y que él que se sienta sobre él es Jesucristo, entonces, primeramente, ¿qué entienden ustedes como el Trono Blanco?

Lo razonable sería que eso nos lo explicara usted, dado que nosotros hemos sido los primeros en preguntar ¿no le parece? Pero en fin, vamos a responderle: pues entendemos por el Trono Blanco, el trono donde Jesús se sentará para presidir el gobierno del Reino durante mil años y del que se nos habla en Mateo 25:31:

Cuando el Hijo del hombre llegue en su gloria (evidentemente aquí en la tierra y en su segunda venida) y todos los ángeles con él, entonces se sentará (aquí en la tierra) sobre su glorioso trono.” (Acotaciones nuestras).

Y que esto es así, lo prueba el siguiente detalle: veamos como leemos en Rev. 4:2-3:

Después de estas cosas, inmediatamente llegué a estar en el poder del espíritu: y, ¡miren!, un trono estaba en su posición en el cielo y hay uno sentado sobre el trono. 3 Y el que está sentado es, en apariencia, semejante a una piedra de jaspe y a una piedra preciosa de color rojo y alrededor del trono hay un arco iris de apariencia semejante a una esmeralda.”

Luego mientras que en este pasaje Juan nos habla del aspecto o la apariencia del que está sentado en el Trono del cielo y nos habla de un arco iris alrededor del mismo, que siempre caracteriza la presencia de la Majestuosa Persona de Jehová, en la visión del “gran trono blanco” parece que Juan nos está hablando de otra cosa; de entrada, no nos dice nada del aspecto o apariencia del que está sentado, sino que nos dice que a este sí le ve : “Vi un gran trono blanco y al que estaba sentado sobre él……” (Rev. 20:11) y lo que añade un factor diferencial importantísimo. Por otra parte, tampoco nos menciona del arco iris que aparece rodeando al primer Trono, lo cual nos lleva a concluir que estamos hablando de dos tronos diferentes: uno el del Cielo y en el que se sienta Jehová y el otro en la tierra, en donde tiene que sentarse Jesucristo, en su segunda venida…… y que hay que atender a esos dos detalles, lo muestra el hecho por todos reconocido de que en las Escrituras, hasta el más ínfimo de los detalles tienen su debida importancia. Tengan en cuenta además, que en cuanto a efectuar el juicio sobre la humanidad y labor que se efectúa desde dicho “trono blanco” como nos muestra el registro bíblico, el Altísimo delegó en Jesucristo dicha responsabilidad:

Porque el Padre no juzga a nadie, sino que ha encargado todo el juicio al Hijo.” (Juan 5:22).

Luego sería solo razonable, que el que se sentara sobre el “trono blanco” de Rev. 20:11, fuera Jesucristo para llevar a cabo la comisión delegada de Jehová, de juzgar “a los vivos y a los muertos” (estos últimos, a partir de su resurrección), según 2 Tim. 4:1; información adicional sobre este punto, la pueden encontrar en nuestra última publicación: “Mantenella e no enmendalla” (04/03/10)…… pero continuemos.

Según la deducción de ustedes, de la presencia de Jesús, para el caso, ¿huirán la tierra y el cielo, y ningún lugar será hallado para ellos? ¿Podrían explicarnos de qué manera -durante el milenio- huirán la tierra y el cielo de la presencia de Jesús?

En la profecía bíblica, Sr. Guttmann (nos sorprende que usted no lo sepa) los cielos significan los poderes gobernantes y la tierra, el conjunto de súbditos gobernados por estos (Isa. 65:17). En consecuencia, los cielos y la tierra que huirán, no durante el milenio como usted apunta, sino en el mismo momento de tomar posesión Cristo y sus gobernantes asociados, serán los actuales gobiernos mundanos de características diabólicas (como cielos) y la inicua sociedad humana resistidora de la voluntad divina (como tierra) que habrán sido destruidos. Y que serán sustituidos por los nuevos cielos y nueva tierra de 2 Ped. 3:13 y que se corresponden con el nuevo sistema de gobierno mesiánico, auspiciado por Jehová (como nuevos cielos) y la nueva sociedad humana obediente, que habrá sobrevivido a la “gran tribulación” de Rev. 7:14 (como nueva tierra); pues esa fue la situación que experimentaron los repatriados de Babilonia, 70 años después de su cautiverio, según Isa. 65:17-19 y que nos sirve de ejemplo para aclarar lo que nos quiso decir Pedro…… conocido es que la Biblia, se caracteriza por interpretarse a sí misma y por lo que Pablo, nos dijo lo siguiente:

