Archivo para príncipes

CUANDO LA ESTULTICIA…… ES SOLO SUPERADA POR LA PROPIA ESTULTICIA.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , on 18/02/2014 by Armando López Golart

expulsar1Y siendo este al parecer, el caso del personaje que responde al nombre de Apologista Mario Olcese y si no, veamos lo que nos acaba de mandar en dos correos y que confirma la aseveración de nuestro titular…… pero permítannos antes recordarles de qué va la cosa: hace unos días, dicho autor publicó un video/artículo en el que mencionaba que durante el milenio continuarían existiendo la vejez, la muerte y obviamente, el pecado y causa de las dos anteriores. Ello le obligaba a afirmar que la “restauración” mencionada en Hech. 2:19-21 tenía que ver, no con la restauración del ser humano a la condición existente antes del pecado, eso es, a los tiempos de Adán y Eva, sino a la “restauración” del reino de David sobre la tierra, pues según dicho “entendido” eso era lo hablado por Dios “por boca de sus profetas de tiempo antiguo”…… y con el peregrino argumento, que de hacer referencia a los tiempos de Adán como afirmamos nosotros, tendríamos que volver de golpe al estado de desnudez de nuestros primeros padres; de ahí, el contenido de ambos correos:

15/02/14

apologista commented on ¿ES REALISTA, EL PENSAR EN UNA TIERRA CONVERTIDA PRONTO EN UN “PARAÍSO”?

¡Qué lindo paraíso restaurado, pues todos andaremos en cueros…¡totalmente desnuditos!… ¡Así que a bajar la panza para estar en forma!

16/02/14

apologista commented on ¿ES REALISTA, EL PENSAR EN UNA TIERRA CONVERTIDA PRONTO EN UN “PARAÍSO”?

No, mi amigo, no es realista lo que dices, porque no volveremos al paraíso en cueros como Adán y Eva antes de la caída. Pero por si acaso hay que bajar de peso para estar en forma, en la eventualidad de que se nos ordene a estar en cueros en el peculiar “paraíso restaurado” de la Watchtower…jajajajajaja.”

Como pueden ver, la catadura intelectual del personaje es, cómo mínimo, manifiestamente mejorable y por supuesto, indigna de crédito alguno; de ahí que para nada ha respondido a nuestra propuesta en el sentido de que dicha restauración se refería a otra cosa y algo que probamos con los adecuados textos bíblicos, así como que nada tenía que ver la tal con la “restauración” del reino de David. Tengamos en cuenta que la expresión “restaurar” tiene que ver con el devolver algo a su condición original, siendo el caso que el pueblo de Dios no fue gobernado en un principio por rey humano alguno y por lo que dicha restauración tenía que ver con el devolver al ser humano a su condición original…… de lo contrario ¿nos podría explicar ese “genio” de la interpretación bíblica, para que sirvió el sacrifico de Jesús? Es más: si durante el milenio tiene que continuar la vejez, la muerte y el pecado ¿por qué el tema central de las Escrituras es el reino de Dios, como instrumento fundamental para la salvación de la humanidad, si todo tiene que continuar igual que hasta ahora? ¿Nos podría explicar ese “ilustre teólogo” y “fantasma” donde los haya, en qué se invertirán esos mil años de reinado milenario de Cristo? De entrada, ya les afirmamos que no responderá a dichas cuestiones, como tampoco la ha hecho a algunas otras que le tenemos planteadas y que con una desvergüenza digna de mayor causa ignora totalmente como, por ejemplo, las siguientes:

Si los “sobrevivientes” de la “gran tribulación” pasan, obviamente, con vida al reino de Dios y como reconoce dicho caballero en el último párrafo de su artículo del 08/05/12 en el sentido de que dichos sobrevivientes “pasarán la grande tribulación sin morir” ¿por qué nos enseña en un video/artículo posterior y enseñanza rebatida desde este blog hasta la extenuación, en el sentido de que la “gran multitud” sobreviviente también reinarán con Cristo, dado que aparecen “vestidos de blanco”? Y es que lo que se lee en Rev. 20:6, es que solo aquellos que participen de la llamada “primera” resurrección alcanzan la inmortalidad y el poder reinar junto a Cristo…… y dado que dichas personas no han muerto, es obvio que, prescindiendo de como vayan vestidas, no pueden participar de resurrección alguna y cuestión que dicho “teólogo” aún no nos ha aclarado.

Tenemos por otra parte, el disparatado contenido de otro de sus videos en el que señalaba un supuesto error de los TJ, en el sentido de que lejos de lo que estos afirmaban de ser conocido el nombre de Jehová desde el inicio de los tiempos, este fue revelado por primera vez a Moisés; y algo que nosotros le demostramos que era falso, pues dicho nombre lo pronunció Eva al nacerle su primer hijo, Caín (Gén. 4:1), así como que dicho nombre se empezó a “invocar” en tiempos de Enós (Gén. 4:26), tercer patriarca a partir de Adán, eso es, casi 2.500 años antes de que naciera Moisés…… y algo de lo que ese “intelectual”, aún no nos ha dicho “ni mu”. Y como estas, muchas otras, que ahí están planteadas en nuestros artículos, como por ejemplo, por qué la necesidad de ser “nombrados” príncipes sobre la tierra esos antepasados de Jesús mencionados en el Sal. 45:16 y que según el Sr. Olcese tienen que reinar con él, si según Rev. 20:6, los que se levantan en esa “primera” resurrección ya lo hacen en calidad de inmortales reyes y sacerdotes y condición que solo se puede adquirir mediante el participar en ella; y es que si los citados antepasados de Jesús precisan de un nombramiento “posterior” a su resurrección y como es el caso (algo que no se nos dice de los 144.000 y que ya resucitan con una condición infinitamente superior a la de “príncipes)), ello solo puede significar que no han participado de dicha “primera” resurrección, por lo que no pueden reinar con él.

