Archivo para contexto

¡Y NOSOTROS QUE PENSÁBAMOS TODO LO CONTRARIO…!

Posted in Uncategorized with tags , , on 20/05/2017 by Armando López Golart

Porque ¡“palabrita” de niño Jesús! (como diría nuestro amigo el castizo), que cuando en este blog se prepara un tema la voluntad que siempre nos guía es la de añadir entendimiento en cuanto al conocimiento de las Escrituras, no ya solo a nivel personal (que también) sino para beneficio de aquellas personas que, atraídas por el texto sagrado, tienen la deferencia de leer nuestros escritos…… nunca la de “liar la marrana” y confundir con ello al “personal”; pero hete aquí que tal resulta ser todo lo contrario, siempre y cuando nos atengamos a lo expuesto en un correo que acabamos de recibir de un tal Daniel (Natahel, parece que le gusta que le llamen y por lo que ya empezamos a “tocar madera”), comentando sobre uno de nuestros escritos publicado el 14/07/13 con el título “El extraño caso de Mat. 27:52-53” y por mucho, uno de los más leídos desde que fue sumado a este blog. Pero volviendo al tema que nos ocupa, veamos el correo que nos acaba de hacer llegar el caballero mencionado y en donde se lee como sigue:

Con su comentario da lugar a que toda la escritura fue hecha con errores, de interpretación del espíritu santo, solo con esto hacen dudar del poder de Dios, dando campo abierto a la incredulidad a los no creyentes y creyentes,

Este pasaje no tiene nada complicado solo toma esto, con amor Jesús es el alfa y el Omega el principio y en fin

Muchos de los que durmieron en esos días y creyeron en la palabra que el trasmitio y es probable que muchos cuerpos de los santos fueron resucitados al momento de Jesús expiró no podían levantarse junto con el porque de ser a si Jesús no se ría el primero, y si los levantaron fuero donde sus familias estos fueron reconocidos por la gente, pregúntate porque los muertos de años no fueron levantados, si eran de años todos los que fueron resucitados fueron de dias, porque lo mejor fue reservado para el final resurección de todos los muertos. Gracias espero no haber incomodado esto es para largo de poder explicar, recuerden que no conocemos las escrituras y el poder de Dios, somos hombres de poca fe.” (Negritas nuestras).

Y dado que estamos ante solo tres párrafos, los responderemos uno por uno para dejar clara nuestra posición; en cuanto al primero, señalar que, lejos de intentar dar la idea de que la Biblia está plagada de errores, lo único que pretendemos es resaltar el valor del contexto escritural para un correcto entendimiento de la misma. No yendo más lejos, recordemos que en su momento publicamos un artículo que resaltaba dicha necesidad y titulado “La Biblia no solo es su “texto”…… también es su “contexto”.” (10/09/16); de hecho, el escrito al que hace referencia el autor de dicho correo iniciaba con la siguiente frase:

O lo que es lo mismo, la importancia del contexto escritural en la capacidad personal para el entendimiento del texto sagrado…”

Algo que no parece tener en cuenta nuestro comunicante y con lo que demuestra un limitado conocimiento de las Escrituras, siempre a tenor de lo leído en ese primer párrafo; circunstancia esta que queda refrendada en su segundo párrafo al afirmar que Jesús es el “Alfa y el Omega”, afirmación que más falsa que Judas (¡y que ya es decir!), pues dicho título solo le aplica al Dios Todopoderoso. Porque resulta que en las Escrituras este título aparece solo tres veces (Rev. 1:8; 21:7 y 22:13) y siempre refiriéndose a Jehová Dios y no a su Hijo Jesucristo…… ahora bien ¿sobre qué base podemos sostener nuestra afirmación? Pues sencillamente en lo que leemos en las Escrituras, por ejemplo, esto:

Y me dijo: “¡Han acontecido! Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. A cualquiera que tenga sed le daré de la fuente del agua de la vida gratis. 7 Cualquiera que venza heredará estas cosas y yo seré su Dios y él será mi hijo.” (Rev. 21:6-7).

Luego dado que Jesús se refirió a los que son herederos con él del reino de Dios como “hermanos” (Juan 20:17) y no como “hijos”, es obvio que el que habla las palabras citadas tiene que ser forzosamente el Dios Altísimo y no Su Hijo Jesucristo…… por lo que queda claro que es el propio Dios Todopoderoso el que se adjudica a sí mismo el título de “Alfa y Omega”. Para acabar de arreglar las cosas y ya hablando del tercer párrafo del correo en cuestión, el problema es que nos encontramos con la total imposibilidad de entender lo que se nos quiere decir y por lo que no tenemos más remedio que aplicar la siguiente lógica: una persona que tiene tanta dificultad para redactar y como parece ser el caso (no se le entiende absolutamente nada), es muy difícil que sea capaz de entender aquello que lee; pero es que además, resulta que lo que nos está objetando en su correo lo tiene perfectamente explicado en el artículo que ha motivado el correo en cuestión, eso es, el escrito señalado y titulado como “El extraño caso de Mat. 27:52-53”…… ya si no alcanza a entenderlo, solo podemos decir que lo lamentamos mucho.

Y con esto, nosotros tampoco queremos incomodar; lo que ocurre, es que en este blog tenemos la sana costumbre de hablar claro para que se nos entienda…… y es que con las cosas de Dios, no pasamos ni una.

MABEL

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LA BIBLIA NO SOLO ES SU “TEXTO”…… TAMBIÉN ES SU “CONTEXTO”, D. ÁNGEL.

Posted in Uncategorized with tags , , , on 10/09/2016 by Armando López Golart

images-8Lo que dicho para entendernos, significa que no se puede sostener una objeción apoyándose tan solo en un único pasaje que diga aquello que precisamos que diga, para reafirmarnos en lo que nosotros “suponemos” que dice la Biblia; lo que equivale a no ajustar lo que uno cree al texto escritural, sino en ajustar el texto escritural a la particular creencia de cada uno y que es algo muy distinto…… y en el bien entendido que cuando hablamos del “texto escritural”, nos estamos refiriendo al armonioso conjunto que conforman las Escrituras como un todo y no solo en lo que se nos dice en un determinado pasaje, extrapolado este de su contexto. Contexto que viene a ser como el “patito feo” del famoso cuento de Hans Christian Andersen, pues una inmensa mayoría de personas leen o citan de las Escrituras sin tenerlo en cuenta para nada…… y olvidándose que, al igual que en el cuento en cuestión, el contexto es ese hermoso cisne (en eso se convirtió el “patito feo”) que nos permite el poder entender la Biblia a cabalidad.

Y actitud la citada, en la que parece haber caído el autor de un correo remitido amablemente a nuestro blog, por uno de nuestros lectores (el citado Sr. Ángel) con relación a nuestro último escrito que, bajo el título “¿Qué es, realmente, el “reino de Dios”?”, se publicó el 01/09/16…… y correo expuesto en los siguientes términos:

Usted dice: “Entonces queda claro que lo que se nos está diciendo en dicho pasaje, es que coincidente con el regreso de Jesucristo a la tierra para asumir su reinado en la misma”
¿Nos está diciendo usted con esto que Jesucristo volverá a la tierra para reinar sobre ella, sobre la tierra? ¿Y qué pasa con lo dicho por 2 Pedro 3:10-13:

“Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.”

(TODO SERÁ DESHECHO Y QUEMADO)

Puesto que TODAS ESTAS COSAS HAN DE SER DESHECHAS, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los CIELOS, ENCENDIÉNDOSE, SERÁN DESHECHOS, y los elementos, SIENDO QUEMADOS, SE FUNDIRÁN!

Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.”

(CIELOS NUEVOS Y TIERRA NUEVA)

Decir en primer lugar, que en calidad de máximo responsable de todo lo que se publica en este blog, agradezco infinito a dicho comunicante que nos honre con sus visitas y, por supuesto, la amabilidad de dedicarnos parte de su tiempo haciéndonos la mencionada objeción; pero ya después de las formalidades de rigor (dicen que “lo cortés, no quita lo valiente”), pasemos a analizar el planteamiento presentado por nuestro amable comunicante y que se apoya fundamentalmente en lo expuesto por el pasaje de 2 Ped. 3:11-13, tomado en su caso de la versión bíblica RV 1960 y tal parece, que sin la elemental precaución de contrastar dicho pasaje con otras traducciones bíblicas para una mejor comprensión del mismo. Y pasaje del que leído a “vuelapluma” (y como parece haber sido el caso), bien se podría deducir la interpretación que del mismo nos hace el autor de dicho correo…… pero es que resulta y siempre siguiendo mí máxima de hablar claro para que se me entienda (¡qué quieren ustedes, la cabra siempre tira al monte!), que la interpretación que nos ha hecho D. Ángel de dicho pasaje es del todo errónea, pues ha pasado por alto una regla no escrita que tiene que ver con tres cosas fundamentales para comprender cabalmente las Escrituras: el contexto escritural, la lógica de las cosas y el entender correctamente aquello que se lee, como intentaré mostrar a lo largo de esta exposición.

Empezaré por señalarle a dicho caballero, que no he sido yo el que ha dicho que el regreso de Jesucristo es coincidente con el establecimiento del reino de Dios en la tierra y la consecuente restauración de todas las cosas…… eso se nos dice en Hech. 3:19-21 y que es muy distinto; veámoslo:

“… para que vengan tiempos de refrigerio de parte de la persona de Jehová 20 y para que él envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.”

Luego leyendo con un mínimo de corrección y que significa el “entender” lo que se lee, queda claro que el uso del término “hasta” en dicho pasaje relaciona directamente el regreso de Jesucristo con el establecimiento inmediato del reino de Dios en la tierra y que es el ámbito dentro del cual se llevará a cabo la “restauración” señalada en la profecía…… expresión esta que en sí misma y aplicando la lógica más elemental, ya nos indica que la tierra no será cambiada por “otra”, sino restaurada a una condición anterior. Por otra parte y siempre en el bien entendido que nuestro objetor parece apoyar la idea adventista de una tierra quemada, totalmente destruida y desolada para después de la “gran tribulación” y por un espacio de tiempo de mil años (que es lo que me barrunto), tenemos algunos textos que contradicen tan sorprendente teoría; veamos algunos de ellos:

Porque los malhechores mismos serán cortados, pero los que esperan en Jehová son los que poseerán la tierra. 10 Y solo un poco más de tiempo y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar y él no será. 11 Pero los mansos mismos poseerán la tierra y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz.” (Sal. 37:9-11).

Lo que notamos en primer lugar y en armonía con el contexto de Luc. 17:34-37, es que estamos hablando de un juicio selectivo y por lo que si bien los malhechores serán “cortados” de la tierra, los “mansos” continuarán habitando la misma después de dicho juicio…… algo tremendamente complicado en una tierra totalmente “deshecha y quemada” como nos plantea el comunicante en cuestión. Un ejemplo claro de ello lo tenemos en el juicio que mediante un diluvio trajo Dios sobre la tierra en los días de Noé, en donde lo destruido no fue el planeta Tierra sino la generación inicua y perversa que lo habitaba, mientras que el personaje señalado y su familia fueron protegidos y continuaron viviendo en el mismo. Que la historia se repetirá, eso es, que estamos ante un juicio divino en el que habrá supervivientes y para lo que se precisará de una tierra habitable, terminado este, queda puesto de manifiesto en Rev. 7:9-14:

Después de estas cosas vi y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos de largas ropas blancas; y había ramas de palmera en sus manos. 10 Y siguen clamando con voz fuerte y dicen: “La salvación se la debemos a nuestro Dios, que está sentado en el trono y al Cordero” (……). 13 Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación (eso es, que “sobreviven” a dicho juicio) y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero”.” (Acotación mía).