Porque todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para nuestra instrucción, para que mediante nuestro aguante y mediante el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.” (Rom. 15:4).

Por lo que entendemos, lógicamente, que es del todo correcto el hacer uso de dicho ejemplo.

¿Cómo entonces podrá Jesús juzgar si la tierra y el cielo huirán de la presencia de Jesús?

Porque lo que Jesús juzgara, será a aquellas personas sobrevivientes de la “gran tribulación”, así como a los que irán resucitando de forma progresiva y durante el milenio, siempre según su conducta de acuerdo a los nuevos rollos o instrucciones que durante dicho período de tiempo serán abiertos y tendentes, a llevar a los seres humanos a la perfección final (Rev. 20:12)…… y que para este fin, es abierto un “libro de la vida”: todo aquel que no haya aprovechado los recursos espirituales impartidos para tal fin, eso es, la “restauración” del ser humano a las condiciones anteriores al pecado, no tendrá su nombre escrito en dicho libro de la vida y, en consecuencia, será destruido en el “lago de fuego y azufre” y que significa la muerte segunda (Rev. 20:14-15). Los gobiernos mundanos (como cielos anteriores) y la inicua sociedad humana (como tierra anterior), ya fueron destruidos en el “gran día de la ira de Jehová” (Rev. 6:16-17) al final de la “gran tribulación” y que culmina en la batalla de Armagedón; luego Jesucristo ya no tiene necesidad de juzgar a “esa tierra” y a “esos cielos”, pues ya lo hizo Jehová al manifestar Su ira sobre ellos.

¿Qué significa que ningún lugar será hallado para ellos?

Pues sencillamente que habrán desaparecido para siempre, sustituidos por los nuevos cielos y la nueva tierra y ya sin posibilidad alguna de volver a ser implantados.

¿Acaso no se trata de que Jesús precisamente ha de reinar a la tierra y a ese cielo durante ese milenio y que lo hará con “vara de hierro”?

No Sr. Guttmann, porque aquí no estamos hablando de cielos y tierra literales y que queda claro a través de las Escrituras que son inamovibles e imperecederos, sino que estamos hablando de cielos y tierra figurativos, como creemos haberle explicado; Jesucristo (y sus asociados) y en calidad de “nuevos cielos”, gobernará sobre la “nueva tierra” de 2Ped. 3:13 y como ya hemos comentado, porque el cielo anterior y la tierra anterior (los gobiernos y sociedad humana que conocemos actualmente), habrán sido destruidos:

Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron y el mar ya no existe más.” (Rev. 21:1).

Y en cuanto a gobernar con “vara de hierro”, eso y según el Salmo 2, no aplica durante el período milenial y, si hay algo de inflexibilidad, tendrá que ver en todo caso con aquellos resucitados inicuos e impenitentes y que rápidamente serán eliminados, dado que el registro inspirado nos dice que no tienen remedio o posibilidad de arrepentimiento:

Aunque se muestre favor al inicuo, simplemente no aprenderá justicia. En la tierra de derechura (el milenio) actuará injustamente y no verá la eminencia de Jehová.” (Isa. 26:10). (Acotación nuestra).