Pero es que si no han participado de la misma y para el “genio” mencionado solo queda una “segunda” resurrección al final del milenio y para juicio o destrucción eterna de los que participen de ella (eso es lo que nos ha enseñado siempre)…… que nos explique en cuál resurrección participan entonces esos antepasados de Jesús, pues si no lo han hecho en la “primera” (algo que reconoce dicho autor) y tampoco en la “segunda”, pues en vez de ser destruidos, se les conceden títulos nobiliarios, eso es, de “príncipes sobre toda la tierra” ¿en qué resurrección participan? Y ya puestos, que nos aclare si es correcto nuestro entendimiento acerca de Isa. 65:20, diametralmente opuesto al que él defiende y del que le discutimos en nuestro anterior artículo y del que tampoco ¡faltaría más! nos dice nada; ni nos dirá nada, pues estamos ante un ignorante integral y por tanto, incapaz de responder con un mínimo de solvencia a las cuestiones que se le plantean…… y ya se sabe, aquello de que quien calla otorga.

En resumidas cuentas, es que todas esas memeces solo pueden salir de una mente enfermiza por un desaforado ego y que está “más pallá que pacá”, cuestión que se agrava con estas “chorradas” que escribe en esos correos y que nos hablan de la “capacidad intelectual” de semejante esperpéntico personaje; y es que como les hemos dicho, la peor estulticia es aquella que es superada por la propia estulticia de uno…… como es el caso de Apologista Mario Olcese.

MABEL

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LOS “ANTEPASADOS” DE JESÚS…… Y EL SAL. 45:16.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , on 15/09/2013 by Armando López Golart

genealogia-de-jesucristoUna creencia muy extendida entre ciertos personajillos que se las dan de “entendidos” en teología, así como el “no va más” en la técnica de la interpretación bíblica, es aquella que tiene que ver con la afirmación de que los llamados “notables del AT”, eso es, todos aquellos personajes de los que se nos habla en el AT y que en algún momento tuvieron que ver con Dios, empezando por Set, pasando por Abraham y acabando por el último de los profetas de Dios, Malaquías, todos sin excepción, han sido llamados a reinar con Jesucristo en el reino de Dios, junto con todos aquellos bautizados en nombre de Cristo a lo largo de toda la era cristiana; y “enseñanza” que rompe con todos los esquemas del propósito divino contenidos en la Biblia, por lo que a partir de la cual se tienen que reformular o “retocar” otras enseñanzas bíblicas, pues dicho planteamiento tiene difícil encaje con el un todo armonioso que es el registro sagrado. Y es que al igual como ocurre en un cesto de cerezas, que tiras de una y te salen una docena enganchadas por sus “rabitos”, así sucede cuando se altera una enseñanza bíblica, porque ello repercute directamente y sin remisión, en las restantes.

Sin embargo y como es característico en este blog (para eso lo montamos), cuando no estamos de acuerdo con determinado planteamiento bíblico, pues nos “huele” a falsa enseñanza, nos movemos inmediatamente para intentar probar lo falso del mismo y siempre con la finalidad de que las personas que sinceramente quieren aprender de Dios (usted, querido y desconocido amigo (o amiga), es una de ellas, pues de lo contrario no estaría leyendo estas palabras), no se vean entrampadas por las malas artes de tanto “falso maestro” como anda suelto por ahí (2 Ped. 2:1) y proponiendo para ello, como no podría ser de otra manera, soluciones alternativas a la “enseñanza” que estemos analizando. Y “falsos maestros” que se distinguen por tener todos el mismo común denominador, eso es, el creerse “elegidos” por Dios para reinar en el milenio, o lo que es lo mismo, que han sido reconocidos por Este como sus Hijos adoptivos, por tanto hermanos de Jesucristo y en consecuencia, herederos con este del reino de Dios, en calidad de inmortales reyes y sacerdotes de Dios…… y como no, la mayoría de ellos afirman tener “grandes” conocimientos en Teología. Entonces y para desmontar dicha falsa “enseñanza”, nos vamos a apoyar en principio sobre un texto muy sencillo, pero letal para dicho fraudulento planteamiento y del que huyen como “alma que lleva el diablo” aquellos que enseñan dicha doctrina, eso es, la de que todos los “notables del AT” reinarán con Cristo en el milenio…… y pasaje que no es otro, que el Sal. 45:16 en donde leemos como sigue:

En lugar de tus antepasados (o “padres” según versiones), llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación nuestra).

