Archivo para Sodoma y Gomorra

“PROBABLEMENTE SE LES OCULTE…….”

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 20/02/2013 by Armando López Golart

gran_tribulacionEstas palabras que encontramos en el libro de Sofonías, son de gran interés para todos aquellos que sinceramente creemos y confiamos en Jehová, ante la catastrófica situación a la que en breve se va a enfrentar este mundo, en el que todos los días tenemos que intentar sobrevivirle y evento por venir, que se conoce como la “gran tribulación” (Rev. 7:14). Pero antes de meternos “en harina”, hagamos una breve semblanza del citado profeta, así como de los tiempos en que le tocó vivir y que tal parece, poco o nada tenían que “envidiar” a los actuales.

Este hombre, Sofonías, empezó su obra profética en un tiempo crítico de la historia de Judá, pues la condición espiritual de la nación estaba bajo mínimos, ya que en vez de confiar en su Dios Jehová (al parecer, el “deporte” nacional entre el pueblo hebreo), esta buscaba la guía de sacerdotes y astrólogos paganos y con lo que la adoración de dioses falsos como Baal, con sus aberrantes ritos a la fertilidad, proliferaba en esa zona de la tierra de Israel. Por otra parte, los líderes civiles, entiéndase príncipes, nobles y jueces, oprimían a aquellos a quienes se suponía que debían de proteger y gobernar, mientras la corrupción campaba por sus respetos…… ¿les suena de algo esta “melodía”? No es de extrañar entonces, el “rebote” que nuestro buen Dios Jehová se cogió y decidiera tomar cartas en el asunto, solventando la situación por la bravas…… y cuál no sería el desapego de la nación para con Él y el alto grado de degradación alcanzado por la misma, que en su justa indignación el Altísimo hablara en los siguientes términos y que nada bueno auguraban:

El gran día de Jehová está cerca. Está cerca y hay un apresurarse muchísimo de él. El sonido del día de Jehová es amargo. Allí un hombre poderoso da un grito. 15 Ese día es día de furor, día de angustia y de zozobra, día de tempestad y de desolación, día de oscuridad y de tenebrosidad, día de nubes y de densas tinieblas, 16 día de cuerno y de señal de alarma, contra las ciudades fortificadas y contra las elevadas torres de las esquinas. 17 Y ciertamente causaré angustia a la humanidad y ciertamente andarán como ciegos; porque han pecado contra Jehová. Y su sangre realmente será derramada como polvo y sus entrañas como el estiércol. 18 Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; sino que por el fuego de su celo toda la tierra será devorada, porque él hará un exterminio, realmente uno terrible, de todos los habitantes de la tierra.” (Sof. 1:14-18).

Como podemos comprobar por el tono y dureza de estas palabras, el Dios Altísimo estaba indignado en gran manera y todo señalaba a que allí se iba a montar la “marimorena” y de la que no se salvaría ni el “apuntador”; lo grave, sin embargo y por aquello de que quizás a algún “listillo” se le ocurra decir eso tan clásico del “¡Y a mí qué, lo que paso hace 2.500 años atrás!”, es que la mayoría de profecías tienen un doble cumplimiento y siendo el primero de ellos como un aviso para navegantes, esas palabras apuntan inexorablemente a nuestro días y que como ya hemos señalado, tampoco es que lo que estamos viviendo o padeciendo actualmente sea como para tirar cohetes…… más bien y como se suele decir, es la misma situación, solo que corregida y aumentada. Y siendo que lo del doble cumplimiento de muchas profecías y de esta en concreto, se deduce entre otras cosas de las palabras de Pablo en 1 Cor. 10:6-11 y en las cuales, hablándonos del periplo de los israelitas en el desierto de Sinaí, nos explica que estos ya empezaron a darle “pequeñas” muestras a su Dios Jehová de cómo se las gastaban, empezando por rebelarse contra Este “el día quince del segundo mes después de haber salido de la tierra de Egipto” esto es ¡solo 45 días después de haber sido liberados de Egipto! (Éxo. 16:1-3)…… no sabemos, si en una muestra más de su “agradecimiento” por habérseles sacado de debajo del yugo egipcio; pero en todo caso, veamos lo que nos dijo Pablo:

Ahora bien, estas cosas (las ocurridas en aquél momento en el Sinaí) llegaron a ser nuestros ejemplos, para que nosotros no seamos personas que deseen cosas perjudiciales, tal como ellos las desearon. 7 Ni nos hagamos idólatras, como hicieron algunos de ellos; así como está escrito: “Se sentó el pueblo a comer y beber y se levantaron para divertirse”. 8 Ni practiquemos fornicación, como algunos de ellos cometieron fornicación, de modo que cayeron, veintitrés mil de ellos en un día. 9 Ni pongamos a Jehová a prueba, como algunos de ellos lo pusieron a prueba, de modo que perecieron por las serpientes. 10 Ni seamos murmuradores, así como algunos de ellos murmuraron, de modo que perecieron por el destructor. 11 Pues bien, estas cosas siguieron aconteciéndoles como ejemplos y fueron escritas para amonestación (o advertencia) de nosotros a quienes los fines de los sistemas de cosas han llegado.” (Acotaciones nuestras).

Luego lo que está claro es que con dichas palabras y para aquellos que lo quieran entender, lo que se nos está transmitiendo es la idea que las actitudes que van en contra de las normas morales de nuestro Creador, así como la desobediencia flagrante a Sus mandatos (todo lo que dice Dios tiene rango de mandato, luego no es opcional el hacer o no hacer Su voluntad) no quedan impunes y por las que más pronto o más tarde se nos pasará factura…… como siempre ha ocurrido con los tratos del Altísimo con el ser humano; y ahí están esos dos máximos exponentes de que ello es así, como son los juicios de Sodoma y Gomorra, por una parte y el del diluvio del día de Noé, por otra.

Sin embargo, lamentablemente, vemos que las aberrantes prácticas de los habitantes de las citadas ciudades de Sodoma y Gomorra de un total desenfreno y perversión sexual, son ampliamente superadas en nuestros tiempos (aunque solo fuera en grado cuantitativo) pues se extienden a nivel mundial, tanto en lo que pudiera ser la aceptación de relaciones sexuales fuera del matrimonio, así como entre adolescentes (obviamente y por razones de edad, fuera del matrimonio) y a los que en las naciones “adelantadas” se les facilita a estos últimos, la píldora del “día después” o en su defecto, se les facilitan preservativos de manera gratuita y ya en un caso extremo, los abortos gratuitos a las adolescentes…… y todo ello, en muchos sitios sin conocimiento previo de los padres. Pero es que nos encontramos, además, con la general aceptación como ejemplo de “progresía” propio de una “sociedad avanzada”, de la repugnante práctica de la homosexualidad y al grado que los “matrimonios” entre personas del mismo sexo se regulan por ley y dándoseles con ello carta de naturaleza, repetimos, entre aquellas comunidades que a sí mismas se consideran como más “avanzadas culturalmente”…… y olvidándose por tanto en este campo, de las palabras de un vocero de Dios como fue en su momento el apóstol Judas:

Así también Sodoma y Gomorra y las ciudades circunvecinas -después que ellas de la misma manera como los anteriores hubieron cometido fornicación con exceso, e ido en pos de carne para uso contranatural- son puestas delante de nosotros como ejemplo amonestador al sufrir el castigo judicial de fuego eterno (o destrucción eterna).” (Judas 7). (Acotación nuestra).

Qué decir ya de la reinante corrupción a nivel mundial, por parte de aquellos que tienen que proteger los intereses de sus conciudadanos, como pudieran ser los guías religiosos, los gobiernos, los políticos, los jueces y “to quisqui” que tiene algún puesto de relevancia en cualquiera de dichas administraciones…… por ejemplo en España, nos encontramos con el dudoso honor de que la primera de las inquietudes del personal y según distintos sondeos, es la corrupción sin precedentes que rodea a todo estamento social al que queramos mirar, desde el rey hasta el último barrendero de un pequeño ayuntamiento y siempre, según las noticias de la prensa independiente, eso es, no “comprada” por esos estamentos políticos mencionados y que nos hablan de la corrupción dentro de la monarquía, del propio gobierno, pasando por partidos políticos, jueces, fiscales, gobiernos autonómicos en los que sus máximos dirigentes se llevan el producto de sus “mordidas” a cuentas en paraísos fiscales, funcionarios de cualquier ayuntamiento…… y vayan añadiéndole a ello todo lo que quieran, que seguramente se quedan cortos. ¡Hombre! ya sabemos que generalizar no es justo y que habrá muchas de las personas que ocupan cargos de más o menos relevancia en dichas administraciones que serán honradas, justas y que personalmente no se habrán lucrado…… pero la cuestión y algo que también las compromete moralmente, es que sus voces no se oyen (salvo honrosas excepciones) por ningún lado denunciando dicha corrupción y a los que la ejercen (y que por los cargos que ocupan “algo” tendrían que saber) y de ahí, la sensación de corrupción generalizada que inunda a España de norte a sur y de este a oeste; y que por aquello de que “en todas partes se cuecen habas”…… pues eso ¡tonto el último!

Y si vamos al segundo ejemplo, el diluvio del día de Noé, vemos como la violencia más absoluta nos envuelve por todo el orbe y siempre en perjuicio de los más débiles y desfavorecidos; y dándose el caso que mientras en algunas naciones que están en la mente de todos, sus ciudadanos no tienen ni para comer, sus gobernantes dilapidan el dinero en investigaciones militares, en armarse hasta los dientes no se sabe contra quién y en hacer continuas pruebas nucleares y por supuesto, llevándose suculentas comisiones y que es en dónde está el meollo de la cuestión…… mientras el pueblo pasa hambre y privaciones de todo tipo. Pero que en todo caso, vemos más de lo mismo con respecto de lo ocurrido en el día de Noé, en el sentido que el general de las personas y mientras no les toque a ellas la “lotería”, quieren permanecer ignorantes al respecto y “no hacen caso” de los continuos avisos por parte de algunos que continuamente estamos dando la “matraca” en el sentido que las Escrituras nos están advirtiendo de que se está acercando un juicio por parte de Dios, en contra de los “injustos” y que son todos aquellos que violan de una u otra manera, las normas divinas de nuestro Creador en perjuicio de sus congéneres…… y juicio el señalado, como el que nunca ha existido uno en la historia de la humanidad y que no volverá a existir (Mat. 24:21).

Ahora bien y esto ya dirigido a aquellos que si hacen caso al mensaje del Altísimo por medio de Su Palabra la Biblia, pero que quizás y ante el follón existente, aún estén dudando sobre si podrán salvarse en ese “gran día” de la cólera de Jehová; por ello el decirles que estén tranquilos, que no solo esto será posible, sino que es algo seguro a tenor de lo leído en Rev. 7:14:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen (o sobreviven) de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.” (Acotación nuestra).

