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¿RAPTO?…… PERO ¿DE QUÉ RAPTO NOS ESTÁ HABLANDO, Sr. OLCESE?

Posted in Uncategorized with tags , , , on 10/10/2015 by Armando López Golart

images (6)Como les prometíamos en nuestro anterior escrito, vamos a continuar mostrándoles diferentes “gansadas” que publica Apologista Mario Olcese y a las que presenta como genuinas verdades del contenido escritural, cuando la realidad es que no son más que disparates salidos de una mente que tal parece estar más “palla que paca”, a juzgar por las cosas que propone; y si no fuera porque la cosa es muy seria, pues estamos hablando de las cosas de Dios, la cosa podría ser hasta graciosa…… ¡pero maldita la gracia que tiene, el que se esté engañando continuamente a las ingenuas personas que se han creído que ese “ilustrado” es un teólogo! (Habíamos escrito “soplagaitas”, pero por aquello de “no hacer sangre”, lo hemos cambiado).

Porque a la barbaridad ya comentada en nuestro anterior escrito (06/10/15) y publicada por el “teólogo” en cuestión, al afirmar que la “gran tribulación” dura siete años y que Jesucristo regresa al final de la misma, se nos descolgó hace unos días hablando de la existencia de un supuesto “rapto de los inicuos” en un video publicado el 20/09/15 y de tan solo 1 minuto, 30 segundos de duración (rimbombante introducción a lo Cecil B. DeMille, incluida), en donde lo único que consigue es demostrarnos el disparate que se puede perpetrar en tan poco espacio de tiempo…… y es que solo el título, ya habla por sí solo: “El verdadero y único rapto secreto de los impíos previsto por el salmista y que nadie habla”. Porque en el mismo, ese “genio” de la teología y apoyándose para ello en el Sal. 37:10, nos asegura que existirá (¡ojo al dato!), un verdadero y único “rapto” de personas impías para sacarlas de la tierra y así limpiar esta de malas influencias…… al menos eso es lo que se concluye, tanto del titular del video señalado, como de su escueto contenido y refrendado ello por la “entradilla” de presentación del citado video:

El Salmista previó el rapto secreto post tribulacional de los impíos.”

Eso es y según dicho “teólogo”, que ya el rey David (escritor de dicho salmo) y bajo inspiración divina, previó, predijo o profetizó en su momento, que al final de la “gran tribulación” aún por acontecer en nuestros días, los inicuos serían raptados de la tierra, para que no causen más perturbación…… no nos explica dicho personaje, eso sí, es a dónde serán llevados. Pero permítannos antes de continuar, que les expliquemos qué es “el rapto” como tal y según el entendimiento bíblico que sobre dicho tema se tiene en nuestros días, pues tenemos que recordar que solo un par de siglos atrás en el tiempo, se desconocía por completo dicha enseñanza…… por lo que, ya de entrada, no podemos estar hablando de una enseñanza bíblica.

Lo que tan reciente “enseñanza” explica y apoyándose en una incorrecta interpretación de 1 Tes. 15-17 (como no podía ser de otra manera), que en un momento determinado y coincidiendo con el regreso de Cristo a la tierra, los fieles muertos de todas las épocas serán resucitados, mientras que aquellos que permanezcan vivos en ese momento serán “arrebatados” con vida al cielo conjuntamente con los resucitados, para regresar siete años después y finalizada ya la citada “gran tribulación”, para reinar al lado de Cristo por los mil años del reino de Dios…… más o menos, la cosa va por ahí. Pero el punto mollar del “rapto” en cuestión, es que este se lleva a cabo con personas que están vivas en el momento de ser arrebatadas, pues de tratarse de personas muertas estaríamos hablando de una “resurrección” y no de un arrebatamiento o “rapto”…… con lo que estamos ante una disparatada enseñanza, pues el contexto escritural desmiente radicalmente tal idea; dicho lo cual, continuemos con lo que nos quiere “vender” el Sr. Olcese, acudiendo al Sal. 37:10 por él citado y tomado de la versión bíblica que usa dicho personaje, eso es, la RV 1960:

Pues de aquí a poco no existirá el malo; observarás su lugar y no estará allí.”

Leído así “a pelo” (eso es, descontextualizado) y partiendo del peregrino supuesto de que el “rapto” como tal existiera, algo de lo que en la Biblia ni siquiera se hace una mínima mención, uno hasta podría creer que dicho salmo avala la idea que nos propone el “teólogo” en cuestión: eso es y según la esquizofrénica mente del personaje al que hacemos alusión, que uno estará mirando a un inicuo y de pronto ¡¡“zás”!!, como por arte de “birlibirloque” desaparecerá de la vista de uno, porque Jehová se lo habrá llevado por malo…… porque esto es lo que en esencia, nos está diciendo ese “súmmum” de la teología del mundo mundial. Pero claro, cuando contrastas dicho pasaje con otras traducciones bíblicas y sobre todo, lo colocas en su contexto más inmediato, la cosa cambia radicalmente; porque veamos cómo se lee dicho pasaje ya dentro de su contexto natural y en otra versión bíblica, en este caso la TLA y que es la que expresa la idea de manera más sencilla:

No des lugar al enojo, ni te dejes llevar por la ira; eso es lo peor que puedes hacer. 9 Los malvados serán destruidos (obviamente y como vimos en el artículo anterior, durante la “gran tribulación”), pero los que esperan en Dios recibirán la tierra prometida (el reino de Dios).

10 Dentro de poco (ya establecido dicho reino) no habrá malvados; podrás buscar y rebuscar, pero no encontrarás uno solo. 11 En cambio, la gente humilde recibirá la tierra prometida y disfrutará de mucha paz.” (Sal. 37:8-11). (Acotaciones nuestras).

Luego lo que se nos está diciendo, es que en el reino de Dios no se encontrará a ningún inicuo, porque estos habrán sido “destruidos” durante la “gran tribulación”…… tan simple como eso. Y ustedes pueden buscar en cualquier traducción bíblica y verán que la idea que transmiten todas ellas, es la que les hemos señalado nosotros y que tenemos muy claro cuál es el sentido correcto del mensaje bíblico, sencillamente porque antes de hacer afirmación alguna consideramos los contextos y además, contrastamos el pasaje del que se trate con otras versiones bíblicas y que es lo que se debe de hacer, si se tiene un mínimo de rigor; de hecho y leído en su contexto, la misma traducción RV 1960 usada por ese “mindungui” de la teología confirma nuestra afirmación, pues vean qué es lo que se lee en ella en dicho salmo:

Deja la ira y desecha el enojo; no te excites en manera alguna a hacer lo malo. 9 Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.

10 Pues de aquí a poco no existirá el malo; observarás su lugar y no estará allí. 11 Pero los mansos heredarán la tierra y se recrearán con abundancia de paz.”

Observarán que puesto en su contexto, en dicha versión bíblica resulta que los “malos” dejarán de existir, sencillamente porque serán “destruidos” y no porque sean objeto de un “rapto”, como incomprensiblemente nos afirma ese indocumentado de Apologista Mario Olcese y que por no saber, no sabe ni leer; si a ello le sumamos que dicho personaje destaca por su total ignorancia en cuanto al contenido escritural se refiere, así como una innata tendencia hacia la mentira (Juan 8:44) y que le lleva a ajustar las Escrituras a lo que él piensa, en lugar de ajustar lo que piensa a lo que estas dicen, ya tenemos el “follón” montado. Porque el error de base no está tanto en la mala interpretación de un pasaje bíblico, sino en la razón del porqué se produce dicha errónea interpretación y que no es otra, que una total falta de respeto a la verdad…… si a ello le sumamos un total desconocimiento del contexto escritural, como es en el caso de tan “ínclito” personaje, el disparate puede ser de proporciones siderales.

Lo sorprendente del caso y como refrendo de lo que les estamos diciendo, es que el Sr. Olcese en un video posterior al comentado y publicado el 28/09/15, eso es, tan solo ocho días después, afirmaba todo lo contrario y como queda reflejado en el mismo comentario que, a modo de entradilla, resumía el contenido de dicha grabación:

El rapto secreto de la iglesia se ha convertido en un escape oportuno de los cristianos de este mundo perverso…una suerte de sueño de opio que los mantiene ilusionados con una falsa esperanza sin sustento en las Escrituras.”

Entonces ahora tenemos y según dicho personaje, que ese “rapto secreto” (para empezar y por definición, el rapto y según se entiende actualmente no puede ser secreto) y tal como señala al final de ese comentario transcrito, es una “falsa esperanza sin sustento en las Escrituras” o, lo que es lo mismo, que estas no dan soporte a la idea de un rapto como tal, sea este de “buenos” o de “malos”. Sin embargo, tan solo ocho días antes y, suponemos, en un amplio despliegue de “conocimientos” teológicos, afirmaba sin rubor alguno que dichas Escrituras si contemplan un rapto “de los inicuos”…… y es que tal parece que el hombre está como “una chota” ¡qué quieren ustedes que les digamos!

MABEL

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¿HABLÓ PABLO EN 1 TES. 4:16-17, DE UN “RAPTO”…… O DE ALGO QUE SE LE PARECIERA?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 29/09/2013 by Armando López Golart

rapto4Sobre este tema versaba la pregunta que uno de nuestros lectores nos formuló y por lo que decidimos, como con aquellas de las que recibimos y que entendemos son de interés, publicarla en formato de artículo para general beneficio del resto de nuestros lectores; por lo que este artículo debería ser tomado muy en serio por aquellos llamados cristianos que se asocian con organizaciones religiosas que difunden como doctrina fundamental, la enseñanza del “rapto” o el arrebatamiento de la “iglesia”…… cristianos a los que les han contado (¡y encima se los han creído!) que puesto que se han bautizado, ya han sido reconocidos como “ungidos” o Hijos de Dios y por lo gozarán del privilegio de ser arrebatados de la tierra al cielo para estar en la presencia de Dios durante cierto tiempo, mientras que aquellos que sean dejados atrás, serán víctimas de la ira de Dios y destruidos eternamente…… y es que para creerse semejante sandez y que rompe con toda la lógica bíblica, ya hay que tener arrestos.

Luego es obvio que nos encontramos ante un pasaje como mínimo conflictivo, pues ha dado pie y como acabamos de señalar, a una de las más disparatadas doctrinas que enseñan muchas organizaciones religiosas de relumbrón, con millones de seguidores y que tiene que ver con la supuesta existencia de un “rapto” o arrebatamiento de la “iglesia” de Cristo. Y con lo que más o menos nos vendrían a decir (y lo repetimos para focalizar el asunto), que al inicio de la profética semana 70 de Dan. 7:29 y últimos siete años del mundo tal como lo conocemos, la “iglesia” o el conjunto de personas (tanto hombres como mujeres) a las que dichas organizaciones religiosas han convencido de que mediante su bautismo en agua ya han sido reconocidas como Hijos de Dios, serán elevadas a la presencia de Este durante esos siete años de supuesto caos en la tierra, mientras y como ya hemos indicado, las que no sean tomadas sufrirán aniquilación total en el día “de la ira” o furor de Dios (Sof. 1:14-18). Y período de tiempo de “gran tribulación” que supuestamente y según dichas organizaciones religiosas, tiene que durar por esos siete años mencionados…… y que se apoyan para promocionar semejante disparate, eso es, la teoría de un “rapto” que misteriosamente dejará la tierra casi semivacía, precisamente en el texto de 1 Tes. 4:16-17 que da pie a este artículo y en el que se lee lo siguiente:

Porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después, nosotros los vivientes que sobrevivamos (o que estemos vivos en aquél momento) seremos arrebatados juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor (para recibirle) en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.” (Acotaciones nuestras).

Pero antes de continuar con nuestra exposición, permítannos un breve inciso para señalar que esos siete últimos años de Dan. 9:27 y lejos de ser siete años completos de “gran tribulación”, como señalan dichas organizaciones religiosas, estos se dividen en dos períodos: un primer período de tres años y medio de relativa calma (Rev. 7:2-3) y necesaria para que se pueda llevar a cabo la gran predicación de Mat. 24:14, mientras que en el segundo período, eso es, en los restantes tres años y medio y ya terminada dicha predicación, es cuando se producirá lo anunciado por Sof. 1:14-18 (entre otros) y que significará, ahora ya sí, la “gran tribulación” que eliminará o destruirá eternamente a todos aquellos que no hayan aceptado la propuesta divina ofertada por medio de dicha proclamación…… por cierto: aquellos que sí la acepten, durante tan catastróficos tiempos en la historia de la humanidad y que jamás se volverán a repetir, serán “ocultados” o protegidos por el Altísimo aquí en la misma tierra y sin necesidad de sacarnos de ella, según el Sal. 91, o Sof. 2:2-3, o en Isa. 26:20-21 y pasaje en donde se nos expone dicha idea, en los siguientes téminos:

Anda, pueblo mío, entra en tus cuartos interiores y cierra tus puertas tras de ti (recuerden el relato del arca de Noé). Escóndete por solo un momento hasta que pase la denunciación. 21 Porque, ¡mira!, Jehová está saliendo de su lugar para pedir cuenta por el error del habitante de la tierra contra él; y la tierra ciertamente expondrá su derramamiento de sangre y ya no encubrirá a los de ella a quienes han matado.” (Acotación nuestra).

Una vez aclarado tan importante punto y volviendo a donde estábamos, eso es, a la enseñanza del “rapto” como tal, vemos que ya de entrada esta se topa con el hecho incontestable y como explicábamos en nuestro artículo del pasado día 24 del corriente mes de Septiembre, de que actualmente no existe sobre la tierra asomo alguno de algo parecido a una “iglesia de Cristo” y que pueda ser “raptada” o arrebatada en un momento determinado…… y planteamiento por nosotros publicado que, al menos hasta donde sabemos, no nos ha sido rebatido por ninguno de esos supuestos “ungidos” o Hijos de Dios, por tanto supuestos integrantes de la citada “iglesia” y candidatos a partir hacia la misma presencia del Dios Altísimo en los cielos.

Por otra parte, nos encontramos también con aquellos que sin compartir la idea de un “rapto” y ante la complejidad de dicho pasaje de 1 Tes. 4:16-17, no sabiendo por tanto de qué hablaba Pablo, no se les ocurre otra memez que afirmar que en esa porción bíblica mencionada este personaje tuvo un “lapsus” (vulgo, que “se le fue la olla”) y que estas palabras las pronunció pensando, erróneamente, que la venida de Cristo se produciría durante la vida de esas personas a las que se dirigía y por supuesto, de la suya propia…… sin embargo, el más elemental sentido común de nuevo nos muestra que dicha interpretación no puede ser correcta, pues tal situación es imposible de producirse en un autor bíblico y siendo las Escrituras clarísimas en este sentido, pues en ellas leemos que “toda Escritura es inspirada de Dios” (2 Tim. 3:16), lo cual de ninguna manera puede dar lugar a ese tipo de situaciones. Porque claro, si tuviéramos que considerar la posibilidad de un supuesto “lapsus” por parte de algún escritor bíblico, en este caso de Pablo, no solo serían difícilmente creíbles dichas palabras, sino que el entero texto escritural sería puesto en cuarentena; y circunstancia que por imposible, lo que hace es llevarnos a la siguiente conclusión: puesto que no parece que Pablo nos esté hablando de un “rapto” y la opción de un supuesto “lapsus” en semejante personaje es realmente absurda, lo único que procede es pensar que en 1 Tes. 4:16-17 se nos está hablando de otra cosa y que a partir de este momento, es lo que vamos a intentar averiguar…… siempre ciñéndonos, eso sí, a nuestro acostumbrado método de leer con atención y luego razonar sobre lo leído con lógica, sentido común y sobre todo, tomando como punto de referencia para cualquier análisis, al contexto general de las Escrituras; por lo que partiendo de esa posición, leeremos en primer lugar el pasaje mencionado dentro de su contexto más inmediato y luego ya, nos centraremos concretamente en el verso 17, que parece ser en donde radica el conflicto y que nos puede dar la clave del asunto:

Además, hermanos, no queremos que estén en ignorancia respecto a los que están durmiendo en la muerte; para que no se apesadumbren ustedes como lo hacen también los demás que no tienen esperanza (eso es, de los que no creían en una resurrección de los muertos). 14 Porque si nuestra fe es que Jesús murió y volvió a levantarse, así también, a los que se han dormido en la muerte mediante Jesús, Dios los traerá con él. 15 Porque esto les decimos por palabra de Jehová (luego aquí ya estaríamos hablando de una profecía, que nos señala algo que ocurrirá en un futuro): que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después nosotros los vivientes que sobrevivamos (o estemos vivos en ese momento) seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor. 18 Por consiguiente, sigan consolándose unos a otros con estas palabras.” (1 Tes. 4:13-18). (Acotaciones nuestras).