Notemos que no se nos dice que esos sobrevivientes bajan del cielo y como defiende la teoría adventista (antes del juicio, los justos habrían sido supuestamente arrebatados al cielo), sino que son los escapados de la “gran tribulación”, de hecho protegidos por Dios y según se desprende de Isa. 26:20-21:

Anda, pueblo mío, entra en tus cuartos interiores y cierra tus puertas tras de ti. Escóndete por solo un momento hasta que pase la denunciación. 21 Porque, ¡mira!, Jehová está saliendo de su lugar para pedir cuenta por el error del habitante de la tierra contra él; y la tierra ciertamente expondrá su derramamiento de sangre y ya no encubrirá a los de ella a quienes han matado.”

Por lo tanto, a la luz de la historia y de los pasajes citados, entiendo como un total disparate el pensar que en algún momento la tierra pudiera ser destruida para siempre y ser sustituida por “otra”, que es lo que parece que dicho comunicante nos está planteando y partiendo de la interpretación literal del pasaje citado de 2 Ped. 3:10-13…… máxime cuando terminada la creación de esta, Jehová Dios dijo aquello de que todo lo creado era “muy bueno” (Gén. 1:31), luego ¿por qué cambiarlo, si el problema no está en la tierra en sí misma, sino en el hombre que la habita?. Porque recordemos que la escena que acabamos de leer de Rev. 7:9-14, tiene lugar en esta tierra que habitamos, dado que la Revelación fue dada mostrar las cosas que ocurrirán en ella y no en “otra” (Rev. 1:1); pero tenemos otro pasaje que confirma mis palabras y que en esta ocasión encontramos en Isa. 45:18:

Porque esto es lo que ha dicho Jehová, el Creador de los cielos, Él, el Dios verdadero, el Formador de la tierra y el Hacedor de ella, Él, Aquel que la estableció firmemente, que no la creó sencillamente para nada, sino que la formó aun para ser habitada: “Yo soy Jehová y no hay ningún otro.”

Pasaje que en la versión NTV se vierte de la siguiente forma:

Pues el Señor es Dios; él creó los cielos y la tierra y puso todas las cosas en su lugar. Él hizo el mundo para ser habitado, no para que fuera un lugar vacío y de caos (y que es lo que se nos propone, aunque solo sea por un espacio de tiempo de mil años). “Yo soy el Señor —afirma— y no hay otro”.” (Acotación mía).

Entonces difícilmente se podría pensar en tan negro futuro para nuestro hábitat natural, cuando la realidad es que, por otra parte, nuestro Creador está firmemente decidido a perpetuar la existencia del mismo y como se deduce del siguiente pasaje:

Pero las naciones se airaron y vino tu propia ira y el tiempo señalado para que los muertos sean juzgados y para dar su galardón a tus esclavos los profetas, a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes; y para causar la ruina de los que están arruinando la tierra.” (Rev. 11:18).

Luego es obvio de esas palabras, que el primer interesado en preservar la integridad del planeta es precisamente nuestro Creador y lo que hace muy difícil que sea Él mismo el que cause su destrucción, cuando Su propósito para la tierra es el siguiente:

Los justos mismos poseerán la tierra y residirán para siempre sobre ella.” “Sal. 37:29).

Que ello será así, queda probado por lo que leemos en Prov. 2:21-22:

Porque los rectos son los que residirán en la tierra (la actual, la que conocemos) y los exentos de culpa son los que quedarán en ella. 22 En cuanto a los inicuos, serán cortados de la mismísima tierra; y en cuanto a los traicioneros, serán arrancados de ella.” (Acotación mía).

Notemos que no se nos dice nada de una tierra destruida, sino que los “inicuos” serán arrancados de esta, mientras que los “rectos” son los que quedarán en ella…… luego de nuevo nada que nos indique una tierra destruida y calcinada por fuego (aunque fuera temporalmente, eso es, por los mil años y que es lo que promulga el adventismo), pues de lo contrario ¿dónde meteríamos entre tanto a los “rectos” que sobreviven al juicio divino? Pero claro, por ahí tenemos el pasaje de 2 Ped. 3:10-13 (no nos olvidemos del versículo 7) y que según nuestro comunicante parece ser decisivo para sostener su planteamiento acerca de una tierra “DESHECHA Y QUEMADA”, por lo que vamos a analizar con un poco de atención lo que en el mismo se nos dice:

Sin embargo, el día de Jehová vendrá como ladrón y en este los cielos pasarán con un ruido de silbido, pero los elementos, estando intensamente calientes, serán disueltos y la tierra y las obras que hay en ella serán descubiertas (“quemadas”, “expuestas” o “sometidas a juicio”, según distintas versiones y lo que añade más confusión al asunto).

11 Puesto que todas estas cosas así han de ser disueltas ¡qué clase de personas deben ser ustedes en actos santos de conducta y hechos de devoción piadosa, 12 esperando y teniendo muy presente la presencia del día de Jehová, por el cual los cielos, estando encendidos, serán disueltos y los elementos, estando intensamente calientes, se derretirán!

13 Pero hay nuevos cielos y una nueva tierra que esperamos según su promesa y en estos la justicia habrá de morar.” (Acotación mía).

Por lo que entiendo que nuestro comunicante haría muy bien si, en lugar de tomar el pasaje como definitivo para sostener su planteamiento, tomara en consideración (insisto en ello) algunos conceptos a tener en cuenta además del contexto escritural, como son la lógica de las cosas, así como una correcta comprensión de aquello que se lee y que en la interpretación bíblica también tienen su lugar, porque veamos en este caso qué es lo que nos dice la lógica: si tomamos el pasaje leído en su literalidad y aceptamos que se nos habla de la destrucción “por fuego” de nuestro planeta Tierra, también tendríamos que aceptar la literalidad “de los cielos” que se nos mencionan también en dicho pasaje como sujetos de destrucción y cielos literales que están compuestos por las estrellas que conforman el firmamento que cada noche contemplamos que, según dicho pasaje (repito), son también “destruidos” por el fuego, …… y pensar que una estrella como nuestro Sol y para no ir más lejos, pueda ser destruida por fuego cuando es un horno nuclear miles de veces más potente que el fuego que conocemos, se me antoja una simpleza ¡qué quieren ustedes que les diga!

Por otra parte ¿qué carga de responsabilidad tienen los “cielos y la tierra” literales, en el castigo que Dios traerá sobre la tierra? ¿No es la gente la que peca y no los elementos, que no tienen vida consciente y por llamarlo de alguna manera? ¿No será más bien, que en ese pasaje de Pedro se nos está hablando de otra cosa? Ello se puede averiguar fácilmente (no perdamos de vista el hecho de que la Biblia se interpreta a sí misma), investigando lo que se nos dice en el versículo 13 que acabamos de leer relativo a la existencia de “nuevos cielos y una nueva tierra” y que es en dónde está el meollo del asunto; expresión esta, por otra parte, que aparece cuatro veces en el texto escritural: en Isa. 65:17, 66:22 (este ya en apuntando a un futuro lejano), la citada de 2 Pedro 3:13 y finalmente en Rev. 21:1; por lo que vamos a ver a quiénes aplicó en su momento la profecía de Isaías y en qué circunstancias:

Porque, ¡miren!, voy a crear nuevos cielos y una nueva tierra; y las cosas anteriores no serán recordadas, ni subirán al corazón.”

El primer cumplimiento de esta profecía (Isa. 66:22, 2 Ped. 3:10-13 y Rev. 21:1 tienen que ver, repito, con un segundo y definitivo cumplimiento, aún en el futuro), tuvo que ver con los judíos de la antigüedad quienes, después de décadas de destierro en Babilonia y tal como Isaías había predicho con exactitud unos doscientos años antes, regresaron a su tierra natal y en donde restablecieron la adoración verdadera (Esd. 1:1-4; 3:1-4). Luego es obvio que regresaron a una tierra que se hallaba en este mismo planeta, la tierra de sus antepasados y no en otro lugar del universo parecido a “otra” tierra; el conocimiento de esta circunstancia puede ayudarnos a analizar lo que Isaías quiso decir por “nuevos cielos y una nueva tierra”. Pero no tenemos que especular demasiado al respecto, porque la misma Biblia aclara lo que Isaías quiso decir, pues en ella se nos muestra que la expresión “tierra” no siempre hace referencia a nuestro globo terráqueo; por ejemplo, el Sal. 66:4 literalmente dice: “¡Toda la tierra te adorará y cantará a ti! ¡Cantarán a tu nombre!”, mientras que el Sal. 96:1 también literalmente dice: “Cante a Jehová, toda la tierra”.

Sin embargo, sabemos que nuestro planeta, eso es, la tierra firme y los inmensos océanos que esta contiene, no pueden ni adorar ni cantar…… es la gente quien adora o canta; luego tanto el Sal. 96:1, como el Sal. 66:4 y otros, se refieren a la gente de la tierra y siendo este el sentido que se le da al término “tierra” en el pasaje Isa. 65:17. Pero dado que también se nos hace mención a la existencia de “nuevos cielos”, veamos la relación existente entre lo uno y lo otro; porque si “la tierra” representaba en ese contexto a una nueva sociedad de personas en el suelo natal de los judíos ¿qué se entendería por “nuevos cielos”? Una reputada Enciclopedia Teológica (de McClintock y Strong), nos dice lo siguiente acerca de ello:

Cuando la palabra cielo se menciona en una visión profética, significa […] el conjunto de los poderes gobernantes […] que están por encima de sus súbditos y los gobiernan, tal como el cielo natural está por encima de la tierra y la gobierna.”

En cuanto a la expresión combinada “cielo y tierra”, dicha Enciclopedia explica que “en lenguaje profético, la expresión significa la condición política de personas de diferentes rangos. El “cielo” es la soberanía; la “tierra” son los súbditos: hombres que son gobernados por sus superiores.”

Entonces cuadra perfectamente esta descripción con lo que se sobreentiende del relato de Isa. 65:17-19, porque veamos: cuando los judíos regresaron a su tierra natal, entraron en lo que podríamos considerar como un nuevo orden de cosas que nada tenía que ver con el que había padecido por 70 años en Babilonia, pues pasaron a tener un nuevo cuerpo gobernante en el que Zorobabel, descendiente del rey David, era el gobernador y siendo Josué, por otra parte, el sumo sacerdote (Ageo 1:1; 12; 2:21); estos (y sus colaboradores), como gobierno, pasaron a constituir los “nuevos cielos” mencionados, pero ¿por encima de qué? Pues por encima de una “nueva tierra”, o sea, la nueva sociedad limpia de personas obedientes a Dios, que habían regresado a su “terruño” natal a fin de reconstruir Jerusalén y su templo, para reiniciar la adoración verdadera a su Dios Jehová. Por tanto y en este plano, verdaderamente hubo unos “nuevos cielos” y una “nueva tierra” en el cumplimiento profético que vivieron los judíos en aquel tiempo; que ello es así, queda claro cuando el pasaje de Isa. 65:17 se lee en su contexto más inmediato, eso es, con los versículos 17-18 siguientes:

Porque, ¡miren!, voy a crear nuevos cielos y una nueva tierra; y las cosas anteriores no serán recordadas, ni subirán al corazón. 18 Pero alborócense y estén gozosos para siempre en lo que voy a crear. Porque, ¡miren!, voy a crear a Jerusalén una causa para gozo y a su pueblo una causa para alborozo. 19 Y ciertamente estaré gozoso en Jerusalén y me alborozaré en mi pueblo; y ya no se oirá más en ella el sonido de llanto ni el sonido de un lastimero clamor.”