Entonces y puesto que se nos está hablando de que a algunos “no les tocará el rayo”, entendemos que se nos está hablando de un juicio selectivo, en donde sí habrá sobrevivientes y que puede ser cualquiera, siempre eso sí, que satisfaga las tres condiciones básicas indispensables expresadas en Sof. 2:2-3; por lo que es necesario no solo leer estos versículos, sino el prestar especial atención a estos requisitos y honestamente averiguar, si uno los está satisfaciendo ya ahora en este mismo momento…… pero veamos qué es lo que nos dijo Sofonías:

Antes que el estatuto dé a luz algo, antes que el día haya pasado justamente como el tamo, antes que venga sobre ustedes la cólera ardiente de Jehová, antes que venga sobre ustedes el día de la cólera de Jehová, 3 busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová.”

Y lo que deducimos de dichas palabras, es que para conservar la vida durante ese trágico “gran día” por venir, habría que, 1º: buscar a Jehová; 2º: buscar justicia y 3º: buscar mansedumbre. Estos requisitos deberían interesarnos mucho a nosotros hoy, porque tal como Judá y Jerusalén se enfrentaron en su momento y según el relato de Sofonías, a un “gran día” de ajuste de cuentas en el siglo VII antes de nuestra era común, las naciones del mundo entero o lo que es lo mismo, todos aquellos que practiquen iniquidad y entre las que, sorprendentemente, destacan sobremanera las naciones de la llamada “cristiandad”, se encaminan a una confrontación directa con Jehová Dios en la venidera “gran tribulación” (Mat. 24:21; Rev. 7:14); y que desde luego “pinta” muy mal, para aquellos que son tendentes a pasar por alto las advertencias divinas o, en su defecto, para aquellas personas que por diferentes razones personales, dilatan en el tiempo el tomar acción con respecto de ellas. Por lo que cualquiera que desee que se le oculte en ese tiempo por venir y que está al caer, debe actuar ya sin dilación alguna; ahora bien ¿de qué manera debe de dirigir uno sus pasos, para conseguir dicha protección? Pues sencillamente y como dijo el profeta, buscando uno a Jehová, buscando justicia y buscando mansedumbre…… y ello, no a la personal conveniencia de cada uno, sino “antes” de que sea demasiado tarde y que es la idea que nos transmite Sof. 2:2:

Antes que el estatuto dé a luz algo, antes que el día haya pasado justamente como el tamo, antes que venga sobre ustedes la cólera ardiente de Jehová, antes que venga sobre ustedes el día de la cólera de Jehová……”

Pero no es menos cierto que quizás alguno podría pensar más o menos lo siguiente: “Soy un seguidor de Jesucristo, bautizado, no hago mal a nadie, asisto regularmente a los oficios religiosos de la iglesia con la que me asocio, me llevo bien con mis convecinos, luego ¿no he cumplido ya estos requisitos?”. Sin embargo, la realidad muestra que no basta con solo el que uno se identifique como cristiano y siempre protegido bajo el “paraguas” del tan manido “es que yo creo mucho en Dios”, pues tengamos en cuenta que Israel era una nación dedicada y bajo pacto con Dios, pero en los tiempos de Sofonías esa nación no cumplía con las obligaciones que se derivaban de su privilegiada posición ante el Altísimo…… por ello, con el tiempo fue rechazada y posteriormente destruida.

Porque el “buscar a Jehová” mencionado en la profecía de Sofonías y primero de los puntos a analizar, no significa otra cosa que el forjar y mantener continua y diariamente una estrecha relación personal con Él y para ello, tenemos que llegar a conocer Su modo de pensar y de sentir; algo que requiere de mucho tiempo, pues no se puede conseguir dicho objetivo si no prestamos constante atención a las Escrituras, pues en realidad “buscamos” a Jehová cuando estudiamos con atento cuidado Su Palabra, meditamos sobre ella y luego ponemos en práctica su consejo en todos los aspectos de nuestra vida…… continuamente. Y es que cuando pedimos fervientemente a Jehová que nos dé su guía y seguimos la dirección que este nos da, mediante el consejo bíblico, nuestra relación con él se profundiza y nos sentimos impulsados a servirle “con todo nuestro corazón, alma y fuerza vital” (Deut. 6:5); y algo para lo que se necesita, repetimos, tiempo…… y tiempo del que ya parece que queda muy poco, si es que acaso queda.

El segundo requisito que se menciona en Sof. 2:3 es “buscar justicia”; y siendo cierto que la mayoría de nosotros efectuamos cambios importantes cuando empezamos a aplicar en nuestras vidas el consejo de la Palabra de Dios y a lo largo del tiempo hemos hecho y como dice el pasaje de Sof. 2:3, una práctica de ello, no es menos cierto que debemos seguir defendiendo las justas normas de Dios durante toda nuestra vida hasta que llegue ese momento de juicio señalado. No pasemos por alto el hecho que algunos empezaron bien en este respecto, pero ante el rechazo personal que sufrieron de su entorno social por manifestar dichas ideas, permitieron que este los “moldeara” al consentir que se les convenciera o al menos toleraran o aceptaran como razonable, por ejemplo, el que las relaciones sexuales entre personas adolescentes o en su defecto entre personas no casadas, así como la homosexualidad y el matrimonio entre personas del mismo sexo, son “grandes avances” propios de una sociedad “madura”; o el considerar como un gran logro del “progresismo” actual, el aborto o lo que es lo mismo, dicho en “Román paladín” y para entendernos, el asesinato de inocentes en aras del “derecho” alienable de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo, aunque siempre el que paga “los platos rotos” sea el nasciturus…… y es que eso ¡ya ni los de Sodoma y Gomorra, vamos!

Cierto que no es fácil buscar “la justicia de Dios” (Mat. 6:33), pues estamos rodeados por tierra, mar y aire de gente que considera normales la inmoralidad sexual, la mentira, la corrupción y otras actitudes que se pueden considerar como repudiables; pero no es menos cierto, que si tenemos un fuerte deseo de agradar a nuestro Creador Jehová debido al amor que sentimos por Él, nos será posible vencer la tendencia a buscar la aprobación del mundo (pues ahí está el verdadero quid de la cuestión) y que es lo que entrampa a la mayoría, o cómo mínimo el pasar desapercibidos y ya más adelante, cuando la cosa se ponga color hormiga (marrón tirando a negro), veremos lo que se hace. Pero no debemos de olvidar, que la nación de Israel en su conjunto perdió el favor de Dios, debido a que copió o ajustó su camino al de sus impíos vecinos paganos y no mantuvo en pie sus limpias normas morales, al mezclarse entre ellos y dejarse llevar por su abominable idolatría: sencillamente querían ser iguales a las naciones de su alrededor (1 Sam. 8:19-20; Sal. 106:35). Por tanto y en lugar de imitar a este mundo corrompido, en un intento de conseguir su aprobación, aquellos que de verdad amamos a Jehová, tenemos que hacer caso a las palabras de Jesús en el sentido de no ser parte del mismo (Juan 17:16); de hecho en las Escrituras, se nos da la clave de cómo se puede conseguir dicho objetivo:

Y cesen de amoldarse a este sistema de cosas; más bien, transfórmense rehaciendo su mente (eso es, el sustituir nuestro mundanal punto de vista sobre las cosas, por el punto de vista que el Altísimo tiene de las mismas: en definitiva, el ver las cosas desde la perspectiva de nuestro Creador y actuar en armonía con ella), para que prueben para ustedes mismos lo que es la buena y la acepta y la perfecta voluntad de Dios.” (Rom. 12:2). (Acotación nuestra).

Por lo que entrando ya en el tercer punto a analizar, nos encontramos en que si deseamos que se nos oculte en el “día de la cólera” de Jehová, debemos “buscar mansedumbre”; y siendo el caso que todos los días nos relacionamos con todo tipo de personas que son cualquier cosa menos mansas y cada día está la cosa más “achuchá” (que diría el castizo), el objetivo perseguido como que está un “pelín” complicadillo de conseguir…… y es que para ellos, eso es, para el mundo en general, la mansedumbre no es más que un defecto y la sumisión, una grave debilidad. Porque estamos hablando de personas generalmente exigentes, egoístas y dogmáticas, que creen que deben conseguir a toda costa lo que ellas consideran sus “derechos” y preferencias personales; luego queda claro que sería muy triste que se nos contagiaran algunas de estas actitudes y por lo que tenemos que estar muy alerta para no caer en ese mimetismo que sería desastroso para nosotros. Valga decir, por otra parte, que la manera de “buscar mansedumbre” no es otra que la de ser sumisos a Dios, aceptando con humildad su consejo, disciplina (que proviene de Su Palabra, la Biblia) y cumpliendo con su voluntad, prescindiendo para ello de lo que nuestro entorno más inmediato pueda pensar de nosotros; ahora bien ¿por qué se nos dice que “probablemente” seremos ocultados, como si la cosa no estuviera demasiado clara? Porque eso es lo que leemos en Sof. 2:3:

“…… busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente (“quizás” según versiones) se les oculte en el día de la cólera de Jehová.” (Acotación nuestra).

¿Por qué utilizó el profeta el adverbio “probablemente” al dirigirse a “los mansos de la tierra”? ¿Es que acaso estamos ante una tómbola y que si te toca ¡vale! y si no, te fastidias y punto? ¿Por qué nos hace Jehová, esta matización? Pues porque aun cuando como personas mansas estamos dando pasos positivos para conseguir esa protección futura, no debemos confiarnos en el sentido de que ya la tenemos segura, sino que debemos de continuar trabajando en ello hasta haberla conseguido; es como un recordatorio de Jehová y muestra del interés que tiene por sus criaturas, recordándonos que nuestra salvación en ese crítico momento por venir, está condicionada a que mantengamos una línea de correcta actuación hasta el final; de hecho, eso es lo que nos señaló Jesús en Mat. 10:22, cuando dijo aquello de “el que haya aguantado hasta el fin es el que será salvo”…… y no olvidemos que esa necesidad de aguante, según el texto mencionado, tiene que ver con la presión de nuestro entorno social “por causa de su nombre”. En todo caso nuestro Creador, amorosamente nos llama la atención sobre el hecho de que en cualquier momento y si bajamos la guardia o nos confiamos, podríamos ser entrampados por dicha presión social; recordemos la admonición de Pablo en el sentido de que “el que piensa que está en pie, cuídese de no caer” (1 Cor. 10:12). Por lo tanto, la salvación en el “día de la cólera” de Jehová, depende totalmente de que sigamos haciendo lo que es justo a sus ojos…… luego se ha puesto en manos de cada uno de nosotros el poder conseguir dicha salvación; la pregunta es ¿es esta nuestra firme resolución y que queda probada por la actitud que constantemente mantenemos de respeto hacia los consejos y dirección que nos da nuestro Creador, prescindiendo de la opinión que en contra recibamos de nuestro entorno social?

