EL “RAPTO DE LA IGLESIA”…… ¿O LA HISTORIA DE UN “CUENTO CHINO”?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 06/05/2017 by Armando López Golart

Uno de los eventos, es decir, el EVENTO por excelencia y que tiene en vilo a la mayoría de las iglesias llamadas “cristianas” en estos tiempos de tanta convulsión y dificultad a los que nos estamos enfrentando, es el llamado “rapto (o arrebatamiento) de la Iglesia”; pero antes de continuar, permítannos señalar que aunque hemos leído algo acerca de ello, no somos unos entendidos en esa materia y simplemente alcanzamos a resumirla, pero que nos vendría a decir, más o menos, que la vuelta de Cristo se produciría en dos etapas. Empezaría con un arrebatamiento (o rapto), en el cual los “santos” o la “Iglesia” actual serían llevados al cielo antes de que un período de siete años de tribulación y coincidente con la última semana profética de Daniel (9:27), devaste la Tierra; ya terminado ese período de tiempo, Cristo aparecería visiblemente acompañado de esos “santos” y juntos gobernarían sobre la Tierra por mil años……y disparatada teoría (la del “rapto”, no de que Cristo vaya a reinar por mil años), que se apoya en una esperpéntica interpretación de las palabras del apóstol Pablo en 1 Tes. 4:16-17 y que, hasta dónde sabemos, es el único lugar en las Escrituras en que se nos habla de un “rapto” como tal:

“…… porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17 Después, nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.”

En síntesis, lo que se nos viene a decir es que en el momento de producirse la llamada “primera” resurrección (Rev. 20:4), aquellos miembros de la “iglesia” que estén aún sobre la tierra serán “arrebatados” con vida para, junto con los resucitados, ser elevados al cielo para reinar con Cristo en el momento del regreso de éste a la tierra; hasta aquí y para un profano en las Escrituras, como son todos los que se creen tal tropelía, la cosa se podría aceptar…… pero a aquellos que miramos en el relato sagrado sin ningún tipo de condicionante, eso es, que no pertenecemos a organización religiosa alguna que nos adoctrine, de entrada ya se nos presentan tres problemas determinantes para la no aceptación de semejante enseñanza y que son los siguientes:

El primero de esos tres problemas es solo un asunto de lógica elemental: esa enseñanza de origen jesuita, tomó carta de naturaleza a mediados del siglo XVIII e impulsada por un tal Edward Irving, con lo que estaríamos hablando de una antigüedad de más o menos 200 años…… luego no es de ninguna manera, una enseñanza bíblica.

El segundo problema ya es una cuestión de mayor enjundia, pues resulta que a día de hoy no existe “iglesia” a la que arrebatar, porque veamos: se entiende por “iglesia” o “cuerpo de Cristo” al conjunto de personas que han sido bautizadas con el espíritu santo y por tanto “ungidas”, eso es, reconocidas como “Hijos de Dios”, luego hermanos de Jesucristo y como fue en el caso de los apóstoles, según propias palabras de éste:

Jesús le dijo: “Deja de colgarte de mí. Porque todavía no he ascendido al Padre. Pero ponte en camino a mis hermanos y diles: Asciendo a mi Padre y Padre de ustedes y a mi Dios y Dios de ustedes”.” (Juan 20:17).

Estas personas fueron oficialmente ungidas o reconocidas como Hijos de Dios, cuando en el Pentecostés de 33 E.C. fue derramado sobre ellos el espíritu santo (Hech. 2:3-4) y recibiendo con él, los poderes que le eran consustanciales a éste, eso es, los mismos que tenía Jesús en vida y que iban desde sanar un paralítico a resucitar un muerto, pasando por expulsar demonios…… y eso es lo que podían hacer esos “ungidos” o Hijos de Dios; condición esta que, además, podían transferir a sus más inmediatos seguidores y para lo cual se usaba el ritual de la imposición de manos y momento a partir del cual estos quedaban facultados, como nuevos Hijos de Dios, para poder llevar a cabo las obras poderosas consustanciales con dicha condición. Sin embargo y ello es un detalle importantísimo que nos ayuda a saber si a día de hoy existe algo parecido sobre la tierra a una “iglesia” o “cuerpo de Cristo” que pasara a engrosar el número de integrantes de esa “iglesia” primitiva, resulta que esos nuevos convertidos por mediación de los apóstoles, eso es, que habían recibido su ungimiento mediante la imposición de manos de estos, ya no podían transmitírselo a otros y como razonamos con todo detalle, en nuestro escrito del 27/09/14. Queda claro entonces, que con la muerte del último apóstol vivo (Juan) sobre el 99 E.C. cesó toda posibilidad de que aparecieran en la tierra nuevos “ungidos” y así hasta nuestros días.

Por lo tanto, todo aquél que a día de hoy se identifique como un “ungido” o miembro de la “iglesia”, no es más que un simple “soplagaitas” que no sabe de lo que habla…… porque de entrada y de ser ello así, tendría que tener también la capacidad de poder llevar a cabo obras poderosas que poseían esas personas (y este no es el caso), pues Dios no tiene hijos que puedan hacerlo y otros que no, ya que dichas obras poderosas son precisamente el aval de que uno es Hijo de Dios y actúa en su nombre:

Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas, 18 con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.” (Mar. 16:15-20).

Dicho lo cual y volviendo al tema central que, recordemos, es el “arrebatamiento de la iglesia”, veamos ahora cual es el tercer problema con el que se encuentra dicha teoría; y es que cuando se nos habla del citado “arrebatamiento”, siempre gira entorno al hecho de que personas estando con vida son arrebatadas de pronto de sobre la tierra y llevadas al cielo, para ser regresadas de nuevo a esta al final de la “gran tribulación” y pasar a reinar con Cristo durante los mil años del reino de Dios…… y el problema está en que para poder reinar con Cristo en el reino milenario, se tiene que participar de la llamada “primera” resurrección, algo que es imposible si uno no ha muerto primero:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad, sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Rev. 20:6).

Pero la cosa se complica más, cuando leemos lo que se nos dice dos versículos antes (el 4) y que tiene que ver con la clase de muerte que dichas personas tienen que sufrir para poder acceder a reinar con Cristo; veámoslo:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.”

Luego estamos hablando de ser uno asesinado por mantener su lealtad a Dios, cuando esta es sometida a prueba, para acceder a participar en dicha gobernación; y ninguna de esas dos condiciones, el sufrir una muerte de martirio y el participar en una “primera” resurrección se puede dar en aquellos que son arrebatados con vida cuando van andando tranquilamente por la calle, o conduciendo su automóvil, etc. etc. y que es lo que nos están “vendiendo”. Por lo que todo indica que estamos ante una estafa monumental por parte de los líderes religiosos que proponen dicha enseñanza y que van por el mundo dando discursos, publicando libros, engañando a incautos: en resumidas cuentas, “viviendo del cuento”; pero para su fortuna, se dirigen a incautas audiencias enfervorizadas y previamente adoctrinadas, anhelantes de que se les diga aquello que quieren oír, como es el que serán llevadas al cielo antes de la “gran tribulación” y que reinarán al lado de Jesucristo…… en definitiva, lo más parecido al timo del “toco mocho”.

Pero puesto que hemos dicho que todo parte de una errónea interpretación de 1 Tes. 4:15-17, entendemos que lo suyo sería dar la interpretación correcta de dicho pasaje y para lo cual, quizás sería necesario y por aquello de refrescar la memoria, de volver a transcribir el pasaje en cuestión y ya puesto en su contexto:

Porque esto les decimos por palabra de Jehová: que nosotros los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor no precederemos de ninguna manera a los que se han dormido en la muerte; 16 porque el Señor mismo descenderá del cielo con una llamada imperativa, con voz de arcángel y con trompeta de Dios y los que están muertos en unión con Cristo se levantarán primero. 17  Después nosotros los vivientes que sobrevivamos seremos arrebatados, juntamente con ellos, en nubes al encuentro del Señor en el aire; y así siempre estaremos con el Señor.”

La frase clave de este pasaje está en la expresión “los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor”; por lo que en primer lugar, tendríamos que contrastar el término “vivientes” con los “muertos” de los que se nos habla en Mat. 8:21-22:

Entonces otro de los discípulos le dijo: “Señor, permíteme primero ir y enterrar a mi padre”. 22 Jesús le dijo: “Continúa siguiéndome y deja que los muertos entierren a sus muertos”.”

¿Quiénes eran esos “muertos” que podían enterrar a otros muertos? Pues sencillamente personas vivas, pero “muertas” a los ojos de Dios por culpa del pecado; luego con la expresión “vivientes” lo que Pablo nos está diciendo es que ellos, por ser seguidores de Jesucristo y haber recibido el espíritu santo de adopción como Hijos de Dios, pasaron de estar “muertos”, a estar “vivos” para Dios, pues al ser resucitados adquirirían la inmortalidad y tal como se nos indica en Rev. 20:6:

Feliz y santo es cualquiera que tiene parte en la primera resurrección; sobre estos la muerte segunda no tiene autoridad (eso es la inmortalidad), sino que serán sacerdotes de Dios y del Cristo y reinarán con él por los mil años.” (Acotación nuestra).

Aclarado este punto, analicemos ahora la misma expresión “los vivientes que sobrevivamos hasta la presencia del Señor”, pero desde otra perspectiva y que tiene que ver con ese “sobrevivamos” hasta el regreso de Cristo a la tierra; porque con ello el bueno de Pablo no nos estaba diciendo que ellos permanecerían vivos hasta consumarse dicho regreso, sino que daba a entender que otros “vivientes”, eso es, un resto de personas con su misma condición de Hijos de Dios y por tanto, poderosos como ellos, aparecerían en los últimos días para anunciar el regreso de Jesucristo en gloria a la tierra para establecer el reino de Dios…… pero veamos cómo se nos confirma esto en Rev. 11:3-6:

Y haré que mis dos testigos profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco. 4 Estos son simbolizados por los dos olivos y los dos candelabros y están de pie delante del Señor de la tierra.

5 Y si alguien quiere hacerles daño, de la boca de ellos sale fuego y devora a sus enemigos; y si alguien quisiera hacerles daño, tiene que ser muerto de esta manera. 6 Estos tienen la autoridad para cerrar el cielo de modo que no caiga lluvia durante los días de su profetizar y tienen autoridad sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plaga cuantas veces deseen.”