Luego está claro de esta lectura, que los futuros “nuevos cielos” prometidos que serían “creados” por el Dios Altísimo se correspondían con una nueva gobernación en Jerusalén (Zorobabel y Josué), mientras que la “nueva tierra” tenía que ver con el pueblo gobernado; siendo ello así, tenemos que pensar que el segundo cumplimiento aún futuro de la profecía y que es de lo que se nos habla tanto en Isa. 66:22, como en 2Ped. 3:13 y en Rev. 31:1, tiene que ver con lo mismo: un nuevo gobierno y una nueva sociedad gobernada. Por ello se puede deducir, que los gobernantes en el reino de Dios (Jesucristo y sus 144.000 seguidores, según Rev. 14:1) y los sobrevivientes de la “gran tribulación” son los que conformarán, respectivamente, esos futuros “nuevos cielos y esa “nueva tierra” del milenio y que según nuestro Creador tienen que permanecer “para siempre” (Ecle. 1:4), mientras que lo inicuos serán “arrancados” (eso es, de forma violenta) de ella:

Porque los rectos son los que residirán en la tierra y los exentos de culpa son los que quedarán en ella. 22 En cuanto a los inicuos, serán cortados de la mismísima tierra; y en cuanto a los traicioneros, serán arrancados de ella.” (Prov. 2:21-22).

Lo que queda claro y para enfatizar la idea, que no es la tierra como planeta la que es “castigada” con la destrucción (no tendría ningún sentido), sino los “inicuos” que en ella existen; es cierto que probablemente dicho evento tendrá consecuencias en el ambiente y a tenor de lo que acerca del enfrentamiento entre Jesucristo y sus leales contra los reyes de la tierra al frente de sus ejércitos se nos dice en Sof. 1:14-18 y enfrentamiento que se conoce como la batalla de Har-Magedón y de la que se nos habla en Rev. 13:13-16…… pero no es menos cierto que nuestro planeta y con el tiempo, tiene la capacidad de auto regenerase y por lo que no se precisa de una “nueva tierra” literal y que es lo que se nos plantea. Si tomamos el ejemplo de un bosque quemado y por aquello de mencionar el fuego, vemos que al poco tiempo vuelve a reverdecer y en unos años se regenera completamente…… y si a ello le sumamos los inmensos poderes que acompañarán a esos nuevos gobernantes, la cosa no tendrá dificultad alguna. Pero dicha idea y a riesgo de extenderme en demasía (¡pero qué quieren, me gusta llegar al fondo de los asuntos para eliminar toda duda!), nos lleva a una derivada que tiene que ver con el hecho de que en 2 Ped. 3:10-13 se nos hable de “fuego”, en contraste con los versos anteriores, eso es, del 5 al 7 en dónde se nos habla de “agua”:

Porque, conforme al deseo de ellos, este hecho se les escapa, que hubo cielos desde lo antiguo, y una tierra mantenida compactamente fuera de agua y en medio de agua por la palabra de Dios; 6 y por aquellos medios el mundo de aquel tiempo sufrió destrucción cuando fue anegado en agua. 7 Pero por la misma palabra los cielos y la tierra que existen ahora están guardados para fuego y están en reserva para el día del juicio y de la destrucción de los hombres impíos.”

Y para poder entender cabalmente el contenido de ese capítulo uno de 2 de Pedro, habría que zambullirnos en el trasfondo subliminal contenido en un juicio por “agua” y uno por “fuego”, que es el siguiente: mientras que el agua del diluvio del día de Noé y por decirlo de alguna manera, solo “lavó la cara” de un mundo ruin y lleno de violencia, posteriormente este volvió a aparecer y como constatamos en nuestros propios días; sin embargo, el fuego bíblicamente es símbolo de destrucción permanente y por lo que el que se nos diga que el juicio venidero será con “fuego”, significa sencillamente y a diferencia de lo acontecido tras el diluvio del día de Noé, que jamás volverá a existir en la tierra una sociedad aviesa y violenta como la que hoy nos rodea; ahora bien ¿estaríamos hablando en todo caso, de un fuego literal que azotará la tierra? Bien, si hacemos caso al registro escritural, no parece ser este el caso; veamos por ejemplo, lo que se nos dice en Sof. 2:8 y hablando de ese juicio futuro:

Por lo tanto, manténganse en expectación de mí —es la expresión de Jehová— hasta el día en que me levante al botín, porque mi decisión judicial es reunir naciones, para que yo junte reinos, a fin de derramar sobre ellos mi denunciación, toda mi cólera ardiente; porque por el fuego de mi celo toda la tierra será devorada.”

Luego lo que es ardiente como fuego es la cólera y el celo divino por acabar con la maldad en la tierra; pero veamos este otro y que confirma mi planteamiento:

Porque nuestro Dios es también un fuego consumidor (en el sentido que sus juicios adversos significan destrucción eterna).” (Acotación mía).

Y finalmente, que dicho juicio tal parece que no será con fuego literal, se desprende del resultado del mismo y según se nos relata en Sof. 1:17:

Y ciertamente causaré angustia a la humanidad y ciertamente andarán como ciegos; porque han pecado contra Jehová. Y su sangre realmente será derramada como polvo y sus entrañas como el estiércol (noten que nada hace presumir de que “serán quemadas”).” (Acotación mía).

E idea que se corrobora en Rev. 19:17-21:

Vi también a un ángel que estaba de pie en el sol y clamó con voz fuerte y dijo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: “Vengan acá, sean reunidas a la gran cena de Dios, 18 para que coman las carnes de reyes y las carnes de comandantes militares y las carnes de hombres fuertes y las carnes de caballos y de los que van sentados sobre ellos y las carnes de todos, de libres así como de esclavos y de pequeños y grandes”.

19 Y vi a la bestia salvaje y a los reyes de la tierra y a sus ejércitos reunidos para hacer la guerra contra el que iba sentado en el caballo y contra su ejército. 20 Y la bestia salvaje fue prendida y junto con ella el falso profeta que ejecutó delante de ella las señales con las cuales extravió a los que recibieron la marca de la bestia salvaje y a los que rinden adoración a su imagen. Estando todavía vivos, ambos fueron arrojados al lago de fuego que arde con azufre. 21 Pero los demás (eso es, sus seguidores), fueron muertos con la espada larga del que iba sentado en el caballo, la espada que salía de su boca. Y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos (lo que significa que fueron dejados como carroña, por lo tanto, nada que ver con el ser incinerados con fuego).” (Acotaciones mías).

Parece confirma esa idea, lo que se nos dice en la profecía de Ezeq. 39:11-15 y en expresa referencia a esa batalla final de Har-Magedón y a partir de la que inicia el milenio del reino de Dios, en el que todo indica que será cuestión de los hombres el “limpiar” el campo de batalla de cadáveres; por lo que se podría especular que la primera tarea de aquellos que entren al reino de Dios, será la de limpiar la tierra de los restos de dicha batalla y con lo que quedaría claro que de fuego consumidor que elimine totalmente la vida en el planeta tierra, nada de nada…… pero leamos dicho pasaje:

“……“Y en aquel día (ver Sof. 1:14) tiene que ocurrir que daré a Gog un lugar allí, una sepultura en Israel, el valle de los que van pasando, al este del mar y estará obstruyendo a los que pasen. Y allí tendrán que enterrar a Gog y toda su muchedumbre y con toda certeza lo llamarán el valle de la Muchedumbre de Gog. 12 Y los de la casa de Israel tendrán que enterrarlos con el fin de limpiar la tierra, por siete meses. 13 Y toda la gente de la tierra tendrá que efectuar el entierro, y ciertamente llegará a ser para ellos un asunto de fama el día en que me glorifique”, es la expresión del Señor Soberano Jehová.

14 “Y habrá hombres para empleo continuo (probablemente “enterradores”) a quienes pondrán en divisiones, mientras pasan por el país y, con los que van pasando, entierran a los que queden en la superficie de la tierra, para limpiarla. Hasta el fin de siete meses seguirán efectuando búsqueda. 15 Y los que vayan pasando tendrán que ir pasando por el país y, si uno realmente ve el hueso de algún hombre, también tiene que edificar junto a él un indicador, hasta que los que efectúan el entierro lo hayan enterrado en el valle de la Muchedumbre de Gog”.” (Acotaciones mías).

Todo considerado, entiendo que no se puede aceptar la literal interpretación y en todos sus extremos que nos hace nuestro comunicante del pasaje de 2 Ped. 3:10-13, pues en la misma no se contempla el contexto escritural e imprescindible en toda interpretación que se precie; y es que cuando uno discute u objeta acerca de las Escrituras tiene que asegurarse muy mucho de lo que dice, por aquello de no quedar en evidencia. De ahí, que un servidor no se distinga por prodigarse mucho publicando artículos (prefiero la calidad a la cantidad), pues dedico muchísimo tiempo a asegurarme de que lo que digo se ajuste al texto escritural y pueda ser mantenido en el tiempo…… y con todo ello ¡también me puedo equivocar!

Armando López Golart

¿POR QUÉ DANIEL Y RESTO DE PERSONAJES DEL ANTIGUO TESTAMENTO, COMO LOS ABRAHAM, DAVID, ETC. ETC., NO PUEDEN REINAR CON CRISTO EN EL REINO DE DIOS?

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , on 16/10/2014 by Armando López Golart

images 1Este escrito viene a cuento, querido y paciente lector (¡santo, que es usted un santo por seguirnos!), de lo que el ínclito personaje (estrafalario donde los haya) de Apologista Mario Olcese acaba de publicar en formato de video y en fecha 09/10/14, con referencia a mi último artículo publicado solo unas horas antes de ese mismo día 9 y en el que le respondía a la pregunta que en el video en cuestión me formulaba, acerca del correcto significado del pasaje de Dan. 12:13; video que aparte de mostrarnos que dicho personaje malamente puede disimular el sentido de impotencia que le corroe por su interior, como consecuencia de no poder objetar a mis argumentos, nos deja clara una circunstancia y que es la siguiente: ese señor se lee todos mis escritos, pues la celeridad en responderlos es pasmosa, ya que yo publico hoy y a las pocas horas ya tengo la réplica en su página de videos …… respondiendo, eso sí, solo a aquellos artículos en los que puede replicar algo, aunque se una “chorrada” como en el caso que nos ocupa, ya que el personaje no da para más y limitación que es la que realmente le pone de los nervios, generando esa impotencia mencionada.

Porque al artículo en el que con todo despliegue de documentación yo le negaba esa supuesta condición de “ungido” o Hijo de Dios de la que hace ostentación y publicado el 27/09/14, aún es el momento en el que se haya pronunciado sobre el mismo, como si dicho escrito no existiera y lo cual es sorprendente, teniendo en cuenta que en este le pongo “a bajar de un burro”, pues le acuso de mentiroso y farsante; por lo que se me ocurre pensar que deberá estar de acuerdo con el planteamiento por mí formulado acerca de su supuesto “ungimiento” (ya saben ustedes aquello tan conocido de que “el que calla, otorga”)…… o que es totalmente incapaz de presentar argumentos en su defensa y que es lo más probable, dado su manifiesto desconocimiento del contenido escritural y que, en definitiva, vendría a ser lo mismo.

Pero fíjense que yo acabo de decir que dicho personaje no es capaz de “rebatir” mis argumentos y que es algo muy distinto a lo que él hace siempre, eso es, el enrocarse e insistir machaconamente en su disparatada afirmación (la que sea) y sin entrar a analizar y desbaratar el fundamento de mi argumentario en contra de la misma, dada su total carencia de conocimientos bíblicos y como acabo de señalar…… pero que en su indigencia mental, cree que con hacer esto ya ha contestado suficientemente y ahí está la hemeroteca para confirmar lo que yo digo. Y si como muestra basta un botón, me permito recordarles, queridos lectores, que el escrito publicado en este blog el 09/10/14 y al que dicho personaje dirige el video que les he adjuntado, aquí “el menda” y después, obviamente, de haberle expuesto un razonado planteamiento acerca de porqué los sobrevivientes de la “gran tribulación” no pueden reinar con Cristo en el reino de Dios (otra de sus esperpénticas “enseñanzas”), cerraba el escrito o artículo con las siguientes palabras:

Y si ese “genio” de la teología considera que ello no es como yo lo expongo, que publique un video en el que nos resuelva ese “pequeño problemilla” que le he planteado acerca de los sobrevivientes de la “gran tribulación”, así como yo le he resuelto el de Dan. 12:13…… ¡a que no, Sr. Olcese!