Pero no obstante, más que preocuparnos de esa expresión mencionada y en la que sencillamente nuestro Creador nos señala el hecho de que ha dejado exclusivamente en nuestras manos el alcanzar la salvación en esa hecatombe por venir, pues el que haya mantenido su integridad hasta el final tiene segura Su protección ante los sucesos catastróficos que acaecerán durante la misma, hay otro detalle en las palabras de Sofonías que sí tendrían que preocupar y mucho, a aquellas personas que cuando les hablas de estas cosas y afirmando por supuesto, que “creen” en Dios, te salen con el razonamiento de que puesto que aún estamos en este mundo, hay que contemporizar con el mismo y ya para cuando se produzca algún “movimiento” al respecto, empezarán a tomar acción o dar pasos en miras a asegurar su supervivencia en tan dramáticos momentos por venir.

Porque claro, como resulta que cuando les hablamos a estas personas con cierta profundidad sobre el tema, lo primero que les aclaramos es que cuando aparezca al personaje del “anticristo” e inicie con ello la profética semana 70 de Dan. 9:27, comenzará la gran predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14 y por un tiempo de 1.260 días o tres años y medio, la cual será seguida por dicha “gran tribulación” y que significará el fin de la humanidad desobediente, ello lleva al personal y que son legión, a razonar que puesto que las cosas son así, cuando empiece dicho “sarao” empezarán a dar los pasos pertinentes, pues aún habrá tiempo por delante para “arreglar” sus cosas con Dios, como mínimo tres años y medio. Pero que ello no está tan claro de que pueda ser así, tiene que ver en primer lugar con algo que leemos en esa profecía de Sofonías y, en segundo lugar, por el contenido del mensaje que se publicará durante esa gran predicación venidera; pero veamos de entrada, lo que nos dice el bueno de Sofonías:

“…… busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová.” (Sof. 2:3).

Y para asegurarnos de que lo que se nos quiere decir es exactamente eso que hemos entendido, o sea, el que hay que hacer una práctica (o acción continuada en el tiempo) en la vida de uno de la voluntad del Altísimo, contrastemos dicha transcripción con la de otras traducciones bíblicas:

RVC: “Ustedes, los humildes de la tierra, los que practican la justicia del Señor, ¡búsquenlo! ¡Busquen al Señor y su justicia! ¡Practiquen la mansedumbre! Tal vez el Señor los proteja en el día de su enojo.”

DHH: “Busquen al Señor todos ustedes, los humildes de este mundo, los que obedecen sus mandatos. Actúen con rectitud y humildad y quizás así encontrarán refugio en el día de la ira del Señor.”

NBLH: “Busquen al Señor, todos ustedes, humildes de la tierra que han cumplido Sus preceptos; busquen la justicia, busquen la humildad. Quizá serán protegidos el día de la ira del Señor.”

RV 1989: “Buscad a Jehovah, todos los mansos de la tierra que ejecutáis su decreto.”

BJ 1999: “Buscad a Yahveh, vosotros todos, humildes de la tierra, que cumplís sus normas; buscad la justicia, buscad la humildad; quizá encontréis cobijo el Día de la cólera de Yahveh.”

Sgda. B: “Busquen al Señor, ustedes, todos los humildes de la tierra, los que ponen en práctica sus decretos. Busquen la justicia, busquen la humildad, tal vez así estarán protegidos en el Día de la ira del Señor.”

SB: “Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizá seréis guardados en el día de la ira de Jehová.”

Entonces lo que queda claro de lo que leemos, es que estaríamos hablando y como ya hemos señalado, de una acción continuada en el tiempo y que según los propios argumentos presentados por esas personas a las que hacemos referencia y que son “mogollón”, no han llevado a cabo, pues no han practicado, ni han obedecido, ni han cumplido con la voluntad del Altísimo hasta el momento presente, sino que dejan ello para cuando “la liebre empiece a mover la colita” que diría el castizo. Y razón por la que no pueden ser consideradas como personas “mansas” o “humildes” y que es a las que se extiende únicamente la invitación para ser protegidos durante la “gran tribulación” por venir; simplemente estaríamos hablando de unas personas aprovechadas que a diferencia de aquellas que hemos dejado clara nuestra posición de rechazo frente a este mundo totalmente corrompido y por ello, ganado su animadversión, ellas y según su conveniencia, han optado por aceptar o tolerar y por ello convivido obviamente, con las deleznables prácticas y actitudes del mismo…… las cuales toleran, por aquello de no ser “señaladas” entre sus convecinos: eso es, han preferido la amistad con el mundo, antes que la amistad con Jehová y por lo que se han convertido en “enemigas” de Dios:

Adúlteras, ¿no saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Cualquiera, por lo tanto, que quiere ser amigo del mundo (eso es, que no establece un claro y visible rechazo, con respecto al mundo entre el cual está viviendo) está constituyéndose enemigo de Dios.” (Sant. 4:4). (Acotación nuestra).

Y está claro entonces, que esas personas y en función de su actitud, demuestran querer ser y por conveniencias personales, “amigas del mundo” y dejando con ello a su Creador en segundo o tercer plano, aunque eso sí, afirman “creer” mucho en Él. Podríamos añadir al respecto y para mostrar lo correcto de nuestra afirmación, un ejemplo del pasado y que tiene que ver con la profecía que implicó la destrucción de la Jerusalén antigua a manos de Nabucodonosor, que se halla en el libro de Ezequiel y cuyo relato nos habla que las personas que se salvaron de dicha brutal masacre, merced a la marca que un simbólico “escribano, con un tintero colgado en su cintura” colocó sobre la frente de cada una de las personas que consiguieron escapar de esa matanza (Ezeq. 9:1-7). Pero lo que nos importa, es saber por qué razón esas personas fueron distinguidas de entre otras y algo que se nos aclara en el versículo 4, en donde leemos lo siguiente:

Y Jehová pasó a decirle: “Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén y tienes que poner una marca en las frentes de los hombres que están suspirando y gimiendo por todas las cosas detestables que se están haciendo en medio de ella.”

Por lo que tendríamos que razonar, que algo estarían haciendo estas personas que permitió discernir al hombre del tintero, que ellas no estaban de acuerdo con la actitud de aquellas entre las que convivían y por lo cual fueron marcadas para salvación…… pues lo mismo ocurre en estos tiempos: aquellos que manifiesten una actitud de rechazo en cuanto a los razonamientos y actitudes del mundo actual y afirmando su deseo de esperar otro mundo o sociedad de personas limpias y obedientes a su Creador, serán las “marcadas” para salvación; mientras que aquellas que manifiesten una actitud de complacencia en cómo están las cosas, pues a ellas ya les va bien, son las que serán destruidas.

Pero pasemos a la segunda cuestión y veamos lo que se predicará en ese momento aquí en la tierra y que mucho nos tememos que no permitirá a aquellas personas que habiendo estado advertidas de antemano pospusieron el tomar acción, a que puedan dar pasos en esa dirección, porque veamos: cuando Jesús estuvo en la tierra hace casi 2.000 años, su objetivo era anunciar que el reino había tomado forma en su persona como heredero legal del mismo y que estaba buscando a aquellos que con él tendrían que reinar. Y con lo que el mensaje que se dio, sencillamente fue el siguiente: todo aquél que ejerciera fe en él, así como en sus palabras y lo dejara todo y le siguiera (Luc. 18:28-30), heredaría junto a él un puesto en esa gobernación milenaria de hechura divina, en calidad de inmortal rey y sacerdote…… ese fue en síntesis el evangelio de Jesús. Completada dicha obra a finales del primer siglo y con la muerte de Juan, el último de los apóstoles vivos (recordemos que solo ellos tenían la autoridad de bautizar en espíritu santo y que era lo que daba la condición de Hijo adoptivo de Dios), se acabó dicha oportunidad y ello hasta nuestros días; ya otra cosa es que según Rev. 11:3 y en un momento determinado, aparecerá un reducido resto de esos hermanos de Jesucristo que encabezará una segunda predicación (Mat. 24:14) y que ya no tendrá como objetivo el extender el citado privilegio a otros, sino solo el anunciar el establecimiento del reino de Dios prometido y en consecuencia, la llegada del juicio por Este:

Y vi a otro ángel que volaba en medio del cielo y tenía buenas nuevas eternas que declarar (el establecimiento del reino) como noticias gozosas a los que moran en la tierra y a toda nación y tribu y lengua y pueblo; 7 y decía con voz fuerte: “Teman a Dios y denle gloria, porque ha llegado la hora del juicio por él, de modo que adoren al que hizo el cielo y la tierra y0 el mar y las fuentes de las aguas”.” (Rev. 14:6-7). (Acotación nuestra).

Luego si el juicio de Dios ya habría llegado, a partir de ese momento ya no cabría la posibilidad de hacer una práctica “voluntaria” de las normas de Dios en la vida de uno, sino que dicha actitud tendría que ver más bien con el egoísta interés personal de librarse del merecido castigo que se impondrá a aquellos que, cuando estuvieron a tiempo, rechazaron el hacerlo y en función de sus particulares intereses; y mostrando con ello, que en ningún momento tuvieron un genuino amor hacia su Creador y que les tendría que haber movido desde un principio a obedecerle, sin importar las consecuencias…… no olvidemos el paralelo que esta situación tendrá y como aseveró el propio Jesús, con el diluvio del día de Noé.

Y es que si analizamos con atención dicho ejemplo, veremos que en aquel tiempo la oportunidad de conseguir la salvación, tenía que ver con el colaborar de forma voluntaria con dicho personaje en la construcción del medio de salvación que Jehová había proveído y que era el arca flotante, así como la labor de ayudar en dotarla de los alimentos necesarios tanto para el ser humano como para las bestias que fueran seleccionadas…… en definitiva, de colaborar en todo aquello que Jehová había mandado. Pero la cuestión fue, que durante los casi 60 años que se supone duró la construcción de dicho instrumento de salvación y en donde Noé resultó ser un “predicador de justicia” (2 Ped. 2:5), es que se mantuvo abierta dicha posibilidad al que quisiera aceptarla; y siendo el caso que lo único que hicieron sus contemporáneos fue el burlarse de Noé y “no hacer caso” al mensaje de alerta que este estaba dando, tanto por palabra como por acción; de tal suerte, que para cuando se cerró la puerta del arca, se acabó la posibilidad de salvación alguna…… sencillamente ya había pasado el tiempo.

No obstante y aquí vemos algo curioso, pues según el registro bíblico parece que hubo un compás de espera de siete días desde que se cerró la puerta del arca, hasta que empezaron a caer las aguas (Gén. 7:7-10). Por lo que parece evidente y tomen lo que les vamos a decir como una simple especulación, siempre a tenor de la forma de tratar las cosas por el contexto escritural, que en dicho relato se observan tres espacios de tiempo: el primero, queda delimitado por el momento en que se inició la construcción del arca salvadora y el momento en que ya todos los animales estuvieron dentro y se cerró la puerta, tiempo durante el cual aún se pudo tomar acción voluntariosa de colaborar en dicha construcción para salvación y que, repetimos, se calcula en unos 60 años; el segundo, el que iba desde el momento en que después de haber entrado en dicha arca flotante Noé, su familia y todos los animales con ellos, Jehová cerró la puerta (Gén. 7:15-16), hasta el momento en que empezaron a caer las aguas y algo que ocurrió siete días después de que fuera cerrada dicha puerta …… y finalmente, el espacio de cuarenta días y cuarenta noches en donde fue aniquilada la vida sobre la tierra y que prefiguró a la venidera gran tribulación.