Y el que estemos hablando de un “resto” por aparecer, no es algo que nos inventemos nosotros, sino que es lo que está registrado en la Escrituras; veámoslo:

Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido degollados a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener. 10 Y clamaban con voz fuerte y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido.” (Rev. 6:9-11).

Luego es obvio que estamos hablando de un “resto” de personas para completar un número mayor y “resto” que no tiene que estar compuesto necesariamente por solo dos individuos; el hecho de que se nos hable en Rev. 11:3 de “dos testigos”, eso es, más de un testigo, está de acuerdo con la norma bíblica de que todo asunto que implicara castigo tenía que ser probado por boca de “dos o tres testigos” (Deut. 17:2). En consecuencia tendríamos que estar hablando de dos o más personas que conformarían ese “resto” mencionado; de hecho, podrían ser más, si nos atenemos a lo que se nos dice en Miq. 5:5 y en una profecía de largo alcance, señalando al momento de la aparición del “anticristo”:

“…… En cuanto al asirio (procedencia supuesta del “anticristo”), cuando entre en nuestro país y cuando pise sobre nuestras torres de habitación, nosotros también tendremos que levantar contra él siete pastores, sí, ocho adalides de la humanidad.” (Acotación nuestra).

En todo caso, estaríamos hablando de más de dos personas las que conformarán ese “resto” de Hijos de Dios por aparecer y cuestión que nos plantea una derivada, porque veamos: si como se nos quiere hacer creer, resulta que Dios ya tiene ahora sobre la tierra a una ingente multitud de Hijos que conforman la “iglesia” a arrebatar ¿para qué mandar más? Ahora bien, el punto focal del asunto está en que Pablo sí hablo de un “arrebatamiento” y eso solo se puede hacer con personas vivas (de estar muertas sería una resurrección), pero hemos visto que personas que no hayan muerto no pueden reinar con Cristo en el gobierno milenario al no poder participar de la citada “primera” resurrección (Rev. 20:6) y que, recordemos, es la que concede la inmortalidad y el derecho de reinar con Cristo…… entonces ¿cómo se arregla este entuerto? La clave la tenemos en lo que ocurre con ese pequeño “resto” que aparecerá en la tierra en la primera mitad de la “semana 70” de Daniel y del que se nos dice lo siguiente:

Y cuando hayan terminado (ese citado “resto”) de dar su testimonio, la bestia salvaje que asciende del abismo hará guerra contra ellos y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en el camino ancho de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también el Señor de ellos fue fijado en el madero. 9 Y los de los pueblos y tribus y lenguas y naciones mirarán sus cadáveres por tres días y medio y no permiten que sus cadáveres sean puestos en una tumba. 10 Y los que moran en la tierra se regocijan sobre ellos y gozan y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas atormentaron (con su mensaje de juicio) a los que moran en la tierra.

11 Y después de los tres días y medio, espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos y se pusieron de pie (resucitaron o volvieron a la vida) y gran temor cayó sobre los que los contemplaban. 12 Y oyeron una voz fuerte procedente del cielo decirles: “Suban acá”. Y subieron al cielo en la nube y sus enemigos los contemplaron.” (Rev. 11:7-12). (Acotaciones nuestras).

Ese es el “arrebatamiento” del que nos habla Pablo en 1 Tes. 4:17, de aquellos miembros del “resto” mencionado y aún por aparecer, que tienen que reinar con Cristo: primero habrán tenido que morir, por lo que ya pueden acceder a participar del gobierno milenario y posteriormente resucitados aquí en la tierra, para ser “arrebatados” de ésta y con lo que cumplimentarán los dos requisitos mencionados. Por lo que volviendo a la enseñanza actual del “arrebatamiento” y ya para concluir, vemos que ninguna de esas circunstancias mencionadas se da entre aquellos que actualmente se postulan para ser “arrebatados” y por lo que estamos ante un “cuento chino” o engaño monumental, por medio del cual muchos viven como reyes esquilmando a los incautos; la pregunta sería…… ¿es usted, uno de esos incautos?

MABEL

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EL FUTURO QUE NOS AGUARDA.

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 01/05/2017 by Armando López Golart

El señor Jack Ma (no es el señor de la foto), es un multimillonario chino dueño de la plataforma de comercio electrónico Alibaba y al que se le atribuye la siguiente reflexión: “En los próximos 30 años, el dolor del mundo será mucho mayor que su felicidad.” Pues…… ¡cómo no nos quedemos todos “embarazaos”!, que diría nuestro amigo el castizo, porque la realidad es que peor no puede pintar el tema a la luz de cómo están las cosas y las miremos por donde las miremos; y es que hubo un tiempo en el dichoso “botoncito rojo” que activaba los arsenales nucleares solo lo tenían Rusia y EE.UU., por lo que la cosa parecía estar más controlada. Sin embargo y con todo eso, hubo un momento determinado en que por “los pelos” se evitó un desastre global de proporciones apocalípticas y gracias al buen juico de un militar ruso…… pero recordemos la historia de dicho suceso:

Stanislav Yevgrafovich Petrov (este sí es el señor de la foto) y cuya imagen acompaña hoy a este escrito, actualemente un teniente coronel del Ejército soviético retirado, es el hombre que tuvo el destino del mundo en sus manos una noche de 1983, momento en que se vivían los últimos coletazos de la guerra fría y el ambiente era de máxima tensión, pues en ese tiempo la antigua URSS acababa de derribar un avión coreano que había entrado en su espacio aéreo por despiste, mientras los Estados Unidos seguían en sus trece de colocar una batería de misiles en Europa Occidental y con el consiguiente malestar de los rusos, que veían peligrar su seguridad. Con ese ambiente poco tranquilizador, llegamos al 26 de septiembre de 1983, cuando catorce minutos después de medianoche todas las alarmas saltaron en el búnker Serpukhov-15, a unos cien kilómetros de Moscú, pues el satélite OKO captó supuestamente el lanzamiento de cinco misiles nucleares norteamericanos rumbo a la URSS…… tiempo estimado de impacto: 20 minutos.

El mencionado Petrov, era en ese momento el oficial responsable de activar el protocolo de respuesta, es decir, de iniciar el contraataque nuclear que acabaría con todo lo que estaba en medio mundo; sin embargo, convencido de que tenía que tratarse de un error, pues razonó que no tenía lógica que EE.UU. atacara con solo cinco misiles, decidió ignorar todas las alarmas, incumplir las órdenes de la cadena de mando y esperar…… y, efectivamente, no pasó nada. Medio año después se supo que habían sido los rayos del sol los que provocaron la alarma, pues resulta que el sol, la tierra y el satélite OKO se habían alineado de tal forma que éste último confundió la luz solar reflejada en las nubes con el curso de unos misiles; el incidente, silenciado por la URSS, ha pasado a la historia como el “Equinoccio de otoño”, aunque ni la hazaña ni su protagonista son apenas conocidos. Petrov fue degradado por esa decisión que salvó al mundo y posteriormente restituido, otorgándosele incluso en Febrero del 2013 el premio “Dresde de la Paz”, pues gracias a sus nervios de acero y capacidad de razonamiento lógico podemos contar hoy lo ocurrido en estos últimos treinta y pico de años que nos separan de ese crucial momento, tanto lo bueno como lo malo…… y que de todo ha habido “en la viña del Señor”.

El “problemilla” está en que hoy y a diferencia de hace más de tres décadas, hasta el tendero de la esquina tiene su particular “botón rojo”, pues no hay nación que se precie que no esté en posesión de armamento nuclear; ya otra cosa distinta es si alguien se atreverá en algún momento a pulsar el “botoncito” de marras y el sentido común nos dice que no, ¡peeerooo…! Sin embargo y en el supuesto de que no haya ningún descerebrado que se atreva a ello (pensamos en el “mozo” de Corea del Norte y cruzamos los dedos), dado que de hecho el armamento nuclear se contempla hoy más como arma se disuasión que como arma de ataque, la cosa se complica cuando el tema se mira desde otra perspectiva y que tiene que ver con los sofisticados sistemas informáticos que controlan todo ese armamento y que bien podrían colapsar, o ser pirateados, o achicharrados por una fluctuación solar o no sabemos cuántas cosas más, pero que en todo caso y debido a un error informático se podría montar y como diría nuestro buen amigo el castizo “la de Dios es Cristo” en lo que significaría, prácticamente, la destrucción de la humanidad en un holocausto nuclear.

Y esto no es una simple cuestión de opinión, sino una posibilidad muy real que contemplan muchos analistas políticos y militares, en todo caso, personas muy bien informadas acerca de cómo está la situación mundial en este momento en el que usted lee estas líneas y en el que las armas nucleares aparecen hasta en los “supermercados”. Pero siempre están aquellos que piensan que “el miedo guarda la viña” y que nadie se atreverá a dar el primer paso, pues en realidad estaría preparando su propia aniquilación; valga como símil y salvando todas las distancias, el ejemplo del dentista con las tenacillas en la mano y su paciente con la boca abierta: en ese álgido momento el paciente coge al dentista por sus partes nobles y dice aquello tan convincente de: “No nos vamos a hacer daño ¿verdad?”…… pues eso. Aceptando este argumento, todo parecería indicar que la “sangre no llegará al río” y por lo que no hay nada de qué preocuparse; pero ¿es eso realmente así?

Lamentablemente no estamos hablando de una opción tranquilizadora, pues aun aceptando que no se vayan a usar armas nucleares, no es menos cierto que estas existen y en constante renovación (más alcance, más potencia, etc.) y que por lo tanto tiene que haber un forzoso almacenamiento del material obsoleto y cuyo poder radioactivo perdura por cientos, cuando no, por miles de años. Sin embargo, el hombre (inasequible al desaliento, el muy “desgraciao”) continúa con su suicida deriva llenando al mundo de residuos nucleares, bien sean de plantas nucleares, de armamento militar o de lo que sea, almacenándolos en cuevas, túneles de hormigón o lanzándolos al mar…… en fin: nada que una persona bien informada no esté al tanto de ello y lo que plantea una destrucción o arruinamiento total del planeta en el momento menos pensado (humanidad incluida), a menos que algo o alguien lo impida; y ahí es en donde entra La Biblia, pues esto es lo que se nos dicen en ella:

Porque esto es lo que ha dicho Jehová, el Creador de los cielos, Él, el Dios verdadero, el Formador de la tierra y el Hacedor de ella, Él, Aquel que la estableció firmemente, que no la creó sencillamente para nada, que la formó aun para ser habitada: “Yo soy Jehová y no hay ningún otro.” (Isa. 45:18).