Tengamos en cuenta que la congregación de Tesalónica era relativamente joven cuando Pablo escribió su primera carta a los cristianos de esa ciudad, cerca del año 50 E.C. (haría algo más de un año que el propio Pablo la había fundado) y algunos miembros de la congregación estaban angustiados por familiares o compañeros que se habían “dormido en la muerte”, pues una corriente “neo-platónica” que negaba la resurrección de los muertos, estaba introduciéndose en las congregaciones y confundiendo a muchas personas, entre ellas a miembros de dicha congregación; de ahí que poco después y en su particular cruzada en contra de dicha apóstata creencia, Pablo pronunciara aquellas palabras de “si los muertos no han de ser levantados, comamos y bebamos, porque mañana hemos de morir” (1 Cor. 15:32). Sin embargo, lo que Pablo escribió acerca de la esperanza de la resurrección produjo resultados positivos, pues enderezó temporalmente la situación y trajo consuelo a esos fieles de Tesalónica; luego estaríamos ante el contexto de un mensaje de ánimo para levantar la moral del “personal” y no para suscitar una discusión como parece plantearnos el versículo 17…… pero ahí está este, por lo que resta solo el averiguar qué es lo que Pablo quiso decir realmente con esas palabras y no perdiendo de vista, que lo que estaba haciendo Pablo en este verso 17, era señalar algo a ocurrir en un futuro; dicho lo cual, metámonos en harina y empecemos por analizar dicho pasaje en distintas versiones e intentando sacar alguna conclusión razonable, habida cuenta que las distintas formas de presentarlo varían según la versión que uno use :

RV 1960: “Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”

LBLA: “Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre.”

BJ: “Después nosotros, los que vivamos, los que quedemos, seremos arrebatados en nubes, junto con ellos, al encuentro del Señor en los aires. Y así estaremos siempre con el Señor.”

NVI: “Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Y así estaremos con el Señor para siempre.”

PDT: “Luego, nosotros los que estemos vivos en ese momento, subiremos a las nubes con los resucitados para encontrarnos con el Señor en el aire, y así estaremos con el Señor para siempre.”

TLA: “Después Dios nos llevará a nosotros, los que estemos vivos en ese momento, y nos reunirá en las nubes con los demás. Allí, todos juntos nos encontraremos con el Señor Jesús, y nos quedaremos con él para siempre.”

Luego para comprender lo que Pablo estaba diciendo con estas palabras y siempre según a nuestro entender (solo estamos exponiendo una opinión), tenemos que partir en primer lugar del supuesto que cuando el apóstol empleaba el pronombre personal “nosotros”, no se estaba refiriendo a ellos como a personas físicas, sino como “clase ungida” y con lo que se podrían traducir sus palabras como “cuando vuelvan a aparecer personas como nosotros, o de nuestra misma condición”, ocurriría esto, lo otro o lo de más allá. En segundo lugar, tenemos que asumir una serie de planteamientos publicados en este blog y en perfecta armonía todos ellos con el contexto general de las Escrituras (del que Pablo no se podía apartar), como por ejemplo, que con la muerte del último de los apóstoles se acabó la posibilidad de que alguien pudiera acceder a la condición de “ungido” o Hijo adoptivo de Dios, pues estos que eran los únicos que podían impartir el bautismo en espíritu santo y que era el que la daba, ya habían muerto todos. Por otra parte tenemos que asumir, que en Rev. 6:11 y 10:11 se nos habla de que en un futuro aparecerían en la tierra un “resto” de personas con las mismas características de los apóstoles (aquí ya empieza a tomar sentido, lo dicho al inicio de este párrafo) y prefigurados por los “dos testigos” de Rev. 11:3, que dotados y a la manera de aquellos primeros seguidores de Jesús de grandes poderes (v. 5-6), darían comienzo a la gran predicación anunciada por el Hijo de Dios en Mat. 24:14…… predicación que con una duración de tan solo ¡1260 días!, tiene como objetivo el abarcar toda la tierra habitada; y circunstancia, dicho sea ya de paso, que nos hablaría del inmenso despliegue de poder realizado por Jehová en esos momentos finales y depositado en las personas que participen de la misma, colaborando con ese resto “ungido” por aparecer (compuesto de verdaderos Hijos de Dios) y del que se nos habla en Joel 2:28-29. Por lo que difícilmente se entendería la aparición de tan extraordinarios personajes, si la tierra y como nos afirman esos “genios” de la teología que nos rodean, prescindiendo que defiendan la idea del “rapto” o no, ya estuviera llena de “ungidos” o Hijos de Dios…… ¿o es que estaríamos hablando de estos supuestos “ungidos” actuales como de “ungidos de tercera”, pues a diferencia de los mencionados en Rev. 11:5-6, estos no sirven absolutamente para nada?

Entonces y partiendo de lo dicho hasta el momento, se puede deducir que Pablo estaba dando a entender que en un futuro aún lejano, aparecerían personas de su “clase” y que es de lo que nos habla el pasaje ya citado de Rev. 10:11, pues es imposible entender de este que la comisión de predicar de nuevo y en un futuro lejano de la que se nos habla, se le diera al envejecido apóstol Juan…… por lo tanto, es obvio que tanto en un caso como en el otro, se hace referencia a la futura venida de individuos de la “clase” de Pablo o de Juan (eso es, “ungidos”, o Hijos de Dios) que en un futuro serían elegidas por Dios para propagar determinado mensaje y que aparecerían al final de los tiempos; de ahí que en ese versículo 17 analizado, se diga aquello de que los que “estemos vivos en ese momento” (como “clase” y no como individuos, repetimos) no serían llamados antes o precederían en la resurrección (v. 16) a los que ya yacían en la muerte por siglos. Por otra parte, dicha predicación final se tendría que iniciar en el momento en que Cristo recibe la autoridad del reino y siendo dicha “buena nueva” proclamada en la tierra por esos “dos testigos” y aquellos que se les unan colaborando en la difusión de la misma, por espacio de tres años y medio:

Y vi a otro ángel que volaba en medio del cielo y tenía buenas nuevas eternas que declarar como noticias gozosas a los que moran en la tierra, a toda nación y tribu y lengua y pueblo 7 y decía con voz fuerte: “Teman a Dios y denle gloria, porque ha llegado la hora del juicio por él, de modo que adoren al que hizo el cielo y la tierra y el mar y las fuentes de las aguas”.” (Rev. 14:6-7).

Y es que la toma de poder del reino no puede ser anunciada si esta no se ha producido, por lo que cuando aparezcan los “dos testigos” o “resto ungido” aún por venir, anunciando dicha “buena nueva”, Jesucristo ya tiene que haber tomado el control del reino de Dios…… y “resto” que aparece al unísono con el “anticristo” y momento en el que inicia la profética semana 70 de Dan. 9:27, o los siete últimos años del mundo tal como lo conocemos. A los tres años y medio de proclamarse dicha esperanzadora noticia y ya acabada en la tierra la tarea de anunciarla por parte de esos enviados de Dios, el “anticristo” da muerte a dichos personajes (Rev. 11:7) y que son resucitados tres sías y medio después, momento en el que se produce la “primera” resurrección de aquellos que tienen que reinar con Cristo y con lo que se “completa” el número que, según hemos leído en Rev. 6:11, tenía que redondear la cantidad predeterminada por el Altísimo sobre la totalidad de los componentes de ese gobierno teocrático alrededor de Jesucristo; porque como de todos es sabido, solo pueden reinar con Cristo aquellos que han sido “ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios” (Rev. 20:4), eso es, que han muerto asesinados por guardar integridad a Dios.

Pero claro, alguien nos podría objetar que Pablo mencionó eso de “los que estemos vivos en ese momento” y lo que hemos leído es que el personaje del “anticristo” y como máximo exponente de la “bestia” (Rev. 13:1) les da muerte…… pero si nos miramos la cosa con cierta atención, veremos que en esos componentes de ese “resto” y en el momento de ser arrebatados a las nubes para recibir junto a sus otros hermanos también asesinados siglos antes, al Cristo que regresa a la tierra, sí se cumple esa condición señalada por Pablo, porque veamos qué leemos en Rev. 11:7-12:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio (a los 1260 días de iniciado), la bestia salvaje que asciende del abismo (bajo el poder del “anticristo”) hará guerra contra ellos (el “resto”) y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten, que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron a los que moran en la tierra.

11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie (volvieron a la vida) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Acotaciones nuestras).

Luego lo que se nos está diciendo aquí, es que esas personas son resucitadas ante los ojos de aquellos que los habían matado, por lo que a todos los efectos ya están vivas de nuevo antes de ser arrebatadas al encuentro de Jesucristo y por lo tanto, cumplidas las palabras de Pablo en el sentido de que esas personas fueron arrebatadas al encuentro de Jesús estando vivas o según palabras del apóstol “los que estemos (como “clase”) vivos en ese momento”…… prescindiendo de que instantes antes estuvieran aún muertos: la cuestión es, que en el momento de ser arrebatados, estaban con vida y de ahí, que podamos hablar de un “arrebatamiento”. Ahora bien ¿en qué sentido y a diferencia de aquellos “santos” que llevaban siglos en sus tumbas, se nos dice de ese “resto” que sus cuerpos fueron “cambiados en un abrir y cerrar de ojos”? La posible explicación de esas palabras de Pablo, probablemente se refiera a que en la actualidad y sin haber llegado aún a este suceso anunciado, de esos santos mencionados ya no queda vestigio alguno de ellos, pues sus restos se han “atomizado” con la tierra, eso es, los átomos que conformaban sus cuerpos físicos ya han pasado a formar parte de otras estructuras de materia y por lo que solo existen como personas en la prodigiosa e inconmensurable mente de Jehová; ello conlleva el que Jehová tenga de dotarles a cada uno de ellos de un nuevo cuerpo totalmente idéntico al anterior, solo que ya con la condición de ente inmortal…… circunstancia que paradójicamente no se produciría con los del “resto” ungido aún por aparecer, porque veamos lo que el mismo Pablo nos dijo, complementando con ello lo dicho anteriormente en 1 Tes. 4:16-17:

¡Miren! Les digo un secreto sagrado: No todos nos dormiremos en la muerte (o permanecerían largo tiempo en la tumba), pero todos seremos cambiados 52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, durante la última trompeta. Porque sonará la trompeta y los muertos serán levantados incorruptibles y nosotros seremos cambiados. 53 Porque esto que es corruptible tiene que vestirse de incorrupción y esto que es mortal, tiene que vestirse de inmortalidad.” (1 Cor. 15:51-53).

Recordemos que hemos leído que esos personajes prefigurados por los “dos testigos” y sea cual sea su número real, permanecen muertos por tres días y medio antes de ser resucitados, por lo que sus cuerpos no habrán iniciado aún el proceso de descomposición y lo que hace que Jehová no tenga más que insuflar vida en esos mismos cuerpos, que a diferencia de las resurrecciones de las que nos habla la Biblia, cuyos protagonistas volvieron a la vida en su anterior condición de seres mortales, esos personajes lo hacen ya con la condición de seres inmortales…… esta diferencia de levantarse en los mismos cuerpos mortales que tenían antes de morir, pero pasando a una nueva condición de inmortalidad , es lo que le permite a Pablo el decir que son “cambiados” o por decirlo de otra manera, aquel mismo cuerpo que tres días y medio antes era “mortal”, Jehová lo cambia a la condición de “inmortal”. Y el poco tiempo que permanecen muertos, permite entender el que sencillamente y a los ojos del Todopoderoso Dios, no sea más que un brevísimo instante y al que los seres humanos, coloquialmente (y eso es lo que probablemente hizo Pablo), solemos referirnos como “en un abrir y cerrar de ojos”, eso es, una actividad que se desempeña en un corto periodo de tiempo, que sucede rápidamente o que tarda poco tiempo en realizarse…… luego partiendo de todo lo considerado, veamos de nuevo ese pasaje de 1 Tes. 4:16-17, en esta ocasión en la versión Traducción en lenguaje actual y comprobemos si ya ahora, se nos hace más “digerible”:

Porque cuando Dios dé la orden por medio del jefe de los ángeles y oigamos que la trompeta anuncia que el Señor Jesús baja del cielo, los primeros en resucitar serán los que antes de morir confiaron en él. 17 Después Dios nos llevará a nosotros, los que estemos vivos en ese momento y nos reunirá en las nubes con los demás. Allí, todos juntos, nos encontraremos con el Señor Jesús y nos quedaremos con él para siempre.”

Y esta es, queridos lectores y a nuestro entender, toda la “historia” de lo que nos quiso decir Pablo en ese pasaje objeto de análisis y por lo tanto, nada de un “rapto” tal como nos lo plantean muchas prominentes organizaciones religiosas de la llamada cristiandad, ni que ese día no fuera precisamente el mejor de Pablo en su larga carrera al servicio del Altísimo. Es cierto que probablemente nos podríamos haber explicado mejor (¡qué quieren ustedes, cada uno llega hasta donde llega!), pero no es menos cierto que hemos dado suficiente información como para que cuando alguien le ofrezca la “oportunidad” de ser “raptado” al cielo para “estar con Dios”, le mande directamente a freír espárragos…… y ya por no hablar, de lo que habría que hacer con aquellos que afirman que la Biblia tiene “lapsus” y por lo que no vale la pena el dedicarle uno su atención.

MABEL

¿QUÉ OCURRIRÁ CON NOSOTROS, EN LA YA CERCANA “GRAN TRIBULACIÓN”?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 08/11/2012 by Armando López Golart

Y en el sobreentendido que al decir “nosotros”, nos estamos refiriendo a todas aquellas personas que contando con el favor del Altísimo, sobrevivirán a la citada “gran Tribulación” por venir (y entre las que esperamos estar, lógicamente) y de las que se nos habla en Rev. 7:13-14:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.”

Ya establecida esta necesaria premisa, aclaratoria de lo que vamos a tratar en este artículo y quedando claro en ella, que estaríamos hablando de “sobrevivientes” de dicho evento y circunstancia fundamental para aclarar el tema objeto de debate, pasemos ahora al desarrollo del mismo. Y es que estaríamos hablando de un asunto muy interesante, a la vez que controvertido y con el añadido, que no es un tema ciertamente bien comprendido por los “entendidos” de turno, que les dan a esas personas mencionadas cualquier destino menos el que realmente tienen: porque las tales personas y en su condición de “sobrevivientes” de la “gran tribulación” (y repetimos, no olviden ese “pequeño” detalle de que estamos hablando de “sobrevivientes”) y que da paso de manera inmediata a un período de tiempo de mil años de gobernación divina, son por pura lógica los primeros súbditos de ese gobierno instaurado por Jehová (Dan. 2:44) y que ubicado aquí en la tierra, se nos anuncia como “el reino de Dios”.

Y con la instauración del cual, inicia dicho período de tiempo, durante el que se producirá la tan esperada resurrección de los muertos (Hech. 24:15) y que de manera progresiva pasarán a engrosar las filas de esos primeros súbditos mencionados, a la par que se producirá la “restauración de todas las cosas” y que por boca de Sus “profetas de tiempo antiguo” (Hech. 3:21), nos han sido prometidas por nuestro Creador, eso es, el recuperar la condición de perfección, tanto física, como mental y por supuesto espiritual del ser humano y con ello, la posibilidad de poder vivir de nuevo eternamente: en definitiva, el volver a la misma situación de la que disfrutaban nuestros primeros padres Adán y Eva antes del pecado; y visto desde esta óptica, uno empieza a pensar…… a valorar distintas posibilidades y acaba concluyendo, que estaríamos hablando de algo bastante razonable.

Pero hete aquí y por aquello de que la alegría en casa del pobre suele durar más bien poco, nos salen esos “genios” modernos de la interpretación bíblica y que pertenecientes a distintos segmentos religiosos existentes en nuestros días, nos cuentan aquello tan “psicodélico” de que seremos arrebatados (evento conocido como “teoría del rapto”) o “raptados” al inicio de la septuagésima semana profética de Dan. 9:27 (algo de lo que les hablaremos más adelante en este escrito, no se preocupen) para ser llevados al cielo y ante la presencia del Divino (nada más y nada menos ¡por pedir, que no quede!) y que se conoce como el rapto “pre-tribulacional”…… y por tanto, fuera ya del alcance de dicha “gran tribulación”; obviamente al final de los siete años mencionados (algunos incluso y ya en el colmo del disparate, como el evangelista Sr. Doug Batchelor, afirman que tal regreso ocurre después de transcurrido el milenio), serán devueltos los arrebatados a esta tierra para, ya en condición de seres inmortales, pasar a reinar junto a Cristo en el citado “reino de Dios”.