Entonces y siguiendo el ejemplo de otras semejanzas que se establecen en el registro escritural para con distintos temas y en el bien entendido que nos reiteramos en el hecho de que solo estamos formulando una especulación, se podría establecer la siguiente correspondencia: habría un primer tiempo para tomar acción que iría desde que apareció Jesús y hasta el tiempo en que aparezca el anticristo y en donde ya podremos medir el tiempo para el fin del actual sistema de cosas fijado en siete años (luego ya habrá una señal evidente de que la cosa va en serio) y durante el cual ha existido y existe aún la oportunidad de cambiar de chip y sinceramente volverse a Jehová, confiando en Su promesa y declarando públicamente que nos sentimos “extraños y residentes temporales” en este tierra (Hebr. 11:13), pues esperamos unos “cielos” y una “tierra” mejores, en dónde “la justicia tendrá que morar” (2 Ped. 3:13) e información que nos ha sido transmitida por las Escrituras.

Ya para cuando se haya presentado dicho personaje y con lo que la cosa estará más clara que el agua y hasta el final de los primeros tres años y medio de predicación en el sentido que el reino ya está instaurado y el juicio a la vuelta de la esquina, se podrían corresponder a los siete días que permaneció el arca cerrada y la cosa en calma, sin que ocurriera nada…… pero días en los ya no se podía acceder a la misma, pues el propio Jehová cerró su puerta y lo que significaba que ya nadie podía abrirla (de no ser así, quizás Noé y movido por la compasión al ver a parientes y convecinos en peligro de muerte, pudiera haber abierto dicha puerta). De hecho y si analizamos con atención el pasaje de Rev. 7:1-3, para ese momento vemos que se nos anuncia un período de calma “chicha” y que permitirá el normal desarrollo de la citada predicación, pues esto es lo que leemos en dicho pasaje:

Después de esto vi a cuatro ángeles de pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, reteniendo los cuatro vientos de la tierra (símbolos de destrucción), para que no soplara viento alguno sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol. 2 Y vi a otro ángel que ascendía del nacimiento del sol, teniendo un sello del Dios vivo; y clamó con voz fuerte a los cuatro ángeles a quienes estaba concedido hacer daño a la tierra y al mar 3 y dijo: “No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta después que hayamos sellado en la frente a los esclavos de nuestro Dios (luego está clara la razón de dicho período de relativa calma).” (Acotaciones nuestras).

Luego no sería del todo descabellado el pensar que a partir del momento en que se anuncie dicha buena nueva (Rev. 14:6-7) y hasta el final de los 1.260 días de duración de dicha campaña anunciadora, aquellas personas que avisadas de antemano y que por una u otra razón demoraron el tomar acción, ya no estén a tiempo y prescindiendo de nuestros esfuerzos al respecto (Jehová habrá “cerrado” la puerta) de acogerse a los beneficios salvadores que recibirán aquellos que durante su vida o desde el mismo momento en que se enteraron de la oportunidad existente, hayan mantenido una buena relación con Jehová a pesar de la mundana oposición…… y que no es otra cosa, que la directa protección divina por sus años de fidelidad, del destructivo período que viene a continuación; por lo que a esas personas que en su momento “no hicieron caso” de la advertencia que se les dio, solo les queda esperar su eterna destrucción entre el período de tiempo que va desde el final de dichos 1.260 de labor divulgadora, a la final batalla de Armagedón y en donde se pondrá el punto y final a este mundo corrupto, e iniciará el reino milenario en manos de Jesucristo y sus acompañantes.

Y es que según el ejemplo del diluvio del día de Noé y que recordemos, Jesús en su momento estableció como paralelo de los último días, no hay lugar en ese nuevo mundo por venir y que muchos “esperamos según su promesa” (2 Ped. 3:13), para aquellos que en el momento oportuno “no hicieron caso” y que cuando vieron que empezaba a “chispear”, se agolparon alrededor del arca con la esperanza de aún poder entrar en ella; y circunstancia que se podría corresponder con el hecho que aunque en ese momento demanden ayuda de los que están predicando que “el juicio ya ha llegado”, estos ya no se la puedan dar…… pero repetimos: no es más que una mera especulación; pero de todas forma la pregunta bien pudiera ser ¿vale la pena el arriesgarse y no tomar acción desde este mismo momento? Recuerden el consejo del apóstol Pablo y según la versión Palabra de Dios para todos:

Por eso hay que tener mucho cuidado con la forma de vivir. No vivan como la gente necia, sino con sabiduría. 16 Esto quiere decir que deben aprovechar toda oportunidad para hacer el bien (o apagarse a la voluntad divina), porque estamos en una época llena de maldad.” (Efe. 5:15-16). (Acotación nuestra).

Por lo que nos gustaría señalar a esas personas que parecen no tener prisa y confían que hay tiempo suficiente para ponerse a la tarea, pues de hecho aún no ha aparecido el “anticristo” y por lo que tienen algunos años por delante para decidirse, que hay que contemplar otra variante y que es la siguiente:

Regresé para ver, bajo el sol, que los veloces no tienen la carrera, ni los poderosos la batalla, ni tienen los sabios tampoco el alimento, ni tienen los entendidos tampoco las riquezas, ni aun los que tienen conocimiento tienen el favor; porque el tiempo y el suceso imprevisto les acaecen a todos.” (Ecle. 9:11).

Luego una muerte súbita por enfermedad o accidente, pudieran truncar las expectativas del más pintado, pues de golpe y sin posibilidad de reacción, se le habría acabado el tiempo para maniobrar; es cierto que uno podría decir que puesto que la muerte nos libra del pecado (Rom. 6:7), a uno le aguardaría en todo caso la resurrección…… pero algo que nosotros no tenemos tan claro que ello pueda ser así. Porque si bien es cierta la afirmación de que la muerte nos borra el pecado y nos queda el sacrificio redentor de Cristo para una segunda oportunidad (esa es la finalidad de la resurrección), quizás la muerte no borre el pecado de desobediencia por cuanto esas personas ya tuvieron conocimiento en su momento de la voluntad divina y no obedecieron, en función de sus personales intereses tal como ya hemos comentado ampliamente; y es que en su momento, Santiago, dijo lo siguiente:

Por lo tanto, si uno sabe hacer lo que es correcto y, sin embargo, no lo hace, es para él un pecado.” (Sant. 4:17).

En este caso, un pecado de desobediencia a Jehová y pecado de desobediencia en el que también incurrieron nuestros primeros padres Adán y Eva y que resultó en un acto de rebelión ante su Creador; de hecho, la desobediencia en el caso del diluvio, así como en el caso de Sodoma y Gomorra y que se podría ampliar a los Coré, Datán y Abiram y los 250 principales que junto a ellos secundaron el acto de desobediencia contra Moisés (Núm. 16), como también la desobediencia de los muchos israelitas que cayeron en el desierto, fueron considerados como actos de flagrante rebeldía en contra del Dios Altísimo y significó destrucción eterna para todos ellos…… notemos, por ejemplo, lo que de estos últimos dijo Jehová:

Por cuarenta años seguí teniéndole asco a aquella generación y procedí a decir: “Son un pueblo de corazón propenso a descaminarse y ellos mismos no han llegado a conocer mis caminos”; 11 respecto de quienes juré en mi cólera: “Ciertamente no entrarán en mi lugar de descanso.” (Sal. 95:10-11).

Y lo cual deja claro que esas personas y a partir de esa afirmación divina, no estarán en el reino de Dios, pues lo que dichas palabras significaban era destrucción eterna para estos también, luego sin posibilidad de resurrección, ya que las muertes decretadas por castigos directos de Jehová son juicios sumarísimos e inapelables, por lo que de ellos ya no hay recuperación posible…… de ahí la afirmación de que “no entrarían” en Su lugar de descanso. Pero de nuevo esas renuentes personas a la que nos referimos, podrían afirmar que estamos exagerando y que las cosas no serán así, pues podríamos estar equivocados en todo nuestro planteamiento…… bien, aceptémoslo como una posibilidad; pero la pregunta que dirigimos a cada una de ellas es la siguiente ¿qué pasará, si la equivocada es usted?

MABEL

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RESPONDIENDO A Dña. MARÍA DE LOS ÁNGELES.

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 07/09/2012 by Armando López Golart

Como saben aquellos que nos siguen con cierta asiduidad, tenemos por costumbre cuando recibimos un correo interesante, contestarlo en formato de artículo ya que no aceptamos comentarios en los artículos que publicamos en nuestro blog, pues no solo no podemos atenderlos, sino que además suelen pasar desapercibidos; por ello si son interesantes y entendiendo por interesantes, aquellos que nos ponen “a parir” (que diría el castizo) y no aquellos que alaban nuestra línea editorial, que aun siendo muy bien recibidos por la dosis de ánimo y estímulo que los mismos comportan (a nadie la amarga un dulce), obviamente no tienen el interés general de aquellos que nos rebaten algún planteamiento y por lo que entendemos, que son estos los que hay que hacer públicos…… y siendo el caso que hoy nos ocupa, el siguiente:

Hace unos días, concretamente el 3 del corriente mes de Septiembre, publicamos el artículo “¿Qué quiso decir Jesús?” y donde en la segunda mitad del párrafo siete (no incluyan como párrafos, los pasajes bíblicos transcritos), exponemos una línea de pensamiento que tal da la sensación que ha causado cierto impacto en algunas personas…… y no precisamente en el aspecto positivo; este es el caso del correo que pasamos a transcribirles (sin retoque alguno, como tenemos por costumbre) y que nos ha sido enviado por la Sra. o Sta., citada en nuestro titular:

me gustaria saber donde dice Jesus en la biblia sobre los homosexuales , pero por puño y letra de jesus , que hable de que jesus estuvo encontra de los homosexuales o los condeno o los acuso de pecadores,que va el hombre de esta tierra con sus fobias y desprecio DE NUESTROS HERMANOS HOMOSEXUALES SE NOTA QUE EN VERDAD NO CONOCEN A JESUS NI A DIOS , ME RETIRO DE ESTE FORO FAVOR NO MANDAR ESCRITOS A MI CORREO,ESTOY ENCONTRA DE LOS QUE JUZGAN A LOS DEMAS , RESPETO MUCHO A MIS HERMANOS HOMOSEXUALES LOS AMO CON TODO MI CORAZON,E IGUAL A LOS QUE ESTAN ESCRIBIENDO EN ESTE FORO, PERO ME RETIRO POR QUE NO ME GUSTA LA DIVISION ENTRE HERMANOS.” (Negritas nuestras).