Ello elimina entonces, la posibilidad de que el hombre se destruya a sí mismo en una devastación nuclear, pues no se contempla por parte de nuestro Creador la idea de una tierra sin habitantes; la pregunta es, entonces, cómo lo hará Dios para evitar aquello que parece inevitable…… y eso es lo que se nos contesta en las Escrituras:

Pero las naciones se airaron y vino tu propia ira y el tiempo señalado para que los muertos sean juzgados y para dar su galardón a tus esclavos los profetas y a los santos y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes y para causar la ruina de los que están arruinando la tierra.” (Rev. 11:18).

Eso es, que Dios destruirá a aquellas naciones o gobiernos y a los que les apoyan, que en su demencial deriva ponen en grave riesgo el futuro de la humanidad; y no solo destruirá a esos gobiernos, sino que instalará en la tierra una gobernación propia que sanará todas las heridas que estos han infligido al planeta tierra en su conjunto y referencia esta, que aparece por primera vez en la profecía de Daniel:

Y en los días de aquellos reyes (los actuales gobernantes), el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos (los actuales, repetimos) y él mismo (el susodicho reino), subsistirá hasta tiempos indefinidos.” (Dan. 2:44). (Acotaciones nuestras).

Este reino, obviamente no será un reino cualquiera, pues estará liderado por el propio Hijo de Dios, Jesucristo y acompañado en dicha gobernación por sus hermanos menores (Mat. 25:40; 45), con la comisión de restaurar en la tierra las condiciones paradisíacas que existían en tiempos de nuestros primeros padres, Adán y Eva; de dicha tarea restauradora se nos habla en el conocido pasaje de Hech. 3:20-21:

“…… y para que él (Jehová Dios), envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Acotación nuestra)

Luego lo que lo que habría de averiguarse es, primero, para cuándo podemos esperar ese tiempo, segundo, qué es lo que se va a restaurar y, tercero, de qué cosas habló Dios por boca de sus profetas, como cosas a restaurar; empezando por el “cuando”, tenemos que primero tiene que aparecer un singular personaje conocido como “el anticristo” y cuya tarjeta de presentación será un pacto por siete años que establecerá entre las naciones en conflicto (Dan. 9:27) y período temporal que conocemos como la “semana 70” de Daniel. Finalizada esta, se instaurará el citado reino de Dios en la tierra y que tendrá una duración de mil años, dentro de los cuales se producirá la anunciada “restauración”. Siguiendo por el “qué es” lo que se va a restaurar, es obvio que se trata de las condiciones que existían en un principio, eso es, en tiempos de Adán y Eva; que ello es así, queda enfatizado cuando analizamos “las cosas” a ser restauradas y que nuestro Creador anunció de antemano por “boca de sus profetas de tiempo antiguo” y empezando, por ejemplo, en lo que tiene que ver con nuestro entorno medioambiental, incluyendo los parajes más extremos, como se deduce de la lectura del siguiente pasaje:

“… pues en el desierto habrán brotado aguas y torrentes en la llanura desértica. 7 Y el suelo abrasado por el calor se habrá puesto como un estanque lleno de cañas; y el suelo sediento, como manantiales de agua. En el lugar de habitación de los chacales, un lugar de descanso para ellos, habrá hierba verde con cañas y papiros (recordemos que estas plantas precisan de mucha agua para su desarrollo).” (Isa. 35:6-7). (Acotación nuestra).

Obviamente, dicha restauración pasa también con todo aquello que tiene que ver con nuestros cuerpos:

En aquel tiempo (eso es, a partir del momento en que Jesucristo tome posesión del gobierno del reino de Dios) los ojos de los ciegos serán abiertos y los oídos mismos de los sordos serán destapados. 6 En aquel tiempo el cojo trepará justamente como lo hace el ciervo y la lengua del mudo clamará con alegría…”. (Isa. 35:5-6). (Acotación nuestra).

Restauración que tiene que ver también con la total eliminación de las enfermedades:

Y ningún residente (de aquellos que accedan a dicho reino) dirá: “Estoy enfermo”. La gente que more en la tierra constará de los que habrán sido perdonados por su error (recordemos que las enfermedades son resultado del pecado heredado).” (Isa. 33:24). (Acotaciones nuestras).

Por otra parte, esto es lo que nos dijeron esos “profetas de tiempo antiguo” y voceros del Dios Altísimo, acerca de la vejez, que tanto nos limita y antesala de la muerte:

Que su carne se haga más fresca que en la juventud; que vuelva a los días de su vigor juvenil.” (Job 33:25).

O lo que es lo mismo, que la persona anciana y decrépita retroceda en el tiempo en cuanto a lo físico y sea devuelta (o “restaurada”) a los momentos de su máximo esplendor juvenil, tanto en lozanía como en vigor; pero veamos más de lo que se nos dijo por medio de esos “profetas de tiempo antiguo” y ello para el momento en que (según se lee en Hech. 3:20-21), Cristo regrese a la tierra para empezar a reinar en ella…… en este caso, relacionado con lo que Jehová hará con la muerte en ese período de mil años de gobernación divina por medio de Su Hijo:

Él realmente se tragará a la muerte para siempre (eso es, que la muerte como tal dejará de existir) y el Señor Soberano Jehová ciertamente limpiará las lágrimas de todo rostro (causadas fundamentalmente por el dolor ante tan luctuoso suceso). Y el oprobio de su pueblo (eso es, el pecado que causa la muerte) quitará de toda la tierra, porque Jehová mismo lo ha hablado.” (Isa. 25:8). (Acotaciones nuestras).

Pero “restauración de todas las cosas” que quedaría incompleta, si de ella quedaran excluidas todas aquellas personas que murieron antes de que ese momento tan esperado por aquellos que confiamos en las promesas de nuestro Creador se haya hecho realidad…… por eso, otra de las cosas de las que nos hablaron “por boca de Jehová los profetas de tiempo antiguo”, tiene que ver con la resurrección de los muertos:

Tus muertos vivirán. Cadáver mío… se levantarán. ¡Despierten y clamen gozosamente, residentes del polvo! (luego nuestro Creador ya los contempla como seres vivos). Porque tu rocío es como el rocío de malvas y la tierra misma dejará que hasta los que están impotentes en la muerte caigan en nacimiento (eso es, que vuelvan a la vida mediante una resurrección).” (Isa. 26:19). (Acotaciones nuestras).

Todas estas cosas, la restauración física, la eliminación de las enfermedades, la restauración del medio ambiente, el devolver al hombre la juventud interminable, el eliminar la muerte y el devolver la vida a los que han sido afectados por esta, son las cosas a restaurar y que fueron prometidas por Jehová Dios mediante “sus santos profetas de tiempo antiguo”. No olvidemos, sin embargo, que dicha restauración tiene que producirse dentro del período de mil años del reino de Dios y que para llegar al mismo tenemos que transitar aún por la mencionada “semana 70” de Dan. 9:27 y que se subdivide en dos partes: tres primeros años de una gran predicación y anunciada por Jesús en Mat. 24:14, con el propósito de poner en antecedentes al mundo del inmediato establecimiento del reino de Dios sobre la tierra y una segunda parte de dicha semana de “gran tribulación” para destrucción eterna de aquellos que hayan rechazado el someterse al reinado del Hijo de Dios; veamos cómo se nos explica este último evento en las Escrituras:

“…… al tiempo de la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles 8 en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios (porque no han querido conocerle)  y sobre los que no obedecen (más bien al contrario, se resisten a ello) las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús. 9 Estos mismos sufrirán el castigo judicial de destrucción eterna de delante del Señor y de la gloria de su fuerza.” (2 Tes. 1:7-9). (Acotaciones nuestras).

Este es y para concluir, el futuro que tenemos por delante y cuyo pistoletazo de salida lo dará la aparición al unísono del “anticristo”, por un lado y, por otro, la irrupción en escena de los llamados “dos testigos” o un pequeño resto de poderosísimos “ungidos” que tendrá la comisión de anunciar al mundo el inmediato establecimiento del reino de Dios sobre la tierra (Rev. 11:3-6)…… recordemos que hemos dicho que la citada predicación ocupa la primera mitad (tres años y medio) de la mencionada “semana 70” de Dan. 9:27 y que su segunda mitad, está caracterizada por un tiempo de tribulación sin precedentes en la historia (Mat. 24:21), contra aquellos que rehusaron aceptar el mensaje divino dado a través de esos dos poderosos personajes enviados por Dios y lo que significará su eterna destrucción.

Dadas así las cosas, la pregunta clave tiene que ver en para cuándo la aparición del llamado “anticristo” y cuya respuesta no es nada difícil; porque si de él se nos dice que lo primero que hace y como cosa más importante es establecer un pacto de paz “entre los muchos”, ello parece indicar que su aparición en escena tiene que producirse forzosamente en un tiempo de gran turbulencia e inestabilidad entre las naciones. Luego viendo “cómo está el patio” en nuestros días…… ¿cree usted, que dicha aparición se puede retardar más?

MABEL

DE NUEVO A VUELTAS CON LA TNM DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ.