Y efectivamente, ha sido “que no”, en otra palmaria manifestación de que es tanta su ignorancia, que no tiene la más mínima capacidad para defender siquiera aquellas cosas que él “enseña” como verdades escriturales, pero que la realidad prueba que no son más que solemnes disparates que no hay por dónde cogerlos…… de ahí, que sumando a su supina ignorancia, la desvergüenza, orgullo y altanería que le adornan, se limite a ratificarse empecinadamente en sus rocambolescos planteamientos y pasando por alto los argumentos presentados en contra de los mismos, como si los tales no existieran y así esperar a que el tiempo “escampe” y el “personal” se olvide del tema; resumiendo, un auténtico impresentable.

Pero volviendo al video que nos ocupa, resulta que el Sr. Olcese afirma que un servidor se atrinchera en la versión TLA para el esclarecimiento de Dan. 12:13 y lo cual no es cierto, pues yo lo único que intentaba al citar de la misma, era poner al alcance del lector un pasaje que añadiera más claridad al punto que yo pensaba exponer; y no es cierto que yo me atrincherara en dicha versión, pues dejo meridianamente claro en dicho escrito que mi planteamiento está soportado por el contexto escritural y no por lo que diga o no diga determinado pasaje bíblico (sea de la traducción que sea), actitud a la que me apego constantemente…… razón por la cual, ese teólogo “de tres al cuarto” no puede desmontar mis argumentos, ya que yo dejo que sea el contexto bíblico el que hable y no mi opinión personal. Pero dejando aparte esas “pequeñas” disquisiciones (“pelillos a la mar”), vayamos al fondo del asunto y que es el siguiente: ese “fenómeno” de la teología contemporánea (desvergonzado e ignorante donde los haya), lo que nos quiere decir es que en Dan. 12:13 está la clave para demostrar que tanto Daniel como el resto de profetas del AT, se levantarán en la “primera” resurrección que se produce “al final de los días”, eso es, aún dentro de este sistema de cosas y que es de la que se nos habla en Rev. 20:6, que llevaría a dichos personajes y de ser como se nos explica, efectivamente, a reinar con Cristo…… dicho esto, veamos qué es lo que se nos dice en Dan. 12:13 y transcrito de la RV 1960 y que es la usa dicho “entendido”:

Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días.”

Es cierto que leído tal cual y como dije en mi escrito de referencia, tal parecería ser correcto el planteamiento de ese “genio” de la interpretación bíblica…… pero claro, no es menos cierto que ahí está el contexto bíblico para demostrar que los personajes del AT no pueden en manera alguna, reinar con Cristo en el milenio y cuestión que le he presentado a dicho personaje hasta la saciedad, sin que por el momento haya sido capaz de desmontar mi argumentario…… es más, ni lo ha intentado; porque como acabo de resaltar, una cosa es repetir un planteamiento hasta el extremo esperando que dicha repetición lleve a su aceptación general por parte del “respetable” y otra muy distinta, es contra argumentar a las razones que se presentan en el sentido de que el tal es erróneo. Dicho lo cual, de nuevo voy a demostrar el por qué los Daniel, Abraham, David y compañía, no pueden participar en el gobierno del reino de Dios y por mucho que Dan. 12:13 parezca afirmar lo contrario; y dado que es de general aceptación la máxima de que “un texto sin su contexto, es solo un pretexto”, a esta máxima y como tengo por costumbre, me ceñiré. Por lo que vamos a repasar a continuación, una serie de requisitos imprescindibles para participar en el reino de Dios en calidad de gobernante y que prueban más allá de toda duda, que dichos personajes del AT no lo pueden hacer, pues no reúnen dichos requisitos y por lo que no pueden alcanzar dicho privilegio…… y sacando el primero de ellos de unas palabras que dijo Jesús en su momento:

Jesús contestó: “Muy verdaderamente te digo: A menos que uno nazca del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.” (Juan 3:5).

Eso es, que si uno no había recibido esos dos diferentes bautismos, uno de agua y el otro en espíritu santo, no podía de ninguna manera participar en ese gobierno del reino de Dios, en calidad de inmortal rey y sacerdote; ahora bien, veamos qué eran dichos bautismos y cuando (factor clave en este asunto) se empezaron a impartir. El primero de ellos, el bautismo de agua, lo instauró Juan “el bautizante” por mandato directo de Jehová Dios, según propias palabras y que tenemos registradas en Juan 1:33-34:

Ni siquiera yo lo conocía, pero El Mismo que me envió a bautizar en agua me dijo: “Sobre quienquiera que veas el espíritu descender y permanecer, este es el que bautiza en espíritu santo”. 34 Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios.”

Luego fue el Dios Altísimo, el que ordenó que se pusiera en marcha un bautismo de agua, que en ese momento era totalmente desconocido en el pueblo de Israel y que tenía la siguiente finalidad:

De modo que él entró en toda la comarca del Jordán, predicando bautismo en símbolo de arrepentimiento para perdón de pecados, 4 así como está escrito en el libro de las palabras de Isaías el profeta: “¡Escuchen! Alguien clama en el desierto: “Preparen el camino de Jehová, hagan rectas sus veredas”.” (Luc. 3:3-4).

Por lo que queda claro que dicho bautismo en inmersión por agua, no era otra cosa que la manifestación pública del que se sometía al mismo, de que se arrepentía de sus pecados y desde ese momento en adelante, se comprometía con Dios para hacer Su voluntad y ello delante de testigos (los que observaban), por lo que recibía la “dádiva divina” (Hech. 2:38) o regalo de Dios, en el sentido de que mediante dicho acto se le condonaban los pecados cometidos y adquiriendo con ello, una condición aprobada ante Este…… y ese era el primer bautismo del que hizo referencia Jesús en Juan 3:5; y bautismo en agua que nadie (notables del AT incluidos) que hubiera vivido antes de la aparición de Juan “el bautizante” podía poseer. Y si me permiten un pequeño inciso, bautismo de agua que nunca transmitió el otro bautismo, eso es, el del espíritu santo y que daba al individuo la adopción como Hijo de Dios, pues de lo contrario no habría hecho falta la intervención de los apóstoles para lograr tal fin y como queda claro del relato de Hech. 8:1-20.

Salvado el inciso y continuando con lo que estábamos, es cierto que esa catástrofe con patas que es Apologista Mario Olcese, afirma que todos los judíos habían sido bautizados por Moisés en las aguas del Mar Rojo (cuando pasaron a través de ellas) y afirmación que tiene la misma credibilidad que si nos dijera algo parecido a que “una bandada de vacas volaba de flor en flor”; porque si ello fuera cierto (no lo de las vacas, claro está, sino lo de un simulacro de bautismo lo del cruce del Mar Rojo), inmediatamente se nos plantearía la siguiente cuestión: de ser así las cosas ¿por qué Jehová, ordenó a Juan que empezara a impartir dicho bautismo en agua como muestra de arrepentimiento de pecados, si el paso del Mar Rojo había hecho las veces o misma función del bautismo de Juan? Obviamente porque dicho evento no fue considerado nunca por el Altísimo como un bautismo y muchísimo menos, que el tal tuviera nada que ver con arrepentimiento alguno por parte del “personal”, por lo que no estaríamos más que ante una chapuza interpretativa salida del personaje en cuestión y de aquellos que como él se pronuncian…… en todo caso y dado que hay por ahí un texto algo “escabrosillo” de entender (1 Cor. 10:1-5) en cuanto a un hipotético o simbólico bautismo en el evento mencionado, es solo obvio establecer que el bautismo en agua ordenado por Jehová a Juan era el exigido y el que cumplía con el requisito dado por Jesús, pues deriva de una orden directa del Altísimo y por tanto, nada que ver con el acontecimiento del cruce de las aguas del Mar Rojo.

Resuelta esta cuestión, veamos ahora que era el segundo bautismo exigido por Jesús, eso es, el bautismo en espíritu santo y bautismo que solo podía ser administrado por este y ello, como está constatado por los hechos que conocemos, solo después de su resurrección y lo que significa que antes de dicho acontecimiento, tampoco nadie (notables del AT incluidos) podía estar en posesión del mismo:

Ni siquiera yo lo conocía, pero El Mismo que me envió a bautizar en agua me dijo: “Sobre quienquiera que veas el espíritu descender y permanecer, este es el que bautiza en espíritu santo”.” (Juan 1:33).

Por lo tanto y se ponga como se ponga el ignorante del Sr. Olcese, esos personajes del AT no podían reunir el requisito de contar con los dos bautismos y sin el cual requisito, según palabras del propio Jesús “no se podía entrar en el reino de Dios”; y es que en sus días, aún faltaban siglos para que aquellos en quienes Jehová delegó para que empezaran a impartir dichos bautismos, aparecieran en escena. Pero es que además y de forma adicional, tenemos el hecho de que fue el propio Hijo de Dios quien estableció el momento a partir del cual, el acceso al reino se ponía al alcance de los hombres, cuando dijo lo siguiente y según lo vierte la NVI:

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea y los que se esfuerzan, logran aferrarse a él.” (Mat. 11:12).

Es cierto que dicho pasaje también está vertido por otras traducciones de forma distinta, en este caso por la RVC:

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan.”

Sin embargo, notarán que a pesar de tan dispar y curiosa forma de traducir dicho pasaje, en lo fundamental están de acuerdo todas las versione bíblicas, eso es, que fue a partir de Juan “el bautizante”, eso es, desde ese momento en adelante (no hacia atrás) cuando aquello que tenía que ver con el reino de Dios, fuera lo que fuera, se puso en marcha…… y para ese tiempo, repito, los personajes citados del AT hacía siglos que habían desaparecido en la muerte y por lo que, obviamente, no tenían ya ni arte ni parte en esta cuestión. Visto ya un primer requisito que no reunían dichos antiguos personajes, veamos un segundo que tampoco alcanzaban a reunir y que tiene que ver con lo que se registra en Rev. 20:4:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.”

Está sobradamente aceptado por los autores bíblicos actuales, que con estas palabras se está haciendo expresa referencia a personas que sufrieron una muerte “violenta” a manos de sus perseguidores, por su comisión de dar adelanto a los intereses del reino de Dios; o sea, que solo aquellos que hayan muerto violentamente (asesinados) por su servicio a la causa del reino, son los que sentarán al lado de Jesucristo para reinar con él…… de hecho, eso es lo que Jesucristo dio a entender en Rev. 3:21:

Al que venza, le concederé sentarse conmigo en mi trono, así como yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.”

Y todos sabemos cómo “venció” Jesús: aguantando el martirio hasta la muerte y por lo que esto es lo que se exigía de todo aquél que deseara sentarse a su lado en el reino de Dios; de hecho, a eso es a lo que se refería Pablo cuando dijo aquello de que solo se podía resucitar a la “semejanza” de Cristo, esto es, en gloria e inmortalidad, si se había muerto a la semejanza de como él murió (Rom. 6:5), eso es, martirizado por mantener su integridad a Dios. Es más, resulta que este necesario requisito de sufrir una muerte violenta para reinar con Cristo, fue contundentemente explicado por el Sr. Olcese en un video publicado el 12/03/13 y dirigido expresamente a un servidor (en un más que estúpido tono chulesco), en el que nos decía, entre los minutos del 16 al 20 de grabación y en flagrante contradicción con lo que enseñaba antes de publicar dicho video y de lo que nos dice ahora, acerca de los personajes del AT como reyes en el milenio, que solo aquellos que murieran “asesinados” en defensa de su fe durante la “gran tribulación” aún futura, en su enfrentamiento con la “bestia”, el “falso profeta”, el “anticristo” y que no recibieran la “marca” de dicha “bestia” (Rev. 13) en sus frentes o en sus manos, serían los que reinarían con Cristo durante el milenio y que como apoyo de dicha idea, usaba el pasaje que acabamos de leer de Rev. 20:4.