Señalar en primer lugar y en nuestro descargo, que nosotros jamás publicamos juicios personales acerca de conductas ajenas, sino lo que resulta de contrastar las mismas con lo que de ellas dicen las Escrituras y como es el caso que nos ocupa, pues pensamos que el que señala lo correcto o incorrecto de determinado comportamiento, no es el hombre (en este caso nosotros), sino el Altísimo; pero veamos lo que se decía en ese séptimo párrafo citado…… y por si ustedes no lo han leído aún:

Y es que vivimos inmersos en una sociedad que, por ejemplo, considera el divorcio, el adulterio y la fornicación, como conductas o actitudes perfectamente legítimas; el aborto, como un derecho alienable de la mujer; el reconocimiento de la homosexualidad, como un gran “avance” en los derechos individuales de las personas y lo cual degenera consecuentemente, en la aberrante imagen de las bodas entre personas del mismo sexo, así como los nauseabundos espectáculos del “día gay” y que se consideran como “conquistas” sociales fruto de una sociedad “adulta” y “avanzada”…… por lo que fácilmente podríamos quedar entrampados en tan diabólica lógica y apartada como hemos dicho, de las normas morales de Dios.”

Expuesto lo cual, pasemos a considerar punto por punto el correo recibido y en donde en primer lugar, la citada Mª de los Ángeles nos exige que presentemos prueba de que algo semejante o parecido a nuestro comentario con respecto de los homosexuales, pudiera haber sido pensado o dicho por Jesús…… pero según tenemos por costumbre en este blog, tiraremos por elevación y le mostraremos en primer lugar a nuestra amable detractora, cual es la opinión al respecto del mismísimo Jehová y teniendo muy en cuenta, que las palabras citadas en el pasaje que vamos a transcribir a continuación, formaban parte “…… de los mandamientos que Jehová dio a Moisés, como mandatos a los hijos de Israel en el monte Sinaí.” (Lev. 27:34); y por lo que no estaríamos hablando de una broma, sino de lo que es un mandato directo de Jehová y con todo lo que ello implica:

Lev. 20:13: “Y cuando un hombre se acuesta con un varón igual a como uno se acuesta con una mujer, ambos han hecho una cosa detestable. Deben ser muertos sin falta. Su propia sangre está sobre ellos.”

Por lo que pensando en aquel dicho tan castizo de que “dónde hay capitán, no manda marinero” y teniendo en cuenta además, que en cierta ocasión Jesús mencionó algo parecido a eso de “quién me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14:9), tendríamos que pensar que aunque no se expresara en los mismo términos del pasaje transcrito, Jesús tendría la misma forma de pensar acerca del tema que estamos analizando, que la que tenía su Padre Celestial…… ¡vamos, si la lógica existe y dos y dos continúan sumando cuatro! Pero es que por otra parte (y como ejemplo ilustrativo de la idea que queremos transmitir), Jesús nunca dijo textualmente que tirar la basura en al patio del vecino fuera un acto incorrecto, pero esa idea subyace en el principio contenido en la llamada “regla áurea”, en el sentido de “hacer a los demás, lo que desearíamos que los demás nos hicieran a nosotros”…… y a nadie se le ocurre desear que el vecino use nuestro patio como estercolero. Por lo que entendemos que no hace falta decir algo de forma explícita, cuando resulta que la idea subyace implícitamente en cada una de las enseñanzas y acciones de Jesús, al ser él y según propias palabras, la viva imagen de su Padre Celestial. Pero es que además y como los autores de este blog somos así de “rumbosos”, nos hemos propuesto atender el requerimiento de Mª de los Ángeles y probarle que Jesús sí dijo o se pronunció en línea con su Padre Celestial, en el sentido de denunciar y condenar la práctica homosexual…… y siendo el caso que nosotros, solo nos hemos limitado a plasmar dicha circunstancia en nuestro escrito, por lo que no entendemos tan furibunda reacción en nuestra contra; porque de entrada veamos lo siguiente: según Juan 16:12-14, los apóstoles no podían hablar de algo que tuviera que ver con el reino de Dios, si no les era dado a conocer de antemano…… pero leámoslo:

Tengo muchas cosas que decirles todavía, pero no las pueden soportar ahora. 13 Sin embargo, cuando llegue aquel, el espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propio impulso, sino que hablará las cosas que oye y les declarará las cosas que vienen. 14 Aquel me glorificará, porque recibirá de lo que es mío y se lo declarará a ustedes.”

Luego a tenor de semejante afirmación y sabiendo que dicho espíritu fue derramado en el Pentecostés de 33 E.C., solo es razonable pensar que a partir de ese momento, todo lo que dijeron y escribieron dichos apóstoles estaba guiado por el “espíritu de verdad” mencionado y procedente de Jesucristo…… lo que significaría que lo hablado por dichos apóstoles, así como los registros escritos que nos dejaron, tenían el sello aprobatorio de este, eso es, como si ello hubiera sido dicho o escrito por el propio Hijo de Dios. Entonces veamos que nos dijeron dichos escritores, acerca de lo que Jesucristo pensaba del tema, en este caso por medio de un personaje tan conocido y reputado en las Escrituras, como es el apóstol Pablo y que tenía a gala, el “no ir más allá, de las cosas que están escritas” (1 Cor. 4:6)…… por lo que razonablemente habría que pensar, que él no iría más allá de las cosas recibidas por el citado “espíritu de verdad”, que hablaba por boca de Jesucristo y por lo cual, sus manifestaciones (las del espíritu y ya por extensión, las de Pablo en este caso) no eran más que la transliteración del punto de vista de Jesucristo sobre cualquier tema del que se tratare; luego veamos algunas de esas afirmaciones y sabremos lo que realmente piensa Jesucristo de la práctica homosexual, que no de la persona con tendencia homosexual (hombre o mujer) y que, nos permitimos señalarle a nuestra gentil detractora, es algo muy distinto:

Rom. 1:26-27: “Por eso Dios los entregó a apetitos sexuales vergonzosos, porque sus hembras cambiaron el uso natural de sí mismas a uno que es contrario a la naturaleza; 27 y así mismo hasta los varones dejaron el uso natural de la hembra y se encendieron violentamente en su lascivia unos para con otros, varones con varones, obrando lo que es obsceno y recibiendo en sí mismos la recompensa completa, que se les debía por su error.”

Notaremos que según Pablo y no lo olvidemos, guiado por el espíritu santo de verdad que hablaba en nombre de Jesús y que este a su vez, no añadió ni una “coma” a lo recibido de su Padre Celestial (Juan 12:49), el cambio de la mujer por el varón en el caso del hombre y viceversa en el caso de la mujer, en las relaciones de pareja, es considerado como vergonzoso y obsceno por Jesucristo, por mucho que Dña. Mª de los Ángeles respete y ame a “sus hermanos” homosexuales…… y quede claro, repetimos, que no estamos hablando de la sexualidad de cada uno y que es otro tema, sino de aquellos que hacen de ese vergonzoso y obsceno uso sexual (así lo califican las Escrituras), una práctica en su vida. Pero claro, resulta que Pablo, llevado por ese “espíritu de verdad” que había recibido de Jesucristo y “arrancadillo” que era el hombre, nos quiso dejar más claras las cosas y por aquello de si acaso resultara que no lo estaban aún bastante:

1 Cor. 6:9-10: “¡Qué! ¿No saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se extravíen. Ni fornicadores, ni idólatras, ni adúlteros, ni hombres que se tienen para propósitos contranaturales, ni hombres que se acuestan con hombres (“homosexuales”, según versiones), 10 ni ladrones, ni personas dominadas por la avidez, ni borrachos, ni injuriadores, ni los que practican extorsión heredarán el reino de Dios.”

1 Tim. 1:8-11: “Ahora bien, nosotros sabemos que la Ley es excelente con tal que uno la maneje legítimamente 9 con el conocimiento de este hecho: que la ley no se promulga para el justo, sino para desaforados e ingobernables, impíos y pecadores, faltos de bondad amorosa y profanos, parricidas y matricidas, homicidas, 10 fornicadores, hombres que se acuestan con varones (“homosexuales”, según versiones), secuestradores, mentirosos, perjuros y cualquier otra cosa que esté en oposición a la enseñanza saludable 11 según las gloriosas buenas nuevas del Dios feliz, que me fueron encomendadas.” (Acotaciones nuestras).

Luego según el primero de esos dos pasajes transcritos, vemos que se califica de injustas las actividades deleznables en el mismo reflejadas y por tanto, no merecedoras de alcanzar las bendiciones del reino de Dios; y conductas repudiables entre las que se incluye, a los homosexuales u “hombres que se acuestan con hombres”…… por lo que creemos que nuestra comunicante Mª de los Ángeles y a estas alturas de la película, empezará a tener claro que Jesús si estaba en contra de la homosexualidad, considerando como pecadores a aquellos que la practicaban. Pero es que en el segundo de los citados pasajes, se califican esas prácticas y en las que de nuevo se incluye a los “hombres que se acuestan con varones” (y obviamente, mujeres con mujeres), como actitud desaforada y, noten ustedes, como algo en clara “oposición” a la enseñanza “saludable” que le fue encomendada transmitir al apóstol Pablo…… en definitiva, una línea de conducta totalmente contraria a la voluntad divina.

Pero que Jesús estaba (y está) en contra de los que practican semejante aberración, los considera culpables y los condena, queda claro por el hecho que el “espíritu de verdad” enviado por Jesucristo y que impelió a Pablo a formular las afirmaciones que acabamos de leer, fue el mismo que movió a Judas a escribir lo siguiente…… y por si a nuestra gentil comunicante le quedara alguna duda al respecto, acerca de la posición de Jesucristo sobre el tema que estamos tratando:

Judas 7: “Así también Sodoma y Gomorra y las ciudades circunvecinas, después que ellas de la misma manera como los anteriores hubieron cometido fornicación con exceso, e ido en pos de carne para uso contranatural (o lo que es lo mismo, homosexualidad), son puestas delante de nosotros como ejemplo amonestador al sufrir el castigo judicial de fuego eterno (eso es, destrucción eterna).” (Acotaciones nuestras).

Pero por si todavía y ya rizando el rizo, le queda a nuestra comunicante alguna ligerísima sombra de duda sobre si Jesucristo opinó personalmente sobre el particular, veamos lo que se nos dice en la Revelación y que fue transmitida directamente por el propio Jesucristo al apóstol Juan…… luego estaríamos hablando de expresiones directas de Jesucristo y que recordemos, estaba revestido de la máxima autoridad “tanto en el cielo, como sobre la tierra” (Mat. 28:18) y por lo que su palabra, sencillamente era (y es) ley:

Una revelación por Jesucristo, que Dios le dio, para mostrar a sus esclavos las cosas que tienen que suceder dentro de poco.” (Rev. 1:1a).