Posted in Uncategorized with tags , , on 23/04/2017 by Armando López Golart

A nuestro entender, una de las mejores que hay en circulación y lo que de ninguna manera quiere decir que los autores de este blog estemos de acuerdo con las enseñanzas que de ella deriva la organización religiosa que la edita…… porque una cosa es la traducción en sí misma y que es, repetimos, una de las mejores (sino la mejor) y otra muy distinta, la aplicación que se hace de la misma; un ejemplo de lo que pretendemos señalar, lo tienen ustedes denunciado en nuestro artículo del 16/03/14 titulado “¿Cómo puede ser, que a los “ancianos” de los Testigos de Jehová, se les haya “escapado” esto?” y en donde denunciamos la manipulación que hace esa organización de dicha traducción en sus publicaciones de uso interno…… pero como Biblia, nos mantenemos en que es una de las mejores. Lo dicho viene a cuento de un correo que hemos recibido de un tal Leonel Oreily y que comentando sobre nuestro escrito del 29/01/12  titulado “El misterio del “gran trono blanco”: ¿antes…… o después del milenio?”, se expresaba en los siguientes términos:

Desde el momento que citas textos de la versión torcida del Nuevo Mundo, se nota tu intención, de seguir contribuyendo al torcimiento de las escrituras, lamentablemente los Testigos de La Watchtower como ellos dicen que son los que poblaran la tierra durante el milenio, no quieren reconocer que al final del milenio que Satanás sea suelto, los va a extraviar a la mayoría, y serán arrojados al lago de fuego para ser atormentados, y esto les aterra por eso le cambian cada vez que ven tormento, el esclavo que dice que es fiel pero que los engaña, les ha metido la palabra “destruido” en vez de torturado. El juicio es para los que no están en Cristo, porque los que en Cristo están, no hay condenación para ellos (Romanos 8:1). Todos los que han creído y han recibido a Cristo son hijos de Dios (Juan 1:12) y esto es estar en Cristo. Los que no sencillamente son hijos del diablo y quieren hacer la voluntad de su padre el diablo (Juan 8:44) Porque ni aun el Padre juzga a nadie, sino que todo juicio se lo ha confiado al Hijo, para que todos honren al Hijo así como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió. (Juan 5:22-23) El Cristiano verdadero (El que adora a Jehová a través de Jesucristo y mediante el Espíritu Santo) Aun los ángeles Jehová les dice Adoren al hijo (Hebreos 1:6) Claro en la versión del Nuevo Mundo dice otra cosa pero si ven la versión en línea en el asterisco hace referencia del texto original del griego y dice “adoren” pero como son expertos en cambiar (torcer) le ponen rendir homenaje. Bueno creo que es suficiente. Arrepiéntete y recibe a Cristo para que La ira de Jehová no caiga sobre ti y seas lanzado al lago de fuego.”

De entrada tengo que señalar y ya a título personal, eso es, como máximo responsable de todo lo que se publica en este blog, que como juicio de valor no está nada mal el imputarme ya de entrada la “intención de seguir contribuyendo al torcimiento de las Escrituras” por usar la TNM de los Testigos de Jehová en todos mis escritos (que suman más de quinientos) y cuestión que, en todo caso, genera una pregunta que debería de responder tan desnortado comunicante y que es la siguiente: ¿cómo es posible, si me estoy apoyando en una traducción bíblica “torcida” (siempre según dicho remitente) para documentar mis artículos, que aún sea este el momento en que alguien me haya podido rebatir alguno de mis razonamientos apoyados en la misma? Es más, en el artículo al que alude tan pintoresco personaje, hay más de 30 citas bíblicas transcritas directamente de la TNM…… ¿me podría señalar una sola de ellas que no sea correcta, comparándola con otras versiones?

Tenga en cuenta tan “entendido” comunicante y esto es algo que tengo publicado en algunos de mis escritos, que antes de usar un pasaje de la TNM para sostener cualquiera de mis planteamientos, éste ya ha sido previamente contrastado con las aproximadamente 20 versiones en español que aparecen en la página “biblegateway.com” y sin que hayan aparecido diferencias significativas de contenido; es más, la narrativa empleada por tan “perversa” traducción es más actual y sencilla que el resto de versiones bíblicas existentes en el mercado, por tanto más asequible para personas con escasos recursos intelectuales y que, en definitiva, es de lo que se trata. Eso me lleva a la parte última del correo en la que se hace referencia acerca del uso de asteriscos (*) por parte de la TNM y que remiten a datos más precisos para los iniciados en el tema: luego lectura fácil para los no iniciados y asteriscos para los más entendidos y estudiosos. Pero última parte en la que mi “aguerrido” comunicante incurre en una seria contradicción en su planteamiento, porque veamos: si la intención fuera la de “torcer” el sentido de algún pasaje para conveniencia de los postulados defendidos por esa organización religiosa ¿para qué entonces, remitir al lector mediante un asterisco al término concreto usado en el manuscrito original y a modo de aclaración? Obviamente la cosa no tendría sentido, a menos que aplicáramos mi razonamiento: hacer la lectura fácil para los no iniciados y asteriscos para aquellos que ya tienen experiencia en el texto escritural. Por otra parte, yendo al ejemplo que se me cita de Hebr. 1:6 y en dónde se nos habla de “adorar”, lo primero que tendríamos que hacer es averiguar qué significa dicho término y siendo esto lo que se nos dice en el diccionario de la RAE del mismo:

Reverenciar o rendir culto a un ser que se considera de naturaleza divina.”

De entrada, habría de entenderse que “reverenciar” y “rendir culto” son términos sinónimos, lo que de nuevo nos lleva y de ser ello así (de hecho lo es) al diccionario señalado para averiguar ahora el significado del término “culto” y siendo esto lo que leemos:

Homenaje externo de respeto y amor que el cristiano tributa a Dios, a la Virgen, a los ángeles, a los santos y a los beatos.” (Negritas mías).

Y esto es lo que se lee en el pasaje de Hebr. 1:6 en la TNM:

Pero cuando introduce de nuevo a su Primogénito en la tierra habitada, dice: “Y que todos los ángeles de Dios le rindan homenaje.”

Por lo tanto, queda claro que la TNM es correcta en su formulación y por lo que no hay nada de “torcido” en su texto…… ya otra cosa es, cómo la interpretan sus autores en las publicaciones internas y mediante las que se instruye o adoctrina al “personal”, porque ahí es en donde está la “madre del cordero”. Por ejemplo, en ningún lugar de la TNM se nos dice que el reino de Dios se estableció en 1.914…… sin embargo, eso es lo que nos “vende” la organización de los Testigos de Jehová mediante sus distintas publicaciones y apoyándose para ello, en dicha traducción bíblica. Ahondando en el tema, vemos que en ninguna parte de su TNM se afirma que sean sus “ungidos” del llamado “Cuerpo Gobernante”, los que tengan que reinar con Cristo en el reino de Dios…… sin embargo, eso es lo que afirman en todas sus publicaciones y usando para ello el pasaje de Rev. 20:4, que dice así en dicha traducción:

Y vi tronos y hubo quienes se sentaron en ellos y se les dio poder para juzgar. Sí, vi las almas de los que fueron ejecutados con hacha por el testimonio que dieron de Jesús y por hablar acerca de Dios y los que no habían adorado ni a la bestia salvaje ni a su imagen y que no habían recibido la marca sobre la frente ni sobre la mano. Y llegaron a vivir y reinaron con el Cristo por mil años.”

Y esto es lo que dicen el resto de versiones bíblicas en este pasaje, pero que los líderes supuestamente “ungidos” de la citada secta se aplican a sí mismos obviando, eso sí, el “pequeño detalle” que para reinar con Cristo en el reino de Dios hay que morir una muerte de sacrificio en defensa de su fe y circunstancia que no ha concurrido en ninguno de sus líderes “ungidos” desde que fue creado el embrión de dicha organización (allá por 1.881) hasta el día de hoy. Por lo que resulta que el error no está en la TNM en sí misma y que dice lo mismo que el resto de traducciones bíblicas, sino en la interpretación fraudulenta que sus propios editores hacen de ella y que es la que se enseña, mediante sus publicaciones de estudio, a los miembros de dicha secta.

Luego y a modo de conclusión, permítame mi comunicante dos puntualizaciones: la primera, que me reitere en lo dicho al inicio de mi respuesta en el sentido de que como versión bíblica la TNM es de lo mejorcito que hay y ahí tiene más de quinientos artículos de mi autoría que lo constatan, pues nunca se me ha podido objetar el sentido correcto de un pasaje bíblico tomado de dicha versión y, segunda, que antes de imputarme mala intención para subvertir o “torcer” el sentido de las Escrituras y con ello engañar al “personal”, que primero aprenda a leer y a manejar un diccionario…… dicho en “román paladín”: ¡que se meta tan estrafalaria opinión por donde le quepa!

Armando López Golart

LOS “NUEVOS ROLLOS”, EL “ROLLO DEL CORDERO” Y EL “ROLLO DE LA VIDA”

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 10/04/2017 by Armando López Golart

Digamos de entrada que cuando hablamos de “rollos”, estamos sencillamente hablando de información escrita y que en tiempos bíblicos se presentaba en pergaminos enrollados (bien fueran hechos con tiras de piel curtida o de hojas de papiro), pues en esa época no se conocía el soporte escrito que actualmente conocemos como “libro” y por lo que tendríamos que estar actualmente hablando de “nuevos libros”, el “libro del cordero” y el “libro de la vida”. Tres expresiones que hacen referencia a distintas informaciones que nos atañen directamente de una forma u otra (por eso Jehová las incluyó en la Biblia) y por lo que es necesario que tengamos una correcta comprensión acerca de lo que estamos hablando; por ello, empezaremos por explicar lo que nosotros entendemos por “nuevos rollos” y expresión que encontramos en Rev. 20:12-13:

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él. De delante de él huyeron la tierra y el cielo y no se halló lugar para ellos. 12 Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados individualmente según sus hechos.”

Es obvio, entonces, que esos “rollos” que se abrieron contenían información a partir de la cual determinadas personas tenían que ser juzgadas y ahí es donde aparece el problema, porque ¿a qué muertos se está haciendo referencia y en función de cuáles hechos? Y es que no son pocos los autores bíblicos que sitúan ese evento al término del período milenario y en lo que llaman la “segunda resurrección”, donde las personas resucitadas serán juzgadas por sus hechos anteriores, eso es, por la cosas que hicieron en vida y planteamiento que denota por parte del autor del que se trate, un total desconocimiento del texto sagrado; porque lo que leemos en las Escrituras acerca del tema es lo siguiente:

Porque el que ha muerto ha sido absuelto (redimido, liberado o justificado, según versiones) de su pecado.” (Rom. 6:7). (Acotación nuestra).