Pero de ninguna manera ello eso significa que sobre personas obedientes y sumisas como fueron por ejemplo Abrahán, Jacob, David, etc., o personas de idénticas características y que hayan sido merecedoras de ser pasadas con vida a través de la “gran tribulación”, el que se las tenga que gobernar con “vara de hierro”, pues estas, evidentemente, no necesitarán ser tratadas con tal dureza. Nos sorprende y por el sentido de su pregunta, que usted no sepa que dicha expresión de “gobernar con vara de hierro” y en el Sal. 2, se coloca en un contexto de enfrentamiento entre Dios y las naciones al servicio de Satanás, como queda claro en el verso 9 de dicho salmo y refiriéndose a naciones opositoras, cuando dice que “las quebrarás con cetro de hierro, como si fueran vaso de alfarero las harás añicos” y lo que sitúa la acción en un contexto bélico de enfrentamiento brutal, eso es, en el momento de la batalla de Armagedón y no de una actitud que tenga que ver con alguna forma de gobernación durante el milenio.

¿Qué les significa eso de “estar de pie” tratándose de esos muertos, grandes y pequeños que estarán delante de ese trono?

Si entendemos su pregunta, significa la oportunidad que tendrán todas aquellas personas muertas que estén en el recuerdo de Jehová, de resucitar y recibir la oportunidad de poder ganar la vida eterna, prescindiendo de lo importantes (grandes) o insignificantes (pequeños) que hayan sido en su vida anterior.

De ser así, que los muertos entonces en ese milenio serán juzgados con base en las cosas escritas en los libros, y de acuerdo a sus obras, entonces, ¿qué sentido tiene que después del milenio sea suelto Satán?

Pues el mismo sentido que tuvo el hecho de que nuestro Creador permitiera que nuestros primeros padres, Adán y Eva, fueran también sometidos a prueba por dicho personaje…… ¿no le parece?

¿Cuándo serán juzgados aquellos que acepten las ofertas o propuestas de Satán, precisamente después del milenio?

Desde luego, Sr. Guttmann, que sus preguntas son sorprendentes y propias de un inexperto en temas bíblicos, porque ¿le parece a Ud. poco juicio, el ser consumidos de inmediato en el mismo momento de su rebelión, directamente por el fuego devorador de Jehová y lo que significará su destrucción eterna?

Revelacion 20:9, aclara que descenderá “fuego del cielo” que los devorará. ¿Qué tipo de fuego los devorará si ya fueron juzgados y enviados al lago de azufre y de fuego?

¿Y dónde lee Ud. en la Biblia, que aquellas personas que se adhieran a Satanás al final del milenio y después de alcanzar la perfección durante el milenio y como es el caso, ya han sido anteriormente juzgadas y enviadas al lago de fuego y azufre? De verdad que nos gustaría saberlo.

Según ustedes, enseguida que regrese Jesús, el mar entregará a los muertos que están en él, y eso mismo lo harán la Muerte y el Hades, para ser juzgados, cada uno según sus obras. Si así es, que al iniciar el milenio, la Muerte y el Hades serán lanzados al lago de fuego y en ese período se dará “la muerte segunda y el lago de fuego”, ¿para qué entonces será suelto Satán de su prisión y a quiénes de las naciones logrará engañar?

Durante el milenio, la muerte como causa directa del pecado, habrá desaparecido, pero no así, la muerte provocada por un juicio adverso de Dios y que es algo muy distinto; y permítanos señalarle, que “la muerte segunda y el lago de fuego”, no son dos entes distintos entre sí, como parece indicar en su escrito, sino que el lago de fuego significa la muerte segunda o destrucción eterna de parte de Jehová. Y en cuanto a que Satanás sea soltado de su prisión, no tiene más objetivo que el de poner a prueba la lealtad del ser humano, una vez alcanzada la perfección, como fue en el caso de nuestros primeros padres, Adán y Eva…… ¿y a quiénes logrará engañar? Pues nos imaginamos que a todos aquellos que durante el milenio se habrán dedicado a disfrutar de los beneficios materiales del mismo y sin prestar demasiada atención a las provisiones espirituales, contenidas en los “nuevos rollos” que se abrirán y destinadas a capacitar y fortalecer al ser humano para enfrentarse a dicha última prueba.