Y es que detrás de tan sencillas y parcas palabras, cuando uno las razona y las va desarrollando desde la lógica y el sentido común, se da cuenta que se esconden fuertes argumentos que se convierten en un arma determinante para desmontar el citado planteamiento o enseñanza, aunque los que la sostienen afirmen que dicho salmo no tienen la mayor relevancia y por lo que en poco o nada, afecta el mismo a la idea que ellos proponen; por lo que vamos a ver, si eso resulta ser así…… o no. De entrada, hay que tener en cuenta que esas proféticas palabras fueron escritas hará unos 3.500 años atrás, aplican directamente al tiempo en que Jesucristo toma las riendas del reino de Dios aquí en la tierra, momento en donde según dicho salmo ocurrirá lo siguiente: esos “antepasados” o “padres” de Jesús, van a sufrir un cambio radical en su relación de parentesco con este, pues de la condición de “padres” o “antepasados” suyos, pasan a adquirir la condición de “hijos” con respecto de él y en función de lo que se conoce como el “derecho de recompra” (Lev. 25:47-49); y es que Jesús y en virtud de su sangre derramada, rescató o “recompró” a la entera humanidad de las garras del pecado y la muerte y por lo que pasamos todos y no solo esos “antepasados” de Jesús, a tenerle por “Padre Eterno” (Isa. 9:6)…… excepción hecha de aquellos que Jehová ha reclamado para Sí y que en Rev. 7:4 y 14:1, se nos cuantifican en 144.000 miembros de dicha humanidad. En todo caso, pertenencia de esos “antepasados” ahora ya como “hijos” de Jesucristo, que queda clara en la primera parte de dicho pasaje, pues en ella hemos leído que “en lugar” (o sustituyendo) de los “antepasados” o “padres” de Jesucristo, llegarán a haber sus “hijos” y dando lugar con ello, como ya hemos dicho, a una nueva relación de parentesco.

Claro, cuando uno empieza a madurar, a entender y sobre todo, a aceptar dicha idea, pues la inmensa mayoría de cristianos actuales creen tener por Padre a Jehová Dios, con lo primero que se encuentra es con que si dichos personajes adquieren el rol de “hijos” que no de “hermanos” de Jesucristo, resulta y partiendo de la lógica más elemental, que los tales no pueden ser de ninguna manera Hijos del Altísimo y por lo que, en consecuencia, no pueden heredar con Cristo el reino de Dios. Pero es que además y mirándolo desde otro ángulo, al describirnos la Biblia a esos personajes como los “antepasados” o los “padres” de Jesús, razonablemente y desde el más elemental sentido común, ya se entiende que de ninguna manera pueden ser “hermanos” de este, a menos que se violenten descaradamente las leyes de la naturaleza, las de la genealogía y sí mucho nos apuran, hasta las del más elemental sentido de la razón: porque si dichos personajes vivieron antes de aparecer Jesús y eso es lo que significa el ser un “antepasado” o “padre” de… obviamente un mínimo ejercicio de lógica nos dice de dichos personajes, que pueden ser cualquier cosa menos “hermanos” de Jesús y lo que significa por extensión, como acabamos de señalar, que no pueden ser Hijos de Dios. Luego como primera providencia de lo considerado hasta el momento, queda claro que esos “antepasados” de Jesús a los que esos autores de los que estamos hablando hacen mención, como los Abraham, David, Moisés, Jeremías y tantísimos otros como nos meten en el mismo “saco”, no pueden tener como absurdamente se nos afirma y extremo que avala el salmo objeto de análisis, la condición de Hijos de Dios y por lo que de heredar el reino en calidad de reyes y sacerdotes…… pues eso ¡lo que nosotros les digamos!

Porque en directa armonía con el registro escritural y como de todos es conocido, no pueden heredar el reino en calidad de reyes y sacerdotes, aquellos que no sean Hijos de Dios y que por extensión, tampoco son “hermanos” de Jesucristo…… y eso es precisamente, lo que nos dice el Sal. 45:16: que dichos “antepasados” no son hermanos de Jesucristo. Pero es que en este pasaje se nos da otro detalle que confirma nuestro planteamiento (y algo que ya hemos explicado en algunos de nuestros anteriores artículos), porque veamos: esos “entendidos” de los que hablamos, nos dicen que esos “antepasados” o “padres” de Jesús, junto a sus descendientes hasta llagar a nuestros días y como un todo, conforman lo que actualmente se conoce como la “iglesia” o “cuerpo de Cristo”; pero notemos, sin embargo, que la segunda parte de ese Sal. 45:16 y de la que esos “genios” de la interpretación bíblica actuales no quieren ni oír hablar de ella, nos dice de esos “antepasados” de Jesucristo, que cuando se levanten en la resurrección, serán “nombrados” por este “príncipes sobre toda la tierra”…… cuando todos sabemos, por lo menos las personas medianamente formadas en las Escrituras, que según Rev. 20:6 todos aquellos que conforman el “cuerpo de Cristo” y que son los que reinarán con este en el milenio, cuando se levantan en la “primera” resurrección ya lo hacen con la condición inherente de inmortales reyes y sacerdotes y por lo que no precisan de nombramiento alguno. Entonces y según se deduce de lo analizado hasta el momento, si los miembros de la “iglesia” o “cuerpo de Cristo” ya se levantan en la “primera” resurrección como inmortales reyes y sacerdotes ¿por qué necesitan ser nombrados “príncipes” sobre la tierra, siendo como es este rango totalmente inferior al de rey y que es con el que ya resucitan?