Por lo tanto, si resulta que con su muerte uno ya paga por sus pecados (Rom. 6:23), ¿por qué tendría que ser juzgado en su resurrección, por los pecados que ya compensó con su muerte? Está claro que plantear dicha cuestión no es más que un sinsentido y que solo se les puede ocurrir, como ya hemos señalado, a personas desconocedoras del texto escritural; por otra parte, tenemos un dato que avala nuestra posición y que es el siguiente: si la información que esos “rollos” contuvieran fuera relativa a acciones pasadas de las personas resucitadas y por las que ser juzgadas, podrían ser calificados de todo menos de “nuevos rollos” (en su defecto, nueva información), pues su contenido sería acerca de acciones perfectamente conocidas y por lo que un término más correcto podría ser, por ejemplo, el de “rollos de recuerdo”…… eso es, información archivada acerca de los “andares” del resucitado en su vida anterior y por los que ser juzgado, cuando resulta que lo que se desprende del pasaje de Romanos citado es que nuestro Creador no tiene en cuenta los hechos anteriores a la muerte de uno pues, cuando este muere, con su muerte redime sus pecados.

Entonces y si así son las cosas y así son, queda claro de los “rollos” mencionados solo pueden ser nueva información a la tendrán que ajustar su conducta, tanto aquellos que pasen con vida al reino de Dios, como aquellos que resuciten dentro del mismo; y es que como ya hemos señalado en ocasiones anteriores, tenemos que tener en cuenta que los “rollos” de los que actualmente disponemos y que conocemos en su conjunto como La Biblia, solo nos son útiles para llevarle a uno hasta las puertas del mencionado reino de Dios, ya que esta no nos da información acerca de qué se les demandará a aquellos que entren en el mismo, para poder alcanzar la vida eterna. Recordemos y por aquello de reforzar nuestro planteamiento, que para poder alcanzar la posibilidad de vivir eternamente habrá que superar la prueba final de la suelta de Satanás y para lo que habrá que estar muy bien “alimentado” espiritualmente para vencer en dicha empresa:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos (de los extraviados) es como la arena del mar. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró.” (Rev. 20:7-9). (Acotación nuestra).

De ahí, la vital importancia de esos “nuevos rollos” o nueva información (no olvidemos este matiz) que será puesta a disposición de aquellos que entren al reino de Dios como súbditos del mismo y de cuyo aprovechamiento, dependerá el que uno pase o no la mencionada prueba y con ello adquirir en propiedad el derecho a vivir eternamente.

Establecida esta premisa, pasemos ahora a hablar de un nuevo “rollo” que recibe el nombre de “el rollo de la vida del Cordero” (Rev. 13:8) y al que deberíamos considerar como un rollo aparte, pues parece ser que solo concierne a los que acompañan al Cordero (Jesucristo) en su reinado, eso es, a aquellos con quienes él comparte su gobierno del Reino y lo que incluye a un pequeño resto de esas personas aún por aparecer (Rev. 11:3), pero en todo caso en un futuro inmediato. De hecho, se nos dice de esos personajes que tienen sus nombres escritos en el “rollo del Cordero” y por lo que entran en la Santa Ciudad, la Nueva Jerusalén y llegan a formar parte de la gobernación divina que regirá sobre la tierra en un futuro ya muy cercano (Rev. 21:2, 22-27), por lo que sus nombres se hallan escritos tanto en “el rollo del Cordero”, como en “el rollo de la vida” de Dios (Fil. 4:3; Rev. 3:5); luego dado que dicho “rollo” no nos aplica al común de los mortales, dejémosle aparte y metámonos de lleno en averiguar lo concerniente a un tercer rollo del que se nos habla en las Escrituras, pues este sí que nos aplica ¡y de qué manera! Pero veamos cómo se nos presente este en las Escrituras:

Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos y fueron juzgados individualmente según sus hechos. 14 Y la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esto significa la muerte segunda: el lago de fuego. 15 Además, cualquiera a quien no se halló escrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego (figura que significa la destrucción eterna).” (Rev. 20:12-15). (Acotación nuestra).

A lo largo de las Escrituras se hacen varias referencias al “rollo de la vida” o “libro de Dios” (Rev. 17:8) y en el que deben hallarse los nombres de todos aquellos que debido a su fe, pueden esperar que se les conceda el premio de la vida en el venidero reino de Dios; porque dicho libro o “rollo”, contiene los nombres de todos los siervos de Jehová “desde la fundación del mundo” en adelante, eso es, el mundo de la humanidad redimible y por lo que sería razonable pensar que el primer nombre en escribirse en dicho libro fue el de Abel (Mat. 23:35; Luc. 11:50-51). Ahora bien y por aquello de ir a lo que nos interesa: ¿qué significa realmente, el que el nombre de una persona se escriba en el “libro” o “rollo de la vida” de Dios?

De entrada, tendríamos que señalar que el que el nombre de una persona se escriba en “el libro de la vida” no significa que esa persona quede ya predestinada para la vida eterna, pues para que su nombre permanezca escrito en dicho registro y alcance dicho galardón, la persona tiene que ser obediente a las normas divinas durante su vida; de ahí que Moisés y rogando a Jehová en favor de Israel, dijera lo siguiente:

Pero ahora si perdonas su pecado… y si no, bórrame, por favor, de tu libro que has escrito  (estaríamos hablando del “rollo de la vida” de Rev. 20:12). Jehová respondió: “Al que haya pecado contra mí, lo borraré de mi libro”.” (Éxodo 32:32-33). (Acotación nuestra).

Luego lo que se deduce de estas palabras, es que la lista podría experimentar ciertos cambios debido a la desobediencia de algunos, por lo que sus nombres podrían ser “borrados” o “tachados” del “libro de la vida” de Dios (Rev. 3:5). Por otra parte, tenemos que en la escena de juicio que aparece en Rev. 20:11-15, se ve claramente que es durante el reinado milenario de Cristo cuando se abre de nuevo “el rollo de la vida” para que se apunten nuevos nombres en él (el de aquellos delincuentes resucitados que en ese tiempo acepten las normas divinas) y también, como ya hemos señalado, se abren otros “rollos” que contienen instrucciones. Aquellos que vuelven a la vida gracias a la “resurrección de los injustos” (Hech. 24:15), tendrán entonces la oportunidad de conseguir que sus nombres sean inscritos en “el libro de la vida”, siempre y cuando, cumplan obedientemente con las instrucciones que se hallan escritas en los “nuevos rollos” abiertos…… como cabría esperar, los siervos fieles de Dios de todos los tiempos que vuelvan en la “resurrección de los justos” (desde Abel hasta el último de los profetas, pasando por los Abraham, David, Jacob, etc. etc.), ya tendrán sus nombres escritos en “el rollo de la vida” y su obediencia leal a las nuevas instrucciones divinas, hará posible que sus nombres permanezcan escritos en él.

Ahora bien y yendo a lo que en definitiva nos interesa ¿cómo puede lograr una persona que su nombre sea inscrito permanentemente en “el libro de la vida”? Obviamente, aquellos que acceden a reinar con Cristo consiguen la inscripción permanente de sus nombres “venciendo” al mundo mediante su fe y demostrando fidelidad “hasta la misma muerte” (Rev. 2:10; 3:5) y por lo que les será concedida la inmortalidad en el mismo momento de su resurrección (Rev. 20:6); en cambio, aquellos que tienen que vivir sobre la Tierra mediante entrar al reino de Dios en calidad de súbditos del mismo, deberán de demostrar su lealtad inquebrantable a Jehová durante la decisiva prueba final y que tendrá lugar, como sabemos, al final del reinado milenario de Cristo (Rev. 20:7-8). Una vez alcanzado dicho propósito, habrán logrado que Dios retenga sus nombres en “el libro de la vida” y lo que significará que Jehová habrá reconocido que son “justos” en todos sentidos y merecedores, por tanto, del derecho a la vida eterna sobre la Tierra (Rom. 8:33). No pasemos por alto, sin embargo, el “pequeño” detalle de que en cualquier momento de la eternidad el nombre de uno podría ser borrado de dicho “libro de la vida” pues el derecho a la vida eterna, que no inmortalidad y que es una cosa muy distinta (ver nuestro escrito del 16/06/14), estará eternamente condicionado a la obediencia a nuestro Creador; recordemos que en el reino de Dios estaremos en las mismas condiciones que nuestros primeros padres Adán y Eva, que fueron creados para vivir eternamente y a los que se les advirtió de lo siguiente:

Y también impuso Jehová Dios este mandato al hombre: “De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho. 17 Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás.”

De hecho, esta es la misma situación a la que están sujetos los propios ángeles, eso es, a una perspectiva de vida condicionada siempre a la obediencia a su Creador; situación ésta que no es una desventaja para nosotros, sino más bien todo lo contrario: una gran ventaja. Porque ello significa que la posibilidad de vivir eternamente, Jehová Dios la ha puesto en nuestras propias manos…… dicho de otra manera, que es uno mismo el que puede hacer que su nombre permanezca escrito en el “rollo de la vida”, mediante el mantener una posición acepta ante su Creador y del que se nos dice lo siguiente:

Él te ha dicho, oh hombre terrestre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que Jehová está pidiendo de vuelta de ti, sino el ejercer justicia, amar la bondad y ser modesto al andar con tu Dios?” (Miq. 6:8).

Por lo tanto, vemos que no es una gran exigencia lo demandado por nuestro Creador, sino algo que está al alcance de lo que uno puede hacer, aunque eso sí, con más o menos dificultad en este caótico mundo y del que vivimos ya sus últimos estertores.

Y esto es en todo caso, queridos amigos que nos leen, más o menos lo que nosotros entendemos acerca de los “nuevos rollos”, el “rollo de la vida del cordero” y del “rollo de la vida” de Dios; ya a partir de ahí, que cada uno vea cómo le aplica lo expuesto y que actúe en consecuencia…… y es que ya saben: nosotros ¡también nos podemos equivocar!

MABEL

EL “REINO DE DIOS”: ¿UNA BENDICIÓN…… O UN TIEMPO AL CUAL TEMER?

Posted in Uncategorized with tags , , , , on 28/03/2017 by Armando López Golart

Pues eso depende de con quién “se junte” usted que nos lee, eso es, a quién se cree, pues hay algunos autores bíblicos (generalmente teólogos) que tienen una visión del reino de Dios por venir, muy alejada de la realidad; aunque en primer lugar y para situarnos, deberíamos saber que hay que entender por eso del “reino de Dios” y lo que nos lleva a uno de los primeros lugares en donde las Escrituras nos hablan del mismo, que en este caso encontramos en Dan. 2:44 y en donde se lee como sigue:

Y en los días de aquellos reyes el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos.”