Pues bien, aclarado este punto, veamos la opinión personal de Jesucristo acerca de la homosexualidad y de los que la practican, expresada en sus propias palabras al apóstol Juan:

Rev. 21:8: “Pero en cuanto a los cobardes y los que no tienen fe y los que son repugnantes en su suciedad (en clara alusión a la práctica homosexual mencionada y a tenor de los pasajes citados) y asesinos y fornicadores y los que practican espiritismo, e idólatras y todos los mentirosos, su porción será en el lago que arde con fuego y azufre. Esto significa la muerte segunda (o sea, destrucción eterna y en línea con el pasaje de Judas 7, ya citado).” (Acotaciones nuestras).

Y pensando que a nuestra amable comunicante ya le habrá quedado clara la idea, nos permitimos el hacerle dos pequeñas matizaciones: en primer lugar, que la que parece no conocer a Jehová ni a Su hijo Jesucristo es ella, pues a la luz de los pasajes citados queda claro que con su actitud manifestada en el correo objeto de análisis, se está enfrentando directamente con el punto de vista divino acerca de las normas morales correctas…… y cómo se nos hace difícil el creer que lo haga con conocimiento de causa, pues no sería normal que conociendo dichos textos opinara como lo está haciendo, solo podemos pensar que lo hace por su crasa ignorancia, tanto del sentir del Altísimo, como del de Su Hijo Jesucristo sobre el particular: en definitiva, estaríamos hablando de un total desconocimiento de ambos personajes y por ello queda claro que no tiene ni la más remota idea de lo que estos piensan, cuando resulta que ello y como hemos visto, está expresado con toda claridad en las Escrituras…… luego nos permitimos el atrevimiento de aconsejarle que lea un poco más la Biblia, antes de meterse en semejantes “jardines”.

En segundo lugar, recomendarle que antes de emitir un juicio de valor sobre las intenciones de otros, se asegure un poco más de lo que dice, pues nosotros no despreciamos ni sentimos ningún tipo de fobia hacia la persona como tal, sino a la práctica de la homosexualidad que la corrompe, la embrutece y la enfrenta al Altísimo. Y que vaya olvidándose nuestra comunicante, la Sra. o Sta. Mª de los Ángeles, de aquella excusa tan manida en el sentido de que la homosexualidad es una enfermedad genética y por tanto invencible (encima tendríamos que compadecerles), pues es el propio Jehová en Su Palabra, el que nos dice que esa afirmación es una completa estupidez…… y se supone que algo sabrá Él del tema ¡vamos, se nos ocurre pensar a nosotros! Y para razonar nuestra afirmación, volveremos al pasaje de 1 Cor. 6:9-10 citado al principio de este artículo, pero al que le añadiremos el versículo 11:

¡Qué! ¿No saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se extravíen. Ni fornicadores, ni idólatras, ni adúlteros, ni hombres que se tienen para propósitos contranaturales, ni hombres que se acuestan con hombres (“homosexuales” en algunas versiones), 10 ni ladrones, ni personas dominadas por la avidez, ni borrachos, ni injuriadores, ni los que practican extorsión heredarán el reino de Dios. 11 Y, sin embargo, eso era lo que algunos de ustedes eran. Pero ustedes han sido lavados, pero ustedes han sido santificados, pero ustedes han sido declarados justos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo y con el espíritu de nuestro Dios.” (Acotación nuestra).

Luego según se deduce de ese versículo 11, algunas de esas personas y en algún momento de su vida habían sido homosexuales practicantes…… pero cambiaron de proceder y fueron aceptados por Dios sin ningún problema; y en esa línea, como no podía ser de otra manera, es en la que nos hallamos nosotros situados y tal como hemos señalado: estamos en contra de la práctica, pero no en contra de la persona como tal. Entonces vemos que las Escrituras nos dicen que sí se puede dejar dicha práctica, aunque quizás las condiciones genéticas de la persona (probablemente un desequilibrio hormonal) y en función de la imperfección acumulada por el ser humano a través de milenios, sea tendente hacia esa forma de sexualidad y por tanto, algo contra lo que luchar y requiriéndose cierto esfuerzo para ello…… pero aunque se pueda pensar que esa situación es dura (que sin duda lo será), no se crean ustedes que aquellos hombres que por diferentes motivos no tienen esposa (o si se es mujer, esposo) porque no han encontrado una pareja con quien compartir su vida, están en mejor situación; pues también ellos tienen que luchar contra el lógico deseo sexual (innato por demás, en el ser humano) y lo cual requiere mucho esfuerzo y equilibrio, pues Jehová tampoco permite las relaciones sexuales fuera del matrimonio. Y es que por otra parte y como decíamos en uno de nuestros artículos anteriores y en donde hablábamos del tema de la homosexualidad, concretamente en el titulado “Sodoma y Gomorra” (29/03/12), hay innumerables hombres con tendencias homosexuales que están felizmente casados con una mujer, siendo excelentes maridos y padres de familia, llevando por lo tanto una vida decorosa ante Dios y superando con relativa facilidad ese defecto, producto de la imperfección acumulada por milenios y tal como hemos señalado anteriormente. Obviamente, este también es el caso de muchas mujeres que se ven envueltas en tan compleja y difícil situación.

Y volviendo a nuestra comunicante, creemos sinceramente que está metida en un buen lío, porque ella podrá cebarse con nosotros dejando de leernos y rehusar a nuestra amistad como nos dice en su correo, por nuestra posición en cuanto al tema considerado y razón de su escrito…… pero a quien realmente se está enfrentando esa Sra. o Sta., es a Dios y no a nosotros, que nos limitamos sencillamente a transcribir lo que Este nos dice por medio de las Escrituras y sin añadirle una sola “coma” al asunto. Por lo tanto y ese es el mensaje subyacente en las afirmaciones que plasma en su correo, lo que está haciendo prácticamente nuestra detractora, es decirle al Soberano de todo el Universo que está equivocado en cuanto a las normas morales que ha diseñado para el ser humano…… pues ella afirma implícitamente que ni Jehová ni Jesucristo pueden pensar de esa manera respecto de los homosexuales, al asegurar que los que afirmamos lo contrario no conocemos a Dios ni a Jesucristo. Pero resulta que eso que nosotros escribimos en nuestro artículo de referencia, no es más que lo que nos dicen las Escrituras y no olvidando que según Pablo, “toda escritura es inspirada de Dios” (2 Tim. 3:16) y que por algo se conoce a la Biblia como La Palabra de Dios…… pero hete aquí, que nos sale Dña. Mª de los Ángeles por “soleares” y “bulerías”, diciéndonos que Dios se ha equivocado al fijar sus normas morales para el ser humano, pues ella cree que no deben ser así las cosas ¡vaya por Dios, hombre! (y nunca mejor dicho). Luego habría que pensar que para ella lo más normal del mundo, es la imagen de un hombre casándose con otro hombre o de una mujer casándose con otra mujer, al tiempo que seguramente asistirá a los desfiles del “día gay” y aplaudirá a rabiar el paso de sujetos semidesnudos, cubiertos de esperpénticos maquillajes y guirnaldas, o de plumajes diversos y haciendo “posturitas”…… y si Jehová opina lo contrario, pues eso ¡qué sabrá Él de estas cosas…!

Por lo que nos permitimos recordarle de nuevo a nuestra comunicante, que está metida en un buen “follón”, pues si ama a los que Jehová detesta, la cosa “pinta” muy mal para ella y se lo tendría que hacer mirar. Por lo que le sugerimos que repase el artículo al que hace referencia en su correo, sobre todo la porción en la que explicamos el significado del pasaje de Ezeq. 9:1-7 y que medite en ello con un poquito más de seriedad…… si es que ello es posible, claro. Y si necesita de alguna información adicional ¡pues nada, mujer!…… “pelillos a la mar” que diría el castizo y aquí nos tiene para lo que guste preguntarnos.

MABEL

NO ES EXACTAMENTE ASÍ, PERO……

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 10/12/2011 by Armando López Golart

Y es que el Sr. Olcese (Apologista), en un corto comunicado que publicó hace unos días (05/12/11), nos anunció que estaría algún tiempo apartado de las tareas que le son propias en su página web, debido a su conocida afección ocular y de la que una vez más, desde este blog y como no podría ser de otra manera, expresamos nuestro deseo de un pronto y total restablecimiento. Y si bien es cierto que D. Mario, afirma tener una mano amiga que de momento le irá solventando la papeleta y que no dudamos que lo hará con la máxima eficacia, no es menos cierto que no es lo mismo, que sea él el que esté publicando, que el que lo haga “otra mano” por muy eficaz que sea…… a menos que el citado caballero supervise todo lo que se publique en su medio de difusión y cuente con su total conformidad, como sería lo razonable. Pero dicho esto y aceptando las cosas como están, lo que deseamos destacar en esta ocasión, es el comentario con el que D. Mario cierra su nota informativa:

Saludos especiales para Leonardo, Doña Sylvia, y por supuesto, al caballero español, Don Armando López Golart, quien debe estar extrañando mis estudios bíblicos que tanto le ayudan a replantear sus creencias presentes.”

Bien, de entrada tengo que decir, que personalmente (hablo en calidad de aludido) me halaga el que me haya concedido la deferencia de hacerme objeto de una alusión tan directa y personal, lo cual habla obviamente de la importancia que uno (en este caso, un servidor) tiene en la labor divulgativa del Sr. Olcese, bien sea en un sentido (positivo) o bien en otro (negativo)…… en todo caso, con determinado peso específico en dicha labor. Y prescindiendo de que es cierto que echo de menos sus estudios bíblicos, no puedo por menos que hacer una clarificadora afirmación: los citados estudios, lejos de ayudarme a “replantear” mis creencias, así como las de mi compañero Manuel Bel, lo que hacen es reafirmarnos en las mismas, al observar la dificultad que el Sr. Olcese tiene para presentar objeciones a los planteamientos que le formulamos desde este blog. Y entendemos que de nuevo se va a dar el caso, pues inmediatamente después de publicar la citada nota informativa, en el blog de Apologista se colgó un artículo titulado “Comentario sobre Rev. 20:5” y del que es cierto que desconocemos la autoría, pero puesto que está publicado en el blog de D. Mario, lo razonable es que sea este el que asuma la responsabilidad de su contenido, prescindiendo del hecho circunstancial de que no pueda escribir sus propios artículos.

Porque en el citado artículo, se nos hace una exposición del mencionado pasaje escritural y que en principio, nos permite afirmar que estaríamos hablando de una exposición muy bien documentada (eso es innegable), pero con una pésima conclusión y por la que fácilmente se puede deducir, que el autor del mismo, no solo no tiene demasiada idea de por dónde va la cosa, sino que además tiene ciertas dificultades para usar la lógica y el sentido común…… cualidades imprescindibles cuando se tiene que considerar alguna porción de las Escrituras; y siempre a tenor de la siguiente afirmación, en la segunda mitad de su último párrafo:

Cuando el autor llama a ésta la “primera” resurrección, tácitamente indica que habrá una “segunda”. Como todos los impíos morirán en ocasión de la segunda venida de יהושע ה משיח (Yahshua Ha Mashiaj) (cap. 19: 21), y como se los describe cuando atacan la ciudad al fin de los mil años (cap. 20: 8-9), se deduce que deben haber resucitado. Por lo tanto, está claramente implícita en el contexto la segunda resurrección al final de los mil años.” (Negritas nuestras).