Por tanto y en una lógica conclusión de lo considerado, si esos “antepasados” de Jesús de los que nos habla el Sal. 45:16, al resucitar precisan de ser nombrados algo (lo que sea), sencillamente es porque no han participado de esa “primera” resurrección y de la que como les hemos indicado, ya se sale con la condición de inmortal rey y sacerdote…… circunstancia que nos lleva a la siguiente derivada: si no han participado de esa “primera resurrección” (lo cual es obvio, pues precisan de ser nombrados “algo” por “alguien”) y dado que según la “sagaz” interpretación que del pasaje de Juan 5:28-29 nos hacen esos autores bíblicos de los que estamos hablando, acerca de “dos” supuestas resurrecciones, una “primera” al inicio del milenio para aquellos que tienen que reinar con Cristo y una “segunda” al final de los mil años, para “juicio” o destrucción eterna de los que participan de ella…… ¿de dónde, cuándo y cómo, aparecen entonces en escena esos “antepasados” de Jesucristo? Porque claro, si como ha quedado perfectamente constatado, no han participado de esa “primera” resurrección, pero que lejos de ser “guardados” en sus tumbas respectivas hasta la conclusión de los mil años para levantarse en la “segunda”, para su “juicio” y destrucción eterna, resulta que más bien al contrario se les conceden “nombramientos” como altos dignatarios del gobierno ejerciente, solo podemos suponer una cosa: su volver a la vida y posterior nombramiento como “príncipes”, tiene que suceder en un espacio de tiempo intermedio entre ambas resurrecciones…… y lo cual desmonta otra enseñanza bíblica, eso es, el andamiaje de las “dos” resurrecciones de las que supuestamente nos habla el pasaje de Juan, luego ¿será que de lo que en realidad se estaría tratando es de tres resurrecciones y que Jesús se equivocó al hablarnos (supuestamente) de dos en ese pasaje de Juan? Porque de lo contrario que alguien nos explique de dónde salen esos personajes…… ¿o más bien resulta que dichos “entendidos” están equivocados también en esta “enseñanza” de colocar a dicha “segunda” resurrección al final del milenio y que los autores de este blog tenemos razón cuando tantas veces hemos señalado dicho error, al explicar que la misma transcurre durante el reino de mil años de Dios?

Permítannos un inciso para decirles, que todo esto que les acabamos de señalar, es lo que se va desprendiendo del análisis razonado del Sal. 45:16 cuando esto se hace con la corrección debida y algo que por lo visto, los “entendidos” actuales son incapaces de llevar a cabo…… imaginamos que dada su limitada capacidad para razonar con lógica y sentido común sobre aquello que leen y algo que en este blog, solemos hacer muy bien. Por lo que volviendo a lo que íbamos, que lo que les decimos es cierto, eso es, que dichos “antepasados” de Jesucristo no pueden participar en manera alguna de la llamada “primera” resurrección, queda meridianamente claro por el hecho de que esos personajes citados incumplen dos de los requisitos fundamentales exigidos por el propio Hijo de Dios, para poder acceder al reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes…… y circunstancia que fortalece el planteamiento que acabamos de formular, siempre partiendo de dicho salmo y de ahí la gran importancia del mismo en el tema que nos ocupa; veamos por lo tanto, el primero de esos requisitos y que encontramos en Juan 3:3-5:

En respuesta, Jesús le dijo: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca de nuevo, no puede ver el reino de Dios”. 4 Nicodemo le dijo: “¿Cómo puede nacer el hombre cuando es viejo? No puede entrar en la matriz de su madre por segunda vez y nacer ¿verdad?”. 5 Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”

O lo que es lo mismo, el requisito de contar con el bautismo de agua y con el bautismo en espíritu santo (eso es, dos bautismos totalmente distintos el uno del otro) y que era el que realmente otorgaba la condición de Hijo adoptivo de Dios (por ejemplo, los apóstoles); y dado que el bautismo en agua como tal, inició con la venida de Juan “el bautizante” (Juan 1:33), pues dicha ceremonia era totalmente desconocida entre el pueblo de Israel hasta ese momento…… y que el bautismo en espíritu santo, no se pudo administrar hasta después de la resurrección de Jesucristo (1:4-5), solo el sentido común nos dice que de ninguna manera esos “antepasados” de Jesús podían reunir dichos dos bautismos, pues habían muerto muchos siglos antes de que estos fueran establecidos. Y no vale decir, como suelen hacer estrafalariamente algunos de esos “entendidos”, que esos “antepasados” de Jesucristo “ya recibieron” ambos bautismos cuando pasaron “bajo la nube” en el desierto de Sinaí y citando de 1 Cor. 10:1-5; porque dicho pasaje y cuando se interpreta correctamente su contenido, no dice eso ni por el forro, sino que lo que nos dice es esto:

Hermanos, quiero que recuerden que todos nuestros antepasados estuvieron bajo la nube y que todos atravesaron el mar Rojo. 2 Fue como si todos hubieran sido bautizados en la nube y en el mar, para ser seguidores de Moisés. 3 Todos comieron el mismo alimento espiritual, 4 y bebieron la misma bebida espiritual. Bebieron de la roca espiritual que iba con ellos, y la roca era Cristo. 5 Pero Dios no estaba contento con muchos de ellos, por eso sus cuerpos quedaron tendidos por el desierto.” (En versión Palabra de Dios para Todos y siendo que con igual claridad se pronuncian NVI; TLA; DHH; NTV, así como BLP).