Tajante afirmación, con la que dicho indocumentado y sin darse cuenta de ello (¡ignorante, que no es más que un disparatado ignorante!) apartaba de un plumazo de poder reinar con Cristo en el reino de Dios, no solo a los Daniel, Abraham y compañía, sino a los mismísimos apóstoles y que aun siendo más próximos en el tiempo, hace ya la friolera de casi 2.000 años que murieron y la “gran tribulación”, repito, aún no ha llegado…… o sea, una flagrante y esperpéntica contradicción en sus afirmaciones, pues como en el caso de los que hablan sin tener un criterio claro de lo que dicen, hoy el Sr. Olcese nos dice una cosa, mañana otra y pasado mañana, si se tercia, ni la una ni la otra, sino toda la contraria. Dicho lo cual y todos de acuerdo con este punto señalado en Rev. 3:21 y que se refrenda en Rev. 20:4, acerca de una necesaria muerte en sacrificio para acceder al reino como gobernante, veamos ahora como murieron esos personajes del AT de los que nos habla el “caballero” en cuestión y empezando por el propio Daniel, quién en función del pasaje referido de Dan. 12:13, nada parece indicar en el mismo que tuviera una muerte violenta, sino que probablemente murió en la cama y de vejez o muerte natural…… pero veamos cómo murieron otros insignes personajes del AT y de los que sí tenemos información directa de las Escrituras:

Y estos son los días de los años de la vida de Abrahán que él vivió: ciento setenta y cinco años. 8 Entonces expiró Abrahán y murió en buena vejez, viejo y satisfecho y fue recogido a su pueblo.” (Gén. 25:7-8).

Y los días de Isaac ascendieron a ciento ochenta años. 29 Después Isaac expiró y murió y fue recogido a su pueblo, viejo y satisfecho de días; y Esaú y Jacob, sus hijos, lo enterraron.” (Gén. 35:28-29).

Así acabó Jacob de dar mandatos a sus hijos. Entonces recogió los pies en el lecho y expiró y fue recogido a su pueblo.” (Gén. 49:33).

Y después de esto, Job continuó viviendo ciento cuarenta años y llegó a ver a sus hijos y sus nietos… cuatro generaciones. 17 Y gradualmente murió Job, viejo y satisfecho de días.” (Job 42:16-17).

Con el tiempo, Gedeón hijo de Joás, murió en buena vejez y fue enterrado en la sepultura de Joás su padre, en Ofrá de los abí-ezritas.” (Jue. 8:32). “”

En cuanto a David hijo de Jesé, reinó sobre todo Israel; 27 y los días que él reinó sobre Israel fueron cuarenta años. En Hebrón reinó por siete años y en Jerusalén reinó por treinta y tres años. 28 Y por fin murió en buena vejez, satisfecho de días, riquezas y gloria; y Salomón su hijo empezó a reinar en lugar de él.” (1 Cró. 29:26-28).

Y Noé continuó viviendo trescientos cincuenta años después del diluvio. 29 De modo que todos los días de Noé ascendieron a novecientos cincuenta años y murió (obviamente y a esa edad, de muerte natural y en la cama, como todos los mencionados).” (Gén. 9:28-29). (Acotación mía).

Entonces vemos que las muertes de todos estos prominentes personajes y a los que habría que añadir a los Moisés, Lot, los doce patriarcas de la nación de Israel y tantísimos otros como ellos, no se ajustan al requisito exigido por Jesucristo en el sentido de que para alcanzar el reino como inmortal rey y sacerdote, se tenía que “vencer” como él había vencido Rev. 3:21), eso es, sufrir una muerte de martirio, ni mucho menos se corresponden a la visión que le fue dada a Juan en Rev. 20:4 y en la que con claridad meridiana, se nos muestran sentándose en tronos de gloria, a personas que habían muerto asesinadas (“ejecutadas con hacha”) por “el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios”…… evidentemente este no es el caso de los personajes señalados y según se deduce de la prueba bíblica presentada y por lo que se me ocurre preguntarle a ese “fenómeno” de la interpretación bíblica actual, lo siguiente: ¿cómo nos razonaría él, la presencia entre esos gobernantes de Rev. 20:4 “ejecutados con hacha” o asesinados por defender su integridad a Dios, junto a otros personajes que han muerto plácidamente en la cama y algunos de ellos, colmados de “riquezas y gloria”, como el caso de David? ¿Deja, por ventura, la lectura de Rev. 20:4 algún pequeño resquicio que nos permita siquiera elucubrar sobre dicha posibilidad? Es más ¿sería razonable en un Dios de justicia como es el Soberano sobre todo el Universo, dar el mismo premio, para tan distinto mérito? Sería interesante conocer, cómo nos resuelve esta cuestión ese “genio” de la interpretación bíblica ¿no creen?

Dicho lo cual, metámonos de nuevo “en harina” y veamos ahora un tercer punto que de nuevo nos prueba, que esos personajes de la antigüedad de ninguna manera pueden y contrario a lo que nos asegura esa catástrofe teológica andante que es el Sr. Olcese, participar en la resurrección que se produce “al final de los días” de este sistema inicuo de cosas y que se corresponde con la resurrección mencionada en Rev. 20:6, eso es, la llamada “primera” resurrección; porque lo que nos encontramos en dicha resurrección, es que los que participan en ella ya se levantan con la condición de inmortales reyes y sacerdotes…… sin embargo, vean lo que se nos dice en el Sal. 45:16, acerca de esos antepasados de Jesús, eso es, los Abraham, David, Daniel y un larguísimo etc.:

En lugar de tus antepasados (o “padres” según versiones) llegará a haber tus hijos, a quienes nombrarás príncipes en toda la tierra.” (Acotación mía).

Luego no podemos estar hablando de la misma resurrección, porque si hemos leído que los que se levantan en la “primera” ya lo hacen con la condición de inmortales reyes y sacerdotes y por lo que no precisan ya de nombramiento alguno ¿qué sentido tendría, entonces, el que se les diera un nombramiento de menor rango (príncipes) que el que ya tienen en el mismo momento en que resucitan? Además, vemos que a esos “antepasados” de Cristo se les nombra “príncipes”, pero no sacerdotes” y título imprescindible en aquellos que tienen que reinar en el milenio, según Rev. 20:6; y lo que solo puede significar, que esos notables del AT no participan de esa “primera” resurrección, sino que tienen que hacerlo en una “segunda” (ya que si no resucitan, no se les puede dar “nombramiento” alguno), pues en la “primera” solo lo hacen aquellos que reinan con Cristo y como nos muestra el pasaje mencionado de Rev. 20:6.

Pero es que además y volviendo al Salmo señalado, si lo leemos detenidamente (¡hay que ver lo que da de sí un simple texto, si se lee con atención!), nos encontramos con otra incongruencia, porque veamos: se nos dice de esos antepasados o “padres” de Jesucristo, que en el momento de su resurrección pasan a convertirse en sus “hijos” y lo que cuadraría con Isa. 9:6, pues uno de los títulos concedidos por Jehová Dios a su hijo Jesucristo es el de “Padre Eterno”…… hasta aquí bien, pero continuemos desarrollando la idea y veamos qué nos sale de ella: porque resulta que si pasan a ser “sus hijos” que no sushermanos”, esas personas no pueden heredar el reino con él. Es más, si pasan a ser “hijos” de Jesucristo y eso es lo que leemos en dicho Sal. 45:16, no pueden ser a su vez Hijos de Dios y condición “sine qua non” para heredar el reino como gobernantes del mismo…… pero añadámosle al asunto un poquito más de picante: porque resulta que con los que estableció Jesús un pacto por un reino, no fue con sus antepasados, sino que fue con sus contemporáneos (en este caso con los apóstoles) y como queda meridianamente claro en el siguiente pasaje:

Sin embargo, ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; 29 y yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino, 30 para que coman y beban a mi mesa en mi reino y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.” (Luc. 22:28-30).

Partiendo de estas palabras, la idea de que un pacto, arreglo o algo parecido para gobernar con Cristo en el milenio, pudiera haber sido ofrecido de una forma u otra a esos personajes de la antigüedad, se me antoja disparatada; porque de ser así ,Jesús habría mentido a sus apóstoles, pues si analizamos con detenimiento sus palabras vemos que lo que dice es “yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo”…… noten que no dijo “con otros” y como sería preceptivo, si todos esos personajes del AT y según nos afirma Apologista Mario Olcese, hubieran estado de alguna manera, en un pacto o arreglo divino para participar también en la gobernación del reino de Dios. Pacto, por otra parte, que como todos los pactos no tenía efectos retroactivos y por lo que aplicaba solo a aquellos que en ese momento estaban presentes en el acto y aceptaron las condiciones del mismo; y pacto que posteriormente fue extendido a otros a través de dichos apóstoles, pues estos habían sido expresamente comisionados por Jesucristo para continuar con su obra de búsqueda de personas merecedoras de alcanzar dicho galardón:

Y Jesús se acercó y les habló, diciendo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y sobre la tierra. 19 Vayan, por lo tanto y hagan discípulos de gente de todas las naciones…”.” (Mat. 28:18-19).

Todo considerado, está claro que esos personajes del AT y a tenor del contexto escritural, no pueden de manera alguna reinar con Jesucristo en el reino de Dios, porque , no habían sido bautizados en ninguno de los dos bautismos que estableció Jesús como requisito imprescindible en Juan 3:5 para alcanzar el reino; , que su muerte no fue violenta y en defensa de su integridad a Dios y como se exige en Rev. 20:4 para sentarse en un trono en el reino milenario; , su existencia fue anterior a la de Juan “el bautizante” y momento en que, según Jesús en Mat. 11:12, fue cuando se abrió la carrera hacia el reino de Dios y por lo que no pudieron participar en la misma; y ya como cuestión, dichos personajes precisan de ser nombrados algo (en este caso “príncipes”), según el Sal. 45:16, lo que significa que no participan de la “primera” resurrección, pues de la tal ya sale uno investido como inmortal rey y sacerdote, por lo que no precisa de nombramiento posterior alguno y mucho menos si es de rango inferior, como es el caso…… lo contrario sería una incongruencia sin sentido alguno. Dicho lo cual, queda claro que Dan. 12:13 no es prueba de absolutamente nada en sí mismo, pues cuando se lo pasa por el tamiz del contexto escritural, no dice nada de lo que se pretende que diga dicho pasaje, por parte de ese ignorante patológico que es ese “fenómeno” de la teología actual, pues de lo contrario tendríamos que poner la Biblia “patas arriba” cambiando el entero contexto escritural.

Por lo tanto, ya tenemos otra nueva cuestión pendiente de aclaración por parte del Sr. Olcese, que añadir a la anterior acerca de la cuestión de los sobrevivientes de la “gran tribulación” y a la que ese “ilustrado” en interpretación bíblica, aún no ha sido capaz de responder…… ni lo hará; y que ya les adelanto, que en esta nueva cuestión planteada, también será “que no”, porque no puede responder a ninguna de las dos, a menos que reconozca que tales “enseñanzas”, eso es, la de unos notables del AT reinando con Cristo, así como la los sobrevivientes de la “gran tribulación” haciendo lo mismo son, al menos a mi entender, dos auténticas salvajadas…… ¡qué quieren ustedes que les diga…!