Y para que no decaiga la fiesta, están otros que defienden una barbaridad parecida, solo diferente en cuanto a tiempo, pues nos afirman que dicho “rapto” se producirá a la mitad de dicha séptima semana (o rapto midi-tribulacional) y por lo que también el personal sería librado de enfrentar dicha “gran tribulación” y, por supuesto, también llevado al cielo para allí esperar el momento en que, acabado dicho “sarao” por estos lares, ser devueltos a esta tierra y ocupar tan encumbrado puesto, que repetimos, tiene que ver con el fungir de inmortales reyes y sacerdotes en ese venidero “reino de Dios”.

Pero hay aún una tercera vía y quizás por aquello de que no hay dos sin tres, conocida como rapto “post-tribulacional” y en dónde estaríamos hablando de un “arrebatamiento” al final de dicha séptima semana y por lo que, a diferencia de los dos planteamientos anteriores, nos “pillaría el toro” o lo que es lo mismo, tendríamos que enfrentar los graves sucesos de la “gran tribulación” y que, culminando con la batalla de “Armagedón”, acabará con el mundo tal como lo conocemos, para dar inicio al tan esperado “reino de Dios”.

Dicha tercera posibilidad, se apoya fundamentalmente en los capítulos 2 y 3 del libro de Revelación, en dónde en diversos pasajes de ambos capítulos, Jesucristo menciona y dirigiéndose a sus más directos seguidores, que “al que venza”, le serían dadas diversas prebendas, como el reinar con él y con la inmortalidad concedida…… por lo que se supone, que ese “vencer” tiene que ver con el superar con éxito, las terribles dificultades por las que pasará la humanidad en ese trágico momento y que como hemos dicho, se conoce como la “gran tribulación”. Pero en todo caso y escoja usted la opción que prefiera y siempre según dichos “genios” de la interpretación bíblica, esos “sobrevivientes” de la mencionada “gran tribulación” de Rev. 7:14, tienen como destino último el reinar con Jesucristo en su reino milenario y ya como seres inmortales. Pero que a nuestro entender (ya nos disculparán ustedes, que seamos tan “tiquismiquis”), dichas tres opciones y entre otras razones de menor cuantía, se enfrentan a un problema algo “complicadillo” de resolver y que hasta el momento nadie nos ha aclarado (¡y miren que lo hemos planteado veces!), que tiene que ver con la siguiente cuestión: para reinar con Cristo y en condición de inmortalidad, hay que participar inexcusablemente de la llamada “primera resurrección” y de la que se nos habla en Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos (eso es, sobre aquellos que participan de la misma) la muerte segunda no tiene autoridad (lo que significa la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotaciones nuestras).

Luego queda meridianamente claro y a tenor del registro escritural, que la condición de inmortal rey y sacerdote, solo la adquieren aquellos que participan de esa llamada “primera” resurrección y lo cual desvirtúa todas esas teorías del rapto, pues el denominador común en todas ellas es que los “raptados” o “arrebatados” o como quiera que se les llame, pasan “a reinar” con Cristo y ya revestidos de “inmortalidad” en el reino milenario…… cuando sorprendentemente es el caso, que las Escrituras nos están hablando de sobrevivientes de dicha “gran tribulación”, luego de personas que pasan con vida a través de la misma…… eso es, personas que no han muerto y por lo tanto, no pueden participar de ningún tipo de resurrección: ni de la llamada “primera”, ni de la que le seguirá a continuación y ya dentro del milenio y que es el único vehículo (dicha “primera” resurrección) que lleva a uno a reinar con Jesucristo y disfrutar de la inmortalidad…… siempre y cuando, claro está, las Escrituras no nos mientan.

Y circunstancia la señalada (no el que las Escrituras nos mientan, algo por demás imposible, sino la anterior), que nos devuelve a la cuestión primera y objeto de análisis en este artículo, en el sentido de qué va a ocurrir con aquellos que siendo fieles a Jehová, nos encontremos ante esa situación calamitosa y que se nos describe como de “gran tribulación”; pues según hemos leído, al apóstol Juan se le dice que “salimos” de ella, pero que no sabemos cómo, ni cuándo, ni dónde. Y para averiguarlo, no tenemos más remedio que dirigirnos a los ejemplos de juicios pasados de Dios sobre el hombre y que están registrados en las Escrituras (de hecho, la “gran tribulación” no es otra cosa que un mega-juicio de Dios), pues son las propias Escrituras las que nos recomiendan ese camino a seguir:

Porque todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para nuestra instrucción, para que mediante nuestro aguante y mediante el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.” (Rom. 15:4).

Entonces entendemos que la esperanza nos viene dada por lo que está contenido en las Escrituras y que fue escrito para instruirnos, eso es, para que tomáramos ejemplo de ello, por lo que es en ellas en dónde tenemos que buscar la información requerida…… en este caso, en el sentido de averiguar qué será realmente de nosotros, partiendo de un análisis correcto lo que ocurrió en sucesos anteriores. Y algo que nos queda claro, si así lo hacemos, que una constante en todos los casos de juicio divino, es que siempre Jehová ha mantenido a sus leales apartados de los mismos, pues no es en contra de estos que van sus acciones punitivas; pero veamos algunos relatos que nos hablan de ello, por demás conocidos por todos.

En el caso de Noé y su familia, si bien es cierto que vivieron una época de cierta dificultad y que podríamos considerar como de “tribulación” (como nosotros actualmente) durante el tiempo que emplearon en construir el arca, pues no olvidemos que Jehová trajo juicio según le dijo a Noé “porque la tierra está llena de violencia como resultado de ellos (eso es, de las personas que en ese momento moraban en ella); y, ¡mira!, voy a arruinarlos junto con la tierra” y con la que se montó, la que se montó, no es menos cierto sin embargo, que cuando vino sobre aquella generación impenitente el juicio de Dios, eso es, el conocido como “Diluvio Universal” y lo que podríamos considerar como el equivalente a una “gran tribulación”, ya Noé y familia habían sido puestos a buen recaudo, o lo que es lo mismo, completamente alejados y a salvo de dicha trágica situación…… luego no enfrentaron dicho dramático evento, porque el juicio no era contra ellos que, a diferencia del resto, habían sido obedientes a su Creador, sino en contra de aquellos que no lo habían sido. Y esa, como hemos mencionado, es una constante en los juicios de Jehová y que se ha visto repetida a lo largo de toda la historia bíblica: las dificultades generadas por determinada situación, las afrontan todos sin excepción…… pero cuando ya se pone Dios a actuar directamente sobre aquellos que le desobedecen, lógicamente protege a aquellos que sí le obedecen y dejándolos al margen de los acontecimientos; pero veamos dos casos más, que nos confirman dicho extremo.

En el año 587 a. E.C., Jehová usó a los ejércitos de Babilonia, bajo el reinado de Nabucodonosor, para ejecutar juicio sobre Su pueblo Israel y que culminó después de una brutal masacre, con la deportación de unos pocos sobrevivientes a la lejana Babilonia…… aunque antes de eso, Dios dio una última oportunidad a los que, confiando en Él, se quisieran salvar; pero veamos cómo se desarrollaron los hechos desde su inicio:

Y Jeremías procedió a decirles: Esto es lo que dirán a Sedequías: 4 Esto es lo que ha dicho Jehová el Dios de Israel: “Mira, voy a volver en dirección contraria las armas de guerra que están en las manos de ustedes (luego dejaría de tener éxito su resistencia frente a los caldeos), con las cuales están peleando contra el rey de Babilonia y los caldeos que los tienen sitiados fuera del muro; y ciertamente reuniré a estos en medio de esta ciudad. 5 Y yo mismo ciertamente pelearé contra ustedes con mano extendida y con brazo fuerte y con cólera y con furia y con gran indignación. 6 Y de veras golpearé a los habitantes de esta ciudad, tanto a hombre como a bestia. De una gran peste morirán”.

7 “Y después de eso, es la expresión de Jehová, daré a Sedequías el rey de Judá y a sus siervos y al pueblo y a los que en esta ciudad queden de la peste, de la espada y del hambre, en la mano de Nabucodonosor el rey de Babilonia, aun en la mano de los enemigos de ellos y en la mano de los que están buscando su alma; y él ciertamente los herirá a filo de espada. No les tendrá lástima, ni mostrará compasión ni tendrá misericordia alguna.” (Jer. 21:3-7).

Por lo que la perspectiva no tenía nada de halagüeña; sin embargo, antes que Jehová empezara a pelear personalmente contra Su propio pueblo (hasta ese momento, solo era una confrontación entre dos ejércitos opuestos) y a llevar a cabo Su resolución, dio la siguiente oportunidad a los moradores de Jerusalén:

Y a este pueblo dirás: Esto es lo que ha dicho Jehová: “Aquí pongo delante de ustedes el camino de la vida y el camino de la muerte. 9 El que se quede sentado en esta ciudad (o que no hiciera caso a la admonición divina) morirá a espada y del hambre y de la peste; pero el que esté saliendo y realmente se pase (o se entregue, haciendo caso a lo dicho por Jehová) a los caldeos que los tienen sitiados seguirá viviendo; y su alma ciertamente llegará a ser suya como despojo.” (Jer. 21:8-9). (Acotaciones nuestras).

Y decisión que no era nada fácil de tomar, en vista de la fama que tenían los caldeos acerca de la crueldad con la que “obsequiaban” a sus prisioneros y además, del trato que los propios judíos daban a sus desertores (si los pillaban, claro)…… sin embargo y protegidas por Jehová, esas personas que obedecieron confiando en Él, fueron las únicas que resultaron escapar con vida (en definitiva, lo más importante) de tan brutal destrucción y el equivalente también, a una “gran tribulación” en aquellos días. En todo caso observamos, que si bien las dificultades iniciales (o llamémosle “tribulación”) propias de un cerco las sufrieron todos los habitantes de Jerusalén, cuando la cosa se puso de “color hormiga” (eso es, marrón oscuro, tirando a negro), Jehová maniobró para sacar a sus fieles de ese entorno conflictivo que derivó en una brutal masacre o “gran tribulación” y preservó sus vidas.

Pero veamos ahora un suceso más cercano, como por ejemplo, fue el caso en el año 66 E.C. para los seguidores de Jesús dentro de Jerusalén y en el primer cerco que los ejércitos romanos sometieron a dicha ciudad, lo que podríamos valorar como una “tribulación” o dificultades graves; pero incomprensiblemente, cuando los soldados de Roma estaban a punto de tomar la ciudad y en una decisión inexplicable, aún no entendida por ningún estratega militar actual, su general al mando, Cestio Galo, ordenó la retirada…… proporcionando con ello y de forma milagrosa, la ocasión para que aquellos que tenían presente la advertencia dada por Jesús en su momento, tomaran acción:

Además, cuando vean a Jerusalén cercada de ejércitos acampados (ya lo habían visto), entonces sepan que la desolación de ella se ha acercado. 21 Entonces los que estén en Judea echen a huir a las montañas y los que estén en medio de Jerusalén retírense y los que estén en los lugares rurales no entren en ella; 22 porque estos son días para hacer justicia, para que se cumplan todas las cosas que están escritas.” (Luc. 21:20-22). (Acotación nuestra).

Por lo que puesto que esos seguidores de Jesús, en cuanto vieron las orejas al lobo (año 66 E.C.) y aprovechando el “impasse” producido por la sorprendente retirada de las tropas romanas, empezaron a poner tierra de por medio y abandonando Jerusalén, se dirigieron a las lejana tierras de Pela, se libraron del desastre ocurrido en el año 70 con el regreso de los ejércitos romanos (esta vez, al mando del general Tito) y que, en cumplimiento de las palabras de Jesús con respecto de Jerusalén y en lo que ya fue una “gran tribulación” para el pueblo judío, esta fue totalmente arrasada y con un saldo de más de un millón de muertos y casi cien mil cautivos, que tampoco es que tuvieran mejor suerte en los circos romanos…… pero aquellos que hicieron caso a la advertencia de Jesús (en definitiva, un medio de salvar de Jehová), ya estaban fuera de los límites de la zona de los hechos y ni se enteraron de ello.

Y es que según el registro bíblico, repetimos, en tiempos de conflicto por un juicio de Jehová, Éste siempre y de una forma u otra, ha mantenido a sus leales lejos de la zona de peligro y por tanto, resguardados de todo mal…… y que podríamos citar, como un ejemplo más de ello, la situación del pueblo de Israel bajo la esclavitud de Egipto y que en el momento de su liberación, mientras fue también afectado por las incómodas tres primeras plagas, no así por las mortíferas siete restantes y de las que fueron milagrosamente librados. Experiencia que pueden ustedes leer, en un artículo que bajo el título “Usted…… y las diez plagas de Egipto” se publicó en este blog el 17/03/12; pues bien, algo parecido es lo que de nuevo va a ocurrir y a tenor de los siguientes pasajes bíblicos, pues con la citada “gran tribulación” no estaríamos hablando de otra cosa sino de un juicio directo de nuestro Creador, contra la humanidad desobediente…… y acerca del cual, ya Jehová nos adelanta qué medidas piensa tomar con respecto de aquellos que optemos por obedecerle:

Isa. 26:20: “Anda, pueblo mío, entra en tus cuartos interiores y cierra tus puertas tras de ti. Escóndete por solo un momento hasta que pase la denunciación.”

Sof. 2:2-3: “Antes que el estatuto dé a luz algo, antes que el día haya pasado justamente como el tamo, antes que venga sobre ustedes la cólera ardiente de Jehová, antes que venga sobre ustedes el día de la cólera de Jehová, 3 busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová.”

Y podrían complementar dicha información, con la lectura del entero Salmo 91 y del que en su día publicamos un artículo titulado “Usted…… y el Salmo 91” (13/05/10), en una muestra de cómo Jehová protegerá a aquellos que le son fieles, en los críticos momentos que se avecinan y siendo el ejemplo de Noé, probablemente el más gráfico de todos. Pero dicho lo cual, quizás les interesará a ustedes y de hecho a eso íbamos, el averiguar cuál es la secuencia de los hechos que nos llevarán al nuevo mundo que nuestro Creador nos promete y en dónde seremos totalmente restaurados, tanto física, como mental y espiritualmente, así como también nuestro entorno medioambiental. Y es que por todos lados oímos que se acerca el fin del mundo, o el Apocalipsis (como prefieran) y que de pronto, o un “pedrusco” del tamaño de un campo de fútbol de esos que van rondando por nuestra cercanía planetaria nos dará en toda la cresta, o un descerebrado apretará un botoncito no adecuado en el momento más inoportuno y desencadenará un holocausto nuclear que acabará con la vida en la tierra, o que el Osama bin Laden de turno llevará a cabo un ataque terrorista de características biológicas que nos envenenará a todos…… y cosas por el estilo; y aumentando el “regocijo” del personal, fechas tan “emblemáticas” como el cercano 21 de Diciembre del año en curso y en donde se nos dice, más o menos, que serán desatados todos los horrores del averno.

También es cierto, por otra parte, que la mayoría de los “entendidos” en la materia nos dirigen al libro de Revelación, como el que nos tiene que desvelar el secreto de lo que va a ocurrir y algo que podríamos aceptar, pues es cierto que en el mismo se nos revelan las cosas que Dios va a hacer en contra de la humanidad rebelde…… pero quedémonos con este dato: de entrada en dicho libro no se nos habla de un juicio indiscriminado, sino selectivo, pues afectará solo a aquellos que se oponen a Jehová; y por otra parte, si bien en dicho libro se nos dice qué va a ocurrir, no se nos dice cuándo va a empezar la “fiesta” y que es en realidad lo que intentamos averiguar nosotros. Por lo que para ello, nos tenemos que ir a un libro escrito casi seiscientos y pico de años antes que la mencionada Revelación, en dónde se nos da la clave del asunto si lo analizamos con la debida atención; veamos que se nos dice en dicho libro y que no es otro que el libro profético de Daniel y que, explicado a grosso modo, las cosas sucedieron así:

A dicho profeta les es transmitido cierto mensaje por medio de una visión, que tiene que ver con el propósito de Jehová para un futuro distante y de lo cual el hombre, se entera más bien poco ¡para que nos vamos a engañar! (ya saben ustedes, la edad y todas esas cosas). El caso es que en vista de ello, Jehová le manda un ángel que le aclare las ideas al bueno de Daniel y lo cual hace al ángel, que identificado con el nombre de Gabriel, se pronuncia de la siguiente manera:

Y empezó a impartir entendimiento y a hablar conmigo y decir: “Oh Daniel, ahora he salido para hacerte tener perspicacia con entendimiento. 23 Al comienzo de tus súplicas salió una palabra y yo mismo he venido a dar informe, porque eres alguien muy deseable. Así que da consideración al asunto y ten entendimiento en la cosa vista.