¿Es a partir del milenio que se dará ese juicio cuando se tendrá en cuenta que el que no se halle inscrito en el libro de la vida será lanzado al lago de fuego?

Y como no tenemos muy claro si su pregunta se refiere a partir del “inicio” o del final del mismo, tenemos que aclararle que es al final del mismo…… ¿o cuando, según Ud., se produce la resurrección citada por Pablo en Hech. 24:15 que aplica a dichas personas y que les dé tiempo suficiente para mostrar que son merecedoras de dicho castigo eterno? Pero no olvide, en todo caso, que estamos hablando de una “prueba” y no de un “juicio” al uso, tal como entendemos el significado de dicha expresión.

Revelacion 20:7-11 advierte que “cuando se cumplan los mil años, Satanás será soltado de su prisión y saldrá para engañar a las naciones que están sobre los cuatro puntos cardinales de la tierra.” ¿Cuándo será juzgado Gog y Magog?

A nuestro entender, dicho personaje citado en Ezeq. 38-39 y que aparece al término de los mil años, siendo el cabecilla visible de esas naciones engañadas por Satanás y de las que nos acaba de mencionar, será juzgado en el mismo momento que serán juzgados dignos de destrucción sus seguidores, eso es, inmediatamente después de su acto de rebelión y al descender sobre ellos el fuego devorador de la ira de Jehová, con lo cual serán destruidos eternamente.

Si ha de haber ese juicio del trono Blanco sobre las naciones a partir del milenio, ¿qué sentido tiene que Jesús reine con “vara de hierro”?

Esa pregunta ya ha sido respondida, por lo que nos remitimos a la respuesta dada.

Y en cuanto al comentario de pasar a vivir eternamente de forma física en el lado de fuego y azufre, y según Rev. 20:14, ¿nos podrían explicar qué muerte y qué Hades serán arrojados al lago de fuego?

En primer lugar, ese disparate de vivir eternamente de forma física en el lago de fuego y azufre, nos permitimos recordarle que es una afirmación de su propia cosecha, pues nosotros no hemos mencionado nada de ello. Luego el que nos tendría que explicar cómo es posible vivir física y eternamente en dicho lago de fuego y azufre y que simboliza la destrucción eterna de parte de Jehová, es usted ¿no cree, Sr. Guttmann? Porque eso es lo que nosotros le preguntábamos y aún no nos ha dado una respuesta; dicho esto, veamos ahora que nos dice Rev. 20:14, citado por usted:

Y la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esto significa la muerte segunda: el lago de fuego.”

En segundo lugar, la muerte que será arrojada al lago de fuego y como ya antes le hemos dicho, será la que sufrimos como consecuencia del pecado de Adán y en cuanto al “hades”, no es más que el sepulcro común de la humanidad y que también desaparecerá de la existencia, con lo cual ya no se verán nunca más, las tristes imágenes de los cementerios abarrotados de tumbas: eso es lo que será arrojado al lago de fuego y por tanto, destruido eternamente.

¿Qué diferencia hay entre la muerte y el Hades?

Pues que la muerte es la cesación de la vida en una persona y lo que, mediante destrucción orgánica la lleva a la desaparición física de la misma, mientras que el “hades”, como hemos dicho, es el sepulcro o sepultura común de la humanidad y lugar en el que acabamos todos. Y la expresión “hades”, adicional y distinta a la expresión “muerte”, tiene su importancia en el propósito de Jehová, de transmitirnos determinada idea relacionada con el tema de la resurrección y que nos imaginamos, usted deberá de saber.

¿Qué sentido tiene que todos los muertos justos e injustos resuciten si después los injustos han de sufrir – en dicho lago- la muerte eterna? ¿Volverán a morir?