Armando López Golart

EL VALOR INCALCULBLE DEL CONTEXTO ESCRITURAL.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , on 04/03/2014 by Armando López Golart

BIBLIA 2Y es que desde este blog hemos repetido hasta la saciedad, el inmenso valor para entender las Escrituras que tiene no solo el saber leer correctamente, sino hacerlo teniendo siempre en cuenta el contexto bíblico, eso es, teniendo en cuenta lo que en otros lugares de la Biblia se nos dice acerca de un mismo tema, evento puntual o personaje del que se trate. Veremos como en el caso que vamos a exponerles, dicho contexto nos ayudará a resolver una inteligente pregunta que se nos ha hecho llegar y lo que ya demuestra que la persona que la ha formulado, lee con mucha atención; porque en el correo recibido se nos decía lo siguiente:

Quisiera hacerle una consultita respecto al artículo “120 ungidos”; lo estuve leyendo y me pareció muy explicativo y veraz, pero me surgió una duda respecto a esta parte, donde se nos cita lo siguiente:

Pero Pedro se puso de pie con los once y levantó la voz y les hizo esta expresión: “Varones de Judea y todos ustedes los que son habitantes de Jerusalén, séales conocido esto y presten oído a mis dichos. 15 Estos (refiriéndose a sus once compañeros y por tanto, incluyéndose él mismo, pero no a más personas), de hecho, no están borrachos, como suponen ustedes, pues es la hora tercera del día”.” (Hech. 2:14-15). (Acotación nuestra).

Mi duda surge respecto a que si Felipe estaba, o no entre los once y si es el mismo Felipe que bautizo en agua a los habitantes de samaria, pero que no los pudo bautizar en espíritu santo, ya que tuvo que llamar a Pedro y Juan para que le impartiera dicho bautismo. Entonces la pregunta sería: Si Felipe estuvo en el pentecostés 33, en ese momento con los once ¿Por qué no podía impartir el bautismo en espíritu Santo? Es extraño este asunto.” (Negritas nuestras).

Última parte de este correo sobre el que queremos hacer una pequeña matización sin demasiada importancia, pues en nada cambia el sentido de las cosas; pero en este blog tenemos por costumbre, el ajustarnos al máximo al sentido de lo escrito para no perder en ningún momento la orientación de dicho registro: nada parece haber en las Escrituras, que nos indique que fue Felipe el que demandó la ayuda apostólica en esa situación, sino que lo que leemos en la escritura y en cualquier versión que se quiera elegir, va en el mismo sentido:

Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había aceptado la palabra de Dios, les despacharon a Pedro y a Juan; 15 y estos bajaron y oraron para que recibieran espíritu santo. 16 Porque todavía no había caído sobre ninguno de ellos, sino que solo habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús. 17 Entonces se pusieron a imponerles las manos, y ellos empezaron a recibir espíritu santo.” (Hech. 8:14-17).

Luego todo da a entender, que estaríamos hablando de una iniciativa personal de los apóstoles, que al tener informes de lo ocurrido en Samaria decidieron mandar una comisión para poner las cosas en su sitio y lo que nos llevaría, a la segunda ocasión registrada en las Escrituras en que los apóstoles usaban su autoridad para bautizar en espíritu santo, eso es, el transferir a otros el ungimiento como Hijos de Dios y con ello, los poderes derivados de dicha condición. Pero dicho esto y volviendo al tema que nos ocupa, es cierto que la pregunta que se nos formula tiene su miga, porque resulta que entre los apóstoles figuraba un tal Felipe, según la relación que de estos nos dan las Escrituras:

Los nombres de los doce apóstoles son estos: Primero, Simón, al que llaman Pedro y Andrés su hermano; y Santiago, hijo de Zebedeo y Juan su hermano; 3 Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo el recaudador de impuestos; Santiago hijo de Alfeo y Tadeo; 4 Simón el cananita y Judas Iscariote, el que más tarde lo traicionó.” (Mat. 10:2-4).

Nuestro amable comunicante también nos señala que ha buscado distintas fuentes de información y encontrándose con que en la inmensa mayoría de ellas se señala que el tal Felipe sí podía bautizar en espíritu santo y lo que nos podría llevar a pensar que el mencionado personaje era el apóstol aludido, algo que desmiente totalmente el registro escrito; pero veamos cómo nos lo explica nuestro amigo comunicante:

Y se me parte el cráneo, ya que buscando información prácticamente todos afirman que Felipe si podía impartir dicho Bautismo, menos usted, su amigo Mabel, en el artículo: UNA REFLEXIÓN SOBRE HECH. 9:17 y la biblia, que nos dan a entender, que él (Felipe) no podía impartir dicho bautismo en espíritu Santo.” (Negritas nuestras).

Sin embargo y digan lo que digan los “entendidos” actuales en una amplísima mayoría, las Escrituras son tajantes en el sentido de que el Felipe mencionado en el capítulo ocho del libro de Hechos de los Apóstoles (fuere quién fuere) no pudo impartir dicho bautismo y como reconoce nuestro comunicante a través de lo que lee en el registro sagrado; y siendo cierto también, que somos los únicos de tantos como escriben en Internet que afirmamos que a día de hoy no existen “ungidos” sobre la tierra, cuando vemos que todos esos autores que se auto-erigen en Hijos de Dios dicen lo contrario y afirmando además, que cualquiera que se bautice a día de hoy en el nombre de Jesucristo (eso es, aquellos que les siguen), ya es reconocido inmediatamente como tal y por lo que también está destinado a reinar con él en el milenio. Lo cual no deja de ser una salvajada como un templo y algo que se percibe cuando uno se hace la siguiente reflexión: si esto fuera así, ello significaría que la “iglesia” que dejó Cristo aquí en la tierra ha tenido continuidad en el tiempo hasta nuestros días; sin embargo, sorprendentemente, es público y notorio que desde el primer siglo en adelante desapareció de sobre la tierra toda capacidad de llevar a cabo obras poderosas como hacían en su momento los miembros de la misma…… y a pesar de que Jesucristo dijo esto:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas 18 y con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20).

Luego la pregunta es obvia: si estamos hablando de la misma “iglesia” ¿por qué esos bautizados actuales no pueden desplegar dichos poderes como sus predecesores, si Jesús afirmó que sí lo harían? ¿Es que acaso resulta que todos esos “ungidos” que en nuestros días nos rodean por tierra, mar y aire, no creen en el mensaje que han recibido…… o más bien, resulta que el mensaje en el que creen no es el que apoya Jesucristo? Porque si estamos hablando de la misma “iglesia” y supuestamente del mismo mensaje o “evangelio” ¿por qué Jesucristo no la apoya ahora, como sí lo hizo en su momento? ¿O es que como decimos nosotros, no estamos más que ante una pandilla de “fantasmas” desvergonzados y títeres de Satanás, que intentan extraviar al “personal” (2 Ped. 2:1) y de ahí que Jesucristo no quiera saber nada de ellos?…… porque, o es eso, o resulta que Jesucristo nos mintió en esas palabras. Dicho lo cual, volvamos a la esencia de la cuestión que se nos ha presentado y en donde tendríamos que empezar por averiguar de qué Felipe estamos hablando…… si del que fue escogido como apóstol o del que se nos menciona en Hech. 6:5-6 y que recibió su ungimiento como Hijo de Dios a través de estos:

Y lo que se habló fue grato a toda la multitud y seleccionaron a Esteban, varón lleno de fe y de espíritu santo; y a Felipe y a Prócoro y a Nicanor y a Timón y a Parmenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía; 6 y los colocaron delante de los apóstoles y, después de haber orado, estos les impusieron las manos.”

Y que nos encontraríamos ante la primera transmisión de la condición de uno como Hijo de Dios y con los poderes que ella llevaba inherentes, es que solo se nos habla de la labor poderosa de Esteban, después de haber ocurrido dicha imposición de manos; no pasemos por alto el hecho de que dichas personas fueron escogidas por la multitud como varones que destacaban por sus cualidades espirituales y no por su obras poderosas, las cuales continuaban siendo llevadas a cabo solo por los apóstoles hasta ese mismo momento…… al menos, eso es lo que leemos:

Además, mediante las manos de los apóstoles continuaron efectuándose muchas señales y portentos presagiosos entre el pueblo; y todos estaban de común acuerdo en la columnata de Salomón (……) 17 Pero el sumo sacerdote y todos los que estaban con él, la entonces existente secta de los saduceos, se levantaron llenos de celos 18 y echaron mano a los apóstoles y los pusieron en el lugar público de custodia.” (Hech. 5:12; 17-18).

Entonces razonemos con lógica y sentido común, acerca de lo que hemos leído: si estas siete personas mencionadas y otros como ellos (según la inmensa mayoría de autores bíblicos), también hubieran estado llevando a cabo las obras poderosas que según el verso 12 solo hacían los apóstoles ¿por qué se puso en custodia solo a los apóstoles? Luego está claro que la conclusión lógica, no es otra que por ese entonces solo estos daban “problemas” con su actividad poderosa a la clase dirigente de los fariseos, mientras que esas personas empezaron de desarrollar esas facultades, cuando por mano de los tales recibieron la imposición de manos, eso es, cuando fueron bautizadas en espíritu santo por ellos y siendo por lo tanto, los primeros que adquirieron la condición de Hijos de Dios y los poderes que esta llevaba añadida, mediante la directa actuación sobre ellos de los apóstoles…… al menos, según se infiere del registro escritural. Pero dicho lo cual, veamos de qué Felipe estamos hablando y que está claro que no podía ser el apóstol conocido con ese nombre, pues el valioso contexto escritural nos da una información adicional y que descarta dicha posibilidad:

En aquel día se levantó gran persecución contra la congregación que estaba en Jerusalén; todos salvo los apóstoles fueron esparcidos por las regiones de Judea y de Samaria.” (Hech. 8:1).

Lo que vemos entonces, es que los apóstoles no salieron de Jerusalén a causa de dicha persecución y por lo que el Felipe mencionado, solo podía ser el que recibió de manos de los apóstoles la unción como Hijo de Dios; y algo que nos deja claro el siguiente pasaje:

No obstante, los que habían sido esparcidos iban por la tierra declarando las buenas nuevas de la palabra. 5 Felipe, uno de estos (eso es, de los que habían sido esparcidos, luego no podía ser el apóstol, pues ya hemos visto que estos no abandonaron Jerusalén), bajó a la ciudad de Samaria y se puso a predicarles al Cristo. 6 Las muchedumbres prestaban atención de común acuerdo a las cosas que Felipe decía, mientras escuchaban y miraban las señales que él ejecutaba. 7 Porque había muchos que tenían espíritus inmundos y estos clamaban con voz fuerte y salían. Además, muchos paralíticos y cojos fueron curados. 8 De modo que llegó a haber mucho gozo en aquella ciudad.” (Acotación nuestra).

Información adicional, nos corrobora que este poderoso personaje nada tenía que ver con el apóstol de dicho nombre, pues de él se nos dice lo siguiente, ya transcurrido algún tiempo después del suceso narrado (unos 20 años) y en uno de los viajes de Pablo:

Entonces completamos la navegación desde Tiro y llegamos a Tolemaida y saludamos a los hermanos y nos quedamos con ellos un día. 8 Al día siguiente, partimos y llegamos a Cesárea y entramos en casa de Felipe el evangelizador (luego no se le reconoce como apóstol), que era uno de los siete hombres (los mencionados en Hech. 6:5-6) y nos quedamos con él.” (Hech. 21:7-8). (Acotaciones nuestras).

Por lo que queda claro y como respuesta a la pregunta formulada por nuestro comunicante, que el tal Felipe no formaba parte de los doce que recibieron el bautismo de espíritu santo directamente de Jesucristo el Pentecostés de 33 E.C. y por lo que no tenía la autoridad de impartir dicho bautismo, como no la tuvieron jamás aquellos que recibieron dicho bautismo mediante la imposición de manos de los apóstoles; porque eso es lo que nos dicen las Escrituras, fundamentalmente en ese capítulo ocho del libro de Hechos de los Apóstoles, en dónde se nos habla de cómo se producían las cosas dentro de la primitiva congregación cristiana y que nos sirven de referente, pues esto es lo que leemos en las Escrituras:

Porque todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado fueron escritas para nuestra instrucción, para que mediante nuestro aguante y mediante el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.” (Rom. 15:4).