24 “Hay setenta semanas que han sido determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad (Israel y Jerusalén, respectivamente), para poner fin a la transgresión y para acabar con el pecado; y para hacer expiación por el error y para introducir la justicia para tiempos indefinidos y para imprimir un sello sobre visión y profeta…… y para ungir el Santo de los Santos. 25 Y debes saber y tener la perspicacia de que desde la salida de la palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén hasta Mesías el Caudillo, habrá siete semanas, también sesenta y dos semanas.” (Dan. 9:22-25). (Acotación nuestra).

Pero vemos que el cómputo final se queda en 69 semanas (y tengamos en cuenta que estaríamos hablando de semanas de años y no de días), cuando en el verso 24 se nos habla de 70 y por lo que queda claro que nos falta una; pero también observamos que puesto que se nos da el número de semanas fraccionado en grupos, eso es, 7+62+obviamente, la 1 restante, estaríamos hablando de fracciones de tiempo que no necesariamente tendrían que ser correlativas (si bien es cierto, que las 7 primeras y las 62 siguientes, si lo fueron). Pero veamos que se nos dice de esa séptima semana y para ello, con el fin de tener una perspectiva lógica, leeremos Dan. 9:26-27:

Y después de las sesenta y dos semanas Mesías será cortado, con nada para sí. Y a la ciudad y al lugar santo el pueblo de un caudillo que viene los arruinará. Y el fin del tal será por la inundación. Y hasta el fin habrá guerra; lo que está decidido es desolaciones. 27 Y él tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana; y a la mitad de la semana hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva.”

Y según leemos, la muerte de Jesús se produjo después de cumplirse el segundo período de 62 semanas que, más las 7 del período precedente, sumaban 69…… luego faltaba una y de la que se nos habla en el verso 27, que aún y según nuestro entender, no se ha cumplido; recordemos que Jesús en su momento, dijo lo siguiente:

“…… y caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada (o pisoteada, o humillada) por las naciones, hasta que se cumplan los tiempos señalados de las naciones.” (Luc. 21:24). (Acotación nuestra).

Luego aquí se nos está hablando de un tiempo neutro, en el que Jehová no tomaría acción en lo que respecta de Su pueblo Israel y concretamente de Jerusalén (como capital del mismo), sino que sería dejada en manos de las naciones del mundo, hasta llegar a un tiempo determinado y que comprendía desde el final de la semana 69, hasta el momento del comienzo de la 70 y definitiva semana. Y para abreviar, diremos que con dicha séptima semana, de nuevo empieza la cuenta regresiva del tiempo que el Altísimo había decretado para su pueblo y que según el versículo 27, daría inicio con la firma de un pacto o tratado de paz por siete años (eso es, la semana completa), entre varias partes y auspiciado por un personaje, el “un caudillo que viene” del verso 26 y al que se conoce como “el Anticristo”. Y pacto que presumiblemente se establecerá entre Israel y los países árabes hoy en conflicto y con lo que empezarán, ahora ya sí, los últimos siete años del mundo como lo conocemos; pues al finalizar la semana 70 y como nos muestra el texto de Daniel, se pone fin “a la transgresión y para acabar con el pecado y para hacer expiación por el error y para introducir la justicia para tiempos indefinidos y para imprimir un sello sobre visión y profeta (o cerrar definitivamente todas las profecías, pues ya se habrían cumplido) y para ungir el Santo de los Santos” (versículo 24)…… luego es obvio que estaríamos hablando del reino de Dios ya instaurado. Pero rebobinando un poco, también hemos visto que a la mitad de dicha semana, el mismo personaje que auspicia el pacto de paz, rompe o viola el mismo…… por lo que la pregunta es pertinente ¿y dónde entramos nosotros, en este cuadro?

Pues como ya explicábamos con detalle en un anterior artículo titulado “El milenio…… y el predicador Sr. Doug Batchelor” (14/10/12), la aparición de dicho “caballero” (el Anticristo, no el Sr. Batchelor) es coincidente en el tiempo con la de un resto “ungido” o personas como los apóstoles de Jesús, dotados de extraordinarios poderes y prefiguradas por los “dos testigos” de Rev. 11:3-6, que darán inicio a la gran predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14…… y según el pasaje citado, por un espacio de tiempo limitado a 1.260 días, eso es, 42 meses o tres años y medio y que comprende, la primera parte de la semana 70 de Daniel y de la que se gozará de una relativa calma, a tenor de lo mencionado en Rev. 7:1-3, para propiciar con ello la predicación del citado mensaje divino:

Después de esto vi a cuatro ángeles de pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, reteniendo los cuatro vientos de la tierra, para que no soplara viento alguno (o no hubiera disturbio) sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol. 2 Y vi a otro ángel que ascendía del nacimiento del sol, teniendo un sello del Dios vivo; y clamó con voz fuerte a los cuatro ángeles a quienes estaba concedido hacer daño a la tierra y al mar 3 y dijo: “No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta después que hayamos sellado en la frente a los esclavos de nuestro Dios”.” (Acotación nuestra).

Entonces lo que nos aseguran dichas palabras y a tenor del contexto bíblico, es que en esa primera parte de la semana 70 (tres años y medio o 1.260 días) y como hemos dicho, la cosa estará calmada y lo que permitirá que se recojan, mediante dicha gran predicación, a aquellos que acepten las condiciones de Dios y que pasarán a formar parte de esa “gran muchedumbre” de personas que “ningún hombre podía contar” y de la que se nos habla en Rev. 7:9 y que se irán uniendo a dicha obra de predicar, sin ser molestados de manera alguna; terminado ese período de tiempo y en vista del desenvolvimiento de las cosas (el éxito de dicha predicación), el Anticristo se revuelve, rompe el pacto y hace matar a los miembros de ese resto “ungido” que han liderado la citada campaña de predicación, siempre según el siguiente pasaje:

Y cuando hayan terminado de dar su testimonio (eso es, al término de los 1.260 días y con lo que se acabará la oportunidad de escaparse del “follón” que se avecina), la bestia salvaje que asciende del abismo (un gobierno global emergente, de hechura humana) hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará.” (Rev. 11:7). (Acotaciones nuestras).

Y momento que el Altísimo y en cumplimiento de Su promesa en los citados pasajes de Isa. 26:20; Sof. 2:2-3 y el Salmo 91, oculta, pone a cubierto…… en definitiva, sitúa lejos del alcance del Anticristo y del gobierno mundial que este comanda, así como de los trágicos acontecimientos por venir, a aquellos que han aceptado Su propuesta de vivir bajo Su gobernación en manos de Jesucristo; ahora bien, a partir de aquí ¿qué ocurrirá? Pues lo que se nos dice a continuación, en los versos 8-10 del capítulo 11 del libro de Revelación que estamos considerando:

Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron a los que moran en la tierra.”

Por lo que a nuestro entender y tomen esta afirmación con todas las cautelas del mundo (es una simple opinión), es en este momento y no cuando se firma el tratado de paz que da inicio a la semana 70 (según la opinión generalizada de los “entendidos” en la materia), cuando se cumplen las palabras de 1 Tes. 5:3:

Cuando los hombres estén diciendo: “¡Paz y seguridad!”, entonces destrucción repentina ha de sobrevenirles instantáneamente, como el dolor de angustia a la mujer encinta; y no escaparán de ninguna manera.”

Y repetimos que se trata de una mera opinión personal, aunque basada en dos hechos clave: por una parte, destrucción “repentina” e “instantánea” que no ocurre cuando el “Anticristo” firma el pacto de paz, que además no es tal, ya que de lo que estaríamos hablando sería de una simple tregua de siete años y por lo tanto, no de algo definitivo que pueda provocar semejante proclamación…… pero es que además, lo que ocurre a continuación de firmado dicho acuerdo y lejos de ser una destrucción repentina, es la proclamación de un mensaje divino de esperanza y que facilita a los que lo acepten, el poder salvar su vida en un futuro inmediato. Sin embargo y ahí tenemos el segundo hecho clave, lo que hemos leído en Rev. 11:10, es que las naciones tienen gran regocijo, debido a que han sido muertos o destruidos, los molestos personajes que las “atormentaban” con dicho mensaje divino…… por lo que ya sí pueden vivir en “paz y seguridad” pues ya nadie va a perturbar más su existencia, con mensajes de juicio que no son de su agrado. Pero siendo en ese preciso momento, cuando ocurre lo siguiente y a diferencia de lo ocurrido cuando el “Anticristo” firmó el pacto o tregua en cuestión, siempre siguiendo el relato de Revelación:

Y después de los tres días y medio (de su muerte y exposición pública de sus cuerpos sin vida), espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron. 13 Y en aquella hora ocurrió un gran terremoto y la décima parte de la ciudad cayó; y siete mil personas fueron muertas por el terremoto y los demás se atemorizaron y dieron gloria al Dios del cielo.” (Rev. 11:11-13). (Acotación nuestra).

Luego estaríamos contemplando, a nuestro entender, el inicio de la “gran tribulación” y sucesos subsiguientes, de los que se nos hace una semblanza, entre otros relatos proféticos, en Sof. 1:14-18:

El gran día de Jehová está cerca. Está cerca y hay un apresurarse muchísimo de él. El sonido del día de Jehová es amargo. Allí un hombre poderoso da un grito. 15 Ese día es día de furor, día de angustia y de zozobra, día de tempestad y de desolación, día de oscuridad y de tenebrosidad, día de nubes y de densas tinieblas, 16 día de cuerno y de señal de alarma, contra las ciudades fortificadas y contra las elevadas torres de las esquinas. 17 Y ciertamente causaré angustia a la humanidad y ciertamente andarán como ciegos; porque han pecado contra Jehová. Y su sangre realmente será derramada como polvo y sus entrañas como el estiércol. 18 Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; sino que por el fuego de su celo toda la tierra será devorada, porque él hará un exterminio, realmente uno terrible, de todos los habitantes de la tierra.”

Pero, volviendo al tema de este artículo ¿dónde estaremos en ese momento, los que hemos sido fieles a nuestro Dios? Pues sencillamente y como ya hemos dicho, aunque en este momento estemos pasando también como en los ejemplos mencionados, por un periodo de gran dificultad y equivalente de una época de “tribulación”, para cuando sea desatada la “gran tribulación” o acción directa de Jehová en contra de una humanidad desobediente y rebelde, nosotros estaremos bajo Su directa protección, por tanto a resguardo de todo mal, como lo estuvo Noé y siete personas más dentro del arca, que fueron obedientes a su Creador cuando aún era el tiempo para tomar decisiones correctas…… y recordemos que eso fue antes, en todos los juicios divinos que hemos analizado, que Jehová se pusiera “manos a la obra” en contra de aquellos que no le obedecieron. Y es que una vez Jehová se ha puesto en marcha, ya no hay posible vuelta atrás en la opción tomada por parte cualquier persona, eso es, un cambio de decisión a partir de “cuando ven” que la cosa va en serio, pues ya es demasiado tarde entonces para rectificar…… de ahí la importancia y como siempre se ha señalado desde este blog, de no esperar hasta el último momento para llevar a cabo la voluntad de nuestro Creador.

Para los que así piensan (y que son muchísimos), nos permitimos hacerles una pequeña observación de algo que se nos dice en el pasaje citado con anterioridad de Sof. 2:2-3 y que ante la posibilidad de que no se hayan dado cuenta de ello y se les haya pasado por alto, nos permitimos el hacérselo notar; y para ello, de nuevo transcribiremos dicho pasaje:

Antes que el estatuto dé a luz algo, antes que el día haya pasado justamente como el tamo, antes que venga sobre ustedes la cólera ardiente de Jehová, antes que venga sobre ustedes el día de la cólera de Jehová, 3 busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová.”

De entrada la “advertencia” divina (que tiene rango de mandato, pues viene directamente del Altísimo), es la de actuar antes de que los acontecimientos empiecen a tomar forma; y que ello es así, queda perfectamente establecido por el hecho que se nos dice que aquellos que serán ocultados o protegidos por Jehová de la inminente destrucción que se avecina, son aquellos que han hecho una práctica en su vida (lo cual y según cualquier diccionario, significa una “acción continuada en el tiempo”) y desde el mismo momento en que fueron advertidos o recibieron informe del propósito divino, de ajustar su conducta a las normas divinas requeridas, para alcanzar la salvación de lo que se nos está viniendo encima…… o sea, no dejar para “más adelante” y por aquello del “qué dirán mis vecinos” (lo que en sí mismo significa ya un claro acto de desobediencia a la voluntad expresa de Dios), el tomar acción y atender el requerimiento divino…… luego que nadie diga que no ha sido debidamente advertido.

Y en el bien entendido, por supuesto, que estamos simplemente dando nuestra personal interpretación de unos hechos por acontecer y según entendemos se desprenden del contenid0 escritural; por lo que sería aconsejable que cada uno y a título personal, hiciera su particular investigación sobre el asunto tratado y tomara sus propias decisiones…… y es que ya saben: cada uno responderá de sí mismo ante su Creador (Gál. 6:5).

MABEL

EL “MILENIO”…… Y EL PREDICADOR, Sr. DOUG BATCHELOR.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 14/10/2012 by Armando López Golart

Como les dijimos hace unas fechas, vamos a dedicar un artículo al predicador en cuestión y con lo que daremos inicio, probablemente, a una serie de escritos dedicados a toda esa plaga de “falsos maestros” que medran por ahí (básicamente por la zona de EEUU y toda América Latina), que engañando al personal obtienen pingües beneficios y viven como reyes (nunca mejor dicho), merced a esa actividad que desarrollan. Individuos que hacen su “agosto” en la mayoría de los casos, atrapando a incautos que partiendo de su ignorancia en cuanto al conocimiento de la Palabra de Dios y sobre todo, por la desidia de estos en cuanto a un esfuerzo genuino por aprender directa y personalmente de ella, dejan su instrucción en manos de otros y pasando a ser personas que, como dijo Pablo “acumularán maestros para que le regalen los oídos” (2 Tim. 4:3)…… eso es, que les digan aquello que quieren oír, a la vez que aportan su pequeño o elevado donativo y así vivir satisfechos en su ignorancia, eso sí, con la tranquilidad que se deriva del “deber cumplido”.

Y si bien en un principio, lo razonable sería que dirigiéramos nuestra atención a las distintas organizaciones religiosas que promueven dichas “discutibles” enseñanzas, no es menos cierto que las mismas (las tales organizaciones) no dejan de estar representadas por individuos que deberían de saber, que prescindiendo del hecho de que hablen en nombre de tal o cual confesión religiosa, no por ello dejan de ser ellos responsables directos ante Jehová por las mentiras difundidas y por lo que tendrían que esforzarse también, en asegurarse concienzudamente que lo que están enseñando en el nombre de Dios (todos al menos, van con una Biblia en la mano), se ajusta al contenido escritural…… pues no solo cada uno de esos representantes tendrá que rendir cuenta de sí mismo ante Jehová, según Gál. 6:5, sino que el juicio sobre ellos será más severo:

No muchos de ustedes deberían hacerse maestros, hermanos míos, sabiendo que recibiremos juicio más severo.” (Sant. 3:1).