Obviamente el sentido de dar a todas aquellas personas que han muerto a través de todos los siglos, excepción hecha de aquellos que han recibido condenación directa de Jehová (los habitantes de Sodoma y Gomorra, por ejemplo), la oportunidad de alcanzar la vida eterna en un futuro paraíso aquí en la tierra, pues recordemos que la muerte borra o exime a uno del pecado adámico (Rom. 6:7) y por lo que no puede ser juzgado por los pecados cometidos en su vida anterior; luego con su resurrección, se le ofrece dicha oportunidad. Y aquellos que no habrán apreciado dicha oportunidad, durante el milenio y por ello no consiguieron inscribir su nombre en el libro de la vida, pues sí Sr. Guttmann, volverán a morir (no por causa del pecado) y ya de forma definitiva, como por ejemplo, Adán y Eva que tampoco mostraron dicho aprecio y por lo que no serán resucitados, porque fueron condenados por Jehová a una muerte sin resurrección, eso es, de destrucción eterna.

Ustedes dicen que al final de los mil años “no parece” haber un juicio. Aquí los “pareceres” se pueden ir por el río de las interpretaciones o tergiversaciones. ¿Dónde dice que se tratará de “una prueba a la que someterá Jehová, por medio de soltar a Satanás, para extraviar a las naciones y los que le sigan, “numerosos como la arena del mar”, según el registro bíblico, serán automáticamente destruidos por fuego que baja del cielo (Rev. 20:9)?

Sr. Guttmann, si nosotros empleamos dicha formulación, es sencillamente para no parecer dogmáticos a los ojos de los que nos puedan leer, pero está más claro que el agua que de lo que nos habla la Biblia es de una “prueba” y usando el sentido común, máxime cuando tampoco se nos habla de que en ese momento se produzca resurrección alguna…… luego dejemos que sea el contexto el que nos diga qué ocurre en ese crítico momento. Para ello, notemos que antes de ser soltado Satanás al final del milenio, se tienen que haber producido “la restauración de todas las cosas” (Hech. 3:20-21), lo cual implicaría el hecho de que el ser humano ya habrá alcanzado la perfección de la que en su día gozaron Adán y Eva…… y sinceramente no creemos que haya necesidad de poner por escrito, que nuestros primeros padres cuando les fue propuesta la insidiosa oferta satánica, no se enfrentaban a un juicio, sencillamente porque aún no habían hecho nada malo, sino que a lo que se enfrentaron en aquel preciso momento, fue a una prueba acerca de su lealtad a su Supremo Hacedor y ante la que fracasaron miserablemente, circunstancia que les condujo al pecado y en consecuencia, ahora ya sí, a un juicio de condenación eterna…… y eso, discúlpenos usted, pero en España lo saben hasta los niños de primaria.

Y puesto que ya habían sido advertidos por su Creador, acerca de dicha posibilidad (Gén. 2:17), en el mismísimo momento de pecar ya fueron condenados a muerte; luego lo mismo ocurrirá, al final de los mil años y en donde la humanidad ya en estado de perfección, no tiene necesidad alguna de ser sometida a juicio, porque sencillamente la propia perfección significa el haber alcanzado también el favor de Dios. Por lo tanto y solo es de sentido común, que a lo que se van a enfrentar sea a una prueba permitida por Jehová, paralela y con idéntico propósito a la que fueron sometidos nuestros primeros padres en Edén: con la finalidad de poner de nuevo bajo escrutinio, luego nada que ver con un juicio y que es muy distinto, la lealtad del ser humano en ese entonces, a su Excelso Creador; eso es, que cada uno y responsablemente, decida que opción tomar por sí mismo y no como ahora, que somos víctimas de la decisión tomada por otros, en este caso, por nuestros primeros padres y por la que tenemos que responder nosotros. Y prueba que unos superarán para vida eterna y otros no, con lo que incurrirán en destrucción eterna y circunstancia de la que ya se nos está advirtiendo, más de mil años antes de enfrentarnos a dicho problema en Rev. 20:7-10.

¿Necesita Yehovah -por medio de Satán- extraviar a las naciones que sobrevivieron al juicio del trono Blanco?