Eso es, que ese relato del libro de Hechos de los Apóstoles, es una clara indicación de cómo funcionaban las cosas dentro de la congragación cristiana y por lo tanto, una muestra o patrón a seguir sobre cómo tenemos que entender nosotros lo que leemos…… o lo que es lo mismo, que es el valioso contexto escritural el que nos dice cómo son las cosas y no nuestro particular entendimiento de cómo estas podrían ser; y es que parafraseando a Santiago, se podría establecer que el contexto en las Escrituras, tiene el mismo valor que el timón de un gran barco:

¡Miren! Hasta los barcos, aunque son tan grandes y son impelidos por vientos recios, son dirigidos por un timón muy pequeño a donde la inclinación del timonel lo desea.” (Sant. 3:4).

Y es esa pequeña pieza, comparativamente hablando y que en el estudio del texto sagrado equivale al “contexto” de este, la que nos dirige al entendimiento correcto por ese proceloso mar que son las Escrituras y que nos permiten a aquellos que la tenemos en cuenta, siempre ir en la misma línea y ajustada a la dirección correcta…… y de ahí, que nuestro comunicante reconozca que nosotros decimos lo contrario de lo que dicen la inmensa mayoría de autores bíblicos y sin que sean estos capaces de rebatir nuestros planteamientos con cierta solvencia, al menos hasta el momento: y es que mientras ellos ajustan el contenido escritural a su particular manera de ver las cosas, nosotros ajustamos nuestra manera de ver las cosas a lo que nos indica el registro escritural; de ahí que desde que empezamos con este blog, nuestros artículos siempre han ido en una sola dirección (siempre hemos dicho lo mismo), al contrario de muchísimos otros autores que hoy enseñan una cosa y mañana la contraria. Y para no ir más lejos, veamos el caso de un autor y que no es más que el fiel reflejo de lo que dicen la mayoría, que en un reciente video/artículo nos acaba de decir que el “anticristo” será probablemente un hebreo, renegado, eso sí, pero hebreo al fin y al cabo, cuando resulta que tiene publicados en su blog varios artículos que apuntan a que dicho personaje será de ascendencia asiria; cierto es que dichos escritos son de otros autores, pero no es menos cierto que los tiene publicados en su blog y sin anotación alguna que rebata dicha idea, por lo que habría que pensar que está de acuerdo con lo publicado…… desde luego a nosotros no se nos ocurriría ni por el forro, publicar en nuestro algo que fuera contrario a la línea editorial del mismo.

O como en cierto momento, dicho personaje también defendía que los notables del AT (los Abraham, Moisés, David, Daniel, etc. etc. etc.) reinarán junto a los santos del NT, para decirnos de pronto que solo lo harán (el reinar con Cristo) aquellos que enfrenten al “anticristo”, a la “bestia” y al “falso profeta” de Rev. 13 y no permitan el ser sellados con la “marca” de dicha “bestia” y para lo que usa como argumento demostrativo Rev. 20:4……evento, recuerden, que aún está en el futuro; ello, lógicamente, elimina de reinar con Cristo y de un plumazo, no solo a los mencionados notables del AT, sino a los mismísimos apóstoles de Jesús, pues estos no podrán enfrentar al “anticristo”, ni a la bestia, ni al falso profeta al haber muerto hace siglos y por lo que no podrán demostrar su fidelidad al grado de enfrentar la muerte antes que dejar ser marcados por la “bestia” y ganar con ello un trono al lado de Cristo en el reino de Dios. Disparate que coloca a su autor en un callejón sin salida, pues fue precisamente con estos, con los que Jesús estableció expresamente el pacto por un reino:

Sin embargo, ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; 29 y yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino, 30 para que coman y beban a mi mesa en mi reino y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.” (Luc. 22:28-30).

¿Y por qué se produce ese zigzagueante entendimiento de decir hoy una cosa, mañana otra y pasado mañana, ni la una ni la otra, sino toda la contraria? Pues porque dicho caballero no tiene ni remota idea de lo que es contexto escritural, pues lo desconoce totalmente y lo que le lleva a publicar cada día, en función del pie con el que se levante. Porque en el caso que les hemos señalado sobre la procedencia del “anticristo”, hay dos pasajes que nos la muestran claramente, si uno tiene cierta idea de lo que se lleva entre manos; el primero es el siguiente:

Porque en aquel día (en la “gran tribulación” por venir) ellos rechazarán cada cual sus dioses de plata inútiles y sus dioses de oro que nada valen, que las manos de ustedes han hecho para ustedes como pecado. 8 Y el asirio (el “anticristo”) tiene que caer a espada, no la de un hombre; y una espada, no la del hombre terrestre, lo devorará (en clara alusión a la batalla de Armagedón y que peleará Jesucristo y sus leales, contra el “anticristo” y sus huestes)……” (Isa. 31:7-8). (Acotaciones nuestras).

Por lo que está claro que el personaje en cuestión tiene que ser de ascendencia asiria, pues eso es lo que nos dicen las Escrituras; pero es que además, tenemos otro pasaje que cuando uno lo entiende correctamente (para ello hay que saber leer y el autor mencionado no parece ser un experto en ello), corrobora la etnia de dicho personaje apocalíptico; veamos lo que se lee en Dan. 9:26-27:

Y después de las sesenta y dos semanas Mesías será cortado, con nada para sí. Y a la ciudad y al lugar santo, el pueblo de un caudillo que viene los arruinará. Y el fin del tal será por la inundación. Y hasta el fin habrá guerra; lo que está decidido es desolaciones.

27 Y él (el caudillo mencionado que “viene”, eso es, el “anticristo”) tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana; y a la mitad de la semana hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva.” (Acotación nuestra).

Luego el “caudillo” en cuestión, solo puede ser un poderoso personaje que asumirá el rol de “anticristo”; pero noten que se nos dice “que el pueblo de un caudillo que viene”, eso es, la etnia o nación de la que procederá dicho caudillo, es el que arruinará “a la ciudad y al lugar santo”…… luego la pregunta es obligada ¿qué pueblo fue el que arruinó Jerusalén y su Templo? Obviamente, no fue el pueblo hebreo el que se arruinó a sí mismo en el año 70 E.C., por lo que el personaje en cuestión no puede ser de origen hebreo de ninguna manera y según nos indica el autor mencionado. Es cierto, por otra parte, que en los anales de la historia se escribe que fue el pueblo “romano” el que se llevó la gloria, pero hay que tener en cuenta ciertos datos históricos, al menos hasta donde nosotros los conocemos: al extender Roma su imperio y ante la dificultad de proveer tropas para cubrir todo el territorio conquistado, se empezó a contratar mercenarios nativos de los lugares que tenían bajo su dominio y a los que se les daba la ciudadanía romana, lo que conllevaba ciertos privilegios y que eran muy apreciados por el “personal”; por ello las legiones “romanas” que atacaron Jerusalén (la V Macedónica, la X Fretensis, la XII Fulminata y la XV Apollinaris) no eran de origen itálico, sino que estaban compuestas a excepción de sus oficiales de rango, de personas naturales del terreno y por lo tanto, de origen asirio (árabes, en definitiva), ya que las legiones que marcharon sobre Judea estaban acantonadas al norte de Israel y en el territorio que un día estuvo dominado por Asiria y por lo que la población era fundamentalmente de etnia asiria y que odiaban a Israel a muerte…… más o menos y salvando las distancias, algo parecido a lo que nos encontramos a día de hoy.

Entonces tenemos que el “pueblo”, como etnia, que peleo contra Israel no fueron las disciplinadas milicias itálicas y que dieron fama a Roma, sino levas de origen árabe y de ahí que a pesar de la orden expresa de su general Tito de no dañar el Templo bajo ningún concepto y evitar un excesivo derramamiento de sangre, dicha orden fue totalmente desobedecida al tener ese “pueblo” ante sí la ocasión de vengarse de los odiados judíos; solo eso puede explicar la brutalidad y ferocidad con que se emplearon las huestes invasoras, cuyas levas no pudieron ser contenidas ni por sus oficiales de alto rango, ni siquiera por una orden directa de su general. Luego de ese “pueblo” o etnia procederá el “anticristo” y por lo que, proponer que el personaje en cuestión puede ser de origen hebreo, es sencillamente ignorar el contexto bíblico.

Por lo que queda claro, que cuando uno se deja “dirigir” por ese simbólico timón que es el contexto escritural, en su navegar por ese proceloso mar que son las Escrituras en busca del entendimiento bíblico, el rumbo es unidireccional, firme y correcto; y ello nos ha permitido averiguar, que el Felipe de Hech. 8 no se contaba entre los apóstoles que recibieron el bautismo en espíritu santo del propio Jesucristo, sino entre los primeros que lo recibieron de manos de los apóstoles…… y por ello no pudo transmitir dicho bautismo a aquellos a los que había convertido y bautizado con agua. Si ello es así y así es según nos dicen las Escrituras, tampoco y siguiendo el mismo hilo argumental, pudo Ananías bautizar en espíritu santo a Pablo y extremo que nos ha sido discutido en alguna ocasión por el autor al que hemos hecho referencia; y es que si un poderoso Hijo de Dios como demostró ser Felipe no pudo hacer eso ¿cómo se puede entender que sí lo hubiera podido hacer con Pablo el tal Ananías? También, gracias a tan valioso “timón”, hemos podido llegar con éxito al final de nuestra singladura, averiguando que el personaje “anticristo” no puede ser un hebreo, como absurdamente se nos ha querido intentar hacer creer…… y es que lo dicho: si en nuestro viaje en pos del verdadero conocimiento bíblico, no nos dejamos guiar por ese maravilloso “timón” que es el contexto escritural, nunca llegaremos a buen puerto.

MABEL

LA PARÁBOLA DE LAS MINAS.

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 17/01/2012 by Armando López Golart

Quizás una de las parábolas peor entendidas de cuantas pronunció Jesús, durante su estancia aquí en la tierra, fue la que se conoce como la parábola (o ilustración) “de la minas”, aunque para situarnos debidamente, lo primero que deberíamos hacer es documentarnos acerca del significado de la expresión “parábola” y que según el diccionario de la RAE, debe de entenderse como sigue:

Narración de un suceso fingido, del que se deduce, por comparación o semejanza, una verdad importante o una enseñanza moral.” (Negritas nuestras).

Luego como primera premisa, lo que queda claro es que una parábola no puede ser tomada literalmente en ninguna de sus partes, sino extractar la enseñanza que hay en el contenido global de la misma. Dicho esto, habría que señalar también la importancia del contexto en el que se halla enmarcada, para una correcta comprensión de la misma…… y podríamos concluir, añadiendo que para poder entender una parábola o ilustración, es necesaria una cierta capacidad de razonamiento a partir de la lógica y el sentido común. Y ello se deduce, de la razón por la cual Jesús enseñaba usando dicha figura literaria:

De modo que los discípulos se acercaron y le dijeron: “¿Por qué les hablas usando ilustraciones?”. 11 En respuesta, él dijo: “A ustedes se concede entender los secretos sagrados del reino de los cielos, mas a aquellos no se les concede. 12 Porque al que tiene, más se le dará y se le hará abundar; pero al que no tiene, hasta lo que tiene le será quitado. 13 Por esto les hablo a ellos usando ilustraciones, porque, mirando, miran en vano y oyendo, oyen en vano, ni captan el sentido de ello; 14 y para con ellos se cumple la profecía de Isaías, que dice: ‘Oyendo, oirán, pero de ningún modo captarán el sentido de ello; y, mirando, mirarán, pero de ningún modo verán.” (Mat. 13:10-14).