Tan es eso así, que cuando Jesús estuvo aquí en la tierra él mismo fue el que nos explicó la razón primaria de su venida y cuestión que tenemos reflejada en el evangelio de Lucas, capítulo 4 y versículo 43:

Pero él les dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”. 44 Por consiguiente, iba predicando en las sinagogas de Judea.”

Volviendo al pasaje de Daniel y por aquello de enfatizar la cuestión, lo que en el mismo se nos dice es que está en perspectiva sobre la tierra la instalación de un reino de origen divino, que aniquilará a los de hechura humana ya existentes (sean estos, democracias, repúblicas, dictaduras, teocracias, etc.) y cuya labor será el restaurar sobre la tierra las condiciones paradisíacas que existían en el llamado “jardín de Edén” (Gén. 2:15) y de las que disfrutaron nuestros primeros padres, Adán y Eva…… condiciones estas que (y no es por señalar), los gobiernos humanos que tenemos no pueden restablecer. Y estaríamos hablando de cosas tales como de una vida sin fin, pues allí no existía la muerte, ni las enfermedades, ni violencia alguna que pusiera en peligro la vida de uno, ni la contaminación medioambiental, ni ninguna de las grandes carencias que se ciernen sobre la humanidad en nuestros días y que amenazan al vida de millones de personas, como pudieran ser la falta de agua y comida, por ejemplo; sin embargo y de forma esperanzadora, esto es lo que leemos en Hech. 2:20-21:

“… y para que él (Jehová Dios) envíe al Cristo nombrado para ustedes, Jesús, 21 a quien el cielo, en verdad, tiene que retener dentro de sí hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que habló Dios por boca de sus santos profetas de tiempo antiguo.” (Acotación nuestra).

De entrada y por aquello de desarrollar el pasaje, lo que se nos dice en el mismo es que con el regreso de Jesucristo a la tierra y cosa que está al caer, se producirá la restauración de “todas las cosas”, eso es, de las cosas tal como estaban en tiempos de Adán y Eva antes del pecado y cuya perspectiva, recordemos, era la de vivir eternamente en un entorno de paz y felicidad y espacio medioambiental que en las Escrituras recibe el nombre de “paraíso” (Gén. 1:27-29); recordemos al respecto, lo que un Jesús moribundo y apuntando a un futuro en el cual él reinaría sobre la tierra, le prometió a uno de los delincuentes que agonizaba a su lado y que fue esto :

Y pasó a decir: “Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu reino”. 43 Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el Paraíso.” (Luc. 23:42-43).

Hay que destacar en este pasaje lo consustancial de los términos “reino” y “paraíso”, lo que denota la existencia de una relación causa/efecto entre ambas expresiones: el reino de Dios sería el causante de la existencia de un paraíso en la tierra, que rememoraría al que había existido en un principio y que se perdió por el pecado de nuestros primeros padres. Sin embargo y como ya hemos señalado, no faltan aquellos “entendidos” en la materia que nos niegan la mayor (y de esto es de lo que va la cosa hoy), o sea, que de esa supuesta existencia de un “paraíso” en el reino de mil años de Dios, nada de nada, pues según nos afirman dichos “expertos” dentro de ese período de tiempo continuarán existiendo la muerte, las enfermedades, la violencia, los delincuentes (más o menos como hoy) y por lo que la humanidad tendrá que ser tratada como con “vara de hierro” por parte del citado gobierno entrante para mantener el orden y la calma entre el “populacho” y ello, en una más que delirante interpretación del Sal. 2:9…… en cualquier caso, que estaríamos hablando de una forma de gobierno de singular dureza y algo que no cuadra con lo que del mismo se nos dice en las Escrituras, por mucho que se empeñen algunos de esos “ingenieros” de la teología en proponernos semejante situación.

Entre estos “number one” de las ciencias teológicas , fulgura con luz propia un desnortado personaje que responde al nombre de Apologista Mario Olcese (afirma ser “teólogo”) y cuya esperpéntica visión de lo que será el paraíso del reino de Dios en la tierra, pueden encontrarla en uno de sus últimos videos (16/03/17) titulado: “El paraíso de la Watchtower, será el más inseguro de todas las épocas por causa de la multitud impía” y en donde nos da su particular “lección magistral” acerca de lo que ocurrirá dentro de dicho período de tiempo…… excusamos decir, que nosotros no hablamos del reino de Dios predicado por los Testigos de Jehová y que es a lo que hace referencia el autor en cuestión, sino de lo que dicen las Escrituras acerca del mismo y que, a menos que alguien demuestre lo contrario y lo sabemos por experiencia personal debido a nuestros largos años de militancia en dicha secta, es totalmente coincidente con el que predican esos señores; por ejemplo y volviendo al “teólogo” citado, vemos que mientras dicho personaje en el video señalado dirige el foco de su atención a la violencia que reinará dentro de dicho espacio de tiempo y, según dice, debido a la “abundancia de delincuentes y malhechores” que morarán en el mismo durante ese tiempo, lo que se nos dice en la Biblia al respecto es lo siguiente:

Porque los malhechores mismos serán cortados, pero los que esperan en Jehová son los que poseerán la tierra. 10 Y solo un poco más de tiempo y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar y él no será (eso es, que uno buscará una persona malvada y no la encontrará). 11 Pero los mansos mismos (no los malhechores ni delincuentes) poseerán la tierra y verdaderamente hallarán su deleite exquisito en la abundancia de paz.” (Sal. 37:9-11). (Acotaciones nuestras).

Por lo que “la primera en la frente” y como se suele decir, pues difícilmente podrá existir en el reino de Dios violencia alguna, si a los que la promueven ya no se les permitirá siquiera la entrada en el mismo; más bien lo que existirá dentro de los límites de dicho período temporal y contrario a lo que da a entender tan disparatado personaje, es esto otro:

Pero hay nuevos cielos y una nueva tierra (se nos está hablando del reino de Dios) que esperamos según su promesa y, en estos, la justicia habrá de morar (por lo que no pueden haber delincuentes en dicho tiempo).” (2 Ped. 3:13). (Acotaciones nuestras).

Por otra parte, lo que se nos dice en las Escrituras acerca de quiénes son los que entrarán en dicho reino, es totalmente contrario a lo que nos afirma el personaje señalado y algo que podemos comprobar, leyendo Rev. 7:13-17:

Y, en respuesta, uno de los ancianos me dijo: “Estos que están vestidos de la larga ropa blanca, ¿quiénes son y de dónde vinieron?”. 14 De modo que le dije inmediatamente: “Señor mío, tú eres el que sabe”. Y me dijo: “Estos son los que salen de la gran tribulación (eso es, que sobreviviendo a esta, acceden directamente al reino de Dios) y han lavado sus ropas largas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero (eso es, que han ejercido fe en su sacrificio de rescate). 15 Por eso están delante del trono de Dios y le están rindiendo servicio sagrado día y noche en su templo; y El que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos. 16 Ya no tendrán hambre ni tendrán más sed, ni los batirá el sol ni ningún calor abrasador, 17 porque el Cordero, que está en medio del trono, los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas de vida. Y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos”.” (Acotaciones nuestras).

Luego leído lo leído, lo menos que se puede pensar de esos “sobrevivientes” es que sean malhechores impenitentes que puedan perturbar la paz en el citado reino y que es lo que nos plantea ese “genio” de la teología que dice ser Apologista Mario Olcese; es cierto que alguien podría objetar que tenemos una variante que también hay que tener en cuenta y que es la resurrección de los muertos y de la que saldrá de todo: buenos, malos y regulares…… eso es, que nos saldrán personajes como Abraham, David, Jacob y compañía, pero también pandilleros de la banda a Al Capone y por aquello de decir algo. Pero eso tampoco será problema, pues esos delincuentes del pasado y resucitados ya sin la carga del pecado, tendrán la oportunidad de enderezar sus vidas en un entorno favorable y en el que se enseñará a las gentes de toda condición, nuevas instrucciones divinas por medio de los llamados “nuevos rollos” de los que se nos habla en Rev. 20:12 y con la destrucción eterna en mira e inmediata, para aquellos que las pasen por alto de forma contumaz; de hecho, esto es lo que se nos quiere explicar en el Sal. 37:10:

Y solo un poco más de tiempo y el inicuo ya no será; y ciertamente darás atención a su lugar y él no será.”

Dicho de otra manera, que dentro del reino de Dios uno verá hoy a una persona resucitada de no muy muy buenos “andares” y dispuesta a causar disturbio y al día siguiente, la buscará, pero ya no la hallara: sencillamente, habrá sido eliminada para que la paz no sea perturbada.

Pero claro, para que esto ocurra, tendría que haber de por medio una resurrección y por lo que la cosa va empeorando, pues resulta que el personaje aludido y en el mismo video, nos sale por “peteneras” al afirmar que no hay ningún texto en las Escrituras que hable de una resurrección a ocurrir dentro del reino de Dios. Como pueden comprobar, de nuevo una nueva y descomunal “metedura de pata”, propia de un indocumentado en temas bíblicos y que nos habla de la “capacidad” teológica del personaje en cuestión; porque resulta que sí existe un pasaje que nos habla de esa futura resurrección y que encontramos en Rev. 20:11-15, donde se lee como sigue:

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él (momento en que Jesucristo empieza a reinar en la tierra por espacio de mil años). De delante de él huyeron la tierra y el cielo y no se halló lugar para ellos. 12 Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos (es obvio que de lo que aquí se nos habla es de una resurrección en toda regla, sino…… ¡que alguien nos explique qué puñetas se nos quiere decir en este verso 13!) y fueron juzgados individualmente según sus hechos. 14 Y la muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego. Esto significa la muerte segunda: el lago de fuego. 15 Además, cualquiera a quien no se halló escrito en el libro de la vida, fue arrojado al lago de fuego.” (Acotaciones nuestras).