¿Por qué cree Ud., que Jehová lo permitió con Adán y Eva?

Si no han de “estar vivos físicamente en ningún lugar”, ¿para qué entonces los resucitaron, para morir otra vez?

Pregunta y ya nos disculpará usted. Sr. Guttmann, un tanto rocambolesca y que no entendemos, pues no sabemos a quiénes se refiere cuando nos habla de esos que no han de estar “vivos físicamente en ningún lugar”; por lo tanto nos vamos a aventurar, pensando y en función de la pregunta anterior, que nos habla de los que sobreviven a la “gran tribulación” final y a aquellos que son resucitados durante el milenio y que cómo le acabamos de explicar, para que tuvieran la oportunidad de decidir por sí mismos y con ello, la posibilidad de vivir eternamente ¿para qué iba a ser, si no? Otra cosa es que uno aproveche la ocasión o no: si uno la aprovecha tendrá vida eterna y si no lo hace, pues destrucción eterna; porque ¿no es eso lo que leemos en las Escrituras, Sr. Guttmann? Por otra parte ¿de dónde saca usted la disparatada idea, de que los que sean arrojados al lago de fuego, serán mantenidos físicamente vivos por una eternidad en dicho lugar? ¿No hemos quedado en que, según Rev. 20:14, dicho lugar significa “la muerte segunda” o destrucción eterna de parte de Jehová?

De ser asi, ¿dónde dejamos esta ley: “Entonces, tal como está establecido que los hombres mueran una sola vez, y después el juicio” (Heb. 9:27).

Esta Ley Sr. Guttmann se ha venido cumpliendo desde que el mundo es mundo, ¿o ha visto usted morir a alguien dos veces? Vamos a ver si somos un poco serios y sabemos realmente de qué estamos hablando: en ese contexto, el escritor de Hebreos está hablando de la muerte como consecuencia del pecado arrastrado desde Adán, el cual es expiado por el sacrificio de Cristo, precisamente para que tengamos mediante ese “día de juicio”, la oportunidad de acceder a la vida eterna; porque claramente nos dice Rom. 6:23, que “el salario del pecado es la muerte”, por lo tanto cuando uno ha muerto ya ha cancelado su deuda, como nos pone de manifiesto el siguiente pasaje:

Porque el que ha muerto ha sido absuelto de su pecado.” (Rom. 6:7).

Luego cuando después de ser uno resucitado, se enfrenta a la muerte segunda o eterna, no es ya como consecuencia del pecado heredado, sino de su obstinación en no seguir el derrotero correcto y con lo que no muere dos veces por el mismo pecado y a eso se refiere Hebr. 9:27. Luego esta Ley continúa en vigor: uno muere una sola vez por el pecado adámico y después de su resurrección, se inicia un juicio de mil años en donde seremos todos ayudados por la capacidad sacerdotal de esos que nos gobernarán (Rev. 20:6) y que tanto puede ser de salvación, como de muerte eterna, dependiendo de la actitud de cada cual durante dicho período de tiempo, pero que ya es otra cosa.

Y hasta aquí hemos llegado, esperando haber dado satisfacción de forma correcta a todas y cada una de las preguntas formuladas y que, sinceramente, nos han parecido de un nivel bajísimo e impropias de un señor que está impartiendo enseñanza bíblica por ahí. Por cierto, continuamos sin saber, en que se funda el Sr. Guttmann para colocar el “gran trono blanco” de Rev. 20:11 al final de los mil años, así de cómo se lo monta para conseguir que los arrojados al lago de fuego y azufre y que significa la muerte segunda o destrucción eterna (Rev. 20:14), consigan mantenerse físicamente en vida eternamente dentro del mismo…… porque de eso y sobre lo que se basaban nuestras preguntas, no nos ha dicho ni palabra. En fin queridos amigos, visionen ustedes el video en cuestión y saquen sus propias conclusiones.

MABEL

(Artículo revisado el 07/10/13).