Luego no podemos estar hablando de un bautismo equivalente, en primer lugar porque de lo que se trataba ahora era de hacerse seguidor de Jesús y no de Moisés; y en segundo lugar y como punto más importante, porque Jehová no habría establecido dichos bautismos que marcaron obviamente un antes y un después en el pueblo de Israel, de haber existido ya un bautismo equivalente en el pasado y que englobara a los dos. Por lo tanto, está claro que dichos “notables del AT” no reunían este primer requisito…… como tampoco reunían el segundo y que encontramos en los siguientes pasajes, por cierto muy usados por la mayoría de esos “estudiosos”:

Rev. 2:10: “No tengas miedo de las cosas que estás para sufrir. ¡Mira! El Diablo seguirá echando a algunos de ustedes en la prisión para que sean puestos a prueba plenamente y para que tengan tribulación diez días. Pruébate fiel hasta la misma muerte y yo te daré la corona de la vida.”

Rev. 3:21: “Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.”

Queda claro entonces, que dicho segundo requisito implicaba el sufrir una muerte de sacrificio o martirio en defensa de la integridad de uno hacia Dios, así como lo había hecho el propio Jesús y por lo que se le concedió el sentarse al lado de su Padre Celestial; de hecho, cuando le fue dada la Revelación a Juan, le fue concedida una visión de aquellos que se sentarían en los tronos al lado de Jesucristo, para juzgar a las naciones y de la que Juan nos destaca la característica principal que identificaba a dichos personajes y que, lógicamente, habría que entender como fundamental (de lo contrario Jehová no la habría puesto ahí), para poder acceder a dicha posición de privilegio:

Y vi tronos, y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha (eso es, asesinados) por el testimonio que dieron de Jesús (algo que dichos “notables del AT” no pudieron hacer, pues en su tiempo aún faltaban siglos para que el tal viniera a la existencia) y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Rev. 20:4). (Acotaciones nuestras).

Y siendo que de dichas palabras, queda meridianamente clara la necesidad de una muerte violenta por causa “del testimonio dado de Jesús y por hablar acerca de Dios” en un enfrentamientos desigual con la “bestia” (Rev. 13:1), evitando ser afectado por la marca de la misma; sin embargo y siendo demoledor lo expuesto a partir de los pasajes de Rev. 2:10; 3:21 y 20:4, veamos ahora qué clase de muerte tuvieron los más preclaros de esos “antepasados” de Jesús:

Gén. 25:7-8: “Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.”

Gén. 35:28-29: “Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días; y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.”

Gén. 49:33: “Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.”

1 Cró. 29:26-28: “En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años, y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.”

Entonces, que esos “antepasados” de Jesús no reúnen esos dos imprescindibles requisitos exigidos por Jesús, para reinar a su lado en el reino de Dios, queda fuera de toda duda para una mente medianamente “amueblada”; y de nuevo resaltamos que todo esto que hasta el momento les hemos expuesto, se deriva de un pasaje que según esos “genios” de la interpretación bíblica, no tiene “la mayor importancia” y del que además aseguran “que nada aporta la debate”. Pero para que la fiesta no decaiga, veamos otro dato a tener en cuenta y que también ¡faltaría más!, se nos da en dicho Sal.45:16 y ello para probar que, lejos de tan desafortunada apreciación, dicho salmo sí da para mucho, aunque entendemos que en su supina ignorancia sobre temas bíblicos, esos señores ni se enteran de qué va la película. Dicho lo cual, veamos ahora de qué dato estaríamos hablando: porque alguno de esos “genios” de la teología, afirma enfáticamente en reiteradas ocasiones que innumerables personajes como los Moisés, Jeremías, Jeremías, el propio Daniel, etc. etc., participarán en la gobernación del reino en calidad de inmortales reyes y sacerdotes al lado de Cristo…… sin embargo eso no es lo que el Sal. 45:16 nos dice; porque recuerden, que este nos pone el énfasis en los “antepasados” de Jesús y lo que nos tiene que llevar a la siguiente cuestión: cuando en ese Sal: 45:16 se nos habla de dichos “antepasados” ¿de quienes realmente se nos está hablando?

Bien, cuando buscamos en el diccionario de la RAE de la Lengua la expresión “antepasado” y en una segunda acepción, vemos que se lee lo siguiente: “Ascendiente más o menos remoto, de una persona o de un grupo de personas”…… o lo que es lo mismo, estaríamos hablando del árbol genealógico del que uno desciende, eso es, de aquellos individuos que formando una línea directa de sucesión, da como resultado la aparición de uno y siendo esos citados individuos, entonces, los antepasados de este uno, usted por ejemplo. Pero para entender esta importante cuestión, lo que vamos a hacer es poner unos pocos ejemplos de lo que queremos decir y para no confundirnos, pues este es un detalle muy importante para saber de qué estamos hablando: mientras que Abraham fue un “antepasado” de Jesús, no lo fue Lot, siendo como era sobrino de dicho patriarca; mientras que Isaac fue un “antepasado” de Jesús, no lo fue sin embargo Ismael y eso, que eran hermanos por parte de padre; mientras que Jacob sí fue un “antepasado” de Jesús, no así Esaú, siendo como eran hermanos de padre y madre; mientras que Judá, fue otro “antepasado” de Jesús, no así el resto de sus once hermanos; mientras Sem (hijo de Noé) sí fue “antepasado” de Jesús, no así sus hermanos Cam y Jafet…… y así, suma y sigue.