Luego la cosa ¡cómo que no va de broma! Y principio el mencionado de Gál. 6:5 que también aplicaría, por supuesto, a los que por comodidad dejan que algo tan importante como el averiguar por uno mismo lo que nos explica Dios en Su Palabra para nuestra personal instrucción, quede en manos de extraños y lo cual facilita la tarea de los citados “falsos maestros” denunciados por el apóstol Pedro (2 Ped. 2:1), propiciando con ello que el mismo Satanás y ante semejante panorama, bata palmas hasta con las orejas. Y es que en alguna ocasión ya les hemos mencionado que, con todo, el problema no está tanto en la existencia de tales “falsos maestros”, sino en la actitud indolente y “pasota” de aquellos que ejercen de “alumnos”; pero dicho lo cual, volvamos al protagonista objeto de este escrito y veamos de quién estaríamos hablando al referirnos al Sr. Doug Batchelor (el caballero de la imagen que acompaña este artículo), siempre según la información extraída de “wikipedia.org”:

Doug Batchelor (nacido el 9 de marzo de 1957) es un evangelista de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y autor de varios libros. Su ministerio principal es “Amazing Facts”, un ministerio mundial de radio y televisión con base en Sacramento, California. También pastorea la Iglesia Adventista del Séptimo Día Central de Sacramento. Doug es hijo del magnate de la aviación y filántropo de Florida George Batchelor y de la crítica de cine de Hollywood, actriz y compositora Ruth Batchelor.[1] [2] Pasó gran parte de su juventud buscando el propósito de su vida y mientras vivía en una caverna al sur de California (para empezar, no está nada mal la cosa, nos reconocerán ustedes), encontró una Biblia que finalmente cambió su vida.

Batchelor es el presentador del programa semanal de televisión Amazing Facts Presents el cual es transmitido tanto por la red de televisión por cable de Estados Unidos como por distintas emisoras de televisión alrededor del mundo. También es anfitrión de un programa de radio de una hora titulado Bible Answers Live que es transmitido a través de más de cien estaciones de radio de Estados Unidos y por señal satelital alrededor del mundo.

Como Pastor Senior, Batchelor predica en la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Sacramento y sus sermones son emitidos por televisión local y satelital en programas como Central Study Hour y Everlasting Gospel.” (Acotación nuestra).

Luego en todo caso, es obvio que no estaríamos hablando de un cualquiera, sino más bien de un personaje poseedor de un “currículum” envidiable por cualquiera y siendo capaz además, de llenar grandes locales durante sus prédicas o sermones, como se desprende de los videos que hemos visionado del citado caballero…… por supuesto, logros diametralmente opuestos a los que podríamos aportar los autores de este blog y que sencillamente es ninguno. Sin embargo y ya nos disculparán ustedes este presunto exceso de inmodestia (pero es que nos gusta hablar claro, para que se nos entienda perfectamente), con una Biblia en la mano le damos sopas con honda a tan encumbrado caballero, pues queda claro que no sabe ni de por dónde le sopla el aire en la mayoría de las afirmaciones que está haciendo…… y lo cual dice más bien poco de aquellos que le siguen y aplauden sus disparates; pero como en este blog tenemos la sana costumbre de probar siempre las cosas que decimos, vamos a analizar solo algunas de las tropelías que dicho caballero perpetra (el tema daría para bastante más) en uno de sus muchos videos publicados, en este caso el presentado bajo el título “Los eventos finales” y fragmentado en siete secciones o apartados, de los que entresacaremos lo más “florido” de su contenido y siempre en directo contraste, con lo que realmente dicen las Escrituras al respecto.

Y video del que habría que decir en honor a la verdad, que técnicamente está muy bien realizado y con un amplio despliegue de medios, lo cual repercute en que llegue a muchas más personas y por tanto, la confusión se generalice para perjuicio de las mismas y que ante tan cuidada presentación, se crean las barbaridades en el mismo contenidas …… que además van “camufladas” entre afirmaciones que sí son ciertas y lo que contribuye, evidentemente, a que el personal se confíe y acabe “tragando” con todo lo que le echan. Dicho lo cual, empecemos por la introducción de dicho video y en donde ya se nos insinúa la enseñanza del “rapto” (en el transcurso de dicha exposición, se incide en la misma), que para empezar y según nuestro entender no es una enseñanza bíblica, como podrán comprobar si se dirigen a nuestro artículo “La enseñanza del rapto…… ¿tiene sentido?” (20/03/11).

Pero entrando ya en su primer apartado, vemos que en el mismo se nos explica que antes de la llegada de Jesucristo en su segunda venida (y lo cual es cierto) se produciría una gran predicación que, según dicho caballero intenta convencer al personal, ya se está llevando a cabo en estos momentos con el resultado, merced a los diversos y sofisticados medios de comunicación existentes en la actualidad (ese es su argumento), que el mensaje de “salvación” se extienda hasta los confines de la tierra y afirmación en la que obviamente discrepamos, pues nada más lejano de la realidad que contemplamos a nuestro alrededor. Porque si bien es cierto que los medios técnicos que poseemos en nuestros días, permiten a cualquier “sacamantecas” que publique en Internet, el llegar a cualquier rincón del mundo con sus “enseñanzas” bíblicas y siendo lo que cada uno de ustedes está leyendo en este momento, un claro ejemplo de ello (aunque si nos permiten la aclaración, no en el sentido de considerarnos unos “sacamantecas”, sino en que se nos lee en todo el mundo……¡y es que mira que los hay de mal “pensaos”!), no es menos cierto que eso no significa que lo que hoy se esté haciendo en ese campo divulgador, sea el llevar a cabo la predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14…… y es que el resultado de dicha predicación, a la que sigue inmediatamente “el fin” del sistema de cosas actual (y retengan ese dato en su mente, porque aparecerá de nuevo) y siempre a tenor del registro escritural, tiene que ser el siguiente:

Después de estas cosas vi y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos. 10 Y siguen clamando con voz fuerte y dicen: “La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono y al Cordero.” (……) 13 Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.” (Rev. 7:9-10; 13-14).

Sin embargo y a pesar del optimismo del Sr. Batchelor, no vemos en la actualidad (ni por el forro) nada semejante a una “gran muchedumbre” incontable de individuos ensalzando las excelencias de nuestro Creador, sino más bien al contrario, lo que estamos viendo es un mundo totalmente apartado de Dios y si concretamos más y nos referimos ya a la facción conocida como “la cristiandad”, la cosa no mejora en absoluto pues en su inmensa mayoría, con lo que nos encontramos es con personas que como dijo Pablo “tienen una forma de devoción piadosa, pero siendo falsos a su poder” (o sea, que no reaccionan a su influencia positiva) y dispersadas en un sinnúmero de denominaciones, con sus respectivas enseñanzas, estructuras y dirigentes, cada una de las cuales (¡faltaría más!), afirmando ser la verdadera con respecto de las demás: este es el panorama actual y por tanto, totalmente alejado de la “milonga” que pretende vendernos dicho caballero. Pero es que para más inri, el Sr.Batchelor y en esa misma porción de su discurso, contradiciéndose a sí mismo y que ya son narices, nos dice que lo que caracteriza al mundo actual es “el declive moral general y el interés en lo oculto” y circunstancia que certifica según él, que nos hallamos en el fin de los tiempos…… y aun siendo esto último cierto, la cuestión sería la siguiente: entonces ¿en qué quedamos, Sr. Batchelor? ¿Qué es, entonces, lo que sobresale o destaca en nuestros tiempos: la aparición de la citada “gran muchedumbre que ningún hombre podía contar”…… o la general degeneración moral de la humanidad, que marcaría los tiempos finales? (2 Tim. 3:1-5).

Pero resulta que aún hay más, porque parece ser que el amigo Batchelor ignora un “pequeño” detalle y que no nos parece de recibo en un predicador tan reputado como él: dicha gran predicación anunciada por Jesús en Mat. 24:14, da inicio precisamente con la aparición de un “resto ungido” prefigurado por los “dos testigos” de Rev. 11:3, cuya actividad divulgadora y según dicho pasaje, se lleva a cabo durante un período de tiempo limitado a 1.260 días o lo que es lo mismo, tres años y medio y tras lo cual, llegaría “el fin”; y circunstancia esta que nos hace “sospechar” que no estaríamos hablando de lo mismo, pues la actual predicación de la que nos habla el Sr. Batchelor, lleva ya más de un siglo en “cartelera” y aún continúa representándose…… sin embargo “el fin” mencionado continúa aun estando en el futuro, por lo que no puede ser que con referencia a Mat. 24:14, estemos hablando de la misma predicación. Y refuerza nuestro planteamiento, el hecho que también se nos hable en las Escrituras de cierto personaje y aún por aparecer (“el Anticristo”) que, auspiciando un pacto de paz entre diversas partes y con una duración de siete años (Dan. 9:27), violará flagrantemente dicho tratado justo a la mitad de ese tiempo, eso es, a los tres años y medio de establecido (Dan. 9:27 a) y momento en que dará muerte a los mencionados representantes de Dios (según leemos en Rev. 11:7)…… por lo que solo podemos concluir, aunque fuera solo por coincidencia de tiempos, que la aparición del personaje “el Anticristo” es paralela a la de los “dos testigos” y por tanto, la predicación de Mat. 24:14 aún no ha iniciado.

Porque siendo el caso como hemos visto, que Jehová a limitado la actividad de Sus “enviados” a esos tres años y medio mencionados…… ello nos lleva a barruntar lógicamente que si aún no ha aparecido el personaje “Anticristo”, tampoco lo han hecho los “dos testigos” (al menos no hay constancia de ello) y por lo cual, aún no se ha iniciado la gran predicación anunciada por Jesús. Por lo que ¿cuál mensaje es el que esos predicadores actuales (incluido el caballero en cuestión) están divulgando? Y lo que es más importante ¿quién los ha comisionado, para llevar a cabo dicha obra? ¿Será que no son más que “falsos maestros” al servicio de Satanás, que con sus erráticas “enseñanzas” y parafraseando al apóstol Pedro, están “introduciendo calladamente sectas destructivas” (2 Ped. 2:1), para perjuicio de aquellos que incautamente les sigan?…… pero veamos qué más nos dice el Sr. Batchelor, en este segundo apartado del video que estamos analizando.

De hecho plantea la cuestión de un gran “reavivamiento” religioso actual y mostrándonos como prueba de ello, imágenes de bautismos en masa y que según argumenta, todo ello es obra del Espíritu Santo de Dios e idea que apoya con el pasaje de Rev. 18:1…… y en un claro ejemplo de lo que es una pésima e incorrecta aplicación de un texto bíblico, pues en el citado pasaje y según el contexto en el que está inserto, no nos dice nada que tenga que ver con ningún “reavivamiento” religioso…… más bien, todo lo contrario. Por otra parte, si bien parece que hasta cierto grado se pudiera aceptar la idea de alguna forma de “reavivamiento” en algunas de las iglesias actuales de nuevo cuño (mormones, testigos de Jehová, adventistas, evangélicos, etc.) y fenómeno que como hemos mencionado viene de antiguo, pues se inició a finales del siglo XVIII y principios del XIX, ello no puede ser obra del Espíritu Santo puesto que este no puede estar apoyando a la misma vez, tan distintas y variadas formas de entender la Palabra de Dios que dichas denominaciones religiosas llevan a cabo, así como las diferentes enseñanzas o doctrinas que desde las mismas se imparten…… sin violar con ello las palabras que, guiado precisamente por este mismo Espíritu Santo, se indujo al apóstol Pablo a pronunciar:

Ahora los exhorto, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que todos hablen de acuerdo y que no haya divisiones entre ustedes, sino que estén aptamente unidos en la misma mente y en la misma forma de pensar.” (1 Cor. 1:10).

O sea que “igualico como un huevo a una castaña” (que diría nuestro castizo de turno) lo que acabamos de leer, a lo que estamos contemplando en el seno de la llamada “cristiandad” en nuestros días…… y que cuadra perfectamente con la imagen que se profetizó que esta y resto de distintas formas de religión en conjunto, darían en los últimos tiempos. Y es que no podemos olvidar, el dato significativo registrado en las Escrituras y en dónde se nos habla de la existencia en los últimos días y antes del inicio de la predicación de Mat. 24:14 , de un vasto imperio mundial de religión falsa (ahí estarían incluidas, todas las distintas formas de religión existentes y siendo la “cristiandad”, la más execrable entre ellas) y que es identificado como “Babilonia la Grande, la madre de las rameras y de las cosas repugnantes de la tierra” (Rev. 17:5), al tiempo que se nos aconseja el “salirnos de ella” (Rev. 18:4) para no recibir parte de sus plagas o juicios adversos de Dios …… y eso es lo que estamos viendo en nuestros días y no otra cosa. Pero no pasen por alto el detalle, queridos amigos que nos leen, que si bien se nos exhorta a salirnos de un determinado lugar, no se nos indica una alternativa sobre a dónde dirigirnos y lo que solo puede significar, que no existe en la actualidad organización religiosa alguna en la que uno poder refugiarse y que tenga la aprobación de Jehová; y razón por la cual no es posible que lo que hoy se está predicando (según el Sr. Batchelor) por las distintas organizaciones religiosas cristianas, totalmente apartadas de Dios, sea el mansaje de “salvación” para las personas y proveniente del Altísimo…… luego nada que tenga que ver con la voluntad divina en este caso dicha actividad y cómo sí será el caso en el cumplimiento de Mat. 24:14.

Por lo tanto y como acabamos de señalar, no puede estar actuando hoy dicho Espíritu Santo de Dios, si realmente aún no se iniciado la gran predicación anunciada por Jesús…… y evento que continúa estando en el futuro; pero por otra parte, al mismo tiempo que nos habla de un gran reavivamiento en la fe, de manera sorprendente el citado caballero da un giro de 180º al hablarnos también del “gran éxito” de las fuerzas demoníacas que esparcen enseñanzas engañadoras, citando para ello de Rev. 16:14 y que por el contexto en el que se halla situado dicho pasaje, de nuevo no parece haber mucha relación entre lo que este dice y la aplicación que hace del mismo el Sr. Batchelor…… y es que por lo visto, para dicho caballero la cuestión es citar un texto (aunque sea sacándolo de su contexto natural) que diga aquello que en determinado momento necesita que se diga y si no pega, pues ¡nada hombre! igual con un poquito de cola y buena voluntad se puede arreglar el entuerto. En todo caso, hay que reconocer que ya cuenta de entrada con el hecho constatado de que nadie “perderá” el tiempo analizando si la aplicación del texto en cuestión, es correcta o no y por lo que, ¡pues qué más da!…… y es que así, de manera general, es de “responsable” la feligresía de la citada “cristiandad” ante las cosas que tienen que ver con su Dios.

Pero continuando con el planteamiento mencionado, vemos que dicho caballero nos confiesa de forma contradictoria que “las familias y las iglesias, han sido ineficaces en resistir la creciente oleada de influencia maligna”…… luego ¿en qué quedamos? ¿Hay en el mundo un rápido aumento en el número de cristianos seguidores de la fe, gracias al “reavivamiento” producido en las distintas iglesias, apoyadas por el avance tecnológico y como característica de los últimos días…… o por el contrario, lo característico de nuestros tiempos es que estas (las iglesias) se han visto impotentes para oponerse al espíritu del maligno y por ello se han visto totalmente sobrepasadas? Porque esto es lo que nos está afirmando dicho caballero y lo que está claro, es que o bien tiene que ser una cosa…… o bien la contraria, pero las dos al mismo tiempo, obviamente no. Pero también es cierto que algo que no nos dice el Sr. Batchelor, es por ejemplo, por medio de quién los demonios transmiten enseñanzas falsas que llevan precisamente a las citadas prácticas de espiritismo que nos menciona en esta parte de su video, cuando es precisamente entre los miembros de las distintas iglesias de la llamada “cristiandad” en donde ocurre este fenómeno …… y algo que el apóstol Pedro, estableciendo un relación causa/efecto, tenía claro al atribuirlo a la actividad de los “falsos maestros” (2 Ped. 2:1), que se caracterizan precisamente por hablar con un total desconocimiento del contenido escritural y como es el caso que nos ocupa…… porque una cosa es estar constantemente con una Biblia en la mano, como hace el caballero en cuestión a lo largo de todo el video y otra muy distinta, es entender lo que en ella se nos dice y transmitirlo correctamente.

Pero dado que en este video que estamos analizando hay muchos errores de este tipo y que podríamos considerar menores, sirven de sobra para mostrarnos el “nivel” de entendimiento bíblico del que hace gala su autor (en este caso el citado predicador), pensamos que lo mejor sería abreviar para no extendernos en demasía. Y por ello nos centraremos en el monumental disparate que se marca el Sr. Batchelor, en el quinto apartado de dicha grabación (y parte final del cuarto), en dónde no solo muestra un total desconocimiento del propósito de Dios (por tanto, del contenido escritural), sino del más elemental sentido común y lógica exigibles en una persona que se dedica a enseñar a otros…… y algo que obviamente califica al citado predicador, como un auténtico “falso maestro”; pero veamos por dónde se nos descuelga ahora el hombre, que de entrada y para apoyar semejante animalada, nos cita de Rev. 20:1-3, en dónde leemos lo siguiente:

Y vi a un ángel que descendía del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano. 2 Y prendió al dragón, la serpiente original, que es el Diablo y Satanás y lo ató por mil años. 3 Y lo arrojó al abismo y lo cerró y lo selló sobre él, para que no extraviara más a las naciones hasta que se terminaran los mil años. Después de estas cosas tiene que ser desatado por un poco de tiempo.”