Y es que una cosa, es hacer acopio de determinada información para documentar un texto bíblico y otra muy distinta, el hacer un análisis correcto del mismo a la luz de su contexto; porque veamos: si como nos dice el autor en cuestión, estos “impíos” citados mueren a causa del juicio llevado a cabo en la segunda venida de Cristo y que culmina con la batalla final de Armagedón (luego en todo caso, víctimas de un juicio adverso de Jehová), obviamente ya no serán resucitados, pues su muerte se produce, no como causa del pecado heredado de Adán y del que Jesús nos rescató mediante su sacrificio, sino de un juicio condenatorio de parte del Altísimo, como fue en el caso de Sodoma y Gomorra y con lo cual, estaríamos hablando de algo totalmente distinto; pero veamos qué se nos dice sobre dicho juicio, en Judas 7:

Así también Sodoma y Gomorra y las ciudades circunvecinas, después que ellas de la misma manera como los anteriores hubieron cometido fornicación con exceso e ido en pos de carne para uso contranatural, son puestas delante de nosotros como ejemplo amonestador al sufrir el castigo judicial de fuego eterno.”

Y palabras que nos estarían hablando de destrucción eterna para las personas que lo sufrieron, por tanto, sin la resurrección en mira; por otra parte, no podemos olvidar que este suceso fue colocado por el propio Jesús, en paralelo con el juicio que Jehová llevó a cabo con el diluvio del día de Noé:

Además, así como ocurrió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre: 27 comían, bebían, los hombres se casaban, las mujeres se daban en matrimonio, hasta aquel día en que Noé entró en el arca y llegó el diluvio y los destruyó a todos. 28 De igual modo, así como ocurrió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban. 29 Pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre y los destruyó a todos. 30 De la misma manera será en aquel día en que el Hijo del hombre ha de ser revelado.” (Luc. 17:26-30).

Y puesto que lo que observamos, es que en ambos casos Jesús empleó la expresión “destruyó” y dado que según el relato de Judas, dicha información fue puesta a nuestro alcance como “ejemplo amonestador”, nada hay que nos permita suponer, la posibilidad de una resurrección posterior de esas personas, víctimas directas de un castigo divino…… y es que lo contrario no tendría sentido. Pero como entendemos que estos “ejemplos” nos marcan por donde van a ir las cosas, para aquellas personas que se tengan que enfrentar a ese venidero juicio del Altísimo, sería interesante, para confirmar nuestro planteamiento y que no queden dudas al respecto, saber que nos dicen las Escrituras, en concreto, precisamente de ese venidero juicio:

Esto toma en cuenta que es justo por parte de Dios pagar con tribulación a los que les causan tribulación, 7 pero, a ustedes que sufren la tribulación, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús. 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.” (2 Tes. 1:6-9).

Y no perdamos de vista el hecho de que en el pasaje leído, se nos está hablando precisamente de lo que va a ocurrir durante la segunda venida de Jesucristo y desde luego, nada nos hace pensar de esas palabras, máxime teniendo en cuenta los relatos de Judas y Lucas citados, que esas personas eliminadas en ese juicio vayan a tener algo parecido a una resurrección; no obstante y para una información más completa acerca del particular, nos remitimos a un artículo que publicamos el 20/02/10, titulado “Respondiendo a una objeción”. Pero por otra parte y continuando con el autor en cuestión, en esa porción transcrita de su artículo, también leemos lo que sigue:

“……y como se los describe cuando atacan la ciudad al fin de los mil años (cap. 20: 8-9), se deduce que deben haber resucitado.” (Negritas nuestras).

Y no nos negarán ustedes, que el razonamiento no puede ser más extravagante, por lo que se nos ocurre plantarle una cuestión a dicho autor…… ¿nos podría explicar de dónde saca, que los que “numerosos como la arena del mar” (Rev. 20:8), atacan “el campamento de los santos y la ciudad amada” (v. 9), son las mismas personas “impías”, que fueron destruidas durante la “gran tribulación” de Rev. 7:14? Porque resulta que en ese contexto y para acabar de “arreglar” la cosa, de ninguna manera se nos habla de algo parecido a una resurrección; no nos olvidemos, que dicho autor y apoyándose (suponemos) en Juan 5:28-29, en la última frase de esa porción transcrita nos dice lo siguiente:

Por lo tanto, está claramente implícita en el contexto la segunda resurrección al final de los mil años.” (Negritas nuestras).

Sin embargo y reiterándonos en nuestra anterior afirmación, no vemos la “claridad” por ninguna parte, pues nada en ese pasaje de Rev. 20:7-10 hace referencia a resurrección alguna…… pero leámoslo:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos es como la arena del mar. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró. 10 Y el Diablo que los estaba extraviando fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde ya estaban tanto la bestia salvaje como el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.”

Luego vemos que lo que hace Satanás al ser soltado de su cautiverio, es salir a extraviar a las naciones existentes en ese momento por sobre toda la tierra, tal como en su momento lo hizo con Adán y Eva; y naciones, observemos el detalle, que obviamente no se formaron de “bote pronto” en el preciso momento de esa supuesta resurrección al final de los mil años y cuestión que nos lleva a una derivada…… ¿nos podría explicar dicho autor, para qué guardó Jehová a Satanás por un espacio de tiempo de mil años? Y en otro orden de cosas ¿por qué tendría Jehová que resucitar a personas acusadas de pecar contra Él y por tanto, destruidas “eternamente” en su momento, según hemos leído? No olvidemos que las propias Escrituras ya nos hablan de personas que no tendrán derecho a una resurrección:

En verdad les digo que todas las cosas les serán perdonadas a los hijos de los hombres, no importa qué pecados y blasfemias cometan blasfemamente. 29 Sin embargo, cualquiera que blasfema contra el espíritu santo no tiene perdón jamás, sino que es culpable de pecado eterno.” (Mar. 3:28-29).

Entonces, una vez más, estamos ante lo que no es más que un planteamiento disparatado a partir de un pasaje bíblico, en este caso de Rev. 5:20 y planteamiento que no tiene soporte alguno en las Escrituras, pues ni los afectados por un juicio adverso de Jehová pueden ser resucitados en ningún momento, ni estas nos dicen nada sobre algo parecido a una resurrección al término de los mil años y prescindiendo, por supuesto, del hecho de que dicho pasaje constara en los manuscritos originales o no. Por lo que volviendo al inicio de nuestra exposición, consideramos que el Sr. Olcese, tanto si es autor del citado escrito, como si se trata de una colaboración, tendría que mostrar un poco más de rigurosidad en todo aquello que se publica en su blog, para que tenga la veracidad que se debería de esperar en toda aquella persona que afirma proclamar “las prístinas verdades de las Escrituras”…… ¿entienden ahora, queridos lectores, porqué los contenidos del blog del Sr. Olcese, no nos pueden hacer “replantear” nuestras creencias?

MABEL

RESPONDIENDO A UNA OBJECION.

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 20/02/2010 by Armando López Golart

Hace unos días y después de publicar nuestro artículo: “¿Resucitarán todos los muertos?”, recibimos un comentario, que como mínimo nos sorprendió. Y puesto que no se trataba de un correo personal y sujeto por tanto a privacidad, sino de un comentario para exposición pública y de hecho, ahí está publicado en el apartado de comentarios del artículo en cuestión, pues entendemos que no hay ningún problema que le demos aquí de forma pública, la debida atención. Y como siempre, recomendamos al querido lector el leer dicho comentario citado, para así poder entender lo que nosotros vamos a replicar y de paso comprobar, si estamos en lo correcto o no.

En primer lugar, lo que nos queda claro es que nuestro artículo no ha sido leído con la atención debida, porque de lo contrario algunos argumentos de la réplica no se tendrían que haber producido, dado que están ampliamente explicados en nuestro escrito y con sus correspondientes textos de apoyo. Sin embargo nuestro amable objetante, inicia su escrito en los siguientes términos: “Querido Armando, creo que todos serán resucitados”, lo cual nos parece perfecto. Lo que ya no nos parece tan perfecto, es que no apoye dicha creencia con los oportunos textos bíblicos o en su defecto señalando en los usados por nosotros, algún posible error de interpretación o de aplicación. Porque resulta que si no hemos cometido los tales errores, nosotros tenemos la razón en lo que hemos publicado y nuestro comunicante está equivocado en su planteamiento, a pesar de lo que honestamente pueda creer. Y además, porque si concurre esta circunstancia de ausencia de error, tanto de interpretación como de aplicación, resulta que el que está hablando es Jehová y no nosotros, que solo nos limitamos a poner por escrito lo que entendemos que está reflejado en Su Palabra, la Biblia; así de sencillo. Porque veamos lo que se nos dice de los habitantes de Sodoma y Gomorra, por ejemplo:

Así también Sodoma y Gomorra y las ciudades circunvecinas después que ellas de la misma manera como los anteriores hubieron cometido fornicación con exceso, he ido en pos de carne para uso contranatural, son puestas delante de nosotros como ejemplo amonestador al sufrir el castigo judicial de fuego eterno.”

Considerado esto así, Judas 7 significaría que la gente inicua de Sodoma y Gomorra fue juzgada y destruida para siempre, dado que en las Escrituras, el fuego es símbolo de destrucción total y permanente (Rev. 20:14-15).

No olvidemos tampoco de donde proceden los resucitados, según Rev. 20:13:

Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos y fueron juzgados individualmente según sus hechos.”

O sea, los muertos que descansan en el fondo del mar y que por razones obvias no han podido ser enterrados y los que descansan en el Hades (Seol en hebreo), como símbolo del sepulcro común de la humanidad. Ahora bien, nada se nos habla sin embargo, de aquellos que Jehová no permitió que fueran sepultados, sino que ordenó quemarlos y que ya hemos visto lo que esto significa; veamos un ejemplo, en Jos. 7:15:

Y tiene que suceder que el que sea escogido con la cosa dada por entero a la destrucción será quemado con fuego (evidentemente, después de ser lapidado), él y todo cuanto le pertenece, porque ha traspasado el pacto de Jehová y porque ha cometido una locura deshonrosa en Israel.” (Acotación nuestra).

Sin embargo, sorprendentemente, notamos que a otros delincuentes Él ordenaba enterrar:

“…… su cuerpo muerto no debería quedarse toda la noche en el madero; antes bien, sin falta debes enterrarlo ese mismo día, porque cosa maldita de Dios es el que ha sido colgado; y no debes contaminar tu suelo, que Jehová tu Dios te da como herencia.” (Deut. 21:23).

Y puesto que no entendemos que eso fuera un “caprichín” de Jehová, algo se nos tiene que querer decir, al significar tan notable diferencia. Circunstancia esta que cuando Jesús estuvo aquí en la tierra pareció señalar, al ser muy concreto en lo que dijo:

No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz….” (Juan 5:28).