Luego queda claro que, por una parte, eso reduce a una mínima expresión el número o cantidad de esos “antepasados” o personas de las que desciende directamente Jesús y a los que hace explicita referencia el Sal. 45:16, como aquellos que serán nombrados “príncipes” y que se circunscribiría a la lista genealógica que encontramos en Mat. 1:1-16 y ello por quedarnos en el personaje Abraham, pues a este es al que le fue hecha la promesa que de su simiente, provendría la “descendencia” (Gál. 3:16). De todas formas y si alguien quiere ampliar el horizonte de antepasados de Cristo, puede ir a la lista genealógica de este y que se nos da en Luc. 3:23-38, que abarca desde Adán hasta José, esposo de María; si bien es cierto que dicha línea sucesoria y a partir de David, ya no viene por la línea de Salomón (y línea de la que desciende directamente Jesús), sino que viene por línea de Natán, descendiente de Judá y que nos lleva a los antepasados de Jesús por línea materna; y de los que ya no nos pronunciamos, así como tampoco lo hacemos con los antepasados antediluvianos de este (los Set, Enós, Mahalaleel, Matusalén, Enoc, etc.) en el sentido de si serán contados como antepasados de Jesús y por tanto, si también recibirán el nombramiento de “príncipes” sobre la tierra, o no…… y es que a tanto ya no llegamos. Pero que en todo caso ¿sabe usted, querido amigo que nos lee, de cuantos “antepasados” de Jesús estaríamos hablando?…… pues de poco más de un centenar de personas, eso es, si nos atenemos a aquellas de las que las Escrituras nos alistan, como “antepasados” de Jesús.

Lo que queremos destacar y ya llegando a la segunda parte de esta cuestión, es que en todo caso en ninguna de esas dos listas genealógicas de Jesús y que nos hablan de quiénes fueron realmente los “antepasados” de Jesús, aparecen como tales los Moisés, Josué, Jeremías, Benjamín, Zabulón, José (el que fuera gobernante en Egipto), Isaías, Daniel, Elías, Ezequías, Eliseo, Zacarías y tantísimos otros hombres prominentes que estuvieron al servicio de Dios y de los que nos habla la historia bíblica……. porque una cosa son estos y otra muy distinta, algo que parece ser ignoran esos “genios” de la interpretación bíblica, son aquellos que sí fueron “antepasados” del Hijo de Dios y que las Escrituras, como hemos comprobado, nos alistan por nombre. Luego siendo que el Sal 45:16 es claro al hacer referencia solo a los directos “antepasados” de Jesús y si lo que nos afirman esos señores fuera cierto, en el sentido de que estos “antepasados” también tuvieran que reinar con él en el reino de Dios, levantándose por ello en la “primera” resurrección ¿qué hacemos, entonces, con estos que acabamos de mencionar y que por no ser “antepasados” directos de Cristo, pues el registro genealógico de las Escrituras no los reconoce como tales, no pueden reinar con este y lo que les elimina de un plumazo, de poder participar de dicha “primera” resurrección? Entonces ¿en dónde nos los meten dichos caballeros, si lo que está claro es que fueron personas justas al servicio de Dios y por lo que no merecen el ser destruidas eternamente en la considerada como “segunda” resurrección para juicio o destrucción eterna de los “injustos”? ¿Será por ventura y como ya hemos apuntado hasta la saciedad desde este blog, que la llamada “segunda” resurrección, ni ocurre al final de los mil años, ni es para juicio o destrucción eterna de los “injustos”, sino que ocurre durante el período de mil años y para la “restauración” (Hech. 3:20-21) del ser humano en general?

Pero claro, resulta que si las cosas son como nosotros las contamos y así pintan ser, se genera otra derivada: y es que si esos señores supuestamente “elegidos” por Dios, cometen tantos errores y en tantos temas ¿qué crédito tienen, en el resto de cosas que nos puedan contar? Porque aquí está el quid de la cuestión, pues cuando todo un “teólogo” nos afirma que el Sal. 45:16 es un pasaje anodino “sin la más mínima importancia” desde su punto de vista, pero dos “descamisados” como los autores de este blog le demuestran que ello no es así (ahí está el rédito que le hemos sacado a dicho pasaje), cómo mínimo nos tendrán que reconocer que algo está fallando en esas personas y lo que las convierte en sujetos carentes de toda credibilidad, eso es, en “falsos maestros”. Y es que gracias a un correcto “análisis a fondo” del Sal. 45:16 y que los autores de este blog sí hemos sabido hacer y algo de lo que esos “ilustrados” no han sido nunca capaces, pues según nos dicen estamos ante un pasaje “intrascendente” y que nada aporta, ustedes queridos lectores, ha podido averiguar una verdad que por ignorancia o por mala fe de esas personas y que tanto nos da que nos da lo mismo, pues el resultado final sería el mismo (Mat. 15:14), se les estaba ocultando.

Por lo tanto, pensamos que dichos “entendidos” deberían de tener un poco más de recato en lo que dicen y no emplear (como hace alguno de ellos) un tono tan conmiserativo hacia los autores de este blog, pues está claro que en cuanto a conocimiento bíblico se refiere, les damos “sopas con honda” en todos los terrenos: sencillamente porque a nosotros se nos permite entender la Palabra de Dios (Luc. 10:21), mientras que a ellos no se les permite, por su orgullo, altanería y prepotencia, primero, por auto-erigirse en un alarde de soberbia, Hijos de Dios y segundo, por ese constante enfrentamiento que mantienen con Jehová (no con nosotros, que en todo caso no seríamos más que unos “mandaos”), al contradecir todas y cada una de las enseñanzas que Este expone en Su Palabra…… sin ir más lejos, en su absurda y disparatada “enseñanza” de unos “notables del AT” reinando en el reino de Dios, cuando hemos demostrado fehacientemente que el Sal. 45:16 dice todo lo contrario; y por extensión, en aquella que tiene que ver con Juan 5:28-29, en donde de lo que se nos habla realmente, es de una sola resurrección con dos distintas retribuciones y a ocurrir durante el período del reinado de Cristo en la tierra.