Y que en un alarde de “exégesis bíblica” (“espabilao” que es el hombre), el Sr. Batchelor y sin pensárselo dos veces, nos suelta que ello significa que Satanás y sus ángeles demoníacos, permanecerán confinados durante esos mil años aquí en la tierra, eso es, en una tierra destruida como resultado de la ira divina y sin vestigio alguno de vida humana, “rumiando” las consecuencias de su nefasta actitud y esperando su juicio al final de dicho período de tiempo…… eso es, de los mil años mencionados. Y añadiendo además y por si la animalada ya era poca, que los sobrevivientes de la “gran tribulación” (en algún lugar tenía que “colocarlos”) habrán sido trasladados al cielo y ante la presencia de Dios, ya como seres inmortales para vivir en allí paz y felicidad hasta el momento en que, finalizados dichos mil años, destruidos Satanás y sus ángeles demoníacos y restaurada la tierra en un paraíso, ser devueltos de nuevo a su antiguo hogar. Y ante tamaña salvajada, solo nos queda pensar y por aquello de la misericordia divina recomendada (Mat. 5:7), que lo que dicho caballero lleva en sus manos durante toda la grabación, lejos de ser una Biblia (sino, es que no se entiende), no es más que un tratado de relatos de ciencia ficción y que simplemente se ha equivocado de discurso o de conferencia…… ¡porque cuidadito con la burrada que nos acaba de soltar, aquí el amigo! Y es que de un plumazo, el Sr. Batchelor mandaría a hacer puñetas todo el Plan Divino de Jehová y referente al reinado de mil años a cargo de Su Hijo Jesucristo, en donde precisamente tienen que ser llevadas a cabo las promesas hechas por Dios:

“…… y para que él (Jehová) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios (o prometió) por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Hech. 3:20-21). (Acotaciones nuestras).

Por lo que de entrada, lo que habría que exigírsele a ese señor, aparte de que se exiliara en alguna isla desconocida o volviera a su cueva de origen y nos librara de sus clases “magistrales” de interpretación bíblica, al menos hasta que nos hayamos recuperado de lo impresión (¡vaya con la confesión adventista, si estas son las cosas en las que creen!), es que aprendiera a leer con un mínimo de decoro y dejara de insultar al sentido común, porque veamos: en dicho pasaje de Rev. 20:1-3, no se dice en ningún sitio que Satanás sea confinado aquí en la tierra, sino “al abismo” y expresión que pueden leer ustedes en cualquier traducción bíblica. Y puesto que es de general conocimiento que la Biblia se interpreta a sí misma, vamos a averiguar a través de ella, la procedencia de la palabra “abismo” y en relación a qué, se usa en diferentes partes de la misma; y de entrada vemos que estaríamos hablando de un término que procediendo del griego “á-bys-sos”, se usa en las Escrituras tan solo diez veces: siete en el libro de Revelación, una en Rom. 10: 7, otra en Luc. 8:31 y una décima que tendría que ver con el Sal. 88:6, pasajes en donde el sentido de dicho término queda determinado por el pasaje de Rom. 10:7, al dar a entender este y por contraste, que con la expresión “abismo” estaríamos hablando de un lugar que comunica la idea de algo que está “fuera del alcance” de cualquiera, excepto de Dios o en su defecto, del ángel nombrado por Él y que tiene la “llave del abismo” (Rev. 20:1). Luego para nada estaríamos hablando del planeta Tierra, como lugar de confinamiento para Satanás y sus demonios……. máxime cuando analizamos con un poco de lógica y sentido común, el pasaje de Luc. 8:31 y dentro de su contexto, en donde leemos lo siguiente y que nos permite sacar una lógica y razonable conclusión:

Pero al salir él a tierra se encontró con él cierto varón de la ciudad, uno que tenía demonios. Y hacía mucho tiempo que no se ponía ropa y no se quedaba en casa, sino entre las tumbas. 28 Al ver a Jesús, dio un grito y cayó delante de él y en voz fuerte dijo: “¿Qué tengo que ver contigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes”. 29 Porque él (Jesús) había estado ordenando al espíritu inmundo que saliera del hombre. Pues hacía mucho tiempo que lo tenía firmemente asido y repetidas veces lo sujetaban con cadenas y grilletes, custodiado, pero él reventaba las ataduras y era impelido por el demonio a los lugares solitarios. 30 Jesús le preguntó: “¿Cuál es tu nombre?”. Él dijo: “Legión”, porque muchos demonios habían entrado en él (en el hombre). 31 Y le suplicaban que no les ordenara irse al abismo. 32 Pues bien, había una piara de cerdos bastante numerosa paciendo allí en la montaña; de modo que le suplicaron que les permitiera entrar en ellos. Y les dio permiso. 33 Entonces los demonios salieron del hombre y entraron en los cerdos y la piara se precipitó por el despeñadero en el lago y se ahogó.” (Luc. 8:27-33). (Acotaciones nuestras).

Luego la conclusión a la que podemos llegar y después de leído dicho pasaje, es que esos demonios ya estaban en la tierra y lo que le estaban pidiendo de Jesús, es precisamente que este no les mandara a otro sitio distinto del que estaban y lugar al que los mismos demonios llamaron “el abismo”…… petición a la que Jesús accedió o “les dio permiso” y por lo que pudieron continuar estando en esta tierra, solo que cambiando el objeto de su posesión: en lugar de poseer a un hombre, entraron en una piara de cerdos…… por lo que queda claro que “el abismo” mencionado no puede ser de ninguna manera esta tierra, sino un lugar distinto y como hemos dicho, solo al alcance del Altísimo. Pero es que si leemos con detenimiento Rev. 20:3, nos damos cuenta que con un mínimo de criterio y del que parece carecer el Sr. Batchelor, la afirmación de ese caballero no solo es inviable, sino una solemne majadería; pero veámoslo:

Y lo arrojó al abismo y lo cerró y lo selló sobre él, para que no extraviara más a las naciones hasta que se terminaran los mil años. Después de estas cosas tiene que ser desatado por un poco de tiempo.”

Pero presten atención al hecho, que Satanás es arrojado al abismo para que no extravíe más a las naciones hasta que se terminen los mil años…… y todos sabemos que las naciones están en la tierra y no en el cielo; entonces y lejos de la brutal afirmación del Sr. Batchelor en el sentido de que una tierra desolada y destruida será la morada de Satanás por esos mil años, será la humanidad sobreviviente de la “gran tribulación” y que no estarán en el cielo tan felices en medio de los ángeles de Dios como afirma dicho caballero, los que habitarán por esos mil años una tierra restaurada a un paraíso y por supuesto, sin tener la condición de inmortalidad (punto que analizaremos más adelante) que tan alegremente y en un rasgo concluyente de su supina ignorancia en cuanto a un mínimo entendimiento escritural, les adjudica dicho caballero…… pero veamos lo que nos dan a entender los versículos 7- 8 de este capítulo 20, en el sentido que esta citada “gran muchedumbre” estará en la tierra y no en el cielo:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos (los extraviados) es como la arena del mar.” (Acotación nuestra).

Luego si Satanás es soltado de una “prisión” para que salga a extraviar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, es obvio que dicho personaje no estaba en la tierra en el momento de su cautiverio, como sorprendentemente nos señala el Sr. Batchelor, sino en otro sitio alejado de la misma y que bien podría ser algo parecido a una cuarta dimensión…… y solo por poner un ejemplo gráfico hipotético, que permita entendernos.

Y dejando ya aparte el hecho que en el verso 7, se asocia “al abismo” del verso 1 como de una “prisión”, luego de lo que estaríamos hablando es de un lugar de confinamiento (el que sea y esté donde esté) y no de la tierra que nosotros habitamos, lo que vemos es que en el verso 8 se nos dice que lo que Satanás intentará hacer al ser soltado de su reclusión, es extraviar a las naciones “que están en los cuatro ángulos de la tierra” y por lo que queda claro que la tierra en ese momento, estará habitada por personas (sobrevivientes unas de la “gran tribulación” y salidas otras de la resurrección posterior), que durante esos mil años, se habrán organizado en naciones y no pudiendo ser por tanto nuestro planeta, el lugar de encarcelamiento de dicho maligno personaje…… y algo que queda perfectamente establecido, por lo que leemos en el verso 9:

Y avanzaron (Satanás y los por él extraviados) sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró.” (Acotación nuestra).

“Ciudad amada” de la que también se nos hace mención en Rev. 21:1-4 y que aparece en el mismo momento de la instauración del reino de Dios en esta tierra y con lo que se inicia el período milenario y no al final del mismo, como incomprensiblemente nos afirma dicho caballero al inicio del sexto apartado…… pero veamos que nos dice el pasaje en cuestión:
Y vi un nuevo cielo y una nueva tierra; porque el cielo anterior y la tierra anterior habían pasado y el mar ya no existe. 2 Vi también la santa ciudad, la Nueva Jerusalén, que descendía del cielo desde Dios y preparada como una novia adornada para su esposo. 3 Con eso, oí una voz fuerte desde el trono decir: “¡Mira! La tienda de Dios está con la humanidad y él residirá con ellos (en la figura de Jesucristo) y ellos serán sus pueblos. Y Dios mismo estará con ellos. 4 Y limpiará toda lágrima de sus ojos y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado.” (Acotación nuestra).

Luego si resulta que la “santa ciudad” de Dios y que no es otra cosa que el conjunto de “ungidos” que conformarán junto a Cristo el gobierno que regirá la tierra durante esos mil años citados (por eso tiene que aparecer justo al inicio del milenio), se la ve descender desde el cielo a la tierra y permítannos que repitamos para fijar bien la idea, que ello ocurre inmediatamente después de la “gran tribulación” y a partir de la que inicia el período de mil años, conocido también como “el reino de Dios” y tema central de las Escrituras (no lo olvidemos), la mera especulación de una tierra desierta y desolada, como lugar de confinamiento de Satanás durante ese período de tiempo, es un disparate de los que hacen época …… y por si desean más información sobre qué son esos “nuevos cielos y nueva tierra” instaurados y elementos determinantes para ubicar correctamente el orden de los acontecimientos en la corriente del tiempo, así como cuándo y a dónde descenderá la “santa ciudad” de Dios, eso es y repetimos para énfasis, el conjunto de miembros del gobierno celestial que encabezado por Jesucristo, regirá en esta tierra por dichos mil años y en dónde se tiene que llevar a cabo la “restauración de todas las cosas” (Hech. 3:21), prometida por Dios, pueden dirigirse a nuestro artículo “El misterio del “Gran Trono Blanco”…… ¿antes o después del milenio?” (29/01/12).

Y en cuanto a la afirmación que nos hace dicho caballero en el sentido que los sobrevivientes de la “gran tribulación” serán llevados al cielo ante la presencia de Jehová, por espacio de mil años y con la inmortalidad concedida…… ¡pues que quieren que les digamos, como no sea que burradas peores hemos leído! Porque con un mínimo de decoro, ese señor tendría que leerse las Escrituras y antes a afirmar semejante salvajada, averiguar a quienes dicen estas que les es concedida la inmortalidad ¡porque eso nos lo dice la propia Biblia y por lo cual no tenemos que especular!…… pero véanlo por ustedes mismos:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6).

Luego si las Escrituras no nos mienten, solo los que participan de esa “primera” resurrección, es sobre quienes la “muerte segunda” no tiene autoridad, o lo que es lo mismo, adquieren la inmortalidad y pasan a reinar con Cristo durante esos mil años ; pero claro, ahí nos encontramos con el “pequeño” detalle que al Sr. Batchelor se le ha pasado por alto: que para recibir dicha inmortalidad, hay que participar de una “primera” resurrección…… pero claro, para ello obviamente, primero hay que morir y algo que no sucede con los miembros de la “gran muchedumbre” pues, según Rev. 7:14, se nos dice de esta que sale de la “gran tribulación” final y lo que significa que han sobrevivido a esta y por lo tanto, al no haber muerto no pueden participar de dicha “primera” resurrección ni de ninguna otra, lógicamente…… y por ello, no pueden recibir la inmortalidad. Pero el Sr. Batchelor abunda en su error, cuando afirma que además esas personas salidas de la “gran tribulación”, son “preparadas” para reinar con Cristo, cuando en el pasaje leído de Rev. 20:6 claramente se nos dice que solo aquellos que alcanzan la inmortalidad (y ya hemos visto que la citada “gran muchedumbre” no puede hacerlo), son los que reinarán con Cristo y ¡pásmense ustedes!…… “por los mil años”; luego ¿nos podría aclarar dicho caballero, a qué mil años hace referencia dicho pasaje de Rev. 20:6? ¿Podrían ser por ventura, esos mil años a los que disparatadamente coloca el Sr. Batchelor a Satanás y sus demonios, para que vayan “barruntando” el estropicio que han cometido…… solo comparable a los disparates que dicho caballero enseña?

Y puesto que ya sabemos que a algunos de nuestros lectores les parecerá nuestro tono, algo subido de ídem y que en consecuencia, algún que otro correo recibiremos en este sentido, nos permitimos el adelantarnos a los acontecimientos señalando y como siempre hemos manifestado desde este blog, que con las cosas de Jehová no nos permitimos ni una broma…… y por lo que no toleramos que se vaya engañando al personal con tanta impunidad y desfachatez, como es el caso que nos ocupa y máxime cuando está en nuestra mano el denunciarlo. Porque lo menos que puede hacer una persona que se dedica a enseñar a otros, es meditar un poco más en las cosas que afirma y contrastar si las tales están de acuerdo o no, con lo que dicen las Escrituras; y si no es así y de ello resultan las barbaridades que nos ha contado dicho caballero…… pues eso: que cuando uno salta al “ruedo” y se adorna con este tipo de “faenas”, lo más probable es que le empitone el toro, como le ha ocurrido al Sr. Batchelor. Pero lo grave para dicho caballero, es que si lo que nosotros exponemos en este escrito está ajustado a la verdad escritural, resulta que el “miura” (dicho sea en sentido figurado y desde el máximo respeto, por supuesto) que le está empitonando no es otro que el propio Jehová a través de Su Palabra escrita y no nosotros, que no somos más que simples transmisores de la misma…… por lo que si esto resulta ser así, está por ver cómo reaccionará a la reprensión divina el citado caballero, cuando se dé cuenta del “revolcón” que le han dado (y por aquello de continuar con el símil taurino). Y para que al menos sea consciente de cómo está “el patio”, esperamos que haya algún “alma caritativa” y que esté en disposición de ello, que le haga llegar este escrito al Sr. Batchelor para que públicamente se retracte de lo dicho o en su defecto, se “mantenga en sus trece”…… en fin, quedamos a la espera de que se nos dé una explicación que mínimamente devuelva la tranquilidad a nuestras “almas contristadas”, ante tanto despropósito.

MABEL

LA ENSEÑANZA DEL RAPTO…… ¿TIENE SENTIDO?

Posted in Uncategorized with tags , , , on 20/03/2011 by Armando López Golart

Una de las teorías más de actualidad en estos tiempos de tanta convulsión y dificultad a los que nos estamos enfrentando (y lo que te rondaré morena, porque la cosa solo acaba de empezar), es la que tiene que ver con la enseñanza del “rapto” (o arrebatamiento) y conocida como la “Teología del Rapto”. Y permítannos decir en primer lugar, que aunque hemos leído algo acerca de ello, no somos unos entendidos en esa materia y simplemente alcanzamos a resumirla, pero que nos vendría a decir, más o menos, que la vuelta de Cristo se produciría en dos etapas. Empezaría con un arrebatamiento (o rapto), en el cual los “santos” serían llevados al cielo antes de que un período de siete años de tribulación y coincidente con la última semana profética de Daniel (9:27), devastara la Tierra; ya terminado ese período de tiempo, Cristo aparecería visiblemente acompañado de esos “santos” y juntos gobernarían sobre la Tierra por mil años. Y siendo esta la versión más aceptada del rapto y enseñanza en la que destaca, una página dirigida por un tal Sr. Dawlin A. Ureña y cuya dirección es “antesdelfin.com” y teoría, por otra parte, que se apoya fundamentalmente en las palabras de Pablo en 1 Tes. 4:17:

Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.”