O sea, que no se trataría solo de “oír”, sino de poner a trabajar las “células grises” e intentar captar el sentido de aquello que se oye y lo cual, dejaría fuera del tema a los que manifestaran poco o ningún interés en la cosa explicada…… y que en definitiva, es de lo que se trataba. Dicho lo cual, veamos ahora el por qué dedicamos nuestro artículo de hoy a la citada parábola o ilustración: existe la idea, entre muchos supuestos “entendidos” en este proceloso campo de la interpretación bíblica, que dicha parábola tiene que ver con el premio que recibirán aquellos que arduamente trabajen en el adelantamiento de los bienes del “amo” (Jesucristo) cuando este regrese y que según entienden de la citada parábola, pues así se cita en ella, dicho premio consistirá en que se les dará poder “sobre muchas ciudades”, eso es, que pasarán a gobernar sobre mucha ciudades en el nuevo orden venidero, o reino milenario de Cristo. Obviamente, estaríamos hablando de todos aquellos que a día de hoy afirman ser “ungidos” o Hijos de Dios y que supuestamente, estarían al cargo de los intereses del citado “amo” y que por tanto, recibirían dicha recompensa…… o sea, que según dichos “entendidos”, la enseñanza central de la citada parábola está en mostrar que una actitud esforzada en el aumento de los “bienes” del amo, se vería recompensada con el recibir autoridad sobre muchas “ciudades”.

Y siendo uno de los que más se significa en esta enseñanza (por algo es uno de los blogs religiosos que más repercusión tiene en Internet), el insigne Apologista Mario Olcese y que en uno de sus video/artículos titulado “El premio de los fieles será recibir autoridad sobre las naciones” (21/12/11), en la entradilla de presentación del mismo, ya nos dice lo siguiente:

Muchos predicadores tropiezan con la parábola de las Diez MInas, y en especial cuando Jesús dice que a sus siervos fieles les dará autoridad sobre ciudades. En este punto los comentaristas tratan de espiritualizar la locución “autoridad sobre ciudades” como si fuera un asunto de reinar en el cielo con Cristo, en los “lugares celestiales”, cuando en realidad Jesús estaba hablando de gobernar sobre ciudades reales en esta misma tierra en su reino futuro.” (Negritas nuestras).

Es cierto que D. Mario, en su titular, menciona acerca de tener autoridad sobre “las naciones”, pero el comentario de presentación del video no deja lugar a dudas acerca de sobre qué se ejercería autoridad. Tengamos en cuenta por otra parte, que en el citado video, el Sr. Olcese estaba corrigiendo la afirmación de cierto autor evangélico y que según D. Mario, el autor en cuestión caía en el error de “espiritualizar” el sentido de la parábola, en lo que tiene que ver con el premio a recibir. Y es desde el minuto 3´30 de grabación en adelante, que D. Mario afirma que Jesús estaba hablando literalmente de tener autoridad sobre ciudades, es más, lo que dicho caballero nos dice en una de sus frases, es que “si somos fieles a la Biblia, si somos realmente consecuentes con la Palabra de Dios, tenemos que tomarnos literalmente lo que Jesús quiere decirnos”, eso es, que si uno es un buen siervo y reproduce sus talentos (minas), uno tendrá autoridad sobre ciudades literales y argumento que enfatiza hasta el minuto 6´15 de grabación…… pero ¿es de eso, realmente, de lo que se nos habla en la parábola en cuestión? Y para averígualo y antes de continuar, nada como leer dicha narración y que se encuentra en Luc. 19:13-27:

Llamando a diez esclavos suyos, les dio diez minas y les dijo: “Negocien hasta que venga”. 14 Pero sus ciudadanos lo odiaban y enviaron tras él un cuerpo de embajadores a decir: “No queremos que este llegue a ser rey sobre nosotros”.

15 Con el tiempo, cuando volvió después de haber conseguido el poder real, mandó llamar a sí a estos esclavos a quienes había dado el dinero en plata, para averiguar lo que habían ganado por la actividad de negociar. 16 Entonces se presentó el primero y dijo: “Señor, tu mina ganó diez minas”. 17 De modo que le dijo: “¡Bien hecho, buen esclavo! Porque has probado ser fiel en un asunto muy pequeño, ten autoridad sobre diez ciudades”. 18 Luego vino el segundo y dijo: “Tu mina, Señor, produjo cinco minas”. 19 Le dijo también a este: “Tú, también, ten a tu cargo cinco ciudades”. 20 Pero vino uno diferente y dijo: “Señor, aquí está tu mina, que tuve guardada en un paño. 21 Pues mira, yo te temía, porque eres hombre severo; recoges lo que no depositaste y siegas lo que no sembraste”. 22 Él le dijo: “De tu propia boca te juzgo, esclavo inicuo. ¿Sabías de veras que yo soy hombre severo, que recojo lo que no deposité y siego lo que no sembré? 23 Entonces, ¿por qué no pusiste mi dinero en plata en el banco? Así, al llegar yo, lo hubiera cobrado con interés”.
24 “Con eso, dijo a los que estaban de pie allí: “Quítenle la mina y dénsela al que tiene las diez minas”. 25 Pero ellos le dijeron: “¡Señor, él tiene diez minas!…” 26 “Les digo: A todo el que tiene, más se le dará; pero al que no tiene, hasta lo que tiene le será quitado. 27 Además, a estos enemigos míos que no querían que yo llegara a ser rey sobre ellos, tráiganlos acá y degüéllenlos delante de mí.”

Y es cierto que un lector poco avezado podría concluir, que ciertamente en dicho pasaje se nos habla de tener dominio sobre “ciudades”…… luego blanco y en botella; pero recordemos en primer lugar y como hemos visto, que una parábola no es otra cosa que “la narración de un suceso fingido (por lo tanto, no real, sino ficticio), de que se deduce, por comparación o semejanza, una verdad importante o una enseñanza moral” y por lo que no puede existir literalidad alguna en la interpretación de la misma. Porque si en este caso, tenemos que tomar literalmente el premio que se recibe, gobernar sobre ciudades reales, tendríamos que tomar también como literal el bien encomendado, o lo que es lo mismo, que a los seguidores de Jesucristo se les ha encomendado el negociar bienes materiales (minas o “dinero en plata”) y que dependiendo de su resultado, eso es, réditos materiales, obtendrían el correspondiente premio o castigo, según sea el caso…… pero Jesús no encomendó a sus seguidores, el aumento de bienes materiales, pues no dejó ningún bien material; al menos según lo tenía entendido el apóstol Pablo, a tenor de lo que leemos en 1Tim. 1:13-14:

Sigue reteniendo el modelo de palabras saludables (o enseñanza) que oíste de mí con la fe y el amor que hay en relación con Cristo Jesús. 14 Este excelente depósito a tu cuidado, guárdalo mediante el espíritu santo que mora en nosotros.” (Acotación nuestra).

Luego lo depositado en manos de aquellos primeros seguidores de Jesucristo, no eran cosas materiales (minas), sino bienes espirituales, tales como las enseñanzas recibidas y que tenían que esforzarse en impartir a nuevos seguidores. Pero por otra parte, también hemos mencionado, la importancia del contexto en la interpretación de una parábola y siendo en este caso, que el contexto en el que nos tenemos que situar, nos lo marca la razón por la cual fue pronunciada dicha parábola y algo que se nos explica con total claridad en los versículos 11-12 del citado pasaje de Lucas:

Mientras ellos escuchaban estas cosas, habló también una ilustración, porque estaba cerca de Jerusalén y ellos se imaginaban que el reino de Dios iba a exhibirse instantáneamente. 12 Por lo tanto (Jesús) dijo: “Cierto hombre de noble nacimiento viajó a una tierra distante para conseguir para sí poder real y volver.” (Acotación nuestra.)

Luego el foco de la cuestión y razón por la se pronunció dicha parábola o ilustración, tenía que ver con corregir el punto de vista equivocado que tenían los apóstoles, acerca del momento de la instauración del reino de Dios, mientras que el relato ficticio expuesto en dicha parábola, no era más que el marco de circunstancias que envolvía dicha enseñanza; si bien es cierto que Jesús, que no daba puntada sin hilo, en dicho marco de circunstancias incide en el hecho de que la labor esforzada de cada uno, tendría en su momento una justa recompensa…… pero nada más, pues la enseñanza que se pretendía establecer en dicha parábola, tenía que ver con un asunto de temporalidad y no con uno que tratara del tipo de recompensas a recibir.

Pero también hemos mencionado, pasaje bíblico incluido, que otro factor fundamental para entender una parábola, es el razonar con lógica y sentido común en lo que estamos leyendo y algo que, parece ser, se la ha pasado por alto a D. Mario; porque veamos ¿de dónde saca dicho caballero, que en el milenio existirán “ciudades”, como tales? Y puesto que todos conocemos lo que significa el concepto “ciudad”, preguntémonos lo siguiente ¿formaba parte del propósito de Jehová para su creación, en un primer momento para Adán y Eva, el que se llegara con el tiempo a vivir en colmenas humanas y que es realmente, en lo que se convierte una ciudad de nuestros días? ¿O de qué tipo de “ciudad” nos habla el Sr. Olcese? Por otra parte ¿no nos dice la Escritura, que Jehová va a hacer “nuevas todas las cosas”, en el venidero reino milenario (Rev. 21:5)? Al menos y según lo que se nos dice en Isa. 65:21-22, no parece que las cosas vayan por donde nos indica el citado caballero y en el reino milenario tengamos que continuar con la estructura habitacional masificada, con la que se ha dotado la humanidad a través de los siglos…… pero leamos el pasaje:

Y ciertamente edificarán casas y las ocuparán; y ciertamente plantarán viñas y comerán su fruto. 22 No edificarán y otro lo ocupará; no plantarán y otro lo comerá. Porque como los días de un árbol serán los días de mi pueblo; y la obra de sus propias manos mis escogidos usarán a grado cabal.”

Luego de lo que estaríamos hablando es de una futura sociedad rural y autosuficiente a nivel familiar, si tenemos en cuenta lo que se nos dice en el versículo 22…… pues si uno no edificará para que otro ocupe, obviamente estamos hablando de que cada uno tendrá su propia casa; y si lo mismo sucede con el producto de la tierra, es que cada uno comerá lo que él coseche, repetimos, a nivel familiar. Por lo que ya tenemos la citada sociedad rural y que en esencia, es un conjunto de casas individuales, rodeadas del suficiente terreno alrededor de ellas para producir el alimento necesario y contener a los animales que nos abastezcan de huevos, leche, etc…… y eso a lo largo y ancho del planeta Tierra. Por otra parte, algo no tan lejano en el tiempo pues aún existen en España, por ejemplo, caseríos antiguos (reliquias del pasado) con su propio horno para cocer el pan, sus lagares respectivos para el vino y el aceite, así como sus establos para diversos tipos de animales, etc. y por supuesto, rodeados de sus respectivos terrenos para los diversos cultivos necesarios para el sostén de la vida. Entonces de lo que estaríamos hablando, es de una sociedad exenta de núcleos urbanos masificados a la usanza de las actuales ciudades y en total armonía, con lo que le fue dicho a la primera pareja humana:

Y Dios procedió a crear al hombre a su imagen, a la imagen de Dios lo creó; macho y hembra los creó. 28 Además, los bendijo Dios y les dijo Dios: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla; y tengan en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra”.” (Gén. 1:27-28).

Y se supone que con la expresión “llenen la tierra”, el Altísimo quería decir a lo ancho…… y no a lo alto, como ocurre en las ciudades convencionales. Pero en fin, solo esbozamos una simple hipótesis de como más o menos serán las circunstancias bajo las que, probablemente, vivirá la nueva sociedad humana que sobrevivirá al juicio que el Creador someterá al mundo actual…… en todo caso, el entendimiento que desde este blog tenemos de la citada “parábola de las minas”. Por lo que pensamos que quizás el Sr. Olcese y a menos que nos muestre que estamos equivocados (algo por demás, perfectamente probable), tendría que hacer unos pequeños ajustes en su forma de entender dicha parábola o ilustración…… y no enseñar cosas que la Biblia no enseña.

MABEL