Es inapelable entonces y a la luz de lo leído, que tenemos que estar hablando de una resurrección a producirse durante el reinado de mil años de Jesucristo en la tierra, pues solo pueden ser juzgadas por “sus hechos” personas que estén vivas; por lo tanto, insistimos en ello, estaríamos hablando de una resurrección dentro del período milenial y diga lo que diga Apologista Mario Olcese. Tengamos en cuenta, por otra parte, que lo que cierra ese espacio de tiempo de mil años del reino de Dios, es la suelta de Satanás y en lo que se ha dado en llamar “la prueba final”, relato que en las Escrituras se nos expone de la siguiente manera:

Ahora bien, luego que hayan terminado los mil años, Satanás será soltado de su prisión 8 y saldrá a extraviar a aquellas naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, para reunirlos para la guerra. El número de estos es como la arena del mar. 9 Y avanzaron sobre la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada. Pero descendió fuego del cielo y los devoró (a todos esos rebeldes impenitentes y en lo que significa su destrucción eterna). 10 Y el Diablo que los estaba extraviando fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde ya estaban tanto la bestia salvaje como el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.” (Rev. 20:7-10). (Acotación nuestra).

Luego lo que parece quedar claro del pasaje considerado, es que después de ese acontecimiento ya no existirá ni la muerte y por lo que se hace innecesaria la resurrección como tal, pues los que no hayan superado la prueba serán destruidos eternamente, mientras que aquellos que sí lo hayan hecho, continuarán viviendo eternamente; y con lo que tendremos que concluir, razonablemente, que la resurrección de los muertos y contrario a lo que nos cuenta el indocumentado de Apologista Mario Olcese, solo se puede producir durante el gobierno milenario del reino de Dios…… eso es, ni antes de ser establecido dicho período, ni después de que este haya finalizado. Ello, junto con la restauración mencionada en Hech. 3:20-21 y de la que hemos hablado al inicio de este escrito, hacen del período milenario ya cada día más cercano, el tiempo más maravilloso que habrá vivido jamás el ser humano y no como dice el disparatado personaje mencionado, el tiempo “más inseguro de todas las épocas” a causa de la maldad que existirá en el mismo…… ¡y es que ya hay que ser animal, para decir esto!

Todo considerado, tenemos que concluir que no solo estamos ante un analfabeto integral en cuestiones bíblicas, sino ante un perfecto ignorante que no tiene ni la más mínima capacidad para entender aquello que lee y por lo que con sus absurdas conclusiones, engaña a todos aquellos que, incomprensiblemente, aún siguen visionando sus videos y encima felicitándolo por tan “preciosas enseñanzas” y haciendo bueno aquello de que “en el país de los ciegos, el tuerto es rey”…… ¡¡y menos mal, que el personaje afirma estar “diplomado” en ingeniería y teología!! Circunstancia esta que nos obliga a plantearnos la siguiente cuestión y ello sin ánimo de ofender, claro…… pero ¿en qué “mercadillo”, compró dichos diplomas?

MABEL

¡CUANDO EL RIO SUENA…

Posted in Uncategorized with tags , , , on 22/03/2017 by Armando López Golart

“… agua o piedra lleva!” Así decían nuestros abuelos, tan acostumbrados ellos a establecer resultados mediante refranes, siempre partiendo de señales concretas y contrastadas en el tiempo; nada, por otra parte, distinto a lo que señaló Jesús a los incrédulos fariseos que se confabulaban constantemente contra él, en su pretendido intento de eliminarlo:

Aquí se le acercaron los fariseos y saduceos y, para tentarlo, le pidieron que les mostrara alguna señal del cielo. 2 En respuesta, él les dijo: “Al anochecer ustedes acostumbran decir: “Habrá buen tiempo, porque el cielo está rojo encendido”; 3 y a la mañana: “Hoy habrá tiempo invernal y lluvioso, porque el cielo está rojo encendido, pero de aspecto sombrío”. Saben interpretar la apariencia del cielo, pero las señales de los tiempos no las pueden interpretar.” (Mat. 15:1-3).

Todos aquellos que estudiamos las Escrituras, tenemos perfectamente claro que en éstas están plasmados todos los acontecimientos por venir y que, como no podía ser de otra manera, están precedidos por señales que nos anuncian su próximo devenir; en el caso que nos ocupa, fundamentalmente estamos a la expectativa del cumplimiento de una señal que será el detonante del inicio de la “semana 70” de Daniel o, lo que es lo mismo, de los siete últimos años del mundo tal como lo contemplamos ya ser seguidos por el tan esperado “reino de Dios”. Pero veamos el contenido de dicha profecía que se encuentra en el capítulo nueve de dicho libro y ya, después de leerla, intentaremos sacar alguna conclusión:

Hay setenta semanas que han sido determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para poner fin a la transgresión y para acabar con el pecado, para hacer expiación por el error, para introducir la justicia para tiempos indefinidos y para imprimir un sello sobre visión y profeta y para ungir el Santo de los Santos.

25 Y debes saber y tener la perspicacia de que desde la salida de la palabra de restaurar y reedificar a Jerusalén hasta Mesías el Caudillo, habrá siete semanas, también sesenta y dos semanas. Ella volverá y será realmente reedificada, con plaza pública y foso, pero en los aprietos de los tiempos.

26 Y después de las sesenta y dos semanas Mesías será cortado, con nada para sí. Y a la ciudad y al lugar santo, el pueblo de un caudillo que viene los arruinará. Y el fin del tal será por la inundación. Y hasta el fin habrá guerra; lo que está decidido es desolaciones.

27 Y él (el “caudillo” en cuestión) tiene que mantener el pacto en vigor para los muchos por una semana; y a la mitad de la semana hará que cesen el sacrificio y la ofrenda de dádiva…” (Dan. 9:24-27). (Acotación nuestra).

De entrada, señalar que estamos hablando de semanas de años, es decir, de períodos largos de tiempo y, como dato significativo, que el hecho de que se nos hable de distintas fracciones semanales, significa que no estamos hablando de un espacio de tiempo correlativo, sino fraccionado en su transcurrir, pero computando finalmente dichas fracciones las “70 semanas” (v. 24) o 490 años de la profecía. Y si bien no sabemos si entre el primer período de “siete” semanas y el segundo de “sesenta y dos” existió una brecha temporal o fueron espacios de tiempo correlativos (queremos pensar que no), lo que sí sabemos es que desde el cumplimiento de ese segundo período semanal y anterior a la muerte de Jesús, pues recordemos que éste murió “después” de transcurrido dicho tiempo, sí hay una brecha en la corriente del tiempo de casi 2.000 años que separan esas “sesenta y dos semanas” de la última fracción de “una semana” del versículo 27 de esa profecía de Daniel y que nos lleva hasta nuestros días.

Dicho lo cual, vayamos ahora a la esencia del mensaje que se nos quiere transmitir mediante el pasaje leído y que es el siguiente: del “pueblo” (como etnia) que asoló Jerusalén y su Templo, en un tiempo futuro aparecería un líder carismático que conseguiría establecer un pacto de no agresión entre naciones en conflicto y por espacio de “una semana” o siete años. Y lo primero que habría que saber, para averiguar la procedencia del personaje en cuestión, es cuál fue el pueblo causante del estropicio en cuestión y que contrario a lo que se piensa en el sentido de que dicha ciudad y su templo fueron destruidos por los romanos, el “pueblo” que como etnia fue el causante de tal “desaguisado”, no fue otro que el pueblo asirio y que “se la tenía jurada” a los judíos, que eran sus ancestrales enemigos. Ello fue así, porque las legiones romanas que atacaron Jerusalén y al estar acantonadas al norte de Israel, estaban compuestas mayoritariamente por mercenarios asirios a los que se les había dado la nacionalidad romana como compensación por alistarse en tales legiones…… pero asirios, al fin y al cabo. Y precisamente de ese “pueblo” procede el personaje que esperamos y que las Escrituras nos identifican como “el asirio”:

Y el asirio tiene que caer a espada, no la de un hombre; y una espada, no la del hombre terrestre, lo devorará. Y él tiene que huir a causa de la espada y a sus propios jóvenes se les llegará a usar para trabajos forzados mismos.” (Isa. 31:8).

Pasaje que se entiende mejor si nos situamos en el contexto bíblico y que nos lleva a Rev. 17:12-14:

Y los diez cuernos que viste significan diez reyes, que todavía no han recibido un reino, pero sí reciben autoridad como reyes por una hora con la bestia salvaje. 13 Estos tienen un solo pensamiento y por eso dan su poder y autoridad a la bestia salvaje (un imperio mundial regido por el personaje “anticristo”). 14 Estos combatirán contra el Cordero, pero, porque es Señor de señores y Rey de reyes, el Cordero los vencerá. También, los llamados y escogidos y fieles que con él están lo harán.” (Acotación nuestra).

De ahí que se nos diga que no será la “espada del hombre” la causante de la destrucción del personaje citado y sus huestes; personaje que comúnmente recibe el nombre de “el anticristo” y cuya aparición, repetimos, es el detonante del inicio de la “semana 70” de Dan. 9:27 y preludio de los siete últimos años del mundo tal como lo conocemos…… y de eso va lo del “cuando el rio suena…”. Porque resulta que si usted entra en Internet y busca por “anticristo” o “fin de los tiempos”, verá que la inmensa mayoría de los autores que publican sobre el tema sitúan la aparición del susodicho personaje para este recién iniciado año 2.017 ¿será ello verdad, o están todos equivocados? Cierto es que no lo sabemos…… pero lo que si sabemos, es que “cuando el rio suena, agua o piedra lleva”.

MABEL

LOS “70” DE PARÍS…… Y SUS CONSECUENCIAS

Posted in Uncategorized with tags , , , on 10/03/2017 by Armando López Golart

En nuestro último escrito (18/02/17), les explicábamos como el Salmo 2 y siempre según hasta donde los autores de este blog alcanzamos entender, nos pone al tanto de para cuándo se puede esperar el inicio de la acción que Dios tomará en contra de los gobiernos actuales; porque la realidad sobre que dichos opresivos gobiernos tienen que ser destruidos y sustituidos por uno de procedencia divina y en donde “la justicia ha de morar” (2 Ped. 3:13), queda perfectamente establecida en la profecía de Daniel;

Y en los días de aquellos reyes (es decir, de los gobiernos actuales), el Dios del cielo establecerá un reino que nunca será reducido a ruinas. Y el reino mismo no será pasado a ningún otro pueblo. Triturará y pondrá fin a todos estos reinos y él mismo subsistirá hasta tiempos indefinidos.” (Dan. 2:44). (Acotación nuestra).