MABEL

¡Y ENCIMA PRESUME!

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 11/11/2011 by Armando López Golart

Y es que el que no se consuela, obviamente es porque no quiere y si no, tomen ejemplo del Sr. Olcese, que en su intento por conseguir cambiar una situación que no tiene posibilidad de ello y que es el demostrarnos que tiene la razón en sus disparatadas enseñanzas, vean lo que nos acaba de decir, en un nuevo correo personal que nos ha mandado:

DELE UN VISTAZO A LOS 2 ENLACES…¡Y BUEN PROVECHO!

Mario A. Olcese Sanguineti

Para Armando López

¿Y a qué está haciendo referencia, dicho caballero? Pues a dos encuestas en las que poniendo en contraste nuestra posición sobre el tema objeto de la pregunta, diametralmente opuesta a la  suya, lógicamente, publicó en su blog el pasado día ocho del corriente mes de Noviembre y en las que se planteaban dos cuestiones: en la primera de ellas se le preguntaba al lector, sobre lo siguiente:

¿Cree  usted que Abrahán (el padre de la fe) y el legendario rey David, serán meros súbditos, vasallos o plebeyos, en el reino davídico por restaurarse?”.

Ahora bien ¿cuál ha sido el resultado obtenido hasta ahora y casi tres días después de haber sido publicada? Pues en este momento en que vamos a publicar este escrito, veinte personas habían contestado no, cuatro habían contestado y dos, afirmaban no saberlo: en total, 26 personas se habían pronunciado.

En la segunda de las citadas encuestas, la pregunta formulada era la siguiente:

¿Cree usted que la única forma de reinar con Cristo, es muriendo en el martirio?

Y que en el momento de escribir estas líneas, el resultado arrojado era de veinte personas que habían dicho no, dos habían contestado y tres, afirmaban no saberlo: en total, 25 personas habían dado su opinión.

Y ya nos tienen al Sr. Olcese completamente eufórico, escribiéndonos el correo en cuestión, exultante ante tan “aplastante derrota” por nuestra parte, cuándo y por espacio de casi tres días (repetimos), solo 51  personas en total, han respondido a su llamado y ya pasando por alto, que lo más probable es que muchas de las que se pronunciaron en una encuesta, lo hicieran también en la otra y con lo cual, el número real de personas interesadas en semejante chorrada, fuera aún menor…… y este es el interés que suscita D. Mario entre sus lectores. Luego estaríamos hablando de un auténtico fracaso personal del Sr. Olcese, a pesar de tantos seguidores como dice tener, según propia afirmación acerca de los “innumerables” correos que diariamente nos cuenta que recibe; recordemos que en un artículo del pasado día cuatro y titulado “Para algunos individuos nada les es puro”, iniciaba el mismo diciendo lo siguiente:

Todos los días recibo mucha correspondencia de mis lectores que seguramente sería la envidia de muchos blogueros. Tan sólo al 10% de esa correspondencia me sería imposible responder!” (Negritas nuestras).

Sin embargo, queridos lectores, convendrán con nosotros que conciliar dicha afirmación, con la pírrica respuesta recibida en las citadas encuestas, algo dificilillo si está ¿o debemos de entender que una vez más, D. Mario nos ha mentido, al hacer semejante declaración? Porque lo que está claro, es que no ha sido precisamente una avalancha de gente la que ha atendido su petición…… y conste que el que nos da los resultados es él mismo, pues nosotros ni quitamos ni ponemos: solo tienen que hacer un clic sobre las palabras View Results que encuentran en la parte inferior del recuadro de la encuesta, para que se le abran los distintos resultados de la misma.

Pero veamos la otra parte de la cuestión (que es a lo que el Sr. Olcese quiere dirigir la atención) y que tiene que ver con la “estrepitosa” derrota de nuestros planteamientos, frente a la tesis contraria que defiende D. Mario. Pero veamos: de entrada, en la primera de esas encuestas, nosotros también nos sumamos al no, pues jamás hemos hecho semejante afirmación, sino más bien al contrario, siempre hemos manifestado que dichos personajes, lejos de ser meros súbditos, vasallos o plebeyos en el reino de Dios, ocuparán altísimos cargos y siempre según el Sal. 45:16:

En lugar de tus antepasados llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.”

Nosotros solo afirmamos que no ocuparan plaza de reyes entre Jesucristo y sus hermanos, tal como deja perfectamente claro dicho salmo, al colocar a los citados personajes (sus antepasados), como sus hijos, que no sus hermanosy por lo cual no pueden “heredar” el reino, al no ser Hijos de Dios…… esa es al menos, la idea que nos transmite dicho salmo. Y extremo que se lo hemos repetido al Sr. Olcese, hasta la saciedad en nuestros artículos y por ello, de nuevo está mintiendo descaradamente, cuando en esa primera encuesta da a entender que nosotros nos pronunciamos en el sentido de que serán simples y plebeyos súbditos; y puesto que no es así, dicha encuesta no tiene razón de ser…… como no sea para demostrar una vez más, que dicho caballero y ante su incapacidad para desmontar nuestras objeciones, mediante el uso de las Escrituras, recurre a las más peregrinas ideas y en una perfecta emulación del personaje de “el coyote” de la historieta “El correcaminos y el coyote” y por dicho caballero sacada a colación…… recuerden que a un servidor, el Sr. Oldese le adjudicó el personaje del “correcaminos”, en su artículo “Don Armando: el “correcaminos” ” (16/10/11).