Y poco más podríamos añadir, como no sea que buscando algo de información, hemos averiguado que existen los defensores del rapto pre-tribulacional (el que hemos citado); otros nos hablan de una “teoría parcial” del arrebatamiento, según la cual los más leales a Cristo serán arrebatados primero y los más “tibios” después y finalmente, los que defienden el rapto post-tribulacional, a producirse en el mismo momento de la segunda venida de Jesucristo, o sea, que lejos de haber distinguidos o privilegiados, aquí las vamos a pasar todos “canutas” y aguantando las “ocurrencias” del Anticristo, hasta el momento de la citada segunda venida de Cristo. Más o menos la cosa viene a ser así, pero que en todo caso les sugerimos, ya que hay suficiente información colgada en la Red, que aquellos que se sientan interesados accedan a ella y puedan documentarse debidamente en las distintas corrientes argumentales de la mencionada enseñanza.

Dicho lo cual y sin decantarnos por ninguna de esas tres explicaciones, ya que no creemos en un “rapto” como tal, sin embargo y a tenor del registro escritural, sí parece que algo tiene suceder y que libre a las personas que son fieles al Altísimo, de los juicios o castigos que se derramarán durante la “gran tribulación” final (Rev. 7:14), sobre aquellos impenitentes pecadores que se oponen a Él. Y es que Jesús en su momento, ya dijo la siguiente:

Manténganse despiertos, pues, en todo tiempo haciendo ruego para que logren escapar de todas estas cosas que están destinadas a suceder y estar en pie delante del Hijo del hombre.” (Luc:21:36).

Y es cierto que alguien podría argumentar, que esas palabras solo significan que escapar de esas “cosas destinadas a suceder”, tiene que ver sencillamente con el poder superarlas con éxito y para ello, obviamente habría que enfrentarlas; pero no es menos cierto que esa interpretación, elimina de un plumazo la teoría de algo parecido a un rapto o arrebatamiento. Sin embargo y a nuestro entender, lo que Jesús nos estaba diciendo en ese “que logren escapar”, es que realmente se podría eludir el enfrentarse a esos trágicos sucesos por acontecer. Pero puesto que una cosa es afirmar algo y otra muy distinta el probarlo, acerquémonos al contexto general de las Escrituras y ver si nos da alguna pauta de cómo interpretar correctamente el sentido de las palabras de ese pasaje. Luego para entender cabalmente esas palabras de Jesús y puesto que estamos hablando de un juicio, veamos cómo ha actuado nuestro Creador, en todos aquellos juicios que ha ejecutado sobre la humanidad, que iniciaron con el Diluvio del día de Noé y que, obviamente, nos podrían aclarar un poco la situación. Y es que no podemos olvidar, las palabras de Sant. 1:17b, en el sentido de que “con Él no hay la variación del giro de la sombra”, o sea, que Jehová no cambia con respecto, por ejemplo, a su línea de conducta en lo que tiene que ver con el trato a sus siervos. Ya en la profecía de Malaquías, es el propio Hacedor el que nos da la garantía de ello al decir que “…… yo soy Jehová; no he cambiado. Y ustedes son hijos de Jacob; ustedes no se han acabado.” (Mal. 3:6). Por lo tanto y partiendo de esta garantía, veamos que nos dice el registro sagrado; en primer lugar y algo a tener en cuenta, es lo que se nos dice en Amos 3:7:

Porque el Señor Soberano Jehová no hará ni una cosa a no ser que haya revelado su asunto confidencial a sus siervos los profetas.”

Y claro, la cuestión que surge es por qué motivo revela Jehová a sus profetas, antes de actuar, aquello que se propone llevar a cabo y cuya respuesta la tenemos en ese primer juicio global del que nos habla la historia. Porque según el registro sagrado, se nos dice de Noé, protagonista de ese suceso, que fue un “predicador de justicia” (2 Ped. 2:5) por largos años y cuya actitud tenía que ver, con la forma de pensar de Jehová:

Diles: ‘“Tan ciertamente como que yo estoy vivo, es la expresión del Señor Soberano Jehová, no me deleito en la muerte del inicuo, sino en que alguien inicuo se vuelva de su camino y realmente siga viviendo. Vuélvanse, vuélvanse de sus malos caminos, pues, ¿por qué deberían morir, oh casa de Israel?”.” (Ezeq. 33:11).

Luego la finalidad de que Jehová no tome ninguna acción punitiva sobre el ser humano, sin antes avisar, tiene como fuerza motivadora Su deseo de que el pecador reconsidere su posición y tomando medidas, consiga salvarse de una destrucción segura. Ejemplo que como hemos dicho, tenemos en el episodio del Diluvio: aquellos que sí tomaron las medidas apropiadas, en línea con la advertencia recibida, consiguieron la salvación a través de una catástrofe de proporciones mundiales: en este caso, fue mediante la construcción de un arca o, dicho de otra manera, por obedecer las instrucciones dadas por Jehová en el momento oportuno. Pero vamos a ver otros ejemplos de cómo Jehová, siempre ha librado a los que le son fieles y le obedecen, prescindiendo que formen parte de su pueblo o no.

En este caso, en Egipto y durante el episodio de la liberación de los israelitas de la tiranía del Faraón. Para llevar a cabo dicha liberación, Jehová derramó diez plagas sobre la tierra de Egipto y de las cuales, solo las tres primeras afectaron a los propios israelitas, en una clara demostración de su poder (Exo. 8:22-23), mientras que de las siete restantes, fueron “ocultados”, por decirlo de alguna manera y con lo cual, sus rigores solo afectaron a los egipcios. Sin embargo, aún Jehová y en su deseo de que el inicuo “se vuelva de su camino y realmente siga viviendo”, tanto en la séptima plaga como en la décima y última, por mucho más trágica ya que implicaba la muerte del primogénito de cada familia, mostró qué era lo que se tenía que hacer (Exo. 9:18-19; 12:7; 12-13), para escapar de sus efectos devastadores. Cierto es que los egipcios y sobre todo en esa última plaga, que implicaba el mostrar públicamente que dejaban de confiar en sus dioses y obedecían al Dios de los hebreos, no hicieron tampoco demasiado caso a la advertencia dada por Moisés y con el siguiente resultado, según se nos relata en Exo. 12:30:

Entonces se levantó Faraón de noche, él y todos sus siervos y todos los demás egipcios; y empezó a alzarse un gran alarido entre los egipcios, porque no había casa en que no hubiera un muerto.”

Pero sin embargo, la consecuencia de tan extraordinaria manifestación de poder por parte del Altísimo, al derrotar a todos los dioses de los egipcios en las respectivas diez plagas (ese fue el simbolismo de las mismas), resultó en que muchos de ellos se beneficiaran, al reconocer finalmente que Jehová era el Dios verdadero y se unieran a su pueblo Israel, ya que se nos dice que “una vasta compañía mixta” (forasteros o extraños), salió con ellos de Egipto:

Y los hijos de Israel procedieron a partir de Ramesés para Sucot, en número de seiscientos mil hombres físicamente capacitados a pie, además de pequeñuelos. 38 Y también subió con ellos una vasta compañía mixta, así como también rebaños y vacadas, un numerosísimo conjunto de animales.” (Exo. 12:37-38).

Pero resumiendo y centrándonos en el punto objeto de consideración, Jehová preservó a su pueblo, poniéndolo a salvo de esas terroríficas siete últimas plagas que devastaron a Egipto.

Veamos ahora que sucedió en otra ocasión, en este caso en el episodio de la caída de Jerusalén en 587 a.E.C., a manos de Nabucodonosor y sus ejércitos, en que a pesar de la horrorosa situación a la que los caldeos llevaron a la ciudad de Jerusalén, también Jehová protegió del desastre a aquellos que confiaron en Él y le obedecieron. Veamos como lo hizo en este caso:

Y después de eso, es la expresión de Jehová, daré a Sedequías el rey de Judá y a sus siervos y al pueblo y a los que en esta ciudad queden de la peste, de la espada y del hambre, en la mano de Nabucodonosor el rey de Babilonia, aun en la mano de los enemigos de ellos y en la mano de los que están buscando su alma y él ciertamente los herirá a filo de espada. No les tendrá lástima, ni mostrará compasión ni tendrá misericordia alguna.

8 Y a este pueblo dirás: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová: “Aquí pongo delante de ustedes el camino de la vida y el camino de la muerte. 9 El que se quede sentado en esta ciudad morirá a espada y del hambre y de la peste; pero el que esté saliendo y realmente se pase a los caldeos que los tienen sitiados seguirá viviendo y su alma ciertamente llegará a ser suya como despojo”.” (Jer. 21:7-9).

Y es cierto que se necesitaba una gran dosis de confianza en Jehová, a tenor de la cruel fama de los caldeos, amén de las propias palabras de Dios en cuanto a la falta de compasión o de misericordia de los caldeos para con los habitantes de Jerusalén, para llevar a cabo sus indicaciones y teniendo en cuenta además, que si en el intento de pasarse uno a los enemigos, era cogido por sus propios correligionarios, le podía ocurrir peor que si le cogían los caldeos. De hecho, ahí está la peripecia del propio Jeremías, cuando fue falsamente acusado de intentar entregarse a las tropas caldeas y que salvó su vida de puro milagro (Jer. 37:13-16) y nunca mejor dicho. Pero los que sí obedecieron el consejo de Jehová, resultó para ellos el que fueran apartados del sufrimiento brutal que por más de año y medio que duró el sitio, sufrieron los habitantes de Jerusalén y aunque prisioneros (con todo lo que ello pudiera implicar), no les faltó su ración de alimento diario y lejos de la horrible situación de los que no obedecieron a Jehová, salvaron la vida, tal como se les había prometido.

Otro caso, ya relativamente más cercano, lo tenemos en la destrucción de Jerusalén y su templo, en el año 70 E.C., a manos de los ejércitos romanos. Ya Jesús en su momento, de nuevo daba advertencia de un peligro cercano y dando las oportunas medidas para librarse del mismo:

Además, cuando vean a Jerusalén cercada de ejércitos acampados, entonces sepan que la desolación de ella se ha acercado. 21 Entonces los que estén en Judea echen a huir a las montañas y los que estén en medio de Jerusalén retírense y los que estén en los lugares rurales no entren en ella; 22 porque estos son días para hacer justicia, para que se cumplan todas las cosas que están escritas. 23 ¡Ay de las mujeres que estén encintas y de las que den de mamar en aquellos días! Porque habrá gran necesidad sobre la tierra e ira sobre este pueblo; 24 y caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por las naciones, hasta que se cumplan los tiempos señalados de las naciones.” (Luc. 21:20-24).

Tan solo treinta y tres años después pronunciadas esas palabras, comenzó a cumplirse la profecía acerca de la destrucción de Jerusalén y su templo. Las facciones radicales judías de Jerusalén estaban totalmente decididas a sacudirse el yugo romano y en el año 66 E.C., los informes a este respecto llevaron a la movilización y envío de las legiones romanas acaudilladas por Cestio Galo, gobernador de Siria, que tenían como misión el sofocar la rebelión y castigar a los culpables. Tras hacer estragos en los arrabales de Jerusalén, los soldados de Cestio acamparon en torno a la ciudad amurallada y empleando el método del testudo o tortuga (los escudos formando algo parecido al caparazón de una tortuga), llegaron incluso a socavar el muro protector de Jerusalén. El historiador Claudio Josefo atestigua que tal fue su eficacia “que los soldados pudieron, sin riesgo, minar la muralla y prepararse para pegar fuego a la puerta del Templo”.

Sin embargo y cuando más fácil lo tenía Cestio Galo para tomar Jerusalén y sin razón aparente, suspendió repentinamente el cerco y sin argumentos valedores para ningún analista en estrategia militar, abandonó el sitio cuando tenía la ciudad casi en su poder, ordenando la retirada de sus tropas. Circunstancia aprovechada por los zelotes (facción política dominante de nacionalistas judíos radicales), que iniciaron una persecución de las legiones romanas, que desconcertadas por la decisión de su general, sufrieron grandes pérdidas. De regreso a Jerusalén, los zelotes volvieron cantando exultantes himnos de guerra y con la gozosa esperanza de libertad e independencia en el corazón, porque…… ¿acaso no los había ayudado Dios, con la misma misericordia con que ayudó a sus antepasados en otras batallas, cuando prácticamente ya en manos de los romanos les había concedido la salvación? En el corazón de los zelotes ya no cabía el temor al futuro, ya que de nuevo, el poder de Jehová los había librado…… o eso pensaron ellos. Porque si bien es cierto que hubo intervención divina en esa difícil circunstancia, obviamente no en la dirección que ellos ingenuamente, o presuntuosamente (váyase usted a saber), entendieron.

Porque la intervención divina, tuvo como único objetivo el facilitar la huída de aquellos que, atentos a las instrucciones de Jesús y lejos de tanta manifestación de júbilo, se apresuraron a huir de la ciudad, permaneciendo lejos de allí y librándose del terrible sufrimiento que le sobrevino. Los cristianos de Jerusalén y de toda Judea, actuaron prestos conforme al anuncio profético de Jesucristo y escaparon de la zona de peligro: la huida era apremiante. Con el tiempo se internaron en las regiones montañosas y algunos (la mayoría posiblemente) fijaron su residencia en Pela, en la provincia romana de Perea. Quienes tomaron a pecho la advertencia de Jesús no cometieron la insensatez de volver siquiera para salvar sus posesiones materiales, en armonía con el sentido de urgencia de las palabras de Jesús y por lo tanto, abandonando hogares, trabajos y cualquier tipo de posesión material, emprendieron la huida:

“…… entonces los que estén en Judea echen a huir a las montañas. 17 El que esté sobre la azotea no baje para sacar los efectos de su casa; 18 y el que esté en el campo no vuelva a la casa a recoger su prenda de vestir exterior.” (Mat. 24:16-18).

Y sí bien es cierto que dado lo apremiante de las circunstancias, tuvo de ser muy penoso para las mujeres que estaban encintas o aquellas que estaban amamantando, así como para niños y ancianos realizar el viaje a pie, no podían permitirse el demorar la huida porque aunque el invierno estaba próximo…… aún no había llegado: por lo tanto, tenían ante sí la oportunidad de la que Jesús les había hablado: no había tiempo que perder. Los que escucharon la recomendación de Jesús de huir sin demora, pronto se pusieron a salvo fuera de Jerusalén y Judea y es que de esta acción, como posteriormente quedó probado, dependía su vida. Una vez más, Jehová actuó directamente para librar u ocultar a sus fieles de una hecatombe por venir.

Y es que poco tardaron los ejércitos romanos en regresar, esta vez al mando del general Tito, reanudando las acciones bélicas contra los judíos. Primero conquistaron Galilea y al año siguiente desmembraron completamente Judea; para el año 70 E.C., las fuerzas romanas cercaron Jerusalén y sitio del que el ya citado historiador Josefo, escribió un relato detallado y realista de sus trágicas consecuencias. El general Tito, el hijo mayor de Vespasiano, marchó a conquistar Jerusalén y su grandioso templo, encontrándose con una ciudad que se hallaba dividida en una intestina lucha entre distintas facciones, que forcejeaban por el poder y en su intento por conseguirlo, recurriendo  a medidas drásticas que resultaban en auténticos baños de sangre…… y luchas internas que debilitaban su capacidad defensiva frente al ejercito romano. Tan dramática era la situación dentro de Jerusalén, que según relató Josefo “en vista de los males internos, algunos deseaban la entrada de los romanos, con idea de que la guerra los libraría de tantas calamidades domésticas” y en lo que podríamos entender, como que los habitantes de Jerusalén se decantaban por un mal menor. Josefo calificó a los integrantes de esas facciones que luchaban por el poder, de “ladrones” que requisaban las propiedades de los opulentos (para su personal disfrute) y asesinaban a las personalidades sospechosas de colaborar con los romanos.