Entonces de lo que aquí se nos habla es de un enorme cataclismo a ocurrir sobre la tierra y que pondrá “patas arriba” al sistema de cosas tal como lo conocemos en nuestros días; de hecho, tan importante y vital es la llegada del citado reino de Dios en la historia de la humanidad, que según nos muestran las Escrituras el anuncio del tal fue la razón fundamental de la venida de Jesús a la tierra, hace casi dos mil años:

Pero él les dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”.” (Luc. 4:43).

Establecida esta premisa, volvamos a donde estábamos, eso es, al momento en que Dios toma acción en contra de las naciones que se le han sublevado y narración que encontramos en el susodicho Salmo 2 que, recordemos, en sus primeros versos se nos habla de la actitud altanera de los gobernantes actuales en contra de Sus intereses y en los siguientes términos:

¿Por qué han estado en tumulto las naciones y los grupos nacionales mismos han seguido hablando entre dientes una cosa vacía? 2 Los reyes de la tierra toman su posición y los altos funcionarios mismos se han reunido en masa como uno solo contra Jehová y contra su ungido 3 y dicen: “¡Rompamos sus ataduras y echemos de nosotros sus cuerdas!”.” (Sal. 2:1-3).

Señalábamos en el artículo de referencia, que el cumplimiento de estas proféticas palabras tuvieron lugar el día 15 de Enero del año en curso cuando en París se reunieron las 70 naciones más poderosas del mundo con un único punto del día y que no era otro que la división de Israel en dos estados: Palestina e Israel. Pero dado que esto ya lo han leído en el artículo señalado, ocupémonos ahora de la respuesta que el Altísimo da a tan presuntuosa y hostil actitud, según se nos relata en los versos del 4 al 6:

El Mismísimo que se sienta en los cielos se reirá; Jehová mismo hará escarnio de ellos. 5 En aquel tiempo les hablará en su cólera y en su ardiente desagrado los perturbará, 6 diciendo: “Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa montaña”.”

Pero lo que nos interesa de esa porción transcrita y hacia dónde dirigimos nuestra atención, es en la que se nos dice que Dios “hablará” a esas naciones y que con dicha habla, las “perturbará”…… por lo que la pregunta solo puede ser doble: ¿de qué manera les “hablará” Dios a esas naciones y cómo conseguirá de dicha habla les “perturbe”? De entrada, habría que suponer que como siempre lo ha hecho, o sea, a través de “portavoces”, bien fueran llamados profetas, jueces o, en su momento, a Jesús y sus apóstoles, así como a los que a estos siguieron (Juan 17:20)…… en todo caso, por medio de seres humanos; siendo ello así, al respecto se nos abre una derivada y que es la siguiente: ¿en algún lugar de las Escrituras se nos propone dicha posibilidad? Efectivamente así es, porque en principio lo que leemos en Mat. 24:14 y en palabras del propio Hijo de Dios, es lo siguiente:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”

Luego lo que aquí se nos está proponiendo, no es más que una gran predicación de alcance mundial y como antesala de la destrucción final de esos reinos con sus gobernantes rebeldes al frente y de los que hemos hecho mención hace un momento…… eso es, que antes de ser destruidos, serán advertidos (Sal. 2:10-12); ahora bien ¿en algún otro lugar de la Biblia, se hace referencia alguna acerca de tan grande predicación? Ciertamente; porque si nos dirigimos a Rev. 11:3, esto es lo que leemos por boca de Jehová:

Y haré que mis dos testigos (en todo caso, un pequeño resto “ungido” a la manera de los apóstoles) profeticen mil doscientos sesenta días vestidos de saco.” (Acotación nuestra).

Entendemos entonces que el Dios Altísimo enviará un “resto” de personas dotadas de los poderes del espíritu santo para llevar a cabo obras poderosísimas (Rev. 11:5-6), como en su momento lo fueron los citados apóstoles; de hecho, que personas serán enviadas por Dios con esa comisión en mira, se desprende claramente de lo que se lee en la apertura del quinto sello (Rev. 6:9-11) y en donde se lee como sigue:

Y cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido degollados a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que solían tener. 10 Y clamaban con voz fuerte y decían: “¿Hasta cuándo, Señor Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?”. 11 Y a cada uno de ellos se dio una larga ropa blanca; y se les dijo que descansaran por un poco de tiempo más, hasta que se completara también el número de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos también lo habían sido (eso es, ejecutados por su lealtad a Dios, según Rev. 20:1).” (Acotación nuestra).

Resuelto el cómo se llevará a cabo ese “hablar” de Dios a las naciones, volvamos al Sal. 2:5 pues en el mismo también se nos dice que dicha habla les “perturbará” y con lo que de nuevo se nos abre otra derivada: ¿cuál será entonces, el contenido de dicho mensaje y que perturbe a las poderosas naciones actuales? Explicación que encontramos en los versículos 6-9 del Salmo que estamos analizando:

“6… diciendo: “Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa montaña”. 7 Déjeseme hacer referencia al decreto de Jehová; Él me ha dicho: “Tú eres mi hijo; yo, hoy, yo he llegado a ser tu padre. 8 Pídeme, para que dé naciones por herencia tuya y los cabos de la tierra por posesión tuya propia. 9 Las quebrarás con cetro de hierro, como si fueran vaso de alfarero las harás añicos”.”

La razón por la que las naciones se verán “perturbadas”, no será tanto por el contenido del mensaje difundido, sino de las obras poderosas que acompañarán al mismo y contra las cuales las naciones no podrán hacer nada para desbaratarlas; porque es en ese momento cuanto se cumplirá a cabalidad algo que el Hijo de Dios anunció a sus fieles seguidores y que, encontrado en el evangelio de Marcos, se lee como sigue:

“ Y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen las buenas nuevas a toda la creación. 16 El que crea y sea bautizado será salvo, más el que no crea será condenado. 17 Además, estas señales acompañarán a los que crean: Mediante el uso de mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas, 18 con las manos tomarán serpientes y si beben algo mortífero no les hará ningún daño. Pondrán las manos sobre los enfermos y estos sanarán”.

19 Entonces el Señor Jesús, después de haberles hablado, fue tomado arriba al cielo y se sentó a la diestra de Dios. 20 Por consiguiente, ellos salieron y predicaron por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos y apoyaba el mensaje por las señales que acompañaban a este.”

Imagínense ustedes la tierra tomada por un incontable número de personas con dichas poderosas capacidades, a las que se irán uniendo todas aquellas que “crean” y que se irán sumando al grupo de los que apoyan a esos poderosos enviados de Dios (Rev. 11:3) y con idénticos poderes, sin que los gobiernos actuales puedan hacer nada para impedirlo y lo que les causa la mencionada “perturbación” (Sal. 2:5)…… poderosos enviados a los que Jesucristo, no lo olvidemos, en la conocida parábola de “las ovejas y las cabras” (Mat. 25:31-46) identifica como a sus “hermanos más pequeños”; recuerden, por otra parte, que en dicha parábola se premia con la vida eterna a los que se presten a colaborar con ellos en llevar adelante su comisión, mientras que aquellos que se niegan a hacerlo son castigados con la destrucción eterna.

A todo eso, no pasemos por alto que según el versículo cinco del Salmo en cuestión, los hechos mencionados se producen “en aquél tiempo”, eso es, en el momento en que las naciones se rebelan en contra del Dios Altísimo y circunstancia que, como ya hemos señalado, se produjo el día 15 del pasado mes de Enero. Todo ello nos hace pensar que bien pudiéramos estar ante el momento crucial en que puede aparecer y como detonante del “asunto”, el personaje llamado “anticristo” y su pacto por siete años (Dan. 9:27) entre naciones en conflicto (punto de arranque de la llamada “70 semana” de Daniel o, lo que es lo mismo, de los últimos siete años del mundo tal como lo conocemos), coincidente en el tiempo con la aparición de los “dos testigos” de Rev. 11:3 y con ello, el inicio de esa gran predicación anunciada por Jesús y que se llevará a cabo por espacio de 1.260 días en toda la tierra habitada:

Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” (Mat. 24:14).

Señalar que esos 1.260 días o tres años y medio de predicación que parece ser se llevará a cabo en medio de un ambiente favorable (Rev. 7:1-3), serán seguidos por otro período de 1.260 días de gran disturbio, que se conoce como la “gran tribulación” y en la que serán destruidas todas aquellas naciones (y ya de forma definitiva) que hayan rechazado los términos ofertados en la citada predicación; destructivo evento del que se nos habla en los versos 8-9 del Salmo 2 y en los siguientes términos:

Pídeme, para que dé naciones por herencia tuya y los cabos de la tierra por posesión tuya propia. 9 Las quebrarás con cetro de hierro, como si fueran vaso de alfarero las harás añicos.”

Es cierto que no son pocos los autores bíblicos que erróneamente sitúan esos acontecimientos para dentro del período de mil años del reino de Dios, cuando resulta que los mismos están perfectamente contextualizados en el Salmo 2 que estamos analizando, para el período de tiempo en el que las naciones se rebelan en contra del Dios Altísimo y de su Ungido, el Rey Jesucristo y que, como hemos dicho, circunstancia que se plasmó el 15 de Enero del año en curso como es público y notorio. Por lo que todos aquellos que estamos esperando en Dios y sus promesas, no podemos dejar de estar alerta ante los acontecimientos por venir, pues la cosa está muy “calentita”; es cierto, sin embargo, que las naciones están totalmente a oscuras ante las cosas que están por suceder, pues su lógica es la de que estas siempre han estado igual y así seguirán…… pero eso no es lo que dicen las Escrituras, sino que lo que dicen es esto otro:

Porque ustedes mismos saben bastante bien que el día de Jehová viene exactamente como ladrón en la noche. 3 Cuando los hombres estén diciendo: “¡Paz y seguridad!” (aparentemente conseguido su objetivo), entonces destrucción repentina ha de sobrevenirles instantáneamente, como el dolor de angustia a la mujer encinta; y no escaparán de ninguna manera.” (1 Tes. 5:2-3). (Acotación nuestra).

Por lo que nos permitirnos el repetirnos en la idea: “ojito al parche”, que la cosa está al caer; y todo lo dicho, partiendo de lo expuesto en un cortísimo Salmo 2 de tan solo 12 versículos…… ¿alguien da más?

MABEL