Luego él no menciono nada en el sentido de que todos los muertos en general tenían que resucitar, ya que solo hizo mención a aquellos que estaban en los sepulcros. Pero claro, Jesús no podía estar refiriéndose a la literalidad de esa afirmación, dado que la inmensa mayoría de las personas que habían existido antes que él, ya no estaban en sus sepulcros literales porque sus cuerpos descompuestos se habían fundido con la tierra. Luego de lo que él estaría hablando, es de personas que en cualquier época hubieran recibido sepultura y con lo que evidentemente, se refería a aquellas que a lo largo de la historia de la humanidad han muerto, no como consecuencia directa de un juicio de Jehová, las cuales o bien son consumidas por el fuego destructor o dejadas como estiércol sobre la superficie de la tierra, en señal de perpetuo desprecio y que nunca recibieron sepultura:

Y realmente los tenderán al sol y a la luna y a todo el ejército de los cielos, a los que ellos han amado y a los que han servido y tras los cuales han andado y que han buscado y ante los cuales se han inclinado. No serán recogidos, ni serán enterrados. Como estiércol sobre la haz del suelo llegarán a ser.” (Jer. 8:2).

Luego vemos un detalle distintivo entre unos muertos y otros: los que murieron por causas humanas (por llamarlo de alguna manera) y que normalmente recibieron sepultura y aquellos que fueron destruidos a causa del juicio divino y que según leemos, no la recibieron.

Que eso es así, nos lo confirma un detalle que no suele tenerse en consideración, pero que ahí está…… y es que no olvidemos, que en la Palabra de Jehová un simple punto o coma tienen su importancia, por ello entendemos digno de mención dicho detalle; veamos: al inicio del párrafo anterior, hemos considerado Rev. 20:13, que nos habla acerca de que el mar y el hades, entregaron a sus muertos, pero ¿por qué se establece tal distinción? ¿Por qué no dice “…… y todos los muertos fueron levantados y fueron juzgados individualmente según sus hechos.”? Pues no puede decirlo, porque de ninguna manera esto es así, aunque nuestro querido objetor esté convencido de ello, pues solo resucitan aquellos que desde que el mundo es mundo, han muerto y sido sepultados y por lo tanto, repetimos, no los que a causa de un juicio adverso y directo de Jehová, han sido consumidos por el fuego o dejados como estiércol sobre la superficie del suelo y que en consecuencia, seguro que no han recibido sepultura. Por eso Rev. 20:13, necesita especificar que también los que están en el mar, son resucitados aunque no fueran literalmente enterrados y por tanto, no se pudiera afirmar, simbólicamente, que están en el sepulcro. Y para que quede claro y según entendemos, señalamos el hecho de que las Escrituras ponen el énfasis, no en el mero hecho físico del ser sepultado o no, sino en el hecho de haber muerto como víctima directa de un juicio adverso del Altísimo y que es lo que realmente priva a uno de la resurrección.

No sea que nos salga alguien diciendo que en la India continúan con la tradición de incinerar a sus difuntos en pilas funerarias o que en occidente se suele usar en algunos casos la cremación del cadáver para recoger sus cenizas en un jarrón y que en consecuencia, esas personas tampoco tendrían que resucitar, porque no han recibido literal sepultura…… y que tampoco sería así, debido que tanto en un caso como en otro, han recibido honras fúnebres a diferencia de los ejecutados directamente por Jehová y que es del punto que estamos tratando. Y es que además y en el sentido de que no todos resucitarán, tenemos el incontestable testimonio de Jesús en Lucas 20:35, cuando respondiendo a una capciosa pregunta de los saduceos dijo que habían aquellos “ …… que han sido considerados dignos de ganar aquel sistema de cosas y la resurrección de entre los muertos……”, por lo cual se deduce, lógicamente, que también estaban, están y estarán, aquellos que no han sido considerados dignos de ganar la resurrección ni el sistema venidero, luego entonces de nuevo vemos, que no todos los muertos serán resucitados. Porque veamos unas palabras que nos confirman que en un futuro habrá muchas personas no consideradas dignas de una resurrección y que encontramos en una profecía a cumplir en nuestros días:

Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos: ‘¡Miren! Una calamidad va a salir de nación en nación, y una gran tormenta misma será levantada desde las partes más remotas de la tierra. 33 Y los muertos por Jehová ciertamente llegarán a estar en aquel día desde un extremo de la tierra hasta el mismísimo otro extremo de la tierra. No serán plañidos, ni serán recogidos ni enterrados. Quedarán como estiércol sobre la superficie del suelo.” (Jer. 25:32-33).

Y desde luego, de lo que menos se puede deducir de esas palabras, es de una futura resurrección como premio para tales personas…… ahora bien, si nuestro querido objetor desea continuar defendiendo su teoría, tiene todo el derecho. Pero nuestro amable objetor también nos plantea un supuesto y que tiene que ver con un personal giro radical de pasando de ser un creyente, a convertirse en un furibundo ateo y enemigo de la fe, siguiendo a continuación con el siguiente razonamiento:

Bajo la perspectiva tuya, yo ya no tengo otro destino sino la condenación eterna en el gehenna cuando muera. Eso significaría que nunca resucitaré. ¿Entonces cuál es mi castigo por mi necedad? ¿Simplemente no resucitar, o no volver a la conciencia y permanecer destruido para siempre en el sueño eterno del Gehenna? ¿Cómo entonces, sabré yo que estuve errado y que Dios efectivamente existía y que es el Soberano del universo, si nunca más regresaré a mi conciencia? ¿Entonces a quien aplicamos Hebreos 10:31?

Y después de matizarle que de ninguna manera estamos hablando desde una perspectiva personal, dado que cuando un argumento se sustenta sobre textos bíblicos y de los que por cierto, no nos ha rebatido ni uno solo, resulta que estamos hablando desde de la perspectiva de Jehová, pasaremos a responderle sus preguntas una a una.

¿Entonces cuál es mi castigo por mi necedad?

Pues sencillamente perder la oportunidad de conseguir vida eterna.

¿Simplemente no resucitar, o no volver a la conciencia, y permanecer destruido para siempre en el sueño eterno del Gehenna?

Bueno, si considera simplemente el no resucitar y permanecer destruido para siempre como “peccata minuta”, pues en fin, nada que objetar.

¿Cómo entonces, sabré yo que estuve errado y que Dios efectivamente existía y que es el Soberano del universo, si nunca más regresaré a mi consciencia?

Es que eso ya se sabe antes de ser condenado, porque Jehová jamás ha destruido a nadie sin que este supiera quién era Él y el porqué de su condena, por ejemplo, el Faraón de Egipto. Todos sus juicios condenatorios para destrucción, han tenido que ver con enfrentamientos graves a Su Soberanía o disposiciones reglamentarias como, otro ejemplo, la altanera rebelión de Coré y compañía al enfrentarse a su representante legal, Moisés.

¿Entonces a quien aplicamos Hebreos 10:31?

Veamos que dice el texto: “Es cosa horrenda caer en las manos del Dios vivo.” Ya leído, vemos que aplica a aquellas personas que a diferencia de usted, amigo objetor, sí entienden como grave el no ser resucitado y por ello, condenados a destrucción eterna. Porque de lo que nos habla este texto, es de lo inapelable e inmutable del juicio de Jehová que “….es paciente para con ustedes, porque no desea que ninguno sea destruido.” (2 Ped. 3:9). Solo cuando Él ve (y en ultimísima instancia), que la condición de nuestro corazón no va a experimentar ningún cambio positivo, pasa a condenar para destrucción. Porque Él sabe positivamente, que ha habido, hay y habrán personas que bajo ninguna circunstancia, cambiarán para bien:

Aunque se haga gracia al malvado, no aprende justicia; en tierra recta se tuerce y no teme la majestad de Yahveh.” Isa. 26:10.

Y ya en su último párrafo, nuestro buen amigo nos dice en primer lugar, lo siguiente:

Según tu tesis, los apóstatas simplemente morirán y no resucitarán después de esta vida para enfrentar un juicio y así encontrarse con el Dios que negaron y se burlaron.”

Bien, de entrada tenemos que negarle la mayor: no es nuestra tesis, sino la de Pablo:

Porque es imposible que los que fueron una vez iluminados, que gustaron del don celestial, que llegaron a ser participantes del Espíritu Santo, 5 que también probaron la buena palabra de Dios y los poderes del mundo venidero 6 y después recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento; puesto que crucifican de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y le exponen a vituperio. (……) 8 Pero la que produce espinos y abrojos es desechada, está cercana a la maldición y su fin es ser quemada.” (Heb. 6:4-8).

O sea, son destruidos en el momento de su muerte y sin esperanza de resurrección…… y ya finalmente su último pensamiento:

Eso me parece muy cómodo y muy conveniente para los herejes, pues si no hay un juicio después de esta vida para ellos, sino simplemente el permanecer inconscientes en el Gehenna, ¿qué temor podrían sentir ellos por un futuro lúgubre y espantoso que consiste en enfrentar el juicio de Dios?

En fin, no acabamos de entender el sentido de la comodidad y de la conveniencia, que parece tener nuestro objetor, por lo cual obviamos cualquier comentario; y en cuanto a la pregunta, responderle que el temor y la agonía ya lo sufren en el momento de ser conocedores de su destino, como en el caso de Judas que acabo suicidándose, antes de seguir aguantando tan grande y agónico sufrimiento. Porque él sabía qué había hecho y lo que en consecuencia le aguardaba.

Y probablemente como él dice para concluir su comentario, algunos errorcillos serios, tendremos en el artículo en cuestión o en algún otro, quién sabe; pero lo que sí es cierto, es que hasta el momento y nuestro objetor no ha sido la excepción, nadie nos ha podido probar la incorrecta interpretación o dudosa aplicación de un solo texto, de ninguno de los innumerables que hemos usado en nuestras publicaciones. Porque eso, queridos amigos y no otra cosa, es lo que hay que hacer para que una objeción tenga peso y sea considerada como seria pues no vale el dar uno su opinión, como simplemente ha hecho nuestro objetor y no probarla con un solo texto y para uno que se cita y a juzgar por el contenido del párrafo en el que está inserto, pues como que tenemos nuestras reservas acerca de su correcta interpretación.

Luego siendo que de momento, no hemos recibido ningún tipo de corrección, tenemos que entender que lo que nosotros hemos publicado es sencillamente correcto y ajustado a la Palabra de Jehová…… y en el bien entendido de que damos por supuesto, que tal circunstancia puede cambiar en cualquier momento, porque nosotros, también nos podemos equivocar. Y no podemos finalizar nuestra respuesta a nuestro amigo objetor, sin agradecerle la deferencia que nos ha mostrado al leernos y tomarse la molestia de presentar su discrepancia, así como la corrección con la que se ha expresado…… y es que así, da gusto.

MABEL