En cuanto a la segunda encuesta y ante el formato de la pregunta, nosotros también responderíamos que no, puesto que no es el mero hecho de morir una muerte de martirio, lo que le da acceso a uno a reinar con Cristo: por ejemplo, Juan el Bautista murió una muerte de martirio y no reinará en el reino de Dios…… al menos eso es lo que dijo Jesús:

En verdad les digo: Entre los nacidos de mujer no ha sido levantado uno mayor que Juan el Bautista; mas el que sea de los menores en el reino de los cielos es mayor que él.” (Mat. 11:11).

Y lo cual aplicaría también, por ejemplo, a todos aquellos personajes citados en Hebr. 11:35-38 y anteriores al citado Juan, puesto que si este siendo el mayor nacido de mujer, no alcanzó el privilegio de reinar con Cristo, cuanto menos esos que, a tenor del citado pasaje, tenían que ser menores que el propio Juan…… y solo es asunto de lógica y sentido común. No obstante, si desean más información al respecto, pueden leer nuestro artículo “Jehová y la lógica” (22/01/11).

Sin embargo, lo que está claro, es que uno de los requisitos (hay más) para reinar con Cristo en el reino de Dios, sí pasa por tener una muerte de martirio, porque esta es la característica de todos aquellos que con Cristo gobiernan, tal como al envejecido apóstol Juan le fue mostrado en una visión:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.” (Rev. 20:4).

Y nos imaginamos nosotros que si Jehová le mostró esa visión a Juan, con eso detalle resaltado, es porque realmente el Altísimo quería que el apóstol viera eso y así lo contara. Y que ello está además y como no podría ser de ninguna otra manera, confirmado por el apóstol Pablo en su carta a los romanos:

Porque si hemos sido unidos con él en la semejanza de su muerte, ciertamente también seremos unidos con él en la semejanza de su resurrección. (Rom. 6:5).

Luego la idea está clarísima: o se moría una muerte de sacrificio o martirio como él (Jesús), o no se tenía una resurrección como glorioso ser inmortal, como la que él tuvo e idea que el propio Jesucristo ratificó en las palabras que dirigió a los miembros de la congragación de Esmirna:

No tengas miedo de las cosas que estás para sufrir. ¡Mira! El Diablo seguirá echando a algunos de ustedes en la prisión para que sean puestos a prueba plenamente y para que tengan tribulación diez días. Pruébate fiel hasta la misma muerte y yo te daré la corona de la vida.” (Rev. 2:10).

Luego la condición impuesta no admite dudas: o uno moría mostrando integridad o no recibía el premio de la vida…… tal cual. Pero es que aparte de reunir este requisito, o sea, una muerte de sacrificio o martirio, hay otros requisitos envueltos en el asunto y que Jesús consideró como indispensables para reinar junto a él, tales como el nacer del agua y el nacer del espíritu:

Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.” (Juan 3:5).

Y Jesús lo pudo quizás haber dicho más alto, pero no más claro; ahora bien, no olvidemos que esos dos requisitos no estuvieron disponibles hasta el Pentecostés de 33 E.C., cuando los doce apóstoles fueron bautizados con el prometido Espíritu Santo (Juan 15:26) y reconocidos por tanto, como Hijos adoptivos de Jehová. Luego nadie anterior a los apóstoles, pudo recibir dicho reconocimiento y en consecuencia, reunir en una sola persona el estar bautizado en agua y en espíritu, con el morir una muerte de sacrificio por causa del testimonio dado de Jesucristo (Rev. 20:4). Y pasajes todos ellos, que nos muestran que esos personajes citados del AT, no pueden reinar con Cristo en el reino de Dios y extremo que ya hemos discutido en infinidad de ocasiones con el Sr. Olcese, por ejemplo, en el artículo “La obstinación como lema” (28/09/11), mientras que dicho caballero se limita, a modo de tabla de salvación, a decirnos que esos textos no dicen lo que todos entendemos que dicen, sino que les hace unas extrañas y raras interpretaciones personales y que para nada tienen que ver con el contexto general de las Escrituras.

Por lo tanto, lo que parece quedar claro y auténtica razón de esa indiferencia del personal hacia sus encuestas, es que ese señor ha perdido con su errática actitud, todo tipo de credibilidad y ya no se le hace caso. Y es que los temas bíblicos a debate, no se solventan mediante encuestas y encima, como hemos señalado, con preguntas mal planteadas y sobre todo muy subjetivas, sino con textos bíblicos bien traídos y dejando por tanto, que se la propia Biblia la que dé y quite razones. Pero como dicho caballero no puede defender su disparatadas enseñanzas, con una Biblia en la mano (no solo sosteniéndola, por supuesto), no le queda más remedio que recurrir al plebiscito, en un intento desesperado de que se le dé una razón, que le es imposible demostrar por sus propios medios…… y ahí tienen el resultado ¡y encima presume!

MABEL