Consecuentemente la vida degeneró a un grado de brutalidad increíble durante esa guerra civil, llegándose a dejar insepultos a los muertos: “Los sediciosos luchaban sobre montones de cadáveres y los muertos que pisoteaban avivaban su furor”, nos cuenta Josefo. Saqueaban y asesinaban para obtener comida y riquezas, mientras los lamentos de los afligidos eran incesantes y totalmente ignorados. Entretanto y viendo la situación, Tito exhortó a los judíos a rendir la ciudad a fin de detener la masacre y salvar vidas y además, parece ser, que encargó a Josefo que les hablara en su lengua materna, pensando que los judíos atenderían mejor a un hombre de su misma nación; estos, sin embargo, no solo reprocharon a Josefo su actitud, sino incluso atentaron contra su vida. Por lo tanto, en vista del fracaso de su gestión y del empecinamiento de los sitiados, Tito cercó la ciudad con estacas puntiagudas y con lo que, eliminada la posibilidad de escapar o desplazarse, el hambre devoraba familias y hogares haciendo estragos y, víctimas de la desesperación, los que quedaron atrapados en la ciudad se alzaron unos contra otros y llegando al extremo de que cualquiera que intentaba escapar, era asesinado sin contemplaciones. Y es que no olvidemos, que dentro de la ciudad había más de un millón de almas, venidas de todas partes y reunidas para celebrar la Pascua, cuando los ejércitos romanos iniciaron el sitio. Por lo que el hambre sobre todo, las luchas intestinas por el poder y las enfermedades y pestes causadas por los cadáveres insepultos y en descomposición, causaron más bajas que los incesantes ataques romanos.

Obviamente y sin saber que cumplía con la profecía bíblica, Tito tomó Jerusalén y se cuenta que más tarde, al contemplar las sólidas murallas y las torres fortificadas, exclamó: “Dios ha sido el que expulsó a los judíos de estas defensas”. En total, perecieron más de un millón de judíos y cerca de 100.000 fueron deportados como esclavos. Como había dicho Jesús, lo que experimentaron fue en realidad “una gran tribulación” (Mat. 24:21). Sin embargo y como hemos dicho, hubo sobrevivientes, que no pasaron por todas esas calamidades y viéndolas (es un decir) desde la distancia.

Ahora bien ¿qué sacamos en claro, de esas grandes catástrofes relatadas? En primer lugar, que algo de proporciones inimaginables para el ser humano se está acercando, ya que Jesús habló de una tribulación “como la cual no ha sucedido una desde el principio del mundo hasta ahora, no, ni volverá a suceder.”  (Mat. 24:21; Rev. 7:14). Luego si tenemos en cuenta, que en términos proporcionales, la del día de Noé no tiene parangón en la historia de la humanidad, lo que se avecina es de pánico. De hecho, la versión de Luc. 21:25-26, no deja lugar a dudas:

También, habrá señales en el sol y en la luna y en las estrellas y sobre la tierra angustia de naciones, por no conocer la salida a causa del bramido del mar y de su agitación, 26 mientras que los hombres desmayan por el temor y la expectación de las cosas que vienen sobre la tierra habitada; porque los poderes de los cielos serán sacudidos.”

Sin embargo, también habrá sobrevivientes y cierto es, que en esta ocasión no habrá la posibilidad de montarse en un Arca o salir huyendo al otro lado del mundo: pero habrá sobrevivientes y con lo que volvemos a retomar el tema de inicio y que tiene que ver con la llamada Teología del Rapto; pero veamos, en primer lugar, que nos dice Jehová:

“…… busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová.” (Sof. 2:3).

Y no olvidemos el hecho de que estas palabras siguen a continuación de las que se pronuncian en su capítulo uno y en los versículos 14 al 18 y en donde se nos habla de un acontecimiento sin igual en la historia de la humanidad y a ocurrir en nuestros tiempos:

El gran día de Jehová está cerca. Está cerca y hay un apresurarse muchísimo de él. El sonido del día de Jehová es amargo. Allí un hombre poderoso da un grito. 15 Ese día es día de furor, día de angustia y de zozobra, día de tempestad y de desolación, día de oscuridad y de tenebrosidad, día de nubes y de densas tinieblas, 16 día de cuerno y de señal de alarma, contra las ciudades fortificadas y contra las elevadas torres de las esquinas. 17 Y ciertamente causaré angustia a la humanidad y ciertamente andarán como ciegos; porque han pecado contra Jehová. Y su sangre realmente será derramada como polvo y sus entrañas como el estiércol. 18 Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día del furor de Jehová; sino que por el fuego de su celo toda la tierra será devorada, porque él hará un exterminio, realmente uno terrible, de todos los habitantes de la tierra.”

De “todos”, menos de aquellos que busquen mansedumbre, busquen justicia y le muestren fidelidad a Dios, como hemos dicho antes y que probablemente serán ocultados en ese día de la ira de Jehová, ya que de ninguna manera va dirigida tal ira a esas personas fieles, sino contra aquellas que se le enfrentan cada día con su irreverente actitud de permanente desafío. Sin embargo, hemos leído que aunque en ese pasaje de Sof. 2:3, se nos habla de recibir protección, la tal no parece ser segura, sino solo “probable”. Recordemos sus palabras:

“……busquen a Jehová, todos ustedes los mansos de la tierra, los que han practicado Su propia decisión judicial. Busquen justicia, busquen mansedumbre. Probablemente se les oculte en el día de la cólera de Jehová.”

Otras traducciones, usan la condicional expresión “quizás podáis salvaros de……”, o “por si podéis poneros a cubierto de…..” u otras variantes; en todo caso, un factor de incertidumbre en cuanto al sentido de esas palabras bíblicas. Entonces ¿qué puede significar ese “probablemente” o expresiones alternativas? Una opción, podría ser el hecho de que la salvación finalmente depende del derrotero que siga cada uno, tal como lo indica Jesús al decir: “El que haya perseverado hasta el fin es el que será salvo.” (Mat. 24:13). Por otra parte, no podemos olvidar que esas palabras de Sofonías, iban dirigidas en una primera instancia, a la rebelde nación de Israel poco antes de ser destruida por Nabucodonosor en 587 a. de la E.C. y dado que trataba de una cuestión de mostrar Dios misericordia a los que le obedecen, estas palabras bien podrían ser un recordatorio de que no podemos abusar de la misericordia de Dios (Isa. 63:9-10). Y tal parece ser así, porque en contraposición a ese “probablemente” y que parece contrarrestar esa aparente incertidumbre, está la siguiente profecía registrada en Joel 2:32 y que tiene su doble aplicación en los días finales del mundo tal como lo conocemos:

Y tiene que ocurrir que todo el que invoque el nombre de Jehová escapará salvo; porque en el monte Sión y en Jerusalén resultarán estar los escapados, tal como ha dicho Jehová y entre los sobrevivientes, a quienes Jehová llama.”

Y que eso será así, quedo confirmado por lo que al anciano apóstol Juan le fue mostrado en una visión; o sea, que Juan y en una perspectiva de futuro, ya vio en qué resultarían las cosas:

Después de estas cosas vi y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos.” (Rev. 7:9).

Y para que no quedara ninguna duda, a Juan se le indica cuál es la procedencia de esa gran muchedumbre que ningún hombre podía contar:

“Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.” (Rev. 7:13-14).

Luego lo que vio el apóstol, era a esas personas de las que Sofonías nos dice que serán “ocultadas” en el día “de la ira” de Jehová. Luego todo hace pensar que ante tan catastrófica situación por la que tiene que pasar la humanidad, solo por intervención divina aquellos que sean fieles a Jehová, que “invoquen su nombre” mediante ejercer fe en el sacrificio redentor de Jesucristo, serán librados de experimentar tan traumáticos tiempos…… pero ¿cómo lo hará Jehová? Pues no lo sabemos, pero también es cierto que en el Salmo 91 se nos dan muchas pistas y que hablándonos de todo tipo de agresión posible que se pueda sufrir en esos críticos tiempos, los que en Él confíen serán absolutamente librados de ellos:

No tendrás miedo de nada pavoroso de noche, ni de la flecha que vuela de día, 6 ni de la peste que anda en las tinieblas, ni de la destrucción que despoja violentamente al mediodía. 7 Mil caerán a tu lado mismo y diez mil a tu diestra; a ti no se te acercará.” (Sal. 91:5-7).

¿Y qué nos dicen estas palabras? Pues que lejos de manifestar a nivel personal esa “angustia de naciones” que literalmente“desmayan por el temor y la expectación de las cosas que vienen sobre la tierra habitada” y de la que nos habla Luc. 21:25-26, nuestra actitud tiene que ser diametralmente opuesta, porque los sucesos que ocurrirán en ese período de tiempo, no van dirigidos a aquellos que le son fieles y esperan en Él. Más bien al contrario y que son muy sugerentes acerca de lo que va a ocurrir (al igual que en los juicios anteriores que hemos citado a modo de ejemplo), tenemos las palabras de Jesús y que refiriéndose a esos tiempos dificultosos por venir y en particular dirigidas a aquellos que con fe aceptan su sacrificio, se expresan en los siguientes términos:

Pero al comenzar a suceder estas cosas, levántense erguidos y alcen la cabeza, porque su liberación se acerca.” (Luc. 21:28).

Luego todo parece indicar, que bastante antes de que empiece el punto álgido de esa “gran tribulación” sobre la humanidad desobediente, probablemente a continuación de la gran predicación de Mar. 24:14 y de la que saldrá la gran muchedumbre de Rev. 7:9; 14, aquellos que hayan aceptado ser sumisos al entrante reino milenario, serán de alguna manera preservados. Y uno podría razonar, que en dicho pasaje se nos habla de ser liberados por fin y en líneas generales, de este sistema opresivo al entrar en los tiempos del milenio, ya finalizado el juicio divino y que sería un razonamiento lógico. Pero ¿qué hay, en cuanto a los sucesos inmediatos a los que se enfrenta la humanidad y que tanta destrucción y amargura reportarán sobre la misma? ¿Seremos todos, de manera indiscriminada, víctimas de ellos? Porque de eso es de lo que se trata: si aquellos obedientes a Jehová, pasaremos por la misma tribulación que los que no le obedecen y que es a quienes va dirigido el juicio. Y la respuesta la obtenemos de nuevo, en unas palabras que ya hemos citado (y analizado) de Jesús y que son muy clarificadoras; veámoslas:

Manténganse despiertos, pues, en todo tiempo haciendo ruego para que logren escapar de todas estas cosas que están destinadas a suceder y estar en pie delante del Hijo del hombre.” (Luc. 21:36).

Luego es obvio, que de lo que se nos va a librar en principio, es de esas cosas que tienen que suceder precisamente en esa “gran tribulación”, porque veamos ¿cuándo sucedió la particular “gran tribulación” del día de Noé; o de la Jerusalén del 587 a.E.C.; o de la Jerusalén del año 70 y que acabaron con la destrucción de los impíos? ¿No es cierto que fue cuando las personas que confiaron y obedecieron a Jehová, ya no estaban en el lugar de los hechos? Es cierto, que al igual que los israelitas antes de su liberación, que sufrieron también las tres primeras plagas, esa personas se vieron afectadas parcialmente por los conflictivos tiempos en los que les tocó vivir, previos a la actuación de Jehová: Noé durante la construcción del arca y los habitantes de las respectivas épocas de Jerusalén señaladas, en las apreturas propias de los inicios del sitio al que respectivamente fueron sometidas, pero que ya no estaban allí, en el momento de producirse la gran y destructiva tribulación de esos tres ejemplos citados; luego y a tenor de las proféticas palabras de Jesús, así exactamente, también ocurrirá en nuestros días.

Y es cierto que no sabemos cómo Jehová hará realmente eso, pero lo que sí sabemos, es que ya en su momento y con su pueblo Israel, que sí estaba en el lugar de los hechos (Egipto), de ninguna manera y por expresa voluntad divina (Exo. 8:22-23), fue afectado por las siete últimas plagas y sin necesidad de un “rapto” o arrebatamiento que literal y temporalmente, se los llevara de esta tierra. Por lo tanto, no es eso lo que tenemos que esperar, al menos según lo que nos dice el Sal. 91:7-8:

Mil caerán a tu lado mismo y diez mil a tu diestra; a ti no se te acercará.  8 Solo con tus ojos seguirás mirando y verás la retribución misma de los inicuos.”

Luego la “gran muchedumbre” de sobrevivientes de los que cita Rev. 7:9 y a tenor de lo que nos dice ese pasaje del Sal. 91 (ya que de lo contrario dicho pasaje no tendría sentido) estarán aquí en la Tierra y en medio del “fregao”, pero no serán afectados por el mismo, porque una vez más Jehová protegerá a los obedientes, pero…… ¿cómo lo hará Jehová? Pues repetimos que no lo sabemos, pero lo que está claro que eso no representa para nuestro Creador el más mínimo problema y que quizás una pequeña indicación del “cómo”, la tenemos en el propio Salmo 91 y que, aunque de manera profética aplicaba en principio a Jesús, no es menos cierto que su mismo inicio (verso 1) ya indica que se hace extensible a otras personas. Porque sus  palabras de inicio, nos dicen que “Cualquiera que more en el lugar secreto del Altísimo se conseguirá alojamiento bajo la mismísima sombra del Todopoderoso.” Y expresión inicial que otras traducciones vierten “Y todo el que more……”, o “El que habite al abrigo……”, o “Vivamos bajo el cuidado……”, pero que en definitiva y con distintas formulaciones, nos muestran que la posibilidad está abierta a cualquier persona. Y por ello, si nos lo permiten, les aconsejamos encarecidamente que lean ese Salmo 91 entero, como si Jehová se estuviera dirigiendo a cada uno de ustedes y que realmente, es eso lo que hace el Altísimo, ya que las Escrituras son una propiedad personal e intransferible de cada uno de nosotros, como una carta que nuestro Creador nos dirige, para explicarnos el porqué estamos como estamos, como a través del tiempo ha estado operando para nuestro beneficio y como finalmente, Él resolverá la cuestión a nuestro favor.

Por ejemplo y a modo de indicación de cómo puede protegernos, tenemos los versículos 11 y 14 de dicho Salmo que nos dicen lo siguiente:

Porque él dará a sus propios ángeles un mandato acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos. (……) 14 Porque en mí él ha puesto su cariño, yo también le proveeré escape. Lo protegeré porque ha llegado a conocer mi nombre.”

Y siendo cierto que como hemos dicho, las tales palabras aplican en principio a Jesús, no es menos cierto que por extensión, aplican también a todos aquellos que en Jehová “ponen su cariño”. Y que ello es así, queda claro en las reveladoras palabras del Sal. 34:7, en el sentido que “el ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende”. Y siendo que ese pasaje y según su estructura sí es de general aplicación, ya nos da una pequeña idea de por dónde puede ir la cosa, en cuanto a la forma en que se nos puede proteger y sin necesidad de un “rapto” o arrebatamiento que nos saque literalmente de la Tierra. Sin embargo, observemos algo curioso, a la vez que de vital importancia: solo serán protegidos (Sal. 91:14) aquellos que conozcan su nombre y por ello, entendemos nosotros, la necesidad de saber que significa “conocer” su Nombre. Y quizás la mejor manera de entenderlo, es leyendo unas palabras de Jesús, en las que nos decía lo siguiente:

Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo.” (Juan 17:3).

Luego si usted hace de su prioritario interés, el ir avanzando de forma progresiva y continuada en el conocimiento de su Creador, mediante y según nosotros siempre hemos aconsejado, no creerse de buenas a primeras todo lo que le dicen, sino comprobar por usted mismo si lo que le cuentan, es justo aquello que dicen las Escrituras, es obvio que usted poco a poco, irá conociendo más de Jehová y estará caminando en la buena dirección: habrá encontrado el camino correcto (Juan 14:6). Camino que le llevará sin duda, a ser uno de los favorecidos por el Altísimo y apartado en consecuencia, de los trágicos momentos por los que, de manera casi inmediata, pasará la humanidad rebelde y desobediente. Usted no será objeto de un “rapto” o “arrebatamiento” al cielo, o en su defecto a algún desconocido lugar sideral (en todo caso lejos de la Tierra), sino que parafraseando del Sal. 91:7,  verá “mil caer a su lado mismo y diez mil a su diestra; pero a usted no se le acercará”. Y es que usted “con sus propios ojos seguirá mirando y verá la retribución misma de los inicuos” (verso 8). Y eso, sencillamente, porque con su positiva actitud habrá conseguido que en su caso, se hagan realidad las palabras de Jehová en el Sal. 91:14 y que, personalizadas en usted dirían…… “Porque en mí has puesto tu cariño, yo también te proveeré escape. Te protegeré porque has llegado a conocer mi nombre.”

MABEL